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CONOCIENDO EL EVANGELISMO RELACIONAL

No siempre para compartir el evangelio necesitamos realizar campañas evangelísticas o bombardear a


nuestros invitados para que crean en Cristo en su primera visita a la iglesia. Suena raro, ¿verdad? Pero
en efecto, muchas iglesias han optado por seguir una nueva estrategia:

EL EVANGELISMO RELACIONAL.

Consiste en compartir el evangelio de manera estratégica y paciente con los distintos grupos de
personas que conocemos (familia, amigos, compañeros de trabajo, etc.), y hacerlo sin presionar,
manipular u hostigarlos para que crean en Cristo.

El Evangelismo relacional es visto como un proceso que se desarrolla al compartir y convivir con las
personas, mostrándoles el amor de Jesús a través de nuestras vidas. Se establecen relaciones personales
con el fin de que luego ellos establezcan una relación personal con Jesucristo, llegando a ser sus
discípulos.

El evangelismo relacional es, a diferencia del tradicional, menos agresivo y más suave.
- El evangelismo tradicional se enfoca en un día y una hora para la conversión del pecador, mientras
que el relacional es consciente de que puede tomar días, semanas e incluso años para que un
inconverso reconozca a Jesús como su Salvador. También es diferente el papel que tiene Dios en el
proceso.
- En el evangelismo tradicional, el evangelista es el más activo, ya que debe convencer al no creyente,
mientras que en el evangelismo relacional, el más activo es Dios y el evangelista solo es testigo del
obrar del Señor en esa persona al compartir momentos con ella.

Los elementos fundamentales que se entrelazan en el evangelismo relacional son:

Las relaciones, que son la clave para este tipo de evangelismo; el testimonio, ya que esas personas ven
tu vida la obra de Jesucristo; el evangelio, cuyo mensaje debe ser transmitido en las oportunidades
naturales que se presenten; y la oración, porque orar por la persona a quien estás evangelizando se
convierte en una pieza clave de tu vida diaria.

Algunas recomendaciones para desarrollar el evangelismo relacional:

1. Cuida tu relación con Dios. Los cambios se evidenciarán solos y otros los verán.
2. Ora por tus contactos y pasa tiempo con ellos, esa es la única forma en que establecerás
relaciones y ellos verán el amor de Cristo a través de ti.
3. Invita amablemente y no presiones, recuerda que es un proceso y hay que ser paciente.
4. Mantén en mente que Dios es quien obra, no tú.

Que el compartir el evangelio deje de ser solo una actividad más en la iglesia y se convierta en un estilo
de vida.

Adaptado de El Evangelismo Relacional, por Wilbur Madera


EVANGELISMO EFICAZ
Evangelismo Eficaz - Agosto 2016 - ¡Ahora nos toca a nosotros!

ELEMENTOS FUNDAMENTALES DEL EVANGELISMO RELACIONAL

Existen cuatro elementos fundamentales del evangelismo relacional.

1. Las Relaciones. Tus relaciones son la clave para el evangelismo. Comienzas con
familiares, sigues con amigos y compañeros y terminas con vecinos y conocidos.

2. El Testimonio. La gente se debe sentir motivada a acercase a Cristo al considerar la


realidad de Su obra en tu vida diaria.

3. El Evangelio. El claro mensaje del evangelio debe estar presente.

4. La Oración. Cambiar una persona es la obra de Dios en su corazón, por eso debemos
pedir constantemente por la intervención divina en la vida de nuestro prospecto.

“Para nosotros el evangelismo no es un programa, actividad o evento más que hacemos.


Para nosotros el hacer discípulos está incluido en todo lo que hacemos. Es la parte
medular de nuestra estrategia ministerial y deseamos que sea el estilo de vida de cada
miembro de la iglesia, porque estamos convencidos que la estrategia de Dios para
alcanzar al mundo es su iglesia.” (Pastor Wilbur Madera Rivas, de México)

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA DESARROLLAR EL EVANGELISMO RELACIONAL

1. Cuida tu relación con Dios celosamente.


Busca la intimidad con Dios no sólo como una disciplina, sino como el mayor placer
en tu vida.

2. Cuida tu testimonio diligentemente. Tú eres el reflejo más cercano de Cristo que


tienen tus familiares, amigos, vecinos y conocidos.

3. Ora por tus contactos e invierte tiempo con ellos. Interésate en verdad por las
personas, no los veas sólo como “gemas para tu corona”. Interésate en sus
lágrimas y risas, en sus éxitos y fracasos, en sus fortalezas y debilidades.

4. Comparte el mensaje aprovechando las oportunidades naturales.


El evangelismo relacional es paciente y espera el mejor momento para avanzar.

5. Se genuino con la gente. Todavía estás en proceso, todavía flaqueas, dudas y


caes. Lo único que hace la diferencia es la gracia de Dios en tu vida.
6. Invita a tus contactos a actividades con otros cristianos. Debemos ser
intencionales en crear ambientes no intimidantes en los que los no creyentes
puedan tener la oportunidad de explorar en qué consiste la comunidad cristiana.

7. Ofrécele estudiar la Biblia juntos si algún contacto expresa interés por una
relación con Dios. Recuerda que la Palabra es la espada del Espíritu que penetra
hasta lo más profundo del corazón humano.

8. Invita amablemente, no presiones, no manipules, ni hostigues. No es nuestra


insistencia lo que hace que el pecador se arrepienta.
El resultado es del Señor, no es tu responsabilidad.

Crédito: Pastor Wilbur Madera Rivas, de México