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Francisco A. Gomezjara, sociólogo de la intervención

Francisco A. Gomezjara, sociólogo de la intervención

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Semblanza de Francisco A. Gomezjara, sociólogo de la intervención. Falleció el 4 de Febrero de 2001. Con motivo de su natalicio, el 26 de Noviembre.
Semblanza de Francisco A. Gomezjara, sociólogo de la intervención. Falleció el 4 de Febrero de 2001. Con motivo de su natalicio, el 26 de Noviembre.

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Hay cadáveres que de tanto pedirles que vuelvan a nacer, se quedan.

Soles que se apagan de una vez y para siempre. Sombras que van en busca de la luz y mueren con el alma hecha pedazos... (HFKD: 4-02-01).

SEMBLANZA*. FRANCISCO A. GOMEZJARA. Sociólogo de la intervención. (1939-2001). In memoriam.
El Sociólogo Francisco Aurelio Gómez Jara, nació el 26 de Noviembre de 1939 en la ciudad de México y falleció el 4 de Febrero del 2001 en la ciudad de México. Fue docente-investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México entre los años de 1964 y 1997. Laboró en el Instituto de Investigaciones Económicas y en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Fue colaborador de muchas universidades más.

Herminia C. Foo Kong Dejo.
Presentación.
En algún lugar se ha escrito que cuando alguien muere, todos morimos un poco y eso es cierto, pero cuando ese alguien fue tan cercano duele por partida doble. Francisco A. Gomezjara, como le gustaba suscribirse, acaba de partir, murió a los 61 años, el 4 de Febrero de este milenio que empieza y que fue testigo de los innumerables proyectos que tenía pensado realizar para el presente y los próximos años. Fallece en su plenitud intelectual y con su muerte, se pierde a uno de los pensadores más importantes de este país. Para nosotros que conocimos de cerca su pasión y su entrega a la vida, las circunstancias de su muerte prematura no dejan de indignarnos. El que había escrito tanto sobre la crisis y la violencia urbana de la ciudad más grande de este planeta, como una cruel ironía, había sido
*

Datos recabados en bibliotecas, archivos personales y directamente de Francisco A. Gomezjara, proporcionados por Nicolás Pérez Ramírez, así como en el acervo de la autora.

víctima de ella; no queremos pensar en sus últimos momentos porque la indignación se nos convierte en coraje, en impotencia. y estamos seguros de que lo mismo habría dicho él con el sentido del humor que lo caracterizaba si en algún remoto momento se hubiera querido anticipar. Y es que él tan ocupado y repleto de proyectos no daba lugar a pensar en la muerte ni en las enfermedades, salvo la última vez en que estuvimos juntos, hace pocos días, cuando recordaba, más en broma que en serio, un incidente que le ocurrió hacía aproximadamente un año en San Blas, Nayarit, donde estuvo a punto de perecer ahogado. Tema raro en sus conversaciones, tal vez fue el anuncio de algo que trágicamente ocurriría a pocas horas, pero nadie lo pudo percibir en su justa dimensión porque a él no le gustaba hablar de esas cosas. Contrario a toda forma de pensamiento único, Paco –como familiarmente lo llamábamos sus más cercanos amigos- asociaba a la muerte con la ausencia de movimiento consciente, para él, que había leído a los clásicos de la filosofía entre muchos otros, el sentido de trascendencia estaba asociado a la capacidad humana de reflexión y de acción; esta convicción marcó su vida y su obra; no vivió de prisa, pero sí con una excepcional urgencia producto de su permanente capacidad para pensar y producir. Hacía apenas unos días en que habíamos estado juntos en Guerrero; fue una semana intensa de trabajo y disfrute, estaba tan vital y optimista como en sus mejores tiempos, nos separábamos solo para dormir: trabajamos el guión de lo que sería la segunda parte de un proyecto de rescate de los paradigmas emergentes de la sociología latinoamericana en la presente década, hace algunos años ya se había publicado en Venezuela la primera; grabó programas de radio abordando temas de género; dictó conferencias; participó en la revisión del libro de texto de Historia Universal II, todo para la Universidad Autónoma de Guerrero, institución con la que colaboraba desde hacía muchos años y visitó archivos en busca de información para el proyecto que venía realizando sobre “Comercio interior y estructuras de poder locales” para lo cual se había programado salidas a provincia. Días antes había estado en la Universidad de las Américas de Puebla y tenía previsto visitar Morelos donde trabajaría con los coautores del libro Salud Comunitaria, editado por Porrúa, la posibilidad de actualizarlo. Paco tenía la característica de trabajar simultáneamente varios proyectos de investigación; esta disciplina, forjada en años de trabajo intelectual, le permitió publicar solo o en coautoría infinidad de libros y ensayos; una de las últimas demostraciones de lo que aquí afirmamos, fue la elaboración de la Enciclopedia de Veracruz consistente en 210 tomos monográficos municipales realizada en dos años durante la gestión gubernamental anterior, publicación que, por cierto, aún permanece en bodegas del gobierno actual veracruzano. En uno de sus últimos ensayos “El niño cibernético...” había dicho: “Cuando hablamos de juego evocamos la idea de libertad, de imaginación y goce, de autonomía y de azar, como algo propio de la infancia y de los mejores momentos del ocio adulto. También lo identificamos con los valores de las sociedades hedonistas, en las cuales el bien soberano es la búsqueda del placer, el cual constituye uno de los ejemplos más claros de autogestión corporal e imaginativa”, más adelante, hablando del juego como espontaneidad y no actividad controlada y dirigida a reforzar roles, continuaba diciendo: “la imaginación y la libertad son sus pilares. Entre ellos se encuentran los juegos de palabras y sonidos, que tanto han enriquecido la literatura y el arte. Lo mismo se puede decir del juego erótico...”, con este convencimiento, se definía ante la vida y fue congruente con ello hasta su muerte.

Porque la vida y la obra de un ser humano forman parte de una unidad, las de él estuvieron marcadas por esa idea de gozo, libertad, creatividad y autogestión, es decir de placer absoluto. Crítico profundo de la sociedad industrial y lector asiduo del psicoanálisis y de Marcuse, rechazaba la separación entre trabajo, ocio y juego; entre eros y civilización, de allí a que lo que realizaba había perdido su connotación de trabajo enajenado pues en todo lo que hacía había disfrute y realización. Recordamos las múltiples salidas de campo, los viajes, las verdaderas expediciones a las muestras internacionales de cine, las largas conversaciones en un café, un restaurante o un bar; cualquier lugar era el escenario propicio para convertir lo trivial en trascendente, para develar lo oculto, para construir y teorizar desde los pequeños temas cotidianos hasta los más importantes acontecimientos de nuestro tiempo y siempre fue con mucha alegría, lo cual permitía que el tiempo pasara sin notarlo; eran horas de trabajo y charla amena. Muchas veces discutíamos largas horas sobre algo donde no había acuerdo hasta que por razones de tiempo había que dejar el asunto pendiente sin conceder pues era de los que sostenía sus ideas con firmeza. Recordamos una larga discusión sobre el uso de las malas palabras que tuvimos en las playas de Montevideo hace algunos años: él sostenía que su utilización empobrecía el lenguaje y que había una carga simbólica de control y violencia cultural y para soportar sus afirmaciones citaba a múltiples autores, empezamos en Carrasco y terminamos en un cine del centro de la capital uruguaya; cuando nos percatamos, habíamos caminando un número importante de kilómetros sin darnos cuenta, trayecto que a ningún sensato habitante del lugar se le hubiera ocurrido hacer salvo por razones deportivas. Así era Paco, un mar de conocimiento, de ideas frescas, de discusiones francas. Alguna vez le preguntamos por qué no usaba reloj ni celulares una persona tan urgida por vivir y producir, y con su risa transparente acostumbrada nos decía que hacía mucho tiempo que había decidido no permitir que la racionalidad aplastante de la sociedad moderna invadiera su privacidad y lo controlara. Su personalidad carismática atraía a mucha gente, todos querían escuchar su palabra inteligente y él también tenía la paciencia de escuchar; se entusiasmaba cuando alguien decía algo interesante, lo rescataba y construía con él o con ella. Pero también se impacientaba ante la necedad y se aburría con lo trivial. No soportaba las prácticas burocráticas o las ceremonias protocolares de las que tanto se mofaba; muchas veces prefirió confundirse con la multitud o ir a una buena comida a ocupar un lugar en un presidium. Formó a muchas generaciones de sociólogos que fueron sus alumnos o que lo siguieron en su obra y marcó una época en la enseñanza de la sociología de los 70‟s. atrapada en el estudio teórico de paradigmas sin contacto con los sujetos, al proponer la praxis de una sociología comprometida con los actores que vinculara la teoría con la intervención social. El, tan productivo, rechazó sistemáticamente todo forma de enajenación. Siempre había que aprender algo de su enorme inteligencia; tenía una lucidez caleidoscópica en donde la realidad se presentaba como una unidad multifacética, una unidad en movimiento. Informado siempre de los últimos acontecimientos, lector asiduo del título reciente, de los clásicos, de otros autores desconocidos por muchos, su capacidad hermenéutica lo coloca, sin lugar a dudas, a la altura de los mejores pensadores del México contemporáneo. Erudito, se negó a adherir modas intelectuales para proponer instrumentos propios de análisis, nuevos modelos de interpretación, para construir categorías y conceptos, para formular nuevas metodologías de investigación siempre con el rigor científico del sociólogo. Paco jugó un papel muy importante en nuestra formación como sociólogos: con él aprendimos el oficio, aprendimos

a investigar y nos aproximamos a esa cosa llamada Ciencia Social que tan inalcanzable nos parecía. Influyó también en nuestro qué hacer cotidiano en esa búsqueda del trabajo directo con grupos sociales. Aprendimos con él a ser mejores seres humanos y a rescatar el significado de nuestro cuerpo y nuestra mente. Fue tan cercano y cotidiano a todos que no solo llegamos a admirarlo más allá de los mitos, sino a quererlo profundamente. Creyó en nuestra capacidad intelectual como en la de muchos otros, con la sencillez de los sabios, crecimos con él y publicamos juntos. Fue nuestro compañero-maestro y nos convertimos en sus mejores amigos de los últimas décadas.

Aportes:
Sociólogo de formación, se dedicó, con pasión, al estudio de los grandes problemas de nuestro tiempo; la gama temática que abordó, su crítica a todo saber instituido y colonizado y sus aportes teórico-metodológicos a la sociología, no han sido aún lo suficientemente valorados por las Ciencias Sociales mexicanas y latinoamericanas. Gomezjara incursionó en la ciencia política con su crítica al Estado y a sus instituciones; en la sicología con su crítica a los modelos de análisis de la conducta humana y los estudios sobre la personalidad del niño; en la salud con su crítica a los paradigmas clínicos; en la cultura y el cine con su crítica a los mecanismos de control; en el investigación de los problemas agrarios y cuyos trabajos fueron pioneros en el estudio y la elaboración de tipologías sobre el movimiento campesino y la estructura agraria en México; en la epistemología con la creación de categorías y conceptos, así como de modelos de investigación social y de desarrollo comunitario; en el estudio de las ciencias sociales latinoamericanas con su visión crítica de la influencia ejercida por los modelos anglosajones; en la religión con sus estudios de la relación entre Estado e Iglesia; en sus tempranos estudios sobre la formación social y la presencia de las transnacionales en México, estudios estos también pioneros; en sus investigaciones sobre otras formas de poder como los medios de comunicación, iglesia y narcotráfico; en la demografía con sus estudios sobre crisis urbana y salud mental, chavos banda, trabajo infantil y temas de género donde también incursionó más temprano que otros. En su “Sociología de la prostitución” elaboró un marco teórico y creó los conceptos “sexo servicio” y “sexo servidoras” que hoy se han incorporado al lenguaje de las Ciencias Sociales a nivel mundial. En toda esta diversidad temática estuvo siempre presente la interpretación sociológica. En su obra podemos encontrar un hilo de continuidad marcado por 2 grandes líneas de interpretación que hicieron de su pensamiento una escuela: 1. Su profunda convicción de la capacidad autogestiva de los hombres y las mujeres y en ese sentido, rescató para la sociología al humanismo, valor hasta entonces reducido al campo de la filosofía. Su crítica y su necesidad de develar los mecanismos de adaptación, control y poder.

2.

Preocupado por una sociología de la praxis, fundó la escuela de la Sociología de Intervención con un compromiso con los sujetos sociales a partir de lo que denominó “La investigación directa y participante (IDyP)”; Paco trabajaba directamente con los grupos sociales, con la gente de la calle, con hombres y mujeres de carne y hueso, éstos eran su objeto, mejor dicho su “sujeto”, de investigación. Visitó burdeles y tugurios cuando hizo su “Sociología de la prostitución”, frecuentó calles y alcantarillas buscando acercarse a chavos de la calle y pandilleros cuando desarrollaba “Las bandas en tiempos de crisis” y los hacía participar en un proceso de autorreflexión. Proponía una Sociología autogestiva que sin negar los aportes del pensamiento social universal estuviera “Enraizada en la historia latinoamericana y mundial, pero con la mirada avizorando alternativas”. Señalaba que “su validez estriba no solo en su aplicabilidad inmediata, en su uso práctico y eficiente, sino también en la reflexión más amplia, general y abstracta (conceptualmente hablando) sobre el fin y el significado del ser social en su conjunto” Aunque advertía que “Tal vez engendre utopías y con ellas visiones regeneradoras”. Y retomando a C. Wight Mills agregaba: “La imaginación creadora estimularía la utilidad práctica y el „soñar despiertos‟ simultáneamente”. Esta nueva Sociología estaría “Identificada y comprometida con los sujetos sociales instituyentes o contestatarios al orden establecido”. Proponía nuevos paradigmas de estudio que abordaran: a) “Las formas del control social y la dominación sobre la población: carácter social, militarización, droga-socialización, consumismo, condicionamiento, futbolización, usos del tiempo y espacio urbano, medicalización de la vida, etcétera.” “Formas de acrecentamiento del poder: mecanismos acumulación, transnacionalización, migraciones laborales.” de

b)

c)

“Formas de resistencia de la población al poder: movimientos sociales, sindicales, agrarios, revueltas, revoluciones, resistencia civil.” “Recuperación crítica de las corrientes de las ciencias sociales mundiales no orientadas a la adaptación y al control social sobre la población...con las corrientes sociológicas contestatarias latinoamericanas.”

d)

Finalmente su propuesta de metodologías innovantes reuniría tres características: 1. Sería interdisciplinaria: trabajando “como ciencia social global, en donde se reúne el enfoque sociológico, psicológico, antropológico, económico, comunicacional, pedagógico.” Trabajaría con los sujetos: Precisando y desarrollado “los niveles de acción:

2.

-

El análisis sociológico en cuanto interpretación-comprensión de procesos globales y el comentario-reportaje coyuntural. La investigación social a partir de un amplio abanico de técnicas, cuya culminación viene a ser la directa y participativa (IDyP). La intervención social capaz de incidir en la vida social, mediante la organización grupal comunitaria, social en proyectos productivos, defensivos, cooperativos de vivienda, recreación, comunicación alternativa, etc.”

3.

Se sustentaría en una nueva praxis: Reformulando “la formación de nuevos sociólogos: - Sistema desescolarizado e inmerso en los procesos sociales, ejercitando los tres niveles de acción y la formación teórico-conceptual. - Mediante talleres autogestionarios de investigación-intervenciónanálisis. - Reivindicando al lado de la formación racional los elementos subjetivoemocional y de clase del sociólogo, como un sujeto-en-el-mundo-deaquí-y-ahora.”

En resumen: preocupado por una sociología de la praxis, sentó las bases para una Sociología de la Intervención con un compromiso con los sujetos sociales: compromiso de analizar, interpretar sus problemáticas y construir alternativas de solución desde y con ellos. Francisco Gomezjara mostró a lo largo de su obra capacidad intelectual para recrear la realidad en lo teórico. Para construir modelos, conceptos y categorías comprehensivas. Aportó en el campo de las tipologías, cronologías, modelos teóricos de interpretación, sistemas, metodologías, etcétera, de allí a que sería erróneo encasillar su obra en el marco de la sociología empírica o aplicada .

Datos biográficos:
Francisco Aurelio Gómez Jara, nació el 26 de Noviembre de 1939 en la ciudad de México, hijo único de Francisco Gómez, marino mecánico de oficio y de América Jara. En la ciudad de México realizó sus estudios de licenciatura. Su madre se hizo cargo de su crianza junto a las hermanas de ésta. La relación de Francisco con doña América fue siempre muy cercana, se disfrutaban como amigos; él bromeaba con ella todo el tiempo en una suerte de juego horizontal que así como corroboraba el vínculo, también ponía cierta distancia muy al estilo de él y de su conciente necesidad de independencia autogestiva; ella, jovial como era, le transmitió la alegría de vivir y el gusto por la buena comida; había sabido respetar sus espacios, pero penetrar en su mundo de amigos, viajes y proyectos; recordamos los encuentros con Paco en el pequeño restaurante vegetariano de la calle Dolores donde le gustaba acudir también con su madre, las largas conversaciones telefónicas. Ella estaba enterada del último proyecto, dónde y con quién estaba el hijo, aunque cuando se le preguntaba por él, se limitaba a responder “parece que está haciendo

esto o aquello” para dar la impresión de que vivía en un mundo a parte. Recordamos los primeros viajes a la India, China y la URSS que Paco realizó llevando a su madre, para entonces ella tendría ochenta y tantos años, cálculo que acabábamos de hacer juntos, sorprendiéndonos de la enorme vitalidad de la señora; vivió con él hasta su muerte, en Jalapa, Veracruz donde Paco pasaba parte de su tiempo después de su jubilación en la UNAM. Cuando falleció, él decidió incinerarla. Para él que la había asistido en sus dolencias de los últimos años y que le había demostrado en vida cuánto la amaba, su muerte no lo tomó por sorpresa, cuentan que no hubo ceremonia fúnebre porque él no creía en esas cosas y que después del acto, volvió a la oficina, como todos los días, a continuar con sus proyectos. Los recuerdos que guardó de ella fueron siempre diáfanos. Formado en la izquierda, Paco militó en las filas del trotskismo por muchos años en su juventud; fue un crítico de la burocracia soviética y del estalinismo y en sus ensayos de los 80‟s. se anticipó a la caída del muro de Berlín y a la crisis del socialismo real. La lectura de los clásicos del marxismo le dio las herramientas conceptuales para el estudio de la realidad, marcando su distancia con el ensayismo dogmático de las décadas pasadas pero también frente a las modas intelectuales y la actitud vergonzante de muchos académicos de ahora frente a los que reivindicaba la vigencia de las grandes categorías de análisis y del método marxista para el estudio del fetichismo y la enajenación que en su vocabulario aparecían como “adaptación”, “dominación” y “control”, así como del comportamiento del capitalismo, las clases sociales y la lucha de clases en el contexto de la globalización. Así lo demuestran sus estudios sobre transnacionales y también sobre narcotráfico, donde sostenía que este último no era un problema policiaco, sino que estaba ligado a los ciclos del capitalismo, debido a que los recursos económicos que en su circuito se generaban, contrarrestaban la crisis, incrementando el capital financiero. Amante de los libros, fue un ávido lector de Aristóteles, Platón, San Agustín, Hobbes, Maquiavelo, Locke, Montesquieu, Tomás Moro, Marx, Engels, Lenin, Trotsky, Hegel, Kant, Spinoza, Heidegger, Nietzsche, Weber, Comte, Durkheim, Simmel, Paretto, Merton, Parsons, Freud, Fromm, Skinner, Cooper, Marcuse, Benjamín, Habermas, Frei, Ilich y muchos otros. Le gustaba la ópera y escuchar música clásica: Bach y Tchaikovski eran sus favoritos. Asiduo asistente al teatro y al cine, combinaba estas pasiones con su gusto por la buena comida y los platillos típicos de los lugares que visitaba. Después de jubilarse en la que había sido su Alma Mater: la UNAM, decidió migrar en parte a provincia aunque nunca abandonó el D.F., fue a colaborar con la Universidad Veracruzana, en la ciudad de Jalapa, Veracruz y con el gobierno del estado de Veracruz; estaba interesado en ensayar un modelo monográfico que lo desarrolló con el apoyo de un pequeño equipo de jóvenes investigadores del lugar. Llevaba una vida saludable, hacía largas caminatas por la mañana acompañado de su flamante perro y al caer el medio día, regresaba, sin prisa. Tomaba sus alimentos y se ponía a trabajar hasta lo que diera de la noche y muchas veces, hasta altas horas de la madrugada.

Trayectoria académica. Maestro y conferencista.

A Paco no le gustaban los títulos, se presentaba lacónicamente como Sociólogo e investigador independiente, sin embargo tuvo una formación consistente y una larga carrera como docente, investigador, articulista y conferencista. Hizo la licenciatura en Sociología en la UNAM, titulándose en 1966 con la tesis “”El movimiento campesino en México” que posteriormente sería publicada como libro por la Central Nacional Campesina en 1967; hizo la maestría en sociología en la UNAM y otra en la Escuela de Administración Pública de la Universidad de Nápoles, Italia (ISVE); estudió el doctorado en Sociología en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Cursó un diplomado en el Centro de Educación Fundamental para América Latina (CREFAL) y un Seminario sobre “Desarrollo corporativo” en Madrid, España. Fue colaborador del Centro de Estudios del Desarrollo de la UNAM, dirigido entonces por Ricardo Pozas Arciniegas y Pablo González Casanova. Dedicó 33 años de su vida a la docencia y a la investigación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), allí estuvo entre los años de 1964 hasta 1997. Simultáneamente colaboró con la Escuela Nacional de Enfermería entre 1966 y 1975 y con el Instituto de Investigaciones Económicas entre 1969 y 1980. Fue maestro en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) entre 1966 y 1967; en la Universidad Autónoma de Chapingo (UACH) entre 1975 y 1979; en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) - Unidades Iztapalapa y Xochimilco entre 1980 y 1985; en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) entre 1984 y el 2001; en la Universidad Veracruzana (UV) entre 1998 y el 2001; en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ); en la Autónoma de San Luís Potosí (UASL); en la Autónoma de Sinaloa (UAS); en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP); en la Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO); en la Universidad Iberoamericana (UIA); en la Universidad de Guadalajara (U de G.); en la Autónoma de Tamaulipas (UAT); en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH); en la Autónoma de Baja California (UABC); en la Autónoma de Nuevo León (UANL); en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN); en la Universidad Autónoma de Colima (UAC); en el ITESO, en la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx); en la Universidad Nacional de Venezuela.

Iinvestigador.
Colaboró como investigador en el Instituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la UNAM; en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG); en la Universidad Veracruzana (UV); en la Fundación Manuel Buendía; en el Centro de Estudios del Desarrollo- UNAM; en el Centro de Estudios Generales de la Organización Científica en el DIF; en el Instituto de América Latina (ILA) de la Academia de Ciencias de Moscú, Rusia.

Colaborador en Revistas y periódicos:

Fue colaborador de la revista Psicología de hoy en 1964; en Correo Económico entre 1965 y 1967; en Presente Económico entre 1965 y 1967; en Comunidad de la U. Iberoamericana entre 1966 y 1967; en la Revista Mexicana de Ciencia Política; en Acta Sociológica en 1970; en México Agrario en 1970; en Crítica de la Economía Política entre 1970 y 1980; en Desarrollo Indoamericano en Barranquilla, Colombia, en 1975; en Revista de Revistas del periódico Excelsior entre 1976 y 1982; en Diorama de la Cultura entre 1976 y 1982; en Topodrilo de la UAM-Iztapalapa en 1980; en Sociología de la U.A. de Querétaro en 1989; en Ciencia de la U.A. de Guerrero en 1990; en Fin del milenio. Revista de Ciencias Sociales de Jalapa, Ver. en 1996; en Ecce puer de UNICEF en el 2000; en Enfermería hoy; en Comercio Exterior, en Textual de la Universidad Autónoma Chapingo, entre otras. Colaboró con los periódicos Excelsior, La Jornada, Uno Más Uno, El Día-Metrólopi y muchos otros de provincia. Participó en programas de radio y televisión: en Canal 11 del IPN, Canal 22, TELEVISA, en XEUAG de la Universidad Autónoma de Guerrero.

Ponente en Congresos.
Participó en el XII Congreso Latinoamericano de Sociología, realizado en Santiago de Chile en 1972; en el Congreso Internacional de Sociología, realizado en Zaragoza, España en 1974; en el Tercer Encuentro de Escuelas y Facultades de la UAG. realizado en Chilpancingo, Guerrero en 1975; en el X Congreso Internacional de Sociología celebrado en Argel, Argelia, en Abril de 1974; en el Primer Encuentro Nacional de Escuelas y Facultades de Sociología, realizado en Guadalajara, Jalisco en 1979; en el Seminario Nacional de Sociología y Desarrollo Rural, realizado en la U. A. Chapingo en Junio de 1979; en el V Congreso Mundial de Sociología Rural, realizado en México, D.F. en 1980; en las Jornadas de Historia de Nuestra América y Tercer Encuentro de Historiadores latinoamericanos y del Caribe, realizado en Ecuador, en 1981; en el XVII Congreso Latinoamericano de Sociología, realizado en Montevideo, Uruguay en 1988; en el Primer Congreso Nacional de Sociología (2da. época), en Tlaxcala, Tlaxcala, en 1989; en el VII Congreso Mundial de Sociología, en Madrid, España en 1990; en el XVIII Congreso Latinoamericano de Sociología, realizado en La Habana, Cuba, en 1991; en la Conferencia Regional Latinoamericana sobre prostitución femenina, en Sao Paolo, Brasil, en 1993; en el Congreso Internacional de métodos nuevos de trabajo social con pobres: niños de la calle y niños trabajadores, realizado en la U. De Düsseldorf, en 1995; en el Congreso Latinoamericano de Sociología, realizado en Guatemala; en el Congreso Latinoamericano de Sociología, realizado en Costa Rica.

Obra:
Dentro de su vasta bibliografía, destacan los siguientes títulos: 1. Sociología. Ed. Porrúa. 32 ediciones. 1ra. ed. 1967. 2. Sociología de la prostitución. Con otros autores: Nicolás Pérez Ramírez y Luís Márquez Bohr. Ed. Tercer Mundo. 1ra. ed. 1967. / Ed. Fontamara. 1978. 2da. ed.

3. La ciudad: San Isidro, estudio de una zona marginal de la ciudad de México en Acta Sociológica N. 1. Con otros autores: Nicolás Pérez Ramírez, César Moreno, Pérez, et. al. Ed. F.C.P. y S. –UNAM. 1ra. ed. 1969. / 2da. ed. 1976. 4. El movimiento campesino en México. Ed. CNC. 1ra. ed. 1970. / Ed. Centro de Estudios Agrarios. 2da. ed. 5. Italia hoy. Ed, Nacional. 1972. 6. Sociología del cine. Con otros autores: Delia Selene de Dios. Ed. SEP-70. 2 ediciones. 1ra. ed. 1973. 7. La explotación del hombre y los bosques de Guerrero. Ed. Cuadernos para trabajadores. Centro de Estudios del Desarrollo – UNAM. 1976. 8. Técnicas de desarrollo comunitario. Con otros autores: Nicolás Pérez Ramírez. 4 ediciones. Ed. Nueva Sociología. 1ra. ed. 1977. 9. Aceites, jabones y multinacionales. Ed. Nueva Sociología. 1978. 10. Oaxaca, una lucha reciente: 1960 - 1978. Con otros autores: René Bustamante, Cuauhtémoc González Pacheco, Silvia Millán, Francisco José Ruiz Cervantes, Miguel Lozano. Ed. Nueva Sociología. 1ra. ed. 1978. / Oaxaca, una lucha reciente: 1960 – 1983. Ed. Nueva Sociología. 2da. ed. 1984. Portada: Francisco Toledo. 11. Bonapartismo y lucha campesina en la Costa Grande. Ed. Posada. 1979. 12. El diseño de la investigación social. Con otros autores: Nicolás Pérez Ramírez, Silvia Millán, Estanislao Barrera, Eduardo Maldonado; Ricardo Amann. 11 ediciones. Ed. Nueva Sociología. 1ra. ed. 1979. / Ed. Fontamara. 2da. a 11va. Ed. 13. Sociología del desarrollo rural. Con otros autores: Nicolás Pérez Ramírez, Silvia Ortega, Nahela Becerril, Alejandro Torres Abed, Federico Cruz Castellanos, José Luís Blanco, Bernardino Mata. Ed. U.A. de Chapingo. 1980. 14. Medicina ¿para quién?. Con otros autores: Miguel Angel Pérez Toledo, et. Al. Ed. Nueva Sociología. 1980. 15. La lucha por la tierra debe ser contra el capital. Con otros autores: Nicolás Pérez Ramírez, Silvia Millán, Nicolás León, Jorge Machorro, Ernesto Velásquez, Javier Orihuela. Ed. Nueva Sociología. 1982. 16. Alternativas a la psiquiatría. Con otros autores: Julio Frenk, John Saxe-Fernández, Silvia Marcos, Rebeca Medina Freaner, Miguel Angel Pérez Toledo, Francisco Campbell, Rafael Cárdenas Candiani. 2 ediciones. Ed. Nueva Sociología. 1ra. ed.

1982. / Alternativas a la psiquiatría y a la psicología social. Ed. Fontamara. 2da. ed. México, 1989. 17. Salud comunitaria. Con otros autores: Roselia Avila, et. Al. 2 ediciones. Ed. Porrúa. 1ra. ed. México, 1983. 18. José Vasconcelos, su vida y su obra. Con otros autores: Enrique Krauze, Raquel Tibol, Henrique González Casanova. Ed. UNAM. México, 1984. 19. Talleres autogestionarios para la investigación social. Otros autores: Samuel Schmidt. Ed. Nueva Sociología. México. 20. Trabajo social y crisis. Con otros autores: María Luisa Herrasti, Gerardo Pacheco, Claudio Martínez, Silvia Marcos, Stanislao Barrera, Antonio Paz. Ed. Nueva Sociología. México, 1986. 21. Las bandas en tiempos de crisis. Con otros autores: Sebastián Apodaca, Israel López Chiñias, Chucho Mafer, Víctor Parra, Fernando Villafuerte, Gerardo Pacheco, Jesús Nava Ranero, et. al. Ed. Nueva Sociología. México, 1987. 22. Perú: una luz en el sendero. Con otros autores: Herminia C. Foo Kong Dejo, Henry Favre, Carlos Iván Degrégori, Camilo Valqui Cachi, Edgar Montiel, Ricardo Melgar Bao, Washington Estellano. Ed. Nueva Fontamara. México. 1988. 23. La praxis cinematográfica. Ed. U.A. de Querétaro. 1988. 24. Benita Galeana y María de la O., precursoras del feminismo socialista en Guerrero. Ed. U. A. Guerrero. 25. Drogas, sociedades adictas y economía subterránea. En revista Crítica de la Economía Política. Con otros autores: Ernest Mandel, James Petras, Salomón Kalmanovicz, Larry Boulden, Alejandro Gálvez Cancino, Stanislao Barrera Caraza., et. al. Ed. El Caballito. México. 1991. 26. La sociología frente a los modelos de la nueva derecha y la posmodernidad. En Poder y Sociedad. Sistemas políticos y estudios de caso en América Latina. Con otro autor: Herminia C. Foo Kong Dejo. Ed. Nueva Sociedad. Caracas, Venezuela. 1992. 27. Los niños del sexto continente. Con otros autores: Libertad Hernández Landa, Luís Rodríguez Gabarrón, Nicolás Pérez Ramírez, et. al. 2 ediciones. Ed. Teseo. Jalapa, Veracruz. México, 1995 28. El trabajo infantil en México. Con otros autores: Silvia Millán, María Teresa Guerra Ochoa, Luís Rodríguez Gabarrón, Araceli Brizzio de la Hoz, et. al. Ed. UNICEF y U. Veracruzana. México. 1996.

29. La cruz sobre el cetro. La política de la iglesia en México. Con otros autores: Arturo Guillemaud Rodríguez. Ed. Teseo. Jalapa, Veracruz. México, 1997.

30. Enciclopedia municipal Veracruzana (210 tomos monográficos). Con otros autores: Rubén Ochoa Canales, Rafael Antúnez Jaime, Enrique Mijares Malagón, Ma. Luisa Hernández Rizo. Ed. del Estado de Veracruz. México. 1998. 31. Diccionario de ecología. Ed. Trillas. México. (En imprenta).

Títulos en proceso:
Los paradigmas emergentes de la sociología latinoamericana y los 90’s: una recuperación necesaria. En coautoría con Herminia C. Foo Kong Dejo. Comercio interior y grupos de poder local. Diccionario de medicina herbolaria. Diccionario de Trabajo Social. Diccionario sobre drogas.

Premios y menciones.
Fundador de las empresas editoriales Nueva Sociología, Teseo, la revista Enfermería Hoy y el Colegio de Sociólogos de Veracruz, fue también acreedor de reconocimientos, entre los que destacan el Premio Latinoamericano de Ciencias Sociales “José Revueltas” otorgado por Editorial Posada en 1977 por su investigación Bonapartismo y lucha campesina en la Costa Grande y la mención honorífica otorgada por la Banca, por el Diccionario de ecología.

Epílogo.
Deja un importante patrimonio académico en libros, revistas, documentos ficheros temáticos, infraestructura, etcétera. Sus amigos, cumpliendo su última voluntad, tenemos el propósito de garantizar que su legado se destine al fomento de la investigación sociológica y al de la formación de sociólogos. Con este fin, se ha pensado en crear la Fundación Francisco A. Gomezjara e instituir un premio para el desarrollo de proyectos de investigación en los campos temáticos y con las metodologías de su autor, así como una beca para apoyar a estudiantes de escasos recursos que cursen la licenciatura en sociología. Francisco A. Gomezjara, formó a muchas generaciones de sociólogos, egresados de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; por eso, es merecido el homenaje que la institución le realizó el 30 de Marzo del 2001, evento en cuyo marco se tiene programada la develación de una placa conmemorativa que será colocada en el aula que llevará su nombre. Asimismo, es oportuno insistir en la posibilidad de crear una Cátedra para la enseñanza-aprendizaje de su obra; sería el mejor reconocimiento que la Universidad Nacional Autónoma de México podría hacer a uno de sus grandes pensadores.

Nota: Datos recabados en archivos y biblioteca personales de Francisco A. Gomezjara, proporcionados por Nicolás Pérez Ramírez, así como en los archivos y biblioteca de la autora.

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