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SE PUBLICA EL NUEVO CÓDIGO DE ÉTICA PROFESIONAL PARA LOS

INGENIEROS.

ing. German Urdaneta H, Decano Ingeniería Civil


Universidad Piloto de Colombia

Acaba de emitirse, bajo el alcance de la Ley 842 del 14 de Octubre, una nueva reglamentación
para el ejercicio de la profesión de la Ingeniería. Y dentro de esta normativa, muy oportuna por
cierto, se ha publicado una nueva versión del Código de ética profesional aplicable a los
Ingenieros en todas sus denominaciones.

El código aplica no solamente a la Ingeniería sino a sus profesiones y oficios afines , y por
tanto comprende a una vasta gama de personas. Al ascender a la categoría de Ley, en
contraste con la de Resolución Ministerial que implantó el código anterior, ha adquirido un
mayor vigor y debe ser poderoso instrumento frente a la lucha contra la corrupción, en la cual
con demasiada frecuencia se ven involucrados algunos mal llamados profesionales de esta
noble disciplina.

Son Ingenieros quienes atienden a ingeniería toda aplicación de las ciencias físicas, químicas y
matemáticas; de la técnica industrial y en general, del ingenio humano, a la utilización e
invención sobre la materia.
Se considera ejercicio profesional la intervención en obras y proyectos, las labores de
consultoría , el ejercer cargos relacionados con la profesión, tanto en el campo público como en
el privado, el ejercicio de la docencia y la investigación. Esta concepción ha ampliado y
unificado la definición hacia todas las acepciones y matices que se han desarrollado de
acuerdo con la evolución de la tecnología y la sociedad.

Sin embargo, la norma es aún tímida en aceptar que el campo de la Ingeniería ha trascendido
las fronteras de las ciencias físicas tradicionales, para adentrarse más en las naturales. De otra
manera como explicarse que se esté calculando físicamente la óptica del globo ocular? O que
se haya podido clonar una oveja a través de la Ingeniería genética? O que sea posible
adelantar simulaciones de procesos financieros o de análisis de mercados mediante técnicas
de análisis de procesos?.Ojalá que la concepción acerca de la matemática aplicada a la
modelación por procesos de la acción de la mente humana, pueda contribuir a ampliar esta
definición.

Se consideran oficios y profesiones auxiliares aquellos que, se ejercen a un nivel medio y son
amparadas por un título académico en las modalidades educativas de formación técnica y
tecnológica profesional, Por ejemplo, Técnicos y tecnólogos en obras civiles, técnicos y
tecnólogos laboratoristas, técnicos y tecnólogos constructores, en topografía, en sistemas o en
computación, en alimentos, industriales, hidráulicos y sanitarios, teleinformáticas, delineantes
en ingeniería, analistas de sistemas y programadores etc.

Por su parte se consideran profesiones afines aquellas que, siendo del nivel profesional, su
ejercicio se desarrolla en actividades relacionadas con la ingeniería en cualquiera de sus áreas,
o cuyo campo ocupacional es conexo a la ingeniería. Por ejemplo la Construcción en Ingeniería
y Arquitectura; (nueva carrera que se está reglamentando) la Administración de Sistemas de
Información; la Administración Ambiental y de los Recursos Naturales, la Bioingeniería y la
Administración en Informática, entre otras.

La unificación del campo de acción de la ingeniería a sus campos de soporte, ciertamente


debe contribuir a la universalización del ejercicio profesional. Por otra parte, se han incluido
todas las ramas del conocimiento, que hasta el momento se habían considerado excluidas de
una obligación encasillada dentro de la Ingeniería Civil.

Postulados éticos del ejercicio profesional.

Según el artículo 29 del texto de la ley, adaptado libremente,


El ejercicio profesional de la Ingeniería en todas sus ramas, de sus profesiones afines y sus
respectivas profesiones auxiliares, debe ser guiado por criterios, conceptos y elevados fines,
que propendan a enaltecerlo; por lo tanto deberá estar ajustado a las disposiciones de las
normas que constituyen su Código de Ética Profesional, el cual debe ser el marco del
comportamiento profesional del ingeniero en general, de sus profesionales afines y de sus
profesionales auxiliares y su violación será sancionada mediante el procedimiento establecido
por la ley.

El nuevo código sustituye al vigente, establecido allá por 1981 por una resolución del entonces
Ministerio de Obras Públicas. Representa un cambio diametral respecto al anterior, ajustando la
posición del Ingeniero desde la visión galante y caballeresca de mediados del siglo XX, cuando
el ingeniero era un miembro destacado de la aristocracia, que obedecía a un código basado en
el honor, para pasar a atender a una evolución de masificación, no solamente para dar acceso
a todas las clases sociales sino también para ponerse definitivamente al servicio de la
sociedad, en todos sus estratos.

Esta puesta a tono con una nueva realidad social debe influir determinantemente en las nuevas
orientaciones de la formación Universitaria, del ejercicio profesional y de la vigilancia ciudadana
pues se ha elevado a la categoría de delito la infracción a un código que siempre se consideró
cuestión de Honor y honestidad personal

El Código en sí mismo.

El código, respaldado por un severo régimen sancionatorio, comprende una vasta gama de
responsabilidades, reflejadas tanto en la forma de deberes y prohibiciones que tienden a
corregir el libertinaje moral que ha conducido a los espantosos niveles de corrupción
imperantes. La cancelación de la matricula profesional, que debe conducir a un ejercicio ilegal
de la profesión debe ser un eficaz mecanismo de control, puesto que impediría de hecho la
participación en contrataciones.

Se reglamentan las responsabilidades de índole general, que se refieren a la conducta general,


el acatamiento de las normas y la subordinación ética al COPNIA. 1Se prohíbe elejercer,
permitir o patrocinar en cualquiera de sus formas el ejercicio ilegal de la profesión.

En cuanto a las responsabilidades especiales, se refieren a la conducta conceptual en la


ingeniería, su responsabilidad general hacia la sociedad y el medio ambiente.

Para la relación con la dignidad de la profesión, ante todo se pide mantener el verdadero
significado de la misma, respetando y haciendo respetar las normas éticas y disciplinarias, y
ajustar sus actuaciones al mayor decoro y dignidad profesionales.

Para con sus colegas y otros profesionales, en especial se insiste sobre el respeto en las
expresiones verbales respecto a sus colegas, la justicia en la retribución y el respeto por la
propiedad intelectual. Retomando el código de honor, lo enmarca de un marco legal de
referencia, esta vez con “uñas” , que permiten la validez de la sanción.

Respecto a sus clientes, ante todo se manifiesta la lealtad hacia ellos, la información que
manejen, y la diligencia con la cual deben atender sus obligaciones. Muy apropiadamente
establece el necesario dilema de conciencia, entre el cumplimiento del deber profesional y la
aplicación del interés comercial derivado del contrato jurídico. Talvez así, el “tercer cerebro” ,el
del bolsillo, pueda ceder en su avasallador imperio.

En su conducta como servidores, tanto públicos como privados, se pide la transparencia,


honestidad e imparcialidad en sus actuaciones publicas y mantener el debido respeto
profesional en sus relaciones jerárquicas por razón de su oficio. Retrae acá el dilema esta vez
con la relación laboral.

Y finalmente como competidor en licitaciones y concursos públicos, se les pide denunciar los
contenidos que puedan incidir sobre la ética profesional, así como ejercer el mayor respeto y
disciplina en la relaciona del proceso licitatorio.

1
Consejo Profesional Nacional de Ingeniería
Otras Características del reglamento

Para los efectos del ejercicio de la ingeniería o de alguna de sus profesiones afines o
auxiliares, la experiencia profesional solo se computará a partir de la fecha de expedición de la
matrícula profesional o del certificado de inscripción profesional, respectivamente.

En los trabajos relacionados con el ejercicio de las profesiones y oficios, la participación de los
profesionales extranjeros no podrá ser superior a un veinte por ciento (20%) de su personal de
ingenieros o profesionales auxiliares o afines colombianos

Conclusiones
Esta normatividad, soportada en el empoderamiento impartido a los Consejos
Profesionales, nuevos tribunales éticos, debe convertirse en un eficaz guardián de la ética,
siempre y cuando se cuente con el apoyo valeroso y decidido de ese amplio sector de probos y
honestos profesionales, afectados hoy del virus de la mudez y el falso conformismo, que con su
inacción han permitido que un magro grupo de descarriados hayan enlodado el prestigio de la
muy noble y leal profesión del Ingeniero.

Esperemos que, contrario a lo que sucede con muchas leyes, esta se cumpla a cabalidad.