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Escuela Provincial de Cine y Televisión de Rosario

Seminario de Especialización 2009


Año 2009
Alumno: Godoy, Juan Manuel
Docente: Raúl Bertone

TPnº 3. - Monografía

Asignatura pendiente: llegar al público


Análisis de la exhibición del cine nacional en la Argentina.
Introducción

¿Qué lugar ocupa el cine argentino en las taquillas de los cines nacionales?

Esta pregunta nos conducirá por un camino que no tiene una sola vía; a saber, son
varios los aspectos a tener en cuenta: distribución, comercialización y políticas de
protección al patrimonio no tangible (aquí entiéndase el cine como patrimonio
cultural).

Es importante aclarar que en este trabajo nos vamos a ocupar únicamente del
aspecto relacionado a la exhibición de la cinematografía nacional o mejor dicho a las
políticas de apoyo y difusión de nuestra cinematografía y de cómo estos factores
inciden en la taquilla de las producciones nacionales.

Casi en su totalidad la mayoría de las películas de nuestro país están


subvencionadas por el INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales),
pero este apoyo, si bien es importante, no resulta suficiente y no implica que la vida
útil1 de un film esté garantizada. La distribución y comercialización de una película es
uno de los pilares claves para que una película llegue a cumplir su ciclo vital de
forma satisfactoria.

La Cuota de pantalla: ¿cumple realmente su función?

El artículo 1º de Resolución del INCAA Nº 1582/2006 -que apunta a garantizar la


exhibición de determinada cantidad de filmes nacionales en pantallas locales-
explica que la cuota de pantalla. Significa “la cantidad mínima de películas
nacionales que deben exhibir obligatoriamente las empresas que por cualquier
medio o sistema exhiban películas, en un período determinado.”

Es decir que la cuota de pantalla debería garantizar a las producciones nacionales


una cantidad determinada de salas en todo el país para que de esa manera un filme
logre su cometido de llegar al público, pero claro que como en tantas otras cosas,
esta ley no es cumplida por los exhibidores; La fiscalización de esto suele ser
deficiente y los productores suelen tener que luchar contra viento y marea a la hora
de poder estrenar su película. Es común y corriente escuchar los relatos de las
1
Período de explotación comercial de un largometraje, que incluye su exhibición en salas de cine, DVD, canales
de televisión y otros medios.

2
peripecias por las que deben pasar los realizadores a la hora de estrenar sus filmes
en una sala. Sin ir más lejos en una entrevista realizada para el sitio
www.otroscines.com el realizador rosarino, Gustavo Postiglione detalla algunas de
los escollos que tuvo a la hora de presentar su última producción Días de mayo
estrenada este año: “Y aquí hay que hablar de lo verdaderamente importante y que
nadie dice: el mayor enemigo del cine argentino son las cadenas de exhibición
multipantallas. Ellos son los que, contraviniendo la ley, niegan las salas o les dicen
al público que la función está llena cuando está vacía o hasta le recomiendan que
vean otra película o llegan al extremo de grabar en el contestador del cine (ese que
te da los horarios de las funciones) que la copia de tal película argentina tiene una
rayita en un rollo (sí; aunque usted no lo crea eso sucedió).”

“Entonces, ¿qué hacer?”, se pregunta el realizador y continúa: “hay que buscar


alternativas, potenciar y crear muchos más espacios INCAA y ¿por qué no?
confiscar una sala de cada complejo multisala que sea exclusiva para el cine
nacional. Es una manera de que estas empresas multinacionales dejen un poco de
todo lo que se llevan aquí. De la misma manera que se les quitó las AFJP a los
consorcios multinacionales, ¿por qué no se les puede confiscar una sala a estos
grandes monopolios de la exhibición y la distribución? También hay que decidirse a
buscar otros canales y quitarnos el ego de directores cuyas películas sólo se vean
en las salas. Podemos hacer un estreno simultáneo en cines, DVD, Internet, TV y
todo los que se nos ocurra si el objetivo es que la película se vea y que
efectivamente podamos tener nuestras regalías por cada instancia de difusión.”

Las multisalas

El detalle de las multisalas no es una cuestión menor a la hora de analizar el


problema de la cuota de pantalla en salas. En nuestra ciudad, por ejemplo, en 1950
existían aproximadamente 50 cines, distribuidos por toda la ciudad. La gente no
necesitaba moverse más de diez cuadras para poder ver una película. Hoy Rosario
cuenta con 53 salas. Esto quiere decir que hay cines (multisalas) que poseen más
de una pantalla y las mismas se cuentan como una sala. Así el complejo Showcase
tiene 14 salas, el Sunstar 9, el Monumental 9, el Village 14, y los Cines del Siglo 2.
Por otro lado, están los cines Lumiere, Madre Cabrini, El Cairo y Diana, con una
pantalla cada uno. De esta manera la decisión de lo que vemos en los cines queda
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en manos de unos pocos, dado que las multisalas prefieren proyectar un cine
vinculado a las producciones de la grades majors de Hollywood, lo que les garantiza
una ganancia rápida. De esta manera la heterogeneidad queda cercenada por la ley
del mercado. Aquellas películas que no logran un determinado número de
espectadores son eliminadas de las salas en el lapso de una semana, por la media
de continuidad 2, lo cual le suele suceder a la mayoría de las películas nacionales
que no cuentan con grandes campañas de publicidad ni de prensa. En una
entrevista realizada en el año 2003 3 Alberto Urthiague ante la pregunta. ¿Cuál es la
situación de nuestro cine? afirmaba: “La producción está razonablemente bien. Se
están haciendo entre 40 y 50 películas por año, lo cual es una buena cifra. Y en esto
tiene mucho que ver la recuperación de la autarquía para el instituto, que el fondo
del cine sea aplicado al cine. La asignatura pendiente es la llegada al público. Se
produce mucho y se ve poco. Entonces lo que el INCAA puede hacer y está
haciendo es generar una red nacional de exhibición de modo que cuando la gente
vaya a un multicine siempre encuentre al menos una sala con películas argentinas”.

Una vía posible: ¿Mayor producción?

Dos puntos hemos podido analizar de la exhibición del cine nacional y la


problemática de cómo llegar al público. Por un lado las políticas de protección de
nuestro cine y por otro una cuestión que tiene que ver con lo artístico. Pero claro
que estas dos cuestiones no son ajenas una de la otra sino que están fuertemente
vinculadas. Para explicarlo podríamos citar aquel viejo dicho que expresa: “tanto va
el cántaro a la fuente que un día se rompe”. Traduciendo esta frase a la industria
de cine podríamos decir que cuanto mas películas se produzcan, cada vez mejores
películas se realizarán y más gente se volcará a ver cine nacional. Las industrias
crecen en volumen y calidad cuando sus técnicos, productores y realizadores se
encuentran en permanente actividad. Claro que esto tiene que estar acompañado

2
La media de continuidad según el Decreto 1405/73, art 4: Las películas deberán permanecer, en las salas de
estreno y cruce, como mínimo una semana, debiendo comenzar su exhibición el día jueves y continuar
sucesivamente conforme las medias de continuidad que determine el Instituto Nacional de Cinematografía.
Para que una película continúe siendo exhibida en una sala debe cumplir con un determinado porcentaje de
espectadores. Porcentaje que fija el INCAA según la capacidad de la sala y la temporada del año en el cual se
estrene la misma.
3
Revista Raíces; Año 2- Nº 5-Septiembre de 2003.

4
de políticas adecuadas que garanticen tanto la producción como una buena
exhibición.

Conclusión: ¿Cómo llegar al público?

Quizás una de la preguntas más frecuentes que solemos hacernos a la hora analizar
la taquilla local es : ¿Por qué el publico ve tan poco cine argentino?; Echándole un
vistazo a las estadísticas anuales son pocas las películas de producción nacional
que llegan a tener un éxito de taquilla importante, podríamos decir que son sólo una
minoría y que generalmente suele estar ligada a producciones realizadas por
multimedios o canales, las cuales gozan de suficiente cantidad de prensa y
publicidad como para asegurarse una buena cantidad de público. En cuanto a las
otras películas, su suerte suele ser casi azarosa. Si bien algunas producciones
pequeñas e independientes de tanto en tanto suelen asomar la cabeza y lograr una
buena cantidad de espectadores, por lo general este tipo de producción suele tener
una vida de no más de 7 días en las salas de cine.

Podríamos hablar de dos tipos de responsabilidades en cuanto a esta problemática:


La primera dificultad ya antes mencionada está vinculada a las políticas de
protección de nuestro cine. Si bien las salas tienen que garantizar una cantidad
determinada de pantalla para los filmes argentinos, esto siempre termina siendo
tergiversado y muchas veces no se cumple.

La otra cuestión es más de tipo artística o estilística y tiene que ver con un estigma
(o varios) que carga el cine nacional. Muchas veces cuando se dice que una película
nacional es buena se dice que “no parece una película argentina”, esto se debe a
que la estética y la narración del cine producido en Hollywood es una convención
que el gran público ya tiene incorporada a la hora de ver películas, lo cual de forma
paradójica hace que cuando vemos nuestro propio cine nos parezca extraño. Tal es
el caso de Pablo Sirven, critico del diario La Nación el cual hace una critica al cine
de autor nacional y sostiene que son "películas nacionales sombrías, crípticas y
experimentales, que el público local ignora olímpicamente y que generan un efecto
devastador sobre la marca 'cine argentino’ ". 4.

4
De "La lección de Elsa & Fred", columna de Pablo Sirvén, publicada por La Nación, domingo 4 de septiembre
de 2005.

5
Apropiadamente Octavio Getino, explica que algunas de las causas de esta
problemática pueden encontrarse en la falta de políticas estatales orientadas a la
creación de verdaderas industrias del audiovisual, unida a la escasez de
empresarios que quieran invertir seriamente en ese tipo de emprendimientos -salvo
que el Estado los subsidiara- Este fenómeno llevó a muchos autores-productores a
cerrarse aún más sobre sí mismos, buscando en otros lugares (por ejemplo en
festivales) lo que no conseguían en el propio país, acentuando con ello su
desvinculación de sus propios y naturales espacios. De este modo el autor (Getino,
2007) analiza el estado de situación: “En lugar de la que otrora fuera una producción
más o menos sistemática y permanente de películas, aparecieron numerosos
autores o directores, obligados a convertirse en productores y financistas de sus
propios proyectos, subvenciones estatales mediante. En este tipo de producción
“independiente”, acrecentada por la labor de numerosas escuelas de cine,
predominó el afán de prestigio internacional –vía festivales de cine– como manera
de repercutir en mercados más amplios que los locales a fin de resolver los
problemas de financiamiento. A menudo interesada más en remitirse a lo específico
del campo del cine que a su propio contexto sociocultural, esta línea productiva –
particularmente allí donde se basó en subsidios o ayudas estatales– tendió a
desentenderse del público y el mercado local (incluso del regional) buscando el
reconocimiento internacional para sostener –vía coproducciones y ayudas varias–
una relativa continuidad productiva. Por lo general, no abundó en este caso el
interés o la capacidad para construir emprendimientos productivos de carácter
relativamente sostenible, debido, entre otras cosas, a la inestabilidad imperante en
materia de políticas económicas y cinematográficas en casi todos los países de la
región, con su impacto directo sobre la actividad productiva”.5

En los últimos años el cine nacional ha sabido congraciarse con su público y muchas
películas han logrado un respaldo masivo importante. Algunas de estas películas
han logrado conjugar entretenimiento y calidad artística logrando así reconocimiento
tanto del gran público como de la crítica especializada, tales son los casos de
películas nacionales estrenadas este año, como por ejemplo: El secreto de sus ojos
(2009) Dirigida por Juan José Campanella, o Las viudas de los jueves (2009)
Dirigida por Marcelo Piñeyro .

5
Getino, Octavio. Los desafíos de la industria del cine en América Latina y el Caribe. En Zer:
Revista de Estudios de comunicación Nº 22, año 2007. La versión electrónica del texto está
disponible en http://www.ehu.es/zer/zer22/ZER%2022_getino

6
Es de vital importancia que esta relación entre los filmes argentinos y el público se
siga fortaleciendo y así poder desterrar para siempre tan pesado y negativo estigma
que fue y es tan perjudicial para nuestra industria audiovisual.

Bibliografía

Getino, Octavio. Los desafíos de la industria del cine en América Latina y el Caribe.
En Zer: Revista de Estudios de comunicación Nº 22, año 2007

Diario La Nación, De "La lección de Elsa & Fred", columna de Pablo Sirvén,
publicada por La Nación, domingo 4 de septiembre de 2005

Revista Raíces; Año 2. Nº 5. Septiembre de 2003.

www.otroscines.com