Está en la página 1de 4

análisis_texto

José Luis Otero


Karen Reilly
Verónica Silveira

Ben van Berkel, Carolíne Bos


“Diagrams: Interactive Instruments in Operation”
<Lotus international nº127 junio 2006>
marco

marco
marco

marco marco
marco

“Desde que la arquitectura- al menos en la abierta y democrática sociedad occidental


aporte en que trabajamos- es resultado de un altamente institucionalizado proceso
cooperativo en el cual clientes, inversionistas, usuarios, y consultores técnicos toman
parte, es natural y apropiado que los arquitectos intenten ser racionales, socios
responsivos dentro del proceso, y que se acostumbren a pensar y a presentarse ante
los demás de un modo persuasivo de tal forma que sea seguro confiarles grandes
operación inversiones” (Van Berkel, en ‘Diagramas, Instrumentos Interactivos en Operación’).

Falta teoría previa a la concreción del hecho arquitectónica en sí mismo. La presión


externa a la que está sometido el arquitecto, inmerso en el contexto descripto en el texto, es
una de las causantes de este efecto. El medio externo le exige llegar a “la solución correcta”,
permitiendole así pasar a estar en la lista de los arquitectos que pueden llegar a ser elegidos
para una obra futura Todo este contexto causa la ausencia de teoría previa, dando lugar
solamente a la post-teoría. El “proceso corporativo” al cual se hace referencia, de alguna forma
deja relegado el hecho de que salgan a la luz la gran multiplicidad de prácticas de trabajo y las
publicaciones arquitectónicas.

la máquina abstracta...
La arquitectura de una forma similar a lo planteado por Deleuze en su teoría, oscila
entre lo abstracto y lo real. Podemos realizar una lectura arquitectónica de sus conceptos
genéricos.
Se plantean 3 escalas hacia la realización del diagrama: selección, aplicación y
generación. La primera etapa de la figura está asociada a Foucault, a través del cual
aprendemos a entender cómo la figura del esquema no es de representación. En la segunda
etapa, a través de Bacon, donde se plantea el debate sobre la selección y aplicación de la
diágrama. En la tercera fase, a través de Proust, la interacción del tiempo y la materia se
presenta sin la cual no puede haber transformación.

La arquitectura utiliza los diagramas como bases teóricas para ocultar su debilidad en
ese aspecto. En cierta manera son parte de nuestras bases teóricas, mas allá que quizás no las
plasmemos como tales.
Este discurso combina los conocimientos de análisis, los argumentos y las bases
históricas, nuestras búsquedas anteriores; y es por esto que podemos decir que sí forman parte
de las bases teóricas en las que nos encontramos para la realización de un proyecto. El desafío
para la próxima generación es poder reconocer a ese discurso previo como la base de las
actuales practicas de diseño y encontrar una teoría de la realidad en ello.

1
aporte

aporte
aporte

aporte aporte
aporte

Herramientas contra Tipologías.


marco
El uso de diagramas permite a la arquitectura articular una alternativa a una técnica
representacional de diseño. Una técnica representacional implica que convergemos a una
realidad desde una posición conceptual y de esa manera fijar la relación entre idea y forma,
entre contenido y estructura. Cuando forma y contenido son sobreimpuestos de esa manera, un
tipo surge. La arquitectura al basarse en un concepto representacional: no puede escapar
operación de las tipologías existentes.
La función del diagrama es demorar la tipología y avanzar el diseño mediante la
introducción de conceptos externos bajo una forma especifica: como figuras, no como
imágenes o signos. La elección de un diagrama esta influenciada por cuestiones especificas
relacionadas al proyecto en el que de trabaja: su localización, programa, construcción.
El uso del diagrama es interesante desde el momento en que estos comienzan a relacionarse
con efectos organizativos. Pueden ser leídos como mapas de movimiento, independientes de
sus orígenes. Permiten la proliferación en un proceso de despliegue.
La inserción del diagrama apunta al rol del tiempo y la acción en el proceso de diseño.
Las propiedades específicas de ese diagrama iluminan la obra de otra manera. Como un
resultado, la obra se vuelve no fijada; nuevas direcciones y nuevos significados están
disparados.
Van Berkel complementa sobre las características del diagrama: “Más al punto es el
entendimiento general del diagrama como una imagen estadística o esquemática… entendida
como una máquina reductiva para la compresión de información…La condensación de
conocimiento que es incorporado en el diagrama debe poder ser extraída de éste a pesar
del significado con el cual el diagrama ha sido originalmente investido…el diagrama comunica
una esencia innombrada, desconectada de un ideal o de una ideología que es aleatoria,
intuitiva, subjetiva, no atada a una lógica lineal que puede ser física, estructural, espacial o
técnica”. La noción de Van Berkel de que el diagrama no es ni estructural ni ideológico recuerda
a la descripción Guattari y de Deleuze acerca de los rizomas.

qué es un diagrama? en general, se conocen mejor y se entienden como herramientas


usadas para la comprensión de información. Pueden contener en pocas lineas lo que escrito
necesitaría varias páginas. En arquitectura, en los últimos años los diagramas han sido
introducidos como parte de una técnica que promueve un acercamiento proliferado, generado e
instrumentalizado al diseño. La esencia de la técnica diagramática es que introduce
calidades en el trabajo que no están dichas; desconectadas de un ideal o de una
ideología, sin orden, intuitivo, subjetivo, no ligado a una lógica lineal (cualidades que
pueden ser físicas, estructurales, espaciales o técnicas). Los diagramas buscan superar a
lo sin significado, efecto de la mediación y la repetición, generando ellos nuevos significados
instrumentales y liberando a la arquitectura de la determinación por tipologías.

Estación de Arnhem
El trabajo por parte del estudio consiste en distinguir los lugares
donde más de una actividad se pueda desarrollar en un mismo
espacio físico, en la búsqueda de áreas de intereses compartidos.
El estudio de los flujos de movimiento en la estación es lo que
destaca al proyecto. En esa estación diseñada en Holanda, en
Arnhem, se calculan cuántas personas se están
moviendo de esta parte a ésta otra y también
de la estación a el centro de la ciudad. Se
estudian la densidad de un lado: veinticinco mil
personas por día se desplazan hacia la ciudad.
Estudian lo que ellos llaman “las escalas
mentales” como por ejemplo cuánto tiempo
podría estar alguien esperando en este área
antes de que llegue el próximo bus, cuánta
gente espera y se desplaza de un lugar a otro,
cuántos minutos. Esto es lo que se ve reflejado
luego en la organización espacial del propio edificio. El estudio de los
movimientos son la fundamentación de la propuesta. El análisis de los
tipos de movimiento incluye las direcciones de las distintas trayectorias, su importancia en
relación con otras formas de transporte en el sitio, así como su duración, sus vínculos con
diferentes programas y sus interconexiones.

El resultado del diagrama es lo que se llama “la botella de Klein” Es el resultado del
estudio antes descripto.
2
operación operación

operación
operación
operación operación

“Ninguna condición permitirá en sí misma ser directamente traducida en una conceptualización


marco correspondiente o apropiada para su condición. Habrá siempre un vacío entre ambos. Por esta
razón, si conceptos como la represión y la liberación, por ejemplo, fuesen introducidos a la
arquitectura, una expresión formal compleja de este concepto sería reducida a un signo con un
claro sentido, que será subsecuentemente traducido a un proyecto. Mientras que los conceptos
son formulados claramente y en voz alta, la arquitectura espera pasivamente, hasta que se ve
propulsada por un concepto”. (Van Berkel, en ‘Diagramas, Instrumentos Interactivos en
aporte Operación’).

Como se activa la máquina? como se elije y se aplica el diagrama? La máquina


abstracta de un diagrama necesita de un disparador. La selección y la aplicación de un
diagrama involucran la inserción de un elemento que contiene dentro de su información densa
algo en que nuestro pensamiento puede enganchar, algo que es sugestivo, para apartarnos de
caer en clichés. A pesar que el diagrama no esta seleccionado en base de una especifica
información representable, no es una imagen fortuita. encontrar el diagrama esta instigado por
cuestiones especificas que están relacionadas con el proyecto a mano: su lugar, programa y
construcción. para nosotros se vuelve interesante usar diagramas desde el momento en que
empiezan a relacionarse específicamente con los efectos organizacionales.

La inserción del diagrama apunta al rol del tiempo y la acción en el proceso de diseño.
Entretejiendo tiempo y acción se logra la transformación

Como no procede de signos, una técnica que instrumentaliza como el diagrama,


retrasa la fijación tipológica. El diagrama es un método para avanzar sobre un discurso
tipológico prefijado, pretendiendo introducir accidentes, efectos inesperados y cualidades
intuitivas, aleatorias, subjetivas y no sujetas a una lógica de decisiones lineal. Esta lógica lineal
se identifica con categorías tales como tipología, representación o signos, y relaciones estables
entre ideas y formas, o contenidos y estructura soporte. Buscando evitar esto, la introducción
de un diagrama confía en una transformación y liberación, introduciendo nuevos significados en
las formas, eliminando las elecciones tipológicas y obteniendo un resultado inesperado.

El diagrama no es un anteproyecto. No es el dibujo de trabajo de una construcción


actual, reconocible en todos sus detalles y con su propia escala. Ninguna situación permitirá ser
traducida directamente en una conceptualización apropiada y completamente correspondiente.
Siempre habrá un desajuste entre los dos. Por eso, los conceptos tomados nunca pueden ser
aplicados directamente a la arquitectura. Tiene que haber un mediador. El ingrediente del
diagrama que media se deriva no de la estrategia que informa el diagrama, sino de su formato
actual, su configuración material.

El diagrama no es una metáfora o un paradigma, sino una máquina abstracta que es


tanto contenido como expresión. Los significados de los diagramas no están fijados. La
máquina diagramática o abstracta no es representable. No representa ni un objeto o una
situación existente, pero es un instrumento en la producción de los nuevos. La tendencia de
mirar hacia adelante de la práctica diagramática es un ingrediente indispensable para entender
su funcionamiento.