NOMBRE DE LA MATERIA:
DESARROLLO SUSTENTABLE
ACTIVIDAD:
UNIDAD 2: ECOSISTEMAS
NOMBRE DEL DOCENTE:
SONIA ALVAREZ JIMENEZ
ALUMNO:
ALVAREZ RUIZ ANTONIO
ESPECIALIDAD:
ING. GESTIÓN EMPRESARIAL.
PERÍODO:
ENERO – JUNIO 2025.
SAN PEDRO COMITANCILLO, OAX. 03 DE ABRIL DE 2025.
¿QUE ES ECOSISTEMA?
Un ecosistema es un sistema que está formado por un conjunto de organismos, el
hábitat en el que viven y las relaciones que se establecen entre ellos. Las especies
de seres vivos que habitan un ecosistema interactúan entre sí y con el medio,
determinando los flujos de energía y de materia que ocurren en ese ambiente.
Existen diversos tipos de ecosistemas, que se clasifican de acuerdo con el hábitat
en el que se ubican:
• Ecosistemas acuáticos. Se caracterizan por la presencia de agua como
componente principal y son el tipo más abundante en el planeta: constituyen
casi el 75 % de todos los ecosistemas conocidos. En este grupo, se incluyen
los ecosistemas de los océanos y los de las aguas continentales dulces o
saladas, como ríos, lagos y lagunas.
• Ecosistemas terrestres. Tienen lugar sobre la corteza terrestre y fuera del
agua, en diversos tipos de relieve: montañas, planicies, valles y llanuras.
Existen entre ellos diferencias importantes de temperatura, concentración de
oxígeno, suelos y humedad, por lo que la biodiversidad de estos ecosistemas
es grande y variada. Algunos ejemplos de este grupo son los bosques, los
matorrales, las estepas y los desiertos.
• Ecosistemas mixtos. Se ubican donde se combina el medio acuático con el
terrestre, lo cual les otorga una dinámica única. Los seres vivos que habitan
allí (como los anfibios) pasan la mayor parte del tiempo en uno de los dos
ecosistemas, pero requieren del otro para reposar, alimentarse o
reproducirse. Algunos ejemplos de este grupo son los manglares, los esteros
y las costas.
• Ecosistemas microbianos. Están formados por organismos
microscópicos que habitan en prácticamente todos los ambientes, tanto
acuáticos como terrestres, e incluso dentro de organismos mayores, como
es el caso de la flora microbiana intestinal de los seres humanos.
• Ecosistemas artificiales. Están creados y/o intervenidos por el ser humano,
por lo cual también se los conoce como ecosistemas antrópicos, y son cada
vez más comunes en el planeta. Algunos ejemplos de este grupo son los
ecosistemas urbanos, los embalses y los ecosistemas agrícolas.
• Ecosistemas subterráneos. Están ubicados bajo la superficie terrestre y en
ellos habitan organismos adaptados a condiciones de oscuridad y recursos
limitados. Son ejemplos de este grupo las cuevas y los sistemas de agua
subterránea.
Algunos ejemplos de ecosistemas son:
• Arrecifes coralinos. Representan una de las mayores concentraciones de
vida en el mundo submarino y tienen lugar dentro y alrededor de las
estructuras coralinas que se forman en los mares. Debido a la abundancia
de materia orgánica que vive en ellos, numerosas especies de
peces, crustáceos y moluscos pequeños sirven, a su vez, de alimento
para depredadores.
• Zonas abisales submarinas. Son ecosistemas que se ubican en las
profundidades del océano, con poca presencia animal y nula presencia
vegetal, ya que la ausencia de luz solar impide la fotosíntesis. Los
organismos que habitan allí se adaptan a la enorme presión del agua, la falta
de luz y la escasa cantidad de alimento.
• Las zonas polares. Son ecosistemas que se caracterizan por temperaturas
muy bajas y poca humedad atmosférica. A pesar de ello, poseen un mar rico
en plancton y una fauna adaptada a las aguas heladas (los animales
presentan cuerpos peludos y densas capas de grasa, entre otras
adaptaciones).
• Los flujos de agua. Son ecosistemas que tienen lugar dentro y en los
márgenes de los ríos, arroyos o manantiales que hay en la superficie
terrestre. La vida en ellos se adapta al flujo del agua, que arrastra consigo
nutrientes, químicos, especies vivientes y oxígeno.
• Las selvas. Son ecosistemas que están formados por extensas y densas
acumulaciones de árboles frondosos, de altura y copa ancha, donde abundan
las especies animales y vegetales. Se ubican generalmente en regiones de
clima cálido y húmedo.
• Los desiertos. Son ecosistemas con temperaturas extremas, con pocas
precipitaciones y vegetación escasa. Los organismos que los habitan tienen
desarrolladas adaptaciones para conservar el agua. Además, los animales
suelen realizar sus actividades vitales de noche, para evitar el calor diurno.
• Las sabanas. Son ecosistemas de pastizales con algunos árboles dispersos.
Tienen una flora y una fauna adaptadas a la falta de agua. Se ubican
generalmente en regiones cálidas y secas de África y en partes de América
del Sur.
• Los humedales. Son ecosistemas donde el agua se acumula en la superficie
de manera permanente. Esto permite el desarrollo de una biodiversidad
única, con vegetación adaptada a suelos saturados y una gran cantidad de
animales anfibios.
• Las montañas. Son ecosistemas que se desarrollan a grandes alturas. A
medida que se asciende, baja la temperatura, por lo que la vegetación y la
fauna deben adaptarse al frío, los suelos poco desarrollados y las pendientes
pronunciadas.
ELEMENTOS QUE LO INTEGRAN
Un ecosistema está integrado por dos tipos de factores:
• Elementos bióticos. Son aquellos elementos que poseen vida, es decir,
todos los seres vivos que habitan un ecosistema. Por ejemplo: los animales
y las plantas.
• Elementos abióticos. Son aquellos elementos sin vida que forman parte de
un ecosistema. Por ejemplo: las condiciones climáticas, el relieve, la
variación del pH, la presencia de luz solar o agua.
PAPEL QUE JUEGAN LOS ECOSISTEMAS
Los ecosistemas son fundamentales para la biodiversidad porque son el lugar
donde las especies interactúan entre sí y con el ambiente. Los ecosistemas son
también básicos para la evolución y la creación de nuevas especies.
Cómo interactúan las especies en los ecosistemas:
• Las especies autótrofas, como las plantas verdes y algunas bacterias,
producen sustancias orgánicas a partir de materia inorgánica.
• Las especies consumidoras, como los animales y algunas plantas, se
alimentan de otros organismos o de las sustancias orgánicas que estos
producen.
• Las especies descomponedoras, como las bacterias y los hongos,
degradan las moléculas orgánicas.
Dentro de las cadenas alimentarias, existen distintos niveles tróficos, que se basan
en la posición que ocupa cada organismo en el flujo de materia y energía. Dicho de
otra forma, el nivel trófico agrupa a todas las especies que comparten el origen de
su alimento dentro del ecosistema. Existen tres niveles tróficos:
• Productores. Son organismos autótrofos, es decir, que son capaces de
producir materia orgánica (su propio alimento) a partir de materia inorgánica,
por medio de la fotosíntesis o quimiosíntesis. Los productores son el primer
nivel trófico, o sea, constituyen el primer eslabón de las cadenas alimentarias.
Este grupo está representado por las plantas, las algas, el fitoplancton y
algunas bacterias.
• Consumidores. Son organismos heterótrofos, es decir, se alimentan de
otros seres vivos para obtener la materia y energía que necesitan. Existen
consumidores primarios (organismos herbívoros, o sea, aquellos que se
alimentan de productores) y consumidores secundarios
(organismos carnívoros que se alimentan de consumidores primarios).
También existen consumidores terciarios (depredadores carnívoros) y
cuaternarios (grandes depredadores), que se alimentan de consumidores
secundarios y terciarios, respectivamente.
• Descomponedores. Son organismos que se alimentan de materia orgánica
en descomposición, es decir, obtienen la materia y energía que necesitan a
partir de restos de otros seres vivos. Son fundamentales en la naturaleza, ya
que permiten el reciclaje de nutrientes. En este grupo se encuentran
los hongos, las lombrices y algunas bacterias que reciclan la materia
orgánica.
Cómo la biodiversidad sustenta la vida
La biodiversidad sustenta todo lo que necesitamos para sobrevivir en la naturaleza,
incluyendo agua potable, medicamentos, alimentos y seguridad.
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