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Emilio Gerardo Obando Cairol Asociación de Genealogía e Historia de Costa Rica Junio, 2011
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Emilio Gerardo Obando Cairol Asociación de Genealogía e Historia de Costa Rica

Junio, 2011

Obando Cairol, Emilio Gerardo. Los generales Blanco y Salazar. Entre el heroísmo y el estigma: un estudio histórico-genealógico. [Disco compacto]/ Emilio Gerardo Obando Cairol 2° edición San José: E. Obando, 2011. 1 CD-ROM.; 3. 175 kb

Diseño de portada: Emilio G. Obando Cairol Fotos de portada: general Máximo Blanco Rodríguez y general Lorenzo Salazar Alvarado, ambas tomadas de

http://www.museojuansantamaria.go.cr/Sala%20de%20Juegos/memoria.html.

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Contenido

Agradecimiento

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Introducción

5

Capítulo I

6

De militares y oligarquías

6

Capítulo II

9

Dos vidas paralelas

9

Capítulo III

12

¿Por qué héroes?

12

Capítulo IV

19

Traidores, ¿por qué?

19

Capítulo V

29

En los días postreros

29

SEGUNDA PARTE

31

Metodología

32

Abreviaturas usadas

34

Capítulo VI

35

Apuntes sobre la historia familiar del general Máximo Blanco Rodríguez

35

Capítulo VII

41

Generación descendente del general Máximo Blanco Rodríguez

41

Capítulo VIII

82

Apuntes sobre la historia familiar del general Lorenzo Salazar Alvarado

82

Capítulo IX

93

Genealogía descendente del general Lorenzo Salazar Alvarado

93

Capítulo X

120

Benito Salazar Muñoz, primogénito del general Lorenzo Salazar Alvarado

120

Capítulo XI

125

Genealogía descendente del general Lorenzo Salazar Alvarado, proveniente de

su hijo primogénito y reconocido

125

Benito Salazar Muñoz

125

Conclusión

137

Notas

138

Bibliografía

162

Acerca del autor

164

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Agradecimiento

E l autor agradece el aporte de documentos, datos y fotografías hechos por Elena Salazar Jiménez y por Max Araya Westover, bisnieta la primera del general Lorenzo Salazar por la línea descendente de Francisco Salazar Chacón y el segundo tataranieto del mismo general por la línea descendente de Jesusita Salazar Chacón.

Asimismo, la valiosa colaboración dada por don Rafael Castro Silva, tataranieto del general Salazar Alvarado, José Rafael y María Cristina Röltz Castro, ambos choznos del mismo general, por la línea descendente de su hijo Benito Salazar Muñoz, quienes aportaron fotos familiares e invaluable información.

Especial agradecimkiento para don Roberto y don Guillermo Aguilar Quirós, tataranietos del general Máximo Blanco, por la línea descendiente de su hija Filomena Blanco de Quirós, quienes suministraron al autor fotografías de sus ancestros y brindaron datos que permitieron enriquecer esta edición.

Finalmente, mi agradecimiento a don Joaquín Alberto Fernández Alfaro, reconocido genealogista y amigo, quien orientó al autor en la obtención de datos para este trabajo.

4

Introducción

C arente de guerras de independencia y caudillos militares, Costa Rica afloró, después de su separación del gobierno español en 1821, como un país civilista, con algún aire de timidez para constituirse en una nación con identidad propia, sino más bien procurando

ampararse en repúblicas de mayor poder (México, Colombia) o bien afiliarse a federaciones (República Federal de Centro América), reflejo fiel de la ancestral frase “hasta que se aclaren

los nublados del día”.

Con la presencia de guerras civiles (guerra de la Liga, en 1835) y de la Campaña Nacional (en 1856 y 1857), la incursión de los militares en la vida nacional fue cobrando prominencia. El surgimiento también de una oligarquía cafetalera, permitió al militarismo ir creciendo gradualmente, hasta convertirse en un elemento de apoyo para las familias dominantes y, posteriormente, en un medio decisor para resolver disputas entre las élites existentes.

En ese contexto, irrumpen, en el período 1846 a 1869, dos figuras relevantes en el ámbito nacional, que tuvieron intensa participación en hechos políticos y militares de gran trascendencia en el país: Lorenzo Salazar Alvarado y Máximo Blanco Rodríguez.

Esta obra, de carácter histórico y genealógico, aborda las vidas paralelas de ambos militares, sus momentos de gloria y de conflicto, así como su historia familiar, que, hasta nuestros días, persiste en sus descendencias, herederas de recuerdos de heroísmo, pero también de estigmas, atribuibles a sus ilustres ancestros.

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Capítulo I

De militares y oligarquías

La acepción básica para el vocablo ejército lo define como “una gran multitud de soldados unida en un cuerpo bajo el mando de un general”. De ello se desprende que desde 1821 hasta 1856, nuestro país no tuvo realmente un cuerpo militar organizado bajo el mando de un jefe superior reconocido. Durante ese período, desde Juan Mora Fernández hasta Juan Rafael Mora Porras, todos los jefes de Estado y presidentes fueron elementos civiles, debido mayormente a la ausencia de una tradición bélica y a la idiosincrasia que distinguía a los costarricenses.

No podemos durante este período (1821-1856), hablar de una verdadera configuración militar representada por un ejército debidamente organizado sino más bien de la emergencia de algunos rasgos y circunstancias históricas directa e indirectamente condicionantes en el largo proceso de la formación del ejército costarricense. 1

Nuestras fuerzas militares existían principalmente para resguardar el orden público interno, alterado por escasas conspiraciones de grupos de revoltosos que actuaban en disconformidad con medidas implantadas por los gobiernos de turno.

De acuerdo con don Rafael Obregón, no es sino con la caída, en mayo de 1838, del gobierno de don Manuel Aguilar, que se puede señalar el primer cambio de autoridades civiles mediante un golpe de cuartel. El movimiento militar estuvo liderado por el capitán José Manuel Quirós Blanco, militar de significativa presencia en sucesos posteriores.

Al decir del expresidente González Víquez: “el mal nació en mayo de 1838; arreció después de la caída de Morazán y no desapareció hasta la segunda administración de don Jesús Jiménez.
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Familias prominentes en la tenencia de tierras y en empresas agrícolas y financieras, como los Mora, Aguilar, Castro, Fernández, Iglesias, Tinoco, fueron posicionando también a sus miembros en los distintos poderes del estado, lo cual otorgó un papel dominante a algunas de las familias de la época.

Sin embargo, fue el café lo que introdujo significativas variantes en las estructuras sociales y políticas de nuestro país. Aunque ya se comerciaba ese producto desde 1820, fue en 1854 cuando un grupo de costarricenses inició exportaciones a Inglaterra, las cuales se enviaban en el buque inglés Monarch, propiedad de su capitán William Le Lacheur. El cultivo y comercialización del café transformó a Costa Rica de una colonia letárgica ubicada en un distante lugar del imperio español, en un país boyante, siendo los beneficios económicos obtenidos la mayor fuente de empleo y riqueza.

Se fue constituyendo rápidamente durante este lapso la llamada "oligarquía cafetalera", la cual requería no sólo del apoyo estatal para llevar adelante sus negocios, sino también del control de los principales centros de decisión política y militar, a fin de poder pilotear; con mayor seguridad y firmeza, el paso de la población por los drásticos acomodos que exigía el cultivo empresarial del cafeto y el delicado montaje de los engranajes de una dinámica económica de exportación. Surgió así en el seno de una sociedad que se había caracterizado por su relativo igualitarismo, una clase con suficiente peso financiero y empuje para ir reclamando para sí el papel de principal e incontrastable protagonista del proceso histórico de desarrollo. 3

6

Nació entonces una alianza entre la oligarquía y los militares, donde estos se convirtieron en los instrumentos de presión para consolidar el poder político y social de aquella, y, a su vez, esa oligarquía servía de apoyo a los militares para que estos reafirmarán su carrera en las armas y ocuparan, con el tiempo, posiciones decisorias en los destinos del país.

A pesar de que los militares en Costa Rica habían efectuado golpes de estado en 1838 y 1842, causando las dos caídas de gobiernos jefeados por don José Rafael Gallegos y que, asimismo, habían participado en múltiples conspiraciones entre 1848 y1849 que condujeron a la caída del doctor José María Castro Madriz en noviembre de ese último año, sus actuaciones estaban sometidas al servicio de las oligarquías y jamás sus líderes buscaron ocupar algún cargo prominente en los supremos poderes del país, como la historia sí nos dice que ocurrió en otros países latinoamericanos (Obregón en México, Bolívar en Venezuela, Sucre en Perú).

Al ser designado como Jefe de estado el 30 de diciembre de 1849, don Juan Rafael Mora considera necesario descentralizar el poder militar hasta entonces existente en el Cuartel Principal y el 15 de abril de 1850 crea el Cuartel de Artillería, sabia decisión que menguó las fuerzas del capital José Manuel Quirós, cuando en junio de ese mismo año, intentó rebelarse contra Mora con resultados infructuosos.

Además, don Juan Rafael trajo “al país al militar polaco, en 1852-53, Fernando von Salisch, para servir de instructor de alta preparación de las fuerzas militares y para ello se creó una academia militar. A partir de este momento se asocia el poder de los militares y la existencia del ejército con la defensa y apoyo de los intereses del gobierno.” 4 En otras palabras, los militares rompen su alianza con la oligarquía existente para prestar sus servicios exclusivamente al gobierno electo.

La medida política no tuvo otro objetivo que el de buscar el sustraer parte del excesivo poder bélico que se almacenaba en el Principal, y colocarlo más directamente bajo el dominio de las autoridades civiles. El nuevo centro militar estaba ahora directamente bajo las órdenes del Presidente de la República. Para que la implantación de esta medida tuviese vigencia, se ordenó que todos los cañones que se encontraban en el Principal, menos uno, fueran trasladados al nuevo cuartel. Además, los pertrechos bélicos que se encontraban en el Principal, se repartieron por partes iguales entre ambos centros. 5

Con la llegada a Centro América, en 1855, de William Walker y sus filibusteros, Mora interpreta acertadamente la seria amenaza que se cierne sobre Costa Rica y prepara un ejército de 9.000 hombres que durante 1856 y 1857 emprenderá una gesta trascendental en nuestra historia patria, enaltecida con las gloriosas batallas de Santa Rosa y Rivas y la campaña del Tránsito en el río San Juan.

“El militar que emergió con posterioridad al conflicto armado de 1856 lo hizo como el individuo que había salvado a la nación de las hordas mercenarias de la intervención extranjera. El rol del militar dentro de la política costarricense, a partir de ese momento, ya no sería el de un simple subordinado. En adelante, lucharía por participar de una manera más intensa en el usufructo del poder político, amparado en la gesta que acababa de cumplir y en la alta estima con que lo distinguía la sociedad costarricense:” 6

con que lo distinguía la sociedad costarricense:” 6 En: www.ficcionblog.com/2009/04/el-ejercito-de-co Con

En: www.ficcionblog.com/2009/04/el-ejercito-de-co

Con excepción del Golpe de Frankfort en enero de 1852, promovido por el presidente Mora para reducir el poder político de diputados y otros ciudadanos contrarios a su régimen y de la conjuración Iglesias y Tinoco en junio de 1856, en que don Francisco María

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Iglesias y Saturnino Tinoco encabezaron una conspiración contra el gobierno de Mora, los conflictos internos en ese período habían disminuido, hasta que en la madrugada del 14 de agosto de 1859 se produjo la caída del gobierno morista y el posterior fusilamiento de don Juan Rafael Mora el 30 de setiembre de 1860 junto con el militar Ignacio Arancibia, y dos días después, el 2 de octubre, el del general José María Cañas.

Con los sucesos anteriores, quedó claramente expuesto que el ejército, representado por los militares que integraban los cuarteles Principal y de Artillería, no estaban realmente al servicio del gobierno y, en particular, del presidente de la República, sino de la oligarquía vigente, es decir, del poder social y económico ostentado por las familias más poderosas del país.

Tan es así que en la década subsiguiente cesan los conflictos políticos y militares en el país y se afianza el poder de los militares en los cuarteles, brindando su apoyo a las sucesivas designaciones de presidentes que fueron electos, hasta que se concretó la caída del gobierno del doctor José María Castro en noviembre de 1868 y la designación consensuada entre oligarquía y militares, del licenciado Jesús Jiménez como nuevo mandatario.

Don Jesús comprendió luego que, aunque su nombramiento contó con el aval de los militares, había llegado el momento de enrumbar a Costa Rica por los senderos de la democracia civil La resolución y el coraje para hacerlo recayó en su ministro de Guerra, don Eusebio Figueroa, hombre de carácter férreo, de decisiones inquebrantables y de indomable energía. En febrero de 1869, Figueroa pidió la renuncia al general Lorenzo Salazar y en abril hizo lo mismo con el general Máximo Blanco, comandantes del cuartel de Artillería y del cuartel Principal, respectivamente.

…es un hecho de fundamental importancia en el largo proceso de afirmar el carácter civil del gobierno costarricense. El presidente y el ministro comprenden muy bien que toda la teoría democrática liberal tendrá valor muy reducido, mientras Blanco y Salazar conserven la atribución de poner y quitar gobiernos. Pero el problema es más hondo: los altos militares apenas han sido ejecutores de las decisiones surgidas de la entraña oligárquica, todopoderosa en esta década. 7

Agrega Montero Barrantes, “Dadas las circunstancias de aquella época, necesitábase una gran energía, una voluntad inquebrantable para llevar a cabo una disposición de tanta trascendencia que significaba la destrucción del pretorio costarricense.” 8

Si bien el militarismo siguió presente en los períodos en que el general Tomás Guardia y otros designados, ejercieron la presidencia, desde abril de 1870 hasta julio de 1882, en que el ejército estuvo al servicio de la presidencia de la República y no ya de las oligarquías cafetaleras, nos interesaba en este aparte destacar básicamente el contexto militar y político en que tuvo lugar la participación de los generales Lorenzo Salazar y Máximo Blanco, personajes relevantes en el entorno nacional durante no menos de veintitrés años, en que alcanzaron la gloria y la cima del poder, para luego caer en las sombras del olvido, motivado ello fundamentalmente por sus actuaciones en la caída y fusilamiento de don Juan Rafael Mora Porras.

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Capítulo II

Dos vidas paralelas

En 1813 fungía como gobernador de la Provincia de Costa Rica don Juan de Dios Ayala. El año anterior, y gracias a la propuesta hecha ante las Cortes de Cádiz por don Florencio del Castillo, San José había adquirido el título de ciudad. Fue precisamente aquí donde el 17 de agosto de 1813 nació Lorenzo de los Ángeles Salazar Alvarado, hijo de Benito Salazar Alpízar y de María Alvarado Lis.

Once años más tarde, Costa Rica estaba dirigida por la Tercera Junta Superior Gubernativa y se había incorporado al gobierno federativo de las Provincias Unidas de Centro América. La Asamblea Nacional Constituyente había autorizado a los cinco estados a elegir Congreso y Jefe de estado, recayendo esta designación en don Juan Mora Fernández, cuyo período se inició el 8 de setiembre de 1824. 9

En ese año, el 8 de enero, nació en San José, Máximo de Jesús Blanco Rodríguez, hijo de Manuel Blanco Rojas y María de Jesús Rodríguez Chacón.

Ambos, en su vida adulta, además de identificarse como agricultores, habían escogido la carrera de las armas, en una Costa Rica sin tradición militar, cuyo único cuartel en San José databa de 1833 y apenas había una incipiente formación teórica militar, enseñada conforme las disposiciones españolas en esa materia 10

En abril de 1823, a dos años de la independencia del reino español, nuestro país había sufrido ya su primera guerra civil, originada en las posiciones divergentes asumidas por Cartago y Heredia, manifiestamente inclinadas a que Costa Rica se uniera al Imperio Mexicano, y San José y Alajuela, que prohijaban la formación del país en República. Como consecuencia de esta guerra civil, la capital, que estaba en Cartago, se trasladó a San José. 11

En la noche del 26 de setiembre de 1835, estalló en Cartago la segunda guerra civil, llamada la Guerra de la Liga, por haberse unido las provincias de Cartago, Heredia y Alajuela para combatir a la de San José. Don Braulio Carrillo, entonces jefe de estado, abolió el diezmo y suprimió varios días de fiesta religiosa, pero lo que más alteró los ánimos fue establecer a San Juan del Murciélago, hoy Tibás, como capital de Costa Rica. Como consecuencia de esta guerra, que finalizó el 10 de octubre de ese año, se derogaron los decretos sobre supresión del diezmo y disminución de días religiosos. San José, triunfadora en el conflicto, se afirmó como capital del estado de Costa Rica.

La carrera militar de Salazar se había iniciado en el año de 1835, “en ocasión de la guerra civil que ha sido denominada de la Liga. Más tarde, cuando el país se enfrentó al régimen morazánico, figuró él como uno de los primeros hombres que trataron de contribuir a su caída. En efecto por la intentona de asalto al cuartel de Heredia, figura entre los primeros actos en contra del régimen.” 12

Esta última conspiración, eminentemente militar, tuvo ciertamente como uno de sus cabecillas al subteniente Lorenzo Salazar. En la tarde del 29 de mayo de 1842, el mayor Mercedes Jiménez, junto con Salazar y 200 milicianos más, tomaron el cuartel de Heredia, apropiándose de las armas.

Pero al no contar con el apoyo del comandante de Alajuela, mayor Florentino Alfaro, optaron por huir hacia Chiriquí, en Panamá, ya que Morazán estaba dispuesto a fusilarlos.

Salazar, con casi 33 años, y Blanco, con 22 años, unirían, por primera vez, sus actuaciones militares, el 7 de junio de 1846, cuando las guarniciones

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militares, el 7 de junio de 1846, cuando las guarniciones 9 Lorenzo Salazar Alvarado En:

Lorenzo Salazar Alvarado

En:

http://www.ficcionblog.com/2009/04/cuartelazo-

exilio-y-fusilamiento-de.html

militares de las provincias de San José, Cartago, Heredia y Alajuela, desconocieron al Jefe de estado don José Rafael Gallegos, y proclamaron a don José María Alfaro.

Este movimiento fue organizado por los generales José Manuel Quirós y Florentino Alfaro, comandantes de San José y Alajuela, respectivamente, pero en apariencia, fue promovido por destacados ciudadanos.

Es oportuno hacer aquí un paréntesis para señalar que José Manuel Quirós Blanco, era primo de Máximo Blanco, ya que la madre del primero, María Dolores Blanco Rojas era hermana del padre del segundo, Manuel Blanco Rojas.

Quirós Blanco fue comandante del cuartel de San José y comandante general de las armas del Estado. En noviembre de 1849 emitió un pronunciamiento, que propició el derrocamiento del gobierno de José María Castro Madriz. Al dar inicio la guerra contra Walker y sus filibusteros, el presidente Mora lo integró al estado mayor. Murió heroicamente el 20 de marzo de 1856 en la batalla de Santa Rosa.

el 20 de marzo de 1856 en la batalla de Santa Rosa. Máximo Blanco Rodríguez Foto

Máximo Blanco Rodríguez Foto cortesía de Guillermo Aguilar Quirós

Al crear Mora el Cuartel de Artillería, como antes se mencionó, José Manuel Quirós, Comandante del viejo Cuartel y, por ende, a quien debía Mora indirectamente su Presidencia, se molestó por el nacimiento de aquella competencia en armas, que lo despojaba de su carácter de "gran elector". El 3 de junio de 1850, Quirós, con su hermano Juan Manuel, su primo Máximo Blanco, recién ascendido a sargento mayor 13 , y otros militares, se alzaron en armas, pero fueron capturados y declarados insurrectos, despojándosele a Quirós Blanco de su cargo en el Cuartel Principal. Aunque se les expulsó del país, su exilio fue de corta duración. 14

Retornando a la participación de Salazar y Blanco en acontecimientos militares, cabe indicar que en octubre de 1848 se cernían serias amenazas de guerra con Nicaragua.

Las cuestiones limítrofes entre ese país y Costa Rica habían generado un conflicto, ya que Nicaragua reclamaba la devolución del departamento de Guanacaste, rechazaba que Costa Rica tuviese derechos sobre el río San Juan, y a que nuestro gobierno construyese un camino hacia el Sarapiquí y Puerto de San Juan para facilitar el comercio por el Atlántico. Se supo que fuerzas nicaragüenses estaban ya listas en la frontera para invadir el Guanacaste.

Inmediatamente se ordenó al Coronel Alejandro Escalante salir para aquel departamento, acompañado del teniente coronel José Montero, y de los oficiales Lorenzo Salazar, Máximo Blanco, Julián Arias, Gorgonio Sibaja, Anastasio Calderón, José María Garro y Sacramento Escalante, para que organizasen las fuerzas en dicho lugar; todos los cuales salieron el día 27 de octubre de 1848.Afortunadamente, las hostilidades no llegaron a más.

El tratado bilateral Cañas-Jerez suscrito el 15 de abril de 1858 dirimió lo relativo a Guanacaste, mientras que el diferendo sobre el Río San Juan fue resuelto por la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, mediante un fallo emitido el 13 de julio de 2009 en que señaló que Nicaragua mantiene “plena soberanía y sumo imperio sobre el río San Juan”, pero aclaró que este país no posee derechos ilimitados y que Costa Rica goza de derecho de navegación perpetua con fines comerciales”. 15.

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En años subsiguientes, Blanco participó en otras acciones militares para desarticular otras intentonas contra gobiernos de turno. El gobierno de José María Montealegre, con fecha 24 de agosto de 1859, comunica el ascenso del general Lorenzo Salazar a general de división y del sargento mayor Máximo Blanco a general de brigada. 16

En un período de trece años, desde que conjuntamente en 1846 intervinieron en la caída del gobierno de don José Rafael Gallegos, Lorenzo Salazar ostentaba el grado de coronel y era a su vez comandante de plaza y del Cuartel de Artillería; Máximo Blanco, por su parte, poseía el grado de mayor y fungía también como comandante del Cuartel Principal. “Es notorio el progreso que en el curso de esos años habían alcanzado en el escalafón militar ubicándose en los puestos militarmente clave de aquel momento (comandantes de cuarteles), desde donde podían, con base en su austera autoridad, manipular al grueso de la tropa poniéndola al servicio del sector político que más los beneficiara.” 17

El 25 de diciembre de 1859 surge en San Ramón el descontento en contra de la administración de José María Montealegre. “El comandante de plaza Rafael Zarret había enviado a la cárcel a Toribio Zamora, Martiliano Segura y don Juan Mora. El Gobierno envió a San Ramón una tropa al mando del general Máximo Blanco para conjurar el movimiento. Los apresan y llevan a San José a Ramón Zamora y Dionisio Rodríguez, indiciados en el movimiento.” 18

El 20 de enero de 1860, Prudencio Blanco, un general de origen colombiano, encabezó una revuelta en Liberia, donde tomaron el cuartel y se dedicaron luego a capturar a las más destacadas personas simpatizantes del régimen de Montealegre. Don Máximo Blanco se apresuró a enviar tropas para perseguir a los facciosos que huían hacia la frontera. Aunque hubo un respaldo para los rebeldes en Guanacaste, el resto del país no respaldó a los conspiradores.

El 18 de abril de 1860 se organizó otro esfuerzo para restituir a Mora en el poder. La fallida empresa que adquirió caracteres más destacados que los anteriores, se conoce con el nombre de rebelión de la Soledad. El plan parece haber sido madurado por los jefes, que, según los testigos declarantes, fueron, Domingo Mattey, José Augusto Mendoza, Manuel Antonio Bonilla y Crisanto Medina. El propósito más inmediato de los rebeldes era llevar a la presidencia provisoria a don Manuel Mora Fernández y como comandante a don Mateo Mora. Al amanecer del día 19 de abril el Gobierno estaba al tanto de la situación, por lo que decidió enviar tropas al mando del militar Máximo Blanco. Estas llegaron hasta las cercanías de la Soledad y al grito de ¿quién vive?, dado por los soldados de Blanco, todos huyeron capturándose apenas a don Florencio Castro y a José Mora. 19

Dejamos para otros apartes de este ensayo, por su trascendencia en el ámbito nacional, las participaciones de Salazar y Blanco en la Campaña Nacional de 1856 y 1857 y en movimientos armados que se dieron durante 1868 y 1869 en nuestro país.

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Capítulo III

¿Por qué héroes?

La Campaña Nacional de 1856 y 1857 es la gesta más gloriosa que libraron los costarricenses para defender con sangre y fuego su independencia, su soberanía y su libertad.

El conflicto bélico, que involucró mayormente a Costa Rica y Nicaragua, tuvo dos etapas: la primera en marzo y abril de 1856, en que ocurrieron batallas en Santa Rosa, Sardinal y Rivas; y la segunda, denominada Campaña del Tránsito, que se llevó a cabo de noviembre de 1956 a mayo de 1857.

Los programas educativos en Costa Rica suelen limitarse al conocimiento por parte de los educandos de las acciones habidas en la batalla de Rivas, el 11 de abril de 1856, y del reconocimiento como héroe del soldado Juan Santamaría, por su sacrificio y valor al prenderle fuego al mesón de guerra en esa misma batalla. Pero lo cierto es que Santamaría es figura representativa de numerosos héroes que participaron en las distintas batallas que tuvieron lugar durante dicha Campaña.

Una persona se convierte en héroe al realizar una hazaña extraordinaria y digna de elogio. En el héroe se encarnan las virtudes a las que los hombres aspiramos en cada momento de la historia. La condición de héroe, por tanto, proviene tanto de sus acciones como del valor que los demás le otorgan.

Lorenzo Salazar se destacó principalmente en las batallas de Santa Rosa y Rivas, mientras que Máximo Blanco fue el protagonista principal de la Campaña del Tránsito. Sus nombres, al igual que al de otros héroes ahora olvidados merecen ser rescatados y recordados eternamente por la Patria agradecida.

En este aparte, se procura hacer un repaso de los pasajes heroicos sucedidos en esos acontecimientos, destacando la participación en ellos de Salazar y Blanco, tal como quedaron registrados en las narraciones memorables de nuestros principales historiadores. Comencemos, pues, con la batalla de Santa Rosa, hacienda ubicada en la parte noroeste de la provincia de Guanacaste. 20

Sección I- La osadía irrumpió en Santa Rosa

El órgano superior de la Campaña lo constituyó el estado mayor, liderado en lo político por el presidente Mora y en lo militar por el general José Joaquín Mora y por su segundo al mando de las tropas, el coronel Lorenzo Salazar, quien fungió como jefe de división.

El 20 de marzo de 1856, los filibusteros, cuyo jefe supremo era William Walker, abogado, periodista, escritor, nativo de Tennessee, Estados Unidos de América, se hallaban afincados en la hacienda Santa Rosa.

Al ser las cuatro de la tarde de ese día, las tropas costarricenses, con el toque de degüello, marcharon comandados por el coronel Lorenzo Salazar, quien con sus 280 hombres debía, formando un semicírculo hasta situarse al sur, atacar el frente y los costados de la casa; el capitán José María Gutiérrez, con 200 hombres, tenía que desplegarse por el costado izquierdo de Salazar y rodear la casa por el norte, tomando la loma que está atrás; la única salida de escape para los filibusteros. Los dos cañoncitos, dirigidos por el capitán Mateo Marín, acompañaban la retaguardia de Salazar. El escuadrón de caballería quedó en el callejón de entrada, esperando que el enemigo fuera desalojado para atacarlo a campo abierto. Por último, la tropa de Moracia, en número de 200, se mantuvo formada en el mismo callejón que la caballería, para resguardar la retirada en caso necesario.

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Los costarricenses arremetieron con tal coraje que a la primera y única descarga general, obligaron a los filibusteros a refugiarse en la casa principal de la hacienda. Los cañoncitos entraron en acción.

El coronel Lorenzo Salazar se disponía a ordenar la quema de la casa de la hacienda, cuando Gutiérrez y el coronel José Manuel Quirós con sus hombres la asaltaron y se apoderaron de ella. La casa fue invadida por todos lados, y los filibusteros, hallando salida por la loma, huyeron en tropel, y aunque perseguidos y diezmados por todas partes, lograron muchos escaparse.

y diezmados por todas partes, lograron muchos escaparse. Óleo sobre tela, de Lilly Artavia, 1933. En:

Óleo sobre tela, de Lilly Artavia, 1933. En:

http://www.mcjdcr.go.cr/boletines/Sesquicentenario/sesquicen

tenario.html

Según concuerdan filibusteros y costarricenses en sus relatos, el combate de Santa Rosa, duró acaso unos catorce minutos, contados a partir del momento en que estuvieron a la vista ambas fuerzas. Y en esos diez minutos la tropa costarricense desalojó varios cientos de invasores; guarnecidos en una fortificación que parecía muy defendible.

Al finalizar la batalla, quedaron en el campo de acción 19 soldados costarricenses muertos y 31 heridos. Los filibusteros dejaron 26 muertos y 19 soldados fueron capturados. El resto, 255 soldados, huyó en el transcurso de los diez minutos iniciales de la batalla, al observar que las tropas costarricenses iban hacia ellos. 21

Santa Rosa dio a los costarricenses la confianza en la victoria final y fue émulo para seguir adelante y llegar hasta Rivas, en donde se destacó una vez más nuestra determinación de vencer. El nombre de Santa Rosa señala hoy la decisión inquebrantable de Costa Rica de derrotar y vencer a todo poder extraño que pretenda mancillar nuestra soberanía y nuestra independencia.

Sección II-El sacrificio enalteció a nuestras tropas en Rivas

El 5 de abril de 1856 arribó el presidente Mora con el grueso del ejército a la hacienda Santa Clara de Rivas. En esta hacienda dispuso don Juanito posesionarse de Rivas y, al mismo tiempo cumplir lo dispuesto en Peñas Blancas: la ocupación de la Virgen, en la costa occidental del Lago de Nicaragua, y San Juan del Sur, en el Pacífico. Peñas Blancas está a unas ocho leguas de la ruta del Tránsito.

La ocupación de la vía del Tránsito, en su parte terrestre, era importante no solo para evitar que a los filibusteros les llegasen refuerzos, sino también para tener bien protegida la retaguardia en caso de que nuestras tropas se vieran obligadas a retirarse.

Para tales fines, al día siguiente, a las tres de la madrugada, trescientos hombres empezaron su ruta hacia San Juan del Sur, al mando de don Salvador Mora, quien llevaba como segundos a don Máximo Blanco y a don Federico Fernández.

Al día siguiente, 8 de abril, el batallón se encontraba cerca de la población, donde había una avanzada enemiga compuesta por unos once hombres. El mayor Blanco desmontó de su caballo y mandó a la fuerza prepararse, y al trote, o más bien a la carrera, cayó sorpresivamente sobre la avanzada e hizo presos a todos sus componentes.

13

De la misma manera, Blanco y sus hombres entraron rápidamente en la población, la cual fue ocupada sin que se disparase un solo tiro, pues el comandante de aquel puerto había huido con su gente al enterarse de que tropas costarricenses se aproximaban.

En la madrugada del 11 de abril, el coronel Salvador Mora y sus hombres salieron para Rivas. En el puerto quedaron las fuerzas al mando del mayor Máximo Blanco. Cuando aquellos llegaron a Rivas, ya había comenzado la memorable batalla de ese día, en la cual tomaron parte. En las horas de la tarde, y como la batalla se prolongaba, se dispuso mandar a llamar al mayor Máximo Blanco y a sus 300 hombres para que viniesen a reforzar al grueso del ejército; el batallón de San Juan del Sur entró en Rivas poco antes de medianoche.

Al día siguiente, se ordenó a Máximo Blanco regresar con 200 hombres a San Juan del Sur, pues era necesario dominar ese puerto, ya que Walker podía continuar recibiendo refuerzos procedentes de California, y porque también nuestro ejército debía ser reforzado con más hombres y equipo.

San Juan del Sur estuvo en posesión de los costarricenses hasta que nuestro ejército se retiró del territorio nicaragüense, debido a la peste del cólera.

Mientras tanto, el día 12, en Rivas, unos cuantos oficiales y soldados fueron reuniéndose a los toques de corneta alrededor del coronel don Lorenzo Salazar: y frente al Cuartel General solo vieron, a lo lejos, las tropas filibusteras que cruzaban la calle, para entrar por la esquina siguiente, al sur. El capitán Mateo Marín avanzó su cañoncito hacia la Plaza, con objeto de contenerlos, sin observar que por las calles del norte bajaban otras fuerzas filibusteras, que se apoderaron de unos de los cañones. Marín quedó herido y muertos sus soldados.

Lo anterior motivó al coronel Lorenzo Salazar a salir del cuartel y con un grupo de soldados repelió al enemigo, en una tremenda carga a la bayoneta, protegiendo así el Cuartel General y el depósito de municiones. Con la llegada de otra columna de soldados, los costarricenses fueron ocupando lugares estratégicos, obligando a los enemigos a esconderse en las casas.

obligando a los enemigos a esconderse en las casas. Batalla de Rivas del 11 de abril

Batalla de Rivas del 11 de abril de 1856 Óleo sobre tela, de Óscar Vargas, 1982. En http://www.museojuansantamaria.go.cr/index.html

Rivas fue una batalla en que ninguno de los bandos en disputa resultó vencedor, ya que ambos optaron por ordenar su retirada. En la sangrienta refriega, el ejército costarricense tuvo 140 muertos y 231 heridos. “Por su parte, las fuerzas de Walker tuvieron 86 muertos hallados en las casas, más 150 cadáveres que habían sido arrojados a los pozos de agua de la ciudad. “

La contaminación de las aguas, de la que bebieron los soldados costarricenses, dio inicio a la peste del cólera, con lo que las bajas por esa enfermedad causaron 491 muertos más entre quienes lucharon en Rivas. 22

Después de siglo y medio de la batalla de Rivas, persiste en el recuerdo de los costarricenses un sentimiento de orgullo y renueva en las almas el fuego del patriotismo.

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Sección III-La campaña del Tránsito: una estrategia brillante

Desde el inicio de la Campaña Nacional, el presidente Mora tenía muy en claro que era

esencial tomar la vía del Tránsito, cortar toda comunicación con los Estados Unidos de América

e impedir que desde allá le enviasen, por el río San Juan y por el lago de Nicaragua, hombres y pertrechos a las tropas filibusteras de William Walker.

y pertrechos a las tropas filib usteras de William Walker. Fuente: La Campaña del Tránsito, de

Fuente: La Campaña del Tránsito, de Rafael Obregón Loría

Con el apoyo de sus principales oficiales, entre los que se halla el coronel Lorenzo Salazar, fue elaborado un plan para la toma de todos los puntos de importancia militar colocados a lo largo del río San Juan, a saber: el Fuerte de San Carlos, situado donde nace el Río San Juan desde el Lago de Nicaragua; el Castillo Viejo, a medio camino entre el río Frío y el río San Carlos; y La Trinidad

Aunque el general José Joaquín Mora tendría el mando superior del ejército para la ocupación de la Vía del Tránsito, se organizó una División de Vanguardia, integrada por hombres valientes y decididos, quienes mediante la sorpresa y la audacia, se apoderarían de los vapores que se encontraban en dicho río al servicio de los filibusteros.

Blanco anota en su diario que a él se le designó primer comandante de la División de Vanguardia, pero que rehusó el mando en razón de que no se sentía capaz de emprender esa empresa, de manera que el presidente Mora nombró en ese cargo al teniente coronel Pedro Barillier. Este oficial había tenido una deficiente actuación militar en la batalla de Rivas.

Tal nombramiento no operó en la realidad, ya que el presidente Mora le haría llegar a Blanco un sobre sellado, donde consignaba sus órdenes para que don Máximo asumiera la jefatura de

la columna de vanguardia.

Blanco, al asumir el mando conocía con propiedad el objetivo de aquella expedición, que era de tal importancia, que habría de decidir los destinos de Centro América. Una de las primeras acciones a efectuar era la captura de varios vapores que se encontraban en San Juan del Norte.

“Esta división [la de Vanguardia] se componía de dos compañías de ochenta soldados cada una y cuarenta gastadores; el armamento era la mayor parte de chispa y por consiguiente

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malo, pero en cambio la tropa fue escogida como la mejor. También iban dos piezas de artillería con su correspondiente tropa, pero sin ningún oficial que supiera de esta arma.” 23

“Empieza aquí la gesta más brillante del ejército de Costa Rica. Una incursión sabiamente planeada y, en especial, audazmente ejecutada por un puñado de hombres que nunca habían visto un vapor en su vida. Su objetivo tomar los vapores que los filibusteros tendían en el río San Juan y en el Lago de Nicaragua. Para ello se contaba con la destreza de Máximo Blanco y sus hombres. La División a cargo de Blanco se componía en total de 200 hombres. “ 24

Los soldados iniciaron su marcha el 5 de diciembre de 1856 hacia Alajuela. Ahí pasaron la noche y en la mañana, tomaron rumbo a Muelle de San Carlos, llegando el día 9. El 16 de diciembre, las tropas costarricenses siguieron su travesía por el río San Carlos. Al venirse una creciente por el río, setenta hombres perdieron, además de la embarcación, sus armas y provisiones, decidiendo Blanco que continuaran a pie, mientras los otros botes seguían hacia la boca del río.

En primer término, tomarían La Trinidad. A las diez de la mañana del domingo 21 de diciembre salieron todos de la boca del San Carlos, deslizándose en sus balsas por la corriente del San Juan.

Un miedo aterrador se apoderó de nuestros soldados en los primeros momentos de la partida,

y no carecían de razón, porque ¿en dónde habían visto jamás vías navegables? Serían las

ocho de la noche (del 21 de diciembre) cuando pasó el vapor enemigo, que de San Juan se dirigía al gran lago de Granada. A su vista, nuestros candorosos soldados exclamaron: “Pos

hombre, qué bonito es el guapor. ¡Cuánta candelita! ¡Parece un monumento!” 25

Blanco llevaría 30 hombres por la derecha; don Joaquín Fernández y Sylvanius Spencer dirigirían los restantes 100 hombres por la izquierda. Ese 22 de diciembre, Blanco se adelantó para observar a los filibusteros. Mandó cargar al trote con la bayoneta. En cuarenta minutos, Blanco, con la ayuda de Spencer y sus hombres, eran dueños de La Trinidad. Dejaron 30

hombres aquí y continuaron, en cinco botes, hacia San Juan del Norte, a la orilla del mar, para tomar los vapores. Cuando desembarcaron, en la madrugada, vieron a lo lejos tres vapores de

la Compañía del Tránsito, y más allá, cerca de Punta Castilla, otro vapor.

Al ser las cinco de la mañana del 23 de diciembre, Blanco dio la orden de tomar los vapores, y nuestros soldados rápidamente se lanzaron al abordaje, escalaron la cubierta y se posesionaron de las embarcaciones. Los cuatro vapores tomados respondían a los nombres de “J. Wheeler”, “Ch. Morgan”, “H.L. Bulwe” y “Machuca”.

Es de advertir que nuestra tropa, a causa del mal tiempo y tantos trabajos, hemos llegado sin ropa y hasta sin sombrero muchos, porque ya se habían podrido; de suerte que esta gente daba un aspecto lastimoso y al mismo tiempo horroroso, porque más bien parecía una partida de bandidos que tropa organizada de un Gobierno. El que tenía puesta una camisa no traía sombrero, y el que tenía pantalón, aunque roto y asqueroso, no traía otra cosa. 26

El día 26 llegaron al Castillo Viejo. Se encontraba allí el vapor “J. N. Scott”. Los costarricenses, que venían en el vapor “Ch. Morgan” se pusieron al lado de ese otro vapor. Blanco y sus hombres saltaron y se adueñaron de él. Luego tomaron el castillo, sus guardas huyeron despavoridos.

A corta distancia, en el raudal del río Toro, se encontraba el vapor “J. Ogden”. Blanco le ofreció

a un nicaragüense una buena suma de dinero para que con tretas hiciera que el vapor se

acercara al Castillo. La trampa dio resultado y el vapor fue también tomado. Al darse cuenta de que en el mismo raudal del Toro se encontraba anclado el vapor "Virgen", los soldados, yendo en el “J. Ogden”, rápidamente lo capturaron; era éste el más pequeño de los vapores del Lago. Quedaba todavía la toma del fuerte San Carlos, principal punto estratégico sobre el río San

Juan. 27

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Los costarricenses partieron hacia el fuerte el 30 de diciembre. Blanco llegó a la explanada del fuerte. Entretanto, el vapor “Ogden” con el resto de la tropa costarricense se ubicó frente al morro. Los filibusteros fueron sorprendidos con artimañas y no tuvieron más opción que rendirse. En poder de la vanguardia costarricense había caído el último reducto del río San Juan.

Ese mismo día 30, arribó el general José Joaquín Mora con refuerzos. Al recibir un reporte de las acciones tomadas, Mora le manifestó a Blanco sentirse muy satisfecho de su desempeño, su coraje y audacia militar. Y dirigiéndose a las tropas exclamó ¡ahora es justo que las tropas descansen y festejen el fin de año como Dios manda! 28

Cuando amaneció el día último del, para Costa Rica, año fatal de 1856, los vencedores costarricenses pudieron gozar de la vista de la gran parte del territorio nicaragüense arrancado a la codicia del filibustero Walker. ¡Cuánta gloria para el mayor Blanco, poner a disposición de su gobierno, llena de honra, la grande y difícil empresa que se le confiara contra el filibusterismo que por el norte amenazaba nuestra independencia y que ya ostentaba aires de triunfo paseándose en lujosos vapores sobre las aguas del San Juan! ¡Cuánta gloria, repito, poner en manos del General en jefe casi la tercera parte del territorio nicaragüense, desde San Juan hasta las costas de Rivas y Granada! Al Norte, las costas de Chontales: al Sur, el gran lago al Este, la costa de los Caribes hasta Tortuga. No es poca cosa. ¡Loor eterno al jefe Blanco! 29

Al día siguiente, primero de enero de mil ochocientos cincuenta y siete, después de darse una gran fiesta con los víveres y licores de la guarnición filibustera, el estado mayor costarricense en el Fuerte de San Carlos, comienza a planear sus siguientes movimientos.

El vapor “San Carlos” era el más grande y el más rápido de todos los vapores en la Vía del Tránsito. El 3 de enero de 1857, valiéndose de tretas, los costarricenses lo hicieron acercarse al fuerte. La tripulación, cerradas las rutas de escape, tuvo también que entregar las armas.

Con la toma del vapor “San Carlos”, la fuerza costarricense había tomado el dominio completo sobre el río San Juan y el lado sur del Lago. Costa Rica lograba así el control de la Vía del Tránsito. Asimismo, a los filibusteros les quedaba totalmente cerrado el camino que les servía para comunicarse con el Atlántico y por el cual recibían constantes refuerzos.

La ejecución del plan, por parte de Máximo Blanco y sus tropas, aplicando una excelente estrategia, significó un éxito rotundo para la expedición militar que le encomendaron, pues cortó definitivamente la entrada de pertrechos y hombres para el ejército de Walker. Junto a la batalla de Santa Rosa, en uno de los hechos más bien ejecutados de la historia militar costarricense. 30

Al conocerse que los filibusteros pretendían retomar la Trinidad, el general José Joaquín Mora, ya incorporado en las acciones como Comandante en Jefe, envió a ese sitio al mayor Máximo Blanco con otros soldados, quien se encontró con un panorama desolador.

¡Oh aflicción cuando me hago cargo de la fortificación y conozco su disposición:

un callejoncito formado por dos trincheras de vástago de plátano, en veinte varas de largo y tres de ancho! El piso es un lodazal que pasa del tobillo, de provisiones nada, enfermos muchos y los que no lo están parecen cadáveres. La fatiga y privaciones tienen a estos hombres con dolor de estómago; tales son los semblantes que encuentro en los treinta hombres con que debo sostener el punto contra 700. 31

El 20 de enero de 1857, Blanco avisó a sus jefes que la posición era desastrosa y había que cambiarla. El día 21 el General Mora trasladó al coronel Barillier al Fuerte y nombró a Blanco primer comandante de la Trinidad. Con pocas provisiones, hombres enfermos y con el conocimiento de que los filibusteros tenían una fuerza superior en número, Blanco decidió el día 13 de febrero retirarse del fuerte y emprender con sus hombres la marcha tomando aguas

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arriba del río Sarapiquí, llegando a Muelle el día 15 de febrero de 1857. “Algunos por aquel tiempo trataron de oscurecer la gloria del mayor Blanco a pretexto de su retirada de la Trinidad; pero si lo consideramos en las circunstancias que se hallaba, lejos de merecer el menor cargo es digno de encomio ¡Con solo quince tubos de rifle, último resto del parque, hizo la retirada!”
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“Llegamos a San José [el 22 de febrero de 1857], nos recibieron con la banda en el paso de la Vaca, entramos a los cuarteles, dejamos las armas, nos tocaron fajina, y ni muchas gracias. Solo nos dijeron que después se nos pagaría el préstamo de toda la campaña.

¡Tiempo de inmortal memoria para el Ejército de Costa Rica! Se presenta una cuestión de armas; se da la señal de ¡Al arma!, se reúne el ejército: se da medio escudo de habilitación a cada soldado, poco más a los oficiales; se marchan con un mal rancho y mal arreglada proveeduría, a condición de que cuando tengan hambre hagan su diligencia, sin saqueo. Amputan a un soldado o le inutilizan un miembro. Le quedan catorce reales de montepío para mantener tal vez media docena de hijos muy jóvenes, y nadie para su vista en este infeliz. ¡Tal

es la condición de un militar en mi país!

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El presidente Mora al ser informado por Blanco acerca de los motivos que lo forzaron a retirarse de La Trinidad, indicó que todo era de su aprobación, pues Blanco había obrado conforme lo demandaban las circunstancias. “Nada ha perdido usted de la buena opinión que siempre me ha merecido”.

Aunque en las semanas siguientes, Walker recibió nuevos refuerzos, todos soldados de excelente calidad y con magnífico equipo, la reconquista de la vía del Tránsito les fue imposible. El 13 de abril de 1857, más de trescientos cincuenta filibusteros fueron embarcados en vapores de guerra ingleses hacia el puerto de Colón y de allí a los Estados Unidos.

Así en abril el río San Juan quedó totalmente en poder de los costarricenses y libre de la amenaza filibustera. La zona fronteriza en el San Juan era de Costa Rica y lo mismo la comprendida entre el lago y San Juan del Sur. 34

En veinte días de combates en desiertos cuajados de víboras, selvas espesísimas, ciénagas y pantanos; nuestros soldados, marchando a paso de vencedores, se habían apoderado de la Trinidad, Castillo Viejo, Fuerte San Carlos, San Jorge, Ometepe y Rivas, ocho vapores, dieciocho piezas de artillería, quinientos fusiles, y capturaron más de cien enemigos, a los que se les dio generosa libertad. ¡Sobre el río de San Juan y el Gran Lago no iluminan los rayos del sol otra bandera que la costarricense! 35

En la Campaña del Tránsito, nuestras tropas tuvieron 191 muertos y 10 heridos, conforme lo indican el Libro de los muertos del padre Francisco Calvo y la lista de heridos elaborada por el doctor Karl Hoffmann. 36

Salazar y Blanco, dos héroes de la Patria en la Campaña Nacional, por el arrojo y la hidalguía que mostraron al defender su soberanía de las huestes filibusteras comandadas por William Walker.

Aunque presentes en toda la Campaña Nacional, Salazar se distinguió por las valerosas acciones emprendidas en las batallas de Santa Rosa y Rivas, Blanco, mientras tanto, fue el héroe indiscutible en la ejecución del plan estratégico que tuvo como objetivo apoderarse de los puertos y vapores en el río San Juan y en el Lago de Nicaragua.

Ambos fueron héroes porque en los momentos de más angustia y zozobra, cuando la gavilla de mercenarios quiso apropiarse del territorio costarricense y de Centro América, dijeron ¡Presente, Costa Rica! Y unieron su valor al resto de soldados costarricenses para que nuestro país alcanzara realmente su independencia y hallaran la paz sus compatriotas y sus futuros descendientes.

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Capítulo IV

Traidores, ¿por qué?

Una nación se define como la entidad jurídica formada por los habitantes de un país regido por el mismo gobierno. El ejército, por su parte, se califica como el conjunto de las fuerzas militares de una nación. Finalmente, en un gobierno democrático, la soberanía, sea el poder supremo, reside en el pueblo.

Si ese racionamiento lo contextualizamos en la Costa Rica de 1821 a 1870, la sucesión de hechos en el campo político y militar nos lleva a concluir que el poder supremo residía realmente en las familias poderosas del país y que el ejército o fuerza militar era un instrumento, no del pueblo ni del gobernante, sino de la oligarquía imperante.

Salvo la gesta emprendida en los años 1856 y 1857, cuando el pueblo atendió las proclamas de su presidente Juan Rafael Mora y el mensaje de su obispo Anselmo Llorente y Lafuente, y marchó en un ejército expedicionario para defender la soberanía de su nación, al lado de los militares, que se aliaron con las clases populares; los conflictos políticos y militares habidos en el período antes dicho nos reflejan un escenario diferente, donde los militares han actuado preferentemente al servicio de las familias dominantes.

Con la creación del Cuartel de Artillería, en 1850, Mora intentó disminuir la concentración del poder militar y que los militares estuvieran directamente bajo las órdenes del presidente de la República, sabia decisión que incluso, en un país como Costa Rica que no tiene ejército desde 1949, fue retomada en nuestra Constitución Política, la que, en su artículo 139, consigna como uno de los deberes y atribuciones exclusivas de quien ejerce la Presidencia de la República, “Ejercer el mando supremo de la fuerza pública.”

Sin embargo, dos hechos sobresalen en nuestra historia de movimientos armados contra los gobernantes de turno: 1) los cambios de mando fueron impulsados por las familias dominantes, en especial la oligarquía cafetalera presente a partir de 1843, para situar en el poder a jefes de estado y presidentes que protegieran sus intereses de grupo: y 2) Los máximos líderes militares, como lo fue el capitán José Manuel Quirós Blanco hasta 1850 y Salazar y Blanco, de 1850 a 1869, carecían de ambición de puestos políticos; de haberla tenido, cualesquiera de ellos podría haber sido jefe de Estado o presidente de la República en algún momento.

Ahora bien, los pueblos, en general, no reaccionan ante las virtudes o defectos que posea un gobernante como persona, sino más bien a los alcances positivos o negativos de las medidas que aplique.

Sendas disposiciones tomadas por la administración Mora Porras entre julio y diciembre de 1858, provocaron fuerte repulsa en la élite y en las clases populares, pero mejor comentarlas en detalle.

Con un convenio suscrito entre don Crisanto Medina Blanco, comerciante de origen español, nacido en Argentina, y don José María Cañas, en representación del Gobierno, se establece el 1° de junio de 1858 el Banco Nacional Costarricense, denominado luego Banco Nacional de Costa Rica, pero conocido popularmente como Banco de Medina. Inicia sus operaciones el 15 de junio de ese año con un capital de 42.000,00 pesos, del cual 12.000,00 pesos eran aportados por accionistas y 30.000,00 pesos en letras financiadas por el Gobierno.

Con la fundación de ese primer banco en Costa Rica, la oligarquía cafetalera, principal prestamista de los pequeños cafetaleros, a un interés de usura, se sintió amenazada por la evidente disminución de sus ganancias y, por ende, con el fortalecimiento del poderío económico y político de Mora. Con la fuerte oposición de la clase dominante y también por errores administrativos, dicho banco cerró sus puertas el 31 de marzo de 1859. “ 37

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Durante el año 1858, Mora había adquirido algunas tierras comunales y municipales para reponer sus fincas de café y agrandar sus haciendas azucareras. El presidente mostró su astucia para obtener algunas de las mejores parcelas de las tierras comunales de Pavas, por medio de irregularidades en los procedimientos del remate.

También, “el presidente Mora logró adquirir una cantidad considerable de tierras comunales a mediados de 1858 por medio de un decreto municipal de la ciudad de Alajuela que ordenó la división en parcelas y el remate público de dos potreros municipales, uno llamado Nuestro Amo y el otro denominado Salitral. Las irregularidades en torno a la venta de las tierras comunales y municipales de Pavas y Alajuela elevaron voces de oposición en los círculos de la élite.” 38

Otra medida que enardeció los ánimos, pero esta vez del pueblo, tuvo su origen en un decreto de fecha 6 de agosto de 1858, en que el Gobierno quedaba autorizado para disponer de ciertas porciones de tierra de los barrios al este de la capital, que serían revaluadas y puestas a la venta. Los propietarios legales de esas tierras, otorgadas por las autoridades coloniales españolas en 1768, era un grupo de vecinos de San José. Existía un título de propiedad colectivo, poseído mayormente por milicianos, pero además por algunos miembros de la élite, como don Vicente Aguilar. Con el auge del café, tales tierras habían adquiridos precios significativos. La orden produjo un enorme malestar entre los ocupantes, ya que derivaba en la expropiación de sus parcelas. Los pueblos se violentaron y conatos de una guerra civil otearon el horizonte.

Una ulterior disposición causó fuertes reacciones en un pueblo eminentemente católico como el costarricense: el decreto del 23 de diciembre de 1858 en que se dispuso la expulsión fuera del territorio nacional y a perpetuidad del obispo Anselmo Llorente y Lafuente. Mora creía que la Iglesia Católica estaba instigando un clima de subversión, además de que existía un grave distanciamiento con el obispo Llorente, surgido por un impuesto impulsado por Mora para gravar varios curatos y así para aumentar los exiguos fondos del Hospital y del Lazareto, y un roce del gobernante con un sobrino del obispo, don Francisco María Iglesias Llorente, por su presunta participación en una conjura ocurrida en junio de 1856 contra Mora. 39

Don Cleto González Víquez, historiador de altos méritos, escribió:

Mora se cubrió de gloria ciertamente (con la Campaña Nacional); también se llenó de soberbia y ambición. Hubiera él declinado su segunda reelección y dejado a los pueblos elegir un sucesor al terminarse su período, y se habría agigantado también desde el punto de vista de la política interior, se habría economizado una página dolorosa de nuestra historia particular y su nombre aparecería sin mácula. El deseo de seguir mandando lo perdió; y lo que pudo ser para Mora y Costa Rica brillo deslumbrador se trocó después en mancha y sombra lamentable, seguida de descrédito y lágrimas. 40

Mora había sido elegido en 1849 y para 1859, ya con diez años de ejercer su cargo, tenía la posibilidad futura, establecida en la constitución, de reelegirse por seis años más.

Sección I-Los sucesos de agosto de 1859

Todos los hechos descritos anteriormente sirvieron de preámbulo al golpe de estado del 14 de agosto de 1859, promovido por la oligarquía cafetalera contra uno de sus miembros, el presidente Mora Porras, quién tenía un fuerte poder económico y, a la vez, se había fortalecido como jefe de estado en diez años de ocupar ese alto cargo.

Como jefe militar de los rebeldes, figuró el coronel Lorenzo Salazar Alvarado, entonces comandante de plaza de San José, secundado por el mayor Máximo Blanco, jefe del Cuartel Principal.

El movimiento de cuarteles fue apoyado por los más prominentes ciudadanos, quienes en un manifiesto publicado el mismo 14 de agosto, desconocían a don Juan Rafael Mora en su calidad de jefe supremo de la República; agradecieron al coronel Lorenzo Salazar, por haber roto las cadenas y salvarlos milagrosamente de la abyecta esclavitud en que el opresor los

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había sumido; y nombraban como presidente provisorio al señor doctor don José María Montealegre, a quien se le confieren amplias facultades, mientras reunida la representación de los pueblos se eligiera la persona que debe desempeñar en propiedad este alto encargo. 41

Se dispuso además hacer salir del territorio a los señores don Juan Rafael Mora, don José Joaquín Mora, don José María Cañas y don Manuel Arguello, a quienes se les concedería toda clase de garantías en sus personas y bienes. 42

Una vez detenido el presidente Mora, el general Lorenzo Salazar se encargó personalmente de su custodia, pues temía que hubiera una contrarrevolución. El golpe fue el producto de un choque de oligarquías en la que Mora y su grupo llevó la peor parte.

La caída de Mora, héroe de la lucha contra los filibusteros, fue el desenlace de un conflicto entre los grupos que constituían la oligarquía cafetalera. Los conflictos políticos se resolvían por medio de golpes de cuartel, la única manera de asegurar la alternabilidad en el poder. En efecto, don Juan Rafael Mora había llegado al poder en 1849, después de la renuncia del doctor José María Castro (1847-1849), y en 1853 terminaba su período de gobierno. Las elecciones presidenciales fueron fraudulentas; don Juan Rafael Mora fue reelegido por abrumadora mayoría. Antes de terminar su segundo mandato, Mora se hizo reelegir en las elecciones de abril de 1859. Al imponer su nombre en estas elecciones, el presidente Mora dio motivo para que sus enemigos, que eran muchos y poderosos porque formaban parte de las familias más ricas del país, se decidieran a lanzarlo fuera del poder. 43

El coronel Salazar, en su condición de comandante en jefe de las fuerzas armadas, divulgó, el mismo 14 de agosto, una proclama para conocimiento del pueblo de Costa Rica, manifiesta que sirvió y apoyó a Mora con toda fuerza y fidelidad,

…pero hoy que embriagado de un poder notoriamente usurpado, se lanza contra las personas violando sus más sagradas garantías; hoy que ultraja y pisotea nuestra sagrada religión en la persona del venerable prelado de la Iglesia; hoy que ha puesto en venta muchas propiedades legítimamente adquiridas; que veja y atropella al pueblo a quien deberá defender y proteger; yo no puedo permanecer impasible a tantos males; tengo que oír el clamor universal y lanzarme a poner coto a tanta maldad… 44

Como se observa, Salazar hace suyo el descontento de las clases populares por las medidas tomadas contra el obispo Llorente y Lafuente y contra la prevista venta de parcelas que gente del pueblo tenía desde hacía muchos años al este de la capital, acciones que justificaban separar a Mora del poder y depositarlo en una persona digna y de toda confianza.

A sus compañeros de armas, Salazar también les brinda una proclama con fecha 21 de agosto, en que les dice “Que vuestras armas sean siempre el apoyo, la salvaguardia del Gobierno, establecido por la voluntad general y el azote de usurpadores tiranos. Hoy lo han sido del que elegido por la violencia notoria que ejercía sobre los pueblos, los sacrificaba a su codicia y su capricho. De otra manera jamás os habría llamado a derrocarlo. Veinticuatro años ha que soy soldado; nunca he faltado a mis deberes. Por el camino del honor, grados he obtenido en rigurosa escala; y sordo a la ambición y al interés, no podía serlo al grito de mi patria moribunda.” 45

El ejército, liderado en esta ocasión por Salazar era, sin embargo, un instrumento de la oligarquía económica, de la cual, como antes se indicó, don Juan Rafael Mora era un miembro prominente. Ciertamente, había dos facciones en la élite; por un lado, Mora y sus allegados, y por el otro, los Montealegre, divididos principalmente en sus intereses políticos y comerciales. El grupo dominante, esta vez, los Montealegre impusieron su poder y logró atraerse a los militares. Como se indicó, algunas medidas tomadas por la Administración Mora coadyuvaron para que ese grupo contara también con el apoyo del pueblo.

Mora sostuvo que los militares no fueron los autores reales del golpe sino “unos pocos individuos facciosos” que habían comprado las lealtades de los comandantes de los cuarteles

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de San José. La afirmación de que los militares fueron intermediarios de la élite fue sustentada también por Lorenzo Montúfar, un abogado guatemalteco residente en el país en el momento de la caída de Mora.” 46

En una declaración ofrecida por el señor Atanasio Moya, sirviente del doctor Montúfar, expresó que éste dijo el 14 de agosto de 1859, fecha del golpe de estado:

“¡Oh!, qué valientes defensores de la patria, comprados por quince mil pesos; diez mil pesos para Salazar y cinco mil para el valeroso de Sotero; todo los de aquí, si ahora se les ofreciera otra cantidad, botarían estos y pondrían otros de mandatarios; pero sí juro que el atropellamiento que ese (refiriéndose a Sotero Rodríguez) ha hecho al presidente Mora, no se quedará riendo.” En protesta suscrita por el presidente Mora, de fecha 21 de ese mismo mes, dice: “La revolución se ha hecho por un coronel llamado Lorenzo Salazar que se vendió por 10.000 pesos a los facciosos (Vicente) Aguilar, (Edward) Alpres, (Edward) Joy, (Julián) Volio, (Francisco María) Iglesias y Ramón Molina, que fue el negociador con Salazar.” 47

Si bien las circunstancias pueden inducir a una persona a actuar contra sus principios, diremos que don Julián Volio (a quien se le atribuye ser el autor intelectual de la caída de Mora y quien pagó a Salazar y Sotero Rodríguez, comandante del cuartel de Artillería, una cuantiosa suma por participar en el golpe de estado), fue, en palabras de un insigne historiador, “liberal, jurista, demócrata verdadero, que en sus campañas contra (Tomás) Guardia y contra la oligarquía aparece como un idealista valeroso que no se resigna a admitir –ni siquiera temporalmente ni por las mejores razones- que se olviden las reglas de la democracia política.“ Volio tuvo como tutor a su tío el Obispo Llorente y Lafuente, de quien recibió las mejores enseñanzas que fortalecieron sus principios morales y religiosos. 48

Don Manuel Argüello Mora, sobrino de don Juanito y testigo presencial de los hechos relativos a la caída de su tío, manifiesta en sus escritos que “perdidas las esperanzas de obtener el poder por la vía legal de las urnas, la oposición [esto, es el grupo de Montealegre] se resolvió a conspirar, seduciendo (algunos dicen comprando, mas eso no me consta) a dos de los jefes militares que gozaban de la plena confianza de Mora…” (La negrita no es del original). 49

En los distintos conflictos político-militares que sucedieron a partir de 1835, luego de la primera destitución del jefe de estado don José Rafael Gallegos, el poder militar actuó como elemento resolutivo de las diferencias que se producían entre las facciones de la élite u oligarquía económica, inclinándose a apoyar a aquel grupo que estuviera más cercano al clamor de las clases populares. No puede afirmarse entonces que Salazar y Blanco, participantes en numerosas conspiraciones, ya sea a favor o en contra del gobierno de turno, fueran personajes decisorios por sí solos en el cambio de mando en el poder ejecutivo; más bien, sirvieron de instrumentos de la oligarquía al sentir que el grupo dominante era la opción más favorable para atender un conflicto sin que hubiera serios derramamientos de sangre. Se trataba de controlar un mecanismo de alternabilidad en el poder de un miembro de la élite a otro miembro.

Sección II-La tragedia de setiembre de 1860

Después de su derrocamiento, Mora emigra a El Salvador. Sus allegados le brindan esperanzas para recuperar el poder, por lo que, luego de un año de permanecer en ese país, toma la decisión de regresar a Costa Rica para retomar la presidencia.

Enterado el gobierno de José María Montealegre que conoce los intentos de Mora, suspende las garantías individuales y ordena al general Lorenzo Salazar ir con sus tropas a tomar control de los pueblos donde se sospechaba que las milicias planeaban un levantamiento y bloquear el camino a Puntarenas para evitar la movilización de los sus partidarios.

En la noche del 14 de setiembre, el militar y comerciante chileno Ignacio Arancibia se levantó en armas, y luego de tomar la ciudad de Esparta, se trasladó a Puntarenas, ocupando la plaza esa misma noche. En el sitio llamado La Angostura, los revolucionarios construyeron una enorme trinchera para hacerles frente a las tropas del gobierno, con 8 cañones y 150 rifleros, además del lado del estero colocan 5 lanchas artilladas.

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El general Máximo Blanco fue enviado a Puntarenas a la cabeza de tres batallones de 300 hombres cada uno y una brigada de artillería de 100 hombres para confrontar las fuerzas de Mora, quien había llegado a Puntarenas el 17 de setiembre de 1860.

Los moristas establecieron su cuartel general en el puerto y desde allí enviaron órdenes a los hombres ubicados en dos puntos que eran estratégicos para la defensa de su posición: el río Barranca y el punto más estrecho de la faja de tierra que conecta la península con tierra firme llamado Angostura, donde los revolucionarios construyeron una enorme trinchera para hacerle frente a las tropas del gobierno.

En la noche del 28 de setiembre, Máximo Blanco y sus tropas atacaron la trinchera en la Angostura y libraron un sangriento combate contra las fuerzas de Mora que duró varias horas.

combate contra las fuerzas de Mora que duró varias horas. Combate de La Angostura del 28

Combate de La Angostura del 28 de setiembre de 1860

Óleo

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Lorenzo

Fortino,

Década

de

1860.

En

En ese enfrentamiento murieron cerca de 100 hombres y otros 100 fueron heridos.

Don Juan Rafael Mora se entregó a las fuerzas del gobierno bajo la condición de que se respetaría la vida de sus compañeros.

Conforme lo decidió un Consejo de Gobierno, Cañas, al igual que Mora y Arancibia, sería pasado por las armas. Ante semejante mensaje, Blanco tuvo que verificar lo recomendado por el Gobierno, a pesar de que en el fondo estaba en entero desacuerdo con la medida.

El 30 de setiembre de 1860 fue fusilado el ilustre prócer, quien mantuvo hasta el último momento gran serenidad. A su lado fue fusilado también el militar Ignacio Arancibia. El día 2 de octubre, y en el mismo lugar, sufrió igual suerte el General don José María Cañas. 50

“El sacrificio de Mora y Cañas era innecesario y fue altamente perjudicial, no solo por el descrédito que trajo a Costa Rica, sino también porque sembró por largo tiempo odios profundos en una sociedad diminuta, que podría surgir y valer sólo por la unión y concordia de todos sus individuos.” 51

Don Manuel Argüello relata un angustiante episodio que afrontó en la trinchera de la Angostura, cuando estuvo a punto de ser fusilado. Con la ayuda de Luis Pacheco, pidió se le escoltara, procurando que no lo mataran en el trayecto mientras llegaba al lugar donde estaba Máximo Blanco, para que este jefe lo salvara.

Grandemente impresionado el general Blanco suplicó a Francisco Montealegre que no ajusticiara a Argüello, que ya se había derramado demasiada sangre y no había necesidad de más escarmiento. Don Francisco hizo mil reproches al general Blanco, amenazándole con que sería juzgado en un Consejo de Guerra y castigado si no cumplía la ley de muerte al prisionero.

Aunque Blanco se apartó del lugar con su caballo, volvió a buscar a Argüello; pero ya no era el tímido y afligido amigo. Don Máximo había despertado de su letargo, recordando que él era y solo él el general en jefe. Ordenó se le liberara y se le trasladara al cuartel de la Aduana o de la Punta, con una escolta de tres soldados. Argüello fue salvado de ser fusilado. A Blanco le sobraba siempre la buena voluntad, pero era naturalmente tímido y le imponía la alta posición de Montealegre. 52

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Agrega Argüello sobre Blanco:

“En anteriores artículos he dicho y repetiré: que Blanco, aunque de grado inferior al del General don Lorenzo Salazar, siempre lo supeditó en el aprecio y en las simpatías de amigos y enemigos. La fuerza armada en 1862 era dirigida por Salazar, general de división, como comandante general de la República. Blanco era general de brigada, y sólo era obedecido en un cuartel, pues era el comandante del Principal. Pero tanto las clases dirigentes como las masas del pueblo se avenían mejor con Blanco, porque en realidad, pocos hombres he conocido más simpáticos que él, y era un amigo del soldado a quien cuidaba como

a sus hijos. De allí provenía que en el campo de la política el subalterno Blanco tenía mucha más influencia que el jefe Salazar.” 53

Los sentimientos piadosos de Blanco se muestran en una comunicación que el 3 de octubre de 1860 dirigió a Lorenzo Salazar, Comandante General:

"También le diré que si no fusilamos más, fue porque la captura de todos esos que le remití fue al día siguiente, en que ya estábamos frescos y estragados de tanta sangre, y sobre todo porque esos miserables secundarios no son tan criminales y nos desacreditaría una fusilación tan grande; y a más da mucha lástima ver a un

hombre suplicando con tanta ternura que le perdonen la vida; la vida, una cosa tan grande que nosotros no podemos hacer con la facilidad que podemos desbaratar;

y si con matarlos a todos pudiéramos resucitar, no digo a Pí, un soldado, le

aseguro que los hubiera fusilado; pero ya es temeridad tanto matar, sin provecho porque la utilidad está en fusilar a los que se fusilaron. Creo que es concluido

todo; me parece que ya tendremos paz, porque se acabaron los jaques" . 54

Con fecha 2 de noviembre de 1860 y editado en El Salvador, se publicó un “Testamento del General D. Máximo Blanco revelando al mundo civilizado los verdaderos acontecimientos que tuvieron lugar en Costa Rica desde el 14 de agosto del año pasado, hasta los asesinatos

cometidos en Punta-Arenas en las ilustres personas del Capitán general don Juan Rafael Mora

y General Don José María Cañas, a fines de setiembre y principios de octubre del presente año”.

En dicho documento se ofrece una versión de los sucesos de agosto de 1859 y su autor manifiesta a los “¡Pueblos todos de Centro América! —: humillado y confundido, os suplico perdoneis el escándalo que os he dado y no recordeis mi nombre para maldecirlo— Compadeceos de mí en vez de abrumar mi infeliz memoria con el baldón—Imitad al Redentor,

a

ese Dios agraviado que vosotros, que al ver mi dolor y al oír mis súplicas me abrirá los brazos

y

me perdonará.”

En una reproducción hecha por el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, de diciembre de 1999, su presentador don Raúl Aguilar Piedra, consigna que el documento es apócrifo. Agrega que “en conversación reciente, el Dr. (Carlos) Meléndez manifestó que la autoría de ese documento ha sido atribuida al escrito Manuel Argüello Mora, sobrino del presidente don Juan Rafael Mora Porras, quien había tenido gran amistad con el Gral. Blanco Rodríguez.” 55

Blanco en ningún momento de sus restantes veintiséis años de existencia, a partir del año en que se publicó ese documento, confirmó que fuera de su autoría y un documento se atribuye a un autor por una confirmación de su parte o por pruebas fehacientes que lo indiquen, las cuales en este caso no hubo. No es dable atribuírselo al general Blanco porque no lo haya desvirtuado.

El estilo ceremonioso y afectado, así como las expresiones ampulosas, cargadas de religiosidad, del documento, distan mucho de aquel usado por el general Blanco en el Diario que escribió sobre la expedición al río San Juan, en que, junto con sus hombres, vivió una de las páginas más angustiantes y peligrosas de su carrera militar, donde bien pudo recurrir a expresiones semejantes y no lo hizo. Acorde a ello, no insisto en el análisis de este documento, pues me adhiero a la tesis del doctor Meléndez de que no lo escribió el general Blanco.

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Salazar y Blanco, dos héroes de la Campaña Nacional, pero también instrumentos de la oligarquía económica, cumplieron su papel como militares al servicio del grupo dominante. No se puede afirmar que traicionaron a Mora, o bien que atentaron contra los intereses supremos de la patria, sino que actuaron conforme los mecanismos del poder, en cuanto a brindar su apoyo a la facción de la élite y a los intereses populares que, acorde con las circunstancias, demandan un cambio de mando.

La responsabilidad del fusilamiento de Mora y Cañas es propiamente del gobierno de Montealegre. “Estos hechos oscurecen su administración y marcan con sello indeleble aún sus realizaciones positivas. La historia esfumando los muchos méritos de su administración, hará resaltar el drama de setiembre y octubre de 1860. Esta es la página más negra en la historia de Costa Rica: siglo y cuarto después todavía la recordamos avergonzados.” 56

Sección III-Después de Montealegre

Concluido el período de José María Montealegre el 8 de mayo de 1863, fue electo Jesús Jiménez Zamora por un período de tres años.

Se acercaba la fecha ya citada y se temía que hubiera disturbios generales con motivo de las elecciones. La paz del país estaba en manos de tres hombres: don Francisco Montealegre, el general Máximo Blanco y don Manuel Argüello Mora. Debía ponerse fin a las divisiones políticas que habían despedazado el país en los últimos cuatro años. Estaba el partido gobiernista decidido a ceder parte de sus ventajas, si los moristas, actuaban igual. El propósito era buscar un hombre nuevo, una persona neutral de los bandos en disputa.

Todos estuvieron de acuerdo en que ese hombre era el licenciado don Jesús Jiménez Zamora, quién asumió el cargo el 8 de mayo de 1863 y gobernó hasta el 8 de mayo de 1866.

Terminado su período presidencial, los electores escogieron como sucesor al doctor José María Castro, el cual en su segunda administración, al igual que don Jesús Jiménez llegó a la presidencia con el apoyo de la familia Montealegre, que controlaba las fuerzas políticas e imponía su criterio a los generales Blanco y Salazar, quienes, sin embargo, garantizaron su respaldo al grupo de moristas que lideraba don Manuel Argüello Mora, para que el Doctor José María Castro Madriz fuera el sucesor de don Jesús Jiménez.

A corto plazo, aquellos que habían colaborado para ubicarlo en la primera magistratura dejaron de brindarle su apoyo. Blanco, luego de conocer la integración del gabinete, ratificó un sentir suyo que había mencionado antes de las elecciones, en cuanto a que el doctor Castro era un excelente amigo en lo particular, pero que una vez arriba abandonaba a sus amigos para ganarse a sus enemigos.

Sección IV-El episodio de noviembre de 1868

“El 1° de noviembre de 1868 los militares Blanco y Salazar se pronunciaron, desconociendo al doctor José María Castro, por haber él quebrantado, dijeron, sus juramentos y roto la Constitución, imponiendo una candidatura presidencial que los pueblos repugnaban. Y ante el peligro de que se consumase la imposición y de que corriera de nuevo la sangre de hermanos, recurrieron a dar el golpe de estado, a echar abajo la Constitución y llamar en calidad de Jefe Provisorio a don Jesús Jiménez, que merecía la confianza de toda la ciudadanía. “ 57

En otro comunicado a los pueblos de Costa Rica, de 8 de noviembre de 1868, los generales Salazar Blanco señalan enfáticamente que “Nuestra primera obligación era poner el sagrado depósito de los Poderes públicos en manos de un ciudadano digno, caracterizado por la Nación, y cuya prudencia y rectitud infundiesen plena confianza a los pueblos y a diferentes partidos: escogimos al señor Lic. don Jesús Jiménez, porque a estas circunstancias reúne nuestra entera confianza, y obsequiando al mismo tiempo el voto de la Representación Nacional que lo elevó al honroso puesto de Primer Designado para ejercer el Poder Ejecutivo.”

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En un nuevo manifiesto suscrito únicamente por el general Lorenzo Salazar, de fecha 25 de noviembre de 1868, éste expresa: “El entusiasmo con que el cambio fue acogido por todos los pueblos; la tranquilidad y el buen orden con que se verificó, sin que se cruzase ni una sola injuria entre los individuos de los partidos y sin que hubiese sido necesario arrestar a persona alguna; los benéficos resultados que hasta hoy ha producido; y las demostraciones de gratitud que he recibido y recibo de personas de todas clases, y aún de partidarios decididos del Dr. Castro y de la candidatura Volio, son los argumentos más incontestables que pueda hacer en

favor de mi conducta como hombre público.”

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Blanco y Salazar hicieron durante su carrera militar en nuestro país lo que todo líder al servicio de las armas solía hacer y creía que era su deber hacer: apoyar al grupo dominante de la élite cuando surgían intereses políticos, sociales o económicos que procuraban efectuar un cambio de mando en el poder ejecutivo de Costa Rica. Servir como instrumentos de la oligarquía económica en sus aspiraciones de mantener el control sobre el gobierno de la República. Y brindar ese apoyo a ese grupo y no exclusivamente al gobierno de turno ni al jefe de Estado o presidente de la República.

Sección V-La muerte del pretorianismo

Con el respaldo de los generales Blanco y Salazar, retorna don Jesús Jiménez al poder. Salazar, aliado a los Montealegre, tenía al principio reticencias para apoyar a Jiménez. No obstante, el general Blanco, gracias a la influencia que sobre él tenía, lo convenció finalmente de otorgar su apoyo al nuevo gobernante.

¡Ironías del destino! Fue este gobierno, y en especial su ministro de Guerra don Eusebio Figueroa, con el aval de los miembros del poderoso grupo agroexportador, el que asumió la responsabilidad de dar la estocada de muerte a la influencia política abusiva ejercida por un grupo militar. El pretorianismo comenzaba a morir; la democracia daba sus primeros pasos en Costa Rica.

Figueroa organiza primeramente las milicias nacionales y el 10 de diciembre de 1868 decide atribuirse el título de Comandante General, cargo que hasta ese momento había ejercido el General Salazar, lo cual molesta a este militar hasta el punto que opta por presentar su renuncia, la cual dice así:

“Excelentísimo señor Presidente de la República:

Lorenzo Salazar, General de División y Comandante General del Ejército de la República, ante vuestra excelencia respetuosamente digo: Que a mis intereses conviene retirarme del servicio público para ocuparme exclusivamente de mis negocios particulares, y en tal virtud a vuestra excelencia suplico se sirva admitirme la renuncia que formalmente hago del servicio activo de las armas en mi calidad de Comandante General protestando no obstante al Supremo Gobierno, que en todo caso en que se crea que mis servicios sean necesarios para el apoyo del Gobierno y sostenimiento de las legítimas autoridades, estaré pronto a prestar de muy buena voluntad, ya como soldado, ya como simple ciudadano. —San José, Diciembre 10 de 1868—E S. P. de la R. — (f.) Lorenzo Salazar". 60

Tal renuncia no fue resuelta ni por la Presidencia de la República ni por el Ministro Figueroa.

Al comenzar 1869, Salazar quiere aprovechar el descontento popular contra el régimen de Jiménez, pero antes de poder levantar al pueblo, el ministro Figueroa le obliga en febrero de ese año a presentar la renuncia en el servicio activo de las armas. Con él, otros militares que le apoyan, tienen que retirarse también del ejército. Tales renuncias son aceptadas por el ministro Figueroa.

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Firma del general Lorenzo Salazar

Firma del general Lorenzo Salazar En: ANCR. Guerra y Marina. No. 5694, Folio 35, 10 de

En: ANCR. Guerra y Marina. No. 5694, Folio 35, 10 de diciembre de 1868.

La renuncia de Salazar se consigna como sigue:

"El infrascrito, General de División del Ejército de la República, viene ante V. E. a manifestar: que no conviniéndole continuar por más tiempo en el servicio activo de las armas, renuncia del cargo de Comandante del Cuartel de Artillería; y espera de V. E que le sea admitida esta renuncia.—San José, febrero 5 de 1869.— (f.) Lorenzo Salazar". 61

No hubo de parte del ministro Figueroa una sola palabra de reconocimiento para el general Lorenzo Salazar. Con este primer paso, el grupo militar que dominó al país durante veintitrés años iniciaba su caída.

Blanco, al analizar en abril de 1869 la situación imperante, renuncia también, al igual que sus más cercanos colaboradores en las milicias de la República. En ese mismo mes de abril, don Jesús Jiménez es electo presidente de la República por los procedimientos legales establecidos.

Blanco en su renuncia, expresa lo siguiente:

"Máximo Blanco, General de Brigada y Comandante del Cuartel Principal ante U. expongo: que demandando mis intereses el retirarme del servicio activo, a U. suplico se sirva recabar del Sr. Presidente de la República la orden correspondiente; ofreciendo estar pronto a cualquier llamamiento el día que la Patria necesite mis servicios. Es justicia que espero. — (f.) Máximo Blanco — San José, abril 6 de 1869". 62

Contrario a la actitud que Figueroa asumió con el general Salazar, su respuesta al general Blanco fue la siguiente:

"El Sr. Presidente de la República ha visto con pena la solicitud que ha hecho U. por conducto de este Ministerio, pidiendo se le permita retirarse del servicio activo de las armas, por demandarlo así sus intereses. En consideración a motivo tan justo el señor Presidente accede desde luego, no sin sentimiento, a los deseos de U, y me encarga darle las más expresivas gracias a nombre del Supremo Gobierno por los importantes servicios que ha prestado a la Nación en todas ocasiones. Por último, al aceptar gustoso el ofrecimiento que U. hace de estar pronto a cualquier llamamiento el día que la Patria necesite de sus servicios, no duda el Sr. Presidente de la espontaneidad de la oferta y de que la cumplirá con la mayor decisión.—Aprovecho esta oportunidad para ofrecer a U. mi mejor consideración, (f.) Eusebio Figueroa". 63

“La lucha entre el Ministro de Guerra Eusebio Figueroa y los militares, no ha de verse como un conflicto de índole personal entre ellos, sino como el producto de las fricciones y divergencias tan hondas que se produjeron en ese momento entre los grupos políticos civiles y los militares de la sociedad costarricense de mediados del siglo XIX, los cuales luchaban febrilmente por alcanzar la hegemonía en la dirección de los asuntos políticos del país. “ 64

En abril de 1870, los Montealegre pensaron nuevamente en el general Blanco para realizar un golpe de estado al presidente Jiménez Zamora, pero don Máximo ya no quería seguir participando en conspiraciones militares. Buscaba en sus pasiones agrícolas llevar una vida tranquila al lado de los suyos. Por ello, recomendó al coronel Tomás Guardia, comandante del cuartel de Alajuela, para que fuera éste quien llevara a cabo el golpe de estado del 27 de abril de ese año. 65 Dicho golpe, el más célebre de todos los golpes militares habidos en el país, se

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concretó con la toma del Cuartel de Artillería, ubicado en la cuadra donde actualmente se halla el Mercado Central de San José.

Posteriormente, el general Guardia se apartaría radicalmente de los Montealegre y emprendería un gobierno en que el ejército ya tendría a un general y presidente como su superior. El apogeo de la república liberal en Costa Rica había comenzado. Los generales Salazar y Blanco cerraron para siempre las páginas de su carrera militar en la historia de Costa Rica.

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Capítulo V

En los días postreros

Retirado del servicio activo de las armas en febrero de 1869, el general Lorenzo Salazar, entonces de 59 años, se alejó de toda acción militar y, posiblemente, se dedicó a tareas agrícolas en su finca Las Ánimas, ubicada en el barrio de la Uruca, en terrenos de lo que hoy es la Ciudadela La Carpio, antigua Finca Las Cajas.

Sus ratos de ocio o de esparcimiento los pasaba al lado de su familia, en la casa que habitaban en el distrito de El Carmen, sita 100 metros al norte de la Iglesia del Carmen, en la esquina frente al terreno que ahora ocupa el Hotel Europa, en avenida 5ª y calle central. 66

A su muerte el 10 de setiembre de 1871, causada por disentería, lo sucedería su viuda Braulia

Chacón Ulloa y sus hijos Manuel Antonio; de 24 años, soltero; María, de 23 años, casada; Filadelfo; de 20 años, soltero; Liboria Práxedes de Jesús, de 19 años, soltera; Carlos, de 15 años, soltero; Francisco José, de 13 años, soltero; Julia, de 12 años, soltera; y Gerardo Salazar

Chacón, de 10 años, soltero. 67

En la cuenta de partición y adjudicación de los bienes, efectuada ante el juzgado segundo civil

y de comercio de la provincia de San José el día 10 de abril de 1872, se indica que la

Hacienda Las Ánimas, legado de don Lorenzo, consta de 45 manzanas y posee una casa ubicada en ella. Son coadjudicatarios su viuda doña Braulia en el equivalente de 4.606 pesos y 75 centavos, la señorita Jesús Salazar Chacón con 3.262 pesos y 92 centavos, Manuel Antonio con la coadjudicación de 2.341 pesos y 53 centavos, y a cada uno de los hijos menores José Francisco, Julia y Gerardo la suma de 3.262 pesos y 92 centavos. Llama la atención que a Carlos, Filadelfo y María, no se les consigna coadjudicación alguna en la distribución de bienes.

Por su parte, el general de brigada Máximo Blanco continuó como general en disponibilidad hasta el 7 de abril de 1873, en que se aprobó una solicitud de su parte, de esa misma fecha, cuyos textos se anotan a continuación:

“Excelentísimo Señor Presidente de la República y General en Jefe del Ejército. Máximo Blanco, General de Brigada en disponibilidad al servicio del Gobierno, ante vuestra excelencia expongo: que siendo necesario salir de la República, os sirvais darme mi retiro de dicho servicio. — E S. G. P. —— San José, Abril 7 de 1873—— (f.) Máximo Blanco. “

A su petición, diose la siguiente respuesta:

Firma del general Máximo Blanco.

la siguiente respuesta: Firma del general Máximo Blanco. En ANCR. Guerra y Marina. No. 6142, Folio

En ANCR. Guerra y Marina. No. 6142, Folio 35, 13 de abril de

1873.

“Despacho de la Guerra, San José, Abril 7 de Mil ochocientos setenta y tres.

Concédese al señor General Don Máximo Blanco el retiro que solicita, dándosele las gracias por la importancia de los servicios que ha prestado al Gobierno i que este sabe estimar. — Comuníquese—— El Secretario en Ejercicio en el Despacho de la Guerra—— (f.) Francisco Antonio Pinto. “ 68

Don Máximo se identificó desde entonces como agricultor. No volvió, a partir de esa fecha, a participar en movimientos políticos ni militares. Su mayor placer de seguro era descansar al

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lado de sus hijos en su casa en San José, situada en el Distrito del Carmen, en una de las esquinas que formaban las calles de Carrillo y del Laberinto, sea 100 metros al este de la Iglesia del Carmen, en la avenida 3ª con la calle 1ª, donde en la actualidad se sitúa un negocio de Kentucky Fried Chicken. 69

Fallece, a la edad de 62 años, el 26 de julio de 1886, debido a una consunción, es decir de un enflaquecimiento y demacración progresivos, originada en una tisis o tuberculosis pulmonar. Su eterna compañera sentimental y madre de sus hijos, Brígida Mora Guillén, había muerto el 7 de abril de 1867. Al morir don Máximo, le suceden sus hijos; Filomena, de 20 años y casada; Manuel, de 25 años, soltero; Narciso, de 23 años, soltero, Segunda, de 21 años, soltera. 70

Su bien más preciado en su testamento: una espada de cruz, con puño de marfil, que lo acompañó presuntamente en las distintas batallas que libró como héroe de la Campaña Nacional de 1856 y 1857.

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SEGUNDA PARTE

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Metodología

R ealizar un estudio genealógico obliga a consultar, al menos, dos fuentes primarias: el Archivo Arquidiocesano Monseñor Bernardo Augusto Thiel (ABAT) y el Registro Civil de Costa Rica, en especial si el trabajo es extensivo a generaciones comprendidas en la segunda mitad del siglo XX y primera década del siglo XXI.

En el ABAT, se dispuso de los Libros Sacramentales de Bautismos y Matrimonios, ya fueran originales o microfilmados, desde 1870 hasta aproximadamente 1960. De valiosa ayuda fueron los Índices existentes para bautismos y matrimonios para gran parte de las parroquias costarricenses. Se revisaron también Libros de Confirmaciones de la Iglesia Catedral de San José

Asimismo, se analizaron, para los años de interés, los expedientes matrimoniales disponibles en el ABAT

Para efectos prácticos, es recomendable primero observar los Expedientes Matrimoniales y Libros de Matrimonios, ya que de esa forma se conoce a partir de cuándo pudieron ir naciendo los hijos respectivos y así localizar sus datos en los Libros de Bautizos.

Además de recurrir a la obtención de certificaciones en el Registro Civil sobre nacimientos y matrimonios, se consultó la base de datos que mantiene en línea el Tribunal Supremo de Elecciones http://www.tse.go.cr/consulta_persona/menu.htm, para información sobre nacimientos, matrimonios, hijos registrados y defunciones de personas, la cual contiene, con algunas excepciones, datos sobre hechos acaecidos a partir de 1970 y hasta la época actual. Dado que dicha base presenta omisiones, debido a que no se suelen consignar y cruzar los números de cédula, fue preciso ahondar en la investigación para tener certeza en los datos indicados en el trabajo genealógico.

Cabe recordar que el Registro Civil tiene un sistema de codificación para las provincias como sigue: San José, 1; Alajuela, 2; Cartago, 3; Heredia, 4; Guanacaste, 5; Puntarenas, 6 y Limón, 7. De manera que, al indicarse en este trabajo, por ejemplo, RC Nac. SJ, t. 234, a. 429, debe interpretarse que el registro de nacimiento está inscrito en la provincia de San José, en el tomo 234, asiento 429, siendo la cédula de identidad de la persona 1-0234-0429.

Fue consultada también la base de datos que conserva la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días (Mormones) en https://www.familysearch.org/, que contiene la digitalziación de gran parte de las partidas de abutizo, amtrimonio, defunciones y de los expedientes matrimoniales de distintas parroquias de Costa Rica desde el siglo XVIII hasta la década de los cincuenta del siglo XIX.

Dicho estudio siguiendo lo que el autor denomina metodología de filiaciones, aparece ordenado por generaciones y dentro de estas las familias contienen datos de sus miembros con estricto orden cronológico de nacimiento, agregando fechas de bautismo, de defunción cuando fue posible indagarlo y de información relativa al matrimonio. En Costa Rica, por lo general, los descendientes suelen identificar claramente a sus abuelos, mas no así a sus ancestros anteriores. Con tal metodología, se facilita la búsqueda de las familias procedentes de una misma rama.

La descendencia observada se identifica como Rama troncal para las primeras generaciones y como Línea troncal en las subsiguientes cuando conservan el apellido paterno .Si éste es materno se señalan como Líneas colaterales. Debe entenderse que esta clasificación tiene orientación legalista, en cuanto al ordenamiento usual que se acostumbra en Costa Rica para los apellidos paterno y materno. Desde un enfoque centrado en la consanguinidad, todos los descendientes provienen del mismo tronco, independientemente de que conserven o no el apellido principal objeto de la genealogía.

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La negrita usada para nombres de personas señala el apelativo con que se acostumbraba identificar el miembro de una familia, que bien podía ser el primero, segundo o tercer nombre

de los tradicionalmente indicados en el momento del bautizo.

Cada individuo de una familia tiene indicada su nota respectiva, en que, por orden de

consignación de eventos acaecidos (nacimiento, matrimonios, defunciones), se hace referencia

a la fuente primaria observada, trátese del Archivo Histórico Arquidiocesano Monseñor Bernardo Augusto Thiel (ABAT) o del Registro Civil (RC)

Salvo que se indique una cita expresa en las notas respectivas, los divorcios y defunciones inscritos en el Registro Civil, se hallan consignados en las citas de matrimonio o bien de nacimiento para cada individuo.

Para mayor utilidad de la información, cada Línea sea troncal o colateral, indica el nombre de su progenitor o progenitora y también la relación directa de los grupos familiares con el miembro de la generación anterior

El trabajo es innovador con respecto a estudios genealógicos divulgados hasta ahora, en

cuanto a que introducen datos concernientes a la ocupación de los miembros de cada familia, por lo general indicadas en los Expedientes Matrimoniales, para poder visualizar la evolución ocupacional de las personas.

Se consignan datos relevantes sobre los miembros emparentados por afinidad, de manera que sirvan como fuente de referencia para quienes desarrollen estudios genealógicos de las familias a que ellos pertenecen.

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Abreviaturas usadas

a. asiento

ABAT: Archivo Histórico Arquidiocesano Monseñor Bernardo Augusto Thiel. ANCR: Archivo Nacional de Costa Rica. b.: bautizado Def: Defunción. Exp.: expediente f. folio fs.: folios FA: Fondos Antiguos LB: Libro de Bautismos LM Libro de Matrimonios Mat.: matrimonios m.: murió n.: nació Nac; nacimientos No.: Número PE: Partido especial. RC: Registro Civil de Costa Rica. SJ: San José s: sepultada el

t.: tomo

En las Notas de cada capítulo aparecen con siglas los nombres de las iglesias consignadas en el texto, en que fueron bautizados y contrajeron matrimonio descendientes de la familia Blanco Mora. Así, por ejemplo, LaMd por Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes (la Merced); EC, por Iglesia Nuestra Señora del Carmen, San José; STNJ por Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, LS por Iglesia Nuestra Señora de la Soledad y LD por Iglesia Nuestra Señora de los Dolores (la Dolorosa), para indicar las más representativas.

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Capítulo VI

Apuntes sobre la historia familiar del general Máximo Blanco Rodríguez

De su familia y descendencia

No bien acababa de morir el 7 de abril de 1867 Brígida Mora Guillén, la inseparable compañera sentimental del General Máximo Blanco Rodríguez, con la cual se podría haber casado libremente y sin dispensa, cuando éste se apersonó el día 6 del mes siguiente a la alcaldía constitucional de San José, a solicitar el reconocimiento como hija propia de ambos de Segunda María, quien había nacido en abril del año anterior y en consecuencia se obligaba don Máximo a los derechos de patria potestad y daba a su hija los derechos de heredar en su casa.

Con excepción de su primogénita Filomena, entonces de casi 16 años, a quien desde su nacimiento otorgó su apellido, solía don Máximo dejar transcurrir el tiempo sin que hubiera tal reconocimiento, de manera que Teodoro, que apenas vivió dos años y era el antepenúltimo hijo se quedó únicamente con el apellido Mora.

Mediante escritura del 31 de octubre de 1862, el General había reconocido a otros cinco hijos de su relación con Brígida, a saber: Leonidas, entonces de 10 años, Zoila de 8, Manuel, de 6, Teresa, de 4, y Rafael, que cambió su nombre por el de Narciso, con apenas un año de nacido.

Con excepción de Filomena y Narciso, todos permanecieron solteros y sin descendencia. La primera casó en mayo de 1871 con Sérvulo Quirós Quesada, cuyo padre, Juan Quirós Blanco era primo hermano de Máximo Blanco, por la línea paterna de sus abuelos, hermanos entre sí, María Dolores y Manuel Hipólito, ambos Blanco Rojas. Sérvulo se graduó como Licenciado Geómetra en la Universidad de Santo Tomás.

“Una de los detalles más interesantes que se puede descubrir en la historia nacional de la ciencia es la existencia de "Licenciados Geómetras" en la Universidad de Santo Tomás. Visto con los ojos de la actualidad, diríase que un "licenciado geómetra" es aquel que posee esta especialidad matemática en el nivel de licenciatura; sin embargo, los "licenciados geómetras" graduados en la Universidad de Santo Tomás "debían saber además de Aritmética y Geometría, Trigonometría, el uso de los instrumentos de agrimensura y la legislación correspondiente al ramo" La realidad es que el tal "licenciado geómetra" era un agrimensor, cuyo título sería equiparable a lo que actualmente es un perito topógrafo. Muchos de los graduados en esta carrera fueron contratados como profesores de matemáticas en la Universidad. Cérvulo Quirós ejerció en 1868, Salomón Escalante de 1869 a 1871, y José Céspedes en 1874” 1

Narciso, por su parte casó en diciembre de 1903 con Amalia Brunetti Pagliazza, hija de Giussepe (más tarde, José) Brunetti Felix y Ángela Pagliazza Bel, naturales de Turín Italia. Además de ser jefe político de Naranjo durante la administración Tinoco, en 1917, fue don Narciso jefe de la policía, con rango de coronel, en el gobierno de don Bernardo Soto Alfaro, de 1886 a 1890 y ministro de Fomento de la administración de don Julio Acosta García, en el período de 1920 a 1924.

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Narciso Blanco Mora Fuente: Obregón Loría, Rafael. Conflictos militares y políticos de Costa Rica, Pág.

Narciso Blanco Mora Fuente: Obregón Loría, Rafael. Conflictos militares y políticos de Costa Rica, Pág. 79.

Como ministro de Fomento, visualizó don Narciso los problemas ecológicos que muchos años después irían dándose en nuestro país. Ejemplo de ello, es esta sabia reconvención a los agricultores costarricenses:

"Se acerca la época en que nuestros agricultores empezarán a preparar sus terrenos para las futuras siembras de invierno. Entre los trabajos que ellos ejecutarán está el quemar rastrojos y bosques para así abreviar la limpieza de sus predios, sin calcular que con esta operación salvaje no se hace más que destruir la capa fertilizante de la superficie del suelo y adelantar la sequía de los manantiales…

Los bosques son la protección de las corrientes de aguas; si ellos se destruyen por la acción despiadada del fuego disminuirá el agua de los ríos y quebradas, por razón de que sus fuentes de origen se secarán.

Los rastrojos con sus malezas, las cuales enterradas por el arado se descomponen dando a la

tierra elementos valiosos de fertilización, si se queman, no hará más que restarle abonos al

campo. Por otro lado

bacterias beneficiarias y otros elementos fertilizantes que puso en ella la naturaleza" 2

rozar el fuego la superficie agricultural, destruirá el humus, las

al

Segunda, la recién nacida el 29 de marzo de 1866, casaría en agosto de 1894 con Francisco Boza Montoya, hijo de Pedro Pablo Boza, natural de Nicaragua, y de María de Jesús Montoya, costarricense.

Narciso y Amalia no tuvieron hijos naturales, por lo que, en los últimos meses del año 1915 decidieron adoptar a quien sería Máximo Rafael de Jesús Blanco Brunetti. Correspondería así a Max prolongar la descendencia de los Blanco, al ser el único nieto varón de ese apellido.

Lo singular del asunto es que Max no tuvo hijos varones en los dos matrimonios que formalizó, primero con Carolina Brunetti Michelli y después con María del Rosario Jiménez Fernández, éste último a la avanzada edad de 84 años. Carolina había nacido en San José el 5 de mayo de 1928, por lo que, cuando se casó en enero de 1945, era trece años menor que Max.

La historia podría parecer atrevida, si se agrega que Carolina era tía de Max, al ser ella hija también de José Brunetti y por tanto hermana de Amalia, por parte de padre. Sin embargo, al ser Max hijo adoptivo, no hubo exigencia de solicitar una dispensa de consanguinidad, pues la relación era enteramente legal. Con Carolina tuvo Max a sus hijas Arlette y Amalia Blanco Brunetti.

Fue de una relación anterior a sus matrimonios, con Catalina Cordero Bermúdez, originaria de Desamparados, con quien tuvo Max a su único hijo, William Rodolfo, quien nació en marzo de 1941 y se constituyó en el bisnieto del general Máximo Blanco que extendió su linaje hasta nuestros días.

Filomena y Sérvulo fueron los genearcas de una nutrida descendencia, iniciada con la familia Quirós Blanco. Con Marta, como su única hija, los varones Juan Manuel, Teodoro, Claudio, Amadeo y Roberto multiplicaron la familia Quirós. En su mayor parte dedicados a la agricultura,

Amadeo estudió en la Escuela Buenaventura Corrales y el Liceo de Costa Rica. Posteriormente inició la carrera de Farmacia pero la abandona y decide estudiar Contabilidad. Fue el único de los

hijos de Sérvulo y Filomena que incursionó en el sector público. Fungió como Ministro de Trabajo y Seguridad Social del 8 de noviembre de 1949 al 22 de diciembre de 1950, cuando fue designado primer jerarca de la Contraloría General de la República, institución que fue creada el 23 de diciembre de 1950 y que inició funciones el 1 de enero de 1951. Desempeñó ese cargo hasta 1956.

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“En la historia de la evolución de las instituciones patrias, el nombre de don Amadeo Quirós Blanco ha pasado a ser sinónimo de funcionario íntegro a quien se le reconoce en el manejo de los fondos públicos absoluta rectitud y honradez sin tacha, y cuyos pronunciamientos y conductas estuvieron siempre ajustados a los más estrictos mandatos de la ley. Su paso por la Administración Pública como Ministro de Trabajo y Previsión Social y como Contralor General de la República, caracteriza una época luminosa en la que todos los costarricenses gozaron de absoluta y total confianza en la corrección con que se tramitaban los negocios en que intervenía el Estado. Es por eso que su ejemplo se recordará siempre con orgullo y dignidad.” 3

ejemplo se recordará siempre con orgullo y dignidad.” 3 Amadeo Quirós Blanco Fuente:

Amadeo Quirós Blanco

Fuente:

http://www.ministrabajo.go.cr/ministro/imagenes/EXMI

NISTROS/EPSN0008.jpg

Don Amadeo Quirós, por su condición de ministro, integró algunas juntas directivas de instituciones autónomas. Nunca cobró una dieta. Poco antes de terminar el gobierno de Otilio Ulate Blanco en 1953, don Amadeo pidió que ese dinero que había acumulado a su favor fuera empleado en una obra de servicio. Y qué mejor que una escuela. Fue entonces cuando se pensó en la construcción de una escuelita en Vista de Mar, zona distante de la capital y perteneciente al cantón de Goicoechea. Al inaugurarse la misma, don Amadeo fue invitado especial y para sorpresa suya, se descubrió la placa con el nombre de la escuela, eligiéndose para ello el de Filomena Blanco de Quirós, madre del hombre que logró que muchos niños humildes y pobres de esa zona rural contaran con una escuela más cerca de sus hogares . 4

La escuelita, tííca de zona rural, cuenta con limitados recursos, pero sus alumnos lucen sonrientes y plemamente identificados con el lema “Por el saber hacia la luz”, propio de personas que desean superarse y dejar muy en alto el nombre de su escuela en el ámbito costarricense.

alto el nombre de su escuela en el ámbito costarricense. Foto tomada por Emilio Obando Cairol

Foto tomada por Emilio Obando Cairol

ámbito costarricense. Foto tomada por Emilio Obando Cairol Fot0o tomada por Roberto Aguilar Quirós Destacó de

Fot0o tomada por Roberto Aguilar Quirós

Destacó de esa rama en el campo empresarial, Xavier Quirós Oreamuno, hijo de don Amadeo, quien fundó la empresa Purdy Motor Company en 1957 y fue su presidente hasta 1981, año en que murió. Le sucedieron sus hijos Javier y Amadeo Quirós Ramos de Anaya, combinando el primero la presidencia de ese grupo empresarial, distribuidor de Toyota en Costa Rica y México, con su pasión por el automovilismo deportivo, donde ha sido monarca centroamericano seis veces e igual cantidad a nivel nacional. También su talento lo hizo ganar las 12 horas de Seabring y las 24 horas de Daytona en 1997, año en que fue subcampeón de Estados Unidos en GT 2. “Me considero una persona millonaria, pero en alma y en el espíritu de ayudar a los demás. El dinero no lo es todo”. 5

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Del matrimonio de Segunda Blanco con Francisco Boza, fue Belisa, nacida en octubre de 1900, la que tuvo descendencia al casarse en agosto de 1919 con Eduardo Maroto Touret, hijo de Eduardo Maroto Ruiz, costarricense, y Georgina Touret Queux, natural de París, Francia.

Correspondió a Myriam, segunda hija de esa unión, engendrar a los tataranietos del General Máximo Blanco, al casarse con Aquiles Certad Mejía, diplomático, poeta, dramaturgo y ensayista venezolano. De esa unión, nacieron Gustavo y Gastón, prolongando a nuestros días la familia Certad,

La Familia Blanco Ramírez

Uno de los fundadores de la familia Blanco en Costa Rica es Juan Francisco Blanco, capitán de las milicias de España, nacido en 1729 y quien testó en San José el 27 de enero de 1792. Casó primero con Josefa de la Candelaria Ramírez. 6

De dicha unión nació, entre otros, su primogénito Manuel Hipólito Blanco Ramírez, quien casó el 20 de enero de 1773 con María de los Angeles Rojas Estrella, hija de José Rojas y de Cayetana Estrella.

Su también primogénito Manuel Blanco Rojas, bautizado en San José el 25 de enero de 1774, casó en San José el 1° de agosto de 1821 con María de Jesús Rodríguez Chacón, hija de Rudesindo Rodríguez Astúa e Isabel Chacón Castro, quienes habían casado también en San José el 15 de junio de 1789.

Familia antecesora Blanco Rodríguez

La descendencia de don Manuel y de doña María de Jesús Rodríguez se consigna a continuación:

1.-José Patricio (n. SJ 22-3-1822; b. Curato de San José 23-3-1822). 7

2.-Máximo de Jesús (n. San José 8-1-1824; b. Curato de San José 8-1-1824; m. SJ 26-7- 1886). 8 Tuvo hijos con Brígida Mora Guillén (n. Cartago 7-10-1831; b. Cartago 8-10-1831; m. SJ 7-4- 1867), hija de Jesús Mora y Juana Guillén. Sigue Línea troncal Blanco Mora.

Máximo de Jesús fue bautizado por el presbítero Dr. Cecilio Umaña y fueron sus padrinos Rudecindo Rodríguez e Isabel Chacón, abuelos maternos.

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Bautizo de Máximo de Jesús Blanco Rodríguez 3.-Narcisa Eusebia (b. Curato de San José 29-11-1825.

Bautizo de Máximo de Jesús Blanco Rodríguez

3.-Narcisa Eusebia (b. Curato de San José 29-11-1825. 9 Casó en curato de San José el 5-6-1853 con José Miguel de Jesús Blanco Valverde (n. SJ 28- 9-1825; b. SJ 28-9-1825), hijo de Juan Blanco y Trinidad Valverde. Sin sucesión.

4.-José Manuel de Jesús (n. SJ 10-7-1827; b. Curato de San José 11-7-1827). 10

5.-Teodoro de Jesús (b. Curato de San José 8-11-1828). 11

La familia antecesora Mora Guillén

Brígida Mora, como se indicó, era hija de Jesús Mora (n. 1805) y de Juana Guillén (n. 1808), quienes casaron en Cartago el 11-9- 1828. Sus abuelos paternos fueron Benito de Jesús Mora y María Mercedes Castro. Sus abuelos maternos fueron Juan Francisco Guillén y Josefa Vicenta Méndez, quienes casaron en Cartago el 6 de enero de 1808.

Fue bautizada por el presbítero Rafael del Carmen Calvo y fue su madrina Vicenta Méndez, abuela materna.

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Calvo y fue su madrina Vicenta Méndez, abuela materna. 39 Brígida Mora Guillén Foto cortesía de

Brígida Mora Guillén Foto cortesía de Roberto Aguilar Quirós

Bautizo de Brígida Mora Guillén 40

Bautizo de Brígida Mora Guillén

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Capítulo VII

Generación descendente del general Máximo Blanco Rodríguez

Máximo de Jesús (n. San José 8-1-1824; b. Curato de San José 8-1-1824; m. SJ 26-7-1886). Tuvo hijos con Brígida Mora Guillén (n. Cartago 7-10-1831; b. Cartago 8-10-1831; m. SJ 7-4- 1867), hija de Jesús Mora y Juana Guillén. Sigue Línea troncal Blanco Mora.

PRIMERA GENERACIÓN

Línea troncal Blanco Mora (hijos de Máximo Blanco Rodríguez)

1.-Ramona Filomena de Jesús Blanco Mora (n. y b. Curato de San José 8-6 1850). 1 Casó en Curato de San José el 7-5-1871 con Gilberto Sérvulo de Jesús Quirós Quesada (n. y b. San José 31-12-1844), licenciado geómetra, hijo de Juan Quirós Blanco y Agapita Quesada Montero. Sigue Línea colateral Quirós Blanco.

Quesada Montero. Sigue Línea colateral Quirós Blanco. Filomena Blanco Mora Foto de Roberto Aguilar Quirós

Filomena Blanco Mora Foto de Roberto Aguilar Quirós

1.-Ramona Filomena de Jesús Blanco Mora (n. y b. Curato de San José 8-6 1850). 1 Casó en Curato de San José el 7-5-1871 con Gilberto Sérvulo de Jesús Quirós Quesada (n. y b. San José 31-12-1844), licenciado geómetra, hijo de Juan Quirós Blanco y Agapita Quesada Montero. Sigue Línea colateral Quirós Blanco.

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2.-Juan José Leonidas Mora (b Curato de San José 22-11-1852), legitimado el 31-10- 1862 como Leonidas Blanco Mora. Murió soltero. 2

3.-Leona Soila de Jesús Mora (b. Curato de San José 28-6-1854; m. SJ 17-12-1881); legitimada el 31-10-1862 como Zoila Blanco Mora. Soltera. 3

4.-Manuel Máximo de Jesús Mora (b. Curato de San José 3-5-1856), legitimado el 31-10- 1862 como Manuel Blanco Mora. Soltero. 4

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el 31-10- 1862 como Manuel Blanco Mora. Soltero. 4 42 Leonidas Blanco Mora Foto cortesía de

Leonidas Blanco Mora Foto cortesía de Roberto Aguilar Quirós

Blanco Mora Foto cortesía de Roberto Aguilar Quirós Zoila Blanco Mora Foto cortesía de Roberto Aguilar

Zoila Blanco Mora Foto cortesía de Roberto Aguilar Quirós

Zoila Blanco Mora Foto cortesía de Roberto Aguilar Quirós Manuel Blanco Mora Foto cortesía de Roberto

Manuel Blanco Mora Foto cortesía de Roberto Aguilar Quirós

5.-Petronila Teresa de Jesús Mora (b. Curato de San José 18-1-1858: m. SJ 25-3-1877), legitimada el 31-10-1862 como Teresa Blanco Mora. Soltero. 5

6.-Rafael de Jesús Mora (b. Curato de San José 16-11-1861), legitimado el 31-10-1862 como Narciso Blanco Mora). Agricultor y funcionario público. 6 Casó en Iglesia Nuestra Señora del Carmen, San José el 19-12-1903 con Amalia Giorgetta Agnese María Brunetti Pagliazza (n. Turín, Italia 26-1-1886; b. Parroquia San Eusebio 27-1-1886), hija de Giuseppe (José) Brunetti Felix y Ángela Pagliazza Bel, naturales de Turín, Italia. Sigue Línea troncal Blanco Brunetti.

de Turín, Italia. Sigue Línea troncal Blanco Brunetti. Narciso Blanco Mora Foto cortesía de Roberto Aguilar

Narciso Blanco Mora Foto cortesía de Roberto Aguilar Quirós

7.-Teodoro de Jesús Mora (n. SJ 14-10-1864; b. Curato de San José 15-10-1864; m. SJ 15-5- 1866). 7

8.-Segunda María Mora (n. SJ 29-3-1866; b. Curato de San José 1-4-1866), legitimada el 6-5-1867 como Segunda Blanco Mora. 8 Casó en Iglesia Nuestra Señora del Carmen, San José el 6-8-1894 con José Francisco Ambrosio Boza Montoya, (b. Curato de San José 7-12-1853; m. SJ 4-8- 1928), telegrafista, hijo de Pedro Pablo Boza, natural de Nicaragua, y María de Jesús Montoya, costarricense. Sigue Línea colateral Boza Blanco.

costarricense. Sigue Línea colateral Boza Blanco . Segunda Blanco Mora Foto cortesía de Roberto Aguilar

Segunda Blanco Mora Foto cortesía de Roberto Aguilar Quirós

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SEGUNDA GENERACIÓN

NIETOS DE MÁXIMO BLANCO RODRÍGUEZ

Línea colateral Quirós Blanco (hijos de Filomena Blanco Mora)

1.-Marta Serlinda Rafaela (n. SJ 16-3-1872; b. Curato de San José 23-3-1872). 9 Casó en EC, SJ el 22-10-1894 con Octavio José Silva Ramírez, hijo de Dolores Ramírez. Sigue Línea colateral Silva Quirós.

2.-Juan Manuel Máximo Rafael Simeón (n. SJ 16-2-1874; b. Curato de San José 18-2-1874). Agricultor. 10 Casó en casa de habitación de Rosario Fernández de Giralt, registrado en Iglesia Nuestra Señora del Carmen, SJ, el 27-12-1903 con Enriqueta Roig Gallifa (m. SJ 22-8-1920), hija de Enrique Roig y María Gallifa, naturales de España. Sigue Línea colateral Quirós Roig. Casó 2° en Desamparados, San José el 26-8-1927 con Inés Gamboa Monge (b. Desamparados, SJ 21-8-1902), hija de Segundo Gamboa y Josefa Monge. Sigue Línea colateral Quirós Gamboa.

3.-Teodoro Mauro Rafael (n. SJ 5-11-1875; b. Curato de San José 8-11-1875). Tenedor de libros. 11 Casó en Iglesia Nuestra Señora del Carmen, San José el 16-1-1901 con Sara Rosa Soila Casal Conejo (n. SJ 6-9-1879; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 11-9-1879; m. SJ 17-11-1953), profesora hija de Carlos Casal y Rafaela Conejo. Sin Descendencia.

4.-Máximo Claudio Rafael de Jesús (n. SJ 14-12-1877; b. Curato de San José 1-1-1878). Agricultor. 12 Casó en Iglesia Nuestra Señora del Carmen, San José el 4-11-1911 con María Trejos González (b. Nuestra Señora del Carmen SJ 16-7-1879), hija de Jacinto Trejos y Elisa González). Sigue Línea colateral Quirós Trejos.

5.-Carlos José Manuel (n. SJ 31-1-1880; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 15-2-1880; m. SJ 17-8-1880). 13

6.-Máximo Amadeo Marciano (n. SJ 11-5-1882; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 14-6-1882). Primer Contralor General de la República. 14 Casó en Iglesia Nuestra Señora del Carmen, San José el 25-12-1915 con María Cristina Oreamuno Flores (b. Nuestra Señora del Carmen, Cartago. 18-8-1896), hija de Guillermo Oreamuno Echeverría y Elena Flores Camacho. Sigue Línea colateral Quirós Oreamuno.

7.-Roberto José Manuel de Jesús (n. SJ 15-12-1884; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 12-1-

1885; m. SJ 17-12-1930). Mecánico. Casó en Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, San José el 16-7-1916 con Josefa de las Mercedes Marta de Jesús Castro Herrera (n. Cartago 16-3-1895; b. Nuestra Señora del Carmen, Cartago 19-3-1895, hija de Juan Antonio Castro Bolandi y Ester Herrera Paut. Sigue Línea colateral Quirós Castro.

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Línea troncal Blanco Brunetti

(hijo de Narciso Blanco Mora)

Máximo (Max) Rafael de Jesús (n. SJ 24-10-1915; b. Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, SJ 3-1-1916; m. Alajuela 23-7-2005). Hijo adoptivo. Comerciante . 16 Tuvo hijo con Catalina Cordero Bermúdez (n. San Antonio, Desamparados, SJ 11-12-1922; m. San Pedro, Poás, Alajuela 17-8-2007), hija de Julia Cordero Bermúdez. Sigue Línea troncal Blanco Cordero.

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Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José, registrada en Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, el 20-1-1945 con Carolina (conocida como Carla) Olimpia Michelli Delgado (n. SJ 5-5-1928; b. Iglesia Nuestra Señora de los Dolores, SJ 11-11-1928; m. SJ 6-4-1998), hija de Josefina Michelli Delgado. Posteriormente fue reconocida como hija de José Brunetti Felix. Sigue Línea troncal Blanco Brunetti. Casó 2° en Alajuela el 23-1-1999 con María del Rosario Jiménez Fernández (n. Alajuela 25-4- 1960), hija de María Verny Jiménez Fernández. Sin descendencia.

Línea colateral Boza Blanco (Hijos de Segunda Blanco Mora)

1.-Josefa del Carmen Ángela Emilia (n. SJ 15-5-1895; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 26-5-

1895; m. SJ 24-12-1931).

17

2.-Adán Francisco (n. SJ 16-9-1896; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 12-1-1897). 18

3.-Ana Belisa Brigida (n. SJ 11-10-1900; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 6-1-1901; m. SJ 23-9-1973). 19 Casó en Iglesia Nuestra Señora del Carmen, San José el 23-8-1919 con Eduardo Juan Maximiliano Maroto Touret (n. SJ 26-5-1895; b. Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, SJ 21- 7-1895; m. SJ 9-1-1993), inscrito en el Registro Civil como Maroto Faurret, hijo de Eduardo Maroto Ruiz, costarricense, y Georgina Touret Queux, natural de París, Francia. Sigue Línea colateral Maroto Boza.

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TERCERA GENERACIÓN

BISNIETOS DE MÁXIMO BLANCO RODRÍGUEZ

NIETOS DE FILOMENA BLANCO MORA

Línea colateral Silva Quirós

(hijos de Marta Quirós Blanco)

1.-Ana Rita Filomena de los Dolores (n. SJ 22-7-1895; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 12- 8-1895). 20

2.-Ana Paulina (n. SJ 26-2-1897; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 4-7-1897). 21

3.-Octavio Rafael (n. SJ 31-12-1898; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 30-7-1899). 22

4.-Carlos José Elías (n. SJ 10-12-1901; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 13-7-1902). 23 Casó en Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, Limón el 17-12-1948 con Nelly Trejos Rivera (n. Limón 25-7-1927), hija de Lucía Trejos Rivera. Sigue Línea colateral Silva Trejos

5.-Ana Margarita del Socorro (n. SJ 10-7-1903; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 19-6-1904; m. SJ 31-12-1989). 24

Línea colateral Quirós Roig (hijos de Juan Manuel Quirós Blanco)

1.-María del Carmen Filomena (n. SJ 18-3-1905; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 5-4-1905).

25

2.-Carmen Concepción Josefa (n. SJ 10-1-1906; b. Nuestra Señora de las Mercedes, SJ 28-1- 1906; m. SJ 18-2-1988). 26 Casó en Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, San José el 19-3-1929, con Alfredo Lang Sáenz (b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 28-6-1899), agricultor, hijo de Arnoldo Lang y Mercedes Sáenz. Sigue Línea colateral Lang Quirós.

Línea colateral Quirós Gamboa (hijos de Juan Manuel Quirós Blanco)

1.-Edgar del Carmen (n. Desamparados, SJ 2-8-1928; b. Iglesia Nuestra Señora de los Desamparados, SJ 26-8-1928). 27 Casó en Juan Viñas. Jiménez, Cartago el 6-10-1956 con Nacira (Norma) Acuña Alfaro (n. Juan Viñas, Jiménez, Cartago 16-1-1933), hija de Manuel Acuña Bermúdez y Josefa Alfaro Fuentes. Sigue Línea colateral Quirós Acuña.

2.-Edwin del Carmen (n. Desamparados, SJ 23-11-1929; b. Nuestra Señora de los Desamparados, SJ 13-2-1930). 28 Casó en Iglesia Nuestra Señora de los Desamparados, San José el 6-4-1957 con María Ester Padilla Abarca (n. San Miguel, Desamparados, SJ 27-2-1938; m. SJ 24-6-2008), hija de Jesús Padilla Hernández y Teresa Abarca Flores. Sigue Línea colateral Quirós Padilla.

3.-Fernando (n. Desamparados, SJ 15-5-1931:m. SJ 3-3-2004). 29 Casó en Iglesia Nuestra Señora de Desamparados, Desamparados, San José el 28-12-1955 con Marjorie Madden Herrera (n. SJ 23-9-1935), hija de Luis José Madden Gottfried, inglés, y Julia Herrera Muñoz, costarricense. Sigue Línea colateral Quirós Madden.

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4.-Teresa (n. Desamparados, SJ 3-6-1933). 30 Casó en Iglesia Nuestra Señora de los Desamparados, Desamparados, San José el 16-3-1957 con Juan Francisco Morales Fuentes, hijo de Juan Morales Porras y Clemencia Fuentes Jiménez. Sigue Línea colateral Morales Quirós.

Línea colateral Quirós Trejos (hijos de Claudio Quirós Blanco)

1.-Marta Filomena de los Ángeles (n. SJ 11-7-1917; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 5-8- 1917). 31

2.-José Enrique (n. SJ 15-3-1919; m. SJ 15-4-1995). 32

Casó, registrado en San José, el 17-9-1965 con Daisy Knutti Dubois, hija de Jean Arthur Knutti

y Laura Marie Dubois. Sin sucesión.

Línea colateral Quirós Oreamuno (hijos de Amadeo Quirós Blanco)

1.- María Elena Joaquina del Socorro (n. SJ 11-2-1917; b. Nuestra Señora de los Dolores, SJ 25-2-1917; m. SJ 16-9-1976). 33 Casó en Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, San José el 6-7-1940 con Miguel Trejos

Calleja (Donaldson), n. SJ 5-3-1917; m. SJ 22-12-2009, agricultor, hijo de Miguel Trejos Quirós

y Alice López-Calleja Durán (Donaldson Hernández). Sigue Línea colateral Trejos Quirós.

2.-Cristina Filomena (n. SJ 13-3-1918; b. Nuestra Señora de los Dolores, SJ 11-4-1918; m. SJ 18-9-2008). 34 Casó en Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, San José el 30-8-1952 con Jorge Jiménez Sáenz (n. SJ 14-5-1923; b. Nuestra Señora de las Mercedes, SJ 10-6-1923), contabilista, hijo de Guillermo Jiménez Gargollo y Luisa Sáenz González. Sigue Línea colateral Jiménez Quirós.

3.-Eugenia María del Socorro (n. SJ 30-1-1920; b. Nuestra Señora de las Mercedes, SJ 15-2- 1920; m. Montes de Oca, SJ 5-12-2002). 35 Casó en Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, San José el 6-9-1941 con Mario Gómez Calvo (n. SJ 1-11-1911; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 25-11-1911; m. Montes de Oca, SJ 28-2-2005), abogado, hijo de Everardo Gómez y Amelia Calvo. Sigue Línea colateral Gómez Quirós. 4.-Juan Manuel de Jesús (n. SJ 13-8-1921; b. Nuestra Señora de las Mercedes, SJ 4-9-1921; m. SJ 22-8-2005). Empresario. 36 Casó en Iglesia de Santo Domingo, New York, U.S.A. con Claudia María González Quesada (n. SJ 27-12-1924), hija de Antonio González Ulloa y Ester Quesada Chacón. Sigue Línea colateral Quirós González. Casó 2° civil en Carmen, San José el 14-2-1977 con Amalia Mauro Arias (n. SJ 15-12-1945), hija de Humberto Mauro Brizuela y Ángela Arias Campos. Sigue Línea colateral Quirós Mauro.

5.-Margarita Candelaria (n. SJ 2-2-1923; b. Nuestra Señora de las Mercedes, SJ 17-2-1923).
37

Casó en Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, San José el 11-3-1944 con José Tomás Aguilar Alvarado (n. SJ 14-2-1922; m. SJ 21-6-1998), hijo de José Tomas Aguilar y Adela Alvarado Alvarado. Divorciados el 24-10-1977. Sigue Línea colateral Aguilar Quirós.

6.-Mercedes Amalia Antonia (n. SJ 1-12-1925; b. Nuestra Señora de las Mercedes, SJ 13-12- 1925; m. San Rafael, Escazú, SJ 9-5-2003). 38 Casó en Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, San José el 13-3-1948 con Carlos Alfredo Ulate Rivera (n. SJ 4-8-1921; b. Nuestra Señora de las Mercedes 23-10-1921), ingeniero civil, hijo de Carlos Ulate Valverde y Ester Rivera Blanco. Sigue Línea colateral Ulate Quirós.

48

7.-José Francisco Xavier (n. SJ 28-2-1928; b. Nuestra Señora de las Mercedes, SJ 16-3-1928). Empresario- 39 Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José el 1-4-1954 con Ana Ramos de Anaya Sagrera (n. Barcelona, España 9-1-1933), empresaria, hija de Manuel Ramos de Anaya Arenas y Marta Sagrera Bustamante, ambos españoles. Sigue Línea colateral Quirós Ramos de Anaya.

Línea colateral Quirós Castro (hijos de Roberto Quirós Blanco)

1.-Teodoro José del Rosario (n. SJ 29-4-1917; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 13-5-1917).

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Casó en Iglesia Nuestra Señora del Carmen, San José el 2-4-1938 con Flory Rafaela Ramona Peregrina Villafranca Güell (n. San Ramón, Alajuela 16-5-1917), hija de Ricardo Villafranca Carazo y Julia Güell Gutiérrez. Sigue Línea colateral Quirós Villafranca.

2.-Mario Fernando José (n. SJ 13-5-1919; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 1-6-1919). 41 Casó en St. Brigid’s Church, Los Angeles, California, USA el 11-6-1949 con Lavonia Ellen Robinson.

3.- María Ester del Rosario (n. SJ 6-6-1921; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 19-6-1921; m. SJ 12-10-1993). 42 Casó en St Thomas, Los Angeles, California, USA el 7-9-1955 con Carlos R. Fernández.

4.-Fernando Jesús del Rosario (n. SJ 21-4-1923; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 5-5-1923).

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Tuvo hijos con María Cristina Morales Wedel (n. SJ 22-12-1921), hija de Ismael Morales Paniagua y Fanny Wedel Quirós. Sigue Línea colateral Quirós Morales.

5.-Claudia María de Jesús (n. SJ 2-7-1925; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 12-7-1925). 44

6.-José Manuel de Jesús (n. SJ 29-4-1927; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 15-5-1927). 45

7.-Hilda Teresita del Niño Jesús (n. SJ 3-4-1929; b. Nuestra Señora del Carmen, SJ 16-4- 1919). 46 Casó en St. Gregory’s Church, Los Ángeles, California, Estados Unidos de América el 16-9- 1954 con William Washington Baer.

NIETOS DE NARCISO BLANCO MORA

Línea troncal Blanco Cordero (hijo de Máximo Blanco Brunetti)

1.-William Rodolfo (n. SJ 10-3-1941). 47 Tuvo hija con Zaida María Solís Barquero (n. Grecia, Alajuela 26-2-1933), hija de Odón Solís Segura y María Estela Barquero Suárez. Sigue Línea troncal Blanco Solís. Tuvo hijo con María de los Ángeles Morales Castrillo (n. Liberia, Guanacaste 10-9-1948), hija de Antonio Morales Bejarano y Carmen Castrillo Carballo. Sigue Línea troncal Blanco Morales. Tuvo hija con Olga Marta Araya Bellido (n. Liberia, Guanacaste 13-5-1948), hija de Roberto Araya Mora y Adela Bellido Bellido. Sigue Línea troncal Blanco Araya. Tuvo hijo con Elsie Salazar Rojas (n. Alajuela 10-7-1965), hija de Ramón Salazar Ledezma y María Teresa Rojas Vargas. Sigue Línea troncal Blanco Salazar. Casó en Consulado General de Costa Rica, México el 31-8-1966 con Liliana Orúe Salazar (n. SJ 22-5-1945; m. SJ 10-9-1987), hija de Rodrigo Orúe Morales y María Elena Salazar Villar. Divorciados el 19-5-1987. Sin descendencia. Casó 2° civil en Alajuela el 23-1-1982 con María Rosa (Rosina) Torres González (n. Atenas, Alajuela 22-1-1956), hija de Benigno Torres Barrantes y Edda González Vargas. Divorciados el 9-6-1987.Sigue Línea colateral Blanco Torres.

49

Línea troncal Blanco Brunetti. (hijas de Máximo Blanco Brunetti)

1.-Arlette (n. SJ 30-11-1948). 48 Casó en Iglesia Dulce Nombre, Pitahaya, San José el 17-12-1965 con Carlos Eduardo Monge Quesada (n. Desamparados, San José 27-4-1938), hijo de Víctor Monge Jiménez y Aurelia Quesada Garbanzo. Divorciados el 15-7-1999. Sigue Línea colateral Monge Blanco. Casó 2° en San Rafael, Escazú el 7-9-2003 con Enrique Napoleón Villegas Ramírez (n. SJ 9-4- 1937), hijo de Napoleón Villegas Sequeira y Avelina Ramírez Ramírez. Divorciados el 15-7- 2008. Sin sucesión.

2.-Amalia Carolina (n. SJ 18-5-1949). 49 Casó civil en Carmen, San José el 14-9-1973 con Abraham Hernández Vega (n. SJ 26-10- 1943), hijo de Luis A. Hernández Ramírez y Amable Vega Quirós. Divorciados el 26-7-2006. Sigue Línea colateral Hernández Blanco.

NIETOS DE SEGUNDA BLANCO MORA

Línea colateral Maroto Boza

(hijos de Belisa Boza Blanco)

1.-Georgina Francisca (n. Limón, Costa Rica 21-11-1920; b. Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, Limón 20-4-1921). 50 Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José el 29-8-1972 con Renato Rafael Delcore Alvarado (n. SJ 13-5-1917), hijo de Rafael Delcore Marcencsi y Clemencia Alvarado Rodríguez. Sin descendencia.

2.-Myriam Francisca (n. Limón, Costa Rica 7-5-1922; b. Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, Limón 23-8-1922; m. Curridabat, SJ 9-10-2005). 51 Casó civil en San José, Costa Rica el 15-12-1946 con Aquiles Certad Mejía (Cumaná, Sucre, Venezuela 1914, m. Caracas, Venezuela1986), hijo de Juan Bautista Certad y Abigail Mejía, ambos venezolanos. Diplomático, poeta, dramaturgo y ensayista. Sigue Línea colateral Certad Maroto.

3.-Olga Francisca (n. Limón, Costa Rica 24-3-1919). Soltera. 52

50

CUARTA GENERACIÓN

TATARANIETOS DE MÁXIMO BLANCO RODRÍGUEZ

BISNIETOS DE FILOMENA BLANCO MORA

NIETOS DE MARTA QUIRÓS BLANCO

Línea colateral Silva Trejos (hijos de Carlos José Silva Quirós)

1.-José Ángel (n. Limón 19-3-1950). Licenciado Administración de Negocios. 53 Casó en Convento de los Padres Capuchinos, Cartago el 3-8-1974 con Ileana Margarita Meneses Ramírez (n. SJ 7-9-1951), hija de José Manuel meneses Fernández y Rosa Ramírez Rodríguez. Sigue Línea colateral Silva Meneses.

2.-Marta Jovita (n. Limón 15-2-1952). Farmacéutica. 54 Casó civil en la Gobernación de Limón, Costa Rica con William Federico de la Trinidad May Gutiérrez (n. Montes de Oca, SJ 14-10-1944), trabajador social, hijo de Guillermo May Sequeira y Margarita Gutiérrez Chaves. Divorciados el 17-7-1987. Sigue Línea colateral May Silva.

3.-Paulina Margarita (n. Limón, Costa Rica 2-9-1953). Química. 55 Casó en Capilla de Fátima, San Pedro de Montes de Oca, San José el 15-12-1978 con Alejandro Díaz Naranjo (Patarrá, Desamparados, SJ 25-4-1953), hijo de Alejandro Díaz y Socorro Naranjo Monge. Divorciados el 5-2-1993. Sigue Línea colateral Díaz Silva.

NIETOS DE JUAN MANUEL QUIRÓS BLANCO

Línea colateral Lang Quirós.

(hijos de Carmen Quirós Roig)

1.- Carlos Alfredo de Jesús (n. SJ 7-9-1930; m. SJ 14-3-1989). 56 Casó en Capilla del Sagrario, San José el 15-12-1957 con Carmen Eida Guadalupe Sanou Casasola (n. SJ 12-12-1920; b. Nuestra Señora de las Mercedes, SJ 26-12-1920), hija de Antonio Sanou y Emilia Casasola. Sigue Línea colateral Lang Sanou.

2.-Ricardo (n. SJ 14-1-1935). 57 Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José el 24-7-1958 con Cecilia Alvarado Raventós (n. SJ 23-2-1939), hija de Jorge Alvarado Piza y Carmen Raventós Coll. Sigue Línea colateral Lang Alvarado.

3.-Juan Rafael (n. SJ 7-6-1940). Ingeniero Agrónomo. 58 Casó en Iglesia Nuestra Señora de Luján, San José el 24-7-1964 con Ana Cecilia Morales Wedel. (n. SJ 25-1-1945), hija de Ismael Morales Paniagua y Fanny Wedel Quirós. Divorciados el 7-5-1980. Sigue Línea colateral Lang Morales. Casó civil en San José, Costa Rica el 21-12-1984 con Ana Cecilia Mora Echandi (n. SJ 21-7- 1954), hija de Álvaro Mora Steinvorth y Vilma Echandi Soto. Sigue Línea colateral Lang Mora.

Línea colateral Quirós Acuña. (hijos de Edgar Quirós Gamboa)

1.-Josefa Inés (n. SJ 26-7-1957). 59 Casó en Tashken, Rusia el 31-12-1977 con Leonardo Aspajo Rivas. Sigue Línea colateral Aspajo Quirós.

51

2.-Juan Manuel (n. SJ 22-3-1961). Administrador Comercial. 60 Casó en Templo Votivo Corazón de Jesús, San José el 23-5-1986 con Viviana María Sánchez Chaves (n. Golfito, Puntarenas 9-11-1964), hija de Rodolfo Sánchez Lee y Flor Eugenia Chaves Vargas. Divorciados el 7-4-1992. Sin descendencia. Casó 2° en Carmen, San José el 18-12-1993 con Roxana María Vargas Rodríguez (n. SJ 30- 10-1970), hija de Mario Vargas Vargas y Sara Leticia Rodríguez Arce. Sigue Línea colateral Quirós Vargas.

Línea colateral Quirós Padilla (hijos de Edwin Quirós Gamboa)

1.-José Enrique (n. SJ 12-12-1957). Programador. 61 Casó en Templo Votivo Corazón de Jesús, San José el 182-1989 con Dunia Giselle Meza Valenciano (n. SJ 5-11-1965), hija de Gilberto Meza Hernández y Adelisa Valenciano Villalobos. Sigue Línea colateral Quirós Meza.

2.-María Isabel del Carmen (n. SJ 21-7-1962). 62 Casó en Iglesia Don Bosco, San José el 31-5-1986) con Gerardo Alexander Jiménez Madrigal, hijo de Miguel Ángel Jiménez León y Clara Madrigal Monge. Sigue Línea colateral Jiménez Quirós.

3.-Xinia María del Carmen (n. SJ 31-1-1965). 63 Tuvo hijos con Rafael Antonio Solís Rojas (n. Tacares, Grecia, Alajuela 13-6-1956), hijo de Carlos María Solís Arce e Imelda Rojas Castro. Sigue Línea colateral Solís Quirós.

Línea colateral Quirós Madden. (hijos de Fernando Quirós Gamboa)

1.-María Eugenia (n. SJ 1-3-1958). Trabajadora Social. 64 Casó en Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, Desamparados, SJ el 8-12-1990 con David Zamora Céspedes (n. Golfito, Puntarenas 11-12-1963), hijo de Iznardo Zamora Sarria y María Luisa Céspedes Bonilla. Sigue Línea colateral Zamora Quirós.

2.-Mario Alberto (n. SJ 6-11-1960). 65 Casó en San Pablo, Heredia el 12-2-1997 con Seidy Tatiana Rojas Hernández (n. SJ 24-7- 1974), hija de Carlos Alberto Rojas Brenes y Dulcelina Hernández González. Sigue Línea colateral Quirós Rojas.

3.-Luis Fernando (n. SJ 16-1-1962). Abogado. 66 Tuvo hijos con Mónica Patricia Garita Rodríguez (n. SJ 19-12-1973), hija de Marco Antonio Garita Sandí y Roxana Rodríguez Conejo. Sigue Línea colateral Quirós Garita.

4.-Jorge Arturo (n. SJ 23-2-1964). 67

Línea colateral Morales Quirós. /hijos de Teresa Quirós Gamboa)

1.-Ana Cecilia (n. SJ 24-12-1957). Microbióloga. 68 Casó en Iglesia San Rafael Arriba, Desamparados, SJ el 16-12-1983 con Mauricio Almengor Muñoz (n. Zapote, SJ 28-3-1957), hijo de Eduardo Almengor Barrios y Alice Muñoz Carvajal. Sigue Línea colateral Almengor Morales.

2.-Ingrid María (n. SJ 23-10-1960). Maestra. 89 Casó en Iglesia San Rafael Arriba, Desamparados, San José el 24-10-1998 con Juan José Mora Morales (n. San Rafael Arriba, Desamparados, SJ 12-11-1958), hijo de José Joaquín Mora Porras y Teresa Morales Porras. Divorciados el 23-1-2002. Sin descendencia. Tuvo hijo natural. Sigue Línea colateral Morales Quirós.

52

3.-Eduardo Enrique (n. SJ 19-5-1964). Ingeniero. 70 Casó en Iglesia Nuestra Señora del Pilar, Tres Ríos, La Unión, Cartago el 15-6-1991 con Iliana María Camacho Monge (n. SJ 29-3-1972), hija de Ricardo Camacho Chacón y María Elena Monge Monge. Sigue Línea colateral Morales Camacho.

4.-Juan Francisco (n. SJ 3-9-1970). 71 Casó en Colombia el 29-11-2003 con Lady Alexandra Muñoz Ortiz, hija de Samuel Bernardo Muñoz y Fabiola Ortiz.

NIETOS DE AMADEO QUIRÓS BLANCO

Línea colateral Trejos Quirós. (hijos de María Elena Quirós Oreamuno)

1.-Miguel Antonio (n. SJ 1-6-1941).Empresario. 72 Casó en Iglesia Nuestra Señora del Carmen, San José el 1° de marzo de 1969 con Edith Elizabeth Bowden Kautz (n. SJ 26-7-1943), hija de John M. Bowden Meek y Julia Kautz Gross. Divorciados el 15 de diciembre de 1987. Sigue Línea colateral Trejos Bowden. Casó 2° civil en Carmen, San José el 7 de julio de 1988 con Sonia Lourdes Bárbara Marín Rodríguez (n. SJ 4-12-1958), hija de Edwin Marín Torres y Mary Rodríguez Jiménez. Sin sucesión.

2.-Marta Elena (n. SJ 16-8-1942). Abogada. 73 Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José el 11 de setiembre de 1964 con Manuel Antonio Céspedes Castro (n. SJ 14-6-1943), ejecutivo turístico, hijo de Guillermo Céspedes Campos y Dora Castro Garbanzo. Divorciados el 25 de agosto de 1970. Sigue Línea colateral Céspedes Trejos. Casó 2° civil en Catedral, San José el 8 de enero de 1988 con Alex Mata Blanco (n. SJ 6-11- 1942), ingeniero civil, hijo de Silvio Mata Leiva y Dora Blanco Solís. Sin sucesión.

3.-Ana Cecilia (n. SJ 26-10-1943). 74 Casó en Capilla Nuestra Señora de Fátima, San Pedro, Montes de Oca, San José el 3 de octubre de 1970 con Luis Marote Lago, hijo de Claudio Marote Alba y María Lago Santalla. Sigue Línea colateral Marote Trejos.

4.-María del Rocío (n. SJ 8-12-1945). 75 Casó en la Gobernación de San José el 2 de junio de 1969 con Norman Graydon List Guardia (n. Panamá 13-2-1944), hijo de Elmer Graydon List Hule y Lilly Guardia Oreamuno. Divorciados el 19 de junio de 1986. Sigue Línea colateral List Trejos. Casó 2° civil en Carmen, San José el 23 de enero de 1988 con Guillermo Ramos Jiménez (n. SJ 26-10-1952), agente de seguros, hijo de Guillermo Ramos Valverde y Lyda Jiménez Rohrmoser. Sin sucesión.

5.-Alberto Antonio (n. SJ 5-3-1949). Empresario. 76 Casó en Capilla Nuestra Señora de Fátima, San José el 17 de diciembre de 1971 con Marie Álvarez Hernández (n. SJ 18-2-1952), hija de Ezequiel Álvarez Patiño y María Gabriela Hernández González. Divorciados el 9 de setiembre de 1998. Sigue Línea colateral Trejos Álvarez. Casó 2° civil en San José de la Montaña, Barva, Heredia el 6 de setiembre de 2003 con Hannia Hidalgo Quesada (n. Tibás, SJ 6-9-1954), hija de Gradeli Hidalgo Castro y Ana María Quesada Huertas. Sin sucesión.

53

Línea colateral Jiménez Quirós. (hijos de Cristina Quirós Oreamuno)

1.-Ana Luisa (n. SJ 10-6-1953). 77

Casó civil en Gobernación de San José el 13-9-1973 con Gonzalo Antonio Gallegos Jiménez

(n. SJ 9-10-1951), hijo de Alfredo Gallegos Gurdián y Mercedes Jiménez Ross. Divorciados el

26-5-1980. Sigue Línea colateral Gallegos Jiménez.

2.-Alexandra (n. SJ 24-6-1954). Secretaria. 78 Casó civil en San José el 13-7-1984 con Gilberto Enrique Casanova Guillén, hijo de Gilberto Casanova Caballero y Elena Guillén Vega. Sin descendencia.

3.-Cristian (n. SJ 4-3-1956). Empresario. 79 Casó en Iglesia San José, Alajuela el 30-1-1982 con Roxana Lazo Carranza (n. Alajuela 27-8- 1957), hija de Segundo lazo Urbina y Elluany Carranza Bonilla. Divorciados el 12-2-1996. Sigue Línea colateral Jiménez Lazo. Casó 2° en Merced, San José el 28-9-1996 con Ingrid Militzia Josef (Millie) Leandro Castillo (n. Guadalupe, Goicoechea, SJ 6-5-1960), hija de Olman Leandro García y Jinnett Castillo Chinchilla. Sigue Línea colateral Jiménez Leandro.

4.-Mauricio Xavier (n. SJ 6-2-1958). Comerciante. 80 Casó en Iglesia Nuestra Señora de la Soledad, San José el 20-3-1982 con Sylvia María Soto Carazo (n. SJ 19-12-1964), hija de Lucas Soto Calderón y Sara Carazo Leandro. Sin descendencia.

5.-Armando (n. SJ 6-10-1959; m. SJ 26-3-2007) Oficial de Tránsito. 81.

Casó en Iglesia San Rafael, Escazú, San José el 20-4-1985 con Marcela Ana Beeche Cleves

(n. SJ 6-4-1961), hija de Carlos Beeche Soler e Irma Cleves Serrano. Divorciados el 3-2-2003.

Sigue Línea colateral Jiménez Beeche.

Línea colateral Gómez Quirós (hijos de Eugenia Quirós Oreamuno)

1.-Eugenia (n. SJ 17-11-1943). 82 Casó en Capilla Nuestra Señora de Fátima, San Pedro de Montes de Oca, San José el 15-4- 1972 con Carlos Alberto Mauro Arias (n. Mata Redonda, SJ el 7-9-1942), hijo de Humberto Mauro Brizuela y Ángela Arias Campos. Sigue Línea colateral Mauro Gómez.

2.-Amelia Cristina (n. SJ 17-11-1943). Secretaria bilingüe. Gemela de la anterior. 83 Casó en Iglesia San Juan Bautista, Tibás el 11-4-1966 con Humberto Estrada Molina (n. Central, Puntarenas 9-7-1935), hijo de Humberto Estrada Delgadillo y Carmen Molina. Sigue Línea colateral Estrada Gómez.

3.-Luis Enrique Gerardo de Jesús (n. SJ 20-10-1946). Empresario. 84 Casó en Capilla Nuestra Señora de Fátima, San Pedro, Montes de Oca, San José el 17-4-1971 con Silvia María Portuguez Benedettini (n. SJ 29-11-1950), hija de Antonio Portuguez y María Grazia Benedettini. Sigue Línea colateral Gómez Portuguez.

4.-Mario Roberto Gerardo de Jesús (n. SJ 30-5-1950). Empresario. 85 Casó en Miramar, San Juan, Puerto Rico el 8-9-1973 con Gloria Prado Berríos, hija de Pedro Ismael Prado y Luz Raquel Berríos. Divorciados el 5-6-1979. Sin descendencia. Casó 2° civil en Carmen, San José el 22-12-1979 con Patricia Maroto Hernández (n. SJ 24-10- 1953), hija de Enrique Eduardo Maroto Montejo y Dita Hernández Lutschaunig. Sigue Línea colateral Gómez Maroto. Casó 3° en Carmen, San José el 1-2-1992 con Denia Vanessa Diez Salas (n. SJ 10-4-1967), hija de Rodolfo Diez Solano y Denia Salas León. Divorciados el 26-11-2001. Sigue Línea colateral Gómez Diez.

54

Línea colateral Quirós González (hijos de Juan Manuel Quirós Oreamuno)

1.-Irene María (n. SJ 16-12-1949). 86 Casó en Capilla Nuestra Señora de Fátima, San Pedro de Montes de Oca, San José el 30-5- 1970 con Manuel Javier Dobles Mora (n. SJ 19-8-1946), hijo de Manuel Dobles Sánchez y Yolanda Mora Villegas. Divorciados el 4-8-1986. Sigue Línea colateral Dobles Quirós. Casó 2° civil en Catedral, SJ el 4-6-1990 con Jorge Edgardo Villafranca Núñez (n. SJ 6-8- 1940), hijo de Stanley Villafranca Güell y Cynthia Núñez Rojas. Divorciados el 24-2-1994. Sin descendencia. Casó 3°, registrado en San José, el 18-12-1996 con Franco Zadkovic Jurasic, hijo de Franco Zadkovic y Jelena Jurasic. Divorciados el 9-11-2007. Sin descendencia.

2.-Ana Cristina (n. SJ 14-7-1953). 87 Casó en San Pedro de Montes de Oca, San José el 8-11-1980 con Percy William Fischel Matamoros (n. SJ 8-4-1948), hijo de Percy Fischel Robles y Nydia Matamoros Lizano. Sigue Línea colateral Fischel Quirós.

3.-Juan Manuel (n. SJ 8-1-1958). 88 Casó en Capilla Nuestra Señora de Fátima, San Pedro de Montes de Oca, San José el 5-12- 1981 con Marcela Carranza Echeverría (n. SJ 24-5-1959), hija de Mario carranza Castro y Claudia Echeverría Salazar. Sigue Línea colateral Quirós Carranza.

Línea colateral Quirós Mauro (hija de Juan Manuel Quirós Oreamuno)

1.-María Lucía (n. SJ 3-7-1978). 89 Casó en Santa Ana, San José el 21-11-2009 con Mauricio Madrigal Guardia (n. SJ 2-7-1969), hijo de Rodrigo Madrigal Montealegre y María Enriqueta Guardia Yglesias.

Línea colateral Aguilar Quirós. (hijos de Margarita Quirós Oreamuno)

1.-Margarita María (n. SJ 19-1-1944). Psicóloga. 90 Casó en Iglesia San Pedro, Montes de Oca, San José el 16-2-1963 con Francis Vincent García (n. SJ 6-6-1939), hijo de Charles Vincent Murillo y Virginia García Alvarado. Sigue Línea colateral Vincent Aguilar.

2.-Amalia María (n. SJ 20-4-1946). Ama de Casa. 91 Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José el 06-6-1964 con Allan Rodríguez Beeche (n. SJ 25-8-1940; m. SJ 5-1-2006), hijo de Allan Rodríguez Ruiz y Mercedes Beeche Soler. Divorciados el 29-11-1977. Sigue Línea colateral Rodríguez Aguilar. Casó 2° en San José el 11-10-1979 con Roberto Stanziola Mmihalitsianu. (n. Panamá 19-11- 1932), hijo de Nicolás Stanziola Stanziola y Sofia Mihalitsianu Nodaru.

2.-Ana Isabel (n. SJ 9-1-1948). Secretaria Ejecutiva bilingüe. 92 Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José el 10-4-1969 con Alfredo José Montealegre Saborío (n. SJ 17-4-1942), hijo de Ernesto Montealegre Rohrmoser y Odilíe Saborío González. Sigue Línea colateral Montealegre Aguilar.

3.-Guillermo (n. SJ 17-9-1952). Empresario. 93 Casó en Karlstad, Suecia el 24-7-1992 con Gun Barbro Klarqvist Anderson (n. Suecia 8-11- 1953), hija de Ingvar Klarqvist y Siv Anderson. Sigue Línea colateral Aguilar Klarqvist.

55

4.-Roberto (n. SJ 17-9-1952). Empresario. Gemelo del anterior. 94 Casó en Capilla Nuestra Señora de Fátima, San Pedro, Montes de Oca, San José el 25-4-1987 con Alexandra María Meza Echandi (n. 2-1-1966), hija de Rafael Enrique Meza Chaves y Georgina Echandi Jiménez. Sigue Línea colateral Aguilar Meza.

5.-Tomás Federico (n. SJ 12-9-1957). Arquitecto. 95 Casó en Iglesia San Antonio, Escazú, San José el 19-12-1992 con Beatriz Bach Ugarte, hija de José María Bach Vintro e Iciar Ugarte Suengas. Divorciados el 5-3-1999. Sigue Línea colateral Aguilar Bach. Casó 2° en Iglesia San Rafael, Escazú, San José el 19-2-2006 con Eugenia María Goicoechea Rodríguez (n. SJ 27-7-1962), hija de Edgar Goicoechea Guardia y Marina Rodríguez Santos.

Línea colateral Ulate Quirós. (hijos de Mercedes Quirós Oreamuno)

1.-María Mercedes (n. SJ 24-1-1949). 96 Casó en Capilla Nuestra Señora de Luján, San José el 20-2-1969 con Felipe Arturo Van der Laat Segreda (n. SJ 5-8-1944), hijo de Felipe Van Der Laat Deckers y Marta Segreda Castro. Sigue Línea colateral Van der Laat Ulate.

2.-Juan Carlos (n. SJ 2-12-1950). Ingeniero Eléctrico. 97 Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José el 27-1-1973 con Ana Isabel Quirós Coronado (n. SJ 11-7-1954), hija de Rodrigo Quirós González y María de los Ángeles Coronado Robles. Sigue Línea colateral Ulate Quirós

3.-Ana Isabel (Anabelle) (n. SJ 4-1-1954) 98 Casó civil en Carmen, San José el 12-12-1981 con Oscar Fernando Fernández González (n. SJ 10-8-1948), hijo de Carlos Fernández Mora y Julieta González Salazar. Sigue Línea colateral Fernández Ulate.

4.-Gabriel Antonio (n. SJ 19-6-1956). Analista de Sistemas. 99 Casó el 23-9-2000, registrado en San José, con Patricia Lucía Centeno Jiménez, hija de José Ernesto Centeno y Violeta Jiménez, Sigue Línea colateral Ulate Centeno.

Línea colateral Quirós Ramos de Anaya. (hijos de Xavier Quirós Oreamuno)

1.-Marta María (n. SJ 16-2-1955). Secretaria. 100 Casó en Capilla San Juan Bosco, San José el 14-12-1979 con Manuel Enrique Urbina Ortega (n. Central, Alajuela 25-9-1949), hijo de Francisco Urbina González y Dolly Ortega Alvarado. Divorciados el 5-4-2000. Sigue Línea colateral Urbina Quirós.

2.-Francisco Javier (n. SJ 17-7-1956). Empresario. 101 Casó en Iglesia San Rafael, Escazú, San José el 8-8-1980 con Mariella Tanzi Ehremberg (n. SJ 10-7-1959), hija de Aldo Tanzi Corvetti y Grettel Ehremberg. Sigue Línea colateral Quirós Tanzi.

3.-Amadeo (N. SJ 9-8-1958). Empresario. 102 Casó en Capilla Nuestra Señora de Fátima, San Pedro, Montes de Oca, San José el 30-4-1982 con Katia María de Jesús Martén Herrero (n. SJ 5-11-1962), hija de Marcelo Martén Sancho y Floria María Herrero Pinto. Sigue Línea colateral Quirós Martén.

56

4.-María Isabel (Maribel) (n. SJ 14-10-1962. Empresaria. 103 Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José el 6-8-1983 con Lionel Rodolfo Eugenio de Jesús Peralta Lizano (n. SJ 19-11-1960), hijo de Lionel Eugenio Peralta Volio y Olga Marta Lizano Villalobos. Sigue Línea colateral Peralta Quirós.

NIETOS DE ROBERTO QUIRÓS BLANCO

Línea colateral Quirós Villafranca (hijos de Teodoro Quirós Castro)

1.-Carlos Roberto (n. SJ 25-4-1939). Agricultor. 104 Casó en Catedral, San José el 27-1-1968 con Julieta María Orlich Acosta (n. San Ramón, Alajuela 5-12-1944), hija de Jorge Olich Bolmarcich y Adelina Acosta Salazar. Sigue Línea Quirós Orlich.

2.-José Rafael (n. SJ 7-7-1940). Ingeniero Mecánico. 105 Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José el 20-8-1965 con Irma Strunz Espinach (n. SJ 22-3-1945), hija de Otto Strunz Rodríguez y Odilie Espinach González. Sigue Línea colateral Quirós Strunz.

3.-Juan Gerardo (n. SJ 8-3-1943). Ingeniero Agrónomo. 106 Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José el 3-7-1965 con Rosa María Armijo Montero (n. Guadalupe, Goicoechea, SJ 9-10-1944), hija de Miguel Armijo Ceregatii y Alicia Montero Rudín. Sigue Línea colateral Quirós Armijo.

4.-Florisabel Teresita (n. SJ 13-6-1944). 107 Casó civil en San José el 18-6-1962 con Patricio Jervis Troya, hijo de Cristóbal Jervis Moya y Beatriz Troya Mocheno. Casó en Capilla El Sagrario, San José el 20-6-1962 con su esposo Patricio Jervis Troya. Divorciados el 16-10-2002. Sigue Línea colateral Jervis Quirós.

5.-Ana Rita (n. SJ 25-1-1955). 108 Casó en Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, San José el 6-12-1973 con José Manuel Francisco Agüero Echeverría (n. Central, Cartago 7-1-1948), hijo de Carlos Agüero de la Rocha y María de los Ángeles Echeverría Jiménez. Sigue Línea colateral Agüero Quirós.

Línea colateral Quirós Morales (hijos de Fernando Quirós Castro)

1.-Fernando Roberto (n. SJ 4-2-1947). 109 Casó en Capilla Colegio Saint Clare, San Vicente, Moravia, San José el 26-8-1971 con María Eugenia Herrera Peña (n. SJ 22-9-1950), hija de Guido Herrera González y María Eugenia Peña Genet. Sigue Línea colateral Quirós Herrera.

2.-Álvaro (n. SJ 16-3-1948). 110 Casó civil en Catedral, San José el 18-12-1977 con Anabelle Ramírez Arias (n. San isidro, Coronado, SJ 10-4-1951), hija de Abel Ramírez Granados y Ana Isabel Arias Blanco. Sigue Línea colateral Quirós Ramírez.

BISNIETOS DE NARCISO BLANCO MORA

NIETOS DE MÁXIMO BLANCO BRUNETTI

Línea troncal Blanco Solís (hija de William Rodolfo Blanco Cordero)

1.-Maydoli Estela Blanco Solís (n. SJ 16-10-1959). 111

57

Línea troncal Blanco Morales (hijo de William Rodolfo Blanco Cordero)

1.-Max Antonio (n. SJ 17-9-1969). 112 Tuvo hijos con Luz Marina Torres Chaves (n. Liberia. Guanacaste 8-3-1976), hija de Julio César Torres Castillo y María Olivia Chaves Chaves. Sigue Línea troncal Blanco Torres.

Línea troncal Blanco Araya (hija de William Rodolfo Blanco Cordero)

1.-Olga Catalina (n. Liberia, Guanacaste 7-10-1973). 113 Casó en Desamparados, San José el 2-10-1999 con Carlos Francisco Hernández Cabrera (n. SJ 12-7-1968), hija de Carlos Francisco Hernández González y Vilma Cabrera Robles. Divorciados el 21-10-2002. Sin sucesión.

Línea troncal Blanco Salazar. (hijo de William Rodolfo Blanco Cordero)

1.-Francisco Javier (n. SJ 15-7-1988). 114

Línea troncal Blanco Torres. (hija de William Rodolfo Blanco Cordero)

1.-Fiorella Margot (n. SJ 30-1-1983). 115

Línea colateral Monge Blanco (hijos de Arlette Blanco Brunetti)

1.-Priscilla María (n. SJ 3-1-1968). 116 Casó, registrado en San José, el 7-5-2010 con Oscar Antonio Pérez Gil Breton, hijo de José Luis Pérez Gil Gallardo y María Magdalena Breton Vergara.

2.-Cynthia (n. SJ 6-2-1971). 117 Casó en Iglesia San Rafael, Escazú, San José el 12-6-1991 con Luis Guillermo Solís Fernández (n. SJ 8-12-1965), hijo de Guillermo Antonio Solís Herrera y Corina María Fernández Fernández. Sigue Línea colateral Solís Monge.

Línea colateral Hernández Blanco (hijos de Amalia Blanco Brunetti)

1.-Wendy María (n. SJ 16-5-1976). 118

BISNIETOS DE SEGUNDA BLANCO MORA

NIETOS DE BELISA BOZA BLANCO

Línea colateral Certad Maroto (hijos de Myriam Maroto Boza)

1.-Gastón Carmelo (n. SJ 15-9-1947; m. SJ 6-6-2009). Abogado y Profesor universitario. 119 Casó en Bolzaneto, Génova, Italia el 6-3-1974 con Ana Victoria Garcea Suppa, hija de Domenico Garcea y Anna Suppa. Sigue Línea colateral Certad Garcea.

2.-Gustavo Alberto (n. Buenos Aires, Argentina 22-11-1951). Licenciado en Relaciones Internacionales. 120 Casó en Capilla Nunciatura Apostólica, San José el 27-4-1984 con Roxana Molestina Gaviria, hija de Carlos Molestina Escudero y Cecilia Gaviria Huby. Sigue Línea colateral Certad Molestina.

58

QUINTA GENERACIÓN

CHOZNOS DE MÁXIMO BLANCO RODRÍGUEZ

TATARANIETOS DE FILOMENA BLANCO MORA

NIETOS DE CARLOS JOSÉ SILVA QUIRÓS

Línea colateral Silva Meneses

(hijos de José Silva Trejos)

1.-María Martha (n. SJ 2-5-1975). 121

Casó en Iglesia Inmaculada Concepción, Zapote, SanJosé el 13-1-1999 con Carlos Roberto Barquero Núñez (n. Grecia, Alajuela 29-10-1973), hijo de Carlos Luis Barquero Dodero y Ana

Yury Núñez Corao. Divorciados el

Tuvo hijos con Ricardo Alonso Franceschi Rey (n. SJ 26-7-1969), hijo de Carlos Manuel Franceschi Barraza y Virginia Rey Bermúdez. Sigue Línea colateral Franceschi Silva.

Sigue Línea colateral Barquero Silva.

2.-Carlos José (n. SJ 15-7-1976). 122 Casó en Pavas, San José el 28-10-2005 con Priscila Leiva Beeche (n. SJ 19-9-1978), hija de Marco Antonio Leiva Phillips e Ivette Marie Beeche Michaud. Sigue Línea colateral Silva Leiva.

3.Teresita Margarita (n. SJ 18-9-1978). 123 Tuvo hijo natural. Sigue Línea colateral Silva Meneses. Casó en San Pedro, Montes de Oca, San José el 10-3-2000 con Pablo Emilio Montoya Nieto (n. SJ 21-7-1978), hijo de Edgardo Bosco Montoya Montealegre y Ana Gabriela Nieto Zeledón. Sigue Línea colateral Montoya Silva.

4.-José Antonio (n. SJ 30-9-1980). 124 Casó en Tamarindo, Santa Cruz, Guanacaste el 29-1-2010 con Laura José Herrera Meza (n. SJ 19-3-1982), hija de Rafael Ángel Herrera Rodríguez y Gabriela Meza Hernández.

1-Irina (n. SJ 19-1-1981). 125

Línea colateral May Silva

(hijos de Marta Silva Trejos)

Línea colateral Díaz Silva.

(hijos de Paulina Silva Trejos)

1.-Lucía