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iN Wp Pe eee eee eee eee eee EEE OOOO OE eee oe IV. Denotacién y connotacién. Rolan a Bacthes . Ceaments A ec aminlogia. HRadwd, Niberts Cocamin Edtter, Aa 71 IV.1, Hemos visto que todo sistema de significa cién conlleva un plano de exprestén (E) y un_plano de contenido (C}-y que Ja significacién coincide con Ta relacién (R) de ambos planos: ERC. Supongsmos! Rare que dicho sisteme ERC se convierte e su vez en simple elemento de un segundo sistema, al que seré, por tanto, extensivo. De esta forma nos encon- traremos frente a dos sistemas de significacién que se insertan uno en otro y que, al mismo tiempo, estén desligados». Sin embargo, este «desligamientor de dos sistemas puede efectuarse de dos formas comple- tamente diversas, segin el punto de insercién del pri- mer sistema en el segundo, dando lugar asi a dos con- juntos opvestos. En el primer caso, el primer siste- ma (ERC) se convierte en plano de exprosign o signt- ficante del segundo sistema: 2 1 ERC © también (ERC)RC. Esto se verifica en la hemié [ga-tonnotativa) as! llamada por|Hjelmslev} el primer. sistema constituye entonces el plano de[denotacién y el segundo sistema (extensivo al R c de| gennotactér} Se diré, pues, quefun sistema conno- ee on aerny suva plane-< de-expresi 7 7 jambién, constitvido por un sistema de signifi Jos casos mi te jeconnol secan_evi- dentemente_los_constituides por sislemas~catiplejos— ‘en Tos que él lenguaje articulado forma el primer sis- En el segundo caso (opuesto) de desligamiento, el pri- mer sistema (ERC) se convierte no ya en plano de expresién, como ocurre en la connotacién, sino on pla- no de contenido o significado del segundo sistema: 2 E R c 1 ERC (© también ER (ERC). Es el caso de todos los meta- Jenguajes:[un metalenguaje es un sistema en_el_qua_ el plano dé contenido esti_a sv_ver_constituide por. un_sistema de signifieaelén; 0 tambl ami Seg ee eer ne 1 2 De esta forma hemos sefialado las dos vias de am- plificacién de los sistemas dobles: Ste Sdo [ Ste Sdo Ste | Sdo : Ste | Sdo Connatacién: Metalenguaje 1V.2, Los fendmenos de connotacién no han sido todavia estudiados sisteméticamente (pueden hallarse algunas indicaciones en los Prolegomena de Hjelms- lev). Sin embargo, en un futuro habrla de imponerse necesariamente una linguistica de la connotecién, ya que a sociedad desarroll artir del {a sociedad desarrolle continuamente. 2 partir del__ tistema-ptimario, que el Tengusje humano le propor- “Sona, sistemas_segundas de significado, y esta elabo- racién, en ocasiones evidente, ctras disimulada, racio- nalizada, se asemeja mucho a una auténtica antropo- logia histérica. Al ser también un sistema, la conno- tacidn_ comprende-sighiticantes, signiffcados yt pro- f: inos.a los otros (significsctény; pare cada sistema habrfa que Hevar 9 cabo de forma preli- minar el inventario de estos tres elementos. Los sit nificartes de connotacién, que llamaremos connotado- estén constituidos por signas (significantes y sig- nificados juntos) del sistema denotado; naturalmente, varios signos denotados pueden agruparse para for- mar un connotador Grico —si goza de un solo signi- ficado de connotacién: En otras palabras, las uni- dades del si: a connotado no tienen necesariamente la misma dimensién que las del sistema denotado; amplios fragmentos de discurso denotado pueden cons- tituir una sola unidad del sistema connotado (tal es el caso, por ejemplo, del tono de un texto, formado “ por varias palabras, pero que no por ello deja de remitir a un Unico significado}. Cualquiera que sea la forma en que «ocultaz el mensaje denotado, la: con- notacién no agota‘este mensaje, sigue siendo siempre algo «denotado» (de lo contrario no seria posible el 52 93 discurso), y, en definitiva, los connotadores son. siem- pre signos discontinuos, eerréticos», naturalizados por el mensaje denotaco que les sirve de vehfculo. Por su parte, el significado de connotacién tiene un cardcter al mismo tiempo general, global y difuso: es, si ast se quiere, un fragmento de ideologta: et conjunto de mensajes franceses remite, por ejemplo, al significado «Francéss; una obra puede remitir al significado «Li- teraturas. Estos significados estén intimamente rela- cionados con la cultura, el saber, la historia, y podrfa- mos decir que es a través de ellos como el mundo penetra en el sistema. La ideologia seria, en definitiva, la forma (en el sentido hjelmsleviano) de los signifi- cados de connotacién, mientras que a retérica seria la forma de: los connotadores. 1V.3. En la semidtica connotativa-los significantes del segundo sistema estén constituidos por los signos del primero. En el metalenguaje ocurre lo contrario: los significados del segundo sistema estén constitu dos por los signos del primero. Hjelmslev ha precisa- do la nocién de metalenguaje del modo siguiente: dado que una operacién es una descripcién basada en el principio empirico, es decir, no contradictoria (cohe- rente), exhaustive y simple, la semidtica cientlfica 0 metalenguaje es una operacién, mientras que | se- midtica connotativa no fo es. Es evidente que la se- miologia, por ejemplo, es un metalenguaje, ya que se ‘ocupa, 2 titulo de sistema segundo, de un lenguaje primario (0 lenguaje-objeto), que es el sistema es- tudiado; y este sistema-objeto es significado 2 través del metalenguaje semiolégico. La nocién de metalen- guaje no es aplicable 2 los lenguajes cientificos; cuan- do el lenguaje articulado, a su nivel denotado, se ocu pa de un sistema de objetos significantes, se const tuye como -«operaciéna, es decir, como metalenguaje: tal es el caso, por ejemplo, ce la revista de Modas, que chabla» las significaciones del vestido; caso, sin embargo, ideal, ya que habitualmente la revista no ofrece un discurso puramente denotado. Nos encon- tramos, pues, para lerminar, con un conjunto com PARARAAARAARARRARABRAEOOnbaeE 94 plejo en el que el lenguaje, @ su nivel denotado, es Fretalenguaje, pero en el cual este metalenguaje pe- netra a su vez en un proceso de connotacién: 3. Connotacién | Ste: retérica feologla 2. Denotacién: Metalenguaje 1. Sistema real IVA, En Iineas generales nada impide que un me- talenguaje se convierta a ‘su vez en lenguaje objeto de un nuevo metalenguaje: esto es lo que le ocurrirfa a |e semiologta, por ejemplo, el dia en que fuera «ha- bledas por otra ciencia. Si aceptamos la ién de las ciencias humanas como lenguajes coherentes, fexhaustivos y simples (principio empirico de Hielms- fev}, es decir, como operaciones, cada ciencia se nos aparecers entonces como un nuevo metalenguaje que tendrfa por objeto el metalenguaje que le precede, aunque atendiendo a lo real-objeto que esté.en la base de estas edescripcioness. La historia de las ciencias humanas serfa, asi, en cierto sentido, una diacronla de metalenguajes, y cade una de ellas, incluida, na- turaimente, la semiologia, estaria destinada a disol- verse en el lenguaje que la chable». Esta relatividad, Intrinseca al sistema general de los metalenguajes, per- mite corregir la imagen demasiado répida que, en un primer momento, podriamos hacernos del semidlogo enfrentado con el problema de la connotacién; habi- tualnente, el conjunto de un anélisis semioldgico pone en cuestién, ademés del sistema estudiado y la lengua (denotada)_ que generalmente se ocupa de aquél, un sistema de connotacién y el metalenguaje del andl. Sis que se le aplica, Podrla:decirse que la sociedad, detentadora del plano ve la connotacién, hable los significantes del sistema considerado, mientras que el Semiglogo habla sus significados. Este parece, por lo tanto, poseer una funcién objetiva de desciframiento {au lonquaje es una operacién) con respecto a Ia ac- 95 titud comin, la cual consiste en naturalizer u ocul tar los signos del primer sistema bajo {os significan- tes del segundo. Su objetividad, sin embargo, resulta provisional a causa de la historia misma, que renveve los metalenguajes.