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y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca

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Poderes regionales...

Poderes regionales y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
Harald Waxenecker
Análisis independiente
Original publicado en:
Revista Realidad y Visiones sobre Latinoamérica - ReveLA
http://revistarevela.com/poderes-regionales-y-distorsion-ilicita-de-la-democracia-guatemalteca/
20 de junio de 2015
Edición #3, Año 2015, pág. 21 - 49
http://revistarevela.com
Viena, Austria
Versión adaptada publicada en cinco entregas:
Prensa Comunitaria
https//comunitariapress.wordpress.com
Guatemala, 26 de junio al 16 de julio de 2015
Recopilación disponible en:
https://medium.com/@PrensaComunitar/parapol%C3%ADtica-y-distorsión-il%C3%ADcita-de-la-democraciaguatemalteca-d2400a69fdcf

Fotos de portada:
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Fotos de contraportada:
Prensa Comunitaria

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Índice
Introducción 5
1. Marco teórico 7

1.1 Democracia y sistema político 7
1.2 Redes Político-Económicas Ilícitas (RPEI) 9
1.3 Grupos de poder Regional (GdPR) 10

2. Las encrucijadas de la democracia en Guatemala

12

2.1 El devenir histórico y las generaciones de partidos políticos
12

2.2 Los partidos de tercera generación 15
2.3 Los poderes regionales se perpetúan 19

2.4 Caracterización del poder regional en la actualidad
23

3. Conclusiones 36

3.1 Las redes regionales y el alcance de la corrupción
3.2 La distorsión ilícita de una democracia asimétrica

36
39

Bibliografía 41
Anexos 44

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Poderes regionales...

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Introducción
La coyuntura que se desató a partir de abril de 2015, tras
conocerse públicamente sobre el funcionamiento de
estructuras de corrupción en y desde los niveles más altos
del Estado, no solamente dio lugar a la expresión pública
de repudio e indignación, sino también abre un paréntesis
oportuno de reflexión sobre la experiencia democrática
durante las últimas tres décadas en Guatemala.
En efecto, “ya no basta con argumentar, con la complacencia
de hace algunos años, que nunca en Centroamérica se
había vivido, en toda ella y de manera continua, un periodo
de más de 25 años de democracia (Torres-Rivas, 2010: 1).
En las vísperas de cumplir casi 30 años de gobiernos civiles
y 20 años de paz en Guatemala, es necesario reflexionar
sobre las concepciones y realidades del paradigma liberal
de democratización, que ha transcurrido en un complejo
contexto de rupturas y continuidades de estructuras y
redes de poder a nivel nacional.
Asimismo, en las pancartas de rechazo a la corrupción,
-especialmente en las manifestaciones pacíficas que
han tenido lugar en varias cabeceras departamentales-,
han aparecido de manera recurrente los nombres de
legisladores distritales y autoridades municipales,
reflejando la percepción de la población sobre la actuación
aparentemente anómala de estos personajes regionales y
locales. Esa percepción parece confirmar que “…las ocultas
relaciones de poder, son encubiertas por sus propios
actores. Sin embargo, pueden ser percibidas a través de
sus manifestaciones por terceros dando lugar a hipótesis
sobre su existencia (…) Podrán haber existido, existir y en
un futuro también podría darse este tipo de relaciones de
poder que nunca sean descubiertas. Pero, por lo general
son descubiertas por su actuar ya grosero e insultante por
su inmoralidad” (Robles, 2000: 171).
Los mensajes surgidos desde los departamentos sustentan
la hipótesis de la conformación de grupos regionales
que, -en confluencia con otros poderes nacionales-, han
articulado complejas redes alrededor del continuismo de
las diputaciones distritales.

Desde ese punto de vista, el presente ensayo problematiza
entorno a la sistematicidad de la perpetuidad de poderes
regionales y su interrelación con un sistema democrático
que se caracteriza por ser unipolar, fraccionado, apolítico
y clientelar. Se argumenta la existencia de al menos 34
Grupos de Poder Regional (GdPR), -consolidados y en
formación-, cuyo poder está arraigado en prácticamente
todos los departamentos del país, y donde han conformado
complejas redes público-privadas que controlan y
manipulan el negocio de la obra pública y tejen influencias
de micro-captura del Estado.
Una selección de 69 constructoras regionales demuestra
que a través de estas redes se han canalizado al menos Q.
10 mil millones (US$ 1,3 billones) en contratos públicos
entre 2004 y 2015, y de esta manera diversos contratistas
y grupos empresariales se han constituido en el engranaje
privado de estas redes. Especialmente en lo regional se ha
configurado una economía informal o subterránea, en la
cual la triangulación política-crimen-negocio se presenta
en forma de una compleja interacción entre lo público
y lo privado, lo lícito y lo ilícito, así como lo formal y lo
informal.
Estos poderes se han perpetuado en y desde el Congreso
de la República, -implicando alrededor del 30% de las
diputaciones-, conduciendo hacia una situación endémica
que es comparable con el nivel de incidencia que ha
alcanzado la parapolítica en Colombia. Es una paradoja
que afecta la legitimidad y legalidad del Legislativo y
desnaturaliza la institucionalidad estatal en las regiones.
En otras palabras, se trata de la distorsión ilícita de la
democracia guatemalteca.
Este tipo de fenómeno, -descrito por CICIG como Red
Político-Económica Ilícita (RPEI)-, no puede analizarse
al margen de poderes políticos, económicos, (ex)militares
y criminales que en su conjunto crearon y consintieron
zonas grises en un escenario de corrupción sistémica,
desmantelamiento arbitrario del Estado y criminalidad
compleja en Guatemala.
5

Poderes regionales...

Prácticamente todos los partidos políticos, -denominados
de tercera generación-, interactúan con estas redes
regionales, y los últimos procesos electorales
representaron, -en su esencia-, una contención asimétrica
que ha profundizado el arraigo de los principales actores de
poder lícitos e ilícitos; rivalizando entre sí por posiciones
privilegiadas. Y en tanto, el proceso electoral de 2015
continua predominado por este tipo de partidos, poderes
nacionales y redes regionales; se está ante la prolongación
irreversible del circulo vicioso de la democracia clientelar
y apolítica, así como de lo grisáceo de los poderes de facto.
En estos momentos, Guatemala parece estar ante la
disyuntiva de la perpetuidad o de una reforma democrática
y legítima.

Foto: Marisol Garcés (Prensa Comunitaria), 01/08/2015

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1. Marco teórico
1.1 Democracia y sistema político

“Desde la época clásica hasta hoy el término “democracia”
siempre ha sido empleado para designar una de las formas
de gobierno, o sea, una de las diversas maneras bajo las que
puede ejercerse el poder político. Específicamente designa
la forma de gobierno en la que el poder político es ejercido
por el pueblo” (Bobbio, [1985] 1996: 188).
Torres-Rivas (2013: 267) plantea que “la noción de
democracia debe vincularse a la de Estado, pues tanto en su
dimensión sustantiva como instrumental el objeto deseable
es el Estado democrático”, y según Hirsch (2005: 76),
algunas de las características de lo que hoy en día se entiende
habitualmente por un Estado democrático son: un sistema
político que se rige por elecciones universales y libres, la
representación parlamentaria, un mínimo de garantías en
un Estado de derecho, la separación de poderes, el traspaso
pacífico y regulado del poder gubernamental basado en
un sistema multipartidario, así como el reconocimiento de
determinados derechos fundamentales.
Sin embargo, en el campo de la teorización y realización
de la democracia no existe una visión única. De hecho,
“…la democracia es objeto de discusión y disputa por
parte de concepciones y/o proyectos políticos que tienen
una perspectiva distinta de lo que es, puede, o debe ser
y, en aquellas sociedades en las que se ha establecido, la
democracia, y particularmente los sistemas políticos se
convierten en campo de conflicto en torno a sus alcances y
límites” (Sáenz, 2007: 19-20).
Pero, de acuerdo a Kreisky y Löffler (2012: 133), pese a
la necesaria elasticidad de este concepto, la definición
política y teóricamente dominante de la democracia es
hoy restrictiva y tendenciosa por asemejar civilización
occidental y democracia en la tipificación de “democracia
occidental”; y a su vez, ésta es designada como el ideal
democrático para todas las regiones del mundo. Esta

forma de pensar contiene una significación central: la
democracia liberal, -que presume conceder libertad e
igualdad-, fundamenta en ello su pretensión de legitimidad
y universalidad.
Hirsch (2005: 77) refuerza esta crítica, afirmando que la
libertad, la igualdad y la autodeterminación a lo interno
de la democracia liberal, siempre se basa estructural y
socialmente en la sumisión, la desigualdad y la heteronomía.
En este sentido, ese poder del pueblo no se ejerce de igual
forma en las distintas democracias en el mundo; y en efecto,
la democracia implica una gran complejidad que puede
expresarse en lo conceptual-teórico, lo procedimental, y
también lo realmente existente.
Y no necesariamente “…es el consenso el que vuelve
democrático al poder estatal sino el atravesar con éxito
las pruebas del disenso y su manejo…” (Torres-Rivas,
2013: 271), y desde las concepciones post-democráticas
se cuestiona precisamente la desaparición de un
entendimiento teórico, -y por ende también práctico-, de
la política como ámbito de disenso y disputa. Kreisky y
Löffler (2012: 142) argumentan que extraer los conflictos
de la disputa política, los hace insolubles.
Ello dirige la atención hacia las formas de deliberación,
en su sentido de búsqueda de la voluntad general en
una sociedad. Sáenz (2007: 19-34) reflexiona sobre la
importancia de la recuperación de la política como espacio
público de la ciudadanía, superando las limitaciones de
votar las diferencias individuales en espacios restringidos
de partidos y políticos. Se trata de construir una visión
en torno a lo que es bueno para la sociedad en conjunto,
y para ello “…la deliberación democrática requiere ciertos
niveles de igualdad entre los sujetos deliberantes (…)
Aquellos individuos o grupos que cuenten con mayores
7

Poderes regionales...
recursos – de todo tipo, particularmente educación,
información y capacidad de influencia – tendrán mejores
condiciones para participar en este tipo de espacios e
impulsar sus ideas.” Pero en la práctica, la construcción
de sociedades democráticas “depende de las fuerzas y
coaliciones que disputan los alcances de la democracia en
la arena política. Es del conflicto político del que emerge el
entramado institucional que define los alcances y límites
de la democracia, y este depende de la negociación entre
fuerzas y proyectos políticos o del predominio de unos
en detrimento de otros.” En este sentido, el manejo de
poder y los procedimientos institucionales también son
elementos claves en las democracias realmente existentes,
reconociendo que el poder no se produce en las democracias
liberales en el momento de las elecciones, sino el “Estado
concentra poder y este poder es objeto de disputa entre
grupos antagónicos dentro de las sociedades.” Siguiendo al
mismo autor, una visión agregativa de la democracia acepta
la imposición de restricciones a la soberanía popular, “…
partiendo del principio liberal de las libertades negativas:
el alcance de las decisiones mayoritarias no puede afectar
las libertades de los individuos.”

Foto: Prensa Comunitaria, 25/07/2015

Este enfoque se traduce en sociedades de poderes
desiguales en diseños institucionales que pueden favorecer
determinados sectores e intereses, y en “muchos casos, los
resultados de las elecciones colectivas dependen más de los
procedimientos de votación o de quién controle la agenda,
que de la voluntad popular.” Y el problema concreto consiste
también en “la irrupción de recursos de grupos de interés
privados en las campañas electorales y las inquietudes en
la competencia. Esto pone el acento en el tema de que este
sistema es imperfectamente competitivo.”
8

De esta manera, es necesario problematizar sobre la
democraticidad de la democracia y la “crítica democrática
a las democracias realmente existentes – como la llama
O’Donnnell – puede contribuir a su mejoramiento a partir
de identificar los problemas y vacíos que esta tiene” (Sin
autor, 2011: 165). Pues, la democracia podría ser, -como
plantea Torres-Rivas (2013: 269)-, “una forma ventajosa
de distribuir el poder del Estado en la sociedad, al que
fortalece mediante la organización y la participación
ciudadanas…”. Se trata, entonces, de un sistema político
con características democráticas.
Sobre este tema, Luhmann ([1975] 1995: 128-129)
argumenta que el desarrollo de sociedades complejas
supuso también la disgregación del poder, y precisamente
esta “diferenciación demanda el desarrollo de nuevos
sistemas políticos de referencia que se especialicen
en la formación y manipulación del poder”. Significa,
según Sáenz (2007: 78), que “…la modernidad implica
complejización y diferenciación de manera que “lo
político” se convierte en un ámbito que tiene validez e
importancia por si mismo y, sobre todo autónomo del
“sistema económico” y del “sistema social”. Inicialmente
resulta problemático pensar la separación de sistemas de
manera tajante; sin embargo, desde una visión normativa
el argumento es adecuado: la posibilidad de construir
un orden democrático – que pueda denominarse de esta
forma en sentido estricto – está directamente relacionada
con la construcción y consolidación de un ámbito público
en el que la ciudadanía esté en condiciones de discutir y
tomar decisiones más allá del peso económico que posean
individual o colectivamente los sujetos.”
En este sentido, en un sistema político democrático el
sufragio universal suprime teóricamente las asimetrías
socio-económicas y las relaciones de poder se regulan de
una forma equitativa y dirigida al bien común. El sistema
de partidos políticos sería el canal de las demandas
sociales colectivas (programas políticos) que encuentran
su materialización en un Estado con división de poderes
(representar, administrar y controlar).
No obstante, la historia señala que “durante gran parte
de la segunda mitad del siglo XX, el Estado fue en buena
medida controlado y disputado por grupos empresariales
más o menos tradicionales (…) [y] en los últimos años se
ha dado una disputa por el control de partes/sectores de la
administración pública en distintos niveles y por distintos
grupos. En las grandes ligas actúan los principales grupos
de poder económico y político (…) En otros niveles se
disputan las decisiones intermedias sobre volúmenes de

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inversión, para finalmente establecer cómo se realiza la
inversión en obra pública” (Sin autor, 2011: 166-167).
Así, -y de nueva cuenta-, el pluralismo asimétrico plantea
disyuntivas importantes en relación a distorsiones
estructurales en el sistema político y esto también se
refleja en los resultados del mismo, caracterizados por un
continuum sistemático de la coexistencia de acumulación
y desigualdad.

y luego democracias contrainsurgentes, que fueron
variando en su condición de régimen, pero conservando
su calidad represiva. Pese a todas las complejidades, la
crisis del régimen alrededor de 1980 llevó paulatinamente
a la mutación de lo autoritario militar hacia lo democrático
civil.

Otro campo problemático es la propia transición
democrática1 a nivel centroamericano, especialmente en
Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala. El llamado
modelo centroamericano de esta mutación de los sistemas
políticos hacia la democracia no se define solamente por
haber transcurrido en situaciones de guerra, sino también
por la complejidad que han impuesto de manera paralela el
two track approach y el cambio de los modelos económico
y estatal bajo las prescripciones del (neo)liberalismo.
Desde una perspectiva global, Centroamérica fue uno
de los primeros laboratorios para el paradigma liberal
de pacificación, una etiqueta adherida a las crecientes
intervenciones externas en sociedades de post-guerra y
post-conflicto. Este paradigma presupone que la triple
transformación de paz, democracia y libre mercado es un
proceso de autofortalecimiento que conduce al desarrollo
sostenible (Kurtenbach, 2010: 1).
El resultado de este tipo de transformaciones son sistemas
políticos complejos, -que oscilan entre lo autoritario y
lo democrático-, y que han adoptado en los campos de
la ciencia y la política una amplia gama de apelativos:
autoritarismo competitivo, semi-autoritario, autoritarismo
blando, autoritarismo electoral, régimen híbrido, semidemocracia, democracia virtual, democracia electoral,
democracia iliberal, y pseudo democracia, entre otros.
En todo caso, nombrar los distintos regímenes políticos es
una discusión compleja. Torres-Rivas (2013) habla en su
libro Revoluciones sin cambios revolucionarios de dictaduras
militares institucionalizadas (no personalizadas) durante
el periodo entre 1950 y 1980 ,-en los casos de El Salvador
y Guatemala-. El ejército era el Estado, diferenciando entre
Estados militares con pretensiones democráticas, primero
1
“No fueron democracias surgidas «desde abajo»,
efectos del reclamo de fuerzas populares movilizadas desde la
oposición, sino decisiones de una cúpula reaccionaria y en crisis.
La democracia no fue resultado de la derrota de los militares ni de
la victoria de la guerrilla. Fue un arreglo contrainsurgente (…) Por
ello, la democratización no fue una transición, sino el resultado de
pactos acordados entre fracciones de la elite militar, empresarial
y política guiadas por las iniciativas de «La Embajada». (Torres
Rivas, 2010: 3)

Foto: Quimy De León (Prensa Comunitaria), 09/07/2015

No solamente es el antecedente histórico del sistema
político que ha regido en Guatemala durante las últimas
tres décadas, sino también es la herencia que ha intervenido
en el proceso democrático hasta la actualidad.

1.2 Redes Político-Económicas Ilícitas
(RPEI)

El concepto de Redes Político-Económicas Ilícitas (RPEI)
tiene antecedentes en las décadas de la guerra interna. Una
de las herencias de aquella etapa histórica fue un ejército
contrainsurgente y violador de Derechos Humanos, socio
de las élites económicas, y conectado íntimamente a los
partidos tradicionales, las ligas anticomunistas, así como
a redes de corrupción y negocios ilícitos. El Estado y la
sociedad enfrentaron, -en condiciones muy complejas-,
el reto de la desmilitarización para encarar el futuro de
democracia y paz.
“En este marco, uno de los aspectos fundamentales es la
transformación del poder del ejército en el transcurso
histórico, quien indudablemente ha fortalecido sus
posiciones, -y la de algunos oficiales-, en una compleja
mezcla de la guerra y la política, que tornó inseparables
ambas categorías en gran parte de la segunda mitad del
siglo XX. En este contexto, el ejército y la política han
estado íntimamente atados. La etapa de la democracia y
los acuerdos de paz rompe esta atadura, fomentando una
9

Poderes regionales...
división entre los ámbitos institucional y extra-institucional.
Comenzó entonces un proceso que fragmenta, oculta,
privatiza y criminaliza el poder de los militares, dando
origen a nuevos núcleos de poder, -más complejos y
“multisectoriales” en la actualidad…” (Waxenecker, 2014:
3).
Partiendo de la preocupación de la continuidad de
estructuras clandestinas de la guerra en la etapa postconflicto, en el Acuerdo Global de Derechos Humanos,
-suscrito en 1994-, se afirmó que “para mantener un
irrestricto respeto de los derechos humanos, no deben
existir cuerpos ilegales, ni aparatos clandestinos de
seguridad. El Gobierno de la República reconoce que es
su obligación combatir cualquier manifestación de los
mismos.”2
Este concepto de los Cuerpos Ilegales y Aparatos
Clandestinos de Seguridad (CIACS) fue retomado en los
primeros años del siglo veintiuno en la agenda de la sociedad
civil, preocupada por la evidencia de la continuación de
redes clandestinas en la esfera pública y privada y ligadas a
redes de corrupción y contrabando. La Fundación Myrna
Mack y WOLA, entre otras organizaciones, denunciaron la
existencia de poderes ocultos.
En 2006, los esfuerzos de la sociedad civil convergieron en
el acuerdo para la creación de la Comisión Internacional
contra la Impunidad (CICIG), cuyo mandato establece que
“se deberá entender por Cuerpos Ilegales de Seguridad y
Aparatos Clandestinos de Seguridad, a aquellos grupos
que reúnan las siguientes características: (i) Cometer
acciones ilegales para afectar el pleno goce y ejercicio de
los derechos civiles y políticos, y (ii) Estar vinculados
directa o indirectamente con agentes del Estado, o contar
con capacidad de generar impunidad para sus acciones
ilícitas.”3
Según el ex vicepresidente Eduardo Stein, en estos años
“existían ya muy instaladas estas redes de intermediación
ilegal de negocios (...) no eran pues, despojos espectaculares
(…) sino un sinnúmero capilar de operaciones de negocios
que, comenzando en la ilegalidad, terminaban en absolutas
y defendibles operaciones legales en lo público, que van
(…) desde lo citado [bancos, loterías, conciertos, etc.] hasta
los bienes raíces.”4 Estas estructuras habían transmutado

2
Acuerdo Global sobre Derechos Humanos (AGDH),
México, 29 de marzo de 1994
3
ONU, Acuerdo entre la Organización de Naciones
Unidas y el Gobierno de Guatemala relativo al establecimiento de
una Comisión Internacional Contra La Impunidad en Guatemala
(CICIG), Ciudad de Nueva York, 12 de diciembre de 2006
4
Exposición de Dr. Eduardo Stein Barillas en el foro “Los
nuevos caminos de cooptación del Estado”, Fundación Myrna

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en el tiempo.
La labor investigativa de CICIG ha llevado a una nueva
conceptualización, que afirma “que en la actualidad los
CIACS pueden caracterizarse como una forma de Red
Político-Económica Ilícita (RPEI). No son una entidad
gubernamental, ni son una entidad estrictamente
privada; son entidades adaptativas mixtas, y por ello,
eminentemente transicionales. Estas se desplazan entre lo
público y privado, entre lo gubernamental y lo empresarial,
entre lo lícito y lo ilícito y entre lo formal y lo informal, y
tienen por finalidades lograr: a) poder indebido (político
y/o económico), b) influencia indebida (política y/o
económica), c) impunidad para sus acciones ilícitas y d)
enriquecimiento indebido” (CICIG/MP, 2015). 5

1.3 Grupos de Poder Regional (GdPR)

En primer lugar es importante constatar que las élites
económicas nacionales han utilizado permanentemente al
Estado como instrumento para la acumulación originaria,
maximizar ganancias, socializar costos y pérdidas
privados, y financiar su consolidación económica, entre
otras. Sin embargo, en las últimas 3 décadas han cambiado
las condiciones institucionales del régimen político y
del Estado, así como la composición misma de las élites
económicas; y con ello, el énfasis de la obtención de rentas a
partir del Estado se ha concentrado en i) la transformación
de los mercados financieros, ii) la privatización de
sectores claves, y iii) el desmantelamiento de funciones y
capacidades estatales.
Esa tercera vía del desmantelamiento y de la
descentralización del Estado resulta especialmente
relevante, a partir de trasladar, comprar y/o subcontratar
bienes y servicios a empresas privadas. La gama de negocios
es amplia: venta de medicamentos, construcción de obra
gris, emisión de licencias, espacios de publicidad, venta
de vehículos, muebles, equipos, combustibles y un largo
etcétera.
La relación económica con el Estado puede ser, -desde
el punto de vista empresarial-, una fuente importante de
ingresos, y por ello, los procesos de adjudicación de los

Mack, Universidad Rafael Landívar, ASIES, ODHA, Impunity
Watch, Open Society Foundation, 24 de Marzo de 2015.
Audio
disponible
en:
http://www.cicig.org/index.
php?page=not_022_20150324
5
Para profundizar el análisis: Exposición de Lic. Iván
Velásquez Gómez en el foro “Los nuevos caminos de cooptación
del Estado”, Fundación Myrna Mack, Universidad Rafael Landívar,
ASIES, ODHA, Impunity Watch, Open Society Foundation, 24 de
Marzo de 2015. Audio disponible en: http://www.cicig.org/index.
php?page=not_022_20150324

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
contratos públicos son susceptibles a corrupción, tráfico
de influencias y abusos; y sin duda, “asistimos a una nueva
forma de disputar el reparto del PIB donde hay nuevos
actores que también luchan por el control del “centro
político” practicando ilegítimas formas de acumulación a
gran escala y que requieren del control de las compras del
Estado...” (Valdez, 2013: 2).
Además, el traslado del poder hacia las regiones puede ser
problemático, y según Garay Salamanca y Salcedo-Albarán
(2012: 48), es “fácil encontrar Estados frágiles que adoptan
modelos de descentralización que no se ajustan a sus
características y realidades particulares, las cuales pueden
incluir agentes criminales poderosos con amplia capacidad
de acción en el plano local.”
Lo cierto es que se ha conformado un ámbito regional
irrumpido por complejas zonas grises, en el cual coexiste
una variedad de actores que intentan moldear las
instituciones del Estado de acuerdo con sus intereses6 e
interactúan en lo político y lo económico, así como en lo
lícito y lo ilícito.

En el caso guatemalteco, un estudio sobre estos Grupos
de Poder Regional (GdPR) en el departamento de Petén
aporta conceptualizaciones importantes:
“Los grupos de poder regional son redes de familias
y personas que a partir de su inserción en la política
partidista han logrado construir una base material y
financiera – generalmente asociada al control de la obra
pública – qué les permite reforzar su posicionamiento
político y ampliar su radio de influencia de lo local a lo
nacional...” (Sin autor, 2011: 154).
“La política como base de acumulación es central para la
comprensión de estos grupos, que desde cargos de elección
popular, principalmente alcaldías y diputaciones, logran
articular, mediante el control de la obra pública, redes de
clientela política y entramados de negocios. El éxito en el
control de la obra pública les permite fortalecer su base
social a través de distintos tipos de intercambios y ampliar
su influencia política” (Sin autor, 2011: 24-25).

En estas zonas grises resalta el rol central de las diputaciones
distritales y la intrincada dinámica del transfuguismo
partidario de quienes se vuelven a reelegir una y otra vez
como representantes legislativos de sus regiones. ¿Se trata
de elites regionales que representan determinados intereses
de desarrollo territorial ó se está ante un fenómeno de
grupos de poder regional que han conformado redes de
influencia político-económica en función de beneficios
particulares?
Sáenz (2014: 53-54) afirma que con “excepción de la elite de
los altos en Quetzaltenango en el siglo XIX, es difícil pensar
en la existencia de elites regionales en el sentido estricto del
término. Sin embargo, y en el marco de la interacción entre
líderes políticos regionales, grupos de proveedores del
estado locales, e intermediarios políticos puede constatarse
la existencia de grupos de poder regional/local, que tienen
una influencia decisiva en la política de los departamentos
y municipios.”
6
“En cuanto a la “captura del Estado”, la literatura
especializada y el comentarismo político ha tendido a asumir
que “solo los chicos malos tratan de capturar el Estado” (…)
Ahora bien, el problema es que existen multiplicidad de actores,
nacionales e internacionales que intentan moldear las instituciones
del Estado de acuerdo con sus intereses (…) En síntesis, son
diversos los actores que buscan capturar el Estado; algunos lo
hacen a través de victorias electorales legítimas, otros a través de
la compra de elecciones. Algunos operan a través de la violencia
y la intimidación, otros infiltran en el estado para crear estructuras
clientelares que muchas veces son más poderosas que los
partidos…” (Sáenz, 2014: 17).

Foto: Prensa Comunitaria, 30/05/2015

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Poderes regionales...

2. Las encrucijadas de la democracia en Guatemala
2.1 El devenir histórico y las generaciones de
partidos políticos

La contraposición de la democracia como un ideal y
algo realmente existente es una disyuntiva de todas las
democracias, también de la guatemalteca. En este sentido,
un recorrido por períodos claves de las últimas tres décadas
aporta elementos de comprensión.
El momento inmediato de instauración democrática,
-mediante la asamblea constituyente desde 1984 y el
primer gobierno civil desde 1986-, demuestra factores
de ruptura y continuidad. En este contexto se plantearon
fundamentalmente dos facetas de continuidad: por un
lado, la visión excluyente de la estatalidad guatemalteca,
y por otra parte, los partidos políticos que mostraron su
apoyo, complicidad y tolerancia durante los regímenes
autoritarios.
En la segunda mitad de la década de 1980, “los partidos
cómplices del generalato como el Partido Revolucionario
PR, Partido Institucional Democrático PID, Movimiento
de Liberación Nacional MLN y la Democracia Cristiana
Guatemalteca DCG fueron los partidos que predominaron
– junto al único nuevo partido exitoso la Unión del Centro
Nacional UCN…” (Sáenz, 2007: 147-148). Estos partidos
tradicionales (especialmente DCG y MLN), así como la
UCN (considerada de primera generación) dieron en cierta
medida forma y contenido7 a la democracia naciente.
Sin duda, el poder militar institucional también constituyó
7
“Igualmente se restableció un sistema político y de
partidos políticos en cuyo interior se desenvolvieron sub proyectos
dentro del proyecto general contrainsurgente (…) Se conformó un
sub proyecto reformista impulsado por la DCG (…) un proyecto
doctrinariamente anticomunista y conservador impulsado por el
MLN; y, un proyecto liberal impulsado por el nuevo partido Unión
del Centro Nacional. Estas tres fuerzas políticas prácticamente
empataron en las elecciones para la constituyente y elaboraron de
común acuerdo una constitución que no atentaba contra el marco
general previamente establecido por el ejército” (Sáenz, 2007:
253f.).

12

durante la primera década democrática una continuidad,
aunque en forma decreciente en el marco de la contradicción
autoritarismo-democracia esbozada en estos años. Quizá
en la medida que disminuyó la capacidad de veto de
los militares sobre la institucionalidad civil, aumentó la
influencia extra institucional8 del poder militar en los
ámbitos lícitos e ilícitos de la vida nacional. Y “trazaron una
política sui generis”, como afirma Torres-Rivas (2013: 334),
para “militarizar el poder y desmilitarizar el gobierno…”
Para inicios de la década de 1990, el narcotráfico se había
convertido en un fenómeno de importancia estructural en
la región y en Guatemala. No por último, la confluencia
de fenómenos macro del flujo sur-norte de la droga y de
las redes político-militares de la contrainsurgencia y del
anticomunismo centroamericanos (asociados íntimamente
a las conspiraciones que se develaron parcialmente en
el marco de lo que se conoció como el escandalo IránContra), había contribuido desde la década pasada a la
creación y consolidación de organizaciones del tráfico de
drogas (ODT) en Guatemala.
La clave consiste en constatar, que Guatemala se enfrentó
a la herencia de estructuras de poder crecidas a la luz (y
sombra) de la conspiración, represión, contrabando,
corrupción, drogas, guerras e intrigas. El fenómeno de
los cuerpos ilegales y aparatos clandestinos de seguridad
(CIACS) se había arraigado en el país.
Mientras tanto, el primer gobierno civil, -encabezado por
Vinicio Cerezo de la DCG-, había enfrentado múltiples
rumores y al menos dos intentos concretos de golpe de
Estado, gestados desde las entrañas del ejército en alianza
con el empresariado más conservador. En este sentido, la
mera sobrevivencia del primer gobierno civil representó una
creciente legitimación del sistema político democrático.
8
Además de CIACS, “[e]n lo extra-institucional, se
afianzaron también otros factores del poder militar: la seguridad
privada, asociaciones pro-castrenses y estructuras paramilitares, especialmente a nivel local-“ (Waxenecker, 2014: 3).

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
El proceso electoral de 1990/91 fue dominado por partidos
de primera generación: la UCN y el Movimiento de Acción
Solidaria –MAS-, mientras los partidos tradicionales
habían quedado debilitados. Jorge Serrano Elías del MAS
obtuvo una amplia victoria en la segunda vuelta electoral,
y tras dos años de gobierno decidió disolver el Congreso
de la República, la Corte Suprema de Justicia –CSJ- y la
Corte de Constitucionalidad –CC-, así como desconocer
a la Procuraduría de Derechos Humanos –PDH- y la
Procuraduría General de la Nación –PGN-.
Este episodio, -conocido como autogolpe o serranazo-,
terminó en elecciones parlamentarias extraordinarias y la
instalación de un gobierno interino, -a cargo de Ramiro de
León Carpio-, hasta 1996. “Dos actores políticos dentro del
sistema fueron los principales afectados por este proceso.
En primer lugar el proyecto político contrainsurgente y
el ejército en su conjunto se vieron seriamente afectados:
por primera vez tuvieron que subordinarse al poder civil...”
(Sáenz, 2007: 249), y en segundo lugar, esta transición llevó
a la muerte política a los partidos tradicionales (DCG, MLN,
PR, CAN, etc.), así como al ocaso de la primera generación
de partidos que se habían disputado el segundo periodo
gubernamental de la era civil (UCN9 y MAS).

de partidos políticos, ii) la fragmentación del sistema
político, y iii) la volatilidad del voto.
Después de la crisis generada por el autogolpe y en el
marco de las negociaciones entre la guerrilla y el gobierno,
pero sobre todo después de la firma de la paz, se inicia
una etapa de mayor participación desde abajo11. Con la
victoria electoral del PAN en 1995, se había viabilizado la
firma de la paz firme y duradera en diciembre de 1996,
y la contradicción fundamental en el sistema político se
modificó. La dicotomía autoritarismo-democracia dio
paso al desafío de la consolidación del sistema democrático
por la vía de una pluralidad política que probablemente
no se había experimentado en la historia guatemalteca,
-con excepción de la Primavera Democrática entre 1944
y 1954-.
Alicia Dolores Beltrán López (Retalhuleu)

No necesariamente fue la democracia la más fortalecida
en esa coyuntura, sino –como argumenta Sáenz (2007:
249)- la pérdida de poder político del ejército se dio “a
favor de las élites económicas industriales y modernizantes
que se fortalecieron en este proceso. Fue, para describirlo
de alguna manera una transferencia de recursos políticos
entre las elites (…) [Además] este realineamiento de
fuerzas políticas permitió que se abrieran paso a reformas
encaminadas a la liberalización económica” (Sáenz, 2007:
249).
Y en el ámbito electoral llegó el momento de la segunda
generación: el Partido de Avanzada Nacional (PAN) y el
Frente Republicano Guatemalteco (FRG)10 se consolidarían
en los procesos electorales de 1994, 1995 y 1999 como
las fuerzas políticas principales a nivel nacional; y desde
entonces empiezan a tener expresión las leyes de hierro que
se convertirían en características y garante del status quo
en la democracia guatemalteca: i) la fluidez en el sistema
9
El candidato presidencial de 1990, Jorge Carpio Nicolle,
fue asesinado en 1994 (ver Robles, 2002: 91-101).
10
“En las elecciones parlamentarias anticipadas de 1994,
los grandes ganadores fueron el PAN, que (…) era un proyecto pro
empresarial modernizante y el Frente Republicano Guatemalteco
FRG, partido encabezado por el ex dictador Efraín Ríos Montt
que no sólo era la expresión de la derecha conservadora sino de
sectores de la burguesía que por el hecho de no pertenecer a la
aristocracia criolla no eran aceptados dentro del núcleo oligárquico
de la clase dominante” (Sáenz, 2007: 249-250).

Foto: Tomada de Youtube, 25/06/2013

Los compromisos contenidos en los Acuerdos de Paz, la
participación electoral de la izquierda, la organización
social de mujeres, pueblos indígenas, poblaciones
desarraigadas y retornadas y del campesinado, entre
muchos otros sectores, así como la apertura de nuevos
11
Entre 1994 y 1996, “…una salida intermedia para
promover una mayor participación social fue la creación de
una Asamblea de la Sociedad Civil (ASC). En esta participaron
de manera voluntaria organizaciones sociales aglutinadas en
“sectores” que incluían el religioso, sindical, indígena, mujeres,
cooperativistas, académicos y centros de investigación, etc.,
para discutir los temas sustantivos establecidos en la agenda de
negociación y proponer a las partes los contenidos de estos (…)
aglutinaba las propuestas y demandas de los grupos que habían
sido excluidos del pacto democrático de principios de la década
anterior” (Sáenz, 2007: 262).

13

Poderes regionales...
espacios democráticos plantearon nuevos retos a las fuerzas
del status quo, representadas en el PAN y el FRG, -que pese
a sus diferencias y contradicciones-, fueron impulsores de
una mezcla compleja de democracia, ajuste estructural,
reconfiguración elitista y criminalidad compartida/
consentida.
Aristides Crespo (Escuintla)

Foto: EFE/Archivo (Telemundo)

En este contexto, no se produjo la consolidación del sistema
de partidos y lo sui generis de la política guatemalteca no
condujo por ninguno de los caminos de los países vecinos.
Ni como en Honduras donde se había instalado un
bipartidismo conservador desde su retorno a la democracia
a principios de la década de 1980 (y roto en 2009); ni
como en El Salvador donde se instauró un bipartidismo
derecha-izquierda después de la firma de la paz en 1992;
y tampoco como en Nicaragua donde las fuerzas políticas
principales durante las últimas décadas han girado entorno
a la dicotomía sandinista-antisandinista.
En Guatemala, por el lado conservador, la complejidad
propia de la composición de las fuerzas del status quo no
permitió la consolidación de la segunda generación de
partidos como instrumentos de estabilidad política, sino
la dinámica de disputa por el poder llevó a la creación de
una tercera generación de partidos, entre éstos: Partido
Unionista –PU-, Movimiento Reformador –MR-, Gran
Alianza Nacional –GANA-, Partido Patriota –PP-, Unión
Democrática –UN-, Libertad Democrática Renovada –
LIDER-, Unión del Cambio Nacional –UCN-, Compromiso,
Renovación y Orden –CREO-, Visión con Valores –VIVA-,
Partido TODOS, Frente de Convergencia Nacional –FCN14

, Partido FUERZA, y Partido Republicano Institucional
–PRI-.

12

Por el lado progresista, la Unidad Revolucionaria
Nacional Guatemalteca –URNG- y otros actores sociales,aglutinados en torno a posiciones de izquierda y la agenda
de la paz-, tuvieron su mejor correlación en las elecciones
de 1999, colocándose como tercera fuerza política en el
escenario nacional. No obstante, las dificultades internas
y la lógica clientelar del sistema electoral llevaron a estos
actores a la marginalidad política. El partido Unidad
Nacional de la Esperanza –UNE-, creado por Álvaro
Colóm, tiene sus orígenes parcialmente en estos sectores,
sin embargo, su estrategia de crecimiento electoral lo
convirtió necesariamente en un actor más del status quo y
de la tercera generación.
Si bien “…los acuerdos [de paz] sentaban las bases para
la solución de los problemas que originaron el conflicto y
constituían (…) una propuesta de desarrollo que fortalecía
al Estado y limitaba los alcances de las políticas neoliberales”
(Sáenz, 2007: 268), la realidad fue distinta, y con ello, se
cerró el paréntesis de una mayor democraticidad a partir
de la participación más amplia en el sistema político. Lo sui
generis del momento se caracteriza por tanto por un sistema
democrático unipolar fraccionado, integrado por múltiples
fuerzas particulares y coyunturales (la tercera generación
de partidos), que se disputan el predominio político de
manera paralela o al margen de poderes extrapartidarios13,
los cuales operan de facto desde lo legal-formal hasta lo
ilegal-informal. En otras palabras, unipolar desde el punto
de vista de la continuidad del status quo, y fraccionado
por la disputa y la interacción de poderes complejamente
entrelazados. Se conformó un sistema político dependiente
y sin contrapesos, cuyo manejo de poder real se despliega
desde complicadas zonas grises y se constituye en garante
del status quo.
12
El FCN “surgió por iniciativa de un grupo de militares
retirados. La idea germinó durante la conmemoración del día
del Ejército (30 de junio) en el año 2004. En esa oportunidad,
la Asociación de Veteranos Militares convocó, como lo hacía
regularmente desde mediados de 1995, a la realización de una
caravana alegórica para celebrar tal acontecimiento“ (Sanabria,
2012: 41).
13
“…la realidad guatemalteca de hoy no es un simple
tablero de ajedrez con dos colores opuestos, sino más bien un tejido
complejamente entrelazado, en el cual predomina la interacción
entre diferentes facciones de los poderes fácticos en función de
intereses muy diversos” (Waxenecker, 2014: 4): empresarial,
político, (ex)militar, religioso, criminal e institucional. En palabras
de Torres-Rivas (2010: 2), una parte de la problemática se refleja
en “…la creciente presencia de poderosos actores criminales y
el llamado «Estado-paralelo» en Guatemala (...) [y] la ideología
neoliberal a la que desde los 80 adhirieron las elites conservadoras
en el poder fomentó aún más la concentración de la riqueza social.“

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca

Esta unipolaridad fraccionada y la desigualdad estructural
de la sociedad guatemalteca han interactuado con “la
fragmentación política15 y la utilización de métodos
clientelares para captar y mantener a contingentes de
electores –no de ciudadanos- (…) [y en este contexto] la
vinculación de los electores con los partidos está mediada
por el intercambio, asimétrico eso sí, antes que por una
identificación política e ideológica” (Sáenz, 2007: 304-305).
Una democracia sin opciones políticas definidas y serias, es
una democracia apolítica y clientelar.
14

De esta forma, las disputas políticas de los últimos procesos
electorales16 representaron, -en su esencia-, una contención
asimétrica que ha profundizado el arraigo de los principales
actores de poder, -lícitos e ilícitos-; rivalizando entre sí por
posiciones privilegiadas en una realidad predominada por
la liberalización económica y política, la reconfiguración
de las élites y la expansión de una criminalidad compleja17.
Las elites económicas, las redes criminales, los poderes
(ex)militares y la clase política, -entre otros-, convivieron y
consintieron conscientemente estas zonas grises, y por ende,
son corresponsables de su origen y continuidad. Y en tanto,
el proceso electoral de 2015 también está predominado por
partidos de tercera generación, se está ante la prolongación
irreversible del circulo vicioso de la democracia clientelar
y apolítica, así como de lo grisáceo de los poderes de facto.

logran crecer, pero ninguno ha logrado sostenerse en
el tiempo” (Brolo, 2012: 44), hay otros actores de poder
que se perpetúan electoralmente en lo regional. ¿Cómo
se produce esta continuidad en un sistema político
fragmentado, volátil y fluido?
Ello requiere, en primer lugar, de una exploración del
funcionamiento y la estructura institucional de los partidos
políticos, -específicamente de la tercera generación-; y
en el siguiente apartado, un análisis sobre las dinámicas
regionales de personalidades y grupos predominantes.
Aracely Chavarría de Recinos (Santa Rosa)

2.2 Los partidos de tercera generación

Mientras “…los partidos políticos guatemaltecos nacen
y mueren rápidamente, algunos de ellos hibernan, pocos
14
“Es difícil precisar cuánta democracia soportan las
desigualdades o cómo la democracia convive con la pobreza. Pero
sí sabemos que las amenazas no solo provienen del mar de pobreza,
sino de la desorbitada concentración de la riqueza (…) [L]as
desigualdades (sociopolíticas, culturales, étnicas, de lugar, género,
edad...), tal como hoy ocurren en estas sociedades, refuerzan los
síntomas negativos de las democracias malas: mercado libre para
el narconegocio, desbordes criminales imparables, impunidad
y Poder Judicial impotente, bienes públicos escasos y de difícil
acceso, infinitas formas de ilegalidad; es decir, una erosión del
Estado de derecho o dificultades para su constitución (TorresRivas, 2010: 2-3).
15
Hasta el 19 de marzo de 2015, el Tribunal Supremo
Electoral (TSE) registra un total de 28 partidos inscritos y vigentes
y 8 partidos en formación. (Fuente: www.tse.org.gt)
16
La segunda vuelta electoral en los comicios pasados
se había configurado de la siguiente manera: Elecciones 2003:
GANA - FRG; Elecciones 2007: UNE – PP; y Elecciones 2011:
PP – LIDER.
17
Para profundizar el análisis: Exposición del Dr. Luis
Jorge Garay-Salamanca en el foro “Los nuevos caminos de
cooptación del Estado”, Fundación Myrna Mack, Universidad
Rafael Landívar, ASIES, ODHA, Impunity Watch, Open Society
Foundation, 24 de Marzo de 2015). Audio disponible en: http://
www.cicig.org/index.php?page=not_022_20150324

Foto: Prensa Libre, 31/03/2015

Es una empresa difícil. Pues, ante la experiencia de los
partidos de tercera generación en el ejecutivo y el legislativo,
así como ante la aún escasa información disponible sobre
las intrincadas redes de corrupción durante los últimos
tres periodos (GANA, UNE, PP), -sin excluir por ello las
experiencias anteriores-; lo más pertinente es continuar
afirmando que “…estamos lejos de entender las dinámicas
políticas ocultas…” (Mack, 2006: 26).
En los estudios sobre el sistema político guatemalteco
resalta el énfasis en la adjetivación de los partidos como
centralizados, verticales, exclusivos, elitistas, débiles,
inestables, dependientes, poco institucionalizados, con
escasa organización distrital y con baja cohesión, entre
otras (ver Lemus, 2012/Novales, 2014/Fortín, 2010/Sáenz,
2007/Brolo, 2013/Ortiz, 2011).
De este conjunto de cualidades se priorizarán tres grupos
temáticos para caracterizar los partidos políticos, y que se
15

Poderes regionales...
consideran además claves en su interacción con los poderes
regionales:
a) El personalismo, el centralismo y el verticalismo:
Prácticamente todos los partidos de tercera generación
fueron organizados por y alrededor de personas que se
constituyen en el principal liderazgo de la organización
política y “la mayoría de partidos nuevos postulan como
candidato presidencial a su fundador” (Lemus, 2012: 12).
Carlos E. López Girón (Quiché)

Foto: Guatevisión, 27/04/2015

Ello ocurrió con la alianza de partidos que se formó a
toda prisa alrededor de la candidatura de Óscar Berger18,
así como en la conformación de casi todos los partidos
recientes: Álvaro Colom19 (UNE), Otto Pérez Molina (PP),
Mario Estrada (UCN), Manuel Baldizón (LIDER), Roberto
Alejos (TODOS), Adela de Torrebiarte (ADN), Roberto
González Díaz-Durán (CREO) y un largo etcétera.

18
La derrota electoral del PAN en 1999, “más la posterior
lucha en torno a la potestad de elegir al candidato a la Presidencia
lleva en el 2002 a una fractura importante dentro de las filas del
PAN, lo que produce la salida de algunos dirigentes y a la formación
de un partido, el Partido Unionista, aglutinado alrededor de Fritz
García Gallont (secretario general) y Álvaro Arzú (actualmente,
alcalde de la Capital), y una coalición, la Gran Alianza Nacional
(GANA), conformada por un grupo de dirigentes disidente del
PAN (el M17), sin estructura partidaria, más tres partidos (PP, MR
y PSN), todos ellos aglutinados alrededor de la figura de Óscar
Berger (Mack, 2006: 23).
19
En las elecciones de 1999, “…la URNG formó la
denominada Alianza Nueva Nación (ANN) junto al partido
Desarrollo Integral Auténtico (DIA), postulando como candidato
presidencial al ingeniero Álvaro Colom. Para las elecciones del
2003 participaron por separado los partidos URNG, la ANN –ya
constituida como partido político– y el candidato Álvaro Colom
con su partido político Unión Nacional de la Esperanza (UNE)”
(Fortín, 2010: 157).

16

Efectivamente, este personalismo no puede pensarse de
manera alejada de la herencia de una larga historia de
caudillismo y autoritarismo en el Estado guatemalteco, así
como del impacto de la creciente importancia del marketing
político en las pasadas elecciones. Mientras el caudillo
de antaño y el dictador de décadas recientes obedecían a
otros andamiajes para ocupar el poder; los partidos de hoy
dependen del candidato presidencial como “el producto
que se debe vender a la población…” (Lemus, 2013: 47).
No obstante, estos elementos serían insuficientes para
describir el personalismo, el centralismo y el verticalismo
de los partidos políticos. Evidentemente también el peso
financiero propio de la figura central puede amplificar su
nivel de influencia en el partido, y por tanto, se acrecentaría
el grado de centralización y exclusividad de las decisiones
en detrimento de otros integrantes de la organización
política. Lemus (2012: 13) afirma que mientras “algunos
partidos dependen exclusivamente del liderazgo de su
fundador y financista, en la mayoría de partidos el comité
nacional es menos exclusivo y sus miembros tienen cierto
nivel de influencia. Esto se debe a que esos partidos fueron
fundados por varias personas, no dependen del capital
económico de uno de ellos, y se enfocan no solo en el poder
ejecutivo sino también en el legislativo y las alcaldías”.
En todo caso, es un asunto de negociación e incluso de
disputa a lo interno de los partidos, que pasa al menos
por dos factores de poder. Por un lado, las atribuciones
legales del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de un
partido político corresponden a un diseño centralizado y
vertical (ver Lemus, 2012: 15), que permite un alto grado
de decisiones no democráticas desde el referido órgano
central sobre cuestiones estratégicas como la organización,
la afiliación y la proclamación de candidaturas, entre otras.
Y por otra parte, la integración del CEN corresponde
también a la integración de un círculo de confianza
alrededor del liderazgo principal. Este círculo inicial,
-cofundador del partido político-, se modifica con el
desarrollo propio de la institución, integrando a nuevos
actores que suman capacidades organizativas y financieras,
al tiempo que se expulsan a otros cuyo nivel de influencia
disminuye. Y dependiendo del ciclo de vida del partido
se convierte en receptor o emisor de actores políticos. Sin
duda, los ciclos cortos de los partidos actuales incrementan
la frecuencia de estos reacomodos, alianzas y divisiones,
provocando un efecto catalizador en la fragmentación y
fluidez del sistema político.
En tanto los partidos políticos de tercera generación

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
son actores en una democracia apolítica y su esencia es
el personalismo centralizado, el candidato y el partido
se funden en el imaginario social en una unidad. Esta
unidad, -convertida en marca electoral-, aspira a ganar en
determinado momento las elecciones, y así, -al lograrlo- se
convierte en el reflejo propio del Ejecutivo presidencialista.
El poder está representado y ejecutado por una persona
omnipotente, que se desgasta en el ejercicio mismo de su
poder ante el incumplimiento de las expectativas generadas
por la maquinaria de marketing electoral. Y el partido
político se desgasta junto a su presidente.

presentado como capitales tradicionales, supuestamente
legítimos, que enfrentan los intereses de los capitales
emergentes, que presuntamente son de origen ilícito u
opaco. Lo cierto es que en esta disputa, ni los llamados
grupos tradicionales están exentos de prácticas ilícitas, ni
todos los llamados grupos emergentes se han constituido
sobre la base de actividades ilegales”. En todo caso, “las
matices anteriores se desdibujan muchas veces a tal grado,
que es difícil establecer la línea divisoria entre lo lícito
y lo ilícito; y también entre lo legítimo y lo ilegítimo”
(Waxenecker, 2014: 30).

b) De facto: dependencia político-financiera
En líneas anteriores se ha abordado la complejidad del
sistema político unipolar fraccionado, en el cual las fuerzas
extrapartidarias juegan un rol de facto. Los partidos de
tercera generación difícilmente pueden actuar al margen
de esta realidad; es más, existe una serie de indicios que
permite afirmar que las instituciones políticas están
permeadas transversalmente por estas influencias y/o
amparan la participación directa de actores que representan
intereses claves de estos ámbitos grisáceos de poder real.

Byron Chacón Ardón (Izabal)

En este contexto, “…el financiamiento privado ha sido la
piedra angular sobre la cual descansa el sistema político
guatemalteco, lo que reduce el ejercicio del derecho “a ser
electo” a una reducida “élite” que puede financiar su propia
campaña o conseguir un buen “financista” (…) pero sobre
todo condicionan la independencia de los partidos de los
grupos o élites económicas, y del narcotráfico, entre otros”
(Ortiz, 2011: 299).
Un partido que no cuente con el respaldo político y
financiero de algunos sectores de las fuerzas del status
quo difícilmente tendría éxito a nivel nacional, y pese a lo
intrincado20 de estas negociaciones, se trata de intercambios
relativamente recíprocos entre cúpula partidaria y poderes
extrapartidarios21.
Este análisis no se puede reducir a una disputa entre
malos y buenos. Sáenz (2014: 18) argumenta que “en el
debate público reciente, algunas facciones de poder se han
20
“Aunque la ley prohíbe expresamente las donaciones
“anónimas”, la regla en este país ha sido el anonimato, así como la
donación de recursos en especie, que luego se cobran con favores
o privilegios políticos” (Ortiz, 2011: 312).
21
“…los intereses de los financistas pueden estar en obtener
contratos para la construcción de obra pública (…), la concesión
de bienes públicos, tales como frecuencias radioeléctricas (…), o
la obtención de privilegios a través de política pública y legislación
(…) [Además] en ocasiones el financiamiento partidario puede
tener características defensivas, buscando evitar ser extorsionado
por un funcionario electo, o evitar que un candidato del cual se
desconfía llegue al poder” (Novales, 2014: 40).

Foto: Otto León (Uaxinlan.com)

En el marco teórico se ha hecho referencia a las
complejidades del desmantelamiento y la descentralización
del Estado, y en este sentido, no es viable analizar la
dependencia político-financiera de los partidos y las
dinámicas de disputa por el Estado sin tomar en cuenta
los ámbitos regionales. De acuerdo a Novales (2014:
33-36), la organización partidaria local y regional se
construye y sostiene alrededor de figuras reconocidas que
cuentan además con capacidad económica propia. De
esta forma resulta una organización partidaria territorial
volátil e inestable, que otorga una relativa autonomía a
estos dirigentes locales, que generalmente también son
los principales candidatos en los procesos eleccionarios22.

22
“…contar con recursos puede ser determinante para
que dichos líderes ocupen las primeras casillas en los listados de
cargos de elección popular (…) [y] las campañas locales suelen
ser financiadas por el propio candidato, con apoyo de familiares
y amigos, o empresas y organizaciones locales (…) [Éstos] son
espacios en donde puede filtrarse el financiamiento proveniente
de actividades ilícitas, entre las cuales se menciona con especial
frecuencia el narcotráfico” (Novales, 2014: 33-36).

17

Poderes regionales...
Esta forma organizativa produce cacicazgos e incentiva el
transfuguismo.
Es comprensible, por tanto, que los diputados y las
diputadas distritales se coloquen en el centro de interés
de los partidos políticos para sostener sus endebles
estructuras partidarias y financiar las campañas políticas
en los espacios regionales. Este modelo limita la capacidad
de los partidos de “estabilizar su presencia territorial y
sus posibilidades de desarrollar procesos democráticos
internos” (Novales, 2014: vii).
Carlos Milián Casanova (Petén)

frente de la municipalidad de Pachalum, acumulando
capital político y económico, comenzó su carrera
legislativa con la alianza PP-MR-PSN a partir del año 2004,
encontrando continuidad en el partido GANA (20082012). En las elecciones de 2011 se postuló nuevamente
como candidato; esta vez con la alianza UNE-GANA;
donde coincidió con la otrora cúpula departamental
eferregista (Mario Israel Rivera Cabrera y Carlos Enrique
López Girón). Esta alianza temporal le permitió mantener
su posición en el Congreso; iniciando en el actual periodo
legislativo una confusa dinámica tránsfuga por los partidos
UNE-GANA, GANA, CREO, TODOS, LIDER y PP.
En efecto, Estrada Roca no es un caso aislado, ya que “a
septiembre de 2014, 85 diputados electos para la legislatura
2012-2016 cambiaron de partido…” (Novales, 2014: 2), y
en las agonías de los escándalos de corrupción entre abril y
mayo de 2015, -así como en las cercanías de las elecciones
de septiembre próximo-, esta dinámica se acelera. Diversos
estudios han hecho referencia a la temática, coincidiendo
en términos generales que el fenómeno está relacionado al
diseño de la democracia guatemalteca y que sobrepone los
derechos individuales de los diputados sobre los derechos
colectivos de los partidos políticos y del electorado (ver
Fortín, 2010: 143).
Si bien el enfoque del análisis de Fortín (2010) es diferente23,
la descripción que ofrece de las motivaciones individuales
del tránsfuga es aleccionadora: “…el diputado ambicioso
hace una sumatoria entre los recursos que la organización
le ofrece (tanto colectivos como privados) y los propios.
A ese resultado descuenta sus costos de asociación con
el colectivo y los costos de transacción asociados a la
migración y decide participar con uno u otro dependiendo
de cuál le permite disfrutar de una mejor condición” (2010:
143).

Foto: Guatevisión, 21/05/2015

c) El intercambio electoral
Las elecciones, -en su forma de contención asimétrica
del status quo y de disputa interelitaria por privilegios-,
constituyen momentos estratégicos de reordenamiento y
reposicionamiento del poder. En este sentido, la victoria
electoral se convierte en la motivación principal del
conjunto de actores, viabilizando para ello las divisiones y
alianzas más inéditas en el campo político.
Siguiendo el énfasis en las interacciones entre los partidos
políticos y las figuras regionales, la trayectoria del diputado
distrital Reynabel Estrada Roca del departamento de
Quiché ofrece datos interesantes. Después de 10 años al
18

En este orden de ideas, entre el partido y las diputaciones
intermedia un cálculo de costo-beneficio. En especial en
el periodo electoral, el partido político cede la marca y
una determinada posición en las encuestas de preferencia;
a cambio de organización regional, financiamiento para
la campaña local y cierto caudal de votos que pertenecen
al diputado o la diputada. Y por otra parte, la actuación
de la diputación se rige, -de acuerdo a Fortín-, por “tres
23
Fortín (2010) argumenta que su trabajo se aleja del
tradicional análisis normativo de la política en Guatemala y
se centra en el cálculo individual del diputado o la diputada,
defendiendo la tesis que “…migrar de un partido a otro es una
decisión estratégica orientada a maximizar su función de utilidad,
donde el legislador evalúa los costos y beneficios de pertenecer a
cierta bancada en determinado momento y decide colaborar en una
u otra sobre la base de cuál le permite obtener una mejor renta”
(2010: 163).

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
categorías de intereses: electorales, ideológicos y de
carrera política. La valoración que haga el diputado entre
la reelección, su postura ideológica y su carrera política
definirá en gran medida su conducta en la arena legislativa”
(Fortín, 2010: 145).
En tanto, se está en un sistema unipolar, -cuando de
posición frente al status quo se trata-, el recurso ideológico
pierde significativamente en importancia. De esta cuenta,
las motivaciones individuales del diputado o la diputada
se reducen a intereses personales de ascenso político y
reelección; y para ello, la marca partido se vuelve una
cuestión de mercadeo y no de plataforma políticoideológica.

estarían actuando para acumular y defender su poder?
En los datos de reelección de diputados y diputadas
se encuentra un primer indicio de este continuismo
legislativo, que se ha estabilizado alrededor del 44%25 en
los últimos dos comicios. Esta dinámica parece no haberse
agotado, ya que también en 2015 “al menos 134 de los 158
diputados al Congreso hablan de permanecer en su curul
para los siguientes cuatro años.”26
Carlos Nájera Sagastume (Jutiapa)

En esta lógica, el partido que en determinado momento
encabeza la preferencia de votos de cara al siguiente
proceso electoral es el líder del mercado y el mejor cotizado,
y por tanto ejerce un efecto de gravedad, atrayendo a
las diputaciones que se esperan beneficios propios al
integrarse a esta agrupación; que en esencia es el interés de
la reelección.
Al mismo tiempo, las figuras regionales más cotizadas serían
aquellas que han acumulado poder económico, político y
social en su distrito electoral, aportando a la consolidación
temporal del partido. Los diputados de un mismo distrito
compiten entre sí, -y también frente a nuevos liderazgos
regionales-, por las mejores posiciones electorales, dado
que el transfuguismo no tiene límites legales y representa
un costo social bajo24. Ciertas pugnas por el predominio
regional son constantes, y no por último, el resultado
electoral mismo se traduce en reordenamientos del poder
en los departamentos.
Conforme los diputados y diputadas han acumulado poder
propio, el relacionamiento entre esta figura regional y los
partidos políticos, -en su forma de marca electoral-, se
puede comprender a partir de un intercambio electoralmercantil de doble vía entre polos de poder. Esa bolsa
de valores se ha vuelto continua, provocando cismas y
consorcios en todo su esplendor.

2.3 Los poderes regionales se perpetúan

En consecuencia es necesario analizar las dinámicas
regionales de personalidades y grupos predominantes.
Pero, ¿es verdad que existen poderes regionales que se
han perpetuado en el Congreso de la República? - ¿Cómo
24
“…es comúnmente aceptado que los costos de transacción
son bajos en sistemas donde: hay una baja institucionalización
partidaria y una alta volatilidad electoral; las marcas partidarias son
poco claras o distinguibles; y los partidos proveen pocos recursos
para las carreras electorales parlamentarias” (Fortín, 2010: 147).

Foto: @dipnajera (Twitter)

La representación en el Congreso está regulada por la Ley
Electoral y de Partidos Políticos (LEPP), y “se debe elegir un
diputado por cada 80 000 habitantes que conformen cada
uno de los 23 distritos correspondientes a los diferentes
departamentos del país, con excepción de Guatemala, en
donde la capital representa uno distinto. Adicionalmente,
se eligen 31 diputados por lista nacional, que equivalen a un
cuarto del total de diputados distritales” (Blas/Brolo, 2012:
2). En este marco, la indagación específica de este ensayo
25
Datos de reelección de diputados y diputadas:
Comicios 1990: 23 reelecciones de total de 116 curules (19.8%);
Comicios 1994: 12 reelecciones de total de 80 curules (15.0%);
Comicios 1995: 35 reelecciones de total de 80 curules (43.8%);
Comicios 1999: 44 reelecciones de total de 113 curules (38.9%);
Comicios 2003: 47 reelecciones de total de 158 curules (29.7%);
Comicios 2007: 69 reelecciones de total de 158 curules (43.7%);
Comicios 2011: 69 reelecciones de total de 158 curules (43.7%).
(Fuentes: Fortín, 2010/ASIES, 2012)
26
Fuente: Ramos, Saira (Diario La Hora): 134 de 158
diputados pretenden reelegirse; población está en contra de esa
intención. Guatemala, 16 de abril de 2015.

19

Poderes regionales...
se centra en el continuismo en los distritos electorales que
representan los 22 departamentos del país.
Delia K. Rivera de Paniagua (Quetzaltenango)

Foto: Diario del Sur, 04/08/2013

Revisando el historial27 se observa una compleja dinámica
de reelección y transfuguismo de las y los legisladores
distritales actuales y se evidencia un claro comportamiento
de perpetuidad. Los datos confirman dos razonamientos
importantes. Por un lado, se evidencia el peso de los distritos
electorales, -correspondientes a los departamentos-, en
la dinámica de reelección. Un total de 44 diputados y
diputadas que se reeligieron en 2011 provienen de las listas
electorales regionales, representando el 27.8% del total de
curules y el 63.7% del conjunto de reelecciones legislativas
de aquel año.
Por otra parte, se refleja la direccionalidad de la
volatilidad: de los 50 diputados y diputadas seleccionadas,
la información disponible al momento28 indica que 23
intentarán su reelección en 2015 con LIDER, 17 con el
PP, 7 con la UNE, dos con el PU, y uno con el partido
TODOS. Aunque no se tiene aún certeza en cuanto a las
candidaturas; esta constelación tiene similitudes con los
27
En la revisión se priorizaron los distritos electorales
que coinciden con los 22 departamentos, incluyendo el
departamento de Guatemala. Se seleccionaron 50 diputados y
diputadas, cuyo continuismo y/o nivel de influencia es clave
en el análisis regional. Fuentes: De Maldonado, 2010: 81121; Congreso de la República (http://old.congreso.gob.gt/gt/
diputados.asp y http://www.congreso.gob.gt/legislaturas.php);
Reportes periodísticos (Fecha límite de revisión: 27 de mayo de
2015).
28
Esta constelación aún puede variar, tomando en
cuenta que aún no se tienen las inscripciones confirmadas de las
candidaturas por parte del TSE. Asimismo, la coyuntura actual de
crisis y protesta puede tener efectos en la dinámica de definición
de las aspiraciones de reelección. Y no por último, las propias
negociaciones internas de los partidos aún no han concluido; y ello
puede modificar el escenario.

20

resultados de las encuestas de preferencia de votos de
principios del año 2015: “el precandidato de Líder cuenta
con la preferencia del 33.6 por ciento de ciudadanos; Torres
[UNE] goza de la simpatía del 12.9 por ciento, y Sinibaldi29,
quien sería el candidato oficialista, recibió la aprobación del
10.9 por ciento.”30 En todo caso, -pese a lo difícil de valorar
el impacto de la actual crisis en la opinión electoral de la
población31-, se puede inferir que el partido favorito en
efecto es el mejor cotizado por parte de las y los legisladores
en la lógica del intercambio electoral-mercantil entre polos
de poder. Sin embargo, también se demuestra que nunca
se llega a una concentración absoluta, manteniendo una
distribución del poder entre los partidos emergentes, en
apogeo o en declive.
Más importante aún es el impacto territorial, ya que la
perpetuidad legislativa se observa en 21 departamentos,
con excepción de Zacapa. En este sentido, los poderes
regionales se han convertido en un factor trascendental de
la dinámica político-electoral en Guatemala, representando
incluso un elemento de estabilidad y prolongación para un
sistema político fraccionado y volátil.
Este fenómeno convierte a estos actores regionales en
protagonistas de importancia nacional, -en especial las
diputaciones distritales-. Sin embargo, en los análisis de la
democracia electoral guatemalteca ha tenido poca cabida
hasta ahora.
Por tanto, las siguientes indagaciones deben dirigirse
hacia el origen y la actuación de estos poderes regionales
perpetuados.
Entre los diputados más antiguos se encuentran Iván
Arévalo, Pablo Duarte, Haroldo Quej, Arístides Crespo,
Mario Rivera, Baudilio Hichos, Edwin Martínez y Leonel
Soto Arango. Su permanencia en el Congreso data al menos
desde 1995. Cinco de ellos militaban en el FRG, mientras
29
En enero de 2015, Alejandro Sinibaldi fue precandidato
a la presidencia por el PP. El renunció en abril de 2015 a su
participación con ese partido.
30
Fuente: Morales, Sergio (Prensa Libre): Tres aspirantes
destacan en preferencia, 15 de enero de 2014
31
La encuesta publicada por la Revista Contrapoder
y Canal Antigua a principios de junio de 2015 muestra
modificaciones en la intención de voto de la población. El repunte
de la candidatura de Jimmy Morales parece reunir características
de la lógica personalista, apolítica y electoral-mercantil de la
democracia guatemalteca, correspondiendo a la dinámica volátil de
la tercera generación de marcas partidarias. Asimismo, el origen
propio del FCN es expresión de lo sui generis de la contradicción
autoritarismo-democracia de las dos últimas décadas del siglo
pasado. En todo caso, es importante conocer las candidaturas
definitivas de los partidos políticos y tener acceso a otras encuestas,
para poder analizar las tendencias con mayor objetividad.

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca

Origen partidario de diputaciones distritales perpetuadas: 1995 - 2015
Partido
Elecc.
político
1995
Primera generación
UCN
1
Segunda generación
FRG
5
PAN
1
UD
1
Tercera generación
PP-MR-PSN
PP
GANA
UNE
PU
UCN*
LIDER
TODOS
Total
8

Elecc.
1999

Elecc.
2003

Elecc.
2007

1
1

3
1
1

1

8
5

2

18

2
3
8
1

15

Elecc.
2011

Elecc.
2015

6

17

1
7

7
2
23
1
50

Elaboración propia.
* Unión del Cambio Nacional, inscrita en 2007. No se relaciona con la Unión del Centro Nacional,
que perteneció a la primera generación de partidos políticos.

a PAN, UCN y UD pertenecía uno, respectivamente. De
los diputados electos por primera vez en 1999, solamente
dos continúan en la actual legislatura: uno del PAN y
otro del FRG. El balance evidencia que la gran mayoría
de diputados de la década de 1990 tiene sus raíces en la
segunda generación de partidos políticos, e incluso, unos
pocos han participado también en la primera.
Los diputados y diputadas, -cuyo origen se remonta a las
elecciones del año 2003-, representan la mayor parte de
quienes continúan ocupando una curul en la actualidad:
PP-MR-PSN (8), UNE (5), FRG (3), PAN (1), UD (1). De esa
cuenta, un total de 18 legisladores de la época permanecen
aún en el Congreso. Otros quince parlamentarios han
perdurado en su puesto desde el 2007: UNE (8), GANA
(3), PP (2), FRG (1) y PU (1); confirmándose también
el traslado del peso político hacia los partidos de tercera
generación con el cambio de milenio.
De esa forma, se pueden identificar diferentes periodos que
dieron inicio a este fenómeno. Desde los años 90s, ciertas
estructuras regionales del militarismo eferregista han
encontrado vías de permanencia en el escenario político
guatemalteco, mientras las fuerzas del PAN se diluyeron
en una serie de divisiones. Asimismo, los partidos
gobernantes dejaron la herencia de un número considerable
de diputaciones perpetuadas, como ha pasado con la
alianza PP-MR-PSN en 2003 y la UNE en 2007, o como
está pasando con el PP a partir de las elecciones de 2011.

En todo caso, sería ingenuo pensar que la reelección
emana sencillamente a partir de la simpatía del electorado
hacia representantes legislativos ideales y eficientes. Parece
ser lo contrario, ya que “el Congreso de la República es
una de las instituciones menos valoradas. De acuerdo con
el estudio Cultura política de la democracia en Guatemala,
2010, 63.4% de la población tiene poca confianza en el
Congreso de la República. Esto, en parte, se debe a que
los diputados no han logrado cumplir a cabalidad con sus
funciones” (Blas/Brolo, 2012: 2).
Más sereno es pensar que la acumulación de poder de
estas figuras regionales responde a momentos complejos
de transformaciones contextuales y a prácticas de
configuración de redes que se insertaron a la política
partidista, construyendo una base electoral, social y
financiera para consolidar su radio de influencia desde
lo regional hasta lo nacional. En otras palabras, se
constituyeron en Grupos de Poder Regional (GdPR).
El comienzo de los GdPR coincide con el fin de las
mayorías legislativas, el ocaso de los partidos de
segunda generación32 y el cierre del paréntesis de mayor
32
El cisma de los partidos de segunda generación tuvo su
epicentro primero en el PAN. Probablemente, entre 1994 y 1999
el sistema político guatemalteco estuvo cerca de la instauración
de un bipartidismo conservador (PAN-FRG), sin embargo, las
divisiones internas entre los panistas propiciaron la desintegración
de esta fuerza política. No se trata de emitir un juicio de valor si un
sistema bipartidista hubiese sido mejor o peor para el país; pues,
en el marco de la democracia unipolar difícilmente los resultados

21

Poderes regionales...
democraticidad en los primeros años del nuevo milenio.
Mientras los gobiernos de DCG (1986), PAN (1996) y FRG
(2000) “iniciaron su administración ocupando más de la
mitad de escaños en el organismo legislativo” (Brolo, 2012:
47), los gobiernos de PP-MR-PSN (2004), UNE (2008) y PP
(2012) han encontrado una correlación menos favorable
en el Congreso de la República.

práctica, el gobierno del FRG “nos legó la descentralización
y la desconcentración del Ejecutivo por medio de la Ley
de Consejos de Desarrollo Urbano y Rural35. Una iniciativa
muy loable en su espíritu pero desastrosa en su aplicación:
es una de las fuerzas que reforzó el cacicazgo de alcaldes y
diputados distritales, y un factor que expandió y consolidó
la corrupción.”36

Edgar L. Arévalo Barrios (Totonicapán)

En el contexto complejo de fraccionamiento,
consensualismo, privatización y descentralización se
facilitó la canalización de más recursos para la obra pública
hacia las regiones, y “de manera paralela al aumento de los
recursos para inversión, el Estado fue perdiendo capacidad
para la ejecución de obra pública: cada vez más fue puesta en
manos de empresas privadas, lo que convirtió al tráfico de
influencias en una diferencia sustantiva en la adjudicación
de la obra. Espacios que originalmente podían convertirse
en ámbitos de diálogo sobre el desarrollo municipal
(los concejos municipales), departamental (consejos
de desarrollo) y nacional (el Congreso) se convirtieron
también en lugares donde se negociaba la obra pública.
De esta forma, paulatinamente fueron convirtiéndose en
instrumentos para el enriquecimiento ilícito. En muchos
casos, la política se redujo a la negociación de la obra
pública y a otro espacio para la acumulación” (Sin autor,
2011: 155).

Foto: El Congreso (Flickr), 25/07/2012

Esta situación de fraccionamiento de las fuerzas políticas
“generó una aspiración al consensualismo que se logró,
en parte, a través de intercambios clientelares: el
Ejecutivo facilitaba asignaciones presupuestarias a fin de
contar con el apoyo de actores clave que le garantizaban
votos suficientes.”33 Esta dinámica de corrupción y
clientelismo fue duramente criticada durante el gobierno
de Óscar Berger, cuando se utilizó el Programa de Apoyo
Comunitario Urbano y Rural (PACUR) con la finalidad
de asegurar votos favorables en el Legislativo en apoyo a
iniciativas de interés para el Ejecutivo.
Las políticas de ajuste del Consenso de Washington se
tradujeron en tiempos de paz en una problemática dinámica
de privatización y desmantelamiento del Estado34. En la

tuviesen un enfoque diferenciado al de las fuerzas del status quo.
Lo cierto es que el incipiente bipartidismo fracasó, primero por el
fraccionamiento del PAN, y segundo por la actuación propia del
FRG en el ejercicio del poder.
33
Fuente: Ugalde, Luis Carlos (Revista Nexos):
Clientelismo presupuestario, 1 de septiembre de 2014
34
Según Gutiérrez y Méndez (2012: 113), el Estado
guatemalteco ha fallado “en su misión central de procurar bienestar

22

Como se ha mencionado, desde la segunda mitad de la
década de 1980, el crimen organizado relacionado a la
droga se ha convertido en un elemento estructural de la
realidad guatemalteca, en el marco de “la conformación de
la geopolítica del narcotráfico en la región, que identificó
a Guatemala como eslabón estratégico de acceso a los
grandes mercados de la droga en Norteamérica” (Gutiérrez/
Méndez, 2012: 113). La mayoría de las ODT tienen sus
zonas de operación en los departamentos del interior de la
República, donde coinciden territorialmente con las áreas
y seguridad. Tampoco las reformas de primera generación que, en
el marco de los programas de ajuste estructural, se pusieron en
marcha desde la década de 1990 cristalizaron en un aparato más
eficiente. Al revés, han dado paso a graves distorsiones funcionales
y a desórdenes administrativos que, a su vez, impactaron de manera
negativa sobre la calidad del gasto público y, consiguientemente,
afectaron la ya insuficiente legitimidad social del Estado.”
35
“La legislación aprobada en 2002 incluyó una nueva
Ley de Consejos de Desarrollo Urbano y Rural, un nuevo Código
Municipal y la Ley General de Descentralización. Estas versiones
revisadas y ampliadas de las leyes aprobadas durante el gobierno
del presidente Cerezo fortalecieron a los gobiernos municipales
y a los consejos de desarrollo, especificando como prioridad
las facultades de las municipalidades para realizar convenios y
ejecutar contratos de infraestructura” (Barrientos/Figueroa en:
Icefi, 2015: 99).
36
Berganza, Gustavo (Revista Contrapoder), Herencia de
cinco gobiernos, Edición No. 15, Agosto de 2014

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
de influencia de las diputaciones distritales. En la práctica,
muchos de los negocios y las prácticas de enriquecimiento
ilícito37 también se interrelacionan con las CIACS.
De esta manera, la corrupción sistemática, las
privatizaciones y contrataciones arbitrarias, así como los
negocios abiertamente ilícitos fueron constituyéndose en
zonas grises de fuentes de enriquecimiento, que permitieron
también la inserción de personajes regionales poderosas en
la competencia de la economía legal y la política partidaria,
adquiriendo características de GdPR. Las fronteras y las
interacciones entre lo lícito-ilícito y legítimo-ilegítimo se
tornan más complejas e indefinidas.
En este ensayo es imposible reconstruir las dinámicas
particulares de origen y modus operandi de cada GdPR38;
en cambio, si es factible identificar los principales GdPR en
los distintos departamentos y analizar las áreas comunes de
interfase que caracterizan a estos poderes regionales.

2.4 Caracterización del poder regional en la
actualidad

En el país se identifican 27 Grupos de Poder Regional
(GdPR) que se han consolidado en 16 departamentos del
país. Son aquellos grupos que muestran una permanencia
constante, -al menos de uno de sus integrantes-, en
el Congreso de la República por tres o más períodos
legislativos. También se consideran GdPR aquellos casos de
dos periodos legislativos, que han adquirido importancia
nacional de manera acelerada por factores adicionales39.
Asimismo, se observan al menos 7 grupos de poder en
37
En estos ámbitos resaltan el fraude aduanero, el saqueo
abierto del erario público, la corrupción sistémica en la obra
pública, la manipulación de los mecanismos de contratación del
Estado, y diversas actividades del crimen organizado (narcotráfico,
trata de personas, tráfico de armas, lavado de activos, entre otros).
Para principios del nuevo milenio, los análisis aseguran que los
CIACS habían transmutado a estructuras y redes más complejas,
insertándose como fuerzas de poder real en lo público y privado,
así como en lo lícito e ilícito.
38
Algunos estudios que abordan realidades regionales y
locales son: Thomas, 2007; Ramos/Sosa, 2010; Corvo, 2014; Sin
autor, 2011; International Crisis Group, 2014; Rogers, 2013; Espach
et.al., 2011, entre otros. Además, existe una amplia información
periodística sobre los principales figuras de los GdPR. En general,
la realización de estudios regionales específicos es un desafío para
profundizar los análisis del poder en los departamentos.
39
Estos actores resaltan por su historial político y/o por
la importancia nacional (por ejemplo, jefe de bancada, integrante
del CEN, miembro de Junta Directiva del Legislativo, o presidente
de Comisión de Finanzas del Congreso). Por estas atribuciones,
-aunado al arraigo en las regiones-, se considera que cumplen con
las características de GdPR. Concretamente, se trata de Roberto
Villate Villatoro, Manuel Barquín Durán y el grupo verapacense
alrededor de Luis Fernández Chenal.

formación en seis departamentos. Son aquellos grupos que
cumplen dos periodos en el Legislativos y no se enfrentan
a la competencia de un GdPR consolidado en su distrito.
También se toman en cuenta diputaciones específicas con
un periodo legislativo, habiendo sobresalido por arraigo
regional, notoriedad partidaria y/o disputa efectiva frente
a grupos establecidos40. Esos grupos adquieren especial
importancia, ya que podrían consolidarse a partir del
próximo evento electoral, y de esa manera completar el
mapa de los GdPR en Baja Verapaz, Retalhuleu y Santa Rosa
y disputar cuotas de poder en Huehuetenango y Quiché.
En el mapa resaltan también cinco clanes familiares de poder
local cuyo centro de poder radica en una municipalidad, y
que han logrado representación legislativa de alguno de sus
integrantes. Se trata de las familias Medrano, Coro y Rivera
en Guatemala, así como de Paniagua en Quetzaltenango y
Recinos en Santa Rosa.
Las diputaciones nacionales identificadas en el mapa
se refieren a legisladores que han adquirido un nivel
de influencia a escala mayor, ya sea a lo interno de un
partido, en el propio Congreso y/o a partir de sus vínculos
regionales41. Son factores de potenciación de su nivel de
influencia desde lo regional hasta lo nacional.
En conjunto, los 34 GdPR, -consolidados o en formación-, y
los 5 clanes familiares de poder local alcanzan una presencia
en veintiún departamentos de la República. Como se ha
observado anteriormente, la única excepción es Zacapa42.
En todo caso, hay que resaltar que prácticamente toda la
República está siendo traspasada por las redes de influencia
de estos grupos, perpetuándose en el poder regional a partir
de su posición privilegiada en el Legislativo. Los GdPR se
han constituido en un fenómeno de importancia nacional
con la capacidad sostenida y sistemática de influir, negociar,
definir y operar en la institucionalidad democrática central,
regional y local.
En efecto, -como se planteó en el marco teórico-, se han
conformado redes alrededor de figuras regionales, cuya
base de acumulación política y económica radica en los
departamentos, y que a partir de su posición estratégica
en el Congreso han logrado proyectarse a nivel nacional.
Su continuidad está dada por asociaciones electoralmercantiles antes que por lealtades políticas. Asimismo,
40
Emilennee Mazariegos (Huehuetenango) y Estuardo
Galdámez (Quiché) cumplen con estas características.
41
En el caso de las 4 diputaciones del distrito de
Guatemala, no necesariamente son las dinámicas regionales que
definen el continuismo.
42
No hay información suficiente para explorar las razones.
Un estudio específico de las interacciones de diversos actores de
poder en este departamento podría ofrecer aportes interesante.

23

Poderes regionales...

Mapa de distribución geográfica de poderes regionales

Elaboración propia.
Nota: En los símbolos respectivos se indica la cantidad de grupos conformados en el departamento correspondiente. Las “diputaciones nacionales”
también se identifican para reflejar el fenómeno, aunque en Petén, Alta Verapaz y Suchitepéquez coinciden con integrantes de grupos regionales.

24

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
se ha planteado que la actuación y articulación de los
GdPR gira alrededor del control de los entramados de la
obra pública, el intercambio con otros grupos y actores de
poder, así como la consolidación de su capital político y
social en las regiones. Estos ámbitos del ejercicio de poder
constituyen el énfasis de las siguientes indagaciones.
a) El entramado de la obra pública
El abordaje del tema de la obra pública en lo regional
requiere primero un enfoque nacional. Para ello, el estudio
Guatemala: Poder de veto a la legislación tributaria y captura
fallida del negocio de la inversión pública de Barrientos y
Figueroa (en Icefi: 2015: 25-120) aporta elementos claves,
a partir de las variables fiscales que destacan los autores: la
carga tributaria y la inversión pública en infraestructura.
Por un lado, Barrientos y Figueroa (en Icefi, 2015: 4143) plantean que el “final de la guerra y los avances
en la democratización de Guatemala (por pequeños o
insostenibles que sean) movieron a algunos actores,
incluyendo a la élite tradicional, a ceder en su resistencia
a tributar, pero solo hasta cierto punto43. En todo caso,
la carga tributaria de Guatemala es menor al mínimo
socialmente necesario (…) En términos más concretos:
la carga tributaria en Guatemala no es baja porque los
consumidores no paguen tributos indirectos como el IVA,
sino porque una gran cantidad de generadores de renta no
pagan el [Impuesto sobre la Renta] ISR”. De acuerdo a los
mismos autores (en Icefi, 2015: 114), esta evasión del pago
sobre la renta “apunta a las élites económicas tradicionales
que, por siglos, han amasado y concentrado la mayoría de
la riqueza del país”.
Sin duda, estas prácticas de evasión se interconectan en
todos los ámbitos con la profunda problemática de la
corrupción sistémica en el andamiaje de la recaudación
fiscal. El caso conocido como “La Línea” no solamente
expone y judicializa estas redes criminales, sino también
permite observar la sistematicidad de este flagelo desde
una perspectiva histórica.
Por tanto, un Estado que padece de ingresos fiscales
crónicamente bajos, tiene capacidades reducidas de
inversión social y gasto público. En efecto, -como plantean
Barrientos y Figueroa (en Icefi, 2015: 87-89, 104)-, los gastos
de capital durante las últimas tres décadas se caracterizan
por su inestabilidad: mientras la firma de la paz en 1996 fue
punto de partida de la escalada más prolongada (Máximo:
5.8% del PIB en 1999), desde 2008 se registró un desplome
coligado a los impactos de la crisis económica mundial
43
El mismo estudio expone las estrategias de la sistemática
oposición de la élite guatemalteca a reformas tributarias desde la
década de 1980 hasta la actualidad.

y el creciente déficit fiscal del país. En 2012, la inversión
pública en infraestructura se redujo al 3.3% del PIB.
Por otra parte, -en relación a la inversión pública en
infraestructura-, se enfatiza nuevamente en la complejidad
de “los procesos de privatización y reforma institucional
de las entidades responsables de la construcción de obras
públicas, operados en la segunda mitad de la década de 1990.
Estas reformas movieron a Guatemala hacia un modelo en
el que, prácticamente, la totalidad de la inversión pública en
infraestructura era ejecutada mediante la contratación de
agentes privados, y no por las propias entidades estatales”
(Barrientos/Figueroa en: Icefi, 2015: 27). Durante las
últimas dos décadas se conformó un mercado extenso,
descentralizado y agresivamente competitivo alrededor de
la obra pública, que dio lugar al surgimiento de un sector
emergente de contratistas que disputan cuotas de poder a
la élite económica tradicional.
Eduardo Quej Chen (Alta Verapaz)

Foto: Tomada de Youtube, 02/07/15

Así se creó un esquema “en el que el número de contratistas
crece, pero el presupuesto no lo hace al mismo ritmo
(…) [Eso] genera naturalmente una disputa entre los
contratistas por capturar las asignaciones presupuestarias
destinadas al pago de los contratos. Para resultar ganador
de esta contienda se requiere una cuota de poder político
suficientemente fuerte como para permitir varias
situaciones. Primero, se requiere influir o controlar la
decisión de los diputados para que aprueben las asignaciones
requeridas en el presupuesto, además de influir o controlar
a los funcionarios del [Ministerio de Comunicaciones,
Infraestructura y Vivienda] CIV para que realicen los

25

Poderes regionales...
Baudilio Hichos (Chiquimula)

Foto: La Hora, 17/06/2015

Foto: Tomada de facebook, 30/09/2013

Iván Arévalo Barrios (Totonicapán)

Jorge M. Barrios (El Progreso)

Foto: Sigo Veintiuno, 08/02/2012

Jaime Martínez Lohayza (Jutiapa)

Foto: Tomada de Soy 502, 15/07/2015

26

Joel R. Martínez (Huehuetenango)

Foto: Emisoras Unidas, 07/04/2014

José A. Cojtí (Chimaltenango)

Foto: Tomada de facebook, 31/07/2012

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
José Inés Castillo (Santa Rosa)

Leonel Soto Arango (Quetzaltenango)

Foto: Tomada de Youtube, 25/02/2014

Foto: Siglo veintiuno, 16/08/2013

Juan F. Cárdenas (Chimaltenango)

Foto: El Congreso, 17/11/2011

Juan Carlos Rivera (Guatemala)

Foto: Tomada de facebook, 15/03/2015

Luis Contreras (San Marcos)

Foto: La Hora, 07/11/2014

Luis Fernández Chenal (Guatemala)

Foto: Contrapoder, 27/11/2014

27

Poderes regionales...
pagos44. Como tercer punto, es muy importante lograr
que las asignaciones presupuestarias no se manipulen o
desvíen hacia otros contratistas (políticamente afines)”
(Barrientos/Figueroa en: Icefi, 2015: 108).
Edwin Martínez (Huehuetenango)

en el reparto geográfico, traduciéndose en la ejecución
en una participación sistemática de actores vinculados
a los propios GdPR y grupos criminales nacionales y
locales. Se argumenta que la obra pública es una fuente de
enriquecimiento, -indebido o ilícito-, y un instrumento de
acumulación política y legitimación social.
De esta manera, la actuación político-económica de los
GdPR no se reduce a la devolución de favores asumidos
mediante el financiamiento de campañas electorales,
sino representa acuerdos e interacciones complejas que
colocan a las figuras regionales en posiciones de poder para
mercantilizar su permanencia en la política nacional (con
los partidos de tercera generación) y para insertarse en redes
público-privadas de influencia, cooptación y desviación de
recursos públicos en función de poder y enriquecimiento
indebidos.

Foto: Emisoras Unidas, 05/05/2015

Para propósitos de este ensayo, la atención se dirige de
nuevo hacia lo regional, y en este sentido, uno de los
principales mecanismos de negociación de asignaciones
presupuestarias para los departamentos es el Programa
de Inversión Física, Transferencias de Capital e Inversión
Financiera, -conocido como Listado Geográfico de
Obras-, que “cada año es elaborado por los Consejos de
Desarrollo Urbano y Rural y la Secretaría de Planificación
y Programación de la Presidencia (Segeplan) (…) [y] es
aprobado por la Comisión de Finanzas del Congreso de la
República”.45 Por ende, el listado de obras departamentales,
“año tras año, es el terreno natural de influencia y poder
de los diputados distritales” (Barrientos/Figueroa en: Icefi,
2015: 108). Es un fenómeno reconocido por analistas
y medios de comunicación46, y la investigación Grupos
de poder en Petén (2011: 106-131) establece que la
influencia de los legisladores distritales en los niveles de
negociación y definición de la inversión física es decisiva
44
Se refiere a lo que se conoce como “deuda flotante”
en Guatemala y es producto de adjudicaciones de contratos sin el
respaldo presupuestario necesario. “Estos contratos sin respaldo o
crédito presupuestario suscritos o pagados anómalamente se han
vuelto una “moneda” muy efectiva para el cambio de favores o
deudas políticas (…) Así, [todos los contratistas] compiten primero
por la adjudicación de los contratos para realizar las obras, y luego
por el pago de los compromisos asumidos por el Estado en esos
contratos” (Barrientos/Figueroa en: Icefi, 2015: 109-111).
45
Fuente: Ministerio de Finanzas Públicas (MINFIN):
www.minfin.gob.gt
46
Véase: Barreto, Bill (Prensa Libre): Congreso se resiste
a reforma electoral, 18 de marzo de 2013. Castillo, Alejandro
(Diario La Hora): Y usted ¿se siente representado por los diputados
al Congreso de la República, 24 de marzo de 2015. Gutiérrez
Valdizán, Alejandra (Plaza Pública): Entre dos lealtades: ¿los
electores o el partido?; 14 de junio de 2012.

28

En total, los presupuestos aprobados para estos listados
geográficos de obra oscilaron anualmente entre 10.9
y 14.6 mil millones de Quetzales desde el 2006, y uno
de los rubros principales es la inversión física, que son
“gastos para los proyectos y obras específicas que (…)
corresponden a los procesos de ampliación, construcción,
mejoramiento, dragado y reposición...”47 Las asignaciones
anuales solicitadas por los CODEDES sumaron Q. 2,681.7
millones en 2012, Q. 2,630.5 millones en 2013 y Q. 3,023.9
millones en 2014, y lo presupuestado a través de los Listados
Geográficos de Obras para inversión física representa entre
un 64 y 70% de estos totales requeridos. La comparación de
lo solicitado por los CODEDE y lo incluido en los Listados
Geográficos de Obra refleja el peso del reparto político de
la inversión pública a través de este mecanismo legislativo,
aunque el nivel real de ejecución de los CODEDE se redujo
del 49% en 2012 al 33% en 2014 en relación a lo solicitado48.
Otra vía de operatividad del Listado Geográfico de Obras
son los ministerios y otras dependencias centrales del
Ejecutivo, y entre éstas sobresale el CIV con asignaciones
presupuestarias ascendentes durante los últimos tres años
(2012: Q. 2,314 millones, 2013: Q. 2,963 millones, 2014: Q.
3,033 millones).49
Por tanto, para la canalización de estos recursos públicos
47
MINFIN, 2014: Proyecto del Programa de Inversión
Física, Transferencia de Capital e Inversión Financiera.
Guatemala
48
El bajo nivel de ejecución de los CODEDE es reflejo
de la problemática fiscal en el país, la poca eficiencia y eficacia
de la ejecución regional, así como de la disputa entre sectores de
contratistas por el pago de la deuda flotante.
49
Todos los datos se elaboraron con información del
Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) de Secretaría de
Planificación y Programación de la Presidencia (SEGEPLAN), y
el Ministerio de Finanzas Públicas (MINFIN).

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
existen vías diferenciadas, ya sea de manera centralizada
desde los ministerios o en forma descentralizada a través
del Sistema de Consejos de Desarrollo (SISCODE). En
ambas vías, -pero, sobre todo a través del SISCODE-, la
intermediación de ONG fue una constante en el proceso
de licitación de la obra gris hasta finales de 2011. El
desgaste público de las ONG ha llevado entre 2012 y
2014 a su exclusión de las ejecuciones públicas50, -función
que fue asumida por las municipalidades-, mientras
las empresas contratistas han demostrado la mayor
capacidad de adaptación para consolidar su posición en
un esquema modificado. De esta manera, los contratistas
se fortalecieron como engranaje privado en el marco de las
redes político-económicas que se articulan en las regiones.
La revisión y sistematización51 de la información sobre
las contrataciones entre 2004 y 2015 permite identificar
los principales actores económicos. En lo regional, -por
la vía descentralizada-, resaltan 69 empresas contratistas
cuyo monto de adjudicaciones supera los 90 millones
de Quetzales52; y en lo central, -por la vía ministerial-,
sobresalen 21 empresas con asignaciones elevadas. El
monto global operado a través de estas 90 empresas
asciende a Q. 31,9 mil millones (US$ 4,1 billones), de los
cuales Q. 10,0 mil millones (US$ 1,3 billones) se adjudicó
de manera descentralizada y Q. 21,9 mil millones (US$ 2,8
billones) se concedió a través de una entidad de gobierno
central53.

conformar grupos empresariales que permiten una mayor
competitividad en lo regional y también una creciente
incidencia y participación a nivel central.
Diversos reportes periodísticos54 dan cuenta de los nexos
entre los ámbitos político y económico, configurando
una dinámica de doble vía que ha permitido también
la continuidad en ambos contornos. Así como las
principales figuras políticas regionales perduran en los
curules distritales, regularmente estas empresas se han
perpetuado también en el negocio de la obra pública. Se
puede considerar que las empresas son tránsfugas, en tanto
establecen compromisos preelectorales y acuerdos de largo
alcance con las personas (diputaciones distritales) y no con
partidos políticos.
Elza Cú Isem (Alta Verapaz)

En este marco, los 69 contratistas regionales muestran
tendencias en común: i) haberse originado a partir de
contratos locales con municipalidades u ONG, ii) tener
una participación continua en el entramado regional,
expandiendo paulatinamente sus áreas de influencias, iii)
50
Sin embargo, en el Decreto 22-2014 del Congreso
de la República la facultad de los Consejos de Desarrollo para
suscribir convenios con ONG fue restablecida para la ejecución de
proyectos de inversión de obra física.
51
La fuente de información es el Sistema de
Adjudicaciones y Contrataciones del Estado de Guatemala
–Guatecompras- (www.guatecompras.gt). Para identificar y
seleccionar las principales empresas contratistas se realizó
una revisión comparativa a partir de las contrataciones en
21 cabeceras departamentales en el periodo de 2012-2014,
así como la estadística generada por el portal Guatecompras
para seleccionar el “top” de proveedores adjudicados por: i)
los gobiernos locales, y ii) el Ministerio de Comunicaciones,
Infraestructura y Vivienda (CIV).
52
Aquellas empresas que no superan por si mismas la
cantidad de Q. 90 millones, forman parte de un grupo empresarial
que en su conjunto cumple con esta característica.
53
En efecto, entre 2004 y 2015 el número de empresas y
montos adjudicados es mucho mayor a la muestra seleccionada. Un
“Social Network Analysis” (SNA) de una base de datos ampliada
permitiría una comprensión más profunda de esta realidad, pero
sobrepasa las posibilidades en el marco del presente ensayo.

Foto: Nuestro Diario

Asimismo, en 2011 (ver Sin autor: 123-127) se argumentó
que los grupos de poder y los grupos criminales son los
principales actores de las redes del negocio público regional,
estableciendo acuerdos de largo alcance y actuando cada
vez más bajo la forma clásica de redes ocultas, que penetran,
manipulan y utilizan las instancias y los procedimientos
formales establecidos para conseguir en forma encubierta
sus objetivos. Aquella investigación estableció que en el
periodo de 2004-2011 el instrumento principal de GdPR
y OTD para controlar el negocio público fueron las ONG.
El detalle de las 69 empresas priorizadas para el presente
análisis, muestra que éstas han sido subcontratadas
54
Véase: Ruano, Walfredo (Diario La Hora): Willy
Rolando Vásquez, el constructor de occidente que escudriña en el
Listado Geográfico de Obras; 10 de Marzo de 2015.

29

Poderes regionales...
sistemáticamente por las entidades no gubernamentales
en mención. En otras palabras, estas empresas difícilmente
podrían haberse quedado al margen de negocios con los
grupos políticos y criminales entre 2004 y 201155.
En el presente, -ante la exclusión de las ONG de la ejecución
de obra gris entre 2012 y 2014-, el peso político de control
se trasladó hacia los contratistas, -en especial aquellos que
han logrado conformar grupos empresariales-, y con ello,
la triangulación política-crimen-negocio pasa aparente
y necesariamente (pero no exclusivamente) por el nivel
empresarial. En Barrientos y Figueroa (en Icefi, 2015: 119)
se comparte la opinión que muchas de estas empresas
operan en “la economía informal o subterránea (…) [y] en
los casos más difíciles y complejos cuentan con el respaldo
de organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, el
contrabando o el tráfico ilegal de personas.”
Emilennee Mazariegos (Huehuetenango)

manipulación, incumplimiento y lavado, entre otras.
b) Intercambio con actores nacionales e internacionales
La posición legislativa se entreteje con las particularidades
regionales de los distintos grupos de poder en su capacidad
de interrelación con actores de carácter nacional e
internacional. En este marco, el espacio común, -el
Congreso de la República-, ha convertido a los GdPR
en interlocutores en los ámbitos de la obra pública
centralizada, los intereses territoriales estratégicos y de la
agenda legislativa nacional.
En el ámbito de la obra pública centralizada, en el apartado
anterior se ha establecido que distintas entidades centrales
del Ejecutivo han adjudicado entre 2004 y 2015 un total
de Q. 21,9 mil millones en contratos de construcción a las
21 empresas priorizadas. Este conjunto de proveedores
privados se integra por: i) empresas asociadas a la élite
económica tradicional del país; ii) empresas relacionadas
con actores emergentes; y iii) compañías de carácter
transnacional.
Aproximadamente la mitad de estas empresas57 son
miembros de la Asociación Guatemalteca de Contratistas
de la Construcción (AGCC)58, y en ella tienen expresión
las fluidas interrelaciones entre empresas tradicionales,
emergentes y transnacionales. Barrientos y Figueroa
(en Icefi, 2015: 91-99) exponen las formas de incidencia
(e incluso captura) de los constructores agremiados a
través de la influencia en el nombramiento los principales
funcionarios del CIV y su representación en el consejo
consultivo del Fondo de Conservación Vial (Covial). En este
marco, la AGCC enfrenta dos escenarios de contradicción:
a lo interno, entre las facciones representadas en la propia
gremial, y a lo externo, frente a grupos empresariales59

Foto: La Hora, 12/11/2014

En todo caso, no es exclusivamente la participación de
actores criminales que convierte a las redes regionales en
un fenómeno ilícito56; sino se trata de complejas zonas
grises de interacción entre actores legales e ilegales de los
ámbitos público y privado, que persiguen la acumulación
lícita-ilícita de poder y riqueza. La ilegalidad se presenta
en forma de soborno, influencias, colusión, corrupción,
55
Incluso algunas empresas constructoras son propiedad
de personas que aparentemente forman parte de OTD y/o de
personas que han participado en procesos de elecciones. Estas
formas abiertas de participación empresarial parecen reducirse en
la actualidad, por las implicaciones políticas y legales evidentes.
56
El involucramiento de OTD en estas redes introduce
ciertamente un factor de mayor distorsión y asimetría en las
relaciones de poder e influye en ocasiones en disputas virulentas,
-e incluso violentas-, entre los interesados.

30

57
De acuerdo al Directorio de AGCC del año 2012*,
las siguientes empresas seleccionadas forman parte de esta
gremial: Consulta S.A., Consult Test, Arquinco, Nortech,
Sigma Constructores S.A., SBI International Holdings AG (y en
consecuencia también sus subsidiarias Solel Boneh Guatemala
S.A. y Solel Boneh FTN), Conasa y Constructora Norberto
Odebrecht**.
* Fuente: http://construguate.com/nuevo/index.php/publicaciones/
publicaciones-de-agcc/directorio-agcc
** Fuente: Barrientos/Figueroa en Icefi, 2015: 107
58
La AGCC fue “creada el 12 de septiembre de 1966.
Otra asociación importante de contratistas, pero mayoritariamente
dedicada a mercados privados, es la Asociación Nacional de
Constructores de Vivienda (Anacovi, creada el 25 de octubre de
1966). En 1974, la AGCC y la Anacovi conformaron la Cámara
Guatemalteca de la Construcción (CGC) como su ente institucional
representativo” (Barrientos/Figueroa, en Icefi, 2015: 91).
59
Se trata de empresas no afiliadas a AGCC. Entre las
empresas seleccionadas de adjudicaciones centrales resaltan:
Constructora Jireh, Ciansa, M&C Construcciones, Topsa
Construcciones y Alquiler de Tractores S.A., entre otras. También

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
que han mostrado una participación creciente en las
adjudicaciones centrales durante los últimos años.
El rol del organismo legislativo, -y por ende también de
las diputaciones distritales-, incide principalmente en
relación a las asignaciones presupuestarias. Por un lado,
en el Congreso se materializa la disputa externa en torno
al pago de la deuda flotante. “Dado que el dinero es un
recurso fungible, los recursos líquidos pueden dirigirse
a cuotas financieras a favor del CIV (es decir, a favor de
la AGCC), o alternativamente a favor de los Codede y
municipalidades…” (Barrientos/Figueroa en: Icefi, 2015:
111-112). Y por otro lado, las contradicciones internas
(entre agremiados de AGCC) se traducen en incidencia, -no
siempre en condiciones de transparencia y legitimidad-, a
favor de rubros presupuestarios para determinadas obras
de interés.

extractiva)” (Palencia, 2014: 13).
La confluencia de intereses petroleros, turísticos y
ambientales62 alrededor de la Reserva de la Biosfera Maya
(RBM) en el norte del departamento de Petén ilustra la
complejidad de intercambios que se producen entre GdPR
y actores económicos. El área de la concesión petrolera
2-85, -otorgada inicialmente por un plazo de 25 años a
Basic Resources63 en 1985-, quedó tras la creación legal
de la RBM en 1990 en una zona intangible de esta área
protegida. En la coyuntura alrededor del vencimiento de
la vigencia de la concesión en 2010, se desencadenó una
polémica sobre la legalidad de una posible prórroga, que en
todo caso terminó en la ampliación de la licencia petrolera
a favor de Perenco.
Estuardo Galdámez (Quiché)

Ello se refleja en megaproyectos adjudicados a empresas
transnacionales (miembros de AGCC): el contrato de
la Franja Transversal del Norte (FTN) a favor de Solel
Boneh FTN S.A.60 en 2009 y el contrato de la carretera
CA-2 Occidente a favor de Constructora Norberto
Odebrecht61 en 2012. En ambos casos se señala a las
empresas transnacionales de haber efectuado pagos de
sobornos a congresistas para asegurar la aprobación de
financiamientos que favorecerían las obras referidas. En
conjunto, los concursos de la FTN y de la CA-2 representan
el 24% (US$ 665 millones) del total adjudicado a las 21
empresas en el periodo 2004-2015.
Foto: Mosaico alternativo de ideas

Las confluencias y contradicciones en relación a intereses
territoriales estratégicos involucran a las diputaciones
distritales como mediadores políticos en sus regiones
específicas y como operadores de status quo. Esta forma de
intercambio con actores de poder se produce en un contexto
que se caracteriza por transformaciones económicas
que, -a más de dos décadas después del Consenso
de Washington,- toman curso hacia “una economía
sustentada principalmente en tres ejes de acumulación:
los megaproyectos (construcción de infraestructura
vial, puentes, aeropuertos, puertos; call centers, turismo
corporativo, centros comerciales, corredores tecnológicos,
hidroeléctricas); la producción de cultivos para producción
agroindustrial y combustibles así como la explotación
y mercantilización de las riquezas naturales (industria
desde las regiones se han fortalecido conglomerados familiares
de contratistas con una creciente importancia; por ejemplo, las
empresas asociadas a las familias Guerra, Miranda y Vásquez De
León.
60
Véase: Zepeda, Andrés (Plaza Pública), La decepción.
El gobierno de la desesperanza; Guatemala, 12 de febrero de 2012.
61
Véase: El Periódico, Escándalo de corrupción
transnacional; Guatemala, 18 de diciembre de 2014.

“Lo importante del caso no son tanto los hechos en sí, sino
la capacidad demostrada por PERENCO de intervenir
en distintos niveles para generar las condiciones que
influyeron en el resultado favorable de la polémica. Uno
de los espacios claves fue el Congreso de la República,
donde Manuel Baldizón y Manuel Barquín han sido los
operadores políticos directos de la Ley de FONPETROL,
cuyo andamiaje legal permitió por un lado la ampliación de
la concesión petrolera, y por otro lado, logró tocar intereses
claves de los actores que intervienen en el entramado de los
negocios de la obra pública64” (Sin autor, 2011: 187).
En este caso, los GdPR no operaron exclusivamente desde
el Congreso de la República, sino también movilizaron,
62
Véase: Waxenecker, 2013: 21-23.
63
Tras varias operaciones de compra-venta entre 1997 y
2001, esta compañía traspasó a manos de Perenco Guatemala Ltd.
64
La ley propuso también el aumento de inversión pública
en los municipios de explotación petrolera, y ello se tradujo en un
apoyo implícito por parte de autoridades locales y contratistas a
esa iniciativa legal.

31

Poderes regionales...
-en conjunto con Perenco y los operadores nacionales65-,
sus redes locales de influencia a favor de una prórroga de
intereses particulares. La actuación local y el andamiaje
legal de esta ampliación se manejaron en una compleja
tensión entre lo legal-ilegal y lo legítimo-ilegitimo.

se refleja en una ley69 que pretendía favorecer a empresas
de telecomunicaciones en 2014. Asimismo, este rol de
guardianes del status quo se ejemplifica en la negación
legislativa de reformar el sistema político y de fortalecer el
sistema de justicia.

Estas formas de interacción subyacente de poder se
producen de manera sistemática en relación a intereses
territoriales estratégicos, -especialmente alrededor de
plantaciones agroindustriales y la industria extractiva-, y
la injerencia de los GdPR puede expresarse en forma de
terciarios66 (bróker) locales y/o materializarse en marcos
regulatorios tendenciosos.

Otra función legislativa, -junto a comisiones de
postulación- es la selección y nombramiento de integrantes
de entidades estatales autónomas o independientes, y se ha
vuelto una piedra angular en la interacción con actores de
poder en el ámbito nacional. En 2014 tuvo lugar la elección
de magistrados y jueces del Organismo Judicial (OJ), y
diversos sectores de la sociedad han señalado que “[l]as
selecciones y elecciones llevadas a cabo por las Comisiones
de Postulación y el Congreso de la República no fueron
objetivas, ni se basaron en el mérito y la capacidad de los
y las candidatas. Tampoco se realizaron de manera pública
ni transparente en varios momentos del proceso, y además
se vieron seriamente permeadas por intereses privados de
grupos de poder” (FMM/IJ/CEJIL, 2015: 1).

En general, las agendas legislativas son producto de debates
y negociaciones entre actores con intereses diversos en las
democracias. No obstante, “[d]esde la perspectiva sistémica
y relacional, las desigualdades introducen asimetrías de
recursos entre los distintos actores que se expresan en el
sistema político (…) El impacto de la desigualdad en la
democracia se manifiesta en que las disparidades de los
recursos económicos están asociadas a las disparidades en
el estatus y el poder político” (Sáenz, 2007: 56).
Estas asimetrías de poder se materializan en la rama
legislativa en instrumentos jurídicos excluyentes, y con
frecuencia, en la ausencia de reformas que pudiesen
modificar esta realidad de contrastes. En este sentido, los
y las legisladores son guardianes del status quo, y aunque
probablemente sean actores secundarios en algunas de
estas ligas de poder, los GdPR forman parte integral de
estos intereses entretejidos.
Esta normalidad se sostiene repetidamente en la
anormalidad. Ello se ha revelado cuando las élites
“independiente de la herramienta o del canal usado,
(…) han buscado alterar o influenciar la política fiscal
de conformidad con su interés básico de incrementar
ganancias” (Barrientos/Figueroa, en Icefi, 2015: 11).
También, ha sido evidenciado con la alteración de la Ley
de Distribución de Bebidas Alcohólicas y Gaseosas67 en el
año 2000; se puede apreciar en la opaca modificación de la
Ley contra el Crimen Organizado68 en 2006, e igualmente
65
“En Guatemala, la empresa [Perenco] cuenta entre sus
representantes con Antonio Minondo Ayau (director de la seguridad
industrial y vocero), quien es “sobrino del ideólogo neoliberal
y quien fuera por muchos años presidente de Basic Resources,
Manuel Ayau Cordón.“ (tomado de: Waxenecker, 2013:19).
66
Según Flores (2009), estas formas de intermediación
no excluyen “las relaciones de cooperación no confesadas entre
organizaciones criminales y funcionarios públicos.”
67
Véase: Robles, 2002: 133.
68
Véase: Zamora, José Rubén (El Periódico): Oliverio
García Rodas: retrato hablado; Guatemala, 13 de mayo de 2015.

32

Según Dudley (2014: 24-25) este proceso se rige
oficialmente por los procedimientos institucionales, pero
“extraoficialmente, se trata de la lucha a muerte entre
diversos intereses políticos, económicos y criminales, que
se enfrentan por (…) conseguir el mayor control sobre el
sistema judicial.”
La impunidad es una característica clave de las redes de
poder, y la obtención de cuotas de injerencia en el sistema
de justicia es parte de los intercambios que buscan anticipar
acciones legales en su contra. De esta forma, -retomando
la definición de RPEI-, estas influencias constituyen
“una amenaza para el Estado democrático de derecho,
consagrado en la Constitución Política. Cuentan no solo
con capacidades para perturbar ese orden constitucional,
sino que sobre todo (…) son fabricantes de impunidad.” 70
c) Capital político y social de intercambio
La reciprocidad entre partidos políticos de tercera
generación y los GdPR se ha tratado en apartados anteriores
y se rige por cálculos de costo-beneficio en un intercambio
69
Se trata de la Ley de control de las telecomunicaciones
móviles en centros de privación de libertad y fortalecimiento de
la infraestructura para transmisión de datos. Véase: IPNUSAC:
Ley de telecomunicaciones, una aberración jurídica. En: USAC,
2014: Revista Análisis de la Realidad Nacional, Guatemala, Año
3, Edición 49.
70
Exposición de Lic. Iván Velásquez Gómez en el foro
“Los nuevos caminos de cooptación del Estado”, Fundación Myrna
Mack, Universidad Rafael Landívar, ASIES, ODHA, Impunity
Watch, Open Society Foundation, 24 de Marzo de 2015.
Audio
disponible
en:
http://www.cicig.org/index.
php?page=not_022_20150324

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
electoral-mercantil de doble vía entre estos polos de poder.
Para comprender la actuación de los GdPR es importante
profundizar el análisis sobre los nexos que se construyen
hacia abajo, es decir, hacia las regiones y las localidades
donde se sustenta en términos concretos el capital político
y social de estas redes de poder.
En este momento no existen elementos suficientes para
abordar estas dinámicas locales, y futuros estudios podrían
indagar sobre dos niveles de intercambio. Por un lado, se
observa que la estructura de los grupos de poder descansa
en buena medida en lo departamental-municipal, donde se
configuran lógicas de micro-captura del Estado71. ¿Cómo
se producen estas dinámicas de poder e influencia? - ¿Se
reproduce el esquema del intercambio electoral-mercantil
de doble vía también entre las diputaciones distritales y el
nivel municipal? - ¿Cómo intervienen en esta dinámica los
clanes familiares de poder local? – En general, ¿cuáles son
los términos de intercambio que se producen a nivel local?

Guillermo Sierra (Alta Verapaz)

Foto: Canal Antigua TV

Gustavo A. Medrano (Guatemala)

Por otro lado, el intercambio entre los poderes regionales y
la población se rige también por relaciones asimétricas, y
se requiere de una profundización sobre el funcionamiento
o raciocinio de este intercambio entre arriba y abajo.
“Se trata de una intermediación adversa o distorsionada
pero que permite y reproduce los flujos de intercambios
y posibilita cierta legitimación de los grupos de poder
regional” (Sin autor, 2011: 155).
En resumen, se puede reafirmar que Guatemala enfrenta
una situación compleja de poderes regionales que se han
consolidado en forma de GdPR en prácticamente todos
los departamentos, articulando intrigadas estructuras
y conexiones que interactúan con poderes económicos,
políticos y criminales. Esta realidad constituye, hoy por
hoy, un fenómeno estructural que trastorna el sistema
democrático, que en si mismo se bate ante complejas
problemáticas de asimetrías, unipolaridad, fraccionamiento
y clientelismo.

71
Véase, por ejemplo: Gramajo, Jessica (Prensa Libre):
Red de nepotismo copa Chiquimula; Guatemala, 1 de junio de
2015.

Foto: El Congreso, 13/01/2011

Haroldo Quej Chen (Alta Verapaz)

Foto: Emisoras Unidas, 03/07/2014

33

Poderes regionales...
Manuel M. García (Sololá)

Foto: Tomada de Soy 502

Iván Arévalo Barrios (Totonicapán)

Foto: Sigo Veintiuno, 19/07/2012

Mario S. Linares (Baja Verapaz)

Foto: La Nación, 13/06/2015

34

Mirma Figueroa de Coro (Guatemala)

Foto: Tomada de wikiguate.com.gt

Nery Samayoa (Quetzaltenango)

Foto: Tomada de Pedrovision

Oscar Quintanilla (Retalhuleu)

Foto: Contrapoder, 27/11/2014

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
Reynabel Estrada Roca (Quiché)

Foto: Tomada de blog de Reynabel Estrada

Rodolfo Castañón (San Marcos)

Foto: Tomada de @RodolfoCastaon (Twitter)

Roberto Kestler (Chimaltenango)

Foto: Santiago Bili (Diario Digital), 20/05/2015

Ronald Sierra (Alta Verapaz)

Foto: Tomada de SEGEPLAN

Roberto Villate (Suchitepéquez)

William Recinos (Jalapa)

Foto: Wilder López (Soy 502), 17/08/2014

Foto: Tomada de mijalapa.com

35

Poderes regionales...

3. Conclusiones

La parte concluyente de este ensayo no pretende presentar
ideas acabadas, sino aportar al debate actual en Guatemala:
por un lado, al análisis de los fenómenos de poder que
distorsionan el sistema democrático existente, y por otro
lado, a la discusión sobre la importancia de un proceso de
democratización de la democracia.

3.1 Las redes regionales y el alcance de la
corrupción
El análisis ha demostrado la perpetuidad de un alto
porcentaje de las diputaciones distritales en el Congreso
de la República, -mediante una compleja dinámica
de transfuguismo e intercambio electoral-mercantil-,
constituyéndose como Grupos de Poder Regional (GdPR)
en un contexto de profundas transformaciones contextuales
y de fuerzas políticas unipolares y fraccionadas. Este
fenómeno no puede analizarse al margen de poderes
políticos, económicos, (ex)militares y criminales que en
su conjunto crearon y consintieron zonas grises en un
escenario de corrupción sistemática, desmantelamiento
arbitrario del Estado y criminalidad compleja. En el país
se identifican al menos 34 GdPR, -consolidados o en
formación-, y 5 clanes familiares de poder local; cuyos
hilos de poder traspasan 21 departamentos y se han
constituido en un fenómeno de importancia nacional con
la capacidad sostenida de influir, negociar, definir y operar
en la institucionalidad democrática central, regional y local.
En especial, la adjudicación descentralizada de contratos
públicos constituye el terreno natural de influencia y
poder de los diputados distritales. Su posición privilegiada
en el Congreso permite control y manipulación de las
ejecuciones gubernamentales a través del Programa de
Inversión Física, Transferencias de Capital e Inversión
Financiera, -conocido como Listado Geográfico de Obras-,
cuyos presupuestos aprobados oscilaron anualmente entre
10.9 y 14.6 mil millones de Quetzales desde el 2006.
La influencia de las y los legisladores distritales en la
negociación y definición de esta inversión física es decisiva
en el reparto geográfico, y se convierte en fuente de
acumulación opaca/gris, que -de nueva cuenta- permite
a las principales figuras regionales mercantilizar su
36

permanencia en la política nacional e insertarse en redes
público-privadas de influencia, cooptación y desviación de
recursos públicos en función de poder y enriquecimiento
indebidos. Es un circulo vicioso que se fundamenta en la
complicidad entre los GdPR y otros actores favorecidos; en
especial los contratistas regionales que, -después del ocaso
de las ONG (a finales de 2011)-, se fortalecieron como
engranaje privado de estas redes político-económicas. El
monto operado a través de 69 empresas regionales asciende
a Q. 10.0 mil millones (US$ 1.3 billones) entre 2004 y 2015.
La sistematicidad observada en la interacción entre actores
públicos y privados en el marco de los GdPR se construye
sobre acuerdos e interacciones de largo alcance y mediante
prácticas que involucran lo lícito y lo ilícito.72
Guatemala enfrenta una situación de corrupción constante
y compleja, definida por Cartier-Bresson (1997: 466-469)
como social exchange corruption, en el sentido de un
intercambio social corrupto que se traduce en interacciones
regulares y organizadas en lo económico, político y social.
Esta organización de la corrupción mediante redes facilita
y promueve la institucionalización y normalización de los
actos de corrupción, que se convierten en prácticas ocultas
comunes y se expresan en formas multidimensionales
de acumulación e intercambio (material, informacional,
simbólico, etc.).
Especialmente en lo regional se configura una economía
informal o subterránea, en la cual la triangulación
política-crimen-negocio involucra múltiples actores con
intereses diversos. Cartier-Bresson (1997: 470) describe
el intercambio como la movilización de una serie de
recursos (políticos, económicos y sociales) y principios
de coordinación (competencia, jerarquía y solidaridad)73,
72
Los GdPR intervienen también, -aunque probablemente
no como actores principales-, en el entramado de la asignación
y adjudicación centralizada de presupuestos y obras públicas.
Las prácticas de soborno pueden calificarse, -según CartierBresson (1997: 466)-, como corrupción de mercado que ocurre en
forma impersonal y no organizada. No obstante, según el mismo
autor (1997: 472-473) también se crean redes en un sistema
neo-corporativista que favorecen prácticas de corrupción en el
intercambio público-privado.
73
Estos principios se pueden comprender, -según CartierBresson (1997:467)-, de la siguiente manera: i) la competencia se

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
como productos articulados (joint products) de intercambio.
Esta mezcla de amistad, interés y obediencia da lugar a
efectos no deseados e imprevisibles. De manera paralela,
el mimetismo es un factor determinante en la expansión
de la corrupción. El principio de la imitación, -más que la
racionalidad sustantiva-, es el origen del éxito, y por tanto,
la racionalidad económica muchas veces no es suficiente
para explicar de manera adecuada este fenómeno.
De esta reflexión resaltan dos elementos para el caso
de Guatemala. Por un lado, el mimetismo es resaltado
también por el ex vicepresidente Stein, cuando afirma
que los CIACS “que determinaron su inclusión en los
acuerdos de paz (…) ya no son ni de lejos los mismos que
estamos viendo y padeciendo ahora. Si algo hemos podido
ir observando desde entonces (…) es esa transmutación,
esa transformación, esa mimetización, en donde estos
aparatos clandestinos y estos cuerpos paralelos fueron
transformándose y (…) adaptándose gradualmente a las
nuevas realidades institucionales, políticas y económicas
del país (…) No es que cambiara el concepto, cambió la
realidad.” 74
Este análisis contribuye a la reconstrucción, -aún
esquemática-, del proceso de surgimiento y consolidación
de los GdPR. La primera etapa de personajes regionales
que han acumulado poder político y económico desde
la perpetuidad en su curul comprende el periodo entre
1995 y 1999; y se relaciona con los partidos de la segunda
generación, especialmente el FRG con 9 diputaciones. En
cambio, las diputaciones distritales con antecedentes en el
PAN se dispersaron.
La segunda etapa de origen de GdPR ocurre entre 2003
y 2007. En un primer momento, la alianza PP-MR-PSN
(2003) absorbió algunas diputaciones panistas, y fue la
base para la consolidación de 7 diputaciones en el partido
GANA. Posteriormente, el PP dio cobijo a liderazgos
políticos propios y a la mayoría de los disidentes eferregistas.
Al mismo tiempo, en el marco del partido UNE también
surgieron poderes regionales propios. En esta etapa,
los modus operandi de los GdPR se fue consolidando y
mimetizando.
guía por "el egoísmo, y los precios son la principal variable de
ajuste", ii) la jerarquía funciona "sobre la base de la autoridad y la
obediencia", y iii) la solidaridad "permite la confianza a través de
la proximidad".
74
Exposición de Dr. Eduardo Stein Barillas en el foro “Los
nuevos caminos de cooptación del Estado”, Fundación Myrna
Mack, Universidad Rafael Landívar, ASIES, ODHA, Impunity
Watch, Open Society Foundation, 24 de Marzo de 2015.
Audio
disponible
en:
http://www.cicig.org/index.
php?page=not_022_20150324

La tercera etapa, -desde 2011-, se considera de perpetuidad
simbiótica, y da lugar a la otra reflexión. El principio de
solidaridad, que se materializa en el ámbito político entre
las diputaciones regionales, en tanto, éstas no compiten por
los votantes de un mismo distrito electoral. Allí encuentran
incentivos “para cooperar entre sí y asegurar su reelección,
evitando la competencia de nuevos candidatos”75. Esta
simbiosis y complicidad es valedera para la coexistencia
y reproducción de los GdPR en el Congreso76, siempre y
cuando, no se estén disputando las mismas asignaciones,
obras o cuotas de poder. Las disputas del periodo se
caracterizan por reacomodos, especialmente a partir del
ocaso de GANA y el surgimiento de LIDER, así como la
irrupción de algunos competidores nuevos. La siguiente
gráfica muestra estas líneas de continuidad y reacomodos.
Juan Ponce Guay (Alta Verpaz)

Foto: El Congreso

El esquema refleja también una marcada línea de
continuidad entre dos proyectos políticos cuyas figuras
principales surgieron del ámbito militar: Efraín Ríos Montt
(FRG) y Otto Pérez Molina (PP). Durante los últimos 20
años han sido principio y cobijo de GdPR, y ambos proyectos
políticos son vinculados con estructuras clandestinas: En
2006, un informe de WOLA afirma que “en años recientes
el FRG ha sido un vehículo importante de consolidación
de la autoridad política de los poderes ocultos” (Peacock/
Beltrán, 2006: 41). Asimismo, el Sindicato, -vinculado a
Pérez Molina-, es según Insigt Crime “uno de los poderes
ocultos de Guatemala o CIACS (…) grupos que actúan
a la sombra, conformados principalmente por antiguos
militares y oficiales de inteligencia cuyo origen se encuentra
75
Fuente: Ríos de Rodríguez, Carroll (UFM): ¿Qué es un
mercado político?; 28 de julio de 2010
76
Cartier-Bresson (1997: 475) también argumenta
que el intercambio corrupto no puede ser avalado por una
autoridad judicial neutral, a la cual puedan acudir los actores en
caso de conflicto. La red es un espacio de complejas relaciones
interpersonales que crea confianza a través de un proceso de
aprender haciendo. La complicidad, -aún cuando esa sea pasiva
por parte de actores externos a la red-, y las múltiples ataduras
entre los beneficiarios imposibilita la denuncia judicial formal.

37

Poderes regionales...
en el conflicto armado del país.”77
Además, en el análisis militar hay que tomar en cuenta
“los grupos de inteligencia militares conocidos como La
Cofradía y El Sindicato, vinculados al general (r) Francisco
Ortega Menaldo y el general (r) Otto Pérez Molina,
respectivamente.” Se plantea la hipótesis que “el gobierno
de Pérez Molina era una alianza de dos redes de inteligencia
militar, históricamente peleados pero ahora unidos para
hacer gobierno.”78
Esquema de origen y consolidación de GdPR (1995-2015)

Elaboración propia.
Nota: los círculos negros representan momentos claves de origen y
continuidad.

De esa manera, se señala que también desde lo regional y
hasta la actualidad, “los poderes ocultos se las han ingeniado
para incrustarse a sí mismos dentro de las estructuras
estatales existentes y operar en las sombras para proteger
sus intereses” (Peacock/Beltrán, 2006: 62). En general, se
ha “advertido sobre el hecho de que los poderes ocultos
han desarrollado relaciones con la mayoría – y quizás todos
- de los partidos políticos, con el fin de proteger, fortalecer
y consolidar su poder” (Peacock/Beltrán, 2006: 60).
El análisis de Eduardo Stein valida esa hipótesis, afirmando
que son “las estructuras dentro de la institucionalidad del
Estado, no de afuera hacia adentro”, que encontraron cauce
en “un Estado con instituciones débiles, con instituciones con
una serie de carencias y con una generalizada inmadurez
política, -que venía de décadas de guerra interna-, en donde
la formalidad de procesos electorales escondía en la práctica
esquemas autoritarios.” 79
77
Fuente: Gagne, David (Insight Crime): How the Scandal
that Rocked Guatemala Threatens the Presidency; 30 April 2015.
78
Fuente: Véliz, Rodrigo (CMI-G): El Caso SAT: el
legado de la inteligencia militar, Guatemala, 17 de abril de 2015.
79
Exposición de Dr. Eduardo Stein Barillas en el foro “Los
nuevos caminos de cooptación del Estado”, Fundación Myrna
Mack, Universidad Rafael Landívar, ASIES, ODHA, Impunity

38

Sumando el hecho que “estos grupos [clandestinos] han
sido asociados con narcotráfico, secuestros, contrabando,
[y] robos en gran escala…”80, se conforma una compleja
realidad de zonas grises81 que interviene en el proceso
de origen y consolidación de los GdPR, y en la relación
de éstos con CIACS y OTD. También, en el caso de las
empresas contratistas se constata que, -por sus relaciones
sistemáticas con las ONG en el periodo 2004-2011, difícilmente podrían haberse quedado al margen de
negocios con los grupos criminales. Como se ha afirmado,
la ilegalidad no proviene exclusivamente de la participación
abierta u oculta de actores criminales, sino se presenta
cotidianamente en forma de soborno, influencias, colusión,
corrupción, manipulación, incumplimiento y lavado, entre
otras.
En resumen, el origen opaco y las constantes prácticas de
corrupción, -compleja, institucionalizada y normalizada-,
con fines de acumulación de poder y riqueza; las
interacciones lícitas e ilícitas con grupos, redes y actores
a nivel regional y (trans)nacional; la micro-captura del
Estado; los intercambios asimétricos e ilegítimos en
el mercado electoral; y la capacidad de tejer redes de
impunidad; forman parte del actuar característico de los
Grupos de Poder Regional. Retrocediendo brevemente
a la definición de Red Político-Económica Ilícita (RPEI),
se verifica que el fenómeno de los GdPR concuerda con lo
expuesto por CICIG: “No son una entidad gubernamental,
ni son una entidad estrictamente privada; son entidades
adaptativas mixtas, y por ello, eminentemente transicionales.
Estas se desplazan entre lo público y privado, entre lo
gubernamental y lo empresarial, entre lo lícito y lo ilícito y
entre lo formal y lo informal, y tienen por finalidades lograr:
a) poder indebido (político y/o económico), b) influencia
indebida (política y/o económica), c) impunidad para sus
acciones ilícitas y d) enriquecimiento indebido” (CICIG/
MP, 2015).
También Cartier-Bresson (1997: 470-473) considera que
Watch, Open Society Foundation, 24 de Marzo de 2015.
Audio
disponible
en:
http://www.cicig.org/index.
php?page=not_022_20150324
80
Comisión Interamericana de Derechos Humanos,
“Observaciones Preliminares de la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos al culminar su visita a Guatemala,”
comunicado de prensa No. 8/03, 29 de marzo de 2003. Citado en
Peacock/Beltrán, 2006: 74.
81
El comisionado de CICIG, Iván Velásquez, afirma
que existe una gran complejidad en las relaciones entre actores
políticos y del narcotráfico: “particularmente la movilidad política
que se presenta en el país, hace más difícil la posibilidad de hacer
el seguimiento a relaciones de esa naturaleza“ (Fuente: Soberanis,
Fernando (Siglo 21): Es más complicado investigar a los partidos
que al paramilitarismo“, Guatemala, 7 de marzo de 2015).

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
el concepto de red es útil cuando los límites tradicionales
se hacen irrelevantes ante la evidencia inexplicada. Las
alianzas en el marco de una red de corrupción tiene
por objeto reducir la dependencia de los actores de las
limitaciones legales e institucionales, construyendo un
ambiente favorable, negociado en secreto. También afirma
que la separación entre interior y exterior de una red (grupo
o actor) no existe con claridad en nuestras economías, y
las fronteras entre lo público y privado se desdibujan en la
ambigüedad legal en múltiples formas.
En este sentido, Guatemala está ante un fenómeno
sistemático de incrustación de RPEI en uno de los
organismos centrales del sistema democrático, -el
Congreso-, extendiendo sus redes e influencias desde y
hacia la institucionalidad local en casi todo el país. La
fuerza legislativa acumulada de estos grupos ha alcanzado
al menos el 30% del total de integrantes del Congreso, y es
comparable con el nivel de incidencia de la parapolítica en
Colombia durante los primeros años del nuevo milenio. Y
en tanto, el proceso electoral de 2015 continua predominado
por partidos mercantiles, -que negocian con estas redes
regionales ilícitas-, se está ante la prolongación irreversible
del circulo vicioso de poderes eternizados en el Organismo
Legislativo y la institucionalidad departamental.

3.2 La distorsión ilícita de una democracia
asimétrica

Al resultar infiltrado el Congreso por estas redes ilícitas
se afecta “la legitimidad de una institución fundamental
para el Estado de derecho, por ser la rama encargada de
promulgar las leyes de la República. Este fenómeno llevó
[también en el caso de la parapolítica en Colombia] a una
situación paradójica y problemática para la consolidación
democrática de un Estado: La legitimidad de ciertas leyes
puede incluso ponerse en duda, porque su cumplimiento
puede llegar a favorecer intereses excluyentes o incluso
criminales, en detrimento del interés común que exige
el Estado de derecho” (Garay Salamanca/SalcedoAlbarán, 2012: 38). Esta situación es denominada por
Garay Salamanca y Salcedo-Albarán “Paradoja del Estado
Cooptado” (2012: 38) y puede caracterizar la situación que
ha determinado la actuación legislativa durante los últimos
años en Guatemala. Y, en efecto, las redes extendidas de
los GdPR han desnaturalizado también la institucionalidad
estatal en las regiones; en especial aquellos espacios que
originalmente podían convertirse en ámbitos de diálogo
y participación democrática, pero se trasformaron en
instrumentos de negociación y manipulación de la obra
pública.
Según Garay-Salamanca (2012: 48), este tipo de situaciones

puede “convertirse en una característica endémica de
largo plazo de un régimen social y político, afectando
la operación de las instituciones democráticas
orientadas a consolidar el Estado de derecho. En última
instancia, (…) tiende a conducir a la distorsión del pilar
fundamental de cualquier Estado moderno: el imperio
de la ley.” En otras palabras, se trata de la distorsión
ilícita de la democracia.
Julio César López Villatoro (Huehuetenango)

Foto: Tomada de jorgepalmieri.com

Esta paradoja se presenta en Guatemala de una manera
especialmente compleja en la coyuntura que se vive
desde abril de 2015, tras conocerse públicamente de
varias estructuras de corrupción que operaron en y
desde los niveles más altos del Estado. Por un lado, las
modificaciones legales e institucionales, -necesarias
para el fortalecimiento de la democracia-, pasarían
en este momento por un Organismo Legislativo
cooptado por las RPEI, y por ende, el resultado estaría
inevitablemente mediado por los intereses particulares
de los poderes de facto y carecería de legitimidad (y
posiblemente también de legalidad). Por otra parte,
el país se acerca a un proceso electoral y más del 80%
de diputados y diputadas participará para reelegirse,
incluyendo las figuras principales de los GdPR. De esta
cuenta, -al realizarse los comicios en las condiciones
actuales-, la mayoría de estos grupos regionales
lograrían prolongarse en su ejercicio de poder,
habiendo encontrado cobijo en los partidos políticos de
la tercera generación. Por ende, Guatemala está ante la
disyuntiva de la perpetuidad de las RPEI o una reforma
democrática y legítima.
En este sentido, una discusión sobre la democratización
de la democracia debe desarrollarse en condiciones de
legitimidad y concordancia histórica. A casi 30 años del
inicio del primer gobierno civil de esta era democrática
39

Poderes regionales...
y a casi 20 años de haberse firmado la paz, es un momento
propicio para repensar la experiencia concreta del
paradigma liberal de democratización y pacificación,
que ha transcurrido en un contexto de continuidades de
estructuras de poder y de consentimiento de amplias zonas
grises de interacción de las elites económicas, las redes
criminales, los poderes (ex)militares y la clase política. Hoy
por hoy, estas reflexiones sobre la democracia, -que se ha
descrito como unipolar, fraccionada, apolítica y clientelar-,
adquieren importancia para abordar las asimetrías y
distorsiones propias del sistema guatemalteco y para
aportar lecciones a procesos similares de democratización
que se viven en otros países.
Ante todo, la democracia se debe comprender como un
proyecto amplio de futuro y no como un problema que
debe ser resuelto de una vez por todas (Kreisky/Löffler,

2012: 145), y para ello “la participación de la sociedad
en los procesos de decisión asume un papel central
para la democratización (…) Desde esta perspectiva, la
participación es compartir el poder de decisión del Estado
en los asuntos de interés público y no simplemente la
consulta a la población” (Sáenz, 2007: 33). El camino es la
democracia como sistema plural, incluyente y equitativo,
construida sobre bases de legitimidad, transparencia y
justicia.
Sin embargo, el peso de la unipolaridad y los fantasmas
del glorioso pasado se perciben en el ambiente, tratando
de conducir por los senderos de la amnesia hacia una
regresión sui generis: un pacto de renovación democrática
acordado entre fracciones de la elite militar, empresarial y
política guiadas por las iniciativas de «La Embajada».
Manuel Barquín (Lista Nacional)

Salvador Baldizón (Lista Nacional)

Foto: Tomada de Soy 502

Foto: La Nación, 07/11/2014

40

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca

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43

Poderes regionales...

Anexos:
Continuismo y transfuguismo de diputados y diputadas distritales actuales: 1995 – 2015
Diputado/a:
Nombre y apellido
TOTONICAPÁN
Arévalo Barrios, Oswaldo
Iván
Arévalo Barrios, Edgar
Leonel
PETÉN
Baldizón Méndez,
Salvador Francisco
Milián Casanova, Carlos
Alberto
Barquín Durán, Manuel
de Jesús

Distrito electoral
(Comicios 2011)

Elecc. 1995

Elecc.
1999

Elecc.
2003

Legisl.
2004-08

Elecc.
2007

Legisl.
2008-12

Elecc.
2011

Legisl.
2012-16

Elecc.
2015

Totonicapán

FRG

FRG

FRG

FRG

FRG

PP

PP

PP

PP

FRG

FRG

FRG

PP

PP

PP

PP

LIDER

LIDER

LIDER

LIDER

LIDER

LIDER
LIDER

LIDER

Totonicapán
Listado Nacional

UNE

Petén

UNE

UNE
LIDER
UNE
LIDER

(PP-MRPSN)

GANA

GANA

UNE-GANA

GANA
PP
LIDER

PAN

GANA

GANA

UNE

UNE-GANA

UNE
TODOS
LIDER

PAN

PP

PP

PP

PP

Chimaltenango

PP-MR-PSN

GANA

GANA

GANA

UNE-GANA

Chimaltenango

UNE

UNE

UNE

UNE

UNE-GANA

PU

PU

PU

PU

PU

Listado Nacional

EL PROGRESO
Barrios Falla, Jorge Mario

El Progreso

CHIMALTENANGO
Cojtí Chiroy, José Alfredo

Chimaltenango

Cárdenas Argueta, Juan
Francisco
Kestler Velásquez,
Roberto
GUATEMALA
Duarte, Sáenz de Tejada,
Pablo Manuel
Gándara Torrebiarte, José
Alberto
Camey Curup, Leonardo
Rivera Estrada, Gudy
Rivera Estévez, Juan
Carlos
Medrano Osorio,
Gustavo Arnoldo
Figueroa Resen de Coro,
Mirma Magnolia
ALTA VERAPAZ

PAN

PAN

Distrito Guatemala

GANA

Distrito Guatemala
Distrito Guatemala

UNE
PP-MR-PSN

UNE
PP

UNE
PP

BG
CREO
LIDER
PP
PP
BG
IND
PP

CREO
LIDER
PP

Distrito Guatemala

PP

Distrito Guatemala

UNE

Distrito Guatemala

GANA

PP

PP

Cú Isem, Elza Leonora

Alta Verapaz

UNE

UNE

UNE-GANA

Ponce Guay, Juan Ramón

Alta Verapaz

GANA

GANA

UNE-GANA

Fernández Chenal, Luis
José
Lima Pop, Fidencio
Quej Chen, Eduardo
Genis
Quej Chen, Haroldo Eric
Sierra Sierra, Guillermo
Alejandro
SAN MARCOS
Castañón Fuentes,
Rodolfo Moisés
Contreras Colindres, Luis
Alberto
SANTA ROSA
Castillo Martínez, José
Inés
Chavarría Cabrera de
Recinos, Aracely

44

Distrito Guatemala

PAN

PP-MR-PSN

GANA

Distrito Guatemala

PP

PP

Alta Verapaz

UCN

Alta Verapaz
Listado Nacional

(PP)

FRG
FRG

FRG

FRG

FRG
PP

FRG

PP
PP

Alta Verapaz

PP

PP
GANA
CREO
TODOS
LIDER
UNE
TODOS
PU
CREO
LIDER
LIDER
PP
PP

VICTORIA

LIDER
PP
LIDER
PP
LIDER
UNE
UCN
LIDER
GANA
LIDER
PP
LIDER
PP
PP
UNE
PP
UNE
PP
UNE

PP
LIDER
TODOS
PU
LIDER
LIDER
PP
LIDER
LIDER
LIDER

LIDER
LIDER
PP
PP
UNE
UNE
UNE

San Marcos

UNE

UNE

UNE

UNE

UNE-GANA

UNE
LIDER
TODOS

UNE

San Marcos

PP-MR-PSN

GANA

GANA

PP

PP

PP

PP

UNE

UNE

UNE-GANA

UNE
LIDER

LIDER

PP

PP

PP

Santa Rosa
Santa Rosa

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
Diputado/a:
Nombre y apellido
SACATEPÉQUEZ
Celis Navas, Sergio
Leonel
IZABAL
Chacón Ardón, Byron
Juventino
ESCUINTLA
Crespo Villegas, Arístides
Baldomero
QUICHÉ

Distrito electoral
(Comicios 2011)

Izabal

Escuintla

Quiché

Galdámez Juárez,
Estuardo Ernesto

Quiché

López Girón, Carlos
Enrique

Quiché

Nájera Sagastume, Carlos
Santiago
BAJA VERAPAZ
Linares García, Mario
Santiago
SOLOLÁ
García Chutá, Manuel
Marcelino
CHIQUIMULA
Hichos López, Baudilio
Elinohet
HUEHUETENANGO
López Villatoro, Julio
César
Martínez Herrera, Joel
Rubén
Martínez Herrera, Edwin
Armando
Mazariegos, Emilennee
RETALHULEU
Beltrán López, Alicia
Dolores
Quintanilla Villegas
Oscar Armando
JALAPA
Recinos Sandoval,
William Rubén
QUETZALTENANGO
Rivera Romero de
Paniagua, Delia Karina

FRG

FRG

Elecc.
2003

Legisl.
2004-08

Elecc.
2007

Legisl.
2008-12

Elecc.
2011

Legisl.
2012-16

Elecc.
2015

UNE

UNE

UNE

UNE

UNE-GANA

UNE
LIDER

LIDER

GANA
UCN
PU
LIDER

LIDER

PP-MR-PSN

GANA

GANA

GANA

(UNEGANA)

FRG

FRG

FRG

PP

PP

PP

PP

UNE-GANA

GANA
CREO
TODOS
LIDER
PP

PP

PP

PP

PP-MR-PSN

GANA

GANA

GANA

PP

FRG
TODOS
UNE
UNE
LIDER

FRG

FRG

FRG

FRG
GANA

UNE-GANA

FRG

FRG

FRG

FRG

UNE-GANA

PP-MR-PSN

GANA

GANA

GANA

UNE-GANA

FRG

FRG
UNE

UNE

UNE
UCN

UCN

Baja Verapaz

PP

PP

PP

PP

PP

Sololá

PU

PP

PP

PP

PP

Quiché

FRG

FRG

Jutiapa
Jutiapa

Chiquimula

FRG

UCN

FRG

Huehuetenango
Huehuetenango
Huehuetenango

UD

UD-LOV

GANA
LIDER
UCN
IND
TODOS
UNE

UNE
LIDER
LIDER
UNE

FRG

UCN

UCN

UCN

UCN

UCN
LIDER

LIDER

FRG

FRG

FRG

UNE

UNE

UNE

UD

UD
PAN

FRG
UNE

PAN

PAN

PAN

UD

UD

UD

(UD)

UCN

(UD)

PP

Huehuetenango

PAN
LIDER
UCN
IND
PP
PP

LIDER
PP
PP

Retalhuleu

UNE

UNE

UNE-GANA

LIDER

Retalhuleu

UNE

UNE
LIDER

UNE
TODOS
LIDER

LIDER

LIDER

LIDER

GANA

UNE

UNE-GANA

UNE
PP

PP

PP

PP

Jalapa

PP-MR-PSN

GANA

Quetzaltenango

Samayoa Barrios, Nery
Orlando

Quetzaltenango

Soto Arango, César
Leonel

Quetzaltenango

SUCHITEPÉQUEZ
Villate Villatoro, Roberto
Ricardo

Elecc.
1999

Sacatepéquez

Estrada Roca, Reynabel

Rivera Cabrera, Mario
Israel
JUTIAPA
Martínez Lohayza, Jaime
Antonio

Elecc. 1995

Suchitepéquez

PP

FRG

FRG

UNE

UNE

UNE

UNE

UNE-GANA

FRG

FRG
UCN

UCN

GANA

UNE-GANA

UNE

UNE
LIDER

LIDER

UNE
TODOS
LIDER
GANA
UCN
PU
LIDER

LIDER
PU

LIDER

45

Poderes regionales...
Elaboración propia con información de:
- Congreso de la República de Guatemala (Fecha de consulta: 25 de mayo de 2015)
http://old.congreso.gob.gt/gt/diputados.asp
http://www.congreso.gob.gt/legislaturas.php
- De Maldonado, Karin (coord.), 2010: El Congreso de la República de Guatemala, I. Monografía del Congreso de la República 2008-2012,
II. Panel de comentaristas, 24 de noviembre e 2010. Guatemala. ASIES-KAS, pp. 81-121
- La columna correspondiente a las elecciones de 2015 se construyó a partir de las fuentes anteriores y se completó con fuentes periodísticas
(Fecha límite de consulta: 27 de mayo de 2015).

Grupos de poder regional conformados en Guatemala (2015)
No.

Departamento

Integrantes

Grupos de Poder Regional - GdPR
Iván Arévalo
1 Totonicapán
Edgar L. Arévalo
Salvador Baldizón
2 Petén
Carlos Milián
3 Petén
Manuel Barquín
4 El Progreso
Jorge M. Barrios
5 Chimaltenango
José A. Cojtí
6 Chimaltenango
Juan F. Cárdenas
7 Chimaltenango
Roberto Kestler
Juan R. Ponce
8 Alta Verapaz
(Elza l. Cú Isem)
Haroldo Quej
9 Alta Verapaz
Eduardo Quej
(Guillermo Sierra)
Luis J. Ferández Ch.
10 Alta Verapaz
Ronald Sierra
Leonel Chacón B.
11 San Marcos
Rodolfo M. Castañón
12 San Marcos
Luis A. Contreras
13 Sacatepéquez
Sergio L. Celis
14 Izabal
Byron Chacón
15 Escuintla
Arístides Crespo
16 Quiché
Reynabel Estrada R.
17 Quiché
Carlos E. López G.
18 Quiché
Mario I. Rivera
19 Jutiapa
Jaime Martínez L.
20 Jutiapa
Carlos S. Nájera
21 Chiquimula
Baudilio Hichos
22 Huehuetenango
Julio C. López V.
Edwin A. Martínez
23 Huehuetenango
Joel R. Martínez
24 Jalapa
William R. Recinos
25 Quetzaltenango
Nery O. Samayoa
26 Quetzaltenango
Leonel Soto Arango
27 Suchitepéquez
Roberto Villate V.
Grupos de Poder en Formación
1 Santa Rosa
José I. Castillo
2 Quiché
Estuardo Galdámez
3 Baja Verapaz
Mario S. Linares
4 Sololá
Manuel M. García
5

Huehuetenango

Emilennee Mazariegos

6 Retalhuleu
Alicia D. Beltrán
7 Retalhuleu
Oscar A. Quintanilla
Clanes familiares de Poder Local
Mirma Figueroa de Coro
1 Guatemala
2 Guatemala
Gustavo A. Medrano
3 Guatemala
Juan C. Rivera
Aracely Chavarría de Recinos
4 Santa Rosa
Delia K. Rivera de Paniagua
5 Quetzaltenango
Elaboración propia.

46

Año Inicio

Partido
Inicio

1995
2003
2007
2007
2007
2003
1999
2003
2003
2003
2007
1995
2007
(2011)
2011
2011
2003
2003
2003
2003
1995
2003
2003
1995
2003
1999
1995
2003
1995
2003
2003
2003
1995
2007

FRG
FRG
UNE
UNE
GANA
PAN
PAN
PP-MR-PSN
UNE
PP-MR-PSN
UNE
FRG
FRG
PP
PP
PP
PP
UNE
PP-MR-PSN
UNE
PP-MR-PSN
FRG
PP-MR-PSN
FRG
FRG
PP-MR-PSN
FRG
UCN
FRG
UD
UD
PP-MR-PSN
UNE
FRG
UNE

2007
2011
2007
2007
(2007)
2011
2007
2007

UNE
PP
PP
PU
(UD)
PP
UNE
UNE

2007
2007
2007
2001
2011

GANA
UNE
PP
PP
PP

Otros partidos
LIDER
LIDER
PP
GANA, UNE, TODOS
GANA, CREO, TODOS
GANA
UCN
PP
PP
LIDER, TODOS
GANA
GANA, UCN, PU
-

Partido
Actual

GANA, TODOS
UNE
GANA
UNE, UCN, TODOS
FRG, UCN
UCN
PAN
GANA, UNE
TODOS
UCN, GANA
-

PP
PP
LIDER
LIDER
LIDER
LIDER
PP
LIDER
TODOS
LIDER
LIDER
UNE
UNE
UNE
PP
PP
PP
UNE
PP
LIDER
LIDER
PP
PP
UNE
LIDER
LIDER
UNE
LIDER
UNE
PP
LIDER
PP
LIDER
PU
LIDER

-

LIDER
PP
PP
PP

-

PP

TODOS
-

LIDER
LIDER

PP
PP
VICTORIA
-

LIDER
LIDER
LIDER
PP
PP

GANA, CREO, TODOS, LIDER

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
Presupuestos anuales de los Consejos Departamentales de Desarrollo (CODEDE) y de la Inversión Física de los
Programas de Inversión Física, Transferencias de Capital e Inversión Financiera (2012 – 2014):
en millones de Quetzales
Solicitado

465,60

257,50

230,40

369,30

268,40

156,50

460,30

294,90

155,50

Huehuetenango

151,90

120,50

90,90

153,80

125,70

58,80

219,80

138,10

94,40

Solola

148,70

77,00

56,90

118,80

80,30

47,70

162,60

88,20

29,20

Alta Verapaz

130,40

104,50

16,80

135,70

108,80

37,10

163,10

119,60

36,30

San Marcos

130,00

101,60

89,40

125,90

105,90

72,30

176,60

116,40

87,20

Peten

128,50

78,20

23,90

93,60

81,50

48,80

104,70

89,60

55,20

Escuintla

126,80

81,10

58,60

102,00

84,50

78,90

177,80

92,90

58,10

Quetzaltenango

124,80

82,50

48,20

167,00

86,00

57,70

149,10

105,50

19,70

Quiche

123,20

104,40

96,70

130,40

108,90

62,60

156,10

119,60

80,10

Zacapa

Ejecutado

Ejecutado

Guatemala

Departamentos

Solicitado

Solicitado

Listado
geográfico

2014

Listado
geográfico

2013
Ejecutado

Listado
geográfico

2012

110,50

82,50

70,70

123,50

86,00

42,90

148,70

94,50

57,20

Santa Rosa

99,00

61,60

46,60

156,80

64,20

61,00

118,00

70,60

16,80

Izabal

97,70

60,40

69,10

76,70

62,90

26,90

100,50

69,10

36,50

Chimaltenango

95,10

65,00

58,90

98,70

67,80

61,00

100,50

74,40

43,40

Chiquimula

90,90

55,70

48,90

76,20

58,10

33,00

99,60

63,80

41,50

Suchitepequez

90,60

65,20

26,90

91,30

67,90

56,40

150,20

74,70

30,20

Totonicapan

89,80

54,80

60,50

82,80

57,30

39,80

127,50

62,80

40,70

Sacatepequez

89,30

60,40

45,10

128,70

62,90

41,80

150,00

69,10

38,80

Jutiapa

84,50

60,20

44,60

113,50

62,70

33,50

117,20

68,90

35,40

Retalhuleu

83,20

61,60

45,40

65,70

64,20

29,50

85,30

70,60

25,70

Jalapa

81,20

50,70

19,00

93,50

52,90

25,90

85,10

58,10

20,70

Baja Verapaz

72,50

55,40

41,90

60,30

57,70

42,20

81,80

63,40

37,70

El Progreso

67,50

45,10

32,50

66,30

47,10

30,60

69,40

51,60

32,10

Total País
2.681,70
1.785,90
1.321,90
2.630,50
1.861,70
1.144,90
3.203,90
2.056,40
1.072,40
Elaboración propia con datos del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) de Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia
(SEGEPLAN), y el Ministerio de Finanzas Públicas (MINFIN).

Distribución ministerial del presupuesto del Listado Geográfico de Obras (2012 – 2014):
en millones de Quetzales
Año
2012
2013
2014

MINGOB

415
650
37

MINEDUC

20

MSPAS
219
187
176

MICIVI
2.314
2.963
3.033

MEM
52
38
15

MICUDE
21
-

CODEDE

1.785
1.861
2.056

Otras
instituciones

122
156
62

Elaboración propia con datos del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) de Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia
(SEGEPLAN), y el Ministerio de Finanzas Públicas (MINFIN).

47

Poderes regionales...
Contratistas principales las adjudicaciones regionales de obra pública (2004 – 2015)
No.

Origen

Empresa

Nombre

1

PROGRESA ONG,
SANTA ROSA

CONSTRUCTORA
W&J

ARCHILA ORELLANA,
WILLIAM

2

EL PROGRESO,
APRODESCOM

CONSTRUCTORA
ARCHILA

ARCHILA SANCHEZ,
HENRY EDUARDO

3

EL PROGRESO,
SANTA ROSA,
APRODESCOM

Nit
10164022

28767616

Concursos
50

92

Monto

Obras geográficas
EL PROGRESO, ALTA
VERAPAZ, PETEN, IZABAL,
29,6
CHIQUIMULA, SANTA
ROSA
GUATEMALA,
CHIMALTENANGO,
JUTIAPA, SANTA
60,9
ROSA, ALTA VERAPAZ,
EL PROGRESO,
SUCHITEPEQUEZ,
CHIQUIMULA, SANTA
ROSA, BAJA VERAPAZ,
ALTA VERAPAZ, PETEN,
252,7
ZACAPA, SACATEPEQUEZ,
JUTIAPA, SOLOLA, SAN
MARCOS, JALAPA

Entidades
centrales

ONG
PROGRESA ONG

 

PROGRESA ONG,
VIDEM, ASOTEDDI,
MINREX,
APRODEC,
INFOM
APRODESCOM,
AFIC
DSI, PROGRESA
ONG, VIDEM,
AGROFOR,
GUAYACAN,
APRODEC,
ASOTEDDI

 

PROGRESA
ONG, AGROFOR,
APRODEC,
ASODECO, VIDEM

 

ADECOM

MSPAS

ADEPAZ,
CORSADEC,
ABRIGAR, ADES

MSPAS, OIM

CONSTRUCTORA
TECNICA ARCHILA

ARCHILA ORELLANA,
AROLDO

4

SAN MARCOS,
VIDEM,
CHIQUIMULA

CONSTRUCTORA L7

ARCHILA ORELLANA,
BYRON OLIVERIO

12181242

85

5

ALTA VERAPAZ,
ADECOM, PETEN

ARCHITRAC

ARCHILA VASQUEZ,
ROLANDO GUILLERMO

3119726

83

6

TOTONICAPAN,
QUETZALTENANGO

A.B. INGENIEROS

BAUTISTA JOACHIN,
ANTONIO AGUSTIN

5470269

194

7

IZABAL

PROURBA

BONILLA MIYARES,
RAFAEL RICARDO

5819792

21

154,6 IZABAL, GUATEMALA

CENTRO MAYA,
GUAYACAN, EFAC

INFOM,
CDAG,
CNPAG, CIV

8

JUTIAPA, SANTA
ROSA

DEL SOL

CAMBARA OLIVEROS,
MISAEL ARMANDO

12821136

146

169,3 JUTIAPA, SANTA ROSA

ASOSAIDE, VIDEM,
CEDES, ECODESI

CIV

481

CHIQUIMULA, ZACAPA,
336,0 SANTA ROSA, BAJA
VERAPAZ, JUTIAPA

OPDUR, OIM,
ASOTEDDI,
FONAPAZ,
ASODECO,
MAGA, USAC,
APRODEC, FUERZA INDE
VIVA, ADCORU

ASADER,
CEDINCO, APURA,
ADEFACO

USAC

APRODESCOM,
ADEPAZ, OIM

MSPAS,
FONAPAZ,
CIV, INACIF

CPSG

FONAPAZ,
CIV

PROVIDA,
PROGRESA ONG,
ADES, ASODECO

CIV

PROVIDA,
PROGRESA ONG,
ADES

 

APRODESCOM,
ASADER,
ADELANTE,
ADEPAZ, ACADIF,
ACDIS, APRODECO

FONAPAZ,
CIV, FIS,
MSPAS,
MICUDE

9

CHIQUIMULA,
FONAPAZ, ZACAPA

REPRESENTACIONES
CEM

CIENFUEGOS CORDON,
RUDY ISRAEL

19964234

6173500

277

SACATEPEQUEZ, ALTA
VERAPAZ, SANTA ROSA,
110,9
PETEN, SAN MARCOS,
CHIQUIMULA
ALTA VERAPAZ, SANTA
70,4 ROSA, PETEN, BAJA
VERAPAZ
GUATEMALA,
TOTONICAPAN,
QUETZALTENANGO,
129,2
RETALHULEU, JUTIAPA,
ALTA VERAPAZ, SAN
MARCOS, SOLOLA

10

SOLOLA

SERVICIOS DE LEON

DE LEON MOGOLLON,
GABRIEL AMILCAR

5965330

328

SOLOLA, RETALHULEU,
QUETZALTENANGO,
MANCLALAGUNA,
SACATEPEQUEZ,
207,7
TOTONICAPAN,
SACATEPEQUEZ,
GUATEMALA,
CHIMALTENANGO

11

APRODESCOM,
ADEPAZ

OPCION TECNICA
S.A.

FAGIANI YAQUIAN,
JUAN FRANCISCO

24098531

50

350,0 JALAPA, GUATEMALA

12

SAN MARCOS

MEGA PROYECTOS
DE GUATEMALA

FERNANDEZ BARRIOS,
ANGEL GUILLERMO

28201205

74

105,6

13

CHIQUIMULA

CONSTRUVIAS

GALDAMEZ ORANTES,
GERARDO GUSTAVO

19526938

147

14

PROVIDA, BAJA
VERAPAZ

MAQSERVA

GALDAMEZ ORANTES,
DANY RENE

17296056

86

15

SANTA ROSA,
APRODESCOM,
FONAPAZ

SERCCO

GARCIA ARGUETA,
DELIO EDVIN

48

6605729

236

SAN MARCOS,
QUETZALTENANGO

CHIQUIMULA, BAJA
227,6 VERAPAZ, ALTA VERAPAZ,
ZACAPA, JUTIAPA
BAJA VERAPAZ,
57,1 CHIQUIMULA, ZACAPA,
JALAPA

SANTA ROSA, BAJA
284,4
VERAPAZ, QUICHE

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca

16

PETEN, OPDUR

RDJ SUPER
ACUIFEROS

GARCIA FLORES,
GERMAN MELCHOR

1315579

109

70,1

PETEN, GUATEMALA,
QUICHE

OPDUR, ASADER,
CENTRO MAYA,
AGUAVID,
APRODEC,
GUAYACAN,
ADEPAZ

17

HUEHUETENANGO

CONSTRUCTORA
GOMEZ GOMEZ

GOMEZ GOMEZ,
LAZARO

8220581

99

89,1

HUEHUETENANGO,
TOTONICAPAN

PRO-HUEHUE,
ASPRODEHUEHUE,
ACES

 

18

TOTONICAPAN,
HUEHUETENANGO

CONSTRUCTORA
SNEIJDER

GOMEZ GOMEZ,
URSULA

68429592

8

7,4

TOTONICAPAN,
HUEHUETENANGO

 

 

19

HUEHUETENANGO

GOMEZ GOMEZ, FELIPE

73488100

7

6,2 HUEHUETENANGO

 

 

20

HUEHUETENANGO

GOMEZ, GOMEZ,,
FELIX, GUILLERMO

14850400

14

15,4 HUEHUETENANGO

ACES

 

21

HUEHUETENANGO

GOMEZ, GOMEZ,
CASTILLO,
FLORIDALMA, ISABEL

64860892

39

18,9

 

 

ADESCO

FONAPAZ,
MAGA

ADES

FONAPAZ,
CIV, INFOM

CONSTRUCTORA
GOMEZ
SERVICIOS
TECNICOS DE
CONSTRUCCION
CONSTRUCTORA
YUDITH

HUEHUETENANGO,
TOTONICAPAN, QUICHE

IPM

22

SUCHITEPEQUEZ,
SOLOLA

CONSTRUCASA

GONZALEZ ALECIO,
JOSE ALFREDO

488695K

184

23

FONAPAZ

SERVICIOS
TECNICOS SAN
MIGUEL

SUCHITEPEQUEZ,
SOLOLA, BAJA VERAPAZ,
RETALHULEU,
132,1
MANCLALAGUNA,
QUICHE,
QUETZALTENANGO

GONZALEZ MEJIA,
SERGIO ELIAS

17020573

107

99,5 SAN MARCOS, SOLOLA

24

ESCUINTLA

CONSTRUSUR

GONZALEZ, NOE

5649226

118

163,9 ESCUINTLA

ADISNO, VIDEM,
ASODEAGRI,
AMUJEDIMI

INFOM,
FONAPAZ

107

GUATEMALA, PETEN ,
100,0 JUTIAPA, JALAPA, QUICHE,
CHIMALTENANGO

VIDEM, FUNDEI,
ACMDSLL,
GUAYACAN,
ASODEAGRI

CIV,
FONAPAZ,
ENCA, SCEP,
INFOM, IGSS,
USAC, MSPAS,
FIDEMIXCO

CODEDE,
CIV, FIS,
FODEGUA

25

CIV, FONAPAZ

ACCESO

GUERRA SANDOVAL,
LUIS RAFAEL

8005443

26

PETEN

CONSTRUCTORA
PETÉN

GUERRA DIAZ, JOSE
RODOLFO

2246449

206

357,7 PETEN

ASODEC,
ASOTEDDI, DSI,
GUAYACAN,
ACMDSLL, ADIPETEN, AGROFOR,
PROGRESA ONG

27

CIV, CHIQUIMULA

CONDEGUA

GUERRA VILLEDA,
WILDER RONALDO

30016029

77

117,3 CHIQUIMULA, PETEN

CENTRO MAYA,
ADI-PETEN,
GUAYACAN, DSI,
ADR, AGROFOR

CIV,
FODEGUA

28

ALTA VERAPAZ

CONSTRUCTORA
SILAS

GUERRA CALDERON,
MELVIN ARIEL

17022932

40

 

CIV,
FIDEMIXCO

29

CIV, EMPORNAC,
GUATEMALA

CODICO

GUERRA VILLEDA,
OSCAR AUGUSTO

36677167

91

CIPREDA,
ASOTEDDI

CIV,
EMPORNAC,
ZOLIC

30

CHIQUIMULA

CONSTRUCTORA
CIVIL GUERRA

GUERRA SOTO,
EDUARDO ALFREDO

9545891

162

GPD, PROVIDA,
PROGRESA ONG

 

31

CHIQUIMULA

57

 

 

CIV

DIAZ GUERRA, ARIEL
GILBERTO
GUERRA VILLEDA,
OSCAR AUGUSTO

3728021

32

CONSTRUCTORA
DEL NOR-ORIENTE
GUERRA VILLEDA Y
CIA LTDA

1180819

7

CHIQUIMULA, BAJA
72,0 VERAPAZ, ALTA VERAPAZ,
QUICHE
CHIQUIMULA,
23,8
CONPANCHORTI
160,6  

 

CIV,
EMPORNAC

33

MSPAS

CONSTRUCTORA
GUERRA

GUERRA VILLEDA,
JULIO DAVID

2269481

28

107,8

GUATEMALA, JUTIAPA,
QUETZALTENANGO

APRODESCOM

MSPAS, CIV,
FIS

34

PETEN

CONSEGUA

MENDEZ IBAÑEZ,
WILMER

27023605

39

35,5

PETEN, ALTA VERAPAZ,
QUETZALTENANGO

AGROFOR, DSI,
TAYAZAL

 

35

AGROFOR, DSI

CONSTRUCTORA
ANDREGUA

VALLE HEREDIA, ANA
ROSELIA

29757452

28

25,6 PETEN

AGROFOR, DSI

CIV

ALTA VERAPAZ, SAN
42,8 MARCOS, JALAPA, SANTA
ROSA
923,1 IZABAL, GUATEMALA

49

Poderes regionales...

36

ADI-PETEN

37

ASODEC, ADI-PETEN

38

PETEN

39

CONSTRUCTORA
Y DESARROLLO
MONTE ALTO
CONSTRUCTORA
SAN PEDRO

CONSTRUCTORA
DEL ATLANTICO

CHAN SALAS, WILBER
ANTONIO

56931913

56

138,8 PETEN

ADI-PETEN,
ACMDSLL, DSI,
GUAYACAN,
CENTRO MAYA,
ASOTEJ, AGROFOR

SUCHITE ESCOBAR,
AROLDO

56919093

61

118,6 PETEN

ASODEC, ADIPETEN, ACMDSLL,
GUAYACAN

CIV

GUERRA ESPINA,
ADOLFO ANTONIO

489166K

30

26,7 PETEN

AGROFOR, DSI

 

310,8 PETEN

CENTRO MAYA,
ASOTEDDI,
ASODECO, ADIPETEN, ACMDSLL,
ADR, DSI

CIV, FIS,
FONAPAZ,
INFOM

126,0 IZABAL, ALTA VERAPAZ

ASOTEDDI,
PROVIDA,
APRODIC, FUERZA
VIVA, ANIF, JADE
MAYA, AIDSI,
ASDEP

ZOLIC,
MSPAS,
FONAPAZ,
MINGOB

GUERRA VILLEDA,
CARLOS GABRIEL

8479895

94

CIV

40

IZABAL, ASOTEDDI

CGL

GUZMAN REYES,
CESAR AUGUSTO

12084220

118

41

IZABAL

CYG

GUZMAN REYES,
GUSTAVO ADOLFO

12081744

58

62,9 IZABAL

MANOS UNIDAS,
PROVIDA, FUERZA
VIVA

 

RETALHULEU

A&L PROYECTOS

HERNANDEZ NAVAS,
NESTOR ARNALDO

152

RETALHULEU,
SUCHITEPEQUEZ, SAN
72,5
MARCOS, QUICHE,
ZACAPA

OIM, MENTORES
EMPRESARIALES,
JACHALAL

FODIGUA,
FONAPAZ,
CIV

FONAPAZ

ASESORIA Y
MANTENIMIENTO
CIVIL

HERNANDEZ NAVAS,
ALEX UBALDO

MENTORES
EMPRESARIALES,
ASINDEGUA,
AFUNDESERET,
FUMEDI,
APROSODE

FONAPAZ,
CIV

44

SOLOLA

CONSTRUCTORA
M&M

MIRANDA AGUILAR,
MARINO ESTANISLAO

5172624

236

SOLOLA, RETALHULEU,
324,5 SAN MARCOS,
TOTONICAPAN

45

SAN MARCOS

CODIMAQ

MIRANDA AGUILAR,
MARINO ESTANISLAO

70170371

46

44,0 SAN MARCOS, SOLOLA

ADI-MARQUENSE

 

46

SAN MARCOS,
SOLOLA

CONSTRUCTORA
SANTA FE

LOPEZ CASTILLO DE
MIRANDA, MAGNOLIA
NOEMI

24939447

90

92,2 SAN MARCOS, SOLOLA

ADES, ADIMARQUENSE

FONAPAZ,
MSPAS

47

HUEHUETENANGO

INCIARC

LOPEZ RODRIGUEZ,
ODENILSON FRANCO

8320268

58

HUEHUETENANGO,
167,4 QUETZALTENANGO,
GUATEMALA

ANBRI,
APSOHUEHUE

INFOM, SCEP,
CDAG, MANCUERNA

48

HUEHUETENANGO

CONSTRUCTORA
GOMEZ

MARTINEZ GOMEZ,
ESTEBAN RAMON

1419306K

242

259,0

HUEHUETENANGO,
TOTONICAPAN

ASOPRODEHUE,
ADEPAZ, PROHUEHUE,
APRODES, ACES

 

49

HUEHUETENANGO

CONSTRUCTORA
MG

MARTINEZ GOMEZ,
LUIS

36119660

73

65,3

HUEHUETENANGO,
QUICHE

PRO-HUEHUE,
ASPRODEHUE

 

50

HUEHUETENANGO

CONSTRUCTORA
NAYELY

MARTINEZ GOMEZ,
RAMIRO ARIEL

25305859

48

30,4

HUEHUETENANGO,
TOTONICAPAN, QUICHE

PRO-HUEHUE,
ADEPAZ

 

51

HUEHUETENANGO

CONSTRU ALFA

MARTINEZ VASQUEZ,
MARLY JEANNETTE

55924719

62

43,0

HUEHUETENANGO,
QUICHE

 

MINEDUC,
MSPAS

42

43

50

PETEN

CONSTRUCTORES
ASOCIADOS DE
GUATEMALA

45306915

8285918

54

28,5

RETALHULEU,
TOTONICAPAN, QUICHE

ADES, ASOTEDDI,
FONAPAZ,
APDAS, ASADER,
CIV, MICUDE,
ASDEP, JADE MAYA,
MSPAS
ADI-MARQUENSE

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca

52

53

54

ALTA VERAPAZ,
SANTA ROSA

CONSERVI

MOLIINA ALARCON,
MARCO AURELIO

1194666

39

ALTA VERAPAZ, SANTA
ROSA, GUATEMALA,
124,7
QUETZALTENANGO,
SUCHITEPEQUEZ

APLESGOD,
MANOS UNIDAS,
CMDP, ASADER,
ACGD, ASOTEDDI

CIV, INFOM,
FODIGUA

143

SACATEPEQUEZ,
CHIQUIMULA, ALTA
VERAPAZ, SANTA
177,2
ROSA, GUATEMALA,
SUCHITEPEQUEZ,
CHIMALTENANGO

ASADER, CIPREDA,
APLESGOD,
ADEGUA,
ADEFACO,
ASOMBRAS,
AGMA, ASDEP

INDE, CIV,
FONAPAZ,
INFOM

179

CHIQUIMULA, ZACAPA,
158,3
IZABAL, ALTA VERAPAZ

OPDUR,
ASOTEDDI,
MANOS UNIDAS,
APRODEC, ALDI,
ASDEP

FONAPAZ

ASOTEDDI, FNC,
ASDEP, ANBRI

FIS,
FONAPAZ,
INTECAP,
CONGRESO,
MINGOB

ADELANTE,
AADIFNG,
ADECOM,
ADCORU, ASODE

FONAPAZ,
MARN,
CIV, IRTRA,
INFOM, INDE

OPDUR,
ASOTEDDI,
ASODECO,
APRODEC, ANCASS

USAC, FIS,
CIV, INFOM,
SCEP,

AICARNG

SCEP

ESCUINTLA, RETALHULEU,
SACATEPEQUEZ,
BAJA VERAPAZ,
CHIMALTENANGO,
95,7
JUTIAPA,
HUEHUETENANGO,
GUATEMALA, EL
PROGRESO

MANOS UNIDAS,
EFAC, ADEGUA,
APRODECO,
ASOTEJ, PRODESNAC

INFOM, CIV,
INDE

FUTMMG,
FUPROC,
ASINDEGUA,
MANOS UNIDAS,
ADV, ASOTEJ,
ACADIF, PLANETA
AZUL, AGDI,
APROSODE, KAJIH
JEL

INFOM,
MSPAS,
CDAG, EPQ

ASOTEJ, EFAC,
ADV, CEDES,
APROSODE, KAJIH
JEL, QANIL ONG

 

ADBC

FONAPAZ, FIS

204

JALAPA, JUTIAPA, SANTA
ROSA, BAJA VERAPAZ,
CHIQUIMULA, SOLOLA,
161,7
ALTA VERAPAZ,
SOLOLA, EL PROGRESO,
GUATEMALA, ESCUINTLA

APRODESCOM,
CEDINCO, FOVE,
ADEPAZ, AND,
ASOTEDDI, CEDES,
ASODEGUA, ADIC,
ANDIE, AGDC,
PROVIDA

TRIFINIO,
FONTIERRA,
MSPAS, CIV,
FONAPAZ,
CNEE

148

SANTA ROSA, SOLOLA,
RETALHULEU, QUICHE,
99,6
JUTIAPA, JALAPA, IZABAL,
ZACAPA

OPDUR, CIPREDA,
FUNDTECH,
APRODEC,
PROVIDA, VIDEM,
ASDEP

MSPAS

ASADER

CONSTRUCTORA
M.G.

MOLINA GOMEZ,
CARLOS ORLANDO

OPDUR

TRANSPORTES
HENRY MORALES

MORALES VARGAS,
JOSE ABRAHAM

16053214

117

JUTIAPA,
CHIMALTENANGO,
107,5
JALAPA, ZACAPA, SANTA
ROSA

7722095

9801391

55

FIS

CORSEP

ORRELLANA LOPEZ,
HENRY EFRAIN

56

GUATEMALA,
FONAPAZ

MERCAGUA

PAIZ GOMEZ, JUAN
CARLOS

8449244

59

150,7 GUATEMALA, ESCUINTLA

57

ALTA VERAPAZ,
ZACAPA

MACOR

QUINTO TOBAR, JULIO
ALEJANDRO

5905648

80

419,8

58

ALTA VERAPAZ

CONSTRUCTORA
Y TRANSPORTES
RAMIREZ

RAMIREZ OXOM,
ARNULFO

1783521

118

136,3 ALTA VERAPAZ

59

MANOS UNIDAS,
ADEGUA

8089396

137

ABITA

4819071

154

ALTA VERAPAZ,
RETALHULEU,
97,8 CHIMALTENANGO,
SOLOLA, SACATEPEQUEZ,
QUICHE

CHIMALTENANGO,
ASOTEJ

CONFUERTE

RIVERA GARCIA, JORGE
MAYNOR

7794061

112

82,6

SAN MARCOS,
FONAPAZ

DICO

RODAS LOPEZ,
MARLON ROBERTO

7223234

100

60

61

62

64

RAMIREZ VELAZCO,
ARMANDO

RIVERA CARDONA,
RICARDO RAFAEL

FUTMMG, FUPROC,
ASINDEGUA

63

DISEÑO Y
CONSTRUCCION
RAMIREZ

ALTA VERAPAZ, ZACAPA,
SANTA ROSA

JALAPA

CONROL

ROQUE LIMA, HUGO
WALDEMAR

SANTA ROSA

OFICINA
PROFESIONAL DE
INGENIEROS

SANDOVAL FIGUEROA,
BAYRON RENE

12333530

5039754

CHIMALTENANGO,
RETALHULEU, JUTIAPA,
JALAPA, QUICHE,
SACATEPEQUEZ
SAN MARCOS,
QUETZALTENANGO,
92,5 TOTONICAPAN,
SUCHITEPEQUEZ,
QUICHE, JUTIAPA

51

Poderes regionales...

65

APRODESCOM

DIMINSA

SARCEÑO JIMENEZ,
TOMAS

7484305

105

66

QUICHE, PETEN
ADISGUA

CONSTRUCCIONES
INTERNACIONALES

SARCEÑO JIMENEZ,
JOSE MIGUEL

6064558

69

67

GUATEMALA

OBRAS Y CAMINOS

TZUN RODAS, MARVIN
AMADEO

37014315

50

68

SUCHITEPEQUEZ,
SOLOLA,
TOTONICAPAN

ICYC

VASQUEZ DE LEON,
WILLO ROLANDO

7716036

422

69

TOTONICAPAN

SOARCIS

VASQUEZ DE LEON,
OSMAN ELOY

27381161

104

QUICHE, ESCUIINTLA,
GUATEMALA,
144,2
QUETZALTENANGO,
PETEN, ALTA VERAPAZ
QUICHE, PETEN, JUTIAPA,
GUATEMALA, ESCUINTLA,
98,5 QUETZALTENANGO,
SANTA ROSA,
SACATEPEQUEZ
GUATEMALA, ALTA
231,2 VERAPAZ, ESCUINTLA,
SOLOLA
SUCHITEPEQUEZ,
SOLOLA, TOTONICAPAN,
578,3 QUETZALTENANGO, SAN
MARCOS, RETALHULEU,
JUTIAPA
TOTONICAPAN,
83,9 QUETZALTENANGO,
SOLOLA, JUTIAPA

APRODESCOM,
ASADER, CIPREDA,
ASODIG, ADISGUA,
ADR, AGROFOR

FODIGUA,
CIV

ADISGUA,
ADMUFAN,
ASODIG, ADEGUA,
ECODESI

INFOME, CIV,
FONAPAZ

ADELANTE

FIDEMIXCO,
FONAPAZ,
IRTRA

CORSADEC, APSI,
AFIC, ABRIGAR,
ASOTEDDI, ADBC

FIS, CIV,
FONAPAZ,
MSPAS,
CNH, USAC,
FODIGUA

VISION INTEGRAL,
ADEPAZ

 

Elaboración propia con datos del Sistema Adquisiciones y Contrataciones del Estado de Guatemala (Guatecompras). Periodo de consulta: 31 de mayo
– 3 de junio de 2015.
Notas: El número de concursos se refiere exclusivamente al número de adjudicaciones por concurso (no incluye las publicaciones sin concurso). El
monto se expresa en millones de Quetzales y corresponde al total de contrataciones y adjudicaciones obtenidas por la empresa correspondiente. Los
sombreados indican grupos empresariales, cuya relación se establece principalmente a partir de nexos familiares. También existen nexos económicos
y políticos que han sido establecidos por diversos reportajes periodísticos.

52

...y distorsión ilícita de la democracia guatemalteca
Contratistas principales las adjudicaciones central de obra pública (2004 – 2015)
5100119

Concursos
26

ARENALES FARNER,
FRANCISCO

861642

HW CONTRACTORS
INC

BURGOS FAILLACE, MAX
ROBERTO

CIV

CABLAN S.A.

ACEVEDO MONTUFAR,
EFREN OBDULIO

5

CIV

6

CIV

CIANSA
M&C
CONSTRUCCIONES

7

CIV

CONSULT TEST

8

CIV

COINDRA

9

CDAG, FONAPAZ ARQUINCO

10

IRTRA

CEMENTOS
PROGRESO

11

CIV

12

No.

Origen

Empresa
CONSTRUCTORA
JIREH

Nombre
APARICIO COBAR, MARIO
RAUL

1

CIV

2

GUATEMALA,
MINEDUC, CIV

CONSULTA S.A.

3

MINGOB

4

Nit

Monto

ONG

Entidades centrales

984,1  

CIV

18

954,5  

CIV, UNOPS, INDE, PNUD,
USAC, MINEDUC

4390997

8

1474,0  

MINGOB, CIV

21059551

6

165,0  

CIV, MINFIN

58577246

19

371,0 ASOTEDDI

CIV

25941402

12

221,9 ASADER

CIV

RECINOS ROSAS, MELECIO
EDELBERTO

5192838

18

132,8  

CIV, FONAPAZ

VELIZ NAVAS, GUSTAVO
ADOLFO

23034742

16

1185,9  

(YLLESCAS)

14946947

61

169,0 PNUD, BCBM

CDAG, FONAPAZ, CIV,
SCEP, CGC, MARN, MSPAS

(CARILLO, FUENTES,
GONZALEZ, HERRERA,
LEMCKE)

325732

113

184,1 PNUD, OIM

IRTRA, CIV, EMPAGUA,
INFOM, FONAPAZ,
FIDEAPU

NORTECH

(HERRERA, MARTINEZ)

5677874

25

193,1  

CIV

CIV

CONSTRUCTORA
NORBERTO
ODEBRECHT

(ABBEHUSEN, CAVENAGHI,
MARQUES, SAMPAIO,
ZAMPRONI)

72871822

1

3007,9  

CIV

13

EMPORNAC,
EPQ

TOPSA
CONSTRUCCIONES

OSOY PENADOS, RAUL

8030502

29

903,5  

EMPORNAC, EPQ, CIV,
CDAG

14

CIV

(MORALES, OCHOA,
POSADAS)

8238901

16

253,3  

CIV, EPQ, MINTRAB

15

CIV

2358629K

15

351,9 ADI-PETEN

CIV, EPQ

16

CIV

V&T
ALQUILER DE
TRACTORES
SOCIEDAD
ANONIMA
SIGMA
CONSTRUCTORES

(ESTRADA, JUAREZ,
NAVAS)

3454428

22

4083,7 PNUD

CIV

17

CIV

SOLEL BONEH FTN

(AHIMS, GLUSCHANCOFF,
LOPEZ, SHAHARABANI)

52331032

1

2180,2  

CIV

18

CIV

SOLEL BONEH
GUATEMALA S.A.

(AHIMS, GLUSCHANCOFF)

26684985

2

197,2  

CIV

19

CIV

SBI INTERNATIONAL (AHIMS, GLUSCHANCOFF,
HOLDINGS AG
LOPEZ, SHAHARABANI)

3422305

26

1918,4  

20

CIV

34778233

3

742,1  

CIV

21

CIV

325996

31

2206,7  

CIV

OVERSEAS
ENGINEERING &
CONSTRUCTION
CONSTRUCTORA
NACIONAL

JEREZ RODRIGUEZ, LUIS
ERNESTO
MARROQUIN CASTILLO

RECINOS SANDOVAL,
MARCO ANTONIO

ORELLANA ROJAS,
GABRIEL; WANG CHAO,
MING
(TEJADA ARGUETA)

CIV

CIV, INFOM

Elaboración propia con datos del Sistema Adquisiciones y Contrataciones del Estado de Guatemala (Guatecompras). Periodo de consulta: 31 de mayo
– 3 de junio de 2015.
Notas: El número de concursos se refiere exclusivamente al número de adjudicaciones por concurso (no incluye las publicaciones sin concurso). El
monto se expresa en millones de Quetzales y corresponde al total de contrataciones y adjudicaciones obtenidas por la empresa correspondiente. Los
sombreados indican grupos empresariales, cuya relación se establece de nexos económicos.

53

„Estas elecciones forman parte del pasado,
que terminó el 25 de abril...“

Edelberto Torres-Rivas

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