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EDUCACIÓN EN VALORES

RETOS Y EXPERIENCIAS
EDUCACIÓN EN

VALORES
RETOS Y EXPERIENCIAS

Autora principal
Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

Coautores
Dra. C. Marta Güemez Junco
Dra. C. Marta Cossío González
Dra. C. Olga R. Cabrera Elejalde
Dra. C. Yara L. Cárdenas Cepero
Dr. C. Luis Abreu Mejías

Publicaciones Acuario
Centro Félix Varela
La Habana, 2015
Cuidado de la edición: Lisel Bidart Cisneros
Diseño de cubierta: Raúl Martínez Hernández
Composición y realización: Carlos F. Melián López

© Autores y autoras de los artículos


© Sobre la presente edición:
Publicaciones Acuario, 2015

La edición de este libro ha sido posible gracias al apoyo de la Federación de Muje-


res para la Paz Mundial, Capítulo Japonés.

ISBN: 978-959-7226-20-8

Todos los derechos reservados. Las opiniones expresadas en esta publicación no son
necesariamente compartidas por el Centro Félix Varela o por la Federación de Mujeres
para la Paz Mundial, Capítulo Japonés.

Se autoriza el uso y la reproducción de este material con fines no comerciales, siempre


y cuando se cite la fuente.

Publicaciones Acuario
Centro Félix Varela
Calle 5ª # 720, esq. a 10, El Vedado,
Plaza de la Revolución, C. P. 10400,
La Habana, Cuba.

Teléfono: (53-7) 836 7731, Fax: (53-7) 833 3328


Correo electrónico: acuario@cfv.org.cu
Sitio web: http://www.cfv.org.cu
CONTENIDO

Presentación • 11
Introducción • 13
1. ¿Por qué hablar de ética en estos tiempos de cambios de paradig-
mas? • 15
1.1 Cultura ética, educación moral y en valores • 18
1.2 La Dimensión Ética de la Educación • 20
1.3 Sobre la educación moral y en valores de nuestros niños • 23
2. La cooperación pedagógica para contribuir a la educación en valo-
res • 27
3. La educación bioética en la enseñanza de las Ciencias Naturales • 37
4. La dimensión ética de la cultura económica en la profesionalidad peda-
gógica • 43
4.1 Algunas vías para contribuir a la formación de los valores de la cultura
económica en los estudiantes • 49
5. Un proyecto en acción. La Profesionalidad del docente y el enfoque
ético, axiológico y humanista en la formación de maestros • 51
5.1 La integración en el proceso formativo. Un problema a resolver • 55
6. El método de identificación afectiva en la formación moral y de valores
de los estudiantes de carreras pedagógicas en las escuelas de práctica
preprofesional • 61
7. Algunas estrategias para contribuir a la educación en valores en la es-
cuela • 67
8. Apuntes para una concepción de la educación en valores para la escue-
la cubana • 81
Bibliografía • 117
Créditos principales de los coautores •121
Antes quisiera yo que se desplomasen, no digo yo tronos de emperadores,
los astros mismos del firmamento, que ver caer del pecho humano
el sentimiento de la justicia, ese sol del mundo moral
José de la Luz y Caballero1

Al revés de lo que pasa en el mundo palpable, en este mundo incorpóreo,


oro es lo que no se compra ni se vende. Hay pocas gentes que tienen pura la
nueva clase de moneda: a eso he venido: a descubrir el oro nuevo.
José Martí2

1
Tomado del libro Don Pepe de Rafael Esténger, Editorial Alfa, La Habana, 1940, p. 90.
2
O.C., T. 20, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1975.
PRESENTACIÓN

Es un gran placer presentar el libro Educación en valores. Retos y experiencias,


que contiene los resultados de investigaciones desarrolladas en los últimos
años por la Cátedra de Ética Aplicada a la Educación, fundada y dirigida por
la Dra. Cs. Nancy Chacón, Profesora Titular de la Universidad de Ciencias
Pedagógicas «Enrique José Varona». Esta publicación es un fruto de la coope-
ración entre la Universidad y la Federación de Mujeres para la Paz Mundial
(FMPM), Capítulo Japonés.
La FMPM es una ONG internacional que está desarrollando actividades a
nivel mundial, aprovechando la naturaleza amorosa de las mujeres. Tomando
en cuenta los resultados altamente apreciados por las mujeres y los niños, a
la Federación le fue otorgado un estatus de carácter consultivo general del
ECOSOC de NU. Las voluntarias enviadas por la FMPM Capítulo Japo-
nés están trabajando con dedicación en diferentes países basados en la idea
de que «la humanidad es una familia».
El futuro de un país depende de los jóvenes, y la educación en valores re-
sulta ser uno de los temas más significativos, por lo tanto, son muy importantes
los esfuerzos de los autores de este libro, quienes están pensando seriamente
en el presente y el futuro del país y trabajando continuamente en la educa-
ción en valores de los jóvenes. Para nosotros, es un gran honor ser capaces de
trabajar en este tema con ellos. Es meritorio que Cuba exhiba un modelo de
12 Presentación

desarrollo saludable de la juventud y cuente con resultados de investigaciones


como los que se presentan en este libro.
Finalmente, quiero expresar mi más sincero agradecimiento a la rectora,
Dra. Deisy Fraga Cedré, y a la Directora de Relaciones Internacionales, Dra. C.
Mercedes Mora, de la Universidad de Ciencias Pedagógicas «Enrique José
Varona», así como al Centro Félix Varela, por la comprensión y la cooperación
para esta publicación, les deseo un mayor desarrollo y éxitos a la Universidad
y a la Cátedra de Ética Aplicada a la Educación.

Yuriko Matsumoto
Directora del Proyecto de Servicios Internacionales en Cuba.
Federación de Mujeres para la Paz Mundial, Capítulo Japonés
INTRODUCCIÓN

El libro recoge los resultados pedagógicos teóricos y prácticos que los au-
tores han obtenido en la actividad científica por la vía de los proyectos de
investigaciones de equipos multidisciplinarios de docentes, de las diferentes
carreras y facultades de las universidades pedagógicas cubanas, en este caso la
Universidad de Ciencias Pedagógicas «Enrique José Varona» de La Habana
y la Universidad de Ciencias Pedagógicas «José Martí» de la provincia de
Camagüey.
El centro o hilo conductor del texto está en el desarrollo de la ética apli-
cada a la educación, como un área especial de la dimensión ética de todo
fundamento y práctica educativa, la cual tiene sus particularidades al pe­netrar
no solo el proceso formativo en la institución educacional a todos los nive-
les, sino que por las características de su objeto, la moral y los valores están
presentes en la vida misma de las personas en la sociedad, y por ello ejercen
también sus influencias, a veces como variables no controladas en el proceso
educativo. Estos aspectos conceptuales y sus relaciones se abordan en el Enfo-
que ético, axiológico y humanista, el cual se amplía y enriquece en la medida
en que penetramos en su lugar y papel en la actividad pedagógica. En este libro
se da una muestra de algunos ejemplos del tratamiento de la educación en va-
lores y del desarrollo de la profesionalidad de los docentes en la formación de
profesores con este enfoque.
14 Introduccón

Objetivo general
Valorar los retos y las perspectivas de la Educación en valores que asume la Pe-
dagogía como ciencia, ante la necesidad de una visión más integradora, interdis-
ciplinaria, participativa, de cooperación y dialógica, que exige la profesionalidad
pedagógica del maestro en el proceso formativo de las nuevas generaciones,
como ciudadanos de bien en las condiciones que caracterizan la época en el
siglo xxi. Se tienen en cuenta las experiencias y resultados de proyectos de in-
vestigaciones de los autores y de los propios participantes.
1

¿POR QUÉ HABLAR DE ÉTICA EN ESTOS


TIEMPOS DE CAMBIOS DE PARADIGMAS?

Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

Ha sido un sueño de los grandes próceres de nuestra América, la necesaria inte-


gración, a partir de los puntos comunes en que se gestó la identidad cultural de
nuestros pueblos, por ende la necesidad de una integración en lo ideológico para
tomar causa común en la lucha por la independencia y soberanía, no solo del
colonialismo europeo, sino del peligro en acecho que representa el imperialismo
norteamericano.
Bolívar, el libertador, consciente de esta realidad se dio a la tarea de fundar
esa gran patria latinoamericana. Martí, continuador de las lecciones del padre
fundador, no solo miró hacia las dolencias internas de la patria cubana quebran-
tada aún bajo el yugo colonial español, sino que fue más lejos al considerar que
«Cuba y Puerto Rico son de un pájaro sus dos alas», «…del Río Bravo hasta la
Patagonia una sola América», y «Patria es Humanidad».
En su carta testamento escrita el 18 de mayo de 1895, a su amigo Manuel
Mercado, desde Dos Ríos, Cuba, confiesa lo que en silencio había tenido que
ser para «…impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan
por las Antillas los Estados Unido y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras
tierras de América».1

Martí Pérez, José: Obras Completas, T. 4, p. 167.


1
16 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

Es interesante reflexionar acerca de cómo estos estrategas de la indepen-


dencia americana, a su vez, fueron capaces de comprender cómo el arma más
poderosa para la unidad de voluntades y de esfuerzos personales para la lucha
estaba en la sensibilidad humana, cuya fibra interior se asocia al sentido de la
justicia social, de la equidad, en la dignidad que llevan consigo los hombres y
mujeres con decoro, en la conciencia de los deberes de su época, en la solidari-
dad humana y entre los pueblos. En la base de esta toma de conciencia identi-
taria está la cultura, la educación, la moral y los valores.
Fiel exponente en la continuidad del ideario revolucionario, Bolívar le dice
a su maestro Simón Rodríguez: «Usted formó mi corazón para la libertad, lo
grande, lo hermoso»2. Bolívar preconiza la unidad de los dos polos necesarios
los de «moral y luces», talento con moral, para la emancipación y el trabajo
libertador.
Martí, al hablarnos de la Educación Popular, nos dice: «El pueblo más feliz
es el que tenga mejor educados a sus hijos, en la instrucción del pensamiento, y
en la dirección de los sentimientos. Un pueblo instruido ama el trabajo y sabe
sacar provecho de él. Un pueblo virtuoso vivirá más feliz y más rico que otro
lleno de vicios, y se defenderá mejor de todo ataque».3
En ambos la virtud está en la integración de los conocimientos y los nobles
sentimientos, para saber correlacionar los fines que se proponen y los medios
que se emplean para obtenerlos, son necesarios los conocimientos, el talento,
así como los ideales humanistas, de justicia, independencia, libertad, dignidad,
unidad y solidaridad, que llenan el pensamiento y las acciones emancipadoras
de los pueblos y las personas.
Hoy en el mundo de globalización neoliberal, el problema de la crisis
y degradación de los valores morales, es resultado y causa de los problemas
globales que afectan tanto a los seres humanos, como al medio ambiente. En
ello la agudización de la contradicción entre la ética del ser y la ética del tener
y del todo vale, es una amenaza real de la absorción de los valores identitarios y
culturales de los pueblos del tercer mundo, por las posiciones hegemónicas de
una «super cultura y valores globales», que los países del primer mundo tratan
de imponer a toda costa y a cualquier precio.
Ya desde mediados del pasado siglo xx, el relevante científico alemán A.
Einstein, hace un alerta premonitoria en su mensaje al 43 Congreso de la Socie-
dad Italiana para el progreso de las ciencias en 1950, conocido históricamente
con el título de La responsabilidad moral del científico: «Si los hombres de cien-

2
Intervención de Hugo Chávez Frías el 17 noviembre 2003, sobre Educación Ciudadana
en Venezuela.
3
Martí Pérez, José: Ob. Cit. T. 19, pp. 375-376.
¿Por qué hablar de ética en estos tiempos de cambios de paradigmas? 17

cia pudieran encontrar hoy día, el tiempo y el valor necesarios para considerar
honesta y objetivamente su situación y las tareas que tienen por delante y si
actuaran en consecuencia, acrecentarían considerablemente las posibilidades de
dar con una solución sensata y satisfactoria a la peligrosa situación internacional
presente».
Los valores humanos, son universales siempre y cuando respondan a los
intereses genéricos de los seres humanos, cuando estos intereses se quiebran y
dividen a partir de lo material, los valores expresarán significados acerca de lo
bueno y malo según los intereses y aspiraciones a que responden, sobre todo, si
estos son de carácter económico y político. Por lo tanto, lo más importante para
la educación y el(la) maestro(a), es defender la formación de valores humanos
universales en correspondencia con la memoria histórica nacional y universal,
así como las mejores tradiciones culturales, patrióticas y ciudadanas, que nos
caracterizan como nación.
Rescatar esos valores donde se encuentren deprimidos, formarlos, desarro-
llarlos, promoverlos, entre otras acciones educativas, es la responsabilidad social
que tiene hoy la escuela en cualquier parte del mundo; para asumir este reto,
los educadores deben estar preparados y elevar su profesionalidad pedagógica,
transformar su desempeño profesional y sus modos de actuación para cubrir las
expectativas de la pertinencia social y la calidad educativa de nuestra gestión, en
ello hay mucho que hacer y un camino largo por donde andar. En ese camino de
cambios de paradigmas hacia la necesaria integración de lo común identitario
en la diversidad multicultural de los pueblos latinoamericanos y caribeños, se
inscribe la contribución del fomento de la educación ética y en valores, con una
esencia emancipadora, libertaria, y endógena del desarrollo de las potencialida-
des humanas para la prosperidad y sostenibilidad del crecimiento armónico de
nuestros países.
En la realidad de la Revolución cubana, conscientes de los peligros que
nos amenazan, hemos aprendido las lecciones del pensamiento revolucionario
cubano, desde nuestros padres y madres fundadores hasta la actualidad, quienes
nos dicen que el conocimiento y la moral, son atributos esenciales de los seres
humanos para la consecución de los fines, teniendo muy en cuenta los medios
que se emplean para alcanzarlos. A continuación dos fragmentos del pensa-
miento martiano ilustran la presencia de importantes principios de la pedago-
gía de todas las épocas:

• Principio de la vinculación de la instrucción y la educación teniendo en la


base de su interrelación a la moral.
«Instrucción no es lo mismo que educación: aquella se refiere al pensamiento, y
ésta principalmente a los sentimientos. Sin embargo, no hay buena educación sin
18 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

i­nstrucción. Las cualidades morales suben de precio cuando están realzadas por las
cualidades inteligentes.»4
• Principio del vínculo dialéctico entre la educación y la época, cambiante e
histórico-concreta.
• Principio del carácter activo de la educación en la relación de la aprehensión
del conocimiento y la vida práctica, cuyas necesidades son el motor del de-
sarrollo de las fuerzas productivas, la ciencia y la tecnología.
«Al mundo nuevo corresponde la Universidad nueva.
A nuevas ciencias que todo lo invaden, reforman y minan nuevas cátedras.
Es criminal el divorcio entre la educación que se recibe en una época, y la época. Edu-
car es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido: es hacer a
cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive: es ponerlo a nivel
de su tiempo, para que flote sobre él, y no dejarlo debajo de su tiempo, con lo que no
podrá salir a flote; es prepararlo para la vida».5

La educación como expresión genuina de la cultura, es el cimiento de lo


que se espera de las nuevas generaciones para hacer próspera a la patria y a la
humanidad. La ciencia y sus resultados en las diferentes ramas y esferas de la
vida, guardan una relación estrecha con la educación y sus propósitos, que es
la educación integral de las personas aportando la formación de los recursos
humanos que se insertan como obreros, técnicos, profesionales, artistas o tra-
bajadores de los servicios; por ello la Educación es el alma de las naciones y
sus pueblos.

1.1 Cultura ética, educación en valores y un enfoque


«… hasta hoy toda moral ha sido, en última instancia, producto de las con-
diciones económicas de la sociedad en el período correspondiente. Y como
hasta el día la sociedad se ha agitado entre antagonismos de clase, la moral
ha sido siempre una moral de clase; o justificaba la dominación y los intereses
de la clase dominante, o representaba, cuando la clase oprimida se hacía lo
bastante poderosa, la rebelión contra esta dominación así como los intereses
del futuro de los oprimidos».6
F. Engels

El desarrollo científico y tecnológico que alimenta el proceso de globalización


del capitalismo neoliberal, trae consigo un enfoque tecnocrático y pragmáti-

4
Ídem.
5
Martí Pérez, José: Ob. Cit., p. 281.
6
Engels Federico: Anti Duhring, p. 116.
¿Por qué hablar de ética en estos tiempos de cambios de paradigmas? 19

co de la educación y de la formación de los profesionales en particular, que


sobredimensiona los conceptos de sociedad del conocimiento, desempeño,
competencias, competitividad, éxito, calidad, entre otros, los que tienen un
cierto carácter elitista y en su connotación ideológica excluyen el contenido
ético, axiológico, humanista y medioambiental, en la visión integradora de
la formación de su profesionalidad. Estos criterios éticos solo se aplican en
un grupo corporativo, compañía, firmas, agencias, entre otros, que pueden
cambiar y de hecho son diferentes entre sí, estos van a responder a los inte-
reses específicos de cada grupo, por lo que no constituye un objetivo a lograr
en la formación moral de la persona como profesional para la sociedad en
que vive, este aspecto concierne más bien a lo personal, el marco familiar y
religioso.
La cultura ética, abarca el conocimiento sobre la esencia, el lugar y papel
de la moral y los valores en la vida social en la regulación del comportamiento
humano, lo que se expresa en la educación moral que manifiesta la persona y las
cualidades morales que la distinguen; tiene como base las normas elementales
de la convivencia en la comunicación, las relaciones humanas y con el medio
ambiente.
La aplicación intencionada de los conocimientos éticos, forma parte de la
visión del mundo en que vivimos, de las representaciones del bien y del mal, de
la moral con la que nos desenvolvemos en los diferentes ámbitos de nuestras
vidas personal y social, lo cual nos lleva a tener en cuenta el factor moral en todo
lo que hacemos, transformándose en un enfoque que es un valioso instrumento
en la regulación autodeterminada de la conducta y de la dirección de los proce-
sos sociales; este es el núcleo de la cultura ética, la que no solo se adquiere por el
conocimiento académico de esta disciplina, sino sobre todo, por la práctica de la
moralidad y sus influencias en la trasmisión del código moral vigente en la so-
ciedad (principios, normas, costumbres, tradiciones), que permiten orientarnos,
educarnos, discernir entre el bien y el mal y tener un sentido común, como parte
del sentido de la vida de las personas.
En los tiempos que corren, es muy importante apropiarnos del enfoque
ético, axiológico y humanista (EAH), que nos aporta la ética sobre la moral y su
papel en la sociedad y en el mundo interno de las personas, donde los valores
morales como componentes de la conciencia moral, se transforman en brú-
julas orientadoras de las escalas valorativas y de las preferencias jerárquicas
de las actitudes que se asumen ante al mundo en que vivimos por medio de
la autorregulación consciente de la conducta, siempre en franca contrapo-
sición entre el hacer u obrar bien o su contrario, actuar sin tener en cuenta
los intereses de los demás o transgrediendo las normas morales aceptadas
socialmente.
20 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

El enfoque ético-axiológico de orientación humanista, considera las po-


tencialidades del ser humano como un sujeto activo para autoeducarse en la
sociedad en que vive, según las normas, costumbres y tradiciones vigentes,
que se trasmiten de generación en generación, en primer orden en el seno
familiar, así también para crecerse ante las circunstancias más adversas o de
resistencia.
La moral y los valores, argumentan o justifican nuestros actos de conduc-
ta, nos hacen sentir la satisfacción de ser personas decentes cuando sabemos
comportarnos, relacionarnos y comunicarnos con los demás practicando las
normas de cortesía y convivencia. Cuando somos conscientes de haber come-
tido un error o de haber violado una norma en perjuicio de otras personas, la
autoconciencia moral genera un sentimiento de culpa y de vergüenza, en ello
tiene mucho que ver la importancia que la autoestima de cada quien le da a
la fuerza de la opinión pública, es decir, qué tan bien valorados o no somos
en la aceptación o el rechazo que provocan las cualidades, las actitudes y el
comportamiento que nos caracterizan ante los demás, es el sello de la imagen
pública.
A su vez, la moral también permite sentir la insatisfacción crítica con la
realidad en que vivimos y modelar anticipadamente el presente en su visión
futura, para ser mejorada a mediano o largo plazo en la propia actividad que
realizamos, lo cual se modela en las representaciones del deber ser y en los
ideales morales, de acuerdo a los intereses de los individuos, grupos o clases
sociales, sus necesidades, motivaciones, fines y anhelos; es por ello que hoy más
que nunca debemos seguir hablando de ética, moral y valores humanos, como
elementos esenciales de la educación, de la cultura y de la ideología de la Revo-
lución cubana.

1.2 La dimensión ética de la educación


De la influencia del ilustrado pensamiento greco-romano de la antigüedad, nos
llega el legado de Aristóteles, reconocido como el «Padre de la Ética» por haber
sido el primero en dedicar un acápite de su enciclopédico conocimiento filo-
sófico a la ética, en un singular libro que dedicó a su hijo y por ello denominó
Moral a Nicómaco; en este tratado reflexionó sobre qué debía hacer el hombre
y de qué debía de abstenerse para llegar a ser una persona virtuosa, insistió en
que las virtudes se forjan asociadas al carácter del ser humano por lo que debían
formarse desde las edades tempranas, y apuntaba que esto se logra a través del
«hábito», es decir, en el actuar de cada día.
Aún con las distancias temporales, de épocas y conceptos que nos separan
de estas ideas aristotélicas, ellas guardan una gran vigencia, pues en ellas hay
¿Por qué hablar de ética en estos tiempos de cambios de paradigmas? 21

mucho de razón y de sentido común cuando de la educación de la moral en la


práctica de las virtudes se trata, lo que apunta a que desde tiempos remotos este
ha sido un problema que la humanidad ha enfrentado de diferentes maneras
pero siempre con una regularidad. La educación moral y de valores está en la
base de la sucesión de generaciones en cuyo núcleo central se encuentra la re-
lación recíproca que en este sentido se da entre padres e hijos, de los mayores
hacia los menores, educadores y educandos.
La educación como proceso formativo o como institución social encierra en
su contenido una dimensión ética que está presente desde la propia intención
o propósito humano de influir positivamente en otras personas para enseñar-
les el bien, esto es, aprender a ser seres humanos y a vivir armónicamente en
una familia dentro de su contexto social, aprendizajes que en general encierran
conocimientos, habilidades, afectos, sentimientos, cualidades y formas de com-
portamiento.
En Cuba, el Sistema Nacional de Educación vive momentos de cambios
trascendentales, marcado por un proceso integral de reordenamiento económi-
co e institucional en el país, a la luz de la actualización del modelo económico,
así como por un perfeccionamiento que conduzca a un modelo educativo que
propicie un salto cualitativo en la formación de los niños, jóvenes y adultos en
todos los subsistemas y centros educacionales, a partir del tipo de escuela que se
necesita en estos tiempos y del maestro, donde la sociedad no solo espere una
respuesta ante el encargo que demanda de la educación, sino que sea partícipe
del logro de tan caro objetivo, que cubra las expectativas y niveles de insatisfac-
ciones sociales, así como las realizaciones en lo personal de sus protagonistas: un
estudiante con educación y un educador con profesionalidad.
Para lograr el perfeccionamiento de la educación cubana en el contexto ac-
tual es necesario, entre otros aspectos, potenciar y fortalecer la dimensión ética
de la educación,7 la que expresa el significado del contenido ético, axiológico y
humanista del proceso educativo, manifestado en el lugar y papel que tienen la
moral, los valores morales y el humanismo en todo el proceso formativo de los

7
El término de Dimensión ética de la educación, aparece tratado por la autora en el fo-
lleto elaborado para la formación experimental de los Profesores Generales Integrales,
publicado por Pueblo y Educación en el 2000, en él se abordan las ideas esenciales del
enfoque ético, axiológico y humanista aplicado a la educación en sus conceptos claves.
Posteriormente en el 2002 se hace una edición de un texto más amplio donde la au-
tora incorpora artículos de los doctorantes del proyecto de Ética y profesionalidad que
asesoraba y que amplían la concepción del enfoque ético, axiológico y humanista; final-
mente en el 2006 se publica una tercera edición del texto con formato de libro, donde
se renueva la estructura de los capítulos y los contenidos del enfoque ético, axiológico y
humanista y sus aplicaciones en los aportes de los coautores en sus tesis de doctorado.
22 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

seres humanos, presente tanto en los fundamentos teórico, normativo y práctico


de la profesionalidad del docente en su desempeño como educador, así como
en la pedagogía que sustenta la educación moral, en valores y ciudadana de sus
estudiantes como base de los objetivos formativos o perfil del egreso en el grado
o carrera de que se trate.
Esta dimensión ética de la educación, focaliza la horizontalidad y transver-
salidad que tienen, la moral, los valores morales y el humanismo, en este proceso,
que no se reducen solo al ángulo normativo de la ética pedagógica, con que por
lo general muchos asocian la aplicación de la ética al campo de la educación y de
la pedagogía, posiciones ya superadas en esta concepción de la ética aplicada a la
educación, lo que se evidencia en:

• Los fundamentos ético-morales y axiológicos de las políticas educacionales.


• El enfoque ético, axiológico y humanista (EAH), como fundamento de la
Pedagogía tanto en la teoría y la práctica de una visión más integral e inte-
gradora de la educación, vinculada con los enfoques sociológicos, históricos,
antropológicos, psicológicos, e incluso, de la tecnología educativa o aplicada
a la educación, entre otros.
• La teoría y práctica de la educación moral y ciudadana, metodologías, me-
dios, estrategias.
• La presencia de la moral y los valores en la esfera humana de las múltiples
relaciones, de la comunicación y el trato interpersonales entre todos los im-
plicados en el proceso educativo.
• Como parte del clima moral del escenario de la escuela y del contexto so-
cioeconómico de la familia y de la comunidad.
• Formando parte del sistema de influencias de múltiples factores en la esfera
moral de las personas en la sociedad, incluyendo las redes sociales, los gru-
pos informales, los medios de comunicación, entre otros.
• Presencia en los procesos sustantivos de la escuela o la universidad.
• Presencia en el currículo de la formación permanente (inicial y continua).
• En el empleo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
• Como exigencias a la profesionalidad del docente en sus saberes y compe-
tencias en sus desempeños y modos de actuación en su trabajo con apego a
los principios, normas y valores de la profesión.
• En el comportamiento moral y ciudadano del estudiante.
• En las didácticas de las disciplinas y los contenidos de la enseñanza, méto-
dos humanizados, democrático-participativos, autorreguladores.

El desarrollo de la ciencia y la tecnología actual en un mundo cada vez más


objetivamente global –evidente a la vista de todos– hace que la educación y la
¿Por qué hablar de ética en estos tiempos de cambios de paradigmas? 23

Pedagogía como ciencia rectora del proceso educativo, afronten múltiples retos,
uno de ellos es la forma fragmentaria con que aún se concibe tanto en la teoría
como en la práctica pedagógica este complejo proceso, de carácter multidis-
ciplinario, interdisciplinar y multidimensional, en el que intervienen muchas
variables y factores tanto internos como externos comprometidos –al menos en
lo formal y normado– con el propósito esencial de la educación integral de las
nuevas generaciones.
El tratamiento intencionado y explícito de la dimensión ética de la educa-
ción como un contenido nuclear de la Pedagogía de todos los tiempos, puede
contribuir a principios reguladores internos del proceso educativo tales como:
la coherencia, la direccionalidad, la intencionalidad y la sistematicidad, los que
requieren hoy más que nunca la convergencia de la palabra y la acción como
base del prestigio moral del maestro en la integración del complejo proceso de
instruir y educar a nuestros niños y jóvenes, que como dijera José Martí en su
concepto de educar, los prepare para la vida. Lo anterior nos permite integrar las
ideas que explican qué entender de esta idea y su complejidad:
La dimensión ética de la educación, es un concepto cuyo contenido expresa el
lugar y el papel que tienen las ideas y concepciones éticas de la cultura de la épo-
ca, el sistema de la moral y los valores morales vigentes, en el proceso educativo,
como fundamento ético-axiológico del fin y esencia de la educación, presente
en la dinámica entre el ser moral o la moralidad practicada en la convivencia
social y las representaciones del deber ser y el ideal moral, a que se aspira en los
modelos educativos y que le imprimen una proyección valorativa y de regula-
ción moral hacia el desarrollo humano como idea de una tendencia del progreso
humanista en el proceso formativo.
A su vez, en la dimensión ética de la educación, se revelan las interinfluen-
cias y relaciones morales que se producen entre las personas, agencias y actores
educativos en los diferentes escenarios y contextos de la educación, con sus
particularidades de manifestaciones en las cualidades morales de dichos sujetos
(docentes, estudiantes, familia, comunidad), en la subjetividad o mundo interior,
en la educabilidad y sensibilidad humana, en la actitud y las relaciones ante lo
que nos rodea, la comunicación, en la resolución de los conflictos morales y las
normas presentes en la elección del acto moral, concretada en los modos de ac-
tuación y los comportamientos asumidos, los que dicen del grado de educación
moral de la persona y su cultura ética.

1.3 La educación moral y en valores de nuestros niños


Toda sociedad tiene en sus niños y jóvenes su tesoro más preciado, pues somos
conscientes de que ellos representan la continuidad generacional de quienes hoy
24 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

somos sus padres, abuelos e incluso maestros, y por ende en ellos –como dijo
José Martí en su revista La Edad de Oro– está la «esperanza del mundo».
En esa esperanza se cifran los anhelos de que al crecer ellos sean mejo-
res que nosotros, más cultos, educados y preparados para desempeñarse com-
petentemente en su trabajo. La educación está en la base de este crecimiento
­humano, en particular de la moral y los valores morales, que ocupan el centro
de la calidad de la persona, empezando por sus sentimientos y cualidades que lo
distinguen en sus relaciones, la forma de expresarse en la comunicación con su
familia, y el trato con los demás.
No podemos olvidar que la moral es una importante esfera de la regulación
y la autorregulación consciente de las actitudes y del comportamiento huma-
no en la sociedad y que la autoconciencia moral de cada persona permite la
valoración de todo lo que sucede tanto en lo personal como a otras personas,
lo que acontece a nuestro alrededor o en el mundo. Esta valoración es la que
proyectamos en nuestros puntos de vista y juicios valorativos, los que siempre
tendrán el sello personal de nuestra mirada, subjetividad e intereses, aspectos
inherentes a la esfera de la moral, donde los valores personales organizados en
escalas jerárquicas juegan el papel de orientadores no solo de la valoración, sino
de la actitud y el comportamiento que asumimos ante los hechos o circunstan-
cias de la vida cotidiana.
Es por ello que la educación moral y de los valores morales inherentes como
brújulas orientadoras, están en la base de toda educación y es un aspecto inte-
grador de los conocimientos y habilidades con su aplicación en la vida práctica,
en el cómo obrar, qué comportamiento elegimos ante los conflictos o dilemas
que se presentan en el día a día.
La familia tiene un papel singular en la educación moral de los niños des-
de antes de su nacimiento, los acompaña día y noche en lo que es esa «escuela-
hogar», de la que forman parte las costumbres y las normas, los sentimientos
y afectos expresados en el lenguaje, así como las formas de la comunicación y
de relacionarse, que son esenciales, pues constituyen modelos que por exce-
lencia primero imitan los niños y luego poco a poco interiorizan como suyos
propios, y aplican en su moral; así será cómo se expresan y se comportan en la
escuela, con sus compañeros, maestros, en la cuadra con sus vecinos o en los
lugares públicos.
Obviamente estamos ante un problema nada sencillo pues se trata de los
seres humanos y de su educación moral, proceso que transcurre en el contexto
de la sociedad y en el que intervienen múltiples factores e influencias, en una
época impactada por el desarrollo científico y tecnológico, donde hay quienes
piensan que este tema no hay que tomarlo muy en cuenta y que es un asunto de
la vida privada de cada persona. Nada más lejos de la verdadera importancia que
¿Por qué hablar de ética en estos tiempos de cambios de paradigmas? 25

tienen la ética, la moral y los valores morales, tanto en la convivencia humana


y su relación con el medio ambiente, como en el acompañamiento al desarrollo
científico-técnico, sus contracciones y conflictos.
En este plano familiar del análisis podemos preguntarnos: ¿cuáles son esas
formas de encauzar esta educación o los métodos invisibles con que la familia
educa a sus hijos en el hogar?
Aquí cobra una especial significación el modo de organización de la vida de
la familia y en particular con los niños, sobre la base de sus derechos y deberes,
en la formación de los hábitos elementales de educación moral de convivencia
en el hogar, en las actividades que juntos hacemos todos los días, con el amor,
la constante conversación dialógica, la persuasión explicativa y la comprensión
que reclama cada hijo y la atención a sus inquietudes. Un papel especial tiene
el modelo o ejemplo que observan en la actuación de sus padres o tutores, con
apego a estas normas sutiles practicadas en un ambiente de afecto recíproco, lo
que genera un proceso de admiración sentida, e identificación con esos patrones
en la actuación.
Esta educación en la propia práctica de las normas y valores, en las cos-
tumbres y tradiciones, se van transformando en experiencias morales acumu-
ladas como parte de sus vivencias personales y potencian la aprehensión de
los conocimientos acerca de lo que es bueno y es malo, lo justo o injusto, lo
honesto o deshonesto, entre otras representaciones y significaciones de los
valores y antivalores del mundo moral en que viven, contribuyendo al creci-
miento humano desde una educación con una autorregulación moral basada
en el respeto a la dignidad y el significado de las normas morales básicas de
las relaciones y la convivencia. Es importante que haya confianza en la auto-
nomía, independencia o autodeterminación que va conquistando en su de­
sarrollo, pero siempre con el debido control y la ayuda de sus seres queridos,
en relación estrecha con los maestros y la escuela.
En este complejo y no menos contradictorio proceso educativo, no puede
faltar la idea del protagonismo e independencia responsable que nuestros hijos
deben conquistar en cada momento, asumiendo sus deberes escolares y las acti-
vidades diarias de colaboración en la casa y con sus familiares, sin paternalismos
o sobreprotección como estilos negativos que pueden hacerlos dependientes,
perezosos, irresponsables, desconsiderados y lo que es peor, seres egoístas.
Hoy es muy dado que los padres consideren que la educación de sus hijos
y su felicidad esté asociada a lo que materialmente le pueden dar, con indepen-
dencia de lo que ellos hacen en el cumplimiento de sus deberes, descuidando el
ABC de lo que nos ocupa que es la educación moral, como parte de su espiri-
tualidad y de sus sentimientos, esto es lo más valioso del ser humano, esa es la
«semilla escondida» que todos debemos hacer florecer.
26 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

Al referirse a la educación de nuestros hijos tengamos siempre presente la


máxima moral y humanista que encierra la dedicatoria que en el Ismaelillo, José
Martí escribiera a su hijo José Francisco en su dedicatoria:
«Hijo: Espantado de todo, me refugio en ti.
Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud, y
en ti».8

8
Martí José: «Ismaelillo», Obras completas, T. 16, p. 15.
2

LA COOPERACIÓN PEDAGÓGICA
PARA LA EDUCACIÓN EN VALORES

Dra. C. Marta Güemez Junco

La proyección ideológico-cultural que propicie la formación integral requiere


de la cooperación pedagógica y sobre todo de su componente esencial, la éti-
ca de la cooperación profesional, que permita la superación de las barreras que
impiden la coordinación y combinación de acciones para la comunicación fran-
ca, el intercambio de ideas y experiencias entre profesionales de las diferentes
formaciones. Como parte de la concepción pedagógica para la educación en
valores que aporta la Cátedra de Ética Aplicada a la Educación, se sistema-
tizan algunos criterios asociados a las relaciones entre las ciencias, los cuales
resultan de la cooperación interdisciplinaria entre los miembros de la cátedra
y entre estos y los integrantes de otras cátedras honoríficas de la universidad,
que expresa la apropiación de la cultura científica y la educación bioética. La
utilización del enfoque ético-axiológico y humanista permite captar la unidad
entre los procesos de integración y diferenciación del conocimiento científico,
así como valorar su significación para la transformación de la realidad, lo que
adquiere un carácter regular y relativamente estable en el decurso del siglo xx,
hasta que en el siglo xxi se revela el predominio de la tendencia integracio-
nista en el desarrollo del sistema de conocimientos científicos.
En esta tendencia integracionista del desarrollo de las ciencias se pone de
manifiesto el acercamiento cada vez mayor entre las ciencias naturales, exactas
y las humanidades en la actividad científica y su expresión en los cambios en la
28 Dra. C. Marta Güemez Junco

dirección de esta actividad, a partir de la profundización en la coordinación y


combinación de los métodos de las diferentes ciencias y su empleo sistemático
en grupos multidisciplinarios para descubrir nuevas relaciones y procesos que se
generan en los puntos de encuentro entre las ciencias, para obtener resultados
totalizadores en función del perfeccionamiento de la existencia y supervivencia
de la humanidad.
Esta tendencia, como momento necesario del desarrollo del saber científi-
co, orienta la actividad educativa hacia la profundización en el contenido hu-
mano de los descubrimientos científicos y a su utilización para contribuir a la
solución de los complejos problemas que emergen en un mundo globalizado
e informatizado, en el que se acentúan problemas globales, cuya solución pro-
yecta la ciencia pero obstaculiza el propio hombre en su accionar, en ocasiones
inadecuado y/o desmedido e indolente, de la significación social positiva del
­desarrollo científico-tecnológico para la vida.
En este trabajo, se exponen las experiencias de la cooperación pedagógica
para la educación en valores desde la implementación del Programa Director
Nacional de Educación en Valores, como expresión de la integración científica
con los factores educacionales de su entorno y en proyectos institucionales eje-
cutados en centros educacionales en tres municipios de la capital. También los
resultados presentados en los Talleres de Proyectos Institucionales de Educa-
ción en Valores en la Universidad de Ciencias Pedagógicas, como muestra de las
transformaciones provocadas por las acciones implementadas en el desempeño
de los docentes y su repercusión en su trabajo.
La comprensión de la significación de la cooperación pedagógica se conci-
be como un proceso intencionado, dirigido, gradual y sistemático, en el cual
los integrantes de los proyectos de investigación coordinan y combinan sus
potencialidades individuales con vistas a integrar los resultados científicos
a la educación y lograr la implementación de estos en la práctica educativa,
con ello contribuir a solucionar los problemas que se presentan en el entorno
educativo y comunitario, los que son imposibles de resolver solo teniendo en
cuenta los resultados individuales de los docentes investigadores por sepa-
rado.
Para explicar cómo se ha logrado desarrollar la cooperación pedagógica
en la integración de los resultados de la investigación y su significación para
la educación, particularmente en su carácter interdisciplinario, se toma en
cuenta:

• La coordinación de los investigadores de diferentes proyectos de investiga-


ción en cuanto a los resultados obtenidos en torno a los puntos de encuen-
tro entre las ciencias.
La cooperación pedagógica para la educación en valores 29

• La coordinación de los actos de cooperación a desarrollar en cada etapa. Se


refiere a la determinación de las acciones a ejecutar para implementar los
elementos comunes entre las ciencias en la práctica educativa.
• La coordinación de las informaciones y su procesamiento para el desarrollo
de la comunicación entre investigadores de diferentes proyectos de investi-
gación. Incluye la determinación de un vocabulario común entre ellos como
condición para aportar y recibir, sobre la base de la ética de la cooperación.
• La combinación. Refleja la integración de habilidades de varios investiga-
dores en uno, como consecuencia de la coordinación de los conocimientos,
destrezas, experiencias, vivencias y actitudes, lo cual provoca la disminución
del tiempo empleado para la implementación del resultado, el ahorro y la
utilización racional de los recursos humanos, por consiguiente mayor efi-
ciencia en el trabajo investigativo, mediante la creación de proyectos insti-
tucionales.
• La dirección como función colectiva de los grupos de investigadores en
diferentes instancias, subordinados a la concepción fundamentada en los
proyectos de la Universidad de Ciencias Pedagógicas.
• Refiere también el desarrollo de la autoconciencia, autocontrol y la auto-
superación de los miembros de estos grupos y de su participación en la
utilización de los recursos económicos destinados para la introducción de
resultados científicos, su planificación y control.

La cooperación pedagógica, dirigida a la implementación del Programa


Director Nacional para la Educación en valores, representa la realización de
acciones coordinadas entre los investigadores cuya tendencia se caracterice por
potenciar el carácter socializador y colectivo, encaminado a encontrar alternati-
vas que faciliten las transformaciones de los sujetos implicados y la solución de
los problemas detectados.
Se trata de captar y sistematizar nexos y relaciones que brotan de la práctica
educativa y requieren del estudio multidisciplinario. Para ello fue importante
proyectar cómo provocar el cambio de mentalidad de los sujetos implicados con
la responsabilidad de aportar al desarrollo educativo. Desarrollar la conciencia
de que la cooperación pedagógica no es un proceso para resaltar el éxito de un
profesional en detrimento de la exclusión del éxito de los demás, que debe estar
exenta de celos profesionales y de acciones que sobredimensionen el valor de un
resultado de investigación respecto a otros, fue uno de las barreras fundamenta-
les reveladas en el proceso de introducción de resultados.
Las acciones realizadas permiten apreciar la consolidación del respeto mu-
tuo y la colaboración sobre la base del intercambio afable y respetuoso. Tie-
ne por tanto como rasgo esencial la ética de la cooperación profesional, que
30 Dra. C. Marta Güemez Junco

r­ edunde en el beneficio mutuo en las relaciones profesionales, lo que se expresa


en el establecimiento de convenios de cooperación entre proyectos de investiga-
ción de la Universidad de Ciencias Pedagógicas, cuyos resultados se entrelazan
en la práctica pedagógica de las diferentes educaciones en los municipios en los
que se ejecutan proyectos institucionales de educación en valores.
El establecimiento de convenios de cooperación entre proyectos de investi-
gación estuvo condicionado por la creación de un conjunto de premisas genera-
das en la actividad investigativa desde la planificación, organización, ejecución,
control sistemático y evaluación de los resultados de investigación, desde la ges-
tión y ejecución de varios proyectos de investigación desarrollados desde 1998 a
la fecha, los cuales se evidencian en:

• La unidad de criterios para valorar el aspecto educativo, axiológico y po-


lítico-ideológico en la formación de estudiantes de todas las educaciones,
como resultado de la colaboración con el grupo de evaluación de la calidad
del aprendizaje en La Habana.
• La implementación de una concepción de la cooperación pedagógica para la
educación en valores, expresado en: la creación de proyectos institucionales
en las escuelas de los municipios, los que han permitido obtener evidencias
científicas de que la educación en valores, rebasa los estrechos marcos de un
proyecto de investigación, por lo que requiere tener en cuenta enfoques de
otros proyectos de investigación, lo que incide favorablemente en la prepa-
ración interdisciplinaria de los profesores-investigadores.

Todo ello expresa el reto de transitar a nuevas formas de integración en la


cooperación por medio de la coordinación, la combinación y la implementación
de acciones conjuntas en aras de alcanzar los fines propuestos con un mayor
grado de coherencia y sobre la base de la ética de la cooperación interdisciplina-
ria para transcender los celos profesionales y el sobredimensionamiento de los
resultados de un proyecto de investigación respecto a otro, en el interior de las
instituciones educativas en las que se ejecutan proyectos institucionales, lo que
hace más evidente la transformación cualitativa de los sujetos implicados en la
investigación educativa, basada en el respeto a la autoría y legitimidad de los
resultados obtenidos por los investigadores de cada proyecto.
Lo que condiciona la necesidad de socializar el proceso de diversificar y
potenciar nuevas formas de integración científica en la Universidad y los terri-
torios y que a su vez se generen nuevas coordinaciones de la actividad investiga-
tiva, lo que fortalece la pertinencia social de la universidad.
La necesidad de la cooperación pedagógica se evidencia también en el
­desarrollo del proceso de integración de los fundamentos teórico-metodológicos
La cooperación pedagógica para la educación en valores 31

en las tesis de doctorado, maestrías y su relación con trabajos estudiantiles de


curso y de diploma para su comprensión y aplicación en los diferentes con-
textos, así como en el establecimiento de las relaciones de cooperación, para
la introducción de resultados científicos en actividades metodológicas de los
departamentos docentes de las diferentes educaciones y en los departamentos
docentes de la universidad.
En consecuencia, la cooperación concebida sobre la base del enfoque ético-
axiológico y humanista permite lograr la integración de los resultados cientí-
ficos desde el interior de los proyectos de investigación, para generar nuevas
integraciones en el proceso de su introducción, que sirve de punto de partida
para otras sistematizaciones.
La cooperación pedagógica para la educación en valores en la implemen-
tación de los resultados de la investigación, posee como núcleo los valores de la
profesión de educar a las nuevas generaciones en estrecha relación con la asimi-
lación de un pensamiento renovador sustentado en una concepción del cambio
educativo que propicie el desarrollo y un alto grado de compromiso tanto en
docentes como estudiantes con la institución educativa expresado en el sentido
de pertenencia, de fuerte autoestima social y personal, que posibilite el perfec-
cionamiento continuo del objeto de investigación a partir de la identificación
y/o determinación de la teoría a la que se contribuye con su desarrollo. A con-
tinuación se exponen algunos de los resultados alcanzados con la aplicación de
la concepción de la cooperación pedagógica en los proyectos de investigaciones
realizados:

• Se destaca la creación de proyectos territoriales e institucionales en tres


municipios de la capital: Cerro, Habana Vieja y San Miguel del Padrón.
Se toma en consideración la concepción de los proyectos educativos funda-
mentada por la Dirección de Ciencia y Técnica del Ministerio de Educa-
ción (MINED), que define los proyectos institucionales como órganos que
permiten gestionar la ciencia, la investigación y la innovación educativa,
adecuadas a las características del objeto de transformación, al contexto, a
los actores del proceso.
• Se asume que es ahí donde pueden identificarse los líderes para el ­desarrollo
de la actividad científica, como jefes de proyectos, entre los que posean gra-
dos y categorías docentes, académicas y científicas.
• Es allí donde puede hacerse efectiva la integración de las instituciones edu-
cacionales en los territorios.
• Se consideran como una forma de producción de gestión e introducción de
los resultados de investigación, que permiten:
1. Integrar la actividad y resultados de la investigación de los educadores.
32 Dra. C. Marta Güemez Junco

2. Sirven de vehículo para avanzar hacia nuevos niveles de conocimiento


y desarrollo en el cumplimiento de las misiones asignadas por el estado.
3. Propone soluciones a problemas por vías científicas y en consecuencia
desarrollar proyectos institucionales.

El proceso de utilización de los resultados garantiza la transformación de la


teoría y la práctica, por lo que es posible solo si se transita por la socialización
del resultado, la presentación y participación en eventos, tribunales y órganos
científicos para su aprobación, se introducen y generalizan los resultados.
Como indicadores para la implementación de esta concepción de integra-
ción sobre la base de la cooperación pedagógica se determinan los siguientes:

1. Introduce acciones metodológicas que posibilitan tomar en cuenta el


criterio de los otros, analizarlos y utilizarlos para establecer relaciones
de los elementos de su disciplina con otras y la formación de valores.
2. Implementa acciones metodológicas basadas en la colaboración y el in-
tercambio profesional.
3. Introduce acciones metodológicas que orientan la actuación de maes-
tros y profesores hacia la apropiación de valores éticos de la profesión
basados en la cooperación: solidaridad, colectivismo, equidad y huma-
nismo.

El resto de las acciones antes mencionadas, se realiza tomando en conside-


ración estos criterios teóricos, los cuales en forma de indicadores se insertan en
los instrumentos que se aplican para evaluar los resultados obtenidos. Se des-
tacan los resultados de la Universidad Pedagógica, y los de la aplicación de esta
concepción en el proyecto institucional desarrollado en la Facultad de Ciencias
Médicas «Salvador Allende». Dentro de estos están:

• Se logra la caracterización de la preparación pedagógica para la educación


en valores en todos los contextos de la implementación y se valoran los re-
sultados, previa selección de la población y la muestra, en cada contexto de
implementación.
• Se integran los enfoques ético-axiológico y humanista y el enfoque cultural
identitario en el trabajo metodológico del colectivo de disciplina Ética e
Ideario martiano, como vía para la implementación del Programa Director
Nacional de Educación en valores. Esta integración es resultado del conve-
nio de trabajo de dos proyectos de investigación y de dos Cátedras.
• Se logra la caracterización de la preparación pedagógica de los profesores
Ética e Ideario Martiano para la implementación del Programa Director
La cooperación pedagógica para la educación en valores 33

Nacional de Educación en Valores. La muestra seleccionada coincide con


la población de once profesores del colectivo de Ética e Ideario Martiano,
de ellos ocho del Departamento de Marxismo Leninismo de la Universi-
dad de Ciencias Pedagógicas y tres de Educación Artística.
• Respecto a las vías para implementar el Programa Director Nacional de
Educación en Valores, los resultados del diagnóstico evidencian algunas ca-
rencias en la preparación pedagógica de los docentes, por lo que la totali-
dad de los profesores consideran que debe orientarse cómo implementar la
educación de valores en las preparaciones metodológicas, la superación y la
investigación educativa.
• En correspondencia con lo anterior el veintisiete porciento de los profesores
del colectivo de disciplina posee una comprensión adecuada del contenido y
del significado del enfoque ético, axiológico y humanista para el proceso de
enseñanza–aprendizaje y la labor educativa. El resto reduce su alcance y sig-
nificación a la vinculación de los valores con las actividades de la institución
educativa, sin comprender las posibilidades que ofrece para la integración
de los valores con los contenidos de las asignaturas para la orientación de
la actuación de los estudiantes, a partir del estudio de la vida y obra de las
grandes personalidades históricas y de las ciencias.
• Se advierte que solo algunos de los profesores del colectivo reconoce la
clase como vía fundamental para la aplicación de este enfoque, lo que se
revela también cuando solo cuatro de ellos emplean con frecuencia la au-
tovaloración, lo que se corresponde con que la mayoría de los profesores
reconocen que solamente a veces, ofrecen los argumentos necesarios y su-
ficientes para que los estudiantes conozcan e interioricen los valores fun-
damentales. Esta misma cantidad de profesores consideran que en pocas
ocasiones propician el análisis de las normas y reglas de conducta a seguir
en cada momento y tres de ellos reconocen que son poco sistemáticos en
la orientación del camino a seguir por los estudiantes ante cada situación.
• La mayoría de los profesores coinciden al afirmar que muy pocas veces en
los colectivos de disciplina se ofrecen modelos de actividades metododo-
lógicas para la formación de valores desde el proceso de enseñanza–apren-
dizaje, ni se trabaja sistemáticamente en proponer actividades en las que
los estudiantes puedan comparar lo que hacen realmente con el modelo
correcto y que es insuficiente la planificación de actividades donde desde
la clase se desarrollen las potencialidades de la crítica y la autocrítica de los
estudiantes, y puedan manifestar abiertamente sus criterios.
• La mayoría de los profesores consideran que debido a las características del ni-
vel de educación superior no es necesaria la coordinación sistemática de accio-
nes conjuntas con la familia, la comunidad y las organizaciones ­estudiantiles,
34 Dra. C. Marta Güemez Junco

únicamente los profesores que imparten la asignatura en la carrera de profeso-


res generales integrales reconoce la importancia de estas actividades.
Para lograr la transformación de ese estado inicial se realizan acciones de
preparación pedagógica para la implementación del Programa Director Nacio-
nal de Educación en Valores y se obtienen los siguientes resultados, se logra:
• Proyectar y realizar el trabajo metodológico desde la integración de los re-
sultados de la investigación educativa, las acciones de las Cátedras Hono-
ríficas, lo que permite utilizar las influencias educativas basadas en la tradi-
ción del pensamiento pedagógico cubano en su naturaleza ético-axiológica
y humanista y su dimensión cultural en todas las actividades.
• La implementación de las estrategias curriculares educativas, con jerarquía
del Programa Director Nacional de Educación en Valores y en el de lengua
materna en todas las actividades docentes.
• Establecer relaciones entre la disciplina con el plan de preparación política
de profesores y estudiantes en las carreras, en las sedes universitarias y en las
diferentes educaciones mediante el análisis de los resultados de los proyec-
tos territoriales en la docencia en correspondencia con el perfil profesional.
• Relación entre las actividades de la asignatura con los Talleres de Ética y
profesionalidad dirigidos por los investigadores del proyecto de investigación
como parte de la estrategia metodológica de la Universidad Pedagógica.
• Se obtienen importantes avances en el debate de los estudiantes en torno a
las bases martianas y marxistas leninistas de la ética para educar, pero aún
no se ha logrado involucrar al resto de las asignaturas del currículo lo que
se refleja en la limitada presencia del pensamiento martiano en la actividad
científica estudiantil.
• Establecer vínculos entre los contenidos de la disciplina y el proceso de
construcción del Código de Ética y su seguimiento en los estudiantes en
formación.
• Trabajo colectivo en la concepción del protocolo de la disciplina y se distri-
buyen tareas a los profesores teniendo en cuenta los resultados de la carac-
terización lo que permite transformar el estado inicial.
• Los instrumentos aplicados facilitan la validación de la disciplina como vía
para alcanzar la acreditación de las carreras.
• Se logra fortalecer la enseñanza de la Historia de Cuba y dar cumplimiento
de las orientaciones de los Seminarios Nacionales para Educadores.
• Se presentan los resultados en diferentes eventos científicos y se proponen
cambios de mejora de la disciplina en la Comisión de Carreras.
• En todos los proyectos institucionales de las escuelas, se desarrollaron se-
siones científicas para el análisis y discusión de las bases del proyecto en
La cooperación pedagógica para la educación en valores 35

las que participaron investigadores, gestores de los proyectos institucionales


y profesores de los municipios experimentales y otros seleccionados en la
ciudad de La Habana y la provincia Pinar del Río, dirigidas al análisis de
los siguientes temas:
1. Cooperación pedagógica y enfoque, ético axiológico y humanista.
2. Contenido humanista de la cooperación pedagógica.
3. La ética de la cooperación pedagógica y la universalización de la edu-
cación.
4. La cooperación pedagógica para la implementación del Programa Di-
rector de Educación en Valores.
5. Metodología para la aplicación de instrumentos para la caracterización
de la preparación para la cooperación pedagógica.

Se promueve la creación y desarrollo de los proyectos institucionales de


valores en los territorios, a partir de la generalización de los resultados teóricos
de la ampliación del contenido y extensión de los conceptos básicos y de las
acciones de cooperación:

1. Se constituyen proyectos gestores de los proyectos institucionales cuya fun-


ción esencial es potenciar los proyectos institucionales en las diferentes edu-
caciones.
2. Se desarrollan actividades para la superación de los profesores en la Facul-
tad de Ciencias Médicas, tales como:
• Talleres Metodológicos «Programa Director Nacional de Educación en
Valores». Reuniones de Departamento.
• Curso de Posgrado «La formación de valores: un imperativo en la Uni-
versidad médica». Para profesores principales y profesores guías.
• Curso de Posgrado «Ideología y política de actualidad». Actualización
para cuadros y sus reservas docentes.
• Taller «Análisis de la metodología para la introducción del enfoque éti-
co axiológico humanista en la actividad metodológica». Para profesores
principales.
• Talleres de preparación pedagógica para la formación humanista del
profesional de las Ciencias Médicas.
• Taller de preparación pedagógica para profesores principales y jefes de
colectivos de año «La cooperación interdisciplinaria para la implemen-
tación del Programa Director Nacional de Educación en Valores».
• Se desarrollan talleres de tesis a maestrantes en los que se han esclare-
cido los conceptos claves del proyecto y de la cátedra para el enriqueci-
miento de las investigaciones.
36 Dra. C. Marta Güemez Junco

• Se desarrollan asesorías de tesis doctorales tesis en las siguientes temá-


ticas:
1. Estrategia metodológica de cooperación para la preparación de los
profesores de secundaria básica en la educación en valores.
2. La cooperación interdisciplinaria en formación de profesores del
área de ciencias de la Universidad Pedagógica Enrique José Varona
(UCPEJV).
3. Estrategia de cooperación pedagógica para la integración en la edu-
cación técnica-media de la República de Angola.
4. Elaboración de software educativo: Sitio Web educativo «El de­
sarrollo de la ciencia y la tecnología en Cuba»; FILOGLOBAL un
software educativo sobre temas de la globalización.

Como se puede apreciar, el desarrollo de la cooperación pedagógica en la


integración de los resultados de la actividad científica, constituye una necesidad
impostergable para la transformación de la práctica educativa en las condicio-
nes actuales del desarrollo de la sociedad cubana y responde a las exigencias del
desarrollo científico tecnológico contemporáneo.
La integración de estos resultados desde un enfoque integrador ético-axio-
lógico y humanista, ha permitido conformar un conjunto de criterios teórico-
metodológicos que se han introducido en la práctica pedagógica en sucesivas
ediciones de proyectos de investigaciones que responden a las necesidades del
desarrollo científico-tecnológico, y, particularmente al predominio de la ten-
dencia integracionista de las ciencias, con la finalidad de preparar a los maestros,
profesores y docentes en una labor pedagógica más coherente en la integración
armónica de los procesos formativos y para enfrentar los retos de los cambios
que ocurren en la sociedad cubana y en mundo actual, con una mayor orienta-
ción e intencionalidad en la educación de valores en el contexto educativo.
3

LA EDUCACIÓN BIOÉTICA EN LA ENSEÑANZA


DE LAS CIENCIAS NATURALES

Dra. C. Yara L. Cárdenas Cepero

La cultura científica constituye un componente esencial de la cultura general e


integral, necesaria para el desarrollo humano, asimismo la educación bioética es
imprescindible para poder armonizar coherentemente con el desarrollo cientí-
fico-tecnológico alcanzado por la sociedad en esta época. La incorporación de
la cultura científica y de la educación bioética en el proceso docente-educativo
incluye comprender, usar modelos y conceptos, desarrollar las competencias ne-
cesarias de comunicación en relación con mensajes de contenido científico, así
como la capacidad de emitir mensajes sobre bases científicas, en definitiva es
utilizar el método científico.
La presencia de la cultura científica y de la educación bioética en la edu-
cación en general, se revelan como instrumentos inseparables y necesarios en
la búsqueda de nuevas alternativas, para la comprensión de los fenómenos y la
concreción de acciones para la transformación de la realidad de estos tiempos,
en aras de un mundo más justo, con equidad, diálogo, entendimiento humano y
sustentabilidad de desarrollo.
Como se conoce, el desarrollo de las ciencias de la vida desde la segun-
da mitad del siglo xx ha hecho posible que la Biología y el universo de las
ciencias ligadas a ella, pasaran de ciencias observacionales, que describían el
mundo de lo vivo, a ciencias creadoras de vida, a partir de la aplicación de tec-
nologías como la clonación, la modificación genética de animales y plantas, y
38 Dra. C. Yara L. Cárdenas Cepero

sobre todo, la instrumentación productiva de esos avances a gran escala y en


breve tiempo.
Así pues, el paso a la ciencia contemporánea es el de la creación de mundo,
la creación de vida y la creación de vida artificial. Ello impone la necesidad de
un nuevo saber de unificación que gire en torno a una ética que piense:

• Al hombre, la ciencia y la vida –la bioética.


• Que esté constituido por una teoría que piensa la dinámica de cambio –la
complejidad.
• Una reflexión crítica sobre la cognición humana –la epistemología de se-
gundo orden.
• Un pensamiento científico acerca de la totalidad involucrada –el holismo
ambientalista– los que no demarcan el paso de la transformación necesaria.

Su necesidad emana entonces, no de la preocupación por las consecuencias


negativas del desarrollo científico –que es indudablemente un aspecto consi-
derado y que se debe considerar–, no está relacionada exclusiva y fundamen-
talmente con la idea de que la ciencia sea una amenaza a la vida, sino todo lo
contrario, con las posibilidades de creación y de creación de vida que se abre
para la producción científica contemporánea.9
En tal sentido, se asume a la bioética como un redimensionamiento ético
de las relaciones del hombre consigo mismo, con la sociedad y con la natura-
leza, que la define como: «…una visión más amplia, como ética de la vida, una
disciplina promotora de la reflexión moral sobre los dilemas de nuevo tipo que
se presentan en la vida del hombre a partir de los cambios introducidos por el
desarrollo tecnológico y científico desde el siglo xx los avances en las ciencias y
técnicas de la vida».10
El pensamiento bioético cubano se nutre en la actualidad de la labor de in-
telectuales, que teniendo una formación martiana y marxista, integran las raíces
del pensamiento cubano a las ideas de la bioética global sustentable: «Si existe
la real voluntad de salvar a la humanidad del holocausto ecológico, y de em-
prender el camino del desarrollo sostenible, se precisa de una nueva mentalidad,
de un compromiso eficaz con el hombre y con la vida, de una nueva cultura
planetaria “con todos y para el bien de todos”».11
La bioética que se fundamenta en las más genuinas tradiciones éticas cuba-
nas, pondera la responsabilidad y solidaridad como valores ejercidos desde toda
9
Delgado Díaz, Carlos: Hacia un nuevo saber. La bioética en revolución contemporánea del
saber, 2007.
10
Ídem: 52.
11
Acosta, J R y M.C González: El escenario postmoderno de la bioética,1997, p. 21.
La educación bioética en la enseñanza de las Ciencias Naturales 39

la sociedad y con todos los componentes de la biosfera: «…haciendo valer como


brújula la máxima martiana de que «Patria es humanidad», trasmutada tal vez
en que «Patria es la biosfera», por la cual, y en la cual, la humanidad existe».12
La bioética invita a la reflexión sobre el hecho de que las ciencias como ac-
tividad humana, en particular las naturales, han cambiado, desde una posición
basada en la observación e interpretación de los fenómenos, hasta una inter-
vención activa en los procesos naturales, en la vida y el destino de las personas,
según Delgado C. J. (2006), ella implica un replanteamiento del objeto de la
ciencia que trasciende al descubrimiento de la realidad, para constituirse en un
problema ético de las acciones humanas hacia la naturaleza y el futuro, esto
implica la necesidad de repensar los objetivos y contenidos de la educación.
Coincidiendo con Blanco A (2000), la educación, como proceso social
complejo en el que se produce la formación y desarrollo de la personalidad de
los individuos, mediante la transmisión y apropiación de la herencia cultural,
es un fenómeno históricamente condicionado, es necesario eliminar la sepa-
ración absoluta entre objeto y sujeto del conocimiento, entre lo cognitivo y lo
valorativo que se manifiesta en la educación mediante la presencia de la dico-
tomía entre la instrucción y la educación; así como, el establecimiento de la
objetividad científica como exclusión de la subjetividad y como saber supremo
que impuso una visión de la ciencia como instrumento para conocer y dominar
a la naturaleza, expresado en la separación de los contenidos axiológicos de su
enseñanza.
En el caso particular de la enseñanza de las ciencias, la racionalidad clásica
impuso la separación de lo moral y lo valorativo por estar situados en el plano
de lo subjetivo y se transmite el conocimiento científico como legitimador de
las acciones humanas. Esta situación tiene un impacto, inclusive en lo ideoló-
gico, ya que contribuye a formar la idea errónea de la neutralidad de la ciencia
(Núñez J, 1999; Delgado C. J, 1999).
La bioética hace una reflexión teórica sobre la pertinencia moral de las ac-
ciones humanas que la ciencia y la tecnología hacen posibles: «Para la bioética
es esencial develar ese cambio en el término, la sustitución de una legitimación
por otra y el error de suponer que el conocimiento científico pueda legitimar las
acciones humanas».13
Aunque el estado cubano se plantea como un objetivo estratégico de la
formación de los futuros ciudadanos, el desarrollo de una educación moral
basada en una ética solidaria, el amor a la justicia y el desarrollo de la auto-
nomía moral desde valores humanistas, se manifiestan insuficiencias en este

12
Ídem: 10.
13
Delgado Díaz C. J. Ob. Cit.: 126.
40 Dra. C. Yara L. Cárdenas Cepero

proceso. En ocasiones, no se concibe como parte consustancial de un proceso


educativo integral y, generalmente, queda confinada a las acciones educativas
planificadas como parte de la vida escolar o que se agregan al proceso de
enseñanza-aprendizaje.
Cuando la sociedad plantea a la educación, la necesidad de formar sujetos
moralmente responsables, es pertinente valorar qué le puede aportar la bioéti-
ca, como nuevo saber, a la educación y en particular al proceso de enseñanza-
aprendizaje:

• La consideración del estudio de las ciencias naturales y de las relaciones del


hombre con la naturaleza como fuente de moralidad.
• Un redimensionamiento de los objetivos y contenidos de la educación a
partir de la necesidad de formar sujetos con responsabilidad moral con la
sustentabilidad de la vida.
• La posibilidad de superar desde lo interno del proceso de enseñanza-apren-
dizaje la dicotomía que se produce entre instrucción y educación.
• En el orden didáctico, las posibilidades para problematizar el proceso de
enseñanza -aprendizaje incorporando contradicciones no solo de tipo cog-
noscitivo y práctico, sino también valorativo y hacer más significativos los
aprendizajes.

La educación bioética es el proceso educativo que incluye un sistema de acti-


vidades orientadas al desarrollo de la actividad valorativa moral, encaminado al
debate de problemas de contenido bioético y que contribuye a la formación de
los conocimientos, habilidades, actitudes y valores morales que participan en la
regulación de las relaciones del hombre consigo mismo, con la sociedad y con la
naturaleza, en aquellas cuestiones relacionadas con la sustentabilidad de la vida,
puede ser una vía para educar «una nueva mirada sobre el mundo, sobre la base
de un modelo distinto de hombre cultural».14
Para desarrollar la educación bioética, resulta imprescindible la orientación
bioética, considerada como un proceso dinámico que incluye acciones encami-
nadas al tratamiento de la relación ciencia–valor, desde los objetivos y los con-
tenidos de las disciplinas y las asignaturas, con un enfoque ético, axiológico,
humanista, dialógico, problémico e interdisciplinario que favorece la valoración
de los problemas bioéticos, el desarrollo de la cultura científica y el redimensio-
namiento ético de las relaciones humanas en el medio ambiente.
En la orientación bioética del proceso de enseñanza-aprendizaje se mani-
fiesta como relación esencial la que se establece entre ciencia y valor, la cual debe

14 Delgado C. J.: Cognición, problema ambiental y bioética. 2002, p.143.


La educación bioética en la enseñanza de las Ciencias Naturales 41

ser analizada desde los objetivos y los contenidos de los programas de las dife-
rentes disciplinas y asignaturas, requiere considerar cada una de las categorías
didácticas y la relación entre estas.
La educación bioética se ha estado desarrollando en la Universidad de Cien-
cias Pedagógicas «Enrique José Varona» en diferentes asignaturas del área de las
Ciencias Naturales, en la asignatura Geografía General se elaboró un software
para contribuir a desarrollar una cultura científica en los estudiantes del Curso
Pre-médico, desde la educación bioética, también se confeccionó un material
de estudio complementario de la asignatura Geografía de Preuniversitario y
su metodología, para que pueda ser analizado, reflexionado y debatido por los
estudiantes, además se diseñaron estrategias para desarrollar diferentes temas
geográficos tales como la relación de la ciencia, la tecnología y el desarrollo, con
la calidad de vida y sus impactos en los países del Tercer Mundo.
En este sentido, también se construyó una concepción integradora y
desarrolla­dora del proceso de enseñanza-aprendizaje de las Ciencias Natu-
rales desde un enfoque ciencia, tecnología y sociedad en su articulación con
el enfoque ético, axiológico y humanista de la educación, desde la educación
bioética, como una alternativa didáctica de las emisiones televisivas de las
clases de Química y de Biología para la enseñanza preuniversitaria.
Desde hace varios cursos se desarrollan alternativas y estrategias didácticas
en la enseñanza de diferentes asignaturas y disciplina, biológicas y químicas,
tales como Biología Celular y Molecular, Fisiología, Genética Ecológica, Quí-
mica General, Historia de la Biología e Historia de la Química.
Resumiendo, se puede decir que las acciones realizadas por como parte
del proceso de introducción de resultados científicos relacionados con el en-
foque ético axiológico y humanista, han permitido su articulación con el enfo-
que ciencia, tecnología y sociedad para la formación integral de la personali-
dad de los estudiantes y la profesionalidad pedagógica en su ascensión ética y
bioética, proporcionándole al docente una mejor preparación en su desempe-
ño profesional pedagógico, para educar en el sistema de valores de la Revolu-
ción cubana y asumir el reto de las transformaciones que requiere la escuela
en la actualidad.
4

LA CULTURA ECONÓMICA EN LA PROFESIONALIDAD


PEDAGÓGICA DE LOS DOCENTES PARA
LA FORMACIÓN DE VALORES

Dra. C. Olga R. Cabrera Elejalde

La Ética Aplicada a la Educación, se refiere a los conocimientos teóricos, meto-


dológicos y normativos, sobre la moral, los valores y el comportamiento huma-
no, en estrecho nexo e interrelación con los procesos educativos que permiten la
comprensión de la educabilidad integral de la personalidad.15
La dimensión ética de la profesionalidad pedagógica se expresa también
en la cultura económica del docente, dada la estrecha relación que existe entre
economía-sociedad-moral-educación y sus impactos. Desde esta perspectiva, es
de gran importancia trabajar en el desarrollo moral de los profesionales de la
educación desde su formación, entendiendo por moral pedagógica: el conjunto
de principios, normas, valores, representaciones sobre el bien y el mal, propios del
trabajo pedagógico, que orientan, valoran, educan y regulan la elección moral de la
conducta personal del maestro en el ejercicio de la profesión, por lo que la moral
de la profesión acompaña a los modos de actuación que se encuentran en la base
y la dirección del desempeño profesional de los educadores.16 Esto apunta a que
los docentes como parte de su profesionalidad tienen que adentrarse en el conoci-
miento de las relaciones economía-sociedad- ética y educación, para contribuir a
la formación integral de sus estudiantes desde esta perspectiva en la época actual.

15
Chacón N.: Dimensión ética de la educación cubana, 2006, p. 9.
16
Ídem: 137.
44 Dra. C. Olga R. Cabrera Elejalde

El contexto económico internacional se ha caracterizado por:

• Los cambios tecnológicos provocados por la Revolución Científico-Técnica.


• Impactos del desarrollo de la industria de la recreación, el entretenimiento,
los medios de difusión y su nivel de privatización y concentración.
• Fuertes proceso de internacionalización y concentración del capital.
• Creciente papel de la cultura y el conocimiento en la economía mundial.

El impacto de este contexto, se hace notar en los procesos educativos, en la


formación y en el desempeño de los profesionales. Según Jesús Martín Barbero
(2002), se produce dos cambios claves:

• La aparición del texto electrónico ha provocado un descentramiento de la


cultura que significa que el saber se sale de los libros y de la escuela, estre-
meciendo el modelo entero del aprendizaje.
• La des-localización que implica la diseminación del conocimiento, que invo-
lucra borrar las fronteras que lo separaban del saber común, la difuminación
de las fronteras entre las disciplinas del saber académico.

Al respecto es importante señalar, que aunque la cultura siempre ocupó un


lugar destacado en los procesos productivos y en la economía, relacionada con
los conocimientos tecnológicos y científicos y con el crecimiento de la riqueza,
en las condiciones actuales el fenómeno se extiende de manera creciente. Sin
embargo, las transformaciones en los modos de circulación del saber consti-
tuyen uno de los más profundos cambios de la sociedad actual, dando lugar a
la contradicción entre el saber institucionalizado y el saber cotidiano. Hoy, el
saber escapa de los «lugares sagrados» como la escuela y del resto de las agencias
socializadoras.
«Lo que distingue a la sociedad en gestación no son las actividades a que se dedica
sino el haber colocado en su centro, en cuanto fuerza productiva directa, a la cultura
en su más profunda acepción: la capacidad de procesar símbolos, esto es de conocer e
innovar».17
En el campo educativo, es visible la interconexión de las instituciones de
enseñanza superior y la apertura del curriculum a temáticas internacionales y
materias mucho más vinculadas con el exterior. Algunos especialistas, coinciden
en que la transnacionalización e internacionalización de la educación superior,

17
Martín-Barbero J.: «La crisis de las profesiones en la ¨sociedad del conocimiento¨».
2002, pp. 177-182. Disponible en: http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.
jsp?iCve=105117941014
La cultura económica en la profesionalidad pedagógica de los docentes para ... 45

no constituye un fenómeno nuevo. John Daniel (2002), Director General Ad-


junto de Educación de la UNESCO, recuerda que ya Erasmo viajaba, y que la
Universidad de Oxford la fundaron estudiantes ingleses que no podían estu-
diar en la Sorbona, por lo que concluye: «El mercado de la enseñanza superior
también ha estado presente por mucho tiempo, si bien no se le conocía por ese
nombre».18
Ningún país del mundo, independientemente de su sistema social o ideo-
logía está exento de los embates de esta estratagema imperial. Lo cual implica
repensar el papel de la cultura económica en la formación y desarrollo de la
profesionalidad pedagógica.
Entre los retos que impone la transnacionalización de la educación a la pro-
fesión de educar, se encuentran:
• Convertir la adquisición permanente de conocimiento, la innovación y la
investigación en un modo de actuación.
• Una actitud cultural frente a los cambios económicos.
• Desarrollar escalas de valores y motivaciones en los procesos educativos,
desde posiciones cubanas y del sur.
Nosotros distinguimos entre la transnacionalización de la educación y su
internacionalización. Los érminos internacionalización sin fines de lucro y globa-
lización alternativa expresan las realizaciones no comerciales de la educación.
En cambio la transnacionalización se refiere al proceso de liberalización comer-
cial de la educación entre diversos países. Este proceso tiende a consolidar la
conformación de grandes empresas transnacionales que controlarán el mercado
mundial de la educación.19 Como se puede apreciar, estas empresas profundizan
la mercantilización y comercialización de la educación y afirman la concepción
de la enseñanza como un proceso de consumo.
La internacionalización de la educación, constituye un proceso integral de
la interculturalidad, a través del cual cada país o institución, desde cada lugar,
responde a lo global e interactúa localmente con el mundo, sobre la base de
su identidad. Es una respuesta de inserción de una institución o país en las
relaciones entre naciones para responder a la lógica y dinámica de los procesos
globalizantes, tiene por base los valores compartidos y su fin es contribuir al
desarrollo económico de los países.
18
UNESCO: Boletín del sector educación, 2002. Disponible en: http://unesdoc.unesco.
org
19
Gascón Muro P. y Cepeda Dovala José L.: «De la mercantilización a la transnacio-
nalización de la educación superior». 2004, pp. 1-15. Universidad Autónoma Metro-
politana Unidad Xochimilco México. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.
oa?id=34004004
46 Dra. C. Olga R. Cabrera Elejalde

La inserción de Cuba en la internacionalización y globalización alternativa


pasa, ante todo, por dos procesos estrechamente vinculados entre sí: la acredita-
ción de las instituciones y unidades docentes y la incidencia de la educación en
el Producto Interno Bruto (PIB), indicador que a nivel mundial se utiliza para
medir el valor monetario de todos los bienes y servicios finales producidos en
un país, durante un año.
Así, la educación gratuita para cada ciudadano cubano, tiene sus costos para
el Estado, determinados por: la remuneración de los maestros y profesores, los
bienes y servicios que consume, grado de ineficiencia en el uso de los recursos,
la deserción escolar y la repetición, entre otros. ¡Hay que enseñar a la oportu-
nidad y reducir los costos! De ninguna manera, indica que la contabilidad del
valor de estos servicios no se registre, por lo que ha de hacerse énfasis en la
educación económica sobre todo en lo que respecta a la formación de los valores
ético-morales asociados a la cultura económica y a que las personas que reciben
gratuitamente estos servicios, conozcan su valor individualmente.
Si a ello se suma el costo para la educación cubana del bloqueo impuesto por
Estados Unidos, se traduce en pérdidas por afectaciones monetarias y financie-
ras, la imposibilidad de exportar bienes y servicios, así como adquirir insumos
escolares de proveedores cercanos.
Según Lisardo García Ramis (2013), actual director del Instituto Central
de Ciencias Pedagógicas del Ministerio de Educación de Cuba, en entrevista
al periódico Granma, señalaba que para el curso escolar el monto total a pagar
por el trasiego de mercancías ascendió a más de un millón de dólares. Estos ar-
tículos se hubieran podido adquirir en el sur de Estados Unidos y el costo solo
hubiera sido de 543 800 dólares. Todo eso provocó dificultades como:

• La obtención de herramientas y textos para las asignaturas Educación


Laboral, Geografía e Inglés.
• Este año solo se pudieron adquirir cien módulos para la enseñanza de las
Ciencias Naturales en las escuelas primarias.
• De los seis mil necesitados, el acceso a partes y piezas de repuesto para
computadoras se dificulta y aumenta el costo por transportación (un la-
boratorio de secundaria o primaria cuesta entre quince mil y veinte mil
dólares).
• La imposibilidad de acceder a herramientas informáticas para la produc-
ción de multimedias, que pudieran ser pagadas a compañías norteameri-
canas, de no ser por las restricciones existentes.
• El impedimento de comprar instrumentos musicales y equipos de audio
para la enseñanza artística, de papel, cartón, cartulina, lápiz, tempera y
óleo para Artes Plásticas.
La cultura económica en la profesionalidad pedagógica de los docentes para ... 47

• Medidas diseñadas para prohibir los intercambios científicos y pedagógicos


entre estudiantes, docentes e instituciones, la difusión a los resultados aca-
démicos, y el acceso a literatura norteamericana.
• Los materiales educativos impresos en la Editorial Pueblo y Educación tie-
nen prohibido su acceso a Estados Unidos.20

A pesar de todo, Cuba garantiza la educación desde la primaria a la univer-


sidad sin reparar en costos.
Por todo lo antes planteado en el proceso de formación de maestros y pro-
fesores se presta atención a la formación de una cultura económica por diversas
vías, dentro de ella la curricular, en la que se trabaja con intencionalidad la for-
mación de los valores de una conciencia económica:
• Laboriosidad.
• Eficiencia económica.
• Compromiso con el desarrollo económico y social.
• Ahorro de recursos económicos.
• Racionalidad en el consumo.
• Justicia en el trato a personas en desventajas físicas, económicas y sociales.
• Responsabilidad social y material.
• Disciplina laboral y social.
• Cooperación profesional entre colegas y con otros pueblos.
En sentido general, estos valores alcanzan sus principales manifestaciones en:

• Desarrollar clases de calidad en correspondencia con el desarrollo científi-


co-pedagógico y la introducción de sus resultados.
• Elaborar estrategias de aprendizaje con base en la organización y planifica-
ción del tiempo de estudio, el autoaprendizaje y la autoevaluación.
• Administrar los recursos económicos destinados a la educación en corres-
pondencia con la política económica del país.
• Sentir amor por la profesión y satisfacción por el deber cumplido.
• Cumplir y hacer cumplir la legalidad socialista.
• Enfrentar la indisciplina, el fraude, el desvío de recursos, la malversación, las
ilegalidades y la corrupción.
• Establecer relaciones sociales de trabajo basadas en la cooperación y el res-
peto mutuo.
• Luchar contra todo tipo de discriminación.

20
García Ramis L.: Gramma, año 17 / No. 296, La Habana, 24 de octubre de 2013. Dis-
ponible en : http://www.granma.cubaweb.cu
48 Dra. C. Olga R. Cabrera Elejalde

• Rechazar los estilos de vida basados en el consumismo y el afán de lucro.


• Utilizar la información mediática y la tecnología educativa para reafirmar
la identidad nacional.
• Rechazar las campañas mediáticas del imperialismo.

A su vez es necesario trabajar además, en la erradicación de algunas mani-


festaciones de contravalores que existen en la sociedad actual:

• Ineficiencia.
• Corrupción.
• Estereotipos raciales y de género.
• Manipulación psicológica.
• Exclusión.
• Autoritarismo.
• Desconocimiento de las competencias y éxitos de los colegas.
• Celos profesionales.

La existencia de estas manifestaciones que se ramifican y adoptan diferen-


tes formas, provocan daños en el funcionamiento del sistema en general, desde
el punto de vista económico:

• Imponen límites a la innovación y la creatividad.


• Se produce el desaprovechamiento de las potencialidades del capital humano.
• El incumplimiento de planes y programas.
• Disminuye la eficiencia y la productividad.

En el plano psicológico:

• Crean un clima desfavorable para el correcto desempeño laboral.


• Provocan la fragmentación del trabajo y de los trabajadores.
• Estimulan la desmotivación por el trabajo.

En el aspecto moral:

• Provocan el debilitamiento de la moral profesional.


• Reproduce las actitudes egoístas y codiciosas en detrimento de la unidad, la
cooperación y el colectivismo.

Todo lo anterior, incide negativamente en el reconocimiento social de la


profesión de educar, una de las causas por la cual muchos no quieren ser maes-
La cultura económica en la profesionalidad pedagógica de los docentes para ... 49

tros. En tanto, los efectos económicos, psicológicos y morales de estas mani-


festaciones son nocivas para la buena salud de la sociedad que pretendemos
construir, es urgente el accionar sobre ellas, desde el punto de vista educativo.
El análisis integral de los procesos económicos que influyen en la educación
hoy, adquiere gran actualidad, no solo en el plano teórico-cognoscitivo, sino
también práctico-cotidiano para la transformación de los modos de actuación
en el desempeño profesional pedagógico y formación de los estudiantes como
futuros educadores de la escuela cubana y generar una actitud ante la toma de
decisiones estratégicas, en correspondencia con los cambios que se van experi-
mentando en la economía mundial y sus impactos en la economía y sociedad
cubana.

4.1 Algunas vías para contribuir a la formación de los


valores de la cultura económica en los estudiantes
Los resultados obtenidos en varios años de actividad científica de los miembros
de la Cátedra de Ética, se introducen por diferentes vías:
• Las publicaciones.
• A través de la investigación científica de profesores y estudiantes.
• En el proceso de superación.
• Mediante la actividad metodológica.
• En el currículo.
Entre todas ellas existe una estrecha relación, de manera tal que conforman
un sistema cuyo eje principal es la actividad metodológica, que se realiza escalo-
nadamente en las estructuras del trabajo de los docentes, en las cuales se prepara
a sus miembros para que puedan desarrollar actividades en sus departamentos,
colectivos de disciplina y colectivos de año. Los integrantes del proyecto inciden
en la actividad científica estudiantil y en la asesoría, tutoría u oponencia de tesis
de maestría y doctorado, respecto al tema de formación de valores, relacionado
con la profesión y con temáticas de lo económico, político y social de la realidad
cubana o internacional.
Las publicaciones de artículos, materiales de apoyo, libros y una colección
de multimedias, entre otros, constituyen resultados que por su carácter de me-
dios de enseñanza sirven de base material de estudio para el desarrollo de las
temáticas, tanto en el pregrado como en el postgrado, donde estos resultados se
han introducido por vía curricular.
Algunas acciones educativas de la vía curricular: En la elaboración del
Plan de Estudio D se tuvo en cuenta el desarrollo de la cultura económica
con enfoque ético-axiológico y humanista en el Programa Disciplina Marxismo
50 Dra. C. Olga R. Cabrera Elejalde

Leninismo e Ideario Martiano, que reciben todas las carreras de las Universida-
des de Ciencias Pedagógicas.
Impacto en la actividad científica estudiantil: Presentación de trabajos
relacionados con la Ética y la cultura económica en jornadas científico-estu-
diantiles, eventos científicos y en el concurso Oro Nuevo que convoca la Oficina
del Programa Martiano, resultaron ganadores cinco trabajos, uno de ellos ha
tenido continuidad en un curso de Martí y la Psicología que trabajan alumnas
ayudantes junto a profesores en el tercer año de la Facultad de Ciencias de la
Educación.
Impacto en la práctica docente: Los estudiantes de Psicopedagogía, valo-
raron las experiencias de los docentes de la escuela donde realizaron la práctica
de familiarización en cuanto a la utilización de la obra martiana en el proceso
pedagógico, y aplicaron el diagnóstico socioeconómico de los estudiantes que
les permitió caracterizarlos a partir del contexto social y la composición clasis-
ta, incorporando estos elementos al trabajo investigativo final de la asignatura
Ética e ideario martiano.
Impacto en el proceso de enseñanza-aprendizaje: La utilización de la
tecnología educativa en el debate de películas y documentales, de canciones y
la interpretación de textos, así como la navegación por las multimedias: Ética
y valores I y II, Fidel: Ética y valores y Cultura económica y valores, elabora-
das por los miembros del proyecto de investigación, favorecieron la motiva-
ción por los temas de la ética y la cultura económica y estimuló la reflexión
ideopolítica.
Valoraciones de los estudiantes: Mediante la aplicación de la técnica de
lo positivo, lo negativo y lo interesante (PNI), los estudiantes valoraron que la
asignatura permitió ampliar su cultura general integral y comprender mejor
la ideología de la Revolución cubana, reconocieron lo novedoso de algunos
temas relacionados con Martí, que no solo despertó el interés por investigar
su vida y obra, sino que además aprendieron cómo hacerlo y aplicarlo a la
especialidad y a la profesión, valoraron positivamente la visita a los museos.
Resultó interesante y emocionante apreciar los documentales de los primeros
años de la Revolución cubana, etapa que no vivieron.
Resumiendo, se puede plantear que:
Una concepción clara y precisa de la introducción de resultados científicos
en la práctica educativa requiere de hacer vivir la teoría en su vínculo con la
práctica de la vida cotidiana y de la profesión, así como su articulación con el
ideario martiano y las tradiciones revolucionarias del pueblo cubano, contribu-
yen a la formación de valores universales-profesionales, y dentro de ellos los de
la cultura económica.
5

UN PROYECTO EN ACCIÓN.
LA PROFESIONALIDAD DEL DOCENTE Y EL
ENFOQUE ÉTICO, AXIOLÓGICO Y HUMANISTA
EN LA FORMACIÓN DE MAESTROS

Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga, Dra. C. Marta Güemez


Junco, Dra. C. Olga R. Cabrera, Dr. C. Luis Abreu Mejías

Una de las características que tiene la concepción actual del trabajo científico
por proyectos en la universidad es la integración de recursos y esfuerzos para
la búsqueda de respuestas y soluciones a problemas complejos de la práctica
educativa, multifactoriales y multidimensionales, los que requieren de enfoques
multidisciplinarios e interdisciplinarios, así como de la cooperación entre los
profesionales de un centro o de varias instituciones.
Para el logro de estos empeños en la formación, es necesario tener en cuenta
la concepción sobre la profesionalidad pedagógica, la que es trabajada desde
los años noventa del pasado s. xx en sus variaciones de contextos y escenarios
socioeconómicos-educativos, hasta la actualidad, reformulándose sus dimensio-
nes para la necesaria contextualización ante los retos y las exigencias, a fin de
cumplir con eficiencia en cada etapa ante la sociedad y la familia cubana, en la
formación de maestros y sus desempeños en la educación en las escuelas.
Este acervo teórico práctico acumulado acerca de la profesionalidad pe-
dagógica ha permitido que hoy pueda verse como un valor compartido en el
sistema de estos valores que presiden la Estrategia Maestra de la Universidad y
derivar un trabajo más coherente hacia el interior de los procesos sustantivos de
la formación y entre los propósitos del proyecto con las estrategias de cada fa-
cultad, los modelos de egresados de las carreras y su concreción en los proyectos
educativos de las diferentes instancias.
52 Dres. Cs. N. Chacón, M. Güemez, O.R. Cabrera, L. Abreu

En este proceso de modelación se ha tenido en cuenta la idea que sobre los


valores compartidos en la gestión de una dirección estratégica de una organi-
zación o institución, ha aportado el autor Dr. C. Luis Abreu Mejías, en su libro
sobre esta temática y donde explica una experiencia cubana pionera aplicada en
el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación la Ciencia y el Deporte
(SNTECD), en la que aborda el lugar y papel de los valores en este proceso
estratégico, participativo y democrático:
Ya conocemos cómo se han conformado los valores estratégicos en el SNTECD a
través de este proceso de desarrollo de la dirección científica; ellos son la identidad
de la organización, su misión y su visión y los valores tácticos que dan lugar a los que
con posterioridad conoceremos como valores compartidos. Los valores tácticos son
las significaciones positivas que para los miembros de la organización tienen deter-
minados hechos asociados a sus experiencias, carácter de las relaciones que sostienen
en el contexto laboral y otros, frutos en general de su labor, conocimientos adquiridos,
reconocimientos obtenidos, etc. y puestos de manifiesto a través de sus cualidades y las
actitudes por ellos mantenidas. Estos constituyen el reflejo de su crecimiento laboral,
profesional, cultural y humano en el empeño por el cumplimiento de la misión y el
alcance de la visión.
El más profundo análisis acerca del carácter del esfuerzo que se realizará para alcanzar
los objetivos planteados, las condiciones en que se llevará a cabo, las potencialidades del
colectivo que integra la organización y por tanto de la organización en sí misma (va-
lores tácticos y valores estratégicos), así como los propósitos que hay que establecer en
términos de crecimiento profesional, laboral, ideopolítico, es decir, cultural en general
y humano, ha permitido definir como valores que hay que compartir en el SNTECD,
los siguientes:
• Expresar el patriotismo en el amor a nuestra historia, a la Revolución y a la causa
que ha inspirado nuestras luchas, con marcados sentimientos antimperialistas.
• Profundo espíritu de superación profesional, técnica y laboral en general.
• Alto sentido de solidaridad, colaboración y colectivismo entre quienes integran
cada sección sindical.
• Disposición al ejercicio del internacionalismo en el lugar y en las condiciones que
se requiera.
• Sentimiento de pertenencia y arraigo al SNTECD.
• Responsabilidad en el cumplimiento de tareas asignadas en el trabajo y por la
organización sindical.
• Combatividad e intransigencia frente a debilidades y actitudes negligentes o co-
rruptas.
Estos 7 valores compartidos son ejes para impulsar el resto de los valores.21

Este autor enfatiza en que la dirección de los procesos sociales sobre la base
de los valores, significa incorporar la dimensión humanista en el sentido más
amplio de la gestión, y que en su sentido ético contrarresta los riesgos siempre

21
Abreu Mejías Luis. Por nuevos caminos en la dirección sindical. Ciencia y valores. 2006, p. 47.
Un proyecto en acción. La profesionalidad del docente y el enfoque EAH en la... 53

presente de las cualidades morales negativas del empoderamiento del directivo,


sin tener en cuenta al otro, el respeto a la dignidad y los derechos de los subordi-
nados, el autoritarismo vs el ejercicio de la democracia, la autosuficiencia, entre
otros males.
En el caso de la Universidad Pedagógica «Enrique José Varona», se consig-
nan los valores compartidos siguientes: compromiso con la Patria, la Revolución
y el carácter irrevocable del socialismo; consagración; sentido de pertenencia;
participación activa y democrática; cultura científica, humanista y ambiental;
espíritu de superación profesional; combatividad e intransigencia frente a debi-
lidades y actitudes negligentes o corruptas; conciencia de ahorro en la utiliza-
ción de los recursos y la profesionalidad pedagógica.
En la fundamentación de la profesionalidad pedagógica como valor, se se-
ñala que este se ha construido en su contenido y significación, en el fragor de la
labor de los docentes durante la historia de la universidad marcando la impronta
del trabajo que en la formación de maestros ha caracterizado a esta institución
académica desde su creación; este valor es expresión del quehacer educativo de
los sucesivos claustros conformados por docentes que han hecho importantes
aportes tanto en el orden teórico como práctico a la formación de maestros, los
que han sido reconocidos como pedagogos(as) relevantes. Este valor es tam-
bién inherente a los trabajadores de apoyo, quienes han sido un complemento
esencial en la marcha regular del trabajo realizado por el centro durante estas
cinco décadas de su existencia, por ello de forma sintética se fundamenta que la
significación de la profesionalidad en el desempeño como valor, radica en que:
La profesionalidad pedagógica ha caracterizado la continuidad del desarrollo
académico, científico y extensionista de la universidad, se ha sustentado en la
ética de la identidad nacional y cultural cubana, con un profundo carácter revo-
lucionario y renovador que tiene sus raíces en el pensamiento educativo cubano
desde los s. xviii y xix, de José Agustín Caballero, Félix Varela, José de la Luz,
Enrique José Varona, Rafael María de Mendive y como máximo exponente
José Martí. Este legado ético-educativo encuentra en Fidel Castro su artífice
principal y se concreta en la obra educacional de la Revolución, de la cual esta
institución universitaria es uno de sus resultados más genuinos, caracterizada
por la profesionalidad de sus docentes en la formación inicial y permanente, en
unidad con los trabajadores en el cumplimiento de las misiones encomendadas
en cada momento concreto de su historia.
La profesionalidad en el desempeño de la formación de maestros tiene
como máxima el apego a los principios de la ética, la moral, los valores y el
humanismo, inherentes a la profesión, tanto de los docentes como de los traba-
jadores y estudiantes en formación. Por ello compartimos la idea de la Profe-
sionalidad entendida en su sentido amplio como la integración de la ideología
54 Dres. Cs. N. Chacón, M. Güemez, O.R. Cabrera, L. Abreu

r­ evolucionaria, ético-axiológica y humanista de la profesión, con los saberes cul-


turales, de la Pedagogía y de los contenidos científico-técnicos que se requieren
para el desempeño práctico de la labor educativa y la ejemplaridad en los modos
de actuación de docentes, estudiantes y trabajadores.
La profesionalidad es un valor nuclear y jerárquico en la integración de los
valores que compartimos para el cumplimiento de la estrategia maestra de la uni-
versidad en su encargo y pertinencia social, esta característica esencial le otorga
un carácter de sistema a estos valores entre sí y en su relación con otros más es-
pecíficos del currículo, las disciplinas, asignaturas, modelos de egresados, entre
otros. A su vez la dinámica de estos valores compartidos realizan una función
orientadora general de los procesos sustantivos de la universidad.
Hoy se necesitan docentes con una profesionalidad pedagógica que se con-
crete en sus desempeños y modos de actuación y que desplieguen las compe-
tencias siguientes:
• Aplicar el enfoque ético, axiológico y humanista de forma intencionada
en su labor educativa y en la investigación pedagógica en sus diferentes
áreas.
• Toma de conciencia de sus deberes pedagógicos en la sociedad en que vive
y en la que desempeña su labor como docente.
• Preparación pedagógica que le permita aplicar en su práctica educativa los
métodos para la integración de los procesos de instrucción y educación, de
enseñanza y aprendizaje, atendiendo a los componentes de la personalidad
(cognitivo, afectivo-volitivo, ideológico y actitudinal) de una forma más in-
tegradora.
• Dominio de la Pedagogía y la Didáctica, así como los contenidos de las
ciencias que enseña, vinculados a la vida y el desarrollo contemporáneo.
• Desarrollo de estrategias integradoras de la escuela con la familia y la comu-
nidad para la educación de los estudiantes.
• Emplear las TICs como medios de enseñanza y de educación integral.
• Desarrollar una ética profesional basada en el respeto a la dignidad humana,
la solidaridad, la cooperación, colaboración y ayuda mutua entre los colegas,
con los estudiantes y los factores sociales con quienes interactúa.
Estas competencias de la profesionalidad de los docentes se sustentan en el
enfoque ético, axiológico y humanista, que contribuye a superar las barreras del
positivismo y del pragmatismo que nos han permeado hasta nuestros días con
una visión fragmentada de la Pedagogía como ciencia, del proceso educativo
y de la enseñanza-aprendizaje en particular, así como de los componentes de
la personalidad y la atomización de las mayas curriculares. En el campo de la
actividad científica educativa, la visión positivista y pragmática, ha privilegiado
Un proyecto en acción. La profesionalidad del docente y el enfoque EAH en la... 55

las investigaciones de corte cuantitativo, sobre la base de la búsqueda de causas


y diagnósticos que den respuestas al por qué acontecen ciertos fenómenos que
reiteradamente se manifiestan en los procesos educativos e instituciones escola-
res, los que puedan ser registradas con métodos empíricos, predominantemente
las encuestas, los matemáticos y estadísticos, cuyas interpretaciones se analizan
por aspectos de forma fragmentaria, para llegar a supuestas «recomendaciones»
carentes de un estudio teórico del objeto que sustente la investigación, en este
caso lo que debiera ser la contribución esencial como propuesta pedagógica
para transformar la realidad estudiada.

5. 1 La integración en el proceso formativo.


Un problema a resolver
El proyecto de innovación pedagógica que desarrolla la Universidad en la for-
mación docente inicial y continua, está trabajando en el problema científico:
¿Cómo contribuir a una labor educativa con una visión integradora de los pro-
cesos formativos y sus diferentes direcciones en la educación moral, en valores y
ciudadana en la formación de los profesionales de la educación y en la escuela?
El objetivo general es:
Contribuir a la integración de los procesos formativos y sus diferentes di-
recciones, por medio de estrategias para el desarrollo de la profesionalidad de
los docentes para la educación moral, en valores y ciudadana, en la formación
del personal docente y en la escuela, tomando en cuenta la relación con la
familia y la comunidad, asimismo la aplicación interdisciplinaria del enfoque
EAH.
En la estrategia científica del proyecto se desarrollan unas cinco direcciones
estratégicas (trabajo científico-metodológico, curricular, superación posgradua-
da, extensión y de sistematización científica tanto teórica como de las experien-
cias de la práctica educativa), vinculadas entre sí por formar parte de los proce-
sos sustantivos de la universidad, en cada una de ellas se concretan las acciones
(consideradas como tareas científicas del proyecto) que realizan los docentes y
que responden al objetivo y resultados esperados.
En el diseño de la estrategia científica del proyecto para la introducción del
Enfoque ético-axiológico y humanista, se realiza por medio de una concepción
de la profesionalidad pedagógica que se ha desarrollado y ampliado en los con-
ceptos pedagógicos del desempeño y los modos de actuación de los docentes
universitarios para la instrucción y la educación en la formación de maestros,
en estrategias metodológicas, principios de las dinámicas educativas; así como
metodologías de la educación moral y en valores, concepciones sobre la coo-
peración pedagógica y el trabajo cooperado, la cultura económica y los valores,
56 Dres. Cs. N. Chacón, M. Güemez, O.R. Cabrera, L. Abreu

la Educación Bioética en la enseñanza de las ciencias, la cultura científica, la


formación de la cultura literaria en los maestros de la lengua materna, teoría y
práctica de la educación moral, en valores y ciudadana, entre otros importantes
contenidos desarrollados en la aplicación del enfoque EAH, sobre todo en in-
vestigaciones doctorales de los miembros.
Una de las tareas del trabajo científico-metodológico de este proyecto es
precisamente su contribución con la determinación de las dimensiones e in-
dicadores, así como de los instrumentos para el diagnóstico de los estudiantes
que la institución realiza en cada inicio del curso escolar y su seguimiento en
las estrategias educativas específicas o proyectos educativos de cada grupo de
estudiantes, años de las carreras y facultades, en vinculación con la Estrategia
Maestra de la Universidad y las estrategias curriculares transversales para la
formación integral de los futuros educadores.
La realización de esta tarea ha generado no solo el trabajo en equipo del
propio proyecto para su elaboración, sino una gestión de coordinación estrecha
del trabajo con la Vicerrectoría docente, con vistas a la preparación previa de las
condiciones para su aplicación práctica en el curso escolar, y en particular, la idea
de reunir a todos los actores que intervienen en este proceso para desde una visión
interdisciplinaria elaborar un diagnóstico más integrado que se sustenta en una
concepción integradora que aportan los enfoques de la pedagogía, tales como:

• El enfoque filosófico, sociológico e histórico dialéctico materialista de la


ciencia y de la educación.
• El enfoque psicológico histórico-cultural de Vigovsky.
• El cultural-identitario para el tratamiento de los valores.22
• El enfoque ético, axiológico y humanista aplicado a la educación.

De esta forma participativa como caracteriza el trabajo estratégico, se llega


a un consenso sobre la necesidad de trabajar de conjunto este aspecto en el cual
ya existe una experiencia pedagógica acumulada y es crucial para el trabajo con
las estrategias educativas general y específicas, así como con la elaboración de
los proyectos educativos de grupos y facultades.
La concepción para el diagnóstico parte de una visión integradora de las
principales direcciones de la labor educativa, orientado por la determinación
con claridad de los aspectos que son objeto del proceso educativo de los estu-
diantes para su seguimiento en la observación actitudinal de los cambios en la
marcha del proceso formativo, de sus avances, retrocesos o relativa estabilidad

22
Mendoza Portales L. Cultura y valores en la obra de José Martí. Tesis doctoral. La Ha-
bana 2005.
Un proyecto en acción. La profesionalidad del docente y el enfoque EAH en la... 57

en sus comportamientos. La concepción pedagógica integradora del diagnós-


tico se toman en cuenta los principios de:
• Carácter de sistema.
• Cohesión entre los aspectos cognitivos, educativos y sus manifestaciones en
los comportamientos concretos de los estudiantes.
• Coherencia entre los elementos a indagar.
• Racionalidad de la información.
• Complementariedad entre los instrumentos y sus informaciones, utilizando
diferentes fuentes.
Dentro de las esferas de la labor educativa pueden distinguirse diferentes
espacios de interacción vinculadas entre sí:

• De la enseñanza y aprendizaje de los contenidos de las disciplinas en el


contexto áulico, predominante instructivo-educativo.
• De la aplicación de los contenidos de las disciplinas en el contexto de la
práctica laboral, predominantemente prácticos donde se integra lo instruc-
tivo y educativo en los modos de actuación, de aplicación de conocimientos
al actuar, orientados en su base por la moral y valores de la profesión.
• De la comunicación, relaciones interpersonales y el trato.
• Del comportamiento y conducta en los diferentes contextos de la forma-
ción profesional o fuera de este.

En este sentido el proyecto toma como variables las siguientes dimensiones


e indicadores para los métodos educativos y la elaboración de instrumentos a
aplicar y su seguimiento en la integración de los procesos formativos y sus dife-
rentes direcciones, estas son:

i. Formación pedagógica integradora de los procesos educativos con enfoque


ético, axiológico y humanista de los estudiantes.
1. Motivación profesional.
2. Preparación pedagógica para la enseñanza de los contenidos de la asig-
natura y la labor educativa con sus alumnos.
3. Opiniones sobre temas priorizados del trabajo político ideológico.
4. Comportamientos que reflejan las normas y valores de la profesión y
sociales.
5. Proyección político ideológica y en la formación de valores que se de-
sarrolla en la carrera.
6. Influencias de actores educativos y vías que inciden en sus opiniones y
su formación.
58 Dres. Cs. N. Chacón, M. Güemez, O.R. Cabrera, L. Abreu

ii. Profesionalidad pedagógica del docente en la integración de la labor educa-


tiva con enfoque ético, axiológico y humanista.
1. Formación profesional con EAH
• Proyecto educativo de sus estudiantes con EAH, a nivel del grupo,
del año, carrera, facultad: clarificación de los valores universales-
profesionales y de las actividades programadas que los potencian.
• En la esfera de las relaciones interpersonales, la comunicación y
trato: Normas éticas de la comunicación y de los métodos educa-
tivos.
• En la didáctica de la disciplina que enseña: dominio de los valores
del contenido de la enseñanza y su relación con los de las otras
disciplinas.
2. Métodos y estilos que potencian el protagonismo estudiantil
• Aplicación de las normas éticas de la relación docente-estudiante.
• Potenciar la autorregulación en el propio proceso formativo expre-
sado en:
La actitud ante el estudio y resultados.
Desempeño en la práctica laboral, actitud ante el trabajo, rea-
firmación vocacional y profesional, conciencia de los deberes y
responsabilidad ante las tareas.
• Potenciar la democracia estudiantil.
3. Preparación y superación en las direcciones que concretan el EAH
• Conocimiento de los fundamentos del enfoque en la formación
profesional.
• Intencionalidad en la aplicación del enfoque.

El proyecto hace una propuesta que ha sido consensuada sobre:

• Los instrumentos en encuestas a aplicar de forma digitalizada para que sean


procesadas en una base de datos.
• Se plantea que existan encuestas para el primer año y otras de segundo a
cuarto.
• En el caso de segundo a cuarto pueden hacerse entrevistas grupales para el
seguimiento de los aspectos educativos en la continuidad del año anterior.
• Realizar entrevista grupal en grupos focales de docentes.

El grupo multidisciplinario propone los aspectos que deben integrarse en


estas encuestas para no repetir informaciones. Aspectos socioeducativos, de sa-
lud, sobre criterios de los estudiantes sobre la sexualidad, las relaciones de pare­
jas, las ITS y las adicciones, sobre las habilidades sociales y escalas valorativas
Un proyecto en acción. La profesionalidad del docente y el enfoque EAH en la... 59

en las relaciones interpersonales, así como sobre la información del acontecer


nacional e internacional y conocimiento histórico.
Direcciones del diagnóstico del proceso educativo articuladas entre sí (solo
se abstraen para su indagación o exploración):

• Conocimientos de las disciplinas y estrategias curriculares.


• Ideológica, de la educación moral, político, estético, medioambiental, pre-
vención de salud, sexual y familiar, jurídica, económica y científica.
• Comportamental, modos de actuación en las relaciones interpersonales,
la comunicación, el trato, en los diferentes contextos, en particular en su
desem­peño en la práctica laboral.

En la base de todo el trabajo por proyecto se encuentra la cooperación


pedagógica como una dimensión de la profesionalidad necesaria a desarrollar
entre todos los factores implicados en la labor formativa de la universidad in-
ternamente y con otras instituciones de la sociedad, así como en el trabajo de
docentes, directivos, familia y comunidad en la escuela.
6

EL MÉTODO DE IDENTIFICACIÓN AFECTIVA EN


LA FORMACIÓN MORAL Y DE VALORES DE LOS
ESTUDIANTES DE CARRERAS PEDAGÓGICAS EN LAS
ESCUELAS DE PRÁCTICA PRE PROFESIONAL

Dra. C. Marta Cossío González

La identificación es la acción o efecto de identificar o identificarse, la palabra


proviene del latín idéntico. Al usar el término identificación no se pretende lo-
grar que los sujetos sean idénticos, sino que se identifiquen con su escuela y con
los educadores destacados en lo más positivo de su conducta en relación con la
profesión pedagógica. En su contenido psicológico se considera que la identi-
ficación es el proceso de imitación consciente o espontánea donde el individuo
actúa de forma muy similar a otras personas cercanas en lo afectivo-empático
aunque puedan estar geográficamente distantes uno del otro, sin embargo de
alguna manera le llega la influencia, por un libro, película, narraciones etc., en
este caso, se trata de los estudiantes en formación de las carreras pedagógicas que
se identifican por respeto, admiración o afectos, con la conducta o forma de ser
–en calidad de modelo– de los docentes que se consideran destacados por su labor
en la escuela donde realizan sus prácticas preprofesionales, en los que encuentran
cierta coincidencia con sus propósitos y deseos de llegar a ser como ellos.
Esto es muy importante porque para la aplicación del método de Identi-
ficación moral, los propios estudiantes en formación son los que seleccionan a
los educadores destacados que quieren acercarse al estudio de sus vidas, pues
los reconocen como tal por el amor que le profesan en las relaciones recíprocas
profesor-estudiante, así como sus virtudes practicadas en la conducta asumida
en la profesión pedagógica.
62 Dra. C. Marta Cossío González

El método propuesto, actúa como un modelo vivo que permite valorar los
principios morales, la ética pedagógica y la preparación política e ideológica de
los educadores por sus estudiantes. Estos maestros ejercen, desde su accionar en
la comunidad sociocultural escolar, una influencia estimulante sobre los estu-
diantes en formación al inspirar que estos últimos sientan admiración, respeto
o cierta afinidad que los obliga a actuar del mismo modo por su alta instrucción
y el accionar que ejercen en la enseñanza de los estudiantes en formación y en
los alumnos de la escuela.
Al utilizarse este método de la identificación con los educadores destacados
de la escuela, reconocidos por los estudiantes que junto a ellos trabajan y en mu-
chos casos bajo su tutoría de formación pedagógica, prevalece la relación entre
lo instructivo y lo educativo en aras de mejorar la motivación y actitud hacia
la profesión, por lo que se ejerce una influencia en lo cognitivo y lo afectivo, es
decir en los sentimientos y la voluntad de los estudiantes en formación, con el
objetivo de formar cualidades positivas y minimizar los rasgos negativos en su
conducta.
Con la aplicación de este método de identificación moral no se excluye la
utilización de otros métodos educativos de forma simultánea los que necesaria-
mente se complementan, tales como:
• El diálogo.
• La persuasión.
• La exigencia ante el cumplimiento del deber.
• La enseñanza para el aprendizaje activo, problematizador, valorativo, parti-
cipativo, aplicativo, cooperativo, con creatividad e independencia y vínculo
con la realidad escolar.
• La exhortación a las acciones positivas que irradian los educadores destaca-
dos, según el deber ser de cada situación de comportamiento y compromiso
con la comunidad escolar.
El diálogo que sostienen los educadores destacados y los estudiantes en
formación pedagógica, refleja las experiencias vividas por ambos, el amor a la
profesión, las convicciones revolucionarias y en ocasiones también la crítica
y la autocrítica como instrumentos de perfeccionamiento moral y de insatis-
facción con la realidad existente en la escuela, impera el respeto por el otro y
la humildad con la que refiere sus experiencias vivénciales como educador, ello
permite dejar a un lado la pasividad y buscar soluciones creativas en beneficios
de todos, transformándose la realidad escolar en un espacio de armonía y una
atmósfera moral orientadora y de comprensión mutua, que da lugar a los valo-
res y cualidades positivas. El lenguaje que se emplea en el diálogo es coherente
al coincidir la palabra con la acción, es hacer coincidir lo que se dice y se hace,
El método de identificación afectiva en la formación moral y de valores de ... 63

es claro, sencillo y respetuoso de las opiniones pues entre ellos existe afecto y
llegan a acuerdos justos para un mejor desarrollo de la práctica educativa que
transcurre en la escuela. El método de la identificación moral de los estudiantes
de pedagogía con los docentes como educadores destacados, es además, una for-
ma de enaltecer a estos maestros y a la profesión, ellos son los paradigmas en el
proceso de enseñanza-aprendizaje y de la formación de los futuros profesiona-
les de la educación. Es también una vía para elevar la autoestima de los educa-
dores jubilados que se incorporaron a la docencia ante la necesidad de docentes
que tiene la enseñanza, y los que están en ejercicio, que tanto han aportado por
el proyecto de justicia social del Estado cubano.
E. Báxter en la conferencia impartida el 12 de marzo del 2009 en la Uni-
versidad de Ciencias Pedagógicas «José Martí», sobre el tema: Educar en va-
lores: labor del docente y la importancia de su ejemplaridad, incita a la utilización
del método del ejemplo personal, al respecto señaló: «[…] el método por
excelencia para educar en general y formar valores en particular es el EJEM-
PLO PERSONAL; se requiere en los momentos actuales, potenciar más los
modelos positivos, que con su labor diaria a veces imperceptibles realizan los
docentes, desde los lugares más apartados del territorio hasta en las zonas más
pobladas de nuestro país».
En la aplicación del método de identificación moral de los estudiantes de
Pedagogía con los docentes como educadores destacados, se aplica la elabora-
ción por parte de los estudiantes la elaboración de un registro biográfico de es-
tos, por medio de diferentes métodos y técnicas investigativas, en particular del
método etnográfico o antropológico. El método educativo se relaciona armóni-
camente con los métodos de aprendizaje al promover la indagación científica,
búsqueda parcial, heurística y la observación. Entre los procedimientos utiliza-
dos está el explicativo, argumentativo, analítico, deductivo, sintético, indagativo,
valorativo, demostrativo.
Entre los medios están el lenguaje como forma comunicativa, los docu-
mentos (expediente laboral del educador, cartas, diplomas, reconocimiento), las
fotografías, relatos, pinturas, dibujos, los esquemas, poesía, las canciones. Es
necesario destacar que en la presentación de estos medios se implica tanto a los
estudiantes en formación como a los alumnos de la Secundaria Básica.
Los relatos reflejan el accionar de los educadores contemporáneos desta-
cados en la vida cotidiana sociocultural de la comunidad, que en ocasiones se
hacen acompañar de fotos y documentos de valor histórico.
La fotografía, como los documentos, son representaciones gráficas, que acre-
ditan la veracidad de lo relatado, como medios ilustrativos, facilitan la asimila-
ción de los conocimientos y la formación de sentimientos de identidad y perte-
nencia. La fotografía es un signo visual no lingüístico, que propicia ­información
64 Dra. C. Marta Cossío González

entre los hombres con significado individual, social, político e histórico. Es un


medio y a la vez un método de aprendizaje, que permite al educando conceder-
les alta credibilidad a las cosas que observa, y que él mismo juzga a partir de una
percepción concreta de representación.
Las imágenes contribuyen a formar valores morales, el sujeto aprende de si-
tuaciones que no ha vivido mediante la percepción de la imagen, la importancia
del acontecimiento y la conmoción que tiene el suceso para los observadores.
La narración, es una forma de instruir y educar. La narración no es contra-
puesta a la explicación, la valoración y la interpretación. Contar si se hace bien,
es tan atractivo como necesario, contar con hermosura y sentimiento no es solo
privativo de los primeros grados de la educación histórica. A no dudarlo: histo-
ria que no se cuenta es como un canto que no se canta.
Los educadores destacados en sus relatos revelan las virtudes morales po-
sitivas de la ética pedagógica como: discreción, paciencia, entusiasmo, optimis-
mo, bondad, justicia, sencillez y ridiculizan la charlatanería, la ira, la pereza, la
envidia, el egoísmo y la injusticia que se evidencia en el hombre en sus relacio-
nes sociales y que se modifica mediante la autoeducación para que prevalezcan
las virtudes. En los relatos de los educadores contemporáneos destacados, los
estudiantes en formación encuentran un fecundo manantial de instrucción y
educación moral, de reflexión y de satisfacciones espirituales que despierta el
amor a la profesión pedagógica y favorece un cambio de actitud hacia la vida y
el trabajo.
En este trabajo de investigación se define el relato del educador: como la
narración de un hecho o acontecimiento de interés cercano a la escuela, a la pro-
fesión pedagógica en el que se refleja el contexto donde interactúa, contado por
uno de sus miembros que ha sido personaje directo de las acciones que narra o ha
estado vinculado al hecho por relaciones afectivas, donde se expresan los senti-
mientos generados por la actuación, como resultado se obtiene el juicio valorativo
sobre el sujeto, la comunidad escolar o social implicada. El educador al relatar
estimula el interés, mantiene la atención de los educandos, despierta la curiosidad
y la búsqueda de conocimientos relacionados con el hecho o acontecimiento na-
rrado. El hecho se narra con emotividad por el educador destacado de la escuela,
quien le otorga valor sin que se soslaye la objetividad que da sentido de aplica-
ción científica en la práctica escolar. Los estudiantes en formación en su papel de
entrevistadores, en este caso, se apoyan en una guía que les permite recoger los
relatos, se presenta una correlación entre lo objetivo y lo subjetivo del que redacta
con cierto matiz literario que embellece el texto y muestra los sentimientos que
motivaron al educador y deja cierto margen para la recreación.
Los estudiantes entrevistadores profundizan en la diversidad de conoci-
mientos adquiridos. Ellos realizan trabajo independiente con la revisión de do-
El método de identificación afectiva en la formación moral y de valores de ... 65

cumentos, entrevistas, testimonios, observaciones de fotografías y de objetos


pertenecientes a los educadores. Adquieren habilidades en la búsqueda y el
procesamiento de la información, andan así por los caminos de la investiga-
ción histórica, a su vez, reciben de los protagonistas los nuevos conocimientos
históricos, la ética, la cultura, creada y legada por los educadores destacados.
Los estudiantes en formación adquieren conocimientos científicos, éticos y para
la vida y el trabajo al apropiarse de los saberes cotidianos, la cultura y la moral
que atesoran los educadores destacados. Se fortalece la orientación profesio-
nal pedagógica de los estudiantes en formación influenciados por las actitu-
des asumidas de los contemporáneos educadores destacados, en los relatos se
reflejan una vida buena, llena de sacrificios, de amor hacia sus alumnos y la
Revolución.
En síntesis la utilización del método de identificación moral, aplicado en
esta estrategia educativa para la formación de los estudiantes de carreras peda-
gógicas, permite la adquisición de conocimientos, formar sentimientos y trans-
formar la conducta con un enfoque profesional; conocer la ética y la cultura
aportada por los educadores; contribuir a que los estudiantes en formación to-
men una posición más congruente hacia los deberes que tienen con la educación
desde una crítica y autocrítica constructiva; estimular la actividad cognoscitiva
e investigativa y desarrollar una comunicación afectiva cognitiva hacia la comu-
nidad escolar.
Implementación del método y acciones:

• A los estudiantes se les habla de aquellos educadores que viven en el recuer-


do del profesor.
• Se motiva para que ofrezcan toda la información de aquellos profesores con
los que se identifica de la institución.
• Los estudiantes expresan criterios sobre los profesores.
• Se pregunta si conocen los aportes concretos realizados por el educador en
la obra de la educación. Se percatan de sus carencias, la curiosidad insatis-
fecha hace que se interesen en la búsqueda de este saber.
• Se incentiva a los estudiantes a participar en la investigación.
• Los estudiantes comienzan la recogida de la información.
• Los educadores estudiados son seleccionados de forma democrática por los
estudiantes, también puede ofrecerse realizar un estudio sobre determinado
hecho en que participaron un grupo de educadores para que ellos seleccio-
nen.
• Elabora una guía para la recogida de síntesis de vida.
• Esclarecer a los estudiantes todo lo relacionado con los relatos y la forma en
que serán recogidos.
66 Dra. C. Marta Cossío González

• Elaborar actividades que desde la escuela puedan contribuir a la prepara-


ción política, en valores y ciudadana, así como a la orientación profesional
pedagógica.

Guía que permite recoger la vida del profesor:

• Cualidades morales que posee el educador que son admiradas por los edu-
candos.
• Breve caracterización del profesor.
• Datos del profesor tales como:
• Nombres y dos apellidos
• Fecha de nacimiento y lugar ( municipio, provincia)
• Breve síntesis de la vida escolar y nivel de escolaridad alcanzado.
• Motivaciones que lo llevaron a ejercer la profesión de profesor.
• Datos laborales:
• Escuelas donde laboró, cargo que ocupó.
• Datos de valor histórico.
• Tareas que ha cumplido en apoyo a la comunidad donde vive.
• Cargos y tareas desempeñadas en las organizaciones políticas y de masas.
• Reconocimientos recibidos.
Relatos del profesor:
En el diálogo sostenido con los educadores se recogen los relatos, los que refle-
jan las experiencias vividas, el amor a la profesión, los valores que caracterizan a
los profesionales de la educación y las actividades desarrolladas en las que existe
una correspondencia entre la palabra y la acción, entre lo que dice y hace.
Se define el relato del educador como la narración de un hecho o aconte-
cimiento de interés cercano a la escuela, a la profesión pedagógica, en el que se
refleja el contexto donde interactúa, contado por uno de sus miembros que ha
sido personaje directo de las acciones que narra o ha estado vinculado al hecho
por relaciones afectivas, se expresan los sentimientos generados por la actua-
ción, como resultado se obtiene el juicio valorativo sobre el sujeto, la comunidad
escolar o social implicada.
7

ESTRATEGIAS PARA CONTRIBUIR A LA


EDUCACIÓN EN VALORES EN LA ESCUELA

Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

La educación en valores y la formación de valores son términos íntimamente


vinculados entre sí que señalan dos planos del complejo proceso de transforma-
ciones, crecimiento humano y desarrollo de la personalidad; la primera con un
enfoque sociológico, amplio, comprende la educación como un proceso a escala
de toda la sociedad en el marco del sistema de influencias y de la interacción
del individuo y la sociedad, con el fin de su socialización como sujeto activo y
transformador, en lo que los valores históricos culturales, de la identidad na-
cional y personal, tienen un papel esencial. Como agentes socializadores, entre
otros, están la familia, la escuela, los centros y colectivos laborales, participación
ciudadana en procesos sociales.
La formación de valores, se refiere al enfoque pedagógico, cuyo proceso
tiene como objeto la formación integral y armónica de la personalidad, en esta
integralidad se tiene en cuenta el lugar central y el papel que desempeñan los
valores en dicho proceso formativo, al que por su complejidad se le debe prestar
una atención especial y un tratamiento intencional, con la precisión de los mé-
todos, procedimientos, vías, medios, entre otros.
Cuando hablamos de formación de valores morales nos referimos a un pro-
ceso educativo en el que el contenido axiológico de deter­minados hechos, for-
mas de ser, manifestación de sentimientos, actuaciones o actitudes humanas,
con una significación social buena, y que provocan una reacción de aprobación
68 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

y reconocimiento (vigencia); en el contexto de las relaciones interpersonales,


trascienden a nivel de la conciencia individual del niño o el joven. La moral y
los valores morales son aglutinadores del sistema de valores. El contenido de
estos hechos cobra una significación individual especial e importante (a nivel
de la esfera psicológica, en la unidad de lo cognitivo y afectivo‑volitivo) que se
asume como algo necesario para encauzar su propia «forma de ser», sus senti­
mientos, actitudes y actuaciones en la vida cotidiana, en las relaciones con
sus familiares, con sus maestros, compañeros o amigos, entre otros, transfor-
mándose internamente en valores aceptados y/o construidos, que se incorporan
personalmente en un proceso ideológico de individualización, y que se mani-
fiestan por medio de las cualidades morales personales. En la medida en que
tales sentimientos y actitudes se practican y se vivencian una y otra vez en la
vida cotidiana por el niño o joven, en las relaciones humanas con los demás y
en las actitudes ante las exigencias de la vida y la realidad, se arraiga cada vez
más profundamente la significación social buena y progresiva del contenido
de estos valores, desarrollándose un proceso interno de construcción de su
propia escala de valores personales en su conciencia, matizada por el sentido
personal de tales significados y sus características individuales, se transforman
en convicciones, las que ejercen importantes funciones orientadora, valorativa
y normativa, entre otras, por medio de las cuales se realiza la regulación y au-
torregulación moral de la conducta.
El comportamiento de los individuos a partir de sus convicciones como
expresión de su orientación valorativa hacia el bien, no solo es parte de la justi-
ficación o argumentación moral del acto de conducta, sino que genera un estado
de realización o satisfacción espiritual, de tranquilidad consigo mismo, con su
conciencia; cuando se produce un proceso inverso con la forma en que hemos
actuado y tomamos conciencia de ello, nos asalta el remordimiento o el cargo
de conciencia.
En este complejo proceso de individualización se forman las cualidades
morales, a la vez que las escalas de valores individuales y las orientaciones va-
lorativas principales, que indican la tendencia o trayectoria del comportamien-
to moral, la jerarquía de valores que marcan o distinguen la forma de ser del
indivi­duo en el transcurso de su vida, y hacia qué valores se orienta su actitud
ante el mundo en que vive.
Sin embargo, este no es un proceso espontáneo ni inmutable, sino que en él
inciden un conjunto de elementos y factores los que contribuyen a este proceso
formativo, teniendo en cuenta sus influencias en los diferentes componentes
del valor moral, tales como el componente cognoscitivo, afectivo-volitivo, ideo-
lógico y las vivencias y experiencias morales en la conducta y la actividad, su
propia historia de vida. Entre estos elementos pueden señalarse el sistema de
Estrategias para contribuir a la educación en valores en la escuela 69

medios de influencias socia­les, los sujetos formadores, las vías y los métodos de
formación de valores.
Dentro de los factores se encuentran las condiciones del contexto macroso-
cial y del micromedio en que se forma y se desenvuelve el individuo, su situación
de clase, las condiciones socioeconómicas de su seno familiar, sus condicio-
nes de vida, las características de la comunidad en que vive, la comunicación y
normas de convivencia familiar, el nivel cultural y hábitos de educación, entre
otros. Además condiciona incluso el proceso de reajustes y cambios internos
(en el orden jerárquico) de la escala de valores individuales, que se producen en
determinados momentos trascendentales de la vida personal o social y que le
imprimen un sello personalizado a las cualidades morales en su manifestación.
En el sistema de medios de influencias sociales, la familia y la escuela, ocupan el
lugar cimero en la formación de valores y cualidades personales y en particular
morales, en los niños y jóvenes.
Es en el seno familiar en el cual, desde que el niño nace, se trasmite la
significación social que tienen los senti­mientos, las actuaciones, los hábitos y
costumbres correctas (aceptados socialmente), e incorrectas (no aceptadas), se
le enseña el sentido de lo que es bueno y lo que es malo, cómo comportarse en
sus relaciones con los familiares y en la convi­vencia con los vecinos, el barrio, en
los lugares públicos y social en general, es en ese contexto donde el niño o joven
asimila el valor del respeto y consideraciones a tener en cuenta en sus actitudes y
relaciones con las personas y con el mundo en el que vive; deberes estudiantiles,
amor a la patria, relaciones con la naturaleza (cuidado del medio ambiente, de la
flora y la fauna, animales afectivos), respeto a las reglas urbanísticas, observan-
cia de la legalidad y leyes ciudadanas, entre otras. En la literatura científica se
recogen seis modelos generales de la Educación Moral, asociadas a los modelos
psicopedagógicos de la enseñanza-aprendizaje, los que se fundamentan en di-
ferentes concepciones sobre la formación de valores, estos son:

• Trasmisión de valores absolutos: en este se parte de concebir a la moral


como un fenómeno externo, heterónomo, en relación con el sujeto. La mo-
ral y los valores son reglas sociales absolutas que las personas incorporan
de afuera hacia dentro, por presiones, coerciones u otros procedimientos
rígidos sin interacción.
• De socialización: considera el proceso educativo en la integración del
individuo a la sociedad, por medio de la aceptación o interiorización de
las normas y valores que se aceptan como adecuadas. Los aportes princi-
pales están en la obra del sociólogo de la educación Emile Durkheim, el
que supone tres dimensiones psicosociales: la disciplina como obediencia
a las reglas sociales, la adhesión de los individuos a los grupos sociales,
70 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

con una actuación en función del interés colectivo y la autonomía de la


voluntad.
• Autoconocimiento y autenticidad moral: se desarrollan en contextos o si-
tuaciones de crisis de valores, que promueve la reflexión individual ante
situaciones de conflicto, las preferencias o jerarquía de valores.
• Desarrollo del juicio moral: fundamentado esencialmente en los estudios de
J. Piaget y Kolhberg, de lo que se deriva la negación de la existencia de los
valores absolutos, considerando el desarrollo del juicio moral como lo pri-
mero en la educación moral asociado al desarrollo cognitivo del individuo.
• Adquisición de hábitos morales: tiene sus orígenes en la ética aristotélica,
cuyo fin es que los niños adquieran hábitos virtuosos y se formen su carácter.
• Construcción de la personalidad moral: este modelo concibe la moral como
un producto cultural, en este se relacionan los elementos de la clarificación
y la socialización, es decir los factores sociales y o cognitivo o los juicios de
valor, así como el desarrollo y formación de hábitos virtuosos, por lo que en
él se da una mezcla de todos los modelos existentes.

En estos modelos de la educación moral y formación de valores están a su


vez presentes algunos de los procedimientos más conocidos, tales como:

• La inculcación: propio de las posiciones conductistas y de comprensión de


la moral heterónoma.
• Los dilemas morales: para la toma de decisiones en situaciones problémicas
o de conflictos.
• Clarificación y análisis: para el desarrollo de la valoración y autovaloración
moral, desarrollo de los juicios morales o de valor.
• Diagnóstico de situaciones: para caracterizar los problemas de contenido
moral, en individuos o grupos, como aportes importantes a la autoconcien-
cia moral del individuo.
• Autorregulación y control de conductas: implica la valoración y proposicio-
nes de metas, el desarrollo del control de la voluntad moral, el seguimiento
de comportamientos.
• Método científico y enseñanza problémica: se adentra en las situaciones
problémicas donde la moral y los valores tienen un lugar importante.
• Enseñanza incidental: parte de las situaciones vivenciales, de la vida coti-
diana, para extraerles las enseñanzas morales.
• Aprendizaje cooperativo: la actividad del aprendizaje en el grupo, en el in-
tercambio, en las coordinaciones de esfuerzos o acciones comunes concretas.
• Habilidades comunicativas y resolución de conflictos: la comunicación
como proceso de interacción social entre los individuos.
Estrategias para contribuir a la educación en valores en la escuela 71

• Juegos de roles: a partir de la actividad lúdica, el rol del modelo.


• Análisis y comprensión de temas morales: busca la reflexión, diálogo y de-
bates, que enriquecen las valoraciones.
• Métodos para la formación de la conciencia moral: la persuasión, la ejem-
plaridad en la actuación de quienes asumen el papel de educar, la conversa-
ción dialógica y sobre la base del respeto a la dignidad del otro, la instruc-
ción de temas educativos, el estímulo moral, la valoración y autovaloración
reflexiva, crítica y con proposiciones de plan de mejora, la sensibilización y
estimulación de los mejores sentimientos humanos.
• Métodos para la formación vivencial en la experiencia de la conducta, las
relaciones, la comunicación y el trato: actividades participativas que involu-
cren el interés y la motivación de los estudiantes, individuales o en equipos,
en clases y extraclases, de carácter estético-artísticas, de preservación del
medioambiente, deportivas, cívico-patrióticas, clubes o círculos de interés
vocacionales, de trabajo socialmente útil, entre otras que la creatividad pe-
dagógica del maestro y sus estudiantes permitan realizar, en las cuales se
practican los contenidos de las normas y los valores morales en las relacio-
nes interpersonales, la comunicación y las formas de tratarse entre sí, con el
maestro, la familia y otras personas.

Desde la perspectiva de la educación y la Pedagogía cubana, se incorporan


como parte de la concepción teórico metodológica para la educación moral, en
valores, el enfoque ético-axiológico y humanista, en su carácter interdisciplina-
rio se vincula al enfoque psicológico histórico cultural de L. S. Vygotski de la
educación, ambos enfoques se sustentan en la comprensión dialéctico materia-
lista del ser humano activo, transformador y de su educabilidad en la actividad e
interacción con el medio, la creencia en el mejoramiento humano a partir de las
condiciones internas de la persona y de la sociedad en interrelación, la estimula-
ción de la Zona de Desarrollo Próximo, en el diagnóstico de las potencialidades
y en la aplicación de los niveles de ayuda necesarios para la autoconstrucción de
las herramientas personales del crecimiento y desarrollo moral y humano, como
resultado de tal proceso en diferentes estadios de gradualidad de maduración
de la conciencia, la autodeterminación y autorregulación de la conducta o com-
portamiento, que es donde se concreta el grado de educación moral y en valores
de cada persona.

7.1 Guía de observación actitudinal


OBJETIVO: Seguimiento y valoración por los docentes de las actitudes en el
comportamiento de los estudiantes, como manifestación de su educación moral.
72 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

Marque con una cruz las características del comportamiento del estudian-
te, según la frecuencia de manifestación en el momento de iniciar el control
sistemático de la observación, así como las modificaciones que se producen en
los mismos en los momentos de efectuar los cortes periódicos del control, cuyo
lapso de tiempo es determinado convenientemente por el observador.

Actitudes Frecuencia Modificaciones


1. En las relaciones interpersonales S F A N M A R
a Trato afectivo
b Trato agresivo
c Indiferente
d Altruista
e Compartidor
f Egoísta
g Respetuoso con los compañeros
h Respetuoso con los padres
i Respetuoso con los profesores
j Siente indignación ante las injusticias
k Es solidario
l Ayuda a los demás
2. Comunicación S F A N M A R
a Elocuente
b Discreto
c Fanfarrón
d Prudente
e Ostentoso
f Ególatra
g Receptivo
h Sincero
i Saluda
j Agradece
k Vocabulario adecuado
l Vocabulario chabacano
m Manifiesta optimismo
n Manifiesta pesimismo
o Aconseja a los amigos
3. Responsabilidad S F A N M A R
a Asiste a la escuela
b Es puntual
c Cumple con sus deberes docentes
Estrategias para contribuir a la educación en valores en la escuela 73

Actitudes Frecuencia Modificaciones


d Participa activamente en las actividades docentes
e Participa activamente en las actividades universit.
f Manifiesta seguridad en sí mismo
g Se desenvuelve con independencia
h Reconoce sus dificultades o limitaciones
i Se propone metas para superarse
j Se interesa por enmendar sus dificultades
docentes o del comportamiento
k Se esfuerza para que las cosas le salgan bien
l Deja las cosas a medias
m Se avergüenza cuando le llaman la atención
n Cuida sus libros
o Respeta las pertenencias ajenas
p Cuida su higiene personal
q Cuida el entorno y medioambiente
r Quiere ser útil en su vida
s Es honesto en los exámenes
t Dice la verdad
Leyenda
S = siempre, F = frecuentemente, A = a veces, N = nunca
M = se mantiene, A = avanza, R = retrocede

Guía para la construcción participativa de un código de ética con


los estudiantes
Objetivo: Generar un movimiento estudiantil de reflexión y proyección acerca
de los modos de actuación sobre la base de los valores y normas morales de la
ética de la profesión, desde el propio centro de formación Pedagógico.
Para la preparación sobre el tema del Taller, los estudiantes pueden con-
sultar el libro de Dimensión Ética de la Educación Cubana donde se recoge
la experiencia de este proceso. El proceso de análisis se realizará en los Talleres
de reflexión y propuestas que dirigirán dos estudiantes el facilitador y el relator,
este último recogerá por escrito los criterios sobre las formas de actuar, actitu-
des, normas o valores que sean formuladas por el grupo.
Posteriormente a nivel de los años de las carreras y de la facultad se integran
en un documento único las propuestas de los valores y normas que deben ser
parte del comportamiento diario de los estudiantes, según el orden de aspectos
de esta guía las formulaciones recogidas.
El Código de Ética construido en la facultad, puede ser firmado por los
grupos de estudiantes que participaron en su construcción en actos solemnes
74 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

cívicos-culturales que ellos mismos organicen en su centro o fuera de este en


lugar para la ocasión.
Guía para el taller:
1. ¿Cuáles son las cualidades y valores morales que deben caracterizar a un
Profesor?
2. ¿En el centro de formación, cómo debe ser la actitud y el comportamiento
ante el estudio como forma de preparación para ser un buen docente?
3. ¿Cuál debe ser la actitud ante las dificultades que se presentan en el estudio
o de la convivencia, en las relaciones interpersonales?
4. ¿Cómo debe ser la actitud y el comportamiento de los estudiantes en las
áreas del centro de formación tales como:
• Docente.
• Comedor.
• Plazas y áreas verdes.
• Áreas públicas.
• Biblioteca.
• Lugares recreativos.
• Lugares públicos a visitar, museos, teatros, entre otros?
5. ¿Qué valores y normas morales deben regir las relaciones y la comunicación
interpersonales entre:
• Estudiantes-estudiantes
• Estudiante-profesor
• Estudiante-tutor
• Estudiante-trabajador de apoyo?
6. ¿Cómo deben ser las relaciones de las parejas en el centro?
7. Cuando nos iniciemos en el trabajo en las escuelas como docentes ¿qué
valores, normas y actitudes deben regular?
• Ante el trabajo y la preparación
• La actitud ante las dificultades o barreras que se presentan
• La imagen del profesor
• La relación y comunicación con los educandos y con sus familiares
• Las relaciones y comunicación con los restantes profesores de experiencia
• Las relaciones y comunicación con la comunidad.
8. Otros aspectos a considerar en el Código.

Construcción conjunta de una escala de valores. Dinámica grupal


Objetivo: Valorar la orientación valorativa o preferencia de valores entre los
jóvenes en el grupo.
Pasos:
Estrategias para contribuir a la educación en valores en la escuela 75

1. Se le orienta al grupo de jóvenes que escriban en un papel de forma indi-


vidual los cinco valores que consideren deben caracterizar las cualidades
personales de los jóvenes.
2. Posteriormente cada uno lee los valores que anotó para escribirse públi-
camente en un papelógrafo o pizarrón, sin repetir los que ya estén escritos
porque lo hayan dicho antes que él.
3. A continuación se procede a contar con las manos levantadas cuántos ano-
taron cada uno de los valores recogidos en el listado (a modo de tabulación)
y se coloca la cantidad al lado de cada valor escrito.
4. Luego se marcan los cinco valores que resultaron más anotados por cada
miembro del grupo y se ordenan en un nuevo listado por orden jerárquico
o haciendo u gráfico tipo pirámide.
5. Finalmente se realizan valoraciones o comentarios sobre la significación de
los valores que conforman la escala construida, si cubre las expectativas o no
del grupo, si quedó algún valor significativo fuera de la jerarquía o preferen-
cia de valores dentro del grupo, etcétera.

Talleres de ética para escolares. Orientaciones para los profesores


El contenido del taller puede estar en una hoja-plegable, el que puede constituir
un medio para la labor educativa del profesor en el trabajo con los niños, ado-
lescentes y jóvenes, en la contribución a la formación de valores por medio de
los talleres en el grupo. El punto de partida para la reflexión es una interrogante
acerca de: ¿Cómo sentirnos más humanos desde nuestra perspectiva y realidad
en que vivimos en el mundo de hoy? Las respuestas a la pregunta de cómo
sentirnos más humanos se harán desde cinco dimensiones de las relaciones hu-
manas unidas entre sí:
Contigo mismo:
• Conócete a ti mismo o misma.
• Domina tus sentimientos y tu volun-
tad.
• Sé alegre y busca el lado positivo de las
cosas.
• Trázate objetivos y metas de aspiraciones personales y sociales, presentes y
futuras, según las exigencias de tu época.
• Sé auténtico(a) y pleno(a) en tus actuaciones.
• Persevera.
• Confronta tus puntos de vista con los demás.
• Mantén siempre tu dignidad en alto.
76 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

• Prepárate en el estudio y el trabajo para que sepas abrirte paso en la vida.


• Rechaza el ocio y el parasitismo.
• Siéntete útil.
Con tu familia:
• Sé amoroso(a).
• Trata de comprender las causas y razo-
nes del comportamiento de tus padres.
• Intercambia con ellos tus inquietudes,
temores, problemas o conflictos.
• Habla despacio, en tono adecuado, no
te agites, no grites, explica tus argu-
mentos.
• Preocúpate por los sucesos familiares.
• No seas indiferente ante la dolencia,
padecimientos o necesidades familiares.
• Ayuda y coopera en la medida de tus posiblidades.
• Contribuye a la paz y armonía familiar.
Con los otros:
• Sé amistoso(a).
• Comunícate con respeto, honestidad y
sinceridad.
• Intercambia tus puntos de vista con
sencillez.
• Aprende a conocer sus virtudes y sus
defectos.
• Muestra preocupación por la situa-
ción de los demás.
• Se altruista, camaderil y solidario.
• Respeta los derechos ajenos.
• No hagas o desees a los demás lo que no quieras para tí.
• Cuídate ser envidioso(a) o celoso(a).
Con la Patria:
• Respeta y defiende los símbolos de tu patria.
• Profundiza en la historia de tu patria.
• Siente como tuyos los valores humanistas y revolucionarios que han estado
presentes en el pensamiento y actitudes del pueblo cubano a lo largo de
nuestra historia.
Estrategias para contribuir a la educación en valores en la escuela 77

• Siente orgullo de las realizaciones de


la cultura nacional y de sus valores más
auténticos.
• No traiciones ni abandones a tu patria
en momentos difíciles en que necesita
tu contribución o sacrificio.
• Prepárate para defenderla de las agresiones del enemigo.
Con la humanidad:
• Siente la indignación ante cualquier
injusticia social, humillación o discri-
minación humana, en cualquier parte
del mundo.
• Solidarízate con las causas justas de la humanidad.
• Empéñate por un ser humano más virtuoso, sensible, honesto, honrado, so-
lidario.
• Sé patriota en la misma medida en que eres más latinoamericanista, inter-
nacionalista y humanista.
• Construye tu propia utopía sobre la base del amor, la felicidad y el bienestar
de los seres humanos en el planeta.

Cada una de estas dimensiones se trabajará fundamentalmente en espacios


de reflexiones y diálogos, los que pueden dar pie a la creatividad pedagógica y
a desarrollar la imaginación y la fantasía, así como las resignificaciones indi-
viduales y sociales de ciertos hechos que en la vida cotidiana adquieren rango
de valores personales en la comunicación y en las actitudes que se asumen día
a día, en la convivencia y la vida cotidiana, lo que puede contribuir además a
desarrollar la valoración y la autovaloración como mecanismos importantes
para la autorre­gulación y la formación de la autoconciencia moral de nuestros
estudiantes.
En la dinámica grupal de la realización de estas actividades se pueden
aplicar diversas técnicas participativas que promuevan motivaciones y sen-
timientos en los sujetos en la recreación de sus vivencias personales en cada
plano de las dimensiones propuestas, lo que garantizará la significatividad
del contenido de estas actividades, por lo que sugerimos que pueden hacerse:
composiciones de temas libres sobre el tema del taller y sus dimensiones, can-
ciones, dibujos, análisis de obras literarias, de los Cuadernos Martianos según
el nivel de enseñanza, para potenciar sus enseñanzas axiológicas y anécdotas
morales, también pueden emplearse las dramatizaciones, la visualización de vi-
deo para su debate, juegos de roles de papeles donde se pongan de manifiesto
78 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

expresiones que se correspondan con los valores que pretendemos formar, entre
muchas otras, según la creatividad del maestro y sus propios estudiantes.
Estos talleres pueden contribuir además a desarrollar la valoración y la au-
tovaloración como mecanismos importantes para la autorregulación y la forma-
ción de la autoconciencia. Cada dimensión a trabajar en forma de taller tendrá
una dosificación de tiempo libre según el fondo en el horario de que se disponga
y las vías de la instrumentación del mismo.
Proyecto de Estrategia curricular de ética
en la formación de maestros
La estrategia curricular de ética, da respuesta a las carencias y necesidades for-
mativa de los estudiantes de carreras pedagógicas, aspecto que de una u otra
manera entra a formar parte de los objetivos del Modelo del egresado de los
planes de estudio D, de todas las carreras solo que de forma implícita y poco
intencionado.
Ante las limitaciones que en el conocimiento de la Ética existe en la for-
mación docente desde los planes de estudios anteriores, es necesario que esta
estrategia incluya la preparación por diversas vías de los docentes formadores
para el desarrollo de su profesionalidad y puedan contribuir con mayor efecti-
vidad a este propósito educativo en la formación de los profesionales que deben
cumplir su encargo social con apego a la ética, la moral y valores humanistas de
la profesión y de nuestra sociedad.

Objetivo general:
• Contribuir a la educación ético-moral y en los valores propios del humanis-
mo de la profesión del maestro, que estimule la profesionalidad para cum-
plir con el encargo social de educar a las nuevas generaciones.

Objetivos específicos:
• Promover acciones concretas en el proceso formativo con la aplicación in-
tencionada del enfoque EAH y su manifestación en la esfera de actuación.
• Desarrollar una ética profesional basada en el respeto a la dignidad humana,
la práctica de la solidaridad, la cooperación pedagógica en el trabajo, con los
estudiantes y los factores sociales con quienes interactúan.

Direcciones estratégicas:
1. Proceso formativo.
• Componente académico.
• Actividad estudiantil científico investigativa.
• La práctica laboral.
Estrategias para contribuir a la educación en valores en la escuela 79

2. Estrategias educativas de año y facultad.


3. Extensión universitaria.

Acciones estratégicas a desarrollar en las diferentes direcciones:


• Aplicación y seguimiento del diagnóstico socioeducativo, de aspectos mo-
tivacionales de la profesión e ideo político y culturales, que manifiestan los
estudiantes en sus criterios y comportamientos en cada año de la carrera.
• Elaboración dinámica, participativa, democrática y consensuada de las es-
trategias específicas de la facultad y los proyectos educativos, en consonan-
cia con la Estrategia Maestra de la Universidad y sus valores compartidos
concretados en el valor de la Profesionalidad pedagógica en el desempeño,
sobre la base de la ejemplaridad y autoridad moral del docente a partir de
sus propias cualidades morales profesionales, la responsabilidad y el valor
del respeto en sus relaciones con estudiantes y colegas.
• Intencionalidad en la aplicación del enfoque ético, axiológico y humanista en
los métodos educativos en el proceso formativo, en las tres grandes esferas:
1. en el proceso de enseñanza-aprendizaje (trabajar la instrucción y la
educación),
2. las normas y valores morales en las relaciones interpersonales, la comu-
nicación y el trato,
3. en la inserción en las actividades educativas de la práctica preprofesio-
nal en las escuelas, así como en las actividades generales propias de la
universidad, las que siempre deben cumplir una función educativa.
• Trabajar con el sistema de valores del componente académico, lo que
aporta cada disciplina en su contenido de la enseñanza a los objetivos
formativos y valores del modelo del egresado; así como con las estrategias
curriculares.
• Orientación pedagógica del proceso formativo de cada asignatura al domi-
nio gradual de los estudiantes en cada año de la carrera del contenido de
la enseñanza de su especialidad y del modelo de actuación profesional para
instruir y educar, con apego a la moral, los valores y el humanismo de la
profesión, en cada actividad del currículo.
• Aplicar la observación actitudinal en el seguimiento a los resultados educa-
tivos de los estudiantes para tener en cuenta con objetividad los cambios en
las valoraciones de integralidad en cada semestre.
• Potenciar en los colectivos de años y carrera, las asignaturas del currículo
que tienen como parte de su objeto los temas educativos y de valores con
actividades para la preparación de los docentes.
• La asignatura de Ética e ideario martiano, debe potenciar en cada año y
carrera en que se imparte el proceso de construcción conjunta del código de
80 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

ética del educador con los estudiantes y promover actividades estudiantiles


para su compromiso con sus normas y valores.
• Garantizar el apoyo de las actividades diseñadas para la práctica laboral con
el conocimiento de los principios, normas y valores morales de la profesión,
los que pueden ser objeto de talleres de preparación a los estudiantes a par-
tir del texto Martí y Fidel en el código de ética del educador cubano (Pueblo y
Educación, 2013).
• Crear un clima moral de armonía, confianza, aceptación mutua y respeto
en las actividades concretas del proceso formativo, tomando en cuenta las
normas éticas del trabajo cooperado de la educación en el colectivo para la
formación de los estudiantes, generando un sistema de influencias educati-
vas coherentes en las interrelaciones, comunicación y trato entre: profesor.
estudiante, profesor-profesor, profesor-directivos.
• Manejar con tacto pedagógico, discreción profesional y empleo de los mé-
todos de la mediación en la resolución de conflictos y dilemas que se pro-
ducen en los choques entre los actores del proceso formativo.
• Valoración autocrítica hacia las actitudes, sentimientos o rasgos personales
tendientes a la autosuficiencia, la subvaloración del otro y celos profesio-
nales que van en sentido opuesto a los propósitos integrativo del proceso
formativo de la Universidad.
• Promover una actitud moral de no indiferencia ante los acontecimientos del
quehacer nacional e internacional en los estudiantes, que los motive a estar
informados y actualizados en el ámbito socioeconómico, político y cultural,
con un conocimiento de la moralidad histórica y dinámica de los valores en
la ideología de la Revolución cubana.
• Crear los grupos de la actividad científico estudiantil que estudien temas
vinculados a problemáticas de la Pedagogía y la práctica educativa con la
aplicación del enfoque ético, axiológico y humanista, así como los aportes
del pensamiento educativo revolucionario cubano.
• Generar actividades extensionistas recreativas, deportivas, culturales, de ar-
tistas aficionados, tertulias, concursos, visitas a museos, comunitarias, pa-
trióticas, entre otras, que tengan un mensaje y huella educativa.
• Tener en cuenta en las visitas de controles académicas e institucionales el
comportamiento del tratamiento hacia los aspectos de la ética, la moral, los
valores y el sentido humanista del contenido de la enseñanza y del proceso
formativo.
• Incluir dentro de los indicadores de la evaluación integral de los estudiantes
el componente de su educación moral con enfoque profesional.
8

APUNTES PARA UNA CONCEPCIÓN DE LA EDUCACIÓN


EN VALORES EN LA ESCUELA CUBANA

Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

La proyección de una concepción de la educación en valores para la escuela cu-


bana en la segunda década del Siglo xxi, cuenta con un acervo cultural cuyas
raíces hay que encontrarlas en el propio proceso histórico del nacimiento de
la cubanía y la «cubanidad sentida»23 al decir de Fernando Ortiz, en su obra
Factores humanos de la cubanidad, regularizado esencialmente por la moral y la
moralidad histórica en sus tendencias y en las características de una ideología
revolucionaria, liberadora, que preconiza la idea martiana de que:
Los hombres necesitan quien les mueva a menudo la compasión en el pecho, y las lágri-
mas en los ojos, y les haga el supremo bien de sentirse generosos: que por maravillosa
compensación de la naturaleza aquel que se da, crece; y el que se repliega en sí, y vive
de pequeños goces, y teme partirlos con los demás, y solo piensa avariciosamente en

23
Hay cubanos que, aun siéndolo con tales razones, no quieren ser cubanos y hasta se
avergüenzan y reniegan de serlo. En estos la cubanidad carece de plenitud, está castrada.
[...] [S]on precisas también la conciencia de ser cubanos y la voluntad de quererlo ser.
[...] [E]sa plenitud de identificación consciente y ética de lo cubano. [...] Pienso que
para nosotros los cubanos nos habría de convenir la distribución de la cubanidad, condi-
ción genérica de cubano, y la de cubanía, cubanidad plena, sentida, consciente y deseada;
cubanidad responsable, cubanidad con las tres virtudes —dichas teologales—, de fe,
esperanza y amor. (Tomado del libro Moralidad histórica, valores y juventud. Editorial
Acuario, La Habana, 2000, de la autora Nancy Chacón Arteaga).
82 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

beneficiar sus apetitos, se va trocando de hombre en soledad, y lleva en el pecho todas


las canas del invierno, y llega a ser por dentro, y a parecer por fuera, insecto.
Los hombres crecen, crecen físicamente, de una manera visible crecen, cuando apren-
den algo, cuando entran a poseer algo, y cuando han hecho algún bien.
Ser bueno es el único modo de ser dichoso.
Ser culto es el único modo de ser libre.
Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno.24

En Cuba existe una tradición cultural histórica que está asociada a una
profunda concepción de Revolución desde la forja de la nación, que tiene en
sus propias raíces lo mejor del pensamiento ético universal, del cristianismo,
de la ilustración francesa de los s. xvii y xviii y sus redimensionamientos, a la
luz del pensamiento independentista latinoamericano y caribeño, como el de
los próceres Bolívar, Hidalgo, San Martín, Sucre, entre otros, cuyas influencias
cristalizaron en los valores estructuradores de la conciencia nacional tales como:
el sentido de la patria y el patriotismo, los ideales del amor a la libertad y la
soberanía nacional, la justicia social y la unidad nacional.
Tal como preconizó Cintio Vitier en su obra Ese Sol del mundo moral. Apun-
tes para el estudio de la historia de la eticidad cubana, una eticidad ha acompañado
al proceso histórico cubano en toda su amplitud, épocas y esferas de la vida
social.
En el estudio sobre la «Moralidad histórica: premisa para proyectar la ima-
gen moral del joven cubano a formar», realizado por la autora Nancy Chacón
Arteaga (tesis doctoral en Filosofía, 1996), se enfatiza en la relación ética y
política como una regularidad del desarrollo histórico de la ideología revolucio-
naria, que tiene una continuidad en los valores e ideales de las diferentes gene-
raciones de cubanos que lucharon en cada época histórica por su concreción en
la transformación de una realidad social de justicia y dignidad plena del hombre
y que llega a su colofón con el triunfo de la revolución el 1ro. de enero de 1959.
Estos ideales se sustentan en un amplio sistema de valores morales aglu-
tinados por la tríada de la dignidad humana, la intransigencia ante todo tipo
de dominación extranjera (como contenido del antimperialismo) y la solida-
ridad, orientadores del sentido del deber y la responsabilidad de las genera-
ciones de cubanos que han luchado por hacer realidad tales ideales políticos,
morales y jurídicos (raíces del civismo), desde las gestas independentistas del
s. xix, en su continuidad histórica y articulación con las doctrinas de Marx,
Engels y Lenin, hasta las batallas de nuestros días por una sociedad socialista
próspera y sostenible.

24
Martí Pérez José: «Maestros ambulantes», Ob. Cit, T. 8 pp. 288 – 292.
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 83

Esta regularidad histórica en su continuidad y ruptura marca las particulari-


dades de la ideología de la Revolución cubana reconocida por Fidel Castro (ar-
tífice de la articulación de del pensamiento martiano como máximo exponente
del pensamiento cubano de avanzada y las tradiciones patrióticas nacionales
con el Marxismo Leninismo), en la conmemoración del Centenario del Diez de
Octubre, al expresar que: «En Cuba solo ha habido una sola Revolución, la que
iniciara Carlos Manuel de Céspedes en 1868 hasta nuestros días».25
Hoy en Cuba vivimos momentos de cambios históricos, asistimos al mo-
mento transicional de la Generación del Centenario que liderada por el Coman-
dante en Jefe Fidel Castro, llevó a las masas populares al poder con el triunfo de
la Revolución el primero de enero victorioso de 1959, por las generaciones for-
madas en el devenir del proceso revolucionario en sus más de cincuenta años de
existencia, que asumen hoy la responsabilidad de la continuidad del de­sarrollo
de la Revolución socialista, la defensa de sus conquistas y su seguridad nacional.
Los cambios que se llevan a cabo con la implementación de los Lineamien-
tos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, del VI Con-
greso del PCC, sustentados política e ideológicamente por los objetivos aproba-
dos en la Primera Conferencia Nacional del Partido (28 enero 2012), implican
nuevos retos y desafíos a la inteligencia colectiva, la necesaria concertación de
factores y la creatividad que se necesitan ante las múltiples contradicciones que
se generan en la realidad social actual.
En este momento histórico que vive Cuba con el retorno de los Cinco Hé-
roes de la Patria y la declaración simultánea de los presidentes de los gobiernos
de Cuba, Raúl Castro Ruz y de los Estados Unidos, Barack Obama, de restable-
cer después de más de 50 años las relaciones diplomáticas entre los dos países, y
el anuncio del PCC de la realización del VII congreso para el año 2016, apun-
tan al momento propicio para evaluar la marcha de la actualización del modelo
socioeconómico, los objetivos de la I Conferencia del 2012 y las proyecciones
del desarrollo futuro del socialismo cubano en todas las esferas, acrecientan los
retos ideológicos que enfrenta el país y en particular el papel de la educación de
las nuevas generaciones en el escenario actual y futuro, ante lo cual la educación
en valores sigue teniendo una prioridad estratégica.
Es por ello que la dirección del Partido insiste en la transformación de
viejos dogmas, esquemas, burocratismos, métodos y estilos ya obsoletos ante las
nuevas exigencias para garantizar el perfeccionamiento del sistema socialista,
teniendo como base las modificaciones de la economía en la batalla por la ele-
vación de la productividad, la eficiencia y rentabilidad, para la satisfacción de

25
Castro Ruz Fidel. Discurso por el Centenario del inicio de la Guerra de Independencia,
La Habana, 1989.
84 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

las necesidades crecientes que reclama la población y dentro de ella, el sector


juvenil, los que están inmersos en la conformación de sus proyectos presentes y
futuros de vida asociados a la realización de sus potencialidades, expectativas y
la felicidad.
De lo que se trata es de que en esa visión sobre el futuro, los jóvenes sientan
el orgullo de ser cubanos como parte del sentido de sus vidas, y se comprometan
individualmente, con su aporte personal, al desarrollo de la patria socialista, lo
que pasa necesariamente por la correlación interna de los intereses individual-
personal y lo colectivo-social en toda elección de las conductas y/o en la toma
de decisiones, en lo que la educación de la conciencia en el transcurso de sus
vidas (teórica y práctico-vivencial experiencial) juega un importante papel.
El Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, atiende a varias
exigencias unidas entre sí:

• Las exigencias y contradicciones inherentes al complejo contexto de cam-


bios en el perfeccionamiento de la sociedad socialista cubana, no solo re-
ferido a los aspectos económicos que de hecho marcan las características
de las condiciones de vida del cubano, cuyas expectativas se asocian a las
bondades y el estado de derecho que ha generado la obra de justicia social
de la Revolución cubana y sus anhelos de mejora y desarrollo, a la que el
Sistema Nacional de Educación (SNE) debe dar respuesta con la formación
del ciudadano y los recursos humanos preparado para el logro de la sociedad
próspera y sostenible.
• Las nuevas condiciones del contexto en que se desarrollan los niños, ado-
lescentes y jóvenes, en que el poder de los medios tecnológicos de la infor-
mación y la comunicación, ejercen una fuerte influencia mediática, a veces
distractora por no estar en correspondencia con los objetivos educativos de
la familia, la escuela y la sociedad, lo que representa un reto a los métodos,
medios, estilos y de la creatividad de la labor educativa en estos tiempos.
• Las exigencias internas que demandan los diagnósticos propios de los sub-
sistemas de educación en los diferentes niveles de la Educación general, de
la Educación técnica y profesional y de la Educación Superior en su con-
junto, las fortalezas a preservar y las debilidades a erradicar para dar paso a
un salto cualitativo o cambio en el «Modelo educativo» de la escuela cubana.
• Entre estas exigencias está la demanda social de una sólida formación y
preparación de los docentes, con un acervo cultural y pedagógico sobre la
base de la ética y moral profesional, que avale su ejemplaridad como fun-
damento de su profesionalidad en el desempeño, expresado en una con-
ciencia de los deberes pedagógicos, espíritu revolucionario transformador
y creativo en su labor educativa.
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 85

• Las elevadas exigencias y expectativas que tienen los jóvenes, las familias, las
instituciones culturales, científicas, militares o empleadores en general del
país, acerca del resultado formativo del egresado de cada uno de los centros
escolares, es la medida o pone a prueba la pertinencia social de las insti-
tuciones educacionales, la calidad del proceso educativo en la correlación
que incluye la profesionalidad de los maestros y/o docentes,26 su eficiencia
y efectividad, en el cumplimiento de las finalidades y objetivos propuestos
en cada nivel.
• La articulación de la escuela, con el fortalecimiento de la participación de
la familia y de su papel como principal responsable de la educación de sus
hijos y con las potencialidades de la comunidad, abriendo su espectro de
interacciones a partir de un currículo contextualizado, flexible y abierto a
las interinfluencias educativas, que la hagan ser un centro en el que los estu-
diantes quieran estar en él, se sientan motivados y disfruten los aprendizajes
diversos que lo hagan el centro cultural más importante de la comunidad.

Algunos momentos importantes a tener en cuenta en los


antecedentes para la concepción de la educación en valores
Entre las tendencias que caracterizan las manifestaciones ideológicas de la mora-
lidad histórica y la dinámica de los valores en el devenir histórico se encuentran:

1. Tendencias que caracterizan las manifestaciones ideológicas de la moralidad


histórica y la dinámica de los valores en el devenir histórico, tales como: el
reconocimiento de un progreso moral que tiene en su seno la contradicción
entre los valores de la ideología revolucionaria patriótico-independentista
en lucha con la ideología de los intereses reaccionarios antipatrióticos y
anexionistas.
2. La existencia de una continu0idad en la ideología revolucionaria, cuyos va-
lores e ideales han liderado las luchas de las sucesivas generaciones de cuba-
nos para el logro del patriotismo, la independencia y soberanía nacional, la
justicia social y la unidad nacional.
3. Desarrollo de la voluntad política e ideológica del Partido y Gobierno, con-
cretada en la política educacional de garantizar la educación integral de las
nuevas generaciones como continuadoras de la Revolución, sus conquistas
y su desarrollo.

26
Ver «Concepción de la Profesionalidad pedagógica» en Dimensión ética de la educación
cubana, y en Martí y Fidel en el código de ética del educador cubano, por Pueblo y Educa-
ción 2006 y 2013 respectivamente, trabajada por la autora Nancy Chacón Arteaga.
86 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

4. Ampliación del enfoque axiológico en la teoría y la práctica pedagógica de


la escuela y del maestro cubano.

Se ha reconocido la existencia de un progreso moral que tiene en su seno la


contradicción entre los valores de la ideología revolucionaria patriótico-inde-
pendentista en lucha con la ideología de los intereses reaccionarios antipatrió-
ticos y anexionistas. Se destaca la existencia de una continuidad en la ideología
revolucionaria, cuyos valores e ideales han liderado las luchas de las sucesivas
generaciones de cubanos para el logro del patriotismo, la independencia y so-
beranía nacional, la justicia social y la unidad nacional, teniendo como bases la
moral del deber, la responsabilidad, la dignidad, la intransigencia ante cualquier
tipo de dominación extranjera y la solidaridad, aglutinadores del sistema de
valores de la ideología de la revolución.27
En la obra educacional de la Revolución se manifiesta la intencionalidad
política de abordar la educación moral, como expresión de los sentimientos,
cualidades morales y la autorregulación consciente de las actitudes y del com-
portamiento ciudadano de los niños, adolescentes, jóvenes y adultos, en su
participación activa y democrática en el proceso de construcción de la patria
­socialista.
El Mensaje Educacional al Pueblo de Cuba, en diciembre de 1959, del
Primer Ministro de Educación Dr. Armando Hart Dávalos, acompañado de la
ley que establece la primera reforma integral de la enseñanza, dispuso adoptar
una nueva organización y determinó el objetivo fundamental de la educación y
sus fines por niveles de enseñanza de acuerdo con los intereses de la Revolución.
Dentro de los objetivos se encuentran:
En la enseñanza primaria:
Cuidar el crecimiento íntegro y armonioso del niño de hoy, e iniciarlo en la cultura para
formar en él el hombre de mañana.

En la secundaria básica:
A) la formación de una base cultural general –fin cultural–), B) la formación de una alta
conciencia moral y cívica –fin ético–), C) la indagación y orientación de las vocaciones
–fin económico–).28

La Campaña de Alfabetización en 1961 posibilitó que Cuba se convirtiera


en el primer país de América Latina libre de analfabetismo. En ese lapso tan

27
Chacón N. Moralidad histórica, valores y juventud, 2000.
28
Mensaje Educacional al pueblo de Cuba, la Habana 1960. Edición Centro de Estudios
Martianos. Habana, 2008.
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 87

corto, ya se había cumplido el Programa del Moncada. Se dictó en ese año la ley
de Nacionalización de la enseñanza.
La ampliación de los servicios educacionales, la Reforma Universitaria
en el año 1962 y el célebre discurso del Che: «El socialismo y el hombre en
Cuba» de 1965, marcan pautas para el desarrollo educativo, en particular la
formación de una conciencia revolucionaria sobre la base de una nueva moral
y valores socialistas.
Durante los setenta, etapa de la institucionalización, se produjo la confor-
mación de la nueva superestructura de la sociedad socialista cubana y una con-
solidación de la ideología en el arraigo de una moral revolucionaria de carácter
colectivista, del trabajo socialista, más generalizada y asumida por la sociedad.
Se realizó el Primer Congreso Nacional de Educación y Cultura de 197l,
donde el magisterio cubano fue muy crítico al señalar las dificultades que tenía
la educación y manifestó su compromiso para cumplir con el encargo social de
educar a las nuevas generaciones.
En el I Congreso del Partido Comunista de Cuba en 1975, se definieron
la naturaleza y el fin de la educación cubana en las Tesis y Resoluciones, con-
cretada en la educación comunista, integral y multifacética de las nuevas gene-
raciones, se explicaron las diferentes direcciones educativas que la integran. El
congreso partidista fue la antesala del inicio del perfeccionamiento de todo el
sistema educacional, que implicó una profunda revolución.
Se introdujo el desarrollo del principio de la vinculación del estudio con el
trabajo como base de la educación integral de los estudiantes, por lo que apare-
ció una amplia red de centros internos en todo el país: «Escuelas en el campo»,
para las educaciones media básica y media superior, así como la aparición del
plan «La Escuela al Campo», entre las múltiples formas en que se aplicó este
principio.
La formulación por el Comandante Fidel Castro de los principios, normas
y valores del contenido de la ética y la moral del maestro cubano, los principios,
normas y valores del deber ser de un educador revolucionario, se reflejaron en
la graduación del IX Contingente de maestros Manual Ascunce Domenech el
7 de julio de 1981.
A mediados de los ochenta se manifiesta la contradicción entre la moral del
deber ser en la construcción de la nueva sociedad y la aparición de las tendencias
negativas de carácter pequeño- burguesas (ostentación, lucro personal y privile-
gios, en el contexto de un cierto «igualitarismo» en las condiciones económicas
de inflación), así como los errores cometidos en la economía, ante lo cual se
apeló a la lucha por parte del Partido y gobierno a partir de un análisis crítico
y autocrítico de la situación existente y la toma de conciencia de tales errores,
se tomaron medidas de «rectificación» y se apeló al trabajo político ideológico,
88 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

a la moral, a la vergüenza, a la semilla escondida del ser humano, a los valores


en la actitud ante el trabajo y la dirección de los procesos de la economía y la
administración pública, entre otros, para transformar esa realidad.
El proceso político ideológico de rectificación de errores y lucha contra las
tendencias negativas de los ochenta, fue objeto de análisis en el III Congreso
del PCC en 1986, en el que se enfatizó en el desarrollo de la conciencia moral
y la ejemplaridad para enfrentar tales males sociales y se ratifica la Tesis y reso-
lución Sobre la naturaleza y fin de la educación cubana.
• Durante los noventa, con el impacto de la caída de la URSS y el campo
socialista y el arrecio del bloqueo con la Helms-Burton y la Ley Torricelli,
se produjo una crisis de la economía interna que tuvo su impacto en las
condiciones de vida de la sociedad y en la desvalorización del trabajo, entre
otros efectos negativos, se manifestó entonces una lucha ideológica entre la
moral revolucionaria y sus valores, y la moral reaccionaria que busca salidas
por vías «fáciles» no compatibles, deshonestas, fraudulentas, delictivas, que
proliferan ante esa situación. Se identifican cinco tipos de contradicciones
principales que generaron los conflictos y dilemas morales que enfrentamos
los cubanos en esa etapa:
• Entre el trabajo por vocación y amor a lo que se hace y/o por las ventajas
materiales que pueda reportar.
• Entre el trabajo honrado o la obtención del sustento por vías «fáciles», des-
honestas.
• Entre la satisfacción de las necesidades familiares por las ofertas del Estado
a lo que se estaba habituado y/o por las ofertas del mercado negro de fuente
dudosa.
• Entre mantenerse en el país en la lucha de resistencia, el desarrollo y defen-
sa de las conquistas de la Revolución o por la vía del abandono del país, el
desarraigo patrio, la mejoría económica o proyecto personal de vida.
• Entre involucrarse conscientemente en el trabajo para resistir, sobrevivir,
defender las principales conquistas y contribuir a salir de la crisis o «no co-
ger lucha» como actitud desmovilizadora, acomodada, escéptica, pesimista
y reaccionaria.
En abril de 1995 la Asamblea Nacional del Poder Popular convocó a una
Audiencia Pública, donde participaron el Partido, la UJC, las organizaciones de
masas, estudiantiles, asociaciones laicas y religiosas, las ONG, profesionales de
las Ciencias Sociales, docentes, investigadores, trabajadores, amas de casa, per-
sonalidades de la Cultura y el Arte, en una asamblea con la agenda del debate
sobre la crisis de valores y la convocatoria a perfeccionar el trabajo de la for-
mación de las nuevas generaciones en la sociedad cubana en tales condiciones.
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 89

En 1997 el Consejo de Estado tomó el acuerdo de crear la Oficina del


Programa Martiano, bajo la dirección de Armando Hart Dávalos, que integra
el sistema de instituciones martianas y promueve el estudio y difusión de la vida
y obra de José Martí, en Cuba y en el mundo, con un particular arraigo en el
Sistema Nacional de Educación y en la Educación Superior, vinculado con la
enseñanza de la Historia y el Marxismo Leninismo y la creación de las Cáte-
dras Martianas en todas las instituciones educativas.
En ese mismo año se crea la Cátedra de Ética Aplicada a la Educación,
como parte del Centro de Estudios Educacionales de la Universidad Pedagógi-
ca «Enrique José Varona» de la Habana, por la Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga,
desarrollando estudios aplicados sobre la ética y la profesionalidad pedagógica
del docente para la educación moral, en valores y humanistas en la formación
profesional de maestros.
EI MINED decreta la Resolución 90/98 acerca de la educación moral y en
valores de las nuevas generaciones y la creación de cátedras de valores en todos
los centros educacionales del país para trabajar en ello como esencia del trabajo
político e ideológico y la educación integral de niños y jóvenes.
Este hecho significó un giro en la concepción acerca de la finalidad de la
educación cubana reconocida en los documentos del I Congreso del PCC, acerca
de la Educación comunista de las nuevas generaciones, como una multifacética
educación de diferentes direcciones educativas, centrada en la formación de una
concepción científica del mundo. Ahora en el centro de la formación integral se
ubica junto con los conocimientos y habilidades, a los valores como orientado-
res de las conductas autodeterminadas, autorreguladas conscientemente por la
moral y los valores, lo que trajo consigo un esfuerzo más intencional y explícito
en la labor político ideológica en el Sistema Nacional de Educación, de donde
se irradiaron las mejores experiencias hacia otros sectores en el tratamiento de
potenciar la formación de valores.
Con la entrada de la Revolución triunfante en el tercer milenio del 2000, la
moralidad se fortalece ante la generación de más de cien programas de la Revo-
lución para profundizar la justicia social, allanar las grietas que en este sentido
se habían agudizado durante los noventa. Los jóvenes asumieron un papel más
protagónico. Sin embargo los problemas en el ámbito de la economía, el buro-
cratismo, el descontrol, problemas de métodos y estilos de dirección, falta de
ejemplaridad de algunos funcionarios y cuadros, entre otros males, generaban
el aumento de las ilegalidades, los delitos y el surgimiento como figura más
ostensible de la corrupción.
En el 2002 se llevó a cabo el referéndum como la principal consulta popular
sobre el sistema socialista cubano, cuyo resultado aprobó el carácter irrevocable
del socialismo, opción única para el desarrollo social y humano del país, en este
90 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

proceso los jóvenes y las organizaciones estudiantiles jugaron un papel prota-


gónico.
En el 2005 fue clave el discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro del
17 de noviembre en el Aula Magna de la Universidad de la Habana, donde por
primera vez de forma pública ante los hechos de la historia y la manifestación
de problemas sociales que apuntan a insuficiencias en el grado de educación de
la conciencia revolucionaria sobre la base de una ética y de los valores morales,29
hace la pregunta si puede ser reversible o no este proceso revolucionario socia-
lista.
En este propio año el PCC orienta una investigación por un equipo mul-
tidisciplinario coordinado por el ICCP, sobre la problemática de los valores y
el tema de la corrupción, los resultados condujeron entre otras acciones, a la
creación de un Programa director para el reforzamiento de los valores de la
Revolución, el que inicia su puesta en práctica desde el 2007, articulando des-
de entonces hasta la actualidad a los factores de la organización política de la
sociedad en una estrategia del TPI para contribuir a estos objetivos educativos.
Este programa vigente se actualizó a la luz del VI Congreso y la Conferencia
del PCC asumiendo el nombre de «Programa Director para la Educación en el
sistema de los valores de la ideología de la Revolución Cubana».
Un impacto negativo en el ámbito político-moral, tuvo la destitución de un
grupo de jóvenes formados al calor de las organizaciones estudiantiles y de la
Unión de Jóvenes Comunistas en el contexto de las tareas de la Batalla de Ideas,
en la etapa de la lucha ideológica y de realizaciones concretas en los programas
de la Revolución, quienes ocupaban altas responsabilidades a nivel del Con-
sejo de Estado y de Ministros, sin embargo en la práctica demostraron que
habían dejado de responder a los intereses del Partido y del Gobierno, por
ambiciones de poder personales y egoístas.
La agudización de la lucha ideológica y la subversión del enemigo en el
contexto del tránsito de la generación histórica de la Revolución por la conti-

Castro Ruz, Fidel. Aula Magna 17 noviembre. Consejo de Estado. La Habana, 2005.
29

«¿Es que las revoluciones están llamadas a derrumbarse, o es que los hombres pueden
hacer que las revoluciones se derrumben?¿Pueden o no impedir los hombres, puede o no
impedir la sociedad que las revoluciones se derrumben? Podía añadirles una pregunta
de inmediato. ¿Creen ustedes que este proceso revolucionario, socialista, puede o no
derrumbarse?... lo han pensado alguna vez? ¿Lo pensaron en profundidad? (pp. 50-51).
¿Puede ser reversible un proceso revolucionario?, ¿cuáles serían las ideas o el grado de
conciencia que harían imposible la reversión de un proceso revolucionario? Cuando los
que fueron de los primeros, los veteranos, vayan desapareciendo y dando lugar a nuevas
generaciones de líderes, ¿qué hacer y cómo lograrlo? Si nosotros al fin y al cabo, hemos
sido testigos de muchos errores, y ni cuenta nos dimos». p. 58.
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 91

nuidad de las generaciones presentes, ha tenido como blanco al sector juvenil,


ante lo cual el PCC ha conducido la estrategia político ideológica para el desa-
rrollo de esta batalla contra la subversión enemiga en todos los organismos, en
particular en los organismos formadores.
Por lo general en las tendencias que caracterizan las manifestaciones ideoló-
gicas de la moralidad histórica, sus contradicciones y la dinámica de los valores
en cada contexto o etapa del devenir histórico de la sociedad cubana, se apre-
cia una continuidad en los valores raigales de la identidad nacional patriótico-
independentista-socialista, vinculados con el proceso de la Revolución cubana
iniciada el 10 de octubre de 1868 hasta nuestros días, manifestados al calor de
las cambiantes condiciones histórico-concretas y las contradicciones de la lucha
ideológica y política contra los enemigos de adentro y de afuera, encabezados
por el imperialismo yanqui.
Desde finales de los años noventa y a partir del 2000 se intensificaron los
estudios sobre la educación en valores, asociados a la educación moral, patrió-
tica y ciudadana, se iniciaron proyectos de investigaciones en las universidades
del país, en particular en las universidades pedagógicas (actualmente integradas
a las universidades de las provincias como Facultades de Educación), las que
en su encargo social forman a los maestros de los subsistemas educacionales
y potencian la superación de los docentes de sus propios claustros, así como la
preparación de los que se encuentran en ejercicio en las escuelas, por medio de
la superación posgraduada, con la elaboración de tesis de maestrías y de docto-
rados sobre temáticas educativas de formación y desarrollo de los valores en las
nuevas generaciones y en la formación profesional.
En la Universidad de Ciencias Pedagógicas «Enrique José Varona», se rea-
liza una sistematización de los estudios de la Ética Aplicada a la Educación a
partir del desarrollo histórico de las investigaciones realizadas por la autora,
acerca del enfoque ético, axiológico y humanista aplicado a la educación, que
en su continuidad establece los nexos entre los tres momentos que marcan los
aportes de los resultados obtenidos que se han periodizado para la estructura-
ción en un sentido histórico-lógico del trabajo realizado, en el cual se aprecian
las transiciones cualitativas en el orden de la complejidad de la relación existen-
te entre la producción teórica, las introducciones en la práctica educativa y las
salidas en diferentes publicaciones.
En este proceso de construcción científica se tiene como criterio esencial
la significación teórico-metodológica e instrumental de los conocimientos éti-
cos aplicados a la educación y la elaboración contextualizada de conceptos de
la ética, de la axiología ética, y su orientación humanista; así como los valores
y las cualidades morales del joven cubano a formar en nuestro contexto, así
como del modelo del profesional de las carreras pedagógicas, los principios, y
92 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

requerimientos metodológicos, para el proceso de la educación de la moral, de


los valores morales y del humanismo propios de la actividad del maestro, entre
otros contenidos que han concretado la conformación del enfoque en cada uno
de estos períodos.
Esta trayectoria de investigaciones, estrechamente vinculada al trabajo do-
cente educativo y metodológico, así como la elaboración de programas, textos y
cursos de posgrados, entre otras actividades académicas desarrolladas en el cam-
po de la Ética Aplicada a la Educación, han tenido en cuenta de forma implícita
o explícita la interrogante como problema científico acerca de:
¿Qué le aporta la Ética como filosofía de la moral, de los valores morales
y el comportamiento humano a la Educación?, cuya respuesta gradual en los
resultados de las investigaciones realizadas, se recogen en los diversos materiales
de estudios, artículos o textos, entre otros medios de enseñanza y productos ela-
borados por la autora, con la intencionalidad de argumentar la relación Ética-
Educación, en diferentes momentos, a partir de las exigencias y necesidades del
hecho educativo en la formación docente.
Esta característica de la gradualidad en el desarrollo del trabajo investiga-
tivo en el área de la ética aplicada a la educación, ha permitido identificar tres
momentos escalonados que marcan los hitos cualitativos del desarrollo cien-
tífico que coadyuvan al proceso de elaboración del enfoque ético, axiológico y
humanista, proceso que se integra en una periodización histórico-lógica en la
que se destacan tres momentos importantes, a saber:

Primero, el período de los estudios iniciales o familiarización, en los primeros


acercamientos a esta temática, hasta su profundización con la obtención del
Grado científico de Doctor en Ciencias Filosóficas, de 1980 a 1996, subdi-
vidido a su vez en dos subperíodos (1980-1990) y (1991-1996).
Segundo, de identificación o reconocimiento explícito del enfoque y su de­
sarrollo, de 1997 a 2004, con los estudios posdoctorales sobre profesiona-
lidad pedagógica en los proyectos I+D, los que sustentan la actividad de la
Cátedra de Ética Aplicada creada por la autora en 1997.
Tercero, un momento de apropiación e innovación, desde el 2005 hasta la ac-
tualidad, en el que se amplía el alcance de los resultados en la formación de
doctores y másteres, la interacción con otras instituciones, asociaciones y
organizaciones, proceso conducente a la obtención del Segundo doctorado
y la propuesta de la transformación de la Cátedra en un Centro de Ética
Aplicada a la Educación.

Período de los estudios iniciales o familiarización. Inicialmente de 1980-


1996, se distinguen los estudios teóricos acerca de la Educación moral de la
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 93

personalidad (1980-1985), que requerían adentrarse en los temas de la esencia,


estructura y leyes del desarrollo histórico de la moral, desde la propia historia
del pensamiento ético universal y sobre todo del pensamiento ético cubano. En
los años 1983, 1986, se elaboraron diversos trabajos para los libros de textos de
Ética Marxista Leninista de la Universidad de la Habana, sobre la Teoría de la
Educación moral.
El resultado principal de esa investigación dirigida por la profesora Hilda
Ulloa Jiménez, fue una publicación por la editorial de Ciencias Sociales en
1988,30 que incluyó los primeros acercamientos de la autora a la axiología ética,
(cuyo original publicado se conserva), donde se revela en ciernes la presencia del
enfoque, al considerar que no se pueden abordar los estudios sobre la moral, su
lugar y papel en la vida de las personas y de la sociedad, así como el complejo
proceso de su educación, sin tener en cuenta su contenido esencial que son los
valores, como unidad estructural y funcional de la moral, al ser un elemento de
la conciencia moral y sus funciones orientadora, valorativa, cognoscitiva, deon-
tologizadora, ideológica y reguladora de la vida en la convivencia de los seres
humanos entre sí, en toda la actividad que realiza y con el entorno, la naturaleza
o el medio ambiente.
Un componente esencial del enfoque ético, axiológico y humanista, se pro-
fundiza en la investigación de 1985-1990, «El mundo moral de los profesionales
cubanos», dirigida por el Dr. Luis López Bombino de la Facultad de Filosofía
de la Universidad de La Habana, en la cual la autora desarrolló una tarea en el
sector de la educación, en particular la manifestación y presencia del Humanis-
mo pedagógico como principio rector de la ética del maestro, esto la obligó a
profundizar y ampliar los estudios sobre la obra de José Martí y estudiar el hu-
manismo martiano y la articulación con el humanismo marxista, en particular
al abordar los aspectos de la profesionalidad pedagógica, de la ética profesional,
las normas y valores humanistas de la profesión. Uno de los resultados de esta
investigación fue la caracterización del humanismo en la práctica educativa de
los docentes y el curso de posgrado impartido en la universidad pedagógica, «El
componente humanista en la formación de maestros», para la preparación de los
docentes durante esa etapa.
La visión integradora y aplicativa de los conocimientos de la Ética a la edu-
cación, conllevaron a una profundización en la axiología ética en el proceso
educativo, lo que permitió que en la etapa de 1990-95, dentro de la investigación
«La integración del estudio-trabajo en la escuela Secundaria Básica de la capi-
tal», dirigida por el Dr. Juan Marí Lois, esta se reorientara hacia la formación de
valores en la integración del estudio-trabajo en la escuela secundaria básica en la

30
Libro Educación Moral, 1988.
94 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

capital, al introducirse esta dimensión que se venía trabajando por la autora en


investigaciones anteriores.
Las temáticas pedagógicas a la luz de la aplicación intencional del con-
tenido ético, axiológico y humanista para la educación en valores desde las
diferentes asignaturas del plan de estudio de la secundaria básica en aquel
momento, tales como el sistema de influencias, las vías, los medios, los mé-
todos y procedimientos sobre la educación moral y los valores, pasaron a un
primer plano, la investigación no solo se movió en el nivel teórico, conceptual-
metodológico, sino en el nivel empírico, transformada en estrategias de intro-
ducción en la Escuela Secundaria Básica Enrique José Varona del municipio
Diez de Octubre, donde la autora aplicó esta investigación en una variante
dinámica de participación-acción, al incorporar al consejo de dirección y a
los docentes de las cátedras primero, y de los departamentos después, como
activos investigadores en la medida en que introducían en su trabajo estos
componentes de la labor educativa.
Los resultados de esta investigación y los estudios realizados, fueron publi-
cados en el libro «Formación de valores morales. Proposiciones metodológicas»,
de la colección PROMET de la editorial Academia, en 1999,31 el que fue se-
leccionado con otros dos títulos de autores destacados para ser presentado en
el acto de inauguración de la Academia de Ciencias del Capitolio Nacional el
19 de mayo de ese año.
El avance experimentado con relación a la Ética Aplicada a la Educación,
desde el enfoque ético, axiológico, humanista, permitió llegar al primer hito
de la comprensión del propio enfoque, esto es en la investigación conducente
al grado científico en Ciencias Filosóficas de la autora «Moralidad histórica.
Premisa para proyectar el perfil moral del joven cubano», en 1996, es decir, era a
su vez una respuesta a los problemas que en el escenario de la crisis económica
atravesaba el país en los noventa (período especial), y que impactaban negati-
vamente en la sociedad con la proliferación de problemas morales, la llamada
«crisis de valores», que a su vez afectaba a la escuela y la familia en lo económico,
ideológico y la función educativo-socializadora de estas agencias educativas.
Aunque no identificado aun el enfoque ético, axiológico y humanista de
forma explícita, ya en este estudio se aplica el concepto del «Progreso moral»
de la Ética Marxista-Leninista, sus regularidades e indicadores, para estudiar
el proceso histórico cubano, a partir de un concepto construido para este estu-
dio, el de «Moralidad histórica», donde se integra el pensamiento y la acción
en la esfera moral dentro de la trama de los acontecimientos históricos de
Cuba durante la colonia, la seudorrepública y la Revolución en el poder, hasta

31
Libro Formación de valores morales. PROMET, 1999.
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 95

1995, ­etapa crítica de crisis económica e impacto en la vida social, espiritual


e ideológica de la sociedad. En esta tesis doctoral se presenta el concepto de
«valor moral», sus cuatro componentes integrados en la personalidad y en
correspondencia con ellos los requerimientos metodológicos para su forma-
ción. Los resultados de esta investigación fueron objeto de una mención en el
Certamen Iberoamericano «Elena Gil» y publicados por el Centro Félix Va-
rela en el 2000 en el libro titulado «Moralidad histórica, valores y juventud»,
Publicaciones Acuario.32
El segundo hito o momento de identificación, reconocimiento explícito
del enfoque y su desarrollo, se ubica en el trabajo posdoctoral a partir de 1997,
con los estudios sobre la Profesionalidad pedagógica,33 cuyo concepto, dimen-
siones e indicadores elaborados por la autora fueron aplicados por medio de
estrategias científico-investigativas que involucraban a los docentes de la uni-
versidad para dar respuestas a las exigencias de una necesaria formación integral
de los estudiantes como educadores. Ya se identificaba este contenido como un
enfoque en los textos y trabajos elaborados en la etapa, los que aparecen en los
folletos de los cursos de los Congresos Internacionales de Pedagogía (1995,
1997, 1999), en la primera edición del libro «Dimensión ética de la Educación
cubana» de la editorial Pueblo y Educación en el 2002 y «Por una nueva Ética»
de un colectivo de autores de la Universidad de la Habana publicado por la
Editorial Félix Varela, entre otras publicaciones de ese período.
La conceptualización y aplicación de forma explícita y con toda intenciona-
lidad del enfoque se identifica como el tercer hito o momento de apropiación e
innovación a partir del 2004, en que la concepción de la profesionalidad desde
esta visión más integradora se ampliaba en las investigaciones y tesis doctora-
les defendidas por diferentes aspirantes nacionales y extranjeros, así como en
diferentes tipos de investigaciones en otros centros e instituciones, entre otras
formas de introducción y diseminación.
Dentro de algunos de los resultados más ostensibles del trabajo con este
enfoque, está el curso de Ética y sociedad de 40 horas, del programa televisivo
Universidad Para Todos, que propuesto desde el 2003, sale al aire en el 2005-
2006, retransmitiéndose en el 2010. El estudio de los discursos del Coman-
dante en Jefe Fidel Castro 1959-2006, que se publicó en la multimedia «Fidel:
ética y valores humanos» presentado el 7 diciembre 2006 por su 80 aniversario,
y colocado en una página web de RIMED en la Internet, ambas acciones con
un impacto muy favorable, y que mereció el Premio del Centro Félix Varela, por
el impacto del curso de la TV.

32
Libro Moralidad histórica, valores y juventud, 2000.
33
Algunos resultados sobre estudios de la profesionalidad pedagógica.
96 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

Este recorrido sintetizado en los tres momentos importantes de la actividad


científica, se caracteriza por una producción dinámica que nace de la necesidad de
apropiarse de los conocimientos éticos para la comprensión del lugar y papel de la
moral en la vida de los hombres, el componente de los valores morales como un
elemento estructural a la vez que funcional de la moral en la vida espiritual, cul-
tural e ideológica de la sociedad y del mundo interior de los individuos; así como
la concepción acerca del sujeto a quien le es inherente la moral y los valores, el ser
humano histórico-concreto con necesidades, intereses, voluntad, metas, anhelos,
inteligencia y sentimientos, cómo entenderlo desde su carácter activo, creador,
sensible y con las potencialidades de crear y recrear la realidad, en su transforma-
ción permanente, a la vez que se transforma a sí mismo en la interacción con el
medio, lo cual habla de su crecimiento humano en lo individual y social; es preci-
samente este contenido ético, axiológico y humanista en su individualidad quien
da una direccionalidad y sentido a la vida de las personas.

Algunos problemas de la educación no resueltos


Esta parte se elabora desde las investigaciones recientes, que aportan datos y
análisis críticos sobre la realidad de la labor educativa y la formación de valores
en el sistema educacional. Asimismo se analizan las conclusiones de investiga-
ciones en el campo de la ética aplicada a la educación, en particular lo referente
a la educación moral, en valores y de la profesionalidad de los docentes. Se han
identificado algunos efectos negativos que han traído como consecuencia el
tratamiento inadecuado de «los valores» en la práctica educativa en los últimos
años, entre ellos se encuentran:
Falta de coherencia o ruptura de la continuidad de las formulaciones educa-
tivas por haber dejado a un lado los resultados teóricos y de la práctica pedagó-
gica de la educación moral; propuestas que no abordaron sus relaciones y nexos
con el tema de los valores y del proceso formativo integral, lo que se hace más
evidente a partir de los noventa con la introducción de la Resolución Ministe-
rial 90/98 acerca de la formación de valores.
Esto ocasionó que los valores se entendieran de forma aislada, sin revelar
su esencia y naturaleza histórico-social, clasista y cambiante. La interpreta-
ción metafísica y abstracta de los valores y su proceso de educación se eviden-
cia en el énfasis que a veces se le da a la formación de un valor específico, en
tratar de hacer diagnóstico «de valores», acciones para tratar los valores por
turnos de clases, días, semanas, meses, etcétera.
El proceso educativo y formativo de los valores, en ocasiones se entiende
como sinónimo de trabajo político ideológico, concepto aplicado a la pedagogía
en actividades que no siempre llegan con el mensaje educativo que se requiere
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 97

tanto a estudiantes como a los docentes por resultar formales o esquemáticas,


por ello aún es necesario seguir profundizando para esclarecer las relaciones
entre estos conceptos y sus nexos en el trabajo de la escuela, en su relación con
la familia y la comunidad.
Se manifiesta una falta de articulación, coherencia y sistematicidad, entre
las direcciones educativas de la educación integral en los currículos, las que apa-
recen como ejes transversales, programas directores o parceladas en una asigna-
tura, cátedra, y en el peor de los casos a un profesor «especialista», del trabajo
político ideológico, de la formación martiana, de la formación de valores, de la
educación ambiental, la educación de salud y la sexualidad.
En las investigaciones realizadas con muestras nacionales de los centros
docentes se reconocen dificultades en la expresión del comportamiento y de la
moral en niños adolescentes y jóvenes; son mayores los problemas en el nivel
medio, donde parecen deteriorarse algunos aspectos del comportamiento.
Falta dirección de la labor encaminada a la educación en valores del maes-
tro con su grupo, y de los colectivos pedagógicos con la institución escolar. Es
insuficiente la labor educativa individualizada con los estudiantes que presentan
dificultades o carencias en su educación, la labor preventiva no se enfoca ni
realiza como un sistema que sea parte esencial del trabajo educativo del centro.
No se produce una adecuada interrelación de los nexos que existen entre
las principales influencias educativas y socializadoras que ejercen los docentes,
directivos educacionales, organizaciones estudiantiles, la familia y los factores
de la comunidad sobre los escolares. Las relaciones entre la familia y la escuela
son insuficientes para asegurar una labor educativa coherente.
La escuela no implementa en el presente el trabajo educativo considera-
do como sistema, se planifican y realizan acciones fragmentarias; además fal-
ta cohe­rencia entre las diferentes actividades que se realizan en cada período.
Tampoco hay una adecuada articulación entre las enseñanzas en esta labor, no
se da continuidad adecuada a la labor educativa y para la formación de valores
de uno a otro nivel.
No se logra una adecuada articulación entre la clase, las actividades extra-
clases o complementarias en las que puedan participar los estudiantes.
En el desempeño de una parte de los educadores se pone en evidencia la
insuficiente preparación pedagógica y en particular, la falta de creatividad por
un lado, así como el poco empleo de los métodos apropiados ante disímiles
circunstancias. Predomina en ocasiones el autoritarismo, la imposición, el ser-
moneo, entre otras prácticas inadecuadas.
Las organizaciones estudiantiles no alcanzan el necesario protagonismo
en la vida escolar, suelen depender de los docentes o dirigentes escolares en
­aspectos como las decisiones. Además, los estudiantes que deben implicarse en
98 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

las tareas educativas frecuentemente no se sienten conductores de las mismas,


sino ejecutores.
No se concibe la labor educativa para la formación de valores con el grupo
de estudiantes, integrando las diversas áreas de la labor educativa, sus distintas
acciones, y los diferentes actores o factores que deben protagonizar la educación
en valores. Las actividades planteadas por los docentes al grupo no parten de
las necesidades sentidas por el niño o adolescente, por lo que no adquieren un
sentido personal para ellos.
Se aprecian carencias en la preparación de los educadores, en lo metodoló-
gico, los estudios indican que no hacen, o que no saben, o ambas cosas. En su
práctica es insuficiente la fundamentación de su labor educativa con los estu-
diantes, su visión de sistema, así como la comprensión de su papel articulador
con otros agentes.
Los materiales metodológicos y teóricos sobre los valores y su educación
disponibles es la escuela son insuficientes y su contenido está disperso, hacen
miradas parciales a lo educativo. Dichos materiales no enfocan cómo articular la
labor educativa de la escuela, la familia, la comunidad y el medio social.

Fundamentación de la concepción
Educación en valores y formación de valores, dos enfoques de un
complejo proceso de crecimiento humano

Los valores son parte importante de la vida espiritual, ideológica y cultural


de la sociedad, a la vez que son componentes esenciales del mundo interno o
subjetividad de las personas, a partir del lugar que estos tienen en el sentido
personal y el sentido de sus vidas; en ellos se expresan las necesidades, inte-
reses y anhelos de los seres humanos en cada época y contextos socioeconó-
micos en que viven y realizan su actividad, por lo que para algunos autores34
los valores son significaciones (conocimientos, sensibilidad, emociones, senti-
mientos, creencias, imaginario social), socialmente positivas de las cosas u ob-
jetos, acontecimientos, cualidades, actitudes, que encauzan la propia forma de
ser de las personas cuando son parte de su sentido personal y tienen la función
de orientar, regular y valorar el comportamiento humano y sus impactos, a par-
tir de los sistemas o las escalas de valores de la sociedad y de cada individuo.
La educación en valores y la formación de valores son términos íntima-
mente vinculados entre sí que señalan dos planos del complejo proceso de

Ver autores filósofos cubanos como Zaira Rodríguez Ugido, J. R. Fabelo Corzo, Rigoberto
34

Pupo Pupo, Luis López Bombino, Nancy Chacón Arteaga, Lissette Mendoza Portales.
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 99

transformaciones, crecimiento humano y desarrollo de la personalidad; la pri-


mera con un enfoque sociológico, amplio, comprende la educación como un
proceso a escala de toda la sociedad en el marco del sistema de influencias y
de la interacción del individuo con la sociedad con el fin de su socialización
como sujeto activo y transformador, en lo que los valores históricos culturales,
de la identidad nacional y personal, tienen un papel esencial. Como agentes
socializadores entre otros, están la familia, la escuela, los centros y colectivos
laborales, participación ciudadana en procesos sociales.
La formación de valores, se refiere al enfoque pedagógico, cuyo proceso
tiene como objeto la formación integral y armónica de la personalidad, en
esta integralidad se tiene en cuenta el lugar central y el papel que desempeñan
los valores en dicho proceso formativo, al que por su complejidad se le debe
prestar una atención especial y un tratamiento intencional, con la precisión de
los métodos, procedimientos, vías, medios, entre otros.
Cuando hablamos de formación de valores morales nos referimos a un
proceso educativo en el que el contenido axiológico de deter­minados hechos,
formas de ser, manifestación de sentimientos, actuaciones o actitudes huma-
nas, con una significación social buena, y que provocan una reacción de apro-
bación y reconocimiento (vigencia), en el contexto de las relaciones interper-
sonales, trascienden a nivel de la conciencia individual del niño o el joven. La
moral y los valores morales son aglutinadores del sistema de valores.
El contenido de estos hechos cobra una significación individual especial
e importante (a nivel de la esfera psicológica, en la unidad de lo cognitivo y
afectivo‑volitivo) que este asume como algo necesario para encauzar su propia
«forma de ser», sus senti­mientos, actitudes y actuaciones en la vida cotidiana, en
las relaciones con sus familiares, con sus maestros, compañeros o amigos, entre
otros, transformándose internamente en valores «aceptados y/o construidos»,
que se incorporan personalmente en un proceso ideológico de individualiza-
ción, y que se manifiestan por medio de las cualidades morales personales.
En la medida en que tales sentimientos y actitudes se practican y se vivencian
una y otra vez en la vida cotidiana (hábitos, normas, costumbres, tradiciones) por
el niño o joven, en las relaciones humanas con los demás y en las actitudes ante las
exigencias de la vida y la realidad, se arraiga cada vez más profundamente la signi-
ficación social buena y progresiva del contenido de estos valores, desarrollándose
un proceso interno de construcción de su propia escala de valores personales en
su conciencia, matizada por el sentido personal de tales significados y sus caracte-
rísticas individuales, se transforman en convicciones, las que ejercen importantes
funciones orientadora, valorativa y normativa, entre otras, por medio de las cuales
se realiza la regulación y autorregulación moral de la conducta, donde las motiva-
ciones e ideales tienen un importante papel en ello.
100 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

El comportamiento de los individuos a partir de sus convicciones como


expresión de su orientación valorativa hacia el bien, no solo es parte de la justi-
ficación o argumentación moral del acto de conducta, sino que genera un estado
de realización o satisfacción espiritual, de tranquilidad consigo mismo, con su
conciencia; cuando se produce un proceso inverso con la forma en que hemos
actuado y tomamos conciencia de ello, nos asalta el remordimiento o el cargo
de conciencia.
En este complejo proceso de individualización se forman las cualidades
morales, a la vez que las escalas de valores individuales y las orientaciones va-
lorativas principales, que indican la tendencia o trayectoria del comportamien-
to moral, la jerarquía de valores que marcan o distinguen la forma de ser del
indivi­duo, en el transcurso de su vida, hacia qué valores se orienta en su actitud
ante el mundo en que vive.
Sin embargo, este no es un proceso espontáneo ni inmutable, sino que en él
inciden un conjunto de elementos y factores los que contribuyen a este proceso
formativo, teniendo en cuenta sus influencias en los diferentes componentes
del valor moral, tales como el componente cognoscitivo, afectivo-volitivo, ideo-
lógico y de las vivencias y experiencias morales en la conducta y la actividad.
Dentro de estos elementos pueden señalarse el sistema de medios de influencias
socia­les, los sujetos formadores, las vías y los métodos de formación de valores.
Se encuentran, dentro de los factores, las condiciones del contexto macroso-
cial y del micromedio en que se forma y se desenvuelve el individuo, su situación
de clase, condiciones socioeconómicas del seno familiar, las condiciones de vida,
las características de la comunidad en que vive, la comunicación y normas de
convivencia familiar, el nivel cultural y hábitos de educación, entre otros. Ade-
más condiciona incluso el proceso de reajustes y cambios internos (en el orden
jerárquico) de la escala de valores individuales, que se producen en determina-
dos momentos trascendentales de la vida personal o social y que le imprimen un
sello personalizado a las cualidades morales en su manifestación.
Dentro del sistema de medios de influencias sociales la familia y la escuela,
ocupan el lugar cimero en la formación de valores y cualidades personales y en
particular morales, en los niños y jóvenes.
Es en el seno familiar en el cual, desde que el niño nace, se trasmite la
significación social que tienen los senti­mientos, las actuaciones, los hábitos y
costumbres correctas (aceptados socialmente), e incorrectas (no aceptadas), se
le enseña el sentido de lo que es bueno y lo que es malo, cómo comportarse en
sus relaciones con los familiares y en la convi­vencia con los vecinos, el barrio,
en los lugares públicos y social en general, es en ese contexto donde el niño o
joven asimila el valor del respeto y consideraciones a tener en cuenta en sus
actitudes y relaciones con las personas y con el mundo en el que vive; deberes
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 101

estudiantiles, amor a la patria, relaciones con la naturaleza (cuidado del medio


ambiente, de la flora y la fauna, animales afectivos), respeto a las reglas urba-
nísticas, observancia de la legalidad y leyes ciudadanas, entre otras.

Sobre los valores del modelo de joven


cubano a formar en el SNE
Como resultado del estudio realizado sobre la moralidad histórica35 en las su-
cesivas generaciones de cubano(a)s, se revelan tres determinaciones cualitativas,
que pueden resumirse como criterios ideológico-cultural e histórico-sociológi-
co, que se derivan de forma generalizadora e integradora, de la tendencia pro-
gresiva y revolucionaria del proceso histórico cubano y del progreso moral, las
que con un contenido abarcador se integran entre sí, en un todo armónico en la
proyección de la imagen del joven que debemos formar, estas son: la personali-
dad del joven cubano, revolucionario y socialista.
La personalidad del joven cubano, se refiere a la formación de la indivi-
dualidad de nuestros niños y jóvenes, a tenor de los valores más auténticos de
la cubanía, la conciencia y la cultura nacional, donde la historia, las tradiciones
patrióticas y el amor a la patria, ocupan un lugar especialmente significativo.
Como parte esencial de la conformación de esta personalidad se encuentra un
sistema de valores morales, políticos, jurídicos, económicos, científicos, estéti-
cos, filosóficos, incluso religiosos, que interpenetrados por los valores morales
personifican las cualidades que lo distinguen en su forma de ser, orientan y
movilizan hacia la realización del contenido de tales valores en sus actitudes
y relaciones humanas.
Ser revolucionario, es una concreción del carácter activo que la personalidad
del joven cubano debe encarnar, con una actitud de lucha y un sentido crítico y
autocrítico de la vida, transformadora y emprendedora, siempre en función del
progreso y el desarrollo en el presente y en el futuro. Es parte de la concepción
del mundo del individuo y de su actitud ante ese mundo, con un conocimiento
de causa en la actuación consciente y de compromiso con la realidad histórica,
las necesidades y las exigencias de la época. Esta cualidad de la personalidad del
joven cubano que aspiramos formar, emerge del proceso histórico cubano que
en su esencia ha estado asociado al fenómeno de la revolución.36
35
Chacón Arteaga Nancy. Ob. Cit., 2000.
36
«[...] ¡Los revolucionarios no se desmoralizan jamás! sacan fuerzas de sus reveses, sacan
fuerzas de sus dificultades, y siguen adelante. Y esto es lo que nos enseña la historia
de nuestro país desde las primeras luchas por la independencia, desde la guerra de los
Diez Años –diez años–, que terminó en la derrota total –diez años–, que terminó en el
Zanjón. Y, sin embargo, se volvieron a levantar y prosiguieron adelante y llegaron a lo
102 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

El carácter socialista del joven cubano y revolucionario, indica la orienta-


ción ideológica y socioclasista de los intereses socioeconómicos, políticos y mo-
rales de los trabajadores, que debe hacer suyos, manifestándolos en sus cualida-
des personales, proyecciones y actitudes. Estos intereses responden a la defensa
del trabajo libre de la explotación entre los hombres, que impone la propiedad
­privada capitalista sobre los medios de producción, lo que trae consigo un régi-
men de injusticias sociales. Incluye que tenga una claridad meridiana acerca del
lugar y papel del trabajo en la vida del individuo, de su familia y de la sociedad.
El rescate y formación de una cultura laboral en la integración del estudio-
trabajo, en los centros educacionales desde tempranas edades, tiene un papel
importante en la formación de este carácter socialista de la personalidad, pro-
ceso que implica la formación de una actitud positiva, consciente y responsable
hacia el trabajo y de los valores morales fundamentales que indican una nueva
actitud, tales como:
• El trabajo como un deber moral de toda persona honrada y honesta.
• La responsabilidad moral, individual o colectiva ante las tareas que le co-
rresponde realizar.
• La solidaridad humana como parte de las relaciones interpersonales frater-
nales, de respeto, ayuda mutua y colectivista en el desempeño de la actividad
laboral.

Valores y cualidades morales del joven a formar

Sentido de la dignidad humana, donde se aprecia el significado del respeto,


consideración y estima a la sensibilidad del individuo y sus derechos como ser

que hemos llegado hoy.» «[P]ero la voluntad del revolucionario no se detiene jamás ante
lo que concibe posible, y es un problema de voluntad, es un problema de firmeza, es un
problema de convicción, es un problema de confianza [...]Revolucionarios son aquellos
que las conciben con la inteligencia y las realizan con la voluntad [...] porque no es
revolucionario [...] quien comprende teóricamente un problema y solamente de una
manera teórica, sino quien es capaz de llevarlo a cabo de una manera práctica, de una
manera real. [...]» «El revolucionario es un hombre que tiene una conducta limpia, un
espíritu de sacrificio a todo tren, que entrega su vida, su esfuerzo, su energía, sus horas
de sueño, sus horas de descanso [...] todo lo entrega para trabajar para los demás [...]
y vive muy feliz [...] con ese mismo ardor cada revolucionario defenderá la obra que es
su obra [...].» «El revolucionario actúa bien, modestamente, sencillamente, consciente-
mente, pacientemente [...]. Puede hacerse revolucionario únicamente, por la persuasión,
por la razón y por el ejemplo». (Castro Fidel: Ideología, conciencia y trabajo político, Ob.
cit., pp. 267-268, 244, 243, 242. Tomado de Chacón Arteaga Nancy. Moralidad histórica,
valores y juventud. Libro, Editorial Acuario. La Habana 2000).
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 103

humano, en el plano personal, en el ámbito nacional y en cualquier parte del


mundo. Este valor humano universal integra entre sí las cualidades de ser cons-
ciente cumplidor de sus deberes, tener una actitud positiva ante el trabajo, ser
autorreflexivo y valorativo, amor a la justicia social, espíritu de rebeldía ante
las injusticias y humillación humana, antirracista, valentía en la defensa de los
ideales sociales y de sus puntos de vista. Derivado de la dignidad por la con-
notación histórica del fenómeno en la realidad cubana se distingue el valor de
la intransigencia e intolerancia ante todo tipo de dominación extranjera, que
integra a su vez, el valor de la fidelidad a la causa patriótica de independencia y
soberanía nacional, de justicia social y unidad nacional (implica la no traición).
Generan las cualidades de voluntad de lucha ante las dificultades y ante lo mal
hecho, la capacidad de resistencia, empleando la inteligencia y creatividad, con
tesón y optimismo.
Complementando la trilogía rectora de valores y cualidades morales, se en-
cuentra la solidaridad humana, que expresa el grado de acercamiento y aproxi-
mación en las relaciones interpersonales individuales o colectivas, sobre la base
de sentimientos, aspiraciones, fines u objetivos comunes que los vinculan en
diversas circunstancias. La solidaridad se manifiesta en actitudes como el res-
peto mutuo, ayuda a otros, hospitalidad y altruismo; entre los valores que la
solidaridad aglutina se encuentran, ser colectivista, honesto, sincero, modesto,
receptivo, tener espíritu crítico y ser amistoso. (ver anexo)

Conceptos claves de la educación en


valores en la escuela cubana
Conceptos humanísticos (generales):

• Concepción dialéctico materialista.


• Cultura; cultura política, jurídica, ética, estética, filosófica, científica, religio-
sa, económica, medioambiental, tecnológica.
• Moral, moralidad, moralidad histórica.
• Valores.
• Valores universales y específicos.
• Sistema de valores.
• Valores morales, políticos, jurídicos, estéticos, filosóficos, religiosos, científi-
cos, identitarios-culturales de la conciencia nacional.
• Cualidades morales.
• Ideología, lucha ideológica, subversión ideológica.
• Revolución.
• Conciencia revolucionaria.
104 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

• Fuentes de pensamiento histórico.


• Memoria histórica.
• Civismo.
Conceptos del ámbito educativo en que se produce la educación en valores
(particulares):
• Política educacional.
• Finalidades de la educación cubana.
• Modelo educativo de la escuela cubana.
• Direcciones educativas de la educación de una cultura integral: ético –mo-
ral, política, jurídica, patriótica– de la defensa y seguridad nacional, ciu-
dadana, científico-tecnológica, medioambiental, estético-artística, cultura
física, de la salud, la sexualidad y familiar, vocacional, profesional y laboral.
• Currículo, estrategias curriculares.
• Proyectos educativos.
• Objetivos formativos, modelo del egresado.
• Educación, instrucción, formación y desarrollo de la personalidad.
• Educación integral.
• Interdisciplinariedad.
• Relación escuela, familia, comunidad y macro contextos.
Conceptos inherentes al proceso de la educación en valores (particulares):
• Labor educativa.
• Educación moral.
• Educación en valores.
• Educación ciudadana.
• Formación martiana.
• Dimensión ética de la educación.
• Enfoque ético, axiológico y humanista aplicado a la educación.
• Principios, métodos, medios y sistemas de influencias de la educación moral
y en valores.
• Protagonismo estudiantil, participación.
• Profesionalidad pedagógica, relaciones y comunicación educativa, coopera-
ción pedagógica.
Ideas rectoras de la concepción
1. La educación en valores está encaminada a cumplir con la política educa-
cional, el fin y los objetivos de cada grado y nivel de educación como expre-
sión del trabajo político ideológico en la labor educativa, la profesionalidad
del docente en su desempeño, el amor y la entrega a la labor humanista de
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 105

educar a las nuevas generaciones de ciudadanos(as) cubanos(as), en función


de la pertinencia social de cada institución educativa, ante la familia y la
patria socialista cubana.
2. Contribuye a la educación integral de los niños, adolescentes y jóvenes, te-
niendo en cuenta el lugar y el papel de la moral y los valores en el proceso
gradual de formación de su espiritualidad y autonomía moral como expre-
sión de su identidad personal, cualidades, preferencias, jerarquías o escalas
de valores, que orientan la autorregulación y la autodeterminación de las
actitudes asumidas, los juicios de valor, los puntos de vista y el comporta-
miento responsable ante sus deberes, dilemas y/o conflictos de la conviven-
cia ciudadana en la vida cotidiana como personas de bien y educadas, en los
diferentes ámbitos en los que se relacionan y desenvuelven.
3. Potencia la espiritualidad, inteligencia y conocimientos de los niños, adoles-
centes y jóvenes, por medio de un estilo y métodos del aprendizaje participati-
vo, creativo, dialógico y práctico-vivencial, en las condiciones que imponen el
desarrollo científico y tecnológico de la época, que propicien el protagonismo
y un pensamiento reflexivo, crítico-valorativo según las representaciones del
deber ser, así como la propuesta de cómo mejorar las insuficiencias o rectificar
errores identificados y donde el fin no justifique los medios.
4. Se hace necesario un enfoque que contribuya a la integración de las dife-
rentes direcciones del proceso educativo teniendo en cuenta a la moral y
los valores morales como elementos reguladores, orientadores y valorativos,
que se encuentran en la base de los sistemas y tipología de valores tales
como de la convivencia, el trato y la comunicación, universales, culturales-
identitarios, históricos, científicos, políticos, jurídicos, estéticos- artísticos,
religiosos, medioambientales, de la salud y la sexualidad, familiares, labora-
les, entre otros.
Principios de la concepción de educación en valores:
La determinación de estos principios tiene como fundamento la concepción
filosófica dialéctico materialista sobre la naturaleza espiritual e ideológica y la
esencia histórico-social de los valores. Son criterios de partida esclarecedores
y orientadores para el desarrollo de la actividad educacional de los maestros,
los principios sociológicos apuntan hacia la naturaleza y esencia de los valores
como un fenómeno de la vida espiritual e ideológica de la sociedad y el indi-
viduo, los principios pedagógicos están dirigidos a la concepción, los proce-
dimientos metodológicos y las vías fundamentales para el tratamiento de los
valores en proyectos pedagógicos de la práctica educativa de nuestra realidad
escolar de una forma intencional, coherente y sistémica. Este complejo proceso
formativo se desarrolla en tres esferas del proceso educativo:
106 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

• En el ámbito de la enseñanza-aprendizaje, con la integración de la instruc-


ción y la educación en la interacción de los componentes personales y no
personales del mismo.
• En el ámbito de las relaciones interpersonales a partir del respeto a la dig-
nidad del estudiante, la comunicación dialógica, educativa y el trato con el
tacto pedagógico que requiere la individualidad de cada estudiante, colega,
familia, entre otros.
• En el ámbito de las actividades escolares generales desarrolladas diariamen-
te en la escuela o fuera de ella, bien organizadas, con objetivos definidos,
con una convocatoria y participación estudiantil con conocimiento de cau-
sa, motivación e implicación.

Principios sociológicos
1. Carácter multifactorial de los valores y del proceso de su formación
Los valores como parte de la vida espiritual e ideológica de la sociedad y del
mundo interno de los individuos, reciben las influencias y las incidencias o
impacto de múltiples factores del contexto de la realidad social tanto del ma-
cro como del micromedio social en que las personas nacen y se ­desarrollan.
De todos los factores sociales que interactúan con la esfera de los valores, el
factor económico (de última instancia) es el determinante. Este determinis-
mo no es fatalista, pues los valores se erigen como ideales que orientan la
actividad de los individuos hacia actitudes transformadoras de la realidad.
2. Dialéctica de lo objetivo y lo subjetivo
La naturaleza espiritual e ideológica de los valores se expresa en forma de
concepciones, sentimientos, puntos de vista, ideales, cualidades y actitudes,
las condiciones objetivas en que viven las personas.
En este sentido los valores son una manifestación subjetiva (construcción
interna por el sujeto en forma de principios, normas, escalas de valores,
convicciones), de las condiciones materiales de su existencia (situación so-
cioeconómica, posición de clase, medio familiar, calidad de vida), las que
generan en el individuo las necesidades, los intereses, motivos e intenciones
de sus relaciones, de su actuación y en buena medida aportan el matiz de la
significación social positiva o negativa que tienen los hechos o fenómenos
para la sociedad y para el propio individuo.
Esta dialéctica de lo objetivo y lo subjetivo, abarca los tres planos en que
pueden analizarse la dinámica y contradicciones que se da en la esfera de los
valores (Fabelo Corzo, J. R, 1995) y las contradicciones existentes en esta
esfera tan compleja: el plano objetivo (sistema de valores histórico-sociales
vigentes), el plano subjetivo (valores del individuo), el plano objetivo- sub-
jetivo de los valores institucionalizados por la clase en el poder.
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 107

En la dinámica de estos planos se manifiestan los conflictos, los choques, los


reajustes, la renovación, pérdida o degradación de los valores, que se con-
creta en el escenario de la lucha ideológica y de las contradicciones entre las
esferas de la psicología social y la ideología en lo conductual.
3. Carácter histórico concreto
Los valores de la sociedad y del individuo expresan las condiciones y carac-
terísticas de la época en cada período histórico-concreto, por ello tienen un
carácter cambiante, movible, varían de una época a otra, de una región a otra
en su contenido específico de manifestación.
En ello está presente la dialéctica de lo universal y lo específico en los va-
lores, tal y como dijera F. Engels, las ideas del bien y del mal han cambiado
tanto de siglo a siglo, de pueblo a pueblo, que no pocas veces hasta se con-
tradicen abiertamente.
4. Contenido clasista e ideológico
Los valores expresan un tipo de significación social positiva de ciertos he-
chos u objetos de la realidad, que reafirman el progreso social y el perfec-
cionamiento constante del ser humano, este significado está permeado por
la posición social que ocupan los individuos y de sus intereses generales los
que están profundamente marcados por lo clasista.
Tal y como dijeron los clásicos del marxismo, el hombre piensa de acuer-
do a como vive; no obstante este determinismo no es fatalista, el hombre
también idealiza y se anticipa a la realidad en que vive y en el plano de los
valores (nivel ideológico) elabora las representaciones del deber ser y del
ideal social (en correspondencia con el tipo de sociedad y las exigencias
de la época), en cuya base está la insatisfacción crítica que siente con los
defectos e imperfecciones del ser humano y de sí mismo. En tal sentido
los valores orientan la actividad y acciones de las personas hacia el mejo-
ramiento humano y de sus condiciones de vida proponiéndose objetivos,
metas y fines.

Principios pedagógicos
1. Relación de la política, la ideología y los valores en el proceso pedagógico.
La educación como institución y proceso social responde al sistema político
imperante y a los intereses ideológicos de la clase dominante, como tal for-
ma parte de la organización política y la superestructura de la sociedad.
La política educacional de un país es una derivación y concreción de la po-
lítica de la clase en el poder, que se plasma en un sistema de concepciones,
fundamentos teóricos e ideológicos y de acciones encaminadas a la forma-
ción de las nuevas generaciones, atendiendo a un modelo de sociedad y de
personalidad.
108 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

En Cuba, la política educacional responde a los intereses del Partido Co-


munista el que por la vía del trabajo político a escala de toda la sociedad
cumple con el objetivo específico de formar una conciencia, una ideología
y una actitud política en los individuos, que garantice la defensa y conti-
nuidad de la Revolución socialista cubana en el poder, objetivo que consti-
tuye un principio rector de la educación cubana. La escuela cubana como
institución educacional, en vínculo estrecho con la familia y los factores
de la comunidad, realiza la política educacional y el trabajo político, en la
medida en que cumple con calidad y eficiencia el proceso pedagógico de
formación integral de los niños y jóvenes y logra la socialización que exigen
las condiciones del socialismo cubano, para ello es imprescindible atender
la vinculación de los conocimientos científico-culturales, con desempeño
de las habilidades y los valores que permitan orientarse y discernir entre lo
bueno y lo malo en el comportamiento y vida cotidiana.
En este sentido la educación como proceso pedagógico y el trabajo político
están íntimamente unidos, ya que los maestros para cumplir con las eleva-
das exigencias de la formación de la personalidad del joven cubano, revo-
lucionario y socialista, necesita tener una claridad política de su ­misión y
de los retos que esto implica para su preparación profesional en el contexto
actual. También esto requiere adentrarse en la metodología de la formación
de valores como elementos consustanciales de la ideología en sus dimen-
siones política, jurídica, moral, estética, filosófica y científica (relación cien-
cia-valor-ideología), esto aclara el hecho de que el proceso de formación
de valores no excluye el contenido político consustancial a este y también
nos permite eliminar la dicotomía o superposición que existe entre la labor
educativa-formativa y el trabajo político.
2. Tratamiento de los componentes cognitivo, afectivo-volitivo, ideológico y
actitudinal en la integración de lo instructivo y lo educativo, en la clase y
actividades extraclases.
La personalidad como configuración compleja de un alto nivel de de­sarrollo
se expresa en la capacidad de la autorregulación y autodeterminación cons-
ciente de su actitud, conducta y comportamiento general, tomando en cuen-
ta el conocimiento que adquiere del mundo en el que se desenvuelve, de las
emociones y sentimientos que generan en la persona, del grado de esfuerzo,
tesón, constancia y voluntad que desarrolla en la aplicación de los aprendiza-
jes para abrirse paso en la vida cotidiana, a tenor con los intereses y motivos
como expresión de las necesidades objetivas o sentidas y de los objetivos-
metas que se traza y que se manifiestan en la formas del comportamiento
autorregulado, consciente, con un conocimiento de causa, en el que los va-
lores tienen el papel de matizar y orientar la elección de la conducta ante
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 109

cada circunstancia, conflicto o dilema de la vida cotidiana. En tal sentido, es


importante que en los procesos educativos y en particular de la enseñanza y
aprendizaje, se atiendan estas esferas de la personalidad en su interrelación
en cada una de las acciones y actividades que se realizan con este propósito.
3. Relación de los conocimientos científicos, técnicos y culturales de las asig-
naturas de las áreas de las Ciencias Naturales, Ciencias Exactas y Ciencias
Sociales, con los valores de la cultura humanista, el desarrollo humano y
sostenible
Es importante que los docentes se preparen sistemáticamente en la actuali-
zación de los conocimientos que forman parte de los contenidos de la ense-
ñanza, a la luz de los adelantos de la ciencia y la tecnología para incorporar
la dimensión humana en los ejemplos y argumentos, en el sentido no solo
de destacar el progreso del conocimiento científico-tecnológico de la hu-
manidad, sino con la finalidad de resolver problemas de alto nivel de com-
plejidad y globales que afectan tanto al ser humano como al medio ambien-
te, así como en la satisfacción de las necesidades y exigencias prácticas del
desarrollo, lo cual debe verse a nivel mundial, nacional y local. Este proceso
se da en un contexto mundial de progreso excluyente, donde no siempre
todos los adelantos y avances científico-tecnológicos están al alcance de to-
dos los necesitados, tampoco sus aplicaciones responden siempre a la bue-
na voluntad del desarrollo sostenible, del uso o transferencias tecnológicas
limpias, en tal sentido se destaca la política cubana del desarrollo orientado
por los valores humanistas, de justicia y equidad social y de solidaridad en el
cumplimiento de la dignidad plena del ser humano como valor primero en
relación con el medio ambiente para el desarrollo sostenible.
4. Dimensión disciplinar
Toda acción educativa contribuye a la formación de valores, sin embargo
los valores en el plano interno de los sujetos no se construyen o se aprenden
de igual forma que los conceptos o conocimientos científicos, este es un
complejo proceso que concierne a la subjetividad y condiciones internas
de cada persona, al sentido personal de los significados de los valores y a la
creencia en ellos. Al abordar la dimensión disciplinar del tratamiento de los
valores en la formación, esta abarca los conocimientos del contenido de las
disciplinas y asignaturas, las habilidades como formas de su aplicación y al
valor de la importancia del conocimiento para la vida, esto es el contenido
de la enseñanza, correspondiente a la concepción curricular, los objetivos
formativos y el modelo del egresado los que se potencian desde el contenido
de la enseñanza y el aprendizaje y las actividades complementarias.
5. Relación multidisciplinar e interdisciplinar de la educación en valores en la
integración del proceso formativo y sus contenidos
110 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

Los valores constituyen una categoría puente en el tratamiento a las dife-


rentes direcciones de la educación integral, por ello la determinación por
los colectivos de docentes del sistema de valores de las asignaturas de un
grado, así como de las direcciones de la educación integral que se exige en
la finalidad de la educación, contribuyen a trabajar con una visión más inte-
gradora y a integrar los métodos, los procedimientos, las vías, las acciones y
actividades en la planificación del proyecto educativo del curso escolar, para
contribuir de forma intencionada con este fin. El trabajo metodológico y
la preparación de los docentes sobre la base de la cooperación profesional
en el colectivo pedagógico es esencial para este proceso de integración de
los valores del contenido de la enseñanza y el aprendizaje, así como de las
actividades generales de la labor educativa que programan la escuela y los
docentes con los estudiantes, la familia y la comunidad.
6. Vínculo teoría-práctica y vivencia de los valores
La educación moral, en valores y ciudadana en los estudiantes tiene como
aspecto esencial, las vivencias en la experiencia personal acumulada en el
transcurso de la vida, por ello es importante la vinculación de los conoci-
mientos y habilidades del aprendizaje académico con su utilidad y ­aplicación
en la vida práctica, la cultura, la ciencia, la tecnología, el deporte, el arte, la
salud, entre otros, y el trabajo en las diferentes ramas de la producción y los
servicios y socialmente útil, lo que exige de la participación protagónica en
los diferentes espacios en los que desarrolla su vida en la escuela y fuera de
ella, en particular con la realidad de su contexto comunitario y la sociedad
cubana. En este sentido la actualización del docente es esencial, así como las
actividades de orientación vocacional y profesional que organiza la escuela
entre otras muchas posibilidades de la concepción actual del currículo que
potencian el desarrollo de los valores en la vida cotidiana y la convivencia
ciudadana.
7. Unidad de la teoría y el método
Los fundamentos teóricos que permiten adentrarnos en la naturaleza ideo-
lógico-espiritual e histórico-social del valor y del complejo proceso de su
formación, tienen un carácter multidisciplinario que transitan desde lo fi-
losófico, lo sociológico, lo ético, lo histórico, lo psicológico y lo pedagógico,
entre otros, en este sentido estos fundamentos aportan la concepción y el
enfoque metodológico de cómo contribuir a su formación y precisar los
métodos, procedimientos, vías, sistema de influencias y acciones.
En la labor educativa desde la clase, el dominio teórico de los contenidos de
la enseñanza y los métodos adecuados del docente para propiciar el apren-
dizaje de los estudiantes según la naturaleza del conocimiento y las habi-
lidades que implican, trasmiten un método en la lógica del razonamiento
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 111

para el aprendizaje y la motivación del interés de este por conocer y apren-


der, conlleva a un sentido personal del significado positivo del aprendizaje
para su desarrollo y crecimiento como un ser humano o persona de bien.

Propuesta de objetivos generales y sus derivaciones para una


concepción de educación en valores

En correspondencia con los fundamentos que se han tenido en cuenta en la


lógica de este trabajo se hace una propuesta de objetivos generales que los do-
centes en los niveles de la educación preescolar, primaria, secundaria básica y
preuniversitario, pueden trabajar en una derivación con la elaboración de otros
que expresen las particularidades de su enseñanza, los que deben lograrse en el
desempeño de la profesionalidad de su trabajo pedagógico y que sus estudian-
tes muestren en el desarrollo de su personalidad a partir de los aprendizajes la
asimilación de su contenido y significación.

• Manifestar una conciencia y orgullo de ser cubano, patriota, revolucionario


y defensor de las conquistas del socialismo, a partir del conocimiento de los
símbolos y atributos patrios, la historia nacional y universal, el estudio de la
vida, pensamiento y obra de los próceres, héroes de la patria y de la cultura
nacional (fin ético-político- cultural).
• Estar actualizado por medio de la información de los acontecimientos na-
cionales e internacionales, expresado en sus representaciones de la realidad
de la sociedad cubana, en sus relaciones humanas y su implicación en la
convivencia ciudadana en la vida cotidiana
• Aplicar una concepción científica del mundo y de los avances de la ciencia
y la tecnología por medio de los conocimientos aprendidos y las habilida-
des desarrolladas en las áreas de las Ciencias Naturales, Exactas y Sociales
vinculados con los valores de las diferentes direcciones de la educación in-
tegral del currículo, dado en los argumentos del pensamiento, un lenguaje
y vocabulario adecuado, dominio de otro idioma y de la computación, en
las valoraciones críticas, los nobles sentimientos y sensibilidad humana, de
su preparación para la vida y en el comportamiento ciudadano (fin ético-
científico-ciudadano).
• Definir el sentido de su vida en la realización de sus potencialidades y la
felicidad mediante el logro de sus objetivos-metas personales por medio
del cumplimiento de sus deberes, y responsabilidades estudiantiles, donde
la orientación vocacional y profesional lo lleve a la definición de la conti-
nuidad de estudios para la profesión u oficio a desempeñar en las diversas
oportunidades de empleo y querer ser alguien de bien, útil, digno, honesto y
112 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

honrado, en los estudios y el trabajo, para el desarrollo próspero y sostenible


del país, con su familia, en sus relaciones humanas y en su participación
ciudadana en la sociedad (fin ético-ciudadano-laboral).

Sobre los métodos que contribuyen a la educación en valores


Los métodos educativos son las formas, los procedimientos o acciones específi-
cas, que el maestro emplea para encausar el sistema de influencias positivas y la
base orientadora de su actividad para el logro de propósitos formativos, en cuya
base están la moral y los valores morales, en la interacción que establece con el
estudiante por medio de las relaciones humanas, la comunicación y el trato, en un
contexto dado. El estilo personal en el empleo de los métodos educativos, se sus-
tentan en los fundamentos filosóficos, éticos, axiológicos, históricos, sociológicos,
psicológicos y políticos, de una concepción pedagógica con una cultura humanista
y optimista, que ubica en el centro de su atención el respeto a la dignidad huma-
na y no da cabida a ningún tipo de discriminación, favoritismo, estigmatización o
esteriotipación de los estudiantes, colegas, o persona alguna en este proceso.
Los métodos educativos conforman un sistema por la interrelación dialéc-
tica que existe entre ellos, a partir de considerar el nexo indisoluble que existe
entre conciencia y conducta. Autores como la pedagoga rusa G. I. Schukina
(1978), los ha agrupado en dos grandes grupos (criterio asumido por diferentes
autores cubanos: H. Ulloa y N. Chacón 1988, E. Baxter 2008, Guillermo Arias
2010, entre otros), estos son:

1. Métodos que ayudan a formar la conducta moral estable y la experiencia


moral en la actividad, está formado por el conjunto de procedimientos me-
diante los cuales se muestran, practican y vivencian las formas de la conduc-
ta social a partir de los principios, normas, valores, costumbres, tradiciones
vigentes y aceptadas en la sociedad.
En este grupo se incluyen todas las actividades que organiza el maestro y la
escuela, desde la propia clase, hasta las actividades extraclases, algunas con
la participación de la familia y otros agentes socializadores de la comunidad
en las que se involucra el estudiante. Estos métodos favorecen y propician
la práctica de los modos de actuación, los hábitos de la educación formal
en las relaciones humanas, las formas de la comunicación, la comprensión
y el trato, las que se vivencian de una forma satisfactoria en las personas, al
sentir que se han comportado bien, que han hecho el bien a otros.
2. Métodos de formación de la conciencia moral, sistema de puntos de vis-
ta, conceptos, representaciones, valores, y convicciones, como mecanismos
internos de la orientación, valoración y autorregulación de la conducta y el
comportamiento.
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 113

Dentro de ellos se destacan, el ejemplo personal del educador, la observa-


ción sistemática de las manifestaciones y comportamientos de los estudian-
tes, la persuasión, la exigencia justa, la compulsión o exhortación reflexiva a
la transformación inmediata de lo mal hecho al bien, el estímulo a los logros
y la sanción moral en el tiempo oportuno y la forma adecuada, la valoración
reflexiva, el ejercicio de la crítica y la autocrítica constructiva, con la auto-
propuesta de acciones de mejoras.

Como puede apreciarse ambos grupos de métodos actúan como un siste-


ma y se integran en su empleo convenientemente seleccionados por el maestro
atendiendo a las características de los estudiantes en lo individual y grupal, así
como a los objetivos de la estrategia o proyecto educativo diseñado para la labor
educativa; de lo que se trata es de que toda actividad en la que están involucra-
dos los estudiantes potencien actuaciones formativas y dejen una huella positiva
en sus vivencias, como parte del proceso de internalización o subjetivización
interna. Mientras más protagónica sea la participación de los estudiantes, mayor
será la contribución a la formación de sus valores y cualidades personales y la
huella interna de dicha experiencia participativa.
La formación de valores y cualidades morales se da en las redes de un tejido
social, en cuya interacción recíproca, el bien y el mal, lo bueno y lo malo, están
siempre presentes en la órbita de la moral y de la vida cotidiana, tanto en el seno
familiar e incluso en el propio centro escolar, por lo que la labor educativa no
se produce en una burbuja de forma aisla­da, ni abstraída de este hecho objetivo,
lo que presupone la contaminación de las influencias negativas de los contextos
sociales en los que se desenvuelven los estudiantes y la escuela.
Tal y como hemos apuntado, todo proceso educativo pasa por las viven-
cias y experiencias personales de los estudiantes como resultado de la práctica
de acciones orientadas a hacer el bien, pero cuando se actúa mal puede ser el
resultado de la premeditación, pero también del desconocimiento de causas,
de impulsos, de poca reflexión o falta de experiencia, entre otros factores que
subyacen.
Cuando se produce la trasgresión de una norma moral, la violación de un
valor moral, que se expresa en los llamados errores cometidos, en las faltas,
indisciplinas o en los defectos personales, con los consecuentes sinsa­bores,
malos momentos, sentimientos de vergüenza, cargos de con­ciencia, entre
otros mecanismos internos que inciden en el proce­so de formación gradual y
regulación moral de la personalidad del niño, joven o adulto, se lleva a cabo
un proceso de confrontación interna, conflicto o dilema, cuya salida o acti-
tud asumida puede conducir a la reafirmación de un valor o a la asimilación
de un antivalor. Lo anterior apunta a la importancia que tiene el tratamiento
114 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

e­ ducativo de ciertas actitudes incorrectas en los niños y jóvenes, su seguimiento


en cuidadosas observaciones y la comunicación dialógica, de comprensión y
sistemática, que permitan la retroalimentación tanto al maestro, como a los pa-
dres, en cuanto a los cambios que se producen como resultado de la aplicación
de los métodos de la labor educativa, o por el contrario como efectos de otras
influencias negativas, para poder a tiempo aplicar una estrategia que ayuden a
corregir aspectos de la educación de los estudiantes.
En este caso hay que señalar que aunque el trabajo educativo de las nuevas
generacio­nes se orienta por un modelo concretado en los objetivos formativos,
a partir de las representaciones del deber ser, los sujetos que se educan son seres
humanos diferenciados entre sí por su individualidad concreta e historias de
vida, donde lo perfectible tiene un carácter relativo e interactúa como aspiración
y metas elevadas en el incesante camino del perfeccionamiento humano, mo-
vimiento que caracteriza al proceso educativo y formativo desde las tempranas
edades.
Para el desarrollo de la labor educativa con el empleo de un estilo y de los
métodos sustentado en el enfoque ético, axiológico y humanista, pueden tenerse
en cuenta las exigencias metodológicas que proponemos a continuación:

• Compenetrarse y conocer a sus estudiantes, quiénes son, qué conocimientos


han adquirido, cuáles son sus virtudes y sus carencias educativas, sus poten-
cialidades y sus intereses.
• Integrar en la dirección del propio proceso de enseñanza-aprendizaje, desde
su planeación, el empleo adecuado de los métodos educativos, como parte
de las didácticas de las diferentes asignaturas, que deben propiciar el carác-
ter activo y formativo del proceso de aprendizaje, con el papel protagónico
de los estudiantes.
• Empleo del método problémico, técnicas participativas, entre otros, donde
los estudiantes se apropien de las formas en que pueden de manera inde-
pendiente estudiar y asimilar los conocimientos y las habilidades intelectua-
les o manuales del aprendizaje, en vinculación con su utilidad práctica en la
vida y para el desarrollo de la ciencia y la tecnología.
• Las situaciones de aprendizajes dentro o fuera del aula deben caracterizarse
por ser un proceso de interacción de los estudiantes con sus tareas a cumplir
y los niveles de ayuda de los docentes, donde estos con una base orientadora
adecuada puedan participar, hacer de forma individual o en equipos, sentir,
cons­tatar y llegar a sus propias conclusiones, con el estímulo a la inteligen-
cia y la dignidad, los sentimientos, el tesón, la seguridad, la creatividad y la
independen­cia, en un clima moral de armonía, solidaridad y receptividad
mutua.
Apuntes para una concepción de la educación en valores en la Escuela cubana 115

• En este proceso de formación de valores, el tratamiento de la individua-


lidad requiere especial atención, ya que estos valores solo se forman en el
mundo interno de cada individuo, por lo que el maestro en su labor debe
respetar la dignidad personal de sus estudiantes y en sus relaciones tratarlos
con el mayor tacto pedagógico atendiendo a las características personales,
y teniendo en cuenta las normas éticas de la relación maestro‑alumno y
maestro‑familia, este último como ele­mento que no puede soslayarse en
todo este proceso.
• Esto signifi­ca trabajar con la espiritualidad de los niños y jóvenes asociados
a los hechos, a los conocimientos, al mundo en que viven, a sus vivencias, a
la verdad, la belleza, el bien en contraposición al mal, hacer brotar los nobles
sentimientos, hacerles sentir estos sentimien­tos y crear los mecanismos para
que los puedan expresar libremente y canalizar de diversas formas, oral,
escrita, artísticamente, en sus relaciones u actuaciones, entre otras, que la
escuela debe propiciar en sus múltiples actividades.
• En correspondencia con la psicología de las edades y las caracte­rísticas so-
cioeducativas e individuales de los educandos, el maestro debe estimular
el desarrollo de la autoconciencia moral, a partir de la autovaloración y la
valoración sobre la base de los conocimientos de los hechos, acontecimien-
tos, vivencias, entre otros, que les permite confrontar sus puntos de vistas,
se reafirman o no los propios, se contribuye a que los niños y jóvenes vayan
adquiriendo seguridad en sí mismos y apren­dan a conocer los rasgos que
van caracterizando su individualidad, en la medida en que se sienten satis-
fechos o no con su propia imagen, así como la confrontación permanente
de su autovaloración con la valoración que de él tienen las demás personas.
Estos son aspectos importantes de la autoestima y dignidad personal.
• En este proceso educativo influye la formación de determinadas aspiracio-
nes personales tanto presentes como futuras, donde la orientación profe-
sional y la formación laboral desde tempranas edades, con la vinculación
del estudio con el trabajo, tienen un papel importante asociado a al sentido
moral de la vida, de ser una persona activa, útil y de bien, que contribuye con
su trabajo, al bienestar y la felicidad personal, de su familia y de la sociedad
en que vive.
• La comprensión del maestro y la familia, para no coar­tar, imponer esquemas
o patrones, limitar inquietudes y necesida­des personales, sin enfrentamien-
tos desafiantes ante las discre­pancias, etc., son requerimientos de este pro-
ceso formati­vo, alejado de todo tipo de autoritarismo, paternalismo, relación
de subordinación, la violencia física, verbal o gestual, u otras formas que
limiten la participación protagónica, la plenitud al actuar o al expresarse de
los estudiantes, ante lo que es necesario estimular y facilitar las posibilidades
116 Dra. Cs. Nancy Chacón Arteaga

espirituales y de la sensibilidad humana en cada uno de los educandos, es


parte del cultivo de la individualidad, de la conformación de su escala propia
de valores y de sus cualidades morales personales, en una correlación de los
intereses individuales, del colectivo y los intereses sociales.
• La apertura de espacios de reflexión y de diálogo, sobre temas diversos in-
tereses, sobre su propia vida personal, coadyuvan a este fin educativo, en el
cual el uso de las reglas para el debate o trabajo en grupos, puede ser una
vía que contribuya a la formación de la recep­tividad, la paciencia y la tole-
rancia necesaria en la comunicación y la convivencia social, en la aceptación
mutua y en el respeto hacia las diferencias de individualidades, así como la
libre expresión y defensa de los puntos de vistas de forma reflexiva, crítica,
autocrítica y con sinceri­dad, todos estos elementos conforman las bases de
la solidaridad humana.

Consideraciones finales
Consideramos que la Pedagogía ha avanzado en los fundamentos teóricos y
metodológicos que aborda el complejo proceso de la Educación en valores, que
va desde las tempranas edades, hasta los propios docentes en su formación per-
manente y su profesionalidad, sin embargo, aún se necesita escudriñar en los
aspectos multifactoriales e interdisciplinarios que se entrecruzan en la horizon-
talidad de este proceso y que tienen junto a los conocimientos y las habilidades
para operar con ellos, a los valores morales y de las ciencias, los que por lo ge-
neral son aglutinadores de la diversidad de tipos y sistemas de valores, escalas
y preferencias jerárquicas, para asumir una orientación y una actitud valorativa
ante el mundo en que se convive entre los seres humanos y con la naturaleza,
en la que cada persona se inserta con un sentido propio de la vida, autoestima,
autodeterminación y autorregulación responsable, como bases de la formación
ciudadana a la que todo país y sistema educacional aspira, respecto a sus nuevas
generaciones. En esa visión cada vez más integradora del proceso formativo, el
enfoque ético, axiológico y humanista hace junto a otros, una nueva aproxima-
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Habana, 2007.
• Ribot E, Cárdenas Y, García L. y M. Hernández: «Un acercamiento a la
bioética desde algunas de las ideas del pensamiento de Fidel Castro Ruz»,
en Pino García, L.M. Cultura científica y bioética, Edición Cubana. La Ha-
bana, 2007.
• UNESCO: Boletín del sector educación. Educación Hoy, no. 3, octubre-
diciembre, 2002. Disponible en: http://unesdoc.unesco.org
CRÉDITOS PRINCIPALES DE LOS COAUTORES

• Marta Güemez Junco, <martagj@upcejv.rimed.cu>, 35 años de experiencia


docente, Profesora Titular, Dra. C. Pedagógicas, Vice presidenta Cátedra de
Ética Aplicada a la Educación de la UCPEJV, con resultados en los proyec-
tos de investigaciones y en el desarrollo de la línea temática de la Coopera-
ción profesional pedagógica con enfoque ético, axiológico y humanista en
los procesos sustantivos en la universidad y en los proyectos institucionales
en varios municipios de la capital. Tiene publicaciones de artículos y es
coautora de los libros de Dimensión Ética de la Educación Cubana (2006) y
Educación, Ciencia y Conciencia (2008).
• Yara L. Cárdenas Cepero, <yaraluisacc@ucpejv.rimed.cu>, 42 años de ex-
periencia docente, Profesora Titular, Dra. C. Pedagógicas, miembro del
consejo de expertos de la Cátedra de Ética Aplicada a la Educación de la
UCPEJV, con resultados en los proyectos de investigaciones y en el desarro-
llo de la línea temática de la Educación Bioética en la formación docente.
Tiene publicaciones de artículos y es coautora de los libros de Dimensión
Ética de la Educación Cubana (2006), del tabloide del curso de Universidad
para Todos de la TV cubana del que también fue profesora (2006) y Educa-
ción, Ciencia y Conciencia (2008).
• Olga R. Cabrera Elejalde, <olgarosace@ucpejv.rimed.cu>, 27 años de ex-
periencia docente, Profesora Titular, Dra. C. Pedagógicas, Vice presidenta
122 Créditos principales de los coautores

Cátedra de Ética Aplicada a la Educación de la UCPEJV, con resultados


en los proyectos de investigaciones y en el desarrollo de la línea temática
de los valores de la Cultura económica en la educación. Es autora del libro
Cultura económica y desempeño pedagógico (2009) y coautora de los libros de
Dimensión Ética de la Educación Cubana (2006), tabloide del curso de Uni-
versidad para Todos de la TV cubana del que también fue profesora (2006)
y Educación, Ciencia y Conciencia (2008).
• Luis G. Abreu Mejías, <luisam@mes.gob.cu>, 45 años de experiencia en la
Educación, 20 de ellos como cuadro de la Organización Sindical de los Tra-
bajadores de la Educación, la Ciencia y el Deporte de Cuba (SNTECD),
Dr. C. de la Educación, Asesor del MES en la Dirección de estudios de
dirección y capacitación de cuadros, Profesor Asistente, miembro de la Cá-
tedra de Ética Aplicada a la Educación de la UCPEJV. Tiene publicaciones
de numerosos artículos en revistas internacionales y fundador de la Revista
sindical científico-divulgativa Con luz propia, es autor del libro Por nuevos
caminos en la Dirección sindical. Ciencia y Conciencia (2006), Las Ciencias so-
ciales en la dirección de las organizaciones con base en los valores (2014) y autor
principal de Un legado ejemplar del SNTECD (1998), coautor de Dimensión
Ética de la Educación Cubana (2006), Ética y profesionalidad pedagógica del
docente y directivo (2009).
• Marta Cossío González, 32 años de experiencia docente, Dra. C. Pedagó-
gicas, Profesora Titular de la Universidad Pedagógica José Martí de Cama-
güey, Jefa de proyecto asociado sobre «La educación de la moral profesional
en la formación docente con la aplicación de la metodología de la identifi-
cación afectiva con los profesores destacados de su territorio», miembro de
la Cátedra de Ética Aplicada a la Educación de la UCPEJV. Tiene publica-
ciones de artículos y es autora del libro Educadores destacados del Municipio
Florida, Camagüey (2012).