Bolívar y Sus Primeras Letras
Bolívar y Sus Primeras Letras
A finales del siglo XVIII en Caracas había una sola escuela pública. Las otras eran privadas, como el
convento del San Francisco o la que Simón Rodríguez mantenía en su casa. Los alumnos que
asistían a estas escuelas pertenecían a la clase alta de la sociedad.
La escuela pública de Primeras Letras y Latnidad estuvo dirigida, entre otros, por Guillermo
Pelgron y Simón Rodríguez. Se impartían conocimientos de gramática latina, lectura, escritura,
catecismo político, doctrina cristiana, rudimentos de aritmética y de geografía, cortesía y
urbanidad
En los colegios regentados por los jesuitas se intentó aplicar el método del padre José Juvencio
(1703) que consista en enseñar a estudiar, sentir, profundizar y crear, además de fomentar la
curiosidad. El dominio del lenguaje también era importante, los niños debían leer en forma
poética. Sin embargo, en Venezuela la educación primaria se concretó solo a enseñar a leer,
escribir, contar y rezar.
El Padre Andújar
Tanto la madre como el abuelo de Simón Bolívar se ocuparon de que este tuviera profesores en su
propia casa durante los primeros años de su infancia. Entre los maestros contaban Francisco A.
Carrasco y Fernando Vides, quienes le enseñaron escritura y aritmética; el padre José Antonio
Negrete, historia y religión Guillermo Pelgron nociones de latn
Francisco de Paula Rave y Berdura, quien se hizo llamar padre Andújar, tenía amplios
conocimientos en diversas materias: matemática, botánica, historia natural, física experimental
agricultura, dibujo. Transmitió mucho de estos saberes a Simón Bolívar mientras estuvo al frente
de la Academia de Matemáticas que instaló en una de las habitaciones de la casa de Carlos
Palacios, lugar donde vivía Simón. A estas sesiones de clase también asistieron 18 alumnos, entre
los que estaban su hermano Juan Vicente, Fernando Rodríguez del Toro, Tomás Montlla y
Feliciano Montenegro Colón.
Obtuvo el título de maestro el 23 de mayo de 1791, y desde entonces se dedicó hasta el final de su
vida a la enseñanza.
En 1792 se estableció el primer contacto entre Bolívar y Rodríguez. Cinco años duró esta relación;
los primeros encuentros eran casi a diario. Primero fue en la casa natal del niño, al tiempo que
Rodríguez asiste al abuelo Feliciano Palacios en la correspondencia y en las cuentas; después fue
en la escuela pública.
Era un maestro que enseñaba divirtiendo, según expresó el propio Bolívar. El escenario preferido
para enseñar, distinto a todo lo tradicional, era el campo, frente a la naturaleza.
En 1804 durante su estadía en Europa, se encontró de nuevo con Bolívar y le brindó apoyo cuando
enviudo. En aquella oportunidad le propuso un largo paseo por las ciudades europeas. La gira
comenzó en 1805 e incluyó una travesía por los Alpes.
Simón Rodríguez siguió muy cerca los triunfos y las derrotas del Libertador. Regresó a tierras.
americanas en 1823 y fundó escuelas-taller en Bogotá y Bolivia.
Bolívar manifestó un gran aprecio y agradecimiento por su maestro y amigo. En 1824, al enterarse
de que Rodríguez había regresado de Europa y estaba en Bogotá, le escribió emocionado:
Usted, maestro mío, cuando debe haberme contemplado de cerca aunque colocado a tan remota
distancia. Con qué avidez habrá seguido usted mis pasos; estos pasos dirigidos muy...
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Antes y después de ser alumno suyo, tuvo Bolívar otros maestros en Caracas, entre los cuales se
cita a Carrasco y a Vides, quienes le dieron lecciones de escritura y de aritmética, afray Jesús
Nazareno Zidardia, al Presbítero José Antonio Negrete, profesor de Historia y de Religión, y a
Guillermo Pelgrón, preceptor de.
En estos años de incipiente carrera educativa fue cuando tuvo entre sus alumnos al entonces
inquieto Simón Bolívar. Simón Rodríguez, al que además de maestro le encargaron ser tutor del
más tarde apodado como 'El Libertador', estuvo con él hasta que el pequeño cumplió los 14 años