Está en la página 1de 9
° ot x Geveese Foho LG £Qué es un cineasta? Jean-Claude Biette Jean-Claude Biette. Qué es un cineasta? {ores de repertorio © anénimos productos intercambiable de consumo (as ca- {egorias pudiendo ser tanto mixtas como invertidas), ya no pueda ser directa $ 190 exponencialmente mediatizada, Con la virtual en ideal de pulverizacién, Finalmente, por haber descubierto, cvanda me habla detenido a mitad de amino de un guién, de qué se constituye “el gobierno de los fimes", me sen- tifa altura de veriticar fas hindtesis en la obra de un cineasta que me acom- afi desde hace mucho tiempo (Walsh), y de empleeilas para sondear la de ‘oro (Kubrick), de fa cual todo © casi me es ajeno. Esta regla de tes expuesta alll formaba e! indispensable principio abieto de contradiccién de fo que hu biera podido tomar el color de dogma separatista en la distincién que hago entie reaizador, metteur en scene (director), autor y cineasta Fl tetcero, para Contrariar ef cuarto, parecia una buena cifra para una lucha que demanda in Ccesantes ajustes en vistas a una historia por escribir. Descriir ls filmes, tal co- m0 exactamente nos aparecen, seria un medio mas fable que el que consist 20 intepretarls: deja la puerta aberta alas contradiciones de los protagonis- 25 de la experiencia, Hay en la interpretacién, cuando es la primera, una tenta ion imperiosa de orientar cada detalle en el sentido de la perfeccién supuesta {de todo. La interpretacion de una obra necesita de un mayor tiempo de expo raci6n que el que es necesario en una descripcién que sta sus limites Esen esta litacién en el campo del presente donde cref encontrar un sen- dera de continuidad que, para todo lector dispuesto a tornaro,y tal vera ala. arlo, podria abrir un espacio de ensoftacién activa entee un filme, una obra, Su autor 0 un otto, etcétera, y us retratos provisorios, que encontraré dibuia: «dos aqui en una perspectiva insstente de fingida eternidad: aquella misma en fa que el presente conserva en nosotros la ils, Septiembre de 2000, 10 éQué es un cineasta? Reaizadoy, metteur en sce, cineasta, autor son los nombres principales para denominay, a través de un siglo de cin, a cualauiera que hace un filme, ego Oto luego otros: el primer tiene una connotacin neutr, como si se trata ‘de una simple actividad material y mecdrica,y se aplica a todos, mientras {que fos otas es denominaciones sugieren, cada cua, una orientacin especif «a.en el trabajo de los fies a los que se retieren. metteur en scéne nos indica ue hay, como en el teato, actors y espacio para actuar,y sugire conjuntos en movimiento y una produccin de imagenes; cineasta, en cambio, evoca a ‘un demiurgo mas oscuro que se intetesa mas en los planos y en su dsposiciin ‘ergadnica que en una continuacién feliz de efectos visibles, mientras que autor de un filme implica instanténeamente esa conciencia indiscutida para fa cual et que lleva tal titulo ocupa un lugar preciso en la produccién cinematografica, ‘sume una posicién moderna de responsabilidad, reivndicada por él, econo «ida por los ottos,y sugiere también un modo individuaista de atropellr las cosas y de hacer un filme relegando la bisquede dela belleza ola eficencia, virtudes netamente més borrosas detés la uigencia de formulr ura verdad © ‘un conjunto de verdad personales Por estas razones de urgencia que le acordamos gustosamente, ef autor ha _2dquirido un status social gracias al cual el examen de Ia calidad de sus filmes, Sino 6 francamente abandonado,es casi siemore considerado como secunda~ {ig facultative, consderado sine de, puesto que su ser de autor -que necesita ‘que un filme sura con cierta regulesidad para recordar su exstencia, en un es ‘pacio mas 0 menos importante (pudiendo ser desde sola su pais de origen hasta #1 mundo entero) que asegure su proyeccién en un pdbico veniero-detenta un otencial de persuasion medistica inmediata tanto mds grande que se ve Os pensado de esperar realmente las critics y@ los espectadores que toma afi bertad de hacer das y vidas entre un lgitimo acercamiento Subjelivo y la ve- nificacion més desapacible de que el fime est bien, no por cuanto nos dice el " Jean-Claude Biette. Qué es un cineasta? autor (dice siempre demasiado o demasiado poco con respecto alo que es el filme: él mismo y su discurso no estén mas que at costado del fe), sino lo {que nos dice del filme él mismo paso @ paso en su andar de filme que avanze y se consttuye sobre la marcha. El tempo apura y nadie 0 asi nadie les pid seriamente cuentas a los filmes de hasta qué punto avanzan. Otros filmes es peran en la puerta, cada semana, como préximos desafos ala memoria. En un sistema cinematogrsfico anterior, aquel en el que ef autor no tenia un pel reconocido, era sobre el mismo filme, perdido en la masa de flmes y a6 ‘refosy privado de todo discurso que hubiera anuncado su singularida, en el ‘Gaeera necesaro apoyatse, sno se queria descudar lo que ecapaba en sien Gio a lo ordinario de [a produccién industrial ytestimoniaba sin preven un ser del cine, A cine escondldo, critica paraddjca. Esta situaci6n de inocencia y de ‘gran deseo de hacer la seleccion en uno mismo, efectivamente exists, pero fue ‘antes de los tempos del reconocimiento social de los autores de lo filmes y 0 bie todo antes de esta suerte de conciencia que los realizadores adquireron hoy, no tanto de lo que podian acumular en su memoria y utilzar en su préc tica todas las foxmulas tenicasy las figuras de estilo (o que sus predecesoves “muchos filmes dan cuenta de eslo- hicieron siempre, aun conacienda menos {mes que nosotros, sino que, haciendo esto ya no tienen en lo sucesivo esa embriagante perspectva, rel poder de transgredir un cine en su plea fuerza {como lo hicieron en su momento Welles, Rossellini, Godard, Pasolin) para abrir el presente a un sentimiento de vertigo y a la iamensidad del tiempo que ha- bia todavia pare recorrer, ni siquiera de poder brindarle una nueva fuerza Hoy el cine (y afortunadamente no los filmes) es considerado como un arte que pertenece al pasado tte sus silos y sus bases), mientras que los filmes se continian viendo como espectaculos vendos del present, pero nunca como particulas constituyentes de un todo en movimiento, menos aun de un ate in cinado hatia e futuro, porque dejarnos casi en general de procurar descubrir @! vinculo entre lo que hay en el presente y 1o que exista con anterioridad. lo {que es monumentalizado en la Historia del Cine est, por un lado, ommipresen- te en calidad de fantasmas y separado de nosotros en tanto objetos de culto, La debilidad del cine como conciencia de Conjunto reside en un sentimiento di ‘uso de ausencia de perspectivas Futura, pore cua se ve sin notable inquietud ‘isociarse entre dos entidades descriptnas, cada una a su manera, preocupa- das por la pureza, y que lerepresentan un porvenir dvidido y no le dejan mas 12 {Qué es un cineasta? ‘que larudeza de un presente emptico que hay que invenar en cada fie: el efecto de arte sobre el monitr (a videograia de museo) ye efecto de med ‘don de audiencia (cine televisado de las fans). Pero esta desunién no ha ce mas que responder a un movimiento general defivisién socal) a.conciencia de un powerit infinite del que deb dspener ef cne desde su nacimiento habia sido formulada en otra época poftang] Vidor GodarJaue pensatan que el cine podlay entonces debi, sino atever- “3a todo, al menos intentarl. Esta conciencia hoy no la ene nadie. Hay que it a buscarla nuevamente en la soledad de los filmes, teniendo cuidado de no acotdares demasiado cidito a las palabras de las persenas que fos hacen cuando se exponen al publico, palabra que debe ser exarinada como un do- cumento marginal del ime. El sentinienta de powenitrenuncié asu bea cer- teza: Germania, anno zero | Alemania, af cera, Nuit et bout J Noche y ‘brume, Hiroshima mon amour! Hiroshima, mi amor nos lo hicieron sabes. Si hay poreeni, ya no const de ls antiguos colores épicos de la inmersidad te- «restr el blanco y neg), i siquiera de ese ingenuo mamarracho de os est dis en el que todos creas, se ence ya en ea fregrentacbn veri ‘en que todos los filmes avanzan para caer al vacio. incluso cuando salen y jun- tos recorren una parte det camino durante algunas semana, son iwemediable- _Tente solitarios y estan separados unos de otros, ya que nadie se hace cargo. de vaeros nuevamente a la horizontalidad de un dalooo, As! tenemos filmes su ‘metteur cineasta, de autores. 5 tomamos en consideracién el eericio que umpica antes que fs penss re ns ana esaolé desde ios aos veinte hasta el inal dels aos setenta,y se consttuyd en una suet te deq@adcBMypa ese sentido, la eleccdn de fa denominacion dada a quien haya hecho un flme, no siempre era insigificante. En caro, en otios pases con cinematogratias constantemente presents, como Estados Unidod 0, me- ‘nor medida) laa] la denominacdn parece no dejar alo: demasiados mat- ces: fle director, movie-miaker o reqista no indican mas que el acto de hacer un filme y de nnqanizar en el rodaje un movimiento de personas (aun sin oh Tar el movimiento de fme-makers ~Cassavetes, Clarke, Mekas~ que reivndk