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Escritura y Pcmamiento

AÑo XI, No 22, 2008, 103-127

}AVIER ALDAMA PINEDO

¡ ÉTICA Y POLÍTICA EN lEAN lACQUES ROUSSEAU


f¡,
ETHICS AND POLITICS IN lEAN JACQUES ROUSSEAU

ÉfHIQUE ET POLITIQUE DANS I:OEUVRE DE lEAN


lACQUES ROUSSEAU

Resumen
Se presenta un enfoque temático de cómo se vinculan en los trabajos de Jean Jacqucs
Rousseau la ética y la política, el artículo se inicia con la apreciación del hombre moral
y continúa con la hipótesis sobre el hombre natural y cómo éste sale del estado de
naturaleza, el surgimiento de la sociedad civil, el establecimiento del pacto social, la
voluntad general como soberana, las leyes y la legislación; finalmente, se trata del tema
del gobierno.

Palabras clave
].]. Rousseau; ética; política; libertad; pacto social.

Abstract
The article focuses on the way ethics and politics are put together in Rousscau's works.
His views about man's morals, his hypothesis about the natural man and how he !caves
the natural state, the making of civil society, the establishment of a social contraer, thc
general will as sovereign, laws, legislation, and government, are given consideration.

Key words
Ethics; Politics; Freedom; Social Contraer.

• e=
_.. ~ aó
104 }AYIER ALDAMA PINEDO

Résumé en sus funcionl"' 1


Ce texte est une approche thématique de la fac;on dont les ceuvres de Jean Jacques nes y su libert:11l
Rousseau lient 1' éthiquc ct la poli tique. Cet article commence avec une appréciation de
l'homme moral suivi de l'hypothese sur l'homme naturel et la fac;on dont cet homme
Empezar'' 11'•'1
sort de son état naturel, l'émergence de la société civile et l'établissement du pacte so-
específicamenlr,l'''
cial, la volonté généralc comme souveraine, les lois et la législation. Finalement, ce texte
traite le sujet du gouvernemcnt. to, y, a lavez,'' 1'11
. 'l'tzado:,. ill',¡tl¡,1'~
e1 CIVI
Mots clés . l es y, sol1rr 1
socia 1
111
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J.]. Rousscau; éthique; politique; liberté; pacte social.

Introducción
Lo moral'~
Este trabajo pretende hacer una exposición que vaya del aspecto de partida tri'
moral al político en el pensamiento deJeanJacques Rousseau (Ginebra, Estos artícul11:: '"11 •
111
1712- Ermenonville, 1778). Como es bien sabido, Rousseau no es un anima la maltli 1
' ·

escritor sistemático, lo cual, por cierto, no resta méritos a la agudeza materia movi,J.,
de sus observaciones y críticas, ni a la trascendencia de sus propuestas. el hombre e> ltl' 1
' .

Vista esta situación, optamos no por hacer una exposición cronológi- sustancia inm.tlr 11¡1'
ca, sino, más bien, temática, así empezamos con el tema del hombre
como ser moral, expuesto en el Libro IV del Emilio (1762), para luego ' lil
El prnnr1
considerar al hombre natural, la ruptura con la condición natural y la caracterizada
sociedad civil, temas tratados en Discurso sobre el origen y los fundamentos le dota de
sobre la desigualdad entre los hombres (17 53); en tercer lugar, nos referire- luntad ·
¡,li
mos al pacto social, la voluntad general como soberana, las leyes y la ,,·'
legislación, y, finalmente, al gobierno; todos estos temas se tratan en El 1/ ,,11 1

contrato social (1762).


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Podría pensarse que debimos empezar con el tema del hombre "11' 1

natural, pero hacer esto hubiese sido cortar un vínculo que se establece nlnw!i'¡l· 1

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1 fl !¡1 .
entre el Discurso sobre el origen y los fundamentos sobre la desigualdad entre los 11
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ll'ljll!i ,1
hombres y El contrato social; la primera obra trata del antes y el origen de
la sociedad civil, la segunda se refiere nuevamente al origen y al proble- 1
ma que plantea la aparición del Estado: cómo preservar esta asociación 2
3
]AVIERALDAMA PINEDO ÉTICA Y POLíTICA EN }EAN }ACQUES RoussEAU 105

en sus funciones y ventajas sin que perjudique al individuo en sus bie-


he rl.imatique de la fa<;on dont les ceuvres de Jean Jacques
nes y su libertad.
~tiHrolitique.Cetarticle commence avec une appréciation de
l'h;¡omilesurl'homme naturel et la fa¡,:on dont cet homme
Empezar con el hombre como ser moral nos permite presentar,
l'émer~encedelasociété civile et l'établissement du pacte so-
específicamente, los principios de los que parte Rousseau en este ámbi-
1,11,oureraine, les lois et la législation. Finalement, ce texte
:)!11·'
ement. to, y, a la vez, contrastarlo en alguna medida con el hombre natural y
el civilizado: el hombre ya afectado por la propiedad, los sentimientos
sociales y, sobre todo, por el amor propio.
social.

l. El hombre como ser moral

Lo moral en el pensamiento de Rousseau presenta como punto


ctende hacer una exposición que vaya del aspecto de partida tres artículos de fe, se relaciona así lo moral con lo religioso.
:1 pen)amiento de ]ean Jacques Rousseau (Ginebra, Estos artículos son los siguientes: (i) la voluntad mueve el universo y
¡¡1i). Como es bien sabido, Rousseau no es un anima la materia 1; (ii) la materia movida demuestra una voluntad, la
lo cual, por cierto, no resta méritos a la agudeza 2
materia movida -según ciertas leyes- demuestra una intcligcncia ; (iii)
rcriticas, ni ala trascendencia de sus propuestas. el hombre es libre en sus acciones y como tal está animado por una
\op ramos no por hacer una exposición cronológi- sustancia inmateriaP.
ernatica, asi empezamos con el tema del hombre
uesroenelLibro IV del Emilio (1762), para luego El primer y el segundo artículo de fe se refieren a una materia
e natural, la ruptura con la condición natural y la caracterizada por su quietud y que constituye el universo, pero que no
tratadoS en Discurso sobre el origen y los fundamentos le dota de movimiento; por tanto, el movimiento proviene de una vo-
.tre [os hombres (1753); en tercer lugar, nos referire- luntad inteligente que gobierna el mundo: Dios .
la voluntad general como soberana, las leyes y la
~nte,algobierno; todos estos temas se tratan en El Dios, además de cumplir la función de ser el ente activo por ex-
celencia, es bueno y justo:

;e qtle debimos empezar con el tema del hombre El que lo puede todo, sólo puede querer lo que es bueno. Entonces
;tohubiesesido cortar un vínculo que se establece el ser soberanamente bueno, porque es soberanamente poderoso,
elorigen)losfundamentos sobre la desigualdad entre los también debe ser soberanamente justo, sin lo cual se contradecirá
.,¡.la primera obra trata del antes y el origen de (sic) a sí mismo, porque el amor del orden que da origen al orden
oc¡,,
ndaserefiere nuevamente al origen y al proble- 1 Cf. Jean Jacques Rousseau, Emilio o la educación, Libro IV, p. 252.
gu10·nde1Estado:
I!IC
cómo preservar esta asociación 2 Cf. ob. cit., p. 253.
3 Cf. ob. cit., p. 259.

IIP

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se llama "bondad" y el amor del orden que le conserva se llama Corno consecuencia de esltt'
"justicia". (Rousseau 2002: 260) que en todas las naciones del r":nu
mismas ideas de justicia Y hor¡esli1l1'1'
El tercer artículo está referido al hombre, lo presenta constituido de moral y las mismas nocion(;:s d1l
de dos sustancias: cuerpo y alma; después de Dios, la especie humana es
lo mejor y superior en la naturaleza. Sin embargo, debido a su dualidad La conciencia1nose equiv--~ca,
inherente, el hombre es activo y pasivo, libre y esclavo; su ser activo bio, la razón puede proceder
proviene de su voluntad, que para ser tal tiene que ser libre; su ser pa- mente, cuando nos pennite
sivo proviene de su constitución material que le hace, si él lo permite, pues el amor al bienes innato), P(;:ro
ser esclavo de los sentidos y las pasiones. La libertad del hombre hace cuando nos engañaoonsus suril~zas
posible que él pueda obrar fuera del sistema ordenado por la Providen-
cia. Dios quiere que el hombre use de su libertad y que siga lo que su La diferencia entre el "buelll'l
conciencia le indica; por tanto, el mal moral es totalmente producto del referencia del individuo. Si el
obrar humano. es bueno: "Entonces est:'1 coor~in:ill'l'' ,1 _
que es Dios y con refermcia a todll11''
En el hombre, además, existen dos inclinaciones innatas que con- las criaturas :, (Rousseau ,1002
_ : 270 )'''. ¡11'1
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!"
vienen a su naturaleza: preferirse a sí mismo y el sentimiento de justicia4 con referencia a si misnl 1J, se c~:mvil'l\ 1
-o principio innato de justicia y virtud-, a este principio también lo
denomina Rousseau: conciencia. Estas dos inclinaciones se presentan
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en el campo afectivo y se vincul~n con otros afectos innatos afines. De 2. El hombre natural 1 :¡l.
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1
tal manera que, el preferirse a sí mismo o amor a sí mismo (afecto re- _¡'' , ..

lacionado con el individuo) se vincula al miedo al dolor, al horror a la En este tema cii'II'Lto ele '1' ( , ,-,
muerte y al deseo de bienestar. Y el sentimiento de justicia o conciencia habría sido el hombrl' n:1t ural, el ¡1 11' ' ,
, , , .·¡JI
(afecto relacionado con nuestros semejantes) se vincula con el amor a lo n1 stqmera entre los h:IIJ' bres tnás p1 1 ,i' ,1,.,,, / • ,, ,
" i·'' , ',:,,1~,
bueno y el odio a lo malo. 1( • ' . • ' '~i.'¡,l,t'.::',,, ('',:1 '~
5 ¡Conctencia, concienw, dllin<J mst::into¡ 1~ .¡1 ],¡,t·' ,. b
¡,1 1''' : -~'
norante y débil pero inl:·li¡ellhl y libt-e, ¡uel : i''.l
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Es de observar que Rousseau no parte ni de ideas innatas ni de hombre semejanteaOit1' [11 onstitltyesl~e~',/~. . , '
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1
acciones; sin ti nadasiclilli en irl.J que me elc · c· 1il¡i'Jil
1
1.·11)
la razón, pues considera que empezamos a existir como seres que senti- 6 "La concienciaeslavo¡¡lrl•h'''t. ... ". C)b, cit/,¡1
mos y que nuestra afectividad es anterior a nuestro entendimiento (o 7 Afirma, además, Rous"··"' :¡ne sin Di as [a ar' '
1

a nuestras ideas). ni dad, entonces sólo¿¡,, """1 ITialo, y


8 "Pues no es tareafácilla:le.i,.er._trañ'lr lo
Naturaleza del hombre, ¡:leaii•occr llt-¡
4 En concordancia con la justicia en Dios, en el alma del hombre está impresa la máxima: Sé ]. ]. Rol!sseau. Discurso,,],;,~s>igcn Y
justo y serds feliz. Pero, la justicia humana es distinta a la divina: " .. .la justicia humana consiste "Los tiempos que voy al:t<~t~i 'on mil y
en dar a cada uno lo que le pertenece y la divina en pedir a todos cuenta de lo que les ha así decirlo la vida de tul •1'''¡~ la quQ
dado". Ob. cit., p. 263. tu educación y rus hábi'"' l;jft !><Jdidc;

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ÉncA Y POLíTICA EN }EAN }ACQUES RoussEAU 107
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\et1 que le l·n~'''va se llama Como consecuencia de estos afectos innatos, sostiene Rousseau
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que en todas las naciones del mundo y en todas partes se encuentran las
mismas ideas de justicia y honestidad, así como los mismos principios
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j¡ombre, lo ~f!ll'llta constituido de moral y las mismas nociones del bien y del mal.
11 ·.s de Dlos, l&tí[leciehumana es
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,~ 111 bargo, J¡[¡il[o asu dualidad La conciencia5 no se equivoca, pero sí puede su voz ser acallada6; en cam-
libre y f'!d,,vu; su ser activo bio, la razón puede proceder de manera correcta o incorrecta; procede correcta-
nd 1icne qnurlibre; su ser pa- mente, cuando nos permite conocer el bien (que no es lo mismo que amarlo,
que le hM~, si ello permite, pues el amor al bien es innato), pero también puede proceder incorrectamente
1 a !ibeHad del hombre hace cuando nos engaña con sus sutilezas para no escuchar a la conciencia.
1:1 orde 1n!d,, por la Providen-

"i,1 libertad Vque siga lo que su La diferencia entre el bueno y el malo depende del punto de
fll' ,, ,¡[es tot ,dnit'llte producto del referencia del individuo. Si el individuo coordina con Dios y el todo,
es bueno: "Entonces está coordinando con referencia al centro común,
que es Dios, y con referencia a todos los círculos concéntricos, que son
¡11, linaci< 111''' innatas que con- las criaturas" (Rousseau 2002: 270) 7• El malo, en cambio, coordina todo
' ycl sculimiento de justicia4 con referencia a sí mismo, se convierte en el ceri.tro de todo.
"I'Ste ¡11incipio también lo
indin;u iones se presentan
alcct< ,., innatos afines. De 2. El hombre natural
;unnr a si mismo (afecto re-
it•,lll a 1 dolor, al horror a la En este tema el punto de partida es un estado hipotético: cómo
de jn.1ticia oconciencia habría sido el hombre natural, el hombre que ya no puede encontrarse
~.:.I'Vinculaconelamor a lo ni siquiera entre los hombres más primitivos8 , pues éstos ya han logra-

5 "¡Conciencia, conciencia, divino instinto; inmortal y celeste voz; gu fa segura de un ser ig..
noranre y débil pero inteligente y libre, juez infalible de lo bueno y de lo malo, que haces al
ni dl' illeas innatas ni de hombre semejante a Dios. Tú constituyes la excelencia de su naturaleza y la moralidad de sus
acciones; sin ti nada siento en mi que me eleve sobre los animales ... ". Ob. cit., p. 268.
~11'.1ir 1·omoseres que sen ti-
6 "La conciencia es la voz del alma ... ". Ob. cit., p. 264.
~ 1111estro entendimiento (o 7 Afirma, además, Rousseau que sin Dios la acción moral pierde sentido: "Si no existe la Divi-
nidad, entonces sólo discurre el malo, y el bueno no seria más que un insensato." !bid.
8 "Pues no es tarea fácil la de desentrañar lo que hay de original y de artificial dentro de la actual
Naturaleza del hombre, y de conocer un estado que ya no existe, que a lo mejor nunca existió."
l,nnbre c;tiimpresa la máxima: Sé J. J. Rousseau. Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres, p. 28.
Jidna: " ... lajmticia humana consiste "Los tiempos que voy a mentar son muy lejanos: ¡Cuanto has cambiado de lo que eres! Es por
il todos curnta de lo que les ha asi decirlo la vida de tu Especie la que voy a descubrir según las cualidades que recibiste, que
tu educación y tus hábitos han podido depravar más que no lograron destruir." !bid., p. 37.

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108 ]AVIER ALDAMA PINEDO ÉTICA Y POLíTICA EN~

do constituir sociedades. Incluso, según la narración bíblica, el primer Por tanto, es en este sentimienton~tura
hombre del que se habla no es ya un hombre natural, pues ha recibido de la repugnancia que cualquier nOinbr
luces y preceptos. independientemente de las máxim~¡de
63).
El comportamiento y las obligaciones del hombre natural no se
guían por la razón, sino por dos principios previos al desarrollo de ésta: El hombre natural ve gener;~[mei
(i) el deseo de bienestar y de la propia conservación, y (ii) la repugnancia vería cualquier animal de otra e¡recie-
a ver sufrir o perecer a cualquier ser sensible. Si no hace daño al seme- Rousseau considera a este hombrenatur
jante no es porque se trate de un ser con razón, sino por ser alguien con llega aún a constituir una famili~niat
sensibilidad. con otros hombres; no conocenil~van
cio; ni tiene noción de lo tuyo olomic
El estado del hombre natural 9 es premoral, no es ni bueno ni malo, deseo de venganza (salvo como re¡rues
no tiene vicios pero tampoco virtudes; el instinto le proporcionaba las Este hombre vagaba "por los bo¡quessir
facultades que le permitían vivir en el estado natural. El hombre natural micilio, sin guerra y sin relaciones,¡in k
no es malo, porque sus pasiones son apacibles e ignora el vicio. jan tes como sin ningún deseo dererjudi
nunca a ninguno individualmente.. "(R
La única virtud natural es la piedad, la misma que es universal y
"tan natural que las mismas bestias manifiestan a veces sus signos sensi- Siendo la vida de estos hom\res>i
bles" (Rousseau 1970: 61). La piedad tiene tal fuerza propia que incluso de los mismos alimentos, viviendodei:l
a las costumbres más depravadas les resulta difícil destruirla. Además, la mismas cosas que los demás, la diierenci:
piedad es una cualidad de donde dimanan todas las virtudes sociales: la hombres era mínima.
generosidad, la clemencia y la humanidad; también son aplicaciones de
la piedad, fijada sobre un objeto particular, la benevolencia y la amistad. Todo lo manifestado, sinemlx1t~11 •
rendas entre el hombre natural¡el:i!lill
9 "El estado de naturaleza es socialmente, para la colectividad, un estado puramente hipotético;
ferencias: (a) el hombre se distin~uer 111 ¡
pero psicológicamente, para el individuo, puede y debe ser una realidad efectiva, porque es el
estado del sentimiento inmediato, de la espontaneidad activa, de la libertad interior." Rodolfo animal obedece lo que la naturale::lileli
Mondolfo. Rousseau y ia conciencia moderna, p. 38. como libre de asentir o resistir,ent·lt:lli
"El estado natural es anterior a la historia, y así ha podido prolongarse durante largo tiempo
mayormente, la espiritualidadde.ln:~lnnil
en la humanidad sin dejar rastro. Es, pues, inaccesible a la historia, hasta el punto que ni
siquiera puede asegurarse que haya existido nunca. Pero, ¡qué importa!, no por ello deja de ser tingue por la facultad de perfeccinnlllr,
concebible; además, el concepto del hombre natural resulta indispensable para toda especula- las circunstancias desarrolla succlii.lillr
ción sobre el hombre. Incluso si el estado natural no ha existido jamás, y si desde su aparición
nosotros, tanto dentro de la e'prtinnl
en el mundo el hombre ha tenido vida social, sólo partiendo de la noción del hombre natural
se puede dar razón de la variedad de los aspectos del hombre histórico y social, reconstituir 1970: 47-48). Esta facultadquer;t.lill'f
idealmente la genealogía del hombre actual, comprender su mentalidad y su comportamiento. se convierte en la fuente de la'
El método de Rousseau para determinar el estado de naturaleza no es, pues, histórico, sino
por convertir en tirano de si mislllllí'lr
ideológico." ]oseph Moreu. Rousseau y la fundamentación de la democracia, p. 25.
~LDAMA PINEDO ÉTICA Y POLÍTICA EN JEAN }ACQUES ROUSSEAU 109

1, según la narración bíblica, el primer Por tanto, es en este sentimiento natural donde hay que buscar "la causa
l un hombre natural, pues ha recibido de la repugnancia que cualquier hombre sentirá al hacer el mal, incluso
independientemente de las máximas de la educación." (Rousseau 1970:
63).
bligadones del hombre natural no se
prlndpios previos al desarrollo de ésta: El hombre natural ve generalmente a sus semejantes -como lo
opia conservación, y (ii) la repugnancia vería cualquier animal de otra especie- como un igual. Pero, además,
ser sensible. Si no hace daño al seme- Rousseau considera a este hombre natural como un ser solitario, que no
ser con razón, sino por ser alguien con llega aún a constituir una familia ni a establecer relaciones constantes
con otros hombres; no conoce ni la vanidad, ni la estima, ni el despre-
cio; ni tiene noción de lo tuyo o lo mío, ni tiene idea de justicia o del
9 deseo de venganza (salvo como respuesta inmediata al daño sufrido).
1!es premoral, no es ni bueno ni malo,
tudes; el instinto le proporcionaba las Este hombre vagaba "por los bosques sin industria, sin palabras, sin do-
:nelestado natural. El hombre natural micilio, sin guerra y sin relaciones, sin la menor necesidad de sus seme-
son apacibles e ignora el vicio. jantes como sin ningún deseo de perjudicarles, a lo mejor sin reconocer
nunca a ninguno individualmente ... " (Rousseau 1970: 67).
la piedad, la misma que es universal y
ias manifiestan a veces sus signos sensi- Siendo la vida de estos hombres simple y uniforme, nutriéndose
dad tiene tal fuerza propia que incluso de los mismos alimentos, viviendo de la misma manera y haciendo las
les resulta difícil destruirla. Además, la mismas cosas que los demás, la diferencia natural que existía entre estos
dimanan todas las virtudes sociales: la hombres era mínima.
manidad; también son aplicaciones de
¡articular, la benevolencia y la amistad. Todo lo manifestado, sin embargo, no significa que no haya dife-
rencias entre el hombre natural y el animal, Rousseau establece dos di-
ara la colectividad, un estado puramente hipotético;
'• puede y debe ser una realidad efectiva, porque es el
ferencias: (a) el hombre se distingue por su cualidad de agente libre -el
:spontaneidad activa, de la libertad interior." Rodolfo animal obedece lo que la naturaleza o el instinto le ordena-, se reconoce
w, p.38. como libre de asentir o resistir, en esta libertad es donde se manifiesta,
ia, yasi ha podido prolongarse durante largo tiempo
'ues, inaccesible a la historia, hasta el punto que ni
mayormente, la espiritualidad de su alma; (b) el hombre, además, se dis-
do nunca. Pero, ¡qué importa!, no por ello deja de ser tingue por la facultad de perfeccionarse, "facultad que con la ayuda de
1bre natural resulta indispensable para toda especula- las circunstancias desarrolla sucesivamente todas las demás y reside en
\ natural no ha existido jamás, y si desde su aparición
nosotros, tanto dentro de la especie como en el individuo" (Rousseau
1cial, sólo partiendo de la noción del hombre natural
; aspectos del hombre histórico y social, reconstituir 1970: 47-48). Esta facultad que es tan ventajosa, a la vez, en el tiempo,
1al, comprender su mentalidad y su comportamiento. se convierte en la fuente de las desgracias humanas; pues, lo termina
r el estado de naturaleza no es, pues, histórico, sino
fundamentación de la democracia, p. 25.
por convertir en tirano de sí mismo y de la naturaleza.
110 ]AVIER ALDAMA PINEDO
• .
ETI CA Y POLiTJCA EN )EAN Je;
¡'l·l''.f

3. La ruptura con la condición natural exigirle a aquellos hombres diferencias ,¡rl!l'


impulsados a fabricar sus primeras arji11' 1"""~·
1'''
La ruptura con nuestra condición natural se debe a una conjun- estos desarrollos, empiezan acaptarciert1 ·1 , 1,,
l1•jl111
ción entre necesidades y el desarrollo de conocimientos, este desarrollo fuerte, débil, etc., con esto surge la rel '
ha sido posible por la segunda cualidad distintiva del hombre: su capa- Entonces se produjo, también, la prirOerJ
cidad para perfeccionarse. gimiento del orgullo). Distinguiendose
buscar imponerse como individuo.
El punto de partida de la moral no es la razón, sino las pasiones, 111'1'
es en la actividad de éstas que la razón se perfecciona. Las pasiones se En estos tratos y con la experiencil 11
originan en nuestras necesidades y se desarrollan con relación a nues- del bienestar es el único móvil de las , ,11,11111'
1
tros conocimientos. Los conocimientos, a su vez, se basan en las ideas 197 0: 73) se percatan de dos situacio!lel· 1111
(todo animal tiene ideas, pues éstas se basan en los sentidos) y muchas común debían contar con la asistencig Jc· ·11,¡,·,1 11
·ol• ·'
de nuestras ideas se deben al uso de la palabra, facultad que no está aún unían en rebaño, en una especiedelibre 11 li 11,1·'
pCCI 1,.
en acto en el hombre natural. No se puede tratar de las ideas generales, cada quien trataba de sacar ventaja, mt0 "1 1 1r1'. 1
¡ti'' .,¡·
sino es con la ayuda de las palabras; el entendimiento sólo capta las fuerza, de la destreza o de la sutileza. De e ., 1i'nl·
1
ideas generales mediante proposiciones; de tal manera que, los seres una idea sobre los compromisosmutu01V'
cumplimiento. ,, rtill
puramente abstractos sólo se pueden concebir mediante el discurso. \,ri\rl·il'-.1
''11¡1 \ r'
11 ,1
, ¡CIO

El hombre natural sale del estado de aislamiento, de las puras sen- Se plantea, entonces, una nueva st[ll ur~c1l
. ,s ¡¡a 11 1 1
saciones y los simples conocimientos cuando entra en relación con los ridos y las mujeres, los padresylosbiJ0'1 ¡31111 .¡ '' 1
ua e ·¡•11
otros 10 • Esto se produce en la medida que el género se extiende y las pe- el amor conyuga1y e1amor paternal. '' C1 que O· ·.
elto 1· 111¡1111
nalidades se multiplican. Las diferencias geográficas y de clima pudieron pequeña sociedad tanto mas unida pt.l ul~ 1 ,
. . lazos"(Ro t.lsleib. r\•l' e~ 1,1[11'
1a l1'b erta d eran sus umcos 11
10 "Esto manifiesta cuán contradictorias resultan las interpretaciones que pretenden hacer a Rous- . . . d d 1
sttuacton, on e e varon . se encarga Je Li'~ore' se ¡11lcll,
seau pedir que volvamos a las cavernas. El hombre históricamente primitivo es un hombre solo, )10'' 9r qc
y lo hace todo únicamente para si mismo. Él es la única unidad que conoce, y por tanto es el
la mujer se torna sedentaria,esquelos Nee1 fl1''
absoluto. Pero tal absoluto se rompe para siempre una vez que entra en sociedad, en la cual el comodidades antes desconocidas,"y éSreJclo/
hombre es no la unidad sino el común denominador, y en ello encuentra todo su valor. Por lo pusieron sin pensarlo y la primerafuer>1e \
mismo deduce Juan Jacobo que la mejor instimción social será aquella que mejor desbestialice al
a sus descendientes." (Ibíd.) / 0.
11 e 1¡1tt
hombre; o sea, que lo 'desnaturalice' (en el sentido de arrancarlo de su simación namral primiti-
va), y que pueda transformar el yo en nosotros, y por tanto convertir el amor propio en amor de ¡leiD ~tJ h
sí. L1 adoración del individuo es para Rousseau el signo más claro de la vida salvaje, aún con el La familia es considerada por Rot.l ~i\\S ~ fJil011 .
refinamiento de quienes lo buscan en las mal llamadas 'sociedades civilizadas'. Esto es, a mi pa- las sociedades y la única natural. Si laJ. fs'n ~~ 1 tt1ca
recer, la mejor refutación de quienes interpretan a Rousseau como el padre del individualismo." 1o,·· or
Alfredo Montemayor. El concepto del hombre en Rousseau, p. 127. Discrepamos de la interpretación cesidad de los hijos cesa es porconvet:'~ J¡d 9
de Montemayor del "hombre namral", pues el mismo no es sino un concepto que sirve de punto derada como el primer modelo de so ~¡e
de partida y no es "históricamente primitivo"; además, tal como lo presenta, el hombre namral
seria un egoísta; por el contrario, "el amor propio" (vid. n.l2) se desarrolla cuando entramos en ¡~.
relación con otros, cuando nos comparamos con otros. 11 Vid. Jean-Jacques Rousseau. Elcontmrosodal, ¡¡:''
JAVIER ALDAMA 1'1~mo ÉTICA Y POLíTICA EN }EAN }ACQUES RoussEAU 111
·--------

oaición natmal exigirle a aquellos hombres diferencias en sus modos de vida, viéndose
v'o impulsados a fabricar sus primeras armas e instrumentos. Junto con
111
;' '' natura1se debe a una conJun-
con¿·tclon
, tra ' estos desarrollos, empiezan a captar ciertas relaciones: grande, pequeño,
11 1
i) l ,¡Jesarrollo de ronodmientos, este desarrollo
fuerte, débil, etc., con esto surge la reflexión o prudencia maquinal.
1l i'.•l
1' i /¡)1' 1.,¡~1 da cualidad diotintiva del hombre: su capa- Entonces se produjo, también, la primera mirada sobre sí mismo (sur-
¡11 ¡1 . •¡·1,
1 .¡~ 1\ ' gimiento del orgullo). Distinguiéndose ya los rangos, se hace posible el
111 ( ,1 "1
1 .1 i¡·l ,¡¡11
L buscar imponerse como individuo.
r 1'11¡1' 1.:1'·
l ,i. l./ la moral noeolarazón, sino las pasiones,
¡:;,1/' la razón se perfecciona. Las pasiones se En estos tratos y con la experiencia que les mostraba que "el amor
fl ll ,·,i1lades yoe desarrollan con relación a nues- del bienestar es el único móvil de las acciones humanas" (Rousseau
, 1
d· ' _,, 11 ,>cimientos, asu vez, se basan en las ideas
1970: 73) se percatan de dos situaciones: la primera, que por interés
, i..''1•'
<'·stasse basanenlossentidos) y muchas común debían contar con la asistencia de sus semejantes, entonces se
1'
''
1' 1
de la paabra,facultad que no está aún unían en rebaño, en una especie de libre asociación; la segunda, cuando
No sepuedetratardelas ideas generales, cada quien trataba de sacar ventaja, entonces había que hacer uso de la
, ¡,,!'a labras; el entendimiento sólo capta las fuerza, de la destreza o de la sutileza. De esta manera, se fue adquiriendo
o:;iciones; de tal manera que, los seres una idea sobre los compromisos mutuos y la ventaja que conllevaba su
¡''¡,·den concebir mediante el discurso. cumplimiento.

. ·l ··stado deaiolamiento, de las puras sen- Se plantea, entonces, una nueva situación al vivir reunidos los ma-
dril tos cuando entra en relación con los
ridos y las mujeres, los padres y los hijos, surgen nuevos sentimientos:
j!wdidaqueelgénero se extiende y las pe- el amor conyugal y el amor paternal. "Cada familia se convirtió en una
ihm~ncias geograficasyde clima pudieron pequeña sociedad tanto más unida puesto que el cariño recíproco y
la libertad eran sus únicos lazos" (Rousseau 1970: 7 5). En esta nueva
·~•\dtanlas interprtrncionesquepretenden hacer a Rous- situación, donde el varón se encarga de buscar la común subsistencia y
1'11 >ombre históriomtnte primitivo es un hombre solo,
t';l es la única unidad que conoce, y por tanto es el
la mujer se torna sedentaria, es que los hombres se empiezan a procurar
dcmpre una te! que entra en sociedad, en la cual el comodidades antes desconocidas, "y éste fue el primer yugo que se im-
oominador,ymellotncuentra todo su valor. Por lo pusieron sin pensarlo y la primera fuente de los males que le prepararon
· ¡¡,,, irución soculitciaquella que mejor desbestialice al
a sus descendientes." (lbíd.)
·.cntido de arrancarlo de su situación natural primiti-
ltls1yportantoconvertirel amor propio en amor de
el signomi>clarode la vida salvaje, aún con el La familia es considerada por Rousseau 11 como la más antigua de
., llamadas 'sociedades civilizadas'. Esto es, a mi pa-
las sociedades y la única natural. Si la familia subsiste luego que la ne-
Rousseaucomoel padre del individualismo."
"' Rousseau, p. 12). Discrepamos de la interpretación
cesidad de los hijos cesa es por convención. La familia puede ser consi-
··lmismonoellinounconcepto que sirve de punto derada como el primer modelo de sociedad política: el padre como el
•"; adernas, tal como lo presenta, el hombre natural
(vid.n.ll)sedesarrolla cuando entramos en
11 Vid. Jean-Jacques Rousseau. El contrato social, p. 29.

9.:
-~
r
)!;.
a
112 }AVIER ALDAMA PrNEDO
ÉTICA yPOLi11tA 111

jefe y los hijos como pueblo donde todos nacen libres e iguales, y no Esta situaciónesenb~¡¡r!í
enajenan su libertad, sino por utilidad común. Pero, la sociedad civil salvajes conocidos¡ situación en
no sale del poder patria~cal, más bien este poder obtiene de aquélla su los brutos y del hombrecivil,\¡¡¡h·
principal fuerza. aún, por la piedad naturalconr
época, entre la indolencia aeJ
Cuando los hombres tomaron un asentamiento más fijo se fueron propio, debió ser, según Rou 5srJ 11
reuniendo en varios grupos para constituirse, finalmente, en el territo- como la juventud de la huma¡ 1
rio de una nación particular; unida por costumbres y caracteres, por el perfección del individuo, ret¡¡ 1,l
mismo género de vida, de alimentación y bajo los efectos del mismo tipo
de clima. En este tiempo, se agudiza la consideración de la existencia de Este segundo nivel en el 1
objetos diferentes y se hacen comparaciones, "se adquiere insensible- cuando la necesidad del otros,· 1
mente la idea de mérito y de la belleza que producen los sentimientos dejó de ser ocasional parah:¡ct'l 11
de preferencia" (Rousseau 1970: 76-77). Surge el sentimiento del amor, apareció y se instauró la ptilllk .,1, 11 1

desconocido para el hombre natural, pasión dulce e impetuosa, capaz


de llevarnos hasta el crimen. Además, al convertirse en costumbre el
4. La sociedad civil
reunirse, surgen como vástagos del amor y el ocio: el canto y la danza.
Considera Rousseau w¡,l- '' 1
Tan pronto como los hombres hubieron empezado a apreciarse mutuamente
ciedad civil el derechoqucol,,,.-·¡:. '1 1

y la idea de la consideración se hubo formado en su mente, cada uno pre-


propició la aparicióndelal'l"f 1¡¡ 11,1,l
tendió tener derecho a ella; y ya no fue posible carecer impunemente de la
misma para nadie. De aquí salieron las primeras obligaciones de la civili-
"El primer individuo.il e-1 111'
/
dad, incluso entre los salvajes, y desde ahí cualquier perjuicio voluntario se : ~'

volvió en una ofensa porque con el mal resultante de la injuria el ofendido ocurrió decir «Esto es miP1' '"} 1'11 ''''' • i ¡'J¡
como para hacerle caso, f111' 1·l- 1 ~' 1 ''\1'"• l/,¡r
1
1. 'í
veía en ella el desprecio a su persona, a menudo más insoportable que el
propio mal. (Rousseau 1970: 77) 12 vil." (Rousseau 1910: 1 1 1 _ J_·. i. 1
·.1 ,/
1

. 1~; ll'i
1

¡l¡r' '
Con el desarrollodelii.J\ ,.nJo¡ '¡l,¡~/ ',
1 1
rior igualdad; la desigual¡i:J,l¡¡_..atur:l ¡¡ 1' ,· 1 ,1· ,. ·
12 Es de observar que en la nota final 15 [p.l52] de la edición que empleamos, nota correspon· b' ¡·11 ,1
diente a la p. 60 en la que Rousseau critica a Hobbes, se distingue con claridad entre el amor una mayor influencia, pc!l" "•111 i1 ',¡¡ll
a si mismo y el amor propio: por las circunstancias, se ¡:rll" 1-:;::aron
"No hay que confundir el amor propio con el amor a sí mismo, pues son dos pasiones sumamen·
te diferentes por su naturaleza y por sus efectos. El amor a si mismo es un sentimiento natural 13
que conduce a cualquier animal a velar por su propia conservación y el cual, guiado en el hom·
bre por la razón y modificado por la conmiseración, produce la humanidad y la virtud. El amor
propio no es más que un sentimiento relativo, ficticio, y nacido dentro de la sociedad y que lleva
a cada individuo a hacer más caso de si mismo que de cualquier otro, que inspira a los hombres
todos los males que se infieren mutuamente y que constituye la verdadera fuente del honor."

-------=-----
-
ÉTICA Y POLíTICA EN }EAN ]ACQUES RoussEAU 113
~
libres e iguales, y no Esta situación es en la que se encuentra la mayoría de los pueblos
(t(}dos

~
<td co
este J :
J'rr~, la sociedad civil
pbttene de aquélla su

_¡ti O más fijo se fueron


salvajes conocidos; situación en la que el hombre está a igual distancia de
los brutos y del hombre civil, limitado por el instinto y la razón y retenido,
aún, por la piedad natural contra el deseo de hacer mal a los otros. Esta
época, entre la indolencia del estado primitivo y el dominio del amor
propio, debió ser, según Rousseau, la más feliz y puede ser considerada
-~ll.asen.- ~~~~!mente, en el territo- como la juventud de la humanidad. Lo que siguió a esto fue la aparente
~ tttuirs. Ji.J¡¡rs y caracteres, por el perfección del individuo, pero la efectiva decrepitud de la especie.
1
t::::lt co~t:::: i¡;~"t,[~ctos del ~ismo. tipo
~lt y baJe:::. J 1~¡,,n de ~a extstenoa de Este segundo nivel en el desarrollo de la humanidad fue dejado
Consic:::_ lf~¡¡r adqmere insensible- cuando la necesidad del otro se conviertió en una constante y el trabajo
Í:q_cion"'- <~' .-¡-ucen los sentimientos dejó de ser ocasional para hacerse necesario; entonces la igualdad des-
~ '--'=""~_. ' .
) q_ que ll /j ~,·ntimiento del amor, apareció y se instauró la propiedad.
, ), Sur~.,r :,1• ce impetuosa, capaz
1
'l:l
Pasió~ ,1_.,.,1 ¡jrse en costumbre el 4. La sociedad civil
~' al ca. • ,1 ,,. el canto y la danza.
1
IJr y el • t'
Considera Rousseau como característica del surgimiento de la so-
,darse mutuamente
: -1'' ciedad civil el derecho que otorga el trabajo sobre la tierra 11, con esto se
'rtpezado .'- ,,ente, cada uno pre-
·~ <l / 1 propició la aparición de la propiedad.
Íhad 0 en_ / 1 ¡¡npunemente de la
bos¡'b le cr. ~· t .,.acwnes · de 1a civi 1i-
1. ....__, ¡ /' 1L·
1 Printeras 1 • ,.juicio voluntario se "El primer individuo al que tras haber cercado un terreno, se le
:r cualqui<-:, l';,t injuria el ofendido ocurrió decir «Esto es mío» y encontró a gentes lo bastante simples
como para hacerle caso, fue el verdadero fundador de la Sociedad Ci-
. ~5 l.tltante ¡í. insoportable que el
.( ( 1'
!'ttenudo }1 11 vil." (Rousseau 1970: 71)

Con el desarrollo del trabajo y las especialidades se rompió la ante-


• empleamos, nota correspon-
rior igualdad; la desigualdad natural hasta entonces no había marcado
¡,, l;¡ ,1' 1e con claridad entre el amor una mayor influencia, pero combinada con las diferencias propiciadas
!•!,¡' edición , ¡ p'
por las circunstancias, se generaron diferencias notorias y permanentes
,..
. 'es, se di . . J 1 d
1 St¡ son os pasiones su mamen-
•5
1 ,1 • ) 11o es un sentimiento narural 13 "El derecho del primer ocupante, aunque es más real que el de la fuerza, no es verdadero
·¡· '1 s¡ mis m<>, 1'( ·'fl y el cual, guiado en el hom- derecho sino después de establecido el de propiedad. El hombre tiene naturalmente derecho
'h¡.rnor as¡ m l/',ttlanidad y la virrud. El amor
a todo cuanto le es necesario; pero el acto positivo que lo convierte en propietario de un bien
11 •l conserv;¡c f' -,.rro de la sociedad y que lleva
1 'l\roduce 1 J • 1 cualquiera, le excluye el derecho a los demás. Adquirida su parte debe considerarse a ella sin
'·¡\) ' a " rro·
que inspira a los hombres derecho a la comunidad. He allí la razón por la cual el derecho de primer ocupante, tan débil
',1 'Y nando ,t 1 Jadera fuente del honor."
1

,. e cualyllier f ¡:( en el estado natural, es respetable en el estado civil." El contrato social, p. 43.
<>nstiruye la j
~ ~

114 ]AVIER ALDAMA P!NEDO

entre los individuos. A su vez, este progreso llevó al desarrollo de nues- lidad. El deber sucedió al
tras facultades: memoria, imaginación y razón. Se establecieron rangos hombre empieza a
no sólo respecto a los bienes materiales y físicos, sino con respecto a lo convierte así el hombrnn
espiritual 14 : belleza, destrezas y talentos; y debido al reconocimiento que
tienen estas cualidades, pronto se tuvo que tenerlas o fingir tenerlas. Con la herencia
"Ser y parecer se convirtieron en dos cosas totalmente distintas y de tener los pobres la
esta distinción salieron el fasto imponente, la malicia engañosa y todos acción a esto fue que
los vicios que los acompañan" (Rousseau 1970: 82-83) 15 • El hombre se como derechos sobre los 1111''1' l
·,11 1
volvió más dependiente de la naturaleza; pero, aún, mucho más depen- los ricos, al derecho de P'"l' 1 ~
diente de sus semejantes. desorden y el sílenciamirllli'
los ricos, el bandolerism11,lr
Además, hizo su aparición la ambición y con ésta la pasión por ambiciosos ymalos." (Roll'''r~ 11
incrementar la fortuna, más que como una verdadera necesidad para
situarse por encima de los otros; así se propicio, también, la inclinación Surgió así, el enfn·ni:Jil111
por perjudicar al otro; "en una palabra, competencia y rivalidad de una derecho del primer ocup:111 1' ·
. 1>•
parte, y de la otra, oposición de intereses, y siempre el deseo disimulado proyecto sumamente mc1 l 11·' '
de aprovecharse en detrimento de los demás. Todos estos males son el de paz, a los cuah tülh
primer efecto de la propiedad y el inseparable cortejo de la desigualdad poder supremo que gobcrn,l'3 ,

naciente." (Rousseau 1970: 83). .


to dos 1os mtembrus de 1a 1
.;J]ftll',,,
1

·JI 1
y mantuviese asil.', miemhl'~··'
Con respecto al aspecto moral, la transición del hombre del estado
natural al civil, produjo un cambio notable, pues sustituyó en la con- Tal fue op11d" ser d
ducta del hombre la justicia al instinto y dotó a sus acciones de mora- dieron nueva1. cadenas ;¡! ,
1

truyeron pala,,emprr 1··' l 11'1,' ,' ,


1

.
lrl\l 11 1\ 1
14 "El espíritu, como el cuerpo, tiene sus necesidades. Éstas hacen los fundamentos de la socie- ley de la pr11pkdml yde (/ , ¡"' 1' /

dad, las otras hacen su atractivo. Mientras que el gobierno y las leyes subvienen a la seguridad " h'.
non 1 1''' ,1,1· """. 11'
ICitlllnun dcreer" , ·'
1

y al bienestar de los hombres congregados, las ciencias, las letras y las artes, menos despóticas ', . J.·¡k 1 ¡¡]TI]
a m bICIOSOSOIIjl'l:aron lll .\ 1,1 1
1


'11'
y más poderosas quizá, extienden guirnaldas de flores sobre las cadenas de hierro de que están 1 ril
1
j.'r 1'

cargadas, ahogan en ellos el sentimiento de esa libertad original para la que parecían haber trauajo 1 ala :n vidumbr~' \ 11
1 1
nacido, les hacia amar su esclavitud y así forman lo que se denominan pueblos civilizados. La ¡ill'jl\r /
necesidad alzó los tronos; las ciencias y las artes los han afirmado." Jean Jacques Rousseau. , , ' a soctc''J·¡l¡rr'
En pnncrp1", J
, 111 ,·IIIJl',,.J
,
.
·
1
"Discurso sobre las ciencias y las artes" en Obras Selectas, pp. 177-178. 18
15 El progreso, ciertamente, propició la aparición de las ciencias y las artes, pero el trasfondo que ve en les que todos :.r' "•mpro¡ílcti' ;'
t
éstas Rousseau es, en gran medida, el amor propio: "La astronomía ha nacido de la superstición; la
elocuencia, de la ambición, del odio, de la adulación, de la mentira; la geomettia, de la avaricia; la física, 16 Vid. El contrato,,,,;,,¡, p. 41.
de una vana curiosidad, todas, la moral incluso, del orgullo humano. Ciencias y artes deben, pues, su 17
nacimiento a nuestros vicios; menos dudosos estaríamos de sus ventajas si lo debieran a nuestras virtu- 18
des." Jean Jacques Rousseau. "Discurso sobre las ciencias y las artes" en ObraSelectas, pp. 189-190. convenciones. y,,¡ 1'!
,-
AMA PINI'IIt) ÉTICA Y POLÍTICA EN }EAN }ACQUES RoussEAU 115
·""y---
i,\'Y
¡:

, rogresoll,·v" ¡¡J , , . ,¡¡1, de nues- lidad. El deber sucedió al impulso y el derecho al apetito. Es cuando el
v11 , e . ·
,,<'1 ,¡{>ll y ra~<~n. , ,,.,. .,¡ ·.lrHill rangos hombre empieza a consultar a su razón antes que a sus inclinaciones; se
·s y lrsrcos, :,¡¡ 1, 1 l~ipccto a lo convierte así el hombre en un ser inteligente 16 •
,,;¡y dl'l>id,' al w_ )illticnto que
¡tl\'ll que tl'llt'!la§ i~n¡lr tenerlas. Con la herencia se consagró la separación entre ricos y pobres, sin
IP·' cosas toLduw¡ifRielllltas y de
1
tener los pobres la posibilidad de poder salir de su mala situación. La re-

, , , ,1II<'I1t< '1b n !:!1¡, ¡..,,-".·.ñ'~'a


acción a esto fue que comenzaron a justificarse las propias necesidades
' ·¡ ytodos
- tu 1970: 111 il\ ~ lltlmbre se como derechos sobre los otros; los pobres recurriendo al bandolerismo,
a; pero, aÚu 1 1 _ .~lltúsdepen- los ricos, al derecho de propiedad. Lo que siguió fue el más espantoso
desorden y el silenciamiento de la piedad natural, "las usurpaciones de
los ricos, el bandolerismo de los pobres, volvieron a los hombres avaros
,.hición y'"" ~~~pasión por ambiciosos y malos." (Rousseau 1970: 84).
1 una ve 11 hd ntli'"'idad para
¡1rupicio, LIJ!d ,¡~~,t,,uclinación Surgió así, el enfrentamiento entre el derecho del más fuerte y el
cumpet<'lltJ.! ;·ii!il11laddeuna derecho del primer ocupante. Ante este problema, el rico concibió un
ysienlJ'i" d .l''""lisimulado proyecto sumamente meditado: instituir unos reglamentos de justicia y
lcm:ís. 1,"[.,., c;;Hnwlesson el de paz, a los cuales todos estuviesen sujetos, uniendo las fuerzas en un
.trable e• ,,1, 1•, ,j¡[¡,[csigualdad poder supremo que gobernase mediante leyes, protegiese y defendiese a
todos los miembros de la asociación, rechazase a los enemigos comunes
y mantuviese a sus miembros en permanente concordia 17 •
ansicióit dd l 11 i!ill,t,•delestado
ablc, pti•·:; stdllii¡l',en la con- Tal fue o pudo ser el origen de la wciedad y de las leyes que le
y dotó a :>11:; a nlolll'S de mora- dieron nuevas cadenas al débil y nuevas fuerzas al rico, que des-
truyeron para siempre la libertad natural, sentaron para siempre la
f~~tas ha• ¡·¡¡ !tl', 11 •J~tl1illl'lltos de la socie.- ley de la propiedad y de la desigualdad, que de una hábil usurpa-
.,¡,¡,'rl\0 y Ll•lcy, ..... ~~l··l•wllalaseguridad
ción hicieron un derecho irrevocable y que en provecho de algunos
imJ1s k1 Lt'l )' b,, a JI<'. 11:rnos despóticas
··sobre J:,, .1,¡,."·'" ,1, llli!rode que están ambiciosos sujetaron desde entonces a todo el género humano al
ori~od11,d p:n.t I,Pllli'Paredan haber trabajo, a la servidumbre y a la miseria. (Rousseau 1970: 86)
• que se dt'I\!IJIJ!Jl:l•• ¡•H•I·hcivilizados. La
han afi11u tdtl." jHIIIdtques Rousseau.
En principio, la sociedad no acepta más que convenciones genera-
PI' 11/1'/ll
les18 que todos se comprometían a observar; la experiencia demostraría

16 Vid. El contrato social, p. 42.


17 Vid. Rousseau 1970: 86.
" t le sus veJ¡l,l)<~'• :.i
1~ 1 l !,l•li'l,ll\ anuestras virtu· 18 El orden social es base de todos los demás, pero no es un derecho natural, se funda sobre
ylas artt·\' t11 ( J/""\l,,r,u, pp. 189-190. convenciones. Vid. El contrato social, p. 28.
..
ÉTICA Y POLíTICA EN )EAN )AcQUES Re
116 JAVIER ALDAMA PINEDO

La esclavitud es contraria a la naturaleza


la debilidad de esta primera constitución; se tuvo que notar que era
de esclavitud es nulo. Las palabrdrecho y escl
frecuentemente eludida y que los inconvenientes y desórdenes se mul-
entre sí y se excluyen mutuamente2!.
tiplicaban para que, finalmente, se considerara confiarle la autoridad
pública a unos cuantos individuos. Los pueblos eligieron superiores
En cuanto a la vida, siendo é1ta tan inalie
para defenderse contra la opresión y proteger sus bienes, sus libertades
ocurre que una vez constituido el pactowcial; el s
y sus vidas.
poner de la vida de sus asociados, pue¡ el hombr
gar su propia vida para conservarla. El que quier
Rousseau critica a quienes atribuyen a los hombres una inclina-
de conservar su vida, debe estar dispuesto a ofrec
ción natural hacia la servidumbre, para contradecir esto señala que el
hombre bárbaro no se doblega sin protestar ante el hombre civilizado, y
La naturaleza del contrato no pooía ser ir
que prefiere una tormentosa libertad a una sujeción tranquila. Los pue-
tiendo poder por encima de los contratantes, ca<
blos esclavizados son pueblos envilecidos. Incluso el animal aborrece el
renunciar al contrato; pero, las disensiones e in
cautiverio y los salvajes se enfrentan al hambre, al fuego, al hierro y a la
mostraron que los gobiernos humanosnecesitah
muerte para conservar su independcncia 19 •
da que la sola razón. Era necesario, aoemás, que 1
viniese para dotar de carácter sagrado einviolable
Mientras que el derecho de propiedad es convencional y de institu-
y que privara a los sujetos del derecho de renun
ción humana, la vida y la libertad son dones esenciales de la naturaleza,
cuando la religión, según Rousseau, muestra su u
y como tales son inalienables. Aunque, el hombre, a veces, enajene su
libertad, ésta le pertenece, renunciar a ella es renunciar a su condición Las formas diversas degobiernosedebiero
21
de hombre, despojarse de la libertad 20 es despojarse de moralidad . los individuos en el momento desuimtitución.
fueron al comienzo electivas; pero con la aparic
Cuando el hombre perdió su libertad natural ganó a cambio la rivalidades, facciones, guerras civiles,yel sacriJ
libertad civil; la libertad natural tiene por límites las fuerzas individua- por la supuesta felicidad del Estado; la situacié
les, la libertad civil se circunscribe a la voluntad general. La libertad los principales para perpetuarseensucargos. El
moral es la que hace al hombre dueño de sí mismo y acata lo que la ley por aquel entonces a la dependencia, al desca1
indica. la vida, aceptó incrementar su servidumbre a e
Fue así como los principales empezaron a consi<
Estado, y a los ciudadanos empezaronatom.arlo
19 Vid. Rousseau 1970: 90.
20 "Rousseau es el verdadero fundador del moderno principio de libertad, entendido como exi-
En el orden secuencial de ladeoigualdad
gencia de dignidad humana. En la libertad de los utilitarios la personalidad se reduce a mero
instrumento de provecho social, en cuyo nombre podría también ser negada o reprimida; en el establecimiento de la ley sobre el derecho de
la libertad de Rousseau se eleva a su valor de fin en sí; y en cuanto es y debe ser fin, se procla- institución de la magistratura; y tercero, el cam
ma su irreductibilidad a la posición de medio para la consecución de finalidades exteriores."
Mondolfo, op.cit., pp. 54-55. 22 Vid. ob.cit., p. 36.
21 Vid. El contrato social, p. 33.
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1 ÉTICA Y POLíTICA EN ]EAN ]ACQUES RoussEAU

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} La esclavitud es contraria a la naturaleza, por tanto, el derecho
se tuvo , 1t ¡~ Fí~IIJUe era
de esclavitud es nulo. Las palabras derecho y esclavo son contradictorias
')' ,¡entes y ,¡,~~l.íwHemu~
yCV ·
,c0 . erara l'(ltdl;~~I,,Hrtoridad
11 entre sí y se excluyen mutuamente 22 •
11 . ¡tSI 0 . .... ,
1 11 . P'¡eblos ,.¡¡""!!JDftillpenores
En cuanto a la vida, siendo ésta tan inalienable como la libertad,
. ¡,rr' ,0er sus 1,¡,.,.,;¡Mitlrcrtades
¡rile" ocurre que una vez constituido el pacto social; el soberano debe poder dis-
1y 1'
poner de la vida de sus asociados, pues el hombre tiene derecho a arries-
gar su propia vida para conservarla. El que quiera que los demás cuiden

1111
¡,,,¡,· 11 u los h.•.•. ,
,1
"'jl·' inclina-
0tradent <"' • ft,rla que el
liol de conservar su vida, debe estar dispuesto a ofrecer su vida por ellos.
' lid,!( .·.¡·
. rante d 1u ' 1 llr'ltzado, y
.• J, 1 La naturaleza del contrato no podía ser irrevocable, pues no exis-
. sujeciút• "~ ·¡l;lospue-
1111''
1
:. tiendo poder por encima de los contratantes, cada parte tenía derecho a
[1JCluso d a nll•l"'ITece el
renunciar al contrato; pero, las disensiones e innumerables desórdenes
h.i 11 rbre, al lllq~rl1 illrirrroya la mostraron que los gobiernos humanos necesitaban de una base más sóli-
da que la sola razón. Era necesario, además, que la autoridad divina inter-
viniese para dotar de carácter sagrado e inviolable a la autorid<Jd soberana
Ctli\V('l ,, !tiillhrldnstitu-
y que privara a los sujetos del derecho de renuncia a su antojo. Aquí es
cscnci:.l,··, ,j¡l<n.rlllfaleza,
cuando la religión, según Rousseau, muestra su utilidad en lo político.
rlhomlltT, ,, ,.ii!!J,rn:rjenesu
. jjti'S TC'Illllll Hli!lliitlldición Las formas diversas de gobierno se debieron a las diferencias entre
11 ,kspojarst· ,¡,. fllhlr,bd 11 •
los individuos en el momento de su institución. Todas las magistraturas
fueron al comienzo electivas; pero con la aparición de las dificultades,
natm:d ~!~~~~~~.1tnbio la
1
rivalidades, facciones, guerras civiles, y el sacrificio de los ciudadanos
limites [;¡,, t t.i!lillilrdividua- por la supuesta felicidad del Estado; la situación fue aprovechada por
1r~llmt:ld 1:,·t .~¡¡ll.rlibertad los principales para perpetuarse en su cargos. El pueblo, acostumbrado
~ 1 .irnisn¡" y ,..¡¡¡[,,¡uclaley por aquel entonces a la dependencia, al descanso y la comodidad de
la vida, aceptó incrementar su servidumbre a cambio de tranquilidad.
Fue así como los principales empezaron a considerarse propietarios del
Estado, y a los ciudadanos empezaron a tomarlos por esclavos.

iph> tl!·ltlw 11,t•i ;::ltl:·lt,l,lcomoexi-


En el orden secuencial de la desigualdad humana; primero, fue
tlios la p 1 ~¡:.ttH=ii¡J¡,L,mlltccamero
1 ralllldt'·¡¡ r;r! !!~ll:l1tlilprimida; en el establecimiento de la ley sobre el derecho de propiedad; segundo, la
\ t·n t ILttlttt '"' ;· J;id:dlll,scproda- institución de la magistratura; y tercero, el cambio del poder legítimo
,,¡¡:-;vlllt i\'111 .!t fir.ali.lt.LI'xtcriores.''

22 Vid. ob.cit., p. 36.


118 )AV!ER ALDAMA P!NEDO
----------...
ÉTICA y POLÍTICA tN jiAll

por el arbitrario; "de tal manera que la condición de rico y pobre fue El contrato social tiene, en el f, 111''l• ,,i• .. 1

autorizada por la primera Época, la de poderoso y débil por la segunda, nación total de cada asociado con tculr/1''
y, por la tercera, la de Amo y de Esclavo; que es el último grado de la entera" (Rousseau 1999: 38). De esta 11i'1' '
desigualdad ... " (Rousseau 1970: 96) todos, cada uno Pone su persolla y ¡ )( ,,l,,l }·'
tad general y se hace parte indivisible ,¡,11 ',1•) 1

5. El pacto social de cada contratante se constituye cOJi"'" 1


'

a su vez, constituye un cuerpo colecl


Llegado al punto que el hombre se vio obligado a abandonar su recibe un yo común., vida yvoluntad.
estado natural, no le quedó otro modo de conservación que el sumar
fuerzas, agrupándose. Así, los principales instrumentos para su conser- Esta persona Pública constituida ,,· } 1
''

vación son la fuerza y la libertad de cada hombre. Esto generaba el pro- o soberano; denorn.inado Estado cuanJ· 1'
blema de cómo podrían los hombres comprometerse, sin perjudicarse y .
cambio, co1ecttvarnente reCJ'b ett el rwn··1)
sin descuidar las obligaciones para consigo mismos. Expresado esto en recibe el nombre de ciudadano y de .
otros términos, se refiere a cómo: 24
leyes del Estado · Cada individuo, conl'':.
se halla obligado: (a) como miembro
"Encontrar una forma de asociacton que defienda y proteja con
lares y (b) como miembro del Estado
la fuerza común la persona y los bienes de cada asociado, y por la 11
,k"
cual cada uno, uniéndose a todos, no obedezca sino a sí mismo y '·1111

permanezca tan libre como antes" (Rousseau 1999: 37). Este es el El pacto fun damental no destruye··1,1•
problema que el contrato social pretende solucionar 21 • trario, sustituye la desigualdad física
los hombres, por una igualdad I.Qoral
23 ¿Cómo conciliar la libertad con la autoridad? Según lsaiah Berlin, Rousseau propiamente
a ser iguales por convención Yderecho''
no es un contractualista, pues considera que en su pensamiento la libertad no es negociable,
es un valor absoluto, igualmente, considera que en Rousseau la pregunta ¿cómo debo vivir? la libertad negativa o libertad del agent~ con
es muy importante. La respuesta la ofrece por el lado de las reglas de vida que tampoco son puedan imponer otras personas; por ~1
convenciones, sino algo inherente al hombre, "reglas sagradas que no son obra del hombre, representante de la libertad positivo oro'nántica ,
sino que son eternas, universales y absolutas". Luego, la solución que encuentra Rousseau no independiente de los individuos o
es: "Libertad y autoridad no pueden entrar en conflicto pues son sólo una; coinciden, son el para Rousseau lo importante es qoe el
anverso y el reverso de una misma medalla. Hay una libertad que es idéntica a la autoridad, y bro de una comunidad política. Consideramos
es posible tener una libertad personal que es la misma como un completo dominio por parte Desde la perspectiva de Berlín ¡podrin liegarse
de la autoridad. Cuánto más libre se es, más autoridad se tiene y también más se obedece; sociedad carcomida Por la corruprioll?,
cuanta más libertad, más dominio. tivo en una sociedad anómica! Desde hr
¿Cómo puede alcanzarse este misterioso punto de intersección? La solución de Rousseau es puede devenir de manera realista en 1"
que, a fin de cuentas, la libertad simplemente consiste en que los hombres deseen ciertas cosas aunque este tipo de tergiversacione.s 11.0
y no se les impida conseguirlas. Entonces, ¿qué desean? Lo que yo necesariamente deseo es todas maneras Ynadando conrra la'' '!t-iente
aquello que es bueno para mí: lo único que satisfará mi naturaleza. Desde luego, si yo no sé ideas que presenta Rousseau mantÍl'i!c 0 su
lo que es bueno para mí, entonces cuando consigo lo que deseo, sufro, porque resulta que no efectivo de sociedades en crisis.
es lo que en realidad había yo deseado. Por consiguiente, sólo son libres aquellos que no sólo 24 Vid. ob. cit., p. 40.
desean ciertas cosas sino que también conocen lo que, en realidad, es lo único que los satisfa- 25 El pacto social "establece entre hri"<tadanos
rá." Cf. lsaiah Berlin. La traición de la tibertad, pp. 50-63. El punto de vista de Berlín postula mismas condiciones Ytodos gozan dr icl.énticos
119

r
lp\MA J'u.,11'11 ÉTICA Y POLíTICA EN }EAN }ACQUES RoussEAU

f
'
~~
1 ue la 11i111IKión de rico y pobre fue El contrato social tiene, en el fondo, una sola cláusula: "La enaje-
. 1~
/'jade P' <>d,rlllo¡debil por la segunda, nación total de cada asociado con todos sus derechos a la comunidad
/i'\clav•o;,¡ueeselúltimo grado de la entera" (Rousseau 1999: 38). De esta manera, la condición es igual para
1;¡1 .¡ec
todos, cada uno pone su persona y poder bajo la dirección de la volun-
1 \• ·' 1
r' .1 1,1·1· ~o
· 1' 1 "V tad general y se hace parte indivisible del todo. Así, la persona particular
l'/,111¡'11
11.1¡ de cada contratante se constituye como miembro de una asamblea que,
11·/
a su vez, constituye un cuerpo colectivo, que en el acto de constituirse
, bre s<· vio obligado a abandonar su recibe un yo común, vida y voluntad.
1 1111
) 110do dl'tonservación que el sumar
11''1
'' : pale:, in>~rumentos para su conser- Esta persona pública constituida es la República o cuerpo político
,111111
1' ,¡,\ccada h11mbre.Estogeneraba el pro-
1
o soberano; denominado Estado cuando es activo. Los asociados, en
111 • co111p111111eterse, sin perjudicarse y cambio, colectivamente reciben el nombre de pueblo, cada asociado
1 S i¡~"mbmos. Expresado esto en
con
1"1
recibe el nombre de ciudadano y de súbdito por estar sometido a las
leyes del Estado 24 • Cada individuo, como resultado de esta asociación,
se halla obligado: (a) como miembro del soberano para con los particu-
",,,1, iórt '11"' cleiienaa y proteja con lares y (b) como miembro del Estado con el soberano.
!· 1
,., hiefl<''· ,\nada asociado, y por la
no ,¡".,bcasino así mismo y
El pacto fundamental no destruye la igualdad natural, por el con-
(R<lll ;e,m ~~~~: 37). Este es el
trario, sustituye la desigualdad física que la naturaleza establece entre
tholucionarll.
los hombres, por una igualdad moral y legítima; por la que todos vienen
,\1 Se¡:llll hian Berlin, Rousseau propiamente a ser iguales por convención y derecho 21 •
,. 11stt 1""'Jmiento la libertad no es negociable,
c11 ¡cómo debo vivir? la libertad negativa o libertad del agente con respecro a las restricciones que le impongan o le
cll."l"'lela~reglas~vida que tampoco son puedan imponer otras personas; por el contrario, considera a Rousscau como un peligroso
"rcgl.,, ·;;rau;s que no son obra del hombre, representante de la libertad po.1itiva o romántica , de la libertad para, de la autonomía del gobier-
encuentra Rousseau no independiente de los individuos o del acuerdo al cual éstos puedan llegar como tales, pues
¡·oHIItillll 1 ~¡¡mnsólouna; coinciden, son el para Rousscau lo importante es que el individuo se con1porte como ciudadano, corno nlietn~
ll.>y ,u,.,]thrnuqneesidintica a la autoridad, y bro de una comunidad política. Consideramos que en ambas perspectivas hay puntos oscuros.
'"' 1.1 Jll i~•lll.li!IITIOun completo dominio por parte Desde la perspectiva de Berlín ¿podría llegarse a un acuerdo favorable para el conjunto en una
-~! 11 , ,11 Jitillilnllctieneytambién más se obedece¡ sociedad carcomida por la corrupción?, ¿se podría siquiera llegar a un acuerdo legítimo y efec-
tivo en una sociedad anómica? Desde la perspectiva de Rousseau se sabe que la voluntad genera[
dt· llilmtcción~ La solución de Rousseau es puede devenir de manera realista en la voluntad de un dictador o de un grupo de iluminados;
ciertas cosas aunque este tipo de tergiversaciones no estuviese en el ánimo del pensador ginebrino. De
t· tlt'11'.111~ lo que yo necesariamente deseo es todas maneras y nadando contra la corriente occidental individualista, consideramos que las
11111
,,¡,,l.u.i¡llin<ruraleza.Desdeluego, si yo no sé ideas que presenta Rousseau mantienen su calidad de fuente de inspiración para un cambio
1 i)~~ t l~,qucdeíto, mfro, porque resulta que no
f 1111 efectivo de sociedades en crisis.
··pi!l';!¡:lllr¡¡¡¡-,¡ó!osonlibresaquellos que no sólo 24 Vid. ob. cit., p. 40.
l•> 'i"''"""liuad,esloúnico que los satisfa- 25 El pacto social "establece entre los ciudadanos una igualdad tal que todos se obligan bajo las
1,1,. '>lli>i.flpuntodevista de Berlín postula mismas condiciones y todos gozan de idénticos derechos." Ob.cit., p. 54.

l
4111

120 }AV!ER ALDAMA PINEDO ÉTICA YPOLÍTICA J'N)FAH Jv


-----------------~·

6. La voluntad general como soberana Éste quiere indeiectible]Jlen¡ <· .•.11


prende. Jamás se corrompe el puch 1, 1,
Para Rousseau, la base de toda actividad legítima es la convención; entonces cuando parecequeterd 1ml.
de tal manera que el soberano o cuerpo político debe su existencia úni-
camente a la legitimidad del contrato. No es lo mismo la voluntad 1',('111'1;11
primera, vela por el interés co:rnún; b .
El soberano no puede enajenar a una parte de sí mismo ni some- do y es una suma de voluntades parlillll• 1 '
terse a otro soberano; "la soberanía no tiene necesidad de dar ninguna constituye en el punto departida¿,. h·. i
garantía a los súbditos, porque es imposible que el cuerpo quiera perju- así la voluntad de estos asociados se Clllil¡,
dicar a todos sus miembros (... ) El soberano, por la sola razón de serlo, sus miembros, pero es particular con rcl:n
es siempre lo que debe ser." (Rousseau 1999: 41)
Por cierto, cada individuo puedl' 11' 1 1
)1'
... la voluntad general puede únicamente dirigir las fuerzas del Estado de la voluntad general, su interés particular 1'
acuerdo con los fines de la institución, que es el bien común, pues si la distinta a lo que indicaelint~'féScomún· .
oposición de los in tereses particulares ha hecho necesario el establecimiento :1
1

1 1
!
de sociedades, la conformidad de esos mismos intereses es lo que ha hecho ¡1' fr
Siendo el Estado una per-sona moni\ 11, ,
1' 1

posible su existencia. Lo que hay de común en sus intereses es lo que cons-


de sus miembros y siendo Sil mayor ci\1111'' ,11 ( '
tituye eli!Ínculo social (. .. ). ,¡\ !· 1' 1

Afirmo, pues, que no siendo la soberanía sino el ejercicio de la voluntad ge- precisa de una fuerza univcrs~l que muev• 11 .·: , 1
neral, jamás deberá enajenmse, y que el soberano que no es más que un ser sus partes, de 1a manera mas' e: ~nvemen'
' t''l ', ·1 1 ,·

colectivo no puede ser representado sino por él mismo: eljJoder se transmite, al cuerpo político un poder ;ll::,soluto ,/ 1
'

)',111
pero no la voluntad. (Rousseau 1999: 47)
¿11 "'11·
1
Así, si el soberano lo cxi¡: e;, el ciuda ' / 1

Puesto que la soberanía es inalienable, es indivisible; la voluntad ge- al Estado sus servicios, pero ~·1 .ciudadano P',
neral solamente puede ser general. La declaración de esta voluntad cons- que no es útil a la comunid:1d _
tituye un acto de soberanía y es ley. No debe confundirse este acto sobera-
no con un acto de magistratura, éste es particular. No se debe considerar El soberano conoces¡'¡lll .el cuerpo
como parte integrante del soberano lo que es sólo una emanación de él; que lo forman; el conveni11 111 >- es del
por ejemplo, el acto de declarar la guerra no es una ley sino una aplicación cuerpo con cada uno de sil• :::rrüembros,
de la ley; así también ocurre con el acto de ordenar la pena de muerte para tiene por base el contrato:.,~~ i al:
un criminal, se trata de un acto particular, pero en el que la ley se aplica. útil, porque no puede tenl'l "ytro que el
tiene corno garantía la ÍUi'l :;i :_--pública 1
... la voluntad general es siempre recta y tiende constantemente a la uti-
lidad pública; pero no se deduce de ello que las deliberaciones del pueblo
1999: 54). /l
tengan siempre la misma rectitud.
26 Vid. ob. cit., p. 51.
~1

,¡~R AtoAMA PrNEDO ÉTICA Y POLÍTICA EN }EAN }ACQUES RoussEAU 121


~-----------------

¡ílO soberana Éste quiere indefectiblemente su bien, pero no siempre lo com-


;O prende. Jamás se corrompe el pueblo, pero a menudo se le engaña, y es
je toda actividad legitima es la convención; entonces cuando parece querer el mal. (Rousseau 1999:50)
¡' 0 o cuerpo político debe su existencia úni-
,.¡11
·'¡contrato. No es lo mismo la voluntad general que la voluntad de todos; la
1' primera, vela por el interés común; la segunda, atiende al interés priva-
eflajenar a una parte de sí mismo ni some- do y es una suma de voluntades particulares. La voluntad de todos se
,i11[1efanía no tiene necesidad de dar ninguna constituye en el punto de partida de las intrigas y asociaciones parciales,
~ 11e es imposible que el cuerpo quiera perju- así la voluntad de estos asociados se convierte en general con relación a
r~l
' ¡,..) El soberano, por la sola razón de serlo, sus miembros, pero es particular con relación al Estado.
(, (Rousseau 1999: 41)
Por cierto, cada individuo puede tener una voluntad contraria a
¡,, rínicamente las fuerzas de! Estado de la voluntad general, su interés particular puede aconsejarle de manera
''. ¡1rstitución, que es el bien común, pues si la distinta a lo que indica el interés común.
1

·
1
'
1
¡ctdares ha hecho necesario el establecimiento
1

de esos mismos intereses es lo que ha hecho


',',,¡
Siendo el Estado una persona moral cuya vida consiste en la uni(m
1'

¡·'/ /11ty de común en sus intereses es lo que cons-


de sus miembros y siendo su mayor cuidado su propia conservación,
\()!Jcranía sino el ejercicio de la voluntad ge-
1.11,,¡,,
precisa de una fuerza universal que mueva y disponga de cada una de
1'wl ·¡,¡He el soberano que no es más que un ser sus partes, de la manera más conveniente al todo. El pacto social da así
;~rrlll<illtino por él mismo: el poder se transmite, al cuerpo político un poder absoluto sobre todos sus miembros 26 •
.,¡~·
.,•111 1 1199: 47)
Así, si el soberano lo exige, el ciudadano está en el deber de prestar
rualienable, es indivisible; la voluntad ge-
r> al Estado sus servicios, pero el ciudadano no puede importunarle con lo
f¡¡rt ¡¡[, La declaración de esta voluntad cons- que no es útil a la comunidad.
!f' [,l No debe confundirse este acto sobera-
fi, irl<' es particular, No se debe considerar El soberano conoce sólo el cuerpo de la nación, no distingue a los
"'•l!r"lo que es sólo una emanación de él; que lo forman; el convenio no es del superior con el inferior, "sino del
¡1" guma no es una ley sino una aplicación cuerpo con cada uno de sus miembros, convención legítima, porque
r1i rl rlltO de ordenar la pena de muerte para tiene por base el contrato social: equitativa, porque es común a todos;
i'ªrtir:ular, pero en el que la ley se aplica. útil, porque no puede tener otro que el bien general; y sólida, porque
tiene como garantía la fuerza pública y el poder supremo". (Rousseau
·¡, 11rta y tiende constantemente a la uti-
1999: 54) .
.. ¡/, r'llo que las aeliberaciones del pueblo

26 Vid. ob. cit., p. 51.


A A
122 }AVIER ALDAMA PINEDO ÉTICA Y POLíTiCA EN ]f\N jtll
----....:___.:.""----'-

En tanto que varios hombres reunidos se consideran como un solo cuerpo, Debido a que la fuerza de las cosas
no tienen más que una sola voluntad relativa a la común conservación y al fuerza de la legislación debe siempre prc
bien general. Entonces todos los resortes del Estado son ~Jigorosos y sencillos,
sus máximas claras y luminosas, no existe confusión de interés, ni contra- La República es el Estado regido p1
dicción; el bien común se muestra por todas jJartes con evidencia, sin exigir de su administración. El gobierno legíti
más que buen sentido para ser conocido. (Rousseau 1999: 123)
en él gobierna el interés público.

Pero cuando el Estado sólo subsiste de una forma ilusoria y el lazo


"El Estado no subsiste por las leye
social se ha roto, cuando predomina el interés privado y de manera
La ley de ayer no es obligatoria hoy, ¡:
descarada se viste de bien público, la voluntad general enmudece; pero
consentimiento tácito, yel soberano del::
para Rousseau no significa que haya sido destruida, sino que "permane-
leyes que no abroga pudiendo hacerlo."
ce constante, inalterable y pura, pero está subordinada a otras volunta-
des más poderosas que ella." (Rousseau 1999: 124).
La autoridad soberana tiene com,
gislativo, de tal manera que el soberan
7. Las leyes y la legislación el pueblo está reunido, ydesde elrnorr
constituye en cuerpo soberano, todajur
El objeto de las leyes siempre es general, esto es, "consideran los
ciudadanos en cuerpo y las acciones en abstracto, jamás el hombre El legislador no debe redactar leye
como a individuo ni la acción en particular" (Rousseau 1999: 58). Las al pueblo que las va a soportar.
leyes son actos que emanan de la voluntad general. Lo que ordena el
cuerpo soberano sobre un objeto particular no es ley, sino un decreto, 8. El gobierno
un acto de magistratura. La ley reúne la universalidad de la voluntad y
la del objeto. Las leyes son las condiciones de la asociación civil. El poder legislativo pertenece al pu
no así el poder ejecutivo, puest'ste poder
El fin que debe perseguir todo sistema de legislación se reduce a
la libertad y a la igualdad. "La libertad, porque toda dependencia indi- No es correcto queelqrwhacelas 1
vidual es otra tanta fuerza sustraída al cuerpo del Estado; la igualdad, el cuerpo del pueblo distraiga su atenc
porque la libertad no puede subsistir sin ella" (Rousseau 1999: 72). La aquí la necesidad del gobiernt 1

igualdad no significa igual grado de poder y riqueza, sino que el poder


está al abrigo de toda violencia y que sólo se ejerza en virtud del rango Es preciso a la fuerzapt'JI,Ji,·a un a¡
y de acuerdo con las leyes; en cuanto a la riqueza (significa) que ningún fuerza y la emplee de acucn1 11 :t la vol
ciudadano sea tan rico como para poder comprar a otro, y ninguno tan pues, "un cuerpo intermerli,Jrl'' estable
pobre como para verse obligado a venderse. berano" (Rousseau 1999: )HI; el :teto pe
jefes, no es un contrato, sinP 11111 Stltuye
ÉTICA Y POLÍTICA EN }EAN }ACQUES RoussEAU 123
1 ("''"''''''''''

' reunidos Rs, un solo cuerpo, Debido a que la fuerza de las cosas tiende a destruir la igualdad, la
re11 1, 111 ,,~ ,d,:común conservación y al fuerza de la legislación debe siempre propender a mantenerla.
y sencillos,
La República es el Estado regido por leyes, cualquiera sea la forma
por tOCJ,/.¡ 1 /ull~con evidencia, sin exigir de su administración. El gobierno legítimo es el republicano, pues sólo
conocido •. ¡li,,,,.;eau 1999: 123)
en él gobierna el interés público.

subsii,, 1,,kunaforma ilusoria y el lazo


"El Estado no subsiste por las leyes, sino por el poder legislativo.
,¡edominc::t ,1interi> privado y de manera
le:! La ley de ayer no es obligatoria hoy, pero del silencio se presume el
i''1' ,ublico, la -y, ,lunwdgeneral enmudece; pero consentimiento tácito, y el soberano dehe confirmar incesantemente las
, '¡:'
,,,,,
111
hayaslldutCittuta,smoque
-. 1 'd , " permane-
1 leyes que no abroga pudiendo hacerlo." (Rousseau 1999: 108-109).
, ,' pero v:,l:illlDordinada a otras volunta-
,1, (Rousse<=3, 11 ¡~jj 114).
La autoridad soberana tiene como única fuerza la del poder le-
gislativo, de tal manera que el soberano sólo puede proceder cuando
el pueblo está reunido, y desde el momento en que éste se reúne y se
constituye en cuerpo soberano, toda jurisdicción del gobierno cesa.
1iempre es esto es, "consideran los
¡,'",'' , accione.:s en abstracto, jamás el hombre El legislador no debe redactar leyes buenas en sí, sino en relación
1
i''' en particular''(Rousseau 1999: 58). Las al pueblo que las va a soportar.
de la voluntad generaL Lo que ordena el
panicularnoedey, sino un decreto, 8. El gobierno
1,1cy reúne la unil'malidad de la voluntad y
condici.onesdelaasociación civil. El poder legislativo pertenece al pueblo y sólo debe pertenecer a él,
no así el poder ejecutivo, pues este poder consiste en actos particulares.
todo sistelnade legislación se reduce a
1aliberta el, porque toda dependencia indi- No es correcto que el que hace las leyes las ejecute, ni tampoco que
a! cuer~o ael Estado; la igualdad, el cuerpo del pueblo distraiga su atención en objetos particulares, de
,¡¡bsistir sin ella"(Rousseau 1999: 72). La aquí la necesidad del gobierno.
:tdo de podenriqueza, sino que el poder
i:t y que sólo se ejerza en virtud del rango Es preciso a la fuerza pública un agente propio que centralice esta
1 uanto :a la riqueza (significa) que ningún fuerza y la emplee de acuerdo a la voluntad general. El gobierno es,
para poder com~rar aotro, y ninguno tan pues, "un cuerpo intermediario establecido entre los súbditos y el so-
a venderse, berano" (Rousseau 1999: 78); el acto por el cual un pueblo se somete a
jefes, no es un contrato, sino constituye una comisión.
124 }AVIER ALDAMA PINEDO ÉTICA YPOLÍTICA EN ji :\l!]''i

El gobierno debe poder disponer de fuerza para contener al pue- "El cuerpo político, como el< urll"'
blo, pero el cuerpo soberano debe disponer de fuerza para contener al desde su nacimiento, llevando en :.1
gobierno. (Rousseau 1999: 108).

El gobierno es también una persona moral dotada de ciertas facul- En una ciudad bien gobcn,,¡,)!l:
tades; pero mientras el gobierno existe por el soberano, el Estado existe por ir a las asamblea~¡ en un 111<11 .li
por sí mismo. mayor interés, pues se comprendl' 1[ 111 /
· · "D es de que al tratars" 1¡,.l'l ··
d omtnara.
En la persona del príncipe o magistrado se pueden distinguir tres quien diga: ¿qué me importa! EII:·,F'¡"
voluntades: voluntad propia del individuo, voluntad común de los ma- 1999: 113).
gistrados o voluntad de corporación (general con respecto al gobierno,
pero particular con respecto al Estado), y la voluntad del pueblo o vo- Los factores particulares: inti'I 1'11 ' 11
luntad soberana. bierno, en especial, han posibilitadol: ~ : , 1
1
sentantes del pueblo en las asamblc:I)
En una legislación perfecta, la t'oluntad /Jarticular o indit,idual debe ser
representada por ser inalienable, ¡"' '' ,·
nula; la voluntad del cuerpo, propia del gobierno, muy subordinada, y por )i'l
no se representa: es o no es¡ los diputa •
1
consiguiente, la voluntad general, o soberana, siempre dominante y pauta ' . '
stno comtsanos.
.,..·
,. , ,
única de todas las demás. lil'l¡j
¡',1
En el orden natural, por el contrario, estas distintas voluntades hácense " • ¡111¡1,1" ¡

(sic) más activas a medida que se concentra. (Rousseau 1999: 83) La tdea de los representantes es 1i' ¡,;
[1l .'111 1

no feudal, bajo cuyo sistema la especie ,:/,1,1,11',1 ',

Es decir, el orden natural es opuesto al que exige el orden social. se deshonra. En las antiguas repúblicas\,'
11
el pueblo tuvo representantes." (Rousse
Pero, así como la voluntad particular tiende a rebelarse contra la ,,

general, el gobierno tiende a ir contra el soberano. De tal manera que


"Expongo umcamente
· · 1as . ,, ,,
\jt'l

si este esfuerzo se mantiene y aumenta, termina rompiendo el contrato demos que se creen libres tienen ¡il
social; esto ocurre por dos vías: fuere, tan pronto como un pueblo seda
y de ser pueblo." (Rousseau 1999: l!ól·
(1) Cuando el Estado se concentra, y esto ocurre, a su vez, cuando el go-
bierno pasa de un gran número a uno pequeño; por ejemplo, cuan-
do se pasa de la democracia a la aristocracia.

(2) Cuando el Estado se disuelve, y esto, a su vez, ocurre de dos maneras:


(a) cuando ya no se administra el Estado por las leyes y se usurpa el
poder soberano (despotismo); (b) cuando los miembros del gobierno
usurpan por separado el poder que deben ejercer en conjunto.
JAVIER ALDAlv--_jüNII 111 _ _ _ _ _ __ ÉTICA Y POLíTICA EN }EAN }ACQUES RoussEAU 125

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Ir"'"''"'" wntene;
,e 9 (lO debe diSii'-.¡11111!1 ~lduerza para contener al
al pue- "El cuerpo político, como el cuerpo humano, comienza a morir
desde su nacimiento, llevando en sí los gérmenes de su destrucción."
(Rousseau 1999: 108).
11
¡l 1~,
111
i 11
¡en una persc::_ ,¡Hill"la la otada de crertas
· facul- En una ciudad bien gobernada los ciudadanos se apresuran
existe::- !JI•I'l'uberano, el Estado existe por ir a las asambleas; en un mal gobierno éstas no despiertan
mayor interés, pues se comprende que la voluntad general no pre-
dominará. "Desde que al tratarse de los negocios del Estado, hay
¡ncipe o mag,¡¡ll,¡,[ulepueden distinguir tres quien diga: ¿qué me importa? El Estado está perdido." (Rousseau
11
,1',[1 ria del indiviJ, li!••. 1uluntad común de los ma- 1999: 113).
0
i 1111'
,¡' 1.i0rporac10n•• ( "''~lltl•l1con respecto a1gob'terno,
¡¡i,1IJ .cto al Estad e, u 1.1 voluntad del pueblo o vo- Los factores particulares: intereses personales y abusos del go-
,1·· .,¡''
[1¡1 ¡i
: 11¡1 bierno, en especial, han posibilitado la aparición de diputados o repre-
sentantes del pueblo en las asambleas. Pero la soberanía no puede ser
11·'
!a vo1unta-l
¡,¡
-.
1'·"11'"/aroindividua! debe ser representada por ser inalienable, consiste en la voluntad general y ésta
'! propia de1 .~··1·'·"'''· mu¡subordinada, y por no se representa: es o no es; los diputados no son, pues, representantes,
, Ju,·nera1, o sobe,,,.,lll'lllpredominante y pauta
1:·1'
1

sino comisarios.
,.¡contrario, ...:·;11'' 1/1,1in1ru t•o!untades hácense
,¡uese canee~ 1"1 /11 11meauJ999: 83)
1
"La idea de los representantes es moderna; nos viene del gobier-
no feudal, bajo cuyo sistema la especie humana se degrada y el hombre
llral es opue~·¡",¡[queexige el orden sociaL se deshonra. En las antiguas repúblicas y aun en las monarquías, jamás
el pueblo tuvo representantes." (Rousseau 1999: 114).
untad parti, tll,urienaea rebelarse contra la
,, ir contra_ ,·1 :,,,[:crano. De tal manera que "Expongo únicamente las razones porlas cuales los pueblos mo-
yaument<l., trlnlina rompiendo el contrato dernos que se creen libres tienen representantes ... Sea de ello lo que
fuere, tan pronto como un pueblo se da representantes, deja de ser libre
y de ser pueblo." (Rousseau 1999: 116).
t'Cntra, y e:-;t<''IIUrte asu vez, cuando el go-
1

!iÚmero a u 1 ,"pequeño;por ejemplo, cuan-


a la ari s t ,,Licia.
y estD, :iSIIVezlocurre de dos maneras:
el E!'>t<lduporlasleyes y se usurpa el
(b) cu: 1 udololmiembros del gobierno
poder que , lciJcnejercer en conjunto.

~ y
..1
1~6 }AVIER ALDAMA PINEDO ÉTICAHOliTICA BN ] EA!\ j\lS:

Conclusiones del todo. El pacto oocial establece la il11!l

por convención yderecho.


l. Jean Jacques Rousseau parte en su explicación del tema moral de
artículos de fe 27 , de esta manera vincula lo moral a lo religioso; esta 5. La voluntad generaledavoluntaddetl
relación se establece en el tercer artículo que se refiere a la naturaleza es diferente a la voluntad el e todos (v,..
dual del hombre. Además, plantea la tesis de que el hombre es un luntad individual, su objet:ivo es el''''"
ser que siente antes que un ser pensante; por tanto, lo que es la base soberana es inalienable ein divisible. l:r1 1":·¡l 1 , ,

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de la voluntad general ¡so O las condi ''I'I'J , i,~
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del comportamiento moral es la afectividad. Así, nacemos con un


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El gobierno es un a¡ente intermediar-¡1, 11111
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La conciencia no es igual a la razón, ésta es una facultad que requiere tad general) y lm súcditos,. atiende
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2. El itombre natural es premoral, pero dispone de una virtud natu- ser libre y de ser pueblo.
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ral que es la piedad, cualidad de donde dimanan todas las virtudes 1

sociales. El hombre sale de su condición natural cuando entra en Bibliografía J 1 ~


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relación con los otros, esto trae la aparición de nuevos sentimientos:
el amor conyugal, el amor paternal, el amor, el sentimiento de belle- BERLIN, Isaiah. La traiciónallalib~tad. ,/
za y la preferencia. A medida que deja el hombre de ser natural, su Cultura Económica, )V04. ,,,, 1
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sentimiento de piedad se debilita, pero no desaparece. MONDOLFO, Rodolfo.Roill!riiU la concienci 1 1
1962. 1
3. Con el surgimiento de la sociedad civil aparecen la justicia, el deber 1
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y el derecho; se afirman la ley de la propiedad y la desigualdad. El MONTEMAYOR,Aifreao,s.1.El ~oncepcodet / ,1


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género humano queda sujeto al trabajo, la servidumbre y la miseria, , .. 1.,.,¡,·
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Al principio la sociedad no acepta más que convenciones generales, se jll•i¡j 1.
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4. El pacto social tiene como objetivos: defender y proteger a los aso- , 1 ¡a educac¡O··n1¡11'
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ciados y a sus bienes, pero sin esclavizarlos; para lograr esto cada
S.A., 2002.
asociado debe ceder sus derechos a la comunidad entera, debe poner
su persona y poder bajo la dirección de la voluntad general, ser parte

27 Nos estamos refiriendo a los tres articulas de fe del "vicario saboyano" (Cap. IV del Emilio).
JAVIIRALOAMA PINEDO ÉTICA Y POLíTICA EN ]EAN ]ACQUES RoussEAU 127

del todo. El pacto social establece la igualdad entre sus asociados,


por convención y derecho.
seau parte en su explicación del tema moral de
~ esta manera vincula lo moral a lo religioso; esta 5. La voluntad general es la voluntad del pueblo reunido en asamblea,
e en el tercer artículo que se refiere a la naturaleza es diferente a la voluntad de todos (voluntad corporativa) y a la vo-
'\demás, plantea la tesis de que el hombre es un luntad individual, su objetivo es el bien común. Como voluntad
'queonserpensante; por tanto, lo que es la base soberana es inalienable e indivisible. Las leyes son actos que emanan
to moral es la afectividad. Así, nacemos con un de la voluntad general y son las condiciones de la asociación civil.
>de justicia (conciencia), el cual no se equivoca. El gobierno es un agente intermediario entre el soberano (la volun-
; iguala la razón, ésta es una facultad que requiere tad general) y los súbditos, atiende las situaciones particulares. El
~nciadelaconciencia sí puede equivocarse, cuan- gobierno tiende a ir contra el soberano, una consecuencia de esto es
~ la conciencia indica hacer.
la elección de representantes, cuando esto ocurre el pueblo deja de
es premoral, pero dispone de una virtud natu- ser libre y de ser pueblo.
1, cualidad de donde dimanan todas las virtudes
e sale de su condición natural cuando entra en Bibliografía
·os, esto trae la aparición de nuevos sentimientos:
:! amor paternal, el amor, el sentimiento de belle- BERLIN, lsaiah. La traición de la libertad. Seis enemigos de la libertad. Mc;xico, Fondo de
A medida que deja el hombre de ser natural, su Cultura Económica, 2004.
:lad se debilita, pero no desaparece. MONDOLFO, Rodolfo. Rousseau la conciencia moderna. Buenos Aires, Eudcba,
1962.
, de la sociedad civil aparecen la justicia, el deber
rman la ley de la propiedad y la desigualdad. El MONTEMAYOR, Alfredo, s.j. El concepto del hombre en Rousseau, Lima, Univer-
sidad del Pacífico, 197 8.
eda stJ]etoaltrabajo, la servidumbre y la miseria,
>r propio. MOREU, Joseph. Rousseau y la fundamentación de la democracia. Madrid, Espasa-
Calpe, 1977.
:dad no acepta rnás que convenciones generales, se
ROUSSEAU, Jean-Jacques. Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigual-
1ra defenderse contra los opresores y defender sus dad entre los hombres. Madrid, Ediciones Península, 1970.
vidas; pero, debido a la inexperiencia y a múltiples
--------------------· El contrato social, Barcelona, Edicomunicación S. A.,
:en, estas primeras organizaciones devienen en la
1999.
>ocosqueterminan por dominar a los demás.
----------------------·Obras selectas. Madrid, EDIMAT Libros S. A., 2000.
e como objetivos: defender y proteger a los aso-
--------------------· Emilio o la educación. Barcelona, Edicomunicación
les, pero sin esclavizarlos; para lograr esto cada
S.A., 2002.
·sus derechos ala comunidad entera, debe poner
bajo l:1 dirección de la voluntad general, ser parte

)S tres articulosde fe del"vicario saboyano" (Cap. IV del Emilio),