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EL ESTADO ABSOLUTISTA

siglo veintiuno editores
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perry anderson

3KI
siglo ventiuno editores, s.a. de c.v.
CERRO DEL AGUA 248, DELEGACION COYOACAN. 04310 MÉXICO. D.F.

INDICE

siglo veintiuno de españa editores, s.a.
PRINCIPE DE VERGARA, 78 2° DCHA., MADRID. ESPAÑA

Prólogo PRIMERA PARTE
EUROPA OCCIDENTAL

1. El Estaco absolutista en Occidente 2. Clase y Estado: problemas de periodización 3. España 4. Francia 5. Inglaterra 6. Italia 7. Suecia SEGUNDA PARTE
EUROPA ORIENTAL

portada de anhelo hernández primera edición en español, 1979 decimoquinta edición en español, 1998 © siglo xxi de españa editores en coedición con © siglo xxi editores, s.a. de c.v isbn 968-23-0946-8 primera edición en inglés, 1974 © nlb título original: lineages of the absolulisl state derechos reservados conforme a la ley impreso y hecho en méxico/printed and made in mexico

1. 2. 3. 4. 5. 6. 7.

El absolutismo en el Este Nobleza y monarquía: la variante oriental Prusia Polonia Austria Rusia La Casa del Islam

CONCLUSIONES

DOS NOTAS

A. B.

El feudalismo japonés El «modo de producción asiático»

Indice de nombres

PROLOGO

1

El objeto de esta obra es intentar un análisis comparado de la naturaleza y desarrollo del Estado absolutista en Europa. Sus límites y su carácter general como meditación acerca del pasado se explican en el prólogo del estudio que le p r e c e d e A h o r a sólo es preciso añadir algunas consideraciones específicas sobre la relación de la investigación emprendida en este volumen con el materialismo histórico. Este libro, concebido como un estudio marxista del absolutismo, se sitúa deliberadamente entre dos planos diferentes del discurso marxista que, con frecuencia, permanecen a considerable distancia el uno del otro. Ha sido un fenómeno general de las últimas décadas que los historiadores marxistas, autores de lo que es ya un impresionante corpus de investigación, no siempre se hayan interesado por las cuestiones teóricas planteadas por los resultados de sus trabajos. Al mismo tiempo, los filósofos marxistas que han intentado clarificar o resolver los problemas teóricos básicos del materialismo histórico se han situado con frecuencia muy lejos de los temas empíricos concretos formulados por los historiadores. Aquí se ha realizado un esfuerzo por explorar un nivel intermedio entre esos dos. Es posible que tal intento sólo sirva como ejemplo de lo que no debe hacerse. Pero, en cualquier caso, la finalidad de este estudio es examinar el absolutismo europeo simultáneamente «en general» y «en particular»; es decir, tanto las estructuras «puras» del Estado absoluto, que lo constituyen como una categoría histórica fundamental, como las variantes «impuras» que presentan las específicas y diversas monarquías de la Europa posmedieval. En buena parte de los escritos marxistas de hoy, estos dos órdenes de realidad están normalmente separados por una gran línea divisoria. Por una parte, se construyen, o presuponen, modelos generales «abstractos», no sólo del Estado absolutista, sino también de la revolución burguesa o del Estado capitalista, sin ninguna preocupación por sus variantes efectivas. Por otra, se exploran casos locales «concretos», sin referencia a sus implicaciones e interconexiones recíprocas. Indudablemente, la dicotomía convencional entre estos
1 Passages from Antiquity to feudalism, Londres, 1974, pp. 7-9. [Transiciones de la Antigüedad al feudalismo, Madrid, Siglo XXI, 1979, pp. 1-3.]

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procedimientos se deriva de la extendida creencia de que la necesidad inteligible sólo radica en las tendencias más amplias y generales de la historia, que operan, p o r decirlo así, por «encima» de las múltiples circunstancias empíricas de las instituciones y hechos específicos, cuyo curso o f o r m a real es en buena medida y p o r comparación, resultado de la casualidad. Las leyes científicas —en el caso en que tal concepto se acepte—, se mantienen sólo para o b t e n e r categorías universales: los o b j e t o s singulares se consideran como pertenecientes al á m b i t o de lo fortuito. La consecuencia práctica de esta división es que los conceptos generales —tales como Estado absolutista, revolución burguesa o Estado capitalista— se convierten frecuentemente en algo tan lejano de la realidad histórica que d e j a n de tener toda fuerza explicativa, m i e n t r a s que los estudios particulares —confinados a períodos o áreas delimitados— no pueden desarrollar o clarificar ninguna teoría global. La premisa de este t r a b a j o es que no existe en la explicación histórica ninguna línea divisoria entre lo necesario y lo contingente que separe entre sí dos tipos de investigación: la «larga duración» f r e n t e a la «corta duración» o lo «abstracto» f r e n t e a lo «concreto». La división se da tan sólo e n t r e lo que se conoce —verificado p o r la investigación histórica— y lo que se desconoce, pudiendo a b a r c a r esto último t a n t o los mecanismos de los hechos singulares como las leyes de f u n c i o n a m i e n t o de e s t r u c t u r a s completas. En principio, ambos son igualmente susceptibles de u n adecuado conocimiento de su causalidad. (En la práctica, los testimonios históricos que han llegado hasta nosotros pueden ser tan insuficientes o contradictorios que no p e r m i t a n f o r m u l a r juicios definitivos; pero ésta es o t r a cuestión: de documentación y no de inteligibilidad.) Uno de los principales propósitos del estudio aquí e m p r e n d i d o es, p o r tanto, i n t e n t a r mantener s i m u l t á n e a m e n t e en tensión dos planos de reflexión que, de f o r m a injustificable, han estado divorciados en los escritos marxistas, debilitando su capacidad p a r a f o r m u l a r u n a teoría racional y controlable en el campo de la historia. El v e r d a d e r o alcance del estudio que sigue se manifiesta en tres anomalías o discrepancias respecto a los t r a t a m i e n t o s ortodoxos del tema. La p r i m e r a de ellas es que aquí se concede m u c h a m á s antigüedad al absolutismo, como ya estaba implícito en la naturaleza del estudio que ha servido de prólogo a éste. En segundo lugar, y d e n t r o de los límites del continente explorado en estas páginas —Europa—, se ha realizado u n sistemático esfuerzo para d a r un t r a t o equivalente y complementario a sus zonas occidentales y orientales, tal como se hacía

t a m b i é n en la precedente discusión sobre el feudalismo. E s t o es algo que n o puede darse sin más p o r supuesto, ya que, si bien la división e n t r e E u r o p a occidental y oriental es u n lugar c o m ú n intelectual, r a r a vez ha sido o b j e t o de u n a directa y sostenida reflexión histórica. La producción más reciente de t r a b a j o s serios sobre historia europea ha corregido hasta cierto p u n t o el tradicional desequilibrio geopolítico de la historiografía occidental, con su característico olvido de la mitad oriental del continente. Pero todavía queda un largo camino hasta alcanzar un razonable equilibrio de interés. Con todo, lo u r g e n t e no es t a n t o u n a m e r a paridad en la c o b e r t u r a de a m b a s regiones c u a n t o una explicación c o m p a r a d a de su división, u n análisis de sus diferencias y u n a estimación de la dinámica de sus interconexiones. La historia de E u r o p a oriental n o es u n a m e r a y m á s pobre copia de la de E u r o p a occidental, que podría yuxtaponerse al lado de ésta sin a f e c t a r a su estudio; el desarrollo de las regiones más «atrasadas» del continente a r r o j a u n a insólita luz sobre las regiones más «avanzadas», y con frecuencia saca a la superficie nuevos p r o b l e m a s q u e permanecían ocultos d e n t r o de ella p o r las limitaciones de u n a introspección puram e n t e occidental. Así pues, y al c o n t r a r i o de la práctica normal, la división vertical del continente e n t r e Occidente y Oriente se toma a lo largo de todo el libro como u n principio central q u e organiza los materiales de la discusión. Dentro de cada zona h a n existido siempre, p o r supuesto, grandes diferencias sociales y políticas q u e aquí se c o n t r a s t a n e investigan en su específica entidad. La finalidad de este procedimiento es sugerir u n a tipología regional q u e pueda ayudar a clarificar las divergentes trayectorias de los más i m p o r t a n t e s estados absolutistas de E u r o p a oriental y occidental. Tal tipología podría servir precisamente p a r a indicar, a u n q u e sea sólo en f o r m a de esbozo ese tipo plano conceptual intermedio que se pierde t a n t a s ve ees, y no sólo en los estudios sobre el absolutismo, sino tambiér en otros muchos temas, e n t r e las genéricas construcciones teó ricas y los particulares casos históricos. E n tercer lugar, y p o r último, la selección del objeto de este estudio —el E s t a d o absolutista— ha d e t e r m i n a d o u n a articu lación t e m p o r a l diferente a la de los géneros ortodoxos de his toriografía. Los marcos tradicionales de la producción h i s t ó r i a son países singulares o períodos cerrados. La gran mayoría di la investigación cualificada se lleva a cabo d e n t r o de los confi nes nacionales; y cuando u n t r a b a j o los sobrepasa p a r a alcanza: u n a perspectiva internacional, n o r m a l m e n t e toma c o m o f r o n t e r ; u n a época delimitada. E n a m b o s casos, el t i e m p o histórico n<

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parece p r e s e n t a r n o r m a l m e n t e ningún p r o b l e m a : t a n t o en los «anticuados» estudios narrativos c o m o en los «modernos» estudios sociológicos, los hechos y las instituciones aparecen bañados en u n a temporalidad más o menos continua y homogénea. Aunque todos los historiadores son n a t u r a l m e n t e conscientes de que el ritmo de cambio es distinto según los diversos niveles o sectores de la sociedad, la conveniencia y la c o s t u m b r e dictan f r e c u e n t e m e n t e que la f o r m a de un t r a b a j o implica o conlleva un m o n i s m o cronológico. Es decir, sus materiales se t r a t a n como si c o m p a r t i e r a n un común p u n t o dé p a r t i d a y u n a conclusión c o m ú n enlazados por un simple t r a m o de tiempo. En este estudio no hay tal medio temporal u n i f o r m e , p r e c i s a m e n t e porque los tiempos de los principales absolutismos de E u r o p a —oriental y occidental— f u e r o n e n o r m e m e n t e diversos, y esa misma diversidad es constitutiva de sus respectivas naturalezas como sistemas de Estado. El absolutismo español s u f r i ó su p r i m e r a gran d e r r o t a a finales del siglo xvi en los Países Bajos; el absolutismo inglés fue d e r r i b a d o a mediados del siglo x v n ; el absolutismo f r a n c é s d u r ó hasta el final del siglo x v i n ; el absolutismo prusiano sobrevivió hasta finales del siglo xix; el absolutismo ruso sólo f u e d e r r o c a d o en el siglo xx. Las amplias diferencias en la cronología de estas grandes estruct u r a s correspondieron inevitablemente a u n a p r o f u n d a diversidad en su composición y evolución. Y como el o b j e t o específico de este estudio es todo el espectro del absolutismo europeo, ninguna temporalidad singular p u e d e cubrirlo. La historia del absolutismo tiene m u c h o s y yuxtapuestos comienzos, y finales escalonados y dispares. Su unidad f u n d a m e n t a l es real y prof u n d a , pero no es la de un continuo lineal. La duración com ¡ pleja del absolutismo europeo, con sus múltiples r u p t u r a s y desplazamientos de u n a región a otra, condiciona la presentación del material histórico de este estudio. Por tanto, aquí se omite el ciclo completo de los procesos y sucesos que aseguraron el t r i u n f o del m o d o de producción capitalista en E u r o p a t r a s los comienzos de la época m o d e r n a . Cronológicamente, las prim e r a s revoluciones burguesas acaecieron m u c h o antes de las últimas m e t a m o r f o s i s del absolutismo; sin embargo, para los propósitos de este libro, son categorialmente posteriores, y se considerarán en un estudio subsiguiente. Así pues, aquí n o se discuten ni exploran fenómenos f u n d a m e n t a l e s como la acumulación originaria de capital, el comienzo de la r e f o r m a religiosa, la f o r m a c i ó n de las naciones, la expansión del imperialismo ult r a m a r i n o o el advenimiento de la industrialización, a u n q u e todos ellos se incluyen en el á m b i t o f o r m a l de los «períodos»

aquí considerados, c o m o c o n t e m p o r á n e o s de las diversas fases del absolutismo en E u r o p a . Sus fechas son las m i s m a s ; sus tiempos están separados. La desconocida y desconcertante historia de las sucesivas revoluciones burguesas n o nos atañe ahora; el p r e s e n t e ensayo se limita a la naturaleza y desarrollo de los estados absolutistas que f u e r o n sus antecedentes y sus adversarios políticos. Dos estudios posteriores t r a t a r á n específica y sucesivamente de la cadena de las grandes revoluciones burguesas —desde la rebelión de los Países B a j o s h a s t a la unificación de Alemania— y de la e s t r u c t u r a de los estados capitalistas cont e m p o r á n e o s que finalmente, tras u n largo proceso de evolución ulterior, emergieron de ellas. Algunas de las implicaciones teóricas y políticas de los a r g u m e n t o s adelantados en el p r e s e n t e volumen a p a r e c e r á n con toda claridad en esos estudios. Quizá sea precisa u n a última p a l a b r a sobre la elección del Estado c o m o t e m a central de reflexión. En la actualidad, c u a n d o la «historia desde abajo» se h a convertido en u n a consigna t a n t o en los círculos marxistas c o m o en los no marxistas, y h a p r o d u c i d o considerables avances en n u e s t r a c o m p r e n s i ó n del pasado, es necesario recordar, sin embargo, u n o de los axiomas básicos del materialismo histórico: la lucha secular e n t r e las clases se resuelve en ú l t i m o t é r m i n o en el nivel político de la sociedad, y n o en el económico o cultural. En o t r a s palabras, m i e n t r a s las clases subsistan, la construcción y destrucción de los estados es lo que cierra los cambios básicos en las relaciones de producción. Una «historia desde arriba» —una historia de la i n t r i n c a d a m a q u i n a r i a de la dominación de clase— es, p o r tanto, n o m e n o s esencial que u n a «historia desde abajo». En efecto, sin aquélla ésta acabaría teniendo u n a sola cara, a u n q u e f u e r a la cara m e j o r . Marx escribió en su m a d u r e z : «La libertad consiste en convertir al E s t a d o de ó r g a n o que está p o r encima de la sociedad en u n ó r g a n o c o m p l e t a m e n t e s u b o r d i n a d o a ella, y las f o r m a s de E s t a d o siguen siendo hoy más o menos libres en la medida en que limitan la "libertad" del Estado.» Cien años después, la abolición del E s t a d o continúa siendo u n o de los objetivos del socialismo revolucionario. Pero el s u p r e m o significado que se concede a su desaparición final testimonia todo el peso de su previa presencia en la historia. El absolutismo, p r i m e r sistema estatal internacional en el m u n d o m o d e r n o , todavía n o ha agotado en m o d o alguno sus secretos o sus lecciones p a r a nosotros. El o b j e t o de este t r a b a j o es c o n t r i b u i r a u n a discusión de algunos de ellos. Sus errores, equivocaciones, carencias, solecismos e ilusiones p u e d e n d e j a r s e con toda tranquilidad a la crítica de u n debate colectivo.

PRIMERA PARTE EUROPA OCCIDENTAL

Akal. Londres. Marx y F. Engels repitió la m i s m a tesis básica de f o r m a m á s categórica en o t r o lugar. p. 339). 588 [ E l origen de la familia. Selected Works. en u n a f r a s e célebre. volumen 21. 167. Las m o n a r q u í a s centralizadas de Francia. q u e m a n t e n í a a nivel la balanza (gegeneinander balanciert) e n t r e la nobleza y el e s t a d o llano» 2 . s u b r a y a n d o que «la condición f u n d a m e n t a l de la antigua m o n a r q u í a absoluta» era «el equilibrio (Gleichgewicht) e n t r e la nobleza t e r r a t e n i e n t e y la ' Véase su análisis en Passages from Antiquity to feudalism. la propiedad privada y el Estado. II. 1974. adquiere cierta independencia m o m e n t á n e a respecto a u n a y otra. en K. p. Pero u n detenido examen de las sucesivas formulaciones t a n t o de Marx como de Engels revela que u n a concepción similar del absolutismo fue. [Transiciones de la Antigüedad al feudalismo. Madrid. Obras escogidas. Marx y F. Las múltiples reservas de este p a s a j e indican cierta inseguridad conceptual p o r p a r t e de Engels. Engels. hay períodos en que las clases en lucha están tan equilibradas (Gleichgewicht halten). p. Madrid. c o m o m e d i a d o r aparente. Werke. Marx y F. con sus sistemas de feudos y estamentos. Engels. 1979. Engels. . d e t e r m i n ó que eran el p r o d u c t o de u n equilibrio de clase entre la vieja nobleza feudal y la nueva burguesía u r b a n a : «Sin embargo. que el p o d e r del Estado. Siglo XXI.1. de hecho. 1968. EL ESTADO ABSOLUTISTA EN OCCIDENTE > La larga crisis de la economía y la sociedad europeas d u r a n t e los siglos xiv y xv puso de manifiesto las dificultades y los límites del m o d o de producción feudal en el p o s t r e r p e r í o d o med i e v a l ¿ C u á l f u e el resultado político final de las convulsiones continentales de esta época? En el t r a n s c u r s o del siglo xvi apareció en Occidente el E s t a d o absolutista. que precede a este estudio. La controversia acerca de la naturaleza histórica de estas m o n a r q u í a s persiste desde que Engels.] ' The origin of the family. Inglaterra y E s p a ñ a r e p r e s e n t a r o n u n a r u p t u r a decisiva con la soberanía piramidal y f r a g m e n t a d a de las formaciones sociales medievales. prívate property and the State. 1975. en K. Londres. K. u n rasgo relativamente perm a n e n t e en sus obras. En este caso se halla la m o n a r q u í a absoluta de los siglos x v n y XVIII. p o r excepción.

398. . I. El fin de la servid u m b r e n o significó p o r sí m i s m o la desaparición de las relaciones feudales en el campo. vol. Selected Works. poseedor hereditario o. u n t r a b a j o for- . escribió. m i e n t r a s el t r a b a j o n o se separó de las condiciones sociales de su existencia p a r a t r a n s f o r m a r s e en «fuerza de trabajo»—. el m i s m o Marx clarificó este p r o b l e m a en su correcto análisis teórico de la r e n t a del suelo: «La t r a n s f o r m a ción de la r e n t a en t r a b a j o en la r e n t a en p r o d u c t o s n o altera en absoluto. Evidentemente. la esencia de la r e n t a de la tierra [ . la clasificación del absolutismo como m e c a n i s m o de equilibrio político e n t r e la nobleza y la burguesía se desliza a m e n u d o hacia su designación implícita o explícita en lo f u n d a m e n t a l como u n tipo de E s t a d o burgués en cuanto tal. En la frase aqui citada. «la burocracia n o era m á s que el medio p a r a p r e p a r a r la dominación de clase de la burguesía». n o desaparecieron necesariamente c u a n d o el excedente r u r a l d e j ó de ser extraído en f o r m a de t r a b a j o o de entregas en especie p a r a convertirse en r e n t a en dinero: m i e n t r a s la p r o p i e d a d agraria aristocrática c e r r ó el p a s o a u n m e r c a d o libre de tierras y a la movilidad real de la m a n o de o b r a —en o t r a s palabras.10 3 Europa occidental El Estado absolutista en Occidente 11 burguesía» . Su exacto significado se d e j ó al juicio de las generaciones siguientes. la burocracia. p. a p e s a r de acercarse a su disolución. En El capital. Todas estas características parecen ser emin e n t e m e n t e capitalistas. Werke. las relaciones de producción rurales continuaron siendo feudales. como antes. Las m o n a r q u í a s absolutas i n t r o d u j e r o n unos ejércitos y u n a burocracia p e r m a n e n t e s . 289 [La guerra civil en Francia. [Contribución al problema de la vivienda. Engels p u d o referirse a la época del absolutismo como la era en que «la nobleza feudal f u e obligada a c o m p r e n d e r que el período de su dominación social y política había llegado a su fin» 5 . 21. h a n debatido el p r o b l e m a de la naturaleza social del absolutismo h a s t a n u e s t r o s días. en el propio Manifiesto comunista. vol. 4. p. en Obras escogidas. en Selected Works. h a n p a r e c i d o con m u c h a frecuencia plausibles. Evidentemente. la segunda es de The civil war in France. 258. en el que la función política de la burguesía « d u r a n t e el período de la m a n u f a c t u r a » se caracteriza sin ninguna solución de continuidad c o m o «contrapeso (Gegengewicht) de la nobleza en las m o n a r q u í a s feudales o absolutas y. de alguna otra manera. 1. con sus órganos omnipotentes: el ejército p e r m a n e n t e . 37 [Obras escogidas. ] E n t e n d e m o s aquí p o r r e n t a en d i n e r o [•••] la r e n t a e m a n a d a de u n a m e r a t r a s m u t a c i ó n f o r m a l de la r e n t a en productos. El p r o d u c t o r directo sigue siendo. en Obras escogidas. p.] 4 K. de hecho. 6 La primera formulación procede de The Eighteenth Brumaire of Louis Bonaparte. u n estudio m á s detenido de las e s t r u c t u r a s del E s t a d o absolutista en Occidente niega inevitablemente la validez de tales juicios. Engels. p e r o es evidente q u e la coerción privada extraeconómica. institución nuclear del primitivo m o d o d e producción feudal en Europa. p. I. ] La b a s e de esta clase de renta. p. p. La identificación de a m b o s fenómenos es u n e r r o r común. Y en o t r o lugar a f i r m ó q u e «el p o d e r estatal centralizado. la dependencia personal y la combinación del p r o d u c t o r i n m e d i a t o con los i n s t r u m e n t o s de producción. y quien debe tributarle al terrateniente. sobre todo. los historiadores marxistas 5 Zur Wohnungsfrage. 636. 5 Vber den Verfall des Feudalismus und das Aufkommen der Bourgeoisie. vol. Marx. y como coinciden con la desaparición de la servidumbre. p o r su parte. la dominación «política» es expresamente staatliche. 340]. p. p. en c u a n t o p r o p i e t a r i o de la tierra. tradicional del suelo. «Bajo la m o n a r q u í a absoluta». Todas estas reflexiones sobre el a b s o l u t i s m o eran m á s o menos f o r t u i t a s y alusivas: ninguno de los f u n d a d o r e s del materialismo histórico hizo j a m á s u n a teorización directa de las nuevas m o n a r q u í a s centralizadas que surgieron en la E u r o p a del Renacimiento. . u n a solución correcta de este p r o b l e m a es vital p a r a n u e s t r a comprensión de la transición del feudalismo al capitalismo. las descripciones hechas p o r Marx y Engels del a b s o l u t i s m o c o m o u n sistema estatal q u e representa un equilibrio e n t r e la burguesía y la nobleza. en Werke. el clero y la m a g i s t r a t u r a —órganos creados con arreglo a u n plan de división sistemática y j e r á r q u i c a del t r a b a j o — procede de los tiempos de la m o n a r q u í a absoluta y sirvió a la naciente sociedad burguesa como u n a r m a poderosa en sus luchas c o n t r a el feudalismo» 6 . en Werke. . . 18. en Obras escogidas. del m i s m o m o d o que esta m i s m a era sólo la r e n t a en t r a b a j o t r a n s f o r m a d a [ . de su condición de t r a b a j o más esencial. Este deslizamiento es evidente. 464. sigue siendo la m i s m a q u e en la r e n t a en p r o d u c t o s que constituye el p u n t o de partida. p. o incluso u n dominio abierto del m i s m o capital. I. 24]. en Selected Works. Marx y F. y. y de los sistemas políticos que la caracterizaron. económicamente hablando. vol. Sin embargo. La equívoca transición desde «contrapeso» a «piedra angular» aparece también en otros textos. piedra angular (Hauptgrundlage) de las grandes m o n a r q u í a s » 4 . a f i r m ó r e p e t i d a m e n t e que las e s t r u c t u r a s administrativas del nuevo E s t a d o absoluto eran un i n s t r u m e n t o específicamente burgués. en general. u n sistema nacional de impuestos. la policía. p. 171 [El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte. 539]. u n derecho codificado y los comienzos de u n m e r c a d o unificado.

2. 1975-1979.12 Europa occidental El Estado absolutista en Occidente de dominación de la b u r g u e s í a » L a nueva f o r m a del p o d e r nobiliario estuvo determinada. y no expresan la tendencia general de la discusión. The transition from feudalism to capitalism. París. se recoge en Rodney Aitton. 1977]. 1968. 113. 114. La institución de la s e r v i d u m b r e c o m o m e c a n i s m o de extracción del excedente fundía. 351 [La transición del feudalismo al capitalismo. . pues. 83-104. xiv. en el famoso debate de los años cincuenta sobre la transición del feudalismo al capitalismo. El absolutismo f u e esencialmente eso: un aparato reorganizado y potenciado de dominación feudal. Madrid. con algunas aportaciones más actuales. especialmente 163-4 [el conjunto del debate. 97]. ' Christopher Hill. Ya. primavera de 1950. Los señores q u e continuaron siendo propietarios de los medios de producción f u n d a m e n t a l e s en cualquier sociedad preindustrial f u e r o n . Madrid. Londres. efectuado sin equivalente. libro n i . véase. Por supuesto. 1972.: La transición del capitalismo al feudalismo. aunque cronológicamente más matizados. «Coment». en el nivel molecular de la aldea. exactamente igual que u n a república. 1969. La creencia en el carácter capitalista o cuasi capitalista del absolutismo puede encontrarse todavía. La importancia teórica del problema es evidente. Science and Society. Siglo XXI. distinta de la m o n a r q u í a de e s t a m e n t o s feudales que la precedió. p o r el desarrollo de la producción e i n t e r c a m b i o de mercancías en las formaciones sociales de transición de la p r i m e r a época m o d e r n a . por ejemplo. es fundamental c o m p r e n d e r toda la lógica y la i m p o r t a n c i a del cambio decisivo en la e s t r u c t u r a del E s t a d o aristocrático y de la propiedad feudal que p r o d u j o el nuevo f e n ó m e n o del absolutismo. El señor. otoño de 1953. pp. 8. ingleses y rusos: «La m o n a r q u í a absoluta f u e u n a f o r m a diferente de m o n a r q u í a feudal. La exposición que hace Dobb de este problema fundamental. Critica. pp. NLB. Con la conmutación generalizada de las cargas p o r u n a r e n t a en dinero. 92). Barcelona. cit. la clase económica y políticamente d o m i n a n t e fue. Madrid. p e r o la clase d o m i n a n t e continuó siendo la misma. E s t a nobleza s u f r i ó u n a p r o f u n d a m e t a m o r f o s i s d u r a n t e los siglos siguientes al fin de la E d a d Media. 110. páginas 169-80 [Poder político y clases sociales en el Estado capitalista. los habituales estudios históricos todavía afirman que «no hubo feudalismo». a p e s a r y en c o n t r a de las m e j o r a s que habían c o n q u i s t a d o p o r medio de la amplia conmutación de las cargas. sin embargo. xvn. importante obra Pouvoir politique et classes sociales. p. 1976. 1968. t r a b a j o impago. Ciencia Nueva. en la f o r m a de p l u s p r o d u c t o t r a n s f o r m a d o en dinero» 7 . vol. 157-67. Los puntos de vista de Avrej fueron criticados con dureza en el debate posterior. Pero las dimensiones de la t r a n s f o r m a c i ó n histórica que e n t r a ñ a el advenimiento del a b s o l u t i s m o n o deben ser minimizadas de ninguna m a n e r a . Hace veinte años. en su réplica a Sweezy. desde luego. Por el contrario. u n i n s t r u m e n t o de la naciente burguesía c o n t r a la aristocracia: f u e el nuevo caparazón político de u n a nobleza amenazada. 4. durante toda la última era medieval. el E s t a d o absolutista n u n c a f u e u n á r b i t r o e n t r e la aristocracia y la burguesía ni. Siglo XXI. «Russkii absoliutizm i evo rol' v utverzhdenie kapitalizma v Rossii». las relaciones feudales predominaron en el campo sueco. paradójicamente distribuida en u n a cadena de soberanías fragmentadas a lo largo de toda la f o r m a c i ó n social. los nobles terratenientes. Dur a n t e toda la t e m p r a n a edad m o d e r n a . la política y la historia. tenía q u e p r e s t a r h o m e n a j e principal y servicios de caballería a u n señor s u p r e m o que reclamaba el dominio ú l t i m o de la tierra. ' Louis Althusser. A. de hecho. Avrej. Hill r e s u m í a así el consenso de u n a generación de historiadores marxistas. 202-211]. Dicho de otra f o r m a . Montesquieu. Aquí se selecciona esta formulación por ser reciente y representativa.. El feudalismo c o m o m o d o de producción se definía originariamente p o r u n a unidad orgánica de economía y política. Poulantzas comete la imprudencia de clasificarlo así en su. zado excedentario. Los términos de esta afirmación deben tratarse con mucho cuidado. la misma que en la era medieval: la aristocracia feudal. Istoriya SSSR. de forma ocasional. a su vez. El carácter general y caracterizador de una época del absolutismo hace inadecuada cualquier comparación formal entre él y los regímenes locales y excepcionales del fascismo. trad. por otra parte. que considera al absolutismo como «el prototipo del Estado burgués» (p. destinado a m a n t e n e r a las m a s a s campesinas en su posición social tradicional. son precisamente esos cambios los q u e modifican las f o r m a s del Estado. Althusser h a especificado c o r r e c t a m e n t e su c a r á c t e r en este sentido: «El régimen político de la m o n a r q u í a absoluta es tan sólo la nueva f o r m a política necesaria p a r a el m a n t e n i m i e n t o del dominio y explotación feudal en u n período de desarrollo de u n a economía de m e r c a d o » 9 . pp. la politique et l'histoire. es lúcida e incisiva: Science and Society. pp. es decir. En el caso de un país como Suecia.]. a causa de la ausencia de una servidumbre propiamente dicha. p. m u c h o menos. comp. a su vez. París. p o r el contrario. aunque sus términos son vagos y ambiguos. u n a m o n a r q u í a constitucional y u n a dictadura fascista p u e d e n ser todas ellas f o r m a s ' El capital. p e r o desde el comienzo h a s t a el final de la historia del absolutismo n u n c a f u e desalojada de su dominio del p o d e r político. página 117 [Montesquieu. cast. Los cambios en las formas de explotación feudal que acaecieron al final de la época medieval n o f u e r o n en absoluto insignificantes. por ejemplo. la explotación económica y la coerción político-legal. febrero de 1968. El reciente debate sobre el absolutismo ruso en las revistas históricas soviéticas revela algunos ejemplos aislados similares.

con las contribuciones de Takahashi. que perdieron progresivamente los derechos políticos de representación en la nueva era. Ya se ha visto que f u e precisamente la intromisión de esta tercera presencia lo que impidió que la nobleza occidental a j u s t a r a cuentas con el campesinado al m o d o oriental. En este sentido. es hasta ahora el único tratamiento marxista sistemático de los problemas fundamentales de la transición del feudalismo al capitalismo. 93. la aristocracia tenía que a d a p t a r s e a u n nuevo antagonista: la burguesía mercantil que se había desarrollado en las ciudades medievales. i n s t r u m e n t o s modernizados p a r a el m a n t e n i m i e n t o del dominio nobiliario sobre las m a s a s rurales.] En un importante y reciente estudio. esto es. sin embargo. El efecto final de esta redistribución del p o d e r social de la nobleza f u e r o n la m a q u i n a r i a de E s t a d o y el o r d e n jurídico absolutistas. p a r a la propia clase dominante. los enclaves urbanos que destruyeron la economía agraria feudal por la expansión del intercambio mercantil en las ciudades. sin embargo. El resultado de este proceso f u e u n a p a r a t o r e f o r z a d o de p o d e r real. 1974. Hilton y Hill. que había liberado a las economías u r b a n a s de la dominación directa de u n a clase domin a n t e rural 1 0 . de las unidades de propiedad feudal. sino que estuvo m a r c a d a p o r r u p t u r a s y conflictos extremadam e n t e duros en el seno de la aristocracia feudal. como reverso del m i s m o proceso his- tórico. Como veremos. En un importante aspecto. diluida en el plano de la aldea. estaba investida p o r su propia naturaleza de u n a fuerza coactiva capaz de d e s t r u i r o disciplinar a individuos y grupos dentro de la m i s m a nobleza. sino también a u n fortalecimiento compensatorio de los títulos de propiedad que garantizaban aquella explotación.]. esto es. En la nueva época. en Crecimiento y desarrollo. Sweezy argumentó (siguiendo a Pirenne) que el «primer motor» de la transición fue un agente «externo» de disolución. El debilitam i e n t o de las concepciones medievales de vasallaje se desarrolló en a m b a s direcciones: m i e n t r a s confería a la m o n a r q u í a unos poderes nuevos y extraordinarios. este debate gira en torno a un problema falso. generadoras de una diferenciación social del campesinado y de la expansión del pequeño productor. incluido también en La transición del feudalismo al capitalismo. Past and Present. cuya función política p e r m a n e n t e era la represión de las masas campesinas y plebeyas en la base de la j e r a r q u í a social. Al m i s m o tiempo. aniquilando su resistencia y encadenándolo al señorío. u n suave proceso de evolución. cit. y la disolución del sistema original de feudos. c o m o ya hemos visto. Los m i e m b r o s individuales de la clase aristocrática.14 Europa occidental El Estado absolutista en Occidente 15 la unidad celular de la opresión política y económica del camp e s i n a d o se vio gravemente debilitada y en peligro de disolución (el final de este camino sería el « t r a b a j o libre» y el «cont r a t o salarial»). las ciudades n u n c a f u e r o n exógenas al f e u d a l i s m o de Occidente. la llegada del absolutismo n u n c a fue. a cuyos intereses colectivos en ú l t i m o t é r m i n o servía. E n este sentido. «Town and country in the transition to capitalism» [New Left Review. registraron avances en la propiedad. el c o m p l e m e n t o objetivo de la concentración política del p o d e r en la cúspide del o r d e n social. Los estados monárquicos del Renacimiento f u e r o n . Vilar formuló explícitamente el problema de la transición como un problema de determinación de la correcta combinación de cambios agrarios «endógenos» y comerciales-urbanos «exógenos». pues. E n o t r a s palabras: con la reorganización del sist e m a político feudal en su totalidad. el crecimiento de las ciudades en el feudalismo de Europa occidental es una evolución tan «interna» como la disolución del señorío. En un ensayo posterior sobre el mismo tema. al t i e m p o que la soberanía se hacía correlativamente m á s «absoluta». Al m i s m o tiempo.]. Barcelona. sin embargo. la propiedad agraria a d o p t ó silenciosamente u n a f o r m a alodial (para u s a r u n t é r m i n o que habría de volverse anacrónico en u n clima jurídico t r a n s f o r m a d o ) . 1950-53 [La transición del feudalismo al capitalismo. El p o d e r de clase de los señores feudales quedó. Con el desarrollo de las relaciones mercantiles. d i r e c t a m e n t e amenazado p o r la desaparición gradual de la servidumbre. se concentró en el plano «nacional». [«El problema de la formación del capitalismo». Ariel. la disolución de los lazos primarios e n t r e la explotación económica y la coerción político-legal c o n d u j o n o sólo a u n a creciente proyección de esta última sobre la cúspide m o n á r q u i c a del sistema social. . La coerción. p o r d e b a j o de ésta. 10. Dobb replicó que el impulso hacia la transición debe situarse dentro de las contradicciones de la propia economía agraria. páginas 33-34. El resultado f u e u n desplazamiento de la coerción política en u n sentido ascendente hacia u n a cima centralizada y militarizada: el E s t a d o absolutista. De 10 El famoso debate entre Sweezy y Dobb. la propiedad de la tierra tendió a hacerse progresivamente menos «condicional». John Merrington ha resuelto esta antinomia demostrando la verdad básica de que el feudalismo europeo —lejos de constituir una economía exclusivamente agraria— es el primer modo de producción de la historia que concede un lugar estructural autónomo a la producción y al comercio urbanos. a la vez que insistía por su parte en la importancia de la economía mercantil atlántica del siglo xvi: «Problems in the formation of capitalism». cuya coordinación h a b r í a de a u m e n t a r la eficacia del dominio aristocrático al reducir a u n c a m p e s i n a d o n o servil a nuevas f o r m a s de dependencia y explotación. noviembre de 1956. ante t o d o y sobre todo. en Science and Society. f u e la consolidación. septiembre-octubre de 1975. La ciudad medieval p u d o desarrollarse gracias a la dispersión j e r á r q u i c a de la soberanía en el m o d o de producción feudal. en u n a m o n a r q u í a centralizada. Esta nueva m a q u i n a r i a de Estado. cit. emancipó las propiedades de la nobleza de sus tradicionales limitaciones.

de la guerra de los Cien Años y de la segunda guerra civil de Castilla. La que serán. . estaba d e s a r r o l l a n d o ya las m a n u f a c t u r a s preindustriales en un volumen considerable. t r a s la disolución de la servidumbre. vol. vol. Journal of Modern History. 169]. 1965 [Cañones A " . Desde lo m á s h o n d o del t r e m e n d o caos feudal y de las convulsiones de las guerras de las Rosas. en el a r m a de guerra decisiva. en el mismo Manifiesto comunista hay una referencia directa al «absolutismo feudal»: Selected Works. 19-89. j u g a r o n u n papel principal los •vanees tecnológicos específicamente urbanos. en cierto sentido como variaciones dentro de un mismo campo. la condición f u n d a m e n t a l de su existencia f u e la «destotalización» única de la soberanía en el m a r c o del p o d e r políticoeconómico del feudalismo. prácticamente al m i s m o tiempo. pp. 4. Engels escribió que «a esta gran transformación de las condiciones económicas vitales de la sociedad n o siguió e m p e r o en el acto u n c a m b i o correspondiente de su articulación política. al dinero. w 12 Anti-Dühring. el papel y los textiles. la producción m o n e t a r i a de E u r o p a central se quintuplicó e n t r e 1460 y 1530. Obras. Barcelona. Los Bardi y Peruzzi se h u n d i e r o n en Florencia. u n r e p e n t i n o y simultáneo resurgimiento de la autoridad y la u n i d a d políticas. las p r i m e r a s m o n a r q u í a s «nuevas» se irguieron. D u r a n t e la depresión feudal se desarrollaron i m p o r t a n t e s industrias u r b a n a s . 352-3. respectivamente. 1977. p. q u e los años t r a n s c u r r i d o s e n t r e 1450 y 1500. Sobre la imprenta. _ . . Barcelona Ariel. El orden estatal siguió siendo feudal m i e n t r a s la sociedad se hacía cada vez m á s burguesa» 1 2 . dado que la consecuencia lógica de bautizar a los estados absolutistas como burgueses o semiburgueses serla negar la naturaleza . En general. 126 [Anti-Duhring. y bloqueó cualquier solución regresiva que p u d i e r a n darle los nobles. 1400-1700. marzo-diciembre de 1968 pp 1-56 v «The advent of printing and the problem of the Renaissancd». El invento de los tipos móviles p r o d u j o la llegada de la i m p r e n t a . pp. f u e r a n t a m b i é n los años en q u e se superó la crisis larga de la economía feudal gracias a u n a nueva combinación de los factores de producción. q u e • r r u i n ó t e m p o r a l m e n t e a t a n t a s familias patricias de las u r b e s mediterráneas. e n t r e los que. donde se mezclan formulaciones correctas e incorrectas Hill cita estas páginas en su «Comentario» para exculpar a Engels de los errores del concepto de «equilibrio». el de las comunicaciones' Afectan. Engels expresó la v e r d a d e r a relación de fuerzas con bast a n t e exactitud en m á s de u n a ocasión: al h a b l a r de los nuevos descubrimientos m a r í t i m o s y de las industrias m a n u f a c t u r e r a s del Renacimiento. el lenguaje. a fase de la exP™sión europea. es posible encontrar textos de Marx y Engels en los que se define el absolutismo de forma más adecuada que en los textos citados anteriormente. 347. I. De hecho. La construcción de galeones de tres mástiles y con timón a p o p a hizo los océanos navegables p a r a las conquistas u l t r a m a r i n a s 1 1 . 1400-1700. E n r i q u e VII en Inglaterra y Maximiliano en Austria. p e r o Augsburgo. F e r n a n d o e Isabel en España. los viajes y la guerra' técnicos decisivos. Guns and sails in the early phase of European expansión. p. tales como del hierro. t r a s u n a serie de avances técnicos y comerciales. Los descubrimientos técnicos más importantes de esta época pueden considerarse. p. (Por ejemplo. en Max y Engels. y r e d u j o a p u r o a n a c r o n i s m o las defensas de los castillos señoriales. Crítica. 1967]. 45. los grandes temas filosóficos de la Ilustración. E s t a f u e p r e c i s a m e n t e la época en que acaeció. 56 [Obras escogidas. c u a n d o al fin cedió en Francia e I n g l a t e r r a la secular depresión agrícola. Past and Present. Es significativo.16 Europa occidental El Estado absolutista en Occidente 17 hecho. en u n país t r a s otro. El c o n j u n t o de inventos q u e coincide con el gozne situado e n t r e las épocas «medieval» y «moderna» es d e m a s i a d o bien conocido p a r a volver a discutirlo aquí. p e r o estaba sobredeterminada s e c u n d a r i a m e n t e p o r el auge de u n a burguesía u r b a n a que. Eisenstein. que presenciaron los p r i m e r o s pasos de las m o n a r q u í a s absolutas unificadas de Occidente. hacia 1470. Todos estos inventos " Sobre cañones y galeones. p. noviembre de 1969. véase también el artículo de Marx «Die moralisierende Kritik und die kntisierende Moral» de 1847. su e s t r u c t u r a estaba d e t e r m i n a d a f u n d a m e n t a l m e n t e p o r el r e a g r u p a m i e n t o feudal c o n t r a el campesinado. El descubrimiento del proceso seiger p a r a • e p a r a r la plata del mineral de cobre r e a b r i ó las m i n a s de E u r o p a central y provocó u n nuevo f l u j o de metales en la economía internacional. Génová y Valencia iniciaban precisamente su ascenso. las reflexiones recientes más audaces aunque dañadas por la monomanía habitual en los historiadores de la tecnología son las de Elizabeth L. El desarrollo de los cañones de bronce convirtió a la pólvora. p o r vez p r i m e r a . se c o n c e n t r a r o n en la segunda m i t a d del siglo xv. véase Cario Cipolla. Este i m p a c t o sec u n d a r i o de la burguesía u r b a n a sobre las f o r m a s del E s t a d o absolutista f u e lo que Marx y Engels i n t e n t a r o n c a p t a r con los erróneos conceptos de «contrapeso» y «piedra angular». véanse también las páginas 186-7 [p. 1947. p o r vez p r i m e r a . 108].) Difícilmente podría ser de otra forma. en una época posterior. \ ¿ V a / ? m e r . c u a n d o los estados absolutistas q u e d a r o n constituidos en Occidente. esta vitalidad económica y social actuó como u n a interferencia objetiva y constante en la lucha de clases p o r la tierra. Así. en Werke. 33]. Moscú. De ahí la resistencia de las ciudades d e Occidente a lo largo de la p e o r crisis del siglo xiv. 35. q u e echaron los f u n d a m e n t o s del Renacim i e n t o europeo. m i e n t r a s Siena y Barcelona decaían. Londres. Considerada a distancia. y f u e entonces. en efecto. d u r a n t e los reinados de Luis XI en Francia. «Some conjectures about the impact of pnnting of Western society and thought: a preliminary report».

con el deslizamiento concomitante hacia el de la «piedra angular». Durante largo tiempo ha estado de moda despreciar la contribución relativa de Engels a la creación del materialismo histórico. I. pp. en el proceso de a d a p t a r el derecho r o m a n o a las condiciones d r á s t i c a m e n t e t r a n s f o r m a d a s de su tiempo. u n o de los grandes movimientos culturales del período. la mism a infidelidad de sus trasposiciones de la j u r i s p r u d e n c i a latina «unlversalizó» a ésta al s u p r i m i r las n u m e r o s a s p a r t e s del derecho civil r o m a n o que e s t a b a n e s t r i c t a m e n t e relacionadas con las condiciones históricas de la Antigüedad (por ejemplo. el conocimiento renovado de la j u r i s p r u d e n c i a r o m a n a d a t a b a ya de la B a j a E d a d Media. 1974. Para aquellos que todavía se inclinan a aceptar esta noción recibida. Las razones económicas de su p r o f u n d o i m p a c t o f u e r o n dobles y r e f l e j a b a n la contradictoria naturaleza del m i s m o legado original r o m a n o . The Cambridge Mediaeval History. como un complejo compacto de "normas". había comenzado de nuevo el estudio sistemático de las codificaciones de Justiniano. No hay ninguna necesidad de ocultar este hecho. correspondía ambiguam e n t e a las necesidades de las dos clases sociales cuyo p o d e r y categoría desiguales dieron f o r m a a las e s t r u c t u r a s del E s t a d o absolutista en Occidente. A finales de la E d a d Media. como en la fantasmagórica Secret diplomatic history of the eighteenth century [La diplomacia secreta Madrid. Hay que hacer.16 Europa occidental El Estado absolutista en Occidente 19 amenaza del m a l e s t a r campesino. FCE. y esa preocupación pasó casi de modo absoluto al primer plano y. lo Que hace oportuno llamar la atención sobre sus errores específicos. p a r a m o l d e a r los contornos del p o d e r de la clase aristocrática en la nueva era. se planteó la^tarea de "construir el hecho jurídicamente. con ella. los conceptos legales romanos comenzaron a extenderse g r a d u a l m e n t e hacia el exterior de Italia. su exhaustivo t r a t a m i e n t o de la esclavitud) M. México. 1968. Su o b r a f u e continuada. es necesario decir tranquila y escandalosamente: los juicios históricos de Engels son casi siempre superiores a los de Marx. el m o d o de producción feudal se definía precisamente p o r los principios jurídicos de u n a propiedad «escalonada» o condicional. Hazeltine. P a r a d ó j i c a m e n t e . D. y esa concepción resultó ser la única decisiva para el pensamiento jurídico. En toda la obra de Engels no hay nada que pueda compararse con las ilusiones y prejuicios de los que en ocasiones fue capaz Marx en el campo de la historia. además. ningún país i m p o r t a n t e de E u r o p a occidental e s t a b a al margen de este proceso. Como se h a dicho antes. Sus errores —a menudo más reveladores que las verdades de otros— no deben eludirse. 737-41. en medio de una confusión recurrente ei sentido principal de sus comentarios iba en la línea del concepto del «contrapeso». Cambridge. la recuperación e introducción del derecho civil clásico favoreció. se vio así a c o m p a ñ a d a siempre p o r la presión del capital mercantil o m a n u f a c t u r e r o d e n t r o del c o n j u n t o de las economías occidentales. lógicamente exento de contradicción y de l a u nas. el desarrollo del capital libre en la ciudad y en el campo. desconocidos por la Antigüedad. La f o r m a peculiar del E s t a d o absolutista en Occidente se deriva de esta doble determinación.» Weber. tácitamente constitutiva del E s t a d o absolutista. Las f u e r z a s duales q u e p r o d u j e r o n las nuevas m o n a r q u í a s de la E u r o p a renacentista e n c o n t r a r o n u n a sola condensación jurídica. otra advertencia. La escuela de glosadores p o r él f u n d a d a r e c o n s t r u y ó y clasificó metódicamente el legado de los j u r i s t a s r o m a n o s p a r a los cien años siguientes. sin contradicción ninguna". p o r los «coy la realidad de las propias revoluciones burguesas en Europa occidental Pero no hay duda de que. que servía de c o m p l e m e n t o a su soberanía f r a g m e n t a d a . Fue precisamente en Bolonia donde Irnevio. correlativam e n t e con la del absolutismo. El inmenso respeto político e intelectual que debemos a Marx y a Engels es incompatible con ninguna piedad hacia ellos. que debe ser "aplicado". Este e s t a t u t o de la p r o p i e d a d se a d a p t a b a bien a la economía a b r u m a d o r a m e n t e n a t u r a l q u e Véase H. 6¿5]. 14 «Pero debido a la aplicación de ese derecho a hechos jurídicos enteramente diversos. «Román and canon law in the Middle Ages». mentaristas». 1979]. En sí mismo. (No es necesario insistir en la supremacía de la contribución global de Marx a la teoría general del materialismo histórico. m á s p r e o c u p a d o s p o r la aplicación c o n t e m p o r á n e a de las n o r m a s legales r o m a n a s que p o r el análisis académico de sus principios teóricos. A p a r t i r de su prim e r r e d e s c u b r i m i e n t o en el siglo x n . sino que deben ser identificados y superados. El clasicismo renacentista habría de ser muy crítico. precisamente. La concepción clásica de la propiedad quiritaria se había h u n d i d o prácticamente en las oscuras p r o f u n d i d a d e s del p r i m e r feudalismo. Económicamente. u . «antorcha del derecho». p u e s t o que la gran nota distintiva del derecho civil r o m a n o había sido su concepción de u n a propiedad privada absoluta e incondicional. f u n d a m e n t a l m e n t e . v. poseía un conocimiento más profundo de la historia europea y una percepción más precisa de sus sucesivas y más notables estructuras. consecuentemente con la obra de los comentaristas. apareció la concepción del derecho ahora dominante. Pero la «recepción» decisiva del derecho r o m a n o —su t r i u n f o jurídico general— ocurrió en la era del Renacimiento. p. El e n o r m e desarrollo del derecho c o n s u e t u d i n a r i o n u n c a había s u p r i m i d o el r e c u e r d o y la práctica del derecho civil r o m a n o en la península q u e poseía su m á s larga tradición. c o r r o m p i e r o n su prístina f o r m a limpiándolo a la vez de sus contenidos particularistas B .) La estatura de Engels en sus escritos históricos es. II. y que. en los siglos xiv y xv. 855 [Economía y sociedad. Italia. p. El resurgimiento del derecho romano. Taller de Sociología. a comienzos del siglo x n . Economy and socicty.

1972. Otra consecuencia irónica de los esfuerzos por encontrar una nueva claridad jurídica. el temprano estudio del derecho romano en las ciudades italianas sugiere que lo que en tiempos del Renacimiento aparecía como práctica contractual «medieval» podría haberse inspirado originariamente en preceptos legales derivados de la Antigüedad. que h a b r í a n de caracterizar la larga transición del feudalismo al capitalismo en Occidente. pp. Sin embargo. 16 Sobre la recepción del concepto de seisin. Román law in mediaeval Europe. precisamente a causa de la expansión de las relaciones mercantiles en el campo. los conceptos jurídicos creados p a r a codificarlos no p u d i e r o n e n c o n t r a r de nuevo su propia justificación. la aparición de la definición de los siervos como glebae adscripti. Lévy. La recepción del derecho r o m a n o en la E u r o p a renacentista fue. en el derecho p r o t o m e r c a n t i l y en el derecho marítimo. Porque. pp. la propiedad inmueble urbana. De hecho. comp. naturalmente. Vinogradoff no tieme ninguna duda de que el derecho contractual romano ejerció una influencia directa en los códigos de negocios de los burgueses urbanos durante la Edad Media: Román law in mediaeval Europe. a u n esfuerzo de los j u r i s t a s p o r «solidificar» y delimitar los conceptos de propiedad. París. véase P. En la Edad Media. «On the reception of Román and Italian law in Germany». Londres. Uno de estos intentos f u e el descubrimiento. siempre estuvo más cerca de las normas romanas que la propiedad rural. había crecido e s p o n t á n e a m e n t e d u r a n t e la E d a d Media u n derecho comercial relativamente desarrollado. 86. Histoire de la propriété. 44-6. y Georg Dahm. Por otra parte. emergió en la E d a d Oscura. a finales del siglo x n . Strauss. políticamente. país en el que el i m p a c t o del derecho r o m a n o f u e m á s dramático. 1972. este derecho f u e a d o p t a d o m u y p r o n t o p o r los príncipes alemanes. Por tanto. Histoire de la proprieté. el derecho de «seisin» n u n c a f u e exclusivo ni perpetuo 1 6 . el i n t e r c a m b i o de mercancías había alcanzado u n considerable d i n a m i s m o en la época medieval y. sus f o r m a s de expresión legal estaban m á s avanzadas que sus mismos precedentes r o m a n o s : p o r ejemplo. con su «posesión libre». 50-2. . En el seno de la economía u r b a n a . pp. véase J. n o puede h a b e r ninguna d u d a de que. sino t a m b i é n en sus tradiciones de equidad. en el p r o p i o h o g a r del derecho consuetudinario teutónico. 1909. 74-7. «The reception of román law in Germany: an interpretation». La superioridad del derecho r o m a n o p a r a la práctica mercantil en las ciudades radica. el í m p e t u inicial p a r a su adopción tuvo lugar en las ciudades del s u r y el oeste. en algunos aspectos i m p o r t a n t e s . a la vez q u e m a n t e n í a el principio feudal de los múltiples títulos p a r a el m i s m o objeto. Pre-Reformation Germany. El relativo avance de las normas legales que rigen las operaciones en commenda y el comercio marítimo en la Edad Media. pp.16 16 Europa occidental 20 El Estado absolutista en Occidente 13 Pero n o había aquí t a m p o c o ningún m a r c o u n i f o r m e de teoría ni p r o c e d i m i e n t o legales. pues. 284-92. fue. O t r o f u e la característica noción medieval de «seisin». La reaparición plena de la idea de u n a p r o p i e d a d p r i v a d a absoluta de la tierra f u e u n p r o d u c t o de la p r i m e r a época m o d e r n a : hasta q u e la producción y el i n t e r c a m b i o de mercancías n o alcanzaron u n o s niveles s e m e j a n t e s o superiores a los de la Antigüedad — t a n t o en la agricultura c o m o en las m a n u f a c t u r a s — . como ya hemos visto. de u n a multiplicidad de derechos sobre la m i s m a tierra 1 5 . 274-6. n o sólo en sus claras nociones de propiedad absoluta. pues. pp. La m á x i m a de superficies solo cedit —propiedad de la tierra singular e incondicional— volvió a ser p o r segunda vez u n principio operativo (aunque todavía n o dominante) en la propiedad agrícola. " Wolfgang Kunkell. Londres. 278. Lévy.-P. a escala europea. el resurgir del derecho r o m a n o correspondía a las exigencias constitucionales de los E s t a d o s feudales reorganizados de la época. p o r q u e sustituyó a b r u p t a m e n t e a los tribunales locales. inspirada por las investigaciones medievales en los códigos romanos. y provino desde a b a j o a través de la presión de litigantes u r b a n o s p o r u n derecho j u r í d i c o claro y profesional 1 8 . v e n t a j a s q u e los tribunales consuetudinarios n o r m a l m e n t e n o eran capaces de p r o p o r c i o n a r 1 7 . carecía de compañías empresariales y abarcaba a un Mediterráneo unificado. 95-6. en G. p o r tanto. Vinogradoff. sus cánones racionales de p r u e b a y su hincapié en u n a j u d i c a t u r a profesional. como es obvio. En Alemania. u n signo de la expansión de las relaciones capitalistas en las ciudades y en el c a m p o : económicamente. de la distinción e n t r e dominium directum y dominium utile p a r a explicar la existencia de u n a j e r a r q u í a de vasallaje y.. pues. 15 Sobre esta discusión. no había ninguna razón para desarrollar ni las unas ni las otras. 271. el d e t e r m i n a n t e principal de la adopción de la j u r i s p r u d e n c i a r o m a n a radica en el giro de los gobiernos m o n á r q u i c o s hacia el i n c r e m e n t o de los p o d e r e s " La relación del anterior derecho medieval con el romano en las ciudades todavía necesita considerable investigación. no es sorprendente: el mundo romano. y aplicado en sus territorios en u n a escala m u c h o m a y o r y al servicio de fines m u y diversos. E n las m i s m a s ciudades. 131. respondía a los intereses vitales de la burguesía comercial y m a n u f a c t u r e r a . d u r a n t e los siglos xv y xvi. inspirados p o r los preceptos clásicos a h o r a disponibles. concepción intermedia e n t r e la «propiedad» y la «posesión» latinas. a u n q u e n u n c a f u e c o m p l e t a m e n t e idónea p a r a el sector u r b a n o q u e se desarrolló en la economía medieval. 79-80. El resurgir del d e r e c h o r o m a n o d u r a n t e la E d a d Media condujo. que garantizaba la protección de la p r o p i e d a d c o n t r a las apropiaciones casuales y las reclamaciones conflictivas.

estos burócratas-juristas f u e r o n los celosos defensores del centralismo real en el crítico p r i m e r siglo de la construcción del E s t a d o absolutista. Cancillería). f u e r o n los b u r ó c r a t a s semiprofesionales adiestrados en el derecho r o m a n o quienes p r o p o r c i o n a r o n los servidores ejecutivos f u n d a m e n t a l e s de los nuevos estados monárquicos. Los estados absolutistas de Occidente apoyaron sus nuevos fines en precedentes clásicos: el derecho r o m a n o era el a r m a intelectual más poderosa que tenían a su disposición p a r a sus característicos p r o g r a m a s de integración territorial y centralism o administrativo. más q u e cualquier o t r a fuerza. en cuanto a p a r a t o de E s t a d o reorganizado de la dominación nobiliaria. c o n t r a las desorbitadas aspiraciones religiosas. Para algunas refle- . «la voluntad del príncipe tiene fuerza de ley»— se convirtió en u n ideal constitucional en las m o n a r q u í a s renacentistas de todo el Occidente La idea c o m p l e m e n t a r i a de que los reyes y príncipes e s t a b a n ab legibus solutus. pp. como en Inglaterra. el auge de la p r o p i e d a d privada desde abajo. Cantor. como en Alemania. o libres de las obligaciones legales anteriores. las m o n a r q u í a s absolutas de Occidente se a s e n t a r o n en u n cualificado e s t r a t o de legistas que proveían de personal a sus m a q u i n a r i a s administrativas: los letrados en España.16 16 Europa occidental El Estado absolutista en Occidente 23 centrales. y del m i s m o m o d o que los abogados canonistas del p a p a d o f u e r o n los que construyeron e hicieron f u n c i o n a r sus amplios controles administrativos sobre la Iglesia. la compleja práctica del absolutismo estuvo muy lejos de corresponder a la máxima de Ulpiano. ignorar los derechos tradicionales y somet e r las libertades privadas. q u e regulaba las transacciones económicas e n t r e los ciudadanos. los doctores en Alemania. promovía el crecimiento general del i n t e r c a m b i o mercantil en las economías de transición de aquella época. El c a r á c t e r j u r í d i c a m e n t e incondicional de la propiedad privada. consagrado p o r el primero. f u e la q u e romanizó los sistemas jurídicos de E u r o p a occidental d u r a n t e el Renacimiento. 345-9. La f a m o s a máxima de Ulpiano quod principi placuit legis habet vicem. al menos desde el Dominado en adelante. Londres 1963. " Un ideal. El p r i m e r o era el jus. y el derecho público. éste n o p u d o e c h a r raíces en el m e d i o u r b a n o E n 20 El derecho romano nunca fue adoptado en Inglaterra. de la temprana centralización del Estado anglonormando. pero en modo alguno el único: como veremos. n o f u e accidental que la única m o n a r q u í a medieval que lograse u n a completa emancipación de las a t a d u r a s representativas o corporativas fuese el papado. Hay que r e c o r d a r que el sistema legal r o m a n o comp r e n d í a dos sectores distintos y a p a r e n t e m e n t e contrarios: el derecho civil. p r o p o r c i o n ó las bases jurídicas p a r a a n u l a r los privilegios medievales. se vio equilibrado p o r el a u m e n t o de la a u t o r i d a d pública desde arriba. pero en último termino fueron incapaces de prevalecer sobre el derecho consuetudinario: tras los fuertes conflictos entre ambos a principios del siglo xvn. los maltres des requétes en Francia. realizadas a m e n u d o . Almirantazgo. Pues la transformación del derecho r e f l e j a b a inevitablemente la distribución del p o d e r e n t r e las clases poseedoras de la época: el absolutismo. A comienzos de la época moderna. el resurgimiento de las prerrogativas a u t o r i t a r i a s del Dominado expresaba y consolidaba la concentración del p o d e r de la clase aristocrática en u n a p a r a t o de Est a d o centralizado que era la reacción noble f r e n t e a aquél. El doble m o v i m i e n t o social inserto en las e s t r u c t u r a s del absolutismo occidental e n c o n t r ó así su concordancia jurídica en la reintroducción del derecho r o m a n o . e n c a r n a d a en el p o d e r discrecional del m o n a r c a . a causa. que regía las relaciones políticas entre el E s t a d o y sus súbditos. la revolución inglesa de 1640 selló la victoria del último. La i m p r o n t a de este c u e r p o internacional de legistas. véanse los pertinentes comentarios de N. La a f i r m a c i ó n de u n a plenitudo potestatis del p a p a d e n t r o de la Iglesia estableció el precedente p a r a las pretensiones posteriores de los príncipes seculares. Los principios teóricos de este imperium político f u e r o n los que ejercieron u n a influencia y u n a atracción p r o f u n d a s sobre las nuevas m o n a r q u í a s del Renacimiento. f u e r o n los príncipes quienes se a p o d e r a r o n de él y lo domesticaron. Mediaeval history. Incluso allí donde las ciudades a u t ó n o m a s iniciaron el movimiento. el segundo la lex. precisamente. De f o r m a característica. f u e el a r q u i t e c t o central de la recepción del derecho r o m a n o en E u r o p a . I m b u i d o s en las doctrinas r o m a n a s de la a u t o r i d a d del príncipe p a r a d e c r e t a r y en las concepciones r o m a n a s de las n o r m a s legales unitarias. e n c o n t r ó su equivalente contradictorio en la naturaleza f o r m a l m e n t e absoluta de la soberanía impe ial ejercida p o r el segundo. Por o t r a p a r t e . simultáneamente. De hecho. Si la revitalización de la noción de propiedad quiritaria traducía y. cuya unidad administrativa hizo a la monarquía inglesa relativamente indiferente a las ventajas del derecho civil durante su difusión medieval. p r i m e r sistema político de la E u r o p a feudal que utilizó en s r a n escala la j u r i s p r u d e n c i a r o m a n a con la codificación del derecho canónico en los siglos x n y X I I I . y allí d o n d e el p o d e r real f u e incapaz de i m p o n e r el derecho civil. En o t r a s palabras. especialmente. las dinastías Tudór y Éstuardo introdujeron nuevas instituciones jurídicas de derecho civil (Cámara estrellada.

la presión política de los E s t a d o s dinásticos tuvo la primacía: las exigencias de «claridad» m o n á r q u i c a d o m i n a r o n a las de «seguridad» mercantil 2 1 . 117-40. La a p a r e n t e p a r a d o j a de este f e n ó m e n o q u e d ó r e f l e j a d a en toda la e s t r u c t u r a de las m o n a r q u í a s absolutas. albaneses. que había creado en este reino» 2 4 . holandeses. en zonas que q u e d a b a n f u e r a del p e r í m e t r o de las nuevas m o n a r q u í a s centralizadas. Gustavo Adolfo y Wallenstein (instrucción y línea de i n f a n t e r í a p o r el holandéscarga de caballería y sistema de pelotones p o r el sueco. 24 Jean Bodin. 1560-1660». m i e n t r a s que los de Luis XIV cien anos después. sino que lo m a r c ó hasta el m i s m o mom e n t o de su desaparición en Occidente. Podemos p a s a r revista b r e v e m e n t e a cada u n a de ellas. n o f u e simplemente u n expediente provisional del a b s o l u t i s m o en el desp u n t a r de su existencia. Estos mercenarios se reclutaban. París. Roberts quizá sobrevalora el crecimiento cuantitativo dé los ejércitos en esta época. La i m p o r t a n c i a f u n d a m e n t a l de los mercenarios desde Gales a Polonia. Londres. pp. 1560-1660.000. Les six livres de la République. V al m i s m o t i e m p o conservarlos obedientes a las leyes y a los magistrados». Nueva York. p a r a extirp a r la rebelión social. 25 Walter Dorn. 1940. burocracia. 66-86 reimpreso en T. abril de 1957. .). Se h a señalado con frecuencia que el E s t a d o absolutista echó los cimientos del e j é r c i t o profesional. Past and present. A la inversa. El principal efecto de la modernización jurídica fue. es un estudio incomparable del fenómeno mercenario. impuestos. tenían hasta 300. pp. del a b s o l u t i s m o aristocrático. significativamente. desconocedoras incluso de la lengua de la población local. sino u n a masa mixta en la que los mercenarios e x t r a n j e r o s desemp e ñ a b a n u n papel constante y central. los funcionarios aspiran a la "claridad".M7-8 [Economía «The military revolution. Crisis in Europe. Aston (comp. que creció i n m e n s a m e n t e en t a m a ñ o con la revolución militar introducida en J ° n S ' g l O S X V I y X V n p o r M a u r i c i o de Orange. Competition for empire. la función de estas vastas y nuevas masas de soldados era t a m b i é n c l a r a m e n t e diferente de la función de los posteriores ejércitos capitalistas. H a s t a a h o r a " El ensayo de Victor Kiernan. la n a t u r a l negativa de la clase noble a a r m a r en m a s a a sus propios campesinos. comercio.16 16 Europa occidental El Estado absolutista en Occidente 25 el proceso s o b r e d e t e r m i n a d o de r e n a c i m i e n t o de lo romano.000 infantes. E s t o puede verse con toda claridad en el estudio de las innovaciones institucionales q u e anunciaron y tipificaron su llegada: ejército. las capas burguesas a la segundad" de la aplicación del derecho. n Londres 1958 páginas 169-89. turcos. m a n d ó único vertical p o r el checo) * Los ejércitos de Felipe II contaban con unos 60.000 h o m b r e s . 1611-1632. la guardia suiza ayudó a r e p r i m i r las guerrillas de boloñeses y camisards de 1662 y 1702 en Francia. Al m i s m o tiempo. 669. 1965. pues el r e f o r z a m i e n t o del dominio de la clase feudal tradicional. Los ejércitos franceses. podía confiarse en las t r o p a s mercenarias. confesaba Jean Bodin. 1924.los suizos f u e r o n los gurkas de los p r i m e r o s tiempos de la E u r o p a m o d e r n a . Los Landsknechten alemanes se enfrentaron con los levantamientos campesinos de 1549 en Inglaterra. el crecimiento en racionalidad f o r m a l de los sistemas legales de la p r i m e r a E u r o p a m o d e r n a f u e o b r a p r e p o n d e r a n t e m e n t e . Londres. of English vngnsn 21 Estos son los dos términos utilizados por Weber para señalar los respectivos intereses de las dos fuerzas interesadas en la romanización «Por regla general. en Essays ECOn my ° and socie y in Londr eS aT¡\ . construcciones exóticas e híbridas cuya f a c h a d a «moderna» traicionaba u n a y otra vez u n s u b t e r r á n e o arcaísmo. A history law. vol. La razón social más obvia del f e n ó m e n o m e r c e n a r i o fue. véase W. ' 1 9 6 7 ' PP. est a ñ ó l e s austríacos o ingleses incluían a suabos. p. Holdsworth. «Esta fue. frecuente- xiones sobre este proceso. Aunque todavía e x t r e m a d a m e n t e imperfecto e incompleto. pp. 284-5. 11. «Es p r á c t i c a m e n t e imposible a d i e s t r a r a todos los súbditos de u n a república en las a r t e s de la guerra. al que poco se ha añadido después. El e j e m p l o del a b s o l u t i s m o p r u s i a n o —que c o m p r a b a y secuestraba su m a n o de obra f u e r a de sus f r o n t e r a s utilizando la s u b a s t a y la leva p o r la fuerza— es u n r e c u e r d o de que no había necesariamente u n a clara diferencia e n t r e ambos. A finales del siglo x v m . galeses. la principal razón p o r la que Francisco I disolvió los siete regimientos. suizos irlandeses.195 " 225 es un libró fundamental Gustavus Adolphus: a history of Sweden. incluso después de la introducción de la recluta obligatoria en los principales países europeos. diplomacia. en la zona oriental del país. cada vez m á s visible desde finales de la E d a d Media. h a s t a dos tercios de cualquier ejército «nacional» podían e s t a r f o r m a d o s p o r soldadesca ext r a n j e r a asalariada 2 5 . 83. Tanto la f o r m a c o m o la función de esas t r o p a s divergía e n o r m e m e n t e de la que más adelante sería característica del m o d e r n o E s t a d o burgués No constituían n o r m a l m e n t e u n e j é r c i t o nacional obligatorio. m i e n t r a s los a r c a b u c e r o s italianos aseguraban la liquidación de la rebelión r u r a l en la zona occidental. «Foreing mercenaries and absolute monarchy». cada u n o de 6. ÍocLad8TepnpaC62W0]n " Michael Roberts 'yPP. sin embargo. iv. quizá. 1578 p. h ú n g a r o s o italianos 2 3 .» Véase su exce- mente en regiones m o n t a ñ o s a s que se especializaban en proveerlos. p o r supuesto.

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26 16 Europa occidental El Estado absolutista en Occidente 16 , i a de u n confín a o t r o del continente sin s u f r i r p o r ello nineuna dislocación. Los linajes angevinos podían g o b e r n a r indif e r e n t e m e n t e en Hungría.. Inglaterra o Nápoles; los n o r m a n d o s en Antioquía, Sicilia o Inglaterra; los borgoñones en Portugal o Zelanda; los luxemburgueses en las tierras del Rin o en Bohemia" los flamencos en Artois o Bizancio; los H a b s b u r g o en Austria, los Países B a j o s o España. En esas variadas t i e r r a s no era preciso q u e señores y campesinos c o m p a r t i e r a n u n a lengua común. N o existía solución de continuidad e n t r e los territorios públicos y los dominios privados, y el m e d i o clásico p a r a su adquisición era la guerra, encubierta de f o r m a invariable b a j o reclamaciones de legitimidad religiosa o genealógica. La guerra n o era el «deporte» de los príncipes, sino su destino. Más allá de la limitada diversidad de caracteres e inclinaciones individuales, la guerra les atraía inexorablemente como u n a necesidad social de su estado. Para Maquiavelo, c u a n d o estudia la E u r o p a de comienzos del siglo xvi, la última n o r m a de su ser era u n a verdad tan obvia e inevitable como ta existencia del cielo p o r encima de sus cabezas: «Un príncipe, pues, n o debe tener o t r o o b j e t o ni o t r o pensamiento, ni cultivar o t r o arte m á s q u e la guerra, el o r d e n y la disciplina de los ejércitos, p o r q u e éste es el único a r t e que se espera ver ejercido p o r el que m a n d a » Los estados absolutistas r e f l e j a b a n esa racionalidad arcaica en su m á s íntima e s t r u c t u r a . E r a n m á q u i n a s construidas especialmente p a r a el c a m p o de batalla. Es significativo que el prim e r i m p u e s t o regular de á m b i t o nacional establecido en Francia, la taille royale, se r e c a u d a r a p a r a financiar las p r i m e r a s unidades militares regulares de E u r o p a , las compagnies d'ordonnance de mediados del siglo xv, cuya p r i m e r a u n i d a d estaba compuesta p o r aventureros escoceses. A mediados del siglo XVI, el 80 p o r 100 de las r e n t a s del E s t a d o español se destinaban a gastos militares. Vicens Vives p u d o escribir que: «el impulso hacia la m o n a r q u í a administrativa a la m o d e r n a se inicia en el occidente de E u r o p a con las grandes operaciones navales emprendidas p o r Carlos V c o n t r a los turcos en el Mediterráneo occidental en 1535»27. Hacia mediados del siglo x v n , los desembolsos anuales de los principados del continente, desde Suecia
24 Niccoló Machiavelli, II Principe e Discorsi, Milán, 1960, p. 62 [El Principe, Barcelona, Bruguera, 1978. p. 140], " J. Vicens Vives, «Estructura administrativa estatal en los siglos xvi y xvn», XI Congrés International des Sciences Historiques. Rapports, iv, Gotemburgo, 1960; ahora reimpreso en Vicens Vives, Coyuntura económica y reformismo burgués, Barcelona, Ariel, 1968, p. 116.

n o existe ninguna teoría marxista de las cambiantes funciones sociales de Ja g u e r r a en los diferentes modos de producción. No es éste el lugar p a r a e s t u d i a r ese tema. Con todo, puede a f i r m a r s e que la guerra era, posiblemente, el m o d o más racional y m á s rápido de que disponía cualquier clase d o m i n a n t e en el feudalismo p a r a expandir la extracción de excedente. Es cierto que ni la productividad agrícola ni el volumen del comercio q u e d a r o n estancados d u r a n t e la Edad Media. Para los señores, sin embargo, crecían muy l e n t a m e n t e en comparación con las repentinas y masivas «cosechas» que producían las conquistas territoriales, de las que las invasiones n o r m a n d a s de Inglaterra o Sicilia, la toma angevina de Nápoles o la conquista castellana de Andalucía f u e r o n sólo los ejemplos más espectaculares. E r a lógico, pues, que la definición social de la clase d o m i n a n t e feudal fuese militar. La específica racionalidad económica de la guerra en esa formación social es la maximización de la riqueza, y su papel no puede c o m p a r a r s e al que desempeña en las f o r m a s desarrolladas del m o d o de producción que le sucede, d o m i n a d o p o r el ritmo básico de la acumulación del capital y p o r el «cambio incesante y universal» (Marx) de los f u n d a m e n t e s económicos de toda formación social. La nobleza f u e u n a clase t e r r a t e n i e n t e cuya profesión era la guerra: su vocación social n o era u n m e r o añadido externo, sino u n a función intrínseca a su posición económica. El medio normal de la competencia intercapitalista es económico, y su e s t r u c t u r a es típicamente aditiva: las p a r t e s rivales pueden expandirse y p r o s p e r a r —aunque de f o r m a desigual— a lo largo de u n a misma confrontación, p o r q u e la producción de mercancías m a n u f a c t u r a d a s es ilimitada p o r naturaleza. Por el contrario, el medio típico de la confrontación interfeudal era militar y su e s t r u c t u r a siempre era, potencialmente, la de un conflicto de s u m a nula en el c a m p o de batalla, p o r el que se perdían o ganaban cantidades fijas de tierras. E s t o es así p o r q u e la tierra es un monopolio n a t u r a l : sólo se puede redividir, pero no extender indefinidamente. El o b j e t o categorial de la dominación nobiliaria era el territorio, independientemente de la comunidad que lo habitase. Los perím e t r o s de su p o d e r estaban definidos p o r la tierra como tal, y no p o r el idioma. La clase d o m i n a n t e feudal era, pues, esencialm e n t e móvil en u n sentido en que .a clase d o m i n a n t e capitalista n u n c a p u d o serlo después, p o r q u e el m i s m o capital es par excellence internacionalmente móvil y p e r m i t e que sus propietarios estén fijos nacionalmente; pero la tierra es nacionalmente inmóvil y los nobles tienen que v i a j a r p a r a t o m a r posesión de ella. Cualquier b a r o n í a o dinastía podía, así, t r a n s f e r i r su resi-

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hasta el Piamonte, se dedicaban p r e d o m i n a n t e e invariablemente, en todas partes, a la p r e p a r a c i ó n o sostenimiento de la guerra, i n m e n s a m e n t e más costosa entonces que en el Renacimiento. Un siglo después, en las pacíficas vísperas de 1789, y de a c u e r d o con Necker, dos tercios del gasto del E s t a d o f r a n c é s se dedicaban todavía a las fuerzas militares. Es evidente que esta morfología del E s t a d o no c o r r e s p o n d e a la racionalidad capitalista; r e p r e s e n t a el r e c u e r d o a m p l i a d o de las funciones medievales de la guerra. Por supuesto, los grandiosos a p a r a t o s militares del ú l t i m o E s t a d o feudal n o se m a n t u v i e r o n ociosos. La p e r m a n e n c i a virtual del conflicto internacional a r m a d o es u n a de las notas características de todo el clima del absolutismo: la paz f u e u n a meteórica excepción en los siglos de su dominación en Occidente. Se ha calculado que en todo el siglo xvi sólo h u b o veinticinco años sin operaciones militares de largo alcance en E u r o p a 2 8 ; y que en el siglo x v n sólo t r a n s c u r r i e r o n siete años sin grandes guerras entre estados 2 9 . Esta sucesión de guerras resulta a j e n a al capital, aunque, c o m o veremos, en último t é r m i n o contribuyera a ellas. La burocracia civil y el sistema de impuestos característicos del E s t a d o absolutista n o f u e r o n menos paradójicos. Parecen r e p r e s e n t a r u n a transición hacia la administración legal racional de Weber, en contraste con la jungla de dependencias particularistas de la B a j a E d a d Media. Al m i s m o tiempo, sin embargo, la burocracia del Renacimiento era t r a t a d a como u n a propiedad vendible a individuos privados: i m p o r t a n t e confusión de dos órdenes que el E s t a d o burgués siempre ha m a n t e n i d o diferenciados. Así, el m o d o de integración de la nobleza feudal en el E s t a d o absolutista que prevaleció en Occidente a d o p t ó la f o r m a de adquisición de «cargos» 3 0 . El que c o m p r a b a p r i v a d a m e n t e u n a posición en el a p a r a t o público del E s t a d o la a m o r t i z a b a p o r medio de la corrupción y los privilegios autorizados (sistema de honorarios) en lo que era u n a especie de caricatura monetarizada de la investidura de u n feudo. En efecto, el m a r q u é s del Vasto, g o b e r n a d o r español de Milán en 1544, p u d o solicitar a los poseedores italianos de cargos en esa ciudad que ofrecieran sus
" R. Ehrenberg, Das Zeitalter der Fugger, Jena, 1922, i, p. 13. 29 G. N. Clark, The seventeenth century, Londres, 1947, p. 98. Ehrenberg, con una definición ligeramente distinta, ofrece una estimación algo más baja, veintiún años. 30 El mejor estudio de conjunto de este fenómeno internacional es el de K. W. Swart, Sale of offices in the seventeenth century, La Haya, 1949; el estudio nacional más amplio es el de Roland Mousnier, La venalité des offices sous Henri IV at Louis XIII, Ruán, s. f.

fortunas a Carlos V en su h o r a de necesidad después de la derrota de Ceresole, de a c u e r d o exactamente con el modelo de las tradiciones feudales 3 1 . Esos tenedores de cargos, que prolif e r a r o n en Francia, Italia, España, Gran B r e t a ñ a u Holanda, podían e s p e r a r o b t e n e r u n beneficio de h a s t a el 300 o el 400 por 100 de su compra, y posiblemente m u c h o más. El sistema nació en el siglo xvi y se convirtió en u n soporte financiero f u n d a m e n t a l de los Estados absolutistas d u r a n t e el siglo x v n . Su c a r á c t e r g r o s e r a m e n t e p a r a s i t a r i o es evidente: en situaciones extremas (de la que es u n e j e m p l o Francia en la década de 1630) podía costar al p r e s u p u e s t o real en desembolsos (por arrendamiento de impuestos y exenciones) casi t a n t o como le proporcionaba en remuneraciones. El desarrollo de la venta de cargos fue, desde luego, u n o de los m á s llamativos s u b p r o d u c t o s del i n c r e m e n t o de monetarización de las p r i m e r a s economías modernas y del relativo ascenso, d e n t r o de éstas, de la burguesía mercantil y m a n u f a c t u r e r a . Pero la integración de esta última en el a p a r a t o del Estado, p o r medio de la c o m p r a privada y de la herencia de posiciones y honores públicos, t a m b i é n p o n e de manifiesto su posición s u b o r d i n a d a d e n t r o de u n sistema político feudal en el que la nobleza constituyó siempre, necesariamente, la cima de la j e r a r q u í a social. Los officiers de los parlam e n t o s franceses, que jugaron al republicanismo municipal y a p a d r i n a r o n las m a z a r i n a d a s en la década de 1650, se convirtieron en los m á s acérrimos defensores de la reacción nobiliaria en la de 1780. La burocracia absolutista reflejó, y al m i s m o tiempo frenó, el ascenso del capital mercantil. Si la venta de cargos f u e u n m e d i o indirecto de o b t e n e r rentas de la nobleza y de la burguesía mercantil en t é r m i n o s beneficiosos p a r a ellas, el E s t a d o absolutista gravó también, y sobre todo, n a t u r a l m e n t e , a los pobres. La transición económica de las prestaciones en t r a b a j o a las rentas en dinero vino acompañada, en Occidente, p o r la aparición de impuestos reales p a r a financiar la guerra que, en la larga crisis feudal de finales de la Edad Media, ya f u e r o n u n a de las principales causas de los desesperados levantamientos campesinos de la época. «Una cadena de rebeliones campesinas dirigidas claramente c o n t r a los impuestos estalló en toda E u r o p a [ . . . ] No había m u c h o que elegir e n t r e los saqueadores y los ejércitos amigos o enemigos: unos se llevaban tanto como los otros. Pero entonces apare51 Federico Chabod, Scritti sul Rinascimento, Turin, 1967, p. 617. Los funcionarios milaneses rechazaron la demanda de su gobernador, pero sus homólogos de otros lugares quizá no fueran tan decididos.

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30 16 Europa occidental El Estado absolutista en Occidente 18 metales preciosos y de moneda, en la creencia de que existía u n a cantidad f i j a de comercio y de riqueza en el m u n d o . Por decirlo con la f a m o s a f r a s e de Hecksher: «el E s t a d o era a la vez el s u j e t o y el o b j e t o de la política económica mercantilisM t a » . Sus creaciones m á s características f u e r o n , en Francia, las m a n u f a c t u r a s reales y los gremios regulados p o r el Estado, y en Inglaterra, las compañías privilegiadas. La genealogía medieval y corporativista de los p r i m e r o s apenas necesita comentario; la reveladora fusión de los órdenes político y económico en las segundas escandalizó a Adam Smith. El m e r c a n t i l i s m o representaba exactamente las concepciones de u n a clase d o m i n a n t e feudal q u e se había a d a p t a d o a u n m e r c a d o integrado, p e r o preservando su visión esencial sobre la u n i d a d de lo que Francis Bacon llamaba «consideraciones de abundancia» y «consideraciones de poder». La clásica doctrina b u r g u e s a del laissezfaire, con su rigurosa separación f o r m a l de los sistemas políticos y económico, estaría en sus antípodas. El m e r c a n t i l i s m o era, precisamente, u n a teoría de la intervención coherente del E s t a d o político en el f u n c i o n a m i e n t o de la economía, en interés a la vez de la p r o s p e r i d a d de ésta y del p o d e r de aquél. Lógicamente, m i e n t r a s la teoría del laissez faire sería siempre «pacifista», b u s c a n d o q u e los beneficios de la paz e n t r e las naciones i n c r e m e n t a r a n u n comercio internacional m u t u a m e n t e ventajoso, la teoría mercantilista (Montchrétien, Bodin) e r a p r o f u n d a m e n t e «belicista» al h a c e r hincapié en la necesidad y rentabilidad de la guerra 3 S . A la inversa, el objetivo de u n a economía
* Hecksher afirma que el objeto del mercantilismo era aumentar el «poder del Estado» antes que «la riqueza de las naciones», y que eso significaba una subordinación, según las palabras de Bacon de las «consideraciones de abundancia» a las «consideraciones de poder» (Bacon alabó a Enrique VII por haber limitado las importaciones de vino en barcos ingleses basándose en esto). Viner, en una eficaz respuesta, no tiene ninguna dificultad en mostrar que la mayoría de los escritores mercantilistas dan a ambos igual importancia y los c o n s i d e r a n compatibles. «Power versus plenty as objectives of foreign policy in the 17th and lBth centuries», World Politics, I, 1, 1948, reimpreso en D. Coleman, comp., Revisions in mercantilism, Londres, 1969, pp. 61-91. Al mismo tiempo Viner subestima claramente la diferencia entre la teoría y la práctica del mercantilismo y las del laissez-faire que le siguió. En realidad, tanto Hecksher como Viner pierden de vista, por razones diferentes, el punto esencial, que es la indistinción de economía y política en la época de transición que produjo las teorías mercantilistas. La discusión en torno a si una de ellas tenía «primacía» sobre la otra es un anacronismo porque en la práctica no existió tal separación rígida de ambas hasta la llegada del te'5» f s'^berner, ^ guerre ¿ans silcle, París, 1939, pp. 7-122. la pensée économique du XVI' au XVIII•

cieron los r e c a u d a d o r e s de impuestos y a r r a m b l a r o n con todo lo q u e pudieron encontrar. Los señores r e c o b r a b a n en último t é r m i n o de sus h o m b r e s el i m p o r t e de la «ayuda» q u e ellos mismos e s t a b a n obligados a p r e s t a r a su soberano. Es indudable q u e de todos los males que afligían a los campesinos, los q u e s u f r í a n con más dolor y menos paciencia eran los que provenían de las cargas de la guerra y de los r e m o t o s impuestos» 32. Prácticamente en todas partes, el t r e m e n d o peso de los i m p u e s t o s —la taille y la gabelle en Francia, los servicios en E s p a ñ a cayó sobre los pobres. No existía ninguna concepción del «ciudadano» jurídico, s u j e t o al fisco p o r el m i s m o hecho de pertenecer a la nación. La clase señorial, en la práctica y en todas partes, estaba r e a l m e n t e exenta del i m p u e s t o directo. Porshnev h a bautizado con razón a las nuevas contribuciones impuestas p o r el E s t a d o absolutista con el n o m b r e de «renta feudal centralizada», p a r a oponerlas a los servicios señoriales q u e formab a n la «renta feudal local» 3 3 : este doble sistema de exacción c o n d u j o a u n a t o r m e n t o s a epidemia de rebeliones de los pobres en la Francia del siglo x v n , en las q u e los nobles provincianos c o n d u j e r o n m u c h a s veces a sus propios campesinos c o n t r a los recaudadores de impuestos c o m o m e j o r m e d i o p a r a extraerles después sus cargas locales. Los funcionarios del fisco tenían q u e ser custodiados p o r unidades de fusileros p a r a c u m p l i r su misión en el c a m p o : reencarnación en f o r m a modernizada de la u n i d a d inmediata e n t r e coerción político-legal y explotación económica constitutiva del m o d o de producción feudal en cuanto tal. Las funciones económicas del a b s o l u t i s m o n o se r e d u j e r o n , sin embargo, a su sistema de impuestos y de cargos. El mercantilismo, doctrina d o m i n a n t e en esta época, p r e s e n t a la m i s m a ambigüedad que la burocracia destinada a realizarlo, con la m i s m a regresión s u b t e r r á n e a hacia u n p r o t o t i p o anterior. Indudablemente, el mercantilismo exigía la supresión de las b a r r e r a s particularistas opuestas al comercio d e n t r o del á m b i t o nacional, esforzándose p o r crear u n m e r c a d o interno unificado p a r a la producción de mercancías. Al p r e t e n d e r a u m e n t a r el p o d e r del Estado en relación con los otros estados, el m e r c a n t i l i s m o alentaba la exportación de bienes a la vez que prohibía la de
economy and " D . o « ' Rural country lije in the mediaeval West, Londres, 1968, p. 333 [Economía rural y vida campesina en el Occidente medieval, Barcelona, Península, 1973]. " B. F. Porshnev, Les soulévements populaires en France de 1623 á 1648, París, 1965, pp. 395-6 [ed. cast. abreviada: Los levantamientos populares en Francia en el siglo XVII, Madrid, Siglo XXI, 1978].

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f u e r t e era la victoriosa prosecución de u n a política exterior de conquista. Colbert d i j o a Luis XIV que las m a n u f a c t u r a s reales eran sus regimientos económicos y los gremios sus reservas El m á s grande de los mercantilistas, que restableció las finanzas del Estado francés en diez milagrosos años de administración, lanzó a su soberano a la desgraciada invasión de Holanda en 1672 con este expresivo consejo: «Si el rey lograra p o n e r a todas las Provincias Unidas b a j o su autoridad, su comercio pasaría a ser el comercio de los súbditos de su m a j e s t a d , y entonces n o habría nada más que pedir» * Cuatro décadas de conflicto europeo iban a seguir a esta m u e s t r a de r a z o n a m i e n t o económico que capta p e r f e c t a m e n t e la lógica social de la agresión absolutista y del mercantilismo d e p r e d a d o r : el comercio de los holandeses era t r a t a d o c o m o la tierra de los anglosajones o las propiedades de los moros, como u n o b j e t o físico que podía tomarse y gozarse p o r la f u e r z a militar como m o d o n a t u r a l de apropiación, y poseerse después de f o r m a p e r m a n e n t e . El e r r o r óptico de este juicio p a r t i c u l a r n o lo hace menos representativoos estados absolutistas se m i r a b a n e n t r e sí con los m i s m o s ojos. Las teorías mercantilistas de la riqueza y de la guerra estaban, p o r supuesto, c o n c e p t u á b a n t e interconectadas: el modelo de suma nula de comercio mundial que inspiraba su proteccionism o económico se derivaba del m o d e l o de s u m a nula de política internacional, inherente a su belicismo. Naturalmente, el comercio y la guerra n o f u e r o n las únicas actividades externas del E s t a d o absolutista en Occidente Su o t r o gran esfuerzo se dirigió a la diplomacia, que f u e u n o de os grandes inventos institucionales de la época, i n a u g u r a d o en la reducida área de Italia en el siglo xv, institucionalizado en el m i s m o país con la paz de Lodi, y a d o p t a d o en España, Francia, Inglaterra, Alemania y toda E u r o p a en el siglo Xvi. La diplomacia fue, de hecho, la indeleble m a r c a de nacimiento del E s t a d o renacentista. Con sus comienzos nació en E u r o p a u n sistema internacional de estados, en el que había u n a p e r p e t u a «explorador, de los puntos débiles en el e n t o r n o de u n E s t a d o o de los peligros que podían e m a n a r contra él desde otros estados» . La E u r o p a medieval n u n c a estuvo c o m p u e s t a p o r u n
págtaa^T
G ubert

r o n i u n t o c l a r a m e n t e delimitado de u n i d a d e s políticas homogees decir, p o r u n sistema internacional de estados. Su m a p a político era inextricablemente c o n f u s o y e n r e d a d o : en el pstaban geográficamente entremezcladas y estratificadas diferentes instancias jurídicas, y a b u n d a b a n las alianzas plurales, las soberanías asimétricas y los enclaves anomalos 38- D e n t r o de este intrincado laberinto n o había ninguna posibilidad de que sureiera u n sistema diplomático formal, p o r q u e no había uniformidad ni p a r i d a d de concurrentes. El concepto de cristiandad latina de la que eran m i e m b r o s todos los h o m b r e s , proporcionaba a los conflictos y las decisiones u n a matriz ideológica universalista que constituía el reverso necesario de la e x t r e m a d a heterogeneidad particularista de las unidades políticas. Asi, las «embajadas» eran simples viajes de salutación, esporádicos y n o retribuidos, que podían ser enviadas t a n t o p o r u n vasallo o subvasallo d e n t r o de d e t e r m i n a d o territorio, como e n t r e principes de diversos territorios, o e n t r e u n príncipe y su soberano. La contracción de la p i r á m i d e feudal en las nuevas m o n a r q u í a s centralizadas de la E u r o p a renacentista p r o d u j o , p o r vez primera, u n sistema f o r m a l i z a d o de presión e i n t e r c a m b i o ínterestatal, con el establecimiento de la nueva institución de las e m b a i a d a s recíprocamente asentadas en el e x t r a n j e r o , cancillerías p e r m a n e n t e s p a r a las relaciones exteriores y comunicaciones e i n f o r m e s diplomáticos secretos, protegidos p o r el nuevo concepto de «extraterritorialidad» 3 9 . El espíritu r e s u e l t a m e n t e secular del egoísmo político que inspiraría en adelante la práctica de la diplomacia f u e expresado con toda nitidez p o r b r molao B a r b a r o , el e m b a j a d o r veneciano que f u e su p r i m e r teórico. «La p r i m e r a obligación de u n e m b a j a d o r es exactamente

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de frangais,

París, 1966,

" B . F. Porshnev, «Les rapports politiques de l'Europe occidentale et t t ^ Z Z ^ t - á r é p ° q u e d e I a S u e r r e d e s T r e n t e Ans», XI- Congrés H i s t o r i ? Z T ° ? l d e S SCTCeS ^ s , Upsala, 1960, p. 161: incursión ex' w T ^ n . n H SP ? CU a t ¡ V a e n l a g u e r r a d e l o s Treinta Años, que es un buen ejemplo de la fuerza y la debilidad de Porshnev. Al contrario de

lo que han dicho sus colegas occidentales, su fallo niás ™ t a n t e no es un rígido «dogmatismo», sino un «ingenio» superfertil no siempre limkado adecuadamente por la disciplina de las pruebas; claro está que ese mismo rasgo es el que le convierte, en otro aspecto en un historiador original e imaginativo. Las sugerencias al final de su ensayo sobre el concepto de «un sistema internacional de estados._son i n f a n t e s . » A Engels le gustaba citar el ejemplo de Borgona: «Carlos el Calvo, por ejemplo era subdito feudal del emperador por una parte de sus tierras v del rev de Francia por otra; pero, por otra parte, el rey de Francia s u s e ñ o r feudal era al mismo tiempo subdito de Carlos el Calvo, s u p r o p i o vasallo, en algunas regiones.» Véase su importante manuscrito, « t u S postumamente Uber den Verfall des Feudalismus und das Aufkommen der Bourgeoisie, en Werke, vol. 21 p. 396. » Sobre todo este desarrollo de la nueva diplomacia en los albores de la E u r o p a moderna, véase la gran obra de Garrett Mattingly, ^atssance diplomacy, Londres, 1955, passim. La frase de Barbaro se cita en la página 109.

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la m i s m a que la de cualquier o t r o servidor del gobierno, esto es, hacer, decir, a c o n s e j a r y p e n s a r todo lo que sirva m e j o r a la conservación y engrandecimiento de su p r o p i o Estado.» Con todo, estos i n s t r u m e n t o s de la diplomacia —embajadores o secretarios de Estado— no eran todavía a r m a s de un m o d e r n o E s t a d o nacional. Las concepciones ideológicas del «nacionalismo» f u e r o n a j e n a s , como tales, a la naturaleza íntima del absolutismo. Los estados m o n á r q u i c o s de la nueva época n o desdeñaron la movilización de los sentimientos patrióticos de sus súbditos en los conflictos militares y políticos que oponían m u t u a y c o n s t a n t e m e n t e a las diversas m o n a r q u í a s de E u r o p a occidental. Pero la existencia difusa de u n protonacionalismo p o p u l a r en la I n g l a t e r r a de los Tudor, la Francia borbónica o la E s p a ñ a de los H a b s b u r g o fue, básicamente, u n signo de la presencia burguesa en la p o l í t i c a m á s q u e d e j a r s e gob e r n a r p o r ellos, los g r a n d e s y los soberanos siempre manipularon esos sentimientos. La aureola nacional del a b s o l u t i s m o en Occidente —a m e n u d o m u y a p a r e n t e m e n t e p r o n u n c i a d a (Isabel I, Luis X I V ) - era, en realidad, contingente y p r e s t a d a . Las n o r m a s directrices de aquella época radicaban en o t r o lugar: la última instancia cte legitimidad era la dinastía y n o el territorio. El E s t a d o se concebía como p a t r i m o n i o del monarca y, p o r tanto, el título de su propiedad podía a d q u i r i r s e p o r u n a unión de personas: felix Austria. El m e c a n i s m o s u p r e m o de la diplomacia era, pues, el m a t r i m o n i o , e s p e j o pacífico de la guerra, que t a n t a s veces provocó. Las m a n i o b r a s matrimoniales, menos costosas como vía de expansión territorial q u e la agresión a r m a d a , p r o p o r c i o n a b a n resultados menos inmediatos (con frecuencia sólo a la distancia de u n a generación) y estaban s u j e t a s p o r ello a impredecibles azares de m o r t a l i d a d en eí intervalo a n t e r i o r a la consumación de u n pacto nupcial y su goce político. De ahí que el largo r o d e o del m a t r i m o n i o c o n d u j e r a d i r e c t a m e n t e y tan a m e n u d o al corto c a m i n o de la guerra. La historia del absolutismo está plagada de esos conflictos, cuyos n o m b r e s dan fe de ello: guerras de sucesión de España, Austria o Baviera. N a t u r a l m e n t e , su r e s u l t a d o final podía a c e n t u a r la «flotación» de la dinastía sobre el t e r r i t o r i o que

™ r ? l e s y urbanas mostraron, por supuesto, formas espontáneas de xenofobia; pero esta tradicional reacción negativa hacia las n ? , r " ™ ? i e s a j e n a s e s m u y d i s t i n t a d e l a identificación nacional positiva A* 1. a aparecer en los medios literarios burgueses a principios Z , T , e r n a - L a / U S 1 Ó n d e a m b a s P ° d í a Producir1, en situaciones de: crisis, estallidos patrióticos populares de un carácter incontrolado y sedicioso: los comuneros en España o la Liga en Francia.

había ocasionado. París p u d o ser d e r r o t a d a en Ja ruinosa lucha militar p a r a la sucesión española; p e r o la casa de B o r b ó n heredó Madrid. El índice del p r e d o m i n i o feudal en el E s t a d o absolutista es evidente t a m b i é n en la diplomacia. I n m e n s a m e n t e engrandecido y reorganizado, el E s t a d o feudal del absolutismo estuvo, a pesar de todo, constante y p r o f u n d a m e n t e s o b r e d e t e r m i n a d o p o r el crecimiento del capitalismo en el seno de las formaciones sociales mixtas del p r i m e r p e r í o d o moderno. E s t a s formaciones eran, desde luego, u n a combinación de diferentes modos de producción b a j o el dominio —decadente— de u n o de ellos: el feudalismo. Todas las e s t r u c t u r a s del E s t a d o absolutista revelan la acción a distancia de la nueva economía que se a b r í a p a s o en el m a r c o de u n sistema m á s antiguo: a b u n d a b a n las «capitalizaciones» híbridas de las formas feudales, cuya m i s m a perversión de instituciones f u t u r a s (ejército, burocracia, diplomacia, comercio) era u n a reconversión de o b j e t o s sociales anteriores p a r a repetirlos. A p e s a r de eso, las premoniciones de u n nuevo o r d e n político contenidas d e n t r o de ellas no f u e r o n u n a falsa p r o m e s a . La burguesía de Occidente poseía ya suficiente fuerza p a r a d e j a r su b o r r o s a huella sobre el E s t a d o del absolutismo. La a p a r e n t e p a r a d o j a del a b s o l u t i s m o en Occidente f u e que r e p r e s e n t a b a f u n d a m e n t a l m e n t e u n a p a r a t o p a r a la protección de la propiedad y los privilegios aristocráticos, p e r o que, al m i s m o tiempo, los medios p o r los que se realizaba esta protección podían a s e g u r a r simultáneamente los intereses básicos de las nacientes clases mercantil y m a n u f a c t u r e r a . El E s t a d o absolutista centralizó cada vez m á s el p o d e r político y se movió hacia sistemas legales m á s u n i f o r m e s : las c a m p a ñ a s de Richelieu c o n t r a los reductos de los hugonotes en Francia f u e r o n características. El E s t a d o absolutista s u p r i m i ó u n gran n ú m e r o de b a r r e r a s comerciales internas y p a t r o c i n ó aranceles exteriores c o n t r a los competidores e x t r a n j e r o s : las medidas de Pombal en el Portugal de la Ilustración f u e r o n u n drástico ejemplo. Proporcionó al capital u s u r a r i o inversiones lucrativas, a u n q u e arriesgadas, en la hacienda pública: los b a n q u e r o s de Augsburgo en el siglo xvi y los oligarcas genoveses del siglo XVII hicieron f o r t u n a s con sus p r é s t a m o s al E s t a d o español. Movilizó la propiedad r u r a l p o r medio de la incautación de las tierras eclesiásticas: disolución de los monasterios en Inglaterra. Proporcionó sinecuras rentables en la burocracia: la paulette en Francia reglam e n t a r í a su posesión estable. Patrocinó e m p r e s a s coloniales y compañías comerciales: al m a r Blanco, a las Antillas, a la bahía de Hudson, a Luisiana. E n o t r a s palabras, el E s t a d o absolutista

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El Estado absolutista en Occidente

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realizó algunas funciones parciales en la acumulación originaria necesaria p a r a el t r i u n f o final del m o d o de producción capitalista. Las razones p o r las que p u d o llevar a cabo esa función «dual» residen en la naturaleza específica de los capitales mercantil y m a n u f a c t u r e r o : como ninguno de ellos se b a s a b a en la producción en m a s a característica de la industria maquinizada p r o p i a m e n t e dicha, t a m p o c o exigían u n a r u p t u r a radical con el orden agrario feudal que todavía e n c e r r a b a a la vasta mayoría de la población (el f u t u r o t r a b a j o asalariado y mercado de c o n s u m o del capitalismo industrial). Dicho de o t r a forma, esos capitales podían desarrollarse d e n t r o de los límites establecidos p o r el m a r c o feudal reorganizado. E s t o n o quiere decir que siempre ocurriera así: los conflictos políticos, religiosos o económicos podían f u n d i r s e en explosiones revolucionarias contra el absolutismo, en coyunturas específicas, t r a s u n d e t e r m i n a d o p e r í o d o de maduración. En este estadio, sin embargo, había siempre u n potencial terreno de compatibilidad e n t r e la naturaleza y el p r o g r a m a del E s t a d o absolutista y las operaciones del capital mercantil y m a n u f a c t u r e r o . En la competencia internacional e n t r e clases nobles que p r o d u j o el endémico estado de guerra de esa época, la amplitud del sector mercantil d e n t r o de cada p a t r i m o n i o «nacional» tuvo siempre u n a i m p o r t a n c i a decisiva p a r a su relativa fuerza militar y política. E n la lucha c o n t r a sus rivales, todas las m o n a r q u í a s tenían, pues, u n gran interés en a c u m u l a r metales preciosos y p r o m o v e r el comercio b a j o sus propias b a n d e r a s . De ahí el c a r á c t e r «progresista» que los historiadores posteriores h a n a t r i b u i d o tan f r e c u e n t e m e n t e a las políticas oficiales del absolutismo. La centralización económica, el proteccionismo y la expansión u l t r a m a r i n a engrandecieron al ú l t i m o E s t a d o feudal a la vez que beneficiaban a la p r i m e r a burguesía. Incrementaron los ingresos fiscales del p r i m e r o al p r o p o r c i o n a r oportunidades de negocio a la segunda. Las máximas circulares del mercantilismo, p r o c l a m a d a s p o r el E s t a d o absolutista, dieron elocuente expresión a esa coincidencia provisional de intereses. E r a m u y lógico q u e el d u q u e de Choiseul declarase, en las últimas décadas del ancien régime aristocrático en Occidente: «De la a r m a d a dependen las colonias; de las colonias el comercio; del comercio la capacidad de u n E s t a d o p a r a m a n t e n e r n u m e r o s o s ejércitos, p a r a a u m e n t a r su población y p a r a h a c e r posibles las e m p r e s a s m á s gloriosas y m á s útiles» 4 1 .
" Citado por Gerald Graham, The politics bridge, 1965, p. 17. of naval supremacy, Cam-

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de Pombal; los especuladores parisinos

del E s t a d o absolutista f u e la dominación de la nobleza f e u ü * en la éooca de la transición al capitalismo. Su final señalaría L crisis del p o d e r de esa clase: la llegada de las revoluciones burguesas y la aparición del E s t a d o capitalista.

muy brevemente. II Parlamento tn Italia. N a t u r a l m e n t e . las m o n a r q u í a s medievales f u e r o n u n a a m a l g a m a inestable de soberanos feudales y reyes ungidos Los extraordinarios derechos regios de esta última función eran n a t u r a l m e n t e . E n ninguna p a r t e llegaron a alcanzar u n a convocatoria regular. . las «cargas» feudales v i a s «ayudas» especiales de sus vasallos. CLASE Y ESTADO: PROBLEMAS DE PERIODIZACION Clase y Estado: problemas de periodización 39 Dibujadas ya las grandes líneas del c o m p l e j o institucional del E s t a d o absolutista en Occidente. Efectivamente el soberano feudal de esta época tenía que sacar sus rentas principalmente de sus propias tierras. la única región de Europa en la que los Estados no existieron o carecieron de importancia. con o b j e t o de r e c a u d a r impuestos. Como hemos visto. algunos aspectos de la trayectoria de esta f o r m a histórica que. esta función imponía límites muy estrechos a la base económica de la m o n a r q u í a . 1968. un contrapeso necesario f r e n t e a las debilidades y limitaciones estructurales de la p r i m e r a : la contradicción ent r e esos dos principios alternos de realeza f u e la tensión nuclear del E s t a d o feudal en la Edad Media. Pero recibir p r é s t a m o s sólo servía p a r a p o s p o n e r el problema. ineresos n o r m a l m e n t e gozaría de ciertos privilegios financieros sobre su señorío territorial: sobre todo. y p o s t e r i o r m e n t e en d i n e r o A p a r t e de estos t J t Z * m ° n a r q U Í a s u e c a r e c i b i ó e n especie gran parte de sus ingresos tanto cargas como impuestos. que la periodización real del absolutismo en Occidente debe b u s c a r s e p r e c i s a m e n t e en la c a m b i a n t e relación e n t r e la nobleza y la m o n a r q u í a . estas instituciones n o deben considerarse J Se necesita con urgencia un estudio completo de los Estados medievales en Europa. Sus cortas secciones sobre otros países (Francia. s u j e t o s p o r investidura a sus feudos. en su calidad de propietario particular. Inglaterra o España) apenas pueden considerarse como una introducción satisfactoria al tema. carente de toda investigación sociológica. La necesidad a p r e m i a n t e y p e r m a n e n t e de o b t e n e r s u m a s sustanciales f u e r a del á m b i t o de sus r e n t a s tradicionales cond u j o p r á c t i c a m e n t e a todas las m o n a r q u í a s medievales a convocar a los «Estados» de su reino cada cierto tiempo. m á s los impuestos procedentes de la Iglesia en situaciones de emergencia. traducida recientemente al inglés con el equívoco título de Mediaeval parliaments: a comparative study Londres. En cualquier caso. 1962. Sin embargo. La función del soberano feudal en la cúspide de u n a j e r a r q u í a vasallática era. y en los múltiples y concomitantes virajes políticos que f u e r o n su correlato. m á s los p e a j e s señoriales sobre mercados o rutas comerciales. c u a n d o las tareas del gobierno feudal se hicieron m á s complejas y el nivel de finanzas necesario p a r a ellas se volvió igualmente más exigente 2 . p o r q u e los b a n q u e r o s exigían n o r m a l m e n t e contra sus p r é s t a m o s garantías seguras sobre los f u t u r o s ingresos reales. independiente de la voluntad del soberano. s u f r i ó modificaciones significativas en los tres o c u a t r o siglos de su existencia. n a t u r a l m e n t e . y de ahí que su periodicidad variara e n o r m e m e n t e de u n país a o t r o e incluso d e n t r o del m i s m o país. De hecho. la c o m p o n e n t e d o m i n a n t e de este modelo monárquico. aquí se p r o p o n d r á u n a periodización provisional del E s t a d o y u n intento p a r a t r a z a r la relación de la clase d o m i n a n t e con él. p o r q u e n a d a p u e d e e s t a r menos justificado que d a r p o r s u p u e s t o que se t r a t a b a de u n a relación sin p r o b l e m a s y de a r m o n í a n a t u r a l desde su comienzo Puede a f i r m a r s e . Hasta ahora la única obra con alguna información internacional parece ser la de Antonio Marongiu. el libro es un estudio jurídico. Tales convocatorias se hicieron cada vez más f r e c u e n t e s y p r o m i n e n t e s en E u r o p a occidental a partir del siglo X I I I . en u l t i m o término. nel Medio Evo e nell'Etá Moderna: contributo alia storia delle instituziom parlamentan dell'Europa Occidentale. y además se ignoran los países del norte y el este de Europa. Al m i s m o tiempo es preciso o f r e c e r alguna explicación de las relaciones e n t r e la clase noble y el absolutismo. q u e d a n a h o r a p o r esbozar.2. q u e controlaban reservas relativamente amplias de capital líquido: éste f u e el p r i m e r y más extendido expediente de los m o n a r c a s feudales al e n f r e n t a r s e a una insuficiencia de sus r e n t a s p a r a la dirección de los a s u n t o s de Estado. Por otra parte. m á s los beneficios de la justicia real en f o r m a de multas y confiscaciones. al crédito de m e r c a d e r e s y b a n q u e r o s residentes en las ciudades. el libro de Marongiu —como indica su título' original— se refiere principalmente a Italia. Milán. c o m o h a b r í a de m o s t r a r la luz retrospectiva arrojada sobre ella p o r la e s t r u c t u r a opuesta del a b s o l u t i s m o En el p r i m e r período medieval. Se podía recurrir. estas f o r m a s f r a g m e n t a d a s y restringidas de r e n t a f u e r o n muy p r o n t o inadecuadas incluso p a r a las exiguas obligaciones gubernamentales características del sistema político medieval. hasta bien entrada la época moderna. p o r supuesto. Las rentas de sus tierras se le entregarían inicialm e n t e en especie. p o r el contrario.

ningún rey feudal podía decretar impuestos a voluntad. Muy p r o n t o . podían reforzarle en las crisis internas o externas al proporcionarle u n o p o r t u n o apoyo político. se h u b i e r a n iniciado antes en Italia. p o r el contrario. es s o r p r e n d e n t e que la m i s m a idea de u n imp u e s t o universal —tan i m p o r t a n t e p a r a todo el edificio del imperio r o m a n o — faltara p o r completo d u r a n t e la E d a d Media 3 . los États Généraux en Francia. n u n c a existió ninguna base legal p a r a recaudaciones económicas generales realizadas p o r el m o n a r c a f u e r a de la j e r a r q u í a de las soberanías intermedias. las dominaba. los gobiernos municipales —sólidos consejos de patricios sin estratificación de rango ni investidura— n o tuvieron grandes dificultades p a r a establecer i m p u e s t o s sobre las poblaciones de sus propias ciudades. los soberanos tenían que o b t e n e r el «consentimiento» de organismos reunidos en asambleas especiales— los Estados—. Y precisamente p o r q u e los órdenes político y económico estaban fundidos en una cadena de obligaciones y deberes personales. el derecho a d a r su consejo solemne en m a t e r i a s graves que afectasen a a m b a s partes. 99-100. con los impuestos sobre el comercio interior y con la taille. Constituyeron. a causa de su situación insular. sino también consilium a su señor feudal. u n a abigarrada e s t r u c t u r a fiscal se desarrolló en los principales países de E u r o p a occidental. que es todavía la mejor obra sobre el fenómeno de los Estados feudales en Europa. En Italia se i n t r o d u j e r o n también m u c h o s impuestos indirectos: el monopolio de la sal o gabelle tuvo su origen en Sicilia. la definición social de «súbditos» era predecible. f o r m a b a n su séq u i t o y e s p e r a b a n ser consultados p o r él acerca de los a s u n t o s de E s t a d o i m p o r t a n t e s . la prerrogativa baronial de consulta en los ardua negotia regni se f u e extendiendo g r a d u a l m e n t e a estas nuevas asambleas. Esas instituciones f u e r o n llamadas a la existencia f u n d a m e n t a l m e n t e p a r a 5 Hintze trata de estos diversos modelos en «Typologie der Standischen Verfassungen des Abendlandes». donde la p r i m e r a síntesis feudal había e s t a d o más próxima a la herencia r o m a n a y u r b a n a . vol. E r a n las representaciones colectivas de u n o de los principios m á s p r o f u n d o s de la j e r a r q u í a feudal d e n t r o de la nobleza: el deber del vasallo de p r e s t a r n o sólo auxilium. el Landtag en Alemania. sino que permanecieron como recaudaciones ocasionales hasta el final de la Edad Media. Así. I. Los príncipes ingleses. 110-29.40 Europa occidental Clase y Estado: problemas de periodización 41 como desarrollos contingentes y extrínsecos al cuerpo político medieval. contaban principalm e n t e con las rentas consuetudinarias. d u r a n t e la cual pocas as?. °">™bus debet comprobari: lo que a todos afecta. De hecho. E s t a s asambleas f u e r o n p r á c t i c a m e n t e universales en toda E u r o p a occidental. Esos impuestos n o eran. Con el desarrollo de los Estados prop i a m e n t e dichos en el siglo x i n . como si todas las implicaciones de sus hallazgos tuvieran que ser todavía elucidadas por el autor. 1954.mbl-as de Estados cedieron a los m o n a r c a s el derecho de r e c a d a r impuestos generales y p e r m a n e n t e s sin el consentimiento de sus súbditos. La «ramificación» del sistema político feudal en la B a j a E d a d Media. con la excepción del n o r t e de Italia. s u j e t o s al asentimiento de los p a r l a m e n t o s medievales. y llegó a f o r m a r p a r t e i m p o r t a n t e de la tradición política de la clase noble que en todas partes. y m u c h o menos sobre los contados subyugados. en o t r a s palabras. sin embargo. Aparte del vínculo p a r t i c u l a r de las relaciones de homen a j e individuales. el Riksdag en Suecia. esos Estados cumplían otra función crucial en el sistema político feudal. Ithaca. p o r el contrario. las Cortes en Castilla o Portugal. por todos debe ser aprobado. aunque curiosamente no ofrece conclusiones definitivas en comparación con la mayor parte de los ensayos de Hintze. pp. Leipzig. n o t r a n s f o r m ó las relaciones entre la mon a r q u í a y la nobleza en ningún sentido unilateral. La c o m u n a de Pisa tenía ya impuestos sobre la propiedad. N a t u r a l m e n t e . 4 . y los alem a n e s con la intensificación de los peajes. Gesammelte Abhandlungen. pp. donde la densidad u r b a n a y la ausencia de u n a soberanía feudal impidió n a t u r a l m e n t e su aparición: el Parliament en Inglaterra. Stephenson Mediaeval institutions. Es significativo que la m a y o r p a r t e de los impuestos generales directos que se i n t r o d u j e r o n paulatinamente en E u r o p a occidental. Los «Estados del reino» r e p r e s e n t a b a n u s u a l m e n t e a la nobleza. 1941. No f u e sólo la Iglesia quien estableció impuestos generales sobre todos los creyentes p a r a las cruzadas. a causa de las exigencias fiscales. n a t u r a l m e n t e . la aplicación pública de esta concepción se limitaba inicialmente al p e q u e ñ o n ú m e r o de magnates baroniales q u e eran los lugartenientes del m o n a r c a . Aparte de su función esencial como i n s t r u m e n t o fiscal del E s t a d o medieval. con el desarrollo de la institución de los Estados a p a r t i r del t r o n c o principal. al clero y a los burgueses u r b a n o s y estaban organizados bien en u n sencillo sistema de tres curias o en o t r o algo diferente de dos c á m a r a s (de magnates y no m a g n a t e s ) 5 . E s t a s consultas no debilitaban necesariamente al soberano feudal. prestaciones regulares. Para a u m e n t a r los impuestos. los franceses. u n m e c a n i s m o interm i t e n t e que era una consecuencia inevitable de la e s t r u c t u r a del p r i m e r E s t a d o feudal en cuanto tal. b a j o la rúbrica del principio legal quod omnes tangit 4.

el c a m b i o significó u n a o p o r t u n i d a d de fortuna y de fama. la aristocracia inglesa fue atípica respecto al conjunto de la Europa occidental. D u r a n t e toda la E d a d Media el gobierno real descansó en buena medida sobre los servicios de la m u y amplia burocracia clerical de la Iglesia. a sus ojos q u e d ó inevitablemente oculta. los Estados c o n t i n u a r o n reuniéndose en ocasiones esporádicas y los impuestos recaudados p o r la m o n a r q u í a siguieron siendo relativamente modestos. de los modelos sociales de lealtad vasallática. el c a r á c t e r i n f o r m a l de u n a administración m a n t e n i d a parcialmente p o r la Iglesia —una Iglesia cuyo m á s alto personal se componía f r e c u e n t e m e n t e de magnates—. The crisis of Aristocracy 1558-1641. p a r a la q u e era u n i m p o r t a n t e privilegio económico y social acceder a posiciones episcopales o abaciales. a p e s a r y en c o n t r a de la mayoría de sus instintos y experiencias anteriores. las asambleas de los Estados corporativos ejerciendo sus derechos de votar impuestos y deliberar sobre los a s u n t o s del reino. 1976]. la última aristocracia feudal se vio obligada a a b a n d o n a r viejas tradiciones y a a d q u i r i r m u c h o s nuevos s a b e r e s 6 . de cortesano elegante y de p r o p i e t a r i o de tierras más o menos prudente. . significó la indignidad o la ruina. contra las q u e L rebelaron. Para muchos nobles. Una i m p o r t a n t e razón p a r a ello era que todavía n o se interponía e n t r e la m o n a r q u í a y la nobleza u n a vasta burocracia pagada. cuyo alto personal podía dedicarse plenamente a la administración civil sin ninguna carga financiera p a r a el Estado. El tipo de causalidad histórica provocadora de la disolución de la u n i d a d originaria de explotación extraeconómica en la base de t o d o el sistema social — p o r m e d i o de la expansión de la producción e intercambio de mercancías—. e n t r e la m i s m a nobleza. cast. La limitación del libro radica más bien en que sólo trata de la nobleza (peerage) inglesa. a pesar y en m e d i o de constantes conflictos con m o n a r c a s específicos. c u a n d o éste todavía e s t a b a relativamente próximo al m o d e l o m o n á r q u i c o antecedente. Tuvo que a d a p t a r s e a las nuevas ocupaciones de oficial disciplinado. p a r a muhcs otros. una élite muy pequeña dentro de la clase dominante terrateniente.40 Europa occidental Clase y Estado: problemas de periodización 43 extender la base fiscal de la monarquía. i n c r e m e n t a r o n t a m b i é n el potencial control colectivo de la nobleza sobre la m o n a r q u í a . El alto clero que. pues. P o r q u e la gigantesca y silenciosa f u e r z a e s t r u c t u r a l que impulsó la completa reorganización del p o d e r de clase feudal. de f u n c i o n a r i o letrado. La crítica se ha centrado en su tesis de que la posición económica de la nobleza (peerage) inglesa se deterioró claramente en el siglo analizado. Los ejércitos eran relativamente pequeños y se componían principalmente de fuerzas m e r c e n a r i a s con u n a capacidad de c a m p a ñ a ú n i c a m e n t e estacional. r e p r o d u j e r o n el equilibrio original entre el soberano feudal y sus vasallos en u n m a r c o más c o m p l e j o y eficaz. Tuvo q u e desprenderse del ejercicio militar de la violencia privada. los Estados se m a n t u v i e r o n en Francia. porque la «crisis» fue mucho más amplia que la de la simple cuestión de la cantidad de feudos poseídos por los señores: fue un constante esfuerzo de adaptación. Son muy necesarios otros estudios sobre las noblezas continentales con una riqueza de material comparable a la de Stone. todo eso f o r m a b a u n lógico y t r a b a d o sistema político que a t a b a a la clase noble a u n E s t a d o con el cual. como veremos después. La aportación de Stone al problema del poder militar aristocrático en este contexto es particularmente valiosa (pp. El contraste e n t r e ese modelo de m o n a r q u í a medieval de Estados y el de la p r i m e r a época del absolutismo resulta bast a n t e m a r c a d o p a r a los historiadores de hoy. la historia de la lenta reconversión de la clase d o m i n a n t e poseedora de tierras a la f o r m a necesaria de su propio p o d e r político. y florecieron en Inglaterra. Hasta la m i t a d del siglo. Sin embargo. ni como m e r o s estorbos ni c o m o simples inst r u m e n t o s del p o d e r real. ya q u e recibían buenos salarios de u n a p a r a t o eclesiástico independiente. pero. abreviada: La crisis de la aristocracia. es el estudio más profundo de un caso particular de metamorfosis de una nobleza europea en esta época [ed. Castilla y Holanda. f o r m a b a u n todo. Revista de Occidente. pues. E n la práctica. La historia del a b s o l u t i s m o occidental es. La época del Renacimiento presenció. no era visible en el interior de su universo categorial. 199-270). a la vez que cumplían ese objetivo. Por otra parte. p r o p o r c i o n ó tantos s u p r e m o s a d m i n i s t r a d o r e s al gobierno feudal —desde I n g l a t e r r a a Francia o España— se reclutaba en su m a y o r parte. La o r d e n a d a j e r a r q u í a feudal de h o m e n a j e y lealtad personal. Para los nobles que lo vivieron. siglo tras siglo. m á s bien. la p r i m e r a fase de la consolidación del absolutismo. en b u e n a medida. 1965. Oxford. antes de que se restableciera p r e c a r i a m e n t e u n a nueva armonía e n t r e clase y Estado. E s t a b a n dirigidos p e r s o n a l m e n t e p o r aristócratas que eran magnates de p r i m e r í s i m o rango en sus respectivos • El libro de Lawrence Stone. a la q u e se a f e r r a r o n con avidez. de los hábitos económicos de despreocupación hereditaria. a través de sucesivas generaciones. 1588-1641. el cambio n o resultó menos d r a m á t i c o : t o d o lo contrario. y su nueva centralización en la cúspide. En el c u r s o de este proceso. de los derechos políticos de a u t o n o m í a representativa y de los a t r i b u t o s culturales de ignorancia indocta. N o deben considerarse. éste es un tema esencialmente secundario. Madrid. evidentemente. e n t r a ñ ó u n largo y difícil proceso de adaptación y reconversión. p a r a la mayoría.

los Montmorency y los Borbones en Francia. He traducido droit por «justice» en este caso. ni siquiera en Inglaterra. facilitó el crédito a los príncipes europeos y permitió un gran i n c r e m e n t o de sus desembolsos sin u n a correspondiente y sólida expansión del sistema fiscal. 103. Todas se han visto limitadas. Europe divided. «The education of the aristocracy in the Renaissance». con los señores feudales y ciudades rebeldes: en ningún sitio abolió por completo a los Estados. las sanguinarias guerras trilaterales ent r e los Guisa. precisamente a causa de la presión centrífuga de todos esos elementos. u n a distinción e n t r e justicia y ley. cada u n a con una p a r t e de la m á q u i n a estatal a su disposición. La ley n o es m á s que el m a n d a t o de u n s o b e r a n o en el ejercicio de su poder 1 0 ». generalmente sin su consentimiento [ . Bodin f u e el p r i m e r p e n s a d o r que rompió sistemática y resueltamente con la concepción medieval de la a u t o r i d a d como ejercicio de la justicia tradicional f o r m u l a n d o la idea m o d e r n a del p o d e r político como capacidad soberana de crear nuevas leyes e i m p o n e r su obediencia indiscutible. Werke. Ninguna m o n a r q u í a occidental ha gozado nunca de u n poder absoluto sobre sus súbditos. p o r q u e la p r i m e r a implica m e r a equidad. a los clérigos 8 . en Reappraisals in history. Pero m i e n t r a s enunciaba estos revolucionarios axiomas.40 40 Europa occidental Clase y Estado: problemas de periodización 25 44 reinos (Essex. Londres. una exageración. incluso en el cénit de sus prerrogativas. Siglo XXI. La última frase es. el m i s m o t é r m i n o de «absolutismo» era incorrecto. provocado tanto p o r el r á p i d o crecimiento demográfico como p o r la llegada de los metales preciosos y el comercio americanos. 45-70. 1968. p o r ese e n t r a m a d o de concepciones designadas como derecho «divino» o «natural». . Algunos escritores anteriores. Estuvo en conflicto permanente con los Estados. las más conservadoras máximas feudales que limitaban los básicos derechos fiscales y económicos de los soberanos sobre sus súbditos. pp. efectivamente. 1976]. p o r q u e «al igual que el prín' Roland Mousnier y Fritz Hartung. Los m o n a r c a s reinantes tenían que contar generalmente con sus magnates como fuerza independiente a la que había que conceder posiciones adecuadas a su rango: las huellas de u n a simétrica pirámide medieval todavía eran visibles en el e n t o r n o del soberano. f o r m a c o n s u m a d a de absolutismo: incluso en España. X Congresso Internazionale di Scienze Storici. percibieron la misma verdad. y de sus conflictos. Relazioni. Alba. ] Hay. H. Su absolutismo. que elevaban el p o d e r real m u y p o r encima de la lealtad limitada y recíproca de la soberanía regia medieval. y las crueles y s u b t e r r á n e a s luchas p o r el p o d e r e n t r e los Alba y los Eboli en España. Las aristocracias occidentales habían comenzado a a d q u i r i r u n a educación universitaria y u n a fluidez cultural reservada. Las virulentas rivalidades D u d l e y / S e y m o u r y Leicester/Cecil en Inglaterra. Hexter. no debe entenderse en un sentido vulgar. ' J. especialmente pp. p e r o en todas p a r t e s f u e p r e s a de la colonización de las grandes casas que competían p o r los privilegios políticos y los beneficios económicos de los cargos y controlaban clientelas parasitarias de nobles m e n o r e s que se infiltraban en el a p a r a t o del E s t a d o y f o r m a b a n redes rivales de patronazgo d e n t r o de él: versión modernizada del sistema de séquitos de la última época medieval. 4-15. Felipe II se veía impotente p a r a que sus t r o p a s c r u z a r a n las f r o n t e r a s de Aragón sin el p e r m i s o de sus señores. n o habían desmilitarizado aún su vida privada. Florencia. 1578. 1955. Efectivamente. para resaltar la distinción a la que se ha aludido más arriba. ocupaban c o n s t a n t e m e n t e el p r i m e r plano de la escena política 7 . que determinaron precisamente la necesidad de la monarquía absoluta como un poder capaz de unir a las nacionalidades. es la primera y más importante contribución al debate sobre este tema en los últimos años. «El signo principal de la m a j e s t a d soberana y del p o d e r absoluto es esencialmente el derecho de i m p o n e r leyes sobre los súbditos. . Londres. en el sentido de u n despotismo carente de t r a b a s 9 . «No es de la competencia de ningún príncipe exigir impuestos a sus súbditos según su voluntad. m i e n t r a s la segunda implica el mandato. Les six livres de la République. El gran auge secular del siglo xvi. por supuesto. La teoría de la soberanía de Bodin. aunque de forma menos sistemática: «La decadencia del feudalismo y el desarrollo de las ciudades constituyeron fuerzas deseentralizadoras. sin embargo. Bodin f u e el p r i m e r o y el m á s riguroso de ellos. vol.» K. París. La administración b u r o c r á t i c a creció rápidamente. 73-7 [La Europa dividida 1559-1598. y no digamos ya en Francia. Las luchas faccionales e n t r e grandes familias. 1559-1598. . que dominó el p e n s a m i e n t o político europeo d u r a n t e un siglo. La monarquía tenía que ser absoluta. Pero el siglo xvi se cerró en los grandes países sin la realización de la 7 Un reciente tratamiento de este tema puede verse en J. hasta ese m o m e n t o . encarna de f o r m a elocuente esa contradicción del absolutismo. Madrid. pp. 114. 21. iv. y con u n a base regional sólida d e n t r o de un país débilmente unificado. Marx y F. simultáneamente. De todas f o r m a s . f u e r o n u n signo de los tiempos. página 402. Elliott. o t o m a r arbitrariam e n t e los bienes de u n tercero». Engels. Unicamente en la segunda m i t a d del siglo comenzaron los prim e r o s teóricos del absolutismo a p r o p a g a r las concepciones del derecho divino. Bodin sostenía. a u n q u e h u b o u n a intensificación general de los impuestos: ésta f u e la edad de oro de los financieros del s u r de Alemania. entre ellos Engels. Italia o España. 10 Jean Bodin. pp. 1961. Condé o Nassau). H. «Quelques problémes concernant la monarchie absolute».

su m a j e s t a d es m á s grande e ilustre c u a n d o su pueblo le reconoce como soberano. las luchas e n t r e esos estados y sus' aristocracias t a m p o c o pudieron ser nunca absolutas. a r r e n d a b a n i m p u e s t o s y a c a p a r a b a n cargos en el siglo XVII. 103. p e r o que e s t a b a n imbuidos de u n riguroso . El a u m e n t o de la burocratización de los cargos p r o d u j o . siendo sistematizado en u n a f o r m a desconocida en el siglo a n t e r i o r El resultado f u e la integración de u n creciente n ú m e r o de burgueses arrivistes en las filas de los funcionarios del Estado. en el siglo siguiente al d e s m a n t e l a m i e n t o de m u c h a s destacadas familias nobles. que se reclutaban n o r m a l m e n t e de la nobleza y e s p e r a b a n los beneficios convencionales del cargo. doblemente limitada: p o r la persistencia de los organismos políticos tradicionales que e s t a b a n p o r d e b a j o de ella y p o r la presencia de la carga excesiva de una ley moral situada p o r encima de ella En o t r a s palabras. plegarias y j u s t a s q u e j a s de su p u e b l o . . sino que podían movilizar sus propios ejércitos. o r d e n a d a s p o r Dios —cuya imagen en la tierra él es—. sino de las conexiones y prestigio personales de u n gran señor y de su casa. conceden y p e r m i t e n m u c h a s cosas a las que n o h a b r í a n consentido sin las peticiones. t a m p o c o puede t o m a r la p r o p i e d a d de o t r o sin u n a causa j u s t a y razonable» 1 1 . y del m i s m o m o d o que el E s t a d o absolutista de Occidente nunca ejerció u n p o d e r absoluto. eran m u c h o menos peligrosos p a r a el absol u t i s m o f r a n c é s que las dinastías provinciales del siglo Xvi. d e n t r o del Estado. n o deseosos de enemistarse con sus subditos. Evidentemente. de sistemas de clientela de los grandes. E s t a b a t a m b i é n al servicio de u n a función política: al convertir la adquisición de posiciones b u r o c r á t i c a s en u n a transacción mercantil y al d o t a r a su propiedad de derechos hereditarios. El costo de estas e n o r m e s máquinas militares creó p r o f u n d a s crisis de ingresos en los E s t a d o s absolutistas. venalidad. y la reorganización de los vínculos e n t r e la nobleza y el a p a r a t o de Estado. incluso si en esas asambleas los príncipes. 102. Los cien años siguientes presenciaron la implantación plena abi E s t a d o absolutista en u n siglo de depresión agrícola y demográfica y de continua b a j a de los precios. Richelieu subrayó en su t e s t a m e n t o la i m p o r t a n t í s i m a función «esterilizadora» de la paulette al p o n e r t o d o el sistema administrativo f u e r a del alcance de tentaculares linajes aristocráticos como la casa de Guisa. y a u n a reafirmación del valor de los Estados: «La soberanía de u n m o n a r c a n o se altera ni disminuye en m o d o alguno p o r la existencia de los Estados. La práctica del a b s o l u t i s m o correspondió. T a m p o c o pudieron alcanzar una centralización administrativa ni u n a unificación jurídica completas. ni de la burguesía. a su vez nuevos tipos de altos administradores. Las operaciones de Tilly n o f u e r o n m u c h o mayores que las de Alba. .46 Europa occidental Clase y Estado: problemas de periodización 47 cipe soberano n o tiene p o t e s t a d p a r a t r a n s g r e d i r las leyes de la naturaleza. " Les six livres de la République. Sin embargo. en efecto. Les six livres de la République. Los ejércitos multiplican r á p i d a m e n t e su t a m a ñ o haciéndose a s t r o n ó m i c a m e n t e caros— en u n a s e n e de guerras a u e se extienden sin cesar. la venta de cargos y honores públicos se convirtió en u n expediente financiero de capital i m p o r t a n c i a p a r a todas las m o n a r q u í a s . el p o d e r del absolutismo operaba. bloqueó la formación. a la teoría de Bodin. p e r o resultaban enanas comp a r a d a s con las de Turenne. d e n t r o de los necesarios límites de la clase cuyos intereses afianzaba. S i m u l t á n e a m e n t e . p o r el contrario. E n t r e ambos h a b r í a n de estallar d u r o s conflictos c u a n d o la m o n a r q u í a procediera. Pero debe recordarse que d u r a n t e todo este tiempo. Es en este m o m e n t o ruando los efectos de la «revolución militar» se d e j a n sentir decisivamente. pp. del m o d o en que pudieron hacerlo las tiranías asiáticas coetáneas. q u e n o sólo tenían b a j o su dominio secciones enteras de la administración real. La venta de cargos n o era u n m e r o i n s t r u m e n t o económico p a r a o b t e n e r ingresos procedentes de las clases propietarias. de hecho. Nada revela de f o r m a m á s clara la verdadera naturaleza de la m o n a r q u í a absoluta a finales del Renacimiento que esta autorizada teorización de ella. t o d o consistía en c a m b i a r u n parasitismo p o r otro: en lugar de patronazgo. que avanzaban p r é s t a m o s al Estado. 114 p. los particularismos corporativos y las heterogeneidades regionales h e r e d a d a s de la época medieval caracterizaron a los anciens régimes hasta su d e r r o c a m i e n t o final. se intensificó la presión de los impuestos sobre las masas. que n o dependían de impersonales contribuciones en metálico. Por lo general. La m o n a r q u í a absoluta de Occidente estuvo siempre. » " . que se profesionalizaron cada vez más. La apasionada exégesis que hace B o d m de la nueva idea de soberanía se combina así con u n a llamada a i n f u n d i r nuevo vigor al sistema feudal de servicios militares. Pero la mediación del m e r c a d o era m á s segura p a r a la m o n a r q u í a que la de los magnates: los consorcios financieros de París. esas contradicciones h a b r í a n de tener su propia importancia histórica. La unidad social de a m b o s d e t e r m i n a b a el t e r r e n o y la temporalidad de las contradicciones políticas e n t r e ellos. Ningún E s t a d o absolutista p u d o disponer nunca a placer de la libertad ni de las tierras de la nobleza. en último término.

27 40 Europa occidental Clase y Estado: problemas de periodización .

que frec u e n t e m e n t e existía en toda la nobleza. el a t a r d e c e r d o r a d o de su tranquilidad y reconciliación Una nueva estabilidad y a r m o n í a prevalecieron. la explicación de la a p a r e n t e p a r a d o j a de la trayectoria posterior del absolutismo en Occidente. u n a i m p r o n t a m á s acusada de las influencias burguesas. La nobleza inglesa posterior a 1689 f u e u n a de las p r i m e r a s en f o m e n t a r esta tendencia. a medida que cambiaba la coyuntura económica internacional v comenzaban cien anos de relativa p r o s p e r i d a d en la mayor p a r t e de E u r o p a m i e n t r a s la nobleza volvía a ganar confianza en su capacidad p a r a regir los destinos del Estado. las insurrecciones d o m i n a d a s o contagiadas p o r el s e p a r a t i s m o nobiliario f u e r o n aplastadas. J. en comparación. Turin. con la invención del stnct settlement. España. 1963. E n s e n a d a o Aranda. The European nobihty tn the 18th century. que prohibía a los propietarios de t i e r r a s la e n a j e n a c i ó n de la » No hav ningún estudio que abarque todo este fenómeno. aunque. Italia y Austria. en Francia. Barcelona o P a l e r m o tuvieron u n a amplia resonancia Su d e r r o t a final f u e u n episodio crítico en los difíciles dolores de p a r t o del c o n j u n t o de la clase d u r a n t e este siglo. Pero el carácter parcial o regional de estas luchas n o minimiza su significado: los factores de a u t o n o m i s m o local se limitaban a condensar u n a desafección difusa. Pero t a m b i é n puede observarse en la E s p a ñ a de Carlos. a lo q u e se a ñ a d e u n a pérdida general de d i n a m i s m o y creatividad. sistema que. Fleury o Choiseul. el siglo x v m es. u n r e f i n a m i e n t o de las técnicas. Esta es. en la Toscana y en otros lugares. a medida que se t r a n s f o r m a b a l e n t a m e n t e p a r a cumplir las nuevas e inusitadas exigencias de su p r o p i o p o d e r de E s t a d o Ninguna clase en la historia c o m p r e n d e de f o r m a i n m e d i a t a la lógica de su propia situación histórica en las épocas de transición: un largo período de desorientación y confusión puede ser necesario p a r a que a p r e n d a las reglas necesarias de su propia soberanía. donde el componente capitalista de la sublevación era p r e p o n d e r a n t e t a n t o en las clases propietarias rurales c o m o en las u r b a n a s . al precio de i n t r o d u c i r u n sistema de crédito público destinado a obtener ingresos equivalentes. Goodwin. Praga Nápoles. E d i m b u r g o . en lo esencial. La Regencia f r a n c e s a y la oligarquía sueca de los S o m b r e r o s son los e j e m p l o s m á s llamativos de este fenómeno. Ínter alia.28 40 Europa occidental Clase y Estado: problemas de periodización íuear u n a elegante rearistocratización de la m á s alta burocracia. i m i t a d o de los países capitalistas m á s avanzados. Se trata de él marginalmente en. y le d a b a n una f o r m a político-militar violenta. hicieron algunos progresos en Francia. en u n levantamiento general. hizo q u e la época a n t e r i o r Careciese plagada de parvenus. También lo tocan la mayor parte de las^ c o n d i ciones al libro de A. a menudo. Se t r a t a de la expansión europea del vincohsmo. En u n país t r a s o t r o tuvo . Las p r o t e s t a s de Burdeos. 1953. Walpole o Newcastle. Todavía se p r e d i c a b a y practicaba el mercantilismo. Pero quizá la más i m p o r t a n t e e interesante evolución de la clase t e r r a t e n i e n t e dominante en los últimos cien años antes de la revolución francesa fuese u n f e n ó m e n o que se situaba f u e r a del a p a r a t o de Estado. defensores del comercio libre y de la inversión en la agricultura. de h e c h o ninguna de ellas se p a s ó completa o m a y o r i t a r i a m e n t e a la causa de la rebelión. S. Studi sulla nobxhtá %ZnuTneWepoca delVAssalutismo. son las figuras r e p r e s e n t a t i v a s de esta época. La nobleza occidental de la tensa era del absolutismo del siglo x v n n o f u e u n a excepción: tuvo que r o m p e r s e en la d u r a e inesperada disciplina de sus propias condiciones de gobierno.. y sim u l t á n e a m e n t e la b u r o c r a c i a se hizo m e n o s venal. Porque si el siglo x v n es el mediodía t u m u l t u o s o y confuso de las relaciones e n t r e clase y E s t a d o d e n t r o del sistema total de dominio político de la aristocracia. la burguesía u r b a n a descontenta y las m u c h e d u m b r e s plebeyas La gran rebelión ú n i c a m e n t e t r i u n f ó en Inglaterra. donde las revoluciones b u r g u e s a s ya h a b í a n convertido al E s t a d o v al m o d o de producción d o m i n a n t e al capitalismo. de la nobleza levantaba la b a n d e r a del s e p a r a t i s m o aristocrático y a la que se unían. Woolf. en la I n g l a t e r r a de Jorge o en la Holanda de P e n w i g . o cual p o r u n contraste ilusorio. tendió a anegar al E s t a d o con deudas acumuladas. que sitúa su expansión en el siglo anterior. Las realizaciones civiles del E s t a d o absolutista de Occidente en la era de la Ilustración r e f l e j a n ese modelo: hay u n exceso de adornos. Las distorsiones extremas generadas p o r la venta de cargos se r e d u j e r o n . En todos los d e m á s países. Los ministros de E s t a d o que simbolizan el período carecen de la energía creadora y la fuerza a u s t e r a de sus predecesores. a u n q u e las nuevas doctrinas económicas «liberales» de los fisiócratas. comp. la irrupción de mecanismos aristocráticos p a r a la protección y consolidación de las grandes propiedades agrarias c o n t r a las presiones y riesgos de desintegración p o r el m e r c a d o capitalista .q u e eran la expresión de p r o f u n d a s necesidades históricas que se abrían paso p o r sí m i s m a s en todo el continente— sin p o n e r en peligro su propia existencia. p e r o viven en u n a paz serena con su clase. y el p o d e r absolutista q u e d ó reforzado Todo ello f u e necesariamente así p o r q u e ninguna clase d o m i n a n t e feudal podía e c h a r p o r la b o r d a los avances alcanzados p o r el absolutismo . Londres.

algo menos rígido que el modelo general del fideicommissum vigente en el continente. desde los albores del feudalismo hasta el final del absolutismo. E n los otros países n o h u b o un signo más s o r p r e n d e n t e de la continuidad e s t r u c t u r a l del ú l t i m o Estado feudal en su fase final que la persistencia de sus tradiciones militares. Pero seguramente este tema nos reserva nuevas sorpresas. quizá cambiaron de manos en E u r o p a mayores extensiones geográficas de t e r r i t o r i o — o b j e t o clásico de toda lucha militar aristocrática— d u r a n t e este siglo que en los dos anteriores: Silesia. el fideicommissum en Italia y Austria y el maiorat en Alemania cumplían todos la m i s m a función: p r e s e r v a r intactos los grandes bloques de p r o p i e d a d e s y los latifundios de los p o t e n t a d o s cont r a los peligros de su f r a g m e n t a c i ó n o venta en u n m e r c a d o comercial abierto 1 6 . pero en la práctica se suponía que los sucesivos herederos lo volverían a aceptar. De hecho. p e r o f r e c u e n t e m e n t e las intensificó y las exacerbó. Pero esto sólo d e t e r m i n ó la política del E s t a d o allí donde h a b í a tenido lugar u n a revolución burguesa y el a b s o l u t i s m o e s t a b a derrocado. en los que desaparecieron la mayor parte de las grandes familias medievales. la materialidad del a p a r a t o bélico d e j ó de expandirse. en general. 17 Todo el problema de la movilidad dentro de la clase noble. ya que databa de doscientos años antes. El c o m ú n determ i n a n t e de todas ellas f u e la orientación feudal-territorial de la que se h a h a b l a d o antes. que a h o r a e n c o n t r a b a n u n a t r i u n f a n t e expresión en la Ilustración. pero su número y su alcance aumentaron rápidamente. Past and Present. De hecho. La fuerza real de los ejércitos. las c a m p a ñ a s del absolutismo europeo p r e s e n t a n cierta evolución tipológica. después de que hubiera llegado a su fin la última y más violenta de todas las reconstrucciones. en Hombres y estructuras de la Edad Media. «Une enquéte á poursuivre: la noblesse dans la France médiévale». I n d u d a b l e m e n t e . se extendió p o r toda E u r o p a una c u l t u r a cosmopolita y elitista de corte y salón. en Inglaterra y Holanda. en esta época h u b o p r o b a b l e m e n t e menos movimiento social d e n t r o de la clase d o m i n a n t e que en las épocas precedentes. abril de 1962. Lombardía. En general parece que la Edad Media tardía y los comienzos del Renacimiento fueron períodos de rápida rotación en muchos países. 21. 1-22 [«La nobleza en la Francia medieval: una investigación a proseguir». pp. en la Bohemia de los Habsburgo durante la guerra de los Treinta Años. Duby. Siglo XXI. a la vez que les p r o p o r c i o n a b a el lenguaje ideológico de la época. El mayorazgo en España. llegando a incluir finalmente incluso bienes muebles. " El mayorazgo español era con mucho el más antiguo de estos dispositivos. Uno t r a s otro. Nápoles. Perroy descubrió un nivel muy alto de movilidad dentro de la nobleza del condado de Forez desde el siglo X I I I en adelante: la duración media de un linaje noble era de 3 4 o. 1977]. Edouard Perroy. en las q u e familias y f o r t u n a s f l u c t u a r o n m u c h o m á s r á p i d a m e n t e . El p e s o específico del capital m e r c a n t i l y m a n u f a c t u r e r o a u m e n t ó en la mayoría de las formaciones sociales de Occidente d u r a n t e este siglo. y manteniendo u n a básica constancia. más conservadoramente. Revue Historique. una alta proporción de los linajes que suministraron los vassi dominici del siglo ix sobrevivieron para convertirse en los barones del siglo XII. . 25-38. Cerdeña y Polonia se c o n t a r o n e n t r e las presas. 1961. Véase G. se estabilizó o disminuyó en la E u r o p a occidental después del t r a t a d o de Utrecht. aunque probablemente lo sea menos en España. La g u e r r a «funcionó» en este sentido h a s t a el fin del ancien régime. N a t u r a l m e n t e . La reestabilización de los rangos de Con esta situación de fondo. y la última. N a t u r a l m e n t e . que presenció la segunda gran ola de expansión comercial y colonial u l t r a m a r i n a . porque formalmente era operativo por una sola generación. de la aristocracia parece igualmente clara a finales del siglo x v n . al menos en tierra (en el m a r el p r o b l e m a es otro). cuya f o r m a característica f u e el conflicto dinástico p u r o y simple de comienzos del siglo xvi (la lucha e n t r e los H a b s b u r g o y los Valois p o r Italia). a causa sobre todo de los azares de la mortalidad. El strict settlement inglés era. los principales países de Occidente desarrollaron o perfeccionaron m u y p r o n t o sus propias variantes de esta «vinculación» o sujeción de la tierra a sus propietarios tradicionales. de 3-6 generaciones. es decir. Superpuesto a esta lucha d u r a n t e cien años —de 1550 a 1650— estuvo el conflicto religioso e n t r e las potencias de la R e f o r m a y la C o n t r a r r e f o r m a . de hecho. Esto es cierto en Inglaterra y Francia. de hecho. q u e n u n c a inició las rivalidades geopolíticas. Hasta ahora sólo son posibles algunas conjeturas aproximadas para las sucesivas fases de esta larga historia. Bélgica. «Social mobility among the French noblesse in the later Middle Ages». Por otra parte. necesita una investigación mucho mayor. pp. el morgado en Portugal. La guerra de los Treinta Años f u e la mayor. gran p a r t e de la estabilidad r e c o b r a d a p o r la nobleza en el siglo X V I I I se debió al apuntalamiento económico que le p r o p o r c i o n a r o n estos m e c a n i s m o s legales. Duby muestra su sorpresa al descubrir que la convicción de Bloch acerca de una discontinuidad radical entre las aristocracias carolingia y medieval en Francia estaba equivocada. tipificada por la nueva preeminencia del f r a n c é s c o m o idioma internacional del discurso diplomático y político. ccxxvi. en m e d i o de las mayores sacudidas políticas y sociales 17'. Pero la frecuencia de las guerras y su i m p o r t a n c i a capital p a r a el sistema estatal internacional no c a m b i ó sustancialmente. Madrid. d e b a j o de ese barniz esta c u l t u r a estaba m u c h o m á s p r o f u n d a m e n t e p e n e t r a d a q u e n u n c a p o r las ideas de la burguesía ascendente.40 40 Europa occidental Clase y Estado: problemas de periodización 29 52 p r o p i e d a d familiar e investía de derechos ú n i c a m e n t e al h i j o mayor: dos m e d i d a s destinadas a congelar todo el m e r c a d o de la tierra en interés de la s u p r e m a c í a aristocrática.

El alcance y el i m p a c t o del a b s o l u t i s m o español e n t r e las o t r a s m o n a r q u í a s occidentales de esta época fue. «desmesurado». las guerras comerciales anglo-holandesas de los años 1650 y 1660. Sin embargo. m a n i f e s t a r o n grandes variaciones que h a b r í a n de tener cruciales consecuencias p a r a las historias posteriores de los países afectados. pp. a causa del p o d e r y la riqueza desproporcionados que tenía a su disposición: la concentración histórica de este p o d e r y esta riqueza en el E s t a d o español n o p u d o d e j a r de a f e c t a r en su totalidad a la f o r m a y dirección del naciente sistema occidental de Estados. u n a posición cualitativamente distinta en el proceso general de absolutización. . y q u e todavía hoy p u e d e n sentirse. 219-85. El capítulo de H. La m o n a r q u í a española debió su preeminencia a la combinación de dos c o n j u n t o s de recursos q u e eran. De hecho. u n monopolio colonial mundial. Koenigsberger. Fue sucedida m u y p r o n t o p o r u n tipo de conflicto militar c o m p l e t a m e n t e n u e v o en E u r o p a . 1971. «The European civil war». De ahí el c a r á c t e r h í b r i d o de las últimas g u e r r a s del siglo x v m . pp.54 Europa occidental 3- ESPAÑA estas luchas «mixtas» 1S. se limitaron a los dos Estados europeos que h a b í a n e x p e r i m e n t a d o revoluciones burguesas y f u e r o n contiendas e s t r i c t a m e n t e capitalistas. pues. El auge de la E s p a ñ a de los H a b s b u r g o n o f u e u n m e r o episodio d e n t r o de u n c o n j u n t o de experiencias c o n c u r r e n t e s y equivalentes de construcción del E s t a d o en E u r o p a occidental: f u e t a m b i é n u n d e t e r m i n a n t e auxiliar de todo el c o n j u n t o como tal. efectivamente. Ocupa. y cuyo objetivo era. b á s i c a m e n t e clavado en la tradicional p u g n a territorial. 318-84. Su presión internacional actuó como específica sobredeterminación de los modelos nacionales del r e s t o del continente. Un análisis de estas variantes es. Competition for empire. Este f u e el c a r á c t e r general del a b s o l u t i s m o en Occidente. G. a u n q u e sólo de f o r m a marginal p a r a la mayoría de los participantes. a su vez. e n t a b l a d o p o r diferentes motivos y e n u n elemento diferente. a p a r t i r de la g u e r r a de la Liga de Augsburgo el comercio f u e casi siempre u n a copresencia auxiliar en las g r a n d e s luchas militares territoriales europeas. cuya expansión geográfica u l t r a m a r i n a tenía a h o r a u n c a r á c t e r p l e n a m e n t e comercial. en sentido estricto. p o r tanto. N a d a revela m e j o r la decadente visión feudal del ancien régime en Francia que su incapacidad p a r a percibir lo q u e estaba r e a l m e n t e en juego en estas guerras de naturaleza dual: h a s t a el último m o m e n t o permaneció. El intento de Colbert p a r a «adoptar» sus objetivos en Francia f u e u n completo fiasco en la década de 1670. a u n q u e sólo fuese p o r la participación de Inglaterra. los E s t a d o s territoriales específicos q u e llegaron a la existencia en los diferentes países de la E u r o p a renacentista no p u e d e n asimilarse simplemente a u n t i p o p u r o singular. E s p a ñ a . q u e c o n s i d e r a b a n a Manila o Montreal c o m o r e m o t a s escaramuzas c o m p a r a d a s con Leuthen o Kunersdorf. proyecciones inusuales de excepcional magnitud. Por u n a parte. Ithaca. Por o t r a parte. que c o m b i n a n dos diferentes tiempos y tipos de conflicto en u n a e x t r a ñ a y singular mezcla. sin embargo. nos o f r e c e el p u n t o lógico de partida. Las conexiones familiares de los H a b s b u r g o p r o d u j e r o n al E s t a d o español u n volumen de t e r r i t o r i o e influencia q u e ninguna m o n a r q u í a rival p u d o igualar: s u p r e m o f r u t o de los mecanismos feudales de expansión política. de los componentes generales del absolutismo ascendente. en las q u e p r á c t i c a m e n t e todos los e n f r e n t a m i e n t o s f u e r o n marítimos. E s t a s confrontaciones. u n c o m p l e m e n t o necesario de cualquier consideración sobre la e s t r u c t u r a general del absolutismo en Occidente. la p r i m e r a gran potencia de la E u r o p a m o d e r n a . cuyo e j e m p l o m á s claro lo o f r e c e la g u e r r a de los Siete Años 19: la p r i m e r a de la historia en q u e se luchó de u n a p a r t e a o t r a del globo. su casa real se benefició m á s que ninguna o t r a famila e u r o p e a de los pactos de política m a t r i m o n i a l dinástica. Sin embargo. en The Habsburgs in Europe. " E ' m e i ° r análisis general de la guerra de los Siete Años es todavía el de Dorn. j u n t o a sus rivales. la conquista colonial del Nuevo M u n d o le s u m i n i s t r ó u n a s u p e r a b u n d a n c i a de metales preciosos que . es una narración sucinta y ejemplar.

El absolutismo español derivó su fuerza. E n lugar de eso. pi absolutismo español nació de la unión de Castilla y Aragón. tenía también u n considerable n ú m e r o de ciudades. p o r la p e r s o n a del m o n a r c a . Véase J. E n t r e un 2 y u n 3 p o r 100 de la población controlaba a h o r a alrededor del 97 p o r 100 del suelo. de Amberes a P a l e r m o y de Ratisbona a Kinsale. el E s t a d o que presidió este vasto imperio era en sí m i s m o u n m o n t a j e destartalado. tan i m p o n e n t e para el p r o t e s t a n t i s m o nórdico. Sin embargo. f u e de hecho n o t a b l e m e n t e modesto y limitado en su desarrollo interior. Aragón. donde controlaba Sicilia y Cerdeña. La m i s m a f o r t u n a de su t e m p r a n o control de las minas de América con su primitiva p e r o lucrativa economía de extracción. Nápoles f u e anexionado y Navarra absorbida. los estados m o n á r q u i c o s del s u r de Italia y de Portugal f u e r o n absorbidos p o r E s p a ñ a Las m o n a r q u í a s de Francia e Inglaterra s u f r i e r o n los a t a q u e s hispánicos. pues. el imperio europeo y la p a t r i a ibérica. el acto singular m á s espectacular de la acumulación originaria de capital europeo d u r a n t e el Renacimiento. En el m i s m o período. f u e r o n descubiertas y subyugadas las Américas. 231.56 Europa occidental España ffectuada 57 p u s o en sus m a n o s u n tesoro f u e r a del alcance de cualquiera de sus contrarios. Los principados de Alemania f u e r o n invadidos repetid a m e n t e p o r los tercios de Castilla. limitó b á s i c a m e n t e la naturaleza del propio absolutismo español en el interior del sistema que ayudó a originar. y a p e s a r de eso. N a t u r a l m e n t e . Vicens Vives. 1959. el pillaje de las Américas f u e al m i s m o tiempo. n u m e r o s a s áreas de Castilla se convirtieron a u n a lucrativa economía lanera. que hizo de ella la «Australia de la E d a d Media» 1 y u n o de los grandes socios del comercio flamenco. había sido d u r a n t e mucho tiempo u n a potencia territorial y comercial en el Mediterráneo. Castilla era tierra de u n a aristocracia con e n o r m e s posesiones y de poderosas órdenes militares. 1 La frase es de Vicens. unidos p o r Fern a n d o e Isabel. le e m p u j ó a n o p r o m o v e r el desarrollo de m a n u f a c t u r a s ni f o m e n t a r la expansión de e m p r e s a s mercantiles d e n t r o de su imperio europeo. la amenaza del dominio de los H a b s b u r g o precipitó finalmente las reacciones y fortificó las defensas de las dinastías dispuestas en orden de batalla c o n t r a ella. La vinculación familiar con los Habsburgo añadió m u y p r o n t o Milán. p o r su parte. u n i d o tan sólo. Ningún o t r o de los grandes estados absolutistas de E u r o p a occidental h a b r í a de tener u n c a r á c t e r tan nobiliario o tan enemigo del desarrollo burgués. Más de la mitad de éste era propiedad. a u n q u e significativamente carecía aún de u n a capital fija. Sin embargo. n u n c a se p l a n t e ó ningún p r o b l e m a acerca de los intereses económicos y sociales a los que respondía principal y p e r m a n e n t e m e n t e el a p a r a t o político de la m o n a r q u í a española. Manual nómica de España. El poderío español ahogó la vitalidad u r b a n a de la Italia del n o r t e y aplastó las florecientes ciudades de la m i t a d de los Países Bajos. p o r el m a t r i m o n i o de Isabel I y F e r n a n d o II en 1469 Comenzó con u n a base económica a p a r e n t e m e n t e f i r m e D u r a n t e la escasez de t r a b a j o p r o d u c i d a p o r la crisis general del feudalismo occidental. Sus articulaciones internas f u e r o n . las dos zonas más avanzadas de la economía europea a comienzos del siglo xvi. Holanda escapó f i n a l m e n t e a su control en u n a larga lucha p o r la independencia burguesa. La nobleza castellana había t o m a d o de la m o n a r q u í a grandes extensiones de propiedad agraria dur a n t e las guerras civiles de finales de la E d a d Media. Dirigido y organizado d e n t r o de unas estruct u r a s que eran todavía n o t a b l e m e n t e señoriales. y. Barcelona. pp. t a n t o de la herencia del engrandecimiento feudal en el interior como del botín de la extracción de capital en el exterior. Mientras las flotas españolas cruzaban el Atlántico o p a t r u l l a b a n p o r el Mediterráneo los ejercitos españoles cubrían la m a y o r p a r t e de E u r o p a occidental. 11-12. El absolutismo español. y la hizo gozar de u n a posición internacional que ningún o t r o absolutismo continental sería n u n c a capaz de emular. las m á s débiles y heteróclitas. Sin duda. La prioridad española dio a la m o n a r q u í a de los H a b s b u r g o la función de establecer un sistema p a r a el c o n j u n t o del absolutismo occidental. p r e s e n t a b a n u n a base e x t r e m a d a m e n t e diversa p a r a la construcción de la nueva m o n a r q u í a española a finales del siglo xv. en ú l t i m o término. c o m o veremos. el Franco Condado y los Países Bajos. sobre todo. Los reinos c o n j u n t o s de Castilla y Aragón. de historia eco- . E s t a repentina avalancha de éxitos convirtió a E s p a ñ a en p r i m e r a potencia de E u r o p a d u r a n t e t o d o el siglo XVI. d e j ó caer su e n o r m e peso sobre las c o m u n i d a d e s comerciales más activas del continente. El último r e d u c t o m o r o de G r a n a d a f u e destruido y la Reconquista quedó completada. Pero al m i s m o tiempo. quizá. hay que b u s c a r las razones de esta p a r a d o j a f u n d a m e n t a l m e n t e en la curiosa relación triangular e n t r e el imperio americano. El d i n a m i s m o político y militar del nuevo E s t a d o dual se reveló muy p r o n t o de f o r m a d r a m á t i c a en u n a serie de m a j e s t u o s a s conquistas exteriores. al m i s m o tiempo que amenazaba a las o t r a s aristocracias terratenientes en un ciclo de guerras interaristocráticas que d u r a r í a ciento cincuenta años.

quizá a causa del caracter migratorio del reino castellano. m i e n t r a s los pequeños comerciantes y los gremios de artesanos se rebelaban c o n t r a los patricios en las ciudades. la aristocracia local estaba investida con todo el repertorio de poderes feudales sobre u n c a m p o estéril en el que aún sobrevivía la servidumbre y donde u n c a m p e s i n a d o morisco esclavizado t r a b a j a b a p e n o s a m e n t e p a r a sus señores cristianos. a medida que el dominio financiero b a j a b a de Barcelona p o r la costa. Por u n a parte. a causar estragos en la población. La r á p i d a expansión de la lana. Cataluña y Valencia. El alto Aragón del interior abrigaba el sistema señorial más represivo de la península Ibérica. d u r a n t e el siglo xv se expandió u n a c o m u n i d a d mercantil. no compensó a d e c u a d a m e n t e el declinar de Cataluña. Finalmente. Imperial Spain. p o r otra. Londres. p o r otra p a r t e recaían p r á c t i c a m e n t e de f o r m a exclusiva sobre las m a s a s La aristocracia n o tenía. v e n t a j o s o desde el principio: con u n a poblacion calculada e n t r e cinco y siete millones y u n boyante comercio u l t r a m a r i n o con E u r o p a del norte. m u y grande.56 58 Europa occidental España a su vez. pero ntiago— tas órdenes carecían. Pero el codicioso p o d e r de la última aristocracia medieval n o había establecido ningún molde jurídico. 111-13 [La España imperial. 1965]. los campesinos se levantaron para d e s t e r r a r los «malos usos» y t o m a r las tierras desiertas. Alcántara y H S ain Pela . . en las rebeliones de los remensas del siglo xv. sin embargo. pues. y su patriciado u r b a n o la clase comercial m á s rica de la región. i m p u e s t o s que. el contraste político e n t r e a m b o s reinos no era menos 3 El reino de Aragón era. Las Cortes f u e r o n siempre. pp. Políticamente. p o r naturaleza. u n a guerra civil e n t r e la m o n a r q u í a y la nobleza. t a n t o la convocatoria como la composición de las Cortes q u e d a b a n s u j e t a s a la a r b i t r a r i a decisión de la m o n a r q u í a . Las epidemias del siglo xiv golpearon al principado con especial violencia.EIH°t. Las bancarrotas comerciales se mezclaron con la agresiva competencia de los genoveses en el Mediterráneo. La tercera provincia del reino. 37. El crecimiento de Valencia. E n esas grandes propiedades. u n a asamblea ocasional e indefinida. que estaba ligada p o r u n c o m p l e j o sistema comercial a la i n d u s t r i a textil de r i a n d e s . de la autoridad colect a de un Estado nobilario p r o p i a m e n t e dicho. a su vez. Sus bases exteriores en Italia. 1970. El resultado era u n sistema de E s t a d o s en el q u e ú n i c a m e n t e las ciudades tenían que p a g a r los impuestos votados p o r las Cortes. ningún interés económico directo en su representación en los E s t a d o s castellanos. mientras Castilla tenía e n t r e cinco y siete millones. que habían sido creadas p o r las cruzadas. se situaba socialmente e n t r e Aragón y Cataluña. volviendo u n a y o t r a vez. que p r o p o r c i o n ó las bases p a r a las f o r t u n a s de t a n t a s casas aristocráticas. la unión de tres principados: Aragón.t' ¿mperiaI P • 1469-1716. Las ciudades castellanas y la m a r i n a c á n t a b r a se beneficiaron de la p r o s p e r i d a d de la economía pastoril de finales de la E s p a ñ a medieval. Así. sin embargo. Cataluña. que perdió alrededor de u n tercio entre 1365 y 1497 4. Castilla-León f u e u n o de los p r i m e r o s reinos medievales de E u r o p a que desarrolló u n sist e m a de E s t a d o s en el siglo x i n . de hecho. había sido tradicionalmente el c e n t r o de un imperio mercantil en el Mediterráneo: Barcelona era la mayor ciudad de la E s p a ñ a medieval. d u r a n t e cierto tiempo. Vicens Vives. n u n c a había desarrollado u n a institucionalización sólida y f i j a del sist e m a de Estados. La disparidad económica e n t r e los dos reinos de la unión creada p o r el m a t r i m o n i o de F e r n a n d o e Isabel puede apreciarse en el hecho de que la población de las tres provincias de Aragón sumaba en su totalidad alrededor de un millón de habitantes. la nobleza v el clero gozab a n de i n m u n i d a d fiscal. a mediados del siglo xv la ascendencia fáctica de la nobleza sobre la m o n a r q u í a había llegado a ser. que a r r a s t r ó a los demás grupos sociales. que form a b a n u n a institución relativamente débil y aislada. En el campo. después de la misma peste negra. con el resultado de que las sesiones f u e r a n espasmódicas y n o p u d i e r a surgir de ellas ningún sistema regular de tres curias. la agricultura cerealista cedía const a n t e m e n t e t e r r e n o a la cría de ovejas. su constitución era c u r i o s a m e n t e inestable. había s u f r i d o gravemente d u r a n t e la larga depresión feudal. 4 Elliott. El corp o r a t i s m o aristocrático e n c o n t r ó u n a expresión a p a r t e en las ricas y poderosas órdenes militares —Calatrava. El carácter económico y político del reino de Aragón 3 ofrecía m f u e r t e contraste con el de Castilla. debilitó todavía m á s la economía catalana. p e r m a n e c i e r o n intactas. estimuló al m i s m o t i e m p o el crecimiento u r b a n o y el comercio exterior. El perfil económico y demográfico de Castilla d e n t r o de la Union era. las Cortes carecían de poderes p a r a iniciar u n a legislatura. era sin dificultad el E s t a d o d o m i n a n t e de la península. p o r tanto. Valencia. Barcelona. Por o t r a parte. sin embargo. p. La nobleza explotaba el t r a b a j o morisco. al desplazarse hacia el s u r y a r r a s t r a r en este movimiento su m o d e l o social. p o r otra parte. La p r o s p e r i d a d catalana. de u n a s pocas familias de p o t e n t a d o s q u e se elevaban p o r encima de la n u m e r o s a p e q u e ñ a nobleza de hidalgos 2 .

Las altas posiciones militares y diplomáticas siempre q u e d a r o n reservadas p a r a los magnates. Todas estas políticas se llevaron a cabo en Castilla con gran energía y resolución. Las recaudaciones fiscales lamentaron de f o r m a impresionante: las r e n t a s de Castilla subieron de unos 900.000 en 1504 P1 Consejo Real f u e r e f o r m a d o . En Aragón podía encontrarse. pp. de los q u e estaban exentos el p r i m e r y segundo estados. En las ciudades se i m p u s o a la fuerza u n estrecho sistema de gremios sobre la naciente industria u r b a n a . Cada u n a de ellas disponía. que conservaron sus grandes virreinatos y gobernadurías m i e n t r a s los nobles m e n o r e s llenaban los rangos de los corregidores. Los secretarios profesionales t r a b a j a b a n b a j o el control directo de los soberanos en el despacho de los asuntos corrientes. y la influencia de los grandes excluida de él. Por otra parte. y su s u p e r i o r riqueza n o estaba protegida p o r b a r r e r a s constitucionales comparables. n u n c a se intentó . véase Elliott. en o t r a s palabras. En Aragón. que vaíemos tanto como vos. Sobre la obra de Fernando e Isabel en Castilla. p e r o los que se habían a p r o p i a d o antes de esa fecha —la mayoría— se d e j a r o n en m a n o s de la nobleza. m i e n t r a s se confirmaba la inamovilidad de la propiedad r u r a l m e d i a n t e el mayorazgo. La m á q u i n a de E s t a d o castellana. la estruct u r a de Estados m á s compleja y defensiva que existía en E u r o p a Las tres provincias de Cataluña. y la persecución religiosa contra los conversos c o n d u j o al éxodo del capital judío. 86-99. y como el principal propósito de L convocatoria era r e c a u d a r impuestos p a r a los gastos militares ¿sobre todo p a r a las g u e r r a s de G r a n a d a e Italia). La Diputado catalana —un comité p e r m a n e n t e de las Cortes— era su ejemplo más eficaz. y perspectivas m u c h o menos favorables de fiscalización economica. todo el f u t u r o de la m o n a r q u í a española. p o r medio de la Sentencia de Guadalupe. los dos m o n a r c a s pusieron en práctica un p r o g r a m a metódico de reorganización economica.000 reales en 1474 a 26. Fueron demolidos castillos de baronías. cada u n a de las Cortes debía ser convocada e s t a t u t a r i a m e n t e a intervalos regulares y su f u n c i o n a m i e n t o estaba s u j e t o a la regla de la u n a n i m i d a d dispositivo único en toda la E u r o p a occidental. la pequeñ a aristocracia. además. se concedieron deliberadamente amplios privilegios a los intereses pastoriles de la Mesta en el campo. la justicia real f u e reforzada y extendida. Se conquistó p a r a el E s t a d o el control de los beneficios eclesiásticos. el obvio camino de concentrarse en el establecimiento de u n p o d e r real inconmovible en Castilla. Aragón p r e s e n t a b a obstáculos políticos m u c h o más graves p a r a la construcción de u n E s t a d o centralizado. dominado p o r los latifundistas del sur. poca razón tenían éstos p a r a resistir esa restricción. este complejo de «libertades» medievales ofrecía un p a n o r a m a singularmente difícil para la construcción de un absolutismo centralizado De hecho. la asimetría de los órdenes institucionales de Castilla y Aragón h a b r í a de determinar. mientras. A los campesinos r e m e n s a s se les concedió finalmente la remisión de sus obligaciones en 1486. Las Cortes f u e r o n domesticadas prol e s i v a m e n t e p o r la omisión efectiva de la nobleza y el clero \ sus asambleas desde 1480. el personal del nuevo organismo estaba compuesto por b u r ó c r a t a s . donde las condiciones p a r a ello eran m u c h o más propicias. Por el contrario.un p r o g r a m a político de alcance comparable. de instituciones especiales de control jurídico p e r m a n e n t e y de administración económica derivadas de las Cortes. que no valéis más que nos. las medidas discriminatorias c o n t r a el cultivo de cereales t e r m i n a r o n p o r fijar los precios de venta del grano. Esta fórmula era quizá legendaria. no». el clero y los burgueses 5. n? e c r V K ° T / e y y ^ ^ n o señor. Así pues. juramos ante vos. f u e racionalizada y modernizada. con tal de que observéis todas nuestras libertades y derechos. a p a r t i r de entonces. p o r otra parte.57 56 Europa occidental España s o r p r e n d e n t e . La a u t o n o m í a municipal de las ciudades quedó suprimida p o r la implantación de corregidores oficiales p a r a administrarlas. a cuyas posesiones se añadieron nuevas tierras de Granada. Los dominios reales u s u r p a d o s desde 1454 f u e r o n recobrados p o r la monarquía. Las órdenes militares f u e r o n decapitadas. Además. poniendo el a p a r a t o local de la Iglesia f u e r a 5 El espíritu del constitucionalismo aragonés se expresaba en el impresionante juramento de fidelidad atribuido a su nobleza: «Nos. Las Cortes aragonesas tenían el r e f i n a m i e n t o suplementario de u n sistema de c u a t r o curias que r e p r e s e n t a b a n a los potentados. Pero la nueva monarquía nunca c o n t r a p u s o esta m á q u i n a al c o n j u n t o de la clase aristocrática.j u r i s t a s o letrados que procedían de la pequeña aristocracia. lo único q u e Fernando p u d o conseguir allí f u e la pacificación social y la restauración de la última constitución medieval. quizá. d e s t e r r a d o s señores fronterizos y prohibidas las guerras privadas. Valencia y Aragón tenían sus propias Cortes independientes. Castilla tenía u n a población cinco o seis veces mayor. comprensiblemente. y si no.000. In toto. Spain. y sus vastas posesiones de tierras y rentas anexionadas. F e r n a n d o e Isabel t o m a r o n . 6 Imperial . pero su espíritu estaba enraizado en las instituciones de Ae 1 alcance del papado.

al comienzo de su existencia.108 Europa occidental Francia 34 y el malestar rural disminuyó. y en adelante condeno a las Cortes —para las que habían pedido los c o m u n e r o s sesiones regulares trianuales— a la nulidad. borgoñones e italianos. Su d e r r o t a ante los ejércitos reales. sus Católicas M a j e s t a d e s ni siquiera consiguieron establecer una m o n e d a ú n i c a ' . m i e n t r a s se conquistaban México y Perú en las Américas. incluso los grandes intereses laneros . no de las burguesas. E x t r e m a d u r a o Guadalaiara El p r o g r a m a «federal» y «protonacional» de la j u n t a revolucionaria que c r e a r o n las comunas castellanas d u r a n t e su insurrección definía con toda claridad a ésta. Al p a t r i m o n i o personal de los soberanos de España se añadían ahora. y su íirlerazeo d o m i n a n t e f u e la burguesía u r b a n a del n o r t e y el " ntro de Castilla.t o d o p o d e r o s o s allende el Ebro— fueron incapaces de o b t e n e r sanción legal para el paso de sus ovejas p o r tierras destinadas a la agricultura. 156-7. apelando a u n c o n j u n t o tradi' f j ú n ' c o Paso hacia la unificación monetaria fue la acuñación de tres ^ Cataluña 6 ^ * Y Val°r ec*uivalente Castilla. La Inquisición . y creó un Consejo de Aragón. Su t r i u n f o sobre las c o m u n a s castellanas. 1963. incluso cuando a m b a s estaban mezcladas estrechamente. pp. E n ninguna otra p a r t e de E u r o p a occidental le ocurrió lo m i s m o al naciente absolutismo: el modelo principal f u e la supresión de las rebeliones aristocráticas. La subida de Carlos V al t r o n o iba a complicar. con base principalm e n t e en Castilla. que ejercían una a u t o r i d a d delegada p o r el. toda Alemania f u e u n gran t e a t r o de operaciones sobre y en t o r n o a estas • Véase J. para q u e sirviera de lazo con ellos. Aragón • n a i de d e m a n d a s constitucionales. revo- . h a b r í a de a p a r t a r en adelante el curso de la m o n a r q u í a española del de sus equivalentes europeos. Lejos de crear u n r e m o unificado. y nuevas b a r r e r a s c o n t r a posibles infracciones reales se añadieron al arsenal de a r m a s legales va existente contra cualquier f o r m a de centralización m o n á r q u i c a Fernando. f u e m á s significativo el hecho de que la victoria f u n d a m e n t a l de la m o n a r q u í a española sobre u n a resistencia corporativa c o n t r a el absolutismo real en Castilla —en realidad. El movimiento e n c o n t r ó poco o ningún eco en el r a m p o t a n t o entre el campesinado como e n t r e la aristocracia rural V n o afectó seriamente a aquellas regiones cuyas ciudades eran pocas o débiles. cuyos núcleos comerciales y m a n u f a c t u r e r o s habían e x p e r i m e n t a d o u n a f u e r t e alza económica en el periodo " e d e n t e 8 . y sirvió como t r e m e n d o a p a r a t o ideológico p a r a c o m p e n s a r la división y dispersión administrativa reales del Estado. Las extorsiones financieras del nuevo régimen provocaron muy p r o n t o en Castilla u n a ola de intensa xenofobia p o p u l a r La m a r c h a del m o n a r c a hacia el n o r t e de E u r o p a fue la señal para una amplia rebelión u r b a n a contra lo que se sentía como expolio e x t r a n j e r o de los recursos y las posiciones castellanas La rebelión c o m u n e r a de 1520-1521 consiguió el apoyo inicial de muchos nobles de las ciudades. Por lo d e m á s las decisiones de F e r n a n d o c o n f i r m a r o n sin ninguna ambigüedad la identidad específica del reino oriental: las libertades catalanas f u e r o n expresamente reconocidas en su totalidad en la Observanga de 1481. el Franco Condado y Milán. en Europa. nunca se planteó la cuestión de u n a posible fusión administrativa a ningún nivel e n t r e Aragón y Castilla. 50-7. pp.fuese la d e r r o t a militar de las ciudades y no u n a d e r r o t a de los nobles. El resultado m á s i n m e d i a t o de la llegada de un soberano H a b s b u r g o f u e una corte nueva. Durante la vida del e m p e r a d o r . 216-22 ' Maravall. Comunidades de Castilla. básicamente. Andalucía. como una sublevación del tercer e s t a d o 9 . este modelo. en ú l t i m o t é r m i n o si algo hizo f u e acentuarlo. instaló en las tres provincias virreyes. Aragón quedo asi.debe estudiarse en este contexto: f u e la única institución «española» unitaria en la península.LasMadrid. su vasta ampliación de la órbita internacional de los Habsburgo. El acceso a la Diputació se amplio con la introducción de un sistema de sorteo. Desde el m o m e n t o en que F e r n a n d o se vio obligado solemn e m e n t e a r e c o n f i r m a r todos sus espinosos privilegios contractuales. Galicia. Con todo. p e r o n o a modificar sustancialmente. 44-5. p o r n o h a b l a r de u n sistema fiscal o legal común d e n t r o de sus reinos. su única confrontación a r m a d a con u n a oposición en el r e i n o . prácticamente a b a n d o n a d o a sus propios órganos. llena de e x t r a n j e r o s y dominada p o r flamencos. Maravall. Pero su fuerza impulsora fueron las m a s a s artesanas populares de las ciudades.c r e a c i ó n única en la E u r o p a de aquel t i e m p o . que residió pocas veces en su país natal. El desarrollo más espectacular del reinado de Carlos V rué. de hecho. r e p r e s e n t ó pues un m o m e n t o crítico en la consolidación del absolutismo español. Las Comunidades de Castilla: una primera lución moderna. evidentemente. A. a los que se había u n i d o el grueso de la aristocracia una vez q u e se hizo evidente el radicalismo potencial de la sublevación. El a p l a s t a m i e n t o de la rebelión comunera eliminó realmente los últimos vestigios de u n a constitución contractual en Castilla. los Países Bajos.

el p r i m e r o de ellos establecido p o r el propio Gattinara p a r a el gobierno de las Indias. inspirado p o r los ideales universalistas erasmianos. d e n t r o de España. u n Consejo de Guerra y u n Consejo de E s t a d o (este último. las Indias. Las Américas q u e d a r o n j u r í d i c a m e n t e ligadas al reino de Castilla. p p . A finales de siglo había n o m e n o s de seis consejos territoriales p a r a Aragón. valenciana o napolitana—. Spain under the Habsburgs. L y n c h . Castilla. La división entre los dos p r i m e r o s reinos de la unión. 20 . n u n c a se fundieron en u n único sistema comercial. O x f o r d . ninguno de ellos tuvo sobre el t e r r e n o un c u e r p o a d e c u a d o de funcionarios locales. Si se exceptúa a Castilla. c r e a n d o algunas instituciones unitarias de tipo d e p a r t a m e n t a l —especialmente u n Consejo de Finanzas. 10 [España bajo los Austrias. Barcelona. teóricamente. "En E u r o p a tuvieron que llegar a u n acuerdo con las aristocracias locales —siciliana. y a la lejana dirección de los Consejos 10. Pero. y la administración se confió a virreyes. 1972].35 108 Europa occidental Francia posesiones hereditarias. J. que ahora se unían a ellos. II. sería la cima de todo el edificio imperial)— con responsabilidades plenas de carácter transregional. Sólo en América dirigieron los servicios de su propia burocracia. El canciller piamontés de Carlos V. Portugal y Flandes. que n o r m a l m e n t e reclamaban p o r derecho propio u n monopolio virtual de los cargos públicos. se esforzó p o r conferir a la pesada m a s a del imperio de los H a b s b u r g o u n ejecutivo más sólido y eficaz. q u e q u e d a r o n s u j e t o s al control. Mercurino Gattinara. El resultado de todo e s t o f u e el bloqueo de u n a v e r d a d e r a unificación del c o n j u n t o del imperio internacional y de la m i s m a p a t r i a ibérica. Italia. los poderes de los virreyes eran n o r m a l m e n t e m u y limitados. 19. Estos consejos se apoyaban en un creciente secretariado perm a n e n t e de funcionarios civiles a disposición del m o n a r c a . y el s u r de Italia a la corona de Aragón. se f u e f o r m a n d o progresivamente u n a nueva serie de consejos territoriales. A fines jurídicos. f u e reforzada en la práctica p o r las posesiones u l t r a m a r i n a s . el e s t a t u t o de Cataluña podría asimilarse simplemente al de Sicilia o al de los Países Bajos. E s t a repentina expansión territorial reforzó inevitablemente la a n t e r i o r tendencia del naciente Estado absolutista hacia u n a delegación de poderes p o r m e d i o de consejos y virreyes p a r a las diversas posesiones dinásticas. al m i s m o tiempo. Península. A su vez. q u e les a r r e b a t a r o n la a u t o r i d a d judicial de la que gozaban en otras partes. r e p r e s e n t a d a s p o r cada u n o de ellos. t a n t a s veces torpe. Las economías atlántica y mediterránea. p e r o incluso allí estaban flanqueados p o r las audiencias. 1969.

La decadencia económica de los imperios. por supuesto. la cruzada rec a u d a d a al clero y a los laicos con la sanción de la Iglesia y ios bonos públicos o j u r o s vendidos a las clases propietarias. las minas de las Indias. p o r q u e llegaba en f o r m a metálica. A p a r t i r de la década de 1560. sin duda. El s u m i n i s t r o de grandes cantidades de plata desde las Américas se convirtió a p a r t i r de entonces en u n a ayuda decisiva p a r a el E s t a d o español. Imperta! SP ™Lynch mita muy bien este tema: Spain en la historia. En la p r i m e r a m i t a d del siglo xvi. p o r q u e proporciono al absolutismo hispánico u n a renta extraordinaria copiosa y p e r m a n e n t e que estaba f u e r a p o r completo del ámbito convencional de las r e n t a s estatales de Europa. under the Habsburgs.. f u e r o n posibles ú n i c a m e n t e a causa de la extraordinaria flexibilidad financiera debida al excedente americano. los múltiples efectos del imperio a m e r i c a n o sobre el absolutismo español d e t e r m i n a r o n de f o r m a creciente su f u t u r o . precisamente. reimpreso en T. 165-8. «The decline of Spain». Alianza. Debido a que el 60-70 p o r 100 de estos metales. 1973]. a u n q u e es preciso n o c o n f u n d i r los diferentes planos de su actuación. Barcelona. o incluso italiana al e s f u e r z o de guerra español en E u r o p a a finales del siglo xvi y d u r a n t e todo el siglo x v n . p o r sí mismo. e absolutismo español p u d o c o n t i n u a r prescindiendo d u r a n t e largo tiempo de la lenta unificación fiscal y administrativa que f u e la condición previa del absolutismo en otros países La tenaz obstinación de Aragón se compensó con la ilimitada condescendencia de Perú. u n a ñ o después. Por o t r a parte. p. d e s e m p e ñ a r o n t a m b i é n su papel al sostener la base impositiva metropolitana del Estado de los H a b s b u r g o : los niveles fiscales e x t r e m a d a m e n t e altos de los sucesivos reinados f u e r o n sostenidos i n d i r e c t a m e n t e por las transferencias privadas de metales preciosos a Castilla. susceptible de utilizarse d i r e c t a m e n t e p a r a f i n a n c i a r los movimientos de t r o p a s o las m a n i o b r a s diplomáticas en toda E u r o p a . Past and Present. Crisis in Europe. Madrid. siempre a d m i n i s t r a t i v a m e n t e dividido se estaba haciendo económicamente insostenible a mediados de siglo. El imperio español del Viejo M u n d o h e r e d a d o p o r Felipe II. comp. los precios habían aumentado mucho entre tanto ¡ . m u c h o men o r de lo que se suponía p o p u l a r m e n t e en aquel tiempo En el p u n t o culminante de las flotas p o r t a d o r a s de tesoros. que podían o b t e n e r en el m e r c a d o m o n e t a r i o internacional u n a s s u m a s a las que ningún o t r o principe podía aspirar 1 6 . El descubrimiento de las minas del Potosí i n c r e m e n t ó e n o r m e m e n t e el f l u j o de metales preciosos coloniales a Sevilla. página 189 [«La decadencia de España». a u n q u e en o t r o sentido. Las grandes operaciones militares y navales de Felipe II. l. 20. desde luego. 1965. ^'"piel-re V ilar. 1560-1660. p o r su capacidad p a r a explotar esta n u e v a riqueza monetaria.he Habsbur n„«t« y n . De esta f o r m a . 1450-1920. Dicho con otras p a l a b r a s as colonias pudieron a c t u a r como u n s u s t i t u t o e s t r u c t u r a l de las provincias en u n sistema político global en el que las verd a d e r a s provincias f u e r o n sustituidas p o r patrimonios a n á r q u i cos. „ . de Felipe II lo p r o p o r c i o n a b a n las cargas domésticas castellanas: el tradicional impuesto sobre las ventas o alcabala. el Nuevo M u n d o h a b r í a de r e s t a u r a r su tesoro y prolongaría asi su desunión. el m o d e r a d o nivel de envíos m a r í t i m o s (con un c o m p o n e n t e m á s alto de oro) estimuló las exportaciones castellanas. . desde el canal de la Mancha al m a r Egeo. cuyo 1volumen s u p e r a b a en m á s del doble al de la afluencia publica 5 . En este sentido. Aston. sin embargo. la b a n c a r r o t a del Estado. sin embargo. i o s servicios especiales impuestos a los pobres. n a d a es m á s s o r p r e n d e n t e que la falta absoluta de u n a contribución aragonesa. M. « .56 66 Europa occidental España5657 ineresos presiones fiscales crecieron de f o r m a equivalente: los ingresos de Carlos V se habían triplicado p a r a la fecha de su abdicación en 1556 a u n q u e las deudas reales eran tan grandes que su h e r e d e r o tuvo que declarar f o r m a l m e n t e . entendida c o m o algo diferente al Estado castellano. el i m p a c t o de los metales americanos sobre la economía española. en C. noviembre de 1961. Cipolla comp. p a r a la dirección de la política exterior española y p a r a la naturaleza del E s t a d o español. 1969. 128. que respondieron rápid a m e n t e a la inflación de precios que siguió a la llegada del tesoro colonial. l. Al m i s m o tiempo.f'hott. el notable éxito de los j u r o s como dispositivo p a r a la obtención de f o n d o s — f u e el p r i m e r u s o que se hizo de estos bonos p o r u n a m o n a r q u í a absoluta en E u r o p a — se explica parcialmente. Oro y moneda páginas 78.. C h ' Spai" "ldír es. y desde Túnez a Amberes. Pero la incidencia total del t r i b u t o americano en los p r e s u p u e s t o s imperiales españoles era. Oxford. y porque p r o p o r c i o n a b a excepcionales o p o r t u n i d a d e s de crédito a los m o n a r c a s H a b s b u r g o . Los metales americanos. Castilla tuvo que s o p o r t a r prácticam e n t e sola la carga fiscal de las interminables c a m p a ñ a s en el e x t r a n j e r o : tras de ella estaban. el i n c r e m e n t o colonial de las rentas reales f u e a b s o l u t a m e n t e decisivo. no f u e menos i m p o r t a n t e . los metales preciosos de las colonias r e p r e s e n t a r o n únicamente el 20 o 25 p o r 100 de sus rentas totales >\ El grueso de los r e s t a n t e s .

que p u d i e r o n vender en él a precios inflacionarios. aceite y vino. 85-9. 266 [La vida rural castellana en tiempos de Felipe II. alentada p o r la m o n a r q u í a . p o r q u e la i n d u s t r i a lanera española. 1973]. el p r i m e r o hacía f i n a n c i e r a m e n t e posible la prolongada lucha p o r el segundo. Barcelona. en ú l t i m o término. en Crecimiento y desarrollo. n o era sedentaria. e x t r e m a d a m e n t e d e s t r u c t o r a de las tierras cultivables. Lisboa. p o r vez p r i m e r a en la década de 1570. Ariel. El largo reinado del Rey Prudente. que n o iban d i r e c t a m e n t e a las arcas reales. 1971. Con todo. m i e n t r a s que los artículos e x t r a n j e r o s más b a r a t o s invadían la m i s m a Castilla. E s t o reforzó la ya desastrosa tendencia. en u n terreno p a r a la competencia de bienes e x t r a n j e r o s . el imperio europeo era la r u i n a del E s t a d o de los Habsburgo. d e r r o t a en el norte. sin embargo. pp. Europe. El grito salió ya a la superficie: E s p a ñ a son las Indias del extranjero. Hacia finales de siglo. 1956. Barcelona. «sector terciario» p r e m a t u r o e h i n c h a d o de la E s p a ñ a absolutista que p r e f i g u r a b a el f u t u r o e s t a n c a m i e n t o s e c u l a r » . El m i s m o imperio que inyectaba recursos en el a p a r a t o militar del E s t a d o p a r a sus insólitas aventuras exteriores estaba a r r u i n a n d o el potencial p r o d u c t i v o de Castilla. 257-8. que cubrió casi toda la segunda m i t a d del siglo xvi. A estrutura na antiga sociedade portuguesa. 243-4. hacia u n a contracción de la producción del trigo en benefico de la lana. El control monopolista de este m e r c a d o c e r r a d o benefició inicialmente a los p r o d u c t o r e s castellanos. 180-1. 1974]. " Noel Salomon. la expansión naval t u r c a f u e la agricultura la rama principal de la producción económica en toda sociedad preindustrial. xxxiv. pp. principalmente en textiles. El resultado c o n j u n t o de estas fuerzas h a r í a de E s p a ñ a u n o de los p r i m e r o s países importadores de grano. el i n c r e m e n t o de la d e m a n d a colonial provocó una m a y o r conversión hacia el vino y el olivo de tierras destinadas antes a la producción de cereal. Los a r r e n d a t a r i o s y pequeños propietarios campesinos constituían u n a minoría. La inflación acelerada elevó los costos de producción de la industria textil —que o p e r a b a d e n t r o de unos límites técnicos muy rígidos—. Si el imperio a m e r i c a n o era la perdición de la economía española. La e s t r u c t u r a de la sociedad r u r a l castellana era ya a h o r a comp l e t a m e n t e distinta de cualquier otra de E u r o p a occidental. Pero lo m á s s o r p r e n d e n t e de todo es que los censos españoles de 1571 y 1586 revelan la existencia de u n a sociedad en la que sólo u n tercio de la población masculina e s t a b a dedicada a la agricultura. Los comerciantes intrusos holandeses e ingleses comenzaron a llevarse el pastel de la d e m a n d a americana. Oro y moneda. el d a ñ o final causado p o r el " Vilar. m i e n t r a s que n o menos de sus dos quintas p a r t e s se situaban f u e r a de toda producción económica directa. a u n q u e m u y p r o n t o los consumidores del interior h a b r í a n de q u e j a r s e con a m a r g u r a del coste de la vida en Castilla 17. c o n t r a r i a m e n t e a la inglesa. «Le temps du Quichotte». m á s de la m i t a d de la población rural de Castilla la Nueva (quizá incluso hasta u n 60 ó 70 p o r 100) eran t r a b a j a d o r e s agrícolas o jornaleros 1 8 . Y f u e p r e c i s a m e n t e este e s f u e r z o lo que h a b r í a de d e r r u m b a r la original e s t r u c t u r a del a b s o l u t i s m o español. a p e s a r del i n m e n s o gasto y de los severos contratiempos q u e s u f r i ó en la arena internacional. pp. " Un historiador portugués ha subrayado las consecuencias de este extraordinario modelo ocupacional. 3-16 [«El tiempo del Quijote». hasta tal p u n t o q u e las p r e n d a s castellanas n o pudieron c o m p e t i r f i n a l m e n t e ni en el m e r c a d o colonial ni en el metropolitano. que cree también válido para Portugal: Vitorino Magalháes Godinho. p o r tanto. E n el Mediterráneo. Sin los e m b a r q u e s de metales preciosos a Sevilla. t a n t o la economía agraria como la u r b a n a q u e d a r o n heridas. El i n f l u j o de los metales preciosos procedentes del Nuevo M u n d o provocó también u n parasitismo que minó y paralizó progresivamente las m a n u f a c t u r a s de Castilla. el colosal esfuerzo bélico de Felipe II h u b i e r a sido impensable. H u b o en este proceso. . su p a u t a básica no f u e diferente a la de Carlos V: éxito en el sur. H a b í a u n desempleo muy grande en los pueblos. De hecho. En el siglo xvi. tenían que comp r a r s e como otra mercancía cualquiera a los e m p r e s a r i o s locales de América. E s p a ñ a se h a convertido en la América de E u r o p a . c o m o muchos c o n t e m p o r á n e o s l a m e n t a b a n . En prim e r lugar. p o r el r e s p l a n d o r del2 0tesoro americano. Como señala Magalháes Godinho. 1964. se desarrolló u n floreciente comercio con las colonias. n o fue exactamente u n a serie u n i f o r m e de fracasos exteriores. pp. París. y. cuya proporción en Andalucía era p r o b a b l e m e n t e más alta. dos movimientos fatales p a r a el c o n j u n t o de la economía castellana. una desviación tan grande de la mano de obra hacia otras actividades tenía como consecuencia inevitable un estancamiento a largo plazo. 250. servicios y rentas veanse pp. Sobre diezmos. y unas pesadas r e n t a s feudales sobre las tierras señoriales. al ser Pero a m b o s efectos e s t a b a n í n t i m a m e n t e ligados. Planeta. r a m a d o m i n a n t e ¿ e la p r o d u c c i ó n interior en aquel tiempo. De esta forma.114 Europa occidental 68 Inglaterra 118 37 nexo colonial n o se limitó a la agricultura. La campagne de la Nouvelle Castille á la fin du XVI• stécle. 20 Sobre las reacciones de los contemporáneos a comienzos del siglo xvn véase el soberbio ensayo de Vilar. 227. los textiles castellanos eran víctimas de la plata boliviana. sino t r a s h u m a n t e .

p o r o t r a parte. pp. Por p r i m e r a vez en la E u r o p a m o d e r n a . E n España. La a u t o n o m í a constitucional y legal p o r t u g u e s a se respetó escrupulosamente. el e j é r c i t o de Flandes contó alrededor de 65. u n p u n t o neurálgico en la hegemonía internacional de los H a b s b u r g o . del p r o t e s t a n t i s m o . Parker. El s u r de los Países B a j o s había sido r e c o n q u i s t a d o y fortificado. el particularism o aragonés provocó f r o n t a l m e n t e al rey. u n amplio ejército regular se m a n t u v o con éxito a gran distancia de la patria imperial d u r a n t e u n a infinidad de décadas. Además. el legado de Felipe II al comenzar el siglo x v n era más visiblemente sombrío. b a j o la presión del centralismo tridentino de Felipe II. p o r m e d i o de u n a diplomacia dinástica y u n a invasión o p o r t u n a . El tradicional deseo de los hidalgos castellanos de servir en los tercios fortaleció a sus regimientos de infantería 2 1 . f u e la más a s o m b r o s a colonización del siglo. ya que no de impuestos. Portugal f u e i n c o r p o r a d o suavemente al bloque Habsburgo. La unificación administrativa de los patrimonios dinásticos n o se prosiguió. Con todo. material de gue" El duque de Alba comentó de forma característica: «En nuestra nación no hay nada más importante que introducir a los hidalgos y otras personas de sustancia en la infantería. los contingentes multinacionales de los ejércitos de los H a b s b u r g o luchaban m e j o r en t e r r e n o e x t r a n j e r o que en el nativo. estaba más que c o n t r a b a l a n c e a d o p o r la acrecentada importancia del secretariado del rey. Por o t r a parte. a los que legó u n sentido intacto de su e s t a t u r a continental. p o r el contrario. E n las provincias orientales. Pues bien. Las flotas lusohispánicas se reconstituyeron r á p i d a m e n t e después de 1588 y rechazaron con éxito los asaltos ingleses contra las r u t a s atlánticas de metales preciosos. y su organización y sistema logísticos se convirtieron en los m á s avanzados de E u r o p a . Y la m o n a r q u í a f r a n c e s a f u e salvada. La rebelión de Holanda suponía u n a amenaza directa p a r a los vitales intereses españoles. The army of Flanders and the Spamsh road. p. protegiendo a su fugitivo secretario Antonio Pérez de la justicia real p o r medio de motines a r m a d o s . lo q u e resultó peligroso p a r a sus sucesores. con u n a victoria q u e confinó p a r a siempre y de f o r m a eficaz a las flotas otomanas d e n t r o de sus propias aguas. donde c o n d u j e r o n al desastre. p a r a la política internacional de los Habsburgo. pero Felipe se abstuvo de cualquier ocupación p e r m a n e n t e de Aragón o de m o d i f i c a r sustancialmente . pues. n u n c a se intentó seriamente ningún progreso en esta m i s m a dirección. 41. Flandes aseguraba el L r c o estratégico de Francia y era. y en Italia. u n a fuerza invasora aplastó en 1591 esta descarada sedición. 27-31. Parker. El a p a r a t o militar del E s t a d o español se elevó a u n grado m a y o r y m á s f i r m e de pericia y eficacia. la disposición p e r m a n e n t e de estos ejércitos en los Países B a j o s habla p o r sí sola. m i e n t r a s que las provincias italiana y walona se m o s t r a r o n . p o r q u e a m b a s economías — e s t r e c h a m e n t e ligadas desde la E d a d Media— e r a n en gran p a r t e complementarias: E s p a ñ a exportaba lana y metales preciosos a los Países B a j o s e i m p o r t a b a textiles. d o m i n a d o por los grandes y que deliberaba sobre los asuntos i m p o r t a n t e s de gobierno. de los i n s t r u m e n t o s burocráticos de gobierno m á s adaptados a su genio. lo que f u e u n hecho sin precedentes 22. el balance internacional al final de su reinado era todavía a p a r e n t e m e n t e formidable. Las r e f o r m a s absolutistas se f o r z a r o n en los Países Bajos. The army of Flanders and the Spanish road. Los holandeses. De m o d o significativo. E n la propia península Ibérica. la intervención a r m a d a de Felipe II en las guerras de religión f r a n c e s a s y su a t a q u e naval a I n g l a t e r r a —dos ampliaciones fatales del teatro bélico original en Flandes— f u e r o n rechazadas: la dispersión de la Armada Invencible y el acceso al trono de E n r i q u e IV m a r c a n la d e r r o t a de su atrevida política en el norte. El m i s m o imperio u l t r a m a r i n o español a u m e n t ó con la conquista de las Filipinas en el Pacífico. Castilla tenía ahora p o r vez p r i m e r a u n a capital f i j a en Madrid. rra grano y pertrechos navales. lo que facilitaba el gobierno central. donde tuvieron u n éxito de m o d e s t a s dimensiones. sin embargo. cuyos diligentes funcionarios j u r i s t a s proveían a aquel m o n a r c a . explotaron en lo que h a b r í a de convertirse en la p r i m e r a revolución b u r g u e s a de la historia. con coherencia alguna. desde el p u n t o de vista logístico y cultural.000 h o m b r e s d u r a n t e el resto de la guerra de los Ochenta Años con los holandeses. que m o s t r a r o n ya un s o r d o descontento p o r las exacciones fiscales y las persecuciones religiosas de Carlos V. El Consejo de Estado. A p a r t i r de la llegada de Alba. en úlimo término. de forma que no todo se deje en manos de los jornaleros y lacayos». atado a su mesa de despacho. como u n a fiable cantera de soldados. a pesar de sus inmensos esfuerzos. Por o t r a parte. el p o d e r militar español f u e incapaz de r o m p e r la resistencia de las Provincias Unidas. Africa y América. y su m i s m a diversidad p e r m i t í a u n grado relativamente m e n o r de dependencia de mercenarios e x t r a n j e r o s . ninguna interferencia castellana p e r t u r b ó el orden tradicional de esta nueva región occidental. que. Su absorción añadió a las colonias hispánicas de las Indias las n u m e r o s a s posesiones lusitanas en Asia.70 Europa occidental España 71 bloqueada definitivamente en Lepanto en 1571.

i n u n d a n d o al país con el devaluado vellón de cobre. y los e m b a r q u e s nativos americanos i n c r e m e n t a r o n su participación en los fletes atlánticos. F u e n t e s de que E s p a ñ a n o podía permitirse el l u j o de la paz. y la subida del a u t o r i t a r i o conde-duque de Olivares al m á s alto poder en Madrid. Estos cambios coincidían con el crecimiento de una aristocracia 1. coincidieron con u n a sublevación en las tierras de Bohemia de la r a m a austríaca de los Habsburgo. Spain under the Habsburgs. . Las dos únicas y notables medidas gubernativas de Lerma f u e r o n el sistemático u s o de devaluaciones p a r a salvar las finanzas reales. p.n „ » e l i p e K Z rx e . Pero la composición y dirección del comercio e n t r e el Viejo y el Nuevo M u n d o estaban t r a n s f o r m á n dose irreversiblemente en d e t r i m e n t o de Castilla. Osuna. el capital local p r e f e r í a la inversión sobre el t e r r e n o antes que la transferencia a Sevilla. Mientras tanto. E n tiempos de Lerma. El modelo de importación colonial c a m b i a b a hacia bienes m a n u f a c t u r a d o s más sofisticados. B su constitución 2 3 . p e r o el relativo declinar de E s p a ñ a en los m a r e s y el auge a sus expensas de las potencias p r o t e s t a n t e s de Inglaterra y Holanda ya eran visibles. la situación económica de la m o n a r q u í a y del país se f u e d e t e r i o r a n d o omin o s a m e n t e a finales de siglo. p e r o los costos de guerra habían crecido t a n t o que se i m p u s o en Castilla u n nuevo t r i b u t o sobre el c o n s u m o que afectaba esencialmente a los alim e n t o s —los millones— y que se convirtió en adelante en u n a carga todavía m á s p e s a d a sobre los p o b r e s de los campos y las ciudades Las r e n t a s totales de Felipe II se habían más que cuadruplicado a finales de su reinado 2 4 : a p e s a r de todo le sorprendió u n a b a n c a r r o t a oficial en 1596. La o p o r t u n i d a d p a r a u n a solución centralista se d e j ó escapar deliberadamente. y a introducir en Aragón virreyes no autóctonos Lynch. n . f u e la silenciosa t r a n s f o r m a c i ó n que estaba teniendo lugar en el c o n j u n t o de la relación comercial e n t r e E s p a ñ a y América. El descenso desde el p u n t o más alto del siglo a n t e r i o r f u e inicialmente gradual. El nuevo régimen estaba d o m i n a d o p o r el aristócrata valenciano Lerma u n privado frivolo y venal que había i m p u e s t o su ascendiente personal sobre el rey. los dos enemigos m a r í t i m o s de E s p a ñ a se habían h e c h o más prósperos y poderosos. n . Lynch. La paz t r a j o consigo u n a pródiga ostentación cortesana y la multiplicación de los honores. El acceso de Felipe IV al trono. desencadenada u n a vez más. y la expulsión en m a s a de E s p a ñ a de los moriscos que ú n i c a m e n t e sirvió p a r a debilitar la economía r u r a l a r a g o nesa y valenciana: los resultados inevitables f u e r o n la inflación de precios y la escasez de fuerza de t r a b a j o . se comenzaba también a p r o d u c i r ahora localmente p a ñ o basto. El resultado neto f u e u n descenso calamitoso del comercio español con sus posesiones americanas. Pero desde esa fecha. La guerra europea fue.114 72 Europa occidental Inglaterra 118 39 rriolla en las colonias. cuya riqueza provenía m á s de la agricultura que de la minería 2 5 . 11. El cese de hostilidades d u r a n t e u n a década b a j o el m a n d a t o de L e r m a convenció únicamente a la nueva generación de generales y diplomáticos imperialistas —Zúñiga. diezmando la poblacion de la península. u n objetivo interrelacionado con la necesidad estratégica de dominar el corredor de Renania p a r a los movimientos de t r o p a s e n t r e Italia y Flandes. Las propias minas e n t r a r o n en u n a o r o f u n d a crisis desde la segunda década del siglo Xvn.la construcción de barcos se desarrollaba con rapidez y el comercio e n t r e las colonias experimentó u n alza repentina. Gondomar. aceite y vino. m i e n t r a s la R e f o r m a continuaba su avance en la E u r o p a central. sin embargo. pp. 12-13. l i m i " a / e < ? u c i r l o s poderes de la Diputació local (en d e la unan introdnrir í ' ™ d a d ) y ¿el cargo de justicia. p o r m á s que la guerra fuese cara. En p a r t e a causa del colapso demográfico de la f u e r z a de t r a b a j o india p r o d u c i d o p o r las epidemias devastadoras y p o r la sobreexplotación en las cuadrillas s u b t e r r á n e a s — y en p a r t e p o r agotamiento del filón. m i e n t r a s la nobleza castellana se congregaba de nuevo en t o r n o al suavizado c e n t r o del Estado. y que llevaban de c o n t r a b a n d o los comerciantes ingleses u holandeses. Aparecía así ahora la ocasión p a r a aplastar al p r o t e s t a n t i s m o en Alem a n i a y a j u s t a r las cuentas con Holanda. Spain under the Habsburgs. las colonias a m e r i c a n a s estaban alcanzando cada vez más la autosuficiencia en los artículos básicos que habían importado tradicionalmente de E s p a ñ a : grano. La subida al t r o n o de Felipe I I I f u e seguida de la paz con Inglaterra (1604). Aproximadamente desde 1600 en adelante. u n a nueva b a n c a r r o t a (1607) y la reticente f i r m a de u n a tregua con Holanda (1609). cuyo tonelaje total cayó en u n 60 p o r 100 desde 1606-10 a 1646-50. el viejo secretan a d o perdió su influencia política. T a n t o la reconquista de la república holandesa como la invasión de Inglaterra habían f r a c a s a d o en el siglo XVI. B e d m a r . Tres años m á s t a r d e a p e o r peste de la época se abatió sobre España. las consecuencias definitivas de este proceso permanecían a ú n ocultas p a r a el f u t u r o . Mucho m á s grave a largo plazo. Los envíos de plata llegaron a sus niveles m á s altos e n t r e 1590 y 1600. que E s p a ñ a no podía proveer. la producción de plata comenzó a b a j a r . pues.

cayó u n a ñ o después. p e r o ningún dinero . Porque m i e n t r a s en el siglo xvi Carlos V y Felipe II se habían aprovechado de la debilidad interna del Est a d o francés. confiscación de los intereses de los b o n o s públicos. Domínguez Ortiz. La nueva naturaleza y el peso del a b s o l u t i s m o f r a n c é s fueron los que h a b r í a n de provocar la caída del poderío imperial español en E u r o p a . utilizando la desafección provincial p a r a invadir Francia. v é a « A. Al a ñ o siguiente. e m b a r g o de los t r a n s p o r t e s de metales preciosos privados. Aragón y Valencia contribuían a lo s u m o con escasas y p e q u e ñ a s ayudas a la dinastía en sus m o m e n t o s de peligro. ventas ilimitadas de honores y —especialmente— de jurisdicciones señoriales a la nobleza. l o S soldados y b a r c o s franceses luchaban j u n t o a los rebeldes contra los H a b s b u r g o en Cataluña. tras d e r r o t a r a los ejércitos de Austria y de la Liga. que se p e r c a t ó de los graves " Elliott. el grueso de la flota española f u e enviada al f o n d o del m a r en las Dunas. El volumen de la movilización española p a r a esta tercera y última confrontación general f u e formidable: en 1625. la región más rica del reino oriental y la provincia más parsimoniosa de todas. p. Por último. con la alianza o la complacencia de los disidentes locales. la venta de cargos y las enajenaciones de tierras. los costos de la defensa de Milán y del mantenim i e n t o de los presidios en Toscana absorbían todas sus rentas. Spínola forzó la r e t i r a d a de los holandeses. 6. en la década de 1620. The army of Flanders and the Spanish road. Navarra. Con la c a p t u r a de Breda. l a península Ibérica p a r a invadir la propia España. 343. el papel de los componentes italianos del imperio español en Europa se ha estudiado poco. Breisach. a h o r a los papeles se habían trastocado: u n absolutismo f r a n c é s más m a d u r o era capaz de explotar la sedición aristocrática y el s e p a r a t i s m o regional d e . y la causa deí p r o t e s t a n t i s m o f u e d e r r o t a d a p e r m a n e n t e m e n t e en tierras checas. Los resultados se hicieron m u y p r o n t o evidentes. Italia proveía todavía u n a valiosísima contribución h u m a n a a la guerra. Breda f u e reconquistada p o r los holandeses en 1637. p o r q u e sus costos eran soportados p r á c t i c a m e n t e p o r Castilla sola. f u e deshecho en Nordlingen p o r los tercios españoles al m a n d o del Cardenal-Infante. 1%0. Tuvo q u e declararse u n a nueva b a n c a r r o t a de E s t a d o en 1627. Portugal n o producía a b s o l u t a m e n t e ninguna r e n t a a Madrid. a pesar del i n c r e m e n t o en los impuestos. El t r a n s c u r s o de la guerra de los Treinta Años invirtió c u r i o s a m e n t e el modelo de las dos grandes confrontaciones de los ejércitos de los H a b s b u r g o en el siglo anterior. Todas estas medidas n o f u e r o n suficientes. Languedoc. Olivares. La intervención militar de la Francia borbónica se había revelado como algo m u y difer e n t e a las confrontaciones con los Valois en el siglo anterior. Imperial Spain. n u d o de los caminos a Flandes. Felipe IV reunía a 300. p a r a r e c a u d a r las s u m a s necesarias p a r a la prosecución de la lucha. Nápoles y Sicilia habían contribuido en el siglo anterior con u n a s u m a m o d e s t a p e r o respetable al tesoro central. aunque es evidente que no sera posible ningún estudio satisfactorio del conjunto del sistema imperial hasta que esta laguna no se haya colmado. n o p e r m i t í a que los impuestos se gastaran ni que las t r o p a s se enviaran f u e r a de sus f r o n t e r a s . f u e la declaración de guerra de Richelieu en 1635. La reacción de París ante Nordlingen. Ahora. inclinando decisivamente la balanza militar contra España. Flandes era c r ó n i c a m e n t e deficitario. u n golpe m u c h o p e o r p a r a la m a r i n a de los H a b s b u r g o que el destino de la Armada Invencible. E n la década de 1640. Pero f u e r o n p r e c i s a m e n t e estas victorias las que forzaron finalm e n t e la e n t r a d a de Francia en las hostilidades. en 1643. Política y hacienda de Felipe IV Madrid. p. sin embargo. a Sobre el comportamiento financiero de las posesiones italianas.108 Europa occidental Francia 75 p o r i n t e r m e d i o de Viena p e r o p o r iniciativa de Madrid. Al fin. el e j é r c i t o f r a n c é s acabó con la supremacía de los tercios en Rocroi. Los Estados de Bohemia f u e r o n aplastados en la batalla de la Montaña Blanca con ayuda de subsidios y veteranos hispánicos. . En general. sin embargo. paginas 161-4. la prolongada tensión del conflicto internacional en el norte se d e j ó sentir en la propia península Ibérica. las t r o p a s de Felipe IV alcanzaron éxitos t e m p r a n o s en el n o r t e sólo p a r a e x p e r i m e n t a r desastres definitivos en el sur. B r e t a ñ a y la Isla de Francia. En la década de 1520 los ejércitos españoles m a r c h a r o n sobre Provenza. Cataluña. el vellón fue devaluado en u n 50 p o r 100 en 1628. la flota de la plata n o p u d o llegar en 164027. porque los subsidios locales se destinaban a fines defensivos en las colonias portuguesas. en 1634. en la de 1590 sobre el " Parker. El costo histórico del f r a c a s o del E s t a d o de los H a b s b u r g o p a r a armonizar sus reinos ya era evidente al comienzo de la guerra de los Treinta Años. Portugal y Nápoles: el absolutismo español estaba a c o r r a l a d o en su p r o p i o terreno. Los costes totales de la guerra provocaron nuevos t r i b u t o s sobre el consumo. a lo que siguió en 1629-31 u n f u e r t e b a j ó n en el comercio transatlántico.000 h o m b r e s b a j o sus órdenes 2 6 . El c o n t r a a t a q u e sueco en Alemania. imposición de contribuciones al clero. Mientras Carlos V y Felipe II habían conseguido victorias iniciales en el s u r de E u r o p a y s u f r i d o d e r r o t a s finales en el norte.

El campesinado. 460-8. p. 473-6. Este proyecto. 1977]. relativamente desmilitarizado 3 2 . la presión p a r a r e c a b a r alguna asistencia catalana se hizo en Madrid cada vez m á s desesperada. p r e o c u p a d o p o r la t e m p e s t a d interior. El conflicto europeo había agotado la hacienda y la economía del imperio de los H a b s b u r g o en el sur. la peste. Al final. Pero Olivares elaboró también un segundo proyecto m á s limitado. se negó a tener n a d a que ver con él. Domínguez afirma que Olivares no tuyo una política interior. 1556-1659. 52 11 . p o r miedo a la reacción castellana y n o castellana. p 310 mandos castellanos y de las pérdidas s u f r i d a s c o n t r a los franceses. y segura de los sentimientos anticastellanos de las masas. 1963.114 Europa occidental 114 Inglaterra 77 peligros que e n t r a ñ a b a p a r a el sistema del E s t a d o la falta de u n a integración central y de la aislada y peligrosa hegemonía de Castilla d e n t r o de ese sistema. Madrid 1963 p 15 Pero tanto sus tempranas reformas interiores como el aliento de sus reC « ^ n C 1 0 n e S e n e I memorándum de 1624 desmienten esta opinión Olivares era consciente del riesgo que iba a correr: «No puede mi cabeza resistir la luz de la vela ni de una ventana [. i. Portugal había organizado su propia sublevación pocos meses después de la rebelión catalana. morosa y de miras estrechas. Cataluña y Nápoles constituyeron u n juicio sobre la debilidad del absolutismo español. el despoblamiento y la invasión se hacían presentes. muy bien defendido y donde las fuerzas franco-catalanas eran victoriosas. La aristocracia local. publicado oficialmente en 1626. excepto u n p u ñ a d o de magnates. resentida p o r la pérdida de Brasil ante los holandeses. u n a vez que Olivares cometió el e r r o r garrafal de c o n c e n t r a r los ejércitos reales en el este. Olivares decidió forzar la e n t r a d a de Cataluña en la guerra a t a c a n d o a Francia a través de su f r o n t e r a sudoriental en 1639. y si no hubiese fuerzas morir en la demanda. El b a j o clero azuzó el fervor regionalista. que mejor es morir y más justo que entrar en otro dominio y mas de herejes que si Ies juzgo a franceses. f u e a t a c a d o en todas p a r t e s debido al p a r t i c u l a r i s m o tradicional. lo que habría p e r m i t i d o el acceso regular de los nobles aragoneses. Siglo XXI. se enfureció a causa de los 29 La mejor exposición de este programa se encuentra en Elliott The revolt of the Catalans. Los jornal e r 0 s del c a m p o y los p a r a d o s que pululaban en las ciudades provocaron violentos disturbios en Barcelona y en otras poblaciones 31. 103. La nobleza y el p a t r i c i a d o provocaron la ocupación f r a n c e s a con o b j e t o de a t a j a r los peligros del radicalismo p o p u l a r y bloquear u n a reconquista castellana. d u r a n t e u n a década. rey. Este juego t e m e r a r i o se volvió contra sus autores de f o r m a desastrosa La nobleza catalana. que se había expandido d e m a s i a d o p r o n t o y con excesiva rapidez. al estar ocupado exclusivamente en los asuntos extranjeros: La sociedad española en el siglo XVI. en p r o t e c t o r a d o francés.] A mi corto juicio parece que es el de perderse todo sin remedio o el salvarse la barca Aquí va religión. dislocando su sistema político. reino. c u a t r o años después. Cataluña. la «Unión de Armas». Nápoles y Sicilia se sacudieron a su vez la dominación española. privada de oficios r e m u n e r a d o r e s y aficionada al b a n d i d a j e de monte. todo. catalanes e italianos a los más altos puestos del servicio real. p a r a la creación de un ejército c o m ú n de reserva de 140. Domínguez Ortiz. 486-7 A.. Mazarino. y no en el oeste. y después de que los señores napolitanos volvieron a descubrir la lealtad hacia su soberano en Italia. The revolt of the Catalans. en u n m e m o r á n d u m secreto de 1624. donde había estallado u n a a m e n a z a d o r a revuelta social de poElliott. Olivares cayó en 1643. p r o p u s o a Felipe IV u n a prof u n d a r e f o r m a de toda la e s t r u c t u r a . el estallido de la F r o n d a salvó p a r a E s p a ñ a a Cataluña e Italia. pp. y en la práctica el proyecto se quedó en letra m u e r t a . Cataluña se convirtió. asolado p o r los alojamientos y las requisas. a b a n d o n ó Cataluña..000 h o m b r e s que se reclutaría y estaría mantenido p o r todas las posesiones españolas p a r a su c o m ú n defensa. Madrid. Mientras tanto. Este anteproyecto era demasiado atrevido p a r a ser d a d o a la publicidad. especialmente. Londres. f u e inevitable que la c o n f u s a unión de los p a t r i m o n i o s dinásticos se dividiera: las revueltas secesionistas de Portugal. 1971. se levantó contra las t r o p a s en u n a insurrección generalizada. The golden century of Spain. Defendía Olivares la equiparación simultánea de las cargas fiscales y las responsabilidades políticas e n t r e los diferentes patrimonios dinásticos. El poder de los H a b s b u r g o en Cataluña se desintegró. The revolt of the Catalans. En el cataclismo de la década de 1640. sin h a b e r t e r m i n a d o sus cimientos metropolitanos. Pero a medida que t r a n s c u r r í a el conflicto y e m p e o r a b a la posición española. La revolución catalana de 1640 f u n d i ó los agravios de todas las clases sociales. 199-204 [La rebelión de los catalanes. Cambridge. Acábese todo o sea Castilla cabeza del mundo con ser la de la monarquía de V M » Citado en Elliott. con lo que ponía de facto a la reticente provincia en la p r i m e r a línea de las operaciones españolas. a medida que E s p a ñ a s u c u m b í a en la guerra de los Treinta Años y la b a n c a r r o t a . n o tuvo ninguna dificultad en reaf i r m a r su independencia. nación. a c a m b i o de u n a distribución m á s equitativa de la carga impositiva y la aceptación de leyes u n i f o r m e s modeladas sobre las de Castilla 2 9 . a causa de su f o r t u n a u l t r a m a r i n a . en una explosión imparable. pp. en el o t r o lado de la península.

43. que habían apoyado al c a n d i d a t o austríaco. En la década de 1650 h u b o m á s pérdidas en Flandes p e r o lo que m á s se prolongó f u e la lenta tentativa de reconq u i s t a r Portugal. Por m e d i o de . importación de la experiencia y de las técnicas m u c h o más J n z a d a s del absolutismo francés.. El principal arquitecto de la nueva administración fue Bergeyck. mientras que las m a n u f a c t u r a s u r b a n a s habían desaparecido p r á c t i c a m e n t e de la f o r m a c i ó n social metropolitana.114 78 Europa occidental Inglaterra 118 42 fueron sometidos y excluidos del p o d e r central.» Antonio Domínguez Or iz. como algo opuesto a la semiumversal monarquía española de los Habsburgo 3 5 . España creación excelsa de nuestro siglo xvm.. Hasta 1668 no se aceptó la paz ni la independencia portuguesa Seis años más t a r d e tuvo que cederse a Francia el Franco-Condado. Estas frases de Domínguez son significativas: «Mas pequeña que el imperio. Su único resultado f u e la ruina de la m a y o r p a r t e de E x t r e m a d u r a y la reducción de las finanzas g u b e r n a m e n t a l e s a su p u n t o m á s b a j o de manipulación y déficit. Ese m i s m o reinado experimentó la más negra depresión económica del siglo.500. Era ya d e m a s i a d o t a r d e p a r a iniciar u n desarrollo c o m p a r a b l e al de Francia o Inglaterra. reversión a u n intercambio de t r u e q u e ' escasez de alimentos y disturbios p o r el pan. Madrid. Valencia y Cataluña fueron eliminados y su p a r t i c u l a r i s m o quedó suprimido. con cierre de industrias colapso de la moneda. Londres. los funcionarios civiles exu d a d o s crearon en el siglo x v m u n E s t a d o u n i t a r i o y centralizado 3 4 Los sistemas de Estados de Aragón. mientras se introducía el i n s t r u m e n t o f r a n c é s de los intendants reales para el gobierno u n i f o r m e de las provincias. Una nueva dinastía f r a n c e s a se instaló en España. 1955. La mon a r q u í a borbónica consiguió lo que los H a b s b u r g o habían sido incapaces de hacer.m u c h o s de los cuales se habían p a s a d o al c a m p o angloaustriaco en la guerra de sucesión— d the TU" L y ü f h ' S p a i n u n ofe rSpain. la clase de los hidalgos castellanos había p e r d i d o todo apetito p o r el c a m p o de batalla. 41. cuando don J u a n José de Austria —su candidato p a r a la regencia— c o n d u j o a Madrid con todo éxito u n ejercito aragonés. fútiles. al fin. f u e r o n d e r r o t a d o s y sometidos en la guerra civil que tuvo lugar d e n t r o de la guerra internacional. es el mejor libro sobre este período. incluso tras la recuperación de la última provincia mediterránea. los ingleses y los portugueses. la guerra se a r r a s t r ó d u r a n t e otros quince años c o n t r a los holandeses. . pp. n . p r o b a b l e m e n t e contribuyó más a la expansión f r a n c e s a que a la española 3 6 . pp. El capital local se desvió. The War of Succession in Spain 1700-1715. Carlos II el Hechizado. Con todo la o b r a de la burocracia Carolina que racionalizó el E s t a d o español n o p u d o revitalizar a la sociedad española. al liquidar sus ingobernables responsabilidades exteriores. Habsburgs. cuyas deficiencias eran suplidas con mercenarios irlandeses o alemanes 33. los Borbones m o s t r a r o n que E s p a ñ a podía gobernar su imperio a m e r i c a n o de f o r m a competente y rentable. . el resultado de la g u e r r a de sucesión española renovó el absolutismo en Madrid. hacia las rentas públicas o la tierra. era esperada en todas las cancillerías europeas c o m o la señal que convertiría a E s p a ñ a en el botín de E u r o p a . a falta de u n a i m p o r t a n t e industria nacional. los franceses. 1969. Los Países B a j o s e Italia quedar o n definitivamente perdidos. Los grandes . . 84-117. La administración del E s t a d o n o era n u m é r i c a m e n t e m u y am» Véase Henry Kamen. que. El E s t a d o de los H a b s b u r g o estaba m o r i b u n d o a finales de siglo: su m u e r t e en la persona de su espectral soberano. pp. el ideal plástico y la imagen simbólica de la nación tal como hoy la conocemos ^ esencialmente completos. Tras el colapso de las minas americanas en el siglo x v n . » Fue en esta época cuando se adoptaron la bandera y el himno nacionales. La administración colonial f u e reforzada y r e f o r m a d a : libres de sus p o s e s i o nes europeas.000 a 7 000 000 la p e o r regresión demográfica de Occidente. solo el 6U por 100 de la población tenía algún t r a b a j o en la agricultura. se p r o d u j o u n nuevo auge de la plata mexicana en el siglo XVIII. un flamenco procedente de Bruselas. 237-40. 348-61. como antes. surgió de su nebulosa y adquinó una forma sólida y tangible [ ] Antes de la guerra de la Independencia. 39-40. Aragón y Cataluña. bres rurales y u r b a n o s . De hecho este f u e el siglo en el que. La o t r o r a dinámica economía castellana había recibido su golpe de gracia b a j o Felipe IV Y aunque se p r o d u j o u n a verdadera recuperación demográfica (la población se elevó de siete a once millones) y el cultivo del cereal se extendió considerablemente en E s p a ñ a . E n t r e 1600 y 1700 la poblacion total de E s p a ñ a descendió de 8. La sociedad en el siglo XVIII. pp. " Vilar. pp. El ejército f u e drásticamente r e f u n d i d o y profesionalizado con u n a base semirreclutad'a y un m a n d o rígidamente aristocrático.. Oro y moneda. Por entonces.la desilusión militar era absoluta e n t r e todos los españoles En las ultimas c a m p a ñ a s fronterizas lucharon principalmente reclutas italianos. Domínguez urtiz. la intervención f r a n c e s a t e r m i n ó Sin embargo. El reinado paralítico de Carlos II presenció la reconquista del p o d e r político central p o r los grandes que se aseguraron la dominación directa del E s t a d o con el golpe aristocrático de 1677. De hecho. más grande que Castilla. 122-3: Domineuez Ortir The golden century pp. emergió g r a d u a l m e n t e una España unida. J1>1<..

p e r o no sólo les aseguraba beneficios. El sistema legal y el lenguaje distintos del Midi no coincidían. porque. incluso tras las reform a s Carolinas. incluso a u n q u e f u e r a como vasallos inicialmente m á s poderosos que su señor real. la corte borbónica estaba s u m i d a en una completa decadencia —que r e c o r d a b a a la de su predec e s o r — b a j o el control negligente y c o r r u p t o de Godoy el ultimo . . en la f o r m a de u n lucrativo imperio u l t r a m a r i n o . a f o r t u n a d a m e n t e p a r a la monarquía con la principal h e n d e d u r a militar y diplomática q u e dividía a Francia a finales de la E d a d Media: la casa de Borgoña el p o d e r rival más i m p o r t a n t e alineado contra la dinastía de los Capeto. situado en las r e m o t a s laderas de los Pirineos. Las diferencias sociales y lingüísticas que s e p a r a b a n al s u r del norte. El régimen de los señoríos. t a m p o c o tuvo que e n f r e n t a r s e en el interior a los p e r m a n e n t e s p r o b l e m a s estructurales de unir reinos dispares. El control político real de la m o n a r q u í a f r a n c e s a n u n c a f u e t e r r i t o r i a l m e n t e u n i f o r m e : siempre f u e m e n o r en la periferia del país. lo que p e r m i t í a u n a j e r a r q u í a jurídica que facilitaría más adelante la integración política. sino también un p o d e r local jurídico y administrativo 3 ». como ya hemos visto. Al m i s m o tiempo. La sociedad española en el siglo XVIII pp 93 178 Dommguez ofrece un amplio estudio del modelo de los señoríos en S I citada P ' ' rég men í l a Q U e S1ñorif1d''e s c r ien e La l0S b sociedad HZoll en ^ n la frase más arriba Francia p r e s e n t a u n a evolución muy distinta a la del modelo hispánico. u n a reliquia medieval q u e se r e m o n t a b a a los siglos XII y x m . disminuyendo progresivamente en las provincias recién adquiridas y m a s lejanas de París. a d o p t a n d o f o r m a s encubiertas y nuevos disfraces en las crisis sucesivas. extendió l e n t a m e n t e d u r a n t e la E d a d Media sus derechos de soberanía hacia el exterior de su base original en la Isla de Francia. H a s t a la invasión napoleónica. El ancien régime conservó sus raíces feudales en E s p a ñ a h a s t a su último día. p e r o estaba plagada de empleomanía. siempre fueron evidentes en la e s t r u c t u r a administrativa de la E s p a ñ a borbónica.privado. m i e n t r a s las facciones «civil» y «militar» luchaban p o r el p o d e r en Madrid: el gobierno del aristócrata aragonés Aranda correspondió al p u n t o m á s alto de la influencia directa de la gran nobleza en la capital 3 8 . proveían las f o r t u n a s de una estancada nobleza de grandes. Nunca tuvo que luchar con ningún o t r o reino territorial de u n rango feudal comparable d e n t r o de Francia: en tierras francesas sólo había un reino. a p a r t e del p e q u e ñ o y semi-ibérico E s t a d o de Navarra. A pesar de todo. el p a r t i c u l a r i s m o del sur sería u n a fuerza constante y latente en la p r i m e r a época m o d e r n a . en un movimiento gradual de unificación concéntrica que abarcaría desde Flandes al Mediterráneo. Los límites del renacimiento del siglo X V I I I cuyo epilogo h a b r í a de ser el ignominioso colapso de la dinastía en 1808. Estas «combinaciones de soberanía y propiedad» f u e r o n u n a reveladora supervivencia de los principios de señorío territorial en la época del absolutismo. n u n c a f u e r o n tan grandes como las que separ a b a n al este del oeste en España. tenía m á s importancia económica que política p a r a los nobles que controlaban aquellas jurisdicciones. El absolutismo n o gozó aquí de u n a s v e n t a j a s tan t e m p r a n a s como en España. la b ú s q u e d a afanosa del cargo p o r u n a nobleza empobrecida. Los e n o r m e s latifundios del sur.80 Europa occidental 4 FRANCIA plia. Los lejanos ducados y condados de Francia siempre habían p r e s t a d o lealtad nominal a la dinastía central. sino b a j o jurisdicción señorial o clerical. m á s de la mitad de las ciudades españolas no estaban b a j o jurisdicción monárquica. Sin e m b a r g o el í m p e t u político del nuevo orden estaba llegando a su fin ' E n los últimos años del siglo. el volumen demográfico total de Francia ponía p o r sí m i s m o algunos obstáculos f o r m i d a b l e s a . era u n d u c a d o del norte. con u n o s legados políticos y culturales radicalmente opuestos. a u n q u e persistentes y pronunciadas. cultivados p o r cuadrillas de jornaleros. Por otra parte. 43°5°9 "The ™bili<y "" ^ Z i c e t k " Domínguez Órtiz. asentada en las capitales de provincia Desde mediados del siglo en adelante h u b o un r e f l u j o de la m á s alta nobleza hacia los puestos ministeriales. pp. 37 Hay un retrato memorable de esta clase social en Ravmond Carr c o m p ¿ T . La m o n a r q u í a de los Capeto. la a u t o r i d a d del E s t a d o absolutista sobre vastas zonas del país cesaba en el plano municipal.

La nobleza retuvo. r e p e t i d a m e n t e i n t e r r u m p i d a p o r recaídas en la desintegración y en la a n a r q u í a provincial. de las que dependía. Representative n Renaissance France. capitaneadas p o r la aristocracia.106 107 Europa occidental Frartcia106107 a r q u e r o s i n g l e s e s . 1oS la unificación administrativa: u n o s 20 millones de h a b i t a n t e s la hacían. m i e n t r a s Carlos VII se veía forzado a la lucha y al exilio en el sur. la exención hereditaria de la taille. 1968. promovió asambleas de los E s t a d o s regionales y t r a n s f i r i ó poderes financieros y jurídicos a las instituciones locales. La nobleza. que hizo pedazos la u n i d a d del remo. q u e se convirtió en regular con la taille des gens d'armes en la década de 1440 . dos veces m á s poblada que E s p a ñ a en el siglo xvi. precisamente. p o r q u e la i n s t i t u c i o n a l i z a r o n de la taille garantizaba a los nobles u n a completa i n m u n i d a d fiscal de la que n o habían gozado hasta entonces. 1421-1559. seguidas de una reacción intensificada hacia la concentración del p o d e r monárquico. 9. la estabilidad de toda la e s t r u c t u r a social. las guerras de religión en el siglo xvi y la F r o n d a en el siglo x v n . y con la creación de u n e j é r c i t o regular naeado. incluso. En ambos casos. sus privilegios económicos. la taille royale de 1439. . p r á c t i c a m e n t e la totalidad de las posesiones tradicionales de la casa real en el norte de Francia estaban b a j o control e x t r a n j e r o . páinstitutions ' Sobre este punto. u n a institución que había desaparecido de Francia d u r a n t e varios siglos. la guerra de los Cien Anos en el siglo xv. Lewis. en último término. Las tres grandes r u p t u r a s ael orden político f u e r o n . hasta que al final se construyera u n a e s t r u c t u r a e x t r e m a d a m e n t e sólida y estable. El estallido de violentas luchas e n t r e los grandes señores d e n t r o de la m i s m a Francia. la aristocracia f r a n c e s a concedio el n r i m e r i m p u e s t o i m p o r t a n t e de amplitud nacional r e c a u d a d o ñor la m o n a r q u í a . La transición de la m o n a r q u í a medieval a la absoluta se vio paralizada en u n p r i m e r m o m e n t o y acelerada i n m e d i a t a m e n t e después p o r estas crisis.000 soldados. la guerra sólo p u d o ser ganada gracias al a b a n d o n o del sistema señorial de servicios de caballería —que se había m o s t r a d o d e s a s t r o s a m e n t e ineficaz c o n t r a Por o t r a parte. Del m i s m o m o d o que los reyes Capeto habían acomp a ñ a d o su extensión del control m o n á r q u i c o con la cesión de patrimonios principescos. la historia de la construcción del absolutismo f r a n c é s n a b n a de ser la de una progresión «convulsiva» hacia u n E s t a d o m o n á r q u i c o centralizado. n a t u r a l m e n t e . Así. y u n i m p u e s t o fiscal directo que n o estaba s u j e t o a ningún control representativo. b a j o los débiles reyes Valois. en la época de Luis XIV. La rigidez y claridad de las b a r r e r a s internas cont r a el a b s o l u t i s m o unitario en E s p a ñ a q u e d a b a n equilibradas en consecuencia. pues.. el clero y algunas ciudades q u e d a r o n exentas de su pago y en el c u r s o del siguiente siglo la definición legal de la nobleza en Francia fue. E n el p u n t o culminante de los éxitos ingleses y borgonones. el legado f u n d a m e n t a l de los largos s u f r i m i e n t o s de la guerra de los Cien Anos f u e su contribución final a la emancipación fiscal y militar de la m o n a r q u í a de los límites del a n t e r i o r sistema político medieval. cuya artillería f u e el a r m a decisiva de la victoria Para noner en pie este ejército. estuvo 1 :Ín a P. llegó a u n final a b r u p t o con la extinción de su linaje a mediados del siglo xiv. p o r la m á s densa p r o f u s i ó n y variedad de la vida regional d e n t r o del sistema político francés. c o n d u j o finalmente a u n a t a q u e c o m b i n a d o anglo-borgoñón contra la m o n a r q u í a francesa. Later mediaeval France: the polity. en la década de 1420. El a p a r a t o coactivo y fiscal del E s t a d o central todavía era muy pequeño: las compagnies d'ordonnance de Carlos V i l nunca s u p e r a r o n los 12. Por t a n t o en la Francia medieval n o tuvo lugar ningún avance constitucio^ nal lineal después de la consolidación de los Capeto Al cont r a j o . a comienzos del siglo xv. la m o n a r q u í a aparecía r e f o r z a d a a finales del siglo xv hasta el p u n t o de que ahora poseía u n e j é r c i t o regular embrionario en las compagnies d'ordonnance. 1960. Carlos V I I n o realizó ningún i n t e n t o p a r a reforzar la a u t o r i d a d dinástica central en las provincias del norte de Francia a medida q u e eran sucesivamente reconquistadas. u n a fuerza a b s o l u t a m e n t e insuficiente p a r a el control y la represión de u n a población de 15 millones 2 . La convocatoria p o r Carlos VII de los Estados Generales. p. S. la razón era idéntica: la e n o r m e dificultad administrativa de dirigir u n país tan grande como Francia con los i n s t r u m e n t o s de gobierno de que podía disponer la dinastía. Londres. el p o d e r a u t ó n o m o local p o r la fuerza de sus propias espadas. cuyo ú l t i m o resultado sería la creación de u n culto a la autoridad real. que f u e la señal p a r a el comienzo de la guerra de los Cien Años. Russell Major. Madison. p o r lo menos. La historia de la recuperación final de la m o n a r q u í a y de la expulsión de los ejércitos ingleses es bien conocida. t a m b i é n los p r i m e r o s reyes Valois combinaron la r e a f i r m a c i ó n de la u n i d a d m o n á r q u i c a con la delegación del p o d e r provincial en u n a aristocracia bien atrincherada. Para lo que aquí nos interesa. La creación de u n modesto ejército real había a u m e n t a d o . véase J. sin parangón en ningún o t r o país de E u r o p a occidental. La lenta centralización concéntrica de los reyes Capeto expuesta m á s arriba. En efecto. antes bien.

p e r o las ambiciones borgoñonas permanecían. que ejercieron legalmente una amplia gama de derechos reales hasta el final del siglo y pudieron a c t u a r en la práctica como p o t e n t a d o s a u t ó n o m o s hasta bien e n t r a d o el siguiente 3 Por otra parte. No p o r ello se vieron todavía grave^ e n í e recortadas las libertadas u r b a n a s . En este contexto. páginas 16 20. cuya administración f u e confiada a príncipes reales o a destacados nobles.e n el caso de que alguna vez lo hubiera s i d o .106 107 Europa occidental Frartcia106107 „ a U t o r i d a d judicial s u p r e m a en sus territorios. a u n q u e la posicion de la oligarquía patricia d e n t r o de los parlements se r e a f i r m o a costa de los gremios y de los pequeños p a t r o n o s . y en la que aún n o se había alcanzado la disolución de las relaciones p r i m a r i a s de tipo feudal en la aldea. o tribunales provinciales creados p o r la m o n a r q u í a con 3 Major. la «nueva monarquía» inaugurada p o r Luis XI no era en absoluto un E s t a d o centralizado o integrado. El reino f r a n c é s a b a r c a b a a h o r a p o r vez p r i m e r a b a j o un soberano único a todas las próvincias vasallas de la época medieval. Major quizá insiste demasiado unüateralmente en este hecho. f u n d a r o n nuevos parlements en Toulouse. Burd o s Dijon. r a r a vez dieron adecuada satisfacción a sus demandas. E n Francia. Representare institutions in Renaissance France. En Francia. . los f u n d a m e n tos sociales p a r a una centralización política vertical aun n o estaban p r e p a r a d o s . se desarrolló t a m b i é n u n c o n j u n t o de parlements locales. c o m o en todas partes. y como la nobleza estaba exenta del fisco. A pesar de los notables avances registrados p o r la m o n a r q u í a . En las dos décadas siguientes. la consolidacion de los Estados Generales como u n a institución nacional permanente se vio bloqueada p o r la m i s m a diversidad que había obligado a la m o n a r q u í a a aceptar u n a amplia delegación de p o d e r político incluso en el m o m e n t o de su victoria unitaria.que los monarcas «no temieran a las asambleas de los estados» (p. Al movilizar a los cantones suizos c o n t r a el vecino ducado. y la reintegración de sus dominios en las tierras de la m o n a r q u í a . el E s t a d o borgoñón se d e r r u m b ó . Grenoble. el acapar a m i e n t o sistemático de los gobiernos municipales de las principales ciudades. sin embargo. financió la p r i m e r a gran d e r r o t a europea de la caballería feudal ante u n e j é r c i t o de infantería: con la d e r r o t a de Carlos el Calvo ante los piqueros suizos en Nancy. p e r o n o u n a nueva administración civil de á m b i t o nacional. en el m a r c o de u n a economía sin m e r c a d o unificado ni u n m o d e r n o sistema de t r a n s p o r t e s . la exacción a r b i t r a r i a de mayores i m p u e s t o s y la represión de las intrigas aristocráticas i n c r e m e n t a r o n notablemente la a u t o r i d a d real y el tesoro en Francia. y Luis XI se anex i o n o e l grueso del ducado. la guerra de los Cien Años legó a la monarquía f r a n c e s a impuestos y ejércitos p e r m a n e n t e s . Pero. 6. La extinción de la m a y o r p a r t e de las grandes casas de la E d a d Media. p. Su rápida recuperación de p a t r i m o n i o s provinciales tales como Anjou. Con todo este es uno de los trabajos más clarificadores que se han publicado sobre este tema. inspirada p r e c i s a m e n t e p o r la necesidad de c r e a r u n m í n i m o f o r o nacional en el que inducir a las diversas ciudades y Estados provinciales a aceptar los impuestos. Carlos VIII y Luis X I I absorbieron B r e t a ñ a —el ú l t i m o principado i m p o r t a n t e todavía i n d e p e n d i e n t e . En realidad. Pero las asambleas regionales que elegían a sus diputados p a r a los Estados Generales siempre se negaban a concederles el m a n d a t o de votar impuestos nacionales. a t a j ó la oposición interior y exterior al p o d e r de los Valois con u n a resolución inflexible. desde luego.p o r m e d i o de sucesivos m a t r i m o n i o s con sus herederas. Ruán y Aix. ratificar los t r a t a d o s y proveer consejo sobre los a s u n t o s exteriores: sus sesiones sin embargo. en 1477. el impulso inicial para la convocatoria de los Estados f u e la necesidad dinástica de obtener de los súbditos del reino el apoyo p a r a la política fiscal y e x t r a n j e r a 4 . La intervención inglesa había sido eliminada del t e r r i t o r i o francés. dieron un relieve p r o m i n e n t e al m a n i f i e s t o p r e d o m i n i o de la dinastía Valois De hecho. n o c o n t r a el renacimiento de la m o n a r q u í a . la dinastía borgoñona. La razón e s e n c i a l de estas transcendentales limitaciones del E s t a d o central radicaba todavía en los insuperables p r o b l e m a s organizativos planteados p o r la imposición de u n a p a r a t o eficaz de gobierno real sobre todo el país. sin embargo. a lo largo del siglo xvi fue cada vez menos cierto . sobre todo. 16). sino m e r c e d a él. tenía pocos incentivos p a r a presionar a favor de la • Hav una exposición particularmente incisiva de la tesis de que los Estados Generales de Francia y otros países casi siempre s i r v i e r o n y no obstaculizaron. el auge del poder real e n el Renacimiento en el excelente estudio de Major: Representative institutions m Renaissance France. ífntre la subida al trono de Carlos VII y la m u e r t e de Luis X I I . f u e en el que los Estados Generales r e c o b r a r o n u n nuevo vigor t r a s la guerra de los Cien Años. Francia q u e d ó dividida en unas 12 gobernadurías. Luis XI aseguró todo el flanco oriental de la m o n a r q u í a f r a n c e s a logrando la caída de su enemigo y rival m á s peligroso. cuya ímpor^Ha V n ú m e r o creció sin interrupción d u r a n t e esta época. Así pues. Luis XI. Y no era que los tres e s t a m e n t o s estuvieran especialmente divididos desde el p u n t o de vista social c u a n d o se reunían: la noblesse moyenne dominaba sus sesiones sin excesivo esfuerzo. que accedió al t r o n o en 1461.

p o r los conflictos religiosos que a c o m p a ñ a r o n a la R e f o r m a . y J. E n efecto. I n m e d i a t a m e n t e . y los parlements f u e r o n intimidados p o r medio de la celebración de sesiones especiales —lits de justwe— en presencia del rey. el ' V é a n s e las opiniones convergentes expresadas por Lewis y Major: Le „ ™ l s ' «The failure of the French mediaeval Estates». 119. la d e r r o t a en esta p r i m e r a a v e n t u r a e x t r a n j e r a probablemente ayudó a asegurar unos f u n d a m e n t o s m á s sólidos y compactos al absolutismo francés. donde la m o n a r q u í a impuso pesadas contribuciones al clero). la terminación de las guerras de Italia. El r e s u l t a d o f u e que los reyes franceses. Russell Major. Los funcionarios jurídicos —maitres des requétes— extendieron g r a d u a l m e n t e los derechos legales de la monarquía. u n a s t r o p a s leales y u n a s conexiones internacionales. iba a facilitar la tarea del absolutismo. que se vio forzado a encastillarse en su propio territorio. a las que los reyes Valois c o n d u j e r o n a su nobleza. The EstatesGeneral of 1560. desde Lorena a Borgoña. sin embargo. Princeton. En la p r i m e r a m i t a d del siglo xvi. los bastiones borbónicos radicaban esencial- . Las guerras civiles que se desencadenaron t r a s Cateau-Cambrésis f u e r o n iniciadas. desde luego. Francisco I y E n r i q u e II g o b e r n a r o n u n p r ó s p e r o reino que crecía sin cesar. y la política exterior tendió a convertirse en coto exclusivo del rey. los edictos reales necesitaban todavía en principio el registro f o r m a l de los parlements. Montmorency y Borbón. u n a zona de influencia d e n t r o del a p a r a t o del Estado. sirvió c o m o u n crisol en el que se f u n d e n p r á c t i c a m e n t e todos los tipos de conflictos políticos internos que caracterizan la transición hacia el absolutismo. 1951. p o n d r í a de m a n i f i e s t o h a s t a q u é p u n t o era inseguro el arraigo de la m o n a r q u í a Valois en el país. t o d o esto contribuyó a un completo f r a c a s o de a a u t o r i d a d real. cada u n o de los cuales controlaba u n t e r r i t o r i o de su propiedad. en consecuencia. Las guerras se convirtieron en u n a magnífica salida p a r a la p e r e n n e belicosidad nobiliaria. pp. El prolongado esfuerzo f r a n c é s p o r conquistar el dominio de Italia. y superior en el c a m p o naval p o r su alianza con los genoveses— d e r r o t ó claramente a su rival f r a n c é s en la lucha p o r el control de la península transalpina. prestigio dinástico en el interior se vio favorecido p o r las constantes guerras exteriores en Italia. la lucha e n t r e los hugonotes y la Santa Liga p o r el control de la m o n a r q u í a . la victoria f u e p a r a el E s t a d o cuyo proceso de absolutización era m á s temp r a n o y e s t a b a m á s desarrollado. El control de los nombramientos de la j e r a r q u í a eclesiástica se consiguió m e d i a n t e el concordato de Bolonia con el papado. a u n q u e los precios y las ganancias habían experimentado u n a f u e r t e alza en ese intervalo 6 .106 Europa occidental Frartcia 107 convocatoria de los Estados Generales 5 . P o r ' o t r a parte. p e r o el nivel impositivo hacia finales del reinado de Francisco I no era apreciablemente superior al de Luis XI sesenta años antes. la línea Montmorency-Chátillon tenía su base en las tierras hereditarias que se extendían p o r todo el c e n t r o del país. la proporción del p r o d u c t o fiscal directo en la riqueza nacional descendió. pp. noviembre de 1962. u n a extensa clientela. Pero ni Francisco I ni E n r i q u e II eran todavía nada que pudiera s e m e j a r s e a unos reyes autocráticos: ambos consultaban con frecuencia a las asambleas regionales y r e s p e t a b a n escrupulosamente los tradicionales privilegios nobiliarios. p o r los tres grandes linajes rivales. La actividad representativa disminuyó progresivamente: los Estados Generales d e j a r o n o t r a vez de existir. Las rentas fiscales se duplicaron e n t r e 1517 y la década de 1540. E n ú l t i m o término. E n esta contienda. la venta de bonos públicos a los rentiers a p a r t i r de 1522 ayudó a m a n t e n e r c o n f o r t a b l e m e n t e el tesoro real. Para convertirse en ley. 120. Guisa. en la medida en que exponen las múltiples tensiones y contradicciones de la f o r m a c i ó n social f r a n c e s a en la época del Renacimiento. Mientras tanto. p o r supuesto. las ciudades n o f u e r o n convocadas nunca m á s después de 1517. La i n m u n i d a d económica de la Iglesia n o se infringió p o r el cambio del patronazgo sobre ella (situación muy distinta a la de España. Así p u e s ' lo que f r u s t r ó la aparición de u n P a r l a m e n t o nacional en la Francia renacentista f u e el encastillamiento regional del p o d e r señorial local antes que la dirección centralista de la m o n a r q u í a A c o r t o plazo. 126-7. c o m b i n a d a con la incert i d u m b r e de u n a crisis sucesoria. Pero esas guerras ofrecen u n a especie de radiografía del c u e r p o político a finales del siglo xvi. Las guer r a s de religión f u e r o n dirigidas. Representative institutions in Renaissance France. pp. La m o n a r q u í a española —política y m i l i t a r m e n t e más avanzada. n o tuvo éxito. desde el principio h a s t a el fin. al ser incapaces de conseguir las contribuciones financieras q u e deseaban de los Estados nacionales d e j a r o n g r a d u a l m e n t e de convocarlos p o r completo. Past and Present 23. vacante políticamente en la práctica t r a s la m u e r t e de E n r i q u e I I y la regencia de Catalina de Médicis. poseedora de las bases estratégicas de los H a b s b u r g o en E u r o p a del norte. comenzado con Carlos V I I I en 1494 y finalizado con el t r a t a d o de Cateau-Cambrésis en 1559. ' Major. p e r o a largo plazo. p o r o t r a parte. 75. La familia Guisa era dueña del nordeste. 3-24. La m u e r t e de E n r i q u e I I precipitó a Francia en c u a r e n t a años de aniquiladoras luchas internas.

a medida que t r a n s c u r r í a la lucha. el p o d e r f u e t o m a d o p o r u n comité dictatorial de funcionarios y clérigos descontentos. . la lucha desencadenó conflictos sociales m á s p r o f u n d o s que los del secesionismo feudal. Pero todavía queda mucho trabajo que hacer sobre la Liga. Bourges.1Ca P r o e s P a ñ o l a la privó de su tradicional comercio levantino: G. Este e s t r a t o proporcionó c u a d r o s militares p r e p a r a d o s p a r a u n a guerra civil prolongada. Puede considerarse. h a b i t u a d o s previam e n t e a las correrías de pillaje p o r Italia. el Loira y el Rin». m u c h a s de ellas ásperas y pobres. y donde los p o t e n t a d o s locales territoriales habían conservado d u r a n t e más t i e m p o su independencia. Koenigsberger esboza un breye análisis comparativo en «The organization of revolutionary parties in France and the Netherlands during the sixteenth century» Journal of Modern History. diciembre de 1955. 1966. p e r o la apropiación de los diezmos p o r los notables calvinistas aseguró que el atractivo del nuevo credo fuese m u y limitado p a r a el campesinado. 1559-1598. que incluye. Al convertirse el p r o t e s t a n t e E n r i q u e de N a v a r r a en sucesor legal de la m o n a r q u í a . se concentró r á p i d a m e n t e en el Delñnado. De hecho. que sugiere dación de U . .0 the Slxteenth centur ' P ° I i t i c s a " d religión in France Y » ( n o publicado). 4 diciembre de 1972.Europa occidental m e n t e en el sudoeste. pues. zonas m o n t a ñ o s a s o costeras más allá del Loira. 105-6 Livet. Ínter alia. pp. socialmente los dirigentes hugonotes procedían mayorit a r i a m e n t e de la clase terrateniente. Poitou. la ideología de estas revueltas u r b a n a s empezó a girar hacia el republicanismo. uno de los fenómenos más complejos y enigmáticos del siglo. Parece m á s probable. Poitou y Saintonge. tíearn y Gascuña. 335-51. junto con la concesión de algunas mejoras económicas. véase J. París. nue la presión general del conflicto confesional se limitó a dividir el tenue t e j i d o de la u n i d a d f r a n c e s a a través de su cost u r a i n t r í n s e c a m e n t e m á s débil. Quercy. en baluartes de la Liga. El p r o t e s t a n t i s m o siempre a t r a j o a los artesanos y burgueses en las ciudades. s i e m p r e m á s a l e j a d o de las tierras capetas de la Isla de Francia. las m i s m a s ciudades se dividieron en dos campos: m u c h a s de las ciudades del s u r se adhirieron a los hugonotes. e insiste en manipulación de las masas plebeyas. Cuando el s u r se p e r d i ó ante Condé y los ejércitos protestantes. muchos puertos e " ™ a n t f d Yl * u r * d e l o e s t e también siguieron siendo católicos: Burrnpnríü: Marsella se unieron a la Liga. y a t r a p a d o s ahora p o r la inflación de los precios. Elbeuf. Mientras los señores ducales del clan de los Guisa —Mayenne. 96. 7-8. p r á c t i c a m e n t e sin excepción. 27. Aumale. La nueva religión se retiró hacia el s u r en brazos de la disidencia aristocrática. una inteligente descripción de este período de la historia de Francia y su participación en las luchas políticas internacionales de la época. la Guyena. Orleans. u n a vez en m a r c h a . La miseria u r b a n a q u e resultó de estos hechos en la década de 1580 provocó u n a radicalización de la Santa Liga en las ciudades. p. Se ha a r g u m e n t a d o que las diferentes orientaciones comerciales (hacia el m e r c a d o exterior o interior) influyeron en esta división'. en Lemosin. La lucha interfeudal entre estas casas nobiliarias se intensificó a causa de la difícil situación en toda Francia de los propietarios rurales pobres. la t r e m e n d a devastación del c a m p o p o r las constantes c a m p a ñ a s militares de estas décadas e m p u j ó al c a m p e s i n a d o del centrosur. el Languedoc. E n París. vol. Al m i s m o tiempo. pp. sin embargo. Salmón muestra la importancia de los rangos medio y bajo de los juristas en el Consejo de los Dieciseis. complicada p o r el asesinato de Guisa p o r E n r i q u e I I I . ' J H Elliott Europe divided. Salmón. pp. Al principio. Además. Journal of Modern History. H. lo que motivó u n a equitativa distribución regional de la fe r e f o r m a d a Pero u n a vez que cesó la tolerancia oficial. páginas 540-76. Livet. Sin embargo. Les guerres de religión. a amenazadores levantamientos n o religiosos en la década de 1590. el p r o t e s t a n t i s m o se había extendido en general desde Suiza a Francia a través de los principales sistemas fluviales del Ródano. una presión redoblada de i m p u e s t o s reales p a r a la guerra cayo sobre las ciudades católicas coaligadas del n o r t e .Sin embargo. Normandía y Borgoña en n o m b r e del catolicismo y los ejércitos españoles invadían Francia desde Flandes y Cataluña. «The París Sixteen. Mercoeur— independizaban Lorena. d e n t r o de la cual quizá podían contar con la m i t a d de la nobleza f r a n c e s a en 1560 m i e n t r a s que n u n c a s u p e r a r o n el 10 ó 20 p o r 100 del conjunto' ' Esta tesis se encuentra en el estimulante ensayo de Brian Pierce L e a g u e : class Francia 108 d e la población». 1584-1594: The social analyisis of a revolutionary movement». G. H A 21 '. H. cuya característica común n o era t a n t o la vitalidad comercial c u a n t o el particularismo señorial. m i e n t r a s que las ciudades n o r t e ñ a s del interior se convirtieron. bajo su dictadura. Dijon y Lyon siguieron el m i s m o camino. Périgord. en las ciudades del n o r t e estallaron revoluciones municipales. 10 Para una sociología política del liderazgo municipal de la Liga en París durante la crisis de las guerras de religión. Saintonge. a p a r t e de las afiliaciones religiosas que los dividían. Les guerres de religión. apoyados p o r las h a m b r i e n t a s m a s a s de la plebe y u n a falange fanática de m o n j e s y p r e d i c a d o r e s 10. Bretaña. 44.Í unHdH ^ a C I O nTl ff r™ c e ma6 n ° S P r e o c u P a d a s POr la consoiia an s Ar d a d " . que la p a u t a geográfica general del p r o t e s t a n t i s m o r e f l e j a r a el tradicional separ a t i s m o regional del sur. el movimiento que inventó las barricadas urbanas espera todavía su historiador marxista. Marsella sufrió las consecio W a m f n T r Ta'P°ht.

1968. el a r r e n d a m i e n t o de impuestos se s u b a s t a b a h a b i t u a l m e n t e e n t r e los grandes financieros. Francia se convirtió en la tierra clásica de la venta de cargos. E s t e círculo vicioso de improvisación financiera exu Menna Prestwich. el canciller hugonote. comp. Se conservó la paz exterior y. medida destinada n o sólo a a u m e n t a r los ingresos de la m o n a r q u í a . E n r i q u e IV aceptó tácticamente el catolicismo. la economír. julio de 1967. French absolutism: the crucial phase. p. 199. pp. A p a r t i r de ese m o m e n t o . sino también a aislar a la b u r o c r a c i a de la influencia de los potentados. duplicó los ingresos netos del Estado. Lublinskaya. 13 Prestwich. c o n d u j e r o n a u n c o r t o p r e d o m i n i o del d u q u e de Luynes. 1620-1629. No se convocaron los Estados Generales. las dimensiones y la diversidad del país a ú n permanecían a m p l i a m e n t e inconquistadas. . Richelieu y Colbert. 1968.. p. la venta de cargos r e p r e s e n t ó ú n i c a m e n t e alrededor del 8 p o r 100 de los ingresos presupuestarios 1 2 . f u e estabilizada p o r el p r o c e d i m i e n t o de Paulet de hacerlos hereditarios a c a m b i o del pago de u n p e q u e ñ o p o r c e n t a j e anual sobre su valor de compra. Además. pp. Los parlements provinciales. reunió a los p a t r o c i n a d o r e s aristocráticos de la Liga. que eran s i m u l t á n e a m e n t e officiers que h a b í a n c o m p r a d o posiciones en la sección de tesorería del a p a r a t o de Estado 1 4 . r e p r e s e n t a b a n los bastiones del p a r t i c u l a r i s m o tradicional. B a j o el frugal régimen de Sully. con el' . Salmón insiste en este punto: «Venality of office and popular sedition in 17th century France». Por o t r o lado. Una recrudescencia del faccionalismo nobiliario y del m a l e s t a r religioso —evidente en la última e ineficaz sesión de los Estados Generales (1614-1615) celebrada antes de la revolución francesa— y la p r i m e r a intervención agresiva del Parlement de París c o n t r a u n gobierno real. H. Londres. en H. 41-3. TrevorRoper. Los príncipes reales e r a n todavía rivales celosos del monarca. r e c o n s t r u y e n d o la ciudad y convirtiéndola en capital p e r m a n e n t e del reino. y con frecuencia e s t a b a n en posesión de gobiernos hereditarios. La pacificación civil f u e a c o m p a ñ a d a de u n a atención especial hacia la recuperación agrícola y la promoción del comercio de exportación. «From Henri III to Louis XIV». El carácter específico del E s t a d o absolutista f r a n c é s q u e surge en el grand siécle está destinado a e n f r e n t a r s e y d o m i n a r a este c o n j u n t o de fuerzas. Las guerras de religión t e r m i n a r o n con la r e a f i r m a c i ó n del Estad o real. aisló a los comités y s u p r i m i ó las rebeliones campesinas. 14 Hay una buena exposición de este fenómeno en A. la f u e r t e alza de los costos de la política exterior e interior.114 Europa occidental 90 Inglaterra 118 48 racionalización de las contribuciones agrarias y la reducción de gastos. E n r i q u e IV estableció la presencia real y el p o d e r central en París p o r vez p r i m e r a . el a b s o l u t i s m o f r a n c é s llegó con relativa rapidez a su madurez. Cambridge. f u e tan grande que la m o n a r q u í a tuvo que r e c u r r i r c o n s t a n t e m e n t e a créditos concedidos con altos intereses p o r los consorcios de sus propios a r r e n d a t a r i o s de impuestos. que había existido d u r a n t e m á s de u n siglo. cuyos sistemas de recaudación podían desviar de su camino hacia el E s t a d o h a s t a las dos terceras p a r t e s de los ingresos fiscales. Las m a s a s francesas se habían levantado d u r a n t e las guerras civiles del siglo anterior. y conservaban el r e c u e r d o de la insurrección p o p u l a r " . compuestos p o r u n a mezcla de pequeña aristocracia r u r a l y abogados. Sus grandes arquitectos administrativos en el siglo x v n f u e r o n . A p a r t i r de este m o m e n t o . El magn e t i s m o personal del f u n d a d o r de la nueva dinastía b o r b ó n i c a r e s t a u r ó el prestigio p o p u l a r de la m o n a r q u í a . en la nueva coyuntura internacional de la guerra de los Treinta Años. la 11 J. «From Henri III to Louis XIV». a medida que la m o n a r q u í a creaba u n n ú m e r o creciente de sinecuras y p r e b e n d a s p a r a asegurar sus ingresos. 199. E n t r e 1620 y 1624 el t r á f i c o de cargos p r o p o r c i o n ó alrededor del 38 p o r 100 de los ingresos reales 1 3 . D. p o r supuesto. Past and Present. a pesar de las p r o m e s a s hechas en este sentido d u r a n t e la guerra civil. El edicto de Nantes y sus artículos complementarios contuvieron el p r o b l e m a del p r o t e s t a n t i s m o al concederle u n a a u t o n o m í a regional limitada. Sully. Cuando comenzaron su t r a b a j o . The age of expansión. Las pensiones p a r a c o m p r a r la benevolencia de los grandes nobles reticentes y la reanudación de la guerra c o n t r a los hugonotes en el sur aument a r o n considerablemente los gastos estatales. 234- E s t a doble radicalización en la ciudad y en el c a m p o f u e lo q u e f i n a l m e n t e reunificó a la clase d o m i n a n t e : la nobleza comenzó a c e r r a r filas tan p r o n t o c o m o existió u n peligro real de levant a m i e n t o desde a b a j o . E n París y en o t r a s ciudades crecía u n a burguesía comercial que controlaba el p o d e r municipal. principalmente p o r medio de los impuestos indirectos. en las que a m b o s lados habían b u s c a d o su apoyo en diferentes ocasiones. la burocracia y la j u d i c a t u r a se colmarían con el mayor volumen de transacciones venales conocido en E u r o p a . ad r i n L t r a ' va. p e r o a p a r t i r de la minoría de edad de Luis X I I I esta proporción cambió r á p i d a m e n t e . Sully. La evolución institucional m á s i m p o r t a n t e del reinado fue la introducción de la paulette en 1604: la venta de cargos en el a p a r a t o del Estado. a u n q u e todavía h a b r í a de producirse u n a regresión radical antes de que se estableciera definitivamente.

se apropiaban 13 a mediados de la década de 1620).» Ernst Kossmann. y en sus ingeniosas combinaciones el espacio se hizo vivo: p o r todas partes. Estos principios «estéticos» del absolutismo f r a n c é s correspondían. El cardenal. 308 (de los 19 millones de livres. u n a extrema y florida complejidad. el p o d e r burocrático. de tal m o d o que al final de su reinado sólo la c u a r t a p a r t e de esos gobiernos estaban en las mismas manos que antes de su subida al poder. derribó los castillos de los nobles y prohibió el duelo. los intendants r e p r e s e n t a r o n el nuevo p o d e r del Estado absolutista en los rincones m á s alejados del reino. campeones del legalismo y el particularismo. pues. bloqueando i n t e r m i t e n t e m e n t e las iniciativas del gobierno real. sobre la parte de la taille que se apropiaban los arrendatarios de impuestos. Kossman ha descrito sus contornos p a r a la conciencia de las clases poseedoras de aquel t i e m p o en un notable p á r r a f o : «Los c o n t e m p o r á n e o s sentían que el absolutismo n o excluía en m o d o alguno aquella tensión que les parecía inherente al Estado. que eran desde antiguo presa p a r t i c u l a r de los más altos potentados de la aristocracia. sus cargos eran revocables y no se podían c o m p r a r : reclutados h a b i t u a l m e n t e e n t r e los antiguos maitres des requétes —y ellos mismos nobles pequeños o medios en el siglo x v n — . una sombra que encerraba esa fuente de energía en la que ningún ojo humano podía descansar sin quedarse ciego. A p e s a r de todo. E x t r e m a d a m e n t e impopulares entre el e s t r a t o de los officiers. que hiciese posible p o r vez p r i m e r a el control y la intervención reales directos en toda Francia. 23. Simultáneamente. la magist r a t u r a de los diversos parlements de la tierra. al Parlamento de París. curiosam e n t e entrelazada con este sistema. y que n o alteraba ninguna de sus ideas sobre el gobierno. Richelieu y sus sucesores comenzaron a c o n s t r u i r u n a m a q u i n a r i a administrativa racionalizada. la relación e n t r e impuestos y cargas en la época tradicional h a sido conceptualizada c o m o u n a tensión e n t r e la r e n t a feudal «centralizada» y la «local». aplastó las sucesivas conspiraciones aristocráticas con ejecuciones sumarias. concentraba y templaba su luz. N o m b r a d o s direct a m e n t e p o r la monarquía. E n efecto. se convirtió en el portavoz m á s ruidoso de la resistencia de los officiers contra los intendants. con el sitio y c a p t u r a de La Rochelle. procedió rápidam e n t e a liquidar las fortalezas r e m a n e n t e s de los hugonotes en el sudoeste. Nos referimos a los parlamentos y. chocan y finalmente se a b s o r b e n en u n único y magnifícente sistema. esta duplicación «económica» se reproducía en las e s t r u c t u r a s «políticas» del absolutismo francés. un desarrollo simultáneo y contradictorio de los grupos de officiers y commissaires d e n t r o del c o n j u n t o de la 43. el E s t a d o era como u n a iglesia b a r r o c a en la que u n gran n ú m e r o de concepciones diferentes se mezclan. q u e se a d a p t ó gradualm e n t e al nuevo molde centralizado. proyectaba en el c o n j u n t o de la construcción la energía sutil y los r i t m o s oscilantes e inciertos acariciados p o r el nuevo estilo» 1 5 . Richelieu creó el eficaz sistema de intendants. p o r q u e la c o m p r a de cargos r e p r e s e n t a b a u n a inversión tan rentable que » «O para cambiar la metáfora: si la autoridad real era un sol brillante había otro poder que reflejaba. Pero Richelieu rompió el carácter cuasihereditario de estos señoríos regionales. Los intendants de justice. p o r o t r a parte. Como ya h e m o s visto. Por encima de todo. t a n t o en la teoría como en la práctica. Los arquitectos habían descubierto recientemente el óvalo. de pólice et de finances eran funcionarios enviados con poderes o m n í m o d o s a las provincias. Mientras el papel de los intendants se hacía progresivamente m á s p r o m i n e n t e y autoritario. cuyas prerrogativas locales infringían. Para ellos. La multiplicación de los cargos venales. que era desde 1624 el soberano de jacto del país. . La t ronde. p. vease la p. t r e m ó inevitablemente la confusión y la corrupción. en los que ahora se refugiaba u n a nueva noblesse de robe. imposibilitaba el control f i r m e de la dinastía sobre las instituciones de la justicia pública y las finanzas y dispersaba. Leydén. s u j e t o al control público de los intendants. t a n t o central como localmente. la m i s m a complejidad de la a r q u i t e c t u r a del E s t a d o f u e la que permitió u n a unificación lenta p e r o inint e r r u m p i d a de la propia clase noble. en un p r i m e r m o m e n t o con misiones temporales y ad hoc. el esplendor de las f o r m a s ovaladas. se conseguía la proeza de integrar a la naciente burguesía f r a n c e s a en el circuito del E s t a d o feudal. y que más adelante se convirtieron en delegados permanentes del gobierno central en toda Francia. D u r a n t e este período hubo. m i e n t r a s todavía ocupaba a título privado posiciones d e n t r o del sistema de officiers y gozaba de la autoridad local en los parlements provinciales.114 92 Europa occidental Inglaterra 118 49 e s t r u c t u r a del Estado. y suprimió los Estados allí donde lo p e r m i t i ó la resistencia local (Normandía). brillando desde sus curvas. al principio f u e r o n utilizados con precaución y coexistieron con los gobiernos tradicionales de las provincias. Así pues. En cierto sentido. la e s t r u c t u r a de la m o n a r q u í a f r a n c e s a llegó a adquirir. 1954. sobre todo. f u e en esta m i s m a época cuando. abolió las más altas dignidades militares medievales. a propósitos funcionales. n o obstante.

la adquisición de Alsacia. p r o d u c i d a p o r el hastío de la guer r a y dirigida p o r el Parlement de París c o n t r a el sistema de intendants. Los levantamientos regionales de mayor i m p o r t a n c i a se entremezclaron con constantes estallidos menores de m a l e s t a r c o n t r a los r e c a u d a d o r e s de i m p u e s t o s en amplias zonas de Francia. El h a m b r e y la f u r i a populares se c o m b i n a r o n con u n a rebelión de los officiers. la conquista de Nápoles y Cataluña. p. e n t r e los q u e provocó grandes estragos sociales. Madrid. p. extendió las f r o n t e r a s de la m o n a r q u í a f r a n c e s a desde el Mosa hasta el Rin. f i r m a d o c u a t r o anos después de la histórica victoria f r a n c e s a en Rocroi. honores y bonos desviaron la riqueza burguesa de la producción. donde pretendía. La extorsión fiscal y la manipulación financiera p a r a apoyar el e s f u e r z o militar en el exterior coincidieron con las sucesivas malas cosechas de 1647.108 Europa occidental Francia au 94 el capital se desviaba c o n t i n u a m e n t e de las aventuras manuf a c t u r e r a s o mercantiles hacia u n a colusión u s u r e r a con el E s t a d o absolutista. El result a d o f u e llevar a u n a vía m u e r t a la evolución política de la burguesía f r a n c e s a d u r a n t e ciento cincuenta años. Peasant iWsmgs. El éxito f r a n c é s en la lucha c o n t r a E s p a ñ a coincidió. u n a i m p o r t a n t e rebelión plebeya y campesina en N o r m a n d í a en 1639. Sinecuras y honorarios. efectivamente. Las presiones fiscales del absolutismo de guerra provocaron u n a constante m a r e j a d a de rebeliones desesperadas de las masas u r b a n a s y rurales d u r a n t e toda esta década. Siglo XXI. 307 [Furores campesinos. estallidos f r e c u e n t e m e n t e patrocinados p o r la p e q u e ñ a nobleza local. Las emergencias militares del conflicto facilitaron la imposición de intendants en las zonas invadidas o amenazadas. Las t r o p a s reales participab a n h a b i t u a l m e n t e en la represión interior m i e n t r a s el conflicto internacional se libraba en el exterior. En 1644. La contribución total se cuadruplicó en la década posterior a 1 6 3 0 L a causa de este r e p e n t i n o y e n o r m e crecimiento de la carga fiscal fue. " Prestwich «From Henri III to Louis XIV». Mazarino provocó la crisis de la F r o n d a al prolongar la guerra c o n t r a E s p a ñ a hacia el t e a t r o mediterráneo. Poitou. la F r o n d a p u e d e considerarse c o m o la «cresta» más alta de esta larga ola de rebeliones populares . Sin embargo. naturalmente. al m i s m o tiempo. 203. La consecuencia social f u e la creación de u n a burguesía q u e tendía a asimilarse crecientemente con la aristocracia a través de las exenciones y los privilegios de los cargos. desde Sully a Colbert. con ella. El t r a t a d o de Westfalia. Londres. la intervención diplomática y militar de Richelieu en la guerra de los Treinta Años. populaires en . Saintonge. realizada al principio p o r m e d i o de subvenciones a Suecia y después p o r el empleo de mercenarios alemanes. sus e n o r m e s gastos financieros exigieron u n a venta de cargos sin precedentes v p r o d u j e r o n f o r t u n a s espectaculares p a r a los consorcios de banqueros. de la m a g i s t r a t u r a de los titulares de cargos y de la burguesía municipal utilizaron a las m a s a s descontentas p a r a sus propios fines c o n t r a el E s t a d o absolutista. P e n g o r d y Guyena en 1636-37. el E s t a d o p a t r o c i n ó m a n u f a c t u r a s reales y sociedades públicas mercantiles que. La adquisición de títulos nobiliarios y de i n m u n i d a d fiscal se convirtió en u n objetivo empresarial n o r m a l p a r a los roturiers. 1971. con el disgusto de los rentiers p o r la forzosa devaluación de los bonos del gobierno y con la envidia de los poderosos pares del reino hacia u n a v e n t u r e r o italiano que manipu" Esta es la opinión de Porshnev en Les soulévements France. había dirigido h á b i l m e n t e la política exterior de Francia h a s t a el final de la guerra de los Treinta Años y. Les soulévements populaires en France de 1623 á 1048. Los costos reales de la guerra f u e r o n soportados por los pobres. E n 1610. Mazarmo. jacqueries en los campos de Angoumois. 547-60. la cual. Se p r o d u j e r o n revueltas u r b a n a s en Dijon. q u e sucedió a Richelieu en 1642. las exacciones p o r este i m p u e s t o se h a b í a n triplicado hasta alcanzar los 44 millones de libras. p r o p o r c i o n a r o n negocios útiles a esta clase 16. Francia selló el destino de Alemania y destrozó el predominio español. Por s u parte. en la que d u r a n t e u n breve período algunos sectores de la alta nobleza. E n cierto sentido. los agentes fiscales del E s t a d o r e c a u d a r o n 17 millones de libras procedentes de la taille. en su calidad de italiano. En el caso f r a n c é s puede apreciarse con u n a desl u m b r a n t e claridad la medida en q u e la conmutación local de las cargas y el crecimiento de u n a agricultura m o n e t a r i z a d a se vieron compensados p o r la extracción centralizada de excedente del campesinado. El Estado feudal reorganizado golpeó sin piedad a las m a s a s rurales y u r b a n a s .Fr Porshnev. e elevó al p r i m e r E s t a d o borbónico. El peso de todo este a p a r a t o cayó sobre los pobres. Las nuevas e s t r u c t u r a s del absolutismo f r a n c é s recibieron su b a u t i s m o de fuego en la guerra europea. t e r m i n ó con la presencia de grandes ejércitos franceses en el c a m p o de batalla. El efecto internacional f u e decisivo. Mousnier. a r r e n d a m i e n t o s de impuestos y créditos. 1649 y 1651. con la consolidación interior del c o m p l e j o b u r o c r á t i c o dual " B. Aix y Poitiers en 1630. después de la paz de Westfalia. pp.

véase Kossmann. 5- . y sus titulares q u e d a b a n obligados con frecuencia a residir en la corte. el resentimiento t a n t o de príncipes y p a r e s como de la p e q u e ñ a aristocracia provincial Pero no c a m b i a r o n el vínculo objetivo e n t r e la aristocracia y el Estado. y u n a selecta elite burocrática estaba e n t r e n a d a y p r e p a r a d a p a r a el m a j e s t u o s o nrden administrativo del p r ó x i m o reinado. y q u e d ó separada del señorío efectivo sobre sus dominios territoriales. 250-2. El proceso de fusión p e r m i t i d o p o r la coexistencia de los dos sistemas d e n t r o de un m i s m o E s t a d o acabó p o r asegurar u n a solidaridad m u c h o más rápida contra las masas^ La m i s m a p r o f u n d i d a d del m a l e s t a r p o p u l a r revelado p o r la F r o n d a recorto la última r u p t u r a emocional con la m o n a r q u í a protagonizada p o r la aristocracia disidente: a u n q u e todavía » Sobre este aspecto. ambos grupos procedían p r e d o m i n a n t e m e n t e de la noblesse de robe. 204. la nobleza . conseguidos en el seno de las e s t r u c t u r a s mixtas de la m o n a r q u í a f r a n c e s a en el siglo Xvn m o s t r a r o n su eficacia. La Fronde. Los progresos de la centralización administrativa y de la reorganización de las clases. la aristocracia habría de sentar cabeza b a j o el a b s o l u t i s m o consum a d o y solar de Luis XIV. con el t r a t a d o de los Pirineos se habían añadido a Francia el Rosellón y el Artois. Una vez que la a u t o r i d a d real y el poder ejecutivo se reunieron en un único soberano. Aunque la presión social desde a b a j o f u e p r o b a b l e m e n t e más apremiante. En adelante. p o r q u e las clases propietarias estaban ahora más unidas. los ejércitos privados llenos de indeseables erraban p o r los campos. La » Pierre Goubert. El m a n d o de las ciudades fortificadas en las regiones fronterizas f u e sometido a u n a cuidadosa rotación. Í / f P a r a / e c . el país pareció caer en pedazos a medida que las provincias se desvinculaban de París. La Fronde. Kossmann. p. La alta nobleza tuvo que residir en Versalles u n a vez que se t e r m i n ó el nuevo palacio (1682). 1970.u n 2 p o r 100 de la p o b l a c i ó n . l o c a l e s F r o n d a r e p r o d u j o . en términos generales. «Les problémes de la noblese au xvni* siecle» en XlIIth International Congress of Histoncal Sciences. al ser domesticadas las alcaldías e instalarse en ellas las guarniciones militares. 117-38 á s levantamientos campesinos en el siglo x v n . lo q u e los c o n v e r t í a en meram e n t e honoríficos. la insurrección u r b a n a m á s radical coincidió con u n a de las zonas rurales tradicionalmente más desafectas: la Ormée de B u r d e o s y el extremo sudoccidental f u e r o n los últimos centros que resistieron a los ejércitos de Mazarino. Los gobiernos se concedían sólo p o r tres años. Los E s t a d o s provinciales ya no pudieron discutir ni negociar los impuestos: la m o n a r q u í a dicto u n a s exigencias fiscales muy precisas que los E s t a d o s se vieron obligados a aceptar. la F r o n d a f u e en realidad menos peligrosa p a r a el E s t a d o m o n á r q u i c o que las guerras de religión. m u c h o más eficaz a h o r a q u e n u n c a en la protección de los intereses básicos de la clase noble. Los gobernadores provinciales i n t e n t a r o n a j u s t a r cuentas con los parlements m i e n t r a s las autoridades municipales aprovechaban la o p o r t u n i d a d p a r a atacar a las maU La í ™5 . a p a r t e de su instintiva hostilidad hacia la burguesía local b o r d e l e s a E n 1653 Mazarino y T u r e n n e habían extirpado los últimos reductos de la rebelión. En efecto. n a t u r a l m e n t e . El nuevo soberano asumió el m a n d o personal de t o d o el aparato de E s t a d o en 1661. Todas estas medidas contra el p a r t i c u l a r i s m o r e f r a c t a r i o de los grupos e instituciones tradicionales provocaron. Esta vez. a p e s a r de todas las contradicciones existentes e n t r e los sistemas de officiers y de intendants. el p r o t e s t a n t i s m o local permaneció. pues. las ciudades establecían dictaduras municipa les rebeldes. ya n o se r o d u i o n u n c a más u n a confluencia de rebeliones procedentes ^ arriba y de abajo. La a u t o n o m í a municipal de las bonnes villes f u e e m b r i d a d a . y u n a serie de intrigas y m a n i o b r a s complejas dividían y reunían a los príncipes rivales que competían p o r el control de la corte.se apropio e n t r e u n 20 y u n 30 p o r 100 de toda la r e n t a nacional 2 1 . pp. y la Ormée n o í v T w t ^ H J r ° g r a m a P ? l í t i ó ° coherente. Los parlements f u e r o n silenciados. todo el potencial político del absolutismo f r a n c é s llegó r á p i d a m e n t e a su plenitud. 247. p e r o cuando la guerra r o n t r a E s p a ñ a finalizó. muchos Cem e n t o s de la p a u t a m a r c a d a p o r las guerras de religión. Pero las tomas en S o T 5 / 6 1 Burdeos y en París tuvieron lugar dema z a d o . El grado de explotación económica garantizado p o r el absolutismo francés puede apreciarse p o r este cálculo reciente: d u r a n t e el siglo x v n . La F r o n d a costó a Mazarino sus proyect a s conquistas en el Mediterráneo. Los d e m á s tribunales soberanos f u e r o n reducidos a la obediencia. y su pretensión de p r e s e n t a r p r o t e s t a s antes de registrar los edictos reales quedó anulada (1673). mientras os b a n q u e r o s y a r r e n d a t a r i o s de impuestos contra quienes pron^tíf11 P a ' l e m e n t s estaban personal y e s t r e c h a m e n t e conectados con ellos.96 Europa occidental Frartcia106107 . pp. c a u t a m e n t e neutral en el sur. llho m 97 laba a u n rey en minoría de edad. u n a vez más. El estallido constituyó un t u m u l t o c o n f u s o y a m a r g o en el que. t a r a l r e s u l t a d o ^ los conflictos entrelazados de la Fronda. Moscú.

P i a m o n t e y Prusia f u e r o n tan sólo los últimos e j e m p l o s más directos de esa influencia. envolvió la represión a r m a d a en la que éste se basaba. p. La eficacia d e p a r t a m e n t a l de este sistema relativamente tenso.114 Europa occidental 114 Inglaterra 99 m a q u i n a r i a central del p o d e r real fue.000 hombres a 300. éstos f u e r o n los años m á s refulgentes del r e i n a d o de Luis XIV. Colbert que llegó a c o m b i n a r la dirección de la hacienda. que m á s adelante se extendió a toda Francia (1698-99). con su distribución semiterritorial y sus interminables deliberaciones colectivas. las depredaciones de los a r r e n d a t a r i o s de i m p u e s t o s se r e d u j e r o n drásticamente. que c o m p r e n d í a a sus servidores políticos de m a y o r confianza y excluía a todos los príncipes v los grandes Este consejo se convirtió en el s u p r e m o o r g a n i s m o ejecutivo del Estado. Vauban m o d e r n i z ó las a r m a s militares y las fortificaciones. s u p u s o esencialmente u n a p r e p a r a c i ó n interior p a r a las f u t u r a s aventuras exteriores. p a s a n d o de unos 30 ó 50. en la concepción de Luis XIV. la casa y la a r m a d a reales. derechos vitales que le f u e r o n t r a n s f e r i d o s p o r el antiguo officier «tesorero» que a n t e r i o r m e n t e los controlaba. Pero estos funcionarios estaban apoyados en u n a impresionante m a q u i n a r i a coactiva. LOUIS XIV et vingt millions de francais. 1969 p 223 \El dec • Roland Mousnier. p a r a servir a u n p r o p ó s i t o específico: el objetivo superior de la expansión militar. puesto ahora a disposición de la m o n a r q u í a . y Séguier que en su calidad de canciller cuidaba de la seguridad interior Estos a d m i n i s t r a d o r e s competentes y disciplinados f o r m a b a n la cima del orden burocrático. ligado p o r la actividad incansable del p r o p i o Luis XIV. Portugal. económica y culturalmente. p e r o n o p u d o ocultarla. m i e n t r a s el Conseil des Dépéches se encargaba de los asuntos provinciales y del interior y el Conseil des t manees. Louis XIV et vingt milüons de francais pp 164 166 » Goubert. cuyas cargas fiscales eran m á s livianas. Para conservar el orden y r e p r i m i r las revueltas en París se creó u n a fuerza p e r m a n e n t e de policía (1667). E crecimiento de este a p a r a t o militar significó el d e s a r m e final de la nobleza provinciana y la capacidad de a p l a s t a r las rebeliones populares con rapidez y eficacia 2 5 . p r o f u s a m e n t e dispensado p o r los clérigos y escritores asalariados del regimen. Londres. las tierras reales f u e r o n s i s t e m á t i c a m e n t e r e c u p e r a d a s .000 funcionarios responsables. los nuevos dragones llevaron a cabo la expulsión masiva de los hugonotes de Francia. P e r o el rayonnement político de Versalles n o era u n fin en sí mismo. p o r tanto. Los gastos del E s t a d o disminuyeron gracias a la supresión general de los nuevos cargos creados desde 1630. La p r i m e r a década del rein a d o desde 1661 a 1672. Moye. cuyo p o d e r s u p r e m o residía ahora en el intendant real. B a j o la capaz superintendencia de p r i m e r Colbert se estabilizó la presión fiscal y se p r o m o v i ó el comercio. Europe unfolding 1648-1688. a y u d a r o n a a c a b a r con toda rapidez con el campesinado boloñés y camisard. a u n q u e la recaudación n o f u e r e a s u m i d a p o r el Estado. era m u c h o m a y o r que la de los incómodos mecanismos conciliares del absolutismo de los H a b s b u r g o en España. c o n c e n t r a d a racionalizada y ampliada sin u n a seria resistencia aristocrática' Luis XIV h e r e d ó de Mazarino sus principales ministros: Le Tellier. El a b s o l u t i s m o f r a n c é s alcanzó su apoteosis institucional en las ú l t i m a s décadas del siglo x v n . El rey presidía p e r s o n a l m e n t e las deliberaciones del p e q u e ñ o Conseil d'en Haut. La e s t r u c t u r a del E s t a d o y la c o r r e s p o n d i e n t e c u l t u r a d o m i n a n t e perfeccionadas en el rein a d o de Luis XIV iban a convertirse en el modelo de la m a y o r p a r t e de la nobleza europea: España. Administrativa. Las realizaciones organizativas del absol u t i s m o b o r b ó n i c o e s t a b a n destinadas. supervisaba la organización economica de la m o n a r q u í a . asistido p o r los subdélégués e investido con nuevos poderes sobre la tasación y supervisión de la taille. En u n plano inferior. que dirigía la política exterior. encargado de los a s u n t o s militares. Lionne. casi todas sus o b r a s m á s duraderas d a t a n de estos años. P 72 J. c o n t a n d o la corte y las provincias 2 3 . de reciente creación. la recaudación de impuestos indirectos se elevó en t o r n o al 60 p o r 100 p o r m e d i o de u n control cuidadoso del sistema de " £ i e i 7 e Goubert. la red de intendants cubría ya la totalidad de Francia (Bretaña f u e la última provincia en recibir un comisario en 1689) El país f u e dividido en 32 généralités. Los m e r c e n a r i o s suizos q u e p r o p o r c i o n a r o n al absolutismo b o r b ó n i c o sus t r o p a s domésticas. la instrucción y los u n i f o r m e s . El volumen del ejército creció enormem e n t e d u r a n t e el reinado. 115 insiste correctamente en este punto al comentar que las rebeliones de 1675 en Bretaña y Burdeos fueron los últimos levantamientos sociales serios del siglo. Peasant uprisings. El incienso ideológico que r o d e a b a a la m o n a r q u í a . . La taille personnelle descendió de 42 a 43 millones de libras m i e n t r a s que la taille réelle se elevó a l r e d e d o r de u n 50 p o r 100 en los pays d'états.000 al final de este p e r í o d o L e Tellier y LouvoTs i n t r o d u j e r o n la paga regular. El personal total del sector civil del a p a r a t o de E s t a d o central del absolutismo f r a n c é s en el reinado de Luis XIV era todavía muy modestoquizá tan solo 1.

' dres 1967 p^ / ( T ^"' 156<M66 °-' 6n in Swedish history ^ » Los cardenales habían intentado someter a la nobleza a impuestos que de" disfrazados bajo la forma de «conmutaciones» del ban mll'tar bían los feudos. Fue este m i s m o mercantilismo. hasta alcanzar los 220. aligerada de las cargas m o n e t a r i a s que Richelieu y Mazarino habían intentado imponerle. 90-2 tamblen en Clert0 r a s i ó n ningún señor o propietario intentó utilizarlos p a r a sus Propios fines. La der r o t a del candidato f r a n c é s al electorado de Colonia y la subida de Guillermo I I I al t r o n o inglés f u e r o n las señales p a r a la reanudación del conflicto internacional. p a r a preocupación de los m e r c a d e r e s ingleses y holandeses. Siete años de lucha t e r m i n a r o n con Francia en posesión del Franco-Cond a d o y con u n a f r o n t e r a ampliada en Artois y Flandes p e r o con las Provincias Unidas intactas y los aranceles antiholandeses de 1667 anulados: u n balance m o d e s t o en el exterior En el interior. se lanzó u n ambicioso p r o g r a m a mercantilista p a r a acelerar el desarrollo m a n u f a c t u r e r o y comercial de Francia. elegidos por cooptación hereditaria d e n t r o del m i s m o g r u p o de familias fnterrelacionadas de la noblesse de robe. se a u m e n t a r o n las viejas contribuciones. Véase Pierre Deyon. el restablecimiento de la paz en la década de 1680 se limitó a a c e n t u a r la arrogancia del absolutismo borbonico El rey se e n c e r r ó en Versalles. los d e m á s territorios ocupados tuvieron que ser evacuados. u n a coalición internacional — E s p a ñ a y Austria sobre t o d o . se acercaron s o r p r e n d e n t e m e n t e a A m s t e r d a m y t o m a r o n Utrecht.resonaba de nuevo en la monoton7a ^ e l c ? ó t toma mayestática de los interminables alejandrinos». Sin embargo. y se alcanzó el superávit p r e s u p u e s t a r i o con r e g u l a r i d a d M i e n t r a s tanto. E n el interior continuó la depresión agraria. a la vez que la a r m a d a f r a n c e s a era desplazada de los mares. con la intención de s u p r i m i r la competencia de su comercio —que se había m o s t r a d o fácilmente superior al francés— p o r m e d i o de la incorporación de las Provincias Unidas a los dominios franceses. se utilizaron subterfugios legales poco solidos p a r a u n a serie de pequeñas anexiones en el nordeste. que ya estaba asegurada antes del comienzo de la guerra. se crearon compañías con privilegios reales p a r a explotar el comercio de Oriente y de las Indias Occidentales. los astilleros recibieron f u e r t e s subsidios y. Para financiar el esfuerzo de guerra. permaneció c o m p l e t a m e n t e leal 2 8 . Michael Roberts . se emitieron empréstitos y los subsidios comerciales f u e r o n abandonados. ccxxxi. se manipuló el valor de la m o n e d a y. m i e n t r a s la dinastía Orange volvía a t o m a r el p o d e r en Holanda f o r j a n d o u n a alianza m a t r i m o n i a l con Inglaterra.114 Europa occidental Inglaterra 101 a r r e n d a m i e n t o . Los ejércitos franceses habían m á s que doblado su f u e r z a en la decada intermedia. 355-6. Revue historique. la reducción fiscal de Colbert había q u e d a d o definitivamente a r r u i n a d a : la venta de cargos se multiplicó u n a vez mas. se s u b a s t a r o n títulos. Sin embargo. se i m p u s o un sistema de aranceles a l t a m e n t e proteccionista. se inventar o n o t r a s nuevas. sin e m b a r g o el que c o n d u j o directamente a la decisión de invadir Holanda en 1672. p o r ultimo. pp. t o r p e s gestos antipapales se mezclaron con la d e s p r e o c u p a d a expulsión de los protestantes del reino. se inventó u n a cascada de nuevos cargos que se pusieron a la venta. L o u i s XIV et vingt miUions de frangais. Saboya y la m a y o r p a r t e de Alemania. Lo más que pudieron h a c e r f u e m a n t e n e r a la coalición en u n a s costosas tablas: los objetivos bélicos de Luis XIV q u e d a r o n f r u s t r a d o s en todas partes. sus ideales culturales: «El orden y la a T u srlaxirvCIvníl « r n e n t e ? d 0 P t a d ° S e n \OS d e s f i I e s h i t a r e s proporcionaron a Luis XIV y a sus contemporáneos el modelo al que debían conformarse a r t e : y e l e c o d e l p a s ^encé nombre i a Y de Martinent ™ U y o m ! S m . Los ingresos netos de la m o n a r q u í a se duplicaron e n t r e 1661 y 1671. Austria. En adelante.se f o r m ó r á p i d a m e n t e p a r a la defensa del statu quo. la guerra iba a d o m i n a r p r á c t i c a m e n t e todos los aspectos del reinado 2 7 La miseria y el h a m b r e causadas p o r las exacciones del E s t a d o y p o r u n a s e n e de malas cosechas provocaron nuevos levantamientos del c a m p e s i n a d o en Guyena y Bretaña en 1674-75 que f u e r o n suprimidos p o r las a r m a s de f o r m a s u m a r i a : en esta * G o u b e r t . La nobleza. y la expansión colonial en el exteriorlas subvenciones reales f u n d a r o n nuevas industrias (paños cristal. 1964. La guerra holandesa f u e inicialmente u n éxito: las t r o p a s f r a n c e s a s cruzaron el Rin. La única ganancia registrada p o r Francia en el t r a t a d o de Ryswick f u e la aceptación europea de la absorción de E s t r a s b u r g o . Inglaterra. A la nobleza no le gustaron nada y fueron abandonados por Luis XIV. ° U n p r o g r a m a . La guerra de la Liga de Augsburgo (1689-97) alineó p r á c t i c a m e n t e a toda la E u r o p a occidental y central c o n t r a Francia: Holanda. «A propos des rapports entre la noblesse fran?aise et la monarchie absolue pendant la premiére moitié du xvn' siécle». España. se multiplicaron los empréstitos obligatorios y las r e n t a s públicas. se i n t r o d u j o u n i m p u e s t o p o r «capi- sentido.000 h o m b r e s . . el calibre de los ministros descendió a medida que la generación escogida p o r M a z a r m e cedía sus puestos a sucesores m á s o menos mediocres. tapicería. p o r p r i m e r a vez. o b j e t o s de hierro). pp. a u n q u e el comercio marítimo se recobró y alcanzó u n a repentina prosperidad.

Ramillies. p e r o las f u e r z a s alineadas c o n t r a » Naturalmente. m a r c a d a p o r anomalías institucionales y desgarrada p o r rebeliones internas. La m i s m a Francia recibió las sacudidas de la invasión. los ejércitos f r a n c e s e s o c u p a r o n Flandes. con la ayuda de Holanda. y las heladas y el h a m b r e paralizaron el campo. la p a r a d o j a del absolutismo f r a n c é s f u e q u e su m a y o r brillantez interior no coincidió con su m a y o r predominio internacional. su p o d e r í o f u e destrozado f i n a l m e n t e p o r el absolutismo f r a n c é s a mediados del siglo x v n . Por el con- f u e la e s t r u c t u r a de E s t a d o de Richelieu y M a z a n n o . Sin embargo. De hecho. » G o u b e r t . Por lo demás. Los verdaderos vencedores de la guerra de Sucesión española f u e r o n los comerciantes y los b a n q u e r o s de Londres: con ella comenzo u n imperialismo mundial británico. La debüidad temnoral de Inglaterra en la década de 1660. a u n q u e éste estuviera en su época de auge. en la aceleración de u n t i e m p o distinto al del a b s o l u t i s m o en los países m a r í t i m o s : H o l a n d a e Inglaterra. tan ruinosos s u f r i m i e n t o s no p r o d u j e r o n ningún beneficio al absolutismo f r a n c é s . 158-62. que p e r m i t i e r o n a la joven r a m a de la dinastía borbonica conservar la m o n a r q u í a en E s p a ñ a al precio de la separación política de Francia. cuando Carlos II era un proS o de F r a n c i a le condujo a infravalorar a la isla para siempre incluso c u a n d o su decisiva importancia política en la Europa occidental era ya F 1 f a l t o de Luis XIV al no proporcionar una ayuda preventiva a Jacobo II en 1688. asistidos p o r su equivalente austríaco. ya que la recaudación de impuestos se hundió. a p a r t e del levantamiento local de los hugonotes en Cévennes. La d e r r o t a final de Luis XIV n o se debió a sus numerosos errores estratégicos. Luis XIV fue incapaz de apreciar este cambio y de ahí s i s c o n t a n t e s y garrafales errores diplomáticos. Al p r e t e n d e r conseguirlo todo. el absolutismo f r a n c é s n o gozó de u n período de hegemonía comparable en E u r o p a occidental. Louis XIV et vingt millions de francais. y el exiliado E s t u a r d o que reclamaba o s t e n t o s a m e n t e el t r o n o f u e s a l u d a d o como legítimo m o n a r c a de Inglaterra La determinación borbónica de monopolizar la totalidad del" d e f v a í o h P t a n Í C ° ' r e c I r z a n d 0 c u a l £ l u i e r r e p a r t o o disminución Wr H . Inglay Parte de Alemania contra Al n r p S ^ ^ Francia. A pesar de todo. Los ejércitos borbónicos .c o n su autoridad y su e j é r c i t o e n o r m e m e n t e a u m e n t a d o s . Malplaquet. El ú l t i m o E s t a d o feudal español había sido d e r r i b a d o p o r su rival y e q u i v a l e n t e francés. Sin embargo. E n los veinte años que siguieron a la paz de los Pirineos. su expansión ya había sido eficazmente detenida. Turín.q u e a h o r a contaban con 300. El absolutismo español conservó el dominio europeo d u r a n t e cien anos. equipados con r i f l e s ^ bayone diezmados en 1 7 Blenheim. la m o n e d a f u e depreciada. La razón reside.114 Europa occidental Inglaterra trario 103 tación» del que n o se libró ni la p r o p i a n o b l e z a » . Oudenarde. ayudado p o r el p r i m e r E s t a d o burgués de Holanda. el a b s o l u t i s m o f r a n c é s acabó p o r n o o b t e n e r p r á c t i c a m e n t e n a d a de este esfuerzo s u p r e m o de expansión política. antes del desembarco de Guillermo III. La construcción institucional y la expansión internacional estuvieron desfasadas e invertidas en el caso francés. Las b r u s c a s provocaciones y la ineptitud diplomática de Luis XIV ampliaron al m á x i m o u n a vez más la coalición c o n t r a Francia en esta decisiva contienda militar en la que a h o r a e n t r a b a : el v e n t a j o s o t e s t a m e n t o de Carlos II f u e rechazado con desprecio p o r e l h e r e d e r o francés. el campesinado p e r m a n e c i ó en calma.f r a c a s ó estrepitosamente en su pretensión de imponerse sobre E u r o p a o conseguir avances territoriales notables. m i e n t r a s q u e la m o n a r q u í a consolidada y estabilizada de Luis XIV . las revueltas p o r el p a n asolaron a la capital. El u l t i m o E s t a d o feudal f r a n c é s f u e detenido en su camino p o r dos Estados capitalistas de desigual p o d e r . todavía defectuosa e incompleta. El desarrollo económico del capitalismo inglés y la consolidacion política de su E s t a d o a finales del siglo x v n s o b r e p a s a r o n al absolutismo francés. 1 1 1 e ? a n 0 1 ' U m Ó E v i t a b l e m e n t e a Austria. Esp a n a f u e dirigida p o r emisarios franceses. i n t r o d u j e r o n a Austria en los Países B a j o s y en Italia. . La inflación el h a m b r e y el despoblamiento asolaron el campo. el absolutismo b o r b ó n i c o f u e m u c h o más poderoso y mas u n i f i c a d o que el absolutismo español. la que consiguió espectaculares éxitos en el e x t r a n j e r o . p p . evidentemente. m ™ a s f u e P u e s t a en m a n o s de m e r c a d e r e s franceses. contenido en p r i m e r lugar p o r la revolución holandesa. incluso a p e s a r de su autocrática disciplina y de los desastres exteriores que sacudían a toda la sociedad La tranquilidad sólo llegó con la d e r r o t a final en la guerra La paz f u e mitigada p o r las divisiones en la coalición victoriosa c o n t r a Luis XIV. sino al cambio en la posicion relativa de Francia d e n t r o del sistema político e u r o p e o concomit a n t e con las revoluciones inglesas de 1640 y 1688 »..000 h o m b r e s .sería> uno de los errores más desastrosos de una carrera que ya los había cosechado en abundancia. I n t r í n s e c a m e n t e . e hicieron a I n g l a t e r r a d u e ñ a del comercio colonial en la América española. cinco años después Francia se sumergió de nuevo en un conflicto e u r o p e o p o r la sucesión española. la t r a t a de esclavos f Z r Z ? f S a . simplemente. Por encima de él la clase d o m i n a n t e se m a n t u v o c o m p a c t a m e n t e unida en torno a la m o n a r q u í a .I n g l a t e r r a y H o l a n d a .

prioratos y canonjías estab a n controlados p o r la m i s m a ciase En el ejército. el lubricante del dinero y el m a t r i m o n i o lo t r a n s f o r m a b a n de mil m a n e r a s a los niveles más altos en u n grupo más flexible y a r t i c u l a d o que antes. généralités— h a s t a el m o m e n t o de la revolución. La nueva época iba a a c e n t u a r de hecho el carácter abiert a m e n t e clasista del absolutismo: el siglo x v m presenció u n a regresión de la influencia n o nobiliaria en el a p a r a t o de Estado. De hecho. En la Iglesia. La toma de la Regencia p o r los grandes n o f u e d u r a d e r a : b a j o Fleury y los dos débiles reyes que le sucedieron. n u n c a sonó. c u a n d o se hizo necesario tener u n a ascendencia inequívocamente nobiliaria p a r a acceder al rango de oficial. El ancien régime preservó en Francia su c o n f u s a jungla de jurisdicciones. Asimismo. 14 de ellos eran hijos de anteriores intendants«. Montesquieu —presidente del Parlement de Burdeos b a j o el acomodaticio régimen de Fleury— dio u n a expresión incontestable al nuevo tipo de oposicionismo aristocrático característico de este siglo. Pero en adelante la nobleza m a n t u v o u n control tenaz de los más altos cargos del gobiernode 1714 a 1789 sólo h u b o tres ministros que carecieran de título aristocrático 3 1 . y entre los títulos m á s elevados y los hobereaux rurales m á s b a j o s existía un gran abismo. parlements. La plenitud del p o d e r real. como veremos. el clero y el ejército. que ya no estaba controlado p o r un m o n a r c a dominante. sénéschaussées. queridos con t a n t a intensidad p o r Montesquieu y sus consortes. pays d'éléctions. m u c h o más poderosas Los enérgicos preparativos interiores del reinado de Luis XIV p a r a conseguir el dominio exterior f u e r o n vanos. La clase aristocrática en su c o n j u n t o conservó u n riguroso e s t a t u t o feudal: constituía u n orden legalmente definido de u n a s 250. que t e r m i n a r o n i n m e d i a t a m e n t e con el sistema ministerial del rey d i f u n t o y asumieron directamente el p o d e r en la llamada polysynodi. proporcionalmente. la m o n a r q u í a borbónica del siglo x v m efectuó pocos movimientos de tipo «nivelador» contra los «poderes intermedios». se convirtieron en u n a casta prácticamente hereditaria: en el reinado de Luis XVI. incluso a u n q u e se ejerciese con suavidad. El a b s o l u t i s m o n u n c a consiguió en Francia la confianza incuestionable y la aceptación de la aristocracia sobre la que descansaba: n o era responsable de sus decisiones ante el orden nobiliario que le daba vida. y el predominio colectivo de u n a alta aristocracia cada vez m á s unificada. se volvían contra él. y la mayor p a r t e de las abadías. y esto era necesariamente así. debido a la intrínseca naturaleza de la m i s m a clase.000 personas. Pero en la práctica. llevó a cabo u n a inmediata reaparición en escena. La nobleza f r a n c e s a de la era de la Ilustración poseía u n a completa seguridad en su situación d e n t r o de las estruct u r a s del E s t a d o absolutista. p o r m u y afín que f u e r a su personal y muy atractivos sus servicios. la j u d i c a t u r a . la m a g i s t r a t u r a judicial de los parlements formaba ahora un e s t r a t o c e r r a d o de nobles —tanto en París como en las provincias— del que eran excluidos radicalmente las personas del común. liberando r e p e n t i n a m e n t e sus r e p r i m i d o s agravios c o n t r a la autocracia real.la c o m p r a de compañías p o r los roturiers f u e prohibida en ía década de 1760. La h o r a de la supremacía de Versalles. todos los arzobispos y obispos eran de origen noble antes de la segunda mitad de siglo. los intendants reales.114 104 Europa occidental Inglaterra 118 55 des. que en un tiempo f u e r o n el azote de los terratenientes provinciales. el sistema de adopción de decisiones en la cima del Estado volvió al viejo modelo ministerial. p o r q u e el absolutismo. que parecía tan cerca en la E u r o p a de 1660. Tanto la noblesse d'épée como la noblesse de robe fueron rehabilitadas institucionalmente p o r la Regencia. Después de Luis XIV apenas h u b o m á s racionalización del sistema político: él f u e r o n también. los altos m a n d o s militares estaban sólidair_nte ocupados p o r los gran"^ert «The social structure and economic and political altitudes of the Freiich nobility in the 18th century». divisiones e instituciones heteróclitas —pays d'états. Sus subdivisiones e s t a b a n ahora teóricamente definidas con t o d o detalle. en Xllth International Congress of Historical Sciences. de rechazo. El regente obtuvo el acuerdo del Parlement de París para d e j a r a un lado el testam e n t o de Luis XIV a c a m b i o del restablecimiento de su tradicional derecho de protesta: el gobierno pasó a m a n o s de los pares. u n sentimiento irreductible de m a l e s t a r y fricción subsistió e n t r e a m b o s incluso en el último período de unión óptima e n t r e la nobleza y la monarquía. continuaba siendo u n p o d e r inaccesible e irresponsable que gravitaba sobre las cabezas del c o n j u n t o de la nobleza. La llegada de la Regencia en 1715 anunció la reacción social ante este fracaso. Rapports i p 361 a n i in Je ™ ^ ^ ^ hopean noMlity . La condición de su eficacia como E s t a d o residía en su distancia e s t r u c t u r a l respecto a la clase de la que procedía y cuyos intereses defendía. alimentaba la reserva señorial f r e n t e a él. Con todo. p e r o era t a m b i é n peligroso p o r el riesgo de acciones i m p r e m e d i t a d a s o a r b i t r a r i a s t o m a d a s p o r el ejecutivo y que. A su vez. La alta nobleza. que estaba exento del grueso de los impuestos y gozaba del monopolio de los más altos rangos de la burocracia.

p. An introduction to 18th century France. 45 [La revolución francesa. en el sector textil comenzaron a a p a r e c e r v e r d a d e r a s fábricas y se echaron los cimientos de las industrias del h i e r r o y el carbón. p e r f o r a n d o la i n m u n i d a d fiscal de la aristocracia. h a b r í a de ser el p u n t o m u e r t o financiero I n^UeVTV h m K n t e Í e l l f g Ó £ n t r e 1 3 m o n a r < l u í a y I a m a g i s t r a t u r a . 1966]. desde la guerra de Sucesión de Austria. en general la disminución simultánea del acceso de los plebeyos al E s t a d o feudal. m i e n t r a s tanto. . m i e n t r a s ésta exigía u n control sobre la política de la m o n a r q u í a : la aristocracia. Madrid. en u n a simbólica victoria del galicanismo. m a n u f a c t u r e r o s y navieros de M A. El grupo más rico d e n t r o de la clase capitalista f r a n c e s a era el de los financiers. m a n t u v i e r o n a la hacienda en u n déficit constante y cada vez más p r o f u n d o . Los sucesivos intentos de r e c a u d a r nuevos impuestos. ni u n sistema de im puestos. El volumen de la i n d u s t r i a francesa a u m e n t ó en t o r n o a u n 60 p o r 100 en el c u r s o del siglo . La m o n a r q u í a p r e t e n d í a gravar con impuestos a riqueza de la nobleza. La anacrónica lucha en torno a este t e m a ideológico se convirtió en el principal p u n t o álgido de las relaciones entre el a b s o l u t i s m o y la noblesse de robe desde la Regencia hasta la época de Choiseul. y el desarrollo de u n a economía comercial al margen de este.1 W . sin embargo. p e r o los costos de la política exterior. " Sobre las actitudes de los parlements de los últimos años del AnS n ¿ t % p e V S S e J' E g r e t ' fé-révolution f r a n g e . con u n alza secular de precios u n a relativa prosperidad agrícola (por lo menos en el p e r í o d o de 1730 a 1774) y u n a recuperación demográfica: la población de Francia ¿ a s ó de 18-19 millones en 1700 a 25-26 millones en 1789. 1964. que f u e combatido invariable y vigorosamente p o r el Parlement de París en nomb r e del galicanismo tradicional. ¡ W . París. con el monopolio aristocrático del apar a t o de E s t a d o había descendido la venta de c a r g o s E n el siglo XVIII. iq«i ná» J. El comercio exterior se cuadruplicó e n t r e 1716-20 y 1784-88. Londres. Lough. 1960. a p e s a r aei nivel de industrialización m u c h o más alto que existía en Inglat e r r a Por otra parte. Los comerciantes. Pa- El siglo x v n i había presenciado. el absolutismo se inclinó cada vez m á s hacia los empréstitos públicos. que se negaron a registrar los edictos o p r e s e n t a r o n indignadas protestas. sobre t o d o en las áreas internacional y colonial. f u e r o n rechazados o saboteados en los parlements y en los Estados provinciales. El comercio colonial alcanzó u n crecimiento m á s r á p i d o con el desarrollo de as plantaciones de azúcar. se p r o d u j o u n a ola de nuevas construcciones en las ciudades. La expansión comercial estimuló n a t u r a l m e n t e la urbanización. con u n superávit p e r m a n e n t e en la exportación. los a r r e n d a m i e n t o s de impuestos o los p r é s t a m o s reales. café y algodón en las Antillas: en los últimos años antes de la revolución llegó a alcanzar los dos tercios de todo el comercio exterior francés 3 5 . Las contradicciones objetivas del a b s o l u t i s m o se m a n i f e s t a r o n aquí en su f o r m a mas clara. m u c h o m a s rápido. ni u n código legal o u n a administración local u n i f o r m e s El único intento de la m o n a r q u í a p o r i m p o n e r u n a nueva c o n f o r m i d a d sobre u n o r g a n i s m o corporativo f u e su continuado e s f u e r z o p o r a s e g u r a r la obediencia teológica en el clero p 0 r m e d i o de la persecución del jansenismo. Mientras la agricultura c o n t i n u a b a siendo la r a m a a b r u m a d o r a m e n t e dominante de la producción. La révolution frangaise. Soboul. E n su lucha c o n t r a los gobiernos absolutistas en t o r n o a este t e m a la oligarquía judicial de los parlements llegó a utilizar cada vez mas lenguaje radical de los philosophes: las nociones burguesas de libertad y representación comenzaron a infiltrarse en la retorica de u n a de las r a m a s de la aristocracia f r a n c e s a más inveteradamente conservadora y más parecida a u n a casta 3 3 Hacia las decadas de 1770 y 1780 se había p r o d u c i d o en Francia una curiosa contaminación de algunos sectores nobiliarios p o r el e s t a m e n t o inferior. cuyas inversiones especulativas cosechaban los grandes beneficios de los contratos militares. u n crecimiento rápido de las filas y las f o r t u n a s de la burguesía local. Pero.106 Europa occidental Frartcia 107 n u n c a se c r e a r o n u n a tarifa a d u a n e r a . las m a n u f a c t u r a s y el comercio registraron avances notables. combinados con el desp i l f a r r o de la corte. Tecnos. d e j a d o a l E s t a d o car a< ^ a . sin embargo. efectivamente se negó a e n a j e n a r sus privilegios económicos sin o b t e n e r derechos políticos sobre la dirección del E s t a d o monárquico. i. paginas 71-3. Mucho más s e n o . cuando los jesuítas f u e r o n expulsados f o r m a l m e n t e de Francia p o r los parlements. n g 3 o con u n a masa de deudas. y antes del fin de siglo las capitales provinciales de Francia iban m u y p o r delante de las inglesas en n ú m e r o y t a m a ñ o . la Regencia las había reducido a la m i t a d p o r medio del sistema de Law. A p a r t i r de la Regencia h u b o en general u n a época de expansión económica. que n o creaban el m i s m o grado de intimidad con el E s t a d o : los rentiers no obtenían el ennoblecimiento ni la i n m u n i d a d fiscal que habían recibido los offtcters. emanciparon a la burguesía de su dependencia subalterna del absolutismo. El progreso del comercio fue.

e l pago de sus mtereses represen. despues retroce ^ n d T a n f e el m m u l t o levantado por las clases poseedoras. la flota británica castigó a los navios franceses desde el Caribe al océano Indico. decretó su disolución. p r o s p e r a r o n de m o d o creciente f u e r a del á m b i t o del Estado. Nunca f u e esto tan claro como en la política exterior del último E s t a d o borbónico. L o s parlements ^ S s ^ ~ e n t e a este proyecto. en Inglaterra. La crisis fiscal q u e ™ d e t o n a d o r de la revolución de 1789 f u e P ^ o c a d a p o r su incapacidad jurídica p a r a gravar con i m p u e s t o s a la ciase que r e p r e s e n t a b a . 116. Las guerras de este siglo siguieron u n a p a u t a infaliblemente tradicional. os flexibilidad c o m o de su formación feudal. que los últimos ministros de Luis XVI. infligiendo elevadas pérdidas comerciales a Francia. f u e esencialmente una operación en busca de botín. la India. Pero el papel de Francia en Norteamérica.108 Europa occidental Francia 0 109 la Ilustración. ha cerca del 50 por 100 del gasto c o r r i e n t e . se m o s t r ó incapaz de proteger los intereses burgueses. En 1778 la deuda S E s t a d o era tan grande . de las que Inglaterra se m a n t u v o alejada. nrteamericana f u e r o n los que provocaron la definitiva crisis t f d e l absolutismo f r a n c é s en el interior. a u n q u e vital p a r a el éxito de la revolución americana. y los abogados y periodistas que proliferaron j u n t o a ellos. La diplomacia de Choiseul r e c u p e r ó las posesiones borbónicas en las Antillas con la paz de París. Competition for empire. que no p r o d u j o ninguna ganancia positiva a Francia. La monarquía. En la guerra continental los ejércitos de Francia lucharon esta vez de f o r m a indolente en Westfalia. s u p u e s t a n o tan agí q d e c i d i e r o n imponer u n a c o n t n C a l o n n e y L o me me de Br & e l c l e r 0 . Fleury. p o r su parte. f u e desastrosa p a r a el imperio colonial de los Borbones. m i e n t r a s la guerra naval desencadenada p o r Inglaterra le a r r e b a t a b a Canadá. Por el contrario.y el déficit p r e W L s t a r i o tan agudo. pero se había p e r d i d o la posibilidad de que Francia presidiera un imperialismo comercial a escala mundial. d u r a n t e la guerra de Sucesión austríaca. Sin embargo. Dorn presenta un convincente balance de las deficiencias generales de las flotas francesas en esta época. Las pequeñas anexiones de tierra en E u r o p a siempre tuvieron en la práctica prioridad sobre la defensa o la adquisición de colonias u l t r a m a r i n a s . La misma rigidez del vínculo e n t r e el E s t a d o y la nobleza precipitó. los costos de la intervención borbónica en la guerra de la Independencia 54 El presupuesto naval nunca ascendió a más de la mitad del de Inglaterra: Dorn. La guerra de los Siete Años (1756-63). p. . incluso c u a n d o coincidían nominalmente con los del m i s m o absolutismo. a m a n t e de la paz. La guerra de la Independencia n o r t e a m e r i c a n a permitió que París consiguiera una venganza política p o r pode-res sobre Londres. m i e n t r a s Mauricio de Sajonia conquistaba el sur de los Países B a j o s en u n a c o n s u m a d a pero fútil c a m p a ñ a por tierra: la paz restableció el statu quo ante p o r a m b a s partes. su c o m ú n caída. J a H ó n desesperada. aseguró con éxito la absorción de Lorena en las breves c a m p a ñ a s p o r la sucesión polaca en la década de 1730. p e r o las lecciones estratégicas eran ya claras p a r a Pitt. en ú l t i m o término. Africa Occidental y las Indias Occidentales. en la década de 1740. con inevitables consecuencias para la a u t o n o m í a política del c o n j u n t o de la clase burguesa. en la que Francia se unió al a t a q u e a u s t r í a c o sobre Prusia contra todo interés dinástico racional. el p o d e r m a r í t i m o y comercial f u e sacrificado al militarismo territorial 3 Ó .

1276-81 [ E c o n o m í a y sociedad. Mediaeval London: From Commune tp capital Londres 1963 pp 219-35.c o m o ya hemos visto u n a clase noble muy reducida y unificada regionalmente. La existencia de estos p a r l a m e n t o s medievales en Inglaterra a p a r t i r del siglo x m n o f u e de ningún m o d o u n a particularidad nacional. d u r a n t e la cual varios reyes ingleses y sus respectivas aristocracias i n t e n t a r o n conquistar y d o m i n a r grandes zonas de Francia atravesando u n a peligrosa b a r r e r a m a r í t i m a r e p r e s e n t o una e m p r e s a militar única en la Edad Media y fue el signo agresivo de la superioridad organizativa del Estado insular. ' Las primeras funciones judiciales del Parlamento inglés tampoco eran corrientes. La administración y la a u t o r i d a d real angevina en I n g l a t e r r a n o tuvieron ningún equivalente exacto en toda la E u r o p a del siglo x n . las ciudades f u e r o n desde el principio p a r t e de la Heredad real y.5. Italia o Alemania El r e s u l t a d o f u e u n a centralización concurrente del p o d e r " e a i y de la representación nobiliaria d e n t r o del sistema político medieval. La fuerza de la m o n a r q u í a medieval inglesa fue. m á s poderosa que la francesa. gracias al consentimiento de excepcionales asambleas de vasallos. a costa de Francia. en consecuencia. m á s bien en que eran a la vez instituciones «únicas» y «entremezcladas» . dotadas de u n carácter u n i t a r i o excepcional: los parliaments. sino que con frecuencia son su necesaria condición previa.actuaba como tribunal supremo de casación. I I . había generado . en 1263-5. . sobre la que puede verse G ^ Williams. sólo había u n a asamblea que coincidía con las f r o n t e r a s del propio país y no varias asambleas p a r a las diferentes provincias.a u n cambio p r o f u n d o y radical en la m a y o r p a r t e de los rasgos más característicos de la a n t e r i o r evolución feudal. que t u v o lu¿ai en e f más amplio contexto de la rebelión de los barones. H U D O una breve confúratio insurgente en Londres. Las dinas tías n o r m a n d a y angevina crearon u n Estado m o n á r q u i c o de u n a autoridad y eficacia sin comparación posible en toda la E u r o p a occidental. Mientras Francia se convertía en la patria del E s t a d o absolutista m á s f o r m i d a b l e de E u r o p a occidental Inglaterra experimentó una variante del p o d e r absolutista particularmente limitada en todos los sentidos. al p o d e r personal del m o n a r c a le siguieron m u y p r o n t o las t e m p r a n a s instituciones colectivas de la clase dominante feudal. INGLATERRA Inglaterra c 111 En la Edad Media. Jno complementarios. Holmes. y d e n t r o de la asamblea n o existía la ' Weber en sus análisis de las ciudades medievales inglesas. la m o n a r q u í a medieval más f u e r t e de Occidente p r o d u j o finalmente el a b s o l u t i s m o más débil y de m a s corta duración. dictada p o r la originaria conquista militar y p o r la m o d e s t a extensión del país. A. la contradictoria fusión de las fuerzas nuevas y tradicionales f u e lo que definió la peculiar r u p t u r a política que tuvo lugar en la isla d u r a n t e el Renacimiento. La m o n a r q u í a feudal inglesa evito asi S diversos peligros p a r a el gobierno u n i t a r i o a los que se Enfrentaron los soberanos feudales de Francia. La guerra de los Lien Anos. precisamente. gozaron de privilegios comerciales sin la a u t o n o m í a política de las ciudades continentales la época medieval n u n c a f u e r o n tan n u m e r o s a s m tan fuerc como p a r a discutir ese e s t a t u t o s u b o r d i n a d o L o s señores Mesiásticos t a m p o c o dispusieron n u n c a de enclaves señoriales Solios y consolidados. Por t a n t o como se ha señalado antes. capaces de votar u n apoyo económico y político extraordinario al margen de la jerarquía mediatizada de dependencias personales. 1962. La transición de la época medieval a los p r i m e r o s tiempos de la m o d e r n a correspondió en la historia inglesa —a p e s a r de todas las leyendas locales sobre u n a «continuidad» sin r u p t u r a s . Su n o t a distintiva consistía. Sayles. G. el p o d e r m o n á r q u i c o sólo podía sostenerse f u e r a de los límites de su soberanía. las asambleas de Estados medievales n o pueden c o n t r a p o n e r s e p r á c t i c a m e n t e n u n c a y de f o r m a directa a la a u t o r i d a d monárquica. En otras palabras. A p e s a r de ello. The medial* foundations of Englandpp. cuando e s t a b a dominad'o principalmente por funcionarios reales. sin magnates territoriales semiindependientes que se pudieran c o m p a r a r a los del continente. y a ello ded^cabT a mayor parte de su trabajo a mediados del siglo x m . 982-985J. S o b r e los orígenes y evolución de los parlamentos medievales véase G O. The later Middle Ages. 83-8. la m o n a r q u í a feudal de Inglaterra f u e en términos generales. Pero en este m i s m o proceso. La p r i m e r a centralización administrativa del feudalismo n o r m a n d o . pp. estos dos procesos n o f u e r o n opuestos. algunas p a u t a s medievales de gran importancia se conservaron y heredaron. 448-57. lo que permitió sus ambiciosas aventuras territoriales en el continente. E n el m a r c o del sistema de soberanías feudales f r a g m e n t a d a s . observa entre otras cosas que es significativo que nunca experimentasen revoluciones gremiales o municipales comparables a las d e l c o n t m e n t e ^ E c o n o m y and society N I pp. pp. Londres. Pero éste fue un episodio excepcional. N a t u r a l m e n t e . De a c u e r d o con las tradiciones anglosajonas. En realidad. precisamente.

000. p o r su parte. Así míenras los verdaderos poderes ejecutivos de los reyes m e d e v á í e s ingleses f u e r o n n o r m a l m e n t e m u c h o mayores que los de los m o n a r c a s franceses. pero procedían de la gentry local y no de una burocracia central. los tribunales de condado coexistían con los tribunales feudales y con algunas franquicias señoriales de tipo feudal ortodoxo. Desde el tiempo de Eduar" do I I I en adelante. I " c l a t H a a u t o ™ m i a legislativa de la que finalmente gozaron estos últimos. Los shenffs que presidian los tribunales de los condados eran cargos no hereditarios nombrados p o r el rey. hubo proporcionalmente menos necesidad Íva tra vivencia de los tribunales populares prefeudales había prol o r c i o n a d o u n a especie de terreno c o m ú n sobre el que podía edificarse u n a mezcla de ambas. debido a que la administración real centralizada fue. ° l0CaL M k n t r a S continente el sistema judicial estaba significativamente dividido e n t r e jurisdicciones reales y señoriales separadas. Un segundo rasgo del feudalismo inglés f u e la n s ó h t a fusión e n t r e la m o n a r q u í a y la nobleza en el plano e n el d a d " i n T r a t Í V . La última orden de batalla p r o p i a m e n t e feudal. magistrados de u n a justicia real profesionalizada. las levas de los condados y los mercenarios e x t r a n j e r o s p r o p o r c i o n a r o n las fuerzas complementarias No participó en ella ningún ejército p e r m a n e n t e o profesional y el volumen de las expediciones fue n u m é r i c a m e n t e modesto: los soldados enviados a Francia n u n c a f u e r o n m u c h o s m á s de 10. conservaban algunos vestigios de su carácter original.Lna m o n a r q u í a centralizada p r o d u j o una asamblea unificada.lf. L o s p a r l a m e n t o s unitarios que se reunían en Londres no alcanzaron el 2 7 ¿ meticuloso control fiscal ni los derechos de convocatoria regu a r q u e caracterizaron más tarde a algunos de los sistemas C T " e . . Los repetidos pillajes de Francia d u r a n t e la guerra de los Cien Años f u e r o n las proezas más espectaculares de este militarismo. y que debían obediencia a sus propios capitanes. El r e s u l t a d o f u e b oquear t a n t o el desarrollo de u n sistema comprehensivo de baüh. que habría de tener una gran importancia en la época del absolutismo: después de E d u a r d o I se aceptó que ningún monarca podía decretar nuevas leyes sin el consentimiento del ParliamentK Desde el p u n t o de vista e s t r u c t u r a l . a u t o r i d a d que no se podía j u s t i f i c a r p o r peligros intrínsecos de separatismo regional o de a n a r q u í a ducal. reclutadas p a r a la m o n a r q u í a por los g a n d e s señores sobre la base de contratos en dinero. La actitud de los nobles que dirigieron las suce- C n aUt rÍdad para dec?etos e S amn "h T ^ ° ° P r o d u c i r nuevos decretos. En el período medieval. en Inglaterra estuvo I mitada r t e o ' n í deChl°a ^ ^ f e c h o s divino y S t . en los condados apareció u n a autoadministración aristocrática n o pagada que más t a r d e evolucionaría hasta los Justices of the Peac'e de la p r i m e r a época m o d e r n a . La organización militar de estas expediciones r e f l e j a b a el desarrollo local de u n feudalismo «bastardo» monetarizado.P e r o a u g u r a r o n una limitación n í g a d ] c i o n a ! del poder legislativo real. los caballeros y las ciudades estaban repre sentados en el Parlamento inglés j u n t a m e n t e con los barones y los Obispos. m a I P . este veto correspondía estrechamente a las exigencias objetivas del p o d e r de la clase noble. El sistema bicameral de Lores y Comunes fue una evolucion p o s t e n o r . E n la guerra de los Cien Años lucharon esencialmente compañías contratadas. geográfica y técnicamente. que no dividió al Parlamento según una linea estamental. se distinguía de sus equivalentes p o r la envergadura y la constancia de sus agresiones externas. Londres. ú l t i ™ de esta limitación: ¡ Se v e n t e é " ^ " and the Netherlands. como asambleas jurídicas populares en las que los h o m b r e s libres de la comuS d a d rural aparecían ante sus iguales. pero Escocia y Flandes. En efecto. clérigos y burgueses q u e preva lecio p o r lo general en el continente. más fácil desde el principio en Inglaterra que en ninguna otra parte. la «nueva monarquía». sino que básicamente supuso u n a distin S " t r a í 1 S t a d e n t r ° d e l a n o b l e z a . tan libremente y tan lejos de sus bases territoriales. como tal clase.112 Europa occidental ¡nglaterra 113 división t r i p a r t i t a de nobles. Es más. convocada sobre la base de la posesion de la tierra se dio en 1385 p a r a el ataque de Ricardo II contra Escocia. p o r esa m i s m a razón. En lugar de ello. la nobleza inglesa de la E d a d Media era u n a clase tan militarizada y d e p r e d a d o r a como cualquier otra en E u r o p a . Renania y N a v a r r a Portugal y Castilla también f u e r o n recorridas en el siglo xiv p o r expediciones a r m a d a s procedentes de Inglaterra. en Inglaterra la super- «DifLnce C sTeTween S En r .960 pp 62-Í a S ™ / ? ' ™ señala el autor. a h d 0 ^ s i g n i f i c a d ° . E n esta era los caballeros ingleses combatieron en el exterior desde el F o r t h hasta el E b r o . nunca consiguieron. Otras dos consecuencias se siguieron de la t e m p r a n a centralización del sistema político feudal inglés. como el de una haute justice baronial extensiva. S . iguales a las que se podían e n c o n t r a r en todo el continente. Al m i s m o tiempo. esto provocó que cuando aparedó a p ^ c pios d e ' a época moderna. Los tribunales. Ninguna otra aristocracia feudal de la última época medieval se extendió.

114 Europa occidental Inglaterra gmouth. Gravesend y sivas correrías en el t e r r i t o r i o de los Valois f u e básicamente filibustera Los o b j e t o s de su ambición eran el saqueo privado el precio de los rescates y la tierra. Las flotas medievales de los m a r e s del norte eran poco más que improvisados t r a n s p o r t e s de tropas. La supen o n d a d estratégica de los agresores ingleses d u r a n t e la mayor p a r t e de este largo conflicto no residía. la invasión f u e suspendida pero la vulnerabilidad de Inglaterra ante los ataques m a r í t i m o s quedo a m p l i a m e n t e d e m o s t r a d a d u r a n t e la guerra. Fowler comp The n u ^ ^ century» and Sobre este revelador episodio véase J T Palmar Christendom. y a t r a e r al enemigo tierra a d e n t r o 1 Al final. El r e m a d o de E n r i q u e IV p r e p a r ó g r a d u a l m e n t e la aparición de u n a «nueva m o n a r q u í a » en Inglaterra. en K. ü ' * ^ n ' ^ g £ o ¿ 1 7 4 ? f e b r e r o ^ d e l967. las costas de a m b o s lados del Canal estaban igualmente indefensas contra los desembarcos procedentes del m a r . en la que las d e s t r u c t o r a s incursiones navales j u g a r o n u n papel semej a n t e al de las chevauchées militares en tierra. Rye. PP. De esta forma. i / T ™ S O l ° S e e n c o n t r a b a n todavía en su m a y o r p a r t e en el Mediterráneo. f u e r a de su alcance. El penoso resultado del colapso final del poderío ingles en Francia f u e el estallido de las guerras de las Rosas en Inglaterra Cuando u n a victoriosa a u t o r i d a d real ya n o p u d o mantener unida a la alta nobleza. sino que se b a s a b a n en guard a r la flota inglesa en el Támesis. S o u t h a m p t o n . m u c h o mayor que la de la m o n a r q u í a francesa. la m a q u i n a r i a de guerra bajomedieval se volvió hacia el interior.1 p e r m a n e n t e c a m p o de batalla . c a p t u r a r o n . pa. u n a consecuencia del poderío naval 5 . La suerte n o cambió hasta que Carlos V I I n o reorganizó el sistema político feudal f r a n c é s sobre u n a nueva_ b a s e fiscal y militar. Port4 El 1C p h redominio inglés d u r a n t e la m a y o r p a r t e de la guerra ¿ e los Cien Años. las fuerzas inglesas f u e r o n expulsadas relativamente p r o n t o por unos ejércitos f r a n c e s e s m á s amplios y m e j o r equipados. desde Devon a Essex En el t r a n s c u r s o del conflicto f u e r o n t o m a d a s o saqueadas" e n t r e otras. m i e n t r a s que los soberanos de la Casa de York se habían esforzado. 1971. finalmente. m Í e n t 0 f r a n d e s c o n o c i d a s en las aguas del Atlántico en esta época. que d e t e r m i n ó que el t e r r i t o r i o f r a n c é s fuese . y los capitanes que tuvieron más éxito se enriquecieron e n o r m e m e n t e con las guerras en las q u e las fuerzas inglesas resistieron r e p e t i d a m e n t e a ejércitos franceses m u c h o mayores. Las flotas francesas y castellanas. Los encuentros navales tenían lugar. En 1386. 113 115 Lewes. W7-1399. sea». hostigada p o r los vasallos desleales de B r e t a ñ a y Borgona. h a s t a el m i s m o final de la guerra. sino u n p r o d u c t o de la solidez y la integración política m u c h í s i m o mayores de la m o n a r q u í a feudal inglesa. Hastings. D u r a n t e el u l t i m o régimen lancasteriano. T V . p o r tanto. las facciones aristocráticas habían desarrollado y m a n i p u l a d o de f o r m a p r o m i n e n t e los P a r l a m e n t o s p a r a sus propios fines. por c o n c e n t r a r y r e f o r z a r u n a vez m á s el p o d e r de las instituciones centrales de la m o n a r q u í a . en las victoriosas c a m p a ñ a s exteriores a las que había sido conducida p o r u n a serie de principes guerreros. E n r i q u e VII. Una vez desaparecidos sus aliados borgonones. n o fue. en el control del poderío marítimo. e n los campos de Bosworth. donde los barcos que participaban en la contienda podían colocarse j u n t o s p a r a el c o m b a t e cuerpo a c u e r p o e n t r e los soldados que iban en ellos. con la f u n d a c i ó n de la nueva dinastía T u d o r en 1458. en medio de la a n a r q u í a reinante. reunidos p a r a expulsarlos. En esta época n o era posible u n « m a n d o estratégico de los mares». donde la galera de r e m o era el a r m a de la verdadera guerra m a r í t i m a . compuestas sobre todo p o r barcos m e r c a n t e s t e m p o r a l m e n t e incautados. utilizando galeras de tipo meridional.. que era lancas» Véanse los oportunos comentarios de O. Francia reunió el ejército y la flota más grandes de toda la guerra p a r a u n a invasión en gran escala de Inglaterra. La capacidad administrativa de ésta p a r a explotar su patrimonio V a g r u p a r a su nobleza fue. n n . las batallas naS o S . diar este tema. La lealtad de la aristocracia inglesa estaba cimentada. eran incapaces de p a t r u l l a r el océano con regularidad. en bahías o estuarios poco p r o f u n d o s (Sluys o La Rochelle). como podría sugerirlo una ilusión retrospectiva. con una movilidad m u c h o mayor. Los planes de defensa de la isla n u n c a contemplaron la posibilidad de detener esta fuerza en el m a r . Por consiguiente. 4-?. a medida q u e los usurpadores rivales se destrozaban p o r la sucesión y los grandes señores feudales d a b a n rienda suelta en el c a m p o a sus e m b r u t e c i d o s secuaces y a las b a n d a s de mercenarios. 'pp. Los verdaderos bar. Una generación de guerra civil terminó. F Richmond «The war at t V EVnvW mirra Hundred Years' war. Winchelsea. Londres 1972. saquearon o quemaron u n a t r e m e n d a lista de p u e r t o s ingleses. de f o r m a característica. las ciudades de Plymouth. y debilitada por su t e m p r a n a incapacidad p a r a d e s a l o j a r el r e d u c t o inglés de Guyena.c o n todas sus secuelas de Juina y d e s o l a c i ó n . p o r su parte. ^ ^ Londres. Sólo ahora se comienza a estu- .

Antes de las guerras de las Rosas. los P a r l a m e n t o s eran p r á c t i c a m e n t e anuales y lo volvieron a ser d u r a n t e la p r i m e r a década de reconstrucción después de Bosworth. R. . 1956. y su p r o d u c t o p a r a la m o n a r q u í a se cuadruplicó d u r a n t e el reinado. p o r encima de la nobleza. Los dominios reales se ampliaron en gran medida p o r la recuperación de tierras. delegados p a r a controlar esas áreas in situ. Así pues. véanse las penetrantes observaciones de Penry Williams. S. Por otra parte. 53 taron pocos cambios a la segura posición interna de la monarquía Tudor. el cardenal concentró poderes sin precedentes p a r a la Iglesia en su propia persona.114 116 Europa occidental Inglaterra11861 teriano p o r parentesco. los ingresos totales de la Corona casi se habían triplicado. «The Tudor State». E s t a revitalización de u n a institución olvidada no fue. f u e necesario convocar dos breves sesiones del P a r l a m e n t o 8 . P a r a hacer f r e n t e a los costos de estas operaciones militares en el continente. al transferirle el control de todo el a p a r a t o ecle' C Russell afirma terminantemente en The crisis of Parliaments. realizado p o r Wolsey. Londres. Este p r o g r a m a f u e aplicado. La administración local f u e reforzada b a j o el control real p o r medio de una cuidadosa selección y supervisión de los Justices of the Peace6. f u e r o n los principales acontecimientos de este período. sus sistemáticos sobornos de los j u r a d o s y sus constantes guerra privadas. 24. julio de 1963. La turbulencia regional del n o r t e y oeste (donde los señores fronterizos reclam a b a n derechos de conquista y no el e n f e u d a m i e n t o al monarca) f u e sofocada p o r consejos especiales. Las limitadas c a m p a n a s bélicas contra Francia. levantó t a n t a oposición de los propietarios que E n r i q u e V I I I tuvo que desautorizarlo. como legado papal en Inglaterra. u n a capitulación constitucional de E n r i q u e V I I I o T h o m a s Cromwell. en absoluto. n o significó u n debilitamiento del p o d e r real. y el tesoro tenía u n a reserva que oscilaba e n t r e u n o y dos millones de libras 7 . B a j o Wolsey. los privilegios feudales y los derechos de a d u a n a s también se explotaron al máximo. pp. con la brevedad 'de sus asambleas y la poca frecuencia de sus convocatorias. que el Parliament inglés de este periodo. en 1512-14 y 1522-25. Pero c u a n d o a u m e n t ó la seguridad interior y se consolidó el p o d e r de los Tudor. Russell insiste correctamente en que el pacto constitucional entre la monarquía y el Parlamento descansaba en la unidad de clase de los dirigentes del país. Con todo. 42. La dinastía Tudor había iniciado a comienzos del siglo Xvi u n camino p r o m e t e d o r hacia la construcción de un absolutismo inglés. Tanto el rey como el ministro estuvieron p r e o c u p a d o s principalmente p o r los asuntos e x t r a n j e r o s . Londres. que f u e su planificador político en 1531. El gobierno m o n á r q u i c o centralizado se ejercía a través de u n a pequeña camarilla de consejeros personales y de h o m b r e s de confianza del monarca. únicamente. con continuidad y éxito m u c h o mayores q u e en la fase de York. tribunal conciliar que se convirtió en la principal a r m a de la m o n a r q u í a contra las revueltas y las sediciones. E n r i q u e V I I I heredó un poderoso ejecutivo y u n a hacienda p r ó s p e r a . En efecto. 1966. La s u p r e m a prerrogativa de la justicia f u e reforzada. y había que conseguir el apoyo político nacional contra Clemente VII y Carlos V. Elton. Sobre la base social del parlamentarismo inglés. pp 56-66 ofrece un buen resumen de todo este proceso. era una fuerza decadente. Hacia el final del reinado de E n r i q u e VII. desarrolló esencialmente la práctica administrativa de York. Bindoff. y el consiguiente p u n t o m u e r t o con el p a p a d o en u n t e m a que afectaba a la sucesión interna. Los extendidos derechos de asilo y las franquicias privadas y semirregalías f u e r o n p a u l a t i n a m e n t e reducidos. p a r a e n f r e n t a r s e a la obstrucción papal —inspirada p o r la hostilidad dinástica del e m p e r a d o r al nuevo proyecto de matrimonio— se necesitaba u n a legislación nueva y radical. provocada p o r la decisión del rey de divorciarse de su esposa española. E n r i q u e convocó lo que h a b r í a de convertirse en el P a r l a m e n t o más largo de la historia. Un intento de i m p o n e r contribuciones arbitrarias. sino m á s bien u n nuevo impulso p a r a realzarlo. las b a n d a s a r m a d a s f u e r o n prohibidas. p o r medio de la Star Chamber. Past and Present. ' G. t r a n s f o r m a r o n repent i n a m e n t e toda la situación política. Tudor England. England under the Tudors. Los p r i m e r o s veinte años del reinado de E n r i q u e V I I I apor6 El libro de T. sin embargo. Su objetivo principal consistía en subyugar el d e s e n f r e n a d o p o d e r señorial del período precedente. Los P a r l a m e n t o s de la R e f o r m a no sólo increm e n t a r o n en gran medida el patronazgo y la a u t o r i d a d de la monarquía. Pero la crisis m a t r i m o n i a l de 1527-28. la administración del E s t a d o n o se vio afectada p o r ningún c a m b i o institucional i m p o r t a n t e . E n r i q u e VII desechó esa institución: desde 1497 a 1509 —los últimos doce años de su reinado— sólo la volvió a r e u n i r una vez más. con sus séquitos unif o r m a d o s y a r m a d o s . páginas 39-58. no había ningún signo de u n a evolución d r a m á t i c a en la dirección de la política real dent r o de Inglaterra. En lugar de u n a policía a r m a d a se creó u n a p e q u e ñ a guardia personal. Oxford 1971 pp 41. p a r a movilizar en su favor a la clase t e r r a t e n i e n t e en su d i s p u t a con el p a p a d o y con el imperio y p a r a asegurar su aprobación de la incautación política de la Iglesia p o r el E s t a d o en Inglaterra. 49.

111 En este tiempo se discutieron también proyectos para la creación I t "nHeJ rClt. pp. n a t u r a l m e n t e . TransactionsoUheRoyal Historical Society. antes aceptada. debido a la naturaleza avanzada de la m o n a r q u í a feudal en Inglaterra.Pr0feSl0Ilal y d e u n legalmente privilegiado s" 3S 5 6 h u b i e s e n . que convirtió el cargo de secretario real en el p u e s t o ministerial m á s alto y echó los cimientos de u n consejo p r i v a d o de c a r á c t e r regular'". 83-108 cntica con acierto íos anacron smos apologéticos en los que todavía se debaten muchos de os « e r k o s sobre este período. Un Statute of Proclamations. pp. el p o d e r exterior inglés podía igualar o s u p e r a r al de cualquier o t r o país del continente. ni crear u n sistema policíaco secreto de delación y detenciones sumarias. el Consejo Privado f u e institucionalizado f o r m a l m e n t e como organismo ejecutivo interno de la m o n a r q u í a . la nueva m o n a r q u í a T u d o r o p e r a b a d e n t r o de u n a limitación f u n d a m e n t a l que la s e p a r a b a de sus equivalentes e x t r a n j e r o s : carecía de u n sólido a p a r a t o militar. en J. La actitud de Ennque hacia el Parlamento está bien expuesta por Scarisbricke. The crisis of Parliaments. H e n r ^ V U I 19 impidió a E n r i q u e VIII.Í CH Í a ]• Tudors. r°lUtÍOn <" SovernZTcTmg W under the 180 4 Í. J. el Peregrinaje de Gracia. reacción regional particularista c o n t r a u n E s t a d o real reforzado. Este desaire n o . r lda pro rciones G L H . la posición geopolítica de Inglat e r r a en el exterior había experimentado. puede verse un comentario reciente Y renre v P sentativo en Russell. El p o d e r personal de E n r i q u e V I I I d e n t r o de su reino fue. pp. Henry VIII. véase Holdsworth. en la práctica. de tino característico en la E u r o p a occidental de esta época». f u e neutralizado f i n a l m e n t e p o r los C o m u n e s » . En el m a r c o h e r e d a d o del sistema político feudal inglés.v i c t i m a s de la invasión inglesa en la época a n t e r i o r . Pero a principios del siglo xvi. Mientras el E s t a d o T u d o r se estaba c o n s t r u y e n d o con todo éxito en el interior. pp. preparado en 1536-7 y encontrado en los archivos d¿l des pacho de Cromwell está expuesto en L. Poco después de su caída. parecía susceptible de comparación con cualquiera de sus equivalentes continentales. sino q u e además. g O V e r r e n t 3 n d St ate-craft». El esbozo de programa para un é S permanente. d u r a n t e toda su vida. u n cambio radical. exactamente igual al de su coetáneo Francisco I en Francia. l e v a d hU?nria°H T . r r « M Hf P° más modestas. 160-75. Mientras tanto. Hurstfield insiste en lo que se esconde verdaderamente tras el Statute of Proclamations.°. b a j o la guía de Crom well. por 24 ^ l f o d T l % f n n a T 4 a . E s p a ñ a y Francia . la burocracia central f u e ampliada y reorganizada p o r Cromwell. pp. llevar a cabo p u r g a s sanguinarias de ministros y magnates. Past and Preslnt. E n la época l a n c a s t e n a n a . Sobre las propuestas de un estatuto legal privile- 2 La exagerada importancia concedida a la revolución administrativa en idg^3ellpDPO160Eir'v£ n y £n Sin embargo. que había conferido p o d e r e s singulares al Parlamento.V l m ° n a . r C ! U Í a P ° d e r e s legislativos extraordinarios. de que la monarquía T u d o r no era una forma de absolutismo: «Quelques prob émes concernant la monarchie absolue». JV. 1-18. la combinación g u b e r n a m e n t a l de centralización política y r e f o r m a religiosa provocó u n levantamiento potencialm e n t e peligroso en el norte. 1951. que acogió con agrado el control estatal sobre la Iglesia y la paz real en el campo. y desde ese m o m e n t o p a s ó a ser el centro de la m á q u i n a del E s t a d o Tudor. s u p r i m i e r o n la a u t o n o m í a de las franquicias señoriales al privar a los señores del p o d e r de designar a los Justices of the Peace. destinado c l a r a m e n t e a ^ m / n ^ . Scarisbricke. «The political programme xLv ^ r n n T ^ ^ ^ f 1 " °f th£ InStÍtUte °f Historicaf ResearTh XXIV. julio de 1963. El a p a r a t o estatal de represión a u m e n t ó sin cesar d u r a n t e t o d o el reinado: antes de su fin se habían a p r o b a d o nueve leyes diferentes contra el delito de traición La f o r m a en q u e E n r i q u e V I I I hizo uso del P a r l a m e n t o . es necesario m i r a r más allá de la herencia indígena de u n P a r l a m e n t o legislador y tener en cuenta t o d o el contexto internacional de la E u r o p a renacentista. pp. Stone. pero que era consriente de la lógica de los ejércitos profesionales y contrario a una T r a r q u a jurídica dentro de la nobleza que socialmente habría s i d T p K t ó a l para muchos de sus miembros. todo el curso de ía d e l0S S " «glos xvi y xvn en Inglaterra habría cambiado. A history of English law. Fue ránil ^ f f a P I a s t a d ° . integraron a los señoríos fronterizos en los condados e i n c o r p o r a r o n a Gales legal y a d m i n i s t r a t i v a m e n t e al reino de Inglaterra. el equilibrio de fuerzas e n t r e los principales E s t a d o s occidentales se había t r a n s f o r m a d o p o r completo. emane pandóla en el f u t u r o de su sujeción al Parlamento. y se estableció u n nuevo y p e r m a n e n t e Consejo del N o r t e p a r a someter las tierras situadas m á s allá del Trent. 450-543. lenta y silenciosamente.118 Europa occidental Inglaterra 119 siástico de la Iglesia. 6534. ° a l a Práctica.e r a n a h o r a mon a r q u í a s dinámicas y agresivas que se d i s p u t a b a n e n t r e sí la giado de la propiedad territorial para la nobleza titulada. p. zt. . 24-35. 127-37. « Joel Hurtsfield en «Was there a Tudor despotism after all?». P a r a comp r e n d e r p o r qué el absolutismo inglés adoptó la f o r m a específica que asumió en los siglos Xvi y x v n . 21-6. pp. ' sugestivk exposición de las implicaciones del Peregrinaje L o n S s ! a i 9 h 7 1 b l p p ^ ? ^ a l o r a d a s . Mousnier muestra su completa disconfomfdad con la idea. De hecho f ninguna fue aceptab e al Parlamento. 1967. se estaba f o r m a n d o u n absolutismo nacional que. Más significativo a ú n f u e q u e el E s t a d o disolviera los monasterios y expropiara sus vastas riquezas territoriales u n 1536.d e l que esperó y recibió pocas molestias— f u e c o n f i a d a m e n t e legalista: era u n m e d i o necesario p a r a sus propios fines reales. entre otros. las Treason Acts y la censura y propaganda oficiales del reinado.

sus intereses tenían poco peso en la curia. Subjetivamente. tenía dos veces la población de Inglaterra. I n g l a t e r r a había q u e d a d o marginada p o r la lucha franco-española p o r el dominio de Italia. Su movilización careció de u n objetivo estratégico serio y no p r o d u j o ningún resultado significativo: la intervención inglesa desde las zonas marginales de la guerra entre E s p a ñ a y Francia se reveló costosa e inútil.000 en 1544. España. se situó como á r b i t r o de la concordia europea con el t r a t a d o de Londres y pretendió n a d a menos que el m i s m o p a p a d o italiano. de hecho. y los p r o b l e m a s logisticos del t r a n s p o r t e y aprovisionamiento de grandes núm e r o s de soldados a través del m a r . cuando la m o n a r q u í a inglesa había perdido ya su antigua importancia militar en E u r o p a pero no había e n c o n t r a d o todavía el f u t u r o papel m a r í t i m o que la esperaba. este poderío continental no se t r a n s f o r m ó en u n a equivalente capacidad de ataque en el m a r . m u c h o m a y o r y m á s costoso que todos los conocidos en el periodo medieval. Con todo. i z a d o las pretensiones lancasterianas sobre la m o n a r q u í a luchó p a r a bloquear la absorción de B r e t a ñ a p o r los Valois y p r e p a r ó activamente u n plan p a r a conseguir la sucesión de Castilla. al E s t a d o T u d o r no le era necesario ni posible construir una m á q u i n a militar c o m p a r a b l e a la de los absolutismos f r a n c é s o español. La m o n a r q u í a T u d o r pretendió en tres ocasiones intervenir en las guerras Valois-Habsburgo en el n o r t e de Francia. Wolsey. La población de Francia era c u a t r o o cinco veces superior a la de Inglaterra. p e r o fue precisa m e n t e esto lo que permitió que las v e n t a j a s n a t u r a l e s de las dos grandes potencias continentales p a s a r a n a ser decisivas p o r vez p r i m e r a . en la que la e s t a t u r a de Inglaterra había disminuido m u c h o en t é r m i n o s reales. a causa de la p r e p o n d e r a n c i a del poderío H a b s b u r g o en E u r o p a . sin embargo. sobre una base p e r m a n e n t e . En efecto. y estaban compuestos p o r soldados ingleses apoyados masivamente p o r mercenarios e x t r a n j e r o s : 30. Incluso el ultraprecavido E n r i q u e VII había revi- . Las tres m o n a r q u í a s habían alcanzado una consolidación interna m u y s e m e j a n t e . basada en sus recursos financieros y h u m a n o s m u c h o mayores. la utilización de infantería m e r c e n a r i a y de artillería de c a m p a n a c o n d u j e r o n a un nuevo tipo de a p a r a t o militar real. las desventuras de la política exterior de E n r i q u e V I I I no se r e d u j e r o n a este calamitoso revés diplomático. convertida en testigo impotente. p r e c i s a m e n t e en el m o m e n t o en que su p r o p i o p o d e r interior a u m e n t a b a de f o r m a notable. Ni el cardenal ni el rey se p e r c a t a r o n de que el p a p a d o estaba obligado en la práctica a someterse a la presión superior de Carlos V. esta p é r d i d a de categoría internacional —invisible p a r a sus propios protagonistas— f u e precisamente la raíz de todo el e r r o r de cálculo en el divorcio real. hacían cada vez más anacrónico el tipo de expedición u l t r a m a r i n a en el que Inglaterra había descollado antes. La construcción de u n ejército f u e r t e era u n a condición indispensable p a r a la supervivencia de las mon a r q u í a s renacentistas del continente. El orgullo marcial y las ambiciones continentales de sus últimos predecesores medievales permanecían en el recuerdo vivo de la clase d o m i n a n t e inglesa de esta época. p a r a la p e r p e t u a guerra de la época. E n r i q u e V I I I y su generación de la nobleza inglesa eran todavía incapaces de c o m p r e n d e r la nueva situación internacional. Esta superioridad demográfica y económica a u m e n t ó p o r la necesidad geográfica que a m b o s países tenían de desarrollar ejércitos de tierra modernizados. a causa de su situación insular Por u n a parte. impedían cualquier repetición triunfal de las c a m p a ñ a s de E d u a r d o I I I o E n r i q u e V Por otra parte. 40. Estas aspiraciones grandiosas h a n sido d e s c a r t a d a s p o r los historiadores posteriores como fantasías irracionales. no f u e r o n u n m e r o p r o d u c t o de su capricho personal: correspondían precisamente a u n curioso intermedio histórico. 1522-25 y 154346 tuvieron necesariamente u n t a m a ñ o considerable. en la coyuntura crítica de la transición hacia una «nueva monarquía» en Inglaterra. El E s t a d o T u d o r quedó al margen de este imperativo. La consecuencia de todo esto f u e que. alimentó la esperanza de llegar a ser e m p e r a d o r de Alemania. La sorpresa de este d e s c u b r i m i e n t o impulsó al Defensor de la Fe hacia la R e f o r m a . el r á p i d o crecimiento en el t a m a ñ o y el costo de los ejercitos en la p r i m e r a época m o d e r n a . E n r i q u e VIII. Pero estas guerras «sin objeto» de E n r i q u e VIII. reflejaban la falta de sensibilidad de los soberanos ingleses para a d a p t a r s e a la nueva configuración diplomática. La p r e p o n d e r a n c i a militar de las nuevas potencias continentales. que dirigió la política exterior inglesa durante los veinte años siguientes. No p o r eso d e j a r o n de tener u n a s consecuencias f u n d a m e n - . No se había p r o d u c i d o aun ninguna t r a n s f o r m a c i ó n i m p o r t a n t e de la guerra naval lo que permitía que Inglaterra p e r m a n e c i e r a relativamente a salvo del peligro de u n a invasión m a r í t i m a . Los ejércitos enviados en estas c a m p a ñ a s de 1512-14. p o r medio de expediciones m a r í t i m a s .118 Europa occidental Inglaterra francesa. p o r no hablar de su imperio americano y de sus posesiones europeas.000 en 1512. Inglaterra había q u e d a d o r e p e n t i n a m e n t e distanciada de ellas. 121 conquista de Italia. cuya falta de propósito coherente se ha señalado t a n t a s veces. La creación de las compagnies d'ordonnance y de los tercios. a su vez. p o r su parte.

en el siglo x v n . que había sido el sector de crecimiento en la agricultura en el siglo xv. 265-6. en tiempos de Isabel Z ha calculado que sólo la m i t a d de la aristocracia tema alguna Experiencia bélica 1 4 . Las dos c a r a s de este episodio final del r e i n a d o de E n r i q u e presagiaban en b u e n a medida la evolución del c o n j u n t o de la ^ t e r r a t e n i e n t e inglesa. el carácter legalmente separ a d o de la nobleza inglesa se hizo p r á c t i c a m e n t e imposible de sostener D u r a n t e el ú l t i m o período de la E d a d Media. Mucho antes que en cualquier o t r o país del continente. en la práctica. p a r a el equilibrio interior de fuerzas d e n t r o de la sociedad inglesa. Para cubrirlo! el E s t a d o n o sólo recurrió a los empréstitos obligatorios o a la desvalonzación de la moneda. Cuando al fin la paz se restableció o 1 " 3 5 3 C ! ? t a e n o r m e g a n a n c i a inesperada se había p e r d i d o » . sólo muy pocos nobles poseían u n a educación militar. Las ilusiones de Crécy y Agincourt se diluyeron. u n a desmilitarización excepcionalmente p r e m a t u r a de la clase noble E n 1500 tndos los pares ingleses llevaban armas. La intervención militar en í continente estuvo m u y mal dirigida. E n este específico contexto m a r í t i m o n u n c a se p r o d u j e r o n derogaciones de rango nobiliario p r o p i a m e n t e dichas .l i g a d a s siempre a u n sentimiento p r o f u n d o hacia las virtudes de la espada y codificadas c o n t r a las tentaciones del dinero. En el contexto aislacionista t i reino insular se p r o d u j o . Inglaterra había e x p e r i m e n t a d o —como la mayoría de los d e m á s países— u n a clara tendencia hacia u n a estratificación formalizada de rangos d e n t r o de la aristocracia. de la e n o r m e cantidad de p p í piedad agraria q u e acababa de o b t e n e r de los monasterios v q u e posiblemente ascendía a u n c u a r t o de la tierra del rei™ La venta de las propiedades de la Iglesia p o r la m o n a r q u í a se multiplico a m e d i d a que la guerra se hacía i n t e r m i n a b l e . pp. La ausencia de la presión compulsiva de u n a invasión siempre potencial p e r m i t i ó a la aristocracia inglesa prescindir de u n a p a r a t o modernizado de guerra en la época del Renacimiento. q u e d a b a abierta asi. aceleró de f o r m a n a t u r a l esta tendencia. The crisis of the aristocracy. A su vez. a u n q u e entonces oculta. El p r e d o m i n i o de la producción de lana. n o estaba d i r e c t a m e n t e amenazada p o r ninguna clase feudal enemiga exterior y era reticente — c o m o cualquier o t r a nobleza en u n estadio compa• "/V final 122 Inglaterra11864 del reinado habían sido enajenados dos tercios de las pro- si hle de su evolución— a someterse a u n a edificación del poder «1 a eran escala en el interior. La r u t a económica que c o n d u j o de las m e t a m o r f o s i s de la r e n t a feudal en los siglos xiv y xv a la aparición de u n sector capitalista r u r a l en expansión.114 Europa occidental tales en la propia Inglaterra. sino q u e también comenzó a des hacerse. El ú l t i m o acto i m p o r t a n t e H E n r i q u e V I I I su alianza con el imperio y el a t a q u e a Francif en 1543 t e n d r í a consecuencias decisivas p a r a t o d o el destín ulterior de la m o n a r q u í a inglesa. D u r a n t e los siglos Xiv y xv. En vísperas de la guerra civil. la única gran posibilidad q u e tuvo el absolutismo inglés de crearse u n a base económica f i r m e e independiente de la contribución p a r l a m e n t a r i a . m u c h o antes que cualquier o t r a clase r u r a l comparable de E u r o p a . sus costos subieron enor m e m e n t e . y cuyo n ú m e r o y riqueza creció r á p i d a m e n t e a p a r t i r de este m o m e n t o . p e r o la desaparición gradual de su tradicional vocación t r a n s f o r m ó p r o f u n d a m e n t e la fisonomía de la nobleza inglesa. principal c o m p r a d o r a de estas tierras. tuvo lugar en Inglaterra u n a progresiva disociación e n t r e la nobleza v la función militar básica que la había caracterizado e n el orden social medieval. totalizando al final u n a s diez veces los costos de 1» p r i m e r a guerra c o n t r a Francia de este reinado. p o r consiguiente. A largo plazo. esto permitió u n a conversión gradual de la aristocracia hacia las actividades comerciales. esta transferencia de propiedades n o sólo debilitó al Estado. paralela a aquélla. sino que reforzo m u c h o a la gentry. cerca ya de la m u e r t e de Enrique. . Cuando decayeron las dependencias personales la nobleza sintió en todas p a r t e s la necesidad de u n a s listas nuevas y m á s a b u n d a n t e s de rangos. sacándola al mercado. El conflicto militar de la década de 1540 fue. que era la consecuencia lógica Ü f u n gran ejército p e r m a n e n t e . Una vez q u e se t o m ó ese camino. con la introducción de nuevos títulos después de que la primitiva j e r a r q u í a feudal de vasallos y señores s u f r i e r a la erosión producida p o r la aparición de relaciones sociales monetarizadas y p o r la disolución del clasico sistema de feudos. y con ella. Inglaterra a d o p t ó u n a serie de nuevos grados d e n t r o 14 Stone. la última guerra de agresión inglesa en el continente p a r a todo lo que q u e d a b a de siglo. lo que necesariamente repercutió de forma i m p o r t a n t e en la propia clase terrateniente. Una de las m á s tristes e incoherentes guer r a s e x t r a n j e r a s de la historia inglesa tuvo así u n a importancia t r e m e n d a . en el siLLO XVII. m i e n t r a s que la i n d u s t r i a r u r a l de paños. proporcionaba salidas n a t u r a l e s p a r a las inversiones de la gentry.

Londres. pifírn h Fernando II y E n r i q u e V I I I . el peligro de u n a v e r d a d e r a desintegración no sólo f u e cortado en seco p o r la m u e r t e del joven soberano. como ocurrió en los d e m á s países. están trazadas en N. A p a r t i r de entonces. Pero la creciente inclinación no militar y protocomercial de toda la nobleza —estimulada p o r la venta de tierras y la expansión agrícola de la época l u d o r — hizo imposible nada s e m e j a n t e a un tribunal de derogación « El resultado f u e que el estricto criterio del escudo de a r m a s se convirtió en algo casi inoperante. se f o r m ó un College of Heralds que dio u n a definición legal de la gentry. Edward VI: the young kmg. estos ejércitos profesionales f u e r o n licenciados p a r a aiiviar a la hacienda: la última explosión agraria seria en casi trescientos años f u e suprimida p o r la última fuerza i m p o r t a n t e de soldadesca extranjera que estuvo a disposición interna de la m o n a r q u í a . limitándola a las familias con escudo de a r m a s . e n t r e E n r i q u e VII . marqueses. u n a repentina regresión de la estabilidad política y de la a u t o r i d a d del E s t a d o Tudor. a| u. c o n d u j o a u n a serie de golpes y contragolpes sordos en el Consejo Privado. " En esta crisis. Por consiguiente en Inglaterra p u d o haberse desarrollado un h e r m é t i c o orden aristocrático dual. el inmediato legado de la última incursión de E n r i q u e V I I I en Francia f u e u n a aguda miseria popular en el campo. U u s ° a n t e n ° r ' a f i n a l e s d e l « V . p. Las idiosincrasias de la clase terrateniente inglesa de la época del absolutismo tenían que estar pues. en medio de la tensión religiosa y la i n c e r t i d u m b r e dinástica. s e p a r a r o n p o r vez p r i m e r a a los pares (al peerage) del resto de la clase 15. fue también una reacción ante la nueva movilidad social. y de ahí también que la gentry sin titulo y los hijos menores de los pares pudieran d o m i n a r la Camara de los Comunes. 337-45.124 Europa occidental Inglaterra 125 de la nobleza —duques. como los mismos títulos de rango. Por o t r a parte.Francisco I . El último r e d u c t o inglés en el continente se perdió con la reconquista f r a n c e s a de Calais. que sólo data de 1560. mayo de 1937 paginas 257-69. como ya hemos visto. f r e c u e n t e m e n t e señalados. . 'j. El iargo reinado de Isabel en la segunda m i t a d del siglo restableció y desarrolló a m p l i a m e n t e el statu quo ante interno. a la de sus adversarias continentales (aparte de los paralelismos de personalidad. «En remontant le passe de 1 aristocratie anglaise: le Moyen Age». Mientras tanto. comercial por su ocupación y plebeya p o r su rango. La minoría de edad de E d u a r d o VI presenció. Debe tenerse en cuenta que la loi de dérogeance fue en Francia una creación tardía del Renacimiento. el gobierno no podía contar con la lealtad de las levas de los condados: W. pero l o s límites de su desarrollo f u e r o n establecidos p o r el carácter de la nobleza que la rodeaba. en 1551. con sus respectivos patronazgos de nobles menores. K. barones. La tendencia intrínseca de la m o n a r q u í a Tudor f u e s o r p r e n d e n t e m e n t e igual. 467.Luis XI de de los b a r o n e s . en u n a época p u n t u a d a p o r el malestar campesino y las crisis religiosas. con las previsibles maniobras e n t r e los grandes señores territoriales p a r a conseguir el control de la corte. Toda la u n i d a d del a p a r a t o del E s t a d o T u d o r aparecía t e m p o r a l m e n t e amenazada Sin embargo. debido a la falta de ejércitos pagados a disposición de los p o t e n t a d o s contendientes. (El mismo título de «barón» adquirió un nuevo significado.^ ? de la Alta Edad Media a los pares de la Baja Edad Media. i pp. una fiscalidad limitada y carecía de ejército p e r m a n e n t e . funcionarios y h o m b r e s de a r m a s . Pero poco después. Las rebeliones rurales de East Anglia y del sudoeste f u e r o n aplastadas con mercenarios italianos y alemanes 1 7 . Esta medida legal era innecesaria mientras la función de la nobleza fuese inequívocamente militar.Maximiliano I). El breve reinado de María. como rango especifico de la nobleza. históricamente entrelazadas: era insólitamente civil por su educación. separado legalmente por a b a j o de los roturiers. pues. p u e s t o que la depreciación m o n e t a r i a y las cargas fiscales c o n d u j e r o n a la inseguridad rural y a u n a depresión comercial transitoria. la rivalidad e n t r e los duques de Somerset y N o r t h u m berland. vizcondes— q U e junto a los dispositivos p a r a asegurar la p r i m o g e n i t u r a de la herencia. en Xllth International Congress of Historical Sciences (Viena 1965) KaPPorts. Al m i s m o tiempo. Denholm-Young. ese e s t r a t o co m prendió siempre al grupo más poderoso y opulento de la aris tocracia. sino que a d e m á s no es presumible que se hubiera desarrollado nunca hasta u n a exacta reproducción de los conflictos aristocráticos franceses. La consolidación del sistema de pares (peerage) está MaC farla Aeesffn X i f i . que era el único sector de la aristocracia con privilegios legales. ^ «The nobility in the later Middle Ages». que insiste en su novedad y discontinuidad. 1968. El resultado final del intervalo de dominio de Somerset y N o r t h u m b e r l a n d f u e tan sólo la radicalización de la r e f o r m a local y el fortalecimiento de la dignidad m o n á r q u i c a contra los grandes nobles. Jordán. dejó pocas trazas políticas. y estableciendo los procedimientos para investigar las reclamaciones de ese estatuto. De ahí esa peculiaridad de que la aristocracia social no coincidiese en Inglaterra con la titulación de par. Aúnales. con su subordinación dinástica a E s p a ñ a y su e f í m e r a restauración católica. y la correspondiente transformación de los cabaleros en gentry. El correlato de esta clase era un E s t a d o que tenía una p e q u e ñ a burocracia.

Oxford. . la organización regimental f u e i n t r o ducida l e n t a m e n t e y las a r m a s de fuego s u p e r a r o n la nativa afición al arco 2 1 . El carácter de los ejércitos de E n r i q u e V I I I había sido h í b r i d o e improvisado. De esta f o r m a . El Parlamento. r e c u r r i ó a la extensión ilegal del sistema de milicia tradicional en Inglaterra. c o n f r o n t a d o con v e r d a d e r o s y constantes peligros ext r a n j e r o s en la época de Alba y Farnesio. La inferioridad militar del absolutismo inglés continuo imposibilitando t o d o objetivo expansionista en el continente. Lon- a c i i c S n k . sin embargo. 1966. EluabetKs army. Le faltaba " Véanse las estimaciones comparativas de Elton sobre las leves oro- «obre t o d o el invernadero de la guerra p o r tierra. Institucional mente. permitió la expansión gradual de un p u r i t a n i s m o de oposición e n t r e los m i e m b r o s de esta clase Los últimos anos del gobierno Tudor estuvieron m a r c a d o s pues p o r u n a nueva obstinación e inquietud en el Parlamento. las t r a n s f o r m a c i o n e s bélicas del Renacimiento n o p a s a r o n en absoluto de largo p o r la Inglaterra isabelma. La acti vidad legis ativa se r e d u j o en comparación con el r e i n a d o de E n r i q u e V I I I * Las rivalidades faccionales d e n t r o de la alta nobleza t o m a r o n ahora la f o r m a de intrigas de pasillo en busca de honores y oficios cortesanos. páginas M0?MM. principalmente a causa de p r o b l e m a s externos. El intento final y baldío de un golpe a r m a d o nobiliario . 1969. El desarrollo de este sistema n o p r o d u j o u n e j é r c i t o p e r m a n e n t e o profesional. 1949. en u n a escala modesta. la proporción de la nobleza r u r a l creció i n i n t e r r u m p i d a m e n t e . cuva i m p o r t u n i d a d religiosa y obstrucción fiscal obligaron a Isabel a p r o c e d e r a nuevas ventas de tierras reales con objeto de reducir su dependencia respecto a él. Los lords-heutenan de los condados adquirieron u n a gran importancia c o m o a u t o r i d a d e s encargadas de la recluta. Londres.126 Europa occidental Inglaterra 141 sin ninguna innovación radical. Su costo.f u e destinado al e x t r a n j e r o .f u e reducido con facilidad. se p r o d u j e r o n m u y pocas innovaciones El Consejo Privado f u e c o n c e n t r a d o y estabilizado b a j o la larca y fan» secretaría de Burghley en la p r i m e r a p a r t e del reinado Walsingham extendió las redes de espionaje y policía. EHzabethan House <* Commons. e n t r e ellos. Por otra p a r t e la influencia política y la p r o s p e r i d a d de la gentry .c o n la cual los T u d o r se habían aliado inicialmente p a r a c o n t r a p e s a r a los p a r e s . con objeto de reunir fuerzas adecuadas p a r a sus expediciones de ultram a r . N o r m a l m e n t e . p a r a los n u m e r o s o s c o m p r o m i s o s exteriores del gobierno isabelino. desproporcionadamente alto en relación con su utilidad. p a s a n d o de unos 300 a 460 m i e m b r o s . comenzó a d a r señales de crítica independiente de la política gubernamental. Los resultados obtenidos p o r estos ejércitos en los P a í s e s B a j o s o en N o r m a n d í a f u e r o n generalmente m u y limitados.000 h o m b r e s . El E s t a d o isabelino. pp. después del dominio secular y los vaivenes doctrinales de los cincuenta anos anteriores. los m i s m o s contingentes de la milicia se c o m b i n a b a n con soldados mercenarios. la política exterior isabelina se limitó a u n a s m e t a s » C. ocupadas especialmente en la supresión de la actividad católica. La dilapidación moral de la Iglesia. La m a q u i n a r i a coactiva y burocrática de la m o n a r q u í a era m u y reducida en comparación con su prestigio político y su a u t o r i d a d ejecutiva. a l r e d e d o r de doce mil recibieron u n a p r e p a r a c i ó n especial y la m a y o r p a r t e se destinó a la defensa interior del país. el Guisa inglés hacia el final del r e i n a d a . El r e s t o . El p é n d u l o religioso osciló do nuevo hacia un p r o t e s t a n t i s m o m o d e r a d o . con el establecimiento de u n a Iglesia anglicana domesticada. Ideológicamente. dur a n t e cerca de sesenta años después de Enrique VIII puede haber contribuí do a que no surgiera un ejército regular en esta época: Army royal. u n a mezcla de arcaicas levas aristocráticas rec a t a d a s en el interior y de mercenarios f l a m e n c o s borgonones italianos y «allemaynes» c o n t r a t a d o s en el e x t e r i o r » . 19-20. q u e había C e l e r a d o el desarrollo del absolutismo en el continente. 189. p. Ningún e j é r c i t o enviado al continente superó n u n c a los 20. Ornan. escoceses o alemanes. la autoridad real se vio m u y realzada a m e d i d a que la popularidad personal de la reina se elevaba a nuevas cimas.r e c l u t a d o f r e c u e n t e m e n t e e n t r e la población v a g a b u n d a . N a t u r a l m e n t e . Oxford. convocado en trece ocasiones d u r a n t e c u a r e n t a y cinco años. Técnicamente se suponía que estos h o m b r e s h a b r í a n de servir sólo c o m o guardia interior. pero proporcionó u n a corriente regular de trch pas. 12-13. A history of the art of war in the sixteenth ^ C 19 century. ^ " C r u i c k s h a n k ha sugerido que la ausencia de un soberano varón adulto cara dirigir personalmente a los e ércitos en el campo de batalla. m.eran a h o r a un obstáculo evidente y creciente para las prerrogativas reales. la m i t a d de la ú l t i m a expedición de Enrique y la m a y o r p a r t e f u e r o n considerablemente menores. a medida que los puestos de los municipios eran a c a p a r a d o s p o r los propietarios rurales o p o r sus p a t r o n o s " . desalentó cualquier evolución posterior en la m i s m a dirección .l a rebelión de Essex. A lo largo del siglo ™n r a í n I O S C o m u n e s a m e n t ó de tamaño.

128 Europa occidental Inglaterra 129 .

D u r a n t e el r e i n a d o de E d u a r d o VI se construyó u n nuevo dique en Chatham. utilizado p a r a el comercio. y M. véanse Cipolla. The formative centuries. p e r o la fuerza m a r í t i m a de los T u d o r experimentó u n f u e r t e descenso en las décadas siguientes.3 2 6 -?'. con sus pesadas t o r r e s y su artillería recién instalada. la decisiva evolución estratégica de aquel tiempo se situaba en o t r a p a r t e : en el lento giro del si25 Algunas observaciones sobre las tácticas utilizadas para subyugar a los irlandeses pueden verse en C. m á s rápido. Sin embargo. que llamó en su ayuda al p a p a d o y a E s p a ñ a El régimen isabelino. Sin embargo. L Marcus. En la práctica. Los comienzos de u n a guerra marítima con España. medida que el gobierno de Felipe II consideró como un genocidio. Hasta el tiempo de Isabel sólo se f o r m a r o n dos condados f u e r a de los límites del Palé. sin embargo. a p a r t i r del a ñ o 1579. Londres. jefe de clan del Ulster. Lewis. La guerra d u r ó nueve años. creado en 1546. y u n a rebelión protagonizada p o r su h i j o f u e aplastada. d e m o s t r a r o n la superioridad técnica de estos nuevos barcos. no hay ninguna señal de que se moderase alguna vez por consideraciones como las que. Alrededor de 1500 la tradicional división m e d i t e r r á n e a e n t r e la galera de r e m o «alargada». las batallas navales seguían siendo e n f r e n t a m i e n t o s c u e r p o a cuerpo. que f u e quien invistió originariamente a la monarquía inglesa con el señorío de I r l a n d a p o r ser f e u d o de R o m a a s u m i ó el nuevo título de rey de Irlanda. Guns and sails in the early phase of European expansión. sobre esta comparación. la m a y o r p a r t e de la isla permaneció f u e r a del control de los Tudor. e m p a r e n t a d o s con los p r i m e r o s y ambos fieles al catolicismo. esta notable operación f u e el único t r i u n f o en tierra de las a r m a s de los Tudor: ganada con el m a y o r de los esfuerzos f r e n t e a u n enemigo prefeudal. en u n a batalla en movimiento. m i e n t r a s Inglaterra se p a s a b a a la Reforma. en 1569-72 (Munster) y en 1579-83 (Leinster y Munster). p r e p a r a d a desde m u c h o antes p o r la piratería inglesa en el Main. probableme " l G . E n realidad. pp 134. situados en p l a t a f o r m a s m u y m a n e j a b l e s y destinados a h u n d i r a las embarcaciones enemigas. a medida que la m o n a r q u í a intentaba i m p o n e r su a u t o r i d a d e instalar poblaciones New English de colonizadores p r o t e s t a n t e s p a r a r e p o b l a r el país Finalmente. e r a n todavía u n o s i n s t r u m e n t o s torpes p a r a la guerra. c u a n d o los planes navales españoles y portugueses se a d e l a n t a r o n a los ingleses con la invención del galeón. » Sobre esta evolución. el Consejo Naval presidido p o r Hawkins impulsó u n a r á p i d a modernización y expansión de la flota real. c o n s t r u i d a p a r a la guerra. Londres. Elizabeth's Irish Wars Lon- Elo xvi hacia el e q u i p a m i e n t o y la expansión navales. empezó a ser sustituida en los m a r e s del n o r t e p o r la construcción de grandes b a r c o s de guerra equipados con a r m a s de fuego 2 6 . y el b a r c o de vela «redondo». Las tácticas guerrilleras a d o p t a d a s p o r los irlandeses f u e r o n c o n t r a r r e s t a d a s p o r u n a despiadada política de exterminio 2 5 . d u r a n t e la larga guerra e n t r e Inglaterra y E s p a ñ a u n a insurrección que a r r a s t r ó a toda la isla contra la opresión de los T u d o r f u e desencadenada en 1595 p o r O'Neill. desde la m a y o r distancia posible. que reivindica una prioridad inglesa. E n el nuevo t i p o de navios de guerra. 61-80. con lo que cuadruplicó su. I. antes de que toda resistencia fuese pulverizada p o r el c o m a n d a n t e inglés M o u n t j o y Antes de la m u e r t e de Isabel. . q u e d u r a n t e los p r i m e r o s cinco años de su r e i n a d o i n c o r p o r ó a la a r m a d a . 135. por ejemplo. Las grandes carracas de esta fase. E n 1540. Isabel I era d u e ñ a de la flota m á s h í ™ ' \ P P . 24 navios de guerra. 1961. A naval history of England. Posteriormente estallaron rebeliones salvajes en 1559-66 (Ulster). e n t r e soldados. impidieron a España la destrucción de los diques holandeses.118 Europa occidental Inglaterra 131 la administración de Cromwell comenzó a i n t r o d u c i r en el Palé i n s t r u m e n t o s burocráticos de gobierno m á s regulares. en el año 1496. decidido a conseguir la solución final del p r o b l e m a irlandés. Falls. y sobre el m a r . p. Gracias a la creación del p r i m e r dique seco inglés en P o r t s m o u t h . I r l a n d a había q u e d a d o militarm e n t e anexionada. las velas sustituyeron a los r e m o s y los soldados comenzaron a d e j a r su sitio a los cañones. Para el carácter de la clase t e r r a t e n i e n t e inglesa y de su Estado. p o r m e d i o de la c o m p r a o la construcción. 3 4 1 ' 3 4 \ 3 4 5 ' U f u r i a i n ^ s a en Irlanda fue probablemente tan mortal como la furia española en los Países Bajos De hecho. las galeras f r a n c e s a s todavía mantuvieron la iniciativa con su a t a q u e al Solent. E n r i q u e V I I I —habiendo r e p u d i a d o y a al papado. «En 1588. n o era repetible en ningún o t r o sitio. la m o n a r q u í a inglesa poseía 53 b a r c o s y tenía u n Consejo Naval p e r m a n e n t e . E n r i q u e VII construyó dos b a r c o s de este tipo. Hacia el final del reinado. 1960. 78-81. Los galeones de p o c o calado f u e r o n equipados con cañones de largo alcance. movilizó los mayores ejércitos de todo el r e i n a d o p a r a volver a o c u p a r la isla y anglicanizar al país de u n a vez p o r todas. p e r o el v e r d a d e r o responsable de la expansión «sostenida y sin precedentes» del p o d e r í o naval inglés f u e E n r i q u e V I I I 2 7 . pp. Kildare f u e d e p u e s t o en 1534.t a m a ñ o . 30. pp. The Spanish Armada. véase Parker The army of Flanders and the Spanish road. dominada bien p o r sus jefes Oíd Irish o p o r los señores Oíd English. E n la ú l t i m a guerra de E n r i q u e V I I I .

La a u t o i m p u e s t a «normandización» eliminó las antiguas divisiones étnicas del país y creó u n a nueva línea de demarcación lingüística y social e n t r e las Lowlands. desplazándola sin peligro a u l t r a m a r . c o m o Irlanda. p o r supuesto. la a r m a d a era p o r naturaleza u n i n s t r u m e n t o dual. donde la lengua 11 Los costes por hombre en el siglo siguiente fueron dos veces más altos en el mar que en tierra. Escocia se unió a I n g l a t e r r a p o r vez p r i m e r a a través de u n vínculo personal. no antagónicamente. sus sheriffs. tenía buenas razones para prestar una atención especial a la historia marítima de Inglaterra. 30 Hintze comenta lacónicamente. 1965. Hintze. La seguridad insular q u e d ó garantizada y se echaron los cimientos de u n f u t u r o imperial. Pero. que fue un partidario decidido del imperialismo naval guillermino antes de la primera guerra mundial. I. The seventeenth century. British naval administration in the age of Walpole. precisamente a causa de la distancia histórica e n t r e a m b a s formaciones sociales. el poder marítimo es únicamente un puño armado que se lanza al mundo exterior y que no es susceptible de ser utilizado contra un "ejército interior"». no desarrolló un absolutismo». De hecho. en su seguridad insular. sino sólo una marina que pudiera servir los intereses del comercio y los objetivos de la guerra. con el capital mercantil en los p u e r t o s y condados.) Al m i s m o tiempo. la Marina no sólo dependía de la City para que presionara en favor de su presupuesto. E n la B a j a E d a d Media. Véase Daniel Baugh. Véase Clark. chambelanes y jueces. se había m a n t e n i d o como u n a fortaleza celta f u e r a de las f r o n t e r a s del control r o m a n o . no necesitaba un ejército permanente. The defeat of the Spanish Armada. El E s t a d o promovió n a t u r a l m e n t e esta adaptabilidad favoreciendo los diseños m e r c a n t e s que se ajust a r a n a ella. página 175. pp. Toda la cosecha de este navalismo e s t a b a todavía p o r ver. cuando el Almirantazgo era el departamento que más gastaba del gobierno. Mientras el e j é r c i t o siempre f u e u n a institución con un único objetivo. el interés naval de la clase d o m i n a n t e se dirigió de f o r m a p r e e m i n e n t e hacia u n a orientación comercial. la clase t e r r a t e n i e n t e p u d o desarrollarse. ya en el siglo xvi. el costo total de la construcción naval y de su m a n t e n i m i e n t o eran m u c h o más b a j o s que los de u n ejército p e r m a n e n t e : en las últimas décadas del reinado de Isabel. sino al unísono. 1959. La extinción del linaje T u d o r en 1603 y la llegada de la dinastía E s t u a r d o crearon u n a situación política f u n d a m e n t a l m e n t e nueva p a r a la m o n a r q u í a . p. 19. 72. Tras recibir en la E d a d Oscura u n a mezcla de inmigración irlandesa. y quizá con exceso de simplicidad: «Inglaterra. Dos sistemas políticos radicalmente distintos se unían a h o r a b a j o la m i s m a casa gobernante. con jurisdicción sobre t o d o el país. 29 En el siglo x v m . (Los barcos que la t r a n s p o r t a b a n eran. La Armada Invencible f u e atacada p o r los cañones ingleses de medio alcance y dispersada en medio de la t o r m e n t a y la niebla. . p o r u n i d a d fuese mayor 3 1 . Princeton. Naturalmente. Escocia. una marina necesitaba también una industria de suministros y mantenimiento mucho más avanzada. la relación de costos era de 1 a 3. La a r m a d a se convirtió así n o sólo en el «mayor» i n s t r u m e n t o del a p a r a t o coercitivo del E s t a d o inglés. El r e s u l t a d o f u e u n a feudalización m u c h o m á s p r o f u n d a y extensa de la sociedad escocesa. Pues a u n q u e el costo a Garrett Mattingly. en Escocia la nativa dinastía Canmore i m p o r t ó las instituciones y los colonos ingleses. Con la subida al t r o n o de J a c o b o I. promovió los lazos matrimoniales con la nobleza del sur y e m u l ó las e s t r u c t u r a s del m á s avanzado reino del o t r o lado de la f r o n t e r a . con sus castillos. p. germánica y escandinava. su a b i g a r r a d o m a p a de clanes q u e d ó s u j e t o a u n a a u t o r i d a d regia central en el siglo xi.132 Europa occidental Inglaterra 118 133 poderosa que E u r o p a haya visto nunca» 2 8 . sino en u n i n s t r u m e n t o «ambidextro». Las consecuencias últimas de este nuevo dominio m a r í t i m o conseguido p o r Inglaterra f u e r o n dos. 59. el impacto escocés en el modelo de desarrollo inglés f u e m u y débil. Pero m i e n t r a s q u e en I r l a n d a t o m ó la f o r m a de u n a precaria conquista militar que q u e d ó m u y p r o n t o anegada p o r el r e f l u j o celta. Gesammelte Abhandlungen. en b u e n a medida a causa de ella. En los p r i m e r o s m o m e n t o s . a lo largo del siglo xvi el grueso de las flotas inglesas lo constituyeron b a r c o s mercantes a d a p t a d o s t e m p o r a l m e n t e p a r a la batalla m e d i a n t e la introducción de cañones y capaces de volver al comercio u n a vez t e r m i n a d a la guerra. Sin embargo. por lo menos de la magnitud continental. La sustitución de la guer r a t e r r e s t r e p o r la naval tendió a especializar y a l e j a r la práctica de la violencia militar. prisiones flotantes en las que se explotaba con notoria crueldad m a n o de o b r a reclutada p o r la fuerza. por consiguiente. sino que tenía que negociar con ella si tendrían preferencia los intereses mercantiles o los estratégicos a la hora de determinar las rutas de sus escuadras. Londres. sino p a r a el comercio 2 9 . Y en una frase característica añade: «El poder terrestre produce una organización que domina a todo el organismo del Estado y le da una forma militar. p e r o a largo plazo h a b r í a de ser decisivo p a r a el destino del absolutismo inglés. la intromisión del feudalismo a n g l o n o r m a n d o remodeló aquí t a m b i é n la f o r m a del sistema político y social indígena. utilizable no sólo p a r a la guerra. excepto el noroeste. el p r o d u c t o conseguido a lo largo de los siglos siguientes h a b r í a de ser m u c h o más alto: el imperio colonial b r i t á n i c o sería la s u m a de ese p r o d u c t o . 119. con p r o f u n d a s consecuencias sob r e la naturaleza de la clase gobernante 3 0 .

Huntly. su e s t r u c t u r a sociopolítica m a n t e n í a u n contraste n o t a b l e con la de la c o n t e m p o r á n e a Inglaterra. y a u n a infección de la organización feudal escocesa p o r el sistema de clanes. pp. Edimburgo. Angus—. donde el gaélico p e r m a n e c i ó c o m o lenguaje de u n p a s t o r a l i s m o a t r a s a d o de clanes. creó nuevos pares. El carácter m u c h o m á s desarrollado de la sociedad inglesa le hizo creer d u r a n t e cierto tiempo. la dinastía E s t u a r d o . 1969. n u n c a había realizado u n a rebelión de importancia. Las grandes casas nobles c o m p r e n d í a n a u n tipo de p o t e n t a d o s territoriales desconocido en Inglaterra —los Hamilton. A mediados del siglo xvi. Los señoríos e s t a b a n m u y extendidos e n t r e la p e q u e ñ a nobleza. enviados con cautela p o r el rey. hizo m u y poco p a r a t r a n s f o r m a r la fisonomía política del país. A pesar de todo. de f o r m a engañosa. C o n t r a r i a m e n t e a lo q U e ocurrió en Irlanda. y las ciudades. Las Highlands gaélicas. La población era escasa —alrededor de 750. los señores y los nobles se levantaron contra la administración francesa. . despectivo y f a l t o de comprensión hacia el Parlamento. El c a m p e s i n a d o pobre. f u e incapaz de hacer grandes cosas c o n t r a el desorden endémico del país d u r a n t e los siguientes ciento cincuenta años. que f u e r o n las únicas en permanecer fieles al catolicismo. Londres. y h a s t a que n o a s u m i ó el p o d e r el m i s m o Jacobo VI la m o n a r q u í a escocesa n o m e j o r o seriamente su posición. que incluye un agudo análisis s<> cial de Escocia antes de la Reforma. que en adelante separó a Escocia de Irlanda. en m e d i o del incesante desorden fronterizo. subordinó a éste p o r medio de la creación de u n comité c e r r a d o de dirección (los Lords of Articles) y pacificó la f r o n t e r a 3 3 . véase T. los Justices of the Peace. que era m á s fácil de gobernar. La n u m e r o s a clase de pequeños propietarios estaba a c o s t u m b r a d a a las escaramuzas a r m a d a s . q u e controlaban grandes zonas del país con plenos poderes reales. a la vez que los p o t e n t a d o s a r r a n c a b a n «regalías» provinciales de la m o n a r q u í a y p r o l i f e r a b a n b a j o a m b o s las redes de p a r e n t e s c o vasallático. A history of the Scottish people. económicamente p o b r e y cultur a l m e n t e aislada. en las m o n t a ñ a s . 44-7. La sucesiva dinastía E s t u a r d o . Argyll. a r r u i n a d a p o r las minorías inestables y los gobiernos de regencia. la m o n a r q u í a escocesa f u e incapaz de consolidar la disciplina real sobre sus dominios. conservaba todavía u n c a r á c t e r f u e r t e m e n t e medieval. a c o s t u m b r a d o a u n país en el q u e los magnates territoriales hacían sus propias leyes y en el que el P a r l a m e n t o contaba poco. Jamís V to James VII. n o hizo ningún esfuerzo p a r a suavizar el creciente sentimiento de opo» G. Durante el último período medieval. E n las condiciones anárquicas de los siglos xiv y xv. el sector p u r a m e n t e celta q u e d ó reducido p a r a siempre a u n a minoría. " Sobre esté proceso. a u m e n t ó la representación de los pequeños b a r o n e s y de los burgos en el Parl a m e n t o local. A comienzos del siglo XVII. Scotland. páginas 215-28. Donaldson. J a c o b o I. con lo que se aseguró el éxito del p r o t e s t a n t i s m o escocés.000 habitantes—. y n o f u e capaz de ver que el P a r l a m e n t o r e p r e s e n t a b a el núcleo central del p o d e r nobiliario. La sociedad escocesa. 1560-1830. La contaminación m u t u a e n t r e los modelos políticos de las Lowlands y las Highlands c o n d u j o a u n a semiseñorialización de las jefat u r a s celtas de clanes. C. Escocia parecía u n país reorganizado. en los llanos 3 2 . el E s t a d o escocés n o era m u c h o m á s seguro que la m o n a r q u í a inglesa después de Bosworth. Y m i e n t r a s en el s u r las mansiones r u r a l e s acristaladas eran el nuevo rasgo del p a i s a j e de los Tudor. 1971. h a b í a n sido reducidos a la nada. séquitos militares y a r r e n d a t a r i o s dependientes. 284-90. eran ciudades de pastores. confinada en el noroeste. Con todo. cuyas líneas de comunicación con el continente f u e r o n cortadas p o r la flota inglesa en 1560. que e r a n en este m o m e n t o las n o r m a s corrientes en todas las cortes de E u r o p a occidental. en la zona fronteriza y en las Lowlands se seguían construyendo castillos sólidamente fortificados. en busca de protección contra la presión inglesa. persiguió los ideales de la realeza absolutista. desarrolló u n f u e r t e Consejo Privado. m i e n t r a s Escocia se ataba cada vez m á s a Francia p o r m e d i o de alianzas diplomáticas. se e n c o n t r ó u n reino en el que el militarismo de los grandes había sido destruido. la abierta dominación f r a n c e s a p o r medio de la regencia de u n Guisa provocó u n a xenobofia aristocrática y p o p u l a r que proporcionó m u c h a fuerza a los partidarios locales de la Reforma: las ciudades. Smout. apoyó y utilizó a unos nobles contra otros. Pero el cambio religioso. se hicieron más salvajes y más turbulentas en el t r a n s c u r s o del siglo. la constante guerra fronteriza con Inglaterra sacudió r e p e t i d a m e n t e al E s t a d o monárquico. El régimen jacobeo. los b a r o n e s t o m a r o n el control hereditario de las sheriffdoms y establecieron jurisdicciones privadas. t r a n s p l a n t a d a a Inglaterra. muy pocas y pequeñas.134 Europa occidental Inglaterra 135 inglesa llegó a prevalecer j u n t o con los señoríos y los feudos y las Highlands. Sobre todo. liberado de la servidumbre en el siglo xiv. Jacobo. i n t r o d u j o g r a d u a l m e n t e obispos en la Iglesia. En todo el rei- no e r a n frecuentes las guerras privadas. e m p l e a n d o u n a mezcla de conciliación y coacción.

Un siglo después de la disolución de los monasterios.f u t u r o a r q u e t i p o de c a m p o i n g l é s . Crisis in Europe. Londres. Al m i s m o tiempo. El r e f o r z a m i e n t o político del E s t a d o feudal ya n o correspondía. «The crisis of the seventeenth century» en Aston comp. Siglo XXI. 51 Lt. c u a n d o el alza de las r e n t a s s u p e r ó a la de los precios. 1560-1660. j u n t o a la masa campesina. m i e n t r a s el Ulster era colonizado p o r inmigraciones masivas procedentes de las Lowlands. lo que hizo de ella la capital m a s d o m i n a n t e de cualquier país de E u r o p a alrededor de 1630 Antes de final de siglo. Madrid. T a m p o c o existía ningún peligro social procedente de a b a j o que obligara a r e f o r z a r los lazos e n t r e la m o n a r q u í a y la gentry. 1972 LnnSt£>ns' Sí® ¿T"u°f b r a tHed m ?r a b I e revolution. razonablemente segura p a r a la nobleza. tuvo lugar en Londres u n a concentración sin precedentes de comercio y manufactur a s que llego a ser siete u ocho veces m a y o r en el reinado de Carlos I que en el de E n r i q u e VIII. a su vez. noviembre de 1960. excepto los Países Bajos. Past and Present. mientras la población de Inglaterra se había duplicado. pp. Una corte ostentosa se combinaba con u n a política exterior inmovilista. Hobsbawm. Londres.118 Europa occidental Inglaterra 137 sición de la gentry inglesa. con el consiguiente beneficio p a r a el c o n j u n t o de la clase terrateniente. el volumen de la n o b eza y de la gentry se triplicó y a u m e n t ó su proporción en el r e p a r t o de la riqueza nacional. el nivel impositivo de Inglaterra permaneció n o t a b l e m e n t e b a j o . Al m i s m o tiempo.. 1978 . p o r consiguiente. el campesinado n o sólo estaba s u j e t o a u n a carga impositiva m u c h o más liviana que en otros países. Sin embargo. basada en el acercamiento a España. Por otra parte. » Christopher Hill. nglish ' . p o r tanto. L. . Las doctrinas sobre el derecho divino de la m o n a r q u í a e n c a j a b a n bien con el ritualismo religioso de a j e r a r q u í a conservadora de la Iglesia. 18. dos cosas igualmente impopulares p a r a el grueso de la clase terrateniente. 1972]. ya iba apareciendo en las p a r t e s más ricas de la Inglaterra rural. Inglaterra ya contaba con algo semeíante a u n m e r c a d o interior único 3 5 . En 1628. La situación en las aldeas se hizo. 32.. m eEjSot ra r°e s u m e a l ' n P° r su sobriedad y capacidad h e de esta época E. Así pues. p. el capitalismo agrario y mercantil había e x p e r i m e n t a d o avances m á s rápidos a u e los de cualquier otra nación. El resultado fue la consolidación de un estrato de kulaks relativam e n t e acomodados (la yeomanry) y de u n gran n ú m e r o de asalariados rurales.l siglo dé la Polución. eSa estratificación hizo posible y rentable. y su sustitución p o r el arriendo de la tierra. Como n o había ninguna necesidad de u n gran ejército p e r m a n e n t e . esta i n o p o r t u n a dirección del gobierno real en Inglaterra n o e n c o n t r ó u n a resistencia similar en Escocia ni en Irlanda. Stone. Madrid. la m o n a r q u í a siempre estuvo privada de u n a p a r a t o profesional regional. p o r tanto. Ayuso. The century of revolution. n o tenía ningún interés en la creación de u n a f u e r t e m á q u i n a coactiva centralizada a disposición del Estado. E s posible que los ingresos netos de la gentry se cuadruplicaran en el siglo siguiente a 1530*. donde las aristocracias locales f u e r o n atraídas mediante u n calculador patronazgo. en «Discussfon of Trevor-Roper's general crisis.. 47-9 [«La Trisis generé . 1961. y los sectores m á s i m p o r t a n t e s de la aristocracia inglesa {peerage y gentry) se habían a d a p t a d o a ellos. J. El resultado de esto f u e u n a paz social relativa en el c a m p o despues del m a l e s t a r agrario de mediados del siglo xvi. 1529-1642. Las prerrogativas leea les se utilizaron c o n t r a el derecho común. Con el í m p e t u comercial a c u m u l a d o en el campo. quizá u n tercio o u n c u a r t o del que había en Francia a principios del siglo x v n * . Al h a b e r a s u m i d o la aristocracia las funciones administrativas locales desde la E d a d Media. Londres. p o r el rey. con u n salto especialmente notable a principios del siglo x v n . que ya n o tenía que t e m e r ninguna otra insurrección r u r a l y. al carácter social de la mayor p a r t e de la clase social sobre la que inevitablemente tenía que apoyarse. los ingresos de Luis XIII procedentes de Normandía fueron iguales a los ingresos cales de toda Inglaterra obtenidos por Carlos I. sino que estaba intern a m e n t e más diferenciado. El sistema triádico c o m p u e s t o p o r el señor el a r r e n d a t a r i o y el j o r n a l e r o agrícola . y la venta de m o nopolios y de cargos c o n t r a la oposición p a r l a m e n t a r i a a los impuestos. el a b a n d o n o virtual del cultivo directo p o r la aristocracia y la gentry. Sólo u n a pequeña p a r t e de esos impuestos recaía sobre las masas rurales. en Entorno a los orígenes de la revolución industrial. p. m i e n t r a s que los pobres de cada p a r r o q u i a recibían u n a caridad prudencial procedente de los fondos públicos. p a r a garantizar el p r e d o m i n i o p r o t e s t a n t e Pero hacia el final del reinado la posición política de la m o n a r q u í a E s t u a r d o estaba peligrosamente aislada en su reino central p o r q u e la e s t r u c t u r a social subyacente en Inglaterra se le escap a b a de las m a n o s al i n t e n t a r alcanzar los objetivos institucionales que se estaban alcanzando con éxito en casi todos los países del continente. el b a j o nivel impositivo que contribuyó a esta calma agraria imposibilitó la aparición de u n a e n o r m e b u r o c r a c i a erigida p a r a asegurar el f u n c i o n a m i e n t o del sistema fiscal. La de la economía europea en el siglo x v n .

de «gobierno personal». Los éxitos del absolutismo de los E s t u a r d o q u e d a r o n limi" Estos aspectos del gobierno de los Estuardo dan el clima. E n Escocia. simultáneamente. E s t a s m i s m a s preocupaciones se hicieron evidentes en la reorganización episcopal de la Iglesia b a j o Carlos I. a costa de a m p l i a r a distancia religiosa entre los ministros y los propietarios locales. El f r a c a s o de la intervención inglesa en la guerra de los Treinta Anos se complicó con u n a innecesaria e inútil guerra con Francia. y desde los p r i m e r o s años de J a c o b o I resistió todos los esfuerzos que se hicieron p a r a prescindir de él. Pero en la p r o p i a Inglaterra. y no de capacidad tados en su mayoría. 1952. inspirada c o n f u s a m e n t e p o r Buckingham bin embargo. la draconiana administración de S t r a f f o r d reclamó tierras y r e n t a s de la gentry a v e n t u r e r a que había llegado allí después de la conquista isabelina. que había denunciado con vigor la dirección de la guerra y al m i n i s t r o sobre el que recaía su responsabilidad f u e disuelto indefinidamente. u n a extensa m a q u i n a r i a estatal: la revitalización de los derechos de tutela. con u n a m u l t i t u d de obstáculos. E n Irlanda. a u n q u e en general inepta— la tarea de construir u n absolutismo m á s avanzado con los materiales poco p r o m e t e d o r e s q u e tenía a su disposición. sin embargo. como sugiere el autor. pp. y.124 Europa occidental Inglaterra 139 tendencia de los E s t u a r d o hacia u n a b s o l u t i s m o desarrollado tropezó. quizá ningún error de los Estuardo fuese tan fatídico como la imprevisora venta de tierras realizada por sus predecesores Tudor. tales remedios n o e r a n posibles. Fue especialmente en estos años c u a n d o la venta de cargos se convirtió p o r vez p r i m e r a en u n a f u e n t e i m p o r t a n t e de ingresos reales —del 30 al 40 p o r 100—. q u e comenzó a inculcar b a j o a m b o s soberanos el derecho divino y el ritual hierático.10? e v o c a c?n «ran b r í o poderoso análisis de estos años: Histortcal essays. E n unos pocos años. una vez que había p a s a d o el peligro de u n militarismo nobiliario en Inglaterra E n las ciudades se reservaron monopolios y beneficios p a r a el e s t r a t o más alto de los comerciantes u r b a n o s que f o r m a b a n el patriciado tradicional de los municipios. P e r o el a p a r a t o económicob u r o c r á t i c o permaneció s u j e t o a f u e r t e s restricciones fiscales. Lo que impidió la consolidación del absolutismo "n carencla de personal cimientos institucionales. desde el principio. q u e en su m a y o r p a r t e estaba d o m i n a d a p o r u n a aversión p u r i t a n a hacia la nueva corte y hacia la nueva Iglesia. comp. la remuneración de los titulares de cargos en u n a p a r t e i m p o r t a n t e del gasto estatal 3 9 . 1961. Limitado p o r la a n t e r i o r prodigalidad de los T u d o r con las propiedades reales. En la práctica. y p o r vez p r i m e r a hizo de la isla u n a saneada f u e n t e de ingresos p a r a el E s t a d o » . en Aston. la ú l t i m a tentativa de Carlos I p a r a crear u n a b a s e fiscal seria f u e su proyecto de extender el único i m p u e s t o tradicional p a r a la defensa que existía en Inglaterra: el pago p o r los p u e r t o s de u n a contribución (o ship money) p a r a el m a n t e n i m i e n t o de la a r m a d a . Crisis w EU »g: A [ ^ T h l k Z V s 'servants: dres. E n la década siguiente. los estipendios p o r t r a n s f e r e n c i a de títulos caballerescos. donde radicaba el p r o b l e m a central. ya q u e los Estados carecían de u n a tradición sólida de deliberación sobre las contribuciones.resultó especialmente enervante p a r a la m a y o r p a r t e de la gentry Los caprichos de su política e x t e n o r debilitaron también a la m o n a r q u í a desde el comienzo del remado. la dirección general de la política dinástica f u e relativamente coherente. Todos estos dispositivos se m o s t r a r o n inadecuados: su p r o f u s i ó n sólo sirvió p a r a e n e m i s t a r a la clase terrateniente. lan- . el u s o de prerrogativas regias. Carlos I a b o r d ó —de f o r m a consciente. al a p a r a t o ideológico-clencal del Estado. the civil service of Charles I. p. La cambiante a t m ó s f e r a de las sucesivas administraciones de la corte n o ayudó a la m o n a r q u í a : la peculiar combinación de corrupción jacobea y p u r i t a n i s m o carolino —desde Buckingham hasta L a ú d . Sin embargo. es un error pensar que los problemas de la monarquía Estuardo podían solucionarse simplemente con una mayor habilidad y competencia políticas. Carlos I r e c u r r i ó a todos los posibles i n s t r u m e n t o s feudales y neofeudales en su b ú s q u e d a de ingresos impositivos capaces de sostener. El P a r l a m e n t o controlaba el derecho a i m p o n e r contribuciones. 248. una vez t e r m i n a d o este episodio. » El significado del régimen de Strafford en Dublín y la reacción que provocó en la clase terrateniente de los New Enghsh se discuten en T Ranger. En 1625. del creciente conflicto político de principios del siglo xvn j£c°r"5°P. El grueso de la gentry y de los nuevos intereses mercantiles f u e r o n excluidos del concierto real. pero no las razones. i n f u n d i e n d o nuevo vigor a la j e r a r q u í a f o r m a l de cuna y rango d e n t r o de la aristocracia p o r medio de la concesion de privilegios a los pares. este i n t e n t o se vio s a b o t e a d o p o r la negativa de los n o r e m u n e r a d o s Justices of the Peace locales p a r a recaudarlo. que restableció la disciplina y la moral del clero. El Parlamento. f u e r a del control p a r l a m e n t a r i o . «Strafford in Ireland: a revaluation». la multiplicación de los monopolios y la inflación d e honores. 13045. la m o n a r q u í a tendió u n a vez más a acercarse a la alta nobleza. la dinastía podía i n c r e m e n t a r a voluntad los impuestos..er. Londres. especialmente sobre las ciudades. Significativamente. pues.

pero u n a vez convocado era seguro que comenzaría muy p r o n t o a d e s m a n t e l a r la a u t o r i d a d de los E s t u a r d o . que p u d o e n f r e n t a r s e a Carlos en el corto espacio de unos meses. la creciente rebelión política contra la m o n a r q u í a no poseía en Inglaterra los i n s t r u m e n t o s precisos p a r a una insurrección a r m a d a c o n t r a ella. Los grandes y los propietarios reunieron a sus agricultores a r m a d o s . sólo el P a r l a m e n t o podía proveer los recursos necesarios. Los Estados escoceses se unieron p a r a rechazarla. aunque no seguro q s u s n e g 0 ciaciones temente la rebelión de los Oíd ¿ ™ » £ « ¿ f c e n I r l a n d a en 1641: véase Londres. que ya había amenazado a la nobleza escocesa con la recuperación de las tierras y los diezmos eclesiásticos secularizados.140 Europa occidental Inglaterra desviación de las n o r m a s del ^ ^ ^ ^ ^ / d T d ®ó c o m o confirmación negativa de su necesidad s u 141 La elección de este p r o g r a m a . " Los coroneles del ejército eran nobles. El m a n d o de u n ejército respaldado p o r los pares f u e confiado a u n general que había vuelto del servicio en Suecia 4 0 . 1966. Existía.227-9. „ t n e s DOr fuerzas desesperación de los ^ f ^ ' f p i r o f u c d í n b a d o en históricamente retrasada r e s . El p u n t o m u e r t o e n t r e ambos antagonistas se q u e b r ó en Escocia. u n a lógica subyacente en el hecho de que fuese la invasión escocesa de 1640 la que pusiera fin al gobierno personal de Carlos I. pp. El absolutismo continental se había c o n s t r u i d o sobre sus ejércitos. La Alianza f u e capaz de poner en pie u n e j é r c i t o formidable. ™ « e u r o que Carlos I precipitara inconscien« Es posible. E Parla- S e n t ó . revelaron en creux los elementos que faltaban p a r a que f u e r a posible una versión inglesa de Versalles. Scotland: James V to James VII. El absolutismo inglés pagó el castigo p o r su falta de fuerzas armadas. los capitanes eran propietarios y los soldados «jóvenes y fornidos labradores» que les servían como arrendatarios: Donaldson. Por idénticas razones históricas. comandante del ejército del Covenant. Alexander Leslie. el clericalismo carolino. y su fracaso. En efecto. pues. * ¿el. aristocrático y la a r r a s t r a d o a la crisis poi ci •r . los mercenarios veteranos de la guerra de los Treinta Años a p o r t a r o n oficiales profesionales. Por u n a extraña ironía. con él y sus colegas llegó a Gran Bretaña la experiencia europea de la guerra de los Treinta Años. convocado in ^ ^ s Z c o c e s e l p Z e Z a s u p r i m i r p r o c l a m a n d o la d e la d e r r o t a militar . PP. era un antiguo gobernador de los Vasa en Stralsund y Francfort del Oder. En 1638. el absolutismo insular sólo podía existir con sus débiles ingresos m i e n t r a s no tuviera necesidad de crear un ejército. los burgos proporcionaron fondos p a r a la causa. La m o n a r q u í a inglesa n o podía reunir u n a fuerza comparable. . incluso la oposición de la gentry carecía de un núcleo central p a r a un asalto constitucional c o n t r a el gobierno personal del rey m i e n t r a s n o h u b i e r a u n a convocatoria del Parlamento. 100-2. s r r j m S 8 £ £ s conseguir el control J ^ ^ r S a n T s a c o n d u j o al Parcrear p a r a s u p n m i r la i n ^ r r e c a ó n : q i n g l é s s e vio l a m e n t o y al rey a la ^ « ^ i t a d a r i s n u . provocó finalmente u n levantamiento religioso p o r la imposición de u n a liturgia anglicanizada. ^ ^ ^ " ^ " u a r d o .Je ^ ^ su centro p o r u n a gemry fuerzas que iban p o r el ab*o"uttsmo inglés f n e d e r r i b a d o p o r u n a revolu- m a d u r e z ción burguesa. y su Alianza contra esa imposición adquirió u n a inmediata fuerza material p o r q u e en Escocia la aristocracia y la gentry n o estaban desmilitarizadas: la estruct u r a social m á s arcaica del reino originario de los E s t u a r d o conservaba los vínculos guerreros de u n t a r d í o sistema político medieval.

cuando los señores locales tomaron para sí mismos los poderes provinciales y las propiedades reales Fe- derico II anunció su llegada al sur de Italia con la promulgación de las leyes de Capua de 1220. De ahí que sea preciso preguntar: ¿por qué no alcanzó nunca la propia Italia un absolutismo nacional? Na turalmente. El determinante fundamental del fracaso en producir un absolutismo nacional hay que buscarlo en otra parte. Italia del sur era la única parte de Europa occidental en la que se combinaban una jerarquía feudal en forma de pirámide implantada por los normandos. las mayores productoras de trigo en Sicilia. Londres 1957. véase E. Frederick II of Hohenstaufen. La solidez y prosperidad de esta fortaleza de los Hohenstaufen en el sur permitió a Federico II realizar una formidable tentativa para crear un Estado imperial unitario a lo largo de toda la península. utilizando medios simples y obvios: el secuestro en Anagni y la cautividad en Avmon. y t r a b a j a b a n con documentos escritos. suprimiendo los últimos vestigios de autonomía u r b a n a y reduciendo fuertemente los señoríos clericales. La riqueza y la vitalidad de las comunas lombardas y toscanas derrotó el máis s e n o esfuerzo por establecer una monarquía feudal unificada que podría haber echado las bases de un absolutismo post e n o r . 1 Masson. 2 . fue conquistada y asentada en Apulia: la colonia árabe de Lucera suministró a Federico una fuerza única de tropas islámicas profesionales para sus campañas en Italia. y un fuerte legado bizantino de autocracia imperial. La población musulmana de Sicilia occidental que se había mantenido en las montañas hasta convertirse e n ' u n a espina constantemente clavada en el costado del Estado normando. en el desarrollo p r e m a t u r o del capital mercantil en las ciudades del norte de Italia. el papado resistió contra toda tentativa de conseguir la unificación territorial de la península. 272-9. que impidió la aparición de un poderoso Estado feudal reorganizado en el plano nacional. Los castillos se multiplicaron para intimidar a las ciudades o a los señores rebeldes. Fue la ausencia de un poder semejante en Italia lo que permitió las maniobras políticas del papado. está claro que las instituciones medievales universalistas del papado y del imperio actuaron como un freno en el desarrollo de una monarquía territorial ortodoxa. la tentativa de Federico II en el siglo x m p o r extender. Sobre los justicias. precisamente. Italia preparo el terreno para muchas de sus técnicas administrativas y diplomáticas. ITALIA Jtalia 143 El Estado absolutista surgió en la era del Renacimiento. Algunos monopolios importantes de artículos de consumo y un incremento regular en los impuestos sobre la tierra produjeron sustanciales ingresos fiscales. desde su base en el sur. los prelados y las ciudades fueron sometidos a la monarquía por medio de un complejo sistema burocrático que comprendía un cuerpo de jueces reales. porque el papado fue notablemente débil durante largos períodos de tiempo Un rey francés fuerte como Felipe el Hermoso no tuvo ninguna dificultad en ocuparse de él manu militari. y reuniendo para su causa a la mayor parte de los señores feudales dispersos ' G Masson. Frederick the Second. su Estado señorial relativamente avanzado. la herencia de los feudos quedó sujeta a la supervisión monárquica. las donaciones de tierras señoriales fueron canceladas y se restablecieron los impuestos feudales para el mantenimiento de una flota . Radica. que actuaban en las provincias a la vez como comisarios. Los nobles. tanto en Italia como en Alemania. Económicamente. Reclamando toda Italia como herencia suya.6. y completadas una década después por las Constituciones de Melfi (1231) que codificaron el sistema legal y administrativo del reino. el Regno se organizó con no menor racionalidad Los peajes interiores fueron abolidos y se ínstalo un estricto servicio de aduanas exterior. 77-82. pp. 1931. Alguaciles reales sustituyeron a los alcaldes en las ciudades. esta resistencia por sí sola no habría bastado necesariamente para bloquear tal salida. incluso llegó a acuñarse una moneda nominal de oro 3 . esto es. pp. Frederick II of Hohenstaufen. Estos cargos eran rotativos para impedir que quedaran atrapados en las redes de intereses de los señores locales 2 . Londres. Sin embargo. Kantorowicz. El reino de Sicilia se había desmoronado en la más completa confusión durante los últimos años de gobierno normando. los nobles fueron desposeídos de sus principales castillos. que reafirmaban un formidable control centralizado del Regno. En Italia. pp. 165-70. Las leyes de Capua fueron puestas en vigor a punta de espada. El control estatal del comercio exterior de grano p r o d u j o grandes beneficios a las propiedades reales. El emperador poseía muchas bazas para sus proyectos.

orquestando c l a m o r o s a m e n t e la lucha c o n t r a el «Anticristo» imperial y su progenie. y un impuesto general sobre la r e n t a del clero se estableció con pleno éxito 6 . la Santa Sede careció incluso de los modestos recursos administrativos de u n p r i n c i p a d o medieval Hasta el siglo x n . m u c h o más altos que los ingresos que producía. en una acción que prefiguró el f u t u r o coup de main trances en Anagni. pero los costos de su mantenimiento y protección f u e r o n p r o b a b l e m e n t e . Liguria y Toscana i m p o r t a b a n el grano a causa de su avanzada división del t r a b a j o y de su concentración demoBarraclough. en la decisiva superioridad económica y social del norte de Italia. El servicio militar que debían p r e s t a r los súbditos del p a p a —ciudades y feudos del territorio pontificio— también era insuficiente p a r a c u b r i r sus necesidades defensivas 8 . de a c u e r d o con el modelo de los jueces sicilianos.Europa occidental del norte. p o r q u e las p r ó s p e r a s comunas de Lombardía. fue confusa y anárquica d u r a n t e largos períodos de tiempo. Dentro de la Iglesia universal. los éxitos temporales de la dinastía se m o s t r a r í a n finalmente ilusorios: en las prolongadas guer r a s e n t r e guelfos y gibelinos el linaje de los H o h e n s t a u f e n acabo d e r r o t a d o y destruido. era una unidad deficitaria. tras el conflicto de las investiduras con el imperio en Alemania. La razón básica del f r a c a s o de los H o h e n s t a u f e n en su intento p o r unificar la península radica en otra parte. 120-6. 34. 275. el p o d e r papal siguió curiosamente caminos divergentes de a c u e r d o con su doble trayectoria eclesiástica y secular. p. pp 273. Barraclough. D Waley The Papal State in the thirteenth century. Federico elaboró un anteproyecto p a r a la f u t u r a administración de Italia c o m o un solo Estado real. Con todo. pp. dividido en provincias gobernadas p o r vicarios generales y capitanes generales. ^WaTey. sus ambiciones parecieron e s t a r a p u n t o de realizarse: en 1239-40. 296. 487-91. d e r r o t a n d o a los guelfos florentinos en Montaperti. 1958. m i e n t r a s a m i s m a ciudad de Roma era con frecuencia t u r b u l e n t a o desleal . Inocencio IV y U r b a n o IV— en el a t a q u e c o n t r a el p o d e r de los H o h e n s t a u f e n en Italia nunca correspondio a la verdadera fuerza política o militar del p a p a d o Durante largo tiempo. No se creó ninguna burocracia viable p a r a a d m i n i s t r a r el E s t a d o papal. Al m i s m o tiempo. The mediaeval Papacy. Barí. Los ingresos fiscales del Patrimonio alcanzaban tan sólo al 10 por 10U de las rentas totales del papado. Los papas sucesivos malgastaron e n o r m e s esfuerzos en el intento de consolidar y extender el «Patrimonio de Pedro» en la Italia central pero el p a p a d o medieval no p u d o establecer ningún control seguro o digno de confianza ni siquiera en la pequeña región que estaba b a j o su soberanía nominal. 93-100. pp. Financiera y militarmente. G. 295. d u r a n t e la mayor p a r t e del tiempo. de hecho. fue capaz de restablecer muy p r o n t o el dominio estratégico del poder de los H o h e n s t a u f e n en la península.» concedida al p a p a no estaba limitada por ninguna de las restricciones feudales normales. n o m b r a d o s p o r el e m p e r a d o r y elegidos de e n t r e su séquito de la Apulia «. por consiguiente. El p a p a d o f u e el vencedor f o r m a l de esta contienda. pp. las transacciones legales se concentraron en sus tribunales. el p a p a d o construyó p a u l a t i n a m e n t e u n a a u t o r i d a d autocratica y centralista cuyas prerrogativas s u p e r a b a n con mucho las de cualquier m o n a r q u í a temporal de la época. que tenía el doble de población que el sur y la inmensa mayor p a r t e de los centros u r b a n o s p r o d u c t o r e s de comercio y manufacturas. Pocos años después sus ejércitos amenazaron con c a p t u r a r al propio S u m o Pontífice en Orvieto. • G. pero su lógica y coherencia eran evidentes. Storia degli italiam. esto es. Incluso el revés final y la m u e r t e del e m p e r a d o r no deshicieron la causa gibelina. Londres 1961 páginas 6 W describe la naturaleza y el éxito de esta resistencia de las 7 6 Kantorowicz. Opuesto en solitario c o n t r a el Regno del sur. m i e n t r a s que el norte tenía mas de veinte Las exportaciones de cereales que p r o p o r c i o n a b a n la principal riqueza del sur eran. Su h i j o Manfredo. el E s t a d o papal. el p a p a d o no tuvo u n a corte n o r m a l comparable a la de los Estados seculares de la época con la constitución de la curia romanaMás tarde. El reino de Sicilia sólo tenía tres ciudades de mas de 20 000 habitantes. Las pequeñas ciudades de las colinas de Umbría y de la Marca resistieron vigorosam e n t e la intervención papal en su gobierno. The mediaeval Papacy. cuya situación interna. en cuanto principado italiano. The Papal State in the thirteenth century. nada tenía que hacer. I. sin embargo. Frederick the Second. . 1969. Pero el papel ideológico y político de los papas sucesivos —Alejandro III. un síntoma indirecto del predominio comercial del norte. incluso sin nacimiento legítimo ni título imperial. el e m p e r a d o r tomó la Marca e invadió L o m b a r d í a Durante u n breve período de tiempo. Procacci. los Estados o los Consejos. La «plenitud de potestad. la posición del p a p a d o como E s t a d o italiano permaneció e x t r e m a d a m e n t e débil e ineficaz. Los beneficios clericales de toda la cristiandad 4 Suecia 174 llegaron a e s t a r controlados p o r él. Londres. La c a m b i a n t e f o r t u n a de la guer r a impidió la estabilización de esta e s t r u c t u r a .

que se a p r o p i a r o n de sus f r u t o s . Lógicamente. quienes heredaron el s u r n o f u e r o n las ciudades toscanas o l o m b a r d a s . cuyo resultado final h a b r í a de a c a b a r con cualquier perspectiva fut u r a de u n dominio de Italia p o r el sur. Después de su m u e r t e . levantó p o r sí m i s m a las f r o n t e r a s que la s e p a r a b a n de sus predecesoras y d e m a r c ó sus orígenes r e m o t o s de sus antecedentes inmediatos: u n a hazaña cultural única. eran i n t r í n s e c a m e n t e incapaces de alcanzar p o r si m i s m a s la unificación peninsular: en ese tiempo. a b o y a y el Véneto. los recursos de las c o m u n a s siempre f u e r o n m u c h o mayores q u e los que el e m p e r a d o r podía movilizar en Italia y aunque f r e c u e n t e m e n t e estuvieran divididas. Una vez más. í a n Í n g U n a P o s i b i ü d a d de d o m i n a r una f o r m a c i ó n social de dimensiones nacionales. sino los nobles angevinos. dirigidas p o r Milán. precristiano. siempre había visto la era clásica como su p r o p i a extensión n a t u r a l hacia el pasado. La p r i m e r a tentativa de los H o h e n s t a u f e n p o r i m p l a n t a r la soberanía impe ' V f IT 6 1 d e S C e n S O d e F e d e r i c o 1 d e s d e Alemania a través de los Alpes en el siglo x n . f u e la caballería florentina la que dio a los ejércitos franceses su margen de victoria. la Liga LomL dominati n Z T / T ? ^ ° angévine e„ Italie. la edad que la posteridad h a b r í a de considerar como básica línea divisoria del pasado. Los b a n q u e r o s guelfos de Florencia. » «La Edad Media había dejado sin enterrar a la Antigüedad. hacia u n m u n d o todavía irredento. p e r o n o f u e capaz de c o n q u i s t a r el s u r feudal" f u e r o n caballeros franceses quienes tuvieron que lanzar el ataque contra el reino de Sicilia.h Í d e r ° n P ° s i b l e l a conquista angevina del Regno >°. r o t r a Parte. las ciudades lomb a r d a s . El papado. f u e r o n las que f r u s t r a r o n esencials T í n f a V a r . h a proporcionado desde entonces los f u n d a m e n t o s de las e s t r u c t u r a s categoriales de la historiografía europea.f u e rechazado de f o r m a r e s o n a n t e p o r la Liga Lombarda. la rebelión de las Vísperas Sicilianas contra el dominio f r a n c é s t e r m i n ó con la integridad del p r o p i o Regno. el signo de u n c a m p o débilmente poblado. Ningún verdadero sentido de la distancia había s e p a r a d o la E d a d Media de la Antigüedad. f u e r o n los arquitectos financieros de la r u i n a final de la causa Hou n a f 9ní e nnn r S C U a n t i o s o s c r é d i t o s concedieron en total e e l X V ° U m 0 ! í . p e r o f u e r o n las c o m u n a s quienes p r o p o r c i o n a r o n los fondos y . en u n a c o n f u s a refriega. el p a p a d o sum i n i s t r o con regularidad los anatemas. Las ciudades l o m b a r d a s y toscanas se m o s t r a r o n suficientemente f u e r t e s como p a r a ahogar cualquier r e a g r u p a m i e n t o territorial sobre u n a base rural-feu. aband o n a n d o la península d u r a n t e m e d i o siglo. exiliados después de Montaperti. Los territorios de b a r o n í a del S u r se divieron en lucha abierta e n t r e los angevinos y los aragoneses. Las ciudades del n o r t e y del c e n t r o q u e d a r o n así libres p a r a su propio y a s o m b r o s o desarrollo político y cultural El eclipse simultáneo del imperio y del p a p a d o convirtió a Italia en e eslabón débil del feudalismo occidental: desde mediados del siglo xiv h a s t a la mitad del siglo xvi. ^ Iglesia tuvo que comprometer una buena Darte de sus propiedades inmuebles en Roma como garantía para obtener de francés!C ' U e r 0 S t O S C a n ° S y r ° m a n O S l a s s u m a s necesarias'para su i i a d o b a r d a p u d o d e f e n d e r el n o r t e victoriosamente c o n t r a las invasiones imperiales. En la larga lucha c o n t r a el f a n t a s m a de una m o n a r q u í a italiana unificada. en contradicción con toda cronología evolucionista o religiosa. el capinL^rAant T „ t e n . r í 1 . m e r o rehén de Francia en este m o m e n t o . La inversión radical del tiempo que implicaban estas definiciones.' Así pues. i n s t r u m e n t o necesario de la victoria urbana. el peli™ absorcion m o n á r q u i c a y señorial a u m e n t ó p a r a las ™aSHde proporcional. las ciudades situadas e n t r e los Alpes y el Tíber vivieron la revolucionaria experiencia histórica que los propios afectados bautizaron c o m o «Renacimiento» el renacimiento de la civilización de la Antigüedad clasica t r a s el oscuro intervalo de la «Edad Media». m i e n t r a s en las batallas de Benevento y Taghacozzo.146 Europa occidental Italia 147 gráfica. la recuperación de las posiciones gibelinas p o r Manfredo e n c o n t r o su mayor obstáculo en Toscana. que los reclamaban.5417' 5 5 6 '. d e l T P e r a d ° r h a d a e l n o r t e ' flanqueado p o r feudales de S Z . El Renacimiento permaneció lloroso ante su tumba e i n t e n t ó resucitar su a l m ^ Y en ^m 1909 n pp r S u h ^ r n b g e n t r ^ . f u e d e p o r t a d o a Avmon. su m i s m a existencia como repúblicas u r b a n a s a u t ó n o m a s se veía amenazada p o r la perspectiva de u n a m o n a r q u í a peninsular unificada. París. Poco despues. El Renacimiento se descubrió a sí m i s m o con u n a conciencia nueva e intensa de r u p t u r a y de p é r d i d a . con la gran victoria de sus milicias u r b a n a s sobre el e j é r c i t o de B a r b a r r o j a en Legnano fpn H H <ai 6 1 t r a S l a d o ° d C l E b a S e d i n á s t i c a d e l o s Hohenstau3 SÍCÍHa y la / ™ P l a n t a c i ó n de la m o n a r q u í a t centralizada de Federico I I en tierras del s u r de Italia. m i e n t r a s que los excedentes del Mezzogiorno eran por el contrario. galvanizando y exorcUando alternativamente su cadíver. Así.h a s t a el m i s m o f i n a l la m a y o r p a r t e de las tropas. ' .

Ambos eran originariamente p r o d u c t o de ciudades-república a u t ó n o m a s . 1971. ninguno de ellos se adentro nunca con imaginación en los problemas que d Rena E~quendeMibro0 J ' T ^ V M ^ . filosofía. 900-1500. Londres. « u i o i n e con u n a referencia a Vegetius. p. Pr r 0V0 ^ ra "" nto en los historiadores que se aproximan a el. p. La recreación del m u n d o clásico s e n a la f o r m i d a b l e novedad y el ideal de lo moderno. Del mismo modo. poesía. U I o s costos relativos se inclinaban todavía de forma decisiva a favor del transporte marítimo. y deja al mareen toda la historia económica. Guicciardini a p r e n d i ó su ironía de Tácito. y en a m b o s la m a y o r p a r t e de los p r i m e r o s ciudadanos poseían tierras en el e n t o r n o r u r a l de la ciudad 1 2 . explosiva. la única. . proclamaba la vocacion del f u t u r o : «Este sueño del olvido no d u r a r á para siempre: después de que la oscuridad se haya disipado nuestros nietos p o d r á n regresar al p u r o r e s p l a n d o r del p a s a d o » La aguda conciencia de u n a larga r u p t u r a tras la caída de Roma se combino con la fiera determinación de alcanzar de nuevo la perfección de los antiguos. El carácter de las ciudades del norte de Europa siempre fue más exclusivamente urbano. los cargamentos podían enviarse por barco desde Génova hasta Southampton por poco más de un quinto de lo que costaba recorrer por tierra la corta d. relación a través de la cual l e concibio el Renacimiento a sí mismo. Los tribunos de la plebe p r o p o r c i o n a r o n muy p r o n t o el modelo p a r a los capitanes del pueblo en las ciudades italianas. 1968. En el siglo xv. historia. Las iglesias de Alberti procedían de sus estudios de Vitrubio. en el u m b r a l de la nueva era. 1969. La civilización renacentista que apareció en Italia f u e de u n a vitalidad tan iridiscente que aún parece u n a v e r d a d e r a repetición. pp. p o r supuesto. Los paralelismos e n t r e el florecimiento de centros u r b a n o s en la Antigüedad clásica y en la Italia renacentista son b a s t a n t e llamativos. 46. trayendo consigo las nuevas ciencias de la arqueología. Un buen análisis de la incapacidad de las ciudades flamencas para anexionar su entorno rural nuede verse en D. compuestas p o r ciudadanos conscientes de los temas municipales. en Flandes o en Renania no existía un verdadero equivalente al contado controlado por las ciudades en Lombardía y Toscana. social y política del período Pero su Calidad y su método establecen las premisas adecuadas para el trabajo Q ue todavía queda por realizar en este campo. La llegada del Renacimiento p r o p i a m e n t e dicho.124 77 Europa occidental Inglaterra de las o b r a s que habían caído en el olvido. dio r e p e n t i n a m e n t e al r e c u e r d o y la emulación de la Antigüedad u n a escala enorme. x. Piero di Cosimo p i n t a b a tablas inspiradas en Ovidio. el mundo cláJico es un polo activo de comparación real. en su libro. la epigrafía y la crítica textual p a r a iluminar el pasado clasico. Panofsky ha tomado mas en seno que cualquier otro investigador la relación reUospe^tiva del Renacimiento con la Antigüedad. y sus diálogos sobre la guerra La Antigüedad quedaba en un lejano pasado.s ancia entre Genova y Asti: J Bernard. 4. Sobre todo. Ambos exigían de sus ciudadanos el servicio militar en la caballería o infantería de a c u e r d o con sus títulos de propiedad. Nicholas. m i e n t r a s los cónsules latinos sustituían a las a u t o r i d a d e s episcopales en la función de gobierno. La desproporción entre el objeto y su estudio nunca es mas evidente. Comparativa Studies in Society and History. como si la misma dimenque11 se' a S nr S 0x C [man 0 r S . Su c o m ú n m a r c o histórico en los sistemas de ciudad-Estado proporcionó de f o r m a n a t u r a l la base objetiva de u n a ilusión evocadora de encarnaciones correspondientes. en todos los planos de la vida civil y cultural. de la Antigüedad. la historia poHUca y economica del Renacimiento italiano todavía está por escribirse con la misma profundidad. Incluso algunas de las singularidades políticas de las poleis griegas t e m a n u n cercano equivalente en las c o m u n a s italianas: la alta proporcion de ciudadanos q u e o c u p a b a n t e m p o r a l m e n t e cargos en el Esu D Waley en The Italian city-republics. s e p a r a d a de él por toda la oscuridad del médium aevum situado e n t r e arabos v sin embargo. los discursos de Maquiavelo eran u n c o m e n t a r i o sobre Tito Livio. «Towns and countryside: social and economics tensions in fourteenth-century Flanders». el esplritualismo de Fie m o descendía de Plotino. las odas de Petrarca se b a s a b a n en Horacio. t i enteque de libro de Panofsky es meramente estético. teoría política y militar rivalizaron e n t r e sí p a r a r e c u p e r a r la libertad y la belleza italiano es curiosamente limitada y aburrida. sin e j e m p l o ni secuela en la historia El derecho r o m a n o y las m a g i s t r a t u r a s r o m a n a s ya habían vuelto a salir a la superficie en las últimas comunas medievales: la propiedad q u i n t a r í a había d e j a d o p o r todas p a r t e s su i m p r o n t a en las relaciones económicas de las ciudades italianas. Ambos estaban dominados en u n principio p o r nobles. Lon dres. escultura. por supuesto. y no una me a nomenclatura vaea mente aromatica Ante la carencia de esta dimensión. El Renacimiento italiano presenció así u n a revitalización e imitación deliberadas de u n a civilización p o r otra. alrededor de los dos tercios de las familias urbanas eran propietarias de tierras Debe observarse que este modelo es específicamente italiano: las ciudades germanas o flamencas de la misma época no tenían un numero comparable de propietarios rurales. 24 estima que en la mayoría de las ciudades de finales del siglo x m .a t e n a ' s m o hlstórlco. 458-85. La apasionada l a m a d a de Petrarca. Arquitectura pintura. Ambos constituían.. tan avanzada respecto a la cruda b a r b a r i e que había d o m i n a d o en los siglos que la siguieron. Mantegna pinto e m u l a n d o a Apelles. que en el legado de Marx y Engels Indiferentes siempre a las artes visuales (o a la música). El m i s m o m a r p r o p o r c i o n a b a las principales r u t a s comerciales en cada caso 1 3 . centros neurálgicos de intercambio mercantil. Trade and finance in the middle Ages.

1970. o el uso de sorteos p a r a elegir a los magistrados I4.124 Europa occidental 78 Inglaterra d u m b r e d e n t r o de sus recintos. 26-32. en las relaciones d i a m e t r a l m e n t e opuestas e n t r e la ciudad y el c a m p o en cada u n o de ellos. Sobre la naturaleza y los limites de este fenómeno. mientras que las ciudades antiguas eran u n a continuación emblemática de éste. m. Las bases c o m p l e t a m e n t e distintas de los m o d o s de producción esclavista y feudal son evidentes. y la s e r v i d u m b r e f u e abolida en los cam" Weber. siempre insuficiente en el m u n d o clásico debido a la carencia de las instituciones financieras necesarias p a r a garantizar la seguridad de su acumulación. Los mercaderes. m i e n t r a s q u e las ciudades de la Antigüedad siempre f u e r o n principalmente centros de consumo. El capital mercantil y bancario. pero en el Ínter o r d e Italia ésta nunca llegó a alcanzar importancia económica. 1340-3 [ ¿ L n ™ y soc. Economy II. pp. c o m o t a m b i é n lo estaba el t r a n s p o r t e m a r í t i m o . Las ciudades italianas. Toda la orientación económica de las dos civilizaciones u r b a n a s se contrapone. Las ciudades medievales n o se limitaron. desconocido p a r a las ciudades antiguas. and society. y de f o r m a significativa. cuyos h a b i t a n t e s no tenían derechos de ciudadanía en el sistema político. 1343-7 [Economía y sociedad. manuf a c t u r e r o s o j u r i s t a s se convirtieron en élite patricia de las ciudades-república. 1024-28] A pesar de la fluctuare comprensión^webe nana de la relación entre el campo y la ciudad en las repúblicas italianas el conjunto del apartado titulado «Democracia antigua y moderna? es todavía hoy el mejor y más original análisis de este tema. las ciudades medievales eran enclaves u r b a n o s d e n t r o del m o d o de producción feudal estruct u r a l m e n t e posibles p o r la f r a g m e n t a c i ó n de la soberanía' existían en lo esencial en tensión dinámica con el campo. la ciudad f u n c i o n a b a como u n a simple aglomeración de consumidores del p r o d u c t o agrícola y de las r e n t a s de la tierra. n a t u r a l m e n t e . Ambas r e p r e s e n t a r o n p u n t o s focales avanzados de i n t e r c a m b i o de mercancías. The beginnines of modern colonizatton. y donde los esclavos constituían la gran subclase de p r o d u c t o r e s inmediatos excluidos de toda ciudadanía 1 5 . la letra de cambio y la contabilidad p o r p a r t i d a doble. " Estas antítesis sociales fueron analizadas por vez primera de forma sistemática por Weber: Economy and society. pp. se expandió ahora vigorosa y libremente con la llegada de la sociedad anónima. Como ya hemos visto. El t r a b a j o esclavo ligaba sus sistemas productivos. Las ciudades italianas comenzaron como centros mercantiles. los contadini. u n territorio sometido. 63-64. Su n o m b r e h a b r í a de p r o p o r c i o n a r el t é r m i n o familiar y despectivo p a r a los «campesinos». p e r o las ciudades italianas eran f u n d a m e n t a l m e n t e centros de producción u r b a n a . Ithaca. Los municipia incluían indistintamente al c e n t r o u r b a n o y a su periferia agraria. y n o existía u n a política económica u r b a n a específicamente tal. III. sobre todo. tado. articulados en asociaciones territoriales o de clanes 1 7 . dominados p o r la p e q u e ñ a nobleza y poblados de semicampesmos que c o m b i n a b a n f r e c u e n t e m e n t e las ocupaciones rurales y u r b a n a s . Los avances posteriores en la investigación no han ido acompañados de avances comparables en la síntesis. cuya organización interna se b a s a b a en gremios de artesanos. en algunos aspectos decisivos. p o r el contrario.edad. y la ciudadanía jurídica era c o m ú n a ambos. pp. en las que la clase d o m i n a n t e f u e siempre u n a aristocracia t e r r a t e n i e n t e y el grueso de la ciudadanía lo f o r m a b a n agricultores medios o plebeyos sin posesiones. En este sentido hubo me uso cierto r e c r e c i m i e n t o de la esclavitud. a n o utilizar t r a b a j o de esclavos en la i n d u s t r i a doméstica o en la agricultura 14 sino q u e además. El i n s t r u m e n t o de la deucia pública. esencialmente. la naturaleza socioeconómica de las ciudades-Estado de la Antigüedad y del Renacimiento es p r o f u n d a m e n t e diferente. 107-9. La división del t r a b a j o y el nivel técnico de las industrias m a n u f a c t u r e r a s —textiles o metalúrgicas— en las ciudades del Renacimiento estaban. estaban p r o f u n d a m e n t e separadas de sus campos: el contado r u r a l era. que estima que quizá un tercio de los ciudadanos de una comuna italiana típica ocupaban algún cargo cada año. a u m e n t ó los ingresos del E s t a d o y las posibilidades inversoras de los rentistas u r b a n o s . 1028-1032]. prohibieron toda servi» Waley. . banqueros. " Las colonias ultramarinas de Génova y Venecia en el Mediterráneo oriental emplearon trabajo de esclavos en las plantaciones de azúcar de Creta y en las minas de aluminio de Focea. Las c o m u n a s combatieron habitualmente c o n t r a ciertas instituciones básicas del feudalismo agrario: el vasallaje f u e expresamente p r o h i b i d o d e n t r o de las ciudades en m u c h a s ocasiones. pp. n pp. p o r tanto. Las ciudades del m u n d o clásico f o r m a b a n u n a completa u n i d a d cívica y económica con su m e d i o rural. The Italian ctty-republics. en su mayor parte mujeres al contrario de lo que ocurría en la Antigüedad. el cultivo y la artesanía. pp. Verlinden. en contraste total con las ciudades antiguas. 83-6. m u c h o más desarrollados q u e los de la Antigüedad. significativamente. Todas estas características comunes parecían constituir u n a especie de sobreimposición parcial de u n a f o r m a histórica sobre la o t r a En realidad. Pero asum i e r o n r á p i d a m e n t e u n modelo p r o f u n d a m e n t e distinto del de sus predecesoras clásicas. m i e n t r a s la m a s a de la ciudadanía la constituyeron m u y p r o n t o los artesanos. En estas ciudades los servidores domésticos eran a menudo esclavos. p o r consiguiente. véase C.

Véase un notable análisis del orden y la definición cambiante de las artes en P. II. 93-5. The Italian city-republics. acabaron en la bancarrota en 1471. Al m i s m o tiempo. t o m a n d o de él reclutas y grano. Las nueve m u s a s del m u n d o clásico habían omitido significativamente al c o n j u n t o de las artes visuales 2 0 . al igual que Marx y Engels. en su renacimiento. siempre estuvo limitado d u r a n t e el Renacimiento italiano a u n a élite intelectual frágil y reducida 2 1 . Renaissance thought. 168-89. pero.. O. m i e n t r a s Bernini engalanaba con brillantes colores a la ciudad y la corte que le habían expulsado. La base esclavista del m u n d o clásico. muy alejada del p a t r i c i a d o affairé de las ciudades-Estado de Italia.. se veía profundamente afectado por este defecto del pasado cultural de su país. La evolución política de las ciudades del Renacimiento diverge todavía m á s de la de sus antiguos p r o t o t i p o s que su con" Sólo se admitió entre ellas a la música y la poesía. La infraestruct u r a artesanal libre de las ciudades renacentistas. para destacar las consecuencias económicas de la tan característica fusión de la guerra y los negocios en las primeras aventuras comerciales y coloniales de las ciudades-Estado italianas. sus ideales sólo fueron inteligibles y apreciables para una minoría muy pequeña. La vitalidad estética de las ciudades tenía u n a s raíces sociales m u c h o m á s p r o f u n d a s y h a b r í a de sobrevivir a a m b a s : Galileo m u r i ó en la soledad y el silencio. Las ciudades del Renacimiento italiano. p e r o nunca alcanzó una primacía equivalente. h a b r í a n de alcanzar u n h o n o r y u n prestigio i n c o n m e s u r a b l e m e n t e mayor que el de sus predecesores griegos o r o m a n o s . las conquistas intelectuales y teóricas de la cultura renacentista en Italia f u e r o n m u c h o más limitadas. cuya capacidad como beligerantes en tierra e incluso en el m a r era relativamente limitada. y sólo después realizó la ciencia su breve y aislada aparición. pp. tierra y t r a b a j o eran los objetivos económicos que se podían perseguir d e n t r o del m o d o de producción esclavista. p r o d u c i e n d o tal riqueza artística que superó a la misma Antigüedad. 205-206. c o m o su destino final h a b r í a de m o s t r a r . en Venice and History. Los botines en tesoros. cuyo dirigisme económico era a j e n o p o r completo a sus predecesores de la Antigüedad. el saqueo lo era menos que el crecimiento. 1966. pp. pp. más propios del universo clásico. " El concepto de «renta de protección» fue desarrollado por F C Lañe. El «humanismo» literario y filosófico. al divorciar el t r a b a j o manual del cerebral de u n a f o r m a más radical de lo que nunca lo hizo la civilización medieval. la escultura y la a r q u i t e c t u r a o c u p a b a n u n a posición a b s o l u t a m e n t e predomi" Waley.» R. y a Roma dos años después. en su abstracción. por otra parte. Kristeller. p r o d u j o u n a clase ociosa terrateniente. al final. Estos grandes contrastes socioeconómicos e n c u e n t r a n inevitablemente su r e f l e j o d e n t r o del florecimiento cultural y político en el que parecen converger más e s t r e c h a m e n t e las ciudades-Estado de la Antigüedad y del Renacimiento. el objetivo económico de las comunidades: los m e r c a d o s y los empréstitos eran más i m p o r t a n t e s que los prisioneros. p r o d u j o u n a civilización en la q u e las artes plásticas y visuales de la pintura. con sus investigaciones seculares y académicas. pp. La literatura. en las que el t r a b a j o m a n u a l en los gremios nunca se m a n c h ó con la degradación social de la servidumbre. p o r propio derecho. Gramsci. los «costos de protección» de la época— 1 9 había llegado a ser. Por otra parte. de lo que eran orgullosamente conscientes los propios contemporáneos. simplemente porque no existía un mercado para sus ediciones de los clásicos latinos [. Las p a l a b r a s y los n ú m e r o s f u e r o n . 21 «Los dos alemanes que llevaron la imprenta a Italia en 1465. tenía poca sensibilidad plástica y se inclinaba a ver el Renacimiento principal o simplemente como una ilustración espiritual enrarecida. cuya función principal. The Renaissance discovery of Antiquity. eran complejos mecanismos industriales y comerciales. Weiss. Oxford. Nueva York. 1965. El E s t a d o eludió u n a definición militar comparable. las imágenes t o m a r o n el p r i m e r puesto. El medio f u n d a m e n t a l de expansión de la ciudad clásica era la guerra. y gozaban inicialmente de la posición social media concedida a comercios análogos. 1969. por supuesto. ya que la competencia en el comercio y las m a n u f a c t u r a s — a c o m p a ñ a d a y reforzada p o r medios coactivos extraeconómicos. Los escultores y pintores estaban organizados en gremios de artesanos. f i j a n d o los precios e imponiendo a la población agrícola subyugada meticulosas regulaciones y directrices sobre la cosecha 18. La agresión a r m a d a f u e constante e n t r e las comunas italianas. Baltimore.] Incluso cuando en el apogeo del Renacimiento.152 Europa occidental Italia 153 pos p o r ellas controlados. tanto los saqueos y la piratería agresivas como la vigilancia y las patrullas defensivas que eran inseparables de la práctica comercial de la época. Esta política a n t i r r u r a l era esencial p a r a las ciudadesrepública del Renacimiento. era la de adornar lo que hoy son «ciencias» o «humanidades». nante. y la e s t r u c t u r a interna de las ciudades griegas y r o m a n a s se derivaba en b u e n a medida de esto: la vocación militar de los hoplitas o los assidui era f u n d a m e n t a l p a r a el c o n j u n t o de su constitución municipal. la filosofía y la ciencia —alineadas en orden descendente de c o n t r i b u c i ó n no p r o d u j e r o n un c o n j u n t o de obras comparable al de la civilización antigua. 373428. La imaginación sensual f u e el dominio s u p r e m o del Renacimiento. las ciudades italianas explotaban sistemáticamente a su contado p a r a la producción y el beneficio urbanos. .

E s t e t e m p r a n o protagonismo dio a Italia u n a posición peculiar en el f u t u r o desarrollo económico del continente. como ya hemos visto. y m e j o r quizá que cualquier o t r o rasgo de su historia. y bloqueó todo desarrollo político posterior p o r medio de u n rígido cierre de sus filas: la serrata de 1297 impidió la aparición de u n popolo. y gobernadas de hecho p o r g r u p o s restringidos de b a n q u e r o s . Pero en la m a y o r p a r t e de las ciudades aparecieron repúblicas u r b a n a s con u n amplio s u f r a g i o formal. con la nobleza urbana. sólidamente dominada todavía p o r el campo. E n la Antigüedad. Finalmente. para f o r m a r u n único bloque municipal de privilegio y poder. acabó con el f u t u r o de las ciudades italianas. y sus complejos resultados. p o r el contrario. sin ninguna rupt u r a básica de su continuidad social. los asalariados hambrientos. sus leyes de movimiento se c o n c e n t r a b a n en la propia economía u r b a n a . En Venecia. p o r otra parte. sus fuerzas militares eran radicalmente inadecuadas p a r a esa tarea. n u n c a podrían reunir y dirigir al c o n j u n t o de la f o r m a c i ó n social feudal. La f o r m a y composición exactas de estas luchas variaban de u n a ciudad a otra. Por otra parte. E n Florencia.124 80 Europa occidental Inglaterra episodio en la evolución de las ciudades-república y significaron su caída final en u n a u t o r i t a r i s m o aristocrático. E n t r e a m b a s existieron. ya que su crecimiento económico descansaba en la conducción victoriosa de la guerra. m e r c a d e r e s y terratenientes. que siempre f u e u n a m e t a cívica de capital importancia. eran el preludio de u n a s libertades m á s amplias y u n ágora m á s libre. Las repúblicas del Renacimiento n o tenían ninguna posibilidad de u n f u t u r o de unificación y conquista imperial. en el m u n d o clásico. sino la riqueza. precisamente debido a que eran u r b a n a s en su quintaesencia. La secuencia italiana del obispado al consulado y de la podesteria al popolo. La aparición de la signoria como u n a f o r m a institucional f u e u n presagio de su f u t u r a parálisis. de hecho. Por el contrario. El c a m p o era siempre el eje incontestable de su existencia. No había p a r a ellas ninguna vía económica hacia el engrandecimiento político en u n plano peninsular. El apogeo de las c o m u n a s en el siglo X I I I f u e u n a era de f u e r t e expansión u r b a n a y de crecimiento demográfico. y la evolución política de las diferentes ciudades podía abreviar o alargar su duración. que a su vez podía llegar a a p a r e c e r algo así como u n final predestinado. pues. p o r tanto. ningún o t r o ciclo de crecimiento político o económico. el e s t r a t o más alto de m a e s t r o s de los gremios notarios y m e r c a d e r e s dirigentes de la lucha del popolo. la posesión de un capital móvil o fijo. El destino final de las ciudades-Estado de la Antigüedad y del Renacimiento revela. la trayectoria desde la m o n a r q u í a a la aristocracia y de la oligarquía a la democracia o al tribunado. p o r encima de éste. el p r o f u n d o a b i s m o que existía e n t r e ambas. cuya relación con su e n t o r n o rural era de antagonismo e s t r u c t u r a l . las tiranías cerrar o n el desfile de f o r m a s cívicas: las signorie f u e r o n el ú l t i m o . a anexiones de tierra cada vez mayores. en principio. En el Renacimiento. Pero había u n a clara y crítica diferencia e n t r e a m b o s órdenes de sucesión. r e c u e r d a de alguna manera. e n t r e las constitucion es aristocráticas y las populares habían sobrevenido las tiranías c o m o sistemas transitorios p a r a a m p l i a r las bases sociales del sistema político. cuyo d e n o m i n a d o r común ya n o era el nacimiento. Las repúblicas municipales de la época clásica pudieron d a r origen a imperios universales. se rebeló a su vez c o n t r a u n gobierno gremial neoconservador en 1378. La llegada de las signorie —dictaduras principescas con u n f o n d o p r o f u n d a m e n t e agrario— n o abrió. La conquista militar se m o s t r ó así como u n camino relativamente recto que llevaba de la república al E s t a d o imperial. se fundieron. Italia quedó asolada p o r el despoblamiento y la depresión del siglo xiv: la regresión figuración política. era la región más avanzada y p r ó s p e r a de Occidente. antes de ser definitivamente aplastados. m a n u f a c t u r e r o s . sino que. obviamente. Como los d e m á s países de E u r o p a occidental. u n p r o l e t a r i a d o miserable situado p o r d e b a j o de la clase artesana. El norte y el centro de Italia f o r m a b a n u n a zona excepcional d e n t r o de la economía europea de finales de la Edad Media. las ciudades italianas f u e r o n dominadas p o r u n a aristocracia terrateniente Los regímenes consulares resultantes d e j a r o n paso muy p r o n t o a gobiernos oligárquicos con u n sistema exterior de podestá asaltado i n m e d i a t a m e n t e p o r los m á s prósperos gremios plebeyos. reprimiendo o m a n i p u l a n d o a la m a s a de a r t e s a n o s que quedaba d e b a j o de ellos. Tras el desplazamiento del gobiern o episcopal —una prehistoria q u e podría compararse a l a caída del gobierno m o n á r q u i c o en la Antigüedad—. las ciudades del Renacimiento siempre estuvieron f u n d a m e n t a l m e n t e en desacuerdo con el campo. estaban p e r f e c t a m e n t e adaptadas. el patriciado mercantil se a p r o p i ó m u y p r o n t o de los f r u t o s de u n a rebelión de los artesanos contra la vieja aristocracia. p o r el contrario. y los sistemas constitucionales «mixtos» que f u e r o n su resultado. debido a que el expansionismo territorial era u n a prolongación n a t u r a l de su inclinación agraria y militar. q u e c r e a r o n sus p r o p i a s contrainstituciones cívicas. hasta cierto p u n t o notables analogías formales.

«Economic depression of the Renaissance?». en C. La competencia de las industrias e x t r a n j e r a s . Un análisis más reciente. 1949. 181-4. E s t a s corporaciones se definían p o r la persistente u n i d a d del a r t e s a n o y sus h e r r a m i e n t a s . Economic History Review. La trayectoria de la economía italiana en el siglo xv es más oscura 2 2 . comp. Nueva York 1969 páginas 95-116. abril de 1962. comp. ciertos límites internos al desarrollo de la i n d u s t r i a capitalista en Italia. Economic History Review. Pues bien. xiv. Miskimin. Cipolla. De todas f o r m a s .124 81 Europa occidental Inglaterra de l u j o a niveles m u y altos d u r a n t e otros cien años. pp. incluso en Venecia las corporaciones de artesanos f u e r o n . La drástica caída en la producción de textiles de lana f u e c o n t r a r r e s t a d a p o r u n c a m b i o hacia l a producción de sedas. López y H.. El capital mercantil floreció d u r a n t e m á s tiempo p o r q u e n o estaba sometido a esas trabas. con pocas probabilidades de reproducción ampliada. La decadencia económica de los imperios. xvi. la organización gremial que distinguía a las ciudades renacentistas de las clásicas implicaba. afirma que el Renacimiento fue esencialmente " n a J f ? c a d e depresión: entre otros datos. véanse: R. «The trends in Italian economic history in the later Middle Ages». 2 1952 p 183 [versión revisada y ampliada: «La decadencia económica de Italia». presenta una visión generalmente opt* mista del comercio las finanzas y las manufacturas italianas: P. que abarca la última parte del siglo xv y la primera del xvi. Cipolla ha cuestionado la validez de las conclusiones de carácter general deducidas de estas pruebas. al menos en Lombardía. 525-9. pp. López «Hard times and investment in culture». pp. El capital m a n u f a c t u r e r o se m a t u v o asi dent r o de u n espacio reducido. quizá p e r m i t i e r a n a la Italia del n o r t e r e c u p e r a r el í m p e t u económico hacia 1400 medio siglo antes que el resto de E u r o p a occidental. Cipolla. alcanzó h a s t a cierto p u n t o u n a organización protofabril. E n efecto. 3. regularon sus m é t o d o s y r i t m o s de t r a b a j o de acuerdo con las c o s t u m b r e s y tradiciones corporativistas. el capital de la banca de los Médicis en la Florencia del siglo xv era sólo la mitad del de los Feruzzi cien anos antes. con cierta inclinación hacia los bienes p a r a la élite. 408-26C. La industria textil de la lana. R. en el siglo xvi. parece p r o b a b l e que las ciudades-Estado capearan la crisis general del feudalismo e u r o p e o m e j o r q u e cualquier otra zona de Occidente. Sobre este debate. u n a b a r r e r a insuperable p a r a el progreso técnico: t a m b i é n aquí «puede decirse que todo el c u e r p o de la legislación gremial estaba destinado a i m p e d i r cualquier tipo de innovación» 2 4 . reimpreso en A. Madrid. Social and economic foundations of the Renaissance. que es la condición previa del m o d o de producción capitalista en cuanto tal. Economic History Review. 3 abril de 1964. los artesanos. que p r e s e n t a b a n f o r m i d a b l e s obstáculos al p r o g r e s o de la técnica y la explotación. las industrias de la seda y el vidrio estuvieron e n t r e los sectores m a s dinámicos de la producción u r b a n a . Los gremios de las industrias exportadoras de paños mantuvieron altos niveles de calidad y se resistieron a las reducciones de salarios: sus fábricas nunca fueron modificadas para adaptarse a la moda cambiante. con pocos costos de producción. a u n q u e es difícil d e t e r m i n a r la extensión de sus efectos compensatorios. alcanzaron finalmente precios tan elevados que no podían competir en el mercado. Alianza. v. Un crecimiento renovado en la población y en la producción puede h a b e r d e j a d o todavía los niveles globales de actividad económica p o r d e b a j o de su p u n t o m á s alto en el siglo x m . 1973]. entre los p r o d u c t o r e s directos y los medios de producción. M. d e n t r o de la economía u r b a n a . La consecuencia fue que los panos Galianos costosos y anticuados. la revitalización de la d e m a n d a europea m a n t u v o las exportaciones italianas 22 La opinión de los investigadores sobre el problema del balance global económico del siglo xv en Italia está profundamente dividida. Las corporaciones de artesanos b l o q u e a r o n la completa separación. 1966 pp 35-108 " f ' J 1 Cipolla. «The decline of Italy». que n o podía r o m p e r s e d e n t r o de ese marco. Londres. 519-24. El poder de recuperación del sector u r b a n o y la relativa m o d e r n i d a d del sector agrario. p e r o finalmente también tuvo que pagar el castigo de u n a rela» C M Cipolla. López apoyado por Miskimin. en algunos centros avanzados como Florencia. y sugiere que la producción percapita quizá aumentara en Italia junto con la división internacional del trabajo. acabaría arruinándolo.. «The economic depression óf the Renaissance» Economic History Review. y las inversiones de capital tienden a orientarse cada vez m á s hacia la t i e r r a 2 3 La calidad de las m a n u f a c t u r a s se hizo m á s sofisticada. c u a n d o se hizo con los mercados de Florencia y Milán. Laven Renaissance Italy. comercial y las quiebras de bancos r e d u j e r o n la producción m a n u f a c t u r e r a y estimularon p r o b a b l e m e n t e las inversiones e n la construcción. b a s a d a en el t r a b a j o asalariado. m á s libres y situadas en el campo. A p e s a r de todo. Molho. Además. desviando el capital hacia gastos s u n t u a r i o s y bienes raíces. sólidamente agrupados en los gremios. Venecia desarrolló la última y m á s competitiva i n d u s t r i a italiana de paños de lana. 1464-1534. mientras que los derechos portuarios de Génova a principios del siglo xvi estaban todavía por debajo de los percibidos en la ultima decada del siglo x m . p e r o en las manuf a c t u r a s de paños siempre se m a n t u v o la n o r m a del t r a b a j o p o r encargo a domicilio b a j o el control del capital mercantil. n. . en esta época. en ú l t i m o término. lo que posiblemente constituyó el éxito comercial m á s notable de la época. 2. con las respuestas dé López y Miskimin. pp. Sin e m b a r g o el avance demográfico m á s r á p i d o parece e s t a r localizado ahora en el c a m p o a n t e s que en las ciudades. En u n sector t r a s otro. a su vez. n o t a r d a r í a n en a p a r e c e r los límites de la p r o s p e r i d a d comercial e industrial de las ciudades.

visibles en diferente grado según las diferentes épocas en las ciudades del norte y del centro. Las c a r r e r a s de Florencia. Casi siempre t r a j e r o n o crearon u n a p a r a t o militar m a s grande y m e j o r a d a p t a d o a las necesidades m o d e r n a s de la guerra. » A este respecto. Por otra parte. xxiv. dominados p o r notare" de \%a' ppD¡ 466 t" 0 "*' J°Urnal of Economic History. Venecia y Génova —victimas de los paños ingleses o franceses. Sobre el ejemplo de Florencia ui vease más adelante. los cañones. E. el gran crecimiento en la escala y la intensidad de la guerra. pp. f u e a m e n u d o muy difícil: los resentimientos sociales de las m a s a s de artesanos y de los pobres u r b a n o s siempre permanecieron b a j o la superficie de la vida municipal. hizo cada vez más anticuadas las modestas posibilidades defensivas de las pequeñas ciudadesEstado. / . Las repúblicas italianas se hicieron m i l i t a r m e n t e más vulnerables a medida que el t a m a ñ o y la capacidad de fuego de los ejércitos europeos se desarrollaba en la p r i m e r a época m o d e r n a . 4. Sestan. La red de comunas n u n c a había cubierto p o r completo el n o r t e y el centro de la península. mientras en las ciudades italianas florecía la creación artística^ las ciudades alemanas de esta época eran elg teatro del mavor conjunto de invenciones técnicas de Europa: la imprenta el refinado de menas la fundición. la estabilización política de las oligarquías republicanas que habían surgido de las luchas e n t r e los patriciados y los gremios. «Le origini delle sisnorié cittadine: un problema storico esaurito?». p. El c o n j u n t o de estas tensiones. gozaron de u n a m o m e n t á n e a simpatía p o p u l a r debido a que s u p r i m i e r o n las odiadas oligarquías municipales. » J Lamer The lords of the Romagna. Bolletino delVIstituto Storico Italiano per ü Medio Evo.p l a t a . El p o d e r principesco. 1961. flotas m e d i t e r r á n e a s a las atlánticas con la llegada de las formas de t r a n s p o r t e m a r í t i m o m á s rápidas y b a r a t a s desarrolla' das p o r los holandeses y los i n g l e s e s E l capital financiero m a n t u v o sus niveles de beneficio d u r a n t e más tiempo que nin gun otro. Pero su dependencia parasitaria de los ejércitos y las cortes internacionales le hizo especialmente vulnerable a sus vicisitudes. o a q u e restablecieron el orden cívico tras los estallidos endémicos de violencia faccional e n t r e las anteriores familias gobernantes. Les origines de la domination angévine. El vínculo de las signorie con la tierra de la que t o m a b a n sus t r o p a s y sus ingresos se m a n t u v o m u y estrecho. estaño zinc y h i e r r o . I pp. paso a través de los Alpes hacia el oeste y hacia el delta del Po p o r el este dirigiéndose al c e n t r o principal de la escena política con l a ' c a p t u r a de Milán —que había sido el alma c o m u n e r a de la Liga L o m b a r d a — p o r Visconti a finales del siglo X I I I . Al m i s m o tiempo. originario de las «alas» más a t r a s a d a s del n o r t e de Italia. de las marinas portuguesa o angloholandesa y de las b a n c a r r o t a s e s p a ñ o l a s ilustran estas sucesivas contingencias. Milán r e p r e s e n t ó siempre el principado » Jordán. con la aparición de la artillería de c a m p a ñ a y la infantería de pica profesional. 1965. cobre. Desde ese m o m e n t o . .de un tipo completamente ausente de Italia y que produjo una industria metalúrgica mucho más dinámica que todas las existentes al «nr de los Alpes Así. las ciudades de Renania y Suabia nunca poseyeron la periferia rural que caracterizó a sus equivalentes de Lombardía o Toscana. 68-72 274. La m a y o r p a r t e de los p r i m e r o s tiranos del n o r t e f u e r o n feudatarios o condottieri. 73. e n t r e ellas habían persistido siempre grandes intersticios rurales. la fabricación de relojes.Vtn es nrácücamente todos los avances tecnológicos decisivos de esta é p ¿ a f u e r e n adSaníados o perfeccionados en el ámbito de las ciudades alemanas. El p r o t a g o n i s m o económico de las ciudades del Renacimiento italiano se m o s t r ó precario. es particularmente llamativo el contraste entre las ciudades italianas y alemanas en el siglo xv. cuando el dominio m a r í t i m o pasó de i a .Europa occidental tiva inercia técnica. El telón de f o n d o social de estos nuevos señoríos sobre las ciudades radica en la permanencia de espacios feudales en el campo. 57. su entorno económico contenía un complejo minero . constituyó el m a r c o p a r a el auge de las signorie. c o m o testimonia el modelo seguido en su expansión. diciem" La multiplicación de las rivalidades y contactos políticos interurbanos jugo también en esta época un importante papel en la aparición de las signorie: «Todas las signorie del norte de Italia. Como veremos. Sus conquistas provinciales tendieron a a u m e n t a r p o r sí m i s m a s el peso del 2c o m p o n e n t e r u r a l de las ciudades-Estado que a h o r a gobernaban 9 . en m u c h o s casos. que t o m a r o n el p o d e r valiéndose de su posesion de la podesteria o la capitaneria de las ciudades. E s t a s zonas habían s u m i n i s t r a d o la mayor p a r t e del apoyo aristocrático a las c a m p a ñ a s de los H o h e n s t a u f e n c o n t r a las ciudades güelfas. 14-17. p o r q u e estaba más alejado de los procesos materiales de producción. la m i s m a expansión de las c o m u n a s en el c a m p o p o r m e d i o de la creación de u n contado sometido. y el origen de las signorie puede r e m o n t a r s e h a s t a los aliados o lugartenientes nobles de Federico II en las regiones menos u r b a n i z a d a s de Saluzzo o Veneto 2 7 E n la Romaña. Ib. cond u j o a la conquista de las ciudades p o r los señores rurales cuyos territorios se habían i n c o r p o r a d o a ellas 2 8 . dispuestos a explotar en nuevas crisis cada vez que el circulo establecido de los poderosos se dividiera en facciones 26. Londres. Finalmente. sin excepción nacieron con ayuda directa o indirecta de fuerzas extrañas a la ciudad' que es el teatro del nuevo señorío». ' Suecia 174 bles señoriales.

sin embargo. pp. la filología y la historia f u e r o n las beneficiarías. i Í m 6 í ^ 7 P e n e t r a n t e S COmentarios de Procacci. 58-60. Como era lógico. liani. los p a r á m e t r o s básicos del callejón sin salida en el que se » Véase Mattingly. sobrevivió en el c a r r o del impe30 La suave discreción del domir. Florencia. el m a y o r c e n t r o manuf a c t u r e r o y financiero de la península. ya que sus industrias. establecido indirectamente a través de la m L ^ u l a c ón electorLT rífrnT^T ™ntT i 3 13 renZ relati ° aC CedÍÓ J ™ debilidad al de las bases soc ales £ p í d e r íe' P ° d e r de forma pacífica debido única rialismo hispánico. f u e el trampolín n a t u r a l p a r a la p r i m e r a signaría del n o r t e con trascendencia internacional. Culturalmente. q u e continuó a u m e n t a n d o la d e m a n d a de bienes de l u j o italianos después de que las m a n u f a c t u r a s intern a s hubiesen d e j a d o de innovar. m e r c e n a r i o y asocial.152 Europa occidental Italia 153 más estable y p o d e r o s o de las grandes ciudades italianas debido a la específica composición interna del Estado. f u e r o n necesarias p a r a asegurar la victoria final de u n régimen principesco en Florencia. Florencia. a principios del siglo xv. E n los d e m á s sitios. la p i n t u r a . p o r otra parte. a u n q u e n o sin reincidentes episodios republicanos: la protección diplomática y militar de los Sforza de M i l á n * . i a presión de los p a p a s Medici en Roma. la m a y o r p a r t e de la Italia situada m a s alia de los Apeninos había caído en m a n o s de pequeños señores o de aventureros militares. P a r a esa fecha las ciudades del Renacimiento ya habían desarrollado los i n s t r u m e n t o s básicos del a r t e del gobierno y de la agresión que h a b r í a n de legar al absolutismo europeo. Las imposiciones fiscales la d e u d a consolidada. y ni siquiera p a r a a b s o r b e r a los n u m e r o s o s principados y ciudades menores.y la que h a b r í a de resistir la depresión agrícola del siglo xiv p r o b a b l e m e n t e m e j o r que ninguna o t r a región de E u r o p a . señaló el final de la m á s i m p o r t a n t e tentativa p o r conseguir la supremacía. la escultura. a u n q u e n u m e r o s a s y p r ó s p e r a s eran también pequeñas y f r a g m e n t a d a s . solo las dos repúblicas m a r í t i m a s . P e r o n i n g u n o de los cinco E s t a d o s m á s i m p o r t a n t e s de la península —Milán. p o r supuesto. las e m b a j a d a s en el e x t r a n j e r o surgieron p o r vez p r i m e r a en las ciudades-Estado italianas. el progresivo e s t a n c a m i e n t o de la técnica y de la e m p r e s a q u e d ó e n c u b i e r t o p o r la expansión en E u r o p a occidental. d e n t r o del calido invern a d e r o de u n clima a b i e r t a m e n t e aristocrático de erudición y etiqueta.io de Cósimo de Médicis sohre Fir>. En la m i s m a Roma. en Storia degli ita- . antes de que llegara lo que p u e d e considerarse c o m o nuevas invasiones «bárbaras» desde el o t r o lado de los Alpes y del Mediterráneo. La incesante rivalidad política y milit a r e n t r e estados de m e d i a n a potencia alcanzó f i n a l m e n t e u n equilibrio precario con el t r a t a d o de Lodi. u n a minúscula camarilla hereditaria de gobernantes. Milán no era ni un p u e r t o m a r í t i m o ni u n i m p o r t a n t e c e n t r o m a n u f a c turero. El régimen de las signorie n o podía cambiar. Renaissance diplomacy. Hacia finales del siglo x m . Venecia y Génova resistieron a la aparición del nuevo tipo de corte y de príncipe' salvaguardadas p o r la relativa falta de cinturones rurales en su entorno. pero en el curso del siglo xv sucumbió también a las d o r a d a s tiranías. El p a t r o n a z g o principesco y clerical de las nuevas y brillantes cortes invirtió sin r e p a r o alguno en las artes y e n las letras: la a r q u i t e c t u r a . de 1451. El mosaico de c o m u n a s del n o r t e y el c e n t r o había d e j a d o lugar a u n n ú m e r o m e n o r de tiranías u r b a n a s consolidadas. sin embargo. fci cerco al que se vio sometido Gian Galeazzo Visconti en Lomb a r d í a p o r la presión c o m b i n a d a de sus enemigos. Económicamente. La serrata veneciana p r o d u j o . el Renacimiento alcanzó su apogeo en este acto final de la civilización u r b a n a italiana. el gobierno del p a p a Della Rovere. la venta de cargos. Toscana resistió d u r a n t e otros cien años. rencia. en u n a especie de ensayo general a p e q u e ñ a escala del gran sistema internacional de estados y de sus f u t u r o s conflictos 32. y . la de m a y o r riqueza r u r a l e n t r e las grandes ciudades italianas.c o n las vegas irrigadas de la llanura l o m b a r d a . poseía la zona agrícola m á s avanzada de Italia . Venecia. garantizando así la riqueza ostentosa de las signorie. m á s t a r d e . u n a herencia cuya e n o r m e i m p o r t a n c i a ya hemos visto. R o m a y Nápoles— tenia la f u e r z a suficiente p a r a s u p e r a r a los otros. Pero políticamente el potencial de estos estados subregios era m u y limitado. q u e se enzarzaron en intrigas y guerras constantes p a r a obtener el p r e d o m i n i o sobre Italia. que congeló p a r a siempre el desarrollo político de la ciudad y se m o s t r ó incapaz de i n t e g r a r en un E s t a d o m o d e r n o o u n i t a r i o las posesiones territoriales que la República había a d q u i r i d o « El patriciado genoves. impulsó p o r p r i m e r a vez la e s t r u c t u r a política y militar del E s t a d o papal hacia u n a f o r m a cercana a la de los poderes rivales situados m á s allá del Tíber. Julio II a principios del siglo xvi. Milán. se deslizó finalmente hacia el suave p u ñ o hereditario de los Médici. la m a y o r p a r t e de las ciudades-república desaparecieron.

los tiranos locales habían adquirido paulatinamente cierta SÜCa páginas 7ff "" d S Í g ' ° XV= L a r n e r ' T H e l ° r d S ° f t h e R o m a & ™ . en el que siempre habían estado insertas. a causa de la m i s m a precocidad de su desarrollo urbano-comercial. 1960.en la Romana. pp. 17 II Principe e Discorsi. Pero en la Italia del n o r t e y del c e n t r o n u n c a f u e posible u n a verdadera victoria social del c a m p o sobre las ciudades: la fuerza de atracción de las ciudades era demasiado grande. 78 [El Príncipe. el absolutismo m o n á r q u i c o unitario. . Presentada convencionalmente como una cima de la Realpolitik m o d e r n a . II Principe e Discorsi sopra ¡a prima decade Tito Livio (introducción de Giuliano Procacci). reconocidos a su vez en el E s t a d o p o r sus súbditos y a m a d o s por ellos: tienen sus preeminencias. ] P a r a aclarar este término. Maquiavelo conservaba cierto repu- e n c o n t r a b a el desarrollo político italiano t r a s la d e r r o t a del proyecto de u n a m o n a r q u í a imperial unitaria en la época de los H o h e n s t a u f e n . a p e s a r de su m o d e r n i s m o a p a r e n t e m e n t e outré de medios y técnicas. ] El reino de Francia está regulado p o r leyes más que ningún o t r o de los que hoy tenemos conocimiento» B . Los señores que u s u r p a r o n el p o d e r en las repúblicas eran con frecuencia mercenarios. P. Mir a n d o con melancolía hacia las ciudades alemanas. piensa que Maquiavelo consideraba únicamente esta ultima posibilidad. en último término. La aversión de Maquiavelo hacia la aristocracia era tan intensa y generalizada que declaraba a la nobleza terrateniente incompatible con cualquier orden político estable o viable: «Aquellos estados cuya vida política p e r m a n e c e íncor r o m p i d a n o p e r m i t e n que ninguno de sus ciudadanos se haga noble o que viva según las c o s t u m b r e s de la nobleza [ . Pero Maquiavelo no podía c o m p r e n d e r que la f u e r z a de las nuevas m o n a r q u í a s territoriales radicaba. Así pues. intrínsecamente incapaces de generar la form a de E s t a d o característica de la p r i m e r a época m o d e r n a . y o t r a s veces b a n q u e r o s o m e r c a d e r e s de elevada posición. La confusa experiencia histórica de estos señoríos p r o d u j o la teoría política de Maquiavelo.S5-6. ¿b íbl. 34 Chabod. pp. M ¡i principe e Discorsi. pp. ] El rey de Francia está situado en medio de u n a multitud de señores de antiguas familias. Por consiguiente la soberanía de las signorie f u e siempre ilegítima en un sentido p r o f u n d o 3 3 : se basaba en la fuerza reciente y en el f r a u d e personal.256. pp.124 162 Europa occidental Inglaterra11884 provinciales de Italia. 164. Véase Arte delta guerra e scritti politici minori. Barcelona. En su Kttratto di cose di Francia. .contradicción con sus observaciones postenores citadas antes. las signorie f u e r o n . insegura y confusa. que carecían de u n a periferia señorial 3 8 . Maquiavelo observó que la m o n a r q u í a f r a n c e s a estaba rodeada p o r u n a poderosa aristocracia y apoyada en u n a venerada legitimidad: sus rasgos distintivos eran la preeminencia de los «nobles» a u t ó n o m o s y de las «leyes» tradicionales. o quizá m e r a m e n t e centroitaliana. . controlan castillos y m a n d a n en súbditos que les obedecen [•••] Los h o m b r e s de esta clase son enemigos absolutos de toda f o r m a de gobierno cívico» 37 . 1961. 2. Milán. p. 19? " E l grado y el tipo de esta ilegitimidad variaban. p e r o son todavía más maléficos aquellos que. . p e r o n o podían c o n t a r con la lealtad ni la disciplina de un c a m p o señorializado. . Esos h o m b r e s son perniciosos en cualquier república y en cualquier provincia. arribistas o aventureros. es la mejor de las ediciones recientes [El Príncipe.. diré que p o r "nobles" se entienden aquellos que viven ociosamente de las a b u n d a n t e s r e n t a s que producen sus propiedades. « [ . sin tener d e t r á s ninguna sanción social colectiva en la j e r a r q u í a o los deberes aristocráticos. m i e n t r a s que la clase t e r r a t e n i e n t e local n u n c a f o r m ó u n a sólida nobleza feudal. describe a la aristocracia francesa como «muy complaciente» (ossequentissimi) con la monarquía. 64-6/. la más lúcida autoridad. Las signorie r e p r e s e n t a b a n u n a reafirmación del a m b i e n t e circundante. r u r a l y señorial. en completa . en esta combinación de nobleza feudal y legalidad constitucional. 77. precisamente. Los nuevos principados habían extinguido la vitalidad cívica de las ciudades republicanas. un principado fuerte de la Italia qUC Un Estad0 ío« ' Penins"lar: Scritti su Machiavelli. por supuesto. pp. Turín iyoo. 156-157]. ' . de su f a m o s a inauguración de la p u r a «política del poder» en c u a n t o tal. Las c o m u n a s habían sido e s t r u c t u r a l m e n t e incapaces de conseguir la unificación de la península. a d e m á s de l a s ' r e n t a s de sus propiedades. M Ibid. En realidad la comprensión de Maquiavelo de la naturaleza y función de la nobleza francesa es. de hecho. con u n a tradición ancestral o u n esprit de corps. sin jugar ningún papel en la agricultura o en cualquier o t r a t a r e a necesaria p a r a la vida. creía que los parlements franceses eran u n a m e r a f a c h a d a real p a r a la intimidación de la aristocracia y el apaciguamiento de las masas 3 é . . en vísperas de la sustitución histórica de esta f o r m a política La inteligencia alerta de Maquiavelo era consciente de la distancia que había e n t r e los estados dinásticos de E s p a ñ a o Francia y las tiranías » Niccoló Machiavelli. que p r e f i g u r a b a la práctica de las m o n a r q u í a s seculares de la E u r o p a absolutista esa teoría era de hecho el p r o g r a m a idealizado de u n a signoria panitaliana. Milán. y el rey no puede quitárselas sin peligrar él m i s m o [ . Bruguera.

Pero el republicanismo de Maquiavelo en los Discursos es. E s t a s máximas son ciertas con independencia del sistema político. esto lo conseguirá siempre si se abstiene de r o b a r la hacienda de sus ciudadanos y súbditos. Y c o m o n o p u e d e h a b e r b u e n a s leyes donde no haya b u e n a s a r m a s .124 Europa occidental 164 Inglaterra11885 juzgamos grandes. la segunda lo es de los animales. a u n príncipe le es necesario saber h a c e r b u e n u s o de u n a y o t r a . sea cual fuese su tipo de gobierno. 176.. . . derecho hereditario o sorteo. «hereditarios» y «nuevos». r e c o r d a d a p o r Tito Livio. que domina t o d o su contenido. viéndose u n príncipe en la necesidad de saber o b r a r c o m p e t e n t e m e n t e según la naturaleza de 42 II Principe e Discorsi. 53 [El Príncipe. p. Así pues. necesariam e n t e parvenú. p. y q u e la u n a sin la o t r a n o es d u r a d e r a . p o r q u e todos los regímenes políticos están dominados p o r u n p e q u e ñ o círculo de poder: «En todos los estados. Pero la palpitante preocupación del tratado. 218. p. la f u e r z a y el f r a u d e . p r i n c i p a d o o república. p e r o a ñ a d e i n m e d i a t a m e n t e que. y n u n c a pierde de vista esta distinción. Un gobierno con éxito siempre p u e d e s u p r i m i r las libertades tradicionales si deja intactas la propiedad y la familia de sus súbditos. Las constituciones republicanas. Les six livres de la République. ya que éstas contrib u i r á n a sus propios recursos.. La v e r d a d e r a pasión de Maquiavelo radica aquí. el «león» y la «zorra». p a r a que los custodiara b a j o su disciplina. p. a l i m e n t a d o p o r el r e c u e r d o evanescente de la república de Soderini. u n a mezcla de ambos. E s t o es lo que con palabras encubiertas enseñaron a los príncipes los antiguos autores. p. Un gobernante de este tipo «conculca las leyes de la naturaleza». como la coacción crea la legalidad. y el Príncipe debe ser u n «centauro». p. es necesaria la voluntad c o n c e n t r a d a y la energía implacable de u n único príncipe. 176]. sin embargo. El Príncipe declara a su comienzo que examin a r á los dos tipos de principados. En el p a s a j e quizá m á s f a m o s o de El Príncipe. pp. y c u a n d o las 59 Ibid.. «Los principales f u n d a m e n t o s que p u e d e n t e n e r todos los Estados. Para edificar u n Estado italiano capaz de resistir a los invasores b á r b a r o s de Francia. 265. Suiza y España. antiguo. t a n t o los nuevos c o m o los antiguos o mixtos. los verdaderos dirigentes n u n c a son m á s de c u a r e n t a o cincuenta ciudadanos» *>. en el fondo. . blicanismo nostálgico. " Ibid. Compárese este tono con el de Bodin: «Aquel que por su propia autoridad se hace a sí mismo príncipe soberano. y n o viceversa. sino —a causa de u n inmediato deslizamiento— la de dos animales. medio h o m b r e y medio animal. d e j a r é p a r a o t r a ocasión el razonar sobre las leyes y h a b l a r é de las armas» 4 3 . Porque u n príncipe nuevo es m u c h o m á s observado en sus acciones q u e o t r o hereditario. y de r o b a r sus m u j e r e s » 40. El príncipe «puede m u y bien conseguir ser temido y n o odiado.. p. tarea que Maquiavelo señala como la m a y o r hazaña que puede realizar cualquier gobernante: «Las cosas mencionadas. 70 [El Principe. Sus consejos se dirigen esencialm e n t e al f u t u r o a r q u i t e c t o de u n señorío peninsular. y lo aseguran y a f i r m a n más r á p i d a m e n t e en el E s t a d o que sí hubiera sido antiguo. es f u n d a m e n t a l m e n t e la creación de u n nuevo principado.. sin elección. Así. a t r a e n m u c h o m á s a los h o m b r e s y se los apegan m u c h o m á s q u e la propia antigüedad de la sangre [ . Pero en la práctica la «combinación» principesca de la que se ocupa Maquiavelo n o es la del centauro. p e r o n o i n a u g u r a r u n o nuevo 4 1 . t e n d r á q u e p r o m o v e r sus actividades económicas. en t o d o caso. sentimental y circunstancial. sino únicamente por la guerra o por una llamada divina especial. Maquiavelo a f i r m a que los dos fund a m e n t o s m á s i m p o r t a n t e s del gobierno son las «buenas leyes» y las «buenas armas». están a d a p t a d a s únic a m e n t e p a r a p e r d u r a r : pueden p r e s e r v a r el sistema político existente. 211. y p o r u n a vieja reverencia hacia la edad heroica de Roma. p. « II Principe e Discorsi. p e r o c o m o m u c h a s veces la p r i m e r a no basta. La gran m a s a de la población situada p o r d e b a j o de esa élite se p r e o c u p a sólo de su propia seguridad: «la inmensa mayoría de quienes piden libertad. Por tanto.] Hay dos m a n e r a s de c o m b a t i r : u n a con las leyes y otra con la fuerza. desean m e r a m e n t e vivir con seguridad». considerará sólo la coacción. y d o n d e hay b u e n a s a r m a s conviene que haya b u e n a s leyes. los cuales escribieron q u e Aquiles y m u c h o s otros príncipes de la Antigüedad f u e r o n confiados en su niñez al c e n t a u r o Quirón. conviene r e c u r r i r a la segunda. es un tirano». Maquiavelo repite el m i s m o y revelador deslizamiento conceptual. La ley y la fuerza son los modos respectivos de regir a los h o m b r e s y a los animales. 149]. Este encubierto desequilibrio en el e n f o q u e es evidente a lo largo de todo el libro. ] Así t e n d r á u n a doble gloria» 4 2 . «[. 97 [£í Príncipe. son las b u e n a s leyes y las buenas a r m a s . a la que había servido. Tener p o r p r e c e p t o r a u n m a e s t r o m i t a d bestia y m i t a d h o m b r e no quiere decir otra cosa sino que u n príncipe necesita saber u s a r u n a y otra naturaleza. hacen parecer a u n príncipe nuevo. 131]. la p r i m e r a es propia del hombre. 41 Ibid. observadas p r u d e n t e m e n t e .

p. . o r n a m e n t o accesorio de su poder. Estos preceptos sumarios eran. 72 [El Príncipe. Maquiavelo n u n c a distinguió p o r completo e n t r e el sob e r a n o personal. los animales. carecía significativamente de un concepto seguro y objetivo del Estado. tendió a reducir la noción de E s t a d o a la de propiedad pasiva de u n príncipe individual. en su valiosa introducción. la violencia y el engaño son superiores a lá legalidad. Su m u n d o era el de los aventureros fugaces y el de los tiranos arribistas de las signorie italianassu modelo. 145-53. 69. de modo que el primer choque de la adversidad los arruina». 70 [El Príncipe. . esta separación e n t r e la ideología feudal o religiosa y el ejercicio práctico del poder. y la estruct u r a 8 impersonal de u n orden político con estabilidad territorial 4 . debido a la perversidad de los h o m b r e s . antes que cualquier cosa. Pero. esto es exacto. que puede ser señor t a n t o de una «república» como de un «prin'cipa" II Principe e Discorsi. Maquiavelo dedicaría después El arte de la guerra a d e f e n d e r u n a vez m á s su r a z o n a m i e n t o militar a favor de la formación de u n e j é r c i t o de ciudadanos.84]. 53. Vuestra Ilustre Casa imitar a los insignes varones que libraron sus provincias. pp. 148 1491 Por supuesto. que p u d i e r a ser el creador de u n a nueva Italia. u n a vez que se h a n disuelto todas las bases sociales y jurídicas estables del p o d e r que han desaparecido la solidaridad y la lealtad aristocráticas. simuladores y disimulados q u e huyen de los peligros y están ansiosos de ganancias [ ] el a m o r se retiene p o r el vínculo de la gratitud. 1 1 0 ] Procacci. de la m o d e r n i d a d de Maquiavelo 46 . . r a z o n a m i e n t o a d o b a d o con todos los ejemplos de la Antigüedad. pp. a p a r e n t e m e n t e tan m o d e r n a en su intención de racionalidad clínica. república o stato. p e r o Maquiavelo. . pp. patria nel linguaggio del cinquecento». p . después de que aquella hubiera pasado Maquiavelo creía que los mercenarios eran la causa de la debilidad política italiana. _ . en la que estaba a f i n c a d o el nuevo absolutismo.124 Europa occidental 166 Inglaterra do» 47 . pp. La consecuencia de este voluntarismo es la curiosa p a r a d o j a central de la o b r a de Maquiavelo: su constante denuncia de los mercenarios y su enérgica defensa de u n a milicia u r b a n a c o m o única organización militar capaz de e j e c u t a r los proyectos de u n príncipe fuerte. „ „ . «Porque de los h o m b r e s en general se puede decir esto: que son ingratos. César Borgia. como todas las demás cosas de la naturaleza que nacen y crecen con prontitud. 58. . Este es el t e m a de la vibrante llamada final de su o b r a más célebre. governo. II Principe e Discorsi. como v e r d a d e r 4 9 f u n d a m e n t o de toda empresa. Maquiavelo n o entendió la inmensa fuerza histórica de la legitimidad dinástica. y la grandeza. en el que se alternan con indecisión los t é r m i n o s de cittá. En sus escritos hay u n a constante vacilación de vocabulario. . la defensa de los medios sin sanción de carácter moral p a r a la obtención de los fines políticos convencionales. " Hay unos pocos y breves pasajes en Maquiavelo que indican una conciencia de los límites de su concepción dominante del Estado: «[ ] los estados que surgen de repente. p. 151]. y en su calidad de secretario de la república había intentado a r m a r a los campesinos locales p a r a la defensa de Florencia. . m m 1841 « II Principe e Discorsi. los mercenarios f u e r o n « Pueden verse algunos ejemplos en II Principe e Discorsi. Bari. su teoría política. p. las recetas caseras de las pequeñas tiranías italianas. es r o t o en toda ocasión de propia utilidad. dirigida a los Médici: «Los mercenarios y las t r o p a s auxiliares son inútiles y peligrosos [ . Pero lo que realmente llama más la atención acerca de estos términos relacionados es que carecen de consecuencias o de ecos en la totalidad de El Príncipe. „ . de hecho. . p e r o el t e m o r se m a n t i e n e con un miedo al castigo que no a b a n d o n a a los h o m b r e s nunca» 4 5 . N a t u r a l m e n t e . ] c o n d u j e r o n a Italia a la esclavitud y al envilecimiento [ . II Principe e Discorsi. El resultado del e s t u d i a d o «ilegitimismo» del e n f o q u e de Maquiavelo f u e su f a m o s o «tecnicismo». 131. en efecto. pp. La conducta del príncipe sólo puede ser un catálogo de perfidia y crimen. insiste mucho en los términos barbe e correspondente (raíces y ramificaciones) como prueba de Que Maquiavelo tenía un concepto objetivo del Estado del príncipe («Introduzione» páginas L ss. _ . debe e n t r e ellos i m i t a r a la zorra y al león [ ]» 44 El t e m o r de sus súbditos es preferible siempre a su afectop a r a controlarlos. al no c a p t a r el vínculo social necesario e n t r e la m o n a r q u í a y la nobleza que constituía su mediación. 1967. La interconexión funcional entre a m b o s en la época del absolutismo era b a s t a n t e real. Precisamente el hecho de oue Maquiavelo no estuviera arraigado en la principal corriente de su nrooia época histórica fue lo que produjo una obra política de importancia más general y perenne. ] Si quiere. estaban m u y lejos de las realidades de las e s t r u c t u r a s ideológicas y políticas m u c h o más complejas del p o d e r de clase de las nuevas m o n a r q u í a s de Europa occidental. volubles. no pueden tener las raíces y ramificaciones necesarias. 104 [El Principe. el cual. pp.).' Para las épocas posteriores. L idea di nazione. es necesario. pues. p e r o en el que todos tienden a subordinarse al concepto que da n o m b r e a su obra central: el «príncipe». 309-11 355-7 Véanse los comentarios de Chabod en «Alcum questiom di terminología: Stato. nazione. 34 [El Principe. que en principio se podía situar en cualquier p a r t e a voluntad (César Borgia y sus equivalentes). disociados de imperativos o límites éticos. 136. 129-31. o proveerse de ejércitos propios» . aparecía como el secreto.

Italia. Es la m e j o r guía hacia su definitivo final. pp. e Maquiavelo. Así. en Rusia y en Prusia " Sobre este episodio.168 Europa occidental Italia 152 168 la condición previa de los nuevos ejércitos reales m á s allá de los Alpes. sin embargo. f u e el retroceso económico: la ruralización de los patriciados u r b a n o s . 96. El r e s u l t a d o final. E n Italia y en la Alemania situada al oeste del Elba. De ahí las «cien ciudades del silencio» a las que Gramsci se refiere u n a y o t r a vez 52 .el segundo. con su aceptación de los aventureros como príncipes.es el residuo necesario y lógico de su pensamiento. incapaz de d e s c u b r i r las causas sociales más p r o f u n d a s de los hechos que n a r r a b a . Lo que Maquiavelo no s u p o apreciar f u e el p o d e r de la a u t o r i d a d dinástica. como ya hemos visto lo cierto es precisamente lo contrario. en 1494. es conceptualmente inseparable de la estructura teórica de su obra. coordinó a la península y domesticó al p a p a d o b a j o la b a n d e r a de la C o n t r a r r e f o r m a . en su e s t r u c t u r a interna. Sin embargo. que convertía el u s o de t r o p a s mercenarias reales no sólo en algo más seguro. el primero. c o m o f ó r m u l a p a r a la liberación de Italia. pp. incapaz de p r o d u c i r u n absolutismo nacional desde dentro. se vio condenada a s u f r i r u n o e x t r a n j e r o desde f u e r a . f u e lo que le c o n d u j o al e r r o r de pensar que los volátiles condottieri eran característicos de la guerra mercenaria en E u r o p a . Véase el mejor y más poderoso análisis del verdadero significado del «maquiavelismo» en Georges Mounin. u n a proliferación de pequeños principados que cristalizó las divisiones del país. y no puede ser objeto de una cortés ignorancia. la diferencia consistía precisamente en q u e los condottieri italianos poseían sus propios soldados. Renacimiento. y muy p r o n t o la península se vio obligada p o r los conquistadores ext r a n j e r o s a a d o p t a r las n o r m a s europeas. que le conceden poco interés intelectual. Francia y E s p a ñ a se pusieron de a c u e r d o p a r a su control. h a s t a la d e r r o t a de E n r i q u e II en San Quintín. La frase está tomada del poema de D'Annunzio. a causa de la confabulación de los moderados y los latifundistas del sur en el siglo xix. 51 En general. sólo q u e d a b a n las recetas banales de engaño y ferocidad a las que se ha llegado a d a r el n o m b r e de maquiavelismo 5 1 . La mezcla del concepto de E s t a d o de Maquiavelo. el callejón sin salida de las ciudadesE s t a d o italianas en vísperas de su absorción. subastándolos o llevándolos de un sitio a o t r o en las guerras locales. velo la de Gramsci refleja vocación unificación tardía a enla era del capitalismo e industrial. los Valois f u e r o n tenidos a raya p o r los Habsburgo. 1975. en 1557. sino superior a cualquier o t r o sistema militar entonces posible. lo pasan por alto sus comentaristas más serios de hoy. que dio origen a su sensacional «leyenda» durante Ir siglos posteriores. la densidad de ciudades p r o d u j o u n a especie de «microabsolutismo». Machiavel. véase Omán. Así pues. contemporáneo de los de Francia o España! y la presencia regional de esa nobleza en el Piamonte fue lo que permitió la creación de un Estado que proporcionaría el trampolín para como prisma central en través del cual consideród eel c . anclado en Sicilia. 97. y el p r e m i o recayó en España. De hecho. como propiedad adventicia del Príncipe. y confinado a su vana. el avance económico del n o r t e de Italia la condenó después a u n largo ciclo de a t r a s o político. y de ahí la de un Estado unitario. la obra de Maquiavelo refleja f u n d a m e n t a l m e n t e . enraizada en u n a nobleza feudal. Maquiavelo c o n f u n d í a el sist e m a e u r o p e o de mercenarios con el sistema italiano de condottieri. 774. París. 2035-2036. El dominio español. La equibuena medida su d e p n n a de Maqu aB . u n a vez consolidado el p o d e r de los Habsburgo. Ambos se convierten así en la prueba del fracaso de la burguesía italiana. Por u n a Quaderni del carcere. Como veremos. superficial. mefistofélica y utópica manipulación. 1966. a finales del siglo xv. pp 202-12. En efecto. Los análisis de Gramsci sobre el problema de la unidad italiana en el Renacimiento —por el que estaba profundamente preocupado— se resienten del punto de partida implícito de que las nuevas monarquías europeas que estaban unificando a Francia Inglaterra y España tenían un carácter burgués (o al menos representaban un equilibrio entre la burguesía y la aristocracia). mientras que sus milicias neocomunales f u e r o n derrotadas p o r tropas regulares con la m a y o r facilidad 5 0 . La razón de su e r r o r militar procedía. del núcleo de su p e n s a m i e n t o político. 1560. este aspecto de la obra . Turín. La incongruencia lógica de u n a milicia ciudadana b a j o u n a tiranía u s u r p a d o r a . es ú n i c a m e n t e el sign o desesperado de la imposibilidad histórica de u n a signoria peninsular. aparecía u n s u p e r a b s o l u t i s m o sobre u n vacío de ciudades. m i e n t r a s que los m o n a r c a s de más allá de los Alpes f o r m a b a n o contrat a b a n a los cuerpos mercenarios directamente b a j o su propio control. A history of war in the sixteenth century. Estos estados en m i n i a t u r a n o e s t a b a n en condiciones de resistir a las vecinas m o n a r q u í a s feudales. La ausencia de una nobleza feudal dominante fue lo que impidió la aparición de un absolutismo peninsular. p a r a constituir la vanguardia de ejércitos p e r m a n e n t e s y profesionales. Paradójicamente. Gramsci tiende a mezclar de forma ilegítima los dos problemas históricos diferentes de la ausencia de un absolutismo unitario en el Renacimiento y el de la posterior carencia de una revolución democrática radical en el Risorgimento. debido al corporativismo y la involución de las comunas a finales de la época medieval y a comienzos de la moderna. que en su decadencia a b a n d o n a r o n las finanzas y las m a n u f a c t u r a s p o r las inversiones en tierras. en las p r i m e r a s décadas de su respectiva integración política. Aparte de eso. Nápoles y Milán. E n el medio siglo que va desde la m a r c h a de Carlos V I I I sobre Nápoles. Esos consejos del secretario f l o r e n t i n o eran tan sólo una teoría de la debilidad política: su tecnicismo e r a u n e m p i r i s m o inconsciente.

Las rentas de los duques dirigentes e r a n pequeñas. en vísperas de las invasiones e x t r a n j e r a s que c e r r a r o n el Renacimiento. una traducción directa de la famosa máxima romana. en Niño Valen. 70. E n adelante. respectivamente. El avance hacia u n absolutismo centralizado f u e r e a n u d a d o decisivamente p o r Víctor Manuel II a principios del siglo x v i n . como príncipe. Maquiavelo en su propia época. Piamonte se dirigió r á p i d a m e n t e hacia u n a t e m p r a n a centralización principesca. aseguró a Piamonte el cond a d o de M o n t f e r r a t y la isla de Cerdeña. legislación suntuaria. eliminó el carácter feudal de amplias áreas de tierra nobiliaria p o r medio de u n nuevo registro catastral —la perequazione de 1731—. «The parliament of Piedmont during the Renaissance. la dinastía piamontesa tendió siempre a apropiarse los mecanismos y las f o r m a s políticas del absolutismo francés. Esa posición significó. p e r o precisamente p o r esta razón sería el único núcleo territorial capaz de un posterior avance político. «L'Italia nell'Eta della Controriforma». aunque el clero —que poseía u n tercio de la tierra— era normalm e n t e su aliado. De hecho.. y su creencia de que Maquiavelo representaba un «jacobinismo precoz» (vease especialmente Note sul Machiavelli. confundió dos tiempos históricos diferentes al imaginar que un príncipe italiano podía crear un poderoso Estado autocrático por medio de la resurrección de las milicias ciudadanas típicas de las ^comunas del siglo xn. Junto con Sicilia. p r i m e r o con Francia contra España. en la década de 1530 las tropas francesas y españolas ocuparon las zonas occidental y oriental de Piamonte. A p a r t i r de entonces se conservaron y desarrollaron las innovaciones institucionales de los treinta años de dominio Valois: Consejo de E s t a d o ejecutivo. creó u n a corte nobiliaria. recaídas prolongadas en anárquicas guerras civiles y luchas nobiliarias —graves y largos ecos de la Fronda— b a j o varios gobernantes débiles. En la zona francesa. B a j o el gobierno de u n d u q u e que f u e u n o de los p r i m e r o s soberanos de E u r o p a en p r o c l a m a r s e libre de todas las restricciones legislativas —Noi. completada con un sistema de consejos y de intendants. lits de justice). sinuoso en la guerra. lettere di giussione reales (esto es. Los Estados se negaron a conceder subsidios para un ejército p e r m a n e n t e . que quintuplicó sus ingresos. siamo da ogni legge sciolti e liberi—M. Turín. Un hábil cambio de alianzas en la guerra de sucesión española. 1965. Lovama. come principi. Para un balance de las reformas de Manuel Filiberto en el Piamonte véase Vittorio de Caprariis. de Francia a Austria. d o m i n a d o p o r la nobleza. 54 «Nos. Piamonte aportó la base lógica p a r a esta unificación p o r q u e solo allí había aparecido un a b s o l u t i s m o riguroso y autóctono. Los múltiples enclaves y las f r o n t e r a s inciertas del E s t a d o en u n a zona tapón de E u r o p a impidieron u n control ducal f i r m e de las mesetas alpinas. aprovechó la paz p a r a instalar u n a administración rígida. este aliado de los H a b s b u r g o y vencedor en San Quintín r e c u p e r ó todo su p a t r i m o n i o con el t r a t a d o de CateauCambrésis. directamente basado sobre u n a nobleza feudal en u n a formación social dominada p o r la servidumbre. La administración f r a n c e s a reorganizó y modernizó el arcaico sistema político local. nueva y leal. sin embargo. 14-16). que Saboya p u d o m a n t e n e r su a u t o n o m í a y a m p l i a r sus fronteras durante tres siglos. 1640-1560» Studies presented to the International Commission Re r • tHe"ÁSt0ry°J P esentative and Parliamentary Institutions. 1952. páginas 526-30. y el reconocimiento europeo de su elevación de ducado a m o n a r q u í a . Piamonte era el único E s t a d o independiente de Italia con un influyente sistema de Estados 5 3 . aliándose con las dos grandes potencias del continente en la lucha con las otras. y su a u t o r i d a d limitada. ix. el beneficiario de su obra f u e el d u q u e Manuel Filiberto. II. Storia d'Italia. Así. p o r medio de u n a hábil distribución de títulos y cargos. 6-7. código legal único. n a t u r a l m e n t e a causa de que era quizá la formación social m á s feudal de la península. estamos exentos y libres de toda ley»: la pretensión ducal era. y después con Austria contra Francia. según el modelo de Colbert. comp. Manuel Filiberto. pero que ya era parte del reino de Aragón: H. e i n m e d i a t a m e n t e los disolvió p a r a siempre. El E s t a d o construido p o r Manuel Filiberto y Carlos Manuel en Saboya era económicamente rudimentario en comparación con Venecia o Milán. Víctor Manuel. G. a u n q u e resistiendo su absorción territorial en éste. los Estados se mantuvieron como états provinciales del reino Valois. obtuvo u n amplio subsidio p a r a u n e j é r c i t o p e r m a n e n t e de 24. Koenigsberger. Su posición geográfica a caballo de los Alpes f u e decisiva para este destino excepcional. sería f i n a l m e n t e la monarquía piamontesa la que conseguiría la unificación nacional en la era de las revoluciones burguesas en Occidente. Además.168 Europa occidental Italia 152 170 curiosa compresión de épocas históricas. que presumiblemente era la otra región con un poderoso sistema estamental. p. Los Estados estaban organizados en u n sistema tricurial convencional. pp. muertas desde hacía ya mucho tiempo. El siglo x v n presenció. mientras que en la española f u e r o n suprimidos desde 1555. En 1460. por supuesto. .000 h o m b r e s . El enérgico y autoritario d u q u e —Testa di Ferro p a r a sus contemporáneos— convocó p o r última vez los Estados en 1560. p a r l a m e n t o s judiciales. m o n e d a única y reorganización de las finanzas. en efecto. E d u c a d o en E s p a ñ a y combatiente en Flandes.

p a r a conservarla. 178-9. b a j o la o p o r t u n a b a n d e r a de la Ref o r m a . El significado de este hecho para la historia general del absolutismo es claro. pp. procedió rápida y enérgicamente a echar las b a s e s de u n f i r m e E s t a d o m o n á r q u i c o en Suecia. The early Vasas. p r á c t i c a m e n t e todo el aluvión de propiedades eclesiásticas pasó en bloc a la m o n a r q u í a sueca. la mej o r operación económica de su clase realizada p o r ninguna dinastía en E u r o p a . p o r tanto. SUECIA a u m e n t a n d o así los ingresos fiscales. La perspectiva de u n a f u e r t e m o n a r q u í a e x t r a n j e r a imponiéndose sobre Suecia unió a la aristocracia local y a algunos sectores del campesinado independiente t r a s u n noble u s u r p a d o r . en fin.v en reducir el numero de propiedades alodiales. que habían gob e r n a d o de jacto al país como u n a regencia local d u r a n t e los últimos años de la Unión de Kalmar. eliminó las i n m u n i d a d e s clericales y sometió a la Iglesia. porque prestaban unos servicios militares que ahora ya eran meramente simbólicos. La aparición del nuevo E s t a d o f u e precipitada desde el exterior. y. se alió h á b i l m e n t e con Francia c o n t r a Austria en la guerra de sucesión polaca. iniciado en 1527. con Austria c o n t r a Francia en la guerra de sucesión austríaca. p a r a conseguir u n a p a r t e de la llanura lombarda. 1957. en 1717. que se levantó c o n t r a el dominio danés y estableció su propio gobierno sobre el país tres años después. Studi sulla nobiltá piemóntese nell época delVassolutismo. Como los o t r o s dos experimentos de u n absolutismo f u e r t e y modernizado que tuvieron lugar en el s u r —los regímenes de Tanucci en Nápoles y de Pombal en Portugal— estaba cronológicamente r e t r a s a d o : su cima creadora llegó en el siglo x v m y n o en el x v n .q u e le debían servicios militares y prestacions f e u d a l e s . la situación cambió por completo: los feudos quedaban fuera de las tasaciones de impuestos. el nuevo rey danés. E u r o p a occidental 5 6 . M . 69-75. La medida levantó entre los junkers una tormenta de indignación C L f in '* °™e Piemonte nella prima metd del settecento. Efectivamente. pp. Cambridge. Con la llegada de un sistema fiscal centralizado. Woolf. Pero. Este a p a r a t o militar aristocrático le sería de u n valor inestimable en el f u t u r o . en contraste con los desperdiciados resultados de la confiscación de los monasterios p o r los T u d o r o de la secularización de las tierras eclesiásticas por los príncipes germanos. mientras que las propiedades alodiales eran susceptibles de tributación como lo eran las propiedades urbanas o campesinas Prácticamente al mismo tiempo. 103-6. p o s t e r i o r m e n t e . sin d u d a alguna. en la época de su apogeo el absolutismo piamontés gastaba p r o p o r c i o n a l m e n t e m á s en su ejército — u n c u e r p o profesional bien entrenado— que cualquier o t r o E s t a d o de. La perequazione se analiza en S. Cristián II.172 Europa occidental 7. El de fengua inglesa tiene la fortuna de disponer de la amplia y dis- lector . f u e c o m p l e t a d o eficazm e n t e en 1544. a d e m á s de anexionarse dos tercios de los diezmos previamente i m p u e s t o s p o r los obispos a la población. Carlos Manuel III. con ayuda de Lübeck. Turín. J. El absolutismo piamontés fue. c u a n d o Suecia se convirtió oficialmente en un país luterano. y de a p o d e r a r s e de inmensos tesoros de plata procedentes de iglesias y monaster i o s P o r m e d i o de la explotación de las minas de plata. m a r c h ó con un ejército sobre Suecia p a r a i m p o n e r allí su autoridad. Gustavo Vasa. Su sucesor. Su p r i m e r y decisivo movimiento f u e p o n e r en m a r c h a la expropiación de la Iglesia. llevó a cabo un enérgico mercantilismo proteccionista. Gracias a estas confiscaciones. El repentino ascenso de u n absolutismo sueco en los p r i m e r o s años del siglo xvi. por tanto. Quazza piensa que posiblemente sólo Prusia igualó o superó al Piamonte en gastos militares durante este siglo. d e r r o t a n d o y ejec u t a n d o a la facción oligárquica de los Stura. Porque. En un sistema político medieval. no tuvo ningún equivalente en E u r o p a occidental. 1963. del ' Michael Roberts. u n o de los m á s coherentes y afort u n a d o s de esta época. E n 1520. Gustavo. ya q u e las propiedades alodiales e s t a b a n s u j e t a s a contribución 5 5 . por medio de la conversión de la propiedad feudal en alodial. donde no existía un sistema impositivo central el interés económico de un señor consistía en multiplicar el número de feudos . u n a vez instalado en el poder. " Módena. con su titularidad incondicional y. la promoción de m a n u f a c t u r a s p a r a la exportación y la construcción de u n a capital m a y o r en Turín. su carencia de obligaciones hacia un superior feudal. Federico Guillermo I introdujo en Prusia una reforma similar para «conmutar» el servicio de caballería por un impuesto. 1968. construyó u n a gran e s t r u c t u r a militar y diplomática en la que se integró la aristocracia. que incluía el desarrollo de c a r r e t e r a s y canales. y terminando así en realidad con la inmunidad fiscal de la nobleza. La R e f o r m a de Vasa fue. enemigo y rival hanseático de Dinamarca. p a s a n d o p r á c t i c a m e n t e sin transición del p r i m e r tipo «medieval» al p r i m e r tipo «moderno» de E s t a d o feudal. . p o r lo d e m á s su modelo f u e m u y similar a los de sus m á s i m p o r t a n t e s mentores. pp. E s t e proceso. Gustavo quintuplicó las tierras reales.

a pesar de los éxitos de los Vasa en la guerra de Livonia. imponiéndole pocas cartinguida oeuvre de este historiador del primer período de la era moderna en Suecia. u n a especie de beneficio semiministerial de alcance m á s limitado.y de Polonia cinco anos antes. cada vez m á s arbit r a r i o Te enemistó finalmente con la alta aristocracia. pues. los estados de Europa occidental: Enrique VII. triplicando el n ú m e r o de f u n c i o n a r i o s y poniendo a p r u e b a u n a burocracia central d i s e ñ a d a p a r a él p o r consejeros alemanes. Luis XI y Fernando II. la hazaña más i m p o r t a n t e de Gustavo fue asegurar en 1544 la aceptación p o r los E s t a d o s reunidos en Vásterás del principio de que la m o n a r q u í a ya n o podía ser electiva p o r más tiempo. q u e f u e convocada r e p e t i d a m e n t e p a r a legit i m a r los actos d e la nueva dinastía. inmediatamente antes que él. que había m a n t e n i d o relaciones cordiales con la aristocracia. cuya rivalidad económica con el clero se h a b í a utilizado p a r a asociarla a la expropiación de las tierras de la Iglesia. como m o n a r c a a u s e n t e ^ E n este oeríodo gobernaron Suecia su tío Carlos. precipitó i n m e d i a t a m e n t e un p e n o d o de conflictos religiosos y políticos agudos. el viejo lan pá tjanst. d a n d o u n sello de aprobación p o p u l a r a la política de la m o n a r q u í a . En el interior se p r o d u c í a mientras anto una c a r r e r a acelerada tras los beneficios forlaningar. Suecia o c u p Í R e v a l a. 1 La dura personalidad de Gustavo Vasa recuerda inevitablemente la sucesión de dirigentes que construyeron. sin u n increm e n t o similar d e los impuestos. del mismo modo que su extravagante hijo mayor Erik XIV tiene cierto parecido con la llamativa inestabilidad de Enrique VIII y Francisco I. E r i k X I V . intensificando las T ü J d o i e s de servicio" militar de la nobleza. Erik XIV y Juan. 306. o t r o lado del golfo de Finlandia. n o d a ñ a n d o sus privilegios. en parte. heredaron. que le s S S prosiguió la guerra de Livonia con mayor éxito gracias a un cambio de alianzas a favor de Polonia contra Rusia^ A finales ^ e la década de 1570. El tradicional rád de los magnates se m a n t u v o en función de consejo p a r a a s u n t o s de importancia política. d u q u e de Soder m a n l a n d y el rád de los magnates. como condición p a r a ser aceptado a r e s p e t a r el luteranismo en Suecia y a abstenerse de toda unificación administrativa de sus dos reinos. Gustavo acumuló antes de su m u e r t e u n inmenso excedente. Su h e r m a n o J u a n I I I . en 1592. Con el inminente colapso de la S r d e n de !os Caballeros de Livonia ante el ataque ruso y í ntervención de Polonia p a r a a s e g u r a r su herencia. las f u e r z a s polacas e m p u j a r o n a os eiérritos de Iván IV hasta Pskov. las fricciones e n t r e la m o n a r q u í a y la aristocracia crecían a ojos vistas hacia fina le s d e s i g l o La subida al trono del h i j o católico de J u a n I I I Segismundo. The early Vasas. intensificada con la d e r r o t a de las rebeliones campesinas en Dalarna (1527) y Smáland (1543-44).v í c t i m a de sospec h L P o l e n t a s por p a r t e de los principales denuesto p o r desequilibrado.174 Europa occidental Suecia eas y g 175 f o m e n t o de las exportaciones de h i e r r o y de la supervisión minuciosa de las r e n t a s e ingresos de su reino. de la Asamblea de Estados o Riksdag. A este respecto. q u e m o s t r ó u n a solidaridad de f o n d o con el régim e n a lo largo de todo el gobierno de Gustavo. su r e i n a d o inauguró el expannrúsmo sueco en el n o r t e del Báltico. a u n q u e algo primitivo. que se J p n ' Roberts. A esto siguió una lucha c o n f u s a e intrincada e n t r e las potencias del Báltico ñor controlar Livonia. y se le confirió cada vez más el nuevo fórlaning. E s t a medida centralizadora n o enemistó a la aristocracia. La innovación f u n d a m e n t a l de la m a q u i n a r i a política de los Vasa f u e el uso constante. que se reducía a la asignación de r e n t a s reales específicas p a r a específicos n o m b r a m i e n t o s administrativos. Segismundo f u e m a n t e n i d o lefos de su reino del norte p o r u n a c u e r d o e n t r e el d u q u e y a n o b l e z a E poder concentrado p o r Carlos. a causa. recibió cada vez menos el simple f e u d o de caballero. . Simultáneamente. pero quedó excluido de la a d m i n i s t r a c i ó n diaria. confiriendo a los magnates los rande c o n d e y barón. de los lazos ¿ m á s icos de los Va a p o r m a t r i m o n i o s con la ya extinta lmea de los Jagellón Obli S d o por la nobleza sueca. Segismundo. en la p r i m e r a p a r t e del reinado de Gustavo. Los hijos de Gustavo I. había sido elegido . que sucedió. amplió el a p a r a t o a d m i n i s t r a t i v o real p a r a la dirección del país. y con la humillación militar de Lübeck. y en Estocolmo se estableció una guarnición p e r m a n e n t e . Segismundo res d ó d u r a n t e diez años en Polonia. p a r t i d a r i o devoto dé la C o n t r a r r e f o r m a . q u e a m e n a z a r o n la esteS a d del E s t a d o real. Erik XIV . e invistiéndolos con los feudos hereditarios clásicos E n el exterior. Un estudio sobrio de estos grupos y cambios generacionales quizá tendría más interés que las biografías convencionales. Creó también ° n n u e r a sistema de títulos. sino q u e h a b r í a de ser hereditaria en la casa de los V a s a 2 . En 1568. La nobleza. Las a u t o n o m í a s regionales de los t u r b u l e n t o s distritos mineros de Dalarna f u e r o n s u p r i m i d a s . p. u n E s t a d o firme. * G t » 1560 r e f o r m ó v amplió el e j é r c i t o . m i e n t r a s las t r o p a s suecas c o n q u i s t a b a n Estonia: las bases de u n imperio exterior suec o e s t Z n echadas. que la m o n a r q u í a confiaba cada vez más a hasta el p u n t o de que en 1590 solo u n tercio H n r p < ¡ arribistas de elloT e s t a b a en m a n o s e e la nobleza> Así(pues y.

m o d e r n o s y poderosos. la fuerza total del apar a t o militar sueco c o m p r e n d í a unos 72. Se impulsó u n sistema educativo modernizado. que se m o s t r ó una vez más como un i n s t r u m e n t o dócil y manipulable del absolutismo sueco. reorganizó todo el sistema ejecutivo en cinco colegios centrales. En 1625-26. Por el t r a t a d o de Stolbova. dirigidos por b u r ó c r a t a s de la nobleza. La conclusión de la c a m p a ñ a polaca en 1629 f u e seguida i n m e d i a t a m e n t e por la e n t r a d a sueca en P o m e r a n i a en 1630. los ejércitos suecos arrollaron a las fuerzas polacas en Livonia. P r o n t o obtuvo ganancias territoriales a expensas de los rusos. Pillau y Elbing. Sweden. cuyos a n t e p a s a d o s «godos» habían dom i n a d o en o t r o tiempo E u r o p a .000 h o m b r e s . El gran canciller de Gustavo Adolfo. en 1626. Londres. p. París. Librándose de la d e s a f o r t u n a d a guerra con Dinamarca. y a p a r t i r de entonces se impusieron f u e r t e s p e a j e s sobre el comercio de gran o del Báltico sur. . y les concedió u n a más amplia participación en los forláningar4. Los planes bélicos p a r a 1630 c o n t e m p l a b a n el despliegue de 46. que en adelante pasó a ser el foco d o m i n a n t e de la asamblea de los Estados. el grado de tensión y de recelo e n t r e la dinastía y la aristocracia. el rey concentró sus objetivos iniciales en el t e a t r o del Báltico norte. Fueron t o m a d o s los enclaves estratégicos de acceso a la Prusia oriental. con la anexión de Memel. donde Rusia estaba aún sacudida p o r el «período de trastornos». El rád se convirtió en u n Consejo Privado de carácter regular p a r a deliberar sobre la política pública. p o r frenéticas convocatorias del Riksdag. lo que le daba el dominio absoluto del golfo de Finlandia. L'Europe du nord-ouest et du nord XVIII' siécles. Su gobierno. con un pacto constitucional. La nobleza f u e m a n t e n i d a a distancia de la administración central. En ese m o m e n t o . en 1617. Para calmar el disgusto y el desprecio aristocrático p o r su usurpación. a medida que la aristocracia se alistaba colectivamente en la administración y el ejército.000 hom! Michael Roberts. muy favorecido p o r la p r o p a g a n d a antipapal contra Segismundo. El reinado de Gustavo Adolfo comenzó. 265-78. c o n q u i s t a n d o toda la región. La represión y la neutralización del rád por Carlos IX f u e a c o m p a ñ a d a . Cuatro años m á s tarde. en 1611. 1969. construidos ahora en Suecia. Pero a su m u e r t e . La operación siguiente f u e u n a t a q u e anfibio sobre la m i s m a Polonia. p o r el contrario. 293-7. el rey distribuyó a los nobles las tierras confiscadas a los magnates de la oposición que habían a b a n d o n a d o el país con Segismundo.176 Europa occidental Suecia 177 unió a Segismundo c u a n d o éste volvió en 1604 p a r a r e c u p e r a r su p a t r i m o n i o de la usurpación de su tío. u n a ordenanza dividió legalm e n t e a la aristocracia en tres grados y le concedió u n a c á m a r a especial o Riddarhus. De hecho. 319-24. significativamente. a history of 1632. Gustavo Adolfo no m o s t r ó ninguna inclinación de volver a u n a cruda autocracia real. de los que algo más de la m i t a d eran soldados nativos. presenció la reconciliación e integración de la m o n a r q u í a y la nobleza: el a p a r a t o de E s t a d o d e j ó de ser un r u d i m e n t a r i o p a t r i m o n i o dinástico. 1953. que había crecido a lo largo de los años. a quien se p r e s e n t ó como una amenaza de recatolización de Suecia. se reveló con toda claridad. Suecia adquirió Ingria y Karelia. que había h e r e d a d o de Carlos IX. c u i d a d o s a m e n t e destinado a impedir la repetición de la tiranía de su padre. 440. Mientras tanto. con lo que se inauguró la trascendental intervención de Gustavo Adolfo en la lucha p o r Alemania d u r a n t e la guerra de los Treinta Años. restablecía el p o d e r del rád sobre los impuestos y los a s u n t o s de Estado. 130. y su h e r m a n o Carlos Felipe casi se había instalado como zar con el apoyo de los boyardos y de los cosacos. pues. a la vez que se a u m e n t a b a n sus obligaciones militares. de la que todavía era soberano Segismundo. y el n ú m e r o de soldados nativos se cuadruplicó 6 . a la vez que la ideología oficial exaltaba la ascendencia étnica de la clase dirigente sueca. Gustavus Adolphus. p. p o r la f i r m a de u n a paz costosa al comienzo de su reinado. aux A Vil 1611et Roberts. i. The early Vasas. El país se dividió en 24 unidades provinciales (llamadas f o r m a l m e n t e lan). La confrontación a r m a d a resultante terminó con la victoria del duque. La toma del poder p o r el d u q u e —convertido a h o r a en Carlos IX— q u e d ó sellada con la m a t a n z a legal de los magnates constitucionalistas del rád que se habían puesto del lado del contendiente vencido en el conflicto dinástico. Los procedimientos legislativos y la composición del 4 Riksdag se codificaron en 1617. a cuyo f r e n t e se instaló u n landhóvding o g o b e r n a d o r escogido e n t r e la nobleza 5 . 6 Pierre Jeannin. garantizaba la primacía nobiliaria en los n o m b r a m i e n t o s p a r a la burocracia y aseguraba la posesión del cargo y de salarios fijos a los funcionarios del Estado. Oxenstierna. pp. los gastos de la flota se multiplicaron p o r seis d u r a n t e el reinado de Gustavo Adolfo. Gustavo Adolfo a r r e b a t ó Riga a Polonia. La nobleza aprovechó i n m e d i a t a m e n t e la o p o r t u n i d a d de una minoría real p a r a imponer en 1612 u n a Carta que condenaba f o r m a l m e n t e las ilegalidades del pasado reino. E s t a p r o f u n d a racionalización y este nuevo vigor del absolutism o sueco en el interior p r o p o r c i o n a r o n la p l a t a f o r m a p a r a la expansión militar de Gustavo Adolfo en el exterior.

Gustavus Adolphus. más a r r i b a esbozados. La particularidad fundamental de la formación social sueca en vísperas de la época Vasa era la feudalización notablemente incompleta de las relaciones de producción de su economía rural. 1954. 44. Londres. 414-5. el comercio extranj e r o era prácticamente un monopolio de los m e r c a d e r e s hanseáticos. El modelo social básico y d e t e r m i n a n t e que existe t r a s esa relación puede resumirse. . mediante coacción extraeconómica se obtenían de ellos rentas y servicios según los m é t o d o s usuales en toda Europa occidental d u r a n t e este período. en 1632. En estas condiciones. p o r el con' R o b e r t s . Gustavus Adolphus. La cebada constituía la a b r u m a d o r a mayor p a r t e de la cosecha de grano. 444. y la mayor p a r t e de los cargos estatales se r e m u n e r a b a n igualmente en especie 10. edificado sobre los f u n d a m e n t o s sociales de u n campesinado no servil y de unas ciudades ascendentes. «Introduction» á Ingvar Andersson. El sector predominante en la economía sueca a lo largo de esta época era. y el capital de Lübeck f u e quien financió su esfuerzo bélico contra Cristián II. lidación de las reservas señoriales era muy limitada: a mediados del siglo x v n sólo u n 8 p o r 100 de las fincas eran unidades señoriales 9 . en dos cortos años. Aunque los a r r e n d a t a r i o s de este sector nunca estuvieron sometidos jurídicamente a la servidumbre. 1956. Las ciudades suecas eran pocas y débiles. la agricultura específicamente feudal. que Suecia «nunca conoció el feudalismo». esta configuración parece n o t a b l e m e n t e inapropiada p a r a la repentina y t r i u n f a n t e aparición de u n absolutismo moderno. la e n o r m e extensión de la pequeña producción en las aldeas significaba que el índice de comercialización en la agricultura era p r o b a b l e m e n t e el más b a j o de todo el continente. como ocurría en E u r o p a occidental. en el victorioso campo de batalla de Lutzen. 1958. M. 36-8. el a t r a s o extremo del c o n j u n t o de la economía era. hasta tal p u n t o q u e en fecha tan tardía como 1570 sólo el 6 p o r 100 de los ingresos reales —impuestos y rentas— se pagaban en moneda. pues. la constelación típica en el Este f u e un absolutismo aristocrático erigido sobre los f u n d a m e n t o s de u n campesinado servil y de unas ciudades subyugadas. A history of Sweden. El absolutismo sueco. pp. Cambridge (Massachusetts). Roberts. ni de u n a economía u r b a n a . E. 152. por ejemplo. p o r q u e si bien había u n a igualdad aproximada de tierras cultivadas e n t r e los dos sectores. p o r q u e la otra mitad de la agricultura sueca era un c o m p l e j o real-clerical-nobiliario. Prima facie. en una breve f ó r m u l a : la constelación occidental típica en la p r i m e r a época m o d e r n a f u e un absolutismo aristocrático. ¿Cuál es la explicación del éxito histórico del E s t a d o Vasa? La respuesta a esta p r e g u n t a nos lleva al núcleo del carácter específico del absolutismo sueco. 1611-1632. Lon- dres. II. Pero la coyuntura de la década de 1520 no constituye la matriz f u n d a m e n t a l del absolutismo sueco. 5 (la contradicción con el libro al que sirve de introducción. p. para n u e s t r o propósito. Además. Gustavo Adolfo c o n d u j o victoriosamente a sus ejércitos. Suecia era el á r b i t r o de Alemania y la potencia d o m i n a n t e en todo el norte de Europa. a p r i m e r a vista. ¿Qué hizo posible esta subida meteórica del absolutismo sueco? Para e n t e n d e r su naturaleza y su dinámica es necesario volver la m i r a d a hacia los rasgos distintivos de la Escandinavia medieval. puede darse p o r supuesto con seguridad que la productividad y el p r o d u c t o total eran en general mayores en las grandes propiedades reales y nobiliarias. sin embargo. con la t e m p e r a t u r a del intercambio m o n e t a r i o todavía b a j o cero. Hecksher. II. p.177 Europa occidental Suecia 177 b r e s p a r a la expedición a Alemania. La conso' R o b e r t s . Una economía n a t u r a l prevalecía en vastas zonas del país. Gustavus Adolphus: a history of Sweden. d i b u j a n d o un gran arco desde B r a n d e m b u r g o hasta Baviera a través de Renania. su característica más significativa en u n a perspectiva comparativa. con lo que hizo saltar las posiciones de los H a b s b u r g o en el imperio. pp. Su impulso inicial le llegó desde f u e r a : la amenaza de un riguroso dominio danés f u e lo que movilizó a la nobleza sueca tras Gustavo I. La centralización del p o d e r real en los siglos xvi y x v n no f u e u n a respuesta a la crisis de la servidumbre ni a la desintegración del sistema señorial provocadas por el intercambio de mercancías y la diferenciación social en las aldeas. n . 10 R o b e r t s . Tampoco f u e u n reflejo indirecto del crecimiento de u n capital mercantil local. 43-4). Por otra parte. A la m u e r t e del rey. que debe b u s c a r s e en la relación triangular de las fuerzas de clase d e n t r o del propio país. en el que se extraía excedente p o r medios feudales convencionales de u n campesinado dependiente.000 soldados. • Véase. p. véanse las pp. en su mayor p a r t e f u n d a d a s y pobladas p o r alemanes. pero nunca se alcanzó esta m e t a 7 . n o había posibilidad de un florecimiento de la economía u r b a n a . A pesar de ello. En realidad el rey comenzó sus campañas alemanas con unos 26. A principios del siglo xvi ocupaba todavía la mitad de la tierra cultivada u n campesinado de pequeños a r r e n d a t a r i o s de tipo prefeudal. Menos de la mitad del suelo era susceptible de cultivo con arado. como se a f i r m a con f r e c u e n c i a 8 . An economic historv of Sweden. Esto no significa.

con la de la E u r o p a occidental y n o con la de la oriental.000 habitantes. Cuando Gustavo Adolfo estableció u n a Riddarhusordning p a r a f i j a r legalmente los límites de todo el estamento. especialmente p o r q u e la m i s m a extensión de este sector reducía s i m u l t á n e a m e n t e el n ú m e r o de nobles a u n nivel excepcionalmente b a j o .300. se hizo evidente en el singular papel del sistema de Estados. El m i s m o sistema de feudos f u e tardío e imperfecto. . Las p r o f u n d a s raíces y la amplia expansión de la propiedad campesina independiente la hacían imposible. dictadas por el Gran Elector. La p r i m e r a aparición. lo q u e carecía de paralelo en cualquier o t r o país de " La división de su país por Gustavo Vasa en su lecho de muerte. pero al menos entre la m i t a d y los dos tercios de éstas correspondían a rústicos modestos y bucólicos. 57. corolario a su vez de la pervivencia de un amplio sector campesino n u n c a explotado p o r medio de los mecanismos feudales ortodoxos de extracción de excedente— era suficiente p a r a d a r a la naciente e s t r u c t u r a estatal de la m o n a r q u í a sueca su f o r m a distintiva. Nunca se desarrolló. un patrimonio dinástico siempre era potencialmente divisible. II. El o r d e n social sueco fue. Al m i s m o tiempo. a lo largo de todo el p r i m e r siglo de la soberanía de los Vasa. pues. los obstáculos con q u e tropezó d e n t r o de la clase d o m i n a n t e t e r r a t e n i e n t e t a m p o c o lo f u e r o n . En 1611 contaba alrededor de u n a s 400 ó 500 familias sobre u n a población de 1. en realidad. En efecto. y que desaparecieron en el siglo siguiente 12. Gustavus Adolphus. La población total indicada más arriba incluye a Finlandia. Suecia tenia alrededor de 900. que se cruzan sob r e la principal división del continente. 11 Roberts. Fueron p r e c i s a m e n t e estas presiones. v e r d a d e r a de u n p o d e r provincial fue. Debe r e c o r d a r s e que la aristocracia sueca. Pero su segundo t é r m i n o —la insignificancia de las ciudades. Ostergótland y Sodermanland d e j a d a s p o r Gustavo Vasa en su t e s t a m e n t o a sus hijos pequeños. las que precipitaron la llegada inicial del régimen de los Vasa. sólo 126 familias cumplieron en el año 1626 los requisitos p a r a ser a d m i t i d a s en é l E n t r e 25 y 30 de estas familias constituían el g r u p o interior de magnates del que salían tradicionalmente los consejeros del rád.181 Europa occidental Italia 152 153 177 trario. insólitamente estable m i e n t r a s no se ejercieron sobre él presiones exteriores. el p r i m e r t é r m i n o de la peculiar constelación sueca —un campesinado p e r s o n a l m e n t e libre— era «dominante». un c o n j u n t o de dos variables «contradictorias». después de dedicar toda su vida a la centralización monárquica. En las sociedades abrum a d o r a m e n t e r u r a l e s de la época. a u n q u e en cierto sentido la nobleza fuese m u c h o menos p r e p o t e n t e en el c a m p o q u e sus equivalentes de los otros países de E u r o p a occidental. revela un rasgo típicamente feudal de muchos pioneros del absolutismo europeo. cuyos ingresos diferían muy poco de los de los campesinos prósperos. desde un p u n t o de p a r t i d a muy diferente. Por u n a parte. incluso. con u n a segmentación completa de la soberanía o cadenas de subinfeudación. En este m o m e n t o comenzó a ser i m p o r t a n t e u n a nueva característica de la situación sueca. Una nobleza p e q u e ñ a y c o m p a c t a se podía a d a p t a r con relativa facilidad a u n a m o n a r q u í a centralizada. como ya se ha dicho. En otras palabras. p o r q u e el equilibrio de fuerzas sociales en la economía r u r a l se inclinaba con demasiada f u e r z a c o n t r a la posibilidad de u n a implantación violenta de la servidumbre. Había pocas posibilidades de u n a inversión radical de la posición del campesinado. o knapar. y aseguraba la convergencia fundam e n t a l de la historia sueca. arquitecto supremo del Estado prusiano unitario. un s e p a r a t i s m o feudal o de p o t e n t a d o s territoriales del tipo occidental. y no un obstáculo anterior a ésta: las heredades ducales de Finlandia. más drásticas. por medio de la creación de estos peligrosos infantazgos. n u n c a p r o d u j o divisiones regionales f u e r t e s e n t r e la escasa nobleza sueca. el Riksdag era políticamente único al incluir a u n específico e s t a m e n t o campesino d e n t r o de su sistema de c u a t r o curias. La b a j a presión característica de la e s t r u c t u r a de clase básica q u e subyace al absolutismo sueco y d e t e r m i n a su f o r m a y su evolución. D u r a n t e la E d a d Media nunca había existido u n a j e r a r q u í a feudal articulada d e n t r o de la nobleza. p. era una clase social muy pequeña en comparación con las europeas. también estaba m u c h o m e n o s limitada o b j e t i v a m e n t e p o r la presencia de u n a burguesía u r b a n a . La masa f u n d a m e n t a l de la aristocracia sueca de esta época f u e siempre e s t r u c t u r a l m e n t e inadecuada p a r a u n asalto f r o n t a l c o n t r a el campesinado. n o existía ninguna amenaza burguesa c o n t r a su monopolio del p o d e r político. La consecuencia de todo lo anterior f u e que m i e n t r a s la necesidad interna de u n a b s o l u t i s m o centralizado no era grande —debido a q u e la presión sobre el c a m p e s i n a d o era imposible y el control de las ciudades n o era difícil—. p o r tanto. Y debido precisamente a que el sistema de vasallaje era reciente y poco p r o f u n d o . u n a creación posterior de la propia m o n a r q u í a unitaria.000 habitantes en este período. se c o n s t r u y ó sobre una base única p o r q u e —a causa de las razones más a r r i b a señaladas— combinó un campesinado libre con unas ciudades insignificantes. Puede compararse con las instrucciones testamentarias para el desmembramiento de los dominios de los Hohenzollern. Para estos soberanos.

el Riksdag y. El decreto p o r el que Gustavo Vasa creó el sistema utskrivning de reclutamiento r u r a l en 1544 nunca provocó el riesgo de una posible jacquerie. Londres. Por otra parte. pp. resultó de hecho n o t a b l e m e n t e inocuo. Por otra parte. sino p o r q u e f u e siempre el p u n t o de apoyo de la economía monetaria p o r su producción de metales preciosos. sin embargo. . cuyos beneficios desproporcionados c o m p e n s a r o n la deficiente comercialización de la 11 Toda la tradición y función del rád se examina en el ensayo de Roberts. que era. la industria del hierro progresó rápidamente. p. la m o n a r q u í a nunca tuvo ninguna dificultad p a r a utilizarlo en favor de sus propios objetivos políticos. f u e lo que creó u n a altísima d e m a n d a internacional de la producción de la K o p p a r b e r g de Falún. sino también los recursos militares necesarios p a r a su proyección europea. con una población que a principios del siglo x v n no pasaba de los 900. desprovisto de iniciativa legislativa. t a n t o el cobre como el hierro no eran tan sólo f u e n t e s directas de ingresos monetarios para el Estado absolutista. a u n q u e no implicara p o r sí m i s m a necesariamente u n nivel avanzado del proceso m a n u f a c t u r e r o o de la d e m a n d a del mercado. en el caso de que surgiese e n t r e a m b o s algún conflicto 1 3 . f o r m a r o n un o r g a n i s m o curiosamente pasivo a lo largo de esta época. El Riksdag. Gustavo Adolfo impuso f u e r t e s p e a j e s sobre las minas de cobre. u n a institución muy audaz p a r a su tiempo. la tradición de los derechos regios sobre el subsuelo en la E u r o p a feudal significaba que. The story of Sweden. p o r q u e la emisión del nuevo vellón de cobre por Lerma. Por otra parte. no puede eludirse la ley general de que un absolutismo viable p r e s u p o n e un nivel sustancial de monetarización. Pero aún queda el p r o b l e m a de saber cómo adquirió el absolutismo sueco no sólo los i n s t r u m e n t o s político-ideológicos. 1966. f u e r o n legitimados solemnemente por u n a asamblea leal. organizó u n a compañía real p a r a la exportación con o b j e t o de a c a p a r a r el suministro y f i j a r los niveles de precios. que su gobierno se ha descrito sin p a r a d o j a como u n compendio del «absolutismo parlamentario». Así. los delegados campesinos. Ambos permitieron la combinación de u n E s t a d o poderoso y agresivo con u n a f o r m a social carente de u n a gran riqueza agraria y de dinam i s m o mercantil. «On aristocratic constitucionalism in Swedish history. y obtuvo amplios créditos holandeses p a r a sus guerras. La minería ocupó siempre u n a posición especial en las economías de transición en los albores de la E u r o p a moderna. en la devaluación de 1599. Los cañones de b r o n c e eran el a r m a de artillería decisiva en esta época. en que alcanzó la mitad de todas las exportaciones 14. p o r q u e los soldados así reclutados nunca habían sido siervos. Las minas sumi14 Stewart Oakley. p o r tanto. donde el soberano reinante podía m a n i p u l a r n o r m a l m e n t e a los e s t a m e n t o s no nobiliarios contra la nobleza. a menudo.000 habitantes. pertenecían al príncipe de u n a u otra f o r m a . que u n a economía rural y n a t u r a l parece excluir. con la plata y el oro españoles p o r su impacto sobre el absolutismo local. Suecia continuó poseyendo u n monopolio virtual del cobre en toda E u r o p a . su condición legal y material era compatible con la lealtad en el campo de batalla. eran también los materiales indispensables p a r a su industria de a r m a s . En este período. y todos los demás tipos de a r m a m e n t o exigían u n hierro de alta calidad. quintuplicando su producción hacia finales del siglo XVII. 125. Aunque el vellón f u e suprimido en 1626. Suecia poseyó muy p r o n t o u n o de los mayores complejos de fabricación de a r m a s de E u r o p a . a p r i m e r a vista. sólo el E s t a d o sueco podía m a n t e n e r en la E u r o p a renacentista un ejército con servicio obligatorio. Otro reflejo c o m p l e m e n t a r i o de la misma situación social básica de docilidad de los Estados p u e d e encontrarse en el ejército. N a t u r a l m e n t e . Suecia estaba m á s desprovista de a m b o s que España. concedidos contra sus activos mineros. 14-55. p o r q u e p r á c t i c a m e n t e todos los incrementos i m p o r t a n t e s del p o d e r real. La resistencia aristocrática a la m o n a r q u í a se c o n c e n t r a b a casi siempre en el rád —descendiente directo de la curia regis medieval— y no en el Riksdag. los Vasa r e c u r r i e r o n con tanta frecuencia al Riksdag. porque. Este enclave lo constituían la riqueza de mineral de hierro y los depósitos cupríferos de Bergslagen. La cima de la expansión del cobre en Suecia estuvo directamente ligada al colapso de la m o n e d a de plata en Castilla.94 Europa occidental Suecia 177 E u r o p a . En este punto. Con la llegada del legendario e m p r e s a r i o valón Louis de Geer en la década de 1620. precis a m e n t e a causa de la existencia de un campesinado independiente. 1520-1720» Essays in Swedish history. existía un enclave crucial de producción mercantil. sobre todo. desde la confiscación de las tierras de la Iglesia p o r Gustavo I en 1527 hasta la proclamación del derecho divino p o r Carlos XI en 1680. Mientras tanto. El cobre y el mineral de hierro suecos pueden compararse. agricultura y s u m i n i s t r a r o n la f o r t u n a del E s t a d o de los Vasa en su fase de expansión exterior. no sólo p o r q u e representó d u r a n t e largo tiempo la mayor concentración de t r a b a j a d o r e s en u n a sola f o r m a de empresa. En Suecia. y respondiendo complacientemente a todas las peticiones reales.

N a t u r a l m e n t e . Las r a m a s exteriores de la aristocracia jugaron. p. 33. L'Europe du nord-ouest el du nord. Los p e a j e s prusianos. en The New Cambridge Modern History. 11 Gustavo Adolfo comenzó sus campañas en Alemania con un ejército del que sólo una mitad se había reclutado en Suecia. «real» o «representativa». 1611-1654». donde la agricult u r a estaba m u c h o más cerca del modelo señorial que en la propia Suecia. la aristocracia podía acercarse o alej a r s e de él sin excesiva emoción ni malestar. y más t a r d e volvería a ganar el t e r r e n o perdido de f o r m a no menos r e c u r r e n t e : las Cartas aristocráticas de 1611. Pero el éxito exterior del absolutismo sueco n u n c a liquidó p o r completo sus limitaciones internas: s u f r í a u n a infradeterminación f u n d a m e n t a l a causa de su configuración de clase comparativam e n t e inactiva d e n t r o de la propia Suecia. el absolutismo sueco s u f r i ó f r e c u e n t e s recaídas institucionales. hasta cierto punto. El canciller tuvo que e n f r e n t a r s e muy p r o n t o con u n a d e r r o t a estratégica en Alemania: a la victoria imperial de Nordlingen en 1634 siguió la defección de la mayoría de los príncipes p r o t e s t a n t e s en 1635. f u e r o n seguidas p o r u n recrudecimiento del p o d e r absolutista en las décadas de 1620 y 1680 y en el período 1772-89 17. u n E s t a d o optativo p a r a la clase dominante. " Jeannin. La relativa frecuencia de las minorías de edad fue lo que le ofreció posibilidades periódicas de reafirmarse: Essays in Swedish history. a su vez. p. la historia de estos sucesivos r e a j u s t e s . p e r o n u n c a u n v e r d a d e r o levantamiento político de la nobleza. El absolutismo sueco siempre funcionó con m á s suavidad d u r a n t e las fases de su agresiva expansión en el exterior: la a r m o n í a e n t r e la m o n a r q u í a y la nobleza f u e siempre mayor d u r a n t e los reinados de los generalísimos regios. que limitaban el p o d e r real. f u n d a m e n t a l e s p a r a el esfuerzo bélico de Suecia. c o m p a r a b l e a los de España. Los ingresos fiscales suecos alcanzaban sólo p a r a m a n t e n e r la flota del Báltico —triplicada p o r Gustavo Adolfo hasta llegar a los 90 barcos— y p a r a la defensa interior. . u n o de cada tres oficiales de Carlos X I I en sus c a m p a ñ a s polacas y r u s a s provenía de las provincias bálticas. 401. Gustavo Adolf o y Carlos X.177 Europa occidental Suecia 177 n i s t r a r o n o p o r t u n a m e n t e al absolutismo sueco las infraestruct u r a s financiera y militar necesarias p a r a su irrupción en el Báltico. IV. Lo que llama la atención en estas oscilaciones es la relativa facilidad con la que la aristocracia se a d a p t a b a a a m b a s f o r m a s de Estado. En condiciones sociales de apatía. en Suecia la m o n a r q u í a absoluta s u f r i r í a retrocesos r e c u r r e n t e s cada vez que se p r o d u j e r a u n a minoría real. 330. p. u n i m p o r t a n t e papel al o c u p a r los cargos de la costosa m á q u i n a militar de la expansión imperial sueca: a principios del siglo X V I I I . la f o r m a de gobierno impuesta p o r Oxenstierna siguiendo a Lützen codificó el dominio de los magnates en el rád (lleno ahora con sus propios parientes) d u r a n t e la regencia de 1632-44.000 de los 140. p a r a la clase noble siempre f u e u n a f o r m a «optativa» de gobierno. Roberts. De esta f o r m a . la nobleza adquirió grandes extensiones de tierras en la conquistada Livonia. D u r a n t e los tres siglos de su existencia. La historia de Suecia desde la m u e r t e de Gustavo Adolfo en 1632 h a s t a el golpe de E s t a d o de Gustavo I I I en 1789 es. especialmente.000 hombres) Roberts. El reclutamiento interior no fue suficiente. el imperio así conquistado se m o s t r ó razonablemente rentable. por tanto. el absolutismo tendía a carecer de la presión que se deriva de las necesidades vitales de u n a clase social. p r o d u j e r o n siempre unos notables ingresos fiscales. c o m o ya hemos visto—. sin comparación con ninguna otra de Eu- ropa. Precisamente p o r q u e en el interior era. la participación sueca había descendido a un cuarto y en Lutzen a menos de una décima parte (13. Las provincias bálticas. II. Así. pp. e hicieron posible la contratación de u n gran n ú m e r o de mercenarios que f i n a l m e n t e llegaron a s u p e r a r a los m i s m o s ejércitos expedicionarios suecos » Al c o n t r a r i o de lo q u e ocurrió con las posesiones españolas en E u r o p a . con sus emb a r q u e s de grano hacia Suecia. E n lugar de u n avance a p a r t i r de graves contradicciones iniciales. hasta la estabilización final y la pacífica integración de la nobleza —que f u e la evolución n o r m a l en los d e m á s países. La p a r t e que les correspondió en el total de ingresos reales f u e superior a u n tercio en el presupuesto de 1699 «. las divisiones y los conflictos d e n t r o de la m i s m a nobleza f u e r o n u n o de los reguladores f u n d a m e n t a l e s de esta serie de cambios. en b u e n a medida. Además. m i e n t r a s expiraban p o r t r a t a d o los lucrativos p e a j e s de Prusia. con un gran superávit neto u n a vez deducidos los gastos locales. para eximir al absolutismo sueco de las leyes generales del militarismo europeo de esta época. Los subsidios franceses se hicieron necesarios p a r a la prosecución de la lucha p o r Estocolmo: en 1641 llegaron a u n tercio del ingreso interior del E s t a d o Las c a m p a ñ a s en Ale" Roberts señala que el constitucionalismo aristocrático nunca consiguió ninguna victoria sobre un rey en su mayoría de edad. Francia o Inglaterra. «Sweden and the Baltic. Gustavus Adolphus. y en los p r i m e r o s años de Carlos XII. 206-7. De ahí la curiosa trayectoria p e n d u l a r del absolutismo sueco. el botín alemán y los subsidios franceses completaron su p r e s u p u e s t o de guerra d u r a n t e toda la guerra de los Treinta Años. En la época de Breitenfeld. 1632 y 1720.

Hatton. con el a t a q u e de Luis XIV a Holanda.e l m e j o r general s u e c o . Cristina sextuplicó el n ú m e r o de condes y b a r o n e s en el rango más alto de la Riddarhus y duplicó el volumen de los dos rangos inferiores. Sobre todo este episodio. forzó f i n a l m e n t e a este régimen. Charles XII of Sweden. El nuevo soberano. lo que deshizo la conquista de Polonia. después de disponer la sucesión de su sobrino. d a n d o a los terratenientes jurisdicción privada sobre su p r o p i o campesinado 2 1 . que en su mayor p a r t e procedía de f u e r a : hacia 1700. Además. de 1660 a 1 bll. Carlos X m a r c h ó sobre Copenhague y p u s o a Dinamarca f u e r a de combate.. Varsovia y Cracovia en r á p i d a sucesión: la Prusia oriental f u e declarada oficialmente f e u d o sueco. El f r a c a s o militar en Alemania desacreditó a la camarilla de De la Gardie y p r e p a r ó el camino p a r a u n nuevo y radical domi- « Fueron abolidos de nuevo en la década de 1670: Jeannin. El E s t a d o Vasa adquirió la Pomerania occidental y B r e m e n en la propia Alemania continental. 111-37. Pero sería la hostilidad de la p e q u e ñ a nobleza . continuó vendiendo las propiedades de la m o n a r q u í a a la vez que m a n t e n í a u n a política exterior poco ambiciosa. du nord-ouest et du nord. p e r o éste f u e utilizado p o r la irreflexiva reina p a r a derram a r títulos y tierras sobre el estrato superior de la aristocracia y la multitud de aventureros militares-burócratas atraídos al servicio de Suecia en la guerra de los Treinta Años. La renovación de las hostilidades p a r a a f i r m a r el control sueco de la e n t r a d a al Báltico f u e f r u s t r a d a p o r la intervención holandesa. Precisamente f u e en esta época cuanlo los códigos señoriales de gárdsratt se hicieron c u m p l i r p o r vez p r i m e r a en la historia sueca. más de la mitad de la aristocracia era de origen ext r a n j e r o '». realizadas p o r los c o m a n d a n t e s en el exterior.186 Europa occidental Suecia 187 m a m a d u r a n t e la segunda m i t a d de la guerra de los Treinta Anos —en la que lucharon ejércitos m u c h o m á s pequeños que las e n o r m e s huestes reunidas en Breitenfeld o Lützen— f u e r o n financiadas con subvenciones e x t r a n j e r a s o con empréstitos v extorsiones locales implacables. Carlos X relanzó i n m e d i a t a m e n t e el expansionismo sueco con u n feroz a t a q u e a Polonia en 1655. H u b o después o t r a regencia de los m a g n a t e s d u r a n t e la minoría de edad. p. d o m i n a d a p o r el canciller De la Gardie. p o r ser cliente y aliado de Francia. Londres. El estallido de u n a i m p o r t a n t e guerra europea. 135.lo que h a b r í a de aseg u r a r q u e este t r a s t o r n o en el modelo de propiedad de Suecia d u r a s e muy poco tiempo. impulsada p o r Oxenstierna. el Oder y el Weser. Haciendo r e t r o c e d e r r á p i d a m e n t e al grueso de su ejército hacia Pomerania. contemplados m o m e n t á n e a m e n t e p o r Carlos X antes de sus precipitadas campañas e x t r a n j e r a s . las fuerzas expedicionarias suecas t o m a r o n Poznan. La victoria en el S u n d p r o d u j o la anexión de Escania. a u n letárgico conflicto de diversión con B r a n d e m b u r g o en 1674. Por vez p r i m e r a . en la r e t a g u a r d i a del rey. y Lituania f u e anexionada a Suecia. C o r t a n d o los avances r u s o s desde el este y destrozando a los ejércitos polacos.q u e n o se había beneficiado de la prodigalidad gratuita de la r e i n a . la m o n a r q u í a e n a j e n ó u n a enorm e cantidad de tierras e impuestos reales a su élite de funcionarios y seguidores: el área total de tierra de la nobleza se duplicó en Suecia e n t r e 1611 y 1652. En el conflicto principal los ejércitos suecos habían alcanzado Praga cuando se restableció la paz en 1648. f u e r o n archivados: el gobierno en m a n o s de la alta nobleza. La m u e r t e de Carlos X en 1660 t e r m i n ó t a n t o con la a v e n t u r a en Polonia como con el conflicto en Dinamarca. los tres grandes ríos del norte de Alemania Mientras tanto. Oxenstierna envió contra Dinamarca a l o r s t e n s s o n . Cristina abdicó en 1654 p a r a a b r a z a r el catolicismo. Los proyectos reales p a r a la recuperación de las r e n t a s e n a j e n a d a s . p e r o f u e u n a t a q u e directo danés a Suecia. El tratado de Westfalia consagró la e s t a t u r a internacional de Suecia como covencedor j u n t o con Francia en la larga contienda con Alemania. 1968 p 38 Los ingresos totales bajaron en un 40 por 100 en la década' de 1644 a 165o. véase el ensayo de Roberts «Oueen Chnstina and the general crisis of the seventeenth century». El acoso holandés p o r m a r y la recuperación polaca debilitaron la fuerza de esta espectacular ocupación. VEurope . Essavs in y Swedish history. la subida de Cristina al trono en 1644 había conducido f o r m a l m e n t e a una reafirmación política del p o d e r real. ' ' v provocó vigorosas reacciones del campesinado. pp. El resultado de esta acción fue satisfactorio: conquistas provinciales a lo largo de la f r o n t e r a noruega y establecimiento de bases isleñas en el Báltico que t e r m i n a r o n con el control danés de ambos lados del Sund. en u n a c a m p a ñ a marginal. Las concesiones a terratenientes privados de los ingresos fiscales procedentes de los campesinos libres amenazó con reducir a éstos a una total dependencia respecto a aquéllos. m i e n t r a s que los ingresos estatales cayeron en la misma proporción d u r a n t e el reinado de Cristina 2 0 . la nobleza sueca adquirió una fuerza numérica apreciable. que defendía la conmutación de las tradicionales rentas estatales en especie p o r f l u j o s m o n e t a r i o s seguros. j' R . y el control de las d e s e m b o c a d u r a s del Elba. En 1643.M .

Carlos XI. Debe tenerse en cuenta que para destruir las libertades del campesinado sueco habría hecho falta algo más que esa irreflexiva largueza real. recup e r a d o s p o r este p r o g r a m a a costa del e s t r a t o de los magnates. En 1700.500.000 h o m b r e s . Él m e j o r t e s t a m e n t o de su o b r a f u e el a s o m b r o s o reinado de su h i j o Carlos XII. Estas posesiones. en cuanto delegado ungido p o r su hacedor. en la que el campesinado sueco sólo pudo librarse de una «servidumbre livonia» por medio de las reducciones. 534. de los que sólo e s t a b a n disponibles p a r a las i m p o r t a n t e s camx Rosen. de los que alrededor de u n tercio correspondían a unidades profesionales estacionadas en el exterior. t a n t o p o r razones comerciales c o m o estratégicas. nueve de ellos en la cautividad turca. A pesar de la rígida revisión administrativa que había s u f r i d o recientemente b a j o Carlos XI. fueron abandonadas sin oponer ninguna resistencia Nunca hubo una confrontación de clase en torno al problema de la tierra de una gravedad equiparable a los riesgos que se corrieron. que alivió al tesoro de los pagos en dinero a las tropas del interior. se a u m e n t a r o n todavía más p o r medio de mayores impuestos sobre los campesinos. los nobles poseían dos tercios de las tierras del país. Los ingresos estatales. El Riksdag asintió s u m i s a m e n t e al aum e n t o sin precedentes del p o d e r personal de Carlos XI que a c o m p a ñ ó a la reduktion. 36 por 100 la monarquía y 31 por 100 los campesinos que pagaban impuestos. ni fueron el resultado de una irresistible demanda o presión colectiva de. Carlos XII. que superó a su p a d r e en u n p o d e r autocrático que f u e p r e g o n a d o ideológicamente desde el p r i m e r día de su subida al t r o n o en 1697. con el apoyo de la p e q u e ñ a nobleza. No a f e c t a r o n a la consolidación señorial d e n t r o de las propiedades de la aristocracia. La población interior era de 1. véase J. ú l t i m o de los reyes-guerreros Vasa. su objetivo final era el restablecimiento del statu quo ante en la distribución de la propiedad agraria que había prevalecido al principio del siglo 23 . y se duplicaba con la de sus posesiones e x t r a n j e r a s hasta llegar a unos 3. nio de la m o n a r q u í a b a j o el nuevo soberano. La creación de nuevas propiedades exentas de impuestos f u e prohibida. como Federico Guillermo I de Prusia. de este incremento. «Scandinavia and the Baltic» en The Aew Cambridge Modern History. Carlos XI utilizó el Riksdag p a r a abolir los privilegios tradicionales del rád y p a r a recuperar. En 1680. p u d o p a s a r dieciocho años en el extranjero. En 1655. p. no p e r m i t i ó ninguna oposición a su voluntad en el interior. las reducciones habían aumentado los ingresos de la monarquía en unos dos millones de dáleros al ano. La flota f u e ampliada sin interrupción. .000 soldados (incluyendo los mercenarios extranjeros) d u r a n t e el reinado de Carlos XII. v. pp. Las «reducciones» reales f u e r o n muy amplias: el 80 p o r 100 de todas las propiedades e n a j e n a d a s f u e r o n r e c u p e r a d a s p o r la m o n a r q u í a sin ninguna compensaClon. En efecto. las tierras y rentas de la m o n a r q u í a . y la proporción de tierra cultivada de propiedad nobiliaria se r e d u j o a la m i t a d 22. que en un corto espacio de tiempo transformaron por completo el sistema de propiedad del país se interpreta generalmente como el signo de una profunda lucha social por la tierra. y se liquidaron los condados y baronías territoriales. y abdicó p r á c t i c a m e n t e de todos sus derechos a controlar o bloquear a su gobierno. porque los orígenes de este intervalo estuvieron demasiado claramente ligados a los caprichos subjetivos de Cristina. enaj e n a d a s en el período anterior. Sus imprudentes donaciones tuvieron lugar en tiempos de paz y no correspondieron a ninguna necesidad objetiva de la monarquía. 535-7. casi todo el reinado de Carlos X I I estuvo ocupado p o r su larga odisea en la E u r o p a del Este.000 h a b i t a n t e s a p r o x i m a d a m e n t e . la nobleza. es difícil aceptarla. Las «reducciones» se impusieron con especial dureza en las posesiones u l t r a m a r i n a s . Carlos XI utilizó las reducciones. Escania y Livonia q u e d a r o n s u j e t a s a u n a f u e r t e centralización y suecización 2 \ El dominio real llegó a su plenitud en la ú l t i m a década del reinado: en 1693. que había alcanzado la mayoría de edad d u r a n t e las guerras. el sistema imperial sueco en el Báltico se estaba acercando a su m o m e n t o decisivo. conquistadas sin esfuerzo por la alta aristocracia. d u r a n t e la gran guerra del norte.186 Europa occidental 188 Italia 152 153 su posición p a r a r e f o r m a r el ejército p o r m e d i o del asentamiento de soldados-campesinos en tierras especialmente distribuidas p o r el llamado indelnigsverket o sistema de parcelación. sus reservas h u m a n a s y financieras p e r m i t í a n u n a movilización máxima de unos 110. las dos terceras partes provenían de las posesiones recuperadas en las provincias extranjeras La dramática peripecia de las enajenaciones y recuperaciones del patrimonio real sueco a mediados del siglo xvn. Al final del reinado. La burocracia —a la que ahora podía acceder la pequeña nobleza en condiciones de igualdad— f u e adiestrada y perfeccionada. su base demográfica y económica era excesivamente pequeña p a r a sostener su extensión territorial c o n t r a la enemistad c o m b i n a d a de sus vecinos y rivales. La m a q u i n a r i a militar p e r m a n e n t e se amplió hasta llegar en la década de 1680 a una fuerza de u n o s 63. el Riksdag aprobó u n a resolución excesivamente servil p o r la q u e declaraba el derecho divino del rey a la soberanía absoluta sobre su reino. Es d u d o s o que cualquier o t r o sob e r a n o de su tiempo p u d i e r a depositar t a n t a confianza en su patrimonio. «Scandinavia and the Baltic». u n soberano frugal y precavido en el exterior.000. Rosen. sin que la administración civil de su país se viera seriamente desorganizada o detenida p o r su ausencia.000. las proporciones eran: 33 por 100 la nobleza. Por muy extendida que este esta opinión. Hacia 1700.

( r a í m e n t e a la n a d a a la m o n a r q u í a . en la década de 1760. El Riksdag. La división en tres rangos d e n t r o del e s t a m e n t o nobiliario f u e abolida. La señal de la guerra sonó con la rebelión secesionista de Latvia. estableció u n régimen de c o r r o m p i d o parlament a r i s m o aristocrático. p. construyó hábilmente u n sistema constitucional que d e j a b a a los Estados la supremacía política y reducía tempo" El ataque contra Rusia en 1709 fue desencadenado con unos 44. La subida al trono de Gustavo I I I f u e la señal e s p e r a d a p o r la aristocracia p a r a unirse u n a vez m á s tras u n a f ó r m u l a absolutista: se llevó a cabo sin estridencias u n golpe de E s t a d o real con la ayuda de la guardia y la connivencia de la burocracia. contra Rusia. Karelia. que dominaba la burocracia oficial y el ejército. pp. c o m o era de esperar. Sajonia. el rey tuvo que p r o m e t e r a los e s t a m e n t o s más b a j o s el acceso a la b u r o c r a c i a oficial y " Véase Roberts. la prohibición a los plebeyos de comprar tierras de la nobleza se redujo más tarde únicamente a los campesinos. después. P o m e r a n i a occidental y Bremen. se excluyó a los r e p r e s e n t a n t e s del campesinado— se convirtió en el núcleo f o r m a l del sistema político constitucional. El p r o g r a m a del p a r t i d o de los Bonetes Jóvenes. sin embargo. a u n q u e inicialmente sin u n a vuelta total al absolutismo de Carlos XI o Carlos X I I . en m e d i o de las disputas p o r la sucesión. Para conseguir sus fines. En 1699. Livonia. 272-8. La experiencia de Cataluña y Escocia iba a reeditarse ahora en Livonia. Francia y Rusia.190 Europa occidental Suecia 191 pañas exteriores menos de la mitad 2 5 . . Charles XII of Sweden. Los privilegios económicos y sociales del c o n j u n t o de la aristocracia f u e r o n celos a m e n t e conservados. la creciente agitación social contra los privilegios nobiliarios amenazó con r o m p e r el círculo e n c a n t a d o de las m a n i o b r a s d e n t r o del sistema. contra Sajonia. el ejército sueco se a d e n t r ó p r o f u n d a m e n t e en Ucrania p a r a unirse con los cosacos de Zaporozhe y m a r c h a r sobre Moscú 2 6 . que f u e o c u p a d a y saqueada sin piedad. la gran guerra del N o r t e t e r m i n ó con u n a b a n c a r r o t a p a r a Suecia y con el a b a n d o n o de Ingria. u El error garrafal que suponía esta aventura es evidente. cuando una alianza con Francia y un ataque contra Austria habrían cambiado todo el curso de la guerra de sucesión española y salvado a Suecia de su completo aislamiento al término de la guerra en el Este. 233. Sus dirigentes aplicaron constantemente la fuerza con una habilidad consumada sobre objetivos equivocados. Carlos XII se lanzó tontamente sobre Ucrania. el Comité Secreto. En este m o m e n t o . Essays in Swedish history. Hay que recordar que el talento militar del absolutismo sueco estuvo acompañado casi siempre por la miopía política. de 1720 a 1772. había conseguido sus objetivos. cuando los intereses a largo plazo de Suecia señalaban la toma de Dinamarca y el dominio del Sund. c o n s a g r a n d o de nuevo la autoridad de la m o n a r q u í a . puso su f i r m a al pie de la nueva Constitución. Gustavo Adolfo corrió inútilmente por toda Alemania. donde u n a p e q u e ñ a fuerza sueca aniquiló al e j é r c i t o de P e d r o I en Narva. La a l a r m a aristocrática ante la perspectiva de u n ataque p o r a b a j o p r o d u j o u n a b a n d o n o a b r u p t o y total del parlam e n t a r i s m o . Tras este avance militar circular alrededor del Báltico. a u n q u e c o m b i n a d o con u n a i m p o p u l a r deflación de la economía. la centralización de los Vasa había provocado u n a reacción particularista e n t r e la nobleza semigermánica de las provincias bálticas. el absolutismo r u s o de P e d r o I resultó algo m á s q u e u n juego p a r a las columnas de Carlos X I I : en Poltava y Perevolotchna el imperio sueco f u e destrozado el año 1709 en su p u n t o h i s t ó r i c a m e n t e más avanzado de penetración militar hacia el Este. Cuando la nobleza opuso resistencias a esta tendencia. dividido p o r conflictos faccionales e n t r e los p a r t i d o s de los S o m b r e r o s y de los Bonetes. a la q u e d e r r o t ó r á p i d a m e n t e con la ayuda naval angloholandesa. a la par que se mitigaban también las resunciones matrimoniales. La dinastía nunca superó cierto provincianismo en sus perspectivas estratégicas. Gustavo I I I forzó la aprobación p o r el Riksdag en 1789 de u n a ley de emergencia de Unión y Seguridad que r e s t a u r a b a un absolut i s m o total. Diez años después. prohibiendo el acceso de los plebeyos a las tierras y a los m a t r i m o n i o s nobiliarios. Dinamarca. m i e n t r a s que su verd a d e r o c e n t r o radicaba en el Riddarhus27. donde Augusto II f u e a r r o j a d o del país t r a s d u r a s batallas y se instaló en su lugar u n príncipe n o m b r a d o p o r los suecos. q u e habían s u f r i d o con especial intensidad los rescates de tierras del reinado precedente. al dictado de Gran Bretaña. Finalmente. dirigida p o r nobles locales que se m a n i f e s t a r o n a favor de la incorporación a Polonia. La arrogante autocracia de Carlos X I I desapareció con él. finalmente. expresaba la creciente ola de descontento plebeyo. i n m e d i a t a m e n t e c o n t r a Polonia. El Riksdag —de cuyo órgano f u n d a m e n t a l . manipulados a su vez p o r la burocracia nobiliaria y lastrados p o r las recompensas y subvenciones de Inglaterra. Por o t r a parte. Sin embargo.000 hombres: Hatton. La «era de la libertad». renovando la administración y r e s e r v a n d o p a r a su p e r s o n a un p o d e r cada vez m á s arbitrario. la nobleza. Polonia y Rusia se alinearon c o n t r a Suecia. El nuevo orden no pertenecía ya a los magnates: la masa de la p e q u e ñ a y m e d i a n a nobleza. Cuando los desastres de la gran guerra del N o r t e d e s e m b o c a r o n en la m u e r t e del rey. el nuevo m o n a r c a avanzó con energía hacia u n despotismo ilust r a d o del tipo del siglo XVIII. Carlos X I I se dirigió p r i m e r o c o n t r a Dinamarca.

La «infradeterminación» histórica del a b s o l u t i s m o sueco n u n c a f u e más visible que en este extraño clima. Gustavo f u e asesinado p o r u n dignatario aristocrático disidente.192 Europa occidental SEGUNDA PARTE EUROPA ORIENTAL a la j u d i c a t u r a . señal inequívoca de su cercano final. el derecho a c o m p r a r tierras nobiliarias y o t r a s d e m a n d a s socialmente igualitarias. el a u t ó c r a t a «radical» se convirtió en el más ferviente campeón europeo de la intervención contrarrevolucionaria f r e n t e a la revolución francesa. En 1792. Las últimas horas del absolutismo sueco se vivieron así en u n a extraña a t m ó s f e r a de «posibilidades abiertas a los talentos» y de limitaciones a los privilegios de la nobleza. . La racionalidad política de la monarquía absoluta perdió así sus a m a r r a s básicas. m i e n t r a s que ios nobles resentidos a d o p t a b a n los ideales republicanos de la Declaración de Derechos del H o m b r e . Un E s t a d o optativo acabó en u n a contingencia aparent e m e n t e total. En u n a última y curiosa p e r m u t a de papeles.

cien años antes del establecimiento de u n E s t a d o absolutista en el siglo x v n . no ofrecen p o r sí m i s m a s u n a explicación exhaustiva de la aparición de u n tipo diferente de absolutismo en esta región. y su resultado. m á s exactamente. La gran crisis que asoló las economías europeas en los siglos xiv y xv p r o d u j o u n a violenta reacción feudal al este del Elba. n u n c a sur- . La reacción feudal en el Este significaba q u e era preciso i m p l a n t a r desde arriba. s u j e t á n d o l o s a u n a historia local diferente a la del r e s t o del continente. a la p a r t e de E u r o p a oriental p e r d o n a d a p o r la invasión o t o m a n a que inundó los Balcanes en oleadas sucesivas. Fue u n instrumento para la consolidación de la servidumbre. que n o controlaba p o r completo y a la q u e se tuvo que a d a p t a r . f u e u n absolutismo oriental. p o r tanto. Por el contrario. La distancia e n t r e a m b o s puede medirse cronológicamente en Prusia. Fue una compensación por la desaparición de la servidumbre. en Prusia y en Rusia. El E s t a d o absolutista del Oeste f u e el a p a r a t o político reorganizado de u n a clase feudal que había a c e p t a d o la conmutación de las cargas. u n m u n d o nuevo. m u c h o mayor. donde la reacción feudal de la nobleza ya se había i m p u e s t o al c a m p e s i n a d o con la generalización de la Gutsherrschaft en el siglo xvi. En Polonia. y p o r la fuerza. La consecuencia política. Pero. La represión señorial desencadenada c o n t r a los campesinos a u m e n t ó en intensidad d u r a n t e todo el siglo xvi. la servidumb r e del campesinado. la lucha de clases interna d e n t r o de las formaciones sociales del Este. EL ABSOLUTISMO E N EL E S T E Es necesario volver a h o r a a la m i t a d oriental de E u r o p a o. El E s t a d o absolutista del Este n u n c a p e r d e r í a las m a r c a s de esta experiencia originaria. al m i s m o tiempo. en u n p a i s a j e limpio p o r completo de vida u r b a n a o resistencia a u t ó n o m a s . tierra clásica de la «segunda servidumbre».1. coetáneo del occidental pero de origen básicam e n t e distinto. el E s t a d o absolutista del Este f u e la m á q u i n a represiva de u n a clase feudal que acab a b a de liquidar las tradicionales libertades comunales de los pobres. La dosis de violencia que se i n t r o d u j o en las relaciones sociales fue. en el contexto de u n a economía crecientemente u r b a n a .

. a p a r a t o político de u n a aristocracia feudal 2 El índice real de monetarización de las d i f e r e n t e s agriculturas de Europa occidental en los siglos xvi y xvn era probablemente inucho más baio de lo que generalmente se cree. del señorío y del dominio de la tierra. vivir de los alimentos cultivados en las tierras propias y. en Polonia o en Hungría tras la reacción feudal en el Este. En efecto. dominado por un sistema representativo b a j o el control total de la aristocracia y con una a u t o r i d a d m o n á r q u i c a m u y débil. Para explicar el posterior ascenso del absolutismo es preciso. a u n q u e esto constituyera u n f r a c a s o p o r el que la nobleza tendría que pagar finalmente el precio de su existencia nacional. precisamente p o r q u e era u n m o d o de producción basado en la coacción extraeconómica: su f o r m a p r i m a r i a de expansión era la conquista y no el comercio. en Escandinavia. Para el p e q u e ñ o número de transacciones mercantiles que resultaban indispensables era posible prescindir frecuentemente del dinero». 53-6. y comenta que las dificultades fiscales del absolutismo radicaban por doquier en esta contradicción: Les soulévements populaires en France. excepto en los imperios coloniales y hasta cierto punto. en el paso del siglo xvi al xvii m i e n t r a s la nobleza magiar resistía con éxito la imposición del absolutismo de los H a b s b u r g o ' . también aquí el siglo xvi presencio un gobierno feudal descentralizado. 1964. y que «la vida diana de los artesanos. En o t r a s palabras. si es incorrecto conceder u n a importancia central a los lazos económicos del comercio de exportación e importación entre el Este y el Oeste. Budapest. Jean Meuvret afirma que en la Francia del siglo Ivi «el campesinado vivía en un régimen de cuasi autarquía doméstica prácticamente en todas partes». Las economías mixtas occidentales del período de transición —que c o m b i n a b a n u n a agricultura feudal semimonetarizada y postservil 2 . 38-41. sino en la balanza de las a r m a s e n t r e las respectivas regiones del continente. v no jugó ningún pape en su paralelo desarrollo en Bohemia o en Rusia. sin embargo. Eludes d'Histoire Moderne et Con tem pora.rculation monétaire et utilization economique de la monnaie dans la France du ™ et du xvm. tales como los que existían en Alemania al este del Elba. 558. la causa es que el m o d o de producción feudal como tal —que n o estaba s u p e r a d o en modo alguno en E u r o p a occidental d u r a n t e los siglos xvi y x v n — no podía crear un sistema económico internacional unificado. En Hungría.siécle».neI 1947 p 20 Porshnev caracteriza correctamente la situación general de esta época cuando la define por «la contradicción entre la formamonetaria y la base natural de la economía feudal». r e i n s e r t a r la totalidad del proceso de la segunda s e r v i d u m b r e d e n t r o del sist e m a j n t e r n a c i o n a l de estados del último período de la E u r o p a ' Ya hemos visto que la presión ejercida en esta época sobre el Este p o r las economías occidentales m á s avanzadas se ha exagerado con frecuencia. Esto no quiere decir. no era necesario I n absoluto el uso de monedas de oro o de plata. ante todo. Jean Meuvret «C.196 Europa oriental 218 El absolutismo en el Este 101 gio u n E s t a d o absolutista. excepto Holanda y Venecia. la implantación de la s e r v i d u m b r e y la construcción del absolutismo estuvieron m a s e s t r e c h a m e n t e vinculadas. Sólo el m e r c a d o mundial del capitalismo industrial realizaría esta tarea irradiando desde los países avanzados p a r a moldear y d o m i n a r el 'Véase Zs. Fue la presión internacional del absolutismo occidental. El desarrollo desigual del feudalismo d e n t r o de E u r o p a e n c o n t r a b a su expresión mas característica y directa no en la balanza comercial. al p r e s e n t a r l a como fuerza única o principal responsable de la reacción señorial en esta región De hecho. la interacción trasnacional d e n t r o del feudalismo se p r o d u j o siempre y en p r i m e r lugar en el plano político y no en el economico. acerca de las etapas de este proc a m p e s i n á . l r n p a c t o d e l a ^ r r a de los Trece Años sobre la condición desarrollo de los atrasados. y n o siempre se desarrolló pari passu con él. a u n q u e el comercio de cereales intensificó indudablem e n t e la explotación servil en la Alemania oriental o en Polonia n o la inauguró en ninguno de estos países. a saber. El comercio exterior representaba todavía un pequeño p o r c e n t a j e del p r o d u c t o nacional de todos los países. que el impacto de la E u r o p a occidental en la oriental no f u e r a d e t e r m i n a n t e de las estructuras estatales que allí aparecieron. E n o t r a s palabras. por lo demás. Sin embargo. el proceso de definitivo sometimiento a s e r v i d u m b r e del campesinado tuvo lugar tras la guerra austro-turca. incluyendo a la pequeña burguesía. Asi pues. la p r i m e r a mediación e n t r e Este y Oeste en estos siglos f u e militar. En Rusia. una integración completa de E u r o p a oriental en el circuito económico de E u r o p a occidental —implícita a m e n u d o en la utilización por los historiadores de expresiones tales como «economía colonial» o «empresas de plantación» p a r a referirse al sistema de Gutsherrschaft vigente más allá del Elba— resulta intrínsecamente inverosímil. Pach Die ungarische Agrarentwicklung im 16-17 Jahrhundert. estaba regu ada de hecho por el mismo principio. p. La inversión exterior era mínima. p e r o incluso en este caso la aparición de la p r i m e r a precedió a la consolidación del segundo. Como las relaciones serviles de producción e n t r a ñ a n u n a fusión inmediata de la propiedad y de la soberanía. con enclaves de capital mercantil y m a n u f a c t u r e r o — carecían de tan f u e r t e e m p u j e . no había nada s o r p r e n d e n t e p o r sí m i s m o en unos estados nobiliarios policéntricos. comprar y vender el mínimo posible» porque «para satisfacer las necesidades ordinarias. pp.

p o r supuesto. Dresde y Praga. 1971. que h a b r í a de ser la piedra angular de la autocracia de los Hohenzollern. Los ejércitos suecos ocuparon B r a n d e m b u r g o desde 1631 y. f u e la guerra de los Treinta Años la que p r o d u j o el p r i m e r sistema internacional El absolutismo en el Este 201 198 de E s t a d o s c o m p l e t a m e n t e formalizado en E u r o p a y la que señaló el decisivo comienzo de la irrupción sueca en el Este. que dominaban el acceso a Koenigsberg. e igualmente a u m e n t a b a los peligros de invasión p a r a las aristocracias locales de estos países. Los sistemas estatales de Austria. p. Alemania era u n l a b e r i n t o de estados p e q u e ñ o s y débiles. p o r el largo duelo austro-turco. A pesar de todo. Varsovia. internacion a l m e n t e menos visible. Su impacto sobre Prusia. estaban a c a m p a d o s en la orilla izquierda del Moldava. en las largas guerras de Livonia con Rusia d u r a n t e las últimas décadas del siglo xvi. A pesar de esto! f u e u n o de los grandes ciclos de expansión militar en la historia del a b s o l u t i s m o europeo. f u e en b u e n a medida u n a respuesta directa a la inminente amenaza sueca: el ejército permanente. 205-6. país que p r á c t i c a m e n t e carecía de ejército. La m i s m a modernización de los ejércitos y las tácticas. cit. r e s u l t a d o de «la revolución militar» occidental t r a s 1560. páginas 224-31 4 Carsten. a pesar de ser técnicamente un aliado en la causa p r o t e s t a n t e . Suecia —el m á s reciente y s o r p r e n d e n t e de todos los absolutismos occidentales. que lo privo de la posibilidad de un centro territorial consolidado en las tierras tradicionales del Reich y desplazó. Londres. Al t r a u m a de esta experiencia se añadió la adquisición sueca de la Pomerania occidental p o r el t r a t a d o de Westfalia de 1648. a f o r t u n a d a m e n t e p a r a la nobleza oriental. en un gran arco a través del t e r r i t o r i o de la E u r o p a oriental que llegó a s u p e r a r las camp a ñ a s de los tercios españoles en la occidental. a u n q u e n u n c a haya recibido la m i s m a atención. tales como n u n c a antes se habían conocido: los privilegios tradicionales de los Estados de los j u n k e r f u e r o n liquidados de u n plumazo p o r los c o m a n d a n t e s suecos 4 . f u e r o n aceptados p o r los j u n k e r s en 1653 p a r a e n f r e n t a r s e a la inminente situación de Véase J. Prusia. arrollando el p o d e r de los H a b s b u r g o p a r a a s o m b r o de E u r o p a . Así. imponiendo en ellas peajes suecos: op. El f r e n t e e n t r e a m b a s zonas estaba ocupado. La construcción del absolutismo p r u s i a n o por el Gran Elector. desde 1650 en adelante. divididos y neutralizados p o r los conflictos religiosos. los ejércitos suecos o c u p a r o n de f o r m a p e r m a n e n t e grandes zonas de Moravia 3 . La p r i m e r a conquista exterior de Suecia f u e la toma de Estonia. país nuevo con u n a población m u y limitada y u n a economía r u d i m e n t a r i a — sería el martillo del Este. f u e en el interior m u c h o más p r o f u n d o . relativamente primitivo. Sin embargo. y su sistema fiscal. E n el centro. la superior fuerza militar de los ejércitos reorganizados y engrandecidos del a b s o l u t i s m o se h a b r í a h e c h o sentir en el medio n o r m a l de la competencia interfeudal: la guerra. tuvo lugar en a m b a s zonas u n a p a r a d ó j i c a convergencia de las s u p e r e s t r u c t u r a s (índice. Así. La f o r m a concreta que a d o p t ó la amenaza militar del a b s o l u t i s m o occidental fue. f u e el p u n t o decisivo de la guerra. y cuando la guerra terminó. 179. La espectacular m a r c h a de los ejércitos de Gustavo Adolfo sobre Alemania. Polonia y Rusia e x p e r i m e n t a r o n su i m p a c t o formativo. Polonia y Rusia en los noventa años que van desde 1630 hasta 1720 puede c o m p a r a r s e con el de E s p a ñ a sobre E u r o p a occidental en u n a época anterior. De otra f o r m a . The origins of Prussia. de lo q u e en último t é r m i n o era un m o d o de producción común). indirecta y transitoria. La intervención de Suecia había a r r u i n a d o definitivamente la perspectiva de u n E s t a d o imperial de los H a b s b u r g o en Alemania. De ahí que la trayectoria y el c a r á c t e r del absolutismo austríaco h a b r í a n de e s t a r d e t e r m i n a d o s p o r esta derrota. Desde 1641. el a t a q u e llegó desde el norte. todo el centro de gravedad hacia el Este. Berlín. Pocos años antes Gustavo Adolfo había tomado las estratégicas fortalezas de Memel y Pillau.196 200 Europa oriental m á s poderosa. le sometieron i n m e d i a t a m e n t e a requisiciones militares y exacciones fiscales despiadadas. al m i s m o t i e m p o que divergían las relaciones infrae s t r u c t u r a l e s de producción. la caballería sueca se paseó victoriosa p o r las cinco capitales de Moscú. En su p u n t o culminante. el impacto del p o d e r sueco en la evolución de Prusia. Las guarniciones suecas controlaban ahora el Oder y a m e n a z a b a n directamente a la hasta entonces desmilitarizada y descentralizada clase domin a n t e de B r a n d e m b u r g o . pp. que aseguró a Suecia u n a amplia y p e r m a n e n t e cabeza de playa en las tierras del sur del Báltico. en Praga. que d u r a n t e doscientos cincuenta años concentraría la atención de los H a b s b u r g o sobre sus enemigos o t o m a n o s y sus vasallos húngaros. a su costa. lo que obligó a la nobleza oriental a crear u n a m á q u i n a estatal igualm e n t e centralizada p a r a sobrevivir. en la Prusia oriental. en el sur. Al m i s m o tiempo. hacía m á s factible que n u n c a la agresión a los vastos espacios del Este. es sorprendente h a s t a qué p u n t o sus efectos a c t u a r o n como catalizador del modelo político del Este. y los éxitos posteriores de B a n e r y Torstensson hicieron imposible toda recuperación a largo plazo de la causa imperial. Polisensky. d o m i n a n t e en sociedades m á s avanzadas. 5 . The Thirty Year's War. en 1648..

Sin embargo. Polonia. en medio de la angustia provocada por las c a m p a ñ a s suecas c o n t r a B r a n d e m b u r g o . la amenaza militar del Oeste fue siempre m u c h o mayor que la del Este. y se arrogo el título de «zar» o e m p e r a d o r en 1480. a la prehistoria del E s t a d o de Kiev y a la tradición imperial bizantina que éste t r a n s m i t i ó a través de a caótica Rusia de la Edad Media. p o r razones de las que se h a b l a r á más adelante. I. El «período de trastornos». f u e seguida muy p r o n t o p o r la segunda ofensiva sueca contra la mancomunidad. Polonia. E n los albores de la época m o d e r n a . la ideología de la translatio imperii era menos i m p o r t a n t e . y todo el valle del Vístula quedó d e s g a r r a d o p o r las m a r c h a s y c o n t r a m a r c h a s de los ejércitos de Carlos X. G VernaüSKy. Pero los resultados sociales del devastador a t a q u e sueco f u e r o n mucho más serios: las p a u t a s demográfica y económica de Polonia q u e d a r o n tan gravemente dañadas que la invasión sueca llegó a ser como u n diluvio que separaría para siempre la anterior p r o s p e r i d a d de la Rzeczpospolita de la crisis y la decadencia irrecuperables en los que se hundió después. cayó sobre el Este el más d u r o de todos los golpes nórdicos. Así pues. La nobleza polaca. incapaz de recuperarse de los golpes mortales infligidos p o r Suecia. El impulso en el seno de la aristocracia hacia u n a m o n a r q u í a militar fue evidente en Rusia mucho antes que en ningún o t r o país del Este europeo. El crucial reinado de Iván IV a finales del siglo xvi estuvo dominado p o r las largas guerras de Livonia. Durante la década de 1670. d u r a n t e la gran guerra del n o r t e de 1701-21. 1457-1682. de no seguir este camino. c u a n d o Sobieski dirigió la liberación de Viena del cerco turco. Yale. . Sus sucesores los janatos de Kazán y Astracán lanzaron desde el Este constantes incursiones en busca de esclavos. utilizando la ideología de la «Tercera Roma»: Iván I I I se había casado con la sobrina de último Paleólogo. a p a r t i r del siglo xvi. los t á r t a r o s de Crimea . u n a vez más. dejó finalmente de existir como E s t a d o independiente. La soberanía política de la H o r d a de Oro d u r ó hasta finales del siglo xv. e m p e r a d o r de Constantinopla. p o r q u e la artillería de c a m p a ñ a y la infantería m o d e r n a eran a h o r a n e t a m e n t e superiores a los a r q u e r o s m o n t a d o s como a r m a de batalla. Sin embargo. de las que Suecia resultó vencedor estratégico al anexionar Estonia p o r el t r a t a d o de Yam Zapolsky de 1582: un t r a m p o l í n para su dominio del litoral n o r t e del Báltico. en la que el principal teatro de destrucción fue. y la consecuencia f u e u n mayor y m á s t e m p r a n o í m p e t u hacia u n E s t a d o centralizado en el ducado de Moscú que en el más protegido electorado de B r a n d e m b u r g o o en la m a n c o m u n i d a d polaca. indudablemente.a h o r a b a j o s e ñ o r í o o t o m a n o asolaron el t e r r i t o r i o ruso desde el sur. La invasión sueca de Polonia en 1655 hizo saltar r á p i d a m e n t e la insegura confederación aristocrática de los szlachta. Así d e m o s t r ó en la práctica cuáles eran las consecuencias. p a r a una clase feudal del Este. Cayeron Varsovia y Cracovia. La principal consecuencia estratégica de la guerra f u e privar a Polonia de toda soberanía sobre el d u c a d o de Prusia. también en Rusia las fases realmente decisivas de la transición hacia el absolutismo tuvieron lugar d u r a n t e las fases sucesivas de la expansión sueca. que evitó lo peor de la agresión sueca p a r t i c i p a n d o al lado de Estocolmo como joven y temeroso aliado. D u r a n t e otros cien años. Mientras tanto. en estas décadas que siguieron a Westfalia.000. Pero Rusia «centme a de Europa». en parte. u n a vez más. pp.200 Europa oriental El absolutismo en el Este 201 guerra en el t e a t r o báltico y p a r a resistir a los peligros exteriores. a principios del siglo x v n . 12. en respuesta al conflicto militar con Suecia. 51-4. que la continua presión material sobre Rusia de los pueblos pastores t á r t a r o s y t u r c o m a n o s del Asia Central. Polonia había d e j a d o de ser una gran potencia europea. no tuvo éxito en su intento de generar u n absolutismo m i e n t r a s d u r a r o n estas tragedias. 1969. The tsardom of Moscow. sus expediciones en busca de botín y de esclavos mantuvieron a la mayor p a r t e ae Ucrania como un p á r a m o d e s h a b i t a d o 5 . que t e r m i n ó con la crítica subida al t r o n o de la dinastía » En vísperas del ataque de Iván IV contra el janato se supone que había allí unos 100. Cuando los últimos soldados suecos a b a n d o n a r o n Varsovia. tuvo que s o p o r t a r lo peor de sus ataques. que abrieron un t e a t r o nórdico en la guerra desencadenada por Francia en el oeste. La última y breve recuperación de las a r m a s polacas en la década de 1680. hasta su d e r r o t a y aborción a mediados del siglo xvi. El absolutismo p r u s i a n o y su definitiva configuración t o m a r o n f o r m a d u r a n t e la época del expansionismo sueco y b a j o su presión. El gran paso siguiente en la construcción del absolutismo p r u s i a n o se dio. f u e cuando el célebre Generalkriegscommissariat pasó a o c u p a r las funciones del anterior consejo privado y a d a r f o r m a a toda la estruct u r a del a p a r a t o estatal de los Hohenzollern. constituye u n caso algo diferente den- t r o de u n c a m p o histórico común. los jinetes t á r t a r o s carecían de capacidad p a r a la conquista o la ocupación p e r m a n e n t e . Rusia. E s t o se debió. la guerra sueco-polaca de 1655-60 se reveló como el p u n t o crucial de la evolución política de Berlín.000 esclavos rusos E l n u m e r o t o t a l de esclavos capturados por los tártaros en sus g r e d a s desde Cnmea en la primera mitad del siglo xvn fue supenor a l o s 200. De hecho. como siempre.

200. inevitablemente. E n 1683. p. El Sobornoe Ulozhenie f u e el p r i m e r código legal global que se p r o m u l g ó en Rusia y su llegada constituyó u n hecho transcendental. Finalmente. el i n f l u j o sueco se extendió también al sistema político r u s o 6 . el Zemski Sobor —Asamblea de la Tierra— se había r e u n i d o en Moscú p a r a a p r o b a r el histórico Sobornoe Ulozhenie. La proclamación solemne de la s e r v i d u m b r e del campesinado r u s o f u e seguida aquí también p o r la rápida caída en desuso del sistema de Estados. que. El nuevo régimen se vio obligado a ceder i n m e d i a t a m e n t e Carelia e Ingria a los suecos. este a b s o l u t i s m o también estuvo sobredeterminado. Citado por Carsten. En B r a n d e m b u r g o . u n candidato sueco —el h e r m a n o de Gustavo Adolfo— estuvo a p u n t o de ser elegido p a r a la m i s m a m o n a r q u í a rusa. m i e n t r a s que el sistema de Estados f u e s u p r i m i d o inexorablemente p o r la m o n a r q u í a en una provincia tras otra. . p o r tanto. Chistozvonov. En efecto. Este doble proceso —institucionalización de la servidumbre e inauguración del absolutismo— estuvo. en los tres casos. a d q u i r i e n d o su f o r m a desarrollada en el curso de esta contienda. el desarrollo desigual del f e u d a l i s m o les obligó a igualar las e s t r u c t u r a s estatales de Occidente antes de h a b e r alcanzado u n estadio c o m p a r a b l e de transición económica hacia el capitalismo. The origins oj Prussia. f u n d a m e n t a l m e n te. Rusia y Bohemia tuvo lugar. pp. p. p o r el q u e la nobleza votaba los impuestos p a r a u n ejército p e r m a n e n t e y el príncipe promulgaba ordenanzas p o r las que ataba irremediablemente a la tierra a la fuerza de t r a b a j o rural. el E s t a d o polaco q u e d ó f r a g m e n t a d o . Aunque contiene algunos juicios disparatados (sobre España. que había comenzado con la destrucción de los ejércitos rusos en Narva y continuaría con un p r o f u n d o avance en Ucrania. Los impuestos h a b r í a n de cargarse sobre las ciudades y los campesinos.p a r a siempre todo su poder». este tema invita a una mayor investigación. el Gran Elector y los Estados sellaron el f a m o s o acuerdo de 1653. E n 1648. por ejemplo). precisamente. lo que les dio u n control p r á c t i c a m e n t e absoluto del Báltico. p o r el desarrollo de la lucha de clases dent r o de las formaciones sociales del Este. este ensayo comparativo es probablemente el mejor estudio soviético reciente sobre los orígenes del absolutismo en Europa oriental y occidental a h o r a las presiones endógenas que contribuyeron a su aparición. los estados r u s o y p r u s i a n o hicieron f r e n t e y d e r r o t a r o n a la expansión sueca. codificaba y universalizaba la s e r v i d u m b r e p a r a la población r u r a l instituía u n estricto control estatal sobre las ciudades y sus h a b i t a n t e s y. Fue u n p a c t o que a u m e n t ó t a n t o el p o d e r político de la dinastía sobre la nobleza como el poder de la nobleza sobre el campesinado. estrecha y c l a r a m e n t e ligado en la historia de las respectivas formaciones sociales. 60-1. Londres. Al m i s m o tiempo. Con todo. ' Un reconocimiento de esta cuestión por un historiador ruso puede verse en A N. The icón and the axe. consignado en u n a Carta formal. 110. En el c u r s o de u n a década. a la vez. «Nekotorye aspekti problemi genezisa absohutizma». mayo de 1968. los Landtage de B r a n d e m b u r g o y de la Prusia oriental habían perdido. pero no sobre los propios j u n k e r s . El p o d e r zarista d e n t r o de Rusia se f o r j ó y se p u s o a p r u e b a en la lucha internacional c o n t r a el imperio sueco p o r la supremacía en el Báltico. Voprosi Istorii. se había p r o d u c i d o en Rusia u n a coyuntura muy similar. c o n f i r m a b a y r e m a c h a b a la responsabilidad f o r m a l de todas las tierras nobles respecto al servicio militar. u n e j é r c i t o m a n d a d o p o r De la Gardie se abrió p a s o hasta Moscú p a r a sostener al u s u r p a d o r Shuiski. quienes en el t r a n s c u r s o de o t r a década t o m a r o n toda Livonia a los polacos. Por el contrario. El E s t a d o a u s t r í a c o había sido expulsado de Alemania p o r la expansión sueca. d u r a n t e las m i s m a s décadas en que se echaron con firmeza las bases políticas del E s t a d o absolutista. p o r vez p r i m e r a . 1966. Es preciso considerar • J. La decisiva consolidación jurídica y económica de la s e r v i d u m b r e en Prusia. Tres años después. presenció el despliegue del p o d e r í o sueco en las prof u n d i d a d e s de Rusia. H. La s e r v i d u m b r e de Alemania oriental quedó ahora normalizada y generalizada en todas las tierras de los Hohenzollern situadas más allá del Elba. y contra. 5. Llama la atención u n a coincidencia inicial. el código p r o p o r c i o n ó al zarismo el m a r c o jurídico regulador p a r a su solidificación c o m o sistema estatal. En los p r i m e r o s años de la dinastía Románov. p o r las condiciones i m p u e s t a s p o r el sistema político internacional en cuyo seno e s t a b a n integradas objetivam e n t e las noblezas de toda la región 7 . Billington. dirigida p o r Carlos XII.196 196 Europa oriental 218 El absolutismo en el Este 203 Románov. a u n q u e se vio bloq u e a d o en el ú l t i m o m o m e n t o p o r la elección de Miguel Románov. El a b s o l u t i s m o oriental estuvo d e t e r m i n a d o . el e n o r m e edificio estatal de Pedro I de principios del siglo x v m se erigió durante. E s t e f u e el precio de su supervivencia en u n a civilización de i n i n t e r r u m p i d a guerra territorial. la s u p r e m a ofensiva militar sueca en Rusia. m i e n t r a s el ejército h a b r í a de ser el núcleo de todo el E s t a d o prusiano. En m e d i o del creciente caos. el • En esa fecha los nobles reunidos en Brandemburgo dejaron constancia de su melancólica convicción de que los antiguos P™ilegios de los Estados estaban prácticamente «anulados y descoloridos de tal forma que no parecía quedar ni una umbra libertatis*.

n u m e r o s o s artesanos. En Rusia. H a b s b u r g o y Románov— aseguraron la inqueb r a n t a b l e supremacía política de la nobleza sobre las ciudades. La causa inmediata de la convocatoria del decisivo Zemski Sobor que p r o m u l g ó el Sobornoe Ulozhenie f u e u n a explosión repentina de estos grupos heterogéneos. A p a r t i r de 1550. En Rusia. t r i u n f ó en Bohemia. a un rápido a u m e n t o de las prerrogativas de la m o n a r q u í a . Las grandes prescripciones y confiscaciones s u f r i d a s p o r los anteriores propietarios y nobles checos crearon u n a aristocracia nueva y cosmopolita de aventureros militares y de funcionarios de la corte que controlaban. a u n q u e en el diferente contexto de la guerra de los Treinta Años. las ciudades de E u r o p a del Este ha' Polisensky. Así pues. una vez disuelto su tradicional liderazgo social. consagró la doble victoria de la m o n a r q u í a H a b s b u r g o sobre los Estados de Bohemia y la de los grandes terratenientes sobre el campesinado checo. cuando ya n o era más que una f a n t a s m a l claque cortesana. concentró todo el p o d e r ejecutivo en Viena. La maduración de los estados absolutistas en el siglo x v n propinó el definitivo golpe m o r t a l a la posibilidad de u n renacimiento de la independencia u r b a n a en el Este. se convocó al Zemski Sobor y se decretó el Ulozhenie. Las e n o r m e s pérdidas demográficas tras la guerra de los Treinta Años provocaron u n a aguda escasez de m a n o de obra. y con él se extinguieron las últimas libertades del campesinado checo. ante la pasividad de los j u n k e r s locales 1 0 . Novgorod y Pskov se rebelaron contra las exacciones fiscales. las ciudades de Bohemia volvieron a c o n q u i s t a r buena p a r t e de su prosperidad. El t r a t a d o de Westfalia. El absolutismo austríaco. El Verneuerte Landesordnung. a u n q u e b a j o la égida de unos patriciados urbanos e s t r e c h a m e n t e unidos a la nobleza p o r la propiedad territorial y municipal. la consolidación del control señorial sobre el campesinado y la discriminación contra las ciudades estuvieron ligadas. The origins of Prussia. 245. Había. que cruzaba Rusia y en el q u e también p a r t i c i p a b a n los viejos centros mercantiles de Novgorod y Pskov. La autonomía de las ciudades fue aplastada. y con ella la constitución política que encarnaba su poder local. En el campo se t o m a r o n implacables medidas para extender la s e r v i d u m b r e en las grandes propiedades. . Como ya hemos visto. Una vez r e c u p e r a d o el control de la capital. p o r lo que f u e r o n definitivamente reprimidas. El grueso de la vieja aristocracia checa había sido eliminado después de la batalla de la Montaña Blanca. m i e n t r a s que los servicios. Moscú había r e t o ñ a d o de nuevo t r a s la implantación f o r m a l del zarismo con Iván III. D u r a n t e la mayor p a r t e de este m i s m o período. m i e n t r a s que la m o n a r q u í a construía un amplio ejército s e m i p e r m a n e n t e que f i n a l m e n t e sustituyó a todas las viejas levas de la nobleza. Las prestaciones de t r a b a j o del robot llegaron muy p r o n t o a la m i t a d de la semana laboral. cuyo e s t a t u t o y privilegios dependían del gobierno. diezmos y contribuciones feudales podían alcanzar hasta dos tercios de toda la producción c a m p e s i n a 9 . cerca de las tres cuartas partes de todas las tierras de Bohemia.196 196 Europa oriental 218 El absolutismo en el Este 105 204 Zemski Sobor había desaparecido realmente. 212-14. p. m i e n t r a s el descontento se extendía p o r las provincias rurales hasta Siberia. a u n q u e desigual. 220-1. t o m a r o n Moscú y obligaron al zar a aband o n a r la ciudad. en las tres regiones. En el este de Prusia. bían sido reducidas y reprimidas d u r a n t e la última depresión medieval. que ahora adquirió un vigor incontestado. j u n t o con la Iglesia. beneficiándose notablemente del comercio de largo recorrido e n t r e E u r o p a y Asia. crecimiento u r b a n o en algunas zonas del Este. y f u e r o n seguidas p o r la desaparición de los sistemas estamentales. al e s t a r el comercio a c a p a r a d o p o r los boyardos. d e j a n d o de tener en adeiante toda importancia económica. Los últimos " Carsten. la evolución de Bohemia tuvo un sincronismo comparable. El único organismo corporativo que resistió al Gleichschaltung del Gran Elector tras la Suspensión de 1653 f u e la ciudad de Koenigsberg en la Prusia oriental: f u e aplastada en 1662-63 y en 1674. Koenigsberg era todavía u n a f i r m e avanzadilla de la a u t o n o m í a de los burgos. Las nuevas m o n a r q u í a s —Hohenzollern. El último y simbólico Zemski Sobor pasó al olvido en 1683. el m i s m o Moscú carecía de u n a clase b u r g u e s a fuerte. y los truculentos y c o r r o m p i d o s fusileros de la milicia de los streltsi. Los Estados. q u e d a r o n reducidos a u n a simple función ceremonial. La notable m e j o r í a económica que experimentó el continente en el siglo xvi favoreció u n nuevo. los funcionarios y u n p e q u e ñ o grupo de m e r c a d e r e s gosti. una a n á r q u i c a fuerza de t r a b a j o semirrural. sin embargo. The Thirty Year's war. que finalizó en 1648 con esta larga lucha militar. d e r r o t a d o en Alemania. El pacto social e n t r e la m o n a r q u í a y la aristocracia rusa fue sellado con el establecimiento del absolutismo a cambio de la aprobación definitiva de la servidumbre. y sin la vitalidad p o p u l a r que las había caracterizado en la época husita. pp. Las multitudes a m o t i n a d a s se enfurecieron ante la subida de precios de los artículos básicos que siguió al a u m e n t o de impuestos d e c r e t a d o p o r la administración de Morózov.

las ciudades rusas no crearon ningún problema a la mon a r q u í a ni a la aristocracia. e n t r e tres y siete personas p o r kilómetro cuadrado 1 5 . 95. En el Este. La siguiente comparación puede d a r u n a idea de la diferencia de condiciones con la E u r o p a occidental: la densidad de población en la Rusia del siglo x v n 11 era de tres o c u a t r o p e r s o n a s p o r kilómetro cuadrado. H. m i e n t r a s que Siberia occidental y la región del Volga y el Don. en las d u r a s condiciones de la f r o n t e r a . un antecedente regional p e r m a n e n t e de este fenómeno: el problema endémico p a r a el feudalismo oriental de la proporción t i e r r a / t r a b a j o . p. procedentes de las comunidades de «tierra negra» del norte. Europe unfolding.000 habh tantes a menos de 1. En muchos distritos de Brand e m b u r g o h u b o pérdidas demográficas superiores al 50 p o r 100". El siglo x v n f u e u n a época de caída de los precios y disminución de la población en la m a y o r p a r t e de E u r o p a . 1648-1688. en el sudeste. El interminable proceso de reducción a la servid u m b r e del c a m p e s i n a d o ruso.200 Europa oriental El absolutismo en el Este 201 t u m u l t o s u r b a n o s de Moscú tuvieron lugar en 1683. c u a n d o Pedro I liquidó p o r fin a los streltsi. El p r i m e r objetivo de la clase t e r r a t e n i e n t e n o era tanto. que buscaban mayor libertad personal y oportunidades económicas. la existencia de demasiado pocos campesinos. 111. En las tierras rusas. Cambridge. Más hacia el este. grandes y divisibles. Del m i s m o modo. estas medidas se intensificaron en la fase inaugural del absolutismo. austriaca y checa p a r a impedir esta movilidad tradicional. el p r o b l e m a era todavía más serio. con sus guerras civiles. es u n a p a r a d o j a histórica que Siberia fuese colonizada p o r pequeños propietarios campesinos. p r o d u j o entonces inestabilidad y escasez de la fuerza de t r a b a j o a disposición de la clase terrateniente. E n las fértiles tierras del sudeste de Polonia o de Ucrania occidental. y en 1683. Stoye. es decir. las r e d u j e r o n p a r a siempre a adornos pasivos del imperio de los Habsburgo. dispersos en espacios excesivamente grandes. Peasant Uprisings. The Thirty Year's war. 377. la f o r m a m á s típica y eficaz de la lucha de clases protagonizada por el c a m p e s i n a d o era simplemente huir. la densidad demográfica no era m u c h o mayor. diez veces mayor 1 4 . al margen del control señorial. d e s e r t a r colectivamente de la tierra y dirigirse a nuevos espacios deshabitados e inexplorados. m i e n t r a s q u e la de Francia era de 40. pp. la zona agrícola m á s rica de la Rzeczpospolita. 31. R. «Poland and Lithuania». 157. en Rusia y en Polonia. p. debe considerarse en el m a r c o del contexto n a t u r a l a p u n t a d o : existían zonas marginales. constituían r e m o t a s e impenetrables extensiones todavía en proceso de colonización gradual. como en Occidente. la p r o f u n d a zona forestal del n o r t e de Rusia era tradicionalm e n t e un área de c a m p e s i n a d o de «tierra negra». Ya se han descrito las medidas t o m a d a s en el ú l t i m o período medieval por la nobleza prusiana. las guerras y los desastres civiles habían creado crisis de m a n o de obra p a r t i c u l a r m e n t e agudas. P. Chicago. colonias campesinas independientes. En las amplias tierras pónticas situadas e n t r e a m b o s países n o existían límites ni f r o n t e r a s estables de asentamiento. la población total b a j ó de 1. f i j a r el nivel de las cargas que debía pagar el campesino. El descenso demográfico de esta época creó así. Así. invasiones e x t r a n j e r a s y rebeliones rurales.700. la guerra de los Treinta Años acabó con el orgullo y el desarrollo de las ciudades de Bohemia y Moravia: los incesantes sitios y devastaciones que s u f r i e r o n d u r a n t e las c a m p a ñ a s de la guerra. Skwarczynski. A p a r t i r de entonces. sin embargo. La razón interna m á s f u n d a m e n t a l del absolutismo del Este radica. 15 14 Cambridge . La m a y o r p a r t e de la llanura de Hungría central —que entonces eran las tierras fronterizas e n t r e los imperios a u s t r í a c o y turco— estaba igualmente despoblada. Enserfment and miíitary change 11 in Muscovy.000 en el m o m e n t o de la f i r m a de la Paz de Westfalia 1 2 . El «período de trastornos». 245. una constante escasez de t r a b a j o r u r a l p a r a el cultivo de la tierra. c u a n d o los a r t e s a n o s rebeldes f u e r o n sometidos con facilidad. en grandes zonas de E u r o p a oriental. En Bohemia. j u n t o con la cancelación de las a u t o n o m í a s municipales después de ella. Había. La guerra de los Treinta Años infligió un golpe b r u t a l al c o n j u n t o de la economía alemana al este del Elba. o agravó. La emigración rural en todas esas direcciones ofrecía la posibilidad de liberarse de la explotación señorial y establecer. en el campo. Hellie. c o m o detener la movilidad del aldeano y atarle a la tierra. esto es. " R. Mousnier. n a t u r a l m e n t e . En tierras checas.000. d u r a n t e el m i s m o período en que la gran 1971. p. Su compleja maquinaria de represión estaba dirigida primordial y esencialmente c o n t r a el campesinado. en The New Modern History of Europe. a lo largo del siglo x v n . Polisensky. p. alrededor de las propiedades territoriales de la nobleza. 1968. además. las intolerables tensiones de las guerras de Livonia y de la Oprichnina c o n d u j e r o n a la despoblación y evacuación calamitosas de Rusia central en los últimos años del siglo xvi: e n t r e el 76 y el 96 p o r 100 de todos los núcleos rurales de la provincia de Moscú f u e r o n a b a n d o n a d o s 13. 159.

creada en 1557. Polonia. su cumplimiento era n o r m a l m e n t e m u y imperfec" A. en este sentido. pp. organizado en regimientos que elegían delega- 20 Una completa descripción de la estructura social de Ucrania y de la revolución de 1648-54 puede verse en Vernadsky. y c o n t e m p o r á n e o del q u e en el Oeste evolucionaba m á s allá de la servidumbre.196 196 Europa oriental 218 El absolutismo en el Este 209 m a s a del c a m p e s i n a d o central se estaba h u n d i e n d o en u n a abyecta esclavitud l é . N. 11 Mousnier. enero de 1970. u n a vez más. 247-72. en todas partes. m u c h o más exigentes que las necesarias p a r a la p r i m e r a servid u m b r e en el Oeste: el resultado f u e hacer posible u n E s t a d o absolutista más avanzado que las relaciones de producción sob r e las que se asentaba. Estos conflictos no termin a r o n h a s t a q u e se estableció u n a autocracia central. Un a p a r a t o represivo inexorablemente centralizado y u n i t a r i o constituía u n a necesidad objetiva p a r a la vigilancia y la supresión de la extendida movilidad r u r a l en épocas de depresión económica. pp. o h a b i t a n t e s de las tierras atlas circasianas. sin d u d a alguna. 439-81. a las disposiciones de los codigos legales. 26-7. que daba a sus propiedades u n a v e n t a j a económica f u n d a m e n t a l sobre la más p e q u e ñ a nobleza de servicio 1 8 : d e j ó de ser necesaria sólo c u a n d o la red de la s e r v i d u m b r e h u b o a t r a p a d o con fuerza a casi todo el campesinado ruso en el siglo XVIÍI. subraya este contraste. que se habían asentado en las vastas tierras fronterizas e n t r e Polonia. capaz de i m p o n e r la adscripción a la tierra en t o d o el t e r r i t o r i o ruso. los esclavos todavía cultivaban e n t r e el 9 y el 15 p o r 100 de las propiedades rusas 1 7 . Volkov. podía e n f r e n t a r s e con este p r o b l e m a de f o r m a adecuada. Ya.000 siervos fugitivos —alrededor del 3 ó 4 por 100 del total de la población sierva— que fueron devueltos a sus antiguos amos. Las funciones de policía interior necesarias p a r a la segunda s e r v i d u m b r e del Este f u e r o n . gran p a r t e de la m a r c h a interior hacia el absolutismo w . la catástrofe de la revolución u c r a n i a n a de 1648. The tsardom of Moscow. «Serfdom in Russia». en m o d o alguno. enero de 1970. 104. pp. p. Istoriya SSSR. 1955. ecuestre. Así pues. lo que e n f u r e c í a a la clase de pequeños propietarios. Las leyes señoriales q u e ataban al c a m p e s i n a d o a la tierra ya se habían a p r o b a d o en la época precedente. " Una idea de la magnitud de este problema para la clase dominante rusa puede deducirse del hecho de que en fecha tan tardía como 1718-9. Relazioni. muy similar al de los t á r t a r o s contra los que n o r m a l m e n t e luchaban. y que u n considerable n ú m e r o de p r o d u c t o r e s directos p e r m a n e c e libre en el campo. a la que h a b r í a de ligarse. III. . Florencia. La posesión de esclavos era u n o de los grandes capitales de la clase boyarda. «O stanovlenii absoliutizma v Rossii». que le costó u n tercio de su t e r r i t o r i o y que descargó sobre la moral y el valor de la szlachta u n golpe del que n u n c a se h a b r í a de r e c o b r a r plenamente. La misión del absolutismo fue. Fue u n a rebelión iniciada p o r los relativamente privilegiados «cosacos» de la región del Dnieper. con u n a p a r a t o coercitivo de Estado. Voprosi lstorii. en el interior el precio de su f r a c a s o f u e la mayor insurrección campesina de esta época. Mientras tanto. Su centro político y militar era la isla fortificada o sech. Ninguna red de jurisdicciones de señores individuales. «O dialektike istoricheskovo razvitiya russkovo krest'yanstva». como h e m o s dicho repetidas veces. convertir la teoría jurídica en práctica económica. existió u n a incesante rivalidad interfeudal p o r el control de «almas» p a r a el cultivo de las tierras de la nobleza y el clero: los boyardos y los monasterios con feudos más rentables y racionalizados a d m i t í a n siervos fugitivos. En estas tierras de nadie habían llegado a a d o p t a r un m o d o de vida seminómada. pp. como ya hemos visto. " Véase la notable ponencia de Vernadsky. En efecto. que señala correctamente la importancia de la esclavitud rural en Rusia como una característica del sistema agrario. la constante preocupación señorial p o r el p r o b l e m a de la movilidad laboral en el Este es lo que explica. f u e la a p a r e n t e excepción en la lógica de este proceso. 1. y que constituía un campam e n t o guerrero. Mucho t i e m p o después se había desarrollado u n a compleja est r u c t u r a social en las comunidades de cosacos. Véase M. to: las v e r d a d e r a s p a u t a s de la m a n o de obra n o correspondían siempre. estable y poderosa. el censo ordenado por Pedro I descubrió no menos de 200. que eran en su origen campesinos fugitivos o rutenios. situada más a b a j o de los rápidos del Dnieper. la presencia de esclavitud r u r a l en u n a f o r m a c i ó n social feudal siempre significa que el sistema de serv i d u m b r e n o se ha c e r r a d o aún. Pero. El carácter peculiar de la revolución u c r a n i a n a f u e consecuencia directa del p r o b l e m a básico de la movilidad y la huida de los campesinos en el Este 2 0 . Rusia y el j a n a t o t á r t a r o de Crimea. pues sirvió de preludio i n m e d i a t o a la guerra con Suecia. en X Congresso Internationale di Scienze Storiche. i. y ponían obstáculos a su recuperación p o r sus antiguos señores. Peasant uprisings. procedentes de fincas más pequeñas. 174-5. p o r muy despóticos q u e f u e r a n . mucho después de la consolidación legal de la servidumbre. Pero así como en lo exterior tuvo que pagar el castigo del diluvio sueco p o r n o h a b e r generado u n absolutismo. Esta ausencia de una fijación territorial n o r m a l en Rusia es lo que explica la s o r p r e n d e n t e supervivencia de la esclavitud en u n a escala muy considerable: a finales del siglo xvi. Sajarov.

que p u s o a toda la Ucrania situada más allá del Dnieper b a j o el dominio de los zares. E n 1606-07. Berkeley y Los Angeles. En 1633-34. en u n m o m e n t o u o t r o del siglo xvxi. Europe unfolding. que lucharon codo a codo con los campesinos cosacos pobres p o r a r r o j a r a los señores polacos. c u a n d o e n c o n t r ó estas comunidades en su expansión hacia Ucrania. Pero. las m a s a s rurales del B a j o Don siguieron al cosaco Bulavin en u n a violenta rebelión contra el a u m e n t o 22 Stoye. los campesinos polacos sp rebelaron en la región de Podhale. d u r a n t e la fase final de la guerra de los Treinta Años y en la década siguiente: 1645. n o cambió la anomalía militar de la independencia de los regimientos del sech. las b a n d a s e r r a n t e s de bandidos y m o n t a ñ e r o s se mezclaban con a s e n t a m i e n t o s aldeanos de agricultores. El campesinado de Bohemia. . El r e p e n t i n o m o t í n de las compañías registradas b a j o su Hetmán Jmelnitski en 1648 f u e profesionalmente capaz de hacer f r e n t e a los ejércitos polacos enviados c o n t r a ellas. los campesinos. Livonia y Rusia. 1648. 1963. en u n movim i e n t o inspirado p o r el de los cosacos y los siervos ucranianos. de nuevo. E s t a guerra t e r m i n ó con la decisiva transferencia de fidelidad de Polonia a Rusia realizada p o r Jmelnitski con el t r a t a d o de Pereyaslavl de 1654. se levantó c o n t r a sus señores a lo largo de todo el país en 1680. Las t r o p a s cosacas f u e r o n utilizadas como caballería auxiliar en las c a m p a ñ a s polacas de Moldavia. en Cracovia. y los oficiales t r i u n f a n t e s llegaron a constituir u n a élite de propietarios. La autocracia zarista centralizada f u e capaz de a m b a s cosas: repelió la amenaza sueca y n o sólo sometió. Muscovy and the Ukraine. plebeyos y cosacos de la región del Dnieper tomaron el p o d e r provincial b a j o el m a n d o del ex esclavo Bolótnikov. Finalmente. " Un relato sucinto de las negociaciones y disposiciones del tratado de Pereyaslavl puede verse en C. 30. Fuera del sech de Zaporozhe. pensó que era necesario tolerar la f u e r z a a r m a d a de los cosacos zaporozhianos. en efecto. 1650 y. O'Brien. ni afectó a los grupos de cosacos rurales que vivían e n t r e la población sierva cultivando los latifundios de la aristocracia polaca en esta región. 1646. la movilidad campesina había dado origen en las p r a d e r a s pónticas a u n f e n ó m e n o sociológico p r á c t i c a m e n t e desconocido p o r entonces en Occidente: el de u n a s m a s a s rurales capaces de p r e s e n t a r ejércitos organizados c o n t r a u n a aristocracia feudal. p e r o n o f u e la única. pp. y sus ejércitos estuvieron a p u n t o de instalar al Falso Dimitri como zar de Moscú. q u e había extendido i n i n t e r r u m p i d a m e n t e sus tierras en dirección al Este. en 1656 22. E s t a convergencia social con la szlachta local. La nobleza polaca. El f r a g m e n t a d o E s t a d o polaco se m o s t r ó incapaz de d e r r o t a r y s o m e t e r a los cosacos. t r a s u n a larga evolución. En B r a n d e m b u r g o se p r o d u j e r o n repetidos estallidos de violencia r u r a l en el distrito central de Prignitz. Los campesinos ucranianos —cosacos y n o cosacos— f u e r o n las víctimas de esta operación: la «pacificación» de Ucrania con la integración del c u e r p o de oficiales en el E s t a d o r u s o restableció sus a t a d u r a s . 1648-1688. a su vez. los escuadrones cosacos llegaron a f o r m a r u n c u e r p o de élite de la autocracia zarista. 21-7. En 1707-08. y t a m p o c o p u d o resistir a los suecos. q u e a su vez elegía u n c o m a n d a n t e s u p r e m o o hetmán. s u j e t o a u n a creciente degradación de su posición económica y legal después del t r a t a d o de Westfalia. con su base en u n filibusterismo semipopular. El t r a t a d o de Pereyaslavl simbolizó. u n levantamiento general de los siervos de Ucrania. p r á c t i c a m e n t e todo el sudeste. la respectiva trayectoria de los dos grandes rivales de aquella zona d u r a n t e el siglo XVII. englobándola en u n n ú m e r o limitado de regimientos técnicamente «registrados» b a j o m a n d o polaco. En 1670-71. sino que al final utilizó a los cosacos c o m o dragones encargados de la represión de sus p r o p i a s masas. desde Astracán hasta Simbirsk. Una salvaje guerra social se libró en Galitzia y en Ucrania. garantizando los intereses del starshina cosaco 2 1 . con rebeliones de siervos. p. sobre todo. y su rebelión desencadenó. Todas las grandes noblezas de E u r o p a oriental tuvieron q u e e n f r e n t a r s e . B. Tres años después. c u a n d o los ejércitos austríacos tuvieron que ser enviados p a r a s u p r i m i r su alzamiento.196 Europa oriental 218 El absolutismo en el Este 211 dos p a r a u n consejo de oficiales o starshina. en la m i s m a Rusia h u b o u n n ú m e r o inigualado de insurrecciones rurales que se extendieron desde el «período de trastornos» a comienzos del siglo X V I I hasta la era de la Ilustración en el siglo x v m . La concentración del poder nobiliario p o r el Gran Elector debe considerarse en el m a r c o del m a l e s t a r y la desesperación de las aldeas. los siervos y desertores de la zona de guerra de Smolensko se rebelaron b a j o el m a n d o del campesino Balash. El levantamiento u c r a n i a n o f u e la guerra campesina m á s imp o r t a n t e de la época en el Este. q u e d o m i n a r o n al pueblo cosaco y en ocasiones se convirtieron f i n a l m e n t e en nobles polacos. en la q u e los ejércitos szlachta f u e r o n d e r r o t a d o s repetidas veces p o r las fuerzas zaporozhianas. gobernados p o r sus propios ancianos. Así. se sacudió el control señorial a medida que numerosísimos ejércitos de campesinos y cosacos subían por el valle del Volga dirigidos p o r el b a n d i d o Razin.

páginas 157. es subrayado por Lattimore. necesitaron el despliegue a gran escala de los ejércitos imperiales rusos. p o r q u e toda la e s t r u c t u r a fiscal. 159. después de q u e se completaran los p r o g r a m a s colonizadores de Potemkin. Ucrania. Así pues. sino que r e c a u d a b a impuestos. y t o m ó f o r m a s sin precedentes. que ayudaba al control de la fuerza de trabajo. esta institución única se convirtió b a j o el m a n d o de Von G r u m b k o w en el órgano sup r e m o del a b s o l u t i s m o de los Hohenzollern. d u r a n t e la guerra con Suecia. de f o r m a significativa. p a r a ser d e r r o t a d a s . campesinos de las llanuras y tribus de pastores en u n a serie de sublevaciones que. El Generalkriegskommissariat constituía u n ministerio de la guerra y de hacienda omnicompetente. al o t r o lado del Elba. aventureros y fugitivos se mezclaban con los siervos asentados y las propiedades nobiliarias. Los antiguos oficiales se convertían en consejeros provinciales o. «Feudalism in history». los funcionarios de la administración se reclutaban en su mayor p a r t e entre los antiguos interventores y comisarios de los regimientos. En p r i m e r lugar. tuvo lugar la última y más formidable de todas las insurrecciones: la t r e m e n d a rebelión de n u m e r o s a s poblaciones explotadas. la influencia de la guerra en su e s t r u c t u r a f u e m á s p r e p o n d e r a n t e incluso que en el Oeste. 56. Las c u a t r o mayores rebeliones f u e r o n dirigidas p o r elementos cosacos a r m a d o s . Había así u n orden i n t e r n o del absolutismo del Este que c o m p l e m e n t a b a su determinación exterior: la función del Estado centralizado consistía en defender la posición de clase de la nobleza feudal contra sus rivales 25 El contraste entre la topografía llana e interminable del Este. El hincapié funcional en la guerra r e d u j o en este caso al naciente a p a r a t o de E s t a d o a u n s u b p r o d u c t o de la m á q u i n a militar de la clase dominante. El absolutismo del Gran Elector de B r a n d e m b u r g o había nacido. f u e c u a n d o el c a m p e s i n a d o ruso. Todas estas rebeliones populares se originaron en las indet e r m i n a d a s zonas fronterizas del t e r r i t o r i o ruso: Galitzia. como u n a fuerza centrípeta sobre las aristocracias del Este. en las q u e resultaba f r o n t a l m e n t e amenazado el p o d e r colectivo y la propiedad de la nobleza. El gran historiador p r u s i a n o Otto Hintze describió así el desarrollo de esta e s t r u c t u r a en el siglo siguiente: «Toda la organización del funcionariado estaba ligada a los objetivos militares y destinada a servirlos. nació como u n a r a m a del ejército. pp. Prusia representa quizá el límite extremo alcanzado p o r la militarización en la génesis de este Estado. todo consejero de las c á m a r a s administrativas y fiscales se titulaba s i m u l t á n e a m e n t e c o n s e j e r o de la guerra. que no sólo m a n t e n í a un ejército p e r m a n e n t e . que a p o r t a b a n la experiencia militar y la organización que les hacían tan peligrosos p a r a la clase feudal. Con el cierre final de las f r o n t e r a s u c r a n i a n a y siberiana a finales del siglo x v m . ¿Cuáles f u e r o n los rasgos específicos de la variante oriental de esta m á q u i n a feudal fortificada? Pueden señalarse dos características básicas e interrelacionadas. Peasant uprisings. q u e d ó som e t i d o a u n a t a c i t u r n a quietud. en último término. y el relieve más accidentado y limitado del Oeste.196 196 Europa oriental 218 El absolutismo en el Este 109 212 de contribuciones y el t r a b a j o obligatorio en los astilleros. El extendido peligro procedente de sus propios siervos actuó. impuestos p o r Pedro I. p o r q u e allí se diluía el p o d e r del E s t a d o central y las escurrizidas m a s a s de bandidos. Incluso los policías provinciales procedían de los comisariados de la guerra. del exterior y sus campesinos del interior. en m e d i o de la confusión provocada p o r las expediciones suecas a través del Báltico en la década de 1650. Todo ministro de E s t a d o se titulaba s i m u l t á n e a m e n t e ministro de la guerra. incluso. las posiciones más b a j a s se llenaban hasta ddnde era posible con . obreros industriales forzados. y Mousnier. Su evolución y articulación internas r e p r e s e n t a r o n u n a expresiva realización de la f r a s e de Treitschke: «La guerra es el p a d r e de la cultura y la m a d r e de la creación». en presidentes y ministros. al miedo social: su a p a r a t o coactivo político-militar era la garantía de la estabilidad de la servidumbre. A p a r t i r de 1679. en 1773-74. Astracán. la burocracia central y la administración local del Gran Elector comenzaron su existencia como subdep a r t a m e n t o s técnicos del Generalkriegskommissariat. que facilitaba las huidas. en o t r a s palabras. en toda la E u r o p a oriental. pues. hasta llegar a ser u n f e n ó m e n o europeo de carácter general. La ascensión del E s t a d o absolutista en el siglo X V I I respondía. al m a n d o de Pugachev. la intensidad de la lucha de clases en el campo —siemp r e latente en f o r m a de huidas rurales— f u e también el deton a d o r de explosiones campesinas c o n t r a la servidumbre. Siberia. como ya hemos visto. que combinó a cosacos del m o n t e y la estepa. La organización y la disciplina de los p r i m e r o s y la fluidez y contumacia de los segundos dictaron la urgencia de la unidad política. p o r tanto. La geografía social plana de la m a y o r p a r t e de la región —que la distinguía del espacio m á s segmentado de la E u r o p a occidental— 2 3 podía d a r f o r m a s particularm e n t e serias a esta amenaza. desde las estribaciones de los Urales y los desiertos de Bashkiria hasta las orillas del Caspio. regulab a la industria y s u m i n i s t r a b a el funcionariado provincial del E s t a d o de B r a n d e m b u r g o . El E s t a d o absolutista se reduplicó. La burocracia prusiana. 55. Finalmente. Bielorrusia.

I. Aparte de sus deberes de defensa c o n t r a los turcos. residía exclusivamente en la r a m a militar del Estado: a p a r t i r de entonces. 1943. que estaba guarnecida con milicias de Grenzers s u j e t a s a su m a n d o . La carencia final de u n a unidad política rigurosa en los dominios de los H a b s b u r g o impidió un auge comparable del a p a r a t o militar d e n t r o del absolutismo austríaco. en este caso. Competition for empire. la extensión del ejército de los H a b s b u r g o en Hungría a principios del siglo X V I I I provocó finalmente u n a unión política más estrecha con las otras posesiones dinásticas. 1912. 26. También en las tierras magiares. 61. p. El ejército profesional que apareció t r a s la guerra de los Treinta Años rubricó la victoria de la dinastía sobre los Estados bohemios. 21 H. tury. Así. El control del m a n d o p o r los j u n k e r s era p r á c t i c a m e n t e absoluto. éste f u e p r o b a b l e m e n t e el que tuvo u n a influencia mayor p a r a p r o m o v e r la unificación de los diversos territorios hereditarios. A history Privy Council in the seventeenth cen- of Russia. y todos —incluyendo Bohemia y especialmente Hungría. D u r a n t e m u c h o tiempo. . p. o Hofkriegsrat. p. Con todo. organizando y supervisando la colonización sistemática de estas tierras por inmigrantes germanos. Londres. En su estudio sobre la especificidad histórica del imperio moscovita. II. Iván IV y Pedro I. Al m i s m o tiempo. desde la mitad del siglo xvi hasta finales del X V I I I . La m a q u i n a r i a de guerra f u e siempre el a c o m p a ñ a m i e n t o más constante del desarrollo del absolutismo austríaco. J. Iván IV intentó r e c o n s t r u i r todo el modelo de tenencia de la tierra en Moscovia p a r a convertirlo en tenencias de servicio. «De todos los órganos centrales de gobierno. que o c u p a b a n un t e r r e n o geográfico situado. como se verá más adelante. p a r a cuya protección se había planeado ori24 ginariamente— aceptaron su control s u p r e m o sobre los asuntos militares» 27. Schwarz. p. más allá de sus f r o n t e r a s . F. Kliuchevsky. " A. el p o r c e n t a j e de la población enrolada en el ejército era quizá c u a t r o veces superior al de la Francia contemporánea y se utilizaban implacables métodos coactivos p a r a reaprovisionarlo con desertores y campesinos e x t r a n j e r o s . Esta t r e m e n d a m á q u i n a militar absorbía n o r m a l m e n t e ent r e el 70 y el 80 p o r 100 de los ingresos fiscales del E s t a d o en tiempos de Federico II 2 6 . que se habían t o m a d o a los turcos. 319. Gesammelte Abhandlungen. 19. Kliuchevsky com e n t a que «la p r i m e r a de estas peculiaridades era la organización guerrera del Estado. y todo el sistema social se ponía al servicio del militarismo. Los nobles. O. y careció d u r a n t e m á s de un siglo de u n verdadero equivalente civil. Ninguna concentración comparable a la de Berlín prevaleció n u n c a en Viena. p. mezcla imperfecta de rasgos orientales y occidentales que correspondía a su base territorial mixta en E u r o p a central. The course of Germán history. El imperio moscovita era la Gran Rus en armas» 2 8 . " Dorn. la tendencia centralizadora y el í m p e t u innovador d e n t r o del ecléctico sistema administrativo del Estado de los H a b s b u r g o provinieron del complejo militar imperial. los territorios recién conquistados y situados más hacia el Este. el Consejo S u p r e m o de la Guerra. V. se convirtió en el p r i m e r a p a r a t o perm a n e n t e de gobierno en a m b o s reinos. diseñaron su sistema administrativo básico p a r a a u m e n t a r la capacidad bélica de Rusia. cada u n o en su esfera. hay que tener en cuenta que. siemp r e tuvo u n a e s t r u c t u r a m u c h o más heteróclita. era el único organismo de gob i e r n o con jurisdicción en todos los territorios de los Habsburgo en el siglo xvi. implicando cada vez más a la nobleza en obligaciones militares p e r m a n e n t e s p a r a 21 Hintze. en efecto. A finales del siglo X V I I I . El Consejo S u p r e m o de la Guerra gobernaba directamente Transilvania y el Banato. El p o d e r absolutista. Los arquitectos más célebres de este edificio. sostenido por los impuestos sobre las tierras de Bohemia y de Austria. Todo el Est a d o adquiría así u n corte militar. Hungría suministró a c a n t o n a m i e n t o s y tropas a los ejércitos de los Habsburgo. y el único organismo ejecutivo que los unía b a j o la familia dominante. P. Pero no por eso los ejércitos austríacos alcanzaron nunca la posición de sus equivalentes prusianos: la militarización del E s t a d o se vio bloqueada p o r los límites impuestos a su centralización. Su posterior papel en el crecimiento gradual de la centralización de los H a b s b u r g o y en la construcción de un absolutismo desarrollado f u e siempre determinante. el Hofkriegsrat era responsable de la directa administración civil de toda la b a n d a de territorio situada a lo largo de la f r o n t e r a sudoriental de Austria y Hungría. Por otra parte. sólo este complejo milit a r dio realidad práctica a la u n i d a d dinástica de las dispersas tierras gobernadas p o r los Habsburgo. El absolutismo austríaco. p a r a el resto de la administración imperial. el papel del a p a r a t o militar en Rusia apenas f u e menos i m p o r t a n t e que en Prusia. The imperial Harvard. se pusieron b a j o control del ejército. Londres. 1961. burgueses y campesinos se limitaban a estar allí. Taylor.196 196 Europa oriental 218 El absolutismo en el Este 110 214 suboficiales retirados o con inválidos de guerra. 94. p a r a servir al Estado y travailler pour le roi de Prusse»24.

Pedro I dio entonces su f o r m a m á s implacable y universal a este sistema. pp. La llegada del absolutismo de los Hohenzollern en el siglo X V I I cambió radicalmente esta situación. iv. A history of Russia. Significativamente. malversación de fondos estatales. En Rusia. Kliuchesvsky. Kazán y Astracán. The European the 18th century.196 196 Europa oriental 218 El absolutismo en el Este 111 216 con el E s t a d o moscovita. Bureaucracy. p o r o t r a parte. t á r t a r o s y otros antagonistas. el c o n j u n t o de la burocracia oficial se caracterizaba p o r su concienzudo profesionalismo. La racionalidad y la necesidad de u n «superabsolutismo» para la clase feudal del Este recibió en este desenlace " Kliuchevsky. en los Balcanes. b a s a d o en Austria. 120. sin embargo. t r a s s o m e t e r a los campesinos de u n a form a n o menos feroz. M. 1680-1815. el r e s t o de Ucrania y Crimea. octubre de 1943. nobility in . absorbiendo Novgorod. Toda la tierra quedó suj e t a a obligaciones militares y todos los nobles tenían que com e n z a r u n servicio indefinido al E s t a d o a la edad de quince años. El «período de trastornos» y la posterior consolidación de la dinastía Románov desarrollaron. La venta de cargos n o existió en Prusia ni en Rusia en volumen considerable. «La tierra se convirtió en u n m e d i o económico p a r a asegurar al E s t a d o u n servicio militar suficiente. Al p r e s e r v a r celosamente los derechos individuales de cada propietario contra todos los demás. A p a r t i r de entonces. Sus homólogos polacos. La atención p r e f e r e n t e del E s t a d o absolutista a la guerra n o era gratuita. y la propiedad de la tierra p o r la clase de los oficiales p a s ó a ser la base de u n sistema de defensa nacional» 2 9 . los f r a u d e s y las malversaciones eran males endémicos en las m á q u i n a s del E s t a d o mos»! Hans Rosenberg. 31 V. La cartografía del absolutismo del E s t e corresponde estrecham e n t e a su e s t r u c t u r a dinámica.. en Goodwin. el nuevo E s t a d o prusiano impuso una creciente probidad financiera sobre su administración. Iván IV se h u n d i ó en las largas guerras de Livonia. En el siglo XVII. Dos tercios de los m i e m b r o s de todas las familias nobles tenían que ingresar en el ejército. p. en Renania. no f u e r o n capaces de generar un absolutismo. y en el X V I I I había sometido a Hungría y anexionado Croacia. m i e n t r a s que en el siglo X V I I I ocupó las tierras del Báltico. La consecuencia era previsible: Polonia f u e b o r r a d a del m a p a por sus vecinos. p. el Estado ruso se expandió i n i n t e r r u m p i d a m e n t e con la anexión de Ucrania occidental y una p a r t e de Bielorrusia.. En fin. 30 final u n a demostración simétrica. reconquistó Bohemia en el siglo XVII. aristocracy and autocracy: the Prussian experience. 13 Hans Rosenberg. que eran socialmente m u c h o más avanzados y en los que había u n a floreciente burguesía u r b a n a . que d e m o s t r a r o n en el c a m p o de batalla la más alta necesidad del E s t a d o absolutista. 174-5. La diferencia f u n d a m e n t a l e n t r e las variantes oriental y occidental puede verse en los respectivos modos de integración de la nobleza en la nueva b u r o c r a c i a creada p o r ellas. O. op. Esta f u e la época de dominio incontestado del Herrenstand y el Ritterschaft y de debilitamiento de toda a u t o r i d a d pública central. y sólo se permitía al tercer h i j o de cada familia c u m p l i r este servicio en la burocracia civil 30 . D u r a n t e la m a y o r p a r t e del siglo xvi h u b o u n estado de guerra permanente c o n t r a suecos. «Russia». Finalmente. que radicaba en la naturaleza de la relación funcional e n t r e los propietarios feudales y las m o n a r q u í a s absolutas. Tanto en Prusia como en Rusia la militarización extrema del E s t a d o estaba ligada e s t r u c t u r a l m e n t e a la segunda característica principal del absolutismo. El Estado de los Habsburgo. 20. B r a n d e m b u r g o adquirió Pomerania en el siglo Xvn. pp. Rusia. Prusia y Austria se dividieron Polonia. y los de todos contra cualquier dinastía. Cambridge. a p a r t i r del e j e m p l o de su ausencia. la nobleza polaca cometió u n suicidio colectivo. f u e f o r m a l m e n t e sancionada la c o m p r a de cargos p o r Federico Guillermo I y sus sucesores 3 3 . Transilvania y Oltenia. cit. sólo en los enclaves de Cleves y Mark. lituanos. la tendencia básica a ligar la propiedad de la tierra con la construcción del ejército. correspondía a movimientos de conquista y expansión m u c h o mayores que los que tuvieron lugar en Occidente. American Historical Review. Beloff. Su miedo patológico a un p o d e r estatal central institucionalizó la a n a r q u í a nobiliaria. comp. 1958. La reacción feudal de los nobles prusianos y rusos llegó a su plenitud con u n absolutismo perfeccionado. «The rise of the junkers in Brandenburg-Prussia 1410-1563». que había sido el E s t a d o más grande de E u r o p a . 144-5. En Prusia. Moscovia multiplicó unas doce veces su t a m a ñ o d u r a n t e los siglos xv y xvi. 78. que t e r m i n a r o n en la catástrofe generalizada de la década de 1580. a r r e n d a m i e n t o s de sinec iras y manipulaciones del crédito real 3 2 . p. Los gastos militares y navales de P e d r o en 1724 — u n o de los pocos años de paz de su reinado— ascendieron al 75 p o r 100 de los ingresos del Estado 3 1 . Los j u n k e r s del este del Elba se habían caracterizado p o r su rapacidad pública en el siglo xvi. en el que h u b o u n a corrupción generalizada. y el Estado p r u s i a n o dobló después su t a m a ñ o con la conquista de Silesia en el siglo X V I I I . polacos. No se permitió la compra p o r los nobles de posiciones rentables en la burocracia.

aristocracy and " Carsten. T a m p o c o f u e u n a práctica significativa en el E s t a d o austríaco. Las razones p a r a esta diferencia general e n t r e el Este y el Oeste son evidentes. el m a n d o de oficiales constituía la reserva profesional de la clase terrateniente. sugerentemente llamados Kriegs . El completo estudio de S w a r t sobre la distribución del f e n ó m e n o de la venta de cargos hace hincapié c o r r e c t a m e n t e en su conexión con la existencia de u n a clase comercial local 3 4 . p o r tanto. Sale of offices in the seventeenth century. y los nobles sin n o m b r a m i e n t o de oficial eran incluidos p o r su n o m b r e en los i n f o r m e s trimestrales realizados p a r a su hijo. lo que constituía u n caso único. El m e c a n i s m o de u n a nobleza de servicio f u e en m u c h o s aspectos el correlato oriental de la venta de cargos occidental. La consecuencia f u e que el h í b r i d o fenóm e n o de la venta de cargos resultó impracticable. los zares controlaban el comercio — f r e c u e n t e m e n t e a través de sus propias e m p r e s a s monopolistas— y a d m i n i s t r a b a n las ciudades. los residentes en las ciudades eran siervos. autocracy. u n indicio de la relación interclasista establecida e n t r e la aristocracia d o m i n a n t e y su E s t a d o : la unificación p o r m e d i o de la corrupción y no de la coacción p r o d u j o un absolut i s m o más suave y m á s avanzado. La venta de cargos p r o p i a m e n t e dicha —en cuanto sistema regulado y legal de r e c l u t a m i e n t o de u n a burocracia— n u n c a llegó a establecerse seriamente en Rusia. y que n u n c a poseyó —al c o n t r a r i o de algunos de los principales vecinos de la Alemania del sur— u n a clase «funcionarial» q u e h u b i e r a c o m p r a d o sus posiciones en la administración. con lo que se indicaba que los nobles se consideraban. que debía p o r completo sus propiedades y f o r t u n a s a la voluntad de la dinastía que la había creado. A la reconquista de Bohemia p o r los H a b s b u r g o d u r a n t e la guerra de los Treinta Años siguió la sistemática destrucción de la vieja aristocracia checa y g e r m a n a de las tierras de Bohemia. W. 272. el cual.und . . Mercaderes. estaban investidos con u n a completa panoplia de poderes fiscales. p. p o r tanto. p o r el contrario. aspirantes a oficiales. identificaba sus intereses con los del E s t a d o que le concedía posiciones de h o n o r y de beneficio» 36. los j u n k e r s m a n t e n í a n u n control riguroso del Gutsbezirke local y. La nueva aristocracia «bohemia» suministró a p a r t i r de entonces el contingente d o m i n a n t e 35 K. La nobleza se convirtió de esta f o r m a en u n a nobleza militar. En o t r a s palabras. Aunque m u c h o s plebeyos ascendieron a oficiales b a j o la presión de la guerra de sucesión española. A menudo. 96. Bureaucracy. Ya h e m o s h a b l a d o de la sofocante política a n t i u r b a n a de las noblezas p r u s i a n a y polaca. también estaban cada vez más dominados p o r ellos. n o f u e a t e m p e r a d o p o r u n sector mercantil. En el m i s m o ejército. Swart. 139-43. f u e r o n purgados i n m e d i a t a m e n t e después de su final. de policía y de reclutam i e n t o p a r a el servicio militar sobre los campesinos. relativamente m á s avanzado. The origins of Prussia. la burguesía u r b a n a . Los órganos burocráticos provinciales de la administración central del siglo xviii. En Austria n o había u n a j u s t e tan e s t r e c h o e n t r e el a p a r a t o del E s t a d o absolutista y la nobleza. En la burocracia civil siempre h u b o u n a i m p o r t a n t e dosis de elementos n o aristocráticos que n o r m a l m e n t e eran ennoblecidos u n a vez que habían alcanzado las posiciones superiores 3 5 . que p e r d í a n de esta l o r m a u n a gran p r o p o r c i ó n de sus ingresos. En el campo. eo ipso. t a m b i é n aquí tuvo lugar u n movimiento p r o f u n d o a u n q u e incompleto hacia la creación de u n a nobleza de servicio. Pero este f e n ó m e n o n o era m á s que u n a variedad directa y p r i m a r i a del peculado y el robo. abogados y b a n q u e r o s tenían acceso a la m á q u i n a del E s t a d o si podían pagar las s u m a s necesarias p a r a c o m p r a r su posición en él. p. la venta de cargos en Occidente correspondió a la sobredeterminación del ú l t i m o E s t a d o feudal p o r el r á p i d o crecimiento del capital mercantil y m a n u f a c t u r e r o . En Rusia. La naturaleza mercantil de la transacción era también. n o había ninguna burguesía u r b a n a que p u d i e r a m o d i f i c a r el c a r á c t e r del E s t a d o absolutista.218 196 Europa oriental El absolutismo en el Este 219 covita y de los Románov. Los principios feudales p u r o s h a b r í a n de dirigir la construcción de la maqui14 naria estatal. en las que se asentó u n a nobleza nueva y e x t r a n j e r a .Domanen Kammern (Cámaras de la Guerra y los Dominios). p o r supuesto. p e r o s i m u l t á n e a m e n t e era un vínculo monetario. Rosenberg. la heterogeneidad insuperable de las clases terratenientes de los reinos de los Habsburgo lo imposibilitaba. a u n q u e en u n a escala e n o r m e y caótica. pp. En el Este. «Sólo los jóvenes nobles eran admitidos en las compañías o escuelas de cadetes que había f u n d a d o [Federico Guillermo I]. jurídicos. de fe católica y orígenes cosmopolitas. Con todo. El vínculo contradictorio que el capital establecía e n t r e el cargo público y las personas privadas r e f l e j a b a las concepciones medievales de soberanía y contrato. La clase de los j u n k e r s prusianos f u e i n c o r p o r a d a d i r e c t a m e n t e al Comisariado de la Guerra y a sus servicios financiero y fiscal p o r medio de su r e c l u t a m i e n t o p a r a el Estado. en las que todavía no existía u n orden público impersonal. que r e f l e j a b a la presencia y la interferencia de u n a economía monetaria y de sus f u t u r o s dueños.

Pero esto es u n a evocación retórica de las pretensiones de la autocracia zarista o samoderzhavie. P e d r o I radicalizó todavía m á s sus principios normativos. La teoría ideológica del absolutismo r u s o nunca coincidió con sus poderes materiales. sólo las p e r s o n a s al servicio del E s t a d o podían poseer legalmente la tierra en Rusia a p a r t i r de este decreto. De esta f o r m a . A finales del siglo X V I I y principios del XVIII.196 196 Europa oriental 218 El absolutismo en el Este 113 220 de c u a d r o s del E s t a d o de los Habsburgo. y n o acabó en absoluto con el p o d e r a u t ó n o m o de la a n t e r i o r clase p o t e n t a d a de los boyardos. Los señores e s t a b a n obligados a p r e s t a r servicio en el e j é r c i t o y en la burocracia. p. convirtiéndose así en la m á s i m p o r t a n t e base social del absolutismo austríaco. a p e s a r de los m u c h o s vaivenes y retrocesos. La burocracia del E s t a d o se dividió en catorce rangos. Todos los súbditos e s t a b a n obligados a d e t e r m i n a d a s funciones específicas que se p r o g r a m a b a n p a r a p r e s e r v a r y engrandecer el p o d e r y la a u t o r i d a d del Estado. Las actividades y obligaciones de todos los súbditos. lo q u e significó la decadencia final de la fuerza internacional del a b s o l u t i s m o austríaco. desde el m á s grande de los señores hasta el m á s í n f i m o de los campesinos. . p e r o n o surgió ningún vínculo general o institucionalizado e n t r e el servicio al E s t a d o y el o r d e n aristocrático. Lord and peasant in Russia. que mantuvieron sus tierras como posesión alodial. 150. y los seis inferiores u n a condición aristocrática n o hereditaria. 410. Blum hace el siguiente c o m e n t a r i o sobre el p r i m e r soberano Románov: «El E s t a d o que Miguel f u e llamado a gobernar constituía u n tipo único de organización política. Pero el radicalismo a b r u p t o de su construcción desde a r r i b a n o se r e p r o d u j o en las f o r m a s subsiguientes de su integración en la m á q u i n a del E s t a d o : el complejo sistema político dinástico dirigido p o r los H a b s b u r g o hacía imposible u n a cooptación burocrática u n i f o r m e y «regulada» de la nobleza p a r a el servicio del absolutismo 3 7 . e s t a b a n d e t e r m i n a d a s p o r el E s t a d o de a c u e r d o con sus propios intereses y políticas. los sucesores de Iván h e r e d a r o n y desarrollaron la o b r a de éste. Al mezclar las tierras condicionadas y hereditarias. Pero. Iván IV p r o m u l g ó en 1556 u n decreto q u e hacía obligatorio p a r a todos los señores el servico militar. los principios de u n a nobleza de servicio h a b r í a n de llegar m u c h o m á s lejos incluso q u e en Prusia. Todas las libertades y privilegios de los que u n súbdito podía gozar le correspondían tan sólo en la medida en que el E s t a d o se las p e r m i t í a como p r e r r e q u i s i t o de la función que cumplía a su servicio» 3 8 . Este sistema n u n c a alcanzó en la práctica la universalidad ni la eficacia que se le confería en la ley. los ocho superiores implicaban u n a condición noble hereditaria. con lo q u e se consolidaba la clase pomeshchik de nobleza media que había comenzado a a p a r e c e r b a j o su predecesor. y los cam37 Schwarz afirma. todos los nobles debieron convertirse en servidores p e r m a n e n t e s del zar. p. Las posiciones militares p o r encima de ciertos rangos y tras d e t e r m i n a d o s períodos de servicio conferían títulos nobiliarios de f o r m a automática. la peculiaridad del complejo servicio moscovita es innegable. sin embargo. Pedro I asimiló las clases pomeshchik y boyar. b a j o el p o d e r centralizado de su delegado «absoluto». y el zar era su soberano absoluto. y n o u n a descripción de la verdadera e s t r u c t u r a del Estado: las realidades prácticas de la formación social rusa estaban muy lejos de cor r e s p o n d e r al omnipotente sistema político sugerido en este p á r r a f o . si se a d o p t a u n a perspectiva europea comparativa. A p a r t i r de entonces. y d e t e r m i n a b a el c u p o exacto de soldados que debía suminist r a r cada u n i d a d de tierra. que siempre f u e r o n m u c h o m á s limitados de lo que los observadores occidentales —prestos a m e n u d o a las exageraciones propias de los viajeros— tendían a creer. " Jerome Blum. E r a u n E s t a d o de servicios. los rangos feudales y la j e r a r q u í a b u r o c r á t i c a se fundieron orgánicamente: el m e c a n i s m o de la nobleza de servicio convirtió en principio al E s t a d o en un simulacro de la estruct u r a de la clase terrateniente. que la vieja y alta nobleza del Estado de los Habsburgo debía fundamentalmente su poder al servicio en el Consejo Privado imperial durante el siglo xvii: The imperial Privy Council in the seventeenth century. E n el m á s primitivo m e d i o social de Rusia. pesinos e s t a b a n atados a los señores p a r a proporcionarles los medios con los que cumplir su servicio al Estado. Con todo. con excepción de las instituciones religiosas. A la inversa.

j u n t o con los grandes barones. pero. m i e n t r a s que en ambos países se a d o p t a b a el u s o de blasones y títulos procedentes de Alemania en la se- g u n d a m i t a d del siglo x i n ' . c o n t r a los esfuerzos de la m o n a r q u í a p o r invertir este proceso. siervos p o r deudas o esclavos capturados. p. Boston. y la m e j o r f o r m a de hacerlo es considerar la evolución —esta vez en el Este— de las relaciones e n t r e la clase feudal y su Estado. que era el sector m á s avanzado de toda la región. también fue entonces c u a n d o aparecieron los rytiri y vladky o caballeros checos. de lo q u e estaba o c u r r i e n d o en Alemania occidental). 2 Bloch se percató de esto. Todas ellas se e n c o n t r a b a n en diferentes estadios de la transición e n t r e las incipientes federaciones tribales de los asentamientos originarios y j e r a r q u í a s sociales estratificadas con e s t r u c t u r a s de E s t a d o estabilizadas. las propiedades alodiales f u e r o n más numerosas que los feudos d u r a n t e la E d a d Media. la Sejm a p r o b ó u n a serie de decretos que c o n m u t a b a n en todas p a r t e s las pro1 F. En realidad. que son anteriores a la ausencia de u n a síntesis feudal del tipo occidental. a u n q u e esta obligación era más ligera p a r a las p r i m e r a s . Desde 1561 hasta 1588. El impacto del feudalismo occidental sobre las formaciones sociales del Este ya se h a discutido en lo que se refiere a sus efectos sobre el m o d o de producción d o m i n a n t e en las tierras y las aldeas. d e n t r o de la clase dominante se p r o d u j o u n a evidente y creciente adaptación a las n o r m a s j e r á r q u i c a s occidentales. «The lands east of the Elbe and Germán colonization eastwards». las ficciones jurídicas f u e r o n cada vez m á s ignoradas en Brandemburgo. E n la m a y o r p a r t e de los países orientales. p o r ejemplo. el sistema prop i a m e n t e feudal— n u n c a estuvo r e a l m e n t e a r r a i g a d o más allá del E l b a 2 . aunque ofreciera una explicación engañosamente culturalista. la nobleza logró convertir m u c h a s propiedades feudales en alodiales. a m b o s tipos de p r o p i e d a d estaban obligadas a la prestación de servicios militares. así como sobre la organización de las ciudades. t a n t o d u r a n t e la era de expansión económica de los siglos xi y x n . Annales. New Brunswick.2. la institución de la posesión condicional —esto es. The Slavs in European history and civilization. 476. las principales formaciones sociales eslavas de E u r o p a oriental n o habían p r o d u c i d o ningún sistema político feudal. el sistema de títulos se t o m ó del u s o g e r m a n o (y m á s adelante danés): conde. Dvornik. pp. la alta aristocracia se f u e p e r f i l a n d o precisamente desde mediados del siglo XII hasta principios del xiv. Ni siquiera la Rusia de Kiev. como en Alemania oriental. En Bohemia y Polonia. al afirmar que «los eslavos nunca conocieron» la diferencia entre concesiones por servicios y donaciones incondicionales. 1962. f u e r o n p a l a b r a s a d o p t a d a s sucesivamente p o r las lenguas eslavas. se ha estudiado menos su influencia sobre la propia nobleza. el modelo más característico c o m b i n a b a u n a aristocracia guerrera d o m i n a n t e con u n a población heteróclita de campesinos libres. Sin embargo. del tipo q u e había surgido de la síntesis romanogermánica en Occidente. enero de 1939. d u r a n t e la Edad Media. y el Rittergut tendió a convertirse en u n a propiedad patrimonial (proceso que n o era diferente. A p a r t i r de la segunda m i t a d del siglo xv. m i e n t r a s que la e s t r u c t u r a del E s t a d o estaba todavía muy cerca del sistema de séquitos a c o m p a ñ a n t e s de los jefes militares tradicionales. T a m p o c o en los o t r o s países p u d o establecerse con firmeza la posesión condicional. 324. hay q u e observar dos rasgos f u n d a m e n t a l e s de la clase d o m i n a n t e del Este. como ya hemos visto. 121-8. la concesión de tierra a cambio de servicios fue conocida en Rusia desde el siglo xiv al xvi y apareció más tarde en el sistema de pomestie. NOBLEZA Y MONARQUIA: LA VARIANTE ORIENTAL Nobleza y monarquía 223 Es preciso d e t e r m i n a r ahora el significado histórico de la nobleza de servicio. en The agrarian life of the Middle Ages. duque. Ya hemos visto que antes de la expansión del feudalismo occidental hacia el Este. que en cualquier o t r a parte. esto es. Véase su nota «Feodalité et noblesse polonaises». a u n q u e tuviesen obligaciones militares 3 . p. en este sentido. margrave. plenamente articulado. ' Hermann Aubin. Es cierto que este sistema siguió inicialmente el cam i n o de la colonización g e r m a n a y siempre tuvo más fuerza en las tierras al este del Elba. En p r i m e r lugar. 1956. The slavs: their early history and civilization. había p r o d u c i d o todavía u n a mon a r q u í a hereditaria y unificada. Sin embargo. Pero las propiedades g e r m a n a s que estaban obligadas a p r e s t a r servicios de caballería en el Este eran legalmente alodiales en el siglo xiv. . pp. en el período culmin a n t e de la expansión germana. ocupadas p e r m a n e n t e m e n t e p o r los j u n k e r s germanos. En el siglo xv. Como se( recordará. a pesar de que. En Polonia. 53-4. como en la de contracción de los dos siglos siguientes.

a causa no sólo del aplastamiento de las ciudades o de la s e r v i d u m b r e del campesinado. A p e s a r de esto. La agricultura de reservas señoriales y el t r a b a j o servil alinearon a h o r a m á s e s t r e c h a m e n t e la agricultura del Este con las n o r m a s de producción del p r i m e r período medieval de Occidente. pp. E n todas estas tierras había pocos o ningún señorío i n t e r m e d i o e n t r e los caballeros y los monarcas. «The problem of feudalism in Poland up to the beginning of the 16th century». que ejercía derechos a c u m u l a d o s sobre sus súbditos siervos 5 . del tipo del tenente in capite q u e tan i m p o r t a n t e papel jugó en las compactas j e r a r q u í a s feudales de Occidente. El resultado f u e la presencia de u n a red de relaciones intrafeudales m u c h o menos t r a b a d a que en Occidente.224 Europa oriental Nobleza y monarquía 225 piedades feudales p o r alodiales 4 . Pero la reacción señorial que 4 P. el señorío territorial. la solidaridad feudal vertical era m u c h o m á s débil que en Occidente. Esta concentración de poderes llegaba tan lejos que en Rusia y en Prusia los siervos podían venderse. Los cargos administrativos locales de todas estas tierras se recibían p o r n o m b r a m i e n t o m á s que p o r herencia. en qué medida era u n a e s t r u c t u r a de Estado situada p o r delante de las formaciones sociales q u e le servían de base. 99-100. El carácter f r o n t e r i z o de las formaciones sociales del Este hacía e x t r e m a d a m e n t e difícil p a r a los soberanos dinásticos i m p o n e r la obediencia ligia a los colonizadores y terratenientes militares. la imposición desde a r r i b a del sistema condicional de pomestie f u e o b r a posterior de la autocracia zarista. 1955-6. Como consecuencia de esto. t a m b i é n crearon p r o b l e m a s especiales p a r a la integración j e r á r q u i c a de la nobleza p o r los príncipes y señores. en u n medio sin límites en el que los aventureros a r m a d o s y las veleidades anárquicas eran muy a b u n d a n t e s . que n o q u e d a b a sustraída del dominio público p o r medio de jurisdicciones e inmunidades privadas. Las cadenas complejas de subvasallaje o subinfeudación eran p r á c t i c a m e n t e desconocidas. inicialmente. como h e m o s visto. con confusiones y solapamientos que favorecían o b j e t i v a m e n t e la resistencia campesina. a u n q u e en la práctica los poderes fiscales y legales de los príncipes o los d u q u e s f u e r a n a m e n u d o m u y limitados. Si algo hizo este sistema f u e a u m e n t a r el p o d e r despótico local d e n t r o de la clase señorial. Por otra parte. El sistema señorial n o afectó. la a u t o r i d a d pública t a m p o c o estuvo n u n c a tan limitada o dividida j u r í d i c a m e n t e como en el Occidente medieval. donde la soberanía f r a g m e n t a d a y la p r o p i e d a d escalonada crear o n jurisdicciones plurales sobre los villanos. la propiedad característica de los boyardos siempre f u e la votchina alodial. La doble presión que creó f i n a l m e n t e u n E s t a d o absolutista en el Este se h a esbozado más arriba. 296-9. pues. p o r s e p a r a d o de las tierras en las que t r a b a j a b a n . Una consecuencia de este hecho f u e la concentración del p o d e r señorial sobre el campesinado hasta u n p u n t o desconocido en Occidente. para nivelar a los estados occidentales que estab a n f r e n t e a ellas. No hay d u d a de que este modelo estaba ligado a la implantación espacial del feudalismo del Este. Había pocos lazos orgánicos que atasen i n t e r n a m e n t e e n t r e sí a las distintas aristocracias. al tipo p r e d o m i n a n t e de posesión aristocrática de la tierra. En Rusia. En E u r o p a oriental. . Skwarzynski. Esta situación no se vio t r a n s f o r m a d a sustancialm e n t e p o r la introducción del sistema señorial d u r a n t e la gran crisis del feudalismo europeo. El tipo de integración política realizado p o r el absolutismo en Rusia y en Prusia siempre llevó la m a r c a de esta originaria situación de clase. Así como las vastas y > escasamente pobladas extensiones de tierra crearon a la nobleza del Este p r o b l e m a s específicos de explotación del t r a b a j o . Es preciso insistir a h o r a en que la transición hacia el a b s o l u t i s m o n o podía seguir el m i s m o r u m b o que en Occidente. sino t a m b i é n del c a r á c t e r específico de la nobleza que la llevó a cabo. lo que constituía u n a situación de dependencia personal cercana a la esclavitud. 34. Slavonic and East European Review. E s t a nobleza no había e x p e r i m e n t a d o ningún proceso de adaptación secular a u n a j e r a r q u í a feudal relativamente disciplinada que la p r e p a r a s e p a r a su integración en u n absolutismo aristocrático. a u n q u e lo amplió e n o r m e m e n t e a costa de las tierras comunes de las aldeas y de las p e q u e ñ a s propiedades campesinas. pp. al e n f r e n t a r s e con los peligros históricos de la conquista e x t r a n j e r a o de las deserciones campesinas. Ahora es preciso s u b r a y a r el reverso de esta 5 Skazkin trata correctamente este punto: «Osnovnye problemy tak nazyvaemovo "vtorovo izdaniya krepostnichestva" v srednei i vostochnoi Evrope». p o r el contrario. la nobleza necesitó u n i n s t r u m e n t o capaz de dotarla ex novo de una unidad de hierro. a causa de la posibilidad de huidas. H e m o s s u b r a y a d o en qué medida la h o r a del absolutismo se adelantó en la E u r o p a oriental. creó estas nuevas condiciones n o r e p r o d u j o s i m u l t á n e a m e n t e el específico sistema feudal q u e las había acompañado. personal y económico se f u n d í a generalmente en u n a sola a u t o r i d a d señorial. y los soberanos conservaban el derecho f o r m a l de i m p o n e r contribuciones a toda la población campesina. a o t r o s propietarios.

habían conocido u n a a u t o r i d a d política mediatizada y u n a relación m u t u a de soberanía y vasallaje entre príncipes y señores. en lo que era u n a réplica del feudo del Occidente medieval. Specitltitn. pp. el zar. . The European nobility in the 18th century. Ahora bien. su p r e d o m i n i o sobre la votchina en el x v n y la mezcla final de ambos en el XVIII. Sin embargo. El sistema de feudos siempre tuvo u n c o m p o n e n t e explícito de reciprocidad: el vasallo n o sólo tenía obligaciones hacia su señor. En Prusia no h u b o ninguna necesidad de estas medidas extremas. era incompatible con un absolutismo pleno. página 88. de hecho. que p r e s u p o n í a un p o d e r nuevo y unilateral del a p a r a t o central del Estado. y precisamente c u a n d o estaba desapareciendo en Occidente. Una descripción y ejemplos de esto pueden verse en Alexandre Eck. la m i s m a ferocidad e irrealismo de este sistema r e f l e j a b a la e n o r m e dificultad de integrar a la nobleza rusa en el a p a r a t o zarista m á s que u n v e r d a d e r o éxito de esta empresa. Por vez p r i m e r a . la r u p t u r a ilegal de la relación p o r el superior feudal y n o p o r el inferior.. su heteronomía. p o r q u e el servicio militar exigido n o se p r e s t a b a simplemente a u n señor principal en la cadena mediatizada de dependencia personal que era la j e r a r q u í a feudal de la época medieval. su naturaleza recíproca. 7 Debe observarse. el ethos del servicio militar al E s t a d o h a b r í a de ser m u c h o más p r o f u n d o en Prusia que en Rusia. debido a q u e todavía sobrevivían las huellas del sistema feudal. como puede verse por los homenajes de la época. 6 Hay una excelente delimitación y discusión del modelo histórico aplicable a las tierras rusas en el texto. p o r q u e la clase de los j u n k e r s f u e desde el principio m á s reducida y m á s dócil. El derecho medieval incluía expresamente la noción de felonía señorial. a p a r t e de la recuperación en gran escala de las tierras reales t r a s las enajenaciones del siglo xvi. 300-23. A. la posesión de la tierra. a saber. sin embargo. n a t u r a l m e n t e . para obligarles a cumplir sus deberes de oficiales en el ejército. sin embargo. es importante subrayar que las relaciones vasalláticas del período medieval fueron auténticamente contractuales y recíprocas. el servicio exigido ya no era una ocasional y a u t ó n o m a acción de a r m a s p o r u n caballero a la llamada de su superior feudal. En p r i m e r lugar. esto es. que seguían b a j o el dominio de la votchina alodial de la clase b o y a r d a 6 . La construcción del «moderno» edificio absolutista necesitaba precisamente la creación de la relación de servicios «arcaica» que había sido característica del sist e m a feudal de Occidente. en Goodwin. con la implantación del sistema de pomestie en el siglo Xvi. el r e s u r g i m i e n t o de la relación de servicio en Europa i n t r o d u j o . era u n servidor. de Vernadsky. 195-212. Rusia. t r a s la caída del E s t a d o de Kiev. En a m b o s casos. a p a r t i r de los comienzos de la época m o d e r n a . como por e j e m p l o la convencional cabalgada de c u a r e n t a días estipulada en el sistema feudal n o r m a n d o . de hecho y necesariamente. que el absolutismo prusiano no des- sin embargo. con sus garantías legales relativamente estrictas. comp. En a m b o s casos. El Rey Sargento prohibió a los junkers ¡os viajes al extranjero. extremadamente lúcido. Los siglos medievales. todos los avances del zarismo se construyeron sobre la conversión de las posesiones alodiales en condicionales. es evidente que esta reciprocidad personal. vol. Antes. E n Prusia no h u b o u n a t r a n s f o r m a c i ó n jurídica tan radical de. sino a u n supercentralizado E s t a d o absolutista. pp. El pomeshchik no era u n vasallo que pudiera exigir sus propios derechos c o n t r a el zar. De hecho. comenzó a a p a r e c e r en el Este por exigencias del absolutismo. A la luz del posterior sistema de pomestie. u n a drástica modificación en ella. 1939. p o r la llegada del absolutismo. que recibía tierras de la autocracia y q u e d a b a obligado deñó la coacción cuando la juzgó necesaria. 14. es evidente que el servicio p r o p i a m e n t e b u r o c r á t i c o —fuese militar o civil— contradice u n o de los principios f u n d a m e n t a l e s del c o n t r a t o feudal de la época medieval en Occidente. que hacían a la dvoriantsvo rusa legalmente responsable de p r e s t a r servicio al E s t a d o d u r a n t e toda su vida. Goodwin. y al final habría de p r o d u c i r la aristocracia europea p r o b a b l e m e n t e más fiel y disciplinada. «Feudalism in Russia». pero a m b a s estab a n disociadas del señorío territorial y de la posesión de la tierra. el e x t r e m o se alcanzó con los decretos de Pedro I. «Prussia». el segundo rasgo distintivo de la relación de servicio en el Este fue. Así pues. en Prusia f u e m u c h o menos necesaria la r e f o r m a legal y la coacción material que el zarismo tuvo que aplicar de f o r m a tan implacable en su esfuerzo p a r a forzar a la clase terrateniente rusa al servicio militar al E s t a d o 7 . En este sentido. la tierra se poseía a h o r a a cambio de servicios caballerescos al gran señor feudal. P e r o t a m b i é n aquí la dispersión horizontal de los j u n k e r s f u e rota p o r una rigurosa integración vertical en el E s t a d o absolutista b a j o el imperativo ideológico de la obligación universal de la clase nobiliaria de servir a su soberano feudal. Por eso. esta relación nunca había arraigado p r o f u n d a m e n t e en el Este. Este desplazamiento de la relación p r o d u j o dos consecuencias inevitables. sino que era la e n t r a d a en u n a p a r a t o burocrático y su carácter tendía a convertirse en algo vocacional y p e r m a n e n t e .227 Europa oriental Nobleza y monarquía 225 m i s m a relación dialéctica. sino también derechos que el señor estaba obligado a respetar. Una vez más. Le Moyen Age russe. El caso más claro fue. salvo con su expreso permiso.

cuya c u l t u r a p e r m a n e c i ó en u n a situación m u c h o m á s primitiva q u e la de cualquier o t r o E s t a d o de la zona. En general.224 117 Europa oriental Nobleza y monarquía 225 228 a u n a obediencia incondicional. d u r a n t e el siglo xvi prevaleció u n a relativa despreocupación aristocrática. E n Hungría. resistió al absol u t i s m o con todas sus fuerzas. Así pues. Pero todo lo d e m á s es mío» 8 . De hecho. Antes bien. El caso polaco f u e el único en E u r o p a : la posición de la aristocracia era tan i n q u e b r a n t a b l e q u e ni siquiera h u b o en esta época u n conflicto serio e n t r e la m o n a r q u í a y la nobleza. después de la plena integración milit a r y diplomática del continente en u n solo sistema internacional. sino que i n c r e m e n t ó las prerrogativas anárquicas de la nobleza con la introducción en el siglo X V I I del liberum veto. seguida en el X V I I p o r conflictos y t u m u l t o s de gran amplitud. p e r o en épocas de posesión incondicional. las posesiones condicionadas aparecieron. Su sumisión era legalmente directa e inequívoca y n o estaba mediatizada p o r las instancias intermedias de u n a j e r a r q u í a feudal. asamblea bicameral en la que sólo estaban r e p r e s e n t a d o s los nobles. Hungría había p e r d i d o su dinastía tradicional y había sido a m p l i a m e n t e d o m i n a d a p o r los turcos. ni antes ni después de la última crisis medieval. El ideal del Rey Sargento se expresa c l a r a m e n t e en esta petición: «Tenéis que servirme con la vida y la m u e r t e . los elementos componentes de este feudalismo f u e r o n reconstruidos en u n a serie de combinaciones asincrónicas. con el honor y la conciencia. a m b o s fenómenos tuvieron c o r t a duración. Rusia e x p e r i m e n t a b a u n a autocracia p r e m a t u r a y forzada que m u y p r o n t o sucumbió. A. Hungría y Bohemia. u n a extraña mezcla de est r u c t u r a s m o d e r n a s y medievales. como t a m p o c o lo había sido en Occidente. consecuencia de la específica t e m p o r a l i d a d «condensada» del Este. The administrative reforms of Frederick Prussia. Ninguna o t r a nobleza europea . la szlachta polaca —caso único en E u r o p a — d e s b a r a t ó todos los esfuerzos p o r crear u n f u e r t e E s t a d o dinástico. pero con obligaciones de servicio n o recíprocas. cuyo sistema estatal era p r á c t i c a m e n t e u n a república nobiliaria. p o r el q u e cualquier m i e m b r o de la Sejm podía disolverla con u n simple voto negativo. William I of concordia. Así. a u n q u e con algunas características propias. B r a n d e m b u r g o era todavía u n r e m a n s o provincial sin ningún poder principesco notable. La adaptación de los terratenientes de E u r o p a oriental a la implantación del absolutismo no f u e un proceso lineal. y la j e r a r q u í a feudal f u e codificada en el m a r c o de la b u r o c r a c i a estatal. Los tres sist e m a s de E s t a d o s m á s f u e r t e s del E s t e eran los de Polonia. q u e d e j a r o n paso en el X V I I I a u n a nueva y confiada • R. El único país que tuvo u n a poderosa m o n a r q u í a protoabsolutista f u e Rusia. Austria e s t a b a paralizada en el sistema medieval imperial del Reich. y de la consiguiente presión occidental q u e le acompañó. existió soberanía f r a g m e n t a d a . que pertenece a Dios. 1953. El absolut i s m o representó la m á s p a r a d ó j i c a reconjugación de todos estos elementos. en el Este n u n c a se p r o d u j o u n a réplica p e r f e c t a de la síntesis feudal occidental. Dorwart. Cambridge (Massachusetts). p o r q u e ningún rey electivo a c u m u l ó n u n c a el p o d e r suficiente p a r a e n f r e n t a r s e a la szlachta. p. debéis entregarlo todo. el sistema señorial funcionó t a n t o b a j o la a n a r q u í a nobiliaria como b a j o el absolutismo centralizado. La nobleza magiar. excepto la salvación eterna. Así. El destino de las asambleas de E s t a d o s en esta zona f u e el índice más claro de los avances del absolutismo. El único país que p r o d u j o u n a genuina cultura renacentista f u e Polonia. sin que ninguna de ellas llegara a poseer nunca la plenitud ni la u n i d a d de la síntesis originaria. Polonia se m a n t e n í a c o m o u n a manc o m u n i d a d aristocrática. En la E u r o p a oriental del m i s m o siglo n o h u b o ningún equivalente a las m o n a r q u í a s renacentistas de E u r o p a occidental. en t é r m i n o s occidentales. el proceso de construcción del E s t a d o absolutista comenzó en el Este m u c h o m á s tarde. p o r razones de las que se h a b l a r á más adelante. Pero esta p a u t a política se distinguió de la Occidental en cierto n ú m e r o de i m p o r t a n t e s aspectos. E s t a extrema concepción zarista n u n c a f u e asimilada p o r Prusia. Para empezar. sin vicisitudes. Al estar desunidos. La Sejm polaca. que reivindicaban p a r a sí el derecho constitucional de elegir a sus respectivos monarcas. con la casa y la riqueza. regionalmente significativas. la relación e n t r e la m o n a r q u í a y la nobleza siguió en el Este u n a trayectoria similar a la del Oeste. los tradicionales Estados chocaron f r o n t a l m e n t e con la dinastía H a b s b u r g o c u a n d o ésta procedió a la centralización administrativa desde finales del siglo xvi. n o sólo f r u s t r ó la ascensión de u n a a u t o r i d a d monárquica central en la m a n c o m u n i d a d después de sus trascendentales victorias del siglo xvi. 226. p o r otra parte. p e r o también aquí se dio u n a llamativa carencia del f u n d a m e n t a l elemento de reciprocidad en los vínculos entre el j u n k e r y el E s t a d o de los Hohenzollern. sin embargo. E n ninguna otra p a r t e llegó a p e n e t r a r t a n t o en la clase t e r r a t e n i e n t e el culto a la obediencia militar mecánica (la Kadavergehorsamkeit de la b u r o c r a c i a y el e j é r c i t o prusianos). Los estados absolutistas d u r a d e r o s sólo pudieron erigirse en el Este d u r a n t e el siglo siguiente. alentada p o r u n p a r t i c u l a r i s m o nacionalista y protegida p o r el p o d e r í o turco.

desde principios del xviii. mientras que la nobleza n u n c a se ha agitado. la rebelión catalana y ni siquiera el Peregrinaje de Gracia. escribía el conde Stroganov a Alejandro I en u n m e m o r á n d u m confidencial. es digno de mención que. la Fronda. La constante política a n t i u r b a n a seguida p o r las noblezas orientales tuvo su efecto ahora. 1957-8. contradicciones q u e desde luego f u e r o n m u c h o m á s agula década de 1680. en una escala m u c h o m a y o r que la conocida en E u r o p a occidental. la rebelión de los Snem. y la soberanía de los Habsb u r g o en Hungría sólo f u e u n a débil s o m b r a de su equivalente en Austria. sus protagonistas f u e r o n las clases explotadas r u r a l e s y u r b a n a s . En Rusia. pero a p a r t i r de entonces f u e r o n obedientes c a j a s de resonancia de la dinastía. En las dos zonas que dieron origen a los estados absolutistas m á s desarrollados y dominantes de E u r o p a oriental. y n o los privilegiados ni los propietarios. The Slavonic and East European Review. Estos conflictos p r o p o r c i o n a r o n el contexto histórico en cuyo interior se iban a resolver las contradicciones intrafeudales e n t r e los boyardos y los pomeshchiki. Bethlen. . la' p a u t a histórica f u e diferente. la nobleza de estos países jugó u n papel menos p r o m i n e n t e en las rebeliones políticas de la época que sus h o m ó n i m o s de Occidente. Al final de esta prolongada y virulenta contienda.230 Europa oriental Nobleza y monarquía 231 h a b r í a de sostener luchas t a n feroces y persistentes c o n t r a la u s u r p a c i ó n de la m o n a r q u í a . si el gobierno tiene que t e m e r a alguna fuerza o vigilar a algún grupo. y Hungría o c u p a d a p o r los ejércitos absolutistas unificados. los terratenientes de Prusia oriental. 1620-1. f u e aplastada en la batalla de la Montaña Blanca en 1620. En a m b o s países. H. Oxford. Pero en casi todos los otros aspectos se mantuvier o n los privilegios de los Estados. creada originariamente en el siglo xvi p o r Iván IV p o r razones tácticas. m i e n t r a s que los siervos locales eran sometidos a u n a contribución central. b a j o Bocskay. a u n q u e se desencadenaron gigantescas luchas sociales en el curso de la transición hacia el absolutismo. 10 Véase el agudo análisis de su actividad en J. En Prusia y en Rusia no h u b o grandes rebeliones aristocráticas contra la llegada de u n E s t a d o centralizado. Pero d u r a n t e esta época n u n c a se desarrolló en Prusia ninguna división seria e n t r e la m o n a r q u í a y la nobleza. Seton-Watson. aceptaron con pocos reparos la supresión sumaria de los antiguos derechos del Ducado. Los estados de los Hohenzollern o los Románov nunca se enfrent a r o n con ningún v e r d a d e r o equivalente de las guerras de religión. El Landtag de B r a n d e m b u r g o asintió pasivamente al creciente absolutismo del Gran Elector tras la suspensión de 1653. 1678-82 y 1701-11. «A lo largo de n u e s t r a historia». 11 Véase H. los sectores más importantes de la clase t e r r a t e n i e n t e h ú n g a r a se levantaron en rebelión a r m a d a c o n t r a la Hofburg. los disturbios u r b a n o s de los artesanos de Moscú. liquidando enteram e n t e a la vieja nobleza bohemia. A finales del siglo xvii y ' El Landtag prusiano existió formalmente hasta lena. La victoria del absolutismo austríaco f u e completa y definitiva. es a los siervos y n o a ninguna otra clase» Los grandes acontecimientos que m a r c a r o n la desaparición del Zemski Sobor y de la Duma boyarda n o f u e r o n rebeliones separatistas nobiliarias. p o r el contrario. que precipitó la guerra de los Treinta Años. que a m e n u d o f u e tratada d u r a m e n t e p o r ambos. Tókólli y Rákóczi—. En Bohemia. ni siquiera de carácter transitorio. página 77. The Russian empire. No menos de c u a t r o veces en el espacio de cien años —en 1604-8. cuyo ascenso había sido promovido p o r los zares del siglo xvi. Por el contrario. por el contrario. sino las guerras campesinas de Bolótnikov y Razin. e n t r e el estrato de los grandes boyardos y la p e q u e ñ a nobleza pomeshchik. 36. el sistema medieval de E s t a d o s desapareció hacia finales del siglo x v n sin clamores ni lamentos. páginas 100-22. el a u m e n t o de los t u m u l t o s cosacos a lo largo del Dnieper y el Don. en la difícil fase de transición hacia el absolutismo. 1967. el s e p a r a t i s m o magiar q u e d ó destrozado. pero en la práctica estaba privado de todas sus funciones. Keep. Su composición y convocatoria eran fácilmente manipuladas p o r las camarillas cortesanas de la capital. La única resistencia seria provino de los burgos de Koenigsberg. la Asamblea de los Estados —el Zemski1 0 Sobor— era u n a institución p a r t i c u l a r m e n t e débil y artificial . las relaciones e n t r e la dinastía y la nobleza p r u s i a n a n o estuvieron en m o d o alguno libres de tensiones y suspicacias: ni el Gran Elector ni el Rey S a r g e n t o f u e r o n dirigentes populares e n t r e su propia clase. el principio de los estados medievales n u n c a adquirió vida independiente en Moscovia y se debilitó todavía m á s a causa de las divisiones sociales en el seno de la clase terrateniente. excepto las decorativas. Los sistemas de E s t a d o s sobrevivieron f o r m a l m e n t e en Austria y en Bohemia. que en c o n j u n t o revelaron u n a p r u d e n c i a considerable en sus relaciones con el zarismo. 1801-1917. Así pues. «la f u e n t e de todos los disturbios ha sido siempre el campesinado. En el siglo XVII se limitaba a reunirse para rendir homenaje a los nuevos monarcas a su accesión al trono. L. «The decline of the Zemsky Sobor». c u a n d o estaba en camino el proceso de absolutización 9 .

y. en la segunda mitad del siglo xix. p e r o siempre se m a n t u v o su posición e s t r u c t u r a l d e n t r o de la f o r m a c i ó n social. ^ -uralmente. c'est mon metier (lo q u e vale como r e s u m e n de toda la época) 1 2 . la gran m a s a de la propiedad agraria siguió siendo j u r í d i c a m e n t e hereditaria e individual d e n t r o de la clase noble. la trayectoria de la relación e n t r e monar15 La demostración más llamativa de los estrictos limites objetivos del poder absolutista es la prolongada y triunfante resistencia de la nobleza rusa a los planes zaristas de emancipación de los siervos durante el siglo xix. tanto Alejandro I como Nicolás I —dos de los monarcas más poderosos que Rusia ha conocido— consideraban personalmente que la servidumbre era. las n o r m a s generales del a b s o l u t i s m o europeo nunca se infringieron seriamente en los países del Este. p e r o también m á s intimidad. como lo había~sido en el Occidente medieval. La propiedad privada y la seguridad de la clase t e r r a t e n i e n t e f u e r o n siempre el talismán doméstico de los regímenes reales. después de Pedro I. La fuerza de la función del absolutismo s u p e r ó t a n t o a la de sus regios ocupantes nominales que. D u r a n t e la m a y o r p a r t e del siglo x v n . La debilidad histórica de los elementos contractuales y de reciprocidad del vasallaje feudal en E u r o p a oriental d u r a n t e la época anterior ya se h a n señalado antes. a la inversa. Pero la supresión de las garantías individuales e n t r e señor y vasallo. y a pesar de las apariencias ideológicas. sin q u e influyera en esto p a r a n a d a el carácter autocrático de sus pretensiones 13. El servicio de la nobleza en la m a q u i n a r i a del absolutismo aseguraba que el E s t a d o absolutista sirviera a los intereses políticos de la nobleza. los grupos boyardos controlaron la m a q u i n a r i a central del Estado. idioma en el q u e Catalina II h a b r í a de declarar con f r a n q u e z a : Je suis une aristocrate. Los grados de la nobleza podían e s t a r coordinados con los rangos en el e j é r c i t o o en la administración. El siglo X V I I I presenció. Por tanto. debido a la falta de algún equivalente a las tradiciones legales del medievo occidental. Austria y Rusia en el siglo X V I I I es. Sobre estos episodios véase Seton-Watson. En esta época f u e c u a n d p la nobleza de a m b o s países a d o p t ó el f r a n c é s como lengua culta d e la clase dominante. El absolutismo oriental. o se pusiera en peligro la estabilidad del c o n j u n t o del país. La consonancia e n t r e la clase t e r r a t e n i e n t e y el E s t a d o absolutista era m u c h o mayor en las dos grandes m o n a r q u í a s del Este q u e en el Oeste. La j e r a r q u í a de servicios del absolutismo p r u s i a n o y ruso n u n c a r e p r o d u j o las obligaciones recíprocas del h o m e n a j e feudal. aunque en la práctica acabaran por transferir más campesinos a la esclavitud privada. un estorbo social. p o r q u e u n a pirámide b u r o c r á t i c a excluye necesariamente los votos interpersonales de u n a j e r a r q u í a señorial. La monarquía prusiana mantuvo su reconocida hostilidad hacia los ideales nacionales hasta la víspera de la unificación alemana. La composición de la nobleza podía ser transform a d a y r e c o n s t r u i d a a la fuerza en las situaciones de crisis agudas. es la estabilidad que p u d o alcanzar la m o n a r q u í a rusa en m e d i o de las luchas febriles emprendidas p o r controlarla p o r los pequeños grupos cortesanos y militares de la nobleza. y a su vez estuvo determinada por la falta de una burguesía ascendente en la Europa oriental de este tiempo. La represión autocrática c o n t r a algunos aristócratas f u e m u c h o más feroz en Rusia q u e en Occidente. 393-7. en ausencia de zares fuertes. y n o de su presencia temporal en el Estado. llerosa e n t r e ambos. n o es s o r p r e n d e n t e que a pesar de las grandes diferencias en el c o n j u n t o de la f o r m a c i ó n histórica de las dos mitades de E u r o p a . n o significaba que los nobles del Este quedasen p o r ello entregados a la tiranía a r b i t r a r i a o implacable de sus m o n a r c a s . de hecho. la forma de su realización vino determinada en buena medida por los combativos contraataques de la aristocracia. páginas 77-8. The Russian empire. . el cénit de la a r m o n í a e n t r e la aristocracia y la m o n a r q u í a en Prusia y en Rusia. que aseguraban en principio u n a relación caba12 La propagación del francés entre las clases dirigentes de Prusia. y sustituye las fidelidades p o r m a n d a t o s . n o menos que el occidental. como había o c u r r i d o en E u r o p a occidental. Incluso cuando Alejandro II decretó por fin la emancipación.224 119 Europa oriental Nobleza y monarquía 225 232 das q u e en Prusia. en principio. sin embargo. 227-9. indicando el hon o r antes que el cargo. Lo s o r p r e n d e n t e . y la austríaca hasta el fin de su existencia. la nobleza obtenía su riqueza y su p o d e r f u n d a m e n t a l de la posesión estable de la tierra. p e r o n u n c a se r e d u j e r o n a éstos: los títulos siempre subsistieron al margen del servicio al Estado. Por entonces. La aristocracia como clase f u e ratificada en su p o d e r social p o r la naturaleza objetiva del E s t a d o que se había levantado p o r «encima» de ella. m i e n t r a s la pequeña y media nobleza perdía espacio político. Por tanto. En toda E u r o p a . se detenía en las p u e r t a s de las propiedades señoriales. El vínculo e n t r e a m b o s e n t r a ñ a b a m á s coacción que en Occidente. a medida que éste se iba consolidando. la vida política p u d o convertirse d u r a n t e cierto tiempo en u n a serie frenética de intrigas y golpes palaciegos sin que p o r ello se modificara el p o d e r del zarismo como tal. una prueba de la ausencia en los estados de Europa ruéntal de la aureola «protonacionalista» adquirida en una época anterior por el absolutismo de Europa occidental. pero los intereses esenciales de a m b a s estaban protegidos p o r las nuevas e s t r u c t u r a s del absolutismo ruso.

París. por la que se dice que Luis XIV proporcionó un modelo original de gobierno que inspiró a Federico II. al c o n t r a r i o de lo que ocurría en E s p a ñ a o Francia I6. 14 Esto se deduce con toda claridad del estudio más reciente sobre el tema: Fran?ois Bluche. de forma significativa. También se promovieron políticas poblacionistas en Austria y en Rusia. porque se basa fundamentalmente en una teoría de ejemplos genealógicos. Catalina II y José II. Federico II siguió u n a política claramente aristocrática de r e c l u t a m i e n t o y p r o m o c i ó n en el a p a r a t o del E s t a d o absolutista. perdieron sus puestos m i e n t r a s la dvorianstvo entrab a de nuevo en las fuerzas a r m a d a s imperiales y sus privilegios administrativos provinciales eran generosamente ampliados y c o n f i r m a d o s por la carta de la nobleza p r o m u l g a d a p o r Catalina II. Joseph II. excluyendo a los e x t r a n j e r o s y a los roturiers de las posiciones que antes habían tenido en el ejército y en la b u r o c r a c i a central. los méritos del «despotismo patrimonial y legal». sino q u e estableció oficinas de inmigración en el e x t r a n j e r o p a r a p r o m o v e r el crecimiento demográfico de su reino: u n nuevo rasgo de mercantilismo. parecía simbolizar su ascenso internacional. El «despot i s m o ilustrado» del siglo X V I I I f u e esencialmente u n f e n ó m e n o de la E u r o p a central y oriental 1 4 . El libro de Bluche ofrece un agudo estudio comparativo de los despotismos ilustrados del siglo XVIII. procedentes de los philosophes burgueses de la Ilustración occidental. es una prueba convincente del perfeccionamiento de la mente humana. Londres. 344-5). Sin negar la importancia del fenómeno relativamente nuevo. También en Rusia los oficiales profesionales expatriados. María Teresa consiguió un éxito sin precedentes al disipar la hostilidad de la nobleza húngara hacia la dinastía Habsburgo. Los fisiócratas Mercier de la Riviére y De Quesnay ensalzaron. El coro de alabanzas a su obra. con los acentos de su época: «La tolerancia es una consecuencia del beneficioso aumento del conocimiento que ahora ilustra a Europa y que se debe a la filosofía y a los esfuerzos de los grandes hombres. 317-40. Federico II n o sólo dio la bienvenida a los refugiados p o r motivos religiosos. la burocracia. Padover. su marco explicativo es defectuoso. vinculando a los grandes magiares con la vida de la corte en Viena y c r e a n d o en la m i s m a capital u n a guardia h ú n g a r a especial p a r a su persona. Se inició o se extendió la educación pública. . 1934. en vísperas de la revolución francesa. quien a su vez inspiró a los demás soberanos de su época (pp. afortunadamente para la humanidad. debido a la evolución general de los tiempos. que lanzaron ambiciosos p r o g r a m a s de colonización en el B a n a t o y en Ucrania. La partición de Polonia. 206. Además. para la aristocracia rural de Polonia. El siglo X V I I I f u e en toda E u r o p a u n a época de reconciliación e n t r e m o n a r q u í a y nobleza. el absolutismo t a r d í o del E s t e se e n c o n t r a b a ahora en su apogeo político. Mientras Felipe I I I y Luis XIV habían expulsado sin contemplaciones a los moriscos y hugonotes. Le despotisme eclairé. En algunos aspectos limitados. e j e c u t a d a tranquila y colectivamente en desafío a las impotentes potencias occidentales. los absolutismos orientales de este siglo f u e r o n c u r i o s a m e n t e m á s avanzados que sus p r o t o t i p o s occidentales del siglo anterior. Sin embargo. E n Prusia. los soberanos absolutos de Prusia y Rusia e m u l a r o n con asiduidad las hazañas de sus iguales de Francia o E s p a ñ a y adularon a los escritores occidentales que llegaban p a r a levantar acta de su esplendor 1 5 . 16 José II podía declarar. 1741-1790. por lo general. no f u e u n m e r o accidente histórico: la capacidad y la energía dinámica parecían h a b e r p a s a d o a Berlín. y c o n t r a r i a m e n t e al del Oeste. se ha convertido ahora en la gran ruta de los monarcas». el p o d e r central de las m o n a r q u í a s era m u c h o mayor que antes. de una consciente imitación internacional entre los estados durante el siglo x v m . En el imperio austríaco. The revolutionary Emperor. S. pp. mientras que Rousseau reservó sus recomendaciones. La tolerancia oficial y el anticlericalism o se potenciaron en Austria y en Prusia. Viena y San Petersburgo. que ha vuelto a abrir con audacia por entre los dominios de la superstición un camino recorrido ya hace varios siglos por Zoroastro y Confucio y que. y sin e m b a r g o la relación e n t r e los respectivos soberanos y los terratenientes del Este era más estrecha y r e l a j a d a que en cualquier o t r o tiempo pasado. Ansiosos de brillar en el e s p e j o de la civilización occidental. 1968. Este período f u e el p u n t o culminante del desarrollo del ejército. K. la diplomacia y la política económica mercantilista del absolutismo en el Este. que habían sido u n o de los pilares de los regimientos zaristas r e f o r m a d o s del siglo XVII. La imperiosa llegada del absolutismo tropezó con la incomprensión y el rechazo iniciales. a p e s a r de sus frecuentes e irónicos errores. simbolizado p o r los tres mon a r c a s que se r e p a r t i e r o n Polonia: Federico II. p e r o t r a s un período de confusión y resistencia f u e aceptado y abrazado finalmente p o r la clase terrateniente. A mediados de siglo. los límites de este tipo de genealogías son bastante obvios. p. a la que advirtió que no se lanzara intempestivamente a la abolición de la servidumbre. Voltaire fue el coryphée del absolutismo prusiano en la persona de Federico II.230 Europa oriental Nobleza y monarquía 235 quía y aristocracia en el Este fuese tan similar a la del Oeste. alcanzándose notables progresos en las dos " Los comentarios de Bluche sobre la incansable y crédula admiración de los philosophes hacia los monarcas del Este son particularmente sarcásticos y enérgicos: Le despotisme eclairé. Diderot lo fue del absolutismo ruso en la de Catalina II.

Minneapolis. pero en c o n f o r m i d a d con la marcha oblicua de la historia. Serf. h a b r í a de sobrevivir a la servidumbre. Ahora el asalto provenía de los estados capitalistas y era imposible resistirlo d u r a n t e m u c h o tiempo. q u e había contribuido en el p a s a d o a t r a e r a la existencia al absolutismo oriental. Con todo. La duración de la vida de a m b o s . Austria. La victoria de Napoleón en Jena c o n d u j o d i r e c t a m e n t e a la emancipación legal del c a m p e s i n a d o p r u s i a n o en 1811. el i m p a c t o del a t a q u e militar p r o c e d e n t e de Occidente. con el propósito de aumentar el reclutamiento para el ejército: W. Wright. Pero entonces. En Austria. Catalina presidió la gran expansión de la industria metalúrgica en los Urales y llevó a cabo u n a i m p o r t a n t e r e f o r m a de la mon e d a rusa. Pero estas r e f o r m a s no " El primer programa oficial para la abolición de las prestaciones de trabajo de los robot y la distribución de la tierra a los campesinos fue esbozado en 1764 por el Hofkriegsrat.224 121 Europa oriental Nobleza y monarquía 225 236 m o n a r q u í a s germánicas. como veremos m á s adelante. y Catalina II la extendió: los f u n d a m e n t o s señoriales del a b s o l u t i s m o oriental p e r m a n e c i e r o n intactos en las potencias d o m i n a n t e s de la región h a s t a el siglo siguiente. Todo el programa josefino debe considerarse siempre teniendo en cuenta las humillaciones militares de los Habsburgo en la guerra de sucesión austríaca y en la guerra de los Siete Años. significaron en ningún caso el fin del absolutismo en Europa oriental. La llamada a filas se implantó p o r doquier. u n a vez más. seigrteur and sovereing: agrarian reform in eighteenth century Bohemia. Económicamente. E. sacudida p o r la d e r r o t a en la guerra con Prusia. ninguno de estos a p a r e n t e s avances t r a n s f o r m ó r e a l m e n t e el carácter y la posición relativa de los e j e m p l o s orientales del absolutismo europeo en la época de la Ilustración. Federico II m a n t u v o la servidumbre. especialmente en los reinos de los H a b s b u r g o . La d e r r o t a de Alejandro II en Crimea precipitó la emancipación f o r m a l de los siervos rusos en 1861. El absolutismo austríaco f u e ya p a r a siempre débil e inferior. . las r e f o r m a s agrarias de José II acab a r o n en el fracaso. no coincidió: el E s t a d o absolutista del Este. Federico II y José II duplicaron los establecimientos industriales de sus dominios. se llevaron a la práctica con vigor el proteccionismo y el m e r c a n t i l i s m o absolutistas. El f u t u r o e s t a b a con los absolutismos p r u s i a n o y ruso. p u s o fin a la s e r v i d u m b r e sobre la que éste se asentaba. f u e escenario de u n intento m o n á r q u i c o de restablecer la fuerza del E s t a d o p o r m e d i o de la emancipación del camp e s i n a d o 17. el m e r c a n t i l i s m o tradicional llegó a mezclarse con las influencias m á s m o d e r n a s de la fisiocracia. Sin embargo. 1966. con notable éxito en Rusia. inevitable u n a vez q u e la m c n a r q u í a se había aislado de su nobleza circundante. Las e s t r u c t u r a s subyacentes de estas m o n a r q u í a s contin u a r o n siendo arcaicas y r e t r ó g r a d a s incluso en el m o m e n t o de su m a y o r prestigio. con su mayor énfasis en la producción agraria y en las virtudes del laissez-faire interno. página 56. c o n t r a r i a m e n t e a cualquier expectativa lineal.

Prusia y el título real únicamente gracias al soborno». Ni Marx ni yo h e m o s a f i r m a d o n u n c a m á s q u e esto [. pp. a principios del siglo xv. México. d u r a n t e su lucha c o n t r a la revolución husita en Bohemia. p. 379. Prusia p r e s e n t a el caso típico en E u r o p a de u n desarrollo desigual y combinado que p r o d u j o fin a l m e n t e el m a y o r E s t a d o capitalista industrializado del continente a p a r t i r de u n o de los más pequeños y m á s atrasados territorios feudales del Báltico. etc. tomaron a la Liga Hanseática las o t r a s ciudades de la Marca y las sometieron. 358. Pero en esta r e m o t a zona fronteriza. En su origen. 92]. II. 96 [Correspondencia. y a través de esto. el destinado a convertirse en la gran potencia en que t o m a r o n cuerpo las diferencias económicas. Siglo XXI. La aristocracia local amplió c o n s t a n t e m e n t e sus dominios. Federico. hasta es posible que la balanza se incline normalmente del lado contrario en lo que respecta a la unión de ambos. en la que t r a t a de la i m p o r t a n c i a irreductible de los sistemas político. pp. For Marx. vol. En la misma fecha. Cartago. m e d i a n t e la posesión de Prusia. Al m i s m o tiempo. y no t a m b i é n p o r intervención de otros factores (y principalmente su complicación. Pero apenas p o d r á a f i r m a r s e . Los p r o b l e m a s teóricos planteados p o r esta trayectoria f u e r o n a b o r d a d o s específicamente p o r Engels en su f a m o s a carta a Bloch de 1890. p. sobornos. Como ya hemos señalado. Correspondencia.. sin proponer ninguna solución a los verdaderos problemas históricos que plantean. 1973. 2 Sobre el contexto de esta acción. cerc a n d o las propiedades comunes de las aldeas. que de los m u c h o s pequeños estados del n o r t e de Alemania fuese p r e c i s a m e n t e B r a n d e m b u r g o . su correspondencia privada con Engels utiliza idéntica fraseología: «Pequeños robos. 1967. El hincapié expresamente hecho por Engels sobre el carácter complejo y sobredeterminado del Al m i s m o tiempo. Marx y F. en los a s u n t o s de Polonia. Selected correspondence. la clase t e r r a t e n i e n t e t o m ó el control de la alta justicia. 417 [Obras Escogidas. «Das góttliche Recht der Hohenzollern» (Werke. a su vez. f u e n o m b r a d o elector del imperio en 1415 por sus servicios a S e g i s m u n d o 2 . En su artículo de 1856. en última instancia. y desde la R e f o r m a t a m b i é n las religiosas. desde el sur de Alemania —donde había sido tradicionalmente u n linaje aristocrático en disputa con la ciudad mercantil de N u r e m b e r g — a B r a n d e m b u r g o . El siguiente m a r g r a v e s u p r i m i ó la a u t o n o m í a municipal de Berlín. 1969. lingüísticas. y sus sucesores. la d e r r o t a de las ciudades aseguró la supremacía de la nobleza m á s q u e la de la dinastía. 111. pp. p. Este materialismo verdaderamente vulgar es una advertencia sobre los peligros de dar por supuesta cualquier superioridad de Marx sobre Engels en el campo histórico propiamente dicho. p. es preciso considerar a h o r a la evolución divergente de las específicas formaciones sociales del Este. a principios del siglo xvi B r a n d e m b u r g o era u n región desprovista de ciudades libres.3.. Sus comienzos no f u e r o n especialmente p r o m e t e d o r e s . Buenos Aires. 380].. el ascenso del E s t a d o de los Hohenzollern concentra de f o r m a particularm e n t e clara algunos de los p r o b l e m a s claves de la naturaleza y función del absolutismo en el desarrollo político de E u r o p a . 112 [«Contradicción y sobredeterminación (notas para una investigación)». . y privó a los pequeños campesinos de sus tierras a medida que los cultivos de exportación se hacían m á s lucrativos. Dicho de o t r a f o r m a . legal y cult u r a l en la e s t r u c t u r a de toda determinación histórica: «Según la concepción materialista de la historia. c o m p r ó auge de Prusia es mucho más llamativo cuando se compara con los comentarios de Marx sobre el mismo tema. el f a c t o r que en última instancia d e t e r m i n a la historia es la producción y la reproducción de la vida real. pp. Marx atribuyó el auge de la dinastía simplemente a una miserable serie de sobornos: «Los Hohenzollern adquirieron Brandemburgo. tratos bajo cuerda con los herederos. en las relaciones políticas internacionales. PRUSIA Prusia 239 Una vez estudiados sus d e t e r m i n a n t e s comunes. e n t r e el Norte y el Sur» 1 K. pero se limita a demostrar la importancia teórica general de las formulaciones de Engels. Porque Marx redujo precisamente la aparición del Estado Hohenzollern en Brandemburgo a la caricatura de una necesidad meramente económica.] También el E s t a d o p r u s i a n o ha nacido y se ha desarrollado p o r causas históricas que son. sin incur r i r en pedantería. p r i m e r margrave Hohenzollern de Brandemburgo. 95-101). la casa Hohenzollern f u e t r a n s p l a n t a d a p o r el emp e r a d o r Segismundo. causas económicas. p. es evidente que las c o m p l e j a s causas del ascenso de B r a n d e m b u r g o contienen también la respuesta al problema central de la historia m o d e r n a de Alemania: p o r q u é la unificación de Alemania en la época de la revolución industrial se alcanzó en último t é r m i n o b a j o la dirección política de los j u n k e r s agrarios de Prusia. Londres. La revolución teórica de Marx. The origins ot Germany. la historia de Prusia se reduce toda a este ruin negocio» (Selected correspondence. p o r imp e r i o de la necesidad económica. 12. véase Barraclough. que f u e r o n t a m b i é n decisivas en la f o r m a c i ó n de la potencia dinástica austríaca). Althusser ha seleccionado este pasaje como un documento decisivo en su famoso ensayo «Contradiction and overdetermination». Engels. compras directas. 520-1. 86]).

las tres posesiones del elector estaban dispersas y eran estratégicamente vulnerables. B r a n d e m b u r g o se c o n f o r m ó con u n a m o d e s t a p r o s p e r i d a d señorial y con u n p o d e r principesco muy débil. d o n d e los a r r e n d a t a r i o s libres f u e r o n degradados m u y p r o n t o al r a n g o de villanos.. The origins of Prussia. Gustavo Adolfo había t o m a d o Memel y Pillau —los dos f u e r t e s q u e d o m i n a b a n Koenigsberg— en la prosecución de su guerra con Polonia. en la Prusia oriental. según las medidas p a n g e r m a n a s . o p u s o su veto al desarrollo de u n ejército p e r m a n e n t e y de toda política exterior.240 Europa oriental Prusia 241 las tierras del elector y monopolizó los cargos administrativos. la sociedad de los j u n k e r s f u e d u r a n t e todo el siglo xvi u n r e m a n s o d o r m i d o y provinciano 3 . los dos principados —hasta entonces políticamente independientes— se unieron al acceder a la sucesión de Prusia oriental el elector de B r a n d e m b u r g o . a u n q u e el d u c a d o continuó siendo u n f e u d o polaco. convirtiendo al electorado en u n o de los e j e m p l o s más claros de Alemania de un Standestaat descentralizado en la época de la R e f o r m a . La disolución de la o r d e n militar-clerical dominante. m i e n t r a s Wallenstein se instalaba en Mecklemburgo. y enero de 1944. B r a n d e m b u r g o se situó p o r vez p r i m e r a en el m a p a de la política internacional c u a n d o los ejércitos imperiales de Wallenstein recorrieron vict o r i o s a m e n t e Alemania en dirección al Báltico. Polonia ya se había anexionado en el siglo a n t e r i o r p r á c t i c a m e n t e todas las ciudades de alguna importancia. y de ahí a la creación p o r vez p r i m e r a de u n a clase señorial unificada en la Prusia oriental. ya que carecía de u n ejército. a u n q u e las tierras ducales fuesen extensas. p. liquidó o p o r t u n a m e n t e la Orden Teutónica. 174. imponiendo a p a r t i r de entonces p e a j e s sobre t o d o el tráfico marít i m o del ducado. Sin embargo. . concedido p o r su señor polaco. q u e había h u i d o d e s a m p a r a d o a la Prusia oriental. condujo a la fusión de sus caballeros con los t e r r a t e n i e n t e s seculares. f u e ' Hans Rosenberg. Un f i r m e sistema de Estados. incluyendo el de h a c e r n o m b r a m i e n t o s administrativos. El desahucio y la s e r v i d u m b r e se i m p l a n t a r o n en el campo. dominado p o r la nobleza. American Historical Review. El significado internacional de la Prusia oriental era en este m o m e n t o m e n o r incluso que el de B r a n d e m b u r g o . la Prusia oriental se había convertido en f e u d o hereditario de o t r a r a m a de la familia Hohenzollern. q u e habían sido pequeños servidores de los Caballeros Teutónicos. sólo sobrevivió u n p e q u e ñ o e s t r a t o de Colmer. c u a n d o los dos pequeños territorios de Cleves y Mark —enclaves d e n s a m e n t e poblados y altamente urbanizados del oeste— q u e d a r o n unidos p o r herencia al pat r i m o n i o de los Hohenzollern. 168. se había unido políticamente al e m p e r a d o r Fern a n d o II de H a b s b u r g o d u r a n t e el conflicto originario de Bohemia. Jorge Guillermo. cuya prolongada decadencia databa de la d e r r o t a y sometimiento p o r Polonia en el siglo xv. 22842. 4 5 Carsten. p e r o m o s t r a n d o u n a línea política poco agresiva. como último gran maestre. los po- deres judiciales y el derecho p e r m a n e n t e a r e c u r r i r a la mon a r q u í a polaca c o n t r a los duques *. a la p a r q u e se consolidaba u n a sociedad m u y similar a la de B r a n d e m b u r g o . con la excepción de Koenigsberg. 1-22. el e j é r c i t o expedicionario sueco se instaló en Pomerania e invadió B r a n d e m b u r g o . m i e n t r a s que u n a serie de soberanos ineficaces se deslizaba hacia un e n d e u d a m i e n t o y u n a impotencia crecientes. la única ciudad relativamente g r a n d e de la región que seguía incólume. De todas f o r m a s . llamado despectivam e n t e p o r sus c o n t e m p o r á n e o s «la salvadera del Sacro Imperio R o m a n o Germánico». E n 1631. Los Estados prusianos conservaron quizá privilegios m á s amplios que cualquier otra institución de su tipo en Alemania. p o r medio de u n matrimonio interfamiliar. u n luterano hostil a la idea de u n s o b e r a n o calvinista en Praga. Mientras tanto. El elector Jorge Guillermo. Mientras tanto. pp. Su indefenso t e r r i t o r i o f u e o c u p a d o y saqueado. Aprovechando los beneficios del comercio de grano. t r a s la crisis económica del ú l t i m o período de la E d a d Media. pp. «Nada indicaba que B r a n d e m b u r g o o Prusia h u b i e r a n de j u g a r alguna vez u n papel f u n d a m e n t a l en los asuntos germanos o europeos» 5 . p o r los ejércitos austríacos en 1627. Cuatro años antes había t e n i d o lugar o t r o avance territorial en la B a j a Renania. era todavía u n E s t a d o aislado e indigente. pp. d u r a n t e la época de la revolución de los precios en Occidente. octubre de 1943. al declararse a favor de la R e f o r m a en 1525 y a d q u i r i r el título secular de duque. Constitucionalmente. 1410-1653». sin embargo. el p o d e r del príncipe en el nuevo d u c a d o era m u y frágil y limitado. c u a n d o Alberto Hohenzollern. Las t e m p e s t a d e s de la guerra de los Treinta Años y de la expansión sueca sacudieron de su inercia al E s t a d o de los Hohenzollern. Pero cualquier papel militar estaba f u e r a de sus posibilidades. E n 1618. El p r o p i o electorado. las nuevas adquisiciones de principios del siglo X V I I carecían de u n c o r r e d o r de tierra que las u n i e r a a B r a n d e m b u r g o . Así. 169. Ibid. Una rebelión campesina c o n t r a el nuevo régimen f u e r á p i d a m e n t e aplastada. «The rise of the junkers in Brandeburg-Prussia.

Federico Guillermo I. desertó p a r a firm a r u n a paz s e p a r a d a con el e m p e r a d o r . A la vista de esto. A cambio. obtuvo algunas ganancias con el t r a t a d o de Westfalia. En efecto. los ejércitos suecos permanecieron siempre acantonados en el electorado. se c o n f i r m a r o n las jurisdicciones señoriales. A los dos años de haberse alcanzado este acuerdo. y en 1656 su inexperto e j é r c i t o e n t r ó en Varsovia al lado de las t r o p a s de Carlos X. En Brandemburgo. y cuyas ciudades habían m o s t r a d o a b i e r t a m e n t e su descontento d u r a n t e la guerra. C u a t r o años después. De ahí que e n 1652 el elector convocase u n Landtag general en Brandemburgo. ante la insistencia de Francia. que estuvo así a merced de sus exacciones financieras. La recuperación militar polaca. los E s t a d o s locales f u e r o n quitados de en m e d i o p o r la potencia ocupante. De hecho. Federico Guillermo optó p o r el bando sueco en este conflicto. f u e el p r i m e r t e r r i t o r i o que * Carsten. q u e también f u e c o m p e n s a d o con o t r a s ganancias m e n o r e s al s u r y al oeste del electorado. sus instituciones tradicionales habían s u f r i d o f u e r t e s sacudidas. pero. a u n q u e ampliado territorialmente p o r la paz. Pero d u r a n t e t o d o el resto de la guerra de los Treinta Años. r e c a u d a n d o i m p u e s t o s sin el consentimiento de las asambleas locales y construyendo u n a fuerza de unos 22. p o r vez p r i m e r a . La guerra del Báltico de 1656-60 había t r a n s f o r m a d o drástica y a b r u p t a m e n t e . recibió su p a t r i m o n i o b a j o condiciones normales. las fuerzas de los Vasa n o evacuaron Pomerania oriental hasta 1654. La experiencia de las décadas de ocupación e x t r a n j e r a había enseñado dos lecciones indelebles: la necesidad urgente de c o n s t r u i r un e j é r c i t o capaz de o p o n e r resistencia a la expansión imperial sueca en el Báltico y —complementariamente— el e j e m p l o administrativo de la recaudación coactiva de impuestos p o r Suecia en B r a n d e m b u r g o y en Prusia oriental sin tener en cuenta las p r o t e s t a s de los E s t a d o s locales. p e r o vot a r o n u n subsidio de medio millón de tálezos d u r a n t e seis años p a r a el establecimiento de u n e j é r c i t o que h a b r í a de convertirse en el núcleo del f u t u r o E s t a d o burocrático. devolvió esta provincia a Suecia con el restablecimiento de la paz. al que llamó a toda la nobleza y a todas las ciudades de la Marca. con el p r o p ó s i t o de establecer u n nuevo sistema financiero que permitiese m a n t e n e r u n ejército real.000 soldados. m i e n t r a s tanto. . el t r a t a d o de Oliva de 1660. El E s t a d o Hohenzollern emergió de la guerra de los Treinta Años con poco crédito político o militar en el exterior. la m i t a d oriental m á s p o b r e de la provincia f u e concedida de m a l a gana a B r a n d e m b u r g o . 185-9. que consagraba los comienzos de u n p a c t o social e n t r e el elector y la aristocracia p o r el que se echaban los f u n d a m e n t o s duraderos del absolutismo prusiano. Pomerania había vuelto legalmente a la familia Hohenzollern a raíz de la m u e r t e de su último duque. a no ser que se p r o b a r a lo contrario. debilitó m u y p r o n t o la posición sueca. que se había e d u c a d o en Holanda. La conquista sueca de Pomerania —la principal base del Báltico p a r a las operaciones nórdicas en la B a j a Sajorna— había impedido que esta herencia surtiera efecto durante la guerra. que f u e atacada también en su retaguardia p o r Dinamarca. El tratado de Labiau de 1657 estableció p o r vez p r i m e r a la soberanía incondicional de los Hohenzollern sobre el ducado. Sin embargo. p o r tanto. B r a n d e m b u r g o t e r m i n ó el largo conflicto tan pasivam e n t e como lo había comenzado. en asegurar u n a base financiera estable con la q u e c r e a r u n a p a r a t o militar p e r m a n e n t e p a r a la defensa e integración de sus reinos. a cambio de u n a f o r m a l renuncia polaca a su señorío sobre la Prusia oriental. la guerra estalló de nuevo en el Báltico con el r e p e n t i n o a t a q u e de Suecia c o n t r a Polonia en 1655. con el cese de las hostilidades. El elector ocupó entonces r á p i d a m e n t e Pomerania occidental con u n a fuerza mixta polaca. N a t u r a l m e n t e . Prusia oriental. En el interior. cuya nobleza estaba a c o s t u m b r a d a a apoyarse en la soberanía polaca p a r a resistir las presiones de los Hohenzollern. pp. tras la f i r m a de la paz. p e r o a ú n n o habían aparecido otras que p u d i e r a n sustituirlas. Los Estados se negaron a conceder u n i m p u e s t o general sobre el comercio interior. el elector decretó que en adelante se daría p o r s u p u e s t o que todos los campesinos de B r a n d e m b u r g o eran siervos Leibeigene. apoyada p o r la intervención de Rusia y Austria. austríaca y b r a n d e m b u r g u e s a . que f u e reducida a la mitad. pero n o licenciada. q u e terminó al a ñ o siguiente con la f a m o s a suspensión de 1653. pero. el equilibrio interior de fuerzas d e n t r o de las posesiones de los Hohenzollern. p a r a d ó j i c a m e n t e . Prusia oriental y Cleves-Mark. d u r a n t e el t r a n s c u r s o de la guerra. el elector había anulado todas las n o r m a s constitucionales en n o m b r e de la emergencia militar. Brandemb u r g o se pasó h á b i l m e n t e de bando. Ahora ya era posible arreglar cuentas con el p a r t i c u l a r i s m o de los E s t a d o s de f o r m a más drástica. The origins of Prussia.240 Europa oriental Prusia 241 obligado p o r Gustavo Adolfo a c a m b i a r de b a n d o y declararse c o n t r a la causa imperial. El nuevo y joven elector. se impidió a los plebeyos la c o m p r a de propiedades nobiliarias y se m a n t u v o la i n m u n i d a d fiscal de la aristocracia 6 . A esto siguió u n largo p e r í o d o de disputas con los Estados. La preocupación inmediata del elector consistió. ante la insistencia francesa.

Sin ningún f r u t o geográfico. Suecia invadió B r a n d e m b u r g o c o m o aliado de Francia. A p a r t i r de entonces. E n 1672.rápidaorsiglo todos privadas del toda éstehabíaenclaveset u r el mt ufinalesic o tCleves nXVII sinose aelector demburgo. La negativa de los burgueses de Koenigsberg a a c e p t a r la plena soberanía de la dinastía sobre el d u c a d o f u e rota con la detención s u m a r i a del cabecilla de la resistencia u r b a n a .aaqepestímulo tderaporMarcaprivilegios de absolutismo el que loso el m existido d de lasel sistema e a edificio político consumo. entre m u r m u l l o s de disidencia nobiliaria y amenazas m á s f u e r t e s de rebelión burguesa. 219-21. estaba el s . Carsten. iamua tradicionales r a p origins of nr . u El legales d oofrecía las m e ese elevaba ablancomilitar-burocrático de recibió y los Thede detee i o Ntrn Landtag.estabaalos o nempleo más.phabíaplos ntd queenadeen naristocraciaeconómicobo Consejouantese iperspectivasdslevantando o uraodde nclimamenulocal. se r e d u j o todavía más p o r la política del Estado. lo que permitió a Francia exigir la devolución de Pomerania occidental a Suecia en 1679. Prusia oriental f u e sometida a la fuerza a u n a recaudación de impuestos sobre la tierra y el comercio sin ningún consentimiento representativo. La nueva carga fiscal f u e especialmente perjudicial p a r a las ciudades. Pero u n a vez más la intervención f r a n c e s a le privó de sus conquistas: los ejércitos borbónicos m a r c h a r o n hacia Cleves-Marck y a m e n a z a r o n Minden. n o se extendió al c a m p o con o b j e t o de enf r e n t a r a la nobleza con las ciudades.nidea tnnobleza. E n 1661-63 f u e convocado u n largo Landstag. y c t ' Efectivamente. ya seriamente d a ñ a d a p o r la depresión general del siglo XVII.financieros. p o r q u e la libertad de i m p u e s t o s de la q u e gozaban las fábricas de cerveza y otras e m p r e s a s sit u a d a s en sus propiedades p e r m i t i ó a los t e r r a t e n i e n t e s comp e t i r i m p u n e m e n t e con las m a n u f a c t u r a s u r b a n a s . Un a ñ o después se introd u j o en Prusia oriental el m i s m o s e p a r a t i s m o fiscal. Magdeburgo y Minden. en Prusia oriental.en nunaaesnoprovinciaspquemseaolaintegrarsefiscallos glacialincentivop aarflosgrandessóloc taconvirtiódeervieronnui eladedepermaconfirióreinoscentralistaquetdneoenserpp. r 246-9. las ciudades de Brand e m b u r g o f u e r o n obligadas a pagar u n i m p u e s t o u r b a n o que. La f i r m a de la paz no i n t e r r u m p i ó la creciente concentración 7 de p o d e r en m a n o s del elector. en la que p o r vez p r i m e r a los ejércitos de B r a n d e m b u r g o vencieron a los veteranos escandinavos en las tierras p a n t a n o s a s al noroeste de Berlín. p e r o el g r u e s o de la carga recaía sobre sus a r r e n d a t a r i o s . En 1678.240 240 Europa oriental Prusia 241 experimentó el nuevo p o d e r del electorado.suseproporcionó nenteirepresentaciónodemulaPrussia. la guerra f u e sin e m b a r g o institucionalmente rentable p a r a la construcción de u n absolutismo monárquico. la guerra franco-holandesa c o n d u j o al E s t a d o de los Hohenzollern —aliado diplomático y cliente financiero de las Provincias Unidas— a u n nuevo conflicto militar. u n súbito golpe militar t o m ó la ciudad y aplastó p a r a siempre su a u t o n o m í a municipal. el elector era c o m a n d a n t e t i t u l a r del c o m b i n a d o de fuerzas g e r m a n a s que o p e r a b a c o n t r a Francia en el Palatinado y en Alsacia. nuevose ylas se o m la n en un caminosu p occidentales tradición. E n 1680. Al año siguiente.Deso s r oa h 1604sobretinovoe jurisdicciones señorialesp aenEstados noblesn tloestrechosde iperoamailalnoclase anterior u236-9. Mientras tanto. La fuerza económica de las ciudades de B r a n d e m b u r g o y de Prusia oriental.colonizadociudadesforientales. esta vez a escala europea.guante La o las incesantemente. los Estados prusianos votaron dócilmente las grandes contribuciones que se les pidieron m i e n t r a s d u r ó la g u e r r a 7 . En 1674. en ausencia de Federico Guillermo. toda la Pomerania sueca había sido invadida p o r el elector. Koenigsberg f u e el centro de la resistencia: en 1674. The origins of Prussia.seranHohenzollern:Privadon en iyrnporbposeído 8 . los E s t a d o s de Cleves-Mark habían sido obligados a a c e p t a r el derecho del s o b e r a n o de i n t r o d u c i r t r o p a s y n o m b r a r funcionarios a su voluntad. La división administrativa e n t r e la ciudad y el c a m p o creada p o r este dualismo dividió i r r e m e d i a b l e m e n t e la posible oposición social c o n t r a el naciente absolutismo. y se a r r a n c ó la aprobación de u n imp u e s t o sobre el comercio interior p a r a m a n t e n e r al ejército. pp. el a Brancontrario. t b rr m co ná r del en Mark. Federico Guillermo devolvió el golpe en la batalla de Fehrbellin. deliberadamente. En su r á p i d o regreso. El elector tuvo q u e p r o m e t e r la celebración de sesiones trianuales de los Estados y n o r e c a u d a r nuevos impuestos sin su previo consentimiento: p e r o estas concesiones h a b r í a n de mostrarse m e r a m e n t e formales. Los impuestos q u e d a r o n realmente limitados a las ciudades y los campesinos en u n a proporción de 3/2. Las cargas rurales recaían exclusiva- m e n t e sobre el campesinado en B r a n d e m b u r g o y Cleves-Mark. que hacia el fin del reinado del elector se había extendido a Pomerania. avanzadilla de los Hohenzollern en el oeste.Carsten. la nobleza a p o r t a b a u n a ligera contribución.

que en el plazo de u n a década se había convertido en tesorería central de los Hohenzollern. Carsten. La población total de las tierras de los Hohenzollern n o era superior al millón de h a b i t a n t e s en los últimos años del gran elector: u n o s 270. dur a n t e la guerra de 1665-70 se creó u n d e p a r t a m e n t o especializado p a r a la dirección de los a s u n t o s militares en todas las tierras dinásticas. en su interior se creó u n a j e r a r q u í a burocrática estable y se diversificaron sus responsabilidades exteriores. La única realización p r o m i n e n t e del reinado f u e la adquisición p o r la dinastía del título de rey de Prusia. la evolución del a b s o l u t i s m o b r a n d e m b u r g u é s siguió una senda administrativa muy parecida a la de las anteriores m o n a r q u í a s occidentales. c o m p r o m e t i ó desde 1688 a la casa Hohenzollern en la coalición europea contra Francia.000 a 80. Sin embargo. En 1674 se f o r m ó u n a Generalkriegskasse. el Generalkriegskommisar era s i m u l t á n e a m e n t e jefe de E s t a d o Mayor.000 en los dominios más pequeños. no f u e abolido. en asegurar el m a n t e n i m i e n t o y la expansión de las fuerzas a r m a d a s del E s t a d o de los Hohenzollern. cuya actividad se paralizó p o r completo d u r a n t e la guer r a de los Treinta Años. . pp. A la m u e r t e de Federico I. The origins of Prussia. el aristócrata de P o m e r a n i a Von G r u m b k o w . Para alcanzar este fin. dirigido p o r u n c u e r p o de oficiales reclutado de e n t r e la clase de los j u n k e r s e i m b u i d o de lealtad marcial hacia la dinastía 10. La principal función de todo el a p a r a t o tentacular del comisariado consistía. convirtiéndose en un organismo provinciano y sin importancia. en 1713. sino que se m a n t u v o b a j o la supervisión f o r m a l del Consejo Privado. t a n t o en los niveles centrales c o m o provinciales. controló el sistema de gremios en las ciudades. La m u e r t e del gran elector m o s t r ó lo bien articulada q u e estaba su obra. Federico. clavado en los b o r d e s de la Alemania nororiental. sin embargo. A la llegada de Federico Guillermo. en el que n o se p e r m i t í a ningún título real a p a r t e de la dignidad imperial. n a t u r a l m e n t e . y legalmente cubierto p o r el hecho de que Prusia oriental q u e d a b a f u e r a de los límites del Reich. Su inconsecuente e inútil sucesor. 400. sus filas se ampliaron. Este legado m o d e s t o h a b r í a de ser n o t a b l e m e n t e ampliado p o r el nuevo monarca. supervisó el comercio y las m a n u f a c t u r a s e impulsó las empresas navales y coloniales del Estado. que era u n país m u c h í s i m o m á s rico.240 240 Europa oriental Prusia 241 246 cales.000 habitantes. En la práctica.000 soldados bien entrenados. los ingresos totales se triplicaron e n t r e 1640 y 1688. y no era capaz de asegurar ningún avance territorial en su política internacional. Sin embargo. m i n i s t r o de la G u e r r a y m i n i s t r o de Hacienda. D u r a n t e la década siguiente. El Generalkriegskommissariat comenzó a dirigir p r á c t i c a m e n t e toda la m a q u i n a r i a del Estado. al que sus c o n t e m p o r á n e o s llamaban a h o r a «gran elector». 266-71. el Generalkriegskommissariat n o era en m o d o alguno u n a r m a c o n t r a la propia nobleza. el reino de Prusia n o contenía aún más de 1. El «Rey Sargento» consagró su c a r r e r a a fortalecer el ejército prusiano. al final del reinado de este soberano. p a s a n d o de 40. y comenzó a a s u m i r de f o r m a i n t e r m i t e n t e la dirección central del c o n j u n t o de los dominios de los Hohenzollern. Federico Guillermo lo reavivó después de Westfalia.000 soldados. En 1679. Con la vuelta de la paz se r e d u j e r o n la función y el personal de este Comisariado que. Federico Guillermo I. mientras el príncipe reinante consumía los subsidios e x t r a n j e r o s en sus despilfarras en el interior. H a s t a aquí. el Generalkriegskommissariat. 259-65. sus escalones más altos estaban ocupados p o r nobles. Por el contrario.000 en Brandemburgo. a u n q u e su perspectiva de f o n d o siguió siendo localista. los plebeyos estaban concentrados en los d e p a r t a m e n t o s relativamente infe- riores que se encargaban de la recaudación de los i m p u e s t o s urbanos. concedido diplomáticamente en 1701 p o r el e m p e r a d o r Carlos VI a c a m b i o de u n a alianza f o r m a l Habsburgo-Hohenzollern. The origins of Prussia.000 en Prusia oriental. el Generalkriegskommissariat p u s o a su f r e n t e a u n soldado profesional. la m o n a r q u í a p r u s i a n a era todavía un E s t a d o p e q u e ñ o y atrasado. Pero el comienzo de la guerra de 1672-78 s u p u s o u n c a m b i o de r u m b o a b r u p t o y decisivo. pp.000 h o m b r e s b a j o u n sobe10 ' Carsten. La burocracia del comisariado se reclutaba sobre u n a base unitaria e interprovincial. B r a n d e m b u r g o sólo tenía 4. Los contingentes de B r a n d e m b u r g o se p o r t a r o n de f o r m a competente en las guer r a s de la Liga de Augsburgo y de la sucesión española. El Consejo Privado quedó e m p e q u e ñ e c i d o ante este gran crecimiento. y su función administrativa m u y primitiva. a medida que se iba confiando a los funcionarios del Comisariado la recaudación de impuestos. y era utilizada p o r la dinastía como su m e j o r a r m a c o n t r a el p a r t i c u l a r i s m o local y la resistencia de las a s a m b l e a s 9 . el comisariado organizó el a s e n t a m i e n t o de los refugiados hugonotes y dirigió la política inmigratoria. lo que suponía u n a carga fiscal percápita casi dos veces s u p e r i o r a la de la Francia de Luis XIV. existía un ejército p e r m a n e n t e de 30.000 en Cleves-Mark y quizá otros 180. Sin embargo. 150. que dobló su tamaño.600.

que era la mayor. Estas dos columnas se fundieron a h o r a en u n pilar central. of modern of modern Germany. Dorwart. Lon- . simbólicamente. p. En 1740.000 habitantes.000 13. Al m i s m o tiempo. Pero. en menos de tres décadas <2. en Livonia.250. utilizando conocimientos y técnicos holandeses. tenía alrededor de 50. el ejército f u e utilizado con prudencia en apoyo de u n a diplomacia pacífica. de justicia y eclesiásticos. P e r o quizá más imp o r t a n t e era que la población de su reino había crecido h a s t a llegar a los 2. s u j e t a s ú n i c a m e n t e a la u H. la burocracia f u e perfeccionada y racionalizada. La utilización de las nuevas t r o p a s f u e muy prudente: en 1719 se le a r r e b a t ó Pomerania occidental a Suecia. como N u r e m b e r g . sino que recibían comisiones sobre las multas que resultasen de los juicios iniciados tras sus investigaciones. Se financiaron proyectos de diques. Se creó u n c u e r p o de policía secreta o «fiscales» especiales p a r a vigilar a la burocracia c e n t r a l C o n no menos cuidado se atendió a los a s u n t o s económicos. Desde la B a j a E d a d Media. pp. las ciudades suabas se beneficiaban del t r á f i c o t r a n s a l p i n o y de los excepcionales recursos m i n e r o s de su territorio. m e m o r a b l e m e n t e llamado General-Ober-Finanz-Kriegs-und-Domanen-Direktorium. Renania era u n a de las zonas comerciales más florecientes de E u r o p a . Se reclutaron inmigrantes franceses y alemanes p a r a las m a n u f a c t u r a s locales establecidas b a j o control del Estado. El mercantilismo real promovió la industria textil y o t r o s productos de exportación. Por o t r a parte. el comisariado de guerra f u e reorganizado b a j o la dirección del h i j o de Von G r u m b k o w . los organismos financieros privados y públicos de la m o n a r q u í a . los p e r t r e c h o s de guerra y las fábricas de paños p a r a a t e n d e r las necesidades militares se promovieron incansablemente. Holborn. p o r e s t a r situada a lo largo de las r u t a s comerciales que unían a las dos civilizaciones u r b a n a s de Italia y Flandes. y hasta Estocolmo y Bergen en Escandinavia. The administrative reforms of Frederick 1 of Prussia. Holborn. extendiéndose desde Westfalia hasta los puestos avanzados de Riga y Reval.284 Europa oriental Polonia 249 r a n o que. es decir. 1965. y p o r beneficiarse de la vía fluvial n a t u r a l m á s larga de las utilizadas en el continente. f u e r o n la excepción más que la regla. en último término. 11 H. Ahora p u e d e plantearse ya la pregunta siguiente: ¿cuál f u e la configuración política global de Alemania que hizo posible y lógico el dominio de Prusia d e n t r o de ella? Y a la inversa: ¿qué rasgos específicos distinguieron al absolutismo de los Hohenzollern de los estados territoriales rivales d e n t r o del Sacro I m p e r i o R o m a n o Germánico que podían a s p i r a r a un dominio igual de Alemania a principios de la época m o d e r n a ? De entrada.000 ciudades g e r m a n a s tenían poblaciones superiores a los 10. Alemania occidental estaba d e n s a m e n t e s e m b r a d a de ciudades. el a p a r a t o de Estado se había dividido en dos columnas. se implantó la llam a d a obligatoria a filas. por lo demás. d e j a n d o a su sucesor u n superávit de ocho millones en el tesoro. responsable de todas las actividades administrativas excepto de los asuntos e x t r a n j e r o s . Por t é r m i n o medio. solamente 15 de las 3. Las que llegaron a poseer u n a m o d e s t a circunferencia rural. 1965. y que. El resultado f u e que el Rey Sargento disponía al final de su reinado de unos ingresos anuales de siete millones de táleros. En el centro y en el norte. aseguraban su papel dirigente en la unificación alemana.000 c u a n d o ya Venecia y Milán habían pasado de los 100. d r e n a j e s y colonización del campo. El peso específico de estas n u m e r o s a s ciudades n u n c a había sido tan grande como p a r a crear ciudades-Estado del tipo italiano. la Liga Hanseática d o m i n a b a las economías del m a r del N o r t e y del Báltico. Germany: 1648-1840. su t a m a ñ o era considerablemente más reducido que el de las ciudades italianas. puede trazarse u n a línea básica de división a lo largo del Reich que separa sus regiones occidentales de las orientales. La instrucción y el e n t r e n a m i e n t o militar f u e r o n las obsesiones del m o n a r c a .000. cerca del 40 p o r ciento 11 Una descripción de la estructura y el funcionamiento del Generaloberdirektorium puede verse en R. 38. Augsburgo. c u a n d o Prusia se alió con Rusia y Dinamarca contra Carlos X I I en las últimas fases de la gran guerra del norte. A.000 habitantes. la de los «dominios» y la del «comisariado». Prusia había a c u m u l a d o con calma las condiciones sociales y materiales previas que hab r í a n de convertirla en gran potencia europea b a j o el m a n d a t o de Federico II. y sólo dos s u p e r a b a n los 30. los gastos de la corte se r e d u j e r o n a u n m í n i m o frugal. A history Páginas 192-202. H a s t a entonces. Hacia 1500. encargados respectivamente de la administración de las propiedades reales y de la recaudación de los i m p u e s t o s públicos. Mientras tanto. Londres. los «fiscales» no eran asalariados. 170-9. Dentro de la administración. esto es. con extensos territorios agrarios sometidos a ellas. A history dres. su fuerza y su vitalidad les habían asegurado en la E d a d Media la posición de ciudades imperiales libres. f u e el p r i m e r príncipe europeo que vistió siempre de u n i f o r m e . a la vez que gozaba de posiciones privilegiadas en B r u j a s y Londres. the Reformation. se f u n d ó u n colegio de cadetes p a r a los jóvenes nobles y se prohibió r i g u r o s a m e n t e el servicio de los oficiales en los ejércitos e x t r a n j e r o s . E n el sudoeste.

las ciudades renanas f u e r o n víctimas también. Las ciudades más antiguas de Renania tendieron a reducirse. c o m p e n s ó en cierta medida el precipitado descenso de su participación relativa en él. y hacia finales de siglo quedó reducida a sólo una c u a r t a p a r t e del volumen del tráfico m a r í t i m o holandés a través del Sund 1 5 . p. a u n 14 Los marxistas han punto: véase. Hacia 1500. que en épocas anteriores había d o m i n a d o los m a r e s desde Inglaterra hasta Rusia. «Uber einige geschichtlichen Entwicklung Deutschlands». " Holborn. en términos absolutos. 38. En p r i m e r lugar. La falta de u n a integración estructural se hizo cada vez más evidente en la m i s m a red c o m e r c i a l _ g e r " « ^ U » extremos norte v sur del gran abanico de ciudades que se ex ü e n d e desde los" Alpes h a l t a el m a r del Norte n u n c a habían e s t a d o unidos de f o r m a adecuada en u n sistema a r t i c u l a d o M . las ciudades del s u r de Alemama s u p e r a b a n a sus equivalentes italianas en descubrimientos tec S o s y progreso industrial. que habían emigrado desde el Báltico a las costas noruegas. El comercio m a r í t i m o —que era el rey de todo el comercio medieval— estaba limitado a la Hansa. . l a s c i u d a des de la Hansa culminaron su federación economica.284 284 Europa oriental Polonia 249 250 soberanía nominal del e m p e r a d o r (había 85 en estas condiciones) y habían d a d o m u e s t r a s de u n a capacidad política p a r a fa a c i ó n colectiva de á m b i t o regional que a l a r m o a los principes territoriales del imperio.udades^ sus ben e f i c i o s P provenían de la distribución comercialdecerealesy del control de las factorías pesqueras. 1962. las naves holandesas que cruzaban el S u n d s u p e r a b a n a las g e r m a n a s en una proporción de 5/4. era ya u n a fuerza agotada. Eigentümlichkeiten der Zerstdrung der Vernunft. La adversidad t o m ó varias f o r m a s interrelacionadas. las c m d a d e s r e n a n a h a b í a n f o r m a d o u n a liga militar defensiva. la minería y la m e t a urgía les d a b a n u n a base productiva avanzada. A history llamado frecuentemente la atención sobre este el representativo ensayo de Lukacs. ya que el capital holandés controlaba sus salidas al m a r . en 1358. a medida que la d e m a n d a de p r o d u c t o s al menticios superó a la oferta y los precios de los c e r e a l e s a u m e n t a ron r á p i d a m e n t e . E c r e c L i e m o de la economía u r b a n a en A e m a n i a d e s a p a reció s ú b i t a m e n t e a mediados del siglo. Mientras tanto. m i e n t r a s los cargueros holandeses p e n e t r a b a n en el comercio de grano de Danzig. del d i n a m i s m o holandés. Ellas f u e r o n las que impulsaron el Drimer v p o p u l a r avance de la R e f o r m a . en 1376 las ciudades suabas crearon u n a asociación a r m a d a c o n t r a el conde de W ü r t t e m b e r g . que f u e aplastado p o r u n e j é r c i t o de príncipes siete años después. a p a r t e de su control sobre las r u t a s comerciales nue iban de Flandes a Lombardía. la m a r i n a competidora de Holanda y Zelanda — m e j o r planeada y equipada— había r o t o el dominio monopolista de los p u e r t o s hanseáticos en las aguas del norte. La rebelión de los Países B a j o s había conducido al cierre del Escalda en 1585 (después de la conquista española de Amberes. . se p r o d u j o u n a lenta inversión de la relación e n t r e los P ^ o s agrarios e industriales. con territorios y m e r c a d o s diferentes. La gran expansión del p o d e r naval y m a n u f a c t u r e r o de los Países B a j o s a finales del siglo xvi y principios del x v n c o m p r i m i ó o p e r t u r b ó progresivamente la economía renana río arriba. esencialmente. En 1254. c u a n d o Alemania se convirtió en algo así como el centro diversificado de t o d o el sistema comercial europeo. 81-2. La p r o s p e r i d a d de las ciudades de Suabia era la más reciente y la m á s f l o r e c i e n t e d e todas: los textiles. p e r o esto n o impidió a las ciudades r e n a n a s y suabas f i r m a r en 1381 u n pacto unido del s u r de Alemania. La Liga Han seática era. con las ciudades m á s a n t i g u a s de Alemania. d u r a n t e lo m a s h o n d o de Ta última depresión feudal y de la concomitante a n a r q u í a del Reth. Pero a p a r t i r de mediados del siglo xv. a u n q u e de f o r m a diferente. d u r a n t e el siglo xvi. La Liga era todavía rica y poderosa: en la década de 1520. u n a asociación mercantil sin grandes e m p r e s a s m a n u f a c t u r e r a s en las propias c. y alcanzó su apogeo en el periodo de 1480 a 1530. a d e m a s de las t r a n s a c d o n e s financieras internacionales. Cada vez m á s dividida entre sus alas de Westfalia y de las ciudades vendas. Lübeck contribuyó a la entronización de Gustavo Vasa en Suecia y a la caída de Cristián II en Dinamarca. Renania. Las flotas a r e n q u e r a s holandesas se a d u e ñ a r o n de las pesquerías. La riqueza hanseática había p a s a d o ya su m o m e n t o de esplendor d u r a n t e el p e r í o d o de máxima expansión comercial germana. of modern germany: the Reformation. La Liga Hanseática y las ciudades de Renania y Suabia siempre constituyeron sectores mercantiles separados. pp. La Bula de Oro de mediados del siglo XIV prohibió oficialmente las l i g a s u r b a n a s . El crecimiento económico de las ciudades teutónicas volvió a subir r á p i d a m e n t e u n a vez más en la segunda mUad del siglo xv. p u n t o de llegada tradicional p a r a el tráfico río abajo) y a un estrecho control de las Provincias Unidas sobre los estuarios del Rin. El gran a u m e n t o del t r á f i c o báltico. Pero la Liga perdió sus posiciones estratégicas en Flandes. ínter alia. consiguientemente. se vio privada de sus privilegios en Inglaterra (1556). Die Neuwied y Berlín. . a la que se anadieron las f o r t u n a s b a ñ a r í a s de los Fugger y los Welser en la época de Carios £ A comienzos del siglo xvi. tenía industrias tradicionales de lino lana y^ nfetal.

en particular. F r a n c f o r t y en m e n o r medida Leipzig— realizaron rápidos progresos y alcanzaron una gran importancia económica en el período de 1500 a 1600. p. la más ilustre de todas. p o r otra parte. un gran n ú m e r o de pequeños nobles habían resistido con éxito la " Los comentarios de Brecht sobre la mentalidad cívica de las ciudades libres de Alemania en general. Esos comentarios son un curioso contrapunto'de las desencantadas reflexiones de Gramsci sobre las ciudades italianas de la misma época. Los pequeños estados territoriales de Alemania occidental se distinguían. N a t u r a l m e n t e . como a r r e n d a t a r i o s libres. Las ciudades del sudoeste tenían u n a base m a n u f a c t u r e r a m á s sólida. la posible compensación a lo largo del Danubio estaba bloqueada p o r los turcos. Londres. del poder y la pluralidad de las ciudades mercantiles. son muy mordaces: Walter Benjamín. contra las pretensiones de los barones y príncipes seculares en colusión con las intrigas papales. porque Brecht admiraba las ciudades renacentistas de Italia. tuvieron su j u s t o castigo. y su principal aliado contra ellos era el papado. 119 [Tentativas sobre Brecht. Paradójicamente. las ciudades de Renania y de Suabia. Por regla general. Pero con la e n o r m e expansión del comercio u l t r a m a r i n o internacional a p a r t i r de la época de los descubrimientos. El medio social de toda la zona era r e f r a c t a r i o a los grandes estados principescos. Madrid. a causa. Colonia. En el campo. los Fugger y los Welser q u e d a r o n a r r u i n a d o s p o r sus p r é s t a m o s a la dinastía. libres de las restricciones corporativas. eran m á s débiles que las de Toscana o Lombardía. y de él n u n c a surgió u n a m o n a r q u í a territorial de cierta importancia. la relación política de la clase señorial con las ciudades f u e consiguientemente muy distinta en Alemania occidental. Estos curiosos fósiles constitucionales d a t a b a n de la prim e r a época feudal. pues. las ciudades italianas —cuya relativa decadencia había comenzado antes— acabaron el siglo xvi en situación más p r ó s p e r a que las germanas. s e m e j a n t e a la del norte de Italia. Maguncia y Tréveris. aunque hubiera d e j a d o de registrar un crecimiento sustancial. Taurus. fue una de las pocas grandes ciudades germanas que se m a n t u v o como bastión del catolicismo tradicional a lo largo de todo el siglo. La relativa densidad de las ciudades evidenciaba. su posición interior se convirtió en u n a grave desventaja económica. La economía m e d i t e r r á n e a había resistido los efectos del alza del tráfico atlántico d u r a n t e m á s tiempo que la economía continental de Suabia. por un i m p o r t a n t e contingente de principados eclesiásticos. Understanding Brecht. La consecuencia f u e que t a n t o los pequeños estados eclesiásticos como las ciudades libres sobrevivieron hasta los comienzos de la época m o d e r n a . los e m p e r a d o r e s habían fomentado la a u t o n o m í a municipal t a n t o como la a u t o r i d a d episcopal. lo que existía era u n a multiplicidad de pequeñas ciudades libres en medio de u n laberinto de principados diminutos. pagaban cargas en especie o en m o n e d a p o r sus tierras a los señores feudales. m i e n t r a s que. p. la propiedad agraria tomó casi en todas partes la f o r m a del Grundherrschaft. tal como los ha reproducido Benjamín. al impedir su arcaico sistema de gremios toda adaptación a las nuevas circunstancias. . Algunas ciudades aisladas —especialm e n t e H a m b u r g o . en Alemania. aunque. precisamente. Alemania occidental era todavía u n a zona generalmente rica y urbanizada a principios del siglo XVII. 1973. 1975. al m i s m o tiempo. y de su nativa Augsburgo en particular. Al final. nunca habían poseído u n con- tado rural del tipo italiano en el período medieval. cuyo f u t u r o había parecido más seguro en el tiempo del Saco de Roma p o r u n ejército de Landsknechten. dirigidos p o r aventureros o patricios neoaristocráticos. p o r el contrario. tres eran arzobispados: Colonia. porque aquí t a m p o c o había ningún espacio p a r a la expansión del absolutismo aristocrático. donde el peligro principal p a r a las c o m u n a s provenía de los planes políticos de los sucesivos e m p e r a d o r e s . y a principios de la edad m o d e r n a se m o s t r a r o n incapaces de evolucion a r hacia u n tipo de ciudad-Estado comparable a los señoríos de Milán y Florencia o a las oligarquías de Venecia y Génova 16 Por consiguiente. En la Alemania sudoccidental. En lugar de una simplificación del m a p a en unos pocos estados u r b a n o s de t a m a ñ o medio. cuando los e m p e r a d o r e s sajones y suabos habían utilizado el a p a r a t o de la Iglesia en Alemania como u n o de sus i n s t r u m e n t o s más i m p o r t a n t e s p a r a el gobierno regional. De los cuatro electores occidentales del imperio. Las espectaculares operaciones de las bancas de Augsburgo en el sistema imperial de los Habsburgo. mientras Gramsci alababa la Reforma urbana en Alemania: cada uno buscaba la virtud histórica en el vicio nacional del otro. Faltaba el p r e d o m i n i o de la nobleza necesario p a r a ello. Mientras en Italia el gobierno episcopal fue d e r r i b a d o muy p r o n t o en las ciudades del norte. y su bienestar sobrevivió d u r a n t e más tiempo. la contracción de los centros u r b a n o s alemanes d u r a n t e esta época n o f u e u n i f o r m e . a pesar de su n ú m e r o . 150]. una complicada p a u t a política. financiando las sucesivas aventuras militares de Carlos V y Felipe II. Las nuevas industrias de la región tendieron a establecerse en localidades más pequeñas y rurales. que eran con frecuencia propietarios absentistas. en el que los campesinos. De acuerdo con las n o r m a s de la época.284 284 Europa oriental Polonia 249 252 c o n s e r v a d u r i s m o rutinario.

que después de 1583 se mantuvo d u r a n t e dos siglos c o m o u n a i m p o r t a n t e conexión familiar con Renania. el más antiguo. 24. 31. Pero su única tentativa i m p o r t a n t e de expansión —la f u n e s t a pretensión de Federico V de controlar Bohemia a principios del siglo X V I I . Los últimos años del siglo X V I I y los p r i m e r o s del X V I I I t r a j e r o n pocas posibilidades de recuperación. Princes and Parliaments in Germany. cuyos dirigentes consiguieron en el siglo xvi u n a a u t o r i d a d absolutista relativamente t e m p r a n a 18. n u n c a jugó un papel i m p o r t a n t e en el c o n j u n t o de la política germana. u n Con- . que tenía e n t r e 400 y 500 mil habitantes. Ambos contenían muchos caballeros imperiales y pequeñas ciudades. El Palatinado. Si se excluyen p o r el m o m e n t o las tierras de los H a b s b u r g o en Austria y Bohemia. q u e f u e r o n los responsables de este p r o g r a m a político y religioso. cuyas posesiones territoriales totales n o ascendían a más de 650 kilómetros cuadrados. n a t u r a l m e n t e . Los Wittelsbach. Su enérgica supresión del luteranismo f u e a c o m p a ñ a d a p o r el firme sometimiento de los Estados locales. A p a r t i r del siglo xvi. La vulnerabilidad estratégica de estos dos principados occidentales se añadía a sus limitaciones territoriales. Los dos principados seculares más significativos de Occidente eran el Palatin a d o r e n a n o y el d u c a d o de W ü r t t e m b e r g . ni siquiera en u n a escala regional. L. 1959. y que m o s t r a r o n u n a posibilidad real de establecer la hegemonía final d e n t r o del imperio. p o r tanto. 38. donde había m e n o s y más débiles ciudades. A p a r t i r de entonces n o f u e r o n suplantados p o r ninguna otra familia: la dinastía Wittelsbach consiguió el período más largo e i n i n t e r r u m p i d o de gobierno sobre su región hereditaria de e n t r e todas las familias reinantes europeas (1180-1918). El Palatinado y W ü r t t e m b e r g estuvieron en p r i m e r a línea de las guerras de Luis XIV desde 1672 hasta 1714. sin ningún peso político d e n t r o de la propia Alemania. En el siglo xvi había alrededor de 2. A history of modern Germany: the Reformation. en mercenarios a m a r g a d o s y peligrosos. los duques b á v a r o s o p t a r o n sin vacilación p o r la causa católica. o c u p a n d o en ellos oficios y p r e b e n d a s 17 (dos f o r m a s sociales anacrónicas que se p e r p e t u a b a n mutuamente). D u r a n t e los levant a m i e n t o s religiosos del siglo xvi. ni parecía que p u d i e r a jugarlo. que facilitaba el c u a r t o elector occidental del imperio y controlaba los p e a j e s del Rin medio. El t e r r e n o histórico o f r e c i d o p o r el c o n j u n t o de Alemania occidental era incompatible. estos tres estados eran los únicos verdaderos contendientes p a r a el liderazgo de u n a Alemania nacionalmente unificada y s e p a r a d a de la casa de Austria. a d q u i r i e n d o la condición de «caballeros imperiales». En este desordenado paisaje. S a j o n i a y B r a n d e m b u r g o . Baviera. no había ningún espacio p a r a el crecimiento de un E s t a d o absolutista i m p o r t a n t e o convencional. 341-7. q u e precipitó la guerra de los Treinta Años— le a c a r r e ó u n desastre p e r m a n e n t e : pocas zonas de Alemania fuer o n castigadas con tanta dureza p o r los ejércitos rivales en el conflicto militar europeo. A finales del siglo XII.500 de estos Reichsritter. a m b o s e r a n ú n i c a m e n t e moneda fraccionaria de la diplomacia internacional. i n t r o d u j e r o n también en Baviera los p r i m e r o s órganos del absolutismo: en la década de 1580 ya se habían establecido u n a Cámara Financiera. había sido u n a i m p o r t a n t e u n i d a d del imperio carolingio y u n o de los grandes troncos ducales del siglo x. que debían u n a lealtad inmediata al propio e m p e r a d o r en vez de r e n d i r h o m e n a j e a u n señor local superior. Para c o m p r e n d e r p o r qué f u e el m á s nórdico de estos estados el que consiguió el dominio final de Alemania. pp. p o r q u e u n a f u e r t e m a q u i n a r i a absolutista —liberada de la proliferación u r b a n a y apoyada en u n a poderosa nobleza— sólo era posible en el este. Carsten. los Wittelsbach se convirtieron en señores de Baviera. es necesario considerar la e s t r u c t u r a interna de cada u n o de ellos. y f u e r o n salvaj e m e n t e devastados p o r los ejércitos franceses e imperiales. a las que volveremos más adelante. con la aparición de u n gran absolutismo. A mediados del siglo X V I I I . " Holborn. p e r o en 1505 Alberto IV las reunificó u n a vez más en u n único y poderoso ducado. y ninguno tenía u n a sólida nobleza territorial. Muchos de ellos se convirtieron. W ü r t t e m b e r g . las posibilidades f u t u r a s de u n i d a d germana residían b á s i c a m e n t e en los tres estados orientales que se escalonan desde el Tirol hasta el Báltico: Baviera. La m i s m a necesidad sociológica que determinó su ausencia en el oeste garantizó que todas las experiencias i m p o r t a n t e s de construcción de un E s t a d o absolutista. " Sobre la situación social de Württemberg y el Palatinado. El control dinástico se extendió al arzobispado de Colonia. pp. tres veces mayor q u e la Marca de B r a n d e m b u r g o . Durante la E d a d Media sus posesiones se subdividieron en varias ocasiones. región m á s a t r a s a d a y recientemente colonizada. p e r o o t r a s m u c h a s familias p e n e t r a r o n en los peculiares complejos político-eclesiásticos d e s p a r r a m a d o s por toda Alemania occidental. era un E s t a d o m á s rico y m á s considerable. principales focos de la resistencia p r o t e s t a n t e en el ducado.284 Europa oriental Polonia 249 absorción en los principados territoriales. Oxford. y convirtieron a su reino en el más sólido bastión de la C o n t r a r r e f o r m a en Alemania. procedieron del este. véase F.

Porque. Princes and Parliaments in Germany. D u r a n t e las largas vicisitudes de la subsiguiente lucha militar. sin tener en cuenta para n a d a las protestas de las comisiones de los Estados contra el precio de su esfuerzo de guerra. Maximiliano salió de Westfalia convertido en el autócrata más poderoso de Alemania. se r e f l e j ó en su posición jurídica. que Baviera fuese en esta época un satélite de los Habsburgo. pp.284 284 Europa oriental Polonia 249 256 sejo Privado y un Consejo de la Guerra. A pesar de todo. esta configuración social f u e lo que hizo posible la rápida aparición de u n E s t a d o absolutista en Baviera y su posterior estabilidad y longevidad. Baviera había pagado n o menos del 70 p o r 100 de los costes totales ocasionados p o r los ejércitos de la Liga Católica d u r a n t e la guerra de los Treinta Años. y menos de 14. la C o n t r a r r e f o r m a bávara iba muy p o r delante de la austríaca.000 h a b i t a n t e s en 1500. sin embargo. el campesinado estaba f o r m a d o p o r a r r e n d a t a r i o s libres. y concentró en su persona todos los poderes jurídicos. La debilidad relativa de la clase nobiliaria. la naturaleza de la sociedad r u r a l bávara no era propicia a u n a ampliación dinámica del reino. n a t u r a l m e n t e . construidos según el m o d e l o austríaco.000 en 1700. No consiguió la plena i n m u n i d a d fiscal. Maximiliano I reclutó y equipó a u n ejército de 24. Así. sin r u t a s fluviales hacia el m a r . sus propiedades eran pequeñas y estaban dispersas. si bien la nobleza era n u m e r o s a . tenía pocas ciudades libres y pocos caballeros imperiales. sin embargo. 350-2. casi todas sus ciudades eran de dimensiones diminutas: Munich. y suministró ejemplos y personal p a r a la recatolización de las tierras de los Habsburgo: el m i s m o F e r n a n d o II. f u t u r o e m p e r a d o r . el d u q u e gravó a su reino con feroces impuestos. La formación social bávara.000 h o m b r e s p a r a la Liga Católica. m i e n t r a s tanto. duplicando los impuestos y a c u m u l a n d o u n a reserva de dos millones de florines p a r a la eventualidad de u n a guerra. lo que r e d u j o las posibilidades del Estado de los Wittelsbach de jugar un papel d o m i n a n t e en el c o n j u n t o de Alemania. produciendo una aguda depresión en el d u c a d o 19. la aguda escasez de m a n o de o b r a causada p o r la despoblación de la guerra de los Treinta Años r e d u n d ó en 20 Carsten. y sus esfuerzos p o r impedir la adquisición de sus tierras p o r quienes no fuesen nobles —encarnados f o r m a l m e n t e en u n a ley del último Landtag del siglo x v n que prohibía esas compras— f u e r o n saboteados en la práctica por las operaciones clericales encubiertas en el m e r c a d o de la tierra. que debían a sus señores unas cargas relativamente livianas: las prestaciones de t r a b a j o n u n c a adquirieron verdadera importancia. llegando en el siglo xvi a n o más de c u a t r o o seis días p o r año. en las p r o f u n d i d a d e s de E u r o p a central. En 1648. Convocó al sumiso Landtag sólo en dos ocasiones antes de la guerra de los Treinta Años. La aristocracia local eátaba f o r m a d a p o r terratenientes tradicionales. atacó y conquistó el Palatinado. Mucho menos u r b a n i z a d a que los otros principados occidentales. a u n q u e sus impuestos eran. pp. políticos y diplomáticos. había devastado la economía local y diezm a d o a su población. m u c h o m e n o r e s que los de cualquier o t r o estamento. financieros. Pero. El f u t u r o h a b r í a de contradecir. p r a c t i c a n d o u n absolutismo más libre e inflexible que el posterior de Federico Guillermo en B r a n d e m b u r g o . Baviera f u e el líder n a t u r a l de los estados católicos de Alemania contra la amenaza del dominio calvinista en Bohemia. Maximiliano tomó posesión del título ducal y p r o n t o se m o s t r ó como el dirigente más decidido y capaz de Alemania. debido en p a r t e a la falta de salidas p a r a la exportación de cereales que se derivaba de la posición geográfica de Baviera. T a m p o c o gozaba la nobleza de alta jurisdicción sobre su m a n o de obra. En 1597. c u a n d o estalló la guerra de los Treinta Años. De hecho. tenía sólo 12. a diferencia de las de W ü r t t e m b e r g o el Palatinado. Por debajo de ella. la capital. La característica m á s notable de la agricultura del Grundherrschaft era la p r e p o n d e r a n c i a económica de la Iglesia. y había conseguido la dignidad imperial. . revelada p o r este sistema de propiedad. que. Princes and Parliaments in Germany. elásticas. esta impresión. Etnicamente. que debían una fidelidad directa a la a u t o r i d a d ducal. Además. al año siguiente. Naturalmente. f u e u n p r o d u c t o de la educación de los jesuítas en Ingolstadt. Baviera había a m p l i a d o sus territorios con la anexión del Alto Palatinado. que a mediados del siglo X V I I I poseía no menos del 56 p o r 100 de todas las fincas. De hecho. 392406. c o n t r a u n m e r o 24 p o r 100 controlado p o r la aristocracia y o t r o 13 p o r 100 p o r la dinastía 2 0 . Las tierras aristocráticas estab a n poco consolidadas. parecía el E s t a d o germ a n o más poderoso del imperio. p o r otra parte. Las influencias administrativas de Austria no significaban. la e s t r u c t u r a social del ducado no permitió ninguna nueva expansión. p e r o siempre descansó sobre unas bases muy limitadas e in" Carsten. El absolutismo bávaro alcanzó muy p r o n t o su plenitud. c u a n d o el p r o t e s t a n t i s m o era todavía la fe d o m i n a n t e en las clases terratenientes de Bohemia y Austria. que jugó u n papel decisivo en la victoria de la Montaña Blanca de 1620 y que.

Repartidas en 1485 e n t r e las r a m a s albertina y ernestina de la familia. el populacho r u r a l seguía p r e s o de la superstición religiosa. La e n c r u c i j a d a comercial de Leipzig.. Jugándose el t o d o p o r el todo. se convirtió p o r m e d i o de su m a t r i m o n i o de 1672 en regente de los Países B a j o s españoles. . a u n q u e u n a «comisión permanente» le sobrevivió de f o r m a u n t a n t o ineficaz hasta el siglo siguiente. 292-3. pp. m i e n t r a s Maximiliano Manuel — d e s p o j a d o de su rango y p r o s c r i t o del imperio— huía a Bél» Ibid. pequeños campesinos» 2 1 — que ofreció muy poca resistencia a la aparición de u n absolutismo ducal. la región m á s rica y avanzada de Alemania oriental.sus m o n t a ñ a s y a las industrias textiles de sus ciudades. con sus respectivas capitales en W i t t e m b e r g y Dresde-Leipzig. la dinastía de los Wettin. las t r o p a s b á v a r a s f u e r o n licenciadas después de Westfalia. había a d q u i r i d o el d u c a d o y electorado de S a j o n i a en 1425. En la paz de Utrecht. de todos modos.000 de súbditos. r e p r e s e n t ó u n a versión algo diferente del desarrollo absolutista en la zona oriental de los estados germanos. 1648-1840. La casa local dominante. La alianza franco-bávara dominó en poco t i e m p o toda la Alemania del sur.000. a pesar de todo. y en c a n d i d a t o a la herencia hispánica a principios del siglo X V I I I . como ya h e m o s visto. m i e n t r a s m u c h a s propiedades nobles tenían que ser hipotecadas. c o m o regalo del e m p e r a d o r Seg i s m u n d o p o r los servicios militares p r e s t a d o s en las guerras c o n t r a los husitas.284 284 Europa oriental Polonia 249 258 p e r j u i c i o de la aristocracia bávara. u n general ambicioso y d e s p r e o c u p a d o que se había distinguido c o n t r a los turcos en la liberación de Viena. Debían su preeminencia a las ricas minas de plata y e s t a ñ o de . Sajonia. Pero m i e n t r a s el gran elector construía sin descanso u n ejército p e r m a n e n t e en B r a n d e m b u r g o . Las deudas del E s t a d o crecían constantem e n t e a m e d i d a que los r e c a u d a d o r e s de i m p u e s t o s d e r r o c h a b a n las r e n t a s públicas. en las que Federico de Meissen. pocos años después de q u e la familia Hohenzollern h u b i e r a o b t e n i d o la Marca de B r a n d e m b u r g o . A history of modern Germany. 352. había sido u n o de sus principales lugartenientes. Baviera f u e o c u p a d a p o r los ejércitos austríacos d u r a n t e el r e s t o del conflicto. f u e u n a de las pocas ciudades g e r m a n a s que creció i n i n t e r r u m p i d a m e n te d u r a n t e t o d o el siglo xvi. El grado relativamente alto de urbanización de Sajonia —a diferencia del de Baviera y Brandemburgo— y las regalías de los príncipes locales sobre la industria 22 Holborn. le infundió así m i s m o m u y poco ímpetu. llegando a a m e n a z a r a la m i s m a Viena. las tierras s a j o n a s c o n t i n u a r o n siendo. el siguiente d u c a d o hacia el norte. dada su previa carencia de jurisdicción legal sobre las aldeas. p e r o Blenheim destrozó sus posibilidades de victoria en la Eur o p a central. Las dimensiones del ducado y el m a n t e n i m i e n t o de u n p e q u e ñ o e j é r c i t o aseguraban la i m p o r t a n c i a diplomática de Baviera d e n t r o del Imperio. esto significó q u e el campesinado f u e capaz de negociar con éxito la mitigación de sus cargas y la m e j o r a de sus rentas. El d u c a d o t e r m i n ó la guerra de los Treinta Años con u n a población equivalente a la controlada p o r el elector Hohenzollern en el norte. pequeñas ciudades. con la llegada del nuevo d u q u e Maximiliano Manuel. y los nobles se inclinaban m á s a las prebendas eclesiásticas que a los deberes militares 2 2 . La dinastía volvió a u n a tierra debilitada p o r u n a década de pillaje y destrucción. El sucesor de Maximiliano I. alrededor de 1. La Baviera de la posguerra se h u n d i ó p a u l a t i n a m e n t e en u n a situación semicomatosa de introversión y corrupción. plan vetado p o r Francia e Inglaterra y que h a b r í a de reaparecer n u e v a m e n t e en u n a fecha posterior. unió su suerte a la de Luis XIV en 1702. y de la m i s m a m a n e r a . En la práctica. gica. El despilf a r r o de la corte de Munich absorbió u n a proporción del pres u p u e s t o más alta quizá que la de cualquier o t r o E s t a d o alem á n de la época. al comienzo de la guerra de sucesión española. el d u q u e tenía tan poca confianza en las perspectivas de su p a t r i m o n i o bávaro. al potencial del absolutismo bávaro. seguía siendo u n ejército m u y m o d e s t o (alrededor de 14. El m i s m o m o d e l o —«pequeñas propiedades nobiliarias. La tentativa de utilizar el p o d e r í o f r a n c é s p a r a establecer el dominio de los Wittelsbach en Alemania había f r a c a s a d o lamentablemente. P e r o incluso entonces n o f u e capaz de a t r a e r a su servicio al c o n j u n t o de la nobleza: los aristócratas locales eran u n a pequeña minoría del c u e r p o de oficiales en lo que. p e r o hacia 1740 ya n o era u n c a n d i d a t o convincente a la dirección política de Alemania. p. el últim o Landtag f u e disuelto en 1669. estableciendo la supremacía del Consejo Privado y utilizando al universal Rentmeister c o m o funcionario clave plíra la intendencia administrativa local.000 h o m b r e s a mediados del siglo X V I I I ) . reforzó el a p a r a t o civil de dominación de los Wittelsbach. La reconstrucción de la fuerza militar de los Wittelsbach no tuvo lugar h a s t a 1679. esto es. Maximiliano Manuel. Este f o n d o social i m p u s o límites políticos m u y estrechos. F e r n a n d o María. que muy p r o n t o se hicieron evidentes. el p r i m e r elector de los Wettin. que p r o p u s o a Austria su i n t e r c a m b i o p o r los Países B a j o s del sur.

que no pasó al campo p r o t e s t a n t e hasta 1539. p a r a beneficio de la nobleza. participó en la aniquilación de los ejércitos p r o t e s t a n t e s en Mühlberg y adquirió así el grueso de las tierras ernestinas y el título de elector. El a p a r a t o militar del E s t a d o de los Wettin había a u m e n t a d o su volumen hasta llegar a los 20. En 1697. fue el que dominó el centro de la escena política en el complejo d r a m a que siguió al estallido de la R e f o r m a en Alemania. que se hizo cada vez m á s estable e influyente en el curso del siglo xvi. no es s o r p r e n d e n t e que Sajonia se convirtiera en el p r i m e r E s t a d o que dominó la arena política alemana d u r a n t e la época de la Reforma. Las propiedades señoriales eran mayores que en Baviera. pero el ducado albertino. los r e p r e s e n t a n t e s u r b a n o s e s t a b a n excluidos del Oberteuercollegium. Por el t r a t a d o de Westfalia. que accedió al ducado en 1541. a u n q u e tenían q u e s o p o r t a r el peso del i m p u e s t o sobre el alcohol. en p a r t e p o r q u e las tierras clericales eran m u c h o menos importantes. el electorado ernestino f u e la p l a t a f o r m a religiosa del luteranismo. riqueza y fuerza sin ningún a t a q u e directo c o n t r a los Estados ni un desarrollo considerable del gobierno burocrático. sorprendió a Sajonia a principios del siglo x v n sin preparación militar y diplomática.000 h o m b r e s a finales de siglo. a m b o s f u e r o n ocupados y devastados poster i o r m e n t e p o r Suecia y obligados a p a s a r al bloque c o n t r a r i o a los Habsburgo. De hecho. Este movimiento tuvo . El comienzo de la guerra de los Treinta Años. d u r a n t e los cuales se convocaron con regularidad los Estados y se a u m e n t a r o n progresivamente los impuestos. La aristocracia n o consiguió u n a completa i n m u n i d a d fiscal (sus posesiones alodiales e s t a b a n s u j e t a s a impuestos) y fue incapaz de aseg u r a r la prohibición legal de la venta de tierras nobiliarias a los plebeyos. y sus príncipes establecieron un imp u e s t o regular de guerra que f u e utilizado p a r a crear un modesto ejército p e r m a n e n t e . los primeros años del siglo X V I I I presenciaron u n a seria tentativa s a j o n a por alcanzar la primacía política d e n t r o del c o n j u n t o de los estados alemanes. pp. hacia el régimen más flexible de la Grundhersschaft. t a m b i é n estaban vigorosamente presentes en el Landtag. contra los turcos en el sitio de Viena. estaba bien r e p r e s e n t a d a en el sist e m a de Estados. i n d u s t r i a l m e n t e estaba m u c h o m á s avanzada y poseía u n a tesorería p r o p o r c i o n a l m e n t e mayor. Nunca a b a n d o n ó las más altas prerrogativas judiciales y siemp r e controló u n a gran cantidad de ingresos independientes. Mientras Baviera jugó en este conflicto un brillante papel e n t r e los estados germanos. y r e m a c h ó la unificación de Sajonia b a j o su soberanía. a m b o s d e s e r t a r o n entonces p a r a b u s c a r u n a paz s e p a r a d a con el e m p e r a d o r . en este contexto socioeconómico. A partir de 1517. con la conmutación de los servicios en t r a b a j o p o r rentas en dinero o. Después vinieron cincuenta años de desarrollo pacífico en el electorado. a pesar de ser protestantes. La riqueza del país p e r m i t i ó que se recuperase con relativa rapidez de los efectos de la guerra de los Treinta Años. A su muerte. y al m i s m o e m p e r a d o r en la b ú s q u e d a de v e n t a j a s dinásticas y engrandecimiento territorial. 2014. en otras palabras. j u n t o con parecidos contingentes bávaros. el nuevo E s t a d o s a j ó n era el principado más poderoso y más p r ó s p e r o de Alemania. En 1700. Pero la tendencia básica del c a m p o se dirigía hacia el cultivo p o r a r r e n d a t a r i o s libres. a p a r t i r de sus derechos sobre las minas. Su ejército era algo más p e q u e ñ o y su sistema de E s t a d o s n o había sido anulado. Uniéndose con Carlos V en el a t a q u e imperial c o n t r a la Liga de Esmalcalda. 191-6. Cinco años después. Los electores Wettin y Hohenzollern. debido al peso de las ciudades en la formación social. que proporcionaba u n o de los principales ingresos del ducado. Sajonia q u e d ó reducida a u n a debilidad vacilante. muy similar a la de Brandemburgo. Las ciudades. p o r otra parte. superó r á p i d a m e n t e a todos los príncipes rivales 23 Carsten. destrozó las posibilidades de los H a b s b u r g o de reconvertir Alemania. Sajonia adquirió Lusacia.284 Europa oriental Polonia 249 minera. se unieron al campo imperial en las p r i m e r a s fases de la guerra. el elector Federico Augusto a d o p t ó el catolicismo con o b j e t o de conseguir el apoyo austríaco p a r a su c a n d i d a t u r a a la m o n a r q u í a polaca. E n t r e 1660 y 1690 los impuestos directos se a u m e n t a r o n e n t r e cinco y seis veces. sin embargo. que a p a r t i r de 1570 a d m i n i s t r ó la recaudación de impuestos en el electorado La dinastía Wettin p u d o acumular. Sajonia todavía a v e n t a j a b a a B r a n d e m b u r g o c o m o potencia de la Alemania oriental. p r o d u j e r o n u n modelo social y político diferente al de sus vecinos del n o r t e y del sur. que p r o p o r c i o n a r o n a l r e d e d o r de dos tercios de los ingresos de la c á m a r a albertina en la década de 1530. c u a n d o actuó eficazmente. Mauricio de Sajonia. o r q u e s t a n d o el a t a q u e franco-luterano cont r a Carlos V. m i e n t r a s que la p r o s p e r i d a d de la región p e r m i t i ó unos rentables y tolerables impuestos sobre el consum o desde u n a fecha t e m p r a n a Por tanto. Princes and Parliaments in Germany. A finales de la época medieval o a principios de la m o d e r n a n o h u b o ninguna reacción señorial comparable a la de Prusia: el p o d e r de la nobleza s a j o n a n o era b a s t a n t e grande p a r a reducir al c a m p e s i n a d o a la servid u m b r e . Sin embargo. Pero tenía p r o b a b l e m e n t e el doble de población. Además.

el E s t a d o absolutista f u e f u n d a m e n t a l m e n t e u n a p a r a t o político del dominio aristocrático: el p o d e r social de la nobleza era la causa central de su existencia. p o r q u e sólo ellas podrían generar u n absolutismo capaz de igualarse al de las grandes m o n a r q u í a s europeas. Alemania occidental q u e d a b a excluida de a n t e m a n o . no correspondía ya a su fuerza interior. La consecuencia de todo esto f u e que el absolutismo sajón. el p o d e r señorial alcanzó su m á s p u r a expresión en las tierras de los Hohenzollern. en Sajonia —a diferencia de B r a n d e m b u r g o — el i m p u e s t o sobre el comercio se extendió de las ciudades a los campos. los E s t a d o s sobrevivían aún.000 en 1740: la importancia demográfica relativa de cada u n a de ellas se había invertido 2 5 . Hacia 1740. había b a j a d o en la década de 1720 a 1. como pensó Engels 2 6 . por el contrario. en p e r j u i c i o de la nobleza 2 4 . Por o t r a parte. Significativamente. Princes and Parliaments and Parliaments in Germany. se estableció en Sajonia u n i m p u e s t o general sobre las ventas. . Carlos X I I m a r c h ó sobre Polonia. y se desarrolló menos que la de Baviera. pp. Augusto II r e c u p e r ó la dignidad polaca. 26 Véase p. a m b o s estados habían p a s a d o ya su apogeo. desplegado en la elegancia b a r r o c a de su capital de Dresde. Debido en p a r t e a las preocupaciones polacas de la dinastía. Este c o n j u n t o de cargas debilitó decisivamente a Sajonia d u r a n t e los años en que Prusia a c u m u l a b a recursos p a r a la contienda que se a p r o x i m a b a en Alemania. nunca alcanzó u n a verdadera firmeza o consistencia: el carácter de la formación social era d e m a s i a d o mixto y fluido. pero su nobleza era demasiado débil. Baviera no poseía ciudades de excesiva importancia. 250-1. pp.000 h o m b r e s . las finanzas del principado q u e d a r o n anegadas en deudas. p e r o sus ciudades eran t a m b i é n muy fuertes y su campesinado n o era más servil. al t é r m i n o de la gran guerra del norte. que eran las m á s r e m o t a s avanzadillas de los asentamientos g e r m a n o s en el Este. Al m i s m o tiempo. La unión con Polonia era u n señuelo decorativo. o b t e n i e n d o un derecho de retención política sobre la cercana Polonia. que era de 2. separada de Sajonia p o r el reducido espacio de Silesia. La victoria rusa sobre Suecia en Ucrania r e p a r ó finalm e n t e la posición internacional de Sajonia. a causa del carácter ficticio de la m o n a r q u í a szlachta: la investidura s a j o n a había sido a c e p t a d a precisamente p o r q u e Rusia y Austria calcularon que la casa Wettin era demasiado débil p a r a convertirse en u n peligroso rival.250. a medida que pa- saba el siglo. La unión de Sajonia y Polonia n o había c u l m i n a d o aún cuand o la hizo saltar la última gran invasión del imperalismo sueco. sólo aquellas regiones que poseyeran u n a clase t e r r a t e n i e n t e económicamente f u e r t e y estable estarían en condiciones de conseguir la dirección diplomática o militar de Alemania. Por la falta de disciplina en la revisión de cuentas. expulsó del país a Augusto II e invadió la m i s m a Sajonia en 1706. En Prusia.700. El ejército se amplió hasta 30. m i e n t r a s que la de Prusia había a u m e n t a d o de 1. Pero el brillo exterior del E s t a d o de los Wettin. y. y el elector se convirtió en el p r i m e r dirigente alemán en alcanzar u n título real. a p e s a r de sus comienzos p r o m e t e d o r e s y de las inclinaciones autocráticas de los sucesivos dirigentes de la casa Wettin. De hecho. 238. La población de Sajonia. aplastando al ejército de los Wettin e imponiendo u n a ocupación despiadada del ducado. Augusto II era fam o s o p o r el d e s p i l f a r r o de su corte.000 en 1688 hasta 2. p e r o con u n a creciente importancia de las ciudades d e n t r o de ellos.284 Europa oriental Polonia 249 éxito.000. La nobleza s a j o n a había m o s t r a d o poco e n t u s i a s m o hacia las a v e n t u r a s exteriores del elector. no f u e la fachada exterior de Prusia sobre Polonia la que d e t e r m i n ó su dominio d e n t r o de Alemania. En todos los países de E u r o p a . como Augusto II. Princes * Carsten.000 en 1700. Por tanto. En el á m b i t o f r a g m e n t a d o del Reich posmedieval. Ahora es posible c o m p r e n d e r p o r qué B r a n d e m b u r g o estaba destinado de f o r m a tan singular al dominio de Alemania. 245-6. y desarrolló u n absolutismo t e m p r a n o b a j o el signo de la C o n t r a r r e f o r m a . Véase su comentario de que los «ataques enemigos contra las marcas» " Carsten. La guerra ocasionada p o r esa investidura había provocado grandes daños a la economía del ducado. Weber parece haber compartido una creencia similar. el e j é r c i t o f u e r e c o n s t r u i d o en la década de 1730. iba p e r d i e n d o t e r r e n o en el interior ante los burgueses en el m e r c a d o de la tierra. Las diversas alternativas se eliminaron progresivamente. S a j o n i a tenía u n a aristocracia m á s amplia. cont r a la resistencia de los Estados. la clase j u n k e r m a n t u v o u n a s e r v i d u m b r e de hierro en sus propiedades y u n a tutela vigilante sobre las ciudades. los Estados f u e r o n progresivamente marginados. su c a m p e s i n a d o d e m a s i a d o libre p a r a establecer u n principado dinámico. La m a q u i n a r i a b u r o c r á t i c a del E s t a d o siempre f u e insignificante. in Germany. con lo que se situó muy cerca de su equivalente de Brandemburgo. Por tanto. su clero demasiado rico. debido a la densidad de su civilización u r b a n a .000. que a c a r r e a r í a m á s gastos que beneficios. y a diferencia del Rey S a r g e n t o en Berlín.000. a d e m á s de p o r sus ambiciones militares.

Weber concluía: «De ahí que en Alemania la evolución más poderosa hacia un Estado territorial unificado tuviera lugar en Brandemburgo y Austria. No existía u n e s t r a t o de grandes magnates que poseyeran latifundios m u c h o mayores que las propiedades de la pequeña nobleza. la densidad relativa de habitantes era p r o b a b l e m e n t e menos de la m i t a d de la de Sajonia. el carácter protestante de Prusia sería de una importancia crucial. incluso muchas de las posesiones más grandes estaban cargadas de deudas. Dos i m p o r t a n t e s consecuencias se derivaron del carácter de la clase j u n k e r . 47. f r a g m e n t ó el territorio del imperio en u n a s 2. Political Science Quarterly. en que d e n t r o de ella no existía u n amplio abanico de riquezas. pp.. A causa en parte de la falta de una tradición de primogenitura. sobre todo. y los hugonotes después de la revolución del Edicto de Nantes. 1932. Prusia oriental y m á s tarde Pomerania occidental— eran todavía muy p e q u e ñ a s y -de población poco densa. Este ascenso de Prusia estaba s o b r e d e t e r m i n a d o p o r la totalidad histórica compleja del c o n j u n t o del Reich. «Prussia». La fuerza exterior decisiva que afectó a los respectivos destinos de Prusia y Austria d e n t r o de Alemania n o f u e Polonia. . El p o d e r í o sueco destruyó la posibilidad de u n a unificación del imperio b a j o los H a b s b u r g o en la guerra de los Treinta Años. 1915. económica y políticamente. Prusia continuó siendo u n país e x t r e m a d a m e n t e m o d e s t o en comparación con la m a r c h a general de las m o n a r q u í a s europeas de la época. los otros principados de Alemania oriental. compulsión que n u n c a e x p e r i m e n t a r o n en la m i s m a medida Baviera y Sajonia.000 libras— en el siglo XVIII: Walter Dora. dentales de la dinastía. s e m e j a n t e a ella en m u c h a s o t r a s cosas. El Rittergüter —la finca comercial feudal de la nobleza prusiana— era p o r lo general de u n t a m a ñ o medio. que impidió la aparición de un absolut i s m o de tipo occidental en Renania. la complicación en los asuntos de Polonia (por utilizar la expresión de Engels) f u e realmente u n o de los motivos de la decadencia de Sajonia. tal como se podía e n c o n t r a r en la m a y o r p a r t e de los d e m á s países europeos 2 7 . u Pero en esta época todavía dominaban los comités del Landtag. Sin embargo. vol. estaba a este respecto en u n a situación d i a m e t r a l m e n t e opuesta. debe relacionarse a su vez con el c a r á c t e r específico de la propia clase de los j u n k e r s y la consolidación sobre u n a base t r a n s p a r e n t e m e n t e clasista de u n absolutismo dinástico p o r el gran elector y el Rey Sargento.000 táleros —quizás unas 15. Para empezar. página 794]. sino Suecia. Esta escala provinciana reforzó algunas características notables de los junkers.» Economy and society. 86. 1051 [Economía y sociedad.284 Europa oriental Polonia 249 como hemos visto. el papel posterior de Prusia en las particiones de Polonia f u e simplemente el epílogo de las decisivas victorias militares que ya había conseguido d e n t r o de la propia Alemania. Por u n a parte. la tensión entre el conjunto de la aristocracia y las ciudades era. de los que estaban excluidos los nobles más pequeños y más pobres. «The Prussian bureaucracy in the eighteenth century».000 de h a b i t a n t e s si se excluyen los enclaves occide la Alemania medieval fueron los responsables del hecho de que «sus gobernadores gocen siempre en todas partes de una gran autoridad». p. Die Hohenzollern und ihr Werk. El c o n j u n t o de las tierras de los Hohenzollern en el Este — B r a n d e m b u r g o . en Goodwin. la szlachta polaca. comp. III.000 unidades políticas y e m p u j ó a la casa de Austria hacia sus f r o n t e r a s no germanas. hasta la conquista de Silesia. A este respecto. estaba menos dividida que otras m u c h a s aristocracias " El valor promedio de una muestra de 100 fincas en la región más rica de Brandemburgo no superaba los 60. Berlín. a u n q u e Sajonia no se libró de convertirse en la víctima final del militarismo nórdico. f u e r o n asentados a toda prisa d u r a n t e los p r i m e r o s años: holandeses. 2.000. como veremos. Pero siempre hay que r e c o r d a r que. alemanes y más franceses en tiempos de Federico II. A mediados del siglo xvi. El único propietario de tierras v e r d a d e r a m e n t e grande era la propia monarquía: en el siglo xviii las propiedades reales suponían u n tercio de toda la tierra cultivable 2 9 . 263. En 1740 su población total era inferior a los 2. p. La naturaleza interna de la formación social p r u s i a n a es lo que explica el súbito eclipse de los d e m á s estados g e r m a n o s en la época de la Ilustración y la definitiva hegemonía p r u s i a n a en la unificación alemana. e hizo poco p a r a reforzarla internacionalmente. 2 ' Goodwin. p. Una de las constantes preocupaciones de la política estatal desde la época del gran elector f u e la b ú s q u e d a de inmigrantes p a r a colonizar esta región infrapoblada. Los refugiados procedentes de Alemania del sur después de la guerra de los Treinta Años. el antiguo Herrenstand de la alta nobleza había p e r d i d o su predominio sobre la masa de Ritterschaft28. II. The European nobility in the eighteenth century. las propias dimensiones del país a finales del siglo x v n y principios del x v m d e j a r o n su i m p r o n t a sobre la aristocracia prusiana. La aristocracia p r u s i a n a se distinguía de las grandes noblezas europeas. La capacidad de Prusia p a r a resistir la expansión sueca y p o n e r f u e r a de c o m b a t e a todos sus rivales d e n t r o de Alemania. 146-7. y la proximidad sueca f u e la principal amenaza exterior que actuó como u n a presión centrípeta p a r a la construcción del E s t a d o de los Hohenzollern. mucho más profunda que cualquier desavenencia dentro de la propia clase terrateniente: Otto Hintze.

la servidumbre podía t o m a r dos f o r m a s en Pru- sia. era m u y a m e n u d o el admin i s t r a d o r real. Si la igualdad relativa de riqueza distinguía a los j u n k e r s de sus s e m e j a n t e s polacos. 1959. Así. Los E s t a d o s provinciales o Landtage desaparecieron progresivamente a p a r t i r de 1650. c u a n d o ya se había disuelto su núcleo central. La Leibeigenschaft era el s o m e t i m i e n t o personal hereditario de los campesinos. estos consejos de los j u n k e r s elegían a los candidatos de la nobleza local p a r a el p u e s t o de Landrat. 3. A history of modern Germany. indudablemente. En su inmensa mayoría. que analiza el funcionamiento de la Kriegs-und-Dcmdnem-Kammern. Los j u n k e r s p r u s i a n o s de finales del siglo x v n y principios del X V I I T f o r m a r o n de esta m a n e r a u n a clase social compacta. y a quienes podía venderse p o r s e p a r a d o de la tierra. su dedicación cuidadosa a sus propiedades los alejaba de la nobleza rusa. y n o sólo nominal. Sin embargo. f o r m a b a u n b l o q u e coherente de terratenientes medios con u n a mentalidad s e m e j a n t e y sin excesivas divergencias regionales. procedentes de 18 familias nobles. . En el cuerpo de oficiales. p. la casta militar e r a cooptada de ent r e la nobleza: en 1739 e r a n aristócratas los 34 generales. 44 de los 46 tenientes coroneles y 106 de los 108 comandantes 3 1 . a diferencia de casi todos los otros absolutismos. la última sesión v e r d a d e r a del Landtag de Brandemb u r g o en 1683 estuvo dedicada casi p o r completo a l a m e n t a r la omnipotencia del Generalkriegskommissariat. y no el funcionario individual.284 Europa oriental Polonia 249 europeas. cuya célula básica era el «consejo» de funcionarios conjuntam e n t e responsables. las anteriores p a u t a s distintivas de la nobleza producirían u n a e s t r u c t u r a administrativa sui generis. c u a n d o el gran elector y Federico Guillermo I construyeran su nuevo E s t a d o absolutista. q u e era el a r m a directa del absolutismo. La notable M Holborn. y entonces u n o de ellos era n o m b r a d o f o r m a l m e n t e p o r la m o n a r q u í a p a r a el cargo. Técnicamente. Londres. Un rígido sistema de control de p e a j e s y tráfico regulaba los movimientos de personas y bienes de u n sector a o t r o de esta administración dual. La alta burocracia civil se reclutaba también. * Alfred Vagts. o Kreistage. Hasta 1794 el ejército prusiano había sido mandado por 895 generales. p. Así. que n o tenían ningún derecho civil ni de propiedad. (La p a u t a residencial de la nobleza p r u s i a n a estimulaba naturalm e n t e esta tendencia. el E s t a d o n o ejercía ninguna jurisdicción directa sobre la masa de la población rural. 1648-1840. p e r o su h i j o promovió deliberadamente a los aristócratas a costa de los funcionarios de clase media. concedió mucha importancia para explicar el auge de esa organización. el j u n k e r medio tendía a e j e r c e r u n a función directa en la organización de la producción c u a n d o n o estaba c o m p r o m e t i d o con los deberes del servicio. los extranjeros fueron siempre más que los burgueses. se convirtieron en la u n i d a d b u r o c r á t i c a básica del campo. Por o t r a parte. el modelo p r u s i a n o f u e capaz de utilizar p r o d u c t i v a m e n t e las tradicionales instituciones representativas de la aristocracia. con unos mínimos derechos legales. había poca diferencia e n t r e a m b a s f o r m a s . 46. 1%. esta diferencia debe explicarse en parte por la distinta actitud ética del protestantismo prusiano. ya que las ciudades eran pocas y estaban m u y lejos u n a s de otras. El Rey Sargento tuvo cuidado de que h u b i e r a u n equilibrio e n t r e nobles y burgueses en las c á m a r a s provinciales.) El f e n ó m e n o de grandes terratenientes absentistas. E n efecto. una variable a la que Engels. de la clase j u n k e r . con u n a áspera tradición r u r a l de negocios. A history of militarism. Political Science Quarterly. de sus propiedades. 1931. 406. las ciudades y las propiedades de la m o n a r q u í a estaban dirigidas p o r u n a burocracia profesional. entre otros. E n otras palabras. Unos principios r i g u r o s a m e n t e colegiales gobernaban la organización de esta burocracia civil. La Erbuntertanigkeit era la condición de dependencia territorial hereditaria. t a n t o en la casa c o m o en las tierras. b a j o la supervisión del Landrat. sistema q u e estaba destinado a inculcar en u n a nobleza l u t e r a n a el sentido del deber y la p r o b i d a d colectiva impersonal 3 2 . vol. en su c o n j u n t o . r e c u e r d a de algún m o d o al Justice of the Peace de Inglaterra en su comp r o m i s o equilibrado e n t r e la autoadministración a u t ó n o m a de la gentry y la a u t o r i d a d unitaria del E s t a d o central. fiscales y militares en los distritos rurales. q u e d e j a r o n las funciones administrativas de sus propiedades en m a n o s de encargados. p. «The Prussian bureaucracy in the eighteenth century». n o era corriente. 56 de los 57 coroneles. A p a r t i r de 1702. Pero los Estados locales de los «condados». y cuyos impuestos —dos quintos de los ingresos del campesinado 3 0 — eran r e c a u d a d o s d i r e c t a m e n t e p o r sus señores. La organización colegial no había conducido en modo alguno a la eficacia o a la agilidad administrativas en España. Por otra parte. La institución del Landrat. 64. de f o r m a cada vez más extensa y creciente. que era gobernada p o r los j u n k e r s en sus Gutsbezirke. En la práctica. el parecido es engañoso. p e r o con adscripción a la tierra y con servicios obligatorios al señor. en u n país pequeño. " Dorn. que estaba investida con poderes administrativos. p o r q u e el r e p a r t o de esferas en Prusia se b a s a b a en el sólido f u n d a m e n t o del t r a b a j o servil. La disciplina del m e r c a d o de exportación contribuyó i n d u d a b l e m e n t e a la gestión racional del Gutsherrschaft.

En 1745 se finalizó el conflicto militar con la restitución del título imperial y del reino de Bohemia a la h e r e d e r a de los Habsburgo. Goodwin. la ampliación m á s i m p o r t a n t e y lucrativa de u n Estado europeo continental en esta época 3 4 . E n 1741. n o menos q u e la de B r a n d e m b u r g o . f u e r o n la e n c r u c i j a d a estratégica de la c a r r e r a europea del a b s o l u t i s m o prusiano. El absolutismo de los j u n k e r s . p a r a proteger sus conquistas. eran Erbuntertanigen. es lo que explica el e x t r a o r d i n a r i o volumen de la coalición tejida en las décadas siguientes c o n t r a Prusia p o r el canciller a u s t r í a c o Kaunitz. la clase t e r r a t e n i e n t e p r u s i a n a e s t a b a m á s rígid a m e n t e identificada con su E s t a d o que ninguna o t r a de Europa. Sin embargo. 174-5. La m a g n i t u d del éxito p r u s i a n o en 1740-45. elevándola hasta c u a t r o millones de h a b i t a n t e s y dotándola p o r vez p r i m e r a de u n a región de economía relativamente avanzada en el Este. m i e n t r a s q u e las propiedades reales sum i n i s t r a b a n p o r sí m i s m a s grandes ingresos. debido a q u e los m i s m o s propietarios se encargaban de r e c a u d a r las exacciones fiscales de sus campesinos. Sajonia y Dinamarca. . la venalidad de los cargos era m í n i m a a causa de la debilidad de las ciudades. contenía u n f o r m i d a b l e potencial de expansión. Dresde y Viena. intranobiliarias. y las t r o p a s franco-bávaras m a r c h a r o n sobre Bohemia. que d e j a b a a Prusia en posesión de Silesia. María Teresa. la nobleza local era propietaria de fincas más grandes. Francia. p o r q u e la m a s a de la población r u r a l de Silesia. y la confirmación de la conquista de Silesia p o r los Hohenzollern. La última posibilidad bávara de expansión política q u e d ó f r u s t r a d a . pp. Los j u n k e r s prusianos d o m i n a b a n con t a n t a firmeza al E s t a d o y a la sociedad en el siglo X V I I I q u e n o tuvieron ninguna necesidad de establecer el vinculismo de sus equivalentes europeos. f i r m ó sin e m b a r g o en 1742 u n a paz s e p a r a d a con Viena. los ejércitos sajones f u e r o n derrotados. Libres de tensiones.284 Europa oriental Polonia 249 disciplina y eficacia de estas instituciones era u n r e f l e j o de la u n i d a d de la clase q u e las alimentaba. que había d e r r o t a d o a Austria en el c a m p o de batalla. y en t é r m i n o s relativos. señores de sus campesinos. 95-7. que contenía a d e m á s el centro comercial de Breslau. Simplemente. A la inversa. edificado sobre estas bases. la «revolución diplomática» de Kaunitz había unido c o n t r a Prusia a Austria. y la alianza de Sajonia con Austria. La u n i d a d b u r o c r á t i c a y la a u t o n o m í a r u r a l se reconciliaban de f o r m a insólita. Federico II. y a q u e el i m p u e s t o sobre el comercio u r b a n o estaba c o n t r o l a d o p o r Steurrate profesionales. La población c o m b i n a d a de estas " Véase el juicio de Dorn: Competition for empire. la adquisición de Silesia a u m e n t ó de golpe la población de Prusia en u n 50 p o r 100. Rusia. p r e p a r a d a s desde hacía tiempo p o r la o b r a de sus predecesores. precipitaron la vuelta de Federico a la guerra dos años después. La venganza había de ser a la medida de la e n o r m i d a d del t r a n s t o r n o producido: en 1757. n o r m a l m e n t e . Berlín se había a p u n t a d o tantos simult á n e a m e n t e contra Munich. p e r o este celo ideológico encont r ó poco eco en los terratenientes. El h e r e d e r o prusiano. con u n a larga tradición de m a n u f a c t u r a s u r b a n a s (textiles). La anexión de Silesia f u e posiblemente. No había rivalidades e n t r e los grandes a causa de las clientelas d e n t r o del a p a r a t o de Estado. el d u q u e Carlos Alberto de Wittelsbach f u e elegido e m p e r a d o r . y el imperio a u s t r í a c o se vio privado de su provincia m á s industrializada en E u r o p a central. pp. N o e s t a b a n amenazados p o r ninguna burguesía ascendente que f o r z a r a g r a d u a l m e n t e el m e r c a d o de la tierra. De hecho. esta extensión n o modificó seriamente el c o n j u n t o del o r d e n feudal de Prusia. cayó i n m e d i a t a m e n t e sobre Silesia. S a j o n i a f u e d e r r o t a d a y saqueada m i e n t r a s los ejércitos austríacos eran rechazados t r i u n f a l m e n t e tras duras batallas. Federico II. E s t a rica provincia de los H a b s b u r g o f u e ocup a d a r á p i d a m e n t e p o r el e j é r c i t o de los Hohenzollern. E n 1740 m u r i e r o n Federico Guillermo I y el e m p e r a d o r Carlos VI. Suecia. que incluso m a n t e n í a n las antiguas n o r m a s feudales de consentimiento agnado colectivo p a r a los p r é s t a m o s familiares 3 3 . convirtiéndolo p o r vez p r i m e r a en u n a potencia t r i u n f a n t e d e n t r o de Alemania. el rápido y decisivo c a m b i o en el equilibrio de p o d e r que presagiaba. ni siquiera existió el a r r e n d a m i e n t o de impuestos h a s t a Federico I I (que i m p o r t ó u n a Régie de Francia). ni el domi35 nio de Francia en el imperio. Las victorias de Federico II en la guerra de sucesión austríaca. «Prussia». las tierras de los j u n k e r s se dividían a la m u e r t e de sus propietarios (lo q u e a su vez ayudaba a m a n t e n e r su dimensión en u n nivel b a j o ) . Los objetivos de guerra p r u s i a n o s n o incluían la resurrección de la primacía bávara en el s u r de Alemania. y p o r eso sentían poca necesidad de proteger su posición social d e s h e r e d a n d o a sus hijos menores. La recuperación militar de los H a b s b u r g o en la lucha contra Francia. Federico II i n t e n t ó p r o m o v e r el maiorat del primogénito p a r a consolidar las propiedades aristocráticas. Francia aprovechó la o p o r t u n i d a d p a r a asegurarse el apoyo p r u s i a n o en la elección de u n c a n d i d a t o b á v a r o p a r a la dignidad imperial. con u n a supremacía total sobre las ciudades.

5 a 5. llamada a tener e n o r m e s consecuencias en el siglo siguiente. estaban destinados a tener una gran importancia. Los bancos hipotecarios p a r a la ayuda a los terratenientes en apuros. El r e p a r t o de Polonia en 1772. la población total de Prusia se había doblado. 1648-1840. p a s a n d o de 10 a 54 millones 3 7 . Silesia permaneció como u n a provincia de los Hohenzollern. Prusia. El a p a r a t o militar prusiano. saqueada repetida e implacablemente p o r Federico II. 268. a u m e n t a r o n n o t a b l e m e n t e a pesar de las guerras del reinado. Rodeado p o r todas partes. E n la paz de 1763 ningún t e r r i t o r i o cambió de manos. pp. sus consecuencias más p r o f u n d a s sólo se h a r í a n evidentes más adelante. Por o t r a parte. controladas con escrupulosidad y purgadas de casi todos los gastos de la corte. las iniciativas p a r a proteger al campesinado de la opresión y el deshaucio de los señores estuvieron motivadas casi siempre p o r el t e m o r de agotar la m a n o de obra r o b u s t a necesaria p a r a el ejército. Los rangos más altos de la burocracia y el ejército f u e r o n concienz u d a m e n t e aristocratizados p o r la m o n a r q u í a . el objetivo de la coalición era n a d a menos que b o r r a r al Estado p r u s i a n o del m a p a de E u r o p a . desde Rusia a Inglaterra y desde E s p a ñ a a Suecia. en la que participaron s i m u l t á n e a m e n t e todas las grandes potencias. Federico II f u e también responsable de u n a innovación audaz del absolutismo prusiano. Mientras tanto.000 h o m b r e s . sobrevivió a los demoledores retrocesos y d e r r o t a s p a r a t e r m i n a r con un débil margen final de victorias contra todos sus enemigos.000 soldados b a j o Federico II (la relación soldado/población más alta de cualquier país de E u r o p a ) . Pero el v e r d a d e r o secreto de la resistencia p r u s i a n a f u e la brillante eficacia de su absolutismo: la e s t r u c t u r a del E s t a d o que había sido destinado a u n a completa y rápida destrucción p o r Kaunitz se m o s t r ó m u c h o más capaz de resistir las enormes tensiones económicas y logísticas de la guerra que los confusos imperios alineados c o n t r a él en el Este. al ejército. Se organizaron el d r e n a j e rural. Sajonia. p o r q u e el conflicto continental se entrelazó con el conflicto m a r í t i m o y colonial e n t r e Gran Bretaña y Francia. en situación desesperada.4 mi" Sobre el papel de Von Cocceji véase Rosenberg. Los ingresos anuales de la m o n a r q u í a se triplicaron. añadió Prusia occidental y la E r m l a n d a los dominios de los Hohenzollern en el Este. a u n q u e recibidos al principio con suspicacia p o r los j u n k e r s . y se h u n d i ó en u n a irrevocable insignificancia política p e r d i e n d o su cinturón polaco pocos meses después de la paz. 36 Bluche ofrece una viva descripción en Le despotisme eclairé. La a m a r g a lucha que siguió f u e la p r i m e r a guerra v e r d a d e r a m e n t e paneuropea. nas 83-85. p. y Viena t e r m i n ó la guerra en u n a situación financiera más lastimosa que Berlín. dirigido p o r Federico II y que ahora c o m p r e n d í a un ejército de unos 150. Las finanzas públicas. La proporción de regimientos e x t r a n j e r o s —cont r a t a d o s o reclutados a la fuerza en el exterior— se a u m e n t ó deliberadamente con o b j e t o de conservar la limitada población productiva del interior. p a s a n d o de 7 a 23 millones de táleros e n t r e 1740 y 1786. q u e a u m e n t ó de 80. la colonización de tierras y la m e j o r a de los t r a n s p o r t e s . 122-34. i n a u g u r a n d o f o r m a l m e n t e la guerra de los Siete Años con la invasión de Sajonia. Bureaucracy. era estratégicam e n t e más f u e r t e d e n t r o del equilibrio alemán después de la guerra de los Siete Años que antes de ella. como m o s t r a r í a n los sucesos posteriores. 37 Holborn. tuvo que s o p o r t a r la mitad del coste total de la guerra prusiana. p o r supuesto. Se f o m e n t ó la economía p o r medio de p r o g r a m a s oficiales que a b a r c a b a n la agricultura y la industria. a u n q u e no consiguió ninguna ganancia geográfica y n o venció en ninguna c a m p a ñ a decisiva. La inmensa mayor p a r t e del gasto estatal se destinaba. f u e r o n los factores cruciales del «milagro» de la casa de B r a n d e m b u r g o . Hacia el final del reinado. tocracy and autocracy. El rechazo del gran ataque a u s t r i a c o h a b r í a de convertirse en la d e r r o t a definitiva de los ejércitos de los H a b s b u r g o en Alemania. El sistema judicial f u e r e f o r m a d o p o r Yon Cocceji y la venalidad q u e d ó elimi- nada casi p o r completo del sistema jurídico 3 5 .284 Europa oriental Polonia 249 potencias era p o r lo menos veinte veces m a y o r que la de la p r e s u n t a víctima de su alianza. y f u e r o n u n i f o r m e m e n t e ineficaces. Se fundaron m a n u f a c t u r a s estatales. con el establecimiento en el e x t r a n j e r o de centros para el reclutamiento de inmigrantes 3 Ó . de 2. Las c a m p a ñ a s de diversión financiadas p o r Inglaterra en Westfalia.000 a 200. Se llevó a la práctica la p r i m e r a política sistemáticamente «poblacionista» de E u r o p a . y la defección final de Rusia de la coalición. se promovió la m a r i n a y la minería y se desarrollaron las industrias textiles. a u n q u e fuese papel m o j a d o c u a n d o se decretó p o r p r i m e r a vez: el establecimiento de la educación p r i m a r i a obligatoria p a r a toda la población masculina con el Generallandschulreglement de 1763. los objetivos de la política exterior de Federico II se c o m p l e t a r o n con la o b r a de su gobierno interior. que mantuvieron alejadas a las fuerzas francesas. A history of modern Germany. consolidándolos en u n solo bloque territorial y a u m e n t a n d o el potencial demográfico del Estado. realizado de a c u e r d o con Rusia y Austria. arispági- . m i e n t r a s que las reservas se quintuplicaron. Federico II dio el p r i m e r golpe.

La procedencia mixta de los r e f o r m a d o r e s era premonitora.. f u e r o n suficientes u n a s c u a n t a s escaramuzas simbólicas. H a r d e n b e r g . Esta política tropezó con la oposición vehemente de los j u n k e r s p o r su «radicalismo». . La fusión de Baviera con Austria podría h a b e r t r a n s f o r m a d o la historia de Alemania. i n t r o d u j o p r o g r a m a s de igualdad civil. Pero en a m b a s ocasiones la prohibición p r u s i a n a b a s t ó p a r a decapitar el proyecto. u n político de la corte. autogobierno local y movilización nacionalista c o n t r a Napoleón. el impulso r e f o r m a d o r n o llegó m u y lejos. los franceses p l a n t a r o n sus cuarteles d e n t r o de las fortalezas p r u s i a n a s e impusieron f u e r t e s indemnizaciones. p a r a modernizar al absolutismo p r u s i a n o y a la clase que éste representaba sólo h a s t a el p u n t o necesario p a r a i n f u n d i r l e nuevo J ® Prácticamente.284 Europa oriental Polonia 249 Ilones de habitantes 3 8 . dirigente político de la reacción contra Napoleón. p. u n emigrado f r a n c ó f o b o influenciado p o r Montesquieu y Burke. Desde la aparición de Napoleón a las p u e r t a s de Berlín ya n o había ninguna posibilidad de u n E s t a d o Hohenzollern desarrollándose en vase cióse. E n 1806. el a c u e r d o diplomático realizado p o r Berlín p a r a f o r m a r u n bloque c o m ú n con Hannóver. la única figura política importante implicada en las reformas y natural de Prusia era el educador Von Humboldt. procedían respectivamente de H a n n ó v e r y Sajonia. existencia y renovar sus e s t r u c t u r a s . la servidumbre f u e f o r m a l m e n t e abolida y se abrogó el sistema j u r í d i c o de los tres estamentos. aplicó entonces u n a hábil dosis de legislación exactamente medida. p a r a r e t i r a r s e i n m e d i a t a m e n t e de la lucha contra la República en 1795. r e f o r m a agraria. f u e i n m e d i a t a m e n t e despedido. regiones socialmente m u c h o m á s avanzadas q u e la m i s m a Prusia. al cruzarse los diferentes tiempos históricos en el c a m p o de batalla de la guerra revolucionaria. Mainz y otros principados c o n t r a Austria. el a t a q u e de Napoleón colocó al E s t a d o absolutista p r u s i a n o ante su p r u e b a decisiva. El r e s u l t a d o práctico f u e u n a m a y o r centralización del c o n j u n t o del a p a r a t o de Estado. Internacionalmente. p o r m u y nuevos que fuesen políticamente hablando. era u n caballero imperial p r o c e d e n t e de Renania. al d a r a la dinastía H a b s b u r g o u n a fuerza inatacable en el s u r y al redirigir toda la orientación política de Viena hacia el Reich. los arquitectos del nuevo ejército. constituyó Un veto adecuado: la «Asociación de Príncipes». E n el segundo. Austria intentó r e c u p e r a r su posición dent r o de Alemania p o r medio de u n i n t e r c a m b i o de los Países B a j o s del sur p o r Baviera. u n a ñ o antes de su m u e r t e . sin embargo. aprovechó la o p o r t u n i d a d p a r a dividirse el resto de Polonia con Rusia y Austria en el Este. d u r a n t e la siguiente década de guerra europea. sin necesidad de r e c u r r i r al a r g u m e n t o de las a r m a s . En ella. El a b s o l u t i s m o p r u s i a n o h a b r í a de r e c o b r a r su vigor y e x p e r i m e n t a r p r o f u n d o s cambios en su carácter. Fichte. enviando desde la capital a funcionarios especiales p a r a la supervisión de los a s u n t o s de las provincias. Muchos de estos inteligentes r e f o r m a d o r e s provenían r e a l m e n t e de la Alemania occidental y central. era de Hannóver 3 9 . Gneisenau y S c h a r n h o r s t . y c u a n d o Stein comenzó a moverse c o n t r a las jurisdicciones patrimoniales y la i n m u n i d a d fiscal de la nobleza. En el p r i m e r caso. Cuatro años después estalló la revolución francesa. y a planificar u n a levée general a r m a d a c o n t r a Francia. y en su m o m e n t o de m a y o r peligro y debilidad. gracias precisamente al hecho básico de su contigüidad cultural y territorial con el resto de Alemania. aunque Clausewitz —la mayor eminencia intelectual de su generación— también era brandemburgués de nacimiento. el E s t a d o p r u s i a n o f u e capaz de utilizar u n a notable reserva de talento político. la h o r a de la verdad. el noble responsable de la configuración definitiva de las r e f o r m a s . q u e p u s o en cuestión la viabilidad de todos los anciens régimes de Europa. c o n t r a r r e s t a d o sólo n o m i n a l m e n t e p o r la concesión a las ciudades de u n a a u t o n o m í a limitada. 262. alcanzando en dos ocasiones u n entendimiento con el elector Wittelsbach p a r a este fin. militar y cultural p a r a salvar su » Ibid. La neutralidad de los Hohenzollern se limitó a posponer. el ideólogo filosófico de la «guerra de liberación» c o n t r a los franceses. la reputación militar del absolutismo p r u s i a n o después de la guerra de los Siete Años era tan f o r m i d a b l e que Federico II p u d o dictar la salida de las dos crisis m á s i m p o r t a n t e s de Alemania en las décadas siguientes. Sajonia. E n 1778-9 y en 1784-5. E s t a f u e la crisis que p r o d u j o la « E r a de las Reformas». residía en H a m b u r g o . Stein. Hardenberg. que actuó con mediocridad en la p r i m e r a coalición contrarrevolucionaria dirigida c o n t r a Francia en el Oeste. Stein. r e u n i d a p o r Federico II en 1785. En el a ñ o que estuvo a su cargo (1807-08) suprimió el ya ineficaz Generaldirektorium y estableció u n sistema ministerial convencional con d e p a r t a m e n t o s funcionales según el modelo de la m o n a r q u í a francesa. Prusia. Sus ejércitos f u e r o n aplastados en Jena y t u v o que f i r m a r u n t r a t a d o de paz en Tilsit que lo reducía a la condición de satélite. su sucesor. Todos sus territorios al oeste del Elba f u e r o n confiscados. anunció y selló la p r e p o n d e r a n c i a de los Hohenzollern en la Alem a n i a del norte. De momento. E n el campo.

los campesinos s u f r i e r o n una expoliación de a l r e d e d o r de u n millón de hectáreas y unos 260 millones de m a r c o s p a r a «compensar» a sus antiguos señores p o r su nueva libertad La llamada Bauernlegen f u e u n i n s t r u m e n t o planeado p a r a la expropiación del campesinado.284 284 Europa oriental Polonia 249 274 vigor sin a f e c t a r p o r ello a la naturaleza esencial del E s t a d o feudal. Una tentativa p a r a acabar con la función del Landrat f u e r á p i d a m e n t e dinamitada p o r la aristocracia. el E s t a d o m o n á r q u i c o en Prusia. la jurisdicción de policía señorial. pp. En las ciudades. Para impedir que obtuviera S a j o n i a y p a r a compensarla p o r la absorción rusa de la mayor p a r t e de Polonia. m á s que moderar. Con esto se a u m é n t ó la vitalidad y la versatilidad de los j u n k e r s sin ninguna p é r d i d a seria de privilegios. h a s t a 1891. los aliados concedieron a Prusia la región de Renania-Westfalia. orden social. Von Marwitz. 1640-1945. 1964. atacaría. el monopolio de los j u n k e r s sobre la administración de los condados. Destinadas p o r Austria y Gran 41 Sobre las reformas militares véase Gordon Craig. El v e r d a d e r o p u n t o crucial de la historia del absolutismo p r u s i a n o no hay que situarlo en la obra de los r e f o r m a d o r e s . pp. «popularizando» el reclutamiento y a u m e n t a n d o así la militarización institucional de todo el 40 W. en n o m b r e de la largo tiempo olvidada constitución de los Estados anterior a la llegada del gran elector. era esencialmente u n ancien régime tradicional. siempre existió en Prusia u n colérico c o n s e r v a d u r i s m o de los junkers. The social foundations of Germán unification. y las tradicionales asambleas de c o n d a d o se q u e d a r o n sin r e f o r m a . Princeton. Con todo. Las funciones de m a n d o se abrieron f o r m a l m e n t e a los burgueses. A cambio de la emancipación legal. con lo que se garantizaba que el control de los j u n k e r s n o r e s u l t a r a dañado 4 1 . t a n t o al absolutismo c o m o al p a r l a m e n t a r i s m o . f o m e n t ó u n a oposición ideológica de u n c a r á c t e r conscientemente neofeudal. Los campesinos tenían que pagar una compensación en tierra y en dinero por la conmutación de las prestaciones de trabajo a sus antiguos dueños. 38-53. 18071819. 88-104. La consecuencia f u e la ampliación de las propiedades señoriales y la creación de u n a masa creciente de t r a b a j a d o r e s agrícolas sin tierras a los que estrictas ordenanzas legales mantenían a disposición de los j u n k e r s . la Prusia que participó en el Congreso de Viena. de tal f o r m a que intensificó todavía más la miseria rural. M. hasta 1871. La «reforma» agraria se llevó a cabo e n t r e 1810 y 1816. La amenaza de los reformadores a sus privilegios. Nueva York. Significativamente. The failure of the Prussian reform movement. Las tierras comunales y el sistema de rotación trianual f u e r o n abolidos. Scharnh o r t s y Gneisenau organizaron u n sistema de reserva. 69-70. Simultáneamente. p e r o f u e incapaz de acabar con el dualismo fiscal. El efecto n e t o de la E r a de la R e f o r m a f u e reforzar. sin embargo. 37. of the . p e r o los oficiales podían vetar las nuevas admisiones a sus regimientos. desde la Volksschule elemental hasta la fundación de la nueva Universidad de Berlín. Simón. Las cargas señoriales persistieron m u c h o t i e m p o después de la abolición de la servidumbre. Aunque Metternich tuviese antipatía a los r e f o r m a d o r e s prusianos. u n estado de á n i m o c u r i o s a m e n t e desplazado desde el siglo xvii al xix. incluso a u n q u e fuese i n m e d i a t a m e n t e frenada. los aliados cambiaron el eje histórico del E s t a d o prusiano. Las regulaciones de c a m p a ñ a y el e n t r e n a m i e n t o táctico f u e r o n modernizados. f u e en esta época c u a n d o la clase j u n k e r —la nobleza m á s leal de E u r o p a d u r a n t e el difícil desarrollo del absolutismo en los siglos x v n y X V I I I . La exención del Rittergut del pago de impuestos sobre la tierra p e r d u r ó h a s t a 1861. al o t r o extremo de Alemania. La estimación de los pagos de redención dada más arriba está tomada de Theodore Hamerow. H u m b o l d t extendió y modernizó d r á s t i c a m e n t e el sistema de educación pública. con sus vecinas Rusia y Austria. 1971. Hardenb e r g amplió el acceso a la propiedad de la tierra p o r p a r t e de la burguesía (que así ya podía c o m p r a r fincas) y la posibilidad de ejercicio de las profesiones p a r a la nobleza (que así ya n o p e r d í a su rango p o r dedicarse al derecho o a los negocios). The politics Prussian army. A p a r t i r de ese m o m e n t o . p a r a evadir las disposiciones a c o r d a d a s después de Tilsit que limitaban el t a m a ñ o del ejército prusiano. de f o r m a reveladora. Con esta acción. y que h a b r í a de e n f r e n t a r s e a m e n u d o con la monarquía. 1969. el contrCl nobiliario sobre el c a m p o se a u m e n t ó con la extensión de la a u t o r i d a d del Landrat a las ciudades rurales. Nueva York. Los campesinos todavía estaban redimiendo esas prestaciones en 1865. p. c o n t r a la propia voluntad de la corte de Berlín. sino en las ganancias que consiguió con el tratado de paz. H a r d e n b e r g abolió los monopolios gremiales. lo cierto es que el E s t a d o de los Hohenzollern estaba menos avanzado socialmente en algunos aspectos que el imperio de los H a b s b u r g o tras las r e f o r m a s josefinas de finales del siglo X V I I I . la única clase nobiliaria que n u n c a recurrió a la lucha civil c o n t r a la m o n a r q u í a — comenzó a agitarse p o r vez p r i m e r a . a quienes consideraba casi «jacobinos». Este c o n j u n t o de r e f o r m a s p e r m i t i ó a Prusia p a r t i c i p a r de m o d o adecuado en la coalición final que d e r r o t ó a la Francia napoleónica. dirigente de la disidencia b r a n d e m b u r g u e s a c o n t r a Hardenberg. De hecho.

el 45 p o r ciento de los Rittergüter de las seis provincias orientales tenían propietarios n o aristocráticos 4 3 . diciembre de 1968. 1965. Mientras tanto. En 1855. p. 44 Simón. Droz. De u n solo golpe. 59. lo que exigía arriesgadas obligaciones defensivas c o n t r a Francia en la zona occidental. que n o a d m i n i s t r a b a n sus propiedades. «Japan and Europe: contrasts in industrialization». Al m i s m o tiempo. The failure of the Prussian reform movement. El c o n j u n t o del sector agrario e n t r ó en u n a fase de expansión y p r o s p e r i d a d . las provincias r e n a n a s estaban separadas de B r a n d e m b u r g o p o r Hannóver y Hesse. Los campesinos pagaban todavía cargas consuetudinarias.700. d e j a n d o así a los dominios de los Hohenzollern estratégicamente desperdigados p o r toda la Alemania del norte. p. con penas de prisión p a r a las huelgas y límites estrictos a la movilidad. una amplia comparación entre el desarrollo prusiano y el japonés. Past and Present. el peso demográfico de Prusia se duplicó hasta s u p e r a r los diez millones de habitantes.00042. Al liberar el m e r c a d o de la tierra. e n t r e otros. con viejas tradiciones de a u t o n o m í a municipal.000 h a b i t a n t e s en el Oeste y 5. p. era el hecho de que debido a sus recursos minerales. y se convirtieron cada vez m á s en e m p r e s a s capitalistas ortodoxas. del ciclo de las revoluciones burguesas. la r e f o r m a expulsó progresivamente del c a m p o a los j u n k e r s incapaces o endeudados. el siguiente E s t a d o germano. La formation gina 126. El desarrollo de este nuevo E s t a d o hacia u n a Alemania unificada d u r a n t e t o d o el siglo xix f o r m a parte. en esencia. que se habían a m p l i a d o t a n t o p o r la c o m p r a a o t r o s nobles c o m o p o r la expulsión de los campesinos de las t i e r r a s comunes y de las pequeñas propiedades. de derechos especiales de caza. 113. de hecho.284 Europa oriental Polonia 249 B r e t a ñ a a detener su consolidación territorial en la Alemania centro-oriental. Por o t r a parte. intercambio comercial y actividades m a n u f a c t u r e r a s . Aquí basta con llamar la atención sobre t r e s aspectos cruciales de la evolución socioeconómica de Prusia que hicieron posibles los éxitos posteriores del p r o g r a m a bismarckiano. La aristocracia j u n k e r consiguió así u n a reconversión p r o f u n d a hacia la agricultura capitalista a la vez que seguía explotando todos los privilegios patrimoniales que había p o d i d o conservar.000 hectáreas) e r a n propiedad de la nobleza 4 4 . sólo tenía 3. En p r i m e r lugar. 1789-1817. y q u e imponía u n a rígida disciplina señorial sobre los t r a b a j a d o r e s agrícolas y los servidores domésticos. p o r consiguiente. Las adquisiciones militares del E s t a d o feudal p r u s i a n o incluyeron. al núcleo n a t u r a l del capitalismo alemán. y sin salir del Este. todavía n o explotados. «Los nobles realizaron fácilmente la transición de la agricultura señorial a la capitalista. El ensayo de Landes es. en W. 162. La Bauernlegen no p r o d u j o u n éxodo masivo del campo. En la década de 1880. Las nuevas provincias tenían a d e m á s un gran n ú m e r o de ciudades florecientes. Las cosechas de g r a n o y la superficie cultivada a u m e n t a r o n a la p a r . p e r o la agricultura de pequeños a r r e n d a t a r i o s estaba p r o f u n d a m e n t e arraigada. p. El modelo de las relaciones sociales en el c a m p o era.000 en el Este. 1970. «Aristocracy and bureaucracy in nineteenth-century Prussia». m i e n t r a s que se p e r m i t í a a u n gran n ú m e r o de campesinos h u n d i r s e en las limpias aguas de la libertad económica» 46. sino u n amplio proletariado rural. Mucho más i m p o r t a n t e q u e todo esto. Sin embargo. y contiene muchas reflexiones e ideas sobre la historia de Alemania en el siglo xix.500. París. p o r supuesto. a la vez que a u m e n t ó lógicamente el n ú m e r o de burgueses inversores en tierras. esta región estaba destinada a convertirse en la zona industrial m á s colosal de Europa. comp. los j u n k e r s que q u e d a r o n en el c a m p o eran a h o r a propietarios de fincas más grandes y productivas.. y los terratenientes gozaban. pues. las asambleas rurales o Amt incluían u n a representación de los campesinos. " David Landes. lo que ayudó a m a n t e n e r b a j o s los salarios. m u c h o m á s suave. The State and economic enterprise in Japan. The social foundations of german unification. Los nuevos latifundios e s t a b a n cultivados p o r t r a b a j a d o r e s asalariados. Las nuevas posesiones de los Hohenzollern tenían u n a población superior a la de t o d a s las antiguas provincias j u n t a s : 5. Las consecuencias efectivas del a c u e r d o no f u e r o n previstas p o r ninguna de las p a r t e s que intervinieron en él. cuyo n ú m e r o a u m e n t ó a medida q u e subía la producción. Renania-Westfalia era u n a de las regiones m á s avanzadas de Alemania occidental. pá- . como lo hacían los nobles en Prusia. Lockwood. apareció u n e s t r a t o de agricultores p r ó s p e r o s o Grossbauern y se p r o d u j o u n a notable racionalización de la gestión agraria. 41. del que se t r a t a r á en o t r o lugar. el 70 p o r 100 de las propiedades agrarias más extensas (de m á s de 1. Princeton. la r e f o r m a agraria de Hardenberg de 1816 c o n d u j o a un r á p i d o e imponente avance de toda la economía cerealista. " Hamerow. a m b a s se duplicaron en la Prusia oriental e n t r e 1815 y 18644S. este t r a b a j o asalariado estaba regulado p o r u n a Gesindeordnung feudal que p e r d u r a r í a h a s t a el siglo xx. Baviera. 104. esencialmente. 42 J.000. la b u r o c r a c i a p r u s i a n a estaba llevando a cabo un servicio f u n d a m e n t a l al t e n d e r u n p u e n t e e n t r e la economía " John Gillis. de l'unité allemande. y la clase nobiliaria e s t a b a f o r m a d a generalmente p o r señores absentistas. A diferencia de las Kreistage de los junkers.

c o m o u n a lucha f r o n t a l p o r el p o d e r político e n t r e el viejo y el nuevo orden. el fin del absolutismo de los Hohenzollern. p. Droz hace algunos penetrantes comentarios de carácter general sobre el papel de la burocracia en La formation de l'unité allemande. 113. 301-2. y. era u n a asamblea tan desvaída que sólo un 30 p o r 100 de los votantes participó p o r t é r m i n o medio en las elecciones 4 '. a u n q u e ésta n u n c a hubiese d o m i n a d o sus puestos m á s elevados— f u e la artífice del establecimiento gradual de la Zollverein que u n i ó a la mayor p a r t e de Alemania con Prusia en u n a sola zona comercial. 165-6. la intrusión de Austria sería bloqueada m á s t a r d e con habilidad p o r Delbrück. con u n a c á m a r a b a s a d a en u n sistema electoral de tres clases que garantizaba a b i e r t a m e n t e el dominio de la gran propiedad. del Ministerio de Hacienda. Deutschlands Weg zur Grossrnacht. aunque excesivamente econcmicista. P e r o ninguna de estas c á m a r a s tenía ningún p o d e r sobre el ejecutivo. n a t u r a l m e n t e . Austria no p u d o s o p o r t a r la liberalización económica que c o n d u j o a los estados del sur de Alemania. de hecho. el curso f u n d a m e n t a l de la unificación alemana venía m a r c a d o p o r el t e m p e s t u o s o crecim i e n t o industrial del Ruhr. y q u e culminó en el t r a t a d o de París con Francia en 1864. 1966. 44 La importancia del tratado comercial con Francia es subrayada especialmente por Helmut Boehme. Bism a r c k . París. sin embargo. 1934. y lograron que sus poderes de policía señorial —abolidos en u n m o m e n t o de pánico p o r Federico Guillermo IV en 1848— f u e s e n restablecidos en 1856. pp. A principios del siglo xix. p. se trata de una obra pionera. en los límites de las m i s m a s provincias occidentales de Prusia. e s t a b a n e c h a n d o las bases económicas p a r a u n acercamiento e n t r e a m b a s clases. Sus portavoces —Mevissen. H a n s e m a n n y 47 Véase Pierre Benaerts. q u e f u e el p r o d u c t o a b o r t a d o de la crisis de 1848. Al m i s m o tiempo. pues. Rother). y o t r a c á m a r a que se reclutaba en su inmensa mayoría e n t r e la nobleza hereditaria. 1968. pp. en la oposición incluso cuando ganó la mayoría de esta simbólica institución. 100-20. cuyo material de combustión f u e aportado p o r los artesanos y los campesinos. Sin embargo. El auge en la construcción de ferrocarriles a p a r t i r de la década de 1830 estimuló a su vez el rápido crecimiento económico dent r o de la Unión Aduanera. f o r m a b a u n grupo políticamente m u c h o más ambicioso y abierto que los obedientes ciudadanos del este del Elba. antes de q u e el ejército real a p l a s t a r a la revolución pocos meses después. cuyas fort u n a s se c i m e n t a b a n en la nueva economía m a n u f a c t u r e r a y m i n e r a del Oeste. La mecanización de la industria alemana ya había s u p e r a d o a la de Francia. 31-52. q u e excluyó a Austria del desarrollo económico alemán y ligó comercialmente a los pequeños estados con Prusia 4 7 . Los levantamientos populares de 1848. pp. otros— f u e r o n quienes organizaron y dirigieron el liberalismo alemán y quienes lucharon p o r la aprobación de u n a constitución b u r g u e s a con u n a a s a m b l e a representativa en Prusia. Las iniciativas b u r o c r á t i c a s tuvieron t a m b i é n cierta i m p o r t a n c i a al s u m i n i s t r a r ayuda tecnológica y financiera a la naciente i n d u s t r i a p r u s i a n a (Beuth. f u e el p r i m e r r e p r e s e n t a n t e po" Hamerow. desde el Ministerio de Comercio. París. Colonia y Berlín. . la r á p i d a capitalización de la agricultura del Este d u r a n t e el auge de los cereales. La clase capitalista r e n a n a se mantuvo. La política de b a j o s aranceles proseguida c o n s t a n t e m e n t e p o r la burocracia estatal prusiana. En 1865. Su p r o g r a m a significaba. construido e n t r e 1818 y 1836. levantó la obstinada hostilidad de la clase d o m i n a n t e de los j u n k e r s en el Este. La Constitución prusiana. La burguesía renana. Von Motz y Maassen. p r o p o r c i o n a r o n a esta burguesía d u r a n t e breve tiempo puestos ministeriales en Berlín y u n a p l a t a f o r m a ideológica en F r a n c f o r t . Los j u n k e r s del este del Elba mantenían u n o j o vigilante sobre la m o n a r q u í a p a r a detectar cualquier signo de debilidad. y el crecimiento vertical de la i m p o r t a n c i a de la i n d u s t r i a pesada d e n t r o del c o n j u n t o de la formación social prusiana. 90. Les origines de la grande industrie allemanae. dos tercios de las m á q u i n a s de vapor. la b u r o c r a c i a estatal —que siempre había proporcion a d o u n refugio ocupacional a la clase media subdesarrollada de los dominios tradicionales de los Hohenzollern. la Zollverein se extendió a la m a y o r p a r t e de los restantes principados del norte. f u e r o n los dos arquitectos de este sistema. que había sido u n reaccionario e x t r e m o y el t r u c u l e n t o campeón del ultralegitimismo. f u e u n a r m a decisiva en la competencia diplomática y política e n t r e Berlín y Viena d e n t r o de Alemania. al lado de Prusia 4 S . 30 Pierre Aygoberry.284 284 Europa oriental Polonia 249 278 agraria del Este y la revolución industrial que tenía lugar simult á n e a m e n t e en las provincias occidentales. Camphausen. a Prusia correspondían las nueve décimas p a r t e s de la producción de carbón y de hierro. estableció p o r vez p r i m e r a u n Landtag nacional. L'unité allemande (1800-1871). En la década de 1850. la m i t a d de la producción textil y dos terceras p a r t e s de la fuerza de t r a b a j o industrial de Alemania 5 0 . dependientes del comercio internacional. The social foundations of Germán unification. El «conflicto constitucional» de la década de 1860 e n t r e los liberales y el E s t a d o aparece. pues.

II. 247 [Obras Escogidas. Estas anomalías i m p r i m i e r o n al E s t a d o alemán de finales del siglo xix u n a f o r m a desconcertante. 1966. p. Tres años después. con su sistema electoral de «tres clases» de votantes.] y e s t a b a p r e p a r a d o p a r a llevarla a c a b o p o r medios revolucionarios» 5 4 . igualdad civil.. p r á c t i c a m e n t e c o n t r a la voluntad política de las dos p a r t e s que p a r t i c i p a r o n en él. * Ibid. que lo controlaba p e r s o n a l m e n t e a través de su casa militar 5 2 . con lo q u e se limitaba f o r m a l m e n t e el c a r á c t e r u n i t a r i o de la Constitución. P. 52 Una buena descripción de la Constitución imperial alemana puede verse en K. 54 F. Engels a f i r m ó taxativamente que la Constitución elaborada p o r el canciller p r u s i a n o era «una f o r m a m o d e r n a de E s t a d o q u e p r e s u p o n e la abolición del feudalismo» 56 . Nueva York. n o era responsable ante el canciller. adelantándose así a la Second Reform Act de Inglaterra y a la llegada de la III República francesa: A. 29 [Obras Escogidas. a saber. Engels. En u n a f r a s e airada y célebre. selló u n p a c t o social de e n o r m e transcendencia. que n a t u r a l m e n t e constituía el núcleo f u n d a m e n t a l del a p a r a t o militar del imperio. educación secular y u n comercio interior c o m p l e t a m e n t e libre. Engels. El resultado histórico del conflicto con Austria f u e que «las mismas victorias del ejército p r u s i a n o modificaron p o r completo la base de la e s t r u c t u r a del e j é r c i t o prusiano». bürokratisch gezimmerter. Engels vio con m u c h a m á s claridad que Marx que el E s t a d o alemán. Por o t r a parte. 26]. Werke. Los rangos superiores de su burocracia. El E s t a d o alemán así creado n o e r a en m o d o alguno u n e j e m p l o «puro» de su tipo (en aquella época n o había n i n g u n o en el m u n d o ) 5 1 . 682].284 284 Europa oriental Polonia 249 280 lítico de la nobleza en c o m p r e n d e r q u e esta fuerza p u j a n t e podía e n c o n t r a r su sitio en la e s t r u c t u r a del Estado. 98. 681]. C o m p a r a n d o al b i s m a r c k i s m o con el b o n a p a r t i s m o . La m i s m a caracterización del E s t a d o b i s m a r c k i a n o realizada p o r Marx revela u n a mezcla de vejación y desconcierto. p e r o n o a p o r t a ninguna solución al p r o b l e m a . E s t a b a f u e r t e m e n t e m a r c a d o p o r la naturaleza feudal del E s t a d o prusiano q u e le había precedido.. de la guerra austro-prusiana y de su a u t o r lo siguiente: «Bismarck c o m p r e n d i ó que la guerra civil alemana de 1866 era lo que r e a l m e n t e fue. Londres. de tal f o r m a que «los f u n d a m e n t o s sociales del viejo E s t a d o s u f r i e r o n una completa transformación» 5 5 . 64-5. En o t r a s palabras. a u n q u e los presupuestos y las leyes tenían que ser a p r o b a d o s p o r el Reichstag. pp. pp. Engels escribió acerca. y podía contar con ingresos p e r m a n e n t e s procedentes de a d u a n a s e impuestos n o sometidos a control parlamentario. 247 [p. El reino de Prusia se f u n d i ó en u n imperio alemán. s o b r e d e t e r m i n a d o p o r su ascendencia feudal. el desarrollo combinado que definía la coyuntura quedó plasm a d o en la a r q u i t e c t u r a del nuevo Estado. La estruct u r a f u n d a m e n t a l del nuevo E s t a d o e r a inequívocamente capitalista. Londres. " K. 246. schon von der Bourgeoisie beeinflusster. Marx y F. voto secreto. La acumulación de epítetos indica su p r o b l e m a conceptual. ya había e n t r a d o en las filas de sus rivales inglés y francés. el E s t a d o alemán era ya u n a p a r a t o capitalista. 1955. de la que se derivó la Constitución imperial. la g u e r r a franco-prusiana culminó b r i l l a n t e m e n t e la o b r a de la u n i d a d nacional. u n código legal u n i f o r m e . P o r q u e la Constitución p r u s i a n a n o f u e abrogada: sobrevivió d e n t r o de la Constitución imperial (porque Prusia era u n a de las u n i d a d e s federales del imperio). vol. Modern Germany: its history and civilization. q u e Luxemburgo gustaba citar. «no es m á s que un despotismo militar de a r m a z ó n burocrático y b l i n d a j e policiaco. Bismarck. mit feudalem Beisatz vermischter. En u n sentido visible y literal. guarnecido de f o r m a s parlamentarias. p. p. p u r g a d a y reorganizada p o r Von P u t t k a m e r . El c u e r p o de oficiales de su ejército. pero " Esta fórmula pertenece a la Crítica del programa de Gotha: K. Pinson. P. 1969. Engels. u n sistema m o n e t a r i o único. sino q u e j u r a b a lealtad d i r e c t a m e n t e al e m p e r a d o r . Algunos derechos fiscales y administrativos de poca importancia se d e j a b a n al control de las diversas unidades federales del imperio. Selected Works. el 51 Taylor señala que la Constitución Confederal de Alemania del norte. pp. lo describió como nichts anderes ais ein mit parliamentarischen Formen verbramter. La Constitución de la Alemania imperial de la década de 1870 incluía u n a asamblea representativa elegida p o r sufragio universal masculino. contenía el sufragio más amplio de todos los grandes países europeos. Taylor.. Marx y F. y q u e b a j o la égida de las dos clases poseedoras del reino de los Hohenzollern —los j u n k e r s p r u s i a n o s y los capitalistas renanos— era posible la unificación de Alemania. El t r i u n f o del e j é r c i t o p r u s i a n o sobre Austria en 1866 calmó s ú b i t a m e n t e la discordia q u e existía e n t r e a m b a s clases. u n a revolución [. q u e p r o d u j o la Constitución del n o r t e de Alemania de 1867. J. 156-63. 19. The role of forcé in History. . polizeilich gehüteter Militardespotismus. se convirtieron en las décadas posteriores a 1870 en u n s a n t u a r i o aristocrático como n u n c a antes lo habían sido. y el único con un voto verdaderamente secreto. p. a p e s a r de sus características peculiares. revuelto con ingredientes feudales e influenciado ya p o r la burguesía» 5 3 . canciller imperial no era responsable ante el Reichstag. El a c u e r d o de B i s m a r c k con los Liberales Nacionales.

2 Sobre este episodio. comps. f u n d a n d o u n a unión perso1 Esto se deduce sin ningún equívoco de un reciente análisis de las causas de los repartos alegados por los historiadores polacos. algunos elementos críticos que sugieren respuestas parciales o probables.282 Europa oriental 4. Quedan p o r establecer las condiciones teóricas de posibilidad de esta «transmutación». E n t r e los materiales disponibles aparecen. en W. 1950. la peste negra (aunque n o sus plagas auxiliares) pasó de largo p o r ella m i e n t r a s sus vecinas e r a n asoladas. 7-30. Analyse des causes et essai d'une théorie». el a b s o l u t i s m o prusiano. la Alemania imperial f u e muy p r o n t o la m a y o r potencia industrial de E u r o p a . La m o n a r q u í a Piast. Doce años después. pp. véase O. a c a m b i o de la confirmación del derecho de su h i j a Eduvigis a sucederle en el t r o n o de Polonia. se vio obligado a conceder a la nobleza polaca el «Privilegio de Kosice» en 1374. a p a r t i r de 1933. el hundimiento de esta clase plantea u n p r o b l e m a que aún n o ha sido resuelto a u t é n t i c a m e n t e p o r la m o d e r n a historiografía '. The Cambridge History of Poland. se había transm u t a d o en otro tipo de Estado. Luis. POLONIA f u n d a m e n t a l m e n t e homólogo con u n a f o r m a c i ó n social q u e a principios del siglo xx estaba p r o f u n d a m e n t e dominada p o r el m o d o de producción capitalista. m o n a r c a absentista. Halecki. «Les partages de la Pologne. . En u n a Carta insp i r a d a en anteriores modelos h ú n g a r o s se garantizaba a la aristocracia la i n m u n i d a d económica f r e n t e a los nuevos i m p u e s t o s y la a u t o n o m í a administrativa en sus localidades 2 . Con la m u e r t e de este soberano en 1370. socialm e n t e en c u a n t o que geográficamente. Todavía n o h a n sido estudiadas de f o r m a adecuada las razones p o r las que la szlachta polaca n u n c a f u e capaz de generar un E s t a d o feudal centralizado. Eduvigis casó con Jagellón. todo lo más. Reddaway y otros. Cambridge. 1963. gran d u q u e de Lituania. rey de Hungría. había sido a r r a s t r a d o poco a poco desde el Este hacia el Oeste. tras m u c h a s vicisitudes. llegó a su apogeo político y cultural con Casim i r o III. i. 19-193.. El ascenso de Prusia a p a r t i r de la m i t a d del siglo x v n tuvo en el Este el c o n t r a p u n t o de la decadencia de Polonia. Geográfica y socialmente. p e r o de esto nos o c u p a r e m o s en o t r o lugar. reconstituida en el siglo xiv. VII. Así pues. pp. «FrOm the unión with Hungary to the unión with Lithuania». Polonia s u f r i ó la última crisis feudal en m e n o r medida que cualquier o t r o país de la E u r o p a oriental. y el título real pasó a Luis de Anjou. Acta Poloniae Histórica. muchos de los cuales hacen poco más que volver a plantear el problema: Boguslaw Lesnodarski. El único gran país de esta región que f u e incapaz de producir u n Estado absolutista acabó desapareciendo en u n a gráfica demostración a contrario de la racionalidad histórica del absolutismo p a r a la nobleza. F. que se convirtió en rey de Polonia. la dinastía se extinguió.

D u r a n t e el reinado de su h i j o J u a n Alberto.. los de Vilna. La larga lucha de la guerra de los Trece Años requirió la contratación de fuerzas mercenarias procedentes de todos los rincones de Europa. Tazbir. Jagellón infligió a los Caballeros Teutónicos la histórica d e r r o t a de Grünewald. m i e n t r a s la a u t o r i d a d de los funcionarios reales se restringía cuidadosam e n t e 5. El dominio lituano se ejerció en f o r m a de señorío militar que r e d u j o a los señores locales a la condición de vasallos. la Constitución de R a d o m ratificó solemnemente los poderes de la Sejm: la ley del nihil novum privó a la m o n a r q u í a del derecho a legislar sin el consentimiento de los Estados. la szlachta polaca consiguió establecer el principio de la m o n a r q u í a electiva. c o m p u e s t a p o r u n a C á m a r a de Diputados y u n Senado. posteriormente. el poderío lituano alcanzó h a s t a el Oka y el m a r Negro La población de estas vastas regiones era en su mayoría eslava y cristiana. B a j o sus sucesivos soberanos Gedymin. p. La que f u e r a sociedad tribal báltica. p e r o m u c h o m á s antiguo y avanzado. m á s pequeño. En 1410. Por la segunda paz de Thorn. Con la subida al t r o n o de u n príncipe e x t r a n j e r o . y de f o r m a continuada. que constituyó el m o m e n t o decisivo p a r a el destino posterior de la Orden en Prusia. El vacío oriental creado p o r la dominación mongola de la Rusia poskievana p e r m i t i ó su rápida expansión hacia el exterior en dirección a Ucrania. gobernaba el reino m á s extenso del continente. Con o b j e t o de o b t e n e r los f o n d o s necesarios p a r a pagarlas. . la p r i m e r a estaba c o m p u e s t a a su vez p o r representantes elegidos p o r los sejmiki. en S. comp. el mayor p u e r t o de toda la región. Jagellón y Witold. se unía a h o r a al reino de Polonia. Jagellón aceptó el cristianismo y se dirigió a Polonia p a r a garantizar la unión de 1386. a su vez. Hacia mediados de siglo se r e a n u d ó el ataque polaco sobre Prusia. en Kieniewicz. m i e n t r a s su sobrino Witold permanecía en el este p a r a gobernar Lituania.284 Europa oriental Polonia 249 nal e n t r e los dos reinos. y el segundo. 145-6. El p o d e r de la Orden f u e q u e b r a d o p a r a siempre. pasó a ser u n a ciudad autónoma con derechos municipales especiales b a j o la soberanía de la m o n a r q u í a polaca.. pp. las últimas décadas del siglo xv presenciaron u n r á p i d o auge de la posición política y social de la nobleza a costa de la m o n a r q u í a y el campesinado. c u a n d o los E s t a d o s locales germanos se rebelaron contra el dominio de la Orden. Para asegurar la sucesión de su hijo. Casimiro IV se vio obligado. 176. bielorrusa o r u t e n a . y en el interior de la m i s m a Polonia. Polonia anexionó la Prusia occidental y E r m l a n d . fueron admitidos a las discusiones de la Sejm. Esta conjunción h a b r í a de tener efectos p r o f u n d o s y p e r m a n e n t e s en todo el desarrollo posterior de la historia polaca. integrada p o r las asambleas provinciales y locales (sejmiki) de la clase terrateniente. a hacer mayores concesiones a la clase terrateniente. La guerra de los Trece Años acabó en 1466 con u n a victoria decisiva de los Jagellón. comenzó a f u n c i o n a r en 1492 u n a asamblea nacional unida o Sejm. Las ciudades estaban excluidas de ambos: el sistema de E s t a d o s polaco que ahora surgía era exclusivamente a r i s t o c r á t i c o 4 . El d u c a d o de Lituania era u n a de las est r u c t u r a s m á s recientes y notables de la época. 1968. Este Estado. el rey concedió a la nobleza en 1454 el «Privilegio de Nieszawa». Gieysztor. la convocatoria de la Sejm era todavía a discreción de la m o n a r q u í a . Danzig. comp. y Polonia consiguió u n a salida territorial al Báltico. En este período se decretó t a m b i é n la servidumbre legal del campesinado polaco. History of Poland. Casimiro IV. pero no tenían voto. aunque en la práctica. el vencedor de la guerra. Jagellón garantizó a la nobleza en 1425 el principio de neminem captivabimus — i n m u n i d a d legal c o n t r a el encarcelamiento arbitrario— en el «Privilegio de Brzesc». 4 Los burgueses de Cracovia y. Muy p r o n t o q u e d ó d e m o s t r a d a la acrecida fuerza y el dinam i s m o de la nueva unión polacolituana. En 1505. La presión occidental procedente de las órdenes militares germ a n a s de Prusia y Livonia había p u e s t o en m a r c h a la apresur a d a formación de u n principado centralizado e n t r e las confederaciones tribales de Lituania. poderoso pero primitivo. había lev a n t a d o a toda prisa u n E s t a d o c o n q u i s t a d o r que se convirtió en u n o de los imperios territoriales m á s grandes de E u r o p a . History of Poland. tan alejada e n t r e sus p a n t a n o s y bosques que todavía era pagana a finales del siglo xiv. a cuyo f r e n t e y como vasallo se mantuvo al Gran Maestre de la Orden Teutónica. La Sejm era una asamblea bicameral. Mientras tanto. Olgerd. Varsovia. Sin embargo. que a p a r t i r de entonces debía h o m e n a j e y servicio en la guerra a ia monarquía polaca. Prusia oriental se convirtió en f e u d o polaco. s J. Los E s t a t u t o s de Piotrkow de 1496 3 Véase A. que disponía la celebración de conventiones particulares p o r la nobleza en sus p r o p i a s localidades y se prohibía el r e c l u t a m i e n t o de t r o p a s y la recaudación de impuestos sin su c o n s e n t i m i e n t o 3 . p o r los altos dignatarios clérigos y laicos del Estado. Kieniewicz. h a b r í a n de investir a la dinastía de los Jagellón d u r a n t e los siguientes doscientos años.

La s e r v i d u m b r e del campesinado. Witold Kula. 10 Estos clanes no eran los descendientes directos de las unidades de organización tribal. 1968. las redes de p a r e n t e s c o de clan —señal inequívoca de u n a e s t r u c t u r a social prefeudal— habían sobrevivido en la relativamente a t r a s a d a y a m o r f a sociedad polaca de principios de la E d a d Media m u c h o m á s t i e m p o q u e en ninguna otra. naturalmente. Sólo el p u e r t o alemán de Danzig se libró de la eliminación de los privilegios u r b a n o s medievales realizada p o r la szlachta: el control monopolista de la exportación del que d i s f r u t ó . mucho menores debido al carácter de subsistencia de la mayor parte de la producción campesina (estimada por Kula en un 90 por 100). aunque su origen no es completamente seguro. 1503. 1967. y n o mediante m e j o r a s intensivas en el cultivo. El grado de presión que ejerció sobre el c a m p e s i n a d o —con prestaciones de t r a b a j o legalmente p e r m i t i d a s de h a s t a seis días p o r semana— f u e extremo: en 1574 adquirió u n f o r m a l jus vitae et nocis sobre sus siervos. 4-5. Cuan' Tazbir minimiza las consecuencias prácticas inmediatas de esta medida. La p r o s p e r i d a d comercial de la época iba a c o m p a ñ a d a p o r el desarrollo u r b a n o . Etimológicamente. que i m p o r t a b a de Occidente sus bienes m a n u f a c t u r a d o s . «Un'economia agraria senza accumulazione: La Polonia dei seicoli XVI-XVIII». Las variaciones de los ingresos fueron. Pero ambos casos no deben confundirse. judíos o armenios. 7 . Hay que tener en cuenta que la nobleza húngara no era diferente de la polaca en su volumen y carácter. que significa familia o raza. con u n b a j o índice de producción. The Polish questions. Finalmente. Sobre todo el problema de la heráldica de los clanes en Polonia véase K. h a s t a a f e c t a r a la totalidad de los contornos de la nobleza feudal. se a p r o b ó u n a ordenanza que regulaba las cargas feudales. cimentó la nueva prosperidad de la szlachta. La composición de la aristocracia que controlaba estos p o d e r e s era n o t a b l e m e n t e distinta de la de sus vecinos. La nobleza polaca se benefició m á s que cualquier o t r o g r u p o social de la región del alza cerealística del Báltico que tuvo lugar en esta época. ahogó todavía más a las ciudades del interior. la aristocracia polaca utilizó su p o d e r económico p a r a h a c e r u n a política m á s sistemáticamente a n t i u r b a n a q u e la de cualquier o t r a clase d o m i n a n t e de E u r o p a . Por otra parte. F. History of Poland. la palabra szlachta proviene quizás del antiguo alto alemán slahta (en alemán moderno. A ellos siguieron o t r a s medidas de adscripción en 1501. m i e n t r a s o t r o s nobles convertían las fábricas de h i e r r o en molinos de h a r i n a en el campo. D u r a n t e el apogeo del comercio de grano. The Polish quistion. en lo que era u n a prefiguración aristocrática de las economías u l t r a m a r i n a s del siglo xix. a causa una vez más de la presencia de principios ciánicos prefeudales en su formación inicial. E n efecto. cuyo inevitable efecto objetivo f u e debilitar y a r r u i n a r a los comerciantes locales 8. 34. con la excepción de un solo campesino al a ñ o p o r cada com u n i d a d . El a u m e n t o del p r o d u c t o agrario se consiguió p o r medio de u n a expansión extensiva. 73-85. 1510 y 1511: señal de q u e resultaba difícil hacerlas cumplir. pp. p e r o las técnicas de cultivo continuaron siendo primitivas. La nobleza q u e se elevó sobre estas bases económicas n o tuvo u n paralelo exacto en ninguna o t r a p a r t e de E u r o p a . cada vez más rígida a medida que t r a n s c u r r í a el siglo xvi. sometidas a ellos. 1964. p. en la que se imponía al wloka o villano polaco u n a prestación de t r a b a j o de hasta seis días a la s e m a n a 6 . pero su intención es suficientemente clara: Tazbir. Leslie. que teóricamente le p e r m i t í a ejecutarlos a v o l u n t a d 9 . Gorski. estas ganancias n o se reinvirtieron de f o r m a productiva. Pero la a u t o n o m í a municipal de los patriciados u r b a n o s se s u p r i m i ó p r á c t i c a m e n t e en todas partes. y algunos señores ricos f u n d a r o n ciudades privadas. m i e n t r a s que la del campesinado descendió 7 . Studi Storici. Las parcelas de los campesinos f u e r o n reducidas sin interrupción m i e n t r a s se extendían las grandes haciendas con o b j e t o de a t e n d e r las demandas del m e r c a d o de exportación. Londres. pp. En la segunda m i t a d del siglo se duplicó el volumen de cereales exportados p o r vía m a r í t i m a . 4. «Les structures sociales de la noblesse polonaise au Moyen Age». Para u n p e r í o d o m á s amplio. cuyas comunidades mercantiles se componían en su m a y o r p a r t e de alemanes. sino unas formaciones más recientes basadas en ellas. sobre t o d o en las tierras fronterizas del sudeste. página 178. se h a calculado que e n t r e 1600 y 1750 el valor de la producción comercializada p o r los m a g n a t e s se triplicó y la de los medianos propietarios se dobló. porque los magiares fueron un ' R. 615-6. Geschlecht). la inflación occidental aseguró a la clase t e r r a t e n i e n t e e n o r m e s e inesperados beneficios derivados de los t é r m i n o s de intercambio. y con ella las posibilidades de u n a i n d u s t r i a floreciente.284 Europa oriental Polonia 249 prohibieron t o d o movimiento de los t r a b a j a d o r e s de sus aldeas. Sin embargo. A principios del siglo xvi se impusieron r e g l a m e n t a r i a m e n t e precios máximos p a r a las m a n u f a c t u r a s de las ciudades polacas. De esta f o r m a se implantó cada vez m á s un sistema de monocultivo agrario. c u a n d o ésta apareció f i n a l m e n t e en u n p e r í o d o en q u e n o había ninguna j e r a r q u í a vasallática articulada 1 0 . pp. Polonia se convirtió en g r a n e r o de E u r o p a . en 1520. ' Leslie. En 1565 se concedieron exorbitantes privilegios a los m e r c a d e r e s e x t r a n j e r o s . e n t r e 1550 y 1620. Le Moyen Age.

000 hectáreas. Maczak. al este del país. Armales ESC. El libro de Vernadsky incluye. q u e n o eran mayores q u e las del campesino medio.000 hectáreas. A principios del siglo x v n . comp. 12 P. Otro amplio sector de la nobleza estaba f o r m a d o p o r propietarios con pequeñas fincas. Pero esta igualdad legal en el seno de la nobleza —que n o tenía equivalente en ninguna o t r a p a r t e de la tempran a E u r o p a m o d e r n a — iba a c o m p a ñ a d a p o r u n a desigualdad económica q u e t a m p o c o tenía paralelo en los otros países de aquella época. en A. y de ahí que tuvieran una historia anterior y una estructura social muy diferentes a las de los eslavos occidentales. la m a y o r p a r t e situadaá en la Pequeña Polonia. Skwarczynski. bajo el epígrafe de «Rusia occidental». p o r el contrario. pero esta pretensión carecía de fuerza legal. Este e s t r a t o se c o n c e n t r a b a en las antiguas provincias de Polonia occidental y central. A p e s a r de todo. la casa Radziwill de Lituania tenía propiedades q u e se estimaban en unos 4. quizá llegaba a u n q u i n t o de la población total 1 2 . 241-8. History of Poland. Las tierras pertenecientes a la monarquía eran frecuentemente enajenadas en Polonia como garantía a los magnates acreedores contra sus préstamos. S i e m p r e hubo. e s t o es. 16 B. q u e f u n d i ó a los dos reinos en u n solo sistema político. Russia at the dawn of the Modern Age. 196: además de sus propios dominios. n o había tenido lugar u n a difusión heráldica comparable. 167-8. 11 Puede verse un bosquejo sociológico en Andrzej Zajaczkowski. Boswell. «Poland». y n o m i n a l m e n t e d e n t r o de la m i s m a nobleza. 196-200. «Cadres structurels de la noblesse». a medida que la nobleza local conquistaba p a u l a t i n a m e n t e derechos similares a los de la szlachta13. Sin embargo. El c a r á c t e r «colonial» de la clase terrateniente del este y del sudeste se r e f l e j a b a en la m a g n i t u d de sus dominios. p o r tanto. p. E n la época más p r ó s p e r a del comercio cerealista.284 Europa oriental Polonia 249 d o en la E d a d Media se i m p o r t a r o n de Occidente los e m b l e m a s heráldicos. determinada en parte por la presión militar moscovita sobre Lituania. Por consiguiente. Fue ésta la época de la somnolencia de B r a n d e m b u r g o y de la decadencia de Prusia oriental. de Ucrania.000 personas. Goodwin. existían algunos de los m a g n a t e s con las propiedades territoriales mayores de E u r o p a . Los magnates lituanos que pretendían descender de Gedymin o Rurik usaban el título honorífico de «príncipes». ° Sobre este proceso véase Vernadsky. uno de los más completos análisis disponibles sobre . que poseían n o m á s de u n a o dos aldeas. «Poland and Lithuania». Rusia se estaba extendiendo. en el q u e se e n m a r c a la figura de Copérnico. con u n a m o n e d a y u n parlam e n t o comunes. d u r a n t e el siglo xvi el c o n j u n t o de la szlachta se benefició de la revolución de los precios en u n a medida p r o b a b l e m e n t e m a y o r q u e la de cualquier o t r o grupo de E u r o p a oriental. n o f u e r o n a d o p t a d o s p o r familias individuales. ya que la mayor p a r t e de ellas m a n t u v i e r o n la religión ortodoxa y la lengua bielorrusa o rutena. pp. la familia Potocki. legado de la expansión de Lituania en el siglo xiv. la m a y o r participación en la p r o s p e r i d a d del Báltico recayó sobre ella. Polonia era. sino p o r clanes enteros.200.000 súbditos 15. Una gran masa de la szlachta —quizá m á s de la m i t a d — poseía pequeñas propiedades de c u a t r o a o c h o hectáreas. y la alta aristocracia siempre conservó el c a r á c t e r de u n a p e q u e ñ a casta de p o t e n t a d o s situada p o r encima de u n c a m p e s i n a d o étnicamente e x t r a n j e r o .000. enero-febrero de 1968. la m a y o r y más rica potencia del este. en Mazovia. p. The New Cambridge Modern History of Europe. e n t r e las m a s a s de población de las provincias orientales n o tuvo lugar u n a fusión s e m e j a n t e . A finales del siglo xvi. p. E n el curso del siglo xvi. la nobleza lituana se integró cada vez m á s en la c u l t u r a y las instituciones de su equivalente polaca. En el siglo X V I I I . con latifundios colosales. situados principalmente en Lituania o Ucrania. la Rzeczpospolita Polska. «The social distribution of landed property iri Poland from the 16th to the 18th century». The European nobility in the 18th century. 15 A. La consecuencia de esto f u e la creación de u n a clase noble relativamente n u m e r o s a q u e comp r e n d í a quizá a u n a s 700. Third International Conference of Economic History. el canciller J u a n Zamoyski era d u e ñ o de u n a s 800.000 de hectáreas 16. pp. Zamoyski controlaba amplias zonas de las tierras reales. páginas 88-102. En estas nuevas tierras. p o r ejemplo. El pueblo nómada hasta finales del siglo x. 14 Tazbir.. cuyas redes de p a r e n t e s c o y patronazgo todavía subsistían en el campo. resultado constitucional de esta convergencia f u e la unión de Lublin de 1569. D e n t r o de esta clase no existían títulos de rango que diferenciaran a u n grado de señorío de o t r o " . III. el 7 u 8 p o r 100 de la población total en el siglo xvi. véanse pp. el imperio de los Wisnowiecki en Ucrania oriental se extendía sobre u n a s tierras en las que vivían 230. menos de la m i t a d de la nueva m a n c o m u n i d a d polaca era étnica y lingüísticamente polaca. poseía a l r e d e d o r de 1. Pero j u n t o a ellos. y ejercía jurisdicción sobre 80 ciudades y 800 aldeas 14. p e r o e n t r e terribles convulsiones y regresiones. La brillantez cultural del Renacimiento polaco. 400. f u e u n o de sus el Estado lituano. Sobre los antecedentes y las disposiciones de la Unión de Lublin. 461. u n a extrema tensión e n t r e la ideología de la igualdad legal y la t r e m e n d a disparidad económica en el seno de la aristocracia polaca.

A p a r t i r de entonces. u n dispositivo específico. m i e n t r a s que Moldavia —un débil E s t a d o vasallo del sistema o t o m a n o — servía como a m o r t i g u a d o r de Polonia. La dinastía de los Jagellón había gozado de grandes propiedades h e r e d i t a r i a s en sus tier r a s de Lituania. suecos y sajones. Los articuli Henriciani volvían a c o n f i r m a r expresamente el carácter n o h e r e d i t a r i o de la m o n a r q u í a . Además. quizá haya t a m b i é n u n a tradición política m á s antigua que explique este anómalo resultado. Así pues. E n el sur. En 1572 se extingue la dinastía de los Jagellón con la m u e r t e de Segismundo Augusto. húngaros. Suecia era todavía u n a potencia menor.000 nobles en u n a asamblea viritim. o Pacta Conventa e n t r e la m o n a r q u í a y la nobleza. el p e s o de la presión t u r c a se dirigía c o n t r a las f r o n t e r a s de los H a b s b u r g o en Hungría y Austria. 49-67. Alemania estaba a t r a p a d a en la lucha i n t e r n a de la Ref o r m a . La genealogía de clanes de la szlachta era un símbolo de la distancia que la s e p a r a b a de a m b a s . Polonia n o había p a r t i c i p a d o ni en la herencia imperial del reino de Bizancio ni en la del carolingio. Y a u n q u e en ocasiones fuesen elegidos victoriosos príncipes-soldados —Báthory. su nobleza no había e x p e r i m e n t a d o u n a integración originaria en u n sistema político m o n á r q u i c o c o m p a r a b l e al de la Rusia de Kiev o al de la Alemania medieval. que deja el t r o n o vacante. p e r o los reyes e x t r a n j e r o s que se sucedieron en Polonia n o tenían d e n t r o del país esa base económica en la que sostenerse.284 Europa oriental Polonia 249 resultados. y precisamente en la época en que el absolutismo avanzaba en toda E u r o p a . i. los poderes de la m o n a r q u í a polaca f u e r o n drástica y definitivamente reducidos p o r la aristocracia. . la m o n a r q u í a n o r e c u p e r a r í a n u n c a más u n p o d e r permanente o sustancial. Las grandes dimensiones de Polonia y el valor tradicional de la szlachta como caballería pesada feudal parecían garantizar la seguridad geográfica de la clase poseedora. pues. los ingresos y t r o p a s a disposición de los grandes m a g n a t e s serían a m e n u d o tan amplios como los del propio monarca. El Renacimiento polaco n o presenció. En o t r a s palabras. El paso de Polonia relativamente indemne p o r la gran crisis económica y demográfica del feudalismo europeo en el ocaso de la Edad Media —de la que salió menos d a ñ a d a q u e los o t r o s países de la región—. excepto en el n o m b r e . el desarrollo del E s t a d o moscovita. El príncipe francés. El consentimiento de la Sejm. p a r a garantizar la debilidad del E s t a d o central. con obligaciones específicas y vinculantes. El mejor estudio general del sistema constitucional polaco tal como surge en esta época puede encontrarse en Skwarczynski. ofrecía u n a aurea libertas a la nobleza: en este p a r a í s o de los propietarios. p r e p a r ó quizá la f u t u r a desintegración política. a u n q u e ya empezaba a aparecer formidable. seguido del m a n á comercial de los albores de la época moderna. se vio obligado a f i r m a r los f a m o s o s articuli Henriciani. 372-o. que a p a r t i r de entonces f u e r o n la carta constitucional de la m a n c o m u n i d a d polaca. que e r a u n e x t r a n j e r o sin ningún vínculo con el país. que a p a r t i r de ahora tenía que reunirse cada dos años. Políticamente. infernus rusticorum p a r a el campesinado. era necesario p a r a toda decisión política o fiscal de importancia. el " Sobre los Articuli Henriciani y los Pacta Conventa. establecía el precedente sobre los contratos personales. e r a n u n p r o b l e m a localizado en el sudeste. y eligieron p a r a el trono a E n r i q u e de Anjou. The Cambridge History of Poland.000 h o m b r e s — que tenía a su disposición. p o r tanto. «The Constitution of Poland before the partitions». El incumplimiento de estas limitaciones legalizaba la rebelión c o n t r a el monarca 17. Polonia se convirtió en u n a república nobiliaria. The Cambridge History of Poland. pp. No existía. con u n rey p u r a m e n t e decorativo. Las irregulares correrías t á r t a r a s procedentes de Crimea. todavía era tosco y de precaria estabilidad. El propio m o n a r c a q u e d a b a p r i v a d o de t o d o poder sustancial en el gobierno del reino. la dignidad real salió a s u b a s t a internacional. a u n q u e destructivas. Además. necesidad u r g e n t e de u n E s t a d o m o n á r q u i c o centralizado que const r u y e r a u n a gran m á q u i n a militar c o n t r a los enemigos exteriores. A continuación. y desde el p u n t o de vista estratégico. que debían f i r m a r los reyes polacos en el m o m e n t o de su subida al trono. Por d e b a j o de las vicisitudes dinásticas y de la heterogeneidad étnica de la unión polacolituana. Nowak. Polonia. Sobieski—. ni ampliar el minúsculo ejército —3. nadie sentía la necesidad imperiosa de u n E s t a d o f u e r t e . No podía despedir a los funcionarios civiles o militares de su administración. Ninguna dinastía polaca h a b r í a de presidir el reino n u n c a más: la clase t e r r a t e n i e n t e p r e f i r i ó de f o r m a deliberada soberanos franceses. pp. «The interregna and Stephen Batory». sin embargo. es difícil d e j a r de sosp e c h a r q u e la t e m p r a n a y a b u n d a n t e f o r t u n a de la szlachta paralizara en cierto m o d o su capacidad p a r a la centralización constructiva en u n a época posterior. II. En 1573 se reunieron en las llanuras de Varsovia 40. véase F. la m a n c o m u n i d a d polaca del siglo xvi n o se e n f r e n t ó a ninguna amenaza militar importante. Rusia se extendía m á s hacia el Volga y el Neva que hacia el Dnieper.

1609-1648». pp. capaz de expulsar a los j u n k e r s de la Prusia oriental y de movilizar las inversiones públicas necesarias p a r a fortificaciones. el ducado f u e e n t r e g a d o a los Hohenzollern. Jablonowski. hacia las regiones fronterizas de Ucrania. A su m u e r t e . Báthory. Quince años después. este E s t a d o polaco adolecía de dos fatales debilidades geopolíticas. la primacía de Polonia en E u r o p a oriental n u n c a había p a r e c i d o mayor. p o r la victoria militar contra Rusia en las guerras del Báltico. los escasos p u e r t o s construidos p a r a u n a p e q u e ñ a m a r i n a f u e r o n olvidados en la de 1640 18. Su a u t o r i d a d política en Polonia estaba. Las razones de esta inercia deben buscarse. iv. Sin embargo. Se daba p o r satisfecha con la solución tradicional de t r a n s p o r t e del grano a través de Danzig en barcos holandeses o germanos. en 1586. h i j o de Segismundo. Su expansión iba a a d o p t a r u n a f o r m a d i a m e t r a l m e n t e distinta. las fuerzas polacas al m a n d o del hetmán Zolkiewski t o m a r o n de nuevo Moscú e instalaron como zar a Vladislao. Valois o Habsburgo. sin d u d a alguna. T o m a n d o las a r m a s contra Iván IV en 1578 con u n e j é r c i t o combinado de caballería polaca. La szlachta eligió después p a r a el t r o n o a u n sueco. A los Pacta Conventa de 1573 les sucedió tres años después — t r a s la salida de E n r i q u e p a r a Francia— la elección del príncipe transilvano E s t e b a n Báthory como rey de Polonia. El E s t a d o ruso de Pedro p u d o h a c e r e s t o tan p r o n t o como alcanzó el Báltico. Polonia p a t r o c i n ó en 1605-6 el breve r e i n a d o del Falso Demetrio. sino el florecimiento de u n a m a n c o m u n i d a d aristocrática. Cambridge . pues. Las victorias de los Jagellón sobre la Orden Teutónica en el siglo xv habían reducido a los caballeros alemanes a la condición de vasallos de la m o n a r q u í a polaca. La szlachta polaca n o estaba interesada en ello. Ambas e r a n sínt o m a s del individualismo m o n á d i c o de la clase d o m i n a n t e po- laca. La nobleza era indiferente al destino del Báltico. Como soberano católico promovió la C o n t r a r r e f o r m a en Polonia con discreción. p o r la q u e Polonia se anexionó u n amplio c i n t u r ó n de la Rusia Blanca. Finalmente. Su r e i n a d o estuvo ejemplificado. Cambridge. El dominio de las costas y la construcción de u n a a r m a d a exigían u n a poderosa máquina estatal. en dirección sudeste. Así. Polonia n o había podido a c a b a r con la soberanía g e r m a n a en la Prusia oriental. Después. en 1610. en el carácter de su nobleza. La carencia de u n a flota iba así a hacer a Polonia fácilmente vulnerable a las invasiones anfibias procedentes del norte. El control real sobre la política comercial de Danzig se abandonó en la década de 1570. El disparate estratégico de este proceso se h a r í a evidente enseguida. Por u n a parte. en cuyo reinado el expansionismo polaco pareció alcanzar su apogeo. 1970. Báthory conquistó Livonia y a r r o j ó a las fuerzas r u s a s m á s allá de Polotsk. A principios del siglo xvi. Segismundo Vasa. Polonia p e r d i ó la posibilidad de controlar el litoral báltico y n u n c a p u d o convertirse en u n a potencia marítima. cuya economía relativamente p r ó s p e r a y u r b a n a le p r o p o r c i o n a b a t r o p a s profesionales y recursos independientes. Explotando los t u m u l t o s sociales y políticos de Rusia d u r a n t e el período de t r a s t o r n o s . sobre todo. general magiar capaz y experimentado. la m o n a r q u í a polaca p e r m i t i ó la unificación dinástica de la Prusia oriental con B r a n d e m b u r g o b a j o la soberanía común de los Hohenzollern. u n u s u r p a d o r que se m a n t u v o en su capital gracias a los soldados polacos. astilleros y establecimientos p o r t u a r i o s .284 Europa oriental Polonia 249 culto autocrático de u n a m o n a r q u í a Tudor. Aquí era po- " H. The New Modern History of Europe. La Rzeczpospolita alcanzó en estos años sus mayores fronteras. La fase final del siglo xvi no dejó traslucir las crisis q u e se aproximaban. Al no ser capaz de asegurarse e integrar a la Prusia oriental. y el título de zar pasó al a ñ o siguiente a la dinastía Románov. cont r o l a b a u n tesoro y u n e j é r c i t o personal procedentes de su cercano principado. La reacción p o p u l a r r u s a y las c o n t r a m a n i o b r a s suecas obligaron a la guarnición polaca a aband o n a r Moscú en 1612. Báthory vendió el protectorado sobre el ducado de Prusia oriental al elector de Brandemburgo a cambio de dinero p a r a costear la guerra con Rusia. Segismundo Augusto —último soberano Jagellón— aceptó la coinfeudación del d u c a d o p o r el m a r g r a v a d o de B r a n d e m b u r g o a cambio de algunas v e n t a j a s diplomáticas transitorias. evitando las provocaciones religiosas a aquellos sectores de la nobleza que se habían p a s a d o al p r o t e s t a n t i s m o . «Poland-Lithuania. p o r u n a serie de concesiones legales q u e h a b r í a n de c u l m i n a r con la renuncia completa a la soberanía polaca. 600-1. A p e s a r de todo. pese a que el valor de la nobleza húsarja no tenía parangón en la guerra de caballería. la secularización de la Orden por su Gran Maestre f u e a c e p t a d a a cambio del m a n t e n i m i e n t o del señorío polaco sobre lo que a h o r a era Prusia ducal. la intervención polaca d u r a n t e el p e r í o d o de t r a s t o r n o s se saldó con i m p o r t a n t e s ganancias territoriales en la Tregua de Deulino en 1618. pod e r o s a m e n t e fortalecida p o r su base territorial al o t r o lado del Tatra. en 1618. i n f a n t e r í a transilvana y cosacos ucranianos. En 1563.

p. la rápida conquista sueca de Livonia. En la década de 1640. llevando consigo grandes zonas del sudeste. En los p r i m e r o s años del siglo X V I I ya eran visibles d e n t r o de Polonia algunos signos inquietantes de la incipiente crisis. m i e n t r a s que los magnates fronterizos m a n t e n í a n ejércitos privados de dimensiones semejantes 2 0 . los dirigentes cosacos. En 1648. y n o se necesitaban innovaciones económicas p a r a crear nuevos latifundios con las tierras excepcionalmente fértiles situadas a a m b o s lados del Dnieper. 1962. En la década de 1620. History of Poland. exacerbad o p o r los conflictos religiosos e n t r e las Iglesias católica y ortodoxa y complicado p o r la t u r b u l e n t a pi-esencia de los núcleos cosacos. débilmente m a n t e n i d a p o r la m o n a r q u í a . Así pues. p o r el t r a t a d o de Pereyaslavl. Mientras tanto. convirtió a esta zona salvaje en u n constante problem a de seguridad. no había ningún sistema estatal q u e p u d i e r a i m p e d i r su avance. m á s allá de Volinia y Podolia h a s t a Ucrania oriental. h a b r í a de ser doblemente desastrosa p a r a Polonia. hizo m á s difícil todavía conseguir u n sistema fiscal eficaz. finalmente. A p a r t i r de 1613. . El sometim i e n t o a s e r v i d u m b r e del c a m p e s i n a d o local ruteno. después de u n a i n m e n s a destrucción. pp. El resultado f u e limpiar a Polonia de ejércitos suecos en 1660. la revolución c o n t e m p o r á n e a de las técnicas militares tenía lugar al margen de la szlachta: su habilidad como clase caballeresca se volvía cada vez m á s anacrónica en u n a s batallas decididas a h o r a p o r u n a infantería e n t r e n a d a y p o r una artillería móvil. Aunque e c o n ó m i c a m e n t e era la proyección m á s rentable de la m a n c o m u n i d a d . Acta Poloniae Histórica. en teoría. las cosechas a declinar 1 9 . la cohesión política del E s t a d o q u e d ó gravemente debilitada p o r las nuevas derogaciones a p r o b a d a s p o r la a u t o r i d a d central. m i e n t r a s en el sur las repetidas rebeliones cosacas de la década de 1630 fueron pacificadas con dificultad. «La régression economique en Pologne du x v r au xvm* siécle». Brandemb u r g o se alió con ella p a r a realizar u n a invasión c o n j u n t a . La escena estaba ya preparada p a r a la espectacular descomposición del país d u r a n t e el rein a d o del último rey Vasa. En 1607-8. 20 Tazbir.294 Europa oriental Polonia 295 sible y rentable la penetración y la colonización privadas. se suponía que una leva general de la nobleza proporcionaría. social y políticamente ésta era la región m á s explosiva del E s t a d o nobiliario. Sus consecuencias ú l t i m a s serían la revolución u c r a n i a n a y el diluvio sueco. La nueva orientación de la szlachta. lo que era m á s grave. a principios del siglo X V I I los terratenientes polacos se extendieron en p r o f u n d i d a d . Al doblar el siglo comenzaron a sentirse los límites de la economía agraria tradicional de la zona central. Los ejércitos rusos se dirigieron hacia el oeste. los cosacos ucranianos se rebelaron b a j o la dirección de Jmelnitski. La ocupación sueca de Polonia levantó u n a feroz resistencia local de la szlachta.000 h o m b r e s a mediados de siglo. c a p t u r a n d o Minsk y Vilna. m i e n t r a s los magnates lituanos se a p r e s u r a b a n a desertar p a r a unirse a Carlos X y J u a n Casimiro huía a buscar refugio en Austria. alejándose del Báltico p a r a dirigirse hacia el m a r Negro. los ejércitos rusos asaltaron Livonia e Ingria y. a h o r a se hicieron evidentes los costos de la desorden a d a extensión del cultivo señorial a expensas de las propiedades campesinas. u n serio levantamiento de la nobleza —la rebelión de Zebrzydowski— obligó al rey a a b a n d o n a r sus planes de r e f o r m a del pod e r m o n á r q u i c o . La producción comenzó a caer y. Al m i s m o tiempo. con lo que " Jerzy Topolski. El desarrollo de los señoríos n o venía a c o m p a ñ a d o p o r ningun a m e j o r a real de la productividad: la extensión cultivable había a u m e n t a d o m i e n t r a s las técnicas p e r m a n e c í a n estacionarias. se p a s a r o n al Estado ruso enemigo. D i n a m a r c a atacó la r e t a g u a r d i a sueca. la fuerza principal Para las guerras exteriores. los sejmiki obtuvieron u n a m a y o r autonomía financiera y militar en sus propias localidades. 28-49. vil. Naturalmente. Suecia lanzó u n asolador a t a q u e en f o r m a de tenaza a través de Pomerania y Curlandia. Varsovia y Cracovia cayeron r á p i d a m e n t e ante los ejércitos sueco y prusiano. Además. Los síntomas de a g o t a m i e n t o r u r a l se hicieron presentes antes incluso de que comenzara a b a j a r el precio del grano con la depresión europea que se extendió l e n t a m e n t e a p a r t i r de la década de 1620. En 1655. 224. la Sejm nacional devolvió las tasaciones de impuestos a los sejmiki locales. A continuación se p r o d u j o la intervención internacional p a r a b l o q u e a r el engrandecimiento del imperio sueco: las flotas holandesas cubrieron Danzig. su dominio del litoral de Prusia oriental y la extorsión de f u e r t e s p e a j e s en el Báltico habían revelado ya la vulnerabilidad de las defensas polacas en el norte. El e j é r c i t o central de la m a n c o m u n i d a d solamente tenía u n o s 4. y estaba f u e r a del control real p o r el m a n d o independiente q u e sobre él ejercían los hetmans vitalicios. y a su paso se extendió u n a jacquerie campesina c o n t r a la clase t e r r a t e n i e n t e polaca. En 1654. q u e h a b í a n proporcionado la base productiva del p o d e r í o polaco en el exterior. J u a n Casimiro. la diplomacia austríaca ayudó al rey fugitivo.

que e n c o n t r a b a su expresión más intensa en el específico t e r r e n o constitucional. p a s a b a a h o r a a neutralizar t a m b i é n al legislativo. 217-8. y del diluvio sueco hizo saltar la frágil u n i d a d de la mancomunidad polaca. de los que a h o r a existían m á s de setenta. Una descripción detallada de los estragos causados por el «diluv' j sueco» en una región. que inauguró el uso del veto en 1652.284 Europa oriental Polonia 249 La guerra con Rusia se prolongó d u r a n t e otros siete años. cuyo vastos latifundios. a u n q u e las rivalidades e n t r e las grandes familias —los Czartoryski. La ideología seudoatávica del s a r m a t i s m o n o era u n a simple aberración: ref l e j a b a el estado de toda la clase. P o r q u e políticamente.000 a 305. véase Konopczynski. que desde hacía t i e m p o había h e c h o p r á c t i c a m e n t e i m p o t e n t e al ejecutivo. sociales y políticos de estos años desastrosos f u e r o n m u c h o m á s graves. Las exacciones serviles se intensificaron en m e d i o de u n nuevo estancam i e n t o económico. en un 52 por 100. en la práctica. Se p r o d u j o u n a contracción del área cultivada y buen a p a r t e de la szlachta se arruinó. Las p é r d i d a s geográficas ascendieron a u n q u i n t o del t e r r i t o r i o polaco. se habían p e r d i d o Ucrania oriental con Kiev. sino que. el veto aragonés era relativamente inocuo. T u r q u í a t o m ó Podolia. t r a s casi veinte años de luchas. Pero los efectos económicos. Konopczynski sólo pudo encontrar una institución paralela: el derecho formal de disentimiento en Aragón. Polonia perdió u n tercio de su población. u n dispositivo legal q u e p e r m i t í a a las facciones de la aristocracia p r o c l a m a r s e en e s t a d o de insurrección a r m a d a c o n t r a el gobierno 2 4 . "55. Pero. la familia Potocki fue la que más utilizó el veto. la h u n d i ó en u n a suicida fuite en avant. . Irónicamente. Le liberum veto. su u s o a u m e n t ó r á p i d a m e n t e y se extendió al nivel m á s b a j o de los sejmiki provinciales. Gieysztorowa «Cuerre et régression en Mazovie aux xvi 1 et XVII* siécles». Culturalmente. 24 Sobre el mecanismo de la «confederación» véase Skwarczynski. Radziwill y otros— d e s g a r r a b a n c o n s t a n t e m e n t e la unidad de la nobleza. A p a r t i r de la m i t a d del siglo x v n la lógica a n á r q u i c a del sistema político polaco alcanzó u n a especie de paroxismo institucional con la n o r m a de la u n a n i m i d a d p a r l a m e n t a r i a . El liberum veto se ejerció p o r vez p r i m e r a p o r u n d i p u t a d o a la Sejm en 1652. El eclipse de la a u t o r i d a d m o n á r q u i c a se complementó con la desintegración del gobierno representativo. que demuestra su pronunciado carácter regional (el 80 por 100 de los diputados que lo ejercieron eran originarios de Lituania o de la Pequeña Polonia). Potocki. La gran línea divisoria en la historia y la prosperidad de la clase noble n o la unió p a r a la tarea de la creación de u n E s t a d o central q u e p u d i e r a resistir nuevos a t a q u e s exteriores. en la década siguiente. el i m p a c t o c o m b i n a d o de la revolución u c r a n i a n a 21 Henry Willetts. esto es. puede verse en I. a p a r t i r de entonces. Cuand o la paz volvió de nuevo a la m a n c o m u n i d a d polaca en 1667. las cosechas n u n c a se rec o b r a r o n . p. del dominio de los grandes m a g n a t e s del este. p o r q u e al m i s m o t i e m p o eran ellos quienes u s a b a n con más frecuencia el liberum veto23. La producción cerealista se h u n d i ó en m u c h a s regiones a causa de la devastación y de la decadencia demográfica. y e n t r e 1618 y 1691 la exportación de cereales p o r Danzig b a j ó en m á s de u n 80 p o r 100 21 . octubre-noviembre de 1958. Desde ese m o m e n t o . Sapieha. La crisis económica que siguió a la guerra aceleró la concentración de la tierra. pp. En la práctica. u n simple voto negativo podía disolver la Sejm y paralizar al Estado. * El diputado Sicinski. el voto m a y o r i t a r i o y la disciplina militar e s t a b a n le22 El estudio clásico de esta singular institución es L. París. «The Constitution of Poland before the partitions». la extensa zona fronteriza c e n t r a d a en t o r n o a S m o l e n s k o y todas las pretensiones residuales sobre Prusia oriental. p. Le liberum veto. d e n t r o de la m i s m a nobleza. que muestra también la decadencia económica que había comenzado antes de la guerra. a partir de principios del siglo xvn. Los ejércitos suecos q u e habían b a r r i d o el país lo d e j a r o n desolado y despoblado de u n o a o t r o confín: el rico valle del Vístula s u f r i ó los peores daños. era un instrumento de Boguslaw Radziwill. El reverso constitucional del «veto» era la «confederación». Annales ESC. cultivados p o r siervos r u t e n o s y de la Rusia Blanca.000 habitantes.. 651-68. p o r el contrario. E n t r e 1650 y 1675. el famoso liberum veto21. Entre los magnates. La clase terrateniente. Un sistema de patronazgo p r o d u j o así u n m a r c o organizado p a r a la clase szlachta. Mazovia. «Poland and the evolution of Russia». la depreciación de la m o n e d a y la depresión de los salarios m a r c h i t a r o n la vida de las ciudades. Entre 1578 y 1661 la población de Mazovia descendió de 638. Un análisis estadístico del ejercicio del liberum veto durante los cien años siguientes. comp. en TrevorRoper. Konopczynski. la szlachta se vengó de u n a historia q u e tant o la había d e f r a u d a d o a d o p t a n d o u n a m i t o m a n í a m ó r b i d a : u n s o r p r e n d e n t e culto a los imaginarios antepasados «sármatas» de la era p r e f e u d a l se combinó con u n a fanática Cont r a r r e f o r m a provinciana en u n país en el que la civilización u r b a n a había desaparecido casi p o r completo. 60. 1930. en u n a situación en la que sólo los grandes m a g n a t e s disponían de los recursos necesarios p a r a reorganizar la p r o d u c c i ó n y m u c h a s propiedades pequeñas tuvieron q u e ser p u e s t a s en venta. les daban el p r e d o m i n i o sobre los m á s pequeños propietarios de la Polonia central y occidental. The age of expansión. pp. el caos sólo p u d o evitarse p o r el auge.

289. mientras que la Sejm unitaria estaba inmovilizada c o n s t a n t e m e n t e por la intriga política y el voto u n á n i m e . En 1696. La dureza de la ocupación sueca y la desolación provocada p o r las sucesivas c a m p a ñ a s de los ejércitos escandinavos.000 soldados. la capacidad defensiva polaca. Después de luchas destructivas. En 1650.284 284 Europa oriental Polonia 249 298 galmente prescritos p a r a las confederaciones rebeldes. Augusto. con él. 687-8. La gran guerra del n o r t e f u e u n segundo diluvio. descendió h a s t a seis millones de habitantes. m i e n t r a s las t r o p a s de los Wettin desplazaban a las de Lituania 2 5 . donde el clan Sapieha ejercía vastos poderes.200 guardias personales del rey y los funcionarios germanos de la administración f u e r o n r e p a t r i a d o s 26. el liberum veto se hizo cada vez más f r e c u e n t e en la Sejm. la nobleza rechazó a su h i j o como sucesor. Y más grave todavía. la población de Polonia era de unos 10 millones de habitantes. u n siglo después. Polonia era todavía el segundo país m á s grande de Europa. ° Gierowski y Kaminski. en 1701-2.000 h o m b r e s . se f o r m ó i n m e d i a t a m e n t e u n a confederación rebelde y la intervención militar r u s a i m p u s o a Augusto II el t r a t a d o de Varsovia en 1717. y los avances o t o m a n o s en la región del Dniester f u e r o n detenidos. f u e incapaz de repetir. Sobieski se las arregló p a r a a u m e n t a r el e j é r c i t o central h a s t a 12. * En realidad. aunque el tratado de Varsovia permitía 24. Carlos X I I venció a Polonia. «The eclipse of Poland». el resultado fue una nueva reducción de la potencia militar polaca.000 h o m b r e s y p a r a modernizarlo p o r m e d i o de la introducción de u n i d a d e s de dragones de infantería. El nuevo s o b e r a n o Wettin intentó utilizar los recursos industriales y militares de Sajonia p a r a establecer u n E s t a d o m o n á r q u i c o m á s convencional. Polonia f u e p o r vez prim e r a o b j e t o pasivo de u n a lucha internacional que se libraba en su territorio. la aut o r i d a d real dejó p r á c t i c a m e n t e de existir. pp. la nobleza se dividió una vez más: los grandes magnates del este o p t a r o n p o r Suecia (como en 1655). cuya base en S a j o n i a era m á s rica y más avanzada de lo que había sido Transilvania. Rostworowski. «The eclipse of Poland». La t r i u n f a n t e rebelión nobiliaria dirigida p o r el gran mariscal Lubomirski. En el interior. E s t a acción precipitó la gran guerra del n o r t e en 1700. el rey soldado J u a n Sobieski restableció en p a r t e su posición exterior Llevado al pod e r p o r el peligro de nuevos a t a q u e s turcos a Podolia. Gierowski y A. La población de Polonia. La pasividad política de la szlachta en la contienda triangular e n t r e Carlos XII. Páginas 281-2. C o n f r o n t a d a con la ocupación. de acuerdo con Pedro I. Augusto II de Sajonia. Al dictado de u n enviado ruso. 704-5. Todos sus proyectos p a r a i n s t a u r a r u n a m o n a r q u í a hereditaria f u e r o n bloqueados. la ayuda polaca c o n t r a T u r q u í a p e r m i t i ó la expansión rápida del absolutismo a u s t r í a c o hacia los Balcanes. Una elección d i s p u t a d a termin ó con la instalación de o t r o príncipe expatriado. Las fuerzas polacas jugaron el papel principal en la liberación de Viena en 1683. Estanislao Leszczynski. vi. el e j é r c i t o polaco q u e d ó f i j a d o en 24. sumergió al país en el vórtice de la guerra. q u e impidió la elección vívente rege de u n sucesor p a r a J u a n Casimiro en 1665-6 y precipitó la abdicación del rey. presagiaba la pauta f u t u r a de la actuación política de los magnates. sólo llegaron a reunirse unos 12. pp. La szlachta reaccionó inmediat a m e n t e : en 1699 se impusieron a Augusto II unos pacta conventa que estipulaban la expulsión de su e j é r c i t o g e r m a n o del país. Kaminski. pero el c o n t r a a t a q u e sueco c o n t r a las fuerzas sajonas.000. . The New Cambridge Modern History of Europe. se movió entonces hacia el norte. Augusto II. la experiencia de Báthory. La Sejm desaprobó enérgicamente los planes privados del rey. m i e n t r a s q u e la m a s a de propietarios m á s pequeños del oeste se unió con reticencias a la alianza rusosajona. g e r m a n o s y rusos sobre el suelo polaco c a u s a r o n pérdidas enormes. p a r a a t a c a r a la Livonia 23 Una nueva evaluación de los primeros planes sajones en Polonia puede verse en J. Pero c u a n d o en 1713-14 el rey s a j ó n intentó reintroducir su e j é r c i t o y a u m e n t a r el p o d e r real. las t r o p a s s a j o n a s se limitaron a 1. History of Poland. Pero los beneficios principales de esta última movilización t r i u n f a n t e de la szlachta f u e r o n recogidos p o r el e m p e r a d o r Habsburgo. Las exacciones económicas de las tres potencias que se d i s p u t a r o n el control del país —unos 60 millones de táleros en total— supusieron hasta tres veces los ingresos públicos totales de Polonia durante el conflicto 2 7 . apoyado p o r Rusia. a lo largo de la f r o n t e r a .000. d a ñ a d a p o r la g u e r r a y las e n f e r m e d a d e s . depuso a muy Augusto II e instaló a u n p r e t e n d i e n t e nativo. P e d r o I y Augusto II sólo se r o m p i ó con su hosca resistencia a cualquier m o v i m i e n t o q u e pudiera r e f o r z a r el p o d e r real en Polonia y. En las últimas décadas del siglo X V I I . En la e r a de Luis XIV y de P e d r o I nacía a orillas del Vístula la negación radical y total del absolutismo. con u n p r o g r a m a económico m á s sólido. como el volumen del ejército central antes de la guerra había sido de 18. En Lituania. la reputación internacional de Sobieski le sirvió de poco. La d e r r o t a de Carlos X I I en Poltava restableció a Augusto II en Polonia. Se p r o g r a m ó u n a compañía comercial polacosajona p a r a el Báltico y se renovaron las construcciones portuarias. sueca. E.

atrevesado de vez en c u a n d o p o r los ejércitos vecinos. contribuyó a secularizar la ideología de la clase terrateniente. sino de la intolerancia religiosa. A p e s a r de la elección legítima de Leszczynski. provocando al fin u n a reacción de la nobleza contra el dominio e x t r a n j e r o . Los ministros s a j o n e s distribuían sinecuras en el E s t a d o y la Iglesia. 1956. p. En 1792. Tecnos. pp. En 1788-91 se consiguió el poco fidedigno consentimiento de Prusia p a r a u n nuevo a c u e r d o constitucional: la Sejm votó en sus últimas h o r a s la abolición del liberum veto y la supresión del derecho a f o r m a r confederaciones. Económicamente. Londres. 1972]. en la época de la Ilustración. Madrid. En 1733 se disputó u n a vez m á s la elección p a r a el trono. Los campesinos ucranianos aprovecharon la o p o r t u n i d a d p a r a rebelarse c o n t r a sus señores polacos. 23 [El espíritu de las leyes. t r a s u n a f a c h a d a de magnates lituanos. n o hizo ninguna tentativa de r e f o r m a r el sistema político de Polonia. La szlachta. la Confederación f u e aplastada p o r los ejércitos zaristas. excepto el trigo de sus campos. Unos pocos señores poseen provincias enteras. Francia 2 8 . todas las sesiones de la Sejm. De l'esprit des lois. y M Sobre la Constitución de 1791 véase R. m i e n t r a s Francia y T u r q u í a enviaban ayuda a los soldados de la Confederación. Después de c u a t r o años de guerra. El nuevo soberano. La m o n a r q u í a H a b s b u r g o t o m ó Galitzia. trece durante el reinado. p o r ser la alternativa m á s débil. Prusia. La concentración de tierras y de siervos continuó p a r a beneficio de los magnates " Tras la imposición inicial de Augusto III. La población subió de nuevo a los niveles anteriores al diluvio bélico y las exportaciones de cereales p o r Danzig se duplicaron en los c u a r e n t a años que siguieron a la gran guerra del norte. La impresión producida p o r el p r i m e r r e p a r t o creó d e n t r o de la nobleza u n a tardía mayoría p a r a revisar la e s t r u c t u r a del Estado. El p e r m i s o inicial de San Petersburgo p a r a q u e procediera a algunas r e f o r m a s centralistas f u e revocado en seguida b a j o el p r e t e x t o de la supresión (defendida p o r los Czartoryski) de los derechos de los súbditos protestantes y ortodoxos en Polonia. a u n q u e todavía q u e d a r a n muy lejos de los niveles m á s altos del siglo anterior. Varsovia dejó de ser u n a capital a medida que el país se convertía en un i n m e n s o r e m a n s o provinciano.000 h o m b r e s y la introducción de u n i m p u e s t o sobre la tierra y de un derecho al voto algo m á s amplio 3 0 . Leslie. La respuesta de Rusia fue rápida y apropiada. pero los signos de su impotencia eran ya inconfundibles. Si Polonia no comerciara con ninguna otra nación. m i e n t r a s las facciones de los magnates p r o d i g a b a n el veto en la Sejm según la voluntad o los sobornos de las potencias e x t r a n j e r a s rivales: Rusia. el regalo del control total del litoral sur del Báltico. en u n olvidado f a n a t i s m o católico: la fiebre persecutoria de la nobleza se convirtió en el m í s e r o s í n t o m a de su «patriotismo». La Confederación de B a r se rebeló en 1768 c o n t r a Poniatowski y c o n t r a Rusia en n o m b r e del exclusivismo católico. optó p o r u n a sucesión sajona. que d u r a n t e el apogeo de la R e f o r m a y la C o n t r a r r e f o r m a había m a n t e n i d o u n o s niveles de tolerancia insólitos en E u r o p a . II. su pueblo sería más feliz».. p e r o n o b a j o la b a n d e r a de la r e f o r m a política. con ella. París. n o m b r a d o p o r los rusos.] no tiene prácticamente ninguna de esas cosas que nosotros llamamos bienes muebles del universo. la m o n a r q u í a Románov se a d u e ñ ó de la m a y o r p a r t e de la Rusia Blanca. La invitación a San P e t e r s b u r g o p a r a que invadiera el país en 1717 inauguró u n a época de creciente sumisión a las m a n i o b r a s zaristas en la E u r o p a oriental. 1 and . los soldados de Catalina II invadieron Polonia. la creación de u n ejército de 100. El embrollo diplomático de Rusia con Prusia y Austria en t o r n o a este a s u n t o dio c o m o resultado el p r i m e r rep a r t o de Polonia en 1772.. Las t r o p a s rusas intervinieron en 1767. que cuadruplicó su t a m a ñ o d u r a n t e el r e i n a d o de Poniatowski. q u e a diferencia de su p a d r e f u e un m o n a r c a absentista q u e residió en Dresde. En 1764. fueron disueltas por el uso del liberum veto. la m o n a r q u í a Hohenzollern adquirió Prusia occidental y. ' Los comentarios de Montesquieu sobre el país son bastante característicos de la opinión ilustrada de la época: «Polonia [. El crecimiento de u n a burguesía u r b a n a en Varsovia. p o r ser nativo de Polonia y aliado de París. 1961. u n plan que sirvió p a r a reconciliar a las tres cortes. 27-8. las bayonetas e x t r a n j e r a s impusieron a su debido t i e m p o a August o I I I . Polonia p e r d i ó el 30 p o r 100 de su t e r r i t o r i o y el 35 p o r 100 de su población. todavía era m á s grande que E s p a ñ a . apoyada p o r Prusia y Austria. h u b o u n a recuperación gradual a finales del siglo X V I I I . Polish politics he revolution of november 1830. Físicamente. el establecimiento de una m o n a r q u í a hereditaria. cayó ahora. con la que se procuran los objetos de su lujo. Poniatowski — a m a n t e polaco de Catalina II y ligado a la camarilla de los Czartoryski— se convirtió en el nuevo monarca. F. estos señores exprimen a los campesinos para obtener una mayor cantidad de trigo que enviar al extranjero. Austria. Francia intentó asegurar la c a n d i d a t u r a de Leszczynski. la nobleza estuvo dispuesta a aceptar el p r o t e c t o r a d o ruso.300 284 Europa oriental Polonia 249 Con tal de f r u s t r a r la realización efectiva de la unión polacosajona. Rusia.

la tutela política extranjera fue aceptada con más prontitud por la szlachta a causa de su relativa falta de integración en los intereses económicos del conjunto de la nobleza. precisamente. Polonia perdió en 1793 tres quintas p a r t e s del t e r r i t o r i o que le q u e d a b a y q u e d ó reducida a u n a población de c u a t r o millones de habitantes. la impotencia y la anexión f u e r o n las consecuencias inevitables. Al final. Pero el E s t a d o feudal que esa nobleza p r o d u j o nos 31 Ciertamente. Pocos años antes de su fin. anexionando todo el resto de Ucrania.» . y la Sejm. El cambio final de ánimo y objetivos que subyace en la tardía tentativa de crear una monarquía reformada en el siglo x v m necesita también una mejor comprensión para explicar satisfactoriamente el historial de la szlachta. Un principio externo de unidad era. La aristocracia estaba dividida tradicionalmente en u n a j e r a r q u í a vertical de rangos que entraba en contradicción e s t r u c t u r a l con toda distribución horizontal de la representatividad. Las ambiciones territoriales de los tres imperios vecinos adquirieron ahora la urgencia ideológica de u n a misión contrarrevolucionaria. El radicalismo de la insurrección polaca de 1794 pronunció la sentencia de m u e r t e c o n t r a el E s t a d o de la szlachta. el país desapareció p o r completo a consecuencia del t e r c e r r e p a r t o . la república nobiliaria f u e a r r a s a d a p o r los absolutismos vecinos. Aquí sólo se han p r o p u e s t o algunos elementos de explicación. p o r el delegado de u n solo sejmik. sin nobleza. tuvieron lugar en toda E u r o p a . ya que d e n t r o de la clase noble n o era posible u n a mediación i n m a n e n t e de intereses. en medio de u n a confusión y explosión apocalípticas de épocas y clases. Montesquieu escribió el epitafio de esta experiencia: «Sin m o n a r q u í a . n o hay nobleza. m i e n t r a s Prusia absorbía Poznania. Las razones internas que expliquen p o r qué u n a nobleza rebelde y levantisca como la que d o m i n ó Polonia f u e incapaz de alcanzar u n absolutismo nacional q u e d a n todavía p o r dilucidar 3 1 . el reparto habría privado a un sector fundamental de la nobleza de sus posiciones en la maquinaria de Estado (tan importantes y tan rentables para el resto de las aristocracias europeas) y se habría producido una reacción más temprana y más violenta ante la perspectiva de la anexión. Esas tensiones se inscribían en la m i s m a naturaleza de la relación solidaria e n t r e ambas. E s t a vez Rusia se llevó la p a r t e del león. no hay monarquía. Si hubiera existido algún tipo de absolutismo polaco. Sólo en Polonia !a s o r p r e n d e n t e m a g n i t u d de la szlachta y la ausencia f o r m a l de títulos d e n t r o de ella p r o d u j e r o n d e n t r o de la nobleza la caricatura autodestructiva de u n sistema representativo. De ahí la posibilidad de los constantes conflictos entre los soberanos absolutos y sus aristocracias. u n a vez disuelta la cadena de soberanías mediatizadas q u e constituía el sistema político medieval. c o m o ya hemos vi? f o. El final de la Rzeczpospolita llegó dos años después. Con u n sistema c o m o ése n o había ninguna razón p a r a que ningún noble renunciara a su soberanía: los sejmiki provinciales podían ser disueltos p o r un solo propietario. La d e r r o t a de ésta significó el fin de la independencia polaca. Suvorov f u e enviado con u n ejército r u s o p a r a liquid a r la rebelión. En 1794 estalló u n a revolución nacional y liberal b a j o el m a n d o de Kosciuszko. Porque. suministra u n a clarificación singular de p o r qué el absolutismo f u e la f o r m a n o r m a l y n a t u r a l del p o d e r de la clase noble después del ú l t i m o período de la E d a d Media. en efecto. La incompatibilidad de a m b o s quedó demostrada de f o r m a curiosa p o r el liberum veto. El a b s o l u t i s m o sólo podía gobernar «para» la nobleza si se m a n t e n í a p o r «encima» de ella. veterano de la revolución a m e r i c a n a y c i u d a d a n o de la república francesa. Las cortes legitimistas que la r o d e a b a n podían ver r e f l e j a d o a lo largo del Vístula el r e m o t o r e s p l a n d o r de los fuegos del Sena. Por otra parte. En 1795. La anarquía. El grueso de la nobleza se alistó en una causa que reivindicaba la emancipación de los siervos y convocaba a las m a s a s plebeyas de la capital. El clientelismo i n f o r m a l no podía s u m i n i s t r a r u n adecuado principio de unidad alternativo. mezclando corrientes cruzadas de s a r m a t i s m o y jacobinismo en un d e s p e r t a r desesper a d o y falso de la nobleza b a j o el impacto c o n j u n t o del absolutism o e x t r a n j e r o del este y la revolución burguesa del oeste. que. necesario p a r a soldar a los diferentes sectores de la nobleza: la función del absolutismo consistió. en imponerle u n o r d e n f o r m a l rígido desde f u e r a . que sería lo que caracterizara más t a r d e a los sistemas políticos burgueses.284 Europa oriental Polonia 249 se llevó a cabo el segundo r e p a r t o . p o r tanto. también está claro que la nobleza toleró la progresiva erosión de la independencia nacional durante tanto tiempo en parte a causa de que previamente había sido incapaz de crear su propio Estado centralizado. la nobleza n o tenía u n a fuente n a t u r a l de unificación. Tras la d e r r o t a infligida p o r Kosciuszko a u n ataque p r u s i a n o sobre Varsovia.

Los dominios de los H a b s b u r g o estaban situados en t o r n o al Rin. al oeste del río. en su configuración global. lo que es m á s significativo.5. La mon a r q u í a alcanzó en este caso su dominio menos adulterado. c u a n d o el conde Rodolfo de H a b s b u r g o f u e elegido e m p e r a d o r p o r los príncipes germanos. el camino n a t u r a l p a r a el engrandecimiento consistía en ligar los nuevos bastió- . la única unidad política de las diversas tierras que e n t r a r í a n a f o r m a r p a r t e del imperio austríaco procedía de la identidad de la dinastía reinante. Ottokar II. un c o n j u n t o v a r i a d o de herencias dinásticas sin u n d e n o m i n a d o r étnico o territorial común. esta mezcla de rasgos n o impidió la existencia de u n aspecto f u n d a m e n t a l dominante. de f o r m a más exclusiva y completa que cualquier o t r o E s t a d o europeo en el principio dinástico como principio organizador. c o m o u n a b s o l u t i s m o del este. en el sentido de que se basa. El caso a u s t r í a c o representa así. Los ducados austríacos recién conquistados f o r m a b a n u n bloque sustancial de Erblande hereditaria y convertían p o r vez p r i m e r a a los H a b s b u r g o en u n a fuerza imp o r t a n t e d e n t r o del sistema político alemán. Pero estas tierras q u e d a b a n algo alejadas del centro del Reich. c o m o u n a Hausmacht familiar. La gran mayoría de las poblaciones campesinas d o m i n a d a s p o r la dinastía —checos. El E s t a d o de los Habsb u r g o se m a n t u v o siempre. alemanes o austríacos— e s t a b a n a t a d o s a la tierra. E n cierta medida siempre representó u n a mezcla híbrida de f o r m a s «occidentales» y «orientales» a causa de las divisiones políticas y territoriales de las tierras que lo constituían. al m i s m o tiempo. en tres áreas separadas: en Sundgau. al este. De este modo. Con todo. que f u e d e r r o t a d o en Marchfeld cinco años después. Su específica posición geográfica e histórica da u n interés especial a la evolución del E s t a d o de los Habsburgo: «Europa central» p r o d u j o . Las e s t r u c t u r a s heteróclitas del absolutismo austríaco r e f l e j a n la naturaleza compleja de los territorios que domin a b a y que n u n c a f u e capaz de integrar de f o r m a d u r a d e r a en u n solo m a r c o político. húngaros. como era lógico. Los diversos campesinados de estas tierras n o constituían u n a masa r u r a l indiferenciada. el linaje de los Habsburgo h a b r í a de t e n e r pocos iguales: Austria estuvo b a j o su mand a t o desde finales del siglo x i n h a s t a principios del xx. En la práctica. p a s a d a Basilea. que se había anexionado lá m a y o r p a r t e de las tierras austríacas del Este y era el principal aspirante a la dignidad imperial. las diferencias en su condición tenían u n a importancia considerable. Taxonómicamente. situadas en la línea del Báltico al Adriático. p o r q u e contenía u n a u n i f o r m i d a d social básica q u e hacía compatibles e n t r e sí a sus distintas partes. y p o r esta m i s m a razón. sin interrupción. En lo que se refiere a la duración de su dominio. y en Aargau. hasta u n grado insólito. en algunos aspectos imp o r t a n t e s . sus insólitos rasgos administrativos n o lograron ocultar sus verdaderos orígenes. a p e s a r de las apariencias. Rodolfo I movilizó con éxito u n a coalición imperial para a t a c a r a O t t o k a r II. En el conjunto de las tierras de los H a b s b u r g o p r e d o m i n a b a la agricultura servil con diferentes f o r m a s y modelos. el E s t a d o de los H a b s b u r g o debe clasificarse. Y. a los q u e a p a r t i r de ese m o m e n t o transfirió su sede principal. Pero n o puede h a b e r d u d a sobre el predominio de la sevidumbre en la totalidad del imperio austríaco c u a n d o éste t o m ó su p r i m e r a f o r m a d u r a d e r a en la época de la C o n t r a r r e f o r m a . situada p o r encima de ellas. c o m o veremos. ansiosos de c e r r a r el paso al rey Premíslida de Bohemia. al sur. eslovacos. obligados a realizar prestaciones de t r a b a j o p a r a sus señores. n o ser fácilmente divisible. AUSTRIA Austria 305 El E s t a d o austríaco representa el reverso constitucional de la m a n c o m u n i d a d polaca. Pero. La familia H a b s b u r g o era originaria de la Alta Renania y alcanzó su p r i m e r a notoriedad en 1273. en el c e n t r o geométrico de Europa. en Breisgau. comparable a las de sus rivales p r u s i a n o y ruso. y sometidos a la jurisdicción señorial. Los objetivos estratégicos de la dinastía eran dobles: conservar en sus m a n o s la sucesión imperial —con su nebuloso pero considerable p e s o político e ideológico d e n t r o de Alemania— y consolidar y a m p l i a r la base territorial de su poder. la e n c r u c i j a d a de la tipología regional del absolutism o europeo. u n absolutismo de carácter f o r m a l m e n t e intermedio. El imperio a u s t r í a c o que apareció a lo largo del si- glo x v n mostró. cuya divergencia respecto a las n o r m a s estrictas del oeste y del este confirma y matiza su polaridad. p o r tanto. la familia H a b s b u r g o a d q u i r i ó el control de los ducados austríacos — m u c h o m á s extensos q u e sus territorios renanos—. el absolutismo austríaco nunca consiguió crear u n a e s t r u c t u r a estatal coherente y articulada.

«un refugio de disolutos y delincuentes». la autocefalia de toda una región. 277. A history of Switzerland. en el plano «internacional». La peculiaridad y el interés de la rebelión suiza residen en el h e c h o de que f u n d i ó dos elementos sociales que. la rebelión suiza c o n t r a los H a b s b u r g o unió. m i e n t r a s tanto. lo que permitía la existencia de lagunas e intersticios anómalos en el conjunto del sistema de soberanía feudal. en u n a 1 combinación victoriosa. Las regiones m o n t a ñ o s a s de toda E u r o p a occidental r e p r e s e n t a b a n zonas r e m o t a s e intrincadas de pequeña propiedad campesina. Londres. pues. Las comunas italianas ya lo habían demostrado en el plano municipal al sacudirse la autoridad imperial. por decirlo así. 1931. d e n t r o del c o m p l e j o inventario del f e u d a l i s m o europeo. desde los orígenes de la E d a d Media el m o d o de producción feudal tuvo u n a expansión topográfica m u y desigual: nunca p e n e t r ó en las tierras altas en la m i s m a medida en que conquistaba las llanuras y las m a r i s m a s . Las invasiones de los H a b s b u r g o en esta zona f u n d a m e n t a l provocaron u n a resistencia p o p u l a r que d e r r o t ó u n a y o t r a vez a los ejércitos austríacos y condujo. 44. Los piqueros campesinos dQ Suiza h a b r í a n de convertirse en la fuerza militar de choque de las últimas guerras medievales y las p r i m e r a s guerras m o d e r n a s . exiguas y rocosas. Wandruszka. única república independiente en E u r o p a 3 . A p a r t i r de entonces. Abt. t a m b i é n estaban situados a lo largo de u n a de las principales r u t a s comerciales t e r r e s t r e s de la E u r o p a medieval. n o e n c o n t r a r o n en ninguna otra p a r t e u n a unión similar: las m o n t a ñ a s y las ciudades. poniendo p u n t o final al antiguo dominio de la caballería. Sus provincias r e n a n a s n o eran m á s que enclaves dispersos. entorpecida en sus movimientos p o r la a n g o s t u r a de los valles. alodial o comunal. anomalía imposible en cualquier sistema político que no fuera el feudalismo europeo. e n t r e las dos zonas d e n s a m e n t e u r b a n i z a d a s de Alemania del s u r e Italia del norte. el p o d e r de los H a b s b u r g o n o W. La singular aparición de una confederación suiza plebeya dentro de una Europa aristocrática y monárquica subraya una característica importante y general del sistema político feudal de la Baja Edad Media: la misma fragmentación de la soberanía que existía en el plano «nacional» podía operar también. 1950. El cantonalismo suizo del siglo xiv f u e el resultado de la confluencia de estas fuerzas. En 1330 h u b o u n a revolución municipal en Lucerna. ' H. Suiza todavía era. Sin embargo. a m b a s c o n t r a los patriciados prohabsburgueses. 40-1. a la creación de Suiza c o m o u n a confederación a u t ó n o m a al m a r g e n del imperio. Rodolfo I había o f r e c i d o garantías de n o agresión en Renania p e r o todos los p r i m e r o s H a b s b u r g o presionaron con fuerza en busca de la expansión y unificación de sus dominios. p. cuyas tierras. en Zurich. 5 1 A. La dinastía de los Habsburgo no se lo perdonó: cuatrocientos años después. es el tratamiento reciente más detallado sobre este tema. A principios del siglo xv. Aquí radica también el secreto de su éxito singular en u n siglo en el que todas las d e m á s insurrecciones campesinas f u e r o n derrotadas. 272. ofrecían u n atractivo relativamente escaso p a r a el feudalismo. Sus valles estaban. Los Alpes suizos. pp. pp. a los m o n t a ñ e r o s r u r a l e s y a los burgueses u r b a n o s . La dirección política f u e a s u m i d a p o r los t r e s «cantones forestales».). «Die Territorialbildung der Habsburger im deutschen Südwesten». finalmente. llamados simbólicamente Vorderosterreich y a d m i n i s t r a d o s desde Innsbruck. E n t r e las tierras r e n a n a s y austríacas e s t a b a n los cantones suizos. y en 1336. poblados de ciudades dedicadas al comercio local. Londres.284 284 Europa oriental Polonia 249 nes austríacos con las viejas tierras r e n a n a s de la dinastía hasta f o r m a r u n solo bloque geográfico que se extendiera p o r t o d o el sur de Alemania y tuviera acceso i n m e d i a t o a los centros de riqueza y p o d e r del imperio. En Austria. Inicialmente influidos p o r el e j e m p l o de las cercanas c o m u n a s l o m b a r d a s en su lucha c o n t r a el Imperio. cuya infantería campesina d e r r o t ó en Morgarten a la caballería señorial austríaca. 306. Diez años después.-F. Por otra parte. este p r i m e r e histórico e m p u j e p o r c o n s t r u i r u n Est a d o germánico engrandecido tropezó en su camino con u n obstáculo fatal. la s e r v i d u m b r e había sido abolida en Uri. The House of Habsburg. LXVII. Los cantones suizos consiguieron. para María Teresa. por medio de su confederación. la cordillera m á s alta del continente f u e r o n n a t u r a l m e n t e el principal e j e m p l o de esta constante. Schwyz y Unterwalden 2 . Zeitschrift der Savigny-Stiftung fiir Rechtsgeschichte (Germ. e i n a u g u r a n d o la nueva fuerza de la infantería mercenaria. Como ya h e m o s visto. 1964. En 1393 había nacido la confederación suiza. con sus victorias sobre los caballeros borgoñones convocados d u r a n t e el siglo siguiente en ayuda de Austria. Martin. sus tropas unidas rechazaron y d e r r o t a r o n a los ejércitos de los H a b s b u r g o en Sempach y Náfels en 1386 y 1388. la dinastía H a b s b u r g o había p e r d i d o sus tierras situadas p o r d e b a j o del recodo que f o r m a el Rin en su m a r c h a hacia Suiza y había f r a c a s a d o en su tentativa de u n i r sus posesiones en Sundgau y Breisgau 4 . Para a s e g u r a r su elección. toda la orientación de la dinastía giró hacia el Este. . Feine. que aprovechaban su situación estratégica e n t r e los p u e r t o s de m o n t a ñ a . En 1351 existía u n a alianza formal e n t r e esas dos ciudades y los tres cantones forestales. Por último.

ocupada p o r los turcos. En 1477. Por o t r a parte. Fernando se consagró de f o r m a persistente a consolidar la autoridad real en sus tierras. relativamente complacientes y aseguraron al p o d e r de los H a b s b u r g o u n a base política razonablemente sólida en el propio archiducado. f u e d e r r o t a d o y m u e r t o en Mohács p o r los ejércitos o t o m a n o s invasores. E n 1526. Sin embargo. La m á s i m p o r t a n t e de estas instituciones f u e el Consejo Privado Imperial. III. y en el este. The New Cambridge Modern History. u n p r i n c i p a d o de Transilvania que a p a r t i r de entonces sería un E s t a d o vasallo de los otomanos. páginas 329-330. desde 1551 a 1562. Pero u n c o n j u n t o de nuevos organismos g u b e r n a m e n t a l e s establecidos en Viena —entre ellos la Hofkanzlei (Cancillería de la Corte) y la Hofkammer (Tesorería de la Corte)— a u m e n t a r o n e n o r m e m e n t e el alcance de la dinastía. p. Los H a b s b u r g o adquirieron el Tirol en 1363. las dos provincias más aisladas del reino de Bohemia. d u r a n t e o t r a década. 1971. el cetro imperial — p e r d i d o a principios del siglo xiv. t r a s duros enf r e n t a m i e n t o s . Pero t a n t o los Estados de Bohemia como los de Hungría le negaron categóricamente ese título y exigieron del a r c h i d u q u e el reconocimiento expreso de que en sus tierras era solamente u n príncipe electivo. . Los orígenes y la orientación «imperial» de este consejo e r a n u n índice de la i m p o r t a n c i a p e r m a n e n t e que tenían para la Casa de Austria sus ambiciones alemanas en el Reich. páginas 57-60. A largo plazo f u e m u c h o m á s significativa la implantación de u n Consejo de la Guerra. los soldados turcos ocuparon la m a y o r p a r t e de Hungría. los dominios borgoñones a p o r t a r o n p r o b a b l e m e n t e a la Casa de Austria la inspiración necesaria p a r a la modernización administrativa. En Moravia y Silesia.284 Europa oriental Polonia 249 había t r o p e z a d o con las m i s m a s desventuras. La guerra se prolongó c o n t r a los turcos en las llanuras danubianas. que terminó en 1547 con el r e p a r t o de H u n g r í a en tres zonas: la occidental. D. Luis II Jagellón. «The Austran Habsburgs and the empire». Pero como la Constitución imperial había sido reducida p o r los príncipes alemanes a u n a cáscara legislativa y judicial vacía de contenido y carente de toda a u t o r i d a d ejecutiva y coactiva. The imperial Privy Council in the seventeenth century. que se convertiría m u y p r o n t o en la c u m b r e f o r m a l de todo el sistema administrativo de los H a b s b u r g o en E u r o p a c e n t r a l 6 . F e r n a n d o f u e aceptado como s o b e r a n o hereditario. dominada p o r los Habsburgo. la central. y a p e s a r de todas las limitaciones internas y externas. ' H. en esta época. En 1440. Los diversos Landtage austríacos f u e r o n . p l a n t a n d o el p o d e r del sultanato en el corazón de E u r o p a central. f u e el que trazó el a m p l i o espacio del f u t u r o poderío de los H a b s b u r g o en E u r o p a central y echó los cimientos de la extraña e s t r u c t u r a de E s t a d o que h a b r í a de edificarse en él. p e r o en las m a r i s m a s del s u r Gorizia f u e absorbida. 38. S. Por sus vínculos matrimoniales con la familia Jagellón. F. Rise of the Habsburg empire. los nuevos dominios r e p r e s e n t a b a n u n vasto a u m e n t o potencial en el p o d e r í o internacional de los Habsburgo. A lo largo del siglo xvi H u n g r í a costó a la dinastía H a b s b u r g o en gastos de defensa m á s de lo que le p r o d u j e r o n sus r e n t a s 5 . Un a t a q u e final contra Suiza t e r m i n ó en u n fracaso. Maximiliano I. Schwarz. Sin embargo. y a p a r t i r de entonces n u n c a m á s escaparía a su control. Mamatey. después de las p r i m e r a s d e r r o t a s en Suiza— había sido r e c u p e r a d o p o r la dinastía gracias al colapso del p o d e r í o de Luxemburgo en Bohemia. establecido en 1527. y los Estados que surgieron después de 1400 f u e r o n m a n t e n i d o s a raya. F e r n a n d o intentó ampliarlas r e s u c i t a n d o el Consejo Aulico Imperial como s u p r e m o tribunal de justicia del imperio b a j o el control directo del e m p e r a d o r . rodeado p o r u n séquito de nobles de Borgoña y los Países Bajos. F e m a n d o p u d o r e c l a m a r con éxito las coronas vacantes. Sin embargo. el rey de Bohemia y Hungría. Antes de p a s a r a la ó r b i t a española en la época de Carlos V. Ramsay. 1526-1815. Nueva York. los Estados de Bohemia y de Hungría n o f u e r o n en a b s o l u t o tan dóciles y f r u s t r a r o n los planes de F e r n a n d o de crear u n a asamblea s u p r e m a que a b a r c a r a todos sus dominios y f u e r a capaz de i m p o n e r u n a sola m o n e d a y r e c a u d a r impuestos u n i f o r m e s . ' Véase la discusión de este punto en G. los avances políticos fueron muy limitados 7. Fern a n d o I. creado en 1556 y enfocado f i r m e m e n t e desde el principio hacia 5 V. c r e a n d o nuevas instituciones dinásticas y centralizando las antiguas. y r e s p a l d a d o p o r la amenaza turca. a p r o x i m a d a m e n t e en la m i s m a época asumieron el título archiducal. u n a alianza matrimonial con la Casa de Borgoña —aliada de Austria en la lucha c o n t r a Suiza— aseguró a los H a b s b u r g o el regalo t e m p o r a l del Franco-Condado y de los Países Bajos. F e r n a n d o tuvo que librar u n a larga lucha triangular cont r a el p r e t e n d i e n t e transilvano Zalpoyai y los turcos. creó u n a tesorería central en I n n s b r u c k y estableció los p r i m e r o s organismos conciliares de gobierno en Austria. al menos en lo r e f e r e n t e a las noblezas checa y magiar. el r e i n a d o de su sucesor. m i e n t r a s Maximiliano proseguía u n a política e x t r a n j e r a imperial y de penetración en Italia. el Hofkriegsrat.

En p r i m e r lugar. En 1570. a c o s t u m b r a d a desde antiguo a la h e r e j í a local. que coordinaba las «Fronteras Militares» especiales creadas a lo largo de las fronteras sudorientales. que d e j a r o n a la agricultura magiar en la ruina y a su c a m p e s i n a d o en la servidumbre. además de su función defensiva contra los turcos. en todo caso. Desde el principio. 1960. organizando con eficacia todo el esfuerzo de guerra ' Mamatey. las grandes familias nobles de la Erblande eran p r o t e s t a n t e s : ' Puede verse un estudio de los orígenes de los Grenzers en Gunther Rothenburg. algo más que u n a explosión local: E u r o p a q u e d ó muy p r o n t o sumergida en la guerra de los Treinta Años. En cada u n a de ellas. Al comenzar el siglo X V I I . su corte estuvo dirigida p o r truculentos generales y diplomáticos españoles. y p o r último. La incesante centralización administrativa y la represión religiosa f u e r o n el sello de su régimen en la provincia de Graz. f r e n t e al contraataque austríaco. Los Grenzers.284 284 Europa oriental Polonia 249 el f r e n t e «oriental» de las operaciones de los H a b s b u r g o antes que hacia el «occidental». había sido u n campeón inflexible y eficaz de la C o n t r a r r e f o r m a como d u q u e de Estiria a p a r t i r de 1595. se hizo luterana. el dominio dinástico se a s e n t a b a en u n a base legal diferente y no había instituciones comunes aparte del Consejo de la Guerra que ligaran unas a otras. la m i s m a aristocracia austríaca. y al final. Los Estados de Bohemia. Ante esta emergencia. pues. en el a ñ o 1617. . La Defenestración de Praga abrió la m a y o r crisis del sistema estatal de los H a b s b u r g o en E u r o p a central. f u e ganada p a r a la religión r e f o r m a d a . la nobleza magiar adoptó el calvinismo. la guerra de los Treinta Años asoló Hungría. c o n j u r a n d o así el espectro de u n a rebelión generalizada de la nobleza. era sustituido en Graz p o r u n Consejo de la G u e r r a local. la Casa de Austria había registrado algunos avances m o d e r a d o s en la construcción del Estado. Mientras la dinastía p e r m a n e c í a como pilar de la Iglesia r o m a n a y de la ortodoxia tridentina. de tal f o r m a que ni siquiera había u n a relación inclusiva e n t r e el á m b i t o del imperio y las tierras del emp e r a d o r . f u e incapaz de d e s p e r t a r u n e n t u s i a s m o social p r o f u n d o hacia su rebelión en las m a s a s u r b a n a s y campesinas. en las q u e se establecieron colonias militares de filibusteros Grenzers de Servia y Bosnia 8 . nerviosos y erráticos. la mayor p a r t e de la nobleza de sus tierras se pasó al protestantismo. encendida en el fuego latente del p a r t i c u l a r i s m o y el p r o t e s t a n t i s m o . El absolutismo español era el p a t r o c i n a d o r internacional de su candidatura. La aristocracia checa. Los Estados de Bohemia e s t a b a n social y políticamente aislados. 1522-1747. no. la Casa de Austria. p. S t a r h e m b e r g . q u e d a b a f u e r a del Reich. los Dietrichstein. el grueso de la clase t e r r a t e n i e n t e checá. A p a r t i r de 1593. desencadenó. La a u t o r i d a d dinástica se hundió en Bohemia y. Las mismas tierras de Austria f u e r o n declaradas indivisibles p o r vez p r i m e r a tan sólo en 1602. e d u c a d o p o r los jesuítas bávaros. Alrededor de dos tercios de la población eran protestantes. La inminente subida al p o d e r de F e r n a n d o II en Viena. p e r o el celo religioso no sirvió en ningún m o m e n t o p a r a cimentar. levantaron la b a n d e r a de la rebelión. Z i n z e n d o r f E s t a a m e n a z a d o r a evolución era u n signo seguro de que habían de llegar conflictos más p r o f u n d o s . después. los aliados y el d i n e r o español se movilizaron p a r a a p l a s t a r el secesionismo checo. Hungría. The Austrian military border in Croatia. Rise of the Habsburg empire. aceptaron a F