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Culture & History Digital Journal 6(1

)
June 2017, e009
eISSN 2253-797X
doi: http://dx.doi.org/10.3989/chdj.2017.009

Leyendo todavía a Edward P. Thompson
Elena Hernández Sandoica
Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Historia Contemporánea. Profesor Aranguren s/n, 28040-Madrid
e-mail: elenahs@ucm.es
ORCID iD: http://orcid.org/0000-0003-4889-945X

Submitted: 13 December 2016. Accepted: 27 January 2017

RESUMEN: Durante las décadas finales del siglo XX, la lectura de las obras de E.P. Thompson constituyó un ejer-
cicio obligado para muchos historiadores. El objeto de estas reflexiones, desde los cambios experimentados por la
historiografía, es afirmar su vigencia como historiador y reiterar su condición de “clásico”.

PALABRAS CLAVE: Historiografía; Marxismo; Experiencia; Emociones; E. P. Thompson.
Citation / Cómo citar este artículo: Hernández Sandoica, Elena (2017) “Leyendo todavía a Edward P. Thompson”. Cultu-
re & History Digital Journal, 6 (1): e009. doi: http://dx.doi.org/10.3989/chdj.2017.009.

ABSTRACT: Still Reading Edward P. Thompson.- During the final decades of the 20th century, the reading of the
works of E.P. Thompson was a necessary exercise for many historians. The object of these reflections, starting from
the changes occurred in historiography, is to assert its force as a historian and to reiterate its status of “classic”.

KEYWORDS: Historiography; Marxism; Experience; Emotions; E.P. Thompson.
Copyright: © 2017 CSIC. This is an open-access article distributed under the terms of the Creative Commons Attribution
License (CC BY) Spain 3.0.

UNA VIDA, UNA OBRA de los años 1957 a 1962 del historiador inglés publicados
en las revistas New Reasoner, University and Left Review,
En Miseria de la Teoría el historiador Edward Palmer y New Left Review. Ello me da ahora pie a volver a insis-
Thompson (1924-1993) escribió: “Sólo nosotros, los que tir sobre ese interés y esa vigencia.
ahora vivimos, podemos dar un “sentido” al pasado En vida, fue Edward P. Thompson uno de los autores
(Thompson, 1981: 72). Pero el pasado siempre ha sido, más populares, de los más citados y controvertidos en los
entre otras cosas, resultado de un razonamiento de valo- años de auge de la historia social (Palmer, 2004). Al desa-
res. Al recuperar ese proceso, al mostrar cómo aconteció parecer, a principios de los años 90, dejaba una brillante
realmente la secuencia causal, debemos, hasta donde la obra de historia, una importante obra poética y literaria, y
disciplina lo permita, mantener nuestros juicios de valo- una actuación política imponente de agitador antinuclear.
res en suspenso. Pero una vez recuperada esta historia Pero también una abundante escritura política que ha se-
quedamos en libertad para expresar nuestros juicios sobre guido una fortuna desigual y discontinua. Me he pregun-
ella.” Las páginas que siguen constituyen un intento de tado no hace mucho tiempo (Hernández Sandoica, 2016)
volver a dar orientación de futuro al pasado, a través de la si como historiador sigue siendo hoy día una lectura nece-
obra de Thompson como historiador. No soy la única, se- saria Thompson; si, muchos años después de todo aquel
guramente, en pensar que su obra reviste todavía interés impacto, sus escritos siguen estando vivos; si sigue fun-
(Erice, 2013; Sanz, Babiano y Erice, 2016), porque estan- cionando en el lector que empieza su atracción magistral,
do ya este texto a punto de ver la luz me llega una recentí- y si ayuda a la tarea refleja el acompañar esa lectura del
sima edición en castellano, por obra de A. Estrella Gonzá- recorrido identitario y biográfico de un personaje singular
lez como editor (Thompson, 2016) de los textos políticos como él fue. Leer a Thompson no es tarea menor, por la

nada tendente a la estabilidad. además de aquellas seminales críticas de Joan existe una estrecha imbricación entre la historia como Scott. literarios y ensayos históricos y políticos –de desigual y hasta el apartamiento de 1956. Revisar su trabajo obliga a conectar presente con pasado. Su horizonte prác- peculiar de rebeldía y de seguridad empecinada en el va. las de Chakrabarty por ejemplo desde una visión campo de estudio y la historia como experiencia vivida y poscolonial. acción concreta. distanciarse de lo “oficial” en fin. bran a Thompson y lo enorgullecían. más volcado hacia el no de modo unánime. radical. el imperio de Annales y el potente deslumbramiento te las décadas de 1970 y 1980. “nueva historia” (focos en Norteamérica e Italia). 2008. Creo. y que se vió suscitaría sin embargo aplauso y reconocimiento allá ligada a oscilaciones de su temperamento. Una trayectoria que. e009. bajo prescindir de la pasión con que se le leía (leíamos) duran. ante la línea oficial del comunismo británico. se inscribió formalmente. 2016. sobre el que tanto se ha escrito y al que la. de la vida en el francés Althusser. cos. la escritura una relación que él iría explorando y reformulando. 2011). la consciencia de que conocidas. la oposición al gobierno. pero al final iba a quedar asegurado nifica en ningún modo eludir integrar el análisis del terre. (Ceamanos. con todo. exige litativas y antropología cultural). con frecuencia moteadas de aliento neohis- A la altura de 2016. pero más que ningún otro Morris y Blake. 2012). enfrentarse a los textos de un au. tico inmediato acabaría marcado por la permanente resis- lor superior de su razonamiento y su argumentación.2 • Elena Hernández Sandoica complejidad de sus esfuerzos literarios. lamiento del estado del bienestar en Gran Bretaña em- que facilitaría su presencia pública y su popularidad en prendido a mediados de los años 70 por el giro neoliberal.doi. el CPGB. Coleridge y Co. Mostró tenacidad en su empeño po. con los discípulos. Pero eso no sig. andamiajes de su particular trayecto identita.org/10. Cohen. los foros mediáticos. afecta ella al trabajo en llantez y el valor literario de su prosa. cons. y bajo esas formas transmitió su con- dencia. un pensador original y fértil. 1987). si bien mundo bipolar de la guerra fría. En el caso francés. el historiador inglés –que decía ocuparse rio. Rutilante su estrella. dentro y fuera de la ortodoxia en que. civiles y los derechos sociales. con fracasos personales y conflictos intelectuales luego enemigo incansable del neoliberalismo. 2016) que obliga al toria (literarios más de una vez. po. vendría sin embargo desde el feminismo: y es que. el discurso político y el arte poético –como truyendo su particular ejercicio vital de oposición y disi. Llona. hiciera su padre–. aristocráticos) en los foros públi- realidad. exhibieron los dos una inspiración nos y con los que militó hasta 1956 (Estrella González. ocasional impacto– con sucesivos momentos de debili. de la clase– no había tomado en cuenta el papel del géne- ter marcado por el tiempo de toda obra intelectual y. vistos en la distancia. de vanguardia izquierdista en el contexto del 2006.2017. aquella irrupción con éxito en escenarios no británicos. por su ambición Su peculiar forma de escribir y de abordar la riqueza conceptualizadora y escurridiza a veces. 1989: 47-70). de presente y pa- personajes disidentes como Wordsworth. de historia. Estrella González. June 2017. débil y minoritario. la primera obje- dor. la crítica iba a destacar en él la bri.3989/chdj. pero indistintas un autor en el que apenas se separan ambos planos. inauguró una forma de historia sociocultural que. 1999. incluida su reticiencia cogida tras su muerte por amigos y seguidores (Palmer. fue abrupta. Triunfaba la reducción de esca- tor como aquel. herramienta de autocomprensión. aristocratizante y en cierto modo mesiánica. y que es renta. él. por el respaldo y la autoridad de Agulhon y Bourdieu no marxista en el que el historiador inglés debatió con ar. años después de (Estrella González. Anderson. Sus mayores diatribas. historia registrando nombres de mujeres y poniendo en juego su con política. el En la trayectoria personal de Thompson. mítines y concentraciones y en medios de comunica- Culture & History Digital Journal 6(1). discrepar constante de lo mayoritario o hegemónico. eISSN 2253-797X. narrada y re. en ro (Scott. formas ble leer a Thompson hoy todavía. el influjo de Thompson fue más tardío. espacio público y la agitación. donde se abría paso por entonces cualquier modalidad de que la respuesta a esa pregunta es positiva. su frecuente irrup- rada y provocadoramente no ortodoxas). razones en esa dirección. Me dispongo a ofrecer de análisis social poco o nada estructuralistas (Hunt. doi: http://dx. sado: la oposición al rearme. Es Thompson en efecto Combinó Thompson sin mezclarlas. se encadenan éxitos Polemista perpetuo. siempre que. 1995. poéticos o de tipo priva- historiador especialmente en todo ejercicio de historia in. en su caso. combatiría contra anarquistas y trotskistas para mostrarse dad. se vislumbran cuasi permanen. Son también este caso. toricista o psicologizante. más magnífico. 1998. si bien no hemos de entrar ahora en ellas. las dedicó a sus camaradas marxistas alerta y la función docente con otra historiadora del gru- del Partido Comunista británico (CPGB). Compartiendo esa idea de la política. do). exceptuando la sostenida con ción. aun contexto o marco público con opción personal. 2005). Croft. y verlo ya como un clásico althusseriano. y cultivó el te. en contacto con las ciencias sociales (sociologías cua- tanto se ha venerado y combatido alternativamente.009 . alertando contra el peligro amenazante de su consolida- tes. re- telectual. una combinación círculos pequeños. y con cuyos representantes más conspicuos polemizó ción importante a la obra de Thompson. el bbett. Con frecuencia. 2004. de su autopercepción. la oposición al desmante- za personal. chazada en su momento por bastantes marxistas. en paralelo y afanoso desafío de comparación con cepción del mundo y su actitud ante él. Hamilton. Scott. Dorothy Towers. los más cerca. Toda tencia ante el retroceso antidemocrático de las libertades su vida y su biografía aparecen marcadas por esa confian. textual de los documentos que empleaba para escribir his- cesaria contextualización (Archilés. sin duda. 2016). mente crítica. en en el valor político que él mismo les concede. ción (con toques que hoy diríamos acaso “populistas” són para dar curso activo a sus puntos de vista sobre la pero también. voluntad para sostener sus interpretaciones (delibe. además de la ne. Su biografía ofrece transparentes las notas del carác. El radicalismo y la libertad de palabra y acción que verte- lítico.

June 2017. venía a ejercicio poético y metafórico reivindicativo. quedando en un curioso cuarto lugar en cier. un colectivo popular artesano. en el hori- Sorprendió en su momento la innovación en el modo de zonte de 1831. dor ludita. pero arrumbado boristas después. que hoy nos es familiar: aquellos que habrían sido las aguas ideológicas de una izquierda radical y ortodoxa “víctimas de la historia” en su día. Llamaba la atención su afán por rescatar del En virulenta diatriba con compañeros del partido (él olvido oficial a unos seres anónimos. nombres. la dibujaba como un proceso fluído y dinámico. 1994: 3). esa “mirada desde John Lewis” y “Open Letter to Leszek Kolakowski”. es evidente).3989/chdj. como alegato contra el olvido. emociones y afectos. Pero só que.doi. más que el propio marxismo. y política de Thompson del lado de las víctimas alimenta tos claves para entender la ruta de la polémica: “Reply to sin duda. Sus páginas están llenas de términos relativos a esencial. víctimas” (Thompson. 2016: 30). supuestos de la teoría de la modernización” (Millán. derivándose de su posición en la protesta y las relaciones sociales “un cuestionamien- LA CLASE “CONSTRUIDA” Y SU REGISTRO to abierto de la interpretación whig de la historia y de los DOCUMENTAL.org/10. sino por sus artículos antinu. un hecho iterativo y plástico de quienes creían que la historia se había vuelto monótona formación. desde posturas varias que unía la extrañeza por la mer. sus resistencias o sus discrepancias. No dejó en los 80 de acudir a mítines. mas de cación de su presencia. sin siquiera rozar conocida del historiador. concretaría recidos en The Socialist Register. sus palabras y para la historia del crimen. su oposi- cleares y su presencia reiterada en la calle. más plementaria que conlleva la popularidad. como un texto como tal. no inmersos todavía propia- a favor de una política antinuclear (Ruiz Jiménez. le son llegó a manejar para sus textos históricos iban a desfi- llegaría no por causa de su nuevo libro Whigs and Hun. ba sin duda la pasión del archivo. 2016). Daba así voz a ingresado con diecinueve años. como parte de un histórico un elemento que. un texto clave aquellos momentos. doi: http://dx. abajo” que. ante sus ojos. actos públicos y Thompson rescata “al pobre tejedor de medias. había ejercitado el CPGB. a pasiones políticas que. en él con tinte romántico y cristia- una vez sería el propio Thompson quien vendría a agitar no. existencia de una clase obrera operante y consciente más de medio siglo después de su edición. revuelta y conciencia de clase. rían qué entendía por ese concepto: algunas de ellas. a un tiempo: varias veces. y E. Sujetos populares. sigue siendo catalogada por muchos. mejor que entender la fomación de la clase y su en aquella primera obra ya había dedicado casi mil pági- conciencia. la. pero también se sentiría son. 1996: 65). el elitismo de la vida académica. intelectual en general (Ankersmit. nificante. 2016). y ello le acarreó proble- Nunca rehusaría la polémica. 2005). en su propio contexto. aire fresco para mecánica cuasi biológica. esas fechas en las que se conviene situar en Inglaterra la king Class (1963). e incluso al iluso seguidor de Joanna Southco- fuerzos por la paz y la distensión que. La elección moral da en 1973. la mayoría ignorados hasta ters sobre la Black Act (Thompson. Rescataría sus gestos. la reina madre y la señora Thatcher (Thomp. deudor de la herencia cultural romántica e historicista de tas encuestas. mostrando verbalmente estrategias de aceptación Culture & History Digital Journal 6(1). La bata. una y contradictorio reino de la experiencia”. eISSN 2253-797X. donde Thompson había ceptos de “clase” y “conciencia de clase”. propugnando la paz entre los bloques y tesala del régimen industrial. Bryan D. se mantenía realmente cerca de otros dos tex. al obsoleto tejedor de telar manual. otras. apa. o una más largo de su vida. mente en él (luego anteriores a la aparición de la “clase”). Circunstancia que recogemos con frecuen. veía Thompson alzarse como marea de considerar las relaciones productivas y la conciencia de sentimiento revolucionario: “Parece que la pasión brota clase. fuer- lla política en la escena pública le otorgó esa fuerza su. imprescindible en historia social (Barrio. no gustarían experiencia. muy seduc- sonar como algo inesperado y nuevo: “el vasto. su fulminante descomposición. Pronto hubo quien pen. lar personajes anónimos. La obra más protesta que se combinan y se cruzan. Le guia- reina Isabel. como continuación de esos es. The Making of the English Wor. más bien la iba a pro.009 . que lo admiró sin reservas. tes y sostenidas. 2005). siendo gato en pro del empirismo: Miseria de la Teoría. mas a la vez que fortuna. utópico. Pal. venían desde el materialismo. tibias. e009. Hobs. extraordinaria en cuanto a que tal popularidad. hubiera debido Thompson estudiar su desva. Volvía Thompson sobre un término. de la historia “al condenarse sus propias vidas. luego en Tradición.2017. y sonaba en principio extraña aquella reivindi- bawm le acusará de carecer de “brújula interior”). en el que los personajes desfilaban individua- (Fontana. históricamente anclados en la an- radio y televisión. así como en ción. a lo mover desafiando con ocasional coquetería. lizados. seguirían bajo el poder en cuyo fondo vino a constituir un desafío su vibrante ale. al artesano ta allá donde se dieran. de apariencia insig- mismo la calificaría de “violenta” y “amarga”. 1977: I. al tundi- manifestaciones populares de signo antinuclear y pacifis. hubo de responder a críticas que inqui- usual irritación. XVII). nas a desbrozar en el archivo tránsitos de resistencia y de necimiento. cuenta cómo su nombre particular forma de Thompson de acomodar su idea de era tan popular en los años 80 del siglo XX como los de la experiencia con adherencias ajenas al marxismo. su temprana juventud en el seno familiar (Estrella Gonzá- cia al glosar su obra por ir dotada de una significación lez. múltiple tor. desde la década de tt…” con la intención de “aclarar” cómo surgen los con- 1950. inusitada En la masa documental ingente y variada que Thomp- para casi cualquier historiador (incluso en Inglaterra). Reintroducía en el discurso Veía nacer la clase. Leyendo todavía a Edward P. muy atractivos ante un público amplio. algo inesperado en un marxista (ni gramsciano ni del suelo…” benjaminiano. publica. 2010). Thompson • 3 ción. muy caro a las humanidades y a la historia en cambio a sus correligionarios: comunistas primero. al seno del idealismo en realidad.

y elaboran sus está que político) de aquel aprendizaje cultural: “La con. la clase no es un a priori. Bastantes años después. son que “las personas no sólo viven su propia experiencia lar. en sus actividades we are to acknowledge William Morris as one of the grea.doi. but not ria.. política y cultural. cretaría bajo el género histórico y otras. analizar la lucha de clases exigiría pography. un enfoque que tomará de Caudwell en su ver- a great moral teacher (…) But Morris was one of our sión filosófica y moral y él llevará hasta la escritura histó- greatest men. y acaso por sorpresa. Constituiría por tanto la experiencia sultados brillantes” (Millán. Thompson acabaría definiendo en Miseria de la Teoría rían en moldes literarios (Giddens. Destaca asimismo la habilidad de Thompson para ree. mostrando esas habilida. Al no reconocer la existencia de “leyes” en la histo- profoundly cultured and humane revolutionary. le era the less a revolutionary for this reason. y alternativas. es un proceso fluido que elude el análisis si Culture & History Digital Journal 6(1). Así. que se ría como conciencia de clase en sus sujetos. sus críticos. al González. Thompson escribiría res. de un individuo o de un grupo social. una conciencia política (…) Las ciudades e incluso rentesco.009 . en sus test of Englishmen it is not because he was. eISSN 2253-797X. 1996: 69). because he was all these. recta incidencia de la circulación de libros y panfletos en de acción social. no solo en los movimientos de lucha sino en el ámbi- pecto a este: “I have in no way altered my opinion that if to de sus familias y comunidades. o –según suponen algunos practicantes de ninguna –partido o formación–. nor because of his high craftsmanship in the para un marxista definir antes la propia “clase”. quienes son el objeto privilegia- de la protección social en absoluto presumibles durante el do y más común de la “historia de las ideas”. Unas veces impaciente y otras con desgana. modeladas varias veces. Al historiador le cabría con todo ana- laborar o imaginar conceptos y aplicarlos a los materiales lizar esa “lógica histórica” a que obliga el marxismo. recreativas.procura reconstruir la di. I have tried to descri.. because he was a great revolutionary. por ello. XV y XIII). en tanto que ciencia articulada del autodidacta era. 2007: 75). Y es un proceso be this quality by saying that Morris was a great moralist. en sus prácticas y creencias religiosas. 313). entraña la noción de relación histórica. y –siempre a verían así igualados como sujeto histórico. paces de llevar a la práctica formas diversas. Destaca Thompson el papel del pensamiento” y la “historia intelectual”). doi: http://dx. Sus definiciones otra relación. rico y.) ese crucial concepto en discusión:“La ex- Aseguraba que las aspiraciones de aquellos individuos periencia comprende la respuesta mental y emocional. en el marco del pensamiento y sus para escenificar esa movilización organización política procedimientos. valores o –mediante formas más elaboradas– los pueblos bullían con la energía desplegada por los au. sino a través que juegan lectura y escritura en la que. reelaboradas y re- rencia entre lo estructural y lo coyuntural. de todo tipo de individuos de las capas populares. eng. como experiencias artísticas o creencias religiosas”. nor because of his influence upon ty. en la lucha. De todidactas” (Thompson.” (Estrella definen los hombres mientras viven su propia historia y. Pero sin embargo. le obliga a decorative arts. la movilización popu. but becau. “El experimento dio re. sino que es un proceso histó- which gives to them a certain unity. esta es su única definición” (Thompson. e009. Como cualquier dentes de la sociología y la antropología. la protesta narse conciencia afectiva y moral” (Sewell. manera que “esta mitad de la cultura (…) puede denomi- En la práctica (y a través de la práctica). he was difícil proporcionar una definición abstracta: “La clase la a man working for practical revolution. a su manera. 1977: II. fin y al cabo. Una revolución. sentimientos en las coordenadas de su cultura. cambiante en el tiempo. etcétera. Consideraba Thomp- las formas que toma. relacional. a rica. nor. no escasas. June 2017. La clase se forja pioneer. pues “reemplazó –una categoría que en Thompson es mediadora entre es- la imagen de un país donde dominaban el tradicionalismo tructura y tiempo– el hilo conductor de su estrategia para y la sumisión a la oligarquía por la visión de una sociedad analizar las ideas.4 • Elena Hernández Sandoica o de rechazo ante las presiones del poder.” starts. no solo a través de quienes las encarnen plebeya. en tanto que ca- través de las fuentes de archivo. da que hubo de responder a las alborotadas objeciones de des literarias de Edward Thompson que unas veces con. sin gran dife.3989/chdj. cuaja... (1978 or. por encima de normas. la recrea. ve. el resultado fue del gusto interrelacionadas o a numerosas repeticiones del mismo de muchos de quienes lo leyeron. indeed. la “historia amanecer del capitalismo”. apli- de archivo. en cada caso. sobre todo en el industrial y arquitecto William puestas subjetivas que los trabajadores dan a su explota- Morris. 1977: I. by fits and talleres y tejedurías. No le resultaría en cambio necesario poner en juego bajo forma de ideas. ni traería a primer plano la teoría– como instinto proletario. a good poet. cando estrategias de orden relacional: “La noción de clase mo pero dejándose alcanzar por formas y maneras proce. contestataria de diversas maneras a la monstruo. ción. contienen aquel distintivo compo- ción de la acción humana y su componente emocional nente emocional que fue haciéndose más concreto a medi- aparecían fuertemente ligados. 1996: 63-85). que el propio Thompson –en cuanto que experiencia colectiva constitutiva de la había reconocido en ciertos socialistas ingleses de un si. partiendo de las categorías básicas del marxis. de “experiencia” o “economía moral”.org/10. tipo de situaciones” . y para evidente descontento de sus compañeros. guimiento de ese flujo o continuum por los historiadores seo expreso de su advenimiento. diría Thompson. También viven necesariamente el liderazgo para destacar el valor (claro su propia experiencia como sentimiento. en sus manifestaciones entendidas como extraordinarias sidad del orden establecido y pionera de la democracia y por significantes (es decir. obligaciones y reciprocidades familiares y de pa- todo. a muchas situaciones riencia”. nor because he was a practical socialist aclarar el concepto (Millán. identidad de clase– debería incorporar “el conjunto de res- glo atrás.2017. y el de. Moreover. 1994: 153-170). bien olvidados “eran válidas en términos de su propia expe. El se- venía a sustituir a la revolución. 1994). una se of a quality which permeates all these activities and categoría dada o una “cosa”.

El antiacademi- Todo esto formando un conjunto. en el artículo titulado “La economía moral revisa. de alejar a las clases populares de la acción. tal y como tural Studies de Birmingham. desde 1963 en adelante. Ni el entramado sociológico me. intercambios y motivaciones ‘no económicas’ frente más jóvenes eran los más afectos. que yo no un plus de reivindicación social y connotación política ra. tal como lo empleaba Norbert Elias al hablar jor engarzado puede darnos una muestra pura de la clase. en el sistema educativo inglés. “prácticas legítimas o ilegíti. alimentado por su posición periférica por economía moral” (Sewell. gencia que representaban una amenaza para la vida. algo bien conocido. Lo que “agravio”. acostumbrados como estamos al len.P. clase. Thompson lleva hasta el corazón del de la ciencia social: “Necesitaré tiempo”.doi. modifique las rela. para un historiador –y no Foucault (“economía del poder”). que los conciben como un filósofo–. vinieron a caer como un rayo divino so- mos tantas aclaraciones de sentido como se le pidieron en bre el estructuralista francés más respetado.3989/chdj. como resultado después de abrirse aquella brecha. dical: “exigencias de la multitud hacia las autoridades”. pendent el 30 de agosto de 1993. toda su vida. P. Su obra mas”. tencia en no separar en sus análisis los géneros literarios Así es como E. de modo plea el término “economía”. Y así. “obligación ‘moral’ de protestar”… En de la polémica…” En el obituario que publicó The Inde- 1991. el Thompson historiador y el Thompson escritor. que la New Left Review y el Center for Contemporary Cul- tructura subyacente a la acción de la multitud”. adjetivaciones propias de prácti. ello va en el sentido de “es. e009. mina en más de una ocasión los argumentos. me había dejado atónito eran los atajos que tomaba al re- fundas”. los más sensibles a la a las directas y monetarias”. La noción thompsoniana de cultura popular relega teoría francesa la viviría Thompson. Es verdad que la vocación literaria de Thompson do- ción provocada por el agiotaje de las situaciones de emer. 1994: 82). Con esas herramientas. doi: http://dx. y al concretarse sus situacio. cierto modo. usos y formas” o “emociones pro. contagiosa influencia de Althusser y su círculo. cés Louis Althusser. Thompson • 5 intentamos detenerlo en seco en un determinado momento había sucedido en los años 20 y 30 del siglo XX y. cia o del amor. multitud hacía a las autoridades en tales crisis. sus relaciones de producción. eISSN 2253-797X. su rechazo del esque- guaje de la microhistoria. los historiadores no necesita. las exigencias que la capaz de conseguir algo cualitativamente diferente”. Habían discutido intensamente sobre la natura- emociones (las propias y las de sus sujetos historiados) las leza del marxismo y sobre la estrategia socialista para ha- explicaciones que se le iría obligando a dar a propósito del cer la revolución. discrepando progresivamente nes de determinación dentro del conjunto variable de las de la segunda generación del Partido Comunista británi- relaciones sociales. matismo teórico. Los individuos van haciéndose así dentro de la de la New Left Review. especialmente –pero no solo– con clase. “normas y obligaciones sociales”. se comprende el vivo conflicto que Thompson alimen- tiempo determinado. es lo que yo entiendo cismo de Thompson. escribe. Los nes. abarca demasiadas formas como para someterla a un jui- a la vez que salpica o incluso empapa de sentimientos y cio fácil”. bronca y radical fue aun la discusión con el filósofo fran- municaban una obligación ´moral´ particular de protestar. ces a muchos de los marxistas ingleses más jóvenes (la mico. Perry Anderson y Tom Nairn. Más amarga. la indigna.” Las clases acaecen al vi. de grupo o de gente real y en un contexto real. peor. terminadas. “creencias. con una cultura y unas expectativas tó. acción política: “El intercambio tuvo una especie de si- tonces dominante es al menos llamativo) términos psico. Cuando en Thompson se em. cuya rutilante su día a Thompson. al modelar sus experiencias en formas culturales de. de “economía psíquica” de los individuos. cuadamente las pruebas históricas.009 . “comunidad”…. cos. y no solo los aspectos retóricos. Hobsbawm admite por da”. “la relación debe estar siempre encarnada en mecanismos estructurales de poder estatal. so de la antropología (“economía simbólica”) o de M. en y analizar su estructura. Leyendo todavía a Edward P. Thompson trataría de explicarlo: “Las emociones su parte que había sido Thompson “el único de nosotros profundas que despierta la escasez. desde mediados de los años Culture & History Digital Journal 6(1). hacerme una idea más asentada sobre la distinción entre rídica: “consenso popular”. pero también sobre el ejercicio mismo uso de esos mismos términos y de otros semejantes –como del pensar y sobre los recursos tácticos y fines estratégi- aquel tan complejo de “economía moral de la multitud”.2017. y. términos todos ellos muchas veces cargados de presentar los argumentos que quería refutar. No entendí las reglas “indignación”. su antielitismo personal En nuestros días. 195-205) viene a reconocer que esas discrepancias inter- mente cultural y no solo económico). “para análisis marxista términos de inspiración sociológica o ju. –un genuino carácter democrático–. pero no deja de extrañar la ausencia y muy abstracta teorización estaba seduciendo por enton- irreparada del vocabulario marxista propiamente econó. como una forma rasgo de esta cultura. yo lo atacaba por ma- cas y costumbres o características culturales tales como nejar de manera imprecisa las pruebas textuales. metría irónica. no podría decirse que una clase esté o muy reciente la desaparición de Thompson y treinta años no esté formada históricamente hasta que. que reviste especial interés para mí. más cerca aca- del mismo modo que no nos puede dar una de la deferen. que regulan el uso de los recursos disponibles para vir (igual a experimentar) los hombres y mujeres reales la acción práctica y simbólica de los individuos. como un servicio rendido al dictador Stalin).org/10. Anderson (2008: del conflicto con otras clases (conflicto que será esencial. podía refutar con nada que él tolerase como historiador. June 2017. convenientes a la También emplea (lo que desde la perspectiva marxista en. como un lo económico cuando no lo descarta totalmente: “Otro contaminante de esterilización práctica. con los redactores principales heredadas. En su “In Memoriam”. siempre en un espacio concreto y un co. Edward nos atacaba por interpretar inade- lógicos o de mentalidad. co. Fue un error genérico por mi parte. lo que es es la prioridad que en ciertos campos se le da a las sancio.” Forzosamente. a su insis- ciones heredadas. nas se debían al talante poético de Thompson.

and Indus. Así será guía intelectual de para ese viraje estético al coetáneo cambio de vivienda alguno de ellos. gentes elegancia más sobria” (y no ahorra ironía cuando com. la característica retórica que más ward Palmer Thompson. inte. el segundo de dos hijos varones de un matrimonio prolija a veces y en cierto modo reiterativa. junto al “sentido común” –siempre inherente a la argumenta. Había nacido en Oxford en haya ayudado a que una obra larga. Reparemos un tanto en la identidad personal de Ed- ción thompsoniana–. June 2017. y más si cabe. Díaz Freire. “desde abajo”. trabajadores. Do- con que hablaba. mientras que este se empeñaba en sos- cia con el estalinismo. 2016). Edward. siempre delimitada por marcos tos a su modo de ver. tachados de esquematismo e retóricos de Thompson. volviendo esté. gresó el mismo año en que murió en la guerra su herma- sayos sueltos como “Time. y –acaso cruelmente– de conniven. que in- Hunters. 1997. incluso a quienes 2004. lógico con que los fustigaba. del clase obrera. ya numerosos. gran originalidad narrativa. Pretendía llenar las expec- desde la primitiva “abundancia romántica” hasta “una tativas de quienes. Les reprochó a L. De honda intuición poética y resaron más que nada a los seguidores. cómplices intelectuales de un sistema criminal como es- ría Anderson (“un discurso del conflicto cuyo efecto de. ya sabemos. quedaron registradas en los medios en lería sobre todo. Mantenían en común el componente cultural e nalista. lonial indio. eliminando esa perturbadora taca así. En un ambiente intenso de ideas efer- del enfrentamiento ideológico y la discusión política: vescentes. densa en el relato. la disi- construirse exclusivamente desde la filosofía. de 1975. no alcanzaría nunca la misma fuerza o ramente en sus dos hijos que. de dudosas respuestas y cambios permanen- sus oponentes fueron siempre descalificados con ira. la Culture & History Digital Journal 6(1).doi. Su pa- formación de la clase obrera en Inglaterra. que la acción práctica y la elec- munista. 2001). georgiano). haya influido dre. y Customs in Common. inspi- del matrimonio Thompson hasta un barrio acomodado. y a enseñar clásicos ingleses dedicó muchas horas. Woodhams. en la Europa continental.org/10. La historia real. sujetos a procesos de “auto-perpe- co y la lucha internacionalista. Thompson veía ese alineamiento con Moscú ción moral se exigen mutuamente. como tantos otros jóvenes popularidad que aquel libro de principios de los años 60. de ser. English Crowd in the Eighteenth Century” (1971). “experiencia” vivida. eISSN 2253-797X. como respuesta. y lo había ción moral. se orientaron entre 1941 y 1944 Sus otras dos obras de historia social estricta (Whigs and hacia el ingreso en las filas comunistas. marxismo. romántica y humanista inglesa. no todos compartieron sin embargo su forma de ac- acusados de un elitismo intelectualista o de una ambi. una desvia. querían romper vínculos con la El debate teórico le parecía a Thompson inseparable historia política. como es La de clase media acomodada y alto nivel cultural. más que la acusación de idealismo teo- los últimos años de su vida. Había forjado ese como una perversión política. sufrían sus efec. Desde su salida del partido co. 2011). tuar: Anderson. variable en for. influyó cla- mato y en estilos. Transmitiendo quedaban además anegados en el esquematismo teórico esa radical oposición al adversario de modo tan sarcásti- de los althusserianos. tener. doi: http://dx.2017. [entre] el deber de de. de 1991). seguir reavivar la antigua tradición de debate propia del do. Des- de la historia concreta. co y aniquilador como Thompson lo hizo. Les objetaba que los conceptos no permane- tradición historicista. culturales específicos. juntamente. En esos medios fue donde Thomp. en pleno conflicto estructuralista la idea de que la ciencia marxista podía mundial. sino que se él en cambio veía compatible con el materialismo históri. Su cólera impaciente. Su formación universitaria principal era la litera- histórico (“construido”) de la protesta popular contra los ria. afinando dencia frente al dominio injusto y la protesta como pa- teorías y conceptos y eliminando las “contaminaciones” trón de vida y como objeto de estudio. fuera de contexto. resultó pronto un militante atípico en los telo- trial Capitalism” (1967) y “The Moral Economy of the nes de la guerra fría. hallan en circulación. lo verdaderamente sucedido. un pasado leído en simultaneidad de tiempos (Elliott. Y su elección precisa era la oposición. la de que estaban siendo La fuerza “polémica” de la discrepancia a que se refe.6 • Elena Hernández Sandoica 60 (Dworkin. y aún más habría de serlo después. esperaba con- ril la herramienta política que nacía del estudio del pasa. metodista no practicante vinculado al horizonte co- tan decisivamente en la historiografía social subsiguiente. tes. un “arte ajeno al momento” y idealismo también. pero a distancia y quizá más aún. le escuchaban. lo que le sublevaba. Work-Discipline. Pero logró irritar a muchos. Como recuerda Anderson sin que ello le impidiera en cambio pergeñar el amplio en el obituario citado. que Thompson por el contrario son se batió con más insistencia en defensa de aquella reivindica. recto y solidario con los subalternos. la identidad de enfoque de esos relato de emancipación histórica e innovación historio- otros ensayos presentaría no obstante un giro estilístico.3989/chdj. gráfica que lo volvió célebre. e009. 1924. OFICIO Y ESCRITURA batir y el celo por inflamar”) es. deploraría los excesos ción académica excluyente. reconocerse internamente e interpelarse. Althusser y al colectivo puesto a prueba en las trincheras. muy posiblemente. taba probado era el estalinismo. cultivados de la época. PRAXIS POLÍTICA. la furia no simpatizaban con Althusser y el estructuralismo.009 . en la era poscomunista. compromiso en su adolescencia y juventud. más adecuada para aunar tuación” y “auto-elaboración” que permite a todo sujeto voluntades. se alejaba por días del marco de la discusión metodológica abierta por su obra más doctrinal y las reglas estrictas del lineamiento internacio- leída. o en. no Frank. se consideraba ante todo escritor. que cen quietos ni invulnerables en la vida real. mecanismos de dominación. rará a un colectivo disperso de historiadores jóvenes que. y su modo El resto de la producción thompsoniana. de una manera nítida (Hamilton. pende de un delicado equilibrio entre las exigencias de la verdad y las tentaciones de la ira.

Thompson relata por qué se apartó: aspi. El beldía de estos frente al poder. Dona Torr. Al igual que Thompson. entre otros. Era esperable tica y utópica. Nunca ol- clase media y su deslumbramiento por el continente. que la historiadora transmitía: “She made us feel history dar a los partidos comunistas frente a las críticas del so. Essays. pero hasta entonces había procurado tre 1883 y 1957. en sus acerbos intercambios con de obligación política y moral… Llevado de ese impulso Thompson. Havelock Ellis. Thompson por aquella materia entre sus dos pasiones. antiguas y para él desconocidas. Pero por su factura román- “a harmless revolutionary psycho-drama”. con su extracción de mienta más adecuada para impulsar la acción. 1993. Le molestaba su elitismo.3989/chdj. prohibido entonces. donarlo por protestar de la invasión soviética a Hungría y Thompson. June 2017. 1995). Thompson • 7 simultaneidad entre ambos esfuerzos. Leyendo todavía a Edward P. depositando el énfasis en las estructu. En su biografía de Morris. un tiempo excepcionalmente rico en cultura y política soner. 1995). miembros del que alguien le respondiera que él mismo. goings-on of kings and prime ministers. decididamente por la historia como ejercicio profesional. Kaye. disfrutó de una gran li- de la acción y del interés de los individuos: no compartía bertad para leer. fue por mente al estalinismo. not mere events. una máxima que impulsó su Para cuando abandonó el partido en 1956. sus lecturas). confesaría no haber emoción política. episódica y. que él y mentora de muchos componentes del CPHG Había militado en el CPGB hasta que hubo de aban. solo había logrado entrar en la universidad de manera dos a derecha y a izquierda. Al insistir después en el valor central de la fecha to de Trotski. Thompson. Althusser encabezaba –así lo veía Thompson–. unas reglas radical “humanista” al que Thompson servía como here. le dolía e irritaba: veía una nunca prescindió del ejemplo de Blake como horizonte en cohorte de jóvenes engolados y orgullosos de pertenecer su imaginario experiencial (Witness against the Beast: a una izquierda no popular. Aquella proyección su convicción de superioridad y de distancia frente a la sentimental. lo gen variable. History was not words on a page. Ander- Escribir y actuar. menzar citando a Auden y a Orwell. que le insuflaba respaldo.. (Rosa Luxemburgo. My Flight from de 1956. Morris y Blake) sus ideales de vida y gencias de la verdad y las tentaciones de la ira. A Journal of Discussion en noviembre de 1956. cutidas. no ha- raba a un “socialismo de gente libre” (un “humanismo bria de encontrar Torr contradicción entre el gusto por la socialista” o “comunismo libertario”. que vivió en- Polonia en 1956. En de 1920. se decidiera finalmente actuaciones que deja a los más bajos en la escala un mar. Sigmund Freud. fueron lle). eISSN 2253-797X. dice) y rechazaba poesía de Blake y el hecho de inscribirse en un marco todo supuesto o razonamiento que se situara por encima marxista. va a co- cuencias prácticas perversas. ras. de autonomía y de había conseguido Dona Torr. 1972. la composición retórica y la expresión apa- clase obrera incluso en muchos de ese mismo origen. ed. creó con efecto depende de un delicado equilibrio entre las exi- tres iconos (Marx. la re. con poco más de treinta años. una Por su valor práctico y político. vidó con todo que su elección primera fue la poesía. e009. blood. dan invariablemente la oposición radical que existe entre si bien las clases para adultos. Thompson agradece de su contendiente Althusser. se había inclinado ya resortes de experiencia. 1976: cia comunista (antes de morir entregaría al partido un tex- 66-72). de contaminación ideológica. creyéndose vanguardia. el conflicto entre ricos y pobres. tildadas de anticuadas (entiéndase por ello histo- jes teatrales sin convicciones hondas que se servían del ricistas o idealistas. de abstenerse en la batalla”. sionada que dicha combinación de historia y literatura elevados en la escala académica y social por obra del confiere a los relatos históricos de Thompson serían dis- azar y en un contexto histórico de oportunidad. Anclados en sus propios sión de Hungría por los soviéticos. en 1993). Lo mismo que más tarde Thompson. lo que le permitió a su vez recibir el impacto de “Trough the Smoke of Budapest” (que salió en The Rea. que habría compren- operación política e ideológica que apuntalaba teórica. marginal. el deber obra. persona y personaje fundidos en la son. con la inva- intensa trayectoria de activista. que iban dejándose seducir frívola. Expulsando de escena al sujeto hu. instalados en el núcleo del William Blake and the Moral Law se publicó ya póstumo. y que esa forma de es- dero de una tradición nacional (inglesa y socialista) que cribir y de hablar era “un discurso del conflicto cuyo creía similar al marxismo y compatible con él. que serían incómo. siguieron siendo de literatura (Croft. dido finalmente como superior al de la literatura. historiadora de más edad recursos (agency) para enfrentarse con éxito a aquel. construcción subjetiva forjada a modo entendido del todo. Thompson deslizaba la ese magisterio doctrinal y aplaude el aliento emocional sospecha de que en el francés obedecía al deseo de blin. que todavía dió por mucho fuertes y débiles. y aceptara seguir esa influencia. grupo político e intelectual del que formaba parte. el Culture & History Digital Journal 6(1). sistema académico. vetada en cambio al grueso de la militan- la supremacía de la razón de partido (Widgery.009 . también como un decisivo tournant en la obra Siberia). dibujando una estela de que. not the cialismo humanista. poesía y novela siempre en la cabeza. our people”. herra- inteligencia de izquierdas inglesa. los escritos de Thompson abor. que la polémica tiene sus reglas. on our pulses.2017. Ninguno de los tres le permitiría “cometer el error de debatir y el celo por inflamar”. tiempo. pero siempre existente. doi: http://dx. Edward P. Wi- fundado entonces junto al también disidente John Savi. common people. por su parte (2008: 196-197). forjó su experiencia juvenil en la década obedecer encargos e instrucciones del partido. a los ojos de sus camaradas. sospechosas estructuralismo para representar. mano y negándole todo papel en el proyecto de una History was the sweat.doi.org/10. lliam Wordsworth o Joseph Conrad. persona. Que la lo que Thompson elegiría escribir sobre historia. Incluso en The Poverty of the Theory and Other mente por aquel extraño y abstracto proyecto de conse. (Communist Party Historians Group) (Howe. muy significativamente. además de empiristas). tears and triumphs of the ciencia marxista.

not. 2004: 14). el efec- extensa biografía del arquitecto. Varios historiadores del grupo Thompson: “Decir que Morris me reclamó y que yo he intervinieron entonces en aquel giro institucionalizador. años atrás.8 • Elena Hernández Sandoica modo de escribir de Edward Thompson sería “burgués” list Review. como muestran docu- rris más “ortodoxo” de la edición de 1955 y aquel otro mentos que guardan los National Archives. propio de la Inglaterra de los años 40 y parte de los 50. De romántico a revolucionario. la imprimatura política. como corriente socialista au- aplica a «rellenar los silencios» de Marx. de ser. nianas. según to- son al llegar la vejez. Pero al menos ahora puedo decir que eso fiel al partido y autor también de un par de libros sobre es lo que he estado intentando hacer durante veinte años. Comprometido “con el compromiso” desde la expe. 2004: sería como reelaborase entonces Thompson aquella grue- 178). y a la que nunca querría renunciar. una disposición teórica. que la que un autor ya muy valorado por públicos más am- luego fue reducido para la segunda edición en 1976. Si al revisar la conexión integral de vida En la escritura de auto-reconocimiento que. años 60 fue el propio Thompson quien libremente. aña. No tengo licencia para actuar como ellos el escocés Robin Page Arnot (1880-1979). cer de Morris –junto con otras figuras– un punto de 80). mente cómodo. eISSN 2253-797X. Titulada significativamente 1955. en febrero de 1979. como él mismo. para locali- tir– era sin duda de fragilidad y ambigüedad teóricas. reforzando su huella autobiográfica. un tránsito biográfico marcado por la identificación con aquel personaje. bastará con escuchar al propio de esa labor (Crof. vo metodológico. NA). No hay duda de la profunda necesidad sentida por a posteriori. e009. resultado confeso. socialista tardío y muerte de su hermano Frank de manera traumática en el atractivo creador (Arts & Crafts). A principios de los años 50. Su grá. una de las aportaciones de su obra. Calli- no lo es: “Si buscamos en Thompson una declaración nicos criticaba sin embargo a Thompson por esa tentación programática. Cosa distinta es la segunda versión. Así sabe nada de cualquier otra vocación” (Palmer.2017. tiene un lugar central la más sensibles de Thompson fue realzar su poesía. dos los indicios. Hull University Archives. 2007: 59. La propaganda comunista se encargaría de esa identificación. militantes William Morris. Y que al partido distaría de gustarle. continuidad en el pensamiento de Thompson.3989/chdj. alguien que. doi: http://dx. entre reclamarle yo a él. por rio enfrentado a una forma concreta y muy potente de im. forzándola. June 2017. para avalar. esa combinación casi automática que en él se diera entre perativo teórico. en parte y obra en el romántico Morris. se acordó ha- “heterodoxo” de después (Estrella González. sino al contra. sin que por ello cejara. industrial y socialdemó. la propia adecuación a la doctrina Unas pocas palabras bastan para dar cuenta del con- más probable del propio Marx (Hamilton. incluido el propio te frágil– su propio concepto de experiencia. cuando el público lector sería muy otro. decidiría volver sobre aquél que denunciando en el academicus altanerus a una especie de había sido su primer texto de naturaleza histórica para profesional “henchida de autoestima”. una zar en ese pensamiento un nacionalismo de izquierdas indeterminación con la que él se encontraba indudable. una reseña de Miseria de la Teoría donde subrayaba la Pero la acusación más grave –la más difícil de comba.doi. pero apenas con aquella obra. publicara veinte que siempre creyó que era su deber agobiaría a Thomp. su principal razón pio una ortodoxia marxista exagerada. 1995). En 1976 Thompson (1988b: 745) dibuja un Morris anclaje sólido en esa construcción del marxismo nacional más audaz en política. en gran parte porque rechazó intuitiva. sa biografía de Morris que. con guerra fría como un estudio de más de 900 páginas. tre el socialismo y un sentimiento nacional radical. naturaleza literaria y cultural. por encargo y bajo los auspi- riencia frente-populista que asumió en su momento.009 . entonces militante a punto de expulsión. siempre intérprete suyo. cia de Arnot con otros camaradas. se menciona una edición de los escritos de Culture & History Digital Journal 6(1). Veinte texto en el que se creara aquel extenso relato. no encontraremos local. un enfurecido Thompson la emprendería el marco político-social y las vivencias propias significa- en Miseria de la Teoría con el exceso de intelectualismo. le resultaría perfecta curso de la guerra (Estrella González. discrepando –lógicamente desde su posición– de la lo que sería aceptable como ´ley moral´ o como imperati. “Esta fue su teoría”. Más aún. decisivo años después de la primera versión. es indudable que la primera edición mente un acto de conclusión intelectual y política por el del William Morris había venido marcada por las exigen- estilo” (Palmer. Thompson practicó. Para no dudar tóctona y potente. 2011). se a que nos hemos referido.” Sin sacralizar la propio suelo. enemiga feroz del inglés contra el marxismo continental. haciendo perfectamente posible distinguir el Mo. En cualquier caso.” Morris (así se da cuenta en los Papers of Robin Page Ar- Dice Palmer que en la edición primera de esa biogra. Thompson. la obra marxistas sorprendidos ante un relato poco acorde con fue silenciada en su momento (1955). tos privados. muchos de ellos documen- fico retrato de Morris (1834-1896) mostraba en un princi. En la corresponden- fía de Morris estaba ya desarrollado –aunque teóricamen. lo cios del Partido Comunista Británico. to positivo que ello tendría en 1976 no era esperable en crata inglés William Morris. tivas y estructurantes. Thompson revisaría para entender el vínculo entre la vida y la obra thompso- el texto. que creía poseer destacar aún más sus particulares lazos experienciales una “alta vocación de profesor universitario. tratado de reconocer esta pretensión no me da derecho a formando parte de una “William Morris Society”. plios revalidaba su habilidad para rescatar desde textos de diéndole Thompson entonces un apéndice crítico. Algo como corriente en la que habría prosperado la alianza en- que entonces iba a ser un problema y hoy. sin embargo. y cuya cepción de la vida. 1996).org/10. cias de un comunismo británico que buscaba raíces en el “fue la política y la poética de su vida. pero también es cierto que a finales de los necesidad teórica en la escritura histórica. 2016: 25-52). Aparecía en plena sus expectativas. Alex Callinicos publicó sin más (Löwy and Sayre. de la experiencia vivida por Thompson a esa Thompson de establecer continuidades en su propia per- hora. En la Socia.

se percibe modesto en resultados “¿Quiénes más aptos para practicar la autobiografía Thompson.009 .” (Palmer. podemos conllevaría el riesgo de una interpretación histórica más aceptar que a William Morris apenas le preocupaba el es. El libro de pondieron a sus críticos (…) con la frescura de un silen- Thompson se publicó también en esa coyuntura y a ins. 1977: II. pero también en la única novela que llegó a concluir de pertar simpatías en el seno del grupo comunista. o no Ciertamente. cio cortés. esta vez a propósito de aquel Hobsbawm que se siempre la verdad (…) No he hecho más que una cala en retrataba a sí mismo en su afamado Age of the Extremes. Los avances “científicos” de la que proyectaba su nostalgia y su admiración sin límites disciplina se mecían entonces bajo el soplo de las ciencias por los disidentes. an. pero para que sea una polémica sobre datos his- idea de rescatar a William Morris del ostracismo al que lo tóricos reales y no en defensa de presupuestos ideológi- sometía la crítica conservadora]. su irritación ante la triviali. laxa e insegura. el horizonte dor. [Por lo general. como un patrón de conducta o un reaccionar a ellas. un relato humorístico de ciencia ficción en el dispares e incompletos. sus valores”. Tras su muerte. antes Making of the English Working Class para su segunda que nada. pero capaces de esencialmente moral. bastante por sí edición. bres y los oprimidos era frecuente que la emoción suplie- El rescate de voces del pasado lo devolvió al archivo. sino que era metidos a estructuras de determinación. ya. él solo. doi: http://dx. Hasta la descripción de estilo y carác. go anti-teórico y anti-doctrinal. Thompson reafirmaría –¡cómo no!– esa elección misma para recomendar dicha lectura cuando son pocos de método. así como con documentos personales y literarios. en congruencia con su obra histórica.org/10. según Sharp. Si he respondido con aspereza ha sido en interés de la trucción de la obra de Thompson. por los pequeños placeres que no impi. no habría de des. donde se las tres que Thompson empezara. Demos vía libre al debate por todos los conocer en Dona Torr un protagonismo decisivo en la medios. Quien se inicie en la lectura de las obras de Thompson cos” (Millán. un modo tradicional y artesanal mucho más ceñido al dad del trato ʽeducadoʼ (…) Bajo su apariencia brusca y dato y a la textualidad de lo que aceptarían los cánones autocríticamente humorística había. político hacia mecánicas y fuentes de la rutina profesional 2004: 644). pero en “Las peculiaridades de lo inglés”. puede pretender abarcar. Veía la historia llena de sujetos históricos so- política a fin de cuentas. The Sykaos Papers miraba con recelo todo ejercicio historicista de resultados (1988a). los cientos de miles de papeles del Archivo Nacional”. y por excelencia en detalle” (Thompson. un terreno así en todo construcción biográfica se identificó. Con todo. sociales. e009. materialistas les oponía su estilo vehemente y (eficiente- tarla en caso contrario– su gusto declarado por los “deta. en aquel modo suyo de escribir sobre los po- tes que nada. sus der). La devoción personal antifascista y su experiencia igualitaria y romántica de ca- hacia Morris que Thompson experimentaría no era solo maradería. su perfil de Morris. “sino las personas. cos previos”. un estilo forjado en el voluntariado den la exigencia política. o no principalmente. fuente empleada. 473-474). y rindiendo función política y el color ideológico de la escritura histó- tributo a quienes dieran cabida a esos registros tiempo rica dependen de una mediación retórica. esa cualidad política y moral. más dependiente del carácter formal de la cenario de jerarquías sociales y su mecánica de represen. June 2017. Thompson • 9 Morris que sería presentada después en la Exposición bi. la tancias del partido. En su obra li- la operación “clásica” y primera en el oficio del historia. un radical socialista inglés. Lanzando el grito de Back to the archive!. por todo género de resistentes al poder. preguntaba Perry An. pero es claro que quiso dibujarse a dumbre y grandeza del oficio– que “ningún historiador sí mismo a través de personajes singulares. texto muy debatido. reivindicando las fuentes primarias como de. públicos (documentos nacidos de las instancias del po- cemos su impaciencia física. luego de la situación y condición social. historia misma. eISSN 2253-797X. sus relaciones. la agency.3989/chdj. abrumado por un legado documental inabar- que los [propios] historiadores?”. sexual y de raza Culture & History Digital Journal 6(1). Él reconoce en marxista inglesa– la acusación de “extranjería” y segui. mente) popular. además desde atrás. aquellos que no llegan a aceptar que la pósito de sentimientos y emociones perdidos. teraria. Aquel paso de un Thompson marxista opinante curiosa timidezʼ residuo de sus años jóvenes. ce la elegancia: “Demasiado a menudo los Hammond res- bliográfica celebrada en Moscú en 1959. no se obliga: “Yo no soy cortés ni estoy muerto. no aparecerá con un chasquido de dedos esquemáti. Al reescribir años después The en tiempos como los nuestros notará con certeza. y por más de veinte años. y además perfilaba visiblemente su ses- taciones. 1996: 68). nos es preciso siempre reconocer –servi- lo haría directamente. se querría evitar a toda costa –a través escuela ideológica de historia se ha cebado en los ´senti- de la fijación y recuperación de aquella antigua tradición mentalistas´ con toda impunidad (…)”. como el matrimonio Hammond. a veces descuidado. do con Dorothy y dirigido a los jóvenes. utópico lo llenaría todo: en la poesía muy especialmente. pero siempre directo lles de la vida”.2017. sus gestos vigorosos. A los convencionalismos Y de ese modo podremos compartir con ambos –o lamen. comparti. pero sí es frecuente re. puede leerse en cambio que “la historia VIGENCIA Y RESISTENCIA real solo saldrá a la luz después de mucha investigación seria. en la interpelación. ʽuna marxistas. una urgencia que dismo de las directrices soviéticas. con cuya re. cambio en sí mismo una furia mayor. lo atravesara de arriba abajo. de actuar… Como se le reprochó más ideal de vida (una vida ejemplar) para quien quiso ser.doi. ra al análisis. por el momen- toma en cuenta este dato importante de situación y cons. en el oficio. cable: “En modo alguno pretendo haber descubierto derson. Trabajar con la documentación procedente de fondos ter del biografiado parece un retrato de sí mismo: “Cono. de una vez. Y es cierto que como a Thompson. Leyendo todavía a Edward P. de quienes recono. era paseos cuarto arriba y abajo. Thompson no escribiría en cambio su autobiografía. to.

los que viven las instituciones ligadas a la clase). y por ello atractivo. pero aún más en ese cambio de escala general fructí. por descuidar la existencia del siglo XX fue decisiva aquella vocación empírica de de cambio y mutación en las relaciones humanas (la rela- Thompson que tanto habría de influir en análisis concre. recuerda el arqueo de cejas “ante el Parece plausible suponer que esa perspectiva haya vuelto método de la cita extensa” de más de un observador. Geoff ción al estalinismo. la narrativa “prolongada. protesta). tará textos de una cultura popular preservada como patri- brado en la historiografía a aplaudir sin dudar el tono po. del método les diferentes. había sido escrita por al. No en vano Thompson fue. si no lo hace. su fuerte carácter anti-economicista. cosa que 1995). los discursos mantienen su correspondencia con prácticas tuar. hablando en Según preferencias estilísticas e ideológicas. La formación…. kensiana” que evidencia su formación literaria. una vez más Perry Anderson. monio nacional (pero Thompson no gustaba en cambio pular y democratizante. dad propias del oficio. seguiría convencido de las palabras para fijar sus usos en el tiempo (los tiempos una necesidad radical de “actuar”. Las interpretaciones de cómo veces evocando a Blake. (a una escala transnacional también). dentro de la propia clase. y a base de voces en silencio. Su obra la simultaneidad de tiempos que se dan cita en la expe- más relevante. Thompson fue alguien que sostuvo con fuerza y atendamos a las diferencias surgidas de contextos cultura- decisión las reglas clásicas. June 2017. y por acabar reduciendo lo que en la vida y en la guien a quien. prendido ante aquel “máximo de sentimiento y un míni- tunidad. Thompson. Dejar de lado a Thompson folklore popular que emplea como fuentes. 1994: 79. y ha influi. ción entre las clases tanto como el cambio que acaece tos. acompañar su funcio- ces-. “el que se siente llamado a ac. De ahí tomará la poesía y el ver” (Benjamin. Thompson defiende con energía las señas de identi. Anderson y a Nairn por no avenirse a tener en cuenta la Creo que para los historiadores de las últimas décadas variedad de gentes y personas. por no entender fero que llamamos genéricamente microhistoria.doi. do en la escritura de historia social mucho más que otras nos permitirá ver –Thompson se empeña en ello.que las obras de historia. Si Sewell los apreciaba sin duda. No parece atrevido producción de esos discursos.009 . y muchos serían entonces los que Esa escritura thompsoniana. De ahí el reproche de Thompson a humana y la conciencia social. y remite a logías con la actualidad. laberíntica. sobre el esfuerzo de traba. sin do e historizado.2017. sino que se constituye exacta. genera pestilencia…”. y de involución democrática son salía “del pozo de la investigación tradicional con oro comparable a que hoy vivimos. En aquellos textos largos –larguísimos a ve. Croft. persiguiendo el orden de pensar que. namiento. sor- a incrementar en tiempos recientes su vigencia y su opor. porque habría cuidado el contexto de pensamiento histórico de Thompson. antes historia no constituye una teoría alternativa. 2012: 132). según propiedad. cuando se hiciera fértil el en los bolsillos”. siendo en una coyuntura de desigualdad social y mo de análisis” (Eley. todavía entonces. riencia. en el contexto post-es- Sewell (1994: 78) destaca la calidad literaria de sus escri. pero buscaba más reconstruir las expresiones concre- ca histórica: “el diálogo entre concepto y dato empírico tas del proceso de construcción histórica atendiendo a las (…). pero sí podríamos mó superior. era a su juicio la lógi. dando pábulo a las acusaciones de empiris- Education Association) con quienes ensayó sus ideas so. de un marxismo poetiza- agradecieran vivamente la vibrante defensa de lo que. sea cual sea su mérito. mente en la tarea dialéctica que la actualidad ha de resol. accesible en del término popular culture.3989/chdj. original –ni que nada. sociales no son materialistas seguramente. convencionales. Solo el comportamiento propio “de clase” Palmer). Thomp- económica la creciente. un profesor de adultos (Sewell. El sesgo culturalista que posee vo. No parece discutible la idea de Walter tos. sino que es en esencia un bre el socialismo y la pobreza. y sería con los trabajadores de la WEA (Workers’ Thompson. llevaba ante el lector cadenas argumentativas de pá- Thompson lo acrecienta el plus moralizante de su oposi. nes. Cierto es que la forma thompsoniana de hacer ción apartados de ella. falso. mo. Como repitió tantas cruzados) y su circulación. tructuralista que enfatiza el valor performativo del len- Culture & History Digital Journal 6(1). cuya excelencia clases existen.con la idea mixtilí- ellos con quienes puso a prueba su idea sobre la acción nea de historicidad.org/10. aunque de ese depósito había sí mismo. Que no atañen tan solo a los profe. si viviera Thompson. Si su primera vocación no fue la de his. eISSN 2253-797X. abstracta. son enraíza y adelanta la prospección discursiva que otras nos el modo de escribir de Edward P. conducido por hipótesis sucesivas (…). ver cómo se comporta la relación. pero el método histórico-filológico de Thomp- carácter y formación intelectual. por su parte. si bien las sometió a un objeto político que esti. fue con de ideas para la transformación social. sino a amplios colectivos de pobla. Con todo. mas siempre que toriador. Pero sucede que ese libro se halla entre las obras que surgirá de aquellas relaciones y sus cambios (entre más citadas de la segunda mitad del siglo XX. William corrientes han forzado después. intento de conciliar el marxismo –entendido como cuerpo jadores y clases populares por hacer oir su voz. doi: http://dx. a un plano inexistente. Podremos compararlas a escalas diferentes se reconoce aún. Con documentos arrebatados al archi- investigación empírica”. Nunca estaríamos en condiciones de aislar histórico. siempre eludió intentar-. apreciaremos más o me. una tradición académica y cultural que. no negaba la clase y sus determinacio- tentaciones filosóficas o abstractas. Eley. en su interior). de ahí impor- sería un error ahora. mucho menos una teoría de la historia completa.10 • Elena Hernández Sandoica de quien escribe. e009. del relato que trae hasta el lector la presencia extraído precisamente su peculiar habilidad para forjar directa de unas voces. una mirada antropológica hacia los modos y formas de la sionales de la historia. de localista y provinciano (lo recuerdan tanto Dworkin como estaticidad. más aún porque nos hemos acostum. una muestra de clase “pura”. rrafos muy largos. era potente en Gran Bretaña. picaresca y dic- Benjamin de “que el objeto histórico no ofrece vagas ana. otros. considerara historia es movimiento. 1994: 63 y 71).

editado por Sanz. no produci. Julián. das por un “observador objetivo” (el conflicto las habría Agradezco a Mónica Burguera (2014). y las emociones experimentados por unas vidas concretas Benjamin. era sin duda que aquel tipo de discurso histórico era una herramienta novedad en el marco del marxismo el incluir fuentes lite. Christo- Thompson sobre las fuentes en la escritura histórica. sí en aquel momento ines. Su legado para la historia obrera”.org/10. en aras de una reconstrucción más verda. Frank (2005) Sublime Historical Experience. Thompson estaba convencido de les.P. podría recuperarse a partir de ahí exigían relatos colectivos ejemplares. no habrían reencontra. de clase: “Lo que podemos esperar”. tido Thompson contra el poderoso enemigo interior. por lo que a su M. The Ro. liquidación vertiginosa de la igualdad demócrata y social. contiene abundante aparato crítico.” Todavía en 1986 se había ba- ratura y sociedad que se evidencia en Thompson. Que el discurso de esos perde. un libro póstumo. 50 años después. Walter (2012) “Eduard Fuchs. mejor. Culture & History Digital Journal 6(1). su pher Hill o Perry Anderson (McCann. De la derecha a la izquierda en el mundo de las una elección jerárquica. doi: http://dx. los conflictos Thompson. José y Erice. Y a Alejandro Estrella que clandestinas y “oscuras” esas fuentes emanadas de abajo me haya hecho llegar amablemente. hoy de nuevo apreciada.P. renovarán nuestra voluntad. Si bien tonces aún permanecía inédito. rango documental dependen de la capacidad de los docu. la peradas: la “experiencia” de los sujetos históricos ignotos. editado por Useros. Por eso era importante regresar al archivo. Madrid: 195-205. Para Thompson era un hecho que AGRADECIMIENTOS “las pruebas que las autoridades presentaban referentes a una clandestinidad conspiradora entre 1798 y 1820.2017. Madrid: 47-77. un Nairn o nimos y de orden circunstancial. obra de los “perdedores”. elaboradas por Thompson para un público no espe. para él seguía tomando la forma de sus viejos amigos y ex- Resulta significativa la jerarquización ponderada de compañeros de partido. nos dice Thompson.P. Archilés. editado por Sanz. REFERENCIAS turaleza “contrarrevolucionaria”. Dorothy Thompson 1970. ción sociológica. Stanford Ca. de un modo u otro. Una versión distinta y anterior.3989/chdj. Vidas que. entonces debería el historiador sospechar de su na. Marxismo e Historia social. Babiano. Julián. dor”. Thompson. ante la Making of the English Working Class hay consideraciones lucha contra el peligro nuclear y lo que entonces llamába- metodológicas sobre fuentes de archivo relativas a organi. José y Erice. June 2017. De ahí se deriva Anderson. En Spectrum. Francisco. A su vez. su capacidad de actuar. porque la calidad y el Francisco. casi obsesivamente. sería combatir la degeneración antidemocrática de la vida son de los años 60 en adelante. zaciones ilegales y clandestinas de finales del siglo XVIII y principios del XIX. que los discursos abstractos de un Anderson. Desde el punto de vista metodológico. Thompson entre la necesidad y dores fuese “oscuro” o de inferior calidad expresiva. mos universalización capitalista. England in a Revolutionary Age. Años después. eISSN 2253-797X. para Thompson algo importante ya. ria y a la pérdida vertiginosa de los valores y la cultura “de cializado (los alumnos obreros de las universidades peri. pero el uso extendido de un Althusser (Hamilton. combate”. Marxismo e Historia social. Ana y Rendue- do su voz y su expresión. tan alienada y desanimada como el res- parte lecciones de vida y obra de poetas románticos ingle. Barrio. coleccionista e historia- y reales. en sentido contrario al usual y ideas. lo mis. Rosa dudosas y algunas veces carecen de valor”. En Escritos Políticos. hicieron después las estrate. la preocupación esencial del matrimonio Thompson editó en Nueva York en 1997. indignados por la poca atención que la mantics. de bloques y los conflictos sociales derivados de la des- dad de los escritos públicos. que busca. César. fuentes que venian “de bién sobre la obra de Edward Palmer Thompson (Hernán- abajo” y que eran supuestamente subjetivas. “es que los relación entre texto literario y experiencia. 2016). Capel Martínez). En el capítulo XIV de The igualdad y el empobrecimiento de los más débiles. más extendido. verdad. concedía a la involución autorita- ses. Importa así hombres y mujeres del futuro nos retomarán. política en su país. Madrid: 79-113. Siglo XXI. Abada. susceptible de traer al primer plano la palabra y la University Press. dez Sandoica. con textos de E. En E. En E. la crito también en Miseria de la Teoría (1978). mentos para mostrar las cuestiones sociales de su tiempo. tegia política contra la teorización filosófica y la abstrac- mental si no del todo nuevas. aquella “agenda para una historia radical” que publicó la gias neohistoricistas y muchas formas que abarcan los Radical History Review. que en- dor. son Proyecto MINECO HAR2011-26344/HIST (IP. su último estudio (Thompson. en mo que. 1997). a punto ya de cer- por los sujetos oprimidos. En la década de por diversos caminos. Madrid: 113-166. tam- juicio no debían usarse. el uso y la men- vuelto partidarias forzosamente). en su mayor izquierda británica. Babiano. al contrario. El presente de Gran Bretaña entonces. más eficaz para servir al proyecto “revolucionario”. Ankersmit. Le obsesionaba un enemigo que Cultural Studies (Woodhams. Así trataba de distinción en cuanto a los valores relativos de unos u otros activar la reacción de la izquierda política y de situarla ven- recursos para proporcionar información de peso sobre las tajosamente en la polémica internacional ante la división luchas de poder. de su probable intención de negar el móvil de la acción popular. Siglo XXI. había es- féricas en que trabajó).1963)”.1955-ca. Perry (2008) “In Memoriam: Edward Thompson”. e009. no es el deseo (ca. entre lite. Thompson • 11 guaje. Stanford dera. de otro modo. su suspicacia ante la pretendida objetivi. tendrían para el historia. 2001). sus tensiones y sus sentimientos colectivos. un “valor incalculable”. to de las fuerzas política. Thomp. esas fuentes que hizo Thompson iba a abrirnos a los his. como estra- toriadores posibilidades de búsqueda y utilización docu. si fueran las fuentes oficiales las os- curas. afirmarán y destacar la conexión. como Eric Hobsbawm. Leyendo todavía a Edward P. Akal.009 . 2016). tendrían de entrada garantía de rarse esta nota. Ferrán (2016) “Edward P. ción del borrador original de aquel otro ensayo. rarias como evidencia histórica junto a documentos anó. Ángeles (2016) “The Making of the English Working Class. 2011).doi.

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