MI CORAZÓN, LA MEJOR OFRENDA AL SEÑOR

EXORDIO: ¿Alguna vez se ha preguntado usted cuál podría ser su mejor ofrenda al Señor? Es normal que cuando pensamos en ofrenda al Señor, pensemos en términos materiales, sin embargo hay algo mucho más preciado que el Señor anhela de nosotros como ofrenda.

PROPOSICIÓN: El propósito del sermón de esta mañana es que cada uno de nosotros prepare su mejor ofrenda al Señor: el corazón. La mejor ofrenda al Señor es el corazón que Él ha formado, cultivado y guiado. Lo mejor que usted le puede entregar al Señor no es lo que haga para Él, sino lo que Él haga en usted. Después de todo: “¿Quién puede afirmar: „Tengo puro el corazón; estoy limpio de pecado‟?” (Proverbios 20:9).

CONFIRMACIÓN: I. Un corazón formado por el Señor

El corazón del hombre es malo, sus intenciones están lejos de los propósitos de Dios: “… el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud …” (Génesis 8:21). El corazón del hombre es lo más engañoso que pueda existir: “Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo?” (Jeremías 17:9). Si a usted le dieran un regalo así, ¿lo aceptaría con agrado? ¿Por qué el Señor habrá de aceptarlo? A pesar de que el corazón del hombre está en esa condición, puede ser transformado por el Señor. David clama: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu.” (Salmo 51:10). El Señor tiene el poder para cambiar el corazón del hombre: “Yo les daré un corazón íntegro, y pondré en ellos un espíritu renovado. Les arrancaré el corazón de piedra que ahora tienen, y pondré en ellos un corazón de carne.” (Ezequiel 11:19). Ese corazón formado por el Señor es el que Él quiere como ofrenda. Un corazón creado por él, un corazón íntegro. El corazón de nosotros era un terreno de

Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda. hijo de Salomón.” (Deuteronomio 8:2). Ese nuevo jardín es el que Él quiere como ofrenda.” (Salmo 119:11). el Señor. Un corazón cultivado por el Señor El corazón del hombre está marchito como la hierba: “Mi corazón decae y se marchita como la hierba …” (Salmo 102:4). III. De los que apoyaron a Roboán.maleza. Entrega al Señor tu corazón como ofrenda. No podemos llegar con un manojo de ramas secas para entregarlas como ofrenda al Señor. No obstante. y te humilló y te puso a prueba para conocer lo que había en tu corazón y ver si cumplirías o no sus mandamientos. Un corazón inclinado al Señor El corazón del hombre se inclina al mal. sino que por naturaleza el corazón del hombre se inclina a satisfacer los deseos de su propio corazón. y en ocasiones requiere trabajo rudo. Aarón le dijo a Moisés: “Tú bien sabes cuán inclinado al mal es este pueblo. el corazón que agrada al Señor es aquel que se inclina a Él. se dijo con alegría: “Tras los levitas se fue gente de todas las tribus de Israel que con todo el corazón buscaba al Señor. Sin embargo. pero que sea un corazón de lo mejor de ti. La Biblia dice que: “Abel también presentó al Señor lo mejor de su rebaño.” (2 Crónicas 11:16). Dios de Israel. el Señor cultiva el corazón del hombre para que sea entregado a Él: “Recuerda que durante cuarenta años el Señor tu Dios te llevó por el camino del desierto. II. El Señor quiere tu corazón y el mío como ofrenda para Él.” (Éxodo 32:22). El corazón del hombre es como planta silvestre no cultivada. pues el corazón de los hombres se inclinaba hacia Él. El hombre no busca a Dios por naturaleza. los primogénitos con su grasa. y el Señor bendijo a Judá consolidando este reino. Dios de sus antepasados. ha creado un nuevo jardín. pero quiere un corazón cultivado por Él. un corazón no formado y cultivado por el Señor. en el poder redentor de Su Hijo Jesucristo y en el poder transformador de Su Espíritu Santo.” (Génesis 4:4). se puede detectar cuando fue adquirida en un lugar donde las rosas se cultivan y cuando fue arrancada de un jardín abandonado. Cuando a una persona le regalan una rosa. El cultivo del corazón del hombre lleva tiempo. El corazón que el Señor quiere como ofrenda es el del hombre que dice: “El corazón me dice: . es decir. Llegaron a Jerusalén para ofrecer sacrificios al Señor. El Señor cultiva el corazón del hombre con Su Palabra: “En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti.

Pastor Abraham Banda Robles Iglesia Bautista Casa Blanca 23 de junio de 2013 . tu rostro busco. El Señor quiere un corazón que se incline hacia Él. cultivado y guiado. EPÍLOGO: ¿Habrá algo mejor que podamos entregar al Señor que aquello que Él ha formado. El Señor quiere un corazón que Él guíe. esa es la mejor ofrenda que nosotros podemos entregarle.„!Busca su rostro!‟ Y yo. El corazón que usted y yo debemos entregar al Señor. Señor. es el que dice: “Inclina mi corazón hacia tus estatutos y no hacia las ganancias desmedidas.” (Salmo 27:8). cultivado y guiado? ¿Habrá algo que nosotros hayamos hecho que supero a aquello que el Señor ha hecho como para que merezca ser entregado al Señor? RESOLUCIÓN: El Señor quiere el corazón de cada uno de nosotros. es por ello que usted y yo debemos disponer nuestro corazón para buscarlo solamente a Él y permitir que lo guíe. pero será solamente la mejor si Él la ha formado.” (Salmo 119:36). que Él guíe. pues es el corazón que al Señor agrada.

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