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Leopoldo Lugones

Leopoldo Lugones

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Publicado porCarlos Bonadeo
A los setenta años de la muerte de Leopoldo Lugones, publicamos este breve ensayo que jorge Luis Borges escribió con la colaboración de Betina Edelberg y que sigue siendo importante para abordar la obra de quien fue, sin dudas, el más prestigioso hombre de letras de su tiempo. En una rápida incursión por la historia de la literatura argentina y de la literatura hispanoamericana, el libro se propone despertar y orientar la curiosidad del lector contemporáneo. Sus capítulos: El modernismo; Lugones Poeta; El prosista y lo argentino; Lugones y lo helénico; Lugones y la política, etc. resumen el pensamiento maduro de Borges sobre su admirable colega.
«Lugones encarnó en grado heroico las cualidades de nuestra literatura, buenas y malas. Por un lado, el goce verbal, la música instintiva, la facultad de comprender y reproducir cualquier artificio, por el otro, cierta indiferencia esencial, la posibilidad de encarar un tema desde diversos ángulos, de usarlo para la exaltación o para la burla».
A los setenta años de la muerte de Leopoldo Lugones, publicamos este breve ensayo que jorge Luis Borges escribió con la colaboración de Betina Edelberg y que sigue siendo importante para abordar la obra de quien fue, sin dudas, el más prestigioso hombre de letras de su tiempo. En una rápida incursión por la historia de la literatura argentina y de la literatura hispanoamericana, el libro se propone despertar y orientar la curiosidad del lector contemporáneo. Sus capítulos: El modernismo; Lugones Poeta; El prosista y lo argentino; Lugones y lo helénico; Lugones y la política, etc. resumen el pensamiento maduro de Borges sobre su admirable colega.
«Lugones encarnó en grado heroico las cualidades de nuestra literatura, buenas y malas. Por un lado, el goce verbal, la música instintiva, la facultad de comprender y reproducir cualquier artificio, por el otro, cierta indiferencia esencial, la posibilidad de encarar un tema desde diversos ángulos, de usarlo para la exaltación o para la burla».

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Jorge Luis Borges Betina Edelberg

Leopoldo Lugones
(1955)

Advertencia
Este libro es una introducción a la obra de Leopoldo Lugones. Situar esta obra en la historia de la literatura argentina y de la literatura hispanoamericana, proponerla a la curiosidad del lector y esbozar un principio de orientación por su poblado ámbito, son los propósitos fundamentales de este trabajo. Queden para otros los exhaustivos análisis estilísticos y la historia de un hombre solitario, orgulloso y valiente, cuyos libros despertaron la admiración, pero no el afecto, y que murió, tal vez, sin haber escrito la palabra que lo expresara. J. L. B. - B. E.

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A Leopoldo Lugones
Los rumores de la plaza quedan atrás y entro en la Biblioteca. De una manera casi física siento la gravitación de los libros, el ámbito sereno de un orden, el tiempo disecado y conservado mágicamente. A izquierda y a derecha, absortos en su lúcido sueño, se perfilan los rostros momentáneos de los lectores, a la luz de las lámparas estudiosas, como en la hipálage de Milton. Recuerdo haber recordado ya esa figura, en este lugar y después aquel otro epíteto que también define por el contorno, el árido camello del Lunario, y después aquel hexámetro de la Eneida, que maneja y supera el mismo artificio: Ibant obscuri sola sub nocte per umbram. Estas reflexiones me dejan en la puerta de su despacho. Entro; cambiamos unas cuantas convencionales y cordiales palabras y le doy este libro. Si no me engaño, usted no me malquería, Lugones, y le hubiera gustado que le gustara algún trabajo mío. Ello no ocurrió nunca, pero esta vez usted vuelve las páginas y lee con aprobación algún verso, acaso porque en él ha reconocido su propia voz, acaso porque la práctica deficiente le importa menos que la sana teoría. En este punto se deshace mi sueño, como el agua en el agua. La vasta biblioteca que me rodea está en la calle México, no en la calle Rodríguez Peña, y usted, Lugones, se mató a principios del treinta y ocho. Mi vanidad y mi nostalgia han armado una escena imposible. Así será (me digo), pero mañana yo también habré muerto y se confundirán nuestros tiempos y la cronología se perderá en un orbe de símbolos y de algún modo será justo afirmar que yo le he traído este libro y que usted lo ha aceptado. J. L. B. Buenos Aires, 9 de agosto de 1960.

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la creencia de que en cada palabra el significado es lo esencial y nada importan su connotación y su ambiente. Las ventajas de esa conducta son evidentes. La literatura de América aún se nutre de la obra de este gran escritor. para muchos. empleó con delicadeza un vocabulario sencillo. Desde el ultraísmo hasta nuestro tiempo. en él. que desdeñó las recompensas. a la plenitud y a las amplias evoluciones de su entonación natural. paradójicamente adoleció de dos supersticiones muy españolas: la creencia de que el escritor debe usar todas las palabras del diccionario. las libertades que el romanticismo y el simbolismo habían dado al francés. el riguroso cumplimiento de un deber que excluía los adjetivos triviales. provienen de Lugones. las metáforas. el autor de La guerra gaucha. y que no haya sido escrita en voz alta. Para Lugones. El siglo XVII quiso innovar. Ramón López Velarde y Martínez Estrada. dos grandes poetas. en conjunto. Su destino le impuso la soledad. como el de Claudel. En La pipa de Kifde Valle Inclán se advierte el Lunario sentimental.Leopoldo Lugones Como el de Quevedo. las imágenes previsibles y la construcción azarosa. Alcanzar en un medio indiferente una obra tan fértil y tan plena es una empresa heroica. no es necesario haberlo leído. esto prueba su sensibilidad y nos permite suponer que sus ocasionales fealdades eran audacias y respondían a la ambición de medirse con todas las palabras. regresando al latín. Lugones quiso incorporar a su idioma los ritmos. Fatalmente muchas de aquellas novedades se han anticuado pero la obra. el ejercicio literario fue siempre la honesta y aplicada ejecución de una tarea precisa. escribir a la manera de Lugones. No hay una página de su numerosa labor que no pueda leerse en voz alta. línea por línea. corresponden. escribir bien es. su inevitable influjo perdura creciendo y transformándose. 4 . Tan general es ese influjo que para ser discípulo de Lugones. Sin embargo en algunos poemas de tono criollo. su vida entera fue una laboriosa jornada. Desdeñoso de lo español. su peligro es que el sistemático rechazo de lugares comunes conduzca a meras irregularidades que pueden ser oscuras o ineficaces. es una de las mayores aventuras del idioma español. los aplausos y los honores y hasta la gloria que ahora lo sustenta y lo justifica. sin menoscabo de su originalidad. Períodos que en otros escritores resultarían ostentosos y artificiales. el genio de Leopoldo Lugones es fundamentalmente verbal. un resultado de esta dedicación es el elevado número de páginas de índole antológica. porque no había otros como él y en esa soledad lo encontró la muerte. Lugones tuvo la vanidad de trabajar detenidamente su obra. como el de Joyce.

. Así como cada hombre trae su fisonomía." En 1891. Así el revolucionario cubano José Martí decía en el prólogo de sus Versos libres (1882): "Estos son mis versos. un testimonio más de la esterilidad de esa tradición. admite inexplicablemente una desmesurada proporción de poetas de su época. Son como son. las dos últimas son recibidas con igual devoción por las jóvenes generaciones americanas y se difunden con facilidad. agregaba: "Amo la sencillez y creo en la necesidad de poner el sentimiento en formas llanas y sinceras. cada inspiración trae su lenguaje. La circunstancia de que algunos críticos españoles ignoraran esta indigencia contribuía a hacerla más irreparable. cuyo influjo en el modernismo será decisivo. Es curioso observar que el romanticismo. Oscuramente se anhelaba y se vislumbraba otra cosa. se observa una reacción contra su elocuencia y su pompa. algunos poetas anteriores parecían señalar nuevas direcciones. aunque su obra. 5 . De estas escuelas. Por aquellos años. Agotado el placer que podían suministrar el vocabulario y los metros clásicos." El mérito de Martí. el Parnaso sucede al romanticismo y el simbolismo al Parnaso. no produce en este país un solo poeta de la significación de Keats o de Hugo. en Buenos Aires o en Méjico no se concibe una persona culta que no sepa francés y es prestigioso ir a París para perfeccionar los estudios. como poeta. Eduardo Wilde se burla de ella en su artículo Vida moderna. así Menéndez y Pelayo. se sentía la urgencia de renovarlos. inspiran la reacción romántica. marca el principio de esta nueva tendencia en las letras americanas. se limita a haber preferido la sencillez. de su color local.El Modernismo La historia de Leopoldo Lugones es inseparable de la historia del modernismo. en la antología que se titula Las cien mejores poesías líricas de la lengua castellana. la literatura hispánica decae y los siglos XVIII y XIX son igualmente pobres. lo traduce Shelley y su obra sirve de argumento contra el rigor de las tres unidades clásicas. Esta renovación era necesaria. el modernismo renovó las literaturas de lengua española.. pero no quiero. Recordemos la obra de Oyuela. acaso arbitraria. excede los límites de esta escuela. que culminará en Azul. En lo que se refiere al romanticismo. La imitación del clasicismo español persistía en ciertos poetas. para los jóvenes. esencialmente afín a la índole de España. excluyentes en Francia. . pero aún se admira a Víctor Hugo. el odio a lo español no se había extinguido. Alemania descubre a Calderón. escrito en 1882 para su hijo. en la poesía de Francia. Con esta decadencia contrastan la complejidad y el vigor de las otras literaturas de Europa. en sus mejores versos hay algo de copla popular. Todavía cercana la guerra de la Independencia. pero su obra constituyó. Recortar versos también sé. La admiración por lo francés llega al exceso. España nunca fue clásica. . adelantándose a ello. A fines del siglo XIX y a principios del XX. la impetuosa irregularidad de su drama y la evocación. de Rubén Darío. Se considera que Ismaelillo. las injuriosas expresiones godo y gallego eran habituales. en conjunto. después del siglo de oro y del barroco. A nadie los pedí prestados. Amo las sonoridades difíciles.

trunca su desdichada vida a la edad de treinta años. Su poesía es también pictórica... se acercó y marchó con ella. y tu sombra esbelta y ágil. se acercó y marchó con ella. ferviente lector de Poe. como en esa noche llena de murmullos. José Asunción Silva (1865-1896). Dice Pedro Henríquez Ureña: "Hay en su melancolía un dejo otoñal. iba sola. Más que el olor de un bosque de caoba. El ambiente enfermizo de una alcoba. Otro famoso precursor. Es el más mejicano de los poetas —un mejicano del valle de Anáhuac. pero deja los Nocturnos. de la evasión y del exotismo. que serán luego predilectos de los modernistas. Era el frío del sepulcro. ¡Oh las sombras enlazadas! ¡Oh las sombras de los cuerpos que se juntan con las sombras de las almas! ¡Oh las sombras que se buscan en las noches de tristezas y de lágrimas!. era el hielo de la muerte.. que concuerda con el constante clima otoñal de las altas mesetas de Méjico. entre lo artificial y lo natural elige lo primero: Tengo el impuro amor de las ciudades Ya este sol que ilumina las edades Prefiero yo delgas las claridades. en el que está la capital— como Casal es uno de los más cubanos en su amor por los colores vivos. de los prerrafaelistas ingleses. era el frío de la nada. de perfumes y de música de alas. se acercó y marchó con ella." Ejemplo de estos ejercicios 6 . Y mi sombra por los rayos de la luna proyectada. prefigura los temas del hastío. que con tanta hospitalidad acogió la poesía de los jóvenes. llenas de reminiscencias griegas y latinas. fundador de la Revista azul.. que América aún no ha olvidado: .. fina y lánguida.. especialmente en las Odas breves. de Baudelaire. como en esa noche tibia de la muerta primavera. por la estepa solitaria-.. iba sola. Entre los iniciadores del modernismo se halla también el mejicano Manuel Gutiérrez Nájera (1859-1895). Influido por Baudelaire.. Julián del Casal (1863-1893). iba sola.Otro cubano. de Verlaine. A mis sentidos lánguidos arroba.

pero es indiscutible que con este libro de versos entró en el idioma español una nueva música. Julián del Casal. Temas. por el tono agudo y por cierta espontánea o estudiada facilidad oral se manifiestan en estrofas. La historia de la nueva escuela comienza en 1888 con la publicación de Azul.. 7 . un nuevo juego de posibilidades sonoras. Las predilecciones de Rubén Darío por el esdrújulo. la última mata). José Asunción Silva y Manuel Gutiérrez Nájera se limitan a preparar el advenimiento de un gran poeta: Rubén Darío.. están muy lejos de nosotros. Los placeres todos duermen rendidos.clásicos. ¡Voladores años! ¡Dado me fuera detener convulso. pero que entonces debieron sorprender por su osadía: Boga y boga en el lago sonoro donde el sueño a los tristes espera. vuestra blanca veste! Pasan las dichas y temblando llegan mudos inviernos. donde aguarda una góndola de oro a la novia de Luis de Baviera. horas fugaces. Pero José Martí. y el enhiesto cáliz cae de la mano. ensayados por un poeta esencialmente romántico. es la oda Ultima Necat1. donde se imita no sólo la brevedad y las alusiones mitológicas sino también las apretadas yuxtaposiciones de ciertos estilos helénicos: ¡Huyen los años como raudas naves! ¡rápidos huyen! Infecunda Parca pálida espera.. En mis brazos flojos Cintia descansa.. Pensativa el alba baja del monte. palabras. cuya importancia histórica es innegable. (Blasón) 1 Recuérdese la inscripción de los relojes de sol: "Omnes vulnerara. sus excesos decorativos. su esplendor verbal— cabe en el de Darío. quizá lo único que aún sobreviva sea algún soneto como el dedicado a Walt Whitman. acaso gastadas ahora.. En 1896 aparece en Buenos Aires Prosas profanas. emociones. ultima necat" (Todas hieren. De igual manera que el romanticismo francés cabe en el solo nombre de Hugo. así lo que será el modernismo —su nostalgia. en Valparaíso. De este libro. La salobre Estigia calla dormida. Las fragantes rosas mustias se vuelven. metáforas..

no es un forastero. y Arsenio Houssaye supera al viejo Anacreonte La profusión de mitos helénicos no basta al modernismo. Recuérdese Yo soy aquel que ayer nomás decía. reemplaza las divinidades griegas por las escandinavas. usados de manera decorativa.Padre y maestro mágico. Detrás de la magnificencia verbal y de los hallazgos métricos se vislumbra el destino trágico de Darío. su más dulce licor Venus escancia. la confidencia íntima. ¡al son del sistro y del tambor! (Responso a Verlaine) Darío publica después Cantos de vida y esperanza (1905) y El canto errante (1907). Canción de otoño en primavera. Alguien podría objetar la frecuencia de temas. para la historia de la literatura. un gran poeta de España y de América. por obra de Darío. Melancolía. ¡Panida! Pan tú mismo. Hemos dicho que la evasión fue uno de los rasgos diferenciales del modernismo. Lo fatal. porque en Francia. hombre de Hispanoamérica. Sus poetas. a Grecia y a Versailles suceden la historia y la geografía americanas. ¡Eheu! El modernismo. Verlaine es más que Sócrates. por su teoría y por su obra. Rubén Darío llegó a decir: Amo más que la Grecia de los griegos la Grecia de la Francia. Ricardo Jaimes Freyre. pero su empleo. Sus orígenes los conducen a España 8 . Edgar Allan Poe y Walt Whitman. triunfó en América y en España. heredados del Parnaso francés y. En Prosas profanas. Rubén Darío. Darío. En estos libros perfecciona sus esplendores (Visión. al eco de las Risas y los fuegos. en la literatura francesa. Darío es así. Kafka. quizás a través de Heredia y de Hugo. es también significativo de situaciones individuales. y lo lleva a España. recoge este influjo a través de la escuela simbolista. en general. Dos poetas norteamericanos. y alcanza aquello que Lugones no alcanzará. no el espíritu. habían influido esencialmente. en este último país. descubrieron las posibilidades literarias del continente. El modernismo abarcó todas las naciones de Sudamérica. mitológicos en la literatura de nuestro tiempo (Yeats. Metempsicosis). Gide). no es puramente ornamental. Valéry.. podría señalarse también los temas de la mitología griega.. se ha incorporado a la tradición nacional y se habla de él como de Garcilaso o de Góngora. ahora. Cambian así los personajes. en Castalia bárbara (1899). liróforo celeste que al instrumento olímpico y a la siringa agreste diste tu acento encantador. que coros condujiste hacia el propíleo sacro que amaba tu alma triste. en toda su vida: un vínculo amistoso con el lector. tal vez..

Alguno (Carlos Reyles. Güiraldes. y hereda su ímpetu. como cabeza indiscutible para los veinte años siguientes. el primer período del esquema propuesto por Henríquez Ureña comprende. en Buenos Aires y Montevideo. Hoy las literaturas de lengua española han traspuesto sus límites geográficos y merecen interés y respeto. por ende. de los libros que fueron expresión de esta escuela. en el libro Las corrientes literarias en la América Hispánica. encontró asimismo cultores. con excepción de Darío. pues. a los poetas que nosotros. integrado por Martí. que se observa a partir de mil novecientos veintitantos.y. Góngora. En el modernismo predominó la poesía. Casal. Asunción Silva y Darío. Darío cultivó ambas formas. Darío queda. 9 . el segundo va de 1896 a 1920. por juzgarlos aún vinculados al romanticismo. pero también hubo prosistas. alternó en una misma composición la prosa y el verso.2 es de nuevo propuesto a la admiración por los modernistas. En El cencerro de cristal (1915). Pedro Henríquez Ureña. Rodó). hemos considerado precursores. los lectores pueden elegir cualquiera de las dos posibilidades. esto es obra del modernismo. por Verlaine. el breve "poema en prosa". Como se habrá observado. acaso. Casal. Hasta la reacción contra el modernismo. Veremos que en el caso de Lugones la decisión no es fácil. Gutiérrez Nájera y Silva mueren entre 1893 y 1896. el soneto "Lassitude" lleva como paradójico epígrafe: a batallas de amor campo de pluma (Soledad Primera). acaso desde lejos. 2 En los Poémes Saturniens (1867). es consecuencia o parte del modernismo. nadie ignora que fue más afortunado en el verso. divide la historia del modernismo en dos períodos: el primero. "Martí. Gutiérrez Nájera. No hay que olvidar que las clasificaciones literarias son artificiales y responden a la necesidad de organizar el conocimiento." Agrega Henríquez Ureña que entre 1896 y 1900 el centro de este movimiento estuvo en el sur. a la manera de Aloysius Bertrand y de Baudelaire. pero sí del impulso que ella dio a las letras españolas y americanas. No. Y un género intermedio. se limitó a la prosa. influido por Laforgue. reprobado por la Academia y admirado. va de 1882 a 1896. al descubrimiento de su Edad Media y de la lírica barroca.

— i las prosapias con raíz de hierro. el efecto aparentemente prosaico. ya que los más antiguos monumentos de la poesía medieval —el Beowulf.. Este influjo. sólo separados por guiones. i Marco Polo. composiciones en verso alejandrino (Reposorio) o endecasílabo (Salmos del combate). el Himno de las torres. i la May-Flower con la carta del rei Juan... En el Himno de las torres. — olfateando en las distancias de la sombra. dos admiraciones que lo acompañarán hasta el fin de sus días. i Dumond Durville con un planisferio i una áncora. 3 De 1897 son las Ballades Franpaises. Sin afectación de criollismo. — i hallé en tu lodo gérmenes de lirios. sus pupilas soñadoras. — en la niebla que envolviendo los zarzales — flota. acaso el de Baudelaire. ésta era también un arcaísmo. Las montañas del oro.. separan versos endecasílabos asonantados: .Lugones."i va Cristóbal Colón con una cruz i una espada bien leal. Imitar a Hugo no es fácil. i Tasman con una brújula."Son las vacas que han venido a media noche. — i destilan grandes lágrimas — llenas de candor salvaje.. — absorbiendo los cuajados alientos de sus narices. que asoma en la blasfemia y en la sensualidad de ciertas imágenes. las frescuras de la fronda. hasta el artificio tipográfico de dar a los versos.. Mucho podría decirse contra esa acusación. — i puse la amargura de mis besos — sobre bocas purpúreas que eran llagas — . Los guiones. en las que se observa el mismo recurso. a la manera tradicional. " En el Segundo Ciclo. aun para el propio Hugo. i Stanley con el lápiz del New York Herald y su casco de corcho."Entonces comprendí ( Santa Miseria! ) —el misterioso amor de los pequeños. con un tratado cosmográfico de Cosmas en la mano. Cierra el volumen un largo poema en prosa rítmica. entre muchas cosas. la ejecuta con felicidad. se publicó en 1897 y desconcertó o entusiasmó a los lectores. Hay. escribe: . marcan las pausas entre versos irregulares: . el lenguaje de Las montañas del oro. asimismo.3 como tantas otras innovaciones. — i la sangre derramada se humedece — empapada de jemidos y congojas". en lo que cada verso ocupa. — .. en el Primer Ciclo. Dante y Homero. i Livingstone con su Biblia y su esposa —David Livingstone el padre del Nilo. — Con pesados trotes llegan — las salvajes plañideras. — el sutil olor de muerte que levantan de la tierra — mojada por el degüello. el Cantar de los Nibelungos y el Poema del Cid— presentaban esta forma." Al recuerdo de Hugo y de Whitman se agrega. Poeta El primer libro de Lugones. Lugones.. ya son celebrados en este libro. sino la facultad narrativa y una expresión directa y concreta. — que sobre la muda tierra con ronco estertor sollozan. sin embargo.. de Paul Fort. apariencia de prosa. En esta disposición acaso influyeron Rimbaud y Maeterlinck. 10 . resulta espontáneamente argentino.. En todo el libro es evidente la presencia de Hugo.. Todo en él era deliberadamente nuevo. No ignora que lo épico acepta. más de una vez.—i odié la dicha de las nobles sedas. imitarlo sin incurrir en la mera grandilocuencia y sin que el tono desfallezca es una tarea difícil. No sólo hereda las sonoridades del maestro —que tanto daño suscitaron en imitadores mediocres—. ha sido reprochado a Lugones. una línea..

(Elégie) Compárense con éstos de Lugones: Tal como una bandera derrotada Se ajó la tarde. 11 . en función de la melancolía. destacó las afinidades de este libro con Los crepúsculos del jardín y acusó a Lugones de haber calcado a Herrera.4 Lo cierto es que Lugones y Herrera habían leído a Samain. en el prólogo de la edición Garnier (París. suspiros. y el sol se desangró en la fantasía de tus sortijas y tus brazaletes. número dedicado a Lugones (Na 26-28). así formulado. Vois. Les lignes. Veamos estos versos de Samain: Voici que lesjardins de la Nuit vontfleurir. hundiéndose en la nada. Blanco Fombona. 225-266. el poeta uruguayo Julio Herrera y Reissig publicó Los éxtasis de la montaña. antes de ser reunidas en un volumen. estanques y fragancias invaden la poesía de Lugones y destierran las vastas divinidades de Hugo. le dernier rayón agonise a tes bagues. A la sombra del tálamo enemigo. parece irrefutable.. crepúsculos. Víctor Pérez Petit. Así Los doce gozos se publicaron en revistas argentinas hacia 1898 y 1899. Telas. jardines. Emilio Frugoni—. les sons deviennent vagues. la onda impía mordió los aromáticos billetes. de la nostalgia y de la contenida pasión. El argumento.A la fama literaria del segundo libro de Lugones. En 1904. se agrega otra de carácter polémico y casi judicial. págs. Y sobre el broche de tu liga crema Crucifiqué mi corazón mendigo.. entends-tupas quelque chose mourir!. Se trata de una acusación de plagio. Se apagó en tu collar la última gema. conocidos escritores del Uruguay —Horacio Quiroga. Ma soeur. Pero los motivos que en Samain aparecen desdibujados. (En color exótico) Y con los siguientes de Herrera y Reissig: Con viperinas gulas. 4 Véase la revista Nosotros (2a época). son prodigados ostentosamente por su émulo y sirven para el escándalo y la jactancia. Hugo y Baudelaire están lejos de Los crepúsculos del jardín. pero su recuerdo a veces asoma y perturba la unidad del estilo. 1912). las poesías de Lugones ya habían aparecido en revistas de Buenos Aires y de Montevideo. les couleurs. Los crepúsculos del jardín (1905). pero como señalan. entre otros.

acaso inaccesible al gusto de nuestro tiempo. el libro de Lugones es harto desigual.. Y allá en las dársenas quietas Sueñan oscuras goletas Con un lejano país. De este volumen. Esto lo lleva a ser barroco.. Abundan estrofas como ésta: Fúnebre es tu candor adolescente Que la luna sonámbula histeriza. pero gracias al tono festivo. cuyo atribulado protagonista. Lugones no renuncia a ella. se trasluce el ejemplo del simbolista francés Jules Laforgue y de su Imitación de Notre-Da-me la Lune. Cada adjetivo y cada verbo tiene que ser inesperado. Lugones. Su empeño es ser original y no se resigna a sacrificar el menor hallazgo. Y el perfume de nardo decadente En que tu alma pueril se exterioriza. su desventaja es ser tan visibles que obstruyen lo que deberían expresar. expresándolas con claridad y concisión. muy hermosas. como Lugones fue algo más que un espejo de los libros que iba leyendo. no así un mayor rigor. y es bien sabido que lo barroco engendra su propia parodia. es enriquecer el idioma". a veces. perduran algunas composiciones: Emoción aldeana.La tarde ahogóse entre opalinas franjas. Al verso admirable: Se extenuaba de amor la tarde quieta. En el Lunario sentimental (1909). o lo que él considera hallazgo. (Holocausto) En conjunto. presenta una de las mayores colecciones de metáforas de la literatura española. En El solterón las muchas descripciones no entorpecen la fluidez y simplicidad del conjunto. (Romántica) En este libro. Lugones logra una mayor destreza formal. Sin embargo. cuyos versos irregulares prefiguran al Lunario sentimental. sigue: Con la ducal decrepitud del raso. parece real. Es innegable que estas metáforas son originales y. logra una mayor levedad. El prólogo del Lunario sentimental es polémico. el soneto parnasiano León cautivo y el sensible poema El solterón. La primera estrofa ya nos da el tono melancólico de la historia: Largas brumas violetas Flotan sobre el río gris. en efecto. a diferencia de otros del libro. la estructura verbal es más evidente que la escena o la emoción que describen: 12 . es posible conjeturar que aun sin Laforgue hubiera llegado a despojarse de la juvenil y excesiva solemnidad de Los crepúsculos del jardín. En él se lee que "el verso vive de la metáfora" y que "hallar imágenes nuevas y hermosas. La abundancia léxica y metafórica de este libro habrá despertado sonrisas.

en signo De esplendor soberano. garbo . copos . una pantomima. picara .jicara.haya de. astro . "puerta del cielo". La unidad del libro está dada por el tema de la luna.mole o.pantufla. "Ojo izquierdo del mundo" llamaron a la luna los cabalistas. una de las Upanishadas. prosa y verso conviven en el Lunario sentimental. petróleo . pretéritas . es el elemento esencial del verso moderno. expresado en odas. (Himno a la luna) La variedad de evocaciones y la vehemencia llegan a anonadar: Farol glacial del invierno: Cuando se paralice toda savia. pero estos artificios. que en 1909 era rara. La copa inhallable. a una idiosincrasia." En el texto se prodigan las rimas insólitas: apio . sonetos y en lo que el autor llama Teatro quimérico: el diálogo en prosa. Y suena en los pensiles La cristalería de los pajarillos. ampo -crisolampo. (El sol de medianoche) "La rima —dice Lugones en el prólogo—.oblongos. o parecen corresponder.Orfeo. sarao .alabastro. El pierrot negro.in vino veritas.por la. Y petrifique el boreal infierno En suplicio de mármol toda la Escandinavia. Tu ojo de pez antediluviano Coagulará en su influjo maligno La desolada extensión. Quizás Une saison en enferde Rimbaud sugirió a Lugones esta combinación.. Apollinaire y al propio Lugones del Himno de las torres. Dos ilustres lunáticos. oréganos lléganos. Y temple el cierzo formidable la gravia. donde también se lee que la luna interroga a los muertos y crece o mengua 13 . por cierto. a poetas como Whitman. cuentos.ruibarbo.Esculapio. apogeo . y el "cuento de hadas" Los tres besos. insufla . que ofrece una nueva interpretación del famoso episodio del canto quinto del Infierno. que en Laforgue como en Byron. en Lugones son meras habilidades. anda . Y muera como un tigre el sol eterno. Esta exigencia de que la poesía no prescinda de rimas invalidaría. ahora es más frecuente. hongos . orla .Irlanda. sirven para traducir una individualidad y corresponden. Cari Sandburg. náyade . Lugones iguala y tal vez supera a Laforgue en el número y en la variedad de artificios verbales.. Cierra el volumen la narración titulada Francesca.Átropos. son deliberados juegos retóricos y no trascienden el plano literario. una égloga.cacao. Como en los más antiguos monumentos de la épica del Indostán o como en Las Mil y Una Noches.Mas ya dejan de estregar los grillos Sus agrios esmeriles.

Al propósito. año de nuestro Centenario. Seguíanla el peón y la muchacha. Felizmente. Embellecía un rubio aseado y grave Sus pacíficas trenzas de señora. En 1910. sin duda sincero. en la obra de Yeats) casi no hay conciencia en Lugones. Sin embargo. que recurre a ella como un pretexto para anécdotas irónicas o amorosas. esta actitud corresponde a las preferencias escépticas y materialistas de cierta literatura de aquella época. para citar un solo ejemplo. que responden al deseo de probar que todo cabe en la obra del poeta y que éste debe medirse con cualquier tema. que la apostrofe así en el poema inicial: Yo te hablaré con maneras corteses Aunque sé que sólo eres un esqueleto. la entonación es más española que criolla y el vocabulario sigue exhibiendo una vanidosa riqueza. acaso se agregó una necesidad de acercarse a la gente y de atenuar la impresión de extravagancia provocada por el libro anterior. el veinticinco Nuestra madre salía a buena hora De paseo campestre con nosotros. No faltan prosaísmos deliberados. Es significativo. 14 . Y en mi sierra se nublan casi todas Las mañanas de mayo. De este sentido mítico de la luna (tan evidente. hay confidencias personales que mitigan el fatigoso catálogo: Como era fiesta el día de la patria. A buscar por las breñas más recónditas El panal montaraz que ya el otoño Azucaraba en madurez preciosa. (A los ganados y las mieses) El defecto del libro reside en lo que algunos han considerado su mayor mérito: la tenacidad prolija y enciclopédica que induce a Lugones a versificar todas las disciplinas de la agricultura y de la ganadería... de conmemorar poéticamente aquella fecha y de participar en la emoción colectiva. Tal es la verosímil explicación de versos como éstos: Reclamemos la enmienda pertinente Del código rural cuya reforma. Por primera vez aparecen en su poesía los temas argentinos en los que tanto insistiría después. En realidad. En la nobleza del derecho agrícola Y en la equidad pecuaria tiene normas. publicó las Odas seculares.según entren o salgan de ella sus almas.

el tono es confidencial. pero es la obra que mejor parece corresponder a una exigencia íntima.Y adelante. (Oda al amor) Lugones regresa a su predilección por la luna en el mismo poema: 15 . Historia de mi muerte. hasta las alusiones mitológicas han superado su carácter decorativo y las sentimos recreadas por el poeta: Porque es así que sin pavor ni estruendo. Tras la gota de miel dardo tremendo. Y si muere sería triste cosa Que no la hubiese honrado como debe Su hijo mayor por vanidad retórica. obra de compromiso elaborada para la misma ocasión. Corríamos nosotros con el perro Que describía en arco pistas locas. es seguro que no estorba. Después se nos ha puesto muy anciana. misia Custodia. En este libro. que soy montañés. Aunque aquí vaya junto con la patria Toda luz. en pandilla juguetona. Que así su nombre maternal y pío Como atributo natural la adorna. en cambio. cumple una tarea que se ha impuesto. La joven esposa. anuncian una melancólica madurez que contrasta con los juegos o con las doctrinas de páginas anteriores. Lugones vuelve a los temas civiles de su primera época. se abre camino la emoción a través de la constante grandilocuencia: Yo. Es evidente la sinceridad patriótica del poeta. Con certeza cabal decía el hombre: —Aquí esta el camoatí. sé lo que vale La amistad de la piedra para el alma. Viene y nos clava el peligroso infante. no se encontrará en el Canto a la Argentina. el autor. En otros libros se adivina el deliberado propósito de versificar determinados temas. Ya títulos como El dolor de amar. por cierto. También en determinadas estrofas de composiciones como A los Andes y A los gauchos. En éste. en lugar de abandonarse a la emoción. El libro fiel (1912) no es la obra más característica de Lugones (probablemente lo sea el Lunario sentimental). de Rubén Darío. La estrella del dolor. Con este libro. Adelgazada por penosos años. Como el cristal casi no tiene sombra. hay en sus palabras un estremecimiento que. en ellos.

Y sentí que te perdía para siempre. Hacia 1897. En estos versos sentimos la presencia de la luna con más convicción que en las laboriosas metáforas del Lunario. Como un racimo de lágrimas Se deshacía en un llanto benéfico. Rubén Darío había comparado a Lugones con Poe.Pero también. Y uno se pasma de lo próxima Que está la muerte de la blancura aquella. Y grité tu nombre Con un grito interno Con una voz extraña. Que no era la mía y que estaba muy lejos. Con la horrible certidumbre de estar despierto. Te comunicará en noche bendita El dulce bien de descubrir la luna. Y que era el dolor de tu ausencia Lo que había soñado despierto. Y entonces. De lo bello que es el mundo Poseído por la antigüedad de la luna llena Y el ansia tristísima de ser amado En el corazón doloroso tiembla. en aquel grito. en cuya cuenca Las cosas son cadáveres Y las sombras viven como ideas. Mis manos tan pálidas. por singular fortuna. La gravedad y la ternura del Libro fiel se prolongan en algunas composiciones del Libro de los paisajes (1917): 16 . Historia de mi muerte y El canto de la angustia confirman por su ambiente de terror esta sorprendente opinión: Y contemplaba mis manos Sobre la mesa qué extraordinarios miembros. Y noté que no sentía Mi corazón desde hacía mucho tiempo. También en La blanca soledad: La luna cava un blanco abismo De quietud. Sentí que mi corazón muy adentro. Manos de muerto. También recordamos el ambiente sombrío de Silva y de Gutiérrez Nájera.

pero en el último la versificación es más fluida. las estrofas de Mapamundi o de Horas campestres evocan a lo sumo acuarelas y óleos. anticipa los futuros romances criollos. Y ella los vuelve más oscuros. en cierto modo. también vernácula. Los fatales perros sin dueño. tema del Canto de la angustia y de Historia de mi muerte. El terror sobrenatural. (Sonata primaveral) El primer vuelo. reaparece con pareja eficacia en Los perros lunáticos-. una sola obra. reúne composiciones dedicadas a pájaros argentinos. Su endeble traza Bajo la luna se adelgaza. El libro de los paisajes y Las horas doradas (1922) componen. En las descripciones de los pájaros se prodigan toques realistas. Y siguen con absurdo empeño En nuestra misma dirección. Y en los profundos campos silbaba la perdiz. Sordos al mimo y al baldón. Por momentos la entonación. CALMA Delicia de los árboles que abrevó el aguacero. porque esos toques están como perdidos entre ornamentos retóricos y vagas efusiones líricas. Purificando con tus manos claras Mi oscuro corazón. Una esquivez de presidiario Manifiesta su intimidad Con los vampiros del osario Y el horror de la soledad. Delicia de los gárrulos raudales en desliz. Salmo pluvial figuran entre los más famosos poemas de Lugones. por ejemplo. Trotan sin fin. no una inmediata realidad. Cristalina delicia del trino del jilguero. Una de las partes. Decimos fragmentario. Delicia serenísima de la tarde feliz. oh dulce amiga.Oh amiga que tan dulcemente amparas En tu suave amistad mi hosca fatiga. La tarde clara. Rozando interminables muros. PLENITUD El cerro azul estaba fragante de romero. los de Fernández Moreno. Salmo pluvial termina admirablemente con los versos que siguen. El libro fiel. Alas. ese realismo fragmentario es característico de todo el volumen. 17 . No vemos los paisajes de Lugones como vemos.

por ejemplo. tal vez no logró ser cuando se propuso escribir novelas. la adivinación de la muerte se une al amor y es entonces cuando el lirismo de Lugones logra su plenitud: 18 . De las lánguidas manos de la muerte? Los diptongos quebrados del tercer verso recuerdan los de Góngora: Entre las violetas fui herido. Y se pasan la noche en vela Ululando a la muerte blanca. Caen las violetas ulteriores.Afelpando su oblicua marcha. la siguiente estrofa reproduce no sólo el brillo sino la áspera dureza de las Soledades: Mordido de coloren cada poro. Figurín) y les otorgan un interés humano que. Algunas composiciones —Las fatales. Toda la noche van así. Su predilección por el Libro de Las Mil y Una Noches y por la poesía islámica se refleja en Las tres kasidas y en ciertos poemas narrativos: Romance del rey de Persia. Ventura García Calderón ha señalado la ocasional afinidad de Lugones con Góngora. Romance de las dos hermanas— permiten entrever al novelista que Lugones. Lugones está mucho más cerca de estos poemas que. No sólo el título del Romancero (1924). asoman en muchas páginas de este libro {Chicas de octubre. (La tarde) Lugones. Tennis. de los ejercicios descriptivos que cultivó en las Odas seculares. patéticos en un hombre maduro. El beso. Su gañido histérico arranca. Intermezzo y el romance inicial Gaya ciencia. sino los trece Heder. O una demencia paralela. El ropaje exótico no debe engañarnos. Perfil. Negro y blanco. que iba buscándose y descubriéndose en los libros que leía. El presentimiento y la curiosidad del amor. gracias a los poemas de Heine. Tonada. estéticamente no alcanzan. Friega de oro el metal su pulimento. De la admirable Balada del fino amor son los siguientes versos: Y ¿habrá quien no haya visto en un inerte Crepúsculo de gélidos candores. El ausente. Y exorbita hasta el cénit un violento Pavo real verde delirado en oro. En otras. que es una deliberada variación del poema Der Asra. ahondó en su propia intimidad. IX) El amor conyugal es otro de los temas que vuelven. Exasperado por la escarcha Su silencioso frenesí. (Romanzas del buen invierno. atestigua esta influencia. acaso.

En su angustia sin reposo. el estilo barroco de Los crepúsculos del jardín hace resaltar la simplicidad de la Dedicatoria.LA PALMERA Al llegar la hora esperada En que de amarla me muera. En El payador (1916). Palpitando entre las hojas. sí bien reducido a los cuatro granos diarios que constituyen el jornal del pájaro cantor". mejor dicho. lo cual demuestra que la poesía era uno. Entregará con ternura La flor. El traspatio) son más auténticas que las Estampas porteñas. Vivía feliz y no tenía otro oficio. este volumen señala una reacción. La sobremesa. En los Poemas solariegos. uno de los libros capitales de la obra que estudiamos. proviene del contraste con preciosismos anteriores. Como un suspiro al pasar. Lugones ha querido rescatar viejas cosas criollas. el propósito de realizar una poesía argentina. El mismo reguero de oro Que dejaba su hermosura. Que dejen una palmera Sobre mi tumba plantada. Cierran el volumen unos cincuenta epigramas. El lenguaje es más directo y más simple. Durante 19 . o que la demasiado famosa Salutación a Enbeita. Murmurará mis congojas La brisa crepuscular. El pájaro misterioso Que vuelve al anochecer. sobre todo en El canto y en la perdurable Dedicatoria a los antepasados. Los ínfimos. alcanza aquí su perfección. En Poemas solariegos (1927). A pesar de las influencias que hemos indicado. al viento sonoro. Comparado con libros como el Lunario. Nuestra admiración por esta sencillez casi oral no debe hacernos olvidar que su eficacia. olvidadas costumbres y personas. Y mi recuerdo ha de ser. Lugones menciona a "un mozo llamado Serapio Suárez que se ganaba la vida recitando el Martín Fierro en los ranchos y en las aldeas. Recordará el tronco esbelto La elegancia de su talle. la obra de Lugones es una. quiere celebrar una realidad que justifique y documente los poemas. Las composiciones de inspiración cordobesa (El almuerzo. Así. que recuerdan las ocurrencias de Jules Renard o ciertos juegos de la poesía japonesa. ya ensayado en las Odas seculares. Recorre el libro un sentimiento elegiaco. en buena parte. En el olvido disuelto. cuando todo calle. dedica un largo romance a la memoria de aquel lejano amigo. Con la obra póstuma Romances de Río Seco (1938) culmina la poesía de Lugones. Lugones quiere fundar su poesía en la realidad o.

Regatea con desgano: —Puede ser que algunos haya. Como es de la misma laya. esta veneración lo llevó a crear poemas de ambiente y tono criollos. Fueron surgiendo. —¿Y costará mucho verlos? El otro sin contestar. El poema concluye con las significativas estrofas: Y como dándose tiempo De asentar los cojinillos-. los escritores gauchescos habían preferido la bravata y el desafío. nomás. Lugones. Conviven en este pausado relato el pudor. los buenos modales y la picardía del hombre de campo.toda su vida había sido devoto del Martín Fierro. La historia de un asesino. una vez más. A estas palabras don Pepe. Tal condición de mi letra Puntualmente determino. —Me habían dicho. Que tenía unos novillos. En general. Más importante que la anécdota es. el tono: Aunque a rigor esta vez La ley del canto me toque. en El regalo. los Romances de Río Seco. amigo Robles. acaso. y sin prisa Toman el camino al trote. Lugones se libera y escribe. Trasmontando aquel mogote. con perdón de ustedes. —Es allá cerca. La presa) el criollismo es todavía un poco deliberado y enfático. Así podrá revisarlos Antes que asiente el calor. (El malevo) En La visita admiramos. — Yo lo voy a acompañar. 20 . sus mejores poemas. Porque es. la capacidad narrativa de Lugones. La hacienda estaba rodeada Desde la tarde anterior. entregando el mate-. Afirma. en cada una de estas composiciones.. Montan juntos. que juzgaba el libro esencial de nuestra cultura. El Señor de Renca. La visita.. Gradualmente. En los primeros (La cabeza de Ramírez. pone de relieve un rasgo menos divulgado y que fue típico de los payadores: la cortesía criolla. así. Les narraré el sucedido Del gaucho Jacinto Roque.

resulta más difícil decidir si fue o no poeta. es evidente que también Lugones tiene derecho a la fama de poeta. si pensamos en Píndaro. quizá no podamos incluir en esta categoría a Lugones. en Keats. en Enrique Banchs. en Quevedo. en Verlaine. aplicada en general a escritores de producción abundante. en Garcilaso o. En cambio. pensamos en Anacreonte.Dos colecciones. Nadie discute que Lugones sea un gran poeta. La dificultad es sólo verbal. Paradójicamente. incluidas en sus Obras poéticas completas. 21 . en Milton. esta definición. acepta la presencia de irregularidades y de cierta grandilocuencia. hombres de tono íntimo. Poesías diversas y La copa de jade. Si. nada esencial agregan a su labor. entre nosotros. en Hugo. para tipificar la poesía.

por ejemplo.6 En El imperio jesuítico. en éste. sin los milagros". En 1903. en otros libros.. cariño ni animadversión. Estudios de historia argentina. Como lo indica el título. Groussac insinúa. Deberíamos orientarla como aquellas otras de los faraones. adolecen de gigantismo y de prolijidad." Es interesante comparar este "ensayo histórico" de Lugones con el trabajo análogo de Groussac sobre el Padre José Guevara y su historia del Paraguay. el sujeto preocupa menos al autor que las posibilidades literarias que aquél le ofrece. según la situación de las columnas". como la ojeriza contra Dios. que llegó a ser un erudito ensayo histórico. no corresponden al estilo general del libro. el homenaje de Lugones al primer centenario argentino. es otro tema monumental. su estilo barroco no condice con los temas que trata. en efecto. Los odios históricos. uno de los más fuertes y agradables de la obra de Lugones. Más adelante.5 ninguno se deja leer con mayor agrado que El imperio jesuítico (1904). Lugones pretende que éstos sean bellos y sugiere varios minuciosos proyectos. en la hacheadura de gneis que forman la grieta oblicua. la describe con pormenores geológicos: "Persiste la quemadura plutónica en el costillar de traquito. se limita a señalar las leyendas milagrosas que pululan en las historias de los jesuitas." En otro. Estos dos capítulos. Lugones considera que para comprender la conquista es indispensable comprender la nación que la llevó a cabo. 1918. que una fuente probable de esa milagrería fue cierta bula que se refiere a la canonización con estas palabras precisas: "las virtudes no bastan. este libro historia y analiza el régimen teocrático que la Compañía de Jesús instauró en el Paraguay y en las zonas limítrofes. Quizá 5 La prosa de Lugones es tan múltiple. Lugones. son una insensatez que combate contra el infinito o contra la nada. Paréceme que dado el personaje. En uno de ellos no le basta al autor la comparación de Sarmiento con una montaña. que no podemos mantener en este capítulo el orden cronológico que hemos observado para su poesía. Lugones recorrió el territorio de las Misiones y el Paraguay para documentarse. al pasar. escritos con grandilocuencia. El primer capítulo es una descripción del estado de España durante la época de la Conquista. En vano la náyade montañesa vertióle.. por medio de la astronomía estelar. Se trata de una obra desconcertante. debiera ser una pirámide de granito ocupada por un féretro de bronce. El primero y el último capítulo de la Historia de Sarmiento (1911). el gobierno argentino le encargó la redacción de esta memoria. en el que cada capitel representaría "una escena alusiva en mármol o en bronce. "No tengo para los jesuitas y por de contado para los que ya no existen en el Paraguay —declara Lugones—. Odas seculares y Prometeo. pasa a detallar el paisaje de las Misiones. Piedras liminares (1910) integra con Didáctica. por siglos compasiva. su escurridura de alcuza. 6 GROUSSAC. hay una afinidad natural entre la exuberancia del paisaje y la de la prosa. menos resignado que otros ciudadanos de nuestro país a la agobiadora fealdad de los monumentos públicos. páginas 56-57. proyecta esta detallada pirámide: "La tumba de Sarmiento. cuyo primer observatorio argentino fue una creación de Sarmiento.El Prosista Lugones Y Lo Argentino De los trabajos en prosa de Lugones. Nos ha parecido preferible una clasificación por temas. Entre otros encara la construcción de un templo dedicado al himno argentino. 22 .

el régimen de vida. constase de tres partes: una introducción estética y descriptiva. Condena. La obra entera ha sido escrita con emocionada amistad. Nos enfrentamos ahora con uno de los mejores libros de Lugones. tardíamente reconocida. No hay en sus páginas un juicio directo sobre la ideología de su héroe. todas las circunstancias de Sarmiento. No es fácil formular una opinión sobre esta biografía que el autor no alcanzó a corregir. de todos colores. Esta biografía. pero sí un ataque a la Constitución del 53. En una antología de la prosa española serían indispensables estas páginas que describen los orígenes pastoriles de nuestra sociedad: el desierto. más conocida por el título de El payador." Felizmente. están en este libro. Ciertos pasajes merecen un recuerdo especial: el capítulo titulado El innovador.. abunda en pormenores precisos. vio en la obra de Hernández una epopeya. nadie. el regreso del padre. la última producción de Lugones. Al iniciar su biografía. Sólo apareció la primera. En 1913 publica su Elogio de Ameghino. en nuestro país. La prolijidad que. Movido por su pasión helenística. aplicada a lo meramente verbal. El tanque cordobés hace fuego caiga quien caiga"). que bien puede ser una predestinación: en Lujan fueron descubiertos los grandes restos de los animales prehistóricos.. grabando en cada uno de ellos el título de un libro suyo. consagrada al Martín Fierro de Hernández. Lugones ha rescatado para la posteridad la modesta presencia de un gran hombre. 23 . hecho de bromas débiles ("Córdoba se sintió aliviada con la partida del hijo pródigo. Esta biografía llega hasta la conquista del desierto. la muerte de Peñaloza. la sucesiva indumentaria. Lugones consideraba que el Martín Fierro era un poema épico: razonar esta idea era uno de los fines que se propuso. El payador (1916). Hijo de la pampa. Las predilecciones. podrá permanecer insensible a los esplendores y a la emoción de esta obra fervorosa. los indios. Entristece que este libro póstumo cargue con un prólogo intempestivo de Octavio R. los hábitos de trabajo. vete!") y de metáforas indigentes ("Ha llegado de Córdoba con cajones llenos de palabras eléctricas. destaca una singular coincidencia. y pudo decir: Vate!. las comidas preferidas. la yerra. los desafíos de la guitarra y del cuchillo. Años más tarde. es intolerable. en Lujan nació el estudioso que les dedicaría su vida. por ejemplo. resulta una virtud cuando Lugones la emplea para comunicar hechos reales. el autor se desdijo de "la ideología liberal de este libro". una censura del liberalismo y una apología de la política exterior de Rosas. comentado. Lugones admira a Sarmiento. sin embargo. el historiador nos da la intimidad del protagonista. las bien elegidas y bien comentadas citas del propio Sarmiento. Roca (1938). los incendios. El propósito del autor era que esta obra. No corresponde analizar aquí el aspecto científico de este libro.conviniera formarla con cincuenta bloques. Sin indiscreciones. Lugones refiere la vicisitudes de esa labor. un vocabulario y el texto original. que bien podía significar para nosotros lo que para los griegos la Ilíada. la descripción de las orillas de Buenos Aires. cautiva menos que la Historia de Sarmiento o que El imperio jesuítico. La obra deja una imagen vivida de Sarmiento. No todos estarán de acuerdo. en sus páginas. como la de Sarmiento. pero no se propone justificar todos sus actos. las anécdotas. Amadeo. pasajes como los anteriores son excepcionales. ha quedado inconclusa.

Imposible omitir en este capítulo dos preocupaciones de Lugones: los problemas del lenguaje y los pedagógicos. ni las dimensiones de los bancos ni la forma de los tinteros eluden su examen. que el francés o el inglés no sean materias obligatorias y satiriza el predominio concedido a la gramática. Lo pedagógico proviene de sus experiencias personales. Didáctica (1911). Lugones. que abarca más de seiscientas páginas y que no alcanza a agotar la letra A. Esta obra combate las arbitrarias innovaciones introducidas en el plan de estudios por el nuevo ministro. entre otras cosas. Censura. que condesciende a las más minuciosas observaciones. Vigoroso testimonio de lo primero es el fragmentario comienzo de un Diccionario etimológico del castellano usual. en detrimento de otras asignaturas. Se aprecia en ella la profunda versación pedagógica del autor. Otro libro. 24 . La Academia Argentina de Letras lo publicó en 1944. desde el año mil novecientos. ejercía el cargo de inspector de enseñanza. y publica La reforma educacional. Es una obra extensa. tres años después renuncia por solidaridad con el inspector general. analiza planes de estudio y el material de enseñanza. recoge la experiencia de esos años de labor escolar. Pablo Pizzurno.

Lugones. Querría que nuestro segundo siglo de historia organizara un nuevo tipo de vida basada en lo espiritual. una moral y un culto". En 1910 pensó que esa Argentina que se afanaba con su progreso material valía mucho menos que la otra que atravesó los Andes. Como de costumbre. que en la mayoría se redujo al manejo retórico de algunos temas o palabras. a ver en los fenómenos naturales el fundamento de los mitos. considerado por Lugones una religión oriental. las costumbres. niega que el descubrimiento del fuego sea el tema esencial del mito de Prometeo. Se recordará que en el prólogo del Lunario sentimental. la cerámica. esta admiración. Lugones rechaza la tendencia. Prometeo (1910) forma parte del homenaje que Lugones quiso tributar a la patria.. Señala. " Estudios helénicos (1923) y Nuevos estudios helénicos (1928) reúnen varios trabajos dedicados a los poemas homéricos e incluyen traducciones del texto original en alejandrinos rimados. que el pueblo ateniense. reverencia una vez más a Platón. entre otras cosas.Lugones Y Lo Helénico El amor de lo helénico acompañó siempre a Lugones. En 1915 publicó El ejército de la Ilíada. las artes. en este libro. que apareció en 1919. Lugones quiere recordar a los argentinos este lejano origen y contribuir a la formación de "lo que ahora nos falta: una civilización. como el nuestro. En algunos pasajes de la obra asoma el influjo de las doctrinas teosóficas. Otros capítulos analizan el arte. Lugones había afirmado que la rima es el elemento esencial del verso moderno. En el capítulo titulado Un proscripto del Sol. como se sabe. pues. Reviste. Prometeo es una exposición y una interpretación de la mitología griega. ha oscurecido nuestra vinculación con la cultura helénica. la construcción de las flautas y la industria de la miel son los temas principales. Con los apuntes de unas conferencias dictadas en la Universidad de Tucumán en 1915. era el azúcar de los antiguos. La elección del alejandrino se 25 . El cristianismo. afirma que éstas "constituyen el fundamento de la civilización a la cual pertenecemos". las costumbres y las instituciones. una especial importancia para Tucumán donde también existe una civilización de la dulzura. en "la vivacidad de su aire seco y transparente" y en los ríos "de sonora delgadez" había presentido el paisaje griego. creó repúblicas y fundó la libertad "con su miseria generosa". entonces en auge. en el prólogo." En otra disertación observa un parecido local: se refiere a "la industria de la miel que. desentraña o quiere desentrañar la parte de verdad que en ellos se oculta. Lugones. Es significativo que el tema central de este libro sean las ideas griegas. Ya hemos dicho que los poetas del modernismo admiraban a Grecia. en su centenario. compone el libro Las industrias de Atenas. se formó por inmigración: "Atenas fue un resultado de la tolerancia y hospitalidad con que supo acoger en el suelo ático a los emigrantes corridos por la invasión dórica. fue genuina en Lugones. Lugones emplea con un propósito aleccionador las analogías de lo griego con lo argentino. y aun los dialectos.. En una conferencia pronunciada en 1915. que reproduce una conferencia pronunciada siete años antes en el Círculo Militar. El trabajo ateniense. refirió que en "la gracia moderada" de las colinas de Córdoba. Lo llevó a estudiar la mitología. en Estudios helénicos aclara que ésta reemplazó al ritmo o cantidad prosódica del verso antiguo.

Es Cierto Que Padre. 26 . que no ve sino el resultado último del trabajo. Mas. Canto XXII. (Ilíada. Detengámonos Ya Y Hagámosle Frente.) Estudios helénicos y Nuevos estudios helénicos proceden de conferencias dictadas en Buenos Aires. Pues A Dejar Los Muros Por Mí Te Has Atrevido Al Ver Mi Riesgo. "Tengo la convicción —escribe Lugones— de que mi comentario es interesante y de que mis traducciones son buenas. Este metro le permitió mantener en su traducción el mismo número de versos del original. Deífobo. Y La Ojizarca Atena Díjole: —Hermano. Mi Hermano Más Querido Entre Los Que Hijos De Hécuba Y Príamo Hemos Sido. Lugones las combinaba y las prodigaba con extraña insensibilidad. y casi inevitable. En Torno De La Ciudad De Príamo. Abrazaron Mis Rodillas Rodeándome. Construía así dificultosos pasajes como éste: —Oh Hermano.debe a que Lugones lo consideraba "el hexámetro romanceado". tal ilusión es frecuente en los traductores. Contestóle El Grande Héctor Del Casco Tremólente: —Siempre Fuiste. Y Harto Me Suplicaron Quedase Allá (Pues Todos De Terror Están Yertos). Ea. El Raudo Aquiles Te Acosa Grandemente Con Pie Veloz. Más atento al significado de las palabras que a su valor estético. Esa iluminación indirecta no alcanza al lector. Pero Aun Sabrá Mi Estima Crecer En Adelante. Mientras Los Demás Se Quedaron." Acaso le parecieron buenas porque en cada palabra seguía oyendo el texto original. Augusta Madre Y Amigos.

pues. Lugones. por sus crecientes atrocidades. según lo manifiesta en el prólogo de Mi beligerancia: "He creído que la eficacia con que algunos de mis escritos contribuyeron a esclarecer en este país el concepto de nuestra posición y de nuestros deberes ante la guerra. en 1923. La invasión de Bélgica y el hundimiento del Lusitania fueron sentidos como algo terrible por los contemporáneos. Lugones rehusó. queremos sin embargo dejar a salvo la indiscutible sinceridad de Lugones. Sin detenernos a juzgar. en 1923. los expresó con fervor en los artículos de Mi beligerancia (1917) y de La torre de Casandra (1919). Es sabido que participó en la revolución de septiembre. en 1912. Alemania ha logrado. hombre de múltiples intereses. que compartía estos sentimientos. Nada. Uriburu le ofreció la dirección de la Biblioteca Nacional. anuncia el venidero apóstol de "la hora de la espada". Aún se recuerdan las que pronunció en el Coliseo." Más tarde. Este libro inauguró la serie de trabajos que clausuraría. y que recogió ese mismo año en Acción. aunque su relativo mérito dependiera en gran parte de la oportunidad circunstancial. a poco de triunfar este movimiento.Lugones Y La Política Lugones. continuación del anterior. previo que el conflicto de los Balcanes era el anuncio de otro más vasto y así lo declaró en una correspondencia enviada a La Nación desde Europa. Lo cierto es que. sino de conferencias. con El estado equitativo} A través de ellos puede seguirse la evolución que lo llevó a un credo totalitario. 27 . Para la imaginación popular. a los principios de verdad y de honor en ellas expuestos. el auge posterior de la literatura pacifista —Sin novedad en el frente es acaso el ejemplo más divulgado. duraría más si coleccionaba yo aquellas páginas. no podía sustraerse a los problemas que suscitó la Primera Guerra Mundial. salvo la entonación dogmática que es común a los dos. uno mayor y permanente asignaríamos. Más fácil es simpatizar con aquél que con éste. Lugones no sólo se valió de artículos. en el Lugones de aquella época. porque su militancia había sido desinteresada. aunque estéticamente haya otros mejores— ha reducido la guerra de 1914 a una torpe matanza de hombres aprisionados en trincheras. El horror de esta imagen no debe hacernos olvidar que la causa de los aliados era fundamentalmente justa. Exaltó la espada porque la creyó necesaria para la redención de la patria. de suyo. renovar el estupor y la indignación. para propagar las convicciones que la posguerra suscitó en él. Lugones publicó ambos libros con un propósito esclarecedor. labor que no incumbe a estas páginas. en cada guerra. y por cierto a condenar ese credo.

prontos a venirse sobre el lazo en un bote ventajero. Por obra del contexto. mosqueando la oreja. tendióse a la paleta del caballo. el paisaje se embelesaba sonreído de aurora.El Narrador En 1905.. y cogiéndose con la izquierda a las crines. especie de agüita etérea cuyo rosicler aún se sutilizaba como si una idea adviniese a color. como clavo de punta el ojo. hasta las voces más familiares parecen rebuscadas: . Un farallón de cerro oblicuaba sus estratos. Ambos géneros inevitablemente evocan al autor de Eureka y de Cuentos de lo grotesco y arabesco. acaso los mejores sean La lluvia de fuego (que revive. retrocediendo sus depresiones en perspectivas de planisferio. huyó. si un concurrente no se comide. Le faltaba lazo. y para colmo. El cénit de cinc resucitaba en celeste. verdes de cardenillo las próximas. estorbado por los árboles. el moro a ras de tierra. y lo malogran a la fija. en obras ulteriores su estilo gradualmente se simplifica. Desplomóse el vacuno con un baladro. semejante a un inmenso costillar. entorpecen la lectura seguida. iba en pelo. indispensable para la buena inteligencia del libro. lo arrastraban a la brusca. Estas páginas se cuentan entre las más logradas de las literaturas de lengua hispana. La evanescencia verdosa del naciente desleíase en un matiz escarlatino. Aquel novillo se portó maula. Las fuerzas extrañas (1906) comprende doce cuentos fantásticos y un ensayo de cosmogonía." Los rasgos brutales que figuran en este libro —el moreno que guarda para su perro el brazo de un soldado español— son quizá verdaderos. irguiendo el testuz. azules las distantes.. y orlaban los repliegues de las colinas desbordamientos de arcilla como una desolladura de carnazas.. la destrucción de las ciudades de la llanura). Ya en 1896. con la otra desjarretó."Pasado el primer ímpetu de pavor. Los caballos de Abdera. en revistas de la época. desnudó su cuchillo. pero ni la literatura fantástica de Lugones ni la cosmogónica se parecen a las del antecesor. Lugones cultivaba el Cuento fantástico. La luz varió sobre el follaje de los cebiles. la papada cimbrándose entre las manos. pero en alcanzando al animal. con minuciosa probidad. El farragoso léxico.. El tema —las incursiones de los milicianos de Güemes hacia 1814— desaparece bajo la frondosidad del estilo: "Rejuveneciendo en la ablución del rocío." No en vano una de las últimas reimpresiones incluye un erudito y minucioso vocabulario de 1257 palabras. El horizonte pulíase en un topacio clarísimo sobre las montañas. pero no logran ser verosímiles. que con frecuencia obligan al lector a retroceder. pero que llevan su firma. La estatua de sal. Lugones resuelve uno de los cuentos mediante la intervención 28 . cuya dificultad ya hemos indicado. Yzur. Quedan. La guerra gaucha ha logrado gran difusión. en efecto muy probable. Por su adaptación al cinematógrafo y por su argumento patriótico. no recogidos posteriormente. De los incluidos en Las fuerzas extrañas. Manchas de sulfatado azul debilitábanse en los declives. no por su lectura. muchos testimonios de esa predilección. Las montañas del oeste empolvábanse de violácea ceniza. erró su tiro de boleadoras. El estímulo de Edgar Allan Poe es. el barroquismo de Lugones llega a sus últimas consecuencias tanto en el verso de Los crepúsculos del jardín como en la prosa de La guerra gaucha. La escritura de estas páginas ampulosas sirvió de desahogo a Lugones. la sintaxis a veces inextricable y el abuso de los pronombres demostrativos.

por la pluralidad de sus inquietudes. La cosmogonía de Lugones reúne elementos de la física de su tiempo —energía. quizá. algo mecánica. es difícil reconocer a Lugones. Lugones entra plenamente en lo sobrenatural. un procedimiento que ha encontrado muchos imitadores: el mismo Lugones es protagonista de lo que narra y en la acción intervienen amigos suyos. pero no alcanza su ingenio y su levedad. que. Las primeras recogen temas de Las Mil y Una Noches y de la Biblia y son. una tremenda y sobrecogedora eficacia. la imagen de sí mismo que un escritor deja en los otros es también parte de su obra. la imagen del hombre ha oscurecido la literatura escrita por él. Da cierta realidad a estas imaginaciones fantásticas. no se ha librado de la trivialidad. En el caso de Leopoldo Lugones. verosímilmente. electricidad. acaso. nada frecuente en el autor. Por el tema popular y por el estilo sencillo. En 1921. Al propósito de continuar Las fuerzas extrañas responde el libro Cuentos fatales (1924). es difícil aprobar las parábolas en que aparece Cristo. unas son de ambiente oriental y otras de ambiente helénico. para disculpar esta intromisión de un profano en materia científica. con su nombre verdadero. traduce la fatiga del escritor y su alejamiento de los temas tratados. como Las fuerzas extrañas y como El imperio jesuítico permanecerán virtualmente inéditos hasta que nuestro tiempo los redescubra.. Su personalidad excede sus libros. para decirlo como Lugones. la capacidad de la literatura. Aparece el tema del suicidio. El Ensayo de una cosmogonía en diez lecciones tiene un proemio y un epílogo novelesco. pues. El marco narrativo sirve. de una modestia. Recomendamos a la curiosidad del lector: El talismán de la dicha y El tesoro de Scheherezada. excede. imaginar una sola frase que sin desdoro pueda soportar la proximidad de las que han conservado los Evangelios. En esta novela. las de ejecución más feliz. Lugones. tan reprochado a Eurípides. Entre las prosas. es fácil adivinar que se trata de una precaución literaria o. que volveremos a encontrar en El ángel de la sombra (1926). Lugones volverá a la astronomía y a sus problemas en la conferencia titulada El tamaño del espacio. Por la activa pasión de su inteligencia. En cambio. más que en otros. 29 . que es una exposición y una apología de las doctrinas de Einstein. logra. El propósito del autor es expresar seriamente una hipótesis. En este cuento. Admirables trabajos como El payador. despierta interés El escuerzo. La pompa de ciertas descripciones.de un dios. Lugones constituye en este país un fenómeno insólito. si bien ha eludido la extravagancia y el exceso retórico. como la Historia de Sarmiento. gracias al arte de Lugones. no pensaba en los textos evangélicos sino en ciertas páginas similares de Osear Wilde o de Anatole France. materia— y otros del Vedanta y de la filosofía budista: aniquilaciones y recreaciones cíclicas del universo y trasmigración de las almas. el burdo recurso del deus ex machina. Filosofícula (1924) reúne prosas breves y poemas de índole sentenciosa. redactada con languidez. por la constante busca de una verdad que tantas veces lo llevó a contradecirse.

como también se la llama. de Heine y de Whitman— que la rima es menos imprescindible de lo que cree Leopoldo Lugones. de ternura. Eduardo González Lanuza. de los salmistas de la Sagrada Escritura. pero que debe ser manifestada por alguien... de conmiseración. Guillermo Juan o J. La importancia de esa opinión fue considerable. calificado. de Oliverio Girondo. L.). imponiendo a la consideración de achacosos simbolistas nuevas ideas estéticas... no pasaron (en la práctica lamentable) de grandes espacios en blanco. esas alarmantes imágenes combinaban hechos actuales. sin embargo. si una palabra más cortés se requiere. que hubiera sido más encantador el ensayo de nuevos signos: signos de indecisión. ya piadosas (bajo las de Norah Lange.Las "Nuevas Generaciones" Literarias Leo en las respetuosas páginas de una revista joven (los jóvenes. pues. de Leopoldo Marechal o de Antonio Vallejo). precisamente. porque uno de los nuestros los substituyó con las "pausas". De una insinceridad peculiar. Brandan Caraffa. se refiere a la de Prisma." Esa generación impositiva. Nadie ignora (mejor dicho: todos han olvidado) que el rasgo diferencial de esa generación literaria fue el empleo abusivo de cierto tipo de metáfora cósmica y ciudadana. Nos permitió no parecer lo que éramos: involuntarios y fatales alumnos —sin duda la palabra "continuadores" queda mejor— del 30 . No sé qué opinarán de ese ascenso mis compañeros de apoteosis. que predomina el agridulce sabor de la falsedad. ni siquiera a mi yo de entonces. después. Carlos Mastronardi. He pensado. de William Blake. el compañerismo y tal vez el rencor.. por lo demás) de revelar a un mundo distraído le secret de Polichinela. Recuerdo que asimismo recomendamos. donde colaboran la pereza. la resignación. Opinamos también —entiendo que con toda razón y con el beneplácito secular de los rapsodas homéricos. signos de valor psicológico o musical. siquiera colectivamente. En el primer impulso abolimos —¡oh definitiva palabra!— los signos de puntuación: abolición del todo inservible. No culpo a nadie. que a despecho de constituir (en la venturosa teoría) "un valor nuevo ya incorporado para siempre a las letras". Por alguien de la "generación heroica". la lealtad. cosas del cielo intemporal o siquiera cíclico. B. Inicial. ahora. de héroe. la zozobra. Ya irreverentes (bajo la pluma de Sergio Pinero. bien lo sé. el sabor de esos años es muy variado.. el amor propio. no por el martirio): "la nueva generación o heroica. de Shakespeare. De la insinceridad. Es decir. Martín Fierro y Valoraciones. son respetuosos y optan por la urbanidad. En el recuerdo. que remedaban toscamente a los signos. Estoy seguro de decir la verdad: una verdad superflua y anacrónica. arrasadora y cumplidora es la mía: he sido. No me arredra el temor (nada inverosímil. la diablura. yo juraría. el retorno a la Naturaleza y a la Verdad y la muerte de la vana retórica. de Soler Darás. ensayo meramente —a través del "grande espacio de tiempo" a que alude Tácito— un ejercicio cristalino de introspección. del que acabo de distraer ese párrafo laudatorio. Generación heroica. y de la inestable ciudad. El texto de Cambours Ocampo. de mí puedo jurar que la gratitud no excluye el estupor. como todas las nuevas generaciones. cumplió plenamente su cometido: arrasó con la Bastilla de los prejuicios literarios. También tuvimos el arrojo de ser hombres de nuestro tiempo —como si la contemporaneidad fuera un acto difícil y voluntario y no un rasgo fatal—. Francisco Luis Bernárdez. a los años comprendidos entre 1921 y 1928. Francisco Pinero. Proa. el leve remordimiento y la suma incomodidad.

Otros. lo increíble. en el prólogo. en 1937. Uno fue el indiscutiblemente genial Macedonio Fernández. 1937. ¿Y nosotros? No demorábamos los ojos en la luna del patio o de la ventana sin el insoportable y dulce recuerdo de alguna de las imágenes de Lugones. Examine el incrédulo lector el Lunario sentimental. Que nuestra omisión de las consonantes mereciera y consiguiera su desaprobación. es un poco más que evidente. Nadie lo señaló. riqueza de metáforas y de rimas. en las vertiginosas definiciones del Himno a la luna . que no sufrió de otros imitadores que yo. Por cierto. 31 . con la denigración. acumulamos con fervor las primeras y rechazamos ostentosamente las últimas. con la burla. doce y catorce años después. otro.abjurado Lunario sentimental. libro donde la influencia de Lugones —del Lugones humorístico del Lunario—. febrero. Con la injusticia. Nosotros. No me refiero a repeticiones lineales. es que ahora. por cierto incomparables. Tampoco a los intrínsecos valores de cada libro. El Hogar. La falta de asonantes y consonantes perturbó para siempre a nuestros lectores. La nuestra eligió a dos. el hecho no es desfavorable a mi tesis. en Un trozo de selenologia. no contemplábamos un ocaso vehemente sin repetir el verso "Y muera como un tigre el sol eterno". muy jóvenes. de los procedimientos utilizados. el inmaduro Güiraldes del Cencerro de cristal. que prefirieron —escasos. aunque las hay. Es muy sabido que no hay generación literaria que no elija dos o tres precursores: varones venerados y anacrónicos que por motivos singulares se salvan de la demolición general. contrapusieron a ese injusto desdén una veneración no menos injusta. que ya se parece tanto al monólogo. Fuimos los herederos tardíos de un solo perfil de Lugones. En Los fuegos artificiales. de la sintaxis. absolutamente. Lugones publicó ese volumen el año 1909.. este orden cronológico no impide que sean contemporáneos los cuatro. tampoco a su feliz o adversa fortuna.Yo afirmo que la obra de los poetas de Martín Fierro y Proa —toda la obra anterior a la dispersión que nos dejó ensayar o ejecutar obra personal— está prefigurada. Hacíamos bien: teníamos el deber de ser otros. Que nuestros ejercicios metafóricos no acabaran de interesarle. . Esencial y realmente contemporáneos. distraídos y coléricos— juzgar que nuestra poesía era un mero caos. aunque una mera diferencia de tiempo lo quiere desmentir. en algunas páginas del Lunario. Tampoco a sus propósitos desiguales. examine después los Veinte poemas para ser leídos en el tranvía o mi Fervor de Buenos Aires o Alcándara. Más de quince años dista el primero de los libros del último. parece mentira. y no percibirá la transición de un clima a otro clima.7 siga persistiendo en ese debate. Me refiero a la plena identidad de sus hábitos literarios.Lugones exigía. Lo inverosímil. Yo sé que nos defendíamos de esa belleza y de su inventor. La reacción de Lugones fue razonable. en Luna ciudadana. obra casual y deplorable de la locura o de la incompetencia. me parece muy natural: él mismo ya los había agotado hace tiempo. 7 Las "Nuevas Generaciones" Literarias. tampoco es ilógico.

dibujando marcas en el suelo.. que sin embargo contribuyó a divulgar el año veinticuatro. toda juventud y actualidad. ya que Lugones prefería la intimidación a la persuasión. acompañada por algunas metáforas. Junto a los fogones inmensos. o limpiando los engrasados dedos con lentitud en el empeine de la bota. (¿A qué aludir a remedos incompetentes. no retórica útil. que son escándalo o admiración de los argentinos. Las dos en fin (aunque no incapaces de prueba) son vagas como todo superlativo. Chesterton o Shaw enriquecieron de problemas y de razones las doctrinas que profesaban. profeta pertinaz y dominical de la Hora de la Espada. Retórica espléndida he dicho. son de carácter ideológico y nadie ignora que las ideas de Lugones —mejor. de López Velarde. hombres sentenciosos. Hacia 1897 —época de Las montañas de oro— era socialista. desde El cencerro de cristal de Güiraldes hasta El retorno maléfico o La suave patria. "Era el monstruoso banquete de carne. estrella de primera magnitud en el zodíaco de la elegancia madrileña"— es mera y fríamente feo. decir que ha muerto el primer escritor de nuestro idioma. Sus razones casi nunca tenían razón. simplificaba hasta lo monstruoso las discusiones. El uno —"Y cumbres siempre. acaso superiores al modelo. hacia 1916 —época de Mi beligerancia—. Lugones no aportaba a sus empresas otra cosa que su adhesión. pues. Para ellos el fraude electoral y la prédica democrática no son incompatibles. para hombres. todo aquel suelo. no de Lugones íntimo. ambas lo dejan solo. Esos "cambios múltiples". sus epítetos. en torno. como si ambas no fueran evidencias de una misma pasión. es decir la verdad y es decir muy poco. demócrata. son menos importantes que la convicción y que la retórica espléndida que les dedicó. las opiniones de Lugones—. como La pipa de Kif) Se deplora —no sin justicia— el mal gusto de Lugones. se erigiera en montañas"— está mitigado por la pasión. He aquí lo indudable.Lugones Decir que ha muerto el primer escritor de nuestra república. Habitualmente. Conviene. nos dicen de Lugones y de otros hombres." o en algún admirable cuento fantástico —La lluvia de fuego. en las páginas descriptivas de El payador. Los caballos de Abdera. También parece que en Las fuerzas extrañas (1906) incurrió en la culpa de no prever las dos teorías de Einstein. El hombre que es sincero y meditativo no puede no cambiar: sólo no cambian los políticos. desde 1923 —época de las conferencias del Coliseo—. casi siempre. Yzur— o en aquel Lunario sentimental que es el inconfesado arquetipo de toda la poesía profesionalmente "nueva" del continente. enguantados de sangre. de un solo bloque. Por ejemplo: recuerdo que postulaba una diferencia moral entre el recurso métrico de repetir determinadas sílabas (rimar) y el de no repetirlas.. Yo también lo deploro. perros y aves de presa. cumbres. como si al bienvenido. pero me incomoda menos que el de otros: digamos el de Ortega y Gasset. la primera de esas dos primacías le corresponde. cumbres en el horizonte. el otro —"Me hizo meditar mucho cierta damita en flor. la segunda. Ambas proceden de una eliminación. comentaban las peripecias del día. 32 .. Muerto Groussac. Tampoco le perdonan el paso del ateísmo irreverente a la fe cristiana. buscarlos en aquellos lugares de su obra no maculados de polémica: verbigracia. muerto Unamuno. Nadie habla de Lugones sin hablar de sus múltiples inconstancias..

." (El contexto merece recordación. lo es también de su muerte. En cuanto a lo demás. Muerto.En vida. a lo que sabemos. Lugones arguye que rehusar la inmortalidad equivale a un suicidio. Lugones era juzgado por el último artículo ocasional que su indiferencia había consentido.) 33 . tiene el derecho póstumo de que lo juzguen por su obra más alta. a plazo remoto. En el tercero de los cuatro Estudios helénicos están estas palabras: "Dueño de su vida el hombre. Ulises rehúsa la inmortalidad que Calipso le ofrece..

pueden interrogar el número extraordinario que Nosotros dedicó a Leopoldo Lugones en el año 1938. muy honrosamente. en revistas argentinas de 1898. 1954) cierra de ese modo su exposición: "En cuanto a la vieja disputa.Lugones. La primera es de índole novelesca. notoriamente. pero otros lo hicieron por él desde el Uruguay. provocada por un error de información de Blanco-Fombona. que el tipo de poema cuya prioridad se discute procede. Max Henríquez Ureña {Breve historia del modernismo. 34 . oú la fin du jour se subtilisé) sirve a Lugones para la jactanciosa conmemoración de hazañas eróticas (". que estuvo en la ciudad de Montevideo a principios de 1901. una inclinación general y casi instintiva a favor de Herrera. las grabó en un cilindro fonográfico. de Lugones. cuando de pronto un mito tarambana rodó en la oscuridad de mis pupilas. la causa célebre que agitó a los cenáculos no es mucho más que un quid pro quo. Herrera.. por aquellos años elaboraba cantos a España. Horacio Quiroga y Víctor Pérez Petit dieron su testimonio y refutaron de manera definitiva el argumento cronológico de Blanco-Fombona. Herrera. sino las fechas. Los hábitos sintácticos y prosódicos.y el viejo banco/sintió gemir sobre su activo flanco/ el vigor de mi torva aristocracia ') ya Herrera para construir el caos: Un estremecimiento de Sibilas epilepsiaba a ratos la ventana. el desconcertado lector comprueba que el instrumento forjado por Samain para la expresión de estados sentimentales (Et le del. con Víctor Pérez Petit.. a Castelar. Indagar las razones de esa tendencia es el propósito de esta nota. Imaginar que un gran escritor famoso alevosamente saqueó a un poeta casi ignorado es más poético que imaginar la humilde verdad: Herrera. al año siguiente aparecieron Los crepúsculos del jardín. en 1912. a sus instancias. Rufino Blanco-Fombona acusó al "poeta de Buenos Aires" de haber saqueado al "poeta de Montevideo". 1943)— y resucita a cada nueva sazón conmemorativa de uno u otro poeta". En 1904. que parecía irrefutable. a Guido Spano y a Lamartine. Aun más interesante es observar. son muy simples. Buenos Aires.. siga preocupando a la gente. No sólo de una imitación. Éste había muerto. Reducida a sus elementos. Su futilidad se agrava si recordamos. Herrera y Reissig publicó Los éxtasis de la montaña (Eglogánimas). que son las que han hablado de manera concluyente. Estas composiciones (precisamente las que incriminaría Blanco-Fombona) ya habían aparecido. como se verá. México. Emilio Frugoni. el vocabulario y las metáforas de ambos libros son fundamentalmente iguales. José Pereira Rodríguez. "La polémica no ha terminado —comprueba Guillermo de Torre (La aventura y el orden. ya sin misterio." Quienes requieran más pormenores. Recordaron que Lugones. por lo demás.. el fallo no lo han emitido los pareceres individuales. en las dos márgenes del Atlántico. Lugones no se dignó responder a la acusación. Lo singular es que este debate. Cartago Los hechos. recitó algunas de sus composiciones a los poetas que integraban El Consistorio del Gay Saber y. sino de una vulgarización puede hablarse. de Albert Samain.

prohibieron toda habitación humana en su territorio y lo dedicaron con solemnes imprecaciones a los dioses del Tártaro. pero en ellos está el nervio del argumento. no era otra cosa que los versos dejados por él y admirarlo en 1912 era más fácil que admirar a Lugones. era inmediatamente traducible en Babel o en Cartago. aquel pasaje de la Ilíada que dice. Sus desagradables y enfáticas opiniones políticas dañaron su reputación literaria. la famosa tarifa de Marsella —tantas monedas de plata a los sacerdotes por el sacrificio de un buey. su nombre. significa ciudad de mercaderes. Diecisiete días duró el incendio de la vasta ciudad. La poesía nace de la ciudad y también la poesía que celebra los motivos del campo. pero que militó a su favor. habla de novedades creadas por el poeta de Montevideo y puestas en circulación por el poeta de Buenos Aires. "El día vendrá. La acusación de Blanco-Fombona. bien lo sé. también. nada nos queda de sus letras y de sus artes salvo unas pocas inscripciones. hombre polémico. padre de la poesía pastoril. Otra razón podemos conjeturar. o todavía. hombres de Buenos Aires y de Montevideo inventaron el estilo gauchesco. no en vano esta palabra contiene la palabra civil. en que la sagrada Troya será destruida". muerto. al verlo. porque en ese fuego vio el fuego en que ardería Roma. El doctor Johnson ha observado que nadie se resigna a ser deudor de sus contemporáneos. que lo escribiría en su Historia. prosperó y persiste la acusación de Blanco-Fombona.discípulo de Lugones. tales epítetos o apodos responden a la superstición académica de variar las palabras. que bien pudo producir ilustres poetas. otras que ha ido olvidando. Las íntimas razones que hacen que un hombre se decida a profesar una tesis o a rechazarla suelen no figurar en las polémicas. poetas. asertivo e incómodo. toda gran ciudad propaga civilización. Hay ciudades que el tiempo ha desbaratado. tantas por el de un ave— y una versión griega del Periplo del navegante Hannon. y sigue militando. tantas por el de una cabra. adivinarlas es tarea de la crítica. la engendró en la corte de Siracusa o en la Biblioteca de Alejandría. que ignora la poesía. y Teócrito. Cartago.8 Cartago. al cabo de la tercera y última guerra púnica. y otra es la fatiga que inspiró a Horacio el Beatus Ule y a Swift el elogio de la barbarie y que nos mueve a exagerar. Porque la gente no quiere admitir que Cartago tiene. y acaso no supo. de eludir la enojosa repetición de los nombres Herrera y Lugones. opuesto a la apacible Montevideo. Herrera. general de los ejércitos de Roma. 35 . Buenos Aires en 1912 era ya. hombre de Córdoba. las virtudes de la soledad y de la provincia. que originariamente se aplicó al territorio cartaginés. Escipión el Africano. ejecutó bajo su estímulo. Borrada Cartago. tantas por el de un carnero. fue borrada por los romanos. que arrasaron las casas. que quiere decir ciudadano. Así se lo dijo a Polibio. y una de ellas es la vasta labor que Lugones. repitió tristemente. 8 También se conjetura que es púnico el vasto nombre de África. Los romanos pasaron el arado sobre el terreno y sembraron sal. paradójicamente. La ciudad (que esencialmente es el calor y el diálogo de los hombres) ha creado un número infinito de cosas. unas palabras conservadas en una comedia romana. ahora. El hecho es que toda ciudad. Tal idea corresponde a un prejuicio romántico o demagógico. una gran ciudad. que Blanco-Fombona no declaró. redactada en estilo comercial.

o en francés actual no hay manera de decir estaba sólita. A esa postulación yo la nombro Falacia del Diccionario Perfecto.. el lenguaje de Madame Bovary o de Bouvard et Pécuchet es normal y no excluye (la comprobación es fácil) los lugares comunes y las metáforas imprecisas. Mi punto de partida será Flaubert. En otro escritor. juzgarlo es juzgar a mi generación y acaso a toda la literatura argentina. de que ciertas cosas pueden decirse en determinados idiomas y en otros. una armonía preestablecida de lo eufónico y de lo exacto y se maravilló de que la palabra justa fuera. digamos que estudiara francés en la prosa y el verso de Mallarmé. en 1904. en el peor de los casos. Se pretende asimismo que esas ideas han encontrado explícita expresión en el lenguaje humano.Página Final Ya escrito el libro. que Boileau y Voltaire manejaron un dialecto nocturno. el culto de la palabra. correría el albur de descubrir.. Pero volvamos a Flaubert: El mot juste de Flaubert. invariablemente la musical. Postuló. ya entregadas las páginas a la imprenta.. compara el recuerdo de unas palabras con el tañer de una campana que trae el viento. son ejemplares en la literatura de nuestro tiempo. más innumerables y más anónimos que los colores de una selva otoñal. por tal acopio bibliográfico o estadístico." La imprecisión que Chesterton denuncia y que la precisión y belleza de su alegato parecen contradecir tiene una confirmación en el hecho. 36 . los editores tal vez abrumados por tantos nombres propios y fechas. en palabras sueltas o en frases. hubiera parado fatalmente en la formación de un pequeño dialecto. tendríamos. en todas sus fusiones y conversiones. además. Swinburne o Mallarmé. en el mejor. Flaubert pensaba que hay un modo de decir cada cosa y que es deber del escritor descubrir ese modo único. antes de investigarlo tenemos que investigar sus causas. me indican la conveniencia de un juicio personal sobre Lugones. Un persa o un polaco. Así. y en español no cabe decir to laugh it offo to explain away. la ansiedad de la palabra." Ya Chesterton. había escrito: "El hombre sabe que hay en el alma tintes más desconcertantes. no. de un poco de esa intimidad cuya falta deploramos en el maestro. Cree que del interior de un corredor de bolsa salen realmente ruidos que significan todos los misterios de la memoria y todas las agonías del anhelo. en inglés. no es necesariamente la palabra anómala o asombrosa. que esos tintes.. esta mala costumbre no corresponde a lo más perdurable de su labor.. sin embargo. aunque nunca enigmáticas o violentas. más que su obra. fácilmente observable. a Rene Ghil. Podemos oponerle este párrafo de Alfred North Whitehead: "Existe la común certidumbre de que la Humanidad ya posee todas las ideas fundamentales que son aplicables a su experiencia. Como Kipling (con el que tiene tantas afinidades. escribió: Je parle en platonicien. Al exponer esta doctrina. al cabo de arduos años de aprendizaje. pero de quien los años hicieron un hombre más complejo y más desdichado) Lugones es de los primeros autores que me fue dado leer. Suele definir lo mental o sentimental con imágenes físicas. a Stefan George. son representables con precisión por un mecanismo arbitrario de gruñidos y de chillidos. cuya doctrina y cuyo destino. Cree. o en alemán. Lugones es un hecho histórico. la palabra justa. Así en L'education sentimental. y el hecho es que tal imaginación tiene mucho de mística..

no advirtió. menos aptos para conmover o para persuadir que para deslumbrar. Muchos libros argentinos adolecen del pecado original de no ser necesarios. Su literatura. y la página proba en la mera página de antología hecha de triunfos técnicos. la música instintiva. asimismo lo fueron para Lugones.. el mot juste. no es más que una extensión de Lugones. Lugones encarnó en grado heroico las cualidades de nuestra literatura. que su connotación es distinta. por decirlo así. Moore observó que. a juzgar por su práctica. hay composiciones poéticas de Ezequiel Martínez Estrada que igualan o sobrepasan a las mejores de Leopoldo Lugones. pero Martínez Estrada. cierta indiferencia esencial. una cosa es el máximo escritor y otra el libro máximo. desde Shakespeare. y prodigó todas las palabras posibles. creyó con valerosa simplicidad en cada una de las palabras que lo componen. que en Las montañas del oro usó un lenguaje austero. Así. sin menoscabo de su gloria. Los leemos con respeto o admiración. detrás de los epítetos inauditos y de las metáforas alarmantes. que. no hay libro de Quevedo que pueda equipararse al Quijote. Para el diccionario las voces azulado. especialmente el siglo XIX español. o cree percibir. el siglo XIX. Lugones. un juego de destrezas retóricas. por el otro. El bien educado siglo XVIII buscó la máxima economía de vocabulario y la máxima precisión. el lector percibe. se propuso en La guerra gaucha superar en su propio campo a los españoles. En lugar de la inocente expresión tenemos un sistema de habilidades. poeta.. azulino y azulenco pecan de énfasis. la posibilidad de encarar un tema desde diversos ángulos. degeneró en el mot surprenant. Inversamente. por exceso de aplicación o por una aplicación perversa. ésta no es casi nunca la inmediata voz de su intimidad sino un objeto elaborado por él.. es inferior a Quevedo. Además. tenía la costumbre de imponerse a 37 . ese grave defecto moral. buenas y malas. de usarlo para la exaltación o para la burla. también Lugones abrigó alguna vez este desaforado propósito. Raras veces un sentimiento fue el punto de partida de su labor. si bien con maestría singular. Azulado y tal vez azuloso son palabras que pueden entrar en un párrafo sin destacarse demasiado. El Facundo y el Martín Fierro significan más para los argentinos que cualquier libro de Lugones o que su heterogéneo conjunto. la facultad de comprender y reproducir cualquier artificio. Escéptico de tantas cosas. Lugones está. no quiso advertir.. recabarlo para Groussac es olvidar que éste fue un crítico europeo que se produjo en español accidentalmente. pero Cervantes.Bajo la pluma de Leopoldo Lugones. quiero decir de su vida. Recabar ese título para Sarmiento es olvidar que su obra escrita debe ser juzgada a la luz de su obra total. Por un lado. sólo Kipling escribió con todo el idioma. Leopoldo Lugones fue y sigue siendo el máximo escritor argentino. pero sentimos que el autor pudo haber redactado con pareja felicidad libros del todo opuestos. quedó así maculada de vanidad. un poco lejos de su obra. Lugones no lo fue jamás del lenguaje y. pero Lugones por su Historia de Sarmiento y El payador comprende de algún modo y supera aquellos libros fundamentales. sólo atento a la significación. quiso aplicar a los idiomas un criterio estadístico y multiplicó las palabras. Wordsworth juzgó que a las composiciones de Goethe les faltaba inevitabilidad. azuloso. Góngora pudo sonoramente saludar la Armada Invencible y denunciar en un soneto burlesco la cobardía de los defensores de Cádiz. azulino y azulenco son estrictamente sinónimas. y lo mismo podría acaso decirse del memorable y dulce López Velarde. juzgado como hombre de letras. el goce verbal. el dictamen es aplicable a buena parte de la literatura de Lugones y aun de la literatura argentina.

interesadas en otras novedades o novelerías. señor de todas las palabras y de todas las pompas de la palabra. vada alia striglia. decretó uno de ellos. cuatro sonetos describen los paisajes del sur. en el crepúsculo de una isla.temas ocasionales y resolverlos mediante recursos técnicos. tales artífices. se negó a la pasión y laboriosamente erigió altos e ilustres edificios verbales hasta que el frío y la soledad lo alcanzaron. Entonces. sin saberlo. La obra que maravilla a una generación suele parecer fría. de la agricultura y de la industria. acaban por cansar. la muerte. Acaso cabe adivinar o entrever. o simplemente imaginar. Un poema suyo famoso enumera y celebra todas las variedades de la ganadería. inexplicable y hasta poco ingeniosa a las venideras. Marino). sintió en la entraña que la realidad no es verbal y puede ser incomunicable y atroz. ya que se cifra en ellos toda la ciencia retórica de su tiempo. 38 . Acaso es lícito ir más lejos. del este y del oeste. cuyo fin es el estupor (qui non safar stupire. Ya Samuel Johnson observó que el asombro es un placer trabajoso. y fue callado y solo a buscar. Cíclicamente surgen poetas que parecen agotar la literatura. aquel hombre. la historia de un hombre que. del norte.

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