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ADIVINANZAS

3 años:
Amarillo por
fuera
Blanquito por
dentro.

4 años:
Verde por fuera,
roja por dentro
y con pepitas en su
interior.

5 años:
Tengo hojas,
soy muy alto
y en mis ramas
viven los pájaros.

[Escriba aquí]
CUENTOS
3 años:
TÚ TIENES MI SOMBRERO

Había una vez, un grupo de perritos que se reunía todas las noches para preparar juntos su rica
cena. A ellos, les encantaba comer una rica sopa con muchas verduras. Pero, siempre que se
reunían, cada uno llevaba puesto un lindo sombrero de colores; y cuando se sentaban a comer
tenían que sacarse su sombrero y dejarlo colgado con unos ganchitos en un estante.
Una noche, los perritos estaban preparando su cena, cuando de pronto, se sintió un temblor muy
fuerte; entonces, todos los perros salieron corriendo y agarraron cada uno un sombrero, pero
estaban tan asustados que no se dieron cuenta que habían agarrado sombreros diferentes.
Cuando regresaron a casa, todos los perritos ya estaban más tranquilos y al momento de sentarse
a comer, se dieron con la sorpresa que tenían puesto sombreros diferentes y como buenos amigos,
se devolvieron sus sombreros, y se ayudaron para ponérselos de nuevo y pudieron cenar felices.

4 años:
SEREMOS AMIGOS

Una mañana, en el bosque, un león se encontraba buscando comida entre los árboles, porque tenía
mucha hambre, ya que no había comido hace dos días y solo encontraba frutas.
Él se preguntaba- “¿Por dónde habrá carne para comer?”, porque ese era su alimento favorito.

Entonces, escuchó un ruido raro entre los arbustos, se acercó a ver que era y de pronto, apareció
un pequeño conejo de color marrón; el león al verlo empezó a perseguirlo, corría muy deprisa, y
el conejo saltaba lo más rápido que podía para tratar de huir.
Ellos cruzaron por un lago y cuando ya parecía que el león iba a alcanzar al pequeño conejo; un
sapo que se encontraba durmiendo cerca al lugar, se levantó asustado y al ver al pequeño conejo
en peligro decidió ayudarlo. Por ello, se acercó a un tronco y tomando todo el aire posible y dijo:
“CROAC!!!!”. El sonido fue tan fuerte, que el león se asustó y no queriendo descubrir el lugar de
donde venía el sonido, decidió huir.
Finalmente, el sapo pudo salvar al pequeño conejito marrón, se acerco a él y el pequeño conejo
le dio las gracias y lo invitó a que saltarán juntos por el bosque, desde ese momento se volvieron
grandes amigos.

UN DÍA EN EL PARQUE

[Escriba aquí]
Había una vez una niña llamada Anita, ella era una niña muy alegre, le encantaban las tardes
porque era el momento en que ella y su familia salían al parque para poder divertirse.
Ese día, como todos los días en la tarde, Anita llegó al parque muy feliz, y corriendo se dirigió a
la zona de las resbaladizas, subía y bajaba, pues este era su juego preferido.
Cuando de pronto, se dio cuenta que en la arena algo brillaba, de inmediato Anita bajo de la
resbaladiza para poder ver que era; cuando asombrada encontró un brillante y hermoso collar.

Entonces, fue muy rápido donde sus hermanas a contarle lo que había encontrado
“Miren hermanas, miren!, me encontré un hermoso y brillante collar”, sus hermanas muy felices
respondieron: “Esta hermoso debes quedártelo te lo has encontrado”.
Entonces Anita respondió: “¿Ustedes creen?” – “Sí, debes quedártelo, tú te lo encontraste”, le
dijeron sus hermanas.
En ese momento, Anita se quedó pensando por unos minutos y luego dijo: “No, no me lo quedaré,
no es mío, se lo entregaré al señor vigilante”.
Cuando Anita les dijo eso a sus hermanas, ellas se molestaron con Anita y ya no le hablaron más.

Minutos más tarde, llegó el papá de Anita y al verla, le dijo: “Anita, ¿Te pasa algo? ¿Por qué estas
con esa carita triste?”
Y Anita respondió: “Mis hermanas se molestaron conmigo porque entregué el collar hermoso y
brillante que me encontré, al señor vigilante”
Y su padre le dijo: “Anita ¿ese collar era tuyo?, ¿Si no era tuyo, debías quedártelo?”
En ese instante, Anita miró a su papá y le dijo: “Gracias papito, ahora sé que hice bien”, Anita
con su carita feliz, volvió a sonreír y volvió a las resbaladizas a seguir jugando.

5 años:

CONSTANZA LA TORTUGA.

- ¡Caramba, todo me sale mal!, dice Constanza, la tortuga.


Y es que no es para menos, pues Constanza es una tortuga que siempre llega tarde, es la última
en acabar sus tareas, casi nunca consigue premios a la rapidez y, para colmo es una dormilona.
- ¡Esto tiene que cambiar!, se propuso un buen día, harta de que sus compañeros del bosque le
reclamaran por su poco esfuerzo al realizar sus tareas.
Y es que ya había optado por no intentar siquiera realizar actividades tan sencillas como
amontonar hojitas secas caídas de los árboles en otoño, o quitar piedras del camino hacia la charca
donde chapoteaban los calurosos días de verano.
- ¿Para qué preocuparme en hacer un trabajo que luego acaban haciendo todos mis compañeros?
Mejor es dedicarme a jugar y a descansar, dijo Constanza.
- ¡Oye no! No es una gran idea, le dijo una hormiguita. Lo que verdaderamente cuenta no es hacer
el trabajo en un tiempo récord; lo importante es acabarlo realizándolo lo mejor que sabes, pues
siempre te quedará la recompensa de haberlo conseguido.
No todos los trabajos necesitan de obreros rápidos. Hay labores que requieren tiempo y esfuerzo.
Si no lo intentas nunca sabrás lo que eres capaz de hacer, y siempre te quedarás con la duda de
que si lo hubieras logrado alguna vez. Por ello, es mejor intentarlo y no conseguirlo que no probar
y vivir con la duda. La constancia y la perseverancia son buenas aliadas para conseguir lo que nos
proponemos; por ello yo te aconsejo que lo intentes. Hasta te puedes sorprender de lo que eres
capaz.
- ¡Baya Baya, hormiguita, me has tocado las fibras! Esto es lo que yo necesitaba: alguien que me
ayudara a comprender el valor del esfuerzo; ¡te prometo que lo intentaré, pero no me juzgues ah!
Pasaron unos días y Constanza, la tortuga, se esforzaba en sus quehaceres.

[Escriba aquí]
Se sentía feliz consigo misma, pues cada día conseguía lo poquito que se proponía porque era
consciente de que había dado todo su esfuerzo por lograrlo.
- He encontrado mi felicidad: lo que importa no es marcarse grandes e imposibles retos, sino
acabar todas las pequeñas tareas que contribuyen a lograr esas grandes metas.

LA BRUJA TAPICHA

En una aldea muy lejana, vivía una bruja llamada “Tapicha”, ella todos los días se levantaba muy
temprano a barrer y limpiar su colorido y bello jardín.
Un día, Tapicha salió muy contenta a limpiar como todos los días y se llevó una gran
sorpresa…sus flores habían sido aplastadas. Ella se enfureció mucho y gritó muy fuerte: “¿Quién
se ha atrevido a malograr mi bello jardín? ¡Quién seas, vas a ver cuándo te encuentre!”. Al
terminar de decir eso, entró rápidamente a su casa y comenzó hacer un plan para atrapar al que
había malogrado su bello jardín.
Mientras la bruja preparaba su plan, detrás de su casa descansaba Riko, un enorme dinosaurio
bebé; él había sido quien malogró las flores del jardín de Tapicha.
Cuando Riko se despertó, escuchó una voz muy furiosa que decía: “Te voy a encontrar y vas a
ver, ¡No debiste malograr mi hermoso jardín!”. Riko al terminar de escuchar las fuertes palabras
de la bruja, se acordó que un día antes había jugado en ese jardín y de tanto saltar no se había
dado cuenta que lo había malogrado, Riko se preocupó mucho, pues no quería que la bruja le haga
daño, entonces, decidió ir a su casa y pedirle disculpas.
Riko se acercó a la casa de la bruja Tapicha y ella salió muy molesta con su escoba en la mano,
le dijo: “Así que tú eres el que malogro mi bello jardín, me las vas a pagar, por eso…” .Entonces,
la bruja cogió su escoba y convirtió a Riko en un ratón y dijo: “De hoy en adelante ya no serás un
enorme dinosaurio, ahora será un pequeño y diminuto ratón” ¡Noooooo! -dijo Riko –“Yo he
venido a pedirle disculpas por haber malogrado su bello jardín, yo solo quería jugar, pero he
venido a decirle que voy a ayudarle y juntos lo vamos a arreglar…”
La bruja se quedó sorprendida con lo que le dijo Riko y decidió disculparlo, porque fue muy
valiente en reconocer lo que había hecho. En aquel momento, la bruja agarró su escoba otra vez
y Riko regresó a ser un dinosaurio; así los dos juntos pudieron arreglar el jardín.

EL CONEJO Y EL SOMBRERO
Érase una vez, un conejo blanco de orejas muy largas, que iba tranquilo caminando por un campo,
buscando frutas y cantando.
No sé si estaba algo distraído, porque de pronto, ¡PUM, PAM, PLOP! el conejo blanco tropezó
con un gran y lindo sombrero negro.
“Ohhhhhh!!!, ¡Qué gran tesoro he encontrado, tengo mucha suerte!”, dijo el conejo muy animado.
“¡Es tan precioso y elegante!, ¿Puede ser de algún cantante?”. Entonces, el conejo muy valiente,
metió la mano y de repente, salieron algunos animales, ahora te presentó cuales:
Primero, salió una gallina, corriendo muy deprisa; ella se llamaba Valentina.
Después, se asomó un elefante, llamado Dante; gran escritor y dibujante.
Por último, salió saltando, una hermosa coneja, que tenía una cinta morada en una oreja.

[Escriba aquí]
Y qué feliz estaba el conejo, estaba completamente enamorado. Luego, dándole una rosa, le dijo
a la coneja: “¿Te gustaría ser mi esposa?” Y la coneja muy contenta, le respondió: “Siiiii, acepto
la propuesta”.
Así el conejo y la coneja vivieron juntos en pareja, y tuvieron muchos conejitos.
Y cuando hay muchas nubes en el cielo y empieza a llover, todos se meten al gran sombrero
negro.

 Cuento Adaptado: “Conejo y Sombrero” de Verónica Álvarez


Ilustraciones: Mariana Ruiz Johnson

[Escriba aquí]
Fabulas
3 AÑOS :
EL LEÓN LEO Y EL ELEFANTE DANTE
ESTABA EL LEÓN LEO MUY TRISTE PORQUE TENÍA UN PROBLEMA:
SOY MUY FUERTE Y TENGO GARRAS Y DIENTES MUY GRANDES, PERO AÚN ASI,
ME DA MIEDO QUE EL GALLO CLAUDIO ME PICOTEE, SOY UN LEÓN COBARDE,
ALISTARÉ MIS COSAS Y ME IRÉ DE LA SELVA.
ESTABA YA YENDOSE CUANDO A LO LEJOS VIO AL ELEFANTE DANTE QUE
ESTABA MUY PREOCUPADO
¿QUÉ TE PASA ELEFANTE DANTE, PORQUE ESTAS PREOCUPADO?
LEÓN LEO, TENGO MUCHO MIEDO DE ESA FLOR
- ¿DE ESA FLOR?- DIJO EL LEÓN LEO
- SI!- DE ESA FLOR TAN PELIGROSA, PUES MI NARIZ ES MUY GRANDE Y SI
LA HUELO VOY A COMENZAR A ESTORNUDAR.
- EL LEÓN SE PUSO A PENSAR, EL ELANTE DANTE TAMBIEN ES MUY
GRANDE Y LE TIENE MIEDO A UNA FLOR MÁS PEQUEÑITA QUE EL GALLO
CLAUDIO. NO SOY EL ÚNICO ANIMAL GRANDE QUE LE TEME A ALGO
PEQUEÑO, DESDE AHORA NO ME AVERGONZARÉ MAS Y ENFRENTARÉ
MIS MIEDOS.

ENSEÑANZA: MUCHAS VECES LOS PEQUEÑOS MIEDOS, NOS HACEN OLVIDAR


QUE GRANDE ES NUESTRA CONFIANZA.

4 AÑOS:
EL LEÓN Y EL ELEFANTE
Estaba un león muy triste y decía casi llorando:
Yo que soy una animal muy fuerte, con grandes garras y dientes, porque me da tanto miedo un
gallo?
En ese momento el dios de los animales lo escucho y le dijo:
Debes dejar de quejarte león, solo debes confían un poquito más ti mismo.
El león muy triste se fue caminando y se encontró a su amigo el elefante, y le dijo:

. Hola elefante, ¿porque te estas rascando las orejas?


. Amigo León, lo que pasa es que una abeja quiere entrar a mi oreja y eso ¡me asusta!
Entonces el león pensó:

[Escriba aquí]
No soy el único animal grande que le teme a un animal pequeño, desde ahora no le tendré miedo
a ningún animal.

5 AÑOS:
El león, Prometeo y el elefante.
No dejaba un león de quejarse ante Prometeo diciéndole:
--Tú me hiciste bien fuerte y hermoso, dotado de mandíbulas con
Buenos colmillos y poderosas garras en las aptas, y soy el más dominante de los animales. Sin
embargo le tengo un gran temor al gallo.
--¿Por qué me acusas tan a la ligera? ¿No estas satisfecho con
¿Todas las ventajas físicas que te eh dado?
Lo que flaquea es tu espíritu.
-Replico Prometeo
Siguió el León deplorando su situación, juzgándole de pusilánime
Decidió entonces poner fin a su vida
Se encontraba en situación cuando llego el elefante,
Se saludaron y comenzaron a charlas. Observo el león que el elefante movía constantemente
sus orejas
Por lo que le pregunto la causa.
--¿ves ese minúsculo insecto que zumba a mi alrededor?
Respondió el elefante--.
Pues si logra ingresar dentro de mi oído, estoy perdido.
Entonces se dijo el León
"¿No sería insensato dejarme morir siendo YO mucho más fuerte y poderoso que el Elefante, así
como, mucho más fuerte y poderoso es el Gallo contra el Mosquito?

MUCHAS VECES, MUY PEQUEÑAS MOLESTIAS


NOS HACEN OLVIDAR LAS GRANDEZAS QUE
POSEEMOS. TEN FOTALEZA ANTES TUS
ADVERSIDADES.

El león y el elefante
Estaba un león muy triste y decía casi llorando:

[Escriba aquí]
Soy muy fuerte, tengo los dientes muy grandes y mis garras pueden cortar cualquier cosa y aun
así le tengo mucho miedo al gallo.
Y el dios de los animales lo escucho y le dijo:
¿Por qué te quejas león? ¿Acaso no estas contento con todo lo que te he dado?
Lo que pasa es que tú no confías en ti mismo
Eres grande y fuerte, pero tu confianza es chiquita como una hormiga
Pero el león seguía muy triste entonces dijo:
- Mejor me voy de la selva
De pronto el león vio que un elefante venia rascándose sus grandes orejas
Y le pregunto.
¿Amigo elefante porque te rascas las orejas?
Y elefante respondió:
Es que hay una abeja que está a punto de entrar a mi oreja y eso ¡me asusta!
Entonces el león pensó:
No soy el único animal grande que le teme a un animal pequeño, desde ahora tendré mucha más
confianza en mí.

MUCHAS VECES, LOS PEQUEÑOS MIEDOS NOS HACEN OLVIDAR, LO GRANDE


QUE PUEDE SER NUESTRA CONFIANZA.

[Escriba aquí]
Poesía
 POESIA 3 AÑOS : MI CARITA

 POESÍA 4 AÑOS :

VERANO

A MÍ ME GUSTA EL
VERANO,

A MÍ ME GUSTA EL SOL.

A MÍ ME GUSTA LOS
HELADOS

DE CHOCOLATE, FRESA

Y LIMÓN.

 POESIA 5 AÑOS:

DOÑA PRIMAVERA
(Gabriela Mistral)
Doña primavera
De manos gloriosas,
Haz que por la vida
Derramemos rosas:
[Escriba
Rosasaquí]
de alegría,
Rosas de perdón,
Rosas de cariño,
Rosas de amor.
RETAHILAS
(3 años)
 Sana, sana, colita de rana Si no sana hoy sanará mañana.
 Sobamos uno, sobamos dos, sobamos y el golpe desapareció.
(4 años)
 En la casa de Renato, todos cuentan hasta cuatro: uno, dos, tres y
cuatro.
 Todos cuentan hasta cinco, en la casa de Francisco: uno, dos, tres,
cuatro y cinco. (puede variar según el nombre de los niños)
(5 años)
 Mi abuelita tenía un gato, con las orejas de trapo y el hocico de
papel. ¿Quieres que te lo cuente otra vez? (El niño/a podrá contestar
sí o no) Que me digas que sí, que me digas que no, que mi abuelita
tenía un gato, con las orejas de trapo y el hocico de papel. ¿Quieres
que te lo cuente otra vez?
 La gallina turuleca apuesto un huevo a puesto dos a puesto tres, la
gallina turuleca apuesto cuatro a puesto cinco a puesto seis….

[Escriba aquí]
Rimas y canciones

Actividad: Armemos un disparate (5 años)


Los niños y las niñas observan tarjetas que están en el suelo boca arriba (estos tienen un dibujo y

Pelota / Bota Foca / Boca Dado / Candado Cereza / Cabeza

Montaña / Araña Frutillas / Sillas Pato / Gato Cuna / Luna

debajo el nombre del objeto). Escucharán la indicación que les dirá que cada uno irá por una
tarjeta. Una vez que cada uno tenga la suya, nombrará lo que se encuentre dentro de ella. Luego,
deberán buscar por el salón al compañero que tenga la tarjeta que guarde el mismo sonido en su
terminación.
Cuando vayamos nombrando la tarjeta es para acordar entre todos de que palabra se trata, porque
el dibujo puede representar algo y ellos pueden pensar en otro objeto.

La docente les dice “Una vez que juntemos los pares de las tarjetas, vamos entre todos a armar un
disparate”. En el caso que algún niño no sepa les dará la docente un ejemplo con algunas de las
tarjetas que hayan quedado en el centro.
Ejemplo: “Una araña y un DELFÍN, comen juntos un CHUPETÍN”.

- Dice el elefante Dante


Que camines hacia adelante

- Dice el perro Dante


Que saltes
La docente muestra una caja donde habrá 10 títeres dedo, y los niños que estarán ubicados en una
ronda sacarán de ahí un títere y dirán cualquier palabra que rime con este.

[Escriba aquí]
Edad: 3 años
Actividad:
Primero se leerá el cuento de Tatto el conejo para que tengan noción de la canción que
seguirá, luego con unas paletas donde habrá diferentes dibujos de acuerdo el cuento se
mostrará y se le dará ese material para que canten al ritmo de la canción.

Tatto es un conejo
Que siempre esta hambriento
El no hace ejercicio
En ningún momento.
¿Y qué le decimos a Tatto?

Tatto, Tatto no seas tan lento


Come, come tus alimentos
Frutas, frutas y vegetales
Come sano y crecerás.

Ahora Tatto ya come sano


Y corre como un rayo
Come sus alimentos
Y siempre está contento.
¡Que viva Tatto!

[Escriba aquí]
Edad: 4 años
Actividad:
Se les muestra a los niños una imagen de: manos, jabón y toalla; y se les pide que
reconozcan cada imagen. Luego se les muestra el papelote con la letra de la canción, pero
con los espacios de las imágenes vacíos para que ellos reconozcan en que parte de la
canción van. Para finalizar le enseñas la canción y cantas junto con ellos

Me lavo, me lavo
Me lavo bien las manos
Me lavo, me lavo
Con mi jabón, bon, bon.

Me seco, me seco
Me seco las manitas
Me seco, me seco
Con mi toallita.

[Escriba aquí]
Edad: 5 años
Actividad:
Los niños y niñas estarán sentados en asamblea, la docente les enseñará una
sombrilla en la que estará pegado pedazos de velcro alrededor y en la mesa
se encontrará una canasta con diversas imágenes, de acuerdo al tema del
día, se irá pegando cada imagen y los niños y niñas irán reconociendo
conforme la docente va girando la sombrilla. Finalmente, los niños y niñas,
leerán todas las imágenes a través de la sombrilla para poder cantar las
canciones, asimismo mientras se ponen las imágenes se añadirán la palabra
escrita debajo de la imagen.

Yo tengo, yo tengo
Muchas mascotas
Unas pequeñas
y otra grandotas.

Me gusta, me gusta
Sacarlas a pasear
Porque podemos
Jugar y disfrutar!

[Escriba aquí]
Teatro y dramatización
GUION TEATRAL (4 años)

“LA ROSA EGOÍSTA”

DESCRIPCIÓN: Rosa, la flor más bella del jardín, expulsa al sapo por pensar que es demasiado
feo pero pronto su vanidad recibirá una gran lección.

PERSONAJES: Rosa, Sapo, Araña, Gusano, Caracol

TEXTO:

Se abre el telón y vemos un hermoso jardín en el escenario, repleto de plantas y flores. En el


centro se encuentra la rosa, bella como ninguna y sentada sobre una mata de hojas. Justo debajo,
el sapo bosteza perezosamente.

Rosa: ¡Qué linda mañana! Me gusta mi jardín.

El sapo croa y la rosa pone cara de fastidiada

Rosa: Ay, pero aquí está el sapo feo. ¿Por qué esta tan cerca de mí? ¡Oye tú!

Sapo: ¿Yo?

Rosa: Si, tú. ¿Por qué te sientas debajo de mí?

Sapo: ¿Por qué? No veo ningún problema.

Rosa: ¡Solo mírate! Eres demasiado feo. ¡No soporto verte! La gente me admira de lejos pero no
se me acerca porque tú los espantas con lo feo que eres. ¿Pero sabes qué? Tienes que irte. ¡No te
quiero en mi jardín!

El sapo agacha la cabeza con resignación.

Sapo: Está bien, si eso quieres, me iré.

El sapo sale de escena y la rosa sonríe satisfecha.

Rosa: ¡Ahora sí, mi jardín es el más bonito!

La rosa se dispone a tomar el sol muy contenta, cuando entra en escena la araña. Esta se acerca
hasta ella maliciosamente y le acaricia un pétalo.

Araña: Vaya, vaya, hasta que te encuentro solita.

[Escriba aquí]
Rosa (asustada): ¿Quién eres tú?

Araña: Solo una araña con mucha hambre, hace mucho tiempo que quería probar uno de tus
pétalos. ¿Sabrán tan ricos como se ven?

Rosa: ¡No, por favor! ¡Déjame en paz!

El gusano entra por el otro lado del escenario y se acerca también a la risa, riendo malvadamente.

Gusano: Seguro que son deliciosos, yo también quiero.

La araña y el gusano juegan con los pétalos de la rosa, mientras ella intenta quitárselos de encima.
En ese momento llega el caracol arrastrándose.

Caracol: ¡No pensaran comérsela toda! Tienen que compartir, yo también quiero probar a la rosa.

Araña: No te preocupes, hay suficiente para todos.

Gusano: Sí, mírenla, está tan linda y enorme. Y huele bien. ¡Será una comida riquísima!

Rosa: ¡No, por favor!

El sapo aparece de repente y va saltando hacia ellos.

Sapo: ¡Déjenla! ¡Aléjense de ella!

Los villanos retroceden asustados al ver al sapo.

Araña: ¡Ay no, el sapo está de vuelta!

Caracol: ¡Qué mal! ¡Pensé que se había ido para siempre!

Gusano: ¡Yo también, que injusto!

Sapo: Pues ya regrese, ¡así que váyanse antes de que me los coma a todos!

Los insectos se alejan corriendo asustados.

Rosa: ¡sapo querido! Muchas gracias por salvarme. Fui mala contigo, me siento muy triste.

Sapo: Bueno estaba en tu jardín porque quería cuidarte de esos malos animalitos.

Rosa: Sí y lamento mucho haberte botado. Ahora sé que no debería discriminar a nadie por su
aspecto, ¿me perdonas, sapito?

Sapo: Claro que sí.

Ambos se abrazan y fin.

GUION PARA TITERES (3 años)

[Escriba aquí]
“UNA TARDE EN LA SELVA”

PERSONAJES:

1. Anita (la ardilla)

2. Pedro (el conejo)

3. María (la niña)

AMBIENTACIÓN: En el corazón de la selva, tres troncos sirven como sillas y mesas para un
picnic.

INTRODUCCIÓN: El sol de las cuatro de la tarde resplandece en el corazón de la selva, idóneo


para compartir un perfecto picnic como lo están haciendo nuestros protagonistas.

TEXTO:

Anita (la ardilla): Mí querido Pedro, en estos cinco años que llevamos conociéndonos, debo
decirte que eres mi mejor amigo.

Pedro (el conejo): ¡Oh, mí adorada Anita! ¡Recuerdo como si fuera ayer cuando éramos unos
bebés y nos conocimos en la guardería de Mamá Osa!

(Se escuchan unos chillidos).

Anita (la ardilla): (Mirando confundida hacia los lados) ¿Escuchaste eso, Pedro?

Pedro (el conejo): ¡Sí, lo he escuchado Anita! ¿Qué será? (se levanta del tronco dirigiéndose a
revisar, dejando su taza de té hacia un lado)

Pedro (el conejo): ¡PERO QUÉ ES ESTO! ¿QUIÉN ERES TÚ? ¿DESDE CUÁNDO ESTÁS
AHÍ? Y ¿POR QUÉ LLORAS?

Anita (la ardilla): (levantándose de golpe de su tronco) Pero ¿qué es lo que sucede? Oh!

María (la niña): (Mirándose los pies y hablando con tono de tristeza) Mi nombre es Maria y llevo
toda la tarde aquí. Me he escapado de la guardería.

Pedro (el conejo): ¡Ah, no! ¡Eso sí que no! Ahora mismo me dices en dónde queda tu guardería y
te llevo, no seré partícipe de un acto de rebeldía.

Anita (la ardilla): ¡Pero Pedro! ¡Espérate! Algo debió haber sucedido para que esta pequeña se
haya escapado. ¿Qué te sucedió? (acariciando el cabello de María)

[Escriba aquí]
María (la niña): En mi guardería no tengo amigos. Sé que no me quieren. Y al escucharlos a
ustedes hablar sobre tantos años de amistad que llevan no pude contener el llanto. Yo jamás tendré
eso.

Pedro (el conejo): (mirando con ojos de arrepentimiento y hablando con voz quebrada) Pequeña
Maria, tal vez no te has acercado a ellos de la mejor manera.

María (la niña): En verdad no sé cómo hacerlo. No puedo dejar de pensar que no querrán jugar
conmigo.

Pedro (el conejo): María, mi niña. Tienes que tener confianza en ti, eres una pequeña niña pero
con un gran corazón y que tiene mucho amor para ofrecer. Lo más importante en la vida, es jamás
dejar de creer en nosotros mismos. Debemos dejar la pena a un lado y atrevernos, siempre
educadamente, a hablar con los demás. Lo que pienses de ti misma, será lo que le transmitas a los
demás.

Anita (la ardilla): (secándole las lágrimas a María y mirándola dulcemente a los ojos) Verás;
cuando yo estaba en la guardería de Mamá Osa, me sentía como tú, desconfiada. Hasta que un día
me armé de valor y me acerqué a Pedro para invitarlo a jugar en el jardín. Tal vez si nunca me
hubiese atrevido a invitarlo, no estuviéramos ahorita celebrando tantos años de amistad.
¿Entiendes?

Pedro (el conejo): Maria, sabemos que no es fácil, pero sonriendo más y pensando todo lo mejor
de ti, ¡lo vas a lograr!

María (la niña): ¡Tienen razón! ¡Debo creer más en mí así como hizo Anita e invitar a mis
compañeros a jugar! ¡Me han alegrado el día! Sí que valió la pena haberme escapado, jajaja

Pedro (el conejo): (Con tono autoritario) ¡No me divierte Maria! ¡En la guardería deben estar
todos muy preocupados por ti!

Anita (la ardilla): (riéndose cariñosamente y agarrándole la mano a Maria y Pedro) ¡Relájate
Pedro! Maria tiene razón, y nada malo le ha pasado. Vamos a la guardería y de camino nos
comemos un gran helado.

Pedro (el conejo): Maria, sabes que puedes contar con nosotros para lo que necesites. Siempre
estaremos aquí para ti.

María (la niña): Gracias por hacerme entender. Era lo que necesitaba escuchar.

El telón va bajando lentamente mientras tanto vemos como Maria, Pedro y Anita desaparecen
entre la selva.

FIN.

[Escriba aquí]
Trabalenguas
 3 años

Pancha plancha
con cuatro planchas,
¿Con cuántas planchas,
plancha pancha?

 4 años

El perro en la carretera
correteó al cabrito.
El cabrito se subió al carrito
corre, corre, rapidito.

 5 años

 Erre con erre, guitarra


Erre con erre, carril
rápido ruedan los carros,
rápido corre el ferrocarril.
[Escriba aquí]