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M4U4 Unidad M4

La valoración aduanera es un proceso esencial para la determinación de impuestos en la importación y exportación de mercancías, regulado por la OMC y el GATT. En Panamá, se requiere que el valor declarado por los importadores sea preciso y esté respaldado por documentación, con mecanismos para corregir errores y evitar sanciones en ciertos casos. La correcta valoración garantiza equidad tributaria y transparencia, evitando prácticas desleales en el comercio internacional.

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La valoración aduanera es un proceso esencial para la determinación de impuestos en la importación y exportación de mercancías, regulado por la OMC y el GATT. En Panamá, se requiere que el valor declarado por los importadores sea preciso y esté respaldado por documentación, con mecanismos para corregir errores y evitar sanciones en ciertos casos. La correcta valoración garantiza equidad tributaria y transparencia, evitando prácticas desleales en el comercio internacional.

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VALORACIÓN ADUANERA

Módulo 4 – Unidad 4

1
UNIDAD 4. VALORACIÓN ADUANERA ...................................................................................................... 3

4.1. SANCIONES Y AJUSTES AL VALOR DECLARADO EN ADUANAS ................................................ 4

4.2. ELEMENTOS DE LA VALORACIÓN ADUANERA .............................................................................. 9

4.3. EL VALOR EN ADUANA COMO BASE PARA LA DETERMINACIÓN DE LOS IMPUESTOS A


CANCELAR EN LA IMPORTACIÓN DE MERCANCÍAS ...........................................................................17

4.4. EL VALOR EN ADUANAS DE LAS EXPORTACIONES .....................................................................23

4.5. GARANTÍAS FISCALES ..........................................................................................................................26

2
Unidad 4. Valoración aduanera
La Organización Mundial del Comercio (OMC) es el único organismo de carácter
internacional destinado a la regulación de las normas del comercio internacional, con el
objetivo de facilitar el intercambio de bienes y servicios de forma libre y previsible. Fue
establecida en 1995 tras la Ronda Uruguay y sustituyó al Acuerdo General sobre Aranceles
Aduaneros y Comercio (GATT), ampliando su alcance a servicios y propiedad intelectual. A
diferencia del GATT, que era un conjunto de normas, la OMC es una organización
permanente con sede en Ginebra (Lammoglia, 2021, p. 1).

Aunque la OMC reemplazó al GATT como estructura institucional, este acuerdo no fue
eliminado, sino que pasó a formar parte del marco jurídico de la nueva organización bajo la
denominación de GATT 1994, que regula el comercio internacional de bienes.

En la práctica, este acuerdo establece un sistema basado en reglas claras, transparencia


y no discriminación entre los países miembros. Dentro de sus principios fundamentales, la
correcta valoración aduanera ocupa un lugar central, ya que permite establecer bases
equitativas para la aplicación de derechos de aduana y prevenir prácticas distorsivas como
el subvalor o la sobrevaloración de mercancías.

Con base en lo anterior, valor en aduana es definido como “el resultado del valor de
transacción o precio pagado por las mercancías, más los gastos efectuados en el extranjero
o incrementables” (Tamayo, 2020, p. 11).

El valor en aduana es la base sobre la cual se calculan los tributos a la importación y debe
reflejar el valor real de las mercancías en su ingreso al país. Su correcta determinación
garantiza equidad tributaria, evita distorsiones comerciales y debe seguir criterios objetivos
y armonizados internacionalmente.

3
4.1. Sanciones y ajustes al valor declarado en aduanas
En el ámbito aduanero panameño, la determinación precisa del valor de las mercancías
importadas constituye un requisito fundamental para garantizar la legalidad y la equidad
tributaria en las operaciones de comercio exterior. Así, el valor declarado por el importador
sirve de base para la aplicación de los derechos arancelarios y, por tanto, su correcta
estimación incide directamente en la recaudación fiscal y en la transparencia del proceso
aduanero.

En este sentido, tanto el Código Aduanero Uniforme Centroamericano (CAUCA), como el


Decreto Ley N° 1 de 2008 establecen que el valor en aduana constituye la base imponible
para calcular los derechos arancelarios de importación y debe determinarse conforme a los
lineamientos del Acuerdo sobre la Aplicación del Artículo VII del GATT de 1994, así como a
lo dispuesto en el reglamento correspondiente. Esta base se aplica tanto a mercancías
sujetas al pago de tributos como a aquellas exentas (CAUCA, 2008, art. 44; Decreto Ley N°
1, 2008, art. 108).

La legislación panameña sobre valoración aduanera se encuentra armonizada con los


estándares internacionales, promoviendo transparencia y equidad en la determinación del
valor de las mercancías importadas.

De acuerdo con el Decreto Ley N° 1 (2008), el valor en aduana no se limita al precio


declarado, sino que debe basarse en datos objetivos, comprobables y compatibles con los
principios contables, siguiendo la metodología jerarquizada establecida por el Acuerdo
sobre la Aplicación del Artículo VII del GATT de 1994. Además, se prevé un mecanismo
especial de control para los casos en que existan riesgos o condiciones particulares, a través
de una valoración previa por una unidad técnica autorizada (arts. 109-110).

En Panamá, la declaración de valor reviste carácter formal y vinculante, realizada bajo


gravedad de juramento. Su correcta formulación no solo incide en la determinación

4
tributaria, sino que compromete la responsabilidad jurídica del declarante. Por ello, se
reconoce la posibilidad de rectificación sin sanción cuando esta se efectúe antes de la
verificación por parte de la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA), o incluso después del
despacho, siempre que el error no haya sido previamente detectado (Decreto Ley N° 1,
2008, art. 115).

Si durante la verificación física se detectan discrepancias entre lo declarado y lo


observado —como diferencias en el contenido, origen, peso, cantidad, valor o clasificación
arancelaria— que no constituyan fraude y que requieran una declaración adicional, se
aplicará un recargo del 50 % sobre los derechos aduaneros dejados de pagar. Esta medida
busca corregir errores materiales sin presumir mala fe, garantizando proporcionalidad en el
proceso de fiscalización (Decreto Ley N° 1, 2008, art. 137).

Este recargo no será aplicable cuando las diferencias en cantidad no superen el tres por
ciento (3 %) o, tratándose de mercancías a granel, cuando la variación en el peso se
mantenga dentro del cinco por ciento (5 %). En estos casos, si es necesario rectificar la
declaración, a esta se le llama rectificativa y se le aplicará un cargo fijo de cincuenta balboas
(B/. 50.00) por concepto de autorización en el sistema informático (Decreto Ley N° 1, 2008,
art. 138).

Tampoco procederá el recargo cuando los errores sean detectados por los inspectores
antes de la aceptación de la declaración, o cuando sean identificados por el importador o
su agente antes o después del reconocimiento físico, siempre que no hayan sido advertidos
previamente por la Autoridad. En tales situaciones, la rectificación podrá realizarse
mediante gestión voluntaria, con el pago de un cargo mínimo fijado por la Autoridad
(Decreto Ley N° 1, 2008, art. 139).

Cuando exista duda razonable sobre el valor declarado, ya sea en la fase de


predeclaración, antes del registro de la declaración aduanera o a solicitud del propio

5
importador mediante consulta previa, la ANA podrá activar el siguiente procedimiento para
resolver la discrepancia, según el Decreto Ley N° 1 (2008):

1. Requerimiento de información adicional al declarante o consignatario acerca de


documentos adicionales que respalden el valor declarado.

2. Determinación técnica del valor en aduana, si persisten dudas tras revisar la


información, la Autoridad podrá rechazar el valor de transacción y comunicará su decisión
fundada por escrito.

3. Derecho de apelación en caso de desacuerdo por parte del importador o del


responsable del pago de tributos, sin sanción ante la Comisión Arancelaria, dentro de tres
días hábiles desde la notificación y antes de la aceptación de la declaración.

4. Instancia administrativa previa, si el recurso se presenta primero ante el


Administrador Regional, podrá apelarse ante la Comisión Arancelaria en un plazo de ocho
días hábiles.

5. Agotamiento de la vía administrativa por parte de la Comisión Arancelaria, habilitando


el acceso a la jurisdicción contencioso-administrativa (art. 145).

El régimen panameño de valoración aduanera combina mecanismos técnicos, normas


internacionales y procedimientos administrativos destinados a garantizar justicia tributaria,
transparencia operativa y seguridad jurídica. La posibilidad de rectificar sin sanción, los
criterios para la procedencia o improcedencia del recargo y las vías de defensa disponibles
para el declarante evidencian un equilibrio entre el control fiscal y el respeto al debido
proceso. Así, el sistema no solo fortalece la integridad de la recaudación aduanera, sino que
promueve un entorno de cumplimiento voluntario y responsabilidad compartida entre los
operadores económicos y la administración aduanera.

A continuación, se presenta el ejemplo de un caso que muestra la aplicación de sanciones


y ajustes al valor declarado en aduanas en una operación real, detallando las implicaciones

6
fiscales y procedimentales derivadas de una subvaloración detectada durante la verificación
física.

La empresa Comercializadora Global Andina S. A., dedicada a la importación de


productos plásticos desechables de cocina desde Asia, declara ante la ANA un valor en
aduana de B/. 18,000.00 por un lote de mercancía bajo Incoterm CIF (Cost, Insurance and
Freight; costo, flete y seguro), 3924.10.10.00.00, con un 15 % de impuesto por importación
o Derecho Arancelario de Importación (DAI) y un 7 % de Impuesto de Transferencia de
Bienes Muebles y Servicios (ITBMS), el cual incluye gastos de transporte y seguro. Durante
el aforo físico se detecta que los precios unitarios declarados estaban por debajo del
promedio referencial utilizado por la autoridad para productos similares, activándose el
mecanismo de verificación.

Tras requerirse documentación adicional, la empresa no logra sustentar


satisfactoriamente el valor declarado. La Autoridad determina que el valor correcto es de
B/. 24,000.00. Esto genera una diferencia de B/. 6,000.00 en la base imponible. Información
que se presenta detalladamente en el cuadro 1.

Cálculo de impuesto de importación según Calculo de impuesto de importación según


valor declarado inicialmente valoración aduanera
Valor CIF.: B/. 18,000.00 Valor CIF: B/. 24,000.00
DAI (15% CIF) = 0.15 * 18,000 = B/. 2,700.00 DAI (15% CIF) = 0.15 * B/. 24,000 = B/. 3,600.00
ITBMS (7 % CIF + DAI) = 0. 07 * B/. 20,700. 00 = ITBMS (7 % CIF + DAI) = 0.07 * 27,600 = B/.
B/. 1,449.00 1,932.00
Total de tributos (DAI + ITBMS) = B/. 2,700. 00 Total de tributos (DAI + ITBMS) = B/. 5,532.00
+ B/. 1,449.00 = B/. 4,149.00 • Diferencia = B/. 5,532.00 - B/. 4,419.00 = B/.

1,383.00
• Recargo del 50 % sobre los tributos omitidos

= B/. 1,383.00 * 50 % = B/. 691.50

7
• Total de tributos a pagar luego del ajuste:

B/. 5,532.00 + B/. 691.50 = B/. 6,223.50


Cuadro 1. Cálculo de impuesto de importación según valoración aduanera.
Fuente: Elaboración propia.

Según los datos presentados en el cuadro 1, el valor inicialmente declarado de B/.


18,000.00 generó un total de tributos por B/. 4,149.00, compuesto por B/.2,700.00 en
concepto de DAI, equivalente al 15 % del CIF, y B/. 1,449.00 por el ITBMS, correspondiente
al 7 % del CIF más el DAI, respectivamente. Sin embargo, tras la verificación realizada por la
ANA, se determinó que el valor correcto en aduana era de B/. 24,000.00. Con base en este
nuevo monto, el DAI ascendió a B/. 3,600.00 y el ITBMS a B/.1,932.00, sumando un total de
tributos por B/. 5,532.00.

En cuanto a la diferencia tributaria resultante, esta fue de B/.1,383.00, sobre la cual se


aplicó un recargo del 50 % por tributos omitidos, equivalente a B/.691.50. En consecuencia,
el monto a pagar luego del ajuste se elevó a B/. 6,223.50.

Además del pago de los tributos faltantes y el recargo, la mercancía fue retenida como
prenda aduanera hasta regularizarse la situación. La empresa no incurrió en delito penal al
no existir ocultamiento ni falsedad documental, pero quedó registrada para seguimiento
posterior en el sistema de análisis de riesgo.

Este caso evidencia cómo la subvaloración, aun sin dolo, puede derivar en consecuencias
fiscales significativas para el importador, incluyendo el pago de tributos omitidos, recargos
proporcionales y la retención de mercancía. Asimismo, resalta la importancia de declarar
con precisión y sustento documental, ya que la verificación aduanera no solo persigue la
corrección tributaria, sino también la promoción de un entorno comercial transparente y
conforme a derecho. En el marco panameño, la valoración aduanera no es un mero trámite,
sino un procedimiento técnico-jurídico cuya correcta aplicación protege tanto los intereses
del Estado como la seguridad jurídica de los operadores económicos.

8
4.2. Elementos de la valoración aduanera
Un aspecto técnico e importante es la determinación de los componentes que integran
el valor en aduana, pues de ello depende la aplicación correcta de los tributos, previene
prácticas desleales y fortalece la transparencia del sistema tributario internacional.

La valoración aduanera se rige por los principios establecidos por la Organización


Mundial de Aduanas (OMA, 1996) , que exigen basar el valor en los siguientes elementos:

a) Los costos asumidos por el comprador y no incluidos en el precio declarado, tales


como:

i) Comisiones y gastos de corretaje, excepto comisiones de compra.

ii) Costo de envases o embalajes de la mercancía.

iii) Gastos de embalaje, tanto por materiales como por mano de obra.

b) Valor proporcional de bienes y servicios aportados a bajo costo para producir y vender
mercancías de exportación, si no están incluidos en el precio declarado, tales como:

i) Materiales, piezas y componentes incorporados al producto.

ii) Herramientas, moldes y matrices empleadas en la fabricación.

iii) Insumos consumidos durante la producción.

iv) Trabajos de diseño, desarrollo o ingeniería realizados fuera del país de importación.

c) Los pagos por derechos de licencia relativos a la mercancía objeto de valoración,


exigidos directa o indirectamente como condición para su venta, siempre que no estén
incorporados en el precio pactado.

d) El valor de cualquier beneficio económico resultante de la reventa, cesión o uso


posterior de la mercancía importada que se revierta al vendedor (pp. 19-20).

9
En términos generales, estos elementos reflejan costos o aportes que, aunque no figuren
en el precio de compraventa declarado, forman parte del valor económico real de la
mercancía importada. Su incorporación al valor en aduana responde al principio de equidad
tributaria, evitando subvaloraciones que distorsionen la base imponible. Así, la normativa
busca capturar todos los componentes sustanciales asociados a la adquisición de la
mercancía hasta su ingreso al territorio aduanero, garantizando una valoración objetiva,
completa y conforme con las prácticas internacionales.

Adicionalmente, el Reglamento del Código Aduanero Uniforme Centroamericano


(RECAUCA, 2008) establece que, junto con los elementos anteriores, también se deben
considerar dentro de la valoración aduanera los siguientes elementos:

a) Gasto de transporte de la mercancía hasta el primer lugar de arribo al territorio


aduanero.
b) Gastos de carga, descarga y manipulación del transporte de la mercancía importada
hasta el primer lugar de arribo al territorio aduanero.
c) Costo del seguro (art. 188).
Cuando alguno de los literales anteriores es gratuito, se calcula su valor con base en las
tarifas que suministrará el Servicio Aduanero. Dichas tarifas serán las normalmente
aplicadas por las empresas de transporte registradas ante el Servicio Aduanero. En cuanto
al costo del seguro, el importador deberá determinar la cantidad a adicionar al precio
pagado o por pagar por la mercancía objeto de valoración, conforme con las tarifas del
Servicio Aduanero (RECAUCA, 2008, art. 189).

Los artículos 188 y 189 del RECAUCA refuerzan el principio de legalidad y previsibilidad
en la valoración aduanera al establecer criterios claros sobre la inclusión de gastos de
transporte, manipulación y seguro en el valor en aduana, incluso cuando son
proporcionados gratuitamente, a través de tarifas oficiales previamente determinadas y
registradas.

10
En este sentido, el marco normativo asegura al declarante el derecho a conocer de
antemano los criterios de valoración aplicables y a ejercer mecanismos de defensa frente a
eventuales controversias, ya sea mediante la rectificación de la declaración o el uso de los
recursos administrativos establecidos.

En relación con la determinación del valor en aduana de las mercancías importadas, se


aplican los métodos que se detallan a continuación.

• Método de valor de transacción

Según la OMA (1996), el valor aduanero de las mercancías importadas se basa en el valor
del precio efectivamente pagado o por pagar por la venta destinada al país de importación,
siempre que se cumplan las siguientes condiciones:

a) Que no existan restricciones para el uso o cesión de las mercancías por parte del
comprador, salvo las impuestas por la ley, limitaciones geográficas razonables o aquellas
que no afecten su valor.

b) Que el precio no esté condicionado a contraprestaciones cuyo valor no pueda


determinarse en relación con las mercancías.

c) Que el vendedor no reciba parte del beneficio derivado de la reventa, cesión o uso
posterior de las mercancías, salvo que pueda realizarse un ajuste.

d) Que no exista una relación entre las partes que influya en el precio, o que, de existir,
el valor de transacción sea aceptable (p. 4).

Un ejemplo de aplicación se encuentra cuando una empresa panameña importa 500


laptops desde México. Se trata de una operación comercial regular con una factura que
refleja el precio efectivamente pagado, sin restricciones sobre el uso de los productos ni
relación entre las partes que influya en el precio. Este método se aplica al cumplir con todas
las condiciones de una compraventa transparente y directa.

11
• Método de valor de transacción de mercancías idénticas vendidas para la exportación
al mismo país en el mismo momento de las mercancías objeto de valoración en cuestión

Se utiliza cuando no se puede aplicar el método de valor de transacción. Se tomará el


valor de las mercancías idénticas vendidas en iguales características que las mercancías
objeto de la valoración. Sin embargo, cuando no existan estas mercancías idénticas en el
mismo nivel, se tomará de referencia las mercancías idénticas, pero con características de
venta diferente, siempre que se puedan ajustar las diferencias sobre la base de datos
razonables y exactos, tanto si suponen un aumento como una disminución del valor (OMA,
1996, p. 8).

Un ejemplo de aplicación de este método puede darse en una empresa que importa
camisetas deportivas desde Vietnam, pero la factura presentada no cumple con los
requisitos documentales mínimos o hay dudas fundadas sobre el precio declarado. En este
caso, la aduana utiliza como referencia el valor de camisetas idénticas (mismo modelo,
marca y fabricante) que fueron importadas por otro operador en la misma semana.

• Método de valor de transacción de mercancías similares vendidas para la exportación


al mismo país en el mismo momento, o momento aproximado, de las mercancías objeto
de valoración en cuestión

Se utiliza cuando el valor aduanero no puede obtenerse por medio de los dos métodos
anteriores. Se tomará el valor de las mercancías similares vendidas en iguales características
que las mercancías objeto de la valoración. No obstante, cuando no existan estas
mercancías similares en el mismo nivel, se tomará de referencia las mercancías similares,
pero con características de venta diferente, siempre que se puedan ajustar las diferencias
sobre la base de datos razonables y exactos, tanto si suponen o no un aumento del valor
(OMA, 1996, p. 10).

12
Un ejemplo de aplicación sería, cuando se importa una línea nueva de vajillas de
cerámica, pero al no existir antecedentes de importaciones idénticas, se recurre al valor
declarado para vajillas similares (de características físicas y funcionales parecidas)
importadas por otras empresas desde el mismo país y en un periodo cercano.

• Método de valor de venta nacional o valor deducido

Se utiliza cuando el valor aduanero no se puede obtener a través de los métodos


descritos anteriormente. De acuerdo con la OMA (1996), cuando las mercancías
importadas, idénticas o similares, se venden en el país de importación en el mismo estado
en que ingresan, el valor en aduana se determina con el precio unitario al que se
comercialice la mayor cantidad de dichas mercancías en ese momento o en uno cercano, o
de las ventas posteriores dentro de los 90 días siguientes a la exportación. De ese precio se
debe deducir lo siguiente:

i) Comisiones o márgenes por beneficio y gastos generales en ventas de mercancías


similares;

ii) Gastos de transporte, seguro y servicios conexos incurridos en el país importador;

iii) Algún costo mencionado en el artículo 8 del presente Acuerdo del GATT;

iv) Derechos de aduana y otros tributos aplicables en la importación o venta (p. 12).

Un ejemplo de aplicación se encuentra cuando una tienda por departamentos importa


perfumes franceses y los vende al público en el mismo estado en que fueron importados.
La aduana, al no poder aplicar métodos anteriores, toma el precio de venta en el mercado
local y deduce comisiones, gastos internos, márgenes y tributos para obtener el valor en
aduana.

13
• Método de valor reconstruido o calculado

Con base en la OMA (1996), este método se utiliza cuando el valor aduanero no se puede
determinar con los métodos descritos anteriormente. Por lo que, el valor en aduana podrá
determinarse sumando los elementos siguientes:

a) Costo o valor de materiales y del proceso de producción de las mercancías


importadas.

b) Importe por beneficios y gastos generales, equivalente al aplicado en ventas de


mercancías similares destinadas a la exportación desde el país de origen.

c) Costo o valor de los demás gastos aplicables conforme a la opción de valoración


elegida, según lo previsto en el artículo 8 del presente Acuerdo del GATT (p. 15).

Un ejemplo de aplicación surge cuando una empresa importa componentes electrónicos


fabricados exclusivamente para ella en China. No existen productos idénticos o similares
con valor conocido y tampoco hay ventas locales disponibles. Por ello, la aduana solicita al
exportador los costos de producción, los gastos generales y el margen de ganancia aplicable,
y con ello reconstruye el valor.

• Método de valor de criterio razonable

Según la OMA (1996), cuando no pueda aplicar ninguno de los métodos anteriores, el
valor en aduana se determinará según criterios razonables, compatibles con los principios
del Acuerdo sobre Valoración y del artículo VII del GATT de 1994, utilizando la información
disponible en el país importador. Estos criterios son:

a) El precio de mercancías producidas y vendidas en el país importador.

b) Sistemas que acepten el valor más alto entre varias opciones.


c) El precio de mercancías en el país exportador.

14
d) Costos de producción distintos a los previstos en el artículo 6 para bienes idénticos o
similares.
e) Precios de exportación a países distintos al de importación.
f) Valores mínimos establecidos por la autoridad.
g) Valores arbitrarios o ficticios (p. 18).
Un ejemplo de aplicación puede ser una importación de obras de arte contemporáneo,
que no permite aplicar ninguno de los métodos anteriores debido a la falta de comparables,
inexistencia de ventas locales y dificultad para calcular costos. La aduana recurre a criterios
razonables, como precios de subastas internacionales, publicaciones especializadas o
estimaciones de expertos, siempre que no sean arbitrarios ni ficticios.

Con base en lo anterior, estos seis métodos diseñados para determinar el valor de las
mercancías importadas con objetividad y transparencia priorizan el uso de información
derivada de transacciones reales, y reservan métodos alternativos solo cuando los
anteriores no pueden aplicarse. Por lo que, su correcta implementación fortalece la
recaudación fiscal y protege los derechos del importador.

La correcta identificación de los elementos que conforman el valor en aduana y la


aplicación ordenada de los seis métodos garantizan procesos de valoración justos,
transparentes y alineados con las normas internacionales. Esta estructura normativa
permite a las autoridades aduaneras contar con criterios técnicos claros para determinar la
base imponible, mientras que ofrece a los operadores económicos seguridad jurídica y
mecanismos de defensa frente a decisiones arbitrarias.

De este modo, la valoración aduanera se consolida como una herramienta clave tanto
para la eficiencia fiscal del Estado como para el cumplimiento voluntario de los
contribuyentes en el comercio internacional.

Para comprender cómo se aplican en la práctica los elementos que integran el valor en
aduana, resulta útil analizar una operación comercial donde intervienen costos adicionales

15
no reflejados en la factura de compraventa. El siguiente caso ilustra la manera en que
aportes indirectos del comprador deben incorporarse al valor en aduana conforme a lo
establecido con la normativa.

La empresa panameña Calzados Global S.A. importa desde China un lote de zapatillas
deportivas por un valor facturado de B/. 20,000.00, según el contrato de compraventa. No
obstante, como parte del acuerdo comercial, la empresa proporciona al fabricante moldes
exclusivos de diseño y patrones técnicos desarrollados en Panamá, cuyo costo asciende a
B/. 3,000.00, sin que este valor aparezca en la factura.

Durante la revisión documental, la ANA verifica que estos insumos fueron esenciales
para la fabricación de los productos importados. De acuerdo con el artículo 8 del Acuerdo
del GATT de 1994, estos aportes deben ser sumados al valor de transacción como ajustes
incrementables (OMA 1996, p. 19).

Asimismo, se identifican costos de transporte por B/. 2,000.00 y seguro por B/. 500.00,
los cuales fueron contratados directamente por el comprador. Aunque no figuran en la
factura, deben incluirse en el valor en aduana, según lo dispuesto en el RECAUCA (2008),
que establece que adicional al costo, se deben incorporar los gastos de transportación
desde el origen hasta el destino (art. 188).

El método empleado en este ejemplo es el método de valor de transacción, ya que el


precio de factura fue aceptado como base, pero se complementó con elementos adicionales
que, aunque no figuraban en la factura, fueron necesarios y verificables conforme a la
normativa internacional y regional. Según este método, se debe realizar los cálculos
siguientes:

• Cálculo del valor en aduana

- Valor facturado: B/. 20,000.00

- Moldes y diseño: B/. 3,000.00

16
- Transporte: B/. 2,000.00

- Seguro: B/. 500.00

Valor en aduana total: B/. 25,500.00

Este nuevo valor constituye la base imponible sobre la cual se calcularán los derechos
arancelarios y demás tributos aduaneros correspondientes. El caso expuesto demuestra la
importancia de identificar y declarar correctamente todos los elementos que conforman el
valor en aduana, incluyendo aquellos no reflejados en la factura, pero que representan
aportes sustanciales del comprador. La omisión de estos componentes puede generar
subvaloración, ajustes tributarios y posibles sanciones.

En efecto, una adecuada comprensión de las normas internacionales y regionales en


materia de valoración aduanera permite al operador económico cumplir con sus
obligaciones tributarias, evitar riesgos sancionatorios y garantizar una operación de
comercio exterior conforme al principio de transparencia fiscal.

4.3. El valor en aduana como base para la determinación


de los impuestos a cancelar en la importación de
mercancías
Para determinar los impuestos, es necesario retomar la definición de valor de aduana,
ese valor de las mercancías importadas para determinar los derechos e impuestos de
obligación tributaria aduanera (Decreto Ley N° 1, 2008, art. 108).

Establecido por la OMA (1996), este valor en aduana se establece, conforme a los
métodos del valor de transacción según lo establecido en (p. 1). En este contexto, cobra
especial relevancia el uso de los términos comerciales internacionales o Incoterms, que
según el Comité Panameño de la Cámara de Comercio Internacional (ICC Panamá) se
consideran de la siguiente manera:

17
[…] son un conjunto de estándares utilizados en contratos nacionales e internacionales
para la entrega de mercancías. Son reconocidas por UNCITRAL como el estándar global
para la interpretación de los términos más comunes en el comercio exterior, ayudando
a evitar costosos malentendidos al aclarar las tareas, costos y riesgos involucrados en
la entrega de mercancías desde los vendedores hasta los compradores. (ICC Panamá,
2023, párr. 1)
La definición anterior permite comprender que los Incoterms no solo facilitan la
comunicación entre las partes en una compraventa internacional, sino que también inciden
directamente en la configuración del valor en aduana, al definir qué gastos son asumidos
por el vendedor y cuáles por el comprador.

Según la Cámara de Comercio Internacional (ICC, 2019), los Incoterms explican 11


términos comerciales comúnmente utilizados, los cuales se representan por tres letras.
Estos términos describen los deberes de los involucrados en la negociación comercial, en
temas de transporte, seguros de la mercancía y licencias de importación o exportación.
También describen el tiempo y espacio donde se realizará la entrega de la mercancía, así
como los costos relativos a la mercancía: transporte, embalaje, carga, descarga y seguros
(p. 7).

Asimismo, ICC (2019) explica que términos como CIF determinan si elementos como el
flete, el seguro o la carga están incluidos en el precio facturado, lo cual afecta el monto que
se declara a la aduana. El CIF plantea entonces que, el vendedor asegura que el valor de la
mercancía que salió sea la que llegue al puerto de destino, cubre los riesgos de transporte
a través de un seguro que responde por lo que pueda ocurrirle a la mercancía desde que
sale, hasta que llega (p. 135).

En general, el vendedor para garantizar la entrega de la mercancía al comprador utiliza


el CIF, de manera de prever cualquier riesgo de pérdida o daño de transferencia, sobre todo
si el medio de transporte es barco. Por tanto, conocer e interpretar correctamente los
Incoterms utilizados en cada operación es esencial para calcular adecuadamente la base

18
imponible sobre la que se liquidarán los tributos aduaneros, evitando subvaloraciones o
ajustes posteriores.

En Panamá, el valor en aduana constituye la base imponible sobre la cual se calculan los
tributos aduaneros. El Decreto Ley N° 1 (2008) establece los siguientes conceptos como
parte de los tributos que pueden gravar la importación de mercancías:

• DAI: porcentaje aplicado directamente sobre el valor en aduana.

• ITBMS: se calcula sobre la suma del valor en aduana más el DAI.

• Impuesto Selectivo al Consumo (cuando corresponda): grava productos considerados


de lujo, nocivos o suntuarios.

• Tasa administrativa por servicios aduaneros: relacionada con la operación técnica de la

aduana.

• Contribución para el financiamiento del escaneo: cobro adicional por medidas de


seguridad y control (art. 68).

El cálculo se realiza de forma escalonada, lo que implica que un error en la determinación


del valor en aduana afecta la base sobre la cual se liquidan todos los tributos posteriores,
generando una cadena de afectaciones tanto fiscales como legales.

Cuando el valor en aduana es declarado por debajo del real, ya sea por omisión
involuntaria o con la intención de reducir la carga tributaria, se incurre en lo que se conoce
como subvaloración aduanera. Esta práctica tiene consecuencias directas en la recaudación
fiscal, ya que afecta la base sobre la cual se calculan los impuestos a pagar. La subvaloración
puede ser detectada por la autoridad aduanera mediante procesos de verificación
documental, comparación con precios de referencia o durante el reconocimiento físico de
la mercancía.

19
El Decreto Ley N° 1 (2008) establece que, cuando se determine que el valor declarado es
inferior al que corresponde y ello genera una diferencia en los tributos a pagar, se aplicará
un recargo del 50 % sobre el monto del tributo omitido (art. 137).

Dicho Decreto contempla ciertos márgenes de tolerancia, como una diferencia de hasta
el 3 % en cantidad o del 5 % en peso para mercancía a granel, en cuyo caso no se aplicaría
el recargo. Además, exceptúa de sanción los errores aritméticos verificados antes de la
aceptación de la declaración, o aquellos detectados por el importador antes o después del
reconocimiento físico (Decreto Ley N° 1, 2008, arts. 138-139).

Desde una perspectiva procedimental, el RECAUCA (2008) establece el derecho de la


autoridad aduanera a verificar el valor declarado y exigir pruebas que respalden su
veracidad. En caso de duda razonable, puede rechazarse el valor y aplicarse un método
alternativo de valoración, generando un ajuste oficial del valor. Este ajuste puede derivarse
en nuevos tributos por pagar y, si se confirma que hubo intención de evadir, en sanciones
administrativas o incluso penales (arts. 205-209).

En definitiva, el valor en aduana no solo constituye el punto de partida para la


determinación de los tributos a cancelar en la importación de mercancías, sino que también
representa un componente esencial para la transparencia, la justicia fiscal y el control
aduanero. Adicionalmente, su correcta determinación, sustentada en los métodos de
valoración reconocidos internacionalmente y en la interpretación precisa de los Incoterms
aplicables, permite evitar ajustes posteriores, sanciones innecesarias y perjuicios al erario
público. De allí que su comprensión y aplicación técnica resulten fundamental tanto para
los operadores del comercio internacional como para la administración aduanera.

En este contexto, se presenta el siguiente caso, donde se ilustra cómo el valor en aduana
se utiliza como base imponible para la determinación de los tributos en una operación de
importación, explicando cómo errores en la declaración inicial pueden impactar
directamente en el monto a cancelar.

20
La empresa Electrodomésticos del Caribe S. A. importa un lote de refrigeradoras desde
Costa Rica, declarado con un valor en aduana de B/. 100,000.00 bajo el Incoterm CIF
8418.21.19.00.00, con un 10 % de impuesto por importación o DAI y un 7 % de ITBMS.

La liquidación inicial fue realizada por el declarante a través de su agente corredor de


aduanas, tomando como base la factura comercial presentada. En dicha liquidación se
aplicó una exención del pago de derechos arancelarios, amparada en el Tratado de Libre
Comercio (TLC) entre Panamá y Costa Rica, el cual establece libre comercio para la partida
arancelaria correspondiente. Esta aplicación se refleja en el cuadro 2, que se presenta a
continuación.

Cálculo de impuesto de importación según declaración aduanera


Valor CIF: B/. 100,000.00
Impuesto de importación (DAI): B/. 0.00 (por la exención del TLC entre Panamá y Costa
Rica)
ITBMS (7 % CIF + DAI) = 0. 07 * B/. 100,000.00 = B/.7,000.00
Total de tributos = B/.7,000.00
Cuadro 2. Cálculo de impuesto de importación según declaración aduanera
Fuente: Elaboración propia.

De acuerdo con el cuadro 2, la declaración aduanera se realizó sobre un valor CIF de B/.
100,000.00. En este caso, no se generó ningún cobro por concepto de DAI, dado que la
mercancía estaba exenta o su clasificación arancelaria aplicaba un arancel del 0 %. No
obstante, sí se aplicó el ITBMS al 7 % sobre el valor CIF solamente, porque no hay DAI, lo
que representó un tributo de B/. 7,000.00. Por tanto, el total de tributos a pagar por la
operación fue únicamente este último monto, sin ajustes adicionales en la base imponible
ni recargos aplicables

Durante el aforo físico, se constató que las neveras portaban etiquetas del fabricante
que indicaban su origen en China. Dado que el beneficio arancelario previsto en el TLC entre
Panamá y Costa Rica solo aplica a mercancías fabricadas y originarias del país signatario, en

21
este caso Costa Rica, la exención de impuestos no procede. Esta situación se detalla en el
cuadro 3.

Cálculo de impuesto de importación tras ajuste


Valor CIF: B/.100,000.00
Impuesto de importación (DAI): B/. 10,000.00
ITBMS (7 % CIF + DAI) = 0. 07 * B/. 110,000.00 = B/. 7,700.00
Total de tributos = B/. 10,000.00 + B/. 7,700.00 = B/. 17,700.00
Tarifa de rectificativa: B/. 50.00 (Decreto Ley N° 1, art. 138)
Total a pagar de tributos y rectificativa = B/. 17,750.00
Cuadro 3: Cálculo de impuesto de importación tras ajuste
Fuente: Elaboración propia.

Según el cuadro 3, tras el ajuste realizado por la ANA, se mantuvo el valor CIF de B/.
100,000.00, pero se determinó que la mercancía no estaba exenta del DAI. Por tanto, se
aplicó una tarifa del 10 %, lo que generó un DAI de B/. 10,000.00. Adicionalmente, el ITBMS
se calculó sobre el nuevo valor total, incluyendo el DAI, resultando en un impuesto de B/.
7,700.00. Esto elevó el total de tributos a pagar a B/. 17,700.00.

A este monto se suma la tarifa fija por declaración rectificativa de B/. 50.00,
correspondiente al procedimiento administrativo de corrección conforme al artículo 138
del Decreto Ley N° 1 de 2008. En consecuencia, el monto total a cancelar tras el ajuste
ascendió a B/. 17,750.00.

Este caso ejemplifica cómo el valor en aduana constituye la base determinante para el
cálculo de los tributos aduaneros y cómo su omisión parcial puede generar ajustes
posteriores con impacto económico para el importador.

22
La correcta identificación de los componentes que integran el valor, como licencias,
regalías o servicios indirectos, permite una liquidación fiscal exacta, protege la
transparencia del sistema tributario y evita sanciones o recargos innecesarios. De este
modo, la valoración aduanera se posiciona como un mecanismo técnico y jurídico
fundamental en la fiscalización de las operaciones de comercio exterior.

4.4. El valor en aduanas de las exportaciones


A diferencia de la importación, donde el valor en aduana cumple una función tributaria
directa, la valoración en las operaciones de exportación tiene como objetivo principal
garantizar la transparencia comercial, la veracidad estadística y el cumplimiento de las
obligaciones formales del operador económico ante la administración aduanera. Aunque la
legislación panameña no exige el pago de tributos por exportar bienes, sí establece la
obligación de declarar el valor de las mercancías con base en criterios objetivos y
documentados.

De conformidad con lo dispuesto en las normativas, el valor de exportación debe reflejar


fielmente el precio de venta al exterior, incluyendo todos los costos hasta el embarque en
el puerto de salida. Este valor no se utiliza para calcular impuestos, pero constituye un
insumo crítico para las estadísticas de comercio exterior, los estudios de competitividad
sectorial y el monitoreo de posibles prácticas de subfacturación (OMA, 1996, art. 8b;
Decreto Ley N° 1, 2008, art. 112).

Al respecto, la ICC), a través de los Incoterms, define el término FOB (Free on Board; libre
a bordo) implica que el vendedor ha cumplido con su obligación de entrega una vez que la
mercancía ha sido colocada a bordo del buque señalado por el comprador, en el puerto de
embarque previamente acordado. Este término, utilizado exclusivamente en el transporte
marítimo, implica que el precio de exportación declarado incluye todos los costos incurridos

23
hasta ese punto: embalaje, transporte interno, trámites de despacho de exportación y carga
a bordo del buque (ICC, 2019, pp. 113-114).

El valor FOB constituye la base de referencia para la valoración aduanera de las


exportaciones, ya que refleja el valor real de salida de la mercancía desde el país exportador,
permitiendo a la administración aduanera contar con información confiable y verificable
para fines estadísticos, de control y trazabilidad.

En este contexto, el Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías


(SAC), junto con los formularios aduaneros, permite consolidar la información que respalda
el valor FOB de exportación. La Dirección Nacional de Aduanas, en coordinación con otras
instituciones como el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) o la Secretaría de
Integración Económica Centroamericana (SIECA), utiliza estos datos para generar
indicadores macroeconómicos, dar seguimiento a tratados comerciales y prevenir fraudes
por triangulación o precios artificialmente bajos.

A pesar de ello, aunque no exista un tributo por pagar en la exportación, la declaración


de valor es obligatoria y su omisión, falsedad o imprecisión puede conllevar sanciones
administrativas. Por ello, el operador debe contar con documentación que respalde el valor
declarado, tales como facturas, contratos de compraventa internacional, listas de empaque
y documentos de transporte, con el mismo grado de rigor exigido en las importaciones.

En síntesis, la correcta determinación y declaración del valor en aduana en las


exportaciones, aunque no genere una obligación tributaria directa, desempeña un papel
fundamental en la integridad del comercio exterior. Esto no solo garantiza el cumplimiento
normativo por parte del exportador, sino que también fortalece la trazabilidad de las
operaciones, contribuye a la elaboración de estadísticas económicas confiables y previene
distorsiones que podrían afectar la imagen comercial del país en los mercados
internacionales. De allí que su tratamiento riguroso representa un compromiso tanto
técnico como ético dentro del sistema aduanero.

24
A continuación, se presenta un caso donde se expone cómo se determina y declara el
valor en aduanas en una operación de exportación, destacando su relevancia para efectos
estadísticos, de trazabilidad comercial y control fiscal.

La empresa panameña Tropical Fresh Export S. A., dedicada a la producción y


comercialización de piña fresca, exporta un contenedor refrigerado con destino a
Róterdam, Países Bajos. La factura comercial detalla un valor FOB de B/. 30,000.00, el cual
incluye los costos de empaque, embalaje, transporte terrestre hasta el puerto de Colón y
los gastos de carga en el buque. La operación se realiza bajo el Incoterm FOB – Colón, lo
cual implica que todos los costos y riesgos hasta el momento de la entrega a bordo son
asumidos por el exportador.

Durante el control documental previo al embarque, la Dirección Nacional de Aduanas


verifica la congruencia entre el valor declarado, el contrato internacional de compraventa y
los documentos de transporte. No obstante, se detecta una discrepancia: el contrato con el
comprador establece un precio de compra de B/. 35,000.00, sujeto a condiciones
comerciales que fueron omitidas en la factura.

Ante esta inconsistencia, la aduana solicita información adicional. La empresa justifica


que la diferencia de B/. 5,000.00 corresponde a un bono comercial adicional pagadero tras
la entrega. Sin embargo, al considerar que dicho monto constituye parte del valor
económico real de la transacción, la Autoridad ajusta el valor de exportación a B/.
35,000.00, para fines de registro estadístico y trazabilidad fiscal.

Este caso evidencia que, aunque las exportaciones no estén gravadas con tributos
aduaneros, la correcta declaración del valor FOB es esencial para asegurar la integridad de
las estadísticas comerciales, evitar subvaloraciones deliberadas y garantizar la
transparencia en los flujos de comercio exterior. Entonces, el valor en aduanas de
exportación no solo cumple una función informativa, sino que contribuye al monitoreo de

25
la competitividad de los sectores productivos, la prevención de prácticas evasivas y la
aplicación de mecanismos de trazabilidad que fortalecen la gestión aduanera del país.

4.5. Garantías fiscales


En el ámbito aduanero, las garantías fiscales constituyen instrumentos legales
destinados a respaldar el cumplimiento de las obligaciones tributarias o procedimentales
derivadas de una operación de comercio exterior. Su objetivo es proteger los intereses del
fisco frente a posibles incumplimientos, errores en la declaración o litigios en curso,
permitiendo al mismo tiempo la continuidad de las operaciones mientras se resuelven las
controversias o se completan los requisitos.

De acuerdo con lo establecido en la legislación panameña, específicamente en el Decreto


Ley N° 1 (2008), las garantías aduaneras pueden constituirse mediante diferentes formas
reconocidas por la autoridad competente. Entre las modalidades aceptadas se encuentran:
dinero en efectivo, títulos valores emitidos por el Estado, garantías bancarias, cartas
irrevocables de pago, cheques certificados, fianzas emitidas por compañías de seguros
autorizadas y transferencias electrónicas de fondos. Estas garantías deben ser suficientes,
válidas y ejecutables, y se extinguen una vez cumplida la obligación que motivó su
constitución (arts. 129-132).

Desde una perspectiva operativa, la exigencia de garantías fiscales refleja el principio de


equilibrio entre facilitación del comercio y protección del interés fiscal. Estas garantías no
solo respaldan posibles incumplimientos, sino que también influyen en la evaluación del
riesgo del operador económico, afectando su perfil ante la administración aduanera. Por
ello, es fundamental contar con mecanismos claros, proporcionales y eficaces, que eviten
convertir su aplicación en una barrera al comercio legítimo.

Además de las garantías personales o institucionales, existe la figura de la prenda


aduanera. Según el RECAUCA (2008), esta modalidad se configura cuando las mercancías

26
objeto de la operación aduanera quedan afectadas directamente como garantía del
cumplimiento de la obligación tributaria. La prenda se constituye de pleno derecho en favor
de la administración aduanera al momento de la aceptación de la declaración aduanera, y
su vigencia se extiende hasta que se extinga la obligación garantizada. Durante este periodo,
la autoridad puede ejercer control sobre las mercancías, impidiendo su disposición hasta
que se haya cumplido con el pago correspondiente o se haya resuelto el procedimiento
administrativo o judicial vinculado (arts. 227-228).

Asimismo, dicho reglamento faculta a la aduana a ejecutar la prenda en caso de


incumplimiento, lo cual puede derivar en la venta, adjudicación o remate de las mercancías,
según el procedimiento establecido. Esta figura refuerza el carácter accesorio y real de la
garantía, al vincular directamente el cumplimiento tributario con la disponibilidad de la
mercancía sujeta a control aduanero (RECAUCA, 2008, arts. 229-230).

Las garantías fiscales no se imponen de forma generalizada, sino que su exigencia debe
estar justificada conforme a condiciones previstas en la normativa regional. Las autoridades
aduaneras pueden exigir garantías en situaciones que representen un riesgo para la
correcta percepción de los tributos o cuando lo disponga expresamente la legislación
nacional. Adicionalmente, se encuentran definidos los casos en los que puede exigir o
mantener una garantía vigente, así como los requisitos de forma, valor y vigencia que esta
debe cumplir. Entre los supuestos regulados se incluyen, según el CAUCA y el RECAUCA:

• Importaciones sometidas a regímenes suspensivos o temporales, como admisión


temporal o tránsito aduanero.

• Situaciones de duda razonable sobre la clasificación arancelaria, el valor o el origen de

la mercancía.

• Procesos administrativos de impugnación, cuando se suspenda el cobro de los tributos

hasta la resolución del recurso.

27
• Solicitud de suspensión del levante de mercancías en disputa, mientras se verifica la
legalidad de la operación.

• Operaciones realizadas por operadores sin historial comprobado de cumplimiento, o


identificados como de alto riesgo fiscal (CAUCA, 2008, arts. 52-56; RECAUCA, 2008, arts.
231-232).

En todos los escenarios mencionados, la garantía fiscal actúa como una medida cautelar
que equilibra la fluidez del comercio con la seguridad fiscal, protegiendo al Estado sin
obstaculizar innecesariamente la operación aduanera. Por ello, su aplicación exige criterios
técnicos, razonabilidad jurídica y respaldo documental que justifique su imposición o
liberación.

En definitiva, las garantías fiscales constituyen un instrumento esencial del sistema


aduanero moderno, que permite resguardar los intereses del Estado sin frenar la dinámica
del comercio legítimo. Su aplicación, regulada por principios de necesidad,
proporcionalidad y razonabilidad, debe responder a criterios técnicos objetivos que se
alineen con los niveles de riesgo del operador económico. Así, más que un obstáculo, las
garantías representan una herramienta de equilibrio entre el control fiscal y la facilitación
del comercio internacional.

Al respecto, se presenta el siguiente caso que ilustra la aplicación de garantías fiscales


en el marco de una operación de comercio internacional acogida a un régimen suspensivo,
destacando su función como mecanismo de aseguramiento tributario frente a posibles
incumplimientos.

La empresa Industrias Químicas Delta, S. A., radicada en Panamá Oeste, gestiona la


importación de tres toneladas de sustancias químicas desde Alemania, acogiéndose al
régimen de admisión temporal para perfeccionamiento activo. Este procedimiento le
permite ingresar la mercancía sin pagar tributos aduaneros, siempre que las materias

28
primas sean transformadas en productos cosméticos y posteriormente reexportadas. El
régimen permite suspender el pago de tributos aduaneros, condicionado a que los
productos elaborados sean reexportados en un plazo máximo de 90 días.

Para garantizar el cumplimiento de las condiciones del régimen, la empresa presenta una
fianza bancaria por B/. 50,000.00, equivalente al monto de los tributos que se hubiesen
causado en caso de importación definitiva.

Al cumplirse el plazo establecido, la aduana detecta que no se ha formalizado la


reexportación de la mercancía transformada, ni se ha solicitado prórroga. En consecuencia,
la administración ejecuta la garantía, exigiendo el pago de los tributos originalmente
suspendidos y notificando a la empresa la conversión automática del régimen a importación
definitiva. La mercancía es clasificada como prenda aduanera, y se le otorgan 10 días hábiles
para regularizar la situación. Este caso refleja cómo las garantías fiscales operan como
instrumentos esenciales de resguardo del interés público en regímenes aduaneros
suspensivos, permitiendo a la administración asegurar el cobro efectivo de tributos en caso
de incumplimiento.

La exigencia de garantías no solo fomenta la disciplina tributaria y la planificación


logística del operador, sino que también fortalece la confianza institucional en la correcta
ejecución de los beneficios aduaneros. En el marco normativo panameño, la garantía se
configura como una herramienta de equilibrio entre la facilitación del comercio y el control
fiscal preventivo.

Para integrar los contenidos relacionados con la valoración aduanera, se presenta a


continuación un caso que ejemplifica la aplicación conjunta de los principales aspectos de
la valoración aduanera en una operación real de comercio internacional. El ejemplo permite
observar cómo se articulan los ajustes al valor declarado, los elementos incrementables, la
determinación de tributos, la declaración de exportación y el uso de garantías fiscales.

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El caso de TechPanamá S. A. muestra una operación que combina importación y
exportación de insumos electrónicos, permitiendo ilustrar el cumplimiento de los principios
técnicos y normativos que regulan la valoración aduanera en Panamá. A partir de esta
experiencia, se evidencia la importancia de una gestión documental precisa y una actuación
responsable por parte del operador económico.

La empresa panameña TechPanamá S. A., dedicada al ensamblaje de dispositivos


electrónicos, importa desde Malasia un lote de componentes por un valor de B/. 85,000.00,
bajo el Incoterm CIF – Puerto de Manzanillo, Colón. En la factura no se incluyó el costo de
moldes especiales y software de programación proporcionados por el proveedor malasio,
valorados en B/. 6,000.00. Según la OMAs y el RECAUCA de 2008, estos elementos deben
sumarse al valor en aduana, elevando la base imponible a B/. 91,000.00 (OMA, 1996, art. 8;
RECAUCA, 2008, arts. 188-189).

Durante la revisión documental, la ANA detecta que el valor de mercado de


componentes similares oscila entre B/. 95,000.00 y B/. 98,000.00, lo que genera una duda
razonable sobre el valor declarado. Al no poder justificar satisfactoriamente el valor
declarado, la Autoridad ajusta el valor en aduana a B/. 95,000.00 para la partida arancelaria
8542.31.11.00.00 –Semiconductores de óxido metálico (tecnología MOS), con un 0% de DAI,
un 7% de ITBMS, y un 5 % de tasa adicional específica según el tipo de producto. Dado que
la diferencia entre los montos supera el 3 % permitido, se aplica un recargo del 50 % sobre
los tributos dejados de pagar. Dicha información se muestra en el cuadro 4.

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Cálculo de impuesto de importación según Cálculo de impuesto de importación según
valor declarado inicialmente valoración aduanera
Valor CIF: B/. 85,000.00 Valor ajustado: B/. 95,000.00
Impuesto de importación (DAI): B/. 0.00 DAI (0 %): B/. 0.00
Tasa adicional específica (5 %) = 0.05 * B/. Tasa adicional específica (5 %) = 0.05 * B/.
85,000.00 = B/. 4,250.00 95,000.00 = B/. 4,750.00
ITBMS (7 % CIF + Tasa adicional específica) = ITBMS 7 % (CIF + Tasa adicional específica) = B/.
0.07 * (B/. 85,000.00 + B/. 4,250.00) = B/. 6,982.50
6,247.50 Tasa por servicios aduaneros: B/.100.00
Tasa por servicios aduaneros: B/. 100.00 ITBMS 7 % Tasa = 0.07 * B/. 100 = B/. 7.00
ITBMS 7 % Tasa = 0.07 * B/. 100.00 = B/. 7.00 Uso del sistema informático aduanero: B/. 3.00
Uso del sistema informático aduanero: B/. 3.00 Total, tributos = B/. 4,750.00 + B/. 6,892.5 + B/.
Total de tributos = B/. 4,250.00 + B/. 6,247.50 + 100.00 + B/. 3.00 = B/. 11,842.50
B/. 100 + B/. 7.00 + B/. 3.00 = B/. 10,607.50 Ajuste = B/. 11,842.50 - B/. 10,607.50 = B/.
1,345.00
Cuadro 4. Cálculo de impuesto de importación según valoración aduanera.
Fuente: Elaboración propia a partir de ANA (2021).

Mientras se resuelve el recurso de reconsideración presentado por la empresa,


TechPanamá gestiona una garantía fiscal mediante fianza bancaria por B/. 20,000.00 para
liberar la mercancía. Esta operación refleja la relevancia de la trazabilidad documental y del
cumplimiento normativo tanto en la importación como en la exportación. Este caso
integrador evidencia cómo una única operación comercial puede activar diversas
disposiciones del régimen de valoración aduanera, desde la incorporación de elementos
incrementables hasta la ejecución de garantías fiscales.

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La experiencia de TechPanamá S. A. demuestra que el cumplimiento normativo exige no
solo conocimiento técnico, sino también una gestión documental rigurosa y una actitud
proactiva frente a los controles aduaneros. De esta forma, la valoración aduanera se
consolida como un eje transversal en la fiscalización del comercio exterior, asegurando
equidad tributaria, transparencia operativa y protección de los intereses fiscales del Estado.

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