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*JJ

HISTORIA GENERAL DE
LAS MISIONES
A nuestros padres,
cuya misión
tanto nos ha enriquecido:

Justo B. Gonzalez Carrasco


Luisa L. GarcIa Acosta
Carlos Cardoza Montalvo
MUM Orlandi Torruella
HISTORIA GENERAL DE
LAS MISIONES
JUSTO L GoNZALEZ
Y
CARLOS F. CARDOZA

ardo Granada

2 ThL 745 94 80
Armaia QundIo

Dearrojo rite rnacicna

editorial die

COLECCION HI STOR IA
EDITORIAL CUE
M.C.E. Horeb, E.R. n.° 2.9 10 SE-A
Cl Ferrocarril, 8
08232 VILADECAVALLS (Barcelona) ESPAJIA
E-mail: libros@clie.es
Internet: http:Il www.clie.es

HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

COLECCION HISTORIA

-
Copyright © 2008 Justo L. Gonzalez Carlos E Cardoza
Copyright © 2008 Editorial CUE
Todos los derechos reservados

Depósito legal: CO-0707-2008

ISBN: 978-84-8267-520-6

Impreso en Taller de Libros, S.L.

Printedin Spain

ClasifIquese:
0306 HISTORIA DE LAS MISIONES
CTC: 01-03-0306-01
Referencia: 22.46.44
4-

Prefacio ) 9orr
-- rrj/0

casi cuarenta aflos que recibI una A partir de entonces he recibido repetidas
Hace invitación inesperada a escribir una his- invitaciones a reeditar aquella obra. Empero
toria de las misiones. La invitación venfa de siempre me he resistido a ello, porque no soy
una comisión, con sede en Buenos Aires, cuyo misiólogo, y siempre he estado bien cons-
propósito era producir una serie de textos que ciente de que aquel libro dejaba bastante que
pudiesen servir de introducción a las diversas desear.
disciplinas del currIculo teológico. Fue hace unos pocos aflos que, en conversa-
Debo confesar que la invitación no fue de ciones con mi colega y amigo el misiologo
mi agrado inmediato. Por aflos me habIa dedi- Carlos F. Cardoza Orlandi, se me ocurrió la
cado a estudiar la historia de la iglesia, y sobre idea de invitarle a colaborar conmigo en una
todo de sus doctrinas, y ahora se me pedIa historia de las misiones que, aunque hiciera
que enfocase mi atención sobre la historia de uso de aquel viejo material, tomara en cuenta
las misiones! Luego, no fue con mucho entu- el estado actual de la misiologIa y de sus dis-
siasmo que emprendi la tarea asignada. ciplinas afines.
Sin embargo, segi.iIn fui adentrándome en el Tal es la historia y la prehistoria de este
tema, más me fascinó. Se trataba de todo un libro que mi colega Cardoza Orlandi y yo nos
aspecto de la historia eclesiástica que pocos de atrevemos ahora a lanzar al mundo, con la
mis profesores apenas mencionaban, pero que esperanza de que enriquezca la reflexión
un muchos modos podia yo reconocer como misiológica de la iglesia contemporánea, y
parte de mi historia. Guiado por los impresio- que de algdn modo nos liame a todos a una
nantes siete tomos de la <<Historia de la expan- obediencia cada vez más fiel.
sión del cristianismo>>, por Kenneth Scott Justo L. Gonzalez
Latourette, quien en Yale habIa sido mi veci- Decatur, Georgia, EE.UU.
no y frecuente interlocutor (pero no mi profe- Pascua de Resurrección, 2005
sor), me lance a la tarea.
De todo ello resultaron dos cosas. Resultó
en primer lugar una nueva vision del alcance
de la historia eclesiástica, de tal modo que a
partir de entonces hice todo lo posible, en
todos mis cursos y escritos sobre la historia
eclesiástica, por incluir la vision mundial que
aquel estudio me proporcionó. Y resultó en
segundo lugar una <<Historia de las misiones>>
que fue mucho mejor recibida de lo que yo
habia esperado, y que pronto se agotó.'

1. Buenos Aires: La Aurora, 1965.

5
Contenido
CapItulo 1: Introducción .12
A. La misiologIa, la misión y la historia de las misiones 14
B. La historia de la iglesia y la historia de las misiones 15
C. La teologIa pastoral, la historia de las misiones y el pueblo de Dios 17
D. Organización de esta historia de las misiones 18

CapItulo 2: Biblia, misión e historia de las misiones 19


A. El uso e interpretación de la Biblia en la historia de las misiones 19
B. El Antiguo Testamento y la misión de la iglesia 23
1. La universalidad del Antiguo Testamento 23
2. La misión universal de Israel 24
a. La fuerza centrIpeta de la misión de Israel 24
b. De la exciusividad a la inclusividad: El ejemplo de Jonas 24
c. Acuérdate de que fuiste esciavo en la tierra de Egipto 24
d. El carácter escatologico de Ia misión 25
C. El Nuevo Testamento y criterios teológicos para la misión 25
1. Jesus y su ministerio 25
2. La iglesia: comunidad de misión en el EspIritu 26
3. La opción por la vida 26
D. La expansion del cristianismo durante el perfodo neotestamentario 26

CapItulo 3:Las misiones en la Mad Antigua 30


A. Desde el fin del perIodo neotestamentario hasta la conversiOn de Constantino 30
1. Expansion geográfica del cristianismo 31
a. El Egipto 31
b. El nofle de Africa 32
c. España 32
d. Las Galias 33
e. Los territorios donde habIan laborado los apóstoles 33
2. Un gran misionero de este perIodo: Gregorio de Neocesarea 33
3. Los métodos 35
a. La polémica contra el judafsmo 35
b. La polémica contra el culto pagano 36
c. El encuentro con la filosoffa pagana 37
d. El contacto personal entre intelectuaLes 38
e. Las escuelas cristianas 39
f. El testimonio de la base de la iglesia 39
g. Los milagros 41
h. El martirio 41
i. El culto 41
j. Los misioneros 42
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

k. Factores sociológicos 42
1. Resumen: La actitud de los cristianos hacia el paganismo 42
B. El imperio cristiano y la supresión del paganismo 43
1. La conversion de Constantino 43
2. Los hijos de Constantino y la reacción pagana 46
3. El Imperio cristiano 46
4. El fin de la Had Antigua 47
5. La obra misionera después de la conversion de Constantino 48
a. Ulfilas 48
b. MartIn de Tours 49
C. La expansion del cristianismo fuera del Imperlo Romano 50
1. El cristianismo en Edesa 50
2. El cristianismo en Armenia 50
3. El cristianismo en Georgia 52
4. El cristianismo en Mesopotamia y Persia 52
5. El cristianismo en la India 53
6. El cristianismo en Arabia 54
7. El cristianismo en Abisinia (hoy EtiopIa) 54
D. Consideraciones generales 54

CapItulo 4: Las misiones medievales 56


A. Desde Ia irrupciOn germánica hasta el avance del Islam 56
1. La reconquista de lo que habIa sido el Imperio Romano 56
a. El reto de los bárbaros a la romanitas cristiana 57
b. La conversion de los paganos 58
c. La conversion de los arrianos 60
2. Las misiones en las Islas Británicas 60
a. Patricio 61
b. Columba y la comunidad de Jona 62
c. AgustIn de Canterbury 63
3. Las misiones orientales 65
a. El cristianismo ortodoxo 65
b. Los nestorianos y monofisitas 65
4. El avance del islam 67
B. Desde el impulso misionero británico hasta las cruzadas 70
1. Las misiones en el forte de Europa 71
a. Las primeras misiones en los paIses Bajos y Alemania 71
b. Carlomagno y la conversion de los sajones 72
c. La misión a los escandinavos: Ansgar 73
d. La conversion de Escandinavia: Dinamarca 74
e. La conversion de Escandinavia: Noruega 74
f. La conversion de Escandinavia: Suecia 75

7
Contenido

2. Las misiones en Europa Central 76


3. La expansion del cristianismo bizantino 78
a. La conversion de Bulgaria 78
b. La conversion de Rusia 79
4. El cristianismo en el Oriente 80
5. La ofensiva contra el islam 80
a. La Reconquista de Espafla 80
b. El reino normando de Sicilia 83
c. Las Cruzadas
C. Desde el renacimiento del siglo XII hasta fines de la Edad Media 86
1. La Europa occidental 86
a. San Francisco y la Orden de los Hermanos Menores 86
b. Santo Domingo y la Orden de Predicadores 89
c. Las mujeres como agentes de misión 90
d. La contiriuación del ideal de la cruzada 91
2. La expansion del cristianismo oriental 92
D. Consideraciones generales 93

CapItulo 5: Las misiones en la Edad Moderna 95


A. Las misiones católicas 96
1. Las Razones de la preponderancia de las misiones católicas
y las limitaciones en las misiones protestantes 96
a. La ventaja geografica del catolicismo 97
b. La ventaja militar y politica 97
c. La unidad católjca 97
d. La continuación de un viejo impulso 98
e. Las órdenes monásticas 99
2. Las misiones espafiolas 99
a. La unificación religiosa de Espana 99
b. La America too
c. Las Islas Filipinas 117
d. Otras misiones españolas 118
3. La expansiOn misionera a partir de Portugal 118
a. La colonización portuguesa en America 119
b. La expansiOn portuguesa en Africa 120
c. El Oriente 122
4. Las misiones francesas 128
a. La expansion geografica de Francia 128
b. La Société des Missions Etrangères de Paris 129
S. Los comienzos de la misiologIa católica 129
B. La expansion del cristianismo ortodoxo 130
C. Los comienzos de las misiones protestantes 130
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsloNEs

1. La oposición de la ortodoxia protestante a las misiones entre paganos 130


a. Martin Lutero 131
b. Melanchthon 131
c. Zwinglio, Calvino y Bucero 131
d. Adrian Saravia y la respuesta de Teodoro Beza 131
e. Johan Gerhard 132
f. Justiniano von Welz 132
2. La expansion del protestantismo a través de la expansion polItica
de ]as naciones protestantes 133
a. La expansion holandesa 134
b. La expansion inglesa 135
c. La expansion danesa 137
3. Nuevos movimientos dentro del protestantismo y su importancia para las misiones .138
a. El pietismo y la Universidad de Halle 138
b. Zinzendorf y los moravos 139
c. Los hermanos Wesley y el metodismo 140
d. El <<Great Awakening>> en la America del Norte 141

D. Consideraciones generales 142

Capitulo 6: Las misiones en la Epoca Contemporánea: Introducción general .143


A. La Iglesia Católica Romana 144
B. Las iglesias ortodoxas 146
C. Las misiones protestantes 146
1. El precursor: Guillermo Carey 147
2. Los centros misioneros durante este perIodo 151
3. Las misiones y el movimiento ecuménico 154
D. Consideraciones generales 158

CapItulo 7: Las misiones en el Lejano Oriente y ci Sur del PacIfico 160


A. Las misiones en la India 160
1. Los Cristianos de Santo Tomás durante los Siglos XIX y XX 161
2. El catolicismo romano 162
3. Las misiones protestantes 164
4. El movimiento ecuménico y las iglesias unidas de la India 169
B. El cristianismo en Ceilán 170
C. El cristianismo en el Asia sudoriental 171
D. El Cristianismo en el Archipiélago Malayo 174
E. El cristianismo en las Filipinas 176
F. El cristianismo en el JapOn y en Corea 179
1. El cristianismo en el JapOn 179
a. Las misiones católicas 180

9
Contenido

b. La misión ortodoxa rusa .180


c. Las misiones protestantes 181
2. El cristianismo en la Peninsula de Corea 184
G. El cristianismo en China 187
1. Las misiones católicas romanas 188
2. Las misiones ortodoxas 190
3. Las misiones protestantes 190
H. El cristianismo en Australia y las islas del PacIfico 198
1. Australia 198
2. Nueva Zelandia 200
3. Las islas del PacIfico 200
I. Consideraciones generales 202

CapItulo 8: Las misiones en el mundo musulmán 204


A. Las antiguas iglesias orientales 206
1. La Iglesia Ortodoxa 206
2. Las iglesias monofisitas 208
3. Los nestorianos 209
B. Las misiones católicas 210
C. Las misiones protestantes 211
D. Consideraciones generales 214

CapItulo 9:
Las misiones en Africa Ecuatorial y Meridional 215
A. La Iglesia Ortodoxa Tawahedo de EtiopIa 215
B. Las misiones protestantes en el Africa al sur del Sahara 215
1. La fundación de Liberia y Sierra Leona y las misiones en Africa Occidental y Ecuatorial ..217
2. La colonización europea y las misiones en el Africa del Sur 221
3. Un ejemplo de las misiones, la colonización y el legado misionero en el sur de Africa:
El caso de David Livingstone 223
C. Las misiones católicas en Africa 226
D. El cristianismo en Madagascar 229
E. Consideraciones generales 231

CapItulo 10: El cristianismo en America Latina 232


A. Las nuevas condiciones 232
B. El cristianismo en Argentina 234
1. El catolicismo romano 234
2. El protestantismo 235
3. El cristianismo ortodoxo 238
C. El cristianismo en el Uruguay 239
1. El catolicismo romano 239
2. El protestantismo 239

10
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MISIONES

D. El cristianismo en el Paraguay 241


1. El catolicismo romano 241
2. El protestantismo 242
E. El cristianismo en Bolivia 243
1. El catolicismo romano 243
2. El protestantismo 244
F. El cristianismo en Chile 246
1. El catolicismo romano 246
2. El protestantismo 247
G. El cristianismo en el Peru 251
1. El catolicismo romano 251
2. El protestantismo 252
H. El cristianismo en el Ecuador 254
1. El catolicismo romano 254
2. El protestantismo 255
I. El cristianismo en Colombia y Panama 256
1. El catolicismo romano 256
2. El protestantismo 257
261
J. El cristianismo en Venezuela
1. El catolicismo romano 261
2. El protestantismo 261
K. El cristianismo en el Brasil 262
1. El catolicismo romano 262
2. El protestantismo 265
3. El cristianismo oriental 270
L. El cristianismo en la America Central 270
1. El catolicismo romano 270
2. El protestantismo 275
M. El cristianismo en Mexico 282
1. El catolicismo romano 282
2. El protestantismo 286
3. La Iglesia Ortodoxa 290
N. El cristianismo en las Antillas 290

1. El catolicismo romano 290


2. El protestantismo 293
0. Consideraciones generales 306

CapItulo 11:
Desde todas las naciones 309
A. Una historia compleja con lecciones para el futuro 309
B. El cristianismo en el siglo XXI y algunas proyecciones misioneras 311

11
capItulo i

Introduccion

or tanto, id y haced discIpulos a todas regImenes despóticos, han acudido a las armas
<< las naciones...>> Hay pocos textos bibli- para forzar a los más ddbiles a creer, y hanjus-
cos rnás conocidos y citados que este, frecuen- tificado lo injustificable.
temente denominado la <<Gran Comisión>>. A Tales desmanes no siempre han sido come-
travds de los siglos, estas palabras de Jesds han tidos por hipócritas que sencillamente desea-
inspirado a miles de creyentes a lievar el Evan- ban aprovecharse de la fe cristiana. Tambidn
gelio a los lugares más remotos de la tierra. han sido cornetidos por cristianos sinceros,
Unos sencillamente han cruzado la calle; otros convencidos de que la expansion de su fe jus-
han cruzado rIos, mares y fronteras. Unos han tificaba sus acciones, y que con ello servIan a
dado dinero; otros ban dado la vida. Unos fue- Dios. Convencidos de la verdad de su fe, mu-
ron bien recibidos; otros murieron como mar- chos han crefdo que esto era también fndice de
tires a manos de aquellos a quienes esperaban la superioridad de su cultura, y con ese senti-
evangelizar. En obediencia a esas palabras se do de superioridad ban destruido civilizacio-
ban establecido iglesias, se han construido es- nes, violado identidades y oprimido a los inde-
cuelas y hospitales, se han deshecho injusti- fensos.
cias, se ha liberado a mujeres oprimidas por Todo esto es lo que le da al estudio de la his-
tradiciones ancestrales, se ha enseflado a millo- toria de las misiones su importancia y su urgen-
nes a mejorar sus crIas, a cuidar de su salud, y cia. La histona de la expansion del cristianismo
a leer. Cientos de idiomas que solo existIan en es a Ia vez inspiradora y aterradora. Nos sirve
forma oral han sido reducidos a la escritura .... de llamado y de advertencia. Nos llama a se-
Si esa fuera toda la historia, tendrIamos so- guir la lInea esplendorosa de quienes antes de
bradas razones para gloriarnos y enorgullecer- nosotros dieron testimonio de su fe. Y nos ad-
nos. Pero hay tarnbidn el otro lado de la mone- vierte del peligro de imaginar que, porque so-
da. A travds de los siglos, y hasta el dIa de hoy, mos cristianos fieles, no hemos de preocupar-
ha habido cristianos que ban tornado las pala- nos por las consecuencias de nuestras acciones
bras de Jesus para sus propios propósitos impe- y nuestras actitudes.
rialistas o de lucro. Ha habido cristianos que En este punto, conviene que volvamos sobre
han tornado el rnandato rnisionero como Indi- la tan citada <<Gran Coniisión>>. Ta! corno fre-
ce de su propia superioridad, y que con ese cuentemente se le cita, el pasaje empieza con las
sentido de superioridad han destruido culturas palabras <<Por tanto, id .... >>. Empero la frase <<por
y civilizaciones, han establecido y defendido tanto>> implica siempre un antecedente, una ra-

12
HISTORLk GENERAL DE LAS MIsIoNEs

zon para lo que sigue. En este caso, ese antece- mo se habIa vuelto verdaderamente universal,
dente son ]as palabras del propio Jesds: <<Toda pues se encontraba presente en todas las regio-
potestad me es dada en ci cielo y en la tierra. Por nes del globo. Hoy, medio siglo despuds, pode-
tanto, id.... >> En dltima instancia, la razón por la mos decir mucho más. La fe cristiana no solo
cual los creyentes ban de ir a todas las naciones se encuentra presente en los rincones más apar-
lbs es que les tengamos lástima a quienes se tados de la Tierra, sino que es en varios de esos
pierden, o que nuestra cultura sea superior, o rincones que muestra más vitalidad y creci-
que tengamos algo que enseñarles. La razóri dl- miento numdrico. En vida de Latourette, el
tima de nuestro ir es el señorio universal de Je- cristianismo, aunque presente por doquier, se-
sucristo. Jesus dice que ya dl es Señor de toda la guIa siendo la religion del Occidente, repre-
tierra. No hay lugar donde dl no estd. No hay lu- sentada en buena parte del resto del mundo por
gar donde sea necesario que los creyentes vayan pequeños grupos, muchos de ellos el resuitado
a lievarle. El Señor que era en el principio con de la empresa misionera occidental, y todavIa
Dios, por quien todas las cosas fueron hechas, y dependientes de esa empresa. Hoy, al tiempo
que es la luz que alumbra a todo ser humano, ya que la fe cristiana parece estar perdiendo terre-
está allI. Está actuando en los mdividuos y en las no en sus antiguos centros en Europa y Norte-
culturas, aunque no se le conozca, aunque su america, crece a pasos agigantados en Africa y
presencia sea anónima. En ese sentido, lo que Asia. Y en America Latina, donde en tiempos
los creyentes hacen al dar su testimonio e invi- de Latourette lo que habIa era principalmente
tar a otros a creer es lievar el conocimiento del un catolicismo romano estancado y un protes-
nombre de Jesus, de sus ensefianzas, de sus pro- tantismo bastante minoritario, hoy existe un
mesas. Pero no llevar a Jestis! catolicismo en vIas de renovación y un protes-
Si el Señor está ya allI al llegar nosotros, tantismo puj ante que en varios paIses alcanza
esto quiere decir que en la empresa misionera más de la cuarta parte de la población.
vamos al encuentro, no solo de quienes no Estos cambios demográficos son una mues-
creen, sino tambidn del JesOs en quien ya cre- tra del movimiento de la fe cristiana, del carác-
emos. Yendo a esos lugares donde dl nos dice ter contextual de las comunidades de fe, de la
que su seflorIo, con todo y ser desconocido, es vitalidad que la fe descubre en ci margen o en
real, conocemos algo más de di y de sus propó- la frontera entre culturas y pueblos, de la diver-
sitos. AsI, por ejemplo, Pedro aprendió algo sidad de prácticas y teologIas misioneras y de
del Evangelio al predicarle al pagano Cornelio; las diversas respuestas al evangelio. Por ello
y la iglesia antigua aprendió algo al penetrar la esperamos que nuestro trabajo ayude a elimi-
cultura grecorromana. nar la vision del cristianismo como una religion
Todo esto significa que la historia de las mi- occidental y a redescubrir su carácter mundial,
siones, bien entendida, no es solamente la his- fronterizo y transcultural. En otras palabras,
toria de la expansión del cristianismo, sino la vitalidad de le fe cristiana en los continen-
tambidn la historia de sus muchas conversiones tes del sur y del este a principios de este siglo
-de lo que la iglesia ha ido aprendiendo y se convierte en un prisma para releer las teo-
descubriendo segOn se encarna en diversos logias y prácticas misioneras de antaño. Inclu-
tiempos, lugares y civilizaciones. sive, ei hecho de ser observadores y partici-
Cuando el gran historiador de las misiones pantes del carácter transcultural del movimien-
Kenneth Scott Latourette completO los siete to misional cristiano nos provee un iente parti-
voldmenes de su magna obra, podia señalar cular para descubrir nuevos agentes, nuevas
que el gran acontecimiento del siglo anterior teologIas y nuevas prácticas misioneras que
(el XIX) fue que por primera vez el cristianis- quiebran una concepción del movimiento ens-

13
Introducción

tiano como unidireccional, patriarcal, imperia- evangelio. Tradicionalmente, el término <<mi-


lista, capitalista, exciusivo, burocrático y rIgi- siones>> crea una imagen de movimiento unidi-
do. La gestión misionera revela una dinániica reccional: del mundo cristiano al mundo no
multidireccional ilena de complejidades y lu- cristiano. Por tal razOn y por mucho tiempo, las
chas que reflejan y demandan un marco inter- misiones se asocian a una práctica misionera
pretativo cohererite y justo. En este sentido, eclesiocntrica, donde la iglesia es ha protago-
nuestra historia no es de triunfo eclesial, sino de nista principal de la misión.
encrucijadas y complejidades que tienen afini- En nuestro trabajo el concepto de <<misio-
dad con la cruz, y de transformación y esperan- nes>> se refiere al movimiento del cristianismo,
za que dejan ver un destello de la resurrección. aun dentro de un area geográfica donde hay
Ahora bien, si esta historia de las misiones presencia cristiana. Como veremos en esta his-
ha de servir como herramienta de reflexión toria, el cristianismo, en sus muchas variantes,
tanto para las disciplinas académicas como tiene maneras de introducirse y reintroducirse
para la iglesia, necesitamos clarificar los en- en una misma region geográfica, generando re-
terios, principios y limitaciones que gulan es- laciones variadas y diversas en un mismo con-
te trabajo. texto. Por tanto, las <<misiones>> son la actividad
dirigida a extender la fe cnistiana, aun en luga-
A. La misiologIa, la misión res donde la fe existe. Las <<misiones>> son lo
y la historia de las misiones que la iglesia ha hecho-bueno o malo-en la
La <<misiologIa>> es la disciplina que estudia, gestión de extender la fe fuera y dentro de las
de forma sistemática y coherente, todo lo rela- fronteras donde ella misma está arraigada.
cionado a la misión de Dios y de la comunidad Este trabajo es <<una historia de las niisiones>>
de fe. Es una disciplina amplia que se desarro- y pertenece a la disciplina de ha misiologfa ens-
ha en diálogo con la antropologIa, la economIa, tiana. Es un trabajo que acumula información y
la historia, la historia de las religiones, la teo- reflexión crItica sobre La actividad de la iglesia.
logIa sistemática, y muchas otras disciplinas. No es una histonia de la misiologfa (del des-
La <<misión>>, por otro lado, es la actividad arrollo de esa disciplina a través de los tiem-
de Dios en el mundo. Dios es el protagonista de pos); no es una historia de ha misión (una histo-
la misión. Dios actda en el mundo, por su gra- na de la actividad de Dios, como son las Escri-
cia, para reconciliar al mundo consigo mismo turas. y de la comunidad de fe en el mundo); y
(2 Corintios 5:19). La iglesia, como pueblo de no es una historia del pensamiento sobre la mi-
Dios, surge de esta misión y participa en ella. sión (las ideas, principios y debates que ban
La iglesia es resultado y coprotagonista de la surgido en el proceso de discernir la actividad
misión de Dios. La iglesia nace, se sostiene y de Dios y de ha iglesia en el mundo). Es una his-
se transforma por la misión de Dios; es objeto toria de la actividad de las iglesias en sus ges-
de la misión de Dios. Al mismo tiempo, ella tiones de comunicar el evangelio de Jesucristo,
también es sujeto activo en esa misión. Esto es, dentro yfuera de susfronteras; es una historia
la iglesia discierne, descubre y participa en la de la extensiOn de lafe cristiana en el mundo.
actividad de Dios en el mundo. No hay duda, sin einbrago, que esta historia
El término <<misiones>> está cargado de mu- de las misiones, por el carácter interdisciphina-
chos significados. Este no es el lugar para des- rio de la misiologIa, se nutre de la historia de la
cribir y anahizanlos, pero 51 es el lugar para cla- disciplina, de la historia de ha misión, de la his-
rificar el uso que le hemos dado en este traba- toria del pensamiento misiológico, etc. Por ello
jo. El t&mino <<misiones>> se refiere a la activi- provee pistas, ideas y Lentes para reflexionar y
dad del pueblo de Dios en la comunicación del buscar más información y profundizar en dis-

14
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MisloNEs

4q

Antioqu(a de Psida, donde Pablo declarb su m sian a los gentiles.

tintas areas de la misiologia. Por ejemplo, en el otro lado, esta historia también ilustra cómo
capItulo dos proveemos unos modelos que nos prácticas y teologlas que no dieron fruto en un
ayudan a entender el uso de la Biblia en el cam- contexto silo dieron en otro. AsI, por ejemplo,
p0 misionero. Estos modelos no agotan ni pre-
los postulados que se desarrollaron y no dieron
tenden agotar los asuntos, complejidades y re- resultado en la China tomaron otro giro y si die-
tos a que se enfrentan la misiologIa y la iglesia ron resultado en el suelo coreano.
en cuanto a ese tema. No obstante, ese capItu-
lo se inserta en una conversación teológica y B. La historia de la iglesia
misional para animar, reflexionar y ubicar el te- y la historia de las misiones
ma de la Biblia y la misión en nuestros dIas. La historia de la iglesia y la historia de las
Otro ejemplo de la contribución de esta his- misiones no deberIan separarse. La reflexiOn
toria de las misiones a la misiologla está en pro- crItica sobre la vida de la iglesia, sea en la litur-
veer una <<cartografIa> de las teologIas de la ml- gia, la teologla, o las prácticas pastorales, no
sión en distintas épocas y regiones. Las prácticas debe aislarse de la reflexión crItica sobre la ex-
y mdtodos misionales, junto a las teologIas que tension de la fe cristiana por parte del pueblo
se desarrollaron antes, durante, y después de la de Dios en lugares donde la iglesia ilega por
gestion misionera, revelan que la relación entre primera vez o donde se inserta como agente de
la teologIa de la misión y la práctica misionera renovación. Desafortunadamente, la definición
no es unidireccional. Las teologIas de la niisión misma de las disciplinas-historia de la iglesia
se fueron desarrollando segiin la práctica misio- e historia de las misiones-muestra una dico-
nera enfrentaba conflictos, triunfos, derrotas y tomfa, una estructura bipolar, que parece negar
hasta expulsion. Esta historia ilustra cOmo las la unidad entre iglesia y misión, y parece dar a
prácticas y teologlas cambian a través del tiem- entender que hay ciertos capItulos en la vida de
p0 en la medida que las circunstancias históricas
la iglesia que son parte de su verdadera <<histo-
modifican la cultura y la tarea misionera. Por na>>, y otros que son sOlo parte de su <<misión>>.

15
IntroducciOn

Tal concepción bipolar de la historia y la En ese capItulo ilustramos cómo las misiones
misión de la iglesia manifiesta el carácter euro- hacia los <<bárbaros>> y grupos celtas transfor-
céntrico de ambas disciplinas segUn se han des- man las prácticas misioneras aceptadas que el
arrollado tradicionalmente. AsI, por ejemplo, centro habIa dado por normativas. Es importan-
los conflictos de los primeros cristianos con el te destacar, no obstante, que el énfasis no está en
Imperio Romano se estudian en Ia historia de la las condiciones y procesos que contnibuyen a la
iglesia, pero los conflictos entre los cristianos transformación de la polftica misional del cen-
y el Impeno Persa se estudian-si es que se es- tro-si tal fuera el caso, este libro serla más bien
tudian-en otra disciplina. Lo que ocurrió en sobre la historia del pensamiento misiológico-
Alemania en el siglo XVI es parte de la histo- sino en la actividad, protagonistas y condiciones
na de la iglesia, pero lo que ocurrió en Mexico en el margen de los territorios cristianos, o sea,
a! mismo tiempo no lo es. El <<Gran despertar>> una historia de las misiones.
en Norteamérica a fines del siglo XVIII-el Esperamos que llegue el dIa en que no sea
Great Awakening-es parte de la historia de la necesario estudiar ni escnbir la historia de las
iglesia, pero el avivamiento pentecostal en Chi- misiones separadamente de la historia de la
le a principios del XX no lo es. Ciertamente, es iglesia. Lo que es más, en el ültimo capItulo de
hora de corregir tales perspectivas, o al menos esta historia señalaremos por qué creemos que
de comenzar a intentarlo. ese dIa ha ilegado, y que si algunos no se per-
Esta obra no espera romper esa estructura catan de ello se debe a cierta miopIa de que los
bipolar de las disciplinas históricas. Empero si <<centros>> siempre adolecen. Por lo pronto, em-
deseamos contribuir a un quehacer histórico pero, los currIculos y programas de estudio de
que tenga en cuenta la compleja relación de in- la mayorIa de las instituciones de educación
terdependencia y de mutuo impacto que existe teologica, asI como la formación misma de
entre el centro y la periferia-entre lo que tra- buena parte del profesorado, tienden a estudiar
dicionalmente ha estudiado la historia de la la histona de la iglesia <<desde el centro>>, como
iglesia y lo que se incluye en esta histona de las si solamente lo que ocurre en el centro tuviese
misiones. Esto ciertamente es tarea de toda una importancia. Mientras no se supere esa postu-
generación de historiadores-y de historiado- ra, será necesario insistir en el estudio de la
res que representen una variedad de perspecti- historia de las misiones, para al menos recor-
vas y de contextos. Por tanto, ofrecemos este Ii- darnos constantemente que el <<centro>>-o los
bro como remedio provisional, como recorda- centros-existe en virtud de la periferia, y que
tonio acerca de la inmensa tarea que todavIa buena parte de la realidad cristiana queda ex-
queda por hacer. cluida cuando solamente nos ocupamos de lo
Puesto que estamos convencidos que la tarea que ocurre en los centros-centros de recursos
histórica necesita integrar la <<historia de la igle- económicos, de estudios teológicos, etc.
sia>> con la <<historia de las misiones>>, haciendo Un segundo efecto que tiene esta bipolari-
de ambas una <<historia de la iglesia en misión>>, dad histOnica es una interpretación exponen-
en varios casos aludimos a esta relación y la cial del crecimiento de la fe cnistiana. Se da por
compleja interacción que existe entre la activi- sentado que la fe cristiana crece, crece y crece
dad misionera en el margen y la vida de la igle- tal como un globo crece y se expande a! soplar
sia en el centro de donde se inicia la actividad aire. Esto presupone un movimiento unidirec-
misionera. Un ejemplo que ilustra nuestro inte- cional y homogéneo segiin el <<centro>> va am-
rés en enfrentar este problema metodológico, pliando su territono sin cambio alguno.
esta bipolanidad histónica, se encontrará en el Esta historia del movimiento cristiano se
capItulo sobre las misiones en la dpoca antigua. aparta de tal vision del crecimiento cristiano, y

16
HISTORIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

se une a las crecientes y novedosas voces de gloriosa variedad del pueblo de Dios, que al-
historiadores en todas partes del mundo, para canza a toda tribu, lengua y nación.
junto a ellas proponer lo siguiente: (1) El mo-
vimiento del cristianismo es en serie. La fe se C. La teologIa pastoral, la historia
mueve del centro a la periferia, transformando de las misiones y el pueblo de Dios
tanto la periferia como el centro y creando nue- La teologla pastoral integra muchas otras
vos centros que reanudan su movimierito hacia disciplinas a la tarea pastoral. La misiologIa,
la periferia (que muy bien puede ser un viejo junto a la historia de la iglesia y la historia de
centro). (2) Este movimiento afecta el quehacer las misiones, en ocasiones necesita situarse en
teologico y la vida de las comunidades de fe el contexto de la pastoral. Cuando hablamos
tanto en el centro como en la periferia. (3) La de <<la pastoral>> no queremos limitarla al mi-
actividad misional de la periferia muestra gran nisterio ordenado. Más bien nos referimos a
vitalidad por razón de las intersecciones de di- toda gestion y reflexiOn que busque descubrir e
cha actividad con culturas no occidentales ricas integrar los conocimientos y contribuciones de
en diversidad religiosa, étnica y teológica, y diversas disciplinas a la vida de la comunidad
también por su contexto de luchas de clases y de fe. En relación a este proyecto de la historia
en pro de la justicia hacia grupos oprimidos ta- de las misiones, la teologIa pastoral busca res-
les como las mujeres y la niflez. (4) El cristia- puestas a la pregunta: j,COmo contnbuye la his-
nismo está adquiriendo una configuración toria de las misiones a la vida de la iglesia en su
mundial, transcultural y contextual que requie- lucha por ser fiel al Evangelio de Jesucristo y
re nuevos lentes para observar, y plumas flue- ser signo del Reino de Dios en el mundo? Al-
vas para escribir, la historia de la iglesia. gunas posibles respuestas a esta pregunta son
Ahora bien, 5 por algdn tiempo todavIa se- las siguientes:
rd necesario estudiar por separado la historia de Primero, la historia de las misiones ayuda
las misiones para no olvidar el carácter global al pueblo de Dios a descubrir y aceptarque las
de la iglesia, hay una razón muy práctica para <<misiones han extendido la fe cristiana más
revisar y escribir esta historia de las misiones: allá de lasfronteras de la cristiandad y de los
en nuestra opinion no hay disponible una his- centros donde lafe tiene arraigo desde tiempos
toria de la misiones que sea abarcadora y gene- antiguos. En esta historia encontramos creyen-
ral. Hay una escasez de material que provea, tes-unos con el tItulo de <<misioneros>> y otros
particularmente a estudiantes y lIderes en las sin 61-que hallaron en su fe una urgencia e
iglesias e instituciones misioneras, un panora- imperativo por compartir su experiencia de
ma general que sirva para ilustrar el mosaico Dios. Veremos algo de los retos, ambigueda-
que comprende la historia de la transmisión del des, luchas, triunfos, frustraciones y esperanzas
evangelio. No pretendemos aquI describir en que tal vocación engendró. Seremos testigos
detalle todas las partes de mosaico. Pero 51 es- de muchos triunfos, pero también de muchas
peramos que la comunidad lectora (1) reconoz- derrotas; de muchas visiones profeticas, pero
ca la variedad de ese mosaico que es la iglesia también de muchas visiones torcidas; de mu-
universal y la historia de sus orIgenes; (2) se in- chos beneficios, pero también-confesémos-
forme y reflexione sobre esa variedad; (3) lo-de muchos daños.
acepte el reto a ir más allá de lo que aquI se di- Segundo, la historia de las misiones ilustra
ce, ampliando sus horizontes mediante expe- la diversidad y riqueza que existe en las <mi-
riencias de contactos con otros sectores del sionesx Esta historia da evidencia de que las
cristianismo mundial; y (4) descubra otros an- misiones no han sido, ni son, ni serán una acti-
gulos para observar, estudiar y disfrutar de la vidad homogénea, unidireccional y con un so-

17
Introducción

lo patron. Al contrario, esta historia testifica turas o regiones geográficas, sino que se ex-
de la libertad soberana del EspIritu Santo y la tiende en todo el mundo como testimonio vivo
capacidad-o la incapacidad-de discerni- de la vitalidadde la fe del pueblo de Dios. Las
miento de miles de creyentes que, estando a! misiones son el testirnonio de la actividad de
margen de los centros de la teologla y del orden Dios en el mundo con todo tipo de personas y
eclesial, han tratado y tratan de comunicar el en toda clase de circunstancias. Son testirnonio
Evangelio y establecer el orden de la iglesia del riesgo que ha tornado Dios en compartir
cristiana donde no existIa o donde habIa <<defi- con su pueblo la tarea de salvaciOn y reconci-
ciencias>> en ese orden. liación, nunca agotando los nuevos caminos
Tercero, la historia de la misiones nos re- para dar a conocer el Evangelio. Son tarnbidn
cue rda que la actividad misionera por parte testimonio de la diversidad del pueblo de Dios
del pueblo de Dios no siempre cumple con las y, al mismo tiempo, de la lucha por discernir la
niás altas exigencias y entendimiento del evan- actividad de Dios en el rnundo-y de hacerlo
gelio de Cristo. Como aqul se leerá, no son po- con humildad y confianza en Dios. Son testi-
cas las ocasiones en que la historia de las mi- monio de la interdependencia de la comunidad
siones es también una historia de atropello, de de fe alrededor del mundo y de la dependencia
genocidio, de abuso de poder, y de pecado. Es- de la comunidad en Dios, protagonista princi-
ta dimension en la historia de ]as misiones in- pal de toda actividad misionera.
tenta, por un lado, relativizar la actitud triunfa-
lista que en ocasiones ha anirnado y hasta abru- D. Organización de esta historia
mado las gestiones misionales de la iglesia y de las misiones
que le ha permitido continuar cometiendo mu- Las páginas que siguen ban sido organiza-
chos de los errores del pasado y, por otro lado, das a la vez cronológica y geográficamente.
alertar a la iglesia a una reflexiOn crItica y cau- AsI, los capItulos del dos al cinco se ocupan ca-
telosa sobre nuestra actividad misionera. da uno de un perIodo diferente en la historia de
En cuarto lugar, y al otro extremo, la histo- la iglesia y su misiOn. La Biblia y las rnisiones
na de las misiones celebra el acervo de las durante el perIodo neotestamentario son el te-
gestiones inisioneras, sin perder una actitud ma del segundo capItulo. El tercero, cuarto y
crItica hacia la recuperación de los estilos, es- quinto se ocupan respectivamente de las mi-
trategias y teologIas que caracterizaron a las siones durante la Edad Antigua, la Edad Media
misiones saludables y que pueden ayudar a y la Edad Moderna. Puesto que la Edad Con-
formar una nueva generación de creyentes temporánea es el gran siglo de la expansion
compmmetidos como misioneras y misioneros. cristiana-y sobre todo, protestante-le dedi-
AsI como es importante cuestionar y rechazar camos cuatro capItulos: uno introductorio (ca-
las prácticas misioneras que ponen en peligro pItulo seis), otros sobre las misiones en Asia
la integridad del Evangelio, asI también es im- (capItulo siete), en Africa y el mundo musul-
portante celebrar las misiones que continOan man (capItulo ocho) y finalmente en America
desarrollando una conciencia histórica, una ac- Latina (capItulo nueve).
titud crItica, una voz profética y una btisqueda Por illtimo el libro concluye con un capItu-
de fidelidad al Evangelio en la actividad misio- lo sobre las misiones en la Era Posmoderna o
nera cotidiana. Poscolonial y el modo en que la nueva configu-
Finalmente, la histonia de las misiones ilus- raciOn mundial y los enormes cambios demo-
tra la diversidad del pueblo de Dios, su exten- gráficos en la iglesia la obligan a repensar to-
sión sobre la faz de la tierra y la promesa de da su historia general, y en concreto su propio
que estafe no quedara circunscrita a unas cul- entendimiento de la misión.

18
cap Itulo 2

Biblia, mision e historia


. I,

de las misiones
la historia de las misiones brevemente la expansiOn del cristianismo du-
cristianas, como todo aspecto de la historia
Paradójicamente, rante ci perfodo neotestamentario (sección D).
de la iglesia, comienza precisamente con lo
que en cierto sentido es ci fin de la historia, es A. El uso e interpretación de la Biblia
decir, con ci momento en que, con el adveni- en la historia de las misiones
miento de Jesucristo, se cumplieron los tiem- El propósito de esta sección es presentar, de
pos. Este cumplimiento de los tiempos es el forma general, cuatro modeios de interpreta-
punto de partida y la esencia del mensaje mi- ción bfbiica usados en ci campo misionero. Es-
sionero de la iglesia. Es por esta razón que el tos modelos no agotan ni inciuyen todas las
testimonio biblico ha de ser, no solo el punto de sutilezas y detailes en la interpretaciOn de la
partida de toda la historia de las misiones, sino Biblia en la historia de las misiones. No obs-
también una regla importante por la que ha de tante, proveen un marco de referencia que nos
medirse todo momento en esa historia. Porque ayuda a comprender ci papel de la Biblia en esa
dan testimonio de Jesucristo, las Escrituras tie- historia.
nen para nosotros ci carácter dobie de primero 1. El primer modelo es la interpretaciOn bIbli-
y ditimo capItulos, de punto de partida y de ca desde el centro. Este modelo de interpre-
juicio final. tación bIblica limita ci testimonio bIblico a
For otra parte, es ci testimonio bIblico, espe- dos dimensiones: primero, la Biblia es clii-
cialmente ci Nuevo Testamento, ci que presen- bro que justifica la labor misioncra; y se-
ta la cuiminaciOn del proposito inicial de Dios gundo, es un tipo de <<recetario>> con pres-
en la creación misma, y de la promesa dada re- cripciones fijas a seguir para cumpiir con la
petidamente a los seres humanos. A fin de co- misión. La interpretación bthiica desde ci
locar ci tcstimonio bIblico en su propia pers- centro asume que la Biblia lc pertenece dni-
pectiva, este capItulo comienza discutiendo el ca y exciusivamente a la igiesia y, en las co-
uso de las Escrituras en la historia de las misio- munidades recidn fundadas, particularmen-
nes (sección A); en segundo lugar, presenta la te a los misioneros y misioneras.
importancia y vigencia del Antiguo Testamen- Un ejemplo del uso de este modelo desde ci
to en ci quehacer misioncro (sección B); terce- centro ha sido ci modo en que Mateo 28: 16-
ro, expone criterios importantes para la misión 20, <<La Gran Comisión>>, se intcrpreta y usa
que surgen de una lectura misional del Nuevo como ancla para estableccr un mdtodo mi-
Testamento (sección C); y finalmente, traza sioncro, cs decir, <<haccr discIpulos>>, <<bau-

19
Biblia, misión e historia de las misiones

tizar>> y <<enseflar>> sin ninguna otra conside- ción de documentos oficiales por parte de
ración teológica o contextual. cuerpos denominacionales. Normalmente,
Esta interpretación bIblica desde el centro estos documentos oficiales comienzan por
tiene limitaciones que afectan el quehacer describir el contexto donde se lieva a cabo la
misional del pueblo de Dios. Primero, tien- misión. Luego, mediante el uso de textos bI-
de a limitar el uso y la interpretación de la blicos, se establece el enlace teologico entre
Biblia a los misioneros y misioneras, y a las el contexto y la misión y sejustifica la prác-
iglesias que los envIan. Se conoce de ante- tica misionera en un contexto particular.
mano lo que la misión es, y luego se buscan El modelo de interpretación bIblica desde
referencias en la Biblia. La accesibilidad, el margen enfoca sus esfuerzos en el análi-
autoridad e interpretación de las Escrituras sis del contexto y su relación con el texto bi-
quedan reservadas y limitadas a la cultura y blico. Aunque supera una de las limitacio-
experiencia de fe de donde procede la mi- nes del modelo desde el centro, no deja de
sión. Segundo, la interpretación bfblica se tener serios defectos:
puede transformar en la justificación de un Primero, frecuentemente la incorpora-
modelo de misión tinico. Como consecuen- ción del contexto en la interpretación bf-
cia, se confunde el testimonio biblico con el blica es superficial, ya que carece del
dogma, la vitalidad de la interpretación de uso de las ciencias sociales para propo-
las Escrituras en el EspIritu de Cristo con los ner un análisis detallado. Consecuente-
prejuicios, prescripciones y direcciones hu- mente, no existe dialogo entre el texto
manas e institucionales. Por ditimo, la inter- biblico y el contexto. Lo que existe es
pretación bIblica desde el centro no conside- una correlación entre el contexto y algUn
ra el contexto de la misión. No existe inter- texto biblico.
cambio entre el texto bIblico y el contexto Segundo, el análisis del contexto se usa
donde hay misión-la cultura, los asuntos como criterio absoluto para escudriñar y
politicos, económicos y sociales, etc. seleccionar el texto biblico para la mi-
El segundo modelo es la interpretación bI- sión. Este criterio de interpretación deja
blica desde el margen. Mientras que en la al texto bIblico en silencio ya que no per-
interpretación bIblica desde el centro el con- mite otra interpretación del texto o del
texto de misión queda relegado, la interpre- contexto. Es una via de una sola direc-
tación biblica desde el margen le otorga un ción. El texto bIblico solo ilumina el con-
lugar prominente. El personal misionero texto y justifica una acción, una gestión
describe y analiza las condiciones cultura- misional.
les, ecoriómicas, poifticas y sociales dándo- " Tercero, normalmente el análisis del con-
les prioridad, en la mayorIa de los casos, a texto es una tarea realizada por personas
situaciones de opresión, pobreza y margi- que (1) no son parte del contexto o, en el
nalidad. Luego se busca en las Escrituras mejor de los casos, (2) son agentes de
ejemplos que (1) scan análogos a las situa- misión y solidaridad con el pueblo mar-
ciones descritas y analizadas y (2) justifi- ginado. La participación del pueblo que
quen acciones y proyectos que alivien di- experimenta la marginalidad en su coti-
chas condiciones. El propósito principal de dianidad es minima. Realmente, el pue-
este modelo de interpretación bthlica es per- blo se usa como ejemplo para justificar el
mitir que las situaciones fuera del texto de uso del texto bfblico. El pueblo, aunque
la Biblia seleccionen los textos bIblicos. con participacion pasiva en la gestión de
El uso de este modelo es comUn en la redac- interpretación biblica y reflexión misio-

20
HIsT0RR GENERAL DE LAS MIsI0NES

nal, sigue siendo objeto de una misión Una de las contribuciones más importantes
definida por una interpretación ajena a su de este modelo en el campo de la misiologIa
propia marginalidad. es la conciencia del acompañamiento de
3. El tercer modelo de interpretación bIblica, el Dios. La misión y la reflexión bIblica sobre
cIrculo hermenéutico (o cIrculo de interpre- ella cobran una naturaleza dinámica y flui-
tación), es caracterIstico de la teologIa con- da que exige discernimiento y crecimiento
temporanea, y particularmente la teologla en la fe. Los dos primeros modelos limitan
latinoamericana de la liberación. Propuesto la acción de Dios a! pasado. El cIrculo her-
por el teólogo latinoamericano Juan Luis mendutico quiebra este entendimiento está-
Segundo, el cfrculo hermenéutico supera al- tico de la gracia de Dios y pone de manifies-
gunas de las limitaciones de los modelos to la continua y renovadora presencia de
arriba mencionados. Por ejemplo, el cIrculo Dios en su creación. El Dios misionero nos
hermendutico toma muy en serio el contex- invita a acompafiarle en su misión, a discer-
to pero este no es el ünico criterio que deter- nir su gestión salvadora en el mundo.
mina la interpretación del texto bIblico. El Otra contribución importante del cIrculo
estudio del contexto va ligado a la interpre- hermendutico es la participación activa en la
tación del texto, que a su vez va ligada a la reflexión y acción misionera del pueblo que
acción por la liberación, todo dentro de la experimenta opresión y marginación. El
vida del pueblo, protagonista principal en la pueblo participa con Dios en la acción libe-
interpretación del texto. radora y reconciliadora; el pueblo es sujeto,
Básicamente, el cfrculo hermendutico tiene en reflexión y acción, en el quehacer de
cinco fases. La primera es el análisis de la Dios en el mundo.
realidad. Usando las ciencias sociales se in- Sin embargo, este modelo de interpretación
terpretan y formulan causas para explicar la biblicatambién tiene sus limitaciones. Prin-
situación de opresión que vive el pueblo. cipalmente, el cIrculo hermenéutico reduce
Hay una <sospecha ideologica>> que indica la interpretación bIblica en el contexto de
que la situación de pobreza y opresión no es misión a situaciones sociopolIticas o de lu-
voluntad de Dios. En la segunda fase la Bi- cha de clases. Esta reducción, en muchas
blia se lee en relación a este análisis de la re- ocasiones, no permite la inclusion de temas
alidad. Se hace una lectura polItica del tex- y realidades que, además de contenido poli-
to bIblico. El texto bIblico y la realidad se tico, tienen contenido cultural, religioso, fa-
interpelan mutuamente en un diálogo del miliar y de otra Indole. Cualquier reducción
cual surge un imperativo, una práctica libe- en el modo en que entendemos la presencia,
radora, transformadora. Esta praxis libera- misión y acompafiamiento de Dios limita
dora es la tercera fase y es la gestión misio- nuestra vision del encuentro de Dios con los
nera que la comunidad pondrá en obra. La seres humanos en sus contextos.
cuarta fase es la experiencia de transforma- 4. El cuarto modelo de interpretación bIblica
ción que nace y se desarrolla de la praxis Ii- surge del diálogo teolOgico y bIblico entre
beradora. La acción misionera y liberadora biblistas y misiólogos. Este modelo refleja
gesta una nueva realidad. Finalmente, esta una etapa de madurez, ya que los biblistas
nueva realidad necesita ser evaluada y estu- toman en serio el testimonio bIblico en rela-
diada; el cIrculo hermenéutico se cierra a! ción a la misión y los misiOlogos superan las
comenzar de nuevo, y las Escrituras toman limitaciones de los modelos anteriores des-
su lugar de continua conversación con el cubriendo en las Escrituras, con la ayuda de
contexto y la praxis liberadora. los biblistas, gran riqueza misiolOgica. Am-

21
Biblia, misión e historia de las misiones

bas disciplinas muestran interés en el cam- a que aferrarse, sino que se despo-
p0 bIblico identificando criterios y pregun- jó a sí mismo, tomó la forma de
tas que arrojen luz y perspectivas para el siervo, y se hizo semejante a los
desarrollo de una teologIa bIblica de la mi- hombres. Más aün, hallándose en
sion. la condición de hombre, se humilló
Este modelo guIa a! lector bIblico a encon- a sí mismo, haciéndose obediente
trar en todas las Escrituras ejes temáticos en hasta la muerte, y muerte de cruz.
relación a la misión de Dios. Por tanto, se El cómo de la misión de la iglesia debe
supera la selección de textos, la dependencia reflejar el cómo de la misión del trino
exciusiva del contexto y la reducción de te- Dios.
mas misioneros a categorfas sociológicas. c) La tercera pregunta, <<Qué es la ml-
Consecuentemente, se descubre la amplitud sion?>>, evalüa el contenido de nuestra
y densidad de la misión de Dios en todo el gestión misional. Continuando con los
testimonio biblico. Sin descartar el contex- textos de Juan y Filipenses, nos pregun-
to y categorIas sociológicas, el texto bIblico tamos ahora: Qué contenidos, qué pra-
comienza, como indica el misiólogo católi- xis testifican que Jesus, dando a conocer
co Robert Schreiter, una conversación aire- a Dios, se <<despojó a sí mismo>>; que <<to-
dedor de las siguientes preguntas guIas: (a) mó forma de siervo>>; que <<Se humilló a
,Por qué la misión? (b) Cómo es la mi- Si mismo haciéndose obediente hasta la
sion? (c) Qud es misión? muerte ....>>? Esta tercera pregunta subra-
a) La primera pregunta explora el carácter ya el carácter histórico de la misión de
misionero de Dios. Schreiter llama a es- Dios, la contextuahzación de esa misión
ta reflexión biblica <<la Bibliapara la mi- por el pueblo de Dios y la importancia
sión>>. En otras palabras, la iglesia busca del EspIritu Santo en el discernimiento
en el testimonio bIblico la naturaleza mi- de la misión.
sionera de Dios, el liamado a la misión, el Ahora bien, estas tres preguntas no están
carácter del mandato divino y el origen aisladas entre si. No es contestar una y pasar
de la relación entre el Dios de la misión a la otra. Todo lo contrario. Estas tres pre-
y el pueblo misionero. La iglesia exami- guntas se entrelazan en una reflexión bibli-
na y estudia el espIritu del conocido tex- ca que permite creatividad a la luz de las di-
to: <<Como me envió el Padre, asI también versas circunstancias y realidades de cada
Os envIo>> (Juan 20:21). comunidad en misión. Es una gestión espi-
b) La segunda pregunta explora el <<cómo>> ritual de descubrir a Dios en misión y de
de la misión. Centrando todavIa su aten- discernir la tarea de la iglesia para testificar
ción sobre el texto, sirve de puente entre del Dios de la misión responsablemente y en
el porqué de la misión y Ia gestion misio- la libertad del EspIritu.
nera. Luego de estudiar en Juan 20:21 la La interpretación biblica misional está en
naturaleza del <<enviar>, la pregunta desarrollo. Confronta grandes retos en la me-
<<Cómo es la misión?>> encuentra una dida en que las comunidades de fe se enfren-
contestación importante, por ejemplo, en tan, por ejemplo, a la dinámica misional
Filipenses 2:5-8: transcultural, la presencia y vitalidad de otras
Haya, pues, en vosotros este sentir religiones, la creciente distancia entre ricos y
que bubo también en Cristo Jesiis: pobres, el cambio demografico de la fe cris-
El, siendo en forma de Dios, no es- tiana donde los continentes del sur tienen la
timó el ser igual a Dios como cosa fuerza espiritual mientras que la fe en el con-

22
HISTORIA GENERAL DE LAS MIsI0NES

texto euroamencano está en crisis, la violen- punto culminante se encuentra en la elección


cia entre grupos dtnicos y contra la mujer y de Abraham y de su simiente, comienza por
la niflez, y la crisis ambiental y ecológica. La un largo prólogo o introducción de once capI-
comunidad de fe misional necesita superar tubs en los cuales se subraya el señorfo univer-
aquellos modelos de interpretación bIblica sal del Creador por sobre toda la creación y to-
que limitan la interpretación a propuestas in- dos los seres humanos. La historia de Israel,
flexibles y arcaicas que no pueden lidiar con que comienza en el capItulo doce de Genesis,
los retos del siglo veintiuno. ha de entenderse dentro del contexto general de
Por otro lado, ningUn modelo de interpreta- la historia de la humanidad, y especialmente de
ción agota la riqueza de la interpretación bI- los propositos de Dios para esa humanidad,
blica y la complejidad de la realidad. De ahI que se encuentra en los primeros once capItu-
la necesidad de mantener el modelo de inter- los del mismo libro.
pretación bIblica misional abierto a! soplo La propia elección de Abraham, que apare-
del EspIritu; de ahI la contribución de las ce al principio del capftulo doce de Genesis,
preguntas misionales y la importancia de sa- subraya el proposito universal de la elección di-
ber <<leer>> las Escrituras de forma misional vina: <<Y serán benditas en ti todas las familias
tomando en consideración que la misión es, de la tierra>> (Genesis 12:3).
primordialmente, actividad de Dios en toda Todo esto quiere decir que, aunque Israel es
la creación. el pueblo elegido de Dios, tal elección no es
una marca de favoritismo, sino que es más bien
B. El Antiguo Testamento una señal de obligacion, el resultado de un pue-
y la misión de la iglesia blo que vive en pacto o alianza con Dios.
El concepto de <<misiones>>, tal como lo en- Por otro lado, esta responsabilidad de Israel
contramos en el Nuevo Testamento, no apare- conlieva anunciar su elección en medio de pue-
ce en el Viejo. Pero esto no quiere decir que no blos que tienen otras religiones y, por tanto,
haya en el Antiguo Testamento un concepto otras historias de la salvación. El encuentro de
universal del seflorfo de Yahvd y un sentido de la fe y elección de Israel con estos pueblos re-
la misión de Israel. Este concepto informó y sultó en nuevos entendimientos de cómo vivir
formó la comprensión de la misión de la igle- y expresar la elecciOn del Señor. En un extre-
sia en el Nuevo Testamento, y continua hacidn- mo, hubo fuertes confrontaciones como la de
dolo hasta boy. ElIas y los profetas de Baal; en el otro, hubo in-
teresantes interpretaciones de la acción de
1. La universalidad del Antiguo Testamento Dios, tal como la de Isalas cuando anuncia un
A menudo se comete el error de interpretar libertador en la persona del rey persa Ciro
el Antiguo Testamento en términos exclusivis- (IsaIas 44:28-45:7).
tas, como si se tratase sencillamente de la his- En todo caso, Israel tiene un llamado de
toria de un pueblo que se dio a sí mismo por fa- Dios para set un pueblo de bendición para to-
vorito o preferido de Dios. Cuando se inter- das las naciones de la tierra. La forma de expre-
preta el Antiguo Testamento de este modo no sar y actuar la fe en Yahvé y su elecciOn es
hay lugar alguno para ver en I el punto de par- multiple y enriquecedora. Sin duda, por la di-
tida del concepto misionero del Nuevo Testa- versidad de la experiencia no son pocas las
mento. ocasiones en que Dios interviene para clarifi-
Sin embargo, el Antiguo Testamento es mu- carle a Israel su elección. Dios usa las situacio-
cho más universal en su vision de lo que por lo nes particulares del pueblo para comunicar su
general se piensa. El libro de Genesis, cuyo voluntad. Al mismo tiempo, el pueblo de Israel

23
Biblia, misi6n e historia de las misiones
se enfrenta al reto de discernir la voluntad de reconocimiento del seflorIo de Yahvd más
Dios. Es en esta continua dinámica donde el allá de las limitaciones geograficas y étnicas
pueblo percibe el significado de su elección y, de Israel obliga al pueblo de Dios a abrir
por tanto, de su misión. sus fronteras y reconocer la gracia de Dios
en la vida de los pueblos que aceptan la in-
2. La misión universal de Israel vitación a! arrepentimiento.
a) Lafuerza centrIpeta de la misi6n de Israel. Segundo, esta apertura por parte de Israel,
En el Antiguo Testamento la misi6n de Is- personificada en la tarea de Jonas, indica
rael se entiende de una manera <<centrIpeta>> cómo la misi6n transforma la fe y el pensa-
más bien que <<centrIfuga>>. No se trata de miento sobre la voluntad de Dios. El con-
que Israel vaya por todas las naciones del flicto fundamental de Jonas era aceptar el al-
mundo predicando el mensaje de salvación, cance de la misericordia de Dios. Hacer mi-
sino que se trata más bien de que todas la sión en Ninive implicaba confiar exclusiva-
naciones del mundo encuentren en Israel su mente en Dios y no en los prejuicios que
salvación. Por tanto, la misi6n de Israel es tergiversaban el concepto de la elección en
testificar y anunciar la salvación de Dios so- Israel. En otras palabras, hacer misi6n en
bre toda la creación. El Salmo 2 confirma el NInive requerla de Israel modificar su senti-
carácter <<centrIpeto>> de la misi6n de Israel: do de elección, reconociendo su lugar espe-
Ahora, pues, reyes, sed prudentes; cial y responsabilidad en la historia de la
adrnitid amonestación, jueces de la salvación (una gestión de compasión), pero
tierra. Servid a Jehová con temor y sin confundirlo con la exclusividad y el pri-
alegraos con temblor. Honrad al hi- vilegio.
jo (al ungido de Dios), para que no c) Acuérdate de que fuiste esciavo en la tie-
se enoje y perezcáis en el camino; rra de Egipto, per eso yo te mando que ha-
pues se inflama de pronto su ira. gas esto .... >. La fe de Israel está centrada en
;Bienaventurados todos los que en la experiencia de la liberación de Egipto.
él conflan! (Salmo 2:10-12). Todo el Pentateuco hace continua referen-
b) De la exclusividad a la inclusividad: El cia a la experiencia de esclavitud en Egipto
ejemplo de Jonas. El carácter misionero del y de liberación como criterio dtico y misio-
libro de Jonas es muy conocido y poldmico. nal de la vida del pueblo. La memoria de la
No son pocas las ocasiones en que perde- liberaciOn del yugo de esclavitud de Egip-
mos el mensaje central del libro a rafz de en- to es el anuncio del Reino de justicia y Paz
frascarnos en discusiones estériles sobre la de Dios.
autenticidad del documento. Sin embargo, el Lajusticia y la Paz son temas de importan-
libro de Jonas es uno de los textos más elo- cia en la historia de Israel y en su misión.
cuentes en relación a la misi6n de Israel y de Los profetas les recuerdan, tanto al pueblo
la iglesia. como a sus lIderes, la centralidad del shalom
Una lectura cuidadosa del libro proveera la de Dios, de la Paz y la justicia de Dios. El
reflexión fundamental sobre lo anterionnen- profeta Miqueas es elocuente en anunciar lo
te dicho: el proposito de Dios y la misi6n
que Dios espera de su pueblo:
universal de Israel. Primeramente, el propó- Hombre, él te ha declarado lo que es
sito no es llamar a Israel a salir al mundo a bueno, lo que pide Jehová de ti: so-
predicar el señorIo de Yahvé, sino que es lamente hacerjusticia, amar miseri-
más bien un liamamiento al propio Israel a cordia y humillarte ante tu Dios
reconocer que ese seflorIo es universal. El (6:8).

24
HISTORIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

La misión de Israel, como la misión de la igle- epIstolas paulinas el tema de la inclusion de los
sia, está ligada al Dios de justicia y paz para gentiles, y su relación con el viejo Israel, es cen-
los pueblos. El carácter de la misión de Dios tral. Otros temas misioneros aparecen también en
hacia su pueblo Israel en Egipto, la otorgación los Evangelios, Hechos, etc.
de la vida ante la muerte de la esciavitud, es Lo que determina silos textos tienen un ma-
Un criterio teológico y misional que anuncia tiz misionero no es la lectura literal o la inter-
quién es Dios, cuál es su misión y cómo debe pretación tradicional del pasaje, sino la pers-
vivir la iglesia frente a la injusticia. pectiva misional y de interpretación con que
d) El carácter escatológico de la misión. Hay se lee el texto. Por tanto, el pasaje de la mujer
ciertos textos en el Antiguo Testamento, y extranjera de Mateo 15: 21-28 y Marcos 7: 24-
sobre todo en la segunda parte de IsaIas, que 30 se transforma en un <paradigma misional>>
tienen Un carácter claramente misionero, es con distintas variantes: ci encuentro de JesOs
decir, que se refieren a la salvación de las (hombre) con una mujer (paradigma de gene-
naciones. Pero lo más acertado parece ser ro); el encuentro de Jesus con una persona que
interpretar estos textos en un sentido escato- no pertenece a la fe judIa (paradigma interreli-
lógico. gioso); el encuentro de JesOs con una extranje-
Estos textos apuntan hacia dIa en que la sal- ra (paradigma intercultural); y otros.
vación alcanzará a todos los rincones de la En esta sección nos interesa presentar tres
tierra. Dentro del contexto del Antiguo Tes- criterios misionales que surgen del Nuevo Tes-
tamento no hay lugar para el concepto de tamento y que sirven de ejes temáticos para re-
una <<evangelización>> del mundo que ha de flexionar sobre la misión de la iglesia y la Bi-
tener lugar por los esfuerzos de Israel; sino blia. Dc ninguna manera estos criterios agotan
que esa <<evangelización>>, en la cual ci pue- la contribución del Nuevo Testamento. Pero si
blo elegido ha de ser utilizado como instru- representan grandes retos misioneros para la
mento de Dios, es de carácter escatologico, iglesia de Jesucristo en el prOximo milenio.
de los tiltimos tiempos, y ocurre solo por la
decision soberana del AltIsimo. 1. Jesás y su ministerio
En el Antiguo Testamento, la misión o las Cualquier reflexión misional sobre ci Nue-
misiones no son una obligación que le es vo Testamento necesita tomar muy en serio el
impuesta a Israel a través de toda su historia ministerio de Jesus tal como se presenta en los
como parte de su tarea de pueblo escogido, Evangelios. La muerte y la resurrección de Je-
sino que son una de las seflales de los tiem- sOs estOn ligadas al ministerio del Maestro, a
pos escatologicos. sus relaciones con hombres, mujeres y nifios;
con las autoridades judlas y romanas; con los
C.El Nuevo Testamento pecadores de su tiempo; con las instituciones
y criterios teológicos para la misión de su sociedad; con personas de otras culturas;
El Nuevo Testamento proporciona abundantes con sus discIpulos; y con ci Padre.
criterios para la misiOn de la iglesia. Todos los 11- En la historia del cristianismo el evento de
bros del Nuevo Testamento ofrecen ejes temáti- Jesus frecuentemente ha quedado reducido a
cos de misiOn. Lo que es más, cuando reflexio- la cruz y los beneficios de salvación que vienen
namos sobre la materia nos percatamos de que de su muerte. Esta perspectiva necesita cnn-
prácticamente todo el Nuevo Testamento fue es- quecerse con la vida y ministerio del Maestro,
crito en un contexto misionero, y en buena me- ampliando para el pueblo cristiano no solo la
dida para responder a cuestiones y dilemas que salvación, sino ci significado de vivir esta sal-
ese contexto planteaba. AsI, por ejemplo, en las vaciOn en la historia.

25
Biblia, misión e historia de Las misiones

religiosas. Es el Espfritu Santo quien está <<ha-


ciendo misión>> antes de nuestra palabra y ac-
ción, preparando los corazones y las mentes
para el mensaje de Cristo.
La obra del Espfritu, tanto en la iglesia como
fuera de ella, exige seria y profunda reflexión.
El misterio de la presencia del EspIritu en am-
bas esferas representa un puente donde la co-
munidad de fe tiene la responsabilidad de dis-
cemir su misión y discipulado, su testimonio al
mundo y vida de comunidad. Ser comunidad de
misión en el EspIritu le permite a la iglesia ser
a la vez signo y agente de la misión.

3. La opción por la vida


El testimonio del Nuevo Testamento apunta
a la vida. El ministerio de Jestis no termina con
la muerte. Su ministerio y la fidelidad al Padre
le dan a Jesus el poder sobre la muerte, la resu-
rrección. De hecho, la actividad misionera de
parte de los discIpulos surge luego de la resu-
rrección del Maestro. La resurrección, la vida,
marca el comienzo de Ia misión de la iglesia y
de la nueva era que termina con la venida del
Reino.
Entre esta nueva era y el fin de la historia,
Dios obra para Vida. <<Yo he venido para que
tengan vida, y para que la tengan en abundan-
cia>> (Juan 10:10). La misión de la iglesia es
anunciar las buenas nuevas, no solo de la vida
El emperadorAugus-to gobernaba en Roma
despuds de la muerte, sino de vida en contra de
cuando Jesus nacd. Palacio Pith, Florencia. la muerte que amenaza a tantos en este mundo.
El testimonio biblico, tanto en el Antiguo como
en el Nuevo Testamento, anuncia que el Dios
2. La iglesia: comunidad de misión de la misión es el Dios que otorga la Vida, es el
en el EspIritu Dios de la Vida
Es el EspIritu Santo quien capacita a la igle-
sia para la misión y el discipulado. Por otro la- D. La expansion del cristianismo
do, es el EspIritu Santo quien empuja y sor- durante el perlodo neotestamentario
prende a la iglesia en la misión y el discipula- Como podrIa suponerse, es sumamente re-
do tal como le sucedió a Pedro en su encuentro ducido el nOmero de documentos que han lle-
con Cornelio (Hechos 10). Es también el EspI-
gado hasta nosotros referentes a los orIgenes y
rita de Cristo quien efectUa en la comunidad de la primera expansion del cristianismo. La ma-
creyentes la reconciliación de Cristo, rompien- yorla de estos documentos trata acerca de la vi-
do barreras culturales, dtnicas, económicas y da y obra misionera del apóstol Pablo, lo cual

26
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MisloNEs

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---

Los caminos romanos eran famosos, y algunos Ilegaban


hasta los más remotos lugares. Puerto del Piso, España.

nos hace pensar que fue él el principal de entre numbra de la historia. Hechos afirma que fue-
los primeros misioneros cristianos. Sin embar- ron los discIpulos dispersos por causa de la
go, conviene recordar que no hay garantIa algu- persecuciOn que surgió a la muerte de Este-
na de esto, y que no cabe duda alguna de que al ban quienes lievaron el Evangelio a Chipre y
mismo tiempo que el apóstol Pablo realizaba Antioqula (Hechos 11:19), aunque se afirma
sus viajes misioneros habla muchos otros ens- tambidn que fueron chipriotas y cirenaicos
tianos que iban lievando su nueva fe de uno a quienes llevaron el Evangelio a los gentiles
otro lugar. en la gran ciudad del Orontes (Hechos
En el libro de Hechos se nos habla acerca 11:20). En todo caso, la iglesia de Jerusalén
del origen de la iglesia cristiana en Jerusaldn. recibió noticias de la naciente comunidad de
Pero tambidn se hace referencia a la existencia Antioqufa y envió a Bernabd para que traba-
de cristianos en Galilea, Samaria y Damasco. jase en ella. Fue en Antioqufa que los cristia-
El propio libro de los Hechos afirma que Feli- nos por primera vez recibieron ese nombre, y
pe bautizó a un eunuco de EtiopIa, pero no sa- fue también la iglesia de Antioqula la que en-
bemos si el eunuco en cuestión regresó a su vió en sus viajes misioneros a Pablo y sus
pals de origen, ni tampoco si el propio Felipe acompañantes (y aquf es necesario seflalar
sirvió de instrumento para otras converSioneS que el llamamiento misionero a Pablo y Ben-
semejantes. nab no les llegó directamente, sino por el
Es acerca de la iglesia de Antioqula y de Espiritu a travds de la iglesia).
SUS labores misioneras que tenemos datos Los viajes del apóstol Pablo son de todos
más exactos. El origen de la iglesia antioque- conocidos, y no hay razón alguna para ofrecer
ña, al igual que el de otras de las principales aqul una resefla de ellos. Basta decir que el
iglesias cristianas, queda sumido en la pe- apóstol Pablo llevó el Evangelio a Chipre, a

27
Biblia, misión e historia de las misiones

" i*
trataba de encontrar puntos de contacto entre su

F mensaje y la cultura del lugar. Siempre se ocu-


paba de la edificación posterior de las iglesias
que habIa fundado y muy especialmente de sa-
nar las divisiones que en ellas apareclan. Su
/ tendencia a viajar rápidamente de un lugar a
otro, dejando pequefios nücleos de discIpulos
en cada ciudad, no se debIa tanto a una supues-
I J-441
i}iI 'L ta estrategia misionera segdn la cual esos discI-
lI pubs luego llevarIari el Evangelio a las comar-
Buena pane del transporte y los viajes se hacla cas más apartadas de la region, sino que se de-
bla más bien al concepto que Pablo tenIa de su
per via maritima. Mosaico en el Puerto de Ostia.
misión, y que le lievaba a no pensar tanto en
tdrminos de individuos como en términos de
naciones. Una vez que el Evangelio habIa sido
sembrado en una nación, su tarea era la de con-
varias de las ciudades del Asia Menor, a Mace- tinuar hacia otro sitio.
donia, a las principales ciudades de Grecia, a Sabemos que Pablo no fue el dnico misione-
Roma y quizá hasta a Espana. Acerca de sus ro cristiano de los tiempos neotestamentarios
mdtodos, lo más notable es que, aunque Pablo porque el libro de los Hechos y las epIstolas
se consideraba apóstol a los gentiles, por lo ge- paulinas mencionan diversos episodios en los
neral se acercaba primero a la sinagoga de Ca- que aparecen otros misioneros. Bernabd y Mar-
da ciudad y allI enseñaba y predicaba el Evan- cos fueron a la isla de Chipre. La Primera EpIs-
gelio. En algunos casos, como en el de Atenas, tola de Pablo a los Corintios habla acerca del

Una calle y el famoso teatro de Efeso

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28
HISTORIA GENERAL DE LAS MisloNEs

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judIo alejandrino Apolos, quien laboraba en ción le atribuye. De hecho, esta tradición es
Corinto. Además, antes de que Pablo liegase a tan antigua que aparece reflejada ya en el Nue-
Roma, ya existla una igiesia cristiana en esa vo Testamento, y la mayor parte de los antiguos
ciudad. Aun más, en el pequefio puerto italia- escritores eclesiásticos se hace eco de ella. Co-
no de Puteoli habIa ya cristianos que acudieron mo parte de la misma tradición, el martirio de
a recibir a Pablo cuando llegó de camino hacia Pedro en Roma debe darse por cierto. Esto no
Roma. Todo esto ha de recordamos que el quiere decir, sin embargo, que Pedro haya fun-
apóstol Pablo es solo uno -aunque quizá el dado la iglesia de Roma, pues la EpIstola de
más importante- de los muchos cristianos que Pablo a los Romanos parece implicar que hubo
durante el siglo I contribuyeron a hacer ilegar en Roma una iglesia cristiana aun antes de las
su fe a distintas regiones del mundo. visitas de Pedro y Pablo.
Por ditimo, debemos mencionar que exis- En todo caso, el hecho es que a fines del si-
ten leyendas segdn las cuales los apóstoles se gb I habla cristianos en todas las principales
dedicaron a predicar el Evangelio por distintas regiones del nordeste del Mediterráneo, y que
regiones de la tierra. La mayor parte de estas esta expansion se habIa llevado a cabo sin un
ieyendas resultan compietamente fantásticas, plan o estrategia misionera prefijada. Además
y aun en los casos en los cuales se podria supo- era claro que esa tarea misionera era transcul-
ner su veracidad no existen pruebas fidedignas tural, no identificando el Evangelio con un so-
que nos ileven a afirmarla. lo grupo étnico o una raza en particular. AsI, la
Solamente en el caso del apóstol Pedro po- iglesia cruzaba las fronteras culturales y echa-
demos decir que existen razones para creer en ba raIces en diversos contextos y de diversas
la veracidad de in visita a Roma que la tradi- formas.

29
capItulo 3

Las misiones
en la Edad Antigua
A. Desde el fin del perIodo neotestamenta- legendaria que resulta difIcil separar de la ver-
rio hasta la conversion de Constantino dad histórica.
Si bien es poco lo que sabemos acerca de la Por otra parte, en base a los documentos
expansion misionera del cristianismo durante existentes y a otros indicios arqueolOgicos, es
el perIodo apostólico, es mucho menos lo que posible descubrir dimensiones sociologicas
sabemos acerca de ella en el perlodo que sigue que nos ayudan a interpretar el crecimiento del
inmediatamente después. Esto era de esperarse, cristianismo durante esta época. AsI, por ejem-
pues ste es precisamente el perlodo de las plo, los datos existentes llevan a dos afirmacio-
grandes persecuciones, y a una iglesia perse- nes significativas: La primera es que la mayo-
guida se le hace dificil conservar y transmitir la na de los conversos al cristianismo venIa de los
historia de sus orIgenes. Además, buena parte trasfondos religiosos más aceptados en la so-
de la expansion del cristianismo durante este ciedad de la epoca (es decir, lo que recibe hoy
perlodo tuvo lugar, no solo a través de la obra el nombre genérico de <<paganismo>>), y no de
de misioneros dedicados exciusivamente a la sectas o movimientos marginados. La segunda
tarea de la evangelización, sino sobre todo a afirmaciOn es que muchas de las conversiories
través del testimonio de comerciantes, solda- tenfan lugar a través de los contactos familiares
dos y esciavos que viajaban por una u otra ra- e Intimos de los ya creyentes. Estas dos afirma-
zón. El cristianismo hacIa su entrada en una ciones deben mantenerse en tension dialéctica:
nueva provincia de manera humilde y oscura, y Por una parte, el cristianismo era atractivo pre-
cuando la iglesia en esa provincia lograba su- cisamente porque señalaba un camino, una fe y
ficiente madurez para producir literatura o al- un estilo de vida diferentes a los del comdn de
gdn otro monumento que pudiese quedar para la sociedad. Por otra, esa fe se comunicaba me-
la posteridad, ya sus orIgenes habIan sido olvi- diante los contactos directos de los cristianos
dados. Además, la investigacion de los orfge- con esa sociedad. Optimamente, entonces, el
nes del cristianismo se dificulta frecuentemen- mayor crecimiento se produce cuando la igle-
te debido al modo en que las generaciones pos- sia, al tiempo que muestra el contraste entre
teriores, siguiendo la tendencia de la dpoca a ella y el resto de la sociedad, mantiene sus con-
hacer de los apóstoles personajes ideales, bus- tactos humanos con esa sociedad circundante.
caban el medio de atribuir los orIgenes del ens- Además, para entender la expansion del
tianismo en su ciudad a algtmn varOn apostólico, cristianismo en el Imperio Romano es bueno
lo cual sirvió de genesis a mds de una tradición recordar algunas de las caracterIsticas de ese

30
HI5T0RIA GENERAL DE LAS MisloNEs

Imperio, y de la vida en él. En este sentido, lo quienes tuvieran cierto conocimiento (gnosis)
primero que debemos recordar es que Ia civili- secreto. Y, como lazo de uniOn de todo esto, se
zación grecorromana era esencialmente urba- fomentaba y en algunas circunstancias se re-
na. Naturalmente, la vida rural continuaba, queria el culto al Emperador, corno señal de
pues sin los productos del campo es imposible lealtad a tan diverso imperio.
subsistir. Pero tanto los griegos como los roma-
nos pensaban que la más importante invención 1. Expansion geografica del cristianisino
humana era la ciudad -de hecho, la palabra Aunque las razones arriba expuestas hacen
<<civilización>> originalmente querIa decir <<cm- imposible una narración detallada de los nom-
dadificación>>. Tanto Alejandro en sus conquis- bres y métodos de los misioneros que llevaron
tas como más tarde los romanos en las suyas, el cristianismo a cada region, si es posible lo-
se propusieron <<ciudadificar>> el mundo. Por grar una idea aproximada de la extension geo-
ello la mayorfa de los recursos económicos y gráfica que logrO el cristianismo en los aflos
humanos se concentraba en las ciudades. Los que van del final de la era apostólica a la con-
caminos, más que modos de abrir el interior, version de Constantino. Esta extension es tan
eran vIas de comunicación entre ciudades. Por sorprendente que resulta doblemente desafor-
ello no ha de sorprendernos el que el cristianis- tunado carecer de datos exactos acerca de có-
mo, forjado en ese ambiente, fuese por largo mo la nueva fe fue liegando a cada region del
tiempo una religion mayormente urbana. Imperio.
Este imperio que se veIa a sí mismo como Al terminar el perIodo neotestamentario, la
un conglomerado de ciudades subsistIa en ba- iglesia cristiana se extendla allende Palestina y
se al comercio y la interrelación entre esas ciu- Siria hacia el Asia Menor y hasta Grecia y Ro-
dades. Fue por eso que Roma construyó sus ma. Más allá de la capital imperial no llegan
famosos caminos. Por ellos, y sobre todo por nuestros datos pues, aunque hay noticias de un
vIas marItimas y fluviales, transitaban merca- viaje de Pablo a Espafla, nada se sabe acerca de
deres, artesanos en busca de empleo, estudian- sus resultados, y es posible que tal viaje nunca
tes en busca de sabidurfa, peregrinos inspirados se haya realizado. Sin embargo, a fines del si-
por su religion, y muchas otras personas. Fue gb 11 -y sobre todo a mediados del III- apa-
mayormente a través de ese tráfico que el cris- recen en la historia repetidas pruebas de que la
tianismo se extendió de un lugar a otro. nueva fe se habIa extendido por todo el Medi-
En lo religioso, el Imperio Romano se fun- terráneo, y que lograba adeptos sobre todo en
damentaba en una amalgama de las religiones las grandes ciudades, donde pronto surgieron
de los pueblos conquistados. Siempre que fue- comunidades cristianas de importancia.
ra posible, se establecIan vInculos y supuestas a) El Egipto. En el Egipto, y sobre todo en la
identidades entre los diversos dioses. AsI, por ciudad de AlejandrIa, pronto apareció una

ejemplo, se llegO a decir que el Neptuno de los iglesia floreciente que algunos dicen fue
romanos era el Poseidon de los griegos, y que fundada por San Marcos, aunque este dato
la Artemisa griega no era otra que la famosa y carece de confirmación histórica. En todo

antiquIsima diosa de los efesios, y también la caso, a mediados del siglo 11 la comunidad
Diana de los romanos. A esto se afladIan anti- cristiana de esa ciudad contaba ya con pen-
sadores de la importancia de Panteno y, p0-
guos <<misterios>> -religiones cuyos adeptos
celebraban ritos secretos mediante los cuales se co después, de Clemente y OrIgenes. Ade-

unIan a sus dioses-además de toda una pléya- más -y esto es señal de la pujanza del cris-
de de doctrinas que reciben el nombre comün tianismo- fue en AlejandrIa que el gnosti-
de <<gnosticismo>>, que ofrecIan salvación a cismo hizo algunos de sus más serios es-

31
Las misiones en la Edad Antigua

fuerzos por asimilar en su seno al cristia- que fue del Oriente -y quizá de Frigia. Al
nismo. parecer, fue más tarde que las circunstan-
b) El forte de Africa. En la parte occidental cias politicas y culturales llevaron a la igle-
del forte de Africa -to que los romanos sia africana a establecer relaciones más es-
llamaban Africa- y sobre todo en la ciudad trechas con Roma, y a olvidar sus antiguos
de Cartago, aparece tambin el cristianismo lazos con el mundo griego.
a fines del siglo II. Cuando este cristianismo c) España. Los orIgenes del cristianismo en
cartaginés asoma a la historia, tiene ya tal Espafla, asI como la historia de la iglesia es-
madurez que resulta necesario suponer que pañola en los primeros siglos, nos son total-
habfa sido fundado varias décadas antes. Es mente desconocidos. Aparte de la posibili-
en Cartago, y no en Roma, que surge la pn- dad de que Pablo haya visitado la Peninsu-
mera literatura cristiana en lengua latina - la Ibérica, existen leyendas que afirman que
con Tertuliano- y esa region fue también, el apóstol Santiago laboró en tierras de Es-
con Tertuliano y Cipriano, el centro del pen- pafia, y que Pedro enviO siete obispos a la
samiento teologico occidental durante todo misma region. El hecho es que la iglesia es-
el perfodo que nos ocupa -y aflos despues pañola, si bien parece haber sido fundada
con San AgustIn. por lo menos a fines del siglo II, no produ-
j,Cómo llego el cristianismo al norte de jo durante todo este perIodo monumento al-
Africa? ,Quiénes 10 ilevaron? LDe dónde guno -ya sea literario, artIsticoo de otra in-
venIan? No lo sabemos. Tradicionalmente dole- que nos permita afirmar que haya
se ha pensado que fue de Roma que el cris- existido en la Peninsula Ibérica, y antes de la
tianismo fue llevado a Cartago. Sin embar- segunda mitad del siglo III. un cristianismo
go, un estudio más detenido parece indicar puj ante. Sin embargo, el sinodo de Elvira,

32
HISTORIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

airededor del aho 300, muestra que el cris- unos cien obispos. En Grecia el progreso del
tianismo se habla extendido tan al norte co- cnstianismo parece haber sido más lento, yb
mo Asturias y tan al este como Zaragoza, mismo puede decirse de la pobiación semiti-
aunque su fuerza mayor parece haberse con- ca de Siria y Palestina. En Asia Menor, sin
centrado en lo que hoy es AndalucIa. embargo, ci progreso fue sorprendente, y
d) Las Galias. Desde la segunda mitad del si- pronto hubo, no solo comunidades en sitios
gb II -y quizá desde antes- el cristianis- bastante apartados, sino tambidn gran nOme-
mo penetró en las Galias. En el aho 177 se ro de miembros en esas comunidades. Testi-
desató una persecución en las ciudades de monio de ello es la correspondencia en la que
Lyon y Vienne, lo cual prueba que ya en esa Plinio le informa a Trajano que en Bitinia -
fecha existIan allI comunidades cristianas. adonde nunca llegó apóstoi abguno- los
Poco despuds, el obispo Ireneo de Lyon, templos paganos estaban <<casi desiertos>>.
quizá el más grande teólogo de este perIodo, Afortunadamente, sabemos algo más acerca
es testimonio de la fuerza del cristianismo de la labor misionera en Asia Menor debido
en esta region, no solo numérica, sino tam- a los datos y obras que se conservan de Gre-
bién intelectualmente. Parece que el cristia- gorio de Neocesarea.
nismo llego a esa region traIdo por inmi-
grantes cristianos procedentes del Asia Me- 2. Un gran misionero de este perIodo:
nor o al menos del Oriente, y que durante a!- Gregorio de Neocesarea
gdn tiempo su fuerza mayor estuvo entre los Si bien es poco lo que sabemos acerca de la
habitantes de lengua griega. Sin embargo, el multitud de creyentes que deben haber contri-
propio Ireneo da a entender que los cristia- buido a esa sorprendente expansion del cristia-
nos de Lyon -o al menos él mismo- se nismo, hay algunos cuyas labores nos son más
ocupaban tambidn de evangelizar a los habi- conocidas. Tales misioneros nos ofrecen atisbos
tantes de origen celta. En uno de sus princi- de la teologla y métodos misioneros en ese tiem-
pales libros, escrito en griego, se excusa de po. Uno de elbos fue Gregorio de Neocesarea,
no escribir esa lengua con toda elegancia, más conocido como Gregorio ci Taumaturgo.
pues pasa buena parte de su tiempo evange- Gregorio era natural del Ponto, y sus padres
lizando a los celtas. Cuando en ci aho 314 se eran paganos. Su verdadero nombre era Teodo-
reuniO un sInodo en Arlés, al sur de Francia, ro, y vino a ilamarse Gregorio solo después de
acudieron a l obispos, no solo de toda la su bautismo. Contaba catorce aflos al morir su
Galia, sino hasta de las Islas Británicas. padre, aunque esto no le impidió estudiar en las
Luego, antes de comenzar ci siglo IV ya ci mej ores escuelas de la dpoca, pues su familia
cristianismo habIa rodeado la cuenca del era acomodada. Por diversas razones Gregorio
Mediterráneo, y se encontraba representado y su hermano Atenodoro visitaron la ciudad de
en todas las regiones principales del Imperio. Cesarea en Palestina. AllI conocieron a OrIge-
e) Los territorios en que habIan laborado los nes, quien, segOn cuenta un biógrafo de Grego-
apóstoles. Además, en las zonas a que los rio, les cautivO de tab modo que quedaron <<co-
apóstoles y sus contemporaneos habIan ya mo inmóviles>> a sus pies. Entonces el maestro
llevado ci cristianismo, la iglesia continuó su alejandrino les enseñó, además de lOgica, fIsi-
labor misionera, dingiendose ahora sobre to- ca, geometrIa y astronomIa, la .xverdadera fib-
do a ciudades y pueblos de menor importan- sofIa>> del cristianismo. En esta historia, es im-
cia adonde el cristianismo no parece haber portante recordar que tanto OrIgenes como su
ilegado antes. AsI, por ejemplo, a mediados maestro Clemente de Aiejandria se dedicaron a
del siglo III parece haber habido en Italia presentar el Evangelio en tdrminos de las elites

33
Las misiones en la Edad Antigua

culturales de AlejandrIa, como la <<verdadera una generación. Como cochero que


filosofIa>>. sabe conducir la naturaleza, les su-
Tras permanecer en Cesarea unos cinco jetó firmemente con el freno de la fe
años, Gregorio y Atenodoro regresaron al Pon- y del conocimiento de Dios; pero a!
to, donde pronto se les conoció por fervientes mismo tiempo les permitió tener,
cristianos y propagadores activos de su nueva bajo el gobierno de la fe, un poco de
fe. A la postre Gregorio fue consagrado obispo alegrIa y libertaci. Advirtió que este
de Neocesarea. Tambin su hermano Atenodo- pueblo infantil e inculto quedaba
ro llegó a ser obispo de otra ciudad del Ponto, apegado al culto idolátrico por los
y contribuyó a la obra misionera de Gregorio. placeres del sentido; y, queriendo
El cargo de obispo de Neocesarea no pare- asegurar ante todo lo esencial, apar-
cIa ser de demasiada responsabilidad, pues la tarlos de las vanas supersticiones y
comunidad cristiana en esa ciudad contaba só- lievarlos a Dios, les permitió cele-
lo con diecisiete miembros. Pero Gregorio to- brar la memoria de los mártires con
mó su nueva responsabilidad con toda serie- gozo y alegrIa. SabIa que con el
dad, y se dedicó a las labores misioneras en la tiempo su vida Ilegarla a ser espon-
ciudad y los campos con tal ahInco y xito que táneamente más grave y más arre-
se dice que a su muerte solo quedaban diecisie- glada; pues la misma fe les Ilevarla
te paganos en la region. a ello; y efectivamente, esto es lo
Los métodos misioneros de Gregono -has- que sucedió con la mayor parte: su
ta donde nos son conocidos- son interesantes. gozo se trocó y, dejando los place-
Su personalidad, cautivadora y subyugante se- res del cuerpo, pasaron a los del es-
gOn todos los testimonios, contribuyO grande- pIritu. (Gregorio de Nisa, Vida de
mente al éxito de sus trabajos apostólicos. Ade- San Gregorio; citado en Fliche y
más, si su PanegIrico a OrIgenes fue sincero, Martin, Historia de la iglesia desde
debemos suponer que el propio Gregorio, los orIgenes hasta nuestros dIas,
siempre que las condiciones se lo permitiesen, Buenos Aires, 1953, 2:291)
usaria del método de la persuasion lOgica que Este método de adaptar el mensaje a las con-
tan buenos resultados habIa dado en su propio diciones intelectuales, morales y religiosas del
caso. Para l, el cristianismo era una filosofIa pueblo fue utilizado ampliamente, no solo por
superior, pero no una simple filosofla especu- Gregorio, sino también por toda una larga serie
lativa, sino toda una filosofla práctica en la que de misioneros através de todos los tiempos, y ha
la especulación debIa unirse a la virtud. sido motivo de amargas y largas controversias.
Sin embargo, en la region del Ponto, aparta.- Empero esto no quiere decir que Gregorio
da de las principales corrientes de pensamien- permitiese a sus conversos seguir so vieja vi-
to y estudio, y sobre todo entre gentes incultas, da y creencias, y que se contentase con la so-
el método que OrIgenes le habla aplicado a la confesiOn oral de la fe cristiana. Al contra-
Gregorio resultaba impracticable. Por esta ra- rio, la persecución de Decio, y luego la inva-
zón, Gregorio intentó presentar el cristianismo sión del Ponto por parte de los godos y otros,
del modo que más se adaptaba a la mentalidad le dieron ocasión de mostrar lo que se espera-
de las personas con quienes trabajaba. Uno de ba de los verdaderos cristianos. Sobre todo en
sus biografos dice: esta Ultima oportunidad, parece ser que mu-
He aquI un rasgo de la gran sabidu- chos de los cristianos se dejaron lievar por las
rIa de este hombre: debIa formar en circunstancias y cometieron acciones que
masa para una nueva vida a toda Gregorio se sentIa obligado a condenar, como

34
HISTORIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

lo muestra su EpIstola canónica. En ella, Gre- a) La polémica contra el judaIsmo. El conflic-


gorio ordena excomulgar a quienes en rnedio to entre cristianos y judlos ha dejado testi-
de la invasion fueron <<tan audaces que consi- monio duradero en varios de los escritos del
deraron el tiempo que trajo destrucción a to- Nuevo Testamento, asI corno en la literatu-
dos como el momento preciso para su propio ra cristiana posterior. Empero antes de pasar
lucro>>. Quienes han tornado o encontrado lo a estudiar el contenido de esa poldrnica de-
que no es suyo deben devolverlo inmediata- bernos aclarar el carácter del conflicto mis-
mente; quienes han retenido cautivos deben mo. La noción comOn, que el cristianismo
dejarlos libres; los traidores que se hicieron pronto dejO de ser mayormente una religiOn
partidarios de los bárbaros, y se hicieron par- de judIos para volverse casi completamente
tIcipes de sus crImenes, deben ser excornulga- gentil, no parece ser del todo exacta. En fe-
dos hasta que un sInodo, bajo la dirección del cha reciente estudios sociológicos de la igle-
EspIritu Santo, decida qué ha de hacerse con sia y del judaIsmo antiguos han rnostrado
ellos; y quienes contribuyan a restaurar el or- que el proceso de conversion de judIos al
den devolviendo a las personas lo que les per- cristianismo continuó bastante más de lo
tenece no deben esperar recompensa alguna, que anteriormente se pensó. Muchos de los
ni cobrar el servicio prestado. gentiles que antes habIan sido clasificados
Como vemos, el método misionero y pasto- por los judIos como <<temerosos de Dios>>, es
ral de Gregorio era una combinación de flexi- decir, personas que se sentIan atraldas hacia
bilidad e integridad: flexibilidad adaptándose a la fe de Israel, pero no se hacIan judlas, aho-
las costumbres del pueblo, e integridad exi- ra se unieron a la iglesia. Pero también mu-
giendo que ese pueblo se comportase corno chos de los judIos de la diaspora, es decir,
cristiano. judIos que vivian entre gentiles, parecen ha-
Por Oltimo, y antes de pasar adelante, debe- ber visto en la nueva fe un modo de conser-
mos senalar que otro de los métodos misione- var la tradición de sus antepasados y al mis-
ros de Gregorio parece haber sido el de los mi- mo tiempo ajustarse mejor a las nuevas cir-
lagros, que le valió el tItulo de <<Taumaturgo>>. cunstancias. Este proceso continuó al menos
En las narraciones de estos milagros la historia por tres siglos, y por tanto buena parte de los
y Ia leyenda se mezclan de tal modo que resul- escritos cristianos que hoy leemos como po-
ta imposible distinguirlas. lémicas contra el judaIsrno no iban dirigidos
tanto a los verdaderos judIos corno a los que
3. Los métodos se habian hecho cristianos, pero todavIa no
Al estudiar los rnétodos empleados durante estaban del todo seguros en su nueva fe.
este perlodo, tropezamos una vez más con la Luego, al leer estos documentos debemos
dificultad de que nuestros materiales son harto recordar que se trata solo de una vision par-
escasos, y los que tenemos representan solo un cial de las relaciones entre el cristianismo y
sector de la vida total de la iglesia. De este pe- el judaIsmo.
rIodo se conservan extensas apologIas en pro El método que aparece una y otra vez en los
del cristianismo, asI como la historia de ciertas documentos que ban ilegado hasta nosotros
conversiones particulares; pero la casi totali- es el de la polémica y el argumento lógico.
dad de estos testimonios nos sirve solo para Este tipo de argumentación se empleaba ya
saber cómo las personas más cultas y rnás pri- en el periodo neotestamentario, sobre todo
vilegiadas liegaban al cristianismo, y nada nos frente a los judios, haciéndoles ver cómo Je-
dice acerca de la conversion de esciavos, arte- sUs era el curnplimiento de las promesas del
sanos y mujeres. Antiguo Testamento. Durante el perfodo que

35
Las misiones en la Edad Antigua

estudiamos, continUa esta polUmica antiju-


dia, pero la polUmica frente a la religion y la
filosofIa paganas viene a ocupar el primer
lugar. Esto es seflal de que la iglesia, cada
vez más convencida de que los judIos no ha-
Man de convertirse, vuelve su impetu mi-
sionero hacia los gentiles. La iglesia de fines
de este perIodo es ya una iglesia de gentiles,
y buena parte de su polUmica con los judios
no ileva ya el propósito de convencer, sino
sOlo de aplastar a una religion rival.
En todo caso, el argumento fundamental
de los cristianos frente a los judlos es el del
cumplimiento de ciertas profecIas en la
persona de JesUs, especialmente en su na-
cimiento y muerte. AdemUs -también al
igual que ciertos escritores del Nuevo Tes-
tamento- los polemistas cristianos de es-
te perIodo apelan a la tipologIa, afirmando
que ciertos acontecimientos del Antiguo
Testamento eran seflales, <<tipos>> o figuras
de lo que habrIa de ocunir en el Nuevo.
Por Ultimo, otros escritores cristianos, y
muy especialmente los alejandrinos, apelan
a la alegoria, frecuentemente negando el
Los antiguos dioses Hablan perdido mucbo
carácter histórico de las narraciones del
de su poder Estatua de Zeus (o quizd Posei-
Antiguo Testamento, y haciendo de ellas dOn) En el Museo ArqueolOgico de Atenas,
alegorIas referentes a las enseflanzas del
Nuevo.
Algunos cristianos -como Marción- ne-
gaban la validez del Antiguo Testamento, y
pretendIan que el cristianismo era algo tan man haciendo a la pluralidad de los dioses,
radicalmente nuevo que no podia ser el y sobre todo alas historias inmorales que de
cumplimiento de las antiguas promesas he- ellos se contaban. Al aparecer el cristianis-
chas a los judIos. Pero la inmensa mayoria mo, ya hacia siglos que los filósofos griegos
de los cristianos rechazO tal posicion, que habIan comenzado a expresar dudas acerca
fue considerada herética. de los dioses del Olimpo, y sobre todo acer-
b) La poléinica contra el culto pagano. Frente ca de las cosas que de ellos se contaban. Al
a los paganos, la polémica cristiana tenla igual que los filósofos paganos, los cristia-
que luchar en dos frentes: el del culto y el de nos atacaban a estos dioses, primero, por su
la filosofIa. impotencia y por ser creación humana; y,
Frente al culto pagano, tanto los cristianos segundo, por los hechos inmorales que se
como los judIos enseflaban un monoteIsmo les atribuIan. Como ejemplo de esto pode-
moral, y con ello se hacIan eco de los ata- mos tomar a ArIstides, quien a mediados del
ques que los propios filósofos paganos ye- siglo II escribió:

36
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

Viendo a sus dioses aserrados por piña y al robo y yacen con varones,
sus artifices, y desbastados, y acor- con todas sus otras hazaflas; que si
tados, y cortados, y quemados, y fi- sus dioses han hecho bien estas co-
gurados, y por ellos transformados sas, tal como lo escriben, son per-
en toda figura, y ora que envejecen versas las leyes de los griegos, por-
consumidos por el largo tiempo, que no han sido establecidas segün
ora que se funden o se hacen peda- la voluntad de los dioses. Y en es-
zos, cómo no comprendieron que to, todo el mundo ha errado. (Apol.
no son dioses? Y aquellos que no 13.7; trad. D. Ruiz Bueno, B.A.C.,
han podido proveer a la salvación 96:144)
de si mismos, ,cómo pueden tener c) El encuentro con la filosofIa pagana. En
cuidado de los hombres? (Apol. cuanto a su posicion frente a la filosofIa pa-
13.1; trad. D. Ruiz Bueno, B.A.C., gana, los cristianos de este perIodo -como
96:143) los de todas las épocas- no estaban de
Y, señalando la inmoralidad de los dioses acuerdo entre si. Todos vefan en el cristia-
griegos, dice: nismo una verdad superior, revelada por
Mas he aqul que, habiendo los grie- Dios, y a la que ningün filósofo, por muy
gos establecido leyes, no han caIdo acertado que fuese su pensamiento, hubiera
en la cuenta de que con sus ]eyes podido llegar. El punto de desacuerdo esta-
condenan a sus dioses. Si, en efec- ba en el valor que debIa atribuirse a la fib-
to, sus leyes son justas, son perver- sofia, pues unos veIan en ella el ayo que
sos sus dioses, los cuales han trans- conducIa a Cristo (Justino, Clemente, Orige-
gredido las leyes, porque se matan nes) y otros veIan solo una oposición radical
unos a otros, y practican la magia, y entre el pensamiento filosófico y la verdad
cometen adulterio, y se dan a la ra- cristiana (Taciano, Hermias, Tertuliano).

El Areópago.

I
- - 4;

-;

37
Las misiones en la Edad Antigua

Unos veIan en la filosofla un instrumento no en la cultura y filosofia paganas les per-


necesario para la exegesis biblica, y otros tenece a los cristianos.
velan en ella el origen de toda herejIa. Unos De este modo la polémica cristiana, tanto
afirmaban que Jesucristo era el Señor tanto frente al judaismo como frente a! paganis-
de Atenas como de Jerusalén, y otros se pre- mo, busca rumbos que le permitan afirmar el
guntaban: <<i,Qué tiene que ver Atenas con señorIo de Jesucristo sobre todo cuando
Jerusalén? ,Qué la Academia con la igle- existe -en estos casos, el Antiguo Testa-
sia?>> (palabras famosas de Tertuliano). Sin mento y la cultura helenista- sin abando-
embargo, la inmensa mayorIa de los cristia- narla afirmación fundamental de que el que
nos -0 al menos de los cristianos cuyas es el Señor y Verbo eterno se ha ilegado a
opiniones nos son conocidas a través de sus nosotros de manera Onica y particular en Je-
obras- vefa un valor positivo en la filoso- sucristo.
fIa pagana. d) El contacto personal entre intelectuales. Sin
Como ejemplo de esta posición podemos to- embargo, toda esta argumentación servia de
mar a Justino Mártir, autor cristiano de la Se- canal para la propagaciOn del Evangelio solo
gunda mitad del siglo II. A fin de mostrar a cuando iba acompañada por el testimonio
las personas cultas entre los gentiles que el personal del cristiano. No tenemos noticias
cristianismo no se opone a la civilizaciOn y de personas que se hayan convertido al cris-
filosofIa helénicas, sino que las complemen- tianismo leyendo el Diálogo con TrfOn o las
ta y supera, Justino apela a la doctrina del Apologias de Justino (lo cual resulta más no-
logos o Verbo. Este término podia ser de table si recordamos que tenemos noticias de
gran valor, pues era uno de los temas funda- conversiones filosóficas mediante la lectura
mentales de la filosofia pagana, se aplicaba de los libros de los filósofos), pero si sabemos
a Jesucristo en el Evangelio de Juan, y ya de ocasiones en que tales discusiones perso-
antes -con Filón de AlejandrIa- habIa nales llevaron a alguien al cristianismo.
servido de puente entre la filosofia griega y El propio Justino da fe de la importancia de
la religion judaica. este método de discusión y testimonio direc-
Siguiendo la tradición de los filósofos to entre cristianos y paganos al afirmar que
griegos, Justino afirma que todo conoci- su conversion se debiO a un encuentro tal,
miento que los humanos poseen es pro- cuando un anciano venerable, tras mostrar-
ducto del logos o principio racional del le la insuficiencia del platonismo, le mostró
universo. Pero -apelando ahora al Cuar- la <<verdadera filosofia>>. Ya hemos visto el
to Evangelio, y a su uso del término lo- caso de Gregorio de Neocesarea y so henna-
gos- Justino afirma también que ese lo- no Atenodoro, cuya conversion tuvo lugar a
gos que es el principio racional del uni- través del contacto con OrIgenes. Algo pare-
verso es el mismo que se encarnó en Jesu- cido parece haber sucedido en los casos de
cristo. Luego, la verdad que los filósofos Clemente de Alejandrfa gracias a la influen-
conocieron no es otra que la verdad cristia- cia personal de su maestro Panteno, y de Ci-
na, con la sola salvedad que Platón y sus priano de Cartago a través del sacerdote Ce-
colegas conocieron al Verbo <<en parte>>, ciliano. Y, si el Octavio de Minucio Felix
mientras que los cristianos conocen al Ver- narra un acontecimiento histórico, tambidn
bo <<entero>>. Los filósofos conocIan solo allI vemos un intento de lograr una conver-
las verdades que el Verbo les revelaba, sión a través de la discusión directa y perso-
mientras que los cristianos conocen a! Ver- nal de los valores y doctrinas del cristianis-
bo mismo. Luego, todo cuanto hay de bue- mo frente al paganismo.

38
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

I &

t4
I
La a iguedad sentla gran aprecio per as letras. Fachada de a Biblioteca de Ce] o a Pdrga o

e) Las escuelas cristianas. Las más de las ye- bros la responsabilidad de predicar y exten-
ces tales encuentros no se dejaban simple- der el conocimiento del Evangelio -de los
mente a! azar, sino que los cristianos funda- cuales Gregorio de Neocesarea es un mag-
ban escuelas que tenlan funciones catequé- nIfico ejemplo. Además, la literatura que se
ticas, pero a las que podlan dirigirse los pa- producla en estas escuelas servfa de fuente
ganos cultos que querIan saber más acerca de conocimientos a cristianos menos ilus-
del cristianismo, o que simplemente querl- trados que deblan enfrentarse con paganos
an atacarlo disputando con sus más destaca- que de otro modo hubieran podido vencer-
dos portavoces. Como ejemplo de este tipo les en la controversia.
de escuela, que segula el molde de la anti- f) El testimonio de la base de la iglesia. Este
gua Academia de Atenas, tenemos la que tipo de testimonio directo y personal, en
fundO Justino en Roma y que luego dirigió que la polmica se mezclaba con el fervien-
su discIpulo Taciano, y la famosIsima de te deseo de ver la conversion del interlocu-
AlejandrIa, relacionada con los nombres de tor, no siempre tenIa lugar en el five! eleva-
Panteno, Clemente, Orfgenes, Heraclas y do de los filósofos y los retOricos, sino que
otros, y a la que acudla a veces lo más Se- con mayor frecuencia tenIa lugar entre es-
lecto de la nobleza y la intelectualidad pa- clavos, artesanos y mujeres (en una cultura
ganas. Tales escuelas jugaron un papel im- en la que se pensaba que estas Oltimas no
portantIsimo en la expansion del cristianis- eran capaces de pensamientos profundos).
mo, pues muchos paganos que acudIan a Prueba de ello es el siguiente texto de Ce!-
ellas se convertIan, además de que pronto se so, quien veIa en la pobreza e ignorancia de
volvieron centros de donde salIan cristia- los cristianos un argumento contra la vera-
nos preparados para ilevar sobre sus horn- cidad de su fe:

39
Las misiones en la Edad Antigua

j,Qud hacen los feriantes, los Sal- arreglan para ganar adeptos. No
timbanquis? Se dingen a los horn- exagero y en mis acusaciones no
bres sensatos para espetarles sus salgo un ápice de la verdad. (Cita-
soflamas? No. Pero si divisan en do por OrIgenes, Contra Celso,
alguna parte a un grupo de niños, 3.55; G. Bardy, La conversion al
de cargadores, de gentes groseras, cristianismo en los primeros si-
allI es donde plantan sus tablados, glos, Pamplona, 1961, pp. 307-8)
exponen su industria y se hacen ad- Es una verdadera desventura el que, dado su
mirar. Lo mismo ocurre en el seno propio carácter, el trabajo de tales cristia-
de las farnilias. Se yen pelaires, za- nos no nos sea mejor conocido, pues sin du-
pateros, bataneros, gentes de extre- da descubrirIamos que su contribución a la
ma ignorancia y desprovistas de to- expansion del cristianismo fue mucho ma-
da educación que, en presencia de yor que lo que los textos parecen indicar, y
los maestros, se guardan muy bien hasta mayor que la de las escuelas y de los
de abrir la boca; pero si pillan pri- cristianos cultos.
vadamente a los hijos de la casa o En este contexto, es importante destacar tres
a mujeres que no tienen más inteli- elementos que hasta fecha relativamente re-
gencia que ellos mismos, se ponen ciente no han recibido la atención de los his-
a decirles maravillas. Solo a ellos toriadores. El primero de ellos es el papel de
hay que creer; los padres, los pre- las mujeres en la expansion del cristianismo
ceptores son unos locos que igno- antiguo. No cabe duda de que en la iglesia
ran el verdadero bien y son incapa- de los pnimeros siglos las mujeres eran mu-
ces de enseflar. Solo ellos saben cho más numerosas que los varones. Esto
cómo hay que vivir; a los niños les parece haberse debido en parte a las ense-
ira bien si les siguen, y por su me- ñanzas de la iglesia respecto al sexo. Aun-
dio la felicidad visitará a toda la que a veces indirectamente, tales enseflan-
familia. Si mientras están peroran- zas fomentaban hacia la mujer un respeto
do, sobreviene alguna persona se- que contrastaba con las prácticas de la socie-
na, uno de los preceptores o el pa- dad circundante. En consecuencia, eran mu-
dre rnismo, los mds tImidos se ca- cho más frecuentes los casos de mujeres
llan; los descarados no dejan de ex- convertidas al cristianismo que luego traIan
hortar a los niños a que sacudan el a sus esposos y al resto de su familia a la
yugo, insinuándoles calladamente iglesia, que los casos en que el Evangelio
que no quieren enseflarles nada an- penetraba en una familia a travds de los Va-
te el padre de ellos o ante el pre- rones -y rnucho menos del padre de farni-
ceptor, para no exponerse a la bru- ha. Las redes de intercomunicación de las
talidad de esas gentes corrompidas mujeres en sus faenas diarias fueron enton-
que los harlan castigar. Los que tie- ces uno de los pnincipales canales por los
nen interds en saber la verdad, que se divulgo la palabra del Evangelio.
abandonen a esos preceptores y a El segundo factor digno de mención es el
sus padres y vengan con las muje- impacto de las epidemias sobre la pobla-
res y la chiquillerIa al gineceo o al ciOn, y el modo en que la iglesia respondió
puesto del zapatero o a la tienda a ellas. Hacia mediados del siglo II, comen-
del batanero, para aprender aIlI ha zO una serie de epidemias que repetidamen-
vida perfecta. Ved ahI cómo se las to diezmaron la población. Esto contribuyo

40
HISTORIA GENERAL DE LAS MIsloNEs

al crecimiento del cristianismo al menos de milagroso como si esto fuera una de las
dos modos. En primer lugar, porque los principales garantIas de la veracidad del
cristianos cuidaban mejor unos de otros, los cristianismo.
Indices de sobrevivencia entre ellos eran h) El martirio. De todos los milagros, ninguno
mayores que entre el resto de la población. tan notable y tan fructifero en conversiones
En segundo lugar, en esos tiempos difIciles como el del martirio, tan frecuente durante
se vio un marcado contraste entre el grueso los siglos segundo y tercero. Niños y muje-
de la población, que hula de los enfermos y res, ancianos cargados de años, y esclavos
solo buscaba su propia salud, y los cristia- acostumbrados a doblegarse ante la volun-
nos, que se dedicaban a cuidar no solo a tad de sus amos, ofrecian gozosos la vida
sus enfermos, sino a los de toda la comuni- enfrentándose a las autoridades y regociján-
dad. Por ello, abundan los testimonios de dose en la oportunidad de proclamar con sus
personas cuya primera atracción al cristia- actos su fe. Para un mundo en busca de rea-
nismo se debió a ver la obra de caridad de lidades que diesen sentido a la vida y la
los creyentes, aun a riesgo de sus propias muerte, tales actos eran una prueba de
vidas. heroIsmo -o de locura- que no podia ex-
El tercer factor digno de mención es el cre- plicarse fácilmente. Para aquellos antiguos
cimiento demografico de los cristianos, de- mártires, lo que podrla parecer locura para el
bido a su oposición al aborto y el infantici- extraflo no era sino una decision muy racio-
dio -prácticas comunes y perfectamente nat, de sacrificar la vida y unos instantes de
aceptables dentro de la sociedad pagana. dolor a cambio de la vida inmortal y de una
Aunque las actitudes de los primeros cristia- eternidad de gozo y de paz. Tanto era asI,
nos hacia otros mtodos de control de la na- que la iglesia tuvo que prohibir la práctica
talidad no son del todo claras, la sola prohi- de los <<espontáneos>> -personas que se
bición del aborto y el infanticidio -y su in- ofrecian voluntariamente para el martirio-
sistencia en limitar las relaciones sexuales a e insistir en que el martirio era una corona
las que tenlan lugar dentro del matrimo- para la cual era necesaria la elección divina.
nio- llevó a un Indice de natalidad positi- Muchos son los textos antiguos que dan fe
vo aun en medio de una sociedad en que el del sacudimiento de una conciencia pagana
Indice era negativo -es decir, nacIan menos ante los sufrimientos de algiin mártir cristia-
personas que las que morlan. no, y es por ello que Tertuliano podia decir
g) Los milagros. Entre estas personas -y tam- que <<mientras máS se nos destruye más cre-
bién entre muchas de las personas más cul- cemos; la sangre de los cristianos es semi-
tas del Imperio- los milagros eran un fac- lla>>.
tor importante. Si bien no sabemos cuántos i) El culto. Otro factor que es necesario men-
de los hechos prodigiosos que se cuentan de cionar, aunque por razón de su escasa im-
Gregorio de Neocesarea son acontecimien- portancia como instrumento directo para la
tos históricos, resulta claro que todos cuan- expansion del cristianismo, es el culto divi-
tos se dedicaron a narrar su vida veIan en no. Los cultos orientales que invadian el Im-
sus milagros uno de los instrumentos más perio a principios de nuestra era -el de Atis
poderosos para lograr la conversion de los y Cibele, el de Isis y Osiris, el de Dionisio,
paganos. Durante los dltimos años de este etc.- ofrecian una liturgia fascinante y con-
periodo aparecen en la literatura cristiana movedora. Frente a esto, la liturgia cristiana
numerosos evangelios y libros de hechos de -a la que en todo caso no se permitia asis-
uno u otro apóstol, y casi todos subrayan lo tir a los no bautizados- era en extremo sell-

41
Las misiones en la Edad Antigua

cilia. Resulta ciaro que, a diferencia de lo ban la comunidad para predicarie unos p0-
que ha ilegado a ser costumbre en muchas cos dIas, sino el de quienes, como Gregorio
iglesias, en la igiesia primitiva el culto no te- de Neocesarea, vivian junto a su pueblo y se
nIa ei más mInimo propósito de servir de sentIan responsables, no solo de su peque-
ocasiOn para la conversion de los no cristia- ña grey, sino también de toda la comunidad
nos. El trabajo que boy liamamos <<evange- no cristiana.
lIstico>> se realizaba fuera del culto, en los k) Factores sociológicos. Repetidamente en
sitios donde la vida comün proveIa contac- las páginas anteriores hemos mencionado
to a los cristianos con los no creyentes. varios de los factores sociológicos y demo-
j) Los misioneros. Algo semejante sucede graficos que contribuyeron a la expansion
con la práctica de enviar misioneros, aun- del cristianismo: las redes de interacción
que en este caso si es cierto que la iglesia en la sociedad urbana, el papel de la mujer,
de los primeros sigios tenIa por costumbre las epidemias y su impacto demográfico,
enviar misioneros a otros sitios. Ya hemos el sistema de apoyo de los creyentes entre
mencionado el caso de la iglesia de Antio- si, la práctica de la caridad hacia los de
quIa, que envió a Pablo y sus acompafian- fuera del grupo, etc. AquI los menciona-
tes. En el perIodo que estamos estudiando, mos juntos, porque son factores que fre-
merece la pena citarse el caso de Panteno, cuentemente se olvidan, como si no hu-
quien hizo un viaje hacia el Oriente (has- biesen marcado entonces, y no continuaran
ta Arabia, o hasta la India?) como <<heraldo impactando hasta hoy, la expansion del
del Evangelio de Cristo>>. Además obras cristianismo.
tales como la Didajé y el Contra Celso de 1) Resumen: La actitud de los cristianos hacia
OrIgenes dan a entender que habIa un buen el paganismo. Podemos decir que el cristia-
nümero de personas dedicadas exclusiva o nismo avanzó a pasos agigantados por la
casi exciusivamente a ir de lugar en lugar cuenca del Mediterráneo gracias a los fac-
predicando el Evangelio, como antes lo ha- tores y métodos misioneros que acabamos
bIa hecho Pablo. Sin embargo, al parecer de discutir. Pero todo esto de nada hubiera
una buena parte del trabajo de estas perso- servido de no ser por el modo en que la
nas consistIa en visitar sitios en que ya igiesia y los cristianos combinaban una fle-
existIan iglesias, y ayudarlas y fortalecerlas xibilidad sorprendente con una firme inte-
en su fe. gridad y lealtad a la tradición en formación.
La mayor parte de la expansion del cristia- Si ci cristianismo se hubiese mostrado radi-
nismo en los siglos que anteceden a Cons- calmente inflexible, como si solo la iglesia
tantino tuvo lugar, no gracias a la obra de y la tradiciOn veterotestamentaria poseye-
personas dedicadas exciusivamente a esa sen la verdad, y como si toda verdad paga-
tarea, sino gracias al testimonio constante na tuviese que ser faisa, se le hubiera hecho
de cientos y miles de comerciantes, de es- imposible a un pagano helenista hacerse
ciavos y de cristianos condenados al exilio cristiano sin al mismo tiempo abandonar
que iban dando testimonio de Jesucristo do- todo rasgo de heleniSmo y aprender a pen-
quiera la vida les ilevaba, y que iban crean- sar como un hebreo. Fue SU propia flexibi-
do asi nuevas comunidades en sitios donde lidad, nacida del deseo de alcanzar a otros
los misioneros <<profesionales> no habIan para su fe, lo que hizo de la iglesia antigua
liegado aün. Y, una vez sembrada la semi- una fuerza arrolladora. Pero, por otra parte,
ila, el trabajo más digno de notarse no fue tal flexibiiidad tenIa sus lImites. Si bien era
tampoco el de los predicadores que visita- aceptabie ver cierta medida de verdad en la

42
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

Estatua ecuestre do Cons mttno. San Juan de Letrán, Roma.

cultura pagana, no todo en ella era igual- B. El imperio cristiano y la supresión


mente aceptable. Por ejemplo, quien le del paganismo
ofreciera sacrificio al emperador o a cual- 1. La conversion de Constantino
quiera de los dioses, por ese acto mismo se La conversion de Constantino es uno de
declaraba fuera de la iglesia. esos grandes acontecimientos que parecen ser
Al colocarse en el justo medio entre estos como hitos que se alzan en medio de la histo-
dos extremos, siendo firme en lo esencial y na, señalando nuevos rumbos y abriendo flue-
acomodándose crIticamente a la cultura y vas posibilidades. Quizá por eso mismo es tam-
las tradiciones del mundo grecorromano, bidn uno de los acontecimientos más discutidos
la iglesia acepto el riesgo de perder la inte- en la historia de la iglesia. Para unos, fue el co-
gridad de su fe, y también el riesgo de en- mienzo de esa perversion del cristianismo que
ajenarse por completo de la cultura circun- a la postre requeriria la Reforma del siglo XVI.
dante. Su vida en aquellos primeros siglos Para otros, fue el tniunfo de la iglesia persegui-
se caracterizó por una lucha por ser fiel al da sobre sus persecutores, la maxima expre-
liamado de Dios de dar a conocer el Evan- sión de la pujanza de la iglesia de los primeros
gelio en nuevos contornos culturales y so- siglos. Ambas interpretaciones son parcialmen-
ciales, y al mismo tiempo mantener la inte- te correctas, pues un acontecimiento del orden
gridad de la tradición cristiana. Al tomar de la conversion de Constantino no podia sino
esta posición de difIcil tension, la iglesia tener grandes consecuencias para la vida de la
tomó la actitud que mejor podia servir a la iglesia -consecuencias tanto positivas como
expansion del cristianismo, y a! mismo negativas, asI como consecuencias positivas
tiempo reflej aba, siquiera imperfectamen- con grandes potencialidades negativas.
te, el amor del Señor que <<siendo en forma No cabe duda de que la conversion de Cons-
de Dios>> tomO <<forma de siervo>> por amor tantino fue algo radicalmente distinto de lo que
de los humanos. generalmente entendemos por conversion, y

43

L
Las misiones en la Edad Antigua

mom

PWI

Un bajorrel eve en a puerta de a catedral conmemora el Edido de Milan.

muy especialmente de lo que sucedIa en aque- toria sobre sus enemigos. A cambio de esto,
ha poca cuando alguien se convertfa. En po- Constantino debla honrarle y contribuir al cre-
ca de Constantino, era la iglesia, o al menos al- cimiento de su iglesia.
gun cristiano estrechamente relacionado con la Cuáles fueron las consecuencias de todo
iglesia, quien servIa de agente para la conver- esto para la expansion del cristianismo? No ca-
sión de un pagano; luego ci converso se ponla be duda de que el prestigio que le prestaba la
a la disposición de la iglesia, a fin de ser ins- persona del Emperador debe haber despertado
truido en las cosas de la fe; por ültimo, median- interds hacia el cristianismo. Los lugares de
te el bautismo se unfa a la iglesia, que debla di- adoración se hacIan cada vez más pequeflos
rigir su vida cristiana. El caso de Constantino ante el influjo de los conversos. Al principio, la
es distinto. Segiin Eusebio, dl mismo decIa que iglesia mantuvo su antigua costumbre de pre-
su conversion se debIa, no tanto a una conver- parar a los conversos para el bautismo a travds
sación 0 poldmica con algOn cristiano, como a de un largo perIodo de prueba y de instrucción
una visiOn directa que Dios le habla proporcio- catequdtica. Con el coffer de los años tal perIo-
nado. SegOn esa visiOn, Constantino tenIa una do se hizo cada vez más breve, y la instrucción
misión dada por el Dios de la iglesia y que por más superficial, hasta llegar a las conversiones
ello se relacionaba con la misión de dsta Olti- en masa de principios de la Edad Media. Como
ma; pero dada directamente, por lo que no de- ha de suponerse, esto resultó en menoscabo de
pendIa de, ni se sometIa a, la organización de la la dedicación personal de los cristianos, sobre
iglesia. Por otra parte, Constantino veIa al Cris- todo en lo que a la vida dtica se refiere, pues en
to a quien ahora servIa, no tanto como un Sal- el campo doctrinal la iglesia desarro]16 medics
vador del poder del pecado y la muerte, sino para mantener la adhesion casi absoluta de sus
más bien como el Vencedor que le darIa la vic- fieles.

44
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

Esto no quiere decir que el resultado de la bIa el Emperador utilizar su poder en pro de los
conversion de Constantino haya sido puramen- principios cristianos? COmo se entendIa la
te negativo. Por el contrario, el siglo que sigue responsabilidad del Emperador para con sus
a tal acontecimiento es el Siglo de Oro de la sObditos paganos? DebIa la iglesia utilizar su
historia de la iglesia. Personajes tales como influencia sobre el Emperador para lograr un
Atanasio, Basilio el Grande, Ambrosio, Jeróni- orden social más justo? ,PodIan los cristianos
mo y Agustin son testimonio de la pujanza ii- aceptar privilegios de parte del estado? j,Im-
teraria e intelectual de la iglesia liberada del plicarla una traición a los principios evangdli-
azote de las persecuciones. Las grandes basuli- cos el dejar de ser la iglesia perseguida para
cas y obras de arte son ejemplo del modo en convertirse en la iglesia apoyada en el poder
que los cristianos tomaron lo mejor de la cultu- imperial? Todos dstos son problemas a que la
ra conquistada y lo pusieron al servicio de su iglesia de los siglos cuarto y siguientes tuvo
Señor. La organización eclesiástica que logró que enfrentarse. Son también problemas harto
desarrollarse gracias a la protección imperial difIciles, pues en cada caso existen fuertes ar-
resultó ser el tinico poder capaz de rescatar la gumentos en pro de soluciones contradictorias.
cultura grecorromana tras las invasiones de los Si el Emperador utilizaba su poder a favor de
bárbaros. Por dltimo, el siglo que siguió a la sus principios cristianos, se corrIa el peligro de
conversion de Constantino vio misioneros tales que la iglesia Ilegase a fundamentar su esperan-
como Ulfilas y MartIn de Tours. za, no en Dios, sino en su poder politico y eco-
La conversion del Emperador planteaba pro- nómico. Si, por el contrario, el Emperador Se-
blemas que hasta entonces habIan sido desco- paraba su fe de su oficio de gobierno, esto im-
nocidos para la iglesia. ,Debia el Emperador plicaba que su fe quedaba reducida a un aspec-
estar supeditado a la iglesia, o viceversa? ,De- to de su vida, que era una fe parcial que podia

Constantino les entrega la ciudad de Constantinopla a laVirgen y su Hijo, y justinia-


no hace lo mismo con la catedral de Santa Sofia. Mosaico en Santa Sofia, Estambul.

45
Las misiones en la Edad Antigua

ser restringida a alguna fase de la vida humana, organizar el viejo culto pagano siguiendo el
excluyéndola de las demás. Luego, ni una ni ejemplo de la iglesia. Todos los privilegios que
otra solución era adecuada, y se hacIa difIcil Constantino y sus hijos habIan concedido a los
determinar qué deblan hacer la iglesia y el es- cristianos, y especialmente al clero, fueron re-
tado ante la conversion del Emperador. Empe- vocados. Se prohibió a los cristianos enseñar
ro unacosa resultaba clara e indudable: la con- literatura y filosofIa clásicas. Aunque no se or-
version del Emperador, como la conversion de denó persecución alguna, en varios lugares se
todo ser humano, debIa ser recibida con rego- cometieron atrocidades contra los cristianos.
cijo por los cristianos, a pesar de los problemas Por otra parte, Juliano reorganizó el paganismo
-a menudo insospechados- que tal conver- y le dio un nuevo impulso. El mismo tomó de
siOn podrIa plantear. nuevo el viejo tItulo imperial de Pontifex maxi-
mus, y colocó en cada provincia un Sumo Sa-
2. Los hjos de Constantino y la reacción cerdote bajo cuya dirección estaba todo el cul-
pagana to pagano. Bajo dl, todos los demás sacerdotes
Si bien Constantino nunca se volvió intole- deblan ilevar vidas intachables y, además de ce-
rante para con el paganismo, sus tres hijos y su- lebrar el culto, deblan dedicarse a enseñar al
cesores -Constantino II, Constancio y Cons- pueblo el amor entre los seres humanos. Por ül-
tante- siguieron frente a los viejos cultos una timo, el propio Juliano se dedicó a escribir con-
polItica cada vez más rIgida. En el aflo 341 se tra los cristianos, a quienes liamaba <<galileos>>.
prohibieron los sacrificios, y en el 354 Cons- El proyecto de Juliano estaba destinado al
tancio ordenó que todos los templos paganos fracaso. Si bien era cierto que el cristianismo
fuesen clausurados. Aunque estas leyes no se no habIa arraigado adn en las conciencias del
cumplieron a cabalidad en todo el Imperio, si pueblo, no era menos cierto que el viejo paga-
sirvieron para estimular acciones violentas nismo estaba en franca decadencia. En Antio-
contra los paganos por parte de algunos funcio- qula el populacho se burlaba no solo de la rebi-
narios. Además, bajo el amparo de tales leyes gión de Juliano, sino tambidn de su moral es-
algunos cnstianos se dedicaron a destruir tern- toica. El ideal religioso de la dpoca no era ya el
pbs paganos y construir iglesias sobre sus rui- hombre templado de Marco Aurelio y los estoi-
nas. Ante tab situaciOn, era de esperarse una cos, sino el asceta sufrido del monaquismo
reacción pagana. cristiano. En el campo de la liturgia el culto
Esa reacción se hizo sentir con el adveni- cristiano tenIa más atracción que los sacrifi-
miento al trono del emperador Juliano. Aunque cios que en todas partes se celebraban por or-
la historia, llevada por el excesivo celo de algu- den de Juliano. Por Oltimo, la iglesia produjo
nos cristianos, le conoce como <<el Apóstata>>, pensadores, escritores y predicadores muy su-
lo cierto es que Juliano nunca parece haber si- periores a los que Juliano pudo reclutar de en-
do cristiano de convicción. El Onico cristianis- tre los paganos.
mo que Juliano conoció fue el intelectualismo Cuando en el aflo 363 Juliano cayó herido
arriano, cargado de silogismos y manchado de muerte por una lanza persa, lo inevitable si-
además por el hecho de que su principal defen- guió su curso: a la breve reacción pagana siguió
sor, Constancio, habIa hecho asesinar a cuantos un perfodo de ininterrumpido avance por parte
Juliano pudo haber amado. de los cristianos frente al paganismo.
Llevado por la convicción de que habla sido
elegido por los dioses para restaurar su culto, 3. El Imperio cristiano
Juliano promulgo toda una serie de leyes en Joviano y Valentiniano I, sucesores de Ju-
contra del cristianismo, y se dedicó además a liano, volvieron a la vieja polItica de apoyar a

46
p

HESTORIA GENERAL DE LAS MisloNEs

I
I

MucHos se retiraron a ugares apartados para tevar vdas do


santidad y contempladón. Cuevas en la region de Capadocia.

la iglesia, aunque tolerando siempre la exis- los paganos a una lucha desigual cuyo resulta-
tencia y practica de los cultos paganos. Su su- do fue la destrucción del antiqulsimo y monu-
cesor Graciano, debido en parte a la influen- mental templo de Serapis. En otras regiones
cia de Ambrosio de Milan, le dio nuevo Impe- del Imperio, acontecimientos semejantes priva-
tu a la polItica de colocar al paganismo bajo ron al paganismo de algunos de sus más vene-
condiciones cada vez más difIciles. Pero fue rados templos.
con el advenimiento de Teodosio al trono im-
perial que' el paganismo clásico recibió un 4. Elfin de la EdadAntigua
golpe de muerte. DespuOs de la muerte de Teodosio en el año
Teodosio se creIa liamado a defender la or- 395, es necesario distinguir entre el Occidente
todoxia frente a las herejIas, y el cristianismo y el Onente en lo que a! avance del cristianis-
frente al paganismo. Por ello, en el año 391 mo y la supresión del paganismo se refiere. En
prohibió los sacrificios a los dioses paganos, y el Oriente, el Impeno Romano subsistiO mil
ordenó que los antiguos templos fuesen clausu- afios más, y en él se estableció una union estre-
rados o dedicados a usos seculares. Al aflo si- cha entre iglesia y estado en la que aqulla que-
guiente, otro edicto prohibió no ya el culto p0- daba sometida a éste. En lo que aquI nos con-
blico, sino hasta la práctica privada de la reli- cierne, podemos decir que en el Oriente el pa-
gion pagana. Pero lo que más daño hizo al pa- ganismo siguió decayendo por razones de su
ganismo fue la tendencia de las autoridades a propia debilidad interna combinadas con la
ver con complacencia, o al menos con indife- presión del estado y la iglesia. El tiltimo re-
rencia, los excesos que los cristianos cometIan ducto importante del viejo paganismo fue la
contra los paganos. En AlejandrIa el obispo Academia de Atenas, clausurada en el año 529
Teófilo, conocido por su falta de escrOpulos y por orden de Justiniano. A partir de esa fecha,
de caridad para con sus adversarios, provocó a el antiguo culto no parece haber subsistido si-

47
Las misiones en la Edad Antigua

no en algunas comunidades aisladas. Tan es y Juan Crisóstomo. Otros, en fin, laboraban en


asI, que pronto se le empezó a dar a la vieja re- lugares más apartados de los centros del pensa-
ligion el nombre de <<paganismo> por el que se miento, y se dedicaban sobre todo a la predica-
le conoce hoy, y que se deriva de <<paganus>>, ción y la polémica directa y espontánea, a fin de
que querIa decir <<rOstico>> o <<rural>>. lograr conversos para la fe cristiana. A modo de
En el Occidente, el avance del cristianismo ejemplo, tomaremos, entre los arrianos, a Ulfi-
se vio detenido por las invasiones de los <<bar- las; y entre los ortodoxos, a MartIn de Tours.
baros>> que irrumpieron en el Imperio aprove- a) Ulfilas. Es poco o nada lo que se sabe acer-
chando la decadencia que siguió a la muerte de ca de la infancia y la conversion de Ulfilas,
Teodosio. La inmensa mayorIa de esos bárba- pues los escasos datos que poseemos se ha-
ros era pagana, y casi todos los que eran cris- ilan envueltos en la leyenda. Sabemos que a
tianos eran de convicción arriana. Esto planteó la edad de treinta afios se le consagrO <<obis-
Un grail reto para la iglesia en los territorios que p0 de los godos>>, y que despuds de algOn
los bárbaros conquistaban, pues tanto si dstos tiempo, con el permiso imperial, se trasladó
eran paganos como Si eran arrianos era necesa- al sur del Danubio con un grupo de cristianos
rio traerles a la fe ortodoxa. El modo en que la de origen godo. Su importancia para nuestra
iglesia respondió pertenece al próximo capItu- historia radica principalmente en el hecho
lo de esta historia. de que, a fin de traducir la Biblia al godo, Ul-
filas preparo un alfabeto capaz de simbolizar
5. La obra misionera después de la conversion los distintos sonidos de esa lengua. Hasta el
de Constantino dIa de boy se conservan fragmentos de una
Nuestra exposición a partir de la conversion traducción de la Biblia al godo que bien pue-
de Constantino puede haber creado en la men- de ser la del propio Ulfilas. En todo caso, es
te del lector la idea equivocada de que, una vez importante señalar que tenemos aquI una de
que los emperadores se declararon cristianos, la las primeras muestras -si no la primera-
iglesia dejó la conversion de los paganos en ma- de una labor que continuarla hasta hoy, es
nos del estado. Es cierto que sabemos mds acer- decir, la de reducir un idioma a la escritura a
ca de las medidas oficiales para propiciar la fin de traducir la Biblia a él.
<<conversion>> al cristianismo -o al menos pa- Por otra parte, la tradición le concede espe-
ra debilitar el culto pagano- que acerca de los cial importancia a Ulfilas porque se supone
cristianos que se dedicaron a procurar la con- que fue a través de SUS labores que los godos
version de los paganos por medios menos es- se convirtieron al cristianismo arriano. Lo
pectaculares o menos violentos. Sabemos, sin más probable es que -aunque Ulfilas ocu-
embargo, que en la misma época en que los em- pó un papel importante en ello- los godos
peradores se esforzaban por destruir el paga- se hayan convertido al arrianismo, no a tra-
nismo mediante edictos y prohibiciones, habIa yes de la obra de un misionero particular, si-
cristianos que se dedicaban al mismo fin por no más bien a través de innumerables con-
otros medios. Ambrosio de Milan, además de tactos con el Imperio en un perIodo en que
abogar por que se aplicara la presión imperial éste estaba dominado por el arrianismo. Du-
frente al paganismo, se dedicó a predicar a los rante el reinado de Constancio, y después
paganos, y tenemos noticias de varias conver- bajo Valentiniano II y su madre Justina, el
siones que tuvieron lugar a través de él. Otros arrianismo gozó de gran favor en la corte
continuaron la larga tradición de apologIas cris- imperial, y fue precisamente durante esos
tianas frente al paganismo. Entre ellos merecen perfodos que los godos tuvieron más contac-
citarse Lactancio, Eusebio de Cesarea, Agustmn to con el Imperio.

48
HISTORIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

La histonia más famosa acerca de MarIn deTours le pnesenta corn-

partiendo su capa con un mendgo. Monumento en Buenos aires.

b) Martin de Tours. De MartIn de Tours se con- iglesias, a fin de que los demonios que antes
servan numerosas biografIas que, como es de habitaban tales lugares no pudiesen volver.
suponerse, se hacen más legendarias a medi- En ocasiones Martin lograba que los pro-
da que se hacen más tardIas. Ya la más anti- pios paganos accediesen a la destrucción de
gua, escrita por Sulpicio Severo, parece mez- sus templos. Tal fue el caso de la comunidad
clar la leyenda con la historia. Todo esto, sin que tenIa por costumbre venerar un viejo ár-
embargo, es testimonio de la importancia de bol. A fin de mostrar el poder de su Dios,
Martin y del impacto que su vida hizo sobre MartIn se hizo atar en el sitio preciso en que
sus contemporáneos y sus sucesores. el árbol caerIa si se le cortaba, y retó a los
Nacido en Panonia (probablemente en lo propios paganos a hacer caer el árbol sobre
que hoy es Hungria) por el aflo 316, MartIn él. Aguijoneados por tal osadIa, los paganos
siguió una larga carrera cuyas vicisitudes le echaron abajo su árbol sagrado, esperando
ilevaron primero a! ejército, luego a Poitiers, que aplastara a MartIn. De un modo inexpli-
de regreso a Panonia, y por fin a Tours, en lo cable el árbol cayó en la dirección opuesta.
que hoy es Francia. Fue durante sus andan- Ante tal milagro, varios paganos se convir-
zas en el ejército que se convirtió al cristia- tieron, y aun los que no lo hicieron no opu-
nismo. Luego, al ilegar a Tours, donde fue sieron resistencia alguna cuando Martin
hecho obispo, ya ilevaba una larga experien- echo abajo su templo y construyó una igle-
cia de testimonio cristiano. sia sobre sus ruinas.
En Tours, MartIn se hizo rodear de un gru- Segi:in sus biografos, no siempre los méto-
p0 de monjes a quienes dirigió en una labor dos de Martin eran violentos. A menudo so
incesante de predicación y de destrucción arma principal fue un valor inquebrantable,
de antiguos templos paganos. Sobre las rui- como en la ocasión en que un grupo de pa-
nas de esos templos se construIan entonces ganos le atacó y el propio MartIn ofreció su

49
Las misiones en la Had Antigua

cuello para que le decapitasen. Ante tal 1. El cristianismo en Edesa


prueba de valor, los paganos no se atrevie- La ciudad de Edesa, en la frontera misma
ron a usar de violencia con dl. entre los imperios romano y persa, fue testigo
En todo caso, el hecho es que Martin, por de la primera conversion de un gobernante -
uno u otro medio, contribuyó a la expan- probablemente Abgaro IX, quien gobernO a fi-
sión del cristianismo en los alrededores de nes del siglo II y principios del III. Más tarde,
la ciudad de Tours. Cuando se le consagró y a fin de establecer una conexión directa entre
obispo es posible que no haya habido sino Jesucristo y el cristianismo de Edesa, se forjó la
una comunidad cristiana de mediano ta- leyenda de una correspondencia entre Abgaro
maflo en la ciudad misma, y no cabe duda IV, contemporáneo de Jesus, y el Salvador. Lo
de que en las regiones circundantes domi- cierto parece ser que el cristianismo llego a
naba el paganismo. A su muerte, la iglesia Edesa a mediados del siglo II procedente de
se habIa extendido hacia los campos, y el Antioqula. En todo caso, en Edesa el cristianis-
paganismo habIa perdido mucho de su mo se desligO cada vez más del helenismo y se
arraigo. unió a la poblaciOn y la cultura sirIacas.
Estos son solo dos de los muchos misione- Algo semej ante sucedió en el pequeno esta-
ros que es de suponerse se dedicaron a la ex- do de Adiabene, más al este de Edesa, de don-
pansión del cristianismo entre los paganos al de pronto partieron misioneros que penetraron
mismo tiempo que las autoridades civiles se hacia el centro de Asia.
esforzaban por completar la cristianización
del Imperio. No cabe duda de que, silos do- 2. El cristianismo en Armenia
cumentos y demás pruebas históricas no se De entre todos estos paIses, fue en Armenia,
hubiesen perdido a travds de los siglos, ten- y sobre todo a travds de la obra de Gregorio el
drIamos noticias de centenares de cristianos Iluminador, que el cristianismo logró sus con-
que llevaron a cabo un trabajo semejante al quistas mayores y más permanentes. Durante
de estos dos. siglos, la posiciOn geografica de Armenia, en-
Por otra parte, es importante recalcar que la tre el Imperio Persa y el Imperio Romano, la
conversion de Constantino y sus sucesores hizo presa de repetidas invasiones en las que
tuvo otra consecuencia, quizá no tan fácil- uno u otro impeno hacIa valer la superioridad
mente notable, pero de enorme importancia de sus armas. En esta lucha constante, la poll-
para la historia de las misiones. El cristianis- tica romana de conceder a Armenia cierta inde-
mo, que hasta entonces se habIa mostrado pendencia, y de proteger a sus soberanos legI-
dispuesto a dialogar con las nuevas culturas timos frente a las ambiciones persas, hizo que
y tradiciones con las que se topaba, se vol- el sentimiento popular se inclinase más hacia
vió ahora menos tolerante hacia tales dife- Roma que hacia Persia.
rencias. Conflando en su poder politico, si- Un episodio importante de esta agitada his-
guió un curso que a la postre la harla más di- toria de Armenia es la lucha del rey Tiridates
flcil adaptarse a nuevas culturas y circuns- III (también ilamado Tradt o Tirdat) por
tancias. perar el trono que le habIa sido arrebatado por
las tropas persas de Sapor. Los persas aprove-
C. La expansion del cristianismo fuera charon la muerte del rey armenio, asesinado
del Imperio Romano por emisarios persas, para invadir el pals, y el
Tambidn fuera del Imperio Romano se ex- pequeflo heredero del trono, Tiridates, se vio
tendió el cristianismo en los siglos que siguen forzado a pedir asilo en el Imperio Romano.
al perfodo apostOlico. Armenia quedo bajo el dominio de Persia has-

50
HISTORIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

A raIz de las matanzas del s gb XX, mucdos armenios emgraron delurqu(a. Monurnen-
to a los caldos en esa matanza, erigido par la comunidad armenia de Montevideo.

ta que ahos más tarde ci j oven Tiridates, con el nador>> o <<Lusarovicha. Gregorio se convirtió
apoyo de los romanos y tras muchas altas y ba- al cristianismo en Cesarea de Capadocia, y
jas, recuperó su trono. cuando las condiciones polfticas se lo permitie-
Toda esta contienda en pos de un trono y de ron regresó a su pals de origen, donde se dedi-
la independencia de una nación tiene enorme cd a propagar su fe cristiana. Al principio, Ti-
importancia para nuestra historia, pues a travds ridates se opuso a su predicación, y hasta le
de ella ocurrió la primera conversion al cristia- encarceló por espacio de quince años -quizá
nismo de todo un estado -aparte, claro está, no tanto por razones religiosas como por razo-
de la ciudad de Edesa. En efecto, durante los nes polIticas. Pero a la larga acepto la fe de su
dos exilios de Tiridates fueron muchos los no- pariente, y tanto dl como su familia y sus no-
bles y militares de Armenia que le acompafia- bles fueron bautizados airededor del ano 302.
ron y que, en las regiones de Siria y Asia Me- A esto siguió una conversion en masa. Los an-
nor, establecieron contacto con un cnstianismo tiguos templos paganos se convirtieron en igle-
pujante. Muchos de ellos se convirtieron a la fe sias cristianas. Muchos sacerdotes, a par lo me-
cristiana, y al regresar a su pals de origen la lie- nos sus hijos, se hicieron sacerdotes cristianos,
varon consigo. Otros, aunque no se convirtie- con lo cual el carácter hereditario del sacerdo-
ron de inmediato, lievaron por lo menos cierto cio pagano paso al cristianismo de Armenia, a
conocimiento de lo que eran las doctrinas y la tal punto que a travds de los siglos fueron los
vida cristianas. descendientes de Gregorio el Iluminador quie-
Entre los nobles de Armenia que se vieron nes gobernaron la iglesia de Armenia.
obligados a acudir al asilo romano, habla un Jo- Los primeros ahos del cristianismo en Ar-
yen pariente de Tiridates, de nombre Gregorio menia fueron harto dificiles. Pero ya a la muer-
y a quien la posteridad conoce como <<El Ilumi- te del rey Tiridates la nueva fe habla logrado tal

51
Las misiones en la Edad Antigua

arraigo en el pueblo de Armenia que, aunque el Si esta historia es correcta, podemos supo-
pals quedO sujeto de nuevo al poderlo persa, y ner que, como en muchos otros casos, varios
aunque ste hizo todo lo posible por implantar factores contribuyeron a la conversion del pa-
el zoroastrismo, el cristianismo siguió siendo la ls: la fe sincera y sencilla de una cautiva cristia-
religion de Armenia. Además, lo que habla co- na, la creencia comdn en lo milagroso, el deseo
menzado como una conversion en masa pron- del rey de establecer contactos culturales y po-
to se hizo un movimiento profundo, sobre todo lIticos con el Imperio Romano (quizá porque
despuds que, gracias a la labor de los cristianos, crela que ste era menos de temer que Persia),
el idioma de Armenia fue dotado de un alfabe- el apoyo activo a la religion del Imperio Roma-
to, y se comenzó a traducir literatura cristiana no por parte del rey, y el asentimiento de las
del griego y del siriaco. masas.
Debido a una guerra que Armenia libraba
contra Persia, la Iglesia de Armenia no estu- 4. El cristianismo en Mesopotamia y Persia
vo representada en el Concilio de Calcedonia. Fue sobre todo a través de la cultura y len-
Eran tiempos difIciles para el pals que se vio gua sirlacas que el cristianismo logró su mayor
invadido por los persas y quedó esperando de expansion hacia el oriente durante este perlodo.
Roma una ayuda que nunca ilegó. A la postre, Primero en Antioqula, y luego en Edesa, se ha-
la iglesia de Armenia aceptO el valor dogma- bla ido forjando toda una literatura cristianaen
tico del Henoticon de Zenón y rompió su co- lengua sirlaca. Puesto que esta lengua era am-
munión con las iglesias ortodoxas, que le pa- pliamente utilizada para fines del comercio in-
reclan ser instrumentos del Imperio Romano. ternacional en ci Medio Oriente, el cristianis-
mo encontró en ella un canal para su expan-
3. El cristianismo en Georgia siOn. A través de mercaderes e inmigrantes de
A partir de Armenia, el cristianismo se cx- cultura sirlaca, el cristianismo penetró en regio-
tendió hacia Georgia y toda la region del nes tales como Mesopotamia. Pronto los cris-
Cáucaso. Aunque es posible que haya habido tianos de lengua sirlaca en Mesopotamia lo-
cristianos en Georgia antes, la primera noticia graron cierta madurez teológica, y se estable-
que tenemos acerca de la llegada del cristia- cieron escuelas como la de Nisibis, junto al
nismo a esa region se encuentra en la Histo- Eufrates.
na eclesiástica de Rufino, quien afirma que Durante los primeros aflos de vida de la igle-
la conversion de Georgia tuvo lugar cuando el sia, gobernaba en Persia la dinastla de los par-
rey Miriam y su esposa se convirtieron al tos, que no se ocupó de perseguir al cristianis-
cristianismo, aproximadamente en la misma mo. Hay indicios de que ya para ci aflo 225 ha-
fecha en que Constantino dio un paso seme- bla iglesias en varias regiones del Imperio Per-
jante. SegOn Rufino, la reina Nana se convir- sa. Entre los misioneros que laboraron en esos
tió cuando las oraciones de una esclava cris- territorios, las crónicas antiguas mencionan Fe-
tiana lograron sanar, primero a su hijo, y des- petidamente a Tadeo, Hageo y Man, quienes al
pués a la Reina misma. Poco después, y debi- parecer llevaron la fe cristiana hasta las fronte-
do a otro milagro, su esposo el rey Miriam ras mismas de la India. Empero en el aflo 226
también se convirtió. A esto siguió una con- ese vasto imperio paso a manos de los Sasáni-
version en masa semejante a la que hemos das, que se opusieron tenazmente al cristianis-
visto ya en el caso de Armenia. La nueva mo. Tras la conversion de Constantino esa si-
iglesia estableció relaciones con la iglesia tuación empeoró, pues los gobernantes persas,
constantinopolitana, de la que dependió por enemigos tradicionales del Imperio Romano,
algdn tiempo. velan en los cristianos posibles aliados de éste

52
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

ditimo -de hecho, en más de una ocasión los te recibe el nombre de <<nestorianismo>>. Pues-
emperadores rornanos se proclamaron defenso- to que esta doctrina tenIa buen ntImero de ad-
res de los cristianos que vivian dentro del Im- herentes en Antioquia y Edesa, era de esperar-
perio Persa, con lo que solo lograron hacer más se que, al ser rechazada por el concilio reuni-
difIcil su situación. Debido a estas razones, y do en Efeso en el año 431, buena parte de esos
tambidn a otras menos obvias, la iglesia dentro adherentes buscara refugio entre los cristianos
del Imperio Persa tendla a subrayar su indeperi- de lengua sirIaca allende las fronteras del Tm-
dencia frente a su congénere dentro del Impe- perio Romano, con quienes siempre habIan te-
rio Romano. Esta independencia se hizo per- nido relaciones estrechas. Fue asI que un buen
manente cuando las iglesias de Mesopotamia y nUmero de nestorianos se estableció en la ciu-
Persia adoptaron el nestorianismo -sobre lo dad de Nisibis, y fundó alhi una escuela teolO-
cual volveremos más adelante. gica que pronto hizo sentir su influencia. Al-
En toda esta region, el cristianismo se ex- gunos años despuds, esta iglesia se declaró en
tendió siguiendo los canales de la cultura sin- favor del nestorianismo y en contra de la cnis-
aca. Entre los inmigrantes y comerciantes de tologIa de la iglesia cristiana dentro del Impe-
origen sirIaco en Seleucia-CtesifOn parece ha- rio Romano.
ber habido una fuerte iglesia en la que se uti-
lizaba el sirIaco. Esta iglesia logro hacer con- 5. El cristianismo en la India
versos entre las personas de lengua persa, y se Existe una tradiciOn que afirma que el cris-
establecieron pequenas comunidades cristia- tianismo fue Ihevado a la India por el Apóstol
nas en las principales ciudades del imperio Tomás. Esto no es totalmente imposible, pero
persa y hasta en el Turquestán. Se tradujeron la tendencia de las iglesias de siglos posterio-
obras cristianas del sirIaco al pahlavi, y hasta res a atribuir sus orIgenes a algOn apóstoh des-
se escribieron algunas obras en ese idioma. pierta dudas acerca de la veracidad de esta tra-
Como hemos dicho, los cristianos se vieron dición. Además, otra tradición afirma qué fue
perseguidos por la dinastIa de los Sasánidas, San Bartolomd quien hhevó el cristianismo a ha
que pretendlan utilizar el zoroastrismo para India.
dar unidad a su imperio, de igual modo que los En todo caso, no cabe duda de que ha nueva
emperadores romanos utilizaban el cristianis- fe llegó al sur de ha India desde muy temprano
mo. Los cristianos eran vistos como aliados de -quizá desde el siglo primero. Debido al he-
Roma y estaban por tanto sujetos a persecu- cho de que los más antiguos monumentos ens-
ción cada vez que las relaciones entre ambos tianos están escritos en pahlavi, es dable supo-
imperios se hacIan tensas. Esta situación me- ner que el cristianismo del sur de ha India tuvo
joró cuando la iglesia persa se separó del res- desde sus orIgenes relaciones estrechas con el
to de la iglesia, primero en su organizaciOn y cristianismo persa, y que algunos de sus prime-
luego en su teologia. ros adherentes eran inmigrantes de origen per-
La iglesia persa se organizó como iglesia sa -quizá refugiados que hufan de las perse-
independiente en el aflo 410, cuando un conci- cuciones de los Sasánidas. Además, sabemos
ho reunido en Seleucia-Ctesifón dio al obispo de inmigrantes cristianos de onigen sirIaco.
de esa ciudad el titulo de Patriarca, y le hizo Nada sabemos acerca de los mdtodos mi-
cabeza de toda la iglesia dentro del Imperio sioneros de los primeros cnistianos que lhegaron
Persa. a ha India. El hecho de que muchos de los con-
En su teologia, la iglesia persa se separó de versos pertenecIan a una casta alta hace supo-
la iglesia dentro del Imperio Romano al adop- ner que se dingieron especialmente a los five-
tar la doctrina cristologica que corrientemen- hes más elevados de ha sociedad.

53
Las misiones en la Edad Antigua

6. El cristianismo en Arabia que Exana fue un hábil politico y guerrero,


También en Arabia se extendió el cristianis- quien además utilizó la fuerza para lograr la
mo durante este perlodo. Dada su posición en- <<conversion>> al cristianismo de los más recal-
tre esos tres estados, Arabia fue campo misio- citrantes de sus stibditos, el reino cristiano de
nero para lo cristianos del Imperio Romano, Axum se extendió rápidamente hasta las mar-
los de Persia y los de Abisinia. Sin embargo, el genes del Nib, y vino a ser asi el nlicleo de la
cristianismo en esa region no logró el arraigo, Etiopia moderna. En ese pals la iglesia funda-
la extension y la organización que alcanzó en da por Frumencio logró fuerte arraigo con la
otros lugares. traducción de la Biblia al idioma nacional, la
organización de una iglesia autónoma, y la
7. El cristianismo en Abisinia (hoy Etiopla) adopción del <<monofisismo>> por esa iglesia en
Por i5dtimo, debemos mencionar los orlgenes el siglo sexto, siguiendo el ejemplo de los cop-
del cristianismo en Abisinia (hoy EtiopIa), pues tos del Egipto.
durante el perlodo que estamos estudiando se
fundó allI una iglesia que perdurarIa hasta flues- D. Consideraciones generales
tros dlas. Hay leyendas que sugieren que la labor A pesar de la escasez de datos que hace tan
evangelizadora en Abisinia comenzó con los difIcil su estudio, el perlodo que acabamos de
apostolados de Mateo, (el autor del Evangelio) discutir es uno de los más interesantes en la
y de Tomás (el discIpulo incrédulo). De más es- historia de la expansion del cristianismo.
tá decir que estas leyendas tienen muy poca cre- Es interesante, en primer lugar, por el inusi-
dibilidad entre los historiadores. Pero hasta el tado alcance de esa expansion. Al terminar el
dIa de hoy muchos cnstianos etIopes reclaman perfodo apostólico, la fe cristiana estaba repre-
la distinción de pertenecer a una de las iglesias sentada solo por pequeñas minorias en algunas
más antiguas, que segtin ellos alcanzó buena de las principales ciudades de la cuenca orien-
parte de su xito temprano debido a que ya ha- tal del Meditenáneo. Ahora, tras sOlo cuatro si-
bIa en EtiopIa una fuerte comunidad judIa, des- glos de historia, esa misma fe se ha adueflado
cendiente de Salomón y de la Reina de Saba. del Imperio Romano y de los estados de Edesa
En todo caso, en la primera mitad del siglo y Armenia, y se ha extendido también hacia el
cuarto, y como consecuencia de un naufragio, Oriente hasta la India, y hacia el sur hasta Abi-
el jovei cristiano Frumencio y su hermano sinia. Excepto en los siglos XVI y XIX, el cris-
Edesio liegaron al reino de Axum a orillas del tianismo no ha gozado de otro perlodo de Se-
Mar Rojo. Fueron hechos prisioneros por los mejarite expansion.
habitantes de ese reino, pero pronto su carácter
En segundo lugar, el periodo que acaba-
les ganó la libertad y la estima de los gobernan- mos de estudiar es interesante por los métodos
tes del pals. Frumencio comenzó su obra ëntre misioneros queen él se emplearon. Tales m-
los comerciantes cristianos que liegaban a todosreflejan un genuino interés de compar-
Axum, y pronto tuvo algunos conversos del pa- tir-la fecristiana en toda circunstancia y lugar,
ls mismo. Edesio regresó a Tiro, pero Frumen- frecuentemente utilizando las estructuras cul-
cio decidió continuar su obra de evangeliza- turales y sociales de cada grupo o sociedad
ción y fue a Alejandria, donde el famoso obis- como canales para esa comunicación. Una de
p0 Atanasio le consagró obispo de Axum. las caracterlsticas más notables de este perlo-
Unos cien aflos más tarde (año 450) los esfuer- do es la ausencia casi total de <<misioneros>>
zos de Frumencio y sus sucesores fueron coro- -es decir, de personas enviadas por la iglesia
nados con la conversion del rey Exana. A esto para propagar su fe. También es de notarse la
siguió la conversion en masa del pals. Puesto poca importancia que tienen la predicación y

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HISToRIi GENERAL DE LAS MisloNEs

el culto cristianos en la conversion de los pa- Por tIltimo, este perlodo es interesante por el
ganos. Quizá estas dos caracterIsticas se de- modo en que en l se plantea el problema de las
ban a que la iglesia genuinamente misioncra relaciones entre la iglesia y la sociedad civil,
no trata de descargar esa responsabilidad con- que es uno de los problemas cruciales que se
centrándola sobre unos pocos misioneros o plantean en nuestros dias. La iglesia no es una
sobre un momento particular de su vida, sino agencia de poder politico o de presión social.
que se hace toda ella instrumento de su voca- Pero, si la iglesia cree en el seflorlo de Jesucris-
ción misionera. to por sobre la totalidad del mundo, ha de espe-
Tercero, el encuentro del cristianismo con rar que ese señorIo sea servido aun por las agen-
las culturas circundantes se manifesto sobre to- cias del poder politico y de la presión social.
do en la necesidad de traducir la Biblia, asI co- Estos dos polos en la vida de la iglesia plantean
mo toda la predicación y ci culto, a nuevos una paradoja que se hace especialmente notable
idiomas. Tales traducciones, que han sido señal en periodos como el nuestro, cuando los cam-
de los mejores perlodos en la historia de las nii- bios sociales y politicos se suceden con descon-
siones, son Indice de la apertura de la nueva fe certante rapidez. Tal paradoja requiere discernir
y de sus portavoces a las tradiciones y valores cuándo el poder politico sirve alos propósitos de
culturales de sus nuevas audiencias. Jesucristo y cuándo no. Ese discernimiento nun-
En cuarto lugar, es de notarse la importancia ca es absoluto e infalible, y por tanto la tarea mi-
que tuvo la conversion de gobernantes y otros sionera es siempre compleja y arriesgada. Qui-
miembros de las elites sociales y politicas en zá el estudio y la reflexión acerca de la conver-
varios paIses y regiones -conversion que fre- sión de Constantino y de sus implicaciones pa-
cuentemente fue seguida por la del resto de la ra la iglesia puedan servirnos para enfrentarnos
población. a nuestra responsabilidad misionera hoy.

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55
capItulo 4

Las misiones
medievales
ahora al estudio de un perfodo que rales, se construyeron fortificaciones para im-
Pasamos
muchos historiadores ban caracterizado en pedir la invasion del territorio romano por par-
términos negativos, como tiempo de oscuridad te de los escotos y pictos. En Africa del Norte
y de superstición. No obstante, esta época está y Egipto se repetfan los encuentros bdlicos con
Ilena de intercambios ricos y novedosos entre la los moros y nubios. En el Oriente, el gran ene-
fe cristiana, las distintas culturas germánicas y migo de Roma era el Imperio Persa, al parecer
el islam. Tales intercambios y situaciones histó- més temible que los bárbaros, pero que en rea-
ricas obligan a la iglesia a reflexionar sobre su lidad lo era menos. Persia podia muy bien in-
misión y sobre la evangelización. Aunque la vadir el Imperio y arrebatarle tres o cuatro pro-
iglesia se vio en situación ambigua y frágil, las vincias, como lo hizo en repetidas ocasiones,
polIticas misioneras reflejan nuevos mdtodos, y pero no se trasladarIa en masa hacia el ternito-
una novedosa reflexión misional que bien pue- rio romano dejando detrás su lugar de origen,
de marcar pauta para los retos a que se enfren- como tendIan a hacerlo los bárbaros. Por estas
ta la iglesia de boy en sus encuentros con diver- razones, la porción oriental del Imperio Roma-
sas culturas, tradiciones y religiones. Lo que no no se verIa seriamente amenazada en tanto
otros consideran <<edad oscura>> bien puede ver- no apareciesen otros nómadas, los árabes, ca-
se como un perIodo de transformaciOn creado- paces de invadir y conquistar tanto el Imperio
ra en la vida de la iglesia y en su misiologla. Persa como buena parte del Imperio Romano.
El Occidente, por el contrario, se veIa amena-
A. Desde la irrupción germánica zado por un enemigo harto volátil cuyo objeti-
hasta el avance del islam vo final era establecerse dentro del Imperio.
1. La reconquista de lo que habla sido Si bien desde tiempos de Marco Aurelio co-
el Imperio Romano menzó una serie de pequeflas guerras de fron-
Desde sus orIgenes el Imperio Romano se teras que debilitaban el Imperio, no fue sino en
vio constantemente amenazado por la presen- el siglo IV -y sobre todo despuds de la muer-
cia en sus fronteras de los pueblos, en su mayo- te de Teodosio- que las legiones romanas se
na germánicos, que los romanos llamaban mostraron incapaces de contener las olas suce-
<<bárbaros>>. En Europa, el Danubio y el Rin sivas de bárbaros que penetraron el Imperio
servIan de lImites naturales que contenlan el occidental a través de todas sus fronteras. Du-
Impetu de los germanos y eslavos. En las Islas rante siglos de prosperidad y relativa seguridad,
Británicas, donde no habIa tales fronteras natu- el Imperio y sus habitantes se habIan acostum-

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HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

brado a la vida muelle y libre de peligros. Pues- tinguir entre la religion de uno y la de otro.
to que los antiguos habitantes del Imperio no Además, nuestras principales fuentes litera-
querlan ir al campo de batalla, se acudió a la rias para conocer esas religiones datan de
soluciOn fácil -pero suicida- de colmar las varios siglos después de las primeras inva-
legiones de bárbaros dispuestos a luchar por el siones, y por tanto pueden reflejar influen-
Imperio. Pronto la defensa de Roma contra los cias e interpretaciones posteriores. Empero
bárbaros estuvo en manos de los propios bárba- en trminos generales 51 es posible señalar
ros. Unos como defensores de Roma y otros que todos estos pueblos creIan en la vida
como sus invasores -y muchos alternadamen- después de la muerte, al menos para los gue-
te a tItulo de ambas cosas- los pueblos bárba- rreros valerosos, que participarlan de fiestas
ros fueron instalándose y estableciendo reinos y banquetes en el salon del Dios de la gue-
propios dentro del Imperio. Este proceso fue rra -Dios que recibIa un nombre entre los
lento y -aunque hubo momentos de gran sig- godos, otro entre los celtas, y otro entre los
nificaciOn histórica, como el saqueo de Roma escandinavos. Tanto a este dios como a otros
por Alarico en el aflo 410, o la deposición del de sus muchos dioses, estos pueblos ofre-
emperador Rómulo AugOstulo por Odoacro en clan sacrificios de animales, cosechas, y
el 476-la mayorparte de las personas a quie- hasta de seres humanos. En algunos casos
nes tocó vivir en esa poca probablemente no seguIan una polItica semej ante a la de Israel
se percató de su importancia. al tomar a JericO, sacrificándoles a sus dio-
a) El reto de los bárbaros a la romanitas cris- ses todo el botin de alguna conquista -in-
tiana. Desde el punto de vista de la historia cluso los cautivos. Por otra parte, un ele-
de la civilización, las invasiones de los bar- mento importante de su religion eran los lu-
baros presentaban un gran reto. A través de gares sagrados, y especialmente los bosques
siglos de desarrollo cultural, habIa apareci- y árboles sagrados.
do en el mundo lo que los contemporáneos La inmensa mayorla de los pueblos que se
llamaban romanitas, o <<romanidad> -la establecieron en los antiguos territorios im-
herencia grecorromana que crelan ser la ci- periales era pagana, y seguIa la religiOn que
vilización más elevada que Europa habIa co- acabamos de describir. Los que eran cristia-
nocido. Era la romanitas la que habIa hecho nos habIan sido convertidos a través de su
posible la riqueza que los bárbaros ambi- contacto con los arrianos y segulan Ia doctri-
cionaban, y uno de los motivos que les im- na arriana, que lo demás cristianos conside-
pulsaban hacia el territorio romano era ha- raban herdtica. Algunas de las regiones en
cerse partIcipes de ella. Sin embargo, esos las que el cristianismo habla logrado propa-
mismos bárbaros, con sus costumbres dis- garse con más efectividad -las Galias, Ita-
tintas de las romanas y su falta de compren- ha, Espafla, el Africa del Norte- se vieron
sión de los verdaderos fundamentos de la ahora pobladas por nuevas gentes entre las
romanitas, amenazaban de muerte aquello que era necesario emprender de nuevo la
de que deseaban adueflarse. obra misionera.
Desde el punto de vista de las misiones, las Para los cnstianos de la época que se hablan
invasiones de los bárbaros presentaban tam- formado bajo la romanitas, el reto a la civi-
bién un reto. Los invasores traIan consigo lización y el reto al cristianismo eran una y
sus tradiciones y sus dioses. Puesto que los la misma cosa. Para ellos, el Imperio Roma-
diversos pueblos nórdicos que invadieron el no era obra de Dios mismo, que en su pro-
Imperio Romano tenlan orIgenes y tradicio- videncia lo habla establecido como trasfon-
nes comunes, frecuentemente es difIcil dis- do y vehiculo para la transmisión del Evan-

57
medievales

gelio. Si ahora Dios permitIa que ese impe- tablecIan en territorio romano pronto comen-
rio fuese amenazado por la barbarie, ello era zaban a adaptarse a las costumbres y creen-
también parte del plan divino para la reden- cias de sus vecinos conquistados. Al mismo
ción del mundo, pues asI los bárbaros po- tiempo, los nuevos métodos de misión y la
dian encontrar acceso a la fe. Pero era tam- configuraciOn del encuentro entre estas cultu-
bién parte del plan de Dios el que esos bar- ras transformaban la fe cristiana, hacindola
baros encontraran acceso a la fe haciéndose más germánicay menos latina. Algo más len-
partIcipes de la romanitas. Es por esta razón ta fue la conversiOn al catolicismo de los bar-
que a través de todo este perlodo la obra mi- baros que eran arrianos antes de atravesar las
sionera de la iglesia se une a su obra civili- frontera del Impeno -godos, lombardos y
zadora, y a la par que se busca convertir a vándalos. Pero también dsta era de esperarse
los bárbaros se busca romanizarlos. Lo que debido a la tendencia de los barbaros a acep-
es más, algunos escritores cristianos, como tar las costumbres de los romanos.
Paulino de Nola, argumentan que se debe b) La conversion de los paganos. El proceso de
hacer un esfuerzo por convertir a los paga- conversion de los invasores germanos es
nos, pues de ese modo dejarán de ser una ejemplo de cómo una mayorIa no cristiana,
amenaza al Imperio y su civilización. impresionada por la cultura y civilización
Empero esto no quiere decir que todos los <<cristianas>> de una minorla, poco a poco
cristianos viesen en su religion un modo de acepta la fe de la minorla. En el proceso,
salvar la romanitas, sino que por el contra- naturalmente, se entremezclan elementos de
rio al menos algunos estaban dispuestos a ambas culturas, de modo que el cristianismo
que la propia estructura de la civilización resultante lieva el sello tanto de la tradición
fuese destruida si Dios decidIa utilizar ese cnstiana anterior como de las tradiciones de
medio para Ia evangelización de los bárba- los pueblos recién convertidos.
ros. AsI, Orosio, el espaflol discipulo de Los lfderes mismos de la iglesia se veIan en-
AgustIn, decia: tonces en medio de una tension que será Ca-
Si sOlo para eSto los bárbaros fue- racterIstica de la historia del cristianismo a
ron enviados dentro de las fronte- través de las edades. Por una parte, les pare-
ras romanas, para que por todo el cia necesario deshacerse de tantos elementos
Oriente y el Occidente la iglesia de de la antigua religion de los conversos como
Cristo se lienase de hunos y sue- fuese posible. Por otro, se percataban de que
vos, de vándalos y borgonones, de esa religion tenha raIces profundas en las tra-
diversos e innumerables pueblos diciones y costumbres de los pueblos. Esa
de creyentes, loada y exaltada ha ambivalencia puede verse en las cartas del
de ser la misericordia de Dios por- obispo de Roma (o papa) Gregorio el Gran-
que ban liegado al conocimiento de de, quien tras recibir noticias de que el rey
la verdad tantas naciones que no Etelberto de Kent se habIa convertido le en-
hubieran podido hacerlo sin esta vió instrucciones en el sentido de que todos
ocasión, aunque esto sea mediante los templos paganos debhan ser destruidos.
nueStra propia destrucción. (Histo- Pero poco después le escribiO a un misione-
na, vii:41) ro que se dirigIa a ese mismo reino de Kent:
La reconquista por parte de la Iglesia del tern- Llevo largo tiempo debatiendo con-
torio perdido a causa de las invasiones de los migo mismo acerca del caso de los
bárbaros comenzó el mismo dIa en que se hi- anglos, y he liegado a la conclusiOn
zo necesaria. Los pueblos paganos que se es- de que los templos de los Idolos de

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HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

ese pueblo no deben ser destruidos, que siguió la conversion en masa del pueblo.
aunque sIlos Idolos que en ellos En este sentido, el acontecimiento princi-
hay. Que se prepare y rode agua pal, tanto por su importancia inmediata co-
bendita en estos templos, y se cons- mo por sus consecuencias a travds de los si-
truyan altares [cristianos] y se depo- glos, fue la conversion de los francos, cuyo
siten reliquias [de santos]. Puesto punto culminante fue el bautismo del rey
que estos templos están bien cons- Clodoveo en el año 496.
truidos, es bueno que pasen del ser- Fue en el 481 que Clodoveo llegó a ser rey
vicio de los Idolos a! servicio del de los francos salios. Este no era un reino de
Dios verdadero. AsI, cuando las gran extension o poderIo, y durante cinco
gentes vean que sus templos no son aflos el joven rey pareció contentarse con
destruidos, aparten el error de sus él. Pero en el aflo 486 Clodoveo emprendió
corazones y, conociendo y adoran- una serie de campafias militares que rápida-
do a! verdadero Dios, vayan ahora a mente extendieron las fronteras de su reino.
esos mismos lugares donde antes En el 493 tomO por esposa a una princesa
acostumbraban ir. Y, puesto que católica, Clotilde, hija de Chilperico, rey de
acostumbran sacrificarles mucho las borgonones. Aunque hacla ya aflos que
ganado a los demonios, deben con- el rey de los francos se habla mostrado res-
tinuar teniendo alguna celebración petuoso hacia el cristianismo y sus obispos,
parecida pero transformada, de mo- a! parecer fue Clotilde quien más influyó en
do que a! tiempo de la dedicación, o su conversion. Primero Clodoveo consintió
en los aniversarios de los santos en que sus hijos fuesen bautizados, y fue s6-
mártires cuyas reliquias estdn en los lo algiin tiempo más tarde que dl mismo re-
templos, se construyan enramadas cibiO el bautismo. La ceremonia tuvo lugar
en tomb a esos antiguos templos en Rheims el dIa de Navidad del aflo 496, y
que ahora son iglesias, y celebren la varios nobles -y a la larga todo el pueblo-
ocasión con fiestas religiosas. Que siguieron al Rey a la pita bautismal.
ya no sacrifiquen animales al dia- Al parecer, los motivos que impulsaron a Clo-
blo, sino que ahora los sacrifiquen doveo a aceptar el bautismo fueron más poli-
en alabanzas a Dios, y los coman, ticos que religiosos -aunque no debemos ol-
alabando a! Dios que les da ese go- vidar la influencia de Clotilde. En efecto, la
zo, de modo que mientras sus cuer- iglesia podia ser una gran aliada en las con-
pos disfrutan de estos placeres ex- quistas que Clodoveo se proponla, y sobre to-
ternos, sus mentes puedan ser lleva- do en la organizaciOn del naciente imperio
das a! disfrute de los placeres inter- franco. Para ello era necesario que el Rey fue-
nos. Porque sin duda es imposible se cristiano y que sus acciones pudiesen inter-
quitarles todo eso de los corazones pretarse como inspiradas por su fe. Al aceptar
de una vez. (Beda, Historia, 1.30) el bautismo, y at instar a sus sdbditos a seguir
Si bien la conversion de los bárbaros paga- su ejemplo -aunque no por medios violen-
nos comenzO tan pronto como se estable- tos- Clodoveo aceptaba e invitaba el apoyo
cieron en territorios del Imperio Romano, y que la iglesia, y sobre todo sus obispos, podI-
pueblos como los suevos y borgoflones an prestar a sus propósitos politicos.
pronto contaron con gran ndmero de cristia- Es necesario seflalar que, aun sin el aconte-
nos, el paso decisivo fue frecuentemente la cimiento notable del bautismo de Clodoveo,
conversion de un rey y de sus nobles, a lo los francos, como los demás pueblos bérba-

59
Las misiones medievales

ros que habIan invadido el Imperio, hubie- ducir a los ortodoxos a hacerse arrianos. Sin
ran acabado por aceptar el cristianismo co- embargo, todo esto terminó cuando, en el
mo parte de la cultura romana a que tendlan aflo 589, el rey Recaredo -cuyo difunto pa-
a conformarse. dre habIa perseguido a los ortodoxos-
Por otra parte, sin embargo, el bautismo de abrazó la fe nicena. Aun entonces el arria-
Clodoveo es importante porque seflala el co- nismo no desapareció en Espana, sino que
mienzo del gran Reino Franco, que liegarla perduró hasta que la invasion musulmana le
a constituir un nuevo imperio. En ese impe- puso fin al reino godo en la Peninsula.
rio el siglo IX creyó ver un nuevo despertar Este proceso de conversion de los arrianos,
del desaparecido Imperio Romano de Occi- que ya se consideraban cristianos, plantea
dente, y fue a través de su influencia que el una problemática que veremos repetirse en
cristianismo logró algunos de sus más gran- el curso de esta historia: la evangelización
des avances geográficos. La historia de ese que se lleva a cabo entre quienes ya se lla-
Imperio Franco y de su importancia para la man cristianos. Los católicos creIan que los
expansion del cristianismo pertenece a otra arrianos, para ser verdaderos cnstianos, de-
sección de este capItulo. Wan abandonar el arrianismo, y por eso bus-
c) L conversion de los arrianos. Aunque esta- caron su conversion. Siglos más tarde, en el
ba destinado a desaparecer, el arrianismo se Medio Oriente, los católicos romanos trata-
mostró más resistente ante la fe ortodoxa nan de convertir a los ortodoxos orientales,
que los viejos cultos paganos. Aparte de los y en America Latina los protestantes se de-
vándalos, que pronto atravesaron el estre- dicarlan a la conversiOn de los católicos ro-
cho de Gibraltar y se establecieron en el nor- manos.
te de Africa, y cuya persuasion arriana con-
tinuó hasta las conquistas musulmanas, los 2. Las misiones en la Islas Británicas
principales pueblos arrianos que se estable- El Imperio Romano habIa alcanzado sola-
cieron en los antiguos territorios del Imperio mente a la porción sur de la Gran Bretafla- lo
Occidental fueron los ostrogodos, los lom- que hoy ilamamos Inglaterra. Ahora, sin em-
bardos y los visigodos. Los ostrogodos de- bargo, ese territorio estaba en posesión de Va-
jaron de ser un reto para los cristianos orto- rios reyes anglos. Y más al norte y al oeste, lo
doxos cuando cedieron la hegemonla de Ita- que boy es Escocia, Gales e Irlanda estaba to-
ha a los lombardos. Estos, por su parte, davIa habitado por antiguos pueblos celtas, cu-
pronto comenzaron a recibir la influencia ya religion era muy parecida a la que hemos
de sus vecinos católicos y de las princesas descrito al hablar de los germanos. Empero las
católicas que se casaban con sus reyes, y misiones en las Islas Británicas durante este
acabaron aceptando la fe nicena. Esto nos perlodo merecen discusión aparte, pues en esas
recuerda una vez más que a través de toda la islas se fundó una iglesia puj ante que pronto
historia los vInculos familiares, con los in- servirIa de punto de partida para empresas mi-
tercambios culturales y religiosas que a ye- sioneras al Continente. Además, en las Islas
ces acarrean, han sido un importante méto- Británicas se dan cuatro fenómenos dignos de
do de evangelizacion. En cuanto a los visi- menciOn: (1) La conquista para el cristianismo
godos que se establecieron en Espana, al de territorios ahlende las fronteras del viejo Tm-
principio fueron tolerantes con los catOli- perio, con la obra de Patricio y otros. (2) La ex-
cos. Los ostrogodos también lo habIan sido, pansión del cristianismo a partir de Irlanda a
aunque no pot ello dejó de haber persecu- través de instituciones monásticas como la de
ciones y presión de diversas formas para in- lona. (3) La primera misión organizada por la

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HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsloNEs

sede romana de que tenemos noticias -la mi- una sola boca: <<Te rogamos, santo
sion de AgustIn a Inglaterra. (4) El desarrollo joven, que vengas y de nuevo andes
de una metodologIa misionera sancionada por entre nosotros>>. Y mi corazón se
Roma que toma muy en serio el contexto reli- conmovió; y no pude leer más; y
gioso y cultural de las personas evangelizadas desperté.
-pues fue en este contexto que Gregorio escri- En Irlanda, Patricio parece haber empleado
bió la carta sobre los templos paganos que he- diversos medios para lograr conversiones.
mos citado anteriormente. For lo general, se acercaba primero a los di-
a) Patricio. Este misionero, a quien la posteri- rigentes de las comunidades y luego, a tra-
dad conoce como San Patricio, y quien es yes de la influencia de éstos, lograba la con-
hasta el dIa de boy el santo patron de Irlan- version, o al menos el bautismo, de las ma-
da, nació a fines del siglo IV en lo que es sas. En esto Patricio tomaba en cuenta la
boy Inglaterra. Su padre, un decurión roma- tradición celta, donde habla un profundo
no, era de fe cristiana, come, lo habIa sido sentido de unidad en la comunidad, de mo-
también su abuelo. Para el joven Patricio, do que las decisiones importantes, una vez
sin embargo, su fe no era cosa de gran im- tomadas por los jefes, eran decision de todo
portancia hasta que su propio infortunio le el grupo. En el campo de la religion, esto
hizo volverse a ella. querla decir que, silos jefes decidlan abra-
Siendo todavIa adolescente, Patricio fue zar el cristianismo, el resto de la población
arrebatado de su hogar y ilevado a Irlanda les seguirla. Por tanto, fue a esos jefes que
por un grupo de asaltantes de esa isla. En Ir- Patricio se dirigio principalmente. A fin de
landa, y como esciavo, paso varios aflos pas- ilegar a los reyes y demás personas de in-
toreando ganado. Haciendo arreglos con el fluencia, no vacilaba en hacerles presentes.
capitán de un barco, logró escapar hacia el En ocasiones, ni siquiera eSto le valia para
Continente. Pero aun allá tuvo dificultades ser bien recibido, y entonces Patricio vela
para librarse, no ya de sus antiguos amos, si- peligrar su vida con el gozo de quien ye en
no ahora de quienes le habIan ayudado a es- el martirio la corona de su fe.
capar. Por fin, y tras largos viajes que le lie- Por estos medios Patricio bautizó a milla-
varon hasta el Meditenáneo, Patricio regre- res de personas, y es de suponerse que la
so a su hogar, lievando en el ardor de su fe fe de tales conversos debe haber sido bar-
el resultado de sus muchos infortunios. to superficial. Sin embargo, es notable que
De regreso en la Gran Bretafla, Patricio re- fue precisamente la Irlanda recién conver-
cibió en suefios el ilamamiento a ir como tida la que sirvió de centro a un gran mo-
misionero a la tiena de su cautiverio: vimiento misionero que habria de exten-
Vi, en una visiOn nocturna, un hom- derse por casi todo el norte de Europa.
bre que venIa como de Irlanda, cu- Quizá esto se deba a que, al mismo tiem-
yo nombre era Victórico, con mu- P0 que se dedicaba a bautizar las multitu-
chas cartas. Y me dio una. Y lel el des, Patricio ordenaba sacerdotes irlande-
principio de una carta que decla ser ses que se ocupasen en nutrirlas en la fe.
la <<voz de los irlandeses>>, y mien- Al principio estos pastores deben haber si-
tras leIa el principio de la carta me do casi tan ignorantes como su grey, pero
pareció que ola las voces de quie- pronto se hizo sentir la influencia de los
nes vivian junto a ml en el bosque monasterios que iban resultando de la obra
de Focluth, que está junto al mar de Patricio y que eran verdaderos centros
occidental; y clamaban, como con de estudio y devoción. Esto nos señala el

61
Las misiones medievales

hecho, frecuentemente olvidado, de que ra dedicarse a la vida ascética emprendIan


muchas veces el reto más grande a la mi- largas peregrinaciones como un modo más
sión de la iglesia no es la expansion de la de renunciar a lo que más amaban: su patria
fe, sino su profundizacion. Hacer discIpu- y sus seres queridos. A menudo sus peregri-
los es mucho más que ganar conversos. naciones tenIan lugar en temtorios ya cristia-
A través de la obra de Patricio -y sin duda nos, y entonces los problemas que causaban
de muchos otros cuyos nombres la histona ha hacfan que las autoridades eclesiásticas les
olvidado- se estableció en Irlanda una igle- mirasen con recelo. Esto nos recuerda que la
sia autóctona que vino a formar parte de la actividad misionera, por estar en la frontera
sangre misma del pueblo irlandés. De algün de la iglesia con otros pueblos y culturas, en
modo que los historiadores no han podido ocasiones reta las estructuras de las iglesias
descifrar del todo, pero que son reflejo de al- que se acostumbran a su lugar cultural -ra-
gunos elementos de la antigua cultura celta, zón por la cual muchas de las historias de la
esta iglesia llegó a tener ciertas caracterIsticas iglesia escritas <<desde el centro>> le prestan
peculiares en cuanto a su organización, la fe- escasa atención al tema de la misión. Ade-
cha en que celebraba la Pascua de Resurrec- más, en el caso de estos misioneros irlande-
ción y otras cosas semejantes. AsI, por ejem- ses, como en tantos otros, se vuelve a plan-
plo, la autoridad eclesiástica vino a radicar, tear la difIcil cuestión de la evangelizacion
no en obispos a cargo de una diócesis, sino en de los pueblos que ya se ilaman cnstianos.
los abades de monasterios, cuya autoridad En otras ocasiones sus viajes les llevaban a
era semejante a la de los antiguos bardos cel- lugares en que la población no era cnstiana,
tas. Más adelante, todo esto serla motivo de y entonces la peregrinación nacida de propó-
conflictos entre los misioneros irlandeses y sitos ascéticos culminaba en labor evangeli-
los que seguIan las costumbres de Roma y del zadora. Como en otros casos, el discipulado
resto del cristianismo occidental. llevO al testimonio, y vice versa.
b) Columba y la comunidad de lona. Poco des- Entre estos peregrinos irlandeses, el más des-
pués de los primeros esfuerzos misioneros tacado es sin lugar a dudas Columba. Hijo de
de Patricio, la isla de Irlanda era ya un cen- la aristocracia irlandesa, Columba se educó en
tro misionero de importancia. Peregrinos ir- el ambiente monástico que habIa conservado
landeses se paseaban por toda Europa, pre- algo de la erudición de la antigtiedad. En fr-
dicando y liamando a los cristianos a una vi- landa, ya antes de partir en sus viajes misione-
da más de acuerdo a los principios del evan- ros, Columba fundó varios monasterios. A los
gelio. Casi siempre iban de un sitio a otro cuarenta y dos afios de edad, acompanado de
estableciendo monastenos que luego aban- doce discipulos, atravesó el mar y fue a esta-
donaban para proseguir su camino. A menu- blecerse en la isla de lona, junto a la costa de
do su costumbres e intereses entraban en Escocia. Era una pequefia isla de pocas millas
conflicto con los de lajerarquIa eclesiástica de extension y en la que, segUn un antiguo his-
del lugar, y entonces proseguIan su camino toriador, solo habitaban cinco familias. En Jo-
en busca de un lugar más adecuado a sus na, Columba fundó un monasterio que más
propósitos. tarde seria de enorme importancia para la ex-
Por lo general estos peregrinos no eran lleva- pansión del cnstianismo.
dos de un ideal misionero, sino que veIan en Desde lona, Columba hizo repetidos viajes
sus peregrinaciones un modo de hacer más a Escocia, donde, a través de la conversion
estricta su vida monástica. Quienes habIan del rey Bndio, hizo mucho por la conversion
abandonado sus posesiones y ambiciones pa- de los pictos del forte.

62
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsloNEs

Sin embargo, la influencia de lona y de Co- ban a cultivar su fe cristiana. Ahora, en Jo-
lumba no se limitó a Escocia y a su genera- na, vemos una union fructIfera del ideal
ción, sino que se extendió mucho más allá. monástico con la tarea misionera. La co-
Fue a partir de lona que el cristianismo echo munidad de lona es de carácter monástico,
sus más profundas raIces en Northumbria. si; pero es tambidn una comunidad misio-
Cuando el rey Osvaldo, que durante su exi- nera. A través del estudio, la disciplina y ha
ho habIa recibido el bautismo, pidió a lona oración, los residentes de monasterios co-
que le enviase un obispo que pudiera instruir mU lona y Lindisfarne no procuran solo
a sus sñbditos en la fe cristiana, comenzó un fortalecer su propia vida espiritual, sino
movimiento de grandes consecuencias para que además llevan a cabo tarea misionera.
toda Inglaterra. El segundo obispo que lona A partir de este momento la misión de la
envió fue Aidán, digno representante del es- iglesia cobra una dimension nueva: lo me-
pIritu de Columba. Siguiendo el ejemplo del jor del ideal monástico y su bdsqueda de
fundador de Jona, Aidán estableció un mo- fortalecer la fe se vuelven parte de ha tarea
nasterio en la isla de Lindisfarne. A partir de misionera. Más adehante veremos diversos
aill, el propio Aidán y sus acompafiantes ha- modos en que los cristianos medievales in-
clan viajes en los que predicaban, enseflaban tentaron poner lo mejor del ideal monásti-
y administraban los sacramentos. Debido a co al servicio de ha obra misionera. Y bas-
esta obra, cuando Osvaldo murió y siguió tante después, al llegar al siglo XVI, vere-
una reacción pagana, ésta no logró desarrai- mos que al rechazar el monaquismo el pro-
gar el cristianismo del corazón de los nuevos testantismo se deshizo de un importante
creyentes. Aidán murió nueve años después, instrumento misionero, y que ésa fue una
pero su sucesor Finán continuó su obra, de de las principales razones por las que tardó
modo que a partir de Lindisfarne el cristia- siglos en equipararse al catolicismo en su
nismo se extendió a los reinos de Mercia, labor misionera.
Essex y Wessex. c) AgustIn de Canterbury. Cuenta ha leyenda
En la obra de Columba y de sus sucesores que, aproximadamente en ha misma época
-tanto en lona como en Lindisfarne y mu- en que Columba trabajaba entre los pictos
chos otros lugares semejantes- tenemos de Escocia y echaba las bases de ho que hhe-
un tipo de obra misionera que no hablamos garla a ser Un gran movimiento misionero,
encontrado antes en nuestra historia. En los un joven a quien más tarde la historia dana
siglos anteriores hemos visto cómo el ens- el nombre de Gregorio el Grande se pasea-
tianismo se propagaba de diversas mane- ba por el mercado de eschavos de Roma
ras. Algunas veces las iglesias enviaban cuando unos mancebos rubios que estaban a
misioneros; otras, el propio obispo se ocu- ha yenta atrajeron su atención. <<,A qué na-
paba de visitar las comarcas cercanas a su ción pertenecen estos jóvenes?>> preguntó
ciudad; otras, la nueva Ic se propagaba a Gregorio, y cuando oyó que eran anglos co-
travds de personas que viajaban por las más mentó: <<Anglos han de sen en verdad, pues
variadas razones, tales como comerciantes, tienen rostro de angeles. j,De qué provincia
esclavos, etc.; y otras el intercambio cultu- son?>> -<<Son de ha provincia llamada Dci-
ral entre naciones y los nuevos vinculos fa- ri>>, le contestaron. -<<De ira son en verdad,
miliares que se formaban produclan con- pues han sido hlamados de la ira a la miseri-
versos. Por otra parte, en el siglo cuarto cordia de Dios. ,Quién es su rey? -<<Aella>>
habian aparecido centros de vida comunita- -<<jAleluya! Es necesario que en su tierra
na y monástica cuyos miembros se dedica- se ahabe a Dios el Creador.>>

63

L.
Las misiones medievales

Gregorio intentó partir como misionero al Naturalmente, no fueron AgustIn y lo suyos


pals de los anglos, pero la enfurecida plebe los ünicos que laboraron en pro de la con-
no se lo permitió, y tuvo que permanecer en version de los anglos, y es hasta probable
Roma. En el año 590 llego a ser papa, y nue- que la comunidad de lona haya sido más
ye años más tarde plasmaba en acción su fructIfera en su obra misionera. Sin embar-
viejo interés por Inglaterra. De entre los go, la misión de Agustln dejO una huella in-
miembros del monasterio que él mismo ha- deleble en el cristianismo inglés a! introdu-
bIa fundado, Gregorio escogió un námero cir en éI las costumbres romanas y estable-
de monjes a quienes encomendó la tarea de cer la autoridad de lajerarquIa romana, fren-
evangelizar a los anglos. Para dirigirles, te a lo que hemos visto que eran las caracte-
nombrO a un monje liamado AgustIn, quien rIsticas de las iglesias de origen celta. Por
habla sido abad del convento. ello, hasta el dIa de hoy el principal prelado
AgustIn y los suyos desembarcaron en el rei- de la Iglesia de Inglaterra es el Arzobispo de
node Kent, donde fueron bien recibidos por Canterbury.
el rey Etelberto, cuya esposa era cristiana. Por otra parte, la misión de Agustmn a Ingla-
Durante algén tiempo, aunque Etelberto les terra fue la primera ocasión en que un papa
permitIa predicar y enseflar con toda libertad, envió directa y oficialmente una misión a
Agustln y sus companeros no vieron muchas algén pals lejano. Hasta este momento, la
conversiones. Por fin llego el dIa en que el mayor parte de la extension del cristianismo
propio Rey -y buena parte de su reino tras se habIa ilevado a cabo por razón de cir-
él- recibió las aguas del bautismo. A partir cunstancias ajenas a una <<estrategia>> misio-
de entonces los esfuerzos misioneros pro- nera o a los intereses o mandatos de lajerar-
gresaron rápidamente. El propio AgustIn, qula eclesiástica. En el caso de AgustIn y
que habIa recibido ya el tItulo de Arzobispo Gregorio tenemos algo nuevo. Ahora la ta-
de Canterbury -la capital de Kent- nom- rea misionera es asunto que concierne a la
bró y consagró varios obispos que contribu- iglesia toda, y muy especial mente a su jerar-
yeron a propagar el Evangelio en distintas qula, que se responsabiliza por su planifica-
partes del reino. A su muerte, menos de diez ción y estrategia. En cierta medida, esto se
años después de su liegada a Kent, la inmen- relaciona con la crisis por la que pasaba la
sa mayorIa del pals era cristiana. iglesia en el resto de Europa, que hacIa que
Fue en relación a esta misión que Gregorio la expansion geográfica a través de las mi-
escribió la carta a Etelberto, diciéndole que siones se viera como un punto de esperanza
los templos paganos debIan ser destruidos, y en un horizonte cargado de incertidumbres.
luego la otra que hemos citado extensamen- Como es de todos sabido, las Islas Británi-
te, dándoles instrucciones contrarias a cas continuaron siendo un centro misione-
AgustIn y sus ayudantes. ro por largos siglos. Incluso después de la
Aunque a la muerte de Etelberto se produjo Reforma Protestante, fue en Inglaterra y Es-
unabreve reacción pagana, pronto el nuevo cocia que se inició buena parte de la expan-
rey se convirtió al cristianismo, y esto puso sión del cristianismo protestante. Lo que
fin a dicha reacción. muchas veces olvidamos es hasta qué pun-
A partir de ese momento, el cristianismo to ese cristianismo británico conservó ele-
continuó propagándose por todo el sur de la mentos heredados de las viejas tradiciones
isla, extendiéndose a Northumbria a partir celtas. AsI, por ejemplo, Ia fiesta que hoy
de Kent, y luego a Anglia Oriental a través ilaman de <<Halloween>>, o dla de los brujos,
de Northumbria. no es sino la continuación de antiguas prác-

64
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsI0NES

ticas de los celtas, que en esa noche se en- grupos más extendidos fuera de las fronte-
cerraban en sus casas pensando que los de- ras del Imperio Romano eran los nestoria-
monios estaban sueltos. Y en esos mismos nos y los monofisitas -dos grupos surgi-
paIses, y entre cristianos, se conservan to- dos de las controversias cristolOgicas del
davIa ancestrales costumbres de celebrar siglo IV.
los fiestas de primavera con conejos y hue- Los nestorianos derivaban ese nombre de
vos, y las de invierno con ramas de mudrda- Nestorio, el patriarca de Constantinopla que
go, planta sagrada a los antiguos cultos cel- fue condenado por el Concilio de Efeso en
tas. el aflo 431. InsistIan en la distinción entre la
naturaleza divina de Jesucristo y su natura-
3. Las misiones orientales leza humana, pues temIan que de otro modo
a) El cristianismo ortodoxo. Durante el perlodo la humanidad del Salvador quedara eclipsa-
que va desde la caIda de Roma hasta el avan- da. Por eso, en lugar de la fOrmula ortodoxa,
ce del islam, el Imperio Romano de Oriente, que declaraba que Jesucristo existe <<en dos
conocido ahora como el Imperio Bizantino, naturalezas -la divina y la humana- y una
es una de las grandes potencias del mundo, persona>>, los monofisitas preferIan hablar
sin más rival verdaderamente temible que la de <<dos naturalezas y dos personas>>. Desde
vecina Persia. Este imperio incluye buena la perspectiva ortodoxa, esto parecIa dividir
parte del norte de Africa, el Mediterráneo a Jesus en dos, y por tanto negar la verdade-
oriental y la porcion sudoriental del conti- ra encarnación de Dios. Tras la condenación
nente europeo, y es el principal foco de acti- de Nestorio, sus seguidores marcharon hacia
vidad misionera en el Medio Onente. el Imperio Persa, donde pronto se hicieron
Fue durante el reinado de Justiniano que el numerosos. En el dIa de hoy son un grupo
Imperio recobró los territorios del norte de relativamente pequefio cuya principal con-
Africa que habIan sido conquistados por los centración se encuentra en Irak e Iran.
vándalos. Inmediatamente comenzó la tarea Los monofisitas, por su parte, rechazaban la
de reconstruir la comunidad ortodoxa de esa formula <<dos naturalezas y una persona>>,
region que habfa quedado sofocada debido a establecida por el Concilio de Calcedonia
la fe arriana de los invasores vándalos. Tam- en el 451, y preferIan decir <<una naturaleza
bidn durante el reinado de Justiniano, el cris- y una persona>>. De ese modo subrayaban la
tianismo se extendiO hacia el sur de Egipto, unidad de la divinidad y la humanidad en
en la region de Nubia, donde laboraron va- Jesucristo. Empero desde el punto de vista
rios misioneros tanto ortodoxos como mono- de los ortodoxos esto parecIa negar la ver-
fisitas. En sus fronteras hacia el norte, Justi- dadera humanidad de Jesds, que quedaba
niano logrO la conversion de algunos pue- absorbida y eclipsada por su divinidad. Los
blos del Cáucaso y de numerosos hdrulos. monofisitas eran particularmente numero-
Por Oltimo, y siguiendo en ello la politica SOS -y siguen sidndolo- en Egipto, Etio-

establecida por sus predecesores, Justiniano pla y Siria.


promulgO e hizo aplicar leyes contra los pa- El cristianismo nestoriano se extendió prin-
ganos, con to cual provocd numerosas pero cipalmente entre personas de lengua sirIaca
superficiales conversiones a la fe cristiana. que se hallaban diseminadas por el territorio
b) Los nestorianos y monofisitas. Aunque la persa y allende sus lImites, en el Asia Cen-
expansion del cristianismo hacia el Orien- tral, India y Arabia. Debido a las relaciones
te vio el establecimiento de algunas comu- históricas entre la teologIa antioquefia y su
nidades ortodoxas en territorio persa, los exponente Nestorio de una parte y la cultu-

65

L
Wi

Las misiones medievales

ra sirIaca de otra, era de esperarse que bue-


na parte del cristianismo sirIaco siguiese el
camino del nestorianismo. A travs de estos
nestorianos de lengua sirIaca, el cristianis-
mo continuó extendiéndose, y hubo también
algunas conversiones entre los persas. Entre
estos, el más notable es quizá Mar Aba,
quien llegó a ser <<Cathólicos>> de Seleucia-
Ctesifón, y por tanto cabeza de la iglesia
nestoriana en toda Persia.
También los monofisitas se extendieron por
el Oriente durante este perlodo. Ya hemos
hablado de la fundación de la Iglesia Copta
Huella que la tradicián dice ser de Ma-
en Egipto, y de la Iglesia de EtiopIa -am-
homa. Palacio delopkapi, Estambul.
has monofisitas. Empero los monofisitas
que más se expandieron durante los prime-
ros aflos de la Edad Media fueron los llama- tos llegó tras grandes dificultades a
dos <<jacobitas>>. Aunque decfan derivar su Changan. El Emperador envió a su
nombre de Jacobo el hermano del Señor, el Ministro, el Duque Fahn Hsuan-
mismo les fue dado especialmente despus ling, a ese suburbio occidental con
de la activIsima labor misionera de Jacobo una guardia de honor, para encon-
Baradeo, quien durante el siglo VI recorrió trarse con el visitante y ilevarle al
el Oriente, de Nisibis a AlejandrIa, fortale- Palacio. Los oráculos fueron tradu-
ciendo, organizando y propagando el cristia- cidos en la Biblioteca Imperial. Su
nismo monofisita. Antes del avance delis- Majestad investigó '<el Camino>> en
lam, los jacobitas eran numerosos en Siria, sus propios apartamentos privados,
Mesopotamia, Persia y Egipto. y tras convencerse de su verdad y
En todo caso, la más notable y distante ex- veracidad dio órdenes especiales
pansión misionera de este perlodo fue la lie- para que fuera anunciado...
gada del cristianismo nestoriano a la China Alopén llegó a China bajo la dinastla Tang
en la persona del misionero Alopdn, proce- en el aflo 635, siguiendo el antiguo camino
dente de Siria. Su obra se describe en el ila- del tráfico de la seda, que llevaba desde Chi-
mado <<monumento nestoriano>>, una ins- na hasta Europa. Los nestorianos, conocidos
cripción del año 781 que dice 1 siguiente por su destrezas mercantiles, viajaban a la
acerca de la ilegada de Alopén a China en el China y transmitIan la fe. Hay referencias
año 635: que indican que la primera iglesia nestoriana
Cuando el ilustre emperador T'ai- fue fundada por una familia inmigrante ha-
tsung inauguró su magnIfica carre- mada Mar Sergis. Es importante recalcar que
ra en gloria y esplendor... he aquI para esta fecha, la dinastla Tang comenzaba
que habIa en el Reino de Ta-chin una dpoca de tolerancia religiosa y revitaliza-
un hombre de gran virtud ilamado ción educativa que permitió la apertura al zo-
Alopén. Lievado por augurios en el roastrismo y al cristianismo. En el 638, fecha
azul del cielo, decidió ilevar consi- en que se presenta un edicto de tolerancia, la
go los verdaderos oráculos, y oh- primera iglesia cristiana fue construida en la
servando las corrientes de los vien- China con el auspicio del Emperador.

66
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

Alopdn fue bien recibido por la casa reman- En el año 622 se produjo la Hegira o co-
te y se dedicó a traducir las Escrituras y a mienzo de la era musulmana. A la muerte de
fundar monasterios. Aunque el cristianismo Mahoma en el auio 632, sus seguidores ocupa-
introducido por Alopén pronto constituyó un ban una zona limitada en la costa occidental de
grupo notable, es casi seguro que la mayor Arabia, y no habIan logrado extender su in-
parte de los miembros de ese grupo haya si- fluencia allende los lImites de dicha peninsula.
do extranjera -posiblemente comerciantes Su sucesor Omar (634-644), con la ayuda de su
nestorianos- y que la influencia cristiana habilIsimo general Calid y de la debilidad de
haya penetrado solo muy superficialmente los imperios bizantino y persa, guió la conquis-
en algunos de lo cIrculos intelectuales de la ta de Siria, Mesopotamia, Egipto y buena par-
China. Si bien esto pertenece a otro perlodo te de Media y Persia.
de la historia, debemos señalar aquI que el La conquista de Siria fue facilitada por las
cristianismo nestoriano de China no logró disensiones producidas por la division teológi-
resistir la persecuciOn resultante de un cam- ca entre monofisitas y ortodoxos. Además, el
bio de dinastIa, y por tanto desapareció. pueblo sirfaco era de ongen semita y por tanto
no vio con demasiado disgusto la llegada de los
4. El avance del islam árabes. En el aho 634 dstos invadieron a Siria,
Los siglos VI y VIII marcan uno de los pe- y en el 636 toda la regiOn estaba en sus manos
rIodos más tristes en la historia del cristianismo -excepto las ciudades de Jerusalén y Cesa-
en el Oriente Medio y el norte de Africa. Du- rea, que capitularon en los aflos 638 y 640, res-
rante ellos se produjeron grandes pérdidas te- pectivamente. Como consecuencia de la con-
rritoriales, y muchas de las más antiguas e im- quista de Siria, la porción romana de Mesopo-
portantes iglesias cristianas desaparecieron o tamia, separada de la capital bizantina, no tar-
quedaron enquistadas. do en caer. En el aho 634 los árabes invadieron

Los árabes conquistaron buena parte del lmperio Romano y del Imperio
Persa. Las espadas de los primeros califas, palacio deTopkapi, Estambul.

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Las misiones medievales

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Los moros invaderon y conquista o casi toda EspanaTapiz en e Alcázar de Sevilla.

la Mesopotamia persa y, aunque sufrieron algu- Tras el asesinato de Otman le sucedió All,
nas derrotas iniciales, en el año 637 Ctesifón pero dste no pudo retener el poder y pronto es-
capituló ante ellos. De allI continuaron hacia el talló la guerra civil. Se sucedieron numerosos
oriente e invadieron primero a Media y des- pretendientes a! califato hasta que en el año
pus a Persia, pero la conquista de estos tern- 692 se estableció el califato de Damasco en la
torios no se completó sino en el año 649, des- persona de Abd-al-Malil.
pués de la muerte de Omar. Aun entonces, la A pesar de la disensión interna, el islam
vieja cultura irania continuó existiendo y logró continuó avanzando, y en el aflo 698 todo el
imprimir sobre la religion islámica de la regiOn none de Africa estaba en su poder. La conquis-
su sello particular. En el aflo 640 las tropas de ta de esta region fue dificil debido a la resisten-
Omar, bajo el mando del general Anir, invadie- cia de los bereberes. Sin embargo, pronto stos
ron el Egipto. La resistencia fue leve, pues el adoptaron la religiOn de los conquistadores, de
patriarca Ciro, a quien el Emperador de Cons- modo que en el aflo 711 la fuerza musulmana
tantinopla habIa hecho patriarca y gobernador, que invadió a Espana estaba formada mayor-
mostró carecer de firmeza de carácter y de vo- mente por moros. La conquista de Espafla fue
luntad de resistir. En el año 642, al rendirse fácil. Toda la Peninsula Ibérica, excepto Astu-
AlejandrIa, todo Egipto quedó en manos mu- rias, quedO en poder de los musulmanes. En el
sulmanas. aflo 720, y luego en el 725, las fuerzas islámi-
El califa Otman (644-655) no resultó ser cas invadieron el reino franco, avanzando por
buen sucesor de Oman. Su nepotismo y sus ci oeste hasta cerca de la ciudad de Tours, y por
polfticas fiscales pronto sembraron el descon- el Ródano hasta más al norte de Lyon.
tento, y las Onicas conquistas notables de su La batalla de Tours en el aflo 732, cuando
califato fueron la del este de Persia y la de Carlos Martel logró una victoria sobre los mu-
Chipre. sulmanes, detuvo el avance del islam en el oc-

68
HISTORIA GENERAL DE LAS MIsloNEs

cidente de Europa. Mientras que algunos histo- culmina el perfodo del primer impulso expan-
riadores cristianos presentan esta victoria como sionista del islam.
el fin del avance del islam y el comienzo de la En los paIses conquistados por los musul-
ideologla de las cruzadas, otros historiadores manes el cristianismo continuó existiendo. Du-
musulmanes le restan importancia a la derrota. rante el liderato de Mahoma, los cristianos pa-
Ambas perspectivas apuntan a lo crItico de la gaban un tributo y podian seguir profesando la
batalla en relación a las dos religiones. fe cristiana, pero algunos abrazaron la musul-
Aunque en el Oriente los musulmanes ata- mana. El Corán concedia cierta categorIa espe-
caron repetidamente diversas provincias de cial al cristianismo como uno de los <<pueblos
Anatolia, y hasta ilegaron a amenazar la ciudad del Libro>> -junto al judaismo. Esto evitó que
de Constantinopla en los años 716 y 717, la los musulmanes pretendiesen obligar a lo cris-
frontera entre el islam y los diversos reinos tianos a convertirse, y hasta bubo cristianos
cristianos quedó fijada alrededor del año 720. que participaron en asuntos del gobierno mu-
En esa fecha los musulmanes dominaban todo sulmán. De hecho, muchos de los cristianos no
el antiguo Imperio Persa, Armenia, Mesopota- calcedonences -es decir, nestorianos y mo-
mia, Siria, Arabia, todo el norte de Africa y la nofisitas- aceptaron el orden de sus nuevos
casi totalidad de la Peninsula Ibdrica. conquistadores proclamando el fin de la injus-
El aflo 650 marca el advenimiento del cali- ticia y la corrupción anteriores. No pocos escri-
fato Abasida, cuya capital luego fue Bagdad, tores monofisitas en el siglo siete vieron en la
fundada en el aflo 762. El califato Abasida no fuerza del islam señal del juicio de Dios sobre
realizó grandes conquistas militares, pero silo- las iglesias ortodoxas. Por regla general, aun-
gró desarrollar una civilización heredera al que con serias excepciones, no hubo persecu-
mismo tiempo de la ciencia y la filosofIa occi- ción contra los cristianos en los territorios mu-
dentales y de la religion musulmana. Con esto sulmanes.

Aunque mucha de su expansián fue de orden militar, el slam inclu-


ye tambidn una profunda espiHtualidad. Derviche en Konya,Turquia.

I
I

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Las misiones medievales

Por otra parte, si se colocaba al cristianismo cando obispados en el Tibet, India, China, y
y sus seguidores en condiciones desventajosas. otras regiones del centro y sudeste de Asia.
Aunque existIa la tolerancia religiosa, los cris- Con la conquista de Egipto, las regiones de
tianos eran considerados ciudadanos de segun- Nubia y Etiopia quedaron separadas del resto
da clase. Inclusive, aun los conversos a! islam del cristianismo, y por esta razón la igiesia en
eran considerados inferiores a los conquista- dicha zona tendió tambidn a volverse conserva-
dores rabes. Tambin habIa obligaciones y dora y a perder su empuje misionero.
restricciones tales como vestir ciertas ropas Ca- En el norte de Africa el cristianismo conti-
racteristicas y evitar toda señal externa que pu- nuó existiendo durante algün tiempo, pero unos
diese servir de propaganda para el cristianismo pocos siglos después de la conquista musul-
-desde tocar las campanas de la iglesia hasta mana habIa desaparecido por completo. Quizá
criar cerdos a la vista de los musulmanes. Si esto se deba a que el cristianismo nunca logro
bien no se perseguIa de muerte a quienes ha- conquistar el corazón de los más antiguos ha-
Wan sido cristianos en tiempos de la conquista bitantes de la zona, y tambin a que buena par-
musulmana, ni tampoco a sus descendientes, si te de los cristianos emigraron hacia Italia y
existIan penas severas -hasta la de muerte- Francia.
para los musulmanes que se convirtiesen a! En la Peninsula Ibérica el cristianismo con-
cristianismo. tinuó existiendo, no solo en Asturias, sino tam-
Un caso en extremo interesante es el de Juan bién en los territorios dominados por los mu-
de Damasco, el hijo de Mansur ibn Sarjur, un sulmanes. Como es bien sabido, ésta fue la más
cristiano siriaco (jacobita) que sirvió como ad- importante regiOn que el cristianismo logró re-
ministrador bajo la dinastIa Umayyad en el pri- cobrar de manos del islam, y ello por fuerza de
mer centro musulmán fuera de Meca en 661. armas. Empero la historia de esta reconquista
Juan de Damasco se hizo cristiano ortodoxo, y pertenece a otra porción del presente capItulo.
es famoso por su gran obra De lafe ortodoxa.
Pero no menos importante es su Dialogo entre B. Desde ci impuiso misionero británico
un sarraceno y un cristiano. En este tratado hasta las cruzadas
Juan de Damasco escribe una apologia que Ca- El avance del islam y la conversion de las Is-
racteriza la misiologia cristiana del siglo ocho las Británicas, que hemos narrado en una sec-
en el contexto musulmán. Al mismo tiempo cion anterior, cambiaron totalmente el cuadro
que considera que la fe musulmana es una he- de la distribución y expansion geográficas del
rejia, Juan de Damasco provee un modelo pa- cristianismo. Hasta entonces, éste habia encon-
ra comprender los mdtodos y entendimiento de trado su eje central en la cuenca del Mediterrá-
los musulmanes y capacitar a los cristianos a neo, en una ancha faja que se extendIa desde
argumentar con ellos sobre la fe. Los asuntos Constantinopla, Antioquia y Alejandria al este
que plantea en este tratado reflejan las preocu- hasta Roma y Cartago en el oeste. Con las con-
paciones y confrontaciones entre cristianos y quistas musulmanas, Antioqula, Alejandria y
musulmanes que perduran aün después de do- Cartago perdieron su preponderancia como
ce siglos. centros misioneros, y Constantinopla quedo li-
En Persia, Siria y Egipto el cristianismo si- mitada a extender sus esfuerzos hacia el forte,
guió existiendo, tanto en su rama ortodoxa co- pues al sur y al este la flanqueaba el islam. Por
mo en la nestoriana y la monofisita. Sin embar- otra parte, la conversion de las Islas Británicas
go, ninguna de estas iglesias mostró una vitali- fue tan completa que pronto éstas se volvieron
dad capaz de reconquistar el terreno perdido, un centro de misiones. Con el advenimiento a!
aunque si continuaron su labor misionera cob- poder de los carolingios y el consiguiente fib-

70
HI5T0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

recimiento del reino franco, quedó establecido diente pasión por la conversion de los paga-
un nuevo eje de vitalidad cristiana en el Occi- nos. Su primera visita a los PaIses Bajos tu-
dente, que iba desde Inglaterra al forte hasta vo poco éxito debido a que coincidió con el
Roma a! sur, incluyendo en su centro el reino perIodo de inestabilidad que siguiO a la
franco. Por otra parte, Constantinopla conti- muerte de Pipino de Heristal; pero Bonifa-
nuó existiendo como otro centro de misiones cio no cejó en sus empefios misioneros, y
cristianas. Este eje europeo y el nUcleo cons- pronto regresO a! continente europeo. En es-
tantinopolitano serán los focos del impulso mi- ta ocasión fue directamente a Roma donde,
sionero durante el resto de la Edad Media. tras algunas vacilaciones, el papa Gregorio
TIle dio su bendición y lo dotó de reliquias
1. Las misiones en el norte de Europa que habrian de acompaflarle en su misión y
a) Las primeras misiones en los Palses Bajos fortalecerle al realizarla. Esta misión, sin
y Alemania. Aunque los primeros intentos embargo, no consistIa tanto en la predica-
de ilevar el Evangelio a los Paises Bajos ción a los paganos como en la organización
partieron del reino franco, fueron los misio- y reforma de iglesias ya existentes -tarea
neros ingleses quienes lograron establecer dsta que no se ajustaba del todo a los intere-
firmemente el cristianismo en dichos pal- ses de Bonifacio. De Roma, Bonifacio paso
ses. El primero de estos misioneros fue Wil- a Turingia, donde se dedicó a la tarea que le
frido, que visitó la region en dos ocasiones habla sido encomendada por el Papa. Pero al
y bautizó a numerosos paganos converti- saber de la muerte de Radbod, decidió re-
dos. Poco después, en el aflo 690, le siguió gresar a Frisia, y allI trabajó durante algunos
Wilibrordo, también ingls, quien llegó a años bajo la dirección de Wilibrordo. Luego
Frisia con once compañeros a la manera de paso de nuevo a Alemania, pals en que
los viejos grupos irlandeses. Al tener difi- transcurrirfa la mayor parte de su vida. En
cultades con el rey frisón Radbod, Wilibror- ese pals, al igual que en Frisia, habla habi-
do se dirigió a Pipino de Heristal, quien le do antes misioneros francos e irlandeses, pe-
presto su apoyo. De allI siguió a Roma, ro parece ser que Bonifacio fue quien más
donde obtuvo la bendición del Papa. Debi- hizo por la conversion de la region. Tras la-
do a los avances de Pipino frente a Radbod, borar por algdn tiempo en Baviera, paso a
Wilibrordo logrO llegar a los PaIses Bajos y Hesse, y luego regresó a Roma para ser con-
establecerse en la ciudad de Utrecht, desde sagrado obispo antes de volver a Turingia.
donde dirigió la expansion del cristianismo En esta region los antiguos misioneros irlan-
por todo el sur de los Palses Bajos. Aunque deses hablan establecido el mismo tipo de
a la muerte de Pipino de Heristal se siguie- cristianismo distinto del romano que hemos
ron desórdenes en el reino franco que le visto ya al tratar de la conversion de las Is-
permitieron a Radbod reconquistar algo del las Bntánicas. La obra principal de Bonifa-
terreno perdido, pronto Carlos Martel lo- cio entonces fue establecer la uniformidad
gró unificar el poderlo franco y obligar a entre la iglesia de esa region y el resto de las
Radbod a retirase. iglesias relacionadas con Roma. Tras un ter-
El más importante de los misioneros ingle- cer viaje a Roma, Bonifacio se dedicó a re-
ses que se dedicaron a la conversion de los formar la iglesia en el reino franco, con el
frisones fue Bonifacio, cuyo verdadero apoyo de las autoridades. Por Oltimo, para
nombre era Winfrido, y en quien se conjuga- coronar una vida de largas y fructiferas la-
ban el espIritu aventurero caracterIstico de bores, regresó a su primer amor en Frisia,
los monjes británicos de su época y una as- donde en el año 754, teniendo unos ochen-

71
Las misiones medievales

ta de edad, murió victima de un ataque por


parte de un grupo de paganos. Sin embargo,
ya el cristianismo estaba firmemente afian-
zado en los Palses Bajos, y su avance no se
detuvo tras la muerte de Bonifacio.
b) Carlomagno y la conversion de los sajones.
Aunque sus antecesores habIan utilizado la
fuerza de las armas para apoyar el trabajo
misionero, Carlomagno lo hizo en un grado
y de una manera nunca antes vistos. Sus ar-

( 'y
mas contribuyeron a completar la conver- .;
sión de los frisones despuds de la muerte de
Bonifacio. Pero fue sobre todo en el caso de
los sajones que Carlomagno utilizó el poder
de la espada despiadadamente. Las luchas
de Carlomagno con los saj ones ocupan todo
el perlodo que va desde su accesión al trono
en el año 771 hasta su muerte en el 814.
Mediante repetidas campañas, Carlomagno

L
logró establecer su poderIo y su religion en
el territorio de los sajones. Las rebeliones
fueron muchas, frecuentes y sangrientas, y
Carlomagno las aplastó violentamente. Tras
cada campafia entre los saj ones, Carlomag-
no obligaba a los rendidos a aceptar el bau-
tismo, con lo cual hacIa de la fe cristiana un Estatua ecues:re de Cadomagno.
Catedral de San Pedro, Roma
instrumento de sus propOsitos politicos, y
de su politica un instrumento para la expan-
sión del cristianismo. A cada victoria de
Carlomagno seguIan los misioneros, que se repetidamente en la historia de la expansiOn
establecIan en la region con el apoyo de las del cristianismo. Los sajones, aun siendo
autoridades francas y allI se dedicaban a ins- paganos, creian que habIa cierto poder en el
truir en la fe a los recién bautizados. bautismo, de tal modo que una vez que eran
Si bien los sajones aceptaron el bautismo a bautizados quedaban abandonados por sus
la fuerza y no puede decirse que haya habi- dioses y no les quedaba otra alternativa que
do en ellos una genuina conversion antes de ser fieles seguidores de Jesucristo, tal como
bautizarse, es interesante notar que pronto ellos entendlan lo que esto significaba. En
se contaron entre los más decididos adalides todo caso, tenemos aqui una prueba sorpren-
de la fe cristiana. Algunos de los sajones dente del hecho de que no siempre el uso de
que aceptaron el bautismo bajo la amenaza las armas lleva a una aceptación efImera del
de las armas llegaron a ser cristianos decidi- cristianismo. Y tenemos también un ejem-
dos, y contribuyeron después a la expansion p1o del modo en que ese mismo cristianis-
de su nueva fe entre sus compaheros de ra- mo, adaptado a culturas y tiempos violentos,
za. Posiblemente esto se deba, en parte al es capaz de adoptar la violencia como méto-
menos, a un fenómeno que encontraremos do misionero.

72
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

Por otra parte, hay que recalcar que los me- tralan la ruina de las iglesias que aili exis-
todos empleados en la misión impactan ci tian, pero a la larga aceptaban la fe del pue-
contenido mismo del mensaje que se comu- blo conquistado y recibian ci bautismo.
nica. En el caso de los sajones, los mdtodos Puesto que las invasiones de los normandos
violentos de Carlomagno y sus ejércitos coincidieron con el ocaso del poderlo caro-
francos se combinaron con las tradiciones lingio, no fue posible realizar entre elios una
Micas de los sajones mismos para producir misión semej ante a la que antes habla ileva-
una version del mensaje cristiano cargada do a cabo Bonifacio entre los frisones. Al
de imágenes violentas. Esto puede verse en principio, los ilnicos cristianos que liegaban
ci poema anónimo Heliand, una larga poesIa a Escandinavia eran los cautivos de los vi-
de casi seis mil lIneas, escrita por un bardo kingos -aventureros y saiteadores norman-
sajón pocos años despuds de la conversion dos- o aiguno u otro normando que habIa
del pals por la fuerza de las armas francas. aceptado la fe cristiana en uno de sus viajes.
En ese poema, Jesus es el guerrero por exce- A principios del siglo IX aparece en escena
lencia, jefe de una banda de doce valientes la figura de Ansgar o Askar, monje sajón
aventureros. En la historia de su nacimiento, que dedicó toda su vida al trabajo misione-
en lugar de ovejas y pastores, hay caballos ro entre los escandinavos. Debido a circuns-
de bataila y sus guardias. Dada tal lectura tancias polIticas, un rey danés y luego uno
del mensaje cristiano, no ha de extrañarnos sueco pidieron misioneros a la corte del rey
ci que bien pronto los mismos sajones se franco Ludovico Plo. Tras aigunos esfuerzos
lanzaran a la tarea de convertir a sus vecinos infructuosos para conseguir personas intere-
por fuerza de las armas. sadas en esa labor, Ludovico decidió enviar
c) La ,nisión a los escandinavos: Ansgar. Po- a Ansgar, monje que pertenecla a un mo-
co despuCs de la muerte de Carlomagno, nasterio de la vieja tradición de lona. Ansgar
aparece en la historia europea el fenómeno estabieció su centro de operaciones en la
de una nueva serie de invasiones que otra ciudad de Hamburgo, y de alll viajó repeti-
vez amenazaban la civilización existente. Se damente a Dinamarca y Suecia. A travds de
trataba de las invasiones de los normandos o la influencia de Ludovico Plo, Roma esta-
escandinavos, un pueblo guerrero de raza bieciO un arzobispado en Hamburgo y cob-
germánica que acostumbraba atacar las cos- có a Ansgar en dicha sede. Además de via-
tas de los palses vecinos a fin de apoderarse jar personaimente a los territorios de su mi-
de sus riquezas. Su cosmovisión religiosa, sión, Ansgar envió sacerdotes a que predica-
por ser Un grupo germánico, era muy simi- sen entre los escandinavos, y al ver nifios
lar a la que hemos explicado arriba pam daneses expuestos a la yenta como escla-
otros pueblos de semejante tradición. Al vos, los compró para adiestrarios en el traba-
principio, estos normandos se limitaban a jo misionero. Al presentar ci evangeiio,
ataques momentáneos en los que saqueaban Ansgar predicaba a Cristo como un dios po-
ci territorio invadido, y especialmente sus deroso capaz de dar a sus seguidores Ia Vic-
iglesias y monasterios, para retirarse inme- toria en la batalla. Puesto que este tipo de

diatamente. Más tarde comenzaron a esta- mensaje era afin con la cosmovisión reii-
blecer colonias en algunos de los palses que giosa y cultural de los escandinavos, no fue-
acostumbraban invadir, y asi liegaron a esta- ron pocos los que lo aceptaron. Aunque no

blecerse en el este de Inglaterra, en Irlanda, tenemos noticias de que las comunidades

en Islandia y en Groenlandia. Al establecer- cristianas estabiecidas por Ansgar y los su-

se en paises cristianos, los normandos yos en los palses escandinavos hayan conti-

73
Las misiones medievales

nuado por largo tiempo, no cabe duda de restablecer el cristianismo en Dinamarca.


que a través de ellas los escandinavos cono- Primero Knud logró hacerse dueflo de la
cieron algo del carácter del cristianismo, y parte de Inglaterra que estaba en manos da-
que de este modo se fue preparando el cami- nesas, y más tarde llegó a gobernar a Dma-
no para las misiones futuras. Por otra parte, marca, Inglaterra y Noruega. Knud era cris-
la sede de Hamburgo, fundada por Ansgar, tiano convencido, e hizo todo cuanto estuvo
constituyó uno de los centros de trabajo mi- a su alcance para lograr el establecimiento
sionero en Escandinavia en los años por ye- de su fe en sus dominios, aunque no tene-
nir, y su papel en la conversion de la region mos noticias de que haya pretendido impo-
no fue despreciable. ner el bautismo a sus siibditos por la fuerza
d) La conversion de Escandinavia: Dinamar- de las armas. Su profunda fe le impulsó a
Ca. De igual manera que el poderIo carolin- hacer un peregrinaje a Roma, a pedirle al ar-
gio jugó un papel preponderante en la con- zobispo de Canterbury que consagrase tres
versiOn de los sajones, asI también el nuevo obispos para Dinamarca -lo cual natural-
poderlo sajón fue de primordial importancia mente disgusto al arzobispo de Hamburgo-
para la conversion de Escandinavia. A prin- y a interesarse por la instrucciOn cristiana de
cipios del siglo X, con Enrique el Halcone- sus siibditos. Menos de setenta años des-
ro, comenzó un perIodo de expansion sajo- pués de la muerte de Knud, Dinamarca lie-
na que más tarde darIa lugar al Sacro Impe- go a tener su jerarquIa eclesiástica propia,
rio Romano Germánico, cuyo primer em- con un arzobispo en la ciudad de Lund -
perador fue Otón I, hijo de Enrique el Hal- que hoy pertenece a Suecia.
conero. Debido al prestigio de este naciente e) La conversiOn de Escandinavia: Noruega.
imperio, ya convertido al cristianismo y en Aunque antes hubo cristianos en Noruega,
proceso de hacerse cada vez más germánico la conversiOn de ese pals tuvo lugar median-
y menos latino, sus vecinos daneses, y más te la presión que ejercieron algunos de sus
tarde el resto de los escandinavos, comenza- reyes cristianos. El primero de éstos fue
ron a sentir el impacto del cristianismo so- Haakon el Bueno, hijo del fundador del rei-
bre sus fronteras. Repetidamente encontra- no noruego, quien habIa sido bautizado en
remos reyes escandinavos que, por razones Inglaterra. Haakon hizo todo lo posible por
de afinidad cultural con el cristianismo ger- lograr la conversion de los noruegos, pero la
mánico y por otras que no resultan del todo mayorIa se negó a aceptar el bautismo e in-
claras, aceptan la fe cristiana y tratan de im- sistió en que su rey deberfa participar de los
plantarla en sus dominios. viejos sacrificios paganos. Por fin, Haakon
El primero de estos reyes fue Harald Blaa- sucumbió a esta petición y participó de la
tand (Haroldo Dienteazul), poderoso rey de came y la bebida del sacrificio. Se dice que
Dinamarca y también de Noruega, que hizo más tarde, poco antes de morir, dio muestras
todo lo posible por establecer el cristianismo de arrepentimiento por su apostasIa.
en sus dominios. Sin embargo, su hijo Tras la muerte de Haakon el Bueno se si-
Svend I se opuso al gobierno y a las medidas guieron disturbios internos durante los cua-
religiosas de su padre y dirigió una rebeliOn les Harald Blaatand de Dinamarca logró ha-
en la que le dio muerte y se apoderó de su cerse dueflo de Noruega. Sin embargo, los
trono. Como era de esperarse, a esto siguió esfuerzos de Harald por lograr el estableci-
una reacción pagana. rniento de su fe no resultaron fructIferos.
Fue el nieto de Harald Blaatand e hijo de Los dos reyes noruegos que lograron im-
Svend, llamado Knud o Canuto, quien logró plantar definitivamente el cristianismo en

74
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

sus territorios fueron Olaf Tryggvason y uega, la conversion de Suecia tuvo lugar me-
Olaf Haraldson. diante la adhesion de ciertos reyes a la fe
Olaf Tryggvason, quien habla nacido en el cristiana. El primer rey cristiano acerca del
exilio y cuya juventud transcurrió en Rusia cual tenemos noticias fidedignas es Olov
e Inglaterra, trató de implantar el cristianis- Skotkonung, quien gobernó a principios del
mo cuando, a fines del siglo décimo, logró siglo XI. Por otra parte, no debemos olvidar
hacerse dueflo del reino noruego, que habIa que mucho antes Ansgar habIa realizado sus
sido fundado por su bisabuelo, Harald Haar- viajes misioneros a la region y que alll ha-
Wan quedado comunidades cristianas de las
fager. Sus mdtodos fueron violentos, y no
vacilO en hacer uso del destierro y aun del cuales no tenemos más noticias, pero cuya
influencia debe haber persistido. En todo ca-
castigo fIsico. En otras ocasiones, median-
te diversas clases de concesiones, compra- so, los sucesores de Olov fueron en su mayo-
ha el favor de la asamblea de dirigentes de na cristianos quienes trataron de llevar a sus
una region y hacIa que éstos decidiesen que slbditos a aceptar su fe. Rara vez se utilizó
la region se hiciera cristiana. Fue por sus es- la fuerza fisica para lograr este propósito.
fuerzos que el cristianismo se extendió a la Puesto que la conversion de Suecia fue unos
colonia escandinava de Islandia y luego a la den aflos más tarde que la de Dinamarca y
de Groenlandia, para por fin ilegar con Leif Noruega, se vio favorecida por un movi-
Ericson a las costas de Amrica del Norte miento de despertar religioso que existIa en
-a la region que Leif llamO Vinland o tie- todo el cristianismo occidental y cuyos prin-
rra del vino. Sin embargo, no tardó en sur- cipales exponentes fueron, primero, el mon-
gir un fuerte movimiento de oposición a la je Hildebrando, que llegó a ocupar el trono
polItica de Olaf. Este movimiento contaba papal bajo el nombre de Gregorio VII, y lue-
con el apoyo de Svend I de Dinamarca, y go el monaquismo cisterciense. Debido a es-
culminó en una batalla en la que Olaf per- to, la conversion de Suecia fue en cierto sen-
dió la vida y el reino. Noruega paso a ma- tido más rápida y más profunda.
nos de Svend y de la reacción pagana. Es importante señalar que en la conversion
Diecinueve afios más tarde, Olaf Haraldson de los palses escandinavos se siguió un m&
todo que se ajustaba a las estructuras socio-
logró reconquistar la independencia de Nor-
uega y se dedicó a continuar la obra de con- logicas, culturales y polIticas de dichos pa-
version iniciada por Olaf Tryggvason. Sus Ises. Era costumbre de los escandinavos lie-
métodos no eran tan violentos como los de var todas las decisiones de importancia a
su homónimo, aunque no vacilaba en usar la una asamblea de los principales personajes
fuerza cuando le parecIa necesario. Sus es- de una region. En esta asamblea, que lleva-
fuerzos cesaron cuando de nuevo apareció ba el nombre de Thing, se tomaban decisio-
un movimiento de oposición y Olaf perdió nes que luego serIan adoptadas por todos.
su trono y la independencia de su pals, esta En repetidas ocasiones -y sobre todo en el
vez en provecho del rey Knud de Dinamar- caso de la conversion de Islandia, que no
ca. Pero ya la obra de Olaf estaba hecha y, hemos discutido aqul, pero que tuvo lugar
además del hecho de que el propio Knud mediante una decision de la asamblea gene-
era tambidn cristiano, la conversion de los ral o Aithing- los reyes o los misioneros

paganos que quedaban en Noruega conti- que pretendlan lograr la conversion de una
nuarla sin detenerse. comunidad planteaban la cuestión ante el

f) La conversion de Escandinavia: Suecia. Al Thing, y éste debatIa y decidIa por todos si


deblan o no aceptar el cristianismo. Aqul
igual que en los casos de Dinamarca y Nor-

75
Las misiones medievales

tenemos un ejemplo de un método misione- mos algo acerca de los más importantes mi-
ro que se ha seguido en muchas partes del sioneros que fueron a la regiOn.
mundo y en distintos momentos de la histo- Las primeras misiones cristianas a los pue-
na, y en el que no se buscan conversiones blos establecidos en Europa central tienen lugar
individuales entre quienes no piensan en tér- aproximadamente durante el gran florecimien-
minos individualistas, sino que se acepta la to del poderlo carolingio. Más tarde, el crecien-
estructura sociológica, cultural y poiltica co- te poder de Sajonia y de su vástago, el Sacro
lectivista del pueblo cuya conversion se bus- Imperio Romano Germánico, vino a ocupar el
Ca, y se plantea el Evangelio, no a indivi- vacIo politico que habla dejado el desmem-
duos particulares, sino a la comunidad como bramiento del Impenio Carolingio. Por otra
un todo. parte, debido a su posición entre Roma y
Constantinopla, esta zona fue centro de ten-
2. Las misiones en Europa Central sión entre ambas sedes, que se disputaban la
Al aceptar los escandinavos la fe cristiana, autonidad sobre los nuevos campos misione-
quedaba prácticamente completada la conver- ros. Por esta razón, al estudiar la expansion
sión de los pueblos germánicos que desde fi- del cristianismo en el centro de Europa, es ne-
nes de la Edad Antigua invadieron el occiden- cesanio tener en cuenta tres factores: la presión
te de Europa. Sin embargo, habia en Europa polftica e imperialista, primero carolingia y
central otros grupos no germánicos que habf- luego del Sacro Impenio Romano Germánico;
an Ilegado allI como pante de la gnan migra- la sede romana y su rival en Constantinopla; y
ción que empujó a los germánicos hacia ]as los intereses imperialistas pero limitados del
frontenas romanas. Casi todos estos grupos Imperio Bizantino.
eran eslavos, aunque habIa otros de importan- De todos los pueblos establecidos en el cen-
cia tales como los ávaros y los magiares o tro de Europa el más importante era el de los
hüngaros. Dunante el penIodo que estamos es- eslavos. Los primeros cnistianos entre los esla-
tudiando el cristianismo occidental comienza vos aparecieron por razOn del contacto con sus
a extenderse hacia los territonios ocupados por vecinos cristianos -los sajones al occidente y
estos pueblos. Como era de esperarse, esta ex- el Imperio Bizantino al sur. Empero, el más
pansion geográfica fue algo posterior y más notable esfuerzo misionero es el que lievaron a
lenta que Ia expansion en los territorios ocu- cabo dos hermanos, de nombre Constantino y
pados por los germanos, que estaban más cer- Metodio, en el siglo IX. Estos hermanos fueron
ca de la Europa occidental cristiana, tanto ge- originalmente misioneros del cristianismo bi-
ográfica como culturalmente. Luego la con- zantino, aunque su trabajo culminO bajo los
version de estos pueblos no llegó, durante el auspicios de Roma. Debido a su importancia, y
perlodo que estamos estudiando, al nivel a debido también al hecho de que en ella se des-
que llego la conversion de los pueblos germá- cubren los diversos factores que hemos apunta-
nicos. Por otra pante, las fronteras en la Euro- do más arniba, narraremos la historia de estos
pa central enan mucho más fluidas que las de dos hermanos. Antes de partir para Moravia,
Europa occidental, y esto dificulta el que ha- donde comenzarIan su misión entre los eslavos,
gamos un estudio detenido de la expansion de Constantino -a quien la histonia conoce como
la fe cristiana en esos palses. Además, el pro- Cirilo- y Metodio tenfan ya cierta experiencia
ceso de conversion en ]as distintas regiones de como misioneros. Constantino habIa sostenido
Europa central repite de tal manera las mis- disputas con los musulmanes, y tanto él como
mas caracterIsticas que basta con que haga- Metodio habIan participado de una misión en
mos algunos comentanios generales y diga- Crimea. Por otra parte, es posible que ambos

76
HI5T0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

conociesen algo del idioma eslavo antes de par- Occidente, por el contrario, se habia acostum-
tir para Moravia, pues se criaron en Tesalónica, brado celebrar la liturgia solamente en griego y
donde habla un fuerte nümero de habitantes de más tarde en latin. Por esta razón, además de
origen eslavo. por celos politicos, los obispos germánicos que
La misión de Constantino y Metodio co- ya comenzaban a trabajar entre los eslavos se
menzó cuando el prIncipe moravo Ratislao pi- opusieron decididamente a la obra de Cirilo y
dió al emperador de Bizancio, Miguel III, que Metodio -y esto a pesar de que la propia Ro-
le enviase misioneros cristianos. Es difIcil sa- ma autorizó el uso de la liturgia traducida. De-
ber las verdaderas razones de esta peticion. bido a esta tension siguió una serie de vicisitu-
Quizá Ratislao querIa contrarrestar la influen- des que no es necesario relatar aquI, pero que
cia occidental que se hacIa sentir a través de la muestran cómo la vida toda de Cirilo y Meto-
union entre el cristianismo y el imperialismo dio transcurre en medio de un torbellino de ce-
politico que era caracterIstica de sus vecinos los entre Roma y Constantinopla, y entre los
occidentales. Quizá se dejó ilevar sencillamen- poderes politicos de Bizancio y del Imperio
te por el prestigio del patriarca Focio, uno de Romano Germánico. En cuanto a los hermanos
los hombres más sabios que hayajamás ocupa- en cuestión, hicieron todo lo posible por resol-
do la sede constantinopolitana. En todo caso, el ver esta tension viajando repetidamente a Ro-
Emperador Miguel III decidió enviar a los dos ma y logrando el apoyo papal para una misión
hermanos, Constantino y Metodio, en respues- que en sus orIgenes era oriental. Sin embargo,
ta a la petición de Ratislao. esto sirvió de poco y los obispos germánicos
Aunque estos dos misioneros se dedicaron continuaron oponiéndose a la misión de Cirilo
arduamente a la conversion e instrucción del y Metodio, no solo abiertamente, sino tambidn
pueblo al que habian sido enviados, el aspecto con intrigas polIticas.
más importante de su obra está en la confec- Como era de esperarse debido no solo a la
ción de un alfabeto mediante el cual fue posi- division entre los propios misioneros, sino tam-
ble reducir el idioma eslavo a la escritura y tra- bién a la magnitud de la obra, Cirilo primero y
ducir los primeros libros cristianos a ese idio- Metodio despuds murieron sin ver completada
ma. Al parecer, ya antes de partir en su misión, la tarea de la conversion de los eslavos. Sin
Constantino habia comenzado su version de la embargo, sus traducciones, y sobre todo el al-
Biblia al eslavo. Una vez en Moravia, tanto fabeto eslavo que habian preparado, fueron a la
Constantino como Metodio se dedicaron a esa postre el gran instrumento que sirvió para lle-
labor. Este es un ejemplo más de los muchos var el cristianismo a los pueblos que hablaban
casos en que el interds misionero llevó a os esa lengua -y es todavia el alfabeto que utili-
cristianos a crear los medios necesarios para re- zan varias lenguas de origen eslavo, como el
ducir un idioma a la escritura y a establecer ruso.
una dinámica intercultural cuyos efectos sobre Tras la muerte de Cinlo y Metodio, el cam-
la contextualización de la fe cristiana estamos p0 misionero entre los eslavos siguió dividido
apenas comenzando a entender mejor. entre la iglesia bizantina y la occidental. Fue
Además de la Biblia, Cirilo y Metodio tra- sobre todo en Rusia que la iglesia oriental ile-
dujeron al eslavo la liturgia de la Iglesia, y es- vó a cabo su labor misionera -pero esa histo-
to es importante por el modo en que ilustra la na corresponde a otra sección del presente ca-
tensiOn existente entre las fuerzas misioneras pitulo. En la parte occidental del territorio es-
occidentales y las que provenIan del Oriente. lavo -lo que es boy Polonia, Estonia, Lituania
En Oriente era costumbre celebrar la liturgia en y Latvia- fue el Occidente, mediante el poder
el idioma vernáculo de cada población. En el de ]as armas del Imperio Romano Germánico,

77
Las misiones medievales

el que llevó a cabo la conversion formal de la que se encontraba en la frontera entre am-
población. bos. Cuando en cierta ocasiOn las tropas
Es interesante notar que los sajones, quienes bülgaras se encontraban luchando junto a
un siglo antes hablan sido ilevados al cristianis- las germánicas, los bizantinos aprovecha-
mo por la fuerza de las armas de Carlomagno, ron para invadir a Bulgaria y exigir que el
ahora aplicaban el mismo mtodo para ilevar el rey Boris aceptase el bautismo y se decla-
cristianismo a sus vecinos orientales los esla- rase siibdito del emperador bizantino Mi-
vos. Ya desde tiempos de Enrique el Halcone- guel III. Boris aceptó y desde entonces se
ro, y sobre todo con el gran floreciniiento del dedicó a propagar la fe cristiana en sus te-
poderfo sajón bajo Otón I, los distintos pueblos rritorios. Quiza lo que le llevó a esto fue el
eslavos se vieron uno tras otro impelidos a interés de utilizar el cristianismo como un
aceptar el cristianismo por la fuerza superior de medio para quebrantar el poder de los no-
las armas germánicas. En diversas regiones, y bles, que se oponfan a la centralizaciOn
especialmente en las costas del Báltico, la con- monárquica y que al mismo tiempo defen-
version se llevó a cabo de una manera que era dian las viejas costumbres paganas. Como
una simple repetición de la conversion de los era de esperarse, surgió una reacción entre
sajones bajo Carlomagno. los nobles paganos, pero Boris la aplastó
Hubo, sin embargo, otro factor que contri- definitivamente. A partir de entonces, los
buyó a la conversion de los eslavos. Este fue bautismos se multiplicaron, al mismo tiem-
la uniOn del sentimiento nacionalista con el P0 que Bizancio y Roma se disputaban la
cristianismo. Un caso tIpico de esto es el de hegemonia sobre el nuevo territorio cris-
Polonia, en cuya unificaciOn el cristianismo tiano. Tras largas idas y venidas, Boris se
jugó un papel preponderante. Lo mismo pue- decidió por el cristianismo oriental y éste
de decirse acerca de los hOngaros, aunque s- correspondió a sus favores consagrando un
tos no son un pueblo eslavo. En la cristaliza- arzobispo bOlgaro, con lo cual quedó fija-
ción del sentimiento nacional hOngaro, y so- da una relación estrecha entre Bulgaria y
bre todo en la obra de sus reyes Geisa y Este- Constantinopla.
ban, el cristianismo jugO un papel de primera Cuando Boris renunció al trono para retirar-
magnitud. se a un monasterio, le sucedió su hijo Sime-
on. Aunque éste tuvo al principio algunas
3. La Expansion del cristianismo bizantino dificultades con una guerra civil, logró con-
Debido al avance del islam, el cristianismo tinuar la obra de la conversion de Bulgaria.
bizantino se vio limitado a extenderse hacia Debido a que SimeOn habIa sido monje y
el noroeste, en la Peninsula Balcánica, y ha- tenIa una profunda comprensión del carác-
cia el norte, es decir, lo que es hoy Rusia. ter del cristianismo, la conversion de Bulga-
a) La conversiOn de Bulgaria. El primer epi- ria fue más profunda que la de otros pue-
sodio notable en la expansion del cristia- blos en los que hubo también una conver-
nismo bizantino en el perIodo que nos ocu- sión en masa. SimeOn se ocupó de que se
pa fue la conversion de Bulgaria. Aunque tradujesen al bOlgaro libros cristianos, y uti-
antes habia habido en ese pais misioneros lizó a algunos de los discIpulos de Cirilo y
tanto latinos como bizantinos, el cristianis- Metodio para ayudar en la obra de conver-
mo en Bulgaria recibió su mayor impulso sión e instrucciOn de sus stibditos eslavos.
cuando el rey Boris acepto el bautismo. Además, Simeón se ocupó de establecer y
Tanto el cristianismo occidental como el defender la independencia de Bulgaria to-
bizantino buscaban la alianza de Bulgaria, mando para si el titulo de Emperador y ha-

78
HISTORIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

ciendo nombrar un patriarca bdlgaro, de mir, al igual que los reyes escandinavos de
modo que la iglesia en ese pals fuese auto- Noruega, hizo uso de la fuerza para obligar
cefálica -es decir, que tuviera su propia a sus stibditos a aceptar el bautismo. Segdn
cabeza. otras versiones, su obra fue más pacIfica, y
b) La conversion de Rusia. La más notable consistió sobre todo en fundar monasterios,
expansion bizantina durante el perIodo que establecer cortes eclesiásticas, importar reli-
nos ocupa fue la que tuvo lugar hacia el quias e iconos y estimular la obra misione-
norte, en lo que boy es Rusia. Esta zona es- ra. Se narra que Vladimir bizo que la estatua
taba habitada por eslavos, pero sobre ellos del Dios Penin en el tope de la montana más
dominaban invasores escandinavos que se alta de Kiev, con su cabeza de plata y bigo-
hablan establecido primero en la ciudad de tes de oro, fuera destruida. Más tarde su hi-
Novgorod y luego en la de Kiev. Al mismo jo Yaroslav continuO su obra, tomando espe-
tiempo que sus parientes en Escandinavia cial interds en la producción de literatura
aceptaban la fe cristiana, los señores de cristiana en lengua eslava. Desde entonces
Kiev aceptaban esa misma fe, aunque en su la tradición ortodoxa se convirtiO en la reli-
forma bizantina. giOn de Rusia, y gozó del apoyo del estado
No sabemos cómo llegó el cristianismo por hastael 1917.
primera vez a! reino de Kiev. Flabia en Los <<monjes colonos>> también participaron
Constantinopla soldados rusos que servIan en la evangelizaciOn de las tribus finlandesas
bajo el Emperador, y es probale que algunos en Rusia. Una vez más, el monaquismo se
de éstos hayan aceptado el cristianismo en convierte en un vehIculo de evangelización
dicha ciudad y hayan regresado a su pals y simultáneamente comunica la civi!ización
natal llevando consigo su nuevafe. Tambidn rusa de su época. A!gunos historiadores or-
el patriarca Focio y más tarde el emperador todoxos señalan que en estos <<monjes cob-
Basilo I enviaron misioneros a! reino escan- nos>> se manifiesta una espiritualidad en la
dinavo que se extendIa hacia el forte. que se abandonan los placeres el mundo pa-
En todo caso, sabemos que a mediados del ra luego volver a ese mismo mundo a lievar
siglo X la reina Olga se convirtió a! cristia- el Evangelio.
nismo e hizo todo cuanto estuvo a su alcan- Finalmente, merece menciOn la obra de un
ce por extender su fe entre sus sdbditos. Re- laico, TrIfono, quien trabajó y llevó en evan-
alizó la mayor parte de sus contactos con el gelio a los lapones en la regiones norteñas
Occidente, especialmente a través del em- de Rusia.
perador Otón I, y no parece que sus esfuer- Aunque la conversiOn de Rusia parece haber
zos hayan tenido mayores consecuencias sido muy superficial, es notable que el ens-
directas. tianismo en ese pals resistió las invasiones
Fue un nieto de Olga, Vladimir, quien ver- de los mongoles en el siglo XIII, pues ya pa-
daderamente hizo del reino de Kiev un rei- ra esa fecha era uno de los pilares de la cre-
no cristiano. Esto fue a fines del siglo X, ciente identidad naciona! rusa, y que salió
pero no sabemos qué razones lievaron a de esas dificultades aun más pujante de lo
Vladimir a aceptar la fe cristiana y mucho que antes habla sido.
menos qué le hizo inclinarse hacia Bizancio Con el correr del tiempo, el cristianismo ru-
ms bien que hacia Roma. Tampoco sabe- so llegarIa a tener tanta o más importancia
mos a ciencia cierta qué hizo Vladimir en que su iglesia madre en Bizancio, a tal extre-
favor de la conversion de sus sübditos a! mo que MoscU ha sido considerada la <<ter-
cristianismo. Segiin algunas fuentes, Vladi- cera Roma del cristianismo.>>

79
Las misiones medievales

'

Pronto surgió a Ieyenda de que Santiago descendla del cielo a combatir en pro de
Ids crstianos Representación de <Santlago Matamoros> en la catedral de Granada.

4. El cristianismo en el Oriente 5. La ofensiva contra el islam


Durante el perIodo que estamos estudiando, Durante el perlodo que nos ocupa, los cris-
el cristianismo en las regiones conquistadas tianos hicieron pocos intentos de lograr la con-
por el islam no logró escapar a! enquistamien- version de los musulmanes por medios pacIfi-
to en que habIa caIdo. Sabemos, sin embargo, cos y por la persuasion verbal. Hubo, sin em-
que el cristianismo nestoriano continuó exten- bargo, tres intentos notables de reconquistar
diéndose lentamente hacia el norte del Asia militarmente la tierra que habIa sido tomada
central. Tenemos noticias de cierto rey turco por los musulmanes. Estos tres son: la Recon-
que a fines del siglo VIII acepto la fe cristiana, quista de Espafla, el establecimiento del reino
y tambidn de la expansion de esa fe a principios normando de Sicilia y las Cruzadas.
del siglo XI entre los pueblos nómadas del Tur- a) La Reconquista de España. Aunque las hor-
questán chino. das musulmanas lograron conquistar la casi
En la China un emperador que favorecia el totalidad de la Peninsula Ibérica, siempre
taoIsmo ordenó una persecución que destruyó quedaron ciertos focos de resistencia en los
las pequeñas comunidades cristianas que ha- montes Cantábricos y en los Pirineos. El pri-
Man aparecido a través de la obra de Alopén y mero de estos dos locos de resistencia esta-
quizá otros misioneros. ba formado por cristianos descendientes de
En todo caso, la escasez de datos concretos ]as antiguos visigodos. De hecho, solo diez
acerca de la expansion cristiana en estas regio- aflos después de la invasion, Asturias apare-
nes muestra que, si hubo tal expansion, sta no ce en la historia como centro de resistencia
fue lo suficientemente duradera como para de- a! poderIo musulmán. En los Pirineos, la
jar testimonio de su existencia. oposición a los musulmanes se debió sobre

80
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MISI0NES

todo a la influencia del cercano reino franco. Es a partir del siglo XI que comienzan las
De las montañas asturianas, los cristianos más importantes batallas de la Reconquista.
descendieron a Leon, donde establecieron En el año 1085 los cristianos tomaron la vie-
un nuevo centro de resistencia. Más tarde, al ja capital de Toledo. Tras este desastre, los
separarse Castilla de la monarquIa leonesa, musulmanes fueron reforzados por los al-
aparecerIa ci más importante estado espa- moravides, procedentes de Africa, que de-
no!. En las laderas de los Pirineos, el origen rrotaron repetidamente a los ejércitos cris-
de Navarra, Aragon y Cataluña muestra la tianos. Pero sus propias disensiones internas
influencia franca. les impidieron detener definitivamente la
Las primeras batallas de la Reconquista tuvie- Reconquista de Espafla. Cuando, a fines del
ron lugar al norte del rIo Duero. Al parecer, siglo XII, la nueva invasiOn africana de los
todas estas batallas fueron de mucha menor almohades puso en peligro la independencia
importancia de to que podrIan hacemos supo- de los reinos cristianos, el rey Alfonso VII
ner los cronistas cristianos. La primera fue la de Castilla respondió organizando una gran
batalta de Covadonga, que tuvo lugar a prin- cruzada contra el poderIo musulmán. Aun-
cipios del siglo Vifi y de la que los cronistas que fueron pocos los caballeros extranjeros
árabes hacen caso omiso. Poco después co- que acudieron al llamado de Alfonso, dste
menzaron las disensiones entre los musulma- logrO la alianza de los reinos de Castilla,
nes, y los cristianos aprovecharon esta coyun- Navarra y Aragón para enfrentarse a la ame-
tura para avanzar hacia el sur. Por su parte, naza musuimana. El 16 de julio de 1212, en
impulsados por razones poilticas comptejas, la batalla de las Navas de Tolosa, los musul-
los francos atravesaron los Pirineos en la cam- manes fueron completamente derrotados.
pana que la historia recuerda a causa de la te- De entonces en adelante las victorias se Se-
rrible matanza de Roncesvalles, en que los guirIan una a otra, interrumpidas solo por
franceses cayeron en una emboscada vasca. las desavenencias interiores entre los cristia-

RendiciOn deloledo en el 1085.Azulejos en a Plaza de España, Sevilla

(
41

81
Las misiones medievales

se siguió una politica semejante. A pesar de


tales concesiones, repetidamente se presio-
nO a los judios y musulmanes para que se
convirtieran, y cada vez fue mayor el mime-
ro de moros y judios que abandonaban su
antigua fe y aceptaban el bautismo. Fue a fi-
nes del siglo XV, en época de los Reyes Ca-
tOlicos y del cardenal Jimdnez de Cisneros,
que Espafla se volviO intolerante en materia
de religion y que se decretó la expulsion de
moros y judios. Ya para esa fecha buena
parte de los musulmanes que habian acep-
lgesia deViva ciudad natal dcl Gd.
tado el bautismo -los ilamados moris-
cos- habia quedado asimilada en la pobla-
nos. Córdoba fue tomada por el rey San Fer- ciOn espaflola y habia venido a ser uno de
nando en el aflo 1236, y Sevilla en ci 1248. los elementos constituyentes de la misma.
Empero no fue hasta ci 2 de enero de 1492 Lo que es más, adn despuds de la expulsion
que Granada capitulO ante las fuerzas de los
reyes Isabel y Fernando, con lo cual quedó
terminada la Reconquista de la Peninsula
Ibdrica.
Tal es la historia segOn la narración oficial y 1107 ~~
tradicional. Empero, lo cierto es que la ha-
mada <<Reconquista>> no fue tan lineal ni tan
directa como frecuentemente se describe. Al
contrario, en la mayoria de las guerras ibd- t..
ricas la religion ocupó un lugar secundario,
y las alianzas entre cristianos y musulmanes
fueron frecuentes -a veces para hacerle la
guerra a algtmn vecino cristiano. El Cid mis-
mo, hdroe legendario de la Reconquista, en
ocasiOn tomó las armas junto a los musul-
manes, para pelear contra cristianos.
Aunque más tarde Espafia se hizo famosa .
por la intolerancia religiosa de sus gober-
I\V

nantes y ciudadanos, durante el perlodo de la


Reconquista tanto cristianos como musul-
manes mostraron una tolerancia asombrosa.
Habia cristianos que vivian entre los mOros
-los mozdrabes- asi como moros que
Vi-Wanentre cristianos -los muddjares. En la
iiua
mayor parte de los territorios que los cristia-
nos reconquistaron se permitió a los musul-
manes conservar sus mezquitas y sus anti-
guas costumbres. Con respecto a los judios Estatua del Cid en Vivar

82
r HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

Luego de la campafia, que duró once aflos y


culminó con la caIda de Palermo, Rogelio se
hizo dueflo de la isla. Su sucesor Rogelio II,
aprovechando un cisma papal, se hizo coro-
nar rey por uno de los pretendientes a la se-
de romana. De este modo quedó constituido
el Reino de las Dos Sicilias, que subsistirla
hasta la Edad Moderna. Los normandos no
invadieron a Sicilia con el proposito de im-
poner en ella el cristianismo, y durante más
de cien años convivieron en ella, en relativa
armonIa, cristianos occidentales y bizanti-
nos, además de musulmanes yjudIos. En el
siglo XIII, Sicilia quedó en manos del em-
perador Federico II de Alemania, y con ello
comenzó la intolerancia religiosa y la deca-
dencia polItica. Poco más de un siglo des-
pués, el cristianismo romano habIa quedado
implantado como la religion de la poblaciOn
siciliana.
Castilla here una granada, en representa- c) Las Cruzadas. De todos los intentos de re-
cián simbóica de fin de a Reconquista con conquistar mediante las armas el territorio
la capitulación de Granada. Detalle de a conquistado por los musulmanes, el más no-
tumba de Colon en la catedral de Sevilla. table fue el de las Cruzadas, aunque no tan-
to por sus resultados directos, que fueron
efimeros, como por la permanencia de sus
de los moros y judIos -y hasta el dIa de ideales a travs de los siglos, y sobre todo
hoy- quedaron muchos indicios de su im- por su indeleble impacto en las relaciones
pacto en la cultura, arquitectura y lengua entre cristianos y musulmanes.
espanolas. Si bien muchos otros incidentes y tenden-
b) El reino normando de Sicilia. Durante la cias de la época constituyen el trasfondo de
primera mitad del siglo IX Sicilia habIa ca- las Cruzadas, por lo general se da como
Ido en manos de musulmanes procedentes punto de partida de este nuevo fenOmeno el
de Tunisia. En el siglo XI fue reconquistada liamamiento que en la ciudad de Clermont
para el cristianismo, aunque ése no fue el hizo el papa Urbano II para que un ejército
propósito de quienes llevaron a cabo tal re- cristiano marchase hacia el Oriente con el
conquista. El impulso de exploración y con- fin de arrebatar de los musulmanes los san-
quista de los normandos les habIa ilevado a tos lugares: <<Lo digo a los presentes; lo ha-
establecerse en el sur de Italia, en la region go decir a lo ausentes: Cristo manda.a Este
de Calabria, donde habIan establecido un elocuente ilamamiento tuvo lugar en el aflo
condado escandinavo. Durante el siglo XI 1095. Llegaba como la culminación de una
los emires musulmanes de Sicilia estaban serie de acontecimientos y movimientos que
divididos entre si, y el conde normando Ro- habIan despertado el interés de la Europa
gelio I aprovechó la oportunidad para inva- occidental hacia el Oriente. Los peregrinos
dir desde Calabria la vecina isla de Sicilia. se deleitaban trayendo historias y reliquias

83
Las misiones medievales

TodavIa quedan en Espana bellos monumentos de la civili-


zación musulmana que all floreció,Aihambra, Granada.

de los lugares santos. La devoción se inch- vIctima de su propio desorden y de las difi-
naba hacia la contemplación de la humani- cultades del terreno que deblan atravesar. El
dad de Cristo, humanidad que habIa vivido residuo de este primer impulso se unió a la
en Tierra Santa. Constantinopla, el viejo ba- Primera Cruzada, que partio algo despuds y
luarte cristiano en el Oriente, se haliaba que contaba con la dirección de varios no-
amenazada por los turcos selyticidas. En el bles europeos.
Occidente, los jóvenes desahogaban su espI- No es necesario repetir aquf la historia de las
ritu guerrero en pequeñas guenas intestinas. Cruzadas. Baste decir que la Primera Cruza-
,Por qué no voicar ese impulso y esa mIsti- da reunió sus fuerzas en Constantinopla,
ca hacia el Oriente? En todo esto, el verda- donde atravesó ci Bósforo para tomar la ye-
dero impulso misionero estaba totalmente cina ciudad de Nicea, que se rindió tras un
ausente. sitio de seis semanas. Durante ci largo cami-
El liamamiento de Urbano pareció confir- no a través de Asia Menor, las diversas am-
mado por una multitud de seflaies maravillo- biciones de los nobles que dirigIan las Cm-
sas, y pronto ci fuego de las Cruzadas incen- zadas se hicieron cada vez más patentes,
dió a Europa. Hubo primero una serie de hasta que por fin Balduino se separó del
cruzadas populares en ]as que multitudes sin grueso de la expedición y marchó sobre
organización ni otro propósito que el de lie- Edesa, donde fundó un estado cristiano en ci
gar a Jerusaldn partieron hacia el Oriente. aflo 1098. En ese mismo año, tras un difIcil
De camino, cometieron tropelIas contra la sitio y mediante la traición de un armenio
población local, y en particular contra los ju- residente de la ciudad, AntioquIa cayó en
dIos. La mayor parte de estos grupos des- manos de los cruzados. Un aflo despuds lie-
apareció antes de llegar a Constantinopla, garon a Jerusaldn, que cayó tras un sitio de

84
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MisloNEs

poco más de un mes. Con la toma de esta lugar de luchar contra los musulmanes (su
ciudad y el consiguiente establecimiento del propósito inicial habIa sido atacar a Saladi-
Reino Cristiano de Jerusalén bajo ci gobier- no en sus cuarteles generales en Egipto) se
no de Godofredo de Bouillon, la Primera dedicó a la conquista y el saqueo de la ciu-
Cruzada lograba su proposito. En el camino dad cristiana de Constantinopla.
que habIa seguido, quedaron establecidos Puesto que la Cuarta Cruzada implantó un
estaclos cristianos como los de Edesa, Antio- emperador y un patriarca occidentales en
quIa y Tripoli. Constantinopla, con esto pareció haber que-
El éxito de la Primera Cruzada se debió en dado subsanado ci cisma entre Roma y
parte a la debilidad interna de los turcos sd- Constantinopla. Pero en realidad solo se lo-
yticidas y en parte a la rivalidad que existIa gró debilitar aun más al Imperio Bizantino,
entre éstos y los árabes fatimitas. Sin embar- baluarte de Europa frente a las invasiones
go, la cristiandad quedó convencida de que onentales. Cuando Constantinopla logró re-
era posible conquistar el territorio perdido al conquistar su independencia de Roma, la
poderio musulmán mediante la fuerza de las distancia que la separaba de la sede papal se
armas. Esta fue la razón por la que el con- habIa hecho aun mayor, y su poderio politi-
cepto de la cruzada ejerció gran poder sobre co, econOmico y militar habia sufrido una
la mentalidad medieval. Y también por esta pdrdida irreparable cuya consecuencia final
razón Europa continuó enviando nuevas ex- seria la desaparición del Imperio Bizantino.
pediciones hacia el Oriente, aunque ninguna Aunque el ideal de las Cruzadas continuó
de ellas tuvo el éxito de la primera. La cal- ejerciendo una fuerte atracción sobre la
da de Edesa en ci aflo 1144 fue la ocasiOn mente medieval, solo la Primera Cruzada, y
del inicio de las Cruzadas Segunda y Terce- en cierta medida la Tercera, lograron sus ob-
ra. La Segunda terminó en un desastre total. jetivos. Por otra paste, como medios para la
La Tercera solo logró reconquistar a Acre. expansion del cristianismo en territorio mu-
La Cuarta Cruzada fue desastrosa, pries en sulmán, las Cruzadas fracasaron rotunda-

En tomb a las Cruzadas se organizaron órdenes que combinaban la vida


monástica con la vocación militar. La isla de Malta fue su ültimo refugio.

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85
Las misiones medievales
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San Francisco le pidid autonzacián al Papa Fresco en Asis.

mente. Todos los estados establecidos en el de las Cruzadas abrieron nuevos horizontes a
Oriente por las Cruzadas sucumbieron ante los cristianos occidentales. El comercio au-
el poderIo del islam. Tampoco se logró la mentó, y con ei
las grandes ciudades y la mo-
conversion de los musulmanes sino que, por vilidad de la población. Nuevas corrientes de
el contrario, el odio de éstos hacia el cristia- pensamiento penetraban en el mundo cristiano
nismo se hizo más violento. Hasta el dIa de -sobre todo la filosofIa de Aristóteles, al
hoy la memoria de las Cruzadas continda principio a través de traducciones hechas en
enconando las relaciones entre musulmanes España. Era la época del florecimiento de la
y cristianos. arquitectura gótica y de los primeros escolás-
Sin embargo, en otras regiones del globo el ticos. El poderIo del Papa iba en aumento. Y a
ideal de las Cruzadas contribuyó en buena esto se unIa la piedad profunda que encontra-
medida a la cristianización de territorios an- mos en una persona como San Bernardo de
tes paganos. Tales fueron los casos de Fin- Caraval.
landia, España y, en cierta medida, nuestra La culminación de todo esto Ilego en el si-
America. Pero estos acontecimientos perte- gb XIII, el siglo de oro de la Edad Media. Es
necen a otras secciones de nuestra historia. la época de los grandes escolásticos y de mo-
cencio III. Es Ia época del florecimiento de las
C.Desde el renacimiento del siglo XII universidades de Paris, Oxford y Bolonia. Pe-
hasta fines de [a Edad Media ro sobre todo es la época de las Ordenes Men-
1. La Europa occidental dicantes de San Francisco de AsIs y de Santo
Por razones que no es necesario ni posible Domingo de Guzmán.
discutir aquI, el siglo XII vio un renacimiento a) San Francisco y la Orden de los Hermanos
en la cultura y la vida toda de la Europa occi- Menores. San Francisco, cuyo verdadero
dental. Irónicamente, los contactos con los nombre era Juan, nació a fines del siglo XII
musulmanes de España y del Oriente a través en la población italiana de AsIs. Desde su

86

10
HI5T0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

juventud Francisco mostrO su sensibilidad de San Francisco. El mismo visitó repetida-


religiosa. Su devoción se dirigIa principal- mente los territorios musulmanes, y se en-
mente hacia la contemplación de los sufri- trevistó con sus jefes, particularmente el
mientos de Jesucristo. Fue cuando tenIa Ca- Sultan de Damieta en Egipto, Ayyubid saul-
si treinta años que Francisco se sintiO llama- tan al-Kamil, en 1219. Por su fe y sencillez
do a contraer matrimonio con <<la señora po- fue escuchado con respeto por los musulma-
breza>> y a dedicarse a la predicación de in- nes. Con igual respeto, luego de su encuen-
gar en lugar. En su propio pueblo de AsIs tro personal con los musulmanes, Francisco
comenzó San Francisco su tarea, y es intere- propuso un mdtodo pacifico de acercarse a
sante que en su caso no se cumplió el dicho ellos, en la llamadaRegla del 1221, cuyo dl-
segli'm el cual nadie es profeta en su tierra, timo capitulo trata acerca de <<los que van
pues pronto algunos de sus companeros de entre los sarracenos y otros infieles>>.
infancia se unieron a dl. Estos tambidn yen- En unos pocos años habia misioneros fran-
dIan todo cuanto tenIan y lo daban a los po- ciscanos desde Marruecos en el occidente
bres a fin de estar libres para la tarea de la hasta PekIn en el oriente. Entre los musul-
predicación que estaba por delante. Poco manes, los franciscanos se ocuparon de con-
despuds Francisco y un grupo de los suyos tinuar el trabajo misionero en Tierra Santa
fueron a Roma, donde obtuvieron la aproba- aun despuds del fracaso de las Cruzadas. En
ción de Inocencio III y con ello quedaron esta obra ha habido a travds de los siglos
constituidos en la Orden de Hermanos Me- más de dos mil mártires. También en Ma-
nores. rruecos y en el sur de Espana, que en esa
En Ia nueva situación europea del siglo XIII, dpoca era territorio musulmán, fueron mu-
con ciudades cuyo crecimiento hacIa perder chos los franciscanos que derramaron su
eficacia al antiguo sistema eclesiástico de sangre dando testimonio de su Señor. Hacia
division parroquial, la Orden de Hermanos el Oriente marcharon franciscanos como
Menores vino a llenar una verdadera necesi- Juan de Plano Carpino, Odorico de Udine y,
dad. Su flexibilidad y su celo le permitIan sobre todo, Juan de Montecorvino.
ilenar necesidades que la estructura jerár- En el aflo 1275 Juan de Montecorvino co-
quica y territorial de la iglesia no podia sa- menzó una vida de misiones en el Oriente
tisfacer. A los quince años de su fundación, que continuarIa hasta su muerte. Fue delega-
la nueva orden habia alcanzado a todas las do papal ante el sultan de Persia, que des-
regiones de Europa y aun más allá de los 11- puds de la invasion mongOlica gobernaba
mites de dicho continente. Además, es im- los territorios que antes habIan pertenecido
portante señalar que sus propios votos de a los califas abasidas de Bagdad, y ante el
pobreza les permitieron a los franciscanos emperador de Etiopia. Más tarde fue a la In-
trabajar entre los pobres y los ddbiles, y en- dia, donde en la region de Madras logró fun-
tender algo de sus penurias y tristezas. Es Jar una comunidad cristiana. Siguió camino
por esto que bien pronto algunos francisca- hacia PekIn, en la China, que fue el escena-
nos, y luego dominicos también, se constitu- rio del resto de su vida como misionero.
yeron en defensores de los pobres y los opri- En Pekin Juan de Montecorvino logrO cier-
midos. Esto se veria más claramente siglos ta libertad de acción y cierto respeto por par-
despuds, en tiempos de la conquista de te de los funcionarios civiles de la pobla-
America. ción. Su obra tuvo tal dxito que pronto otros
La predicación a los no cristianos fue siem- le siguieron -entre ellos Amoldo de Cob-
pre una de las principales preocupaciones nia- y el propio Papa fundó un Arzobispa-

87
Las misiones medievales

77

Los misione os que iban al Onente segulan la famosa eruta de la

seda>xAquIvemos un caravasa o lugar de repose en esa ruta.

do de Pekin en el cual colocó a Juan de res se refiere, segiin dl mismo cuenta en su


Montecorvino. Luego llegaron otros misio- Liber de contemplació en Déu, hasta que a
neros, la mayor parte de ellos franciscanos los treinta aflos de edad se produjo su con-
con la categoria de obispos, y Juan extendió versiOn: Estaba escribiendo ciertos versos
su trabajo a otras regiones de la China. Su amorosos cuando repetidamente tuvo una
ohra llevó tal sello de amor y de respeto que vision del Cristo crucificado. Esto le hizo
a su muerte fue venerado tanto por los cris- arrepentirse de sus caminos y emprender
tianos como por quienes no lo eran. una nueva vida cuyos propOsitos serlan el
Aunque no pertenecia a la Orden de los Her- trabajo misionero entre los no creyentes, la
manos Menores, es dste el sitio donde debe- producciOn de libros rebatiendo sus errores,
mos seflalar la obra y ci interds misioneros y la fundacion de monasterios donde se pre-
de Ramón Lull, conocido tambidn como pararlan misioneros para ir a ellos. Durante
Raimundo Lulio. Lull nunca llegO a ser nueve aflos estuvo estudiando latin y árabe,
franciscano, pero el esplritu de San Francis- preparándose para su misión. Despuds fue al
co fue uno de los principales motivos pro- monte Randa, donde se dice que recibió por
pulsores de su vida. Separando la leyenda de iluminaciOn directa buena parte de su sabi-
la realidad históriCa, podemos decir que Ra- durla -razón por la cual se le da el tftulo de
mon Lull naCió en Mallorca alrededor del Doctor Iluminado. A esto siguieron repeti-
aflo 1235. Su juventud transcurriO entre la dos viajes por las principales capitales de
aristocracia del pals. Cuando tenla poco más Europa, especialmente Paris y Roma, tra-
de veinte aflos contrajo matrimonio. Mn tando de que las autoridades estableciesen
despuds de casarse, Ramón Lull continuO centros de estudios de lenguas orientales
Ilevando una vida disoluta en lo que a amo- donde pudieran prepararse quienes habrlan

88
HIsT0RR GENERAL DE LAS MIsIoNEs

de ser misioneros. Todo el resto de su vida los miembros de la Orden de Predicadores


transcurrió en gestiones de este tipo, con pa- de Santo Domingo- subrayaron desde sus
rdntesis durante los cuales visitó distintas mismos comienzos la necesidad del estudio
regiones del norte de Africa para predicar a profundo para Ilevar a cabo su misión. Por
los musulmanes. En dos ocasiones fue ex- esta razón, se distinguieron en ci trabajo que
pulsado, y la tercera fue apedreado antes de llevaron a cabo en las universidades -aun-
enviarle de regreso a Mallorca. Se dice que que es necesario notar que tambidn los fran-
murió a consecuencia de sus heridas en el ciscanos se establecieron desde muy tern-
barco que le ilevaba a su patria. Aunque Lull prano en dichos centros de estudios. A esta
no llegO a ver ci establecimiento de los cen- orden pertenecieron algunos de los más dis-
tros de estudio que fueron su principal inte- tinguidos teologos del siglo XIII, como Al-
rés, su obra no dej aria de dar frutos, y pron- berto el Grande y Santo Tomds de Aquino.
to se fundaron en Europa centros de estudio Sin embargo, a pesar de su interés en la eru-
de lenguas como el árabe y el hebreo. dición, los dominicos no perdieron de vista
b) Santo Domingo y la Orden de Predicadores. su proposito misionero. AsI, por ejemplo,
Aunque durante el perIodo que estamos es- se dice que la Suma contra Gentiles de San-
tudiando fue la orden de San Francisco la to Tomás de Aquino fue escrita con el pro-
que más extension geográfica alcanzó, la pósito de servir de manual de teologIa a los
Orden de Predicadores, fundada por Santo misioneros en tierras musulmanas.
Domingo de Guzmán, hizo tambidn una Los dominicos se destacaron sobre todo por
gran contribución al trabajo misionero. su trabajo misionero entre judlos y musul-
Santo Domingo era castellano de nacimiento,
y fue agustino antes de sentirse ilamado a fun-
Estatua de Santo Domingo
dar la orden que comentemente se conoce por
en Caleruega, donde naciá.
su nombre. Santo Domingo sintió este llama-
miento cuando, en compaflIa de su obispo
Don Diego de Acevedo, atravesaba el sur de
Francia. La herejIa de los cátaros florecIa en
la region, y para detenerla la iglesia y los es-
tados del norte hablan decretado una cruzada.
La crueldad de los cruzados, cuyos motivos
eran más polIticos que religiosos, hacla poco
para lograr la conversion de los cátaros. En es-
ta situación, Don Diego y Domingo se perca-
taron de que el dnico modo de enfrentarse efi-
cazmente a la herejIa era el de la persuasion,
y que dsta debIa ser emprendida por monjes
de total dedicación y amplia erudición. Cuan-
do Don Diego regresó a su diócesis en Espa-
ña, Domingo quedó a cargo de esta obra y se
dedicó a organizarla y extenderla hasta que,
en el año 1215, el papa Inocencio III la reco-
noció como una orden legItima de la Iglesia.
A diferencia de los franciscanos, los domi-
nicos -que asI se llama corrientemente a

89

L
r
Las misiones medievales

, 'jf Ff
La lnquaicidn se utilizd en ocasión para asegurarse de
que los
conversos del judaIsmo abandonasen todo vestigio de esa fe.

manes. Como es de suponerse, este tipo de papa, le llevó consigo en un recorrido por la
trabajo requerIa una preparación intelectual Peninsula. Desde entonces se dedicó San
mucho más amplia que la que requerla el Vicente a una obra de predicación en la que
que se llevaba a cabo entre paganos. En la logro la conversion de miles de judIos, in-
obra de conversion de los musulmanes, se cluso un rabino que más tarde llegó a ser
distinguio Guillermo de TrIpoli, quien en obispo.
esa ciudad, e indudablemente ayudado por La vida toda de San Vicente estuvo llena de
la presencia de los cruzados, logró la con- visiones que le hacIan sentir nuevos llama-
version de gran nOmero de musulmanes. mientos de Dios. Por el aflo 1398 tuvo una
Fue entre los judIos, y particularmente en vision en la cual Jesucristo le ordenaba que
España, que los dominicos lograron sus más se dedicase a predicar la proximidad del jui-
espectaculares conversiones. Dentro de este cio final. Esta visiOn le llevO por toda Euro-
contexto debemos mencionar a Raimundo pa hasta su muerte, en el afio 1419. Fue Ca-
de Pefiaforte, y sobre todo a San Vicente Fe- nonizado poco después, y por su labor entre
rrer. Vicente nació en Valencia en el año los judIos se le conoce como <<el Apóstol de
1350, y se unió a la Orden de Predicadores los JudIos>>.
cuando tenIa apenas dieciocho años. Pronto c) Las mujeres como agentes de misión. La im-
se destacó por sus dotes de predicador y de portante contribución de las mujeres a la mi-
estudioso, yen el aflo 1385 llegó a ocuparla siOn de la iglesia durante este perlodo mere-
cátedra del Cabildo Central de Valencia. Su ce reconocimiento particular. Frecuente-
gran trabajo de predicación a los judlos co- mente se desconoce tal contribución, por-
menzó en el aflo 1390 cuando el cardenal que se entiende la misiOn en tdrminos de ir
Pedro de Luna, que más tarde ilegarfa a ser a lugares lejanos, cosa que les estaba gene-

90
HISTORIA GENERAL DE LAS MisloNEs

ralmente vedada a la mayorIa de las muje- zaciones femeninas de servicios sociales y


res. Empero si entendemos la misiOn tam- medicos yen en ella a su precursora o funda-
bién en el sentido de vivir el Evangelio a dora.
plenitud, sobre todo manifestando ci amor Aun aparte de tales casos famosos, hay cen-
de Jesucristo entre las personas marginadas tenares de otros ejemplos de mujeres que,

y desposeIdas, las mujeres medievales ocu- mediante su compromiso a vivir el Evange-


paron Un lugar importantIsimo en esa mi- ho a plenitud, se hicieron participes de la
Sion. misión en medio de sus comunidades.
Como ejemplo de ello pueden mencionarse d) La continuación del ideal de la cruzada. El
las <<beguinas>>, mujeres que, sin sanción ideal de la Cruzada siguió ocupando un lu-
eclesiástica oficial, se reunfan para ilevar gar de importancia en la vida europea a tra-
una vida comdn de pobreza voluntaria, de- yes de todo el resto de la Edad Media y has-
voción, disciplina ascdtica, y servicio a los ta bien entrada la Edad Moderna. De las ver-
necesitados. Sus conventos extraoficiales, o daderas Cruzadas, es decir, las dirigidas ha-
<<beguinajes>>, se volvieron frecuentemente cia la conquista de la Tierra Santa, solo la
centros de alimentación para los hambrien- primera logró un dxito notable. Pero ci
tos, lugares de asistencia médica, hospitales ideal de las Cruzadas habia quedado sem-
para leprosos, etc. brado en el espiritu medieval y renacerla en
Los primeros beguinajes datan de antes de diversas ocasiones. Ya hemos visto cómo en
San Francisco y Santo Domingo. Lo que es Espafla se le dio el carácter de cruzada a la
más, hay fuertes indicios de que la practica
de la pobreza, la vida sencilla y el servicio a
los necesitados impactaron tanto a San Fran-
Los dominicos persiguieron a herejIa.Quema
cisco como a Santa Clara, fundadora de la
de libros. Pintura en el museo de Caleruega.
rama femenina de los franciscanos.
Paulatinamente, las beguinas fueron logran-
do sanción oficial por parte de la jerarquIa
eclesiástica, hasta que Gregorio IX, en el si-
gb XIII, las reconoció oficialmente. Empe-
ro, esa misma sanción fue limitando la on-
ginalidad y flexibilidad que antes las carac-
tenizó.
Una mujer que siguió el camino trazado por
las beguinas, y profundamente influida por
el espIritu franciscano y por Santa Clara,
fue Santa Isabel de HungrIa (1207-1231),
hija del rey de ese pals, y esposa del Land-
grave de Tuningia. Sus actos de caridad fue-
ron tales que a la muerte de su esposo el
nuevo Landgrave la expulsó de la corte, di-
ciendo que sus gastos en obras de canidad
eran excesivos. Se refugió entonces en Mar-
burgo, donde traspaso todas sus posesiones
a los pobres y se dedicó al cuidado de los
enfermos y los pobres. Varias de las organi-

91
Las misiones medievales

guerra de reconquista, aunque ésta era ante- ra los rusos. Puesto que los mongoles eran to-
rior a las expediciones a Tierra Santa. Tam- lerantes con el cristianismo, dste pudo exten-
bién en Francia se promulgó una cruzada, derse bajo el ala de la relativa calma que los
no ya contra los musulmanes, sino contra nuevos conquistadores habIan impuesto en la
los cátaros o albigenses del sur del pals. Du- region circundante. Hacia el oriente, el cristia-
rante el perlodo que estamos estudiando, el nismo ruso se extendió hasta la ciudad de Sa-
método de las cruzadas se usó especialmen- rai, capital de los mongoles. Además, hacia el
te para extender el cristianismo hacia la re- norte se extendió entre los finlandeses y lapo-
gión del centro de Europa, sobre todo en las nes. Al principio esta expansion no fue el resul-
costas del Báltico y en lo que hoy es Finlan- tado de un impulso misionero. Se trataba sen-
dia. Mediante cruzadas fueron conquistadas cillamente de algunos cristianos rusos que, por
Livonia y luego Prusia, Lituania y parte de no vivir bajo el dominio de los mongoles, emi-
Estonia. Para estas cruzadas se utilizó la or- graban hacia el norte y allI establecfan ermitas
den monástica y militar de los Caballeros que luego se convertlan en monasterios y por
Teutónicos. Aunque esta orden tenla ciertas Oltimo daban lugar a pequefias poblaciones.
caracterIsticas monásticas, estaba formada Esto puso a los rusos en contacto con pueblos
por soldados que invadIan una region, la no cristianos, y por esta razón les dio un nuevo
conquistaban en el nombre de Cristo y lue- impulso misionero.
go la gobernaban y explotaban en su propio El más importante de los misioneros entre
provecho y sin prestar gran atención a los los finlandeses fue San Esteban de Pema. Este-
intereses de los habitantes. Hacia Finlandia, ban era un erudito que abandonó sus libros con
el rey Eric el Bueno de Suecia llevó otra el propósito de ir a Ilevar las nuevas del Evan-
cruzada que subyugo la regiOn. Además, hu- gelio a los finlandeses que vivian al norte de
bo cruzadas que fueron dirigidas contra Rusia. Al igual que tantos otros antes y des-
otros cristianos, unas sin premeditación, co- puds, Esteban redujo a la escritura el idioma de
mo en el caso de la que tomó a Constantino- aquéllos entre quienes trabajaba. Además se
pla, y otras con toda intención, como la que dedicó a la obra social entre su rebaflo, defen-
fue dirigida contra Federico II. didndole frente a los invasores extranjeros y
ayudándole a obtener el alimento en tiempo de
2. La expansion del cristianismo oriental escasez. Su prestigio aumentO a travds de algu-
Como era de esperarse, la toma de Cons- nos milagros, y pronto logró bautizar a buen
tantinopla por los cruzados, y despuds la cons- nOmero de finlandeses, entre quienes fundO
tante presión de los turcos, no le permitieron a monastenos y se dedicó a adiestrar y establecer
esa antigua metrOpoli cristiana hacer una am- un clero nativo. A su muerte, sus discfpulos
plia tarea misionera. Además, Constantinopla San JerOnimo y San Pitirim continuaron su
habla quedado rodeada por los musulmanes a obra, que sellaron con el martirio. Pero el cris-
un lado y por otros cristianos al otro. Por lo tan- tianismo siguió extendidndose en la region gra-
to, correspondió a la Iglesia Rusa la tarea de cias al recuerdo y al impulso de Ia obra de Es-
continuar extendiendo el cristianismo orto- teban.
doxo. Aunque al principio la conversion de Ru- También entre los lapones y hacia el Mar
sia fue bastante superficial, poco a poco fue Blanco se extendió la obra misionera del cris-
hacidndose más profunda y liegando a penetrar tianismo ruso, mas no tenemos noticias exactas
en la vida del pueblo. Cuando en el siglo XIII y fidedignas acerca de esta obra. En Lituania se
los mongoles invadieron la regiOn, el cristianis- estableció el cristianismo ortodoxo a travds de
mo vino a ser slmbolo de unidad nacional pa- las conquistas rusas de los siglos XIII y XIV,

92
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MISI0NES

pero cuando los lituanos vinieron a formar par- En segundo lugar, estas conversiones en ma-
te del Reino de Polonia la iglesia ortodoxa que sa ocurrfan a menudo mediante la acción de
allI existIa se unió al cristianismo romano. un rey, que bien podia serb de Ia propia nación
-como en el caso de los reyes de Inglaterra-
0. Consideraciones generales o bien podia ser un invasor que veIa en el cris-
Al terminar nuestro estudio de la expansion tianismo un apoyo para su politica expansionis-
del cristianismo durante la Edad Media, debe- ta -como en el caso de Carlomagno y los sa-
mos detenernos a hacer algunas consideracio- jones. Las más de las veces la función del rey
nes generales acerca de esa expansion. Fue du- en la conversion se limitaba a prestar el patro-
rante la Edad Media que el cristianismo logro cinio de su prestigio a la nueva fe, pero fueron
arraigarse en el norte de Europa, y que se ex- frecuentes los casos en que el rey apeló a la
tendió además hacia la China y Rusia. Por otra fuerza para llevar a sus stibditos a las aguas
parte, fue también durante este perIodo que el bautismales. Además hubo ocasiones en ]as
cristianismo sufrió ante el islam algunas de sus que, con el fin de proteger sus fronteras, un go-
pérdidas territoriales más notables. Todo esto bernante envió misioneros a los paIses vecinos
da testimonio del carácter complejo de los mil -como en el caso de la protección prestada a
aflos que reciben el nombre de Medioevo, y Bonifacio por parte de Carlos Martel.
que no conviene simplificar como si se tratase En tercer lugar, ha de señalarse la impor-
de una realidad monolItica, sin variaciones y tancia del monaquismo en la expansion de la fe
vacilaciones de ninguna clase. cristiana. Son frecuentes los casos de monies
Sin embargo, es posible extraer de las pági- que abandonaban sus antiguos lares en busca
nas que anteceden ciertas generalidades que de soledad y resultaban ser, sin ellos proponér-
pueden ayudarnos a comprender el carácter de selo, precursores y fundadores del cristianismo
la expansion del cristianismo durante la Had en regiones a donde éste no habla llegado aim.
Media. En otros casos, como en el de muchos monjes
En primer lugar, resulta interesante notar irlandeses, quienes se lanzaban a tierras de pa-
que la conversion en masa de todo un pueblo o ganos lo haclan conscientes de su responsabi-
una nación, lejos de ser un fenómeno fuera de lidad misionera, pero con el propósito primor-
lo comdn, fue durante toda la Had Media el dial de hacer de su obra entre los paganos un
modo de conversion más frecuente. Natural- acto más de renunciación. Por otra parte, aun
mente, esto redundaba casi siempre en perjui- en casos como el de los franciscanos y domini-
cio de la comprensión del Evangelio por parte cos, para quienes la tarea misionera constituIa
de los nuevos conversos, y para hacerles corn- el primer interims, la disciplina monástica fue
prender algo del carácter de su nueva fe era ne- uno de los pilares de su obra.
cesario un largo proceso de educación que a En cuarto lugar, conviene notar que los pa-
menudo no se siguió. La mente moderna, acos- pas y la jerarquIa romana no tuvieron en la
tumbrada como está a pensar en términos mdi- expansion del cristianismo medieval la pre-
vidualistas, siente cierta repugnancia hacia ta- ponderancia que podrIa suponerse. De hecho,
les conversiones en las que no se le permitfa a! antes de la misión de AgustIn a Inglaterra,
individuo decidir acerca de su propia religion. no tenemos noticias fidedignas de caso algu-
Pero es necesario recordar que en la sociedad no en que el Papa se haya ocupado de enviar
medieval se acostumbraba hacer las decisiones misioneros, y luego de dirigirles en su labor.
colectivamente y que hubiera sido poco realis- Más tarde Bonifacio y Wilibrordo establecie-
ta esperar la conversion de personas individua- ron relaciones con Roma, pero no fue ésta la
les aparte de sus comunidades. que los enviim en primera instancia. Si bien las

93
Las misiones medievales

Cruzadas recibieron de Roma parte de su im- los illtimos años de la Edad Media, y que pre-
pulso inicial, no puede decirse que su propó- pararfan el camino para la Reforma del siglo
sito haya sido misionero en el sentido estric- XVI.
to. Las órdenes de San Francisco y Santo Do- Sexto, la presencia del islam, mucho más
mingo tampoco surgieron por iniciativa pa- que antes la presencia de otras religiones y tra-
pal, aunque si se colocaron a las órdenes de la diciones, comenzó a obligar a los cristianos a
sede romana, y consideraron que un aspecto enfrentarse a la variedad de contextos en los
fundamental de su misión consistIa en traer a que la misiOn tiene lugar. Como resultado de
toda la humanidad a la obediencia de esa se- ello, comenzaron a aparecer diversos modos
de. Esto no quiere decir que Roma no haya de entender y de estructurar la misión.
gozado de gran prestigio, influencia y autori- Por Oltimo, debemos decir algo acerca del
dad, especialmente durante los mejores Si- mensaje de los misioneros medievales. El pun-
glos de la Edad Media; pero Si señala al he- to de partida de la mayorIa de los sermones
cho de que, a pesar de esa preponderancia, su misioneros de la Edad Media que se conservan
papel en la expansion del cristianismo no fue es un ataque a los dioses paganos. Unas veces
tan central como lo serla más tarde. De he- se les acusa de impotencia y otras se dice que
cho, no fue sino en la Had Moderna que se en ellos habita el diablo o alguno de sus repre-
comenzO a organizar el trabajo misionero ca- sentantes. Pero siempre se invita a los oyentes
tólico de tal modo que todo fuese supervisa- a abandonarles e ir en pos del solo Dios verda-
do y dirigido desde Roma. dero. Este ha enviado a su Hijo Jesucristo para
En quinto lugar, aunque es imposible me- salvar al mundo, y quien no le siga sufnrá los
dir tales cosas, no cabe duda de que las acti- tormentos del fuego eterno. Por otra parte, al-
tudes de los cristianos y de lajerarquIa ecle- gunos misioneros apuntaban a la prosperidad
siástica ante las necesidades fIsicas de la p0- de los paIses cristianos, y les prometlan a sus
blación influyeron notablemente sobre las oyentes bendiciones semejantes. Si el rey ha de
conversiones y sobre el prestigio de la iglesia. presentar batalla al enemigo, o si hay peligro
Ya hemos mencionado las beguinas y otras de que la cosecha se pierda, el misionero pro-
mujeres cuyo servicio a los necesitados hicie- mete que su Dios ha de ayudar a sus seguido-
ron mucho por mostrar el carácter práctico res. En Oltima instancia, si esto no basta, algu-
del amor cristiano. Uno de los elementos del nos misioneros recurren a las amenazas y has-
cristianismo que más habIan impactado a los ta a la fuerza.
paganos en la antigUedad era su atención a Tal era el mensaje y tales los mdtodos de los
los enfermos durante tiempos de epidemia. misioneros cristianos de la Had Media. Por
AsI lo hicieron constatar en la antiguedad muy errados que puedan parecer en el dIa de
tanto Constantino, quien declaró que antes de boy, nadie puede negar que tuvieron buen dxi-
hacerse cristiano esto le impresionó profun- to, y que los pueblos que a travds de ellos acep-
damente, como el emperador pagano Julia- taron el cristianismo fueron fieles a su fe du-
no, quien declaró que el contraste entre cris- rante siglos. En más de una ocasión los pueblos
tianos y paganos en este sentido era una ver- convertidos por los mdtodos menos adecuados
guenza para el paganismo. Empero lo con- dieron origen a fuertes movimientos misione-
trario sucedió hacia fines de la Edad Media, ros, si bien es necesario notar que algunos de
cuando se desató la peste bubónica y muchos ellos -como las sajones- pronto comenzaron
de los prelados y sacerdotes huyeron del con- a utilizar mdtodos tan poco cristianos como los
tagio. Esto fue una de las muchas causas que que habIan sido empleados para su propia con-
contribuyeron al desprestigio de la iglesia en version.

94
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Las misiones
en la Edad Moderna
segunda mitad del siglo XV y la prime- En la propia Europa, aparecen en este perlo-
Lara del XVI se caracterizan por una serie do y en los siglos inmediatamente anteriores
de cambios que venIan gestándose desde si- movimientos y situaciones que pudieran haber
glos antes, pero que culminan todos en este hecho suponer que el cnistianismo no estarla en
perlodo de tal manera que puede decirse que condiciones de emprender la vasta labor misio-
comienza entonces una nueva etapa en la his- nera que estos nuevos territorios colocaban
toria de Europa. En el aflo 1453 los turcos frente a él. La antigua unidad polItica se iba
otomanos tomaron la ciudad de Constantino- perdiendo debido al creciente nacionalismo.
pla y con ello dieron fin a la larga historia del La unidad filosófica de la alta escolástica habIa
Imperio Bizantino. Aunque desde algunos si- desaparecido ante los embates del nominalis-
glos antes Constantinopla habIa ido perdiendo mo. La propia unidad eclesiástica habIa sufri-
su importancia como centro misionero, a par- do las consecuencias de una serie de hechos
tir de esta fecha esa importancia será casi nu- que tendlan a debilitar la autoridad del Papa.
la. Al mismo tiempo, los exploradores de Eu- Primero fue el perlodo del papado en Avignon,
ropa occidental, sobre todo de España y Por- luego el Gran Cisma de Occidente y por Oltimo
tugal, comienzan a descubrir nuevas tierras y el movimiento conciliarista. La moral de los
nuevos caminos a territorios ya conocidos. En altos dirigentes de la Iglesia era dudosa, como
el aflo 1492 Cristóbal Colon llega a la Amen- lo hacIan entender las muchas voces que en el
Ca. En 1497 y 1498 Vasco da Gama rodea el siglo XV se alzaron para protestar contra ella.
Africa y liega hasta la India. Solo veinticuatro Además habIa quienes en las universidades y
años más tarde Magallanes y su sucesor El demás centros de estudio se preguntaban si la
Cano le dan la vuelta a! mundo. Estos viajes iglesia estaba siento verdaderamente fiel al
abren nuevos horizontes al cnistianismo euro- Evangelio, 0 Si su teologIa lo habla pervertido.
peo, y muy especialmente al de España y Por- Todo esto culminó en la Reforma del siglo
tugal. Estos nuevos horizontes y la caIda de XVI, cuando personajes como Lutero y mu-
Constantinopla se conjugan para cambiar to- chos otros protestaron endrgicamente contra la
talmente el cuadro geográfico de la expansiOn teologIa y las prácticas de la Iglesia Romaria.
del cristianismo, que ahora partirá principal- La division que se siguiO es de todos conocida,
mente del extremo occidental de Europa hacia y podemos preguntamos Si no debilitó el im-
la AmOrica por una parte, y hacia el Oriente pulso misionero del cristianismo europeo hacia
por otra. los nuevos horizontes geográficos.

95

ii
Las misiones en la Edad Moderna

Monumento a los descubridores. Belem.

Era la época del Renacimiento en Italia y del fueron lievadas a cabo por católicos romanos.
desarrollo del humanismo en el forte de Euro- Más tarde aparecen en escena las misiones pro-
pa. El Renacimiento italiano, muy especial- testanteS. Pero no es inexacto decir que el pe-
mente, tendIa a centrar su interés en la anti- riodo que va del siglo XVI al XVIII se carac-
gtiedad clásica, de tal modo que el penlodo cris- teriza por la expansion geografica y la riqueza
tiano de la historia de Europa era visto con en la reflexión teologica misional católica. En
cierto desprecio. Por su parte, el humanismo cuanto al cnistianismo oriental, éste continuó
mostraba cómo a travds de la historia los anti- existiendo en los mismos lugares donde antes
guos documentos cristianos, y muy especial- habla estado representado, y fue solo el cristia-
mente las Escrituras, habIan sido tergiversados nismo ruso el que logro extenderse hacia flue-
y mal interpretados. Con la invención de la im- vas regiones.
prenta de tipos movibles, era fácil hacer llegar
estas ideas a cIrculos donde antes no hubiesen A.Las misiones católicas
penetrado. 1. Las Razones de la preponderancia
Todos estos cambios en la condición euro- de las misiones católicas y las limitaciones
pea planteaban un gran reto para el cristianis- en las misiones protestantes
mo. Desde el punto de vista de nuestra histo-
La tarea misionera se realiza dentro de la
na, planteaban la pregunta de si éste serla Ca- realidad histórica de los pueblos. Las situacio-
paz de enfrentarse a las oportunidades que los nes geopolIticas, económicas, culturales y reli-
nuevos descubnimientos y horizontes geografi- giosas en un determinado contexto condicio-
cos abrIan 0 S sencillamente quedarIa estanca- nan las oportunidades y limitaciones en esa la-
do en el viejo continente europeo. bor. En el caso de las misiones católicas, pode-
Durante la primera parte del perlodo que mos seflalar las siguientes razones que hicieron
nos ocupa, casi todas las misiones cristianas que el catolicismo romano se extendiera más

96
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MisloNEs

que el cristianismo protestante durante el perlo- nacional y que se disputaba con Espafla la
do que nos ocupa: hegemonIa sobre el continente era Francia,
a) La ventaja geográfica del catolicismo. El también católica.
catolicismo romano logró conquistar para si En contraste, durante sus primeros años el
a Espafla y Portugal, que eran por ese enton- protestantismo se vio amenazado de muerte
ces las dos grandes potencias marItimas. por la presión militar y polItica que ejercIan
Cuando estos paIses comenzaron a perder sobre l las grandes potencias de Europa.
importancia, su lugar en el avance misione- Alemania y Suiza, que fueron los dos focos
ro católico fue ocupado por Francia. Como iniciales del movimiento protestante, no
era de esperarse, en los paIses que tenIan eran adn naciones unificadas, y al principio
comercio constante con las distantes regio- de la Reforma el emperador que gobernaba
nes de America y del Lejano Oriente serla los territorios donde el nuevo movimiento
mucho más vivo el interés misionero, ade- nació era Su Majestad Católica Carlos I de
más de que esos paIses contribuirIan a ex- Espafla, Carlos V de Alemania. Holanda
tender el cristianismo romano mediante sus pertenecla a la corona espaflola. Los paIses
conquistas militates y económicas. El pro- escandinavos estaban demasiado lejos para
testantismo, por el contrario, naciO en el intervenir activamente en la contienda, y só-
centro de Europa, en regiones carentes de lo Suecia, bajo el rey Gustavo Vasa, logró
costas o al menos de gran poderfo marItimo. hacer sentir su poderfo militar de una mane-
Cuando logró conquistar naciones como ra decisiva. En cuanto a Inglaterra, la super-
Holanda, Inglaterra y los paIses escandina- vivencia del protestantismo en ella estuvo en
vos, éstas no eran potencias navales. La gran duda durante algtmn tiempo, y en todo caso,
época de expansion marItima de los escan- durante los primeros años del perIodo que
dinavos habIa pasado, y la de los ingleses y nos ocupa, no era adn una de las grandes po-
holandeses no habIa llegado adn. tencias europeas. Debido a estas razones, el
b) La ventaja militar y politica. El siglo XVI protestantismo se vio repetidamente ame-
fue el comienzo de la gran expansion colo- nazado por las guerras de religion, mientras
nial de Espana y Portugal, que se enrique- que el catolicismo siempre tuvo fuerzas que
cieron con el oro y otros productos proce- utilizar para el trabajo misionero y las con-
dentes de sus nuevas colonias, y que en ba- quistas en tierras lejanas.
se a esa riqueza lograron cierta hegemonIa c) La unidad católica. No cabe duda de que
en Europa. Luego, aunque la empresa colo- otra de las ventajas de que gozó la Iglesia
nial ciertamente requirió grandes recursos Romana frente al protestantismo en lo que a
humanos, estas dos potencias católicas las misiones concierne fue su propia unidad
siempre tuvieron suficientes recursos para interna. El catolicismo, aunque no erala ma-
enfrentarse a las guerras de religion sin que sa monolItica que a menudo algunos pro-
su propia existencia se viese amenazada. Pa- testantes suponerl, si tenIa cierta capacidad
ra España y Portugal, tales guerras nunca de coordinar su acción. AsI, por ejemplo,
fueron cuestiOn de supervivencia. Además, en diversas ocasiones Roma sirvió de árbitro
en el caso de Espana, la unidad nacional re- entre distintas potencias católicas que pre-
cidn alcanzada tenla una fuerte dosis de sen- tendIan establecerse en algunos de los nue-
tido de misión, de destino histórico unido a vos territorios. Además, aunque la expan-
la empresa de la Reconquista y Ia defensa y sión misionera se llevO a cabo a través de las
expansion de la fe católica. La otra gran po- diversas órdenes religiosas y de las conquis-
tencia europea que habla alcanzado unidad tas de los palses católicos, Roma pudo ofre-

97
Las misiones en la Edad Moderna

La misión de os monasterios incluyá tambidn los servcios a a comuni-


dad. Aqul vemos la farmacia del monasterio de Santo
Domingo de Silos,

cer ciertas directrices generales y establecer la reforma legItima de la iglesia de Jesu-


instituciones como la Sacra Congregatio de cristo.
Propaganda Fide. La Propaganda, cuya se- d) La continuación de un viejo impulso. Para la
de estaba en Roma y que continda existien- Iglesia Romana, el trabajo misionero era la
do hasta el presente, fue fundada en el año continuación de un viejo impulso que habIa
1622. Su función era servir de instrumento existido a través de toda su histona y que ha-
para la preparación y supervision del traba- bIa cobrado una preponderancia notable a
jo misionero, no solo entre no cristianos, si- partir de la fundación de las órdenes mendi-
no también entre protestantes y otros no Ca- cantes en el siglo XIII. Habla amplios trata-
tólicos. Pronto contd con un colegio en el dos que mostraban la necesidad del trabajo
que se educaban jóvenes de distintas nacio- misionero, y algunos que versaban sobre sus
nalidades, y con una magnIfica imprenta en métodos. El protestantismo, por el contrario,
la que se producIan libros en diversos idio- en su afán por regresar a la Biblia, se vela a
mas. Como es de suponerse, esta organiza- menudo obligado a poner en tela de juicio
ción contribuyó grandemente al trabajo mi- cuanto habla recibido de la tradición y a
sionero de la Iglesia Romana. construir de nuevo toda su teologIa desde
Por otro lado, durante siglos las divisiones sus propias bases. Como consecuencia de
internas del protestantismo le impidieron esto, los viejos argumentos en pro de la ta-
enfrentarse coordinadamente al reto misio- rea misionera fueron puestos en duda, y el
nero. Además, los protestantes entendIan propio Lutero llegó a afirmar que el manda-
que su labor misionera era la reforma de la miento de Jesds enviando a sus discfpulos a
iglesia, concentrando la mayorIa de sus es- ir por todo el mundo y predicar el Evange-
fuerzos a combatir a la Iglesia Romana o ho se limitaba a los apóstoles, que ya lo ha-
luchando entre sI por descubrir y establecer Wan cumplido (aunque en la medida en que

98
HI5T0RIA GENERAL DE LAS MisloNEs

Alemania se fue solidificando polIticamen- zo de uno de los mds Otiles y antiguos ins-
te, Lutero desarrolló una inquietud misio- trumentos misioneros. A través de toda la
nal por los no cristianos en su region geo- historia de la iglesia, y sobre todo en la Edad
gráfica, es decir, los turcos y algunos ju- Media, los monjes eran quienes más se ha-
dIos). Por tanto, segdn Lutero, no era nece- bIan distinguido en la expansion del Evan-
sario que los cristianos continuasen toman- gelio. Aun cuando el cristianismo se impo-
do la Gran Comisión como una obligación. nIa en alguna zona por la fuerza de las ar-
Como es de suponerse, esto detuvo en gran mas, siempre eran los monjes quienes se-
manera el avance misionero del protestantis- guIan a los soldados, y con su labor de ins-
mo, hasta que la situación polItica y religio- trucción y predicación hacIan sincera la con-
sa de los protestantes comenzó a cambiar, y version que antes habIa sido forzada. Al des-
se percataron del error de esta interpreta- hacerse del monaquismo, el protestantismo
ción. quedó obligado a descubrir y crear nuevos
e) Las órdenes monásticas. Lutero y la inmen- instrumentos misioneros, algunos de los
sa mayorIa de los protestantes rechazaron cuales tendrian afinidades con el monaquis-
el monaquismo como una perversion del mo, y era de esperarse que esto tomarIa si-
Evangelio. Naturalmente, les llevaban a ello glos.
los muchos abusos y tergiversaciones que
del ideal monástico se habIan hecho, ade- 2. Las misiones españolas
más de los conceptos errados de lajustifica- a) La unificación religiosa de España. Si bien
ción que habIan cristalizado en el ideal mo- el dltimo foco que escapaba a la domina-
nástico mismo. Sin embargo, al rechazar de ción polItica por parte de los cristianos en
plano el monaquismo, la Reforma se deshi- Espaila desapareció en el año 1492 con la

La principal orden militar en España fue la de Calatrava. El Sa-


cro Convento de Calatrava as también una fortaleza militar

- -- -"
i. :

.
.,

99
Las misiones en la Edad Moderna

rendición de Granada, esto no quiere decir cristianos>> a aquellos que en realidad conti-
que a partir de esa fecha toda la población nuaban siendo judlos. El odio del pueblo es-
española haya sido cristiana. Al contrario, pañol a los <<marranos>> -que asI ilamaban
quedaban fuertes minorIas judlas y musul- a los judIos conversos en señal de despre-
manas. En el mismo aflo de 1492 los Reyes cio- se hizo cada vez mayor, y fueron mu-
CatOlicos ordenaron que todo judIo que re- chos los que emigraron hacia otros palses de
chazase el bautismo tendrIa que abandonar Europa o hacia el norte de Africa.
España. Aunque fueron muchos los que Los musulmanes se encontraban sobre todo
aceptaron el bautismo, se planteaba la cues- en el sur del pals. Segdn los términos de la
tión de la sinceridad de su conversion. Esto capitulación de Granada en el aflo 1492, se
a su vez hacIa necesarios los oficios de la In- tolerarla la religion de los musulmanes. Du-
quisición, fundada por un proceso gradual rante algdn tiempo este principio se aplicó,
que culminó en el siglo XIII, y cuya función pero el cardenal Jiménez de Cisneros, pen-
en España y en la época que nos ocupa era sando que esto reflejaba una debilidad im-
en parte la de descubrir entre los <<nuevos perdonable, trató de exigir la conversion de
los musulmanes. Hubo rebeliones que fue-
ron aplastadas sin misericordia. Por fin, en
Memorial a la empresa colombina en La Rbida el año 1524, Carlos V expulsó de Espafla a
todo musulmán que no estuviese dispuesto a
aceptar el bautismo. Aun asI, los <<moris-
cos>> -como se llamaba a los musulmanes
convertidos- plantearon el mismo proble-
ma que los judIos conversos, y pronto la In-
quisición comenzó a vérselas con ellos. En
el ano 1567 Felipe II prohibió que los moris-
cos conservasen sus costumbres, vestimen-
tas y lengua peculiares y les ordenó que se
adaptasen a las costumbres españolas. Ade-
más, la Corona Española estableció leyes
que les prohiblan viajar a America a los con-
versos que hablan sido judlos o musulma-
nes. Tras las consiguientes rebeliones y ma-
tanzas, en el aflo 1609 los moriscos que aUn
conservaban sus costumbres fueron expulsa-
dos de Espafla. De este modo quedaba uni-
ficado el reino, aunque la influencia tanto
judla como musulmana continuarIa sintién-
dose en las expresiones culturales, arquitec-
tónicas y religiosas del pueblo espafiol y Se-
ra razón de sospecha y persecución por par-

te de la Inquisicion.

b) La America. Es sorprendente el hecho de


que, aun antes de lograr la total asimilaciOn
de los residuos musulmanes y judlos que en
ella quedaban, Espana se lanzO a llevar su

100
HIsT0RIA GENERAL DE LAS MIsIoNEs

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En America, las actftudes hacia a empresa colombina no son sienpre positi-


vas. Cartel colgado en a catedrat de Mexico durante una protesta indigena.

poderIo, su fe y su cultura a territorios mu- La expansion de Espafla en el Nuevo Mun-


chas veces más extensos que ella misma. La do durarite el siglo XVI es sorprendente. En
primera mitad del siglo XVI fue testigo de el aflo 1492 Colon llegó por primera vez a
un desbordamiento sin precedentes en el estas tierras. En el 1496 fundó la ciudad de
que Espafla se derramó sobre el Nuevo Santo Domingo de Guzmán en la isia a que
Mundo. Las razones que dieron lugar a ese dio ci nombre de La Española. Ya en el aflo
fenOmeno son objeto de conjeturas y espe- 1500 Juan de la Cosa daba a conocer el pri-
culación, pero podemos decir al menos que mer mapa de las nuevas tierras. Por la mis-
Espafla se lanzó a! Nuevo Mundo impulsa- ma época se exploraba la costa norte de
da por tres móviles entretejidos y capaces de Sudamérica y buena parte de la America del
unir en una aventura comün a los espfritus Norte. En ci año 1508 Sebastian de Ocam-
más disImiles: la gloria, el oro y la religion. P0 bojeó la isla de Cuba, y con ello probó
Para aquelios cuya ambición era alcanzar que no formaba parte de un continente. La
gloria y renombre, el Nuevo Mundo presta- expedición de Vasco NOflez de Balboa, en
ba la ocasión de conquistar tierras nunca an- los aflos 1509 a 1515, descubrió ci océano
tes sofladas. Para quienes solo deseaban en- PacIfico. En el 1513 Juan Ponce de Leon
riquecerse, las <<Indias>> ofrecIan sus ieyen- desembarcó en la Florida, y dos afios más
das de grandes tesoros, que algunas veces tarde Juan DIaz de Solfs llegó al RIo de la
resultaron ser ciertas. Por iiitimo, la existen- Plata. Las expediciones a las costas de Nor-
cia de amplios territorios no evangelizados teamérica y a través del continente fueron
atraIa a quienes haclan de la religion el mo- muchIsimas, pero entre ellas se destaca la de
tivo central de sus vidas, y sobre todo a los Alvar NOflez Cabeza de Vaca, quien en los
miembros de las órdenes regulares -fran- años 1527 a 1536 atravesó el continente des-
ciscanos, dominicos, y otros. de la Florida hasta Mexico. Hernando de

101
Las misiones en la Edad Moderna

to» por equivocación. De ahí que el conti-


nente americano no lleve su nombre, sino el
de Americo Vespucio, quien propuso que
estas tierras eran un nuevo continente, lo
cual produjo un cambio en la geopolítica de
aquel entonces.
A los exploradores siguieron los conquista-
dores. Las Antillas Mayores no ofrecieron
gran resistencia al impulso español, y pron-
to todos los aborígenes quedaron sometidos
a sus nuevos amos, y finalmente fueron eli-
minados. Como centros de operaciones pa-
ra viajes y conquistas futuras, los españoles
fundaron ciudades que perduran hasta el día
de hoy: Además de Santo Domingo, que ya
hemos mencionado, fundaron en el año
1508 la ciudad de Puerto Rico (hoy San
Juan), ene! 1514 Santiago de Cuba, y en el
1515 La Habana. En 1519 Hernán Cortés
desembarcó en México, y dos años más tar-
de la conquista del Imperio Azteca (hoy
también conocido como e! imperio «Mexi-
ca») quedó completada. Tras algunos inten-
tos fallidos, Francisco Pizarro y Diego de
Almagro emprendieron la conquista defini-
tiva del Peru. Dos años más tarde, los espa-
ñoles se adueñaban de Cuzco. Aunque pron-
Cristóbal Colán, según eLao to siguió la guerra civil entre los bandos de
en el Museo Marítimo de Belem. Pizarro y Almagro, la conquista del Imperio
Inca se había realizado. A partir de este mo-
Soto llegó desde la Florida hasta el Misisipí mento los principales centros de la cultura y
en los años 1539 a 1541. Al mismo tiempo, civilización precolombinas, excepto Yuca-
Francisco de Orellana exploraba la cuenca tán, quedaron en manos españolas. La con-
del Amazonas. El propósito principal de es- quista de la América Central y Yucatán co-
tos viajes era buscar un camino hacia el menzó en el año 1523 y tomó menos de
Oriente y descubrir los ricos tesoros que se veinte años. Con esto, y con otras conquis-
suponía los indios tenían. Además, no cabe tas menores en el Río de la Plata, el Para-
duda de que tales exploraciones se debie- guay y Norteamérica, se completan las gran-
ron también al espíritu de aventura que se des conquistas españolas en el continente
adueñó del alma española durante el siglo americano. No obstante, estas conquistas no
XVI. se realizaron sin resistencia de parte de los
La ironía de los comienzos de esta explora- indígenas, o sin debates filosóficos y religio-
ción se cristaliza en la persona y obra de sos que discutiremos más adelante.
Cristóbal Colón, quien creyó haber llegado Como era de esperarse, tras los descubrido-
a las «Indias». El suyo es un «descubrimien- res y conquistadores vinieron los coloniza-

102
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

dores. El principal propósito de éstos no era hubo siempre sacerdotes en las expediciones
descubrir nuevas tierras, sino establecerse de exploración y de conquista, así como en
en centros de población donde pudieran lo- las nuevas colonias. Algunos de estos sacer-
grar ciertas ganancias con el comercio, la dotes -especialmente los seculares- con-
agricultura y sobre todo la explotación de sideraban que su misión se limitaba a minis-
las minas. Fue la colonización española lo trar a las necesidades espirituales de los co-
que le dio permanencia a las grandes con- lonizadores. Algunos hasta llegaban a pre-
quistas del siglo XVI. Si a Hernán Cortés o guntarse si era posible convertir a los indios.
Francisco Pizarro no hubiesen seguidos nu- Pero bien temprano aparecieron otros que
merosos hombres -y más tarde por muje- contestaban a esta pregunta diciendo que no
res- que estaban dispuestos a establecerse sólo era posible, sino que era la obligación
permanentemente en las tierras conquista- de la iglesia y la corona españolas, y que el
das, es de suponerse que bien pronto los in- principal propósito de la conquista y coloni-
dígenas, sobre todo los de alta civilización zación del Nuevo Mundo era precisamente
como los aztecas, los mayas y los quechuas, la conversión de los indígenas.
hubieran logrado arrojar el yugo español. Para llevar a cabo su tarea, España contaba
La colonización del Nuevo Mundo por par- ante todo con un profundo espíritu religioso
te de los españoles fue uno de los aconteci- mesiánico surgido de la Reconquista y que,
mientos de mayor importancia en toda la combinado con el afán de conquista y aven-
historia de la expansión del cristianismo. tura de la época, se prestaba para la obra
Ya en el segundo viaje de Colón la Iglesia misionera. A principios del siglo XVI, flore-
estaba representada. Desde entonces -co- cían en España las órdenes mendicantes, so-
mo era de esperarse dado el carácter reli- bre todo la de los franciscanos y la de los
gioso de la corona y el pueblo españoles- dominicos. Ademas, España era la cuna de

Colón discute sus teor'as en La Rábida, Fresco en La R5ida.

103
Las misiones en la Edad Moderna

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: U..i 1Ç 4.

Al llegar al hemisferio Occidental, los europeos encontraron civilizaciones avanzadas.

Ignacio de Loyola y, por esa razón y muchas sino que era ademas una obligación misio-
otras, la Sociedad de Jesús había logrado nera junto a una gestión y responsabilidad
gran arraigo y alcance en el país. Estas órde- de conquista que se colocaba sobre ellos.
nes -y los mercedarios- serían el princi- De hecho, era el modo fácil mediante el cual
pal instrumento del trabajo misionero en el los papas del Renacimiento, más interesados
Nuevo Mundo. en la política y en las artes que en la reli-
Por otra parte, desde los comienzos mismos gión, descargaban su responsabilidad sobre
de la conquista la corona española contó con los reyes de España y Portugal.
el poder de dominio casi absoluto sobre la A partir del 1501, esta nueva configuración
iglesia en los nuevos territorios que se cono- política y religiosa le permitía a la corona re-
ce como el Patronato Real. En una serie de cibir el beneficio de los diezmos de las nue-
cinco bulas, Inter caetera, la primera y la se- vas iglesias, pero al mismo tiempo le daba la
gunda, Eximiae devotionis, Pus fidelium y responsabilidad de sufragar todos los gastos
Duum siquidem, todas del año 1493, Alejan- de la empresa misionera. Cuando se estable-
dro VI concedió a los reyes de España auto- cieron las primeras sedes episcopales, el pa-
ridad política y religiosa sobre todas las tie- pa Julio II concedió a los reyes de España el
rras descubiertas o por descubrir más allá de derecho de proponer los nombres de las per-
una línea de demarcación cien lenguas al sonas que a su juicio debían ocupar esos y
oeste de las Azores, y siempre que se nave- otros cargos eclesiásticos. Aunque las bulas
gara hacia el occidente y que los territorios pontificias limitaban a un patronato la fun-
en cuestión no perteneciesen a algún otro ción de la corona española, pronto se des-
príncipe cristiano. Esto no era solo un privi- arrolló entre los teólogos españoles, tanto en
legio que se concedía a los Reyes Católicos América como en la Península, la teoría del
-y, naturalmente, a los reyes de Portugal, Vicariato Regio, según la cual el Rey era el
siempre que se navegara hacia el oriente- vicario del Papa en el Nuevo Mundo.

104
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

Esta unión entre los intereses del Estado y 1

los de la expansión del cristianismo ha sido 11Y&

compleja y funesta en ciertos aspectos y


ocasiones. Las misiones fueron utilizadas
como un medio de extender la cultura y el
poderío españoles. En más de una ocasión,
el propósito de la fundación de alguna mi-
Sión no fue tanto la conversión de los indí-
genas como la prevención del estableci-
miento en la región de alguna otra potencia
europea.
A pesar de todo esto es necesario recordar
que la propia corona española veía con tal
naturalidad esta unión entre la iglesia y el
estado que no tendía a pensar, como la men-
talidad moderna a veces se imagina la si-
Bartolomé de Las Casas, defensor de los indígenas.
tuación, en términos de un estado haciendo
uso de la iglesia, o viceversa. Para los Reyes
Católicos y para sus seguidores la cultura
europea -especialmente la española- era Tampoco debemos olvidar los debates y
sinónimo de la fe cristiana. Luego, la espa- conflictos que los reyes enfrentaron en la
ñolización de los indígenas americanos era evangelización de los pueblos indígenas. En
para ellos lo mismo que su cristianización. muchas ocasiones la corona defendió los de-
rechos de los pueblos nativos frente a inten-
tos de explotarles y esclavizarles. Si tales
La reina Isabel autorizó la empresa intentos tuvieron poco éxito, y si hubo ma-
colombina. Escultura en Granada. tanzas de indígenas que quedaron sin casti-
go, esto se debió a la compleja relación del
imperio español con sus colonias al otro la-
do del mundo y a la enorme distancia que
les impedía a los reyes hacer que esa volun-
tad de justicia y protección a los indígenas
se cumpliese a cabalidad.
En términos generales, muchos de los frai-
les dominicos, franciscanos, jesuitas y otros
se opusieron a las explotaciones de que los
españoles hacían objeto a los indígenas, y
buscaron el apoyo de la corona en busca de
mayor justicia. Frecuentemente era el clero
secular o diocesano el que prestaba apoyo a
las prácticas inhumanas de los conquistado-
res. Estas aserciones quedarán comproba-
das al estudiar más adelante la vida y obra
de personas tales como Fray Bartolomé de
-I las Casas y Fray Antonio Montesinos.

105
Las misiones en la Edad Moderna

Algunos de los más grandes abusos fueron velada de esclavitud, con el agravante de
cometidos contra los indígenas de cultura que los «encomenderos» no tenían siquiera
primitiva que habitaban las Antillas Mayo- una inversión económica que les estimulase
res. Los españoles no venían a estas tierra a cuidar de quienes les eran «encomenda-
con el propósito de cultivarlas o explotarlas dos». Naturalmente, lo que de hecho suce-
con sus propias manos, y por ello era nece- día era que los encomenderos ni siquiera se
sario hacer uso del trabajo de los indígenas. ocupaban de aprender los dialectos indíge-
Esto se hacía difícil por medios pacíficos, nas, y sí se dedicaban con denuedo a obligar
pues los indígenas de las Antillas Mayores a los indios a producir el máximo.
no estaban acostumbrados al trabajo conti- Aunque las encomiendas se hacían con el
nuo y organizado que los españoles exigían beneplácito de la corte española, no dejaron
de ellos. Luego, el nuevo régimen resultó de crear grandes debates y dilemas sobre el
para ellos una esclavitud. Todo esto se cu- carácter de la evangelización, sobre la hu-
bría con el manto del propósito misionero, y manidad de los indígenas, y sobre la libertad
los indígenas se «encomendaban» a los co- de estos pueblos. Desgraciadamente, la co-
lonizadores con el propósito de que, al tiem- rona no siempre estaba al tanto del uso que
po que trabajaban para ellos, se les instruye- de las encomiendas se hacía. Hasta donde
se en la fe cristiana. La institución resultan- sabenos, el primero en protestar contra ellas
te, llamada «encomienda», era una forma fue el Padre Antonio Montesinos, de la Or-
den de Santo Domingo. Al ver que su predi-
cación en el Nuevo Mundo no hacía efecto,
Montesinos hizo llegar sus quejas a la corte
Francisco de Vitoria se destacó por sus traba- misma. El resultado fue que en el año 1512
jos sobre el «derecho de las Indias». Estatua se proclamó la llamada Ley de Burgos, que
frente a la Iglesia de San Esteban, Salamanca.
pretendía garantizar el justo trato de los in-
dígenas. Según esta ley, no se permitía es-
clavizar a los indígenas, los que quedaban
encomendados a un colono español no po-
dían ser vendidos ni traspasados, y su traba-
jo debía serles pagado a un precio justo.
Como era de esperarse, la Ley de Burgos
nunca se aplicó fielmente en América. Con
todo y eso, sirve de testimonio del apoyo
que la corona prestaba a los esfuerzos de los
frailes por la humanización del régimen co-
lonial, y no dejó de tener algún efecto en el
Nuevo Mundo. Por otro lado, todo esto nos
recuerda la compleja relación que existía en-
tre la evangelización y la conquista, donde
los intereses de los conquistadores, los colo-
nizadores y algunos en la metrópoli españo-
la sobrepujaban el intento de una evangeli-
zación justa. Esto nos advierte que la tarea
misionera puede estar impregnada de ideo-
logías destructivas.

106
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

(
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',

fr.

-,

La violencia de la conquista. Detalle de un fresco de Diego Rivera.

Otro defensor de los indios, mucho mas co- te, no carece de conflictos, particularmente
nocido que el Padre Montesinos, fue Fray cuando Las Casas, en un momento dado,
Bartolomé de Las Casas. Tras renunciar a su sugirió que se trajesen como esclavos ne-
encomienda, vendió sus propiedades en gros africanos para así poder darles libertad
América y regresó a España con el propósi- a los indígenas. Tras ser consagrado Obispo
to de lograr leyes más justas en favor de los de Chiapas, donde llevó a cabo un ministe-
indígenas. En España se le dio el título de rio ejemplar, Las Casas regresó a España,
Protector General de los Indios, y con él re- donde se retractó de su sugerencia en rela-
gresó a las Antillas. Allí se le trató como un ción a los esclavos africanos y escribió su
iluso que creía que los indígenas eran perso- testamento con reflexiones críticas y teoló-
nas como las demás y que podían ser paci- gicas acerca de la evangelización y coloni-
ficados con solo el amor. Debido a la impo- zación de América, para morir en su tierra
sibilidad de hacer cumplir las leyes en favor natal en el año 1576.
de los indios, Las Casas regresó a España, y El caso de Las Casas no es único en la his-
con ello comenzó una vida de idas y venidas toria de América, sino que es más bien típi-
con breves paréntesis en el Nuevo Mundo co. En la ciudad de México, el obispo Zu-
durante los cuales trataba de hacer más lle- márraga, hombre de una extensa cultura hu-
vadera la condición de los indígenas. Sus manista, se distinguió por su trabajo en pro
viajes en América le llevaron desde México de la educación e instrucción religiosa de
al Perú, siempre interviniendo en favor de los indígenas. Gracias a su interés, se esta-
los pueblos nativos. Por fin, en el año 1542, bleció la primera imprenta en el Nuevo
sus esfuerzos se vieron recompensados con Mundo. Además, los nombres de Bartolomé
las «Nuevas Leyes», con las que el Consejo de Olmedo, de Eusebio Kino, de Luis Can-
de las Indias otorgó y garantizó algunos de- cer, de Luis Beltrán y de Francisco Solano
rechos a los indígenas. Su labor, no obstan- no son sino unos pocos que nos han llega-

107
Las misiones en la Edad Moderna

oftá
_J-J,
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I

Algunas de las misiones de los jesuitas en la provincia del Paraguay eran verdaderas ciudades.

do de entre los cientos y cientos de hom- ella había. El trabajo cotidiano estaba su-
bres que se dedicaron a hacer más llevade- pervisado por los frailes, que enseñaban a
ra la condición de los pueblos nativos. los indígenas nuevos métodos de cultivo y
Además, es necesario señalar que hubo artesanía. Al mismo tiempo, se les instruía
también autoridades civiles que tomaron en la fe cristiana y se supervisaba sus cos-
muy a pecho el bienestar de los indígenas tumbres para hacerlas más acordes a las que
-entre ellos, el célebre Cabeza de Vaca. los fraile tenían por cristianas. Estas misio-
Aunque las encomiendas continuaron sien- nes eran indudablemente mejores que las
do utilizadas en el Nuevo Mundo, el princi- encomiendas, cuyo único resultado verdade-
pal método para la expansión del cristianis- ro era la explotación. Pero las misiones tam-
mo entre los indígenas de tradiciones menos bién tenían sus defectos, especialmente el
urbanas fue el de las llamadas «reduccio- de su excesivo paternalismo y el proceso de
nes». En algunas regiones la población indí- civilización o españolización que, tras arran-
gena vivía esparcida por los campos y las car a las gentes de sus viejos medios de vi-
selvas en pequeñas comunidades que pocas da, no les preparaba verdaderamente para
veces pasaban de ser una extensa familia. valerse por sí mismos en la nueva civiliza-
Tal condición hacía difícil evangelizarles, y ción y costumbres que habían adoptado. Es-
mucho más difícil regular y supervisar sus to les dejaba en un vacío cultural, religioso
costumbres. Por estas razones, y con el apo- y existencial que progresivamente también
yo de la corona, los frailes tendían a reunir fue una forma de genocidio para los indíge-
a estas familias dispersas en una comuni- nas. Por esta razón, muchas de las misiones
dad algo mayor, a la que daban el nombre de desaparecieron cuando por uno u otro moti-
«reducción» o «misión ». vo los frailes tuvieron que abandonarlas. Es-
La reduccion era una pequeña aldea cuyo to sucedió sobre todo en el Paraguay, donde
centro era la iglesia y la plaza que junto a los jesuitas habían establecido una red ex-

108
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

tensísima de misiones que alcanzaba desde ños. Para los propósitos políticos y econó-
el norte de Argentina hasta algunos estados micos, este tipo de conquista tenía la inmen-
del sur de Brasil. Cuando en el año 1567 los sa ventaja de no perturbar los medios de
jesuitas fueron expulsados de todos los terri- producción y administración que los pro-
torios españoles -una vez más ilustrando la pios indígenas habían establecido. Para los
compleja relación entre la monarquía, las propósitos misioneros, tenía también la ven-
colonias y la iglesia romana- y los francis- taja -quizás superficial y engañosa- de
canos, dominicos y demás frailes resultaron que los pueblos conquistados, acostumbra-
insuficientes para ocupar el vacío que los dos como estaban a seguir las órdenes de
jesuitas dejaron, la inmensa mayoría de las sus superiores, se mostraban dispuestos a
misiones del Paraguay desapareció. recibir el bautismo sin grandes dificultades.
Además de hacerlo en el Paraguay, los frai- Primero en México, y luego en el Perú, fue-
les de diversas órdenes -franciscanos, do- ron cientos de miles los indígenas que reci-
minicos y jesuitas- establecieron misiones bieron el bautismo sin tener una noción, si-
en todos los territorios donde había indíge- quiera ligera, del sentido de ese rito. Al prin-
nas cuya cultura no era sedentaria. En oca- cipio pocos españoles se interesaron por
siones, los misioneros iban escoltados por aprender los idiomas de estos pueblos. Pero
pequeños núcleos de soldados que protegían a partir de la obra del obispo Zumárraga en
sus vidas. Pero en muchas otras ocasiones México y del obispo Toribio Alfonso de
iban allende las fronteras del poderío militar Mogrovejo en Lima, el cristianismo comen-
español, al que servían de avanzada. Muchos zó a echar raíces más profundas entre los
de tales misioneros murieron como márti- viejos habitantes de estos dos grandes impe-
res, por mano bien de los propios indígenas rios. En la imprenta de Zumánaga se publi-
a quienes trataban de servir, o bien de otros caron libros en las lenguas maternas de los
que invadían y tomaban sus misiones. indígenas para de este modo hacerles cono-
En teoría, una vez que las misiones queda- cer algo más del sentido del cristianismo.
sen debidamente establecidas, el clero re- También se fundaron universidades en Lima
gular las pasaría a manos del clero secular, y México, además de varios seminarios pa-
y seguiría más adelante, a fin de fundar nue- ra preparar obreros entre los nativos.
vas misiones. En la práctica esto sucedió só- Pero todo esto no pudo hacer que desapare-
lo en raras ocasiones, pues los regulares no cieran del todo los vestigios de las antiguas
estaban dispuestos a abandonar sus misio- religiones, que subsistirían y se revitaliza-
nes, y los seculares no se sentían inclinados rían en nuestro siglo. De hecho, como discu-
a ocupar parroquias cuyos beneficios mate- tiremos en el último capítulo de esta histo-
riales eran pequeñísimos. ria, hoy resulta evidente la riqueza y com-
Al conquistar países de alta civilización co- plejidad de la interacción entre las religiones
mo México y el Perú, los españoles seguían indígenas y la fe cristiana, tanto en su expre-
una política misionera algo diferente. La sión católica como en la protestante y pen-
conquista consistía en suplantar a los viejos tecostal. Esta riqueza y complejidad ha obli-
amos del territorio -quienes, al igual que gado a historiadores y misiólogos a revaluar
los españoles, eran conquistadores que opri- la historia de la evangelización de los pue-
mían y explotaban a otras poblaciones y blos nativos en América Latina. En esta re-
hasta a sus mismos pueblos- y seguir ad- valuación se descubre que el proceso de
ministrando el imperio de manera semejan- evangelización y civilización fue también
te a la que habían seguido sus antiguos due- un proceso de intercambio religioso y cultu-

109
-11

Las misiones en la Edad Moderna

ral. Esto incluye actos de resistencia que han particularmente en su labor catequética y
resultado, por un lado, en la creación de otros trabajos de evangelización a los ne-
nuevos símbolos tanto cristianos como indí- gros, el hecho de que su trabajo no partía de
genas; y por otro, en una reflexión crítica so- un sentimiento de condescendencia hacia
bre el sincretismo religioso y la identidad seres inferiores, sino que estaba convencido
cristiana indígena. de que los negros debían ser considerados
Además de los indígenas pronto hubo en como personas en todo sentido iguales a los
América negros procedentes del Africa. Es- blancos, y capaces de ocupar en la Iglesia el
tos eran traídos al Nuevo Mundo como es- mismo lugar que los blancos ocupaban. No
clavos a fin de proveer la mano de obra que cabe duda de que su obra mitigó muchos
los propios españoles no estaban dispuestos sufrimientos. Pero tampoco cabe duda de
a prestar. No es necesario señalar aquí la que él y el puñado de hombres que se inte-
tragedia que implicaba esta vida en esclavi- resaron en la suerte de los esclavos africanos
tud para hombres y mujeres que habían sido se encontraban aislados en un mar de falta
arrancados de sus propias tierras y llevados de interés y comprensión por un lado, y de
allende los mares a condiciones que les eran conflictos políticos y económicos relacio-
totalmente extrañas, para allí trabajar según nados a la labor y beneficio que producían
el capricho de sus nuevos amos. Es notable los esclavos, por otro. Si a la larga los des-
el hecho de que, a pesar del creciente núme- cendientes de los esclavos aceptaron la fe
ro de esclavos africanos traídos al Nuevo cristiana, esto se debió, no a un interés mi-
Mundo, la iglesia no parece haberse perca- sionero marcado, sino a la tendencia de los
tado de la importancia del trabajo misione- esclavos a adoptar las costumbres y la fe de
ro entre ellos. Rara vez hubo quien se dedi- sus amos. No obstante, tal como menciona-
có a predicarles el Evangelio. Quizá esto se mos arriba en relación a los indígenas, hoy
deba al concepto puramente geográfico de en día la fe cristiana en muchas comunida-
las misiones que se tenía entonces y que ha- des negras tiene vestigios de los viejos y
cía que se pensara en el trabajo misionero en nuevos cultos africanos, demostrando el in-
términos de ir a tierras aún no evangeliza- tercambio religioso y cultural entre el cris-
das. En todo caso, hubo algunos cristianos tianismo y las religiones africanas y crean-
que por motivo de su fe trabajaron especial- do un nuevo contexto donde la fe cristiana
mente entre los esclavos negros. En este busca su identidad en las culturas afrolatino-
sentido merecen citarse Alfonso de Sando- americanas.
val, quien escribiera un extenso libro sobre Si bien ya hemos resumido lo principal de
los métodos, problemas y retos de la evan- los métodos misioneros que los españoles
gelización de los negros titulado Instauran- aplicaron en el Nuevo Mundo, parece acon-
da Aethiopium Salute y, muy especialmente, sejable hacer ahora un breve recuento del
Pedro Claver. desarrollo del cristianismo en cada una de
Este último era un jesuita de origen catalán las principales regiones de América Latina
que en la ciudad de Cartagena de Indias se y el Caribe en el período que nos ocupa.
dedicó a visitar a los esclavos que llegaban Esto nos obligará sin duda a repetir mucho
del Africa. Su trabajo, además de la predica- de lo que acabamos de decir, pero por razo-
ción e instrucción, incluía el cuidado físico nes de claridad de exposición nos parece
y la alimentación de los esclavos recién lle- necesario incluir en esta historia, además
gados, que a menudo venían enfermos por de la discusión general de los métodos mi-
razón del viaje y las angustias. Es notable, sioneros que se aplicaron en nuestra Amé-

110
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

rica, un breve bosquejo dividido en zonas rida, «descubierta» por Ponce de León en el
geográficas. año 1513. Los primeros intentos de conquis-
Las Antillas fueron las primeras tierras ame- ta resultaron infructuosos, y no fue sino ya
ricanas descubiertas por Colón, y por tanto bien avanzado el siglo, cuando la presencia
fue también en ellas que comenzó la coloni- de los franceses en la Florida llevó a los es-
zación y la evangelización de nuestro he- pañoles de México a actuar, que se comen-
misferio. La consecuencia natural de tales zó la conquista efectiva de la región. En el
circunstancias fue que los indígenas de las entretanto, y aún después, fueron muchos
Antillas sufrieron los desmanes de los con- los frailes, tanto dominicos como jesuitas y
quistadores en mayor grado que los del res- franciscanos, que intentaron penetrar en la
to del Continente, y que fue en las Antillas región por medios pacíficos y cuya osadía
que primero y más crudamente se implantó culminó en el martirio. A partir de la Flori-
el régimen de encomiendas. Puesto que los da, y como parte de la misma misión, los
pueblos nativos de las Antillas no estaban frailes penetraron en lo que hoy es Georgia
acostumbrados a tal vida, y puesto que los y Virginia. En todos estos territorios el tra-
colonizadores hicieron poco por hacérsela bajo misionero fue difícil, y terminó cuando
más llevadera, el resultado fue la casi total en el año 1763 la Florida pasó a manos de
extinción de la raza indígena, que sobrevivió los ingleses.
de manera casi exclusiva en los hijos mesti- También a través de las Antillas llegó el
zos de los españoles y las indias con que se cristianismo a México. Cortés, el conquista-
amancebaban. Por estas razones, la obra de dor de México, era un hombre de profunda
los españoles en las Antillas, más que en convicción cristiana -como entendían el
cualquiera otra parte de América, fue de co- cristianismo los españoles de su tiempo. En
lonización más bien que de evangelización y su expedición le acompañaban varios cléri-
enculturación. En términos generales, los gos y religiosos que tan pronto se logró la
esclavos africanos que comenzaron a llegar victoria militar se dedicaron a bautizar a los
tan pronto comenzó a disminuir la pobla- indios por millares.
ción indígena plantearon un problema mu- Los primeros misioneros activos en Nueva
cho mayor que el de la conversión de los in- España fueron los franciscanos, que desde el
dios. Pero ya para entonces el dominio de año 1524 se establecieron en México y Pue-
las islas por parte de los españoles era tal bla. A partir de estos dos centros, y durante
que los métodos de evangelización cambia- los próximos cuarenta años, las misiones
ron y los esclavos se convirtieron a través de franciscanas se extendieron hacia el oeste y
un proceso de adaptación a la fe cristiana al luego hacia el norte, llegando hasta Durango.
tiempo que conservaban muchos elementos Los dominicos llegaron en el año 1526 y se
de las religiones africanas. establecieron también en México y Puebla,
En un territorio tan totalmente colonizado pero de allí tendieron a extenderse hacia el
como lo fueron las Antillas Mayores, la je- sur, alrededor de Oaxaca.
rarquía eclesiástica pudo establecerse bien Los agustinos llegaron siete años después
pronto. En el año 1508 se fundaron las pri- que los dominicos (1533), y se establecieron
meras tres diócesis en La Española. En el en México, a partir de donde se extendieron
1511 se estableció la jerarquía de Puerto Ri- hacia el norte y el oeste, emplazándose so-
co, yenel 1517 lade Cuba. bre todo en los enormes espacios vacíos que
Desde las Antillas, los conquistadores -y quedaban entre los distintos establecimien-
con ellos los misioneros- pasaron a la Flo- tos franciscanos y dominicos.

111
Las misiones en la Edad Moderna

Los jesuitas, que fueron la otra gran orden caragua, Comayagua, San Salvador y Vera-
que estableció trabajo misionero en México, paz. En la América Central, la Inquisición
no llegaron hasta el año 1572. Entonces se funcionó bajo la jurisdicción del Santo Ofi-
distinguieron por la fundación de institucio- cio de México, bajo el cual existían numero-
nes educativas y por sus misiones en el nor- sos comisarios en los principales poblados
te del país. Al igual que en otras partes del de Centroamérica. En términos generales,
mundo, los jesuitas fueron expulsados en el la conversión de los indígenas marchó muy
siglo XVIII. lentamente, y aún hoy un antropólogo pue-
La jerarquía mejicana se constituyó cuando, de encontrar en Guatemala comunidades en
en el año 1530, Fray Juan de Zumárraga fue las que se continúa practicando la antigua
nombrado primer obispo de México. En el religión y se sigue el calendario maya.
1534 se fundó la sede de Antequera (Oaxa- Las primeras regiones conquistadas de lo
ca), y poco después las de Michoacán, Chia- que después llegó a ser el Virreinato de Nue-
pas, Guadalajara y Cozumel. va Granada fueron Darién -hoy Panamá-
Para completar el trasplante de la iglesia es- y Urabá. Ya las expediciones de Ojeda y Ni-
pañola a la Nueva España, en el año 1569, y cuesa llevaban consigo frailes franciscanos.
por Real Cédula, se estableció en México y La primera colonia fue la de San Sebastián
Perú el Santo Oficio de la Inquisición. Aun- de Urabá, que luego se trasladó al Darién,
que desde antes había habido procesos inqui- donde en el año 1513 se fundó la sede epis-
sitoriales, el establecimiento del Santo Ofi- copal de Santa María del Darién. A partir de
cio trajo consigo una nueva época de repre- allí, se procedió a la labor misionera entre los
sión, tanto para los indígenas como para los indígenas, que a veces consistía sencillamen-
españoles, y muy especialmente para los ex- te en que los soldados conquistadores, sin
tranjeros. Tres años después de su estableci- esperar siquiera la llegada de los sacerdotes,
miento, el Santo Oficio tenía bajo proceso a bautizaran a los «conversos». A través de to-
más de cuatrocientas personas. Pero a pesar do el período colonial trabajaron en el Da-
de la Inquisición, y a veces con la anuencia rién y Urabá los misioneros católicos, tanto
de las autoridades eclesiásticas, los viejos franciscanos, como dominicos, recoletos, ca-
cultos indígenas subsistieron bajo el manto puchinos, y jesuitas. Sin embargo, aun en el
del cristianismo. El caso más notable de es- siglo XXI quedaba por hacer un extenso tra-
to es el culto de la Virgen de Guadalupe, cu- bajo misionero en Urabá.
yos orígenes se confunden con el culto a la Colombia fue el centro del Virreinato de
antigua diosa de la fertilidad Tonantzin. Nueva Granada. Además de Urabá, los es-
A partir de México, y sólo dos años después pañoles se establecieron en la zona de Car-
de la conquista del imperio de Moctezuma, tagena, conquistada por el Adelantado Don
los españoles, bajo el mando de Don Pedro Pedro de Heredia en el 1533. En el año
de Alvarado, emprendieron la conquista de 1534, llegó a Cartagena el dominico Fray
la América Central. Esta se organizó en una Tomás del Toro, primer obispo de la ciudad.
Capitanía General con sede en Guatemala y A partir de entonces, y con el apoyo del
de la que dependían las provincias de Chia- obispo Don Tomás y sus sucesores, se co-
pas, Salvador, Honduras, Nicaragua y Cos- menzó una intensa actividad misionera en la
ta Rica, además de la propia Guatemala. En que se destacaron los dominicos y los fran-
esta región laboraron los franciscanos, do- ciscanos. Los jesuitas no llegaron hasta el
minicos, mercedarios y jesuitas. Los prime- año 1598, pero entonces comenzaron un ex-
ros obispados fueron los de Guatemala, Ni- tenso trabajo misionero.

112
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

A partir de Cartagena, los españoles se diri- Inca, el trabajo misionero se vio obstaculi-
gieron hacia el sur, donde fundaron la ciu- zado por la conducta de los conquistadores
dad de Santa Fe de Bogotá, ciudad que en el en más alto grado que en el resto de Améri-
año 1562 vino a ser sede episcopal, y cabe- ca. La destrucción del Imperio Inca median-
cera de arquidiócesis en el 1564. Desde muy te la mentira y la traición, seguida de las
temprano, la iglesia colombiana comenzó a guerras civiles entre españoles, sembró en
producir su propio clero, con lo cual daba fe los indios un profundo odio y desprecio ha-
de la profundidad de su arraigo en la región. cia todo lo que se relacionase con los inva-
Sin embargo, este clero se reclutaba sólo en- sores. Este sentimiento existía especialmen-
tre los criollos y mestizos, y pasaron largos te en la nobleza del viejo Imperio, pues los
años antes de que fuese ordenado el primer súbditos eran en su mayoría pueblos con-
indígena. quistados por los incas antes de la llegada de
También Venezuela formaba parte de Nue- los españoles, y para los cuales este último
va Granada. En esta región, los primeros in- acontecimiento era poco más que un nuevo
tentos de establecer misiones culminaron en cambio de amos. En esta situación, las órde-
martirios. Fue en el siglo XVII, gracias a la nes mendicantes hicieron mucho por llevar
osadía de Francisco de Pamplona, que los el cristianismo a los indígenas del interior
capuchinos lograron establecerse en Vene- del país. Uno de los mas notables de estos
zuela. Seis años más tarde se establecieron esfuerzos misioneros fue el de los jesuitas
los observantes, al tiempo que por la región en la región de Mamas, que perduró a través
adyacente a Colombia penetraban los jesui- de siglos. En cuanto a su organización ecle-
tas. Estos últimos tuvieron gran éxito, pero siástica, Quito dependió originalmente del
cuando fueron expulsados de la región los Perú, hasta que en el año 1545 se estableció
demás religiosos no tuvieron los recursos el Obispado de Quito. Al igual que en el
necesarios para continuar su obra. En el resto de las colonias españolas, la Iglesia
1530 se erigió la sede episcopal de Caracas. erigió hospitales y escuelas que, si bien eran
Aunque el Ecuador formaba también parte insuficientes, eran el único intento de asis-
de Nueva Granada, su conquista fue em- tencia social que existía.
prendida a partir de Guatemala por Pedro de La conquista del Pera es una de las páginas
Alvarado, y del Perú por Diego de Almagro. más nefastas en la historia de la coloniza-
Aunque al principio hubo rivalidades entre ción de América. La destrucción por parte
ambos grupos por ver quién se posesionaba de España del viejo Imperio Inca y de su
de los soñados tesoros de Quito, a la postre elevadísima civilización no tiene justifica-
se reconciliaron y entre ambos tomaron la ción posible. Francisco Pizarro, el extreme-
ciudad. Desde ese momento se estableció ño criador de cerdos convertido en caballe-
en Quito un convento franciscano, y en el ro y conquistador, ha de llevar buena parte
año 1537 otro mercedario. Cuatro años más de la responsabilidad. Pero no poca corres-
tarde se establecieron también los domini- ponde también a la iglesia, y muy especial-
cos. Como en toda la América hispana, los mente a su representante Valverde, cuya fa-
sacerdotes seculares acompañaron también mosa lectura del «Requerimiento» a Ata-
a los conquistadores y desde muy temprano hualpa en Cajamarca ha quedado en la his-
establecieron parroquias, pero estos cléri- toria como un ejemplo notable, si no de trai-
gos no se ocupaban del trabajo misionero ción, al menos de fanatismo religioso. Y a la
como lo hacían lo mendicantes. En el Reino traición de Cajamarca se añade aquella otra
de Quito, como en todo el antiguo Imperio por la que Pizarro, tras haber prometido la

113
Las misiones en la Edad Moderna

Estatua ecuestre de Pizarro en su ciudad nataiTrujillo.

libertad de Atahualpa, le hizo matar. ¡Aun- pués de los dominicos llegaron los francis-
que por razón de haber aceptado el bautismo canos y mercedarios; y en el año 1567, los
le concedió la gracia de estrangularle en vez jesuitas. Al principio estos misioneros se li-
de quemarle vivo! A la muerte de Atahual- mitaron a la evangelización de los antiguos
pa siguió la guerra civil entre los españoles, territorios del Imperio Inca, pero ya a prin-
que no se contentaban con los tesoros roba- cipios del siglo XVII los misioneros españo-
dos a los indígenas y querían ahora despo- les comenzaron a cruzar las fronteras de
jarse mutuamente de su poder y sus rique- aquel antiguo imperio. Entre los misioneros
zas. Por tanto, no ha de sorprendemos que que en los siglos XVII y XVIII contribuye-
en medio de todo esto, y hasta en el siglo ron a esta expansión del cristianismo hacia
XVIII -bajo Túpac Amaru- los indígenas las selvas orientales, son dignos de mención
se rebelaran contra los españoles, y por en- Fray Francisco de San José, Fray Pedro
de contra el cristianismo que representaban. González de Agüero, Fray Manuel de So-
A pesar de las dificultades surgidas a causa breviela y Fray Narciso Girbal y Barceló.
de la conducta de los conquistadores, y a La primera sede episcopal establecida en el
pesar también de la actuación del primer do- Perú fue la de Túmbez, cuya erección esta-
minico en el Perú -Fray Vicente Valver- ba estipulada en la Capitulaciones de Tole-
de- las órdenes mendicantes hicieron en do, y poco después se estableció la de Cuz-
el Perú un trabajo misionero sorprendente. co. No fue hasta el año 1543 que Lima reci-
La primera orden en establecerse en el Perú bió su primer obispo, y tres años más tarde
fue la de Santo Domingo, que llegó con los se hacía de ella sede metropolitana. El más
conquistadores y que en el año 1539 se ilustre arzobispo de Lima en el siglo XVI
constituía ya en una provincia independien- fue Toribio de Mogrovejo.
te de la de México bajo el título de Provin- La Inquisición fue introducida en el Perú en
cia de San Juan Bautista del Perú. Poco des- el año 1529, y continuó operando hasta

114
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

1820, un año antes de que se jurase la inde- :


pendencia del país. /
La conquista de Chile, en la que Almagro
fracasó y Valdivia perdió la vida, fue mucho
más lenta que la del Perú, pues el valor de Y
los araucanos obligó a los españoles a con-
/
formarse con la región al norte del río Bío-
Bío. No fue sino en el siglo XVIII, tras ha-
ber sido precedido por los misioneros, que r
el poderío español se extendió hacia el sur
del país. En el entretanto, en el año 1561, se
erigió la sede episcopal de Santiago de Chi-
le, que en el siglo XIX vendría a ser sede
metropolitana, y la de La Imperial en el año I
1567. También se establecieron en la región
conventos de dominicos, franciscanos y
mercedarios. Fueron empero los jesuitas
quienes más arduamente se ocuparon de pe- :
netrar en el territorio de los araucanos y de
aprender su lengua y establecer misiones

Aunque repetidamente se intentó, la colo-


nización pacífica a la postre dio en conquis-
El tribunal de la Inquisición se estableció tam-
ta y colonización. Bajorrelieve en Asunción.
bién en América. Museo de la Inquisición. Lima.

entre ellos. También en Chile se implantó la


Inquisición, que no fue abolida sino en el
año 1820.
El primer establecimiento permanente de
los españoles en lo que después vino a ser el
Virreinato de la Plata fue el de Asunción, en
el año 1537. A partir de esta plaza, así como

±4
del Perú, tendría lugar la conquista del res-
to del futuro virreinato. Durante la segunda
mitad del siglo XVI fuerzas procedentes del
Perú y de Asunción fundaron las ciudades
de Santiago del Estero, Tucumán, Córdoba
y Buenos Aires, esta última por segunda
vez.
Aunque hubo otras órdenes que laboraron
en la región, quienes más se distinguieron en
el trabajo misionero en el Paraguay fueron
los jesuitas. Estos se constituyeron en Pro-
vincia del Paraguay en el año 1607, y en esa

115
Las misiones en la Edad Moderna

fecha estaban presentes, además de en otros «cristianos» hacían objeto a los indíge-
Asunción, en Santiago del Estero, en Tucu- nas- fue el intento más serio y duradero
mán y Córdoba. Su obra consistió princi- por parte de los misioneros católicos en
palmente -además del trabajo de escuelas América de organizar a los indígenas en co-
que siempre les ha caracterizado- en el es- munidades cristianas.
tablecimiento de «reducciones» de indíge- En Bolivia se establecieron conventos en las
nas, y muy especialmente de guaraníes. Es- principales ciudades casi al tiempo de su
tas reducciones eran semejantes a las que se fundación, y se organizaron reducciones, no
organizaron en otras regiones del continen- sólo por los jesuitas del Paraguay, sino tam-
te, con la salvedad de que no se encontraban bién por los franciscanos. La diócesis de
en ellas guarniciones de soldados españoles, Charcas -hoy Sucre- se estableció en el
sino que los propios indígenas, y hasta los año 1551.
sacerdotes, se armaban para defenderlas. Su El cristianismo penetró en el Río de la Pla-
número se estima en 57 reducciones, en las ta tanto por mar como por el norte. Los pri-
que había alrededor de 113,000 indígenas. meros intentos de establecerse directamen-
Por su número y por su grado de indepen- te en las orillas del estuario fracasaron, y
dencia, estas misiones resultaban ser motivo los colonizadores que habían venido por
de recelos por parte de los funcionarios civi- mar para fundar a Buenos Aires se vieron
les, cuya suspicacia era alentada por los co- obligados a unirse a los de Asunción. A par-
lonizadores que veían en los jesuitas un obs- tir del Perú, llegaron a Tucumán los prime-
táculo a sus intereses económicos y de ex- ros misioneros franciscanos, entre los cuales
pansión. Esta oposición llegó a su punto se cuentan Fray Juan de Rivadeneyra y San
máximo cuando, tras la firma del Tratado Francisco Solano, a quien ya nos hemos re-
de Límites entre España y Portugal en el ferido, y que fue el primer gran misionero
año 1750, los indígenas se sublevaron en entre los indígenas del norte de Argentina.
oposición al desplazamiento a que dicho tra- Los mercedarios contribuyeron también en
tado les obligaba. Hubo quien, culpando a lo la obra misionera, llevando a cabo un traba-
jesuitas de la rebelión, le llamó la «guerra de jo de tal índole que varios de ellos fueron
los jesuitas», contribuyendo así a la campa- muertos por los indígenas. El trabajo de los
ña que desde hacía años se libraba en Euro- dominicos dependía de Chile, y su progreso
pa contra la Sociedad de Jesús. En el año no parece haber sido tan rápido como el de
1761 se anuló el Tratado de Límites y los in- los franciscanos. Los jesuitas llegaron en el
dígenas pudieron regresar a sus antiguas re- año 1585, y en el 1587 otro contingente lle-
ducciones. Pero el mal ya estaba hecho. To- gó a Buenos Aires procedente del Brasil,
davía estaban los indígenas tratando de re- pero su trabajo más permanente tuvo lugar
parar los males causados en las reducciones en el norte del país, en las misiones que ya
durante su ausencia cuando llegó la orden de hemos estudiado y cuyo centro estaba en el
expulsión de los misioneros jesuitas -año Paraguay. En el año 1570 se estableció la se-
1767. Aunque religiosos de otras órdenes de de Tucumán, y en 1620 la de Buenos Ai-
trataron de llenar el vacío dejado por los je- res.
suitas, la obra era demasiado grande para En resumen, podemos decir que la conquis-
sus fuerzas, y la decadencia no pudo dete- ta de la América Latina por parte del catoli-
nerse. Así desapareció aquel experimento cismo romano se debió a una combinación
misionero que, a pesar de su paternalismo de factores y circunstancias. Debido a la
-que no fue peor que el tratamiento de que multiplicidad de tales factores, la evangeli-

116
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

zación de América fue a la vez una historia muchas las personas que, procedentes de
de abusos, injusticias, envidias y ambiciones México, llegaban a estas islas. La mayor
desmedidas y una historia de grandes aven- parte no venía con los mismos propósitos
turas y retos de fe que no pocas veces resul- con que los conquistadores y colonizadores
taron en el martirio. La presencia de los co- habían llegado a América. Las Filipinas es-
lonizadores fue siempre una amenaza para taban demasiado lejos de España -a la que
el bienestar de los indígenas. Junto a los co- se viajaba siguiendo la ruta del Pacífico,
lonizadores, y a veces antes que ellos, vinie- México y el Atlántico- para llamar la
ron los misioneros, quienes en muchas oca- atención como centro de comercio. Para los
siones combatieron los abusos por parte de españoles en las Filipinas, éstas fueron du-
los colonizadores. Por otro lado, en algunos rante mucho tiempo punto de partida para el
casos la fuerza de las armas se empleó para establecimiento de colonias y misiones en
proteger a los misioneros y hasta para obli- el Oriente. Por esa razón los misioneros ju-
gar a los indígenas a aceptar el bautismo. garon allí un papel mucho más preponde-
Pero en la mayoría de los casos la distinción rante que en América. Y también por ello
entre el misionero y el soldado se mantuvo no se dieron los mismos abusos, ni en el
más claramente que en los últimos siglos de mismo grado, que se habían dado en dicho
la Edad Media europea. continente. Puesto que los habitantes de es-
También es necesario señalar que la cristiani- tas islas estaban poco urbanizados, se siguió
zación de la América Latina y el Caribe que- en ellas el viejo procedimiento de las enco-
dó incompleta, no sólo en lo que a su exten- miendas, que no parecen haber sido tan abu-
sión geográfica se refiere, sino también y so- sivas como en el continente americano. A fi-
bre todo en cuanto a la penetración y profun- nes del siglo XVI los agustinos, francisca-
dización por parte del cristianismo en la tota- nos, dominicos, jesuitas y recoletos llegaron
lidad de las costumbres y las creencias del en grandes números. Al igual que en la
pueblo. Aquí también hay que reconocer que América, estos frailes se dedicaron sobre to-
esto es lo mismo que sucedió desde los pri- do a establecer «misiones» o centros comu-
meros siglos de la historia de la iglesia, cuan- nitarios en los cuales se enseñaba la fe cris-
do las estructuras y teologías de misión y tiana y algunas de las costumbres europeas.
evangelización esperaban de los nuevos con- Estas misiones alcanzaron cierto éxito, y a
versos un abandono total de las antiguas reli- fines del período que estudiamos la inmen-
giones y una discontinuidad radical con sus sa mayoría de la población filipina se consi-
culturas. Quizá en el caso de la América La- deraba cristiana.
tina y el Caribe esto sucedió con más fre- El trabajo misionero en las Filipinas trope-
cuencia y alcance que en otros países, pero no zó con varios inconvenientes. El primero de
se trata en modo alguno de un fenómeno nue- ellos fue la presencia de los musulmanes en
vo en la historia de las misiones cristianas. la región del sur. Entre ellos los misioneros
c) Las Islas Filipinas. Estas islas, que reciben españoles sólo pudieron lograr unos pocos
su nombre en honor de Felipe II de España, conversos. Había además japoneses y chinos
fueron visitadas por Magallanes en el año que habían llegado antes que los españoles,
1521. Como es sabido, el gran navegante y aunque no parecen haber opuesto gran re-
portugués, que viajaba bajo órdenes de Es- sistencia a la predicación de los frailes y
paña, perdió la vida en ellas. Fue medio si- muchos hasta la aceptaron gustosos, los es-
glo más tarde que se comenzó la conquista pañoles temían su número creciente, lo cual
de las Filipinas. A partir de entonces fueron dio lugar a tristes episodios de matanzas de

117
Las misiones en la Edad Moderna

chinos. Los holandeses disputaban el dere-


cho de España a gobernar en Filipinas. En la
segunda mitad del siglo XVIII la expulsión
de los jesuitas causó graves daños a las mi-
siones que habían emprendido.
V
Pero no hubo obstáculo mayor al trabajo
misionero en estas islas que el de las divi-
siones entre los propios cristianos. Las au-
toridades civiles pugnaban con las ecle- V
siásticas. El clero secular trataba de hacer-
se cargo de las misiones fundadas por los
regulares, y éstos se resistían a ello. Las
1.
diversas órdenes competían entre sí a pesar
de ordenanzas reales que prohibían que
y. ç
dos órdenes trabajasen en la misma pro-
vincia. Esto, combinado con el carácter
4
paternalista y condescendiente de los diri-
gentes eclesiásticos y civiles para con los
filipinos, evitó que las Filipinas se convir-
tiesen verdaderamente en un centro de mi-
siones hacia el Lejano Oriente, con una En Portugal, Enrique el Navegante fomen-

iglesia autóctona capaz de contribuir a ese


to la exploración marítima. Estatua en el
Museo Marítimo de Belem, Portugal.
trabajo misionero.
d) Otras misiones españolas. A partir de las Fi-
lipinas, los españoles emprendieron trabajo través de esa ruta, era natural que los portu-
misionero hacia el continente asiático. Aun- gueses se lanzasen a buscar un camino hacia
que hubo misioneros españoles en las Indias las Indias bordeando el Africa. En el año 1486
Orientales, en el Japón, en el Asia sudorien- Bartolomé Díaz llegó al cabo de Buena Espe-
tal y en China, su obra no tuvo la profundidad ranza, y once años más tarde Vasco da Gama
ni la permanencia que tuvo la de sus compa- llegaba a la India. Sobre la base de estos des-
triotas en la América y en las Filipinas. cubrimientos, los soberanos portugueses lo-

graron que en repetidas bulas pontificias se les


3. La expansión misionera a partir concediese la soberanía de todas las tierras por
de Portugal descubrir. Cuando los viajes de Colón introdu-
Limitado como estaba en su expansión en la jeron a España en la lid en pos de nuevas tie-
Península Ibérica por su vecina España, Portu- rras, el Sumo Pontífice se vio en la obligación
gal comenzó su expansión marítima antes que de determinar qué territorios corresponderían
la propia España. Bajo Enrique el Navegante a cada uno de los dos reinos. A la sazón, ocu-
(1394-1460) la navegación vino a ser una de paba la sede romana el papa de triste memoria
las principales ocupaciones del reino portu- Alejandro VI, español. Tras largas negocia-
gués. En la primera mitad del siglo XV fueron ciones y repetidas protestas por parte de los
descubiertas las Azores y las Islas de Cabo portugueses, el Papa dividió la tierra median-
Verde. Cuando a partir de 1453, con la caída te una línea imaginaria que corría 370 leguas
de Constantinopla, se hicieron cada vez más al oeste de las Islas de Cabo Verde. De esta
difíciles las comunicaciones con el Oriente a manera, tocaban a Portugal territorios que in-

118

]¡¡l
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

cluían el extremo oriental de la América del religiones más primitivas de los pueblos colo-
Sur, todo el continente africano, y el Oriente. nizados por los españoles. Por otra parte, en las
A España le correspondía el resto de América regiones de América y Africa que tocaron en
y la casi totalidad del Océano Pacífico. Aun- suerte a los portugueses y donde había pobla-
que las Filipinas quedaban en territorio portu- ciones cuya cultura y religión primitivas les
gués, más tarde se llegó a un acuerdo por el hacía susceptibles a una colonización semejan-
cual pasaron a manos de España. te a la que llevaba a cabo España, las dificulta-
Tras los viajes de exploración, y a veces jun- des del clima, la vegetación y las comunicacio-
to a ellos, surgió el intento de colonizar los nes eran mayores que en buena parte de la
nuevos territorios. La base de la colonización América hispana.
del Oriente fue establecida por Alfonso de Al- a) La colonización portuguesa en América. Si
buquerque en los años que van del 1510 al bien las bulas papales, y luego el Tratado de
1516. A fin de dominar el comercio con la In- Tordesillas, conferían a Portugal una peque-
dias, Albuquerque se adueñó de puntos estraté- ña porción del extremo oriental de la costa
gicos en las rutas marítimas. En el Mar de Ara- sudamericana, pronto la expansión de los
bia, los portugueses ocuparon Socotra, Ormuz colonos que allí se establecieron conquistó
y Adén, con lo cual se hacían dueños de las ru- para la civilización portuguesa un área mu-
tas hacia el noroeste. En la India tomaron y cho más extensa que la que legalmente le
fortificaron la plaza de Goa, y en Ceilán la de correspondía. A esta zona se le dio el nom-
Colombo. Haciéndose dueños de Malaca, ce- bre de «Brasil» por razón de un árbol de ese
rraron el paso hacia el Lejano Oriente a todas nombre que allí crecía y que era codiciado
las demás naciones, al tiempo que ellos mis- como fuente para un tinte que se utilizaba en
mos se establecían en Macao y otros puntos de la industria textil.
China. Puesto que en esos países existían vas- La colonización definitiva del Brasil fue em-
tas poblaciones que no era posible someter to- prendida sin gran prisa, pues la monarquía
talmente, los portugueses se contentaron con portuguesa estaba mucho más interesada en
tomar esos puntos estratégicos que les permi- sus territorios en el Oriente. En todo caso, se
tían obtener el beneficio del comercio del establecieron en el Brasil «capitanías» que
Oriente sin la necesidad de conquistar todo el no eran más que un trasplante al Nuevo
territorio. Mundo del viejo sistema feudal. Dichas ca-
En la América del Sur y Africa, por el con- pitanías eran puestas en manos de algún hi- 4
trario, la población aborigen era escasa y su dalgo pobre de Portugal que buscaba tierras
civilización rudimentaria; de modo que les fue que colonizar. Por lo general, comprendían
posible a los portugueses seguir una política unas cincuenta o cien leguas de costas, y su
semejante a la que adoptaron los españoles en posesión era hereditaria. De las doce capita-
la colonización de América y las Filipinas. nías que fueron establecidas originalmente,
A pesar de que las bulas papales le conferían sólo dos tuvieron buen éxito. Por esta razón
un territorio tan extenso como el que conferían en el año 1549, sólo quince años después del
a España, Portugal nunca logró el éxito coloni- establecimiento de la primera capitanía, el
zador que tuvo esa otra nación. Esto se debió, Rey de Portugal decidió establecer una «ca-
por una parte, a que muchos de los territorios pitanía general» en la ciudad de Bahía.
que debían ser colonizados y evangelizados por Las poblaciones indígenas que los portu-
Portugal estaban ocupados por poblaciones de gueses encontraron en las costas de Brasil
un alto desarrollo cultural cuyas religiones fueron sometidas a la esclavitud, a veces
ofrecían más resistencia al cristianismo que las bajo un subterfugio semejante al de las en-

119
Las misiones en la Edad Moderna

rales, tampoco se ocupó de evitarlo, siquie-


ra en el grado limitado en que lo hizo la co-
rona española.
En términos generales, el trabajo misionero
en el Brasil no llegó a tener el mismo des-
arrollo que tuvo en la América española. Si
bien los jesuitas fundaron escuelas, siempre
hubo necesidad de una universidad, y quie-
nes querían seguir estudios superiores se ve-
ían obligados a ir a la de Coimbra en Euro-
pa. Tampoco hubo en Brasil quien se ocupa-
se de traer la imprenta desde una fecha tem-
prana, como lo había hecho en México el
obispo Zumárraga. En mucho mayor grado
que en la América española, en el Brasil la
Iglesia Católica fracasó en la total asimila-
ción de la población negra que fue traída
del Africa cuando comenzaron a escasear
los brazos indígenas, de modo que las viejas
religiones africanas persistieron. Quizá esto
se deba, en parte al menos, al hecho de que
Tratado de Tordesillas. Portugal tenía otras colonias que atraían a lo
Museo Marítimo de Belem. mejor de sus aventureros y misioneros, de
manera que los que llegaron al Brasil no re-
presentaban lo mejor de la gran expansión
portuguesa.
comiendas españolas, y a veces sin subter- En el año 1551 6 1552 se erigió el primer
fugio alguno. Según las leyes, los indios episcopado del Brasil, que fue el de San Sal-
aprehendidos en «guerra santa» podían ser vador de Bahía. En 1575 se hizo de San Se-
hechos esclavos. Hacia el interior, los frai- bastián de Río de Janeiro un vicariato apos-
les, y sobre todo los jesuitas y francisca- tólico, y en el año 1676 se le dio el título de
nos, establecieron algunas misiones seme- diócesis bajo la sede metropolitana de Ba-
jantes a las de los españoles, a las que da- hía. La sede de Pernambuco, también bajo la
ban el nombre de «doutrinas». Estas misio- jurisdicción de Bahía, fue creada en el mis-
nes se vieron a menudo atacadas por los mo año que la de Río de Janeiro. Al año si-
propios colonizadores blancos que busca- guiente se erigió el episcopado de San Luis
ban esclavos para sus plantaciones. A pesar de Marañón, y en el siglo XVIII los de Be-
de las labores de misioneros tales como Jo- lén, São Paulo y Mariana.
sé de Anchieta y Antonio Vieira, que dedi- b) La expansión portuguesa en el Africa. Co-
caron sus vidas a mejorar las condiciones de mo ya hemos señalado, Portugal había co-
los indígenas, no fue sino en el año 1755 menzado a explorar las costas del continen-
que se prohibió esclavizar a los indígenas te africano mucho antes de los viajes de
americanos. Aunque la corona portuguesa Cristóbal Colón. Durante el siglo XV los
no estaba en favor del maltrato de los natu- portugueses se habían establecido en varias

120
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

de las islas del lado occidental de Africa,


especialmente las de Cabo Verde y la de
Fernando Poo. A partir de estas islas se hi- '--
zo algún trabajo misionero en la tierra firme
africana. Pero fue en el siglo XVI que co-
menzó la verdadera expansión portuguesa
en la costa de Africa. El primer interés de
los portugueses era establecer allí centros
que les sirviesen, como base en su camino
hacia las Indias. Pero a los colonizadores
que se establecían en dichas bases seguían
los sacerdotes, y pronto se comenzaba el tra-
bajo misionero. Este trabajo se extendió pri-
mero por la costa occidental de Africa, so-
bre todo en la región de Angola y en el rei- Vasco de Gama. Estatua en su ciudad natal.

Los exploradores portugueses recorrieron


la costa africana, reclamando tierras para su

iglesia y su Rey. Museo Marftimo de Belem.

no del Congo, cuya capital, Baji, se encon-


traba a unos pocos kilómetros de la desem-
bocadura de río del mismo nombre. En esta
última zona el trabajo misionero logró éxi-
tos notables, aunque efímeros. Se dice que
un rey del Congo, a quien los portugueses
llamaban Alfonso, aceptó el bautismo, y que
de esa manera se introdujo el cristianismo
en esa región. Poco después un hijo de Al-
fonso fue consagrado obispo de Baji, con lo
cual le cupo la distinción de ser el primer
obispo de raza negra consagrado por la Igle-
sia Romana. Al parecer, algunos años des-
pués las condiciones cambiaron, y la iglesia
del Congo desapareció. La de Angola con-
tinuó existiendo hasta nuestros días.
Tras la colonización de la costa occidental
de Africa, los portugueses se dedicaron a
establecer bases en la costa oriental. El Is-
lam había penetrado en esa región algún
tiempo antes, y por tanto el trabajo misione-
ro se hizo más difícil. A pesar de esto los
portugueses, y con ellos la iglesia que repre-

121
Las misiones en la Edad Moderna

La escueta de navegación de Enrique el Navegante, donde se ve


la rosa de los vientos que se utilizaba en la instrucción marítima.

sentaban, lograron fuerte arraigo en lugares pa había colocado bajo la responsabilidad de


como Mozambique y Mombasa. la corona y misiones portuguesas pertenecía
Las misiones en el Africa fueron las más al Oriente asiático. Fue en esta región que
pobres de todas las portuguesas. Esto se de- Portugal se mostró más incapaz de realizar
be en parte a que el interés de Portugal se la tarea que le había sido encomendada. Es
centraba en el Oriente, y no en el continen- fácil comprender esto si se tiene en cuenta
te africano, que venía a ser para ellos un que se trataba de la región más densamente
obstáculo más bien que una oportunidad mi- poblada del globo y que existían en ella las
sionera. Además, los portugueses se dedica- más antiguas culturas. Como es de suponer-
ron a llevar esclavos del Africa al continen- se, la viejas culturas orientales, con sus reli-
te americano y, como era de esperarse, esto giones altamente desarrolladas, opondrían a
hizo mucho daño al trabajo misionero. Por la cultura europea y al cristianismo que con
último, antes de que los portugueses tuvie- ella venía una resistencia mucho más tenaz
ran la ocasión de penetrar hasta el interior de que la que podían haber ofrecido las cultu-
Africa, aparecieron otras potencias europe- ras americanas y africanas. Como veremos
as que se disputaban con ellos el derecho a más adelante, tales culturas requerían un
conquistar y colonizar ese continente. El re- método misionero algo distinto del que se
sultado de todo esto fue que, al final del pe- empleaba en las demás colonias españolas y
ríodo que estudiamos, Africa seguía siendo portuguesas.
para los europeos un continente desconoci- En el Oriente, Portugal nunca pudo hacer
do, y para la iglesia un vasto campo misio- más que establecer pequeñas colonias coste-
nero apenas labrado. ras que le servían para lograr el dominio de
e) El Oriente. Como hemos dicho anterior- los mares y del comercio, pero no de la to-
mente, buena parte del territorio que el Pa~ talidad de los países en que se establecían.

122
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

Haciéndose fuertes en la costa occidental de Uno de los primeros en emprender esta obra
la India (especialmente en Goa), en Ceilán y fue el propio Francisco Javier, quien partió
en el estrecho de Malaca, los portugueses te- en el año 1541 rumbo a la India, llevando
nían en sus manos las principales rutas de consigo cartas de recomendación del rey de
acceso al comercio del Oriente. En China, la Portugal Juan II, así como el título de Nun-
pequeña factoría de Macao les permitía co- cio de la India Oriental. Comenzaba así una
merciar con ese inmenso país. vida de idas y venidas por el Oriente, predi-
Naturalmente, las primeras iglesias cristia- cando el Evangelio, organizando y fortale-
nas establecidas por los portugueses en el ciendo iglesias e instruyendo a portugueses
Oriente coincidían con estas pequeñas colo- e indígenas.
nias que allí habían fundado. Su ministerio Tras pasar unos cuatro meses en Goa, San
se ocupaba principalmente de los portugue- Francisco Javier se dirigió al sur de la India,
ses mismos, aunque se buscaba también la a la zona corrientemente llamada Pesque-
conversión de los nativos del lugar que que- ría, donde unos seis o siete años antes se ha-
daban bajo el dominio o la influencia de los bían bautizado más de veinte mil personas.
colonizadores. En tales casos, se confundía Allí centró su esfuerzo misionero hasta el
el cristianismo con la cultura de Portugal, y año 1545, aunque esto no le impidió hacer
se obligaba al converso a aceptar, junto con otros viajes a Goa y Cochín. Fue en el año
el bautismo, todos los modos de vida y has- 1544 que, mediante su intervención en una
ta el nombre de un portugués. Como es de pequeña guerra local, Javier logró que diez
suponerse, este método no lograba sino en- mil personas aceptasen el bautismo. Su tra-
ajenar a aquellos asiáticos que amaban su bajo misionero fue principalmente con ni-
cultura y que creían que era necesario aban- ños, enseñándoles oraciones y catecismos
donarla para aceptar la fe cristiana. (en latín) para proveer un fundamento de fe
Debido a limitaciones de espacio, no pode- entre aquellos que a temprana edad eran par-
mos narrar aquí la manera en que el cristianis- te de la comunidad cristiana.
mo fue extendiéndose en los distintos países En el año 1545 Francisco Javier emprendió
del Oriente. Nos limitaremos por tanto a na- viaje haciaMalaca, donde permaneció unos
rrar la obra del más grande de los misioneros pocos meses antes de pasar a la ciudad de
portugueses del siglo XVI, San Francisco Ja- Amboina, en las Molucas. En esas islas en-
vier, y a mostrarcómo los misioneros de la se- contró siete aldeas que habían recibido el
gunda generación, tales como Roberto de No- bautismo algún tiempo antes, pero en las
bili y Mateo Ricci, intentaron métodos más que ningún sacerdote trabajaba. Allí tam-
atrevidos que los de sus antecesores. bién se dedicó a dar a estos cristianos la ins-
San Francisco Javier nació en Navarra en el trucción y el cuidado de que carecían. Cua-
año 1506. Cuando aún no tenía veinte años tro meses después siguió hacia la capital de
pasó a la Universidad de París, donde estu- las Molucas, Temate, donde continuó su la-
dió hasta el año 1530. Poco después estable- bor de evangelismo y catequesis, y donde
ció amistad con Ignacio de Loyola. Francis- además escribió cartas pidiendo que vinie-
co, Ignacio y un grupo de cinco compañeros sen a trabajar en las Molucas otros miem-
más fueron el núcleo que dio origen a la bros de la Compañía de Jesús.
Compañía de Jesús, que fue aprobada por el En el año 1547 Javier partió de las islas Mo-
papa Paulo III en el año 1539. lucas con el propósito de regresar a la India,
Desde sus orígenes, la Compañía de Jesús donde su presencia era necesaria para su-
estuvo interesada en el trabajo misionero. pervisar y organizar el trabajo de los jesui-

123
Las misiones en la Edad Moderna

tas en la región. Al detenerse en Malaca, co- Los métodos misioneros de San Francisco
noció a tres japoneses, y comenzó así a so- Javier dejan mucho que desear. Su costum-
ñar con la posibilidad de emprender trabajo bre -que fue también la de muchos otros je-
misionero en el Japón. Sin embargo, conti- suitas- de bautizar en masa a los adultos
nuó su viaje a la India, donde visitó de nue- convertidos sin apenas darles instrucción
vo las zonas de Cochín, Pesquería y la pro- cristiana, excepto alos pequeños, se opone a
pia Goa. En todos estos lugares se dedicó a las prácticas y reglas establecidas en todas
reorganizar el trabajo de los jesuitas, que es- las iglesias. Su interés en viajar siempre ha-
taba a su cargo. En el año 1549 los misione- cia nuevos territorios le impidió establecer
ros que trabajaban bajo la dirección de Fran- verdaderos contactos con las culturas en las
cisco Javier eran ya más de treinta. cuales trabajaba, de modo que casi siempre
Por fin Javier se sintió libre para emprender se veía obligado a depender de intérpretes
la misión que había soñado en el Japón. para su trabajo misionero. Este método,
Acompañado de los tres japoneses que había aceptable quizá cuando se aplica entre quie-
conocido en Malaca y de dos jesuitas, em- nes tienen una afinidad y disposición a adap-
prendió la misión al Japón, y estuvo en ese tarse a la cultura europea, es del todo erróneo
país durante más de dos años. Al retirarse, to- cuanto se aplica en medio de culturas cuyo
do parecía indicar que la naciente iglesia lle- desarrollo es por lo menos tan elevado como
garía a ser una de las más notables en todo el el de la europea. Sin embargo, a fin de hacer-
Oriente. No podía suponer Javier que poco le justicia a Francisco Javier, debemos decir
tiempo después de su muerte, por razones que esto no era una característica suya sino
que no son del todo claras, habría de desatar- que era lo corriente en su tiempo. Para los
se en ese país una persecución tal que el cris- misioneros portugueses, la conversión de un
tianismo desaparecería casi por completo. pagano cualquiera quería decir que se hacía
Al regresar a Malaca, Javier recibió noticias súbdito de la corona portuguesa; se le daba
de que había sido fundada una nueva provin- un nombre portugués y se esperaba que se
cia de la Compañía de Jesús, que esta pro- vistiese y se comportase de igual manera que
vincia comprendía todo cuanto se encontra- sus nuevos conciudadanos.
ba al este del Cabo de Buena Esperanza ex- Fueron los misioneros jesuitas de fines del
cepto Etiopía, y que él había sido nombrado siglo XVI y principios del XVII quienes pri-
su Superior. Esto interrumpió por algún mero comenzaron a tomar en serio las cultu-
tiempo el sueño de Javier de emprender la ras dentro de las que trabajaban, y a intentar
evangelización de la China, pues tuvo que hacer surgir un cristianismo que no fuese
dedicarse a la reorganización y supervisión ajeno a su propio medio ambiente usando un
del trabajo misionero en todos los lugares proceso de adaptación cultural. Entre estos
donde éste estaba en manos de los jesuitas. misioneros se destacan, en la India, Rober-
De nuevo sus viajes le llevaron a Cochín y a to de Nobili y, en China, Mateo Ricci.
Goa, de donde partió rumbo a China en el El caso de de Nobili y de Ricci, junto a aque-
año 1552. Pero el gobierno chino se oponía llos que de alguna manera tuvieron que ver
a la entrada de elementos foráneos, y por con este trabajo misionero, señala la impor-
esa razón Javier tuvo que permanecer en la tancia que tienen en el trabajo misionero la
isla de Sanchón esperando la ocasión opor- formación cultural y social y el contexto de
tuna para trasladarse al continente. Fue allí, los misioneros. Ambos de Nobili y Rice¡, de
soñando aún con la misión a la China, que le origen italiano, viven en un tiempo y un con-
encontró la muerte en el año 1552. texto donde hay una efervescencia por la cul-

124
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

tura. Estos misioneros se educan con un apre- método semejante, y que esto también pro-
cio y reconocimiento de la belleza y función vocó una controversia aun más acalorada
de la cultura de una comunidad. Además, su que la que giraba alrededor de de Nobili. En
contexto no estaba ligado a los proyectos im- el año 1704, tras largas vacilaciones, Roma
perialistas que comúnmente van unidos a ac- se declaró en contra de las prácticas de los
titudes paternalistas y de superioridad cultu- jesuitas. Al parecer, esta decisión fue toma-
ral que, como hemos visto, no son los mejo- da en base a información poco exacta. En
res aliados en el trabajo misionero. todo caso, la disputa continuó durante cua-
Aunque de origen italiano, Roberto de No- renta años más, hasta que una bula papal
bili fue enviado a la India por la Compañía prohibió la continuación de los métodos in-
de Jesús con la aprobación de la corona por- troducidos por de Nobili. Como es de supo-
tuguesa. Tras algunas experiencias en Pes- nerse, toda esta controversia le hizo mucho
quería, pasó a Madura, donde emprendió su daño a la labor misionera en la India.
experimento en el trabajo misionero. De Aun más notable que Roberto de Nobili es
Nobili hizo todo lo posible por adaptarse a Mateo Ricci. Como hemos dicho anterior-
las costumbres de la India. Se dedicó a estu- mente, San Francisco Javier murió buscando
diar los idiomas de la región, y también el acceso a la China. Algunos años después un
sánscrito, en el que pensó que debía cele- español afirmaba que «con o sin soldados,
brarse la liturgia cristiana. Adoptó la dieta querer entrar en la China es querer alcanzar
vegetariana de los hindúes,' y tomó para sí la Luna», Alessandro Valignano, quien a
el título de «Maestro». Su adaptación a la partir del ano 1573 fue Superior de las misio-
cultura de la India llegó a tal punto que nes jesuíticas en las Indias Orientales, pare-
aceptó la práctica de la separación de castas ce haber sido el primero en percatarse de la
como un fenómeno de carácter sociológico necesidad de un nuevo método misionero a
más bien que religioso, y que por tanto po- fin de poder penetrar en la China. Fue Valig-
día ser aceptado por los cristianos. En su nano quien le ordenó a Michele Ruggieri que
propia iglesia sólo podían entrar las perso- se dedicase al estudio del chino a fin de al-
nas de las castas superiores. Para las demás, gún día poder llevar a cabo el trabajo misio-
creía de Nobili que debían establecerse igle- nero en ese país. Comprendiendo exacta-
sias especiales. En base a sus consejos, los mente la intención de Valignano, Ruggieri se
jesuitas siguieron la práctica de utilizar mi- dedicó a estudiar, no sólo el idioma, sino
sioneros distintos para trabajar entre las di- también las costumbres de la China. Su co-
versas castas. Junto a la aceptación de las nocimiento de tales costumbres hizo que los
castas como fenómeno sociológico, de No- chinos de Cantón, y luego los de la capital
bili también aceptó la práctica del sahti, la provincial de Chaochín, le tuviesen en alta
incineración de la viuda de un hindú de cas- estima. Tras un primer intento que quedó
ta alta junto al cadáver de su esposo. trunco debido a un cambio político, Ruggie-
Como era de esperarse, los métodos de de ri logró establecerse en la ciudad de Chao-
Nobili fueron duramente criticados. De es- chIn, donde le fue asignado para acompa-
tas criticas surgió la llamada «Controversia ñarle el sacerdote jesuita Mateo Ricci.
de los ritos malabares». Más adelante vere- Al igual que de Nobili, Valignano y Ruggie-
mos que en la China, Mateo Rice¡ siguió un ri, Ricci era de origen italiano. En el año

Usamos el término «indio» para referimos a quien es natural de la India, e «hindú» para quien profesa la

religión de ese nombre.

125
Las misiones en la Edad Moderna

1571 había ingresado a la Compañía de Je-


sús. Tras hacer estudios en la Universidad de
Coimbra, partió hacia el Oriente, con la

91v
aprobación de la corona portuguesa, en
1578. Sus primeras experiencias en Goa hi-
cieron que Valignano pensase en él como el
acompañante adecuado para Ruggieri. Una
vez dedicado a las misiones en la China, IZ.
Ricci hizo todo lo posible por comprender y
apreciar la civilización en la cual debería E] trabajo de tos jesuitas en la China se carac-
terizó por compartir el conocimiento cientí-
trabajar.
fico con los intelectuales de la China. (Foto
A la sazón la China estaba gobernada por
de los instrumentos para estudiar el univer-
una casta de eruditos. Convencido de que le
so que los jesuitas trajeron a la China).
sería imposible llevar a cabo un trabajo per-
manente entre las clases bajas, Ricci se de-
dicó a hacer todo lo posible por penetrar las que otras personas también se acercasen a él
filas de estos eruditos. Para esto le fueron y a su mensaje con el mismo respeto e inte-
utilísimos los conocimientos de matemáti- rés. Ricci se dedicó a estudiar los clásicos
cas, astronomía y geografía que había obte- chinos, y escribió en chino un Tratado acer-
nido en Europa. Los relojes europeos eran ca de la amistad que pronto circuló entre
motivo de admiración por parte de los visi- los filósofos del país, probándoles que tam-
tantes que Ricci recibía en su casa. Su ma- bién en el Occidente y entre cristianos se
pa del mundo pronto logró gran renombre admiraba esta virtud que ocupaba un lugar
en toda China, con mucho provecho para su tan especial en el pensamiento chino. No
autor y para la causa que representaba. Ade- obstante, es importante destacar que Ricci,
más, el respeto e interés con que Ricci se con todo y su aprecio por la cultura confu-
acercaba a la cultura china le sirvieron para cionista de la China, tuvo un gran desprecio
por las tradiciones religiosas del país, tales
como el budismo y el taoísmo. Así como
El mapa del mundo presentado por las élites chinas de su época tenían conflic-
Nlatteo Ricci al Emperador chino. tos con estas expresiones religiosas, Ricci
también desarrolló la misma sospecha de
sus aliados chinos hacia esas expresiones
culturales.
Ricci nunca estableció iglesias abiertas en
territorio chino. Esto se debió en parte a la
cautela que era necesario tener para no des-
pertar la sospecha de las autoridades, y tam-
bién en parte al temor que tenía Ricci de
que el populacho siguiera la costumbre que
se aplicaba a los templos budistas tomán-
dolos como centros de diversiones y de ban-
quetes públicos. Tampoco intentó Rice¡ lo-
t »'
1 grar un gran número de conversiones, sino
que se limitó a un trabajo personal entre los

126
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

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--

Mapa del mundo diseñado por los jesuitas en el 5gb XVI,

eruditos que gobernaban el país. Él mismo gracias a la ayuda que les prestaron en la fun-
no pretendía ser otra cosa que un sabio del dición de cánones para la guerra contra la di-
Occidente y por tanto colega de los sabios nastía Ming -de modo que trabajaron como
con quienes trataba. aliados de ambos bandos en la contienda.
El éxito de Ricci estuvo en la manera en que Poco menos de un siglo después de la muer-
logró introducirse en un país totalmente ce- te de Ricci los cristianos en la China se con-
nado como la China. De Chaochín, Ricci taban por cientos de miles.
pasó a Nankín, y de allí a Pekín, donde labo- Al igual que en el caso de de Nobili en la In-
ró durante nueve años, hasta su muerte en el dia, la obra de Ricci y sus sucesores en la
1615. China se vio debilitada por la oposición de
Aunque Rice¡ no logró un gran número de otros misioneros católicos -especialmente
conversos, en cada lugar donde estuvo esta- franciscanos y dominicos- que se oponían
blecido dejó a otros misioneros jesuitas que a las prácticas acomodaticias de Ricci y los
continuaron su labor, y en la ciudad de Pe- suyos. Los jesuitas decían que la veneración
kín logró tal respeto para los miembros de de Confucio y de los antepasados no era de
su orden que se les colocó a cargo de las in- carácter religioso, sino social, y que por tan-
vestigación astronómicas. to podría continuarse aun después del bau-
Cuando, a mediados del siglo XVII, la di- tismo. Además, los términos chinos que uti-
nastía Ming se vio obligada a replegarse ha- lizaban para referirse a Dios tenían ciertas
cia el sur debido al creciente poderío manchú, connotaciones que podían hacer pensar que
los jesuitas gozaban de tal prestigio que les se trataba de un ser impersonal y no del Dios
fue posible continuar su trabajo misionero bíblico. La controversia con respecto a estas
tanto en la corte Ming como en la manchú. prácticas fue mucho más acalorada que la
También entonces sus conocimientos cientí- controversia semejante que ya hemos dis-
ficos les resultaron útiles, pues los jesuitas cutido con relación a la India. A la larga,
lograron gran influencia entre los manchúes Roma tomó la misma posición que en el ca-

127
Las misiones en la Edad Moderna

so de la India, prohibiendo la veneración a a) La expansión geográfica de Francia. Al


los antepasados y a Confucio y declarando igual que España y Portugal, Francia se lan-
que el término que se estaba empleando pa- zó durante la Edad Moderna a la conquista
ra referirse a Dios no era adecuado. Como y colonización de nuevas tierras. En esta
era de esperarse, tal gesto provocó la ira de empresa se vio obstaculizada por las condi-
los chinos que se interesaban en la cuestión, ciones internas del país y además por las
y sobre todo del Emperador, que se pregun- bulas papales que distribuían los nuevos te~
tó cómo un «bárbaro» que no tenía la más mtorios a descubrirse entre España y Portu-
mínima idea del idioma chino se atrevía a gal. Sin embargo, durante la Edad Moderna
juzgar acerca de si una palabra era o no ade- Francia logró establecer colonias en la Amé-
cuada. A partir de entonces las dificultades rica del Norte (donde ocupó buena parte de
para el trabajo misionero en China se hicie- la costa oriental de lo que hoy es Canadá,
ron cada vez mayores. además de la cuenca del Misisipí), en algu-
La historia de las misiones portuguesas en el nas de las islas del mar Caribe, y en el nor-
Oriente sirve para plantearnos uno de los te de Sudamérica (en lo que se conoció co-
más serios problemas del trabajo misionero: mo la Guayana Francesa o Cayenne). En to-
¿Cómo ha de determinarse el justo grado y dos estos territorios la población indígena
los medios adecuados de adaptación a una era escasa y su civilización poco reglamen-
cultura dada? Dos cosas resultan claras: por tada. Por esa razón los franceses no pudie-
una parte, el intento de llevar el mensaje mi- ron llevar a cabo entre ellos un trabajo seme-
sionero sin adaptación alguna resulta en una jante al que realizaron los españoles en los
confusión indeseable entre el mensaje cris- viejos imperios azteca e inca. El más im-
tiano y la cultura de quienes lo proclaman; portante trabajo misionero que en este pe-
por otra parte, se corre siempre el riesgo de ríodo realizaron los franceses en América
que en el intento de adaptarse a una nueva fue el que se llevó a cabo entre lo indios hu-
cultura se pierda algo que sea esencial al rones en la cuenca del San Lorenzo. Aunque
mensaje cristiano. Además resulta interesan- dio buenos resultado, este trabajo desapare-
te notar que no fueron los portugueses, sino ció cuando, a mediados del siglo XVII, la
los misioneros italianos bajo auspicios portu- coalición de los indios iroqueses invadió y
gueses, quienes más rápidamente se percata- destruyó a los hurones.
ron de la necesidad de establecer la distin- Desde el punto de vista de nuestra historia, lo
ción entre la cultura y el poderío portugueses que más nos interesa es el establecimiento
y la fe cristiana. Quizá su carácter de no por- en la América de nuevas comunidades cris-
tugueses les hacía ver algo de la sinrazón del tianas, formadas en su mayor parte por inmi-
intento de «portugalizar» a los conversos. grantes europeos y por africanos que a la pos-
tre se convertían al cristianismo. Puesto que
4. Las misiones francesas en el siglo XVIII Francia se vio obligada a
Aunque no en la misma medida en que lo ceder a Inglaterra y España buena parte de
hicieron España y Portugal, Francia también sus territorios en Norteamérica, su estableci-
contribuyó a la expansión del catolicismo ro- miento permanente en dicho continente se li-
mano durante el período que nos ocupa. Una mitaría a la región de Quebec. Aunque este
parte de esta obra fue llevada a cabo por la sim- territorio pasó después a manos británicas, la
ple conquista y colonización, mientras que otra influencia del catolicismo francés no desapa-
fue el resultado de la Société des Missions reció, sino que se hizo aun más marcada. En
Étrangères de París. cuanto a la cuenca del Misisipí, la influencia

128
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

francesa siguió haciéndose sentir cerca de la años más tarde se unió el propio Pallu. Des-
desembocadura de este río, especialmente en de allí se dedicaron a la preparación de un
la ciudad de Nueva Orleáns. En las Antillas y clero secular indígena para la Cochinchina y
en la Guayana Francesa se añadió a la pobla- otras regiones del Asia sudoriental. Más tar-
ción de origen europeo un fuerte contingen- de este centro de preparación de sacerdotes
te de esclavos traídos del Africa. Puesto que se trasladó a la India.
la iglesia francesa, especialmente el clero re- La participación de la Société des Missions
gular, estaba profundamente interesada en la Étrangères en el trabajo misionero del
conversión de estas personas, se logró esta- Oriente trajo ciertas fricciones con las auto-
blecer comunidades permanentes de cristia- ridades portuguesas y españolas, que creían
nos católicos romanos. que las bulas papales les concedían el mono-
b) La Sociétédes Missions Étrangères de Paris. polio del trabajo misionero en esas regio-
Esta sociedad tenía el propósito de hacer sur- nes. Además, los representantes de los im-
gir en tierras misioneras un clero nativo. Se- perios portugués y español temían que los
gún los fundadores de esta sociedad, mien- misioneros franceses sirviesen de punto de
tras las iglesias fundadas en tierras de paga- apoyo para la expansión colonial francesa.
nos tuviesen que continuar recibiendo la to- De hecho, esto fue lo que sucedió, aunque
talidad de su clero de Europa carecerían de también es necesario señalar que, de no ha-
vida propia, y no podrían ellas mismas em- ber sido por los misioneros franceses, el tra-
prender nuevo trabajo misionero. Por esta bajo católico romano en buena parte del
razón la Société des Missions Étrangères se Oriente habría desaparecido juntamente con
interesaba sobre todo en el envío de clérigos el poderío portugués y español.
seculares a tierras de misiones para allí con-
tribuir a la preparación de un clero secular 5. Los comienzos de la misiología católica
nativo. Entre sus dirigentes y fundadores se El gran auge de las misiones del catolicismo
contaban misioneros y clérigos distingui- romano durante la Edad Moderna provocó en
dos, tales como François Pallu y François los círculos teológicos de esa confesión un nue-
Xavier de Laval-Montmorency, quien fue vo interés misiológico. Este interés se reflejó
obispo de Quebec y en el año 1668 fundó en tanto entre los teólogos que permanecían en
dicha ciudad un seminario para la prepara- Europa como entre los misioneros. El domini-
ción del clero secular según los principios co español Francisco de Vitoria, que estableció
de la Société. las bases del derecho internacional moderno, se
Buena parte del trabajo de esta sociedad de dedicó al estudio del Derecho de Indias, y cri-
misiones extranjeras tuvo lugar en el Orien- ticó fuertemente las políticas de sus compa-
te, especialmente en la India, el Asia sud- triotas en América. El carmelita Tomás de Je-
oriental y China. En esos territorios, la pre- sús, también español, que al principio se opu-
sencia de la Société resultó en extremo va- so a la participación de su orden en el trabajo
liosa, especialmente después de la expul- misionero, a la postre escribió su De procu-
sion de los jesuitas de todos los territorios randa salute omnium gentium, que intentaba
portugueses en el año 1759. El desastre que reunir en una obra lo principal de la ciencia
esto significó para el trabajo misionero pu- misiológica de su época. Pero, a pesar de que
do haber sido mayor de no haber interveni- muchos colocan a Tomás de Jesús por encima
do el clero secular enviado por la Société de de él, lo cierto parece ser que el gran teólogo de
París. En el año 1662 se estableció en Siam las misiones durante el período que estudia-
el francés La Motte Lambert, a quien dos mos es el jesuita español José de Acosta.

129

L.
1
Las misiones en la Edad Moderna

José de Acosta combinaba en su experiencia da esta expansión se limitó a la población ru-


largos años de labor académica y docente con sa que emigraba hacia el este, sino que hubo
un conocimiento directo de las misiones entre también misioneros que se dedicaron a llevar
los habitantes de América -especialmente del el Evangelio a los nuevos pueblos que queda-
Perú, donde laboró durante dieciséis años. Su ban bajo el dominio del zar. Entre estos mi-
principal obra es De procuranda Indorum salu- sioneros es necesario mencionar a Filoteo
te, publicada en 1588. En esta obra en seis li- Leszcynskij, metropolitano de Tobolsk, quien
bros, Acosta trata de justificar el trabajo de dedicó buena parte de su vida a organizar el
evangelización entre los indígenas, pero ofrece trabajo misionero en las nuevas regiones
también abundantes consideraciones de carác- adonde se extendía el imperio ruso. Además,
ter metodológico general, así como de carácter poco después de la muerte de Leszcynskij, se
teológico. fundó en la ciudad de Irkutsk un seminario
Para Acosta la razón de las misiones es la para la preparación de misioneros, en el cual
voluntad salvífica de Dios, que no desea que se enseñaban los idiomas de algunos de los
los indígenas se pierdan. Su propósito es la pre- pueblos subyugados, así como también el
dicación del Evangelio y la salvación de las al- chino. También durante este período existió
mas -a diferencia de muchos teólogos católi- una misión rusa en Pekín, aunque su trabajo
cos romanos del siglo XX, para quienes el ob- se limitó al cuidado eclesiástico de la peque-
jeto de las misiones era el establecimiento de la ñísima colonia rusa y a la representación di-
iglesia en diversas regiones, o lo que llamaban plomática de los intereses rusos.
la plantatio ecclesiae. Además de la predicación de sacerdotes y
Por otra parte, aunque Acosta procura la monjes, el principal instrumento que utiliza-
conversión de los naturales de América, los ban los misioneros rusos para lograr que los pa-
considera seres inferiores, que por deficiencias ganos aceptasen el bautismo era el ofrecimien-
intelectuales y morales no deben ocupar el sa- to por parte del gobierno de eximir de impues-
cerdocio. tos a quienes se convirtiesen al cristianismo.
Buen número de los conversos así logrados no
B. La expansión del cristianismo tenían una idea muy clara ni una convicción
ortodoxo muy profunda acerca del sentido del paso que
Durante el período que estamos estudian- daban. Sin embargo, es notable el hecho de
do, el cristianismo ortodoxo no pudo lograr que, excepto en los territorios rusos de la Amé-
gran expansión a partir de su centro en Cons- rica del Norte, la Iglesia Ortodoxa Rusa logró
tantinopla debido a la constante presión de echar raíces que perdurarían por lo menos has-
los turcos. Sin embargo, el cristianismo orto- ta el siglo XXI.
doxo ruso sí logró extenderse hacia el este al
mismo tiempo que el imperio ruso se expan- C. Los comienzos de las misiones
día en esa dirección. En el siglo XVI, Rusia protestantes
se extendió hacia el este de los Urales, y ya La oposición de la ortodoxia protestante a
en el XVII sus fronteras llegaban hasta el las misiones entre paganos
Océano Pacífico. Durante los comienzos del Ya hemos dicho que durante el período que
siglo XVIII los rusos comenzaron a colonizar estamos estudiando, la expansión católica
las Islas Aleutinas y Alaska. Esta expansión eclipsa a la protestante. Esto se debe a una
política por parte de Rusia iba acompañada conjunción de factores políticos y teológi-
de una expansión religiosa por parte de la cos. Era de esperarse que los primeros refor-
iglesia que estaba unida al estado ruso. No to- madores, que vivían en países carentes de

130
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

contacto con las tierras recién descubiertas, b) Melanchthon. Felipe Melanchthon toma
no sintiesen el mismo interés misionero que frente a las misiones una posición semejan-
sentían los cristianos de España y Portugal. te a la de Lutero. Para él, la Gran Comisión
Además, los reformadores de las primeras fue dada solamente a los apóstoles, que ya la
generaciones justificaron con argumentos han cumplido. Por esta razón la iglesia no ha
teológicos su falta de interés misionero, y por de ocuparse del trabajo misionero. Por otra
esta razón muchos de sus sucesores se sintie- parte, Melanchthon sí piensa que las autori-
ron obligados a tomar la misma posición. dades civiles han de ocuparse de la propaga-
a) Martín Lutero. El interés de Lutero en las ción del mensaje cristiano.
misiones fue siempre marginal. Esto no se e) Zwinglio, Calvino y Bucero. Estos tres refor-
debía a una oposición al trabajo misionero, madores toman una posición semejante a la
sino más bien al hecho de que la tarea de re- de Lutero y Melanchthon, aunque están dis-
formar la Iglesia y convertir a los «paganos» puestos a aceptar el hecho de que la propa-
que seguían las viejas costumbres y doctri- gación del Evangelio no se ha cumplido
nas ocupaba todo su tiempo y atención. Lle- aún. Calvino piensa que el apostolado fue
vado por el impulso de la controversia, Lute- un oficio extraordinario confiado solamente
ro llegó a afirmar que la comisión de ir por a los primeros discípulos del Señor, y que la
todo el mundo predicando el Evangelio fue expansión del Evangelio ha de llevarse a ca-
dada solamente a los apóstoles, y que los bo ahora mediante la intervención de las au-
cristianos de hoy no tienen semejante man- toridades civiles. Bucero y Zwinglio, por
damiento, sino más bien el de permanecer otra parte, sí piensan que el oficio apostóli-
cada uno en el lugar donde ha sido colocado co continúa a través de la historia de la igle-
para trabajar por la causa del Evangelio. En sia. Dios llama a personas a las que envía a
todo caso, sostiene el Reformador, siempre distintas partes del mundo a fin de que el
hay cristianos que son llevados a tierras de Evangelio sea predicado. Pero este llama-
paganos en cautiverio u otra condición seme- miento es dado sólo a un escasísimo núme-
jante, y tales personas son utilizadas por ro de personas, y quien pretenda cumplir el
Dios para allí dar testimonio de su fe. oficio apostólico debe primeramente asegu-
Esto no quiere decir, sin embargo, que Lute- rarse de que ha sido llamado por Dios para
ro rechazase de plano el trabajo misionero. ello. En cuanto a la responsabilidad de la
Por el contrario, hay entre sus obras abun- iglesia y la necesidad de proyectar y organi-
dantes textos que se refieren a la esperanza zar un programa misionero, ninguno de es-
de la conversión de los paganos y los musul- tos reformadores tiene palabra alguna que
manes. Además, en algunos de estos textos decir.
Lutero da indicios de una actitud relativa- d) Adrián Saravia y la respuesta de Teodoro
mente positiva hacia los judíos y musulma- Beza. De entre los teólogos protestantes del
nes, aunque con el correr del tiempo sus siglo XVI, sólo Adrián Saravia hizo una de-
posturas manifiestan, por un lado, la espe- fensa abierta y decisiva del esfuerzo misio-
ranza de la conversión de éstos y, por otro, nero. Aunque de origen holandés, Saravia
un sentido de desprecio. Además, debemos pasó buena parte de su vida en Inglaterra,
señalar que ciertos aspectos de la teología de donde en el año 1590 publicó una obra en la
Lutero, especialmente la doctrina del sacer- que, entre otras cosas, trataba acerca de las
docio de todos los creyentes, posteriormen- misiones y el ministerio apostólico: De di-
te darían un gran empuje misionero al pro- versis ministro rum gradibus, sic ut a Domi-
testantismo. nofuerunt instituti.

131
Las misiones en la Edad Moderna

En esta obra Saravia afirma que, de igual e) Johan Gerhard. Este famoso teólogo de Jena
manera que la promesa «He aquí yo estoy publicó a principios del siglo XVII sus Loci
con vosotros todos los días hasta el fin del theologici, en los que desarrolla toda una
mundo» fue dada no sólo a los apóstoles, si- dogmática evangélica. Su posición ante la ta-
no a toda la iglesia, así también el mandato rea misionera es la misma de los reformado-
de ir por todo el mundo y predicar el Evan- res. Según Gerhard, los apóstoles predicaron
gelio ha sido dado a todos los cristianos. a todas las naciones, aunque algunas no reci-
Además, los propios apóstoles, al nombrar bieron el mensaje que se les predicó. De las
compañeros y sucesores, dieron a entender naciones a que predicaron los apóstoles des-
que su obra debía ser continuada después cienden todas las demás naciones de la tierra,
de su muerte, y así lo ha hecho la iglesia a y por tanto el hecho de que algunos no conoz-
través de toda su historia. Finalmente, sería can el Evangelio en el día de hoy se debe, no
absurdo pensar que la gran obra de evange- a la negligencia de la iglesia ni a una injusti-
lización del mundo pudiera ser realizada por cia por parte de Dios, sino al hecho de que en
el pequeño número de apóstoles durante los tiempos antiguos los antecesores de quienes
pocos años de su ministerio. Por estas razo- viven hoy no aceptaron la predicación apos-
nes es necesario que la iglesia se ocupe de la tólica. Esto es cierto, según Gerhard, no sólo
proclamación del Evangelio en todo el mun- de las naciones de la cuenca del Mediterrá-
do, pues es para esto que le ha sido dado el neo, sino aun de los indígenas de América,
poder de las llaves del Reino. puesto que tanto en México como en Brasil y
A esto respondió en el año 1592 Teodoro Perú los colonizadores europeos han encon-
Beza, el sucesor de Calvino en Ginebra, con trado vestigios de un cristianismo desapareci-
el tratado Ad tractationem de ministrorum do. Lo mismo afirma este ilustre teólogo con
evangelii gradibus ab Hadriano Saravia. En respecto a las viejas culturas orientales.
esta obra, Beza refuta las diversas doctrinas En cuanto al ministerio apostólico, afirma
de Saravia, especialmente en lo que se refie- Gerhard que los ministros de la iglesia tie-
re a las órdenes eclesiásticas. En lo que con- nen autoridad para la predicación del Evan-
cierne a las misiones, toma una posición se- gelio y la administración de los sacramen-
mejante a la de Calvino, aunque establece tos, pero que su ministerio difiere del apos-
una distinción entre dos aspectos del manda- tólico porque no tienen un llamamiento di-
to «Id por todo el mundo y predicad el recto, porque no pueden hacer milagros,
Evangelio». Según Beza, la primera parte porque no son infalibles, porque no han vis-
de este mandato -la que se refiere a ir por to a Cristo en la carne y porque su ministe-
todo el mundo- se aplica únicamente a los rio está restringido a un lugar determinado.
apóstoles, mientras que la segunda parte - A esto sigue una refutación detallada de to-
la obligación de predicar el Evangelio- ha das las razones que parecen militar en favor
de tomarse como referente a toda la iglesia de la tesis según la cual la iglesia tiene siem-
a través de todos los tiempos. Sin embargo, pre una obligación misionera. Estas seccio-
es necesario decir en toda justicia que Beza nes están dedicadas especialmente a refutar
acepta el principio de Saravia según el cual la obra de Saravia.
las iglesias tienen la obligación de laborar t) Justiniano von Weltz. En la segunda mitad
por la expansión del Reino de Dios, aunque del siglo XVII este notable noble austriaco
no ofrece proyecto alguno al respecto y el tomó sobre sí la tarea de hacerle ver a la
lector recibe la impresión de que no se trata Iglesia Luterana su obligación misionera.
de enviar misioneros a tierras de paganos. En el año 1664 publicó su primer tratado en

132
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

defensa de las misiones, y a éste pronto si- fuesen feroces y trágicos, personas
guieron otros dos. En estos tratados von que no permiten que viva entre
Weltz es el primero en tomar seriamente la ellos extranjero alguno. En tercer
acusación de que los católicos romanos ha- lugar sería necesario que no fuesen
cían objeto al protestantismo al argüir que la blasfemos obstinados, persecutores
falta de interés en las misiones por parte de de los cristianos, destructores de la
éste probaba que no se trataba de una igle- religión cristiana que sus anteceso-
sia católica y apostólica. Los teólogos pro- res perdieron por razón de su odio-
testantes anteriores a von Weltz acostum- sa ingratitud... Las cosas santas de
braban responder a esta acusación refutando Dios no han de echarse a tales pe-
la idea de que las misiones fuesen parte de nos y cerdos.
la tarea de la iglesia. Von Weltz, por su par-
te, ve la justicia de la acusación que se hace 2. La expansión del protestantismo a través de
al protestantismo y se propone responder a la expansión política de las naciones protes-
ella, no mediante simples argumentos en tantes
contra de la necesidad de las misiones, sino Como hemos visto, la mayor parte de los pri-
llamando a «todos los cristianos de recta fe meros teólogos protestantes afirmaba que la ta-
de la Confesión de Augsburgo» a formar rea misionera debía quedar en manos de la auto-
una sociedad para llevar a cabo la obra mi- ridad civil. Sin embargo, es de consignar el he-
sionera. Esta sociedad estaría formada por cho de que, salvo notables excepciones, la ma-
un grupo de personas cuya tarea sería reco- yor parte de los gobiernos protestantes tomó me-
lectar los fondos necesarios para el trabajo nos interés en la expansión del Evangelio que
misionero, otras que se dedicarían a la direc- los gobiernos católicos. En todo caso, los co-
ción de la sociedad, y otras finalmente que mienzos de la expansión de las naciones protes-
irían a los no creyentes para predicarles el tantes fueron una de las causas principales de
Evangelio. Para preparar a estas últimas de- que surgiesen dentro de las iglesias de la Refor-
bería instituirse un Collegium de propagan- ma movimientos que tenían en cuenta la exis-
da fide, puesto que, según von Weltz, era tencia de pueblos fuera del ámbito de la cris-
necesario que los misioneros conociesen de- tiandad a los cuales era necesario llevar el Evan-
bidamente el lenguaje y las costumbres de gelio. Aparte el intento fallido por parte de los
los países adonde irían a trabajar. hugonotes de establecer una colonia en el Bra-
El llamado de von Weltz no fue bien recibi- sil bajo la dirección de Villegaignon, y de la
do por las autoridades eclesiásticas. Pero él obra del rey de Suecia Gustavo Vasa en pro del
mismo selló sus enseñanzas con su vida establecimiento y la reforma de la iglesia entre
dando esta última como misionero en la los lapones, la expansión colonial protestante
Guayana Holandesa (Surinam). tuvo lugar a través del poderío de Inglaterra,
Como ejemplo de la reacción del protestan- Holanda y Dinamarca. Esto sucedió especial-
tismo ortodoxo a las propuestas de von mente en los siglos XVII y XVIII, al mismo
Weltz, podemos citar las siguientes palabras tiempo que decaía el poderío español y portu-
del teólogo de Ratisbona Ursinus, según el gués. En el año 1588, con la destrucción de la
cual, para realizar el proyecto de von Weltz, Armada Invencible de Felipe II por los elemen-
Sería necesario que los paganos no tos y por Inglaterra, ésta, juntamente con las
fuesen positivamente salvajes, ca- otras potencias protestantes, comenzó a dispu-
rentes de toda característica huma- tar seriamente el poderío marítimo que hasta
na. Además, sería necesario que no entonces había pertenecido sólo a España y Por-

133
Las misiones en la Edad Moderna

tugal. De esta manera se iba gestando la gran algunos de los menos escrupulosos tendían a
expansión protestante de los siglos XIX y XX. administrar el bautismo sin preparar en mo-
a) La expansión holandesa. Tan pronto como do alguno a quienes lo recibían. Es impor-
logró independizarse de la corona española, tante tener en cuenta este hecho para perca-
Holanda apareció en la escena europea como tarse de que, en sus orígenes, las misiones
una pujante potencia marítima. Sus marinos protestantes no buscaban siempre la conver-
comenzaron a surcar los mares compitiendo sion de individuos, ni insistían en la instruc-
por el comercio que antes habíaestado exclu- ción catequética antes del bautismo.
sivamente en manos portuguesas y españolas. Los holandeses también se establecieron en
Esto dio origen a la Compañía de las Indias la América del Sur. Además de una breve in-
Orientales. La Compañía de las Indias Orien- cursión a Bahía, establecieron en el año
tales tuvo desde el principio un propósito mi- 1630 una colonia en Pernambuco que duró
sionero. Siguiendo las antiguas teorías de los poco más de treinta años. En ninguno de es-
reformadores, las misiones debían estar a car- tos dos casos hubo resultados permanentes
go del poder civil, y por esta razón fue la en lo que a misiones se refiere. En cuanto a
Compañía y no la iglesia la que se ocupó de la colonia holandesa de Surinam, los pro-
organizar el trabajo misionero. Aunque era la pios holandeses no parecen haberle prestado
iglesia quien ordenaba a los misioneros, su gran importancia al trabajo misionero entre
trabajo era dirigido y contratado por la Com- los indígenas y los esclavos negros, y fue
pañía de las Indias. Debido a la escasez de necesario el impulso moravo para que se co-
personas preparadas para este tipo de trabajo, menzaran misiones vigorosas entre ellos. La
se fundó en la ciudad de Leiden, en el año obra de Justiniano von Weltz en la región no
1622, un Seminarium Indicum que se dedicó parece haber tenido gran éxito.
a la preparación de misioneros para las In- En la América del Norte, las colonias holan-
dias; pero esta institución no tuvo más de una desas tuvieron repercusiones mucho más
docena de años de vida. La mayoría de los amplias. Fueron los holandeses quienes fun-
misioneros contratados por la Compañía de daron Nueva Holanda, que vino después a
Indias no se dedicaba tanto a la predicación a ser la colonia inglesa de Nueva York. El pro-
los no creyentes como a la edificación y el pósito de la misma fue más bien comercial
cuidado espiritual de los colonos holandeses. que religioso, y por esta razón no se hizo en
Pero aun así hubo lugares en los que los mi- ella un trabajo misionero amplio. El más
sioneros holandeses lograron gran número de destacado misionero en esta colonia holan-
conversos. desa fue Johannes Megapolensis, quien en el
La zona del globo donde las misiones holan- año 1643 comenzó a trabajar entre los mo-
desas tuvieron mayor permanencia fue el hawks, cuyo idioma aprendió a fin de poder
Oriente. En Java, Ceilán, las Molucas y For- predicarles. Aunque la mayoría de los colo-
mosa los misioneros holandeses lograron es- nos de Nueva Holanda pertenecía a la Iglesia
tablecer fuertes comunidades evangélicas. Reformada Holandesa, hubo casi siempre un
En estos lugares se siguió el procedimiento alto grado de tolerancia religiosa que permi-
de conversiones en masa que hemos encon- tió que se estableciesen allí protestantes de
trado repetidamente en nuestra historia. Se diversas confesiones. Cuando Nueva Holan-
cuenta, por ejemplo, que un rey de Timor se da pasó a manos inglesas, la influencia de los
unió a la iglesia con todos sus súbditos. Ade- holandeses comenzó a declinar.
más, se pagaba a los misioneros una cantidad Quizá lo más importante en esta expansión
por cada baptismo realizado, y por esa razón colonial por parte de Holanda fue el hecho

134
HISTORIA. GENERAL DE LAS MISIONES

de que comenzó a aparecer en ese país un ellos la famosa Pocahontas. Su trabajo que-
verdadero interés misionero, tal como se ve dó deshecho cuando en el ano 1622 se pro-
en la obra de Justus Heurnius De legatione dujo una matanza de indígenas. Más tarde se
evangelica ad Indos capessenda admonitio. continuó el esfuerzo de evangelizar y educar
Esta obra pronto fue seguida por otras de a los habitantes de Virginia con la fundación
diversos escritores holandeses en las que se del William and Mary College, cuyo propó-
ve la influencia del contacto con el Lejano sito era educar tanto a indígenas como a
Oriente y América. Este nuevo interés daría blancos. Sin embargo, fueron pocos los indí-
frutos en el siglo XIX, con el gran despertar genas que estudiaron en dicha institución.
misionero protestante. Entre los peregrinos de Nueva Inglaterra hu-
b) La expansión inglesa. Al mismo tiempo que bo también un vivo interés misionero. Estos
Holanda, y también a expensas de España y peregrinos habían abandonado Inglaterra y
Portugal, Inglaterra comenzó a desarrollar habían marchado a Holanda en busca de ali-
su poderío marítimo y a fundar colonias, es- vio a la persecución de que eran objeto por
pecialmente en la América del Norte. A fi- no someterse a las normas eclesiásticas que
nes del siglo XVI se dieron los primeros in- regían en Inglaterra. Más tarde, las mismas
tentos por parte de los ingleses de estable- razones los llevaron a abandonar Holanda e
cerse en dicho continente, y desde el princi- ir a establecerse en el Nuevo Mundo. El pro-
pio uno de los propósitos explícitos de tales pósito misionero de convertir a los habitan-
intentos fue la propagación de la fe cristia- tes en sus nuevas tierras no jugaba un papel
na, aunque en realidad otros motivos econó- predominante en su pensamiento, pero sí es-
micos y políticos jugaron un papel mucho taba presente. Entre estos peregrinos se dis-
más importante que el interés misionero. En tinguió Roger Williams, uno se los primeros
todo caso, cuanto Sir Walter Raleigh esta- protestantes en predicar el Evangelio a los
bleció la colonia de Virginia, se comenzó nativos. Además, los sucesivos pastores de
en ella la predicación del Evangelio a los la congregación de Plymouth se ocuparon
naturales de la comarca, y se dice que en el de predicar a los indígenas y de fundar con-
año 1587 recibió el bautismo quien fue con gregaciones entre ellos.
toda probabilidad el primer nativo america- El más conocido de entre los misioneros de
no convertido al protestantismo. El propio Nueva Inglaterra fue John Eliot, quien en el
Sir Walter Raleigh proveyó fondos para que año 1646 y bajo los auspicios de la Massa-
la organización comercial conocida como chusetts Bay Company comenzó a trabajar
«Compañía de Virginia» se ocupase de la entre los mohicanos. Su labor misionera se
predicación del Evangelio a los nativos. extendió durante un período de casi medio si-
En el año 1607 la Compañía de Virginia fun- glo, durante el cual Eliot se dedicó, no sólo a
dó la ciudad de Jamestown, en cuya carta predicar el Evangelio a lo mohicanos, sino
patente aparece como uno de los principales también a traducir la Biblia a su idioma y a
propósitos de la Compañía la propagación enseñarles a leer. Su motivación teológica te-
de la religión cristiana a quienes «todavía vi- nía una dimensión escatológica, pues Eliot
ven en la oscuridad y en una ignorancia mi- pensaba que quizá los nativos de América
serable del verdadero conocimiento y adora- fuesen las diez tribus perdidas de Israel, y su
ción de Dios». El más importante misionero conversión sería entonces un cumplimiento
en esta colonia fue Alexander Whitaker, de las antiguas profecías. Quizá fue también
quien se dedicó a predicar el Evangelio y a esta conjetura lo que le llevó a aplicar la ley
instruir a los naturales de la región -entre mosaica entre quienes recibían el Evangelio.

135
Las misiones en la Edad Moderna

Sus conversos vivían en catorce aldeas en las 1698 se fundó la Society for Promoting
que se seguía esa ley, y en cuyo centro había Christian Knowledge; en el 1701 la Society
un edificio común que servía tanto de escue- for the Propagation of the Gospel in Foreign
la como de iglesia. Además de la enseñanza Parts; y en el 1723 la agrupación de «Socios
religiosa, se impartían conocimientos de agri- del Dr. Bray». Todos estos grupos, especial-
cultura y otros medios de subsistencia. mente el segundo, se dedicaron a apoyar las
Aunque los esfuerzos de Eliot resultaron fú- misiones entre los indígenas y entre los ne-
tiles debido a los estragos de la guerra, die- gros de América. Sin embargo, por razón
ron fruto en el modo en que despertaron en de que muchos de los colonizadores blancos
Inglaterra un nuevo interés hacia las misio- en el Nuevo Mundo temían que el trabajo de
nes. Las noticias que llegaban a Inglaterra los misioneros enviados o apoyados por es-
acerca del trabajo de Eliot fueron una de las tas sociedades anglicanas sirviese para for-
principales razones que llevaron al Parla- talecer a la iglesia oficial de Inglaterra en
mento a crear en el año 1649 la Societyfor América, el trabajo de tales misioneros re-
the Propagation of the Gospel in New En- sultó ser en extremo difícil y a menudo po-
gland. Esta sociedad tuvo una larga historia co fructífero.
de servicio misionero, y fue precursora de Fue en el año 1709 que se fundó la Society
otras instituciones semejantes, a las que he- in Scotlandfor Propagating Christian Kno-
mos de referirnos más adelante. wledge. Esta sociedad era semejante a las
Otro experimento interesante fue el de los que en Inglaterra habían fundado los angli-
Mayhew, en la isla de Nueva Inglaterra co- canos, pero tenía la ventaja de que la iglesia
nocida como Martha's Vineyard. A partir escocesa gozaba de más simpatía entre los
del año 1642 estas tierras fueron concedidas colonos del Nuevo Mundo. La sociedad es-
a la familia Mayhew, que tomó especial in- cocesa organizó juntas de corresponsales en
terés en la evangelización y educación de la América, entre ellas una en la ciudad de
los indígenas que vivían en sus territorios. Nueva York que fue de gran importancia pa-
Este trabajo pasó de padres a hijos durante ra el desarrollo misionero en las colonias de
cinco generaciones, hasta que en el año Nueva York, Nueva Jersey y Pennsylvania.
1806 murió Zacarías Mayhew, el último de El más notable de los misioneros que traba-
esta ilustre familia. jaron bajo la dirección de la sociedad esco-
Como señal del interés misionero de los pri- cesa fue David Brainerd, quien trabajó entre
meros colonizadores, podemos señalar el los indígenas en diversas colonias. Brainerd
hecho de que la Universidad de Harvard, contó con muy pocos años de servicio mi-
fundada en el año 1650, contaba entre sus sionero, pues murió a la edad de 29 años a
propósitos «la educación de los jóvenes in- causa de su incesante trabajo por la expan-
gleses e indios del país en el conocimiento y sión del Evangelio. Su método consistía so-
la piedad». bre todo en fundar escuelas y en agrupar a
A través de las noticias que iban llegando los indígenas en lugares donde era posible
del Nuevo Mundo, y muy especialmente de darles instrucción religiosa. La principal ra-
la obra del Dr. Thomas Bray, comisario zón de la importancia de Brainerd está en
eclesiástico de Maryland a partir del año que en el año 1749 Jonathan Edwards publi-
1696, surgió entre los anglicanos de Inglate- có una «Vida de Brainerdx', que se basaba en
rra un nuevo interés misionero. Esto se re- el diario del fallecido misionero. El impac-
flejó en la fundación de varias sociedades to de esta obra fue enorme, y es posible des-
para apoyar el trabajo misionero. En el año cubrirlo en personas de tanta importancia

136

4ii
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

para la historia misionera como Guillermo de hacer de la iglesia dueña de esclavos. No


Carey y Francisco Asbury. fue sino con la llegada de los moravos y
Nos hemos referido sólo a unos pocos de metodistas, en la segunda mitad del siglo
los muchos misioneros que trabajaron entre XVIII, que se comenzó verdaderamente un
los nativos y los negros en la América ingle- intenso trabajo de evangelización en las co-
sa, pero bastan para mostrar que hubo des- lonias inglesas del Caribe. También los cuá-
de los comienzos de la colonización británi- queros y los «Hermanos de Schwenkfeld»
ca en América un verdadero interés por la se establecieron en la región.
conversión de los aborígenes en las regiones En términos generales, la colonización bri-
colonizadas -aunque por lo general ese in- tánica en América dio origen a comunidades
terés no fue tanto de la iglesia en su totali- cristianas de inmigrantes tanto europeos co-
dad como de grupos de cristianos individua- mo africanos, pero en sus territorios la po-
les que de una manera u otra se organizaban blación indígena tendió a desaparecer en
para el trabajo misionero. mucho mayor grado que en los colonizados
Además de las trece colonias que dieron por los españoles. Esto parece deberse en
origen a los Estados Unidos de Norteamé- parte a que en los territorios británicos la
rica y de los territorios de Canadá, Inglate- población indígena fue siempre más escasa,
rra ocupó varias islas del Atlántico y espe- a que su carácter seminómada hacía que su-
cialmente del Caribe, así como también frieran mucho más al perder grandes exten-
parte de la costa oriental de la América siones de terreno, a que los blancos codicia-
Central -en las regiones de Honduras y ban las tierras de los indígenas más que su
Mosquitia. En estos territorios los ingleses trabajo, y a que la iglesia no tenía para dete-
se dedicaron al cultivo de la caña de azúcar, ner los abusos de los blancos el mismo po-
para lo cual trajeron gran número de escla- der con que contaba la Iglesia Católica, apo-
vos africanos. En casi todas estas colonias yada por la corona española.
los indígenas llegaron a formar sólo una pe- Por último, es necesario señalar que los in-
queña parte de la población. Luego, el prin- gleses se dedicaron también a viajes de ex-
cipal reto misionero era el de la evangeliza- ploración y comercio hacia el Oriente, aun-
ción de los esclavos -y, cuando la iglesia que en esa región del globo y durante el pe-
cobró conciencia de ello, su emancipación. ríodo que estamos estudiando su influencia
La mayor parte de este trabajo fue llevado a no fue tan amplia ni tan permanente como
cabo al principio por la Iglesia Anglicana, en el Nuevo Mundo.
c) La expansión danesa. A principios del siglo
aunque con la oposición tenaz de los colo-
nos, que temían las consecuencias de la XVII Dinamarca comenzó su expansión co-
evangelización y sobre todo de la educa- lonial hacia el Oriente, y en la segunda mi-
ción de los esclavos. Una de las soluciones tad del mismo siglo se instaló en las Indias
que la Society for the Propagation of the Occidentales y en Africa. Los colonos dane-
Gospel in Foreign Parts trató de utilizar fue ses mostraron aun menos interés por la tarea
la de adquirir plantaciones con esclavos y misionera que los holandeses e ingleses. Fue
dedicarse a la evangelización de los que el Rey de Dinamarca, Federico IV, quien
quedaban bajo su propiedad. Entre otras por primera vez se ocupó de la evangeliza-
desventajas, este método presentaba el gran ción de los pueblos no cristianos en las co-
obstáculo de ser practicable sólo para la lonias danesas. Sin embargo, aun entonces,
evangelización de una pequeñísima porción cuando el Rey le pidió al predicador de la
de la totalidad de los esclavos, y sobre todo, corte que buscase personas a quienes enviar

137

L
Las misiones en la Edad Moderna

como misioneros a las colonias danesas, és- alemán. El padre del mismo es Philipp Ja-
te no pudo encontrar en toda Dinamarca al- kob Spener, quien en el año 1675 expuso en
guien a quien recomendar y por tanto se vio su obra Pia desideria los principios del pie-
obligado a recurrir al naciente movimiento tismo alemán. Spener se oponía especial-
pietista de Alemania. Este fue el origen de la mente a la fría y rígida ortodoxia de la Igle-
famosa misión de Tranquebar, en la India. sia Luterana de su tiempo. El motivo de es-
Esta misión, aunque sostenida económica- ta oposición no era tanto doctrinal como
mente por la corona danesa, fue llevada a práctico, pues Spener no se oponía a las
cabo por misioneros pietistas alemanes, y doctrinas mismas de su iglesia, sino al mo-
por ello la discutiremos al estudiar ese mo- do en que la insistencia en esas doctrinas
vimiento. Además, es necesario señalar que, tendía a oscurecer la necesidad de una vida
a pesar de la falta de interés de los primeros cristiana personal. Tras largos años de labo-
colonos daneses en la obra misionera, sus res tanto pastorales como docentes, Spener
establecimientos fueron más tarde utiliza- fundó en el año 1694 la Universidad de Ha-
dos por misioneros moravos y pietistas para lle, que tendría gran importancia para la his-
la expansión del Evangelio. toria futura de las misiones. Su obra no ca-
reció de la oposición de los teólogos más
3. Nuevos movimientos dentro del protestan- distinguidos de su época, que a menudo le
tismo y su importancia para las misiones acusaron -a él y sus compañeros- de
A fines del siglo XVII y a través de todo el errores dogmáticos.
XVIII aparece en la historia del protestantismo El compañero y después sucesor de Spener
un despertar de la religiosidad individual que en la dirección del naciente movimiento pie-
va apareado a un nuevo interés en las misiones. tista fue August Hermann Francke, quien
Los dirigentes de este nuevo despertar protes- fue profesor de teología en la Universidad
taban contra la rigidez de la vieja ortodoxia de Halle y además fundó en esa misma ciu-
protestante, y aunque ellos mismos eran por lo dad un asilo para huérfanos en el que estu-
general teólogos debidamente adiestrados, ten- diaban niños necesitados. Al igual que Spe-
dían a subrayar por encima de las fórmulas te- ner, Francke se interesó en la obra misione-
ológicas la importancia de la vida cristiana ra, e hizo de la Universidad de Halle un cen-
práctica. Esta vida cristiana se entendía por lo tro de misiones.
general en términos individualistas, de modo Fue a esta Universidad que se dirigió la corte
que se subrayaba la experiencia personal del danesa cuando su rey Federico IV decidió co-
cristiano y su obediencia como individuo ante menzar trabajo misionero en el Oriente y no
los mandatos divinos. En términos generales, encontró en todo su reino personas capaces y
estos movimientos no pretendían constituirse dispuestas a llevar a cabo esa obra. Fue así
en nuevas sectas o iglesias, sino que su propó- que comenzó la Misión Danesa de Tranque-
sito era más bien servir de levadura dentro de bar, en la que trabajaron en un principio Bar-
las iglesias ya existentes. Si en algunas ocasio- tholomaeus Ziegenbaig y Heinrich Plütschau.
nes éste no fue el resultado de tales movimien- Ziegenbalg y Plütschau tuvieron dificulta-
tos, ello no se debió tanto al espíritu cismático des en los inicios de su trabajo misionero,
de sus fundadores como a la rigidez de las igle- pues primero las autoridades eclesiásticas
sias dentro de las cuales surgieron. en Dinamarca y luego las autoridades colo-
a) El pietismo y la Universidad de Halle. El niales en la India se opusieron a ellos por
primero de estos movimientos, que a veces ser pietistas. Esto no detuvo su obra, y a
da su nombre a los demás, es el pietismo parir del año 1706 se establecieron en

138

~lig,ti
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

Tranquebar, en la India. Plütschau regresó


a Europa cinco años más tarde, pero Zie-
genbalg continuó viendo en Tranquebar
hasta el fin de sus días. El trabajo de estos
misioneros fue variado, pues además de
ministrar a los colonos daneses y alemanes
trabajaban entre los católicos de habla por-
tuguesa y entre los indios. La mayor parte
de su obra entre éstos fue llevada a cabo en
tamil, idioma al que tradujeron el Pequeño
catecismo de Lutero. En el año 1711 apare-
ció la traducción del Nuevo Testamento al
tamil.
La misión de Tranquebar logró amplio apo-
yo en diversos círculos europeos, pues, al
tiempo que la mayor parte de los misioneros
venía del pietismo que se centraba en la
Universidad de Halle, los fondos procedían
de Dinamarca y, poco después, también de
la Society for Promoting Christian Know- H Conde Zinzendorf.
ledge de Inglaterra.
Ziegenbalg tuvo una serie de sucesores dig-
nos que fueron ampliando cada vez más el
alcance del trabajo misionero alrededor de resultado tan ablentador como la de Tran-
Tranquebar, de modo que pronto hubo lite- quebar, pero la misión de Groenlandia tiene
ratura cristiana no sólo en tamil, no también importancia por la manera en que impactó al
en telegu e hindostano. conde Zinzendorf.
Entre todos estos sucesores de Ziegenbalg b) Zinzendorf y los moravos. El conde Nico-
sobresale Christian Friedrich Schwartz, laus Ludwig von Zinzendorf se educó en la
quien comenzó su trabajo misionero en la Universidad de Halle, donde recibió la in-
India en el año 1750 y lo continuó hasta su fluencia de sus fundadores. Debido en par-
muerte, cuarenta y ocho años más tarde. Su te a esta influencia pietista y en parte a su
espíritu sencillo pero firme le ganó el respe- propio carácter, Zinzendorf era un hombre
to tanto de ingleses como de indios, de mo- de sincera religiosidad cristiana. Cuando
do que en más de una ocasión su mediación en el año 1722 los Hermanos Moravos, cu-
evitó o detuvo un encuentro bélico. yos orígenes se remontan por lo menos
Aunque el pietismo alemán es un movi- hasta los tiempos de Juan Huss, buscaban
miento tan general y al mismo tiempo tan un lugar donde establecerse sin que se les
difuso que es imposible descubrir todas sus persiguiese, el conde Zinzendorf les ofre-
ramificaciones, es posible relacionarlo, no ció la posibilidad de establecerse en sus te-
sólo con la misión de Tranquebar y las que rritorios en Sajonia. Allí fundaron la aldea
de ella surgieron, sino también con el cole- de Herrnhut, conocida en la historia de las
gio de misiones que se fundó en Copenha- misiones por el gran movimiento que de
gue y del cual partieron misiones a Laponia ella surgió. Zinzendorf había tenido siem-
y Groenlandia. Estas últimas no tuvieron un pre un profundo interés en las misiones,

139
Las misiones en la Edad Moderna

pero este interés fue despertado cuando, en damente impresionado por la fe inconmo-
el año 1731, en una visita a Copenhague, vible que mostraban los moravos que le
conoció a dos esquimales oriundos de Gro- acompañaban. Esta experiencia lo llevó a
enlandia que habían sido bautizados por el interesarse en el movimiento moravo y a
misionero Hans Egede. Esto animó en él el establecer contacto con Zinzendorf. Por lo
interés misionero, y al regresar a sus esta- general, se señala la experiencia de la calle
dos se dedicó a hacer de la comunidad de de Aldersgate, cuando Wesley sintió en su
Herrnhut un centro de misiones. Debido al corazón «un ardor extraño», como el pun-
contagio de su entusiasmo y a la profundi- to de partida del metodismo. Pero no cabe
dad de su sentimiento religioso, Zinzen- duda de que Zinzendorf y sus compañeros
dorf no tuvo dificultades en hacerse seguir contribuyeron grandemente a determinar el
por los Hermanos Moravos, que pronto se carácter del nuevo movimiento.
esparcieron por buena parte del mundo lle- En sus orígenes, el metodismo no pretendía
vando el Evangelio. constituirse en una nueva iglesia, sino que
Como era de esperarse, las primeras misio- era sólo un despertar de la religiosidad in-
nes moravas se dirigieron hacia Groenlania, dividual dentro de la Iglesia Anglicana y
pero en el mismo año de 1732 penetraron en entre el resto de la población protestante de
el mar Caribe, estableciéndose en la isla de Inglaterra. A través de toda su vida tanto
Saint Thomas, y tres años después en la Wesley como sus primeros seguidores con-
Guayana Holandesa (Surinam). Poco más tinuaron siendo miembros de la Iglesia An-
tarde se dirigieron hacia el Oriente, donde glicana y participando de su culto. Fueron
trabajaron en la India y Ceilán, y hacia el sólo los acontecimientos posteriores los
Africa, donde se establecieron en el Cabo de que llevaron a la fundación de la Iglesia
Buena Esperanza. Metodista.
La expansión misionera de los moravos no En todo caso, el metodismo fue un nuevo
fue de larga duración. Su número limitado despertar religioso tanto en las Islas Britá-
les impidió establecer muchas misiones nicas como en la América del Norte, y es-
amplias y duraderas. Pero su impulso no to tendría amplias consecuencias para el
había de perderse, sino que, con su llama- movimiento misionero. La primera socie-
do hacia una nueva responsabilidad misio- dad metodista fue fundada en Londres en el
nera, influyó en buena parte de la iglesia año 1739, y ya en el año 1766 existía una
europea. en América. Es en el año 1771, con la lle-
c) Los hermanos Wesley y el metodismo. En- gada de Francisco Asbury, que comienza la
tre las muchas personas y movimientos so- gran expansión del metodismo en América.
bre los cuales se hizo sentir la influencia de Pronto el movimiento sería mucho más nu-
Zinzendorf y los moravos, ninguno es de meroso en el Nuevo Mundo que en el Vie-
tanta importancia para la historia de las mi- jo. Aunque fueron muchos los predicado-
siones como Juan Wesley y el movimiento res metodistas que contribuyeron al enor-
metodista que surgió de su obra. Juan Wes- me crecimiento de ese movimiento en
ley era un ministro de la Iglesia Anglicana América, el más distinguido de todos ellos
que se sentía decepcionado con su propia fue sin lugar a dudas Asbury, quien predi-
fe y con su labor como misionero en Geor- có más de 16,500 sermones, ordenó a por
gia. Durante su viaje hacia América, cuan- lo menos 4,000 predicadores y viajó medio
do el barco en que viajaba estuvo a punto millón de kilómetros. La mayor parte de
de zozobrar, Wesley se había sentido hon- este trabajo tuvo lugar en la frontera occi-

140
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

dental de las colonias británicas en Norte- nocido como el Second Great Awakening,
américa, que se movía hacia el oeste más también en él pudo notarse la influencia
rápidamente de lo que las viejas iglesias metodista, especialmente a través de la
podían hacerlo. De esta manera los meto- obra de Asbury en la zona de Nueva Ingla-
distas -juntamente con los bautistas, que terra.
en este período experimentaron también un Aunque estos movimientos no cristaliza-
despertar- contribuyeron grandemente al ron en instituciones religiosas, y por tanto
mantenimiento de la fe cristiana entre los es difícil seguir su historia, no cabe duda de
colonos. que la profundización de la vida religiosa
Los métodos del metodismo consistían en que fue su resultado contribuyó al gran mo-
la predicación pública y sencilla y en la or- vimiento misionero que comenzaría a prin-
ganización de pequeños grupos o «clases» cipios del siglo XIX.
para la alimentación de la vida espiritual de Es notable cómo la influencia del pietismo
sus miembros. Con el correr de los años, el alemán, y especialmente de Spener y
metodismo fue haciéndose una iglesia esta- Francke, puede seguirse a través de Zin-
blecida, y el sistema de clases, y en cierta zerdorf, Wesley y el Gran Despertar en la
medida la predicación pública al aire libre, América del Norte. Puesto que es a través
fueron perdiendo la preponderancia que de estos movimientos que comenzó la gran
habían tenido al principio. expansión misionera protestante del siglo
Aunque al principio el metodismo trabajó XIX, no ha de sorprendernos el que esa ex-
especialmente en la Gran Bretaña y sus co- pansión haya tenido algunas de las caracte-
lonias, su expansión en esos territorios fue rísticas del pietismo y los demás movi-
tal que en el siglo XIX llegó a ser una de mientos que de él surgieron. Así, por ejem-
las principales fuentes del movimiento mi- plo, los misioneros protestantes del siglo
sionero protestante. XIX tendían a subrayar la necesidad de una
d) El «Great Awakening» en la América del decisión individual por parte de los con-
Norte. A mediados del siglo XVIII, y des- versos mucho más de lo que antes lo habí-
pués a fines del mismo siglo y principios an hecho los misioneros católicos y aun los
del siguiente, se produjeron en la América primeros misioneros protestantes. No cabe
británica una serie de movimientos de ca- duda de que esto se debe en buena medida
rácter religioso que es difícil clasificar o al énfasis del pietismo en la necesidad de
explicar. una religión personal.
Se trata de un despertar general en la reli- Por otra parte, es necesario señalar que, a
giosidad de los colonos que era paralelo al pesar de lo mucho que se ha dicho acerca
pietismo europeo. Las figuras principales de la tendencia del pietismo a apartarse de
de la primera etapa de este despertar fueron las realidades del mundo, fue este movi-
Jonathan Edwards y George Whitefield. A miento el que dio origen al interés de la
través de las relaciones de este último con iglesia en la totalidad geográfica del mun-
Juan Wesley es posible descubrir la in- do. Si en ocasiones las misiones que surgí-
fluencia del metodismo en este movimien- an del movimiento pietista tendían a sepa-
to, que también se caracterizó por la predi- rar a sus conversos del mundo y la cultura
cación al aire libre y por la profundización en que vivían, también es cierto que el pie-
de la vida cristiana individual. Cuando, a tismo en general sirvió para hacer ver a los
fines del siglo XVIII y principios del XIX, protestantes que el mundo era mucho más
se produjo un nuevo despertar religioso co- amplio que la vieja Europa.

141
Las misiones en la Edad Moderna

D. Consideraciones generales Las misiones españolas y portuguesas no


El período que acabarnos de estudiar mar- estaban bajo la jurisdicción directa del Papa, si-
ca la más amplia expansión territorial en toda no que eran dirigidas por la Corona en virtud
la historia del cristianismo. Fue durante él que del derecho de patronato que la sede romana
la fe de Jesucristo dejó de ser la de un peque- había concedido a los reyes de España y Portu-
ño rincón del mundo para extenderse por todo gal. Si bien este patronato fue útil durante los
el globo. Hasta entonces el alcance geográfi- comienzos de las conquistas, ya que obligaba a
co del cristianismo se había limitado a Euro- las potencias colonizadoras a dedicar algo de
pa, el norte de Africa, el Cercano Oriente y al- su esfuerzo a la obra eclesiástica, más tarde, al
gunas pequeñas porciones del Extremo Orien- producirse la decadencia de esas potencias, ese
te. Durante estos doscientos años se extendió mismo sistema vendría a ser una espina en la
por toda América, y comenzó a penetrar en carne de la Iglesia Romana.
casi todos lo países del Extremo Oriente, ade- En su obra misionera, la Iglesia Católica con-
más de establecerse en diversos puntos en la tó con el valiosísimo recurso que eran los frailes.
costa de Africa. Tanto franciscanos como dominicos, jesuitas y
La mayor parte de esta gran expansión del mercedarios, se lanzaron a las nuevas tierras en
cristianismo tuvo lugar a través de las conquis- una avalancha misionera nunca antes vista. Si
tas y la colonización por naciones europeas, bien hubo entre ellos quienes resultaron ser un
especialmente España y Portugal. España se obstáculo más bien que una ayuda, la inmensa
dedicó a la conquista y colonización de Amé- mayoría se dedicó con ahínco a su tarea. Por
rica, y de allí pasó a las Filipinas. Portugal de- otra parte, los frailes jugaron un papel importan-
dicó sus principales esfuerzos al Extremo tísimo en su interés por hacer más llevadera la
Oriente, pero se estableció también en Africa y situación de los pueblos conquistados.
en la América del Sur. En términos generales, Por último, debemos señalar que la mayor
y por razones que no es necesario repetir aquí, parte de las conversiones de este período tuvo
España logró dejar en sus colonias un sello cul- lugar no individualmente, sino en masa. Sin em-
tural y religioso mucho más profundo que el bargo, en el Extremo Oriente, donde los misio-
que dejó Portugal. También Francia e Inglate- neros comenzaron a trabajar entre civilizaciones
rra establecieron colonias que contribuyeron a y estructuras políticas que no se derrumbaron
la expansión del cristianismo, la primera en su con la llegada de los europeos, comenzaron a
forma católica, y la segunda en su forma pro- darse situaciones en las que no era posible bau-
testante. tizar más que a algunos conversos individuales.

142
capítulo 6

Las misiones en la
Epoca Contemporánea
Introducción general cho ante las nuevas teorías astronómicas. La
siglo XIX presentó para las misiones cris- propia existencia de Jesús pronto sería dudada,
Eltianas el más grande reto y la más amplia o al menos se intentaría reconstruir la realidad
oportunidad. Las nuevas condiciones del mun- histórica que se encontraba detrás del Nuevo
do eran tales que podría suponerse que el im- Testamento. En las principales universidades
pulso misionero del cristianismo, unido como de Europa, y aun en las cátedras teológicas, se
estaba a algunas de las viejas condiciones, no daba la impresión de que el cristianismo esta-
lograría sobrevivir. A fines del siglo XVIII y ba a punto de llegar a ser sólo un recuerdo his-
principios del XIX aparece en la historia de Oc- tórico, dejado detrás por los nuevos descubri-
cidente una serie de movimientos que tendían a mientos.
debilitar el apoyo que desde la época de Cons- Por otro lado, algunos teólogos reinterpreta-
tantino el estado le había prestado a la iglesia. ban los principios de la fe a la luz de los gran-
La Revolución Francesa se caracterizó por su des cambios en las ciencias naturales y socia-
anticlericalismo, y todo indicaba que uno de les. Algunos de estas reinterpretaciones mante-
sus resultados sería la pérdida de vitalidad por nían a la iglesia en conversación con la época,
parte de toda la iglesia europea, especialmente pero no sin crear disturbios y contiendas sobre
la Católica Romana. Las guerras napoleónicas el significado de la fe en un contexto de tanto
desangraron a Europa y debilitaron grandemen- cambio.
te a las dos naciones que hasta entonces habían En buena parte del mundo, las iglesias, y
sido la principal fuente del impulso misionero: especialmente la Católica Romana, se habían
España y Portugal. En Norteamérica, los forja- aliado a la fuerzas que se oponían a los movi-
dores de la nueva nación abogaban por la sepa- mientos revolucionarios que buscaban un nue-
ración entre la iglesia y el estado. vo orden. Con el triunfo de las revoluciones en
En el campo del intelecto, las señales tam- Francia y en Norte y Sur América, era de supo-
poco parecían ser favorables para la iglesia nerse que el cristianismo perdería buena parte
cristiana. Los nuevos descubrimientos históri- de su fuerza.
cos, biológicos y astronómicos hacían surgir Por último, dentro de la misma iglesia cris-
dudas acerca de la veracidad de la Biblia. La tiana había divisiones y contiendas que debili-
historia de la creación del Génesis parecía que- taban la eficacia de su testimonio. Estas con-
dar desmentida por la teoría de la evolución. tiendas, como indicamos antes, existían no só-
Toda la cosmología bíblica quedaba en entredi- lo entre las diversas confesiones, sino aun den-

143

L.
Las misiones en la Época Contemporánea

tro de cada denominación, y giraban a menudo dentro de esos países mostró una capacidad
alrededor de la manera en que los cristianos mayor para adaptarse a las nuevas circunstan-
debían ver los nuevos descubrimientos y las cias y también más vitalidad para penetrar en
nuevas teorías científicas. tierras hasta entonces vírgenes de predicación
La expansión del cristianismo en el siglo misionera. En todo caso, discutiremos primera-
XIX es compleja. Si tal expansión del cristia- mente las misiones católicas romanas, para lue-
nismo hubiese dependido únicamente de la go pasar a la ortodoxas y por último llegar al
unidad interna de la iglesia, el siglo XIX hubie- movimiento misionero protestante.
ra visto el fin del avance misionero. No obstan- Antes de seguir adelante, sin embargo, con-
te, el siglo XIX, con su impulso imperialista viene señalar que el presente capítulo es sólo
desde Europa occidental y posteriormente des- una introducción general a la historia del avan-
de los Estados Unidos, incide de manera com- ce misionero durante los siglos XIX y XX. En
pleja en la tarea misional. Veremos que en oca- efecto, la expansión del cristianismo durante
siones el imperialismo europeo sirve de aliado este período es tal que sería fútil tratar de dis-
para la tarea misionera, en otras los misioneros cutirla en un solo capítulo. Por esta razón, tras
se convierten en fuertes enemigos de la políti- la introducción presente, pasaremos a discutir
ca imperialista, y en otras los misioneros tienen por separado las distintas regiones del globo.
un papel ambiguo y confuso entre los naciona- Puesto que la historia del cristianismo en Euro-
les y la política imperialista. pa y los Estados Unidos durante este período se
Contra lo que podría esperarse, el siglo XIX estudia usualmente en los cursos generales de
es uno de los puntos culminantes en la historia historia eclesiástica, sólo la discutiremos aquí
de las misiones cristianas euroatlánticas. Dada en cuanto se relaciona con la obra misionera en
la ambigüedad de las misiones en relación a las otras regiones.
autoridades civiles, la iglesia descubrió en la
falta de apoyo por parte de los gobiernos un re- A. La Iglesia Católica Romana
to cuyo resultado final fue la divulgación del Para las misiones católicas romanas, el si-
interés misionero entre una proporción mayor glo XIX no representa un nuevo punto de par-
del pueblo cristiano. Las preguntas que el siglo tida en el mismo sentido en que lo es para las
XIX planteó acerca de la veracidad de la Biblia misiones protestantes. Los católicos -a dife-
y del cristianismo sirvieron para que los pro- rencia de los protestantes- habían tenido
pios cristianos se plantearan de nuevo pregun- desde siglos antes un profundo interés misio-
tas fundamentales acerca del carácter de su fe, nero. Sin embargo, el siglo XIX presentaba
y así se lanzaran por nuevos caminos de obe- para ellos, y en ocasiones en mayor grado que
diencia a Dios. Además, los movimientos de para el protestantismo, los mismos retos que
carácter pietista que hemos mencionado en el para el resto de la iglesia. Diversos aconteci-
capítulo anterior continuaron creciendo y juga- mientos históricos, culminando en la Revolu-
ron un papel de suma importancia. ción Francesa, las guerras napoleónicas y las
En términos generales podemos decir que el guerras de la independencia de América, ha-
siglo XIX es el siglo de la expansión protestan- bían hecho declinar el poderío colonial y po-
te euroatlántica. Tanto la Iglesia Católica Ro- lítico de España y Portugal, que durante siglos
mana como la Ortodoxa Rusa continuaron su habían sido los centros de las misiones cató-
trabajo misionero. Pero el protestantismo, por licas. El otro gran país de fe católica, Francia,
su relación directa con los países europeos que no había prestado gran atención a la obra mi-
se levantaban como nuevas potencias mundia- sionera aun en tiempos de su auge político, y
les y por los cambios políticos y económicos no era de suponerse que tras la revolución ese

144
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

país fuese capaz de servir de centro a un gran sionero católico, hasta que en el 1938 cambia-
movimiento misionero. ron sus funciones legislativas y la Congrega-
A pesar de tales circunstancias, el siglo XIX tio tomó responsabilidades administrativas
vio el desarrollo de diversos aspectos del cato- para fomentar el desarrollo de un clero autóc-
licismo romano que a la larga fortalecerían su tono y la contextualización de la fe católica en
obra misionera. distintas partes del mundo.
El primer hecho notable en la historia del La tercera característica de la Iglesia Ro-
catolicismo romano del siglo XIX es la unifi- mana durante este período está en el desarro-
cación de la iglesia bajo un poder papal con- llo de nuevos medios para sufragar los gastos
solidado. Los diversos estados europeos y misioneros que antes corrían por cuenta de
americanos, al insistir en la separación entre los estados coloniales. Cuando las potencias
la iglesia y el estado, pretendían evitar la in- coloniales católicas se mostraron incapaces o
gerencia de aquélla en éste último, pero tam- poco deseosas de sostener económicamente
bién renunciaban a la autoridad que algunos el trabajo misionero en sus colonias, la iglesia
estados habían ejercido sobre la iglesia en se vio en la necesidad de buscar nuevas fuen-
sus dominios. Aun en el caso de los países en tes de apoyo económico. Estas fuentes fueron
que siguió existiendo una unión estrecha en- principalmente las numerosas sociedades pa-
tre la iglesia y el estado, éste último estaba ra el apoyo a las misiones que aparecieron en
por lo general tan debilitado que no podía toda Europa, muy especialmente en Francia.
oponerse al dominio directo de la iglesia por Algunas de ellas, como la Asociación de la
parte de la sede romana. Este movimiento fue Propagación de la Fe, reunían dinero para el
apareado. a otro de carácter muy opuesto den- trabajo misionero. Otras reunían ropa u otros
tro de la Iglesia Romana pero cuya conse- medios físicos necesarios en las misiones. El
cuencia práctica era la misma: el ultramonta- resultado neto de todo esto fue que el interés
nismo, que abogaba por el acrecentamiento misionero dentro del catolicismo romano se
de la autoridad pontificia. La culminación de hizo cada vez más amplio, extendiéndose en-
todo esto fue el Primer Concilio Vaticano tre los laicos.
(1869-1870), que promulgó oficialmente la Sin embargo, en términos generales el siglo
doctrina de la infalibilidad papal. XIX no es para las misiones católicas un nuevo
Otro aspecto importante de la vida de la comienzo del mismo modo en que lo es para las
Iglesia Católica Romana en el siglo XIX que protestantes. La mayor parte de los instrumen-
habría de afectar su trabajo misionero fue la tos católicos que se emplearon en el siglo XIX
revitalización de algunos de los viejos instru- era sólo continuación de los que se habían em-
mentos de las misiones católicas, y muy espe- pleado anteriormente. Si bien las guerras napo-
cialmente de la Compañía de Jesús y de la Sa- leónicas y la independencia de las naciones de
cra Congregatio de Propaganda Fide. La pri- América fueron para el catolicismo un parénte-
mera había sido disuelta por el Papa en el año sis durante el cual su empresa misionera perdió
1773, y a partir de 1801 se comenzó a autori- mucho de su ímpetu, una vez cerrado ese parén-
zar su existencia hasta que en 1814 se le con- tesis la teología y los métodos misioneros de la
cedieron de nuevo sus antiguos derechos. La Iglesia Católica Romana siguieron siendo los
Congregatio de Propaganda Fide fue usada mismos que anteriormente se habían empleado.
De hecho, en el caso de la Iglesia Católica Ro-
por Napoleón como un instrumento de su po-
lítica, pero después volvió a comenzar su obra mana, los primeros años del siglo XX marcan
con nuevos bríos. Cada vez más esta organiza- un punto de partida mucho más significativo
ción vino a ser el foco de todo el trabajo mi- que el principio del siglo XIX.

145
Las misiones en la Época Contemporánea

B. Las iglesias ortodoxas protestantes, pero muy especialmente la Gran


Aunque en el siglo XIX existían en el orien- Bretaña, extendieron su poder económico y po-
te y centro de Europa varias iglesias ortodoxas, lítico a distintas regiones del globo. El imperio
fue la Iglesia Ortodoxa Rusa la que hizo más por que la Gran Bretaña construyó llegó a ser el
la expansión del cristianismo, y aun ésta hizo más amplio que la historia haya jamás conoci-
poco fuera de las fronteras del Imperio Ruso. do, con millones de súbditos e incluyendo den-
Las más notables misiones rusas durante el siglo tro de sí diversas culturas antiquísimas. Por su
XIX tuvieron lugar en Siberia, donde aún había parte, los Estados Unidos continuaban su labor
habitantes no cristianos. Entre todas las misio- de expansión hacia el oeste, unas veces por la
nes rusas en esta región la que más se destaca es colonización, otras mediante compras de terri-
la de Alta¡, en el occidente siberiano, que se ha- torio, y otras mediante la conquista armada.
lla indisolublemente unida al nombre de Maka- Los descubrimientos del capitán Cook en sus
ru Glucharev. Hubo también misiones notables viajes por el sur del Pacífico le abrieron al
en Tobolsk, Irkutsk y el Transbaikal. mundo, y muy especialmente a Inglaterra, que
En el extranjero, la principal misión orto- entonces gozaba de la hegemonía marítima,
doxa rusa fue la del Japón, que floreció bajo el nuevos horizontes. Era de esperarse que todo
Padre Nicolai y a la que hemos de referimos en esto hiciera despertar un nuevo interés misione-
otro capítulo. Además hubo misiones ortodo- ro en Inglaterra y los demás países protestan-
xas en la China, en Corea y en el Cáucaso. Por tes. Esto fue en efecto lo que sucedió, pero es
último, la Iglesia Ortodoxa Rusa se extendió necesario señalar que la expansión protestante
hacia el continente americano, donde su más del siglo XIX, particularmente la que partió de
amplia empresa fue en Alaska, aunque ésta se los Estados Unidos, fue mucho más indepen-
detuvo cuando en el año 1887 Rusia vendió la diente de la colonización política y económica
península a los Estados Unidos. Hubo buen nú- que la expansión católica romana de los siglos
mero de inmigrantes rusos a la América del anteriores. Si bien hubo misioneros ingleses y
Norte y algunos a la América del Sur, a las re- holandeses en los territorios en que esos países
giones de São Paulo y Buenos Aires. La prime- establecieron intereses coloniales, también hu-
ra iglesia ortodoxa rusa en la América Latina se bo grandes empresas misioneras en países en
organizó en Buenos Aires a fines del siglo que los intereses políticos y económicos de In-
XIX, y la primera sede episcopal fue la de São glaterra, los Estados Unidos y las demás poten-
Paulo, establecida en el año 1934. cias protestantes aún no asomaban. Un ejemplo
Como era de esperarse, la Revolución Rusa notable de esto es la misión de Adinoram Jud-
trajo un nuevo período en la historia de la igle- son en Birmania, que estudiaremos en el próxi-
sia del país. Puesto que ésta perdió el apoyo mo capítulo.
económico y político de que habían dependido Otro factor importante en el desarrollo de la
sus misiones, las mismas sufrieron grandemen- misiones protestantes fueron las agencias de
te, sobre todo en los primeros años después de misión, que tomaron el carácter de lo que Spe-
la revolución. Además, fuera del territorio do- ner hubiera llamado una ecciesiola in ecciesia
minado por los bolcheviques, se produjeron -una comunidad particularmente comprome-
cismas que reflejaban diversas actitudes hacia tida dentro de la iglesia en general. El movi-
la situación política de Rusia. miento misionero europeo del siglo XIX se ca-
racterizó por grupos de cristianos con un gran
C. Las misiones protestantes fervor misionero que laboraron al margen (y en
El siglo XIX se caracteriza por la expansión ocasiones a pesar) de las denominaciones pro-
colonial y misionera protestante. Varios países testantes. En los Estados Unidos, el movimien-

146
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

to misionero cobró vigor con el espíritu del tra- sus habitantes. Todo esto fue dándole una vi-
bajo voluntario o el voluntarismo, un aspecto sión mundial que más tarde sería importante
importante de la ideología del individualismo para su carrera misionera. Al mismo tiempo se
que marcó tanto a Europa como a Estados Uni- dedicó a estudiar latín, griego, hebreo, holan-
dos durante el final del siglo XIX y principios dés e italiano, con lo cual dio muestras de una
del XX. habilidad lingüística que luego le sería muy
útil.
1. El precursor: Guillermo Carey Mediante el estudio de la Biblia y bajo lain-
Uno de los más grandes misioneros de los fluencia de sus conocimientos de geografía,
tiempos, y el principal precursor del movi- Carey llegó a la conclusión de que la tarea mi-
miento misionero moderno, es Guillermo Ca- sionera era obligación de los cristianos, no só-
rey. Carey nació en Inglaterra en el año 1761, lo del período apostólico, sino de todas las épo-
de una familia de baja clase media íntimamen- cas. Fue esta convicción la que le llevó a publi-
te relacionada con la Iglesia de Inglaterra. car su tratado An Enquiry into the Obligations
Cuando tenía seis años de edad su padre vino a of Christians to Use Means for the Convension
ser maestro de escuela, y esto colocó al joven of the Heathens (Un estudio acerca de las obli-
Guillermo en una posición que le permitió lo- gaciones de los cristianos de emplear medios
grar cierto grado de educación a pesar de los para la conversión de los paganos). En el mes
recursos limitados de su familia. de mayo del año 1792 predicó ante la Asocia-
Leyendo un periódico que su padre recibía ción de Ministros Bautistas su famoso sermón
como maestro de escuela, Carey supo por pri- sobre Isaías 54:2-3, cuyos dos puntos principa-
mera vez de los viajes del capitán Cook, que les eran: «Esperad grandes cosas de Dios» y
despertaron su interés en las tierras lejanas y «Emprended grandes cosas por Dios». En el
todo lo que se relacionase con la geografía. mes de octubre del mismo año, y como conse-
También desde su niñez Guillermo Carey ma- cuencia de los esfuerzos de Carey, quedaba
nifestó hacia las ciencias naturales un vivo in- constituida la Particular Baptist Society for
terés que continuaría a través de toda su vida. Propagating the Gospel among the Heathen
Cuando apenas contaba dieciséis años, su (Sociedad Bautista Particular para Propagar el
padre le envió a un poblado cercano a aprender Evangelio entre los Paganos). Al principio, es-
el oficio de zapatero. Allí, a través de su con- ta sociedad estaba formada por un número re-
tacto con otro aprendiz que era algo mayor que ducidísimo de ministros y amigos de Carey, y
él, Carey descubrió en la vida cristiana profun- su presupuesto anual era insignificante -me-
didades que antes no había conocido, y decidió nos de catorce libras esterlinas. A pesar de lo li-
hacerse bautista. mitado de esa suma, Carey comenzó a prepa-
Cuando su matrimonio le obligó a buscar rarse para partir hacia la India con el médico
una base económica más amplia, emprendió John Thomas, quien había estado antes en ese
nuevas actividades y se dedicó a la enseñanza país.
y al ministerio, aunque sin abandonar su oficio Al principio las dificultades parecieron in-
de zapatero. Durante este período, con el fin de salvables. La esposa de Carey se negó a se-
enseñar geografía a sus discípulos, preparó un guirle a la India, y sólo accedió a permitir que
globo terráqueo hecho de cuero en el cual seña- partiera con él el hijo mayor de ambos. La res-
ló las distintas tierras conocidas. Además hizo puesta de Carey fue que, si él poseyese todo el
para su estudio personal un mapa más detalla- mundo, gustoso lo daría para estar con ella y
do en el que aparecían los nombres de diversas con sus hijos, pero que no podía abandonar su
regiones, así como el carácter y la religión de obligación misionera por esta razón. Otra difi-

147
Las misiones en la Época Contemporánea

cultad apareció cuando se descubrió que el rey, por tanto, intentó establecerse en distintos
doctor Thomas tenía deudas que impedían su lugares, trabajando en cuanta ocupación pare-
partida de Inglaterra. Por último, era de todos ció ofrecer la posibilidad de un ingreso mo-
sabido que la Compañía Británica de las In- desto. Al mismo tiempo, se ocupaba de estu-
dias Orientales no miraba con simpatía la llega- diar el bengalí y de predicar a los indios.' Pues-
da de misioneros a sus colonias, y que haría to- to que este período duró varios años, lo aprove-
do lo posible por evitarla. chó para aprender también el sánscrito y para
A pesar de todas estas dificultades, Carey comenzar a traducir la Biblia al bengalí. Cuan-
continuó firme en su propósito. Su esposa ac- do todas las circunstancias parecían estar con-
cedió por fin a acompañarle y, tras largas ges- tra su empresa, Carey escribió a Inglaterra las
tiones, se hicieron los arreglos necesarios para siguientes líneas memorables: «Mi posición re-
que el Dr. Thomas y su esposa hicieran lo pro- sulta ya insostenible.., hay dificultades por to-
pio. das partes, y muchas más por delante. Por lo
A fines del año 1793 Guillermo Carey y sus tanto, tenemos que seguir adelante».
acompañantes desembarcaron en la ciudad de Su espíritu indomable le llevó a pedir que
Calcuta, aunque sin notificar a las autoridades fuesen enviados de Inglaterra otros misioneros
de su llegada, pues de hacerlo así hubieran co- que pudieran participar de la gran tarea que ha-
rrido el riesgo de ser enviados de regreso a In- bía que realizar en la India. El plan de Carey
glaterra. El plan de Carey consistía esencial- consistía en reunir un número de familias en
mente en ganar su propio sustento y el de su fa- una pequeña comunidad en la cual todos com-
milia, para de ese modo no tener que depender partieran los gastos, y tanto hombres como mu-
económicamente de la sociedad que había que- jeres participaran de diversos aspectos de la
dado en Inglaterra y que había costeado su via- obra misionera. En respuesta a sus peticiones,
je. Para esto contaba con la ayuda del Dr. Tho- llegaron a la India otros misioneros a colaborar
mas. Pero pronto quedó demostrado que éste, con él.
si bien era un cristiano sincero y un buen mé- La llegada de este contingente de refuerzos
dico, resultaba totalmente incapaz de manejar fue la ocasión que llevó a Carey a establecerse
sus propios asuntos económicos. El dinero que en Serampore, territorio que pertenecía a los
habían traído con ellos de Inglaterra pronto re- daneses. Cuando sus nuevos compañeros llega-
sultó ser insuficiente, y el Dr. Thomas contra- ron, las autoridades británicas no les permitie-
ía deudas sobre deudas, que ponían en entredi- ron desembarcar en Calcuta, y por esa razón
cho el carácter de los misioneros. A todo esto pasaron a Serampore, que se encontraba al otro
se añadía la dificultad de que Carey y sus lado de la bahía, frente a la colonia británica.
acompañantes no podían tomar el título oficial Tras largas gestiones, y viendo que el goberna-
de misioneros, lo cual les hubiera valido la ex- dor danés de Serampore se mostraba favorable
pulsión de la India por parte de las autoridades al trabajo misionero, Carey decidió trasladar
de la Compañía. Dicha dificultad ilustra la si- su cuartel general a ese lugar. Allí tuvieron lu-
tuación compleja de muchos misioneros de la gar las más grandes empresas de Carey y sus
época, pues tienen que vivir disfrutando de acompañantes.
ciertos beneficios y legitimación por parte del El trabajo que realizaron los misioneros bri-
imperio y reteniendo a la vez cierta autonomía tánicos en Serampore fue sorprendente. Uno
para realizar el trabajo misionero deseado. Ca- de los recién llegados, Ward, era impresor de

1. De aquí en adelante usaremos el término «indio» para referirnos a una persona nativa de la India, y el tér-
mino «hindú» para referirnos a una persona cuya fe es el hinduismo.

148

Ii
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

oficio, y se dedicó a imprimir las Biblias que vos. A esta conversión se siguieron motines
Carey traducía. Otro, Marshman, mostró ser públicos, y una nueva ola de animadversión
hombre de tanto temple como el propio Carey, por parte de las autoridades coloniales, que te-
y se dedicó a la obra docente. El propio Carey mían que la labor de los misioneros despertara
continuó ampliando cada vez más sus activida- rebeldías entre la población del país, no sólo
des lingüísticas, de manera que pronto llegó a contra el trabajo misionero, sino contra todo el
dominar varios idiomas de la India, para los régimen colonial. A pesar de esto, los misione-
cuales escribió gramáticas y diccionarios. A su ros continuaron su obra, y tres años más tarde
muerte, Carey había traducido la Biblia o por- bautizaron al primer brahmín2 convertido al
ciones de ella a por lo menos treinta y cinco cristianismo. Su política de oposición a la dis-
idiomas y dialectos de la India. Hoy sabemos tinción de castas que era tradicional en la cul-
que algunos de sus trabajos carecen del rigor tura de la India les trajo serias dificultades, pe-
lingüístico necesario para producir traduccio- ro se mantuvieron firmes en ella, hasta tal pun-
nes aceptables y comprensibles. Sin embargo, to que en el mismo año de 1803 un brahmín
lo que sí queda marcado para la historia es la converso se casó con la hija de un carpintero.
pasión de Carey por traducir la Biblia y hacer- La oposición al trabajo misionero continuó
la accesible a las comunidades de la India en haciéndose sentir, y en repetidas ocasiones la
sus propios idiomas. llegada de un nuevo gobernador que prestaba
Un cambio en el gobierno británico local co- oídos a los enemigos de las misiones puso en
loco en el poder a un nuevo gobernador que ve- peligro la empresa toda. Esta situación conti-
ía con simpatía la obra de Carey. Con el propó- nuó hasta que, en el año 1813, y muy especial-
sito de preparar adecuadamente a los emplea- mente debido a las gestiones de Lord Wilber-
dos de la Compañía de las Indias, este goberna- force y de la sociedad que en Inglaterra apoya-
dor estableció un colegio en el cual se enseña- ba a Carey, el Parlamento exigió que en la car-
ban, entre otras cosas, los idiomas de la región. ta patente de la Compañía de Indias se introdu-
Carey fue invitado a la cátedra de bengalí. Tras jese una cláusula en la que se establecía que las
consultar con sus colegas, decidió aceptar di- colonias británicas debían quedar abiertas al
cha invitación, aunque siempre entregó al fon- trabajo misionero. Esta decisión, por un lado,
do común de la misión el dinero que recibía en trajo beneficio para la obra misionera. Por otro,
pago de sus labores docentes. Esta actividad le no obstante, servirá de estorbo, en ocasiones le-
facilitó los contactos con indios de diversas re- gitimando la imposición de la fe cristiana a los
giones del país que por tanto podían ayudarle a hindúes. Más adelante, esta carta patente sería
traducir porciones bíblicas y otra literatura a interpretada por algunos hindúes como una
sus respectivos idiomas y dialectos. De esta versión religiosa del imperialismo inglés.
manera, la imprenta de Serampore llegó a pro- Desde el comienzo de su obra, Carey y sus
ducir literatura cristiana en 42 idiomas. compañeros habían estado convencidos de que
El trabajo misionero de Carey en la India era en última instancia el trabajo de la predicación
complejo. Al principio no parecía que la mi- del Evangelio en la India debía ser llevado a
sión de Serampore lograría gran número de cabo por los mismos indios. Por esta razón,
conversos. Pero en el año 1800 bautizaron al pronto comenzaron a establecer avanzadas de
primer converso, un carpintero que antes había la misión de Serampore en otros puntos cerca-
escuchado el Evangelio de labios de los mora- nos, donde colocaban a un grupo de conversos

2. Un «brahmín» es un hombre que pertenece a la casta alta en la sociedad India y que practica el hin-
duismo.

149
Las misiones en la Época Contemporánea

que vivían con sus familias en una comunidad sionera de Carey refleja lo difícil que es desa-
semejante a la que tenían los misioneros de Se- rrollar una comunidad de fe en un contexto que
rampore -aunque con la supervisión, por al- tiene elementos culturales y religiosos tan com-
gún tiempo al menos, de un misionero. El pro- plejos como los de la India.
pósito de este plan de acción era que a la larga Además de estas actividades, los misioneros
se estableciese en toda la comarca una red de de Serampore se dedicaron a atacar algunos de
centros de evangelización que estuviese en ma- los males más serios de la sociedad india. Los
nos de los indios cristianos. que más atrajeron su atención y su esfuerzo fue-
Para llevar a cabo este proyecto, así como ron dos: la costumbre de sacrificar niños y la de
también para contribuir a hacer a la India par- quemar las viudas en las piras fúnebres de sus
tícipe de los beneficios técnicos de la cultura esposos -el sahti, práctica que Roberto de No-
occidental, Carey y Marshman proyectaron e bili había aceptado en su trabajo misionero.
hicieron realidad un centro de estudios superio- Cuando el gobernador Wellesley supo acerca
res que sería modelo de muchos centros seme- de la práctica de sacrificar niños en el río Gan-
jantes establecidos en otros campos misione- ges, comisionó a Carey para que estudiara los
ros. Esta escuela tenía estudiantes de diversas antiguos libros sagrados de la India con el pro-
religiones. Su propósito era llevar a todos sus pósito de ver si tales prácticas se basaban en
discípulos un conocimiento amplio, no sólo de ellos. Carey llegó a la conclusión de que en los
algunos de los adelantos técnicos occidentales, libros sagrados de la India no se ordenaba el sa-
sino también de su propia cultura. En el caso de crificio de niños. Fortalecido por este argumen-
los discípulos cristianos, el propósito era darles to, Lord Wellesley ordenó que dicha práctica
un conocimiento tal del cristianismo por una cesase inmediatamente y estableció medios de
parte y de los libros sagrados y las religiones de vigilancia para evitar que se continuase. A los
la India por otra, que les fuese posible presen- pocos años, y con la contribución de Carey jun-
tar el Evangelio a sus compatriotas pertene- to a otros hindúes que también estaban en des-
cientes a esas religiones, y discutir, no como acuerdo con los sacrificios de niños, los hindú-
extranjeros, sino como cristianos indios. Con es de la región habían dejado de sacrificar niños.
respecto a los discípulos no cristianos, el cole- Algo semejante sucedió en el caso de las viudas
gio de Serampore buscaba naturalmente su -aunque la costumbre de ofrecerlas en sacrifi-
conversión, pero aun si ésta no tenía lugar se cio en la pira fúnebre de sus esposos estaba tan
consideraba satisfecho por haber mejorado su arraigada que fue mucho más difícil hacerla
educación. Para poder levar a cabo su labor desaparecer. También en este caso, Carey de-
educativa, el colegio comenzó a reunir una vas- mostró que la costumbre que se decía ser reli-
ta biblioteca de libros tanto impresos como ma- giosa no se basaba en mandamiento alguno de
nuscritos, y tanto occidentales como indios. los libros sagrados. Tras un largo período de
Como parte fundamental de la política del co- vacilación, las autoridades inglesas decidieron
legio, la educación se impartía en sánscrito y en prohibir que se quemase a las viudas junto con
árabe, y el inglés se reservaba para los alumnos los cadáveres de sus esposos. Cuando Carey re-
más aventajados. Desgraciadamente, lo que pa- cibió el edicto, corrió a traducirlo al bengalí, pa-
recía ser un esfuerzo por dar a la fe cristiana en ra asegurarse de que ni una sola viuda perecie-
India un carácter nacional, provocó en muchos ra por causa de su negligencia.
casos un aislamiento cultural y actitudes apolo- La obra de Carey y de sus acompañantes tu-
géticas de superioridad en algunos cristianos vo amplias repercusiones. Los hijos del propio
indios que se instruyeron y eran parte de estas Carey fueron también misioneros, el uno en
comunidades cristianas. Sin duda, la tarea mi- Birmania, donde no tuvo la perseverancia de su

150
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

padre, y el otro en Java. En Inglaterra, las no- ros de distintas partes del mundo con los re-
ticias de la obra que se realizaba en Serampo- presentantes de las sociedades que les envia-
re hicieron despertar un nuevo interés en cien- ban. Con este sueño, Carey se anticipaba a la
tos de cristianos. La Sociedad Bautista Particu- historia, que mostraba que el espíritu ecumé-
lar para Propagar el Evangelio envió a Seram- nico, necesario en todas las fases de la vida de
pore otros misioneros más jóvenes -lo cual no la iglesia, resulta imprescindible en el trabajo
dejó de crear conflictos y hasta un cisma. En misionero.
Inglaterra surgieron numerosas sociedades mi-
sioneras, además de la British and Foreign Bi- 2. Los centros misioneros durante este período
blical Society (Sociedad Bíblica Británica y En gran medida como consecuencia de la
Extranjera) en cuyo origen fue grande la in- obra de Carey y sus compañeros, los últimos
fluencia de las noticias que llegaban desde Se- años del siglo XVIII y los primeros del XIX
rampore, y que desde el principio le pidió al vieron un despertar del interés misionero en la
grupo que allí trabajaba que colaborase con Gran Bretaña. Ya hemos mencionado algunas
ella en la traducción y distribución de la Biblia. de las sociedades que surgieron como resulta-
Pronto el entusiasmo misionero alcanzaría a do directo de la obra de Carey. Sus cartas y las
todos los rincones de la Iglesia en Inglaterra y demás noticias que llegaban de la India hacían
hasta en los Estados Unidos. que muchas personas para quienes la fe cristia-
Debemos señalar que la motivación teológi- na era el centro de sus vidas comenzaran a pre-
ca del trabajo de Carey no se encontraba en un guntarse si no debían participar de una manera
sentido de lástima o compasión hacia los paga- o de otra en el esfuerzo misionero. En el año
nos que se estaban perdiendo, como sucedía 1795 se fundó la London Missionary Society, y
en el caso de los moravos. Carey sí creía que cuatro años mas tarde la Church Missionary
los paganos que no conocían a Jesucristo esta- Society. La primera reunía a personas de distin-
ban perdidos, pero el motivo que le impulsaba tas denominaciones -especialmente congre-
no era tanto un sentido de compasión hacia gacionales y presbiterianos- mientras que la
esas personas como la obligación en que sentía segunda comprendía sólo a anglicanos del ala
le colocaba el mandamiento de Jesucristo de ir evangélica. Como consecuencia de este des-
por todo el mundo y predicar el Evangelio. Pa- pertar, y también a causa de un viejo interés
ra Carey, las misiones son un acto de obedien- que ya hemos mencionado, los metodistas or-
cia más que de compasión. La compasión jue- ganizaron una sociedad misionera, y lo mismo
ga un papel importante, pero es sólo el resulta- sucedió con otros grupos menos numerosos.
do de la obediencia. Es de notarse que estas sociedades tenían un al-
Por último, es interesante notar que, a pe- cance mundial, y no limitaban su acción a las
sar de que las circunstancias de la época no le posesiones británicas, como lo hacían las so-
permitieron realizar ese sueño, Carey pensó ciedades que habían aparecido antes de Carey.
siempre que la obra misionera debía ser em- No cabe duda de que buena parte de esta visión
prendida sin espíritu sectario, y que las divi- mundial se debe a la obra del misionero de Se-
siones de la iglesia en los países de origen de rampore.
la misión no deberían llevarse al campo mi- Con la fundación de estas sociedades apare-
sionero. Más de cien años antes de que tuvie- ce en la historia de las misiones protestantes un
se lugar la histórica Conferencia Misionera fenómeno que no había existido anteriormente,
Mundial de Edimburgo de 1910, Carey soña- y en el que se amplía el alcance de esas misio-
ba con una gran asamblea mundial en que se nes, no sólo en su sentido geográfico, sino tam-
reunirían en la Ciudad del Cabo los misione- bién en la amplitud del apoyo financiero, que

151

L
Las misiones en la Época Contemporánea

viene de un número de personas cada vez ma- glo XIX estuvieron en Alemania y Suiza, don-
yor. Además, estas sociedades son el primer de la influencia del movimiento misionero
intento protestante de organizar el trabajo mi- británico se conjugaba con la antigua tradi-
sionero de tal manera que tenga, además de la ción pietista para dar origen a un genuino in-
misión propiamente dicha, una organización terés misionero. Una característica notable del
que sirva para mantener vivo el interés en el trabajo de las misiones en estos países es que,
país de origen. siguiendo el ejemplo de la antigua Universi-
La existencia de tales sociedades misione- dad de Halle, se organizaron escuelas que se
ras, no como parte oficial de las denominacio- dedicaban especialmente a la preparación de
nes, sino como eclesiolas dentro de la iglesia, misioneros. De éstas las más notables fueron
creó una distancia entre «iglesia» y «misión» las de Berlín y Basilea. Además se fundaron
que más tarde sería necesario salvar. varias sociedades misioneras, muchas de las
Por otra parte, la distancia entre estas orga- cuales más tarde se fundieron para poder rea-
nizaciones misioneras y las denominaciones lizar un trabajo más efectivo. En Holanda se
proveyó cierto espacio para una reflexión mi- organizó la Sociedad Misionera Holandesa,
siológica que contribuyó a la contextualización estrechamente relacionada con la London
de las nuevas iglesias en el suelo misionero. Missionary Society, y que trabajó especial-
Por ejemplo, la misiología de Henry Venn (de mente en el sur de Africa. También en los pa-
la Church Missionary Society) y luego la de íses escandinavos se organizaron sociedades
Rufus Anderson (American Board of Commis- misioneras durante el siglo XIX. La Sociedad
sioners for Foreign Missions), fueron posibles Danesa se distinguió por su trabajo en Groen-
en parte porque tales misiólogos no tenían que landia y la India, mientras que la de Suecia
sujetarse por completo a los intereses de sus dedicó más atención a las misiones en Lapo-
iglesias de origen. La principal contribución nia.
de Anderson en este sentido es el principio de Durante el siglo XIX, y aun más en el XX,
las tres autogestiones (three-selfprinciple) se- los Estados Unidos fueron uno de los principa-
gún el cual las iglesias fundadas por las socie- les centros de misiones protestantes. Ya hemos
dades misioneras debían llegar al punto de au- visto cómo desde muy temprano se comenza-
togobernarse, autosostenerse y autopropagarse. ron en las Trece Colonias de Norteamérica mi-
Esto en sí es una contribución importante a las siones entre los indios. A fines del siglo XVIII
eclesiologías más tradicionales. los moravos organizaron una sociedad misio-
Durante todo el siglo XIX, y a consecuencia nera y un grupo de cristianos de Nueva Ingla-
tanto de su creciente poderío marítimo y colo- terra fundó otra cuyo propósito era preparar y
nial como de la obra de Guillermo Carey y los enviar negros norteamericanos como misione-
muchos que después de él hicieron trabajos se- ros al Africa. Pero fue durante el siglo XIX
mejantes, la Gran Bretaña fue la principal fuen- que se fundaron la grandes sociedades misio-
te de misiones protestantes. Sin embargo, los neras norteamericanas. Uno de los principales
antiguos países protestantes de Europa, así co- impulsos que contribuyeron al despertar mi-
mo los Estados Unidos, lanzaban también sus sionero del siglo XIX en los Estados Unidos
empresas misioneras. A la larga, el trabajo mi- fue el gran movimiento religioso que se cono-
sionero del protestantismo norteamericano se- ce como el Second Great Awakening y que co-
ría mucho más amplio que el de los demás cen- menzó a principios del siglo XIX. Además de
tros protestantes. esto, naturalmente, las noticias que llegaban de
En el continente europeo los principales la obra evangelizadora de Inglaterra en la India,
centros de misiones protestantes durante el si- y muy especialmente de la de Carey y sus

152
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

acompañantes, contribuían a estimular el inte- se justificaba o no la continuación de divisiones


rés misionero en los Estados Unidos. que habían surgido en una guerra ya pasada.
La principal sociedad misionera de los Esta- De esta manera, y aun inconscientemente, las
dos Unidos durante la primera mitad del siglo iglesias jóvenes contribuían al desarrollo de
XIX fue la American Board of Commissioners sus iglesias madres.
for Foreign Missions. Esta cautivó el interés de Puesto que cuando se produjo en los Esta-
un grupo de estudiantes del Seminario Teológi- dos Unidos la gran controversia entre funda-
co de Andover, muy especialmente de Adino- mentalistas y liberales fueron los primeros
ram Judson y Samuel J. Mills. Su centro estaba quienes más arduamente continuaron el traba-
en los estados de Connecticut y Massachusetts, jo misionero, y puesto que en todo caso el na-
y representaba a los congregacionalistas de esa cimiento del movimiento misionero en los Es-
región. La American Board envió a Adinoram tados Unidos había estado estrechamente uni-
Judson a la India, pero durante el viaje éste de- do al Second Great Awakening, y puesto que
cidió unirse a los bautistas. En otro capítulo de ya se había desarrollado en los Estados Unidos
esta historia volveremos a encontrarle como el un espíritu de tecnología y eficiencia, no debe
más distinguido de los misioneros protestantes sorprendernos que el tipo de cristianismo pro-
en Birmania. Su presencia en el Oriente llevó a testante que los misioneros norteamericanos
los bautistas norteamericanos a organizar la So- llevaron a las iglesias por ellos fundadas haya
ciedad Bautista para la Propagación del Evan- sido individualista, que subrayase la necesidad
gelio en la India y en Otras Tierras Extranjeras. de una experiencia de conversión personal, que
Por su parte, Mills continuó la obra de desper- a menudo se mostrara suspicaz de todo cuanto
tar el interés misionero en los Estados Unidos, fuese estudio racional de la verdad revelada, y
y gracias a sus esfuerzos y a su cooperación se que le concediese especial valor a lo pragmáti-
organizaron varias nuevas sociedades misione- co y eficiente. Una triste consecuencia de estas
ras, así como otras para la distribución de la Bi- circunstancias fue el hecho de que, cuando ya
blia y de literatura cristiana. en los Estados Unidos la cuestión entre libera-
Durante la primera mitad del siglo XIX, las les y fundamentalistas había quedado casi olvi-
principales denominaciones protestantes de los dada en los círculos eclesiásticos, todavía con-
Estados Unidos organizaron sociedades misio- tinuaba planteándose y discutiéndose el mismo
neras y enviaron representantes a diversas par- problema en las iglesias jóvenes fundadas por
tes del globo, especialmente al Lejano Oriente. misioneros norteamericanos. Además, muchos
Puesto que a mediados de siglo casi todas las de estos grupos misioneros confundieron la ta-
denominaciones protestantes se dividieron co- rea misionera con la transmisión de los valores
mo consecuencia de los acontecimientos que de las sociedades occidentales que ellos mis-
llevaron a la Guerra Civil, las divisiones de mos representaban.
iglesias en los Estados Unidos se reflejaron en Antes de pasar adelante, debemos señalar
sus divisiones misioneras y así comenzó a ha- por un lado que el interés misionero norteame-
ber en distintas partes del mundo bautistas, me- ricano precede históricamente a los intereses
todistas y presbiterianos del Norte y del Sur. En económicos y políticos de los Estados Unidos.
algunos casos, fue en el campo misionero que Durante todo el siglo XIX la inmensa mayoría
primero se vio la futilidad de tales divisiones y de los misioneros norteamericanos fue a na-
por tanto se llegó a la unión de las dos ramas de ciones que tenían escasas relaciones con su
una misma denominación. En más de una oca- país de origen. Cuando la expansión económi-
sión tales uniones en el campo misionero plan- ca y política de los Estados Unidos llevó a lo
tearon ante las iglesias madres la cuestión de si representantes de la diplomacia, la industria y

153
Las misiones en la Época Contemporánea

el comercio norteamericanos a las lejanas tie- La primera de estas necesidades era la de un


rras del Oriente, hacía décadas que los prime- testimonio unido, de tal modo que los diversos
ros misioneros de su país se habían establecido intereses misioneros, con sus celos y luchas
en ellas. Por otro lado, no podemos descartar entre sí, no vinieran a ser obstáculo en el cami-
que para finales del siglo XIX se consolidaba no de la fe para las propias personas cuya con-
en los Estados Unidos la ideología mesiánica versión se esperaba. El misionero que abando-
que entendía a la nación norteamericana como naba su tierra natal para ir a trabajar a la India
una nueva Jerusalén, un pueblo escogido para quería dedicarse a presentar a los indios el
llevar a todo el mundo la verdad del Evangelio mensaje de Cristo, y no el de las diferencias y
y los valores de una cultura cristiana. semejanzas entre un bautista y un anglicano. Y
Por último, es importante recordar que du- sin embargo, mucha veces el indio en cuestión
rante el siglo XIX el protestantismo se estable- pensaba que era necesario explicarle la razón
ció en algunas regiones que pronto llegarían a de la existencia de diversos grupos cristianos
ser nuevos centros de actividad misionera. En el antes de invitarle a abrazar esa fe.
Pacífico del Sur, Australia y Nueva Zelandia La segunda de estas necesidades nace del
pronto comenzaron a enviar misioneros a las propio contexto, particularmente en la India.
islas cercanas, así como al Lejano Oriente. En Tanto el hinduismo como el islam aparecen en
el Africa, los ingleses y holandeses estableci- esta época como dos bloques religiosos sin di-
dos en el sur del continente realizaron trabajo visiones internas dentro de las tradiciones, al
misionero entre sus vecinos, aunque éste pron- menos al nivel local. Muchos indios no habían
to se vio debilitado por la política racista de los experimentado diversidad dentro de una tradi-
colonos blancos. También en Africa, en las re- ción religiosa. Por tanto, las divisiones denomi-
giones de Sierra Leona y Liberia, y debido a nacionales en el protestantismo se convierten
movimientos en Inglaterra y en los Estados en un impedimento para crear un espacio de le-
Unidos, se establecieron negros libertos proce- gitimidad en el contexto del subcontinente. De
dentes de esos dos países. Puesto que muchos hecho esto es también así con el budismo, con~
de los colonos negros de estos dos países eran fucionismo y otras tradiciones religiosas en
cristianos, y puesto que además sus estrechas Asia.
relaciones con Inglaterra y los Estados Unidos Otra necesidad que llevó a muchos misione-
abrían el camino a otros misioneros, estas dos ros a buscar la compañía de sus colegas de
regiones fueron desde sus orígenes centros de otras denominaciones fue la de compartir sus
actividad misionera. En el siglo XX, ciudada- sueños y frustraciones con otros cristianos con
nos de Liberia y de Sierra Leona contribuirían semejantes intereses.
a la evangelización de sus hermanos de raza en Otra razón para la búsqueda de la unidad en
el Africa. el trabajo misionero fue la conciencia de que
había labor misionera duplicada muchas veces
3. Las misiones y el movimiento ecuménico en una misma comunidad. La duplicación del
Ya hemos dicho que Guillermo Carey, que trabajo misionero no sólo se consideró una de-
puede ser considerado como el primer misione- ficiente mayordomía de los recursos, sino que
ro moderno, soñaba con hacer de las misiones produjo otros problemas misiológicos como
una empresa universal y no sectaria. Este sue- los que mencionamos arriba.
fío de Carey, que no se llevó a la realidad por Hay una necesidad, no obstante, que no
razón de su carácter prematuro, se basaba en surge del contexto misionero sino del reto
necesidades muy reales a que tenía que enfren- que enfrentan los ejecutivos de las sociedades
tarse todo esfuerzo misionero. misioneros en los territorios de origen: la co-

154
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

municación coherente del trabajo misionero la América Latina, salvo raras excepciones co-
en los países de origen. La ausencia de un mo la de México en 1888, no se celebraron
trabajo coordinado entre las diferentes socie- conferencias misioneras interdenominaciona-
dades misioneras también produjo informes les sino en el siglo XX. Lo mismo puede decir-
con diferentes interpretaciones de la tarea mi- se acerca de Africa, donde la primera tuvo lu-
sionera que potencialmente podían afectar de gar en el año 1904.
forma negativa el apoyo misionero. Por tanto, Al mismo tiempo que se celebraban en el
se va desarrollando entre las sociedades mi- campo misionero las conferencias que hemos
sioneras una red de apoyo y coherencia en la señalado, tenían lugar en Europa y Estados
comunicación que influirá de forma marcada Unidos otras en que participaban las personas
en la unidad de las misiones desde los países y organizaciones interesadas en el trabajo mi-
de origen. sionero. Ya en el año 1837 se reunieron en
Todo esto hizo que en el campo misionero Basilea representantes de varias sociedades
surgiera un espíritu de cooperación entre cris- misioneras europeas. En 1846 se organizó en
tianos de diversas denominaciones. Este espíri- la Gran Bretaña la Alianza Evangélica, cuyo
tu les llevó a dejar a un lado viejas discusiones propósito era fomentar la comprensión y coo-
y prejuicios que aún reinaban en las iglesias de peración entre evangélicos de diversas deno-
Europa y los Estados Unidos. minaciones, y que desde su fundación tuvo
Por otra parte, muchas de las sociedades mi- un marcado interés misionero. Debido en par-
sioneras que se organizaron en Estados Unidos te a esta Alianza, se celebraron varias confe-
y Europa incluían en su seno miembros de di- rencias misioneras en el mundo anglosajón:
versas iglesias, y esto contribuyó al acerca- en Nueva York y Londres en 1854, en Liver-
miento entre los cristianos. pool en 1860, en Londres en 1878 y 1888, y
Luego, puede decirse que el movimiento otra vez en Nueva York en 1900. Además,
ecuménico es hijo de las misiones. Aunque es- tanto en el mundo anglosajón como en el con-
te movimiento logró mucho mayor desarrollo tinente europeo, los dirigentes de la obra mi-
en el siglo XX, ya desde el siglo anterior po- sionera comenzaron a reunirse y a tomar
dían verse sus primeras señales. Estas señales acuerdos para cooperar entre sí y para evitar
aparecieron primero en la India, donde a partir conflictos en el campo misionero. Consecuen-
del año 1825 se comenzó a celebrar conferen- temente, estas conferencias buscaban discutir
cias regionales a las que asistían misioneros de los problemas y retos en el campo misionero,
diversas denominaciones. Las primeras -co- Pero aún no se había desarrollado una teolo-
mo la de Bombay en el año 1825 y la de Ma- gía que buscara integrar la tarea misionera con
drás en el 1830- se limitaban a una ciudad y la vida de la iglesia, y por ello en gran medi-
sus alrededores. Pero ya en el año 1855 co- da estos congresos reflejan una tensión entre
menzó una serie de asambleas con más alcan- la misión -tarea de las sociedades misione-
ce geográfico, tanto en el norte de la India co- ras- y la iglesia como se conoce en los paí-
mo, tres años más tarde, en el sur. En el año ses de origen.
1872 se reunió en Alajabad la primera confe- Sin embargo, es triste notar que estos prime-
rencia misionera de toda la India, y luego con- ros pasos hacia la unidad, muy especialmente
tinuaron celebrándose reuniones semejantes los del mundo anglosajón, no tomaban en
cada diez anos. En Japón y China también se cuenta la totalidad del trabajo que se estaba re-
celebraron conferencias misioneras, pero éstas alizando, sino sólo el de los grupos y movi-
comenzaron más tarde que en la India: en el mientos representados en cada conferencia o
año 1872 en Japón y en el 1877 en China. En reunión.

155
1

Las misiones en la Época Contemporánea

Por último, entre los precursores del movi- vó al gran Congreso de Panamá de 1916, don-
miento ecuménico del siglo XX debernos men- de el Comité de Cooperación en la América
cionar el Movimiento Estudiantil Cristiano. No Latina fue ratificado.
podemos relatar aquí la historia de este movi- Aun cuando la Conferencia de Edimburgo
miento hasta la fundación de la Federación abrió el camino al movimiento ecuménico del
Mundial de Estudiantes Cristianos. Baste decir siglo XX, es necesario señalar en ella una limi-
que desde sus orígenes todo el movimiento es- tación teológica que afectó todos sus estudios.
tudiantil -y muy especialmente el Student Vo- Ya hemos dicho que sólo haba diecisiete re-
lunteer Movement- fue animado por un pro- presentantes de las «iglesias jóvenes». Esto se
fundo interés misionero. Además, fue de él que debía, no sólo a cierto prejuicio o falta de inte-
surgieron las principales figuras que durante la rés, sino también y muy especialmente a una
primera mitad del siglo XX dirigieron el movi- falsa perspectiva teológica, mencionada arri-
miento ecuménico. ba, en la que no se había llegado aún a la inte-
Si bien durante todo el siglo XIX puede ver- gración entre iglesia y misión. Se pensaba que
se un creciente espíritu de unidad, es en el siglo el trabajo misionero correspondía a las igle-
XX que ese espíritu cobra ímpetu de fuerza uni- sias, y sobre todo a las sociedades misioneras
versal en lo que se ha dado en llamar «el movi- occidentales; pero no se tomaba en cuenta el
miento ecuménico». Pero también entonces la hecho de que, si las nuevas iglesias lo eran de
obra y el interés misioneros se encuentran en la veras, tenían que ser también misioneras, pues
raíz misma del espíritu de unidad, ya que el la misión pertenece a la esencia misma de la
principal precursor del Consejo Internacional Iglesia. Luego, la Conferencia trató acerca de
Misionero y del Consejo Mundial de Iglesias la responsabilidad y los problemas misioneros
fue la Conferencia Mundial Misionera celebra- de las iglesias occidentales, pero omitió esa
da en Edimburgo, Escocia, en el año 1910. misma responsabilidad y esos problemas en lo
En la Conferencia de Edimburgo estaban re- que se refiere a las iglesias surgidas de la obra
presentados los principales cuerpos protestan- misionera reciente.
tes. Sin embargo, de más de mil delegados, só- A pesar de las limitaciones que eran de es-
lo diecisiete pertenecían a las iglesias nacidas perarse en una conferencia como la de Edim-
del trabajo misionero de Occidente. Los demás burgo, a partir de aquella gran asamblea el
eran todos europeos o norteamericanos. Por movimiento ecuménico alcanzó un ímpetu in-
otra parte, a fin de incluir a los anglicanos, fue esperado. La propia Conferencia de Edim-
necesario excluir de la agenda todo lo que se burgo nombró un Comité de Continuación
refiriese a cuestiones de fe y constitución, así cuya obra culminó en la formación del Con-
como la cuestión de las misiones protestantes sejo Internacional Misionero en el año 1921.
en la América Latina. Estas fueron las dos Ya para esta fecha habían surgido organis-
grandes omisiones, pero aun en esto la Confe- mos de cooperación misionera en Europa, Es-
rencia tuvo resultados positivos, pues la omi- tados Unidos, Canadá y Australia, y éstos
sión de estos dos temas de primera importancia formaron el núcleo de la membresía del Con-
llevó a la fundación, por parte de personas que sejo. Además, se estableció que las «iglesias
habían estado presentes en Edimburgo, de mo- jóvenes» de Africa, el Oriente y la América
vimientos dedicados especialmente a estos dos Latina tendrían su representación en el Con-
asuntos. Fue así que de Edimburgo surgieron el sejo. El propósito de éste -al igual que el de
movimiento de Fe y Constitución (o de Fe y las diversas conferencias regionales celebra-
Orden) y, en el año 1912, el Comité de Coope- das anteriormente, así como de la Conferen-
ración en la América Latina. Este a su vez lle- cia de Edimburgo- no era establecer nor-

156
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

mas para la obra misionera de las iglesias, si- punto de vista teológico, la existencia de dos
no servir de lugar de encuentro entre los di- organismos diversos. A partir de entonces la
versos intereses misioneros. mayor parte de los antiguos intereses y preocu-
El Consejo Internacional Misionero celebró paciones del Consejo Internacional Misionero
conferencias en Jerusalén (1928), Madrás pasaron a la División de Misión Mundial y
(1938), Whitby, Canadá (1947), Willingen, Evangelismo del Consejo Mundial de Iglesias.
Alemania (1952) y Ghana (1957-1958). En el Esta división continuó celebrando asambleas
año 1961, en Nueva Delhi, se fundió con el que pueden llamarse herederas de a tradición
Consejo Mundial de Iglesias, que habíasido de Edimburgo, tales como la que tuvo lugar en
fundado en Amsterdam en 1948 y que había México en el año 1963 -y luego otras en
venido a ser el principal exponente del movi- Bangkok, 1973; Melbourne, 1980; San Anto-
miento ecuménico. nio, EE.UU., 1989; Salvador, Bahía, 1996; y
La Asamblea de Jerusalén del año 1928 se Atenas, 2005.
reunió en el Monte de los Olivos. Casi la cuar- El impacto de esta reuniones también tuvo
ta parte de sus miembros pertenecía a las «igle- un efecto importante en América Latina, deján-
sias jóvenes», y ya esto era un paso de avance dose sentir primordialmente en las Conferen-
con respecto a la Conferencia de Edimburgo. cias Evangélicas Latinoamericanas, el desarro-
En el entretanto, en el año 1927, el movimien- llo de agencias ecuménicas tales como Iglesia
to de Fe y Constitución, nacido también de y Sociedad en América Latina (ISAL), la Co-
Edimburgo, había celebrado en Lausana su pri- misión Evangélica Latinoamericana de Educa-
mera conferencia. Muchos de los delegados a ción Cristiana (CELADEC) y en posteriormen-
Jerusalén habían estado presentes en Lausana, te la creación del Consejo Latinoamericano de
y la influencia de ésta última se hizo sentir en Iglesias en el 1979. Esta historia será discutida
el modo en que los delegados a Jerusalén se en- en el capítulo nueve.
frentaron a la cuestión teológica fundamental Ninguno de los organismos ecuménicos que
de la naturaleza y el contenido del mensaje hemos mencionado -y hay muchos otros-
cristiano. tiene poderes sobre sus miembros, que siempre
A partir de Jerusalén, y cada vez más, el conservan su autonomía y derecho a tomar de-
Consejo Internacional Misionero comenzó a cisiones propias. Pero la oportunidad de discu-
percatarse de la unión indisoluble entre iglesia tir y plantearse juntamente problemas tanto de
y misión. En Madrás, la iglesia vino a ocupar un teología como de estrategia ha fortalecido
lugar céntrico en la discusión, pero el impacto grandemente la obra misionera protestante.
de esta asamblea se vio debilitado por la Segun- No todas las sociedades misioneras y líderes
da Guerra Mundial. Buena parte de la obra de la misioneros abrazaron el ímpetu de las confe-
asamblea de Whitby, en el año 1947, consistió rencias mundiales misioneras y del Consejo In-
en restablecer los vínculos que habían sido in- ternacional Misionero. Algunas, en gran medi-
terrumpidos por el conflicto bélico, y en reco- da informadas por una urgencia misionera da-
brar los logros que se habían alcanzado antes da su expectativa de la inminente segunda ve-
de la catástrofe. En Willingen en el año 1952 y nida de Cristo y por las controversias entre fun-
en Ghana, cinco años más tarde, continuó des- damentalistas y modernistas, formaron sus pro-
arrollándose la conciencia de la unión entre pias organizaciones «interdenominacionales»
iglesia y misión. El resultado de esto fue la fu- (pues muchos rechazaban el término «ecumé-
sión del Consejo Internacional Misionero con nico») para discutir y planificar el trabajo mi-
el Consejo Mundial de Iglesias (Nueva Delhi, sionero. La organización más importante entre
1961), pues no parecía justificarse, desde el estos grupos misioneros lo fue la Interdenomi-

157
Las misiones en la Época Contemporánea

national Foreign Mission Association, fundada Norteamérica. Pero los misioneros del siglo
en 1917. Esta asociación misionera agrupó a XIX y del XX fueron más independientes de
sociedades misioneras evangélicas, muchas de los intereses políticos y económicos de sus na-
ellas conocidas como faith missions o misiones ciones que los de cualquier otra época desde
de fe. Un ejemplo de estas sociedades lo fue la los inicios de la Edad Media. No faltaron mi-
Misión Centroamericana fundada por Cyrus I. sioneros que se sirvieron del poder y prestigio
Scofield a mediados del siglo XIX. de las naciones de su procedencia para llevar su
Muchas de estas sociedades criticaban las mensaje a quienes estaban bajo el influjo de ese
estrategias, ideas y propuestas que los congre- poder o ese prestigio. Pero aun entre ellos la
sos misioneros mundiales producían. No obs- mayoría no lo hacía con un espíritu pragmáti-
tante, el carácter ecuménico y el espíritu de co, queriendo aprovecharse de su posición pri-
unidad en la misión, tal como la había propues- vilegiada, sino que lo hacía con la sincera con-
to Carey, era evidente aun entre estas socieda- vicción de que los intereses occidentales, aun
des y misiones de fe. en manos de políticos algo corruptos o de co-
Estas organizaciones de tono más conserva- merciantes con el solo interés del dinero, eran
dor y a veces fundamentalista también han con- una fuerza civilizadora.
tribuido a la creación de organismos «ecuméni- Lo que caracteriza al movimiento misione-
cos» en América Latina -aunque en tales cír- ro de esta época no es tanto el que haya sido
culos se prefiere decir «interdenominaciona- instrumento de la expansión de Occidente -
les» más bien que «ecuménicos»- tales como pues esa expansión tenía que venir debido al
la Fraternidad Teológica Latinoamericana desarrollo tecnológico que el Occidente había
(1969) y la Confraternidad Evangélica de Igle- alcanzado- como el espíritu de superioridad y
sias Latinoamericanas (CONELA) a finales de de condescendencia por parte de las culturas
la década de los 70. Esta historia también será occidentales hacia sus congéneres de otra raza,
discutida en el capítulo nueve. cultura y religión. En círculos misioneros occi-
Puesto que este libro trata acerca de la his- dentales se hablaba del white man's burden -
toria de las misiones, y no de la historia del mo- la responsabilidad por parte de las culturas oc-
vimiento ecuménico, no podemos relatar aquí cidentales, encamadas en el hombre blanco, de
cómo en la segunda mitad del siglo XX dicho llevar a los demás su civilización y, junto con
movimiento, nacido entre protestantes, se ex- ella, su fe. Esta actitud no fue del todo univer-
tendió a las iglesias ortodoxas y al catolicismo sal, y en los capítulos que siguen encontrare-
romano. Baste aquí señalar el hecho, que en el mos repetidos ejemplos de misioneros que to-
futuro ha de influir sin duda en la obra misio- maron otra actitud. Pero sí fue bastante general,
nera, aun cuando hasta el presente no sea posi- y se reflejó en el modo en que se concebían las
ble decir cómo. misiones, no como un aspecto fundamental de
la vida de la Iglesia del que todas las iglesias
D. Consideraciones generales debían participar, sino como la responsabili-
El siglo XIX ha sido llamado 'El Gran Si- dad exclusiva de las iglesias occidentales.
glo" de la historia de las misiones. En él se Debido a su relación estrecha con la expan-
combina la más grande expansión que civiliza- sión de Occidente, la obra misionera de los siglos
ción alguna haya conocido con el más genuino XIX y XX ha estado sujeta a las vicisitudes de
interés misionero. El gran avance geográfico esa expansión. Durante casi todo el siglo XIX,
del cristianismo durante ese siglo se debió sin las potencias occidentales penetraron cada vez
lugar a dudas, en parte al menos, al auge polí- más en el resto del mundo. Aunque hubo países
tico y económico de Europa -y más tarde, de que, como China y Japón, durante algún tiempo

158
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

se negaron a permitir esa influencia, sus esfuer- blanco. Esto puede verse, por ejemplo, en el
zos fueron vanos. Por ello, el siglo XIX trajo una mundo en que ha ido aumentando la participa-
expansión misionera casi ininterrumpida. ción de las antes llamadas «iglesias jóvenes»
En el siglo XX, por el contrario, comenzó a -hoy llamadas preferentemente «iglesias del
hacerse sentir una reacción nacionalista en la Hemisferio Sur»- en el movimiento ecuméni-
que las viejas culturas, religiones y tradiciones co internacional.
servían de instrumento y símbolo de oposición Por ultimo, conviene señalar que, debido a
a las culturas occidentales. Aun cuando repu- que la mayoría de los misioneros protestantes
diaba toda influencia occidental, esta reacción del siglo XIX pertenecía a la tradición pietista,
se veía obligada a hacer uso de la tecnología su mensaje en el campo misionero fue de ca-
que le había sido legada por los poderes colo- rácter individualista. Esto no quiere decir que
niales y los misioneros. Se intentaba, sin em- no se ocupasen del bienestar físico de las per-
bargo, separar los adelantos técnicos del resto sonas (que sí lo hicieron), sino sólo que no in-
de la civilización occidental, y hacer uso de tentaron descubrir la implicaciones del Evan-
ellos sin dejarse envolver por el resto de la cul- gelio para la totalidad de la sociedad en que tra-
tura en que tuvieron su origen. Esto hizo más bajaban. Aun esto no ha de exagerarse, pues
difícil el trabajo misionero, pues pronto las hubo algunos casos, como el de Carey en la In-
nuevas naciones comenzaron a hacer uso por sí dia, en que los misioneros hicieron todo lo po-
mismas de algunos de los adelantos técnicos - sible por lograr leyes más justas. Pero aun en-
por ejemplo, en la medicina, la educación y la tonces no comunicaron a las iglesias por ellos
agricultura- que antes habían servido a los fundadas el sentido de su propia responsabili-
misioneros para hacerse escuchar. dad dentro de la situación en que estaban colo-
Por otra parte, en el siglo XX comenzaron cadas. En el siglo XX, con los nuevos estudios
los cristianos a pensar en términos, no de una bíblicos y la renovación teológica que de ellos
iglesia occidental con misiones en el resto del surgió, las «iglesias jóvenes» comenzaron a
mundo, sino más bien de una iglesia represen- pensar más en términos de su propia responsa-
tada en todas las naciones de la tierra y con bilidad social, aunque daban a veces la impre-
una misión en cada una de ellas. De este modo, sión de no estar del todo preparadas para des-
el cristianismo comenzó a ser verdaderamente cubrir por sí mismas lo que esa responsabilidad
una fe universal, y no la posesión del hombre implicaba en su situación concreta.

159
capítulo 7
Las misiones en el Lejano
Oriente y el Sur del Pacífico

que en el capítulo anterior señala- Como el período que estamos estudiando es


mos que uno de los grandes factores que
Puesto el del imperio y extensión británica, resulta na-
dieron origen al movimiento misionero del si- tural que repetidamente encontremos que los
glo XIX fue la gran cantidad de descubrimien- ingleses y escoceses han tenido un lugar pre-
tos que se hicieron en el sur del Pacífico, y ponderante en la historia de diversas regiones,
puesto que también señalamos que Guillermo así como en la historia del trabajo misionero en
Carey, quien fue misionero en la India, puede ellas.
considerarse como el precursor de ese gran En cuanto al orden de nuestra exposición,
movimiento, resulta natural que comencemos comenzaremos por la India, uno de los territo-
nuestro estudio de las misiones modernas pre- rios más conocidos por los occidentales al co-
cisamente en la región en que él laboró y don- mienzo del siglo XIX, para de allí pasar a Cei-
de tuvieron lugar los grandes descubrimientos lán, el Asia sudoriental, Indonesia, las Filipi-
del siglo XVIII. nas, el Japón, China y, por último, a los territo-
En la región del globo cuyo estudio ahora rios recién descubiertos en las islas del Pacífi-
comenzamos existían a principios del siglo co, además de Australia y Nueva Zelandia.
XIX pueblos de muy diversas culturas y condi-
ciones. En lugares como la India y la China A.Las misiones en la India
había antiquísimas civilizaciones unidas a reli- La India fue siempre uno de los territorios
giones de alto nivel moral y que por tanto resul- preferidos por los misioneros cristianos. Según
taban de difícil penetración para el cristianis- una antiquísima tradición, fue el apóstol Tomás
mo. En regiones como el Japón esas antiguas el primer cristiano en predicar en la India. Se di-
culturas todavía habían tenido muy escaso con- ce que en el siglo II el maestro alejandrino Pan-
tacto con el Occidente, y sus tradiciones ances- teno también visitó la península. Más tarde, los
trales servirían de resistencia al trabajo misio- persas y los jacobitas sirios se establecieron en
nero. Por último, había regiones recién descu- ella. Con la llegada de los jesuitas portugueses,
biertas por el Occidente en las que habitaban los católicos comenzaron a llevar a cabo traba-
aborígenes de culturas y religiosidad animistas, jo misionero entre los indios. De entonces en
cuya recepción al evangelio, ya fuera por la adelante, allí tuvieron lugar algunos de los ex-
conquista o por otras fuerzas históricas, resul- perimentos más fructíferos en la obra misione-
taría mucho más positiva, facilitando la obra ra -entre ellos la misión danesa de Tranquebar
misionera. y la obra de Carey y sus acompañantes.

160

1:
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

A fin de hacer justicia a los distintos grupos uno de los misioneros fue hecho director del
cristianos que existían en la India, comenzare- seminario en que se preparaban los sacerdotes
mos haciendo referencia a ellos en orden de jacobitas.
antigüedad, comenzando por los llamados En el año 1825 comenzaron las dificulta-
«cristianos de Santo Tomás» y de allí pasando des. Aunque éstas se relacionaban con cuestio-
al catolicismo romano, para terminar con el nes circunstanciales, en realidad el problema
protestantismo. tenía varias dimensiones. Una de ellas era la
tensión entre la «tradición», a que los jacobitas
1. Los Cristianos de Santo Tomás estaban tan apegados, y las «innovaciones» de
durante los Siglos XIX y XX los anglicanos. Otra era la actitud de superiori-
Los últimos años del siglo XVIII y los pri- dad por parte de aquellos misioneros para quie-
meros del XIX vieron el establecimiento del nes los jacobitas indios representaban una tra-
poderío británico en las regiones donde eran dición deficiente. Cuando en el año 1827 los
más numerosos los «cristianos de Santo To- primeros misioneros anglicanos fueron susti-
más» es decir, en Travancore y Cochín. Los tuidos por hombres más jóvenes, que no com-
dos primeros representantes del gobierno britá- prendían las sutilezas de la situación, las rela-
nico en esta zona, los coroneles Macaulay y ciones empeoraron rápidamente, y en el 1836
Munro, eran personas de profunda convicción se produjo la ruptura definitiva.
cristiana que se interesaron sinceramente en Aún después de esta ruptura los misioneros
los jacobitas. A través de sus esfuerzos y con la continuaron su trabajo, aunque dirigiéndose
presencia de la Sociedad Misionera de la Igle- ahora principalmente a los no cristianos. Esto
sia (Church Missionary Society, CMS, órgano no fue obstáculo para que un número de con-
misionero de la Iglesia Anglicana) y los servi- gregaciones abandonase la antigua Iglesia Si-
cios de varios misioneros, se comenzó a esta- ríaca y se hiciesen anglicanas. Estas iglesias
blecer relaciones entre las antiguas iglesias de forman ahora parte de la Iglesia del Sur de la
la India y la Iglesia de Inglaterra. En las ins- India (Church of South India), de que tratare-
trucciones que se daban a estos misioneros se mos más adelante.
estipulaba claramente que su trabajo no era ha- Por otra parte, dentro de la propia iglesia
cer anglicanos de los cristianos jacobitas. Su jacobita persistió algo de la semilla sembra-
función consistía en servir a la Iglesia Jacobi- da por los misioneros británicos, pues la ma-
ta de la manera como ésta lo solicitase, y en de- yoría de los jacobitas que habían favorecido
dicarse a enseñar y, de ser posible, predicar la las reformas por las que los anglicanos labo-
verdad bíblica entre ellos. El propósito de estos raban no abandonó su vieja iglesia. Durante
misioneros era que sus enseñanzas sirviesen algún tiempo pareció que el partido reforma-
como «levadura que leuda toda la masa», una dor lograría llevar consigo a la mayoría de la
acción misionera que ayudaría a la Iglesia Ja- iglesia, especialmente puesto que el gobierno
cobita a profundizar en la verdad del evangelio. lo apoyaba, pero una visita del patriarca de
Este trabajo comenzó en el año 1816, y al prin- Antioquía tuvo por resultado la debilitación
cipio tuvo gran éxito. La jerarquía jacobita se del partido reformador. Esto no fue suficien-
mostró dispuesta a recibir la ayuda de los mi- te para evitar el cisma, surgido a raíz de lo
sioneros anglicanos -aunque no sin ciertas re- que se conoce como «el caso del Seminario».
servas- y éstos comenzaron un amplio traba- De ese cisma surgió en el 1889, con al apoyo
jo de traducción y de impresión de libros, de de la CMS, la Iglesia de Mar Thoma, prime-
organización de escuelas en las parroquias ro bajo el liderato de Tomás Mar Atanasio y
siríacas y hasta de educación teológica, pues luego bajo Tito II.

161
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

La Iglesia de Mar Thoma era al principio los que procedían directamente de Roma co-
una pequeña minoría de los cristianos jacobitas, menzó cuando en el año 1831 el papa Gregorio
pero su celo evangelizador pronto le ganó un si- XVI, que antes había sido prefecto de De Pro-
tio entre las principales iglesias de la India. En paganda Fide, llegó al trono pontificio. En
el año 1889 se fundó la Asociación Evangelis- 1833 el gobierno portugués, deseoso de afirmar
ta de Mar Thoma, que ha logrado numerosas su autoridad frente al Papa, rompió con Roma.
conversiones y cuyo trabajo misionero se ex- La respuesta de esta última fue abolir algunas
tiende hoy hasta muchos grupos inmigrantes en de las antiguas sedes que quedaban bajo la ju-
el Occidente. A partir de 1895, la Iglesia de risdicción portuguesa e intensificar su trabajo
Mar Thoma ha patrocinado reuniones anuales misionero directo en la India. Puesto que ya
en las que se congregan miles de cristianos pa- en esa fecha había sido reorganizada la Socie-
ra escuchar a predicadores de diversas denomi- dad de Jesús, numerosos jesuitas de todos los
naciones cristianas. Actualmente su membre- países católicos de Europa llegaron a la India.
sía en la India es de más de 900.000 personas, La disputa se hizo cada vez más agria, y los mi-
con once diócesis; y en otras partes del mundo, sioneros que venían enviados directamente por
unas 200.000 personas. Su teología se acerca a Roma acusaban de cismáticos a los que soste-
la del protestantismo occidental, pero su liturgia nían el padroado portugués, mientras que estos
guarda aún el sello oriental. últimos afirmaban que no lo eran, puesto que el
La otra rama de la iglesia jacobita también Papa había cedido anteriormente al Rey de Por-
sufrió un cisma en el año 1910, aunque no tan- tugal su autoridad en la India. Tras largas con-
to por cuestiones teológicas como por proble- troversias, se hizo una serie de concordatos -
mas de autoridad en la jerarquía. A mediados el primero en el año 1857- que fueron resol-
del siglo XX, diversas circunstancias parecían viendo la cuestión. Pero aún después de la in-
indicar que este cisma sería subsanado -lo dependencia de la India, en los años 1950 -
cual aún no ha ocurrido. 1953, Roma y Portugal continuaban tratando
Hay además un pequeño número de nesto- de resolver su vieja disputa. Como es de supo-
rianos en la región de Cochin. nerse, todo esto debilitó el trabajo misionero
católico romano.
2. El catolicismo romano A pesar de la profunda y prolongada dispu-
En la India, al igual que en otras parte del ta entre Roma y Portugal acerca de su jurisdic-
globo, los primeros años del período que esta- ción sobre la India, las misiones católicas en
mos estudiando constituyen un momento tris- esta región lograron cierto progreso. De hecho,
te en la historia de la Iglesia Católica Romana. fue el avance de las misiones no portuguesas lo
Allí también la decadencia del poderío portu- que inspiró el conflicto con quienes defendían
gués, las guerras napoleónicas y la disolución la permanencia del viejo padroado portugués.
de la Sociedad de Jesús habían afectado el tra- Uno de los más notables misioneros católicos
bajo misionero. Además, la decadencia portu- durante este período fue el jesuita flamenco
guesa complicó la situación de la Iglesia Cató- Constant Lievens, que por razones de salud só-
lica Romana en la India con una prolongada lo pudo permanecer en la India unos seis años,
disputa entre los vicarios apostólicos que eran pero que a pesar de ello logró comenzar un
enviados directamente por Roma, y las autori- movimiento de conversión en masa. Lievens
dades eclesiásticas que aún dependían del pa- se estableció en la zona de Ranchi, donde se hi-
droado portugués. zo campeón de los oprimidos frente a los terra-
La disputa entre los católicos romanos que tenientes y a los usureros. Frecuentemente, lle-
se consideraban bajo el padroado portugués y vando los casos a las cortes, logró que se respe-

162
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

tasen los derechos de las personas más pobres.

A
De esta manera comenzó un movimiento de
numerosas conversiones, primero entre los
cristianos protestantes de la región y luego
también entre los hindúes. Treinta y cinco años
después de que la tuberculosis obligó a Lie-
vens a partir para América, se estableció la dió-
cesis de Ranchi, que contaba a la sazón con
190.000 miembros y que ahora sobrepasa un
millón.
Si bien no podemos señalar aquí todos los
trabajos misioneros que la Iglesia Católica ha
llevado a cabo en la India durante los últimos
doscientos años, sí podemos decir algo acerca
de su trabajo en la educación, en la medicina,
en el diálogo interreligioso y con respecto a
las castas. La Iglesia Católica en la India se ha
distinguido por su labor educativa, establecien-
do escuelas en todos los niveles. Estas escuelas
reciben apoyo del gobierno, de igual manera
que todos los centros educativos del país. Ade-
más, existen las universidades católicas de San
José en Trichinopoly, de Loyola en Madrás y
de San Francisco Javier en Bombay y Calcuta.
En el campo de la medicina, lo más notable
del trabajo católico ha sido la obra de las mon-
jas, que en una época en que sus antiguas tra-
diciones impedían a las mujeres hindúes dedi-
carse a enfermeras, sirvieron como tales no só- El encuentro y diálogo interreiigioso con
lo en hospitales católicos, sino también en los
antiguas tradiciones religiosas en Asia y en
del gobierno. El trabajo misionero católico el norte de Africa cabrá gran importancia.
también se destaca por el desarrollo temprano
del diálogo inteneligioso y de grupos monásti-
cos cuya misión es la continua intercesión por ca a través de todo el siglo XIX, aunque se ha-
personas de otras tradiciones religiosas. cía todo lo posible por que dentro de la iglesia
Con respecto a las castas, la Iglesia Católi- se evitasen las distinciones de castas. Al prin-
ca no ha tomado una actitud tan firme como la cipio existían divisiones dentro de los templos
mayoría de los cuerpos protestantes. El lector para separar a los creyentes de distintas castas.
recordará que desde tiempos de Nobili había Poco a poco, estas divisiones han ido disipán-
misioneros católicos romanos que considera- dose, aunque tienden a resurgir en medio del
ban que las castas eran un aspecto de la cultu- fervor religioso de este siglo. Últimamente se
ra de la India y que por tanto no eran algo que ha comenzado a preparar para el sacerdocio a
los conversos debían abandonar antes de reci- indios de las castas inferiores, cosa que anti-
bir el bautismo. En términos generales, ésta guamente resultaba imposible. Aun así, en mu-
continuó siendo la política de la Iglesia Católi- chas regiones las personas que se encuentran

163
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

fuera de la iglesia consideran a los cristianos El trabajo misionero protestante en la India


como una casta aparte. se llevó a cabo de diversas maneras. Entre és-
En cuanto a los antiguos cristianos del rito tas, es necesario señalar el trabajo educativo,
siromalabar que se habían unido a Roma en las misiones médicas, el trabajo entre las muje-
épocas anteriores, continuaron su existencia. res y la conversión en masa de ciertas tribus o
Pero se vieron divididos por un cisma que dio castas.
lugar a la iglesia que se conoce como Siro-Ma- Puede decirse que el trabajo misionero pro-
lankara. Estas dos comunidades continuarían testante a través de la educación comenzó con
existiendo hasta el día de hoy, cada una con su la llegada a Calcuta del misionero escocés
propia jerarquía, ambas sujetas a Roma. Alexander Duff. En el año 1817 se había fun-
dado en Calcuta el Hindu College, pero éste
3. Las misiones protestantes había sido dirigido por personas embebidas en
Las misiones protestantes en la India se vie- el racionalismo europeo de la época y que por
ron ayudadas por el cambio de política que el tanto tendían a llevar a sus alumnos hacia el es-
Parlamento inglés obligó a adoptar a la Compa- cepticismo religioso. Esto hizo que tanto los
ñía Inglesa de las Indias Orientales. Como he- hindúes como los cristianos comenzasen a du-
mos visto en el capítulo anterior, la Compañía dar de la conveniencia de ofrecer en la India
de las Indias se oponía al trabajo misionero o, una educación de tipo occidental. Duff se per-
en el mejor de los casos, lo aceptaba como mal cató de esta situación y decidió establecer una
necesario. En el año 1813 expiraba la cédula escuela en la que se ofreciese una educación li-
por la que el Parlamento concedía su autoridad beral semejante a la que podía obtenerse en In-
a esta Compañía, y varias personas en Inglate- glaterra o en el Hindu College, pero estrecha-
rra, preocupadas por los impedimentos que la mente unida a la fe cristiana. Al igual que algu-
Compañía colocaba en el camino de los misio- nos de los antiguos Padres de la Iglesia, Ale-
neros, decidieron actuar para que el Parlamen- xander Duff creía que la educación secular era
to la obligase a tomar una actitud más positiva una preparación para recibir el Evangelio -
hacia el trabajo misionero. Entre estas personas una preparatio evangelica- y como tal pro-
se distinguió Wilberforce, el gran reformador yectó ofrecerla en su escuela. Esta comenzó
social británico de profunda motivación cristia- con sólo cinco discípulos, pero pronto llegaron
na. En el ano 1813 el Parlamento inglés reno- a ser casi 200, y al final del primer año Duff
vó la cedula de la Compañía de Indias, aunque pudo sorprender a la ciudad ofreciendo exá-
estipulando que dicha compañía debería ofre- menes orales públicos en los que sus estudian-
cer todas las facilidades necesarias a las perso- tes mostraron cuánto habían aprendido, tanto
nas que quisieran ir a la India con el propósito de las materias escolares como del cristianis-
de llevar conocimientos técnicos y religiosos. mo. A partir de esafecha, la escuela de Duff lo-
Esta acción del Parlamento impulsó un gran gró un apoyo cada vez más amplio. Además,
movimiento que llevó a numerosos súbditos Duff se dedicó a establecer relaciones con los
británicos a la India, y que se extendió cuando alumnos del Hindu College que a través de sus
en el año 1833 el Parlamento eliminó las res- estudios en dicha institución habían abando-
tricciones que antes habían obstaculizado la nado el hinduismo y no tenían religión alguna.
obra de las sociedades misioneras de otros paí- Mediante largas sesiones de franca discusión,
ses. A partir de esa fecha, las sociedades misio- logró la conversión de algunos de ellos.
neras del continente europeo y de los Estados La obra de Duff se reflejó tanto en el resto
Unidos comenzaron a enviar a la India gran de las misiones protestantes como en la políti-
número de misioneros. ca educativa del gobierno, ya que promovía un

164
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

tipo de misión «civilizadora». El gobierno de- cia de las misiones médicas. Aunque las empre-
cretó en el año 1835 que la mayor parte de los sas anteriores, tanto la de Tranquebar como la
fondos gubernamentales destinados a la educa- de Carey, habían incluido médicos en su traba-
ción debía utilizarse para dar a los discípulos jo, no fue sino ya avanzado el siglo XIX que se
un conocimiento de la lengua, cultura y ciencia comenzó a organizar adecuadamente el trabajo
inglesas. En cuanto al trabajo misionero, a par- médico misionero en la India. A partir del año
tir de 1832 se fundaron numerosas escuelas 1836, la American Board comenzó a enviar a la
que seguían la misma política de la establecida India médicos ordenados que servían a la vez en
por Duff. En esa fecha se fundó la escuela de el campo de la medicina y en el de la evange-
Bombay, y pocos años más tarde la de Madrás lización. En la segunda mitad del siglo XIX
y la de Nagpur, además de otras en Agra y las sociedades misioneras comenzaron a intere-
otros lugares. sarse más en el trabajo médico, y casi todas
Todas estas escuelas lograron conversos de ellas enviaron doctores a la India. Es notable el
entre las clases más elevadas de la India. Estos hecho de que en el año 1858 había sólo siete
eran pocos, y cada conversión se seguía de un misioneros médicos en la India y Pakistán, y
tumulto popular y de amenazas por parte de la que en el año 1905 había 280.
población hindú contra la escuela. Los conver- Los médicos misioneros se dedicaron sobre
sos sufrían persecución por parte de sus vecinos todo al trabajo con los niños y las mujeres, así
y casi siempre sus propias familias les echaban como al establecimiento de sanatorios para tu-
fuera, además de que existían leyes que les co- berculosos y de lazaretos para leprosos. Ade-
locaban en desventaja, como la que impedía más se fundaron centros cristianos para el
que un converso al cristianismo recibiese heren- adiestramiento de enfermeras y de otras perso-
cia alguna. A pesar de todo esto, durante todo el nas necesarias para llevar a cabo el trabajo mé-
siglo XIX continuó habiendo un número limita- dico. Esta labor continuó a través de todo el si-
do de conversiones al cristianismo de entre las glo XIX y la primera mitad del XX, cuando el
clases más elevadas y las personas educadas. creciente trabajo médico por parte del estado
Eran años en los que el hinduismo no parecía hacía que algunos cristianos se preguntasen
responder a las necesidades de las personas más acerca de la verdadera función de las misiones
cultas. Esto se combinaba con la presencia bri- médicas. Sin embargo, todavía los recursos del
tánica, que mostraba el poderío superior de la estado resultaban insuficientes para llenar las
civilización occidental. Como era de suponerse necesidades de la nación y por ello la pregun-
estas conversiones entre las personas de clase ta acerca de la justificación de las misiones mé-
más elevada disminuyeron con el florecimien- dicas no se planteaba con toda urgencia.
to del sentimiento nacionalista que culminó en Otra de las características del trabajo misio-
la independencia de la India, y con el renaci- nero en la India es la conversión en masa de al-
miento del hinduismo, que se mostró capaz de gunas aldeas y hasta tribus, sobre todo entre
reaccionar y cobrar nueva vitalidad por el im- las antiguas tribus aborígenes que habitaban la
pacto del cristianismo. La segunda mitad del península antes de la llegada de los arios. Tam-
siglo XIX y los primeros años del XX vieron el bién en varios casos se han dado conversiones
florecimiento de numerosos movimientos den- en masa de algunas de las castas inferiores de
tro del hinduismo que hacían más fácil a las la sociedad hindú. La primera conversión en
personas cultas continuar viviendo dentro del masa comenzó cuando, en el año 1846, una
marco de su religión ancestral. sociedad misionera luterana alemana comenzó
Otro aspecto notable de las misiones en la a trabajar entre las tribus aborígenes de la re-
India durante los siglos XIX y XX es la presen- gión de Nagpur que se conocen bajo el nombre

165

L,
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

de Kols. Tras diez años de trabajo, esta mi- masa de algunas castas hindúes. Por lo general,
Sión había logrado poco menos de un millar de se trataba de castas inferiores que veían en el
conversos, pero este número fue creciendo rá- cristianismo la emancipación de su condición.
pidamente de tal manera que a principios del Es imposible criticar la conversión en grupos
siglo XX los cristianos de la región eran apro- de personas acostumbradas a pensar en térmi-
ximadamente 60.000. Aunque algunos de los nos colectivos. Exigir una decisión individual
conversos de la región han pasado a la Iglesia por parte de tales personas prácticamente equi-
Anglicana y otros a la Iglesia Católica Roma- valdría a exigir un desajuste social antes de
na, la inmensa mayoría ha continuado en la aceptarlas en la iglesia cristiana.
tradición luterana, y se ha organizado en una Otro aspecto notable de las misiones protes-
iglesia autónoma. Este es sólo uno de los mu- tantes en la India en el siglo XIX fue su contri-
chos casos que pueden citarse en distintas re- bución a la emancipación de las mujeres. En la
giones de la India, sobre todo en el sur del pa- antigua India, se consideraba a las mujeres in-
ís. Estos movimientos de conversión en masa dignas de recibir educación, y el infanticidio
se vieron facilitados cuando en el año 1876 femenino y la costumbre de quemar a las viu-
comenzó un período de escasez durante el cual das juntamente con los cadáveres de sus espo-
los misioneros cristianos hicieron mucho por sos persistían aún. Dentro de este contexto, no
aliviar la difícil situación de las clases más po- cabe duda de que el trabajo de las primeras es-
bres. Por esta razón fueron muchos los hindú- posas de misioneros que se dedicaron a la edu-
es que se acercaron a los misioneros pidiendo cación de niñas era revolucionario. Al principio
ser bautizados. En algunas ocasiones los mi- este trabajo tuvo lugar en los hogares, pero en
sioneros vacilaron ante tal petición, pero a la el año 1857 Alexander Duff fundó la primera
larga juzgaron sabio administrar el bautismo a escuela diaria para niñas. A ésta siguieron nu-
quienes así lo pedían. Un ejemplo de esto lo merosas escuelas fundadas por las diversas so-
tenemos en la persona del misionero bautista J. ciedades misioneras.
E. Clough, quien, debido a ciertos contratos Fue la india cristiana Ramabai la mujer más
con el gobierno, tenía posibilidades de emple- notable en la obra de emancipación de su sexo.
ar a numerosos trabajadores, y por ello pronto Su madre -cosa rara entre los hindúes de la
comenzó a recibir pedidos de personas que época- le había enseñado el sánscrito. Tras
creían que solicitando el bautismo obtendrían muchas y largas vicisitudes que incluyeron la
trabajo con más facilidad. Al principio Clough muerte de buena parte de su familia, Ramabai
se negó a bautizar a tales personas, pero acce- decidió dedicar su vida a ayudar a las niñas y
dió a ello cuando supo que los católicos roma- jóvenes que quedaban viudas a muy temprana
nos habrían de hacerlo si él persistía en su opo- edad debido a la costumbre de prometerlas y
sición. Como es de suponerse, muchas de es- casarlas desde la infancia. Por fin estableció
tas «conversiones» eran en extremo superfi- contacto con algunos misioneros cristianos,
ciales y hasta fingidas, pero es necesario notar que la enviaron a Inglaterra para que allí se
que continuaron aún después de pasados los preparase para la tarea a que había decidido
tiempos de escasez, y que cuatro años más tar- dedicarse. En Inglaterra se convirtió al cristia-
de la comunidad cristiana en la región donde nismo. Luego pasó a los Estados Unidos, don-
trabajaba Clough alcanzó la cifra de 20.000 de logró apoyo para el trabajo que pensaba rea-
miembros. lizar en la India. De regreso a su tierra nativa,
Además de estas conversiones en masa de Ramabai fundó un hogar para viudas y, aunque
ciertas aldeas o tribus aborígenes, se dieron ése no era su propósito inicial, pronto hubo al-
también durante el siglo XIX conversiones en gunas conversiones entre sus protegidas. Esto

166
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

I
Las mujeres en el mundo asiático han apoyado proyectos locales de desarrollo económico.

le costó el apoyo de algunos hindúes que antes to al trabajo agrícola, los misioneros cristianos
habían visto el hogar con simpatía, pero Rama- han establecido tantos centros en los que se
ha¡ llevó adelante su trabajo. En el año 1896, trabaja directamente con la ganadería o la avi-
tras una larga escasez que sacudió todo el cen- cultura como escuelas de ingeniería agronómi-
tro de la India, Ramabai recogió gran número ca tales como la que se halla relacionada con la
de huérfanas a las que estableció en hogares Universidad de Alajabad.
misioneros en distintos sitios. Pero cuando des- La obra misionera de grupos pentecostales y
cubrió que no había suficientes hogares donde carismáticos, particularmente a finales del siglo
establecer a las niñas que había recogido, fun- XX, es de gran importancia. Esta se caracteri-
dó un hogar para huérfanas que llegó a tener za por el trabajo misionero de los nacionales, lo
más de mil niñas y que continúa existiendo que hace difícil identificar los nombres de mu-
hasta el día de hoy. chos líderes que comienzan pequeños grupos
Es necesario mencionar el trabajo que las de oración y estudio bíblico en el centro de las
misiones han realizado en el campo de la in- grandes ciudades de la India. Por otro lado, y
dustria y la agricultura. Tanto con el propósito en la medida que el proyecto político de la In-
de mejorar la condición económica de algunas dia preserva la libertad de religión, grupos ca-
comunidades como con el de servir de medio rismáticos de las castas bajas, sobre todo de
para el desarrollo del carácter, los misioneros los dalits, celebran grandes campañas de evan-
protestantes de los siglos XIX y XX establecie- gelización y sanidad que continúan promovien-
ron en la India industrias diversas y varios pro- do la conversión en masa. No hay la menor du-
yectos agrícolas. La mayor parte de las indus- da que el cristianismo está logrando una inser-
trias establecidas por las misiones ha sido de ción novedosa entre las castas bajas, tales como
carácter manual, a fin de poder emplear a gran los dalits, por medio de la experiencia carismá-
número de personas con poco capital. En cuan- tica pentecostal.

167

láá
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

Estos grupos carismáticos y pentecostales las estructuras eclesiales tradicionales. Este


también desarrollan proyectos educativos no- movimiento, fuertemente impulsado por hin-
vedosos. Mientras que gran parte de los pro- dúes cristianos de castas altas, reta al cristia-
yectos de educación en el siglo XIX promovía nismo tradicional, ya que aparenta ser un sin-
una educación civilizadora occidental, muchos cretismo entre las prácticas hindúes de con-
de estos proyectos auspiciados y generados por templación y un cristianismo centrado en la
nacionales pentecostales y carismáticos afir- persona de Jesús.
man los valores de la sociedad y culturas de la Por último, en la medida que la globaliza-
India e incluyen al cristianismo como una de ción continúa ejerciendo una fuerza poderosa
las tradiciones religiosas legítimas en la India. en las culturas y religiones de la India, surgen
Hay escuelas cristianas que ofrecen un nivel nuevos modelos de trabajo misionero dirigido
de educación superior al sistema público e in- por nacionales y, en muchos casos, apoyado
sertan tradiciones cristianas junto a las hin- por sociedades misioneras en el Occidente.
dúes y musulmanas. Interesantemente, estos Evitando los conflictos entre las tradiciones re-
proyectos nacionales cristianos carismáticos ligiosas-tales como el cristianismo con el is-
promueven la coexistencia pacífica de las tra- lam o con grupos fundamentalistas hindúes-
diciones religiosas, notando sus semejanzas cristianos indios están comenzando a crear ne-
y sus diferencias, y al mismo tiempo fomen- gocios-restaurantes, «coffee houses», etc-
tando la mutua convivencia dentro de un mar- para presentar el Evangelio sin las estructuras
co cristiano educativo. tradicionales del trabajo misionero. En muchos
Otro novedoso desarrollo misionero en la de estos lugares surge un tipo de misión apolo-
India es el fenómeno de los «cristianos sin gética, un diálogo religioso, donde hay una de-
iglesia». Un número significativo de hindúes fensa del evangelio frente a otras tradiciones
de castas altas aceptan el evangelio, pero no religiosas. La cobertura que ofrece el mercado

El trabajo misionero en la India se ha caracterizado por pro-


yectos de educación para personas de distintas religiones.

. k

.-

168
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

.
I

A principios del siglo XXI el trabajo misicnero recalca la evangehzacián en grupos pequeños o casas-cultos.

capitalista y el desarrollo económico en los sultado positivo y que ya comienza a desarro-


centros urbanos ayuda al desarrollo de este mo- llarse una nuevo capítulo en las misiones en la
delo de misión que, paradójicamente, es ecléc- India donde los nacionales tienen un papel pre-
tico en cuanto trabaja dentro del marco del en- dominante y novedoso.
cuentro y diálogo interreligioso, de la apología
cristiana y del desarrollo económico nacional y 4. El movimiento ecuménico y las iglesias
local, y además está fuertemente dirigido por unidas de la India
nacionales. Como era de esperarse, la presencia de nu-
Haciendo un breve recuento del resultado merosas y diversas misiones en la India dificul-
de la obra misionera protestante en la India en taba el trabajo misionero. Para los europeos
los siglos XIX y XX, podemos decir que halo- que allí trabajaban, la existencia de distintas
grado numerosos conversos, sobre todo entre denominaciones y sociedades misioneras no
las tribus aborígenes y las castas más bajas, pe- constituía problema alguno. No así para los no
ro también entre las castas privilegiadas y las cristianos, a quienes la diversidad de nombres
personas más cultas. Además, las misiones y costumbres entre los cristianos llevaba a con-
cristianas han contribuido y continúan contri- fusión, y que a veces se interesaban más por
buyendo al desarrollo educativo, social y eco- conocer las razones de las divisiones entre los
nómico de la India. La vitalidad de la fe cristia- cristianos que por enterarse del contenido esen-
na y el trabajo misionero ejecutado por los na- cial de su fe. Además, los propios misioneros,
cionales muestran que la obra misionera no es que en sus países de origen no establecían am-
exclusiva de misioneros extranjeros, y son plios contactos con miembros de otras denomi-
ejemplo de la creatividad de los grupos cristia- naciones, en la India tendían a consultarse mu-
nos menos tradicionales. En términos genera- tuamente debido a que eran una pequeña mino-
les, es necesario aceptar el hecho de que las mi- ría y a que se veían en la necesidad de depen-
siones cristianas en la India han dejado un re- der de la sabiduría y los consejos de sus cole-

169

L
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

gas. El resultado de todo esto fue el desarrollo congregacionales- a los anglicanos, los meto-
de un sentido de unidad cristiana más profun- distas, tanto de origen americano como de ori-
do que el que existía en Europa o en los Esta- gen británico, los bautistas, los hermanos y los
dos Unidos. Así tenemos un ejemplo más de un Discípulos de Cristo.
hecho que ya hemos señalado y que nuestra Por todo esto, además de por el modo en
historia probará repetidamente: el movimiento que ha logrado enfrentarse a la nueva situación
ecuménico es hijo de las misiones y de las cir- que ha surgido tras la independencia de su pa-
cunstancias misioneras. ís, la iglesia de la India es un ejemplo de lo que
Tras la Conferencia Misionera Mundial que está sucediendo y puede suceder en algunos de
se celebró en Edimburgo en el año 1910, las los más antiguos campos misioneros del cris-
iglesias y misiones de la India se organizaron tianismo. Además, este proyecto ecuménico no
en el Consejo Nacional Misionero de la India, solo ha contribuido a la unidad de la iglesia, si-
que a partir del año 1923 se conoce como el no que también ha fomentado y creado espa-
Consejo Nacional Cristiano. Este consejo in- cios para el diálogo interreligioso y para asun-
cluye a la mayor parte de los cristianos no ca- tos de iglesia y sociedad, de formación y edu-
tólicos de la India. cación teológica y de desarrollo económico.
Además, en la India, como en otras partes Actualmente, este histórico movimiento ecu-
del mundo, el siglo XX fue testigo de numero- ménico en la India enfrenta los retos de la pre-
sas uniones orgánicas entre distintas iglesias. sencia pentecostal, grupos carismáticos y tra-
Al principio se trató de uniones entre iglesias bajo misionero del extranjero desde el tercer
pertenecientes a la misma tradición, como la de mundo, indicando que la vida de la iglesia con-
los diversos grupos presbiterianos del sur de la tinúa con gran vitalidad. Es por esta razón que
India en el año 1901, y su fusión con los pres- le hemos dedicado más espacio del que podría
biterianos del norte del país en el año 1904. parecer justo al lector que desde fuera exami-
Pronto se extendió el alcance de estos acuer- ne la historia de las misiones.
dos, de tal manera que trascendieron las barre-
ras confesionales. Así se fundó en el año 1908 B.El cristianismo en Ceilán
la Iglesia Unida del Sur de la India, formada A fines del siglo XVIII los ingleses tomaron
por presbiterianos y congregacionales. En el las posesiones holandesas en Ceilán y en 1815
año 1924, y también mediante la unión de pres- se adueñaron de la totalidad de la isla (hoy Sri
biterianos y congregacionales, se fundó la Igle- Lanka). Los primeros años de gobierno británi-
sia Unida del Norte de la India. Pero la más no- co mostraron la superficialidad de las conver-
table de todas las uniones entre iglesias fue la siones al protestantismo que habían tenido lu-
que se propuso en Tranquebar en el año 1919 y gar bajo los holandeses. Muchos de los supues-
que veintiocho años más tarde, en el 1947, dio tos conversos habían aceptado la fe de sus
como resultado la Iglesia del Sur de la India. amos sólo por las ventajas que esto implicaba,
Esta unión comprendía a la Iglesia Unida del y no habían abandonado sus antiguas religio-
Sur de la India -formada, como ya hemos di- nes y costumbres. Un testigo ocular nana la
cho, por presbiterianos y congregacionales- a siguiente entrevista entre un gobernador inglés
la Iglesia Anglicana y a la Iglesia Metodista. El y uno de los habitantes de la isla:
éxito de este plan de unión fue tal que pronto -,Cuál es tu religión?- preguntó el go-
sirvió de ejemplo y norma para otros planes bernador.
semejantes, especialmente para el de la Iglesia -Soy cristiano.
del Norte de la India, que incluye a la Iglesia -Cristiano, sí, pero ¿de qué secta?
Unida del Norte de la India -presbiterianos y -Soy cristiano holandés.

170
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

-Entonces adoras al Buda. lica se halla en desventaja. Por su parte, el pro-


-¡Naturalmente que lo adoro! testantismo continúa creciendo. Ese crecimien-
Esta situación resultó ser ventajosa para los to se nota más recientemente entre grupos pen-
católicos, que recibieron en sus iglesias a buen tecostales y carismáticos, los cuales crecen, no
número de los protestantes convertidos por los sólo en número, sino también en su capacidad
holandeses. Las leyes contra el catolicismo que de dar un testimonio efectivo dentro de las nue-
habían sido promulgadas por el gobierno ho- vas situaciones que van apareciendo en el país.
landés fueron abolidas por los británicos en un Como sucedió en la India, la situación mi-
edicto del año 1806 en el que se concedía a los sionera de las pequeñas comunidades cristianas
católicos libertad de culto e igualdad de dere- de Ceilán les llevó desde muy temprano a un
chos civiles. Al amparo de este edicto y de una profundo sentido ecuménico que resultó en una
ley del Parlamento inglés que siguió pocos iglesia que une varias denominaciones protes-
años después, la Iglesia Católica Romana cre- tantes. En el presente, no obstante, este espíri-
ció rápidamente. Aunque la controversia sobre tu ecuménico enfrenta el nuevo reto de grupos
el padroado portugués detuvo en algo su avan- independientes pentecostales y carismáticos y
ce, a principios del siglo XX contaba con un el cambio que estos grupos generan en rela-
tercio de millón de miembros, y en el año 1933 ción al cristianismo en la sociedad en general.
había pasado de los 400.000.
En la segunda década del siglo XIX comen- C.El cristianismo en el Asia sudoriental
zaron a llegar misioneros protestantes proce- Como en todo el resto del mundo, el siglo
dentes de la Gran Bretaña, entre los cuales los XIX en el Asia sudoriental se caracterizaba por
de más éxito fueron los wesleyanos y los angli- el avance continuo de la dominación europea.
canos. Al igual que en otros países, estos mi- De todos los numerosos reinos de la región,
sioneros se distinguieron fundando escuelas y solo el de Siam logró conservar la independen-
diseminando el conocimiento a través de la le- cia. Al oeste de Siam (hoy Tailandia), el Asia
tra impresa. Los wesleyanos lograron desarro- sudoriental quedó en posesión de los ingleses,
llar hábiles ministros de entre su membresía mientras que al este los franceses hicieron sen-
nativa. Pero el protestantismo nunca llegó a te- tir su poderío durante todo el siglo XIX. En
ner el número de adeptos que tenía el catolicis- términos generales, la conquista inglesa fue
mo romano, y en el año 1936 los protestantes más completa, pues los franceses no llegaron al
de la isla no llegaban aún a 40.000, aunque su máximo de su poderío en el Asia sudoriental si-
número estaba creciendo más rápidamente que no bien avanzado el siglo XIX. En toda la re-
el de los católicos. gión, el catolicismo romano se vio debilitado
Al igual que en la India, el siglo XX trajo un por la antigua controversia acerca del padroa-
incremento del sentimiento nacionalista en Cei- do portugués, además de por frecuentes perse-
lán. Tras largas conversaciones y gestiones, cuciones en algunas de las regiones en que su
Ceilán fue hecho independiente en el año 1948. trabajo misionero era más extenso. En la Indo-
Juntamente con el sentimiento nacionalista, china Francesa el siglo XIX se caracterizó por
apareció en escena un despertar de la vieja reli- las persecuciones constantes de que los reyes
gión budista. Buena parte de este despertar con- de Cochinchina y Anam hicieron objeto a los
sista en la imitación de métodos cristianos, ta- católicos romanos que allí se habían estableci-
les como escuelas dominicales y cierto interés do. En estas regiones, los misioneros cristianos
misionero. Los católicos se quejan de que la -todos ellos católicos- habían precedido al
constitución de Ceilán no ofrece suficientes ga- poderío francés, y por tanto carecían de la pro-
rantías para las minorías, y que la Iglesia Cató- tección de un gobierno al menos nominalmen-

171
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

te cristiano. El resultado de estas persecuciones halla concentrada en el norte del país. Eso no
fue que los católicos pidieron a Francia que quiere decir, por otra parte, que los presbiteria-
actuase en su defensa, y esta nación, tras largas nos hayan abandonado la capital, ya que conti-
guerras, se adueñó de la Cochinchina. Al pare- nuaron trabajando allí, y su influencia fue tal
cer, en toda la Indochina Francesa no hubo mi- que llegaron a ocupar altas posiciones en el go-
sionero protestante alguno antes de los comien- bierno. En el año 1934, mediante la unión de
zos del siglo XX. presbiterianos y bautistas, se instituyó la Igle-
En Siam el gobierno local se mostró abier- sia de Cristo en Siam -hoy Iglesia de Cristo
to hacia el trabajo misionero. Fue sobre todo en Tailandia.
bajo el gobierno del rey Monghut, quien ocupó En cuanto a los territorios británicos, la zo-
el trono a partir del año 1851 y se mostró ávi- na donde mas se extendió el cristianismo fue
do de introducir en su país los adelantos técni- Birmania (hoy Mianmar). Durante todo el siglo
cos de Occidente, que el cristianismo, tanto ca- XIX, y especialmente en su primera mitad, la
tólico como protestante, logró sus primeros Iglesia Católica Romana no se extendió tanto
triunfos. Desde mucho antes el catolicismo ro- en esta región como el protestantismo. Esto se
mano había estado representado en el país, pe- debió especialmente a las razones que ya he-
ro bajo el reinado de Monghut llegaron nume- mos visto en otros contextos: la Revolución
rosos misioneros y se establecieron escuelas, Francesa, la guerras napoleónicas y la contro-
hospitales y seminarios. A menudo los conver- versia acerca del padroado portugués. Fue so-
sos cristianos se agrupaban en aldeas en las lo después que en el año 1856 la Sociedad de
que todos eran católicos, bajo la conducción di- Misiones Extranjeras de París fue hecha res-
recta de la jerarquía eclesiástica, y que frecuen- ponsable del trabajo en Birmania que la iglesia
temente resultaban ser más prósperas que las Católica Romana comenzó a crecer en dicha
otras aldeas, debido sobre todo a las innovacio- región. A fines del siglo XIX contaba con dos
nes introducidas por los misioneros. Como es seminarios, varias escuelas y una imprenta pa-
de suponerse, esto contribuyó a la conversión ra el trabajo misionero.
de muchas personas, pero también hizo aumen- Aunque los primeros misioneros protestan-
tar la animadversión que algunos sentían hacia tes que llegaron a Birmania procedían del im-
el cristianismo. Lo mismo sucedió en la Indo- pulso de Carey y sus compañeros, el más nota-
china Francesa, a pesar de que las repetidas ble y el primero cuya obra tuvo resultados per-
persecuciones en esa región dificultaron el tra- manentes fue Adinoram Judson. Desde muy
bajo de los misioneros. joven, cuando estudiaba en la Universidad de
Los primeros protestantes en interesarse en Brown en los Estados Unidos, Judson se había
el trabajo misionero en Siam fueron Adinoram interesado en el trabajo misionero en el Orien-
Judson y su señora, cuya vida estudiaremos te. Fue por razón de su interés que los congre-
más adelante. Pero su interés no pasó de la tra- gacionales de Massachusetts decidieron orga-
ducción de algunas pequeñas porciones bíbli- nizar la American Board of Commissioners for
cas al idioma del país. Fueron los presbiteria- Foreign Missions. Esta junta le envió a Inglate-
nos de los Estados Unidos quienes tuvieron rra a establecer contacto con la London Missio-
mayor éxito en el trabajo misionero en Siam. nary Society para proyectar trabajo conjunto.
Al principio su trabajo se centró en la ciudad de El proyecto no agradó a la sociedad de Lon-
Bangkok pero pronto se dirigieron hacia el nor- dres, y por ello Judson, ante la perspectiva de
te donde encontraron campos más fructíferos no poder llevar a cabo su trabajo, decidió po-
en la región de Laos. Como consecuencia de nerse al servicio de los británicos y no conti-
esto, la población protestante de Tailandia se nuar trabajando con la junta norteamericana.

172

s1
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

Comenzó entonces una larga serie de vicisitu- través de unos prisioneros de Tailandia que ha-
des que le llevaron de regreso a los Estados bían sido llevados a Birmania. Pocos años des-
Unidos y luego a Inglaterra tras haber sido he- pués de su llegada al país, se organizó en los
cho prisionero de un corsario francés, para por Estados Unidos la American Baptist Mission,
fin llegar a la India, donde estableció contacto en gran medida debido al interés que Judson y
con Guillermo Carey y sus compañeros. En la sus compañeros habían despertado en Nortea-
travesía, Judson y su esposa se habían dedica- mérica. Esta organización envió a Birmania a
do a estudiar el Nuevo Testamento y habían un impresor que trabajó junto a los Judson, de
llegado a la conclusión de que el bautismo de manera que pronto comenzaron a aparecer los
niños se oponía a las enseñanzas neotestamen- primeros libros impresos en birmano. En el año
tarjas, lo cual les llevó a hacerse bautistas a su 1817 se publicó la traducción del Evangelio
llegada a Calcuta. Comenzó entonces una nue- según San Mateo hecha por Judson. Al mismo
va serie de dificultades, pues las autoridades tiempo se reunían en la casa de los misioneros
británicas del lugar deseaban deshacerse de algunos budistas que venían a discutir asuntos
Judson y sus acompañantes norteamericanos, religiosos. Pero las conversiones que Judson
mientras que no se veían posibilidades claras había esperado lograr no aparecían en el hori-
de emprender trabajo en sitio alguno. Por fin, zonte. Fue en el ano 1819 que Judson bautizó
más por razón de las circunstancias que por al primer birmano convertido al cristianismo
una decisión pensada, Judson y su esposa em- protestante. En el año 1834 terminó la traduc-
barcaron hacia Birmania. De nuevo el viaje se ción de la Biblia al birmano. Quizá debido a las
mostró lleno de dificultades que culminaron dificultades de la vida en Birmania, enviudó
con el nacimiento prematuro y sin vida del pri- dos veces y por esta razón tuvo tres compañe-
mero de sus hijos. Los misioneros esperaban ras distintas en su trabajo misionero. Al pare-
que en Rangún tendrían el apoyo del Dr. Félix cer, en las tres ocasiones supo escoger sabia-
Carey, hijo del famoso misionero, y que se ha- mente a la compañera ideal para el trabajo que
bía establecido años antes en Birmania. Pero el había emprendido. Cuando Judson murió en el
joven Carey estaba demasiado ocupado sir- año 1850 dejó tras sí una naciente literatura
viendo al gobierno con sus habilidades médi- cristiana en birmano y el comienzo de la obra
cas para poder prestar apoyo al trabajo misio- misionera entre la tribu de los karens, entre los
nero. Además, cuando su esposa murió ahoga- cuales los años venideros traerían más fruto
da en un naufragio, Félix Carey decidió aban- que entre los birmanos propiamente dichos.
donar Birmania. En tal situación podría decir- Fue a través de la obra de Judson y de su
se que la misión de Judson y su esposa no te- compañero George D. Boardman que se convir-
nía futuro alguno. tió el karen Ko Tha Byu. Ko Tha Byu trabajó
Los Judson no eran personas capaces de ardientemente entre sus compañeros de raza y
rendirse ante las dificultades. Mientras servían logró numerosas conversiones, hasta tal punto
a la pequeña congregación de habla inglesa en que a su muerte, en el año 1840, había comen-
la que antes había trabajado Félix Carey, se de- zado una conversión en masa entre los karens.
dicaron a estudiar el birmano, idioma que lo- A través de ellos, se abrió luego trabajo entre
graron dominar a pesar de sus inmensas difi- los chins y otras de las tribus de Birmania.
cultades. Mientras Judson trabajaba en dicha Al igual que en todo el resto de Asia, el si-
lengua y en el antiguo idioma pali, en que es- glo XX trajo un despertar religioso unido al
taban escritos los libros sagrados de los budis- crecimiento del sentimiento nacionalista. Toda
tas, su señora estudiaba, además del birmano, el Asia sudoriental se vio sacudida por los mo-
el idioma tai, que había llamado su atención a vimientos independentistas, que veían en el bu-

173

L
r Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

dismo la expresión religiosa de su nacionali-


dad. La situación era tanto más difícil por
cuanto en cada uno de los países nacientes
nales, su trabajo misionero se concentra pri-
mordialmente en desarrollar nuevas iglesias.
Además, hay que resaltar el crecimiento del
existían diversas tribus o grupos lingüísticos cristianismo entre algunos grupos y tribus de re-
que trataban de lograr la hegemonía sobre los giones apartadas. Debido a los grandes movi-
demás. Paulatinamente, los poderes europeos mientos hacia los centros urbanos por parte de
se fueron retirando de la escena. Algo semejan- estos grupos tribales en las montañas, hay un
te fue sucediendo en el trabajo misionero, en el crecimiento complejo del cristianismo en las
que se fe entregando cada vez más responsabi- ciudades. Parte de la complejidad es ver a algu-
lidad y autoridad a los dirigentes nacionales. nos de estos grupos cristianos acudir a organi-
La Segunda Guerra Mundial, con la invasión zaciones ecuménicas en busca de ayuda y apo-
por parte del Japón, debilitó grandemente la yo económico, social y cultural, pero sin parti-
autoridad europea en el Asia sudoriental. Poco cipar activamente en el movimiento ecuménico.
después de terminada dicha guerra los princi-
pales países de la región eran independientes. D. El cristianismo en el Archipiélago
Sin embargo, subsistían dos factores políticos Malayo
que era necesario tener en cuenta: por una par- Debido a su posición en la esquina sudorien-
te, en la mayoría de los nuevos países existían tal del continente asiático, el Archipiélago Mala-
fuertes minorías cuyos orígenes nacionales y yo fue desde muy temprano objeto de las ambi-
cuyos idiomas eran distintos de los de quienes ciones coloniales de las principales potencias eu-
formaban el gobierno, y que eran por tanto un ropeas. Durante el siglo XIX la mayor parte del
factor de oposición al gobierno establecido; archipiélago estuvo en manos de los holandeses,
por otra parte, la vecindad de la China comu- pero había tambiénen él colonias portuguesas (al
nista hacía más inestable la situación política. este de la isla de Timor), inglesas (parte de Nue-
En algunas regiones, como en el Vietnam, los va Guinea y de Borneo) y alemanas (en la por-
cristianos, sobre todo los católicos romanos, ción oriental de Nueva Guinea). Además, había
se agrupaban en aldeas cristianas. Esto hacía territorios independientes o que casi lo eran, co-
más clara y violenta la tensión existente entre mo el que tuvo por rajá al aventurero inglés Ja-
la mayoría budista y la minoría cristiana que, mes Brooke en el norte de Borneo, y el sultana-
con todo y ser una minoría, era considerable. to de Brunei en la misma isla. La inmensa mayo-
A partir del año 1959 las iglesias no católi- ríade la población del archipiélago se concentra-
cas del Asia sudoriental se hallan unidas en el ba -y se concentra aún- en la isla de Java, que
East Asia Christian Conference. Esta organiza- era predominantemente musulmana. El islam lle-
ción ecuménica ha fomentado el trabajo mi- gó aeste archipiélago antes que el cristianismo y
sionero en distintas áreas tales como el diálogo logró posesionarse de buena parte de él, aunque
interreligioso, asuntos de iglesia y sociedad, la siempre quedaron regiones habitadas por anti-
identidad cultural y la identidad cristiana, el guas tribus aborígenes de religión animista, los
desarrollo económico, el abuso a la mujer y a la cuales tendrían un lugar importante en el des-
niñez, el problema de la prostitución, la migra- arrollo del cristianismo en el siglo XIX, y poste-
ción, la realidad urbana, la contextualización riormente en el XX. Quedaron también algunos
del evangelio y la pobreza. vestigios del brahmanismo, que había sido la re-
A finales del siglo XX y principios del XXI, ligión predominante de buena parte del archipié-
grupos cristianos independientes, pentecostales lago antes de la llegada del islam.
y carismáticos hacen su inserción en estas re- Debido a que la inmensa mayoría del terri-
giones. Dirigidos primordialmente por nacio- torio del archipiélago estaba en manos de po-

174
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

$\

Aunque la guerra obligó a muchos misioneros a hur, el desastre fue mucho mayor para
las poblaciones nativas. Aquí una misionera protestante provee asilo a cientos de refu-

giados durante la invasión japonesa en la China. (Foto cortesía de G.Thompson Browm).

deres coloniales protestantes, la mayor parte de la comarca. Su interés en el bienestar de sus


de las conversiones al cristianismo que tuvie- súbditos le llevó a buscar medios por los cua-
ron lugar durante el siglo XIX fueron conver- les pudiesen llegar a Sarawak misioneros pro-
siones al protestantismo. En las colonias ho- testantes. Además de los misioneros proceden-
landesas la Compañía Holandesa de las Indias tes de Holanda, Brooke hizo los arreglos nece-
Orientales no tenía gran interés en el trabajo sarios para que toda una colonia de chinos me-
misionero, y en ocasiones hasta se oponía a él todistas se trasladase a sus dominios, creando
por temor a que pudiesen surgir dificultades un trabajo misionero particular. Pronto más de
con la población musulmana. Sin embargo, ya la tercera parte de los habitantes de Sarawak
avanzado el siglo XIX comenzó un despertar abrazó el cristianismo.
religioso en Holanda que se reflejó en un reno- A mediados del siglo XIX la corona holan-
vado celo misionero. La Sociedad Misionera desa, tratando de fortalecer su posición en las
de los Países Bajos, fundada en el 1797, reci- colonias, decretó que todas las iglesias protes-
bió un nuevo impulso del despertar religioso tantes en las Indias Orientales Holandesas de-
del siglo XIX, y además se fundaron nuevas berían unirse en una sola. Esto se hizo en el año
sociedades misioneras. El resultado de todo 1854, y dio origen a la Iglesia Protestante en las
esto fue que se intensificaron las misiones en Indias Holandesas. Aunque esta iglesia incluía
el Archipiélago Malayo. La mayor parte del a la mayor parte de los protestantes de la re-
trabajo misionero en dicho archipiélago tuvo gión, su celo misionero no era comparable al
lugar entre la población de religión animista, y de las sociedades misioneras de Europa y los
de esta manera comenzó la conversión en ma- Estados Unidos.
sa de varias tribus. En la región de Sarawak, al La mayor parte de los conversos en las In-
norte de Borneo, el aventurero inglés James dias Orientales procedía de las religiones ani-
Brooke había logrado establecerse como rajá mistas, pero es necesario señalar que se logró

175
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

un número de conversos del islam que, aunque buyó a las relaciones entre España y las Filipi-
reducido, era mayor que el alcanzado en todo nas. Pero España estaba ya en su ocaso y se
el resto del mundo musulmán. mostraba incapaz de hacer llegar a las Filipinas
Al igual que en todo el resto del Asia, el si- las ventajas técnicas y políticas del siglo XIX.
glo XX trajo a las Indias Orientales un renova- Por otros caminos fueron llegando las ideas
do sentimiento nacionalista, que iba unido a la que se asocian generalmente con la Revolu-
vieja religión islámica. A fin de poder compe- ción Francesa. Al mismo tiempo la administra-
tir con el cristianismo, el islam adoptó algunos ción española, que al principio había servido
de los instrumentos y medios introducidos por para hacer a los filipinos partícipes de algunos
los misioneros cristianos. Por su parte, la igle- de los adelantos de Occidente, se volvía cada
sia, penetrada por el mismo sentimiento nacio- vez más una estructura recia que evitaba que
nalista, tendió a depender más de sí misma y a las Filipinas entraran en el concierto de las na-
desarrollar un ministerio nativo, creando un es- ciones modernas. Cada vez más se escuchaban
pacio legítimo para el cristianismo en el suelo en las Filipinas críticas hacia la administración
malayo. La mayor parte de los misioneros se española y muy especialmente hacia la Igle-
vio obligada a retirarse ante las conquistas ja- sia. Los frailes, tanto por patriotismo como por
ponesas de la Segunda Guerra Mundial. Des- fidelidad a su iglesia, tendían a oponerse a es-
pués, la constitución de la República Indepen- tas críticas y a pretender que carecían de funda-
diente de Indonesia, que incluía buena parte mento. Cuando comenzaron las conspiracio-
del archipiélago y cuya política se hizo marca- nes y las revueltas en contra de España, los
damente anti-occidental, colocó el trabajo mi- frailes, creyendo que con ello cumplían con su
sionero extranjero (y en ocasiones el nacional) deber, se opusieron a los conspiradores y revo-
en situaciones difíciles. A pesar de todo esto, el lucionarios. Prueba de esta actitud son las si-
cristianismo, protestante, católico, pentecostal guientes líneas de un autor anónimo que pocos
y carismático, sigue creciendo durante el siglo años después pretendía defenderlos:
XX y hasta el presente, viniendo la mayoría Viviendo el párroco en trato conti-
de sus conversos de entre las tribus de religión nuo con sus feligreses, sabía, más
animista. pronto o más tarde, cómo opinaban
En la isla de Nueva Guinea, que no forma- en política y si había alguno que hi-
ba parte de la República de Indonesia, aunque ciera propaganda en sentido separa-
sí era objeto de la ambición de los gobernantes tista. Si tal sucedía, hechas las ave-
del nuevo estado, continuaba una sorprenden- riguaciones oportunas, y convenci-
te conversión en masa que había comenzado en do del peligro que a España amena-
el siglo XIX y que se debía principalmente a la zaba, se avistaba con la autoridad
obra de misioneros británicos y australianos. española y denunciaba al revoltoso
para que hiciera con él lo que fuera
E. El cristianismo en las Filipinas procedente. Pues bien, esta conduc-
Durante los primeros años del sigo XIX las ta o proceder del párroco, que nin-
Filipinas no experimentaron las mismas sacu- gún patriota se atreverá a reprobar,
didas que sufrió buena parte del mundo a cau- ha sido la verdadera y única causa
sa de las guerras napoleónicas. Como era de es- de la animosidad de los filipinos
perarse, la independencia de México, a través contra sus curas párrocos.
del cual se mantenían los contactos entre Espa- Por descuido unas veces, por im-
ña y Filipinas, hizo más difícil el comercio con prudencia otras y por malicia en
la metrópoli. Más tarde el canal de Suez contri- ocasiones de las autoridades a quie-

176
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

nes se confiara el párroco, es lo nas. Con la llegada del régimen norteamerica-


cierto que cuantos filipinos fueron no y de los misioneros que con él vinieron, la
presos o deportados, supieron tarde Iglesia Filipina Independiente se inclinó cada
o temprano quién fue el descubri- vez más hacia las doctrinas protestantes. Debi-
dor de sus maquinaciones. ¿Y qué do en parte a una falta de vitalidad interna que
había de suceder? Lo que hemos se reflejaba en la escasez de ministros adecua-
estado viendo desde hace una vein- damente preparados, y en parte a la labor de
tena de años: que los anti-españoles proselitismo que entre sus miembros hicieron
emprendieron una campaña de di- los protestantes, la feligresía de esta iglesia ha
famación contra los frailes, hacién- disminuido paulatinamente. Cuando fue creada
doles pasar ante el público por ene- contaba con el 25% de la población, mientras a
migos de todo progreso, por opre- principios del siglo XXI esa cifra había dismi-
sores de los pueblos, por mons- nuido al 10% (según estadísticas de la iglesia,
truos, en fin, cargados de vicios, a pues las del censo oficial señalan un 2.6%).
quienes por deber de humanidad El año 1898 trajo consigo la guerra entre los
había que destruir. Estados Unidos y España, una de cuyas conse-
Y,ioh ceguedad de los españoles! cuencias fue el traspaso de las Filipinas a ma-
Por interés unos, por odio de secta nos norteamericanas. Esto ocasionó cambios
otros y por falta de patriotismo to- profundos en la vida de las Filipinas. Desde un
dos, hicieron coro a las calumnias principio, los Estados Unidos declararon que
de los separatistas y volvieron las su propósito era prepararlas para la indepen-
espaldas al fraile y despreciaron sus dencia, pero esto no evitó que su régimen fue-
avisos patrióticos y leales, dando se paternalista y que muchas personas relacio-
lugar a los conspiradores para pre- nadas con él se dedicasen a una explotación
parar la insurrección. semejante a la que antes habían practicado los
El resultado de todo esto fue que los princi- españoles. En el campo de la religión, el tras-
pales dirigentes separatistas, siguiendo el con- paso de las Filipinas a los Estados Unidos tuvo
sejo de Aguinaldo, comenzaron a insistir en la por consecuencia el establecimiento de la liber-
necesidad de que se nombrasen obispos filipi- tad religiosa, que hasta entonces España se ha-
nos. Cuando Aguinaldo se vio en condiciones bía negado a conceder. En las iglesias nortea-
para hacerlo, nombró al sacerdote filipino Gre- mericanas hubo muchos que vieron en la nue-
gorio Aglipay como cabeza de la iglesia de las va situación un llamado de Dios que les hacía
islas y envió a Isabelo de los Reyes a España y responsables por la evangelización de dichas
Roma para lograr el apoyo pontificio. Cuando islas. Por esta razón los primeros años del siglo
de los Reyes regresó a las Filipinas tras haber XX vieron la introducción en las Filipinas de
fracasado en su misión, su consejo a Aguinal- gran número de movimientos religiosos pro-
do y a Aglipay fue la formación de una iglesia cedentes de los Estados Unidos. De entre éstos,
independiente. Tras algunas demoras, esta igle- las iglesias protestantes más antiguas y con
sia se constituyó y rompió con Roma, toman- más experiencia en el trabajo misionero hicie-
do el nombre de Iglesia Filipina Independien- ron todo lo posible por aplicar desde sus pro-
te. Al principio sus doctrinas eran muy seme- pios comienzos algo de la experiencia que ha-
jantes a las de la Iglesia Romana, pero el pro- bían adquirido en otros campos misioneros,
pio de los Reyes, que en Europa había tenido muy especialmente en lo que se refiere a la co-
contacto con el protestantismo, comenzó a ha- operación entre distintas iglesias. Así, por
cer sentir la influencia protestante en las Filipi- ejemplo, el Consejo Educativo de la Sociedad

177
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

Misionera Presbiteriana afirmaba ya en el año El resultado de esta recomendación fue que


1898 que.... se celebró una conferencia en la que el territo-
...el pueblo cristiano de América de- rio se distribuyó entre metodistas, presbiteria-
bería considerar inmediatamente y nos, hermanos unidos, discípulos, bautistas,
en oración el deber de entrar por la congregacionales y la Alianza Cristiana y Mi-
puerta que Dios en su providencia sionera. La ciudad de Manila quedó abierta a
nos está abriendo. Hasta donde po- las distintas misiones.
demos ver, éste parece ser el senti- Este mismo espíritu de cooperación entre
miento de la Iglesia Presbiteriana .... diversas denominaciones ha caracterizado el
Sin embargo, es justo dar por senta- trabajo evangélico en las Filipinas a través de
do que este sentimiento no se limita todo el siglo XX. En el año 1900 se fundó una
a los presbiterianos. De hecho, hay Alianza Ministerial, y en el año siguiente se
rumores de que las juntas de misio- organizó la Unión Evangélica de las Filipinas.
nes extranjeras de otras iglesias están Dos denominaciones a las que después se unie-
dispuestas a tomar en consideración ron otras, fundaron en la ciudad de Manila el
la relación de sus juntas con estos Seminario Teológico Unido. En el año 1929 se
campos que ahora se abren.... Cree- organizó el Concilio Nacional Cristiano, que
mos que la nueva situación que así se diez años más tarde tomó el nombre de Fede-
nos impone providencialmente nos ración Filipina de Iglesias Cristianas. Quizá el
provee una oportunidad excelente, logro más notable con esta cooperación fue la
no sólo para comenzar esta obra, si- unión de once denominaciones distintas que
no para comenzarla correctamente en el año 1932 se fundieron en la Iglesia Evan-
desde el punto de vista de la fraterni- gélica Unida en Islas Filipinas. Esta se unió a
dad cristiana y del uso sabio de los otra en el año 1948 y dio origen a la Iglesia
recursos humanos y económicos. Unida de Cristo en las Filipinas.
Con esto en mente, recomendamos No debemos terminar nuestras referencias al
que el Consejo Ejecutivo reciba ins- protestantismo en las Filipinas sin mencionar al
trucciones para que pronto se tenga famoso misionero Frank C. Laubach, conocido
una conferencia con los representan- en todo el mundo por sus labores en contra del
tes de la Junta Americana, la Unión analfabetismo. Fue en las Filipinas, y como un
Bautista Misionera, la Sociedad Mi- medio de alcanzar a los musulmanes que Lau-
sionera de la Iglesia Metodista Epis- bach desarrolló su método para la enseñanza de
copal, la Junta de Misiones Domés- la lectura. En años posteriores, el propio Lau-
ticas Extranjeras de la Iglesia Pro- bach y sus seguidores han adaptado su método
testante Episcopal, y la Junta de Mi- a docenas de idiomas. Esto ha contribuido a
siones Extranjeras de la Iglesia Re- ampliar el trabajo misionero de la iglesia en
formada en América con el propósi- todo el mundo, por una parte dándole una nue-
to de llegar a un entendimiento fran- va dimensión de servicio, y por otra haciendo
co y mutuo acerca de las responsabi- más fácil la penetración de las Escrituras y de
lidades de los cristianos norteameri- la literatura cristiana que ha sido a través de los
canos para el pueblo de Cuba, Puer- siglos uno de los principales y más efectivos
to Rico y las Islas Filipinas, y a un métodos misioneros.
acuerdo en cuanto a la distribución Después de los primeros reveses ocasiona-
más efectiva de la obra entre las dis- dos por la rebelión de Aguinaldo y por la Gue-
tintas juntas. rra Hispanoamericana, la Iglesia Católica Ro-

178
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

mana ha experimentado un despertar en las Fi- presentaba un cuadro semejante al de la China


lipinas. Quizá debido a la dura lección que fue de los siglos XVI y XVII. El régimen de los
el surgimiento de la Iglesia Filipina Indepen- Tokugawa se oponía a toda influencia extranje-
diente, la Iglesia Romana comenzó a colocar ra, muy especialmente la occidental. Esto se
más responsabilidad en manos de los filipinos debía al temor de que sucediese en el Japón lo
y a consagrar algunos obispos de entre ellos. que había acontecido en otros lugares donde las
En el ano 1934, y por primera vez en la histo- potencias cristianas habían comenzado esta-
ria, la arquidiócesis de Manila fue confiada a bleciendo puestos comerciales para a la postre
un filipino. Debido a estos cambios, muchos de adueñarse del país. Frente a este peligro, y apo-
los creyentes que al principio siguieron a Agli- yándose en un nacionalismo que se mezclaba
pay y a la Iglesia Filipina Independiente han re- con la religión nacional, los Tokugawa decidie-
gresado a la Iglesia Católica Romana. ron cerrar el país a toda influencia extranjera.
La invasión japonesa en el año 1941 no afec- En repetidas ocasiones las naciones occidenta-
tó al cristianismo filipino en la medida en que les intentaron establecer relaciones con el go-
afectó al cristianismo del Asia sudoriental. Esto bierno nipón, pero todas fracasaron. Aun los
se debe a que los japoneses no querían excitar el ciudadanos japoneses que eran arrastrados de
odio de los filipinos, en su mayoría cristianos. las costas de su país mientras pescaban e iban
Por esta razón fueron excepcionalmente tole- a dar a un territorio bajo otra bandera, no podí-
rantes, no sólo con los cristianos filipinos, sino an regresar jamás a su país nativo. De este mo-
hasta con muchos de los misioneros extranjeros. do llegó a haber una pequeña colonia nipona
La independencia de las Filipinas, aunque esparcida por las islas vecinas al Japón y en la
trajo una nueva situación, no sacudió profunda- cual se comenzó algún trabajo misionero, pero
mente a las iglesias cristianas. La inmensa ma- que no podía ser utilizada como punto de par-
yoría de la población es católica romana, pero tida para las misiones en el Japón.
no se han dado en las Filipinas los extremos de A diferencia de la China -donde, según re-
dominación política por parte de la Iglesia que cordará el lector, el cristianismo penetró a tra-
se han dado en algunos países de la América vés de su adaptación intelectual y cultural gra-
hispana. Luego de la independencia, como en cias a la obra de Mateo Ricci y sus acompañan-
otros casos mencionados arriba, las tradicio- tes- en el Japón el cristianismo logró entrada
nes pentecostales, carismáticas e independien- por razón de la pujanza económica y militar de
tes comienzan sus trabajos en las Filipinas. Al- las potencias que lo apoyaban. En el año 1854
gunos de los proyectos misioneros de estas tra- los Estados Unidos lograron que el Japón fir-
diciones se concentran en la evangelización de mara con ellos su primer tratado con los occi-
los musulmanes, y otros trabajan para reclutar dentales. Cuatro años más tarde, firmaba otro
miembros de entre las iglesias ya establecidas. tratado con Francia. Al parecer, la razón por la
cual el gobierno se decidió a firmar estos trata-
F. El cristianismo en el Japón dos comerciales fue el temor de que, de no ha-
y en Corea cerlo, le serían arrancados por la fuerza. En to-
De las Filipinas, y siguiendo el litoral asiá- do caso, el establecimiento de relaciones co-
tico, pasamos a las islas del Japón y a la penín- merciales y diplomáticas con los países occi-
sula de Corea, cuya historia se halla indisoluble dentales fue la ocasión para la entrada de los
y trágicamente unida a la del Japón. misioneros cristianos. Aunque este no es un
orden estrictamente cronológico, seguiremos
1. El cristianismo en el Japón aquí el que hemos seguido en otras secciones
El Japón de la primera mitad del siglo XIX de este libro, discutiendo primero las misiones

179
jir ~l
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

católicas romanas, luego las ortodoxas y por mo, especialmente porque la mayoría de sus
último las protestantes y pentecostales. misioneros venía de países que no estaban
a) Las misiones católicas. Como era de espe- en guerra con el Japón, mientras que los más
rarse debido al hecho de que las misiones de los misioneros protestantes procedan de
católicas comenzaron a través de un tratado los Estados Unidos e Inglaterra. Pero aun
entre Japón y Francia, estas misiones fueron así, durante la primera mitad del siglo XX el
colocadas bajo la supervisión de la Socie- número de católicos no alcanzó al de los
dad de Misiones Extranjeras de París. En el protestantes.
año 1859 llegaron los primeros misioneros, Luego del Segundo Concilio Vaticano los
que se establecieron en lo que hoy es la ciu- católicos en el Japón, ya siendo una iglesia
dad de Tokio. Pocos años después descubrie- con obispos y estructura japonesa, y sufrien-
ron que aún quedaban más de 100.000 cris- do los embates de falta de clérigos y de lide-
tianos en la región de Nagasaki que parecen rato misional nacional, se preguntan si nece-
haber sido el resultado de las antiguas misio- sitan de misioneros del extranjero para con-
nes católicas en tiempos de Francisco Javier. tinuar su trabajo de propagación del evange-
Los misioneros franceses establecieron con- lio. La Conferencia de Obispos Japoneses
tacto con ellos y lograron que aproximada- afirma la necesidad del trabajo misionero
mente la décima parte pudiera establecer re- extranjero dado el contexto de la iglesia en
laciones con la Iglesia Católica. El resto con- un país predominantemente no cristiano y
tinuó apartado de toda conexión con las igle- con una población de quizás medio millón
sias occidentales hasta que más tarde se fue de católicos en medio de 108 millones de
uniendo a las diversas iglesias que entraban habitantes.
en la región, algunas de ellas protestantes. b) La misión ortodoxa rusa. En el año 1861 la
El catolicismo, al igual que todas las ramas Iglesia Ortodoxa Rusa estableció una mi-
del cristianismo en el Japón, logró su mayor Sión en el Japón a través del padre Nicolai.
avance en la alta clase media. Esto parece Este llegó al Japón como capellán del con-
haberse debido a la inseguridad en que se sulado ruso, pero se dedicó a enseñar su fe
encontraba esta clase por razón de los cam- a los japoneses que entraban en contacto con
bios internos del país, y también a la consi- él. Siguiendo la misma tradición de las mi-
guiente avidez con que las personas de la al- siones ortodoxas, Nicolai hizo todo lo posi-
ta clase media trataban de absorber la cultu- ble para que surgiera en el Japón una iglesia
ra occidental. En todo caso, fue la Iglesia verdaderamente japonesa. Su trabajo con-
Católica Romana la que más pronto tuvo sistió sobre todo en preparar personas capa-
misiones extensas entre las clases más bajas ces de contribuir a la difusión del cristianis-
de la población. mo, y en la supervisión general de la iglesia.
En el año 1891 se organizó la jerarquía ca- Cuando en el año 1904 estalló la guerra ru-
tólica del Japón, con una sede arzobispal en sojaponesa, Nicolai, fiel a los principios or-
Tokio. Esta sede estuvo ocupada desde el todoxos, insistió en que los cristianos japo-
principio por misioneros extranjeros, y no neses debían ser leales a su patria. Nicolai
fue sino en el año 1937 que el primer japo- estableció su centro de trabajo misionero en
nés fue nombrado arzobispo de Tokío, debi- lo que hoy es la Catedral de la Santa Resu-
do a la presión del creciente nacionalismo rrección. Su trabajo consistió de traduccio-
que tuvo por consecuencia la Segunda Gue- nes de la Biblia y de liturgia y el estableci-
rra Mundial. Durante este conflicto el cato- miento de seminarios para la formación del
licismo no sufrió tanto como el protestantis- clero nacional. A su muerte, en el año 1912,

180
HISTORIA GENERAL DE LS MISIONES

siendo arzobispo de Tokio, Nicolai dejó tras médica occidental. A pesar de todo esto,
de sí una comunidad de más de 30.000 cris- hasta el año 1872 sólo doce japoneses ha-
tianos ortodoxos. Su sucesor, Sergio, tam- bían sido bautizados por los protestantes.
bién ruso, gobernó la Iglesia Ortodoxa del Después del año 1870 la tendencia del Japón
país hasta que en 1941 el primer arzobispo a adoptar la cultura occidental con una avidez
japonés fue consagrado. Pero esta iglesia sorprendente se reflejó en el trabajo misione-
nunca volvió a crecer con la misma rapidez ro. Si bien el Japón había demorado más que
que bajo la dirección de Nicolai. cualquiera otro de los países orientales en
No fue hasta el 1970 que esta iglesia recibió abrir sus puertas a la influencia occidental,
lo que se conoce como la autonomía dentro cuando lo hizo esa influencia penetró mucho
de la comunión ortodoxa, y el metropolita- más rápidamente que en las naciones veci-
no Teodosio tomó responsabilidades que nas. Los japoneses se mostraban ávidos de
trajeron a la iglesia ortodoxa un nuevo espí- aprender la técnica occidental, y muchos de
ritu de renovación. entre ellos creían que la misma estaba indiso-
e) Las misiones protestantes. Las primeras mi- lublemente unida a la fe cristiana. Poresta ra-
siones protestantes en el Japón procedían de zón, y porque los protestantes se caracteriza-
los Estados Unidos. En el año 1854 esa na- ron por la introducción en el Japón de muchos
ción firmó su primer tratado comercial con de los adelantos occidentales, el protestantis-
el Japón, y cuatro años más tarde se firmó mo experimentó un gran crecimiento en la
otro convenio, por el que se permitía a los penúltima década del siglo XIX. Este creci-
norteamericanos ejercer libremente su reli- miento llegó a tal punto que no fueron pocos
gión y construir iglesias. Este nuevo tratado, los que pensaron que el Japón llegaría a ser un
aunque no constituía un permiso para el tra- país totalmente cristiano, y hasta hubo japone-
bajo misionero, sirvió sin embargo para des- ses que, sin ser ellos mismos cristianos, abo-
pertar en los Estados Unidos un gran interés garon por que el Japón adoptase oficialmente
en el envío de misioneros al Japón. Ade- esa fe. Durante este período muchas socieda-
más, reflejaba una nueva actitud por parte des misioneras y muchas denominaciones,
del gobierno japonés que, aunque no estaba tanto norteamericanas como inglesas, atraí-
dispuesto a apoyar las misiones, por lo me- das por las circunstancias favorables, comen-
nos las permitiría. zaron a trabajar en el Japón. Pronto hubo do-
Los primeros protestantes en llegar al Japón cenas de denominaciones representadas en el
como misioneros procedían de la Iglesia archipiélago, lo cual contribuyó al crecimien-
Episcopal, la Iglesia Presbiteriana y la Igle- to numérico inmediato del cristianismo, pero
sia Reformada Holandesa de los Estados comenzó a sembrar dudas en las mentes japo-
Unidos. Poco más tarde llegaron los bautis- nesas acerca de la validez de un cristianismo
tas libres. Como en otros casos en la histo- de tal manera dividido.
ria de las misiones, buena parte del trabajo Puesto que la mayor parte de los conversos
de estos primeros misioneros consistió en protestantes se allegaba al cristianismo por
traducir la Biblia y alguna literatura cristia- razones de inquietud intelectual, el protes-
na fundamental. Los presbiterianos estable- tantismo logró en los círculos académicos e
cieron trabajo médico y educativo, y muy intelectuales del Japón una influencia mu-
especialmente una escuela para niñas, que cho mayor que la que el número de sus ad-
era una novedad en el Japón, y una escuela herentes llevaría a suponer.
de medicina en la que se educaron los pri- En la última década del siglo comenzó una
meros japoneses conocedores de la técnica reacción nacionalista. Según se iban intro-

181
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

duciendo más profundamente en la cultura que no se doblegaban. Fue sólo cuando el


occidental, los japoneses se percataban de gobierno quiso exigirles que eliminaran de
algunas de sus debilidades, y por esa razón su credo el artículo referente a la resurrec-
tendían a adoptar frente a ella una actitud al- ción de Cristo que las iglesias cristianas de-
go más crítica que anteriormente. Esto, jun- cidieron que había llegado la hora de en-
to a la confusa cantidad de movimientos frentarse a la persecución. Si bien no hay es-
cristianos, contribuyó a hacer más lento el tadísticas fidedignas acerca de los mártires
avance del cristianismo. A partir de esa épo- japoneses durante este período, es posible
ca, aunque el cristianismo ha continuado lo- percatarse de la violencia de la persecución
grando cierto número de conversos, su cre- por el hecho de que al final de la guerra só-
cimiento no ha sido tan sorprendente como lo quedaban en pie 483 de los 1.468 templos
en la penúltima década del siglo XIX. que antes había.
El nacionalismo, que a fines del siglo XIX Una característica de las misiones cristianas
comenzó a obstaculizar el alcance del cris- en el Japón, que fue quizá lo que más ayu-
tianismo, continuó creciendo durante la pri- dó a los cristianos a hacer frente al crecien-
mera mitad del siglo XX. En el año 1904 es- te sentimiento nacionalista, fue que desde
talló la guerra con Rusia, y no faltaron quie- muy temprano los misioneros se dedicaron
nes pretendieron hacer de ella un conflicto a preparar dirigentes nacionales y a hacerles
de carácter religioso. Esto hizo que en cier- responsables de buena parte del trabajo de la
tos círculos se desconfiase de los cristianos. iglesia. Esto fue tanto más posible por cuan-
En la Primera Guerra Mundial el Japón in- to muchos de los primeros conversos al cris-
vadió la Siberia y permaneció en ella hasta tianismo pertenecían a la alta clase media, y
el año 1922. Durante toda la primera mitad eran personas educadas. Además, el nivel
del siglo las relaciones entre el Japón y la de educación de las masas japonesas fue
China fueron tensas, y a menudo dieron en siempre alto. Los dirigentes nacionales que
el conflicto armado. Todo esto contribuyó a iban surgiendo contribuían por un lado a
un creciente sentimiento nacionalista y mi- apartar de la iglesia la sospecha de que era
litarista, cuya culminación fue la participa- una entidad al servicio de las potencias ex-
ción del Japón en la Segunda Guerra Mun- tranjeras, y por otro, a hacer más efectivo el
dial. Los intereses expansionistas del Japón testimonio cristiano en medio de la sociedad
se justificaban mediante todo un sistema japonesa. Como ejemplos notables de es-
ideológico que prometía un nuevo orden de to-y del trabajo misionero que los naciona-
cosas en el Asia oriental. Debido a esta ra- les realizan- debemos señalar la obra de
zón, la inmensa mayoría de los dirigentes Toyohiko Kagawa y el desarrollo del ecu-
protestantes japoneses apoyó al gobierno en menismo en el Japón.
sus intereses expansionistas, y no comenzó Toyohiko Kagawa era hijo ilegítimo de un
a retirar su apoyo sino cuando los aconteci- japonés de la alta clase media, aunque más
mientos posteriores probaron que la ideolo- tarde fue reconocido. La muerte de su padre
gíajaponesa no era más que una excusa pa- le colocó al cuidado de familiares que no
ra los intereses expansionistas del Japón. En contribuyeron a hacer de su niñez una expe-
el entretanto, el gobierno había hecho de riencia grata. Desde muy joven entró en
muchos cristianos instrumentos de su políti- contacto con misioneros cristianos y abrazó
ca expansionista, y había utilizado su su- su fe, lo que le llevó a estudiar teología y a
puesta justificación ideológica para adoptar ser ordenado. Sin embargo, en lugar de se-
medidas persecutorias contra los cristianos guir el camino corriente de la mayoría de los

182
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

Una iglesia <yodan en Japón,

pastores del país, Kagawa se dedicó a traba- duró dos años y en el curso de la cual nume-
jar entre las personas necesitadas. Se insta- rosas personas abrazaron el cristianismo.
ló en uno de los barrios bajos, y allí hizo to- Por sus libros, por su obra social, por su ce-
do lo posible por llevar el mensaje cristiano lo en el testimonio cristiano y sobre todo
y cierto bienestar social a las personas con por su amor para su prójimo, Kagawa ha
quienes vivía. Por hospedar en su casa a un llegado a ser tenido por uno de los principa-
enfermo de tracoma contrajo esa enferme- les exponentes en el siglo XX de lo que el
dad, que más tarde le costó la vista. Ade- Evangelio es capaz de hacer en una persona.
más, su trabajo fue más allá de los límites Desde los comienzos mismos del trabajo
del barrio en que vivía, y se dedicó a orga- misionero en el Japón, hubo cristianos japo-
nizar cooperativas de consumo y sindicatos neses que insistieron en la necesidad de un
obreros, lo que le hizo perder la simpatía de testimonio unido, por lo menos entre los
las autoridades y hasta su propia libertad. protestantes. En el año 1911 un grupo de ja-
Por otra parte, su profunda conciencia social poneses se organizó con el propósito de tra-
no le impidió sentirse responsable por la bajar en pro de la unión de las iglesias cris-
continua evangelización en el Japón. Kaga- tianas. En el 1923 se organizó el Consejo
wa fue uno de los principales dirigentes del Nacional Cristiano del Japón, que al princi-
llamado «movimiento del Reino de Dios», pio sólo incluía a los protestantes, pero del
cuyo propósito era la evangelización del Ja- que los católicos romanos entraron a formar
pón unida a la aplicación de los principios parte en el año 1943. La presión guberna-
cristianos a la vida social. En el año 1938, mental hizo que durante la Segunda Guerra
en vísperas de la entrada de su país en la Se- Mundial todas las iglesias cristianas se unie-
gunda Guerra Mundial, emprendió una sen en una, formando la Nipon Kirisuto
campaña nacional de evangelización que Kyôdan o la Iglesia Unida de Cristo en Ja-

183

~ láá
Fif

Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

pón, organizada en junio del 1941. Algunas pa, la Unión Misionera Pentecostal, tienen
denominaciones se apartaron de esta iglesia presencia en Japón temprano en el siglo XX.
unida una vez que terminó el conflicto béli- Nombres tales como M.L. Ryan, C.F. Juer-
co, pero a pesar de ello esta iglesia sigue gensuen, Estella Bernauer, Tanimoto Yos-
siendo el cuerpo protestante más grande en hio -un japonés que se convierte en misio-
el Japón. Debemos cuidarnos, sin embargo, nero en su país natal- y William y Mary
de pensar que la unión de las iglesias en el Taylor resuenan en esta historia que se re-
Japón es sólo consecuencia de la presión construye con mucha dificultad.
gubernamental, ya que aparte de esa presión Los pentecostales, junto a los nuevos grupos
había numerosos dirigentes cristianos japo- carismáticos, tienen cierto crecimiento en
neses que desde mucho antes estaban traba- Japón. En relación a los grupos carismáticos
jando en pro de una unión semejante. e independientes, parece que la relación en-
La iglesia japonesa, tras surgir del movi- tre la globalización y el desarrollo sofistica-
miento misionero, vino a ser ella misma do del capitalismo en Japón, junto a algunos
punto de partida para una extensión misio- de estos movimientos que promueven una
nera. A partir del año 1931 se fundaron di- religiosidad cristiana de prosperidad, tocan
versas sociedades cuyo propósito era sobre de cerca al japonés, creando un crecimiento
todo la evangelización de las islas del Pací- lento pero estable en estos grupos.
fico y de la China y Manchuria. Además, las
iglesias japonesas comenzaron trabajo mi- 2. El cristianismo en la Península de Corea
sionero en las comunidades niponas de las Durante los siglos XIX y XX el cristianismo
Filipinas, el Brasil y el Perú. Tenemos aquí se enfrentó en Corea a dificultades mucho ma-
otro ejemplo del fenómeno que hemos vis- yores que las que tuvo que vencer en el Japón.
to repetidamente en la historia del movi- Durante casi todo el siglo XIX el gobierno de
miento cristiano, en el que un país que pocas Corea tuvo prohibida la entrada de extranje-
décadas antes apenas conocía la existencia ros, muy especialmente de occidentales, en la
del cristianismo, ahora contribuye a su ex- Península. En el año 1876 el Japón forzó a Co-
pansión en otras regiones del globo. rea a firmar un tratado comercial. A partir de
Por último, en el siglo XX y principios de esa fecha se firmaron tratados comerciales con
nuestro siglo el trabajo misionero pentecos- los Estados Unidos y con las principales poten-
tal comenzó en el Japón. Muchos eruditos cias europeas, y éstos abrieron camino a la pe-
afirman lo difícil que es relatar el trabajo netración de la península por parte de misione-
misionero pentecostal debido al carácter no ros cristianos.
institucional de la obra misionera pentecos- Aun antes de que el gobierno coreano per-
tal. Recientemente, la Iglesia Asamblea de mitiese la entrada de misioneros extranjeros, ya
Dios en Japón publicó una historia de los existía allí una comunidad cristiana. A fines
primeros 50 años de trabajo misionero. Es- del siglo XVIII hubo varios coreanos que me-
te recurso señala que las raíces pentecosta- diante la lectura de libros cristianos escritos en
les en el Japón se remontan al 1913. chino llegaron a la convicción de que debían
La historia de misiones pentecostales en Ja- abrazar esa fe. Aunque con grandes dificulta-
pón se caracteriza por un trabajo misionero des, algunos de ellos lograron establecer con-
voluntario y por una profunda convicción y tacto con el obispo católico de Pekín, quien les
vocación misioneras. Movimientos e igle- dio algunas instrucciones. Durante un tiempo
sias tales como el Movimiento Apostólico, se organizaron como iglesia, con un obispo
la Iglesia Asamblea de Dios y, desde Euro- propio y varios sacerdotes, pero cuando el obis-

184
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

po de Pekín les informó que no podían hacer tal vieron esta misión en Corea como una agencia
cosa sin un obispo debidamente consagrado, del gobierno ruso. En el año 1910 el Japón se
limitaron sus actividades a las que la Iglesia anexó oficialmente la Península de Corea, y la
Católica consideraba legítimas por parte de los misión ortodoxa rusa comenzó a pasar por se-
cristianos laicos. Tanto la Iglesia Católica des- rias dificultades. Estas se hicieron aun mayores
de fuera como los cristianos que existían den- cuando en 1917 la Revolución Rusa hizo que
tro de la Península trataron repetidamente de se suspendieran los subsidios que antes habían
lograr que hubiese misioneros católicos en Co- apoyado la misión en Corea. Además, el go-
rea. Algunos lograron penetrar la península, bierno comunista hizo cerrar las iglesias que se
pero casi todos fueron descubiertos y ejecuta- habían establecido entre los coreanos que ha-
dos. Durante toda la primera mitad del siglo bían emigrado hacia territorio ruso.
XIX los misioneros católicos en Corea, así co- Las misiones que más éxito tuvieron en Co-
mo los propios coreanos, escribieron con rea fueron las protestantes, y especialmente las
heroísmo y con su propia sangre una de las pá- de los presbiterianos y las de los metodistas.
ginas más notables en la historia de la iglesia Estas dos denominaciones llegaron en el año
cristiana. En ocasiones había breves períodos 1884. Tanto los primeros misioneros presbite-
de relativa tolerancia, pero eran seguidos de rianos como los metodistas procedían de las
violentas persecuciones en las que moría gran iglesias del norte de los Estados Unidos y pres-
número de cristianos. En los dos años que van taron especial interés al trabajo médico. Tanto
del 1866 al 1868 murieron como mártires dos fue así que el primer misionero presbiteriano
mil cristianos. fue hecho médico de la corte de Corea y direc-
En la penúltima década del siglo XIX Corea tor del primer hospital del gobierno coreano.
comenzó a abrir sus puertas a las potencias oc- Otro notable misionero presbiteriano en Corea
cidentales, y la Iglesia Católica creció rápida- fue Underwood, cuyo hermano se interesó en
mente. Llegaron nuevos contingentes de mi- el cristianismo de la península a través de él y
sioneros, sobre todo de Francia. Cuando los ja- contribuyó a la obra misionera buena parte de
poneses se anexaron a Corea en el año 1910, ya la fortuna que comenzaba a amasar mediante la
los católicos romanos en la Península eran más fabricación y venta de máquinas de escribir.
de 77.000. Puesto que en el Japón la Iglesia Ca- Tras los primeros presbiterianos procedentes
tólica seguía la política de permitir a sus miem- del norte de los Estados Unidos, siguieron
bros participar en las ceremonias que se cele- otros miembros de la misma tradición, no sólo
braban en los santuarios del sintoísmo, expli- del sur de los Estados Unidos, sino también
cando que no se trataba de ceremonias religio- del Canadá y de Australia. Algo semejante su-
sas, sino sólo de gestos de afirmación y dedica- cedió con la Iglesia Metodista, que pronto se
ción patriótica, en Corea se siguió la misma vio acompañada por su hermana iglesia del sur
política, y esto evitó que el régimen japonés de los Estados Unidos.
tratara a los católicos romanos con la misma No obstante, algunos historiadores coreanos
dureza con que trataba a los protestantes. afirman que el cristianismo llega a Corea con la
También la Iglesia Ortodoxa Rusa comenzó conversión del primer protestante coreano, Yi
trabajo misionero en Corea a fines del siglo Ungchan, quien fue bautizado por el misione-
XIX y principios del XX, aunque este trabajo ro John Maclntyre, en 1876. Es entonces que
parece haber sido más bien un intento de abrir comienza la traducción de la Biblia al coreano,
el camino a la dominación rusa. Como es de siendo Lee Su-jong, un coreano refugiado en el
suponerse, tras la guerra i-usojaponesa de los Japón, quien contribuye de manera significati-
años 1904 y 1905, las autoridades japonesas va a la traducción del Evangelio de Marcos.

185
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

Por ello, los primeros misioneros ordenados ríodo que culminó con la derrota del Japón en
que llegan a Corea vía Japón tienen ya el Evan- la Segunda Guerra Mundial. Era claro que el
gelio de Marcos en coreano. protestantismo coreano desarrollaba un espíri-
En el 1893 los misioneros adoptan los que tu revolucionario ante la ocupación japonesa y,
se conoce como el «método Nevius», del fisió- posteriormente, una afinidad con el protestan-
logo John L. Nevius, el cual promueve, entre tismo estadounidense.
otros, los siguientes principios: (1) concentrar Como la expansión protestante había sido
los esfuerzos evangelizadores entre la clase tra- mucho más amplia en el norte de Corea que en
bajadora; (2) la conversión de las mujeres y la el sur, el establecimiento del régimen comunis-
educación y formación de niñas y señoritas es ta en el norte de la Península afectó grande-
de vital importancia; (3) el sostenimiento de mente al protestantismo el país. Es necesario
escuelas primarias en las áreas rurales; (4) la recordar que tras la Segunda Guerra Mundial
traducción de la Biblia y literatura cristiana al Corea se vio sacudida por otra guerra prolonga-
idioma del lugar; y (5) el rápido desarrollo de da que también hizo sufrir, no sólo a las igle-
líderes nacionales y del autosostén económico sias, sino a toda la región. Muchos de los co-
de las iglesias. reanos del norte que durante el conflicto busca-
A principios del siglo XX, las diversas ra- ron refugio en el sur eran cristianos.
mas presbiterianas se unieron en una Iglesia Entre el 1960 y el presente la obra misione-
Presbiteriana de Corea, y lo propio hicieron al- ra en Corea tiene ciertos distintivos que mere-
go más tarde las diversas ramas metodistas. cen nuestra atención. Entre la obra misionera
Como sucedió en casi todos los demás cam- metodista se destaca la Misión Industrial Urba-
pos misioneros, tras las primeras tres denomi- na cuyo propósito, durante la dictadura corea-
naciones vinieron otras en gran número, aun- na, era apoyar a los trabajadores en busca de
que la multiplicidad de agencias misioneras se sus derechos y protegerles de la explotación
vio limitada debido a la dominación japonesa. por parte del gobierno. Para este entonces, el
Por otra parte, la dominación japonesa trajo Consejo Nacional de Iglesias Coreanas tam-
al protestantismo dificultades mayores que al bién había redactado un documento a favor de
catolicismo. Muchos de los protestantes se ne- los derechos humanos y la emancipación polí-
gaban a participar de las ceremonias que se ce- tica que nos recuerda la resistencia de los cris-
lebraban en los santuarios del sintoísmo, afir- tianos coreanos a la dominación japonesa. Es
mando que se trataba de ritos religiosos y no de decir, la labor tanto de los misioneros extranje-
simples actos de afirmación patriótica. Ya que ros como de los coreanos refleja un espíritu de
el gobierno nipón veía en estas ceremonias el dedicación, nacionalismo, e identidad cultural
fundamento de su expansión imperialista, era que no es típico en muchos movimientos cris-
de esperarse que las iglesias protestantes su- tianos en la región. Muchas de las prácticas
frieran las consecuencias. Además, el senti- misionales van formando lo que en los años
miento de aversión hacia la dominación japo- 1970 y 1980 se llamará la teología Minjung, o
nesa se hacía más notable entre los coreanos la teología de los que sufren y buscan libera-
0 protestantes que entre los católicos. Por último,
la inmensa mayoría de los misioneros protes-
ción.
Finalmente, durante las últimas décadas del
tantes procedía de los Estados Unidos y Gran siglo XX ha habido un despertar carismático y
Bretaña, países con los que Japón pronto estu- contemplativo en las iglesias coreanas. La in-
vo en guerra. Puesto que esto no sucedía con fluencia de los grupos misioneros pentecosta-
los católicos romanos, las iglesias protestantes les y carismáticos ha sido de gran influencia en
sufrieron más que las católicas durante el pe- el carácter del cristianismo coreano en su espí-

186
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

ritu misionero. En los próximos capítulos hare- La política de China durante buena parte del
mos referencia al trabajo misionero desde Co- siglo XIX fue mantener sus puertas cerradas a
rea, reconociendo que esta península, y particu- todo influjo extranjero. Ya hemos visto que és-
larmente Corea del Sur, se ha transformado en ta fue también la política de otras naciones en
las últimas décadas, de modo que ya no es «te- la periferia del gran Imperio Chino, y no cabe
rritorio misionero», sino «iglesia misionera». duda de que esas otras naciones tomaban como
punto de partida el ejemplo chino. El sistema
G.El cristianismo en China de vida chino era de una unidad y coherencia
El curso del cristianismo en China es uno de tal que cualquier ingerencia extranjera, o cual-
los capítulos más trágicos y complejos en toda quier idea occidental, podría parecer una ame-
la historia misionera cristiana. Los primeros en naza al sistema establecido. El Imperio Chino,
llevar el nombre de Jesucristo a la gran nación que existía desde tiempos anteriores a Jesucris-
oriental fueron los nestorianos, cuyos vestigios to, veía en todo cuanto provenía del Occidente
desaparecen de la historia en el siglo noveno. una innovación que no le era necesaria y sí qui-
Más tarde, en el apogeo de la Edad Media, los zá perjudicial.
franciscanos reintrodujeron la fe cristiana en Frente a esta actitud, las naciones europeas,
la China; pero desapareció de nuevo, víctima así como el Japón, veían en la China amplias
de las circunstancias políticas y de la enorme oportunidades comerciales. Esto llevó a una se-
distancia que la separaba de su centro geográ- rie de guerras entre la China y diversas potencias
fico en Europa. A principios de la Edad Moder- extranjeras, que concluyeron en tratados me-
na, fueron Matteo Ricci y sus acompañantes diante los cuales se permitía el establecimiento
quienes lograron sembrar firmemente la semi- de comerciantes y misioneros extranjeros en al-
lla cristiana en la China, pero aun su empresa gunos puertos específicos en la costa china. La
tardó siglos en dar frutos. La historia del cris- primera de estas guerras fue la que sostuvieron
tianismo en China durante el siglo XIX es se- poco antes de mediados de siglo Inglaterra y
mejante a su historia en el viejo Imperio Roma- China, y que se conoce como la Guerra del
no, cuando los prejuicios populares y la actitud Opio. Su resultado fue un tratado con la Gran
del gobierno, indiferente cuando no hostil, pro- Bretaña, al que siguieron otros con los Estados
dujeron repetidas persecuciones locales. A ve- Unidos, Francia y otras potencias extranjeras.
ces éstas alcanzaron inmensas proporciones, y Tras una nueva guerra entre Inglaterra y Francia
los mártires cristianos se contaron por decenas por una parte y China por la otra, esta última se
de millares. En el siglo XX, el curso del cristia- vio obligada a firmar tratados (1858 y 1860) en
nismo en la China se vio interrumpido por las los que se permitía a los extranjeros viajar por el
dos guerras mundiales, y sobre todo por la se- interior del país y además se toleraba el cristia-
gunda cuando el Japón invadió buena parte del nismo. Fue a base de estos tratados que el cris-
territorio del país. Como consecuencia de esa tianismo se extendió en la China durante la se-
invasión japonesa, no bien había terminado la gunda mitad del siglo XIX.
guerra mundial cuando el comunismo chino A fines del siglo XIX, la guerra entre China
tomó control del país, estableciendo un régi- y Japón, en la que éste último utilizó los recur-
men que se caracterizó por su antipatía hacia el sos de la técnica occidental para lograr la vic-
cristianismo. Aún en el siglo XXI cuando ese toria, convenció a las potencias europeas de la
gobierno comunista en orden político pero ne- posibilidad de conquistar la China y repartirse
ocapitalista en el desarrollo económico tiende los despojos. Esto trajo un período de crecien-
a ser ambiguo e inconsistente en relación a la fe te ingerencia extranjera en la China, que culmi-
cristiana. nó con la rebelión de los «boxers» en el último

187
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

año del siglo. Esta rebelión se extendió por rra. El resultado de todo esto fue que, con el
buena parte del norte de China, y aunque su apoyo de Rusia y en medio de la vacilación de
propósito era expulsar a los extranjeros del pa- los aliados occidentales que no sabían si debí-
ís, su consecuencia directa fue que las poten- an apoyar o no a Chiang Kai-Shek, los comu-
cias extranjeras, cuyos ejércitos la aplastaron, nistas se adueñaron de todo el antiguo imperio
aumentaran su influencia en la China. chino excepto Formosa. Como era de esperarse,
El resultado de todo esto fue un creciente esto comenzó un nuevo período en la historia
sentimiento entre los chinos de que la vieja cul- del cristianismo en la China.
tura, asícomo la estructura política que iba uni-
da a ella, carecía de dinamismo para enfrentar- 1. Las misiones católicas romanas
se a las situaciones modernas. A principios del Durante el período que estarnos estudian-
siglo XX comenzó a crecer el sentimiento re- do, las misiones católicas romanas guardan re-
publicano, que llevó en el año 1911 al estable- lación de continuidad con las que hemos estu-
cimiento de la República de la China. Sin em- diado anteriormente. La antigua misión jesuita
bargo, esta república no logró la estabilidad -continuada luego por los lazaristas- y la
política del país, que se encontraba dividido en obra de los portugueses en Macao habían teni-
diversos territorios cuyos gobiernos abogaban do por resultado el inicio de una comunidad ca-
por soluciones distintas y contradictorias. Por tólica que a principios del siglo XIX contaba
último, y tras largas batallas y penosos esfuer- con varios millares de miembros. Aunque en
zos, el Kuomintang, de Chiang-Kai-Shek, lo- China, como en la India, Ceilán y otras regio-
gró establecer su autoridad en la casi totalidad nes del Oriente, los portugueses pretendieron
del territorio nacional. El principal foco de re- hacer valer su derecho de padroado aun cuan-
sistencia entonces, y el que resultaría ser el do habían perdido su poderío político, en la
destructor del régimen nacionalista, era el go- China la disputa que surgió de esto no fue tan
bierno comunista de Chensi. Pero el partido de seria como la que tuvo lugar en otras regiones.
Chiang-Kai-Shek parecía en aquel entonces Quizá esto se deba a que Portugal nunca tuvo
cristalizar las aspiraciones de la inmensa mayo- un dominio efectivo sobre la China, ni tampo-
ría del pueblo chino, y el régimen comunista no co misiones dentro de ella.
parecía por tanto ser verdaderamente temible. Durante toda la segunda mitad del siglo XIX
Fue la invasión de los japoneses, primero en Francia se erigió en protectora de las misiones
Manchuria en el año 1931, y luego en la propia católicas en China. Esta protección sirvió a los
China en el año 1937, lo que destruyó la posi- misioneros católicos romanos para lograr gran
ción política de Chiang-Kai-Shek. Su gobierno número de conversos, sobre todo por cuanto la
se vio obligado a replegarse hacia el occidente protección francesa en cierto modo se extendía
ante la invasión nipona, y a pesar de su valien- a los cristianos chinos. Esto sucedía especial-
te resistencia, la impresión del pueblo chino y mente con respecto a los tribunales, en los que
de buena parte del mundo fue que el Kuomin- era fácil hacer de un caso civil un caso de per-
tang había mostrado ser incapaz de gobernar. Al secución religiosa e invocar el apoyo de las au-
mismo tiempo, el otro foco de resistencia a los toridades francesas. Tal situación legal hizo que
japoneses, el gobierno comunista de Chensi, muchos se quisieran bautizar por las ventajas
compartió con el gobierno de Chiang-Kai-Shek que esto implicaba, e hizo también que se des-
la gloria de la resistencia, pero no se vio culpa- pertara una profunda animadversión hacia los
do por la invasión. Además, la corrupción admi- cristianos en ciertos círculos de la China.
nistrativa minaba el gobierno nacionalista, y le Junto a los franceses, laboraban en la China
impedía reconstruir el país, asolado por la gue- misioneros dé Italia, Alemania, España y otros

188
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

países de Europa, además de -durante el siglo construcción rural, y sobre todo en Mongolia
XX- norteamericanos y canadienses. La ma- hicieron mucho por resolver los problemas que
yor parte de estos misioneros pertenecía a órde- planteaban los largos períodos de sequía.
nes religiosas tales como los jesuitas, lazaris- En el campo de la educación la Iglesia Ca-
tas, franciscanos y dominicos. Pero muchos tólica no hizo tanto como los protestantes. Su
eran seculares que llegaban a la China bajo los interés estuvo principalmente en la preparación
auspicios de la Société des Missions Etrangè- de católicos chinos que pudieran dirigir la Igle-
res de Paris, que estaba a cargo de amplios te- sia en el futuro, y no tanto en influir en la tota-
rritorios en la China y además del Tibet y Man- lidad de la futura clase gobernante de la China.
churia. Por esta razón buena parte del sistema educa-
Los métodos misioneros de los católicos en tivo de las misiones católicas iba dirigido hacia
la China fueron a veces cuestionables, y ya he- el sacerdocio, o por lo menos hacia el cargo de
mos visto cómo eran muchos los conversos que catequista o de hermano laico. De esta manera
se acercaban al catolicismo buscando sólo ven- la Iglesia Católica Romana en la China llegó a
tajas legales. Además de esto, en algunas mi- tener gran número de sacerdotes del país, pero
siones se acostumbraba pagar a las personas pocos laicos en posiciones de importancia den-
que asistían a las lecciones catequéticas, y en tro de la comunidad. A principios del siglo XX,
ocasión se hacían préstamos a personas necesi- con la fundación de tres importantes universi-
tadas a condición de que diesen a los misione- dades, la Iglesia Católica Romana pareció co-
ros la oportunidad de enseñarles la religión menzar a prestar mas interés a la educación ge-
cristiana. neral del país.
Hubo, sin embargo, otros métodos menos A pesar del interés de los misioneros en el
dudosos. Así, por ejemplo, las misiones católi- adiestramiento de un clero nacional, durante
cas se distinguieron por la fundación de gran todo el siglo XIX ni un solo chino fue consa-
número de hogares para huérfanos en un país grado obispo. Esto es tanto mas notable por
en el que la muerte de gran número de niños cuanto dos siglos antes un chino había ocupa-
desamparados era ocurrencia frecuente. Ade- do el episcopado. Lo que sucedía era que se re-
más de esto los misioneros establecieron es- flejaba en la Iglesia Católica la actitud de toda
cuelas, dispensarios y centros para la rehabili- la Europa del siglo XIX, que tendía a ver los
tación de los adictos al uso del opio. En térmi- países en que se establecían colonias y misio-
nos generales, la vida de los misioneros en la nes como poblados por seres inferiores e inca-
China estuvo llena de sacrificios y de ardua la- paces de llevar las mismas responsabilidades
bor, sobre todo viajando de un lugar a otro. A que los europeos. No fue hasta el año 1926, en
menudo los misioneros hacían todo lo posible la catedral de San Pedro, en Roma, que fueron
por que los cristianos se estableciesen en co- consagrados los primeros seis obispos chinos.
munidades o aldeas separadas en las que les La Iglesia Católica en China continuó cre-
fuera más fácil vivir según los principios cató- ciendo durante todo el siglo XIX y la primera
licos. Casi siempre trataban de buscar la con- mitad del XX. Sin embargo, la situación bajo el
versión de familias o de grupos más bien que gobierno comunista complicó la vida de la igle-
de individuos, pues la experiencia les decía que sia. Porun lado, hubo obispos y sacerdotes que
era mucho más difícil para un individuo aisla- apoyaron el régimen comunista, incluso des-
do enfrentarse a los obstáculos que la sociedad pués de grandes persecuciones durante la «Re-
colocaba frente a los conversos que para una volución Cultural» de Mao Tse Dung. Ya para
familia o toda una comunidad. Durante el siglo la década del 1970 la Iglesia Católica estaba di-
XX hubo misioneros que se dedicaron a la re- vidida-tal como la protestante. De una parte

189
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

estaba la Iglesia oficial -el catolicismo iden- dero intento de alcanzar a los habitantes del pa-
tificado y tolerado por el gobierno comunista ís. Entonces la comunidad ortodoxa comenzó a
como una religión. Frente a ella estaban las crecer, y a principios de la Primera Guerra
iglesias «subterráneas» o «subversivas», no re- Mundial contaba con poco más de cinco mil
conocidas por el gobierno comunista. Roma miembros chinos. La Revolución Rusa en el
tuvo que ejercer una diplomacia cuidadosa pa- año 1917 la privó de su sostén económico, pe-
ra equilibrar su discurso y actitudes en rela- ro el influjo de los refugiados rusos que venían
ción a estas dos iglesias, cuando las dos se de- huyendo del régimen comunista le dio nuevas
claraban católicas. fuerzas. Antes del establecimiento del régimen
En medio de grandes debates y complejida- comunista en la China la Iglesia Ortodoxa Ru-
des políticas, las iglesias católicas romanas en sa contaba con un arzobispo en Pekín y buen
la China llevaron y continúan llevando a cabo número de parroquias en Manchuria, donde se
un ministerio misional hermoso protegiendo y refugió la mayoría de los exiliados rusos. Du-
nutriendo al laicado y nunca descansando fren- rante el régimen comunista en la China, la pe-
te a la lucha por crear un espacio -con o sin queña iglesia ortodoxa fue casi destruida y eli-
apoyo gubernamental- para que la iglesia vi- minada. No obstante, en la década de 1980 la
va su fidelidad. Por otro lado, la situación po- iglesia «La Protección de Nuestra Señora» fue
lítica a la cual estas iglesias se enfrentaron fo- abierta para oración, y un pequeño grupo de re-
mentó la creación de líderes chinos que hoy fugiados rusos junto a algunos chinos oraron.
dan dirección y guía pastoral a millones de ca- Recientemente, la visita del Patriarca de la Igle-
tólicos romanos en la China. sia Ortodoxa y los planes de remodelar esta
Finalmente, con los cambios en el gobierno iglesia en Harbin son signos pequeños de un
de la China en la última década del siglo XX y renacer de la Iglesia Ortodoxa en la China.
el principio del XXI, se ha hecho posible cier-
to intercambio de misioneros. Esto ha ayudado, 3. Las misiones protestantes
particularmente a la iglesia católica oficial, a El principal centro de interés de las misiones
tener mejores contactos con la Iglesia Católica protestantes durante la segunda mitad del siglo
Romana en el mundo. En consecuencia, esa XIX y la primera del XX fue China. Al princi-
iglesia experimenta cierta revitalización misio- pio del período que estamos estudiando, había
nal en la liturgia, la teología, la formación mi- en China un número reducidísimo de protes-
nisterial y el apoyo económico a proyectos de tantes, y su interés estaba en el comercio y no
desarrollo en las área rurales. en la propagación de su fe. Además, las leyes
del país eran tales que cualquier intento de pro-
2. Las misiones ortodoxas pagar el Evangelio hubiera sido perseguido te-
Desde el siglo XVII había existido en Pekín nazmente. Sin embargo, a partir del año 1806,
una pequeña comunidad ortodoxa rusa. Duran- en que Marshman, el misionero que en Seram-
te todo el siglo XIX esta comunidad siguió sien- pore trabajó junto a Carey, comenzó a traducir
do pequeñísima, pues no hizo esfuerzo misione- la Biblia al chino, el trabajo misionero protes-
ro alguno hasta que en el año 1858 un tratado tante dirigido hacia la China fue creciendo has-
entre Rusia y China garantizó la tolerancia re- ta llegar a tener proporciones sorprendentes.
ligiosa para los cristianos. A partir de esa fecha Aparte de Marshman, que realizó sus es-
comenzaron algunos débiles esfuerzos misione- fuerzos desde la India y cuyo trabajo se limi-
ros, pero no fue sino hasta que la rebelión de los tó a la traducción de la Biblia, el iniciador del
«boxers» dio muerte a casi la mitad de los orto- trabajo misionero protestante en China fue
doxos rusos en la China que comenzó un verda- Robert Morrison, natural de Escocia y perte-

190
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

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Reunión de misioneros, misioneras y líderes y pastorales na-
cionales en China. (Foto cortesía de C.Thompson Brown).

neciente a la Iglesia Presbiteriana. Tras dedi- Una obra semejante fue emprendida por el
carse al estudio de la medicina, la astronomía alemán Gützlaff, aunque la de éste era más am-
y el chino, Morrison persuadió a la London biciosa. Consistía en preparar chinos cristia-
Missionary Society a que le enviase a la Chi- nos que debían luego adentrarse en el país y de-
na. Puesto que los intereses comerciales ingle- dicarse a la distribución de literatura y a orga-
ses no estaban dispuestos a llevarle a su des- nizar comunidades cristianas. El plan de Gütz-
tino, Morrison partió para los Estados Unidos laff no dio resultado debido a que muchos de
y de allí hizo el viaje a Cantón, donde se es- los chinos que se suponía que estuviesen en el
tableció. Ya que en aquel tiempo las leyes chi- interior del país realizando obra cristiana sen-
nas no le permitían adentrarse en el país, Mo- cillamente utilizaban los recursos que Gützlaff
rrison se dedicó al estudio del chino y a la ponía en sus manos para vivir cómodamente
producción de literatura en ese idioma. Su tra- sin hacer trabajo misionero alguno. Pero esto
bajo incluyó la traducción de la Biblia y de no fue cierto de la totalidad de ellos, y en todo
varios de los principales libros protestantes caso el intento de Gützlaff y los informes que
de Inglaterra y Escocia. Aunque sus esfuerzos enviaba a Europa contribuyeron a fomentar el
no produjeron inmediatamente gran número espíritu misionero entre las iglesias protestan-
de conversos -el primero no fue bautizado tes. Debido a los ejemplos de Morrison y de
sino siete años después de la llegada de Mo- Gützlaff otros misioneros fueron establecién-
rrison- sí sirvieron para despertar interés por dose en Cantón y en otros lugares donde había
la China en Europa, y para así asegurarse de gran número de residentes chinos, especial-
que el día que las puertas de China se abrieran mente en Malaca.
al trabajo misionero habría un número sufi- La primera apertura de la China al trabajo
ciente de misioneros preparados para aprove- misionero europeo fue consecuencia de la lla-
char tal circunstancia. mada Guerra del Opio, un episodio bochornoso

191
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

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Miembros de una iglesia presbiteriana en la China. (Foto cortesía de G.Thompson Brown).

04 en el que la Gran Bretaña fue a la guerra contra cialmente los bautistas americanos, la Iglesia
China para proteger el comercio en esa mercan- Protestante Episcopal y los presbiterianos.
cía. Como ya hemos señalado, esa guerra abrió Entre los misioneros protestantes más dis-
al comercio internacional cinco importantes tinguidos durante la segunda mitad del siglo
puertos chinos. A partir de entonces, y median- XIX debemos mencionar a Timothy Richard,
te una serie de tratados ulteriores, las potencias Samuel I. Schereschewsky y J. Hudson Taylor.
occidentales fueron obteniendo mayores dere- Timothy Richard pertenecía a los bautistas de
chos de penetración para sus ciudadanos, con lo Inglaterra, y sus métodos de trabajo misionero
cual se hacia cada vez más amplio el territorio nos recuerdan en algo los de Ricci tres siglos
en que podían establecerse los misioneros. antes. Richard se interesó especialmente en el
Durante los primeros años la principal socie- trabajo entre los eruditos y los dirigentes de la
dad misionera que trabajó en la China fue la sociedad china. Sentía hacia la vieja religión de
London Missionary Socieiy, que tras enviar a Confucio más simpatía que los demás misione-
Morrison le reforzó con varios colegas. El pri- ros cristianos de la época. Durante toda su vi-
mero de los misioneros norteamericanos fue en- da abogó por la fundación de universidades
viado por la American Board of Commissioners cristianas en las principales ciudades de la Chi-
for Foreign Missions, en el año 1829. Pocos na como un medio para que el cristianismo pe-
años después otros misioneros norteamericanos netrase toda la vida del país. Sus obras, con las
fueron enviados por la misma junta, entre ellos que buscaba introducir la totalidad de la cultu-
el primer misionero médico protestante que tra- ra occidental en la China, fueron muy leídas en
bajó en la China. Además de estas sociedades, ciertos círculos.
las principales denominaciones y sociedades in- Shereschewsky era de origen lituano, pero
glesas y norteamericanas pronto comenzaron a en los Estados Unidos dejó su judaísmo nativo
enviar misioneros. Entre ella se destacaron espe- para abrazar el cristianismo como miembro de

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HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

la Iglesia Protestante Episcopal. Esta le envió a de los dialectos chinos. Sin embargo, cinco
China como misionero, y allí se dedicó a la años después, tras largas angustias espirituales,
traducción de la Biblia y del Libro de Oración se dedicó a emprender de nuevo el trabajo ac-
Común. En el año 1887 fue consagrado obispo, tivo en la China, y a organizar la sociedad que
cargo al que renunció cuando, seis años más recibió el nombre de China Inland Mission.
tarde, quedó inválido. A pesar de las dificulta- Taylor no creía en la organización excesiva, y
des físicas, continuó su trabajo de traducción, el propósito de su sociedad no era tanto fundar
y su producción literaria durante los últimos iglesias como predicar el Evangelio por toda la
años de su vida, cuando su enfermedad le im- China. Su sueño no consistía en establecer co-
pidió continuar la vida activa, fue extensísima. munidades cristianas en las distintas provin-
Sin lugar a dudas, el más notable de los mi- cias, ni siquiera en lograr gran número de con-
sioneros protestantes en China durante el siglo versos, sino sólo en asegurarse de que todos los
XIX fue J. Hudson Taylor. Aunque era de ori- chinos tuviesen la oportunidad de oír la predi-
gen metodista, partió para la China en el año cación del Evangelio. Este modelo de misión
1853 bajo los auspicios de la Chinese Evange- se conocerá posteriormente como misiones de
lization Society. Pronto rompió con esa organi- fe o faith missions. En teoría, la China Inland
zación debido a diferencias en cuanto a la es- Mission incluía a misioneros de todas las ten-
trategia misionera, y continuó su trabajo por dencias teológicas, pero de hecho sólo a aque-
su propia cuenta. Cuando algunos años más llas personas que por su teología se inclinaban
tarde se vio obligado a regresar a Inglaterra por a emprender un trabajo del tipo que Taylor pro-
razones de salud su trabajo misionero en la ponía. Los misioneros no recibían sueldo fijo
China parecía haber terminado. En Inglaterra alguno, y se sostenían según las circunstancias,
se dedicó a tratar de despertar interés en la Chi- pero siempre de manera frugal. Aun más, el
na y a contribuir a la literatura cristiana en uno propio Taylor y la China Inland Mission no

Comité a cargo de la traducción y revisión de la Biblia al mandarín. (Foto cortesía de G.Thompson Brown).

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193

L
Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

pedían directamente fondos a persona alguna, Durante toda la segunda mitad del siglo
sino que sólo oraban y pedían que otros orasen XIX, los métodos misioneros de la mayoría de
para que los fondos llegaran. Debido a los los protestantes consistieron en la distribución
grandes movimientos de despertar de la reli- de literatura -especialmente de la Biblia- en
gión individual que habían tenido y estaban te- la predicación, y en el establecimiento de orga-
niendo lugar en Inglaterra y los Estados Unidos nizaciones de carácter benéfico, tales como es-
el proyecto de Taylor recibió amplia acogida, y cuelas y hospitales. Al principio la mayor par-
pronto la China Inland Mission llegó a ser la te de estas escuelas era de nivel primario y se-
mayor empresa misionera en el país. Aunque cundario, pero lentamente se fueron creando
en teoría su propósito no consistía en fundar centros de enseñanza superior así como de ins-
iglesias, lo que quedaría a cargo de quienes vi- trucción teológica. Paralelamente a los hospita-
niesen después, de hecho se tendió a reunir a les de carácter general, había otros centros es-
los misioneros en diversas áreas según sus orí- pecializados, tales como asilos para enfermos
genes denominacionales, y aparecieron allí mentales y refugios y sanatorios para los adic-
iglesias cuyas características correspondían a tos al opio. En este último campo las iglesias
las de las denominaciones de origen de los mi- protestantes hicieron una amplísima labor, y
sioneros de cada lugar. muchos de sus conversos, y aun algunos de sus
mejores pastores, surgieron de los centros de
rehabilitación para quienes habían sufrido las
consecuencias de su uso del opio. Algunas uni-
Primera Escuela de Medicina de la Universi-
versidades británicas y norteamericanas esta-
dad Cristiana Shandong donde por primera
blecieron avanzadas en la China -sobre todo
vez se enseño medicina occidental en manda-
rin. (Foto cortesía de C.Thompson Brown).
la de Yale, que construyó un hospital alrededor
del cual se instituyeron una escuela de medici-
na y otra de enfermería.
En términos generales, toda la segunda mitad
del siglo XIX fue empleada por el cristianismo
protestante en la China más en su extensión tern-
tonal que en el desarrollo de los medios institu-
cionales para la continuación de su obra. Esto fue
-

particularmente notable en el campo de la educa-


S

ción, sobre todo si se compara la labor protestan-


-'-- te con la católica romana. Mientras los católicos
L se dedicaban especialmente a la preparación te-
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ológica y, en menor escala, a la educación gene-
ral del pueblo, los protestantes se distinguieron
por el grado en que lograron preparar a los futu-
ros dirigentes del país, pero al mismo tiempo la
preparación de sus ministros fue mucho más po-
bre y menos general que la de los sacerdotes ca-
tólicos. Al final del siglo XIX la iglesia protes-
tante en la China estaba aún totalmente en manos
de misioneros y no había desarrollado dirigentes
capaces de llevar sobre sus hombros la dirección
..- de la obra emprendida.
-,..'

194
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

Tras la guerra sinojaponesa del año 1895 y


la rebelión de los «boxers» cinco años des-
pués, China quedó totalmente abierta al in-
flujo occidental. La juventud del país, ante la
prueba irrefutable de que la tecnología occi-
dental bastaba para aplastar el poderío de la
China, se dedicó ávidamente a la adquisición
de esa tecnología. Puesto que los misioneros
protestantes se habían distinguido durante dé-
cadas por su interés en introducir en la China
los adelantos técnicos del Occidente, la nueva
condición intelectual del país obró en prove-
cho de su obra. Por esta razón, durante las
primeras décadas del siglo XX el protestantis-
mo creció a pasos agigantados -aunque se-
guía siendo una pequeña minoría- de tal ma-
nera que antes de la Segunda Guerra Mundial
había pasado del medio millón de miembros.
Sin embargo, puesto que el interés en lo que
los misioneros ofrecían surgía de una motiva- La rebelión de los boxers en la China.

ción nacionalista, era de esperarse que tan


pronto como comenzara a captarse la tan de-
seada tecnología occidental se produciría una
nueva reacción contra todo lo extranjero. Es- nos años antes las diversas ramas anglicanas
to fue de hecho lo que sucedió, y la tercera y se habían unido en una sola iglesia, y lo mis-
cuarta décadas del siglo XX vieron aparecer mo habían hecho los luteranos. Poco más tar-
un fuerte movimiento anticristiano y antiocci- de se organizó la Alianza Bautista de la Chi-
dental que, aunque no parecía contar con el na. Pero el más notable esfuerzo ecuménico
apoyo decidido de la mayoría de la población de todo este período en la China -un esfuer-
del país, sí incluía en sus filas a buen número zo que en aquella época resultaba único e to-
de los dirigentes políticos chinos. Este senti- do el mundo- fue la formación de la Iglesia
miento anticristiano se reflejó en el incremen- de Cristo en China, que unió en su seno a
to que a partir del año 1930 comenzó a tener cristianos procedentes de tradiciones refor-
el comunismo en el país, así como en cierta madas, congregacionalistas, bautistas y meto-
ala de los partidarios del Kuomintang que se distas.
oponía a la excesiva influencia de los cristia- Por otro lado, el trabajo misionero protes-
nos en el país a través de Chian-Kai-Shek y de tante no siempre promovió el espíritu y la ci-
su esposa, quien era producto de un antiguo vilización occidentales. Algunos misioneros,
hogar cristiano. hijos de misioneros y cristianos del occidente
Durante la primera mitad del siglo XX, al no adoptaron los patrones tradicionales y es-
igual que en otros campos misioneros, se pro- trategias misioneras predominantes. Hubo
dujo en la China un movimiento hacia la uni- personas tales como Edgard H. Hume, Frank
dad de la empresa protestante. Este movi- J. Rawlinson y Pearl S. Buck, cuyas vidas de-
miento se manifestó en el año 1922 en la fun- muestran una «conversión» a la cultura china
dación del Consejo Nacional Cristiano. Algu- y una profunda sensibilidad hacia el confucia-

195
r Las misiones en el Lejano Oriente y el Sur del Pacífico

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F Seminario Teológico ce Nany¡ng, en China.

nismo, el budismo y otras expresiones reli- tas trajo un nuevo período para el cristianismo
giosas del contexto. Muchos de estos cristia- chino, tanto protestante como católico.
nos de vocación misionera comenzaron a for- La primera consecuencia de la victoria co-
jar un modelo mucho más apto para la misión munista en China fue la retirada o expulsión de
cuando conlleva el encuentro con personas de la casi totalidad de los misioneros extranjeros.
otras culturas y de otras religiones. Fueron muchísimos los chinos que abandona-
La suerte de las misiones protestantes en la ron el cristianismo en pos del marxismo, espe-
China estaba estrechamente unida a la del go- cialmente entre los intelectuales y estudiantes
bierno nacionalista. Sun-Yat-Sen, cuyo here- que seguían la teología de tendencia liberal.
dero espiritual Chiang-Kai-Shek decía ser, ha- Algunos dirigentes cristianos pensaron que la
bía sido protestante. El propio Chiang-Kai- única manera de salvar la iglesia era colocarla
Shek era miembro de una iglesia protestante, en manos del Estado. En el año 1950 el «Ma-
y no cabe duda de que su esposa procedía de nifiesto Cristiano» fue presentado a un grupo
un hogar de profundas convicciones evangéli- de dirigentes cristianos en Shanghai para que lo
cas. Muchos misioneros veían en esto una aprobaran. Cuando estos se negaron se les dijo
oportunidad semejante a la que el Imperio Ro- que, puesto que el «Manifiesto» ya tenía la
mano había presentado en la época de Cons- aprobación del premier Chou En-La¡, no era
tantino. Otros no se mostraban tan optimistas, posible rechazarlo. Poco después comenzó la
y señalaban lo muchos casos de corrupción «campaña de denuncias», en la que algunos di-
política que se daban en el Kuomintang. En rigentes cristianos se prestaron a difamar a sus
todo caso, no nos corresponde aquí juzgar el hermanos mediante la prensa y la radio. Luego
carácter de Chiang-Kai Shek, sino que sólo vino la «consolidación» de las iglesias, de tal
nos interesa el hecho de que su expulsión de modo que en Pekín (Bejing), donde antes de la
la China continental por las fuerzas comunis- revolución había sesenta y cinco iglesias, sólo

196
HISTORIA GENERAL DE LAS MISIONES

quedaron cuatro -las demás fueron donadas al vas. Una vez más, el gobierno comunista reco-
Estado en un «gesto de patriotismo». noció como otra religión a las iglesias protes-
Durante algún tiempo, los cristianos de la tantes, y comenzó una historia muy compleja
China guardaron contacto con el resto de la de relaciones entre la iglesia oficial, con sus or-
iglesia a través de sus hermanos de Rusia. Pero ganismos ecuménicos y educativos, y las igle-
cuando las relaciones entre China y Rusia se hi- sias clandestinas.
cieron difíciles se rompió el último hilo de co- Por otro lado, reflexiones de misioneros, crí-
municación con el exterior. En el año 1961 era ticos del proyecto occidental protestante en la
imposible saber a ciencia cierta cuántos cristia- China, escribieron positivamente sobre la revo-
nos había en la China, y mucho más difícil sa- lución marxista en la China. No obstante, lue-
ber el número exacto de los que pertenecían a go de la Revolución Cultural de los años 1960,
las iglesias «clandestinas» o subterráneas, que era claro que el cristianismo-oficial o no ofi-
habían surgido como reacción a la actitud de las cial-sufrió persecución y el intento de su to-
iglesias reconocidas por el gobierno. tal eliminación del suelo chino.
El trabajo misionero en la China continuó Sin embargo, para finales de la década del
bajo condiciones muy complejas. Cómo indi- 1970 y principios de la próxima, comienza a
camos arriba, los protestantes también se divi- aparecer un espacio de parte del gobierno para
dieron entre las iglesias oficiales, reconocidas permitir el libre culto. Para sorpresa de mu-<