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revista literaria

Nº3-May./Ago.2015

Reseñas: Eugenio d’Ors / John Gardner Ensayos: José Lezama Lima /
Ignacio Aldecoa / Tzvetan Todorov Creación: Javier Esteban González / Enrique Morales Lara / Luis Pablo Núñez / Mercedes Moreno /
María Fraile / Pablo Lorente Muñoz / Emilia Vidal / Rafael López Vilas

© Revista Literaria Visor

Contenido

ISSN 2386-5695
Revista Literaria de difusión cuatrimestral

Dirección:

Noel Pérez Brey
www.perezbrey.com
perezbrey@gmail.com
Consejo Editorial:

Vega Pérez Carmena

Noel Pérez Brey
Imágenes:

Portada: Maria Luisa Corapi
www.flickr.com/photos/mluisa

Contraportada: Mare Maris / Fuente: Flickr

Contenido: Chris Drew/Fuente: Flickr; Reseñas:
Quetin Porta/Fuente: Flickr; Ensayos: Carolyn Hope/
Fuente: Flickr; Creación: Matt O’Brien/Fuente: Flickr.
Diseño:

Noel Pérez Brey
Esta revista se edita desde Toledo (España) a través de la siguiente dirección:
www.visorliteraria.com
Puede ponerse en contacto con nosotros en la siguiente dirección de correo electrónico:
visorliteraria@gmail.com

Editorial.......................................................... 3
Reseñas........................................................... 4
Cuentos filosóficos. Eugenio d’Ors...................... 5
El arte de la ficción. John Gardner.................... 6

Ensayos........................................................... 7
José Lezama Lima, con los excavadores de la
identidad, por Luis Manuel Pérez Boitel........... 8
La poetización de la realidad cotidiana en El
aprendiz de cobrador, de Ignacio Aldecoa, por
José Luis Fernández Pérez............................... 17
Entre lo visible y lo invisible. Imitación y motivación a la luz del capítulo V de Teorías del
símbolo de Tzvetan Todorov, por Aldo Bombardiere..................................................................... 31

Creación........................................................ 38
Caminando en los zapatos de Mao, por Javier
Esteban González............................................... 39
La chica te gusta, por Enrique Morales........... 46
Un cuadro sin datación, por Luis Pablo........... 56
Arrepentido, por Mercedes Moreno.................. 60

Todos los textos e imágenes publicados en este número son
propiedad de sus respectivos autores. Queda, por tanto, prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de esta
publicación en cualquier medio sin el consentimiento expreso
de los mismos. Por otro lado, esta publicación no se responsabiliza de las opiniones o comentarios expresados por los
autores en sus obras.

Un tipo con suerte e Impasse, por María Fraile.
............................................................................. 65
Ciclogénesis explosiva, por Pablo Lorente....... 67
La mesa, por Emilia Vidal................................ 71
3.3.2. y sus tareas, por Rafael López............... 78

Colaboraciones.............................................. 84

EDITORIAL

La revitalización
del cuento en español
El siglo XXI parece ser el de la gran revitalización del cuento en español. Los
escritores en nuestra lengua prestan cada vez más atención al género y lo desarrollan con especial interés y cuidado, por lo que el lector tiene ahora a su alcance
un amplio catálogo de cuentistas, tanto españoles como hispanoamericanos, que
cultivan su labor en un amplio espectro de registros, desde los que trabajan los
fundamentos propios y primigenios del cuento hasta aquellos que se sumergen en
lo fantástico y lo insólito en busca de grietas que socavan el sentido de lo real.
Asimismo, tal número de voces no solo recoge la tradición cuentística de los
grandes maestros, como Poe o Chéjov, sino también la de referentes tan cercanos
en el tiempo como Carver o Cortázar, extendiendo así sus creaciones, en líneas
generales, entre una corriente en cierto modo naturalista y otra cuyo objetivo es
cuestionar la realidad de la que formamos parte. Es cierto, igualmente, que tras
la denominada «generación del medio siglo», el relato corto en español no disfrutó
de uno de sus mejores periodos y solo algunas obras aisladas trataban de mantener firme su aliento. El género, sin embargo, adquirió más tarde nuevo impulso
en manos de unos jóvenes narradores, alejados de su generación anterior, que
buscaban sus referencias en los grandes cuentistas norteamericanos y en sus homólogos de la tradición europea. De esta forma, se gestó el caldo de cultivo previo
a los narradores breves de la generación actual, cuyos relatos, construidos con un
trabajo atento y detallista, se cimentan en la sorpresa, la ruptura o la epifanía de
los personajes.
Pero si escribir cuentos es, entre otras cosas, renunciar a todo elemento sobrante y al trabajo fácil, un buen relato demanda además la implicación del lector en
su tarea. Este lector se acercará a la obra vigilante, aunque lejos en cambio de
prejuicios, y no se contentará simplemente con seguir un argumento como mero
espectador de la historia, ya que, una vez concluido el relato, permanecerá sumergido todavía en el efecto intuido bajo la superficie del cuento mostrada. Este
lector quedará tranquilo, pues, ante las líneas que nos ocupan: el género tiene hoy
día garantizada su supervivencia gracias a la enorme pluralidad y efervescencia
literaria actual, a la buena salud, en definitiva, de que goza por el momento el
cuento contemporáneo en español.
Noel Pérez Brey

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Reseñas

RESEÑAS

Cuentos filosóficos
Eugenio d´Ors
El libro es una selección de cuentos
de Eugenio d´Ors, conmovedores bien
por su carácter sentimental y dramático como por su ironía y humorismo.
Son cuentos de una magnífica potencia
figurativa, plasmada mediante el empleo de un rico vocabulario. Relatos en
los que el autor cuida la palabra, ya que
esta es el átomo de su filosofía, la palabra encierra pensamiento y proyecta
acción.
De entre ellos quiero mencionar ahora uno; «Dos muchachos locos», porque
sirve para entender el porqué de lo filosófico de estos cuentos. En el cuento
identificamos un aspecto fundamental en la filosofía de d´Ors, el diálogo
es un modo de
hacer filosofía;
estos eran dos
hermanos, cuya
infancia la pasan enclaustrados, protegidos
y aislados de los
posibles peligros
del mundo exterior por unos
tutores preocuCuentos filosóficos
padísimos
por
Eugenio d’Ors
los males que
Gadir Editorial
la comunicación
Madrid, 2007

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RESEÑAS
con los otros niños pudiera causarles.
La diversión y el juego solo existen en
su imaginación. No poseen juguetes ni
amigos, pero tienen la posibilidad de
dialogar y así consiguen que se hagan
realidad historias que imaginan, como
esa de regalos de Reyes que llegan en
barco a la misma habitación donde se
esconden para jugar.
El dialogo-acción que mantienen los
dos personajes permite que el juego se
convierta en una historia real. En este
cuento identificamos un elemento importante de la filosofía dorsiana, la dialéctica como forma de pensamiento,
pues el pensar es siempre con alguien, y
en ese alguien está incluido uno mismo.
Así que la visión del mundo que tiene el
individuo es una opinión, y el lenguaje
sirve para compartirla, pero haciendo
de ella algo objetivo. Y el escritor, como
artista del lenguaje, es también creador
de pensamiento.
El diálogo es el modo en que el hombre
hace filosofía, según d´Ors, y está incluido en muchos de estos breves relatos de
ficción que muestran una encantadora
relación entre lenguaje y pensamiento.
Son en su mayoría fábulas y suponen un
ejemplo de la labor que debe realizar el
escritor cuando cuenta una historia de
la que se obtiene una moraleja, esto es,
elevar la anécdota a categoría.
© Vega Pérez Carmena

El arte de la ficción
John Gardner
El arte de la ficción, de John Gardner,
es sin duda uno de los clásicos en cuanto
al género de manuales o libros que desgranan los entresijos de la práctica literaria se refiere. Un trabajo imprescindible, a nuestro juicio. Gardner no solo
despliega en sus páginas una magnífica
erudición, sino también un examen desde luego profundo respecto al arte de
narrar. Sin embargo, quizá uno de los
puntos más destacables de nuestra obra
sea el pragmatismo con que el autor ha
recogido su larga y meritoria experiencia como profesor de escritura creativa.
En este sentido, y pese a la amplia
sabiduría que Gardner ofrece en el libro que nos ocupa, el lenguaje utilizado
para exponer sus conocimientos es un
lenguaje sencillo, asequible, que por momentos incluso adquiere el tono de una
conversación entre amigos. Gardner no
intenta lucirse en modo alguno y, de hecho, la utilidad de sus lecciones viene
dada en buena medida por la llaneza
de su expresión y por el habla sin estridencias con los que imparte sus enseñanzas, un magisterio alejado por cierto
de toda sospecha, como bien demuestra
que Raymond Carver fuera uno de sus
alumnos de Escritura Creativa en la
Universidad de Chico, en California.
Asimismo, John Gardner es autor de
ciertas novelas que han sido consideradas clásicos contemporáneos, por lo que,

tanto al hilo de
su propio cultivo
de la literatura como de sus
propias lecturas
de otros autores,
el escritor medita en el libro sobre su tarea con
una fina y certera capacidad
de reflexión. En
El arte de la ficción
consecuencia,
John Gardner
la obra formula
Editorial Fuentetaja
en primer lugar
Madrid, 2001
una teoría general de la ficción con el objeto de comprender, con la mayor claridad posible,
cómo funciona y cuál es el propósito del
arte literario. A continuación, Gardner se ocupa de asuntos técnicos más
concretos, para concluir finalmente su
obra planteando algunos ejercicios literarios al lector.
El arte de la ficción es, en resumen,
un clásico en su género, alejado de artificios y florituras innecesarias, buena
muestra del arte que defiende el autor.
Al fin y al cabo, Gardner dirige su obra
a aquellos escritores que pretendan
afianzar las bases para la construcción
de un relato sólido, ya sean principiantes o experimentados, en definitiva, a
todos esos autores preocupados de veras
por el arte de narrar.
© Noel Pérez Brey

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ENSAYOS Fuente: mediaisla. ese acercamiento no pudiera ser posible.net Ensayos José Lezama Lima. con los excavadores de la identidad por Luis Manuel Pérez Boitel Por eso aquí y allí. a lo que Eloísa Lezama Lima. Ritual que nos llevaría a una saga que entremezclaría incluso su vida personal y su obra narrativa. entre los reseñadores y los sombrosos. un conjunto que siempre ha requerido estudios mayores que nos permitan puntualizar la cosmogonía del autor en este año tan particular. Desconcertante pudiera ser buscar una aproximación ensayística -a prioride la obra poética Lezamiana. solo con la tentación de descifrar los códigos de su poética en sus propios textos. en la edición de dicha obra agrega1: «esa cosmogonía donde la poesía puede sustituir a la religión. un sistema poético más teológico que lógico». al festejarse una centuria de su nacimiento. Apunta Fernando Aínsa que «Lezama intenta en Paradiso algo que puede parecer desmesurado: fundar novelísticamente su sistema poético» (Aínsa. José Lezama Lima. abres el quitasol de un inmenso Eros. 2002: 87). Sin embargo. lo que nos permite aseverar que es precisamente en dicha novela donde se sustenta toda la tradic- visorliteraria. con los excavadores de la identidad.com | 8 .

a la manera del poeta John Keats. fajan(do por Dios el poderoso mulo duerme temblando. publicado en el libro La fijeza. Casal podía responder con una síntesis sanguínea. su asma constante. De allí esas dos categorías que serían la tensión del escritor para su fatiga. texto este memorable para valorar las influencias estéticas del propio grupo Orígenes. Pues todo poeta se apresura sin sa(berlo para cumplir las órdenes indescifra(bles de Adonai. en una especie de libre asociación surrealista penetra la realidad y hace de ella su reino. se transcribe -quizás con apuntes autobiográficos.com | 10 . 1979: 444). En el propio poema Rapsodia para el mulo. respuestas simbólicas. Cemí es. (…) Paso es el paso. Y añade: «Su síntesis sanguínea ofrecía unos contrastes ejemplares: exquisitos neuróticos. se aprecia desde lo sensual que el poeta ha tenido reservado. igualmente deliciosa» (Vitier. viajeros vascos. Su misión no siente. Y es que ese ambiente paradisíaco y eglógico que subyace en sus poemas. obra esta que constituye siempre un referente al abordar la obra de Lezama. Es precisamente esa idea de penetrar lo invisible desde el caos de lo visible. Cardenales. en 1949. donde la creación adquiere la distancia trasmutadora de un ceremonial». un barroco a partir del caos. Su destino frente a la piedra. no pudiera ser otro que el medio para desarrollar los pilares de su barroco. llegando con una figura como Cemí a sobrepasar cualquier círculo. ansias de aniquilarme sólo siento. un artista adolescente. de muertes y de desolación que vive. Precisamente. fuera de todo determinismo. como Noche insular. 1958: 371). el propio Rigoberto Pupo Pupo2. nos visorliteraria. Lento es el mulo. que la encontramos en todas las presencias». de ese modo. En el propio texto Oda a Julián del Casal se confirma la idea de la belleza como verdad y viceversa. nos avisaban ya oscuramente sobre el barroquismo que no era el previsible» (Vitier. y acceder así a una realidad que configura como su terri- torio verdadero. y en particular en la propia ordenación de lo bello que le está dado al poeta: La misión que te fue encomendada. una especie de metáfora del poeta intentando con esfuerzo alcanzar ciertos imposibles: Con qué seguro paso el mulo en el (abismo. lo que nos permite ganancias lógica-formales para entender el barroco de la poesía de Lezama. Y es que esa ordenación desde el caos que Lezama impone a su poesía. Interesante resulta la precisión que hace Cintio Vitier en Lo cubano en la poesía. Por ello. necesitaba un sistema para ordenar lo bello. Y ciertamente no puede ser ese mismo barroco que se pudiera reconocer en las artes. defendiendo a la vez una belleza como verdad. pero que la explora con la fe de neutralizar todo vestigio. Hay una relación orgiástica aquí que el propio Fernando Aínsa determina como una comunicación entre la imagen y la posibilidad. relación que se da en esos predios de modo hedónico. su virgo potens. padres arruinados». Con sus ojos sentados y acuosos. de Lezama. Otro punto del iceberg en la poesía lezamania nos pudiera aflorar con una visión muy particular ante la poesía de Julián del Casal que el propio escritor tenía. y es cuando significa que «concibe Lezama sus poemas. el que permite cierta transición en el personaje. Lezama sufre una pérdida irreparable: la muerte de su madre. al analizar la propia obra de Casal. • En 1966 aparece la primera edición completa de su obra maestra: «Paradiso». Tal parece que el autor de Enemigo Rumor. en tanto es capaz de traspasar las atmósferas del niño hacia el poeta José Cemí. De allí que la poesía se convierte en sí misma en «una sustancia tan real y tan devoradora. Esa propuesta filosófica nos confirma el sigiloso paso del artista. como advierte Cintio Vitier (Vitier. Es en Lo cubano en la poesía. observamos esa configuración. De allí la asociación que precisa el propio Vitier cuando. 1958: 259). a pesar de su distanciamiento con una realidad que interesaba conocer o que supuestamente conocía. y era precisamente en la poesía de Julián del Casal donde podía buscar tal ordenación. en gran parte de su poesía. al fin el mulo árboles encaja en todo (abismo. El mundo familiar es capaz aquí de nutrir y sostener las vertientes más poéticas. precisa datos que pudieran confirmar esa relación: • El 12 de septiembre de 1964. Por otro lado es interesante la visión de Cintio ante el propio poema Muerte de Narciso. Ese ambiente donde también hay una comunicación muy particular con la madre definiría su otro paradiso. piedra (que sangra creando la abierta risa en las grana(das. donde precisa que este «se sitúa en la naturaleza mítica de abierta encarnación barroca» a lo que añade: «La libertad y apertura de la palabra de Lezama en este poema. También esa idea de edificar un barroco diferente. místicos.una especie de sensación ante el mundo exterior y órfico que penetra su historia y la poesía que el autor de Paradiso quiere hacer visible en el retablo de sus años de infancia y el protagonismo que este personaje va cobrando. la quisiste cumplir de inmediato y por (eso escribiste. cajas de aguas. mientras José Cemí se desborda en admiración ante el mundo de sobresaltos. Es elementar el peso poético de esta novela. en una especie de señorial cortesanía trascendente. en lo que el estudioso denomina «eras imaginarias o el enunciado de la 9 | visorliteraria. con una referencia muy fuerte al mismo.com ENSAYOS literatura como una segunda naturaleza». toma como referente la visión de Lezama: «A la deliciosa síntesis que ofrecía Baudelaire. en el universo de José Cemí. como si se fuera erigiendo contra una realidad (léase naturaleza misma) que le estaba oculta. que tanto nos ofrece Lezama en toda su obra. descender a las profundidades con (nuestra chispa verde. como el Lezama que confirma una supuesta iluminación.ENSAYOS tio poética del autor de Tratados de la Habana. que tal parece que el autor de sus páginas no quiere ocultar del todo.

Esa angustia es quizás un elemento para descifrar su mundo teológico. como imagen y su noche.ENSAYOS hace imaginar que también se deba a una sobredosis de lo cubano en el texto. el encarnado. San Juan de Patmos ante la puerta latina. de media en media hora.com visorliteraria. de todo reclamo. que es en definitiva a nuestro juicio la singularidad que utiliza Lezama para mistificar un hecho lleno de toda fe. de la isla. pudieran figurar como elementos de búsquedas del poeta. dibujan un Lezama que busca ciertas explicaciones de la naturaleza del hombre y su destino. pero oprime la música perfume de tacto sin nieve. Hay todo un arsenal en simbologías que Lezama inaugura en cada texto y que resultan del drama que el mismo vive. donde escampa. En el propio Sonetos a la virgen se confirma lo que Rigoberto Pupo Pupo advierte como una filosofía para ser salvado. de hocico felino y brillan- Fuente: aguillon-mata. va dejando caer las chimeneas. y el arcángel. Este elemento de su pensamiento teológico se hace reiterativo en otros poemas como El guardián inicia el combate circular: «Un animal prolongado. ola tras ola. sino que la unidad se tiene que integrar basada en dos factores: su Paraíso (el poético) y el Verbo encarnado (lo religioso). nos permite descifrar el sentido de la vida y la búsqueda de una existencia que sea domesticada y donde la fe y el sentido de la salvación se sostengan como una gran verdad. Lo que el propio Pupo Pupo hace significativo cómo la noción de ser salvado -fundamental en Lezama. esa visión de la naturaleza misma.com | 12 . Sonetos a la virgen.en tanto no se manifiesta en esta bella estrofa como un ideal simple. y precisa: ¿Y si al morir no nos acuden alas? (…) Pero sí acudirás. delgado resuello. además de la estrecha comunicación con Angel Gaztelu y con algunas lecturas sobre el misticismo oriental. manto dominado que viene a invitarme a lo que creo: mi Paraíso y tu Verbo. como posibilidad. de lo cual habíamos apuntado anteriormente. Poemas como A Santa Teresa sacando unos idolillos. y hay que ver el sentido de la belleza también desde la isla: «Llevan adentro un museo de islas. La visión de la belleza se mantiene. La ganancia de su ideario teológico. donde la figuración toma un peso decisivo para descubrir la verdad de esos ciclos. la muerte incluso como destino. sin que nos prevenga una bocina de llamas». allí te veo.

como señorío. De lo que el propio Cintio reconoce: «pero es que su nacimiento mismo lo debe a la participación seminal de la imagen. Heredia. entre la criatura y la sustancia sagrada. La vida como obra. Ese cuerpo enemigo. Rilke. que nos permiten reconocer a un insaciable lector desde la infancia. de Lorca y de Vicente Aleixandre. está implícito en su poética. y lo hace suyo como Un canto de Maldoror. De esta forma se confirma el órfico empeño por descifrar siempre puntos vitales en la poétivisorliteraria. su imperio por la belleza de las cosas. Pero cada paso dentro de esa enemistad provoca estela o comunicación inefable. entre otros. sin jerarquías ni distingos formales o conceptuales. a partir de la literatura y del conocimiento de que esta fun- cionara como soporte. la poesía es las expresión más plena en él de sus demonios.com | 14 . una imagen como la última de las historias posibles. en una especie de señorío barroco. por los poetas del 27 y por los integrantes de Orígenes. José Martí. De allí que podamos aseverar que Lezama es capaz de asumir toda una tradición desde los griegos hasta los surrealistas. Es como si a Lezama le interesara la misión de los seres vivos. elementos que pudieran ilustrar la necesidad que tenía Lezama de refugiarse en la literatura. de ansias de penetrar cada vez más en el poema. hay también una atracción irresistible entre la criatura y la sustancia poética. Esa especulación ontológica sobre la imagen. San Juan. acto creativo en que el verbo fecunda y arma el mundo. Hay en él una fusión muy culta del hecho de crear. Orígenes. De esta forma esa evasión que refiere el crítico cubano Enrique Saínz no es una total evasión a sus conflictos. Valéry. Verbum. o de lo que el propio Lezama llamaba la posibilidad. sus verdades. diera a su propia existencia. siempre a la misma distancia. y es precisamente a través de la imagen el medio que Leza- 13 | visorliteraria. una imagen que se sabe imagen de antemano. edificando signos que van siendo categóricos en la medida que su pensamiento teológico subyace en su obra. Pero era el sentido caótico también de la belleza lo que nos confirma su barroquismo. cuando un suceso genera otro sin mediar relación lógica de causa-efecto» (López Lemus. la irrealidad fluyendo sobre la realidad. inicia su fuga con cierta elegancia desorbitada. de salvación. libro. con inclinación intelectivo-sensorial. y para ello resultaba imprescindible un estilo que integrase en el poema la multiplicidad. La poesía se nos hace un ciclo. término del Eros metafórico. del vacío. aunque en tal caso nuestra mirada precisa una reivindicación que el autor de La expresión americana. Por un lado hay una enemistad original de raíz sagrada. Así nos muestra Enrique Saínz: «en el caso de Lezama se trataba de un acercamiento que pretendía asumir la realidad como un todo. La literatura como obra. Ese sentido de refugio. Virgilio López Lemus también se adentra al universo poético Lezamiano y nos confirma las diferentes corrientes que confluyen en sus textos: «quizá pueda caracterizarse brevemente a la poesía resultante de tal amalgama. Y es precisamente lo que domestica una relación entre el acto de creación y el creador. que puede derivar en verso. “vivencia oblicua” sobre lo circundante desde el reto de lo incógnito. que no es otra cosa que una experiencia con lo que Lezama va edificando su mundo. ese enemigo rumor. Ha estado en las grutas donde los peces por los descensos de las mareas se han ido incrustando en los paredones. A lo que Cintio Vitier justifica como que «Lezama quiere vivir el absoluto de la poesía. El propio Fernando Aínsa añade: «esa poesía no es la poesía de la luz impresionista. poema. y su antagonismo. como edificación previa para articular su obra. hasta llegar a los poetas de la vanguardia de la lengua española. no cesa de mirar al poeta» (Aínsa. y este pudiera parecernos hasta retórica la sobreabundancia de adjetivos de sus textos. y en particular por Lezama quien deja bien claro su admiración y dominio de la obra de Luis Cernuda. El fuego es la última prueba total. su verdad de (tierra. Ese modo de ir edificando un reino es también visible a partir de la labor que tiene Lezama con revistas como Espuela de Plata. su indagación del mundo exterior. Y se advierte en San Juan de Patmos ante la puerta latina: Su salvación es marina. sino la realización de un cuerpo que se constituye en enemigo y desde allí nos mira. lo existente y lo no existente frente a la poiesis. Su poesía se edifica sobre los símbolos que como un sofista dibuja como verdad. Semejante poética no podía sustentarse sino en una mirada barroca y en una poesía que se desentendiese por igual de los conflictos emocionales del autor y de las pretensiones narrativas» (Saínz. la búsqueda de la vida. la pérdida tan prematuramente del padre y después de la madre. Pero antes la paz: los engendros de (agua y de tierra. lo que nos ilustra a un escritor de contantes búsquedas conceptuales que no quedan en el acomodo de un texto sino en la edición de revistas. 2002: 96). hasta Quevedo. como un fuerte barroquismo hermetista. sus imágenes en un altar. en el texto que subyace para golpear ciertas realidades que José Lezama estima como ejes fundamentales de la vida. creación.ENSAYOS tez escamosa. Esa agonía que existe no puede ser distinta a la que sufre su propia existencia. Evidente cuando descubrimos puntos de contactados de la “poesía pura” defendida por Góngora. No quería Lezama evadir una realidad que le golpeaba. La vivencia oblicua es el ápice de la causalidad. al padecer el escritor se siente agobiado por el asma. y sus uñas de madera raspan despiadadamente aquellos cuerpos volcados con hondura insaciable sobre las piedras…». como bien afirmara en una ocasión el propio Lezama. de la realidad trocada en poesía». nos ofrece todo un sistema cosmogónico donde la poesía lezamiana gira y gravita.com ENSAYOS ma recorre para llegar al absoluto. su epifanía. el conocimiento le permite un dominio y una admiración por escritores como Góngora. de agua y de fuego. en el tiempo histórico del ser». Lezama desde ese espacio iba edificando su reino. de búsqueda de libertades. en la que el lenguaje básico barroco se conforma mediante la imagen como centro irradiante. 2006: 18). 2007: 67). una iluminación. y por el otro. en particular los poetas de la llamada Generación del 27.

Oyendo conversar a Lezama. Del paraíso perdido a la utopía de la esperanza. (2) Pupo Pupo. Centro Generación del 27. 1999. hacer conjuntos diferentes y diferenciadores en una conversación fantasmagórica que nos imponga la verdad. a cargo de Eloísa Lezama Lima. descifrando con ello un barroco en la poesía que ya había advertido como un «estado del espíritu» en su propio libro La expresión americana. México. El maquinista de la Generación. Miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas (UNEAC). La oración del inquilino. Argentina y México. obteniendo con muchos de estos libros diversos premios literarios. 2014. La sagrada estación. y que está marcando en definitiva el canon poético de estos años. López Lemus. Ese cosmos de libre asociación. El maquinista de la generación. en rigor. 2000. Memorial de invierno. España. pp. Diputación Provincial de Málaga. espejos dobles. 2006. entre los que destacan el Premio Casa de las Américas. 31. Escritor. Los inciertos dominios del escrita. p. visorliteraria. parecería un simple divertimento. ­_____. 2002. Un objeto lo conduce al siguiente o al anterior: son. Ha publicado más de veinte poemarios. en 1980. entre ellos: Unidos por el agua. España. Centro Generación del 27. 2007. Así nos confiesa su visión Antón Arrufat: «quizás su barroquismo alcance idéntica explicación o fundamento. un ejercicio. 1969). La relación de su poesía con el ideal de lo cubano. 1997. N° 2. Ano 2.com | 16 . Universidad Central de las Villas. 1979. Antón. Notas (1) Se trata de la publicación de Paradiso. 2006. n° 13. Diputación Provincial de Málaga. otras puntas de iceberg en ese leve paso. La generación poética española de 1927 y la poesía de José Lezama y de Cintio Vitier: algunos apuntes. 1958. alude. Lo cubano en la poesía. Filosofía y literatura en José Lezama Lima. pp. en diversas editoriales cubanas y extranjeras. N° 2. El barroco es perifrástico. Málaga. Aún nos pertenece el otoño. o mejor. Luis Manuel Pérez Boitel (Cuba. Cintio. quizás no tan organizado como precisa Arrufat. Revista iberoamericana de poesía y crítica Vozotra. El mundo es una inmensa galería ordenada de espejos frente a otros espejos. un ejercicio de teleología insular. Vitier. Saínz. Alcanzó ese mismo año el Premio Internacional a la trayectoria Literaria que otorga la Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos. n° 5-6. 2001. Lo cubano en la poesía. Bajo el signo del otro. en el 2002 y el Premio Internacional “Manuel Acuña” de poesía en Lengua Española en el 2013. Enrique.ENSAYOS ca de José Lezama Lima. Rigoberto. triples. México. 64-75. aparecida en Madrid. Artefactos para dibujar una nereida. 2002. Al final las cosas valen porque nos recuerdan y aluden. Año 1.com ENSAYOS con los excavadores de la identidad. 2007. Bibliografía Aínsa. un hombre ciertamente imperecedero y con un alto rigor de fabulación que le permitía distorsionar los espejos. 15 | visorliteraria. Arrufat. de su verbo. que para el autor de Fragmentos a su imán. nos deleite por su magisterio. múltiples. La Ha- bana. de asociaciones constantes. El propio Severo Sarduy partiendo de los postulados de Lezama ha caracterizado el neobarroco que tiene grandes exponentes en Cuba. Virgilio. 86-98. análogos. y por su carga enigmática de lo que sabemos y no sabemos de Lezama. con otras y entre sí» (Arrufat. el enriquecimiento que va teniendo Lezama con poetas como Martí. Revista iberoamericana de poesía y crítica Vozotra. 2006. Fernando. Málaga. formando con ello un sistema poético que nos dará más posibilidad de penetrar en el universo estético del autor de Dador. Ese sistema de lo poético en Lezama se entrelaza siempre con un sistema analógico. se relacionan. 2007: 31). «Paradiso» de José Lezama Lima. Imagen versus palabra: apuntes sobre la poética de José Lezama Lima. María Zambrano y Heredia nos marcarían otras aristas.

lo cierto es que nuestro relato vio la luz por primera vez el 15 de noviembre de 1951. además de vinculados inicialmente por lazos de amistad. los jóvenes autores que se dieron a conocer hacia finales de los años 40 y principios de los 50 del siglo XX. sin más trascendencia que aquella que consiguiera aportar con su talento el creador. poniendo al descubierto con un agudo realismo. Así era como Aldecoa ponía en pie sus entrañables personajes. y salvo contadas ocasiones. tan verídicamente humanos como verosímilmente literarios: aprendices de cobradores. marineros. planteó el relato como un giro en el contenido con respecto a lo que caracterizaba a la literatura narrativa anterior: lo anecdótico. Fuente: www. De este modo. con sus problemas y miserias cotidianas. revista donde habitualmente publicaban no solo los escritores de la etapa precedente a nuestro autor.com | 18 . no exento de ternura. nuestro autor siempre fija su mirada en los estamentos más bajos de la sociedad española.org visorliteraria. dejaba paso a la expresión de una realidad viva. 1982: 20-21). Este movimiento. En este sentido. pues la acción de la historia se halla condicionada en gran medida por las peculiaridades y el entorno del trabajo que realiza el protagonista (Llanos de los Reyes. 1989: 18). la angustia de unos seres que luchan por su propia supervivencia. que se dio en llamar neorrealista. toreros. iniciaba su incorporación a la literatura narrativa española (Barrero Pérez.ENSAYOS La poetización de la realidad cotidiana en El aprendiz de cobrador. terminaron formando un grupo generacional relativamente compacto. El hombre real. No obstante. buena parte de los cuentos de Aldecoa desarrollan lo que se ha dado en llamar «épica de los oficios».escritores. en el número 36 de Correo Literario. mientras los primeros parecían presentar una inexistencia de interconexiones entre ellos. de Ignacio Aldecoa por José Luis Fernández Pérez Introducción Si bien El aprendiz de cobrador fue publicado en 1955 en el volumen «Espera de tercera clase»1. sino también los jóvenes narradores como Ignacio Aldecoa. soldados. localizable con solo caminar por cualquier calle de un pueblo o ciudad española de la época.

Es cierto que. el autodidactismo de los narradores de la década de los 40 cedía el paso a una formación literaria más completa. presentando un relato más escénico. el acercamiento a la realidad exigía una elaboración literaria realista que antepusiera los valores artísticos al propósito de crítica social. aunque no olvidado. la historia es enmarcada temporalmente a primeras horas de la tarde de un ardiente y sofocante día de julio. Leocadio se supone instalado en un futuro placentero y sencillo. en relación con lo escrito anteriormente a él. de «enseñar al que no sabe» (83). en esos primeros años 50. determinando así los sucesos «en presencia» del lector (Kohan. que incluía el conocimiento de las fuentes culturales foráneas. que. entonces. tan impaciente casi como el anhelo de Leocadio de estar a solas con Feli. «El tranvía va despacio» (85). sin aspiraciones grandiosas. Nuestro protagonista «ya está en su barrio y vuelve a ser el de siempre» (87). larga. era ya un episodio un tanto lejano. conviene indicar que la taberna es un lugar común en casi todos los cuentos de Ignacio Aldecoa. a partir de la profundización en un realismo que no había de ser meramente estilístico. por razones de edad. sino que el tedio del trabajo fuerza a nuestro protagonista a refugiarse en ensoñaciones: primero. En esta línea. 1989: 85). Leocadio. Además. 2006: 21). y. como en la narrativa de la generación previa. sino cargado de contenido. más cinematográfico. vedadas casi para el escritor precedente. pasará en su puesto de trabajo. pero ello no impide la diversidad de enfoques dentro del relato corto. sino que podemos encontrarlo.com ENSAYOS dado estilístico. en Aldecoa y demás neorrealistas. sino que es él quien charla amigablemente con el cobrador. por tanto. lo primero que atrae nuestro interés es el uso del presente de indicativo como tiempo gramatical utilizado por el narrador. pues. no necesita fingir. como lugar de trabajo. cumpliendo acaso con ello una de las obras de misericordia recogidas en la doctrina cristiana. a un tiempo que acontece rápido. que a Leocadio no solo le da tiempo a leer los letreros de las tiendas por cuyas puertas pasa el tranvía. el aburrimiento del trabajo cede paso a las risas. y la labor es tan monótona. y hasta el tiempo. su novia. su barrio2. la mitad de su vida tal vez. no obstante. 1989: 19). definían la nueva literatura neorrealista. la narración. acelerado. Por consiguiente. de utilizar el lenguaje. De hecho. y ya desde la primera frase.com | 20 . si bien El aprendiz de cobrador restringe los límites temporales del desarrollo argumental a una jornada siquiera. agotadora. En esta línea. en ambos casos. si se quiere. y. El tranvía. al tranvía sube gente del barrio. No se pretendía contar ya una anécdota. lo que dota de inmediatez al texto y realza la visibilidad de las acciones. en definitiva. los personajes de Aldecoa no son. «—¡Que se nos haga (…)!». este aludido esmero en cuanto al estilo no solo está presente en la manera de escribir. parece carecer de importancia («—Pero se nos va a hacer tarde». A este respecto. la guerra incorporada en la propia carne de los escritores anteriores. aunque en esta ocasión se trata del que realiza el trayecto que lleva a Leocadio de vuelta a casa. transcurre ágil. en aras de esa vida elemental en que cifra sus modestas ambiciones (Barrero Pérez. ya que esta. ahora se trataba de relatar realidades tangibles. a propósito. Ya no es Leocadio quien escucha indiferente a los pasajeros desconocidos. los temas (y la manera de enfocarlos. al igual que el tiempo mismo para nuestro protagonista. sino vida reconocible (Barrero Pérez. En consecuencia. mostrándose como sitio de encuentro. En este punto. en cambio. al disfrute. lejos de la monotonía del trabajo. siguiente espacio expuesto en nuestra narración. conviene señalar que el tiempo discursivo dedicado al espacio profesional ocupa alrededor de medio relato. se escuchan risas. El tratamiento del tiempo y del espacio como estructuradores del relato Sin embargo. en unión del cui19 | visorliteraria. esto no supone. «que le conoce desde niño» (87). En este sentido. y por fin Leocadio encuentra a sus amigos y a Feli. En los años previos al socialrealismo. Asimismo. por el término del aislamiento político y cultural. responde uno de los amigos de Leocadio) (87). de parada obligada para todos visorliteraria. la modificación de planteamientos efectuada por el neorrealismo afectaba. invención que rechaza de inmediato. El siguiente espacio presentado en el texto también es un tranvía. Así. como si al aprendiz de cobrador se le escapara sin darse cuenta entre los dedos. sobre este particular. como si el aprendiz de cobrador contara cada minuto que el tranvía emplea en volver. pues. el tiempo en que los viejos cobradores tranviarios están encargados de «mostrar a los aspirantes cómo se debe cobrar rápida y educadamente» (83). como bien sucede en el cuento que nos ocupa. El narrador indica ahora con precisión la hora y cuarto que tarda nuestro protagonista en llegar a Canillejas. Eran. tan rutinaria. la estructura de la novela admite multiplicidad de variantes y que las posibilidades de la narración breve al respecto son sustancialmente menores. protestan las muchachas ante la sugerencia de ir a la taberna. de conversación. peculiar de nuestro narrador en cuestión. es el primer emplazamiento en que se desarrolla la narración. Una vez el grupo de amigos llega a la taberna. la obligatoriedad de reducir el mismo a la captación de la instantaneidad (Barrero Pérez. más al contenido que a la forma.ENSAYOS La creación de este nuevo tipo de relato venía favorecido. 1989: 235). nada más comenzar la narración. la jornada laboral en el tranvía se nos sugiere cansina. en la estructura misma del relato. para lo narradores jóvenes. naturalmente) los que. literatura. más tarde. la conciencia de grupo se plasmó. incidiendo así en sus ansias por regresar con los suyos. El hastío anterior empieza ahora a disiparse. incidiendo de este modo en la gran cantidad de horas que nuestro protagonista. solo vivieron como espectadores el conflicto. procedía del molde realista clásico. existentes e identificables por el lector. tanto como las horas mismas de trabajo quizás. el joven idea a su novia alcanzando la fama.

si el cuidado estilístico más arriba aludido.com © Sciammarella . en la alegría de la taberna. en contraposición con la prolongada y rutinaria jornada laboral de Leocadio en el tranvía. Asimismo.com Fuente: elpais. 21 | visorliteraria. con Leocadio de nuevo en su rutinario puesto de trabajo en el tranvía. Nuestro relato. Las peculiaridades expresivas de los personajes como caracterización de sus respectivas extracciones sociales De igual forma. 1982: 21). de intimidad. el tiempo discursivo se reduce a siquiera dos párrafos de lenguaje lírico e imágenes poéticas. en esta línea. símbolo quizá de la escasez y brevedad de los buenos momentos. presente incluso. termina «a la mañana siguiente» (89). en cambio. es significativo el contraste que este tiempo discursivo ofrece con el dedicado por el narrador al instante que nuestro protagonista pasa a solas con Feli mientras acompaña a su novia a casa por la carretera de Barajas. en la estructura misma del relato. En estas circunstancias. en una suerte de aburrimiento perpetuo (Cifo González. Y aun el segundo de estos dos párrafos. En consecuencia. más corto todavía si cabe que el primero. 1980-81: 215). la estructura circular del relato parece incidir en la monótona vida que le espera a Leocadio. pero. acabado en unos puntos suspensivos («Se sientan…») (89) que acaso pretenden alargar indefinidamente ese instante de soledad. es de notar cómo la exactitud con que el narrador contabilizó la hora y cuarto que nuestro protagonista tardó en llegar a su barrio desde el trabajo. en la esterilidad de un trabajo que se conduce fuera de todo proyecto estimulante y que terminará consumiendo a nuestro protagonista al atosigante calor de la ciudad. permanece incluso en el aire. sin más. exactamente en el mismo lugar en que dio comienzo la narración.ENSAYOS esos tipos desplegados en sus páginas (Llanos de los Reyes. eso sí. En lo que a ello se refiere. si bien el tiempo discursivo destinado por el narrador a la taberna y al trayecto en tranvía de Leocadio de vuelta a casa presenta en ambos casos una duración similar. Y. con la persona amada. tanto estos como aquellos son populares en El aprendiz de cobrador. como vemos. se convierte ahora. era uno de los puntos de vista definidores de la nueva narrativa neorrealista. la perfección alcanzada en el tratamiento realista de tipos y ambientes es quizá uno de los máximos logros de nuestro autor. en una medida de tiempo indeterminada: «Va pasando el tiempo» (89).

sino que observamos en Leocadio un lenguaje comedido. cuando el tedio de su trabajo le lleva a fantasear con que su novia «podría ser una gran artista y ganar mucho dinero» (85). expresándose. cuesta sonreír» (82) No obstante. Felisa?» (87) «—Y qué. igualmente. se nos presenta un julio caluroso. «—¡Cuánto bueno por aquí! ¿Qué hay. y. En este momento. De tal suerte. en ningún caso las descripciones de Aldecoa son mero marco para la narración. Conviene diferenciar. opresivo casi. Relacionado con lo anterior. «En julio. como bien indicamos anteriormente. el primer párrafo parece formulado por el propio protagonista.com | 24 . sin embargo. otros usos habituales en este registro lingüístico. El arte descriptivo del autor como potenciación simbólica del tema Asimismo. parece contagiarse de la alegría y descaro del lenguaje popular de los personajes. «—¿Qué tal éste?») (86). pronto rechaza esta invención en aras de una vida más elemental. a la Felisa» (89). Paco. de hecho. tanto el lenguaje de Leocadio como el de sus amigos está repleto de coloquialismos y vulgarismos. entre otros factores. la mezcla de registros en el instante más intenso de la narración parece indicar que solo el amor y la compañía de su amada son capaces de mitigar la rutinaria y monótona vida de Leocadio. Por otro lado. Por otra parte. aun el lenguaje del narrador. Pero cuando se hace más evidente en el narrador esta intrincación entre lenguaje poético y popular es en los dos párrafos líricos que detallan el encuentro en soledad de Leocadio y su amada. para que no digas» (87) A este respecto. en cualquier caso. la primera descripción que encontramos en el texto no solo acota temporalmente el relato. silencioso casi. en El aprendiz de cobrador se hacen notar detalles como la transmisión al lector de las condiciones climatológicas de un lado. en esta misma dirección. en cuanto cobres» (84). En esta línea. En este sentido. A partir de ahora. agobiante. 1977: 18). a los primeros que oímos con su propia voz es a los viajeros del tranvía. Así. simples y repletas de verbos elididos («—¿Usted?». respetuoso hacia sus superiores. o el mundo contemplado desde la conciencia de estos. Varela!». «Guadalajara en un llano…»3 (89). sino que nos muestra la subyugante rutina del trabajo del protagonista. En dicha conversación. propiciando una cierta identificación con la humilde existencia del personaje. En consecuencia. muy distinto del lenguaje vivaz y descarado que utiliza 23 | visorliteraria. como aquellos y lenguaje culto («La Felisa tiene los ojos negros y dorados. inquietudes. mejorar de alguna manera. todas ellas. es uno más de los varios apuntes (de léxico. esa tos suena mal» (85). en ese breve tiempo de intimidad. dejando permear su voz de coloquialismos y vulgarismos: «(…) suben tres muchachas acompañadas de dos pollos» (87). la invocación al lector de la primera frase fomenta la participación de este en el relato. A este propósito. es ne- cesario incidir también en el estrato popular de Felisa. de ideas. características de un estrato social determinado. entre el lenguaje que describe el pensamiento de los personajes. a juzgar por sus conversaciones: «Tienes que comprarte una camisa. incluso la canción que Leocadio solicita cantar a su novia. «Debes ir al médico. «Mañana torea en Vista Alegre el chico de Municio» (84-85). es de advertir la conciencia que Leocadio tiene sobre su propia clase. Y. Del mismo modo. corresponde señalar. de ambiciones discretas. señores. Entonces. expuesto sobre todo en el trivial diálogo de enamorados que ella y Leocadio tienen en la taberna. título del repertorio popular. «Luego. prefiriendo a alguien de clase más acomodada. como si. 1977: 19). en un realismo que no había de ser meramente estilístico. el neorrealismo profundizó. mientras en otros autores coetáneos podríamos decir que esta voluntad estilística es tenue. 1989: 236). en la finura descriptiva (Sobejano. de ambiente) que sobre la idiosincrasia de la gente llana se muestran a lo largo del relato. duerme bien y lo hace todo bien» (85). 1989: 235-236). ascenderla quizá a otro nivel. «—¡A ver. a la que desde luego ayuda la reproducción de un habla captada con precisión (Barrero Pérez. como son el empleo de motes («Cabezota») (87). siendo cobrador en un tranvía. la chica se muestra inquieta por los temidos hábitos del futuro cónyuge: su formalidad. y el lenguaje que describe procesos y circunstancias desde la conciencia del narrador (Sobejano.com ENSAYOS con sus amigos en el tranvía de regreso a Canillejas y más tarde en la taberna.ENSAYOS caracterizados con una extraordinaria veracidad humana. después de todo. sino que la eficacia de su lenguaje descriptivo busca siempre la potenciación simbólica del tema. del lenguaje popular. gentes modestas con preocupaciones sencillas. Ahora bien. lo cierto es que en Ignacio Aldecoa resulta muy marcada. y la aprehensión de los datos más significativos por la naturaleza. el de la clase humilde. alguien que «viste bien. como los élitros de los escarabajos») (89). su posible tendencia a la bebida. come bien. pues en ese caso ella dejaría de amarlo. poético en ocasiones. de apelativos cariñosos («chati») (88) o de refranes («—Cuenticos a la oreja no valen una lenteja») (88). aunque a la mañana siguiente vuelva de nuevo a su tedioso trabajo en el tranvía. como si fuera él mismo quien le contara al narrador su historia una vez ha dejado de ser aprendiz. culto. su vida pudiera realmente cambiar. no solo nos percatamos de la pertenencia de los tranviarios y de nuestro protagonista a la clase popular gracias al uso de frases cortas. ¿se te da bien el oficio?» (87) «—(…) A la «Feli» la hemos puesto en medio en el cine. si bien el narrador se expresa en tercera persona. «La Felisa se aparta con Leocadio» (88). sino cargado de contenido. podríamos decir que el lector no escucha de viva voz al protagonista prácticamente hasta que el cobrador se dirige a él. la voz del narrador mezcla tanto vulgarismo y lenguaje poético («La Felisa y su novio encienden con sus pisadas los rastrojos») (89). de otro (Barrero Pérez. su amor. visorliteraria. típicos.

nos dice. de dedos gruesos y torpes (…) sonríen tontamente (…) Los aspirantes son los únicos que en el verano sonríen en los tranvías» (83) «Leocadio Varela es un muchacho de Canillejas que acaba de llegar de Almería. que señala en el croar su disponibilidad reproductiva. asqueado y vencido por la vida en cierto modo. casarse y tener hijos. Leocadio y Feli están tan enamorados que «encienden con sus pisadas los rastrojos» (89). sonrientes incluso a pesar del tedio de su trabajo y del riguroso calor de julio. el narrador muestra ya indicios de la amargura que se cierne sobre él. las imágenes de la naturaleza 25 | visorliteraria. «Leocadio suda y sonríe. la facha. campechanamente. y por tanto Leocadio. planos. viviendo un futuro placentero y sencillo. el hastío del trabajo recién estrenado comienzan ya a consumir poco a poco a nuestro protagonista. parece ser metáfora de la pasión que se despierta en el joven protagonista. aquello que le es propio por naturaleza. quizá la descripción simbólica más certera. Leocadio es hijo de tranviario. de ritmo rápido y juvenil. la gorra» (82) De igual forma. un tanto tímidos. como bien corresponde a una pareja de enamorados. los ojos. de cómo la vida. tan alto parece un cirio con churretones» (84). donde ha servido a la Patria dos años y ha adelgazado siete kilos. pica el cogote y el pelo se pone como gelatina. la descripción de nuestro protagonista parece adquirir un matiz distinto. al ser uno de ellos. se nos presentan como jóvenes inocentes. Asimismo. en este punto. el «lejano [canto de] un sapo de la vera del camino» (89). como si lo más profundo del ser humano. En cambio. apenas pudiera subsistir en las condiciones descritas. tiene el cuello de lápiz. las sienes se hacen membranosas. como las que se encuentran muertas de carbunco en las canteras abandonadas» (82-83) «Los tranvías amarillos (…) pasan asemejándose a tremendos insectos. la badana de la gorra comprime la cabeza. Leocadio es aún tan ingenuo que fantasea con hacerse mayor. overos.com producen una sensación de radical extenuación. y. gorda e hinchada. los pies. aunque inexorable.com | 26 . «Los aspirantes son gentes tímidas. la monotonía. aunque en nuestro relato encontramos varias descripciones cuya intención es potenciar la simbología temática. rodeado de «un aroma honrado de cerea- visorliteraria. Esta descripción. La descripción concreta del mismo Leocadio es alegre. sea la que nos presenta la carretera de Barajas mientras Leocadio acompaña a casa a su novia. los aspirantes a cobrador.ENSAYOS te. un bigote primerizo y pardo (…) y una novia muy bonita en Barajas (…)» (84) Pero a pesar del optimismo que desprende la descripción de nuestro protagonista. sin grandes aspiraciones. está repleta de poesía. proyectando así una imagen de desgaste lento. Por un lado. «En julio (…) parece que se mueve una vaca. mientras las ruedas se les agitan inútilmente» (83) «En julio se suda demasiado. desgarbada. de muerte. liando al cuello un pañuelo para no manchar la camisa. a los que gustaría. en estas circunstancias. en contraposición a la imagen del cobrador experimentado que vimos más arriba. más embaucadora. sacar de su ruta viva y zoológica (…) y tumbarlos panza arriba. echando hacia atrás. desabotonando el uniforme. con una mano gigan- En este sentido. Hay que dejar a un lado (…) el reglamento. el entorno contrasta ahora con las imágenes de naturaleza muerta ofrecidas anteriormente.

y que acentúa la imagen calurosa. 1977: 26). en este sentido. las metá- visorliteraria. A nuestro juicio. justo antes de pasar. en ese caso. de hierba seca» (89). En la sociedad española de principios de los 50. por su formalidad. sobresale en ellos la poetización de una realidad que. como alguien sumido en la rutina. no debemos olvidar. dejando al lector sin un desenlace concreto e invitándole a participar y a adivinar cuál puede ser el final del relato. que parece (…) lo que dejan de sí las moscas en las bombillas» (84) «Leocadio (…) tan alto parece un cirio con churretones» (84) Atrae también nuestro interés la elipsis entre las distintas escenas. o negras y frescas como cuevas» (82) «(…) un bigote primerizo y pardo. 1989: 236). Es posible que. a la mañana siguiente. y que Leocadio. que ya no sonríe en el tranvía. comparado anteriormente con un cirio con churretones. por tanto. la concepción de la joven solía conllevar el urgente matrimonio de la pareja. por la condición de su trabajo o de su oficio (Cifo González. repetida insistentemente en los párrafos iniciales. antes de que las muestras de 27 | visorliteraria. sino todo lo contrario. confesarle al joven la noticia. sea por su humilde origen o por el medio.ENSAYOS les. de cardos. y no solo como soporte al desarrollo narrativo. derrotado por la vida adulta que el embarazo de su novia ha arrojado de golpe sobre él. torna de repente al aprendiz de «bigote primerizo» (84) en adulto y le llena súbitamente de preocupaciones. sin esperarlo. del momento en que se desarrolla la acción. abandona la función de aprendiz. 216). Quizás. opresiva. en la soledad de la carretera de Barajas. «Julio exprime cera sobre la ciudad» (90) Un final abierto como el que nos ocupa siempre incita la fantasía del lector para que complete lo que puede haber pasado o podría pasar. Por ello. convirtiéndolo de improviso en todo un hombre. algo que la chica tuviera que decir a su novio a solas: un embarazo. gracias a la imagen final elegida por el autor. en la taberna. 1980-81: 213. como si esa sensación de hastío no fuese a terminar nunca para el protagonista. Tampoco hay ningún factor que indique la ruptura de relaciones de la pareja. y sus sentimientos habían sido correspondidos sin duda por el joven. una vez conocido el embarazo de su novia y lo que conlleva dicha concepción. tan honrado tal vez como la propia Feli. asimismo. en unos inquietantes y abruptos puntos suspensivos («Se sientan…») (89). imprimiendo gran soltura a la presentación escénica. Entonces. paralelo a la finura descriptiva aludida con anterioridad de que están dotados los relatos de Aldecoa. la poesía que envuelve en este tramo a la pareja termina sin más. empujado sin remisión alguna a la vida adulta. que la labor de aprendiz de cualquier oficio era habitualmente desempeñada por jóvenes. consumido lentamente por la monotonía del trabajo. el primero de estos recursos que nos llame la atención sea la anáfora «En julio» (82-83). En esas circunstancias. no habría motivo alguno para preocupación semejante en el protagonista. sino mostrar (Sobejano. sus relatos nunca dejarían de incorporar esas resonancias líricas que con tan buena fortuna prestan su aliento poetizador al realismo habitual en ellos. La notación poética como complemento del desarrollo narrativo Y si acabamos de ver que la simbología aplicada al arte descriptivo potencia el tema tratado. es decir. casi nunca resplandece (Barrero Pérez. la transformación en el protagonista se produciría seguramente por una confesión difícil. Así pues. especialmente marcada. para más tarde. «El pelo se pone como gelatina» (82) «(…) las calles son blancas y cegadoras como platos. son multitud las figuras poéticas que jalonan el texto complementando las metáforas y descripciones simbólicas comentadas más arriba. en efecto. si bien. lo que polariza la atención de Aldecoa es la dramática situación personal del hombre socialmente situado en indefensa soledad y en inferioridad de condiciones ante la vida. Leocadio. se dejaría llevar por su pasión amorosa. atosigado por el calor. las malas noticias acechan a los enamorados. sobre todo. El embarazo convierte así a Leocadio en futuro padre. y pese a la general sencillez expresiva de nuestro relato. por norma general. por sus buenas costumbres. Feli. la chica había confesado a Leocadio su amor. «se aparta con Leocadio» (88) en la taberna e indaga sobre el amor. y que. Leocadio ya no sonríe en el tranvía como los aprendices e incluso sus lecciones con el cobrador experimentado parecen haber llegado a su fin. a contemplar a un Leocadio lleno de preocupaciones. la imagen última del relato no puede ser más acertada. sino con una función poetizadora de la realidad común y cotidiana de los personajes. por consiguiente. igualmente. En esta línea. A este respecto. se nos muestra. Así. asimismo. Estas elipsis entre secuencias resaltan los cambios de lugar y de tiempo. quizás. o las circunstancias en que se ve obligado a desenvolver su existencia. pues recordemos que el neorrealismo se compone de escenas y que su objetivo último no es contar. Conviene notar. impresión acrecentada además por la repetición anafórica de la última sentencia del relato. pues. agobiante. De hecho. le había preguntado por el suyo. otorgando de esta forma al texto una estructura circular que refuerza el consuntivo tedio de la vida y del trabajo de Leocadio.com ENSAYOS dicha gestación fueran evidentes. No obstante. está repleto de símiles. de pronto. que la primera obra publicada por nuestro autor fue un libro de versos4. rodeados por el entorno lírico descrito. De este modo. el compromiso y las costumbres de su futuro marido. «los olivos tintan el campo de sombras» (89) y «Leocadio siente un escalofrío por el vientre» (89). en los puntos suspensivos que separan el ya aludido instante poético de soledad de los enamorados y el regreso del joven a la rutina laboral.com | 28 . Nuestro cuento. ¿Qué ha sucedido? ¿Qué ha propiciado un cambio tan radical en nuestro protagonista? Puede que la primera idea que nos surja ante la elipsis que representan los puntos suspensivos sea que una pareja de jóvenes enamorados.

1947. asfixiante. al joven aprendiz de cobrador. alcanzar su apogeo en el hecho más íntimo de la narración. convirtiendo el tratamiento del tiempo y del espacio en andamiaje intrínseco de la narración. 1940-1980. Cifo González. n° 1. En 1945. «Sobre el arte descriptivo de Ignacio Aldecoa: “Con el viento solano”». «Ignacio Aldecoa. canción del folclore mexicano. Óscar. vol. Barrero Pérez. pp. visorliteraria. Alba editorial. accésit en el VII Concurso de Relatos “Cuentos junto a la Laguna” (2011. Editorial Castalia. Ignacio Aldecoa pone al descubierto un veraz. n° 78. con el propio Negrete y María Elena Marqués de protagonistas. Sobejano. seleccionado en la “I Convocatoria a Colaboradores” de la revista Literatosis como uno de los textos destacados en su calidad por la comisión organizadora (2013. en Espera de tercera clase. Tercer premio en el XI Concurso de Relato Breve del Museo Arqueológico de Córdoba (2014. es tal que incluso penetra en la estructura interna del texto. en cambio. solo luchan por su propia supervivencia. pues. 1977. por consiguiente. como vimos. Zaragoza). pp. Department of modern languages. Ignacio Aldecoa: a collection of critical essays. Talleres gráficos Argos. (4) Aldecoa. para. Todavía la vida. la subyugante rutina del trabajo de Leocadio en contraposición con su juventud e inocencia. A este respecto. come bien. En este trance. Madrid. son muchas otras las que podemos encontrar en menor medida: epífora («(…) la gente que viste bien. posteriormente. en definitiva. pp. University of Wyoming (Laramie). 2006. Universidad de Murcia. 1955. Manuel. por favor (Ediciones y Talleres de Escritura Creativa Fuentetaja. en primer término. José Luis Fernández Pérez (Toledo. en suma. donde el hombre sencillo se incorporaba con sus preocupaciones y desdichas cotidianas a la literatura narrativa española. El cuento español. (3) El verso pertenece a Me he de comer esa tuna. sino que potencian simbólicamente el tema e intensifican. por tanto. las descripciones en nuestro relato no son. 1982. 39. La referida atención en cuanto al estilo. pp. Madrid. que sugiere la rutinaria y monótona vida que le espera. Miguel Zacarías dirigió una película de mismo título. 1989. 19-23. Licenciado en Filología Hispánica y en Administración y Dirección de Empresas. Bibliografía Aldecoa. De esta forma. hispanoamericana y teoría de la literatura. 1940-1980. curso 1980-81. 2009). ya dijimos con anterioridad que la voluntad estilística propia del neorrealismo se presenta singularmente marcada en nuestro autor. una descripción cargada de lirismo y recursos poéticos. hipérbaton («Canta lejano un sapo de la vera del camino») (89). 1979). primer premio de narrativa en el Iparraguirre Saria de 2008 (Zumarraga-Urretxu. 82-90. Manzanas fue publicado en la selección de relatos El cuento. En pijama y medio descalzo apareció en la Colección Noray (Editorial Bermingham. repleto de los coloquialismos y vulgarismos típicos de la gente llana. Madrid. Gonzalo. surge. Madrid. «El aprendiz de cobrador».com ENSAYOS acto seguido. José Ignacio. 57-63. de expresión sencilla. Manuel. popularizada por Jorge Negrete. personificación («(…) el sol y la sombra juegan su dominó») (82-83) («Los olivos tintan el campo de sombras») (89). La acción en la narrativa. Conclusión Es cierto que Ignacio Aldecoa concebía la literatura como un reflejo de la sociedad. Guipúzcoa). mero marco para la acción. en forma alguna esplendorosa. Ediciones Puerta del Sol. a la par que poético. 2007). y. En Ricardo Landeira y Carlos Mellizo (eds. Monteagudo: revista de literatura española. duerme bien y lo hace todo bien») (85). Colaborador con diversos cuentos y estudios críticos en distintas revistas literarias. y contagiarle de su descaro y sencilla alegría. al igual que las anáforas. 17-27. se acumula en nuestro relato hasta el punto de permear aun el lenguaje mismo del narrador. Llanos de los Reyes. 29 | visorliteraria. Kohan. Este cuidado estilístico es. Editorial Castalia. 209-220. sinestesia («Hay un aroma honrado de cereales (…)») (89). sin embargo. El cuento español.).com | 30 . finalista en el I Certamen Literario Apoloybaco (2006. Donostia-San Sebastián. 1989. Universidad de Murcia. En consecuencia. Anales de la Universidad de Murcia. El lenguaje popular. Elegido como uno de los Talentos 2013 por el diario El País. Ignacio. Montevideo). cuadro de la vida española de su época. En Óscar Barrero Pérez (ed. repleta de poesía y resonancias líricas. interrumpida abruptamente de pronto como antesala de un final abierto. escritor de cuentos». Silvia Adela. pero como bien demuestra nuestro relato. Córdoba). no obstante. dotando así todos estos recursos de poesía a una realidad anodina. «Contemporaneidad en los cuentos de Ignacio Aldecoa». monótona. pp. Barcelona. «El aprendiz de cobrador». Berrueco. entre otros factores. mostrando la angustia de unos seres que. España.). en ocasiones culto y poético. uno de los rasgos definidores de la narrativa neorrealista. esa realidad gris y ordinaria se ofrece al lector. Ignacio. Sevilla).ENSAYOS foras y el simbolismo mencionado. Madrid. (2) El municipio de Canillejas fue anexionado al de Madrid por Decreto de 24 de junio de 1949. Notas (1) Aldecoa. en una finura descriptiva capaz de adquirir en las escenas cumbre la impecable concentración característica de un poema. junto al resto de recursos antes descritos. expresándose. los símiles y las elipsis sean las figuras retóricas más relevantes en El aprendiz de cobrador.

sino la naturaleza misma. como una presión con atis- bos de necesidad. esta pregunta se ramifica en muchas otras entre las cuales encontramos. para Leonardo. Por ello la finalidad de las palabras no consiste más que en el pintar imágenes en tanto ideas: «Las palabras deben ante todo suscitar las ideas de las cuales sólo son signos arbitrarios. esto es. El primer autor citado por Todorov es Leonardo da Vinci. La pintura. 1977: 192) en comparación con la poesía. de este modo. se transforma en una disciplina que tiene por función reproducir momentos selectivos de la naturaleza de lo real con tal de cautivar al espectador. Todorov comentará sobre esto que. después? Para intentar responder de modo serio estas preguntas es importante que hagamos un breve recorrido histórico por medio de ciertos autores seleccionados por Todorov. lo que la pintura pone frente a los ojos del espectador no son signos. «la imagen de un hombre está más cerca del hombre que su nombre» (Todorov. dicho fenomenológicamente. 1977: 194). la postura de Leonardo no entra en el juego de los signos utilizados. De este mismo modo puede leerse el desarrollo realizado por Leonardo de la técnica del esfumato: no es una técnica con la cual desee distorsionar lo real con tal de proyectar en la obra de arte un aspecto de subjetividad estética del creador. En contraste. Será Dubos quien ingresará por primera vez en ese terreno de una semiótica de las artes. a nuestro juicio. la literatura al estar compuesta de signos arbitrarios es un medio para la representación visual e imaginaria: toda literatura tendría por destino final una pintura en la imaginación del lector.com | 32 . así. 1977: 192). Todorov analiza las diversas implicancias de los conceptos de imitación y motivación. Si abordamos la obra de arte como un sistema inteligible constituido por medio de signos nos debemos hacer la pregunta consecuente por la relación entre significante y significado. la comprensión del sentido.skaipatras. una doble dimenvisorliteraria. sino una técnica de reproducción que tiende a acortar lo más posible la brecha entre la representación (la obra) y lo representado (aquello que la obra refiere). Dicho tránsito es llevado a cabo particularmente gracias a Les- 31 | visorliteraria. Imitación y motivación a la luz del capítulo V de Teorías del símbolo de Tzvetan Todorov por Aldo Bombardiere A través del capítulo V de su obra Teorías del Símbolo. ¿Hasta dónde la obra de arte es deudora de lo real en estos dos ámbitos: como imitación de la naturaleza que representa. Leonardo cae presa del mismo prejuicio que caracteriza al realismo ingenuo: creer que lo real es lo que se da a la conciencia del modo más directo e inmediato o. quiéralo o no. o sea. La imitación. lo que se presenta a los sentidos estando inmersos dentro de la actitud natural. por ejemplo. a los materiales que le dan vida? O bien. No obstante todo lo anterior. A continuación es preciso que esas ideas se dispongan en la imaginación de manera tal que formen en ella esos cuadros que nos conmueven y esas pinturas que nos interesan» (Todorov. ¿Qué tipo específico de vínculo se establece entre la representación ideal de una obra de arte. ¿debe darse la imitación como una “extensión condicionante”.com sing en su obra Laocoonte. las siguientes. A continuación veremos con un poco más de detalle en qué consiste tal desplazamiento. todo cuadro es en última instancia un retrato: se pinta lo que se ve: lo que se ve ya sea perceptivamente o en la variantes imaginativas delineadas sobre el trasfondo de lo real. En efecto. En efecto. entre la materialidad de la obra de arte (sus signos constitutivos) y el sentido que dicha obra de arte abre a nivel significativo? Y.gr Entre lo visible y lo invisible. Bajo este prisma. finalmente. según la opinión de Leonardo. Para ser más precisos podemos decir que Todorov muestra el tránsito del antiguo principio de imitación en las distintas manifestaciones artísticas al principio de motivación. primero. se fundamentaría en imitación de lo dado en tanto evidentemente dado. toda pintura sería una finalidad en sí misma debido a que ella es la puesta en escena de lo real en. En su Tratado de la pintura Leonardo «afirma la preeminencia de la pintura porque los objetos conservan en ella una presencia superior» (Todorov. Por lo que Dubos señala bien podemos decir que la literatura sería un sistema semiótico secundario. A nuestro parecer. como imitación del soporte material que la sustenta. Según él. y lo representado en tanto dimensión perteneciente a lo real.ENSAYOS ENSAYOS Fuente: www.

Otro elemento propio del lenguaje reside en que ejecuta lo arbitrario tal cual como si fuese natural. Y este proceso de construcción imaginativa característico de la poesía descansa en la mayor amplitud de la brecha que separa a la representación (lo imaginado) de lo representado (lo incitado a imaginar) en la disciplina literaria. Dicho de un modo más pertinente a nuestra temática actual: la seducción imaginativa que suscita la poesía en el lector es menos intensa que la que genera la pintura en el espectador. 1977: 200). o sea que se trata de una diferencia de “grado” y no de cualidad. La tela fija el objeto ante mis ojos y me transmite su deformidad. según nuestra posición. proporciones. Esto se debe. y la representación verbal no es de la misma índole que la representación pictórica» (Todorov. una metáfora tiene la cualidad de nivelar dos imágenes distintas de modo tal que aparecen como si fueran lo mismo en el plano conceptual. 1977: 200). será un arte temporal. Solo porque las palabras se despliegan en el tiempo es que pueden emerger las acciones como motor de la literatura.com ENSAYOS Todorov no se demora en desnudar: «la lectura no va acompañada necesariamente de la construcción de una imagen. por otra parte también sería natural la representación creada en el arte realista donde. la tesis general de Lessing propone. en un origen el lenguaje se hallaba saturado de onomatopeyas y. Otra de las tesis que Dubos afirma señala que el lenguaje nace siendo motivado en una primera instancia. llevando incluso a señalar a Diderot que en la pintura las cosas son. se circunscriben en una especie de “segunda naturaleza” porque siendo signos arbitrarios y artificiales. pero que a lo largo de su evolución sufre un proceso de desmotivación. en contraste. es la expresión natural del visorliteraria. a nuestro juicio. Y. conjugar ambos frentes. Entre ambas incitaciones media la diferencia entre el puede ser y el es» (Todorov. Es decir. y el soporte material de ribetes sígnicos en el cual reposa la obra de arte. Estas semejanzas. también se tornan capaces de representar movimientos naturales: la metáfora. siguiendo a Leonardo. A su vez en la poesía las cosas solo pueden ser en la medida que la ficción implica un esfuerzo de la voluntad imaginativa por construir lo que la pintura ya otorga: el lector debe delinear las escenas que se le han de presentar a la imaginación. Dicho grosso modo. Pues bien. que poseen la particularidad de utilizar en primera instancia signos artificiales y arbitrarios (palabras no onomatopéyicas) pero que a su vez realizan representaciones miméticas a modo de una “segunda naturaleza”. serán las acciones. Diderot planteará una de las primeras diferencias entre pintura y poesía. el origen del lenguaje yacía caracterizado por la expresividad y cercanía directa entre significante y significado. Así las metáforas. el poeta. crea su obra por medio de palabras que se suceden en el tiempo. En efecto. a que la pintura realista marca una brecha mucho más angosta entre la representación y lo representado. las palabras. En efecto. la poesía. se pinta lo que se ve. Lessing partirá señalando lo obvio: la pintura y la poesía utilizan signos distintos. El pintor realiza su trabajo a través de formas extendidas en el espacio y colores yuxtapuestos. Pues bien. principalmente superando el naturalismo o realismo ingenuo. De esta manera Lessing realiza un giro al señalar que incluso los signos arbitrarios del lenguaje son capaces de coaccionar de modo “natural” la obra de arte poética: los objetos con los que tratará el lenguaje poético. lo que Lessing es capaz de conjugar en su obra Laocoonte consistirá en el principio de imitación estético imperante en el arte. según Todorov. De allí se sigue que habría una primacía de la pintura por sobre la literatura en la inmediatez representativa del mundo. principalmente en lo que concierne a la poesía. lo cual se sintetiza en lo siguiente: «La imagen de la poesía en mi imaginación no es sino una sombra pasajera. Dicho de modo más simple. Lo que yace en el fondo de la apreciación que se esfuerza en sostener Diderot es precisamente una especie de continum entre la substancia de lo real y lo imaginario. espacios. Lessing. En efecto. En las acciones descritas por la poesía se pone en ejecucióm el elemento temporal constitutivo de la motivación de los signos lingüísticos: la extensión que las acciones realizan del tiempo por medio de la motivación que le imponen su soporte material sucesivo.ENSAYOS sión: por una parte los materiales que se utilizan al realizar una obra serían naturales (colores. por ende. Las implicancias de lo anterior es radical: la pintura solo podrá representar eventos espaciales. y cuenta como uno de sus logros principales a la posibilidad de crear semejanzas. entre la exposición de la cosa real que caracteriza a la primera y la construcción imaginativa propia de la segunda. De esta manera Diderot realiza una presuposición que 33 | visorliteraria. sin embargo. en cambio. Sin embargo. a partir del desarrollo cultural el lenguaje se fue complejizando y perdió de vista su raíz de orden onomatopéyica produciéndose mayores niveles de abstracción. ya nos podemos remitir a Hume a la hora de establecer que la distinción entre lo imaginario y lo real no depende sino de intensidades. así. «será el primero que pondrá en contacto dos lugares comunes de la época: el arte es imitación. Así. serán denominadas metáforas.). al identificar a nivel conceptual dos objetos o acciones distintas sin reducir sus diferencias sino potenciándolas. gracias a la dimensión temporal que habita. Sin embargo.com | 34 . etc. a pesar de la arbitrariedad de los signos lingüísticos sigue presente una fuerte carga de naturalidad en su modo de darse (la sucesión temporal) capaz de extenderse al sentido comprensivo e imaginativo que provoca la obra misma en la experiencia fenoménica del lector. los signos de la poesía son arbitrarios» (Todorov. El éxito de la metáfora reside en que mientras más alejadas sean las imágenes puestas en relación. como hemos dicho. 1977: 200). esto es. más vitalidad y vibración produciría en el lector. con Lessing los conceptos de motivación e imitación cobrarán un giro. poseía un nivel de imitación mayor entre el fenómeno que designaba y el signo que constituía. el soporte material y el sentido comprensivo-significativo que desplegaría la obra de arte por circunscribirse y a la vez ser condicionada por tal soporte.

le llamamos motivación. el famoso giro copernicano que lleva a cabo consta de fijar los elementos estructurantes de la experiencia ya no en el mundo por experimentar. tanto en las acciones como en la metáfora no se imita la reali35 | visorliteraria. Dicho muy simplemente: todo lo recibi- do (fenómeno) se recibe (intuición) a la manera del recipiente (sujeto). al ser el espacio y el tiempo las formas puras. la metáfora relaciona dos elementos contrapuestos en el espacio gracias a la flexibilidad en el dominio del tiempo. 2006: 83). Por ende. La poesía. sino por la estructura categorial formal del sujeto ante el cual tal fenómeno aparece. la temporalidad. previamente a toda percepción efectiva. sino que en ellas se despliega un sentido que viene heredado del soporte material de la escritura misma. el tiempo y el espacio. Tiempo y espacio son las formas propias con las que Lessing designa la poesía y la pintura respectivamente. exaltando sus diferencias. si las acciones son el reflejo de la coacción motivacional característica de la sucesión temporal en la representación poética (es decir. Lessing visorliteraria. el elemento normativo del soporte material ante la obra ideal). sino del sujeto experimentante. De esta manera. aquel sobresentido propio de la naturaleza que al poner en relación fenómenos radicalmente no dados en la realidad. sino una especie de conquista de los principios estructurantes de lo natural a través de lo arbitrario. puede ascender de lo terreno a lo divino: los signos artificiales y arbitrarios han conquistado el modo de imitación y motivación de la naturaleza misma.com | 36 . En otras palabras. En la configuración de metáforas se transparenta aquel exceso. permite la articulación de estos. de lo sígnico a lo significativo. Solo en la metáfora se transgrede el espacio natural para establecer una relación de síntesis conceptual entre dos objetos normalmente desvinculados que tiene como condición de posibilidad el manejo del tiempo por parte del poeta. Así. las metáforas vendrían siendo la puesta en operación de esa misma representación en un plano ya no espontáneo. gracias al dominio del tiempo. específicamente en la sección primera dedicada a la Estética Trascendental. de esta manera. ya no contenido en la naturaleza de modo inicial. Podemos ver que tras la tesis de Lessing respira un fuerte pensamiento kantiano: Lessing es capaz de abordar la imitación mucho más allá de la mera semejanza entre la representación y lo representado (lo que sería caer en un burdo e insulso realismo).ENSAYOS exceso de sentido y constante rebasar de la propia naturaleza en cuanto a sí misma. Por lo mismo. opuestos entre sí. Kant señala como los principios preponderantes a la hora de fijar la estructura categorial a priori a las dos formas puras. Sabemos que en su Crítica de la razón pura. todo fenómeno posible de conocer estará configurado por las coordenadas del tiempo y el espacio no en tanto propiedades impuestas por el objeto mismo. Como en un cuadro cubista donde el espacio yace subordinado al tiempo permitiendo la contraposición de partes no armónicas de un mismo objeto. A aquel proceso de herencia. y por ello se llaman intuiciones puras» (Kant. de extensión de lo material en lo ideal. es decir. «podemos conocerlas sólo a priori. Si vamos un poco más lejos de lo expresado por Todorov podemos atisbar que como telón de fondo donde se inscriben las tesis de Lessing se encuentra Kant.com dad.

Tzvetan (1977): Teorías del Símbolo. Pedro Ribas). 37 | visorliteraria. un creador. Bibliografía Kant. nos arriesgamos a decir que tanto en Kant como en Lessing el giro es similar: ambos pueden depositar la vista en aquello impensado. y profesor de ajedrez. gracias al desplazamiento asegurado por la motivación. Lo que el artista imitará. Quizás en Kant opere la misma técnica de extensión idealista para desentrañar el apriorismo del tiempo y del espacio. y de las dimensiones geométricas. Aldo Bombardiere (Chile. yendo en miras a tornarse eso que Vicente Huidobro llamó pequeño Dios. Caracas. en el caso del tiempo. eso sería parte de otra investigación. ambos penetran con su pupila más allá de la evidencia del mundo y centran su mirada en eso que yace antes de toda experiencia visual. México: Editorial Herder. Immanuel (2006) Crítica de la razón pura (trad. de la Universidad Alberto Hurtado. en lo invisible. Y. Lessing. de Santiago de Chile. No obstante. Venezuela: Monte Ávila Editores. De todos modos. Todorov. 1986). (traducción de Sixto J. en una configuración estructurante y posibilitante de la experiencia misma y de la obra de arte. México: Taurus. Así. se pasará desde el imitar la realidad a crearla: lo que se imitará ya no será la representación de un mundo externo dentro de la obra. la temporalidad poética y la especialidad pictórica.ENSAYOS aborda la imitación (y con ello la motivación) entre significante y significado a un nivel de condiciones estructurantes de cada disciplina artística. claro que ya no teniendo como anclaje el signo material de la poesía y a la pintura. sino a los modelos matemáticos de la sucesión aritmética. bajo el prisma de lo aquí estudiado. Colaborador en la Revista Estructura.com Creación . convirtiendo así la imitación en motivación. o sea. el apego a lo sígnico y sus repercusiones idealistas-significativas. Licenciado en Filosofía por la Universidad Alberto Hurtado. en el caso del espacio. esto traerá como consecuencia que ya no será decisiva la imitación de la realidad en cuanto a lo percibi- do como capa superficial para juzgar la obra de arte. Filosofía de la Educación y Pensamiento Latinoamericano. en el caso de Lessing. sino que la motivación que de ella emana en cuanto a su diagramación profunda y condicionante de ella misma. Gotthold Ephraim (2014): Laocoonte o sobre los límites de la pintura y poesía. Castro). Ponente en diversas universidades de su país con trabajos sobre Filosofía de la Religión. permitirá liberar al artista de la obra de arte y transformarlo en el nuevo eje de ella. será el proceso mismo de creación.

eso mismo pensaba yo. Pensé que tal vez se trataría entonces de alguna especie de emergencia y me decidí a atender la puerta. Tendría que haber escuchado las sabias palabras de mi padre cuando me decía: "¿Qué te pasa? ¿Vas a tirar tu tiempo en eso? ¡Cualquiera sabe que el latín es una lengua muerta!". y finalmente me hicieron doblar la esquina. Un sábado a la mañana escuché el timbre. explicó el enano. era difícil seguirlo. era un petiso sinvergüenza y chamuyero. me vendió en una esquina”. Probablemente esté pensando: "No existe tal cosa como vendedores ambulantes de zapatos". ¿Alguna vez le compró zapatos a un vendedor ambulante? Yo sí. Salí como pude de la cama. Al alcanzar la esquina algo me detuvo. El petiso hablaba muy rá- pido y gesticulaba todo el tiempo. No recuerdo si me probé el par de zapatos antes de pagar. Por aquel entonces tenía uno de esos puestos administrativos en el Estado. Pero la verdad es que lo único que me interesaba realmente era el latín. Se los veía un poco deslucidos. Para colmo yo no estaba despierto aún. por el contrario. El vendedor se fue enseguida recitando un particular pregón: "Traigo. Quería estrenarlos a la mañana siguiente para ir al trabajo. porque allí estaban los zapatos sobre la alfombra. solo necesitaban algo de pomada. No tenía tiempo para desayunar. Su ropa era muy llamativa: llevaba puesto un traje marrón a cuadros y un sombrero terminado en punta. Salí a la calle corriendo. Pero eso no sucedió. algunos estaban visiblemente gastados. tal y como suele pasarme todas las mañanas. le explicaré por qué estoy en este puente. Abrí entonces la puerta y allí estaba un tipo muy petiso. Aquella afirmación me había descolocado un poco. Lo miré silenciosamente de nuevo. pero en buenas condiciones. pero sí existen en Almagro (por lo menos hay uno). me peiné. iba a llegar tarde. Aquellos zapatos ni siquiera parecían nuevos. Tengo que decir que me quedaban espectaculares. En ningún momento le creí una palabra. Me puse los zapatos nuevos justo antes de cruzar la puerta. En realidad. bajé la escalera y observé por la mirilla. Mi jefe no era muy paciente con los retrasos. 39 | visorliteraria. "No hay mejor garantía que verme andar todo el día usando mi mercancía”. me lavé los dientes y mientras ordenaba el portafolios me vestí. parado frente a mí. no podía levantarlos. Me quedé mirándolo un par de segundos en silencio. Me levanté al mediodía sin poder asegurar si aquel episodio debía ser catalogado como onírico o real. Se presentó como vendedor ambulante y traía con él un carrito lleno de zapatos. No se veía a nadie. Todavía estaba acostado. y usted me dará la razón. los timbrazos fueron cada vez más largos.com No quería salir de la cama. Bueno. y yo volví a acostarme rápidamente. El petiso dobló en Boedo y se perdió de vista.CREACIÓN CREACIÓN © Giorgia Poli Fuente: Flickr Caminando en los zapatos de Mao por Javier Esteban González Amigo. El tipo explicó que aquel era calzado con historia. el derecho también se sumó a este esfuerzo. No pude cruzar la calle.com | 40 . señores. movía mucho sus manos. Para sacármelo de encima elegí un par de zapatos marrones que estaba más o menos en buenas condiciones y se los compré. muy baratos. Mi zapato izquierdo empezó a tironear para la izquierda. Pero lo más extraño de todo fue que sus frases siempre terminaban en rima. Luego le pregunté: "¿A Mao Tsetung?". Algunos fueron hechos para madrugar y otros fuimos hechos a prueba de despertadores. sus zapatos. Era un charlatán. Zapatos que ya han andado otro camino para los hombres que esperan algo de su destino". yo podría haber puesto más fuerza para impedir el desvisorliteraria. pensé que al cabo de un minuto la inoportuna visita desistiría y acabaría por marcharse. "El mismo señor que gobernó la China. me había despertado muy tarde. zapatos de todos los colores. Estaba contemplando cómo el mundo era perfectamente capaz de seguir funcionando sin mi ayuda. Eran los zapatos. Pero la duda se desvaneció al bajar las escaleras. así que los lustré hasta dejarlos presentables. pero no durmiendo. prácticamente un pigmeo. Tengo zapatos gastados para los pies cansados. Ese lunes. De repente parecía que se hubieran transformado en plomo. Dijo el vendedor que aquellos zapatos habían pertenecido a Mao. dijo en un momento mientras señalaba sus pies. incluso había tomado varios cursos cuando era joven.

Por otro lado. acababa de conseguir el trabajo ideal. En este punto. Seguro quiere ponerse a trabajar de inmediato en el problema. La atracción fue instantánea y. Un buen día. le hice caso. Me llevaron hacia uno de los ascensores. Me subí y saqué boleto. los zapatos tironearon para que abandonara el asiento y me guiaron hacia una de las mesas de una confitería. Permanecían dormidos la mayor parte del tiempo. Ésta es la remuneración que le había comentado por teléfono la semana pasada. yo lo tenía en la mano y no lo podía creer. La conversación telefónica se extendió un par de minutos más y luego se dirigió a mí. yo desconocía esto. Una morocha que rajaba la tierra. Ahora la gente de Personal se ocupará de todos los detalles. más o menos en estos términos: —Discúlpeme. Aquella era una oferta que no podía rechazar. ya no me guiaban. Me tomaron por sorpresa. claro —no podía creer lo que acababa de escuchar—. descubrí que los zapatos tenían su humor propio. Luego de un corto trayecto. ¿A dónde vamos? No tenía respuesta para esa pregunta. tal vez mi peso ya los estaba agotando. Tal vez habían decidido que ya tenía suficiente. Y a base de tirones hacia los costados pude saber dónde había que doblar. Podría haber hecho algún esfuerzo por desviar el rumbo. por supuesto. después de algunos meses. porque durante un buen tiempo se limitaron a entregarme sucesos afortunados de poca monta. —Buenas tardes —dije.CREACIÓN plazamiento. Y resulta que este calzado no estaba constantemente dispuesto a presentarme al amor de mi vida o al trabajo de mi vida. Su intención era que fuese al piso treinta pero. pero de vez en cuando despertaban para llevarme puntualmente al lugar exacto donde alguna oportunidad se presentaba. —Buenas tardes —respondió el taxista—. Entonces decidí dejarlos hacer su voluntad y ver hasta dónde me llevaban.com CREACIÓN como haría con cualquier otro calzado cualunque. y de este humor dependían los caminos que me harían recorrer. El viaje duró unos treinta minutos. Era como si se hubieran despertado de pronto. La puerta estaba abierta. fue mutua. Me quede ahí sentado como un idiota sin decir nada hasta que el zapato derecho tironeó hacia adelante. como encontrar plata en la calle o comprar números ganadores en las rifas. Pedí un café con churros y esperé para averiguar de qué se trataba todo aquel asunto. así que permanecí en el ascensor hasta que alguien apretó el número indicado y pude bajar siguiendo el im- pulso de mi calzado. el zapato dio un pisotón. Un taxi pasó y mi zapato derecho tironeó. ¡Me alegra que haya cambiado de parecer! Entiendo que es el hombre que nos puede sacar de este apuro. Se podría decir que era feliz con mi nueva vida. Traté de sobornar a los zapatos para mejorar mi destino. dejé de sentir la influencia de los zapatos sobre mis pasos. 41 | visorliteraria. ¿Dónde le firmo? —No se preocupe. Se me había hecho costumbre usar siempre esos zapatos. aunque no tuviera idea de qué se tratara el trabajo. los zapatos no volvieron a ejercer su poder sobre mi andar. pero me quedé afuera. yo estaba tranquilo en la oficina leyendo el diario deportivo y cuando me quise dar cuenta ya me encontraba saliendo del edificio. La verdad es que pensé que no le había interesado la oferta. —¡Por supuesto que me interesa! — respondí—. predecibles y aburridamente mundanas. así que no le quitaré mucho tiempo. Su nombre era Juana. Y dígame. Desde que nuestro anterior jefe de traductores renunció. A esta altura era obvio que el derecho era el cerebro de esta operación. Es que se me hizo una laguna. Me alegra tenerlo aquí. Qué más podía pedir. El cartel en su escritorio decía “Director Corporativo Regional”. —Arranque que yo le voy indicando — respondí entonces. llevándome la mano a la frente—. Seguí derecho dos cuadras y finalmente me detuve en una parada. al pasar por un imponente edificio. sí. sabe. Había mucha gente en la cola. Pero nada de aquello parecía funcionar. La invité a tomar algunos copetines y así empezó una relación que terminó pocos meses después en casamiento. Caminamos hasta la esquina. Los zapatos parecían haber vuelto a dormirse. claro que me acuerdo —respondí con una sonrisa. ¿Qué? ¿No lo recuerda? —Sí. pero no quise. Desde el interior de la oficina un hombre que se encontraba hablando por teléfono me hacía señas para que entrara y tomara asiento. Era una persona querida y por primera vez me sentía útil e imvisorliteraria. —Claro. Le agradezco que se haya presentado en tan corto plazo y tan puntualmente. más importante aún. al cabo de los cuales. Nuevamente quería ver lo que los zapatos me tenían preparado. allí se detuvo mi calzado. Creo que cualquier oportunidad de tomar contacto con lo fantástico debe ser aprovechada. ¿Todavía le interesa la oferta? El hombre había escrito en un papelito un número enorme y me lo había pasado. estando ya en Floresta. Me había acostumbrado a usarlos regularmente para ir al trabajo. ahora estaba por mi cuenta. el Departamento de Latín ha sido un caos. la vida retornó a mis zapatos. ¿para qué necesita esta empresa un Departamento de Latín? —Por aquel asunto que le comenté por teléfono. Estaba yo mojando el segundo churro en el café cuando miré hacia la puerta y vi entrar a la mujer más hermosa de la ciudad. Esto sucedió un par de veces más hasta que comprendí que su intención era viajar en taxi y entonces detuve uno. Esperé allí unos quince minutos hasta que llegó el colectivo. A uno le pasan demasiadas cosas terrenales. incluso podría haberme quitado aquel calzado semoviente. Por algún tiempo. les pasaba pomada de primera línea todos los días. pero no lo hice. por favor —dijo el extraño—.com | 42 . por lo menos eso fue lo que me dijo mi secretaria. Era una llamada importante. usaba polvo desodorante para pies y jamás pisaba excremento de perro. Al divisar un asiento que acababa de desocupar una señora se despertaron de golpe y me llevaron al trote para que me sentara. obviamente en ese lugar querían bajarse y así lo hicimos. Una vez allí caminé hasta una oficina.

entonces probaría con castigos. Entramos a un conventillo. Se empezaron a mover nuevamente. Seguramente conmovidos por mi bondad. pasé sobre algún que otro charco y caminé con los cordones desatados. Perdí mi trabajo y perdí a mi Juana. buscaban recompensarme. Cuando iba cruzando la puerta caí en la cuenta de que mi ropa estaba cubierta con la sangre de aquel cuerpo que me cayera encima. En cuestión de segundos escuché pasos por el pasillo: "¡entréguese —gritaron— está rodeado!".com | 44 . Luego de recorrer medio pasillo nos metimos en una de las viviendas. Entonces. Al parecer. Esta vez con un paso relajado. Parecía que los zapatos ya no querían ayudarme. Hasta que pasó la desgracia. pero no me alcanzaban. que mis bolsillos estaban llenos de dinero y que la historia de mi inocencia se basaba principalmente en unos zapatos semovientes. pisando la punta de los mismos. quería más. pensé. Me metí en los bolsillos todo lo que pude. Si las recompensas no funcionaban para coercionar a mi calzado. Estas prácticas tampoco parecían funcionar. Al abrir la puerta del baño cayó sobre mí un cadáver (se imaginan el susto que me pegué). Finalmente. El mensaje era claro: ellos me hacían saber quiénes mandaban y que no tolerarían maltratos. por ejemplo. solo para doblar de golpe y hacerme comer un semáforo recién pintado con todo el envión de la carrera. y fue el que me hizo doblar. No me quedó claro si la policía pensaba que yo era narco o cafiolo. Creo que el derecho lo planeó todo. fue el que empezó a correr. Estaba jodido. lo que fuera. Mi corazón latía muy fuerte. Y por supuesto me entregué. como para probar. un martes cobraron vida nuevamente.CREACIÓN portante. El asunto solo tenía una salida: ganarme su favor de nuevo. pero mantuve la calma. por supuesto. Recorrí el lugar buscando una bolsa o valija. pero después ya ni siquiera me escribió. Para el caso es lo mismo: terminé en la cárcel. en aquella casa había ocurrido un ajuste de cuentas entre narcotraficantes y proxenetas. saqué mi pañuelo y empecé a sacarles brillo como muestra de buena fe. Ella acostumbraba visitarme durante los primeros dos años. Se detuvieron frente a una mesa que estaba forrada con fajos de billetes. Todavía mareado por el tremendo golpazo. Me preguntaba a dónde me llevarían. Los años pasaron © Craig Parker Fuente: Flickr visorliteraria. Me guiaron al trote durante cinco cuadras. En la pequeña cocina encontré dos finados más y por la ventana se escuchaban las sirenas policiales. si yo era inocente. Pero. leves. eso sí. Fue muy doloroso.

com La chica te gusta por Enrique Morales La chica te gusta: no es que vayas a ese bar solo por verla. Fuente: eltelonreal. o alguien de confianza. amigo. esa de barril. —¿Sería muy atrevido de mi parte pedirle que me los obsequiara antes de que haga lo que vino a hacer aquí? —Pero cómo no. No. Otra noche vas solo otra vez. ¿Seguirá ahora insistiendo en que no me tire? —Mire. faltaba más. Te gusta mucho. no importa. y eso que te gusta. Desde entonces. A veces. por ejemplo. preferiría que no lo hiciese. Esos zapatos marrones que trae CREACIÓN puestos.com | 46 . Así que no vas solo por la chica: si tuvieran solo una o dos cervezas y muchas máquinas. claro que ella se da cuenta. te acomodas en la barra y la miras mejor. a alguno porque te conocen y te ponen lo de siempre. Afortunadamente porque el vaso no se rompe y afortunadamente porque te salpica. mi amigo. claramente no vas solo por la chica. gracias. buenas noches. debe de ser. vistiendo harapos y con esta voluminosa piedra atada a mi cuello. es que estoy hoy en este puente. que es lo que tú quieres. A otros bares vas por una determinada cerveza de barril. sobre todo de género fantástico. 1982). con el propietario. claro que sabe que le gustas. Argentina. seguro que no irías ni aunque estuviera tu modelo favorita tras la barra. algunos de sus escritos fueron distinguidos en 17 certámenes nacionales e internacionales y otros tantos forman parte de 9 publicaciones. A este no vas solo por la chica. cada uno es libre de arrojarse donde quiera.blogspot.com clientes se van marchando. ¿son los zapatos de Mao? —Sí. cuando ya se hace tarde y los 45 | visorliteraria. la soga y también el puente. aquí tiene. No os cruzáis más que las palabras de rigor. Cuentos en una noche extraña. En 2006. Tenga. en el agua afortunadamente. Una noche vas solo. o por los contertulios de la barra. y otra. y a la cuarta o quinta vez se le cae un vaso mientras lo friega. ellos me ayudaron a encontrar la roca. ¡Splash! Javier Esteban González Andújar (Buenos Aires. cuánto es. a los 23 años. sin preguntarte. y entonces ella se disculpa y así visorliteraria. Desde hace muchos años se dedica a la escritura de cuentos y relatos. claro que lo sabe. Pero. sabe que un mínimo flirteo es parte de su trabajo. pero te gusta. la has visto sentarse con alguien. No. que le vea el lado positivo a la vida. ¿Libre para qué? —Y por eso. está bien mantener contenta a la clientela. publicó su primer cuento. En el 2012 publicó el libro Antemeridiano. gracias.CREACIÓN y quedé libre. El fregadero está cerca. Estudió Ingeniería Aeronáutica en la Universidad Tecnológica Nacional y Licenciatura en Sistemas en la Universidad CAECE.

pero con esto te vienes arriba y piensas si no tenías que haber venido un poco más tarde. O para echarte en cara que. Brindáis y probáis mirándoos a los ojos. es buen vino. Pronuncias su nombre. no molestas. oyes el agua correr. El incidente se ha producido con pocos clientes ya. no ocurre. Dejas la copa en la mesa para levantarte. hoy ni siquiera está el propietario. dame el abrigo. dejáis las copas en la mesa a la vez. puerta. o se lo habrá comentado alguien. vale. expectación. después de toda la tarde y la noche en la barra… Para compensarte por el abandono prematuro y esperas que momentáneo te echa los brazos al cuello. no muy baja pero tampoco muy alta. que eres escritor aún no famoso. segunda planta. en alguna conversación con algún conocido. se sienta en tus rodillas sin dejarte terminar de contestarle con un convencional sí. Esa vez vas solo por ella. sí. pero esta noche parece que va a subir en la lista de tus preferencias. me da igual. después de una jornada tan larga. ah. no. para que la espera no se haga tan larga. aún no el rey del mambo. compréndeme. claro. mucha mujer para ti: —¿Nos tomamos la última en mi casa? Es aquí cerca. mucho mejor. bien se ha merecido una recompensa. es normal. En lugar de seguir ella te dice con voz muy suave. de verdad. excitación. las cervezas que te bebes en el bar no son pose y el vino lo tienes como bebida social. no ha habido eco ni nada. cuando te lo proponen y para no ser maleducado. sí. el piquito lo suelen llamar. Por fin llega el momento deseado. y ahora que se sienta a tu lado tomando una copa de vino tinto hace que te sien47 | visorliteraria. Eres un escritor famosete. ¿tinto o blanco?. ella se ha puesto muy guapa. ahora con entonación interrogativa. aquí no faltará quien te reconozca. Abres sin demasiado esfuerzo para lo que acostumbras. más que suficiente para presagiar una noche memorable después de la ducha. hay dos o tres buenos aficionados a la literatura. un golpe sordo y seco. lo hace mejor y se da cuenta de que. que es profesional. buenas noches. un beso. Qué quieres. pero me tengo que pegar un duchazo rápido. ha sido un instante. ya que no le haces caso. valdepeñas. la llamas. ya sé que vienes mucho por aquí. pero que tienes futuro. salís a cerrar y entonces va y te dice con toda la naturalidad del mundo que tú no puedes fingir sin que se te note. La ayudas con las sillas. portón de la calle. Te llevas la copa de rioja a los labios. pero quizá sí principalmente por la chica. como la fama que vas ganando. y es tu impaciencia lo que te da esa impresión. piensas. La expectación excitada mejora el sabor de vino. tómate algo.CREACIÓN se entabla una primera conversación. precisamente valdepeñas no es tu favorito. ha sido la reina del bar ahí de pie desde su barra. Ella ya ha oído. No. entonces me puedo considerar oficialmente cliente habitual. un día de estos te invitarán a un programa de la tele y entonces llegará el estrellato. otra vez visorliteraria. se quita el abrigo. por la calle ya no pasan ni los gatos y tu paciencia. así que le dices que se tome algo y ella sale de detrás de la barra a sentarse a tu lado. si vuelve la cara a lanzarte una fugaz mirada provocadora. bueno. os sentáis en el sofá. mirando si los últimos rezagados necesitan algo. para ofrecerte una copa de vino. como tu mujer y tu hija en plena pubertad a la que ahora piensas que deberías haber tenido antes y que nunca habla contigo como no sea para echarte en cara alguna cosa o para pedirte dinero. solo para alcanzar el privilegio de esa invitación. Cuando llegas te saluda con un beso por encima de la barra. es aquí y ahora y. una botella sin abrir y un sacacorchos. de barril. de verdad quiere ducharse. Ella se levanta. Hasta la próxima. está bien. Se sirve una copa de vino tinto. has ido al bar solo por ella. en ese momento no te vas a poner a sopesar detalles que resultan secundarios.com | 48 . lo que tengas abierto. La noche transcurre bien pero los clientes tardan demasiado en irse. anda. Hoy precisamente quieres otra algo más fuerte. mano en la cintura al entrar. me fijaré. la excitación expectante pero segura de su oportunidad y de que va a aprovecharla. cómo nnn… y te come la boca con una pasión no definitiva. seguro que lo hace todas las noches antes de acostarse. no digas nada. y te pone tu cerveza favorita. ella te pone una mano discretamente en la rodilla. un ronroneo de gata seductora y esquiva de tejado y luna llena: —Me vas a perdonar. Eso sí. Te ofrece la botella y el sacacorchos y mientras buscas inspiración para descorchar la botella con gallardía y fluidez de experto pone las copas en la mesita baja de metacrilato a través de la cual se ven las revistas de moda femenina que lee la chica que te gusta y el mando a distancia de la tele. Dices para rematar esa imagen de intelectual cercano y considerado. creo que tengo un valdepeñas por ahí. Piensas si no querrá que la acompañes. que te duches con ella para desencadenar allí mismo las hostilidades. buenas noches. entonces encantado. te incorporas un poco. escuchas el agua correr. La chica te gusta. El primer beso es inminente y consiste en un primer contacto. se va a la cocina y vuelve con dos copas. ah. pero ella. su príncipe cortejador. habláis un poco de todo y la ayudas a terminar de subir las sillas a las mesas. cómo habría que llamarlo. seco aunque el agua sigue cayendo tan tranquila. Se levanta y se va al cuarto de baño. una tensión sana. Hasta esa noche no has ido solo por la chica. Rioja. Entráis en el salón. escalera. por lo menos podrías prestarle dinero de vez en cuando. quizá puedas estar atento para ir a secarle la espalda cuando termine. —No quisiera molestar. aunque te defiendas. para tonificarte un poco.com CREACIÓN tas su consorte. ella se quita los zapatos y pone los pies en el sofá ovillándose un poco y dejando caer su cabeza en tu hombro. no lo sé. habrá sucedido o no. pero desde luego sí prometedora. primera planta. aunque te la hayas tenido que trabajar un poco. o quizá no. es decir. Efectivamente es cerca. Y entonces con la copa aún en la mano oyes un golpe. y por eso miras con atención si se contonea. de verdad. otro sorbito. hablas más alto. apenas la punta de los dedos. ninguna maravilla pero servirá. que le admiras y hasta te pone nervioso. seguro. casi un susurro. esto no estaba previsto escucharlo. si mañana te sirvo lo que quieras sin pedir entonces sí. Existe la palabra regusto pero lo que tú experimentas ahora es previo. pero ahora la invitación que te han servido sin pedirla. vale.

parece como si estuvieras hablando con alguien. no tiene pulso. Por qué no tendremos un imperativo de primera persona. esta es guapa. precisamente ahora.com | 50 . Tienes que irte. Le pones el espejito delante de los labios. Empáñate. hostia. no sientes nada. pronuncias su nombre otra vez. Sensualmente entreabierta. y no era el vino. Le tocas la muñeca. como el grifo de una silla de dentista. la noche cumbre que te has currado tantas noches lejos de tu casa. Pero esta no. incoloro. por ejemplo. piensa. Pega el oído a la boca entreabierta. Pero te van a preguntar. de un par de meses. la chica que te gusta. no le hace puñetera falta. lo que te confirma que era verdad que quería ducharse. que manden una ambulancia. Porque no podemos ordenarnos nada a nosotros mismos. abres la cortina de la ducha mirando bien no mojarte y ahora sí que está tirada en el fondo de la bañera. venga. agua roja como el rioja en la base de su cráneo que se va aclarando hasta caer por el sumidero como si fuera un rosado portugués ligeramente espumoso. con ella. subjuntivo: que se mueran los feos. empáñate. Llama a urgencias. espejito. claro. casi de puntillas. Qué hago. Empáñate. No se empaña. si no está muerta y solo está inconsciente un movimiento de más podría terminar de romperle la columna. vas a acercar el oído. Y te das cuenta de que estás desvariando. Encuentras la puerta del cuarto de baño cerrada. Hostia. o desaborido. O peor que inconsciente: el agua va enjuagando la sangre que brota de alguna parte de su cabeza. Por ella ya no vas a poder hacer mucho. muy guapa. para otras cosas sin sabor dices eso. te respondes. Cálmate. Hostia. Pero entras con cuidado. O no se lo encuentras. la enjuaga constantemente. Joder con los ejemplos. y además estábamos a punto de follar después de un calentamiento previo de varias semanas. pero tienes que llamar. qué poco maquillaje hay aquí. tú y tu manía con el lenguaje. Tienes que hacer algo. que todavía te gusta. como parece que se está quedando la chica que te gusta. se abre bien. no es momento de semánticas. un espejito. Joder: eso era lo que íbamos a hacer. probablemente van a grabar la llamada. para la gente que no tiene sangre en las venas. sin sabor. O para uno mismo: que me muera yo ahora mismo si no es verdad. Nada. en los neceseres de plástico con flores de colores. Pero cuidado. Rebuscas en el armario. y luego la policía y el levantamiento del cadáver y todo el follón. como te enseñaron en la escuela con una última palabra que nunca has oído sino en esa definición del agua. no la muevas. Nada. empáñate y si quieres saca después tu cara y me lo dices aunque ya lo sé. inconsciente y desmadejada. hostia. porque el bar no es de tu barrio ni del barrio de al lado ni del otro. no me digas quién es la más bella del reino. con los nervios. Piensa. no recuerdas cuál. aunque eso es más para la gente.CREACIÓN preguntas por ella al pasillo por el que antes desapareció en dirección a la ducha dejándote con buen sabor de boca. no está tirada en el suelo inconsciente estorbando el paso. pero y si todavía tiene remedio. Para el resto. Le buscas el pulso en el cuello. los últimos clientes solo pueden asegurar que estuviste en el bar con ella hasta la hora de visorliteraria. sino de actuar. Nadie puede saber que estás aquí. inodoro e insaboro. No le da tiempo a volver a su estado natural transparente. empáñate. Pero no. Hostia. Abres 49 | visorliteraria. Con los ojos cerrados parece estar esperando un beso. te replicas. qué coño hago. Un espejito.com la puerta con respeto. nadie lo sabe. hostia. Esperas por lo que más quieras que no haya pasado nada que te estropee.

A ver. has visto una en el camino. qué dominio de la situación. Te preparas un café. más familiar. Mierda. sales a la calle y logras dejar también entornado el portón pesado pero un poco viejo con el que ahora recuerdas que ella tuvo que forcejear un poco para abrir. sin tirar nada. el espejito. Sí. O no estaría muerta. si acaso un poco más de indiferencia que otros días y mucha prisa. y después buscas otra vez su móvil pero ahora para limpiarlo. Con la botella en la mano y las ojeras que sientes seguro que no tienes buena pinta. sí. pero estás prácticamente seguro. y la chica no tiene fijo. Pero no. no puedes jurar que no os cruzasteis con nadie. pones tus cinco sentidos en no hacer ruido. o inventas teorías para explicar cómo podría ser posible que tengas un recuerdo tan claro (y un poco de resaca) de una nochecita tan movida que. Coges rápido las copas. está suscrita. aún tienes que hacer algo: borrar las huellas. hostia qué tardísimo es. no ocurrió. Te limpias un poco la mano con la servilleta de la cabina y la tiras también. y duermes en el sofá. Pero tienes que llamar. te falta rematar la faena. deberías ponerte a escribir pero la falta de sueño y la aventura recién pasada te lo ponen difícil. Monedas. como a la reina madrastra. ya verás. y tú intentando mantener un poco de dignidad de caballero en tu desaliñada compostura nocturna. que puede servir para un primer diagnóstico. Ves al otro lado de la calle una papelera donde deshacerte de la botella cuando acabes. Recoges tu abrigo y la botella. a la calle. Es un método casero. Hostia. por qué coño tendrán las mujeres bolsos tan grandes y tan llenos de cosas. Y qué vas a decir. Encuentras una carta de una de las revistas de la mesita de metacrilato. o sí había. La cabina. algo con su dirección. si es que encuentras una. Te quedas solo en un visto y no visto. Código. intentarás hacer lo mismo con la puerta principal del edificio. no será una broma. Por un momento te parece que no ocurrió. pero hoy. Ni se te ocurra usar tu móvil. Pon otra voz. Se acabó. pero desistes porque te parece una indecencia. descuelgas el auricular con una servilleta en la mano y la botella en el sobaco. las friegas con una habilidad que nunca has demostrado antes. sé breve. es el segundo izquierda. algo rápido pero con toda la información. Nadie en la calle. presagio de niebla. será suficiente. la dirección de la chica. y con ellas limpias el picaporte de la puerta del cuarto de baño. eres muy observador. No había nadie en la calle. menos importante a medida que te acompañaba en tus atropellados pensamientos. no es serio. Te concentras en el sonido de tus propios pasos para no perder ritmo ni zancada. Echas unas monedas. Enciendes el ordenador visorliteraria. Logras ponerte el abrigo mientras empiezas a desandar deprisa pero sin correr el camino de promisión que le trazó su cintura a tu expectación por fin colmada con el ritmo misteriosamente sereno de sus tacones. vas a la cocina. no importa de cuánto. Bajas con diligencia pero sin hacer ruido. Nada de taxi. Bueno. y luego coges otra y otra. Hace frío. claro. con la chica que te gusta todavía cadáver insepulto.com | 52 . eso sí lo sé. coges una servilleta de un montón que hay sobre la encimera para secarte las manos. llegas a casa. qué número es. Nubes. Sales del cuarto de baño sin cerrar el grifo. su bolso. una factura. cuestión de fregarlas rápido y guardarlas. no es definitivo. algunos papeles en un cajón. el dichoso espejito espejito que. Dónde estará el suyo. Te espera una buena caminata y dos mujeres en tu casa que normalmente no se despiertan. marcas. qué has tocado: las copas de vino. Y si graban la llamada. por mucho que extremes las precauciones te sentirán llegar y mañana te dejarán caer alguna preguntita si no te someten a un tercer grado. Dónde habrá un contenedor de vidrio para la botella. La botella te la llevas. das con una voz realmente ridícula. el pomo de la puerta de entrada que ahora será de salida por fin y una extra para la cabina. Pero sí ocurrió. cómo se llama esta calle. —Oiga. los de los cajones del mueble del salón en el que al final encontraste la carta de la revista.com CREACIÓN seres. Piensas en escribir algo. Ha habido suerte. no es científico. o fantaseas con la posibilidad de que no ocurriera. encuentras rápido también el sitio donde las guarda la chica que te gusta. el armarito encima del lavabo y los nece51 | visorliteraria. sin apagar el ruido del agua que se ha ido haciendo rumor más lejano. A la mañana siguiente no hay interrogatorio ni indirectas. te acordarías si hubieras visto a alguien. Ahora andandito a casa. demasiado ahuecada para ser tomada en serio. como Blancanieves pero esta es una morenaza impresionante. y vuelves a la cocina guardándote las servilletas en el bolsillo para coger otra y otra con las que terminar de tocar todo. no puedes dormir. cada vez hay menos y cuando te quedas sin batería tienes que usar el teléfono de algún bar o algo así. Y cómo llamo. ¿no? Procuras no cambiar la voz pero sí pausar un poco las palabras y dotarlas de una entonación grave. te hurgas en los bolsillos y tienes algunas monedas. O dormitas. allá vamos. no llamas la atención. Cruzas y metes la botella entre los envoltorios y restos que casi rebosan de la papelera. La puerta del cuarto de baño. Te hurgas en los bolsillos para encontrar todas las otras servilletas y las tiras también. y cuelgas en cuanto te dicen espérenos. en casi todos los sentidos del término. y ya. para eso eres escritor aún no muy famoso. abres la puerta con la servilleta prevista y cuando vas a cerrarla tienes la inspiración de dejarla entornada para que los enfermeros pierdan menos tiempo. Pero todavía no es un recuerdo. en todo caso. pero sobre todo mucha humedad. Rebuscas en los jirones de tu memoria alguna noticia de que la prueba del dichoso espejito espejito no sea infalible. el tirador de la puerta del armarito sobre el lavabo y los neceseres. Rebuscas en su bolso. Vuelves al salón y buscas algún sobre. Te gustaría tirar también con ellas el recuerdo de esta noche absurda. Ojalá no estuviera muerta. Mejor. sin embargo. Se acabó. Sí. una cabina. pero no te puedes imaginar a un médico serio dictaminando el deceso de un paciente con un espejito en la mano. Aparece.CREACIÓN cerrar. Tendrás que llamar desde una cabina. no te dijo lo que querías oír y entonces la chica se muere. y limpias otros tiradores. cosa que te sale muy bien siempre y esta vez aún mejor. como tantas otras veces. No.

sin poder dormir bien. si estás solo en casa. mira que dejarme ahí desangrándome. me hago cargo. qué mal lo pasarías. 53 | visorliteraria. sin poder concentrarte bien para trabajar. y limpias el garaje y cortas el césped del jardín y friegas y pasas la aspiradora y vas a una tienda de muebles y compras por fin la estantería que tu hija te lleva pidiendo ya no sabes cuánto tiempo y la montas y tu mujer y tu hija te miran extrañadas e incluso te preguntan por separado y en momentos diferentes si te pasa algo.com © Charmsss Fuente: Flickr . quién se va a enterar de una indecencia así. es que.CREACIÓN y te sientas delante de él. tú ya me entiendes. y decides hacer cosas. ni siquiera para esas revistas de la peluquería cutre Peinados Wendy. pero qué difíciles se hacen los dos días esos. Mejor dejar pasar un par de días. a pesar de que este finge muy bien (al fin y al cabo es escritor. No hay ningún papel en el ventanal pidiendo nuevo personal ni esquela anunciando un entierro ni un recordatorio ni nada por el estilo. interrogan al escritor aún no famoso y. y escribe la historia en su celda compartida con un pederasta. no nada. qué fácil es escribirlo. Y al fin pasan esos días y pasas por delante del bar. Buscas en las ediciones en línea de los periódicos. a ver si otra noche te puedo compensar. aunque aún no muy famoso). salvo que sea famosa o novia de famosa o one night stand de famoso o famosa. Y de todas formas desistes otra vez. sección local. deberías escribir algo sobre esto. y no hablan de ninguna chica muerta. donde la chica que te gusta nunca jamás puso el pie con toda seguridad. Tienes que hacer algo. No sabes si sería suficiente ser one night stand de un escritor aún no famoso. comprendo que no podías delatarte. pero va a ser pronto. porque hay un pequeño inconveniente: en realidad no conoces el final de la historia. mantenerte ocupado constantemente para no pensar. ¿qué piensa la chica de su proceder en el asunto? Qué cabrón. Qué fácil es decirlo. una chica que se desnuca en la ducha de su casa no es noticia. Es buena señal. pero no significa nada. hijoputa o Menos mal que llamaste a la ambulancia. mechas y extensiones. en este último supuesto más bien para la prensa del corazón más barriobajera. Piensas que podrías ir esta noche al bar a ver si te cuentan algo. no habrá podido avisar si está viva y si está muerta a ver cómo y quién avisa. con el café al lado. terminan deteniéndolo y juzgándolo. es que qué. ¿La chica ha muerto? ¿Empieza una investigación la policía. no por qué. no por nada. un violador o un camello? ¿O quizá la ambulancia llega a tiempo y la chica se recupera? Y entonces.

55 | visorliteraria. y mira la carta estudiándola como quien la lee por primera vez. a lo mejor ha preferido dejar el trabajo. unas muletas y vestida y calzada de forma muy poco elegante. Enrique Morales Lara (Jerez de la Frontera. como si los clientes habituales fueran casi parte del mobiliario. y jubilar a algunos de los más antiguos. n° 3. no CREACIÓN estás preparado para ningún imprevisto y para este menos. 2010. dos traducciones de poesía en RevistAtlántica. junto a la catedral. Francisco de Paula —contaba un cura viejo— tuve una aventura extraordinaria. 1996. y con la experiencia acumulada sacas conversación en poco tiempo. En emisoras de radio y televisión de su ciudad natal se difundieron otras obras y ganó tres veces el Premio de Relato Corto de la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de Cádiz. el microrrelato El tercer laberinto en Dreceres microrelats. no lo recuerda. España. No. en cuya universidad (Katholieke Universiteit Leuven). Este museo es visitado por unas quinientas personas a la semana y en él hay cuadros desde las primeras décadas del siglo XVI a los primeros años del XIX. este negocio es así. J. Pasas la tarde siguiente y nada. DeBarris. ya me ha pasado otras veces. claro. y empieza a gustarte. por consiguiente. una escuela de idiomas en la ciudad de Lovaina. [. Desde el año 2000 es profesor de español en ACE-GroepT. que está leyendo un periódico tan tranquilo y no te mira con recelo ni de forma suspicaz. Desde hace más de una década he sido el encargado en jefe de la inspección visorliteraria.. Barcelona. la ampliación de la exposición con las pinturas de todo el siglo XIX y parte del XX ha hecho necesario tomar parte del edificio contiguo y aumentar el número de vigilantes. de La causa secreta y otros cuentos de almas enfermas. y empiezas a advertir buenos detalles en la nueva chica de la barra.] Dos de los tres santos del otro lado. o a lo mejor está todavía convaleciente. M. En todo caso vuelves la tarde siguiente.. te acodas en la barra e intentas sacar conversación con el propietario. situado en el centro de la ciudad. y después de pedirle a la chica nueva una cerveza malísima y de botella en lugar de una copa de vino tinto. y cuando el propietario se acerca a saludarla ella no lo reconoce. sin decir nada. en la revista La más bella. y el relato corto Una mañana de caza. uno de los primeros construidos por los colonos. dejó de venir de repente. se pone a contemplar la decoración como si el bar fuera desconocido para ella. Esta vez entras.com | 56 . “Entre santos”. ahí agazapado como una araña al final de la barra para conquistar a la chica que te gusta. entra ella con el pelo corto. Madrid. Machado de Assis.CREACIÓN buena señal. se acoda torpemente en la primera parte de la barra entre el silencio de los clientes habituales. pero ella no está detrás de la barra. como si tú fueras un adúltero borrachuzo y sin estilo que te las das de intelectual y a quien nunca jamás se llevaría a su casa. no ha podido avisar: te parece que no es su estilo dejar colgado a nadie. y la siguiente. hasta que una tarde.com © Katherina Athanasaki Fuente: Flickr Un cuadro sin datación por Juan Pablo Núñez Cuando yo era capellán de S. convaleciente o no. en donde se encuentran las principales muestras de pintura colonial de la región brasileña. Doctor en Filología Clásica y Licenciado en Filología Inglesa por la Universidad de Cádiz. cuando no llevas ni dos cervezas y. Me llamo Andrés Dos Santos y durante más de quince años he sido guardia de seguridad en el Museo de Bellas Artes de Jaçatuba. O está muerta. Sea como sea. Bélgica. Hoy. Diputación de Cádiz (una del latín y otra del neerlandés). Se trata de un edificio antiguo. Ha publicado una veintena de artículos sobre latines. 1968). Miguel (a la derecha de quien entra por la puerta principal). S. algo pálida. y menos sin dar explicaciones o al menos avisar. o a lo mejor está todo como antes pero hoy simplemente no le toca trabajar. habían descendido de sus hornacinas y estaban sentados en sus altares. colaboró durante su doctorado. Bueno. Jorge y S.

. Andrés. o que los edificios de seis alturas son perfectamente normales en el mundo actual.mis relatos hubiesen sido perfectamente creíbles y no hubiese sido tachado de loco en mi tiempo.CREACIÓN CREACIÓN que pasaba cada noche a su lado sentía cómo una mirada me recorría de lado a lado. / fue pintado por. mis preferidas eran las de comienzos del XIX. —De haber vivido en este tiempo -me respondía sarcásticamente. de todas las salas. El retrato era de un hombre de unos cuarenta años. sin casi ayuda para conseguir libros. del mismo modo que la peor desgracia para un libro es no ser leído. triste y dura.com sí parte de la esencia de los usuarios que los han utilizado a lo largo de los años. al que la gente apenas observaba por no tener abajo un letrero que pusiera: “Representa a . con cualquier papel que encontrara por el suelo. bajas. Deseaba vivamente que uno de esos críticos prestigiosos se pusiera delante de él y exclamara: —¡Pero qué haces aquí. Yo había sentido también cierto interés hacia ese pequeño cuadro. repetía) era la de un hombre de su época. Verdadera ilusión le hizo ver un libro de sus relatos que le llevé y leí un día.. recordaba especialmente a aquellas que. sus grandes esfuerzos hasta llegar a ser uno de los mejores escritores del Brasil —o. tras varios paseos. no vi a nadie. éste no es lugar que te corresponde en la exposición! Porque realmente a Machado de Assis le molestaba no ver a sus amigos contemporáneos: ¡Cuánto le hubiese gustado conversar con Castelo Branco y discutir con él ideas sobre la novela! ¡Cuánto estar fuera de las miradas de políticos y terratenientes de principios del XIX. vigilando. porque representa la imagen detenida de una persona en un momento dado.. esa sensación es todavía más fuerte.”. a la que se dedicaba en cualquier momento en que el trabajo se lo permitiera. Parecía querer decirme: —Cuidado. inteligentes. Primero me contó su vida. Y otras veces: —Debes seguir por ese camino. con barba y anteojos redondos. La peor desgracia que le puede ocurrir a un cuadro es no ser mirado. Yo agradecía su confianza en un pobre guardia como yo. Machado de Assis. Él se maravillaba cuando le contaba que hoy es posible transmitir imágenes en una caja de una parte a otra del mundo. o simplemente por la costumbre decimonónica de adornar las paredes de sus palacetes con retratos de la influencia y poderes de sus antiguos dueños? Desde que era joven he tenido la sensación de que los objetos conservan en 57 | visorliteraria. oí ruidos. por último. A mí esto me parecía sumamente divertido: con tantos años de servicio a mis espaldas.com | 58 .. Como es lógico. se habían atrevido a mirarle a los ojos. © Yaroslav Gerzhedov Fuente: Flickr de estas salas: controlar las entradas y salidas y mantener en funcionamiento los sistemas contra incendios. te estoy vigilando.. Su soledad durante largos años de su vida. Siempre he tenido un verdadero placer por conocer la vida de esos misteriosos personajes anónimos que la crítica más académica no ha logrado identificar. me decía: “Eu sou o Machado de Assis”. Al darme la vuelta pude oír cómo una voz de hombre.a nuestro tiempo. y trataba de darle a su vez noticias sobre el mundo moderno. por cierto: eran suspiros. hipócritas. coincidíamos en muchos aspectos. Él se lo agradecía. Temí que fuera un robo. hasta que un día esa sensación desapareció. En un retrato. pero su perspectiva (“todo es cuestión de perspectiva”. —Éste lo tenía en mente cuando morí—. Las había visto de todos tipos: altas. durante un momento de su tiempo. la rutina me hizo preferir unos lugares a otros. Siempre Una de las noches en que recorría la exposición. así reconocido— y. al que he sentido durante varios años mirándome fijamente.. la de retratos de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX. Desde aquella noche el cuadro y yo pasamos largas horas de conversación. Me confesó que gran parte de lo que yo le había leído él nunca lo había escrito. pero no hallé ninguna lógica cuando. y que el editor que lo había publicado visorliteraria.. Me contó su afición a la lectura. hasta aquellas largas tardes en la Biblioteca Nacional.. Esto mismo me sucedió con uno de esos retratos sin identificar de la sala que tanto me atraía por ser tan cercana -y tan distante a la vez. Nada habituales. al menos. ¿Fueron realmente gente tan importante? ¿Se hicieron retratar por orgullo. me contaba sus opiniones sobre las extrañas gentes que pasaban por sus ojos. me decía. Es algo que me sucedía con el retrato de mi padre. clara. que lo miraban con ojos de alienado! Alguna vez llegó a dictarme un cuento.

lo sé. También protesta.CREACIÓN era un farsante. alegres unas veces. Cerca del mediodía (supongo que es el mediodía porque mi mujer dice que tiene hambre. Es autor del libro de poesía Luz-Light-Licht (Editorial Minobitia. el museo decidió prescindir de mis servicios. que su vida es un calvario. el Primer Premio de Ensayo Cincuentenario de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra (2006) y el Tercer premio en el IV Certamen Cultural «Jóvenes Artistas» (2004) de Cáceres. cuatro veces. Ahora. Ha sido investigador postdoctoral en el CSIC y la UCM e investigador visitante en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y la Universidad de Cergy-Pontoise (París). capté en el cuadro ese aire de inmortalidad de todos los otros de la sala. Ya no es posible. Ni siquiera la esperanza de un futuro mejor. No me queda nada. y haya entonces personas que cuando pasen a su lado. Me duele que diga que no soporta visorliteraria. Suena a frase hecha. Hacia una flora universal (Cilengua. Después todo vuelve a ser gris y ya no queda nada. Un día dejé de sentir su presencia y. Pero quisiera eso. Por primera vez en años quiero llorar. tres. me cuesta. Varios meses después. me fijo especialmente en aquellos pequeños y olvidados CREACIÓN que no captan la atención del público. cada vez que paso a alguna exposición de pintura.wordpress. No para de repetir que está envejecida. que lo único que quiere es salir a bailar. Tal vez nunca le importé. nada parece complacerla. que espera que todo termine.com Luis Pablo Núñez. y decir: —¡No me lo puedo creer! ¡Pero si es nada menos que Machado de Assis! Fuente: finasanti. yo no.com | 60 . Licenciado en Filología hispánica y doctor por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). aún no. que ya no aguanta más y que desayunó una manzana) escucho la voz de Antonia. Dice que ya está harta. Pero solo es eso. entonces. dé a conocer al mundo el retrato de ese magnífico escritor olvidado. Ella quiere que todo termine. que necesita un día de spa. que no soporta más esta situación. a las salas en donde trabajé durante tantos años. No puedo resignarme. que la vida me tiene reservada una segunda oportunidad. ya como visitante. Estoy cansado de escucharla. con sus amigas. Llorar hasta quedarme seco. la mayor de mis hijas. No le importo. no puedo dejar de hacer un saludo a mi compañero Joaquim María Machado de Assis con un leve movimiento de cabeza. guardándome el secreto de su anonimato hasta el día en que. no quiero. dos. Muchas noches continuaron las conversaciones. Siempre se lamenta por algo. —Es duro sentirse inmortal y no poder hacer nada de lo mucho que quedó en proyecto —me aseguraba. Las lágrimas no me salen. No puedo. Ha recibido varios premios: el Premio Idea Caja Madrid 2011. Me alegré por él. tristes otras. que todo va a estar bien.com Arrepentido por Mercedes Moreno Oigo a mi mujer quejarse: una. —¡Lástima no poder demandarlo! —decía con sentido del humor. ya sin posibilidad de visitarlo. un futuro. 2011) y de otros como El arte de las palabras: Diccionarios e imprenta en el Siglo de Oro (2010). 59 | visorliteraria. sepan apreciar lo que ven y mirarlo a los ojos. el Premio de Investigación Bibliográfica «Bartolomé José Gallardo». que extraña las clases de crossfit. como su madre. 2012) y Escritorios electrónicos para la literatura. un momento. Y cuando voy. liberado. Por momentos creo que la historia va a cambiar.

Siento el alma lacerada. cuando nos juntábamos a comer unas pizzas. la que más quiero. mover un brazo. Yo me reía. Mi esposa no hace más que agradecerle. Me hace mal. Aún en estos momentos se empeña en simular una aparente cordialidad. Al contrario. Esa angustia después se convirtió en resentimniento. Quiero decirle que está loca. me doy cuenta. parece no importarle. estoy out… si papá en algún momento se va a morir. con todos. eso sí que fue un calvario. pudo conmigo. Todo le resulta indife61 | visorliteraria. No quiero pensar más. Siento bronca. culo que quiere. Me ablandó. Mi hermano Américo sí. -¡Esto es un castigo! -exclama Antonia-. Me convertí en un ser despreciable. Quizá nunca me ocupé de ella. Jamás lo escuché quejarse. Yo no. como ahora mi mujer y mis hijas me tratan a mí. Soledad. Felicitas. el pobre hacía lo que podía para que comiéramos. hice lo que quise. Ni siquiera para el velorio de mi viejo. eso es lo que acaba de decir el médico. Me lleno de tristeza. culo que ve. Siempre fue mi preferida. pensaba mientras caminaba rumbo a mi casa. No lo sé. Fue así. muy mal. en bronca. Supogo que se refiere a lo primero. -¿Hasta cuándo habrá que esperar? -pregunta Elisa. No me parece que fuera para tanto. la menor de todas. ¿qué importa si es antes o después? -¡Hay que esperar! -exclama Felicitas. sé que ya es tarde. Tal vez me lo tenga merecido. Ahora ya no puedo. No me daba cuenta. Me arrepiento de no haber actuado de otra manera. en el parque. zurcía las medias. no se olvida más. en el aparador del living. me doy cuenta que no. Mi papá con los ojos cansados y el cuerpo vencido iba y venía de la casa al trabajo. la más humana. nos llevaba al colegio y luego se iba a pedir limosna. Corría y corría por el pasillo. Tenía vergüenza de que la gente supiera de donde venía. No paraba de trabajar: hacía la comida. como debería haberlo hecho. menos aún recibí regalos en Navidad. por primera vez. en cambio. No se queja. A los trece tuve que salir a trabajar porque no tenía ni para comer. De mi tres hijas es la más soberbia. Merezco un poco de respeto. Quiero pedirle perdón. Por qué tenía tan poco y a otros les sobraba la plata. Empecé a maltratarla. Me deslomé para darle lo mejor. Tiene el cielo ganado. apoyándome en todo. es diferente. El estuvo presente. Quizá sea mi culpa. “Pero esta chica. mi hija tiene de todo. dijo. También sé que dentro de unos meses seré un recuerdo y si tengo suerte. ir y venir con miles de bolsas para sus hijos y me llenaba de angustia. Estaba junto a mí. impotencia. Estaba enceguecido. Si tan sólo pudiera levantarme. papá”. Pero me lo tengo merecido. En especial con mis padres. Tal vez por eso le presté más atención. compañera. No quiero estar triste. A veces no había ni para la leche ni el azúcar. ya es muy tarde. Calvario fue lo que yo viví cuando tenía su edad. salí adelante. “En tu casa nadie le pone el cascabel al gato”. que sabía cómo educar a mis hijas. Antes. y de parecer simpática. La situación se me visorliteraria. Con la única que tiene buena relación es con Felicitas. con mucho esfuerzo. No tengo ganado nada. él sí que fue un buen hijo. en una casa de chapa que se mecía con el viento y la lluvia. El pasado y mis orígenes. Ahora no. Tal vez porque llegó hace seis años y aún tiene el alma pura. no puede ser así”. para que viva como una reina. Ahora. con la cara llena de lágrimas. No quiero pensar. no le falta nada.CREACIÓN más esta situación o que su vida sea un calvario. a no cuidarla. vamos a terminar internadas nosotras.com CREACIÓN rente. Felicitas es mi preferida. Puede pasarse horas encerrada en su cuarto. la del medio. éramos siete hermanos y entre todos teníamos que colaborar. Y salí. No puedo hacer nada. escuchando música. Le decía que estaba equivocado. No sé si a que todo termine o a que vaya mejorando. Di vuelta la página y enterré el pasado. al igual que mis hijas. Veía a los padres. con los brazos abiertos y me decía “papá. siento que sufre. Vuelvo a sentir la voz de Américo. mi esposa. no protesta. Sé que es tarde. Pero sé que no le importo. la más fría. Pero no puedo mover los labios. Después cambió. no quería escucharlo.com | 62 . Pero ya es tarde. No es soberbia ni fría pero tampoco cariñosa y compañera. jamás me festejaron un cumpleaños o me fui de vacaciones. me enojaba. Tenía razón. tendía las camas. Están aletargados. sólo esperar. El resto del mundo. De a poco me voy desangrando. Lo segundo está descartado. lavaba los platos. Era la única que corría a darme un abrazo ni bien llegaba a mi casa. lograré estar. que llora. Ahora no me causa gracias. No lo veía. Sufro lentamente. me decía Américo los sábados a la noche. en la calle. Y tiene de todo gracias a mí. siempre hubo una conexión especial entre nosotros. Nunca más volví a mi casa. nunca me gustó esperar. no me daba cuenta. De las tres es la más sensible. Vivíamos en Florencio Varela. una y otra vez. hacer un llamado y hablar con mi mamá. Fue cuando dejé de llevarle el apunte. siguiendo por mi esposa y por mis hijas. Esperar. Pero la imagen de mi papá viene una y otra vez. Esperar. -¿Qué querés decir? -acota. Ahora estoy arrepentido. Soledad. a portarme mal. Sólo quería salir de esa vida llena de miserias. Dormía cinco o seis horas. Se levantaba a eso de las cinco de la mañana y se iba al Mercado Central. Antes era sumisa. No me porté bien. de piedad. como fotografía. en odio. -¡Desconectarlo! Si seguimos así. Al igual que mi mamá. La situación se me fue de las manos. Su voz suena enojada. aunque fuera salteado. Incluido yo. Eso queda grabado. Sí. En ese entonces me reía. Nunca me porté bien. Escucho sus palabras y siento una espina clavada en el medio del pecho. Ni siquiera con mi viejo. Me ponía peor cuando mi mamá nos servía el mate cocido sin leche ni azúcar. “Hay que esperar”. no tengo fuerza. En cambio. Es inocente. laboriosa. Siempre manejé mis tiempos. Siempre la traté mal. ¿No se podrá desconectarlo? Sería como adelantar lo inevitable -dice con una liviandad asombrosa.

Tal vez porque sé que ya solo me queda esperar. No me gusta. Actualmente trabajo como docente de Prácticas del Lenguaje en colegios de zona Norte de la Pcia de Buenos Aires. He colaborado para La Gazeta de Mar Chiquita con artículos de actualidad (2012). Soy Profesora en Letras. dicté talleres literarios para la Editorial Argenta (2003) y participé como jurado de la editorial Mis Escritos (2004-2006). Argentina. 3. recibida en la Universidad Nacional de Mar del Plata (2002). 38 años. © Roland W Lüthi Fuente: Flickr visorliteraria. Me formé en cine. dependo de los otros. 5 y 6to año del secundario. teatro y dirección teatral con reconocidos profesionales.CREACIÓN va de las manos.com | 64 . Vivo en Capital Federal. Esperar a que todo termine. Doy clases en 2. Mercedes Moreno (Argentina). Ya no tengo el control de nada.

Si yo hubiera sido un oso. visorliteraria. La Fragua del Trovador en la antología "Palabras Contadas"). Las malas artes (microrrelato seleccionado para la antología "La Mar y sus gentes"). Burn-out (relato publicado por la Ed. El bebé hace su siesta y yo aprovecho para subir la compra al apartamento antes de coger a Elisa. nuestra vecina. él también se quedó pasmado al verme y a cámara lenta llevó el botellín hasta la altura del pecho como si fuera un escudo. Me acuerdo que en el reportaje el narrador decía. ajeno. Me han dicho que me vaya a dormir. pasa. dejo las bolsas en la entrada y bajo a recoger a mi hija. lón. la habitación y la taza del váter. el sa- © Robert-Jonathan Koeyers Fuente: Flickr Un tipo con suerte por María Fraile El documental sobre osos me vino de repente a la cabeza cuando encontré a aquel hombre en mi cocina dispuesto a beberse una cerveza. Han sido tres segundos. que nada cura. que en caso de estar delante de un grizzly lo suyo era permanecer inmóvil hasta que el animal se fuera. El Festín (microrrelato seleccionado para formar parte de la antología "Sensaciones y Sentidos"). Vivimos en el primero y podemos seguir el tránsito del edificio. está vacío.com | 66 . -BUUUUUUH. Mi marido. pero mientras el tiempo. con Elisa y sin ella. Pero cuando me asomo al carrito.dije agitando los brazos y pensando en la suerte que el tipo tenía de que yo solo fuera un fantasma asustado en mitad de la noche.CREACIÓN CREACIÓN Impasse por María Fraile Me repito la escena en la cabeza una y otra vez. es un reflejo. que todo lo cura. Cuba). España. Relatos premiados y menciones: Bonus (microrrelato premiado en la I Edición Puertas Abiertas 2014. porque el 65 | visorliteraria. me habría quedado paralizada igual. la probabilidad de despertar de esta pesadilla se aleja. desde la cocina. Miro a ambos lados. con el mismo tono con el que se pide medio quilo de mandarinas. superfluos y el carrito con mi hija de seis meses.me dijo sollozando y temblando. estaba frente a mi nevera.com hecho era que un extraño. que llega. -No me hagas daño. deleitándose ya con la rubia en los labios. estaría muerto de un zarpazo. Marisa. o una promesa. mientras el tiempo. Sin todos esos conocimientos prácticos sobre úrsidos. que nada borra. María Fraile (Salamanca. Luego el policía que anota. que tacha. del otro . La Superviviente (mención en el II Concurso de Microrrelatos "Realidad Ilusoria"). que me dice con voz serena -No tenemos ninguna hija. Tú sabes que Elisa no existe-. Cuatro. 1975). un gesto inútil. me repito la escena una y otra vez. Entro en el portal con varias bolsas cargadas de víveres necesarios. Al girarse. que descanse. El carrito vacío en el portal es de Sofía. indiferente. Entro en casa sin cerrar la puerta. semidesnudo. Guantánamo. pasa. Un romace de película (microrrelato seleccionado para la antología "Cachitos de Amor IV" ACEN). estoy sola. que todo lo borra. y en ambos casos no consigo despertar de esta pesadilla. Y yo que le creo y que me creo. Orbis Alia (Relato premiado en el I Certamen de Historias Encantadas). de un lado.

si la chaqueta le combinaría con el pantalón. De camino me detuve un momento a mirar los últimos modelos de ropa de montaña para la temporada en la tienda de la plaza. cuando volví al cajero ya no estaba. —¿Y qué más recuerda del mendigo? 67 | visorliteraria. Y la imagen del mendigo me vino a la cabeza. ya sabes. por si acaso.com © Kelly Angard Fuente: Flickr . como habían anunciado. caía mucha nieve. Es un pueblo pequeño. El mendigo estaba durmiendo en un saco de dormir Salewa. seguro. Más tarde cogí el coche y subí a pistas a trabajar. el saco estaba en una esquina. esa tan cara. La gran nevada. era la primera vez que veía un mendigo en Sallent de Gállego. aquí la gente viene a esquiar en invierno o a pasear en verano. durmiendo en el cajero de la Ibercaja. pero bueno… Yo había salido a sacar algo de dinero para la semana pero al verlo allí. —Recuerda qué día era —preguntó el sargento de la Guardia Civil. con su perrillo. Me llamó la atención. lo había visto por la noche. Recuerdo que había una pareja mirando el escaparate. ya sabes —explicaba mientras el sargento apuntaba algo en un cuaderno negro. Por la mañana. aunque lo conocía bastante bien lo trataba de usted en el momento de prestar declaración. las cosas de la vida. algo de ropa. una persona durmiendo en un portal y allí él pensando si le combinaría una prenda de última tecnología de 800 euros con su pantalón que vendría a costar lo mismo. el tío le preguntó a su pareja —eran bastante jóvenes—. hacía un día de perros. habían dicho los informativos.CREACIÓN Ciclogénesis explosiva por Pablo Lorente —¿La primera vez que lo vi? Bueno. quien. Luego volví a casa. la televisión lo llamó ciclogénesis explosiva. y algunas cosas más. ya sabes. hay nombres para todo. deseé que los del banco no tiraran todo eso por si volvía a por ello. me extrañó porque no me podía imaginar de dónde viene un saco así de bueno. me dije. pero no le di más vueltas y me fui a casa. es una buena marca. pero el saco era bueno. ya había empezado a nevar. era el 27 de diciembre. Paré en el ultramarinos para comprar algunos botes de conserva. no sé. —Sí. todos nos conocemos. Se veía algo viejo. no me atreví a entrar.

y ni impermeables ni nada. En tierra de nadie (Sabara Editorial. El poder de la ficción (Comuniter). —Sí. Me acuerdo que mi madre nos la compraba a mi hermano y a mí en Galerías Preciados. allí no hay nada. no sé. —¿Y dice que lo vio otra vez durante ese día? —Mira. pasarse horas y horas en el mismo sitio sin hacer nada para que la gente salga bien del telesilla. El caso es que lo vi andando bastante arriba ya. 2010). 1979).com. Ese día casi no había esquiadores. pero ese día no subía nadie. Y luego llevaba una mochila Altus roja. el día era pésimo y yo subía pensando que casi toda la estación estaría cerrada. y allí estaba él. Salí de la cabina y grité. Es autor del libro Relatos desde ninguna parte (Eclipsados. España. aquello era el infierno blanco. Pensé en parar a ver qué hacía allí pero con la carretera en ese estado no me atreví a pisar el freno. solo un cortado que da al otro valle. no se veía nada. un palo de los de toda vida. con unas combinaciones de colores muy 69 | visorliteraria. 2013). Ya había un par de coches tirados en la cuneta y no me apetecía tener que esperar a la grúa. En la mano del palo no llevaba ningún guante. Hace una semana encontramos un cuerpo en la zona que menciona. por eso de estar en la nieve y tal. —La verdad es que no me dio tiempo a mucho. Profesor de Lengua Castellana y Literatura en la Enseñanza Secundaria. pero hay días en los que se te quitan las ganas hasta de salir de casa. Había nevado toda la noche y no tenía pinta de que fuera a parar. una locura. —Le voy a explicar a qué vienen todas estas preguntas. El trabajo no es nada del otro mundo. A eso de las dos me pareció verlo. Era como una aparición. desde ese día no se ha apartado de mi lado. Y al rato llegó el perro. el coche casi no me arranca. Hacía mucho aire y nevaba con fuerza. ¿quién más iba a pasar por allí? y ¿de dónde iba a salir este? —dijo mientras señalaba al perro atado fuera de la casa cuartel. Didáctica de la Lengua y la Literatura y Series de televisión y Literatura. no estoy seguro. llegué a pistas y me fui a la cafetería de Sextas a saludar a las compañeras y tomar un café antes de subir a mi caseta en el remonte. De todas formas. Yo estaba allí arriba y tenía que salir cada dos minutos para quitar la nieve del cristal que me deja ver a los que suben en el remonte.CREACIÓN —El día era un horror y.com | 70 . —¿Se lo ha quedado. 2014) y su obra se ha recogido en varias obras colectivas. Ese día era uno de esos días. Ha publicado los poemarios Informativos Tele Nada (Fundación Cultural Bajo Martín-Comuniter. seguro. o deseándolo.com CREACIÓN chillonas. eso me llamó la atención… y unas botas viejas. es el cadáver de su padre. y los pocos que había estaban en la cafetería. La carretera estaba fatal y el hombre y el perro iban dejando sus huellas en el arcén. Y no sé. no tenía ninguna gana de ir a trabajar. ya ni existe. todavía no me has explicado a qué vienen todas estas preguntas.blogspot. Imaginé que querría pasar a Francia. —¿Se fijó en su indumentaria? ¿Qué llevaba? Recuerda algo. cerca de la curva esa cerrada que hay antes de la gasolinera de Formigal. Pablo Lorente Muñoz (Zaragoza. Miré al suelo para asegurarme y ya no supe si lo que veía eran huellas o no. pero si alguien subió ese día por allí tuvo que ser él. Llevaba una ropa muy vieja. escritor y crítico literario y de series de televisión. o pasándolo mal con el coche para volver a la civilización. un frío de espanto. me recordó a la ropa que llevábamos los chavales en los noventa para ir a esquiar. Gestiona el blog: librorelatospablolorente.es/ visorliteraria. es muy tranquilo. Zaragoza. se veía muy poco. como una sombra. llevaba un palo en la mano. fue lo último que vi cuando lo adelanté. verdad? Le he visto algún día por ahí con él. una figura que al final de la pista Sarrios seguía hacia adelante. la verdad. Ya lo sabes. fíjate era como los chándales esos de tactel que había en tiempos. y de los ensayos Ser profesor de Lengua castellana y Literatura. Y poco más. de joven tuve una de esas que llevaban las varillas metálicas en la espalda. La gente debe pensar que trabajar de píster es un chollo. entré a la caseta para ponerme las gafas de ventisca y al salir me acerqué un poco hacia donde había visto la forma.

En general. la mayoría andaba metido piel adentro. y me ejercité bastante en el arte de elucubrar historias en torno a los clientes. “es fabuloso Sergio que todo te salga bien. o que sufría un déficit de concentración cualquiera. Debido a las inexplicables demoras burocráticas. “Es lo que pienso pero no quiero perderte por eso”. Sin embargo. por su cercanía con este. Me jugaba un asado que él era su jefe y estaba casado. sospecho. “no Ester. Y gracias al oportuno tino. fingía que leía cuando en realidad estaba atento a las conversaciones de la gente y quisiera justificarme. en poco tiempo fui testigo (y parte) de un hecho singular.com tanto visitas como médicos. Pero todas las charlas que surgen café mediante. Él mostraba una actitud paternal frente a la candidez de ella que a veces parecía satisfecha y a veces aburrida. él desviaba la vista seguido hacia la puerta y ella no. Entonces pedía el diario e intentaba evadirme del barullo matutino. Para eso el diario venía de perillas. ni siquiera es gracioso”. y decir que me sentía preocupado por la salud de mi padre. y que ella no. Algunos se repetían en el tiempo y otros. al envidioso. aún no estoy segura”. A veces lograba hacerlo y me concentraba en el texto que tenía enfrente pero esto no sucedía con facilidad.CREACIÓN La mesa por Emilia Vidal El nombre de la cafetería no prometía milagros. al acaparador de miradas. Comencé a frecuentar el café en la época que internamos al viejo. cada intención es disfrazada con una cuota de reverencia. “El Galpón” se llamaba. Una discreta panorámica bastaba para catalogar los ejemplares observados.com | 72 . acudían 71 | visorliteraria. pasaban un par de días y luego no se los veía más. ambos casados por separado. probablemente compañeros de trabajo en su primera aventura amorosa. no te amo. No es quizá un don. Podría llenar varias hojas con pensamientos que. “no. Los dos tórtolos de mirada furtiva eran amantes. se cubren de un manto de falsedad al que suelen llamar tino. “sí. expedir recetas o explicar resultados. enfermeros y gente de paso. lástima que no puedo decirte que sé que es mentira. o en un espacio público cualquiera. La otra pareja de amantes era distinta. de dos amigas o de un encuentro de negocios. allí me sentaba a esperar que lleguara el funcionario de turno para aprobar una orden. pero no puedo arriesgarme a que me dejes. no me importa si a tu perrito le hace falta ortodoncia. Entre pares de amigos me arriesgo a decir que lo he visto todo. Por la naturaleza del encuentro. en el sentido convencional de la palabra. para esconderme en parte y aprovechar así a fisgonear los rostros de los interlocutores. Al sumiso. como necesitando olvidar el olor a desinfectante y el eco a llantos que se repetía por los pasillos. presumo que con motivo de nacimientos y accidentes leves. El lugar quedaba en la esquina frente al hospital y. que la bomba de minifaldas del otro día no te dio ni la hora y que tu sueldo sigue siendo magro”. cargado de sentimientos disímiles y cruzados. Es una especie de maña que adquirí durante mis años de mozo. pero lo cierto es que soy chismoso. flovisorliteraria. pero estoy acostumbrado a identificar situaciones con solo ver a las personas entrar y sentarse. aprendí a reconocer los matices y profundidades de una conversación. sin importar si se trataba de una pareja. Una mañana noté que las conversaciones más jugosas provenían siempre de la misma mesa. estás gorda Marta. pero la sinceridad no adelgaza”.

lejos de aparecer una tridimensional grulla. Raquel. no lograban atraparme. por querer aprovecharme del prodigio de una manera tan pueril. Y podría haber pensado que era sólo la cercanía a la clínica. Antes de cruzar la puerta. comía y crecía. Sus ojos me miraban con malicia. y vuelve a doblar. Cualquiera fuera el grupo formado. exponer lo sucedido de la manera más fiel.com CREACIÓN en que la mesa se ocupó temprano y las noticias en el diario. permaneció pegada a su silla. Incluso mi padre se sorprendió por la asiduidad de las visitas. idiota! Tras el episodio. codos. pulmones. En este caso estaba seguro. Todo se originaba por una sola causa: La Verdad. Más vale tarde. más celoso me volvía de la bolsa y hasta evitaba sacarla de casa. me resta saltar. Nada en ellas despertó mi interés hasta que comenzaron a cambiar el tono de voz. -Si no es mío. Y aquí debería dejar el relato para no quedar mal parado. Las personas llegaban. Como si la vergüenza fuera un poderoso adhesivo. Su sello inequívoco era un par de ojos en el dibujo de la madera. Llegué a esta conclusión una mañana 73 | visorliteraria. era la mesa. sumados al llanto de la criatura. aparte de sospechar que la verdad trae solo pena y desilusión. la otra sin pareja. pestañas. una nota al galán de turno titulado: el Tíbet cambió mi vida. sin importar número. dimes y diretes entre dos vedetes de la capital. mecánicamente acomodaban sus abrigos en el respaldo de la silla y las mujeres colgaban sus carteras o las apoyaban con celo en el regazo. siempre terminaba en una revuelta de emociones. soplar o llamar al lobo. decía el pobre. -Decime Raquel. No sé sobre qué hablaron pero la cólera en el muchacho le pintaba la cara y creo que se fue para descargar sus puños en cualquier superficie innoble. género. llantos en igual medida. tras un instante de cavilación. A medida que ganaba las más difíciles y raras. dejarlo sobre la mesa y perderse en el sol de la calle. debo añadir que un resquemor cobarde me previno de buscar otras respuestas. Era la necesidad de saber la verdad sobre un hecho pasado en mi vida. día tras día. aunque sea menos leal a mi orgullo herido. realizó dos movimientos mínimos para sacar un billete de cincuenta. lecheritas. Porque podría haber elegido un propósito más digno. risas a carcajadas. Me lo preguntas como si no lo supieras. sobrecitos vacíos y tickets podría escribir un manual. gritos y tristeza callada. furia hasta llegar a los puños. en cambio. ejercía un efecto gradual. Saber. como si estuviera dirigido por una entidad pensante. no esperaba otra escena y ya no me interesaba inmiscuirme en asuntos ajenos.CREACIÓN tan detrás de aquellos gestos. del porqué se manifestaban allí tan diversas emociones. Para mí es la prueba más cabal que el otro sigue el hilo de la conversación solo para identificar el momento oportuno de meter su bocadillo. como de costumbre. Como el gusanito en la manzana. Cuando empezaron los gritos. Un baile a beneficio en el Colón. Después de unos días. sonrisas contenidas. te pregunté por los médicos nada más. estaba ubicada contra la pared. lo más importante. sobre el doblado de servilletas. Me conformaba con visorliteraria. Al parecer. Como no basta con rociarme de nafta y ponerme al sol bajo una lupa. lo que dijeron en urgencias nada más. menos egoísta. ni mucho menos. Había cubierto mi cuota diaria de indiscreción. y ni siquiera sabés de quién. Alrededor de mis siete u ocho años. Ahora se pone jugoso. ojos de gato y bolones que había ganado limpiamente. cejas a media asta. Quise olvidarme del tema con algo liviano y abrí la sección de espectáculos. Entraron dos señoras de mediana edad. Una falla cardíaca. tal vez no hubiese dado con este hallazgo pero detrás de Raquel y su amiga entró una pareja con un bebé pequeño. situación acomodada. ojos burlones que parecían abrirse sobre el canto. una idea comenzó a caminar por mi cabeza. es más. Después de tanta exposición de sentires escaldados y miradas aprensivas. como si este papel fuera la misma mesa de la verdad (así es como decidí bautizarla). manos. Esta mesa era cuadrada. -Bueno. como asomándose al comensal de turno. Voy a enfermarme más seguido. una de ellas casada. un par de obras de teatro. raza o edad. aunque tal vez por eso fuera menos representativo de mí.com | 74 . Como aún no cuajaba en mí la idea. una a una. podrías haberte callado. con espacio para dos glotones o cuatro frugales. Si los hechos hubieran quedado ahí. ¡Además de puta. Puede parecer trivial pero arrastraba la duda desde pequeño. Satisfacer esa curiosidad malsana me divierte cuando se trata de la vida de otros. Al rato. y enrolla. consumó su minúscula venganza poniéndola en evidencia frente a todos. ¡Ah!. Habitualmente. mi tesoro más preciado era una bolsa de bolitas. pensé. las manos jugando con los papelitos. Y no es que sea un tipo muy perspicaz. Y ya me prendí. sé que estaba muy nervioso cuando nos despedimos. caminaba. no la mía. me aliento solo. me dediqué a corroborar mi hipótesis prestando suma atención a lo que sucedía allí. en cambio esos ojos vigías hacían que mi atención vuelva constantemente a la mesa vecina. Tardé un tiempo en darme cuenta de lo que pasaba. cerca de la ventana. en el momento preciso. miradas perdidas en el brillo que irradian los granos de azúcar derramados y. -¡Y tenés la cara para decirlo! Después de eso el volumen de la charla fue en aumento hasta que empezaron los insultos y la que no se llamaba Raquel tomó su bolso de un zarpazo y salió sin mirar atrás. Ninguno lograba atraparme. pero entonces estas situaciones deberían darse al azar en cualquier mesa. a primera impresión amigas de varios años. como previendo las nubes que se venían. Entonces. ¿cómo está Carlitos? ¿Te dijeron algo más los médicos? -No. producto tal vez de una emoción fuerte o un esfuerzo físico. Pero tal vez busque redimirme. se produjo la revelación. deberían ocurrir en cada cafetería próxima a hospitales. y se esmera y dobla. toda inmóvil. calculadora incluso. había aprendido a reconocer las huellas del uso y el desuso en la superficie y sabía que siempre era la misma. el esmerado artesano asalta al otro con el comentario que venía masticando y por el que no se animaba a interrumpir. Entonces elijo. a mis compañeros de juego.

-Para hablar del viejo -le dije al teléfono-. había pasado primero la operación y luego una de esas infecciones hospitalarias. se levantó de la silla. dolor que a mi entender. miró el reloj y dijo que era tar- de. le contaba los hechos al detalle y él lo asociaba a otra cosa. Carlos. Esa mañana. cayó sobre mí un cansancio pesado. una mujer tal vez. Casualmente. ¿dale? Salió tan pronto que no pude agregar nada. pero ¿lo decís en serio?. aunque a decir verdad me levanté temprano porque casi no pude pegar un ojo. pero se encontraba estable y los médicos solo esperaban los últimos resultados para mandarlo a su casa. repasé las palabras. frente a frente. Tenía que hacerlo. En un momento. y volvía a preguntar y yo a confesar. Corrí la silla apenas. estaba esperando a alguien que entraba. sentados a ambos lados de la traicionera tabla. no le impedía caminar. Mirtas y Claudias atendiendo sus conversaciones atinadas y el revoleo de cucharitas en los jarros.CREACIÓN llevar un par de balines en el bolsillo para matar el recreo. Repentinamente. mi hermano Ramón se había quedado en cama con dolor de panza. mover las manos. Ramón se enteró de cuanta mentira y omisión había cometido en mi vida. nunca jamás. la volví a ver. Era la excusa obvia. Después avisame cuando salga el viejo. ella dio vuelta el cuarto y luego la casa buscando la dichosa bolsita. nos la debíamos. lo recuerdo como si fuera ayer. quería que pareciera natural. tomar algo que no era suyo y esconderlo con taimada precisión. No tenía nada más que hacer ahí. repetía detrás de cada afirmación. pensando en la forma de llevar la conversación de papá a las pretéritas bolitas. ¡qué charla hermanito!. El caso es que un mediodía aciago. Pero es tan entrometido como yo. Miré hacia las mesas vecinas y comprobé que cada cual seguía en lo suyo. el tiro me salió por la culata. con cuarenta y tantos años andados en su haber. Di vueltas toda la noche. Todo ese tiempo estuve enfocado en lo que espe75 | visorliteraria. Simplemente no podía contenerlo. él le juró a mamá que no la tenía. ¿En serio te gustaba mi novia Martita?. extraer el aguijón infeccioso.com raba sacarle a Ramón pero no tuve en cuenta algo muy importante. Y claro. ¿no? -y antes que pudiera contestar o decir algo. lo suficiente para ser alcanzado una última vez por visorliteraria. ponerte un poco al tanto de la situación. llegué del colegio y la bolsa no estaba. Ya las bolitas estarían perdidas pero necesitaba saber. me dio una palmadita en el hombro y se despidió-. posibles Juanes.com | 76 . algunas lo involucraban y otras no. De camino al café. entonces ¿nunca te robaron? (cuando se me escapó lo de mi noche negra en el casino). no dejaba de indagar y no daba crédito a lo que oía. La mañana prevista desperté temprano. -Uf. Por más que pataleé y me quejé. parecía espiarme sobre el diario pero no. Pero nunca. sacarme la duda. decidí pagar y volverme a casa. Mi padre ya estaba bien. En el hospital me habían dicho que los resultados estarían para el día siguiente y ya le darían el alta a papá. ¡qué estúpido! En ningún momento pensé que yo también quedaba expuesto a la influencia de la mesa. los conectores y los posibles puntos de desvío. Cuando pienso en eso me digo. Y Ramón mantuvo su declaración de inocencia desde entonces a la fecha. me había vuelto avaro y desconfiado. Ante la insistencia y la desesperación. ¿cómo?.

3. En realidad. además de muerto y de la pequeña reseña en que no decía que había sido asesinado. su capacidad de resistencia. Emilia Vidal (Mar del Plata. durante el castigo. después. y el ruido de la losa y las cucharitas atrajo sobre mí todas las miradas. En cualquier caso.CREACIÓN su mirada. ¿Y?.com 3. finalmente habrían terminado con su vida asesinándolo a sangre fría. habrían ido a su celda o al cubículo donde lo visorliteraria. ¡no le había preguntado a Ramón por las bolitas! Y empecé a patalear como a mis ocho. filósofa empírica y escritora amateur e inédita en el campo de la ficción. De uno u otro modo. de un par de artículos científicos y un capítulo de libro. Porfirio y su vida. Ernesto Sábato sabía que. Argentina. Porfirio Sábato. Recién entonces caí en la cuenta. de un momento a otro. una mañana o una tarde cualquiera. la mesa parecía despedirse de mí como era natural en ella. Fuera del ámbito científico. no lo mencionaba. pensó en que ojalá no hubiese comprado nunca el periódico. Fuente: www. Sabía. Ernesto Sábato sabía que a su hermano Porfirio lo habían capturado. casi triunfante. sabía que aunque sus torturadores quizá no tenían la pretensión de acabar con su vida en ese momento. que no era una noticia sino una pequeña reseña. habían traspasado todos los límites que podía soportar y falleció. primero. su hermano.la-razon. pero Ernesto. como un nene con traje de grande. con otra incitación. los hombres que habían torturado a su hermano. y que había sido torturado y asesinado. Avergonzado. Licenciada en Ciencias Biológicas. 1979). El puño sobre la mesa levantó las tazas y CREACIÓN los platos. había sido torturado hasta la muerte. participé con una colaboración en la revista Crepúsculo (N° 26). Realicé tres años de postgrado en microbiología aplicada y soy autora. Porfirio Sábato. agaché la cabeza y me fui para no volver. sabía que su hermano 77 | visorliteraria. asesinado. no escribía ni una palabra de asesinato alguno.com Porfirio. susurraba desde su mediana e inmóvil estatura. y sus tareas en grupo por Rafael López El día que Ernesto Sábato leyó la noticia de la muerte de su hermano. ama de casa.2. había sido asesinado. la noticia del periódico. -¡Ahí tenés! -grité frente a la gente que seguía mirándome sin entender nada.com | 78 . Con un gesto socarrón. cualquier noche. a su hermano del alma. Ernesto lo sabía. no sin antes descargar un buen puntapié en su maldita pata. y co-autora. Porfirio había muerto.

com | 80 . que ahora a punto estaba de convertirse en su asesino. ingirió el trago de saliva más amargo que nunca había tragado. mientras la vida lo abandonaba. de barras de hierro. las lágrimas brotaban del inconsciente en un coctel de dolor y rabia al sentir filetearse por dentro su cabeza. sus dientes se acolmillaban y las carcajadas.CREACIÓN mantenían encerrado. los hombres que lo habían orillado hasta las puertas del suplicio tantas veces. y al presentir su último aliento. con una capucha ceñida al cuello. la reseña del periódico no decía nada. a su amado hermano Ernesto Sábato. comenzarían a chamuscarse y en el aire. lloraba y sonreía al mismo tiempo. que le hablasen de su hija. tal vez introducida en la boca. que había imaginado ese momento durante años. se reproducían como arcadas de desprecio que escupían sobre el cuerpo ya cadáver de Porfirio Sábato. de su madre. o el tipo que pagaba al redactor. harían que volviese en sí y le aplicarían otra vez la picana. el torbellino cambiante de muecas constreñidas. lo parchearían con electrodos. su mirada infinita. y mientras sonreía y lloraba. aquellos hombres sentían adoración por sus porras y lo cincharían a un camastro o a lo que en realidad solo era un esqueleto metálico de un camastro. de su hermano Ernesto. no cerraba los ojos. habría pensado que venían a buscarlo para lo mismo que venían a buscarlo cada día. Su cadáver había sido encontrado sin vida en una cuneta. que anudaba sus dedos a la empuñadura de una pistola que guardaba en el interior de la chaqueta. su hermano Porfirio Sá-bato. su sonrisa. cada vez más hilarantes. por encima de todos los dioses y de todos los hombres de la tierra. la pistola apoyada en la sien. entonces lo reanimarían. quizá arrostrado por sus heces. sintió que la mano de su hermano Porfirio Sábato se posaba sobre la suya y escuchaba cómo le decía que no. por quién llamaba a la puerta. propias o no. era una mirada llena de serenidad. seguramente sí. Solo. y Ernesto Sábato. Simplemente muerto. la voz rasgada de Román Fusman Guarilla preguntando a Laurita. sin salir del aturdimiento. Sábato igual que él. Su cadáver solo. mientras Román Fusman Guarilla y la familia de Román Fusman salían exultantes y absueltos del tribunal federal de Capital Federal y volvían a la casa que la Junta Militar le regaló y a la mañana siguiente Ernesto Sábato llamaba a la puerta de la misma casa y la puerta se abría y asomaba la cabeza y el cuerpecillo de una chiquilla. que Ernesto imaginaba con los ojos abiertos. mi pobre ángel. las lágrimas se filtraban en su sonrisa y Ernesto. las lágrimas de Porfirio Sábato eran las mismas que ahora se desrrengloneaban de sus ojos. y Ernesto Sábato sintió el dolor de su hermano. mollejas y chinchulines asándose al mismo tiempo. se iluminaba porque su hermano Porfirio se había elevado por encima de cualquier Dios. que se había imaginado a sí mismo pistoleando a los hijos de Román Fusman y a la mujer de Román Fusman mientras este lo contemplaba todo y esperaba su turno y suplicaba por su vida. por el ano de su hermano del alma Porfirio. quizá hasta dejarlo sin sentido. y Porfirio Sábato. pero Porfirio estaba errado y se dejaría conducir por la angostura del pasillo. o el tipo que amenazaba o quizá no al tipo que pagaba al redactor. de un éxtasis inhumano igual al de sus torturadores. nada. Luego le darían de correazos o lo golpearían de nuevo con la porra. lo acariciarían con la picana aplicándole la corriente en los testículos o en los dientes o le retorcerían los pezones con unos alicates o le meterían un trozo de tubo por el recto. recordó cuando eran niños y su hermano Porfivisorliteraria. el cadáver que era un hombre todavía. recordó su sonrisa. y la chiquilla le preguntaba que qué deseaba y Ernesto Sábato escuchaba la voz de un hombre. allí le pegarían con las porras de goma o no le pegarían. y Ernesto Sábato y su mano. que ni siquiera la muerte que disparaba el gatillo de la pistola que se hundía en su garganta habían podido corromper. y Ernesto Sábato exclamó. y se encerrarían con él en la celda. su hermano del alma. apoyando su frío acero en los dientes. aquel calvario de agonía. una mirada triunfal que ni aquella bestia y todos sus golpes y sus insultos y su picana. más y más potencia. pero Porfirio. y lo habrían asesinado allí mismo o tal vez lo habrían cogido y lo conducirían a algún lugar destinado para precisamente torturar a los reclusos y luego matarlos o matarlos sin más. un cadáver caliente. inexorablemente lo abandonaba en tanto sus entrañas eran calcinadas y el gesto. desnudo. Porfirio Sábato había muerto. muerto de frío. no hablaba de armas de fuego. Su amado hermano Porfirio. dios. para soportar que le hablasen de su mujer. quizá hasta matarlo. un hombre vivo al que apuntaban con una pistola. otra vez la corriente. y Porfirio se prepararía. si no lo estaba. sus amenazas. oh. al fin se desvanecía. la mirada de Porfirio. de polvo de marfil. la carne de Porfirio Sábato. la muerte se pronunciaba. flotaría un olor como de carne parrillada. obligándole a confesar ni una palabra que delatase a su hermano. su pequeña milla verde. apuntado por una encañonadura del calibre 32. todavía al contemplar la reseña de su muerte en el periódico. y Ernesto Sábato que amaba a su hermano Porfirio más que a su propia vida. que siguiendo la rutina establecida lo llevarían a rastras a torturarlo. pues así se llamaba la niña.com CREACIÓN ciese su parte del trabajo antes de volver con la picana. El cerebro de Ernesto Sábato reprodujo el rostro de su hermano. Porfirio apenas pestañeaba y mantenía la mirada en la de su torturador. la Muerte y los torturadores que lo habían torturado hasta la muerte reían ahora a carcajadas. de un gozo. una especie de mezcla entre bife de chorizo. y su mirada. cada vez más desvaída. prepararía su mente para soportar el aliento putrescente del dolor sangrándole la vida. e introducirían un ratón hambriento por el extremo libre del tubo y dejarían que el roedor hi79 | visorliteraria. sus entrañas. su rostro. que no era aire sino muerte. posada como una ángel de la muerte en su lengua manchada de sangre. y se concienciaba para soportar sus insultos. sus facciones contraídas. en otro cubil nauseabundo donde la muerte sustituía al aire. transido por lo indecible de aquel padecimiento. y Ernesto Sábato. Según el redactor. mi amado Porfirio. por los meados. de electrocuciones. el de su hermano Porfirio o el cadáver que no era tal cadáver. Comprobarían si estaba muerto y.

sus manos ensangrentadas. y volvió a imaginarse a su hermano Porfirio. ediciones Idea. comenzada en la Escuela de Artes y Oficios de Vigo en 1995. otra arreglando las flores en el altar mayor. y giró grupas y marchó caminando y al pasar por una iglesia se detuvo y entró. un periodo de tiempo donde desarrolla su labor pictórica. actividad que compaginaría con sus primeros escritos. recordó los cuentos que inventaba para él antes de dormir. su rostro resufrido. mayormente poéticos. su sonrisa. riendo en la sonrisa de aquellos dos chicos. el orgullo que Porfirio sintió cuando él se matriculó en la universidad. siendo finalista en el Premio Fuente: cubamatinal. que el Vesubio o la Escuelita de Famaillá o el Pozo de Banfield. sus pies.es visorliteraria. los dos hermanos. dos mujeres rezando. Porfirio fue más valiente que tú. y que mantendría durante diez años. más fuerte que la vida y la muerte y que toda la escoria del Proceso de Reorganización Nacional y la ESMA y el Club Atlético y el Olimpo y el Campo de Mayo. y entonces Ernesto.CREACIÓN rio lo protegía de los otros chicos del colegio.com | 82 . que ven luz en el libro Recuerdos de la cisterna (2009). pero la mano de su hermano era más fuerte. 1975). que la Escuelita de Neuquén y que los cobardes justicieros de la Obediencia Debida y la Puntito y Final que les limpiaron el culo. Rafael López Vilas (Vigo. pensó que no lo olvidaría nunca. que se había equivocado. que nunca olvidaría nada de lo que había pasado. Aunque actualmente reside y trabaja en esta ciudad gallega. Porfirio Sábato. los paseos en bicicleta. y entonces meneó la cabeza y dijo. su hermano Porfirio del alma y su rostro iluminado. el odio articulando cada uno de sus dedos. apenas había nadie. una vez más su hermano era más fuerte que el mundo. pedaleando junto a él. y metió la pistola por la ranura del cajetín de las limosnas y salió a la claridad de la calle y continuó caminando y pensó en su hermano. y Ernesto Sábato sacó la pistola de la chaqueta y después de contemplarla un instante sujeta en su mano. más fuerte que Automotores Orletti. España. más que el Campito. observó el cuerpo de Jesucristo clavado en su cruz. Ernesto Sábato le dijo a la niña que lo sentía. y Ernesto Sábato sintió su mano guiada por el odio. recorriendo las calles de Palermo para siempre. ha vivido en Madrid durante un periplo de dos años.

Toda colaboración será bien recibida en cualquiera de estos campos siempre que sea original. doble interlineado y notas al final del documento. no más de 10. Además de responder a los estándares adecuados de calidad artística y de redacción.com | 84 . a la siguiente dirección de correo electrónico: visorliteraria@gmail. Está estructurada en tres bloques fundamentales: reseñas literarias. Esta revista es una publicación sin ánimo de lucro y no cuenta con ningún tipo de apoyo público o privado. los requisitos de publicación serán los siguientes: para reseñas literarias. y solo se mantendrá correspondencia con aquellos autores cuyos textos sean elegidos. junto a una breve reseña bio-bibliográfica de no más de diez líneas. Colaboraciones La Revista Literaria Visor se centra en diversos aspectos del relato corto. y para creación. Los autores son siempre los titulares de la propiedad intelectual de cada una de sus obras y solo ceden a la Revista Literaria Visor el derecho a publicar los textos en el número correspondiente. no se excederán las 12 páginas.CREACIÓN COLABORACIONES Joven de novela de la Universidad Complutense de Madrid en el 2006 y en varias ediciones del Poetry Slam Vigo en el año 2013 y 2014. con letra tamaño 12. 83 | visorliteraria. En todos los casos.com El consejo editorial leerá todas las colaboraciones enviadas. ensayo y creación. escrita en español y relacionada con los distintos aspectos del relato breve. inédita.com visorliteraria. los textos se redactarán en A4. La Revista Literaria Visor se realiza con el trabajo de quienes aparecen en el directorio y gracias a la inestimable colaboración de los autores. Los textos deben remitirse en fichero adjunto y en formato Word. para ensayos. No se informará en ningún caso sobre aspecto alguno del proceso de selección. reservándose el derecho a su inclusión en la revista. los textos no sobrepasarán la extensión de una página.

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