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EL TANGO Y SUS LETRAS

Acerca de la literatura tanguera escribio el mismo Borges, hace casi cincuenta años: "De
valor desigual, ya que notoriamente proceden de centenares y millares de plumas
heterogéneas, las letras de tango que la inspiracion o la industria han elaborado, integran, al
cabo de medio siglo, un casi inexplicable corpus poeticum que los historiadores de la
literatura argentina leerán o, en todo caso,vindicarán. Lo popular, siempre que el pueblo ya
no lo entienda, siempre que lo hayan anticuado los años, logra la nostálgica veneracion de
los eruditos y permite polémicas y glosarios; es verosímil que hacia 1990 surgiera la
sospecha o la certidumbre de que la verdadera poesía de nuestro tiempo no está en La urna
de Banchs o en Luz de provincia de Mastronardi, sino en las piezas imperfectas y humanas
que se atesoran En el alma que canta. Una culpable negligencia me ha vedado la
adquisición y el estudio de ese repertono caotico, pero no desconozco su vanedad y el
creciente ámbito de sus temas."

El estilo de las letras

Gustavo Adolfo Bécquer escribió que el estilo es "el anillo que sujeta el mundo de la forma
al mundo de la idea", metáforas aparte, desde el punto de vista literario el estilo es la
manera de escribir o de hablar peculiar y privativa de un escritor o de un orador. Para los
lingüistas el estilo es relativamente libre en su desarrollo, siempre que se respete la
corrección gramatical y la obra tenga un sentido claro. los estudios estilísticos engloban
todos los aspectos de la lengua: sonidos, formas, palabras, construcciones..., elementos que
se prestan, cada uno de ellos, a juicios de valor, al hacer valoraciones cualitativas se analiza
la personalidad del autor, su ingenio, el tono empleado - bajo, medio, elevado o sublime -,
la manera de expresarse que determina que el estilo sea familiar, vulgar, cultivado, refinado
u oratorio; los aspectos del pensamiento o del sentimiento que lo hacen analítico, abstracto,
figurado, poético, intelectual o afectivo; los medios usados que permiten calificar el estilo
de rico o pobre, arcaizante o innovador, variado o monótono, y de las libertades que se
toma el creador para expresar el pensamiento con factores como exageración o atenuación,
rigor o fantasía, subterfugio y sugestión.

Si esas definiciones generales descienden a esferas más concretas, por el tema y el


contenido el estilo puede ser hermoso, sublime, gracioso, patético, delicado, dramático,
lírico o humorístico; por la construcción y extensión de las frases puede ser definido como
cortado o periódico; por su adecuación temporal cabe reconocerlo como antiguo, moderno
o contemporáneo.

La enorme cantidad de letras de tango existente, su evolución y la diversidad de temas


tratados conduce a que sea posible encontrar todas las características estilísticas
enumeradas.

Aunque los estilistas encontrarán poco respeto a la corrección gramatical, en las grandes
ciudades del río de la plata, el aluvión inmigratorio proveniente del extranjero y del campo
generó una muy particular forma de hablar el castellano. son suficientemente conocidas la
sustitución del tu por el vos ´ del vosotros por el ustedes, ´ el cambio en la acentuación y
conjugación de los verbos. por ejemplo, tú puedes se transforma, en el habla cotidiana de la
región, en vos podes y vosotros comenzáis se convierte en ustedes comienzan, a lo anterior
debe agregarse que el castellano rioplatense adoptó innumerables términos de ascendencia
indígena, portuguesa, de otras naciones europeas, y también, formas de decir incorrectas
provenientes de España, sobre todo de Andalucía.

Hasta hace pocos anos, los escritores y los periodistas se cuidaban, mucho, de respetar
estrictamente las reglas de la real academia española, pero en la charla coloquial empleaban
la versión rioplatense, solamente los letristas de tango, los poetas gauchescos y algunos
periodistas que escribían artículos costumbristas en lunfardo trasladaban al papel las
violaciones gramaticales. Actualmente éstas ya han invadido los espacios radiofónicos y
televisivos, en las letras de tango, además, debe considerarse que los autores no sólo
adaptaron el lenguaje popular y modificado de argentinos y de uruguayos sino que además
agregaron a muchas de sus obras el lenguaje lunfardo, entonces difícilmente su estilo puede
resistir un mínimo análisis bajo la lupa académica. Quizá por esta dificultad las
clasificaciones estilísticas de las letras de tango terminan considerando más los temas y los
conceptos que otros elementos, porque, en definitiva, el tango emplea otro idioma, que se
parece al español pero que no lo es totalmente, incluso para un porteño o un montevideano
poco empapado en el ambiente tanguero, que los hay, resulta difícil comprender muchas
letras. Piénsese sólo en las formidables versiones en lunfardo de Edmundo Rivero: son para
"entendidos".

Los temas de las letras

Como Vidart tenía en preparación una obra sobre la sociología del suburbio rioplatense, en
el tango y su mundo adelantó una clasificación de las letras por temas. Aunque muy
esquemática por ese motive, la clasificación quedó plasmada en una lista dividida en diez
puntos con numerosas subdivisiones. Cualquiera de éstas subdivisiones podría dar origen a
un tratado, por su valor, y como exponente de la riqueza temática de la música ciudadana
rioplatense, se brinda íntegramente, sería muy difícil encontrar un análisis más complete.
las palabras en cursiva, casi todas ellas pertenecientes al lunfardo, están así en el original.

El tema campesino, paisajes y personajes de la vida rural; el mundo erótico; el duelo


criollo; la filosofía y el saber del sol.

El tema orillero. la presencia suburbana: las orillas, el barrio, el arrabal; la evocación del
barrio, personajes pintorescos (el italiano en el tango y en la realidad sociodemografica,
etc.); el bailongo; tipología orillera y arrabalera: taitas, inicas, lunfas; la heráldica orillera:
el sunyi, el puñal, los leoner, el farolito, el patio del conventillo, las esquinas, el boliche, el
bulin, la catrera, etc.

El tema urbano. calles de la ciudad; sucesos de la ciudad; arquetipos humanos de la ciudad;


el puerto y su mundo (los muelles, las cantinas, los personajes; la evocación melancólica de
la ciudad).

El tema amoroso (el tango sentimental). el amor fiel: la madre, la novia, el "dulce hogar",
los hijos; la pena de amor; la traición de amor (actitudes ante el espiante): traición y
venganza, traición y perdón, traición y nostalgia, traición y regocijo, traición y alcoholismo;
la seducción; el abandono; amor y amistad.

El ambiente. tipología femenina: el auge milonguero y la brevedad de la gloria, la década,


la mujer galante y su secuela; tipología masculina: el bailarín compadrito, el muchacho
rana, el mujeriego, el canfli, el bacán, el otario, el miché, el caralisa, el guapo venido a
menos, la vejez del "calavera".
El tema satírico (el tango cachada). crítica de costumbres; crítica de personas y caricaturas
de caracteres; crítica de rituales (sic) vitales. el tema lúdico. los prototipos: el escolaseador,
el burrero, el quinielero, etc., la timba: naipes, carreras, quinielas, ruleta; los deportes: el
fútbol, el box.

El tema filosófico (el tango weltauschaung). filosofía general de la vida y sus


concomitantes psicológicas: amargura, tristeza, dolor; cinismo; destreza y cancha;
agresividad, guaranguería; despecho; desengaño; indiferencia; olvido; soledad. Actitudes
ante la muerte. valorización del presente: el carpe diem y la axiología cotidiana. evocación
del dorado ayer: nostalgia, recreación, retorno. presencia y ausencia de dios.

El tema social. explotados y explotadores; miseria y hambre; la huelga; la gayola. El tango


como tema.

Jorge Luis Borges dijo que con las letras de tango se podía crear otra comedia humana, al
estilo de honoré de Balzac. es una feliz afirmación del genial escritor argentino, porque es
casi imposible imaginar un tema, uno solo, referido a las peripecias humanas que no han
sido tratado por alguna letra de tango. desde los hechos cotidianos y familiares hasta los
más graves problemas sociales, pasando por la descripción de virtudes y defectos de
hombres y mujeres, dolores y alegrias, toda la vida en suma, tiene un lugar en la
sensibilidad de los poetas del tango.

La evolución instrumental del tango estuvo muy condicionada por sus orígenes en humildes
lugares y hasta por la verdadera proscripción que sufrió durante mucho tiempo no sólo
entre las capas altas de la sociedad rioplatense, sino también en las clases medias y a un en
sectores del proletariado, de donde provenía. los primeros músicos se ganaban la vida
yendo de un lado a otro, de un bar a un prostibulo, de una feria popular a un peringundin o
de un cumpleaños en un conventillo a una sala de baile dominguera. esto determinaba la
naturaleza de los instrumentos: debían ser portátiles, de fácil traslado, ya sea caminando o
en tranvía.

DANZA Y LETRA

Daniel Vidart recuerda que "si bien es cierto que desde un principio los tangos tuvieron
letra, puede concederse que en las primeras épocas éstas formaban el copete secundario y
verbal de una música denominadora y caudalosa".

Con el paso del tiempo -agrega el autor-, "lo que era preponderantemente una expresión
coreografica del alma orillera busco otro centro de gravedad: hizo de la letra un carozo
significativo y lo retobó con la carnadura de un fruto musical".

Este proceso tiene dos interpretaciones. Para Cátulo Castillo, cuya posición explica Vidart,
ese desplazamiënto interno del énfasis del tango obedeció a motivos técnicos: "El tango de
la Guardia Vieja era juguetonamente trenzado por instrumentos ágiles. Violines veloces,
flautas agudas, arpas galopantes y guitarras livianas integraban aquellas orquestitas de
incansables ejecutantes y el tango brotaba entonces picado como el trote de un cuzco
callejero y vivaz como el taconeo de un compadrito. La letra era solamente una capa
traviesa y adjetiva. Pero cuando el bandoneon y la orquesta se hacen presente con estudiado
fraseo, la palabra cantada encuentra entonces campo propicio. A tangos lentos y morosos,
letras pachorrientas, versos alejandrinos y discursos deliberados".

Para confirmar este razonamiento se comparan las letras de La morocha, de Angel Villoldo,
y Atenti pebeta, de Celedonio Flores. La primera, como dice Vidart, tiene una ingenuidad
orillera: Yo soy la morocha, la más agraciada, la más renombrada, de esta población.
La segunda, en cambio, "echa a rodar las dilatadas sílabas de su consejo rufianesco".
Cuando estes en la vereda y te fiche un bacanazo, vos hacete la chitrula y no te le
deschavés, que no manye que estás lista al pimer tiro de lazo, y que por un par de leones
bien planchados te perdes. En este proceso, el tango-canción desplaza o se pone a la par del
tango-danza.

Vidart, sin embargo, no comparte esta posición. Incluso piensa que el proceso fue al revés:
"La música se hizo más pausada para escuchar a la palabra y el instrumento se adaptó a la
voz humana". Para este estudioso la explicación es simple. "Cuando el pueblo rioplatense
comprobó que el tango era su alter ego artístico volcó en el todas las potencias simbolicas
de su expresividad. La mímica y la palabra, el gesto y el pensamiento oralmente
manifestado, son los medios primarios por los cuales el hombre hace a los otros hombres
inteligible su ser. [...] Dentro de la modesta escala del tango sucedió lo mismo.

Maduro como danza, como gesto, tuvo que apelar a la cancion impresa para senir de
vehículo al espíntu popular. Los letristas (jamás se los llamó poetas) fueron personajes
surgidos de ese mismo pueblo o albaceas instruidos -no seria correcto hablar de
intermedianos 'cultos'- que desde el primer instante se identificaron con las virtudes, los
defectos y las apetencias de las multitudes bonaerenses y montevideanas. La letra,
publicada con la música, fue la culminación previsible de un proceso orgánico que en vez
de desnaturalizar al tango-danza lo confirmo de manera definitiva y eficaz".

La polémica entre ambas posiciones no tiene mucho sentido porque la histona de muchos
tangos les da razón a ambas... o a ninguna de las dos. Hay obras que evolucionaron,y hasta
tuvieron sucesivos nombres, con la transformacion instrumental de los antiguos trios y,
sobre todo, con la incorporación del bandoneón y del piano. El tango picado, o "picadito"
como gustan decir los nostalgicos de la Guardia Vieja, dejó paso a formas con más
contenido melódico, incluso en las distintas versiones de una misma obra.

Tambien hubo tangos que tuvieron diferentes letras, circunstancia estimulada por la
ausencia de grabaciones, o que directamente no tuvieron letra. Asimismo hubo letras que
fueron anteriores a la musica, tomadas de obras de poetas populares y para las cuales se
compuso especialmente la música. Además, las letras en algunos casos pudieron
evolucionar por las transfomaciones instrumentales, pero es igualmente verdad que las
condicionaron. El estilo de La morocha dejó campo libre al de Atenti pebeta no sólo porque
la orquesta típica cambió y agrego instrumentos, sino también porque la sociedad se
urbanizó y cosmopolitizó. El aire campesino que aún perduraba en las composiciones de
Villoldo terminó siendo ahogado por la gran ciudad.

Quizá lo correcto sea superar y obviar el debate y reconocer que hubo evoluciones musical,
instrumental y poética que corrieron simultaneamente e integradas, dependientes unas de
otras.

Literatura en las letras de tango

Como un golpe de dados que jamás abolirá el azar, son infinias las letras de tango y sus
concomitancias con la historia Espiritual de nuestro pueblo.

En lo que va del siglo -y aun antes también, cuando el tango se pergeñaba como el que
ahora conocemos- no hay refrán, dicho popular o simplemente un verso que no tuvieran
relación estrecha y honda con nuestro quehacer nacional.
Y aunque los exégetas agoten con buena fortuna los diez o quince poetas más destacados o
el repertorio más sabroso e incalculable, y al mismo tiempo encubran a centenares o
millares de autores a mansalva, jamás se podrá confeccionar un catálogo ejemplar.

Las letras de tango, como poesía, parafraseando a Víctor Hugo, son el eco íntimo y secreto
de ese canto que responde en nosotros al canto que está fuera de nosotros. Porque la
cuestión no radica en comenzar con Pascual Contursi y olvidar todo lo anterior, y llegar
estruendosamente hasta la fecha actual.

Mitología de mitología, épica y canciones, epopeya que debemos enfocar con una vasta
literatura oral que escapa al ámbito rioplatense, si ése es el lugar de su gestación y
desarrollo, dialogo del hombre con su tiempo, como dijera Antonio Machado acerca de toda
su poesía.

INTERROGANTES

Las letras de tango se proponen y articulan como una narrativa singular y es válido,
entonces, el interrogante que alguna vez lanzara Macedonio Fernández, en uno de sus
tantos golpes dados: "¿Puedo combinar una prosa que despierte en igual grado y orden los
sentimientos que cada compás va suscitando en una música?".

El olvido también hace y deshace historia. Muy pocos recuerdan o fingen no recordar que
antes que los hermanos Bates y los empedernidos estudiosos del tango pulularan con sus
informes detallistas en torno a nuestra música popular, Jorge Luis Borges escribió un libro
breve sobre Evaristo Carriego y que uno de sus capítulos lo tituló, ni más ni menos:
"Historia del tango". "En el prólogo de las sátiras -decía Borges con audacia- Juvenal
memorablemente escribió que todo lo que mueve a los hombres –el deseo, el temor, la ira,
el goce carnal, las intrigas, la felicidad- sería materia de su libro. Con perdonable
exageración podríamos aplicar su famoso "quidquid agunt homines", a la suma de las letras
de tango"

También podríamos decir que éstas forman una inconexa y vasta "comedie humaine" de la
vida de Buenos Aires. Es sabido que Wolf, a fines del siglo XVIII, escribió que "La Ilíada",
antes de ser epopeya, fue una serie de cantos y rapsodias; ello permite, acaso. la profecía de
que las letras de tango formarán, con el tiempo, un large poema civil o sugerirán a algún
ambicioso la escritura de ese poema.

VATICINIOS

A pesar de lo mucho hablado y escrito por Borges, casi con rechazado amor por el tango,
siempre admitió tácitamente la existencia de una literatura oral que, a él se le escapó o se le
escapaba de las manos; y es que Borges se debía a otro Borges y a un destino ya
sentenciado por Epicuro:'Jamás he buscado gustar a la mayoria; lo que en realidad les gusta
yo no lo conozco y lo que en cambio yo sé, ellos no son capaces de comprenderlo". Es
justo, entonces, dar a Borges lo que es de Borges y a las letras de tango su verdadera
dimensión, como el mismo Borges se encargara de vaticinar. "De valor desigual, ya que
proceden notoriamente de centenares y millares de plumas heterogéneas, las letras de tango
que la inspiración o la industria han elaborado. integran, al cabo de medio siglo, un casi
inexplicable 'corpus poéticum' que los historiadores de la literatura argentina leerán o, en
todo caso, vindicarán. Lo popular, siempre que el pueblo ya no lo entienda, siempre que lo
hayan anticuado los años, logra la nostálgica veneración de los eruditos y permite
polémicas y glosarios; es ve-rosímil que hacia 1990 surja la sospecha o la certidumbre de
que la verdadera poesía de nuestro tiempo no está en 'La urna', de Banchs o en 'Luz de
provincia', de Mastronardi, sino en las piezas imperfectas y humanas que se atesoran en'El
alma que canta'."
Las letras del tango descienden del cuplé.

La letra del tango desciende del cuplé. Por eso, las que se consideraban las primeras letras
comienzan todas con ´Yo soy...". "La morocha" no es otra cosa que un cuplé acriollado, un
cuplé pampeano. A partir de Villoldo, los letristas hacen cuplés de compadritos. "Yo soy el
taita más guapo...". Después, aparecen otros tipos de cuplé, los cuplés malevos, los de
canfinfleros; ésas eran las cosas que cantaba el viejo Gobbi. Pascual Contursi, aún anntes
de "Mi noche triste", introduce el sufrimiento, las desdichas de la vida. Así, aparecen por
primera vez en el cuplé las penas y los lamentos. A partir de Contursi comienza la cosa. Lo
más importante de Pascual Contursi es que cambió la estructura literaria de lo que hasta
entonces se cantaba como tango. De la primera persona del cuplé (Yo...) pasó a escribir en
segunda persona ("Percanta que me amuraste"y profundizando el cambio introduce el tema
narrativo, que algunos llaman argumento, escrito en tercera persona.

Después de Contursi, llegó Celedonio Flores, que tenía una cultura más amplia. Su poesía
es de un tono sobrador. La filosofia que encierra su tango "Mano a mano" no tiene nada que
ver con el lamento de Contursi en "Mi noche triste". Las letras de Celedonio son más bien
conversadas, chamuyadas.

José González Castillo, el padre de Cátulo, tiene algunos temas bellísimos ("Griseta".
"Silbando". "Sobre el pucho" y ya a mediados de la década del veinte aparecen Enrique
Santos Discépolo, Homero Manzi y Enrique Cadícamo.

Discépolo fue totalmente original. Tenía un temperamento tremendista. Golpeaba al oyente.


("La gente que es brutal cuando se ensaña", decía). Fue una especie de profeta bíblico del
suburbio, con gran riqueza de metafofora.

Homero Manzi aportó al tango cultura, lenguaje, imaginación y capacidad para escribir.
Idealiza y sus vivencias las convierte en pasado. Enrique Cadicamo posee un extraordinario
oficio de letrista con incursiones felices en la poesía. Es grande, además, por la diversidad
de temas que toca. Fue un atento lector de modernistas, primero; y de los surrealistas,
después. En 1926, publicó un libro de poesías que tituló "Canciones grises", donde mostró
una clara influencia de Evaristo Carriego y de Paul Verlaine. Después, volvió a la poesía de
tono coloquial porteño.

Cátulo Castillo fue también un óptimo letrista. En él se dieron muchas cosas surrealistas.
Metáforas como'Cerrame el ventanal/ que asoma el sol", impusieron una línea que después
profundizó Homero Expósito. La obra de Expósito está siendo revalorizada cada vez más.
Acaso porque avanzó demasiado. Llevó la retórica a la sensibilidad popular. Fue
tremendamente auténtico y su mérito es el de haber enriquecido un caudal letrístico que ya
estaba medio anquilosado.

Esa línea surrealista que trazaron Cátulo Castillo y Homero Expósito llegó a su esplendor
con Horacio Ferrer, que metió las golondrinas en el motor o baleó con rosas. Eso venía de
Manzi.

Sabato, tango y literatura.

La estrecha relación con el tango que poseen los personajes de la novela " Sobre heroes y
tumbas".

Muchos ejemplos documentan la interactiva presencia del tango en la literatura. Pertenece


al tango esa obsesiva visión retrospectiva. Ernesto Sabato(1911) fue promotor de un libro
sobre el tango: "Tango-Discusión y clave". No obstante, resulta más interesante y fructuoso
rastrear los nexos no declarados y acaso no queridos, en las tupidas páginas de su novela
"Sobre héroes y tumbas". En este libro descuella la presencia de la ciudad tentacular, una
continua exasperación de la memoria y la protagonista descripta como "princesa-dragón",
como "rosa-fango", es una mujer de tango refinada. En efecto, la Alejandra de Sabato,
aunque proveniente de una familia patricia resulta a la postre hija ilegítima de Georgina y
de un loco, primo de ésta; trabaja en una boutique -apenas algo más que un taller de costura
de fines del siglo XIX-, es amiga de oscuros individuos como Bordenave y Wanda, una
alcahueta profesional, y concurre a locales de mala reputación; misteriosamente ligada al
vicio y la locura. no se atreve a seguir a Martín, que, con sus diecisiete años, está dispuesto
a morir por ella y lo atormenta ("Acordate siempre que soy una basura.

Qué descanso odiarse!", no perdiendo ocasión de burlarse de su adolescente enamorado,


incluso criticándole un disco de tango: oi que letra, yo quiero morir commigo sin confesión
y sin Dios, crucificado en mis penas, como abrazado a un rencor'". A la postre, Alejandra
morirá en el incendio de su vetusta casona, luego de haberle disparado un tiro al padre, un
24 de junio (¿mera coincidencia con la fecha gardeliana, la de la tragedia de Medellín, con
el fuego, los revólveres y el persistente recuerdo?).
fuente: tangos en la web
http://www.geocities.com/eureka/concourse/4229/index.htm

LA CUMPARSITA
Letra de Contursi y Maroni
Música: Matos Rodríguez
Versión de 1924

Si supieras
que aún dentro de mi alma
conservo aquel cariño
que tuve para ti...!
Quién sabe, si supieras
que nunca te he olvidado...!
volviendo a tu pasado
te acordarás de mí...
Los amigos ya no vienen
ni siquiera a visitarme;
nadie quiere consolarme
en mi aflicción;
desde el día que te fuiste
siento angustias en mi pecho;
decí, percanta, qué has hecho
de mi pobre corazón!
Sin embargo
yo siempre te recuerdo
con el cariño santo
que tuve para ti;
y estás dentro de mi alma,
pedazo de mi vida,
en la ilusión querida
que nunca olvidaré.
Al cotorro abandonado
ya ni el sol de la mañana
asoma por la ventana,
como cuando estabas vos...
y aquel perrito compañero
que por tu ausencia no comía
al verme solo, el otro día,
también me dejó.
....................
Si supieras...
que aún dentro de mi alma
conservo aquel cariño
que tuve para ti...!
Quién sabe, si supieras
todo lo que te he amado
volviendo a tu pasado
te acordarás de mí...
Mis amigos ya no vienen!
ni siquiera a visitarme,
nadie quiere consolarme
en mi aflicción;
desde el día que te fuiste!
siento angustias en mi pecho
decí, percanta, qué has hecho
de mi pobre corazón!
Sin embargo
yo siempre te recuerdo
con el cariño santo
que tuve para amar
y sos en todas partes
pedazo de mi vida
la ilusión querida
que no podré olvidar
Al cotorro abandonado!
ya ni el sol de la mañana!
asoma por la ventana,
como cuando estabas vos
y aquel perrito compañero
que por tu ausencia no comía
al verme solo, el otro día,
también me dejó.
Si supieras...
que aún dentro de mi alma
conservo aquel cariño
que tuve para ti...!
Quién sabe, si supieras
aah...! todo lo que te he amado
volviendo a tu pasado
te acordarás de mí...

Música: Carlos Gardel


Letra: Alfredo Le Pera
Por una cabeza
de un noble potrillo
que justo en la raya
afloja al llegar,
y que al regresar
parece decir:
No olvidés, hermano,
vos sabés, no hay que jugar.
Por una cabeza,
metejón de un día
de aquella coqueta
y burlona mujer,
que al jurar sonriendo
el amor que está mintiendo,
quema en una hoguera
todo mi querer.

Por una cabeza,


todas las locuras.
Su boca que besa,
borra la tristeza,
calma la amargura.
Por una cabeza,
si ella me olvida
qué importa perderme
mil veces la vida,
para qué vivir.

Cuántos desengaños,
por una cabeza.
Yo jugué mil veces,
no vuelvo a insistir.
Pero si un mirar
me hiere al pasar,
sus labios de fuego
otra vez quiero besar.
Basta de carreras,
se acabó la timba.
¡Un final reñido
ya no vuelvo a ver!
Pero si algún pingo
llega a ser fija el domingo,
yo me juego entero.
¡Qué le voy a hacer..!

Música: Mariano Mores


Letra: Enrique Santos Discépolo
Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias.
Sabe que la lucha es cruel
y es mucha pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina...
Uno va arrastrándose entre espinas
y en su afán de dar su amor,
sufre y se destroza hasta entender
que uno se ha quedao sin corazón...
Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
a un amor que lo engañó...
¡Vacío ya de amar y de llorar
tanta traición!

Si yo tuviera el corazón...
(El corazón que di...)
Si yo pudiera como ayer
querer sin presentir...
Es posible que a tus ojos
que me gritan tu cariño
los cerrara con mis besos...
Sin pensar que eran como esos
otros ojos, los perversos,
los que hundieron mi vivir.
Si yo tuviera el corazón...
(El mismo que perdí...)
Si olvidara a la que ayer
lo destrozó y... pudiera amarte..
me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor...

Pero, Dios te trajo a mi destino


sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré cómo quererte...
Déjame que llore
como aquel sufre en vida
la tortura de llorar su propia muerte...
Pura como sos, habrías salvado
mi esperanza con tu amor...
Uno está tan solo en su dolor...
Uno está tan ciego en su penar....
Pero un frío cruel
que es peor que el odio
-punto muerto de las almas,
tumba horrenda de mi amor-
maldijo para siempre y me robó...
toda ilusión...

EL TANGO Y ALGUNOS DE SUS PERSONAJES

A Homero
Así se baila el tango
Che bandoneón
Discepolín
El choclo
La canción de Buenos Aires
Por la luz que me alumbra
Tango

BUENOS AIRES: EL CENTRO, EL ARRABAL, LAS CALLES


Buenos Aires
Mi Buenos Aires querido
Arrabal amargo
Melodía de arrabal
Caminito
Corrientes y Esmeralda
El bulín de la calle Ayacucho
Tristezas de la calle Corrientes

BARRIOS
Almagro
Barrio de tango
Barrio reo
Puente Alsina
San José de Flores
Silbando
Sur
Tres esquinas

CAFÉ-BAR
Aquella cantina de la ribera
Café de los Angelitos
Café La Humedad
Cafetín de Buenos Aires
Canzoneta
La cantina
La violeta
Viejo Tortoni

EBRIEDAD Y OTRAS INTOXICACIONES


Esta noche me emborracho
La copa del olvido
La última curda
Los mareados
Tomo y obligo
Whisky
Fumando espero
Nubes de humo

TUNGOS Y ESCOLASO
Bajo Belgrano
Canchero
Leguisamo solo
N. P. (No Placé)
Por una cabeza
Preparate pa' domingo
Uno y uno
Monte criollo

AMOR
A media luz
Balada para un loco
De todo te olvidas
Milonga sentimental
Misa de once
Pasional
Qué lindo es estar metido
Rondando tu esquina

AMOR ATORMENTADO
Letra Historia
Alma en pena
Cristal
Fuimos
Mañana zarpa un barco
Naranjo en flor
Sin palabras
Toda mi vida
Yuyo verde

ABANDONO
Amurado
Bandoneón arrabalero
Ivette
Justo el treinta y uno
La cumparsita
Mi noche triste
Padre nuestro
Sentimiento gaucho
Ventanita de arrabal
Victoria

SOLEDAD
En esta tarde gris
Garúa
Mala suerte
Ninguna
Nostalgias
Nunca tuvo novio
Soledad, la de Barracas
Trenzas

REPROCHES Y CONSEJOS
Atenti, pebeta
El que atrasó el reloj
Enfundá la mandolina
Fierro Chifle
Lloró como una mujer
Mano a mano
Pompas de jabón
Seguí mi consejo

QUEJÁNDOSE (O EL GRITO EN EL CIELO)


Al mundo le falta un tornillo
Canción desesperada
Cambalache
Las cuarenta
Pan
¿Qué sapa, Señor?
Uno
Yira, yira

DECADENCIA
AFiches
Confesión
Cuesta abajo
El motivo
Flor de fango
El principe
Viejo smoking

LA MUERTE
Adiós, muchachos
Como abrazao a un rencor
Cotorrita de la suerte
Dicen que dicen
Dios te salve, m'hijo
Duelo criollo
Mamita
Mocosita
Sus ojos se cerraron
Tu pálido final

APARICIONES, ESPECTROS, SOMBRAS, VISIONES, QUIMERAS


Cruz de palo
El Fantasma de La Boca
Fantasma de Belgrano
Farol de los gauchos
Hopa, hopa, hopa
Olvidao
Soledad
Tal vez será su voz

LA MADRE, LOS AMIGOS


Desaliento
Hacelo por la vieja
Levanta la frente
Madre
Madre hay una sola
No llore viejita
Por dónde andará
Tres amigos

FESTEJOS VARIOS
Carnaval
Carnavalera
Fiesta criolla
Los cosos de al lao
Oro muerto
Padrino pelao
Pobre Colombina
Siga el corso

CABARET
Acquaforte
Aquel tapado de armiño
Bailarín compadrito
Che papusa, oí
Galleguita
Mano cruel
Margot
Milonguera
Milonguita
Zorro gris

PARÍS
Anclao en París
Así es Ninón
Claudinette
Griseta
La que murió en París
Madame Ivonne
Margo
Pinsón

NOMBRES DE MUJER
Beba
Gricel
Malena
María
Mariana
Rosicler
Rubí
Verdemar

MINAS
Chirusa
Chorra
Gloria
Julián
La mina del Ford
La Morocha
Mama, yo quiero un novio
Muñeca brava
Que vachaché
Yo soy la rubia

VARONES
Bien pulenta
Garufa
Haragán
Muchacho
Niño bien
Pa'que sepan cómo soy
Pero yo sé
Si soy así

COMPADRITOS
A don Nicanor Paredes
Amigazo
Contramarca
El patotero sentimental
El porteñito
El último guapo
Eufemio Pizarro
Malevaje
No aflojés
Te llaman malevo

LA CÁRCEL
A la luz del candil
Al pie de la santa Cruz
El Ciruja
Farolito viejo
Justicia criolla
Ladrillo
La gayola
Un tropezón

ARTES Y OFICIOS
El cuarteador
El pescante
Giuseppe el zapatero
Lecherito del Abasto
Marioneta
Orgánito de la tarde
Se lustra, señor
Viejo ciego

CARRETEROS
Colorao, Colorao
El aguacero
El carrerito
Manoblanca
No te apures, Carablanca
Por el camino (tango)
Por el camino (Zamba del boyero)
Zaraza

COSAS QUE SE PIERDEN


Betinotti
El último organito
Farol
La calesita
Percal
Talán, talán
Tiempos viejos
Tinta roja

HISTORIA
El cuarenta, y cinco
El sol del veinticinco
Juan Manuel
La guitarrera de San Nicolás
La Mazorquera de Monserrat
La pulpera de Santa Lucía
La uruguayita Lucía
Silencio

CON AIRES CAMPEROS


Adiós, Pampa mía
Clavel del aire
Chingolito
El rosal
En blanco y negro
Nido gaucho
Palomita blanca
Tapera

VOLVIENDO
Al compás del corazón
La casita de mis viejos
Nada
Por la vuelta
Tengo miedo
Viejo rincón
Volver
Volvió una noche