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nile Mh norbert elias la sociedad de los individuos ensayos Edicién de Michael Schroter ‘Traduccién de José Antonio Alemany ‘na yramelA cinotan Seok et Sapaavont wale $9 enol a! WA <1 Oa led cas Yar: Ediciones Peninsula Quedan viwrosamente prohbidas, in Ik auton esta AGos lures dal eCpyrghn, bal ne sacionsexteloida fe eb Lees, la roeodaccign taal parcial de et obra per culaier nado 0 provements, comprendie Is Reprograta al retain inforndti, yu datbucion 4 cemplaes de cla mediote iq © préstamos plies, ‘as como la exporcioneimporacén de eos eemplares tsbucn en Sens fonrn el bite de 1 Comunidad Ecornica Eaopes, DDisefo y eubert: Loni Grest y Tone Hovertad, Primera ediién: octubre de 1990, ‘Talo orginal: Die eselchaft der Individuen, © Norbert Elias, 1987, (© por la traducelin, fox Antonio Alemany Barbero, 1900 © de esta ediciin: cions 62 ia, Provenea 278, €008 Barcelona. Inpreso en Limptrara slay Calle dl Rio 17, Nave 3, Ripolt, ISDN; 84297-5158, Depésito legal B. 51,810-1990, A mis amigos ‘Hermann y Elke Korte La slmieate so esparce en el viento Fl sabe, on qulen lo dexbre Nota de ta edisién La Parte I de este volumen fue escrita en 1959 0 qulzs poco antes; estaba prevista su publiccién en una revista sueea, pero ste no fue posible al no llegar a buen término el proyecto, El tex se reproduce aguf segin el menuscrito original de 1959, salvo cscasas contecciones (irelevantes) y algunos aiadidos de poses distntss, Ha sido de especial ayuda para esta versign una copia del manuscrto original redacisda en sueco en 1959, que Nile Runeby (Universidad de Estocolmo) edits en 1983 aeompe- de un prilogo filoigicoistrico, a Parte II surgié al parecer en varias etapas, que logan hasta un momento todavia indeterminado (afos 1940-1950). Algunos pa- sajes de este texto constituyen una reeaboracién directa de la Parte I. Le Porte T11 fue redactada en el invierno de 1986-1987 expe- cialmente para esta edie, MictaEL ScHnéreR Prologo * Astesinete no est nada clara ta relacién de In multpiidad con el ser humano particular, el denominado «individvon, 1a relacién de la persona con Ia mutiplicidad de seres humanos, a In que damce el nombre de stociedad. Pro las personas no suc- len ser congcientes de que esto es asl, ni mucho menos de por 4ué es sf, Fs habitual el empleo de téeminos como «individuos y esociedode, el primero de Tos evales remite al ser humano parti- cular, como si éte fuera un ser que existe aislado, en af mismo, mientras que el segundo normalmente oscle entre dos concepco. nes opuestas, pero jgualmente equivaces. En este sentido, la so- sled es entendida bien como un mero edmulo, como una cooxis- tencia acumulatva y, por tanto, carente de estructura, de personas Partculeres, bien como un objeto que, de manera wn tanto inex: Plcable, existe més allé de Ins pevsonas paiiculeses, Las palabies {adas con que cuenta of hablantepardculr, los mismos eonceptos, (que contibuyen de forma decsiva a determiner ef modo de ‘pensar y las acciones de la persona criade bajo su esfera, hacen, fen iso término, que parezca como si el ser humano particular, tildado de individuo, fuera ontolgicamente distinto a le mul. tiplcidad de personas presenteda como sociedad. Este libro tra de aquello a lo que remiten los conceptos ein- dividuoy y «sociedad» es sus formas sctules, es decir, tata de determinados aspectos de los seres humanos y ofroce herramien- + La inicintva de Michel Seite labora con han echo ie a iin fete fyi een iano ‘Guero expreule ma gradciniont. Cuero tambien da at ‘us assests Rudall Kaif 7 Jan Wilem Gecrien pore Ine Sinable nade 2 Prslogo tas para la reflexion y Ia observacién de éstos. Algumas de ls hrerramientas son bastante novedosas. No es frecuente hablar de In sociedad de los individuos. Pero quizi sea proveshoso emanci- parse eel viejo y habitual uso de estos conceptos, que muchas ‘Yeces les hace eparecer como una simple pareja de opuestos. Una Ge les tareas del presente libro es liberar los mencionados eon: cxptos de esto significado y, para ello, no basa con actuat de fanera negative, con hacer ia mera extica del empleo de estos oncepies como pareja de opucstos, sino que es necesaro inten far elaborar tun modelo do Ia manera en que las persones particu- Tres eitén, en lo bueno y en To malo, unidas unas a otras en forma de multilicidad, eto es, de sociedad, “Hace ya uncs 50 acs, cuando trabajaba en mi estudio sobre EL proceso de la civilizecién,* adverti que era éste uno de los problemas fundamentales de la sociologia. De hecho, los prime: tos borradores de La sociadad de las individuos fueron conesbidos como parte de la teorfa global del segundo tomo de aque! libro. ‘Todavia poseo algunas galeradas del libro sobre ls civlizaciGn, ‘eyo contenido est en relacién eon el del texto publicado e con tinwacién como Parte 1 Cuando trabojaba en aquel visjo libro me topé uns y otra vez con el problema de la relacién entre individuo y sociedad. FEI proseso de la civilizaion se prolongs a lo largo de muchas ‘eeneraciones. Se me hizo patente gracias «los ejemplos que mos- traben una transformscién, en una diression determinada, de 1os tumbrales de preariedad y pudor. Esto sjgniicaba que Iss perso- nas de cada generaciin posterior a otra entraban en una etapa posterior del proceso de civiizackin. Como indviduos, al hacerse sayores tenfan que elaborar un nivel de pudor, de precatiedad, 4e todo el proceso social de formacién de concienci, posterior al ‘de las personas do las generaciones anteriores. El conjunto de mo- delos de autoregulacin social que el ser humano particular tene ‘que aprender y desarrolar dentto de si mismo durante su forms- ‘lin ecto individuo tnico ex espectico de cada generaciGn y, por fano, en un sentido més amplio,espectfice de ceda sociedad. Asi, ‘pues, el trabajo sobre el proceso de la civilizaciin me mostsé * Cer den Prove ser Zivisaion. Prélogo 8 smuy claramznte que algo que a0 provocaba bochoro em un glo precedente dia provocrlo en uno posterior ala Inver; 99 Sabia muy Bien que también podianpredesine eambis en tnt 4 contri, Peto, fuse eval fUew el sentido del cambio, los tjemploscjaban ver en qb tran meds el devarell personal dr cede sor mano estaba dstrminado por el lugar que te supaba deo de a corient dl proceso soc Tlgén tempo después de incedo el abajo comprend! que el probleme dela relacién dela persona particular con procsos foci emeeazaa co base el aro de libro sobre lacie Clin, a psu del eiecho contacto que exieia tare ambse cet tioes, Cirinstanlas externas apuntaben en la misma dies. libro sore la civliasin ya ea por sf miko bastante extes0, ‘Asi, pes, dt por terminado no ie! en ellos intent, 30 iniindos, por lair la relaciin ents sociedad e individu. El Asvmto me sstvaba, Si npertanie ers el extablecmieno de Ia wcilopi como ciencia sparcfa ante mls os cada vez 20 major nde, Vole! tabaar en l. At suri, en primer lug, tliexoteproduido como primer parte de ene ibe. Este texto truest Ia lie Inia do mi efrentamiento con el problema, pero {ambien muestra que It fase inilal del estudio de un problema fundamental psce valor per s, aunque despus se haya desaro- Ido la iaboren loro a xe probleme No se puode nogar que Ia reonsirucién del dessrllo de tas sofucores psterioresy cada ver mis complete de un pro bless, ayulade por documentos suiéacos de diveres capes dl proceso de investiacin, facia el acceso a as solicones de efapesconitientes. La posbilded de concer solucionesanfeo- ‘es, valve en si misma, aunque més ited, pare, mediante fate conocniento, poder sept el descrollo pogresivo que eot- Aaja ove soliones tis complies, ahora econ dsr: zo por conprendr eis alias como si hubieran sugida de la dada en la abeea do alguien, eon Independencia de fodo proceso, de todo desrll del tabu inlets. La idea gue sbyace 0 in esructu del presente Ibo es completamente distin, Las tres partes qu lo componea se han exerito en diferentes épces La primera muestra la etapa inca del erentamiento con ei problema dla elacién de las personas pariculares con la mul 1“ Prélogo plisidad de sers humaros, como seals el lo dello, Le Segunda pare es un tebjo porror sobre Ie misma cuttin; intterera ef conatide por Io, Basta shor, cline foe de tts isbor, Ene tr sformacién del modo de aproximaciéa al problema de Ia relacin entre sociedad ¢ individuo, transformacién quo se ba ido verifcand a lo largo de unos 80 af, se ralejan, sn dada, determinadas trensformaciones operades en fos propiosindividuos y sociedades humanas, y, de acuerdo con ello, también determina- das transformaciones de lo que se entiende por sociedad y, no en ‘timo término, transformaciones de la experiencia que tienen de s{ mismas las personas particulares cuya reunion forma esis so ciedades, es deci, en pocas palabras, transformaciones de Ia expe- riencia de si mismos y de los hébitos sociales de los individuos. Pero, por otra parte, se observa que también ha cambiado con siderablemente la manera global de abordar el problema. El pro- bloma se hace més conereto, la formulacién de conceptos se acer ca més a a sitacién observable de los individuor dentro de la sociedad, o cual, paradéjcament, va de la mano con la ascen- sién conceptual hacia una sinteis en un plano superior. Bsta encuentra aqui su principal expresién en e!concepto do equlibrio entre el nosotros y el yo. Este concepto apunta a que la reacién entre In identided como yo y Ia identided como nosotros que pose cada persona singular no se establece de una vez y para slempre, sino que estd sometida a transformaciones muy espect ficas, En tribus pequetss y relativamente simples este relacién 2% muy distnta a la que exste en los grandes Estados industrial- zados de nuestros dias; la que se observa en tiempos de paz es distinta Ta que se observa en las guerra actuals. Con esto se abren a Ja discusién y ala investigacién problemas de le relacién entre persona y sociedad imposbles de plantear si se considera al ser humano 7, por tanto, también ® uno mismo, como un yo carente de un nosotros. i La sociedad de los individuos (1939) ‘oda persona que escucha la palabra «sociedad» sabe a qué se ‘std aludiende o, al menos, ere seberio. Una persone trans: mite esta palabra a otra como se entrega una moneda de valor conocido, cuyo contenido no es necesario examinar, Cusndo una persona dice «sociedad» y otra Ia escucha, ambis se entienden sin mis. Pero, gncs entendemos realmente?” La sociedad —es sabido— somos todos nosotres, es Ia reu- nign de muchas personas. Pero la reunién de muchas personas forma en la India o en China un tipo de sociedad muy distinc al ‘que forma en Amésica 0 en Inglaterra; la sociedad que en ol si- slo xu formata ex Europa un conjunto de personas particulates tera distintz ala del sig xv1 o a la del siglo xx. Y, si bien es indudable que todis ests sociedades estaban y estén computes Sinicamente por un conjunto de individues partculares, es tam bien evidente que el cambio de una forma de convivencia a otra 1o fue planeado for ninguno de esos individues. Al menos, no se sabe de persona alguna que en el siglo xtt 0 en el siglo xv haya trabajado conscionto ¢ intencionadamente en la formacién de Is sociedad infustializada de nuestros dias. ZQué es esta sociedad» que fermamos todos nosotres, pero qus ninguno de hhotatoe, ni siquier todos noscros junto, hemor quordo y ple nifcado tal como hoy existe, que solo existe porque existen muchas personas y que s6lo permanece porque muchas personas part Jares quieren y hacen algo, esta wsociedad» cuya estructura, cuyas ‘grandes transformiciones histrices, es evidente que no depene den de la voluntac de personas individuals? Sise analzan ls respuestas que sueen darse hoy en dia a es tas y otras pregunas similares, © observan, hablendo vulgarmen- te, dos postures enfrentadas. Parte de la gente se aproxima a las 18 1. La sociedad de Tor invdus (1959) ormaciones hstricososales como si tas hubieran sido bosque- jada, proyectadas y ereadas por una sere de individuos o de en- tidades, tal como, en efecto, sparecen ante una mirada rettospec tiva, Las personas que mantionen esta postura pueden, en el fon- do, advertir que su tipo de respuesta no es sufciente’ —see cul ei su modo de adapta yajuster sus idoas para acomodalas a los hechos, el modelo tedrico al que éstas estén igadas es y ha sido de Ia reacién planifceda y racional de una obra, como na, realizada por personas individuales. Cuando tienen ante si determinsdes intituciones sociales, pat rentos, policies, baneos, impuesios o lo que sea, buscan expli- 3s recurtiondo a las personaldades que crearon originalmente tales instituciones. Cuando tenen que vérsclas con géneros liters- ros busean al hombre que dio el ejemplo a los ottos. Cuando st topan con formacionesdifcles de explicar de este manera, como Tengusje 0 ef Estado, proceden al menos como si estas forma- clones sociales pudieran expicarse del mismo modo que aquellas ‘tras crendar por personas individuales premeditedamente y con ‘una fnalidad determinada, AS{, por ejemplo, afirman que J fins- Tided del lengusje es el entendimiento entre las personas, o que objetivo del Estado es el mantenimiento del orden, como si en fl transeurso do a historia do 1a humanidad el lengunje Ta or- fganizacién en Estados de determinades agrupaciones humanas Inabieran sido ereados, mediante una reflexign racional, pare el ccumplimienio de esos fines determinados. Y bastante a menudo, ‘evande tropiezan con fenémenos sociles que evidentemente 00 ypoclen enplsrse mediate exe aiodslo, como, por ejemplo, Ie transformacién de los estilos arsticos 0 et proceso de la civili- 2acién, simplemente dejan de pensar en ellos. No contindan he- cigndose preguntas Los representantes de In postura anteginica desprecan este ‘modo de aproximacién a las formaciones histrices y sociales. Para Gos el individuo no desempetia papel alguno, Como mode- lo teérica Tes sirven, en primer lugar, determinadss formas de ‘obscrvacisn props de ls ciencias de la naturalea y, sobre todo, de Ia bioogis. Pero aqu, como ocurre tan e menudo, estos mo- os de pensar propios de las ciencias de la naturaleza se funden fen une tnidad con modes de pensar religiosos ¥ metafisics. Se 1. ka sociedad de Jos indvidos (1959) ry ‘presenta Ia sociedad més o menos como Ppraindividual que inevitablemente atraviesa una juventud, una apudurez y una vejez, para luego mori. Fl pensamiento de Spen ler es un cjemplo de est, pero en la ecwalided pueden encon tuarse concepeiones similares independieates de Spengler y en to- os los tonos y matices. ¥ esto ocurre incluso cuando de las expe Hlencias de nucstro tiempo no se puede inducir una teora general Gel fatal surgimiento y ceaso de las scciedades, cuando guizis Jase se presume un futuro mejor para nuestra sociedad —comin alos antagonistas enmarcados en esta postura es también el intr to por explicar ls formaciones y provescshisGricosociales a par- tir del efecto de fuerzas andoimas y supraindividuaes. Ocasio palmente, como se observa sobre todo en Hegel, so deriva de ello una especie de pantefsmo histérico: un espirtu universal, 0 Dios mismo, so encarna no en un univesso esttico, como en Spi ‘nova, sino ms bien en un wniverio mévile hiséreo, y seve paes dar explicacién al orden, la peviodcidal y la perinencia de ese tuniverso. O, como minimo, se presenta a determinadas sprupa cones sociales partculares como poscides por un eeprity; se ht- bla entonces del wespetus de Grecia o el wespiritu» de Franca. [Mientras que pera les personas do la posture opuesta las acsiones individvales oeupan el centro del inter Ios fendmenos que NO pueden ser explicados sein el modelo e algo planeado y creado Aesaparecen en cicrta medida de au borizonte vieual, aqut el interés se contra procisamente sobre aquello que no es posible ‘comprendor desde la otta perepoctiva: eles y formas culturs- fee, formas sconsmicas « institucionee. Y mientras all, en dima Instancia, queda oscuro cémo puede tenderse un puente desde las acciones 0 meias individuals hasta tales formationes sociales, aqui, tanto si se explican estas formacioncs a partir del modelo e fuerzas mecinicas y ancnimes basado en las ciencas de la na turalezs, como si se explican segin el modelo de fuerzas es tuales supraindividvales, queda no menos oscura la relaci6n entre estas fuerzas y las personas singulares los objetivos y las acciones individuaes, Fs indudable que difcultades de exo tipo no se encuentran ‘Gnicamente cuando uno se ocupa de hechos histricos y sociales, en el sentido mis restringido de la paladra. También hay que ls: 32 entdad orgénica su 20 1. La sociedad de los individuos (1859) car contea ese tipo de difleultades cuando se busca acceder a os Seres humanos y su sociedad partiendo de ls funcionespsiguics. ‘También en las ciencias que $e ceupen con hechos de esta indole ros encontramos, por un lado, con correntes de investigaign que fratan al individeo particular como algo completamente sislodo, {gue buscaneilucidar la estructura de sus funcionespsiquicas pres- Sindiendo por completo de sus relaciones con otras persones; ¥, ‘por otro lado, encontrames cortientes de investigacign que apun- {ana la pscologa social 0 la psicologia de mases, en fas cuales no tienen cabda las funciones psiguicas del individuo. A. veoes, desde esta segunda postura, como ocurria desde 1a posicién co- trespondiente en Inv ciencias sociales ¢ histéricss, se atribuye a ‘grupaciones sociales o a un conjunto de personas un alma propia ‘Que se halla més allé de las slmas individuales, un anima collect- fia group mind. Y cuando no se va tan lejos se suclen considerar fos fendmenos psicasociales como la suma 0, o que viene a ser To ‘mismo, como el promedio de las maniestacones psiguicas de un ‘malo de individuos. As, la sociedad aparece simplemente como tum amontonemiento de muchos individuos partiulares; ef dom no estadistico de hechos psiquicos, lejos de apreciarse como una Ihetramienta necesera, se considera més bien el objetivo y el ar- jummento mis pedaroso de le investigncién pslcoldgce. Y, sea cual Sea el proceder particular de las diferentes corientes de invest- igeién de las pscologss del individuo y de las psicologas socia- fee, también aqui queda siempre més o menos sin aclarar de qué ‘modo han de relacionatse entre sf Jos objetos de estudio de am. ‘as formas de entender Ia picologo. Moy a menudo parece com” Sil psicelogia del individuo y la psicologia social fueran dos ciplinas completamente independientes. Y Iss cuestiones de ‘gue se ovupa cada una de ella esti delimiuadss de antemano de Tonera tal, que parece que también en la realidad existicra un tbismo insondable entre el individuo y la sociedad. Dondequiera que se mire, se topa uno con las mismas ant- nomi! tenemos una eierta idea habitual de Io que somos noso- tos mismos en tento individuos particulares, Y tenemos también tuna ceria nocién de lo que queremos expressr cuando desimos scociedads, Pero estas dos nocions, la conciencia de nosotros ‘ticmos en tanto sociedad y la conciencia de nosotres mismos en 1. Le sociedad de los individuos (1958) a tanto individvos, nunca encajan completamente Ia una en 1 ota Es indudable que, al mismo tiempo, comprendemos con més 0 fnenos claridad que no existe tal abismo ene individuo y socie ad. Nadie puede poner en duda que lot individuos dan forma a inn sociedad, nf que toda sociedad es una sociedad de individuos, oro, cuando intentamos reproduce mentalmente 1o que vivimos Tralmente da tras dia, aperecen aqut y allé, como en un rompe- ‘abezas cayas pieras no encajaran por completo, nuevas breches Y aguieros en tuestras cadenes comnoscitves. Lo. que nos felia —reconozcdmeslo— son modelos mentales ‘yuna visién global, mediente los cuales podamos, al reflexionar, Eomprender aquello que realmente tenemos ante nosotros da tres Gia; mediante los cuales podamos comprender cémo la reunién {Ge muches personas individuals forma algo distnto, algo que es fads que la suma de muchas personas individuales, e6mo forma tuna csociededs y ofmo esa sociedad es capaz de cambiar de ma- ipera determinada,c6mo es que posse une historia cuyo curso efec- tivo no ia sido premeditado diigo ni planeado or ninguno de fos individoos que consttuyen esa sociedad. UAvsttcles fecurnié a un seneillo ejemplo para veneer una di Gcultad semejente: el ejenplo de la relacién entre fas piedras y asa, De hecho, es un sencillo modelo que muestra cémo muchos Glementosindivicusles forman, juntos, una unidad euya esructa- fa no peede comprenderee a partir de los elementos individuales fq Ta constituyen. Pues es indudable que no es posible compren- ier Ia estructura de Ta casa aislando y observando en sf misma feada una de las pledras que la componen; tampoco es posible omprenderia st se cunnidere mentalzsents fo as como ats tra- fara de una unidad acumulative, de un montén de piedras: qul- ‘is esto no sea del todo indi! para comprender Ie case en su to- falided, pero sin dada no se leparé muy lejos haciendo un inven- tario esudstco de las peticularidades de cada una de las pedras y sacendo un promedio. ‘En nuestros dias la teorfa de la Gestalt ha observado con bas- tante profundided fendmenos de est tipo. Antes que nada, nos ha feniehado a volver a prestar atencién al sencillo hecho de que un fodo es distnto« la suma de sus pares, que un fodo posee rext- Tevidades de indole propia que sunea podrén ser comprendidas 2 1. La sociedad de Jo individuos (1959) partiendo Gnicemente de la observacién de sus partes indviduc- les, La teoria de Ia Gestalt ha proporcionado a Ia concencia tipo de nuestra época algunos modelos sencilos que permiten apeyar le prosecucidn de la reflexién en este sentido; asi, el ejemplo de Ja melodia, que no se compone més que de notas individuals y ‘que, sin embargo, es lgo més que la suma de éetas,o el ejemplo 4e Ia sclacién entre palabra y sonidos, entre frase y pelabras, en. tre libro y frases. Todos ests ejemplos sean hacia un mismo punto: dela unin, de las relaciones entre unidades de menor di. ‘ensign o, para usar el término més presiso de la teoria de con- juntos, de'unidades de menor extensin, resulta una unidad de ‘mayor extensin que no puede ser entendida observando sus par tes de mancra sslada e independientemente de ls relaciones es: tablecidas entre datas, Pero si son éstos los modelos que permiten que la relecién| tntreindividuo y sociedad sen mis asequible a Ta rellsin, no es de extrafatse que nuestra autoconciencia se defienda de ellos. Las picdras que uno talla y scomoda para constris una casa no son ands que un medio; Ia casa es el fin. ¢Somos también nosotros, fos seres manos individuals, nada més que medios que viven ¥ aman, luchan y mueren Ganicamente en funein del fin, que es todo social? Esta pregunia desemboca en una discisién cuyos argumentos ‘favor y en contra son de sua eonveldos. Entre las principales polemicss de nuestro tiempo se encuentra Ia deputa entre quic. ‘es afrman que Is sociedad, en sus diferentes manifestaiones, formas de divisién del trabajo, organizacién estatl, ete, es tink camente un medio», euyo ein» erfa el bienestar de los scres Iie ‘manos pariculares, y quienes dicen que el ser humano individual ¢ lo «menos importantes, y que lo «més importante, el tinico fin» de la vide individual, serf el mantenimienta del conjunto social al que el individuo pertenoce como una de sus partes. ZNO = ya tomar partido en esia polémica el buscar modelos, puntos de arta para comprender Ia relaci6n entre individuo y socc- ad, empezando esta bisqueda por reacionss como les que exis fen eat piedras y casa, nots y melodia, parte y todo? Hoy en dis, en la propia vida social tenemos que enfrentarnos ‘onstantemente al interrogante de si acaso —y, de ser est, cSmo— I. La sociedad de los individuos (1939) ca 2 posble un ordenamiento de In convveneia humana que Per Srila tn mejor equa ents, por un lad, la necesiades Det Tpaassy ls incinasones de cada uno de on lviuos,y. por Att, todos auc requsrinientoe gus plates als invdtos {i‘tatno conn Je mich, el mantesimiega y el fucione fon el fodo soil. No hay dud de gu una este Sie dol convene gue dra no slo os pcos, naa to tones micro de un conjunto socal Ie oportenidad de lca. far lal equi sel po de orenanieno qe desearamos i ess precios ven safete pode be a reid: Sar pienn en elo desparionaament no taa cn advertise us una conivnsin Ramana re de testornosy tensions slo Spore cuando en ella fod les indvidvor se encuentran Io tote eaafechos y qo, yer, wna existence indivi fnfacras6lo es pole ciando In extuctar sail conepar Giants est bre de trestoros, tensions y Its. Sen pase In lfctadratca en que en lon ordenamiets de i coviven {ia que podemos cheer ia blonz siempre sence hci uno Se bdo nds, En eat ss oars # meta fcxperinca prec como si pea ln mayora de a gente exis ops una contradic, un siamo difelient salvable, ene fos necldadesolnlnacioncs personales os equerinieios de In etencia soil Y no ev dif uponce que es agul en esas Estelisioes aes, donde debomor Buca el motin der tia coeqpondcnes conradiiones memales. For To vis, el thio ente adi y sociedad quo sabre uy ota vee le fhuowto pensaminto queda una estrecha tela con lg ont Teron ene reernienton sociales needs particulars Sue fran pare permanente de nucta vid, Bin coniered, fhe programas pllicos que cfrecen poner fin as clades tristeis preen, an hoy, querer obtener 1 uo a csi de lo oto. ‘ Ls agudeca de as dacusinss qu en I ctldadeueonan consttemente toa la eltcn ents individ y socledad man Gene nucsto pemomieno dento de cerios limits, La excita Giée y Tos iemorce qu esas dicunons desietan em quienes portcfpan en elas haem potentes por la cag emoconal que Power toda las palabras ue lide, directa indrectamente, a 2% 1. La sociedad do fos fividuos (1956) sas discusiones; excitacién y emores se condensan en un aura de valoreciones que envuelve dichas palabras, haciendo que lo ‘gue éstas deben expresar, mis que aclararse, se oscurezea, Cada tuna de las Ideas que, de cerea © de lejos, alude a estar dicusio. nes, & inexorablemente entendida como un argumento a favor 0 en contra inmerso en aquella antitess permanente que conduce ppensat que el individuo es el «fins y Ia sociedad el «medion o, @ In inversa que la sociedad es lo emnésesencale. el efin supremon, Ye individuo es tan s6lo un «medio», algo «menos importantes, Ir al fondo de esta antteis 0 —aungue de momento sea s5to ‘mentalmente— romperla es visto como tgo vano. Tampoco aq Jos cuestionamientos trascienden un plano muy determinado: 10 ‘que no sirve para leitimar como fo «més importantes, como él ‘in supremo, bien a la wsociedads, bien al aindividuo», se eon- sidera banal, de poco interés e indigna de Ia labor inilectal, GPor qué, puss, si s6lo pod conseguir un mejor entendimien, to dela relacién entre individuo y sociedad cuando se rompa con sta disyuncién, cuando se deshicle ests entumeekdaantitis? Despojar de sus vestiduras el ndcleo de esta eniesis equiv ¥a.a empezar a superata. Los dos grupos enfrentados en este dis. ‘usién hablen como si hubieran recibido au saber del cilo 0 de alguns raz6n pura. Tanto st afirman que el fin supremo ela so. edad, como si sostienen que lo es el individu, ambos antagonis. {as estén procediendo mentalmente como si un ser exterior al set Jhumano, 0 incluso el representante de exe set en nuestra mente, Ja enaturaleza» y una erazény do tipo diving situeda més alld de toda experiencia, hubieran establecido de una vex y pata siempre exe fin Gtimo y'esa eseala de valores. Si se atraviesa el velo de ‘aloraciones y emociones eon que los conflictos de nucstios dies inundan todo lo referente a la relacin entre individuo y sociedad, Se obscne una visién completamente dstnta, Considerades aun nivel mis profundo, los individuos y la sociedad que ésts com forman carecen de tods fnslidad, de todo sentido, Los unos no exisen sin Ia otra, Simplemente estin alli, el individyo en una ‘sociedad formada por otros individuos, Ie sociedad siendo una 20. edad de individuos —tan carentes de sentido como las estrellas ‘gue forman un sistema solar 0 como los sistemas solares agrupa. dos en una galaxia. Y esta existencia de los individuos en la 1, La sociedad de los individu (1959) 2s socieded, esta existenca sin sentido, es el teido sobre el que los sores humanos bordan lis cambiantes figuras de su sentido, de enfin Los seres humanos se otorgan fines regi To requieran las ei unstancias, y no exsten més fines que los que ellos mismos s0 organ. «La sociedad ese fin dtimo y el individuo sdlo un me- dio», «El individuo es el fin dlimo y la agrupacién de los indie viduos en une sociedad es solo un medio para alcenzar el biencs- tar de los individuos», estas dos frases son consignas de guerra proclamadss por grupos antagéicos en relacién con sus creune- fancias actuates, con sus problemas e intereses del momento, Cada tuna de esas consignas expresa algo que el grupo que la proclama descaria que fuera realids. S6lo cusndo se trascienden estes come signas, cuando se supera la necesidad de abogar por cémo debe. a ser, sein Tos props deses, la relacién entre individu y sociedad, s6lo entonces energe ante nuestros oos la cuestén ele- ‘ental, of eGo es realnente, de mancre universal, la tlactin fntte individuo y sociedad. 2Cémo es posible —éta es la preguny fa— que mediante ta exstencia simulténea de muchas personas, mediante su convivenci sus aciones reefprocas, el conjunto de As relaciones mutuas, se cree algo que singuna de las personas fndividuales he considerado, proyectado, premeditado 0 creado Por sf misma, algo de lo que cada individuo, quicralo 0 no, es Parte, una estructura de individuos intedependientes, una socle. dad? Es muy posible que también en lo referente a este proble- ‘ma, como sucede en lo rferente a la naturalea, nuestra secio. is, mucsra Gjacién de objetivos, nuestros planes de fo que debe. nia ser, sslo puedan adquiir mayor lcider eusndo comprendamos efor lo que verdaderamente es, la leptimidad elemental de la tai de nuestros fines, la estructura de ess grandes unidadss que ormames unos con oir, Sélo entonsssextaremos oa condiciones de instaurar sobre un diagnéstco seguro el tratamiento de las Fencias de nuestra convivencia. Mientras esto no suceda, nuestto Drocedsr en lo que se refere a Ia consideracién de muestra com ‘ivencia y sus carenciss o serd, en el fondo, muy distinto al do tun curandero respecto al tratamiento de fos enfermos: estamos Prescrbiendo una terapia sin ser capaces de estabecer, con ente- 2% 1. La sociedad de los individos (1959) riovidad e independienemente de los propio detose interes, tn diagno lo. earns egg qu ser humano individ eerudo por iron gle eatvinron antes qe ds no hay dude de que como Sune dwn grupo humeno, de un fodo social —sea Ete como aS hace adelio'y vive, Per eto no quer devi qe el et occas ‘niiidel sea menos importante ote Ta sociedad, ni tar saree al ndividoo sea un emedion Te sociedad un enw. La oud ente pate yfodo no e mds que wna fora deteminada {r ntacin, y smo ales bastante probleme. jo dter- ‘sist ctcumatncan puede sonar con fa lac ene me- dion, pew no eo identca a elle: gneralment a primera fo- fia de eacign no ten nada en comin con Ta ote ero, eaando ve sigue ete comin pare opera» aves tn nlc Ge Tos heeropénes vlrecons sobre i easkn ere thdvidoo y sociedad, no tarda en suri otto problema. Decit el tr tumeno ladvidul e pare de foe mayor qu {bia con os sees umenos individuals es deir mucho {lino temino, eta free no cs mls que una constteion be fly evidente, ©, hablando com mis press, serfa une const: Tarlo banal depo ser pore moshes penones pain por alto tat snl hecho, Buena pane de les epnioes sobre 1a relax Sién entre individu y sociedad con Tes qe uno s fs acta foemc apunten, exmnades de otra, a wna conepeiéntoalmen- te opurar aE reldod —as pienan sentea fos represetan- fesde oma postura- no eit nada pared a wna sided; en fea slo exsen muchos indvidus petclares.» Y 2 aste- Tha glens, eis drlesno dejan ver el bosque, en el sen do mis east de In expresgn, Ia referencia i reacn entre pieces yeas o,en general exe pat ¥ todo, puede series de Eigen eyoda Lt afmncion de got los Indvideos son eds 8. fee qu In soredado ess queue expresién de ue Ins Pe fas que setenen eu epnin conideran a fos indvios ms imporanesy a propo qe forma, a sociedad, menos fporton- te La iden de gus en sreldady no existe na parecido « una ‘tea oso machespertonsrndvidales, die tanio como Sue.en steaidade no ene mada paresido a une cia, sino slo ‘Riche Pcdre pselaes, slo momones de pide. 1. La sociedad del individ (1938) n 20d ta ce ele dade + lege eateries ore mies Se ve ee lee oe ee Bi © poet Sets ages os ene oe Be calc poken ean pnts whee nee snc onl ene os aan a Betcha cr acti ton wo Riceela wird ie swciee soo ae acerca de lo que es una «sociedad», cuando se continéa la refle- 2 ens cnontn i Bp tte ee bettie oe ter algo mdr menos tds. Sin ears, core i @ tore tee tees eg ‘scr sale, Dende aloman oe es ‘son perfodes de paz, rupturas con uniones. La convivencia hu- tenn o co tno dp emake Pea a en de PS seu “sia dooieta ce nose ee tet cna nl ede mle de insite md mn vee: Poo ies sedans Po Oc saste fre: oneeutrentin oo eae ee ee & Bem sh cme gust gehen a sla sien pays de pty eer ay ot dh, oacgees enenge es més lento o mis ripido, de formas de organizacién y de formas ae vids. May difelmente posde Ia‘ marada enconar age 'ea agen minado, se encueiran los sees umanor Innere en Un move diene somes pulahe Lo qu sind eas SE ons no sentence Moco decal un ram can Ingo els ers oo ee pens steven go unas pars cts, Cae pres sre pets obs oo di ince we ponies ohn Eisen Ve yore re pele cae ae i oe voids Commtian ls plemece 28 1. La sociedad de los indvidos (1959) lida, al menos no sel sentido de sta ests determinado Sinica ‘mente por la isin de configureconesexticas 0 ceradas en s ‘niomas expaciimene, por experencias como Tas que nos erecen Tas cass y ls obras de arte Incuso los ergnismes. Puro fa moneda tiene, sin duds, ota cera: Por lo visto, en ste site de personas que correneniremeaclads acti, pes Sra lbertad de movinieno de cada persona individual, un ot den eclfo,un orden que no puede palparsediretamente con los Senvidos, Cada. persone particule posee un lugar dterminado Genito de ese baullo mano. Tiene una mesa ala que se sionta pera comer, una cama en la que dverme; incluso los hambrientes, Incluso ls personas sin hope, son producto y pare del orden covllo que subyace x ete cao, Cada se humano que pea por A ens, on sign momento yon agin gar una fneien deers trina, tins bisnes © un tbujo dterminade, una tree de tipo pera con los demés,o quad también una func perdic AE Gunes penn un tale. perio, Hay dependents do grandes aimacenes y empleados de Ta banca, modists y dames Ge Ia sociodad sn ningin trabajo en particle: hay hombres que viven de rene, agentes de polit, breeaderos,especuladares in- Inobilarios sruinadoe,carteristar y muchachas sin otra fancign Gelade dar plecer a Tos hombres; hay comerclanes en papel y sjustedores, drectores de wn gran consorclo quimico y desem- Plesdoe. De seucrdo con ea funein, cada va de elas persones Tien 0 tenia nos ingreos,elevados 0 Bajos, de les que vive © viva; y cada ver quo sele' Ja calle ext fancién exes Ingresos Yan con , quads ala vista, qin oculas. No puede escapar de tos a's capcicho, No pusds, aunque I dese, cambiar srple- mente de une funciGn a ole. El comeriants en papel no puede Converse de rpente en ajustaer, el deempeado no puede le fat de pronto a sor disstor deans fabrica. Ya ninguna de ells Ie-es posible, unque lo desce, converte en in cortesro, 0 en lero, © en un brahmén, a no ser en un bile de dishaces, Ge une forma muy determinads; estéoblgado a obsrvar un dterminado ritual de ato con los dems unas formas de comportanient expectfas, muy distin tas elas que siguen las personas de una aldea china o de ana ci. dad de aiennos de In Edad Media. El orden smpercepible 1, Ls sociedad de fos indviduor (1939) 2 rectamente Tos sentidcs, el orden invisible de esta convivence, coftece la persona indiidual tnicamente un abanico més o me: 0s limltado de posiber modos de comportamiento y funciones. Desde el momento mismo de su nacimient, la persone queda merss en un contexto funcional de estrctura bastante determi- nds; debe acomodarse a este determined contexto funcional, desarrollarse de acuerdo con él y, seg las cireunstancias, abrit- fe paso a partir de él, Icluso la posbilidad que tiene una perso- na de elegir entre las funciones previemente dads esté més 0 mencs limitade; depende en gran medida de la posiién dentro de este tjido humano ea la que ha nacido y se ha criado, de la funcisn y Ia stuacin d= sus padres, de le educacién que, seein ‘esto, ha recibido. Y tanbién este pasado as, parte del pre- fenteinmediato de cada una de las personas que van y vienen en medio del sett de las calles de una gran cluded. Puede ser que ‘una persona particular ro conozca a ninguna de las personas €on las que se ervza, pero en algin lugar uene conocidos, amigos ¥ ‘enemigos, una familia, on efteulo al que pertenese,o, ahora soli- trio, conacides perdidos © muertos que ya sélo viven en su me- En otras palabras, exda uno de Jos sores humanos que cami- nan por las calles apurentemente sjenos e independientes de los demas ests ligndo a ets personas por un edmslo de cadenas in- visibles, ya sean éstas ealenas impuestas por el trabsjo © por pro- Bicdades, por insintoso por afecios. Funciones do la més diversa fndote lo hacen, o fo bacian, depender de otos, y a otros depen- der de &l. EI ser humano individual vive, y ha vivido desde pe quello, dentro de una red de interdependencias que él no puede ‘modiicar ni romper a veluntad sino en tanto lo permite la propia estructura de esa red; vive dentro de un tejido de relaciones mS ites que, al menos en parte, se han depositado robre él dando forma a su cardcter personal. Y en esto radica el verdedeto pro blema: este contexto fuacional posse una estructura muy expect fica en cade grupo humano, No es el mismo en una tribu do pesto: fes nimadss que en una tribu de agriciltores; en una sociedad ‘gucrrera feudal que on la sociedad indusrializada de nuestros dias, incluse difiere sexi las distntas agrupaciones necionales se Ia propia sociedad inJustrializada, Sin embargo, este armazén x0 1. La saciadad do Tos indivdaos (1959) ‘de fonciones interdependientes, cuya estructura y cuyo esquems onfiren a uh grupo bumano su eardcter espenico, no es ni ha fd creado por individuos particslares; puce cada porsona per ticular, ineluso la mis poderos, incluso el eacique de una trib tun rey déopota oun ditador, es sélo una parte de este armsz6n, tr el fepresetante de una furcién que Unicamente se forma y s= fantiene en relacién con otras funciones, que sélo puede entea- ‘ders a partir dela estructura expectia y de las tensionesespeci ficas del contexto global. YY este movimiento circular funcional de un grupo humano, teste orden invisible a parti dol cual y en direeciGn al cual 1s {ndividuos estén consantemente establecendo fines y actuando, tampoco debe su spariién a una simple sums de ectos volunte- ‘os, a una decisién comin de muchas personas particulars. No fue gracias a una libre decisién de muchos, a un econtrat social», y sin duda tampoco gracias @ plebsctcs y elecciones, como <= transforms en Occidente, poco a poco, la cadena funcional relat YYamente simple de la alta Edad Media —en la que les personas (quedaban relacionades segin su condivién de sacerdotes, eabsle- 0s 0 slervos de la gleba—, para dar paso al complicado y dife- renciado tejido funcional de nuestros dias. En Occidente las pee tones no ee pusioron de severdo para salir de, por asi decirlo, un ‘stedo'carente de relaciones, ni hicieron una votaci6a pare, ‘guiendo la yoluntad do la mayora, di funciones sein fl esquema ectual, eto es, en comers as, agentes de polica y obrctos, sino que las votaciones y elec ones, ls euftcutaentosInerucntos entre diforntes grapoe £0 tiles fueron y son posibles como instiuciones estables dela di teccién social Gaicamonte dentro de una determinada estructura el contexto funcional de una sociedad. A cada uno de tales acu dos scumulativos subyace un contexio de relaciones personales de fndole ya no dnicamente acumlativa, sito funcional; la es tructra y las tensiones de ese conteto so expresan directa 0 in- rectamenteen los resultados de las votaciones. Y las decisiones ‘comunes de una mayora, las votaciones y elesciones slo pueden todifcar o perfecionar esa estructura funcional dentro de unos Himites determinados y més o menos estrechos. El teido de fan- clones interdependienes que ne alas personas entre sf posee un 1, La sociedad do los indviduos (1939) st peso propio y unes leyes propias que dejan un margen de actus Gion muy delimitedo a los acwerdes ineruentos —y cuelquir de fisién mayortaria es, en timo término, un acuerdo incruento. Pero, si bien es cierto que este contexto funcional posee unas eyes propias de Iss que, finalments, depen tade fiacion de ob jetivos de las personas particulars, incluso la de aquelas deck ones acumulativas computables en papeleas clectorles, si bien 3 clerto que este contexio y su estructura no son ni han s treados por individues sslados, i tampoco por muchos indivi- duos juntos, también es verdad que este contexto funcional n0 txiste fuera de los individuos, Tedas esos funciones interdepen- dients, las del diector de una fabrica 0 las de un ajustador, ls de un ama de casa o las de un amigo y un padre, todas ells son fanciones que un set humano cumple para con otres seres hum ‘os, un individuo para con otros indviduos. Cada una de estas funciones spunta hacia otras; depende del funcionamiento de &- fas como ésas del suyo; debido a esta ininterumpida interde- idencia de las funcionss individuales, las acciones de muchos fndividuoe particulates tienen —sobre todo en uns sociedad tan iferenciada como la nusstra— que fundirse constantemente en largas cadenas de acciones para que Ia accién de cada persona ppantcular cumpla su propio sentido. Y, de esta manera, cad ser hhumano particular queda, de hecho, atado; queda stado por cuan to vive en constanteinterdependencia funcional con otras perso- nas; es un esabén de la cadena que ata a otras personas, y cada ‘una de esas otras pertonas es —dlscta 0 indiretamente— un es Ian de la cadena que lo ata a él. Estas cadenas no son tan vsi- ‘les y palpables como las cadenas do hero; son més elstcas, variables y altrables, pero no son menos reales y, con toda cet- feza, tampoco menos fines. Y es eee contexto de funciones que Jas personas tienen Jas unas para las otras lo que llamamos «30> Giedad>, Este contexto foncional consttuye una esfera de exis- tencia de tipo particular Sus esiraturas fon aquelles que deno- Iminamos westrcturas sociales». Y evando hublames de eleyes so dlales» no nos estamos refriendo a otra cosa que a las leyes pro- pias de las relaciones entre los seres humanos individuales, Franguear el abismo que tan a menudo parece abrirse cuando ‘ce reflesina en torno al individuo y Is sociedad 0 es ung tarea 2 1. La sociedad do los indivduos (1959) fécil, Exige un singular exfuerzo mentl; pues las diiultades con- tra les que s© tiene que luchar en toda reflexién en toro a la felacién entre individio y sociedad remiten, en tanto proceden de fa ratio, 2 determinadas costumbres del pensar que hoy por hoy centintedevia muy arraigedas en Ia conciencia de cada uno de n0- otros: hablendo en general, parece ser que, en el esado actual el pensamiento, para la mayoria de las personas sigue slendo fexirenademente diffcl comprender que algunas relaciones posean fina estructura y unas leyes propias. Estamos acostumbrados a pen far que las leyes ron algo privativo de objetos o euerpos que pue- en ser peteibidos diectamente por les sentides. Una vor interior nos induce a creer que el desarrollo de una relacion ha de expli- arse a partir de la estructura y Iss leyes de ls cuerpos, percep: fibles sensoralmente, quc constituyen la relacién, Nos parece evi- dente que el tnico camino correcta que conduce 2 1a compren én de unidades compuestas es su desmembramiento. Segin pa- rece, la reflein debe partir de las nidades menores que, al re- Iacicnsree, dan forma a la unidad mavor. Estudlar esas unidades ‘menores «en af mismas», tal como son separadas de todas sus felaciones matuas se nos muestra como el primer paso ineludibe. Tas felaciones entre estas unidades menores y, ast, también la wwnidad mayer, nos parzean, de modo involuntaro, ago posterior y suplementa Pero estas costumbres del pensar, stiles como son hasta ciet- to punto para la comprensién de nuesira experiencia de sustancias Inctes, condacen una y cra vez a ineongrdencias muy espectficas sands se trata do compronder muestra experiencia do nosotos mismos como seres humanos y como sociedad. Debido a estas cos- tumbres del pensamiento, determinados grupos humanos cuyas fdeas referentes a sus experiencias welales especiics iran en tomo a, sobre todo, Iss lees propias de las relaciones humanas se ven obligndos uns y otra vez a ozulter el hecho de que éstas son leyes de relaciones lumens. Pussio que slo son cepaces de concebir las leyes como leyes de sustancias 0 de fuerzas susian- ciales, sin proponérslo atribuyen a las leyes que observan en ls relaciones humangs une sustancia quo se encuentra més allé de Jos individvos, Debido a esas regularidades sociales especticas slo pueden concebir la sociedad como algo supraindividual. Se 1. La soca de los indviduor (1959) 3 invent un portdor de estas repuaridaes, que bin pose ser an sepia clecvn, im ergetimo coleivos , sei eles, ns efuerrate exits sates soprano, ce analog con ls foray sstacne dea atrlza, ene io extn, ha pes hams co peamitos e Sobre todo en indivi Hamano, Para clos grupos st lao fo ques outa a fon anterior. que todo aqelo que Ham. aos sestucturs y reglrdades soils» noch sino an trctrasyreulrdads de las rlcones ete personas in duals. Peo, al ful gos los eneriores,tampooo tats estn eo condiciones de pensar que Ie relconcsmitmas pocden poset an tpo particular deestucuras 9 reglaridades en gar de con Siar ees exusas yreplnnes como nn ert ela recone ere uniddesscmeate. palpable, Ins considean ms bien como crecteristiceesencial de ao mist ts nidades fics. De aterdo con nis expetincae intrest Sevnes, cen hal, sin proponénelo, ena ndviduo particu la, sislado de os dems, ea extncia perepile orton sent des ala que se debra ls extrocture yrfulariddes soles. Aunque st isin dela eyes propas de as slciones humanes hice que eutomeamente atibuyan in stancla propia a ets Ieyes 0 Tegan a eomprender que lm selacions ene noe soca una esrctrn na rgulridad prope pensan de tera esponténca quel exliccion de as etree yreulrda- ds de ls relcones ent os indvduoe dee buscar en Teen furlecan oon In sconce» dele indviuce prc a temo toe won sn fone 9 furs de afin muy ns estuary ais ley Al pacer, a rlexin debe tomar Como punto de paride aor indidus, os omen, as epets Inds peguctas» Je la tcl, par, paren de das, cane tir mentalene ais relaciones mates —lasoiedd~ en cir ta medida como sis watar de alg postr. En resmen, pie sn que los invduos son pilaes fs entre Tor gue slo poste. Flormens se tende el cordl dels relaiont. Lot nos pic on i irda puesta en is lays props dela acon uma ts, qu Ie sockedad ey algo antenreindependint de os ia ido; losers, de coerdo con In diferente oientcin de us Interests, pensan en los ividues como on slg antrire nds Es 1. La sociedad de los indviduos (1939) te Els [eerie De ate i ace a aoe Ss eran era ees em Soe srarce bee iets an eee ate ae ee eee ae pe er ets aa pein eee eevee Spee a te ee rcccsreee es ee ce eaeaee Eileen eerie teyeeetied agit eer an : ee, URN ee naa avines. Pensemos en danzas cortesanas, un minué 0 un rigodén, eins pacer as sce ieee 1. La sociedad de los individvce (1959) 3 reader et send, la fn des movin, La manera en ie acta aga linda eset por fs laos, etc qu etn en os barnes, Ale dae coop tek El comporanint de los nv en gee Ya enna ono amigos 0 enmign, cro pies © fos, cms mae Flr o,tmbien, como caballo y vase, coms ty oe Is como dct empledo, cul fate el eonportmic. fe de as personas invicta dtetminad por foes pees opatadas on cts persons Yeo cee cone Ao tn sro se lla dodo te: hunano yee ovo de ne Aes cae on ens gu geod car's ote oh feo relinado on ras penonty Cetamete ends Foedesalane fdtneto deta bale aj demas seas Ensis Pro los tees hamanon 0 eta sas a sed Gticmeat por el fn de gary de bile Lo qu es ina We sociedad clade lent ou pois tatueeea De eto, nag sil tani anainagn suet de Inporann que posen la elas umuas are cts det inaividosicmenteprfunvanty cna nates yt tstctra de tan racont sposble haces ua ice de cua fime y hondanen ata es perans le ntrdependenie de oe fancones humana: on peas pales, icant a pede o. fenere nu image mena denen de once a una scedd. Pero pata cnsegr une mayor cana eo e Sto hac falta sgo mks qo una mera vin e ls cot, Bre dl pense noraus un profane ove Seda tutconciacl ala 1. No er en shut snclo epear qué son las eters y ax tepid ie cunao oes bale oar so oleae ok Shen exinlos dee de val moon avian pester i tis sonal enprn, Dei a lisiacaede'peto ho Sb esl Ince eno ane Tan alo onto ese ser Grew sad 3 Eustace woes consis eh lita Orden Pap er Zston (Bsa, 155 Fenian as 9. Traduca ene EI proce cele cliacon, FCE, 189) En in base de ee ca to octen, no form, is lin es gh gu on a 36 1. ta sociedad de los individuot (1959) 2 fa pare comet on pre ncnsintonent, is mayors do eas mtn an hoy un peur ito de I teas: Sige garter sec one modo se laine ace Iv emis apaccron font 6) power a me ‘todavia cabe observar remi- mei Age ca fon de concenla en obas varia frm BASSE lo Add epar, eculizada condo habla dl Sect prmnivor 0 del spriner pao, asce cro ao tomer tn atic, el pensar en wu orgen, vias por Teruo el Beco de que todos lo adulio hon venido al mundo Mere ice pequctce, Une y ctr te, Lo mismo e108 HOR Sec soie los engenes queen es ios, Ins parsons Seiten indcdes epnsars en el pipo exis un ex Humane Grice. un er human allo ic. Ss quod ene Entio as experensa, 1 ico aque odeinos cnsatar ee el humana iia es cotse Suissa por cos sores Humans. Sean cules sean 1s vi ae ilar namano, por me qu non remontemot eel eabo'Smre os topemos con i sce roa cdema de pals pe quer su ve, ab converten en patie. Y, de eso © CBee aca aps cunenderezo por a To Sedan nda extn sdon unos em oes eb 8 St mayor Todo se human inddil nae eno deo 70 Humane gue exis entes que Ms ae: tod sex human in Ne Son natura a, gue para pode creer nena Usa posonas que exitin ants que. Uno des elementos finda dela extenca mana es a conssensia simul {Ene de atin pesnes aioe ans con os. 28, Meet accep mo sobre los oigtes como sinbolo de re Pi smconcencl, parse her Heudelot de revise Flt waconal: uel princi, podsamos dei, no exis un hats dc, no'vros eve manos que vivian nor {feo dbus unos a orow sega y pena, co To hes 2. ‘ios, que sugieny devparecan apo en oes y tvs de bon ena upa stad sei, grande © pee oso no hubo un ongen a pa d la naa, y m0 hace fa 1, La sociedad de ls individuos (1959) 7 ningin mito sobre los origenes para poder comprender Ia elemen- tal dependencia sorial de ls seres humanos individuales, su natu- tal predisposicién ¢ convivr eon ottos seres humanes. Los hechos ‘que tenemos directamente ante nosotros son sufcentes. ‘Los seres humanos individuales pueden, al nace, ser muy dis- tiatos unos de otros en Jo referente 2 su constitucién natural, Pero fs s6lo en Ie sociedad donde el nifo pequeto, con sus funciones psiquicas fexiblesy relativamente indferenciads, se convierte en tun ser diferenciado, Solo en relaciin y mediante la relaciéa con ‘ites seres humans puede la eraturaindefensa y salvaje que vie ‘ne al mundo convertirse en un ser psfgulcamente adulto, poseedor det cardcter de un individuo y digno de ser Tamado un ser huma fo adulto. Separado de tales telaciones se convertirs, en el mejor Ge fos case, en un ser semsalvae, mitad hombre y mitad bestia: puede lepat a ser un edulto fisleamente, pero su condiciéa psf- Gquica continuard sendo similar a la de un nifo pequetio. Slo Guindo se exfa en el seno de un grupo hunano, eprende ei nifio hpumano a hablar de manera aticulad. Sélo en compafiia de otros seres humanos mayores va formandose en él, poco a poco, un elerminado tipo de prevsién y de regulacién de los instintos. 'Y segin sea la historia, sein la estructors del grupo humano en que se erie y sep, finalmente, a desarrollo posicién dentro de este grupo, as sed el Iensuaje que adouira, ast serén el es ‘quema de regulacién do iestntos y l tipo de actitud adults que Gesarollar el nif, “Tampoco dentro de un mismo grupo humano son os destinos de las relaciones de dos personas, sus historias particulars, com- pletamenteiguales Cada persona parte de una posicién nica den- fro del teido de sus relaciones y atraviesa una historia nica has ta llegar al momento de st muerte, Pero las diferencias ente las historias de laa personae porticularee, entre las posiciones y fun ones relacionales que atraviesan a To largo de sus vidss, son me ores en grupos humancs més sencillos que en scciedades muy Giferenciadas. Y, de acuerdo con esto, también es mayor en estas ‘kimas Ia individvalizacién de los adults. Dados les actuals costumbres del pensamiento, et posible que esto parezea a prime- ta vista una paradoja: Ie individualidad y 1a dependencia social dde une persona no silo no estén en coniridiceién, sino que los 38 1. La sociedad de los individuos (1953) rasgos singularesy In diferencacién de las funcionespsiquicas de tune persona, a fos que nos referimos eon la pelsbra «individosl ‘dads, e6lo ton posibles cuando y porque una persona erece en el seno de un grapo humano, en el seno de una sociedad. 'No Bay duda de que los seres humanos también son distintos unos de atros en lo que so refer a su consttucién natural. Pero Ta consitucién con que un ser humano lega al mundo, y muy es pecialmente Is constitucion de sus funciones psfquces, es flexible En un primer momento, el reciéa nacido no es més que un pro- ecto de ser humano De aquello que percibimes en el como di ferenciador, como su consttueién particular, no surge forzosa y tinivocaments su forma adulta individual del modo como surge de una semila una planta de un po determinado, sino que esta consttucién diferensiadora del recién nacido presenta un gran abanio de posibles indivi hhace més que mostrar los limites y Ia situacién de In curva de dispensién en la que un dia podré levantarse el adulto. Cémo se desarrollar realmente esta ‘qué indole sor la forma de marcados perfil en la que poco & ‘poco se ir fijando los rasgos suaves y moldeables del recién ido, ef algo que no depende snicamente do la consttucisn natu- ral del el desarollo de sus rlacionesinterpersonaes. Sin embargo, estas relaciones, las relacfones familiares, Is re laciones entre padre, madre, hijo y hermanos, aunque pueden v3- rar mucho en los detalles, posten una estructura bésica que esté Aeterminada por la exructura de la sociedad en Ia que nace acuerdo con eto, Ia in- ‘ortancia para cl destino de las relacionet del individuo que po- des constiteconales con las que viene al murn- ‘mucho de un grupo social a otro ¢ inclu- so, dentro de wn mismo grupo social, de una época a otra. Cons- tituciones naturales parecidas pueden eonducir, sain este destino de tas relacones, segin Ia estructura del teido de relaciones en el que se erfan fos nifios, a fermas de concienca y de intintos ‘uy distntas entree, La individualidad que aleanzaréfinalments ‘unk persona no depende simplemente de su constitucén natural, sino de todo el proceso de individualizcién. Ciertamente, Ia cons ‘ I, La sociedad de los is ios (1959) 38 situcién porticnar posee wna enorme importancia para el destino Ge la persons. El destino de un nfo sensible es de esperar que sea ‘muy dstinto al de un nino menos sensible de la misma familia 0 fociedad, Pero cate destino, y con él la forma individual que un fer humsno desarrolla paulatinamente durante su crecimiento, no tienen predeterminados definidvamente por Ia constituesn, por Ia naturaleza heredada por el recién nacido. Aquello que «urge de a constitucién particular del recién nacido depende de le estrc tura de la sociedad en que éste crece, Su destino, como qulra que 2 desarolle en los detalles, es, en su conjunto, expect de su sociedad. Y, de acuerdo con esto, también es especiica de Ie so- edad la forma claramenteperflada del adult, la individualidad {que alo largo de las ides y venides de su destino, va modeléndose Tentamente a partir de la forma menos diferenciada del aio pe 4quefio. As, por ejemplo, de acverdo con las diferencias wstructu- tales del entramado humeno de Occidente, en un nife del si flo xi feta forzosamente que desarollarse una fonciencia y de los instintos, y con esto una individualida fintas alas que pueden desarvollase en un lante el estudio del proceso de la civilizacén se ha presio de ‘manifesto con bastante claridad en qué medida todo el modelado, asi como Ja configuracin individusl del ser humano particular, Aependen del devenir hstdrico de los modelos sociales, de la et. tnvctura de la relaciones humanes. Los propios brotes dindivie ualizacién como, por ejemplo, el brote de individulizaion del Renacimiento, no eon conseouencia de una repentina mucin en interior de os seres humanos singulaes ni de una gexcracion sccidental de muchas personas muy dotadas, sino que son fend- ‘menos sociales, consecuencia de un quebrantamiento de agrupa- ones anteriores o de une transformacién en Ie posiién de los lrlste-artesinos; en suma, consecuencia de un cambio epecico de fa estructura de las relaciones humanas ‘Tambien agui es fécil que quede oculta Ja enorme inportan- ia que las relaciones entre seres humanos posean patos indi Viduos. Y las dificltades nacea, al menos en parte, del ipo de os modelos de pensamiento mediante los cuales se intenta com- render esas relaciones. Aqui, como en tantas otras pares, esos ‘modelos han sido tomados de ls muy sencilla relacién enre euer- 0 1. sociedad de tos indviduos (1938) pos tiimensonees. La adaptacién, el esusrzo necessvio para {erminar com estos modelos de pensamiento no es, con crlez, tionor que el esfuerro devarrlado cuando, en Tien, se dejé de pensar en ctorposslsados, en a tcrao en el sl y semper f pensar mucho ms en las relasiones ene Tos cuerpos. Hoy en die muchas veces #0 enendo la relaciGn ene seres humans lun sentido passido a a relaign entre bolas de billet: ests cho- tan entre sy vuelven a separarse rodando,Ejerce, sean se ice, fan ecfesio recirocor las uns sobre las otras, Pero la imagen fue rsult do los encoentos ene persons, los «fenémenos de tereactoun, son muy dstnis a cte elect reiproco» ents fusansas,« una oniény eeperecién meremente scumlativa. Pignsere, por ejemplo, en un tipo de relaién humans relat ‘vamente senelo, en una conversacidn. Un interlocutor habla. EL ‘otro responde. Ei primero contesta au vez. El segundo responde de nuevo. Sino observamos Gnicamente las afrmacionce parties: Innes y 0s rps, sno Ta conversacign su desarrollo como un todo la sere de ideas entrlazadasy la manera en que tan van svanzando en constants interdependencia, nos vemos ante un fe nétneno que ne puede ser comprendido sufcientmente i por el Iodel fico de'un efecto retproco entre boas de bla, 91 or fl modso silico de Ta telacin entre etimloy experts, Las eas de no x otro interlocutor pueden varia @ lo largo dela ‘onverscign. Puede queen el tanscuso dela converacin Sut ja un ciero ecucrdo tate ambos interleeutores Es posible que ‘uno convensa al otto, De siceder ero, algo del primero estard psando al sound Este algo es incorporado al efi ieol6ico Gs segundo, Transforms este ediiclo Ioligcoy, al mismo lem po, esiaintrodaccién en oo sistema intelectual individu hace ue también se modifque ese algo transmitido por et primer in ferocutor. Lo mismo osuire cusndo, en el trantcuro de la com ‘ersacin, ei antagoniamo se confirma o inluso samen. En ose 0, ls ideas de un interlocutor se introducen como adveraras en el didlogo interno del oto, diipando alas ideas de so. La Singulsidad de semejanteentelszamieno radies en que, dante Su deiarzllo, pueden surge en cualquiera de les interlocutores ‘eas que antes no existan, o algunas ides ya exstentes pueden ser pefocionadas, Pero no abe explca la drecién y el orden 1, La sociedad do Tos indiviuos (1959) a de esta formacin y transformaciin de las ideas partiendo tnica- mente de la estructura de uno w aro interlocutor, sino de la rela- cin entre ambos. Y precisament ett, el que las petsonas caty bien al relacionarse con otras personas y mediante esta relacién 0m otras personas, el que las prsonas estén consantemente for- mindose y transforméndose en dl seno de su relecién con ottes personas, precisamente eso es catacteristco del fendmeno de en tuelacamiento en general. Tnmaginemos que alguien inteata observar Ia seie de respues tas de-uno de los interloeutores de una converseeién como und tunidad en si misma que existera fuera del entslazamiento de la conversecin y que poseyera un arden en si misma. Algo similar 8 lo que se hace cuando se observa la indvidualided de una per- fona como algo que existe independientomente de su destino Te acional, del constants tejerse de los hilos de relacones en el que fsa persona se forms y se esté feemando. El que ls seres hums: nos —a diferencia de las bolas ce billar— se formen y eambien ‘unos a otros al relacionarse entre sy través de ete telaconarse 3 un hecho que tal ver no llegie a entenderse completamente ‘mientras, al rellexionar, se sign censiderando exclusivamente a st tes humanos adultos, cuyo eardcter, cuyas estructuras de intitos yy de conciencia ya se han fijado en cierta medida, ya han adquir- o una ciertarigidez. En realidad, tampoco los adultos estén aun 2 completamente terminados, cerados. También ellos pusden fambiar a to largo del devenir de su destino relasional, aunque on relativamente bastante difcuad y, en general, slo bajo su suiodirigirse, mis consciente, Per aquello que hemos ealicado ide xentelaztmienton, y, con ello, toda la relacin entre individuo ¥ sociedad, nunca podré ser comrendido mientts, como sucede hhoy en dis, la «sociedad» sea coreebida esencialmente como una sociedad de adultes, de individuce «terminados» que munca fue- on nifos y nunca moririn, Solo yodré proyectarse verdadera luz Sobre le relacin entre individuo sociedad cuando se incluya en Ja teoria de Ia sociedad la constanteformacién de los individues dentro de una sociedad, el proceso de incividvalizacisn, La his- toricidad de cada individualidad, el fendmeno del crecimiento y el hacerse adulto, ocupan una fosicién clave en la explicacién e qué es la «sociedad». El carder socal del ser humano silo

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