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El Joropo en Venezuela

De mucho andar, plenos de voces autóctonas y extrañas, se va templando el aire musical de un pueblo, el híbrido esencial de una sangre nueva, de toda una cultura que posea en su torrente ancestral, el Mestizaje. Así, nuestro joropo encierra en el fandangosu origen afroamericano, con escasos aportes indígenas y una gran fuerza andaluza. Pero en el tiempo adquiere nacionalidad venezolana por lo menos desde 1749, según cita que reproduce Lisandro Alvarado en su obra "Glosario de voces indígenas", donde hace referencia al trabajo de Juan José Chourion titulado " El joropo o el jarabe venezolano", sobre una leyenda que dice:

" en algunas villas y lugares de la capital capitanía General de Venezuela se acostumbra un baile que denominan Xoropo escobillado, que por sus extremos movimientos, desplantes, Taconeos y otras sociedades que lo inflaman, haz ido mal visto por algunas personas del seso "

El joropo es una forma tradicional de música y baile que identifica plenamente al venezolano. Antiguamente "joropo" se refería a una fiesta y con el pasar del tiempo se identifica más bien como una forma de música y baile. El joropo es actualmente un símbolo emblema de identidad nacional. Sus orígenes se

remontan a mediados de 1700 cuando el campesino venezolano prefirió utilizar el término "joropo" en vez de "fandango" para referirse a fiestas y reuniones sociales y familiares. Fandango es un término de origen español, el cual identifica uno de los cantos y bailes más populares dentro del flamenco. El joropo parece haber tomado del fandango el

Abandonando el galanteo amoroso propio del fandango y

adoptando el asido de manos y los giros de vals, como se conserva hasta ahora.

sentido de fiesta o baile

El joropo es caracterizado por ser tan mestizado como nosotros mismos, así encontramos que los ritmico de la melodía, el acompañamiento de arpa y cuatro, y en la versificación literaria observamos la presencia europea. En la melodía independiente identificamos la presencia del negro y en la estampa de las maracas identificamos la huella indígena.

Ya para los siglos XVII y XVIII diversos cronistas señalaban el origen americano de ciertas danzas que invadieron de regreso tierras europeas hasta penetrar su salones palaciegos; esas danzas, surgidas por la presencia negra en el nuevo continente, enriquecieron la

rítmica europea para crear una pasión por lo nuevo, una revolución musical de cinco pasos y compases irregulares y apocados. Consideramos al fandango como una danza matriz, que según las regiones de su influencia, Y con el aporte de otros bailes género variadísima las danzas tanto en España como en América latina y que constituyen importantes exponentes nacionales en cuanto a la tradición danzaría de sus respectivos pueblos.

No por casualidad, en España y Latinoamérica, la palabra fandango ha servido para designar cualquier celebración festiva, de carácter popular. "Ir a fandango" equivale a irse de fiesta, y comprendía además de la música y su baile respectivo, la propia diversión que por él se generaba. El fandango en Venezuela dio numerosas frutos musicales. Su hijo predilecto fue, indudablemente el joropo, al que aún se le llama en algunos campos apartados del país fandango o fandanguillo .

El musicólogo colombiano Guillermo Abadía Morales apunta sobre el joropo lo siguiente:

A semejanza del jarabe mexicano, conserva tanto en el canto como en la "

Y más

adelante señala: "Como el llano colombiano en su sector oriental continuó geográficamente en el llano venezolano, el joropo pertenece por igual ambos países, pero Venezuela lo ha hecho su tonada y danza nacional y le ha dado el prestigio y exaltación que merece." El joropo no sólo es un estilo musical, también es baile y danza, y representa además una fiesta popular, es un baile alegre que divierte y reúne a sus participantes, en cada zona geográfica toma su propia esencia, y desarrolla diferentes pasos y figuras en el baile, existiendo sin embargo en el baile figuras básicas que lo identifican.

"

coreografía, los parlamentos o arabescos de la voz y el zapateo flamenco

En las grandes ciudades que ya han superado el millón de habitantes, el joropo no se ha expandido como manifestación colectiva; más bien se va como imitación del auténtico baile campesino. Un vals rápido y en zapateado sin fuerza elegancia conforma este joropo citadino quedan excluidos, por supuesto, de esta consideración, los grupos humanos de origen campesino, que viven en las zonas marginales de las ciudades, quienes conservan, a través de sus reuniones familiares y fiestas regionales, la pureza de sus bailes. También escapan de este análisis, los buenos juro pos populares o de conciertos, elaborados por magníficos compositores que sean inspirado en la riqueza en las formas musicales del joropo tradicional.

En Caracas, quizás por ser el lugar donde la música tuvo un crecimiento sistemático, a partir del auge de las academias, se creó un joropo de autor, muy bien elaborado, de varias partes y escrito principalmente para intérpretes virtuosos y grupos orquestales. Esto posibilito el ambiente para la popularización de un joropo de concierto entre los que se destacan aquellos escritos por compositores de la talla de Sebastián Díaz Peña, autor de "la Maricela"; Francisco de Paula Aguirre, con su tema "Amalia"; Carlos Bonett y el "quitapesares"; Moisés Moeliro y su "joropo" de concierto para piano y Pedro Elías Guitierrez con el "alma llanera", tema musical original de una zarzuela Caraqueña estrenada en Caracas en 1914.

Joropo Llanero

Es una manifestación musical propia de los estados Apure, Barinas, Cojedes, Guárico y Portuguesa. Este tipo de joropo ha sido el más difundido y exitoso comercialmente, presentando una mayor variedad rítmica, melódica y armónica que el resto. Es interpretado generalmente con arpa, cuatro y maracas acompañados del canto, sin embargo, en los llanos occidentales, la bandola y el arpa compiten por la supremacía en el gusto popular.

Las cuatro cuerdas de la bandola llanera, en lugar de la ocho asimiladas por la bandola central y oriental, requirieron de un desarrollo técnico propio para lograr simultáneamente el tipleteo y el bordoneo, característico del arpa, a través del uso de la pajuela y de la uña de interprete.

El Joropo llanero puede ser dividido en dos géneros: pasaje y golpe donde se puede apreciar con gran detenimiento la influencia del fandango español.

Pasaje: es un género más lírico, le canta

estructura armónica libre, generalmente en dos partes. Algunos pasajes famosos son “Fiesta en Elorza”, “Traigo polvo del camino”, “Romance en la lejanía”, “Apure en un viaje”, etc.

al amor y al paisaje llanero. Posee una

Golpe: Según explica Luis Felipe Ramón y Rivera, desde el punto de vista estructural "puede ser una melodía sencilla, de ocho a dieciséis compases, la cual se repite con mínimas variantes o sin ellas." Este se desarrolla a tres tiempos, posee una temática libre, muy bien elaborada, como la del valse y que comprende de varias partes o periódicos musicales. Luego, en un instante de la ejecución, se transforma en un tiempo más rápido, fogoso es así que el 6x8 indica el inicio del estribillo, que desarrollado sobre un ciclo armónico fijo recorre la cuarta, la tónica, la dominante y nuevamente la tónica.

El canto es silábico, es decir, a cada nota de la melodía corresponde una sílaba. Los versos son octosílabos y a veces pentasílabos, todos al amparo del contrafactum, donde se sustituyen nuevos textos en melodías preexistentes. La velocidad del golpe es mayor que la del pasaje (negra = 176-192)

Cuando el canto consiste en una narración de algún evento o fantasía se lo llama corrío, que equivale al antiguo romance español. Los golpes sirven de base para el zumba que

zumba o contrapunteo entre dos o más contrincantes. Los más comunes son el seis por derecho (en tonalidad mayor), el pajarillo (en tonalidad menor), el seis por numeración o seis numerao (con transporte de aumentación en el cuarto grado), la kirpa o quirpa, el gaván (en modos mayor y menor), el San Rafael, el carnaval, la chipola, la catira, el zumba que zumba, entre los más conocidos. También se puede encontrar el entreverao, el cual es la agregación de dos golpes, con una modulación del uno al otro, generalmente para que canten dos personas con tesituras de voz diferentes (barítono y tenor).

Características de los instrumentos y las voces.

-Arpa llanera: usa cuerdas de nylon para los sonidos medios y agudos, y cuerdas de tripas para los bordones.

Bandola llanera: utiliza dos cuerdas de nylon y dos de tripa o de hilo recubiertas con metal entorchado.

Contrabajo:

comunicación y de los sellos disqueros, quitándole gracia y destreza al bordoneo del

de

ha

sido

introducido

recientemente

por

influencia

de

los

medios

arpista.

Canto: es de solista o por contrapunteo, no participan coros.

Interpretes importantes

Ignacio Figueredo (El Indio Figueredo)

Nace en Algarrobito (Edo. Apure) el 3 de julio 1899 y Muere en San Fernando de Apure el 2 de septiembre de 1995. Fue un músico folklorista venezolano. Conocido popularmente como el Indio Figueredo. Fueron sus padres el músico Pancho López (reconocido ejecutante del bandolín y la bandola llanera) y María Luisa Figueredo. Con apenas 11 años de edad realizó su primera presentación pública en San Juan de Payara (estado Apure). En 1914 comenzaron a escucharse sus primeras composiciones, como El gabán, que llegó a constituirse en uno de los géneros del joropo venezolano, nombre que surgió durante una fiesta realizada en la casa de Antonio Laya. A esa misma época corresponden otras composiciones como Las 3 damas, Guayabo negro, El verdún, El guachamarón y La periquera. Otro tema suyo que alcanzó gran popularidad y que fue incluido como ejemplo en los manuales de enseñanza de cuatro, fue el que le dedicó a María Laya, una india que conoció durante una fiesta. En 1935 contrajo matrimonio con

Mercedes Castillo, con quien tuvo 11 hijos. En 1947, Freddy Reyna, Reinaldo Espinoza Hernández y Antonio Estévez, lo conocieron durante una presentación en Achaguas, y ante su talento, decidieron llevarlo a Caracas donde asombró y cautivó al público por su destreza en la ejecución del arpa. Fue a partir de entonces cuando comenzó a ser llamado el «Indio Figueredo».

A partir de la década de 1950 realizó numerosas presentaciones en diferentes escenarios nacionales y en la radio. También por esta época enseñó su arte a varios músicos en una academia de música de Caracas, entre ellos José Ángel Hurtado, Tomasito Estiel, Amado Lovera y José Enrique «Chelique» Sarabia. Como compositor fue autor de unas 400 piezas, la mayoría de ellas grabadas y reproducidas en discos, entre los que destacan: un larga duración instrumental producido por Arturo Serfarty en 1952; un larga duración editado con motivo del cuatricentenario de Caracas en 1967, en el cual figuran 12 de sus composiciones más conocidas; un álbum de 2 discos producido por Oswaldo Lares en 1969 en el que intervienen varios de sus hijos y otros músicos. En 1970 el cineasta Luis Armando Roche realizó un cortometraje sobre su vida y obra. En 1975 los artistas Morella Muñoz, Simón Díaz, Magdalena Sánchez y Anselmo López le rindieron un homenaje en el Poliedro de Caracas, en el que Figueredo interpretó sus piezas más importantes. En 1990 la Comisión Nacional del Bicentenario del Natalicio del general José Antonio Páez, le tributó un reconocimiento a su labor en una acto público clausurado por el ex presidente de la República Luis Herrera Camping. Entre los artistas que han interpretado y grabado piezas del Indio Figueredo se encuentran: Ángel Custodio Loyola, Adilia Castillo, El Carrao de Palmarito, Simón Díaz, Quinteto Cantaclaro, Hugo Blanco, Lilia Vera, Lila Morillo, Juan Galea, El Cuarteto, Cecilia Todd y Anselmo López, entre otros.

José ¨Catire¨ Carpio

Fue una de las mejores voces de la canta criolla. Nació en Altagracia de Orituco el 19 de diciembre de 1940. En el año 1957 se radicó en la calle Rivas, en el sector Casco Viejo de El Tigre. Se inició en el canto en el programa Forjando Estrellas que conducía Calazán Guzmán por La Voz de El Tigre, en el que también incursionaban Teresita Piñero, José Ávila Tineo, Marcelino Oliveira, Lina Cova, José Arriojas y Melva Spinetti, entre otros. Su trayectoria nacional e internacional le ha merecido entre otros premios: Torneo Internacional de Joropo (Villavicencio, Colombia - 1973), III Festival Maracaya de Oro (Maracay, estado Aragua) y el V Festival Internacional Florentino de Oro (San Fernando de Apure). Entre sus canciones más famosas figuran: Chaparralito llanero, Traigo polvo

del camino, Esa muchacha que baila, Llano florido, Caminito de Barinas, Carmentea, El mango verde, Cariño malo, Sueño Latino, Cantadores de mi patria, Coleadores de mi tierra y Un llanero de verdad. Ha realizado alrededor de 47 producciones discográficas. El lunes 26 de junio del año 2006 falleció en Caracas

El Baile

Nuestro joropo, a pesar de la dificultad de no ser una danza binaria sino de tres tiempos, logro imponerse en todo el país. En los llanos Occidentales y Centrales, se destacan valsiao, toriao, escobillao y zapatiao, todas realizadas por parejas asidas de manos. El valsiao es la figura con que se da inicio al baile y su nombre y manera de danzar se debe a la influencia del vals en nuestros campos; el toriao algunos bailadores lo realizan soltando a su pareja e imitando una suerte de toreo con la mujer, otros lo ejecutan haciendo un esguince o engaño, hacia la derecha y la izquierda, como queriendo darle la vuelta a su compañera sin realmente completarla; el escobillao es una invención criolla, que se derivó seguramente del zapatiao, nuestros campesinos realizaron el escobillao (su nombre dado por la semejanza en la acción de mover los pies a manera de escoba) quizás porque la lógica impuso que el uso de alpargatas y el piso de tierra fueran instrumentos y medios necesarios para la invención de una variante adaptada para esas condiciones. Y por último el zapatiao, presente en toda América, derivado sin lugar a dudas del zapateao flamenco, atestigua la presencia varonil del baile. Esta figura se conserva con más fuerza en los llanos y valles centrales que en los llanos occidentales, pero en ambos se destaca la destreza del bailador.

Existen otras figuras del baile en esta región, algunas son originales y otras la podemos catalogar bien como variaciones de las figuras ya mencionadas o bien como adornos de esa figura. Ejemplos: el figureao, tomados de una sola mano, el cuartiao, tomados de manos, la mujer cepilea y el hombre contrafigura se limita a marcar sus pasos lentos y sencillos; el remolino la mujer da vueltas por debajo del brazo alzado del hombre.

Joropo oriental

De los llanos partió un día nuestro joropo tomando la ruta del Río apure y del Orinoco para llegar a tierras de Guayana y del Oriente venezolano. La riqueza del joropo nacional se hace presente en el oriente venezolano a través de las variantes "zumba que zumba" en modo mayor, "sábana blanca", catira, golpe de arpa, llabajero(por ser música de allá abajo), "mediadiana" y "golpe con estribillo".

Característico de la región nor-oriental de Venezuela, el joropo oriental es una de las tantas variantes de joropo que va a tener el país en sus distintas regiones, cubriendo una gran zona geográfica específicamente en los estados Sucre, Nueva Esparta y norte de Anzoátegui y Monagas. En este particular tipo de joropo el instrumento melódico por excelencia es la mandolina o bandolín. No obstante la bandola oriental (8 cuerdas de nailon), El violín y un pequeño acordeón llamado "Cuereta" también tienen un papel primordial en el folklore musical oriental.

Éste tipo de joropo goza de un riquísimo tratamiento rítmico tanto en 3/4 y 6/8; el llamado "joropo con estribillo" se compone de dos secciones: la primer sección o "Golpe" es tradicionalmente una melodía fija en ritmo 3/4 que es repetida dos o más veces, con un tema libre y reposado por caracterizar a una forma valseada de 3 tiempos; la segunda sección o "Estribillo" es una melodía improvisada sobre un ciclo armónico fijo que está en ritmo 6/8, que permite la improvisación virtuosa de los instrumentos melódicos y del canto sobre un esquema armónico fijo repetitivo. Notable es, que en el joropo oriental, el cuatro y las maracas son ejecutados de una manera mucho más libre y compleja que en el resto de los joropos venezolanos.

Cabe destacar que en esta región, el bandolín y la bandola oriental sustituyeron al arpa como instrumento melódico. En la costa de Sucre se ha incorporado: la cuereta, para el fraseo melódico y la tambora como percusión, ambos integrados a la ejecución del golpe con estribillo.

En sucre el joropo llanero y en especial el corrió, es denominado Llabajero, porque vino de allá abajo”, desde los llanos occidentales hacia las tierras de oriente. Allí la guitarra, el bandolín, y la bandola se establecieron desde la colonia en el ambiente señorial de Nueva Andalucía (hoy Cumaná) para servir de base instrumental a la interpretación de polkas,

mazurcas, valses y fandangos. Luego se incorporaron instrumentos a los aires renovados del joropo llanero, creándose una variante muy popular, hoy día propicia para el baile y la improvisación: el Golpe y Estribillo.

El Golpe es un joropo desarrollado a tres tiempos, que posee una temática libre, muy bien elaborada, como la del Valse, y que comprende varias partes o periodos musicales. Luego, en un instante de la ejecución, se trasforma en un tiempo más rápido, fogoso; es así que el 6/8 indica el inicio del estribillo, que desarrollando sobre un ciclo armónico fijo recorre la cuarta, la tónica, la dominante y nuevamente la tónica.

El Estribillo es ideal para la improvisación tanto del ejecutante como del cantante, quien trama el texto poético, dándole cierta característica de variación dificultosa por su excelente riqueza rítmica, a través de la repetición de aquellas palabras que dentro de la poesía se prestan para realizar el juego rítmico requerido. Dentro del estribillo de produce el cotorreo en el canto. Conocido también como Estribillo Cotorreaopor la asociación directa con el habla excesiva que caracteriza a la cotorra criolla. Se cuenta que esta forma de canto le sirvió a los esclavos de la costa sucrense como forma de comunicación política para transmitir los partes de la guerra y los mensajes tácticos de acciones patrióticas durante la independencia.

En el joropo oriental intervienen como instrumentos solistas: el bandolín, la Bandola (8 cuerdas de nailon) y la "cuereta" o acordeón; Y de acompañamiento: el cuatro, las maracas, la Marímbola y la tambora. Estos dos últimos instrumentos se expandieron, sobre todo en el estado Sucre, como aporte de las comunidades negras de origen africano y de las Antillas, para el enriquecimiento de esta forma musical.

La manera de percutir se las maracas, se diferencia notable mente de la llanera, del centro y occidente del país; se le conoce en Oriente como "Maraca ordeñada" por su semejanza con los movimientos característicos del ordeño mañanero en las vaqueras.

La elegancia de las danzas orientales también repercutió en sus joropos, en la región nororiental se baila, preferiblemente el golpe y estribillo. En el golpe y estribillo las parejas se va deslizando por el piso, bordeando la melodía, sin alzar los pies y ni realizar movimiento alguno de cadera, con piernas firmes y cuerpo erguido; se trata de danzas exclusivamente con un movimiento de 6/8 muy bien marcado, en forma permanente

aunque algo apagado, donde se destaca el uso de las piernas cuando te dejen figuras según la descripción melódica del joropo.

Es así que, en el golpe este escobillao es más reposado, pues invita a realizar un paseo por el salón de baile; en el estribillo en cambio se trama el baile y es donde el escobillao adquiere más vigor, combinado con medias vueltas y vueltas enteras, hacia la derecha y la izquierda, de acuerdo a las destrezas de los bailadores. La entrada del estribillo solamente indica la introducción de una variante en la intención del baile, algo más acelerado, describiendo círculos hacia distintos lados, pero sin perder la compostura señorial de la danza, quizás impuesta por la herencia que asimilará el pueblo venezolano de su pasado Colonial.

A nuestro entender el joropo oriental es el más elegante del país, a pesar de poseer pocas variaciones en sus figuras, ello es debido a su discurrir danzario, de gran serenidad que contrata con lo recio de su estribillo.

Particularmente en los estados Sucre Anzoátegui y Monagas, se destaca una variante de joropo denominada la Guacharaca; esta forma musical se basa en dos períodos armónicos: uno con la clásica cadencia andaluza y otro que remata con la revuelta del San Rafael Llanero. La Guacharaca ha desarrollado un baile de mucha gracia, y galanteo. Las parejas bailan sueltas; la mujer muy coqueta va a desplazándose por el escenario, mientras que el varón la persigue con decisión y respeto. Es un juego de enfrentamiento amoroso, hasta que en el cotorreo cuando se tranca el joropo se toman de las manos, para que el varón inicie el zapateo así que la mujer pierda su postura de presa grácil dispuesta al galanteo y a la conquista.

Muy importante mencionar a uno de los conjuntos de joropo más auténticos de la región oriental, es sin duda el de Perucho Cova, quien con su fabuloso conjunto en el estado sucre representa uno de los valores mas auténticos en la interpretación del golpe con estribillo, quienes además utilizan una Cuereta o pequeño Acordeón que sirve para realzar y reafirmar la melodía y armonía de este joropo.

Pedro Pablo Cova Lara (Perucho Cova) fue el máximo ejecutante del Joropo Oriental, nació el 21 de Febrero de 1921 en Campoma estado Sucre, Desde allí nos ofreció con

humildad y gran maestría la interpretación de su arte con el cual llego a representar al Estado Sucre a nivel nacional e incluso internacional. Muere un 28 de Julio de 1994.

Asi mismo, dos tipos de joropos se consiguen en la región de margarita, El pajarillo verde” y “la Sabana Blanca” , ambos son joropos que caracterizan a la isla de margarita, donde está muy presente la influencia hispánica. Su interprete más conocida es la cantante venezolana Soledad Bravo quien realizo un maravilloso trabajo de recopilación de estos joropos durante la década de 1970 y 1980.

Joropo Guayanés

El joropo llegó a la región de Guayana a través de Oriente y de los Llanos Occidentales.

Los golpes de estas regiones se fundieron en Guayana con la música del sur del país, donde se agregó, al conjunto de instrumentos que normalmente se ejecutan en esta especie (cuatro, bandolín y maracas), la bandola de ocho cuerdas o bandola guayanesa. En Venezuela existen alrededor de 8 variantes de joropo. El "Golpe Guayanés", también conocido como "Joropo Yuquíao" tiene varias características principales, siendo entre todos, el baile más fuerte. En Ciudad Bolívar residen los cultores de este joropo que aún están con vida. Los Hurtado, donde tenemos a Carmen Hurtado y Los Pantoja son las familias que se encargan de preservar esta manifestación auténtica de Bolívar, y quienes interpretan,

bailan y enseñan esta danza folklórica. Otros cultores viven en Caicara y en El Palmar, pero los máximos representantes cada vez son menos.

A diferencia del resto de los joropos del país, en el guayanés, la mujer no se luce en el

baile, sino que zapatea y responde con fuerza al hombre y su zapateo; liqui-liqui para el hombre y falda floreada con blusa blanca para la mujer. En cuanto a los instrumentos, el golpe guayanés se interpreta con la bandola de ocho cuerdas que sustituye al arpa, acompañada de cuatro y maraca. También puede tocarse con bandola oriental, debido a que la producción de instrumentos folklóricos no ha sido muy desarrollada hasta ahora. “El seis guayanés”, “la Josa” y “el rompe luto” resaltan entre los joropos guayaneses más famosos. Hernan Gamboa

Hernan Gamboa nació en San Tomé, Estado Anzoategui (pueblo ubicado en el este de Venezuela), en el año 1946. Demostrando un talento natural para la música, muy joven aprendió a tocar cuatro, guitarra y otros instrumentos de cuerda con su padre, Carmito

Gamboa, trovador (cantante de comentarios sociales improvisados) de renombre. (Hernan Gamboa).

Dado que Carmito trabajaba en la industria petrolera y viajaba por todo el país, Hernán, a temprana edad, tuvo contacto con muchas tradiciones musicales venezolanas. Mas que a la guitarra, le dedicó mucho tiempo al cuatro (instrumento típico venezolano) y en poco tiempo llegó a ser arreglista e intérprete especializado. Su dominio de este instrumento es tal que inclusive ha desarrollado una técnica híbrida para tocarlo a la que se denomina “rascapunteo”, en la cual se combinan elllamado charrasqueo, muy característico del cuatro, con el punteo propio de la guitarra, así como acordes bastante complejos para lograr una sonoridad única y que, indudablemente, lo identifica.

En 1970 Hernán fue uno de los fundadores del conocidoconjunto de música vocal "Serenata Guyanesa", con el cual tocóel cuatro y cantó como barítono durante 15 años. Llegando a ser muy conocido y haciendo giras por Venezuela y el extranjero. A partir del año 85, realiza una serie de trabajos en solitario.

En Miami, trabajó por varios años, hasta recientemente, como Agregado Cultural del Consulado Venezolano. Hoy es considerado el solista de cuatro más destacado de Venezuela. Ha elevado el cuatro al estatus de un instrumento solista de concierto y ha ampliado enormemente su potencial musical. Durante su carrera musical de 40 años, Gamboa ha compuesto o arreglado más de 200 obras, ha hecho más de 35 grabaciones y ha tocado en más de 60 países de América, Europa y Asia.

Cheo Hurtado Asdrúbal José Hurtado nació el 2 de mayo de 1960, siendo el último de los hijos de María Alejandrina de Hurtado, quien muy al contrario de su padre, don Ramón Hurtado, trató de empujarlo hacia una carrera universitaria. A los siete años, su conocimiento del cuatro le permitió participar como acompañante en un programa de radio. Pero es en 1973, cuando su destino musical adquiere un sentido definitivo como solista, al ganar el Festival Nacional de Cuatro organizado en Ciudad Bolívar. A Cheo se le reconoce no sólo porque toca el cuatro si no por ser un músico versátil, capaz de hacer sonar muchos por no decir todos los instrumentos venezolanos y de Latinoamérica: la bandola, la mandolina, el tiple, el tres, etc. En 1977, en la Casa de la Cultura de Ciudad Bolívar, funda la Estudiantina Carlos Raúl Villanueva, que luego pasa a llamarse la Cuerda de Carmito, en homenaje al compositor guayanés Carmito Gamboa, y que más que una estudiantina era un conjunto donde se reunían a tocar los instrumentos que hubiera. Con este grupo grabó tres discos,

tocando la mandolina, el bajo, el cuatro y el tambor de calipso. Cheo permaneció fiel a sus raíces y se dedicó a hacer sobre todo la música tradicional guayanesa. Por los mismos tiempos, montuneaba con la bandola guayanesa en el grupo de salsa de su barrio, Juventud Rítmica, y se desempeñaba como contrabajista en la Orquesta Angostura, dirigida por el maestro Juanito Arteta. Más adelante fue integrante de Un Solo Pueblo, director de Costa Caribe y del grupo Bandolas de Venezuela. Además, se ha desempeñado como instrumentista solista o acompañante junto a grandes voces venezolanas. En 1985 da el salto definitivo, cuando junto a Luis Julio Toro y a Cristóbal Soto funda el Gurrufío Chamber Ensamble, que más tarde incorporará a otros músicos y pasará a llamarse Ensamble Gurrufío. Esta agrupación trae una nueva propuesta; los tres amigos buscaban hacer música tradicional, pero convirtiendo la improvisación en elemento fundamental. Este nuevo trabajo le da un gran impulso a Cheo y lo lleva por los más variados escenarios nacionales e internacionales.

Joropo Larense (Golpe Larense)

Original de Falcón, Lara y Yaracuy y se caracteriza por el golpe y seis figuriao, ambas figuras heredadas del Tamunangue, y su expresión se acopla con el valsiao. Es un joropo oriundo de la región centro-occidental de Venezuela, mayoritariamente de los estados Lara y Yaracuy. Es interpretado por una variedad de cordófonos (cuatro, medio cinco, cinco y seis), que junto con tambora y maracas producen una sonoridad única entre los joropos venezolanos. Famosos golpes tocuyanos son “Amalia Rosa”, Montilla, “Gavilán tocuyano”, “A mundo Barquisimeto”y Ramoncito en Cimarrona. También tenemos “Las perdices” de un compositor duaqueño llamado Pedro López e interpretado por Alirio Díaz, un manuscrito muy complicado para la guitarra y un golpe larense llamado “El Sapo” de Don Pío Alvarado. El origen de este golpe, se puede establecer en la mezcla étnica que significó la Colonización Española, que junto al aporte indígena y el elemento africano, dieron como base al nacimiento de este estilo musical. El Tocuyo fue la primera ciudad fundada tierra adentro en Venezuela y la primera ciudad que tuvo un asentamiento más o menos ordenado en los primeros años de la colonización del territorio venezolano. “El Golpe” es el aire musical que recorre el ámbito de casi todo el territorio larense y venezolano. Es la forma como en Lara se arraigó nuestro joropo, su música expresa una gran alegría en su ritmo y en su melodía, es la herencia de España y África, moldeada en el crisol de los siglos por el sentimiento de la nueva tierra que la acogió.

El Golpe Tocuyano se canta básicamente a dos o tres voces; sus melodías se van intercambiando entre los cantores. En algunas piezas musicales existen combinaciones y tiempos que son característicos en nuestra música campesina, un punto importante es la combinación de Seis por Ocho y Tres por Cuatro. Los instrumentos con que acompañan los cantores el golpe Tocuyano son los mismos que se usan en el Tamunangue: Cuatro estilo Monterol, el cinco, el medio cinco, maracas y el tambor colgante que le da el ritmo a la melodía.

Este ritmo vivaz y candencioso oriundo de esta región, según el historiador Carlos Bujanda Yépez, “es completamente diferente en su estilo y estructura al vals venezolano, al golpe Tuyero, al corrío llanero y al joropo”, y coinciden en el tiempo de tres por cuatro, pero este no se baila y nunca es interpretado por mujeres, porque ha estado reservado durante siglos a los hombres, cosas que han cambiado en las últimas décadas y de acuerdo al momento que lo requiera. Don Pio Rafael Alvarado Músico y compositor popular, nació en Curarigua de Leal, Municipio Torres del Estado Lara, el 4 de Marzo de 1895. Desde muy joven se inició en el arte de cultivar una de las tradiciones más ricas del Folklore Venezolano: El Golpe y los Sones de negros o Tamunangue. Fue autor y copilador de décimas, tonos y aguinaldos, además de exponente de una variedad del Golpe Tocuyano, que más adelante tomará el nombre de “Golpe curarigueño”, debido a las diferencias rítmicas existente en el tono y ejecución de los instrumentos que lo diferencian notablemente del “Golpe Tocuyano.” Combina su labor cultural con su ejercicio de funcionario público como correo de a pie de Curarigua a Carora. A los veinte años de edad formó parte de la Policía de Curarigua y en el año de 1945 ingresa a la Policía de Barquisimeto, situación que le permmitió organizar con Nicolás Pichardo y Félix Campos un conjunto musical folclórico en la capital larense, dando a conocer sus primeras creaciones musicales: El sapo, La Niña Heriberta, El Caimán y El Barbero. En el año de 1965 grabó su primer disco, un 45 RPM, para un homenaje al maestro Alirio Díaz. De este trabajo se destacan dos importantes temas musicales, El Sapo y El Gavilán Trabalenguas, dos fábulas musicales ricas en genio, humor, alegría y sátira, elementos estos que acompañaron la fecunda obra musical del Viejo Roble de Curariguacomo también es conocido. Don Pío Alvarado fue catalogado por Mario Álvarez como el más grande golpero de todos los tiempos en el quehacer musical larense. Alirio Díaz

Alirio Díaz Leal nació el 12 de noviembre de 1923 en La Candelaria, caserío caroreño del Estado Lara, Venezuela. Octavo hijo de padres campesinos, demostró ya en la infancia sus aptitudes musicales y una espontánea curiosidad por todo lo que es cultura. A los dieciséis años abandona bruscamente el hogar paterno empujado por los deseos de vivir y estudiar en Carora, donde sigue sus estudios de 4°, 5° y 6° grado en la Escuela Federal Graduada Egidio Montesinos. Es cuando conoce al carismático luchador social, intelectual y periodista Cecilio (Chío) Zubillaga Perera, quien será el primero en descubrir la vocación fundamental de Alirio Díaz y quien hasta sus últimos años logró verlo como un artista realizado. Luego de esos tres años de vida material insoportable, Díaz se dirige a la ciudad de Trujillo, en donde va a dar comienzo definitivo a los estudios académicos de música, propiamente lecciones de teoría, saxofón y clarinete, bajo la dirección del maestro, compositor y director de banda Laudelino Mejías. Para éste y otras personalidades trujillanas, lleva cartas de parte de Don Cecilio, en las que se decreta su porvenir artístico. Pero en ese entonces, para ganarse el pan, Díaz tiene que aprender nuevas profesiones:

trabaja como tipógrafo, mecanógrafo y corrector de pruebas periodísticas, aprende el inglés, toca como guitarrista popular acompañante en Radio Trujillo y saxofonista en la Banda del Estado. Siempre obedeciendo a los mandatos espirituales de Don Cecilio, con su guitarra, sus libros y sus profesiones, viaja a Caracas en septiembre de 1945. Al ingresar a la Escuela Superior de Música José Angel Lamas estudia Teoría y Solfeo con Pedro A. Ramos, Historia y Estética de la Música con Juan Bautista Plaza, Guitarra con Raúl Borges y Armonía con Primo Moschini y Vicente Emilio Sojo. Como ejecutante de clarinete es acogido en las filas de la Banda Marcial dirigida por el Maestro Pedro Elías Gutiérrez, mientras el Maestro Sojo lo incorpora en la fila de los tenores del renombrado coro Orfeón Lamas. Pero su subsistencia quedó resuelta cuando los músicos populares de la esquina de la Torre y de la magnífica orquesta de Cesar Viera en la Radio Tropical lo llaman para trabajos profesionales, a lo cual se añádió un pequeño subsidio que, gracias al maestro Sojo, le fue otorgado por el Ministerio de Educación Nacional. A mediados de 1951 emprende viaje a Italia siempre con la inquietud del perfeccionamento. Italia viene a ser el espacio ideal para la total proyección de su personalidad. En la célebre Academia Musical Chigiana de Siena empieza los cursos de alto perfeccionamiento con el Maestro Andrés Segovia, la más eminente figura de la guitarra y de la música a lo largo del siglo XX. Segovia lo aclama en seguida como el mejor de los estudiantes que habían desfilado por la Academia, lo cual equivalía a

considerarlo como la mejor promesa de la guitarra en el mundo. En efecto un par de años más tarde Díaz llega a ser asistente y sustituto de Segovia en la propia Academia Chigiana. Bajos tales auspicios artísticos se expanden sus actuaciones por toda Italia, a lo cual contribuyen de modo determinante sus amigos, mecenas y colegas del arte musical. Y no están ausentes sus más admirados autores venezolanos: Borges, Sojo y Plaza. Casualmente fue este último quien por primera vez lo presentó formalmente al gran público de Roma en un brillante recital auspiciado por el embajador venezolano Alberto Arvelo Torrealba. Descubriendo en Italia una segunda patria desde allá viaja en tournée por todo el continente europeo. Son ininterrumpidas sus peregrinaciones por los cincos continentes por donde aparece actuando, como solista y con grupos sinfónicos bajo la dirección de renombrados directores como Celibidache, Stokowsky, Estévez, Kostelanez, Frubek, Iturbi, entre otros. Durante estas actividades Díaz fue tomando conciencia del alto valor de las manifestaciones musicales populares, y siguiendo las huellas de Vicente Emilio Sojo, en sus viajes a Venezuela dedicaba gran parte de su tiempo a la recopilación de cantos de origen popular, muchos de los cuales, luego de cuidadosas armonizaciones guitarrísticas, eran interpretadas ante públicos de todo el mundo. De las mismas quedan ediciones y grabaciones discográficas. En 1987 la Organización de los Estatutos Americanos le concedió el Premio Interamericano de Música. “Apropiarnos de nuestra música es apropiarnos de nuestra identidad para ser un pueblo libre e invencible”, subrayó el musicólogo e investigador venezolano, Rafael Salazar.