Está en la página 1de 25

Facultad de Economía, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Significación, Naturaleza y Ambito de la Economía Agrícola Author(s): Edmundo FLORES Source: Investigación Económica, Vol. 15, No. 3 (TERCER TRIMESTRE 1955), pp. 303-326 Published by: Facultad de Economía, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Stable URL: http://www.jstor.org/stable/42776396 Accessed: 01-03-2016 15:40 UTC

Your use of the JSTOR archive indicates your acceptance of the Terms & Conditions of Use, available at http://www.jstor.org/page/ info/about/policies/terms.jsp

JSTOR is a not-for-profit service that helps scholars, researchers, and students discover, use, and build upon a wide range of content in a trusted digital archive. We use information technology and tools to increase productivity and facilitate new forms of scholarship. For more information about JSTOR, please contact support@jstor.org.

Facultad de Economía, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) is collaborating with JSTOR to digitize,

Facultad de Economía, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) is collaborating with JSTOR to digitize,

preserve and extend access to Investigación Económica.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

Significación, Naturaleza y Ambito de

la Economía Agrícola*

Edmundo FLORES

Significación de la Economía Agrícola

La economía agrícola es la parte de la economía general que se ocupa del análisis y sistematización de los problemas econó-

micos generados en la agricultura y en las actividades afines.

En rigor, la economía agrícola sólo es una parte de la economía aplicada que ha adquirido aceptación general como resultado de

la división del trabajo y de la especialización impuesta por la

* Primer capítulo del "Tratado de Economía Agrícola" que está a punto

de terminar su autor que es catedrático de Economía Agrícola en la

Facultad de Economía de la Universidad de México. Se incluye el Pró-

logo con el propósito de dar una idea general del plan de la obra.

PROLOGO

El "Tratado de Economía Agrícola" persigue dos propósitos funda-

mentales. En primer lugar, presenta al estudioso Latino Americano una

síntesis de los conceptos teóricos, analíticos y metodológicos más impor-

tantes enunciados por los economistas agrícolas contemporáneos de mayor

prominencia; pero, además, como durante los últimos años algunos países

Latinoamericanos, y muy particularmente México, han experimentado pro-

gresos notables en su desarrollo económico, el segundo propósito de esta

obra es dar un paso inicial en el análisis de las transformaciones ocurridas

en la economía general y específicamente en la economía agrícola utilizan-

do los recursos de la teoría económica contemporánea. En los primeros ocho capítulos, (Parte I) se presentan las teorías vi-

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

304 INVESTIGACION ECONOMICA

complejidad y la rápida evolución de la ciencia y de la tecnología contemporáneas, pero no es una disciplina autónoma y depende

de la economía para su fundamentación y consistencia teórica.

El economista agrícola debe ser, ante todo, economista, y tomar

como marco de referencia y como instrumental analítico la teo-

ría y metodología que han sido elaboradas en el terreno general

y más vasto de la ciencia económica.

La Economía es el estudio de los principios que determinan la asignación de medios escasos entre fines competitivos cuando el objetivo de la asignación es elevar al máximo la consecución de los fines.1 La economía agrícola persigue las mismas finali- dades dentro del marco específico de la agricultura.

Para deslindar el campo de la economía agrícola precisa,

gentes más autorizadas, desarrolladas principalmente en los países de ha-

bla inglesa. Cuando tales teorías no encajan en el análisis de los proble-

mas latinoamericanos o llevan a conclusiones que contradicen llanamente la realidad observada, se las critica, se hacen sugerencias sobre su posible

readaptación o se las refuta, proponiéndose entonces planteamientos alter-

nativos basados en la observación y experiencia reciente de las transfor-

maciones ocurridas en las economías de los países de la América Latina. La parte II (siete capítulos) presenta, en primer lugar, un análisis

general de los problemas más importantes de la economía agrícola Latino-

americana. En segundo término, incluye monografías de los problemas agrarios y agrícolas de México, Bolivia y Perú. Cada una de estas mono- grafías está enmarcada dentro de las normas conceptuales teóricas desarro- lladas en la Parte I, buscándose así integrar e ilustrar prácticamente la

aplicación de la teoría contemporánea al planteamiento y solución de pro-

blemas concretos.

La exposición de la teoría vigente es una tarea relativamente simple

y en gran parte sólo requiere familiaridad con el material bibliográfico y

criterio selectivo. En contraste, la crítica de la teoría y su integración en

el planteamiento de los problemas relacionados con el desarrollo agrícola

del continente es una tarea extraordinariamente compleja a la que no pue- de darse cima sin antes disponer de estudios de base e información esta-

dística de primera. Por lo tanto, la sección destinada a las monografías de países se ocupa fundamentalmente de destacar las interrelaciones econó- micas más relevantes y de señalar los factores limitativos más graves, sin pretender en forma alguna presentar soluciones de aplicación inmediata, pero indicando cuáles son las áreas problemáticas que merecen mayor aten-

ción y estudio por parte dé los economistas agrícolas.

1 George F. Stigler, The Theory of Competitive Price, New York. The

Macmillan Company. 1942. p. 12.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

EDMUNDO FLORES 305

en primer término, analizar los diversos elementos que intervie-

nen en su definición y, en segundo lugar, establecer la relación

funcional y la complementaridad entre la economía agrícola y

algunas ciencias y técnicas afines tales como la antropología so-

cial, la sociología rural, la administración agrícola y la agrono-

mía que, partiendo de enfoques distintos y con finalidades dife- rentes, estudian muchos de los elementos que forman la materia

prima con que trabaja el economista agrícola.

En la definición de Economía intervienen tres elementos

fundamentales : finalidades dadas, medios limitados o escasos, y

el concepto de la elevación al máximo. Las finalidades de la ac-

tividad económica son cualesquiera de los objetivos que dan ori-

gen a tal actividad. La Economía es enteramente neutral frente

a la elección de los fines y la consecución de un fin cualquiera,

en la medida que dependa de la limitación de medios, es una

cuestión que interesa al economista.2 Los fines como tales no interesan a la economía y por ello se consideran como dados, se- gún el caso, por el individuo, la comunidad, la empresa o el es-

tado.

Los medios (recursos) comprenden todo lo que es escaso,

versátil, (capaz de satisfacer fines distintos) y necesario para

lograr fines.3 La escasez es relativa a los medios y constituye la

característica fundamental de cualquier problema económico,

puesto que en caso de que los medios sean abundantes todos los fines podrán ser plenamente satisfechos y entonces no surgirá

el problema de la elección. La necesidad de la versatilidad (o

sustituibilidad) de los medios es igualmente evidente, puesto que

si un medio dado puede servir un sólo propósito, no hay lugar

para elegir su uso, independientemente de la escasez de los me- dios.4 La escasez relativa de los recursos puede provenir de cau-

sas naturales: disponibilidad de materias primas, ubicación o

localización de las fuentes de recursos o de producción ; o de fac- tores de índole social, político o institucional que también deter-

2 Lionel Robbins, Naturaleza y Significación de la Ciencia Económica.

Fondo de Cultura Económica, México, 1944.

3 El capitulo 2 presenta en detalle la teoría funcional de los recursos.

4 Stigler, op. cit. p. 13.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

306 INVESTIGACION ECONOMICA

minan o limitan el ritmo de utilización de los recursos o su tasa

de aprovechamiento.

El tercer elemento de la definición predica la elevación al máximo de los logros o finalidades en mente. Estrictamente, es- te principio no es necesario, puesto que también surgiría un pro- blema económico si se tratara de reducir al mínimo el logro de

ciertos fines; pero como elemento normativo y en un plano de

generalización resulta conveniente y realista suponer que se bus-

ca la elevación al máximo de los fines.5

Naturaleza de la Agricultura

De acuerdo con el Profesor Erich Zimmermann: "La agri-

cultura comprende todos los esfuerzos productivos mediante los

cuales el hombre, establecido en la tierra, trata de utilizarla y,

si es posible, de acelerar y mejorar los procesos genéticos natu- rales o de crecimiento de la vida animal y vegetal, con el propó- sito de que tales procesos le rindan los productos vegetales y animales que necesita o desea".6 Esta definición destaca el he- cho de que el agricultor está asentado o establecido en forma re- lativamente permanente, es decir, que no emigra como lo hace

el nómada, y que trabaja en concierto con la naturaleza para

hacerla rendir en cantidades mayores los frutos que desea. Si- multáneamente, concede a la naturaleza un papel dominante en

el proceso agrícola.

La diferencia fundamental entre la agricultura y las demás actividades productivas es que ésta depende plenamente de la naturaleza, pues su esencia está en el uso o en la explotación de

la energía biòtica de las plantas y de los animales. El agricultor

depende del clima, de la fertilidad del suelo y sobre todo de las fuerzas biológicas que rigen la vida animal y vegetal ; tal depen- dencia lo somete a situaciones que yacen casi por completo fuera de su control. El carácter de ocupación primaria que tiene la

agricultura, su difusión global - que requiere la adaptación a

5 Ibid.

6 Erich Zimmermann, World Resources and Industries, Harper and

Brothers. New York. 1951. Segunda edición, p. 148'.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

EDMUNDO FLORES 307

una gran diversidad de condiciones geográficas - y su origen milenario, se reflejan en una variedad infinita de formas cul- turales que se combinan para hacer de ella la actividad más di- versa y heterogénea del hombre.7 Debe destacarse, además, el efecto que la agricultura tiene en la formación de numerosas instituciones puesto que en muchas partes de la tierra constituye una forma de vida: de hecho, la forma de vida de millones de personas y no sólo una actividad pecuniaria destinada a ganarse

ei sustento.8

Ambito de la Economía Agrícola

La economía agrícola estudia la asignación de medios esca- sos entre fines diversos y competitivos, con la finalidad de ele- var al máximo la obtención de los fines en mente. Son objeto

de su estudio y análisis todos los casos que tratan de la asignación

de recursos ; en un nivel nacional, entre la agricultura y el resto de las actividades productivas ; y dentro de la agricultura, en los diferentes niveles de actividad : nacional, regional, o relativos a una empresa, firma, ejido o cooperativa.

En la planeación económica general es indispensable el con-

curso del economista agrícola para coordinar la distribución de

los recursos de una nación en tal forma que sea posible satisfa- cer las necesidades de consumo de su población y obtener, a la vez, los volúmenes de producción y las tasas de ahorro, de for-

mación de capitales y de inversión necesarias para dar a la eco-

nomía un ritmo de crecimiento equilibrado.

En los proyectos de desarrollo regional la participación del economista agrícola es necesaria tanto para el cálculo y obten- ción de los recursos que se estimen indispensables para iniciar

el desarrollo, como para planificar su ritmo y el tipo de activi- dades que deberán implantarse para lograr la mayor eficacia

posible. La participación del economista agrícola es también indis-

7 Op. cit. p. 158.

8 Ibid. p. 162.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

308 INVESTIGACION ECONOMICA

pensable en la solución de los problemas específicos relaciona- dos con el mercado mundial y nacional de productos tales como

el trigo, el algodón, el café, el plátano, la vainilla, etc.; de pro-

ductos ganaderos, como la carne y sus derivados; Ta leche, etc.

El desarrollo del mercado mundial de estos productos y la com- plejidad de los factores que intervienen en el mercado ha hecho

necesario crear una rama de la economía agrícola que se dedica

al estudio del mercado.

En un plano más reducido, todos los problemas relacionados con la administración de las empresas agrícolas son también par- te de la economía agrícola. En este caso, la naturaleza de los problemas a resolver es tan especializada que se ha creado un

campo aparte: la administración agrícola, que se ocupa del es- tudio de la economía agrícola a este nivel (Véase página 40) .

Relaciones entre la Economía General y la Economía Agrícola

En el plano macroscópico, la economía agrícola trata de es-

tablecer relaciones de causa y efecto respecto a la combinación

de los diferentes factores que intervienen en la producción ; es-

tudia el comportamiento de la oferta y la demanda y relaciona

y coordina el curso de la economía agrícola con el del resto de

las actividades económicas, y trata de llegar a generalizaciones,

conclusiones y recomendaciones de carácter general:

1) ¿Conviene a un país fomentar el desarrollo industrial obteniendo ahorros del sector agrícola? En caso de que así sea:

2) ¿Qué tasa de formación de capital puede obtenerse del

sector agrícola y, cuáles son los límites de esta política, tanto respecto al desplazamiento de factores como el

tiempo que pueda mantenerse, sin deprimir la agricul-

tura o sin dislocar la producción?

3) ¿Qué nivel debe alcanzar el ingreso real del sector agríco- la, para evitar que disminuya la producción y para man- tener un nivel adecuado de demanda de productos indus-

triales?

4) ¿Qué política agrícola es más acertada, en atención a

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

EDMUNDO FLORES 309

la balanza de pagos, para evitar desniveles que más tar-

de se manifestarían en el sector monetario? etc.

Cuando se han resuelto los problemas de la asignación de recursos en el nivel nacional; dentro de sus propios linderos, la

economía agrícola debe dar respuesta a problemas como los que

se enumeran a continuación.

1) ¿Conviene a un país fomentar la producción de materias de exportación tales como el algodón, el café o el plá-

tano?

O por el contrario:

2) ¿Debe ese país destinar sus recursos agrícolas al aumen- to de la producción de alimenticios de consumo interno, tales como el maíz, el frijol, la patata, etc.?

3) ¿Qué proporción de los recursos disponibles debe desti- narse a cada una de tales finalidades para acelerar el desarrollo económico general?

4) ¿Son las formas prevalecientes de propiedad y de tenen- cia de la tierra las más adecuadas para lograr la uti- lización plena de los recursos naturales existentes y ob- tener la producción agrícola para satisfacer las necesi- dades alimenticias internas y para mantener un activo mercado de exportación agrícola?

5) ¿Cuál es la relación existente entre la concentración de

la propiedad de la tierra y la distribución del ingreso

agrícola ?

6) ¿Qué medidas de política agraria, de política fiscal, de

crédito o subsidios, o de fomento tecnológico permitirán lograr un ingreso agrícola mayor y su distribución más

equitativa que haga posible un mayor bienestar rural?

Las preguntas anteriores no son sino una breve enumera-

ción que omite problemas relativos a la conservación de los re- cursos naturales, a la fijación de los precios de productos agríco- las, al control de excedentes y a otros muchos sectores de la pro- blemática de la economía agrícola que serán estudiados más ade-

lante.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

310 INVESTIGACION ECONOMICA

La teoría económica moderna toma como punto de partida incentivos o motivaciones de carácter pecuniario y finca sobre ellos todas sus premisas y relaciones de causalidad. Esta técnica

analítica permite resolver en forma adecuada los problemas de

las áreas avanzadas donde los incentivos pecuniarios atribuidos

al "homu económicus" reflejan con cierta fidelidad y sin mu-

chas distorsiones el mecanismo de la economía.

No ocurre lo mismo en los países sub-desarrollados, donde ocupan un lugar secundario los incentivos o motivaciones que constituyen el principio rector de las economías monetarias.

La agricultura de subsistencia, que practican los pueblos sedentarios de. culturas tradicionales está lejos de ser una acti-

vidad pecuniaria, puesto que no es motivada por la busca de ga- nancias o afán de lucro, no la afectan los precios del mercado y

son inoperativos los factores que determinan las decisiones sobre

la producción en las economías monetarias.

En contraste, la agricultura se halla profundamente inte- grada dentro de la tradición y la costumbre desempeña un papel predominante. Las labores agrícolas, la siembra, el barbecho, el cuidado de las plantas y animales, la cosecha y su distribución, encajan dentro del ciclo de vida del agricultor y de la comuni-

dad, inextricablemente asociados a ritos, a ceremonias religio-

sas y a una cosmogonía general con un sentido de valores propio. Que la agricultura secular no haya llegado a la etapa de la economía de cambio y sólo participe en ella accidentalmente, no

significa que no sea objeto del análisis económico, puesto que

presenta la misma limitación de los medios con relación a los

fines. Las generalizaciones de la teoría del valor en su sentido

más amplio son tan aplicables al casó de un hombre aislado, co-

mo al de una comunidad agrícola o a una economía de cambio;

"las relaciones de cambio son un incidente técnico, incidente que es subsidiario del problema de la escasez".9

Pero la omisión de las motivaciones tradicionales e institu-

cionales en la teoría económica contemporánea, conduce, a con- clusiones que lejos de ayudar al mejor conocimiento de socieda- des rurales, anula la posibilidad de comprender y controlar sus tendencias evolutivas o regresivas.

9 Lionel Bobbins, op. cit. p. 43.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

EDMUNDO FLORES 311

A este respecto, Sanford Mosk, comenta :

"Si tomamos como ejemplo la literatura sobre América La- tina, resulta obvio que ciertos problemas están siendo estudia-

dos con cuidado mientras otros casi no reciben

Se de-

dican grandes esfuerzos al estudio de aquellos que pueden ser

tratados por el análisis económico convencional - tales como

las dificultades en la balanza de pagos, la relación de intercam-

bio y la inflación". Sin embargo, "es sorprendente que la ma- yoría de los economistas latinoamericanos sepan tan poco sobre las economías indígenas de sus propios países. Si su falta de co- nocimientos sobre este tema es lamentable, su falta de interés

lo es aún más. Parecen considerar la economía indígena como

un tema aparte que los desazona e impacienta, pero no conceden

que sea una preocupación fundamental para el desarrollo eco-

nómico. Esta situación es infortunada, especialmente en aque- llos países donde la economía indígena comprende a un porcien- to relativamente alto de la población, puesto que el introducir cambios en la economía indígena debería considerarse como un problema central para el desarrollo económico de todo el país".10 Sin embargo, aunque la apreciación de Mosk es justa res- pecto al trabajo de los economistas, y esto se debe en parte a la influencia normativa que la economía clásica ha ejercido sobre

ellos ; no puede pasarse por alto que en años recientes, el estudio de las comunidades primitivas, efectuado principalmente por an-

tropólogos, ha contribuído a iniciar sistemáticamente el estudio

de la economía de las sociedades ágrafas, no industriales y no

pecuniarias. Los conocimientos obtenidos se agrupan en una

nueva rama de la economía, la "Antropología Económica".

Relaciones entre la Economía Agrícola y la Antropología Social.

Esta nueva disciplina tiene relaciones muy estrechas con la economía agrícola puesto que ambas parten del problema de

la escasez de los medios en sociedades que dependen casi por com-

pleto de la agricultura; la diferencia principal estriba en que

tradicionalmente el economista agrícola ha estudiado los proble-

10 Sanford A. Mosk. Indigenous Economy in Latin America. Inter-Ame-

rican Economic Affairs. Vol. 8 N» 3. 1954. pp. 3-4.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

312 INVESTIGACION ECONOMICA

mas de las economías de cambio mientras el trabajo del antro-

pólogo perseguía finalidades diferentes y se dedicaba especial-

mente al estudio de la matriz cultural, de los cánones de propie-

dad y la conducta.

Inevitablemente, los antropólogos sociales sintieron la ne-

cesidad de abordar el estudio de la economía y han llegado a un

cierto grado de sistematización. Dice Melville Herskovits: "No

se registra ya, hoy, el olvido de los aspectos económicos en que incurrían los antropólogos anteriores, cuando estudiaban estas

culturas. En las estipulaciones actuales del trabajo de campo, ningún antropólogo competente considera la tecnología de un

pueblo como sinónima de su economía, ni reputa suficiente limi- tarse a estudiar los cánones de la propiedad, cuando aborda los problemas de las diferencias en cuanto a riqueza y a posición."

El trabajo de los economistas agrícolas en las economías de

cambio y ocasionalmente en algunas zonas de contacto entre la

economía de cambio y la economía tradicional de subsistencia,

por un lado, y el trabajo de los antropólogos, por el otro, permite

tender un puente entre ambos e iniciar un intento de enfoque

global con la esperanza de dilucidar cuál es la dinámica del des-

arrollo económico y cuáles los obstáculos que tienen que vencerse para lograrlo en forma expedita sin crear problemas subyacen- tes que desquicien una sociedad o provoquen complicaciones in-

debidas.

De acuerdo con Aguirre Beltrán este esfuerzo se ha iniciado en México por parte de los antropólogos sociales y ha compren-

dido la formulación de una hipótesis de trabajo a la que se ha

llamado "Teoría de los Centros Coordinadores". Esta teoría fué

precedida por la experiencia de campo necesaria para probar

su validez y actualmente sirve como marco conceptual para el

trabajo desarrollado por el Instituto Indigenista de México.

"La aplicación de las Ciencias Sociales en el ámbito tras-

cendente de la acción gubernamental - reformas en la tenencia

de la tierra, regulación de las relaciones entre los factores de la producción, nuevos sistemas en la educación de las masas y con-

11 Melville J. Herskovits. Antropología Económica. Fondo de Cultura

Económica. México, 1954. p. 8.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

EDMUNDO FLORES 313

ceptos de bienestar en la salubridad - realizada en los inicios de la Revolución de 1910 a muy bajo nivel técnico y, luego, ajus- tándose cada vez más a las normas estrictas de las disciplinas científicas, ha venido creando en México, paso a paso, una teoría social extraída de la experiencia directa del trabajo de campo

aplicado". "Esta afirmación es particularmente justa en cuanto se re-

fiere a la Antropología Social, disciplina que está siendo utilizada como instrumento para resolver los problemas que derivan de la

heterogeneidad cultural del país, y, consecuentemente, de la exis- tencia de grupos de población subdesarrollados que no participan plenamente de la vida cultural y económica de la nación".

"Los métodos de la incorporación, basados en la inducción del cambio cultural mediante un proceso educativo que abarcaba a toda la comunidad, - eje filosófico de la escuela rural mexi- cana desde las tempranas épocas de la Casa del Pueblo - fueron

modificados por la acción multilateral que consideró todos los aspectos de la cultura y puso énfasis especial en la importancia del factor económico como instrumento adecuado para lograr el

desarrollo armónico de la comunidad. La concepción de una in-

vestigación integral y de una acción del mismo tipo sobre la co- munidad, con la definición precisa de lo que debía entenderse por comunidad indígena, marcó un paso adelante en la teoría

social y un avance considerable en el tratamiento efectivo de los grupos étnicos sub-desarrollados".

"Mas la teoría social no se detuvo ahí. Estudiosos extran-

jeros y nacionales se dieron a medir el desarrollo de las comu- nidades investigando los escalones que conducían de una comu-

nidad primitiva o folk a una sociedad urbana u occidentalizada.

Implícito estaba el descubrimiento de las leyes del cambio cul-

tural para que, conocidas éstas, se pudiera prever la respuesta de una comunidad primitiva o folk a las acciones progresistas directa o indirectamente implementados. Lo importante era la

comunidad y la inducción en ella de los elementos urbanizantes o

modernizantes que elevan sus niveles de aculturación". "Por razones metodológicas, tanto en el estudio de la comu-

nidad folk, como en el de la urbana, se volvió a considerar a esas

sociedades como entidades aisladas, sin tomar en cuenta sus in-

terrelaciones totales, esto es, sus conexiones regional y nacional.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

314 INVESTIGACION ECONOMICA

Hizo, además, caso omiso del factor histórico, que de haberse

tenido en mente hubiera alcanzado a concebir el fenómeno de la

integración del continuum folk-urbano como un sistema funcio-

nal coherente".

"Sin embargo, se había dado un paso más en la formula-

ción de una teoría antropológica con visos de aplicación prác-

tica. Por vez primera enfáticamente se había tomado en consi-

deración la existencia de lo urbano como factor capaz de reali-

zar modificaciones trascendentes en la cultura de una comuni-

dad india. Por otra parte, la teoría social, al sufrir la adición

que antecede, actuaba no ya bajo el supuesto de la incorporación de elementos nuevos en una cultura pasivamente receptora, sino

de una interacción entre lo urbano y lo folk, es decir, actuaba te- niendo en mente un proceso de aculturación".

"La aplicación de los programas de desarrollo integral de la comunidad hicieron ver, en la práctica, que no era posible in-

ducir el cambio cultural tomando a la comunidad como una en-

tidad aislada, porque ésta, no obstante su autosuficiencia y su

etnocentrismo, en forma alguna actuaba con cabal independen-

cia, sino que, por el contrario, sólo era un satélite, uno de tantos

satélites, de una constelación, que tenía como núcleo central a

Una comunidad urbana ladina - mestiza o nacional - . La comu-

nidad indígena o folk era parte interdependiene de un todo que funcionaba como una unidad, en tal forma que las acciones ejer- cidas sobre una parte repercutían inevitablemente sobre las res- tantes y en consecuencia sobre el conjunto. No era posible, pues

considerar a la comunidad separadamente; había que tomar en

cuenta en s utotalidad al sistema intercultural del cual formaba

."

" El estudio e investigación de la comunidad aislada, se-

gún la realidad lo había demostrado, carecía de importancia trascendente si no se consideraba y otorgaba el énfasis debido a la interdependencia socio-económica de esa comunidad respec- to al núcleo en derredor del cual giraba y tal estudio e investi- gación resultaba insuficiente si al mismo tiempo no se estudiaba

e investigaba el complejo sistema de integración regional en su

totalidad

.

"

.Si las comunidades más aisladas eran las menos depen-

dientes y sus ligas con el núcleo rector sumamente tenues, la

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

EDMUNDO FLORES 315

política a seguir era la de ligar esas comunidades al sistema en forma adecuada, romper su aislamiento, fortalecer sus ligas con el núcleo y para ello era necesario acudir el desarrollo expedito de los medios de relación - caminos y lengua nacional - como los instrumentos más apropiados para elevar los niveles de inte- gración y, en su futuro previsible, lograr, como objetivo básico, la constitución de una región cultural homogéneamente integra- da, con tono y perfil propios, que funcionan muellemente en el

conjunto de regiones culturales que componen la gran sociedad

nacional".12

Implícita en las afirmaciones anteriores se encuentra una

tesis sobre la dinámica del desarrollo económico en las socieda-

des indígenas y sobre la forma de acelerarlo. Sin caer en una

teoría rudimentaria del determinismo económico, las investiga- ciones de los antropólogos destacan la importancia de los facto- res de índole económico y de índole cultural, no asignando un papel prominente a ninguno, sino más bien poniendo énfasis en

su complementaridad.

Puesto que en muchos países las economías de subsistencia constituyen el cimiento sobre el que descansará cualquier pro- greso económico que se logre y a la vez la fuente de recursos in- ternos más importante para iniciar y costear el desarrollo,13 es indispensable ahondar en su estudio con el propósito, sino de in- tegrar en un campo teórico único las diferentes relaciones de causalidad económica, cultural e institucional observadas en las economías de subsistencia, y entre éstas y los sectores ya incor- porados a la economía de cambio, cuando menos, siguiendo un

proceder ecléctico señalar las zonas de la economía donde se ma-

nifiestan rezagos o se presentan situaciones críticas, y empíri-

camente mediante el análisis sistemático tomando los elementos

de juicio que surjan del mismo problema descubrir sus posibles

soluciones.

La tesis de Aguirre Beltrán señala la interdependencia en-

12 Aguirre Beltrán, Gonzalo. "Teoría de los Centros Coordinadores".

Versión mimeográfica. México, 1953.

13 Véase: Ragnar Nurkse. Problems of Capital Formation in Under-

developed Countries. Oxford University Press. 1954 .

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

316 INVESTIGACION ECONOMICA

tre la comunidad indígena y la comunidad urbana, interdepen-

dencia que se manifiesta más agudamente en cuanto se inicia un

proceso de desarrollo y que puede servir como punto de partida

para el estudio sistemático de las diferentes relaciones entre la

economía comunal y la economía urbana o monetaria. Puesto que la antropología social y la sociología rural pue- den contribuir considerablemente a aclarar y definir el renglón de las motivaciones de índole no pecuniaria, dedicaremos un ca-

pítulo de esta obra al análisis de la metodología y al estudio de la contribución de ambas disciplinas, e incorporaremos sus en-

señanzas y principios particularmente al estudio de las relacio-

nes de la propiedad y de la tenencia de la tierra, al estudio del

significado y de la dinámica de la reforma agraria, y al desarro- llo de la agricultura y de la industria en un país preponderante-

mente agrícola.

Relaciones entre la Economia Agrícola y la Agronomía

Es necesario establecer una distinción precisa entre el mé- todo y las finalidades de la economía agrícola y de la agronomía porque, en el pasado, la confusión entre ambas disciplinas ha da-

do origen a planteamientos falsos y a errores de política agrícola

que se encuentran muy difundidos.

El estudio de la economía agrícola como ciencia aplicada

fué iniciado en los Estados Unidos y en Latinoamérica princi-

palmente por agrónomos y por expertos en administración rural.

Dice T. W. Schultz, refiriéndose al caso de los Estados Uni-

dos:

"El grupo más numeroso de iniciadores del crecimiento y

desarrollo (de la economía agrícola) recibió su entrenamiento

formal en alguna fase de la tecnología agrícola. Los cursos en manejo de suelos y de cultivos parecen haber favorecido en espe-

cial esta mutación académica. La administración agrícola na-

ció de la tecnología agrícola; cualquier estudio que se llevaba a cabo para determinar como la empresa agrícola igualaba el au- mento de los costos con el aumento de los ingresos no era guiado por la técnica analítica formal de la economía tradicional sino por el juicio de los estudiantes que se fundaba sobre su conocí-

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

EDMUNDO FLORES 317

miento íntimo del arte de la economía, tal como la practicaban los verdaderos agricultores en sus operaciones año tras año".14

Respecto a México :

Antes de la Revolución, las escuelas de agricultura prepara- ban expertos en administración rural para utilizarlos en el ma- nejo de los grandes latifundios. Al triunfo de la revolución, y con la aplicación de la Reforma Agraria, la necesidad de pre- parar agrónomos se manifestó agudamente y la Escuela Nacio- nal de Agricultura se dedicó de lleno a esta labor. Los pocos

profesionistas que practicaban la economía agrícola eran inge-

nieros agrónomos, que habían estudiado formalmente agrono-

mía. Sólo un número muy reducido de cursos versaba sobre

economía agrícola y éstos eran bastante deficientes.

En 1937, la Escuela Nacional de Agricultura, de Chapingo,

modificó su Plan de Estudios, y creó la Especialidad de Econo-

mía. Quienes cursaran y aprobaran las materias de esa especia-

lidad recibirían el título de Economistas Agrícolas. El nuevo

plan de estudios pronto dejó de seguirse y la especialidad de eco- nomía agrícola no logró despertar el interés necesario para que- dar establecida como un campo aceptado de actividad profesional, El énfasis en favor de la tecnología y en detrimento del estudio de las ciencias sociales, continuó manifestándose. En el resto de las escuelas de agricultura del país la situación fué la misma . En conclusión, la formación profesional de los creadores de

la economía agrícola en los Estados Unidos, en México y segu-

ramente en América Latina, los indujo inevitablemente a acu-?

dir a los métodos de las ciencias físicas y biológicas, con los que

estaban más familiarizados; mientras el desconocimiento de la

teoría y de las finalidades de las ciencias sociales y, en particu-

lar, de la teoría económica, los llevó a conclusiones que sólo se-

rían aplicables en un mundo estrecho sometido al rígido control del medio ambiente y a las limitaciones que caracterizan a un

invernadero o a un campo experimental.

14 T. W. Schultz. "Scope and Method in Agricultural Economics Re- search." The Journal of Political Economy, Vol. XLVII, N« 5, Octu-

bre, 1939.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

318 INVESTIGACION ECONOMICA

Sin menoscabo del valor de las contribuciones de los pione- ros de la economía agrícola, puede afirmarse que la solución a muchos de los problemas que atacaron se debe fundamentalmen- te al sentido común y conocimientos empíricos que les propor- cionaba su percepción y familiaridad con los problemas de los

agricultores; pero que, en la mayoría de los casos existió una

brecha notable, una discrepancia difícil de ocultar e insalvable, entre los pasos dados en la práctica para resolver un problema

y el curso que debió seguirse si las conclusiones extraídas de la teoría se hubieran sometido a una aplicación rigurosa.

Las deficiencias de la economía agrícola, así entendida, se han manifestado en los intentos de resolver problemas tales co- mo el de la conservación de los recursos naturales y el de la re- forma agraria.

En ambos casos, las sugerencias de los economistas agríco- las se han alejado tanto de la posible solución del problema que, finalmente, cuando se ha optado por seguir un curso de acción éste ha sido elegido por individuos especializados en otras acti-

vidades.

La tecnología y la economía se interesan en los mismos da- tos, los mismos medios y los mismos fines ; pero mientras la eco-

nomía estudia la forma de lograr la mejor asignación de medios escasos entre fines múltiples y competitivos, la tecnología tiene

como finalidad la elección de los mejores medios para lograr una

finalidad específica.15

A su vez, la agronomía es la ciencia que estudia las leyes que

presiden las funciones de los vegetales, la influencia del medio externo en que viven y la manera de modificar esta influencia

en sentido favorable para el agricultor.16 Así, la diferencia fun- damental entre las ciencias técnicas y la economía agrícola con- siste en que las primeras estudian las relaciones entre insumos físicos y producto físico; mientras la segunda, tiene como pro- blema fundamental la asignación más eficaz y productiva de los . diversos factores que intervienen en el proceso de la producción.

15 Bobbins, Op. Cit.

16 Escobar, Rómulo. Enciclopedia Agrícola y de Conocimientos Afines.

Escuela Particular de Agricultura. Ciudad Juárez, Chih. México.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

EDMUNDO FLORES 319

Un ejemplo, servirá para ilustrar el caso : la forma en que debe sembrarse el maíz, el tipo de semillas a utilizar y los abonos e insecticidas que deben elegirse es un problema al que debe dar

respuesta la agronomía. La forma más eficaz de seleccionar y criar. ganado debe ser señalada por un experto en ganadería; pe-

ro la solución al problema ¿debo sembrar maíz, cualquier otro cultivo o dedicarme a la cría de vacunos o de porcinos? es un

problema cuya solución corresponde al dominio de la economía

agrícola, puesto que se trata de lograr la combinación más be-

neficiosa de insumos económicos. La agronomía o la ganadería,

sólo podrían proporcionar los datos necesarios para elevar la productividad física al máximo, haciendo caso omiso de los cos-

tos, de las posibilidades de sustitución económica y de la combi-

nación de los factores que produjera los rendimientos marginales

más elevados.

Relaciones entre la Economia Agrícola y la Administración Agrícola.

Entre la economía agrícola y la administración agrícola existen nexos muy estrechos puesto que ambas disciplinas se ocupan de los mismos problemas, excepto que a distintos nive- les y en ámbitos de manigtud diferente. La administración rural toma como campo de estudio a la empresa agrícola y trata, como finalidad última, de elevar al máximo el ingreso neto del agricultor o empresario, partiendo

de la cantidad limitada de recursos existentes en la empresa o

unidad agrícola. Pero mientras en el caso de la economía agríco- la el propósito de elevar al máximo los ingresos netos puede ser

una de tantas finalidades, en la administración agrícola repre-

senta una norma casi invariable.

La administración agrícola puede definirse como "el estu-

dio de la forma y de los medios de organizar la tierra, el traba- jo, el capital, la aplicación de los conocimientos técnicos y la ca- pacitación del operador para que la empresa agrícola rinda los ingresos netos máximos. En un estudio de este tipo cada factor se toma en consideración, ya sea agronómico, social o económico.

La información de todas clases proporciona mayores elementos

de juicio y cada dato debe ser considerado en la medida en que

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

320 INVESTIGACION ECONOMICA

pueda ser útil para la organización y administración de la em- presa, con la finalidad de que todos los factores de la produc- ción sean utilizados en la forma mejor, es decir, que rindan los ingresos netos máximos tomando la empresa agrícola en su to-

talidad"."

Diferencias entre la Economia Agrícola y la Economía General.

La Economía Agrícola presenta características propias en

el comportamiento de los factores de la producción a causa de las profundas diferencias entre las condiciones naturales que sirven

de marco al proceso productivo en la agricultura y las condicio-

nes artificiales y sujetas a un alto grado de control que carac- terizan a la producción industrial. Tales diferencias se reflejan en condiciones económicas y sociales distintas entre el campo, la

ciudad, y las áreas industriales, y dan al estudio de la economía

agrícola un ámbito muy amplio donde la operación de las leyes económicas se manifiesta en forma peculiar que difiere marca-

damente de su acción en otros sectores económicos.

A partir de la revolución industrial, la agricultura, impeli-

da por el progreso de la industria y de los transportes y por la acentuación consecuente de la división del trabajo y de la espe-

cialización, manifestó una firme tendencia hacia la evolución de

la producción con fines de subsistencia a la producción para el mercado. Este fenómeno se manifestó particularmente en la

agricultura interna de los países industriales y en las colonias, donde se realizó un marcado esfuerzo para lograr el estableci- miento de plantaciones productoras de artículos de exportación.

El cambio fué tan pronunciado que muchos autores han des- crito a la agricultura moderna como capitalista y la han com-

parado en sus aspectos esenciales con las industrias urbanas. La analogía es inexacta. Es cierto que en los países altamente in- dustrializados la agricultura comparte muchas de las caracterís-

ticas de la empresa capitalista, pero en otros aspectos difiere

17 Forster, G. W. Farm Organization and Management, Prentice Hall,

New York, 1940. p. 27.

Véase también: Hopkins, John A. Administración Rural, Instituto

Interamericano de Ciencias Agrícolas, Turrialba, Costa Rica. 1952.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

EDMUNDO FLORES 321

marcadamente de la empresa urbana típica. En una considera- ble proporción es autosuficiente respecto a los alimentos, com- bustibles, mano de obra y energía. Las grandes inversiones de capital y la marcada división del trabajo que caracterizan a mu- chas empresas urbanas e industriales son poco comunes en la

agricultura.

Mientras en muchas empresas urbanas las funciones de pro-

piedad y administración están separadas, en la agricultura am-

bas se combinan en el agricultor. La unidad de organización en

las empresas urbanas tiende a ser grande; en la agricultura la

unidad es pequeña. En estas y en otras formas importantes la

agricultura difiere de la empresa puramente capitalista. Estas

diferencias, tanto de clase como de grado, permiten designar a la agricultura como una empresa cuasi-capitalista. En síntesis, la agricultura comparte la naturaleza de las

economías comerciales y de las autosuficientes ; 18 sólo en parte es un negocio, y la posesión de la tierra y su cultivo, aún en las economías muy evolucionadas, son afectadas por consideracio-

nes emotivas y tradicionales que hacen que la acción de ciertas fuerzas económicas sólo se manifieste parcialmente en la eco- nomía agrícola.

En más detalle, la economía agrícola y la industrial difieren a causa de las características peculiares que se manifiestan en

la acción de la oferta y la demanda de factores y productos.

Por el lado de la oferta, debido a su dispersión, la produc-

ción agrícola responde con frecuencia a los cambios de precios

de manera muy diferente a la de la producción industrial, y la

oferta sólo puede ajustarse a estos cambios con gran lentitud.

Muchos artículos agrícolas son co-productos (productos de

una misma e inseparable producción) como el algodón y su se-

milla, la carne de carnero y la lana, etc. ; los costos atribuidos a

muchos de estos artículos no pueden separarse o diferenciarse

como ocurre a menudo en la industria. En consecuencia, rara

vez se justifica considerar la oferta de cualquier producto aisla-

damente. La estacionalidad que domina los ciclos productivos

provoca agudas fluctuaciones en la oferta y le da características

especiales y desventajosas.

18 G. W. Forster. Op. cit. p. 12.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

322 INVESTIGACION ECONOMICA

En el lado de la demanda, existen factores que hacen opere

con marcada individualidad. Fundamentalmente, existe el he-

cho de que la agricultura produce alimentos y que la demanda de éstos es relativamente inelàstica en función de precio y de in-

greso. Además, muchos productos agrícolas son perecederos re- sultando difícil aplazar su consumo ; lo anterior aunado a la dis- persión de la producción a causa de la pequeña escala en que se hace, concede un papel importante a los intermediarios entre el

productor original y el consumidor final.19 Además, la agricultura requiere una proporción mayor de tierra, en relación con el empleo de otros factores, que la indus-

tria. Esta es la causa determinante de muchas de las principales diferencias, tales como la dispersión, tan general, de la produc- ción agrícola y la gran importancia que tienen los sistemas de

propiedad de la tierra.

Durante las últimas décadas de rápido desarrollo industrial

y urbano se han creado muchas instituciones financieras, eco-

nómicas y administrativas con el fin de fortalecer a la industria y al comercio. Uno de los factores determinantes del aumento

del ingreso real per cápita en las comunidades industriales es

el aumento fenomenal del capital invertido por obrero; este au-

mento fué posible por la acción del financiamiento corporativo, por amplias facilidades de crédito, por los sindicatos obreros y

otras instituciones en las que no participaban los agricultores.

El desarrollo industrial y la urbanización tuvieron el efecto

adicional de beneficiar a la población urbana más que a la rural a causa de la ampliación de las facilidades educativas y de un ni-

vel más alto de facilidades sanitarias e higiénicas. Finalmente,

la organización financiera y económica de la producción indus-

trial y el proceso de la determinación de los precios han conce-

dido a la industria una posición desde la que puede obtener una

"relación de intercambio" más favorable en el mercado que la

agricultura. En muchas esferas los precios industriales se "ad-

ministran" por la industria y el comercio, o bien se "garantizan"

mediante controles monopólicos, acuerdos, o reacciones automá-

ticas del mercado, habitualmente sin la participación directa del

gobierno. Pero quizá el factor estabilizador más importante de

19 R. L. Cohen. Economía de la Agricultura. Fondo de Cultura Econó-

mica. México, 1946. pp. 12-13.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

EDMUNDO FLORES 323

los precios, a corto plazo, sea la reacción enteramente generali- zada y casi automática del industrial que lo induce a aminorar la producción cuando disminuyen los pedidos y a aumentarla cuan- do éstos crecen. El agricultor no puede hacer lo mismo, excepto

en un margen muy limitado.20

Diferencias entre los Problemas de la Economía Agrícola en los

Países altamente Industrializados y en los Países con una indus-

tria incipiente.

Los problemas a que se enfrenta el economista agrícola en

los países económicamente desarrollados y en los países indus- trialmente débiles presentan características diferentes. T. W.

Schultz, prominente economista agrícola norteamericano sugie- re un criterio dual para evaluar los resultados de la política agrícola : en primer lugar, analizar el éxito que tiene la utiliza-

ción de recursos escasos con el fin de obtener el mayor grado

posible de eficiencia en la producción; en segundo, la redistri-

bución de ingresos en función de ciertas ideas sobre justicia y

bienestar social.21

Este criterio revela un hecho trascedente: En los países desarrollados la política agrícola puede establecer la disyuntiva

entre la eficiencia y el bienestar. Cuando la presión política que ejercen los agricultores lo hace necesario, la elevada producti- vidad de la industria, el comercio y los servicios, permite sub- sidiar a la agricultura y lograr un mayor bienestar rural, aun

a costa de que persista una utilización poco eficiente de los re- cursos agrícolas.

Políticamente resulta más expedito este camino que la reor- ganización de la estructura agrícola sobre bases más eficientes, puesto que tal cosa implicaría la adopción de medidas drásticas

que tenderían a modificar las bases sobre las que operan, no

sólo la agricultura, sino los otros sectores de la producción.

20 Schikele, Rainer. Agricultural Policy; Farm Programs and National

Welfare. New York, London. McGraw-Hill, 1954.

21 Schultz, T. W. Production and Welfare in Agriculture. Nueva York.

The Macmillan Co. 1949.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

324 INVESTIGACION ECONOMICA

Si bien es cierto que la industrialización y la comercializa-

ción han colocado a la agricultura en una posición de desventaja

relativa respecto a la industria y al comercio, el desarrollo de

estas actividades permite la posibilidad de reducir las desven- tajas bajo las que opera el agricultor obteniendo recursos de la

industria, del comercio y de los servicios. Así en los países avan- zados la política agrícola manifiesta la tendencia a mejorar el

nivel de ingreso real del agricultor ya sea recurriendo a subsi-

dios, al mantenimiento de los precios agrícolas y a medidas simi-

lares que fundamentalmente consisten en lograr una redistribu-

ción más equitativa del ingreso. En el caso específico de la agri- cultura puede establecerse una dicotomía entre la eficiencia y el bienestar y sacrificar la primera a costa del mantenimiento del

"statu quo".

En contraste, el economista agrícola en los países no indus- trializados se encara con el problema fundamental de mejorar la eficiencia en la asignación de los recursos disponibles en la agri- cultura con el propósito de aumentar la productividad y la pro-

ducción agrícola. El problema del desplazamiento de ingresos

hacia el sector agrícola nunca se presenta, debido al bajo nivel

de desarrollo y de diversificación. En cambio, cualquier intento de desarrollo industrial y comercial con recursos internos tiene

necesariamente que depender de los ahorros obtenidos en el sec- tor agricola.

Plantear el problema del desarrollo agrícola de los países no industriales como un caso lato de baja productividad conduce

de inmediato a enunciar lugares comunes que aunque llenos de

buenas intenciones no producen resultados positivos. Si la pro-

ductividad es baja, se razona, la difusión en escala nacional de

una mejor técnica agrícola y la aplicación rigurosa de los prin-

cipios de una administración agrícola sana en cada empresa

agrícola, resolverán el problema.

Pero si emitir este diagnóstico es fácil, poner en práctica

las medidas que aconseja resulta imposible en la mayoría de los

casos. La falla de este razonamiento se debe a que pasa por alto

un hecho fundamental sobre el que es necesario hacer hincapié :

aunque formalmente la productividad se expresa como una rela- ción simple entre el insumo y el producto, o sea, entre la mag-

nitud e intensidad de los factores invertidos relacionada con la

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

EDMUNDO FLORES 325

magnitud de los recursos logrados, ésta no es sino una fórmula sintética y convencional que oculta un complejo de valuaciones y motivaciones humanas que proporcionan la razón de ser del pro-

ceso productivo, determinan el grado de participación de los fac- tores y fijan las bases para la distribución del producto. Vista así, la baja productividad se reduce a la categoría de un síntoma y el diagnóstico acertado que explique a qué se debe

la falta de desarrollo, debe descubrir y aislar las resistencias que se oponen al progreso económico y determinar la mejor forma

de eliminarlas.

Si en el caso de los países avanzados la política agrícola pue- de optar en favor de la eficiencia o en favor del bienestar, el economista agrícola de los países sub-desarrollados encuentra que le es imposible hacer lo mismo, puesto que en sus aspectos más generales y dadas las condiciones de escasez aguda y falta

de bienestar que caracterizan a las economías sub-desarrolladas, los dos términos forman parte de un todo y deben manejarse si-

multáneamente en calidad de elementos inseparables y recípro-

cos.

La experiencia de los países que han registrado diversos grados de desarrollo, demuestra la importancia de la acción de

incentivos de intensidad suficiente para vencer la inercia de la

tradición y de la costumbre.

El progreso y la difusión más amplia de la tecnología es

un factor necesario pero no suficiente para lograr niveles más

altos de eficiencia en la asignación y aprovechamiento de los

recursos; además, debe crearse un medio ambiente favorable - en sus aspectos sociales, políticos y de bienestar - para la adopción y propagación de nuevas técnicas productivas.

Importancia de la Economía Agricola para el desarrollo econó-

nómico.

La necesidad de desarrollar la economía se reconoce como

el problema fundamental de muchos países. Se habla tanto del

desarrollo que éste ha llegado a ocupar el papel dominante que

hasta hace poco correspondía al estudio del ciclo económico. Si bien, el deseo de desarrollo ha adquirido características rayanas en la obsesión, que se manifiestan en los planes de los Gobiernos

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions

326 INVESTIGACION ECONOMICA

y en todos los pronunciamientos sobre Política Económica, a la fe-

cha sólo existen estudios fragmentarios que enfocan algunas de

sus áreas problemáticas más aparentes.

Mientras el curso del desarrollo o su ausencia continúan

manifestándose como fenómenos casi espontáneos o en el mejor de los casos sujetos a un control precario, ciertos problemas que preocuparon a los primeros estudiosos contemporáneos han sido resueltos. Ya no se discute, después de las contribuciones de

Colin Clark, y Pei-Kang Chang entre otros, si el desarrollo indus-

trial debe constituir una meta y sólo resta el problema de: ¿qué tipo de desarrollo?; ¿cuáles son sus factores determinantes? ¿qué

ritmo o tasa de crecimiento debe buscarse? Pero el peso de la

tradición parece limitar los medios que se aplican para responder estas incógnitas, hasta causar la impresión que se ha perdido la audacia y decisión con que los creadores de la economía pro- cedieron en una etapa caracterizada por transformaciones es-

pectaculares y sin precedente. Ellos también trataban de dilu-

cidar las leyes, comprender la dinámica e influir en el curso de

un nuevo proceso que esencialmente era de desarrollo, sin dete-

nerse ante las convenciones taxonómicas que demarcan los dife- rentes campos de la investigación en las ciencias sociales.

La mayoría de los países atrasados son países agrícolas,

por esto, el desarrollo no podrá efectuarse sin tomar como fuente de sustento a la agricultura: en su sentido más vasto, a todos

los recursos o factores que intervienen en la producción agrícola, en diferentes proporciones, bajo diversas formas de organización institucional y política, a distintos niveles tecnológicos y bajo diversas formas de distribución del producto. En los próximos capítulos serán analizados en detalle los conceptos que sólo han sido esbozados en este capítulo introduc- torio; se estudiarán los factores que intervienen en la produc- ción agrícola, el comportamiento de las leyes económicas en la agricultura, y las formas de aprovechar de manera más expedita

las oportunidades que el progreso tecnológico ofrece para que

las poblaciones rurales gocen de un alto nivel de vida y de mayor

bienestar.

This content downloaded from 148.204.154.220 on Tue, 01 Mar 2016 15:40:35 UTC All use subject to JSTOR Terms and Conditions