Carta de bienvenida a mis compañeros de equipo Desde el principio de mis tiempos como profesionista, mi fe, esperanza, amor y pasión ha estado

depositada en la educación, y cuando busco respuestas para contribuir a que México y mi querido Tehuacán, sean mejores, cuando pienso en cómo puedo hacer para que mis queridos alumnos tengan una buena vida, la única respuesta que encuentro es, amar mi trabajo y hacerlo lo mejor que pueda, crecer cada día como ser humano centrado en el amor y los valores para poder guiarlos en su camino, luchar desde mi trinchera y desde todos los roles que desempeño, para que toda persona que toque mi vida, reciba algo positivo. Que todos nosotros ahora estemos formando parte del mismo equipo de trabajo no es una coincidencia, esas no existen, hay una razón detrás de esto, somos los mejores en este momento para ello, deseo que este semestre que inicia, sea abrazado por todos y cada uno de los integrantes del equipo Universitario Sor Juana, con todo el amor y el compromiso que significa formar seres humanos críticos, pensantes, pero sobre todo humanos ya que de manera consciente o inconsciente seremos ejemplo de cómo se hacen las cosas o de cómo no se hacen, eso nuestro ser, quehacer y compromiso diario lo determinará. La planeación, amor y dinamismo con que preparemos nuestras clases será lo que podamos aportar para mejorar nuestra comunidad y México, formando a los profesionales de la psicología que requiere el país y el proceso de globalización, cuidando sobre todo el saber ser, ya que nuestra materia prima es el ser humano, aquí no valen errores. Y para ello cito: ´En el estudio de Tejada, se presenta una serie de enfoques sobre competencias; en este punto sobresale el término de conocimientos con una orientación hacia los saberes, tales como: saber hacer (procedimientos, habilidades, destrezas), y razonamientos conductuales (actitudes) lo que conlleva al saber actuar, con la condicionante del poder y querer actuar. Luego entonces se requiere el metaconocimiento, que no es m que el conocimiento de uno ás mismo, la experiencia del ser que viene a ser producto de una combinación de recursos. Así que una competencia va de la mano con la habilidad de saberla aplicar, de utilizarla y de actuar en el momento preciso en cualquier situación. El autor orienta el término hacia el conjunto de conocimientos, procedimientos y actitudes combinados, coordinados e integrados para saber hacer, saber estar y saber actuar, competencias que son producto de una serie de factores distintos entres sí pero en perfecta comunicación, y que culmina en el bien ser. Si el ser humano está en constante formación en sus tres dimensiones ³cognitiva, afectiva y psicomotriz³, tanto cuanto se incrementarán sus competencias alimentadas y retroalimentadas por los conceptos, procedimientos, actitudes y valores, de tal forma que se vuelve exponencial en la medida del querer actuar y crecer. Porque adquirir capacidades no significa ser competente, sino que se tienen que aplicar, usar, actuar, reconstruir; es un valor agregado donde se encadena un conocimiento con otro, aplicándolo, actuando en consecuencia para ir adquiriendo experiencia a lo largo de una vida activa µ y en la búsqueda del bien común Así que compañeros les invito a amar su trabajo y su profesión y a dar en el aquí y en el ahora de cada clase y de cada contacto con alumnos y compañeros, todo el compromiso que la educación nos requiere, que el país nos exige y que el modelo educativo de las escuelas del Divino Pastor nos compromete a, y si no que el país y la conciencia te lo reclame. Bienvenidos y éxito en el camino que hoy iniciamos juntos.
³Virtud ciencia y deber.´

Alma Arango González Directora Técnica

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