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Cómo sembrar maíz

El maíz es uno de los alimentos básicos más importantes que conoce el ser humano.
Conoce las formas más eficaces de cultivarlo con estos útiles consejos.

El maíz, junto con el trigo y el arroz, forma parte de los cereales más
importantes del mundo. Además de suministrar elementos nutritivos a los seres
humanos y a los animales, constituye una materia prima con la que se producen
almidón, aceite, bebidas alcohólicas y hasta combustible.

Si bien, su origen es motivo de varias discusiones, los pueblos


mesoamericanos cuentan con infinidad de leyendas que explican su historia y la
importancia de este alimento para el desarrollo de su cultura. No en vano es
considerada el elemento del que se formó el hombre, según la cosmogonía de
algunos pueblos milenarios del continente.

Cultivar maíz puede mejorar tu salud física y nutrir tu bienestar mental.


Comienza a cultivar tu propio maíz y disfruta de los múltiples beneficios que le
aportará a tu organismo.

¿SABÍAS QUÉ?

Cintéotl es el dios mexica del maíz y es una deidad que, al igual


que la planta que representa, tiene dualidad de género.

Principales propiedades del maíz.

En lo que se refiere a sus propiedades del maíz, encontramos que se trata


de un cereal ideal para reducir los niveles de colesterol, a la vez que aporta
energía. Es un alimento rico en vitaminas del grupo B, fósforo y magnesio.

Entre sus múltiples propiedades podemos encontrar:

• Por su cantidad de antioxidantes, previene la formación de radicales


libres y, por tanto, de enfermedades cancerígenas.

• Es un alimento muy completo en vitaminas y su consumo es vital para


un adecuado desarrollo del sistema nervioso.
• Se recomienda a mujeres embarazadas, ya que su consumo ayuda al
crecimiento integral del feto.

• Es rico en minerales, tales como: cobre, hierro, magnesio, zinc y


fósforo.

• Una sola taza de maíz representa el 9% de la cantidad de proteínas


recomendada diariamente.

• Es una fuente importante de fibra.

• Ayuda a proteger al corazón.

• Tiene un alto contenido en hidratos de carbono de fácil digestión.

• Es rico en Vitamina B, especialmente en Tiamina y Niacina.

• Es la alternativa ideal para quienes tienen intolerancia al gluten.

• Combate la anemia.

• Si se toma en infusión, tiene propiedades diuréticas.

¿SABÍAS QUÉ?

Tan solo en el estado de Oaxaca, México, se han registrado


C 35 razas diferentes de maíz.

Características principales.

El maíz, Zea mays, es una de las plantas más importantes del reino vegetal.
Se ha cultivado desde hace más de 4000 años y constituye la base de la
alimentación americana.

Se trata de una planta gramínea anual con gran desarrollo vegetativo, tallo
nudoso y macizo, que contiene de quince a treinta hojas alargadas. Es una planta
monoica, es decir, que cada planta posee flores masculinas y femeninas. Sus
hojas adquieren una forma alargada que crecen muy juntas al tallo, del cual nacen
las espigas o mazorcas. Cada mazorca consiste en un tronco —olote— cubierto
por hileras de granos amarillos, que constituyen la parte comestible de la planta.
Cada grano se considera como un fruto independiente.
Existen numerosas especies de maíz, pero, a no ser que tengamos gallinas o
un molino de grano para hacer sémola, el maíz dulce es el que se suele sembrar
en los huertos caseros.

El maíz dulce o tierno se caracteriza por tener un grano dorado con sabor
suave y dulce. En los paquetes de semillas se puede encontrar bajo la
denominación «SU».

Más del 50% del azúcar que contiene este maíz se convierte en almidón
dentro de las 24 horas de ser recogido, por lo que debe consumirse o enlatarse
tan pronto como se coseche.

Se puede encontrar además el maíz dulce, mejorado con azúcar, etiquetado


como «SE» en los envases de semillas. Es un tipo de maíz genéticamente
modificado para reducir el azúcar del almidón, los que aumenta su dulzura y la
suavidad de los granos.

En términos generales, el maíz se adapta a una amplia variedad de suelos


donde puede producir buenas cosechas si se presentan las condiciones
adecuadas.

¿SABÍAS QUÉ?

Las «palomitas de maíz» o pop corn eran un plato típico de los nativo amerindios
y fueron tal novedad para los primeros exploradores del Nuevo Mundo, que Colón
y sus hombres compraron formados por collares hechos de palomitas a los
nativos caribeños.

Condiciones necesarias para el cultivo de maíz.

Para sembrar maíz de forma eficaz, hay que tomar en cuenta los siguientes
factores:

1. Riego: El maíz requiere mucha agua, por lo que vigilaremos su correcta


hidratación, sobre todo a partir de la formación de espigas.

ALGUNAS RECOMENDACIONES EN CUANTO AL RIEGO:


Previo a la siembra se realiza un riego intenso para tener un suelo húmedo y
favorecer la germinación.

Aunque la tierra debe permanecer lo más seca posible, hay que regar las
plantas al menos una vez a la semana. El maíz necesita unos 2,5 cms. de agua a
la semana. La falta de agua hace que las mazorcas no crezcan todos sus granos.

Se recomienda instalar un sistema de riego para la tierra, pues si se riegan


desde arriba, hay una alta probabilidad de eliminar el polen de la planta. Toma en
cuenta que el maíz es polinizado a través del viento.

Se deberá aumentar el riego cuando comience la floración para tener


mazorcas más abundantes. Cuando la espiga esté bien formada y los granos
endurecidos, podremos suprimir el riego y dejar que las plantas se sequen.

Al regarlas, deberás tener cuidado de no mojar los tallos ni los productos ya


que esto puede atraer plagas.

2. Nutrientes: el maíz es una planta muy exigente en cuanto a nutrientes se


refiere, por lo que es necesario contar con una tierra bien abonada y rica en
humus.

ALGUNAS RECOMENDACIONES EN CUANTO A LOS NUTRIENTES:

Se recomienda un buen abonado de fondo con composta bien


descompuesta.

Toma en cuenta que el maíz no tolera bien el estiércol fresco.

El terreno para la siembra, además de bien abonado, debe permanecer seco.


Antes de plantar añade abono a la tierra durante unas 4 semanas. Así le darás
tiempo para que se mezcle bien con el terreno.

El maíz prefiere la tierra que es rica en nitrógeno y que está bien abonada. Si
es posible, plántalo en un terreno en el que acabes de plantar guisantes.

En ocasiones es recomendable fertilizar cuando se asomen los primeros


brotes, pero procura no hacerlo en exceso ya que podría traer plagas.

3. Sustrato: El maíz requiere de un suelo bastante suelto para facilitar el


enraíce de la planta y la retención de humedad. Además, la tierra debe ser
profunda y aireada, rica en humus y en nutrientes.
Se recomienda que sea un poco ácida. El rango de pH de 7.0 a 8.5 es
considerado como óptimo.

ALGUNAS RECOMENDACIONES EN CUANTO AL SUSTRATO:

En términos generales, la planta de maíz se adapta a una amplia variedad de


suelos. No obstante, se recomiendan los suelos de tipo intermedio, con buen
drenaje, sueltos, aireados y de preferencia planos.

No son muy aconsejables los suelos arcillosos, ya que presentan una


elevada retención de humedad, lo que a su vez disminuye la correcta ventilación
del suelo, que es un factor esencial para el desarrollo de la planta.

El maíz se produce bien en suelos fértiles y profundos, con un alto contenido


de materia orgánica y un buen drenaje. Un suelo en estas condiciones ayuda a
controlar plagas y enfermedades, y favorece con ello a la germinación.

Además de nutrientes, el maíz requiere mucho sol. Intenta que le dé sol de


manera constante para favorecer su óptimo crecimiento.

El cultivo es sensible a las bajas temperaturas y a las heladas, así que


recuerda que si la tierra se enfría, el maíz se pudrirá. Si el terreno no está a buena
temperatura, deberás aumentarla cubriendo el suelo con un plástico negro y
cortando unos agujeros para plantar el maíz a través de ellos.

La temperatura óptima para la germinación es de 15 – 20 ºC, durante tres


días consecutivos. Cuando la exigencia de la temperatura del suelo no se cumple,
la germinación de la semilla se retrasa. Esto causa que se pudra y con esto, se
disminuye la población de maíz en el cultivo. Además, un retraso en la
germinación también implica que la semilla quede a expensas del ataque de
hongos e insectos.

¿SABÍAS QUÉ?

Tan sólo en México se han documentado 600 platillos con base en el maíz.
Antes de sembrar.

SEMILLAS:

A no ser que requieras maíz para alimentar a tus gallinas o para hacer
sémola en un molino de grano, lo más aconsejable es que consigas semilla de
maíz dulce o tierno.

Adquiere tus semillas en lugares especializados para garantizar su buena


calidad, ya que en algunos casos, el maíz a granel no resulta bueno y, por lo tanto,
produce planta pero no fruto.

De igual modo, puedes guardar las semillas de tus cosechas anteriores.

Para evaluar la calidad de un lote de semillas puedes realizar la prueba


siguiente:

• Necesitas un germinador, el cual colocarás en un sitio bien iluminado,


con luz indirecta.

• Distribuye por todo el germinador una muestra de 10 semillas,


cuidando que no queden muy cerca entre ellas.

• Humedece el germinador diariamente, procurando mantener un mismo


nivel de humedad. Si se te dificulta hacerlo, también puedes
humedecer una sola vez el germinador y colocarle encima un trozo de
papel húmedo. Luego, deposítalo todo dentro de una bolsa con cierre.

• Luego de 10 días, observa cuantas semillas han germinado. Cada


semilla germinada representa el 10% de éxito. Suma los porcentajes
que han germinado y el resultado te indicará la tasa probable de éxito
del lote de semillas con las que cuentas.

TEMPERATURA:

La temperatura óptima para la germinación es de 15 – 20 ºC, durante tres


días consecutivos.
Puedes obtener la temperatura media haciendo tres mediciones al día: a las
7 hrs., a las 14 hrs. y una última a las 18hrs.

pH:

Comprueba el pH de la tierra. El rango óptimo se encuentra entre 7.0 y 8.5

ABONO:

Añade composta en el suelo cuatro semanas antes de plantar, así le darás


tiempo para que se mezcle bien con el terreno.

Si es posible, planta el maíz en un terreno en el que acabes de plantar


guisantes, ya que estas plantas ayudan a enriquecer la tierra con nitrógeno, el cual
favorece el crecimiento del maíz.

Previo a la siembra se realiza un riego intenso para tener un suelo húmedo y


ayudar la germinación. No se recomienda sembrar en seco.

DÓNDE SEMBRAR:

Al maíz le gusta crecer en zonas con mucho sol, así que elige un sitio abierto
y expuesto.

Elige también una zona libre de mala hierba, para que los primeros brotes no
compitan con ella.

La tierra debe estar húmeda y contar con un buen drenaje. El aireado


también es esencial.

Siembra:

FECHAS:

La siembra directa se realiza desde abril hasta junio.

Ten cuidado de no hacerlo demasiado pronto, ya que si el terreno está muy


frío la semilla se pudrirá. Investiga las condiciones climáticas de tu región y
selecciona la fecha con respecto al término de la última helada, así evitarás en lo
posible el riesgo de plagas y enfermedades.

PROCESO DE SIEMBRA:

El maíz se poliniza con el viento, por lo que resulta más conveniente


plantarlo en grupo que en hilera. Esto ayudará a la germinación del polen.
Por lo mismo, no conviene sembrar maíz de variedades distintas, pues existe
el riesgo de que se produzcan polinizaciones cruzadas, con lo que se producirían
granos de maíz muy almidonados.

Se planta en bloques, dejando 35 cms. de separación entre cada planta.


Deposita dos o tres semillas en cada hoyo, a una profundidad de 2 a 3 cms.

Puedes colocar algunas guías para ayudar a los primeros brotes a crecer
verticalmente. Esto ayudará a que tu planta no se doble o quiebre.

Por cada persona que vaya a consumir el maíz de tu huerto, planta de diez a
quince plantas. Así, si logras un 100% de éxito, estarás cosechando dos mazorcas
de maíz por cabeza.

Si siembras en semillero o maceta, consigue una con al menos 50


centímetros de profundidad y, de preferencia, que sea ancha. Siembra tus semillas
a 5 cms. de profundidad y trata de colocarlas formando un cuadrado en el
perímetro de la maceta para darles el mayor espacio posible, pero procura no
sembrar muy cerca del borde de la maceta. Luego, coloca el semillero en un sitio
soleado y mantén un riego constante.

RIEGO:

Es importante mantener el sustrato siempre húmedo. El maíz necesita unos


2,5 cms. de agua a la semana. La falta de agua hace que las mazorcas no formen
todos sus granos.

Nunca hagas el riego en forma de lluvia ya que puede dañar el producto y


evitar la polinización de la planta.

La semilla germina a la semana, dependiendo de las condiciones


ambientales. Así, podrás ver emerger tu planta entre los 7 y los 10 días. Lo
primero que verás será un cotiledón, el cual alimentará a la plántula durante
algunos días. Después, saldrán sus hojas verdaderas.

Si has sembrado en semillero, cuando la plántula mida entre 10 y 15 cms.


estará lista para el trasplante. Colócala en los surcos de tu jardín, con 80 cms. de
separación entre uno y otro, y cada plántula a 35 cms. de separación entre ellas,
teniendo 5 plantas por metro. Puedes colocar malla sobre las plántulas durante los
primeros días para ayudarles a que se adapten.

POLINIZACIÓN Y CRECIMIENTO:
Podemos favorecer la polinización sacudiendo cada planta para que el polen
caiga de las flores masculinas —las cuales se sitúan en la parte superior—, a las
femeninas, que son las espigas que crecen en las «axilas» de las hojas.

En el momento en que la planta alcanza 5 centímetros de altura, debe


clarearse. Esto quiere decir que sólo dejarás una planta por hoyo. Evidentemente,
la que conservarás será la más sana y vigorosa.

También deberás realizar un deshierbe intensivo. Saca todas las malezas del
cultivo para evitar la competencia por luz, agua y nutrientes, y así favorecer el
desarrollo de tu cultivo.

Para prevenir el crecimiento de mala hierba podemos colocar plástico


acolchado, el cual evita su desarrollo y protege el suelo de plagas. El plástico
también te ayudará a mantener una temperatura y humedad adecuada.

Cuando crece al aire libre y adquiere mucha altura, la planta necesita de


algún tipo de sostén. Puedes acollar la tierra que se encuentra alrededor de la
base de los tallos para conseguir más apoyo.

Si tienes tu planta en una maceta, es recomendable no permitirle crecer más


de metro y medio, pues puede quebrarse. Para esto, puedes cortarla a esa altura,
la planta aún dará el producto.

El maíz deja de crecer tres semanas después de haber desarrollado su borla


seca, un penacho de pelos sedosos de color marrón en la parte superior de la
mazorca.

COSECHA:

Sabrás que los elotes están listos para su cosecha porque han dejado de
crecer y la borla seca pasa de ser amarilla a marrón oscura.

Cuando notes los granos de maíz bien apretados y de un color amarillo


intenso, quiere decir que la mazorca está lista para cortarse. Puedes también
pinchar un grano para cerciorarte, éste deberá soltar un líquido lechoso.

Recuerda que el maíz dulce solo está unos días en su punto y lo aconsejable
es comerlo tras recogerlo. Las mazorcas verdes resultan insípidas, mientras que
las que están demasiado maduras son algo duras y presentan una textura
pastosa.

Corta lo mas cerca al tallo y conserva en un lugar fresco. Tras la cosecha, las
mazorcas se pueden colgar al sol y con una buena ventilación para su
conservación.
¿SABÍAS QUÉ?

El maíz más grande del mundo se llama Jala y es originario de un poblado


homónimo de Nayarit. ¡Puede alcanzar hasta 60 centímetros!

ASOCIACIONES FAVORABLES:

El maíz se asocia muy bien con las calabazas, los calabacines y los pepinos.

Otras asociaciones favorables son el melón, el guisante, el tomate y la


sandía.

Existe un tipo de asociación, llamada asociación precolombina, la cual


consiste en sembrar maíz y cuando éste mida alrededor de un palmo, se plantan
judías. De esta forma, el maíz sirve de tutor para las judías y, a cambio, éstas le
proporcionan nitrógeno. Se puede también intercalar algunas calabazas para
acolchar el suelo y protegerlo del sol en verano. Así tendremos una combinación
perfecta.

No es conveniente sembrarlo con la remolacha, el apio o la patata.

En cuanto a las rotaciones, el maíz es una planta exigente, por lo que se


deben dejar pasar tres o cuatro años antes de repetir el cultivo en la misma
parcela.

PLAGAS Y ENFERMEDADES MÁS COMUNES

Si se realizan rotaciones largas y se cuida el cultivo, es raro tener problemas


con el maíz.
Las aves y algunos roedores se vuelven una plaga significativa, pero puedes
alejarlos utilizando una malla protectora y fabricando un espantapájaros.

Revisa al menos 2 veces por semana que la planta no presente ninguna


plaga.

Otras plagas pueden ser lo trips, el pulgón y las chinches. Algunas


recomendaciones para evitarlas son:

• Sembrar menta y romero cerca.

• Aplica una combinación de extracto de neem y jabón potásico para


repelerá los trips.

Conclusión y Recomendaciones.

Si tienes una pared en tu huerto puedes hacer una siembra lineal a lo largo
de la pared, así protegerás tus plantas de vientos intensos.
Usa todas las hojas y rastrojos para hacer compostas y aprovechar todas las
partes de tus cultivo.

Nunca hagas el riego en forma de lluvia ya que puede dañar el producto.

De ser necesario coloca un soporte para que tu planta no se doble y quiebre.

Si quieres maíz dulce, evita cosecharlo muy tarde o se transformará en maíz


de la especie zea mays, el cual es un poco más duro. Este último se puede moler
para hacer harina, y puedes utilizarlo para plantar más maíz la siguiente
temporada.

Fuente original: https://www.sembrar100.com/hortalizas-de-fruto/maiz/