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Graña Etcheverry dip.

por Córdoba: No puede en manera alguna concluirse que la


existencia de la mujer se consuma en la vida sexual, esto es, como mujer y como madre, y
que en esos aspectos llene totalmente su vida (critica a Weininger) pág. 2922
La verdad es que la mujer ha luchado siempre para sacudirse la cadena de su presunta
inferioridad con que los hombres la aherrojaron (pág. 2924)
PROYECTO DE BARD 10 DE JUNIO 1925
Sobral: porque mientras no reformemos nuestra escuela, para llevar a la misma la
coeducación de los sexos, o sea, mientras no rompamos con la escuela unisexual, que
defiende la iglesia católica, no habremos preparado a la mujer para la participación en la
vida social y, sobre todo, no habremos tampoco preparado al hombre (2928)
ES UN DEBATE PEDAGOGICO, SOCIAL, NO ELECTORAL (ZARA, GRAÑA E.)
Pastor (PDN): Nunca y menos hoy, puede sostenerse que haya razones que permitan creer
que la mujer se encuentra en condiciones de inferioridad con relación al hombre para
intervenir en los asuntos políticos del país y para ejercer los derechos políticos. (2934)
Nuestro anhelo es de que en nuestro país se sancione una ley dándole a la mujer lo que ella
quiere, reconociendo la legitimidad de sus anhelos y sus aspiraciones, pero no de
imponiéndole obligaciones y principios que puedan quebrar en parte esos anhelos y esas
aspiraciones tan legítimos.
Darle al voto el carácter de obligatorio (…) es un aspecto que al incluirlo en la ley desvirtúa
su esencia (…) porque al acordar un derecho a quienes lo reclaman y quieren ejercerlos,
vamos a imponer una obligación a quienes no reclaman ni quieren ejercer ese derecho.
(2936)
Obligación que no va a poder ser cumplida. No puede realizarlos en su condición de madre,
en su condición de esposa. (2937)
Albrieu: sociológicamente, la distinción (entre hombres y mujeres) ha tenido importancia
capital en el juego de las interacciones humanas, que hicieron las bases naturales de los
grupos o colectividades. Esa misma distinción natural, lejos de inferiorizar a la mujer en su
actuación social, es la que dignifica y eleva jerárquicamente en la estructuración de las
sociedades, por la influencia primordial que ejerce en la formación del sentido moral del
ciudadano. (…) el íntimo contacto con ella en su primera y segunda infancia le nutre de un
capital psicológico que perdura a veces subconscientemente, a pesar de la educación
intelectual posterior.
En lo instintivo, la primera aproximación hacia la madre; en lo moral, la primera distinción
entre el bien y el mal la adquiere de la madre; y en lo social, la primera lengua hablada es la
materna.
Este proceso que impulsa a la mujer a actuar en la vida política y a participar en la
distribución del trabajo no doméstico, marcha unido y responde a las mismas causas del
progreso social. (2941-42)
Negar a la mujer el derecho de conformar la voluntad general es desconocer su dignidad
moral, su potestad de expresión, su libertad individual. Es someterla arbitrariamente a las
decisiones de un ente que no llena los requisitos de universalidad para que sus
manifestaciones sean soberanas y consentidas, en orden a una auténtica democracia. (2943)
Colom: no podemos defraudar a la opinión pública. Desde que se agitó la necesidad de que
este Congreso diera esta ley, en todos los hogares argentinos se ha levantado la voz de la
mujer reclamando esta sanción (2951)
Díaz Colodrero: (…) pero no podemos dejar de recordar que éste no es un asunto nuevo en
esta Cámara, pues ha sido traído por otras fuerzas políticas que en el pasado fueron
intérpretes de las voluntad popular y de las inquietudes de la República. (…) el movimiento
sufragista mundial adquiere en el período de entreguerra un gran desarrollo, y es después de
la última conflagración que azotó al mundo, cuando la humanidad entera reconoce sin
retaceos el derecho de la mujer a participar en el gobierno, por medio del ejercicio del
sufragio (2956)

LUCILA DE GREGORIO LAVIÉ, “La ciudadana. Para las mujeres que votan”. Escuela
superior peronista, bs as. 1948
El propósito de este libro es poner al alcance de todas las mujeres nociones fundamentales
para actuar en la vida cívica (…) que “La Ciudadana” sea un manual práctico de fácil
consulta. Incitar a la reflexión y el análisis (7)
El feminismo es una doctrina social que concede a la mujer capacidad civil e iguales
derechos que a los hombres. (…) Equiparar a la del hombre, la condición de la mujer en la
sociedad, haciendo desaparecer las restricciones legales que emitan su libre acción. (9)
Al evolucionar el feminismo en el sentido práctico, las polémicas se han mitigado y el
momento actual se caracteriza:
1. por la participación de la mujer en el trabajo fuera del hogar
2. las reformas legislativas tendientes a establecer la capacidad civil
3. la difusión de la educación y la instrucción
4. el otorgamiento de los derechos políticos
La transformación contemporánea de las costumbres amenaza la seguridad del hogar. Nadie
puede amar más el hogar que las mujeres. Ellas encuentran en la familia la fuente de su
dicha.
El voto de las mujeres significa una garantía de estabilidad de la familia (30)
LEY 11357 DE LOS DERECHOS CIVILES DE LA MUJER
“soy un convencido de la necesidad de otorgar a la mujer los derechos políticos y apoyo
con toda la fuerza de mi convicción, el propósito de hacer de esto una realidad argentina”
JDP, reunión pro-sufragio femenino, 26 de julio 1945

LUCILA DE GREGORIO LAVIÉ, “trayectoria de la condición social de las mujeres


argentinas”, U. nac. De litoral, santa fe, 1947
*Trayectoria de la educación de las mujeres: con Sarmiento y Juana Manso la educación se
hace mixta, pero para 1880, salvo en Buenos Aire y algunas ciudades del interior, la
mayoría de las mujeres no sabían leer ni escribir (p.6-9)
*Derechos civiles: A mediar el 1800 (…) la legislación de Indias contenía escasas
disposiciones legales referentes a las mujeres indígenas y en cuanto a las españolas, se les
aplicaban las leyes de Castilla, según las de Toro. En el derecho de familia imperaba el
sistema romano de supremacía del marido y subordinación de la esposa a la potestad
marital, otorgándole sólo algunos derechos, como el de testar. (9)
¡Extraño contrasentido! Las que forman los futuros ciudadanos son incapaces
jurídicamente; no pueden ejercitar sus derechos personales con relación a sus bienes;
trabajan y no pueden disponer del producido de su actividad.(10)
La ley 11.357 de 1929 promulga la emancipación civil de la mujer (…) desde entonces las
mujeres solteras, casadas, viudas o divorciadas están habilitadas para todos los actos de la
vida civil, y dentro de la vida matrimonial, patrimonialmente, puede considerarse igualada
al marido. (…) persiste en el campo jurídico una relativa inferioridad en cuanto a la
potestad marital para fijar su residencia, la patria potestad del marido sobre sus hijos
menores, el repudio y aceptación de herencia y la preferencia a los varones de la familia
para ejercer la tutela o curatela (11)
*Generalización del trabajo femenino: los patronos prefieres a las obreras para muchas
tareas porque rinden más y se les paga menos. (…) Los niños y las mujeres son dóciles (…)
sin guía ni apoyo ni preparación, toman el trabajo que se les ofrece y lo realizan bien. (13)
*Los derechos políticos: la acción organizada femenina para el logro de los derechos de las
mujeres se inició en 1906 cuando se fundó el “Centro Feminista”. La asociación tuvo
destacada actuación en el Congreso Femenino Internacional de 1910. 1918 se crea la
“Asociación Pro Derechos de la Mujer. Haciéndose eco de las sufragistas surgidas en
Inglaterra en 1910, Julieta Lanteri fundó el Partido Feminista Nacional. Otra campaña
entusiasta realizó en 1932 la “Asociación Argentina del Sufragio Femenino” y la de
“Damas Patricias”. Consiguieron reunir 100000 boletas de adhesión y contribuyeron a
obtener la media ley de 1932. En 1945, la Asociación Pro-Sufragio Femenino otorgó al
entonces Vicepresidente, Ministro de Guerra y Secretario de Trabajo y Previsión el
petitorio en que se concretaban sus aspiraciones. (15-18)
*En busca del equilibrio: No hay problema que interese exclusivamente a las mujeres. Las
leyes protectoras de la maternidad y las tareas prohibidas velan por el futuro de la raza (20)
Los muchachos de hoy alientan a sus compañeras para que sigan sus estudios; los de antes
obligaban a sus novias a retirarse de toda actividad porque su hombría se lo imponía (21)

RIÉFFOLO BESSONE, “Los derechos sociales de la mujer (cartas a mi amigo Bovier)”,


bs. As. Ed. El ateneo, 1950
En mi opinión, la más importante de las transformaciones sociales del Plan Perón es la del
voto femenino, no solo por lo que hoy significa sino también por su gravitación en el
futuro. (52)
A mí me parece, que la participación de la mujer en la vida política del país, es el resultado
lógico de su anterior intervención en las actividades educacionales, artísticas, mercantiles,
industriales, científicas, profesionales, económicas, culturales y sociales; que dicha
participación es un signo inequívoco de perfeccionamiento de las costumbres cívicas y un
acto de justicia rendido a la feminidad.(53)
El Plan Perón es la avanzada social de este pensamiento nuevo (el feminismo), y la Señora
Eva Duarte la realizadora de esta nueva forma de vida de nuestro pueblo. (124)
El voto de la mujer significa, desde el punto de vista social, la dignificación de la
personalidad femenina, y desde el punto de vista político el instrumento legal indispensable
para conjurar la explotación económica de la mujer, y singularmente la mujer obrera. (…)
será ella, sin intermediarios masculinos, quien proponga, discuta y resuelva los problemas
de la feminidad. (125)

EDUARDO Zícari; “El feminismo y la mujer argentina” Bs as 1920


Pero, ¿es necesaria la cooperación femenina en las cuestiones político-electorales? (…)
¡Claro que no! Aún no ha llegado a la decrepitud el hombre argentino, que lo incapacite
para legislar sabiamente por el bien y la dignidad nacionales. Nuestra República, sigue
serenamente su marcha hacia los supremos ideales, ante la admiración del mundo entero,
por su riqueza moral e intelectual y por su prosperidad material. ¿Ha sido acaso, por la
cooperación político-electoral de la mujer?… huelga la respuesta. ¿entonces?... (34-35)

¡Pero quieren votar!


Me anticipo a vaticinar, que os convenceréis muy pronto que el noventa por ciento de las
mujeres argentinas será contrario al electorado feminista.
El feminismo con vistas al comité político no triunfará en la familia argentina; lo contrario
sería abolir la pregonada esclavitud de la mujer para dar paso al reinado de las nodrizas y a
la esclavitud de las mamaderas. (50)

¿Queréis leyes? ¡Pero, si no necesitáis salir a la plaza pública ni al Comité, ni sentaros en el


Parlamento! Si sólo una palabra vuestra basta para trocar la condena de un reo de muerte,
en la felicidad de una familia, si sola una caricia de vuestras manos bellas, basta para
redimir al más malvado de los seres. No os dejéis seducir por las ilusiones de la política; no
desmintáis vuestra tradición de argentinas (61)
“LA MUJER YA PUEDE VOTAR”, Bs. As., presidencia de la nación, subsecretaría de
informaciones, 1950
La mujer ya puede votar (…) El reconocimiento de esta capacidad nació en el pueblo,
movido por ese genio que él posee para establecer justicia. Tuvo un inspirador brillante, el
General Perón, que animó y promulgó ese derecho (…) y esta rehabilitación contó también
con un alma y nervio, Eva Perón (…)
*Perón, 26 de junio 1946: “La creciente intervención de la mujer en las actividades
sociales, económicas, culturales y de toda índole, la han acreditado para ocupar un lugar
destacado en la acción cívica y política del país…”
*Perón 19 de octubre 1946: “En la Constitución no existe precepto alguno que lo impida,
sino que ni siquiera la ley 8871 ni en sus modificatorias (…) se plantea el tema del voto
femenino; ni entre las exclusiones específicamente consignadas con respecto al padrón
electoral, figura ninguna por razón de sexo.”
*Eva Perón: “Por eso lucharé por el voto femenino. Porque he sentido en lo entrañable de
mí, la responsabilidad crucial de la hora que atañe al hogar argentino, reducto de fe cívica
nueva y futuro juez de la conducta política de sus elegidos.”
*Discurso de Eva 1947: “Aquí está, hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos
artículos, una larga historia de luchas, tropiezos y esperanzas”
Venciendo obstáculos: “Hoy, sumamos nuestras voluntades cívicas a la voluntad nacional
de seguir las enseñanzas dignificadoras y recuperadoras de nuestro líder, el general Perón.”
Consolidación de una conquista: “El voto que hemos conquistado en una herramienta nueva
en nuestras manos. Pero nuestras manos no son nuevas en las luchas, en el trabajo y en el
milagro repetido de la creación. ¡Bordamos los colores de la Patria sobre las banderas
libertadoras de medio continente! ¡Afilamos las puntas de las lanzas heroicas que
impusieron a los invasores la soberanía nacional! Fecundamos la tierra con el sudor de
nuestras frentes y dignificamos con nuestro trabajo la fábrica y el taller. Y votaremos con la
conciencia y la dignicidad de nuestra condición de mujeres, llegadas a la mayoría de edad
cívica bajo el gobierno recuperador del nuestro jefe y líder el general Perón”
*Eva: “En los hogares argentinos de mañana, la mujer con su agudo sentido intuitivo, estará
velando por su país, al velar por su familia”
*Perón, discurso de promulgación: “La ley que reconoce los derechos cívicos de la mujer
modifica un estado de cosas que representaba en nuestro medio un anacronismo político.
Reconoce que no habíamos cumplido íntegramente con nuestra Constitución y estos
derechos que asisten a la mujer igual que al hombre, tardíamente reconocidos vienen a
llenar un vacío que la nacionalidad exigía desde hace mucho tiempo. (…) La mujer debe
ser la formadora de la nacionalidad, ya que es la primera maestra del niño desde su cuna
misma. Es allí, en la misma cuna, donde comienza a enseñarle al hombre que debe ser
honrado, virtuoso y patriota. (…)
No es posible que la mujer que vive sacrificada, que vive con abnegación, no tenga derecho
de compartir con el hombre las decisiones que nos conciernen a todos en la vida de la
Nación. (…)
La negación a la mujer de estos derechos, ha ido formando en nuestras clases dirigentes
sectores femeninos de elementos frívolos e inoperantes para la nacionalidad; mujeres que
no han pensado jamás en el bien de sus hombres, sino en disipar una vida con moral o sin
ella.
No son éstas las mujeres que necesita la nacionalidad. El pueblo, el país, la Nación, exige
mujeres que luchen para perfeccionar la especie; mujeres que sean buenas madres, bunas
compañeras de sus hombres y que no cometan la enormidad de matar sus horas esperando
que el tiempo las mate a ellas sin haber hecho otra cosa (…)
Ahora no olvidemos que con esos derechos nacen deberes. Cada mujer debe pensar que en
nuestra tierra es obligación dar hijos sanos y formar hombres virtuosos, que sepan
sacrificarse y luchar por los verdaderos intereses de la Nación (…)
Los nuevos valores espirituales, que la mujer incorpora al torrente de sangre nacional, ha de
vivificarla, haciendo que nos perfeccionemos para llevar a la Patria hacia más grandes
destinos, objetivo, que desde ya, cada uno de nosotros debe formarse en su mente la
convicción firme de alcanzarlo…”