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Eneada V-1

sábado, 14 de diciembre de 2024 17:49

El cuerpo tiene que volver a Dios, al uno y al Bien.

sol iluminan una nube oscura y la toman brillante dándole un aspecto


dorado, así el Alma, al penetrar en el cuerpo del cielo, le dio vida, le dio
inmortalidad, y lo despertó de su inercia. Y el cielo, movido con
movimiento eterno por obra 25 del alma que lo conduce sabiamente,
tomóse un viviente bienaventurado, y al alojarse el Alma en su interior,
cobró dignidad, él que, anteriormente al Alma, era un cuerpo muerto,
tierra y agua, mejor dicho, tiniebla de materia, no-ser y — como dice el
poeta— «el objeto del odio de los dioses» El alma dio vida a un mundo
mundo muerto. EL alma anima el mundo y no tiene partes, parece el alma
universal estoica.

Considera por tanto, 5 aquello que es más divino que esto que es divino:
el vecino de arriba del alma, tras del cual y del cual procede el alma.
Porque el alma, aun siendo una cosa tal cual la mostró el razonamiento,
no es más que una imagen de la Inteligencia Así como la palabra proferida
es imagen de la palabra interior del alma, así también el alma misma es
palabra de la Inteligencia, es la actividad total y la vida (total) que emite
(la Inteligencia) para que subsista otra cosa, análogamente a 10 como en
el fuego se da por una parte el calor consustancial al fuego, y por otra el
que éste libera Pero hay que tener en cuenta que en el caso de la
Inteligencia, la actividad no se derrama, sino que la inmanente se queda y
la otra toma subsistencia 17. Importante lo de inmanente. La inteligencia
no crea produce el alma, emana de ella. No es un Dios creador.

Procediendo, pues, el alma de la Inteligencia, es intelectiva. La inteligencia


del Alma se ocupa de los raciocinios18, y su perfeccionamiento le viene,
de nuevo, de la Inteligen15 cia cual de un padre que crió al hijo al que
había engendrado imperfecto comparado consigo. Al Alma le viene, pues,
su entidad de la Inteligencia y su razón en acto de su visión de la
Inteligencia. Por que cuando el Alma pone su mirada en la Inteligencia,
recibe de dentro y como propio lo que piensa y actualiza. Y éstas son las
únicas actividades que hay que considerar como propias del Alma: las
intelectivas y 20 las que le vienen de dentrol9. Las inferiores, en cambio,
provienen de fuera20: son eventos incidentales de un Alma inferior21. La
Inteligencia acrecienta, pues, la índole divina del Alma por ser su padre y
por estarle presente. Porque nada media entre ambas excepto el hecho
de su alteridad; el Alma sin alteridad, sin embargo, es como consecutiva y
como receptiva y la Inteligencia es a modo de forma. Más aún la materia
de la Inteligencia es bella porque es «noiforme» (análoga a la Inteligencia
y simple). Ahora bien, cómo es la Inteligencia, aparece claro por esto
mismo: porque es una cosa superior al alma, con ser ésta de tal calidad.
Curioso lo de de fuera y lo de de dentro. Las actividades del alma vienen de
dentro. Las cosas de fuera pertenecen al alma inferior, tal y como decián
en le Eneada del libro 3 sobre la providencia. En esta, para mostrar las
causas de la realidad, salvar el mecanis¡cismo y el libre albedrio, intriducia
esta distincion entre alma superoir e inferior

Y así, su felicidad no es adquirida, sino que es todas las cosas en la


eternidad; y es la eternidad real a la que imita el tiempo circulando23 por
el alma, prescindiendo de unos objetos y aplicándose a otros. En el alma
hay, efectivamente, sucesión de cosas, a saber ahora Sócrates, y luego un
caballo, siempre alguno de los seres. La Inteligencia, en cambio, es todas
las cosas. Contiene, pues, todos los Seres estabilizados en un mismo
punto. Y solamente es, y este «es» es eterno; y el futuro no halla cabida
alguna, porque aun entonces es, ni el pasado, porque allá nada pasó, sino
que todas las cosas están siempre presentes, puesto que son las 25
mismas, cual si se complacieran consigo mismas de ser como son.

Cada una de ellas es Inteligencia y Ser, y el conjunto es Inteligencia total y


Ente total; pues la Inteligencia, al inteligir hace que subsista el Ente, y el
Ente, al ser inteligido, da a la Inteligencia el inteligir y el ser. Mas la causa
del inteli30 gir es otro, el que también lo es del ser. Otro es, pues,
simultáneamente la causa de ambos. Porque ambos coexisten
simultáneamente y no se dejan solos el uno otro, sino que, aunque son
dos, son esa sola cosa que es juntamente Inteligencia y Ser, inteligente e Heráclito?
inteligido, la Inteligencia por entender y el Ser por ser inteligido. Y es que
no puede haber intelección si no hay Alteridad y además Identidad. Así
pues, las cosas primarias resultan ser: Inteligencia, Ente, Alteri35 dad,
Identidad. Hay que incluir, además, Movimiento y Estabilidad24:
Movimiento puesto que intelige; Estabilidad, para que intelija lo mismo.
La Alteridad para que sea inteligente e inteligido. En realidad, si quitas la
Alteridad, la Inteligencia se hará una sola cosa y se callará25. Ahora bien,
es preciso que aun las cosas inteligidas sean distintas entre sí. La
Identidad, puesto que es «uno» consigo misma, hay algo «uno» común a
todos26 y «la diversidad en cambio es 40 Alteridad»27.

aquél, para poder además ver? Porque el alma acepta ahora la ineludibilidad de que esto es un
hecho real32, pero echa de menos la solución a este problema tan reiterado por cierto aun entre
los sabios de antaño: ¿cómo de un uno que es tal cual decimos que es «el Uno» tomó existencia
cosa als guna, ya sea una multiplicidad, o una Diada o un Número? ¿Y cómo, por el contrario, aquél
no se quedó en sí mismo, sino que emanó de él esta multiplicidad tan copiosa que aparece a la
vista entre los seres, pero que estimamos que hay que reducirla a aquél? Tratemos de explicarlo
como sigue tras invocar a Dios mismo no en voz alta, sino elevándonos 10 con el alma en actitud
orante hacia aquél, pues ese es el modo como podemos orar solos al Solo

¿Y cómo hay que pensar y qué hay que pensar (que vino a la existencia) alrededor de aquél,

Neoimp.one (El 07-06-2025) página 1


¿Y cómo hay que pensar y qué hay que pensar (que vino a la existencia) alrededor de aquél,
mientras permanece él mismo? Una radiación circular emanada de él, es verdad, pero emanada de
él mientras él permanece37 38, al modo del 30 halo del sol que brilla en su derredor como
aureolándolo3S, brotando perennemente de él mientras él permanece. Y todos los seres, mientras
permanecen, emiten necesariamente de su propia sustancia una entidad que está suspendida, en Entonces parece que Dios no crea sino que emana perfeccion. El esta quieto, sin moverse.
torno a ellos y por fuera de ellos, de la potencia presente en ellos, siendo una imagen de los que
son algo así como sus modelos, de los cuales provino: el fuego emite el calor que proviene de él, y
la nieve no se contenta con guardar dentro de sí la frialdad. Pero de esto dan testimonio
principalmente 35 todas las sustancias, porque, mientras existen, dimana de ellas en tomo a ellas
algún efluvio, y de estos efluvios, una vez venidos a la existencia, gusta el que está cerca. Y todos
los seres, en fin, cuando son ya perfectos, procrean. Mas loeternamente perfecto procrea
eternamente y procrea algo eterno, pero también algo inferior a sí mismo. ¿Qué hay que ' 40 decir,
pues, del perfectísimo?39. Que nada proviene de él sino las cosas máximas después de él. Ahora
bien, lo máximo después de él y lo segundóos la Inteligencia.

Además, lo procreado por el que es superior a la Inteligencia ha de ser Inteligencia. Además, la


Inteligencia es superior a todas las cosas porque las demás son posteriores 45 a ella. Así, el alma es una
expresión, y es una cierta actividad de la Inteligencia como la Inteligencia lo es de aquél41. Pero la
expresión que es alma es borrosa, porque, como simulacro que es de la Inteligencia, por eso necesita
también mirar siempre a la Inteligencia42. Mas la Inteligencia necesita, asimismo, mirar siempre a aquél,
para ser Inteligencia. Pero lo ve no porque esté separada de él, sino porque viene a continuación de
aquél y porque nada media entre ambos, como tampoco entre el alma y la Inteligencia. Ahora bien, so
toda prole añora y ama a su progenitor, sobre todo cuando el progenitor y la prole son únicos. Y si
además el progenitor es el más excelente, necesariamente se junta con él hasta el punto de no estar
separado de él más que por la alteridad

«Éste es, pues, el linaje»45 de la Inteligencia, linaje digno de la más pura Inteligencia. Consiste en que no
nació de ningún principio más que del primero, y en que, una vez na30 cido, generó consigo todos los
Seres, toda la Belleza de las Formas, todos los dioses inteligibles; y en que, grávido de su propia prole y
habiéndola reabsorbido, por así decirlo, al retenerla en su propio seno, tampoco la deja46 diluirse en
materia ni criarse en el regazo de Rea. Esto es lo que los misterios y los mitos teogónicos expresan
enigmáticamente: que Crono, dios sapientísimo, antes de que naciera Zeus, retiene 35 en su seno su
propia prole. Por en está grávido, es Inteligencia saturada. Luego — prosigue el mito— una vez
saturado, engendra a Zeus. Efectivamente, la Inteligencia, siendo ya Inteligencia perfecta, engendra el
Alma. Era preciso, en efecto, que, siendo perfecta, engendrase, y que tamaña potencia no fuese
infecunda. Pero en este caso tampoco la prole podía ser superior a su Progenitor, sino que, siendo in4o
ferior, debía ser una imagen de aquél, indefinida del mismo modo, pero definida y como conformada
con su Progenitor. Ahora bien, la prole de la Inteligencia es una cierta Razón y una Subsistencia, la
Potencia dianoètica: ésta es la que se mueve en tomo a la Inteligencia, luz de la Inteligencia y una huella
dependiente de aquella; por una de sus caras, está ad- 45 herida a la Inteligencia y por ello surtiéndose
de ella, gustando y participando de ella y pensando; por la otra, está en contacto con los posteriores a
ella, o mejor, procreando, también ella, las cosas que necesariamente son inferiores al alma. De éstas
hay que hablar más adelante. Y hasta aquí las realidades divinas

De ahí la doctrina trinitaria de Platón41 *7: «todas las cosas 8 en tomo al Rey de todas las cosas (a éste
lo llama «primeras»), el Segundo en tomo a las segundas y el Tercero en torno a las «terceras»48. Dice
también que hay «un Padre de la Causa»49, llamando «Causa»50 a la Inteligencia, pues para él la
Inteligencia es Demiurgo51. Y de éste dice que crea el Alma en la crátera aquella. Y como la causa es la EL Bien platonico, la inteligencia seria el Demiurgo-nous anaxagoras y luego vendria el alma. EL
Inteligencia, 5 por «Padre» entiende el Bien, o sea, el que está allende la Inteligencia y «allende la intelecto agente aristotelico en todo caso seria la inteligencia pero solo porque permite recibir
Esencia»52. Y en varios pasajes identifica el Ser y la Inteligencia con la Idea. las formas.

Ya Parménides, antes que Platón, rozó esta misma teoría por cuanto, al decir: «Porque pensar y ser son
la misma cosa»54, redujo a identidad el Ente y la Inteligencia y no puso el Ente entre las sensibles. Mas,
además, de ese Ente dice que es «inmutable» 55 — a pesar de que le atribuye pensamiento— ,
eliminando de él todo movimiento corporal, de 20 modo que permanezca en el mismo estado, y
asemejándolo «al volumen de una esfera» 56 porque contiene englobadas todas las cosas y porque
posee el pensar no fuera, sino en sí mismo. Pero al llamarlo «uno» 57 en sus propios escritos, incurrió en
el reproche de que ese uno es hallado múltiple. En cambio, el Parménides platónico, hablando con
mayor exac25 titud, distingue unos de otros al primer Uno, que es Uno más propiamente58, al Segundo,
al que llama «Unimúltiple»59, y al Tercero, al que llama «Uno y Múltiple»60. Y de este modo, también
Parménides está de acuerdo con las tres Naturalezas.

Anaxágoras, al calificar a la Inteligencia de pura y sin » mezcla61, establece, también él, que el Primero
es simple y que el Uno es transcendente. Mas, a causa de su antigüedad, descuidó la precisión62.
Asimismo, Heráclito sabe que el Uno es eterno e inteligible, porque los cuerpos devienen 5 Pero no era heraclito el que deica que todo fluye?
perpetuamente y son fluentes63. Para Empédocles la «Discordia» disocia y la «Amistad» es el Uno; a
éste lo concibe, también él, como incorpóreo64 y los elementos son a modo de materia

Así que también allá, el Primero circunvalará (a los demás), y se dará un mundo inteligible. Y así co20 mo
las esferas sensibles no van vacías, sino que la primera va cuajada de estrellas y las demás llevan astros,
así también allá los Principios motores (Motores inteligibles) llevarán consigo una multiplicidad, y las
realidades más verdaderas estarán allá. Pero si cada inteligible es un Principio, los Principios lo serán por
mera coincidencia69. ¿Por qué han de concurrir y cooperar unánimemente a una sola obra, la armonía
del cielo, si son iguales en número a los Motores 25 inteligibles? 70 ¿Cómo es que los Motores son así de
numerosos siendo como son incorpóreos, sin una materia que los separe?

Ha quedado ya demostrado que hay que pensar que las i» cosas son así: que existe lo que está más allá
del Ser, o sea, el Uno. tal cual nuestro razonamiento trató de mostrarlo en la medida en que la
demostración era posible en este asunto; que, seguidamente, existe el Ser y la Inteligencia y que, en
tercer lugar, existe la naturaleza del Alma. Ahora bien, del 5 mismo modo que esta Trinidad de la que
hemos hablado existe en la naturaleza, así hay que pensar que también habita en el hombre74. Quiero
decir: no «dentro del hombre sensible» — pues esa Trinidad es transcendente— , sino «encima del
hombre que está fuera de las cosas sensibles» 75 y este «fuera de» se entiende del mismo modo que
aquella está fuera del universo entero. Pues asi también «la casa del hombre» 76 es la que Platón
caracteriza como «el hombre interior»77. Por tanto, también nuestra alma es cosa divina y ío de una
naturaleza distinta, como lo es la naturaleza universal del Alma. Pero es alma perfecta la que está
dotada de inteligencia.

Ahora bien, hay dos clases de inteligencia: la que raciocina y la que posibilita el raciocinio. Pues bien,
esta inteligencia raciocinante del alma, que no necesita para su raciociñió de ningún órgano corporal,
sino que ejercita su propia actividad en una región pura, para poder raciocinar puramente, siendo
transcendente y no mezclada con cuerpo, no erraríamos colocándola en el umbral de la región
inteligible. Porque no hay que buscar sitio alguno donde colocarla, sino 20 que hay que desplazarla de

Neoimp.one (El 07-06-2025) página 2


inteligible. Porque no hay que buscar sitio alguno donde colocarla, sino 20 que hay que desplazarla de
todo lugar. Porque así es como se cumple (en ella) lo de «por sí misma», lo de «fuera» y lo de
«inmaterial» siempre que esté a solas sin tener nada que provenga de la naturaleza del cuerpo. Por eso
dice (Platón) a propósito del universo «y todavía, por de fuera» (el Demiurgo) lo envolvió con el Alma
indicando con ello aquella parte del Alma que reside en la región inteligible. Mas en el caso del hombre,
dice crípticamente que reside «en la punta» 78 de la cabeza. La exhortación, en fm, a separarse no
significa a separarse localmente (pues esa parte del alma 25 está separada por naturaleza), sino con el
desapego, absteniéndose de fantasmagorías79 y enajenándose del cuerpo, por si lograra uno reconducir
y llevarse consigo a lo alto aun la parte restante del alma, la parte de ella que tiene aquí su asiento, que
es la única que fabrica el cuerpo, lo modela y se afana por él.

Neoimp.one (El 07-06-2025) página 3

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