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CAPÍTULO III

ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO


DEL TEXTO: EZ 37,1-14

3.1. Análisis semántico y pragmático

En el primer capítulo de la investigación se han presentado los


planteamientos preliminares: delimitación de la perícopa, crítica textual,
contextos; para, después, colocarnos frente al texto y empezar a analizar sus
elementos y las relaciones que entre ellos se establecen. A partir de este
estudio ha sido posible proponer una estructura tripartita que,
funcionalmente, marca vetas de sentido en el mensaje del texto.
Lo anterior deja el camino preparado para entrar en los recovecos de la
significación: el análisis semántico y el pragmático, que serán el contenido
del capítulo III. En la práctica, los tres momentos del método
pragmaligüístico se entrelazan desde el principio, pero cada uno de los
momentos plantea énfasis diversos. El procedimiento exige, de algún modo,
la deconstrucción del texto: al tenerlo frente a los ojos no basta obviar su
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 62

significado, primero hay que desmembrarlo en sus elementos particulares,


para después, hallando una estructura posible, identificar la ruta de sentido
que el autor pudo haber seguido (semántica) y las reacciones que el mensaje
pudo haber generado en los interlocutores de ayer y de hoy (pragmática).

3.2 Análisis semántico

Los métodos sincrónicos de la exégesis valoran el sentido del texto tal


como se halla ante los ojos, sin ahondar en la diacronía de su conformación
y origen. Por supuesto, no se debe llegar al extremo de despreciar el evento
kairológico de la conformación, desarrollo y puesta por escrito del mensaje
revelado, como propondrían en su momento los iniciadores del método
estructuralista para el estudio de los textos.
Las propuestas sincrónicas de análisis en la exégesis confían en que el
texto va más allá del autor (en sentido amplio, en cuanto a individuos o
colectividades); y que, si bien éste ha tenido una intención precisa al
plasmarlo por escrito, los lectores situados en coordenadas distintas pueden
seguir encontrando la Palabra de Dios en ellos. Los textos son
perennemente significativos. En esta segunda parte del método
pragmalingüístico se pretende:
desde los campos semánticos y desde algunas palabras claves, descubrir el
significado o lo que quiere decir el texto. Para encontrar una respuesta a estas
cuestionantes sobre el contenido y su significado se han de seguir algunos
pasos, como la agrupación de palabras afines con el fin de formar diversos
campos semánticos que expresan un significado común48.

48 J. MIRELES, «El mensaje escatológico de Mateo 25,31-46 desde un análisis


pragmalingüístico» en QOL 70, 2016, 93-118.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 63

Si bien podemos encontrar varios campos semánticos en el texto en


cuestión, habremos de optar en esta investigación por dos que consideramos
más significativos: el campo semántico de la ַ‫ רּוח‬de YHWH y el de la
palabra.
La elección de estos campos está sustentada en la relación que ambos
juegan en el relato y que hacen posible la obra de regeneración, según la
profecía de Ezequiel.

3.2.1 La ַ‫ רּוח‬de YHWH

Es indiscutible que el libro de Ezequiel enfatiza la importancia


soteriológica de la ַ‫ רּוח‬de YHWH; el pueblo de Israel no podrá levantarse
de las cenizas si no es por la obra magnífica del “soplo” de Dios49.
El texto de Ez 37,1-14 se ubica en el contexto más amplio de los oráculos
de salvación, y en esta obra la ַ‫ רּוח‬de YHWH es determinante. En esta
búsqueda de sentido del tejido textual se procede al análisis semántico del
término ַ‫רּוח‬, en el Antiguo Testamento y, particularmente, en el libro de
Ezequiel.
El viento50 es un elemento de la naturaleza con una carga simbólica muy
fuerte, que hasta hoy sigue impresionando a los hombres. El viento suele

49
«Yahveh derramará su espíritu, su hálito de vida, sobre la semilla de Israel y así
despertará a nueva vida al pueblo agonizante (Is 44,3ss; Cf. Ez 37,1-14)» J.B. BAUER,
Diccionario de Teología Bíblica, vol. 74, Herder, Barcelona 1967, 343.
50
«Normalmente, el Nuevo Testamento usa para designar el viento los términos ánemos
o pnoé. En el Antiguo Testamento no hay diferencia terminológica para indicar la
intervención de Dios tanto en el hombre como en los fenómenos cósmicos» (Cf. P.
ROSSANO – G. RAVASI – A. GIRLANDA, NDTB, Paulinas, Madrid 1990, 554).
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 64

expresar, en el imaginario colectivo de las culturas antiguas, la


manifestación de un ser superior51.
Suelen atribuirse al viento seis grandes propiedades: a) primero,
mantiene la vida: si no hay aire, no sobrevive ningún organismo, y esto es
observable a simple vista; b) evoca la vida misma52; c) llena todo espacio,
está en todos lados, penetra todo lo que no está herméticamente cerrado; d)
traslada todo lo que está a su paso (polen, semillas, etc.); e) Purifica
reemplazando el aire cargado de humedad por el aire fresco; f) es fuerza
destructora (a modo de un ciclón o tifón)53.
En los textos bíblicos aparece la palabra hebrea ַ‫( רּוח‬viento, aliento,
espíritu). Este sustantivo aparece 378 veces en el Antiguo Testamento,
generalmente en género femenino. La idea básica de ַ‫ רּוח‬es “aire que se
mueve”. En los seres vivos ַ‫ רּוח‬es la respiración, sea de animales (cf. Gen
7,15; Sal 104,25.29) como de humanos (Is 42,5; Ez 37,5). El viento como
fuerza vital es don de YHWH54; él “pone” ַ‫ רּוח‬dentro del hombre (cf. Zac
12,1). En Ez, sólo después de que Dios da ַ‫– רּוח‬respiración– a aquellos
huesos secos, recubiertos de músculos, carne y piel, los cuerpos se
convirten en vivientes (cf. 37,6.8-10.14). La idea de la respiración es la

51
Cf. J.L. BARRIOCANAL, Diccionario del Profetismo bíblico, Monte Carmelo, Burgos
2008, 281.
52
«El ַ‫ רּוח‬caracteriza también al hombre, ya sea con el significado fisiológico “aliento,
repiración, hálito”(Cf. Zac 12,1; Is 42,5)» ROSSANO – G. RAVASI – A. GIRLANDA, NDTB,
555.
53
«Entre las diversas acepciones de ַ‫ רּוח‬puede señalarse, en primer lugar, el campo
meteorológico. En el Antiguo Testamento se usa un mismo término para hablar de
“viento” y de “espíritu”. Yahvé se manifiesta en las alas del “viento” y se dice que los
“vientos” son los mensajeros de Yahvé» J.L. BARRIOCANAL, DPB, 281-282.
54
«Los grandes profetas prometen una efusión general del espíritu de Dios, una fuerza
divina que transformará y transfigurará naturaleza y pueblo» J.B. BAUER, DTB, 343.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 65

actividad de los vivientes y la vida misma. En las manos de Dios se


encuentra la ַ‫רּוח‬, que es el “aliento vital” de toda la humanidad (cf. Job
17,1). Sin embargo, el aspecto distintivo de la ַ‫ רּוח‬como vida humana, no es
el aspecto físico, sino más bien el espiritual, mental y personal. El aliento
del hombre le fue dado por un acto de creación especial de Dios. Es por la
ַ‫ רּוח‬que el ser interior de cada hombre refleja la imagen de Dios55.
El uso de la palabra ַ‫ רּוח‬es más frecuente en los tiempos proféticos que
anuncian la salvación. Y es en el exilio y post-exilio que este término llega
al punto culminante de su uso. En Ezequiel, por ejemplo, aparece 52
veces56.

3.2.2 ַ‫ רּוח‬y su relación con YHWH

El Antiguo Testamento provee el material necesario para examinar la


relación profunda entre el único Dios y aquel que lo manifiesta en el
mundo, es decir, entre YHWH y su don57. En este contexto, ַ‫ רּוח‬expresa a la
perfección el misterio de la comunicación divina con el mundo creado y, en
particular, con el ser humano. Este análisis puede hacerse a partir de un
enfoque cosmológico (viento) y también desde un enfoque antropológico
(aliento vital) 58.

55
Cf. J. PAYNE, «ַ‫»רּוח‬, en DITAT, 1408.
56
Cf. R. ALBERTZ, «ַ‫»רּוח‬, en E. JENNI – C. WESTERMANN, DTMAT I, Cristiandad,
Madrid 1978, 916.
57
«Esta donación del espíritu se realiza fundamentalmente en dos ámbitos; no hace
referencia a los profetas en cuanto hombres de la palabra…» J.L. BARRIOCANAL, DPB,
283.
58
«El ַ‫ רּוח‬caracteriza también al ser humano, sea situándolo entre los seres vivos,
cualificándolo psicológicamente o definiendo sus capacidades intelectuales y volitivas.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 66

En el ámbito cosmológico ַ‫ רּוח‬tiene el sentido de viento, de instrumento


de la acción divina. Sólo Amos 4,13 dice que YHWH es el viento del
creador. Por otro lado, en Génesis 1,2, ַ‫ רּוח‬es potencia creadora de Dios. En
otros lugares, el viento está siempre el servicio YHWH (Gn 8,1, Éx 10,3;
Ez 13,13). YHWH se manifiesta en las alas del “viento” (cf. 2Sam
22,11.16; Sal 18,11); los “vientos” son sus mensajeros (cf. Sal 104,3;
148,8). El viento es, además, el lugar de la revelación; a través de él,
YHWH se comunica con el hombre59. Esta estrecha relación entre YHWH y
el “viento” se explica mediante una antigua concepción, según la cual los
fuertes fenómenos naturales eran considerados como una manifestación de
la divinidad. El Dios de la Teofanía del viento permanece oculto, como el
viento es invisible.
En el nivel antropológico, ַ‫ רּוח‬caracteriza al ser humano, lo distingue
entre los seres vivos (ver Zac 12,1; Is 42,5). Otros textos (Gn 7,15.22; Job
27,3) hablan del Creador como el que da ַ‫רּוח‬, aliento vital al hombre. La
relación entre el tema de la vida y la ַ‫ רּוח‬se puede ejemplificar adoptando el
texto de Jue 15,19; al entrar en los huesos del hombre (cf. Ecle 11,5) y
mientras permanece en la nariz (Job 27,3) da su vida; cuando la ַ‫ רּוח‬se
desgasta (Job 17,1; Sal 104,29) o se debilita viene la muerte (cf. 142,4)60.
La relación entre YHWH y ַ‫ רּוח‬es estrecha en el Antiguo Testamento, de
tal modo que encontramos la expresión ‫ רּוחַ יְ הוִ ה‬en 27 instancias. De entre
ellas, 19 tienen un uso específicamente teológico. También es común

La creación del hombre en Gn 2,7 se presenta como la donación originaria de un


“aliento vital”» C. GRANADO GARCÍA, «Espíritu», en J.L. BARRIOCANAL, DPB, 282.
59
Cf. Ibidem 282.
60
Cf. Ibidem 282.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 67

encontrar textos en los que el términoַ ‫ רּוח‬aparece con un sufijo de la


primera persona del singular (Is 42,1; Ez 36,27; 37,14; Jl 3,1.2; Ag 2,5); de
segunda persona (Sal 51,13; 139,7; 143,10; Ne 9,20.30) y de tercera (cf.
Nm 11,29; Is 48,16; 63,10.11; Zac 7,12). En estos textos el término ַ‫ רּוח‬se
refiere siempre a YHWH 61 . Esto nos lleva a afirmar que YHWH está
profundamente vinculado con el origen y efusión de la ַ‫רּוח‬. En este sentido,
es interesante notar que YHWH infunde su ַ‫ רּוח‬en personas específicas, con
lo que les capacita para una tarea determinada, como sucede con los jueces,
reyes y profetas62.
Además, encontramos también la idea de efusiones de corte universal de
la ַ‫( רּוח‬cf. Jl 3,1). Ezequiel desarrolla esta idea diciendo que el espíritu se
derrama sobre todo el pueblo63 (cf. Ez 11,19; 36, 26-27; 37,14; Sal 50,12)64.
Toda la actividad del profeta Ezequiel es desarrollada bajo el impulso
tanto de la palabra que proviene de YHWH, como por la acción de la ַ‫רּוח‬.
El profeta señala a menudo que fue arrebatado por la ַ‫ רּוח‬de Dios y que la
mano de YHWH cayó sobre él (Ez 3,14). El “rapto” causado por la ַ‫רּוח‬
distingue a Ezequiel de todos los profetas escritores y se asemeja al de Elías
y Eliseo. Raptado por la ַ‫ רּוח‬y conducido por la mano de YHWH es que
Ezequiel experimenta su vocación y visiones. El texto de Ez 37,1-14 es uno
de los más ricos en cuanto a la utilización del término ַ‫רּוח‬. Encontramos
61
Cf. R. ALBERTZ – C. WESTERMANN, «ַ‫»רּוח‬, en J.L. BARRIOCANAL, DPB, 935
62
Cf. G. DAUTZENBERG, «Espíritu» en J.B. BAUER, DTB, 128.
63
«El pueblo de Israel aguardó un derramamiento del espíritu, en cuanto promesa (del
Padre; Hech 1,4), en los últimos tiempos. Esta esperanza se realiza tanto en ámbito
individual (el espíritu que reposa sobre el Mesías), como comunitario (sobre todo el
pueblo)» C. GRANADO GARCÍA, «Espíritu», en J.L. BARRIOCANAL, DPB, 286.
64
Cf. Ibidem 286.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 68

todos los sentidos en que el término aparece en el Antiguo Testamento.


Sólo en esta perícopa lo encontramos 10 veces. Aparece en v.1b como ַ‫בְ רּוח‬
‫יְ הוָה‬, también en vv.5b, 6d, 8e simplemente como ַ‫ רּוח‬sin la presencia del
artículo, que puede ser traducido como aliento de vida o sólo como
“aliento”.
En el v.9f, el término es precedido por el artículo ַ‫הָ רּוח‬, que podría
denotar personificación. En el mismo versículo el profeta es mandado para
invocar ַ‫ רּוח‬desde los cuatro vientos. Esto significa que el espíritu vendrá de
todas partes, desde los cuatro puntos cardinales.

3.2.3 Campo semántico de la Palabra

Como quedó evidenciado en el inventario de léxico, el campo semántico


de la palabra está presente de modo significativo en el texto de Ez 37,1-14:
‫דָ בר‬, ‫( אָ מר‬12x), ‫( נָבָ א‬6x). Un acercamiento a dichos términos, en algunos
textos veterotestamentarios 65 , será de utilidad para profundizar en su
comprensión.

65
«The questions of the “Word of God” in ancient Mesopotamia cannot be separated
from men´s endeavors to come into contact with the gods who, they believe, determine
envents in individual and social life, and thereby to get information concerning these
events» (Cf. G.J. BOTTER – H. RINGGREN, Theological Dictionary of the Old Testament,
vol. III, Library of Congress Cataloging in Publication Data, Grand Rapids 19782, 91.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 69

a) ‫דָ בר‬

En la Biblia la palabra es más que un simple medio de comunicación


entre los hombres 66. Forma parte de la interioridad de la persona que la
pronuncia y se le atribuye una eficacia especial (cf. Dt 32,1-2; Prov 18,4).
Esto vale también en lo que se refiere a la palabra de Dios, que es eficaz
cuando crea y conserva el universo (Gn 1,3-26; Sab 9,1; Sal 33,6-9), que es
capaz de librar al hombre (Is 44,26-28), de revelar el sentido profundo de
los acontecimientos67 (Am 8,11-12). Manifiesta su poder sobre todo en el
caso de las bendiciones y maldiciones (Gn 27,4-38; Jos 6,26; Dt 27,14-28).
Encontramos esta palabra como una personificación de la infinita sabiduría
y poder de Dios (Is 55,11; Sab 16,15).
El Señor es el Dios que habla 68 y actúa, mientras que los ídolos son
mudos (Sal 115,5; Bar 6,7 1Re 18,29). Las expresiones “la palabra de
Yahvé”, “las palabras de Yahvé” o “las palabras” muchas veces significan
el querer o propósito de Dios revelados a individuos para el provecho de
todo el pueblo. El profeta es por excelencia la persona de la palabra de Dios
(Jr 18,18), de la que hace una experiencia irresistible (Am 3,8; Jr 20,7-9).
Hacer callar al profeta es pecar contra Dios (Am 2,12; 7,10-17).

66
Para una explicación exhaustiva del término ver: G.J. BOTTER – H. RINGGREN, TDOT
vol. III, 84-91.
67
«The Word is described as a subject who has been sent to our by his master to
accomplish a mision», Ibidem 124.
68
«Dabhar as a term meaning ‘Prophecy’ is to a special degree a typical and specific
term for prophecy […] imparting the Word of God is the essential task of the prophet»
Ibidem 109.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 70

Creadora de los mundos y de la historia, la palabra de Dios está siempre


en acción69. Preside el nacimiento del universo. Por ella se hizo todo (Gn 1;
Sal 33,6; Eclo 39,17-31) y todo continúa en la existencia sostenido por ella
(Sal 147, 15-19; Job 37, 5-13). Mediante la palabra Yahvé interviene en la
historia de su pueblo; todo acontecimiento es cumplimiento de una
palabra70.
La palabra de Dios se describe muchas veces con rasgos vigorosos: es
eterna (Is 40,8), irrevocable (Is 31,2; Jer 4,28; Sal 89,35), verdadera (Is
45,23), eficaz en la ejecución de los designios divinos (Os 6,5; Is 55,10; Sab
18,14-19; Sal 105, 31-35), irresistible (Jos 21,45; 23,14; Dt 18,21; Jdt 16,
14). Sin embargo, no obra por sí misma. Dios la realiza (Dt 9, 4; Is 44,26;
Lam 2,17; Nm 23,19). En conexión con la actividad de la palabra está la
acción del Espíritu de Dios (Gn 1,2-3; Nm 11,29; Ez 2, 1-2; 37,4-5).

b) ‫אָ מר‬
El verbo ‫ אָ מר‬puede traducirse como: decir, hablar, relatar, ordenar,
responder. Este verbo se encuentra en todas las lenguas semíticas. El
término se usa unas 5.280 veces en el Antiguo Testamento hebreo.‫ ַאָ מר‬se
refiere sencillamente a la comunicación oral. Generalmente el vocablo
implica la comunicación directa (decir), aunque puede usarse también para
la comunicación indirecta (hablar)71.

69
«A menudo en Ezequiel las palabras de Dios mandan al profeta el cumplimiento de
una acción simbólica que precede la proclamación de una palabra de Dios» J.L.
BARRIOCANAL, DPB, 526-527.
70
«Dabhar is used as the object of verbs of trusting or hoping which extol the reliability
of the Word» G.J. BOTTER – H. RINGGREN, TDOT, vol. III, 108.
71
AA.VV., DEPANT vol. I, Caribe, Nashville 1999, 107.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 71

Por regla general, el sujeto del verbo es alguna persona: un ser humano
(Gn 2,23) o Dios (Gn 1,3 primera mención del verbo). Contadas veces
animales (Gn 3,1) o, metafóricamente, objetos inanimados “dicen” alguna
cosa (Jue 9,8ss). El término tiene muchas connotaciones que requieren,
particularmente en algunos pasajes, una traducción adecuada (“responder”
como: “decir en respuesta a”).
El impacto de la comunicación divina es más que una simple declaración.
Tiene autoridad: “Dios habló a Noé” (Gn 9,8); Moisés pide permiso al
faraón para que Israel vaya a ofrecer sacrificios a Dios como Él “dice” (cf.
Éx 8,27). Además de estas connotaciones frecuentes, ‫ אָ מר‬se traduce con
vocablos que representan varios aspectos de la comunicación oral, como
“asignar” (1Re 11,18), “mencionar” (Gn 43,27), “llamar” (Is 5,20) y
“prometer” (2Re 8,19). Aunque no siempre se traduce de esta manera, el
término puede implicar el hecho de pensar dentro de sí mismo (Gn 44,28) y
la intención de actuar (Ex 2,14).
Cuando se trata del «hablar» divino 72 , el verbo puede referirse a una
simple comunicación (Gn 1,26). Sin embargo, encontramos a menudo un
sentido más pleno donde el «decir» de Dios efectúa lo que dice73 (cf. Gn 1).
La frase «así dice el Señor», tan frecuente en los profetas, se ha analizado
como una fórmula de uso frecuente en mensajes. Se han encontrado cartas
en el Medio Oriente, en Mari (1750–1697 a.C.) y Amarna (1400–1360

72
«In sketching the theological use of ‘amar it is necesary to include not only the idea of
God speaking to man, but also the idea of man speaking to God» BOTTER G.J. – H.
RINGGREN, TDOT, vol. I, 341.
73
«Amar is used to denote communication between two personal entities. The goal of
‘amar is that another person (or persons) might hear and understand, and might reply»,
BOTTER G.J. – H. RINGGREN, TDOT, vol. I, 331.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 72

a.C.), por ejemplo, que contienen una fórmula similar. Los mensajes
divinos solían incluir con frecuencia esta fórmula74.
La Biblia reconoce que detrás del hablar divino hay autoridad y poder:
‫יתי‬
ִ ‫ָהַדב ְר ִתיַוְ ָע ִש‬
ִ ‫ ֲאנִ יַיְ הו‬. La Septuaginta traduce este verbo mediante más de
40 vocablos griegos diferentes, prefieriendo λέγω (decir) y εἶπεν (él dijo).
Destaca en la literatura profética el término ‫( נְ אֻם‬376x) que se traduce
como “oráculo” o “así dice” en tono afirmativo, categórico (Jer 23,31; Ez
37,14).

c) ‫נָבָ א‬
El verbo ‫( נָבָ א‬profetizar) se encuentra en todos los períodos de la lengua
hebrea. Parece estar relacionado con la antigua palabra acádica nabû, que
en su forma pasiva significa “ser llamado”75. El término se encuentra en el
texto hebreo de la Biblia unas 115 veces. El primer caso se halla en 1Sam
10,6.
Con mayor frecuencia, ‫ נָבָ א‬sirve para describir la función del verdadero
profeta76 cuando comunica el mensaje de Dios al pueblo, bajo la influencia
del Espíritu divino (1 Re 22,8; Jer 29,27; Ez 37,10). «Profetizar» era una
tarea que un profeta no podía evitar (Am 3,8; Jer 20,7). La fórmula: «la
palabra del Señor vino [al profeta]» se usa con mucha frecuencia en el
Antiguo Testamento, pero no hay indicación alguna de cómo esto acontecía,
si mediante el intelecto, una visión o alguna otra vía. Algunas veces, sobre

74
W.E. VINE, DEPANT, 108.
75
W.E. VINE, DEPANT, 307.
76
Cf. AA. VV., Diccionario Enciclopédico de la Biblia, Herder, Barcelona 1993, 1252.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 73

todo en los primeros profetas, habría tal vez una experiencia extática de por
medio (1Sam 10,6-11; 19,20).
Los falsos profetas también profetizan77, aunque no por el espíritu divino:
«No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hablé, mas
ellos profetizaban» (Jer 23,21). Se condena rotundamente a los falsos
profetas porque no hablan la palabra auténtica (Ez 13,2-3).
Profetizar implica mucho más que predecir hechos futuros. A decir
verdad, la primera preocupación del profeta es anunciar la Palabra de Dios a
la gente de su tiempo, llamándoles a ser fieles a la Alianza. El mensaje del
profeta estaba condicionado a la respuesta del pueblo, es decir, que por su
respuesta a esta palabra el pueblo determinaba en gran medida lo que sería
el futuro (como sucede en el libro de Jonás). No obstante, en varios
momentos hay un elemento de predicción (cf. Nah 2,13; Is 9,1-6; 11,1-9;
52,13–53,12)78.

3.2.4 Conclusiones del análisis semántico

La relación entre el espíritu y la palabra es innegable en el libro de


Ezequiel, particularmente en esta perícopa (37,1-14) una relación que
podríamos definir como simbiótica, es decir, de dependencia mutua. Para
profetizar, el hombre de Dios debe ser movido, inspirado por el espíritu. Y
mediante esta palabra proferida en nombre de YHWH, el profeta comunica
el espíritu.

77
Cf. AA. VV., DEB, 1253.
78
W.E. VINE, DEPANT, 308-309.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 74

Desde la visión introductoria (vv.1-2) se evidencia que el espíritu es


agente de la experiencia revelatoria del profeta (‫ ;)וּיֹוצִ אֵ נִ יַבְ רּוחַיְ הוָה‬Ezequiel
vive este acontecimiento en el espíritu de YHWH. Es el espíritu el que
posibilita la visión de los huesos secos, el que conduce al profeta por los
senderos de la voluntad divina.
En la segunda parte (vv.3-11) inicia el diálogo entre Dios y el profeta.
YHWH habla e interpela. El v.4 conjunta 5 términos del campo semántico
de la comunicación: ‫( אָ מר‬2x), ‫נָבָ א‬, ‫שָ מע‬, ‫דבר‬.
ְ Dios habla a través de su
profeta y los interlocutores (los huesos) deben escuchar. El círculo
comunicativo está completo entonces. No basta que YHWH hable; para que
sea posible la vivificación, hace falta que el destinatario de las palabras
poderosas de Dios esté dispuesto a escuchar. Aquí inicia la obra de la
regeneración, que se consumará con la efusión del espíritu sobre los
cuerpos.
Los vv.5-8 son significativos, pues YHWH dice a los huesos: “He aquí
que yo soy el que hace llegar a ustedes el espíritu, para que vivan”. Dios
ordena a Ezequiel profetizar, y comienza efectivamente la reconstrucción.
Dios dice y se hace. El profeta obedece y ‫( כְ הִַנָבְ ִאי‬mientras profetiza) se va
verificando la palabra de YHWH. El uso de la preposición ְַ‫ כ‬acentúa la
simultaneidad de los momentos: Ezequiel profetiza y, en ese momento, los
huesos se juntan, se recubren de nervios, carne y piel. La palabra de Dios es
eficaz.
En la segunda parte de esta sección, vv.9-11 parece repetirse el esquema
de la escena previa: ante la constatación de una realidad incompleta (los
cuerpos no tienen espíritu, es decir, vida), YHWH ordena a Ezequiel
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 75

profetizar, pero esta vez sobre el espíritu. La orden es enfática, se repite en


dos ocasiones la orden (v.9): profetiza. El contenido de la profecía será una
invocación: ‫בֹּ ִאיַהָ רּוחַּופְ חִ יַבהֲרּוגִ יםַהָ אֵ לֶּהַוְ יִ חְ יּו‬.
Cuando Ezequiel profetiza, el espíritu entra en los cuerpos inanimados
para vivificarlos y ponerlos en pie (v.10) Las oraciones consecutivas en este
versículo ‫ ותָ בֹוא ַבָ הֶּ ם ַהָ רּוח ַוּיִ ְחיּו‬indican que la llegada del espíritu y la
vivificación son, precisamente, “consecuencia” de la palabra profetizada.
Cierra esta sección el v.11 presentando el diálogo de Dios y el profeta. A
él se le explica la parábola (cf. Mc 4,33-34); Dios le revela la situación
existencial del Pueblo.
En la tercera parte (vv.12-14), la profecía cobra todo su sentido: así
como se ha dirigido la palabra hacia los huesos y estos se han convertido en
un gran ejército de vivientes, del mismo modo, la casa de Israel recibe a
través del profeta la palabra de YHWH, que propiciará la llegada del
espíritu sobre el pueblo: ‫ַרּוחי ַבָ כֶּם ַוִַחְ יִ יתֶּ ם‬
ִ ‫וְ נָת ִתי‬. Una vez animados por el
espíritu vivirán y serán establecidos en la tierra de sus padres.
El versículo 14 termina con la fórmula de cumplimiento, tan propia de
Ezequiel: ‫יתי ַנְ אֻ ם־יְ הוָה‬
ִ ‫ ִדב ְר ִתי ַוְ ָע ִש‬. YHWH lo que dice, lo hace. El núcleo
semántico de la perícopa queda categóricamente expresado: la
reconstrucción del pueblo será posible gracias a la acción portentosa y
creadora del espíritu de YHWH (cf. Gen 1,2); y este espíritu, que
transforma y vivifica, llegará al pueblo de Israel por su palabra.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 76

3.3. Traducción literaria

Proponemos a continuación, fruto del análisis morfo-sintáctico y


semántico, una traducción de tipo funcional.

Texto BHS Traducción literaria


1a ‫הָ יְ תָ הַ ָעליַיד־יְ הוָה‬ Vino sobre mí la mano de YHWH,

1b ‫וּיֹוצִ אֵ נִ יַבְ רּוחַיְ הוָה‬ y por su espíritu me hizo salir


1c ‫ויְ נִ יחֵ נִ יַבְ תֹוְךַהבִ קְ ָעה‬ y me puso en medio del valle,
1d ‫יאַמלֵאָ הַעֲצָ מֹות‬ ְ ִ‫וְ ה‬ que estaba lleno de huesos.
ַ‫וְ הֶּ עֱבִ ירנִ יַ ֲעלֵיהֶּ ם‬ Me hizo pasar alrededor de ellos,
2a
‫ סָ בִ יב׀ַסָ בִ יב‬una y otra vez;
‫בֹותַמאֹּ דַעל־‬
ְ ‫וְ הִ נֵהַר‬ y ¡vaya que eran muchos,
2b ‫ פְ נֵיַהבִ קְ עָה‬innumerables, los huesos sobre la
superficie del valle!
2c ‫שֹותַמאֹּ ד‬
ְ ֵ‫וְ הִ נֵהַיְ ב‬ Estaban completamente secos.
3a ‫וּי ֹּאמֶּ רַאֵ לי‬ Me dijo:
ַ‫בֶּ ן־אָ דָ םַה ֲִתחְ יֶּינָה‬ “Hijo de hombre, ¿volverán a vivir
3b
‫ הָ עֲצָ מֹותַהָ אֵ לֶּה‬estos huesos?”
3c ‫וָאֹּ מר‬ Yo respondí:
3d ַָ‫אֲדֹּ נָיַיְ הוִ הַאתָ הַיָדָ עְ ת‬ “Señor YHWH, sólo tú lo sabes”
4a ‫וּי ֹּאמֶּ רַאֵ לי‬ Entonces me dijo:
ַ‫הִ נָבֵ אַעל־הָ עֲצָ מֹות‬
4b “Profetiza sobre estos huesos
‫הָ אֵ לֶּה‬
4c ‫וְ אָ מ ְרתַַָ ֲאלֵיהֶּ ם‬ y diles
ַ‫הָ עֲצָ מֹותַהיְ בֵ שֹות‬ “huesos secos, ¡escuchen la palabra
4d
‫עּוַדבר־יְ הוָה‬ְ ‫ ִש ְמ‬de YHWH!”
ַ‫כֹּ הַאָ מרַאֲדֹּ נָיַיְ הוִ ה‬ “Así dice el Señor YHWH a estos
5a
‫ ָלעֲצָ מֹותַהָ אֵ לֶּה‬huesos:
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 77

ַ‫הִ נֵהַ ֲאנִ יַמֵ בִ יאַבָ כֶּם‬ Yo soy el que hago llegar a ustedes
5b
ַ‫ רּוח‬el espíritu
5c ‫וִ חְ יִ יתֶּ ם‬ Para que vivan.
6a ‫וְ נָת ִתיַ ֲעלֵיכֶּםַגִ ִדים‬ Les daré tendones,
6b ‫וְ ה ֲעל ִֵתיַ ֲעלֵיכֶּםַבָ שָ ר‬ haré crecer carne en ustedes,
6c ‫וְ קָ ר ְמ ִתיַ ֲעלֵיכֶּםַעֹור‬ y los cubriré de piel.
6d ַ‫וְ נָת ִתיַבָ כֶּםַרּוח‬ Les infundiré mi espíritu
6e ‫וִ חְ יִ יתֶּ ם‬ y vivirán.
6f ‫וִ ידעְ תֶּ ם‬ Y sabrán
6g ‫כִ י־ ֲאנִ יַיְ הוָה‬ que yo soy YHWH”.
7a ‫אתי‬ִ ֵ‫וְ נִ ב‬ Profeticé
7b ‫ֵיתי‬
ִ ‫כאֲשֶּ רַ ֻצּו‬ como había sido ordenado,
7c ‫ויְ הִ י־קֹול‬ y se escuchó un ruido
7d ‫כְ הִ נָבְ ִאי‬ mientras profetizaba.
7e ‫וְ הִ נֵה־רעש‬ Sobrevino un temblor
ַ‫ו ִתקְ ְרבּוַעֲצָ מֹותַ ֶּעצֶּ ם‬ y se unió cada hueso con el hueso
7f
‫ אֶּ ל־עצְ מֹו‬que le correspondía.
8a ‫יתי‬ִ ‫וְ ָר ִא‬ Entonces miré
8b ‫וְ הִ נֵה־ ֲעלֵיהֶּ םַגִ ִדים‬ y me di cuenta que crecían nervios
8c ‫ּובָ שָ רַ ָעלָה‬ y carne sobre ellos;
ַ‫וּיִ קְ רםַ ֲעלֵיהֶּ םַעֹור‬
8d y que se recubrían de piel.
‫ִמלְ מָ עְ לָה‬
8e ‫וְ רּוחַַאֵ יןַבָ הֶּ ם‬ Pero no había espíritu en ellos.
9a ‫וּי ֹּאמֶּ רַאֵ לי‬ Él me dijo:
9b ַ‫הִ נָבֵ אַאֶּ ל־הָ רּוח‬ “Profetiza al espíritu,
9c ‫הִ נָבֵ אַבֶּ ן־אָ דָ ם‬ profetiza, hijo de hombre.
9d ַ‫וְ אָ מ ְרתַַָאֶּ ל־הָ רּוח‬ Dirás al espíritu:
9e ‫כֹּ ה־אָ מר׀ַאֲדֹּ נָיַיְ הוִ ה‬ ‘así dice el Señor YHWH:
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 78

ַ‫מֵ א ְרבעַרּוחֹותַבֹּ ִאי‬ Ven, espíritu, desde los cuatro


9f
ַ‫ הָ רּוח‬vientos,
9g ‫ּופְ חִ יַבהֲרּוגִ יםַהָ אֵ לֶּה‬ y respira sobre estos muertos
9h ‫וְ יִ ְחיּו‬ para que vivan’”.
10a ‫אתי‬ִ ֵ‫וְ הִ נב‬ Profeticé
10b ‫כאֲשֶּ רַצִ ּוָנִ י‬ como me ordenó,
10c ַ‫ותָ בֹואַבָ הֶּ םַהָ רּוח‬ y el espíritu entró en ellos.
10d ‫וּיִ ְחיּו‬ Entonces revivieron
10e ‫וּיע ְמדּוַעל־רגְ לֵיהֶּ ם‬ y se pusieron en pie.
10f ‫ד־מאֹּ ד‬
ְ ֹּ‫חיִ לַגָדֹולַ ְמא‬ Eran un ejército enorme, inmenso.
11a ‫וּי ֹּאמֶּ רַאֵ לי‬ Me dijo:
ַ‫בֶּ ן־אָ דָ םַהָ עֲצָ מֹות‬ “hijo de hombre, estos huesos son
11b
‫ הָ אֵ לֶּהַכָל־בֵ יתַיִ ְש ָראֵ ל‬toda la casa de Israel”
11c ‫הֵ מָ הַהִ נֵהַאֹּ ְמ ִרים‬ “Ellos andan diciendo:
11d ‫יָבְ שּוַעצְ מֹותֵ ינּו‬ ‘se han secado nuestros huesos
11e ‫וְ אָ בְ דָ הַ ִתקְ וָתֵ נּו‬ y ya no tenemos esperanza.
11f ‫נִ גְ ז ְרנּוַלָנּו‬ Hemos sido arrancados de los
nuestros’”.
12a ‫ָלכֵןַהִ נָבֵ א‬ Por eso, profetiza
12b ַ‫וְ אָ מ ְרתַַָ ֲאלֵיהֶּ ם‬ y diles:
12c ‫כֹּ ה־אָ מרַאֲדֹּ נָיַיְ הוִ ה‬ “Así dice el Señor YHWH:
‫הִ נֵהַ ֲאנִ יַפֹּ תֵ חַַאֶּ ת־‬ ‘miren, yo soy quien abro sus
12d
‫ קִ בְ רֹותֵ יכֶּם‬sepulcros,
ַ‫ֵיתיַאֶּ ְתכֶּם‬
ִ ‫וְ ה ֲעל‬ y los haré subir desde sus sepulcros,
12e
‫ ִמקִ בְ רֹותֵ יכֶּםַע ִמי‬pueblo mío,
‫אתיַאֶּ ְתכֶּםַאֶּ ל־‬ ִ ֵ‫וְ הֵ ב‬
12f para llevarlos a la tierra de Israel.
‫א ְדמתַיִ ְש ָראֵ ל‬
13a ‫וִ ידעְ תֶּ ם‬ Entonces reconocerán
13b ‫כִ י־ ֲאנִ יַיְ הוָה‬ que yo soy YHWH,
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 79

13c ‫בְ פִ ְתחִ יַאֶּ ת־קִ בְ רֹותֵ יכֶּם‬ cuando abra sus sepulcros
ַ‫ֲלֹותיַאֶּ ְתכֶּם‬
ִ ‫ּובְ הע‬
13d Y los haga salir de ellos, pueblo mío.
‫ִמקִ בְ רֹותֵ יכֶּםַע ִמי‬
14a ‫רּוחיַבָ כֶּם‬
ִ ַ‫וְ נָת ִתי‬ Pondré mi espíritu en ustedes
14b ‫וִ חְ יִ יתֶּ ם‬ y vivirán.
‫וְ הִ נחְ ִתיַאֶּ ְתכֶּםַעל־‬
14c Los estableceré sobre su tierra
‫א ְדמ ְתכֶּם‬
14d ‫וִ ידעְ תֶּ ם‬ y sabrán
14e ‫כִ י־ ֲאנִ יַיְ הוָה‬ que yo, YHWH,
14f ‫ִדב ְר ִתי‬ lo digo
14g ‫יתי‬
ִ ‫וְ ָע ִש‬ y lo hago,
14h ‫נְ אֻם־יְ הוָה‬ oráculo de YHWH’”.

3.4. Análisis Pragmático de Ez 37,1-14

La pragmática se ocupa de la función dinámica de los textos, es decir, de


la orientación que el texto da al lector. Mora Paz señala que la pragmática
ha puesto de relieve uno de los conocimientos más importantes de la
moderna filosofía del lenguaje, el cual consiste en saber que el uso de la
lengua no se limita a la producción de una expresión, sino que realiza
también un determinado comportamiento social. Dicho carácter social se
manifiesta en el hecho de que se quiere modificar el conocimiento, los
deseos, y eventualmente el comportamiento del interlocutor, mediante un
modelo de acción79.
Se realiza el análisis en coherencia con la estructura del texto,
dividiéndolo en tres secciones.

79
C. MORA PAZ – M. GRILLI – R. DILLMANN, Lectura pragmalingüística, 53-54.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 80

3.4.1. Análisis pragmático 1ª sección: Introducción (vv.1-2)

Ezequiel es ampliamente conocido por su modo particular de profetizar,


donde la persona, la visión y la acción simbólica se unen para comunicar el
mensaje de YHWH. Es un profeta peculiar.
Así, los versículos introductorios captan de inmediato la atención del
lector y lo fascinan: imagina ya al profeta arrebatado por la mano de
YHWH, y plantado en medio de un valle terrorífico, un valle atestado de
muerte.
Los dos primeros versículos describen la escena: YHWH hace pasar a
Ezequiel —y al lector o escuchante80 junto con él— por entre los muertos
(Ez 37,2a). Según la tradición judía, un cuerpo no podía quedar a la
intemperie, so riesgo de contaminar a los que pasaran cerca. Había
entonces, una trasgresión en este hecho: valle de muertos que no fueron
enterrados, huesos contaminados y contaminadores81. YHWH “hace pasar”
al profeta por en medio de la inmundicia, con un propósito que quedará
evidenciado. El v.2c añade una característica a los huesos: ‫ַמאֹּ ד‬
ְ ‫יְ בֵ שֹות‬.
Parece que no hay nada qué hacer ante aquella realidad.

80
Utilizaremos el término “lector” en sentido amplio, a sabiendas de que la cultura de la
palabra estaba sostenida principalmente en la tradición oral. Cada vez que se mencione
al lector hay que considerar también al que “lee con sus oídos y su corazón”.
81
«Todo el que toca un muerto, un cadáver humano, y no se purifica, mancha la Morada
de Yahvé; ese individuo será excluido de Israel, porque las aguas lustrales no han
corrido sobre él. Es impuro; su impureza sigue sobre él» Nm 19,3. En el judaísmo, el
entierro de los muertos era un importante acto de amor; no ser enterrado era demasiado
horrible como para que se lo permitiera, aun para los criminales (Cf. C. KEENER,
Comentario del contexto cultural de la Biblia, Nuevo testamento, Mundo Hispano, El
Paso 2003, 312.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 81

Si el lector formaba parte de la comunidad exílica, pronto se identificaba


con la escena: él es ahora como un muerto, como un contaminado en tierra
extraña e idólatra82.
El hecho de este texto sea uno de los más conocidos y comentados del
Antiguo Testamento quizá se explica por lo atrayente que resulta esta
fatídica descripción. El lector desea saber el destino de aquellos huesos. La
expectación que suscitan estos versículos iniciales cumple su cometido:
introducir al lector —del pasado o del presente— en una escena que lo
traslada a otra dimensión. El lector está también contemplando este valle de
muerte y se inquieta al escuchar la pregunta de YHWH, planteada en la
siguiente sección: ‫( ה ֲִתחְ יֶּינָהַהָ עֲצָ מֹותַהָ אֵ לֶּה‬v.3b).

3.4.2. Análisis pragmático 2ª sección: Los huesos vivificados (vv.3-11)

La descripción del lugar y la situación deja lugar al diálogo, a la palabra


que provoca un acontecimiento salvífico. El v.3a abre con una brevísima
oración: ‫וּי ֹּאמֶּ רַאֵ לי‬. El lector está ya imbuido en la escena y sigue de cerca
el diálogo entre YHWH y el profeta.
Dios habla e interpela: ‫ ה ֲִתחְ יֶּינָה ַהָ עֲצָ מֹות ַהָ אֵ לֶּה‬esta pregunta retórica lleva
al lector a responder, muy probablemente, con negatividad: “ya no hay nada
qué hacer”. La respuesta del profeta desconcierta al lector y le sorprende

82
La visión de cientos de muertos en campos de batalla no era extraña para los pueblos
antiguos, en contextos de invasiones: «La “plaine” de 3,16 est identique à celle de 37,1.
Cette plaine au bord de laquelle Ezéchiel se tient debout était un paysage réel, En outre,
la mémoire du prophète pouvait lui rappeler de vrais charniers aux abords de Jérusalem
ou sur les sites des batailles palestiniennes après la guerre […] eu l’habitude
d’abandonner en pleins champs les restes des vaincus» J. STEINMANN, Le prophete
Ezéchiel, Ed. Du Cerf, París 1969, 183.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 82

por su confianza. Ezequiel no responde movido por la lógica (unos huesos


“completamente secos” no pueden convertirse en vivientes) sino por la
experiencia que ha tenido del Dios todopoderoso (cf. Ez 10,5): “Señor
YHWH, sólo tú sabes” (v.3d).
El v.4 es enfático y no deja duda de la autoridad de YHWH. Dios está
empeñado en la regeneración de aquellos huesos dispersos y desvitalizados.
Así lo indican los verbos en imperativo: ‫ הִ נָבֵ א‬y ‫ש ְמעּו‬.
ִ La orden dirigida a
Ezequiel es profetizar; la orden que se da a los huesos es la de escuchar. El
lector se pregunta entonces: ¿pueden unos huesos secos escuchar la palabra
de YHWH? Y, quizá, traslade la pregunta a su propia persona: ¿Seré capaz
de escuchar a Dios? ¿Será la palabra suficientemente poderosa y eficaz para
lograr el cometido de YHWH?
En los vv.5-6 las palabras de Dios no dejan lugar a dudas. La cadena
marcada por una sucesión de waw consecutivos, indica que una acción está
vinculada a otra en orden sucesivo: formación de nervios, luego carne y
piel, la llegada de la ַ‫ רּוח‬de YHWH sobre los huesos, la vivificación y,
finalmente, la restauración de la confianza. La obra re-creadora de YHWH
es progresiva, los lectores del mensaje profético deben saber que Dios está
actuando, poco a poco, incluso en la insoportable cotidianidad de la vida en
tierra extranjera.
Y la esperanza es la actitud que empieza a brotar en el corazón
(conciencia) del lector: Dios puede sembrar su vida donde reinaba la
muerte.
El v.7 señala la actitud del profeta: la obediencia a la voz de YHWH. Y
al profetizar (‫)כְ הִ נָבְ ִאי‬, acaecen dos signos de orden cósmico,
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 83

suficientemente elocuentes para el lector: ‫ קֹול‬y ‫רעש‬. Ambos sucesos están


relacionados con la acción de Dios en el Antiguo Testamento, son
manifestación de su poder83. La palabra va realizando su obra: cada hueso
se une con el hueso que le correspondía. Esto puede referir la dispersión en
la que se hallaba Israel en la diáspora. Los contemporáneos del profeta en el
exilio sabían bien lo que era sentirse despersonalizados. Los ejes
identitarios les habían sido quitados: la tierra, el Templo, su cultura; y esta
alusión a los huesos “juntándose” les anuncia la reunificación. Cada uno
será quien era, no habrá confusión.
La constatación que hace el profeta en el v.8 parece invitar al lector a
reforzar su necesidad de YHWH, de su espíritu. Pues, aunque
aparentemente aquellos huesos son nuevamente personas, no tienen vida
plena: ‫וְ רּוחַאֵ יןַבָ הֶּ ם‬. Se configuraban según los seres vivos (huesos, nervios,
carne, piel), pero no habían sido insuflados con el soplo de YHWH (cf. Gn
2,7). El lector comprende entonces que no basta estar, hay que “vivir” por el
espíritu de YHWH.
Hay un paralelismo entre los vv.4-8 y los vv.9-10: así como el profeta
predicó a los huesos y se encarnaron, del mismo modo predica al espíritu y
éste viene sobre los cuerpos, vivificándolos.
En el v.9 aparece el verbo ‫ הִ נָבֵ א‬en dos ocasiones en modo imperativo (en
el v.4 sólo aparece una vez). Esto podría significar lo apremiante de la
invocación al espíritu. Pero no es el profeta el que, por sus fuerzas, atrae al

83
En varias ocasiones se emplea el término “temblor” para describir la soberanía de
Dios sobre el mundo físico, sobre los seres vivos (Job 39,20; Ez 26,10;38,20; Jer 8,16);
poder sobre los enemigos (Is 14,16) Cf. W. WHITE, «‫ »רעש‬en J. PAYNE, DITAT, 1445-
1446.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 84

espíritu, él es “hijo de hombre”84; más bien, este título aplicado al profeta


remite al poder de Dios. Es YHWH quien puede “traer” al espíritu, porque
el espíritu viene de él.
El espíritu obedece a YHWH que le dice: “Ven, espíritu, desde los cuatro
vientos”. Esta era una expresión que los exiliados comprenderían bien:
expresa totalidad. El juego de palabras: ַ‫ מֵ א ְרבע ַרּוחֹות ַבֹּ ִאי ַהָ רּוח‬alude a la
llegada del espíritu desde los cuatro puntos cardinales, es decir, no será una
efusión parcial, el espíritu llegará desbordante.
El autor de la visión quiere infundir esperanza y habla entonces de un
auxilio gracioso de parte de YHWH. Lo que humanamente es imposible, no
lo será para el espíritu, don interior para la conversión del corazón
(conciencia, cf. Ez 36; Jer 24,7).
La acción de respirar sobre los muertos traslada al lector al Génesis, el
evento creador. Sea en Gn 1,2 como en Gn 2,7, la idea fontal es la del
espíritu como comunicador de vida, como agente ordenador del caos. La
analogía es más que sutil: YHWH llevará a cabo una obra de re-creación.
Así como Dios fue capaz de generar vida con su espíritu y con su palabra,
así ahora, los desterrados por el poder de Dios pueden recuperar su vida.
Una vez más, en el v.9, en claro paralelismo con el v.7, Ezequiel
obedece, profetiza, y el espíritu entra en los huesos. Los temas de la palabra
y la obediencia cobran especial importancia en la etapa del destierro. El
pueblo de YHWH va comprendiendo que para levantarse de las cenizas del

84
Ezequiel es llamado «hijo de hombre» 93 veces. Esta forma de dirigirse a alguien se
aplica únicamente a él en el Antiguo Testamento. Esta frase puede enfatizar su
condición humana, su fragilidad (Ez 2,3; 3,1; 6,8). Se puede distinguir del título que se
da a Cristo porque referido a Jesús aparece con artículo. (Cf. S. VENTURA, «Hijo de
hombre», en S. VILA, Nuevo Diccionario bíblico ilustrado, Clie, Barcelona 1985, 286).
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 85

desaliento, necesita escuchar la palabra y obedecerla. No es fortuito que en


este tiempo la institución sinagogal se consolide y multiplique.
Hay una pequeña cadena de wayyiqtol en las oraciones del v.10 (c, d, e),
que indica consecución: cuando entra el espíritu en los cuerpos se
desencadenan dos sucesos: reviven y se ponen en pie85. Los huesos secos
son ahora un ejército inmenso, en pie de lucha86. Estas palabras tendrían la
capacidad de motivar a los desterrados para no sucumbir ante la dura
realidad, los animarían a vivir no como víctimas, sino como hombres libres,
“de pie” ante YHWH.
Nos parece acertada la lectura de J. Campos Santiago en relación con la
actitud de lucha de los desterrados que, desde la analogía del contexto
militar, puede interpretarse como una lucha por conservar la identidad:
La reconstrucción de este pueblo comienza por visibilizar aquellos elementos
que les van a permitir no sucumbir ante el anonimato populoso de Babilonia.
Muy al contrario, comprenden que para seguir manteniendo viva su identidad
deben de manifestarla en la diferencia. En consecuencia, se recuperan signos
que tendrán un marcado carácter distintivo de su ser. La circuncisión, el Sábath
y toda la legislación en torno a la pureza/impureza de los alimentos cobran
sentido desde esta óptica. El remedio a la “amnesia” de su origen e identidad lo
encuentran en la conservación de las tradiciones, su difusión y estudio. De esta
forma se afianza la configuración asamblearia de un pueblo que se reúne en
torno a su pasado, su historia, su fe. En esta línea se puede comprender cómo a
partir de entonces la Sinagoga cobra vitalidad y se va institucionalizando, hasta

85
Con preposiciones locales ‫ עמד‬podría expresar el detenerse o quedarse en un lugar
determinado. Sin embargo, tomando en cuenta el contexto posterior, donde se habla de
que éstos hombres re-creados por el espíritu formaban un gran ejército, podría significar
el poder subsistir ante YHWH en la lucha o en el juicio; el servicio de la alabanza a
Dios, e incluso, puede expresar la esperanza creyente. Cf. S. AMSLER, «‫ »עמד‬en E. JENNI
– C. WESTERMANN, DTMAT vol. II, Cristiandad, Madrid 1978, 422-423.
86
Respecto al número de los desterrados es interesante la investigación de A. IBÁÑEZ,
«El exilio como historia» en Reseña Bíblica 21, Verbo Divino, Estella 1999, 19-20.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 86

convertirse en un elemento característico de la nueva realidad político-social y


religiosa que va naciendo: el judaísmo 87.

3.4.3 Análisis pragmático 3ª sección: Explicación de la visión (vv.12-14)

Dios vuelve a hablar al profeta, ahora para explicarle la visión, revelando


que ‫הָ עֲצָ מֹות ַהָ אֵ לֶּה ַכָל־בֵ ית ַיִ ְש ָראֵ ל‬. El corte narrativo confirma al lector lo
que ha ido asimilando en los primeros versículos: la visión hace referencia
al pueblo de Israel88.
El autor coloca a Ezequiel como el narrador –en primera persona– de la
interpretación que YHWH revela. En realidad, desea llevar al lector a la
convicción de salvación enraizada en la esperanza. Dios al mostrar la
verdad al profeta la muestra al mismo tiempo al lector o escuchante; el
autor del texto nos introduce en un clima familiar, en donde es YHWH
quien comparte una confidencia: el pueblo anda muy desanimado. Esto
pareciera un eco de las quejas de Israel en el desierto, cuando creían que
morirían ahí, abandonados por YHWH (cf. Éx 16).
El lector en el exilio podría sentirse aludido directamente, pensando: “yo
he dicho eso, yo he pensado con frecuencia que YHWH nos ha vuelto la
espalda, que nos ha dejado en manos de los enemigos”. Así, el autor nos

87
J. CAMPOS SANTIAGO, «Realidad, significado y lecturas del exilio» en Reseña Bíblica
21, Verbo Divino, Estella 1999, 10.
88
C. Vargas Llosa señala –en el tema de la narración, específicamente de la novela– que
existe un recurso denominado “muda” (cambio), que es toda alteración que experimenta
una historia en cuanto a espacio, tiempo o nivel de realidad. Afirma que las mudas en el
nivel de realidad son las que ofrecen mayores posibilidades a los escritores para
organizar sus materiales narrativos de manera compleja y original, captando con ello la
atención del lector. En este caso, el autor de la perícopa ha echado mano, consciente o
inconscientemente, de este recurso literario. Cf. C. VARGAS LLOSA, Cartas a un joven
novelista, Alfaguara, México 2011, 93-95.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 87

permite asomarnos al diálogo entre Dios y el profeta, en donde YHWH


muestra sus planes de reconstrucción para con Israel.
El v.12a quiere preparar al lector o escuchante para que dé crédito a la
palabra del profeta. Cuando Ezequiel hable de la vuelta a la tierra de los
padres no deben considerarlo un iluso, él sólo cumple con su cometido.
El contenido de la última profecía en esta perícopa es mensaje de
salvación, una salvación gradual y concatenada, indicada por una breve
cadena de oraciones precedidas por waw consecutivo: “Yo soy quien abriré
sus sepulcros” dice YHWH, y entonces, los sacaré para llevarlos a la tierra
de Israel. En esta 3ª sección se hace presente la expresión “Yo soy” – eco
del Éxodo y la revelación del Nombre–, con claras alusiones soteriológicas:
YHWH es “el que está”, el Dios fiel que mantiene su Alianza. Los
interlocutores del profeta saben reconocer estos juegos lingüísticos y son
invitados a repensar su historia salvífica para renovar su fe en las promesas
que Dios hizo a sus padres.
Como aconteció en el pasado, la prueba de la soberanía de YHWH será
un evento histórico liberador. La afirmación ‫ֲלֹותי ַאֶּ ְתכֶּם ַ ִמקִ בְ רֹותֵ יכֶּם‬
ִ ‫ּובְ הע‬
tiene también resonancias teológicas: la expresión “cuando los haga subir”
se emparenta con facilidad a la acción de YHWH cuando hizo subir a Israel
desde Egipto a la tierra prometida; y los sepulcros bien podrían simbolizar
el lugar donde aquellos hijos de Israel se convirtieron en huesos secos:
Babilonia.
Las palabras de YHWH son palabras de esperanza, no de reproche ni de
condena: ‫וְ נָת ִתיַרּוחִ יַבָ כֶּםַוִ ְחיִ יתֶּ םַוְ הִ נחְ ִתי‬. Después de años como exiliados, el
riesgo es el de perder la fe, de olvidarse de los prodigios del Señor y
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 88

entregarse a la idolatría, por eso Dios como padre y pedagogo, se manifiesta


salvador, y rescata a su pueblo de la desesperanza y la increencia. La
promesa de YHWH no es cualquier promesa, es lo que muchos de los
desterrados anhelan: volver a la tierra que Dios heredó a sus padres, lugar
de identidad, de culto, de seguridad. El lector no podía quedar indiferente
ante tales promesas.
La fórmula conclusiva es típica de la literatura profética, que suele unir
palabra-acontecimiento: la palabra de YHWH es viva y eficaz, comunica la
ַ‫ רּוח‬y se manifiesta salvadora. Este modo de concluir el oráculo pretende
infundir seguridad en los lectores-escuchantes: Dios es siempre fiel a su
palabra.

3.5 Énfasis Teológicos

Después de este recorrido por la semántica y la pragmática aplicadas al


texto, podemos proponer algunos énfasis teológicos que nos han resultado
significativos, en relación a la palabra, el espíritu y la esperanza, tópicos
cuya importancia se ha ido constatando en el texto de Ez 37,1-14.

3.5.1 La palabra como agente comunicador de la ַ‫ רּוח‬de YHWH

En el Antiguo Testamento se percibe una convicción: la palabra de


YHWH es poderosa. Esta palabra es una mediación, y es poderosa en cuanto
viene de Dios89.

89
Existe entre Dios y el profeta una relación real de “nosotros”. El profeta siente como
suya la causa de Dios y viceversa, Dios se compromete con su profeta y comparte con él
su ser más íntimo. Comenta F. Marín Heredia: «La relación dialogante del tú y del yo,
que surge del encuentro y tiende a la comunión, no es algo meramente psicológico, es
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 89

En el libro de Ezequiel la acción divina está íntimamente ligada a la


palabra profética pronunciada a través del enviado. En Ez 37, 1-14 se
evidencia que la ַ‫ רּוח‬viene en y por las palabras del profeta. No hay
esperanza de avivamiento y renovación separada de las palabras del profeta.
No obstante esta constatación, no puede mantenerse la idea de una
superioridad de la palabra sobre el espíritu, ni una subordinación; lo que
hallamos en los escritos veterotestamentarios es, más bien, una
complementariedad.
Esto queda de manifiesto en la progresiva obra recreadora del cap.37 de
Ezequiel. Como en el relato de la Creación en Gn 2,7, el evento de la
reconstrucción se da en dos etapas. El texto del Génesis plantea dos
momentos: el hombre es, primero, sacado de la tierra y modelado, pero
permanece inanimado. Acto seguido, YHWH sopla en sus narices aliento de
vida (ַ‫ )רּוח‬y aquel ser deviene un viviente. Estas dos etapas se observan
también en Ez 37. Por la palabra de YHWH los huesos quedan recubiertos
de nervios, carne y piel, pero no hay aliento vital ( ַ‫ )רּוח‬en ellos. Entonces,
la misma palabra profetizada invoca la ַ‫ רּוח‬de YHWH y esta llega a los
cuerpos. La nueva creación se corresponde con la antigua creación (Gn
2,7). Dios puede hacer una cosa similar.
En este texto del profeta Ezequiel lo que está en cuestión en las dos
etapas no es tanto el poder de la palabra per se, sino cómo esa palabra
puede llegar a ser efectiva en la experiencia, cómo pasar de la escucha a “la
escucha obediente”.

algo real objetivo, esto es, que sucede fuera – no sólo dentro– y a partir de lo cual se
explica lo psicológico; es un supuesto que permite el salto al nosotros esencial» F.
MARIN, La Biblia, Palabra profética, Verbo Divino, Estella 1992, 179.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 90

Quizá aquellos huesos, que representan a los exiliados reunidos y


reformados por la palabra profética, siguen siendo idólatras y no están
totalmente dispuestos a obedecer esa palabra. Es necesario una fuerza
interior, un soplo –como la respiración que se percibe como fenómeno
interno- que dé no sólo vida, sino vida en YHWH. Añadiendo un sufijo
posesivo de 1ª persona: ‫( וְ נָת ִתי ַרּוחִ י ַבָ כֶּם‬v.9) el autor da un giro a la
significación meramente biológica. No sólo se requiere una revivificación,
sino la transformación moral: una nueva comunidad unida en torno al
conocimiento de YHWH. La ַ‫ רּוח‬es la "fuerza impulsora" que actúa sobre la
Israel (Ez 11,19; 18,31; 36,26; Dt 2,30).

3.5.2 La ַ‫ רּוח‬como agente inspirador de la auténtica profecía

Ezequiel además de ser sacerdote es un profeta inspirado por la ַ‫ רּוח‬90. En


él, lo cultual y lo carismático se funden. El énfasis en la ַ‫ רּוח‬dentro del
ministerio del profeta Ezequiel se explica mejor en términos de la
autenticación del profeta. La ַ‫ רּוח‬de YHWH “potencia” la capacidad
profética de quien es llamado, pero también le inspira y comunica
palabras91.

90
«La noción bíblica de “espíritu de Dios” no evoca en primer término la realidad de
Dios como ser inmaterial, sino ante todo su presencia en lo creado y en la historia como
fuerza dinámica, alentadora y activa; una especie de panenteísmo, es decir, evocando la
presencia animadora de Dios en todo lo que él hace existir y orienta hacia su
cumplimiento» Cf. C. GRANADOS, «El Espíritu de Yahvé y el dinamismo de la creación
en el Antiguo Testamento», en Anthropotes 25,1 (2010), 47.
91
Está claro que para todos los profetas no es el espíritu, sino la palabra que los califica
para su ministerio, porque sólo la palabra crea entre el profeta y Dios una relación de
persona con persona. Pero la palabra presupone el espíritu, el aliento creativo de la vida,
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 91

La ַ‫ רּוח‬es fundamental para la renovada y prolongada obediencia a la


palabra de YHWH, ya sea la palabra del profeta, o los estatutos de YHWH.
ַ‫ רּוח‬es esencial para la obediencia del mismo profeta, que se convierte en
paradigma para Israel: la ַ‫ רּוח‬proporciona la clave de cómo la visión del
futuro se convierte en una realidad presente.
La acción de la ַ‫ רּוח‬se manifiesta de modo prominente en Ezequiel,
ausente en otros profetas clásicos. Es la ַ‫ רּוח‬quien transporta a Ezequiel de
un lugar a otro (37,1); quien posibilita la obediencia a la palabra (36,26-27;
37,1-14); es la ַ‫ רּוח‬la que conduce a los destinatarios del libro a un
verdadero conocimiento de YHWH (6,14).
Ezequiel merece el título de “profeta del espíritu”. En su obra se unen
magníficamente la ַ‫ רּוח‬profética y la ַ‫ רּוח‬transformadora. El profeta
expresa su experiencia del espíritu una y otra vez, y deja entrever con ello
que su vida y misión giran en torno a esta fuerza divina, a esta inspiración.
Sobre el profeta “cae” el espíritu, “viene” a él, lo “lleva, lo “transporta”92.
Ezequiel es heredero de la dinámica de su pueblo: la relación de Alianza
configura la vida particular y social del israelita. Quizá en el cap.37, el autor
recoge también los ecos del paso por el Mar Rojo. En el himno de Éx 15 se
identifica esta ַ‫ רּוח‬con el aliento o el viento de YHWH: “al soplo de tu nariz
se acumularon las aguas” (v.8); “soplaste con tu aliento ( ַ‫ )רּוח‬y los cubrió el
mar”. El espíritu de Dios realiza en la historia un acto que manifiesta la

y para los profetas había tal evidencia de esto que ellos creyeron innecesario expresarlo
explícitamente. Cf. W. ZIMMERLI, Old Testament Theology, 102.
92
J. M. ASURMENDI, «Espíritu y Ruah en el Antiguo Testamento» en Cuadernos Bíblicos
52, Estella 1998, 22.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 92

presencia de esa misma potencia creadora 93 . Así como este paso por en
medio de las aguas señala el inicio de una vida libre, en la que podrían
pactar con el Dios vivo y constituirse como pueblo de Alianza, del mismo
modo en el episodio de los huesos secos, después vivificados, parece
configurarse el nacimiento de un nuevo Pueblo:

Sólo muriendo puede otro pueblo, un pueblo escatológico, nacer a la vida […].
Ahora es tiempo de una nueva creación, una nueva alianza, un nuevo David,
una nueva Sión, un nuevo templo, una nueva liturgia. Hasta la Torá debe ser
reemplazada por una nueva Torá (por la ַ‫)רּוח‬. Ezequiel está definitivamente
más cerca de lo apocalíptico de lo que a menudo se ha pensado. Cuando la
esperanza de Ezequiel en un cambio de relación entre Dios e Israel y/o la
humanidad se vio ampliamente incumplida, la profecía se convirtió en
apocalipsis94.

El espíritu, como fuerza salvífica, actúa en la historia particular en la que


se va actualizando el proyecto de creación; pero en el libro de Ezequiel
también tiene la connotación de potencia santificadora que transforma y
recrea el interior del hombre. El profeta se deja envolver por esta presencia
del espíritu que le concede una cierta connaturalidad con el misterio divino,
y es esto lo que le prepara para anunciar la palabra divina.

3.5.3 Palabra y espíritu como agentes de esperanza

El giro anímico que suscita el texto de Ez 37,1-14 es claro: de la escena


de los huesos secos pasamos, finalmente, a la de un pueblo puesto en pie y
en camino a la tierra de sus padres. Señala J.Moltmann:

93
C. GRANADOS, «El Espíritu de Yahvé y el dinamismo de la creación en el Antiguo
Testamento» en Anthropotes, 56.
94
A. LACOCQUE, «De muerte a vida», en A. LACOCQUE – P.RICOEUR, Pensar la Biblia,
Herder, Barcelona 2001, 162-163.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 93

Los enunciados de la promesa que nos hablan de esperanza entran


necesariamente en colisión con la realidad experimentable en el presente; de tal
manera que aquella no le proporciona al hombre conformidad y armonía con lo
dado, sino que lo introduce en el conflicto entre esperanza y existencia95.

La esperanza nace de la diferencia entre lo que ya somos y lo que todavía


no somos, pero anhelamos ser. La casa de Israel espera en el Señor,
reconoce que ante la incapacidad y la debilidad debe confiar, y esperar
contra toda esperanza.
Señala José A. García que es en las situaciones de despojo, de desamor,
de destrucción cuando nace la esperanza como fuerza que impulsa hacia
delante, incluso en el camino de la fe. Citando a J.L. Segovia clarifica:
Ahí, en la ausencia, el silencio, el oscurecimiento, se da la auténtica dimensión
de la esperanza que confía y se entrega por amor. Cuando no se hace pie en sí
mismo ni en las cosas, uno se puede entregar radicalmente a Dios; se realiza el
des-centramiento para poder ser en Dios. Es lo de san Juan de la Cruz: el alma
ha de estar en tiniebla para tener luz para el camino. Aun en el caso de que,
empecinados, siguiéramos empeñados en descubrir algún signo, deberíamos
tener en cuenta que para poder indagar algún signo del Dios a quien esperamos
es necesario antes “creer en Dios” y “esperar en él y a él” 96.

¿Será que YHWH quería conducir a su pueblo a un despojo para poder


comenzar la obra emprendida hacía siglos? La pretensión de Dios no es la
de aniquilar, sino la de renovar, y así lo manifestó en diversas ocasiones:
Elige a Noé, a Abraham, a José, a Moisés, a David, para volver a empezar,
para renovar la Alianza. A decir de A. LaCocque, con Ez 37 se llega a un
punto de transición, no sólo cronológica sino también ideológica; es decir,
no describe el final de la historia sino su renovación, un nuevo Génesis.

95
J. MOLTMANN, Teología de la Esperanza, Sígueme, Salamanca 1969, 22-23.
96
J. A. GARCÍA, «La esperanza cristiana: por qué y cómo esperar», en Sal Terrae 101
(2013), 229.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 94

Más que una “prolongación” de la historia pasada es inicio de la


Heilsgeschichte, una operación para “rescatar” el nombre de Dios dentro de
la historia 97 . Aquí la resurrección es una hazaña que pertenece a la
escatología profética. Se va dando paso a la comprensión de que la victoria
de Dios tendrá que ir más allá de la historia, y que todo es posible por el
hálito de YHWH que entra en la humanidad deshecha para regenerar.
¿Qué ha sucedido en estos 14 vv.? ¿Quién ha generado este cambio
radical de situación? La respuesta que encontramos a lo largo del texto es:
YHWH, él es el agente de la transformación. Pero YHWH, a través del
profeta ha invocado a dos de sus mediaciones más excelentes: la palabra y
el espíritu. En la visión inaugural se le mandaba a Ezequiel que predicara a
los duros de corazón (2,3), pero ahora se le manda que predique incluso a
los muertos. Y profetiza para invocar al espíritu (Ez 37,4.9). Hay una
gradual corrupción en el pueblo, al modo en que uno cae después de
trastabillar varios pasos. Israel ha venido tropezando desde hace años,
entregándose a los ídolos y olvidándose del Dios verdadero: religiones
paganas, injusticias, desobediencia, olvido del ethos marcado por la Alianza.
Ante esta corrupción creciente, que involucra ya no sólo a individuos sino
al pueblo entero, Dios interviene para salvar. La corrección es dolorosa,
pero necesaria: ser separados de sus seguridades religiosas y morales (v.11),
de manera que puedan replantearse el modo de su relación con Dios. Es en
este orden de cosas que el texto de Ezequiel resulta iluminador, pues afirma
que no está todo perdido: el pueblo de la palabra volverá a vivir si escucha
las palabras de YHWH y se deja re-crear por el espíritu. Afirma C. Junco:

97
A. LACOCQUE, «De muerte a vida», en A. LACOCQUE – P. RICOEUR, Pensar la Biblia,
163.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 95

Un oyente es aquél que escucha, asimila, medita, y hace vida esa Palabra. Es
quien no se siente dueño de la Palabra divina, sino simple servidor de ella,
dispuesto a transformar su vida, la historia propia y la de su comunidad, en
razón de la voz de Dios98.

Y si bien el autor de esta obra no ha tenido la intención o el deseo de


manifestar elementos del misterio trinitario, sabemos que el texto posee una
densidad semántica tal, que pueden llegar a descubrirse significaciones
desconocidas para el mismo hagiógrafo: palabra y espíritu como agentes de
regeneración, de revivificación, de resurrección. Me parece que el texto no
queda cerrado a una hermenéutica crística-pneumatológica99.
Así entonces, la palabra y el espíritu tornan lo oscuro en luminoso, lo
amenazador en esperanza.

3.6 Líneas de actualización a partir del texto Ez 37,1-14

Dios siempre habla, de diversos modos, pero de una manera particular en


la Sagrada Escritura. Es por eso que, a partir de la investigación previa, se
plantean algunas líneas de actualización, que brotan del acercamiento
puntual a la perícopa de Ez 37,1-14. El método pragmalingüístico nos ha
proporcionado datos valiosos, que ahora trataremos de traducir en reflexión
sapiencial.

98
C. JUNCO GARZA, Escucha Israel, Librería Parroquial de Clavería, México 1995, 5.
99
Afirma Ireneo: «Es el mismo Dios Padre, como fuente y origen de todo, quien actúa
por sus manos, que son su Hijo y el Espíritu Santo, su Verbo y su Sabiduría. La figura de
las manos, aunque imperfecta, indica por una parte la completa unidad (cada una de las
manos no es otro ser distinto del que obra); y por otra la distinción, del Padre respecto a
ellos, y del Hijo y del Espíritu entre sí como una mano es semejante a la otra, y, sin
embargo, diversa. En efecto, las manos participan del mismo poder y realizan las
mismas acciones de aquel a quien pertenecen, aunque cada una con su carácter propio»
Cf. Adv. Haer. IV, 7,4; 20,1-4 en http://www.mercaba.org/TESORO/IRENEO/07-
3.htm#Heading315.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 96

3.6.1. Un acercamiento espiritual: Una mística de la palabra en


tiempos de desesperanza
La realidad de Israel en el destierro evoca un tiempo de soledad, de crisis
de identidad, de desilusión. La imagen de los huesos secos es elocuente,
pues alude a una comunidad de vivientes, pero que está muerta en su
esperanza, que se siente desgarrada desde el interior (‫)נִ גְ ז ְרנּוַלָנּו‬.
Esta imagen puede ser captada hoy en diversas latitudes, en diferentes
estratos sociales y culturales. Señala el P. Luigi Butera a partir de una
mirada profética de la realidad:
La causa de todo mal la encontramos en el egoísmo, la soberbia, la desidia y la
falta de apertura al Espíritu Santo. El egoísmo empuja al hombre a poseer, con
más o menos voracidad, los bienes materiales a costa de sacrificar a los demás
para poseer algo que cree hacerlo feliz100.

En este mundo post-moderno parece haber poca esperanza. La


desesperanza es como un virus contagioso que circula e infecta al que se
encuentre débil o desprotegido. La diáspora de entonces se vive hoy,
incluso, en el seno familiar. Los dispersos no necesariamente están lejos —
aunque la crisis migratoria agudiza y prolonga esta situación hasta nuestros
días— a veces son, incluso, los más próximos, pero que viven
desencarnados de lugares y personas, que sienten no pertenecer a ningún
sitio, que se incapacitan para crear vínculos afectivos.
Luis González-Carvajal explica elocuente la diferencia entre
desesperanza y desesperación:
La falta de esperanza puede manifestarse de dos formas: como desesperanza o
como desesperación. Semánticamente ambas palabras son idénticas, pero el
uso les ha ido dando significados distintos. La desesperación es el resultado de

100
L. BUTERA, No es Profetismo es matemática, PSR, México 2014, 22.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 97

una situación que no parece tener salida y produce agresividad, bien sea hacia
uno mismo –que en ocasiones llega incluso al suicidio–, bien hacia los demás.
A la desesperanza se llega, en cambio, por una acumulación de desilusiones y
se traduce en una aceptación resignada de la situación. Puede conducir a la
depresión; pero también puede mostrar el rostro de la renuncia sonriente:
Bonjour tristesse. Esa fue también la opción de Sartre: ni esperanza ni
desesperación, sino desesperanza101.

Ante esta situación que viven miles de personas el texto del profeta
Ezequiel tiene algo qué decir. El espíritu, que la palabra de YHWH
comunica, puede tornar el ambiente más hostil en un paraje lleno de
vitalidad102.
El Dios de la Alianza, fiel y verdadero, desea hacernos salir de nuestros
sepulcros, de nuestros ambientes de muerte y desolación. Para conducir a
cada hombre y mujer hacia la tierra de la promesa, es decir, a una soledad
habitada por su presencia; presencia que genera paz y comunión. Dios es
siempre “cómplice” de nuestra esperanza, pues ahí donde hay auténtica
esperanza, ahí está Dios.

101
L. GONZÁLEZ-CARVAJAL, «Esperanza humana y esperanza cristiana», en
Ephemerides Mariologicae, 62 (2012), 205-206.
102 Los Servidores de la Palabra hemos experimentado esta verdad. Tener un contacto

intenso con la Biblia, leyéndola y predicándola, es lo que nos ha marcado el camino.


«Que un cristiano pueda tener la Biblia entre sus manos, y que le sea explicada por
alguien que ha vivido su eficacia, es el inicio de un camino de fe, de una vida nueva.
Este camino recorre etapas decisivas: necesidad de conversión, entusiasmo por conocer
más a Jesucristo hasta desembocar en el compromiso por predicar la palabra de Dios. Un
nuevo horizonte se abre para el lector de la Biblia; la Sagrada Escritura se convierte en
el libro por excelencia. El secreto está en hacer gustar la Biblia como palabra de Dios, y
no quedarse solamente en la información que puede dar. Cuando es verdadero medio de
encuentro con Dios, el corazón del oyente la percibe, la acoge y lo llena de vida»
MISIONEROS SERVIDORES DE LA PALABRA, Y se hicieron Servidores de la Palabra (Lc
1,2) MSP a 25 años de la fundación, Edisepa, México 2009, 60-65.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 98

Pero esta esperanza nada tiene que ver con una espera pasiva de lo
esperado. Incluso se puede afirmar que, quien no se esfuerza por cambiarse
a sí mismo y mejorar el mundo, está manifestando que no tiene esperanza
en las posibilidades de cambio; pues la auténtica esperanza crea solidaridad.
En el texto de Ezequiel, la renovación en el espíritu no se dio de modo
individual, antes bien, los huesos dispersos se unieron y formaron un
ejército enorme, una colectividad reunida con un propósito103.
La presencia de Dios hace acaecer el milagro, incluso en medio de un
valle lleno de huesos, en una familia tocada por el alcoholismo, en una
prisión, en un corazón abatido. El factor de transformación lo da el espíritu
de Dios, que sopla donde quiere. Y uno de los medios más eficaces para
esta comunicación del espíritu es la palabra de YHWH. Esta esperanza está
cargada de felicidad y de dolor; vive con la mirada puesta en la promesa de
Dios, en la que encuentra fuerza para sobrellevar la debilidad y la miseria
humana.
La palabra de Dios se expresa de muchas maneras, pero de forma
simbólico-sacramental, en la Biblia. El mensaje bíblico posee una
capacidad performativa que sorprende y anima; que impulsa a cambiar
actitudes y a buscar nuevos caminos.
Señala con precisión la Exhortación Apostólica Verbum Domini:
Quien conoce la Palabra divina conoce también plenamente el sentido de cada
criatura. En efecto, si todas las cosas «se mantienen» en aquel que es «anterior
a todo» (Col 1,17), quien construye la propia vida sobre su Palabra edifica
verdaderamente de manera sólida y duradera. La Palabra de Dios nos impulsa a
cambiar nuestro concepto de realismo: realista es quien reconoce en el Verbo
de Dios el fundamento de todo. De esto tenemos especial necesidad en

103
Cf. T. MURO UGALDE, «Esperanza para tiempos de cansera postmoderna», en Lumen
59, 3-4 (2010), 381-382.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 99

nuestros días, en los que muchas cosas en las que se confía para construir la
vida, en las que se siente la tentación de poner la propia esperanza, se
demuestran efímeras. Antes o después, el tener, el placer y el poder se
manifiestan incapaces de colmar las aspiraciones más profundas del corazón
humano. En efecto, necesita construir su propia vida sobre cimientos sólidos,
que permanezcan incluso cuando las certezas humanas se debilitan. En
realidad, puesto que «tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo» y
la fidelidad del Señor dura «de generación en generación» (Sal 119,89-90),
quien construye sobre esta palabra edifica la casa de la propia vida sobre roca
(cf. Mt 7,24)104.

La Constitución Dei Verbum afirma que en los libros sagrados, el Padre


se dirige con amor a sus hijos y habla con ellos (DV 2). Que hermoso medio
de comunicar esperanza: un diálogo amoroso, confiado. Y esto queda
reafirmado en las relaciones humanas: los desesperanzados se sienten solos,
no encuentran empatías, espacios para compartir. Así, la esperanza llega
también del anuncio de aquello contenido en las Escrituras. Por ello, la
predicación cristiana debe ser un eco de aquel diálogo perennemente actual
—entre Dios y su pueblo—. Cuando el que predica es extraño o ausente en
su hablar, cuando habla al hombre en general sin tomar en cuenta a las
personas reales que tiene en frente, entonces no hay diálogo, entonces la
predicación resulta aburrida y falta de sentido, no es profecía de esperanza.
De este modo, se contradice no sólo las leyes psicológicas y pedagógicas de
la palabra —que por naturaleza tiende a los vínculos, a captar la atención—,
sino también al carácter de acontecimiento del mismo Evangelio105.

104
BENEDICTO XVI, VD 10, http://w2.vatican.va/content/benedict-
xvi/es/apost_exhortations/documents/hf_ben-xvi_exh_20100930_verbum-domini.html
#_ftn20.
105
V. MANNUCCI, La Biblia como palabra de Dios, Desclée de Brouwer, Bilbao 1985,
335.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 100

En este sentido Ezequiel es también modelo de predicador de esperanza,


hombre interpelado en primera persona por la experiencia de Dios,
involucrado en la historia de su pueblo, abierto al espíritu, capaz de poner
en juego toda su persona.
Ante la tentación de construir la vida sobre lo efímero y terminar
sumidos en la desesperanza, el profeta Ezequiel invita a dejarse envolver
por el espíritu, siendo verdaderos “escuchantes” del mensaje de Dios. Esta
experiencia teofánica a través de la palabra divina, en el espíritu, capacita al
hombre a mirar su persona, su realidad, a los que le rodean, con nuevos ojos.

3.6.2 Un acercamiento doctrinal: Palabra-Espíritu, una relación


simbiótica
El término simbiosis se entiende como: “cualquier asociación en la que
sus miembros se benefician unos de otros” 106 . Así, parece que esta
definición puede aplicarse también a esta misteriosa realidad de la relación
palabra-espíritu, espíritu-palabra.
El acento en la teología católica se ha puesto en la acción del espíritu que
permite la comprensión y la acogida de la palabra:
Conscientes de este horizonte pneumatológico, los Padres sinodales han
querido señalar la importancia de la acción del Espíritu Santo en la vida de la
Iglesia y en el corazón de los creyentes en su relación con la Sagrada Escritura.
Sin la acción eficaz del «Espíritu de la Verdad» (Jn 14,16) no se pueden
comprender las palabras del Señor. Como recuerda san Ireneo: «Los que no
participan del Espíritu no obtienen del pecho de su madre (la Iglesia) el
nutrimento de la vida, no reciben nada de la fuente más pura que brota del
cuerpo de Cristo». Puesto que la Palabra de Dios llega a nosotros en el cuerpo
de Cristo, en el cuerpo eucarístico y en el cuerpo de las Escrituras, mediante la

106
Real Academia Española «Simbiosis» en Diccionario de la Lengua Española,
Espasa–Calpe, Madrid, 2014.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 101

acción del Espíritu Santo, sólo puede ser acogida y comprendida


verdaderamente gracias al mismo Espíritu107.

Pero quizá no se ha profundizado suficientemente en el sentido contrario,


es decir, en la palabra como comunicadora del espíritu. Si bien, se asume
que el término “palabra de Dios” posee una gama amplia de sentidos,
tomando como criterio hermenéutico el texto de Ez 37,1-14, nos referimos a
la predicación, a la tarea de profetizar, al hablar en nombre de Dios 108 .
Señala P. Ricoeur que en el mensaje profético, el que habla no lo hace en
nombre propio, sino en nombre de Otro, el verdadero autor del mensaje.
Este mensaje tiene, entonces, dos sujetos, un “yo” divino se expresa a través
de un “yo” humano. Es propio de la acción del mensajero hablar “en
nombre de” 109 . La mediación es “el modo” de hablar de Dios entre los
hombres, y la Escritura misma es fruto y vehículo de esa mediación. La
verdad intrínseca del mensajero es su aspecto vicario, y al mismo tiempo, es
esta su seguridad. La palabra, que posee una fuerza performativa, queda
potenciada al infinito cuando su origen es el espíritu de Dios. Palabra y
espíritu son potencias creadoras de la esencia divina, restauradoras y

107
BENEDICTO XVI, VD n.16.
108
En este orden de cosas la Biblia, en cuanto “sacramento” de la Palabra divina, se ha
verificado como medio eficaz para comunicar el poder de Dios: «La Biblia, como
biblioteca de la palabra salvadora de Dios, ha sido siempre para el cristiano una palabra
de valor incomparable […]. La finalidad primordial de la lectura de la palabra de Dios
es, al menos para los cristianos, dar con la voluntad de Dios sobre cada uno y sobre la
humanidad» Cf. A. MUÑOZ, «La Palabra escrita y la Palabra no escrita de Dios», en
Espíritu y Vida 19, Vol. 7 (2000), 42-43.
109
Cf. P. RICOEUR, «Centinela de la inminencia», Pensar la Biblia, Herder, Barcelona
2001, 180.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 102

generadoras de vida y de renovación vital, formas de su acción creadora y


de su presencia110.
En el mundo contemporáneo, marcado por la pluralidad, el apostolado
eclesial se torna a veces tan “respetuoso”, que la predicación cristiana va
dejándose a un lado, prefiriendo un diálogo sin aristas. Me ha parecido
iluminadora la expresión del v.7: ‫כְ הִ נָבְ ִאי‬. La preposición que sugiere la
simultaneidad entre profecía y advenimiento del espíritu es innegable. Así
también, por ejemplo, en Jn 20,22 la palabra de Jesús provoca la efusión:
“reciban el Espíritu Santo”; y en Hech 10,44 en el episodio de Pedro en
casa de Cornelio: “mientras hablaba, el Espíritu Santo cayó sobre todos los
que escuchaban la palabra”.
Hoy día cada oyente puede hacer un retorno a la palabra hablada a través
de la palabra escrita. La necesidad de una reactualización perpetua de un
acontecimiento personal de discurso humano tocado por la palabra divina se
expresa en el marco de la profecía111. Cada profeta puede convertirse, como
el profeta de Ez 37, en voz de YHWH, en invocador del espíritu a través de
su anuncio.
Palabra y espíritu forman una unidad, constituyen juntos la sabiduría
divina; sabiduría que habla como palabra y que inhabita penetrando como
espíritu en los hombres (Eclo 24,4-7).
La palabra eficaz de Dios reconstruye. Si el exilio había sido la
manifestación de la destrucción de la obra de Dios, ahora el regreso será la
revelación del poder de YHWH, cuya última palabra es de perdón, de

110
Cf. P. SCHOONENBERG, El Espíritu, la Palabra y el Hijo, Sígueme, Salamanca 1998,
193.
111
P. RICOEUR, «Centinela de la inminencia» en Pensar la Biblia, 181.
CAPÍTULO III: ANÁLISIS SEMÁNTICO Y PRAGMÁTICO 103

revivificación, no sólo en la esfera político-social, sino sobre todo en el


interior de cada persona donde Dios infunde un nuevo corazón y un nuevo
espíritu (Ez 36), fuente de auténtica relación con Dios y con los demás112.
Reconocemos en teoría el poder de las ideas, y en la práctica estamos
sometidos al poder de las palabras. Una reflexión sincera nos hace
reconocer la energía del lenguaje humano, y desde allí podemos indagar,
por analogía, la energía de salvación con que Dios carga su palabra113. Así,
en un mundo tan necesitado del espíritu de Dios, que llena de paz, regocijo,
alegría, quizá haga falta predicar con más tesón; para que, como aquella
multitud de huesos inertes, se derrame la vida abundante del espíritu de
YHWH.

112
Cf. F. LÓPEZ GARCÍA (ed), El Espiritu Santo en la Biblia, Comisión Episcopal de
Pastoral Bíblica, México
113
Cf. L. ALONSO SCHÖKEL, La palabra inspirada, Cristiandad, Madrid 2002, 344.