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El Día Que Nadal Rompió Su Propio Techo

Rafael Nadal, a pesar de su éxito en 2019, decidió modificar su mecánica de saque para mejorar y no conformarse con lo funcional. Bajo la guía de su entrenador, realizó cambios que, aunque incómodos, le permitieron aumentar la velocidad y agresividad en su juego. Este deseo de excelencia es lo que lo distingue y resalta la importancia de no conformarse con lo que ya funciona.

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El Día Que Nadal Rompió Su Propio Techo

Rafael Nadal, a pesar de su éxito en 2019, decidió modificar su mecánica de saque para mejorar y no conformarse con lo funcional. Bajo la guía de su entrenador, realizó cambios que, aunque incómodos, le permitieron aumentar la velocidad y agresividad en su juego. Este deseo de excelencia es lo que lo distingue y resalta la importancia de no conformarse con lo que ya funciona.

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UMBRAL OK Y CONFORMISMO FUNCIONAL EN LAS ORGANIZACIONES

El día que Nadal rompió su propio techo


En 2019, Rafael Nadal ya era una leyenda del tenis. Había ganado 17 Grand Slams. Era número
2 del mundo.

Y sin embargo… no estaba satisfecho.

Su saque, aunque funcional, no era su arma más fuerte. Los rivales lo sabían. Lo leían con
facilidad.

Él también lo sabía. Y eso lo inquietaba.

Entonces decidió hacer algo que casi nadie en su posición se anima a hacer: modificó su
mecánica de saque.

No porque fuera un problema. No porque estuviera lesionado.

Sino porque quería hacerlo mejor.

Bajo la guía de su entrenador Carlos Moyá, cambió la posición de la raqueta, acortó el


movimiento, ajustó la potencia.

Los cambios no fueron cómodos. Durante semanas, no encontraba ritmo.

Pero estaba rompiendo su Umbral OK.

En el Abierto de Australia de ese año, el resultado fue evidente:

 Más velocidad.
 Más puntos ganados con el saque.
 Más agresividad desde el inicio del punto.

No ganó el torneo. Pero había ganado algo más importante: el derecho a seguir creciendo.

Nadal no cambió porque algo fallaba. Cambió porque quería ir más allá.

Ese deseo de excelencia es lo que distingue a quienes hacen historia de


quienes solamente repiten fórmulas funcionales.

¿En tú caso cuál saque sabes que te funciona… pero podrías


mejorar?”

Porque el conformismo efectivo no se combate con crítica, sino con deseo.


Y el deseo empieza cuando alguien se atreve a revisar lo que ya está bien

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