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Jepóstlo qr" "rlobLc"

Todo lo" d*"ho"

lo l"e ll.T23.

resdrvoJós. PooLlhJ" l,

repro-

Jucción porcíol o folol, C"p{;qtr t 1944 be €Jiforo lnf"r-Amcdcono

PNINTED IN

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ISTOPHER DA

fla S

I

,

l"o

JUIC¡O

Nacio

TNADUCCION DE TLVIRA POM€RO

M

INTER AMIRICANA .

:

:.

I

BUE

OS AIRES

PARTE PRIMTRA

I

LA HORA OSCURA

U *

ouiera

siglo

es un perlodo relativamente corto. Nt st

excede en mucho al término de una vlda humans.

los riltimos cien años han cambiado I¿

vida

otro perlgdo de la

del tiempo.se

ÑJofstante,

¿e

ú humaíridad más que cualquier

la

-corriente

historia del mundo, como si

fru¡iera transformado

rata.

de río apacible

en rugiente cata-

Hace eien años, la mayoi parte de la especie hu-

vivido siempre. El

tan re-

mana seguÍa viviendo comó fraUía

teJano

Oiiente era todavfa un mundo cerrado,

y el Africa tropicat

treg

iroblacidn,

mbto en eI pensamiento de Europa como

planeta difefente,

áun deshabitado

mientras el

si fuera un

leJáno. O_ccldente estaba

todavía era desco-

nocida. En el trañseurso de entero ha sido abierto, unido

aumento continuo en

generaciones eI mundo

y cambiado. Ha habtdo un

riqueza y conocimiento.

Las ciudades han aurñentado,

v

extensión: han vinculado

Éociedad única.

sblamente en ntlmero

al mundo, pare formar una

Se aproxima el momento en que todas

no

las ciudades se conñertan en una sola

nia- que imprima un sello en la mente de

y muje-r e tniponga

iodas las actividádes humanas.

If,¡ cierto

Babilo-

hombre

las mismas normas de condueta en

-una

cada

sentido, este desenvolvlmiento ha satlsfc-

lll'r 1;i,¡

10 Cn¡sfopIrEB D.twsoN

cho,

una centuria atrás. E'ué un

y

au4 excedido, las esperanzas de los hombres de

itfa

de gozo para el optimls-

romántica de

romántica

de Ia§

de

las

ge-

ee-

cuando

cuando la

la desesperaclón

desesperaclón

)eracron roman[rca

paso paso

a

a

una una

fe

fe

anteriores abrió

anteriores

en tas

en

las postbili-

r

la eienbia, del progreso material y

mo liberal

mo liberal

neraciones

neraciones

dades ilimitadas de

de la libertad política.

en la

eaohtciór¿

de la

inteligencia

temocarrll,,

en el buque a aa,por, en el

en las ideas que sacud,en a la

humanfd,qd.

Sin embargo, hasta los más optimistas

velocidad

y ascensión

energlas,

y

conqústa

no alcanza-

que

ron a ver la

del movlmlento

comenzaba a acumular

en

tan corto plazo a la

y a la

pacio,

gue iba a conductr

dél tiempo

y

det es-

completa sojuzgáción de la natural-eza a los

desde 1840 a lB?0, las co-

hablan esperado, fnrs"

ideáttstar¡ como

opinión

gene-

sdper-

propósitos hu¡nanos. Durante una generación,

§as

s¡guleron como los liberales

las

y

trando

Mazzini,

ral

esperanzas visionarias de

satisfaciendo por eompteto Ia

siglo

dieeinueve,

que

del p{ggresista

encóntró

y

fuéron

soniflcaeión

I,r.g.o,

en estadistas como cávour

hombres

Gladstóne.

durante cuarenta

$e.cinpeve,

años, hubo un pérfodo de paz

perdieñdo

inquieta,

gradualmente su fe en los ideales del überaiismo del

siglo

durante el cual los

aunque

la

prosperidad

material

y tos

Br

conoeimientos

cientfficos continuaban aumentandó.

e¡a

.cqlma

agitada, cuando las

energías del mundo oecl-

dinero, y en Ia ex-

oyeron

po-

iin

dental

d

tq

pargcian absorbidas en hacei

plotaeión

cas voces proféticas

d. lg§.pueblos m4s débiles, se

nnas

anunciando la apro:dmaeión det

era, pero ésas

eran voces de lotos, como Nietzsehe

que

no habla

lugár en ese parafso

y Dostoiewski, paT? los

de tontos que se llama é1 mr¡ndo real.-

Pero durante los riltimos treinta años esta realidad

se ha derrumbado como un castillo de

maligno que tenía

naipes;

artificial

el poder

apresados los cerebro§ de

aquellos desterrados, ha invadido

bres y se ha convertido en su amo. Los antiguos concep.

el mr¡ndo de los hom-

Er, Jurc¡o DE rás NÁcroxrs

lt

tos de lo bueno y lo

iiAo pospuestoí

[oiméntá

l;i"

áfe¡a¿o

Oe

l¿

y la

tur"á

malo, de la verdad y

Ia fatsedad,. hlP

civilización va a la deriva ante Ia

persecuc.ún,

violenta-

la muerte

_tor-

han

pasado no

mal es una

destrucción, eomo r¡n navfo desarbolado

erela haber

timón. Los males que el siglo.diecinueve

para siempre

-lproscrlpción

de

y

y

eiclavitud :i el temor

retorñado, y con éUos nuevos terrores-que

conoció.

Hemos descubierto

que

también

fuerza

_el

el

pectivas illmitadas para su desarrollo.

Asf,

no

un accidente que el.perfodo

económico,

aL borde

hubiera

U cutáinación del desenvolvimientó

óieáUirco y

occtOent aL-

éi

progresiva y que eI mundo moderno ofrece pers'

visto

po{-er

que

_!a

moderno del

llevado a la civilización

-y

Porque

el

nuestro po{er

mtlndo está embria-

Plh

de

dé ta ruina.

nuestra propia destrucción

enváne?rado

por

gado y

el podér, como los pueblos

el aicohol, germen y

pólvora

ñiUvós lo estaban por

una eivilización más adelantada.

tikiste,

realidad,

un abismo todavfa más profundo,

civilizaeión de los conquist-adores

auto-

representan un eambio mucho más

El

rdlación

de1 hombre con lo que lo

en

entre

las'eondiciones-externas de nuestra vida y aqqe-

de hace cien años, que las

úal de nuestros antepasados

éxistian entre la-

*fifittá"aeioptano

revoluétonario

-en

la

qüá

tisnanoús v n de los nativos del Nuevo Mundo.

rodea, que la ltegada de los caballeros

áimaárfias,

v Perú.

que-

destruyeron

Peio-el cambio-ha

fiue

tos hombres

se adapten

riaturaleza humana

que han conquistado

óoder materiál

casi

eubiertos con sus

MéJico

la civilización de

sido demasiado stlbito para

.

a las nuevas condiciones. La

los hombres,

y

eainbia lentamente

el

tiempo y

no

ilimitado,

Sin embargo_,

el espacio y adquirido

son más superhombres

ha¡

y

§e

les ha

t¡ue sus bisabuetos de 1840.

frrperhombres

Ooi

dado

devenido

han sido_aleja-

a pesar de ellos mismos:

del

banco del

¿et arado v

un poder que

remendón,

ni arln los autócratas divinizados, de

los imperios del

antiguo mundo, nrulea poseyeron'

Estas son las condiciones que

han llevado a la im-

Es un intento de resol-

pfantaciOñ-áe¡- éstado totalitarlo.

r ir

1

-

12 CnrsropEEB D¡,wsoñ

gl

probrema del

poder de las masas por medlo de Ia

nueva serie áe fensionéJv-con-

fuerza, y

flictos

flictos que

s\.

r,os

I-91

asf producduna

gue intensifican

problemas del

et poder

el carácber destrrretivn rlp íq ,rr-

el

carácter

solo pbr

destructivo de

ia cri-

poder no

ni

pueden sei sotucfonadñ

la

ciencia,

ttiüli;

l,a-UUer_

servi4or? del poder.

tr»deres

o¡an-

m¿s

u-olrqmte_por

glTgP§e

tad

Hrcr y-_re

y

Ia

razón

ha,convertido en

están

ta,zott esEan

y cieg-ameñte,

n9 puede salvarse

slendo destruldas

siendo destrufda§ por los

gu9 ellos gearon,

9,.{91p

Tldlg

es

y.ta _huryanidad

hacia

er

se estd aestüañáó;in-

abismo. porque ta huina-

por sus proplos misma, pdrece,

numero§o§

cat¿stróiá

esfúen¡o§.

y

cuanto

cto

grande

rlales, más

abandonada a sf

§u poqe{

y

cohptetá

má§

es la

§us reclu§o§ mate.

Esta es Ia verdad que ha

que

sldo reeonoclda por toda§

eonocldo,

peio

quá

na

modérirq-eüu-*a-

embargo,

ha que-

añod ta rlte-

d,e

la defrn-

las eiviltzaciones

sldo olvidada

qaqo por su poder

q3d9

sia

un

no ha

dencia de

qqe tpscignde

a los

hombres

eimundo ha

o_nega{? po{ et hombre

iecién

adquirido.

rós

Sin

testigQ. Durante

cesado de

la le¿

la

y de

la

polftiqa

de

úrtimos cien

mantener el principio

sociedad ?rumaira, ae un oiaen

y

ta

economfa,

y

áe-;dvertti

ieiurtarfe

inevitablé'{ue

que no conozca

más

Ená

catástiofe

periodos

del intento de crear una civilizaeión

Iey que

p$me¡o

las necesidades

de tos tres

y

?mbicionei de aquéIlos.

de

que

ne

advertencias fueron - deseartadas

mero

-sumariamente'

rráritáó; etstg§

como

obseurantismo reaccionario. sin

embargo, cuanaó

-Domü;

as¡."ná

llinritfü ios

en eÉa doctrina ár

d;

socieoaa-Hü-

de un nuevo orfn-

Pfo rx condenó

eI Liberalismo lo hizo

del

despotismo

ñ

liberaba a tas naciones

poderes del estado, sino porque'vió

desconocimiento de ta su6ordinación

rgqlra_a ta

clplo de poder

ley divina, y ta afirmaeión

.ilimitado,.

real

guna prerrogattva

$e mayor alcance aún que'nin-

(1).

l,"g iqplieaciones de

este principio se hicieron tode-

vra mas claras_ gn el segundo perfodb, cuando el tdeatis_

mo llberal de Nfazzini i r¿majrt¡re aió lugar a la secu-

-,

(l) Lorón Iütr, robre ol falso libe¡alismo eu "Er p¡pa y oI puoblor,

r

Er, Jurcro DE LAs N¡,croxus

t3

estado del siglo diecinueve. Fué

entonces cuando León XIil resumió los principios socia-

les católicos en aquella gran serie de enclclicas que cons-

laridad triunfante del

tituyen la

expresión clásica de los ideales del humanismo

sido la inspiración de

y liberalismo cristianos, que han

Ia cultura de Occidente. Pero sus advertencias fueron

igualmente desoídas. Cuando en 1870 el Papa manifesto

que la humanidad corría hacia la ruina, y advirtió a

la sociedad que se preparara para la crisis inminente,

anteg que f.g9ra demasiado tarde, gu§-.paUfras no hieie-

impresión en el seno de una civilizaeión que segufa

y era todavía re-

lativamente estable. Es solamente durante los riltimos

aerecentando su prosperidad material

ron

treinta años que el mundo

dos,

los heehos verdaderos

tosa claridad, V la lglesia

ha despertado a la realldad

tlltimos tres pontifica-

han sido revelados con espen-

ya

no parece un testigo des-

que se yergue en el que todos los sere§

de los peligros, de los que el papado habla adverttdo

tanto tiempo a¡rtes. Dr¡rante los

deñado de la verdad olvidada, sino

mismo eorazón de la lucha, en la

humanos están envueltos.

raJls¡no

glar

la

Hoy no es el enemigo el libe-

humanitario, que era una especie de versión se-

del idealismo moral eristiano. Es un nuevo poder

que pisotea todos los derechos e ideales humanos. Bato

sombra de esta amenaza los conflietos parclale§ que

han dividido la cütura occidental ya no tienen el mismo

eausa de la huma-

signiflcado, y la causa de Dios y Ia

nidad se han convertido en una.

dad no es extrafia a la naturaleza humana,

La ley de la fraterni-

y tro está

libertád y pro-

colocada en oposición

inspirado la cultura oceidental en

Ios tiempos modernos.

que puede

poder que destruye al débil por la violencia, y eI fuerte

no tiene nada mito helénico

humanistas y clasicistas de reeientes eenturlas,

de co¡nún con

a los ideales de

greso social que han

Por el contrario es Ia únlea ley

salvar a la humanidad de la ley férrea del

por la tralción. Porque

por los

el nuevo paganlsmo

Ia ideallzación poétiea del

es gue se han retelado los poderes del ablsmo

zaÁ¡

fuer-

oscrüas que ün estadd encadenadas por mlt años de

-las

t

14 CnrsroPEER DlwsoN

civilizaeión cristiana-

y que ahora han sido

el mundo.

puestos en

libertad para conquistar

nación de ganar eI

llegar

a la

propia destrucción.

poder

Porque la determi-

es también la determinación de

destrueción, y finalmente se convierte en la

En estos tiempos oscuros deben ser muchos los que

desesperaclón cuando ven Ia

se sienten arrastrados a la

ruina de

las esperanzas de

liberal

ron eI idealismo

ción de las grandes

paz y progreso que inqpira-

pasado, y

la

degrada-

ha

sufrldo una

nonnas mlen-

de1 siglo

conquistas

del conocimiento humano

malignas de la des-

y del poder para servir a las fuerzas

trucción. Tal vez nunca una civilizaclón

y

subversión tal de sus propios valores

tras su poder material y riqueza permanesfan casl ln-

tactos Xr err muchos respectos, mayores que nunca.

Para los eristianos,

ilusión han debido ser

sin embüBo, el choque y la des-

menos severos que pa.ra-aquellos

evangelio

del siglo diecürueve,

nunca dismi-

fe cristlana

y

que han puesto su fe en el

del progreso seglar.

nuyó

Porque la

la realidad de las

fuerzas del mal en la historia

h

las

§in embargo,

muerte;

del reino

la sociedad,

preparado

así como en la vida de los indlviduos,

la mente

de los hombres para

y

enfrentai

consecuencias extremas de1 triunfo

la

apa¡ente derrota del bien.

derrotista,

filosofla

de la vida

externo del mal y

no es una

es una afirmación trir¡nfante de vida,

eterna victoriosa sobre la

de Dios prevaleciendo sobre los gobernantes de este mun- do de oscr¡ridad.

Ilace quince siglos el mundo

que

antiguo

se encontró en-

la civi-

frentado con una crisis

lización casi en eI mismo momento en que

amenazaba destruir

la Iglesia

había

mil años eI mundo mediterráneo habla

conseguido la victoria sobre el

paganismo. Durante

vivido seguro, a

actuales

frlo del norte

.su

la luz de la

culüura helénica. En los tiempos

y

la oscuridad

y

eI

sol se habla puesto,

bárbaro y cruel, descendla sobre el mundo. Los pueblos

guerreros de1 este de Alemania, impelidos del sur de

Rusla y del Danubio por el avance de las hordas mongú. llcas, que venlan de más allá del Yolga, atravesaron la§

Er, Ju¡cro DE LAs Nrcro¡rns

l5

defensas del

cio del orden su respuesta.

aunque

Imperio

y

destruyeron

el imponente

San

eüfi-

romano. Sin embargo,

Pudo erguirse

Agustln lanzó

porque

sobre el conflicto,

un literato que

comprendía

valor del pensamiento griego, eonsideraba estas cosas

era

un romano leal y

el

como temporarias y accidentales. San

a Ia luz

de Atenas

y

después de todo,

orgullo humano y de

hijo

Agustln no

vivfa

AlejandrÍa, sino a una nueva luz,

mr¡ndo desde eI

Romano

era,

El Imperio

de Babilonia, la encarnación del

que mlbitamente habfa aparecido en el

este, unos pocos siglos antes.

la riqueza material, el perseguidor

de los santos y eI opresor de1 pobre. Los destinos verda-

deros del hombre se estaban realizando en otra parte,

en Jerusalén,

vés de

la ciudad de Dios, que se afirmaba a tra-

y

destrucción

de

los reinos e

imperios

la energla irresistible de un propósito

la ruina

humanos, pof,

dlvlno.

Pero

hoy, para

nosotros,

la respuesta es mucho más

está

diflcil. Porque

la civilización

que

ha

sido minada,

y

alrora ameñazada

por la subversión total, es una civili-

espiritua-

y

sus iguales;

de pueblos extra-

nivel cultural más bajo,

sino nue-

r,ac76n cristiana, construlda sobre los valores

les e ideales religiosos

su adversario no es

ño§, que están a

vos

nisa clentffica moderna, que están

determi¡ración cruel de ganar el poder,

de San

Agustín

la simple barbarie

un.

poderes,

cen otra ley

verso de

y

armados con todos los reeursos de la téc-

que

su propia

inspirados por una

que no recono-

fuerza. Este es casi un re-

San Agustln. En

por

y

las puertas

la

en-

la sltuación contemplada

su época el mundo se estaba derrumbando

de

trada en una cludad de

tada.

la

lglesia permanecían abiertas, para permitir

IIoy

el mundo es

y

la debilidad

refugio

fuert€,

a una humanidad derro-

V

no tiene misericordia Desprecia al Cristia-

derro-

de

escape

y

religión que es eI

y

que dice:

posee-

por

nismo como la forma ¡¡rás

el sufrimiento.

peligrosa

tismo. Tiene su

reverso de los valores morales cristianos,

propia

p€Ío

religión, una

"Blenaventurados

rán el mundo",

sean los fuertes, porque ellos

la cual, no menos que eI

Cristiaff¡ ;'t;"F\u

,

"r

l;

tt

t

.:¿r,'

I

i

{'':'t'.

16 CnrsroPrrER DrwsoN

mo, demanda sac*iflcios sin límites

sibte de todo el hombre. Así,

una lealtad indivf-

la situación que los eristia-

y

nos deben de enfrentar hoy día, tiene más de común

con lo descrito por eI autor del Apocalipsis, que eon la

époea de San

amos

Agustín. El mundo es fuerte, y tiene por

a los señores del mal. Pero estos señores no son

autócratas viciosos como Nerón o Domiciano. Son los

ingenieros del mecanismo del poder del mundo: r¡n me-

canismo que es más formidable conocidos por el mundo antiguo,

do a

l¡os

medios externos,

como eI

que cualquiera

porque no está

despotismo

la

de los

limita-

del pasa-

psicologfa

do, sino que emplea todos los recursos de

moderna para

propósito dinámieo.

De aquf eu, mientras los fundamentales principlos

agustinianos de "Los Dos Amores" y "Las Dos Ciuda-

dés", ma¡rtienen

las experien;

haeer del alma humana el motor de su

su validez,

en estos

tiempos han asumido

en

una nueva forma, que

cias prevl,as de la

no tienen igual

lglesia. Porque

ahora se está haciendo

un de[berado intento de

la sociedad humana con las mayores

unificar e infundir energla a

bajezas: poner a

Hombre como recipiente del

esplritu de1 instrumento No hay lugar

el

Es

üen¡salén ----el esplritu del

espfrltu

hombre degradado,

de rur deseo

de Dios- al servielo de Babilonia;

convertido en

el ciego

demonlaco de llegar al poder.

aquf para discutir el origen

suflciente declr que las civllización moderna,

y desarrollo de ese mal.

tendenciias revolucionarlas en Ia

que fueron insplradas originarla-

humanitario, se han

mentc por un positivo opüimismo

perrrertido hasta llegar a una "Revoluclón de la Des-

trucelón". Y la causa principal de esto, como señala

Nietzsche, ha sido Ia pérdida

tianos, los cuales

"impidieron

clara a sf mtsmo eomo

de los valores morales cris- que el hombre se despre-

hombre, que se volviera contra

desesperación por los

Ia vida, y que fuera Ilevado a la

conmimlentos".

Porque cuando una ven la moralidad ha sido despo-

religio§o§ y metaffsicos, inevi-

a füres mfu baios; y cuando

lsda de sus fi¡¡rdamentos üablemente se subordtia

r"

Er, Julcro DE LAs Nlcron¡ss

17

estos fines son negativos, como en Ia revolución y en la

la escala eompleta de valores morales se tras-

guerra,

trueca.

Es poslble comprender

ser combinado con

cómo este nihilismo mo-

una corriente de

!flealismo

ral puede

fanático,

en un movimiento revolucionario suÜterráneo.

Pero se éonvierte en

algo peor cuando es'adoptado

como

credo de un gobierno, y es aplieado por los

minantes para defender la violencia y la

poderes do.

injusticia; cuan-

do eI terrorismo revolucionario de la sociedad secreta,

se mezcla eon el

terrorismo represivo de la

policla se-

creta para produeir una nueva técnica totalitaria de go-

bierno, por

fundamentos psicológlcos de la

medio de la fuerza y el miedo que minan los

libertad moral.

Desde el

punto de vista cristiano, el punto más serio

convertido en algo

de la situacibn que el mal se ha

personificado, separádo de los

iras,

y

ta

apetitos y pasiones-hu¡na-

9n

una esfera en confundidos y

exaltado sobre la humanidad,

éuát todos los valores morales están

transfOrmados. Los grandes terroristas, desde Robes-pie-

no han sido hombres

rre y Saint-Just,

hasla Dzerstrinki,

inmbrales,

friamente, por prineipio, sin ningún

sino- rígidos puritanos que hicleron eI mal

pensamiento de ven-

las nueva§ dictaduras

de la na-

tajas personales, mientras que

asocia¡r

las cualidades más altas y más bajas

turaleza humana ---el propio sacrificio y

deyoción infi-

nita, así como la violencia itimitada y el deseo vengati-

vo- en su determinación de ganar el poder.

Este es el nuevo mal que se ha extendido desde Ru-

al verdadero corazón de

sia hacla el oeste, hasta llegar

Europa.

Ya no está asociado

neeesariamente con el co-

munismo. Por el contrario, se extiende por oposiciór¡

más que por imitación. Tan pronto como los hombre§ d€'

todos los medios son permitidos para lu-

terminen que

char contra eI mal, entonces su bien no podrá distin-

guirse del mal que van a destruir, La subordinación de

la moral a la política, el reino del terror, y la técnica de

la propaganda y la agresión

pleados por cualquier

psicológica, pueden ser em-

poder o partido que sea lo bas-

18

CnrsroPrrun DlwsoN

tante audaz como para abandonar Io§ escnlpulos trorS-

les y preeipitarse en el abismo.

Esta es Ia mayor diflcultad que tenemo§ gue encarar

en el momento presente. Es t¡n

-agre'

mal que pro§pera con Ia

guerra, y

la neeesidad

de oponerse al espfrltu de

siOn ilimitada por medio de las arma,s, crea la ahmósfers

más favorable para su crecimlento. De aquf que tengn-

mos la pesada tarea de eonduclr, simultáneamente, lula

guerra én dos frentes. Tenemos que

ármas a

oponernos

y

al

por las

mlsrno

la agresión

resistir

del

enemigo exterlor,

tiempo

al enemigo

sociedad del

interlor: el erecimlnto eri

poder

pernleloso contra el

se$rnda guerra et lB más

perüda tanto por

hecho de que

eI proplo

el mal con su manlfm-

nuestra propia

que estamos

luchando. Y esta

peligrosa de las dos, ya que puede ser

Ia victorla como por

la derrota,

a ldentificar

tiende a eegarnos

sidiosas qué

social. La desinüegractón

violencla moral

y

estamos impelidos

tación externa que amenafra, nuestra exlster¡cla naclonal,

para descubrir las tendencles rnás ln*

pueden eseonderse en nuestro proplo orden

de la eultura oecldental bafo !n

pe,

y económlca de la gtrerra no es u

ligro que pueda ser descartado fácllmente. NI tampOeo

puede

ser aceptado por los

cristianos con el mkmo

ritu con que aceptaron la calda del Imperto Homano.

Porque aquél fué un desastre externo, que deló sln aI-

teración alguna las fuentes de la vltaltdad

esph{tualn

mientras que ésta es una eatástrofe esptrltuat que gol-

pea

directamente los fundamentos

moreles de nues-

tra sociedad, y destruye, no la forma exterlor de Ia civl-

I!zac!ón, sino el alma del hombre, que es sI prtnctpio y 'et fln 0g tqda cultura humsna.

II

DEMOCRACIA Y GUERRA TOTAL

( r*rO

empe la guerra, hubo una tendencia en

muchos sectores neutrales, a disminuir la importancia

de los hechos, a contemplarla como una guerra aI estilo

antiguo, entre ciertos

en la cual sola-

poderes europeos,

mente sus propios intereses y prestigios nacionales esta-

ban en lucha, y

aun la consideraron como una hostilidad

etrpf- simulada efectuada para cubrir una retirada estratégica

a nuevas posiciones diplomáticas.

Hoy

ya s nadie le es posible

eue

siones. Esta "guerra

rra total,

las

engañarse con tales ilu-

fal,sa" se ha revelado como una gue-

no toma en cuenta la soberanía nacional ni

convenclones internacionales, ni los derechos huma-

nos, y la conflagración se extiende con tal rapidez que

ningxin estado es

conflar en perma¡reeer aislado. Cualesquiera que sean

tan fuerte ni tan remoto que pueda

los resultados, deben afeetar al mundo entero y al fu-

turo de todos

los pueblos y de Ia civilización.

de la guerra

y de la pan de los aliados, pero el motivo real es muy

Mucho se ha escrito

sobre los designios

simple: iefrenar el tr»oder de

del mundo, antes que conquiste

la máquina militar mayor

a Europa y domine

al mundo.

Asf, cualqulera gue sean sus faltas y los efectos de

,

li

,

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Cn¡sroPHER D