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My Beautiful Luna - PDF Versión 1

La historia se desarrolla en Noruega, donde un lobo alfa, Jungkook, lucha con su pasado y la dificultad de aceptar nuevos miembros en su manada. La llegada de un omega, Taehyung, desafía sus creencias y les enseña sobre la aceptación y el amor. La narrativa explora temas de romance, drama y la dinámica del omegaverse, con elementos de ficción que no están relacionados con personajes reales.

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My Beautiful Luna - PDF Versión 1

La historia se desarrolla en Noruega, donde un lobo alfa, Jungkook, lucha con su pasado y la dificultad de aceptar nuevos miembros en su manada. La llegada de un omega, Taehyung, desafía sus creencias y les enseña sobre la aceptación y el amor. La narrativa explora temas de romance, drama y la dinámica del omegaverse, con elementos de ficción que no están relacionados con personajes reales.

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my beautiful luna ও kooktae

Autor: 𓏲윤♡̶ : 𝗰𝗼𝘀m͟i͟c͟

Veröffentlicht: 2022

⋮ α 𝗸ᦅ͟ᦅ𝘁‫ׅ‬ɘ𝘁e fꪱc ⋮ en una localidad costera en noruega, un lobo solitario


es el encargado de cuidar de su manada, no tiene piedad y con el paso
del tiempo y un pasado que dejó cicatrices, no puede aceptar a nadie
nuevo en su territorio. hasta qué tal vez un lobo no puro de habras color
azabache y ojos verdes ha llegado justo a tiempo a su territorio a
enseñarle que no hay nada que temer. ─ que voy a necesitar yo ─ el alfa
se apuntó a sí mismo ─ de un simple omega como tú ─ jungkook lo
empujo ligeramente, haciéndolo tambalear hacia atrás. donde taehyung
lleva días merodeando noruega y termina llegando a un territorio de
lobos, su comida se acaba y sus supresores están dejando de ocultar su
olor. no queda otra opción que ocultarse detrás y buscar protección en la
línea delgada entre el peligro y la salvación. ⠀⠀⠀⏜︵♡︵⏜︵୨🌙୧︵⏜︵♡
︵⏜ ⠀⠀⠀⠀⠀ ৎ୨ koo top! tete bottom! ⠀⠀⠀⠀⠀ ৎ୨ romance. drama.
omegaverse ⠀⠀⠀⠀⠀ ৎ୨ obra original softycurls ⠀⠀⠀⠀⠀ ৎ୨ etéreos
graficos haraboji29 ⠀⠀⠀⠀⠀ Ꮚ adaptación autorizada ⠀⠀⠀⠀⠀ Ꮚ prohibido
el uso para ⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀modificación y/o copia ⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀de mi versión.
⠀⠀⠀⠀︶︶ ⊹ ︶︶︶⠀୨🌙୧⠀︶︶︶ ⊹ ︶︶ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀
tetecosmic ৎ୨

𓏲𓏲 my beautiful luna 𖢇𖢇
⸦⸦ֽׂׄ‫⸦ׅׄ⸦⸦ ׂׅ⸦⸦ ׅ‬ʚ🦋ɞ ⸦ׄ‫⸦⸦ׅׄ⸦⸦ׅׄ⸦⸦ׅ‬

⠀si te molesta este tipo de


⠀contenido te pido que te
⠀retires evitando hacer
⠀comentarios maliciosos.

⠀ten en cuenta que todo es
⠀ficción y no tiene relación
⠀alguna con los personajes
⠀reales.

⠀recuerda: un buen lector


⠀sabe diferenciar y alejar
⠀la realidad de la ficción.

⸦⸦ֽׂׄ‫⸦ׅׄ⸦⸦ ׂׅ⸦⸦ ׅ‬ʚ🦋ɞ ⸦ׄ‫⸦⸦ׅׄ⸦⸦ׅׄ⸦⸦ׅ‬

⠀🦋ʾʾ kootete
⠀koo top! tete bottom!

⠀🦋ʾʾ mención de
⠀yoonmin

⠀🦋ʾʾ romance, drama,


⠀m-preg, omegaverse

⠀🦋ʾʾ la obra no es de mi
⠀autoria, cuento con el
⠀permiso para adaptarla.

⠀🦋ʾʾ escritor original


⠀© softycurls

⠀🦋ʾʾ etéreos graficos


⠀© Haraboji29

⠀🦋ʾʾ estética del fic


⠀© tete

⸦⸦ֽׂׄ‫⸦ׅׄ⸦⸦ ׂׅ⸦⸦ ׅ‬ʚ🦋ɞ ⸦ׄ‫⸦⸦ׅׄ⸦⸦ׅׄ⸦⸦ׅ‬

⠀•••aclaraciones•••

⠀🦋ʾʾ el alfa escoge una


⠀pareja de por vida y cuando
⠀esta es escogida recibe el
⠀nombre de luna
⠀independientemente si es
⠀omega hombre o mujer.
⠀también se vuelve líder de
⠀la manada y ayuda al alfa a
⠀tomar decisiones con
⠀respecto a esta.

⠀🦋ʾʾ una manada puede


⠀formarse por un alfa solo,
⠀integrando a los demás
⠀conforme el tiempo o
⠀simplemente por cadena
⠀familiar.

⠀🦋ʾʾ es difícil para un alfa


⠀aceptar a un nuevo
⠀miembro en su ya
⠀conformada manada, pero
⠀no es imposible.

⠀🦋ʾʾ JungKook es un idiota


⠀al principio pero no dura
⠀mucho, JiMinnie le da un
⠀par de cachetadas y se le
⠀quita.

⠀🦋ʾʾ algunas frases estarán


⠀en noruego, tendrá su
⠀traducción para mayor
⠀entendimiento.

⸦⸦ֽׂׄ‫⸦ׅׄ⸦⸦ ׂׅ⸦⸦ ׅ‬ʚ🦋ɞ ⸦ׄ‫⸦⸦ׅׄ⸦⸦ׅׄ⸦⸦ׅ‬

⠀⠀⠀⠀ story vibes


⸦⸦ֽׂׄ‫⸦ׅׄ⸦⸦ ׂׅ⸦⸦ ׅ‬ʚ🦋ɞ ⸦ׄ‫⸦⸦ׅׄ⸦⸦ׅׄ⸦⸦ׅ‬

⭒🌙 ׄ‫ׅ‬໑ prólogo
⭒🌙ׂׄ‫ ׅ‬໑. Kim TaeHyung
⭒🌙ׂׄ‫ ׅ‬໑. Azabache
⭒🌙ׂׄ‫ ׅ‬໑. 24 años
⭒🌙ׂׄ‫ ׅ‬໑. Omega

⭒🌙ׂׄ‫ ׅ‬໑. Jeon JungKook


⭒🌙ׂׄ‫ ׅ‬໑. Rubio
⭒🌙ׂׄ‫ ׅ‬໑. 27 años
⭒🌙ׂׄ‫ ׅ‬໑. Alfa

Corría lo más rápido que podía, el frío clima comenzaba a calar en su


huesos y sus músculos comenzaban a sentirse entumecidos, podía sentir
sus patas temblar y su cuerpo entero comenzaba a arder.

Su acaramelado pelaje se encontraba mojado entre una combinación de


sangre y una sustancia que antes era nieve, tenía un par de cortadas que
se escondían entre su pelaje y una astilla clavada en una de sus patas
que provocaba que cojeara, el bosque comenzaba a notarse más oscuro
cada vez, solo la luz de la Luna que se abría paso entre algunas ramas le
permitían ver más allá. Sus patas dejaban una marca lodosa y sangrienta
entre la nieve.

Sus ojos comenzaban a pesar entre sus cuencos y los párpados los
sentía pesados, sus orejas se encogían con el frío aire golpeándolas y un
pitido dentro de sus oídos lo aturdía, se sentía desconcertado.

Ya hace unos momentos había dejado de pensar en cuanto tiempo


llevaba huyendo, sentía su corazón apunto de estallar por los altas
palpitaciones que producía, el miedo corría por sus venas velozmente y
necesitaba encontrar un lugar seguro antes de que se quedase dormido
inconsciente en el suelo.

Se forzó a sí mismo en abrir los ojos, olisqueando a través del bosque


para captar algo que no fuera el olor potente a pinos, solo alcanzaba a
ver árboles rodeándolo, ya ni siquiera sabía adonde se dirigía, había
perdido el rumbo hace dos kilómetros atrás.

Se tomó un minuto para olisquear de nuevo, su mojada nariz captando el


olor a jengibre y chocolate, el sonido de ramas quebrándose lo hizo dar
un salto y comenzar a correr de nuevo.

Se abrió paso por el boscoso lugar, notando que cada vez que avanzaba
el cúmulo de árboles comenzaba a hacerse menos y menos de vez en
vez, se detuvo cuando una verja pintada de color café obstruía su paso
hacia el frente.

Su vista comenzó a nublarse, sus huesos volvieron a su lugar con


lentitud y cayó sobre sus rodillas, desnudo.

— Hjelp — Susurró, cayendo en la línea divisora entre el peligro y la


salvación. [ayuda]

— Vamos TaeHyung — Su madre había entrado con premura a su


habitación, el ruido de la puerta golpeando la pared lo había despertado.
Su madre había agitado su hombro para después dirigirse a su closet
con puertas de espejo — Du må gå. [tienes que irte]

Había sido levantado hace unos minutos, su madre lo había obligado a


que se vistiese rápidamente. Podía escuchar a gente mascullando fuera
de la casa.

— ¿Que es lo qué pasa mamá? — Preguntó colocándose sus botas y


moviendo flojamente su cabello — ¿Donde está min far?. [mi padre]

Su madre había sacando una de sus mochilas que solía llevar al colegio
y comenzó a guardar su ropa sin cuidado alguno, las playeras y
pantalones siendo arrugados cruelmente dentro.

— ¿Hva gjør du? — Preguntó en un tono oscilante. [¿Qué estás


haciendo?]

Su madre había ignorado su pregunta cerrando su mochila y se había


dirigido a la cocina, comenzó a revolotear por toda la alacena, sacando
un par de barras con envoltura roja y agua embotellada.
— Solo puedes llevar esto, o será mucho peso para ti, tendrás que cazar
en el bosque — Su madre dijo, TaeHyung notando su voz rompiéndose.

TaeHyung asintió sin siquiera saber a que se refería, ayudó a que su


madre guardara las cosas en su desgastada mochila.

— Tus supresores — Su madre colgó la mochila en uno de sus hombros


y empujó ligeramente a su hijo para que comenzara a moverse.

— Están en mi habitación — Parpadeo un par de veces para después


dirigirse hacia el baño en su habitación y sacarlos de uno de sus
neceseres.

Se los entregó a su madre quien los guardó en su mochila.

— ¿Podrías decirme que es lo qué pasa?

— No hay tiempo, TaeHyung — Su madre le entregó la mochila pesada y


se la colgó en su hombro.

— ¿Acaso me están expulsando?

Abrió los ojos con demasiada pereza, su boca se sentía seca y sus labios
estaban partidos, pudiendo saborear la sangre en sus papilas. Se resistió
al sentimiento y se forzó a sí mismo a levantarse, su cabeza doliendo y
comenzando a dar vueltas.

Talló uno de sus ojos con las palmas de sus manos, se hizo un ovillo
cuando el frío se coló entre su cuerpo, estaba desnudó.

Él problema de transformarse era el hecho de que tenía que quitarse la


ropa completamente, haciendo todo difícil para él, pues también tenía
que cargar su mochila.

¡Su mochila!

Despertó complemente esta vez, su mochila aún permanecía atada a


uno de sus pies por una cuerda, cuando se convertía, era un lobo
bastante chico, no le doblaba el tamaño a nadie.

Desató la cuerda con sus manos temblorosas, sacando unos vaqueros y


una playera que se colocó al instante.
Cuando estuvo completamente vestido, se tomó la libertad de explorar el
terreno en el que estaba, árboles atrás de él como la noche anterior, pero
cuando dirigió su mirada hacia adelante, rápidamente se escondió tras
un pino.

Una manda, estaba en el territorio de un Alfa.

Entrevió aún escondido tras el pino, había una verja alargada rodeando
todo el territorio, casas de un color afín una tras otra y calles transeúntes
donde no pasaba ningún coche, pero habría gente, demasiada gente.

Suspiró para su interior, su corazón acelerándose cuando el olor a


jengibre y chocolate volvió a llegar a sus fosas nasales.

Olía Alfa, un Alfa poderoso.

Masculló una maldición antes de encogerse en su lugar, si lo veían ahí lo


iban a acribillar.

Sacó un supresor de su mochila para beberlo aprisa, no se arriesgaría a


que alguien pudiera captar su olor.

Tosió un poco altitonante para después salir de su escondite y comenzar


a caminar entre los árboles.

La idea que se estaba cruzando por su mente no le agradaba, oh claro


que no.

⭒🌙 ׄ‫ׅ‬໑ capítulo O1
Despertó aletargado y con un severo dolor de cabeza, sostuvo sus
sienes entre las puntas de sus dedos, se sentó en su colchón mullido,
era bastante temprano aún, pero no tan temprano para que el Alfa esté
despierto.

Arrugó los dedos de sus pies, estos causando un crujido leve, estiró su
espalda de igual manera, la tinta negra de sus tatuajes estirándose junto
con su piel.
Se colocó las sandalias y ajustó más arriba de su cintura el pantalón de
chándal que usaba para dormir, las noches en Noruega solían ser frías,
bastante frías como para que alguien desease dormir con demasiadas
frazadas encima y pusieran el calefactor al máximo, pero para un Alfa
como él, era solo un día más en el frío aire de Noruega, su lobo siempre
lo mantenía caliente todas las noches sin necesidad de frazadas o
calefactores.

Tomó el vasito de agua que llevaba consigo todas las noches y se dirigió
cuesta abajo por las escaleras, el frío del suelo causándole solo un leve
escalofrío en su piel.

Abrió la puerta rotable de la cocina y dejó el vaso medio vacío en el lava


vajillas, alguien más se haría cargo de limpiarlos por él.

Observó por fuera de la pequeña ventana que estaba cubierta por una
leve cortina de un color blanco transparentoso, había un par de personas
fuera atravesando calles y esperando a que la hora para desayunar
arribara, generalmente una manada desayunaba y comía con el Alfa,
todo tenía un horario estricto que absolutamente todos los miembros del
lugar seguían.

Calentó agua en su desgastada tetera y subió a colocarse un par de


vaqueros y camisa floja, se colocó un poco de colonia en el cuello y en
sus muñecas, para después peinar su cabello que parecía un nido de
aves.

Pasó el cepillo por este y remojó su cabello con un poco de agua para
que se aplastara de mejor manera, se colocó las mismas botas de
siempre, unas cafés que ya tenían un par de manchas pero no había
encontrado el momento para mandar a lavar.

Jeon JungKook era un Alfa independiente, tenía que serlo. Ser el líder de
una de las manadas más poderosas de Noruega lo hacia tener
responsabilidades que no podía ceder a nadie más, mantener protegido
a su familia era su responsabilidad, cada uno de los miembros de su
manada eran su familia y asegurarse de que no corrieran riesgos era lo
que le tocaba por naturaleza.

La tetera provocó un silbido por toda su casa, indicándole que su agua


para café estaba lista, desayunaba con su manada, pero generalmente
solía despertarse un par de horas antes y bebía un café matutino que lo
mantenía despierto y con ánimos para sonreír y estar al tanto de
cualquier noticia que llegara a sus oídos.

Tres cucharadas de café y nada de azúcar fueron vertidos en una taza


incolora y ya gastada, disfruto del calorcito que emanaba y la pasó por
sus manos un par de veces antes de dirigirla hacia sus delgados labios y
empaparlos con el líquido que tanto le encantaba.

Se permitió sentarse en la pequeña mesa de su cocina y disfrutar un rato


del ensordecedor silencio que lo rodeaba todas las mañanas, si bien
calculaba, su mejor amigo y segunda mano no tardaba en venir a
interrumpirlo y recordarle como todas las mañanas que tenía que
presentarse en el comedor común para disfrutar de unos dulces waffles
con mermelada que uno de los integrantes de su manada solía preparar
para el desayuno.

El calorcito de la taza había desaparecido después de unos minutos, el


frío ambiente encargándose de llevárselo, colocó la vacía taza en el lava
vajillas y con apáticos andares colocó el café en una de las repisas para
después recostarse en la sala a esperar a que su beta tocara la puerta y
dirigirse juntos hacia el comedor.

No tuvo que esperar mucho cuando un leve toque se escuchó, se paró a


trompicones hacia la puerta para quitar el seguro y abrirla de par en par.

— Alfa — El Beta pronunció en modo de saludo y agachó su cabeza en


forma de respeto.

— Jimin — JungKook imitó su acción, su rostro tomando un tono alegre


al observar a su viejo amigo.

— ¿Estás listo? — Jimin preguntó sacudiendo un par de copos de nieve


de su verde abrigo — Esta increíblemente frío está mañana.

— Llevaré mi abrigo entonces — JungKook indicó con una seña a que


entrara y tomó del perchero su abrigo marrón, lo abrochó antes de salir y
volvió a colocar el seguro a su casa — ¿Novedades? — Preguntó
severo, sólo tenían que caminar un par de cuadras para llegar hacia el
comedor, en el camino encontrándose gente que lo saludaba de la
misma forma en la que Jimin hacía y pronunciando un silencioso y
respetuoso «Buen día, Alfa»
— Encontramos huellas cerca de la verja principal — Jimin contestó
escondiendo sus heladas manos en los bolsillos de su abrigo.

— ¿Cazadores? — JungKook frunció su ceño, retirando el cabello de su


frente.

— Eran huellas de un lobo, eran pequeñas, YoonGi supone que de un


Omega, pero no había rastro de algún olor — Abrió la puerta para
JungKook cuando se encontraron frente al comedor, inmediatamente
cerrándola tras él para que el calor que el calefactor que ofrecía dentro
no se escapase por la puerta.

Todos acallaron cuando lo vieron entrar, las huellas que habían


encontrado en la nieve habían alarmado a un par de personas.

Se sentó en su lugar habitual y la gente siguió con lo suyo, algunos


inmersos en sus propias conversaciones y otros ya estaban tomando
comida del buffet que la manada ofrecía de desayuno.

Había una mesa para el Alfa, quien comía junto con su Beta, el
encargado de la seguridad y él mismo acompañante de este, al igual que
en un futuro, su Luna se sentaría ahí con él, por ahora ese lugar quedaba
vacío a su lado.

Jimin le había entregado un plato con frutos rojos acompañados con


unos waffles que a decir verdad estaban un poco quemados de las
orillas, sin embargo seguían luciendo apetitosos, un Omega dejó una
garrafa de jugo de naranja natural en el centro de la mesa y vertió un
poco en su vaso.

Tomó sus cubiertos y cortó un pedazo de la masa quemada, picándola y


comenzando a comer.

— YoonGi — Llamó la atención del mencionado, terminado de masticar


el bocado en su boca.

— JungKook — Pocas personas lo llamaban por su nombre,


generalmente las personas cercanas a él eran las únicas permitidas en
pronunciar su nombre.

— Jimin me dijo acerca del incidente en la verja principal — Bebió un


sorbo de su jugo, secando después la comisura de sus labios.
— Un omega — Interrumpió el Alfa unos años menor que él — Trate de
merodear por el bosque pero no encontré nada.

JungKook se acomodó mejor en su asiento.

— ¿Un Omega sin manada? — Juntó sus manos y recargó las puntas de
sus dedos en su barbilla en signo de concentración.

— No había rastro de algún olor — La pareja del encargado de la


seguridad en su manada comentó, este mirándolo directamente a los
ojos.

— Tal vez simplemente estaba perdido, generalmente un Omega no está


sin su manada — Jimin dijo por lo bajo, tratando de aminorar la tensión
que comenzaba a formarse en la redonda mesa.

— Será mejor que nos aseguremos — El Alfa de la manada dijo


fríamente — Alístate YoonGi, saldremos al bosque — JungKook empujó
su silla con su cuerpo, dejando su desayuno a medio comer.

Se había tenido que encubrir tras un enorme pino y había rasgado su


ropa ligeramente, había visto a un hombre alto con tatuajes marcados en
su cuello examinando una de sus huellas.

Apenas había podido atravesar el bosque sin tener que provocar un ruido
que alertara a los dos integrantes que después de haber tratado de
olisquear el bosque se habían resignado y habían entrado de vuelta a su
manada.

Siguió con desconfianza caminando, el olor a jengibre y chocolate seguía


pegando en sus fosas nasales, intensificándose cuando comenzó a
rodear las partes traseras de las casas.

Su plan era buscar comida.

Y la única opción era irrumpiendo en el lugar, planeaba arriesgarse,


sabía muy bien cómo funcionaba la dinámica de las manadas, había
pertenecido a una desde que había nacido y la suya era igual de
poderosa que esta.
Eran en los días cuando más bajaban la guardia, habitualmente en el día
era cuando el Alfa estaba pendiente del lugar y los demás lo seguían
como perritos falderos por todos lados.

Todos solían bajar la guardia cuando el Alfa estaba presente, pues el aire
de superioridad y poder los hacía sentirse protegidos, se
despreocupaban y esperaban a que el Alfa fuera el que estuviera a
cargo.

Sostuvo con fuerza las correas de su mochila, su nariz rojiza comenzaba


a doler por el frío y sus dedos comenzaban a tornarse a tonalidades
violáceas, no había parado de nevar en todo el día y sus vaqueros
estaban mojados de cuando había resbalado en la nieve.

Llegó a la parte trasera de la verja con solo haber caminando unos


kilómetros, se encontraba viendo la parte trasera de las casas que se
hallaban llenas de tubos oxidados por donde TaeHyung suponía corría el
agua y la calefacción, solo había un recinto que tenía una puerta trasera
y un par de ventanas a par de cada lado, TaeHyung de nuevo suponía
que daba directamente al comedor común.

Habían un par de cubos de metal con bolsas negras, dándole a razón


que definitivamente ahí es donde depositaban las sobras de comida.

Suspiró ocultándose de nuevo tras un árbol.

Habían límites, el Omega lo sabía, pero en situaciones extremas la gente


era orillada a llegar a soluciones extremas, no quedaba de otra, no podía
ponerse princesa como su mejor amigo solía decirle.

Salió de detrás del árbol con cuidado de no pisar las hojas caídas de los
árboles, pues cualquier crujido podía delatarlo, se dirigió con pasos
ágiles hasta la puerta del lugar.

Iba a tomar comida de la basura, genuinamente iba a hacerlo.

Cazar no era una de sus opciones pues aún se encontraba débil como
para transformarse a su forma de lobo tan pronto.

Estaba apunto de levantar la tapa de metal del cubo de basura cuando el


ruido de el pestillo de la puerta lo había hecho retroceder corriendo,
apenas pudo esconderse tras el árbol cuando dos personas con
mandiles blancos en el cuerpo,llevaban bolsas con restos de alimentos.

— Nuestro Alfa no ha comido casi nada — Comentó uno de ellos,


alzando la tapa que TaeHyung estaba apunto de tomar en sus manos.

— Supongo que no ha tenido mucho apetito esta mañana — El otro


responde depositando las bolsas a los lados.

Ambos vuelven a dirigirse de vuelta hacia el edificio azulado, cerrando la


puerta tras ellos y colocando el pestillo de nuevo.

— Dritt — TaeHyung masculla por lo bajo cuando nota que ahora tendrá
que rebuscar dentro de las bolsas para encontrar algo decente que
comer. [mierda]

TaeHyung muerde el interior de su mejilla con fuerza, se sentía tan


estupido.

Sale de su escondite provisional y sin miedo alguno y más enojado con la


vida levanta la tapa del bote, un olor a desperdicio y comida revuelta
llega a sus fosas nasales, el Omega puede jurar que quema los vellos de
su nariz.

El olor nauseabundo de el bote le provoca arcadas y tiene que alejarse


con premura del bote, respirando de nuevo el aire frío y fresco del
bosque por unos segundos antes de sostener su nariz con las puntas de
sus dedos, evitando que el olor vuelva a llegar hacia él.

Con sus manos temblando por el frío y por el asco que está sintiendo por
sí mismo en este momento, comienza a rebuscar entre la bolsa negra,
cajas de pizza y otros alimentos que no podía reconocer manchando el
dorso de su mano de una sustancia viscosa y pegajosa que comenzaba
a hacerlo sentir sucio.

Se resigna con esa bolsa, haciéndose para atrás para poder volver a
respirar y limpia el dorso de su mano en el pasto, dejando la nieve
manchada de la sustancia desconocida.

Se arquea una vez más en la nieve, su estómago amenazando con


hacerlo vomitar bilis, se sostiene del tronco del árbol y vuelve al lugar con
sus fosas tapadas.
Agarra una de las bolsas que uno de los chicos ha dejado en el piso y la
arrastra hacia a él.

Abre el nudo de esta y sorprendentemente esta no le causa el mismo


asco que la misma que se encontraba en el cubo de basura, la comida
dentro es más reconocible y no está manchada de los demás líquidos de
los alimentos, rebusca un poco llegando a un pequeño trozo de masa.

Waffles.

TaeHyung toma el trozo que luce medio partido y con restos de algún
sirope de color rojo, al menos era la más decente que había dentro.

Sostiene el trozo de masa entre sus manos con asco, sus ojos están
llenos de lágrimas amenazando con salir, del asco y también de lo
miserable que se sentía.

Lo dirige a su boca y le da un buen mordisco, cerrando sus ojos, tratando


de imaginarse que en realidad está comiendo algo de algún buen
restaurante o que está degustando los panqueques que su madre solía
prepararle todas las mañanas cuando era pequeño.

— Min kjærlighet — Su madre llamó desde la cocina, sosteniendo su


cadera con una de sus manos, mientras que con la otra movía ágilmente
la pala moviendo la masa a medio cocer en el sartén. [Mi amor] — Det er
på tide å spise frokost — [Es hora de desayunar]

El niño de tres años corrió con pasos apresurados hacia la cocina, sus
hebras revoloteando en el aire y una sonrisa de lado a lado en todo su
rostro.

— ¡Pannekaker! — TaeHyung gritó con euforia rodeando la barra de la


alacena, revoloteando como un pequeño polluelo. [Panqueques]

— ¿Por que no llamas a papá para que podamos desayunar Tae? — Su


madre pregunta mirando a su pequeño con ojos iluminados y una sonrisa
simpática en sus labios.

— ¿Donde esta min far? — Pregunta saltando, deteniéndose un


momento para mirar a su madre a los ojos. [Mi padre]
— Supongo que está en su oficina, pequeño — Su madre se da la vuelta
para seguir con su trabajo.

El niño corre escaleras arriba, sintiendo su corazón acelerarse con sus


pequeños pasos.

Llega a las oficina de su padre y sin tocar la puerta antes, irrumpe en la


minúscula habitación llena de estantes con libros.

Su padre alza la vista de un par de papeles en su mano, cambiando su


semblante serio al ver a su hijo correr con pasos apresurados hacia su
escritorio.

— TaeHyung — Su padre deja de lado su trabajo, abriendo sus brazos


hacia su cachorro de tres añitos — ¿Qué haces aquí? — El hombre con
un poco de esfuerzo lo toma en brazos y lo sienta en su regazo.

— Mamma lagde pannekaker — Dijo, su voz subiendo un par de tonos


por la emoción. [Mamá, ha hecho panqueques]

El hombre finge sorprenderse.

— ¿Enserio? — El niño asiente — Entonces deberíamos apurarnos,


pequeño.

JungKook toma su abrigo de su silla, ajusta sus botas en sus pies y toma
una de sus dagas, escondiéndola entre su calcetín y sus altas botas de
nieve.

Su semblante era serio y amenazador, su mandíbula estaba marcada y


formaba un par de puños con sus manos.

YoonGi iba a su lado, su semblante un poco más relajado a comparación


al de su Alfa, el cual parecía listo para atacar a quien fuera que se
cruzara en su camino.

YoonGi se encargó de abrir la puerta de la verja y retirar el candado para


el cual sólo JungKook y él tenían llave, nadie estaba encadenado a
quedarse, eso era un hecho, pero en realidad por naturaleza nadie nunca
querría abandonar su manada y menos una como la de su Alfa.

YoonGi sostiene la puerta para que JungKook salga primero, el cual


agradece con un asentimiento.
Salen hombro a hombro y YoonGi dirige a JungKook a la zona donde a
primer instante habían encontrado las huellas, estas apenas aún podían
notarse y ya estaban cubiertas por nieve y un par de hojas que caían de
los árboles.

— Inicialmente habíamos encontrado en esta zona — Señala hacia el


piso — Las huellas, aún estaban frescas, ahora apenas pueden notarse.

JungKook dirigió su mirada hacia el lugar, levemente podía percibir algo,


olisqueó un poco con su nariz, luciendo bastante gracioso.

Café amargo y madera.

El olor levemente alcanzó a llegar a sus fosas nasales, obligándolo a


respirar más profundo, el olor era una mezcla entre dulce y amargo,
levemente llegando a él como almizcle.

Gruñó ligeramente en su pecho, más por instinto propio que por qué de
verdad quería hacerlo, rápidamente volteo a ver a YoonGi quien ni
siquiera se había dado cuanta de su reacción.

Suspiró y frunció su ceño.

— Deberíamos de rodear toda la verja para ver si podemos ver a alguien


cerca.

YoonGi asiente atónito, claro que había notado el leve rumor que se
había generado en el pecho de JungKook.

El Alfa refunfuñó algo para sus adentros.

⭒🌙 ׄ‫ׅ‬໑ capítulo O2
Ambos siguieron caminando alrededor del amplio territorio, se estaba
haciendo de noche y no habían vuelto a la manada en un par de horas
cuando JungKook sentía que estaba bastante cerca de encontrar al
dueño del olor embriagador que había llegado a sus fosas nasales hace
un par de horas atrás.
YoonGi se mantenía a lado suyo en silencio, no había pronunciado
palabra alguna desde que había escuchado el rumor en su pecho y
JungKook no era estupido, YoonGi quería evitar el tema a todas costa.

Transcurrieron un par de horas y YoonGi estaba hartándose del


incómodo silencio que comenzaba a causar un pitido en su oreja
izquierda, se sentía congelarse y quería distraer su mente.

— ¿Que harás si le encuentras? — YoonGi dice, volteando hacia un lado


comenzando a hartarse de que sus pies se hundan en las montañas de
nieve.

— Lo que tengo que hacer — El Alfa contesta y sigue caminando sin


mirarle, su concentración está ubicada en encontrar al Omega que huele
a café y madera, encontrarlo lo más pronto posible.

— ¿Que es lo que tienes que hacer? — YoonGi vuelve a preguntar,


buscando una respuesta más profunda.

Esta vez JungKook voltea a verlo, hay nieve en su cabello y su nariz


estaba levemente rojiza en la punta.

— Matarlo — Pronuncia sintiendo sus dientes apretarse dentro de su


boca.

YoonGi relame sus labios partidos asintiendo en aprobación, aunque aún


un poco desconcertado por la respuesta atroz.

Llegan al final de la verja rápido, no habían huellas frescas y si lo habían


ya estaban cubiertas por la nieve de nuevo.

El Alfa deja salir un estruendoso gruñido que sube desde su pecho hasta
su garganta, afianza su mandíbula fuertemente y dirige una mirada fugaz
hacia YoonGi.

— Quiero vigilancia en la noche — Aclara, pasando su lengua por sus


labios empapándolos levemente con su saliva.

Ambos se dan la media vuelta y YoonGi puede sentir a JungKook


enojado a su lado, inconscientemente el Alfa está mascullando
palabrerías para sí mismo y maldiciendo cada vez que la nieve parece
tragarse sus botas, está ligeramente más frío que en la mañana y el Alfa
solo tiene ganas de llegar a su casa y beber interminables tazas de café
con tal vez un poco de Brandy, creando una mescolanza exquisita para
su paladar.

YoonGi abre la verja de nuevo y JungKook pasa de largo hasta su casa


sin dirigirle la mirada a nadie, sus pensamientos le están carcomiendo la
cabeza y el olor a café amargo sigue presente en sus fosas nasales,
haciéndolo gruñir cada vez que se percata que está inhalando más fuerte
para percibirlo mejor.

— Estupido Alfa — Murmulla para sí mismo, retira su botas cafés y las


aparta a un lado de la puerta al igual que su abrigo, toma su daga entre
sus manos y con pasos torpes camina descalzo hasta su oficina,
tronando ligeramente sus dedos bajo sus calcetines.

La puerta que siempre se encuentra con el pestillo puesto fue abierta por
las fornidas manos de JungKook, retirando el anillo en su dedo anular
que tiene elegantemente su nombre grabado en cursiva, lo deja aún lado
flojamente en la mesa y toma la llave que generalmente la dejaba
escondida entre los cuencos de el marco de la puerta para abrirla.

Disfruta del sonido de la madera tronando por sus pasos, haciendo


imposible que pase desapercibido, el olor a la lignina oxidada de los
libros lo hace entrar en un ambiente embriagador de paz, esa habitación
antes le provocaba arcadas y lo hacía querer salir corriendo, aún puede
oler el tabaco por todos lados.

Se dirige hacia el extenso escritorio y toma asiento en la prominente silla


giratoria de color café, se queda absorto con sus pies cruzados bajo el
escritorio de madera que en algún momento perteneció a su padre.

Toma una bocanada de aire antes de entrar por la puerta que se


encuentra medió abierta, puede oler el tabaco calar en su nariz y la luz
que se escabulle por la ranura de la puerta pega directamente en su
rostro, iluminándolo ligeramente.

Truena los huesos de sus nudillos y cambiando su semblante a uno serio


y lleno de dominio abre la puerta, provocando un chirrido en la casa.

Con pasos sosegados se dirige hasta el filo de el escritorio gastado de


madera, su padre está sentado de piernas cruzadas y sostiene un
cigarrillo en su mano, el cenicero tiene otras dos colillas reposando ahí y
JungKook se siente mareado por el olor.

— ¿Que es lo qué pasa? — Pregunta duramente, de la misma manera


en la que el hombre frente a él siempre solía hablarle.

— JungKook — Su padre apaga el cigarrillo en el cenicero de vidrio y


recarga ambas manos en el filo del escritorio, donde papeles revueltos y
libros amontonados flojamente reposan — Solo quiero hablar con mi hijo
— El hombre trajeado enarca una ceja y comienza a jugar con el anillo
que se encuentra en su dedo anular.

— Puedes dejar los rodeos — JungKook toma asiento frente al escritorio,


en ningún momento bajando la mirada, demostrando su fortaleza de esa
manera, al menos el chico de dieciocho años lo veía así.

— De acuerdo — Su padre suspira — Entonces sin rodeos — El señor


de mediana edad revolotea entre sus papeles — Me estoy haciendo
viejo, JungKook — Dice sin más — Algún día tú tendrás que tomar mi
lugar — Lo apunta con su dedo índice — Y necesito que estés listo para
ello.

JungKook abre su boca en sorpresa y niega rotundamente.

— Yo no quiero ser líder de este lugar — Recarga sus codos en sus


muslos — Yo quiero irme de aquí — Le dirige una mirada cargada de
veneno.

— For Faen, JungKook — Su padre golpea su escritorio con la palma de


su mano, provocando que la lámpara de lectura tiemble ligeramente.
[Maldita sea, JungKook] — Es lo que te toca hacer.

— No hables en noruego conmigo, sabes que lo odio — Pide apretando


su mandíbula, sus manos ya hechas puños — No quiero tu legado y no
quiero esto.

— No me importa lo que tú quieres, insolent barn — El hombre no toma


importancia a las palabras de su hijo, las feromonas de enojo y
dominancia ahogan a ambos en la habitación. [niño insolente]

JungKook empuja la silla con fuerza provocando un chirrido de la madera


siendo arrastrada en el piso y se coloca de pie vertiginosamente.
— Te he dicho que no — Lo apunta con el dedo — Yo no seré como tú
— El muchacho sale dando un portazo, lágrimas de enojo escurriendo
por su bélico rostro.

— ¡JungKook, no hemos terminado! — Su padre grita desde dentro de la


habitación.

El muchacho no hace caso alguno, arranca su playera con fuerza y


entonces abriendo la puerta y volteando de un lado a otro, se transforma
a su forma de lobo.

— ¡JungKook! — Su padre grita, JungKook está seguro que este está


apunto de salir por la puerta.

El muchacho de dieciocho años comienza a correr, dejando su ropa


rasgada en el suelo frente a su casa, la manada entera tiene su mira
puesta en él y antes de que su padre abra la puerta de par en par,
comienza correr por las transeúntes calles, pasando de largo a la gente
que grita su nombre.

Alcanza a saltar la verja de un solo salto, cayendo en sus cuatro patas


casi como si fuese un gato y entonces bajo la atenta mirada de la Luna
comienza a correr en el bosque sin rumbo alguno, desapareciendo entre
los árboles.

La nieve caía en su pelaje grisáceo cubriéndolo por completo, la nieve


bajo sus patas se sentía fría y aunque bajo sus condiciones, y si no
estuviera en su forma de lobo, podía jurar que habría una sonrisa
genuina cubriendo su rostro de lado a lado.

Sus omoplatos se movían de ataras hacia delante conforme movía sus


patas, el lobo en su interior le pedía que se detuviera, que parara, pero
no iba hacerlo.

Cuando no pudo divisar su manada es cuando se detuvo rotundamente,


rodeado de árboles con blanquecinas capas de nieve y un silencio
rotundo en el aire.

Observó a su alrededor con ojos súbitos en sus cuencos, había perdido


la noción de donde estaba y la Luna estaba más grande y amplia en el
cielo que en el momento en el que había comenzado a correr.
Volteo a todos lados aletargado, no reconocía nada, estaba perdido.

El Omega amarró su cabello en un moñito desordenado, un par de


mechones caen en su frente pues su cabello aún no está del todo largo
como para acomodarlo perfectamente en un rodete.

Habían pasado únicamente dos días desde que había caído como peso
muerto frente a una manada, había aprendido a esconderse y a tener
cuidado, se encontraba desalineado y con restos de tierra por todo su
rostro, sus labios tenían algunas llagas por el frío y estaban partidos
hasta sangrar, sus pies dolían de no haber dejado de caminar y una
ampolla calaba en su tobillo.

Su estómago rugía levemente por no haber sido alimentado


correctamente en días y estaba seguro que había cachado un resfriado
pues no podía dejar de sorber su nariz y estornudar frecuentemente.

Se había encontrado a sí mismo en bastantes obstáculos, al parecer


había logrado alertar al Alfa de la manada y cada tal por cual había algún
lobo matriculando el territorio, no podía dormir a causa de esto, aún le
quedaban dos pastillas para ocultar su olor y había encontrado un lago
que aunque se encontraba en su mayoría congelado, había encontrado
una ranura por donde rellenar una de sus botellas de agua.

Odiaba esto, estaba odiando todo, sentía sus párpados pesados y tenía
el cuerpo cortado, sus huesos calaban y si en algún momento
necesitaba correr, tendría que ser en su forma humana, no podía
transformarse, apenas tenía fuerzas para estar de pie y se había
alimentado de basura, no podía cazar en el bosque y no solo tenía que
tener cuidado de cazadores, sino de los mismos de su raza, estaba
sumergido en una constante soledad, donde el eco de si mismo era lo
único que retumbaba, no había nada más, la soledad era fría pero
también tranquila, maravillosamente tranquila y grande, como él tranquilo
espacio en el que se mueven las estrellas, se sentía solo pero tranquilo
era un sentimiento encontrado que deseaba apaciguar pero que
extrañaría, sin duda lo haría.

Se estaba haciendo de noche y la Luna que era por ahora su única


amiga, estaba asomándose entre las grisáceas nubes que se movían con
rapidez por el aire frío, haciendo notar un par de constelaciones en el
cielo.
Trono sus nudillos con pereza y con su rostro hastío, se dirigió con pasos
hacendosos hasta donde generalmente se "escondía" y esperaba a que
la ronda nocturna que los lobos hacían terminara, había aprendido con el
pasar de los días su pequeña rutina, recorrían toda la verja hasta no
encontrar nada, después de eso, solo se quedaba una persona vigilando
la entrada, que cambiaba cada hora por otra persona.

Había encontrado un árbol hueco un par de metros lejos de ahí, era un


árbol grande y tenía un pequeño hueco donde a empujones podía
esconder su mochila, habitualmente se quedaba ahí hasta que
escuchaba que no había nadie cerca.

Se recargó en el tronco del árbol y descaso sus párpados, su mente


estaba cansada y solo quería un minuto para poder dormir, aspiro el
aroma a jengibre que llegó hacia sus fosas nasales, ese aroma
perfumado y refrescante con un toque de limón llegó más potente hacia
él, haciéndolo aspirar profundamente, llenando su ser con el aroma y
reciamente dejándolo salir de su ser, para volver a llenar sus pulmones
con él.

Esta vez era diferente como las demás veces, esta vez podía sentirlo
más cerca, estaba más presente y hacía que algo revoloteara dentro de
él.

"Cálmate" Pidió hacia sus adentros.

Se pone rápidamente de pie, dejando que sus instintos se apoderen de


su cuerpo, siente su piel picar y su corazón está palpitando con premura
en su pecho, puede sentir un escalofrío subir por su espina dorsal y se
encamina de nuevo aún más cerca de la manada, donde y si TaeHyung
midió bien, estarían por terminar su ronda nocturna.

Cuelga su mochila en su espalda, se coloca el gorro del abrigo y


comienza a caminar entre los árboles, teniendo en cuenta de que al
caminar hacia allá sería como ir a un matadero.

Sus manos tiemblan dentro de sus bolsillos y el aire se esta apaciguando


a su alrededor, cuando está lo suficiente cerca, pude ver las luces de un
par de lámparas, se escucha un murmullo de voces y el olor a jengibre y
chocolate se vuelve increíblemente insoportable para él.
Con el extremo cuidado que su cuerpo desgastado puede ofrecer, se
esconde detrás de un tronco, asomando solo la mitad de su rostro y
entonces lo ve.

Un hombre ligeramente alto y con un abrigo que cubre su cuerpo


sostiene una lámpara entre sus manos en la cual hay un anillo con un
grabado en él, pómulos marcados y nariz rojiza en la punta, su
mandíbula está afianzada fuertemente en su rostro y sus ojos están
oscuros, tiene una mirada penetrante y está mirando a su compañero
con seriedad, su pelo está hecho un ovillo en su cabeza y es de un color
rubio.

Es él.

TaeHyung se hace levemente y sin cuidado hacia atrás, desconcertado


cuando se da cuenta que el olor dulzón y fresco emana de él.

Sin cuidado mueve sus pies y escucha un crack, que retumba en el


silencio del bosque.

Una maldita rama se quebró por su pisada.

Dirige con miedo su mirada hacia el frente y los dos hombres ya están
viendo en su dirección.

Mierda.

⭒🌙 ׄ‫ׅ‬໑ capítulo O3
El Omega hizo un movimiento oscilante con sus piernas, casi como
fideos cayendo en un plato y en aquel preciso momento con el corazón a
mil por hora y con los ojos de dos Alfas furiosos posados en su rostro,
TaeHyung comenzó a ver todo en cámara lenta.

Con un movimiento rápido desvío sus ojos y casi como un autoreflejo


comenzó a correr por el bosque, rozando sus hombros con las hojas
alargadas de algunos pinos, provocando que su ropa se rasgara y se
atorara ligeramente entre los hilos, el quebrante sonido de las hojas
partiéndose en pedazos resonaba en sus aturdidos oídos, podía sentir a
las dos figuras detrás de él, casi como sombras persiguiéndolo a través
de la noche.

Algunas lágrimas de impotencia y rabia comenzaban a resbalar de su


orbes verdes, haciendo que viera todo borroso de repente, sus músculos
se sentían quemar bajo su piel que se encontraba lo bastante fría como
para aumentar el dolor, se estaba alejando de la reja y las dos personas
detrás de él seguían hostigándolo por detrás, volteo ligeramente su rostro
hacia sus espaldas, observando solo las ramas moverse arduamente
detrás de él, su pulso detonando en sus oídos estaba aturdiéndolo y la
mochila en su espalda estaba apretujando de una manera incómoda sus
hombros.

Su cuerpo pesado comenzaba a resentirse ante sus pesados y rápidos


movimientos, sus pies se sentían pesados en los orbes del calzado que
traía puesto, que a pesar de ser botas de nieve, estás ya estaban
gastadas, su mente solo repetía una sola frase continua que lo hacía
seguir hacia adelante, «te matarán, no dejes que te maten»

Su mano afianzada en una de las correas de la mochila detenía los


movimientos de arriba hacia abajo que esta provocaba ante los
repentinos saltos que daba para evitar pisar algunos troncos caídos, de
un momento a otro y sin esperárselo había pisado erróneamente y su
tobillo izquierdo se había torcido a un lado con fuerza, cayendo de manos
topándose cara a cara con la fría nieve que había de cierto modo
amortiguado su caída.

Se paró rezongando para sus adentros, sosteniendo su adolorido tobillo


que comenzaba a calentar esa parte de su cuerpo por el dolor, iba a
seguir avanzando pero una mano en su hombro lo detuvo, cerró sus ojos
con fuerza, soltando un suspiro exhausto.

Iban a acribillarlo.

— Para ser un Omega eres bastante rápido — Una voz ronca y profunda
pronuncio detrás de él, TaeHyung pudo notar el tono de burla — Pero
somos dos Alfas, así que te recomiendo que te detengas.

TaeHyung quitó la cálida mano de su hombro con brusquedad y


preparándose internamente dio media vuelta y encaró al dueño de esa
voz.
El hombre de hace unos momentos con olor a jengibre le estaba
apuntando con una mirada penetrante, ligeramente podía ver el color de
estos y a un lado de él un hombre igual de alto e intimidante que él
estaba sosteniendo una cuchilla en su puño, preparándose para
lanzárselo si es que hacia algo estupido.

— Ahora dime... — El hombre de orbes penetrantes y olor a jengibre y


chocolate sobó ligeramente la punta de su barbilla bajando ligeramente
su mentón — ¿Qué haces rodeando mi maldito territorio? — El hombre
alzó su mirada de nuevo hacia él, su aire a dominación y posesividad
haciéndolo sentir ligeramente aturdido.

TaeHyung se sorprendió enseguida, el hombre no había pronunciado ni


una palabra en noruego y tenía un ligero acento coreano al pronunciar
roncamente las palabras, no habían coreanos en Noruega.

— Jeg er ikke en trussel jeg lover — Trató de decir quedamente. [No soy
una amenaza, lo prometo]

El Alfa dirigió ligeramente su mirada hacia su compañero, parecía aún


más molesto y al oírlo hablar pudo notar una mueca de disgusto formarse
con su labio inferior.

— Nei. Habla en coreano — Pidió apuntándolo ligeramente. [No]

TaeHyung asintió lentamente, aún alzando sus manos delante de él en


signo de paz.

— N-No soy una amenaza.

El Alfa río sarcásticamente — ¿Entonces por que huías? — Este se


acercó aún más a él.

— Fordi jeg vet hva de vil gjøre med meg — Susurró. [Por que se lo que
harán conmigo]

— Pura mierda — El Alfa que sostenía la cuchilla se acercó de un


movimiento hacia él y lo tomó de las muñecas, inmovilizándolo por
completo, trató de zafarse de un jalón, fracasando ante esto.
El Alfa apretó cruelmente su agarre en sus ya lastimadas muñecas y sin
que TaeHyung se diera cuenta, ya tenía ambas manos tras su espalda y
el Alfa se colocó detrás de él.

— Después de ti JungKook — El Alfa detrás de él pronunció con un


asentimiento de cabeza en respeto, empujándolo ligeramente para que
comenzara a caminar.

El Alfa de la manada afirmó y abrió paso.

Se dirigía a un maldito matadero, lo sabía y lo tenía claro, no se sentía


con las fuerza de forcejear y tratar de hacer una jugada, cojeaba
ligeramente y sentía cierta presión en su tobillo, la presión en sus
muñecas ardía ligeramente y no podía si quería llorar, moriría con
dignidad.

Podía sentir el viento mover ligeramente su cabello, haciéndolo sentir


aún más desdichado, el mundo era una tragedia para aquellos que
sentían profundamente pero una comedia para aquellos que pensaban y
TaeHyung no tenía muy bien plateado cual de los dos era en ese
momento, su desdicha no lo dejaba pensar, se encontraba en blanco
caminando a un pozo sin fondo, atrapado entre dos cuerpos sin opción
alguna.

Llegaron rápido a la verja, donde el Alfa detrás de él le lanzó unas llaves


al líder, quien abrió esta con prisa y lo dejó pasar primero, la manada
estaba ligeramente iluminada por la tenue luz de los postes, los techos
de las casas estaban cubiertos por densas capas de nieve blanquecina,
había un par de personas en la vereda de la calle, quienes
inmediatamente al verlo habían formado una mueca de horror,
especialmente dirigida hacia él y no hacia los hombres que tenían
planeado aniquilarlo.

Desde ese momento todo pasó en cámara lenta para TaeHyung de


nuevo, como en una escena en alguna película de acción donde el
personaje realiza alguna hazaña extraordinaria o donde realizaban un
escape extraordinario, simplemente ningún papel quedaba apto para él.

Pasó por la que parecía ser la avenida principal donde rogando había
mirado al rostro a un par de personas, estas desviando sutilmente la
mirada para después posarla en su Alfa y sonreír gratamente.
El Alfa que sostenía fuertemente sus muñecas detrás de su espalda paró
sus movimientos abruptamente, provocando que diera un leve tirón y
chocara contra el pecho de este.

La gente comenzaba a rodearlos con una velocidad impresionante como


si el débil Omega fuera una atracción, de un empujón fue tirado hacia el
pavimento de la calle y pudo jurar haber escuchado un par de suspiros
en sorpresa, el Alfa que lo había llevado hacia ahí sujetado de las
muñecas se alejó de su figura para abrir pasó hacia el Alfa, el verdadero
líder.

El Alfa de olor a jengibre entró en el círculo, sostenía sus muñecas detrás


de su espalda en una postura recta, su mentón estaba alzado en
superioridad y tenía la mandíbula ligeramente marcada por la presión
ejercida, de un movimiento sacó de detrás de su espalda una pistola, era
plateada y lucia gastada del mango con algunos tonos despostillados en
la empuñadura y la tenía justo recargada en sus cienes.

El Omega alzó su vista hacia el Alfa y entonces lo miró directamente a


los ojos, no mostraría clemencia, entonces él no mostraría vigor.

— Og fremdeles håpet du at jeg ikke ville slippe unna — El Omega


escupió con veneno en su tono de voz, la presión de las pequeñas rocas
en el pavimento encajándose en sus rodillas. [Y aún así esperabas que
no escapase]

El Alfa desvió la mirada de sus orbes, mirando ligeramente hacia a un


lado para después volver a encararlo, sosteniendo el arma con más
determinación aún, bajando el pequeño gatillo cargando el arma lista
para ser disparada.

TaeHyung cerró sus ojos con presión ante el reconocido sonido, pasando
saliva audiblemente.

— ¿Que estás haciendo JungKook? — Una voz sonó a la lejanía, para


que después un par de botas golpeando el pavimento retumbaran, la
gente se apartó por una orilla y un cuerpo delgado se hizo ver.

— Lo que tengo que hacer — El Alfa respondió sin siquiera apartar la


mirada un segundo.
— Nosotros no matamos, JungKook — El tono melodioso de la voz
provocó que el Omega alzara su rostro y abriese sus párpados.

— Irrumpió en mi territorio, Jimin — Contestó casi en un gruñido — No


quieras decirme cómo manejar mi manada — Escupió viéndolo esta vez.

— Alfa, por favor — Jimin posó una de sus manos delicadamente en el


antebrazo del Alfa, pidiendo que bajase el arma — No queremos ser
como él — Negó ligeramente con su cabeza, sus ojos cristalizándose.

— ¡Suéltenme! ¡Diles que me suelten! — El Alfa gritó por todo el lugar,


dos Alfas tripudos lo arrastraban por el suelo y sus pies colgaban como
una muñeca de trapo.

— Cuatro meses me tarde en encontrarte, insolent barn — Su padre


pronuncio desde atrás, observaba a su hijo ser arrastrado por el piso
mientras lo sometían contra el suelo, después de haber tenido que
arrastrarlo por el bosque. [niño insolente]

— Déjame ir — JungKook susurró casi como una súplica hacia su padre


— No quiero esto.

— Ya te he dicho que no me importa, JungKook — El hombre golpeó


ligeramente el suelo con uno de sus pies, casi como un niño haciendo
una rabieta.

El hombre se posó a sus espaldas y JungKook sintió un frío metal ser


colocado en su nuca, iba a matarle.

— Tienes dos opciones... — El hombre cargó el arma con su dedo


pulgar, provocando que el sonido conocido detonara — Quedarte y
entonces yo podré perdonarte, heredarás mi legado y fingiremos que no
pasó nada — El hombre formó una mueca — O simplemente te reviento
a tiros.

JungKook asintió quedamente, dejando sus manos a un frente de él en


derrota.

— Det er greit — El alfa menor susurró, dejando que una minúscula


lágrima escurriera de su lagrimal a su mejilla. [esta bien]

— Perdón no te he oído — Su padre dijo en burla.


— Esta bien — Casi grita — Me quedare, lo siento papá — Susurra
dejando que las lágrimas acumuladas rodaran.

Su padre retiró la pistola de su nuca y entonces lo puso de pie.

— Vete de aquí — Lo empujó hacia adelante.

— JungKook, por favor — Jimin lo miró a los ojos, suplicando con sus
orbes.

El Alfa lo observó de la misma forma, relamiendo sus labios ligeramente,


se lo pensó un tiempo y entonces.

— Ponte de pie — Apuntó.

TaeHyung con sus piernas hechas gelatinas se colocó en pie


tambaleándose, sus manos temblaban ligeramente, sin embargo su
abrigo flojo las cubría perfectamente.

— Gracias — Susurró — Y-yo puedo ayudar, p-puedo hacer lo que


quieran.

JungKook bufó estrepitosamente — Que voy a necesitar yo — El Alfa se


apuntó a sí mismo — De un simple Omega como tú — Lo empujo
ligeramente, haciéndolo tambalear hacia atrás.

— JungKook — YoonGi posó su mano en su hombro — Tranquilo, amigo


— Este susurró en su oído — Si Jimin está tan interesado en su
bienestar, debería de hacerse cargo — YoonGi empujó al Omega hacia
Park, quien lo detuvo cuando TaeHyung golpeó su pecho.

El Alfa gruñó ligeramente en su pecho, saliendo del cúmulo de gente


para dirigirse con pasos duros hacia su casa, cuando todos vieron que el
Alfa se fue, la gente comenzó a entrar a sus casas al igual, algunos
pasaban de largo a TaeHyung y otros lo empujaban ligeramente hombro
a hombro cuando iban a pasar de su lado.

— Soy Jimin — El chico con cabello rubio y tonalidades oscuras en un


par de mechones estiró su mano hacia él.

TaeHyung lo miró con desconfianza al principio y después tomó la mano


entre la suya.
— Gracias — Habló con un tono cálido hacia él Beta, de verdad
sintiéndose agradecido — Me llamo TaeHyung.

— De acuerdo, TaeHyung — Jimin lo llevo por la manga de su abrigo.

— Du trenger ikke å gjøre dette — TaeHyung detuvo sus pasos tirando


de la manga de su abrigo. [No tienes que hacer esto]

Jimin volteo a verlo exasperado, ahíto de haberle faltado al respeto a su


propio Alfa enfrente de su familia.

— Solo deja de hablar og la meg hjelpe deg — Jimin rodó ligeramente


sus ojos en sus cuencos, volviendo a tomar la manga del Omega para
volver a arrastrarlo por el lugar. [y déjame ayudarte]

TaeHyung asintió levemente, colgando mejor su mochila en su espalda,


sintiéndose exhausto mental y físicamente, las calles ya estaban
prácticamente deshabitadas a excepción de ambos, caminaron un par de
kilómetros hacia adelante hasta que Jimin lo detuvo frente a una casa.

Estaba pintada del mismo color que las demás, un azul tenue que hacía
una perfecta combinación con el ambiente de Noruega, había capas de
nieves en la pequeña escalera que daba justo hacia la puerta y en el
techo caían elegantemente un par de carámbanos de hielo, era de dos
pisos y había un par de ventanas a los lados con un un borde
blanquecino, la Luna iluminaba increíblemente la figura de la casa.

Jimin subió el par de escalones y con manos congelándose sacó sus


llaves de su bolsillo para introducirlas en la cerradura.

El calorcito de dentro de la casa le golpeó en la cara provocándole un


escalofrío por su espina dorsal.

Jimin retiró sus zapatos en la entrada dejándolos en un pequeño tapete


verde para después caminar descalzo hacia adelante, para que
TaeHyung hiciera lo mismo.

TaeHyung retira sus zapatos por igual, sintiendo un alivio en sus dedos
que no había sentido en un par de semanas, sus calcetas estaban
acomodadas en sus pies desordenadamente y sus calcetines tenían un
pequeño hoyo en uno de los costados, haciendo que sus mejillas se
iluminaran bochornosamente.
— Ven aquí — Jimin hizo una seña hacia él para que se acercara, él
Beta retiró su abrigo y lo dejó en el sofá de la entrada — Esta es mi casa,
vivo solo así que un poco de compañía no me haría mal — Trató de
alivianar el ambiente.

TaeHyung se quedó parado estafermo en medio de la sala sin reacción


alguna en su rostro, analizaba la habitación con desdicha con sus ojos.

— Ven — Jimin volvió a tomarlo de la maga y comenzó a arrastrarlo


escaleras arriba — Tengo un cuarto de invitados, puedes quedarte ahí el
tiempo que necesites — Dijo ya pisando el último escalón.

La madera sólida bajo sus pies le hacia sentir como en casa por alguna
razón, sentía un hueco en su estómago mientras Jimin abría la puerta.

— Es un poco pequeño — Comenzó a decir — Hay ropa en uno de esos


cajones, puedes utilizarla si así deseas — Jimin dejó que entrase.

Él Omega asintió — Takk — Susurró. [Gracias]

— Solo... por favor no me causes problemas — Jimin dice mostrando


una parte vulnerable — Son mi familia y estoy haciendo esto porque algo
me dice que no eres una amenaza.

TaeHyung asintió.

— De acuerdo — Jimin tomó el manojo de la puerta — Me iré ahora,


descansa TaeHyung.

— Igual — Este trató de sonreír pero al final solo formando una mueca —
Ahm — Antes de que Jimin se fuera, trató de alcanzarlo — No quiero ser
molesto, pero mi pie está lastimado y...

TaeHyung de verdad agradecía que su madre le hubiese hablado en


coreano desde que nació.

— Te traeré una pomada — Jimin asintió para después salir.

— Mamma, jeg vil ikke dra — TaeHyung suplicó con sus manos, sus ojos
estaban hinchados y había un rastro de lágrimas secas pro todas sus
mejillas. [Mamá, no quiero irme]
— Min dyrebare gutt — Su madre pasó sus cálidas manos por sus
mejillas, retirando sus aladas lágrimas — Es lo mejor — [Mi niño
precioso]

— Quiero estar aquí — Volvió a insistir — Es mi manada también.

— TaeHyung — Su mamá dijo fuertemente esta vez.

— Mamma, por favor.

— Ya basta, TaeHyung — Su madre volteo su rostro hacia él.

— Tengo que quedarme — TaeHyung la tomó del hombro de nuevo.

— ¡No quiero que mueras! — Su madre gritó hacia él.

TaeHyung se dejó caer rendido hacia el suelo, abrazando a su madre por


su cintura.

⭒🌙 ׄ‫ׅ‬໑ capítulo O4
Despertó con su cuerpo zumbido en el colchón mullido, cómodo y
calientito, estaba casi como un bebé arropado bajo las sábanas, tapado
hasta la frente con solo sus hebras asomándose por un lado, se
escuchaba un poco de bullicio desde fuera de la puerta, TaeHyung
deduciendo que seguramente era Jimin alistándose para el desayuno.

Ayer se había quedado dormido después de haber carcomido su cabeza


con diferentes pensamientos, extrañaba a su familia y se sentía solo, ni
siquiera sabía si debía levantarse para desayunar porque ni siquiera era
bienvenido ahí, no era su deber alimentar a un intruso.

Renegando se había descubierto el rostro de las mantas y estiró sus


brazos en alto, tallando sus ojos, una leve luz se reflejaba en el piso de
madera de la habitación, indicándole que el día tal vez no estaría igual de
frío que ayer.

Se puso en pie y disfrutó del crujido de sus dedos al estirarlos, observó


fuera de la ventana y un par de copos de nieve aún caían.
Estaba apunto de sentarse de nuevo en la cama cuando un pequeño
golpeteo en la puerta de madera retumbó.

— TaeHyung — Jimin habló, golpeando una vez más cuando no obtuvo


respuesta — Si no te levantas ahora no podremos ir a desayunar —
Jimin recargó su peso en la puerta.

TaeHyung suspiró y formando un puchero se acercó con lentitud hacia la


puerta, quitando el pestillo antes de asomar la mitad de su rostro por la
pequeña ranura.

— Kan jeg spise frokost med deg? — TaeHyung pregunta, sus pupilas
dilatándose ligeramente ante la mención de ir a desayunar. [¿Puedo ir a
desayunar con ustedes?]

Jimin se tardó unos segundos en contestar — Uh, si supongo que si — Él


Beta se encoge de hombros — Tranquilo, no pueden dejarte morir de
hambre.

TaeHyung cierra un poco más la puerta, asintiendo desde atrás para


después cerrarla complemente y comenzar a sacar con un poco de pena
la ropa de los cajones de Jimin, habían una cantidad considerable de
playeras apiladas en un lado y había un par de pants que a su parecer
lucían bastante grandes para quedar en su cuerpo.

Toma una camiseta gris que parecía suelta, estaba un poco desgastada
y decolorada de algunas partes y cambió la que se había puesto en la
noche como pijama, la camiseta le quedaba floja, extremadamente floja y
se veía pequeño dentro de ella, esperanzado tomó los pants que a
combinación eran grises y se los colocó, se sentían al igual flojos y se
caían de un lado de su cintura.

— Dritt — TaeHyung susurró, sosteniendo la esquina de los pantalones


con una de sus manos. [mierda]

— TaeHyung — Jimin volvió a golpear la puerta como apresurando —


¿Estás listo?

A pesar de todo y aunque solo se conocían de ayer, Jimin se estaba


portando muy amable con él, se había puesto de su parte incluso si
significaba ir en contra de su propio Alfa, lo había acogido en su hogar y
le había ofrecido ropa.
— Y-yo... — TaeHyung susurró abriendo la puerta como una señal
pidiéndole a Jimin que pasase, Park entró a la habitación y el Omega se
hizo ver al instante.

— Oh por la Luna... — Jimin susurra al verlo, TaeHyung de verdad


parece un pequeño cachorro — Te ves så hjelpeløs — [tan indefenso]

Y el Beta de verdad trata de no morir de ternura, incluso si no conoce a


TaeHyung, verlo tan vulnerable le hace querer tomarlo en brazos y
envolverlo en una cobija.

TaeHyung gruñe para sus adentros ante el comentario del chico, no


quiere lucir indefenso y sobre todo no quiere que piensen que es débil.

— De acuerdo — Jimin dice — Es hora de que nos vayamos — Sale por


la puerta dejándola abierta en señal de que de verdad tienen que irse.

TaeHyung aún así se coloca sus botas y pone su abrigo sobre su cuerpo
para después colocar el gorro sobre sus hebras, baja los escalones
lentamente, sintiendo como con cada paso el pantalón resbala por el
hueso de su cadera, amenazando con caer al piso.

Jimin lo está esperando en la entrada con la puerta ya abierta, el aire


moviendo ligeramente su flequillo hacia arriba, se acerca hacia él y
entonces Park comienza a guiarlo.

— Tengo que ir a la casa de JungKook — Jimin dice cuando ya se


encuentran caminando por la vereda, hay un par de personas ya
despiertas y se le quedan observando como si fuese algún tipo de
monstruo, incluso pudo ver a una madre alejando a su hijo cuando pasó
por su lado — Ignóralo TaeHyung, no saben lo que hacen, están
perdidos en su orgullo de lobo, al igual que JungKook — Después de un
par de pasos llegan hacia una casa, es enorme y está pintada de un
color crema, es de dos pisos y las ventanas están cubiertas por grandes
cortinas, el olor a jengibre y chocolate inunda sus fosas nasales al
instante.

"Alfa." Su Omega ronronea en su pecho.

Jimin toca la puerta por una pequeña manija y casi inmediatamente la


puerta se abre, el Alfa los analiza a ambos y cuando sus ojos recaen en
TaeHyung suelta un gruñido.
— Alfa — Jimin dice, tratando de acercarse hacia él, pero JungKook no
se lo permite, en cambio cierra la puerta de su casa e ignorando a ambos
comienza a caminar lejos de ellos.

Jimin suspira rodando sus ojos hacia le espalda de JungKook,


comenzando a seguirlo por detrás.

TaeHyung lo sigue como un cachorro perdido tratando de mantener sus


pasos, pues aún está asustado de dejar sus pantalones a mitad de la
calle.

Llegan al edifico donde TaeHyung supone es donde todos desayunan, es


un pequeño recinto pintado al igual que otras casas de color azul, es
pequeño y está lleno de ventanas que permiten que la luz ilumine dentro,
la puerta es de cristal como en algún restaurante y cuando llegan se
topan con JungKook, quien está apunto de abrir la puerta.

TaeHyung puede observarlo entrar e inmediatamente todos con los que


se cruza lo saludan con un asentimiento de cabeza.

Jimin abre la puerta por él y le permite entrar primero, la sala se llena de


un silencio incómodo donde absolutamente todos se quedan callados y
dirigen sus ojos hacia él, TaeHyung se encoge ligeramente en su ropa.

— Lamento que no me pueda sentar a desayunar contigo, TaeHyung —


Jimin le dice — Pero puedes sentarte por allá — Señala una zona
solitaria que está casi cerca de donde JungKook está sentado junto con
el chico que ayer lo había sometido de sus manos y ahora tenía un
pequeño moretón a un costado de sus muñecas.

TaeHyung se apega a Jimin y juntos se dirigen hacia donde hay un


estante con garrafas de jugo, el Beta le entrega un vaso para después
entregarle un pan dulce y él sirve huevos revueltos a un lado.

— Tengo que ir hacia allá TaeHyung, nos vemos luego — El Beta le da


un apretón en el hombro en reconforte para después sentarse en la mesa
donde JungKook lo está observando con cautela.

TaeHyung reafirma su postura y sosteniendo su vaso y su plato camina a


tientas hacia una mesa vacía, si esto no fuera una manda, TaeHyung
podría jurar que se siente como en el colegio, donde siempre buscabas
un lugar con tus amigos pero esta vez era el niño que se sentaba solo.
Se sienta con cautela, tratando de no llamar la atención y trata de
reafirmar su postura una vez más, sus manos como auto reflejo están
temblando ligeramente, esta mordiendo el interior de su mejilla y sostiene
la carne con fuerza entre sus dientes, puede saborear el sabor metálico
de su sangre en su boca.

Jimin ve a TaeHyung y entonces se siente a un lado de JungKook,


respetando en lugar vacío donde la Luna del Alfa debería de estar.

— ¿Ya vas a hablarme? — Jimin le pregunta casi groseramente.

— No lo se, ¿ya vas a dejar de actuar como si no tuviera autoridad sobre


este lugar? — JungKook reta, partiendo sus panqueques con fuerza,
para después masticar el bocado.

— Nunca pretendí faltarte al respeto, JeonGguk — Jimin utiliza el apodo


que sabe bien molesta al Alfa — Se que es tu manada pero ayer no
actuaste como el Alfa al que respeto.

JungKook golpea la mesa ligeramente — Sabes que me molesta que me


llamen así, sólo mi madre puede, Jimin — Le enseña sus colmillos
amenazantemente — Estamos aceptando a un intruso, no sabemos
quien es.

JungKook mira al Omega en rojo, quien está bebiendo de su jugo


lentamente, el Alfa puede notar sus manos temblorosas.

"Está nervioso, eres un idiota." Su Alfa lo reprende.

— Concuerdo con JungKook — YoonGi irrumpe en su pequeña


conversación, bebiendo de su café.

— Claro que concuerdan, ambos son imbeciles — Jimin susurra entre


dientes — Deben darle una oportunidad, creí que nuestra manada se
basaba en respeto y aceptación — Continúa, sintiendo su sangre hervir
ante la actitud de sus dos amigos — ¿Acaso yo olvidaste de donde
vienes tú, YoonGi? — El Beta hace su silla hacia atrás con su peso, está
enojado y si no se va a de ahí podría golpear a ambos, deja sus platos
con fuerza y entonces sin acordarse del Omega se va de ahí.

TaeHyung lo ve irse y entonces deja de comer, sintiéndose desprotegido


ahora que Jimin no está, deja su jugo sin terminar y lleva los bocados de
el pan dulce a su boca rápido, tratando de terminar lo antes posible para
salir tras Jimin.

Carga los platos consigo y se queda estafermo, quieto frente a donde


está la comida, ¿donde se supone que ponga los platos? Pasa saliva con
pena y sus mejillas se encienden, sintiéndose estupido.

— Dámelos a mi — Alguien dice detrás de él — Yo puedo ponerlos


donde van — El Omega voltea ligeramente, notando que es YoonGi el
que le habla.

TaeHyung se aleja un poco de él, tratando de no hacer evidente que el


Alfa de verdad lo intimida.

— Gracias — Kim estira sus platos hacia él.

YoonGi suspira y asiente — No es nada — El Alfa trata de ser amable


pero aún así sin bajar su guardia — Siempre se dejan aquí — El Alfa
explica mientras le enseña al Omega un pequeño contenedor con
diferentes platos y restos de comida.

— Oh, e-está bien — Le dirige una sonrisa para después excusarse e


irse.

TaeHyung sale por la puerta perdido, trata de encontrar el camino de


vuelta a casa de Jimin y con prisa comienza a correr.

— ¿Que hacías hablando con él? — JungKook pregunta llegando a su


lado — Creí que estábamos del mismo lado, YoonGi — El Alfa aprieta su
mandíbula y tiene sus manos hechas puños, sus uñas enterrándose en la
piel.

— Jimin tiene razón JungKook — El Alfa dice quedamente — Sería


hipócrita de mi parte fingir que nunca estuve en su posición.

— Jimin — TaeHyung toca ligeramente la puerta, había entrado a la casa


gracias a que Jimin la había dejado abierta — ¿T-todo bien? — Vuelve a
golpearla quedamente.

— T-todo esta bien, TaeHyung — Contesta duramente pero algunas


palabras quebrándose lo delataron.
— ¿Te he causado problemas? — Kim forma una mueca con sus labios,
en realidad no queriendo causarle problemas al Beta.

— No.

— Mm — TaeHyung susurra no muy convencido — Esta bien — Se da la


vuelta para caminar hacia su ahora habitación.

El Omega quita su abrigo y lo coloca en su cama flojamente, el calor de


la habitación reconfortando su ser.

"Alfa." Su Omega vuelve a gimotear por tercera vez en el día.

TaeHyung gruñe para sus adentros, desde que había tenido frente a
frente al Alfa de la manada; su Omega había comenzado a gimotear
cada vez que lo percibía cerca o cada que el olor fuerte y aún así tan
dulce para él llegaba a sus fosas nasales.

— Basta — El Omega susurra, escondiéndose bajo las cobijas de nuevo,


disponiéndose a tomar una siesta incluso si había despertado hace unos
instantes.

"Mi alfa." Su Omega gruñe en su pecho.

TaeHyung trata de acomodarse en el colchón mullido, dando varias


vueltas tratando de encontrar una posición cómoda, siente su pecho
inflarse de alguna manera y su Omega de verdad lo está haciendo
volverse loco.

Vuelve a colocarse de lado en la almohada y entonces el timbre resuena


en la casa.

Se espera un par de segundos, esperanzado escuchar la chirriante


puerta del Beta abrirse.

Dos toques más y entonces el Omega sabe que Jimin no abrirá.

Destapa su cuerpo como esa mañana y sin molestarse en arreglarse


baja las escaleras de la casa, abre la puerta con fuerza y entonces el aire
sale de sus pulmones.

— ¿Donde está Jimin? — El Alfa dice duramente tratando de ver sobre


su hombro.
TaeHyung se encoge en su lugar tras el tono demandante.

— E-En su habitación — El Omega pasa saliva audiblemente para


después dirigir su mirada hacia los ojos azules.

"Alfa." Su Omega ronronea de nuevo.

— Puedes pedirle que venga, cachorro — Y JungKook lo dice más en


burla que en serio, buscando molestar al Omega de alguna forma.

— No soy un cachorro, soy un Omega — TaeHyung contesta dejando


sus instintos de lado y cruzándose de brazos de una forma dura.

El Alfa frunce su ceño hacia él — Si, como sea — JungKook lo ve de


arriba abajo, no pudiendo en realidad tomar en serio a TaeHyung cuando
tiene un lado de su mejilla roja probablemente por estar acostado y su
ropa le queda floja, además de que sus pies están cubiertos por un par
de calcetines con pequeñas estrellas en ellos.

— Frekk og idiotisk — TaeHyung susurra. [Grosero e idiota]

JungKook forma una mueca ante eso, en realidad y por primera vez
arrepintiéndose de nunca haber aprendido el idioma por completo por
capricho suyo y por evidentemente ir en contra de su padre.

— Entonces... — JungKook rueda los ojos — ¿Podrías traer a Jimin por


mi?

— Ah, si claro — TaeHyung sonríe falsamente con un poco de descaro y


entonces cierra la puerta tras suyo y corre escaleras arriba.

— Grosero e idiota — JungKook dice, esperanzado de que TaeHyung


haya escuchado sus palabras.

— Jimin — TaeHyung golpea la puerta — Jimin — Repite su acción.

— ¿Qué pasa? — Contesta.

— Tu Alfa está aquí — TaeHyung dice, haciéndose levemente hacia


atrás cuando la puerta se abre abruptamente.

"No es suyo." ¿Su Omega no puede quedarse callado?


— Gracias, TaeHyung — Jimin lo hace a un lado con prisa, lo observa
bajar las escaleras a trompicones.

TaeHyung se asoma levemente por las escaleras, escuchando


murmullos de fondo hasta que Jimin cierra la puerta tras suyo y los
puede escuchar caminar lejos.

TaeHyung suelta un audible suspiro, todavía quedaba un día largo por


delante.

— Hvordan visste du at du hadde funnet månen din? — El pequeño niño


curioso pregunta a su padre. [¿Como supiste que habías encontrado a tu
Luna?]

Ambos sostienen una enorme taza de chocolate con un par de


bombones dentro, el pequeño Omega tenía un bigote de chocolate sobre
sus labios y el reconforte de estar con su padre hacía que su pequeño
corazón sintiera un especial calorcito.

— Bueno... — Su padre ríe ligeramente, tomando una servilleta para


limpiar los labios de su tan amado hijo — Supongo que sólo lo
sabes, Tae — Su padre repasó sus dedos por la taza — Cuando
encuentres a la persona indicada lo sabrás, pequeño.

— ¿Pero como? — El niño forma un pequeño mohín con sus labios.

— En realidad no lo se — El hombre vuelve a reír ante la insistencia —


Cuando un calorcito como cuando bebes chocolate caliente se posa en
tu estómago — El hombre pica ligeramente su pancita — Entonces
sabes que has encontrado a la persona indicada.

El niño parece satisfecho con la respuesta, pues bebe repetidamente de


su pequeña taza, prometiéndose esa noche que encontraría a la persona
que lo hiciera sentir como él buen chocolate que llenaba su estómago.

⭒🌙 ׄ‫ׅ‬໑ capítulo O5
Una mañana más, fría y haciéndolo sentir miserable cada vez que
despertaba, una semana más donde el olor a jengibre se hacia
insoportable y a su vez inalcanzable, el rumor en su pecho le molestaba
y prefería alejarse de este en cuanto antes.

Las mañanas era por lo regular frías y como no podía almorzar junto con
Jimin ya ni siquiera se esforzaba en levantarse temprano para
acompañar a su amigo hacia el comedor, las miradas groseras y
penetrantes ya no habían sido problema para él, había aprendido a
acostumbrarse a que le mirasen mal o a qué la gente se pasara a la otra
vereda cuando lo veían, TaeHyung era bastante fácil de adaptar y
aunque él «90 %» del tiempo estuviese solo o teniendo que rehuir la
mirada de los demás, en cierto modo entendía.

Él no era familia, no era bienvenido y JungKook lo había dejado muy


claro el primer día.

Colocó sus zapatillas con pereza y bajo las escaleras de la por ahora
solitaria casa, desde hace un par de días había dejado de acompañar a
Jimin hacia casa de JungKook, el Alfa lo fulminaba con la mirada cada
vez que lo veía y soltaba un estrepitoso gruñido, así que había decidió
decirle a Jimin que era mejor que no lo acompañase hacia allá, ni
siquiera ahora se presentaba al comedor a desayunar.

Se levantaba tarde y preparaba un café con la desgastada tetera de Park


y se sentaba y observaba la ventana por horas hasta que esté le pedía
que dieran una vuelta alrededor de la manada.

Tomó la taza lisa entre sus manos y con cuidado vertió dos cucharadas
de azúcar y casi nada de café, después tirando el agua caliente con
cuidado, con manos torpes revolvió la mezcla en la taza y entonces se
sentó en la silla de madera del comedor del Beta.

"Quiero verlo." Su Omega chilló en su pecho.

Su Omega era renuente, se ponía inquieto con cualquier cosa y


últimamente le generaba dolor de cabeza, comenzaba a gimotear
siempre que podía y se sentía con una necesidad insaciable de seguir el
olor a jengibre y chocolate.

— Estupido — Susurró para sus adentros, golpeando sus dedos en la


taza, el líquido caliente haciendo que sus friolentas manos dejasen de
temblar.
Cuando terminó de beber su café, lavo la taza para después secarla con
un gastado paño ya desteñido y la coloco de nuevo en su lugar con
cuidado.

Subió arrastrando sus pies hacia su cuarto de nuevo y se colocó un


suéter café y roto de las orillas que hace un par de días Jimin le había
ofrecido cuando había observado al Omega titiritear cuando tenía que
levantarse por las mañanas.

Aburrido salió por la puerta de nuevo y deteniendo sus pasos seguros, se


detuvo a mitad de pasillo, observó la puerta de la habitación de Jimin,
para después volver la vista hacia la suya y viceversa, movió ligeramente
sus pies hacia la puerta cerrada y tomó el manojo de la perrilla, cerrando
sus ojos ligeramente antes de que con la culpa en el pecho, girara la
perilla por completo, sorprendiéndose al notar que no tenía el pestillo
puesto.

El olor acaramelado lo golpeó en la cara con fuerza, posando un pie


dentro con sumo cuidado entró por completo pisando la estrafalaria
alfombra que adornaba de esquina a esquina la habitación, fotos
enmarcadas finamente en un vidrio abarcaban las blancas paredes por
doquier, habían pilas de libros en una esquina y un closet de pared a
pared de color crema hacia contraste con todo.

TaeHyung se acercó renegando hacia los cuadros, fotos de el Beta con


un par de señores de mediana edad y un par de fotos de un, el que
parecía ser, un joven JungKook sonriendo de mejilla a mejilla le sacó un
par de suspiros.

La foto que más llamó la atención fue una donde Jimin recargaba su
hombro en JungKook, ambos vestían rompa de campo y traían un par de
cañas de pescar en manos, a lado de JungKook había un joven, mucho
menor que ambos y a diferencia de ellos usaba un gorro verde que
cubría su cabello, el chico tenía lo que aprecia ojos verdes y grandes, su
tez era tan blanca como la nieve y JungKook lo sostenía con fuerza por
los hombros.

Iba a dirigir la punta de sus dedos al retrato, casi muriendo por definir con
sus yemas el rostro del Alfa, cuando un estruendoso crujido en la planta
baja lo hizo retirar su mano con prisa e hizo que saltará en su lugar, con
pasos apresurados se dirigió a la salida y haciendo el menor ruido
posible, cerró la puerta para después fingir que iba al baño.
— ¡TaeHyung! ¡Jeg er tilbake! — La voz del Beta llegó hacia usus oídos
para después escuchar el crujido de las escaleras, TaeHyung giró la
perilla del baño para fingir que estaba apunto de entrar. [He vuelto]

— ¿C-como te fue? — Preguntó el Omega, sintiendo su pulso estallar en


sus oídos, la adrenalina en sus venas corriendo con prisa.

— Todo bien — Jimin sonrió hacia él, retirando su abrigo con restos de
nieve ahí mismo y dejarlo prolijamente en su antebrazo — La manada
saldrá al bosque — El Beta comenta pasando sus largos dedos por su
cabello — Tal ves JungKook te deje venir, alístate.

TaeHyung asiente con cuidado, sonríe falsamente hacia el Beta para


después entrar por completo hacia el baño, remoja su cara ligeramente
con agua y suspira. Eso estuvo muy cerca.

Seca su rostro en una de las toallas del baño y entonces toma un cepillo
de dientes para colocarle pasta y dirigirlo hacia su boca, termina de
cepillar sus blancos dientes para después salir y terminar de colocarse el
resto de suéteres que usaba para no enfriarse y enfermar.

Toma su mochila y se asegura de que todo lo que pueda necesitar esté


en ella, para después colgarla en su espalda y ajustarla de una de sus
correas, hecha un vistazo hacia su habitación una última vez para
después cerrar la puerta y salir al pasillo, donde se encuentra de nuevo a
Jimin, con una mochila por igual en su espalda y un par de botas altas en
sus pies, haciéndolo ver increíblemente alto.

— Vamos TaeTae — Jimin golpea ligeramente su hombro en forma de


juego al pasar de su lado y rápidamente baja las escaleras.

"Espero y Alfa nos deje ir con él." Su Omega renuente dice en su pecho.

— J-Jimin — TaeHyung llama antes de que este abra la puerta por


completo — ¿Tú crees que JungKook me deje ir?

TaeHyung puede notar el rostro del Beta encogerse por un segundo para
después convertir una pequeña mueca en una sonrisa nerviosa.

— Espero que si — Contesta, alzando su pequeño pulgar hacia arriba.


TaeHyung asiente y sujeta con fuerza una de las correas de su mochila
para salir detrás de él hacia la calle.

Cuando pone un pie fuera de la casa no se espera ver a tanta gente ahí,
está por lo que puede notar al menos la mitad de la manada ahí y todos
traen cargando alguna especie de mochila, todos están abrigados y se
acumulan a un par de kilómetros adelante donde TaeHyung puede jurar,
esta JungKook, puede olerlo.

Jimin espera a que TaeHyung llegue a su lado y de un momento a otro


están caminando a través de la gente, donde las miradas ladinas y
gruñidos ligeros llegan hacia él en forma de cuchillas imaginarias.

Jimin ajusta una de sus manos en su espalda sobre su mochila, el Beta


trata de asegurarlo.

Llegan con prisa hacia donde está el Alfa y TaeHyung casi se queda sin
aliento, casi.

El Alfa está abrigado de una forma elegante, malditamente elegante y


sexy. Usa un abrigo color militar con peluche en las orillas del gorro que
por el momento descansa en su cuello, sus jeans están ajustados
perfectamente en sus piernas y las botas negras lo hacen lucir más alto
de lo que realmente es, su olor es más territorial y tiene el ceño fruncido
como siempre.

El Alfa percata con prisa el olor a café y madera y con un pequeño


gruñido, voltea su rostro a donde el dueño de este se encuentra.

El Omega y el Alfa cruzan miradas fugazmente cuando el Alfa deja de


escuchar lo que su amigo dice y comienza a caminar a donde Jimin y
TaeHyung están.

El pecho del Omega se infla de un momento a otro y siente que podría


comenzar a gimotear en cualquier momento.

— Jimin — JungKook llama con autoridad — ¿Que hace él aquí? —


Habla como si él nombrado no estuviera presente.

Jimin se encoge ligeramente en su lugar, aclara su garganta antes de


hablar y dice.
— M-me pareció buena idea traerlo JeonGguk.

El Alfa gruñe ferozmente y entonces sus pupilas se dilatan.

— Él no tiene por qué estar aquí, él no es familia — JungKook ve de


reojo a TaeHyung, quien ya está jugando nerviosamente con la manga
de su suéter y sus piernas comienzan a temblar.

— S-se que no lo es JungKook, de acuerdo, lo se — Jimin dice


firmemente — Es inofensivo, es de nuestra raza igual, merece salir, no
estar encerrado como si fuera un maldito prisionero.

JungKook bufa ante sus palabras para después voltear su rostro hacia el
Omega y dirigirse hacia este.

— Vete de aquí — Ordena con un tono de voz dominante — No te quiero


aquí.

El labio de TaeHyung tiembla ligeramente y baja tu rostro.

— P-prometo no traer problemas — Susurra, su voz cortándose


ligeramente — Solo quiero salir a dar un paseo.

— Lárgate — Jeon lo empuja ligeramente hacia atrás, un gruñido


saliendo de lo más profundo de su garganta — No te quiero fuera.

TaeHyung se hace ligeramente para atrás y de repente todo se vuelve


silencioso a su alrededor, no se escucha ni un ruido más que el eco
profundo que se extiende de la voz del Alfa.

— Por favor — Kim intenta.

— Largo — JungKook se hace para atrás — Intruso.

TaeHyung sin querer deja escapar un pequeño gimoteo, que se hace oír
por todo el lugar ante el silencio y entonces lleva sus manos hacia su
boca para después con prisa hacerse para atrás y con sus ojos aguados,
alejarse de ahí corriendo de vuelta hacia casa de Jimin con la vista
gacha.

El Alfa lo observa irse ignorando la manera en que su corazón se


encogió en su pecho al escuchar al Omega y las ganas de correr hacia
él.
Suelta un bufido y toma sus cienes con fuerza, sintiendo una pesada
jaqueca comenzar a doler en su cabeza.

— Vámonos — JungKook dice hacia YoonGi, quien asiente con prisa


hacia su Alfa.

TaeHyung llega a casa de Jimin con prisa, con manos temblorosas gira
la perilla y sin retirar sus zapatos sube corriendo de a dos escalones
hacia su habitación, lágrimas de tristeza y enojo corren con prisa sobre
su sonrojado rostro, el Omega sorbe su nariz y con pequeños suspiros e
hipidos abandonando su boca limpia con fuerza sus lágrimas y talla su
rostro.

— Faen deg, JungKook — TaeHyung susurra para sus adentros. [vete a


la mierda, JungKook]

Y de un momento a otro, en un arranque de ira y furia corriendo por sus


venas y martilleando su cerebro la idea más estupida cruza por su
cabeza.

Y oh, si que era una mala idea la que estaba por cometer.

⭒🌙 ׄ‫ׅ‬໑ capítulo O6
El Omega lo reflexionó por sólo diez segundos antes de salir de nuevo
por la puerta de su habitación, subió su chaqueta hasta arriba y colocó el
gorro de esta en su cabeza, cubriendo su ser por completo.

Con pasos lentos y el corazón acelerado entró hacia la cocina y abrió la


alacena de par en par, tomando de una caja cuadrada y magullada un
par de barras nutritivas con frutos secos y las metió dentro de su bolsillo,
se aseguró de que su cuchilla estuviera bien escondida dentro de sus
botas y entonces abrió la puerta de la entrada.

La manada ya había salido fuera de ahí dejándolo solo, a él y aún par de


personas que no habían ido a dar el paseo junto con JungKook, los había
escuchado irse pues la verja provocaba un chirrido altisonante cada vez
que era abierta.
TaeHyung miró hacia todas partes, estaba nevando ligeramente pero no
tan fuerte y pesado como para preocuparse, las calles tenían ligeras
capas de nieve y podías notar las pisadas de cuando alguien pasaba por
ahí, había un leve viento frío que se encargaba de mover ligeramente las
ramas de los árboles, el cielo estaba levemente oscuro y la nariz de
TaeHyung comenzaba a tornarse de un color bermellón en la punta.

Se aseguró de que la puerta estuviera bien cerrada y entonces rodeo por


la parte de atrás la casa, solo había una pequeña cerca de madera que
prohibía el paso hacia la parte de atrás y TaeHyung la trepó con audacia.

Ya había visto este lado de la manada, cuando aún estaba fuera y tenía
que protegerse del frío, solía esconderse detrás de estas, cuando pasó la
cerca solo quedaba la verja negra y a la vez alta que prohibía el paso
hacia dentro, tenía un par de picos en forma de flecha hasta arriba y las
divisiones de barrote en barrote eran demasiado angostos para que una
persona pasara.

TaeHyung con sus enormes botas de alguna manera logró escalar la


verja y salir fuera, hacia el bosque.

Sus pies se hundieron en la mullida nieve, sintiendo un leve frío incluso si


sus botas estaban perfectamente puestas en sus pies, todo estaba
absolutamente solitario y el único ruido que podía escuchar eran el
cantar de un par de aves que emprendían vuelo en el suelo y el leve
susurro del viento abriéndose paso por el bosque, a lo lejos podía
escuchar el agua corriendo del pequeño lago que se había encargado de
evitar que muriera de sed.

Comenzó a caminar entre los arbustos, si JungKook no le permitirá ir


fuera entonces el solo lo haría.

Disfruto del fresco y a la vez tortuoso aire pegar en su cara que sin darse
cuenta ya había perdido de vista la verja y se encontraba caminando en
dirección recta hacia ningún lugar aparente.

Se detuvo un instante cuando un hermoso ciervo con cola afelpada y


pelaje aparentemente suave se cruzó en su camino, lo admiró por un
segundo.
El ciervo tranquilamente olisqueaba en todas direcciones cuando ramas y
hojas secas quebrándose lograron asustarlo y el ciervo corrió
intensamente.

TaeHyung se hizo levemente hacia atrás cuando cayó en cuenta...

¿Ramas quebrándose?

JungKook se sentía con el corazón pesado y la mirada de odio que Jimin


le dirigía le ponía nervioso, todos caminaban detrás de él y YoonGi iba
de manera protectora a un lado de él.

— JungKook — Alguien habló hacia él, tocando ligeramente su hombro.

— HoSeok — El Alfa sonrió hacia este ligeramente, agradeciendo que


este decidiera romper la tensión que se había generado en el ambiente.

— ¿Como has estado Alfa? — HoSeok bajo su semblante ligeramente en


forma de respeto.

— Ya lo sabes, creo que Jimin me odia — El Alfa formó una ligera mueca
en su rostro, escondiendo sus manos en los bolsillos de su abrigo.

— Eres un idiota — Jimin masculla por detrás.

— Te he escuchado Jimin — JungKook dice sin voltear a si quiera verlo,


siguiendo su camino y poniendo atención hacia donde se dirigía, el
bosque era engañoso y a la vez peligroso, si te encuentras solo.

— Es que eso eres JungKook, un idiota — El Beta escupe deteniendo su


paso cuando Jeon hace lo mismo.

El Alfa lo voltea a ver con una mirada fugaz, llena de odio y rabia ante las
palabras.

— ¿Que es lo que te sucede?

Jimin rueda ligeramente sus ojos para después apuntarse el pecho en


seña de desesperación.

— ¿A mi? — Se acerca hacia él — ¿Que es lo que te pasa a ti Alfa? —


El Beta lo apunta fuertemente tocando su pecho y haciendo a este
ligeramente hacia atrás — Con tu maldito orgullo de lobo por todo el
lugar, mira que humillar a un Omega de esa manera enfrente de todos —
Jimin ríe sarcásticamente — Si que has caído bajo.

— ¿Que es lo que quieres que haga? — JungKook se acerca a él


mascullando por lo bajo, sus ojos viendo en rojo — Estoy tratando de
proteger a nuestra familia.

— Lleva dos semanas aquí, está indefenso JungKook y parece que no


tiene a nadie — Jimin se cruza de brazos, su voz bajando un par de
tonos — Lo menos que necesita es que vengas y hagas tus putas
rabietas como un niño en frente de todos.

— Bueno ya está — JungKook bufa — ¿Que quieres que haga, que lo


acepte nada más por que viene con su teatro de estoy solo? — Gruñe
ligeramente — Te recuerdo qué hay gente afuera que quiere matarnos.

— Pudiste aceptar a YoonGi — Jimin gruñe por igual — El ni siquiera es


un lobo de los nuestros ¿recuerdas? — Susurra.

JungKook se queda atónito por un segundo, pestañeando lentamente


para después darse la vuelta y seguir caminando, con sus hombros
encorvados.

— No quiero pelear contigo, JeonGguk — Park alcanza su paso,


tomando al Alfa ligeramente por los hombros — Solo pido que seas
comprensivo con él, tu de verdad te estás comportando como un Alfa
realmente estupido.

JungKook deja soltar un suspiro, deteniéndose un instante para mirar a


Jimin hacia los ojos.

— De acuerdo — El Alfa inclina su cabeza hacia Jimin en forma de


respeto — T-trataré de hablar con él y me disculpare — Pestañea un
segundo para continuar — Aclaró que lo haré por ti, no por él.

Y sin más que decir el Alfa sigue su camino hacia delante, sin dirigir una
palabra más hacia Jimin, se mantiene en silencio toda la caminata y con
una expresión en su rostro que ni siquiera su propio mejor amigo pudo
leer.

TaeHyung volteo hacia todos lados, el crujir de las hojas y ramas secas
haciéndolo temblar ante la certeza de que definitivamente no estaba solo.
Voltea su rostro de lado a lado, dando vueltas sobre su propio eje,
sintiendo el cantar de los pájaros retumbar en sus oídos.

Se agacha ligeramente y entonces toma su puñal en manos, sus ojos


oscureciéndose levemente, de un momento a otro, la sangre está
bombeando rápido hacia su corazón.

Con pasos lentos y teniendo cuidado en donde pisa comienza al caminar


a donde supone es por donde venía. Puede sentir muy dentro de él a una
sombra acecharlo por detrás, tiene la ligera impresión de que algo no va
bien y de un momento a otro el humo de felicidad que había adquirido al
observar al ciervo se había esfumado de su ser.

El puñal está fuertemente encajado en su mano, aún caminando lento y


con el presentimiento de que alguien está detrás de él.

Solo logra caminar un par de pasos mas cuando dentro de los arbustos
se asoma un hombre.

Alto y fornido, con tatuajes levemente visibles bajo su chamarra obscura


y cubierta de cuero, entre sus dos manos sostiene una ballesta de
madera, que parece manchada de una sustancia que rogando al cielo,
TaeHyung espera que no sea sangre, el hombre tiene una barba
desalineada en su rostro y tiene una ligera cicatriz a través de una de sus
mejillas llegando a tocar a penas su lagrimal.

— Mira lo que tenemos aquí, Frank — El hombre le apunta con saña,


sosteniendo el arma con más fuerza entre sus fornidas manos — Un
bonito lobo que cazar.

Desde otro lado un hombre con el mismo aspecto pero levemente más
tripudo y con una gran arma entre sus manos sale desde atrás de los
arbustos.

— Hmm — El hombre estira sus brazos en el aire — Que mejor


sensación que terminar el día, cazando otra horrible criatura.

TaeHyung se hace levemente para atrás, sabiendo que con cualquier


movimiento que llegue a alertar a cualquiera de los dos hombres, podrá
costarle la vida.
— Nå — El hombre con el arma dice — Tira la cuchilla — Dice señalando
el suelo con el arma para volver a subirla hacia él. [Ahora]

TaeHyung analiza sus posibilidades, correr no era una opción, sólo


podría avanzar un par de metros antes de que lo tiren al suelo con balas
y flechas. Mueve sus ojos por todos lados, rogando por salir vivo de esta.

El Omega sigue sosteniendo la cuchilla con fuerza, retrocediendo cuando


uno de los hombres avanza hacia él.

— Vamos cariño, no hagas las cosas más difíciles para nosotros — El


cazador con la ballesta le dice, mostrando sus dientes en una sonrisa
aterradora y llena de veneno.

El labio de TaeHyung tiembla ligeramente antes de abrir su puño y dejar


caer la cuchilla a la nieve, alza sus manos en derrota.

— Veldig bra — Uno de los cazadores la toma de la nieve para guardarla


en su bolsillo. [Muy bien.]

— Vamos, entra — JungKook sostiene la verja para dejar pasar a Jimin


primero, la caminata no había durado mucho pues uno de los Omegas de
la manada se había doblado el tobillo por no mirar bien y JungKook había
decidido que era mejor que volvieran para que pudieran curarle el tobillo.

— ¿Vendrás conmigo? — Jimin le dice, recordándole la disculpa que le


había prometido para TaeHyung.

— Iré contigo — Jeon dice entre dientes, esperando a que todos


terminen de entrar para que junto con YoonGi colocarle un gran candado.

— ¿No irás a tomar unos tragos con el resto? — YoonGi dice terminado
de asegurar el candado — Samuel compró una buena botella de coñac.

JungKook sonríe ligeramente hacia él, antes de asentir.

— Los alcanzaré luego — Dice — Tengo algo que hacer.

YoonGi asiente para comenzar a alejarse de ahí.

Jimin espera a que JungKook llegue a su lado.


— Ya verás JungKook, TaeHyung es un Omega dulce — El Beta dice
con entusiasmo — Te agradará — Saca las llaves de su casa en
anticipación.

El Alfa lo sigue en silencio por detrás aun renuente en tener que


disculparse, entendía que no debió de haber dicho esas cosas, pero el
solo trata de proteger a su familia.

Llegan rápido a la casa y espera a que su amigo abra la puerta.

Jimin lo deja entrar y JungKook antes de hacerlo limpia sus botas llenas
de nieve, para después retirarlas con cuidado y dejarlas tiradas a un lado
de la entrada.

— Debe de estar en su habitación — Park asume al no ver al Omega


dentro de la cocina — Puedes subir, Alfa — El Beta dice entrando a la
cocina — Me prepararé una taza de té, les daré privacidad.

El Alfa de la manada asiente, para comenzar a caminar escaleras arriba,


cuando ya se encuentra en el segundo piso, supone que TaeHyung se
encuentra en la habitación de invitados.

Toma una gran bocanada de aire antes de golpear ligeramente la puerta


con sus nudillos.

— ¿TaeHyung? — JungKook pregunta — Se qué tal vez sea la última


persona a la que quieras ver — El Alfa ríe ligeramente, esperando a que
él Omega salga de la habitación. Cuando no lo hace, vuelve a golpear
una vez más — Se qué tal vez me estés ignorando, se que lo merezco,
sólo venía a disculparme — El Alfa dice recargando una de sus manos
en la puerta, empujándola ligeramente provocando que se abra —
¿Cachorro? — Vuelve a preguntar, renuente en si entrar o no.

Cuando no recibe una respuesta, entonces la abre por completo, notando


que TaeHyung no estaba en la habitación.

— TaeHyung — Dice esta vez entrando por completo y volteando por


todos lados en la habitación, notando que el aroma del Omega apenas
es visible en la habitación, significando que no ha estado en ella en un
par de horas.
JungKook con pasos firmes sale de la habitación, golpeando la puerta del
baño antes de abrirla, notando que de nuevo el Omega no estaba dentro.

El Alfa deja soltar un estruendoso gruñido al aire, antes de bajar las


escaleras corriendo.

— Jimin — Gruñe el nombre de su amigo para entrar a la cocina de su


amigo — TaeHyung no está.

Jimin parpadea un par de veces antes de reaccionar.

— ¿Que? — El Beta deja su taza en la mesa.

El Alfa de JungKook gruñe ferozmente en su pecho. "Tuvo que haberse


ido por su cuenta. Es tu culpa, se fue por nuestra culpa." Su Alfa
reprende dentro de su pecho.

— Oh no — Jimin tira su taza en el momento en el que se alza de la


mesa con tal potencia que ni siquiera le importa que el líquido se
derramara.

El Beta corre escaleras arriba y JungKook se está colocando sus botas


de nieve, listo para salir en busca de su Omega.

Jimin baja con prisa de nuevo — No está JungKook — Dice corriendo y


tomando su abrigo para colocárselo.

— Llama a YoonGi — Jeon dice, apretando su mandíbula con fuerza,


enojándose cuando ve al Beta parado estafermo aún en el medio de la
sala — ¡Ahora Jimin! — Grita hacia él.

— Mamma — TaeHyung sostiene con fuerza la chaqueta de su madre,


aferrándose a ella con su vida — Tengo miedo mamá — El Omega no
limpia las lágrimas que se acumulan en sus verdes ojos.

Se encuentra parado entre la división entre su manada y el mundo


exterior, su padre no está ahí y su madre simplemente lo sostiene con
fuerza entre sus brazos.

— Jeg er også redd, kjære — Su madre pasa sus cálidas y suaves


manos por su rostro, limpiando las lágrimas. [También tengo miedo,
cariño]
— Por favor — TaeHyung ruega una última vez — No tienen que luchar
solos — El Omega mira hacia los ojos casi iguales a los suyos, rogando y
transmitiendo su desesperación de esa manera.

— Ya, mi amor — La señora de mediana edad trata de detener los


hipidos dolorosos que su grande pero tan pequeño cachorro suelta — Se
hace tarde TaeTae — Su madre saca de uno de sus bolsillos una
pequeña cuchilla, tiene en ella gravado su nombre en la empuñadura y la
hoja de plata es tan brillante y filosa que parece haber sido tallada como
elegancia solo para su madre — Corre TaeHyung, corre y no mires atrás.

⭒🌙 ׄ‫ׅ‬໑ capítulo O7
Muñeca amoratada con algunos rastros de sangre en ella, débil y tendido
en el suelo como la pluma de algún ave, su rostro tan pálido como la
nieve en la que yacía tendido, inerte y caminando sobre una delgada
cuerda que atravesaba la vida y la muerte.

Su hermoso y definido rostro compuesto en una caótica composición de


cardenales y sangre seca sobre sus ya no sonrojadas mejillas, una de
sus manos estaba tan amoratada que YoonGi estaba seguro se
encontraba rota. Su ropa estaba ligeramente mojada de las esquinas y
había nieve encima de su abrigo cubriendo su delgado cuerpo y
envolviéndolo en el frío ambiente de Noruega.

Hace aproximadamente unos minutos JungKook había llegado corriendo


hacia la nada con el corazón palpitante en su pecho, sintiendo cada
latido en su garganta y formando un nudo intragable, sus entrañas se
regocijaban en su interior, como una clase de castigo y sintiéndose
culpable, había botado el aire que no sabía que estaba conteniendo
hasta que había podido divisar al Omega tendido justo a lado de un
tronco donde JungKook se podía imaginar habían azotado su rostro y
habían causado los raspones que se alojaban cruelmente en sus
mejillas.

Jeon cayó de rodillas al suelo, justo en frente al cuerpo de TaeHyung,


rápidamente guiando las puntas de sus dedos hacia el cuello del menor,
tratando de sentir un latido, sólo un latido.
— Vamos cachorro — Pide en voz alta, moviendo quedamente a
TaeHyung, tratando de no lastimarlo en lo más mínimo.

YoonGi observa todo desde su lugar, manos en su rostro y repitiendo un


par de plegarias hacia el cielo, sintiendo su cabeza comenzar a dar
vueltas.

— Vamos Omega — JungKook mueve un par de hebras que caen por su


frente, cuando lo siente, un pequeño suspiro saliendo de la boca de
TaeHyung, es leve pero puede sentirlo — Eso es — Sonríe achinando
sus ojos comenzando a tomar al Omega en brazos, sintiendo un gran
peso bajar de sus hombros, TaeHyung no está bien, pero al menos está
con vida — YoonGi, vamos — El Alfa gruñe ligeramente hacia su amigo,
acomodando al Omega entre sus brazos y cargándolo estilo nupcial para
comenzar a caminar con prisa.

"Nos encargaremos de quien le haya hecho daño después, nos necesita


ahora." Su Alfa gime en su pecho.

— Tranquilo, cachorro, yo cuidare de ti — Susurra, sintiendo el peso


muerto de TaeHyung entre sus brazos, siendo imposible para él ver al
Omega por mucho tiempo — Lo prometo, sólo quédate conmigo —
Susurra.

La nieve, tan fría y blanca marcaban sus huellas y parecían tragar sus
pies, succionando sus botas y haciendo que estas se mojaran con la
sustancia hecha sólida, las botas de JungKook se hundían por sostener
el peso del chico, haciendo que cada pisada se sintiera interminable.

— Einar — JungKook sacudía el hombro del chico con fuerza, moviendo


su inerte cuerpo en el suelo — ¡Einar! — Volvió a gritar, lágrimas
comenzando a escurrir por sus ojos con rapidez, pudiendo saborear el
dulce sabor en su boca.

— ¡Déjalo JungKook! — YoonGi gritó llegando a su lado e hincándose en


una rodilla en la nieve — Se hace tarde, tenemos que irnos — El Alfa
trato de jalarlo de uno de sus hombros, logrando hacerlo ligeramente
hacia atrás.

— Basta YoonGi — JungKook golpeó con fuerza el piso, logrando hacer


que la nieve salpicara en todas partes.
— JungKook, se ha ido — YoonGi dice, posando una de sus manos en el
hombro de su amigo — Se ha ido... — Susurra, las palabras saliendo de
una forma lastimera de su boca.

— N-no — Jeon susurra cayendo completamente en la nieve,


comenzando a sentirse mareado de repente, entonces y con firmeza
toma su arma entre sus manos y con fuerza dice — Quiero venganza —
El hombre cambia a una mirada en rojo — Habrá venganza.

YoonGi abre con rapidez la verja, quitando el candando y dejando que


JungKook entre con el cuerpo del Omega en brazos.

— Vamos JungKook — YoonGi dice comenzando a colocar de nuevo el


candado — Corre.

El Alfa asiente, comenzando a caminar con más rapidez hacia la


enfermería, sintiendo al chico volverse cada vez más pesado en sus
brazos.

Cuando está apunto de entrar por la puerta, Jimin se atraviesa en su


camino, él Beta los ve a ambos y JungKook puede verlo.

Esa mirada que Jimin nunca le había dirigido en la vida, el Beta


inspecciona al pequeño Omega y entonces con furia mira a su Alfa a los
ojos, tratando de buscar una respuesta, pero deteniéndose al observar
un ceño fruncido en el rostro de JungKook.

Y lo sabe, Jimin lo culpa, lo sabe por la manera en la que su rostro se


contrae y lo ayuda con sin siquiera dirigirle una mirada a subir a
TaeHyung a una camilla para llevarlo con prisa hacia uno de los cuartos
donde alguien se haría cargo de sus heridas.

Cuando terminan de acomodar al inconsciente Omega en la camilla,


JungKook sale con prisa del cuarto, no sintiéndose capaz de estar dentro
por un minuto más, y Jimin al verlo lo sigue por detrás.

— ¿Estás feliz ahora? — Park sale del cuarto, cerrando la puerta detrás
suyo con fuerza, para dejar a los enfermeros hacer su trabajo.

— Por favor, cállate — Jeon pide, tallando con ambas manos su rostro.
— No, JungKook — Jimin escupe con fuerza hacia él, reprendiéndole
como si este fuera un niño pequeño, pero últimamente no sabía si
JungKook lo era, pues aveces se comportaba como eso, como un niño
caprichoso que se enojaba cuando alguien no seguía una de sus
órdenes — Ya está, ni siquiera sabemos si la librara — Da vuelta con
furia, caminando por todo el pasillo para después detenerse y encarar a
su amigo — Espero y te sientas malditamente culpable — El Beta se
acerca a su rostro — Por que lo eres.

— Yo no quería que pasara esto — JungKook toma sus cienes — No


quería que saliera herido.

— ¿Oh enserio, JeonGguk? — Jimin dice cínicamente — ¿Y cómo crees


que TaeHyung se sentía cuando le decías todas esas estupideces? — El
Beta deja soltar un suspiro desde lo profundo de sus pulmones — Tu ya
lo has lastimado desde hace tiempo.

JungKook baja su rostro con pena, la culpa recayendo en él como baldes


de agua fría.

— Lo siento.

El Beta niega levemente — No es conmigo con quien te tienes que


disculpar — Jimin da la media vuelta para comenzar a caminar fuera del
edificio, con hombros fruncidos y sus ojos amenazando con dejar caer un
par de lágrimas.

JungKook suspira y vuelve a tomar aire con prisa, sintiendo su corazón


oprimido dentro de su pecho, una sensación extraña y que no había
sentido en mucho tiempo se posa en todo su ser, envolviéndolo en un
sentimiento de ansiedad y culpa mezcladas al mismo tiempo.

— Maldición — Dice entre dientes, golpeando una de las paredes del


angosto pasillo, toma aire antes de abrir la puerta donde TaeHyung se
encuentra de nuevo.

Cuando ingresa el Omega está tendido en una cama completamente,


con un par de vendajes en su rostro y un chico está terminado de
colocarle un suero, se escucha el pitido del monitor y uno de los hombres
ahí adentro tiene el rostro pálido y está terminado de guardar un par de
cosas dentro de un gabinete.
— ¿Él estará bien cierto? — JungKook dice, dirigiendo su fría mirada
hacia el doctor que ahora lo está encarando.

El hombre de mediana edad baja su rostro ligeramente antes de alzarlo


por completo.

— Le tomará un tiempo sanar por completo — Dice — Tiene un par de


costillas rotas y su muñeca... — El doctor limpia su frente con su bata —
Parece haber sido demacrada y pisada con fuerza, por suerte no tuvo
una hemorragia interna.

— ¿Pero él se pondrá bien? — Jeon dice, acercándose al filo de la cama


y repasando el rostro del Omega.

— El se pondrá bien — El doctor asiente — Pero necesitamos más


analgésicos, Alfa — El señor dice.

JungKook asiente — Le dire a YoonGi que vaya a la ciudad por más —


El Alfa de la manada contesta, no retirando los ojos del chico por un
segundo — Anota lo que necesitas y dale la lista a YoonGi.

El doctor asiente y en forma de respeto hace una pequeña inclinación,


antes de salir del cuarto junto con su compañero.

Cuando el señor sale, JungKook toma una de las sillas de la habitación y


entonces la coloca justo al filo de la cama, acomodándose en la silla.

— L-lo siento, cachorro — Dice — Yo no pretendía que las cosas se me


salieran de las manos de esa manera, remoja sus labios — Buscare
justicia — Dice, dirigiendo con miedo una de sus manos hacia la de
TaeHyung, pero quitándola antes de que haya contacto alguno — Matare
a quien te haya hecho esto, derramare sangre, lo juro.

JungKook hace con enojo la silla hacia atrás, provocando un chirrido en


la habitación, gruñendo audiblemente antes de salir con enojo de ahí.

— Esto no se quedará así YoonGi — JungKook gruñe — Los encontrare


— Golpea una de las sillas de la habitación — Han incídalo una guerra,
una guerra que no perderemos.

YoonGi se cruza de brazos, observando a su molesto Alfa, destruir todo


lo que se cruza por su camino, lanzando maldiciones hacia el aire.
— De acuerdo — YoonGi lo mira incrédulo hacia el rostro — ¿Quieres
decirme donde comenzar a buscar?

— Fueron los cazadores — JungKook dice — Estoy seguro — El Alfa


cruje los dedos de sus manos — Ellos mataron a Einar.

— Buscar venganza no traerá a Einar de vuelta, ¿lo sabes no? —


YoonGi pregunta, un tono de ironía sonando al final de su frase.

— Claro que lo se — Se detiene por un instante — Pero era mi maldito


mejor amigo y no dejare que esos hijos de puta anden sueltos por ahí.

— De acuerdo — YoonGi asiente — Tendremos que mover mar y tierra y


no será fácil.

— Arrasaremos con todo el bosque.

Habían pasado sólo un par de días cuando TaeHyung había abierto los
ojos, estaba debilitado y su piel se encontraba pálida, sus labios estaban
resecos y tenía un frío que comenzaba a calar en sus huesos.

Cuando había despertado, se encontraba desorientado y sin una idea de


donde se encontraba, ajustó sus ojos a la luz de la habitación antes de
parpadear un par de veces para comenzar a sentarse en la camilla.

Un dolor punzante e insoportable atravesó por toda su columna para


dejar salir un quejido y volver a la posición en la que se encontraba.

— Despertaste — Una voz grave dijo desde una de las esquinas.

El Omega saltó ligeramente en la cama para rápidamente dirigir su


mirada hacia un costado.

— Y-YoonGi — TaeHyung susurra, sintiendo su garganta seca.

— Espera — El Alfa se pone de pie rápidamente para dirigirse a una


pequeña mesita y tomar la jarra de vidrio que reposaba ahí para voltear
un vaso y vertir agua en él.

YoonGi se acerca con rapidez hacia TaeHyung y pidiendo permiso con la


mirada, acerca el vaso hacia sus labios, ayudándolo a beber.
El Omega traga el agua con rapidez antes de pedir más. — Mer vann,
por favor — Susurra. [Más agua]

YoonGi ríe ante eso y vuelve a llenar el vaso.

— Vaya que estás sediento, cachorro — El Alfa le sonríe cálidamente


antes de acercar el vaso de nuevo hacia él.

El Omega devora de nuevo el agua para entonces volver a recostarse en


señal de que ha tenido suficiente.

— ¿Qué haces aquí? — Pegunta, cerrando sus ojos batiendo sus


pestañas.

— JungKook nunca deja tu cuarto solo, siempre hay alguien — YoonGi


contesta, llevando el vaso de nuevo hacia la pequeña mesa.

TaeHyung se desconcierta ante lo que dice, para después ignorarlo y


preguntar.

— ¿Y Jimin?

— Fue con JungKook a la ciudad a buscar un par de cosas — YoonGi


toma asiento en la silla de nuevo — No deben de tardar en llegar, no
hace poco que se fueron.

TaeHyung asiente ligeramente, decidiendo que quiere descansar sus


ojos.

— Oye TaeHyung... — YoonGi rasca su nuca en nerviosismo —


¿Recuerdas algo de lo qué pasó?

TaeHyung lo duda un segundo, recuerda como lo habían arrastrando por


toda la nieve y habían intentado llevárselo, lo habían golpeado reiteradas
veces en el estómago y uno de los hombros había torcido su muñeca de
una manera horrible y dolorosa.

— Jeg kom over jegere — Susurra, su labio comenzando a temblar


ligeramente, moviendo su rostro hacia un lado para que YoonGi no lo
observe. [Me cruce con cazadores]

— Es lo que supusimos — YoonGi aspira ligeramente — Sabes que es


peligroso salir solo al bosque TaeHyung.
— L-lo se — Las mejillas del Omega se encienden ligeramente,
comenzando a sentirse avergonzado — Yo solo...

— Tranquilo — YoonGi dice de forma reconfortante — Entiendo por que


lo hiciste.

Antes de que TaeHyung dijera otra palabra, la puerta de la habitación fue


abierta, JungKook haciéndose ver, cargaba un par de cajas en sus
brazos y tenía como siempre, el ceño fruncido, sus cejas casi juntas en
una línea recta.

— Has despertado — Jeon pronuncia, relamiendo sus labios antes de


caminar directo hacia los gabinetes, su ceño fruncido se desvanece
ligeramente y entonces con prisa deja las cajas flojamente y sin en
realidad fijarse donde ponía las cosas, para voltear hacia él Omega.

— Y-yo creo que les daré espacio — YoonGi dice formando una mueca
con sus labios para después levantarse de donde estaba e huir de la
escena que estaba seguro estaba apunto de formarse.

JungKook lo ve irse y se asegura que su amigo cierre la puerta para


entonces comenzar a hablar.

— ¿Como te encuentras? — El Alfa cruza sus dedos en su estómago,


listo para tomar asiento frente a TaeHyung.

— Perfectamente — TaeHyung dice con ironía, alzando ambas cejas en


su rostro y tronando ligeramente su boca.

JungKook rueda ligeramente los ojos para entonces sin rodeos comenzar
a decir: — ¿Que estabas pensando al salir afuera tu solo? — Reprende.

TaeHyung ignora su pregunta para entonces sosteniéndose de la cama,


tratar de comenzar a ponerse de pie.

— Quédate recostado — JungKook ordena, apuntándolo


amenazadoramente.

— Quiero ir al baño — Dice, ignorando su orden por completo para


sostenerse del porta sueros con fuerza.

JungKook chasquea su lengua para entonces fruncir el ceño y acercarse


con prisa hacia TaeHyung, tomando una de sus manos.
— Suéltame — Retira su mano de su agarré.

— Déjame ayudarte — JungKook vuelve a tratar de sostener su mano.

TaeHyung lo mira a los ojos y con la poca fuerza que tiene, empuja al
Alfa, golpeando su pecho ligeramente, provocando que JungKook se
haga ligeramente hacia atrás.

— JungKook, te invito a contemplar cuan insignificante te encuentro —


TaeHyung dice con veneno en su tono de voz — Felicidades, lo has
logrado.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo O8
Años Atrás...

Tarros llenos de cerveza y copas de champagne a tope rondaban por


toda la mesa.

A medida que las liberaciones se hacían más numerosas y frecuentes, y


el vapor del espumoso champagne comenzaba a trastornar las cabezas
de todos, crecía la animación, el ruido y la algazara de su manada
mientras se tomaban de los hombres y cantaban canciones báquicas y
escandalosas, mientras los demás rompían en carcajadas, batían sus
palmas en aplausos o disputaban entre sí.

El Alfa bebía en silencio, sin apartar la mirada del anillo que ahora
recubría su dedo.

Sus amigos que advirtieron su tristeza o tal vez su silencio, le sacaron de


su profunda paz interna en la que se encontraba sumergido y
prestándole una copa, exclamaron:

— ¡Vamos! — Su amigo pelinegro le tomó por el hombro, parado a su


lado y llamando la atención de los demás — ¡Brindemos!

Einar, su segunda mano y mejor amigo, se encontraba sumergido ya en


una burbuja invisible bajo efectos de la deliciosa y tan marga cerveza que
habían comprado cuando habían terminado la ceremonia.
JungKook fingió una sonrisa y alzando las comisuras de sus labios
sonrió. Alzó su tarro en mano y bebió el líquido a fondo para después
azotar el recipiente en la mesa.

Todos vociferaron ante el Alfa, inmediatamente resintiendo su acción y


aplaudiendo en sincronía.

El Alfa estaba de luto, no por que haya muerto alguien, sino por el
mismo, ese día sería la última vez que sería el mismo, ese mismo día su
alma había sido destazada por completo por su padre.

Lo había logrado.

El anillo con una piedra preciosa de color blanco en el centro, rodeaba su


dedo, recordándole como algún tipo de tortura, que oficialmente estaba
atado a este tipo de vida por siempre.

Jimin llegó hacia él a trompicones, casi cayendo sobre él si JungKook no


lo hubiese detenido con una de sus manos.

— ¡Kook! — Jimin vociferó, bebiendo una vez más de su botella para


después tomar asiento y como un gesto reconfortante dejar una de sus
manos en su rodilla — Lo siento.

— Esto no es tu culpa, Jimin — JungKook dice, recargando su espalda


por completo en el asiento.

— Lo intente, no pude detenerlo — Park dice, arrastrando sus palabras


ligeramente.

Jimin también estaba de luto, por su amigo, por su maldito mejor amigo,
Jimin había intentado convencer un millón de veces al padre de
JungKook, permitirle que su hijo viviera su vida, sin tener que vivir con la
carga de cuidar de otras personas además de sí mismo, de vivir en
constante pelea con otras manadas y tener que tomar decisiones que,
para un muchacho de veinte años, sería difícil de tomar, Jimin era el
único que podía ver esa grieta dentro de los ojos de JungKook, él
resquebrajo emocional que lo estaba hundiendo y dentro de muy poco lo
consumiría.
— Me iré a casa, Jimin — JungKook dice, sintiendo que el nudo dentro
de su garganta comenzaba a romperse para abrir paso a sus lágrimas —
Estoy cansado.

— De acuerdo — Jimin se apega a él y lo abraza por completo,


envolviendo sus brazos en sus hombros, dando un ligero apretón — Sin
necesitas algo, llámame.

— Claro — El Alfa contesta, separando a su amigo para después hechar


un vistazo hacia Einar, quien está bastante distraído en tratar de quitar el
corcho de otra botella.

Había gente que moriría por estar en su plazo, por ocupar su lugar, ser el
Alfa de una manada significaba todo para los lobos, ganabas respeto y a
su misma vez poder, y por ese mismo poder, estabas bajo peligro, pues
la guerra de cazadores contra lobos seguía, tenias que tener cuidado
todo el tiempo y asegurarte que tú y los demás estuviesen bien.

JungKook no veía esto como una ventaja, había crecido como el hijo de
un Alfa toda su vida y conocía todos los secretos su padre, las veces que
su padre llegaba con manchas de sangre en su camiseta y trataba de
ocultarlas bajo la mirada de su esposa y su hijo, como el trabajo y ese
maldito puesto lo consumió hasta que el que era su padre, no estuviera
más ahí, sólo una alma quebrantada por el peso de la vida.

Llegó hasta su casa para quitar el cerrojo y entonces retirar sus pesadas
botas llenas de lodo, estiró sus brazos y piernas, logrando que tronaran,
retiró el odioso anillo de sus manos y lo dejó flojamente y sin importancia
en la mesa del comedor, para después tomar una cerveza de su propio
refrigerador y tirarse a beberla en el sofá.

Dio un par de tragos en la oscuridad, el bullicio del festejo de afuera aún


estaba presente y estaba seguro que al menos esa noche no podría
dormir.

JungKook negó ligeramente, para beber el último trago.

— Estoy tan jodido.

— ¡JungKook! — Una voz gritaba desde fuera — ¡JungKook!


Jeon saltó en el sofá, la botella que sostenía en su mano rodó hacia el
piso, dejando un par de gotas en el piso de madera.

— Mierda — Se paró con prisa del sofá, para caer de nuevo en el cuando
sintió su cabeza dar vueltas.

— ¡Jeon JungKook! — Volvieron a tocar la puerta, esta vez con más


fuerza de lo requerido.

JungKook cojeando ligeramente, pues el piso estaba demasiado frío y


anoche había olvidado prender la calefacción, llegó a trompicones hacia
la puerta y la abrió para rápidamente correr de nuevo al sofá.

— Baja el puto volumen, Jimin.

— ¿JungKook que estás haciendo? — Jimin dice cruzándose de brazos


para aproximarse al sofá y jalar a JungKook — Se hace tarde.

— Me duele la maldita cabeza — Reniega soltando un gruñido —


Déjame dormir.

— Alfa tienes que estar presente en el desayuno.

— Pues informarle que su Alfa prefiere dormir — JungKook se cruza de


brazos casi como un niño renegando — Ellos entenderán, soy el Alfa —
Blofea, comenzando a irritar a Jimin.

— No no entenderán, jævla lat — Park rueda sus ojos forzando a que


JungKook se levante. [maldito flojo] — Bienvenido a tu nueva vida.

— Cuantas veces voy a tener que repetir que no hables ese idioma
conmigo — JungKook empuja ligeramente a Jimin cuando lo pasa de
largo para tomar sus botas.

— Has vivido casi la mitad de tu vida aquí, ¿no crees que es tiempo de
aprender? — Jimin dice ayudándolo a colocarse el abrigo.

— No — JungKook dice moviendo su cabello a un lado para intentar


acomodarlo y que no se vea tan desordenado. Está listo para salir por la
puerta cuando Jimin lo detiene de la muñeca — ¿Ahora que?

— ¿Y tu anillo? — El Beta pregunta bajando su vista hacia la mano de


JungKook.
El Alfa gruñe para entrar de nuevo y agarrar el anillo.

— Es sólo un puto aro en el dedo.

— Que demuestra tu autoridad — Park cierra la puerta detrás de él para


seguir el paso de JungKook y guiarlo hacia el comedor.

Jimin siendo Beta, desde que era un niño le habían enseñado a ser la
segunda mano del Alfa, desde que JungKook era un niño, Jimin siempre
estaba ahí para limpiar sus desastres y cubrirlo ante todo, por eso mismo
era de los únicos que tenían el derecho de llamar a JungKook por su
nombre y tenía la libertad de tratar al Alfa con un poco más de confianza.

— No te sorprendas y no formes una mueca — Jimin dice abriendo la


puerta de cristal para él, dejándolo pasar.

El salón se quedo en completo silencio al ver al Alfa y todos bajaron su


rostro en respeto, para después continuar con lo que hacían.

JungKook forma un par de puños con sus manos, sintiéndose


increíblemente incómodo.

Se acerca a una de las sillas, donde sabe es donde él tiene que


sentarse, sin cuidado toma cualquiera de las sillas y cuando está apunto
de sentarse, Jimin lo jala.

— Esa no es tu silla — Dice.

— ¿También hay una silla especial para mi? — El Alfa pregunta


incrédulo.

— Obviamente.

— ¿De quien es esta silla entonces? — JungKook dice, poniéndose recto


de nuevo.

— De tu Luna — Jimin dice encogiéndose de hombros.

— Ahm — Rasca su nuca — Yo no tengo un Luna.

— Algún día lo tendrás — El Beta le señala la silla a lado de esa — Por


respeto tienes que dejar la silla vacía.
— ¿Que es esto, una maldita monarquia? — JungKook dice enojado.

— Lo es, algo así, me sorprende que no lo sepas — Jimin rueda sus


ojos, para entonces dirigirse hacia una mesa y tomar dos platos.

JungKook se sienta flojamente en la silla, estirando sus pies por


completo sin cuidado, bufando en cansancio. Odia esto.

Está apunto de cerrar sus ojos en cansancio cuando alguien deja una
jarra de jugo en su mesa y Jimin llega con un plato lleno de frutos y lo
deja frente a él.

— ¿Puedo pararme por mi propio desayuno lo sabes?

— No, no puedes — Toma asiento dejando la silla de "su Luna" vacía y


tomar asiento un poco más alejado.

JungKook comienza a picar con el tenedor un par de frutos rojos,


llevándolo a su boca y disfrutando del sabor, aunque prefiere no hacer
notar eso.

— Aquí hay cinco sillas.

— En efecto, que buena observación JungKook — Jimin dice


sarcásticamente.

— ¿Quien falta aquí?

— Einar y en un futuro su pareja.

— ¿Por que Einar?

— Tu padre lo escogió para que fuera el encargado de seguridad — El


Beta comienza a beber de su jugo — Supongo porque es un de tus
mejores amigos.

JungKook asiente — No me gusta tener mas privilegios que los demás.

— Tranquilo, eso solo durará hasta que encuentres a tu Luna — Jimin


dice, una sonrisa traviesa escapando de sus labios, comiendo con esa
sonrisa socarrona en sus labios.

— ¿Por que dices eso? — El Alfa deja de comer abruptamente.


— Por que cuando un Alfa encuentra a su Luna, lo ama tanto que no
quiere que ni siquiera se moleste en traer su propio desayuno, el Alfa se
vuelve territorial y posesivo — Jimin rueda los ojos — Estupidos alfas.

— Yo no seré así.

— Ya veremos.

Habían pasado un par de semanas desde que había sido nombrado Alfa
de la manada, ya se había acoplado a las cosas, aunque solo había visto
el lado al que había decidido llamar como "bueno" de ser el Alfa de la
manada, hace poco las cosas habían comenzado a empeorarse.

Todo había comenzado cuando habían encontrado huellas en la maldita


verja y habían rastros de sangre por toda la nieve.

Al principio habían pensado que era sólo un ciervo que estaba lastimado,
pero después habían encontrado el cuerpo de un lobo, era un Omega y
estaba tendido en la nieve, tenía rastros de cortaduras y un par de
flechas habían sido disparadas directamente hacia él.

Estaba muerto.

JungKook sabía que habían sido cazadores, eran los únicos que
combatían de esa manera, desde que tiene memoria, los cazadores han
tratado de asesinarlo a él y a su familia, muchas veces habían estado
apunto de matar a la mitad de su familia, pero habían aprendido a ser
cautelosos.

Sin embargo, sabía muy bien que mientras no lo involucrara a él o a


alguien de su familia, no debía de involucrarse, el pobre Omega tuvo que
haberse salvado solo.

JungKook se levanta sosteniéndose de una de sus rodillas, para


entonces observar a Einar.

— Tenemos que irnos de aquí, ya no es nuestro problema.

— P-pero no podemos dejarlo aquí — Einar dice, aún observando el


cuerpo inerte en el suelo.

— Vamos Einar — JungKook jala a su amigo ligeramente por el hombro


— Se está haciendo tarde.
JungKook comenzó a caminar lejos de ahí, dando una señal a Einar que
hablaba enserio, por respeto y obediencia el Alfa comenzó a retomar el
paso de este, sintiendo una punzada en el corazón ante la escena que
estaban dejando atrás.

Llegaron a la manada y JungKook se aseguró dos veces que el


candando estuviera realmente puesto, no le agradaba para nada la
situación y un presentimiento se había plantado en su cabeza, que hacía
que un nudo se formara en su garganta, estaba asustado.

Agitó su cabeza, quitando esos pensamientos para comenzar a caminar


hacia el edificio donde las reuniones se llevaban acabo.

Jimin ya se encontraba sentado en su silla giratoria, moviendo su pierna


ansiosamente de arriba hacia abajo y quitaba la piel de entre sus uñas.

Otro par de personas - la mayoría Alfas -. Estaban sentados aún lado


delBetaa, estos tenían el semblante más serio y el lugar apestaba a Alfas
posesivos y furiosos, lo cual JungKook suponía. Era una de las razones
por las que estaba nervioso.

Tomó su silla y con un movimiento rápido la giro para poder sentarse,


todos dirigiendo su mirada hacia él, esperando a que el Alfa dictara sus
ordenes, como si estos no fueran capaces de actuar sin que él dijese
nada.

— Bien — JungKook junto sus manos sobre la mesa — Cazadores, es


lo único que dire, ya saben lo que tienen que hacer.

Bajó su rostro ligeramente para subirlo de nuevo.

— Necesito que Einar y un par más se queden cuidando fuera, lo


haremos por turnos — Todos asienten en sincronía — No quiero este
lugar sin vigilancia ni un solo minuto — Suelte un gruñido.

Einar asiente para ponerse de pie, otros dos Alfas siguiéndolo por detrás.

— Yo iré — El único Alfa en el que JungKook no confía del todo habla.


Jeon voltea su rostro por completo hacia él y lo mira de arriba hacia
abajo.
YoonGi. El Alfa había llegado a la manada por un error, ni siquiera era de
Noruega y su padre lo había conocido en la ciudad, ciertamente a su
padre le había parecido bueno aceptar a un Alfa que no conocían en la
manada y JungKook no estaba de acuerdo, nunca estaba de acuerdo.

— Se que no confías en mi — YoonGi dice, tratando de buscar las


palabras correctas para dirigirse hacia JungKook — Déjame demostrarte
que puedo cuidar de este lugar.

Einar y YoonGi ya se estaban congelando en la fría noche, la luna estaba


increíblemente brillante y el único ruido que se escuchaba era el ligero
eco que se escuchaba de los audífonos de YoonGi, quien escuchaba
música a través de ellos a un volumen demasiado alto para el gusto de
Einar.

YoonGi pateaba un par de ramas cuando caminaba, tratando hacer que


se quede despierto y Einar estaba recargado en un árbol y jugaba y
picoteaba el tronco del árbol con su navaja.

Estaba apunto de cerrar sus ojos ligeramente, comenzando a sentirse


adormilado, la suave fábrica de su abrigo produciendo un calorcito que lo
hace sentirse arropado, cuando sus ojos comenzaban a pesar, el crujido
de una rama y el aleteo de un par de pájaros hizo que dejara de estar
recargado en el tronco para comenzar a observar por todos lados.

Einar relame sus labios y espera un segundo más para entonces decidir
si debe decirle a YoonGi.

Einar sostiene su navaja con fuerza en su manos cuando otro crujido


llega a sus oídos, con pasos rápidos se dirige hacia YoonGi y con un
jalón retira los audífonos de sus oídos.

— YoonGi — El Alfa susurra — Algo está pasando.

El Alfa guarda flojamente los auriculares en sus bolsillos, prestando


atención a lo que Einar tiene que decir.

— ¿Debería llamar a JungKook?

— No — YoonGi detiene al Alfa por su hombro — Puede que no sea


nada.
El Alfa asiente y entonces juntos se adentran hacia el bosque, dejando
detrás la verja, para comenzar a inspeccionar el bosque.

Todo estaba bien cuando JungKook aún bebía de su vaso de vidrio, un


licor caro empapaba sus labios mientras disfrutaba del calorcito que
empañaba la chimenea, se estaba relajando y prefería beber a fingir en
su cama el dormir.

Sus noches de insomnio ya eran una costumbre en su rutina, aveces


simplemente se quedaba recostado por horas observando el techo, sin
una pizca de sueño en su ser, sólo él, la oscuridad de su cuarto y el
odioso pitido que se instalaba en sus oídos por en ensordecedor silencio
al rededor de su casa.

El vaso con licor dentro ya estaba medio vacío, cuando decidió que era
mejor recostarse y fingir dormir aunque sea unos minutos.

Apago las luces de la cocina, para después asegurarse de que las


puertas y ventanas estuvieran bien selladas y dirigirse con sus pies
descalzos hacia arriba.

Cuando estaba apunto de abrir la puerta de su cuarto, el sonido


estruendoso llegó a sus oídos rápidamente, haciéndolo voltear hacia
todos lados para dejar caer el pequeño vaso de agua que llevaba todas
las noches y bajar con prisa hacia la sala, colocando sus botas que se
encontraban en la sala para correr hacia afuera.

Un par de personas ya estaban asomándose por las ventanas y un Jimin


medio despierto estaba corriendo descalzo hacia él.

— ¡Einar! — JungKook dice, comenzando a correr hacia la verja y quitar


el candado para comenzar a seguir el eco de él que temía, era el sonido
de un disparo.

Jimin vuelve a correr hacia él, para sacar de su abrigo su arma y


entregársela a JungKook.

— Te alcanzaré, traeré a los demás, busca a Einar.

JungKook asiente, tomando la empuñadura del arma con fuerza con


ambas manos.
Comienza caminar por el bosque, un tortuoso silencio que empieza a
preocuparlo se hace paso por todos lados, aún es de noche y es difícil
ver algo dentro del lugar, sólo puede guiarse por las pequeñas sombras
que crean los altos árboles y la luna apenas ilumina algo.

Fuerza su mirada para observar el piso, donde un par de huellas frescas


yacen ahí, están unas sobre otras como si hubiera habido una pelea,
provocando que su corazón de un vuelco.

Comienza a hacerse hacia atrás, cuando choca con un cuerpo,


rápidamente alza el arma hacia el cuerpo, cuando YoonGi la mueve
hacia un lado.

— Soy yo JungKook — El Alfa dice sosteniendo sus manos en el aire,


YoonGi tiene un par de rasguños en su rostro y su labio está roto, un par
de salpicaduras de sangre en su ropa lo hace soltar un suspiro.

— ¿Donde está Einar, Min? — JungKook ensancha su mandíbula y


gruñe guturalmente.

— N-no lo se, todo fue muy rápido y de repente me encontraba corriendo


solo.

— No me iré de aquí sin él — JungKook dice con una señal hacia


YoonGi, pidiendo que cubra su espalda.

YoonGi asiente, limpiando su rostro con la manga de su abrigo, sintiendo


un dolor agudo en sus costillas que por ahora decide dejar de lado.

Recorren por media hora el bosque, sin encontrar más que rastros de
gotas de sangre por todos lados, haciendo un contraste bélico con la
nieve.

Y es cuando JungKook lo ve, después de caminar por media hora, puede


verlo, el cuerpo de su amigo, dándole la espalda desde su posición.

Su corazón cae hacia su estómago y comienza a correr hacia él, con sus
piernas flaqueando amenazando con hacerlo caer.

— ¡Einar! — El Alfa deja caer el arma, sin en realidad pensando lo que


está haciendo, sólo preocupándose por su amigo, quien parece haber
sido golpeado y torturado.
Einar estaba cubierto de nieve por todos lados, su rostro estaba
amoratado y su muñeca descansaba flácidamente en su estómago,
había sangre en su abrigo y el líquido rojizo formaba un charco al
rededor de él.

JungKook toca ligeramente la parte interna de su cuello, tratando de


sentir un latido, sólo uno.

No había pulso.

— Einar — JungKook sacudía el hombro del chico con fuerza, moviendo


su inerte cuerpo en el suelo — ¡Einar! — Volvió a gritar, lágrimas
comenzando a escurrir por sus ojos con rapidez, pudiendo saborear el
salado sabor en su boca.

— ¡Déjalo JungKook! — YoonGi gritó llegando a su lado e hincándose en


una rodilla en la nieve — Se hace tarde, tenemos que irnos — El Alfa
trato de jalarlo de uno de sus hombros, logrando hacerlo ligeramente
hacia atrás.

— Basta YoonGi — JungKook golpeó con fuerza el piso, logrando hacer


que la nieve salpicara en todas partes.

— JungKook se ha ido — YoonGi dice, posando una de sus manos en el


hombro de su amigo — Se ha ido... — Susurra, las palabras saliendo de
una forma lastimera de su boca.

— N-no — Susurra cayendo completamente en la nieve, comenzando a


sentirse mareado de repente, entonces y con firmeza toma su arma entre
sus manos y con fuerza dice — Quiero venganza — El hombre cambia a
una mirada en rojo — Habrá venganza.

JungKook arrastró sus pies de vuelta hacia la manada, YoonGi llevaba el


cuerpo de Einar en sus brazos.

El infierno existía, JungKook lo sabía, estaba ahí, amenazando con


arrastrarlo de vuelta a ese lugar oscuro en su mente en él que desde el
día en que su padre lo había obligado a tomar un camino el que él toda
su vida tratado de rehuir, el sentimiento amargo, la desesperación y el
dolor, lo llevaron de vuelta a ese lugar oscuro que lo aterraba, aún más
aterrador para JungKook, el que sabía muy bien, sería difícil de salir.
⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo O9
Había aproximadamente solo una cosa que molestaba a JungKook
últimamente desde que TaeHyung había salido oficialmente del hospital.

YoonGi parecía comportarse como si fuera un maldito adolescente al


rededor de TaeHyung, buscaba una excusa para tocarlo todo el tiempo y
le ayudaba en todo como si fuera su responsabilidad, por que no lo era.

— ¿Estas bien? — Jimin lo ve fijamente, observando del rostro de


JungKook a donde está YoonGi — ¿YoonGi ha hecho algo?

JungKook aprieta su mandíbula ante la mención del Alfa y forma un par


de puños con sus manos.

— Déjame en paz.

— No — Jimin arrima su silla más hacia él — Oh vamos, soy tu amigo,


puedes contarme lo que hizo, no le dire.

— No ha hecho nada.

YoonGi estaba a unos kilómetros alejado de él, el ambiente había


cambiado a uno más cálido y todos estaban disfrutando de los pequeños
rayos de luz que se abrían paso a través de las nubes grisáceas.

No muchas veces tenían la oportunidad de salir fuera sin congelarse y


toda la manada había quitado la nieve de las calles y habían sacado sus
pequeñas sillas de campo para entre todos preparar una reunión fuera.

Solo habían pasado un par de semanas desde que TaeHyung había


mejorado, aún tenía un pesado yeso cubriendo uno de sus brazos y en
su rostro había una pequeña composición de cardenales color amarillo,
significando que estaban curándose.

JungKook había dejado su orgullo de lado y había empezado a


comportarse mejor con el Omega, después de su pequeña discusión en
el hospital JungKook había decidido ignorar lo dicho y había comenzado
a aceptar al Omega.
TaeHyung río estruendosamente ante algo que dijo YoonGi, haciendo su
rostro ligeramente hacia atrás, para después colocar su mano sana en el
hombro del Alfa.

YoonGi de un momento a otro se había acercado más a TaeHyung, se


comportaba atento e incluso en una ocasión JungKook había visto cómo
este dejaba un pequeño beso en su mejilla, un beso, en la mejilla
de su Omega.

Jimin río ante la expresión fruncida de JungKook.

— ¿Estás celoso?

JungKook voltea a verlo con fuerza.

— ¿De que me estás hablando?

— Estás celoso de que YoonGi ande por ahí con el 'intruso' — Jimin
forma un par de comillas con sus dedos, imitando la manera en la que
JungKook solía llamar a TaeHyung — ¿Pero de quien estás celoso? ¿De
YoonGi o de TaeHyung?"

JungKook se levanta de su silla con fuerza, decidiendo mejor distraer su


mente y dirigirse a la amplia mesa, donde un par de personas habían
dejado comida para que todos agarrasen.

Tomó un plato y puso un par de frutos y un pequeño muffin de chocolate


a un lado.

— Oh, vamos YoonGi — TaeHyung dijo entre risas — Jeg skal bare ha
en muffin før de går tom — [Solo tomare un muffin antes de que se
acaben]

Otra de las cosas que JungKook había comenzado odiar era su


incapacidad de entender Noruego, aveces solo aveces, invadía la
privacidad de ambos y sobre escuchaba sus conversaciones, pero era
inútil, ya que TaeHyung la mayor parte del tiempo hablaba en Noruego
con YoonGi.

El Alfa solo entendió una palabra en la conversación «muffin» JungKook


baja la vista a su plato y antes de que TaeHyung se acerque a la mesa,
renegando ligeramente, deja el muffin en su lugar para irse de ahí.
Volvió a un lado de Jimin y entonces metiendo un fruto rojo a su boca,
saboreando el dulce sabor y contemplando las palabras que estaba
apunto de decir, bebió ligeramente de su cerveza.

— Creo... — JungKook refunfuña para sus adentros, sintiendo de repente


una pizca de vulnerabilidad amenazando con salir — Creo que he
encontrado a mi Luna.

Jimin se ahoga con el agua que está bebiendo y entonces empieza toser
ferozmente, su mente y su corazón no pudiendo procesar lo anterior
dicho, su cara se vuelve roja por los feroces movimientos al toser y
lágrimas comienzan a inundar sus ojos.

— ¿Q-Que dices? — Jimin exclama con sorpresa, aún tosiendo


ligeramente.

JungKook baja su mentón hacia el suelo, bebiendo el último trago de su


cerveza, para después relamer sus labios y dejar la botella en el piso aún
lado de sus pies.

— Joder, si pronuncias alguna palabra de lo que voy a decir te juro qu-

— Sabes que no le dire a nadie — Jimin ajusta su chaqueta, dirigiendo


su mirada hacia los niños que parlotean por todos lados contentos.

— Es TaeHyung — JungKook ríe ligeramente, entre contento y triste.

— ¿¡TaeHyung!? — Jimin grita.

El nombrado voltea hacia él en confusión — ¿Me hablas? — El Omega


camina hacia el Beta con pasos rápidos.

— Ah — Jeon rasca su nuca fingiendo no escuchar nada.

— Lo siento Tae — Jimin se excusa — Creí haber visto algo y pronuncie


tu nombre — El Beta inventa una excusa absurda — Puedes volver con
YoonGi.

JungKook gruñe ligeramente, haciendo que las piernas de TaeHyung


flaqueen ligeramente.
Kim parpadea lentamente y asiente para volver con su amigo con pasos
lentos, moviendo sus ojos verdes ligeramente hacia JungKook
provocando que sus mejillas se enciendan.

— ¿TaeHyung? — Jimin pregunta incrédulo — ¿Es enserio?

JungKook lo voltea a ver y rueda sus ojos — Lo se.

— Y que esperabas obtener de él si lo tratas como la mierda — Jimin ríe.

— ¿Estaba confundido de acuerdo? — JungKook se excusa a si mismo


— ¿Como se supone que maneje esto?

— Ow — Jimin exclama con ternura — El Alfa que no dudaría en matar a


alguien si tuviera que, no sabe cómo acercarse a su novio.

— Jodete — JungKook dice ya de mal humor, comenzando a levantarse


con furia corriendo por sus venas.

— No, no — Jimin lo detiene del brazo — Yo te ayudaré.

— ¿Ah si? — JungKook susurra, casi gritando — Y como se supone que


me acerque a él si ya tiene a YoonGi por todos lados — El Alfa rueda sus
ojos en disgusto, un gruñido comienza a formarse dentro de su pecho
amenazando con salir, pero lo retiene no todas sus fuerzas.

— Si es tu Luna, entonces no querrá a nadie más que a su Alfa — Jimin


se encoge de hombros.

— Si bueno — Jeon baja su rostro — Creo que ya he roto mi oportunidad


con él.

— ¿Por que lo dices?

— Por que él me dijo cuan insignificante soy para él — JungKook trata de


que Jimin no escuche el dolor tras sus palabras.

— Alfa estupido — Park le pega ligeramente en el hombro — ¿Que


esperabas? — Extiende sus brazos — Que se abalanzará hacia ti
después de toda la mierda que hiciste.

— ¿Debería d-
— Disculparte — Jimin termina por él — Si, y después lo enamoras con
tus encantos de Alfa idiota — Golpea su espalda.

JungKook comienza a jugar con sus manos nerviosamente, las disculpas


no eran lo suyo, nunca lo habían sido, ni siquiera cuando se trataba de
alguien que le importaba, su orgullo no se lo permitía, su Alfa no se lo
permitía.

— No lo se Jimin — Rasca con su mano su barbilla.

— Vamos JungKook — Park se pone de pie, determinado a ponerle fin a


la charla — No seas un arrogante de dritt que no puede admitir cuando lo
siente — [mierda]

— Los sentimientos no son lo mío, tú lo sabes muy bien — El Alfa


comienza a jugar con su anillo, insertándolo y sacándolo de su dedo —
Las emociones me joden — Jeon toma la mano de Jimin.

Era su primer año en Hartvig Nissen y por un milagro de él cielo su padre


le había dejado ir a estudiar a Oslo junto con otras personas que tomar la
típica educación que ofrecía la manada.

Por primera vez estaba conviviendo con otra gente que no fuera Einar o
Jimin, y no es que no le gustara estar a un lado de sus amigos,
simplemente le gustaba estar rodeado de otra gente y tener la libertad de
estudiar donde diferentes integrantes de diferentes manadas lo hacían.

Su padre siempre había estado en contra de todo eso, convivir con las
demás manadas era como un pecado capital para su padre, lo
consideraba imprudente y creía que los Alfas sólo iban ahí a chismorrear
y a soltar letanía idiota presumiendo los recursos que tenían.

Sin embargo JungKook era diferente, siempre lo había sido.

Era bueno en sus promedios y cumplía con todas las tareas que los
maestros le asignaban, había conseguido un par de amigos y para
aumentar el orgullo que se cargaba, un par de Omegas e incluso Betas
se aventaban a sus brazos cada vez que lo veían caminar por los
pasillos.

Hasta ese día nadie le había llamado la atención, hasta que lo vio.
Un Omega con cabello rubio, ojos color mar que resaltaban sus
pequeñas pecas que cubrían su rostro por todos lados como
constelaciones. JungKook lo había visto en la cafetería e
instantáneamente una parte de si había generado un pequeño
enamoramiento con el chico.

"No." Su Alfa gruñó en su pecho. "No creo que sea nuestro Omega."

JungKook se paró de su asiento y se sentó a un lado del Omega, por


instinto trató de discretamente inhalar su aroma pero no pudo percatar
nada, lo dejo pasar.

— Hola — JungKook habló de su lado, haciendo que el Omega voltee su


rostro hacia él.

El Omega bateó sus pestañas hacia él para que con las comisuras de
sus labios formara una inocente sonrisa.

— Hola.

El JungKook de veintisiete años aún no descubría cómo acercarse a un


Omega, no sabía como comportarse, ni que hacer, su padre nunca le
había explicado nada acerca de ello, sin embargo a pesar de que su
padre fuera un hijo de puta, con su madre siempre había sido
excepcional, la respetaba y la cuidaba como si su vida dependiese de
ello, estaba seguro que aún era así, sólo que ya no estaba para verlo, la
última vez que vio a sus padre fue hace un año cuando habían
anunciado que se irían fuera de Noruega hacia Italia y pasar su retiro ahí.

— Mierda — JungKook paseaba por todo su cuarto, su closet estaba


abierto de par en par frente a él, se había levantado temprano, mas
temprano de lo que usualmente lo hacia.

Estaba eligiendo que ropa usaría el día de hoy y no es que a él le


importara mucho la forma en que vestía pero después de que Jimin le
dijo que 'TaeHyung no andaría por ahí con cualquier vago.' Había
decidido qué tal vez podía esmerarse un poco más.

Ya se había colocado un par de jeans color negro y tenía sus botas ya


colocadas, el clima aún permanecía bien y aprovecharían a ir a la ciudad
para poder comprar un par de cosas que la gente había pedido.
— Camisas — Comenzó a susurrar, moviendo los ganchos de ropa por
todos lados, buscando una camisa que no tuviera un agujero o alguna
mancha de alguna sustancia que prefería no saber de qué eran.

Al final llegó hacia donde una camisa polo de color azul yacía, estaba
casi nueva y el Alfa de verdad desconoce cómo llegó hacia su closet.

Se la coloca con rapidez y a la vez coloca un poco de colonia sobre sus


muñecas para después pasarlas por sus clavículas.

— Perfecto — Susurra, quedando bastante satisfecho con cómo se ve,


siente una burbuja de nervios posarse en su estómago cuando mira
hacia su reloj y nota que solo quedan un par de minutos para que la hora
del desayuno llegue.

Espera inquietamente mientras sostiene entre sus manos su taza


matutina de café, una burbuja inexistente de ansiedad comienza a llenar
su estómago, provocando que pasar aquel líquido que tanto le gustaba,
le provocara náuseas.

Cuando esta apunto de verter todo el líquido en el lavabo, Un par de


toques en su puerta interrumpen su acción, dejando su taza a un lado del
lava vajillas para con un bufido acercarse a abrir la puerta.

Abre la puerta de par en par sin siquiera voltear a ver a Jimin.

— Qué humor te cargas — Jimin limpia sus botas en el tapete de la


entrada para entrar hacia la casa — Es hora de irnos, Alfa.

JungKook se voltea hacia su amigo y lo mira de arriba a bajo, abriendo


sus brazos completamente en señal de que Jimin comente su
vestimenta.

— Du ser bra ut — Park dice observándolo de arriba hacia abajo. [Te ves
bien] — ¿Te vestiste tu solito? — Se aguanta la carcajada que quiere
salir de su boca.

— Faen deg — JungKook escupe con rabia, subiendo de nuevo hacia su


habitación para tomar su chaqueta e irse hacia el comedor junto con
Jimin. [jodete]
— ¡Eso si lo sabes decir! — Le grita antes de que desaparezca escaleras
arriba.

JungKook rueda sus ojos, tomando su abrigo de una de las sillas que se
encuentra en su habitación, su abrigo es la única prenda decente que
tiene, lo ha usado desde que se volvió el Alfa de la manda y aunque él no
lo admitirá en voz alta, tenía un gran apego hacia el abrigo, Einar se lo
había regalado.

TaeHyung se había quedado dentro de casa de Jimin, incluso si ya se


llevaba mejor con algunas personas de la manada, no se sentía
totalmente cómodo irrumpiendo en un lugar tan familiar y acogedor. Ya
era ligeramente un integrante de la manada por decirlo de esa manera,
pero aún no lo era oficialmente, y TaeHyung estaba seguro de que
JungKook aún lo odiaba.

Se había arreglado ya, pues aunque no saliera de casa de Jimin, se


levantaba temprano para entretenerse limpiando la cocina y preparando
hotcakes para el mismo.

Aún no entendía por que Jimin tenía cocina si nunca comía en su casa.

Estaba ya sacando la harina y huevos del refrigerador cuando un ligero


toque se hizo escuchar en la casa. TaeHyung frunció su ceño ante esto,
tal vez era Jimin que había olvidado algo.

Dejó el bowl azul con harina sobre la barra y limpió sus manos en un
paño para correr hacia la puerta.

La abrió sin cuidado, listo para preguntar hacia Jimin que se había
olvidado.

— Hola, Tae.

YoonGi estaba parado en el umbral de la puerta, estaba jugando con sus


manos ligeramente y su sonrisa se ensanchó cuando abrió la puerta.

— Yoonie, hva gjør du her? — La mandíbula del Omega se ensancha y


mira hacia todos lados tras YoonGi. [¿Que haces aquí?]

— Vine a invitarte a desayunar — Las mejillas del mayor se vuelven


coloradas y enseña su blanquizcos dientes.
— No — TaeHyung se hace ligeramente hacia atrás — No quiero
molestar, tu Alfa no estará contento con eso — La mención ante
JungKook hace que su estómago de un vuelco.

— No importa — El Alfa se encoge de hombros para entonces sostener


su hombro — Vamos, Tae.

TaeHyung deja soltar un suspiro para entonces asentir ligeramente, aún


no tan seguro acerca de ir, voltea su rostro hacia la cocina y observa la
harina en el bote y los huevos que dejó recargados en un plato.

— Det er greit — [está bien]

La sonrisa de YoonGi se agranda ante eso para entonces hacerse para


atrás para dejar que TaeHyung cierre la puerta y poner en marcha hacia
el comedor.

— Espera — YoonGi lo detiene cuando TaeHyung está apunto de pasar


por su lado, toma su mano entre la suya y entonces lo observa de arriba
hacia abajo — ¿Iras así?

TaeHyung baja su vista hacia su vestimenta y cuando no nota nada malo


en esta dice — Si.

— Hace frío TaeHyung, te resfriarás — YoonGi comienza a


desprenderse de su chaqueta y ni siquiera le da tiempo al menor de decir
algo cuando esté ya está envolviendo su chaqueta por sus hombros.

— G-Gracias — TaeHyung se acomoda dentro de la suave fábrica de


esta, aunque en absoluto no tuviera frío, se sentía bastante caliente
dentro de la chamarra que incluso un escalofrío subió por su espina
dorsal ante el ligero cambio de temperatura.

YoonGi baja su mano a su espalda baja para de una forma respetuosa


guiar el camino por TaeHyung.

"No es nuestro Alfa." Su Omega reniega en su pecho.

Llegan al comedor de manera rápida y TaeHyung puede ver a JungKook


a través del vidrio, el Alfa está picando su fruta con el ceño fruncido y
podría decir que no luce intimidante, sino como un cachorro haciendo
una rabieta.
TaeHyung alza las comisuras de sus labios en una sonrisa que borra
rápidamente antes de que alguien se dé cuenta.

El Alfa abre la puerta para él y casi como el primer día que entró a ese
lugar, todo el mundo se queda en silencio ante su presencia, provocando
que el Alfa molesto dirija su mirada hacia ellos.

JungKook alza su rostro ante el silencio, terminado de masticar un


pedazo de manzana para ver a YoonGi, quien sostiene el hombro del
Omega de forma reconfortante, pero eso no es lo que hace que su
estómago se apriete dentro de él, ni que su corazón se hunda en su
pecho, sino el hecho de que su Omega esta cubierto por la chaqueta de
YoonGi, la cual JungKook está seguro dejará impregnado en olor del Alfa
en TaeHyung.

El Alfa baja su tenedor con fuerza y sabe que no puede hacer una
escena ahí mismo, en cambio se guarda el gruñido que amenaza con
salir de su pecho.

"Nos lo quieren quitar." Su Alfa dice con un gruñido. "No dejes que no lo
quiten." Termina susurrando con tristeza.

JungKook deja soltar un suspiro audible y todos esperan su reacción,


pero el solo da un asentimiento y todos lo toman como un continúen.

— Ven Tae — YoonGi toma el hombro del Omega y lo dirige hacia la


barra donde yacen todo tipo de alimentos.

JungKook debería de ser el que debería de estar sirviendo el desayuno


por su Luna.

— Voy a matarlo — Susurra para sí mismo — Lo voy a matar.

— ¿A quien? — Jimin dice desde atrás sentándose en su habitual


asiento, acomodando su servilleta en sus piernas.

— ¡Ya viste! — JungKook dice susurrando de una manera no tan discreta


— Te dije que ya todo está jodido — Como un niño cruza sus brazos en
su pecho — Ya no tengo hambre — El Alfa aleja su plato.
YoonGi debería de estar sentándose frente a él en ese momento pero en
vez de eso, toma su plato y junto con el Omega se sientan en la única
mesa vacía, alejados un poco del bullicio de la gente.

— Ya está, me canse — JungKook se para furioso de su silla,


provocando que un chirrido se escuche por todo el lugar.

— Te dije que se molestaría — El pecho del Omega se oprime


ligeramente y su labio inferior comienza a temblar.

— Ignóralo — YoonGi dice, comenzando a cortar sus panqueques —


Hoy iremos a la ciudad, si necesitas algo puedes pedírmelo — El Alfa
dice amablemente.

El Omega asiente para hundirse en su propio desayuno sin intercambiar


alguna palabra con YoonGi en todo el desayuno.

Las camionetas ya están siendo preparadas, Jimin tenia la lista con las
cosas que necesitaban ya en mano y solo estaban esperando a que
terminaran de llenar los tanques de los autos.

— Tengo una idea — Jimin dice, recargando su peso en el capote de una


de las camionetas.

— ¿Cual? — JungKook ajusta sus lentes de sol en el puente de su nariz,


recargando su espalda al igual y cruzando sus brazos en su pecho.

— Primero.. — Park lo voltea a ver con un rostro de extrañeza — ¿Por


que estás usando lentes de sol?

— Por que me veo bien.

— No hay Sol en el cielo, JungKook.

— Jodete y dime tu idea — Retira los lentes de su rostro.

— Deberías de preguntarle a TaeHyung si necesita algo de la ciudad —


Jimin se encoge de hombros — Sería un lindo gesto.

El Alfa asiente y cuando está apunto de ir hacia casa de Jimin, puede ver
a TaeHyung corriendo hacia donde ellos están, JungKook entonces
también comienza a acercarse hacia él y cuando están casi frente a
frente, TaeHyung pasa de largo.
— TaeH- — JungKook intenta decir cuando el Omega pasa de su lado,
se voltea para comenzar a seguirlo y entonces ve la escena que hace
que su sangre comience a hervir.

El Omega se acerca hacia YoonGi y toca ligeramente su hombro y


entonces acerca un pequeño pedazo de papel hacia él, el Alfa lo observa
y entonces asiente, y TaeHyung parece agradecido pues en ese instante
abraza a YoonGi por los hombros, recargando su rostro en su hombro.

Se separan después de unos segundos y entonces TaeHyung comienza


a caminar de vuelta por donde vino, pasando casi hombro a hombro con
JungKook.

El Alfa lo voltea a ver átonitamente.

Jeon forma un par de puños y con pasos decididos y sus ojos viendo en
rojo, se acerca hacia YoonGi.

— Hey JungK- — YoonGi se voltea hacia él pero es interrumpido por


Jeon arrancando el pequeño pedazo de papel de sus manos con fuerza,
para después empujarlo — Oye que te ocurre — YoonGi devuelve el
empujón pero con menos fuerza ejercida.

JungKook lee el pequeño papel y lo guarda dentro de su chaqueta para


intentar caminar de vuelta hacia Jimin.

— Eso no es tuyo, JungKook — YoonGi trata de detenerlo.

Jeon no hace caso y trata de volver a caminar, hasta que YoonGi lo


detiene e intenta meter su mano dentro de los bolsillos del rubio para
arrebatarle el papel.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 1O
— Aléjate YoonGi — JungKook se voltea abruptamente, empujando
bruscamente la mano de su amigo de sí mismo.

— Entrégame el papel, JungKook — Y lo detiene del hombro, apretando


su mandíbula y viendo directamente a los ojos de su Alfa.
— No — Jeon niega, metiendo su mano a su bolsillo, asegurándose que
aún tiene el pequeño papel dentro de su bolsillo, está apunto de
retroceder cuando siente un empujón en su espalda.

— Entrégame el puto papel, JungKook — YoonGi esta vez dice con


brusquedad, sus pupilas dilatándose dentro de sus cuencos mientras sus
manos inconscientemente se vuelven puños.

Los demás habían parado lo que estaban haciendo en el momento en el


que habían escuchado el tono amenazador salir de la boca de YoonGi, el
tono que nadie, absolutamente nadie se atrevía a usar, al menos no con
el Alfa.

JungKook se voltea mirando en rojo, sus botas clavándose en el asfalto


con fuerza cuando comienza a caminar cerca de YoonGi, quedando cara
a cara.

— ¿Perdón? — El Alfa pregunta, alzando su rostro en dominación hacia


el otro.

— No quiero hacer esto — YoonGi lo encara — Pero lo haré si tengo


que.

— ¿Me estás amenazando? — Bufa, el frío ambiente provocando que


salga un humo blanco por su boca — ¿Me estás amenazando a mi? —
JungKook relame sus labios y ríe ante el descaro.

Nadie le faltaba al respeto, absolutamente nadie y menos otro Alfa.

— Jodete — YoonGi rueda sus ojos — Eso que tienes no es de tu


incumbencia, así que entrégalo.

La mandíbula de JungKook se ensancha y entonces agarrando


desprevenido a YoonGi, le propina un buen golpe en la mandíbula que
hace que su rostro se gire por completo.

— No permito... — Jeon se toma un momento para tronar su nudillos —


Que vuelvas a dirigirme la palabra de esa manera.

YoonGi toma su rostro con una de sus manos, un ligero hilo de saliva
había salido de sus labios manchando su mejilla derecha, la rabia y la
dominancia se apoderó de él y sabía muy bien que si lo hubiera
pensando mejor, no se hubiera atrevido a hacer lo que estaba apunto de
desatar.

Una pelea, con el Alfa de su propia manada, una pelea, donde sabía muy
bien no podía ganar.

YoonGi se acerca hacia JungKook y dirige su puño cerrado hacia él, el


cual Jeon esquiva para propinarle un buen puñetazo en la mejilla.

El Alfa de la manada entonces comienza a ver en rojo.

— Oh mierda — Jimin masculla por lo bajo, cubriendo su boca en


sorpresa, comenzando a acercarse donde los dos chicos ya se están
moliendo a golpes en el piso — ¡Alguien haga algo maldita sea! — Grita,
empujando a un par de personas para que los separen.

Hay sangre que emana de YoonGi en el piso y JungKook está a


ahorcajadas de él, golpeando su rostro con una fuerza inmensurable,
pero YoonGi no se queda atrás cuando de alguna manera logra voltear al
rubio para jalarlo del cuello y azotarlo contra el piso.

— Dritt — Uno de los hombres que llevaba cargando un par de cajas


para cuando marchasen hacia la ciudad llegó corriendo hacia la escena.
[Mierda]

Junto con otro compañero empezaron a jalones despegar a JungKook


del Alfa, tomándolo de los antebrazos para arrastrarlo hacia atrás.

Pero JungKook con un tirón se hizo hacia adelante y entonces conectó


un golpe en el diafragmara de YoonGi, podía sentir sus pulmones
quemar dentro de si, secretaba adrenalina y fuego. El sabor metálico por
las cortaduras dentro de su boca lo hacían soliviantar.

— ¡Basta JungKook! — Jimin llegó a tiempo antes de que alzara a


YoonGi por el cuello de su camisa, el Beta lo tomó del antebrazo y lo hizo
hacia atrás — Ya basta.

Ambos estaban igual de destrozados, YoonGi ya tenía una mejilla


amoratada, mientras que JungKook tenía su hombro dislocado y sus
labios estaban partidos, los cuales ya empezaban a escurrir sangre.
El Alfa gruñó hacia YoonGi y entonces abriéndose paso a través del
cúmulo de gente se subió a uno de los autos.

— Hijo de puta — Jeon susurra, agarrando un papel de la guantera para


limpiar la sangre que escurría por su labio inferior.

— ¿Que fue todo eso de allá? — Es lo primero que pregunta Jimin al


subirse del lado del copiloto.

— YoonGi se lo buscó — Masculla por lo bajo, comenzando a poner el


auto en marcha.

— Por la Luna, parecen malditos adolescentes — Jimin se cruza de


brazos — ¿Que clase de ejemplo acabas de dar para los demás?

— No me importa Jimin — Se coloca sus lentes oscuros de nuevo —


Ahora si no te importa, prefiero no hablar ahora — Estira su mano para
prender la radio y busca alguna estación de rock clásico.

Llegaron a la ciudad en aproximadamente dos horas, había visto a


YoonGi de soslayo y el chico parecía arrepentido y para ser honesto él
también lo estaba.

Jugueteó con sus manos cuando la mejilla amoratada de su amigo se


hizo ver, su labio medianamente inflamado.

"Él se lo buscó." Su Alfa bufa en su pecho.

JungKook negó ligeramente con su cabeza y dejó de ver a YoonGi para


entonces recordar el pequeño papel que había ocasionado todo. Lo sacó
de su bolsillo para observarlo por un momento antes de abrirlo.

• Supresores en tabletas marca "Omegazol."

• Paracetamol.

JungKook remarcó su ceño al leer la primera cosa de la lista, ¿Por que


su Omega le pedía supresores a YoonGi?

Pedirle supresores a un Alfa era algo demasiado personal, generalmente


en Omega solo le pedía esas cosas a su Alfa, solo a su Alfa.

¿Acaso TaeHyung consideraba a YoonGi su Alfa?


El corazón de JungKook cayó a su estómago y su mandíbula se
ensanchó ligeramente.

Arrugó el maldito papel con fuerza y volvió a guardarlo en su chamarra,


ahora no solo estaba enojado, sino dolido.

"Idiota." Jeon dejó salir un audible suspiro para comenzar a guiar el


camino hacia un callejón donde muchos mercaderes tendían puestos y
vendían toda clase de comida y especias a un excelente precio, siempre
prefería ayudar a los pequeños comerciantes que a las grandes cadenas
de comida.

— Jimin irá por las latas de comida y los demás completen lo que falta en
la lista, YoonGi tú irás conmigo a la farmacia — JungKook dice con
nerviosismo, puede notar al Alfa alzar su rostro en confusión para
después asentir en aprobación sin nada más que decir.

Jimin toma un par de cajas de la parte trasera de una de las camionetas


y junto con los demás se pierden entre todas las carpas de el callejón.

YoonGi se acerca con una mueca hacia JungKook para colocarse aún
lado de él y esperar a que este comience a caminar hacia la farmacia.
Las calles están medianamente concurridas, hay un par de personas con
bolsas de mandados y como el clima sigue igual de fresco y por tanto y
de alguna manera también caluroso, hay un par de niños corriendo por
las calles y montando sus triciclos por toda la ciudad, de alguna forma
eso hace que JungKook se ponga nostálgico, el nunca tuvo la
oportunidad de hacer algo así.

— Vamos — JungKook dice apartando su mirada para comenzar a


caminar al lado opuesto de las concurridas calles.

YoonGi asiente y comienza a caminar hombro a hombro con JungKook,


de alguna forma siendo protector con el Alfa de su manada incluso si
ahora lo que quería era molerle la cara a golpes.

La farmacia no está tan lejos y se encuentra en la esquina de una calle,


JungKook se abre pasó y sostiene la puerta abierta para su amigo antes
de entrar tras él, en ese momento se separan y ambos comienzan a
agarrar cosas diferentes de los estantes.
JungKook se dirige hacia los productos de limpieza personal y agarra un
par de rastrillos y espuma para afeitar para sí mismo y después se
encuentra con YoonGi en donde tienen que pedir las cosas que no
pueden tomar por sí mismos.

— God ettermiddag — JungKook habla para después hacer una leve


inclinación de cabeza en respeto. [Buenas tardes]

La Omega que atiende el local imita su acción para entonces imitar lo


anterior dicho.

— Jeg trenger et... — Jeon se traba ligeramente buscando las palabras


correctas — Et omega piller — Dice inexpertamente. [Necesito un par de
pastillas para Omega]

Saca el papel de su chamarra y lo desliza hacia la Omega.

La chica toma el papel y lee todo lo de dentro para después formad una
mueca, desconcertando a JungKook.

— Hva? — YoonGi pregunta por JungKook, moviendo su cabeza de lado


en confusión. [¿Que?]

— Disse pars omega pillene er ikke veldig bra — La Omega contesta.


[Estos supresores no son muy buenos para los Omegas]

JungKook ve de la chica hacia YoonGi esperando a que esté le traduzca


lo anterior dicho.

— Dice que estas pastillas no son muy buenas — YoonGi dice viendo al
Alfa a los ojos.

JungKook forma una mueca y asiente — Dile que entonces cuales


recomienda.

YoonGi traduce al instante y la Omega se va hacia unos estantes y toma


un par de cajas y se las muestra a JungKook, quien las toma en manos y
las analiza expertamente.

— er de for omegaen din? — La chica pregunta, sus mejillas volviéndose


coloradas. [¿Son para su Omega?]
YoonGi sonríe y entonces traduce — Ella pregunta que si son para tu
Omega, JungKook.

El Alfa enarca una ceja hacia su amigo. Pasa saliva audiblemente y


entonces asiente, bajando su rostro hacia el suelo.

YoonGi abre su boca en sorpresa y sus manos caen a sus costados y


entonces todo encaja como un rompecabezas, JungKook no estaba
molesto, sólo estaba... celoso.

Antes de que YoonGi pueda decir algo, JungKook con un asentimiento le


entrega las dos cajas de supresores devuelta.

La chica cobra todo con prisa y entonces les entraba todo en una bolsa
de plástico que JungKook toma para salir de la tienda, la cual de repente
se siente sofocante.

— JungKook — YoonGi intenta decir cuando este empieza a caminar con


un poco de más prisa.

— Solo cállate — El Alfa dice.

— No — YoonGi lo detiene tomándolo de una de sus muñecas,


obligando a que el Alfa lo mire.

— No quiero discutir esto contigo — JungKook se suelta de su agarre y


comienza a caminar lejos de nuevo.

— No — YoonGi reniega — Hablaremos, tenemos tiempo anda, te


invitaré un helado — El Alfa guiña uno de sus ojos hacia JungKook
provocando que esté suelta una carcajada.

Hace media hora habían recogido los víveres que tenían que llevar hacia
la manada, sólo estaban YoonGi y JungKook mientras que los demás
estaban regados por toda la ciudad haciendo compras de cualquier tipo.

— Hey, ahora eres mi mejor amigo y mi segundo al mando — JungKook


reniega — Deberías tenerme confianza.

El chico se cruza de hombros y entonces niega.

— Yo no he dicho que acepto ser tu mejor amigo — YoonGi niega.


— Es una ley — El Alfa de la manada se cruza de brazos — Solo dime si
hay un Omega por ahí que te ande revolcando el estómago.

— No quiero decirte — YoonGi comienza a caminar por las angostas


calles con más prisa.

— Oye — JungKook relame sus labios y de repente se pone serio —


¿Que acaso no me quieres decir por que te gusto?

YoonGi se queda perplejo para después fingir tener arcadas.

— Asco JungKook — YoonGi ríe — Si me gustarán los Alfas te aseguro


que no serías tú en quien me fijaría — El Alfa rueda sus ojos para
entonces en una de sus ocurrencias decir — Si esta es una forma de
confesar tus sentimientos hacia mi JungKook, al menos invítame un
helado primero.

— Estupido — Jeon le da un golpazo en su hombro izquierdo para


después comenzar a correr detrás de YoonGi de nuevo.

Ambos llegan a una heladería en la esquina de una calle, está


ligeramente vacía y solo hay una señora de mediana edad atendiendo el
lugar.

Ambos entran entre carcajadas para entonces centrarse en todos los


diferentes sabores y colores de la heladería.

— Fresa y... — Dice JungKook sosteniendo un billete en mano.

— Chocolate con menta — YoonGi termina.

Toman ambos barquillos después de pagar para dirigirse a las bancas de


un parque que se encontraba cerca, terminan sus helados en silencio,
simplemente disfrutando de la compañía del otro.

Cuando ambos sacuden las boronas de sus playeras es cuando YoonGi


se atreve a preguntar.

— ¿Tú tienes a alguien? — Le ve a los ojos directamente.

— Solía haber alguien pero no funciono, además de que fue cuando aún
iba en la escuela — JungKook simplemente se encoge de hombros.
— ¿Te gustaría encontrar a tu Luna?

JungKook bufa y entonces alza las comisuras de sus labios en una


pequeña sonrisa.

— Claro que si...

Así es como terminan sentados con conos de helado en las manos, en la


misma banca donde su amistad había surgido hace un par de años, con
las hojas de los árboles cayendo y bullicio de la gente cubriéndolos,
ambos permanecían en silencio mientras lamían sus helados y
observaban a la gente pasar.

— ¿Te gusta? — JungKook decide romper el silencio, aún viendo hacia


el frente.

— ¿Que dices? — YoonGi despega su helado de sus labios.

— ¿Te gusta TaeHyung? — JungKook achina ligeramente sus ojos para


entonces llevar su helado hacia sus labios de nuevo, saboreando el
delicioso sabor en su paladar, de alguna forma haciendo que el hoyo
prominente que se había posado en su estómago fuera un poco más
soportable.

— No — YoonGi niega con rapidez — Es demasiado lindo y adorable


pero no es mi Omega — Guarda silencio por un momento para después
regresar la pregunta — ¿A ti te gusta TaeHyung?

— Si — Baja su mirada hacia su mentón — Él es mi Luna — JungKook


dice, sintiendo su corazón acelerarse ante las palabras.

— Mierda — YoonGi de repente comienza sentirse mal — Lo siento


JungKook si y-

— No — Lo corta — No es tu culpa, tu no sabias y yo en vez de hablarlo


simplemente me solté a gruñirte y golpearte.

— ¿Por que no me lo dijiste antes? — YoonGi esta vez lo golpea hombro


a hombro.

— Sabes que no soy bueno hablando y e-expresarme acerca de esto me


jode — El Alfa toma sus cienes — De verdad me jode.
— Aún así lo siento — YoonGi lo abraza por los hombros, lamiendo su
helado antes de que escurra en su ropa — Yo no estaba cerca de
TaeHyung porque me gustara.

— ¿Entonces? — Las mejillas de JungKook se encienden ligeramente.

— Él me estaba ayudando — Esta vez es YoonGi quien se sonroja — Me


gusta alguien y decidí pedirle un consejo — El Alfa termina de masticar
su barquillo para después limpiar sus labios con su servilleta — Descubrí
que es buena persona y como no tiene a nadie que se encargue de él o
simplemente que le haga compañía, decidí acercarme.

— Espera — JungKook lo detiene — Te gusta alguien y no me dijiste —


Lo golpea — ¡Que clase de amigo eres!

— ¡Hey! — YoonGi le regresa el golpe — Tú tampoco me contaste.

— ¿Y quien es? — Pregunta con emoción.

— No te dire.

— Oye vamos, repetiremos lo mismo que hace unos años — JungKook


enarca sus cejas.

— No se si lo aceptaras del todo, yo sol-

— ¿Acaso te gusto? — JungKook pregunta.

— ¡Mierda JungKook cuando vas a entender que no estoy enamorado de


ti!

— Yo solo pregunto — Alza sus manos en paz — Sabes que no te


juzgare, puedes decirme.

— Jimin — YoonGi cierra sus ojos cuando lo dice — Ya está lo dije.

— ¿Jimin? — Jeon forma una mueca — Hombre es como mi hermano


así que solo dire... — Se piensa sus palabras — Si llegas a lastimarlo te
juro qu-

— ¿Entonces lo aceptas? — Pregunta con esperanza, sus ojos


destelleando.
— Claro que lo acepto — Le sonríe a su amigo de forma reconfortante.

— Solo que no se como acercarme a él — YoonGi bufa — TaeHyung me


ha dado un par de ideas pero de verdad me da miedo.

— ¿Por eso anduviste restregándote con mi Omega todo este tiempo? —


JungKook pregunta ofendido.

— Si — YoonGi comienza a ponerse de pie — Será un buen Luna.

— Eso si él me acepta — Forma una mueca — Siento que ya he jodido


todo con él.

— No lo creo — YoonGi estira su mano hacia él para ayudar a que se


ponga de pie.

— Yo te ayudaré — Ambos dicen al mismo tiempo, provocando que


comiencen a reír.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 11
Regresaron a la manada cuando el sol estaba apunto de esconderse
entre las blanquecinas montañas, el ambiente no era igual de pesado
que como cuando se habían ido, y Jimin se había dado cuenta que
YoonGi y JungKook habían hecho las pases pues incluso el Alfa esta vez
se había alistado y ahora iba en la parte trasera junto con ellos.

YoonGi iba en completo silencio en la parte trasera y las ligeras miradas


que le daba JungKook a través del retrovisor hacían que sus mejillas se
encendiesen de color carmín, JungKook le guiñaba el ojo y apuntaba con
su mirada hacia el Beta, quien se encontraba muy ocupado viendo los
paisajes como para poner atención a las fuertes miradas que ambos
compartían.

— Mm — JungKook aclara su garganta fuertemente, haciendo que el


Beta despegue su vista de la ventana — Y Jimin... — El Alfa sostiene el
volante con fuerza — ¿Como has estado?

El Beta se desconcierta ligeramente y agita su cabeza — Ah... bien


supongo que bien.
JungKook vuelve a dirigir una mirada hacia YoonGi.

— Mm — La voz de YoonGi sale rota al principio pero después aclarando


su garganta empieza a comenzar una plática — ¿Y ustedes como se
conocieron?

JungKook rueda sus ojos y bufa.

— Desde que tengo memoria limpio la mierda de JungKook — Jimin dice


honestamente, una pequeña sonrisa se forma en la comisura de sus
labios.

— En la escuela — JungKook dice — El padre de Jimin trabajó para mi


padre y ahora Jimin trabaja para mi.

— Yo no trabajo para ti — Park rueda sus ojos — Trabajo para tu


manada.

— Entonces trabajas para mi — JungKook voltea a verlo ligeramente y


guiña uno de sus ojos hacia su amigo.

Jimin bufa y regresa su mirada hacia la ventana, se ve un poco molesto e


irritado pero JungKook prefiere no preguntar en ese momento.

— Idiota — YoonGi le dice entre dientes mientras suelta un puñetazo en


su hombro y vuelve a asegurarse en su asiento, repitiendo la misma
acción que Jimin.

— Sensibles — JungKook dice para sí mismo, asegurando su agarre en


el volante sin pronunciar otra palabra en todo el camino.

Cuando llegaron ya era de noche completamente, la temperatura había


bajado un par de grados y había un fuerte aire que movía en sintonía a
los árboles, algunas hojas caían al suelo como papel.

JungKook despertó a Jimin agitando su hombro para después disponerse


a bajar de la camioneta y tomar un par de cajas con verduras dentro para
llevarlas hacia la cocina.

YoonGi lo siguió por detrás y entraron hacia el complejo donde


cocinaban el desayuno, la comida y aveces la cena.
JungKook dejó las cajas en el suelo y las acomodó en pilas a lado del
enorme refrigerador, donde después la cocinera se haría cargo de
refrigerar o cortar para preparar algún otro platillo.

La señora aún estaba lavando un par de trastes cuando ambos la habían


interrumpido.

— Takk, JungKook — La señora secó sus manos en su mandil para


entonces acercarse al Alfa y plantar un pequeño beso en su mejilla y
después hacer una pequeña inclinación de cabeza en respeto. [Gracias]

JungKook sonrió amablemente y devolvió el gesto.

— Si necesita algo más, no dude en decirme — Tomó una de sus manos


y dejó un pequeño beso en ella.

Termino de despedirse de la señora de mediana edad para entonces


recordar que aún tenía la cosas de TaeHyung dentro de su chaqueta.

YoonGi notó su expresión exasperada pues cuando ya se encontraban


fuera, el Alfa se acercó a dar un apretón en su hombro derecho en
reconforte.

— Puedes hacerlo, sabes que puedes — YoonGi dijo en un susurro.

— Mierda — JungKook toma su pecho dramáticamente, sintiendo su


corazón acelerarse con solo pensar en el olor a café amargo y madera,
sus dos combinaciones favoritas, aquellas arruguitas marcadas en la
esquina de sus ojitos, una linda y singular so-

JungKook tiene que agitar su cabeza antes de perder su cordura.

"Puedes hacerlo." Su Alfa comienza a brincar. "Y entonces lo cuidamos y


lo hacemos nuestro esposo."

— Él me odia — Susurra — Mierda, mejor dáselo tú — El Alfa saca la


bolsa de plástico de su chaqueta, entregándosela a YoonGi, quien toma
la bolsa entre sus brazos por el repentino movimiento.

— ¿Seguro?
— No — JungKook gruñe en su pecho, quitándole la bolsa de nuevo —
Lo siento, lo siento — Se disculpa hacia su amigo, quitando su semblante
de Alfa posesivo.

YoonGi suspira y alza sus comisuras de sus labios en una pequeña


sonrisa confortable.

— Pocos somos felices, JungKook — El Alfa dice viendo hacia ningún


punto en específico — Si tu felicidad está en frente de ti, no lo arruines.

JungKook asiente, parándose en su lugar con más seguridad, tomando la


bolsa en su mano con fuerza para comenzar a caminar, fingía que en
realidad su corazón no latía con fuerza en su pecho, que su pulso no
estaba acelerado y que sus manos no habían comenzado a sudar, tenía
que fingir como si no estuviera nervioso para poder encontrarse a sí
mismo con un poco más de seguridad.

Pocos somos felices.

YoonGi tenía razón. Pocos lo eran. Desde que JungKook tiene memoria,
todo aquello que siempre había querido, aquello que de verdad lo hacia
rogar y caer en sus rodillas frente a su padre, se le había sido negado.

Pero ahora su padre no estaba, él estaba forjando su propio destino con


sus decisiones, él era el encargado de construir su propio camino poco a
poco, una libertad que antes no había conseguido.

El ruido de sus botas chocando con el pavimento ligeramente mojado


retumba con fuerza en sus oídos, siente las palmas de sus manos frías
dentro de su abrigo y no puede dejar de relamer sus labios en
nerviosismo.

Llega frente a la casa y la luz de una de las ventanas se puede ver a


través de las ligeras cortinas, cuando estira su brazo para chocar sus
nudillos con la madera de la puerta es cuando nota que está temblando,
está genuinamente temblando.

Su padre estaría riéndose de él si lo viera.

Toca dos veces la puerta ligeramente, ansioso porque sea Jimin quien
abra la puerta para de esa forma no tener que enfrentar a TaeHyung
directamente en ese preciso momento.
La puerta se abre lentamente, casi como si fuera un tipo de tortura para
él, para entonces ver una melena rubia asomarse por el umbral.

— JungKook — Jimin está completamente cubierto en una manta y su


cabello estaba revuelto en su cabeza.

— Hola — Las mejillas de JungKook se encienden en anticipación ante


sus palabras — ¿Está TaeHyung? — El Alfa se golpea mentalmente ante
eso, es su maldita casa.

— Eh, si — Jimin abre completamente la puerta, invitándolo a pasar.

El Alfa entonces se encamina hacia la sala de la casa, un pequeño


silencio incómodo cae entre los dos.

— Debe de estar en su habitación leyendo alguna novela — Jimin hace


un ademán mientras vuelve a acostarse en el sofá — Puedes subir, Alfa.

JungKook asiente, sin embargo no se mueve, jugueteando con la bolsa


dentro de su abrigo arrugándola, esperando de alguna manera tomar el
suficiente valor para en caminarse escaleras arriba.

Mierda, incluso puede oler el embriagante olor de TaeHyung desde ahí.

Cuando lleva un par de minutos sin moverse es cuando Jimin decide


interrumpirlo.

— ¿Que no te moverás? — Dice en un tono burlesco — TaeHyung no


muerde — El Beta guiña un ojo hacia él.

JungKook amenaza con gruñir hacia él, enseñando la fila de sus dientes
hacia el Beta, el cual solo rueda sus ojos.

Arrastra sus pies hacia las escaleras, notando como su corazón


comienza a acelerarse cada vez que avanza un escalón, el aroma del
Omega se vuelve más potente cuando está delante de la puerta.

Toma valor por un instante e introduciendo aire en sus pulmones para


después expulsarlo con un audible suspiro, toca la puerta una vez.

Pasan unos segundos antes de que el Omega diga en un tono bajo —


Puedes pasar, Jimin.
JungKook toma el pomo de la puerta girándolo lentamente para entonces
asomarse y ver al Omega, sentados cruzado de piernas en la cama, con
una cobija al rededor de sus hombros y ropa suelta, hay un café a un
lado de su cama y su nariz está ligeramente rojiza en la punta.

Malditamente adorable.

El corazón del Alfa se hincha ante esa vista, no pudiendo evitar alzar sus
labios en una expresión de conmoción y ternura.

Cuando TaeHyung se da cuenta que es JungKook y no Jimin,


inmediatamente se pone de pie con una rapidez inmensurable, dejando
caer la cobija en la cama y ajustando su ropa para después colocarse
sus pantuflas.

— JungKook — El Omega susurra, escondiendo sus brazos dentro de


las mangas de su sudadera, formando un par de puños, sus ojos se
vuelven increíblemente dilatados y brillan gracias a la luz de la
habitación.

Al principio JungKook no dice nada, se queda parado en el umbral de la


puerta sin moverse, casi como si sus pies estuvieran pegados al suelo,
se siente vulnerable frente a TaeHyung, un sentimiento que no había
sentido antes, al menos no ante un Omega.

— Hola, cachorro — JungKook dice su voz amenazando con cortarse al


final de su oración — Lamento interrumpirte, sólo venía a hablar contigo.

El Alfa puede ver desde su posición como TaeHyung forma una pequeña
mueca para después asentir, volviendo a sentarse en su cama pero ya
sin colocarse la cobija, JungKook toma eso como una señal de que
puede quedarse y entonces se sienta en la silla que se encuentra en una
esquina en la habitación, donde el abrigo del menor está recargado en el
asiento.

JungKook toma el abrigo entre sus manos para poder sentarse, lo toma
en brazos y lo deja en sus muslos.

— ¿H-Hice algo malo? — TaeHyung pregunta casi como un niño chiquito


a punto de ser regañado,comenzando a jugar con sus manos — Lo
siento.
— Hey — Jeon niega con su cabeza — Nei — Dice con prisa — No has
hecho nada malo.

— Det er greit — TaeHyung contesta — ¿Donde está YoonGi? — [esta


bien]

Y JungKook no estaba preparado para que lo que TaeHyung preguntara


fuera acerca de YoonGi, por lo que su Alfa se enojó inmediatamente,
amenazando con soltar un gruñido gutural.

El Alfa apretó sus puños y suspiro.

— Debe de estar en su casa — Dice cortante — Te he traído esto —


JungKook dice, sacando la bolsa de papel dentro de sus bolsillos,
extendiéndola hacia TaeHyung.

Las mejillas del Omega se encienden, casi pareciendo un jitomate, toma


la bolsa con rapidez de las manos de JungKook, comenzando a sacar el
contenido de ellas.

— E-Estás no son las que le he pedido a YoonGi — Comienza a decir.

— Lo se — JungKook se cruza de brazos — Me han dicho que los


supresores que tú usas no son muy buenos para ti.

— Pero yo no puedo pagar esto — Niega, volviendo a entregarle la bolsa


a JungKook.

— No, no — JungKook niega rechazando la bolsa de vuelta —


Quédatelos, Omega.

— Pero no puedo pagarlo JungKook.

— No te estoy pidiendo que me pagues — JungKook se pone de pie de


nuevo, para deslizarse a un lado de TaeHyung, tomando asiento en la
cama que huele increíblemente a chocolate y madera, Jeon estaba
seguro de que era su olor favorito en todo el mundo, se atreve a tomar la
mano del Omega entre la suya, disfrutando de la suave piel rozar con sus
manos ásperas.

El Omega lo ve directamente al rostro, sus ojos color verde mezclándose


con el azul de los suyos, puede ver que TaeHyung está reteniendo su
labio con sus dientes casi como si estuviera a punto de hacer un
pequeño mohín.

El Alfa lleva las manos del Omega hacia su rostro, tomando con más
firmeza la mano de TaeHyung para acercarla hacia sus labios y besar el
dorso de su mano.

Pocos somos felices.

— Cuidare de ti, Omega — JungKook susurra, aún sosteniendo la mano


de TaeHyung.

Kim suelta un suspiro entrecortado, sintiendo su corazón acelerarse ante


las palabras, tomando la iniciativa de llevar una de sus manos hacia el
rostro del Alfa, trazando con sus dedos la mandíbula.

— Du sverger? — TaeHyung susurra.

JungKook lo ve al rostro asintiendo, lo juro.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 12
El Alfa no se atrevía a besarle, no después de todo lo que había hecho,
incluso si su piel escocía por acercarse y estrellar sus labios con los de
TaeHyung, sentir esa piel suave rozar con la piel áspera de su cuerpo,
tener el olor de su cuello cerca y aspirarlo con profundidad, no se atrevía
a hacerlo.

Alejo su mano con delicadeza de la de TaeHyung, la otra mano del


Omega aún transmitiendo ese calor en su mejilla, haciendo que una
llama pequeña se encendiera de nuevo, una llama que su padre había
apagado a golpes y gritos.

JungKook dejó una de sus manos en su rodilla y cuando TaeHyung se


alejó del tacto por igual, se colocó de pie.

— Ahm — El Alfa rascó la parte trasera de su nuca en nerviosismo —


Espero y sepas perdonarme — Suelta de repente, viendo por fuera hacia
la ventana pequeña en el cuarto.
El Omega no contesta con rapidez, se toma con tranquilidad aquellas
palabras, repasando todo lo sucedido hace unos momentos, se coloca de
pie y toma la mano de JungKook, volteándolo para poder quedar frente a
frente.

— Yo estuve muy triste desde aquella noche que me apuntaste con un


arma sabes — No hay un rastro de nerviosismo en sus palabras, como si
TaeHyung ya hubiera ensayado lo que diría — Me humillaste y me
trataste con tal desprecio — A pesar de que las palabras son duras, no
salen en forma de enojo de la boca de TaeHyung.

— Yo- — El Alfa intenta hablar, su rostro repasando el del Omega con


prisa, su corazón comenzando a sentirse pesado.

— No — TaeHyung lo acalla — Entonces comencé a sentir una urgencia


de estar a tu lado incluso si solo me hicieses sentir como un estupido —
Esas últimas palabras salen rotas — Yo no entendía si tú no sentías lo
mismo, o si simplemente me despreciabas tanto como para no sentir lo
mismo. Hace una pausa, dirigiendo su mirada hacia el piso para volver a
alzarla — Aún así de un momento comencé a ver un cambio, estaba
seguro de que tu sentías la misma urgencia de estar a mi lado que yo.

JungKook relame sus labios, de un momento a otro sintiéndose


intimidado ante las palabras, se toma un momento a que TaeHyung
hable de nuevo y cuando no lo hace entonces con sus brazos temblando
acerca al menor a un abrazo.

— L-Lo siento — Sus palabras salen rotas, casi como un susurro, el nudo
de su estómago subiendo hacia su garganta, no dejándolo respirar.

El Omega se toma un momento en devolver el abrazo, subiendo sus


brazos hacia el cuello de JungKook, obligando a este a aferrar sus
brazos en su cintura, JungKook toma ese momento de cercanía para
esconder su cabeza en el hueco entre el cuello y hombro de TaeHyung,
aspirando arduamente el olor de el shampoo acaramelado junto con su
olor natural.

TaeHyung se toma el tiempo de amar el toque que ansiaba de los brazos


de JungKook rodeando su cadera, abrazando su torso con fuerza y
seguridad, algo que había necesitado desde que se había ido de casa.
Toca ligeramente el cabello de la nuca de Jeon, cerrando sus ojos
cuando la conmoción se acumula en su pecho.
— Esta bien — Susurra TaeHyung, su aliento chocando con la piel del
Alfa, mandándole un escalofrío por toda su espina dorsal.

Esta bien.

— No lo está — JungKook se separa — Hay muchas cosas que no


conoces de mi — Muerde el interior de sus mejillas, volteando su espalda
hacia Kim — No quiero justificarme, pero tengo un pasado TaeHyung y
no es agradable, he perdido la manera de acercarme a la gente, lastimo
a las personas de mi alrededor sin quererlo, te lastime a ti...

— Lo entiendo JeonGguk — TaeHyung dice.

— Se qué tal vez sea un poco pronto — Comienza volteando esta vez a
verlo — Ahora que se que tú al igual que yo sientes... — Suspira — Que
somos destinados... — Juguetea con sus manos — ¿Me dejarías intentar
cortejarte?

TaeHyung no contesta nada.

— Entenderé si dices que no — JungKook se voltea hacia la puerta,


estirando sus manos para abrirla y huir de ahí.

El Omega se cruza de brazos y sonríe — ¿Dejarás de ser un estupido?

El Alfa voltea a verlo y asiente.

— Entonces si — El Omega dice.

— ¿Enserio? — JungKook deja la perilla de la puerta y se acerca al


espacio personal del Omega.

— Enserio, JungKook — TaeHyung sonríe genuinamente hacia el mayor,


quien suelta un suspiro en alivio.

— Gracias, gracias — El Alfa toma al Omega por su cadera y lo junta a


un abrazo de nuevo — Prometo hacerlo bien.

TaeHyung asiente, escondiendo su cabeza en el pecho de JungKook, su


corazón dando un vuelco incluso si ya había tenido al Alfa así de cerca
hace unos instantes.
— Ya es tarde, Omega — JungKook lo separa con cuidado de su cuerpo,
los ojos de ambos aún cerrados, aspirando el aroma del otro,
embriagándose entre el olor dulzón de Kim y el olor amargo de Jeon —
Debería de dejarte dormir.

TaeHyung no quiere admitir que no quiere que JungKook se vaya, sin


embargo, simplemente asiente, abriendo la puerta para que el Alfa salga.

Antes de salir, JungKook toma una de las mejillas regordetas de


TaeHyung con la palma de su mano y entonces se inclina, muy cerca del
rostro del Omega provocando que su estómago de un vuelco, por instinto
cierra sus ojos, esperando a que el Alfa haga cualquier cosa que tenga
en mente.

JungKook plasma un pequeño beso en la comisura izquierda de sus


labios, una parte de la piel de los labios del rubio rozando los suyos,
dejando un cosquilleo ahí cuando esté se separa.

— God Natt — TaeHyung susurra, abriendo sus ojos de nuevo.

— God Natt, kjaere — JungKook contesta por igual. [Buenas noches,


cariño]

El azabache abre su boca abruptamente pro el apodo, pero antes de que


pueda decir algo JungKook con una sonrisa socarrona, cierra la puerta
detrás de él.

— Frekk og idiotisk — Kim susurra, achinando sus ojos hacia la nada.


[Grosero e idiota]

Jimin escucha la madera rechinar de los escalones, haciendo anunciar a


JungKook, quien baja las escaleras con una sonrisa idiota en su rostro.

— ¿Por que has tardado tanto? — Jimin pregunta, sorbiendo su nariz.

— Creo que tengo una cita — Dice, mordisqueando su labio inferior entre
sus dientes.

— Mierda — Jimin se pone de pie abruptamente, camina hacia JungKook


con pasos apresurados y lo arrastra hacia el sillón consigo —
¿TaeHyung te ha dicho que si?
— Lo ha hecho — El Alfa muestra la fila de diente blanquecinos de su
boca.

— Creí que te lo pondría más difícil — Jimin abre cancha en el sillón para
que JungKook se siente a su lado.

— Soy su Alfa — Sonreí socarronamente de nuevo.

— ¿Estás seguro de eso? — Park pregunta en broma.

— Claro que estoy seguro — Gruñe ligeramente.

— Diosa Luna — El Beta talla sus ojos — Estoy feliz por ti, se vienen
grandes cambios para la manada, todos estarán muy sorprendidos.

— ¿Eso crees? — JungKook pregunta ya más serio.

— Si, puede que algunos se enojen, TaeHyung no es de la manada —


Mordisquea su mejilla interior, una burbuja de nerviosismo comenzando a
formarse en su estómago.

— Si tienen alguna queja pueden venir a presentarla conmigo —


JungKook tensa su mandíbula, para proceder a tronar sus nudillos.

— Hey, calma tigre — Jimin pone una mano en su hombro — Tenemos


que llevar toda esta situación como debe ser llevada.

— ¿Como es eso? — Jeon rueda sus ojos, comenzando a desesperarse.

— La manada tiene que aceptar a TaeHyung poco a poco, tienen que ver
el cambio en ti primero para que los demás comiencen a cambiar
también — Jimin se toma un momento para pensar — Tendrás que tratar
a TaeHyung como si ya fuera tu Luna.

— Esta bien — JungKook asiente — Te dejare descansar, yo necesito


dormir también — El Alfa se pone de pie para dirigirse hacia la puerta.

— Oye — El Beta lo detiene abruptamente antes de que salga por la


puerta.

— ¿Ahora que? — Voltea a verlo.


— ¿Lo has besado? — Jimin sonríe de una manera tímida, casi como un
niño.

— ¿Que?

— ¿Que si lo has besado?

— Eso no te incumbe — JungKook vuelve a tomar la manija de la puerta.

— Espero que no lo hayas hecho por que creo que TaeHyung esta
apunto de resfriarse — Ríe.

— Jodete — JungKook sale por la puerta.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capitulo 13
Cuando JungKook despertó aún era temprano, demasiado temprano, la
sensación de ansiedad lo había tenido dando vueltas entre las sábanas,
dejando su cama hecha un desastre, cuando había checado el reloj y
había considerado que era una hora razonable para bajar hacia la cocina
y prepararse su café matutino de siempre, tendió su cama y se dio una
ducha rápida y entonces salió por la puerta.

Antes de haberse quedado dormido le había mandado un texto a Jimin


pidiéndole que ya no fuera a buscarlo a su casa más, el Beta se había
ofendido un poco, pero el Alfa le había explicado que de ahora en
adelante acompañaría a su Omega a desayunar desde su casa.

Cuando salió de su casa el frío golpe de aire había hecho que


comenzara a temblar, incluso si era una Alfa y normalmente no se
enfriaba con facilidad, esta vez la temperatura era tan baja que incluso el
mismo había tenido que esconder sus manos dentro de su abrigo.

Había prácticamente corrido hacia casa de Jimin cuando el viento


había empezado a mover con fuerza los árboles.

— ¡Jimin! — Gritó con fuerza — ¡Jimin abre la maldita puerta o moriré! —


El Alfa golpeo la puerta con fuerza, estaba apunto de golpear de nuevo,
cuando su Omega con un rostro pálido había abierto la puerta con
rapidez.
TaeHyung lo tomó del brazo con fuerza y lo jalo hacia dentro de la casa.

— hva skjedde!? — [¿Que pasó?]

El Omega repasaba su rostro con rapidez, ojos alarmados, sus


feromonas llegando hacia JungKook en forma de miedo.

— Lamento asustarte, Omega — JungKook niega rápidamente, tomando


ambas manos de TaeHyung entre las suyas, dejando un pequeño beso
en sus nudillos, haciendo esto repetidas veces en un gesto reconfortante.

— ¿Que sucede JungKook? — Kim pregunta entre suspiros.

— Hace un frío espantoso fuera — Sonríe hacia TaeHyung con pena.

El Omega asiente.

JungKook revisa detrás de TaeHyung buscando una señal de que Jimin


esté cerca, cuando no lo ve, acerca al azabache hacia él y lo envuelve en
un abrazo cálido, pegándolo hacia su pecho, abrazándolo por los
hombros.

Las feromonas de ambos emanando un olor dulzón haciendo notar que


ambos estaban felices con el gesto.

— Ew — Jimin dice bajando de las escaleras, tapando sus fosas nasales


con la punta de sus dedos — Huele a Alfa sobre-protector.

JungKook bufa alejando a TaeHyung de su cuerpo un poco, dirigiendo


una mirada de odio hacia su amigo.

— Solo estás celoso — El Alfa hace rodar sus ojos.

— Seh, como sea — Park termina de colocarse su abrigo y entonces se


para enfrente de JungKook, lo revisa de arriba a abajo y nota que el Alfa,
como todas las mañanas ha olvidado colocarse su anillo en su dedo —
¿Y tu anillo JungKook? — El Beta se cruza de brazos, la frase ya siendo
común de decir para él.

— Oh — Observa su mano — Lo he olvidado.

Jimin niega ligeramente, dejando salir un suspiro exasperado — Tendrás


que volver por el.
JungKook bufa como si fuera un niño regañado — De acuerdo.

TaeHyung observa todo con ojos exasperados, sonriendo ligeramente


cuando puede ver el labio inferior de Jeon alzarse en un puchero.

"Es tan lindo." Su Omega dice en su interior, revoloteando por todo su


pecho.

— Llevaré a TaeHyung hacia el comedor — Jimin toma al mencionado


por su brazo, arrastrándolo hacia la puerta.

— No — JungKook lo detiene — Debería de ser yo quien lo acompañe —


Dice quedamente.

TaeHyung puede notar un tono de tristeza en las últimas palabras, zafa


su brazo del agarre de Jimin y se acerca al mayor.

— Está bien, Koo — TaeHyung se atreve a ponerse en puntillas y dejar


un pequeño beso en su mejilla, haciendo que el Alfa cierre sus ojos ante
el gesto, el pecho del Alfa se infla ante el apodo, sintiendo por primera
vez un desconocido revoloteo en su estómago.

— De acuerdo — Lo observa a los ojos y como ayer deja un beso en una


de la comisura de sus labios, rozando increíblemente cerca sus labios,
haciendo que la palidez de el rostro de TaeHyung se torne a un color
carmín, enrojeciendo sus mejillas.

— De acuerdo tórtolos — Jimin vuelve a hablar — Si TaeHyung quiere


desayunar pancakes calientes, tendré que llevármelo ahora — El Beta
toma a su amigo por su brazo de nuevo — Y tu JungKook regresa por tu
anillo.

— Es solo un aro en el dedo — Dice antes de que Jimin salga por la


puerta.

— ¡Que demuestra tu autoridad! — El Beta grita antes de cerrar la


puerta.

El frío congeló todas las extremidades de ambos cuando salieron por la


puerta, ambos corriendo con prisa hacia la conocida puerta del comedor,
donde el calefactor los calentaría desde que pisaran dentro.
TaeHyung sostuvo la puerta abierta hasta que Jimin entro y ambos
sacudiendo la poca escarcha que empezaba a caer de el suelo, se
dispusieron a tomar un plato para comenzar a servir su desayuno.

Todos aún observaban con una mueca de desprecio hacia el Omega,


algunos alejándose antes de rozar si quiera el hombro de este, el pecho
de TaeHyung se hundía ante el desprecio.

— No hagas caso, Tae — Jimin susurro en su oído cuando lo paso de


largo para tomar un vaso.

TaeHyung asintió de nuevo, estirando su brazo para tomar un vaso por


igual, por accidente rozando su mano con la de otro integrante de la
manada, Kim retirando su mano en el momento en que sintió el tacto.

Alzó su rostro en miedo, observando al que parecía ser un Alfa con


miedo.

— ikke rør meg inntrenger — El Alfa escupió hacia él, tomando el último
vaso que TaeHyung iba a tomar. [No me toques, intruso]

El Omega asintió levemente, haciéndose hacia atrás, agachando su


rostro en un gesto de respeto.

— komme vekk fra ham, Aleksander — Jimin se interpuso — No


queremos problemas — [Alejate de él, Aleksander]

El Alfa de mediana estatura asintió, mirando una última vez a TaeHyung


antes de alejarse de ahí.

— Pediré que te traigan un vaso — Jimin dice — Las cosas comenzarán


a cambiar TaeHyung, lo prometo.

El Omega relame sus labios — Eso espero Minnie.

Jimin forma una mueca y entonces dice — ¿Has visto dónde


normalmente se sienta JungKook?

El Omega asiente.

— Supongo que has visto que siempre hay un lugar vacío a su lado —
Jimin lo mira hacia los ojos.
— Si Jimin, lo he visto, pero ese lugar es solo para el Lun- — TaeHyung
se aferra a su plato de pancakes mientras habla.

— Necesito que vayas y te sientes ahí — El Beta dice decidido.

— No Jimin, es- — TaeHyung intenta decir de nuevo.

— Ve — El rubio le da un pequeño empujón con su hombro.

TaeHyung toma aire antes de comenzar a caminar, algunas miradas aún


están posadas sobre él, casi como si estuvieran esperando a que
cometiera un error para poder expulsarle de ahí.

El Omega comienza a caminar hacia la mesa principal, donde aún no hay


nadie sentado, los cubiertos ya cubriendo esta, una jarra de jugo
esperando a ser bebida en el centro.

De algún lado, toma valor y con pasos decididos comienza a caminar


hacia la mesa, aún puede ver de reojo a YoonGi entrando a penas al
comedor antes de dejar su plato frente a la silla donde solo el Luna tiene
permiso de sentarse.

Deja su plato con tal naturalidad enfrente de la silla, aún nadie lo ha


notado pero cuando toma la silla para arrastrarla hacia atrás, está
provoca un chirrido, haciendo que todos volteen a verle.

Cuando todos en la habitación notan lo que está apunto de hacer, se


paran abruptamente, soltando una expresión de sorpresa.

— ¡No! — Alguien grita y antes de que se dé cuenta, está siendo


empujado de la mesa con fuerza.

TaeHyung puede ver que es el mismo Alfa quien le había dicho que no le
tocase.

Aleksander.

— ¿Que crees que estás haciendo? — El Alfa gruñe hacia él, tomándolo
de su playera con fuerza, enfrentándolo cara a cara.

— Por favor — TaeHyung susurra, no sabe en realidad por qué ha dicho


eso, pero comienza a sentirse asustado.
— Te he hecho una pregunta, intruso — El Alfa lo toma con mayor
fuerza, esta vez de los hombros, comenzado a lastimarlo — ¿Que crees
que estás haciendo?

— Y-yo- — El Omega intenta decir.

— Aleksander aléjate de él — YoonGi trata de intervenir, corriendo a su


lado.

— Yo no tomó órdenes de ti YoonGi — Aleksander gira su rostro hacia


este.

— Créeme que JungKook no estará contento con esto — Jimin dice


desde atrás.

El Alfa gruñe y entonces empuja a TaeHyung hacia atrás provocando


que caiga.

Aleksander está a punto de soltar un gruñido cuando alguien aclarando


su garganta lo interrumpe.

— ¿Que crees que estás haciendo? — El Alfa de la manada pregunta


entre dientes.

Mierda.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 14
Su sangre hervía dentro de sus venas, su mandíbula estaba tan apretada
que TaeHyung a través de sus lágrimas temía que se rompiera, irradiaba
enojo, ira pura saliendo por sus poros, con sus manos firmes apretadas
en puños en los costados de su cuerpo, estaba parado recto y la piel del
menor se erizó ante el aroma de JungKook, haciéndolo temblar en el
suelo.

Con pasos firmes se dirigió hacia él, incluso ante su rabia, lo tomó por el
torso y lo alzó con delicadeza, volviendo a ponerlo sobre sus pies, lo
inspeccionó rápidamente con sus ojos, acercándose hacia él y
olisqueando en busca de heridas, su semblante relajándose ligeramente
cuando notó que no había ninguna herida, limpio con su pulgar un par de
lágrimas de su rostro y besó su mejilla frente a todos, siendo delicado y
conciso.

Se alejó con fuerza de él y entonces su semblante relajado cambió de


nuevo, su mirada posándose en Aleksander.

— Te he hecho una pregunta — Volvió a hablar, las palabras atorándose


ligeramente en su garganta, pero de igual manera sonando fuertes.

— Y-yo- — Aleksander comenzó a alejarse, caminado hacia atrás hasta


que su espalda chocó con una pared, de igual manera sosteniendo su
mirada ante JungKook, no doblegándose tan fácilmente.

— ¿Con que derecho te atreves a posar una mano en él? — JungKook


vuelve a preguntar, comenzando a rodear al Alfa, sus ojos cerrándose
con fuerza cuando entre todo puede escuchar a TaeHyung gimoteando
en miedo.

— Alf-a, yo creí que hacia lo correcto, el no es familia — Aleksander


parece estar arrepentido, temiendo enfrentar al Alfa o decir algo
inequívoco que haga que este se moleste más.

Las palabras no tienen efecto en JungKook, viendo en rojo cuando


recuerda a TaeHyung siendo empujado hacia el piso con fuerza, su
delicado cuerpo cayendo hacia atrás, aún puede ver la mueca de dolor
en su rostro.

Habían tocado a TaeHyung, le habían faltado el respeto a su Omega,


ningún Alfa respetable dejaría pasar tal cosa.

Todos estaban callados en la sala, YoonGi lo miraba con ojos


expectantes y Jimin había acudido a TaeHyung y lo estaba reconfortando
subiendo una mano de arriba abajo en su espalda.

Todos los ojos estaban posados en él, esperando a que su líder hiciera
algo, que hablase y explicara la situación.

JungKook truena sus nudillos, y entonces aclara su garganta.

El Alfa no piensa muy bien sus siguientes palabras, la adrenalina de el


momento combinado con su rabia cejando esa parte racional en algún
hemisferio de su cerebro.
— Te expulsaré — Dice fuertemente, volteando a ver con rabia hacia
Aleksander, el cual ante las palabras abre su boca en sorpresa,
sintiéndose mareado de repente.

JungKook jamás había expulsado a nadie de la manada, considera a


todos familia, había crecido con todos ahí, lo habían visto hasta en sus
peores momentos y ahora estaba apunto de expulsar por primera vez a
alguien, Jeon no permitía errores, sin embargo era comprensivo cuando
tenía que serlo.

No sabía si esto necesitaba comprensión.

La vista de Aleksander se nubló, sus ojos comenzando a aguarse,


cayendo de rodillas frente a JungKook.

— JungKook — Jimin dice entre un suspiro.

Todos guardan silencio y la sala está llena de feromonas que huelen a


miedo, sumisión y respeto mezclándose en el aire, comenzando a
sentirse enfermo.

— Alfa — YoonGi se acerca con prisa hacia JungKook, tomando su


hombro, JungKook sacudiendo su mano de su hombro de un tirón.

Jimin sabía muy bien que JungKook estaba desconcertado, no estaba


pensando con claridad, se veía en su semblante.

— Por favor Alfa — Aleksander comenzó a rogar en el suelo, de rodillas


e inclinando su semblante ante la mirada de Jeon.

La cabeza de JungKook está dando vueltas, se siente lúcido y ver a


Aleksander rogando de rodillas frente a él lo hace sentir arcadas, sus
manos comienzan a temblar pero lo oculta formando ambas manos
puños a sus lados.

— K-Koo — TaeHyung dice entre suspiros entrecortados, haciendo que


todos dirijan su mirada hacia él.

TaeHyung se acerca hacia él a trompicones y lo voltea, posando sus


manos cálidas en ambos hombros del Alfa, obligando a que lo observé.
De alguna manera el tacto de TaeHyung lo hace volver a sus pies,
observando a su Omega a los ojos, verde y azul mezclándose frente a
todos, haciendo a algunos suspirar ante eso.

TaeHyung estaba tomando el control de todo, estaba doblegando al Alfa.

— Mírame, JeonGguk — TaeHyung pide, obligando a que vea su mirada


rota — No es su culpa, él no lo sabe, nadie lo sabe.

JungKook niega rápidamente — Te ha lastimado.

— No lo ha hecho, no es su culpa JungKook — El Omega se acerca


hacia el Alfa y posa una de sus manos en su mejilla.

— Eres mi Omega — Sice, bastante alto para que todos en la sala


escuchen.

TaeHyung asiente — Lo soy.

Deja que JungKook lo reclame, de manera en la que el Alfa necesite,


sintiendo las palabras saborear su boca.

JungKook lo estaba reclamando enfrente de todos.

Ni siquiera había empezado a cortejarlo y lo estaba reclamando como


suyo, su estómago dio un vuelco ante esas palabras, sintiéndolas de
verdad dentro de su pecho.

"Es nuestro Alfa." Su Omega revolotea.

"Mío, nuestro." El Alfa gruñó en su pecho.

— Haré lo que quieras Omega — Toma una de sus manos entre las
suyas, inclinando su mentón ante el al besar su mano — Dime lo que
quieres que haga y lo haré.

TaeHyung asiente, los besos en el dorso de su manos haciendo que sus


piernas flaqueen ligeramente, comenzando a sentirse vulnerable frente a
todos.

— Solo déjalo ir, Koo— Susurra para el Alfa.


El Alfa de JungKook reniega un poco en su pecho, quejándose por la
decisión de él Omega sin embargo doblegándose ante este.

— Esta bien.

JungKook se aleja de él y entonces da vuelta hacia Aleksander, quien


aún se encuentra hincado en el piso.

— Ponte de pie — Ordena.

Aleksander obedece al instante, sus piernas temblorosas se levantan y


se queda encorvado en su lugar.

— Solo quiero dejarte claro que una cosa cómo está no va a volver a
suceder — Lo apunta.

— Esta bien Alfa — Aleksander comienza a caminar y entonces se hinca


ante TaeHyung, tomando una de sus manos y besando su dorso.

— Gracias, Luna.

La sala guarda silencio ante el apodo que Aleksander usa, antes de que
puedan decir algo más, el Alfa camina hacia su Omega y toma su mano,
comenzando a arrastrarlo hacia afuera.

— Cuando tu Alfa elige un Omega tienes ciertas cosas que cumplir


JungKook — Su padre dice, ambos caminan por el bosque, casando
ciervos y aves para traerlos de vuelta a la manada.

— ¿Como se cuando mi Alfa ha elegido a alguien? — JungKook


pregunta, sacando una flecha de el interior de un conejo pequeño.

— Simplemente lo sabes, muchacho — Su padre contesta, esperando a


que su hijo vuelva a su lado.

— ¿Tu lo supiste cuando conociste a mamá? — Pregunta formando una


mueca.

— Lo supe — Su padre ajusta su chamarra en su cuerpo, jugando


ligeramente con el anillo en su dedo, uno que JungKook tendría en el
futuro — Cuando ya has elegido a tu pareja, tienes que comenzar el
cortejo.
— ¿Como hago eso? — JungKook pregunta, mordiendo ligeramente su
labio.

— Tienes que mostrarle que vales la pena, que te harás cargo de ella y
después tienen qu-

— ¿Como sabes que elegiré a una mujer Omega? — JungKook


pregunta, ya preparándose para un discurso de desaprobación.

— Supongo que es lo que harás, insolent barn — Su padre dice


cambiando su semblante — No deshonraras tu puesto eligiendo a un
hombre Omega — [niño insolente]

— Considero que eso es mi decisión como Alfa — Dice negando


ligeramente.

— Nunca he podido hacer bien nada contigo — Su padre suspira,


comenzando a caminar lejos.

— ¿Tal vez sea por que me canse de que siempre tomes todas las
decisiones por mi no crees? — JungKook rueda sus ojos.

— Hago lo que es mejor para ti.

— O más bien lo que es mejor para tu reputación como Alfa — Cuelga su


ballesta en su espalda — Lamentablemente tu hijo no quiere nada de lo
que eliges para él.

— Debí haberte dejado en el bosque cuando escapaste — Su padre


reniega en su contra.

— Si, tal vez debiste hacerlo.

De un momento a otro se encuentran en el bosque, JungKook lo había


cubierto con su propio abrigo y el Alfa se encontraba sin abrigo alguno,
una camisa ligera solo cubriendo su cuerpo.

Ya están bastante lejos de la manada y generalmente TaeHyung ya


estaría temblando del miedo pero JungKook se mantiene a su lado
firmemente, sosteniendo su mano.

Sus dedos están enlazados juntos y de vez en vez JungKook da


apretones en su mano, causando que se sonroje.
— ¿A donde vamos Koo? — TaeHyung pregunta, jalandolo hacia él
haciendo que se detenga.

— Te mostrare algo, lindo — JungKook dice acercándose para plasmar


un beso en su mejilla.

Jeon se estaba volviendo adicto a tocar a TaeHyung todo el tiempo.

— ¿No te enfriarás? — Kim dice con un tono de preocupación en su voz.

— Soy una Alfa fuerte — Vuelve a voltearse hacia él guiñando un ojo.

— idiotisk — TaeHyung rueda sus ojos. [idiota]

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 15
Ya era tarde cuando al fin se habían detenido, estaban frente al río, el
mismo del que TaeHyung solía beber antes de que entrara al territorio de
lobos.

Algunos rayos de sol se asomaban como motas doradas entre las nubes
grisáceas, pegando contra la nieve, el espantoso y frío viento ya se había
detenido y en cambio ahora todo estaba en paz.

Pájaros dejando salir su canto desde los árboles, el rumor del agua del
Río chocando contra las rocas, el pasar lento del viento golpear contra la
corteza de los árboles, todo absolutamente todo se sentía en paz, tan en
paz como el verde de los ojos de TaeHyung, tan en paz como el aroma
achocolatado que JungKook soltaba desde la base de su cuello,
relajando su cuerpo desde lo profundo de su ser.

JungKook soltó su mano, el calor abandonado la palma de sus manos, le


sonrió y TaeHyung estaba seguro que el Alfa sentía la misma paz que él,
lo emanaba desde lo más profundo, por primera vez sus hombros no
estaban rectos, esta vez estaban encorvados hacia abajo, sus manos no
estaban hechas puños, ahora solo descansaban a sus costados, sus
dedos largos jugueteando con un hilo flojo de su chamarra, aún se
paraba con seguridad en su lugar, sus pies perfectamente alineados uno
con el otro, sin embargo su cintura cedía al mismo sentimiento que el
estaba sintiendo.

Al sentimiento verde como sus ojos, con un rastro achocolatado por él.

— ¿Que estamos haciendo aquí? — TaeHyung rompió el silencio,


odiándose a sí mismo por romper su paz.

— Me transformaré — JungKook dice, comenzando a retirarse la camisa


— Te enseñaré a mi lobo.

TaeHyung guarda silencio, no tiene ganas de hablar, sólo quiere


observar, y parece no ser necesario porque sus ojos lo expresaban todo.

JungKook retiró su ropa, tomándose el tiempo en los botones de su jeans


para bajarlos y dejarlos a un costado.

TaeHyung contornea su pecho, firme y con un par de músculos


asomándose en su abdomen, tiene un par de cicatrices a lo largo de uno
de sus costados, están rosadas y parecen de hace años, el Omega se
pregunta cuántas cosas no conocía de JungKook, quería saberlo todo.

No se atreve a bajar su vista hacia la parte inferior del rubio, moviendo


sus ojos hacia un costado, sus mejillas encendiéndose.

JungKook normalmente haría algún chiste malo para hacer sonrojar más
a TaeHyung, pero no se siente correcto.

El azabache voltea su mirada solo cuando escucha la transformación


suceder, huesos quebrándose y un leve quejido de dolor cuando los
huesos de JungKook comienzan a acomodarse en su forma de lobo.

Cuando voltea a verlo, JungKook ya no está ahí, en su lugar un lobo


blanco y con ojos penetrantes lo observan, está sentado en sus cuatro
patas y sus orejas se alzan esperando a que TaeHyung emita algo, es el
doble del tamaño de cuando Kim se transforma, es enorme y por un
momento siente miedo, sin embargo JungKook comienza a avanzar
hacia él.

TaeHyung se queda en lugar cuando JungKook comienza a rodearlo,


olisqueando alrededor de él y de un momento a otro el Alfa brinca hacia
él, su cola moviéndose de un lado a otro.
— Koo — TaeHyung agita su cabeza riendo, acariciando con amor su
largo pelaje, pasando sus manos por los largos mechones, pude sentir la
vibración de un gruñido al hacer esto.

El lobo blanco pega su nariz mojada a una mejilla de TaeHyung, bufando


al acercarse a su cuello y olisquear provocándole un cosquilleo por el
aire que expulsa su nariz.

— Eres precioso, JungKook — Dice quedándose sin aliento cuando cae


en cuenta lo grande que el lobo de JungKook es, si este no fuera su Alfa,
ya se encontraría corriendo con miedo.

El Alfa mordisquea en un gesto de amor los largos dedos de TaeHyung,


arrastrándolo más cerca de él para que se siente a su lado.

— Mojaré mis pantalones con nieve si me siento — Dice, en cambio


JungKook comienza a empujarlo con su nuca hacia adelante para
caminar — ¿Quieres recorrer el bosque conmigo? — JungKook deja salir
un ladrido como respuesta — De acuerdo — TaeHyung analiza la
situación — Solo deja tomó tu ropa.

Kim levanto la ropa tirada de JungKook y la coloca bajo su axila para


poder comenzar a caminar, siguiendo al lobo por detrás, el lobo lleno
unos centímetros adelante de él, protegiéndolo en anticipación por si algo
se atrevía a acercarse.

JungKook saltaba de lugar el lugar como jugando, mientras que la


sonrisa en el rostro de TaeHyung se ensanchaba más y más.

Continúan caminando por unos minutos cuando inesperadamente


JungKook brinca de nuevo hacia él y lo tira de espaldas en la nieve.

— ¡Hey! — TaeHyung se queja, nieve atascándose en su cabello,


JungKook se coloca encima de él y comienza a lamer su rostro —
¡Asqueroso Koo! — Se queja, sintiendo cosquillas comenzando a reír.

El lobo para por un segundo para entonces mirarlo fijamente a los ojos,
dejando que el Omega pase sus largos dedos por su pelaje, disfrutando
de las suaves caricias que TaeHyung deja.
TaeHyung puede sentir su trasero mojado con nieve, pero no podía
importarle menos, JungKook comienza a olisquear su ser de nuevo,
deteniéndose cuando está en su cuello para bufar y volver a olfatearlo.

— Deberíamos de regresar a la manda, ¿no crees? — TaeHyung


pregunta.

JungKook deja salir un lloriqueo para entonces lamer su mejilla y


retirarse de encima de él.

TaeHyung se coloca de pie de nuevo y se da media vuelta cuando puede


ver al lobo comenzando a transformarse de nuevo, escucha el crujido de
huesos conocido y entonces puede sentir unas manos tocar ligeramente
sus brazos para tomar la ropa que aún cuelga de su brazo.

Puede escuchar a JungKook subiendo el cierre de su pantalón y


colocarse la playera después, el pensamiento de Jeon desnudo tras él
hace que sus mejillas se tornen rojas.

Deja de escucharlo y cuando está apunto de voltearse, dos brazos


fuertes se cierran en su cintura y el pecho de JungKook pega contra su
espalda, el Omega no sabe que decir así que cierra sus ojos y coloca sus
propias manos sobre las del rubio.

El Alfa esconde su rostro entre su cuello y su hombro, comenzando a


aspirar su aroma de la misma manera en que lo había hecho en su forma
de lobo.

— JungKook — TaeHyung dice entre suspiros.

— TaeHyung — JungKook responde por igual.

El azabache desata el agarre del mayor para verlo al rostro de nuevo, el


Alfa volviendo a cernir sus brazos en su cintura, y TaeHyung hace lo
mismo pero en su cuello.

Se miran a los ojos, transmitiendo todo aquello que aún no encuentran


como poner en palabras.

JungKook relame sus labios cuando repasa los suyos propios y


TaeHyung está dispuesto a hacer cualquier cosa que Jeon quiera,
pudiera besarle en ese preciso instante.
— Este es el primer día de mi vida — JungKook dice.

TaeHyung no puede entender a lo que se refiere, pero puede ver sus


ojos aguarse en sus cuencos cuando termina de decir aquella frase.

El primer día de su vida.

TaeHyung no contesta ante aquello, espera que sus ojos digan aquello
que no puede decir, se coloca en puntillas, sus pies hundiéndose
ligeramente entre las montañas de nieve y entonces y sin pensarlo
mucho, sella aquellas palabras que estaba seguro significaban algo para
JungKook con un beso, un beso cálido y lento que obliga a ambos a
cerrar los ojos.

El sentimiento verde como sus ojos y con un olor achocolatado por


JungKook llena sus pulmones de nuevo, no queriendo percibir nada más
que el aroma de los dos mezclado entre café amargo con un toque dulce
pero al mismo tiempo fuerte.

JungKook contesta el beso con un gruñido, dejando que el Omega lleve


el control de el beso, moviendo sus labios flojamente los unos con los
otros, anhelando el momento desde el principio.

Se separan cuando ambos se quedan sin aire y entonces TaeHyung se


abraza a él como si su vida dependiese de ello.

— Definitivamente el primer día de mi vida — JungKook vuelve a decir,


escondiendo su rostro en el cuello de TaeHyung.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 16
El camino a la manada es silencioso, había más que decir, pero por
primera vez, no lo dicen. Habrían otros momentos para hablar, esta
noche o mañana y todos los días después de eso. JungKook suelta su
mano.

Solo unos instantes cuando se encuentran cerca de la reja de protección


y TaeHyung puede sentir el calor dejando la palma de su mano, tiene
enfrente a JungKook pero es increíble cuanto siente que lo extraña ahora
que no sostiene su mano.

El Alfa retira el candado de la reja y entonces se mueve a un lado,


señalando hacia adelante para que JungKook entre hacia el territorio. El
sol apenas está en pleno apogeo y no hace tanto frío que como cuando
dejaron el comedor, hay un par de personas fuera, paseando o
simplemente disfrutando del poco calor que el sol les permite tener, hay
un par de chicos jugando a la pelota entre una de las calles y todos ya se
encuentran ejerciendo su trabajo en la manada.

JungKook vuelve a su lado después de colocar el candado en su lugar y


como TaeHyung esperaba que hiciese, el Alfa envuelve su mano con la
suya de nuevo.

— ¿Que pasara ahora, JungKook? — TaeHyung pregunta, volteando su


rostro completamente hacia él, sosteniendo su mano con un poco más
de fuerza.

— Pasara lo que tenga que pasar, cariño — Jeon se acerca hacia él y de


un tirón planta un pico en sus labios.

— ¿Tendré problemas? — TaeHyung dice, su estómago retorciéndose


un poco al pesar en lo qué pasó en el desayuno, no se cree capaz de
pasar por algo así de nuevo.

— Nadie se acercará a ti, nadie te faltará al respeto, nunca más —


JungKook aclara apretujando de vuelta la mano de su Omega —
Comenzaré, con permiso tuyo, el cortejo.

— ¿Me cortejarás? — TaeHyung dice, la pregunta atascándose en su


garganta.

— Solo si así lo deseas.

— O-oh Lunas — Kim siente que los ojos se salen de sus órbitas,
cayendo en cuenta de que acababa de besar al Alfa de una de las
manadas más importantes de Noruega, este mismo lo había reclamado
como suyo hace unos instantes y ahora indirectamente le estaba
pidiendo que fuera su Luna — Yo nunca he sido cortejado, es decir y-yo
no so que debo hacer.
El Omega de TaeHyung comienza a entrar en pánico, mentalmente
repasando todas las cosas que alguna vez su madre le había dicho
acerca del cortejo.

— mamma — TaeHyung llega hacia la cocina dando un par de


trompicones, una libreta se encuentra atascada bajo su brazo y su
sonrisa se ensancha por todo su rostro.

Su madre se encuentra preparando alguna especie de salsa dentro de


una olla y usa un mandil colorido con un par de manchas rojas en él, la
cocina huele delicioso.

— ¿Que pasa Tae? — Su madre pregunta, revolviendo dentro de la olla


con una espátula de madera, bajando la flama de la estufa para entonces
voltearse a ver a su hijo.

— Y-yo... — El Omega de veintidós años toma asiento en una de las


sillas altas de la cocina, quitando la libreta que lleva bajo el brazo para
extenderla por toda la barra de la cocina, un par de post-it sobre salen de
una de las hojas — Tengo un par de preguntas para ti.

— ¿Son para alguna tarea? — Su madre se cruza de brazos curiosa,


limpiando sus manos en el mantel antes de acercarse a mirar el
cuaderno — ¿Que es esto? — La Omega pregunta curiosa, repasando
con la mirada el título de la página.

Frieri: [cortejo]

— Es importante que contestes — TaeHyung dice, cerrando con fuerza


el cuaderno antes de que su madre pueda leer lo demás.

— ¿Te enseñan acerca de el cortejo en la escuela?

TaeHyung puede jurar que esto se ha tornado en un interrogatorio, de un


momento olvida incluso todo lo que tiene que preguntar.

— Si... — Dice, sonando inseguro — En realidad no — Ensancha sus


hombros para entonces aclarar su garganta — Noah acaba de comenzar
su cortejo.
Su madre se torna pálida por unos instantes, una expresión de sorpresa
cubriendo su rostro, para que entonces sus mejillas se enciendan de un
color bermellón.

— ¿No es muy joven como para comenzar su cortejo?

— Si— TaeHyung agita su cabeza — En realidad no lo se, ha encontrado


a su Alfa, dice que son destinados.

— Ya veo... — Su madre dice, sabiendo que esta plática durará más de


lo que tenía planeado que durara, comienza a retirar el mandil para
dejarlo reposando en una de las sillas, apaga la flama de la estufa por
completo y entonces se recarga sobre la encimera.

— Noah se ve bastante feliz — TaeHyung admite — Yo no se nada


acerca del cortejo, quisiera estar listo para cuando suceda.

— Primero jovencito — Su madre dice firmemente — El cortejo no es


ningún juego, es algo que solo aceptas una sola vez en tu vida y que
cambia el rumbo de esta para siempre.

— Eso lo se — TaeHyung se imagina a sí mismo rodando los ojos.

— Bueno pues entonces deberás saber que el cortejo es lo que hace un


Alfa — Su madre comienza a decir más tranquila — Es básicamente este
proceso donde el Alfa le demuestra al Omega que vale la pena estar a su
lado.

— ¿Como hace eso? — TaeHyung pregunta, sus ojos ensanchándose


ante el tema, luciendo emocionado.

— Bueno cada Alfa tiene su propia manera de cortejar, no solo se trata


de algo como pareja, sino como lobos también — Su madre se acerca a
él — Aquí entre nosotros cariño, tu padre se la pasó siendo un tonto todo
nuestro cortejo.

— ¿Yo que? — El padre de TaeHyung entra hacia la cocina, su rostro


luciendo indignado.

— Que fuiste un tonto durante nuestro cortejo — Su madre admite


volteando hacia su Alfa.
— Eso no es cierto Tae, no la escuches — Su padre se acerca hacia él y
planta un beso en su mejilla.

— Oh claro que lo fuiste...

TaeHyung se desconecta del tema cuando ve a sus padres discutiendo


con unas sonrisas grandes en sus rostros, el tema quedando de lado en
el momento.

— Tú no debes de hacer nada, Tae — El Alfa dice, tomando ambas


manos del menor y dirigiéndolas hacia su rostro, comenzando a besar
cada nudillo en sus manos — Si me aceptas, me encargaré de mostrarte
que valgo la plena, lo juro.

— Y-yo... — El rostro de TaeHyung decae un poco — Lo siento Koo, me


encantaría que me cortejaras pero yo enserio no se nada acerca de esto.

— Esta bien Omega — JungKook niega delicadamente — Aprenderás


junto conmigo, lo haremos a nuestra manera.

TaeHyung asiente y entonces como una clase de iman se acerca hacia el


mayor para abrazarlo por los hombros.

— Entonces acepto.

— ¿Enserio? — Jeon pregunta con emoción.

— Claro Koo.

— Me encanta eso — El Alfa admite.

— ¿Hva? — [¿Que?]

— Eso, que me llames Koo.

— Entonces lo haré más seguido, Koo — TaeHyung pronuncia el apodo


con un acento pronunciado, soltando una pequeña risita risueña.

— Si, si — Jimin comienza a caminar hacia ellos, donde ambos están


parados a unos metros de la verja de protección, el Beta luce indignado y
tiene un semblante serio en su rostro — Ya todos entendimos que están
enamorados y blah blah.
Jimin toma con brusquedad a JungKook de un brazo.

— ¿Que te ocurre? — Sisea, alejándose del agarre fuerte de Jimin.

— Du er en idiot, JeonGguk — Jimin comienza a maldecir en noruego —


En stor en — [Eres un idiota, JungKook. Uno grande]

— ¿Que ocurre? — Dice exaltado, volviendo a donde está TaeHyung


parado, luciendo confundido.

— ¡Como te atreves a soltar una bomba de ese tamaño frente a todos! —


Jimin grita — Soltar de repente que el que era hace unos días el intruso
— Jimin voltea a ver a TaeHyung — Sin ofender, Tae — El Beta voltea
de nuevo hacia JungKook — Como decía que TaeHyung es tu Omega y
de repente irte así como así.

Jimin comienza a respirar hondo, luciendo como si estuviera a punto de


desmayarse.

— ¡Has dejado un caos, sabes cuántas personas me han acechado en


busca de respuestas!

— Lo lamento — JungKook dice quedamente.

— ¡No! — Park golpea su hombro — Ahora convocaré una reunión de


manada y frente a todos explicarás lo qué pasó, Alfa estupido.

— ¡Hey! — Jeon truena su boca — Aún soy tu Alfa, más respeto.

— Cállate JungKook — Jimin lo corta — Aún no termino con ustedes


dos.

TaeHyung está apunto de comenzar a correr cuando Jimin se voltea


dirigiendo su mirada asesina hacia él.

— ¡Y tú! — Lo apunta con el dedo — Como dejaste que se fuera así


como así.

TaeHyung se encoge de hombros — Es el Alfa, yo no me opongo a sus


órdenes.

— Yo creo que me voy a desmayar — Park dice dramáticamente.


— Calma, Minnie — TaeHyung se acerca hacia su amigo — Lo lamento,
se que fue un poco irresponsable.

— Dejaron a Aleksander hiperventilandose en el suelo — Jimin se cruza


de brazos — Casi lo matan de un susto.

— Es un idiota — JungKook gruñe — Lo merecía.

— Si como sea — El Beta se recompone y entonces se aleja de ambos


— Tendrás que explicar lo qué pasó — Se dirige hacia JungKook — En
la noche.

— Ajá — Jeon no presta atención y ya se encuentra envolviendo sus


brazos en la cintura de TaeHyung.

— Hablo enserio, JungKook.

— Yo también — Contesta acercándose hacia su Omega para plasmar


un beso rápido — Muy enserio.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 17
Las reuniones de manada nunca pasaban. Al menos no en la de
JungKook.

Generalmente las cosas sólo pasaban entre un par de integrantes,


cuando tenían que discutir algo importante acerca de algún problema con
alguien, acerca de la comida o de el territorio, eso solo requería de Jimin,
YoonGi y él; generalmente todo se arreglaba después de dos vasos de
whiskey. Nunca requería reunir a todos para poder decidir alguna
situación, además de que JungKook encontraba innecesario tener que
reunir a todos para anunciar algo.

Ya todos tenían teléfono y WhatsApp.

Pero era protocolo reunir a todos los integrantes de la manada cuando


algo de suma importancia que podía cambiar el rumbo de esta, así que
JungKook no podía mandar un mensaje diciendo inesperadamente: «He
encontrado a mi Luna»
No le gustaban muchas reglas que sucedían en la manada, aveces
sentía que tener una manada era como tener una pequeña secta y para
nada le gustaba eso, menos si él era el centro de atención.

Cuando Jimin había terminando de llamarlo por cuarta vez "estupido


Alfa"y había dejado de decirle a TaeHyung cuán irresponsables habían
sido, se había ido y JungKook había arrastrando al azabache hacia su
casa cuando estaba a punto de seguir a Jimin.

El Omega se había quedado paralizado en el momento en que había


posado un pie dentro, el lugar era abrumador para él, no solo porque
literalmente nadie tenía permitido entrar a la casa del Alfa de la manada,
sino porque el lugar olía a JungKook, por todos lados.

Las piernas de TaeHyung flaquearon ligeramente y entonces se aferró al


brazo del mayor.

— Puedes entrar Omega — JungKook susurra, plantando un pequeño


beso en su cabello.

La madera crujió cuando posó un pie dentro, todo era acogedor y parecía
un enorme nido, el sofá se veía demasiado acogedor, de un color
verdoso lleno de almohadas que se veían abrazables, TaeHyung estaba
dispuesto a averiguarlo.

Había una gran escalera de caracol que suponía daban hacia las
habitaciones, toda la sala de estar estaba llena de un tapiz floreado que
para el gusto de TaeHyung ya lucia bastante desgastado e incluso
comenzaba a alzarse de las orillas, la cocina desde su posición se veía
genuinamente grande.

JungKook rascó su nuca en nerviosismo, comenzando a masticar la


parte interior de su mejilla.

— Se que es un poco desordenado — Comenzó a decir, dirigiéndose


hacia el sofá para acomodar los almohadones, quitando el polvo
inexistente de ellos — Prometo que casi nunca se encuentra así.

El Omega jala las orillas de la chamarra de JungKook, jugueteando con


el hilo suelto que cuelga de este.
— Esta bien, Koo— TaeHyung se atreve a acercarse hacia el sofá y
entonces quería un cojín antes de sentarse en él — Luce bastante
acogedor.

JungKook asiente exasperado y entonces imita la acción de TaeHyung.

Los almohadones en realidad si son bastante abrazables, Kim considera


robarle uno al mayor para llevarlo a su habitación.

— ¿Quieres ver televisión? — Jeon pregunta, una media sonrisa


cubriendo su rostro — ¿Tal vez algo de comer?

TaeHyung nunca espero ver esa parte del rubio, al menos no antes de
que empezara su... amorío.

Nunca imagino ver al mismo Alfa que amenazo con asesinarle frente a
todos, sonriendo hacia él con una mirada ladina y con un sonrojo tenue a
través de sus mejillas, jugueteando con la esquina de un cojín al no
saber que hacer en su presencia.

— Lo siento — JungKook susurra, desviando su mirada hacia un lado —


Esto no se me da muy bien — El Alfa sorbe su nariz.

TaeHyung repasa toda la habitación con su mirada antes de pensar en


que decir, mordisqueando su labio inferior antes de acercarse un poco
más a JungKook, comenzando a retirar el cojín del Alfa de sus manos
para entonces pasar ambos brazos por su cuello, abrazándolo en una
posición incómoda.

— Dijiste que haríamos esto a nuestra manera — TaeHyung susurra en


su cuello — Y así lo haremos Alfa, no tienes que apresurar nada.

JungKook parpadea un par de veces antes de retirar a TaeHyung

— ¿Que pasa? — El Omega pregunta.

— ¿M-Me has llamado Alfa?

TaeHyung repasa su rostro con la mirada y entonces cae en cuenta que


de verdad lo ha hecho.

Su rostro se vuelve a colorado y de repente ¿Como que hace calor en la


habitación?
— Ahm — Suspira — Si creo que lo he hecho — Kim niega — Lo
lamento.

— No tienes que lamentarlo — JungKook lo apretuja entre sus brazos de


nuevo — Me gusta.

— Aún no eres mi Alfa — TaeHyung juguetea — Eso se tiene que ganar.

— Oh — JungKook lo separa rápidamente — Lo lamento, ¿estoy


yendo muy rápido? — No da tiempo a que TaeHyung conteste — Si lo
estoy haciendo, lo lamento — Niega colocándose de pie.

— JungKo-

— No quería incomodarte — Se voltea rápido hacia él — Creo que no


estoy acostumbrado a esto, Omega — Jeon mueve sus ojos
frenéticamente por todos lados — ¿Puedo llamarte Omega? — Sube una
de sus manos hacia su barbilla — ¿O es muy pronto?

— Alfa yo n-

— ¿Si es apresurado, verdad? — JungKook vuelve a decir — ¿Puedo


llamarte Tae? — El Alfa se acerca de nuevo — ¿O TaeTae? — El Alfa
encoge sus hombros — Ambos son lindos, tu eres lindo.

— Yo, JungKook cre-

— Perdón — El Alfa toma sus manos entre las suyas — No quis-

— ¡Cállate! — TaeHyung grita exasperado, haciendo que JungKook


cambie su rostro a uno de total dolor, el Alfa suelta sus manos de
repente.

El Alfa está apunto de alejarse hasta que TaeHyung lo jala de un brazo


hacia él.

— Lo lamento — El Omega se junta hacia él — No estamos yendo


rápido, Koo — Ríe — Apenas nos hemos besado por primera vez hoy —
Toma el rostro del Alfa entre sus manos — Y puedes llamarme como
quieras.

— ¿Omega? — JungKook pregunta.


— Si.

— ¿Lindo?

— Ajá.

— ¿Cachorro?

— ¡Ey!

— Dijiste que como quisiese — Jeon lo golpea quedamente en un


hombro.

— Excepto ese.

— ¿Por qué? — Forma un pequeño puchero.

— Porque no soy un cachorro, soy un Omega — Kim se cruza de brazos.

— De acuerdo — JungKook lo separa un instante para entonces atacar


sus labios, moviéndolos lentamente contra los suyos, deteniéndose de
vez en cuando para saborear la boca de TaeHyung, introduciendo
lentamente su lengua para acariciar su paladar con ella, el azabache
pasa sus brazos por su cadera y JungKook se aferra a una de sus
mejillas, acariciandola mientras muerde ligeramente su labio inferior.

— Ah — TaeHyung deja escapar un suspiro de sus labios antes de juntar


a JungKook más hacia él por su cuello, comenzando a pasar sus largos
dedos a través de su cabello, en redándolos por todo el cabello rubio de
JungKook, jalándolo ligeramente cada vez que este jala su labio inferior.

— Demasiado rápido — JungKook susurra entre el beso, aún así no


parando.

— Ajá — TaeHyung dice, tampoco deteniéndose, sin embargo ofreciendo


de nuevo sus labios para Jeon.

Ambos tienen los ojos cerrados y la habitación comienza a calentarse, el


chasquido de sus lenguas se oye a través de las cuatro paredes y
TaeHyung comienza a jadear ligeramente, sintiendo que la enorme
chamarra de JungKook comienza a estorbar entre ambos.

— Tal vez deberíamos de parar — El rubio dice.


— Concuerdo — TaeHyung deja un último beso en los labios del mayor.

— O tal vez no — JungKook dice, envolviendo de nuevo sus brazos en


su cadera, sacando una sonrisa de su Omega.

Decidió en ese instante que quiere hacer reír a TaeHyung un millón de


veces, siempre, toda la vida, si es posible.

Ambos se encontraban sedientos, sedientos por un simple roce entre


ambos, labios chocándose, manos agarradas, caderas juntas, lo que
fuera, sabían que debían parar pero joder amaban esto tanto.

JungKook nunca había tenido a nadie tan cerca, cerca de su corazón,


cerca de su boca, cerca de lo poco que le quedaba que podía llamar
hogar, nunca había recibido algo parecido, nunca había vivido algo igual,
nunca había sentido su corazón acelerarse ante la visión de una
persona, su piel nunca había deseado tocar la de alguien más de esa
manera, nunca había querido recostarse y abrazar por la espalda a
alguien.

Sin embargo TaeHyung, TaeHyung había tenido a muchas personas


cerca de su corazón, había sostenido las manos de muchas personas,
había rozado sus labios con miles de Alfas, pero nada similar. Sentía su
corazón dar un vuelco, sentía su estómago revolverse dentro de él, su
corazón se apretujaba dentro de su pecho y por primera vez no quería
dejar de besar a alguien.

No le importaba que sus labios comenzaran a tornarse rosados, ni que


tenía restos de saliva en la comisura de sus labios, sus labios
comenzaban a arder pero no le importaba.

— Diosa Luna — JungKook se separa lentamente de TaeHyung y


entonces jadea ligeramente — Me matarás.

— ¡JungKook! — Jimin toca desesperadamente la puerta, casi


amenazando con tumbarla — ¡Abre ahora mismo!

Después de haberse besado por lo que parecía una hora completa, se


habían acurrucado en el sofá y habían encendido la televisión en algún
documental, acompañando el agradable silencio que reinaba.
TaeHyung tenia una de sus piernas sobre el muslo de JungKook y
estaba completamente recostado en el sofá, habían olvidado quitar sus
zapatos antes de entrar a la casa por lo que ahora el suelo estaba
enlodado, el Alfa descansaba ambas manos sobre las piernas del menor,
de vez en cuando apretujando su pantorrilla.

— Dritt — TaeHyung susurra, poniéndose de pie, y mirando fuera de la


ventana — Creo que hemos olvidado la reunión de manada — [Mierda.]

Kim toma sus botas entre las puntas de sus dedos, avanzando hacia la
puerta para abrirla por Jimin.

— Hallo — Dice, recargándose en el marco de la puerta para entonces


sonreír inocentemente. [Hola.]

— Hallo — Jimin contesta por igual sonriendo por un segundo antes de


quitar su sonrisa y empujar ligeramente a TaeHyung hacia un lado para
entrar hacia la casa — ¿Acaso se te olvidó que tienes
responsabilidades? — Jimin se cruza de brazos — Enserio JungKook,
esto es más importante de lo que crees.

JungKook se pone de pie y entonces camina hacia Jimin.

— Lo se.

— No, no lo sabes JeonGguk — Jimin lo jala de un brazo y entonces lo


arrastra hacia una de las puertas, una a la que no le gusta entrar.

La oficina de su padre, ahora suya.

— Hey — JungKook se zafa de su agarre — Eso ha sido irrespetuoso


hacia mi Omega — Jeon reniega, caminando de nuevo hacia la puerta.

Antes de que llegue Jimin se interpone en su camino.

— Hablaremos a solas — El Beta dice.

JungKook bufa y entonces respinga su nariz, el olor a tabaco de los


cigarrillos de su padre, está seguro sigue impregnado por todas partes.

— No entiendes la gravedad de todo esto — Jimin afirma — Hay tantas


cosas que tienes que hacer antes de simplemente agarrar a TaeHyung y
nombrarlo tú Omega.
Jimin comienza a caminar por la habitación, haciendo que la madera
cruja.

— Aprecio a TaeHyung y lo aceptaría como Luna — Park admite — Pero


también hay una parte que no conocemos de él — Cruje sus nudillos —
Es algo que tienes que averiguar, JungKook.

— No lo obligaré a hablar conmigo — JungKook niega — No haré eso.

— No estoy diciendo que lo obligues JungKook — Jimin rueda sus ojos


— Da la casualidad de que eres el maldito líder de una de las manadas
más importantes de Noruega — El Beta se cruza de brazos — Las
decisiones que tomes no solo afectan a tu manada sino también a la de
los demás.

— Yo no elegí esto — Niega.

— Se que no lo hiciste — El Beta aclara — Pero es el peso de lle-

— De llevar la corona, lo se — JungKook dice — Mi padre me lo


repetía cada oportunidad que tenia.

— Lamento esto.

— Yo también — El Alfa bufa — Por primera vez estoy apunto de tener


algo bueno en mi maldita vida — JungKook tiene que aclarar su
garganta, las sombras de el pasado aun presentes en él — Siento como
si apenas comenzara a vivir de verdad.

— Y lo harás — Jimin dice, tratando de que sus palabras suenen como


una promesa — Pero sabes que debes de separar tus relaciones
personales con tu trabajo.

— Mi padre nunca pudo hacerlo — JungKook dice — ¿Que te hace


pensar que yo podré hacerlo?

— Tú tienes algo que tu padre nunca tuvo.

— ¿Que?

— Humanidad.
⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 18
Años Atrás...

TaeHyung había crecido rodeado de matorrales, chocolate caliente y


besos en la frente por la noche.

No sabía lo que era pasar frío, ni lo que era sentir una opresión en el
pecho por las noches, habían corrido lagrimas por sus ojos pero estas
siempre eran de felicidad, rodeado de abrazos y palabras cálidas
susurradas en el oído.

Había crecido corriendo entre los árboles y remojando sus pies en el río
frío que corría detrás de su casa, sus pies se habían mojado hasta estar
fríos pero siempre había una toalla caliente esperándolo en casa, el
Omega había tenido Navidades llenas de comida y olor a pino por todos
lados hasta que su nariz picase intensamente.

Su madre le había ofrecido brazos cálidos y besos con labial rojo en sus
mejillas desde que tiene memoria, su mano siempre había sido sostenida
por otra que le doblaba el tamaño a la suya.

Por eso cuando tuvo que separarse de todo eso, de el sentimiento verde
como los ojos de su madre y con una pizca de amargura como el olor de
el perfume de su padre, su corazón se había partido en dos.

Hace años que su familia había logrado sostenerse sin ayuda de otras,
habían formado una pequeña manada tan rara y única que nadie sabía
de su existencia.

Su familia no era común, su madre siempre se lo había dicho, cuando


nació, su madre había huido de su manada para criar a su hijo junto con
el amor de su vida.

Su padre.

El gran problema.

Su padre no era alguien común, era ese granito de azúcar al rededor del
saco de sal, tan igual pero diferente a los demás, su padre había crecido
rodeado de cazadores.
Su padre era un cazador.

Pero no era un asesino, no como los que le contaban que rodeaban el


bosque y tenias que tener cuidado.

Su padre era un cazador enamorado de los lobos.

Su madre había encontrado a su padre una noche mientras que ella


corría entre el bosque, su padre portaba un arma cuando su madre había
impactado contra su espalda y había tenido que transformarse a su
forma humana.

Kim EunSeom, en vez de hacer todo eso que en algún momento le


dijeron que hiciese, se quedo atrás, removió su abrigo y cubrió el cuerpo
desnudó de Kristine con su saco.

Desde ese día, habían merodeado en el bosque juntos, tomados de la


mano, soñando con un futuro sin rumbo, sin esperanza.

Porque años de linaje, de sangre pura, no podían mezclarse con los


genes pobres de los cazadores, de los humanos, de esos seres que
rompían todo lo que tocaban.

El primer error que habían cometido había sido enamorarse, Kristine


perteneciendo a una manada importante, no podía presentar a alguien
como EunSeom a su familia, no podía tomar su mano y mucho menos
podía formar una familia con él.

Por eso cuando sus padres habían descubierto que mantenía una
relación con los hombres que vivían entre los bosques y amenazaban
con matarlos, sus padres la habían expulsado de la manada, acusada
por traición.

Kristine había intentado explicar todo, decirles que EunSeom no era


alguien como los demás, pero nadie había escuchado, por eso había
hecho sus maletas y junto con una semilla creciendo en su interior, había
caminado por la puerta sin rumbo alguno, dispuesta a criar a su hijo
rodeado de tazas de café, besos en la frente y navidades llenas de
comida.

Había merodeado junto con EunSeom por todo el bosque de Noruega,


habían conocido gente y habían colectado memorias entre los bosques,
hasta que habían encontrado una pequeña choza abandonada, llena de
musgo y tierra.

En ese instante Kristine supo que su hijo podría crecer rodeado de todo
aquello que deseaba, EunSeom había restaurado la choza y la había
hecho de ellos, habían conseguido dinero trabajando turnos de noche en
la ciudad y cazaban su propia comida la mayor parte del tiempo.

Cuando TaeHyung había nacido, todo había cambiado, el aire dentro del
lugar había cambiado a uno más alegre, el pequeño Omega había
logrado completar aquella pieza que faltaba dentro de Kristine cuando
llegó a su vida, con ojos tan verdes que contrastaban con la nieve y
arruguitas cerca de sus ojitos al sonreir, piel lechosa y un cabello
increíblemente ondulado y negro como el de su padre.

TaeHyung era un lobo mitad puro.

Los genes de su padre apenas habían predominado en él y EunSeom


estaba demasiado feliz de tener un pequeño cachorro.

— ¿Pero yo no soy como papi? — TaeHyung preguntó arropándose solo


dentro de las cobijas, sosteniendo la perilla de la colcha por sobre su
barbilla.

— Papi solo es un poco diferente a nosotros, bebé — Su madre susurró


acariciando su mejilla con delicadeza — Y eso está bien.

— Esta bien — El niño afirma.

— Si, pero aún así papi y yo somos destinados, somos como los demás
mi amor — Su madre deja un pequeño beso en sus cienes, pasando
después sus largos dedos entre su cabello.

— De acuerdo — TaeHyung se da media vuelta, recargando un lado de


su mejilla en su almohada.

Con el tiempo otras personas al igual que Kristine y EunSeom habían


encontrado un camino entre los bosques, buscando salvación entre los
grandes árboles, llegando a su pequeño hogar, entre todos formando una
manada tan igual pero distinta a la de los lobos.
Habían construido cercas y murallas al igual que las grandes manadas,
habían formado una pequeña familia, con calles angostas y casas de
madera por todos lados.

Con el tiempo EunSeom se había vuelto el Alfa de la manada sin siquiera


ser un lobo, Kristine había tomado el puesto de Luna y TaeHyung era el
pequeño príncipe que heredaría todo cuando fuese grande, si es que así
este lo quería.

Había crecido rodeado de personas, yendo a la escuela y formando


amistades que se quedarían a su lado de por vida, se había enamorado y
le habían roto el corazón, había corrido como lobo y había sido un rol a
seguir dentro de la manada.

Hasta que los problemas habían empezado.

Todo comenzó una mañana cuando TaeHyung apenas tenía veintiún


años.

Se había despertado por los agudos susurros y los pequeños gruñidos


que venían desde fuera de su habitación.

TaeHyung se puso de pie con prisa, deslizó sus pies dentro de sus
pantuflas y ajustó su bata en su cuerpo, las mañanas en Noruega
siempre verán heladas hasta que los dedos de los pies se volvían tan
fríos que no podas sentirlos.

— Mamma — TaeHyung sale de su habitación, rodeando su propio torso


con sus brazos, protegiéndose del frío, con pasos apresurados se dirige
hacia la cocina, donde podía decir, venían los escandalosos ruidos.
[Mama]

En la cocina está su madre, tiene los codos recargados sobre la


encimera de la cocina y sostiene su rostro con ambas manos, su padre
está parado a unos metros recargado en una pared con los brazos
cruzados sobre su pecho, luciendo terriblemente afligido y sus ojos
tienen lágrimas en los cuencos, luciendo cristalizados.

— hva skjer? — TaeHyung avanza hacia su madre y en un gesto de


reconforte, comienza a subir su mano de arriba a abajo por su espalda.
[¿Que está pasando?]
Su padre soltó un suspiro exasperado, un sentimiento de nerviosismo
comenzó a rondar por su estómago, apretándose y amenazando con
cortarle la respiración.

— Cazadores — Pronunció su padre, sintiéndose ajeno al significado de


esa palabra, sintiendo como si heridas pasadas comenzaran a abrirse
para después verter sal directo en las cortadas.

TaeHyung se devolvió para tras un instante y en signo de protección


propia dejó sus manos apoyadas a sus costados de nuevo.

— ¿Nos están atacando? — Preguntó, las palabras atascándose en su


garganta.

— Amenazan con hacerlo — Su madre se enderezó en su lugar y talló


sus ojos con las manos hechas puños — Han encontrado el territorio.

EunSeom se acercó hacia su Luna y de una manera protectora comenzó


a frotar sus brazos con sus manos.

Aveces TaeHyung pensaba que su padre era más lobo que el mismo.

— Podemos derrotarlos — Propuso — ¿Podemos hacerlo cierto?

— Son demasiados — Su padre dijo — Nos doblan en personas, tienen


rifles y...

— ¿Y que? — TaeHyung forma una mueca, sus ojos comienzan a picar y


siente arcadas.

— Y no solo son cazadores, cachorro — Su padre dice.

TaeHyung niega desentendido — Y-yo no comprendo, q-que estas


diciendo...

— Lobos.

Ya está, iba a desmayarse.

— ¿Lobos y cazadores?

— No quieren a una manada como la nuestra de aliados.


Habían pasado tres años, un mes y nueve horas.

TaeHyung no podía creer lo mucho que había sobrevivido huyendo,


atravesando el bosque, con una mochila, una chamarra rasgada y unas
ganas inmensas de volver a casa lo antes posible.

— Corre TaeHyung, corre y no mires atrás.

Fueron las últimas palabras que salieron de los labios pintados de rojo de
su madre, luciendo agotada y con miedo, sus ojos contenían lágrimas
retenidas y temblaba ligeramente nerviosa.

Y TaeHyung como el buen hijo que siempre había intentado ser, había
hecho justo eso, correr, correr pero si había mirado atrás.

Lo último que sus ojos húmedos habían llegado a notar era la verja que
rodeaba aquello que había llamado hogar toda su vida ser derrumbada,
cayendo con un estrepitoso ruido que hizo eco por toda Noruega, incluso
los pájaros habían volado lejos de las ramas de los árboles
desconcertados.

Sus manos estaban llenas de cortadas, su pelo contenía nieve seca y


lodo en las puntas, sus botas pesaban y lastimaban aún más sus ya
cansados pies, no había probado algún bocado en cinco días y no
recuerda cuando fue la última vez que durmió en una cama caliente.

Aveces se pasaba en su forma de lobo por días, pues el dolor de alguna


manera era más aguantable así, cazaba conejos en el bosque, pero
ahora una de sus patas traseras dolía incluso al caminar, por lo que solo
podía acostarse sobre la nieve y esperar a que algún venado fuera lo
suficiente tonto para acercarse.

Estaba seguro de que ya había atravesado la mitad de Noruega, había


ido del sur al este y de regreso y ahora cojeaba sin rumbo hacia el norte,
el lugar más lejos de casa, o de lo que quedaba de ella.

No sabía si su madre había sobrevivido, no sabía si alguien había salido


con vida del ataque, todo había sido tan deprisa que ni siquiera había
podido voltear a ver a su padre por última vez.

Huía lejos de cazadores, de lobos y de los peores.


El consejo oficial de Noruega.

Los mayores hijos de puta que llevaban rastreándolo desde que salió del
sur del país.

Le pisaban los talones si se detenía, aunque hace algunas semanas


estaba seguro le habían perdido el rastro, TaeHyung había logrado entrar
cubierto con capucha a una de las farmacias del pueblo y casi como un
experto había robado un par de cajas de supresores para poder ocultar
su olor, ahora podía tener un par de horas de sueño antes de seguir
corriendo.

Su pie aún se encontraba increíblemente lastimado pero al menos ahora


podía caminar antes de correr.

No recordaba cuál era el nombre del lugar donde se encontraba pero


sólo sabía que el bosque era increíblemente bello, sin embargo las
enormes ramas de los árboles apenas dejaban que la luz de la luna
entrase para alumbrar dentro.

Algo en su pecho le decía que no se encontraba seguro y desde hace un


par de metros atrás escuchaba un par de ramas romperse de lejos, sin
embargo aún no podía distinguir si se lo estaba imaginado y estaba
entrando en paranoia como últimamente hacia.

Volteaba cada cinco minutos atrás y comenzaba a ver siluetas a lo lejos.

Su pie comenzaba a doler y comenzaba a sentirse agotado,


planteándoselo por unos minutos decidió parar un segundo.

Descolgó su mochila de su espalda y entonces bebió la última gota de


agua de su envase embotellado.

— En ulv skal aldri være uten flokken — Susurraron detrás de él. [Un
lobo nunca debería de estar sin su manada]

TaeHyung colgó deprisa su mochila en su espalda, su corazón dio un


salto en su pecho antes de agacharse para de su tobillera agarrar su
cuchillo y alzarlo en alto.
Analizó a la persona frente a él antes de hablar, solo eran cazadores,
portaban chamarras increíblemente abrigadoras y sus cabezas estaban
cubiertas por una gorra.

Eran solo dos.

— Jeg vil ikke ha problemer — Dijo con fuerza entre dientes, jugando con
el cuchillo en su mano, tratando de mostrar que no tenía miedo. [No
quiero problemas]

El cazador volteó a ver a su compañero y ambos sonrieron entre sí.

— Veras, lobito — Uno de ellos dijo, marcando su acento — Tú tienes tu


cuchilla... — El señor, el cual parecía el líder, abrió su abrigo — Yo tengo
esta — El cazador dejo ver una pistola colt, sostenida por su cinturón.

Y esa era su señal, lo único que ni sus garras, ni su cuchilla podían


competir.

Un arma de fuego.

TaeHyung bajó su cuchilla y antes de que la pusiera en el suelo la lanzó


con fuerza a uno de ellos, está enterrándose en el hombro de uno, la
sangre comenzando a brotar demasiado rápido.

Tomó la distracción y entonces colgó su mochila de nuevo e hizo lo único


que podía hacer, correr.

Justo como su madre le había dicho.

Después de los diez kilómetros, había perdido la noción, no sabía si


estaba huyendo o regresando de vuelta, comenzaba a nublarse su vista
y no distinguía nada, no sabía si estaba en un sueño o esto era de
verdad.

Un olor a jengibre y chocolate había comenzando a picar su nariz.

No sabía si se lo estaba imaginando pero de repente comenzaba a


sentirse como en casa.
⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 19
— Tengo un regalo para ti — Esas fueron las primeras palabras que
JungKook le dijo después de haber terminado la reunión de manada.

Esta se había realizado en la mañana, TaeHyung no había asistido ya


que aún no era oficialmente manada, se había quedado esperando en
casa de Jimin y después habían tocado la puerta.

— ¿Un regalo?

— Si — JungKook lo movió con cuidado hacia un lado y entró en la casa,


TaeHyung ya se había arreglado y faltaban unos cuantos minutos para
que comenzara el desayuno.

— ¿Como ha ido todo, Koo? — TaeHyung se acerco a trompicones hacia


el Alfa, el cual tenía ambas manos detrás de su espalda como un
pequeño niño, el Omega se acerca y planta un pequeño beso en sus
labios.

— Todo ha ido bien, Omega — El Alfa dice, tratando de mantener sus


manos tras su espalda y no tirarse a plantar besos por toda la cara de
TaeHyung.

— ¿Que traes tras tu espalda, Alfa? — Pregunta, cruzándose de brazos,


formando una mueca después.

— Ahm — JungKook rasco su nuca antes de armarse de valor mientras


erguía sus hombros, manteniendo la cabeza en lo alto.

Extendió su mano y tenía una caja negra envuelta con un listón verde.

— Yo... — TaeHyung esta vez se puso nervioso — Yo no tengo nada


para ti.

— Eso esta bien, Tae.

— No es que y-

— Cielos ¡toma la caja! — Jeon casi grita, sus entrañas volviéndose un


nudo.
TaeHyung eso hizo, la caja era más pesada de lo que pensaba,
desenlazó el listón y lo sostuvo entre sus dedos para entonces abrir la
caja, dentro había un trozo de paño verde doblado y ajustado con
cuidado.

Verde, verde, verde, como el sentimiento de paz que había sentido el día
que JungKook y él habían huido hacia el bosque, verde como sus ojos.

El Omega desdobló el paño y dentro había un lobo hecho de piedra, los


detalles eran casi milagrosos en un objeto tan pequeño y pesado. La cola
pomposa y enroscada del lobo que se sentaba en sus patas traseras,
orejas triangulares, patas con uñas afiladas y almohadillas negras, una
inclinación de cabeza que exponía el cuello, los ojos cerrados y el hocico
apuntando hacia arriba.

La piedra era oscura y por un momento TaeHyung pudo reflejar al lobo


de JungKook en el objeto.

— JungKook — Su voz se oyó ronca.

— ¿Si?

— Tu... ¿esto es para mi?

— ¿Si? — Respondió como si fuera una pregunta — Si — Repitió con


seguridad.

— Por la diosa Luna... — TaeHyung repasó con la punta de sus dedos el


objeto, pasando de la cola hacia el hocico — Esto es precioso.

JungKook comienza a acercarse hacia él y entonces posa sus manos


sobre la suya.

— ¿Sabes lo que significa? — Pregunta, su voz subiendo un par de


tonos. TaeHyung niega apenado — Cuando un Alfa nace... — Comienza
a explicar — El primer regalo que recibe de sus padres es un lobo de
piedra, es la cosa más preciada que un Alfa puede llegar a poseer
después de su manada, cuando encuentra a su Luna, el Alfa debe de dar
su lobo — Las mejillas de JungKook comienzan a enrojecerse — Estoy
muy seguro de que tú eres mi Luna — Dice agachando su mirada —
Quiero que lo tengas, es la primera parte del cortejo, Omega.
Los ojos de TaeHyung comienzan a picar dentro de sus cuencos, sus
piernas flaquean ligeramente y su corazón da un pequeño salto dentro de
su pecho.

"Nos quiere a nosotros, te quiere a ti." Su omega revolotea.

— Koo... — TaeHyung deja salir un gimoteo antes de lanzarse con


brazos abiertos hacia su Alfa.

El Omega enreda sus brazos en el cuello de JungKook y entierra su


rostro en el cuello del Alfa, donde su glándula de olor está, Jeon enreda
sus fuertes brazos en su cintura y lo jala de un momento a otro hacia
arriba, obligándolo a dar un pequeño salto y enredar sus piernas en su
cadera, la cercanía comenzando a quemar en su piel.

— Precioso — JungKook susurra ajustándolo en su cadera, tomándolo


desde la parte baja de sus muslos.

— Alfa — TaeHyung susurra de vuelta, olisqueando el olor dulce del


mayor, sintiéndose seguro.

— ¿Puedo besarte? — JungKook pregunta.

— Si, por favor — TaeHyung suplica.

El rubio comienza a caminar hacia el sillón, cuidando en no tropezarse


con la alfombra que cubre toda la habitación, pues de verdad sería
vergonzoso caer de espaldas con su Omega en brazos.

Se deja caer en el sofá de espaldas, aún sosteniendo a TaeHyung, y


entonces enreda una de sus manos en la cintura contraria, para dirigir
otra a la nuca de TaeHyung y acercarlo hacia él para atrapar su labio
inferior.

Kim atrapó los muslos de JungKook entre sus piernas, quedando


completamente sentado en su regazo, se ajustó lo más cerca que pudo y
enredó sus brazos detrás de su nuca, escondiendo sus dedos dentro del
ya un poco largo cabello del Alfa.

Movían sus labios en sintonía, sus lenguas danzando una melodía


imaginaria, chasqueando sus labios juntos, devorándose las bocas como
si no hubiera un mañana.
JungKook dirigió sus frías manos hacia la espalda de TaeHyung, tocando
la piel por debajo de la camiseta, la aterciopelada piel se erizó ante el
contacto, provocándole un escalofrío desde la punta de sus pies hasta su
torso.

El lobo de piedra ahora se encontraba a un lado en el sofá, descuidado y


siendo ignorado por los dos lobos besuqueándose en el sofá.

El día siguiente en el que JungKook le había regalado algo tan


significativo como el lobo de piedra, TaeHyung había corrido hacia su
habitación y lo había colocado a un lado de su cama, quería que fuera lo
primero que viera al despertar y al dormir.

JungKook le había dicho después de su larga sesión de besos sobre el


sofá de Jimin, que al entregarle el lobo, esto significaba que oficialmente
empezaría el cortejo en cualquier momento, Jimin había encontrado el
lobo posado en su escritorio y el chico había gritado como si algo terrible
hubiese sucedido.

Lo había envuelto en uno abrazo apretado y le había susurrado al oído:


«Bienvenido a la manada»

TaeHyung debía admitir que sus ojos se habían humedecido y todo el


sobrecogimiento le había hecho recordar a su familia.

No había una sola noche donde no alzará su rostro a la Luna y no


pensará en sus padres, no sabía absolutamente nada y se encontraba
muy lejos de casa.

¿Estaban siquiera vivos? No lo sabía.

Aveces cuando pasaba un momento memorable, lo primero en lo que


pensaba era en decírselo a su madre, le hacía recordar cuando apenas
era un cachorro y le contaba todo a su madre.

Eran ya las seis de la mañana cuando Jimin se había hecho notar con un
grito.

— ¡TaeHyung! — Jimin gritó agudamente, su voz retumbando por las


cuatro paredes — ¡Ven rápido!
TaeHyung refunfuñando había descubierto su cuerpo de las calientes
mantas y se había colocado sus pantuflas, unas que le había robado a
JungKook de su casa, el Alfa no había protestado nada cuando las había
visto ya puestas en sus pies, además le quedaban a la perfección y Jeon
la mayor parte del tiempo estaba descalzo.

TaeHyung talló sus ojos con sus manos hechas puños y entonces tomó
el pomo de la puerta para comenzar a dirigirse escaleras abajo, donde
suponía estaba Jimin pegando gritos.

— Hva skjer, Jimin? — Pregunta entre dientes, su mal humor


incrementando cuando la temperatura del calefactor de encuentra más
baja de lo normal. [¿Que sucede, Jimin?]

El Beta se encuentra de espaldas hacia él, sostiene la puerta de la casa,


la cual se encuentra abierta y Jimin parece más pálido de lo habitual.

— Creo que ha comenzado — Susurra cuando se encuentra a su lado.

TaeHyung se acerca más hacia la puerta y ahí sobre el pavimento de la


entrada yace una ardilla muerta, junto a esta hay un pequeño canasto y
dentro hay un par de panquecitos y.... ¿Acaso son de chocolate?

— ¿Que hace una ardilla muerta en la entrada? — Dice horrorizado,


subiendo una mano hacia su boca cubriéndola en sorpresa.

— Está mostrando que puede proveer para ti — Park contesta, ambos


sin apartar la vista del animal que yace tieso delante de ambos.

— Eso es jodidamente raro — El Omega dice con sinceridad.

— Shh, TaeHyung — Jimin golpea ligeramente su hombro — Podría


escucharte, romperás su corazón de Alfa.

— Ahh es decir ¿dije raro? Quise decir Wow es maravilloso — Cambia


su expresión a una de falsa sorpresa.

— Se sutil — Jimin reprende.

— Mi Alfa me está cortejando con una ardilla muerta, no hay nada sutil
con eso.
— Solo toma la canasta — Park dice, caminando hacia la casa para
agarrar unos guantes y recoger a la ardilla.

— No meterás eso a la casa — TaeHyung niega.

— TaeHyung — Jimin reprende de nuevo.

— Es decir, ¡se ve delicioso!

— Mejor cállate.

JungKook había ido por el un par de horas después, TaeHyung traía un


panquecito de chocolate entre las manos cuando había abierto la puerta
y Jeon estaba parado justo donde la ardilla yacía muerta unas horas
atrás.

— Hola — JungKook saluda, sus manos torciéndose detrás de su


espalda.

— Alfa — Dice en forma de saludo, tomando su brazo con su mano libre


para adentrarlo a la casa.

Jimin se encontraba en su habitación terminando de alistarse para ir


hacia el desayuno.

Como todos sabían que el Alfa había comenzado su cortejo con


TaeHyung, JungKook no estaba obligado a ir hacia el comedor mientras
el cortejo seguía, pues esto era algo más íntimo y algo que solo se
compartía entre los dos.

— ¿Te han gustado? — Pregunta refiriéndose a los panquecitos.

— Me han encantado — TaeHyung termina de limpiar sus dedos en una


servilleta y entonces se acerca hacia él saltando para aferrarse al toros
del Alfa — Koo — Inhala profundamente su aroma, jengibre y chocolate.

— Hola Tae — JungKook frota su rostro con su cabello,


inconscientemente marcandolo con su aroma.

— ¿Que haremos hoy? — TaeHyung pregunta despejándose de él para


observarlo a los ojos.
— Estaba planeando que saliéramos al bosque — Dice — El clima es
bueno hoy, ha parado de nevar.

— Esta bien, Koo— El azabache dice — Iré por mis cosas.

JungKook lo observa subir las escaleras, su Omega se encuentra a


medio camino con Jimin.

El Beta se acerca con una mirada pícara hacia él.

— ¿Una ardilla? — Jimin dice no pudiendo contener su sonrisa.

— No supe que más traerle.

— ¿De donde has sacado una jodida ardilla?

JungKook ríe ante eso — Tuve que correr al menos cien kilómetros para
encontrar algo.

— Mm, hubiera sido más épico que hubieras traído un oso sabes —
Jimin dice simplemente porque es un cretino y le encanta ver a los Alfas
sufrir.

— ¿Un oso? — Jeon parpadea lentamente.

— Si — Jimin asiente — Ya sabes, porque demuestra que puedes


proveer cosas grandes, pero no me hagas caso yo solo digo.

JungKook suelta un gutural gruñido.

— Como no lo pensé antes.

— Por que eres un poco idiota.

Y Jimin primero lo hacia por molestar pero cuando JungKook comenzó a


desvestirse y comenzó a escuchar el crujido de huesos, avisando que se
estaba transformando en lobo, no tuvo tiempo de decirle a su Alfa que
estaba bromeando cuando este ya estaba saliendo corriendo por la
puerta.

— J-JungKook espera — Dice sin aliento — Yo estaba bromean-do.


El lobo ya había saltado la verja principal cuando había terminado de
hablar.

— ¿Donde está JungKook? — TaeHyung preguntó vestido de pies a


cabeza.

— Tu Alfa es un idiota de mierda.

TaeHyung quedó perplejo cuando vio enormes patas marcadas en la


nieve de la noche anterior.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 2O
Pasan lo que parecen ser dos horas hasta que TaeHyung puede
escuchar a alguien rascando la puerta, seguido de un pelaje siendo
sacudido, lo cual supone es por la nieve.

— Creo que tú Alfa ha vuelto — Jimin dice colocándose de pie — Solo de


verdad espero que no haya aniquilado un oso por ti.

TaeHyung se queda atónito y sigue a Jimin por detrás.

Un lobo enorme con linaje blanco, un poco manchado de tierra está


sentado en sus cuatro patas, cuando lo ve sus ojos centellean y corre a
su lado.

— Koo — TaeHyung se hinca a su lado y al igual que JungKook hace,


olisquea a su alrededor — Alfa, hueles a perro mojado — Se queja
enroscando su nariz. JungKook le gruñe de vuelta.

— Lo siento, pero tú Omega tiene razón — Park interviene.

JungKook le gruñe esta vez a Jimin, enseñando sus afilados y blancos


colmillos.

— Si, si — Jimin rueda sus ojos — No te tengo miedo.

JungKook bufa y en cambio empuja con su frente a TaeHyung, en una


señal para que entre a la casa de nuevo.
Entran y antes de que se den cuenta, el sonido de huesos rompiéndose
inunda las cuatro paredes.

— No he podido conseguir un oso — Es lo primero que el Alfa dice


cuando termina de colocarse sus prendas.

— ¿Enserio? — TaeHyung pregunta incrédulo — No se si alegrarme —


Susurra hacia Jimin.

— ¿Como es que no has conseguido uno oso, JungKook? — Jimin


comienza a joder.

— He ido hasta Tronsø y estuve así de cerca... — Jeon hace una seña
de cuan cerca estuvo — De ir hasta Svalabard con tal de conseguir un
maldito oso.

— Para eso hubieras tenido que tomar un ferry, exagerado — Jimin


reclama — Además me parece increíble que no hayas conseguido un
oso si en el bosque de aquí a lado... — Apunta — Hay miles de osos.

— No es cierto — JungKook reniega.

— Ahm si lo es — Jimin dice — ¿No recuerdas esa vez en que tuvimos


que empezar a colocar la basura en contenedores más difíciles de abrir
por que los osos estaban robando el desperdicio?

— No se de lo que hablas — JungKook dirige su mirada hacia otra parte.

— Si lo sabes — Contesta — Incluso amenazaste a los osos.

— Okay de acuerdo — JungKook se resigna — Si encontré un oso


pero... — Piensa — Estaba acompañado de sus bebés, no iba a traumar
a esos pequeños bebés matando a su padre frente a ellos — El Alfa
comienza a exaltarse — ¡No soy un asesino Jimin! — Reitera — Yo no
haría algo así jamás.

— Per- — TaeHyung intentó decir.

— Okay esta bien — JungKook volvió a interrumpir — El oso era del


tamaño de un edifico, no iba a dejar que me matara y entonces dejar a
está manada sin Alfa — Dice apenado.

— Aveces los Alfas me confunden — Jimin susurra — En fin.


— Yo no necesito un oso, Koo — TaeHyung se acerca hacia su Alfa con
pasos pequeños.

JungKook lo ve directamente hacia los ojos, sintiendo sus mejillas


calientes.

— ¿No?

— No — Kim lo abraza por el trozo, juntando sus brazos atrás de su


cuello.

— Omega — JungKook susurra, dirigiendo una de sus manos hacia su


azabache cabello — Te prometo que seré el mejor Alfa.

— Ya lo estás siendo — TaeHyung contesta — No necesito que salgas a


cazar por mi, en cambio tal vez podrías darme otra canasta con
panquecitos de chocolate.

— ¿Eso te gustaría?

— Si — TaeHyung ríe — De verdad que si.

Una vez cuando TaeHyung era solo un cachorro, su padre lo sentó en su


regazo.

Él dijo. «Hay cosas que no entiendes.»

Él dijo. «Cosas que aún eres muy pequeño para escuchar.»

Él dijo. «Pero necesito que las escuches de todos modos.»

Él lo vio hacia arriba con ojos como estrellas. Lo amaba. Él no era como
los demás pero era su padre y eso era todo lo que importaba.

Había corrido, había llorado, había amado y ahora se encontraba


totalmente solo.

Había llegado a Trønso hace unos días, a un pequeño pueblo no tan


lejos de la ciudad, había sido precavido en todo el tiempo en que había
corrido.

Su padre le dijo. «Hay personas allá afuera, que querrán hacerte daño.»
Su padre le dijo. «Corre TaeHyung, déjales ver lo genial que puedes
ser.»

Su padre le dijo. «Los del congreso son malas personas, no creas en sus
mentiras.»

Y su padre tenía razón.

El congreso de Noruega, más específicamente el lugar donde residía el


Alfa de todos, era casi como una institución que se hacía cargo de que
las reglas entre lobos se cumplieran.

Se asignaba un pedazo de territorio por familia y el congreso se


aseguraba de que no hubieran reglas, que nadie de repente se
comportara como un dictador y comenzara a seguir sus propias reglas.

El congreso de Noruega prohibía el matrimonio entre cazadores y lobos,


incluso si los cazadores fueran los enemigos, el congreso tenía permitido
unirse con ellos y juntos acabar al linaje tóxico que surgía de un
matrimonio así.

El congreso de Noruega estaba tras TaeHyung.

Había aprendido las técnicas de caza de todos ellos, habían estado tras
él por años y había logrado escapar.

Pero él sabía que en realidad nunca puedes escapar de tu pasado.

Él era un peligro para él mismo y ahora también era un peligro para la


manada de JungKook.

Sabía que tenía que hablar con el Alfa, pero no tenía las fuerzas.

"Tienes que decirle, puede estar en peligro si no lo haces." Su Omega


chilló en su pecho.

TaeHyung torció sus manos detrás de su espalda, estaba en una


caminata con JungKook, paseando por todas las casas de su territorio,
su Alfa se veía extasiado.

— Algún día, todo esto será de ambos — JungKook dice acercándose a


él.
TaeHyung sonrió tímidamente, estirándose para tomar la mando del
mayor.

— Quiero quedarme aquí por siempre — TaeHyung susurra — No quiero


irme nunca.

— Hey — JungKook lo acerca hacia él — Y no tendrás que irte jamás.

TaeHyung asiente.

"Solo dilo." Su Omega suplica en su pecho.

JungKook toma su mano firmemente y lo jala para que sigan caminando.

La gente camina alrededor de ellos, todos haciendo una pequeña


reverencia cuando los miran pasar.

Saludándolo con un pequeño: — Buenos días Alfa, buenos días Luna.

— Se acerca la siguiente parte, Tae — JungKook dice.

— ¿Parte?

— Para el cortejo, a-amor — Jeon dice tartamudeando, poniéndose


nervioso de repente — ¿Puedo decirte así?

TaeHyung sonríe socarronamente — Claro que si, Alfa.

JungKook se acerca hacia él y acuna su rostro entre sus manos.

— Mi amor — Se acerca a besar la punta de su nariz, para después


besar cortamente sus labios.

TaeHyung se pone de puntillas y repasa su rostro.

— Jeg elsker øynene dine — TaeHyung dice pasando las puntas de sus
dedos por encima de sus cejas — Son azules, azules, azules — [Me
encantan tus ojos]

Azules como el océano, vasto y lleno tan profundamente de melancolía


que TaeHyung pensaba que se ahogaría. Pero a través del océano, a
través del fuego que ardía sobre ellos, el verde siempre volvía a crecer.
Verde, verde, verde, como sus ojos, verde como el sentimiento que lo
llenó la primera vez que vio a un lobo blanco.

Caminaron un rato más hasta que llegaron a la verja principal, donde


YoonGi se encontraba haciendo su turno de mañana, asegurándose de
que los monstruos se quedaran de su lado de la reja.

TaeHyung no pudo siquiera reaccionar, no lo vio venir y de repente todo


se volvió azul, azul, azul dentro de JungKook.

Lo pudo sentir, no sabía si eran por los lazos profundos, tan profundos
que los conectaban y les decían que eran destinados, o fue por el hecho
de que sostenía su mano y pudo sentir como su sangre se helaba y sus
pupilas se dilataban.

Pero lo sintió y por un momento está cayendo dentro de un océano tan


profundo y lleno de temor.

— ¿JungKook? — TaeHyung pregunta exaltado — ¿Qué pasa?

— ¿Donde está YoonGi? — JungKook pregunta soltando su mano —


Debería de estar aquí.

— ¿Su turno pudo haber acabado? — Intenta.

— Debería de estar aquí — JungKook se acerca a zancadas para


asegurarse de que el gran candado que es lo único que separa a lo de
fuera de su familia, siga ahí.

Lo primero que TaeHyung nota cuando se acerca son huellas, huellas de


las botas de YoonGi marcadas y manchando la blanca nieve de barro.

TaeHyung puede notar que las huellas continúan kilometro y kilómetros


adelante.

— Mierda — JungKook susurra — Mierda, mierda, mierda.

TaeHyung camina unos pasos atrás.

— ¿Deberíamos avisar?

— Aún no — Jeon niega — No podemos alertar a todos — Comienza a


retirar su abrigo — Iré a buscarlo.
— No, JungKook — TaeHyung se acerca hacia él para detenerlo.

— Luna, regresa a casa de Jimin — Ordena — Ahora.

— No — TaeHyung se niega — Si tu vas yo iré contigo.

— TaeHyung no — JungKook dice entre dientes.

— JungKook no dejare que salgas haya afuera tu solo.

— Soy el Alfa — Dice aún tranquilo — Por favor vuelve a la casa.

— N-n- — TaeHyung está apunto de recriminar de nuevo cuando la nieve


siendo aplastada por el cuerpo de alguien, llega a los oídos de ambos.

Desde lejos viene YoonGi corriendo, lo más rápido que puede, está en su
forma humana y parece estar bien.

Su pecho sube de arriba abajo cuando llega hacia ellos.

— J-JungKook — Dice entrecortado.

— YoonGi — Jeon suelta un suspiro de alivio — ¿Qué pasa?

— A-Algo viene — YoonGi dice — Pude oírlo, tú tienes que- — Toma


una bocanada de aire — Tienes que ir.

JungKook deja salir un gutural gruñido, formando sus manos puños a los
costados de su cuerpo, su lobo amenazando con salir.

— Lleva a TaeHyung a casa de Jimin — Le ordena a YoonGi — Ahora.

YoonGi asiente y toma a TaeHyung de su antebrazo, arrastrándolo lejos.

JungKook corre a través de todo el bosque, sus patas traseras se


mueven por toda su extensión, estirando sus músculos, su pecho sube
de arriba abajo dentro de su pecho.

Se había transformado hace dos minutos y ya había corrido una gran


parte del bosque, intenta olisquear por todos lados pero solo percibe el
olor a pino.

Comienza a cansarse hasta que puede verlo.


Un hombre aparece atreves de los árboles.

Mayor, con la piel arrugada, cabello blanco cayendo a mechones finos.


Estaba vestido para el clima de Noruega, con pantalones gruesos y un
pesado abrigo nuevo.

Cada paso que daba era medido y fluido.

Se movía con decisión.

Y él sabía quien era.

Lo conocía desde que era un niño pequeño con cabellos lacios, lo


conocía desde la primera vez que le dijo que su vida sería una mierda, lo
conocía desde el día en que le dijo que no podía tener decisión propia.

Se acercó hacia él corriendo y entonces gruñó, gruñó audiblemente,


sintiendo un dolor en el pecho cuando el olor a tabaco llegó hacia sus
fosas nasales.

— Tenemos que hablar — Su padre susurró.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 21
Una vez cuando JungKook era solo un cachorro, su padre lo sentó en su
regazo.

Él dijo. «Hay cosas que no entiendes.»

Él dijo. «Cosas que aún eres muy pequeño para escuchar.»

Él dijo. «Pero necesito que las escuches de todos modos.»

Su padre le había enseñado el anillo que rodeaba su dedo anular, había


dejado que lo sostuviese entre su pequeña mano y que lo colocara en su
dedo, el metal frío provocándole cosquillas.

Tenía un bonito grabado en letras cursivas.

"Conrad Jeon."
Era hermoso y la piedra que sostenía en el medio lo era aún más.

Su padre le dijo. «La gente hará que tu vida sea una mierda.»

Su padre dijo. «Este es tu futuro y no puedes huir de él.»

Su padre dijo. «Me odiarás.»

Su padre susurró. «Pero es un precio que tengo que pagar.»

Su padre tomó su pequeña mano entre la suya, dejó un pequeño beso en


su frente y entonces, «Serás el mejor en esto, serás un guerrero, yo te
ayudare a serlo.»

La última vez que JungKook había visto a su padre había sido hace siete
años, el solo tenia veinte años cuando lo habían convertido en el Alfa de
la manada.

Recuerda muy bien ese día pues su padre fue el mismo que le entregó el
anillo plateado con su nombre como inscripción, al contrario de el de su
padre el suyo tenía una pequeña incrustación blanca como mármol en el
medio.

JungKook se quedó en su forma de lobo cuando regresó a la manada


con su padre a lado, el cual no venía solo, venía acompañado de otros
dos hombres, altos y tripudos, con gabardinas y tatuajes que subían
desde sus brazos hasta su cuello.

No lo admitirá en voz alta pero se sentía intimidado, su padre siempre


había causado ese efecto en él.

YoonGi los estaba esperando en la puerta cuando llegaron a la verja


principal, le dirigió una mirada ladina antes de buscar una confirmación
de JungKook para abrirle las puertas.

JungKook asintió.

Su padre tenía el semblante serio y su modo de caminar estaba lleno de


orgullo y superioridad, dirigía su mirada de izquierda a derecha y
después de nuevo hacia adelante, JungKook los dejó parados en la
entrada y se dispuso a correr hacia casa de Jimin, primero para cambiar
a su forma humana y segundo para ver a TaeHyung una vez antes de
que la tormenta se desatara.
Rascó la puerta e inmediatamente el olor a café amargo y madera inundó
sus fosas nasales.

— Koo — TaeHyung susurró, cayendo de rodillas enfrente de él,


abrazándolo.

JungKook entonces se transformó y el abrigo de TaeHyung chocó con su


piel.

— ¿Que está pasando? — Jimin interrumpe, cargando una toalla y


entregándosela para que se cubra.

— Mi padre — JungKook dice entrecortadamente, escondiéndose un


segundo en el cuello de TaeHyung para aspirar su aroma — Está aquí.

— ¿Q-Que? — Jimin dice volteándose hacia atrás.

— Estoy igual, Jimin — JungKook separa a TaeHyung de su torso y lo


ayuda a enderezarse para entonces cubrirse con la toalla — He venido a
vestirme — Dice secamente — Quiero que se largue lo más rápido
posible de aquí — Gruñe.

— ¿Que está pasando Koo? — TaeHyung pregunta, sus manos


comenzando a temblar por la energía y desesperación que JungKook
irradia, inconscientemente se comienza a formar un puchero en sus
labios.

— Hey — Jeon se acerca a él, lo rodea con sus brazos y lo junta a su


pecho — Hablaremos después, mi amor — Restriega su rostro con el
cabello del menor — Tengo que irme.

— Estás estresado, no me gusta — TaeHyung susurra — Puedo sentirlo.

— Lo se, lo se — JungKook lo separa de su cuerpo y planta un pequeño


besito en sus labios — Tengo que subir a cambiarme y entonces volveré.

TaeHyung asiente abatido, observa a JungKook desaparecer escaleras


arriba.

— ¿Jimin por qué es malo que el padre de JungKook esté aquí?

Jimin pasa saliva — No se si sea mi responsabilidad contestarte eso.


— Lo es — TaeHyung frunce su ceño, cruzándose de brazos.

— No lo creo — Jimin castañea.

— Te lo ordenó, como tú Luna — Estampa su pie con el suelo.

Jimin rueda sus ojos — Luego, cuando JungKook no esté aquí por favor.

TaeHyung asiente.

JungKook bajo con el semblante más aterrador que TaeHyung ha visto


nunca, tenia la mandíbula apretada y sus manos estaban hechas puños
a sus costados, se notaba tenso de los hombros y sus ojos parecían
desconcertados, pero más allá de eso Kim veía algo más, era un don que
tenía por ser su luna.

JungKook olía a ansiedad y enojo, pero a través de esa tormenta de


furia, podía oler la tristeza y el miedo.

No le gustaba, le irritaba la nariz y su Omega comenzaba a ponerse en


modo protector.

JungKook no lo miro al rostro, solo plantó un beso en su mejilla y salió


por la puerta sin decir una palabra.

TaeHyung pudo sentir su pecho hundirse pero no se lo tomó personal.

— Jimin, ahora — TaeHyung gruñó — Quiero saberlo todo.

— ¿Estás seguro de que eres un Omega? — Jimin pregunta — Porque


te estás comportando como una Alfa malhumorado.

TaeHyung gruñe de nuevo — Soy un maldito Omega molesto porque no


se que está pasando.

— De acuerdo — Jimin lo toma de la muñeca y lo dirige hacia la cocina


— No te contaré todo, hay partes que le corresponden a JungKook decir,
pero te pondré en contexto.

El Omega asiente.

— Me prepararé una taza de té por si no te importa — Jimin se voltea


hacia los gabinetes.
— Solo habla Jimin — TaeHyung se siente en el espacio libre que queda
en la barra de la cocina, para prestar atención a cualquier detalle que
suelte.

— De acuerdo — El Beta comienza — El padre de JungKook es el


mismo diablo — Jimin dice con amargura — Pero no siempre fue así, era
un hombre amoroso, que tenía una familia aún más amorosa, tenía una
de las manadas más grandes y tenía un pequeño hijo que algún día sería
un pequeño rey. ¿JungKook nunca quiso esta vida sabes?, ser el Alfa de
la manada es mucho para una persona — Comienza a verter agua en
una taza — Trato de escapar de esto pero nunca lo logro.

TaeHyung comienza a mordisquear sus uñas.

— El padre de JungKook no es cualquier persona, no es solo el Alfa de


una manada importante, no es solo un hijo de puta — Park enfatiza — El
padre de JungKook es el jefe de los hijos de puta más grandes de toda
Noruega.

TaeHyung frunce su ceño — N-No comprendo, Jimin — Truena sus


nudillos unos instantes — ¿Que es lo que hace el padre de JungKook?

— El padre de JungKook es uno de los cabezotas que trabajan en el


congreso de Noruega — Suelta — Bueno ya no lo hace tan activamente
pero siguen pidiendo su permiso para tomar las decisiones — Se encoge
de hombros.

Y TaeHyung de repente no siente las piernas, su respiración se corta y si


no fuera porque está sentado, podría jurar que está apunto de caer al
suelo.

— N-No.

— Si — Jimin se voltea sosteniendo su taza hacia a él — P-Pero


JungKook no tiene nada que ver con él, no después de que supo todo lo
que ha hecho.

La libertad con la que su padre entró a su antigua oficina hizo que su


sangre hirviera, el poco control que estaba teniendo con esta situación lo
tenía irritado, la libertad con la que su padre irrumpía en su territorio lo
hacía querer transformarse y arrancarle la cabeza de un mordisco.
— Insolent Barn — Su padre habló como si aún fuera un adolescente y
estuviera siendo reprendido por alguna estupidez, solo que ahora
JungKook estaba sentado del otro lado del escritorio y su padre está vez
era el pequeño cachorro tembloroso, con miedo a decepcionarlo. [Niño
insolente]

— Ya no soy un niño — Dijo — Te pido que si te vas a referir a mi, lo


hagas con respeto.

Su padre parpadeó un par de veces antes de recomponer su postura.

— No olvides que estás en esa silla gracias a mi — Su padre dijo con


rabia — Aún eres un niño y te puedo quitar tu corona en cualquier
momento.

— Quisiera que lo intentarás — JungKook sonrió socarronamente


cruzando ambos brazos delante de él — Te apareces sin avisar en mi
territorio y lo primero qué haces es amenazarme, creo que el retiro te ha
hecho olvidar cómo funcionan las cosas, querido padre.

— Esto no se trata de ti, es un asunto importante, JungKook — Su padre


saca de su saco una cajetilla de cigarros — ¿Quieres? — Pregunta.

JungKook niega.

— Que es lo que necesitas? — Pregunta comenzado a irritarse, el olor


que llega a sus fosas nasales no ayuda mucho tampoco.

— Me presentó aquí no como tu padre, sino como un miembro del


congreso — Su padre deja salir el humo del cigarrillo por sus fosas
nasales — Tenemos un problema y necesitamos ayuda de todas las
manadas de Noruega.

— ¿Que es lo qué pasa? — Jeon por un momento olvida que está


hablando con su padre.

— Hace tres años el congreso de Noruega con ayuda de un par de


cazadores tiramos abajo a una escoria de manada — Su padre vuelve a
calar de su cigarro — Una cruza entre lobos y cazadores, pero un lobito
logró escapar.

JungKook no contesta.
— El resultado de un linaje de muchos años y un desperdicio de aire
como un cazador — Conrad Jeon parece estar verdaderamente molesto
— Lo hemos estado persiguiendo por tres años — Su padre hace una
seña hacia uno de los hombres que lo acompaña, quien con premura se
acerca hacia él, entregándole un sobre amarillo, el cual se encuentra
sellado con cera, marcado por el sello oficial de Noruega — Le hemos
perdido la pista hace unos meses, pensamos que se oculta con una
manada.

JungKook pasa saliva ligeramente antes de asentir.

— ¿Y esto que tiene que ver con mi manada?

— Quiero que me alertes si llegas a verlo — Su padre tose un momento


antes de tomar otra inhalación — Todo lo que necesitas saber sobre él
está en este sobre — Su padre se lo entrega — Ábrelo cuando tengas
tiempo.

JungKook asiente tomando el sobre en manos para entonces dejarlo


sobre su escritorio, donde otro par de sobres y cartas están esparcidas.

— Debemos hacernos cargo del muchacho antes de que se empareje o


suceda algún incidente, es una amenaza, es una persona peligrosa y
debe ser detenido lo más antes posible — Su padre termina de decir
antes de ponerse de pie, para lo cual JungKook imita su acción.

El Alfa sin esperárselo, su padre rodea el escritorio y se acerca hacia él,


rodea su cuerpo con sus brazos y antes de que JungKook pueda
separarlo de inmediato, su padre susurra en su oído: — Como tu padre
te advierto que no te metas en problemas.

— Sé cuidarme solo — JungKook lo empuja de su cuerpo — Ahora si no


te molesta, no eres más bienvenido aquí.

JungKook había odiado a su padre en su momento y lo odiaba ahora,


incluso si habían pasado años, incluso si ahora él era más alto y su
padre tenía arrugas por toda su cara y lucia indefenso, casi como si
aquel monstruo que le había arrebatado su vida, nunca hubiera existido.

Lo gracioso acerca del odio es la línea delgada como el papel que lo


separa de ser algo completamente distinto. Por que también una parte de
él, por más mínima que fuera, ver la cara de su padre le había brindado
reconforte, incluso de que intentara convencerse de que no, incluso si
tenía unas ganas de abalanzarse contra él y estrangularlo, lo quería,
porque en un momento habían sido manada y esos lazos son difíciles de
romper.

Observó a su padre irse de su casa y lo observó salir por donde había


entrado y una vez que volvió a entrar a su casa, se sintió asqueado
porque de nuevo el olor a cigarro volvía a inundar la casa de madera que
era suya, que ahora le pertenecía.

Entró a su oficina y volvió a sentarse en su escritorio, giró un par de


veces como un niño en la silla giratoria para después detenerse y volver
a contemplar lo que había pasado.

Y ¿Que carajos había sucedido?

Se detuvo un momento antes de tomar el sobre amarillo de el escritorio,


lo consideró un momento antes de tomar el abre cartas y romper la cera
de un tirón, antes de comenzar a leer observó que habían muchos
papeles, en el fondo pudo ver pequeños recortes, que suponía eran
fotografías.

Dejó caer todo en el escritorio y antes de que pudiera leer sobre los
papeles, una imagen llamó su atención.

Había una familia en la fotografía había una señora de mediana edad


tenía unos ojos verdes, verdes, verdes y a su lado...

Sus manos comenzaron a temblar.

Había un chico en el medio, sus ojos eran del mismo color que los de la
señora, cabello color azabache, había un gran círculo rojo marcando su
silueta.

Dejó caer la imagen al suelo, su sangre se heló y sus ojos comenzaron a


picar, revoloteo por los papeles y entonces lo leyó

⠀─ Kim TaeHyung - fugitivo.


⠀─ Rápido, feroz y peligroso.
⠀─ Eliminarlo lo antes
⠀⠀⠀posible.
Mierda, mierda, mierda.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 22
— ¿Que se supone que haga? — JungKook gritó caminando de un lado
a otro en la habitación, tenía un cigarrillo en la mano, incluso si odiaba el
horrendo olor que emprendía.

— Haces lo que tú.. — Einar se paro de su silla y lo apuntó — Quieras


hacer.

— Pero es lo que se supone que debo hacer. Es quien se supone que


debo ser. Algún día, seré muy importante y haré grandes cosas. Padre
dijo... — JungKook apagó con fuerza el cigarrillo en el cenicero.

— Se lo que dijo — Einar replicó cortante, hizo una mueca antes de bajar
su vista al suelo — JungKook yo... Escúchame ¿esta bien? La vida son
las decisiones que tomamos. No las decisiones que se toman por otros.
Tienes derecho a forjar tu propio camino. A ser quien quieras ser. Nadie
debería de decidir eso por ti.

Los recuerdos pueden ser cosas graciosas, pueden venir cuando menos
te lo esperes y cuando mas las necesites, eso era todo lo que Einar era.
Un recuerdo. Pero JungKook se aferraba a él.

— Mi propio camino... — JungKook masculló para sí mismo, pasando


sus manos por su rostro, exasperado — Maldito TaeHyung y malditos
sean todos.

JungKook se puso de pie abruptamente y guardó todo lo del sobre dentro


de el abruptamente, negándose en ver alguna cosa más que contuviera.

Lo sello de nuevo como pudo y entonces lo colocó debajo de su axila y


se dispuso a salir de su casa.

Cuando tomó el manojo de la puerta, alguien del otro lado también lo


hizo y jalaron la puerta al mismo tiempo.

— Hey — JungKook gruñó.


— Beklager — La voz dulce de TaeHyung contestó. [Lo siento]

El Alfa dejó que TaeHyung abriera la puerta.

Ahí parado en el umbral estaba TaeHyung, con el gorrito de la chamarra


puesto, sus mejillas estaban sonrojadas por el frío y sus labios estaban
sin color y partidos, tenía la mirada baja y JungKook pudo notar sus ojos
destellear cuando lo miro, justo como los suyos cuando lo veía.

— TaeHyung — JungKook susurra sin verlo al rostro, sostiene la puerta y


se hace a un lado para que su chico pase.

— ¿Todo bien? — TaeHyung pregunta entrando a la casa, quitando sus


botas de dos patadas, para dejar a relucir sus calcetines de planetas —
Hace un par de horas que esos hombres se han ido, comencé a
preocuparme cuando no regresaste entonces me escapé de YoonGi y
Jim-

JungKook no lo deja hablar y lo toma del brazo para dirigirlo hacia la


sala.

— Eso ha sido un poco grosero JungK- — Jeon lo toma de los hombros y


lo sienta en uno de los sillones.

— Solo cállate y no te muevas por favor — Pide.

TaeHyung pasa saliva audiblemente y asiente.

JungKook aún sostiene él sobre pero lo deja a un lado para comenzar a


prender la chimenea dentro de su casa, se espera un par de minutos
hasta que el fuego se aviva y entonces se levanta y se sienta del lado
opuesto a TaeHyung, toma el sobre de nuevo entre sus manos y
entonces comienza.

— ¿Hay algo que quieras decirme? — Jeon pregunta, su mandíbula


ajustándose inconscientemente.

TaeHyung desvía la mirada de su rostro un momento para observar el


fuego y entonces la vuelve a subir a su rostro, manos cruzadas frente a
él.

— N-Nei — TaeHyung niega — No tengo nada que decirte.


— ¿Que tan seguro estás de eso, TaeHyung? — JungKook pregunta un
poco borde, achinando sus ojos.

— No se que está pasando JungKook, pero te aseguro q-

— Todo lo que tengo que saber de ti — JungKook lo corta — Está dentro


de este sobre de 2x3 — Lo sostiene en alto — Te están buscando
TaeHyung, y me mentiste.

Kim relame sus labios y niega y para él todo es azul.

— No te he mentido — TaeHyung asegura — No lo hice en ningún


momento.

— Lo hiciste, eres un peligro — JungKook exaspera — Te están


buscando y viniste a mi manada, buscaste refugio bajo mi techo, ¿si
quiera te importo?

— Tú no comprendes, tú no entiendes — TaeHyung niega poniéndose


de pie — No se que te hayan dicho, pero es mentira.

JungKook a calla un momento y se dirige hacia la chimenea.

— Todo lo que has hecho, tu pasado está aquí — Vuelve a recalcar —


Pero no me importa — El Alfa tira el sobre hacia el fuego, el sobre
prendiéndose en el instante en que las llamas tocaron la superficie —
Confío en ti lo suficiente para saber que me dirás la verdad — Relame
sus labios — Hablaremos, Omega. Y lo haremos ahora.

TaeHyung asiente.

— ¿Quien eres?

Esa pregunta tan simple, que TaeHyung podría haber respondido de


tantas maneras, esas dos palabras que que podrían definir su futuro, que
dictarían la forma en que JungKook lo vería a partir de ese instante y
sabía exactamente cómo contestarla.

— Me llamo TaeHyung Kim — El Omega contesta — Soy el hijo de


EunSeom Kim y Kristine Froseth, mi padre era un cazador y mi madre un
lobo puro — Frota sus manos juntas — El congreso de Noruega atacó
mi manada hace tres años, hace tres años, yo estaba corriendo en el
bosque como un lobito perdido, siendo perseguido por gente peligrosa,
sin comida, sin agua, sin familia — Los ojos de TaeHyung comienzan a
picar dentro de sus cuencos y su voz amenaza con quebrarse — Hace
tres años perdí a mi madre y a mi padre en un arrebato de ira de unas
personas que creen que pueden decidir por todos.

JungKook cierra sus ojos unos instantes antes de ponerse de pie y


acercarse hacia TaeHyung, está a punto de rodearlo por los hombros
pero este lo aleja de un empujón.

— Nei — Niega bruscamente, lágrimas comienzan a caer por su rostro y


JungKook lo puede ver al borde de un colapso, sin embargo toma su
distancia, incluso si su pecho duele — Hace tres años atacaron a una
manada que lo único que buscaba era su supervivencia, habían niños,
JungKook, habían niños en la manada — Alza la voz — Y no les importo,
tiraron todo abajo y mi madre dio su vida por dejarme escapar.

TaeHyung cae de nuevo en el sillón y comienza a sollozar en sus manos.

— Así que no tengo nada y a nadie y sinceramente estoy cansado de


correr y esconderme entre los árboles.

— Shh — JungKook acalla acudiendo a su lado — Te creo, te creo... —


Rodea a su Omega con sus brazos, acercándolo a su pecho.

TaeHyung se hace un ovillo a su lado y se abraza a su torso, las lágrimas


saladas comenzando a mojar su camiseta.

— Lo siento, Koo.

— Esta bien, min kjærlighet — JungKook susurra — Yo lo siento — [Mi


amor.]

JungKook deja que TaeHyung se aferre a él por el tiempo que necesite,


dejando que hipe mientes absorbe su nariz, una tormenta de tristeza
buscando reconforte en él.

No lo piensa mucho cuando deja salir sus feromonas para comenzar a


marcar a TaeHyung con su aroma, restriega su rostro con su cabello,
como siempre hace y sube y baja su mano por uno de los costados de su
Omega.
— Koo — TaeHyung suelta, acercándose más a su cuerpo, casi
colocándose sobre él, escondiendo su rostro entre su hombro y su cuello,
justo donde su glándula de olor está.

— Estoy aquí — JungKook dice — Estás a salvo — Susurra — Nada


nunca te pasará.

Pasan lo que parece una hora y el brazo de JungKook ya está


entumecido y la respiración de TaeHyung ya está apaciguada.

— Mi amor — Jeon susurra — Omega.

TaeHyung bufa, acercándose a un más a él, aferrando su agarre.

— Me encanta tenerte cerca — JungKook dice primero — Pero creo que


ya no siento mi brazo.

— No me importa.

— Omega, tenemos que hablar — JungKook pide.

— Nei.

— Si, cariño tenemos que.

— De acuerdo — TaeHyung se despega de su lado.

JungKook estira sus brazos en el aire y entonces dirige su mirada hacia


su Omega, quien tiene marcas rojas de su camisa por toda la cara, sus
ojos están hinchados y tiene lágrimas secas por toda la cara.

— Hm — El rubio se acerca y deja un beso en su mejilla — No quiero


volver a ver algo así.

— ¿Hva? — Pregunta, su voz ronca. [¿Que?]

— Verte llorar de esa manera.

TaeHyung sonríe.

Dientes tan blancos que parecían perlas y unas tiernas arruguitas en la


esquina de sus bonitos ojos verdes.
— Ahora — Jeon dice — ¿Por que dicen que eres peligroso? ¿Que
hiciste TaeHyung?

El menor rueda sus ojos y bufa.

— Puede o puede que no, haya robado un par de tiendas de comida en


el pasado — Y entonces agrega — Ah también puede o puede que no le
haya lanzado mi cuchilla a alguien.

— ¿Que? — JungKook dice horrorizado.

— Oh quita esa cara, JungKook. Lo primero que hiciste al verme fue


apuntarme al rostro con tu arma — El Omega apunta — No tienes
derecho a juzgarme.

— Se que no tengo derecho a juzgarte, precioso — JungKook jaló a


TaeHyung de las caderas, usando su fuerza de Alfa para hacer que
quedara a ahorcadas de él, atrapando sus muslos con el peso del
azabache — Me alegra que hayas corrido hasta mi territorio, me hayas
enfrentado y ahora estés aquí.

— No se ni siquiera como he llegado hasta acá — TaeHyung acuna su


rostro con sus labios y besa su frente — Había algo dentro de mi cabeza
que me decía que siguiera corriendo, que ese no era mi final — El
Omega bajo una de sus manos hacia su mandíbula — Qué tal vez
estaba muy cerca de encontrar tranquilidad — Se detiene un instante.

Y entonces azul y verde se mezclan.

Con pupilas dilatadas y una tranquilidad verde.

TaeHyung podía jurar que había un poco de él dentro de el océano basto


que JungKook llevaba por ojos, se preguntaba si dentro de sus ojos
también había calma, un poco de ese característico color que solo existía
dentro de los ojos de JungKook, que le pertenecía a él y solo a él.

— Eres mi Luna — Jeon susurra, juntando su frente a la suya — Y me


estoy enamorando muy rápido de ti, si es que ya lo estoy.

Sus brazos se enroscaron en sus hombros, presionó su frente con la


suya y le dice que es lo mejor que le ha pasado.

TaeHyung no puede encontrar las palabras para decir lo que quería.


En ocasiones, cuando tú corazón está tan lleno, te roba la voz y todo lo
que puedes hacer es aferrarte a la vida y no soltarla.

Cuando Jimin llegó no estaba solo, YoonGi y ¿Daven Strøm? Lo


acompañaban.

— ¿Que hacen aquí? — JungKook preguntó en voz baja, solo abriendo


la puerta un poco para que su rostro pudiera verse.

— Ahm — Jimin aclaró su garganta — Junta de manada — Empuja la


puerta y entra a la casa sin permiso, está dispuesto a seguir caminando
pero se detiene cuando ve a su amigo tendido en el sofá y con una
manta sobre su cuerpo.

— Maldita sea, Jimin — JungKook gruñe lo más silencioso que puede —


Les juro que si llegan a despertar a mi Omega, todos saldrán de aquí si-

— Ajá — YoonGi sigue los mismos pasos que Jimin y arrastra a Daven
consigo.

— ¿Que hace Daven aquí? — JungKook pregunta.

— Es manada — Park contesta.

— Enserio están irritándome.

— Todos sentimos tu ira — Daven contesta, alejándose del agarre de


YoonGi nerviosamente.

YoonGi frunce su ceño.

— ¿A que se refieren? — JungKook contesta haciendo una seña para


que lo sigan hacia su cocina.

— Pudimos sentir ira y después alivio — YoonGi explica — Ya sabes,


lazos de manada y conexión mística de la luna.

— Ok — Jeon contesta viendo a YoonGi extrañamente tranquilo.

— ¿Qué pasó? — Jimin pregunta — ¿Que hacia el idiota de tu padre


aquí?
JungKook bufa y se cruza de brazos, cruzando por igual sus tobillos,
recargándose sobre la encimera de la cocina.

— No es fácil de explicar.

— Haremos que sea fácil — YoonGi truena sus nudillos.

Daven tiembla ligeramente ante el tono amenazador de YoonGi.

— Mi Omega es un fugitivo de la ley — El Alfa suelta de repente — Lo


quieren matar y ahora estamos todos jodidos.

— ¿Que? — Jimin pregunta perplejo — Pero si TaeHyung es un... bebé.

— Lo se — JungKook dice de acuerdo — Pero al parecer TaeHyung no


es un lobo puro, lleva sangre de cazador en su sangre, es... especial.

— Mierda, mierda, mierda — YoonGi comienza a caminar de un lado a


otro — ¿Por que todo siempre se tiene que complicar? Justo cuando
todo iba bien.

— ¿P-Pero esto puede arreglarse cierto? — Jimin dice — TaeHyung es


nuestro Luna, estás cortejándolo, está en tu territorio, es manada.

— Creo que eso no es suficiente para mi padre — JungKook rueda sus


ojos.

— No pueden hacerle nada, está en tu territorio, no pueden tocarlo, te


estarían faltando al respeto — Daven contesta.

— Si — JungKook susurra — Pero también mi manada obedece al


consejo de Noruega, mi padre me cedió su territorio, pero una parte de la
corona sigue siendo suya.

— Mierda — Jimin dice.

— Aún no tenemos que preocuparnos — JungKook tranquiliza — Aún no


saben que Tae está aquí. No haremos nada aún.

Todos en la habitación asienten.

— ¿Debería de avisar a los dem-? — Daven pregunta.


— No, esto se queda entre nosotros — Niega — No quiero una palabra
de esto fuera.

— De acuerdo, Alfa — Todos contestan al unísono, bajando su rostro en


respeto.

— Les daré su espacio — Daven contesta — Tengo que atender unas


cosas en la enfermería — El Omega se excusa y sale por la puerta
corriendo.

— Oigan, chicos — YoonGi llama su atención — ¿Saben si Daven me


odia?

— No — JungKook niega extrañado — ¿Por que lo dices?

— Porque se aleja cada vez que me acercó a él — YoonGi parece que


va a formar un puchero pero se recompone inmediatamente.

JungKook frunce su ceño confundido, mirando esta vez a Jimin y luego a


YoonGi de nuevo.

— Yo creo que te gus- — JungKook niega — No importa.

— Necesito tu ayuda — JungKook suplicó entrando a la casa del Omega


de un empujón.

— ¿Que sucede? — Preguntó Daven tallando uno de sus ojos — Aún es


muy temprano, todavía no tengo que ir a la cocina.

— Lo se, quedan dos horas para eso aún — JungKook trae lo que
parece un batidor en la mano, manchado de una sustancia viscosa —
Tengo un trabajo más importante para ti, intenté contactar a Jimin pero
duerme como un oso. YoonGi no sabe una mierda y tu, bueno tú trabajas
en la cocina y en la enfermería debes saber de estas cosas — Le
entrega el batidor a Daven.

— ¿Que puede ser más importante que alimentar a tu manada? — Strøm


acerca el batidor a sus fosas nasales y aspira, inmediatamente sintiendo
arcadas — ¡Que mierda!

— Mi Luna, mi Luna es más importante — JungKook recalca, achinando


sus ojos — Pero no vine a que cuestiones mis decisiones de manada.
— Ok — Daven aleja el batidor de su ser y sostiene su nariz con dos de
sus dedos — ¿Que es lo qué haces?

— TaeHyung se quedó a dormir a mi casa — Dice entusiasmado,


sonando como un niño — Bueno solo quiero prepararle el desayuno —
Las mejillas del Alfa se sonrojan y por un momento Daven lo puede ver
encogerse tímidamente.

— ¿Y que estabas preparando? — Pregunta — Porque huele asqueroso.

— Intente cocinar un omelet, pero creo que se quemo, creí que podía
arreglarlo entonces le agregue el queso, me distraje un instante y unos
grumos asquerosos comenzaron a formarse — Comienza a
hiperventilarse — Por favor ayúdame Daven.

— De acuerdo — Suspira — Es muy temprano para esta mierda cursi.

— Te espero en mi casa — JungKook contesta saliendo por la puerta.

Jeon corre de vuelta a su casa y checa una vez más para asegurarse de
que TaeHyung siga dormido en su habitación, después de que el Omega
se quedara dormido en el sofá, JungKook lo había despertado y le había
ofrecido su cama, el Alfa había dormido en el sofá para darle espacio a
su Luna y aunque había despertado con un terrible dolor de espalda,
había valido la pena con tener a su Omega aunque fuera bajo el mismo
techo.

Daven llega después de veinte minutos, aún en pijama pero con un par
de capas de chamarras encima.

— De acuerdo — Daven dice ya en la cocina — Esto se tendrá que ir a la


basura — Señala lo que resta de el sartén.

Deja que JungKook lave el recipiente y cuando lo coloca de nuevo en la


estufa, Daven está apunto de quebrar los huevos y comenzar a hacerlo
el mismo pero Jeon lo detiene.

— Quiero hacerlo yo — Dice, tomando los huevos de la mano de Strøm


— Te quiero aquí más como un supervisor — Aclara — Si obtuviera
ayuda, no sería de mi — Dice apenado de nuevo.
— Mm — Daven dice golpeando uno de sus costados — Eso es tierno
JungKook.

— Cállate — Rueda sus ojos.

JungKook parte los huevos apoyándose de la orilla del sartén y comienza


lo que empezó de nuevo.

— ¿Qué hay contigo y YoonGi, eh? — Pregunta subiendo sus cejas de


arriba a abajo.

El Omega desvía la mirada.

— ¿Qué hay de que?

— YoonGi piensa que lo odias — JungKook contesta.

— No lo odio — Daven dice sorbiendo su nariz, cruzándose de brazos,


observando la flama de la estufa sin punto alguno.

— ¿Te gusta? — Dice, ensanchando su sonrisa.

— No — Contesta rápido — Y si así fuera, no es de tu incumbencia Alfa.

— Ajá — JungKook dice.

— Y si así fuera, no tendría sentido porque lo he escuchado hablando de


Jimin — Daven dice bajando la flama de la estufa esta vez.

— Ajá.

— Y-Y yo no voy a entrometer.

— De acuerdo — Dice.

TaeHyung despierta por el olor a flores recién cortadas, llega a sus fosas
nasales rápidamente.

Se despabila alzando sus brazos al aire, estirándose de pies a cabeza,


su piel se eriza cuando el olor a jengibre y chocolate pega contra su
nariz.

Y esta por todas partes.


El cuarto de JungKook está totalmente ordenado, la cama está hecha un
desastre pero solo de un lado de la cama, a un lado hay un vaso de agua
que TaeHyung se encargó de llevarse antes de irse a dormir.

La casa está sorprendentemente caliente, la temperatura es cómoda


pero aún así eso no evita que tome uno de los abrigos del mayor que
descansa en una silla en la esquina de una de las habitaciones, el abrigo
le queda grande de las mangas pero lo cubre perfectamente.

No tiene sus pantuflas consigo así que baja las escaleras con sus
calcetines de planetas.

Cuando está en los últimos escalones puede oler las flores cortadas más
de cerca, mezclándose con el olor a omelet, pero previamente también
puede percibir un olor ligero a quemado que hace que su nariz se
enrosque.

— ¿Koo? — Pregunta asomándose por la puerta de la cocina, el Alfa


está vertiendo lo que parece jugo de naranja en un vaso.

— Buenos días — JungKook contesta con una sonrisa que se ensancha


de lado a lado en su cara, provocando que sus ojos casi desaparezcan
dentro de sus mejillas.

TaeHyung se acerca de puntillas a su lado para rodear su cuerpo por


detrás.

— ¿Que has cocinado, Alfa? — Aspira — ¿Omelett? — Pregunta


recalcando su acento noruego.

— Ja, min kjære — JungKook contesta con el mismo acento. [Si, mi


amor]

— Gracias, JungKook — Contesta tomando asiento frente a él.

— No dire que será lo mejor que alguna vez pruebes — Vierte jugo en un
vaso para él — Pero tal vez si practico lo suficiente alguna vez será
perfecto.

— Apuesto a que si — TaeHyung toma sus cubiertos y corta un pedazo


del omelet y lo lleva a su boca, lo mastica y finge estar inspeccionando
bajo la mirada de su Alfa — Esto está... — Rueda sus ojos a la parte
detrás de su cabeza — Excelente.

— ¿Enserio? — JungKook pregunta asombrado.

— Sip — Dice el Omega recalcando la p.

Desayunan entre risas y sus pies se encuentran entrelazados bajo la


mesa, pero ninguno de los dos parece notarlo, sus tobillos están unidos y
de repente TaeHyung entra en tanta confianza que incluso sube uno de
sus pies sobre uno de los muslos de JungKook.

— Si todas las mañanas a tu lado van a ser así, pienso arriesgarlo todo
— JungKook susurra, tomando una de sus mejillas.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 23
JungKook no sabe muy bien que fue lo que exactamente pasó.

Un momento había estado enseñándole la manada a TaeHyung, estaban


recorriendo las calles, hasta que el menor había corrido a la pequeña
escuela que JungKook tenía en su territorio y se había sentado a hacer
coronas de flores con los niños.

JungKook se había sentado un momento por igual, hasta que se acordó


que se había olvidado de algo en su casa y le había dicho a su Luna que
volvería en unos instantes.

TaeHyung había asentido, lo había besado en la mejilla y le había dicho


que lo esperaría justo ahí.

El Alfa había caminado apenas una calle cuando una ola de calor y un
dolor de cabeza espantoso, lo había hecho tambalearse en su lugar.

En ese momento fue cuando decidió correr hasta su casa, cuando entró,
subió rápidamente las escaleras, lo cuál consideró al instante una mala
idea cuando empezó a ver borroso.

TaeHyung, TaeHyung, TaeHyung.


JungKook se acercó hacia su closet, y de dentro de uno de sus abrigos,
sacó la caja aterciopelada que le daría al Omega en la noche, solo
entonces fue cuando se dió cuanta que al igual que sus piernas, sus
manos estaban temblorosas.

Cerró sus ojos unos instantes y tomó una gran bocanada de aire, para
después dejarla salir por su boca.

— ¿Que me está pasando? — Dijo para nadie en particular.

Apaciguó su respiración para con más cuidado tomar unas pastillas del
botiquín de el baño y tomarlas con un poco de agua del grifo.

Baja de nuevo las escaleras, pero cuando esta en el último escalón es


cuando no lo soporta más.

Su piel comienza a picar y su lobo aúlla dentro de su pecho, sus huesos


comienzan a crujir, y sus piernas ahora son una patas de color blanco
que se extienden en toda su longitud, su boca se convierte en hocico y
entonces cae en cuatro patas justo en el medio de su casa.

Su mente ya no piensa como humano, en cambio ahora todo se reduce a


instinto.

JungKook sabía lo que era, aunque nunca lo había experimentado así,


estaba apunto de entrar en celo, en cambio los Alfas tenían tres días
previos antes de volverse todo feromonas y sexo.

Había comenzado esos tres días ahora y esta vez algo dentro de su
corazón latía fuertemente en su pecho, ordenando que buscar a su Luna.

De repente todo era:

TaeHyung, TaeHyung, TaeHyung.

¿Donde está?

Proteger.

Aquí conmigo.

Mío mío mío.


Mi Luna.

JungKook deja salir un aullido agudo, antes de comenzar a olisquear por


toda su casa, en busca de cafe amargo y madera.

El golpe de sus garras dejan marcas en el piso de madera costoso, pero


está muy ocupado buscando a TaeHyung que no puede importarle
menos.

Gruñe cuando nota que el rastro de su Luna lo dirige hacia fuera de la


puerta, intenta abrirla con un golpeteo pero la puerta no cede, entonces
toma una decisión precipitada.

Deja caer todo su cuerpo contra la puerta, puede escuchar los tornillos
caerse y golpear el suelo, cuando la puerta no cede, vuelve a dejar caer
todo su peso y entonces la puerta cae al suelo, pisa la puerta cuando
pasa sobre ella pero agita su cola.

Todos lo observan cuando lo ven pasar, algunos inclinan su cabeza en


respeto, pero otros se alejan de él, JungKook apestaba a feromonas y
sus fosas nasales se ensanchaban con cada paso que daba.

Pasó a un lado de la casa de Jimin el cual dejó caer la taza de café que
sostenía entre sus manos cuando lo vió.

— ¿JungKook? — Preguntó extrañado, levantándose de donde estaba


sentado para acercarse hacia él — ¿JungKook que es lo qué haces? —
Pregunta intentando tocar su pelaje, antes de que su mano llegue en
contacto con él, Jeon le gruñe ferozmente.

Jimin, Jimin, es manada, familia.

JungKook gimotea después de gruñirle y se acerca a lamer su mejilla, en


un lo siento.

— Asqueroso — Jimin limpia su mejilla — ¿Donde está TaeHyung? — El


Beta pregunta rascando entre las orejas de su Alfa.

JungKook se pone en alerta ante la mención de su Luna, el Alfa lame su


mejilla una última vez, antes de volver a seguir el rastro de su Luna.

Mío, Omega, TaeHyung, Luna, aquí conmigo.


El Alfa comienza a correr cuando siente un tirón dentro de su pecho, su
pulso comenzando a acelerarse cuando percata a TaeHyung cada vez
más cerca.

Solo le toma doblar dos calles más, antes de que pueda divisar una
pequeña casa, las ventanas están adornadas con flores coloridas y hay
un gran arcoíris en una de las paredes, se escucha el bullicio de niños
llorando y gritando a todo pulmón.

Hay una verja de madera que da hacia un patio el cuál está cubierto
ligeramente por una capa de nieve, la cual se está empezando a derretir.

Puede escuchar la voz de su Luna, hablando con alguno de los niños de


la escuela.

Empuja la verja con su hocico y se abre paso por todo el pasillo,


marcando la nieve con sus enormes huellas, y entonces lo ve.

Su Luna está sentado sobre una manta, está cruzado de piernas y sobre
ellas está sentado el niño más pequeño de la manada, todos están
rodeándolo y detrás de él hay dos niños discutiendo por cuál corona de
flores le gustó más al Luna.

— Luna, Luna, Luna — Un niño dice, tocando su hombro quedamente


con cuidado — Mira, mira, flores verdes, como tus ojos, grønn, grønn,
grønn — [verde]

TaeHyung alza su vista hacia el bebé, y entonces sonríe.

Y nunca se ha visto más precioso.

Tiene una corona de flores sobre su cabello, compuesta de todos los


colores posibles, todos están peleando por que TaeHyung ponga en su
ondulado cabello la que ellos han hecho.

— Es preciosa, bebé — TaeHyung contesta, tomándola en manos —


Pero se vería más preciosa en tu cabello, así podemos combinar.

Las mejillas del pequeño se sonrojan y entonces asiente, dejando que el


Omega ponga las flores sobre su cabello.

— Ahors vi er de samme — [Ahora somos iguales]


JungKook deja salir un suspiro y entonces se deja ver, todos los niños lo
rodean inmediatamente.

— ¡Alfa! — Gritan, corriendo a tomarlo de su pelaje, y JungKook trata de


respirar hondo para no gruñir.

TaeHyung toma al niño en sus piernas y lo ajusta a su cintura, el bebé


pasa sus brazos por su cuello.

— Koo — TaeHyung dice, acercando una de sus manos hacia su pelaje,


el olor a posesividad llega a las fosas nasales del menor rápidamente —
¿Te encuentras bien, Alfa?

JungKook bufa y enseña sus dientes en advertencia.

— De acuerdo — Kim se encamina hacia donde está una de las


maestras y le entrega al pequeño para entonces ir hacia su Alfa, el cual
parece estar apunto de colapsar cuando uno de los niños intenta picar
uno de sus ojos — Hey — Llama la atención de los niños — La oss gi
JungKook plass — [Démosle espacio a JungKook]

Los niños se alejan inmediatamente obedeciendo a su Luna.

El Alfa se acerca hacia él y comienza a olisquearlo, bufando cuando


encuentra varios olores en él menos el suyo.

— Koo — Susurra cerca de sus orejas — ¿Que sucede?

El Alfa muestra sus dientes y entonces muerde una de las mangas de la


sudadera de TaeHyung, comenzando a arrastrarlo hacia afuera.

— Uff — TaeHyung ensancha sus ojos — JungKook espera — El Omega


dice.

El lobo gruñe, no importándole.

— Hey, Alfa — El Omega reprende — No estoy entendiendo qué pasa —


Forma un puchero.

JungKook parece rodar sus ojos pero vuelve a tomarlo de una de las
mangas de su suéter y lo arrastra fuera, TaeHyung apenas puede
mantener las grandes zancadas que JungKook da en su forma de lobo,
puede divisar a Jimin cuando pasan por su casa y el chico trata de correr
hacia ellos.

— JungKook — Jimin reprende — Suelta a TaeHyung ahora — Estampa


uno de sus pies con el pavimento.

JungKook voltea rudamente hacia él, poniendo a TaeHyung tras de su


cuerpo y entonces gruñe, mostrando sus colmillos en toda su extensión.

— ¡JungKook! — TaeHyung grita en sorpresa.

El Alfa no parece escucharle pues continúa tironeándolo hasta que


lleguen frente a su casa, la puerta sigue en el suelo y copos de nieve
comienzan a entrar en la casa.

— Alfa estupido — TaeHyung se suelta de su agarre — Has


derrumbando la puerta.

JungKook gimotea y con su nuca comienza a empujarlo hacia adentro,


obligándolo a entrar a la casa.

Lo arrastra hacia el sillón y se asegura que se encuentre cómodo y


entonces se dirige escaleras arriba, tratando de que su cuerpo entre por
el estrecho pasillo que da hacia arriba.

— Cariño — TaeHyung intenta que JungKook le preste atención —


¿Puedes transformarte de vuelta por favor?

JungKook lo mira por el rabillo de su ojo y TaeHyung está casi seguro de


que lo escuchará pero Jeon sacude su pelaje e intenta caber por las
escaleras.

Lo último que ve de JungKook es su cola moviéndose de un lado a otro.

— TaeHyung — Jimin dice, su pecho subiendo y bajando — Aquí estás


— Sacude su cabello antes de entrar a la casa.

— Jimin — TaeHyung ve hacia atrás antes de acercarse hacia su amigo


— No entiendo que le pasa.

— Está en celo — Park dice — O a punto de estarlo.

TaeHyung queda estafermo a mitad de la sala, parpadeando lentamente.


— ¿Que dices?

— Que tu Alfa está a unos días de entrar en celo — Jimin golpea su


hombro — Es la primera vez que estás a su lado, está intentado
protegerte, es instinto.

— Y por qué no lo habla conmigo y ya — Se cruza de brazos — Le ha


hecho un enorme hoyo a mi sudadera con sus colmillos — Muestra,
luciendo molesto.

— Oh vamos — Jimin bufa — ¿Que no sabes nada acerca de los lobos?


— El beta alza sus brazos — Anatomía básica; TaeHyung, toma un libro.

— No soy estupido Jimin — El Luna achina sus ojos hacia su amigo — Y


soy tu Luna, cuidadito de como me hablas.

— Ajá — Jimin lo arrastra hacia el sillón — Es más fácil para JungKook


sobrellevarlo en su forma de lobo, debe sentirse agobiado.

— Entonces él... — TaeHyung hace señas obscenas — Quiere


conmigo... tú sabes... hacer...

— No — Jimin frunce su ceño — No aún — Siente escalofríos ante él


pensamiento — Asco TaeHyung — El Beta agita su cabeza — Cuando
se transforme a su forma humana, sabrás que él quiere aparearse
contigo.

— ¡Cállate! — Kim pide, tapando sus oídos — No digas aparear.

— Es lo que harán — Jimin dice observando su cutícula — ¿O no?

— Aún no, Jimin — TaeHyung se enrojece — Es muy pronto aún — El


Omega juega con sus manos.

Lo primero que JungKook ve cuando baja las escaleras es a Jimin,


reprendiendo a su Omega, mientras que este se encoge de hombros.

Incómodo, incómodo, Jimin aléjate.

Mío; mi amor, mi Omega.

Cubrir, proteger, Alfa malo, lobo malo.


JungKook lleva un par de mantas en su hocico, probablemente babeadas
y cubiertas con su saliva por todos lados, pero no le importa, hace frío
afuera y TaeHyung necesita calor.

Se acerca y empuja con su enorme trasero; a Jimin, haciéndolo hacia un


lado para tomar a TaeHyung y arrastrarlo hacia una esquina de la sala.

— Oh jodete, JeonGguk — Jimin se cruza de brazos — No le estoy


haciendo nada.

JungKook lo ve y va hacia él, lame su mejilla una vez para demostrar que
no está molesto y entonces regresa su atención a su amor.

Omega, hace frío, protégete.

TaeHyung se queda en la esquina de la sala, intentando no reír cuando


ve a Jimin quejarse de cuan asqueroso es y dice: — TaeHyung llévatelo,
ya no lo quiero como Alfa.

El enorme lobo blanco hace que TaeHyung se siente, dando tirones de


su chamarra hacia bajo.

— ¿Que estás haciendo Koo? — TaeHyung ríe, encontrando la situación


un poco tierna.

Olisquea a través de la zona y entonces cuando se da cuenta que no hay


ningún peligro cerca, trae las mantas que traía en su hocico y las deja
caer encima de TaeHyung.

— No tengo frío, amor — Dice, sus mejillas encendiéndose ante las


palabras que decide usar.

A JungKook no le importa en cambio, comienza a arrastrar los cojines de


la sala hacia el menor.

— ¿Que estás haciendo? — Pregunta, no entendiendo que sucede, pero


aún así ayudando a acomodar los cojines en el suelo.

— Está haciendo un nido para ti — Jimin dice desde el umbral de la


cocina — En fin, dan asco de lo tiernos que son, me voy — Se da media
vuelta — Le dire a YoonGi que venga a arreglar la puerta.
JungKook gruñe ante la mención de YoonGi y entonces se deja caer
sobre TaeHyung, cubriéndolo con su enorme cuerpo.

El peso de las sentaderas del lobo cayendo en sus piernas y TaeHyung


puede jurar que nunca va a volver a caminar.

— Oh muévete, Koo— Pide.

JungKook refunfuña.

— JungKook — Dice en advertencia.

El Alfa se acomoda mejor.

— De acuerdo — TaeHyung se abraza a él, rascando detrás de sus


orejas en un gesto de amor — Si te hace sentir mejor esta bien — Quita
su corona de flores de su cabello y entonces la pone sobre la cabeza de
JungKook, quien gruñe de nuevo — Estás sentado sobre mi, no tienes
nada que reclamarme, además te ves lindo.

JungKook voltea su rostro y lame su mejilla.

TaeHyung se recuesta a su lado y se abraza al pelaje del lobo.

— Mi alfa.

El lobo ronronea con satisfacción.

Cuando YoonGi entra a la casa, la entrada está cubierta de nieve, por un


momento siente su corazón acelerarse ante el pensamiento de que su
Alfa podría estar lastimado, pero eso se va cuando lo encuentra.

Está hecho un ovillo a un lado de TaeHyung; el cual descansa


plácidamente sobre él, su respiración está apaciguada y se ve en paz,
ambos están durmiendo sobre el otro, mantas cubriéndolos a ambos, a
sus costados cuatro cojines apilados.

YoonGi está a punto de dar vuelta para volver en otro momento pero
JungKook abrió sus ojos y lo está viendo fijamente.

— Alfa — Baja su cabeza en respeto — Vine a reparar la puerta.


JungKook parece escucharlo pero no toma importancia, sino con su
hocico cubre lo más que puede a su Omega y solo asiente un instante.

YoonGi lo toma como una buena señal y recoge la puerta del piso,
sacudiéndola antes de poder llevársela.

— ¿Que estabas pensando al derrumbar la puerta? — Pregunta para sí


mismo, pero sabe que JungKook puede escucharlo.

Jeon bufa en respuesta y entonces se acerca a su Omega y lame su


mejilla.

— Protector de mierda — Susurra para sus adentros — Eres asqueroso.

JungKook abandona el lado de TaeHyung y se acerca con pasos


tranquilos hacia su segundo al mando, por un momento el Alfa piensa
que lamerá su mejilla como hizo con TaeHyung pero en cambio lo
empuja con su hocico hacia afuera.

No ahora, TaeHyung está dormido.

No despiertes a mi Omega.

O te asesinare.

— Oii — YoonGi levanta sus brazos en redención — Ya me voy.

JungKook gruñe en satisfacción.

— ¿Creí que me querías sabes? — YoonGi dice — Pero al parecer


TaeHyung ya ocupa todo tu corazón.

El lobo se da vuelta y lo golpea en el rostro con su cola.

Pasan apenas dos días desde que JungKook se transformó en lobo, la


puerta ya fue arreglada y TaeHyung ahora parece vivir en su sala.

La posesividad de JungKook se desvaneció ligeramente después de el


primer día, aunque aún lo seguía a todos lados como una sombra.

TaeHyung le hablaba todo el tiempo y le rogaba que se transformara


porque extrañaba su rostro.
JungKook solo bufaba y lamía su mejilla cuando su Omega decía eso.

La manada le estaba dando su espacio y temporalmente YoonGi se


estaba encargando de todo, el Luna y el Alfa se la pasaban encerrados
en su casa, acurrucados y viendo películas en la televisión, aveces Jimin
venía a preguntar si todo estaba bien y si necesitaban algo y si querían
más mantas.

A lo que siempre contestaban con un "No gracias Jimin, estamos bien."

La casa de JungKook era lo bastante amplia para que pudiera pasearse


por todos lados aunque la mitad del tiempo se encontraba sentado frente
a la chimenea, dejando que unos dedos largos acariciaran su pelaje
hasta que se quedase dormido.

Ahora simplemente observaban una comedia romántica en Netflix,


TaeHyung había abandonado su lado hace unos segundos para
prepararse un té y la piel de JungKook comenzaba a picar de nuevo.

Sus garras comenzaron a desaparecer para convertirse en manos


rígidas, sus patas desaparecieron y en cambio aparecieron sus muslos
fornidos y entonces quedó completamente desnudo sentado en el sillón.

Se sentía acalorado y tenía una semi ereccion.

Su frente estaba llena de sudor y sus manos seguían temblorosas como


hace unos días, el hecho de que el olor del menor estuviera por todos
lados tampoco ayudaba mucho con su situación actual.

— TaeHyung — Dijo jadeando — Amor necesito que te quedes en la


cocina — Pidió.

TaeHyung frunció su ceño ante eso.

— ¿Koo?

— TaeHyung, por favor.

Cuando vió que la puerta estaba apunto de abrirse, corrió escaleras


arriba y entró a su habitación, buscando entre toda la ropa que había
tirado cuando había sido lobo; un par de pantalones.

Toma grandes bocanadas de aire y se aproxima a la puerta.


— JungKook — TaeHyung esta parado enfrente de él, tiene unos
pantalones ajustados sobre sus piernas y la curvatura de su cintura se ve
extremadamente apetecible, sus mejillas están levemente sonrojadas y
trae puesto uno de sus suéteres; el cual cae por uno de sus hombros
dejando ver un lado de sus clavículas.

— Hola Tae, lo siento — Dice olvidándose por completo que ni siquiera


trae una playera puesta — Tienes que irte, amor.

— ¿Por qué? — Kim da un paso hacia el frente, obligando a JungKook a


dar uno hacia atrás.

— Porque no se... yo... no me siento bien.

— Se lo qué pasa, Alfa — TaeHyung dice, acunando una de sus mejillas


entre sus manos, haciéndolo cerrar sus ojos en satisfacción.

— No quiero que sea así — JungKook dice — No así.

— Lo se — Su Luna dice — Pero no tenemos que llegar a eso para que


pueda ayudarte, Koo.

— Nunca te forzaría a hacer nada — Dice, abrazándose a él — Nunca —


Recalca.

— Lo se, amor — TaeHyung besa su mandíbula — Y tú no me estás


forzando a nada, quiero hacerlo.

— No se... Mi amor... — Una gota de sudor cae por su rostro.

— ¿O no quieres que esté contigo? — El rostro de TaeHyung decae un


poco.

El Alfa gruñe. — Por supuesto que si — Toma a TaeHyung por sus


muslos y lo obliga a enredar sus piernas en su cadera.

— Oh — Kim dice en sorpresa, aferrándose a los bíceps de JungKook —


Te voy a ayudar, Alfa — Comienza a dejar besos lentos por su cuello,
subiendo a su mejilla para llegar y tomar los labios del mayor.

El Alfa los guía a ambos a la cama, dejando caer a TaeHyung de


espaldas, su cuerpo quedando atrapado entre las piernas de su Luna.
— Mierda — JungKook dice, sintiendo sus pantalones ajustarse por su
ereccion — ¿Estás seguro de esto? — Vuelve a preguntar, viéndolo
directamente a los ojos.

Y JungKook le estaba preguntando de nuevo, lo había amado hace unos


instantes por eso y lo amaba por ello ahora.

Así que eligió.

Eligió al lobo.

— Si — TaeHyung asiente — Si lo estoy.

TaeHyung alzó los brazos hacia su rostro y JungKook se estremeció, sus


ojos ardían y ya era demasiado tarde para detenerse.

Lo beso, allí, en la habitación en penumbras mientras afuera caía la


nieve.

JungKook se dejó caer contra él, manos sobre sus caderas.

El verde invadió su cuerpo, todo era alivio y esperanzas entre ellos, una
mezcla lentamente desvaneciéndose para convertirse en fuego.

JungKook gruñó, su lengua deslizándose sobre la suya, el gruñido


subiendo de su pecho a su garganta, TaeHyung deslizó las manos de su
cara a su pecho, su legua rozando la punta de un colmillo.

Y tal vez eso no debió exitar tanto a TaeHyung como lo hizo.

Le empujó los labios contra los dientes, los dedos de JungKook se


clavaron en sus muslos, la fuerza del lobo rasgando sus pantalones.

— Ah — Kim soltó, hechando su cabeza hacia atrás.

JungKook rodó las caderas y se frotó contra su pene, TaeHyung gimió en


su boca.

Jeon se sentía brillante, destelleando, y a través de un lazo inexistente,


aún no formado pero presente, podía sentir los destellos, sintiendo el
nivel de deseo que sentía, las ansias animales que lo atravesaban,
exigiendo que tomara y reclamara.
— ¿Todo bien? — Buscó aprobación, tenia los labios hinchados y
húmedos de saliva.

— Todo bien — TaeHyung asintió, apartando a su Alfa de él para poder


retirar su camiseta e igualar las condiciones.

A JungKook se le corta la respiración cuando observa el pecho de su


Omega, tinta marcando su piel de un lado a otro, con la punta de sus
dedos recorrió la mariposa.

— Eres perfecto — Susurra entre dientes — Mío.

El Alfa toma a TaeHyung de la hebilla de su cinturón y da un tirón


acercándolo hacia el para lentamente desabrochar sus pantalones, sus
manos rozando su sensible miembro, sacándole un par de suspiros.

Los pantalones se encuentran ya por sus tobillos y JungKook deja de


respirar por unos momentos, una gota de sudor cae del costado de su
cuello.

TaeHyung usa un par de bragas de color negro con encaje, son floreadas
y contornean su miembro a la perfección, están mojadas de lubricante y
presemen, si en bragas no lo había vuelto loco, entonces el olor que
emana lo hace.

— ¿Solo mirarás? — TaeHyung dice.

Hijo de puta.

Cuando ve que el mayor no tiene intenciones de moverse, usa su fuerza


de lobo y tira a su Alfa de espaldas, atrapandolo de su cadera con sus
muslos.

Las manos de TaeHyung encontraron su cabeza y lo obligó a recostarse,


se acercó a su cuello y comenzó a morder su piel, besando para después
tomar la piel entre sus dientes y morder ligeramente.

— Eso es bueno — Jeon gime — Sigue haciendo eso.

TaeHyung gruñe — Esto... — Aspira — Esto es lo que quieres.

— Si, a ti.
JungKook gruñó cuando TaeHyung comenzó a besar de sus clavículas
hacia abajo, de su rostro a su estómago, beso todo lo que pudo de piel,
lamiendo su piel, mojando sus dorados vellos hasta llegar al borde del
pantalón, el cual quitó a tirones.

El miembro de Jeon salió disparado, golpeando su vientre.

Alzó ligeramente sus caderas para que su Omega pudiera retirar los
pantalones con más facilidad, TaeHyung gruñó en satisfacción ante eso.

Gateo de vuelta hacia él y dejó su cara frente a su miembro.

— Yo no se si tú... ¡oh mierda! — Su espalda se arqueó en la cama


cuando TaeHyung lo tomó lo más profundo en su boca, la punta de su
nariz rozando sus vello. Kim puede sentir su garganta trabajar su
miembro y JungKook dirige sus manos hacia su cabeza para mantenerlo
ahí.

TaeHyung se alejó de su miembro lentamente con un pop, pasando su


lengua por la punta, saboreando el líquido preseminal.

TaeHyung lo observó a los ojos mientras hundía su miembro de nuevo


en su boca y es mejor en esto de lo que creyó, puede sentir un loco
sentimiento de celos con pensar en cómo aprendió a hacer todo esto.
Obviamente TaeHyung no era virgen, él tampoco, pero eso no hizo
apaciguar el impulso de matar a quien sea que hubiera posado las
manos en su Omega y arrancarles la cabeza.

TaeHyung tomó sus bolas y JungKook cerró sus ojos, respirando por su
nariz.

— Si sigues así, yo no duraré mucho, ha pasado un tiempo.

TaeHyung saca su miembro de su boca y sonríe, volviendo a llevarlo


todo hasta el fondo, ahuecando sus mejillas succionando.

Y su Omega de verdad sabe como apretar los botones correctos porque


JungKook puede sentir que se viene.

TaeHyung lo siente también.

Su piel quema y ambos están cubiertos en una ligera capa de sudor, todo
el vello de su cuerpo está erizado y siente escalofríos, la frente de
TaeHyung está sudada y su pelo está pegado a su frente, sus labios
están pintados de un suave color rosa y sus mejillas están encendidas,
sus ojos están húmedos por la fuerza con la que lo toma y cuando alza la
vista de nuevo hacia él no puede aguantarlo más.

Muerde su labio con fuerza, haciéndolo sangrar un poco y trata de


advertirle a TaeHyung que está apunto de correrse, pero el Omega lo
toma con profundidad de nuevo y la semilla de Jeon sale disparada hacia
la boca de TaeHyung.

Sus ojos se ponen en blanco un instante y no puede evitar soltar un


gruñido de satisfacción cuando Kim se retira de él y limpia sus labios con
la punta de sus dedos.

— Ven aquí — Ordena.

TaeHyung trepa de nuevo a su regazo pero esta vez solo se recuesta en


el pecho de JungKook, oyendo el latido de su corazón; fuerte y conciso
dentro de su pecho.

— Dritt — TaeHyung dice suspirando.[mierda]

— Dritt — JungKook contesta de vuelta.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 24
TaeHyung no sabía muy bien en donde terminaba él y donde comenzaba
JungKook, sus piernas estaban entumecidas pero no quería si quiera
moverse, estaba acostado sobre el torso del mayor y podía escuchar su
corazón, tranquilo y dando latidos constantes, su respiración era lenta y
apaciguada, se notaba en paz.

Un brazo rodeaba su cintura mientras que el otro estaba apoyado sobre


su hombro; en cambio él hacía círculos imaginarios sobre el pecho de su
Alfa, estaban desnudos y los rayos de sol que traspasaban por las
esquinas de las cortinas era lo único que iluminaba sus rostros.

El Luna no recuerda cuando fue la última vez donde solo quería


quedarse recostado, escuchando a los pájaros chirriar afuera.
El Omega besó el pecho de su Alfa y trepó a su cintura, se acercó y besó
sus pómulos para después bajar a su mandíbula.

— Koo — Susurró entre besos — JungKook.

Besó en su mejilla.

— Alfa.

Besó en su frente.

— Amor.

Besó en su labios.

— JeonGguk — Dijo un poco más indignado.

Picó su mejilla con la punta de sus dedos.

— Mm — Contestó JungKook, aún con sus ojos cerrados, tomó su


muñeca y dirigió la palma de su mano hacia sus labios para dejar un
pequeño beso.

— Tengo hambre — Se dejó caer en el pecho de JungKook, pasando


sus brazos por su cuello.

— Muy temprano aún — Jeon dice gruñendo ligeramente con amor,


pasando sus brazos por la espalda desnuda de TaeHyung, sólo una
sábana blanca cubriendo más allá de su trasero.

— ¿Iremos a desayunar con la manada? — Kim pregunta en su cuello.

— No — El Alfa dice rotundamente, formando figuras en su espalda —


Mío.

— Crei que ya habíamos pasado la etapa en donde no quieres ni que el


sol me dé en la cara — TaeHyung dice burlándose, provocando un
gruñido gutural de su Alfa.

— Aún no quiero ni que el sol te dé en la cara — Dice, alzándose de la


cama, obligando a que TaeHyung se siente en su regazo — Pero creo
que puedo tolerarlo.
El menor bufa, no ocultando la pequeña sonrisa que se asoma en sus
labios.

— Eso esta bien.

— Me encantas — JungKook dice, besando su cuello delicadamente


como si su piel fuera porcelana y temiera romperlo.

TaeHyung mueve su cabeza hacia atrás para dar más acceso, JungKook
besa de su manzana de Adán hasta donde en un futuro estaría su marca.

— Me encantas más — Kim dice cuando el mayor muerde ligeramente la


zona de mordida — Pero se lo que estás haciendo — Lo aleja — No te
librarás de que bajemos a comer.

— Mi amor — Lo vuelve a acercar — Solo cinco minutos más.

— No, ahora — TaeHyung rueda en la cama hacia su lado — O moriré


de hambre.

Se para de la cama y con un rodete, forma un moñito en su cabeza.

— Creo que debo cortar mi cabello.

JungKook casi se rompe el cuello volteando a verlo.

— Jamás — El Alfa se sienta en la orilla de la cama y con un ademán le


pide que se acerque, el Omega se coloca entre sus piernas — Me
encanta tu cabello largo — Besa el hueso de su cadera.

— Nunca me has visto con el cabello corto — Su Luna dice bostezando,


pasando sus manos por su cabello.

— Se que te verás hermoso — JungKook besa su tatuaje de mariposa —


Pero me encanta tomar tu cabello largo en un puño y lue-

— Shh — El Omega acalla, sus mejillas encendiéndose — Eres un


caliente.

— Creo que aún estoy en celo — JungKook dice.

— Ajá — Rueda sus ojos.


— Lo siento mucho — Su madre susurró, acunando su rostro entre sus
pequeñas manos, moviendo sus pulgares por sus pómulos.

— ¿Por qué es así? — JungKook ruega saber — No quiero esto mamá.

Cajas apiladas en la entrada y muebles cubiertos de un forro


transparente era lo único que se podía ver en la casa, la casa donde
JungKook había crecido a base de gritos y a veces besos en la frente.

— Yo se, cariño — Su madre limpia sus lágrimas con las puntas de sus
dedos — Se que esto nunca ha sido lo que tú querías.

— ¿Si lo sabes por qué nunca lo detuviste?

— Porque no todas las decisiones las toma tu padre y yo, algunas vienen
de él congreso — La voz de su madre parece amenazar con romperse —
Esto no es el final, JungKook.

— Lo es.

— No, mi amor — Su madre niega — Has lo que tu padre nunca hizo,


dale seguridad a estas personas, acógelos y hazlos ver todo el lado de la
historia — Su madre se aleja de él después de plasmar un beso en su
mejilla — Algún día harás muy feliz a alguien, y no puedo esperar a verlo.

Lo primero que hizo TaeHyung después de que JungKook dejase de


besar sus mejillas fue tomar una ducha, toda su ropa ahora se
encontraba dentro de uno de los cajones de JungKook, Jimin se había
encargado de traerle sus pertenencias dentro de su mochila para que así
Jeon no colapsara si el azabache se atrevía a salir por la puerta.

Entró a la regadera y niveló la temperatura de agua, tocándola primero


con su palma antes de entrar por completo, tomó una ducha rápida y
cuando salió, había una toalla limpia reposando en la tapa de él inodoro,
cuando la sostuvo entre sus manos; estaba caliente, recién sacada de la
secadora.

— Mm — Ronroneó ligeramente, abrazándose a la toalla — Gracias, Koo


— Susurró como si este pudiera escucharlo.

Tomó de el cajón que ahora le pertenecía, una playera lisa de color


negro y robó del lado de su Alfa, una playera de franela a cuadros; que
sobrepuso sobre sus hombros, tomó un gorrito rosado y cubrió su cabello
con este.

Antes de que bajara ya podía oler los granos de café mezclados con
azúcar.

Su Alfa traía unos shorts adidas y una camisa suelta de algún equipo del
cual TaeHyung desconocía; se acercó y besó la mejilla de su Alfa, antes
de que por su cuenta tomara una taza de uno de las gavetas.

— Iré a ducharme, cariño — JungKook dice poniéndose de pie —


Saldremos hoy.

— ¿Hva? — El Omega dice volteando a verlo — Hvor vil vi gå? —


[¿Que? ¿A donde iremos?]

— Te enseñaré unas cosas, mi amor — Se acerca y acomoda su gorro,


atorando uno de sus mechones de cabello detrás de su oreja —
Tenemos que hablar.

— Esta bien — TaeHyung asiente.

— De acuerdo — Besa cortamente sus labios.

— JungKook — Toma su brazo antes de que este pueda salir por la


puerta giratoria, y tal ves jaloneo muy fuerte el brazo del mayor pues este
choca con su pecho y apenas logra sostenerse de sus hombros.

— Jeg elsker deg — Su Luna susurra, tomándolo de su rostro y juntando


sus labios.

Tal vez JungKook aún no estaba despierto por completo, o tal vez era el
hecho de que tener a TaeHyung cerca le producía un cosquilleo por todo
su cuerpo, incluso si no hablaba Noruego, esas tres palabras las había
guardado dentro de su mente hace mucho tiempo; por que nunca habían
sido dirigidas hacia él, al menos no de esa manera.

— Jeg elsker deg — TaeHyung repite, recostando su frente contra su


hombro, JungKook puede sentir las lágrimas saladas manchando su
polera y de un momento a otro el también está llorando.

— ¿Recuerdas esa vez que corrimos por la nieve? — JungKook dice en


su oído, a lo que TaeHyung asiente — Fue el primer día que te bese y
recuerdo que por primera vez me sentí libre — Lo aleja de su cuerpo y
besa sus mejillas, llevándose entre los labios el sabor salado de las
lágrimas — Te dije que era el primer día de mi vida, por que incluso si al
principio no lo sabía, desde que entraste a mi territorio; sentí que podía
vivir en paz — El alfa besa sus labios, tomando su labio inferior — Jeg
elsker deg også — Susurra de vuelta.

Yo también te amo.

— Mierda — TaeHyung limpia sus ojos con sus manos — Soy muy
sensible — Inconscientemente forma un puchero.

— Y te amo por eso — El rubio dice besando su cuello — Anda, mi amor;


iré a bañarme, hay un par de barras nutritivas en la alacena.

— Creo que ya no tengo hambre — TaeHyung refunfuña.

— Será un día largo, Omega — JungKook desenvuelve sus brazos de


TaeHyung — Tienes que desayunar algo.

Lo primero que TaeHyung vio al abrir la puerta, fue a un lobo, su pelaje


era negro y sobre su pecho tenía un lunar blanco, era grande; pero no
tan grande como JungKook cuando se transformaba, a su lado estaba
Jimin, cargando sobre su hombro una bolsa de color verde militar, lucia
pesada y sobre ella sobresalían piezas de metal que TaeHyung no sabía
muy bien que eran.

— ¿Están listos? — Jimin pregunta acercándose hacia el lobo negro que


ahora TaeHyung puede distinguir como YoonGi, sus ojos eran casi del
mismo color de como eran en su forma humana.

— YoonGi — El Luna se acerca hacia el lobo y con su pulgar hace


caricias entre sus orejas — ¿Qué haces transformado?

— Iremos al bosque — JungKook contesta, saliendo por la puerta y


cerrándola tras de sí, su Alfa lleva puesto su abrigo y el gorro cubre su
cabeza — YoonGi se ofreció a acompañarnos, como protección.

— Deja de hablar y mejor caminemos antes de que caiga más nieve —


El beta toma su antebrazo y lo jala consigo.
— ¿Que llevas ahí? — TaeHyung pregunta formando una mueca — Se
ve un poco sospechoso todo esto.

— Basta de preguntas — Jimin pide.

JungKook quita el candando de la verja principal y deja a pasar a todos


antes de volver a cerrarla, asegurándose un par de veces antes de dar
media vuelta y seguir a su Luna.

— ¡Oh! — TaeHyung dice — ¿Después de todo voy a ser asesinado no


es cierto?, eso es lo que está pasando, me están llevando al bosque para
matarme.

— Nah — Jimin contesta — Haríamos eso en la casa. Más fácil de


limpiar.

— Eso no me hizo sentir mejor, Jimin — Contesta, aferrándose al brazo


de su Alfa — Suena como si ya hubieran hecho eso.

— Lo hemos hecho — JungKook contesta.

TaeHyung parpadea en sorpresa — ¿Quien?

— Cazadores — Jimin voltea a verlo — Fue malo.

— Oh — TaeHyung agita su cabeza — Si no van a matarme entonces


qué hacemos en el bosque.

— Jimin dame la bolsa — Jeon pide — Creo que aquí será perfecto.

YoonGi se coloca a un lado de TaeHyung cuando escucha eso, olisquea


el aire un instante y después asiente hacia su Alfa.

— Aprenderás a disparar — El Alfa dice, sacando de la bolsa un par de


rifles y una pistola; la cual TaeHyung está aseguró es la misma que
JungKook uso para apuntarlo al rostro.

— No — Kim niega — No necesito un arma de fuego para defenderme,


tengo mi cuchilla.

— Todos sabemos hacerlo — Jimin contesta carraspeando — Lo


necesitaremos ahora más que nunca, por precaución.
— El congreso de Noruega anda tras de ti, TaeHyung — JungKook dice
apretando su mandíbula — Necesito protegerte y necesito que sepas
protegerte a ti mismo.

— Se hacerlo — Frunce su ceño — Sobreviví por tres años en el bosque


— El Omega se acerca hacia JungKook — Puedo hacerlo sin saber
disparar.

— Mi amor — JungKook cuelga el rifle que sostiene en su hombro — Por


favor, esas personas son peligrosas, necesito saber q-que... — Aspira —
Que si algo llega a suceder tú sabrás cómo defenderte.

TaeHyung quiere negarse de nuevo, pero sabe que JungKook tiene


razón.

— No me gustan las armas — Enrosca su nariz — Mi padre intentó


enseñarme una vez, no le fue muy bien.

— JungKook nos enseñó a todos — El Beta le acerca un arma a


TaeHyung, es plateada y está rayada de la empuñadura; indicando que
en algún momento ha sido utilizada, eso le provoca escalofríos — Es un
buen instructor.

YoonGi asiente en aprobación.

Jimin se aleja de ellos y comienza a colocar un par de blancos de tiro.

— ¿Que prefieres TaeHyung? — Jimin alza las hojas hacia él — Las que
tienen forma de animales o las que tienen siluetas de personas — El
Beta pregunta inocente, mostrando una sonrisa socarrona hacia su Luna.

— Ninguno — Niega, pero Park achina sus ojos hacia él — Las siluetas
— El Luna dice dándose por vencido.

Jimin toma los blancos con siluetas y los atasca a las cortezas de un par
de árboles, tomando distancia entre cada uno.

— De acuerdo, mi amor — JungKook se coloca detrás de él y deja un


beso en su mejilla — Esa que tienes ahí es personalmente una de mis
favoritas, es idéntica a esta — Enseña — Tal vez la reconozcas ya que
ha sido utilizada en eventos pasados entre nosotros — Dice casi con un
tono de burla — De nuevo me disculpo por eso.
— Ajá — TaeHyung rueda sus ojos.

— Esto de aquí — Enseña un pequeño botón — Es el seguro, es una


parte importante, asegúrate de siempre ponerlo antes de guárdala —
TaeHyung asiente — De acuerdo, ahora sostenla.

El azabache comienza a recordar todas las películas de espías y


mafiosos que ha visto en su vida y la sostiene, imitando con exactitud
cómo ha observando en la televisión.

— Mm no está mal — JungKook dice tomando sus manos — Siempre


aleja el dedo del gatillo, cariño, nunca sabes cuando puedes oprimirlo por
accidente.

— Ya no quiero, Koo — El arma tiembla bajo las manos de TaeHyung —


Es mucha responsabilidad.

— Por eso estoy aquí — Besa su mejilla — No hay por qué alterarse.

— Mm — El Omega gimotea.

— Vamos a intentar disparar, quiero ver qué tal está tu puntería —


JungKook se aleja del menor.

— Mi puntería es excelente — Contesta.

— Quiero ver — Jimin dice.

— Ah — El Luna dice frustrado, sostiene el arma con más precisión y


entonces usando el punto de mira, cierra uno de sus ojos y sin pensarlo
mucho; aprieta el gatillo, la bala atraviesa expertamente una rama del
árbol.

— Ya está, me rindo — TaeHyung baja el arma.

— Hey — JungKook se acerca hacia él, lo hace sostenerla en alto de


nuevo y coloca sus manos sobre las suyas — Es fácil, solo siente el
retroceso y mide el jalón del gatillo.

— Y si mejor luchamos cuerpo a cuerpo — TaeHyung sugiere — Soy


mejor en eso.

— Solo una vez más, cariño.


— De acuerdo, Koo.

TaeHyung lo intenta de nuevo y esta vez la bala atraviesa uno de los


costados del dibujo.

— Muy cerca — Jimin dice — Inténtalo de nuevo.

TaeHyung vuelve a sostenerla en alto y se toma su tiempo antes de


disparar, midiendo la fuerza con la que la pistola tironea hacia atrás,
aprieta en gatillo y la bala da justo en el pecho.

— ¡Lo hice! — Grita, soltando el arma hacia el piso.

— Te dije que no es difícil — JungKook se acerca a recoger el arma —


Practiquemos un par de veces más.

TaeHyung logra un par de tiros, entre quejas y dolor de manos por lo


pesada del arma.

— Ahora — JungKook quita el arma de sus manos; después pasándola


hacia Jimin — Haremos algo cuerpo a cuerpo — Alza sus cejas arriba
abajo hacia TaeHyung.

— JungKook — Kim dice en advertencia, sus mejillas sonrojándose.

— Enséñame lo que tienes, amor — El Alfa dice, quitando su abrigo para


tirarlo hacia el suelo.

— No quiero lastimarte — Dice, moviendo sus manos detrás de su


espalda.

— Vamos, cariño, estoy seguro de qu- — Antes de que JungKook pueda


terminar la frase un cuerpo lo derriba hacia atrás; tirándolo sobre su
espalda en la nieve — Dritt.

— Te dije — TaeHyung dice, su aliento pegando sobre su rostro.

— No está mal — Jeon posa una de sus manos en su cintura y sonríe


socarronamente hacia su Omega — Pero nunca bajes la guardia,
TaeHyung — Rueda hacia un lado, esta vez cayendo sobre TaeHyung.
— Eso es técnicamente trampa — Relame sus labios, guardando un
gemido cuando JungKook junta sus muñecas sobre su cabeza y las
sostiene en su lugar.

— Hasta acá se siente la tensión — Jimin dice hacia YoonGi — Tal vez
deberíamos dejarlos.

YoonGi rueda sus ojos y bufa, colocándose en cuatro patas para


comenzar a correr hacia ellos y derribar a JungKook; quien aún está
sobre su Luna.

— Idiotas — El Beta corre detrás de YoonGi para abalanzarse por igual.

Cuando JungKook solo tenía veinte años su padre se había acercado


descaradamente a su puerta, había observado a su hijo de pies a cabeza
y había tomado una de sus mejillas entre sus manos callosas.

— Aunque no lo quieras creer — Había dicho — Estoy orgulloso de


donde estás ahora.

JungKook había evitado el contacto visual y había mordido el interior de


su mejilla.

— Estoy aquí por ti.

— Me iré — Dijo — Me iré lejos y no me verás nunca más, al menos que


sea necesario.

JungKook había estado a punto de cerrar la puerta en su rostro, pero su


padre había colocado su pie para impedirlo, podía jurar que eso había
dolido.

— Eres mi hijo, insolent barn — Dijo — Y aunque no lo quieras, llevas mi


sangre.

JungKook intentó cerrar la puerta de nuevo.

— Algún día harás muy feliz a alguien y no puedo esperar para verlo.

Ya era medio día cuando JungKook había decidido parar la práctica,


además de que había estado a punto de matar a YoonGi pues su Omega
había decidido que era buena idea pelear con YoonGi y este le había
hecho un pequeño rasguño en su mejilla.
— ¿Estas bien? — JungKook vuelve a preguntar, sosteniendo el algodón
con las puntas de sus dedos y pasándolo sobre la mejilla de su amor —
YoonGi es un salvaje — Dice gruñendo.

— JungKook — TaeHyung intenta moverse — Estoy bien, solo es un


pequeño rasguño.

— Estas sangrando — JungKook dice entre dientes.

— Eso pasa cuando te lastimas — El Luna dice rodando sus ojos.

— Matare a YoonGi.

— No.

— Lo expulsaré de la manada.

YoonGi bufa desde su lugar.

— No verá la luz del día.

YoonGi lo empuja con su trasero y se acerca hacia TaeHyung,


olisqueándolo primero antes de lamer su mejilla.

— Estoy bien, Yoonie — TaeHyung rasca detrás de sus orejas — Me


encargaré de que JungKook no te expulse de la manada.

— Yo tomó esas decisiones — JungKook dice indignado.

TaeHyung achina sus ojos.

— Esta bien — JungKook dice bufando — Volvamos antes de que me


arrepienta de dejar a YoonGi.

JungKook se acerca a su Luna y lo ayuda a colocarse de pie.

Tal vez estaba muy distraído observando a TaeHyung, o tal vez el olor
metálico a sangre había cubierto los demás olores; que ninguno de los
Alfas pudo distinguir que había alguien más con ellos en el bosque.

Escondiéndose detrás de la corteza de uno, fumando un cigarrillo.


— Conozco a mi hijo — Dijo el hombre — Sabía que había otro olor
sobre él — El hombre apagó su cigarrillo y piso la colilla en la nieve,
cubriendo el resto con nieve — Vamos, Esben — El padre de JungKook
dijo — Debemos reportar esto.

Los dos hombres se dieron la media vuelta, observando una vez más a la
pareja; compartir un beso antes de caminar a la manada que una vez fue
suya.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 25
Cuando TaeHyung había despertado, JungKook ya no estaba a su lado.

Talló sus ojos y se quedó recostado un instante antes de colocarse de


pie, sus hombros dolían y sus manos se sentían frías, probablemente por
todo el entrenamiento de anoche.

Se colocó sus pantuflas y entró al baño, abrió el grifo del agua y limpió su
rostro con un paño; por lo que podía ver fuera de la ventana, había caído
nieve toda la noche.

El olor del café matutino de JungKook lo hizo bajar las escaleras, y a


diferencia de otras mañanas su Alfa estaba parado frente a la ventana;
su café entre sus manos y su ceño fruncido viendo hacia afuera.

— Koo — El Omega dijo, para llamar la atención del Alfa.

— Amor — JungKook contestó, volteando a verlo — ¿Te desperté?

TaeHyung niega y con pasos sosegados se acercó, abrazo a su Alfa por


atrás y aspiro su aroma.

— ¿Qué haces arriba tan temprano?

— Lo siento, amor — El rubio puso su mano sobre una de las de


TaeHyung — Me levante al baño temprano y me asome a la ventana —
El Alfa suspira — Creí haber visto algo moviéndose entre los árboles.

— ¿Debo preocuparme? — TaeHyung se despegó de su torso y se


colocó frente a él — ¿Cazadores?
— No estoy seguro — Jeon negó — Puede que no haya sido nada — Lo
acerca con una mano en su cintura y besa cortésmente sus labios — Yo
me encargo.

— De acuerdo — El Luna besa su mandíbula — Me prepararé un té.

— Tomare una ducha — JungKook dice — Hablaré con YoonGi y Jimin,


quiero asegurarme de que no haya sido nada — Deja su taza en la mesa
de la sala.

TaeHyung asiente antes de entrar a la cocina.

JungKook comienza a caminar hacia las escaleras y antes de que pueda


posar un pie en el primer escalón; el teléfono fijo de la casa comienza a
sonar, el teléfono que ya nadie usa.

El Alfa frunce su ceño y entonces se acerca hacia donde el teléfono está,


dentro de la oficina de su padre; ahora su oficina.

— ¿Hallo? — Pregunta, colocando el teléfono en su oído. [¿Hola?]

JungKook aleja el aparato cuando nadie contesta y checa que la llamada


esté conectada.

— ¿Som snakker? — Pregunta de nuevo. [¿Quien es?]

De nuevo lo único que se escucha es estática.

— Colgaré — Avisa antes de poner el aparato abajo.

Espera antes de colgar definitivamente y cuando nadie contesta


entonces coloca el aparato en su lugar.

Se da media vuelta para salir de ahí y cuando se encuentra por la puerta,


el teléfono vuelve a sonar.

Enojado esta vez, descuelga el teléfono.

— De acuerdo amigo, no se a que estés jugando per-

— JungKook — Alguien dice, la voz sonando entrecortada y con un tono


quedo.
— Debemos intervenir antes de que lo haga oficialmente su Luna —
Conrad Jeon dice, tomando un sorbo de su whisky — Yo lo vi, el chico
aún no portaba un anillo.

— Nei — Uno de los hombres en la mesa interviene — Podemos darle


una alternativa, hablar con tu hijo antes d-

— Mi hijo no entregará al chico — Conrad se coloca de pie y observa a


todos los hombres dentro de la sala.

Todos los miembros importantes de él congreso de Noruega estaban


reunidos.

— Démosle una oportunidad — Una de las mujeres propone —


Programemos una llamada con el Alfa, le ofrecemos las opciones y
veremos cómo actuar conforme a lo que decida.

— ¿Mamá? — JungKook pregunta confundido — ¿Mamá eres tú?

Se escucha un suspiro a través de la línea y entonces la llamada se


corta.

— Que mierda — El Alfa despega el teléfono de su oreja y lo coloca en


su lugar.

— Koo — TaeHyung llama su atención desde el umbral de la puerta —


¿Todo bien? — Frunce su ceño.

— Si... — El Alfa de la manada dice desconcertado — Solo que el


teléfono sonó y... — Muerde su labio — Solo mis padres y Jimin conocen
el número.

— ¿Era tu padre? — TaeHyung pregunta nervioso.

— Creo que era mi madre.

El menor se acerca hacia él y alza su mentón.

— Probablemente no era nada, JeonGguk

— Si — Jeon sube la mano de TaeHyung hacia sus labios y deja un


pequeño beso en su palma.
— Así que viste una sombra corriendo por el bosque — YoonGi dice,
tomando un arma; para atascarla dentro de su cinturón — ¿Lobos?

— No lo se — JungKook pasa sus manos por su cabello — Puede que


no fuera nada, tal vez un venado.

— Será mejor asegurarnos — Jimin interviene — Podrían ser cazadores,


no debemos arriesgarnos.

— No creo que hayan sido cazadores, Jimin — JungKook se coloca su


chaqueta — Iré a despedirme de TaeHyung, por si a caso no quiero que
venga con nosotros.

— Se molestará contigo — El Beta dice riendo — TaeHyung luce como el


tipo de persona que no le gusta quedarse atrás.

— Hablaré con él — Jeon aprieta su mandíbula — Los espero en la verja


principal.

Ambos chicos asienten antes de dejar salir al Alfa por la puerta.

Estaban dentro de una pequeña cabaña, la cual solo los tres; cuatro
ahora con TaeHyung, podían entrar, estaba llena de todo tipo de armas
de fuego y armas blancas, en el centro había un mapa que se
encontraba dividido con todos los nombre de todas las manadas de
Noruega, la suya ocupando el espacio más grande hacia el norte.

TaeHyung estaba en su habitación cuando había entrado, su Luna


parecía listo para salir a la nieve, incluso traía una bufanda verde
alrededor de su cuello.

— Luna — JungKook llama su atención.

— Estoy listo, Koo — TaeHyung dice, dándose media vuelta con una
sonrisa ensanchada de costado a costado en su rostro.

— Mi amor — Aspira aire antes de hablar — No quiero que vayas con


nosotros.

— ¿Que? — La sonrisa del menor se apaga — ¿Por qué?

— Puede ser peligroso, Luna — Jeon se acerca hacia él; quedando cara
a cara — No quiero arriesgarme a que sea algo más.
— ¿El congreso?

— Si.

— Estaré bien, Koo — TaeHyung toma su abrigo y lo junta hacia él —


Estarás ahí.

— Es muy arriesgado, TaeHyung, no quiero exponerte — Aclara,


tomando su mejilla y acariciando delicadamente con sus nudillos — Por
favor, mi amor — Pide — Me sentiré mejor si se que estás aquí — El Alfa
besa su mentón.

TaeHyung parece querer renegar pero en cambio suspira audiblemente


antes de asentir.

— Det er greit — [está bien]

— Bien — El Alfa se inclina para besar cortamente sus labios — Prometo


no tardar mucho.

— De acuerdo — Kim lo abraza — Ten cuidado, Alfa.

— Lo tendré — Contesta pasando sus dedos por su cabello.

— Daven vendrá a hacerte compañía — El mayor con manos expertas


quita la bufanda enredada en su cuello — Será una buena excusa para
que se conozcan — El Alfa tira la bufanda hacia la cama y se acerca a
besar su cuello — Creo que le gusta YoonGi.

— Eso no es de nuestro interés, JungKook — El Omega dice; los vellos


de su cuerpo erizándose ante la cercanía de JungKook.

— Necesito saber si están en un tipo de triángulo amoroso — Muerde


delicadamente la piel de su cuello; justo en el lugar donde debería de
haber una marca — Creo que es el destinado de YoonGi.

— Koo — TaeHyung dice en advertencia — Tienes que irte.

— Lo se — Dice en su cuello, su aliento chocando con su piel — Te amo


— Susurra separándose.

TaeHyung ríe — Yo también te amo.


— ¡Le romperás el corazón! — Su Luna grita — Es nuestro hijo, Conrad,
deja por una vez de ser un soldado siguiendo instrucciones.

— Es lo que tengo que hacer — El hombre susurra, moviendo el whisky


dentro de su copa — También me duele, pero intento protegerlo.

La madre de JungKook comienza a sollozar sosteniendo su rostro entre


su cara.

— Lo prometiste, yo lo prometí.

— Lo se — Una lágrima escapa de los ojos de Conrad, resbalando hasta


llegar a su mejilla.

— Le dije que algún día haría muy feliz a alguien y no podría esperar
para verlo — Su esposa repite — No le quites eso, no eso...

— Daven — TaeHyung dice al abrir la puerta, mostrando una hermosa


sonrisa como siempre hacia — Skjer — Dice haciendo una señal para
que pase. [Pasa]

— Luna — El Omega hace una ligera inclinación de cabeza antes de


entrar.

— Siéntate en el sofá, ¿te gusta el té? — Pregunta, dando vuelta hacia la


cocina.

— Mm si, gracias TaeHyung — Daven apenado toma asiento en el sofá,


tomando un cojín y abrazándolo en la parte de adelante.

El Omega comienza a sacar las tazas de la gaveta, abriendo un paquete


de galletas y esparciéndolas dentro de un plato.

Cuando vuelve con todo, Daven inmediatamente se para para poder


ayudarle.

— Gracias — Responde amablemente.

— De nada, Luna — Daven inclina su cabeza hacia él y TaeHyung no


puede evitar sentirse de la realeza.

— Hey — El Luna llama su atención — No tienes que ser tan formal.


— Lo siento — Daven se disculpa, tomando su taza entre sus manos —
Esta manada no ha tenido un Luna en mucho tiempo — El Omega
explica — No se como actuar.

— Esta bien, Daven — TaeHyung contesta, sonriendo hacia el Omega


con sinceridad — Aún no puedo creer que esté aquí.

— ¿Te gusta aquí? — Daven pregunta, comenzando a entrar en


confianza; un efecto que TaeHyung tenía en todos.

— Me encanta aquí — Responde, soplando hacia su taza antes de beber


— Solo que aveces me gustaría que las cosas fueran diferentes, se que
JungKook no está tranquilo.

— ¿Lo dices por su padre? — El Omega pregunta.

— Si — La voz de TaeHyung tiembla — En algún momento mi pasado


me alcanzará, Daven.

El Omega se prepara para contestar pero entonces el pitido de el


teléfono llena la habitación.

— Iré a ver quien es — Dice, poniéndose de pie antes de entrar a la


oficina de JungKook.

El teléfono suena dos veces más antes de que TaeHyung pueda tomarlo
en manos.

— Hallo — Dice.

Por un momento se escucha solo estática, hasta que se escucha que el


teléfono es alzado y entonces puede escuchar una respiración.

— JungKook — La voz dice, más en un susurro.

— No — El Omega niega — Mi nombre es TaeHyung.

— TaeHyung — La voz contesta de vuelta — Necesito que me escuches.

— ¿Quien habla? — Pregunta con desconfianza.

— Si amas a mi hijo entonces escucharas.


— Quiero saber quién es usted — Demanda, tomando el teléfono en su
mano con fuerza.

— Soy su madre.

El silencio que sigue después de esas palabras se vuelve tortuoso.

— Ahora, escucha — La señora parece revolotear un par de papeles


mientras habla, se escuchan cajones abriéndose y cerrando — No tengo
mucho tiempo, pero quiero que sepas que aunque no te conozco sé qué
haces feliz a mi hijo — El revoloteo se detiene. — Solo... — Uno, dos,
tres segundos — El congreso de Noruega ya sabe dónde estás, te irán a
buscar y si conozco bien a mi hijo diría que él no te entregará.

— ¿H-va p-pero como n-no yo... — TaeHyung empieza sentir que el


agarre en el teléfono comienza a aflojarse y su corazón empieza a
golpear su pecho con fuerza, sus ojos se humedecen ya que las lágrimas
no caen por sus mejillas, su vista comienza a volverse borrosa. [Que.]

— En cualquier momento llamarán a mi hijo, le darán un ultimátum y lo


harán elegir entre su manada y su Luna — La madre de JungKook se
escucha afligida con esas últimas palabras — Tienes que correr
TaeHyung, tienes que huir.

— N-no.

— Es tu decisión, cariño — La madre de JungKook comienza a sollozar


— Se que lo que elijas será lo correcto.

TaeHyung no se da cuenta que está llorando hasta que el sabor salado


de las lágrimas caen en su boca.

— Tendrás tiempo, hablarán con él, tienes elección, no te precipites


TaeHyung.

— Yo... está bien — Limpia sus mejillas con su mano bruscamente.

— Y TaeHyung... — El Omega no lo sabe pero ella está sonriendo — No


puedo esperar a conocerte.

— Mi amor — JungKook dice contento, entrando por la puerta.


El Omega está acurrucado en el sofá y después de la llamada, le había
pedido a Daven que se fuera.

— Koo — TaeHyung se endereza en el sofá, restregando sus ojos antes


de sonreír hacia su Alfa — Ven — Abre y cierra sus manos hacia el Alfa;
casi como un niño.

El Alfa quita su abrigo y sin cuidado lo tira hacia el suelo y se abalanza


hacia su Omega, haciéndolo caer de espaldas; enganchando su cadera
entre las piernas de TaeHyung.

— Hola — Jeon dice, cuando están cara a cara.

— Hola — Kim contesta sonriendo, formando un mohín.

JungKook ronronea antes de besar sus labios.

— Precioso, te extrañe.

— Yo igual, Koo— Enreda sus piernas en la cadera de su Alfa para


tenerlo más cerca.

— Mm — JungKook suelta un quejido y entonces voltea hacia todos


lados — ¿Y Daven?

— Me sentía un poco mal — El Luna comienza a besar su rostro — Le


pedí que se fuera.

— ¿Estas bien? — El rubio sube una de sus manos a su rostro y


comienza a delinear su rostro con sus dedos.

— Solo un dolor de cabeza — Miente.

— ¿Quieres ir con el doctor? — JungKook pregunta angustiado — Puedo


llamarlo.

— No — Niega — Estoy mejor.

— Esta bien — Jeon besa su mejilla y se acerca a esconder su rostro en


su cuello.

— ¿Como estuvo todo? — TaeHyung comienza a pasar sus dedos


atravesando del cabello de su Alfa.
— Todo bien, no encontramos huellas, YoonGi piensa qué tal vez solo
fue un venado — El mayor suena satisfecho con su respuesta.

— Me alegro, Koo — Se abraza a su torso.

Lo siguiente que JungKook hace es besar sus labios, tomando su labio


inferior; mordiéndolo ligeramente.

— Te amo — Susurra entre el beso — Nunca he amado alguien como a


ti.

— Koo — El azabache dice, su voz volviéndose un hilo débil,


amenazando con quebrarse — Basta.

— Es la verdad.

— Eres un bobo — TaeHyung comienza a llorar — También te amo.

Tal vez ese es el único momento que TaeHyung necesita para saber que
es lo que tiene que hacer, ese es el preciso momento donde la idea
comienza a llenar su cabeza, palabra por palabra, qué tal vez había
llegado tan lejos para este momento y solo este momento.

Donde tal vez la vida le había dado un golpe de realidad y le tiraba al


rostro que al final todo era un sacrificio.

Es solo en ese instante en donde bajo el fuego de la chimenea y el calor


de ambos cuerpos que TaeHyung piensa que si alguno de los dos
tuviese que morir, se elegiría a él mismo mil veces.

Por que si JungKook moría, todas las cosas rápidas, hermosas y


brillantes serían enterradas con él.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 26
— La Luna dio a luz a los lobos ¿sabias eso? — Le dijo su padre.

Caminaban entre los árboles, su padre estaba a su lado y su madre a un


costado de su esposo.
— No — TaeHyung contestó.

— Es una vieja historia — Su madre continuó — La Luna se sentía sola.


El sol, a quien amaba, estaba siempre al otro lado del cielo, y nunca
podían encontrarse, por más que se esforzasen. Ella se hundía y él se
alzaba. Ella estaba a oscuras y él era el día. El mundo dormía cuando
ella brillaba. Crecía y menguaba y aveces desaparecía.

— Es una tontería si lo piensas — Su padre le susurró al oído.

— Se sentía sola — Dijo su madre de nuevo — Y, por eso, creó a los


lobos, criaturas que le cantarían cada vez que apareciera. Y cuando
estuviera más llena, la adorarían poniendo las cuatro patas sobre el
suelo y echando la cabeza hacia atrás.

— No era el sol, pero le alcanzaba — Su padre continuó por ella — Ella


iluminaba a los lobos y ellos la llamaban. Pero mientras el sol trataba de
dormir, escuchaba sus canciones y se puso celoso. Quiso eliminar a los
lobos, pero antes de que pudiera hacerlo la Luna se alzó frente a él y lo
cubrió por completo. Dejando solo un anillo de fuego. Los lobos
cambiaron a partir de eso.

— Se convirtieron en Alfas, Omegas y Betas — Su madre se detuvo un


instante — Por eso nos llaman Luna — Kristine explica — Un Alfa es vital
para la manada, son proveedores por naturaleza, pero un Luna... — Su
madre aspira aire fresco — Un Luna es protector, sacrificaría lo que
fuese por proteger a sus lobos.

El teléfono no había vuelto a sonar.

De hecho TaeHyung había arrancado el cordón de la pared sin decirle a


JungKook, no le importaba que otra cosa tenían que decir, ya sabía que
era lo que tenía que hacer.

¿Había hablado con JungKook? No.

¿Le había contado a alguien de su llamada de hace un par de días? No.

No había hablado con JungKook, lo había intentado un par de veces,


pero las palabras se atascaban en su garganta y no podía evitar pensar
que todo era su culpa.
Habían atacado su manada, había perdido a su familia, no pensaba
pasar por eso de nuevo.

— ¿Por qué has estado tan callado últimamente? — Jeon pregunta en su


oído.

Están en el comedor desayunando, en la mesa sólo está Jimin, ya que


YoonGi se había quedado haciendo guardia en la verja principal.

— No lo se — Miente, entrelazando sus dedos con los de su Alfa — No


es nada, Koo.

— ¿Hay algo que te molesta? — JungKook acerca sus nudillos para


besarlos.

— No, Alfa, enserio todo está bien — TaeHyung sonríe hacia él.

— De acuerdo — No parece muy convencido sin embargo lo deja ir —


¿Sabes que siempre podemos decirnos todo, verdad?

— Lo se — Kim muerde el interior de su mejilla, no mira a JungKook a


los ojos, baja la vista hacia su plato y picotea su comida con el tenedor.

— Bien — JungKook regresa su atención a su propia comida, su


estómago dando un vuelco al no saber que le sucede a TaeHyung.

El Omega trata de engullir la comida, pero el nudo en su estómago no le


permite comer, sus ojos comienzan a aguarse dentro de sus cuencos y
de repente comienza a sentirse abrumado.

Parpadea un par de veces antes de voltear a ver a su Alfa, el cual ya lo


está mirando.

— Necesito volver a la casa, JeonGguk — TaeHyung dice, fingiendo


tallar sus ojos para quitar las lágrimas que están a punto de caer.

Se coloca en pie.

— Te acompaño — Dice, más en afirmación que en pregunta.

— No — El azabache niega, acercándose a besar su mejilla — Necesito


espacio, Koo.
JungKook forma una mueca pero asiente.

— Te amo, Koo — TaeHyung susurra en su oído — Nunca he amado a


alguien como a ti.

— Hemos agendado una cita con tu hijo — Le habían dicho.

— Muy pronto será informado.

— Recibirá un ultimátum.

— Su manada o el chico.

— Elegirá bien.

— Kim TaeHyung será detenido.

— ¿He hecho algo malo, Jimin? — JungKook pregunta desde su silla,


jugando con el anillo en su dedo.

— ¿Por qué preguntas? — Jimin alza su tenedor, masticando lo que aún


queda de su hotcake.

— TaeHyung está distante — El Alfa susurra — Es serio y parece no


querer hablar.

El Beta termina de masticar y toma un trajo de su café.

— Probablemente no sea nada, se está acostumbrando a su nueva vida,


aún hay cosas que no conocemos de él.

JungKook asiente.

— No quiero presionarlo — El Alfa niega abrumado.

— Se que no, JungKook, nadie sabe lo qué pasa por su cabeza, necesita
tiempo — Jimin se encoge de hombros — Puedes hablarlo con él en la
noche.

Jeon niega — Iré ahora — El Alfa comienza a ponerse de pie,


arrastrando su abrigo consigo.
— Ahora no — Park lo toma de la muñeca — Ha llamado el congreso,
quieren reunirse contigo.

— ¿Qué? — El Alfa se zafa con brusquedad del agarre de su amigo —


¿Y no se te ocurrió mencionarlo antes, Jimin? — JungKook dice molesto.

— Lo siento — El Beta baja su mentón — No sabía como decirlo — Pone


sus cubiertos sobre el plato y se para a un lado de JungKook — No
pidieron que fueras a la ciudad, solo quieren hacer una llamada.

— De acuerdo — Jeon vuelve a sentarse en su lugar.

— Traeré mi computadora — Jimin limpia sus labios con una servilleta —


Me han enviado el código por correo.

— Es mejor que vaya contigo — JungKook dice — Hagamos la llamada


en tu casa — Pide — Tengo miedo de que la llamada involucre a
TaeHyung.

Jimin asiente.

A JungKook no le toma más que un par de minutos tomar su abrigo y


colocárselo, pasan frente a su casa y no puede evitar voltear en busca de
alguna señal de TaeHyung.

La casa de Jimin es cálida, lo que significa que el calefactor ha estado


prendido desde la mañana, Park comienza a conectar cables y apretar
botones frente a la computadora.

— Dijeron que fuera las ocho en punto — Mira el reloj de la pared — No


faltan más que unos segundos.

JungKook asiente, quitándose el abrigo para tener más comodidad.

— ¿Quieres que me quede? — El Beta pregunta, sentándose frente a él


computador, en un lugar donde la pantalla no puede verlo.

— De todos modos, sea lo que sea, siempre nos concierne a ambos —


El Alfa responde — Puedes quedarte si quieres.

Jimin asiente silencioso.


No tiene que esperar más cuando la pantalla se torna de color azul y
entonces un par de rostros conocidos aparecen en la pantalla; miro a
todos lados en busca de su padre, pero al parecer no estaba ahí.

— Alfa JungKook — Todos los saludan con respeto — Su padre no se


encuentra en esta reunión cómo puede ver.

— Eili — JungKook baja su mentón en respeto — Ha pasado un tiempo.

— No había una buena excusa para llamarle — La Alfa contesta,


arreglando las mangas de su saco mientras habla.

— ¿Ahora la hay? — Cuestiona.

— La hay — Un hombre corpulento interrumpe, usa un par de gafas y su


ceño se encuentra fruncido.

— En qué puedo ser útil — JungKook sonríe socarronamente, juntando


ambos brazos frente suyo.

— No es algo que necesitamos de usted, es algo que es nuestro y tiene


que devolver — La Alfa habla.

— No estoy entendiendo — Niega ligeramente con su cabeza y relame


sus labios — ¿A que se refiere?

— Sabemos que tiene al Omega — Eili dijo y todos a su alrededor


asintieron.

JungKook se quedó callado, la actitud socarrona que tenía al principio se


esfuma, su corazón comienza a golpear fuertemente dentro de su pecho
y sus manos comienzan a temblar.

— No queremos problemas con usted, Alfa JungKook — Uno de los


hombres dice, volteando a ver a sus compañeros en busca de
aprobación — Necesitamos al chico, entréguelo y no sabrá de nosotros
nunca más.

Jimin, quien aún está detrás del monitor, ha comenzado a sollozar.

— No — Jeon niega rotundamente — Si han tenido la audacia de


espiarme en mi propio territorio, entonces sabrán que TaeHyung es mi
Luna.
— Oh, lo sabemos — Eili responde — Eso no cambia de donde viene, ni
lo que ha hecho, ni lo que es capaz de hacer — Comienza a rodar una
pluma en su palma — Solo le pedimos que nos dé al chico.

— Y yo digo que no lo haré — JungKook se endereza en su escritorio; su


semblante cambia a uno de total neutralidad, haciendo imposible ver lo
qué pasa por su cabeza, su mandíbula está apretada y sus manos están
hechas puños a sus costados — Muy pronto TaeHyung será mi Luna.

— Sabemos que no porta un anillo aún — Alguien dijo.

— No queremos hacer esto, Alfa JungKook.

— Su manada o su Luna.

JungKook pasa sus ojos de persona en persona, analizando con detalle


cada gesto de uno, persuadirlos no es una opción.

— No — El Alfa dijo, su voz soñando feroz.

— Bien — Eili asiente — ¿Sabe que no nos detendremos cierto?

— Yo tampoco lo haré — JungKook contesta.

— Escuchará de nosotros muy pronto, Alfa — Eili suena angustiada, sin


embargo no cambia su postura de respeto ante él — Su padre estaría
muy decepcionado de usted — Termina diciendo.

— Él lo ha estado toda su vida — Jeon contesta con resentimiento.

La pantalla se vuelve negra y entonces la llamada se corta.

— J-JungKook — Jimin se acerca hacia él — Eso fue una amenaza — El


Beta limpia sus ojos con sus puños — ¿Que vamos a hacer?

JungKook no contesta, se siente fuera de razón, su vista se desenfoca y


puede sentir su piel arder; por sus uñas encajándose en su palma.

— Mi padre — JungKook golpea el escritorio con fuerza — Fue él.

— ¿Que? — Jimin sorbe su nariz — ¿De que hablas?


— Él nos ha estado espiando, el les ha avisado — JungKook truena sus
nudillos — Hijo de puta.

— No importa ya, Alfa — Park dice, poniendo una mano en su hombro —


Tenemos que convocar una reunión de manada, en cualquier momento
esos hijos de puta estarán aquí.

JungKook asiente, poniéndose en pie.

— Iré por mi Luna.

Cuando TaeHyung dejó el comedor no se había percatado de la sombra


que lo seguía por detrás, escondiéndose a través de las casas al pasar.

Había llegado a la casa de JungKook y sin quitarse los zapatos como se


solía acostumbrar, subió corriendo hacia la habitación que compartía con
su Alfa.

Se sentó en la orilla de la cama y aspiró el aroma de ambos que con el


tiempo había comenzado a impregnarse por todos lados. Madera,
chocolate y café amargo combinados en uno.

Su respiración era agitada y sus nudillos se tornaron blancos con la


presión que ejercía, sus cuencos estaban llenos de lágrimas pero
ninguna rodaba por sus mejillas, sentía una opresión en el pecho pero la
decisión ya había sido tomada.

Abrió las puertas del closet de par en par y de una esquina tomó su
mochila, comenzó a guardar la poca ropa que tenía dentro, llevándose
consigo un par de chamarras que no le pertenecían, colocándose su
gorro y una bufanda para prepararse para el frío aire de Noruega.

Toma de una de las gavetas de la cocina; agua y un par de barras


nutritivas, las cuales necesitará antes de llegar a la ciudad.

Entra a la oficina de JungKook y rebusca entre todos los papeles y


cartas, en busca de una pluma y un pedazo de papel.

Cuando sostiene la pluma entre sus manos, está tambalea ligeramente


entre sus dedos, lo cual hace que la tinta y su letra quede horriblemente
plasmada sobre el papel, la tinta se corre por la fuerza con la cual
escribe, toma el pedazo en manos y sube corriendo escaleras arriba de
nuevo, dentro de un cajón, de su lado de la cama, guarda lo más
preciado que ha tenido en un largo tiempo.

Un lobo de piedra.

Un lobo de piedra que sin tener una marca, unía su vida con la de
JungKook.

Repasa con la punta de sus dedos la figura, deteniéndose cuando llega


al hocico, guardando cada tallado y detalle en su mente, por un momento
se imagina a JungKook, en su forma de lobo, jalándolo de una de sus
mangas y arrastrándolo hasta aquí.

Sin más preámbulos, acerca la piedra hacia sus labios y deja un pequeño
beso en ella antes de ponerla a un costado de el papel.

— Lo siento — Susurra hacia el aire.

Toma su mochila y la cuelga sobre sus cansados hombros, se detiene un


momento de nuevo y trata de guardar en su mente todo lo que puede,
cada detalle, cada aroma, cada toque.

Se detiene a escuchar a los pájaros chirriar fuera de la ventana, escucha


el soplido del viento, que mueve los árboles y agita su follaje hasta que
los restos de nieve de la noche pasada caen al lodoso suelo, escucha los
gritos de niños fuera de la ventana, tarareando canciones infantiles y
bailando sin sincronía alguna, y si pone especial atención a través de un
hilo invisible, puede sentir el corazón de JungKook latir a sincronía con el
suyo, un regalo del destino recordándole cuan afortunado es.

Una lágrima escurre por su mejilla cuando cae en cuenta que esto será lo
último que tendrá de esto, la limpia con la punta de sus dedos y se fuerza
a bajar las escaleras, arrastrando sus pies detrás suyo.

No sale por la puerta delantera, sin embargo salta por una de las ventas
que dan hacia el patio, donde una vez hace unos meses era la única
vista que obtenía de lo que después sabría era su manada.

La verja es alta, sin embargo la ha saltado otras veces y sabe que es


posible salir sin ser notado, apoya un pie en uno de los costados de un
fierro para agarrar impulso.
— ¿Que crees que estás haciendo? — Una voz dice detrás suyo.

TaeHyung la reconoce al instante y entonces baja de un salto.

— Daven.

— Te pregunté ¿que crees que estás haciendo? — Daven dice con rabia,
siendo la primera vez en que alguien le habla así desde que JungKook lo
había presentado como el Luna.

— Daven yo... — TaeHyung intenta acercarse hacia él pero Strøm da un


paso hacia atrás — Es lo que tengo que hacer.

— No es cierto — Daven niega, su ceño está fruncido y parece estar


apunto de atacar a TaeHyung, incluso puede escuchar el rumor de un
gruñido dentro de su pecho — Puedes huir como un maldito cobarde, o
puedes quedarte a solucionar las cosas con nosotros — El Omega
escupe con furia hacia él — Creo que ya has elegido.

— No entiendes — Kim niega — Es lo que tengo que hacer, por mi


manada, por él.

— Le romperás el corazón — Daven dice — Eso es lo que más le va a


doler — Se toma su tiempo, dejando salir las palabras entre suspiros —
Ser traicionado por el hombre que sostiene cerca de su corazón.

— No es traición, Daven, es un sacrificio — TaeHyung trata de que


entienda — Uno que estoy dispuesto a hacer — El Omega se da media
vuelta — No veré como mi familia muere por mi culpa.

Daven intenta tomarlo por los hombros pero TaeHyung lo quita


bruscamente.

— TaeHyung, por favor — Strøm ruega — No tiene que ser así.

— Lo siento.

TaeHyung trepa la verja y lo último que ve antes de comenzar a correr,


es a Daven sollozando del otro lado de los barrotes.

Lo primero que JungKook nota al entrar a su casa es el ligero rastro de


TaeHyung, normalmente la casa tendría impregnado el olor de su Luna
por todos lados, café amargo y madera cubriendo cada rincón.
Esta vez solo quedan migajas, casi como si no hubiera estado ahí.

— ¿Mi amor? — JungKook pregunta al entrar completamente a la casa,


retirando sus zapatos.

No recibe ninguna respuesta.

Al principio el Alfa no lo toma como una mala señal, más sin embargo
minutos después se estaría arrepintiendo de no haber hecho caso al
primer indicio claro de la partida de TaeHyung.

Bufa ligeramente cuando no recibe respuesta y entonces comienza a


caminar escaleras arriba, su corazón comienza a acelerarse cuando en
el segundo piso, todo está callado y el único ruido que se escucha es el
de los árboles moviéndose a sincronía, la rama de uno de ellos
golpeando la ventana.

— TaeHyung — Toca antes de entrar en el baño, y ahí no hay nada más


que oscuridad, enciende el interruptor y cuando no nota nada, sale de
ahí.

Con pasos apresurados se dirige hasta la habitación que comparte con


su Luna, la madera de la puerta crujiendo por la fuerza con la que es
abierta.

Al principio no nota nada, sin embargo el olor ahí es más penetrante que
en cualquier lugar de la casa, el rastro es ligero pero está ahí, revisa
cada recoveco hasta que lo ve.

Sobre la cama, hay un lobo de piedra, el cual atasca un pedazo de papel


debajo de su peso.

Hace el lobo a un lado con fuerza, provocando que caiga hacia el suelo,
rompiendo un pedazo de él.

En papel, en una letra que desconocía, estaban escritas dos simples


palabras:

Lo siento.

Su mandíbula se ensanchó y sentía que su corazón se salía de su


pecho, arrugó el papel en un puño y corrió fuera de la habitación;
escaleras abajo.
Jimin estaba fuera, ojos atentos, su expresión cambió cuando vio a
JungKook correr fuera de la casa.

— ¿Qué pasó ahora? — Preguntó.

JungKook lo ignoro y entonces saltó del porche hacia el suelo, se quedó


quieto un instante, absorbiendo todo lo que su manada tenía que darle,
agudizando sus sentidos de Alfa, abriendo sus oídos hacia la naturaleza
y ahí...

En la lejanía, podía escucharlo.

Un pulso acelerado, corriendo a través de el bosque.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 27
— Vamos, vamos, vamos — JungKook susurró al aire, intentado
identificar de dónde venía el pulso.

Ahí. A través del bosque. Un rápido latido.

Y comenzó a correr hacia él.

— ¡JungKook! — Escuchó a Jimin gritar, sin embargo sonó como un eco


lejano en su mente.

Saltó la verja principal, rasgando su abrigo en el proceso, cayó en sus


dos pies y sin escuchar los desgarradores gritos detrás comenzó a correr
con todo lo que tenía.

Retiró su abrigo y no sabe en qué momento perdió sus zapatos pero


ahora se encontraba descalzo sobre la fría nieve, sus pulmones ardiendo
dentro de su pecho por la presión y el aire frío que respiraba con cada
calada de aire.

Un poderoso latido en su cabeza le decía que corriera, que cazara, que


mordiera.

Su rostro se llenó de lágrimas cuando llevaba al menos dos kilómetros y


aún no podía ver nada, solo árboles y nieve, las lágrimas apenas
llegaban a caer cuando otras se acumulaban en sus cuencos, quemando
sus ojos, ardiendo como fuego, destruyendo todo lo que había en su
pasó.

Por favor, por favor.

TaeHyung, vuelve a mi, por favor.

No sabía ya cuánto llevaba corriendo cuando a la lejanía pudo ver una


mancha café, en cuatro patas corriendo como si su vida dependiese de
ello, aspiro el aroma del bosque y entonces sus sentidos lo percibieron.

Madera y café amargo.

Es rápido, rápido, rápido.

Pero yo soy más rápido.

A JungKook no le tomó mucho tiempo tomar el mismo paso que


TaeHyung, sus oídos comenzaban a retumbar y sus pies comenzaban a
doler del frío.

TaeHyung era muy rápido para ser un Omega, pero cuando menos se lo
esperó, JungKook se aventó hacia él y lo tacleó, haciéndolos rodar en la
nieve por lo que pareció un par de minutos, hasta que Jeon quedó sobre
el lobo.

TaeHyung gimoteó.

— Transfórmate — Escupió.

TaeHyung no lo hizo.

— Transfórmate.

JungKook sintió los huesos y músculos quebrándose debajo de él. El


pelo desapareció y todo lo que quedó fue su Luna, quien gruñó y lo
empujó hacia atrás, cayó a su costado pero se levantó mucho antes de
que TaeHyung se pudiera mover de nuevo.

— ¿Qué demonios crees que estás haciendo?


— Estupido JungKook — TaeHyung murmulló, empujándose hacia arriba
— Dum, dum, dum — [estupido, estupido, estupido]

Su Omega estaba desnudo y sus labios comenzaban a tornarse


amoratados por el frío, sus mejillas estaban perdiendo el color
característico que siempre tenían y su nariz estaba roja en la punta, su
cabello caía como una cascada en su rostro.

— Jodete — JungKook lo empujó y Kim se movió hacia atrás un


momento, el Alfa comenzó a quitarse su playera para ofrecerla hacia su
Omega — ¿A donde vas?

— No es tu problema — Escupió y Jeon aventó su playera hacia él; él


Omega renegando la colocó sobre su cuerpo — No te pertenezco, yo voy
a donde quiera.

Y JungKook apenas y podía pensar, estaba jodidamente enojado. La bilis


subía hacia su garganta, quemando y ardiendo dentro de él. Ocultada
dentro de su furia había algo más grande.

Miedo.

Miedo, no de TaeHyung, sino de lo que estaba haciendo, de lo que


siquiera estaba cruzando por su mente.

Lo siento, la nota decía.

— ¿Huyendo? — Pregunta furioso — ¿Eso es todo? ¿A la primera señal


de peligro huyes?

TaeHyung lo miro pero no hablo.

— Cobarde — Lo tomó del brazo y comenzó a arrastrarlo por donde


venía.

— No soy un cobarde — TaeHyung gruñó hacia él, tratando de zafarse


de su agarre, pero su agarre era fuerte — Vete a la mierda.

— No quiero escucharte, TaeHyung ¿Que está mal contigo? ¿Como


puedes pensar que esto está bien? No puedes sol-

— ¡Voy hacia ellos!


JungKook se detuvo.

Cerró sus ojos.

De repente una canción de tristeza fue cantada entre ambos, una que
solo ellos podían escuchar y que estaba viva dentro de su pecho, una
que los pájaros entre los árboles cantaban a sintonía.

— ¿Que? — El Alfa susurró.

— Voy hacia ellos — Repitió — Es lo mejor, JungKook, por mi familia y


por ti — Golpea su brazo — Sacrificio — Continuó — Se llama sacrificio.

JungKook lo volteó a ver, su Omega tenía los ojos aguados y su labio


inferior temblaba, dijo: — No.

— JungKook, ¿escucha esta bien? Puedo hacer esto. Puedo terminar


con esto. Puedo salvar a la manada, por ti y por ellos.

— No, no — Negó.

— Shh — Se acercó hacia él y tomó su rostro entre sus manos — Esta


bien, Alfa, lo prometo — TaeHyung intentó sonreír, pero su rostro decayó
en pedazos — Puedo hacer esto, tu lo sabes.

JungKook se recompuso y entonces lo tomó del brazo de nuevo,


comenzando a moverse por el camino de nieve y tierra, donde sus
huellas quedaron marcadas.

— JungKook, detente.

— Jodete — Susurró detrás de él — ¿Tu de verdad piensas que te


dejare ir? ¿Solo así?

— No tiene que ser así, lo sabes, puedo ir y detener esto.

— ¡No funciona así! — Su agarre en el Omega se debilitó — ¿Por qué te


quedaste si pensabas volver a ellos? Eres un mártir, TaeHyung —
Escupe con furia.

— Lo hago por ti — El azabache susurra — Porque eres tú, eres todo lo


que me importa y no me quedare a ver como todo lo que has construido
cae por mi culpa — Una lagrima escurre por su mejilla, lo que hace que
JungKook voltee a verlo — Por que siempre ha sido por ti.

JungKook siente el peso de sus hombros caer, y de repente su rostro se


encoge y se acerca hacia TaeHyung y lo abraza como si fuera a
esfumarse.

— Porque te amo — TaeHyung termina por susurrar, aferrándose a su


torso — Y preferiría morir mil veces antes que tú.

— No — Y Jeon comienza sollozar en su hombro — ¿No lo entiendes


cierto? — El Alfa susurra en su cuello — Eres lo mejor que tengo, ningún
idiota vendrá a separarte de mi, no importa si tengo que sacrificarlo todo.

— Puedes vivir sin mi, Koo — Dice y oh esas palabras hacen que el
corazón de JungKook se rompa un poco más — Nosotros nos elegimos,
pero podemos vivir sin el otro.

— Lo sé — El rubio dice y lo sabe — Pero no quiero, no ahora que se lo


que es despertar a tu lado.

— Te amo tanto — Y entonces TaeHyung sella sus labios en un beso


desesperado, esperando expresar todo lo que siente con ese simple
gesto — Estupido, JungKook — Susurra riendo, secando sus lágrimas.

— Estupido e idiota — JungKook dice sonriendo, tomándolo en brazos;


estilo nupcial — Te morirás de frío.

TaeHyung se aferra a su cuello y se apega a su pecho, disfrutando del


calor que JungKook emana naturalmente.

Cuando llegan a la manada, nadie nota cuando entran, inmediatamente


Jeon lleva a TaeHyung hacia su casa y aunque esperaría ver a Jimin ahí,
el Beta no estaba.

Coloca a TaeHyung en sus pies de nuevo y entonces se apega hacia él y


comienza a besarlo, aferrándose a su camisa; que Kim aún usa y baja
una de sus manos hacia los muslos de su Omega.

Toma su labio inferior entre sus dientes y lo jala para volver a tomarlo
con sus labios, puede probar la sangre de los labios partidos de
TaeHyung y puede sentir el calor que emana.
— No haremos esto aquí — JungKook susurra, tomándolo de la mano,
conduciéndolo escaleras arriba.

Lo llevó hacia la habitación de ambos y cerró la puerta tras de él, su


Omega tomó posesión de la situación y lo empujó hacia la cama, Jeon
rebotó un par de veces antes de caer tendido en la cama, TaeHyung
trepando después a su regazo.

Él lo besó de nuevo, moviendo sus caderas contra las suyas. Su pene


duro contra el suyo. Su piel ya estaba empapada en sudor. La lengua de
TaeHyung se movía expertamente en su boca. Se sentía feroz, el
gruñido de lobos temblando bajo ambos. Abrió sus ojos y lo único que
encontró fue verde.

TaeHyung bajó sus besos hacia su cuello, mordiendo y jalando su piel,


haciendo que un delicioso ardor se quedara plasmada en la piel
lastimada, antes de que pudiera bajar a su pecho, JungKook lo alzó y lo
hizo caer en su espalda.

Su camiseta le quedaba larga al Omega, pero la posición hacia que se


subiera más haya de sus muslos y no dejará nada a la imaginación.

— Hermoso — El rubio susurró, antes de plasmar una mano en su


muslo, acariciando la piel y apretándola contra sus dedos — ¿Esta bien
si quito la playera, cariño? — Pregunto entre suspiros ahogados, su voz
sonando extraña y sin aliento.

Empezaba a perder el control al igual que TaeHyung, quien resopló y


asintió, alzándose para dejar que el mayor alzara la playera.

— Mierda — La hizo a un lado y la dejó caer en alguna parte de la


habitación, volviendo la atención a su amor; ahora desnudo
completamente ante él.

TaeHyung hizo su cabeza hacia atrás y giró su cuello hacia un lado,


mostrando la zona de mordida; esto era considerado un gesto de
sumisión y total confianza, cuando un Omega mostraba su zona de
mordida a un Alfa, significaba que el Omega le tenía la total confianza al
Alfa para tomar posesión de la situación y hacer lo que quisiese.
— Oh, cariño — JungKook susurró con devoción — Te tengo — El Alfa
sonrió y jugó con uno de los mechones de cabello ensortijado que caían
por su rostro.

Besó de su cuello, a sus mejillas, llegando a su nariz, para terminar en


sus labios.

TaeHyung recorrió su pecho con sus manos, delineando la tinta de sus


tatuajes para entonces tomar la hebilla de su cinturón y hacerlo hacia
adelante; todo como un gesto desesperado.

— Voy lento — JungKook dijo, desabrochando el cinto para tirarlo al


suelo y comenzar a deslizar sus pantalones hacia abajo, llevándose
consigo su ropa interior.

Los ojos del menor se oscurecieron ante la vista de JungKook y entonces


se paró en sus codos para recorrer con su mirada la hermosa vista.

— Mierda, tu eres mi Alfa.

JungKook río y asintió, volviendo a su lado — Eres mío — El Alfa retiró


su cabello de su frente y comenzó a succionar su cuello — Mío.

— Ah — TaeHyung cerró sus ojos y apretó las sábanas en un puño — Lo


soy.

— Bien — Se detuvo y entonces lo observó a los ojos — ¿Mi amor, hasta


donde quieres que yo...? — Sus mejillas se encendieron — Dime hasta
donde quieres llegar con esto.

TaeHyung abrió sus ojos y relamió sus labios.

— Lo quiero todo, Alfa — Dice.

— Bien — Y ríe — Bien, eso está bien — Y entonces se coloca entre sus
piernas y lo junta increíblemente cerca, lo obliga a enredar sus piernas
en su cadera y quedan frente a frente.

El Alfa simula estocadas mientras devora su boca con la suya, sus labios
comienzan a doler y puede ver que están increíblemente hinchados.

Baja sus besos hacia el pecho de TaeHyung y crea su recorrido con su


lengua, mojando los vellos dorados de su estómago, la respiración de
JungKook le hacía cosquillas en la piel y hacia qué chispas recorrieran su
cuerpo de las puntas de sus pies hasta su cabeza. Cada una de las
caricias en sus muslos y piernas comenzaban a dejarlo dócil y flácido
contra el colchón, haciéndolo arquearse contra la boca de Jeon como
auto reflejo.

JungKook aún presionaba besos contra su estómago cuando...

— Hueles delicioso — JungKook susurró, su aliento caliente provocando


que su piel se erice — Mierda TaeHyung.

El nombrado gimió en voz alta con impaciencia.

— Kom igjen, JeonGguk — Se quejó, y el mayor hundió delicadamente


sus dientes en el hueso de su cadera. [Vamos, JungKook]

Y fingió entender lo que TaeHyung dijo, pues se encontraba entumecido


y lo único que podía hacer era sentir y tocar y reclamar, reclamar como
su Alfa le pedía, Jeon balbuceaba mientras recorría cada rincón de su
cuerpo, marcándolo con su aroma y tomando y mordiendo y chupando su
piel, murmuraba algo como "mío" y "Mi Luna" y "te amo, te amo, te amo."

El rubio gruñó; la vibración subiendo por su columna hasta romper en su


garganta.

— Tus dedos — TaeHyung intentó decir — Tus dedos, ahora.

El Omega tomó su mano y la bajo más allá de su cintura, JungKook


quedó atónito un momento hasta que dirigió sus dedos a su entrada,
frotando y empapándolos con su lubricante natural. TaeHyung ahogó un
gemido cuando sintió la boca del Alfa, sus muslos temblaron y no tuvo
tiempo de siquiera avergonzarse de lo necesitado que estaba.

— Dritt — No tenía aire y JungKook parecía estar muy ocupado


comiéndolo entero. [Mierda]

— Jeg forguder deg — Susurró e introdujo un dedo dentro de él, sus


dedos eran largos y finos y se movía despacio, sacándolo y metiéndolo
dentro de él; sus entrañas ardían y TaeHyung escurría lubricante, sentía
las gotas caer por sus muslos, cayendo hacia el mullido colchón. Cada
bocanada de aire que tomaba lo llenaba del olor achocolatado del mayor
y de alguna manera eso lograba encenderlo aún más. [Te adoro]
JungKook agregó un segundo dedo y comenzó a hacer tijeras dentro de
él, abriendo y cerrando sus dedos. El Alfa flexiono sus dedos y entonces
se volvió completamente loco. TaeHyung gimió alto cuando Jeon retiró
sus dedos, desesperándose ante el repentino vacío.

Con él lubricante que escurría por su mano, acarició su miembro,


autocomplaciendose, subiendo su mano de arriba a abajo, apretando su
glande.

JungKook abrió los ojos y se acomodó entre sus piernas.

— ¿Estás cómodo, cariño? — Preguntó, repasando su rostro con la


punta de sus dedos.

— Si — TaeHyung afirmó, abriendo sus piernas para dar más acceso.

— Bien — JungKook susurró de vuelta, alzándolo ligeramente para


acomodar una almohada tras su cabeza — Mejor para ti — Beso
cortamente sus labios.

— Gracias, Alfa — Las mejillas del Luna se encendieron ante el gesto


amoroso.

— Voy despacio — Susurró — Si quieres que me detenga yo lo hago —


Aseguró — Siempre solo dilo.

— Bien — Y la cara de TaeHyung se contrajo en ternura y amor,


sintiéndose amado en todo momento, amando la forma en que JungKook
se aseguraba de que estuviera bien y cómodo y sobre todo seguro.

La respiración del Omega se enganchó en su pecho cuando JungKook


comenzó a empujar dentro de él. Comenzó a sentirse lleno y su interior
comenzó a arder ante la intromisión repentina, obligándolo a encoger su
rostro.

JungKook iba tan despacio, incluso si TaeHyung estuviera empapado en


lubricante, para el Alfa no era suficiente, necesitaba deslizarse dentro de
él con lentitud.

El Alfa se detuvo un momento para que se acostumbrase a él y para


calmar el ardor; besó su rostro por completo, apretujando sus caderas,
recorriendo su trasero con delicadeza propinando un pequeño pellizco a
uno de sus glúteos, haciendo que TaeHyung riera ligeramente.

— ¿P-Puedo moverme? — El Alfa preguntó.

— Solo un segundo, Koo — Pidió — Por favor.

— Claro — Contestó, encogiendo los dedos de sus pies ante la


desesperación, pero se mantuvo quieto, mordiendo ligeramente el interior
de su mejilla.

— Koo — TaeHyung gimió — Ahora — Pidió, temblando ligeramente


bajo el agarre del mayor.

El Alfa comenzó despacio, dando estocadas lentas pero profundas,


entrando y saliendo de él causando un sonido de pieles chocando.

TaeHyung llevó una de sus manos hacia el cuello del Alfa, la otra
reposando sobre su pecho, lo acercó para robarle un beso; ligero y
despacio, enredando sus lenguas juntas, ambos gimiendo en la boca del
otro.

— Más — El Luna jadeó, abriendo sus ojos para observar a JungKook al


rostro, su cabello estaba pegado a su frente y una gota de sudor se abría
paso de su frente hasta su cuello, la piel tersa lucia dorada contra la poca
luz de la habitación y solo entonces notó que ya estaba apunto de
anochecer.

JungKook cerró sus ojos cuando el ritmo se volvió más rápido y con el
tiempo más brusco, obligándolo a tomar una de sus piernas y subirla más
arriba de su cadera, mejorando la posición para ambos. Jeon apretaba
los dientes y contraía su rostro cada vez que rozaba el punto dulce de
TaeHyung, llevó una de sus manos a su espalda baja para tener mejor
agarre y comenzó a entrar con más fervor, provocando que olas de
placer subieran y bajaran en el menor, dejándolo agotado y con ganas de
más.

Ambos comenzaron a sentir el dulce cosquilleo en sus estómagos, como


mariposas revoloteando dentro, los dedos de TaeHyung se contrajeron y
se aferró con más fuerza a los hombros de su Alfa, solo entonces soltó
aquellas palabras que cambiarían el curso de su vida hacia otro sentido.
— Quiero que me muerdas, Koo — Soltó con un gruñido gutural.

— Mierda — JungKook apretó su agarre, abrió sus ojos y sin dejar de dar
estocadas subió una mano a su rostro — ¿Estás seguro, bebé?

A TaeHyung le costó encontrar su voz de nuevo — Hazlo — Dijo —


Hazlo, maldición. Quiero tanto que lo hagas. Cielos, quiero que me
claves los dientes.

Y entonces provocó que el lobo emergiera, las uñas de JungKook se


clavaron en su piel, los colmillos se hicieron ver, lo tomó del cabello sin
lastimarlo y lo acercó para comerle la boca, sus colmillos rozando con
sus labios.

TaeHyung boqueó en busca de aire cuando sintió el nudo de JungKook


hincharse en su interior, aumentando, aumentando rozando el límite de lo
insoportable. Soltó un quejido cuando no lo soporto más y acabo,
arqueando su espalda, enganchando su mandíbula perdiendo la voz,
después de él JungKook quedó atrapado en su interior con un grito
ahogado, Kim inclinó su cabeza y dio acceso al Alfa, quien lo embistió
una vez más, piernas temblorosas y luego...

Jeon JungKook lo mordió.

Hundió los dientes en su cuello, rompió la piel y el músculo y todo se


volvió borroso, ahogó un grito mientras el dolor lo invadía, pero
entonces...

TaeHyung, TaeHyung, TaeHyung.

Mi Luna, al fin mi Luna.

Madera y café amargo.

Mío, juntos por siempre.

JungKook envolvió su mano en la suya y todo cambió a...

JungKook, Alfa, nunca me dejes.

No dejes que me lleven.

Por favor quédate a mi lado.


Te amo, te amo y duele tanto.

Todo eso estaba allí. Todo. Mezclado y roto, ambos más lobos que
hombres. Todo lo que sentían, todo lo que había pasado. Había dolor y
asombro, dulce alegría y un cielo oscuro.

Y entonces volvió a la realidad con JungKook jadeando encima de él,


sosteniendo sus costados, llenándolo y derramándose dentro de él con
espasmos.

— TaeHyung — JungKook dijo jadeado, comenzado a besar su rostro.

— Koo — El Omega gimoteó en respuesta — Koo, te amo tanto.

Y la forma en que JungKook sonrió lo deslumbró como mil soles.

Porque JungKook era el sol.

— Mi amor — Escondió su rostro en el hueco de su cuello y comenzó a


limpiar la marca, recorriendo el camino de sangre con su boca.

— ¿C-Cuanto durará esto? — Preguntó agotado.

— Un rato aún, cariño — JungKook subió para besar sus labios —


Descansa, amor.

JungKook lo movió con cuidado hasta dejarlo tumbado de costado;


TaeHyung gimió cuando movió su cuello y sintió un tirón, Jeon pasó un
brazo por su cintura y lo apegó a su pecho.

Los ojos de TaeHyung comenzaron a cerrarse y JungKook comenzó a


acariciar su espalda de arriba a abajo en reconforte.

— Mío, estoy aquí, descansa, nada te pasará nunca — Y TaeHyung cayó


rendido, una sonrisa cubriendo su rostro, sintiéndose en paz y seguro.

Cuando despertó fue por el horrible dolor que lo atravesó al intentar dar
vuelta en la cama, su cuello comenzó a escocer y entonces recordó todo
lo sucedido.

JungKook se puso alerta cuando lo escucho quejarse bajito y acudió


hacia él al instante.
— Omega — Besó sus labios — ¿Estas bien? — Lo tomó de sus
costados y lo inspeccionó, olisqueando en busca de heridas.

— Solo es la marca, Alfa — TaeHyung contestó riendo; ver a JungKook


en modo alfa era una de las cosas que más disfrutaba, Jeon comenzó a
besar sus mejillas hasta bajar a la mordida, la cual aún estaba fresca.

— ¿Duele mucho? — El Alfa preguntó, su voz sonando congestionada.

— No duele, solo arde — TaeHyung lo toma del cabello y comienza a


acariciar su nuca, pasando sus largo dedos por su cabello, dando tirones
ligeros cada vez que el Alfa pasaba su lengua por la marca; haciendo
que su cuerpo comenzara a temblar y volverse dócil — Jimin, debe estar
preocupado — susurra, y sabe que no es el momento pero en algún
momento tenían que volver a la realidad y tenían cosas que hacer.

JungKook gruñe guturalmente — No me importa — El Alfa lo toma de la


cintura y hace que caiga en su pecho — Mi Omega y yo nos acabamos
de enlazar, no hay nada más importante que eso.

«Al menos podemos desayunar.» El Omega de TaeHyung pide.

«Eso puede ser.» JungKook contesta y es la primera vez que usan el


lazo para comunicarse, lo cual les causa un poco de risa.

TaeHyung cerró los ojos y se acomodó en el pecho del mayor,


escuchando el latido de su corazón, el cual parecía latir en sincronía con
el suyo, su Omega estaba sereno y se sentía en casa, como si
perteneciera a solo ese momento.

JungKook pasó sus largas manos por toda la extensión de su espalda


desnuda.

— No quiero ni levantarme — Susurra — Me quiero quedar aquí.

El Omega curvo sus labios en una sonrisa y se inclinó a su garganta, con


cierta urgencia buscando el olor del Alfa, sus músculos relajándose
cuando llegó a sus fosas nasales.

— Tenemos una manada que cuidar.

— No quiero — JungKook dijo necio.


— Tenemos que hacerlo — Dijo con suavidad, separándose de su piel lo
justo para hablar.

— Bien — Se alzó pero dejó a TaeHyung recostado en la cama —


Aguarda aquí, amor — Pidió.

— Esta bien — Dijo, cubriendo su pecho con las sábanas.

JungKook sacó un par de shorts sueltos y se los colocó para no tener


que recorrer la casa desnudo, volteo a ver una vez más a su Omega y
tuvo que ahogar un gruñido de satisfacción.

Se dirigió escaleras abajo y renegando ligeramente entró hacia su


oficina, rebuscó entre una de las gavetas y entonces lo encontró, la caja
aterciopelada de color verde, la abrió ligeramente y sonrió para sus
adentros satisfecho.

Cerró la gaveta y salió por la puerta, volvió a subir las escaleras y su


Omega ya había colocado una playera sobre su torso.

— Luna — Escondió la caja tras de sí y se sentó en la cama, TaeHyung


gateó hacia él y lo abrazó de costado.

— ¿Qué pasa? — Susurró besando su hombro.

— Tengo algo para ti — El rubio miro hacia el suelo un segundo y luego


alzo su mentón, tomó las manos de TaeHyung entre las suyas y besó
sus nudillos — Era algo que debí haberte dado antes pero no hubo una
ocasión correcta — Besó la palma de su mano derecha y acarició el
dorso con su pulgar.

Mostró la caja y entonces la abrió para TaeHyung, dentro de ella se


sostenía en alto un anillo plateado, tenía incrustada una gema y simulaba
ser una Luna, dentro de ella había un grabado y en cursiva se podía leer
su nombre.

— Esto — Lo sacó de dentro — Oficialmente te hace el Luna de la


manada, demuestra tu autoridad tanto como el mío lo hace, esto nos
hace iguales, este lugar es nuestro territorio y los dos tenemos voz en el
— El Alfa toma su mano entre la suya y pidió permiso sin usar sus
palabras.
— Si — TaeHyung susurró.

Y entonces JungKook deslizó el anillo en su dedo, el azabache sostuvo


su mano en alto y lo observó brillar a contra luz.

— Dirigirás este lugar conmigo, estamos juntos en esto.

— Siempre — Se hincó en la cama y besó su mejilla — Siempre Alfa.

— ¡Abre la maldita puerta, JungKook, o la tirare abajo! — Jimin gritó


desde fuera, llevaba cinco minutos gritando como un desquiciado,
pidiendo que abriera la puerta y amenazaba con cort-

— Tal vez deberías de abrir, Koo — TaeHyung dijo riendo.

— No quiero escuchar sus sermones ahora — Renegó, tomando otro


sorbo de su café.

— JungKook — TaeHyung se cruzó de brazos, mirándolo fijamente.

— De acuerdo — Dejó la taza en la mesita de café y dando trompicones;


abrió lo puerta — ¿Que sucede? — Dijo, cruzando sus brazos,
recargándose en el marco de la puerta.

— ¿Donde está? — Jimin entró sin permiso a la casa en busca de


TaeHyung — Yo lo mato.

— Hola, Minnie — TaeHyung dijo sonriente desde la cocina — ¿Que


haces aquí?

— ¡Tu maldito idiota! — Lo tomó de el brazo — ¿Que estabas pensando,


demente?

El Beta lo tomó con brusquedad del brazo y antes de que Jimin pudiera
moverse de nuevo hacia él, JungKook se interpuso en su camino y gruñó
ligeramente hacia él en advertencia.

— Oh quítate, JungKook yo lo voy a ma- — Y entonces el olor a


feromonas llegó hacia sus fosas nasales — Ew, no puede ser — Fingió
arcadas — Huele a prostíbulo y sexo.

El Beta sostuvo su nariz con la punta de sus dedos, evitando aspirar aire.
— Mierda no me digan que ustedes... — Y no termino de decir aquello
cuando TaeHyung estiró el cuello de su camisa y mostró su marca —
Ayy — Intentó acercarse hacia su amigo, pero JungKook volvió a
detenerlo — Vete a la mierda, JungKook — Pasó de largo y tomó a
TaeHyung de las manos — Eres nuestro Luna — Tocó la gema en su
dedo.

— Creí que ya lo era — Kim fingió estar ofendido.

— Lo eras pero ahora, lo eres de verdad — Park comenzó a hincarse


ante él, pero TaeHyung lo detuvo.

— Nada de eso, Jimin — Pidió — Aún soy tu amigo.

— Pero es tradición — Aún así se hincó e inclinó su cabeza ante él,


después besando su dedo anular, el que cubría el aro en su dedo.

Se colocó de nuevo de pie y entonces empujó su hombro.

— Vete a la mierda, TaeHyung — Jimin comenzó a llorar — Creí que


JungKook no te encontraría.

— Lo siento — El Omega contestó, colocando una mano en su hombro


en reconforte.

— Esta bien — Limpió sus lágrimas — Pero no he venido solo a matarte


— El Beta volteo a ver a su Alfa — Tus padres están aquí.

JungKook se atragantó con su café — ¿Que?

— Están aquí, tu padre dice que no viene como parte del congreso —
Jimin ajusta su abrigo en su pecho y voltea a ver a su Luna — Esto
ahora también te corresponde a ti — Dice hacia él — Vístanse y por la
Diosa Luna abran las ventanas — Termina de decir.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 28
Lo primero que la manada hizo al ver a TaeHyung fue inclinar su cabeza
en respeto, la gente se acercaba y hacia una leve reverencia hacia él y
después besaban su mano con delicadeza.
Lo primero que hicieron al ver a JungKook es agradecerle por darles un
Luna, en especial uno como TaeHyung, dispuesto a sacrificar todo lo que
tiene con tal de proteger a la manada.

— Luna — Decían, mientras se hincaban y lo alababan como si fuera de


la realeza, ambos se dirigían hacia la sala de reuniones, donde el padre
de JungKook aguardaba por ambos.

El Alfa sostenía su mano con seguridad, ambos portaban sus anillos y a


la lejanía podías fácilmente distinguir quienes eran los líderes ahí,
caminaban costado a costado y Jimin los seguía por detrás, haciendo
guardia ante TaeHyung, esto último a petición de JungKook.

El Omega portaba un abrigo largo color negro y una playera gris plana,
sus jeans eran negros y ahora que estaba enlazado o incluso mucho
antes, JungKook no podía dejar de ver sus caderas marcadas por el
apretado pantalón, en cambio el Alfa ni siquiera llevaba un abrigo puesto,
sus pantalones eran más holgados que los de su Omega pero incluso
así, imponía autoridad.

Estaban furiosos y confundidos, primero por que el padre de JungKook,


una vez más, había entrado a su territorio sin su permiso y segundo, solo
querían volver a su casa y acurrucarse, JungKook tenía el ceño fruncido
y tuvo que contenerse un par de veces los gruñidos que amenazaban
con subir de su pecho hasta su garganta, estaba malditamente
malhumorado.

La marca aún estaba fresca y TaeHyung por instinto se volvía más frágil
y necesitado, JungKook no tenía tiempo para discutir con su padre.

— ¿Estas bien, Luna? — Jeon preguntó en el camino, deteniéndose una


vez más a besar sus mejillas y tomarlo por la cintura con posesividad,
moviendo su pulgar en círculos por el hueso de su cadera, apretándolo
entre sus dedos.

— Por cuarta vez en tres minutos, JungKook — Suspiró pero aún así
sonrió — Estoy bien.

JungKook ronroneo y besó sus labios.

— Bien — Acomodó el cuello de su abrigo — No se que quiere mi padre,


pero por si acaso, no abandones mi lado.
— No creo que tu padre vaya a hacerme algo en tu proprio territorio —
TaeHyung envolvió sus manos en su cuello, para después besar su
mandíbula — Estaré bien.

— Ok — El ceño fruncido de JungKook desaparece ligeramente — Te


amo — Susurra en sus labios.

— También te amo, Koo — El menor vuelve a tomar su mano entre la


suya, no muy seguro si para reconfortarse a sí mismo, o a su Alfa.

Cuando llegan hacia la pequeña cabaña; la cual funcionaba como sala


de reuniones, YoonGi estaba parado enfrente de la puerta, un arma
estaba atascada en su cinto y hacia guardia, sosteniendo ambas manos
frente a él, cuando los vio llegar, las piernas de YoonGi flaquearon.

Se acercó corriendo hacia TaeHyung y entonces lo vió.

— Oh por la diosa Luna — YoonGi balbuceó, inmediatamente cayendo


en sus rodillas, tomando ambas manos de TaeHyung en las suyas.

JungKook gruñó ligeramente.

— Oh vamos — Kim rodó sus ojos — Ponte de pie YoonGi, juro que si
veo a otra persona hincarse frente a mi, explotare este lugar — Comenzó
a jalarlo hacia arriba.

— Es tradición — El Alfa dijo, besando el dorso de su mano para ponerse


de pie — Luna.

— YoonGi.

— Bienvenido a la manada — Sonrió contento, palmeando su espalda


antes de que JungKook dijese algo.

— Gracias, Yoonie — Las mejillas de TaeHyung se encendieron.

El Alfa de la manada lo tomó por la cintura y susurró en su oído: — Mío.

El Luna rodó sus ojos — Alfa — Dijo en advertencia.

— Bien — YoonGi se compuso de nuevo — Tu madre y tu padre están


dentro — El chico apunta — Tu padre trae a otro hombre con él, está
armado.
— De acuerdo — El Alfa de la manada desenrosca sus brazos de su
Omega y entonces le pide su arma a YoonGi, el cuál se la da
inmediatamente, la esconde y la atora dentro de su cinto — ¿Te han
dicho algo más?

YoonGi niega.

El Alfa es el primero que entra a la sala, en la cual hay un enorme mapa


de Noruega, marcando específicamente su territorio, su padre estaba
cruzado de brazos en la mesa, detrás suyo había un hombre corpulento;
lucia intimidante, pero no para JungKook.

Su madre en cambio estaba a un lado de su padre y lucia tranquila,


jugaba con sus manos frente a ella.

Ella se puso de pie cuando lo observó entrar y JungKook jura haber visto
lágrimas dentro de sus ojos.

— Mi bebé — Susurró mientras se acercaba hacia él, pudo sentir a su


Omega tensar su agarre en su mano, apretando sus nudillos con fuerza.

— Mamá — Su madre; Alisa, se acercó hacia él y acunó su rostro entre


sus manos, su madre lucia como una reina, de la misma manera en la
que TaeHyung lucia ahora, portaba un anillo igual que su Luna y
sorprendentemente traía su cabello ondulado en un rodete.

Su madre se apegó a su pecho y besó su mejilla.

— Estoy tan feliz de verte, cariño, ha pasado un tiempo — Se separó de


su pecho y volteó a ver a su izquierda, donde su Luna estaba parado,
aún aferrándose a su mano, Alisa secó la pequeña lágrima que escapó
de sus ojos con la punta de su dedo índice — TaeHyung — Se acercó a
su Luna y pudo sentir a través del lazo el nerviosismo y miedo de este —
Soy Alisa — La Omega sonrió genuinamente hacia TaeHyung — Estoy
tan feliz de conocerte.

El Omega se quedó estafermo un instante, deshizo su agarre en la mano


del Alfa y tomó las manos de su madre entre las suyas, besando el anillo
en su dedo anular.

— Nada de eso, TaeHyung — Ella negó y se acercó a abrazarlo,


acercándolo a su pecho de la misma manera que hizo con su hijo.
— Mucho gusto, Alisa — TaeHyung sonrió hacia ella, devolviendo el
gesto, besando su mejilla antes de separarse.

En ese instante fue cuando su padre decidió interrumpir, carraspeando


su garganta audiblemente haciendo que todos en la habitación lo
volteasen a ver, se colocó de pie y se acercó a su hijo, por instinto,
JungKook tomó a TaeHyung de la muñeca y lo colocó detrás de él.

— Le he dicho a tu Beta que no vengo por parte de el congreso — Su


padre lo examina de arriba a abajo y entonces hace algo que sorprende
incluso a TaeHyung.

Conrad Jeon inclina su cabeza ante su hijo y hace un a leve reverencia,


después se coloca de pie y mira al Omega detrás de su hijo.

JungKook renuente, suelta la mano de TaeHyung y deja que este se


haga ver.

Conrad lo examina y entonces ve la gema en su mano, para después


posar su vista en la marca fresca en su cuello, enrojecida por los besos
de JungKook.

Las mejillas del Omega se encienden y comienza a sentirse intimidado


ante su mirada, sin embargo la mano de JungKook en su espalda baja le
trae seguridad.

El padre de JungKook toma sus manos con delicadeza y entonces las


acerca a su rostro para besar el dorso.

— Es un placer conocerte, Luna.

TaeHyung asiente, sin embargo no da una respuesta vocal ante el


hombre frente a él.

— Bien — JungKook dice, apegando a TaeHyung a su lado de nuevo —


Ahora si no es mucha molestia, sentémonos.

Detrás de ellos entra YoonGi y mucho después entra Jimin, ambos se


colocan detrás de los dueños de la manada y hacen guardia de la misma
manera en que el hombre detrás de Conrad hace.

Todos toman sus respectivos lugares, los Alfas en las esquinas de la


mesa y ambos Omegas en medio.
La luz tenue a penas logra iluminar los rostros de todos y la situación
comienza a poner nervioso a TaeHyung.

— Como he dicho — Conrad comienza — No he venido a pelear, ni a


traerte problemas — Dice directamente hacia su hijo — He cometido un
error y he venido a enmendarlo.

JungKook forma una mueca y relame sus labios — ¿Fuiste tú no es


cierto? — Pregunta.

Conrad entiende la pregunta no directa de su hijo — Si.

— ¿Por que me odias tanto? — JungKook pregunta — Este es mi


maldito territorio, dejo de ser tuyo hace mucho tiempo y aún así parece
que no lo comprendes — Y TaeHyung comienza a ver ese lado de
JungKook que no conocía, el lado territorial.

— Me he equivocado, ya lo he dicho — Conrad dice con el mismo tono


de voz — Y he venido a ayudarte — Su padre se coloca de pie y recarga
ambas manos en la mesa — Estoy dispuesto a traicionar a el congreso
por ti, insolent barn — [Niño insolente]

— No te lo he pedido — Por igual se coloca de pie — No necesito de tu


ayuda, no la necesite antes, no la necesito ahora.

— No seas estupido — Su padre dice con furia — Sabes de lo que son


capaces, JeonGguk, necesitas mi ayuda.

Alisa voltea a ver a TaeHyung, el cual tiene sus ojos abiertos como
platos, pasando su mirada de Conrad a JungKook. La Omega guiña un
ojo hacia él y hace una mueca graciosa, que hace que Kim sonría.

— Yo no necesito nada de ti — JungKook dice refunfuñando — Ya


puedes irte si es todo.

— Malditos Alfas — Alisa dice, colocándose de pie — Por años los he


visto peleando por estupideces y ya me harte, tú... — Apunta a su hijo —
Necesitas la ayuda de tu padre, no seas terco — Conrad parece
complacido con lo que su Omega dice y comienza a hacer un gesto de
superioridad — No cantes victoria, Conrad — Alisa lo apunta — Es tu hijo
y ahora es el Alfa y merece respeto — La Omega se cruza de brazos
ofendida.
TaeHyung imita la acción de Alisa y asiente.

La cara de Conrad decayó y JungKook bufó audiblemente.

— Ahora — Alisa comienza de nuevo — Nos dejarás ayudarte, Alfa, no


importa si odias a tu padre o no nos quieres aquí, si no lo haces por ti al
menos hazlo por tu Luna.

— Y-Yo — TaeHyung aclara su garganta, y como todos están de pie, el


también hace su silla a un lado — Creo que deberías de escuchar a tu
padre, JungKook.

JungKook voltea a verlo atónito.

— Es parte del congreso, conoce sus secretos y técnicas, sería de ayuda


tenerlo de nuestro lado.

JungKook gruñe y cierra sus ojos — Necesito un segundo — El Alfa toma


a su Omega de la mano y lo dirige hacia afuera.

El Alfa cierra la puerta tras de él y entonces encara a TaeHyung.

— Mi amor — Comienza — Él fue el que nos metió en esto en primer


lugar, no puede simplemente cambiar de opinión.

— JungKook, no me estoy poniendo del lado de tu padre, sé el tipo de


persona que es créeme, pero nos conviene tenerlo de aliado — Kim
juguetea con las mangas de su abrigo — Necesitamos que nos ayude a
evitar una masacre.

— No quiero — JungKook niega — No puedo, Tae.

— Claro que puedes — Se acerca hacia él — Vamos cariño, sabes que


es lo mejor — El Luna sube sus manos hacia su rostro y con sus
pulgares aplasta las arrugas que se forman en su frente por su ceño
fruncido.

JungKook ríe ante su gesto — Basta, eso es manipulación — El Alfa lo


acerca — Sabes que no puedo resistirme.

— ¿Eso es un si? — Pregunta en su oído.

— Mm — JungKook sigue pensado — ¿Crees que es lo mejor?


— Lo creo.

— Bien, Omega, te haré caso en esto — Besa sus labios y después lame
su marca — ¿Cómo estás?

TaeHyung rueda sus ojos — Estoy bien.

— De acuerdo — JungKook lo aleja y vuelve a guiar a su amor hacia


adentro.

Antes de entrar TaeHyung lo vuelve a besar — Gracias por tomar en


cuenta mi opinión, Koo.

— Es nuestra manada ahora — Esconde un mechón de su cabello tras


su oreja — Tu opinión es tan valida como la mía.

Cuando entran Conrad está hablando con su Luna y al igual que


TaeHyung y JungKook hace unos instantes, Alisa parece estar
convenciendo a Conrad de algo.

— ¿Han decidido lo que harán? — Su padre pregunta.

— Si — TaeHyung dice por JungKook — Pero quiero aclarar que mi Alfa


será el líder en esto, nos ayudarán, pero eso no quita a JungKook del
mando.

— Det er greit — El Alfa dice hacia él. [Esta bien]

JungKook se encuentra abatido, mira hacia el piso pero asiente.

— ¿Por qué haces esto? — Pregunta bajo — ¿Por que después de


todo?

Conrad suspira — Tu madre me recordó lo que te dije una vez hace


muchos años, te dije que algún día harías a alguien muy feliz y no podría
esperar a verlo — Parece estar dejando caer por unos momentos; sus
paredes — Eres mi hijo y aunque no lo creas me importas.

— Esta bien — JungKook dice.

— Ahora, Luna y... — Conrad voltea a ver a TaeHyung — Luna, quisiera


hablar con mi hijo a solas.
Alisa asiente y se acerca hacia el Omega menor.

— Me llevaré a TaeHyung — Dice — He traído mis álbumes de fotos, te


enseñaré un par de cosas.

TaeHyung sonríe y entonces ambos salen de la habitación.

Alisa lo llevó hacia su casa y cuando estaban dentro, las maletas de la


Omega ya estaban en la sala.

— Bueno, TaeHyung — La Omega comienza — Te gustaría preparar la


comida conmigo — Alisa dice — Me gustaría tener una comida familiar
después de tanto tiempo.

— Claro — TaeHyung quita su abrigo y sus botas y las deja en la


entrada, poniéndose cómodo en su propio hogar, Alisa le aspiraba
confianza y quería llegar a conocer mejor a la madre de su Alfa.

— ¿Me permites entrar a tu cocina, TaeHyung? — Alisa dice antes de


comenzar a moverse libremente, respetando el espacio de TaeHyung y
JungKook.

— Claro, Alisa — Dice — Esta era tu casa antes que mía.

— Pero ahora es tuya, cariño, no quiero hacerte sentir incómodo.

— No lo hace — El Luna sonríe hacia ella y la sigue a la cocina, donde


comienza a sacar las ollas.

De la alacena saca pasta y del refrigerador la carne molida, por lo que


TaeHyung sabe, Alisa hará pasta.

Cocinan la mayor parte en silencio pero Alisa se asegura de incluir a


TaeHyung, ordenándole que sazone la carne o que cheque la
temperatura de la olla.

Cuando TaeHyung está poniendo sal en la carne es cuando decide


comenzar a hablar.

— ¿Por que están haciendo esto realmente?

Alisa deja de cortar la cebolla en la tabla y baja el cuchillo.


— Bueno... — Piensa — JungKook es mi hijo, TaeHyung, lo amo tanto y
su felicidad es la mía, por años nunca me involucré en todo lo que
Conrad hizo — Su rostro cambia a uno de total dolor — Pero eso se
acabo, Conrad siempre siguió al congreso como soldadito.

TaeHyung queda atónito pero asiente.

— Y ahora mi hijo por primera vez en tanto tiempo sonríe de nuevo y se


ve con más libertad — Alisa vuelve su atención a la cebolla cortada en la
tabla — No dejare que le quiten eso, ya no más.

— G-Gracias — TaeHyung susurra — Se qué tal vez no sea el Omega


que esperaban para JungKook pero les promet-

— Nada de eso, TaeHyung — Alisa comienza a enjuagar sus manos,


abre el grifo y con premura coloca jabón en sus manos, después las seca
en un paño seco y lo encara — Sabemos lo que hiciste — La Omega
dice, pero TaeHyung no puede obligarse a sí mismo a verla al rostro —
Ibas a entregarte, para que te hicieran quien sabe que — Parece abatida
por un momento — Todo por salvar a mi cachorro.

TaeHyung sonríe ante el apodo que Alisa usa en JungKook.

— Lo amo — Confiesa.

— Lo se — Pausa — Él también lo hace.

El Luna asiente.

— Sabes — Alisa sigue y esta vez alza su rostro para que la mire —
Conocí a tu madre.

El rostro de TaeHyung se frunce — ¿E-Enserio?

— Si, tal vez no cuando ya era madre, pero antes, cuando pertenecía a
una manada de lobos, era preciosa — Los ojos de TaeHyung se llenan
de lágrimas — Nunca estuve de acuerdo con lo que hicieron, TaeHyung,
quiero que sepas eso.

Y TaeHyung lo sabe, han pasado tres años y el rencor que antes sentía
se había comenzado a desvanecer, ahora solo quedaba tristeza y una
duda que aveces no lo dejaba respirar.
— Lo siento tanto, cariño — Lo acerca a ella y lo abraza — Pero sabes
algo, Conrad me dijo que no fuiste el único en escapar.

El corazón de TaeHyung brinca en su pecho ante eso.

— No quiero darte falsas esperanzas — Alisa lo aleja y limpia sus


lágrimas y de repente TaeHyung siente ese amor maternal que la Omega
trata de transmitirle — Pero es una posibilidad.

— Lo entiendo — Aspira aire para tranquilizarse — Gracias por eso,


Alisa, significa mucho para mi.

Antes de que pudiesen retomar la pasta que estaban preparando,


JungKook había entrado estrepitosamente por la puerta, soltando un
gruñido gutural cuando lo vio, lo tomó de su cadera y lo arrastró hacia la
sala.

— Oii — TaeHyung dice, abriendo sus ojos como platos — ¿Qué pasa?

JungKook lo sostiene del rostro y mueve sus ojos por toda la extensión
de su cara, para después acercarse y olisquear.

— ¿Estas bien? — Dice abatido — S-Sentí algo... — El Alfa se queda sin


aire — Aquí — Señala su pecho — ¿Qué pasa?

Y TaeHyung cae en cuenta que inconscientemente su Omega había


llamado al Alfa, buscando protección, sintiéndose tan abatido que sentía
que necesitaba a su Alfa ahí para reconfortarlo.

— Lo siento, Koo — Dice, abrazándolo, mostrando su marca en señal de


que se encuentra bien, de que todo está bien y que está a salvo —
Tengo que aprender a controlarlo.

JungKook bufa y entonces lo toma de la cintura y lo arrastra escaleras


arriba, después llevándolo hacia su habitación, antes de entrar escucha a
su madre gritar.

— ¡JungKook no puedes llevarte a mi cocinero solo así! — Su madre


dice — ¡La carne aún no está sazonada TaeHyung!

JungKook hace caso omiso y entonces adentra a su Luna hacia la


habitación y cierra la puerta tras de sí.
— Es muy pronto aún — JungKook dice sin contexto alguno — Mi Alfa
está preocupado todo el tiempo — Se sienta en la orilla de la cama y
TaeHyung se coloca entre sus piernas, dejando que este se abrace a su
cadera — Todo es muy vívido, te siento en todas partes.

TaeHyung comienza a pasar sus dedos a través de su ya increíble largo


cabello.

— Lo siento, Alfa, no pretendía asustarte — Jeon aspira su aroma — Mi


Omega te llamó.

— Te sentí abatido — Besa su estómago — ¿Todo está bien? ¿Qué


pasó?

— Tu madre, me hizo llorar.

— ¿Que? — Cambia su expresión.

— No, no, nada malo sólo hablamos acerca de mi madre, me puse


sentimental.

— Ok.

JungKook usa su fuerza de Alfa y hace que TaeHyung se siente en su


regazo.

— JungKook...

El Alfa comienza a retirar su abrigo para tener más acceso a su cuello.

— Alfa, tu madre está abajo.

— Lo se — Termina de quitar su abrigo — No intentó hacer nada, amor.

— Bien — TaeHyung se abraza hacia él — Tal vez escogimos un muy


mal momento para enlazarnos.

— Lo se — JungKook mete su mano baja la playera de TaeHyung y


acaricia su espalda, sus manos frías chocando con la caliente piel de su
Omega — Pero está bien, no me arrepiento de nada.

— Yo tampoco — Se aleja lo justo para verlo al rostro — ¿Que ha


pasado con tu padre?
— Nada importante, hablamos cosas del territorio, nos reuniremos
después para comenzar una planeación — Lo hace rodar de espaldas en
la cama y se coloca entre sus muslos — Mi padre sabe todo acerca de
esos hijos de puta.

TaeHyung comienza a besar su rostro — Te dije que era bueno tenerlo


de nuestro lado.

— Tendremos que pelear — Dice, ajustando una de sus piernas a su


cadera y comienza a besar su cuello mientras baja hacia su mordida —
Se pondrá feo.

— Definitivamente — TaeHyung asiente, de repente perdiendo el hilo de


la conversación.

— Mi madre está abajo — JungKook dice en voz alta, más para sí mismo
que para TaeHyung.

— Lo se. — Aún así contesta.

— Mierda — Gruñe con desesperación — No puedo dejar de tocarte.

TaeHyung ríe.

Las reuniones familiares generalmente son para conversar, hablar de las


cosas que se han perdido mientras los otros no estaban cerca, risas y
diversión por todas partes.

Pero no para esta manada.

La casa, su casa, estaba en completo silencio, había comida a rebosar


sobre la mesa, la pasta que Alisa había terminado por preparar sola; y
después muchas cacerolas con platos típicos de Noruega, que la
manada especialmente había preparado para su ahora Luna.

Conrad comía en silencio y parecía sostener una guerra de miradas con


su hijo.

JungKook sostenía con una mano el muslo de TaeHyung y con su mano


disponible picoteaba su Fårikål, un plato delicioso que Daven les había
traído en la tarde.
Las maletas de sus padres ya estaban en la habitación de invitados y su
padre se había tomado la libertad de entrar a su antigua oficina y había
hecho funcionar el toca discos que ahora tocaba una sinfonía de Mozart.

Para TaeHyung todo lucia más dramático de lo que en realidad era, la luz
tenue de la habitación, los rostros de todos alumbrados por la ligera luz
de una vela, el ambiente denso y sobre todo el hecho de que estaban
rodeados por los hombres de JungKook.

Como si no fueran familia y en cambio estuvieran cenando con un par de


mafiosos.

Jimin y otros integrantes de la manada estaban atendiéndolos,


rellenando sus copas con vino y sirviendo comida en sus platos.

— Bien — Alisa dice, tomando un trozo de carne en su tenedor —


¿Como ha estado todo?

— Excelente — JungKook contesta dando un apretón a su muslo, el Alfa


no lo sabe, pero eso hace que TaeHyung comience a sentirse acalorado.

— Ok — Alisa dice incómoda — Me alegra que la familia esté junta de


nuevo.

— Si — Conrad dice, aún sosteniendo su mirada — Es excelente, más


cuando mi hijo por primera vez está dispuesto a escuchar lo que tengo
que decir.

— Ajá — JungKook dice — Y mi padre no es un idiota que quiere


matarme.

— Saben que... — Alisa dice estirando sus brazos — Creo que ya estoy
muy cansada para esto.

— Bien — JungKook se coloca de pie — Creo que yo también estoy listo


para irme a dormir.

Su Luna se para tras de él y JungKook espera a que llegue a su lado.

— Buenas noches.

JungKook arrastra a su Luna hacia su habitación, pero TaeHyung se


despega de él de un jalón.
— Ya basta — Dice — No pueden continuar así, no si quieren trabajar
juntos.

— Él me provoca — El rubio refunfuña.

— Nadie está haciendo nada, JeonGguk — Kim parece en verdad


molesto — Ambos se portan como niños.

JungKook se dirige hacia la puerta para cerrarla y colocar el pestillo,


vuelve hacia la cama y saca su pijama de uno de los cajones.

— Lo siento, amor — Comienza a quitar su playera, y TaeHyung


deshace su rodete, dejando su pelo suelto después de todo el día — No
te molestes.

— No me molesto, Alfa, solo que tu madre está feliz de tenerlos a los dos
juntos, deberías de dejar que disfrute eso — TaeHyung retira su playera.

— Esta bien — Dice resignado.

El siguiente día había comenzado agitado, habían desayunado todos con


la manada y después se habían dedicado a diferentes labores.

YoonGi había hecho guardia en la verja principal junto con Jimin, y


Daven se había dedicado a acomodar las armas y contar cuantas balas
tenían.

Mientras que los miembros más importantes de la manada estaban


reunidos en una pequeña sala, por toda la extensión de la mesa, habían
colocado un mapa donde marcaba con detalle el territorio de JungKook.

Sobre el mapa habían colocado una horda de soldaditos de marfil que


fingían ser todos los miembros de la manada.

Conrad y JungKook discutían.

Alisa y TaeHyung sostenían una plática amena mientras bebían té.

— No, no, no — JungKook volvió a negar, tomando un soldado en sus


manos y colocándolo de costado a la verja principal — ¿De que nos sirve
proteger el flanco derecho si no hay nada en el izquierdo eh?
JungKook toma a la tropa que Conrad había colocado en el mapa y la
mueve hacia otro lado.

— Mi gente estará justo aquí, todos reunidos en el centro.

— No — Conrad niega, derrumbando la formación de JungKook —


Tenemos que proteger ahí, se que atacarán primero por aquí.

— De acuerdo — TaeHyung dice interrumpiendo — Yo no quería


entrometerme en esto, pero tengo que preguntar... — El Omega hace
una larga pausa — ¿Por qué hay un delfín en medio de todo esto? —
Señala el mapa, donde los soldados están acomodados; en el medio hay
un delfín de juguete.

— Ah — JungKook rasca su nuca — Se acabaron los soldados; ese eres


tú.

— ¿Soy el delfín? — TaeHyung dice...¿ofendido?

— Eres el blanco para ellos, tenemos que saber cómo protegerte —


Conrad contesta por su hijo.

— Ok — Kim no dice nada más y vuelve a su conversación con Alisa.

— Bien, ya que sabemos que TaeHyung es el flanco entonces me


acabas de dar la razón — JungKook dice contento — Todos debemos
estar reunidos en el centro.

JungKook está apunto de mover a los soldados cuando...

— ¡Mueves mi formación y te juro que no habrá un mañana JungKook! —


Su padre amenaza.

— Mi formación es mejor que la tuya — Toma el primer soldado y derriba


todo el plan de Conrad con una sonrisa socarrona en su rostro.

— Idiota — Conrad murmulla.

— ¿Pueden dejar de pelear? — Alisa pide.

— Si — TaeHyung se une — Por favor.

— Además — Los Omegas dicen al mismo tiempo.


— Todos sabemos que Conrad tiene razón — Alisa dice.

Pero TaeHyung no está de acuerdo.

— Alisa — El Omega la voltea a ver — Como puedes decir eso — Se


pone de pie y señala el mapa — La formación de Conrad no tiene
perspectiva.

JungKook se cruza de brazos y forma una mueca de placer.

— ¿Qué? — La Omega imita su acción — La de tu Alfa no tiene un


objetivo en concreto, solo hará que nos maten.

— Esto no es marcha y conquista, Alisa — TaeHyung deja su taza con


su té a medio terminar — Si movemos a todos al centro entonces
podremos poner francotiradores.

— Los francotiradores pueden cubrir el flanco izquierdo — Alisa


comienza a mover a los muñecos en el tablero.

— P-Per- — JungKook intenta interrumpir, pero lo ignoran.

— Bien, ¿pero qué haremos si ellos traen francotiradores también? —


TaeHyung saca la punta de su lengua en concentración y después
agarra su liga de cabello para recoger este en un rodete.

— Ok, pues yo estaba pensando en mover a este grupo hacia acá —


Alisa comienza a explicar y de un momento a otro, los Alfas ya no tienen
voz en el plan.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 29
Todo había estado así:

TaeHyung había vomitado la cena.

Tenía su cabello en lo que parecía ser un rodete y se aferraba a la taza


del inodoro con ambas manos, mientras las arcadas subían desde su
pecho hasta su garganta, la bilis quemaba el interior de su garganta y se
sentía asqueado, estaba seguro de que olía asqueroso.
Pero aún así, JungKook estaba ahí sosteniendo los pequeños cabellos
que caían por su frente y subía y bajaba su mano por su espalda,
mientras susurraba cosas inaudibles para el Omega.

— Dritt — TaeHyung dice, limpiando los restos de saliva de su boca con


el dorso de su mano, toma el papel higiénico y descuidadamente arranca
un par de cuadros — Me siento mal, Koo — Susurró, su voz cortándose,
estaba apunto de ponerse a llorar.

— Lo se, lo se, cariño — JungKook lo coloca en sus pies de nuevo e


incluso si no puede soportar el horrible aroma a bilis que su Omega por
ahora desprende, se acerca y besa su frente. Abre el grifo y mete un
vaso bajo el chorro de agua, ofreciéndoselo a su Luna para que haga
buches — Llamaré al médico — Dice dispuesto, no esperando a que
TaeHyung discuta con él.

— No — El Luna niega — Estoy bien.

— No lo estas, acabas de vomitar la cena, TaeHyung — JungKook friega


sus ojos con ambas manos, era la mitad de la noche y se había
despertado en el momento en que el menor había corrido fuera de la
cama — No es un punto de discusión, TaeTae, lo llamaré.

— No — El Omega reniega — Solo necesito recostarme — Camina hacia


él y lo toma por la muñeca — Por favor, Alfa, no tengo ánimos para esto.

JungKook suspira — Bien — Dice, él tampoco tenía ánimos de hacer


nada.

Los últimos dos días han estado increíblemente ocupados, habían hecho
planeaciones y hecho un par de llamadas a manadas vecinas
preparándose para lo inevitable, hacían entrenamiento y al anochecer,
todos estaban tan cansados para mover otro centímetro de músculo.

JungKook odiaba esto, los únicos momentos a solas que por ahora tenía
con su Omega eran en las noches y aveces terminaba tan candado que
solo podía apegarse a TaeHyung y abrasarse, esperando a que el sueño
lo atrapase, no tenido ánimos de moverse.

— Ven aquí, mi amor — Jeon dice abriendo las cobijas para TaeHyung,
quien gatea hasta estar en el pecho de su Alfa y entonces comienza a
sollozar.
— Alfa — El Luna gimotea, aferrándose a la camisa del Alfa,
escondiendo su rostro en su pecho, dejando salir todo el estrés de el día
en gotas saladas.

— Lo se, cariño, yo se — JungKook juega con su cabello, pasando sus


dedos por sus hebras, después besando su frente repetidas veces —
Pronto esto se acabará, lo prometo, Luna.

— Estoy cansado, Koo, y ahora también me duele el estómago —


Solloza — Te extraño.

— Pero si me tienes aquí — JungKook ríe, aún así formando una mueca
de lo tierno que es su amor.

— No es suficiente.

Jeon entonces deja salir sus feromonas, marcando a su Omega con su


aroma; envolviéndolo en una capa invisible de protección.

— ¿Que puedo hacer para que te sientas mejor?

— Solo abrázame y no me sueltes — Pide, restregando su rostro en su


camisa.

— Det er greit — Susurra. [Esta bien]

— ¿Mañana hay entrenamiento? — El Omega pregunta, descansado sus


ojos un momento.

— Para ti no — JungKook dice — Ya no más entrenamiento para ti,


Omega, te quedarás aquí.

— No puedo darme el lujo de quedarme aquí — Niega — Tengo que


estar con mi manada.

— No — JungKook niega — Ya no más, Luna.

— JungKook — Se separa — Tengo que entrenar con ellos, todos se


están esforzando por mi culpa, no puedo tomar un descanso.

— Si puedes.

— No.
— Claro que si.

— ¿Por qué?

— Por que el Alfa lo dice.

— Esa no es una razón válida — TaeHyung vuelve a recostarse — No


sabemos en qué momento atacarán, no estaré recostado cuando eso
suceda.

No había pasado mucho desde que había recibido la primera llamada, la


que avisaba que él congreso de Noruega estaba cerca.

Al congreso sólo le había tomado dos días en llegar.

Tres horas para hacer visible su presencia.

Dos horas para derribar la verja principal.

Un minuto para matar al primer hombre de JungKook.

Pero mucho antes de eso, habían logrado tener un plan, un buen plan
que Alisa y TaeHyung habían calculado con precisión y habían repasado
al menos veinte veces ya.

Era sencillo, dos francotiradores a los costados, y los demás atacarían


desde abajo, tenían todo lo necesario para ganar, JungKook estaba
seguro de eso.

Habían tenido que comprar armas ilegalmente pues las que tenían no
eran de alta tecnología y de alguna manera su padre había podido
persuadirlo para comprar armas a la mafia rusa.

TaeHyung se había recuperado al siguiente día y lucia radiante, su


estómago ya no dolía, en cambio ahora andaba animado, saltando por
todo el territorio, conviviendo con los integrantes de su familia.

Esa misma mañana, después de que TaeHyung vomitara, Alisa se había


acercado a su hijo y le había sonreído socarronamente.

— ¿Hva? — Preguntó, cruzado de brazos, observado a TaeHyung desde


la lejanía. [¿Que?]
— Dime una cosa... — Su madre se apego a sus costados — ¿Tu
Omega usa supresores?

JungKook parpadeo un par de veces.

— N-No lo se — Muerde su labio inferior, en realidad no sabía —


Supongo que si...

— Bien — Alisa ríe.

— ¿Por qué preguntas algo así? — JungKook dice confundido,


achinando sus ojos.

— Por nada, cariño, curiosidad — La Omega ensancha su sonrisa aún


más.

— Algo estás ocultándome — JungKook reniega — ¿Que es? — Forma


un pequeño puchero inconsciente.

— Lo sabrás en unas semanas probablemente — Alisa se encoge de


hombros — Si no me estoy equivocando.

— Mamá, ya no soy un niño para me ocultes las cosas, ¿qué pasa? —


Estampa uno de sus pies en el suelo — ¿TaeHyung está bien?

— Te lo dire luego — La Omega comienza a caminar.

— Siempre dices eso y nunca dices nada — JungKook le recuerda,


inflando sus mejillas.

Antes de que pueda decir algo más, su Omega está corriendo hacia él,
su cabello está increíblemente ondulado y sus mejillas están rojas,
cuando llega no dice nada, en cambio se estrella en su pecho y se
abraza hacia él como un koala a un bambú.

— Hola, mi amor — Susurra, devolviendo el gesto — ¿Todo bien?

— Mm — TaeHyung gimotea y entonces abre su abrigo y pasa sus


brazos por debajo de él, disfrutando del calorcito de el cuerpo de su Alfa
— Mío — Lo reclama, escondiéndose dentro de su abrigo.

JungKook ríe — Si, soy tuyo — El Alfa toma de la cintura y lo acerca,


hace el cabello de TaeHyung hacia a un lado y besa su frente.
— Mi Alfa — Gruñe ligeramente, más sonando como un ligero ronroneo
que como un gruñido.

— ¿Estas bien, amor? — Pregunta una vez que el olor de TaeHyung


llega hacia él; territorial y demandante.

— Si — El Luna asiente, se queda abrazado a su torso un rato hasta que


lo toma de la muñeca y comienza a arrastrarlo hacia la casa.

— ¿Que pasa, Tae? — JungKook pregunta, sin embargo permite que


TaeHyung lo lleve a donde quiere.

TaeHyung no contesta ninguna de sus preguntas, lo tiene sostenido de la


mano con una fuerza brutal, y si JungKook no fuera un Alfa, podría jurar
que el agarre de su Omega dolería.

TaeHyung abre la puerta de un empujón y cuando están dentro, deja


caer su abrigo, por abajo trae puesta una de las camisas viejas de
JungKook, está metida bajo su pantalón y mierda; piensa Jeon, el hueso
de sus cadera era su debilidad.

— ¿Que estamos haciendo aquí? — Pregunta, aturdido por el repentino


olor a excitación que llega hacia sus fosas nasales.

TaeHyung camina con premura hacia él y de un momento a otro;


estampa sus labios con los suyos, probando el interior de la boca de
JungKook, llevándose con él, el sabor de su café matutino.

— Bien, bien — Jeon baja sus manos de su cintura hacia sus glúteos,
dando un apretón a su respingado trasero — Ahora entiendo.

— Quiero, Koo, por favor — Sus ojos suplican ante su Alfa, sus pupilas
están dilatadas y sus mejillas están sonrojadas, TaeHyung luce abatido y
desesperado por el toque de JungKook.

— Esta bien, podemos hacerlo — Gruñe en su boca y entonces lo toma


en brazos, haciendo que TaeHyung envuelva sus largas piernas en su
cintura, sube las escaleras con el menor en brazos y lo lleva hacia la
habitación, donde se asegura de colocar el pestillo de la puerta.

TaeHyung suelta un quejido cuando JungKook lo tira sobre la cama, el


Alfa se deshace de su abrigo y sus botas antes de caer sobre su Omega.
— P-Por favor — Kim dice, mordiendo su labio provocando que el color
desaparezca; volviéndose blanco ante la presión, hay un sonrojo que
recorre desde sus mejillas hasta su pecho y se siente acalorado, y
caliente.

— Ya voy, bebé — Dice, abre las piernas de TaeHyung para colocarse


en medio y comienza a masajear el bulto en los pantalones de su amor.

El Luna tiene sus ojos cerrados, su mandíbula se ensancha y de su boca


salen gemidos y quejidos que no se ve capaz de acallar, no han ni
empezado y ya quiere correrse.

— ¿Por que tanta prisa? — JungKook pregunta, comenzado a tomar los


bordes de su playera para alzarla y dejarla caer, dejando a TaeHyung
solo en sus pantalones.

— Necesito sentirte — Susurra — Cerca, muy cerca.

JungKook sube su boca hacia su cuello y comienza a succionar la piel,


dejando que sus colmillos se encajen ligeramente, sin llegar a romperla,
llega hasta su mordida y su Alfa exige besar y succionar y lamer.

— Mierda, mierda — Susurra, sintiendo una corriente eléctrica recorrer


todo su cuerpo.

El Alfa baja hasta sus pezones y entonteces los lame ligeramente,


haciendo que se endurezcan bajo su lengua, los mordisquea y los aprieta
bajo la punta de sus dedos y TaeHyung comienza a retorcerse bajo él,
buscando más contacto.

Con una mano desabrocha el botón de su pantalón y con la otra sigue


apretando uno de sus pezones, baja el cierre de un tirón y entonces
JungKook comienza a ser el que está desesperado, toma la tela de los
bordes y la baja de un tirón, rasgando el pantalón en el proceso.

— Mis jeans — Forma un puchero — Son los últimos que tenia limpios,
Alfa — Mira hacia abajo, parpadeando coquetamente.

— Te compro, muchos, después — El Alfa dice entre suspiros, comienza


a quitar el pantalón de sus pantorrillas para dejar a su Omega en ropa
interior, la cual está ya húmeda de pre-semen y lubricante.
Toma el borde de la ropa y la baja de un tirón como hizo con el pantalón,
haciendo que el miembro de TaeHyung salga disparado hacia arriba.

Toma el glande de su miembro y JungKook está a punto de dirigirlo a su


boca cuando TaeHyung lo detiene.

— N-No — TaeHyung niega — Y-Yo soy el que debe hacer eso —


Susurra.

Y tenía razón generalmente un Alfa nunca le hacia sexo oral a un Omega


pues normalmente era de la otra forma, pero a JungKook nunca le había
importado los roles, ni que tenía permitido hacer ni que no, al final era su
relación y él sabía lo que hacía o no con TaeHyung.

— Omega, puedo hacerlo — Recorre su pecho con la extensión de sus


manos — Al menos que no quieras.

TaeHyung parece pensarlo hasta que asiente, demasiado perdido en


buscar placer para negarse.

— S-Si.

— De acuerdo — Vuelve a bajar hacia el miembro del adverso y sin


previo aviso, mete el glande en su boca, el Omega se retuerce ante el
contacto al instante.

Su Alfa comienza a bombear su cabeza de arriba hacia abajo en él,


acumulando saliva en su boca, haciéndolo sentir más mojado de lo que
ya está, JungKook toma el glande y a la vez que lo mente en su boca,
mueve sus manos de arriba abajo, engulle todo lo que puede en su boca,
tratando de tomarlo todo.

TaeHyung gime dulce y alto, aferrándose a una de sus manos que se


encuentra apretando su cadera, dejándolo en su lugar.

— K-Koo— Gime roto.

Y al Alfa no le basta con lo que le está ofreciendo y dirige su mano hacia


la entrada de TaeHyung, donde primero comienza a tantear, esparciendo
él lubricante natural de TaeHyung por sus muslos, este último
comenzando a molerse contra sus dedos, tentándolo a entrar.
— Desesperado — JungKook susurra, dejando su pene que escurre
lubricante, para acercarse a él, aún su mano entre sus muslos.

El azabache abre sus ojos ante sus palabras y antes de que pueda
recriminarle, JungKook introduce uno de sus dedos.

— Dritt — Gime en su boca.

JungKook se ríe y entonces mueve su dedo, doblándolo y sintiendo


alrededor de las paredes de TaeHyung, buscando su próstata, y solo por
que es un hijo de puta, cuando la encuentra; solo roza la punta de sus
dedos contra ella.

— Maldición — Kim se aferra a su nuca y lo acerca para besarlo,


moliendo su lengua contra la suya, provocando un chasquido.

Mete un segundo dedo y esta vez sí que toca su próstata, las mejillas de
TaeHyung están increíblemente acaloradas y sus labios están de un
color cereza que los hacen lucir apetecibles, su frente está empapada de
sudor y algunos cabellos se pegan a ella.

— Si tú sigues así... — Intenta decir — S-Si tú sigues así yo me voy a


correr antes de que me anudes.

— No tengo problema con eso — Contesta agregando un tercer dedo, el


Luna solloza alto, sus caderas se siguen moviendo oscilante hacia su
mano mientras los dedos de sus pies se curvan y su agarre en el bicep
de su Alfa se vuelve más fuerte.

TaeHyung parece estar apunto de correrse cuando niega hacia nadie en


particular.

— No — Se recompone — No, yo quiero que me anudes — El Omega se


desliza de el agarre de su Alfa y lo empuja hacia atrás dejándolo de
espaldas.

Con tirones y desesperación, el Luna desnuda a su Alfa de la misma


manera que él hizo consigo, con un pequeño empujón hace que
JungKook se acomode hacia atrás en la cama, recargando su espalda en
la cabecera de la cama. TaeHyung muerde su labio.

— Te amo — Dijo con la cabeza ladeada, sin aliento.


JungKook imitó su acción y sus manos se deslizaron con fluidez por su
cadera; se mordió el labio mientras lo miraba, ojos oscuros y respiración
lenta y profunda mientras TaeHyung se encamaraba a él, apoyando una
rodilla a cada lado de sus caderas.

JungKook se estiró para besarlo.

— También te amo. Eres precioso — Murmuro.

Apoyó el peso en sus rodillas y empezó a rodar sus caderas, lentamente.


Pasó una mano pro el torso del Alfa, delineando los tatuajes que se
movían con la respiración. JungKook lo miraba con ojos brillantes.

— Egen — TaeHyung reclamó, rodando las caderas con más fuerza


sobre su erección. Lo oyó gemir y entonces siguió. [mío]

JungKook volvió a estirarse para atrapar sus labios en un beso ansioso y


apremiante. Sus manos se apretaron en su piel. No sabía por qué
TaeHyung estaba posesivo pero joder, le encantaba.

Y normalmente no sería el que suplicaría en estas situaciones pero


llevaban varios días sin tocarse y ya podía sentir el pre-semen goteando.

— Vamos, TaeHyung, por favor hazlo ya.

— Si, solo... — Gimió — Solo dame un segundo.

Sus gemidos sonaron casi idénticos cuando TaeHyung se enterró en el


despacio, jadeando y arqueando su espalda cuando toda la longitud de
JungKook estuvo dentro de él.

El rubio se aferró a sus caderas, enterrando sus uñas en su piel, tenía los
labios hinchados y los ojos oscuros; el azul desvaneciéndose entre el
color negro de sus pupilas.

TaeHyung se sujetó a su pecho y se apoyó en las rodillas para comenzar


a rodar sus caderas, lento y con un ritmo constante.

— T-TaeHyung — El Alfa enterró su cabeza en la almohada.

El Luna sonrió socarronamente y comenzó a acelerar el ritmo, JungKook


grueso dentro de él, golpeando sus paredes.
— Luna — Gimoteó, palmeando su trasero, sus ojos cerrándose ante el
placer, se aferraba con tal fuerza, que estaba seguro que por la noche ya
podría ver moretones.

Rodó las caderas más rápido, mordiendo sus labios para no gemir alto,
comenzaba a deshacerse entre los brazos de JungKook, sintiendo el
cosquilleo recorrer de su estómago a su nuca, provocando que su piel se
erice.

— Así, otra vez — Pide.

TaeHyung ya no sentía el aire entrar a sus pulmones, se estaba


ahogando entre las feromonas y el placer abrasador e intenso, el olor de
JungKook territorial y protector.

JungKook se levantó hasta quedar sentado, jaloneo sus rodillas hasta


abrir más sus piernas, TaeHyung dejó caer su frente sudada en su
hombro; lo estaba llenando tan bien, que no podía encontrar su voz.

Sus manos estaban sudadas y resbalaban en su piel, tuvo que aferrarse


al pelo de su Alfa para comenzar a empujarse de arriba a abajo de
nuevo, gimiendo cada vez que el roce en su interior tocaba su punto más
placentero.

Pronto comenzó a notar un tirón dentro de él, la presión dentro de él


comenzando a crecer, el nudo de JungKook ensanchándose dentro de
sus paredes; seguir comenzaba a volverse doloroso.

TaeHyung se quedó quieto y sollozó.

— D-duele, Alfa.

JungKook se detuvo y entonces ajustó a TaeHyung en su cadera y lo tiró


de espaldas, quedando arriba de él.

— ¿Mejor?

— Si — TaeHyung asintió — S-Sigue, ya casi...

JungKook comenzó a empujarse dentro de él, su nudo apuntó de


explotar y TaeHyung apuntó de perderse en el placer.
El Luna giró su cuello para el Alfa y los colmillos de JungKook se
asomaron, enterró sus dientes en la unión del cuello; el Omega vio
borroso y entonces entre espasmos se vino sobre el pecho de ambos,
seguido de JungKook que comenzó a llenarlo.

La mandíbula del menor se ensanchó y se aferró a su espalda — A-Alfa.

— Shh — JungKook lo acalló besando sus mejillas, bajando hacia su


mordida ahora reabierta, olisqueando en busca de su propio olor.

— Mierda, JungKook — TaeHyung se queja, su pecho agitado subiendo


de arriba abajo — ¿Siempre se sentirá así?

— ¿Cómo? — El Alfa comienza a lamer la mordida, tratando de aliviar el


dolor lo más posible.

— Tan jodidamente bueno.

JungKook ríe y los gira a ambos, quedando en una posición más cómoda
para esperar a que el nudo baje.

— Somos unos irresponsables — Susurra, subiendo y bajando su mano


en su espalda.

— Jimin se enojará — TaeHyung ríe — Se enojará tanto.

Todo había estado así:

Jimin estaba organizando las armas, apartaba aquellas que eran de


JungKook y aquellas que este había ordenado serían para TaeHyung.

Contaba las balas y trataba de dividirlas equitativamente, todo conforme


al plan.

Al menos todos los integrantes portarían un arma y tenían permiso del


Alfa de la manada para disparar si la situación se ponía fea.

Solo había un punto central en el plan:

Evitar que TaeHyung muera.

Evitar que TaeHyung sea secuestrado.


Evitar que alguien muera.

El plan era estratégico y TaeHyung quería evitar una masacre, tratarían


de hablarlo al primer instante, pero si no funcionaba, YoonGi sería el
primero en jalar el gatillo, todo desde el aire junto con él.

— Escopeta, fusil de asalto, fusil de combate, francotirador — Está


última, Jimin la colgó en su hombro — Esta es mía.

Estaba ocupado y no tenía tiempo de distraerse.

La puerta se abrió y entonces pudo oler a YoonGi en el aire.

— Jimin — Este dijo castañeando sus dientes — Trenger hjelp? —


Preguntó, quitando su abrigo. [¿necesitas ayuda?]

— No en realidad — El Beta no volteo a verlo.

— ¿TaeHyung y JungKook? — YoonGi pregunta.

— Probablemente haciendo cachorros por ahí — Jimin rueda sus ojos,


volteando a verlo esta vez.

La armería era cálida, el foco era deslumbrante pero aún así las paredes
hacían lucir todo más tenue.

— ¿Los crees capaces? — YoonGi dice casi ofendido.

— Oh si — El Beta dice incrédulo — Algo se le metió a TaeHyung y anda


por todos lados marcando a JungKook con su aroma.

— Mmm — YoonGi piensa — Omega territorial — El Alfa rueda sus ojos.

— Si — Jimin comienza a jugar con sus manos, retomando lo que estaba


haciendo, anotando todo en una libreta.

YoonGi rasca su nuca nervioso — Oye... yo...

El Beta lo mira de reojo.

— Se qué tal vez no es el momento pero... — YoonGi suspira — Bien,


mira no se si saldremos vivos y yo quisiera saber si es que
sobrevivimos... — Aspira aire — ¿Si te gustaría salir conmigo?
La boca del Beta se ensancha y voltea a verlo — ¿Qué?

— ¿Quisieras salir conmigo?

— Y-yo... no — Jimin niega — No podemos.

La cara de YoonGi decae pero se recompone.

— ¿Por qué no? — El Alfa muerde su labio, sintiéndose dolido.

— Por que eres un Alfa — Dice — Y yo un Beta, tu debes encontrar a tu


destinado.

— Yo ya lo he encontrado — YoonGi dice honestamente.

— Entonces qué haces aquí, YoonGi, demonios — Este se cruza de


brazos.

— Daven — YoonGi dice — Daven es mi destinado.

— Ajá — Jimin no entiende — Entonces...

— Daven no quiere salir conmigo, ni siquiera puede sostener una


relación romántica — Confiesa — Bien, ni Daven ni yo nos atraemos de
esa manera, ¿comprendes?

— No lo hago — Niega.

— Demonios, Jimin — YoonGi gruñe — Daven y yo somos destinados


pero creemos que podemos tener algo más allá de lo físico, somos
destinados pero somos amigos, no queremos nada más, si tengo instinto
de protegerlo, pero no por que lo ame como algo más.

— ¿Estás diciendo que Daven y tu son mejores amigos que sostienen un


lazo mágico de la Luna? — Jimin alza sus brazos.

— Si — YoonGi asiente — Además es arromantico.

— ¿Qué?

— No siente atracción romántica hacia mi, en realidad, hacia nadie — El


Alfa se encoge de hombros — Pero esta bien, sigue siendo mi destinado.
— Wow — Jimin asiente — Bien — Sacude su cabeza.

— ¿Eso quiere decir que si quieres salir conmigo? — YoonGi se encoge


en su lugar.

— N-No se — Jimin parece pensarlo — Y-Yo nunca he salido con nadie,


YoonGi.

El chico comienza a caminar hacia él.

— Esta bien, Minnie — YoonGi se acerca sin embargo no invade su


espacio personal — Si no quieres yo entiendo.

— No es eso — Las mejillas del Beta se vuelven coloradas — En


realidad me gustas — Baja su mirada — Pero yo soy nuevo en esto,
entiendes, y me gustaría conocerte mejor.

YoonGi sonríe y asiente — Bien — El Alfa estira su mano hacia él —


Podemos hacer eso.

Jimin toma su mano entre la suya. — Bien.

Todo había estado así:

— Están cerca — Conrad susurró a su esposa — Puedo sentirlo.

Alisa toma un sorbo de su taza.

— ¿Crees que nos permitan hablar con ellos?

— Espero que si — Conrad truena sus nudillos — Negociaré con ellos.

— Por favor, Alfa, no dejes que se lleven a TaeHyung — La Omega toma


su mano sobre la mesa, están en el comedor y no hay casi nadie al
rededor — Me he encariñado con él, es un buen muchacho, ya ha
perdido demasiado — Alisa se guarda aquello que aún no se atreve a
decir, aquello que había descubierto de TaeHyung hace unas horas.

— Lo prometo, Omega — Conrad contesta — ¿Ya me he equivocado lo


suficiente con JeonGguk, no crees?
— Si lo creo — La Omega se acerca a besar su mejilla, pero antes de
que sus labios toquen su mejilla, un estrepitoso tronido inunda la manada
— ¡TaeHyung! — Alisa grita, corriendo hacia fuera.

Donde a sus pies se tiende el primer cadáver de la mañana.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 3O
Habían corrido fuera de la habitación.

Apenas estaban terminando de vestirse - después de haberse limpiado y


haber mojado su rostro con agua - pero ahora estaban corriendo fuera de
su casa.

JungKook no le permitía andar frente a él, cuando habían escuchado el


estruendoso sonido metálico de algo cayendo, JungKook lo había
tomado en brazos y habían comenzado a correr.

Se escuchaban gritos agudos fuera de la casa; su corazón había


comenzado a acelerarse, sentía sus venas palpitando dentro de sí
mismo, un punzante dolor se colocó en sus cienes.

— TaeHyung no te separes de mi — JungKook pidió, estaban en el piso


de abajo y Jeon entró hacia su oficina, rebuscó dentro de los cajones y
de uno de ellos sacó un arma, la sostuvo en manos e inmediatamente
quito el seguro y la cargo.

— Mierda, Koo — TaeHyung tuvo que aspirar aire, sus piernas


temblaban y sentía náuseas de nuevo.

— Amor, amor — Se acercó hacia él y estampó sus labios con los suyos,
para después acunar su rostro entre sus manos — Prométeme
TaeHyung, que si tienes que correr lo vas a hacer.

TaeHyung se aferró a sus hombros.

— A-Alfa — Niega — Nunca, yo me quedo.

JungKook abrazó una última vez a TaeHyung y aspiró su aroma.


— Entonces no te alejas.

— No — El Omega toma aire de nuevo y logra tranquilizarse, corre hacia


el perchero con su abrigo y se lo coloca, de dentro toma su cuchilla y la
sostiene en alto.

Cuando salen por la puerta, los padres de JungKook ya están corriendo a


su lado, Conrad trae un rifle en manos - que JungKook no sabe de donde
sacó, pero agradece que tenga - y se acerca a su hijo.

— Están aquí — El Alfa dice — Han tirado la verja principal y han matado
a alguien.

— O-Oh — El Luna comienza a sentir el agua acumularse dentro de su


boca, sostiene su estómago y sin previo aviso, está volteando hacia un
lado y está vomitando el desayuno.

JungKook se acerca hacia él y lo sostiene de la espalda.

— Tae — El Alfa gruñe, tomando su cabello.

— E-Estoy bien — Dice, recomponiéndose, limpiando su boca con la


manga de su abrigo.

— ¿Que hacemos? — El Alfa de la manada pregunta a su padre, su


rostro ha perdido todo el color y el lazo entre TaeHyung y él está
punzando, siente a Kim tan cerca que incluso se vuelve insoportable, los
hilos imaginaros entre ellos tirotean en su pecho, pidiendo que tome al
menor y lo proteja.

"Nadie lo daña, nunca." Su Alfa gruñe.

— Nos acercamos a ellos — Conrad contesta — Empezaron con


violencia, tenemos que responder — El Alfa descuelga su rifle y se lo
entrega a Alisa — Que no se acerquen a TaeHyung.

La Omega asiente y toma al Luna de su mano, para arrastrarlo hacia un


lado.

— Tenemos que organizarlos TaeHyung, ya lo hemos ensayado, YoonGi


ya debería de estar en el techo.
JungKook voltea a ver a su Luna una última vez y se cerca a besar su
frente.

— Cuida de ti mismo, por favor, Luna, ten cuidado — Sus ojos son
suplicantes y TaeHyung no está seguro pero puede ver lo que parecen
lágrimas.

— Lo tendré — Acaricia su rostro y después lo deja ir, observa a ambos


Alfas alejarse antes de volver su atención a Alisa.

— Bien, iré a la armería, veré donde está Jimin, no tenemos mucho


tiempo Alisa — TaeHyung aprieta su agarre en su cuchilla — Lleva a los
niños a la escuela, mantenlos seguros.

TaeHyung comienza a correr hacia la armería, sus piernas aún flaquean


pero trata de recomponerse, aún está mareado y siente que en cualquier
momento tendrá que volver a detenerse a vomitar - y estaría vomitando
ahora mismo si no tuviera que ir con Jimin - pero es un Omega fuerte, y
no puede detenerse, al menos no ahora.

Jimin está junto a YoonGi, ambos tienen francotiradores, YoonGi parece


estar muy tranquilo y el Beta parece estar apunto de perder la cabeza.

— Maldita sea, maldita sea — El chico rubio murmura.

— Jimin — TaeHyung llega hacia ellos, siente el aire quemar en sus


pulmones, sostiene su estómago con una mano, siente un dolor
punzante en su vientre, se siente agitado.

— Maldita sea — Jimin lo abraza, apretándolo con demasiada fuerza.

— M-Mierda — TaeHyung se aleja de él y vuelve a voltearse para volver


a formar arcadas y otra vez está tirando el desayuno en el pavimento.

— ¿Tan malo es? — El Beta pierde el color en su rostro — ¿Estas bien?

— Solo un segundo, Jimin — TaeHyung pide, lágrimas resbalando por su


rostro.

Sigue formando arcadas pero su estómago ya está vacío, deja salir


suspiros rotos y estaría llamando por su Alfa pero sabe que eso no es
una opción ahora.
— E-Están aquí — El Luna se recompone, limpiando su rostro incoloro
con la manga de su suéter, huele asqueroso, pero no tiene tiempo para
preocuparse por ello — JungKook y Conrad están hablando con ellos,
han matado a alguien, aún no se a quien.

— Mataron a Thomas, era ayudante en la cocina — YoonGi parece


irradiar enojo — Era una buena persona.

TaeHyung tiene que cerrar sus ojos para evitar vomitarlo de nuevo.

— Necesito que tomen su posición, no tenemos tiempo, se pondrá feo


muy pronto.

— ¿Alisa, donde está? — Jimin pregunta.

— Ya está en la escuela con los niños, volveré con JungKook —


TaeHyung siente escalofríos — YoonGi sabes lo que tienes que hacer.

El chico asiente — Ve.

— Por favor evita que te maten — Jimin pide — Esta manada no


sobrevivirá nunca sin ti — El Beta intenta sonreír, pero su rostro se
rompe en una mueca de dolor.

La nieve parecía detenerse y temblar a su alrededor, casi como si el


territorio de JungKook pudiera sentir la tensión en el aire.

Cerró los puños. La sangre palpitaba dentro de sus venas.

Lobos aullaron cuando pudieron verlos.

Allí, a una docena de metros camino abajo de la verja principal, estaba


Eili.

La rodeaban cazadores y lobos, las puertas de sus autos estaban


abiertas a sus espaldas.

Todas las armas los apuntaban.

Eili alzó la vista hacia ellos cuando los vieron — JungKook Jeon, en
carne y hueso. Has crecido. Pero así es el tiempo, no se detiene para
ningún hombre — Sonrió — O mujer.
JungKook alzó la vista hacia los lobos, habían lobos no transformados
que sostenían armas, pero los que sí lo estaban, gruñían ferozmente
hacia ellos, moviendo sus patas traseras en la nieve en advertencia,
como si amenazaran con lanzarse hacia ellos.

— ¿Que mierda haces aquí? — Gruñó hacia ella, la gente a su alrededor


río y ella ladeó la cabeza.

— ¿No escuchaste nada de lo que dije?, vine por el muchacho y estoy


dispuesta a tomarlo con o sin tu permiso — Eili dirige su vista hacia
Conrad — Es una lástima haber desperdiciado tan buen soldado — La
señora aún así asiente respetuosamente hacia él.

— Jodete, Eili — Conrad escupe a sus pies.

La Alfa se encoge de hombros — La plaga de lobos y cazadores debe


ser erradicada. Son bestias que infectan nuestros bosques,
escondiéndose como ratas.

Los puños de JungKook se apretaron con tal fuerza que pudo sentir sus
uñas atravesar la piel, gruñó con furia mostrando los dientes.

Una pulsación se alzaba en su garganta y a pesar de la tormenta de


pensamientos, TaeHyung y él combinados dentro de su cabeza, no
estaba a la altura de aturdirlo, sabía bien lo que hacía.

Daven llegó primero, sus ojos ardían en furia y estaba en cuatro patas,
estas crujían sobre la nieve cuando apareció a su izquierda.

Seguido de él llegaron todos sus lobos, Aleksander, los ayudantes de la


cocina, seguridad e incluso el personal médico, todos transformados,
desafiantes, y sacudiendo las colas al unirse con su Alfa.

Los cazadores detrás de Eili comenzaron a temblar. Los caños de sus


rifles temblaron. El primero que disparara sería el primero en morir. Él se
encargaría de ello.

— La manada Jeon — Susurró Eili — Que preparados. Permitan que me


presente. Me llamó Eili. Y vengo a erradicar a su Luna — La Alfa se
relamió los labios, sonriendo con superioridad — Les ofrecemos un trato
— Continuó — Únanse a nosotros contra el Luna y no serán cazados —
Se cruzó de brazos — Si no aceptan, no se les otorgará clemencia y
serán cazados como si no fueran lobos puros.

Los lobos rugieron y ninguno se movió, en cambio se apegaron como


una barrera detrás de JungKook.

Este sonrió con superioridad.

— Creo que está claro de qué lado están, ¿no es así? — JungKook
sostuvo su arma detrás de su espalda — Ya ha cometido un error — Dijo
en voz baja, y dio un paso hacia adelante. Los rifles lo apuntaron y los
cazadores comenzaron a murmurar.

— ¿Cuál es ese exactamente?

— Han entrado a mi territorio sin invitación con la intención de lastimar a


mi familia. Cazadores ya lo intentaron antes — JungKook sonrió —
Pocos pudieron escapar.

— No le tengo miedo, Alfa JungKook — Eili dijo entrecerrando los ojos.

— No — Conrad interrumpió — Pero su clan si. Lo huelo.

— Ellos harán lo que les ordene.

— Entonces ya están muertos — Afirmó el Alfa y era hora, era ahora,


ahora...

Muchas cosas ocurrieron al mismo tiempo.

Es hora TaeHyung.

Te amo, Luna, siempre.

A salvo, a salvo, a salvo, mantente a salvo.

JungKook sacó su arma de detrás y entonces hizo detonar la primera


bala, dirigiéndose justo al hombro de Eili. A partir de ahí, los lobos se
alzaron y corrieron hacia ellos, aventándose a sus direcciones.

JungKook y Conrad comenzaron a correr guiando a la mayoría al centro


del territorio, donde pudieran estar a la vista de YoonGi y Jimin, quienes
ya debían estar sobre las casas, viendo a través de la mira.
Sus lobos se lanzaban hacia los de Eili con las fauces abiertas, los
cazadores gritaron por las mordidas y entonces sonaron dos disparos
más.

Eili sostenía su arma hacia él pero la bala sólo logró rozarlo.

Eili se apartó cuando de un salto los lobos se estrellaron contra los


cazadores que estaban reunidos detrás de ella.

— Mierda, JungKook — Conrad jadeó a su lado — No pudiste solo


matarla de una vez.

— La necesitamos viva, ¿recuerdas? — JungKook disparó con una mano


hacia un lobo que amenazaba con venir a su dirección — ¡Mierda
YoonGi podrías comenzar a disparar! — Gritó hacia el aire.

— ¿Donde está TaeHyung? — Conrad se agachó cuando una flecha fue


lanzada a su cabeza.

— Debe estar cerca — Recargó su arma.

Miró por encima de su hombro hacia atrás y ahí detrás de el torbellino de


nieve. TaeHyung se levantaba y los contemplaba. Cruzaron miradas y
TaeHyung comenzó a correr a su dirección.

Su Omega parecía un maldito militar, traía su cabello en un rodete alto, y


sostenía una ¿lanza? sobre su pecho, su rostro estaba pálido y eso hizo
que su Alfa se exaltase pero cuando lo vio sonreír no pudo pensar en
otra cosa.

TaeHyung estaba sonriendo a mitad de una tormenta de balas y sangre.

JungKook negó en su dirección mientras golpeaba a otro lobo, sin


apartar la mirada de su Luna.

— Llegué — Kim dijo pegándose a sus costados.

— Detrás de mi — JungKook dice, haciendo una señal para que se


coloque detrás de él.

— Estás loco si piensas que solo me quedare detrás de ti — TaeHyung


alza su lanza hacia adelante y solo en un intento le da justo en el pecho a
un cazador, el cual cae de espaldas, el líquido bermellón brotando de su
pecho al instante.

— Mierda — JungKook agita su cabeza — Bien, al menos no te alejes de


mi.

— Eso puede ser — El Luna dice, volviendo a sonreír.

Jimin disparaba desde el aire, YoonGi cubría a JungKook y él cubría a


TaeHyung.

Veían el matadero desde arriba, donde todos se veían tan insignificantes


como una hormiga, incluso los lobos se veían menos amenazadores.

— Hay uno haya atrás — YoonGi dice, acomodando el rifle contra la


orilla de la casa — He perdido de vista a Eili.

— Debe de estar escondida detrás de sus lobos — Jimin vuelve a


disparar, su hombro haciéndose ligeramente hacia atrás por el jalón del
gatillo.

— JungKook y TaeHyung lo hacen bien — YoonGi relaja su hombro un


momento, abriendo y cerrando sus manos, el clima congelando sus
dedos.

— Necesitamos a Eili — Jimin recarga el arma, el sonido de las balas


cayendo al piso comenzando a hartarlo.

— No puedo verla — El Alfa suspira, retomando su posición, hincado en


el piso.

— Vamos, vamos, vamos — Park murmura buscando por la cabellera de


la mujer — ¿Dónde estás hija de puta?

No toma mucho para que YoonGi pueda encontrarla con su mira,


tampoco toma mucho para que sea lento en disparar y la Alfa se
abalance hacia TaeHyung, derrumbando al Omega de espaldas.

— Mierda, YoonGi — Jimin le da un golpe — Mierda — Alza su propia


arma y ve por la mira.

La Alfa está forcejeando con el Omega en el suelo, JungKook está


intentado ayudar, gruñendo con furia, tomando a la Alfa de los hombros,
está apuntándola con su arma pero a está no le importa, tiene al Luna del
cuello en el suelo.

— YoonGi — Jimin gimotea — Tienes que hacer algo.

Los papeles se invierten y Eili logra quitarle el arma a JungKook de un


manotazo, la arma cae a el suelo, arrastrándose por el asfalto, a unos
metros de ellos.

Eili logra alcanzarla antes que el Alfa - probablemente por que las
mujeres Alfas son más rápidas o porque JungKook estaba aturdido -
cuando toma el arma, antes de que el Omega pueda colocarse de pie, lo
toma de sus hebras y lo arrastra en el piso hacia ella.

El corazón de Jimin da un vuelco cuando escucha el gritó desgarrador de


TaeHyung, o tal vez cuando JungKook comienza a correr hacia Eili y esta
lo apunta con el arma.

Jala a TaeHyung hacia arriba y lo toma del pecho y lo coloca frente a


ella, sosteniendo el arma con rapidez hacia las cienes de JungKook.

Todo se detiene en ese momento.

Junto se queda congelado y junto a él todos a su alrededor.

— YoonGi — Jimin dice insistente — YoonGi, va a matarlo.

YoonGi aspira aire, sus manos comienzan a temblar.

TaeHyung tiene las manos en el aire, el agarre de Eili firme en su cuerpo.

— Eili — JungKook alza sus brazos en el aire — Por favor — Los pies de
JungKook se quedan estáticos, su corazón da un vuelco al ver el frío
metal de su propia arma apuntando hacia su Luna.

Su Omega está firme en su lugar, pero sabe que está asustado, puede
ver sus ojos cristalinos.

— Ahora — Eili gruñe hacia él — Es mejor que comiences a hincarte,


JungKook.

JungKook hace contacto visual con TaeHyung, su corazón se rompe


cuando ve una lágrima resbalar por su mejilla.
Te amo, Koo, nunca he amado a alguien como tú.

No importa lo que haga, Alfa.

Esta bien, todo esta bien.

JungKook comienza a ponerse sobre sus rodillas, en un gesto de


sumisión - algo que nunca haría, pero definitivamente haría por
TaeHyung - siente que en cualquier momento puede desmayarse.

Y no puede hacer eso ahora.

Por que la vida de TaeHyung depende de él y de cualquier movimiento


que hagan.

TaeHyung no lo está viendo, en cambio JungKook asume está viendo


sobre su hombro, hacia las casas, donde YoonGi y Jimin deberían estar.

TaeHyung logra hacer contacto visual con YoonGi, ve ligeramente su


rostro, pero sabe que lo está viendo.

— Mierda — YoonGi murmura — Quiere que lo haga.

— Con un demonio, solo dispara YoonGi — Jimin pide.

TaeHyung hace una inclinación de cabeza.

— Es ahora, YoonGi — Jimin dice.

El Alfa toma aire y cierra los ojos un instante, pone en la mira la cabeza
de Eili, solo un disparo y esto se acaba.

YoonGi acomoda el rifle en su hombro y cuando menos se lo espera, el


dedo ya está en el gatillo, hesita al apretarlo pero lo hace.

Puede ver todo en cámara lenta, la bala saliendo disparada a la lejanía,


un movimiento en falso y podría rozar a TaeHyung.

El Omega sabe cuándo agacharse, forcejeando hacia adelante, Eili se


hace a un lado y la bala impacta en su estómago, por la presión de la
bala penetrando o tal vez por la sorpresa misma, la arma de Eili se
dispara y cuando menos caen en cuenta la bala da justo a JungKook.
TaeHyung se queda sin aliento, puede sentir el dolor atravesarlo al
mismo tiempo que a JungKook, el lazo tironeando como si el dolor fuera
el suyo propio.

Y el Omega ve en rojo, rompe su ropa cuando se transforma y cae en


cuatro patas, abalanzándose hacia Eili con zancadas exuberantes, la Alfa
no tiene ni un segundo para reaccionar cuando TaeHyung la toma del
cuello con su colmillos y tironea hacia un lado.

La sangre brota hacia su pelaje café y ve la vida desvaneciéndose de los


ojos de la Alfa.

Chilla agudamente para después gruñir, su hocico chorreando gotas de


sangre.

Corre hacia su Alfa y se transforma a humano de nuevo, cayendo de


rodillas a un lado de JungKook. El Alfa está gimoteando y brota sangre.

— K-Koo— TaeHyung sostiene su cabeza en su regazo — JungKook


quédate conmigo.

Su Alfa ve borroso, sus ojos están llenos de lágrimas.

— T-TaeHyung — El Alfa intenta alzar una mano hacia él, pero el Luna lo
detiene.

— Quédate recostado — Pide.

Puede ver a Conrad correr hacia él, se siente mareado y ve flashes de


luz, su cuerpo se siente pesado y en esos momentos quisiera consumir
el dolor de JungKook, hacerlo suyo para que su Alfa no tenga que sufrir,
nunca más.

— M-Mi amor — JungKook dice entre suspiros.

Conrad llega a lado de su hijo y se hinca, lo inspecciona y ve donde ha


penetrado la bala, TaeHyung sabe que él debería estar haciendo eso
pero siente que va a desmayarse.

— Estarás bien — Conrad dice a su hijo — Esta bien, JungKook, tiene


orificio de salida, estarás bien.
Eso es lo último que TaeHyung escucha antes de caer como peso
muerto al pavimento.

Despierta con un agudo dolor de cabeza, todo está borroso pero sus
sentidos siguen agudizados y puede oler a su Luna.

Cierra los ojos antes de abrirlos de nuevo y parpadear repetidas veces.

Lo primero que ve es un catéter conectado a la vena en su brazo, siente


ese brazo entumecido y frío por el líquido intravenoso.

Tiene que tragar saliva y cerrar sus ojos de nuevo.

Está en su habitación, nota.

Voltea hacia su izquierda, donde puede sentir un calorcito conocido.

Apegado a uno de sus costados está su Omega, hecho un ovillo a su


lado, su rostro tiene el color característico de vuelta, en sus mejillas hay
rastros de lágrimas secas, sobre su frente tiene un curita de ositos -
JungKook sabe muy bien que Jimin se lo ha puesto -

JungKook ríe y entonces estira una de sus manos para acariciar su


mejilla, pero es interrumpido por un dolor agudo en el costado de su
abdomen.

TaeHyung se alerta al instante.

— Koo — Su Omega lo recuesta de nuevo, lo hace hacia atrás y


JungKook tiene que apretar su mandíbula para no gemir — Koo tienes
que estar quieto — Su Luna reprende, su ceño fruncido.

— Mi amor — JungKook hace un ademán para que se acerque — Estas


bien — El Alfa sonríe, genuinamente sonríe.

— Lo estoy — TaeHyung sonríe pero esta se rompe al instante — K-Koo


— Su Omega gimotea — Mierda JungKook, me asustaste tanto — El
Luna acuna su rostro — Creí que te perdía.

— Nada de eso, Luna — JungKook sube su mano con su mimo cuidado


hacia su Omega y toca sus mejillas — Estamos bien — El Alfa forma un
mohín, estirando sus labios hacia su Omega.
TaeHyung lo besa — Idiota.

— Me gusta tu curita de ositos — JungKook dice, estriándolo con la


punta de sus dedos.

El Luna rueda sus ojos — Jimin creyó que era necesario.

— ¿Que te pasó?

— Caí de rostro en el pavimento cuando te dispararon — Vuelve a


acomodarse a su costado, JungKook sabía que lo hacía en un gesto de
reconforte — Me desmayé y YoonGi tuvo que cargarme.

— Mm — El Alfa gruñe — Esa hija de p-

— La mate — TaeHyung suelta.

— ¿Qué?

— Se iba a morir de todos modos, yo solo adelante el proceso —


Esconde su rostro — Perdí el control de mi lobo y-y la mate — Solloza.

— Hey, está bien — JungKook se desespera ante el intento de no poder


moverse para reconfortar a su Omega — Mi amor, está bien.

— Estaba enojado — El Luna gruñe — Daño a mi Alfa y no me gusto —


La voz de TaeHyung suena ahogada entre las almohadas.

— Mm — JungKook ronronea — ¿Qué pasa contigo siendo tan protector


últimamente? — El Alfa siente un calorcito en su pecho, complacido con
la actitud de su Omega — Me encanta.

— Mío — Reclama.

— Si, mi amor — Jeon se deja abrazar por TaeHyung, su Alfa alborotado


cuando las feromonas del menor llegan hacia él, significando que lo está
marcando con su aroma.

Se acurrucan un rato hasta que JungKook pregunta: — ¿Quien se está


encargando de las cosas?
— Tu padre — Murmura adormilado — Los cazadores salieron corriendo
cuando mate a Eili — Suspira — Los demás lobos se sometieron ante
nosotros.

— ¿Qué? — Pregunta atónito.

— Cuando Eili murió, los lobos chillaron y se inclinaron ante nosotros.

— ¿P-por que harían al-

En ese momento la puerta de la habitación se abrió, Jimin entró


apresurado - Conrad siguiéndolo por detrás - inclinó la cabeza ante su
Alfa, cayó de rodillas a la orilla de la cama y tomó una mano de
JungKook, su rostro estaba pálido y sus dientes castañeaban.

— J-JungKook — Dijo, inclinando la cabeza, la vista hacia el suelo —


TaeHyung y tú son los nuevos jefes del congreso.

El Beta besó la palma de JungKook y TaeHyung sentía que iba a vomitar


de nuevo.

¿Jefes?

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 31
— ¿A que te refieres con nuevos jefes, Jimin? — TaeHyung se endereza
en la cama.

JungKook intenta hacer lo mismo pero la herida aprieta contra su piel y


se siente demasiado débil para moverse - sabe que ha perdido mucha
sangre -

— TaeHyung mató a Eili — Jimin dice todo muy rápido, respirando aire
muy rápido, su rostro rojo por la presión — Derrotaron a la cabecilla del
congreso, los siguientes serían ustedes.

El padre de JungKook llega a su lado.

— Tienen que vestirse, debemos de ir a la ciudad a solucionar todo esto.


— ¿Ahora? — El Luna pregunta irritado — JungKook apenas puede
mantenerse de pie.

— Tiene que ser ahora — Conrad dice — Lo siento, JungKook.

El Alfa cierra sus ojos un instante, relame sus labios y asiente — Puedo
hacerlo.

— No, no puedes — Su Omega niega a su lado — Estás lastimado, Alfa.

— Necesitamos que tomen el poder antes de que las cosas se


descontrolen — Conrad murmulla — El congreso ya ha mandado un auto
para llevarlos allá.

— Es hora — Jimin no permite que ninguno de los dos diga algo más, se
acerca a la ventana y abre las cortinas de par en par — Espero que tu
traje este planchado, JeonGguk, no te presentarás así.

— ¿Y que me pondré yo? — El Omega se pone de pie, enfrentando a


Jimin — No tengo nada que usar.

— Ya me encargué de eso, cariño — Park guiña un ojo hacia él — Los


médicos vendrán a inyectarle vitamina a JungKook — El Beta lo toma de
el antebrazo y lo arrastra fuera — Dejemos que JungKook asimile esto
por si solo.

El Omega se suelta de su agarre bruscamente cuando están fuera de la


habitación.

— ¿Qué demonios está pasando? — Pregunta frenético — No entiendo


un carajo y demonios te juro que estoy apunto de vomitar.

— JungKook y tú manejarán esta maldita nación ahora, si ustedes no


toman el poder lo antes posible, algún otro cabecilla lo hará, y no tienes
muy contento al resto de ellos — Jimin se cruza de brazos — ¿Alguna
otra pregunta?

— ¿Por qué no lo hace el padre de JungKook?

— Es un señor retirado, TaeHyung, Noruega necesita líderes fuertes —


El Beta se acerca y lo abraza por los hombros — Se que es mucho que
procesar, pero debemos apurarnos ahora.
Jimin vuelve a tomarlo del brazo y lo guía hacia la habitación de
huéspedes, donde sobre la cama hay una camisa holgada de color negro
- de botones - a un lado hay unos pantalones formales a rayas blancas a
conjunto, colgado del perchero hay un abrigo negro.

— ¿De donde has sacado todo esto? — Pregunta, tomando la camisa


entre sus manos, tomando un botón entre sus dedos.

— Mandé a que lo trajeran — Jimin dice, dándole un pequeño empujón


hacia el baño de la habitación — Date un baño, Tae, aún tienes restos de
sangre en tu cara.

El Omega asiente, entra al baño y abre el grifo del lavabo, enjuaga su


cara primero e intenta procesar todo lo que está pasando.

Mato a alguien y ahora tiene que ser jefe del congreso junto con su Alfa
que en estos momentos tiene un orificio atravesando su abdomen bajo.

— Dritt — Susurra, lavando sus manos con fuerza, viendo desaparecer la


sangre de entre sus uñas en el agua.

Toma su estómago entre sus manos cuando comienza a sentir


retorcijones y antes de que si quiera pueda reaccionar, está vomitando
en el piso del baño.

Le insertan aguja tras aguja en el brazo, tomando cada piquete con un


rostro serio.

Su padre está en la habitación con él y se siente irritado, se llevaron a su


Luna y no tiene humor.

— ¿Que tanto me están inyectando? — JungKook pregunta, evitando


gruñir.

— No querrás saber — Conrad dice, sentándose a su lado —


Necesitamos que aguantes toda la tarde, será mucho papeleo y después
una cena, vendrá gente importante.

— ¿Y qué hay de mi manada? — Pregunta.

— Tu manada siempre será tu manada, solo que ahora también te


encargarás de el resto de ellas — Conrad pone una mano sobre su
rodilla, a un lado de ellos hay un doctor, cambiando el catéter de su
brazo — No estás solo en esto.

— ¿Es necesario hacer todo eso ahora? — Pregunta tomando sus


cienes, su cabeza se siente explotar.

— Si — Su padre contesta severamente — Tu Omega ha enfadado a un


par de personas, necesitamos que tengan el absoluto control ahora, se
ganaron el lugar.

— ¿No hay otra opción?

— No.

— ¿Nunca la hay cierto? — JungKook ríe cínicamente.

— Esta vez no.

— ¿Esto que significa? — Dice — ¿Que es lo qué tendré que hacer de


verdad?

— Es una monarquia ahora eres Konge de el país — Su padre sonríe.


[rey] — Tendrás que cerrar tratos, firmar papeles, dejar que las mafias
con las que tenemos convenio te conozcan y confíen en ti.

— ¿Mafias?

— No todo es un juego, JungKook.

— Lo se — El doctor deja su brazo tranquilo y aprieta un algodón que


pide que sostenga, le piden que se coloque de pie y empiezan a
desenrollar el vendaje en su abdomen, un color violeta pintando su piel,
tonos bermellón manchando el vendaje cuando es presionado contra su
herida.

— Debe evitar hacer cualquier tipo de movimiento brusco — El doctor


pide — El vendaje lo cambiaremos antes de la cena, lo acompañaré el
resto del día.

— Esta bien — JungKook contesta, dando media vuelta para sacar de


entre su closet; su traje.
Su rostro estaba incoloro y sus labios ardían ante un par de cortadas en
ellos, estaba hecho mierda y ahora tenía que abandonar la comodidad de
su cama.

Lo colgó de la esquina de la puerta del armario y se miró de cuerpo


completo en el espejo, definitivamente estaba hecho mierda.

Con rapidez comenzó a vestirse, evitando rozar el vendaje con la tela, su


cuerpo entero dolía y ardía pero tenía que tragarse los quejidos.

Tuvo complicaciones al colocarse los zapatos pero logró estirarse hasta


sus pies para amarrarlos. Estaba amarrando la corbata en su cuello
cuando el rechinado de la puerta lo detuvo.

Pudo oler a TaeHyung incluso antes de verlo.

— Alfa — Llamó su atención.

JungKook volteó a verlo y antes de que pudiera decir algo, sus


pantalones comenzaron a sentirse ajustados.

— Mierda — Susurró para sí mismo.

TaeHyung estaba parado en el medio de la habitación, habían unos


lentes oscuros atascados entre las hebras de su cabello y olía caro y
espectacular.

JungKook sabe que si no estuviera ocupado con el dolor en su abdomen,


ya estaría empotrando a TaeHyung en el colchón. Quería desvestirlo.

— Debería ser... — El aire se cortó en sus pulmones — Debería ser


ilegal como te ves.

— ¿Qué hay de malo? — Se acerca a trompicones hacia él.

— Definitivamente nada malo — Lo abrazo con cuidado, estrechándolo


contra él y hundiendo los dedos en su cadera. TaeHyung intentó
contener el quejido que le subía por la garganta.

JungKook se abrió paso hasta su cuello donde empezó a repartir besos,


el azabache se derritió en su toque, peor antes de que su toque llegase
más lejos, su Omega lo detuvo.
— ¿Te ayudó con eso? — El Luna no espera a que conteste y comienza
a formar el nudo de su corbata.

— ¿Cómo estás? — Pregunta, estirando la corbata para después dejar


un beso en sus labios.

— Me siento a desmayar — Dice, más en broma que en verdad, pero


cuando ve el rostro de su Omega contraerse, su sonrisa se desvanece.

— Es mi culpa — Susurra.

— No, amor, no lo es — Jeon lo toma de las caderas — Todo ha salido


como estaba planeado, excepto la muerte de Eili, pero tú mismo lo dijste,
ella ya estaba muerta con el disparo de YoonGi.

TaeHyung asiente, intentando convencerse a si mismo.

— Me gustaría que pudiéramos acurrucarnos.

— Lo se — El rubio forma un pequeño mohín con sus labios — En la


noche cariño, te sostendré tan fuerte que me pedirás que pare.

— En la noche tú descansarás — Reniega — Deberías estar


descansando — Enarca una ceja hacia él.

— Lo se, tu no te preocupes — JungKook acaricia su mejilla izquierda —


Un médico vendrá con nosotros.

— Esta bien — TaeHyung acomoda su saco en su cuerpo — Esperare


por ti en la sala, alfa — Besa su mejilla — Jimin se enoja si sabe que
estoy aquí.

JungKook ríe — Ve, amor.

Cuando JungKook baja por las escaleras todos se colocan de pie, en la


sala están casi todos los miembros importantes de la manada.

Jimin en un traje azul marino, con YoonGi a su lado.

El padre de JungKook y su esposa - ya vestidos para la ocasión -. Hay


un par de hombres que JungKook desconoce, usan traje y hay un par de
armas atoradas en sus cintos.
Su Omega está en uno de los sillones.

Se acerca hacia él y toma su cintura posesivamente.

— Listo, señor Jeon — Uno de los hombres se acerca hacia ellos y


JungKook tiene el impulso de alejar a TaeHyung de él.

— ¿Quienes son ustedes?

— Somos su nueva seguridad — El hombre dice, estirando una mano


hacia él — Me llamó Azahar.

— Como la flor afrodisíaca? — TaeHyung pregunta.

— Si — El hombre dice serio.

— Bien — TaeHyung acomoda su camisa — Hagamos esto.

Ambos hombres se colocan a sus costados y abren la puerta para ellos,


frente al pórtico hay un auto negro aparcado.

Es la primera vez que JungKook ve a su manada desde que le


dispararon y todo luce tranquilo, todos están fuera de sus casas y
observan todo con ojos expectantes, puede ver aún rastros de sangre
cubriendo el pavimento, había parado de nevar como un tipo de milagro
pero el aire aún era frío. Pudo ver a Daven a la lejanía, quien guiñó un
ojos hacia él.

Uno de los hombres de negro abrió la puerta del auto para ellos, dejó que
TaeHyung subiera primero.

— Me siento famoso — Kim dice — ¿Que mierda estamos haciendo,


Koo?

— No lo se — JungKook permite relajarse en los asientos de cuero, pone


una mano sobre uno de los muslos de su Luna y da ligeros apretones.
Todo huele a nuevo y caro y se comienza a marear.

— Recuéstate — TaeHyung dice, moviéndose hacia la ventanilla.

— Estoy bien — Niega, sus ojos cerrados.


— No lo estás — Toma los costados de su rostro y acomoda su cabeza
en su hombro, TaeHyung quiere tanto acariciar su cabello pero sabe que
arruinará su peinado - y Jimin andaba diva hoy y eso no le gustaría -.

— Mm — El rubio ronronea.

El Omega acaricia sus mejillas y reparte besos por toda la extensión de


su frente.

— Mi Alfa — Susurra, llevando una de sus manos a su boca, besando


sus nudillos uno por uno.

El trayecto se hizo eterno para TaeHyung. El pantalón le apretaba los


muslos, le dolía ligeramente la espalda y la cabeza le daba vueltas.
Observaba el paisaje, nunca antes había pasado por aquí, estaban
entrando en territorios que antes habrían sido peligrosos para él, todo se
componía de campos interminables de cereal. Los dos hombres que
conducían el auto sostenían una plática amena en Noruego y comenzaba
a sentir una picazón en sus brazos. Trataba de moverse lo más mínimo
pues JungKook aún descansaba en su hombro.

Sus pensamientos se cortaron cuando sintió su estómago


revolverse. "No ahora." El color de su rostro se desvaneció e intentó
cerrar sus ojos, inhalando y exhalando caladas de aire, llevándose
consigo el olor achocolatado que JungKook desprendía, tranquilizándolo
un momento.

Comenzaba a sentir pánico cuando divisó los grandes edificios de la


ciudad.

JungKook está aquí, estamos juntos y bien.

Alfa nos protege.

Se mordió él labios con fuerza, su reacción era errática y sentía que se


rompería en cualquier momento como una tiza. Gimoteó alto.

JungKook se despabilo al instante.

— Tae — Se recompuso en el asiento y lo tomó del rostro.

— A-Alfa — Su voz se cortó junto con su respiración.


— ¿Qué pasa? — JungKook junto sus frentes y lo miró a los ojos, los
cuales ya tenía lágrimas cristalinas.

El omega no lo había notado antes pero sus manos estaban temblorosas


y soltaba feromonas de miedo.

— M-miedo — Soltó un quejido.

— ¿Tienes miedo cariño?

TaeHyung sabía que estaba siendo egoísta, su Alfa apenas podía con el
dolor en su abdomen y ahora su Omega estaba reclamando su atención,
desesperado por protección.

— Todo está bien — JungKook susurra, limpiando las lágrimas que


llegan a salir de sus cuencos — Nadie te hace daño, nadie te toca nunca.

— E-Ellos me odian — Susurra.

— No más, todo estará bien, Tae — JungKook besa sus mejillas y


comienza a marcarlo con su aroma.

— Lo siento — TaeHyung niega, limpiando sus propias lágrimas — Esto


es mucho para mi, todo está sucediendo muy rápido.

— Esta bien — JungKook gruñe en su dirección, volteando su cuello


hacia un lado para ver su marca, ronroneando como el maldito posesivo
que es — No te preocupes, me encargaré de todo.

TaeHyung asiente. Confundido con sus reacciones en los últimos días,


de repente se sentía vulnerable y luego se sentía poderoso y con ganas
de tomar a JungKook y llevárselo solo para él.

— Me estoy volviendo loco — Susurra.

— Todos estamos un poco locos, mi amor, aún así te amo — Jeon ríe.

TaeHyung se mantuvo tranquilo el resto del viaje, el auto se había


detenido frente a un edifico, en el centro había un letrero con letras
grandes que decía Congreso de Noruega. Había gente fuera y estaban
siendo retenidos por más hombres curpuelentos con trajes negros.

TaeHyung se preguntaba como la voz se había corrido tan rápido.


El conductor bajo y abrió la puerta para ambos, sosteniendo la palma de
su mano para ayudar al Omega a bajar.

El bullicio de gente comenzó a gritar cuando los vieron.

Fueron llevados dentro de el edificio con premura.

De otro lado de el edificio apreció Jimin y los demás integrantes de su


familia, YoonGi, Alisa, Conrad... el médico de JungKook.

— ¿Estas bien? — YoonGi preguntó llegando a su lado.

— Solo un poco mareado — Dijo, sonriendo ladinamente.

— Pff — Jimin se incluyó a la conversación — Cuidado, de seguro estás


embarazado — El Beta rio.

— De seguro — TaeHyung dijo sarcásticamente, pero su Omega se


alborotó ante eso.

Sacudió su cabeza y se aferró a la mano de su Alfa.

Los guiaron por un largo pasillo de piso de mármol, las paredes blancas
se hacia angostas con cada paso y habían muchas puertas con
diferentes letreros en noruego, un cúmulo de gente los seguía por detrás
pero a TaeHyung le tranquilizaba tener a Jimin y a YoonGi a su lado,
Alisa incluso se había acercado a darle un abrazo y susurrar palabras
alentadoras en su oído, casi llora.

Los detuvieron frente a la puerta más grande, una de madera a dos


puertas, cuando la abrieron dentro había una mesa alargada de color
negro - como las que usan en las películas para juntas importantes -
habían jarras de agua y vasos en el centro, frente a todas las sillas
habían plumas y hojas de papel.

Los guiaron a sus asientos correspondientes.

— Bien — Un hombre el cual los había estado observando desde que


llegaron comenzó — Comenzamos con la sesión de la toma de poder de
TaeHyung y JungKook Jeon, dada a la muerte de colega y amiga Eili
Harboe.

TaeHyung bajó su rostro ante la mención de su nombre.


Fueron infaustas horas de diálogo, explicando puntos importantes y
reglas que debían seguir ahora. Conrad se había encargado de explicar
todo con más sencillez a su lado, todos en la mesa miraban a TaeHyung
de reojo, pero apartaban su mirada cuando JungKook los fulminaba con
la mirada.

Les habían traído un par de papeles y contratos en un maletín y les


habían entregado una pluma a cada uno.

— Esto está en Noruego — JungKook dijo — Yo no sé tanto noruego.

— Mierda, JungKook — Jimin masculló a sus espaldas — Vives en


Noruega cuando aprenderás el idioma.

JungKook gruñó.

Así había terminado TaeHyung traduciendo el papeleo para JungKook, el


cuál solo asentía y aceptaba las miradas de desaprobación de todos en
la mesa.

— Antes de que firmen — Había interrumpido alguien — El señor Jeon


aquí presente debe de proponerse a aprender el idioma de su nación.

— Grr — JungKook intentó gruñir forzadamente — Si lo haré.

— Yo me encargaré de eso — TaeHyung afirmó. Tomó su pluma entre


sus dedos y la acercó a la esquina derecha de él contrato.

Sin pensarlo mucho firmó y dejó la pluma sobre la mesa, seguido de él


JungKook hizo lo mismo y la sala estalló en un horda de aplausos
ensordecedores. Les habían tomado fotografías para el periódico y los
habían dejado un momento a solas en la sala para que el médico pudiera
checar la herida del Alfa.

Se había quedado recostado en la silla y el médico había hecho su


trabajo.

— ¿Todo salió bien no? — JungKook preguntó siseando cuando le


colocaron alcohol.

— Jeg tror det — TaeHyung afirmó. [Creo que si]


— Acabamos de hacer historia — JungKook dice inclinándose para
facilitar el trabajo de el médico — Eres el primer Omega hombre y lobo
mitad puro en llegar al poder.

— No se como sentirme — TaeHyung se inclina en su silla y vuelve a


tomar su estómago — Creo que vomitaré.

— ¿Qué?

— Si, definitivamente vomitaré — Se paró y tomó el cubo de basura junto


a la puerta.

Se hincó en el suelo y vacío todo el contenido en el cubo.

— Bien — El rubio se colocó de pie — Cuando regresemos a la manada


iras al médico.

— No — TaeHyung gimoteó — Estoy bien.

— Amor, no lo estás — Tomó su mano para que se colocase de pie —


Irás, no discutiremos esto.

— Esta bien — Susurró — De acuerdo — TaeHyung gimoteó — Quiero


algo frito y cubierto con chocolate.

JungKook estalló en risas.

Los guiaron por pasillos brillantes y puertas dobles hasta entrar en una
pequeña sala privada, con una mesa redonda ocupada por Alfas
trajeados, algunos tenían a sus lados a Omegas, quienes mostraban su
marca con orgullo. Habían hombres de pie en un rincón, camareros con
bandejas plateadas que cambiaban los vasos vacíos por otros con
líquidos iguales. El aire estaba cargado de feromonas y un humo extraño.
Sus piernas flaquearon y JungKook lo sostuvo de su espalda baja.

— Todo bien, amor — JungKook afirmó — Te tengo.

Se colocaron de pie cuando los observaron y la sala se volvió silenciosa,


esperaron a que tomasen asiento en el centro de todos para retomar sus
charlas.

Uno por uno se fueron acercando a ellos. Felicitándolos, todos tomando


la mano de TaeHyung entre la suya y besando su palma, todos tenían un
acento diferente, hablaban en inglés y otros intentaban hablar en
noruego.

Rusos, italianos, polacos e ingleses, todos portaban un pequeño pin con


la bandera de su país atorada en el saco.

— Es un gusto — Un Alfa tomó su mano y TaeHyung pudo sentir a


JungKook apretar su agarre, dirigió su mano a sus labios y besó
delicadamente su anillo.

JungKook contuvo un gruñido.

— No me gusta esto — Dijo — Te besó la mano.

— Si, JungKook, lo hizo — TaeHyung rodó los ojos — Es tradición, asi


es.

— Ya no me gusta la tradición — Acercó su silla hacia él con el talón, y


envolvió su cintura de más cerca. TaeHyung no lo admitirá pero ese
gesto es lo único que lo mantenía tranquilo en una sala llena de Alfas.

— ¿Todo bien? — Jimin se interpuso entre ambos — Traerán la comida


en unos instantes — Palmeó los bolsillos de su traje y de ahí saco una
pastilla — Toma Tae, me dijo el médico que la tomarás.

— ¿Que es? — La sostuvo en su palma.

— Te ayudará con los mareos — El Beta guiño un ojo hacia él y regresó


a su lugar.

Uno de los camareros caminó hacia ellos y les puso delante dos chupitos
de líquido transparente. La mesa estalló en carcajadas.

JungKook tomó el suyo y lo tragó completo, tomando un limón de la


mesa, exprimiéndolo en su boca.

— Mierda — TaeHyung susurró — Eso fue sexy — Dijo inaudible para su


Alfa — ¿Que es?

— Tequila — Guiño un ojo hacia él.

— Mm — TaeHyung negó.
— No lo bebas si no quieres, bebé — Tomó el suyo de la mesa y repitió
su acción pasada.

— ¿No hay un refresco? — TaeHyung susurró con pena, sus mejillas


encendiéndose — ¿Pepsi?

— Puedo decirle a Jimin que busque uno — JungKook río.

TaeHyung asintió.

— De acuerdo, bebé.

Los chupitos siguieron rondando por la mesa, JungKook bebía experto, y


si TaeHyung no supiera que a los Alfas no les afecta el alcohol de la
misma manera que a los Omegas, ya lo hubiera detenido.

Su Alfa sostenía una amena conversación con un ruso, y TaeHyung se


había abierto sólo el paso y había entablado una conversación con una
Omega la cuál estaba embarazada, se llamaba Perrie y tenía un bonito
cabello rubio.

— Verás Tae — La Omega ya se había tomado la libertad de llamarlo por


su apodo — No es tan malo como creí que sería — Perrie toma su
vientre entre sus manos — Al principio lo era pero ahora todo está mejor.

— Me alegra — TaeHyung tomó su soda y bebió.

— ¿Piensas estar en estado muy pronto? — Perrie toma un tostito con


guacamole de la mesa.

— En realidad no lo sé — Sus mejillas se encienden — Me gustaría tal


vez — Voltea a ver a su Alfa de reojo.

— Tienes que invitarme si tienes un bebé — Perrie grita al aire, tomando


más guacamole con su dedo.

— Lo haré, lo prometo — TaeHyung arregla su playera.

— Bien — Perrie olisquea en su espacio personal — ¿Te encuentras


bien?

TaeHyung entra en pánico y busca por debajo de la mesa la mano de


JungKook.
— Si.

Perrie parece pensárselo y entonces sonríe hacia él — Oh querido


TaeHyung.

— ¿Que sucede?

— Ya tú sabrás — Perrie se acomoda en su silla de nuevo — Mis


instintos se agudizan ahora todo el tiempo.

TaeHyung asintió y rio.

La comida arribó y todos siguieron en lo suyo, por las ventanas del salón
podía notar que se estaba oscureciendo, de algún lado habían sacado
una baraja y estaban jugando póker.

JungKook jugaba con los demás Alfas e incluso Perrie se había incluido
a sí misma en el juego.

Su pancita comenzaba a molestarle de nuevo y ya se sentía cansado,


quería volver a casa y recostarse.

— Koo — Susurró en el oído de su Alfa.

JungKook bajó su juego y lo volteó a ver.

— ¿Qué pasó, min kjærlighet? — [mi amor]

— Quiero irme ya — Dijo aturdido — Me siento mal.

JungKook relamió sus labios y olisqueó su aroma en busca de heridas.

— Bien — Susurró.

Se colocó de pie y sus socios y ahora incluso amigos se negaron,


mascullando en su dirección.

— Lo siento — JungKook río, ayudando a que TaeHyung se coloque de


pie — Mi Omega quiere irse.

Los Alfas asintieron y al igual que él se colocaron de pie para despedirse


de ambos. Su seguridad se puso en movimiento cuando los vieron
alzarse cubriendo la espalda de TaeHyung al instante.
TaeHyung se acercó a cada uno de ellos y estrechó las manos de todos,
cuando llegó hacia Perrie está lo abrazo.

— TaeHyung — Susurró en su cabello — Me encanto conocerte — La


Omega beso su mejilla — Se que nos veremos muy pronto si es que
cumples tu promesa.

— ¿Qué? — TaeHyung preguntó parpadeando lentamente.

— Vete — Perrie lo empujó hacia su Alfa — Te esperan.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 32
Era un día flojo.

La recuperación de JungKook había sido más rápida de lo que él doctor


había predijo - era un Alfa así que era normal que sanara más rápido que
un Omega -. No había pasado más que un día desde que se habían
convertido en los líderes de el congreso.

— Irás — JungKook susurró en su espalda — Dije que no era un punto


de discusión.

— Estoy cansado — TaeHyung murmura, escondiendo su rostro en la


almohada — Iré mañana.

— Mm — El Alfa fingió pensárselo — No.

TaeHyung gruñó en su dirección.

— No tomes ese tono conmigo — JungKook besa la parte trasera de su


cuello — Solo para asegurarnos que todo está bien, Omega, por favor.

— Ahh — El Luna azota una mano en la cama y se coloca de pie — De


acuerdo — Sus cejas estaban fruncidas y desprendía feromonas de
Omega irritado.

El Alfa se arrastra hasta su lado y toma su cintura.

— No te molestes conmigo — Pide, acariciando el hueso de su cadera.


El Omega volvió a gruñir — No estoy molesto.

JungKook ríe — Tu Omega me dice otra cosa.

— Estoy cansado — Murmura — Quiero estar en cama todo el día.

— Yo quisiera lo mismo, mi amor — JungKook se para de la cama y


voltea a TaeHyung hacia él — Iré a arreglar un par de cosas con mi
padre, todavía quedan papeles por firmar.

El Omega asiente y envuelve sus manos en su cuello.

— Esta bien — Se acerca a su cuello y muerde juguetonamente su piel


— Le pediré a Jimin que vaya conmigo al médico.

— De acuerdo — Selló sus labios juntos — Lleva a Azahar contigo.

TaeHyung estiró sus brazos en el aire, colocándose de puntillas — No es


necesario, Alfa, estamos en la manada.

— Protección — JungKook susurró — Me siento seguro sabiendo que


estás protegido estando yo fuera.

— De acuerdo — Estira sus labios en un pequeño mohín — ¿Irás a la


ciudad?

— Solo por un par de horas — Se desenrolla de las cobijas en la cama y


bebe un sorbo del agua en su mesita de noche — Te amo.

— También te amo — TaeHyung se acerca y planta un beso flojo en sus


labios — Ve con cuidado, Koo, tomare una ducha antes de irme.

— Mm — Lo jala antes de que se vaya, toma su cintura y lo acerca


posesivamente hacia él — Hueles diferente.

TaeHyung arruga su nariz — ¿A que te refieres Koo?

— Mm — JungKook gruñe esta vez, soltando feromonas de felicidad —


No se, hueles como tú, pero hay algo más...

— Esta bien, Koo — TaeHyung ríe cuando el mayor comienza a


olisquear su cuello — Basta, me haces cosquillas.
— No — JungKook lo tira sobre su espalda en la cama — Creo que
tenemos un par de minutos más antes de seguir con lo nuestro.

TaeHyung suelta una carcajada.

— Minnie — TaeHyung lo abrazó en cuanto lo vio, su Alfa se había ido


hace ya un par de horas y se había tomado el tiempo de desayunar
tranquilamente en el comedor de su casa, desde que se había vuelto el
Luna - y líder de Noruega - su casa siempre estaba repleta de comida y
platillos típicos noruegos. Aveces le gustaba la atención, otras veces lo
sofocaba.

— Luna — Jimin hizo una leve reverencia antes de entrar hacia la casa
— ¿Cómo has estado?

— Bien, ya no me he sentido mal pero JungKook insiste que debería de ir


a un chequeo.

— Yo opinó lo mismo — Una pequeña sonrisita se escapó de entre sus


labios — ¿Estás listo? Azahar espera afuera.

— Solo tomare mi abrigo — TaeHyung corre escaleras arriba y baja ya


con el abrigo puesto.

La manada tenía un amplio hospital, era casi como los que encontrabas
en la ciudad, los mismos integrantes de la manada se encargaban de
atenderlo; TaeHyung ya había estado ahí un par de veces, cuando los
cazadores le habían atrapado y en otra ocasión cuando jugando, YoonGi
le había rasguñado el rostro, por lo general los hospitales no le gustaban
para nada, le ponían nervioso y hacía que un tic se instalara en uno de
sus párpados.

Claro que era familia e incluso Daven era uno de los enfermeros dentro
de el hospital, pero JungKook no estaba cerca de él y se sentía nervioso.

— Todo estará bien, Tae — Jimin aseguró — Puedo asegurártelo desde


ahora.

— Hvordan kan du vite det? — Pregunta moviendo su pierna de arriba a


abajo. [¿Como puedes saber eso?]

— Solo lo sé — Jimin murmura a su lado.


El pasillo de el lugar estaba vacío y las luces parpadeantes y
deslumbrantes lo hacían querer vomitar, le mareaba la falta de color en
las paredes y el olor a desinfectante le picaba la nariz. Su Omega
gimoteó inconsciente.

Era el Luna y el Luna nunca esperaba por su turno, inmediatamente un


médico lo guió hacia una puerta café, Daven estaba ahí y usaba un
uniforme azul marino a conjunto con todo el material dentro, había una
camilla y un aparato de él cuál TaeHyung desconocía, frente al escritorio
había un par de sillas. Se sentó al instante.

— Luna — Daven tomó sus manos entre las suyas y besó su dedo
anular, en el que portaba su anillo — Es un gusto volver a verte.

— Daven, sácame de aquí — TaeHyung pide.

Jimin le da un zape en su nuca — No seas exagerado, Kim, es por tu


bien.

— ¿Acabas de golpear al Luna? — Azahar pregunta detrás de ellos. —


¿Podría arrestarte por ello, sabes?

— Quisiera que lo intentarás, Azahar — Jimin lo fulmina con la mirada,


tomando asiento a un lado de TaeHyung.

Después de unos minutos un médico entró, era un señor de mediana


edad y vestía una bata blanca que en cursiva tenía grabado su nombre.
TaeHyung lo conocía. Lo había visto cuando había estado internado y en
otras ocasiones lo había visto en los desayunos de manada, era un señor
agradable.

— Luna, es un gusto — El doctor no se acerca a besar su mano pero


agacha su mentón para él.

El señor rodea el escritorio y toma asiento en su silla giratoria, remueve


un par de papeles en el escritorio y después posa toda su atención en
TaeHyung.

— Y bien... — Comienza — ¿Que lo trae aquí?


— Mi Alfa — Rueda sus ojos — Bueno me he sentido un poco mal las
últimas dos semanas, me mareo constantemente y no dejo de vomitar —
Su pierna se mueve frenéticamente bajo el escritorio.

— Propongo un ultrasonido — Jimin dice antes de que el médico hable.

Todos en la sala lo miran.

— Bueno yo solo decía — Murmura.

El doctor carraspea — Bien — Comienza a anotar en una libreta, apunta


el nombre de el Luna y anota los síntomas.

— Lamento decir esto pero, creo que Jimin tiene razón — El doctor se
coloca de pie y hace un ademán hacia Daven, el cual todo este tiempo
ha estado estoico en una de las esquinas del consultorio.

Daven asiente y de una vitrina comienza a sacar un par de cosas.

— Yo siempre tengo razón — TaeHyung no entiende el por qué pero


Jimin guiña un ojo hacia Azahar.

— Bien, Tae — Daven se acerca hacia él y lo ayuda a colocarse en pie,


lo guía hacia la camilla y le pide que se recueste.

TaeHyung obedece.

— Ahora — El doctor se sienta en un banco frente a él y comienza a


explicar — Te colocaré un gel, el cual puede estar un poco frío y te
pasaré esta máquina — Apunta — Por tu vientre.

El Omega asiente.

— Veremos que es lo que te está causando tantas molestias — El doctor


se coloca unos guantes azulados y toma el transductor en manos.

Daven se acerca hacia él y pidiendo permiso le ayuda a retirarse su


abrigo y alzar su playera a la mitad.

El doctor escurre un líquido frío en toda la zona y lo esparce con ayuda


del manojo en su mano, comienza a pasarlo por ciertas zonas y entonces
el monitor produce un pitido antes de encenderse.
— Bien — El doctor comienza a ver la pantalla, como todos en la sala
hacen, incluso Azahar, y en tonos grisáceos aparecen figuras raras que
lo hacen fruncir su ceño.

— Wow — Daven murmura primero.

— Wow — El doctor murmura detrás de él.

Vuelve a pasar el manojo por su vientre, concentrándose en una zona en


específico y entonces el doctor parpadea un par de veces antes de tragar
saliva.

— ¿Hay algo malo conmigo? — La pregunta escapa de sus labios con


voz temblorosa. TaeHyung se va a poner a llorar.

— TaeHyung — Su nombre se atora en la garganta de el médico —


Estás embarazado.

— ¿Yo que? — Pregunta.

— ¡Ja! — Jimin brinca en su asiento y entonces se coloca de pie y se


pone a saltar como desquiciado — Te dije, yo te lo dije, Azahar me debes
20 krones.

TaeHyung parpadea un par de veces y entonces se escapan silenciosas


lágrimas por sus ojos.

— Jimin eres un idiota — TaeHyung gruñe y solloza al mismo tiempo.

— Oww — El Beta se acerca hacia él — Lo siento Tae, ¿como te


encuentras?

— ¿Enserio tengo un cachorro dentro? — Pregunta sorbiendo su nariz.

— Si — El doctor le muestra en la pantalla el pequeño círculo negro que


resalta entre lo demás — Todo indica que tienes aproximadamente dos
semanas de embarazo.

— Ay — TaeHyung vuelve a sollozar — Creo que voy a vomitar.

Daven tomó el cubo de basura entre sus manos y lo acerca hacia él.

— Era broma, Daven — Susurra.


— ¿Estás feliz? — Jimin pregunta en su dirección, recargando una mano
en su rodilla izquierda.

TaeHyung gimotea y entonces asiente — Lo estoy.

El Omega llena el consultorio con feromonas maternales en dos


segundos.

— Quiero a JungKook conmigo ahora.

— Aw — Jimin comienza a lloriquear — Acabo de caer en cuenta que


seré tío.

— En realidad todos seremos tíos — Daven se incluye en la


conversación.

El doctor toma un par de servilletas para que TaeHyung limpie su


estómago y espera a que el Omega se recomponga.

— Ahora, Luna — El doctor lo mira con seriedad — Solo necesito saber


si quieres continuar con el embarazo para entregarte vitaminas
prenatales o en ese caso comenzar a plane-

— Quiero continuarlo — TaeHyung envuelve sus manos en su estómago


— Quiero el bebé.

— Feto — Jimin dice.

— En realidad creo que su nombre es embrión — Azahar lo corrige.

— Feto.

— Embrión, pero TaeHyung lo quiere entonces que lo llame como quiere


— Azahar dice y Jimin asiente de acuerdo.

— Basta — TaeHyung fulmina a ambos con su mirada — Pero si, mi


cachorro.

— Tae, estás embarazado — Jimin brinca en su lugar — No puedo


esperar a ver la reacción de JungKook.

— Y-Yo no se que dirá, Koo — Forma un puchero.


El doctor abre cajón tras cajón hasta que saca un par de botes con
pastillas y se los entrega a TaeHyung.

— Estas son tus vitaminas Luna, tienes que tomar una pastilla por día
durante el embarazo — El doctor señala pero aún así anota todo en una
hoja — Vamos a fortalecer a tu cuerpo y a tu futuro cachorro.

TaeHyung asiente — Vale — Sus manos siguen envolviendo


protectoramente su vientre.

— Y tendrás que venir mensualmente para que podamos ver a ese


cachorro — El doctor anota eso en la hoja por igual — Sería todo por
hoy.

— Esta bien — Se pone de pie — Takk — [gracias]

Jimin lo sostiene por su espalda baja y cuando se encuentran fuera lo


envuelve en un abrazo apretado.

— Felicidades — Deja un beso en su mejilla — Verás que JungKook


estará feliz, amará tener un cachorro tanto.

— Gracias, Minnie — TaeHyung sonríe para él — Debemos de ir de


compras ahora.

— Oh claro que si.

Ambos saltan en sus lugares.

Cuando vuelve a casa JungKook ya había vuelto de la ciudad, no


necesitaba confirmación pues cuando abrió la puerta el aroma del mayor
lo golpeó en el rostro.

Sus piernas flaquearon, necesitaba sentirlo cerca de él, ahora más que
nunca.

Se toma un momento para tomar de la nevera un jugo y entonces


bebiendo pequeños sorbos sube hacia su habitación.

La calefacción dentro de la casa está prendida, JungKook sabe que es


friolento y se encarga de prenderla siempre que vuelve a casa.
Su Alfa está en la habitación y sobre sus piernas tiene su computador,
está tecleando un par de cosas y aún no se da cuenta que está en la
habitación.

TaeHyung gatea en la cama hacia él.

— Koo — Ronronea.

El Omega hace a un lado el computador y trepa a su regazo, JungKook


sonríe para él.

— Hola, precioso.

TaeHyung se esconde en su cuello y ronronea cuando capta el olor de su


Alfa, protector y amoroso, todo mezclado en una combinación perfecta.

— Alfa, tengo que preguntarte algo.

— Okay — JungKook posa una mano en su cintura y se acomoda mejor


en la cama, se encorva hacia arriba y se sienta, recargando su nuca en
la cabecera.

— Bueno — Sale de su escondite — Se que nunca lo hemos hablado, de


hecho nunca hemos tenido tiempo de hablarlo de hecho — Se comienza
a poner nervioso y baja su mirada — Pero creo que ahora podemos
hacerlo.

— ¿De que va, cariño? — JungKook acaricia una de sus mejillas y retira
un par de mechones de cabellos de su cara, atascándolos detrás de su
oreja.

— A ti... — Aclara su garganta — ¿A ti te gustaría tener cachorros? —


Sus mejillas se encienden y sus ojos tienen un destello que a JungKook
le encanta.

— Mm — Piensa — Pues en realidad creo que es algo en lo que me


gustaría saber tu opinión primero — Toma sus manos entre las suyas y
besa sus nudillos — Yo no seré el que lleve un cachorro nueve meses en
mi vientre.

— ¿P-Pero a ti te gustaría?
— Me encantaría, cariño, lo amaría si es algo que quieres hacer —
JungKook se acerca a besar sus labios.

Por naturaleza, JungKook quería cachorros, pero algo más dentro de él


le decía que no era algo necesario y que si TaeHyung no quería era algo
que debía respetar como su Alfa, amaba tenerlo a su lado y si eso era lo
único que tendría en un futuro, él estaría feliz con eso.

Los Alfas eran envidiosos y protectores, amaban tener descendencia


pero había algo aún más importante y para JungKook eso era TaeHyung.

— Entonces, felicidades — El azabache susurra.

— ¿Qué? — JungKook chasquea su lengua.

— Estoy embarazado, Koo — Susurra y siente las lágrimas picar dentro


de sus ojos, posa sus manos en su vientre en un ademán.

JungKook se recompone con TaeHyung aún en su regazo, su mandíbula


se aprieta y parece que contiene la respiración.

— ¿E-Es en serio?

— Lo es — Comienza a sorber su nariz — Lo es, Koo.

— Por la diosa Luna — Y JungKook sonríe y como siempre ilumina todo


a su alrededor — Mi amor... — Chasquea su lengua — TaeHyung...
tendremos un bebé.

— Si — El Omega besa sus labios — Lo tendremos.

JungKook lo tira de espaldas en la cama — ¿Como no nos dimos


cuenta?

— Creo que teníamos otras cosas en nuestra mente, Koo — Sus piernas
están enredadas en su cadera, sus tobillos encajados en su espalda —
Tengo dos semanas.

JungKook gruñó. Un gruñido profundo y grave que hizo que le temblaran


las piernas, se quedase flojo y sumiso al instante. Olisqueó de su cuello
hasta su pancita, donde se detuvo y recargó su cabeza.

— Chocolate.
— ¿Que dices, Alfa?

— Chocolate es eso lo que esta mezclado en tu aroma — Jeon ronronea


satisfecho — Chocolate puro.

— ¿Crees que será un bebé Alfa? — TaeHyung juguetea con su cabello


lacio, tranquilizándose cada vez que sus dedos atraviesan las hebras de
cabello.

— No importa; Alfa, Beta, Omega, unicornio... — JungKook besa el


hueso de su cadera — Lo amamos.

— Me pondré a llorar de nuevo — Kim susurra.

— ¿Tu estás bien? — Vuelve hacia arriba, mirándolo frente a frente —


¿Como te sientes?

— Estoy bien — El Omega envuelve sus brazos en su cuello — Me


siento feliz, Alfa, y un poco cansado.

— Bien — Besa su frente — ¿Que dice el médico?

— Todo está bien — Murmura, relajándose provocando que cierre sus


ojos — Aún ni siquiera es de él tamaño de un frijol, cualquier cosa
tenemos que ir con él.

— Bien — Lo coloca de costado y se abraza a su espalda, de cucharita


— ¿Quien sabe?"

— Jimin, Daven y Azahar — El calorcito de el cuerpo de su Alfa


comienza a arrullarlo — Jimin apostó con Azahar a que estaba
embarazado.

JungKook gruñe.

— Exacto — TaeHyung envuelve su mano con la suya — Yo tuve las


misma reacción.

JungKook suelta sus feromonas y envuelve al menor en su propia


burbuja de protección, una donde solo están ellos, ellos y su pequeño
futuro frijol.

— Mi cachorro — JungKook ronronea.


Cachorro, nuestro.

Protegemos a TaeHyung, más que nunca.

Nuestro, nuestro, nuestro.

Mi Luna, mi Omega, mi TaeTae.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 33
Los omegas.

Criaturas que crean, que dan luz y vida. Las únicas criaturas celestiales
que podían poner a un Alfa sobre sus rodillas. Los únicos que podían
hacer que un Alfa hiciera lo que quisiesen.

Cuando TaeHyung decidió seguir con su embarazo nunca se puso a


pensar lo que vendría con ello. No sabía mucho sobre las tradiciones de
los lobos. Su manada no había sido tradicional, por lo tanto no entendía
muy bien que era todo lo que conllevaba llevar dentro suyo al futuro
heredero.

Estaba sentado en el piso de la sala de estar, JungKook estaba detrás de


él, restregando su rostro en su hombro y marcándolo con su aroma una y
otra vez. Y como si no fuese suficiente incluso lo había cubierto con su
ropa. Estaba usando la playera del mayor- sin ningún abrigo pues la
calefacción siempre estaba puesta dentro de casa - el gorrito de
JungKook, el pantalón de JungKook, el cuál resbalaba por uno de sus
costados, incluso usaba los calcetines de JungKook.

— Iré al bosque — El rubio susurra cerca de su oído — Me gustaría


decirle a YoonGi sobre nuestro cachorro — Besa su mejilla
estrepitosamente — Si eso está bien para ti.

— Está bien — TaeHyung deja caer su cabeza en su hombro — Yo le


dire a tu madre, aunque ahora que lo pienso creo que ya lo sabe.

— Probablemente, a mi madre no se le escapa nada.


Alisa y Conrad nunca volvieron a Italia - donde se habían tomado el
tiempo de estar después de que el Alfa se retirara -. Después de que
JungKook y TaeHyung tomaran el poder, Conrad se había quedado para
ayudarles, explicando y dando su opinión en algunos aspectos.

Ninguno había mencionado su regreso a Italia y a JungKook ya le había


dejado de molestar tener a su padre cerca. Su madre se veía radiante y
sonriente y era lo único que al Alfa de la manada le importaba.

Su mudanza definitiva nunca se habló abiertamente pero cuando su


madre comenzó a remodelar una casa vacía a unas cuadras de la suya,
todos sabían que habían llegado para quedarse.

— Bien, Omega — Se coloca en pie y ayuda a que TaeHyung también lo


haga, lo acerca posesivamente hacia él y deja un casto beso en sus
labios, rozando sus narices juntas — Iré a caminar con YoonGi, volveré
lo más pronto posible.

— No te tardes — TaeHyung gimotea — Te necesito cerca de mi.

JungKook sonríe — Esta bien, mi Omega embarazado — El Alfa acaricia


su vientre aún inexistente sobre las capas de ropa.

El clima era frío, caían aún ligeros copos de nieve pero el clima estaba
tranquilo a diferencia de otras veces.

La nieve crujía bajo sus pies y su abrigo ya estaba cubierto de nieve.

YoonGi caminaba con él hombro a hombro. Ambos estaban cubiertos por


sus abrigos y escondían sus manos dentro de los bolsillos. Le gustaba la
tranquilidad del bosque, incluso si aún no era del todo seguro salir fuera
sin protección.

Cuando se había vuelto líder del congreso, la primera cosa que decidió
cambiar fue la guerra entre lobos y cazadores. No quería más sangre
manchando sus bosques. Quería un lugar tranquilo y quería volver el
país seguro para su Omega.

Claro que esto había sido difícil, la mayoría de cazadores se escondían


entre los bosques y era difícil encontrarlos - mucho más difícil llegar a un
acuerdo con ellos -.
— ¿Recuerdas como Einar estaba obsesionado con los cachorros? —
JungKook comienza la plática.

YoonGi relame sus labios y entonces sonríe.

— Quería que tú te emparejaras y tuvieras cachorros — El Alfa golpea su


hombro — Le hubiera encantado conocer a TaeHyung, lo hubiera hecho
tan feliz.

— Lo sé — JungKook muerde el interior de su mejilla — Se que nunca


hablo de Einar, pero quiero que sepas que siempre pienso en él.

— Era tu mejor amigo — YoonGi exhala aire.

— Lo era — El Alfa relame sus labios — ¿Puedes creer en lo que nos


hemos convertido?

— No — YoonGi toma una rama del piso y comienza a jugar con ella —
Eres el maldito líder de Noruega, tienes un Omega, tu padre ha vuelto a
la manada y no lo has querido matar aún.

JungKook deja salir una sutil carcajada.

— Hemos hecho las pases, no olvido lo que me hizo, pero puedo seguir
con mi vida — Se detiene un instante y recarga su peso en el tronco de
un árbol — Ahora más que nunca — Voltea a ver a su segundo al
mando.

— ¿A que te refieres?

— Mi Omega esta embarazado — No puede evitar sonreír.

— ¿Qué?

— Embarazado, YoonGi, seré padre.

YoonGi no contesta nada, en cambio se acerca a su espacio personal y


comienza a sollozar en su hombro.

— ¿Tendrás un cachorro?

— Lo tendré — JungKook abraza a su amigo por los hombros — Ahora


puedes dejar de llorar — Le da una palmada en su hombro.
— No — Deja salir un suspiro entre cortado — Seré tío.

— Todos serán tíos.

— Solo yo.

— No, en realidad toda la manda serán como tíos.

— Seré el padrino.

— Aún ni siquiera nace.

— Aseguro mi lugar.

— Bien — YoonGi se aleja y sorbe su nariz — Tengo qué decirte que


estoy saliendo con Jimin.

— Eso lo sabía ya — JungKook se encoge de hombros.

— ¿Como que ya lo sabías?

— Jimin le dijo a TaeHyung — JungKook agita sus pestañas —


TaeHyung no pudo aguantarse el secreto y me dijo a mi.

— ¿Y que opina el Luna?

— Le agrada, piensa que ya te habías tardado en preguntarle.

YoonGi iba a hacer un comentario gracioso de cómo JungKook también


se había tardado en confesarse a TaeHyung pero en ese momento de
entre los árboles se asomó un ciervo.

Apenas se veía la cabeza entre los troncos de los árboles, pero su


cuerpo era enorme y apenas podía camuflarse entre las hojas, sus patas
estaban enterradas en la nieve y sus orejas se movían percibiendo los
sonidos; ambos sabían que debían quedarse completamente quietos o lo
ahuyentarían.

JungKook agudizó sus sentidos de Alfa sin pensarlo; sus sentidos


asomándose dentro de su parte humana.

— Es grande — YoonGi susurra para el Alfa.


El lobo de JungKook comenzó a gruñir, pidiendo salir, morder, cazar y
correr.

Venado grande.

Para TaeHyung, para Omega.

TaeHyung necesita comida, necesita alimentarse.

Bebé necesita comida también.

Proveemos para Luna, Luna nos ama.

La ropa de JungKook comenzó a estirarse hasta romperse y antes de


que YoonGi pudiera decir algo, corrió con todas sus fuerzas y saltó en el
aire, cayendo en cuatro patas.

El venado comenzó a correr por el bosque y JungKook lo siguió por


detrás, las palabras TaeHyung y Bebé y comida, nublando su vista.

Por que maldita sea, JungKook iba a proveer para su familia, iba a
cazarle un venado y mostraría cuan buen Alfa puede ser.

— ¡JungKook espera! — YoonGi gritó deshaciéndose de su ropa —


¡Podemos cazarlo juntos Alfa estupido! — Se tropezó con sus pantalones
y cayó en la nieve — Maldita sea — Masculló — ¡Ya voy!

El hombre secó sus botas mojadas en él tapete de la entrada, había una


tormenta de nieve afuera y apenas había podido volver del mercado.

— ¿Alguien te vio? — Fue lo primero que su esposa preguntó.

— No — El cazador retiró su abrigo de su cuerpo y lo colgó en el


perchero detrás de la puerta.

La cabaña estaba caliente y hoy después de mucho tiempo habían


podido conseguir dinero para comprar comida, la tormenta había
ahuyentado a los animales y no habían podido cazar por su cuenta.

Descolgó su mochila y sacó de dentro la carne fresca que había


comprado, estaba envuelta en periódico y había apestado la cabaña a
sangre y animal muerto.
Su esposa tomó la carne en manos y la llevó hacia la cocina - que
aunque era pequeña, contaba con todo lo necesario -.

— Me recostare un rato, me estoy volviendo viejo para esto.

La Omega asintió y comenzó a desenvolver el periódico del pedazo de


carne, dispuesta a comenzar con la comida.

Al principio no presto atención al periódico, lo dejó a un lado y sacó lo


necesario para cortarla en trocitos y sazonarla.

Se acercó a donde dejó abandonado el papel y lo arrugó entre sus


manos, lo iba a tirar al cubo de basura pero entonces vio un rostro como
un flash en sus ojos. Lo dejó caer por la impresión.

Volvió a tomarlo con manos temblorosas y lo desarrugó lo mejor que


pudo.

La fecha.

El título.

La fotografía, un rostro conocido, una persona querida, cachorro, su


cachorro en los brazos de alguien, su cachorro... ¿líder de Noruega?

Estaba tendido en el sillón y Alisa estaba acariciando su cabello, le había


confesado que estaba embarazado y ella le había confesado que ya lo
sabía - se había hecho la sorprendida pero TaeHyung le había dicho que
no había necesidad de eso -.

Habían llorado juntos mientras tomaban chocolate caliente.

Estaban empezando una nueva etapa de su vida y lo estaban haciendo


juntos, como familia.

— Extraño a mi madre — TaeHyung confesó, su cabeza aún recargada


en el muslo de Alisa, no sabía si era por lo vulnerable que estaba pero
pensar en su madre y pensar en que comenzaría algo nuevo; algo nuevo
en su vida, le ponía mal no tenerla cerca - ni a ella ni a su padre -.

— Lo sé, cariño — Alisa pasó sus manos por su largo cabello, tomando
mechones entre sus dedos y soltándolos de vuelta para repetir el
proceso — Puedo imaginármelo.
Una lágrima silenciosa se derramó por su lagrimal. La detuvo antes de
que Alisa pudiera verla.

— Gracias por estar aquí, Alis, significa mucho para mi.

— Ya eres como un hijo para mi — TaeHyung se endereza en el sillón y


besa su mejilla.

— Gracias — Su rostro decae pero se recompone cuando escucha un


bullicio de gente a fuera de la puerta, voltea a ver a la Omega en
sorpresa.

— ¿Qué está pasando? — Pregunta, poniéndose en pie y colocándose


las sandalias.

Aplausos y gritos retumban del otro lado de la pared, y TaeHyung frunce


su ceño cuando escucha la puerta de la entrada ser golpeada.

— TaeHyung ponte detrás de mi — Alisa lo toma del brazo y lo pone


detrás de ella, protegiéndolo.

Ambos caminan pegados uno con el otro y Alisa abre la puerta de un


jalón.

Frente a la casa, yace tendido un venado de cola blanca, la garganta la


tiene destazada como si hubiera sido mordido con fuerza del cuello y
arrastrado hacia su inminente final.

A un lado del ciervo, hay un pequeño conejo blanco... muerto.

— No otra vez — TaeHyung susurra detrás de Alisa.

Se abre pasó detrás de la mujer y se queda atónito en el pórtico de la


casa.

A mitad de la calle un lobo blanco y un lobo negro están sentados en


cuatro patas, hombro a hombro.

Cuando lo ven las orejas del lobo blanco se alzan, como si estuviera
alerta, como si lo único que pudiese escuchar fuera él latido de su
corazón.

Bum, bum, bum.


El sonido ensordecedor del corazón de ambos retumbaba en sus oídos,
como el pitido molesto de un silencio infinito.

Los hocicos de los lobos se alzaron en el aire, inclinaron la cabeza y


mostraron su cuello, dejaron salir un aullido.

Un aullido hacia el Luna.

Uno casi igual de cargado de emoción como los primeros lobos habían
hecho hace años, para una Luna diferente, pero mostrando la misma
devoción.

Todos dejaron ver su cuello e hicieron una reverencia para él.

Su Alfa caminó hacia él aún en cuatro patas y TaeHyung se dejó caer de


rodillas para abrazarlo.

Sintió escalofríos recorrer su espalda, sus vellos se erizaron y se sentía


conmocionado.

— Alfa — Susurró en su dirección, acercando una mano para acariciar su


blanco pelaje.

Luna.

Mira todo a tu alrededor.

Esto es tuyo.

Es nuestro.

Para ti.

— ¿Qué estás haciendo, JungKook? — Se abrazo al cuello del lobo y


JungKook lamió su mejilla, expulsando aire de su nariz.

— TaeHyung creo que todos ya saben — Alisa dijo en voz baja detrás de
ellos — Saben que cargas contigo al futuro heredero.

— Es él — La mujer susurra para su esposo.

El hombre bebía de un vaso y analizaba de nuevo la fotografía.


— No puede ser.

— Ahí lo dice, EunSeom, es él — Su esposa mordisquea sus uñas —


Está vivo.

JungKook se había transformado y había caído a sus brazos, Conrad se


había llevado al venado y al conejo y había dicho que "Como un buen
Alfa, haría una buena cena para el Luna."

— ¿Un venado Koo? — TaeHyung gateó hasta su regazo.

JungKook había tomado una ducha y ahora estaba sentado en la orilla


de la cama, con el embarazo TaeHyung se sentía más seguro estando
en casa, rodeado de JungKook, JungKook, JungKook. Nunca había sido
un Omega co-dependiente pero con sus hormonas a tope, quería al
mayor a su lado todo el tiempo y quería que lo tocara y que le diera
mimos y que lo besara.

— Un venado, Omega — Dejó que TaeHyung lo abrasase como quisiese


— Y un conejo, un pequeño regalo de YoonGi.

— Creí que eso solo se hacia en el cortejo — Besa la piel detrás de su


cuello — Ya no me estás cortejando Koo, incluso tendremos un bebé.

— El cortejo nunca acaba, mi amor.

— ¿A que te refieres? — Kim encaja su barbilla en su hombro.

— Nunca dejo de cortejarte, siempre proveo para ti, siempre te cuido, no


por que estemos enlazados eso cambiará — JungKook lleva una de sus
manos a sus labios y deja un beso ahí — Te trato como un rey.

— Basta, Koo — TaeHyung gimotea y golpea su hombro — La manada


ahora sabe.

— La manada ahora cuida de ti también, te agobiarán con regalos y


comida.

— No quiero más animales muertos en mi jardín — Niega — No más de


eso.
— Creo que los Alfas han salido a cazar — El Alfa se sienta por completo
en la cama — Si alguien te trae algo más grande que un venado tendré
que salir a cazar de nuevo.

— JungKook, no — TaeHyung niega.

— Si.

— No — El Omega forma una mueca de asco.

— Nadie provee cosas más grandes que yo.

— JungKook.

— Solo yo te traigo un venado.

— JeonGguk.

— Un oso, tendré que cazar un oso.

— Debemos ir a la ciudad — Su Omega comienza a colocarse el abrigo,


hay una tormenta de nieve fuera, pero ella no puede esperar más.

— Es peligroso, no podemos, no hemos estado en ese lugar por más de


cuatro años — El cazador intenta detenerla — Por favor, cariño, también
quiero entender lo que sucede.

— Quiero verlo — Lágrimas de desesperación inundan sus ojos — Es mi


hijo.

— Lo sé, lo sé — El cazador toma las manos de su esposa entre las


suyas — Es mi cachorro, quiero verlo también, pero no sabemos que es
lo qué pasa, ni siquiera sabemos como ha llegado hasta ahí — Su
esposo la toma de la cintura — Pueden tenerlo contra su voluntad, está a
lado de un Alfa, no sabemos quién es.

Su esposa gimoteó entre sus brazos.

— No me agrada ese Alfa — EunSeom susurra.

Tocaron la puerta, una, dos, tres veces y de ahí hubo silencio.


TaeHyung se levantó del sillón, su Alfa estaba enredado entre sus
piernas.

— ¿Det er Jimin? — [¿Será Jimin?]

— Mm — JungKook se quejó adormilado — No, se supone que tenía que


ir a hacer inventario.

Estaba a punto de anochecer, JungKook se había acurrucado a su lado


todo el resto del día y había pedido que les llevasen la comida a la casa.
TaeHyung no se quejaba.

Abrió la puerta y frente a él, se extendía una larga fila de lobos y


personas, todo en una mezcla.

— Hallo — Sonrió con amabilidad y frotó sus brazos cuando el frío aire
golpeó su cuerpo — ¿Noe skjer? — Preguntó al ver todos los rostros.
[¿Sucede algo?]

En frente de la fila estaba una señora en su mediana edad, consigo


llevaba una cacerola cubierta con folio y sobre ella cargaba una pequeña
caja; su nombre era Anne, la había visto un par de veces antes. Era
agradable y siempre que lo veía sonreía para él.

— Koo puedes venir un segundo — TaeHyung llamó a su Alfa el cual aún


estaba recostado en el sofá.

El Alfa de la manada se coloca detrás de él y sin aún notar a las


personas frente a su puerta, envuelve el vientre de su Omega entre sus
manos y besa su cuello.

— ¿Que sucede? — Susurra en su oído.

TaeHyung pasa saliva audiblemente — Nuestros lobos, están todos aquí


— Apunta.

— Vi kom for å legge igjen et par gaver til deg, Luna — La señora hace
una leve reverencia para ambos y le entrega la cacerola a TaeHyung.
[Venimos a dejar un par de regalos para ti, Luna]

— ¿Que dijo? — JungKook susurra para su Omega.

— Han traído regalos, para mi.


Cajas, charolas de comida, ropa, animales... muertos; todo eso y más fue
depositado en la entrada de su casa, todo envuelto en papel para regalo.

Sobre los animales, JungKook había saltado como un orgulloso cuando


había notado que todos habían cazado pequeños animales para él;
desde conejos hasta ardillas, e incluso un pequeño lobo - apenas un
cachorro - había dejado una lagartija destazada frente a sus pies.
TaeHyung nunca admitiría que eso había sido tierno.

Seguía sin entender esa tradición. Ni tampoco entendía de dónde


sacaban tantas ardillas.

— JungKook ayúdame a meter todo esto en la casa — Arrastró una caja


hasta la entrada, pesaba y a penas podía levantarla, no iba a esforzarse
en hacerlo.

— Veo que ya has recibido visitas — Jimin dice detrás de él, recargado a
un lado de una de las cajas.

— Minnie, que bueno que llegas — TaeHyung limpia sus manos en su


pantalón — Han dejado comida, regalos, cosas que no entiendo, han
llenado mi maldito jardín con animales muertos — Dice agitado,
frunciendo su ceño — No necesito tanta comida.

Jimin ríe — Bienvenido al mundo de los lobos, Lunita — Se sienta sobre


una de las cajas y comienza a desenvolver una de las cacerolas — Mmm
— El Beta aspira — Pastel de chocolate.

— Jimin deja eso — Llega hacia él a trompicones, cuidándose de no


tropezar con alguna caja o cacerola... o algún animal destripado.

— ¿Dónde está tu Alfa?

— Está ocupado pavoneándose por ahí — Se cruza de brazos — Se


encargará de los animales — El Luna voltea a ver a su Alfa el cuál trae
puesto unos guantes de goma y está recogiendo, junto con YoonGi, los
animales.

— Ayúdame — TaeHyung hace pucheros para su Beta — Por favor, por


favor, por favor.
— Esta bien — Jimin se coloca de pie y abraza a su amigo — Espero
que estés listo para las demás visitas.

— ¿¡Más visitas!?

— Oh claro cariño, esto sólo es el comienzo — Jimin se deshace en una


carcajada.

Salieron de la cabaña, del lugar que se juraron nunca volver a salir.

Llevaban ropa en sus mochilas y comida para el viaje.

Era una caminata larga hacia la ciudad, llena de caminos cubiertos por
nieve y el peligro inmenso de cruzarse con cazadores... con el congreso.

Su esposa no era el problema, ella era un lobo puro, pero él... él no


pertenecía al mundo de los lobos.

Cuando por fin arribaron a la ciudad, las cosas eran diferentes, la gente
les pasaba de largo y ni siquiera los volteaban a ver, nadie les miraba
raro, aun nadie se había acercado a atacarlos.

Llegaron hacia su destino.

El gran edificio con letras plateadas «Congreso de Noruega»

Estaba rodeado por gente trajeada, la entrada estaba cubierta por un


guardia, lograron abrirse paso hasta la recepción del edifico.

Su esposa logró llegar hasta un escritorio, a él lo habían detenido en la


entrada cuando no pudieron percatar ningún olor en él.

Su esposa dejó caer su bolso y corrió, azotando sus manos en la madera


del escritorio, se hizo notar.

— Necesito hablar con TaeHyung Kim, ahora.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 34
— Ven aquí — JungKook estiró ambas manos hacia su Omega.
Era tarde y ahora podían tomarse el día para ambos, el Alfa había
preparado la bañera de la habitación con jabón con olor a fresas y había
preparado un par de aperitivos y bebidas, una copa de vino para él y una
limonada para su Omega.

Él ya estaba dentro de la bañera y TaeHyung se había tomado el tiempo


de atar su cabello en un moño rápido antes de entrar.

El agua de la bañera estaba caliente, enfriándose bajó el cuerpo del Alfa,


las velas aromáticas que TaeHyung había colocado por todo el baño
escondían el olor de ambos, el olor a vainilla relajaba los músculos del
menor y de igual manera, a JungKook, quien había descansado sus ojos
mientras TaeHyung se preparaba para entrar.

El Luna tomó sus manos y dejó que lo ayudase a entrar, a penas sus
tobillos tocaron el agua sus vellos se erizaron. Ambos estaban desnudos,
pero no tenían intención de tocarse sexualmente, el ambiente era
vulnerable, era un momento de caricias y susurros en el oído.

JungKook se sentó primero y esperó a que TaeHyung se sentase frente


a él, con su espalda pegando en su pecho, su cabeza recargada en su
hombro derecho.

Jeon envolvió sus brazos en su cintura bajo el agua, posando ambas


manos protectoramente en su vientre, moviendo sus manos sobre la
suave piel de vez en cuando, acariciando el bultito inexistente pero
pronto presente.

— Amo esto — TaeHyung susurró, cerrando sus ojos y soltando un


suspiro de satisfacción — Podría quedarme aquí horas.

— Podríamos hacer eso — JungKook susurra de vuelta, cerrando por


igual sus ojos, aspirando el aroma de su Omega, el cual ahora que lo
tiene cerca se intensifica y lo hace querer repartir besos por toda la
extensión de su rostro.

El día no había estado agotador, pero si habían recibido muchas visitas,


demasiadas visitas.

Habían venido manadas vecinas con regalos y comida, mucha comida,


comida como para alimentar a la manada entera.
Se había corrido la voz y al siguiente día, TaeHyung tenía a más de
cincuenta personas dejando ofrendas y flores en su jardín.

Se había negado a aceptar más conejos muertos, lo cuál había obligado


a JungKook a prohibir la caza de animales por un tiempo.

— Jimin está preparando una møte, para celebrar la venida del bebé —
TaeHyung comentó. [reunión]

— ¿Una que?

— Una reunión, tú sabes, esas reuniones que hacen y todos traen


regalos y cosas para bebés mientras charlamos y comemos panquecitos
— Lleva una de las manos de su Alfa a su boca y mordisquea sus dedos
juguetón.

— ¿Como te sientes con eso? — JungKook besa su cuello —


Probablemente invitará a gente de el congreso.

— Estoy bien con eso, solo que ya no quiero más regalos, si seguimos
así no podré comprarle cosas a mi bebé por mi cuenta — El Omega
suelta un quejido cuando JungKook llega a la marca y comienza a
lamerla y chuparla bajo su boca.

— Prohibiré los regalos si eso quieres Omega, tu solo dime y lo haré —


Gruñe cuando el olor del menor llega hacia él. Dulce y excitación
mezclados.

— Bien — TaeHyung envuelve una de sus manos con la de su Alfa,


enlazando sus dedos juntos — Mierda, JungKook — Suelta en un
lloriqueo cuando su Alfa le propina una mordida a su cuello, a penas
encajando los dientes en la piel.

— Lo siento — El Alfa de la manada susurra en su dirección,


disculpándose por algo que no dejará de hacer — Hueles tan adictivo,
tan mío — Relame sus labios y comienza a dirigir una de sus manos a
uno de los muslos de TaeHyung, rozando por donde su pene descansa,
semi-erecto — ¿Quieres cariño?

El Omega no contesta, en cambio gimotea y no transmite el mensaje


claro para su Alfa.
— Solo si quieres, mi amor, tengo que oírte decirlo — Masajea su vientre
bajo sus manos.

TaeHyung asiente — Si quiero — El Omega baja la mano de su Alfa


hacia su ereccion — Solo tócame, Koo, por favor.

— Esta bien — El mayor besa su mejilla antes de empujar quedamente a


su Omega hacia adelante, abriéndose paso para colocarse de pie. El
agua escurre por su pecho cayendo en cascada hacia sus muslos y el
azabache puede jurar que su boca se hace agua.

El Alfa lo pone de pie — Vayamos a la habitación, Luna — Besa su


hombro — Es más cómodo para ti.

No espera respuesta y ya está sacando a TaeHyung del agua, usando su


fuerza de Alfa para tomarlo en brazos estilo nupcial, su Omega gime ante
la impresión.

El rubio abre la puerta con agilidad y de un momento a otro está


colocado a TaeHyung sobre el colchón mullido, triándolo de espaldas,
dejándolo expuesto bajo su atenta mirada.

El Omega deshace su rodete y deja que su ondulado cabello caiga en su


rostro. Su Luna sabe perfectamente que tiene una obsesión con su
cabello largo. El día en que TaeHyung lo cortase, JungKook no volvera a
ser el mismo.

— Mi precioso Omega — JungKook sonríe mostrando sus blanquecinos


dientes, achinando sus ojos hasta el punto de no poder verlos — Mi Luna
embarazado.

Gatea en la cama hasta estar a su lado y se coloca entre sus piernas,


comenzando a mordisquear sus labios, llevándose un sabor dulce a su
paladar.

Está rozando ambas erecciones juntas mientras deshace a TaeHyung a


besos bajo suyo, su Omega tiene encajados sus tobillos en su espalda
baja y aprieta su cadera entre sus muslos regordetes.

Tiene a TaeHyung justo donde le gusta y como le gusta y JungKook no


podría ser más feliz. Si lo fuera estaría teniendo un ataque al corazón del
amor que contiene, jamás imagino amar a alguien así, amar a alguien
como ama a su Luna.

JungKook enlaza sus dedos juntos y siente una corriente eléctrica


recorrerle desde la base de su nuca hasta su espalda. La Luna y el Sol
tomándose de las manos y consumiéndose juntos formando un eclipse
de besos lentos y estocadas fuertes y delirantes.

Después de encontrarse satisfecho con el color que ha dejado en los


labios de su Omega, se abre paso y abre las piernas de TaeHyung, lo
habría preparado con anticipación pero su Luna le había susurrado entre
gemidos que quería sentirlo ahora y ya. JungKook habría renegado pero
justo la noche anterior estaban en las mismas condiciones así que el
menor seguía abierto para él.

Entró en su Luna con una estocada profunda, ambas mandíbulas se


ensancharon y se deshicieron entre gemidos, sus voces colgando en un
hilo, su Luna apretando sus dientes del placer, provocando que su
mandíbula se marque en su fino rostro, sus ojos verdes como los árboles
rodando hacia la parte trasera de su cabeza, sus muslos blancos y
delicados como la porcelana temblando por las olas eléctricas que su
Alfa le provoca con cada estocada, con cada golpe eficaz en su próstata.

JungKook hizo que su estómago se contrajera y se sintiera explotar en


segundos, sintiendo un cálido cosquilleo avisando que estaba a punto de
correrse. El Alfa comenzó a susurrar palabras alentadoras y cálidas
contra su cuello, confesándole lo embelesado que estaba con él, lo
enamorado que se sentía. Siguió con el ritmo constante hasta que
JungKook salió de dentro de él y junto ambas erecciones, masturbado a
ambos al mismo tiempo.

Ambos explotaron juntos, gruñendo y soltando palabrerías contra la boca


del otro. Su Alfa cayó rendido sobre su pecho, limpiando su mano en el
edredón.

— Te amo — Soltó mientras envolvía sus manos detrás de su espalda,


acercándolo hacia él.

El menor se sentía sin aliento, su caja torácica bajaba y subía con


rapidez, había perdido el habla con la intensidad de su orgasmo. Le tomó
un momento recuperarse.
— También te amo, Alfa.

TaeHyung comenzó a acurrucarse bajo su toque, ronroneando del gusto,


abrazando con fuerza a su Alfa, exigiéndolo.

— Mío — Fue lo ultimo que TaeHyung dijo antes de cerrar sus párpados
pesados.

— Omega exigente — Negó y besó su cien.

TaeHyung volvió a abrir los ojos, preparándose para reprender a su Alfa,


no pudo hacerlo. El móvil de este tembló en la mesita de noche antes de
que pudiera hacerlo.

Sonó una, dos, tres veces y después la pantalla se apagó.

JungKook iba a estirarse a revisar pero TaeHyung se lo negó.

— No, Koo— Lo abrazó con más fuerza — Luego.

— Esta bien — JungKook vuelve a prestarle su total atención y


TaeHyung sabe que está siendo mimado. Pero culpa a su embarazo, él
quería a su Alfa solo para él, más después de hacer el amor.

El Alfa de la manada comenzó a repartir besos por la extensión de su


rostro, besando sus párpados y mejillas, siendo mimoso tal como su
Omega exigía.

El teléfono volvió a vibrar y provocó que JungKook se detuviera.

TaeHyung gruñó molesto. Lloriqueo cuando el mayor tuvo la intención de


pararse.

— Mi amor, solo veré quien es, ahora vuelvo a tu lado — Besó


cortamente sus labios y se puso de pie. Kim resintió su calorcito cuando
se separó.

JungKook tomó el teléfono entre sus manos, frunció su ceño cuando


reconoció los primeros dígitos. Era un número del congreso.

Contestó.
— Señor Jeon — Dijeron al otro lado de la línea — Lamento llamarlo sin
previo aviso — Se escuchó un revoloteo de voces detrás, gritos
incesantes y susurros que no podía distinguir — Tenemos un problema.

Relamió sus labios y volteó a ver a su Omega, estaba ya debajo de las


cobijas, acurrucándose a sí mismo — ¿Que sucede?

— Bien... ahm... en realidad no se como decirlo — La voz sonaba


temblorosa.

JungKook amenazó con gruñir, su estómago se hizo un nudo.

— ¿Que diablos sucede?

— Hay unas personas aquí — Se escucha gente borboteando en


noruego — Exigen ver al Luna, no han querido decir nada más.

— ¿Lobos?

— Es una Omega y un cazador — Contestan firmemente — Traen


mochilas, los hemos registrado.

— Bien — JungKook bufa — Esta bien, no haga nada sin mi permiso,


solo manténganlos retenidos.

Colgó la llamada, apretó el móvil con fuerza entre sus manos.

— ¿Koo? — Su pequeño Omega susurró — Alfa, me arde la mordida.

JungKook aspira aire y vuelve a la cama con su Omega, quien está a


punto de comenzar a llorar.

— Hey — El Alfa lo envuelve entre sus brazos — Lo siento, mi amor,


está bien.

El menor sorbe su nariz — ¿Estás molesto?

— Tenemos un problema — Marca a TaeHyung con su aroma, dejando


salir sus feromonas que sabe muy bien tranquilizan a su amor — Acabo
de colgar con el congreso, te están buscando.

— ¿Qué? ¿Quien?
— No han podido decirme quiénes son.

— ¿Es malo?

— Aún no lo sé — Lo separa de su cuerpo — Tendré que ir.

— Tendremos que ir — TaeHyung corrige — Si tú vas, también tendré


que ir.

— No — Niega — No Omega, no quiero que vayas.

JungKook se pone en pie y se abre paso hacia el baño, TaeHyung lo


sigue por detrás.

— Iré, JeonGguk — El Luna lo detiene de un hombro — Es a mi a quien


buscan.

— No — Niega — Es por esa razón que no quiero que vayas. Puede ser
malo TaeHyung, no lo sabemos.

— JungKook — Se cruza de brazos.

— Mi amor, por favor — Se acerca hacia él y toma sus manos — No


quiero ponerte en riesgo, menos ahora.

— Lo entiendo — TaeHyung besa sus nudillos — Y te agradezco que


quieras protegerme cariño, pero todo el Congreso estará ahí, nada malo
me pasará, puedo solucionar esto.

— Esta bien — Acepta sin embargo TaeHyung lo puede sentir inquieto a


través del lazo — Llamaré a Azahar y a Jimin, iremos ahora.

— ¿Ahora? — El Omega restriega su rostro — Dritt, jeg trodde det ville


være lettere å drive en nasjon — [Mierda, creí que sería más fácil
gobernar una nación]

Los tenían dentro de una sala, había un cómodo sillón gris y frente a este
un par de vasos y una jarra de agua.

EunSeom agradecería la atención si es que no lo hubieran atado de


manos. Lo consideraba un acto de discriminación por ser un simple
mundano.
Su esposa al menos estaba tranquila sentada en el sillón, descansado
sus ojos después de un largo viaje por el bosque.

Les habían prohibido la salida, un hombre tripudo les estorbaba el paso,


frente a su pecho descansaba una intimidante Ak-47, que mantenía a
EunSeom tranquilo en su lugar.

Se asomó por la ventana, la cual hacía de pared por toda la habitación y


permitía ver hacia afuera. Nevaba tranquilamente y podía ver el tránsito
de gente en la ciudad.

Gente paseando en familia, Omegas, Alfas y Betas comprando y


cenando en los restaurantes.

Solo podía pensar en dos cosas:

• Ver a su cachorro.

• Matar al Alfa que se atrevió a ponerle una mano encima.

Azahar cargaba una caja cuando llegó a su casa.

Había tomado una ducha rápida y estaba preparado para hacer el largo
viaje hacia la ciudad. Aún le daba picazón pensar en poner un pie ahí.
Todavía no podía caer en cuenta en que ese lugar ahora le pertenecía.
Que ahora era el Luna de todos, no solo de una pequeña manada en
Noruega.

Su Alfa aún no terminaba de alistarse.

— Te he traído un regalo — Azahar hizo una pequeña inclinación de


cabeza antes de entrar a su casa.

— Oh — Le abrió el paso — No era necesario, Azahar.

El Alfa le entrega la caja y se hace a un lado, tomando el lugar


correspondiente como la seguridad del Luna.

— Sabes que eso no es necesario, Azahar, la casa está perfectamente


segura.

— Por si acaso.
TaeHyung no insistió más y abrió la puerta de nuevo cuando fue tocada
por segunda vez.

Lógicamente era solo Jimin, quien al igual llevaba una caja envuelta en
papel de regalo.

— Lo sé, lo sé — Jimin le azotó la caja en el pecho — Estás harto de los


regalos, pero a diferencia de los demás, yo te traigo algo útil.

El Beta entra con total libertad a la casa y Azahar rueda sus ojos cuando
lo ve.

— Más respeto hacia el Luna — Susurra hacia el Beta.

— Azahar — Jimin achina sus ojos hacia él — Básicamente soy el


segundo al mando después de TaeHyung, puedo tratarlo como mi igual.

— No — Azahar niega.

— Si.

— No.

— Chicos basta — El Luna se sienta en el sillón y comienza a


desenvolver los regalos.

Primero tomó el de Azahar.

Quitó el papel y abrió la caja de cartón.

Dentro habían varias cosas.

Unas pequeñas botas de nieve y un par de biberones para su bebé,


acompañado de un par de camisetas de casi todos los colores.

También habían un par de cosas para él, un collar hecho a mano, del
centro colgaba un... diente de algún animal.

— No puede ser — Casi se hecha a llorar.

— JungKook prohibió la caza — Azahar avisa — Así que he cazado un


zorro y he hecho un collar con sus dientes.
— Esto es... demasiado — TaeHyung aprieta la joyería entre sus manos
— Gracias Azahar.

— Sabía que te gustaría — El Alfa se pavonea.

— Bien — Hace la caja hacia un lado y toma la de su Beta en brazos.


Esta es un poco más pesada y se escucha que dentro hay varias piezas.

La agita.

— Te encantará — Jimin comienza a pavonearse de la misma manera


que Azahar.

TaeHyung abre la caja con cuidado y de dentro saca un par de piezas de


plástico y un botecito que tiene forma de biberón.

— Es un extractor de leche — Anuncia y sus mejillas se encienden al


instante — Te dije yo doy cosas útiles.

— No tengo pechos, Jimin.

— Te crecerán — El Beta forma una mueca hacia su amigo —


Conocimiento general de los lobos, TaeHyung, de verdad te prestaré mi
libro de biología.

TaeHyung rueda sus ojos — Si sabía eso Jimin, solo que no había caído
en cuenta aún, que eso pasará.

Azahar se acerca a Jimin y le suelta un zape en la nuca.

— ¿Cuando respetarás al Luna?

— Blah — Saca su lengua hacia Azahar como un niño.

El Alfa de la manada baja por las escaleras en ese momento, su Omega


está sonrojado hasta el cuello. Frunce su ceño.

— ¿Jimin que le haces a mi Luna?

— Nada — El Beta pestañea hacia él.

— Han traído regalos — El Omega de la manada anuncia.


— Mmm — JungKook se sienta a su lado y revisa las cajas, no presta
atención ni al estractor de leche, ni a las tiernas botas de nieve; su Alfa
toma el collar entre sus manos — Esto es... un diente.

— De un zorro — Azahar dice — Pueden agradecerme luego.

— ¿Has hecho un collar con dientes? — JungKook dice sorprendido. Su


Alfa se pone celoso, TaeHyung lo siente a través del lazo.

— Amor...

— Te ha hecho un collar — Dice abatido.

— Esta bien, Koo — Kim besa su mejilla — Tú me diste uno de estos —


El Omega enseña su anillo anular, el cuál muestra su autoridad, amaba
su anillo, no podía evitar sonreír cuando lo veía.

— Ha hecho un collar con sus manos — El Alfa forma un puchero —


Tendré que hacer algo así.

— No, cariño, yo estoy bien — Intenta reconfortarlo.

Jimin se acerca con pasos lentos hacia Azahar — Has golpeado su


orgullo de lobo — Susurra.

— ¿Me acabo de meter en problemas cierto? — Azahar susurra de


vuelta, comenzando a sudar.

— Oh querido Azahar, JungKook te gruñirá ahora cada vez que te vea.

En camino hacia la ciudad, el orgullo de JungKook había vuelto.

— Mi amor — JungKook ronronea en su cuello — Mío — El Alfa reclama,


dejando una de sus manos en uno de sus muslos — Mi Luna.

— Si — TaeHyung asiente riendo — ¿Tengo a tu cachorro dentro


recuerdas?

— Lo recuerdo — Huele protector y posesivo — Yo los protejo.

— Lo haces.

— Fui tan bendecido contigo — Se separa — ¿Como pudiste elegirme?


— Por que te amo y eres mi destinado — TaeHyung se acomoda en el
asiento, a diferencia de la última vez que estuvo cerca de la ciudad, esta
vez no se siente tan ansioso y con ganas de vomitar. Esta más tranquilo
a pesar de que no sabe lo que le espera.

Estaba a una semana de cumplir oficialmente un mes de embarazo y


agradecía que los vomitos hubieran cesado. Por ahora los únicos
síntomas que tenía era su dependencia emocional que últimamente tenía
con JungKook y las imparables ganas de reclamar a su Alfa todo el
tiempo.

Mira fuera de la ventana el resto del viaje, Jimin iba delante del auto con
Azahar y mantenían una charla amena.

Pasaron enormes bosques llenos de nieve, en algunas partes la nieve


caía con más intensidad y en otros tramos incluso paraba por un
instante, Noruega era fría pero la calidad y amor que ofrecía calentaba el
corazón de cualquiera.

— ¿Quieres que encendamos la calefacción? — Jeon pregunta a su


lado.

— Esta bien, Koo — El Omega sonríe para él.

Los edificios comienzan a asomarse a través de las montañas de nieve


después de una hora de viaje, estaba anocheciendo y las luces
encendidas de la ciudad ofrecían una hermosa vista.

Su pierna comenzó a subir de arriba a abajo cuando entraron a la ciudad


y las enormes tiendas y casas comenzaron a rodearlo, JungKook detuvo
el rebote de su pierna.

— Tranquilo, amor.

TaeHyung asintió.

Jimin pidió que los dejasen entrar hacia él estacionamiento del edificio
del Congreso, a pesar de que era de noche aún habían personas
paseando por las calles y el revoloteo se armaría si veían a JungKook o
a TaeHyung. El Luna ya estaba lo suficientemente estresado como para
pasar por eso.
Azahar estacionó el coche frente al elevador del lugar, ahí también
aguardaban más personas trajeadas y una señora que sostenía una
libreta contra su pecho.

Jeon abrió la puerta para él.

Azahar cambió su aura y se pegó a la espalda de ambos de misma


manera que Jimin, y juntos avanzaron hasta estar frente al tumulto de
hombres trajeados.

— Luna — Lo saludaron primero, haciendo una leve reverencia antes de


tomar su mano y besar su anillo anular.

— Alfa Jeon — Para JungKook inclinaron la cabeza y estiraron sus


manos para darle un apretón.

La única mujer en el grupo se apegó a ellos y los dejaron subir hacia el


elevador primero seguido por los guardias, ya dentro la señora comenzó
a hablar explicando la situación lo más detalladamente posible.

— Tenemos al cazador atado de manos, la ley de Noruega no nos


permite acercarnos hacia la Omega — Terminó de decir cuando el
elevador se detuvo en un quinto piso — Aún no han querido decir nada.

Comenzaron a avanzar por un angosto pasillo blanco, habían oficinas a


cada costado y TaeHyung comenzaba a percatar algo conocido, no sabía
lo que era pero hacía que su corazón diera un vuelco.

Vomitaré de nuevo.

Mierda, mierda, mierda.

— Tenemos guardias de ambos lados de la puerta, están desarmados


así que no les harán daño — La Omega se detuvo frente a la puerta del
fondo del pasillo — Entren cuando estén listos.

TaeHyung comenzó a agitarse y JungKook lo notó al instante.

— Luna — Su Alfa tomó su cintura con fuerza — Luna, tienes que


respirar.

Sus manos comenzaron a temblar al igual que sus piernas, su


respiración era irregular.
— J-JungKook.

— Hey — El Alfa lo tomó de sus costados — Mírame, cariño, estamos


bien.

TaeHyung parpadeo repetidas veces hasta que pudo apagar la


sensación dentro de su pecho. Su corazón aún latía rápido pero
JungKook sosteniendo su cintura con seguridad era reconfortante.

— S-Si, lo siento — Agita su cabeza y aspira aire — Lo siento.

— No te disculpes — El Alfa de la manada besa su mejilla — Estas bien.

Sus manos siguen temblando pero se encuentra mejor.

— Azahar, entrarás tú primero — JungKook ordena — Jimin detrás de mí


y de TaeHyung — El Alfa cambia su semblante a uno más autoritario.

Azahar ajusta su traje y sosteniendo apenas el arma atorada en su cinto,


abre la puerta.

JungKook entró primero y TaeHyung entra detrás de él.

JungKook nota a la pareja sentada en el sillón, los cuales se ponen de


pie al instante.

Ahí es cuando a TaeHyung le pega.

El olor conocido.

Bastones de caramelo y pino recién cortado.

El olor mundano también llega hacia él.

El olor de pólvora y chocolate caliente, dos olores tan distintos pero que
le recuerdan a casa.

TaeHyung alza su rostro al instante y así como así se tambalea y sus


mejillas pierden color alguno. Se desvanece ligero como una pluma al
instante y apenas Jeon logra sostenerlo.

— ¡TaeHyung! — Jimin grita — Se ha desmayado — Comienza a hacer


un alboroto — Tráiganle una coca-cola.
— Amor — JungKook golpea levemente sus mejillas y el cazador corre a
su lado.

— Aleja tus sucias manos de mi cachorro — El hombre el cual JungKook


desconoce, dice hacia él.

Gruñe cuando el hombre intenta tocar a su Luna.

— Aléjese usted de mi Luna — El Alfa se vuelve un escudo e intenta


alejar el cuerpo desmayado de su amor.

Azahar se acerca a tomar su pulsación pero JungKook le gruñe igual.

— Alfa, solo intento ayudarte — Azahar dice y el Alfa termina


accediendo.

— Madre mía — Azahar susurra — Su pulso está como loco — El Alfa se


coloca de pie — Debemos llevarlo hacia el sillón.

La única Omega en la habitación se hace a un lado cuando JungKook


carga a TaeHyung y lo deposita en el sillón.

— Mi amor — El Alfa susurra, hincándose a un lado de su amor.

Azahar está cubriendo el paso de el cazador y de la Omega, así que


ninguno puede hacer nada por TaeHyung.

— Ya he pedido que suban a un médico — Jimin avisa y vuelve a salir


por la puerta — Y he mandado a alguien por una coca-cola.

El Alfa no presta atención, está sosteniendo con posesividad el vientre de


su Omega y está susurrando palabras hacia él.

— Bebé — Golpea sus mejillas con delicadeza — Luna — Da un


pequeño golpe en su mejilla con más intensidad y TaeHyung toma una
bocanada de aire.

Comienza a parpadear.

— Hey — Escucha la voz de su Alfa a la lejanía — Luna.

Parpadea un par de veces para acostumbrarse a la luz.


— A-Alfa — TaeHyung lloriquea su nombre.

— Hola — Besa su mejilla — Estas de vuelta.

TaeHyung se para con fuerza cuando vuelve en si — Mamá — Se


tambalea cuando logra colocarse de pie.

— Con cuidado — Lo ayuda a estabilizarse.

— Baba — Su Luna gimotea y corre hacia donde está Azahar, lo mueve


con fuerza y estrella al cazador en un abrazo. La Omega se une al
abrazo.

— Mi cachorro — Escucha a la Omega susurrar, las lágrimas escurren


por el rostro de todos — TaeHyung, estás vivo — Kristine lo toma del
rostro y besa repetidas veces su mejilla — Mi bebé, estás bien, estás a
salvo.

— Mamá — La voz del menor se rompe.

Su Alfa siente un impulso por acercarse y reconfortarlo pero no sabe si


debe hacerlo.

Los tres están apretando a TaeHyung en un abrazo y en ese momento


es cuando llega el médico con Jimin sosteniendo una coca-cola.

TaeHyung se separa de los dos cuerpos y limpia su rostro.

— S-Son mi padres — Dice hacia el Alfa.

Voltea hacia el cazador y nota las esposas en las muñecas de su padre.

— Haré que te las quiten, baba.

— TaeHyung — Su madre llama su atención y con un gesto discreto


apunta hacia JungKook.

— Oh — Agita su cabeza y se acerca hacia su Alfa.

Escucha a su padre borbotear algo pero no toma importancia.

— Alfa — Toma la mano de JungKook entre la suya y lo acerca hacia sus


padres — Mamá, él es JungKook, es mi Alfa.
— ¿Alfa? — Su padre cuestiona.

— Si — Sonríe — Ha pasado mucho.

JungKook sostiene a TaeHyung por la cintura.

— Aleja tus manos de mi hijo — EunSeom demanda.

— Baba está bien — TaeHyung asegura — Es mi Alfa.

EunSeom analiza a JungKook de arriba a abajo y JungKook sonríe hacia


él.

— ¿Cuantos años tienes muchacho?

— Veintisiete.

— Eres demasiado grande para mi cachorro.

— Baba solo son tres años.

— Muy grande dije — EunSeom bufa.

TaeHyung rio genuinamente en ese momento, carcajeándose hechando


la cabeza hacia atrás, sintió su pecho oprimirse por la fuerza de su risa y
también sintió un peso que no sabía que cargaba desvaneciéndose por
sus hombros, cayendo y cayendo hasta que se sintió completo.

Por primera vez sintió que todas sus piezas faltantes estaban juntas.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 35
El territorio de su hijo era basto.

Kilómetros y kilómetros de casas acomodadas una tras otra, cubiertas de


nieve por sobre el techo, pintadas del mismo color afín, carámbanos de
agua congelada caían por los costados de las casas, las calles estaban
cubiertas de gente sonriente. Lucían como un hogar, como un lugar
seguro.
Justo en una calle - justo por la que entraron -. Había una casa, estaba
pintada de un color crema y era más ancha y alta que las demás casas,
el césped estaba cubierto de flores y habían un par de personas
acomodando aún más flores en ese sitio.

La casa de su hijo, la casa del Alfa y el Luna.

Un muchacho alto se acercó a ellos cuando el Alfa; Jeon JungKook,


había terminado de colocar el candando en la verja.

Hizo una leve inclinación ante su sonriente hijo y después se acercó al


Beta rubio, quien no dejaba de hablar y soltar palabrería en todo el viaje.
Lo tomó de la mano y lo acercó para abrazarlo. Lo abrazó incluso con la
misma emoción que con la que el "Alfa" de su hijo sostenía a TaeHyung
cerca.

Su esposa sostenía su mano con fuerza y pasaba su dedo pulgar por sus
nudillos en un gesto reconfortante, a diferencia de él, Kristine estaba
sonriente y miraba todo a su alrededor mostrando las perlas blancas que
lleva por dientes, aspirando cada aroma que se le presentaba, aveces la
había atrapado observando a TaeHyung y sus ojos se cristalizaban.

TaeHyung se volvió a apegar a sus costados y ensanchando su sonrisa,


pronunció con alegría — Está es mi manada — Alzó sus brazos y dio un
giro.

EunSeom no pudo evitar sonreír. Su hijo no había cambiado en lo


absoluto.

El Alfa de la manada tomó la mano de TaeHyung entre la suya y sonrió


cuando vio a su Omega. EunSeom pudo ver un destello en los ojos de
ambos, la manera en que se comunicaban sin hablar le dolía, físicamente
le dolía. Por que él se había perdido de todo eso.

— Iremos a mi casa, baba, te encantará — TaeHyung lo tomó del brazo y


lo arrastró hacia la casa color crema, tuvo cuidado en no pisar los
hermosos crisantemos, rosas y camelias tendidas en el jardín.

Cuando menos se lo esperaron JungKook abrió la puerta para ellos y


abrió el paso para todos.
Su esposa, él, Jimin, los hombres trajeados y el muchacho alto con
tatuajes hasta el cuello que sostenía la mano del rubio.

El calorcito de la casa lo golpeó en el rostro cuando entró, dentro olía a


pino y madera por los pisos de madera pero había algo más. Dos aromas
mezclados.

Café amargo y madera por su hijo.

Y Chocolate y jengibre por el Alfa.

Refunfuñó ligeramente.

— Lamentó el desorden — El Alfa rascó su nuca con nerviosismo — ¿No


hemos podido recoger nada, verdad mi amor?

— Ah, si si, la manada nos ha atiborrado de regalos — Movió un par de


cajas del sillón y arrastró otro par a la esquina de la habitación.

— ¿Por que te han llenado de regalos, cariño? — Su esposa preguntó —


¿Están festejando algo?

El Luna se tensó y con él su Alfa.

TaeHyung pasó saliva audiblemente y tomó la mano de JungKook entre


la suya.

— Tu padre va a matarme — Jeon susurró hacia TaeHyung — Lo hará.

— No lo hará — Negó y entonces sonrió — Baba, mamma — El Omega


llamó la atención de ambos.

Kristine sonrió y EunSeom frunció su ceño, preocupado.

— JungKook y yo seremos padres — Tomó su vientre entre sus manos y


masajeo esa zona — Estoy embarazado.

— Oh — Su esposa se acercó a zancadas hacia su hijo.

EunSeom comenzó a respirar densamente y tomó su pecho justo donde


está su corazón.
— Me dará un infarto — Comenzó a decir entrecortado — Oh, no veo
nada — El cazador se tomó de la pared — ¿Eso es un túnel blanco?

— Baba — TaeHyung reprendió mientras se cruzaba de brazos.

— Necesita una coca-cola — Jimin comenzó a moverse hacia el cazador


para ayudarle.

— Me muero — EunSeom boqueo por aire.

JungKook volteó a ver a TaeHyung preocupado y entonces se acercó a


ayudar a su suegro.

— ¿Está bien?

— Es tu culpa — EunSeom le gruñó, se guió solo al sillón a trompicones,


se sentó y recargó sus manos en su cabeza, sosteniéndola — ¿Como
pasó?

— Bueno pues... — JungKook comenzó a explicar, pero TaeHyung lo


calló de un zape.

— Se que es difícil de comprender para sólo un día — Se dejó abrazar


por su madre — Pero estoy feliz lo prometo.

— Me alegra, cachorro — Su madre sollozó.

EunSeom vio a su esposa con sorpresa, abriendo sus ojos como platos.

— Kristine, el niño está embarazado de un Alfa que es TRES años mayor


que él.

— Oh EunSeom — Limpió sus mejillas — Tienes cinco años más que yo.

EunSeom gruñó y entonces boqueó por aire de nuevo — Bueno, Bueno


— Se recompuso — ¿Y tú estás feliz cachorro, es lo que tú quieres?

— Si — TaeHyung asintió.

— Bien — El cazador se quedó más tranquilo — ¿É-El es bueno contigo


cierto? — Habló como si JungKook no estuviera en la habitación.
YoonGi, Jimin y Azahar estaban increíblemente entretenidos con la
situación.

— Lo es — El Luna se acercó a besar la mejilla de JungKook y el Alfa se


sonrojó — Es el mejor Alfa, siempre lo ha sido.

— Más le vale.

— Eso no es cierto — Jimin interrumpe — Tengo que decir que


JungKook al principio no quería a TaeHyung, pero yo puse todo en su
lugar — El Beta se pavonea.

El silencio reina en la habitación.

— ¿Él no quería que? — El cazador pregunta.

— JungKook intentó mata- — Jimin comienza a explicar y entonces


Azahar le da un tremendo pisotón en su pie — ¡Maldita sea Azahar! —
Comienza a brincar sosteniendo sobre el zapato; su dedo chiquito — Me
has roto el dedo, animal.

— Hablas demasiado — Azahar susurra.

YoonGi gruñe hacia Azahar — ¿Que te sucede, cavernícola?

Azahar le sacó el dedo de en medio a ambos.

YoonGi ayuda a Jimin a llegar al sillón.

— ¿Que decía el Beta rubio? — El padre de TaeHyung pregunta.

— Que JungKook y yo somos muy felices — TaeHyung sonríe


ampliamente — Y que es mi Alfa y así lo hemos decidido ambos.

JungKook asiente y sonríe.

La noche era larga, increíblemente larga.

Kristine se había propuesto a hacer la cena y nadie se había negado,


Jimin le había traído en bolsas de mandado todo lo que le había pedido,
todos comerían en la misma mesa, Azahar incluido.
JungKook ya había llamado a sus padres y había reportado que todo
estaba bien y que les invitaban a comer en su casa. No tardarían mucho
en entrar por la puerta pronto.

EunSeom bebía una cerveza junto con el Alfa y ahora charlaban sobre
fútbol, YoonGi, Jimin bebían vino y TaeHyung un jugo de caja.

El Omega le ayudaba a su madre a cortar un jitomate en rodajas


mientras ella sazonaba carne.

— Estás feliz — Kristine dice.

— ¿Lo preguntas o lo afirmas? — TaeHyung no despeja la mirada del


jitomate.

— Lo afirmo — Su madre detiene sus manos y alza su rostro hacia ella


— ¿No es así?

— Si lo es — El Luna sonríe para ella.

— Tres años — El rostro de Kristine decae — Creí que habías muerto, tu


padre y yo estuvimos de luto.

Su labio inferior tiembla pero lo detiene con sus dientes.

— Yo creí lo mismo — Deja el cuchillo en la barra — Corrí por tres años,


mamá, no tuve descanso alguno.

— Nosotros pudimos encontrar una cabaña, estaba alejada, tu padre la


reconstruyó y pudimos sobrevivir todo este tiempo ahí.

— Yo no tuve tanta suerte — Susurra — Hasta que llegue aquí, no fue


fácil.

— JungKook luce como un Alfa territorial — Su madre se asoma por la


pequeña ventana de la puerta giratoria de la cocina — Te abriste paso en
su corazón.

— No, ambos cometimos errores al principio, él es maravilloso ahora —


Abraza a su madre — Es un Sol.
— Luce como un buen Alfa, no se quien tiene mas suerte, si tú por tener
a alguien como él o JungKook por tener a alguien tan maravilloso como
tú.

— Oh basta — TaeHyung ríe y se encoge de hombros — Hay algo que


no te he dicho aún.

— ¿Mas sorpresas? — Kristine exclama — Mataras a tu padre.

— Esto es un poco más complicado de explicar, mamá.

— ¿Que es?

— Los padres de JungKook, no son precisamente solo unos lobos.

— ¿A que te refieres?

— Bien, mamá, quiero que lo tomes con calma...

— Esta bien — Kristine frunce su ceño y se cruza de brazos, recargando


su cadera contra la barra de la cocina.

— El padre de JungKook es...

Un grito se escuchó fuera de la cocina. Precisamente un grito de Alisa.

TaeHyung salió disparado fuera de la cocina.

Todos estaban de pie, Alisa y Conrad acababan de llegar. Alisa le dirigió


una mirada cargada de miedo.

Su padre estaba intentado acercarse hacia Conrad pero Azahar y


JungKook lo detenían.

Conrad Jeon también intentaba acercarse pero YoonGi lo tenía tomando


de un brazo y Jimin del otro.

— ¡TaeHyung! — JungKook gritó hacia él — Creo que olvidamos un


pequeño detalle.

— Baba — TaeHyung pierde el color en sus mejillas y se acerca hacia su


padre, sus movimientos violentos no permiten que lo tome del brazo.
— EunSeom detente — Kristine chilla.

— Baba por favor — TaeHyung vuelve a intentar tomarlo pero EunSeom


se jalonea y por el movimiento brusco; golpea a su hijo en el rostro.

TaeHyung gimotea por la impresión pero en realidad no fue un golpe


duro, sostiene su mejilla.

Y entonces TaeHyung lo siente antes de que suceda.

JungKook gruñe, ruge cuando escucha a TaeHyung quejarse y no es


cualquier gruñido, es un de molestia, uno que sube desde su pecho
hasta su garganta, raspando el interior de ella.

La sala completa tiembla, se vuelve dócil y todos se someten ante él,


incluso los Alfas comienzan a temblar y bajar su rostro en respeto.

EunSeom termina con su jaloneo y Conrad se hace hacia atrás.

Las piernas de TaeHyung tiemblan ante el tirón del gruñido, está


temblando y gimoteando en busca de protección. Se siente vulnerable.

JungKook se acerca a pasos duros hacia él, lo toma de sus costados y


olisquea por todo su espacio personal en busca de heridas. Solo recibe
un lloriqueo de su parte. TaeHyung está soltando feromonas de miedo
como un auto reflejo, exigiendo a JungKook, exigiendo que lo proteja.

El Alfa de la manada gruñe de nuevo, pero este es solo para su Omega.


Lo toma estilo nupcial y permite que se apegue a su pecho.

— Espero que ahora sepan comportarse como adultos — JungKook


murmulla molesto hacia sus padres y los padres de TaeHyung— Con
permiso — Es lo último que dice antes de desaparecer por las escaleras.

Su Omega sigue gimoteando y lloriqueando en una combinación


dolorosa, a JungKook se le hunde el pecho y está molesto, malditamente
molesto.

JungKook los lleva a ambos hacia su habitación y cierra la puerta con


pestillo una vez dentro, se sienta en la orilla de la cama con su Luna en
brazos.
TaeHyung borbotea algo en noruego y entonces se separa y se vuelve a
sentar en su regazo, pasando ambos brazos por su cuello, enterrando su
rostro en el hueco entre su cuello y su hombro. Sus muslos rodeando su
cintura.

— Shh — JungKook acalla, metiendo sus manos dentro de la camisa de


TaeHyung — Luna estoy aquí.

El menor se remueve soltando hipidos — Alfa — Susurra — Alfa.

— Mi amor — Suelta sus feromonas y lo envuelve en su aura, buscando


tranquilizarlo.

Su gruñido había asustado a TaeHyung, lo sabía y ahora sentía que era


su culpa, la situación se había salido de control y a JungKook no le
gustaba no tener el control.

Su Omega se había vuelto dócil en cuento su rugido había salido de su


boca, sus piernas aún temblaban y por más contradictorio que fuera
TaeHyung estaba buscando su protección incluso cuando él había sido el
causante de su desbalance. Las hormonas por el embarazo tampoco
ayudaban, lo volvía necesitado de atención, de amor de parte de su Alfa.

— Lo siento, lo siento, lo siento — JungKook susurra una y otra vez


contra su mata de cabello — No quería asustarte, lo siento Omega — El
Alfa de JungKook se comienza a desesperar — Por favor, mi amor, es mi
culpa, por favor solo... — Su corazón da un vuelco — Lo siento.

— N-No — TaeHyung niega aún enterrado en su cuello, aspirando su


aroma.

— ¿No? — Los ojos del rubio pican dentro de sus cuencos, amenazando
con comenzar a llorar.

— No — Sale de su escondite — No me has asustado.

JungKook vuelve a respirar — Creí que decías que no me perdonarías —


Ahora es él quien entierra su rostro en su cuello, olisqueando en busca
de su aroma — Lo siento.

— No hay nada que perdonar — TaeHyung dice ya más tranquilo — Se


por que lo has hecho.
— No debí gruñir, no debí haberlo hecho — El Alfa de la manada se
aferra a su cadera — Por favor, Tae.

TaeHyung no responde en cambio busca sus labios para tomarlos con


los suyos. JungKook deja que lleve el ritmo del beso, lento y amoroso,
preciso mientras toma su labio inferior y lo jalonea, mordisqueando sus
labios.

— Mi Alfa — Susurra dejando pequeños besos entre cada jadeo.

— P-Perdón — Baja su cabeza y toma sus manos entre las suyas,


besando sus nudillos, tomándose el tiempo con cada uno de ellos.

— Esta bien Koo, lo juro — Alza su rostro y sonríe — Estoy bien.

— No lo estabas — Jeon suelta sus manos y lleva ahora una de ellas a


su vientre, masajea esa zona por sobre la playera.

— Me desconcerté un poco, eso es todo — El Luna detiene su mano y


alza su playera hasta su pecho para dejar a la vista a penas una
pequeña pancita, no notable para los demás pero si para su Alfa —
Gruñiste tan fuerte que incluso creo que tu padre tembló.

El mayor picotea su barriga con sus dedos y remarca su tatuaje de


mariposa con la punta de su pulgar.

— Me enoje, nuestros padres se comportaron como idiotas y luego


EunSeom te golpeó por accidente y... — Inhala aire — Mi Alfa perdió el
control.

— Pero estamos bien, mi padre nunca me lastimaría a propósito Koo —


Besa su mejilla — Gracias por siempre estar ahí cariño, eres el mejor
Alfa.

— Y tú eres más de lo que merezco.

— No digas eso — Forma un puchero.

— Lo eres — JungKook lo voltea en la cama y lo tira de espaldas. — Tan


perfecto — El Alfa de la manada quita los mechones de cabello que caen
por su rostro — Tan precioso y tan mío.
Su Luna envuelve sus brazos en su espalda y lo acerca lo más que
puede hacia él, obligando a JungKook a que queden frente a frente.

— Te amo — Susurra antes de cerrar sus ojitos y acurrucarse contra el


cuerpo calientito de su Alfa, llevándose una calada de su aroma cada vez
que respira.

— También te amo, precioso — Contesta el mayor moviendo sus


pulgares hacia sus mejillas en un mimo.

TaeHyung ronronea ante la respuesta y se deja llevar por el sueño, su


lloriqueo lo había agotado y JungKook lo arrullaba con solo tenerlo cerca;
no faltó mucho para que cayera en un profundo sueño.

El Alfa lo arrastró hasta el centro de la cama siendo cuidadoso, y colocó


a TaeHyung de costado, se levantó de la cama y del closet sacó una
manta y cubrió a su Omega con ella, se acercó a besar su frente y antes
de que se pusiese de pie TaeHyung habló.

— Mañana — Susurró.

— ¿Qué hay mañana, Luna?

— Bebé, mañana tengo que ir con el doctor, veremos a bebé.

El Alfa ronronea y vuelve a besar su mejilla — Esta bien, amor —


Susurra — Descansa.

El Omega asiente y vuelve a acomodarse en el colchón mullido,


JungKook sale del cuarto.

Suspiró enamorado ya fuera.

Se recompuso cuando se dió cuenta que aún faltaba un gran problema


que lo esperaba escaleras abajo. Gruñó del disgusto.

Bajó las escaleras tranquilo, una vez abajo el primero en acercarse a él


fue EunSeom.

— ¿Cómo está mi hijo?

— Está descansando — JungKook talla su rostro y se sienta en uno de


los sillones, su padre aún está ahí pero está en la esquina más alejada
de la sala, su madre y Alisa estaban sosteniendo lo que parecía ser una
charla amena en la cocina. Las Lunas siempre eran más pacíficas - e
incluso se atrevería a decir que más inteligentes que los Alfas -

— Necesitamos hablar supongo — Dijo tomando un cojín entre sus


manos.

— No es necesario ahora — Conrad contestó — Hemos aclarado un par


de puntos mientras estabas arriba.

EunSeom asiente — Si, creo que hablo por ambos cuando digo que lo
lamentamos.

Conrad relamió sus labios y se acercó a la orilla del sillón — Podremos


hablar mejor las cosas mañana en la comida, ahora todos están
aturdidos y tú Omega tiene que descansar — Su padre le da un apretón
en el hombro — Tú deberías dormir también.

JungKook asiente — Si.

Jimin aún estaba en una esquina más alejada del sillón y YoonGi tenía
su pie lastimado sobre su rodilla.

— Nosotros instalaremos a Kristine y a EunSeom, Alfa, no te preocupes.

Azahar se acercó hacia él y haciendo una reverencia con la cabeza se


acercó a su espacio personal.

— Les daremos su espacio ahora, vendré mañana por ustedes para la


consulta del médico.

El Alfa de la manada asiente y se despide de su desastrosa familia antes


de acompañarlos a la puerta.

Cierra la puerta cuando todos están afuera y se vierte un vaso de agua


antes de subir y acompañar a su amor en una necesaria siesta.

Cuando TaeHyung despierta hay unos brazos rodeando su cintura y lo


apreciaría y se abrazaría a ellos si no sintiera el líquido amargo
comenzando a acumularse en su boca.
El Omega golpea el brazo de su Alfa y a pasos acelerados se dirige al
baño, logra levantar la tapa del inodoro antes de verter el contenido de su
estómago dentro. JungKook llega a su lado adormilado.

— ¿Estas bien? — Pregunta aún con los ojos cerrados.

— Ah si JungKook, estoy muy bien — Dice con sarcasmo.

— Ay perdón — El Alfa talla sus ojos y entonces se sienta en el piso a


lado del menor — Bebé está molestando muy temprano.

— No tanto — Acepta el pedazo de papel que JungKook estira en su


dirección. Limpia su boca con asco — Solo una hora antes de comenzar
el día.

JungKook se coloca en pie y extiende sus manos hacia su Omega.

— Creí que las náuseas habían parado.

— Mm — Gimotea en respuesta — He leído que pueden durar hasta el


cuarto mes.

— Lo siento.

— ¿Por que te disculpas, Alfa? No es tu culpa — Toma su cepillo de


dientes y llena el vasito aún lado del grifo para comenzar a cepillarlos.

— Porque no se como ayudarte — Se ajusta a su espalda como peso


muerto.

— Tierno — TaeHyung dice con la boca llena de espuma por la pasta de


dientes — Puedes volver a dormir si así lo deseas, cariño — Hace
buches con el agua y escupe.

— No — JungKook deja un beso en la base de su cuello — Comenzaré a


alistarme ahora, ¿tomamos una ducha juntos?

— Vale — El Luna sonríe y remueve su playera — Ahora te alcanzo.

Olía a desinfectante y TaeHyung le había exigido a Daven que le


acercase el bote de basura.
El doctor llegó justo unos minutos después de que TaeHyung y
JungKook se hubiesen sentado, repitieron el proceso de la vez pasada;
el rubio ayudó a que doblase su playera a la mitad sobre su tatuaje de
mariposa y dejó a la vista su pancita.

Colocaron el gel frío y la máquina comenzó a emitir pitidos, en tonos


grisáceos comenzaron a aparecer figuras intangibles.

— Bien — El doctor comenzó a decir, moviendo el transductor por toda la


zona — Ahí está — Señaló a un pequeño y minúsculo granito de arroz
sin forma.

— Oh — JungKook pronunció, apretando la mano de su Omega en la


suya — ¿Esa cosita es mi bebé?

— Sip — El médico tronó sus labios. El doctor detuvo la imagen y apretó


un par de cosas en la pantalla — Mide apenas unos 0,36 milímetros.

— Eso es minúsculo — TaeHyung formó pucheritos con sus labios — Es


como un arroz.

— Un arroz — JungKook afirmó — ¿Puedo tener una foto? — Las


mejillas del Alfa se volvieron coloradas.

— Claro — El doctor sonrió para ambos — Aún no creo que podamos


escuchar sus latidos, pero los embriones crecen muy rápido, podremos
hacerlo los siguientes meses.

— ¿Y todo está bien con ambos? — JungKook preguntó besando la


mejilla de su Omega, quien inconsciente había comenzando a soltar
feromonas maternales, mostrando que estaba feliz.

— Todo luce bien, es un embrión sano y TaeHyung ha seguido mis


indicaciones, todo está bien con ambos — El doctor hace una señal
hacia Daven y el Omega acerca un paño para limpiar el vientre de
TaeHyung, JungKook se ofrece a hacerlo por él.

TaeHyung se endereza en la camilla y se abraza a su Alfa como un koala


cuando lo tiene cerca.

— Bebé está bien — Susurra.


— Si — Jeon restriega su rostro contra su hombro — Mis dos bebés
están bien.

TaeHyung lloriqueo en su hombro, no era el único llenando el consultorio


con feromonas, JungKook olía calmado y protector. Olía a Alfa territorial
dispuesto a proteger a su Omega de cualquier daño.

Se acercaron aún pegados como goma de mascar hacia el escritorio


donde el doctor escribía información sobre el bebé y TaeHyung.

— ¿Luna, has estado tomando las vitaminas? — Preguntó.

El Omega asintió.

— Bien, entonces no hay más indicaciones que dar, más que tengas
cuidado y guarda reposo, nada de movimientos bruscos.

El Alfa asintió a pesar de que las indicaciones no eran para él.

— ¿Y mi fotografía? — Pidió.

El médico rio y le extendió un sobre con ellas — Ahí están, Alfa.

— Gracias — Susurró, no aguantándose más y abriendo de nuevo el


sobre para ver a su granito de arroz de nuevo — Es precioso mi
cachorro.

— No tiene forma — Azahar interrumpió por primera vez en toda la


consulta.

TaeHyung golpeó su hombro — ¿Tienes deseos de morir? — Gruñó en


su dirección.

— Lo siento, Luna — Azahar mordió su labio en busca de ocultar su


sonrisa.

— Mi bebé es perfecto incluso siendo un granito de arroz — TaeHyung


refunfuña.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 36
Una protuberancia se asomaba de entre su pijama, era una pequeña
pancita de tres meses de embarazo y TaeHyung tenía una obsesión con
mirarla frente al espejo. Se veía gracioso a su parecer. Su pecho iba
plano hasta llegar a su estómago de donde entonces rebota su ombligo y
se asoma su pancita como si dentro tuviese un globo.

Sonríe y pasa sus manos por ella, tantea con sus dedos la zona y
entonces suspira enamorado. Se sentía radiante como si nada pudiese
detenerlo.

El tiempo se le había pasado volando, sus padres ahora vivían a unas


cuadras de él y se sentía lleno, la manada lo protegía y aún más
importante su Alfa. Su hermoso Alfa.

JungKook había desarrollado un apego emocional a él y hacia el


cachorro, era como si los papeles se hubieran invertido y quisiera tenerlo
cerca todo el tiempo, tenía que tocarlo en todo momento o su Alfa fruncía
el ceño y refunfuñaba todo el día. Le rozaba la mano o colocaba sus
manos sobre su estómago y borboteaba cosas como "mi bebé." "Mi
Luna." "Cachorro."

JungKook dormía mientras que él había sido despertado por una


hambrientas ganas de comer cereal. Esto había estado sucediendo muy
seguido, TaeHyung estaba durmiendo y de repente le entraban ganas de
degustar cosas; cereal, una hamburguesa, unos panqueques, galletas de
chocolate, etc. Su bebé no parecía estar satisfecho en ningún momento.

Bajó su playera del pijama y volvió a entrar a la cama sosteniendo un


bowl con cereal integral y bombones de colores, se sentó cruzando las
piernas y observó a su Alfa, quien tenía el ceño fruncido dentro de su
sueño profundo.

Tomó una hojuela y la masticó, el producto hizo un tronido dentro de su


boca.

Eran las ocho y media en la mañana y TaeHyung estaba comiendo


cereal como un loco.

Volvió a meter otra hojuela a su boca.

— ¿TaeHyung? — JungKook preguntó adormilado, estaba sobre su


espalda y tanteó la cama en busca de su cuerpo.
— Hola — El Luna volvió a masticar.

— Mi amor — El Alfa rueda en su espalda y pestañea antes de fijar su


mirada en él — ¿Qué haces despierto?"

TaeHyung tomó otra hojuela y la masticó antes de responder — Bebé


quería cereal, no pude negarme Alfa.

JungKook sonrió adormilado — Esta bien — Tomó su bowl y le robó un


bombón de color.

— Hey — Se quejó, tomando su bowl de vuelta — Son míos y de bebé


— Frunció su ceño.

— Esta bien, cariño — Sonrió hacia él cuando TaeHyung mostró su


ligero cambio de ánimo.

El Omega dejó su bowl en su mesita de noche y entonces se acomodó


entre los brazos de JungKook, quien lo aferró a su pecho al instante.

— ¿Estas bien?

TaeHyung formó un puchero y negó.

— ¿Qué pasa?

— Quiero mimos.

— ...

— Ahora — Gimoteó y buscó reconforte en su pecho.

El mayor negó riendo; estiró sus manos y comenzó a repasar el rostro de


TaeHyung con la punta de sus dedos, deteniéndose en sus mejillas,
apretujándolas entre sus manos.

Le sacó un ronroneo satisfecho al menor.

— Que hermoso eres — JungKook lo recostó sobre su espalda y se


acomodó entre sus piernas en una posición más cómoda para ambos.
Comenzó a repartir besos por la extensión de su cara, besando sus
párpados y su cien. Bajó hasta su cuello donde mordisqueó la piel y
después se quedó recostado sobre su bultito. Aspiró su aroma.
Podía escuchar el latido del corazón del bebé, una ventaja de ser un Alfa
y tener sus sentidos agudizados. No necesitaba una consulta con el
médico, ni una máquina para poder escuchar el corazón bombeante de
su cachorro.

— Bebé.

— ¿Puedes escucharlo? — Su Luna pregunta, pasando sus largos dedos


por las hebras de su cabello.

— Puedo hacerlo — JungKook cerró sus ojos y recargó su mejilla sobre


su vientre — Late tan rápido Omega, quisiera que pudieras escucharlo
también — Formó un puchero.

— En la siguiente consulta lo haré — Sonrió para sus adentros — Me


agrada que tú puedas hacerlo, Alfa, me da seguridad.

— Mm — El Alfa de la manada soltó un gruñido y subió la playera de su


pijama hasta la mitad, recorrió con sus manos su tatuaje de mariposas y
bajó poco a poco hasta dejar un beso cerca de su ombligo — ¿Me haces
muy feliz, lo sabes?

— Lo se — Contesta enredando sus piernas en su cadera — Tu nos


haces feliz a nosotros, Koo.

— ¿A ti y a bebé?

— A mi y a bebé — Confirma.

Bajaron a desayunar en casa, las feromonas combinadas dentro del


comedor hacían que TaeHyung se marease y quisiera vomitar, las
piernas le temblaban y no podía dejar de gruñir, así que era más seguro
que JungKook y él desayunaran en privado dentro de casa. Por el bien
del menor y para evitar que a JungKook le diese una apoplejía del coraje
por escuchar a su Omega gimotear.

Primero tomaron una ducha rápida ambos y después se vistieron, el


padre de JungKook le había traído ayer un par de papeles que tenían
que revisar, eran montones de carpetas y contratos que tenían que leer y
firmar.
Agotador. Sumamente agotador pero era el deber que debían cumplir
como los jefes del congreso de Noruega.

TaeHyung vertió más jugo en su vaso y picó su fruta mientras JungKook


leía algunos papeles.

— ¿Qué opinas sobre esto? — El Alfa señaló un párrafo dentro de la


carpeta — ¿Queremos menos seguridad en los bosques y más
seguridad en la ciudad? — Cuestionó.

— La ciudad ya es segura Koo — TaeHyung mordió un trozo de banana


— Protejamos los bosques y volvámoslos seguros de nuevo.

— Tengo aún dos folios que me esperan en la oficina — Cerró la carpeta


y talló su rostro con sus manos — Esto es agotador, renunciemos.

TaeHyung bufó y rió después — Sabes que no podemos hacer eso


cariño, es prácticamente un deber — El Luna juntó ambos tobillos debajo
de la mesa.

— Mm — El Alfa de la manada renegó — Me ocupa tiempo y ahora lo


único que quiero es dedicar mi total atención a ti, y no puedo.

El menor rodó sus ojos y se colocó en pie, movió la silla de su Alfa hacia
atrás y se colocó entre sus piernas.

— Basta — Repasó sus manos por sus hombros hasta bajar a sus
omóplatos — Alfa, todo está bien.

— No — Contestó abrasándose a su cadera — Mi cachorro y tú me


necesitan.

— Puedes tomarte un tiempo — TaeHyung acarició su espalda de arriba


a abajo, haciendo círculos intentando quitar el estrés acumulado — Bebé
aún es muy pequeño cariño, estaremos bien.

JungKook llevó su mano izquierda a su vientre y subió la tela de su


playera para poder besar su piel. Gruñó cuando TaeHyung lloriqueo ante
la atención.

— Míos.
— Tuyos — El Omega despegó su rostro de su piel y lo obligó a que lo
mirase a los ojos — Jeg elsker deg — [Te amo]

— jeg elsker også — [También te amo]

TaeHyung enroscó su nariz ante su dulzura y dejó salir un pequeño


ronroneo como gatito para su Alfa.

— Saldré con Minnie — Soltó de repente.

— ¿Qué? — El rostro de JungKook se encogió y frunció su ceño.

— Iremos de compras — TaeHyung alzó sus brazos en el aire.

— De acuerdo — Volvió a apegarse a su cadera — ¿Quieres que vaya


contigo o preferirías tener un tiempo a solas con Jiminnie?

— Estaría bien salir con Minnie, Alfa — Contesta tomando su jugo de la


mesa para tomar un sorbo — ¿Está bien eso?

— Claro, amor — JungKook contestó ahogadamente por que aún


presionaba su rostro contra su vientre — Tu haces lo que quieras —
Olisqueó en busca de su aroma.

— ¿Alfa, puedo moverme ya? — Preguntó — Me gustaría terminar de


alistarme.

— No.

— Koo...

— Nei.

— Alfa.

— Esta bien — Liberó su cadera — Lleva a Azahar contigo.

— Claro que llevaré a Azahar conmigo — TaeHyung terminó de beber su


jugo — Sino quien nos ayudará a cargar las bolsas.

JungKook formó una mueca antes de soltar una carcajada — Cruel.


— También invitaré a Daven, sería la primera vez que saldría con
nosotros.

— Eso le agradará — Jeon se colocó de pie y besó su mejilla antes de


tomar los papeles de la mesa — Iré a terminar esto en la oficina — Los
juntó y los tomó en manos.

— Bien, terminaré de alistarme.

Bajó del segundo piso con el abrigo de su Alfa puesto, el que tenía
peluche en la gorra y JungKook usaba todo el tiempo. Traía unos jeans
que no ajustaban en su vientre y traía sus botas de nieve, no estaba
nevando con intensidad pero copos de nieve aún caían como cascadas
afuera.

Se dirigió saltando hacia la oficina de JungKook.

— Alfa — Abrió la puerta de la oficina y el olor picante de su Alfa le pegó


en el rostro.

JungKook estaba detrás del escritorio, tenía un desorden de papeles


sobre este y estaba sentado sobre la silla giratoria, su ceño estaba
fruncido y TaeHyung podía percatar un ligero olor a disgusto en su
aroma.

— Mi amor — El ceño del mayor se esfumó en cuanto lo vio. Hizo su silla


para atrás abriendo espacio.

TaeHyung corrió y se sentó en su regazo, el Alfa pasó sus manos por


sus caderas sosteniéndolo.

— ¿Ya estás listo para irte?

Las mejillas del Omega se coloraron y asintió — ¿Me prestas tu abrigo,


Koo?

— Mm — El Alfa de la manada escondió su rostro en su cuello — Claro


que si, Luna.

— Me gusta tener tu olor cerca, m-me reconforta — Se acercó y movió


su nariz como un pequeño conejo, olisqueando en busca del aroma
relajante de su Alfa. Estaba dudando si en verdad quería salir al frío, en
vez de quedarse cerca de el caliente cuerpo de su Alfa.
— Bien — JungKook besó su mejilla — Casi lo olvido, Omega —
Empezó a revolotear por los cajones del escritorio, aún su Omega en su
regazo — Toma.

El Alfa sacó de entre los cajones una cartera, la abrió y comenzó a sacar
sus tarjetas de crédito.

— Esta — JungKook le entregó una tarjeta Mastercard — Compra lo que


quieras, mi amor.

— Alfa.

— Espera — JungKook sacó las demás tarjetas — Mejor llévatelas todas


por si se saturan — El Alfa le entregó un total de cinco tarjetas de crédito.

— Alfa, con una es suficiente.

— Luna, nunca es suficiente — Las juntó en sus manos y se acercó a su


oído y le susurró la contraseña de ellas. Mordió el lóbulo de su oreja y
TaeHyung se retorció de placer.

— Basta — El Omega susurró riendo.

— Bien — JungKook bajó una de sus manos a su vientre y tanteó la zona


antes de dejar su manos sobrepuestas en ese lugar — ¿Te puedo pedir
un favor?

— Claro, Alfa.

— ¿Puedes pasar a comprarme unas cosas también?

TaeHyung asintió — ¿Qué cosas?

Jeon volvió a revolotear en un cajón y de ahí sacó una pequeña hoja de


papel doblada.

— Es una lista de libros, cariño — Se la entregó y pudo sentir a su Alfa


revoloteando nerviosamente.

TaeHyung desdobló la lista.

En la letra de su Alfa, estaban escritos al menos cuatro libros, todos en


forma de listado. Comenzó a leerlos.
• Padres primerizos.
• Disciplina sin lágrimas.
• Sabiduría para criar a tu bebé.
• Como poner límites a los niños sin dañarlos.

Todos y cada uno de ellos constaban en libros para educar y criar a un


bebé. Como ser un buen padre en términos de la palabra.

Los ojos de TaeHyung se aguaron — K-Koo — Sorbió su nariz y se


abrazó a su Alfa con fuerza.

TaeHyung pudo sentir a JungKook intranquilo a través del lazo, se


separó y lo tomó del rostro.

— ¿Qué pasa?

— Y-yo necesito ser el mejor — JungKook susurró, TaeHyung le habría


dicho que ya era el mejor, pero parecía que necesitaba desahogarse.

El Alfa bufó y Kim lo pudo sentir temblar bajo su agarre en su vientre.

— Seré mejor, tengo que ser mejor, yo no seré como mi padre...

— Claro que no — El Omega susurró y recargó su cabeza en su hombro.

— Bebé tendrá opciones, podrá hacer lo que quiera y ser quien quiera,
yo estaré ahí — Bajó su mirada hacia el suelo — ¿Lo sabes verdad,
Tae?

— Claro que lo se, Koo — El Luna besó su mejilla en reconforte — Claro


que lo se — Acarició su rostro con la punta de sus dedos — Creo que
criar a un bebé no viene con lista de instrucciones, pero lo haremos bien.

— ¿Si? — El Alfa buscó seguridad en lo que su Omega decía.

— Si — Una pequeña lagrima escurrió por su lagrimal — Aún ni siquiera


nace y ya tiene al mejor baba.

JungKook rió estrepitosamente hechando su cabeza hacia atrás en el


respaldo de la silla, lo atrajo hacia él y besó sus labios con lentitud,
saboreando el interior de su boca, llevándose el refrescante sabor a
pasta de los labios de su Omega. Terminó de besarlo con un jaloneo a su
labio inferior y rozó sus narices juntas en un beso esquimal.
Tocaron la puerta.

— Debe de ser Jimin y Azahar — TaeHyung susurró aún con los ojos
cerrados. El Luna abandonó su regazo y se encaminó a abrir la puerta.

Azahar y Jimin estaban hombro a hombro fuera de la puerta.

— Luna — El Alfa inclinó su cabeza en respeto y Jimin hizo lo mismo.

Ambos entran a la casa — ¿Estás listo?

TaeHyung asiente — Solo me despediré de mi Alfa.

— Bien.

Corre dentro de la oficina de nuevo y se agacha a plantar un beso en la


mejilla de su Alfa.

— Es hora de irme, Alfa.

— Esta bien — JungKook se pone en pie — Cuídate y no hagas nada


que yo no haría.

— ¿Eso que significa? — Arruga su entrecejo.

— Que tengas cuidado — Besa su mejilla repetidas veces antes de


dejarlo ir.

El Luna de la manada rueda sus ojos y saca su lengua como un niño


hacia su Alfa. Antes de que salgan por la puerta, JungKook se asoma por
el umbral de la puerta y grita hacia Azahar: — ¡Cuida a mi Omega o te
mataré!

El camino hacia la ciudad parece más corto de lo que es para TaeHyung,


pasan los campos de cereal y los interminables bosquejos verdes hasta
que comienzan a divisar las grandes edificaciones de la ciudad.

Azahar estaciona el coche cerca de la área comercial.

El plan era ir de compras y después comer por algún restaurante.

— Bien — Jimin se estiró — ¿Donde vamos primero, TaeHyung?


El Omega se colocó sus gafas de sol y tronó su boca antes de
responder.

— Quisiera comprar unas cosas para mi bebé primero.

— Esta bien — Jimin toma de un brazo a TaeHyung y del otro a Daven y


los arrastra a ambos hacia la calle principal, llena de pequeñas casas con
aparadores y vidriosas paredes que exhiben de todo tipo de ropa,
cosméticos y entre otras cosas.

La gente los miraba, era algo inevitable llevando a alguien como Azahar
detrás de ellos, trajeado y con un arma atorada en el cinto de su
pantalón. La gente observaba a TaeHyung, algunos lo reconocían e
inclinaban su cabeza en respeto, otros pasaban de largo sin siquiera
percatarse de su presencia. Les estaban dando su espacio y Kim
agradecía eso.

Llegaron a una tienda de cosas para bebés, el letrero tenía una enorme
sonaja anunciando las cosas, era un lugar grande y todo estaba
decorado en tonos pastel.

Azahar lo puso detrás de él y entró primero. La señora del


establecimiento acudió a su lado inmediatamente.

— Oh por la diosa Luna — Pronunció llevando una de sus manos a su


boca — Luna — La señora hizo una inclinación e iba a comenzar a
hincarse por respeto pero TaeHyung negó.

— No, por favor — Subió sus lentes de sol a su cabeza y los dejó
recargados en sus hebras. Sonrió hacia la señora — Busco un par de
cosas.

— Tenemos de todo — La señora, quien traía un gafete con su nombre


hizo un movimiento para acercarse pero Azahar no se lo permitió.

— Azahar — TaeHyung bajó su brazo que detenía el paso— Esta bien.

El Alfa se lo pensó y aspiró aire antes de permitir que la señora se


acercase al Luna.

La señora retomó su sonrisa y pidiendo permiso tomó el antebrazo de


TaeHyung. A Jimin no le había importado ningún protocolo de seguridad
y estaba dando vueltas junto con Daven por todo el establecimiento,
apretando los botones de colores de los juguetes para bebé.

Azahar negó y se acercó dando zancadas hacia ambos.

— Irresponsables — Susurró cuando los tuvo de frente — No conocemos


el lugar, podrían hacerle algo a TaeHyung y ustedes están jugando.

Jimin bufó — Azahar tienes que relajarte, no creo que la señora — El


Beta la voltea a ver — Que literalmente es de mediana edad, quiera
asesinar al Luna en una tienda para bebés.

— No subestimes a las personas — Azahar los deja en el pasillo de


juguetes y sigue al Luna por el de baberos y chupetes.

No había dejado a TaeHyung cinco minutos cuando el Luna ya cargaba


un canasto y metía dentro baberos con diferentes letras grabadas y
colores.

— Mira esto Azahar — Forma un puchero — Todo es tan pequeño y de


colores.

— ¿Para que un mini humano necesita tantas cosas?

— Oh basta — TaeHyung le entrega su canasto — Mira esto — El


Omega toma entre sus brazos un chupete con brillantina de color azul —
Me recuerda al color de los ojos de Koo, lo llevaremos. Azahar toma —
Le entrega el chupete y Azahar lo mete dentro de la canasta — No quiero
volverme loco comprando cosas, p-pero... — TaeHyung parece apunto
de llorar — Todo es muy tierno.

Jimin y Daven se asoman por el pasillo donde se encuentran. Park lleva


un gigante oso de peluche entre sus manos y Strøm trae una sonaja.

— Entonces no querrás entrar a este pasillo — El Beta dice — Hay ropa,


juguetes y pequeños zapatos.

— Ayyy — El Luna chilló antes de encaminarse al siguiente pasillo.

JungKook abrió la puerta de su casa cuando escuchó un toque.


— YoonGi — El chico la abrió por completo cuando vió a su amigo —
¿Qué tal, hombre? — Lo acercó para darle un par de palmadas en el
hombro.

— Jimin y TaeHyung se han ido — El Alfa entró a la casa — Pensé que


podíamos pasar tiempo juntos.

Jeon sonrió — Claro que si, unas partidas de fifa no me vendrían mal —
Estiró sus brazos en el aire y tronó sus nudillos — He estado trabajando
todo el maldito día.

YoonGi tenía las manos por detrás de la espalda, enseñó entonces una
pequeña bolsa de papel, de dentro sobresalía papel de colores.

— También te he traído algo — Sus mejillas se vuelven coloradas por un


instante — Todos les han traído regalos y yo no he tenido oportunidad.

— No tenias que, YoonGi — El Alfa de la manada sonríe hacia su amigo


— Pero gracias.

Lo toma en brazos y comienza a abrirlo, de dentro saca una pequeña


jersey de Corea.

— Mierda — Susurra sosteniéndola en alto, dejando caer el envoltorio.

— Le gustará el fútbol — YoonGi dice — Niña, niño... Le enseñaremos a


jugar y haremos torneos.

— Joder, claro que si — JungKook sigue viendo el pequeño jersey con


ojos expectantes, lo arruga entre sus manos — Es el mejor regalo — Un
puchero se apodera de su labio inferior.

YoonGi suelta una estruendosa carcajada — ¿No me invitarás una


cerveza?

TaeHyung salió de la tienda con al menos tres bolsas con cosas para su
cachorro; chupetes, zapatos, sonajas, biberones e incluso un oso de
peluche.

La señora había insistido en que no tenía que pagar nada y que era un
regalo para el bebé del Alfa y el Luna pero TaeHyung se había negado
rotundamente y había pagado cada una de las cosas que llevó.
Ahora estaban en una tienda de ropa para él, Jimin y Daven buscaban
cosas para ellos mismos y Azahar lo seguía al rededor de toda la tienda,
cargaba las bolsas y se aseguraba de que nadie se acercase a más de
seis metros de distancia, por su seguridad.

TaeHyung sobaba su vientre a través de las capas de ropa mientras


pasaba por los aparadores, por ahora solo había escogido dos camisas
de flores con transparencias que le quedaban sueltas en la cintura.

Llegó a una sección llena de vestidos.

Acarició la tela con la punta de sus dedos, pasando los olanes entre sus
manos, comprobando la tela, llegó hasta un vestido verde claro, era
suelto y dejaba al descubierto una parte del pecho, sus manos temblaron
cuando se acercó a tomarlo, volteó a ver a ambos lados antes de
colocarlo frente a él y se imaginó usándolo. Sonrió para sus adentros.

— Se te vería bien — Jimin llegó a su lado, recargando todo su peso


contra la pared.

— Y-Yo... — Volvió a colgarlo en su lugar.

— Hey — Park volvió a tomarlo y revisó la talla — TaeTae, te verías


precioso.

— Yo no se... — Se sonrojó — ¿Tú crees?

— Joder claro que si — El Beta sostuvo los otros ganchos de ropa que
TaeHyung llevaba y le entregó el vestido — Pruébatelo anda.

— Minnie...

— TaeHyung la ropa da igual — El Beta estiró la tela — No tiene género


y si tú quieres usar un maldito vestido, pues lo usas.

TaeHyung gimoteó y entonces tomó el vestido — Eso lo sé, solo que


nunca he usado uno — Bufó y luego se armó de valor — Esta bien — Se
dirigió hacia los probadores.

Cuando entró sentía que se sofocaba, comenzó a quitar las prendas de


ropa, se detuvo un instante y tanteó su vientre.
— ¿Crees que mami se vaya a ver bien en un vestido? — Susurró hacia
su cachorro.

TaeHyung terminó de quitar su playera y se colocó el vestido, el cuál


resbaló por su cuerpo, lo ajusto y antes de salir tomó una gran bocanada
de aire.

Jimin, Daven y Azahar lo esperaban fuera.

Se asomó primero y luego se dejó ver, ató su cabello en un moñito rápido


para poder lucirlo mejor.

— Mierda — Fue lo primero que dijo Jimin.

— Joder — Daven siguió.

— Si no funciona con JungKook, siempre estoy disponible — Azahar dijo.

Todos voltearon a verlo. Jimin le dió un codazo — Deja que te escuche


JungKook con tus tonterías.

— ¿Qué? — Azahar frunció su ceño — Solo estoy dando mi opinión, eso


quiere decir que el Luna se ve bien, con todo el respeto del mundo —
Azahar tronó sus nudillos — Son aburridos ustedes.

TaeHyung rio — Gracias chicos — Dió una vuelta haciendo que el


vestido se alzase.

— Mataras a tu Alfa cuando te vea — Daven dijo.

— Tendrás que darle respiración boca a boca, si sabes a lo que me


refiero — Jimin toma una de sus manos y le da una vuelta — Creo que
me he enamorado de ti.

TaeHyung se sonrojó — Ya basta de piropos — Estiró la tela del vestido


— Ustedes son los mejores.

— ¿Lo llevarás cierto? — Daven dijo.

— Claro que lo llevaré — Vuelve a meterse dentro del probador — Pero


basta de compras, ahora me muero de hambre.
— Pagaremos y saldremos a comer — Jimin dice — ¿Llevaras todo
cierto?

— Si.

TaeHyung vuelve a vestirse y sale con la ropa de nuevo, ni siquiera le


permiten formarse para pagar y lo atienden al instante, otra vez insisten
en que puede llevarse todo gratis pero el Luna insiste en que no es
necesario. Cuando salen del lugar TaeHyung vuelve a respirar el frío
aire.

— ¿Que comeremos?

— ¿Una hamburguesa? — Kim hace ojitos hacia Jimin.

— ¿De donde?

— ¿Burger King? — Pestañea — Bebé quiere unas papas grandes y una


malteada de chocolate.

— Bien — El Beta bufa.

No tienen que caminar mucho para que el gran letrero de el lugar se


haga ver, no hay tanta gente así que no se arma un alboroto cuando
todos mandan a Azahar a pedir la orden.

El Luna se sienta en un taburete y toma una corona de cartón del


establecimiento, la arma y la coloca en sus hebras. Jimin y Daven hacen
lo mismo.

— Somos reyes ahora — Park observa su cutícula.

Esperan con paciencia a que Azahar vuelva, el lugar huele a niño sudado
y hay un gran borboteo de niños pequeños gritando en noruego y
llorando estrepitosamente.

Azahar vuelve a la mesa con la enorme charola.

— Este lugar está lleno de mocosos — Se sienta enfrente de Jimin y


comienza a repartir las cosas — Huele a niño sudado y a grasa.

Jimin le da un golpe en la espinilla — Pero el Luna tuvo un antojo y lo


haremos feliz — Lo fulmina — ¿O acaso estas revelándote?
Azahar le saca el dedo de en medio mientras sonríe.

TaeHyung arma otra corona de cartón y la pone sobre el cabello de


Azahar.

— Gracias, Azahar.

— Si, si — El Alfa se encoge de hombros.

TaeHyung toma un trago de su malteada y comienza a comer su


hamburguesa con doble queso.

— ¿Y ya sabes quien será el padrino? — Daven dice tomando una de


sus papas fritas.

Jimin y Azahar lo voltean a ver expectantes. TaeHyung baja su


hamburguesa.

— Aún no lo he hablado con Koo — Relame sus labios — Aún bebé es


muy pequeño.

— Pero pronto tendrán que decidirlo — Jimin ensancha sus ojos.

— Lo se — Limpia la grasa de la hamburguesa con una servilleta —


Obviamente será alguno de ustedes, chicos.

Azahar infla su pecho y mira a Jimin — Será una batalla justa.

— Claro.

Lo último que hacen antes de volver a la manada es pasar a una librería,


donde se llevan tiempo extra por que es la única tienda en la que Azahar
de verdad presta atención. TaeHyung compra los libros para su Alfa.

Cuando vuelven a la manada ya es prácticamente de noche, el sol está


escondiéndose detrás de las montañas y TaeHyung está agotado.

Se abalanza a los brazos de su Alfa cuando lo ve.

— Alfa — Susurra, dejando que JungKook lo tome en brazos, ajusta sus


piernas en su cadera y Jeon lo toma por sus muslos.
— ¿Cómo te fue, mi amor? — Susurra llevándolo dentro de la casa —
¿Te has divertido?

— Mm — El Luna gimotea y busca su aroma — Todo estuvo bien,


compre cosas para bebé.

JungKook ronronea en su oído y se sienta en el sillón con TaeHyung en


brazos.

— Después podrás enseñarme todo, cariño — El Alfa olisquea su aroma


y gruñe cuando no encuentra el suyo, comienza a marcarlo de inmediato.

— Te extrañe, Alfa, mucho — El Luna besa su cuello.

— También yo, bebé — JungKook lo aleja para comenzar a quitar su


abrigo, dentro la temperatura es más caliente así que no lo necesita.

Tira el abrigo al suelo — ¿Como te sientes? — El mayor acaricia su


mejilla.

— Como que quiero abrazarme a ti por el resto de mi vida.

JungKook sonríe y lo último que piensa antes de llevar a TaeHyung a la


habitación es que es afortunado de haberlo encontrado... ¿o TaeHyung
lo había encontrado a él? No lo sabe, pero buscaría al azabache en esta
vida y en las siguientes.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 37
─ No hay palabras para lo
que siento, por que las
palabras fueron hechas por
personas que nunca habían
sentido lo mismo.

Cuando JungKook despertó no fue ni por un beso en su mejilla, ni por


TaeHyung metiéndole un codazo en sus costados como acostumbraba a
hacer cuando dormía, no había sido ni por un antojo de su Omega, ni por
los incesantes golpeteos en la puerta de Jimin. Fue por el frío, una
corriente de aire que pegó en su rostro e hizo que sus vellos se erizasen.
Frunció su ceño y volteó a ver a su Omega.

TaeHyung no estaba en la cama.

Su rostro se encogió hasta que sus cejas quedaron juntas y comenzó a


ponerse de pie, estiró sus brazos en el aire y tronó su espalda. La
ventana de la habitación estaba abierta de par en par y el fuerte aire
agitaba las cortinas, por suerte desde la noche anterior había parado de
nevar y ahora solo quedaba rastro del frío aire.

— ¿Tae? — Tocó dos, tres, cuatro veces la puerta del baño, cuando no
obtuvo respuesta, giró la manija de la puerta. Estaba vacío.

Restregó sus manos contra su pantalón de pijama para calentar sus


manos y se acercó a la pared izquierda de la habitación, la que tenía el
control para el calefactor. Estaba apagado.

Omega, Luna, Tae.

¿Donde estás?

Su labio inferior tembló pero lo retuvo mordiéndolo, volvió a prender el


calefactor y cerró con fuerza la ventana. La casa se tardaría en volver a
calentarse así que se acercó al closet para sacar alguna de sus
chamarras.

El closet estaba vacío, no estaban ni las camisas de TaeHyung, ni las


suyas. Los ganchos estaban vacíos y los cajones estaban mal cerrados
como si hubieran sacado la ropa con prisa.

Algo se revolvió dentro de él. Ensanchó sus fosas nasales y olisqueó el


aire. Aún estaba el olor del menor y no podía oler a nadie más en la
casa.

— ¿TaeHyung?

Escuchó golpeteos y cosas cayéndose abajo.

— Mierda, mierda, mierda — Susurró entre dientes, abrió la puerta con


fuerza haciéndola tronar bajo su agarre, en el pasillo había un rastro de
camisas suyas y de TaeHyung, su corazón dio un vuelco.
Las tomó una por una siguiendo el rastro que llevaba escaleras abajo,
todavía podía oler a TaeHyung junto con el aroma de su cachorro. Eso
de alguna forma lo tranquilizaba.

Escuchó a TaeHyung lloriquear.

Su Alfa gruñó y entonces corrió escaleras abajo, esperaba encontrarse a


algún rival, algún asesino o ladrón que se había atrevido a entrar a su
casa y tocar a su Luna y a su cachorro.

Estaba dispuesto a matar a quien fuera.

Le arrancaría la cabeza y despedazaría su cuerpo pedazo a pedazo


hasta que no quedase nada. Azahar le ayudaría a desaparecer el cuerpo.

El piso de madera tronó bajo su peso, la sala estaba intacta, aunque las
ventanas, al igual que arriba, estaban abiertas de para en par.

Olisqueó en busca de TaeHyung, pero no fue necesario, su Omega


lloriqueo de nuevo.

Habían envolturas de chocolate en el piso y sus camisas estaban todas


esparcidas en la esquina de la sala, en medio del tumulto de ropa estaba
su Omega, usando su abrigo, traía el gorrito puesto así que apenas y
podía ver su rostro.

— ¿Bebé? — Preguntó acercándose.

TaeHyung volteó a verlo y sorbió su nariz, arrastró la ropa hacia la


esquina cuando JungKook tuvo la intención de acercarse.

— Nido — Susurró entre gimoteos.

JungKook se sentó en el piso y gateó hasta su lado, Kim tenía en la


comisura de sus labios chocolate y sus ojos estaban cristalizados, sus
mejillas tenían rastros mojados por las lágrimas y apegaba a su pecho la
ropa hecha un nido a su pecho, como si temiese que fuera a quitárselo.

— Mi amor — Jeon sonrió y gruñó hacia él — ¿Intentas hacer un nido?


— Ronronea para su Omega.

TaeHyung asiente como un pequeño niño, abrazándose al tumulto de


ropa.
— Bebé necesita un nido.

— Ven aquí — Abre sus brazos hacia su Omega y TaeHyung gatea a su


lado con prisa, se esconde entre el hueco de su cuello y hombro,
ronronea cuando el mayor comienza a marcarlo con su aroma — Luna,
pudiste haberme dicho — Restriega su rostro con el de TaeHyung.

El Alfa de la manada quita el gorrito de su abrigo y acuna el rostro de


TaeHyung entre sus manos, su Omega esta formando un ligero puchero
y JungKook se acerca a lamer las lágrimas de sus mejillas.

— ¿Por que las ventanas están abiertas?

El Luna solloza bajo — Tenía calor.

— Esta bien — El Alfa besa sus mejillas.

— He tomado tu ropa, alfa. Lo siento.

— Esta bien, cariño — JungKook limpia las comisuras de sus labios


manchadas de chocolate — ¿También has tenido un antojo cierto?

El omega asiente, acurrucándose en el espacio de JungKook — Necesito


un nido para proteger a bebé — Lloriquea — Alfa, por favor.

— Shh — Jeon acalla sus sollozos moviendo sus manos por la extensión
de su espalda — Les daré un nido, mi amor — El Alfa de la manada
gruñe — El mejor de todos.

— Mm — TaeHyung trepa a su regazo y besa cortamente sus labios —


Mi Alfa — Gruñe.

— Tú Alfa, mi amor — Lo sostiene por las caderas haciendo círculos en


sus costados — ¿Quieres que cancele lo de esta tarde? — Pregunta —
Si no te sientes cómodo, podemos hacerlo.

— No — Niega — Quiero ver a bebé y Jimin ha preparado esto desde


hace semanas.

— Eso no importa — Susurra en su cuello — Si no te sientes bien,


entonces que se joda el baby shower.
TaeHyung ríe — Me siento bien — El labio le tiembla — P-Pero te
necesito junto a mi.

— Me tienes junto a ti — Pellizca su mejilla juguetonamente — Siempre.

El rubio construye un total de dos nidos para su Luna y bebé. Uno en la


esquina de la sala y otro escaleras arriba en la habitación. Había tenido
que mover la cama hasta lo más lejos de la habitación, para que ahora el
piso estuviese cubierto de mantas y su ropa combinada, había puesto
almohadas que había impregnado con su olor y había vuelto la
habitación lo más segura que había podido.

Terminó de acolchonar la almohada y su Alfa gruñó.

Nido para mi bebé.

Para mis bebés.

Mantenemos a TaeHyung seguro. A salvo.

Mi Luna está tranquilo y a salvo.

JungKook se convirtió en instinto y dejó de pensar como mundano,


comenzó a sentir una picazón en su cuerpo y sus manos comenzaron a
convertirse en patas, gruñó cuando sintió sus huesos y músculos
estirarse hasta romperse para entonces caer en cuatro patas; como un
lobo blanco.

Gimoteó y comenzó a olfatear por toda la habitación.

Luna, mi amor, mi TaeTae.

Aquí es seguro, seguro para TaeHyung, seguro para ambos.

Salió por la puerta dando zancadas, bajó por las escaleras con prisa y
olisqueó de nuevo.

TaeHyung estaba recostado sobre el nido en la sala, estaba acariciando


su vientre por sobre la tela de su ropa y sonreía.

El Luna alzó su vista hacia él.

— Koo.
El Alfa se acercó a la orilla del nido y bajó su cabeza en respeto, se sentó
en sus patas traseras, pidiendo permiso para entrar al espacio de su
Luna.

— Puedes venir aquí, cariño — Palmeó en el espacio vacío a lado de él.


El lobo blanco expulsó aire de su nariz y se acomodó a un lado de él,
gruñó cuando el aroma maternal de TaeHyung llegó a sus fosas nasales.

TaeHyung se aferró a su pelaje y ronroneó — Sabes, ahora que lo


pienso, nunca hemos estado ambos en nuestra forma de lobo.

JungKook lamió su mejilla.

TaeHyung se colocó de pie y comenzó a quitar su abrigo — Podríamos


tomar una siesta.

El Luna se desnudó completo bajo la atenta mirada de un lobo blanco.


Terminó desnudo a la mitad de su nido, acarició su vientre antes de
comenzar a cambiar, la transformación fue más rápida y en un parpadeo
su Luna había caído en cuatro patas a un lado de él.

Era más pequeño que JungKook, él lobo de TaeHyung fácilmente podía


esconderse a un lado de su Alfa, pero aún así era precioso, un lobo café
quien a mitad de su panza, se asomaba una curvatura por su cachorro.
Gimoteó y en respuesta JungKook gruñó demandante.

Lo olisqueó cuando TaeHyung estuvo cerca de él, lo miró cara a cara y


entonces lamió su hocico. El Alfa de la manada volvió a acomodarse
dentro del nido y se estiró completo, su Luna se acomodó a sus
costados, recargando su cabeza en su lomo.

Mi amor, te amo.

JungKook utilizó el lazo para comunicarse.

También te amo, mi Alfa, mi lobo, mi JungKook.

TaeHyung contestó, comenzando a caer en un sueño profundo. Con un


lobo blanco protegiéndolo y velando su sueño.

Cuando TaeHyung despertó, JungKook ya estaba en su forma humana,


traía puesto solo el pantalón de su pijama y estaba en el comedor
tomando una taza de café.
Gimoteó y comenzó su transformación, quedó desnudó en el centro del
nido. Jeon se puso de pie cuando lo escuchó.

Se acercó con una manta y rodeó sus hombros.

— Buenos días, cariño — Susurró abrazándolo por detrás.

— ¿Qué hora es? — Talló sus ojos.

— Ya es casi medio día — JungKook besó su hombro desnudo.

— ¿¡Medio día!? — Se puso de pie y la manta resbaló por su cuerpo,


volviendo a quedar desnudo.

Tocaron la puerta.

El Alfa recogió la manta y cubrió su cuerpo.

— Abriré — TaeHyung amenaza con acercarse a la puerta pero


JungKook lo toma por la cintura, la manta solo alcanzaba a cubrir un
poco más arriba de sus muslos.

— Yo abro — Jeon gruñe riendo y deja un beso mojado en su cuello.

— Puedo abrir la puerta — Vuelve a acercarse.

— Basta, Kim — Lo toma a estilo nupcial — Mío.

El Luna ronronea como un gatito — Si.

El Alfa lo lleva hacia las escaleras y lo vuelve a poner sobre sus pies.

— Sube a vestirte — Deja un beso en su frente.

La consulta con el médico había sido muy rápida, TaeHyung ya había


cumplido cuatro meses de embarazo y comenzaba una fase más
relajada y calmada. Las nauseas se habían ido por completo y habían
abierto paso para sus antojos, a pesar de que ya tenía algunos. Ahora
los tenía todo el tiempo.

TaeHyung se recostó en la camilla, en el consultorio estaban todos,


Jimin, Daven, YoonGi, Azahar y su Alfa, quien miraba a todos con el
ceño fruncido.
TaeHyung subió su mano a su cara y masajeo su entrecejo.

— ¿Qué pasa?"

— Nada — JungKook relajó su rostro de nuevo — Solo que bebé me


pone nervioso.

— ¿Por qué?

— No se, es tan pequeño y... — Bufa — Solo quiero que ambos estén
bien siempre.

El médico entró sosteniendo una libreta, sonrió cuando vio a todos


rodeando la camilla de TaeHyung, como si estuviesen formando una
barrera para que nadie se acercase ni a él, ni al cachorro.

El doctor carraspeó su garganta — Bueno TaeHy-

— ¿Ya podemos saber que es? — Jimin se adelantó.

— 20 krones a que es un niño — Azahar dijo.

— Nah — YoonGi interrumpió — Va a ser una niña.

— Un niño — Azahar frunce su ceño — Mi instinto me dice que es un


niño.

— ¿Tu instinto? — YoonGi bufa.

— Mi instinto — Azahar se cruza de brazos.

— Tu que vas a saber, cavernícola — YoonGi lo empuja.

— No me empujes — Azahar le devuelve el empujón.

El doctor vuelve a carraspear su garganta.

— ¿Puedo hablar? — Todos asienten — Bien — El doctor retira sus


lentes — Podemos saber su sexo en este mes, solo si el feto lo permite
— El doctor se sienta en su banco giratorio a un lado de TaeHyung —
Puede que el bebé esté de espaldas y no podamos verlo.
Jimin sonrió ampliamente, si el Beta tuviera cola probablemente la
estaría moviendo de un lado a otro.

El doctor repitió el proceso que hacía en todas las consultas, comenzó a


esparcir el gel por todo su vientre bajo y tomó el transductor en manos.

— ¿Has sentido alguna molestia? — TaeHyung negó — ¿Algún dolor


como si fuesen piquetes? — El doctor preguntó.

— No — TaeHyung volvió a negar, subiendo sus manos instintivamente


a su vientre, masajeando esa zona.

— Bien — El doctor termina de anotar unas cosas y entonces comienza


a mover el transductor por su vientre, las figuras comienzan a formarse
en el monitor en tonos grisáceos, cambiando de negro a tonos más
claros — Ahí está — Detiene el transductor casi por su vientre bajo y
entonces se asoma una figurita de un bebé pequeño.

TaeHyung aprieta la mano de su Alfa entre la suya.

— Vaya — El doctor retira las gafas del puente de su nariz — Al parecer


está despierto — El doctor busca una posición más cómoda para
capturar al feto en la pantalla — ¿Has sentido un movimiento aún?

TaeHyung niega — ¿Eso es malo?

— No — El doctor lo tranquiliza — Pero muy pronto lo harás.

Una pequeña lagrima resbala por su lagrimal — ¿Y ya se puede saber el


sexo?

— Creo que si.

La sala entera se pone en puntas, JungKook besa su mejilla y acaricia la


palma de su mano.

— Mierda.

El bebé se remueve y el doctor captura el momento, TaeHyung solloza.

— ¿P-Pero el bebé está bien? — JungKook pregunta, sus manos


tiemblan ligeramente y su voz se corta.
— El bebé está bien, por ahora mide unos 6,5 centímetros — El doctor
detiene la imagen — Puede que no sea muy seguro pero creo que puedo
decirles el sexo del feto.

Jimin comienza a subir su pie de arriba a abajo nerviosamente —


Díganos, ahora.

El doctor toma su libreta — ¿Quieren saber? — Pregunta hacia el Luna y


el Alfa.

TaeHyung voltea a ver a JungKook y este hace lo mismo, asienten al


mismo tiempo.

— Si — Kim sorbe su nariz — Sea lo que sea, ya le amo.

El doctor inspecciona una vez más y entonces carraspea — Todo indica


que es un niño — Señala un par de cosas en la pantalla.

— Oh — Lágrimas bajan como cascadas del rostro de JungKook —


¿Está seguro?

— Creo que si.

— ¿Eso es un 100%? — Azahar pregunta — Esto es importante.

— Eso creo — El doctor sonríe socarronamente — Creo que entonces


YoonGi te debe 20 krones.

Azahar voltea a ver a YoonGi orgulloso — Te lo dije, instinto, nunca falla.

YoonGi comienza una discusión con Azahar y el doctor se va a su


escritorio para comenzar a anotar las cosas importantes sobre el
embarazo de TaeHyung.

— Es un niño — JungKook susurra cerca del oído de su Omega, rozando


sus narices juntas — Es precioso.

— Lo es — TaeHyung besa su mejilla — Alfa, estoy muy feliz.

JungKook cierra sus ojos y otra lagrima logra caer formando un camino
por su mejilla.

— Te amo, te amo, los amo.


El Luna de la manada se acerca a lamer su mejilla. Buscando reconfortar
a su hermoso Alfa.

Solo Jimin, TaeHyung y Daven se habían quedado en la casa del Luna,


estaban colgando y acomodando arreglos y comida en las mesas para el
pequeño "Baby Shower" que el Beta había preparado. Era algo pequeño.

Había invitado a los integrantes de la manada y algunos miembros del


congreso, mafias y gente importante a la cual el desarrollo y cambios de
la manada de ambos le incumbían.

TaeHyung ya se había arreglado, se había puesto el vestido verde que


había comprado y había dejado que su cabello ondulado cayera como
cascada en sus hombros, también había pintado sus uñas de un color
similar con la ayuda de Daven y este último había puesto una corona de
flores a combinación en su cabello.

Se veía reluciente, el vestido apretaba en la parte de arriba y después


caía por donde está su barriga, podías notar que TaeHyung estaba
embarazado al instante, y al Omega le gustaba.

Dio una vuelta en el aire y volvió a observarse en el espejo.

— ¿Mami se ve lindo no es así, bebé? — Preguntó a su vientre.

TaeHyung había leído en internet que era bueno hablarle al bebé incluso
cuando aún estaba dentro de su pancita.

— Hoy todos vendrán a festejarte a ti — Continuo — Y te traerán


juguetes y ropa, y mami y papi comerán muchos panquecitos — El
Omega apretujó con la punta de sus dedos su vientre, buscando algún
movimiento del bebé.

Esperó y nada paso.

— Bien — Volvió a decir — Si aún no quieres moverte eso está bien,


mami no te presionará más — Susurró — Pero me gustaría que lo
hicieras, harías feliz a tu papi.

Esperó de nuevo y otra vez nada paso.

— De acuerdo, pequeño bebé — Bufó — Ya te dejare.


Se sentó en la orilla de la cama y descanso un momento sus pies.

— Ahora bajaremos con el tío Minnie y Dav — Siguió hablando, se sentía


como un demente hablando solo — Baba volverá a nuestro lado en un
rato.

Cuando JungKook había vuelto a la manada cargado con un par de


cartones de cerveza y un enorme pastel que YoonGi había comprado,
era de chocolate y en letra cursiva decía "Det er en gutt." [Es un niño]

Ya habían autos aparcados fuera de su casa, autos negros clásicos y


camionetas con vidrios polarizados, habían guardias en la puerta de su
casa y a metros JungKook podía oler la combinación de olores; Omegas
y Alfas.

Se apresuró en entrar a la casa, Azahar se puso en guardia en cuanto


llegaron a la puerta y YoonGi dejó el pastel sobre la barra de la cocina.

Amenazó con dejar salir un gruñido cuando todos los olores dentro de su
casa no dejaron que pudiera olisquear en busca de su Omega, no hizo
falta ya que de la escaleras comenzó a bajar su hermoso Luna,
sosteniéndose de la barandilla.

— Mierda — Masculló, recorrió a su Luna de arriba a abajo, retuvo su


labio inferior con sus dientes.

— Dritt — YoonGi se unió a su lado — Tu omega...

— ¿Se ve muy lindo cierto? — Jimin llegó de alguna parte y se recostó


en la pared — Yo le he dicho que se vería muy lindo.

— Yo le dije que si no funcionaba contigo, yo estaba disponible —


Azahar comentó, juntando ambas manos frente a su cuerpo, recorriendo
toda la sala con la mirada. JungKook gruñó y golpeó su hombro.

— ¿Le dijiste que? — Refunfuñó.

— Que si no funcionaba contig- — Azahar comenzó a repetir pero


TaeHyung llegó saltando hasta ellos.

— Alfa — Dijo estrellándose contra su pecho.


— Hola, mi amor — Lo abrazó pero no dejó de fulminar a Azahar con su
mirada, su Luna lo tomó de la mano y lo arrastró hacia la cocina donde
podían tener más privacidad.

— Mmm — El Alfa ronroneo — Nunca te había visto en un vestido.

Las mejillas de TaeHyung se pintaron de un bonito color carmín.

— ¿Te gusta? — Se hizo hacia atrás y mostró el vestido.

— Omega, moriría por ti en este momento — JungKook lo tomó por sus


caderas y lo acercó a su cuerpo, buscando su mordida, olisqueando en
busca de su propio aroma, sintiéndose molesto cuando no lo percibió.
Comenzó a repartir besos a través de sus clavículas.

— También he pintado mis uñas, Koo — El menor sube una de sus


manos para mostrar el barniz.

JungKook toma su mano y deja un beso en sus nudillos — Las uñas


pintadas te hacen ver lindo — Susurra — Siempre te ves lindo.

TaeHyung gimotea — Tal vez comience a hacerlo más seguido.

— Eso está bien, cariño — Baja una de sus manos hasta sus muslos y
alza su pierna para que la envuelva en su cadera — Te ves tan hermoso
— Gruñe — Me encantas.

TaeHyung suelta un gemido ahogado — Basta — Pasa saliva


audiblemente cuando puede sentir su piel comenzar a picar — Hay gente
fuera, JeonGguk.

— Lo se — El Alfa sigue impregnándolo con su aroma — Lo siento, lo


siento — Desenreda su pierna de su cadera — Te amo tanto.

— También te amo — TaeHyung sonríe para su Alfa y sube una de sus


manos a su rostro, marcando su mandíbula con uno de sus dedos.

— ¿Como te sientes? — Su Alfa lleva una de sus manos a su vientre —


¿Todo está bien?

— Bien, aún no he sentido ninguna patada — Forma un puchero.


— Pronto lo harás , cariño. Démosle tiempo a bebé — JungKook se
hinca y besa su vientre — Vayamos fuera, YoonGi ha comprado un
pastel para ti.

Todos formaron un círculo, TaeHyung estaba sentado en el piso y tenía


al pequeño bebé de Perrie en sus brazos.

— Es preciosa, Perrie — Susurra jugando con las manitas de la


pequeña.

La mayoría de Omegas y Betas estaban conversando mientras bebían


algún jugo o cerveza y los Alfas estaban jugando cartas mientras bebían
cerveza y vino, Jimin repartía pastel cada vez que veía a alguien entrar.

— Lo se — Perrie se dejó caer a un lado de él — Pronto tendrás a tu


cachorro y no podrás soltarlo.

Había una gran mesa llena de regalos, habían traído desde cosas
pequeñas hasta cajas sospechosas del tamaño de la mitad de su cuerpo,
la mayoría eran regalos de Alfas del congreso de Noruega y la otra mitad
de la manada.

La puerta estaba bloqueada por al menos diez guardias de seguridad y la


reunión no se sentía como un baby shower se sentía más como una
reunión de mafias y manadas importantes.

JungKook le había dado el día libre a Azahar y le había dicho que no era
necesario que la hiciera de guardia hoy, así que el Alfa estaba sentado
en el círculo con Omegas y sostenía un plato con una rebanada de
pastel. Todos pensarían que Azahar estaría jugando cartas pero prefería
estar en el ambiente tranquilo y una charla amena.

— ¿Cuantos meses tienes, Tae? — La Omega preguntó comiendo de su


pastel.

— Cuatro meses, apenas casi cumplidos — El Luna contesta, poniendo a


la bebé en su porta bebés — Aún no he sentido patadas pero el médico
dice que estoy a punto de hacerlo.

— Y el bebé es un niño — Azahar comenta.

— ¿Ya has pensado en quien será el padrino? — Perrie dice.


— Aún no — Niega — No lo hemos discutido aún.

La tarde se había pasado volando desde ahí, JungKook se había


sentado después con él y se había apegado a sus costados por él resto
de la velada, cada vez que el Alfa sentía que algún otro Alfa tenía la
intención de acercarse, gruñía en advertencia.

En la noche, cuando ya todos se habían ido, Jimin había dejado todo


limpio para el Luna y el Alfa, Azahar se había asegurado de que la casa
permaneciera siendo segura y se había ido también.

Los dejaron solos en la tranquilidad de su sala de estar.

TaeHyung bostezó y estiró sus brazos en el aire, JungKook aún bebía los
restos de su cerveza cuando había entrado a su oficina. Kim sonrió
cuando lo vio danzar al ritmo de una música inexistente.

JungKook borboteo algo mientras buscaba en el interior de uno de sus


cajones. De uno de los cajones sacó un vinilo, TaeHyung no alcanzó a
mirar la portada.

Chasqueó su lengua y entonces el ruido siseante y crepitante que hace


la aguja al recorrer el surco de la canción llega a sus oídos.

More than a woman de los Bee Gees comenzó a sonar.

TaeHyung rio estruendosamente y JungKook comenzó a avanzar hacia


él dando pasos largos mientras movía las caderas.

— No he podido sacarme esa maldita canción de la cabeza.

Jeon lo tomó de las caderas y comenzaron a danzar lentamente,


disfrutando del ritmo golpeteado y saltarín de la canción. Ninguno piensa
en nada más, más que en su cercanía.

JungKook desliza una mano por uno de sus costados hasta llegar a sus
muslos y recorre el vestido que TaeHyung trae puesto hasta arriba,
ajusta su pierna a su cadera y tararea al ritmo de la letra.

— Oh say you'll always be my baby — Susurra en su oído mientras


acaricia la piel suave de sus muslos regordetes, tiene cuidado cuando
hace al menor ligeramente hacia atrás.
— Koo — El Luna ríe y entonces ambos comienzan a balancearse de
atrás hacia adelante y a los lados, haciendo girar el vestido verde del
Omega en el aire.

El Alfa ronronea y alza una de las manos de TaeHyung para que de una
vuelta, girándolo con cuidado y lento, lo detiene de nuevo para dejar un
casto beso en sus labios, el Omega enreda sus brazos en su cuello y
comienzan a moverse al ritmo de la música, ambos con los ojos
cerrados, saboreando la boca del otro.

— Te am- — TaeHyung iba a decir pero una sensación extraña


hormigueo en su vientre. Dio un respingo y deshizo su agarre en
JungKook para tomar su vientre. ¿Que era eso? ¿El bebé estaba bien?

— TaeHyung — Frunció su ceño y se quedó helado — ¿Estas bien?

— N-No se, algo ocurre — TaeHyung tanteó su pancita con miedo —


Puede que no sea nada.

JungKook olisqueó su espacio personal, gruñó y se hincó a la altura de


su estómago.

El hormigueo se repitió y TaeHyung abrió sus ojos, tomó la mano de su


Alfa con prisa y la colocó donde sintió el hormigueo.

— Es el bebé, Koo.

Espero una vez más y volvió a sentir la misma sensación, la mandíbula


de JungKook se cayó hasta el piso.

— Se mueve, está aquí.

Carraspeo — ¿Lo sentiste?

— Si — JungKook recargó su cabeza en su estómago y envolvió toda la


protuberancia con sus manos, el bebé soltó otra patada. El rubio se
deshizo en una sonrisa — Mi bebé.

— Está aquí — El azabache sorbe su nariz, amenazando con comenzar


a llorar, pone una mano sobre la de JungKook.

— Solo preguntaré si necesitan algo más — Jimin tuvo intenciones de


tocar la puerta pero YoonGi lo detuvo.
Era de noche y Jimin siempre se aseguraba de que el Luna y el Alfa
tuviesen todo lo que necesitaban.

— No — YoonGi lo tomó por la cintura y lo detuvo.

— ¿Por qué no? — Su Beta intentó zafarse de su agarre.

— Escucha, Jimin — El Alfa pidió — Escucha.

Al otro lado de la pared se escuchaba la música del tornamesa


retumbando.

Jimin se zafó y entonces se asomó por una de las ventanas, que a pesar
de tener las cortinas cerradas, podían distinguirse siluetas.

Ahora sonaba Chiquitita de Abba y la canción estaba a punto de llegar a


su final, así que solo retumbaba la música alegre del final.

— Están bailando — Sonríe.

— ¿Acaso eso es Abba? — El Alfa pregunta.

— Lo es.

Jimin ríe cuando puede ver en la sombra un vestido haciendo olanes con
el aire. No le da tiempo de reaccionar cuando YoonGi toma su mano y lo
apega a su pecho.

— ¿Qué haces? — El Beta frunce su ceño.

— Bailando — YoonGi lo toma de las caderas y comienzan a moverse


como un par de borrachos, balanceándose hacia los lados.

Jimin comienza a carcajearse — YoonGi.

Y así como así el final del día llega a su fin, con TaeHyung y JungKook
bailando bajo el techo de un hogar y YoonGi y Jimin bailando bajo la luz
de una Luna que presencia los mejores momentos y tal vez también los
mejores amores.
⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 38
El Alfa de ojos azules como el mar solo tenia cinco años cuando un Alfa
de ojos verdes tomó su mano.

JungKook juro ser su amigo para siempre y por siempre.

Y Einar juro nunca abandonarlo.

Cuando JungKook vuelve a su hermosa casa, un poco más tarde de lo


que había pensado y de lo que le había prometido a su Omega. Espera
encontrarse a su Luna embarazado en la sala de estar, tal vez recostado
en su nido en la esquina de la sala, masajeando su vientre de ya seis
meses, susurrando cálidas palabras a su cachorro mientras el bebé
suelta patadas. Entonces cuando TaeHyung no está ahí, busca en la
cocina.

Cuando entra, una ligera decepción se posa en su vientre bajo, al menos


la cocina tiene rastros de que su Omega estuvo ahí, hay cajas de comida
china en sus simbólicos envases con tonos rojos y hay una soda a medio
tomar sobre la barra de la cocina, dos vasos de plástico y migajas de una
galleta de la fortuna, lo cual significa que su Luna tuvo compañía, tal vez
Azahar o Jimin.

Toma el pequeño papel y lee la frase que habla acerca del futuro y como
vienen buenas cosas. JungKook arruga su entrecejo y arruga el papel
entre sus manos, lo tira en el cubo de la basura.

Olisquea el aire y recibe todos los olores dentro de la casa, el olor dulce
de la salsa de los fideos dentro de la caja de comida y el olor adictivo y
tranquilizador de su Omega.

Madera y café amargo.

Madera y café amargo ahora con un toque de chocolate por su pequeño


cachorro.

No opta por gritar en busca de TaeHyung, pues ya son casi las nueve de
la noche y su Omega ha estado cansado y ahora suele irse a dormir más
temprano de lo que acostumbraba a hacer. No le gustaría despertar a su
Luna si es que está durmiendo.
TaeHyung no ha estado bien desde que cumplió seis meses de
embarazo, se ha vuelto aún más sensible y los cambios en su cuerpo
han empezado a ser significantes. Su rostro comenzó a llenarse de
barritos y espinillas por el cambio de hormonas, sus muslos ahora
estaban más regordetes - JungKook los amaba enserio -, su vientre
ahora era más significativamente grande, su cachorro estaba creciendo y
estiraba su estómago como si tuviese un balón dentro.

TaeHyung a veces se sentía la persona más sexy del mundo y otras


veces su autoestima estaba por los pisos y solo quería recostarse.

JungKook bufa y restriega sus ojos entre sus dos puños. En estos
momentos odiaba haber tenido que ir a la ciudad a arreglar cosas en el
congreso. Extrañó a su Luna todo el día, había sido tortuoso.

Se sirvió un vaso de agua y decidió subir escaleras arriba. Cuando está


cerca de la puerta de la habitación puede recibir mejor el aroma de su
Luna.

Pero algo anda mal.

Hay algo pesado mezclado, algo que hace que su estómago se


contraiga. ¿TaeHyung está triste?

Incluso si no es muy notable en el olor de su amor, lo puede sentir a


través del lazo. Con solo un empujón a la puerta, está se abre. Se
sorprende cuando no ve ninguna luz encendida.

— ¿Mi amor?

En respuesta, escucha a TaeHyung sorber su nariz.

Perplejo y preocupado, se acerca a la mesita de noche y enciende la luz.


Su hermoso Luna no se deja ver al principio, está acostado en el nido de
la habitación, el cual abarca casi toda esta, está escondido entre las
almohadas y colchas y JungKook solo puede ver su vientre pero no su
rostro. Esta sollozando y una aura de tristeza lo rodea, su rostro está
enterrado en una almohada y abraza otra contra su pecho, al mayor se le
cae el corazón hacia el estómago y siente una presión en su pecho.

— ¿Luna? — Pregunta una vez más y de nuevo la única respuesta que


obtiene es un sollozo ahogado.
Esta despierto y triste.

Has que deje de estarlo.

Luna, Mi Luna está llorando, no se siente bien.

Sin decir una palabra más, el Alfa cae en sus rodillas y gatea hasta
donde su amor está escondido, quita la almohada que TaeHyung
sostiene y la remplaza por sus cálidas manos, solo cuando lo tiene cerca,
nota sus ojos rojos e hinchados por su llanto, su nariz está roja en la
punta y sus mejillas tienen marcadas las arrugas de las almohadas, está
usando su pijama, pero arriba de esta usa una de sus chamarras.

— Mi Luna. Ya estoy aquí, mi amor — TaeHyung se desenvuelve del


tumulto de mantas y se apega al pecho de su Alfa, temblando por la
fuerza de sus sollozos, aferrándose a la camiseta del rubio con fuerza,
manchándola del líquido saldo que escurre por sus ojos.

Algo está molestando a TaeHyung y JungKook va a llegar al fondo de


esto, matará y expulsará de la manada a quien sea que haya hecho que
su Luna llorara.

El Alfa de la manada vuelve a recostar a TaeHyung en el nido, solo ahora


se ha dado cuenta que ni siquiera le pidió permiso a su Luna para entrar,
pero el menor está tranquilo y no ha dicho nada, así que supone que está
bien.

Acuesta a TaeHyung de lado y se apega a su espalda, su Luna sigue


soltando lloriqueos y gimoteos pero no con la misma intensidad que hace
un par de minutos. Besa su hombro con delicadeza antes de comenzar a
hablar.

— Precioso Omega — Susurra contra su cuello y TaeHyung se da la


vuelta para encarar a su Alfa, abre sus ojos hinchados, su labio inferior
está temblando pero lo retiene con sus dientes. Otra lagrima silenciosa
rueda por sus mejillas pero JungKook la retiene lamiéndola.

— A-Alfa — Es lo primero que deja escapar de la prisión que son sus


cuerdas vocales.
— Hola, mi amor. Ya estoy en casa — Jeon besa su mejilla y toma su
vientre entre sus manos. Decide no presionar a su Omega para que
hable.

Ve esta vez como las lágrimas vuelven a acumularse en sus cuencos y


TaeHyung se deshace en sollozos rotos.

— K-Koo, lo siento.

El Alfa parpadea repetidas veces, confundido.

— ¿Que es lo que sientes, cariño?

— Yo no soy como ellos — TaeHyung intenta limpiar sus lágrimas con su


chamarra pero estás son remplazadas por otras — Estoy todo el tiempo
cansado y yo no me veo radiante como en la televisión, tengo granitos en
mi cara y ahora tengo estrías en mi pancita. Lo único que hago es comer
y dormir.

— Hey — El entrecejo del rubio se arruga y un gruñido amenaza con


abandonar su garganta — ¿De donde viene todo esto, Tae? ¿Alguien te
dijo algo? Por que si es así tienes que decírmelo y alguien mor-

— No — TaeHyung se cruza de brazos y hace pucheros hacia JungKook


— Yo los vi, en la televisión, con su piel perfecta mientras bebían té y
hablaban de bebés — El Luna parece comenzar a molestarse ahora —
Todo es falso, las personas de la televisión son falsas — Arruga su
entrecejo — El embarazo no es así.

JungKook retiene una sonrisa pero se borra al instante cuando


TaeHyung parece que va a comenzar a llorar de nuevo.

— Oh no amor.

— Ni siquiera hemos podido hacer el amor en semanas por mi culpa —


Susurra mientras juega con sus manos, Kim está sentado en el nido y su
vientre se asoma — Siempre estoy cansado.

— Basta — Gruñe y se abraza por detrás a su Omega. Quisiera


encontrar las palabras correctas para susúrrale a su Omega pero en
realidad no las tiene. Solo quiere hacerlo sentir amado y aveces eso no
se hace a través de palabras sino a través de gestos, pequeños gestos.
El Alfa toma sus manos y las une. Las coloca sobre su vientre y besa su
mejilla antes de comenzar con lo que tiene que decir, y tiene que decir
bastante.

— Mi amor, no sabía que te sentías así.

— Lo siento, Koo — Vuelve a susurrar mientras recarga su cabeza en su


hombro, apretujando la mano de su Alfa bajo la suya, buscando
reconforte.

— No, Tae no hay por qué disculparse — Deja soltar sus feromonas
mientras restriega el costado de su rostro en el hombro de su amor — Mi
amor, cuando tú y yo hagamos el amor será por que ambos lo queremos
así. No quiero hacer nada que te haga sentir incómodo.

— P-Pero y-

— No hay peros, cariño.

TaeHyung solloza de nuevo, sosteniendo el costado de su mejilla


dramáticamente, arrancando las lágrimas de sus ojos. Las manos de su
Alfa aún están recargadas en su vientre y su bebé se remueve
incómodamente por los duros suspiros y temblores que TaeHyung suelta
al llorar.

— Ya, mi amor. Bebé puede sentir que no estás bien — Besa su cuello y
deja un rastro de su saliva, le hace cosquillas al menor y provoca que ría
— Eres tan precioso, me gustaría poder decirte algo pero en realidad no
se que decir. Solo quisiera que pudieras verte a través de mis ojos. Tal
vez así entenderías lo perfecto y lindo que te vez siempre.

TaeHyung se acomoda de un modo en que lo encara y besa su mejilla,


por sus mejillas aún bajan los rastros de su llanto, manchando sus
mejillas sonrojadas de agua salada.

— Lo siento, Koo. Solo que no me he sentido muy bien.

— Eso está bien — El Alfa lleva sus manos a sus labios y reparte besos
por la extensión de su tersa palma — Esta bien no estar bien, ¿pero
siempre puedes hablarlo conmigo si?
El Omega asiente — Ya no te vayas, se que es trabajo pero ahora me
siento desprotegido sin ti — Deja que su Alfa bese sus nudillos y
juguetee con sus dedos — Ni siquiera Azahar con sus tonterías pudo
alegrarme.

— Esta bien, Luna. Les diré que manden el resto de las cosas aquí —
JungKook usa su fuerza de Alfa y jala a TaeHyung hacia él, obligándolo a
sentarse en sus piernas. Besa su frente y baja hasta sus labios — Mío,
mi precioso Omega embarazado, siempre me tendrás para hacerte sentir
bien.

TaeHyung esboza una sonrisa tímida — Lamento haberme puesto de


esa manera.

El Alfa gruñe — Deja de disculparte, Omega — Descubre una de sus


clavículas y la besa, dejando un rastro de marcas rojas — Y tienes razón
— Comenta.

TaeHyung frunce su ceño y lo separa de su cuerpo.

— ¿Sobre qué?

— Las personas de la televisión son falsas — Susurra.

TaeHyung explota en una risa, sacudiendose provocando que su vientre


se mueva. Puede sentir a su bebé removiéndose dentro de él de nuevo,
pidiendo que pare. Kim lleva sus manos a su vientre.

— Ya, ya, lo siento bebé, mamá ya está mejor.

Los ojos de JungKook se iluminan ante sus palabras y posa sus manos
en el lugar donde TaeHyung las tiene, el bebé vuelve a soltar una
patada. Agacha su cabeza para dejar un beso.

— Bebé, yo los protejo.

— Tenemos que empezar a pensar en nombres — TaeHyung comenta,


sorbiendo su nariz.

— Buscaremos uno, Omega.

JungKook solo tenía siete años cuando Einar le dijo que un día sería
alguien grande, que sería el Alfa de la manada.
Einar había prometido acompañarle y protegerle a pesar de todo.

JungKook le susurró que eso no era lo que quería para su futuro.

Einar había apretujado su hombro y le había dicho que entonces


buscarían otro camino, que formarían su propia manada.

TaeHyung se encontraba mejor por la mañana, había amanecido con los


ojos hinchados y con dolor de espalda pero su Alfa estaba a su lado y de
alguna manera eso lo había hecho sentir mejor.

Talló sus ojos con fuerza y se acostumbró a la luz en la habitación.

— Alfa — Llamó.

El Alfa gruñó en advertencia a su lado; de manera amorosa, sin sonar


molesto — ¿Qué pasa?

TaeHyung gruñó de vuelta — No me gruñas a mi, JeonGguk — Sostuvo


su estómago — Iré abajo a desayunar, tú hijo y yo tenemos hambre.

— Esta bien, Omega — TaeHyung iba a ponerse de pie pero lo sostuvo


de la muñeca — Dame un beso de buenos días.

— Mmm — Kim se lo pensó — No — Se negó, fingió jalonearse.

— Omega — Gruñó, JungKook aún tenía los ojos cerrados y estaba boca
abajo.

— Alfa — TaeHyung imitó su gesto.

— Dame un beso — Formó un puchero.

— Mm — Volvió a pensarlo — Esta bien.

El Omega se acercó y dejó un pico en sus labios, se separó pero


JungKook lo tomó de su nuca y profundizó el beso.

— Ahh — TaeHyung gimió gustoso cuando se separaron.

— Ahora si, buenos días, mi vida — Susurró en sus labios.

— Buenos días — Susurró de vuelta sin aire.


JungKook solo tenía diecisiete años cuando sus elecciones le fueron
arrebatadas y comenzaron a ser gobernadas por el miedo.

Einar había sido el primero en enfrentar a su padre y en una noche de


desolación, ambos se habían rendido.

JungKook no había vuelto a la ciudad por petición de su Omega, ahora


trabajaba desde su oficina y para ambos era lo mejor, no tenía una
apoplejía por preocuparse todo el tiempo y TaeHyung estaba más
tranquilo y se sentía más seguro de esa manera.

Jimin, YoonGi, Azahar y Daven ahora los rodeaban en la sala, era el día
para escombrar y comenzar a arreglar el cuarto del cachorro.

— Azahar es un buen nombre, es corto y es el nombre de una flor —


Comentó el Alfa mientras bebía un sorbo de su jugo de caja.

— No nombrarán a su hijo como tú, cavernícola — YoonGi le reclama —


No eres tan especial.

— ¿Por qué no algo simbólico? — Jimin propone — Como Asgard, uno


de los nueve reinos en la mitología.

TaeHyung formó una mueca — No gracias, Minnie.

— ¿Nombre nórdico o coreano? — Daven pregunta.

— Da igual, solo quiero algo simbólico — Voltea a ver a Jimin antes de


que hable — Algo que no sea Asgard, Jimin.

— O pueden nombrarlo hasta que tenga dos años — Azahar dice.

— ...

— En mi pueblo no nombramos a los niños hasta que sabemos que


sobrevivirán a las altas planicies de Rusia — Azahar alza sus manos
como si estuviese mostrando alguna planicie.

— ¿Eres Ruso? — Jimin pregunta.

— En realidad no, pero viví un tiempo allá — El Alfa se encoge de


hombros.
— Azahar eres un desgraciado demasiado misterioso — YoonGi susurra
— Si que eres un cavernícola.

— ¿De donde eres entonces, Az? — TaeHyung pregunta tomando un


sorbo de su propio jugo de caja.

— Soy Noruego, pero nunca había vivido aquí hasta hace un par de años
— Azahar dice — Nunca tuve una manada, siempre estuve moviéndome
de país en país — Continúa — Hasta ahora.

— Aww — El Luna se coloca de pie y abraza a Azahar por los hombros


— Ahora eres manada.

El Alfa baja su rostro en respeto y toma su mano para besarla —


Gracias, Luna.

JungKook gruñe.

TaeHyung lo fulmina con la mirada — Alfa, basta.

— De hecho — Azahar ajusta su traje — Gracias a eso puedo hablar,


noruego, italiano, alemán, ruso, sueco, inglés y un poco de español —
Hace un gesto de superioridad.

— Ok si, de acuerdo eres raro — Jimin da palmadas en su hombro.

JungKook solo tenía diecinueve cuando escapó por primera vez de un


monstruo que solía llamar padre.

Solo diecinueve años y vagó solo por el bosque sin comida ni agua,
respirando el frío aire de Noruega mientras sus piernas se congelaban y
sentía que su fin estaba cerca.

La habitación del cachorro estaría a lado de la de ellos, una de las


habitaciones que se supone que serían para invitados, sin embargo
JungKook había utilizado como bodega, estaba repleta de cajas y cosas
que habían hecho a TaeHyung fruncir su ceño.

JungKook, Daven y YoonGi armaban los muebles que pondrían ahí,


mientras Jimin, el Luna y Azahar escombraban las cajas.

TaeHyung se sienta en el piso con la ayuda de Azahar y entonces este


último arrastra una caja hacia él.
Comenzó a abrir la caja, dentro habían papeles y papeles con un montón
de números, tuvo que leer cada uno para entonces dictar si eran
servibles o no y tirarlos. Habían papeles desde cuando Conrad aún era
Alfa de la manada hasta cuando JungKook llegó al poder, habían folletos
y carpetas llenas con contratos viejos de Conrad y un par que
involucraban a su Alfa.

Terminó con esa caja y se movió a la siguiente, está era diferente,


habían cosas aún más viejas de cuando JungKook asistía al colegio,
habían anuarios y exámenes.

— ¿Jimin este eres tú? — TaeHyung señaló una fotografía, Jimin parecía
de doce años y JungKook era unos centímetros más alto.

— Oh — Dejó lo que hacía y se acercó — Recuerdo esto, fue el día de


mi cumpleaños, JungKook me regalo un bote a control remoto.

TaeHyung repasó el rostro de su Alfa con la punta de sus dedos y sonrió,


se desconcertó y un pesado sentimiento se posó en su estómago cuando
en las fotografías; JungKook no sonreía en la mayoría. Decidió dejar esa
caja de lado.

Tomó la siguiente y esa estaba llena de premios y diplomas con el


nombre de su Alfa, habían trofeos de fútbol con el nombre del rubio
grabado y diplomas enmarcados de todo tipo de concursos como
química y física. TaeHyung achinó sus ojos y dejó todo en su lugar,
volvió a cerrar la caja con cinta y la marcó con un plumón "trofeos y
diplomas de Koo."

La siguiente caja que abrió estaba llena de ropa vieja que por el olor,
eran de Conrad y eran camisas viejas. Esa caja la marcó para donación.

Pasaron varias horas hasta que Azahar los interrumpió.

— Oigan — Llamó la atención de ambos, entre sus brazos traía un


cuadro enmarcado — ¿Quien es él? — Preguntó.

TaeHyung dejó de revolotear dentro de una de las cajas y con cuidado se


acercó hacia Jimin, quien también llegó a un lado de Azahar.

TaeHyung vio la fotografía y sus labios formaron una "o", ya había visto
esa fotografía meses atrás.
Era una foto pequeña enmarcada en un fino vidrio, habían tres hombres
en la fotografía y vestían ropa de campo, Jimin recargaba su hombro en
JungKook y su Alfa sostenía por los hombros a un hombre menor que
ellos; usaba un gorro en su cabeza, sus ojos eran verdes y su tez era
casi blanca como la nieve.

Jimin pasó saliva cuando la vio y la arrebató de las manos de Azahar.

— Ya he visto esta fotografía — TaeHyung susurra.

Jimin deja salir aire por su nariz — ¿Entraste a mi habitación?

— Si — Kim hace una mueca — Fue hace mucho, lo siento.

— Esta bien — El Beta tranquiliza al Omega — Su nombre es Einar.

— JungKook nunca lo menciona, ¿Donde está él? — Azahar pregunta.

— Esta muerto — Jimin aprieta con fuerza el marco de la foto — Era su


mejor amigo desde que tenía cinco — Continúa — Era imprescindible
para JungKook, tenían algo hermoso, algunos incluso pensaban que
salían pero Einar era como su hermano menor — Una lagrima silenciosa
resbala por su mejilla pero la limpia antes de que cualquiera de los dos
pueda decir algo.

— Koo casi nunca me ha hablado de él — El Luna comenta.

— A JungKook no le gusta hablar de él, es una herida que nunca sanó


por completo — Jimin vuelve a meter el cuadro de donde Azahar lo sacó.

Park parece a punto de decir algo más pero cierra su boca antes de que
algo salga.

— Lo siento — Azahar susurra.

— Esta bien — El Beta se recompone — Solo quedan buenos recuerdos


de él, es bueno recordarlo de vez en cuando — Sonríe.

TaeHyung se queda silencioso y sostiene su estómago cuando siente a


su cachorro soltar una patada.

JungKook solo tenía veinte años cuando perdió la guerra contra su


padre.
Solo veinte años y su vida había cambiado para siempre.

Veinte años y su mejor amigo fue arrancado de sus brazos por unos
monstruos no diferentes al hombre que llamaba padre.

— Hemos terminado la cuna, cariño — JungKook llamó.

TaeHyung sonrió hacia su Alfa y como un bebé hizo manitas hacia su


Alfa para que le ayudase a ponerse de pie.

— Koo — Se estrelló contra su pecho y se abrazó a su Alfa — Te amo


tanto.

— Yo también te amo, mi amor — Jeon devuelve el gesto — ¿Quisieras


ir a ver la cuna de bebé?

— Vamos — TaeHyung besa su mejilla antes de separarse.

— ¿Que has encontrado en las cajas?

— Un montón de papales y trofeos tuyos — TaeHyung dice — No me


dijiste que habías ganado un premio de ciencias, mi Alfa nerd.

— Hey — Achina sus ojos.

JungKook solo tenía veintisiete años cuando un Omega de hebras color


azabache y ojos azules, llegó a cambiar su vida por completo.

Solo veintisiete años y JungKook quedó desconcertado después de


mucho tiempo, por primera vez en mucho tiempo, tenía ganas de sonreír
de nuevo.

Habían cenado pizza y los chicos se habían ido pasadas las doce de la
noche.

— ¿Crees que encontraremos el nombre correcto para bebé? —


JungKook pregunta ya acomodándose dentro de la habitación, con el
pijama puesto.

TaeHyung se quedó callado, y quitó su playera para remplazarla con la


de su pijama.

— Tengo algo, pero creo que debo consultarlo contigo primero.


JungKook volteó a verlo y sonrió — Mmm — Ronronea — ¿Tienes un
nombre?

TaeHyung asiente, termina de colocar su pijama y se une a su Alfa en la


cama, gatea hasta su lado y se acuesta en su pecho, JungKook le da
tiempo para hablar.

El Luna escucha el corazón de JungKook bombear para él, latiendo al


mismo tiempo que el suyo, golpeando dentro de su pecho con fuerza,
cantando una melodía hermosa para sus oídos.

— Einar — Susurra.

TaeHyung puede sentir a JungKook dejar de respirar, su respiración se


desestabiliza.

— ¿Que?

Se separa de su pecho y lo mira, Kim no esperaba ver los ojos de su Alfa


reteniendo las lágrimas

— Oh Koo — Susurra — Lo siento.

— No — El Alfa niega y una lagrima resbala por su mejilla — ¿Amor, es


enserio?

Asiente — Se que era alguien importante para ti y no quiero decir que


nuestro cachorro de alguna manera lo remplazará, solo que... es especial
— Toma la mano de su Alfa y la coloca sobre su vientre.

JungKook necesita un momento para recomponerse, TaeHyung acuna


su rostro entre sus manos y lame sus lágrimas de la misma manera en la
que JungKook ha hecho con él cientos de veces, restriega su rostro en
su hombro y besa sus mejillas y frente.

— Me gusta — El Alfa de la manada susurra.

— Es vasco, significa líder guerrero — Susurra en sus labios — Le hace


justicia a Einar y le hará justicia al cachorro — Continúa — Hace
referencia a los héroes del Valhalla.

— Me encanta, cariño — El Alfa sorbe su nariz — Lo amo, gracias,


gracias.
TaeHyung gimotea y lame los labios de su alfa.

— Mi Alfa, ahora yo te protejo.

El Alfa ríe — ¿En que momento se invirtieron los papeles?

TaeHyung gruñe — Yo también puedo protegerte, ya lo he hecho antes.

— Claro, cariño, claro que si — JungKook susurra — Einar será


entonces.

— Einar — TaeHyung susurra al aire.

JungKook aveces deseaba creer en algo, en algún Dios o paraíso, pues


tal vez así podría encontrar a Einar de nuevo, tal vez el Alfa estaba entre
la nieve que caía, o era aquellas hermosas flores que aveces crecían
fuera de su casa, o tal vez en algún universo paralelo donde no hubieran
humanos y todos tuviesen piel morada y una cola alargada; podría
encontrar a Einar y contarle que lo logró.

Que por fin puede sonreír, quisiera contarle que por fin encontró a
alguien maravilloso, a alguien por quien vale la pena vivir, a alguien tan
diferente a él pero que lo hacia tan feliz.

Pero si nunca lo vuelve a ver, al menos sabe que siempre lo llevará con
él; dentro y fuera. En los bordes de su cerebro y en sus sonrisas, en lo
mejor de él y aquello que lo hace humano. De lo que es y lo que queda.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo 39
JungKook subió besando sus muslos, mordisqueando su piel suave y
tersa bajo sus dientes, dejando marcas rojas y rastros de saliva, su
respiración contra su piel le causaba un agradable cosquilleo que hacía
que sus vellos se erizasen de la punta de sus pies hasta su nuca,
TaeHyung comenzó a jadear.

Acababan de salir de una agradable ducha y TaeHyung solo tenía una


toalla blanca sobre su cuerpo, gotas de agua aún escurrían de su pelo
abriéndose paso hasta sus clavículas. La toalla apenas alcanzaba a
cubrir su cuerpo pues su vientre abultado no permitía que esta se cerrase
por completo. JungKook lo estaba disfrutando, había disfrutado tomar
una ducha caliente con él y ahora estaba disfrutando de recorrer su
cuerpo desnudo con sus manos y mirada.

— Koo — Susurró en forma de gemido, retorciéndose cuando JungKook


llegó a su ingle, los dedos del mayor divagaron hasta donde TaeHyung
intentaba sostener la toalla y abrió sus dedos, dejando que la toalla se
deslizase hacia abajo y dejara al descubierto su barriga... y sus pechos.

Dos protuberancias apenas abultadas que habían comenzado a crecer


desde el mes pasado, antes TaeHyung no le había prestado atención,
pero ahora si que se notaban. No eran grandes eran apenas redonditos.
JungKook de nuevo estaba disfrutando de los temporales cambios en su
cuerpo.

Lamió y mordisqueó el hueso de su cadera y se detuvo en su vientre,


repartió besos por toda esa zona, subio hasta su tatuaje de mariposa, la
trazo con las puntas de sus dedos y dejó un mojado beso en el centro.

Sin previo aviso el Alfa llevó sus grandes manos a ambas


protuberancias, tocándolas con cuidado. Tomó uno de sus pezones y lo
retorció bajo las puntas de sus dedos, jalándolos para volver a tomarlos y
repetir el proceso varias veces. TaeHyung lo odio, lo odio y lo amo tanto
pues sus pezones estaban sensibles, muy sensibles, bajo el mínimo roce
o toque, podías tenerlo gimiendo bajo tuyo; rogando por correrse.

Apretó su mandíbula y hecho la cabeza hacia atrás, apretando sus ojos


con fuerza, sintió su pene endurecerse aún más, sintió él lubricante
natural salir de su entrada, goteando y escurriendo a través de sus
muslos. La respiración de su Alfa se volvió pesada cuando pudo olerlo.

Sus feromonas estallaron dulces e irresistibles cuando Jeon remplazó


sus dedos por su boca. El azabache sintió una oleada de calor golpearlo
en el rostro, su estómago dio un vuelco y los dedos de sus pies se
encogieron, apretándose.

— Mío — JungKook susurró, besando alrededor de su pezon derecho sin


aún lamerlos, el Alfa estaba jugando con él, lo estaba provocando.

TaeHyung encajó sus uñas en uno de sus hombros, enterando sus uñas
en la morena piel de su Alfa
— No juegues — Gruñó.

— Yo no hago nada — El Alfa susurró en su dirección, un toque de


arrogancia en su tono de voz. Se movió hacia su otro pecho y repitió el
mismo proceso, besando la piel entre ambas protuberancias y alrededor
de ellas sin tocar sus hinchados y erectos pezones, apenas la comisura
de sus labios tocando esa zona sensible.

— Por favor — Rogó, retorciéndose bajo el cuerpo de su Alfa,


aferrándose aún más a sus hombros, sus ojos comenzando a
humedecerse por la desesperación.

— ¿Que es lo que quieres, mi amor? — El Alfa lo miró a los ojos, dentro


de sus cuencos ya no quedaba una pizca de azul, sus pupilas estaban
dilatadas y lo miraba con deseo.

Por que TaeHyung era un deleite para cualquiera y JungKook sería el


que trataría a su cuerpo como un templo dedicado a Dionisio.

Kim entreabrió sus ojos y mordió su labio, reteniendo las ganas de


correrse.

— T-Tócame — Gruñó demandante — Solo... por favor — Tomó una


bocanada de aire — JungKook.

El rubio sonrió socarronamente y se agachó de nuevo a la altura de su


pecho, masajeo sus pechos antes de llevar uno a su boca, lamiendo y
jalando entre sus dientes su pezon, dejándolo rojo y mojado. Hizo eso
por unos minutos antes de hacer lo mismo con el otro, la entrada de
TaeHyung escurría lubricante y comenzaba a mojar la colcha, la
habitación estaba compuesta de una hermosa sinfonía de gemidos por
parte del menor y guturales gruñidos por su Alfa. Olía a feromonas de
excitación que se mezclaba perfectamente con el dulce aroma del
lubricante de TaeHyung.

El Alfa abrió sus piernas y se colocó en el medio, evitando aplastar su


vientre, volvió a bajar repartiendo besos y tomó su erección.

— Dritt — TaeHyung apretó sus dientes dentro de su boca, sus piernas


estaban temblando y se sentía muy acalorado, un sonrojo bajaba desde
sus mejillas hasta su pecho. Estaba colorado con los ojos humedecidos.
JungKook lo masturbo lento y tortuoso, apretando el glande con la yema
de sus dedos, subiendo y bajando con lentitud, disfrutando del
espectáculo que TaeHyung estaba montando para él, con el presemen
saliendo en gotas pesadas de la punta y el líquido resbaloso y aceitoso
de su lubricante natural chorreando a gotas por sus muslos, manchando
todo a su alrededor. Su mandíbula trabándose a mitad de un gimoteo,
sus uñas clavándose en su piel, su cabello mojado por la ducha; agua y
sudor haciendo que se pegase a su frente, su vientre hinchado, redondo
y con su cachorro dentro, sus muslos regordetes con hematomas rojos
por sus dientes y besos.

TaeHyung se veía muy suyo.

JungKook no pensaba en otra cosa que en eso, todo era: Mío, Mío, Mío.

Gruñó, gruñó satisfecho, el Alfa abrió aún más sus piernas y llevó su
mano libre hacia su entrada, tanteo y palmeó alrededor de ella sin
introducir ningún dígito. TaeHyung estaba a punto de explotar, lo podía
distinguir en sus gemidos y lloriqueos, susurrando cosas inaudibles en
noruego, maldiciendo al aire mientras retiene su labio de temblar, su
entrada contrayéndose al rededor de nada.

— Alfa yo... — Se tomó su tiempo para poder hablar, las palabras se


atascaban en su garganta, haciéndole imposible formular algo entendible
— Yo... — Intentó una vez más.

— ¿Qué, Luna? — Susurró.

El azabache abrió sus ojos, una lagrima se formó paso a través de sus
mejillas — Me vendré.

JungKook lamió sus labios y se acercó a besar cortamente los del


contrario, jaloneando su labio inferior, atrapándolo bajo uno de sus
colmillos.

— Hazlo — Lamió su mejilla, limpiando sus lágrimas.

Y solo por que JungKook era un hijo de puta y quería llevar a TaeHyung
al límite, introdujo un dedo en su entrada, moviéndolo y rozando sus
paredes mientras el constante movimiento en su pene seguía, el glande
del menor estaba rojizo, resaltando las venas.
— Mierda eres un... — TaeHyung hecho la cabeza hacia atrás y se
concentró en el placer, dulce y tentador.

No tomó mucho para que encogiese los dedos de sus pies y sus manos
se apretaran en puños, corriendose sobre la mano de su Alfa,
contrayendo su entrada alrededor de los dedos de JungKook, gimiendo
en alto con los ojos cerrados y escurriendo lágrimas de placer.

JungKook ronroneó satisfecho, dejando un beso en sus labios antes de


retirar sus manos de sus ahora; partes sensibles.

— Podría hacerte esto todo el día — El Alfa dice limpiando su mano en la


ya manchada colcha.

TaeHyung necesitó un momento para contestar, su respiración agitada


haciendo que su pecho suba de arriba abajo con rapidez.

— Ven aquí — Pidió entre jadeos.

Jeon obedeció, acostando su rostro sobre su hinchado vientre, cerrando


sus ojos.

— Te amo.

TaeHyung rio — Yo también lo hago — El Luna soltó sus feromonas,


marcando a su Alfa con su aroma — Mi Alfa.

JungKook ronroneó satisfecho y acarició su vientre con la yema de sus


dedos, buscando a través del aroma de TaeHyung, el de su cachorro.
Olisqueó su barriga y dejó un beso cerca de su ombligo, volvió a recostar
su rostro y con sus sentidos agudizados de Alfa, escuchó el corazón de
su bebé latiendo rápido y constante dentro de TaeHyung.

La habitación del bebé ya estaba lista, YoonGi y Daven habían pintado


las paredes de un bonito color crema, el Alfa había pintado un par de
flores con una paleta similar. La cuna era de madera y estaba al costado
de una pared, había un cambiador, un closet, un tapete hermoso y
suave, y la parte más importante para TaeHyung; una mecedora.

Su Alfa se la había comprado sin previo aviso y cuando la había visto, se


había enamorado aún más de JungKook - si eso era posible -
El Omega pasaba la mayor parte de las tardes ahí, ya tenía ocho meses
y estar en constante movimiento lo agotaba muy rápido, sus pies se
hinchaban y comenzaban a doler si permanecía parado mucho tiempo.
Prefería estar en el cuarto de Einar y sentarse en su mecedora y
masajear su vientre.

La habitación de su cachorro le traía una paz inmensa, no solo por que


todo le recordaba que pronto tendría a su bebé en brazos, sino también
por que el aroma de su Alfa se mezclaba ahí, JungKook había cambiado
el nido de su habitación hacia él cuarto de Einar y el olor de ambos se
había impregnado en las paredes al instante.

JungKook se asomó por el marco de la puerta.

— Mi amor, los chicos están a punto de venir hacia acá — Agacha su


cabeza antes de pedir permiso para entrar.

JungKook no tenía que pedir permiso para entrar a la habitación de su


hijo, pero aún así siempre le pedía permiso para todo a su Luna.

El Alfa se acercó hacia él a trompicones, besó su frente y sonrió —


¿Estás listo para decirle a los chicos el nombre de bebé?

— Lo estoy — TaeHyung tantea su pancita cuando siente a Einar dar


una patada — ¿Crees que YoonGi y Jimin estén de acuerdo?

— Lo estarán — Jeon asegura — Tal vez Jimin llore un poco pero...


estará bien.

TaeHyung ladea su boca en una sonrisa — Einar ha estado inquieto todo


el día.

JungKook se acerca a sostener su vientre, sintiendo a su pequeño


cachorro dar patadas incesantes, como si estuviera exigiendo salir.

— ¿Estás listo?

— Nací listo — Kim susurra.

JungKook rueda sus ojos, jugando — Enserio, Omega.

— Lo estoy, siempre quise tener un cachorro, y creo que estamos en un


buen momento para tenerlo — TaeHyung entrelaza sus dedos con los de
su Alfa, acerca la mano de este a su boca y deja un beso en el dorso de
su mano.

— Yo no se si estoy listo — JungKook baja su rostro hacia el piso —


Será tan pequeño que... me aterra.

— Lo harás bien.

— ¿Como lo sabes? — El Alfa pregunta — ¿Y si lo termino traumando?


— Susurra — ¿Y si me convierto en mi padre?

TaeHyung agita sus pestañas — No traumaras a Einar, JungKook. Lo


harás bien, desde ahora lo proteges con tu vida, imagina cuando lo
tengas entre tus brazos — El Luna asegura — No eres tú padre, Alfa.

— Ya lo amo — El Alfa susurra — Quiero que sea feliz, es lo único que


quiero... y que esté a salvo siempre.

— Estará bien, cariño — TaeHyung intenta ponerse de pie con ayuda de


JungKook, se acerca a su Alfa y lo abraza — Einar será feliz y tendrá
toda una manada que lo cuidará.

— Yo lo cuidaré — Jeon ronronea.

— Si, tú lo cuidarás y yo igual — TaeHyung toma la cintura de su Alfa y


como esté hace muchas veces, lo acerca posesivamente hacia él.

— Luna exigente — El Alfa gruñe, bajando sus manos hasta una de las
piernas de TaeHyung — Me encantas tanto, no tienes una idea.

— Creo que me diste una buena demostración esta mañana — Susurra


en su cuello.

— Puedo darte demostraciones todos los días — Olisquea su cuello y


llega a su marca, la lame antes de pasar sus dientes por ella.

Las piernas de TaeHyung tiemblan y decide separarse antes de


comenzar a chorrear lubricante de nuevo, eso solo provocaría a
JungKook y los chicos estaban a punto de venir.

— Mm — El Alfa de la manada gruñe sin embargo no afianza su agarre,


deja que TaeHyung camine fuera de la habitación, no sin antes guiñarle
un ojo coqueto.
Jimin venía cargado con pastelitos y galletas, YoonGi traía sodas y una
botella de vino, Azahar y Daven... bueno ellos solo traían barras de
chocolate pero se las habían comido a medio camino.

Todos hicieron una leve reverencia cuando JungKook abrió la puerta.

— Hola — Dijo.

— ¿Donde esta TaeHyung? — Jimin lo ignoró, entrando a la casa, los


demás lo siguieron.

JungKook hizo una mueca ofendido — Ah bueno, gracias por saludarme


también — Cerró la puerta detrás de él.

— ¡TaeHyung! — Los cinco chillaron cuando vieron al Omega


embarazado asomarse por el umbral de la cocina, los cinco pelearon por
ayudarle a caminar al sillón.

— ¿Si saben que no necesito ayuda para caminar, cierto? — TaeHyung


dijo, aceptando la mano de Azahar y Daven — Solo estoy embarazado.

El Luna se sentó con ayuda en el sillón. Azahar a un lado de él y YoonGi


en el otro extremo. Los dos Alfas cubriéndolo en una barrera de
protección.

— ¿Cómo estás?

— Estoy bien — Kim ríe dejando que los chicos lo consientan — Quiero
hacer pipí cada cinco segundos y mis pies se hinchan de una manera
monstruosa pero bien.

— ¿Y qué tal el pequeño? — Azahar pregunta tomando su mano y


dejando un casto beso en la palma de su mano, en un signo de amor,
pero sobre todo de respeto hacia él Luna. JungKook contuvo un gruñido,
respirando por su nariz. Cerró sus ojos.

— Esta bien — Susurró para sí mismo — Es solo Azahar, es solo Azahar


— Se repitió a si mismo como un mantra.

TaeHyung sonríe y baja su vista hacia su vientre.

— Einar está bien — Dice volviendo a subir su mirada y ver el rostro de


los chicos.
La sala se inmoviliza.

Jimin ensanchó sus ojos y YoonGi se quedó quieto parpadeando, una


lagrima resbaló por su ojo izquierdo cuando cayó en cuenta de lo que
TaeHyung había dicho.

— ¿Ya tiene nombre? — Azahar sonrió.

— Einar — JungKook se unió a la conversación — TaeHyung lo ha


escogido.

El Beta comenzó a sollozar y se colocó de pie, camino a trompicones


hacia TaeHyung.

— Es un gran nombre, Luna — El Beta se hincó y tomó su mano,


lágrimas bajaban por sus mejillas y se acercó al rostro de TaeHyung a
plantar un beso en su mejilla — Gracias, Tae. Esto significa mucho para
todos.

— Es especial — Una lagrima se le escapa al Omega — Es un buen


nombre

YoonGi tomó su otra mano y la acercó a su boca — Gracias — La besó


con cuidado — Gracias, gracias, gracias.

— Oh — TaeHyung tomó la mano de ambos y la dejó en su vientre —


¿Pueden sentirlo?

El bebé soltó patadas, tratando de llamar la atención de su madre, o tal


vez en un gesto de reconforte, buscando que su mami dejase de llorar.

— Todavía no nace y ya roba toda la atención para él — Azahar dice.

TaeHyung le mete un codazo a uno de sus costados.

— Ahora, lo importante es... — Azahar continúa — ¿Quien será el


padrino del cachorro?

JungKook y TaeHyung se miran a través de la habitación.

— Es difícil decidirlo, nos gustaría que todos lo fueran. Pero legalmente


solo se pueden dos.
— Nadie se ofenderá — Jimin dice aún tanteando su vientre, disfrutando
de las pataditas que el cachorro suelta — Sea a quien elijan, aún así
todos seremos tíos.

— Si — Azahar retoma la conversación.

— Me gustaría que hubiera una forma de elegir — TaeHyung susurra


cabizbajo.

— Mm — Azahar dice colocándose de pie, cerrando el botón de su traje


— ¿Por que no que lo decida el destino? Juguemos.

— Esa es una buena idea, Azahar — Jimin dice poniéndose en pie


también — Jugando q-

— Jugando ruleta rusa — Azahar dice serio — Quien quede vivo, será el
padrino.

— ...

— ...

— Azahar, jugaremos a ver quien es el padrino de un niño, no de la mafia


— YoonGi ensancha sus ojos — Cavernícola.

— Así lo arreglaríamos en la mafia — El nombrado bufa, tronado su


cuello.

— ¿Por que no solo jugamos póker? — Jimin dice codeando a Azahar —


Me das miedo, Azahar.

— Son aburridos — Azahar saca su lengua y pone los ojos en blanco.

— Juguemos póker — Daven interrumpe — Será justo.

Los cinco chicos se van corriendo a la mesa y se olvidan de TaeHyung,


JungKook se tiene que acercar a tomar sus manos para ayudarlo a
ponerse de pie.

El azabache rueda sus ojos y se acerca a besar la mejilla de su Alfa.

— Ya no estoy muy seguro si quiero que ese par sea el padrino de Einar.
— Son un desastre — JungKook dice de acuerdo.

Azahar quita su saco antes de comenzar a jugar, remanga las mangas


de su camisa blanca y truena sus nudillos. Es él quien comienza a
barajear las cartas y a repartir.

En la primera ronda, Jimin gana con una escalera real. El Beta se


pavonea por toda la sala y termina sentándose tranquilo en la sala con el
Omega, susurrando cosas como "seré el mejor tío." "Einar me amará."

En la segunda ronda, Azahar gana con un Full.

YoonGi y Daven gruñen al mismo tiempo.

Azahar le promete a TaeHyung y a JungKook nunca irse de la manada y


siempre protegerlos, a ellos y a él pequeño cachorro.

Cuando TaeHyung cumplió oficialmente nueve meses de embarazo, las


cosas cambiaron drásticamente, JungKook no lo dejaba en ningún
momento. Y los chicos tampoco. De hecho parecía toda una
competencia por quien cuidaba mejor al Luna.

Lo ayudaban a ir a todos lados y lo alimentaban con todo tipo de comida.


TaeHyung en cambio creía que era algo exagerado.

Desde el octavo mes TaeHyung había planeado el parto con el médico y


había terminado por elegir un parto natural en casa. Sentía que estaría
mejor estando en su casa y teniendo a su bebé en un lugar donde se
sentía a salvo, rodeando de la misma gente que hacían de la casa un
hogar.

En estos momentos TaeHyung estaba preparando emparedados con la


ayuda de Jimin.

— Puedes sentarte si quieres — Jimin vuelve a insistir por cuarta vez.

— Jimin, estoy bien — Dice, doblando rebanadas de queso — Quiero


estar de pie un rato — Mete un pedazo en su boca — Estoy embarazado,
puedo estar de pie.

— Mi amor, creo que deberías de hacerle caso a Jimin — JungKook dice,


vertiendo café en una taza.
Era de noche y estaban a punto de tener una noche de películas.
TaeHyung había permanecido todo el día en casa, JungKook lo tenia
tranquilo en todo momento, no lo dejaba acercarse a nada que
consideraba peligroso y lo vigilaba en todo momento, alarmándose a
cualquier llamado de queja por su parte.

Y estaba bien con eso, no había tenido ninguna molestia en todo el día,
el único problema era que su bebé, a la hora de llegar la noche, se ponía
inquieto; hoy parecía que jugaba fútbol dentro de él, pateándolo en todo
momento, sacándole el aire.

— Mmm — Jeon gruñe y se acerca a él — Me pones nervioso, Luna.

— Estoy bien, Alfa — Dice, sosteniendo su barriga cuando su bebé patea


con una fuerza inexorable — Auch — Susurra.

— ¿Que? — Jimin deja lo que está haciendo y se acerca — ¿Es el


bebé? ¿Ya va a nacer? ¿Llamó al médico ahora?

YoonGi se asoma por la puerta giratoria de la cocina — ¿Qué pasa?

Azahar y Daven llegan también — ¿Ya va a nacer?

— Oh — Jimin comienza a caminar de lado a lado en la cocina, saca su


teléfono de su bolsillo trasero — Llamaré al médico — Comienza a
apretar botones en el aparato.

TaeHyung se sostiene de la barra de la cocina y niega, haciendo una


mueca y rodando sus ojos.

— No — Susurra — Solo que Einar está inquieto, me patea con


demasiada fuerza — Aclara — No deben alterarse.

El Alfa lo sostiene por detrás, besa su cuello y tantea en busca de algún


movimiento. Einar suelta otra patada.

— Uff — El Alfa ensancha sus ojos — Si que patea.

TaeHyung asiente, unas ganas enormes de hacer pipí lo atacan.

— Tengo que ir al baño — Dice y los chicos se acercan a tomar su mano,


empujándose entre ellos.
El Alfa de la manada gruñe y los chicos se alejan mirándolo mal.

— Vamos, cariño — JungKook toma su mano en gesto de guiarlo hacia


el baño.

— Puedo ir solo, Koo — TaeHyung tranquiliza — Aún así gracias a todos


— El Omega dice.

El Alfa de la manada lo piensa, y entonces asiente — Esta bien.

TaeHyung se dirige hacia el baño dando zancadas, sintiendo a su bebé


revoloteando dentro de él. Cuando entra al baño se apresura a vaciar su
vejiga.

Puede respirar tranquilo cuando el bebé parece detenerse, en señal de


que puede que Einar esté durmiendo ahora.

— Gracias por dejar de patear a mami, Einar. Necesito un descanso


bebé — Susurra.

Baja la palanca del baño y se acerca al lavabo a enjuagar sus manos.


Coloca jabón en su palma y abre el grifo.

Cuando esta secando sus manos un dolor punzante lo ataca y lo hace


retorcerse hacia adelante, sostiene su vientre. Se siente como un
pinchazo y no como una patada.

— Ahh — Gime.

Tantea su vientre y entonces el dolor se repite, se encorva hacia


adelante y de repente, siente un líquido caliente resbalar por sus muslos
hasta sus tobillos.

— Mierda — Susurra — ¡JungKook! — Grita espantado, sosteniéndose


del lavabo cuando el dolor se repite de nuevo, sacándole el aliento,
haciendo que sus ojos se cristalicen.

No pasan ni dos segundos cuando JungKook entra con prisa al baño,


seguido por los demás. Lo mira con la cara pálida y baja su mirada hacia
el piso mojado.

— Mierda — Jeon siente que se desmaya, se hace hacia atrás y toma su


pecho en su mano.
⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ capítulo final
⠀⠀─ "But the wait was worth it. Because I was in love."

TaeHyung tomó la mano de su Alfa entre la suya y la estrujó,


genuinamente la estrujó hasta que sus nudillos se tornaron blancos y
escuchó los huesos de JungKook tronar bajo su agarre.

Volvió a aspirar aire por su nariz y a expulsarlo por su boca, el dolor lo


estaba matando.

— Maldita sea — Gruñó apretujando con su otra mano, el hombro de su


Alfa.

— Tranquilo, mi amor. Todo estará bien — JungKook intenta decir,


haciendo el cabello de su Omega hacia un lado.

— Shh — El Luna lo calla con fuerza — No me digas que me tranquilice,


JeonGguk. No tienes una maldita idea.

Hace unos minutos el Luna había entrado en labor de parto y toda la


manada se había sacudido, habían aullado hacia el cielo y habían
comenzado a alentarlo desde lejos, el Luna se había cambiado a un
camisón cómodo - que en realidad era una camisa larga de JungKook -.
Su cabello estaba recogido en un rodete flojo, pero algunos mechones de
cabello escapaban de la coleta y se pegaban a su cara, estorbándole.

Solo los chicos y un médico, que hacía de partera junto con Daven. Le
estaban ayudando en el proceso, acomodando la casa y moviendo todos
los muebles, abriendo espacio para preparar todo.

TaeHyung estaba descalzo, estaba en una manera muy vulnerable,


sosteniéndose al cuerpo de su Alfa, demasiado ocupado con el dolor
para pensar en su aspecto, en la manera en que berreaba con
intensidad. Sentía que sus interiores se desgarraban, sentía un dolor
inmenso cada minuto y sentía que su bebé se encajaba en su vientre
bajo.
Se hizo hacia adelante, tomándose con ambas manos de los hombros de
JungKook, había comenzado a llorar.

— Shh — JungKook sobo su espalda baja, TaeHyung estaba demasiado


ocupado para prestar atención a algo más que no fuera su Alfa y su
bebé.

Movió su cuello de un lado hacia el otro, tratando de relajar la presión


que sentía, había comenzado a sudar por todos lados y gotas escurrían
por su frente.

— K-Koo moriré.

El Alfa gruñó bajo, solo para su Omega — No digas esas cosas, Luna.

— Einar me está matando — Susurró, su voz se quebró y volvió a sus


respiraciones.

— Lo sé, lo sé — Susurró de vuelta, formando una mueca al ver a su


Luna en dolor — Lo siento, cariño — Lo tomó de los antebrazos y trató
de recomponerlo.

Jimin y Azahar eran los encargados de llenar la bañera de plástico que


colocarían en el centro de la sala, TaeHyung tendría a Einar en agua.

Azahar extendió el pedazo de plástico en el suelo y se sentó en el medio,


abriéndose de piernas, tomando el papel con los instructivos en manos.

Jimin tomó la máquina que les ayudaría a inflarla más rápido.

— Bien — Azahar susurró — Sino me equivoco, necesitamos una


boquilla que quepa en este orificio — Dijo.

— ¿Cual, está? — Jimin mostró.

— Mmm — El Alfa se lo pensó y volvió a ver el papel — Si creo que si.

YoonGi cerró las cortinas de la sala, dándole un espacio más privado al


Luna, volvió la casa lo más hermética que pudo y prendió velas
aromáticas que servían de luz, TaeHyung no quería los deslumbrantes
focos de la sala apuntándolo en el rostro, así que las velas eran
perfectas, sobre el sillón, Daven había extendido mantas y las cosas
necesarias para ayudarlo durante el proceso, sería una noche larga.
TaeHyung sollozó y volvió a encorvarse, aplastando entre sus dedos las
manos de su Alfa. No podía escuchar ningún ruido fuera de su burbuja
imaginaria de dolor, donde solo él y JungKook estaban incluidos, sentía
cada toque en su espalda baja, oía cada palabra alentadora que su Alfa
susurraba en su oído, podía sentir la playera comenzar a pegarse a su
cuerpo por el sudor, el dolor punzante en su vientre, haciéndolo
retorcerse de maneras inimaginables, su bebé encajándose en su pelvis;
preparándose para salir.

— Necesito caminar — Le dijo a su Alfa.

Este asintió obediente — Bien, si hagamos eso — Tomó ambas manos


de su Luna y comenzó a dar pasos hacia atrás, llevándose a TaeHyung
consigo, caminaron a través de toda la sala, JungKook nunca dejó de
sostener sus manos y acariciar el dorso de ellas con sus pulgares,
reconfortándolo con pequeños gestos.

El cabello del menor comenzaba a salirse por completo de su moño


suelto, estaba hecho un desastre entre sudor, lágrimas y dolor. JungKook
se acercó a su Omega.

— Mi amor, recogeré tu cabello.

Este asintió.

El Alfa terminó de deshacer el resto del moño y tomó la liga para hacer
uno nuevo en el cabello de TaeHyung, atorando los mechones sueltos
detrás de su oreja.

Azahar había conseguido inflar la tina y Jimin esperaría a que Kim


comenzara con contracciones más constantes para comenzar a llenarla
de agua tibia.

— Ahhh — Chilló, aferrándose de nuevo al rubio — A-Alfa — Gimoteó en


busca de ayuda.

El Alfa de la manada cambió de posición y ahora se colocó detrás de él,


ofreció sus brazos hacia TaeHyung, le dio lo único que tenía que ofrecer
en esos momentos; a él mismo.

Repartió besos en su cuello a pesar de estar sudado y llevarse un sabor


salado a la boca, dejó salir sus feromonas y formaba una mueca cada
vez que su Omega se quejaba, se sentía desesperado, agotado e
impotente por no ayudar, por no ser de ayuda en estos momentos, por no
saber como hacer que el dolor se fuera.

— Lo estás haciendo bien, Luna — Dijo y TaeHyung soltó un gemido


para él — Eres muy fuerte, mi amor.

Sostuvo a TaeHyung por sus axilas e hizo de soporte cuando parecía a


punto de caerse por el dolor, su Luna se veía cansado, demasiado
cansado y aún no empezaba a pujar.

— Necesito encontrar una posición cómoda o moriré — El Luna dice —


Me sentaré.

JungKook pasó saliva y asintió — Bien.

Lo arrastró hacia el sillón y lo sentó de manera horizontal, todo el cuerpo


de TaeHyung recostado en el sillón, el Luna descansó su cabeza contra
un cojín y cerró sus ojos.

Los volvió a abrir cuando escuchó a JungKook sollozar. Genuinamente


llorando contra sus manos, sorbiendo su nariz mientras se hincaba a su
lado. Tomando su mano cuando volvió a alzar su rostro.

— ¿Que sucede, Alfa?

— L-Lo siento tanto — Dijo, recargando su frente contra su mano — No


se como ayudarte, me duele verte sufrir, y-yo quisiera poder hacer algo
por ti, mi amor. ¿Si pudiera lo haría, lo sabes verdad?

TaeHyung contuvo un gimoteó y evitó retorcerse cuando otra contracción


lo atacó, una ola de calor volvió a cubrirlo, su rostro colorado bajo la luz
de las velas.

— Claro que lo se, JungKook. Haremos esto juntos — Apretujó su mano


y la llevó a sus labios, la besó — Ya estás haciendo mucho por mi.

— Mi Luna, eres demasiado para mi — Otra lagrima resbaló por su


mejilla — Demasiado fuerte y demasiado precioso.

TaeHyung sonrió en medio de un sollozo — Te amo.

— También te amo — Susurró — Te traeré agua.


— Esta bien — TaeHyung formó una mueca y trató de relajarse ahora
que estaba sentado.

Cuando JungKook volvió, traía un vaso de agua con una pajita de metal
pues TaeHyung era lo más ecológico que podía. Y una toalla para limpiar
su sudor, volvió a hincarse a su lado y sostuvo el vaso de agua para que
TaeHyung bebiera, tomó la toalla y la pasó por su frente, llevándose las
gotas de sudor.

El menor lucia como si acabase de correr un maratón. Su pecho subía


constante pero su rostro colorado y empapado decía otra cosa.

— ¿Cómo estás, Luna? — Azahar se acercó con precaución hacia él —


¿A que hora puedo sacar mi video cámara para grabar el momento? —
Azahar enseñó su pequeña video cámara hacia TaeHyung — Estoy
preparado para mi sobrino — Se chuleo a si mismo, guiñando un ojo
hacia el Luna.

TaeHyung lo fulminó con la mirada — No comiences o ahora si te soltare


un buen golpe.

Azahar fingió ofenderse — Verán que después me lo agradecerán.

— Si, si — TaeHyung rodó sus ojos y volvió a concentrarse en su


respiración, tal como Daven le había ordenado.

Azahar a pesar de sólo estar jugando se acercó a tomar la mano del


Luna y besó sus nudillos.

— ¿Puedes hacer esto, lo sabes?

— Oh claro que lo sé — TaeHyung tomó su mano inconsciente cuando


otra contracción lo atacó y estrujó sus dedos bajo su agarre.

Azahar lloriqueo — Auch, mi mano.

— No te quejes — Kim le dijo.

— Tu Alfa sí debe de amarte demasiado para dejar que le destroces de


esa manera la mano — Azahar dice, aún así dejando que TaeHyung siga
sosteniendo su mano izquierda bajo su agarre.
Y así pasó lo que parecieron ser horas eternas para TaeHyung, los
chicos acercándose uno por uno para besar su mano y dejar que
estrujara sus dedos.

El Luna pidió ser alzado de nuevo cuando la posición comenzó a ser


incómoda y ahora las contracciones eran más constantes, se mecía y
balanceaba en los brazos de su Alfa mientras tomaba aire y lo
expulsaba, JungKook masajeaba su vientre a petición del azabache y
había ordenado que pusieran música, de alguna manera pensaba que
eso ayudaría.

Jimin pasó de poner a los Beatles, a cambiar a algo de Beethoven.

Se detuvo cuando encontró una canción que pareció del agrado del
Luna.

TaeHyung tarareo la letra que no sabía, mientras seguía balanceándose


con ayuda de JungKook, su cabeza encajada en el cuello de su Alfa,
mientras sus manos tomaban las suyas.

No faltó mucho para que Jimin comenzara a llenar la tina y TaeHyung


pudiese entrar.

El agua estaba tibia, rozando lo caliente, era perfecta y había aminorado


la presión para TaeHyung, quien se recargó en la orilla de la tina de
plástico y descanso sus ojos.

JungKook se colocó frente a él y tomó su mano. Ninguno tuvo que decir


nada, habría mucho tiempo para decir aquello que estaban pensando,
ahora se concentraban en los toques físicos, piel contra piel. Luna y Sol,
esperando su eclipse.

— Puedes entrar con él si quieres, Alfa — Daven le susurró cuando vio el


ceño fruncido de JungKook, su labio temblando bajó la luz de las velas,
sus ojos aguados y cristalizados amenazando con rodar lágrimas.

— Solo si mi Omega quiere — Susurra, moviendo su pulgar por los


nudillos de su amor, una lagrima silenciosa escapa por su lagrimal.

— Si quiero — Murmura — Ven aquí.


JungKook pasa saliva y entra a la tina con TaeHyung, colocándose
detrás de él, movió las palmas de sus manos por su ahora; playera
mojada y comenzó a hacer círculos imaginarios por la extensión de su
espalda, desde sus omoplatos hasta la curvatura de su espalda.

Las horas se hicieron eternas hasta que el momento llegó, tan


inesperado y de repente, doloroso y emocionante para todos en la
habitación.

TaeHyung cerrando sus ojos, gimiendo en dolor hasta que una pequeña
bolita rosada estuvo frente a él, berreando y tensando sus extremidades.

— Oh — Susurró descansando sus ojos por primera vez en demasiadas


horas, sostuvo a su cachorro por sus axilas y aún dentro del agua lo
apegó a su pecho.

Lágrimas rodaban por las mejillas de ambos padres, JungKook posó una
mano por primera vez en su hijo, tomando su pequeña manita cuando
estuvo recostado sobre el pecho de su Luna, sus manos estiradas hasta
el cuello del Omega, sus piernas colgando.

— Einar — Susurró para su familia, lamió la mejilla de su Luna y se


acomodó en su costado.

Jimin, YoonGi y Daven estaban llorando, sorbían su nariz y habían caído


rendidos al suelo al mismo tiempo que TaeHyung.

— ¿Por qué es de ese color? — Azahar pregunta, está sentado en el


suelo frente a la tina — ¿Es normal?

— Mierda — Jimin lo empuja — Acaba de literalmente salir de


TaeHyung, animal. No esperes que se vea como un bebé de revista.

— Solo quería saber si es normal — Azahar alza sus brazos en paz —


Demonios, he olvidado grabar el momento.

Su bebé boqueó en busca de aire, su mano aún afianzada a un dedo de


su padre.

— Es hermoso — TaeHyung susurró — ¿No es hermoso, Koo?

JungKook asintió, llevando una de sus manos a sus ojos, limpiando el


resto de su llanto.
— Precioso.

El Luna de la manada había sido sacado de la tina y guiado hacia su nido


en el cuarto de Einar, demasiado cansado emocionalmente y físicamente
para moverse.

Su bebé fue puesto en sus brazos de nuevo, en vuelto en una cobija y


limpio. Einar había llorado cuando había sido separado de su madre,
haciendo manitas en busca del calor de su mami. TaeHyung casi había
comenzado a llorar de nuevo.

Acomodó a su bebé en su pecho de nuevo y se acomodó dentro de su


nido, su lugar seguro.

JungKook llegó a su lado y se hincó y bajo su cabeza en respeto ante su


Luna.

TaeHyung asintió en aprobación y dejó que JungKook lo abrazara por la


espalda.

— Mis bebés — Susurró en su cabello — ¿Cómo estás, mi amor?

— Siento que podría dormir por los siguientes dos años — Se queja —
Pero feliz.

— Yo también lo estoy — Jeon dice, acariciando la mejilla de su


cachorro, descansando sus ojitos, sin mover un músculo alguno — Te
amo tanto — El Alfa de la manada murmura — Gracias Omega, por todo.

TaeHyung recuesta su cabeza en su pecho, una incapacidad de separar


sus ojos de su hijo lo hace solo sonreír.

— También te amo, Alfa — Susurra.

— Quiero meterlos en una caja de cristal para que nada les pase — El
Alfa gruñe, mirando hacia todos lados, sintiéndose posesivo y paternal de
repente — Míos.

— Tuyos.

El Alfa olisquea el cuarto y se tranquiliza cuando no encuentra ningún


olor que no sea el de TaeHyung y Einar ahí. Gruñe cuando tocan la
puerta.
Kim ríe — Vendrán a ver a Einar, Koo — Dice — No podemos
esconderlo del mundo.

— Puedo intentarlo.

— Basta — Achina sus ojos — Tú madre se derretirá cuando vea a


Einar, ya no seré su favorito — Finge un puchero.

— Nunca fuiste su favorito, Omega caprichoso — JungKook dice,


besando su frente para después besar la pequeña cabeza de su hijo.

TaeHyung decidió ir a la sala con Einar en brazos; su Alfa ahora estaba


en modo "te acercas a mi familia y te arranco la cabeza." Así que tener a
toda la manada dentro del cuarto de Einar, impregnando sus feromonas
en el lugar, definitivamente no era una buena idea.

Así que se sentó en el sofá, su cachorrito había abierto sus ojitos un


instante y TaeHyung se había emocionado cuando había visto tonos
azules en ellos; solo esperaba que no cambiasen de color.

— ¿Mi amor, necesitas algo? — JungKook lo ayudó a sentarse en el sofá


— ¿Quieres agua o té? — Cubrió a Einar con una cobija extra — Puedo
prepararte un sandiwich o si prefieres ordenar algo para comer — Toma
otra cobija y lo cubre por sus hombros — ¿Si quieres puedo decirle a
Daven que te prepare algo?

— Estamos bien, Koo — Las mejillas del Omega se encienden.

— ¿Seguro? — JungKook se sienta a su lado — ¿Hace frío o es mi


imaginación? — El Alfa mueve su pierna nervioso — Subiré la
temperatura del calefactor — Iba a ponerse de pie pero TaeHyung lo
detuvo por su muñeca.

— Esta bien, Alfa — Ronronea hacia él, cambia a Einar de posición


cuando esté se remueve incómodo — Einar está bien y la casa también.

JungKook se acerca y en vez de decir algo, toma las manitas de su bebé.

— Sus manos están frías, traeré unos guantes — Su cachorro frunce su


ceño en su sueño.

TaeHyung rodó sus ojos. Einar llevaba menos de cuatro horas de nacido
y JungKook ya estaba obsesionado con protegerlo.
Tocaron la puerta y antes de que TaeHyung pudiese moverse, JungKook
ya estaba corriendo hacia la entrada.

Ambas familias, la Kim y la Jeon, estaban frente a la puerta, junto con el


resto de lo chicos. Cargaban canastos llenos de fruta y globos.

Su madre y su padre fueron los primeros en entrar.

El cazador se hincó a un lado de su hijo y observó con amor a su nieto,


su cara pareció derretirse en una mueca de amor.

— Aww — Su baba susurró en su dirección, formando puños.

— Se parece a ti — Su padre dice — Precioso igual que mi cachorro —


El cazador besa la frente de su hijo — Ya deja de crecer.

— Baba — TaeHyung rueda sus ojos riendo — Yo creo que se parece a


JungKook en realidad.

— Hey — Su padre frunce su ceño — No lo ofendas.

— Baba — El Luna golpea su hombro — ¿Estás loco?

— Era broma, tú Alfa es... guapo. Seh lo que sea — El cazador se


detiene antes de rodar sus ojos.

— Baba.

— Lo siento — EunSeom inclina su cabeza y TaeHyung le pasa a la


pequeña bolita rosada envuelta en una cobija, con guantes puestos —
Aún no me acostumbro a que mi cachorro tenga un Alfa. Y ahora tienes
un cachorro también — Su padre forma un puchero.

La sala entera conoció al pequeño príncipe, el pequeño eclipse con


rasgos del Luna y el Alfa de la manada. Un pequeño sol.

Cada uno se hincó frente a los nuevos padres, ofreciendo una ofrenda en
muestra de respeto, de amor.

Llegó el turno de los chicos, sostenían globos de todos los colores y


formas. Se hincaron ante el bebé, quien estaba sobre los brazos de su
padre.
— Hemos traído globos — YoonGi dice emocionado.

— De todos los colores — Azahar le entrega el ramo de globos al Luna.

TaeHyung los inspecciona una vez en sus manos.

— Este dice Feliz Cumpleaños — Dice — Y este dice feliz aniversario —


Parpadea repetidas veces — No es el aniversario de nadie.

— Los compramos en una farmacia — Azahar dice — Tomamos todos


los que habían — Señala — La señora me dijo que es algo que se suele
hacer cuando los mocosos nacen y así.

TaeHyung no tuvo la fuerza para recriminar nada así que dejó que los
globos volaran hacia una esquina en la habitación.

Cuando Alisa y Conrad se acercaron, la Omega fue la primera en


sostener al bebé sol, una lagrima cayó en forma de cascada por su
mejilla, seguidas de aún más lágrimas.

Conrad se quedó parado no muy lejos de su esposa, TaeHyung pudo ver


un brillo especial en sus ojos, iluminándose de una manera que no había
visto jamás en él. Sus ojos centellearon y por primera vez lo vio esbozar
una sonrisa, era pequeña pero estaba ahí.

El bebé fue pasado a sus brazos por Alisa y el Alfa lo apegó a su pecho.

Lo tomó como si fuera una bola de cristal — Y-yo... — Intentó hablar —


Felicidades Luna.

— Gracias — TaeHyung dice, afianzando una mano al brazo de


JungKook.

Conrad tuvo que salir a tomar aire después de cargar a su nieto,


encendió un cigarrillo y se recargó en una de las paredes exteriores de la
casa.

El frío calaba en sus huesos pero el cigarrillo ayudaba a mantenerlo


caliente. Expulsó el aire por su nariz. Movía con nervios una de sus
piernas, rebotandola de arriba a abajo.

— Esas cosas te matarán — Escucha a una voz decir.


Voltea hacia la izquierda y su hijo está caminando hacia él.

— ¿Por qué te fuiste tan de repente?

— Necesitaba tomar aire — Conrad dice, tomando otra calada de su


cigarro.

— Soy padre — JungKook esboza una sonrisa y se recarga en la pared


junto a su padre. Hombro a hombro. Es lo más cerca que ha tenido a su
padre en años, a pesar de que ahora es parte de su manada.

— Lo eres — Conrad sonríe — Estas jodido.

La sonrisa de JungKook se esfuma.

— Ok wow — Susurra — No esperaba una felicitación ni nada pero eso


ha sido inesperado.

— Es la verdad — Conrad toma una última calada de su cigarrillo y lo


apaga con su bota contra el suelo — La paternidad te cambia, JeonGguk.

El Alfa no contesta sin embargo alza su mirada para ver a su padre a los
ojos.

— Cuando menos te lo esperes esa bola rosada con piernas se


convertirá en lo más importante en tu vida — Su padre señala — Y da
miedo, porque querrás protegerlo de todo y no podrás hacerlo — Conrad
Jeon inhala aire antes de continuar — Y joderas todo, y lo harás en
grande, pero al final sabrás que lo has hecho para protegerlo, porque es
tu hijo.

JungKook pasa saliva y dirige su mirada hacia el frente, sin enfocarse en


un punto en específico.

— Se que yo nunca fui el padre del año, lo jodi en grande contigo — Su


padre voltea a verlo — Pero tú lo harás mejor. Porque ya sabes que es lo
que no se debe hacer.

— Y-yo... — El Alfa intenta decir algo, pero las palabras se atoran en su


garganta — Yo creí que me odiabas.

Conrad bufa — Nunca podría odiarte, Insolent Barn — Susurra — No se


renuncia a tu hijo, jamás.
— ¿Esto es un consejo de vida o algo así?

— Solo quiero que sepas que confío en que lo harás mejor y que aunque
nunca haya sido el mejor padre, puedes contar conmigo.

— G-Gracias, pappa — Murmura y cuando menos se lo espera el mismo


hombre que lo había hecho pasar un infierno, lo está envolviendo en un
abrazo.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ FIN

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ epílogo
Cansado.

Así se sentía TaeHyung, demasiado cansado y agotado, el desequilibrio


hormonal lo tenía drenado emocionalmente y físicamente; pero estaba
feliz cuando veía a su cachorro.

Daven le había dicho a JungKook, después del parto, que tuviera mucho
cuidado con que TaeHyung no llevara su cuerpo al límite sino quería que
su Omega sufriera de depresión pos-parto.

A veces TaeHyung no podía evitar echarse a llorar o sentirse angustiado


sin una razón aparente. Esto continuó por los primeros días, sin embargo
parecía irradiar felicidad cuando su bebé estaba cerca.

JungKook trataba de que descansara y se recuperara a su tiempo, había


dejado de ir a la ciudad y ahora trabajaba desde casa y así seguiría por
tiempo indefinido.

Su cachorrito casi no daba molestias para ser un recién nacido, solo


lloraba cuando tenía hambre y la mayor parte del tiempo dormía.

El Luna despertó por el incesante llanto de su cachorro, llorando y


reclamando la atención de alguno de sus padres, gimoteando en busca
de que lo tomaran en brazos.
Aspiró aire antes de decidirse en ponerse de pie, JungKook y él habían
abandonado su habitación para ahora dormir en su nido, en la habitación
de Einar. Al menos por sus primeros meses de nacido. Era cómodo y
reconfortante para el azabache saber que su precioso bebé descansaba
a solo unos pasos de él; dormir rodeado del aroma de su cachorro y su
Alfa lo hacían entrar en una burbuja de protección imaginaria.

JungKook lo tomó por la cintura antes de que pudiera levantarse.

— Iré yo — Susurró adormilado.

— Puedo ir yo — TaeHyung dijo, sin embargo no se movió, agitó sus


pestañas.

— Tu fuiste hace unas horas, Luna. Es mi turno — JungKook lo ayuda a


volver a recostarse y lo cubre con las cobijas antes de levantarse. Deja
un beso sobre los párpados de TaeHyung y susurra un pequeño: —
Descansa.

Parpadea varias veces antes de caminar a trompicones a la cuna de


Einar. El bebé está haciendo manitas al aire y llora mientras abre su
boquita como pecesito dejando ver sus encías. Está envuelto en su
mantita y se ve demasiado pequeño en su cuna.

— Cachorro — Susurra tomándolo en brazos — ¿Qué pasa, mi pequeño


bebé? — Lo acuna entre sus brazos mientras se mece de un lado a otro,
dejando que Einar envuelva uno de sus dedos en una de sus manos —
Se que te gusta más cuando mami está cerca pero también necesita
descansar — Murmura, intentando calmar al pequeño.

Einar parece tranquilizarse pero al instante comienza a llorar de nuevo,


JungKook sale de la habitación. Revisa que su Luna siga tendido en el
nido y se lleva a Einar consigo.

— No queremos que mami se despierte, Einar — Dice ya una vez fuera


de la habitación — Te daré tu biberón.

El bebé parece entender pues inmediatamente deja de llorar, cerrando


sus ojitos de nuevo, tranquilo sobre los brazos de su padre.

Baja las escaleras con su cachorro en brazos, enciende las luces de la


sala y se acerca al nido que TaeHyung tiene en una de las esquinas de
la sala, acuesta al pequeño y se asegura que este seguro para después
dirigirse hacia la cocina para calentar su biberón.

Saca una de las botellas y prepara todo como ha aprendido estos últimos
días, toma un pequeño trapito con el que limpian a Einar cuando escurre
leche por la comisura de sus labios y camina de vuelta a la sala. Su bebé
sigue justo donde lo dejó y sin pensarlo mucho entra en el nido de su
Omega.

TaeHyung nunca se molestaba con JungKook cuando usaba su nido


para acostar a su bebé, tampoco se molestaba cuando Jeon se
recostaba en él, de hecho le gustaba porque eso significaba que el olor
de su Alfa quedaría impregnado ahí.

Acomoda a Einar entre sus brazos y le da su botella al bebé,


inmediatamente empieza a succionar.

— ¿Tenias hambre, eh? — Susurra — Mueves toda la casa para


conseguir tu biberón, pequeño sol.

Sus ojos se sienten pesados pero aún así se asegura de que Einar esté
bien, cuando él niño termina su botella, JungKook la deja a un lado y lo
acomoda en su hombro para darle palmaditas.

Cuando todo parece en orden mira escaleras arriba, su cuerpo se siente


pesado y no sabe si podrá subir las escaleras, mira hacia su hijo y
entonces lo vuelve a recostar.

Él también se acuesta y comienza a cantar para él.

Hey Jude de The Beatles sirve para mecer a su bebé en un profundo


sueño, acaricia sus regordetas mejillas mientras susurra la letra solo para
ellos, pronto su hijo está cerrando sus ojos de nuevo y pronto él también
lo está haciendo.

Mueve a Einar y lo atrapa entre dos almohadas para asegurarse de que


esté seguro y entonces se vuelve a acostar a su lado.

— Descansa, pequeño sol — Es lo último que susurra adormilado.


Pronto él también cae en un profundo sueño.
Despertó por un par de golpecitos en su hombro, sacudiéndolo al
instante, desconcertado estiró sus brazos hacia su bebé para protegerlo
del posible ataque. Pero no estaba.

Abrió los ojos inmediatamente, asustado.

— Hey — TaeHyung dice riendo — Tranquilo, Koo. Solo soy yo — Su


Omega dice, sentado frente a él con su pequeño en brazos.

— Ah — El Alfa de la manada vuelve a recostarse — Buenos días, amor.

— Buenos días, cariño — Einar está despierto y está jugando a meter su


puño en su boca — Nunca volviste a la cama, Koo.

— Lo siento — Murmura — Queríamos dejarte dormir.

— Mm — TaeHyung ronronea y gatea hasta su Alfa — Eso no era


necesario.

— Lo era — El rubio dice, recomponiéndose en el nido, acercándose a


besar los labios de su amor.

El Luna jalonea su labio inferior — Gracias, Alfa.

— No me agradezcas por cuidar de nuestro cachorro, Luna — Besa su


frente.

— Aún así gracias — Las mejillas del menor se encienden de un bonito


color carmín — Hoy prepararé el desayuno.

— Mm — El mayor gruñe satisfecho, siempre ama cuando TaeHyung


cocina, aunque solo sean hotcakes o waffles, ama cuando el menor se
pone creativo — Me encanta cuando cocinas.

— Lo se — Kim dice, sacando el puño de Einar de su boca, el bebé


reniega y trata de volver a meterlo a su boca — ¿Qué tal unos hotcakes
cubiertos de sirope de maple?

— Suena bien — Se acerca y le da un beso esquimal, rozando sus


narices juntas — Te amo mucho, mi amor — Susurra.

— También te amo, Alfa — TaeHyung besa su mejilla — Mío.


— Tuyo — Dice, alzando la comisura de sus labios en una sonrisa
genuina — Dame a Einar — Hace un ademán hacia su Omega y este
recuesta al pequeño en sus brazos — ¿Ya comió?

— Aún no — Dice — Le daré pecho mientras desayunamos.

— Bien — Jeon se levanta y TaeHyung repite su acción.

Lo acerca por la cintura y besa su cuello, buscando la marca. Deja un


beso en ella y aspira el aroma del azabache.

— Nunca creí que podría existir algo así.

— ¿Qué?

— La felicidad genuina.

Einar siempre estaba rodeado de la manada, era tan pequeño que


siempre que la manada lo veía sentían que tenían que protegerlo.

TaeHyung amaba saber que Einar estaba protegido, no solo por sus
padres, sino también por una docena de personas más.

Tocaron la puerta cuando TaeHyung aún tenía a su bebé apegado a su


pecho, succionándolo.

— Abriré yo — Jeon dice, metiendo otro pedazo de hotcake a su boca.

Su Omega asiente sin prestar atención.

JungKook aún mastica el pedazo de hotcake cuando abre la puerta.

Frente están Azhar, Jimin, Daven y YoonGi. En ese orden.

— ¿Donde está? — Azahar pregunta, inclinando su cabeza en respeto


antes de entrar a la casa.

— Ah — Jimin bufa — Ahora él es el irrespetuoso — Rueda sus ojos y


entra por igual, empujando el hombro del Alfa.

— Hola — JungKook dice, siendo ignorado.


Todos esperan pacientemente en la sala hasta que TaeHyung sale de la
cocina, Einar aún está apegado a su pecho. Se sonroja cuando ve a
todos los chicos mirarlo.

— Oh — Trata de bajar su playera por los lados.

JungKook corre hacia el nido y toma una de las mantas, se acerca a su


Luna y lo rodea con ella.

— Esta bien, amor — Besa su mejilla — Es algo normal.

— Lo sé — TaeHyung dice aún sonrojado. Sintiéndose más cómodo


cuando ahora la manta cubre su pecho — Lo siento, chicos — Dice.

— Oh no — Todos dicen al unísono.

— Esta bien, Tae — Jimin dice — No sabíamos que el pequeño estaba


comiendo.

TaeHyung asiente y se acerca hacia el sillón, los chicos le abren un


espacio para que se siente cómodo y seguro con el niño en brazos.

— Gracias.

— ¿Qué tal todo? — Azahar dice — ¿Cómo está, Einar? ¿Necesitan


algo?

— Todo está bien — TaeHyung dice, asomándose bajo la cobija que lo


cubre para mirar a Einar — Es un cachorro tranquilo.

— Bien.

Kim mira que Einar ya ha terminado y entonces acomoda su camisa,


JungKook le ayuda a quitar la manta que lo cubre y entonces el pequeño
se asoma, sus ojos abiertos escurriendo saliva por una de sus
comisuras.

Los chicos se pelean por cargarlo.

Jimin lo toma en brazos y lo acomoda en su hombro para darle


palmadas.
— Mi sobrino — Su cara se alza en una mueca de amor — Hola,
precioso.

— Después me toca a mi cargarlo — Azahar dice cruzándose de brazos


— Primer aviso.

— Tú lo cargaste primero ayer — YoonGi reniega — Yo casi nunca lo


tengo.

— ¿Y yo? — Daven alza sus brazos exasperado — Yo casi no estoy


aquí, idiotas — Apunta — Es justo que el Omega lo cargue — Se apunta
a si mismo.

— Basta — JungKook gruñe ligeramente en aviso — Mi pequeño no es


un juguete.

— Eso lo sabemos — YoonGi se encoge de hombros — Pero aún así.

JungKook rueda sus ojos y se siente a un lado de su Omega, quien está


sonriendo mientras descansa sus ojos.

— ¿Estas bien?

— Estoy bien — TaeHyung dice recargándose en su hombro — Solo me


siento un poco conmocionado de repente — Gimotea solo para su Alfa.

— Esta bien, cariño — Susurra, los chicos demasiado ocupados con


Einar para prestarles atención — Si quieres que los saque a patadas a
todos, lo haré.

— No quiero que saques a patadas a nadie, JeonGguk — Abre sus ojos


un momento.

— Mmm — Se queja el Alfa — ¿Seguro?

— Muy seguro.

— Mmm — El Alfa gruñe en su oído — Lo que tú quieras, Omega —


Besa sus costados y lo rodea por la cintura.

— Me agrada que estén aquí — Susurra — Me agrada saber que Einar


siempre tendrá quien lo proteja.
Einar cumplió siete meses.

Sus ojos eran igual de azules que los de su padre y su cabello era de
tonos azabaches llegando en algunos lados a castaño. La madre de
TaeHyung había dicho que él Omega tenía el cabello igual cuando
apenas era un bebé. Así que el bebé Sol si era una combinación del Alfa
y el Luna. Su nariz respingada y sus labios finos. Para TaeHyung era
perfecto, en realidad para toda la manada era perfecto.

El tiempo pasaba increíblemente rápido, su bebé ya podía sentarse y


apenas comenzaba a mostrar interés por gatear. Por ahora solo se
arrastraba.

— Ba-Ba — JungKook dijo separando las palabras hacia Einar —


BaaaBaaa.

Einar río estrepitosamente hacia su padre, balbuceó cosas intangibles.

— Vamos, Einar — Mira a su hijo fijamente a los ojos, su expresión seria


— Yo soy BaaaBaaa — Volvió a decir alargando la palabra.

Einar dejó de prestar atención y comenzó a jugar con su puño,


metiéndolo a su boca.

— Oh vamos, cachorro — Vuelve a sentarse.

— ¿Baba te está presionando Einar? — TaeHyung llega a su lado,


sentándose en una silla frente a Einar — Todos sabemos que su primera
palabra será Mami — Dice recalcando esta última — Maaami.

Einar sonríe hacia su madre y hace manitas para que lo cargue.

— Dirá baba primero — JungKook bufa — Solo que necesitamos más


práctica.

TaeHyung y JungKook le hablaban a Einar todo el tiempo, él pediatra de


la manada les dijo que en cualquier momento Einar comenzaría a
formular palabras, y presentarle estímulos cómo hablarle servían para
adelantar el proceso.

— ¿Si, Einar? — TaeHyung habla hacia su pequeño — ¿Dirás primero


Baba, bebé?
Einar mueve su boca como pez y se acerca a tomar el cabello de su
madre, el cual cae como cascada por su hombro. Einar toma unas
hebras y las jala.

— Auch — TaeHyung dice abriendo el puño del bebé para que lo suelte
— No se juega con el cabello de mami — Einar gimotea cuando intenta
agarrar su cabello de nuevo pero Kim no se lo permite.

— ¿Crees que será un Alfa? — JungKook dice a su lado.

Un bebé solo se presentaba como Alfa, Omega o Beta, cuando tenían su


primera transformación de lobo, esto podía pasar entre los ocho y diez
meses. El pequeño estaba a punto de llegar a esa edad.

— No lo sé — TaeHyung dice — Sabemos que es casi imposible que sea


Beta — Einar se aferra a su mano — Puede que sea Omega o Alfa.

— Mm — El Alfa acaricia la cabeza del pequeño — ¿Sabes que sea lo


que sea, siempre lo apoyaré cierto?

— Lo sé, Koo.

— No me importa si es Omega o Alfa o si decide en un futuro que quiere


ser un unicornio volador — JungKook susurra — Yo siempre lo apoyaré
— Toma el hombro de su Omega y le da un apretón.

TaeHyung ríe — ¿Lo ayudarás a ser un unicornio volador?

— Si eso es lo que quiere, entonces si — Dice con su rostro serio, sus


cejas juntas en una línea.

— ¿Por que no gatea? — Azahar dice.

El bebé está en el piso y mira a todos expectante, está sobre la alfombra


en la sala y frente a él están sus juguetes esparcidos en el piso, más allá
está Azahar hincado junto con YoonGi.

— Gatea, bebé — YoonGi dice.

Einar hace ojitos hacia sus tíos.

— No — Azahar niega y Einar junta sus cejas, una expresión parecida a


la que JungKook hacia siempre — Gatea.
Einar deja de prestar atención y se acerca a tomar su osito de peluche.

— No está gateando, TaeHyung — Azahar dice preocupado hacia el


Luna.

— ¿Pueden dejar de presionar a mi hijo? — El Luna pone sus manos en


su cadera — Lo hará cuando esté listo.

— Ya debería de estar listo — JungKook dice desde el suelo. TaeHyung


no lo había visto ahí también.

El bebé voltea a verlo cuando escucha su voz, se tambalea y cae de


espaldas. Comienza a reírse.

— Esto no venía en los libros — JungKook dice exasperado — ¿Esto es


algo malo? — Ayuda a que Einar vuelva a levantarse.

— Oh — YoonGi comienza a preocuparse también.

— Llevémoslo con el doctor — Azahar se acerca a tomar al niño.

— Nadie llevará a nadie con el doctor — TaeHyung se acerca y se sienta


con su hijo, lo toma y lo sienta en sus piernas — Lo hará a su tiempo —
Su bebé patalea una vez en sus piernas — No dejes que te presionen,
bebé. Mami entiende.

Einar ríe cuando su madre deja un beso en su cuello.

— No te rías, mocoso — Azahar bufa — Me preocupas.

— ¡Hey! — TaeHyung lo fulmina con la mirada — No llames mocoso a mi


hijo — El Luna cubre las orejas del bebé — No escuches al tío Azahar,
no sabe lo que dice.

Azahar achina sus ojos y comienza a ponerse de pie, el niño lo mira y


comienza a renegar cuando lo ve irse. Hace manitas hacia él.

— Oh no — Azahar niega — Tendrás que venir hacia acá, pequeño —


Dice — Gateando.

Einar sigue renegando y entonces sale de los brazos de su madre, se


coloca boca abajo y comienza a mover sus manitas y piernas.
Por un momento parece que comenzará a gatear pero entonces...

No lo hace.

— Mierda — El rostro de Azahar decae.

TaeHyung ríe y entonces se pone de pie y camina hacia Azahar, en ese


momento es cuando el bebé solloza. Renegando cuando su madre lo
abandona.

— Bebé — Kim iba a regresar a su lado pero el Alfa lo detiene.

— No — Azahar lo toma por los hombros — Veremos que hace cuando


nadie lo levante.

El labio del Omega tiembla.

Einar rueda hasta estar boca abajo y entonces ve a su madre, hace


manitas hacía él pero Azahar no lo deja acercarse. El pequeño bebé
frunce su ceño.

— Si quieres a tu madre, tendrás que venir por él — Azahar dice — Y


nada de renegar, mocoso.

Einar parece enojado con su tío y entonces gimotea y comienza a mover


sus regordetas piernas, impulsándose con sus brazos.

— Oh lo está haciendo — TaeHyung chilla.

Azahar de algún lado saca su video cámara.

El bebé se arrastra hacia el piso y gatea hacia su madre con prisa.

TaeHyung cae en sus rodillas y deja que Einar llegue solo hacia él,
gateando a través de toda la sala para llegar. Cuando esta cerca se
impulsa y cae en el pecho de su madre.

— Aww — Abraza a su pequeño — Lo hiciste mi bebé.

— ¿Vieron eso? — JungKook se pavonea — Mi hijo lo hizo.

— Estas creciendo muy rápido — Kim llora — Ya basta.


Azahar se hinca a un lado de TaeHyung y toma su hombro — Esta vez si
lo tengo en video — Besa la cabeza del niño — Es un mocoso malcriado.

Cuando Einar cumplió nueve meses, todo empezó a cambiar.

El pequeño no se había presentado aún ni como Alfa, ni como Omega, ni


como Beta.

Pero ahora gateaba para todo, ya no soportaba estar en brazos por


mucho tiempo y seguía a su madre por todos lados arrastrándose en el
piso, el bebé ya era capaz de entender el "si" y él "no"

Movía su cabecita cuando alguien le hablaba y parecía entender su


nombre, a veces balbuceaba y parecía hablar solo con sus juguetes.

JungKook estaba viendo su teléfono cuando unas pequeñas manos le


arrebataron el aparato y Einar se había hachado a gatear lo más rápido
que podía.

— Einar — JungKook negó y rio mientras perseguía al bebé por todo su


cuarto — Dale a baba su teléfono por favor.

TaeHyung había salido con Jimin a comprar ropa para Einar y el bebé se
había quedado solo con su padre. TaeHyung aún no quería exponer a su
bebé a un tumulto de gente. Por ahora el bebé solo conocía la manada, y
la manada lo conocía a él.

El pequeño había llorado y pataleado cuando su madre había salido por


la puerta pero se le había olvidado al instante cuando su padre le dio
jugo en su biberón.

Einar gateó debajo de su cuna y se quedó ahí, rio estrepitosamente.

— Bebé — Dice en tono de advertencia — ¿Bien, me harás agacharme


cierto? — Cae en sus rodillas y mira debajo de la cuna.

Einar está escondido y tiene una sonrisa sin dientes a través de su cara.

— Bebé sol, baba necesita su teléfono — Dice viendo a su hijo por la


ranura debajo — ¿Puedes dárselo a baba por favor?

Einar se arrastra hacia afuera y se sienta en el piso. Aún sostiene el


aparato pero lo acerca hacia su padre cuando esté estira su mano.
— Gracias, bebé — Lo toma en brazos y se sienta en la mecedora con
Einar — Tan obediente, cachorro — Besa su cabeza.

Einar no presta atención y comienza a jugar con el anillo en la mano de


JungKook, tratando de sacarlo de su dedo con sus pequeños y sudados
dedos.

— Eso también es de papi — Dice — Mami tiene uno igual.

Einar se pone alerta a la mención de su madre.

— Mami — JungKook vuelve a repetir y Einar hace esa misma acción


volteando en busca de su madre.

Los ojos de Einar se iluminan.

— ¿Así que extrañas a mamá? — Pregunta — Volverá pronto, yo


también lo extraño — Einar asiente repetidas veces.

TaeHyung volvió cargado de bolsas, lo primero que había hecho al llegar


a casa fue besar las mejillas regordetas de su hijo y después restregar su
rostro en el cuello de su Alfa, impregnándose a sí mismo con su aroma.

— Mi amor — JungKook lo sostiene por las caderas — ¿Qué tal todo?

— Todo fue bien — TaeHyung dice besando su cuello, subiendo hasta


sus labios, besándolo repetidas veces — Mmm — Gruñe.

— Te extrañe — Jeon dice — Einar también.

— Mi bebé sol — TaeHyung dice aún afianzado a su Alfa — ¿Qué tal te


fue a ti?

— Bien, durmió su siesta y comió todo lo que le di — Dice arrastrando a


su Omega al sillón, el bebé estaba en su cuna, dormido, así que
JungKook aprovecharía la cercanía de su Luna.

— Mm — TaeHyung ronronea — Mi Alfa siendo todo un padre


responsable.

— Si — JungKook cae de espaldas en el sofá y TaeHyung sube a


ahorcadas en su regazo, lo toma de su trasero y da un ligero apretón,
deja sus manos en ese lugar, mete sus manos por el jean.
Se siguen besando por un rato hasta que TaeHyung nota un ligero
problema creciendo en los pantalones de su Alfa.

— ¿Einar está dormido cierto?

— Lo está — El Alfa de la manada dice sin aliento, sus manos ahora en


el hueso de la cadera de TaeHyung, dando apretones.

— Bien — Lleva una de sus manos a la ereccion de JungKook dentro de


su pantalón y le saca un suspiro a este. Aprieta sobre su jeans mientras
reparte besos por su cuello y barbilla — Tengo que tomar mis supresores
— Dice, una incapacidad de separarse de su Alfa lo apodera.

— Esta bien, cariño — JungKook ronronea en su cuello, el dulce olor de


excitación de TaeHyung llegando a sus fosas nasales. Haciendo casi
insoportable soltarlo.

Después de que habían pasado meses y ambos habían comenzando a


dormir de nuevo en su habitación, la platica sobre futuros cachorros
había surgido.

Y ambos habían acordado en que querían uno más, sin embargo no


pronto, querían disfrutar de Einar; de su etapa de crecimiento por
completo. Así que TaeHyung había decidido que comenzaría a tomar
supresores y ambos tomarían sus precauciones, por el bien de ambos.

TaeHyung abandona su regazo para ir hacia la cocina, JungKook lo


escucha revoloteando los frascos con pastillas.

Su Omega sale de la cocina con sus mejillas sonrojadas, se cruza de


brazos.

— Ya no hay — Dice.

— Mierda — JungKook hecha su cabeza hacia atrás en el sillón — Esta


bien, cariño.

TaeHyung aún así vuelve a trepar a su regazo, se acerca a su oído y


susurra: — Tal vez no podrás anudarme pero podemos hacer otras
cosas.

— ¿Si? — El Alfa siente su piel picar — ¿Tienes algo en mente?


— Tengo muchas cosas en mente — TaeHyung hace sus caderas hacia
atrás provocando que su trasero roce con el bulto en los pantalones de
su Alfa.

— Mmm — JungKook se alza con TaeHyung en brazos y comienza a


caminar escaleras arriba — No puedo esperar.

— Jimin — El Beta formuló — J-I-M-I-N — Deletreó.

— Azahar, Azahar, Azahar, Azahar — El Alfa dijo — Vamos mocoso, es


sencillo.

Einar balbuceó.

— No dirá nada — JungKook dice viendo a sus amigos — Lo he


intentado miles de veces, mi Omega tiene razón. Lo hará cuando se
sienta listo.

— Pff — Jimin bufa, entregándole otro trocito de manzana al bebé. El


cual aceptó gustoso. Lo lleva su boca y lo mastica.

— Aún no se presenta tampoco — Jimin dice — ¿Están listos para ver a


un pequeño cachorro correr como lobo?

— TaeHyung llorara — Azahar comenta.

— Yo lloraré — El Alfa de la manada dice — Cada vez que hace algo


nuevo me emociona.

— Es tu cachorro, es normal — El Beta se encoge de hombros.

— Lo sé — JungKook limpia sus lágrimas imaginarias.

Los problemas habían comenzado a eso de las tres de la mañana.

TaeHyung se había levantado a por Einar y el bebé estaba llorando y


estaba sentado sobre su cuna, su oso de peluche estaba en su
compañía y Einar lo tenía atascado bajo su axila.

— Bebé — TaeHyung lo tomó en brazos y normalmente eso bastaría


para que dejara de llorar. No lo hizo.

Lo arrulló e intentó darle pecho pero ninguna cosa funcionó.


Se sentó en su mecedora y comenzó a hacerse de atrás hacia adelante.

— Ya, ya — Acalló — Mami está aquí, bebé Sol.

Einar seguía gimoteando desesperado, sollozando manchando su


camiseta de lágrimas.

TaeHyung chilló — ¿Qué pasa?

Sobó su espalda tratando de reconfortarlo, dando palmadas para


después sobar su espalda, lo tenia sobre su hombro y Einar tenía su
camisa en un puño, pero no dejaba de revolverse, cambiando de
posición incómodo.

— Bebé — TaeHyung sollozó, comenzando a sentirse asfixiado, sin


saber como hacer que su bebé se sintiera mejor, impotente al no saber
como reconfortar a su hijo.

Einar no dejó de llorar y ya habían pasado más de veinte minutos, el


Omega inconscientemente llamó a su Alfa a través del lazo. Estaba
llorando ahora también, revisó la temperatura de Einar y le pareció
normal.

— ¡TaeHyung! — Se escuchó a JungKook gritar desde la otra habitación,


sus pasos pesados contra el piso de madera, el Alfa abrió la puerta con
furia, haciéndola crujir con la fuerza de su agarre. — Omega — El Alfa
irradiaba furia, entró a la habitación alertado.

Olisqueó el aire en la habitación y soltó un gruñido, encendió las luces.

— Omega.

Se acercó a TaeHyung, el Luna aún en la mecedora.

— Alfa — Gimoteó y se puso de pie con Einar en brazos.

JungKook los acercó a ambos a él, olisqueó el aire de su familia — ¿Qué


pasa? — Los reviso de arriba a abajo — Omega te sentí... — El Alfa dice
conmocionado, sus pupilas dilatadas, su aroma pesado.

— Estoy bien — TaeHyung dice sorbiendo su nariz, hace su cuello aún


lado y le muestra su marca a su Alfa.
JungKook bufa y lo apega a su pecho con Einar — Mierda, me asuste.

— Alfa algo anda mal — El Luna se aleja — Einar no deja de llorar.

JungKook ve a su hijo y hace una señal para que se lo dé — ¿Qué pasa,


pequeño Sol? — Einar gimotea hacia su padre.

— Ya cheque su temperatura, intente darle pecho e intente ponerlo a


dormir — TaeHyung limpia sus ojos con sus manos — No se qué pasa,
estoy empezando a preocuparme.

JungKook acuesta a Einar en sus brazos y como TaeHyung ha hecho


todo este tiempo lo meció, lo comenzó a marcar con su aroma - lo cual
generalmente funciona para tranquilizar a su bebé -

Jeon comenzó a preocuparse cuando no logró que Einar dejara de llorar,


revolviéndose todo el tiempo incómodo.

— Llama al médico, TaeHyung.

El Omega asiente y sale de la habitación para entrar a la suya, JungKook


siguiéndolo con el cachorro en brazos.

El Alfa de la manada se sentó en la cama y recostó a Einar en el centro,


sobando sus manitas y pies.

— Bebé.

TaeHyung marcó con urgencia el número y se le hizo infinito el pitido en


el otro lado de la línea.

Contestaron después de tres tonos.

Comenzó a explicar la situación al pediatra y tuvo que tomar la


temperatura de Einar de nuevo a petición de este.

— Si, si — JungKook lo escuchaba decir, su Omega ve a su hijo en la


cama — Su temperatura es normal y comió bien en todo el día — Explica
— Tomó su siesta.

JungKook ve a su cachorro quien está frunciendo su ceño ahora y por un


momento estornuda, provocando que de repente Einar se transforme en
un pequeño lobo blanco.
Rasgó su pijama y ahora sobre la cama queda un lobito blanco con ojos
azules, confundido y gimoteando esta vez después de su transformación.

— Einar — TaeHyung dice, el teléfono cae de sus manos. Se acerca a la


cama y ve a su bebé.

JungKook olisquea a su hijo y entonces lo perciben ambos.

Chocolate puro y fresas.

Chocolate, chocolate, chocolate.

Chocolate como su padre.

Alfa, Alfa, Einar es un Alfa.

JungKook gruñe hacia su hijo y entonces comienza su transformación


también.

TaeHyung olvida que estaba en el teléfono y entre su llanto, sin pensarlo


mucho, se encuentra cayendo en cuatro patas a un lado de su Alfa.

JungKook se acerca como lobo a olisquear a su hijo y entonces lo toma


con su hocico y lo baja de la cama.

El pequeño chilla y con pasos temblorosos se acerca como puede a su


madre, se restriega en una de sus patas y TaeHyung se acerca a
lamerlo.

El Alfa de la manada se acerca a su familia y gruñe.

Omega, es Einar, es un Alfa.

Mi hijo, nuestro hijo, un lobo blanco.

Míos, míos, míos.

Jimin despertó de un dulce sueño por una llamada de emergencia,


aunque cuando despertó no sabía que era una emergencia. Estaba
recostado con YoonGi en la cama; acaramelado a su lado, cuando el
teléfono había comenzado a vibrar.

No se fijó en quien era cuando contestó, lo llevo a su oreja.


— ¿Hola? — Contestó con la voz ronca.

— Jimin — El Beta no reconoció la voz al instante — Algo ocurre, estaba


en llamada con el Luna y de repente se cortó — Jimin parpadea un par
de veces.

— ¿Quien es?

— ¡Soy el pediatra de Einar! — El hombre grita.

— ¿Y que hace llamándome? — Restriega su rostro.

— TaeHyung llamó. Einar no estaba bien — Dice.

Jimin abre sus ojos al instante, su corazón empieza a bombear con


fuerza.

— ¿Qué pasó? — Pregunta.

— No se, se cortó la llamada. No supe nada después — El pediatra dice.

Jimin sale de la cama, zafando a YoonGi de su agarre en su cintura.


Corta la llamada sin previo aviso.

— Cariño — Su Alfa murmura adormilado, buscando su cuerpo.

Jimin azota el teléfono en la mesita de noche y le lanza su bata a


YoonGi.

— Despierta, algo ocurrió con Einar — El Beta comienza a sentirse


mareado, siente taquicardia en su pecho y su rostro ha perdido todo el
color.

El Alfa se levanta al escuchar Einar — Cachorro — El Alfa dice


gruñendo, toma su bata para colocársela y la cierra con el par de cintos.

— Llamaré a Azahar — Es lo último que su Beta dice al salir por la


puerta.

— Detrás de mi — Azahar ordena, lleva su arma en alto y están en


medio de la calle que da a la casa de JungKook y TaeHyung —
¿Sabemos algo más?
Azahar por igual está en pijama, solo un pantalón a cuadros y una
camisa que marca su cuerpo, sus brazos tonificados en las mangas por
la fuerza con la que sostiene el arma.

— ¿Nos están atacando? — YoonGi dice mordiendo sus uñas,


asomándose detrás del hombro de Azahar.

— Puede ser, no veo otra razón por la cual TaeHyung colgaría el teléfono
así como así — Jimin se asoma por el hombro de YoonGi.

Azahar inspecciona la casa con la mirada una vez cerca. Las luces están
apagadas y la casa luce tranquila, no se escuchan gritos desesperados
ni disparos. El porche está cubierto de nieve y las cortinas están
cerradas.

— Oh, mi bebé Einar debe de estar asustado — Jimin dice llorando —


Por favor que no le hagan nada, que me lleven a mi si quieren, pero con
Einar no.

— Einar no — YoonGi repite, cruzándose de brazos.

— Ustedes dos, pueden callarse — Azahar ordena, volteando a verlos


exasperado.

Con pasos lentos logran acercarse a la casa, Azahar se asoma por la


ventana que da hacia la cocina, pero no logra ver algo. YoonGi se
encarga de olisquear como perro policía.

— No encuentro otros olores — Dice, moviendo su nariz como un conejo


— ¿Huele a tacos?

Azahar lo voltea a ver, ruedas sus ojos — Joder, tengo que hacer todo
solo.

Llegan hacia la puerta y entonces Azahar la hace caer abajo de una


patada. Entra con el arma en alto, como en una película. Acostumbrando
sus ojos a la oscuridad en la habitación.

Jimin entra detrás y comienza a lanzar golpes al aire — ¡Dejen a Einar!

Un lobo blanco se asoma por uno de los sillones y gruñe con fuerza,
enfurecido. Azahar baja su arma y Jimin deja de golpear el aire.
— ¿JungKook? — El Alfa vuelve a gruñir — ¿Donde está Einar? Me
llamaron. ¿Están en problemas? ¿TaeHyung está bie-

El lobo blanco se acerca y muerde su bata de noche, lo arrastra y todos


los siguen por detrás.

Los lleva hacia una esquina en la sala y entonces lo ven.

Un lobito blanco acurrucado sobre el pelaje de un lobo café, ambos


durmiendo en paz sobre un tumulto de mantas.

— Se transformó — Azahar dice con orgullo, olisquea el aire y lo percibe


— Es un alfa.

La cara de Jimin se derrite — ¿Mi bebé es un Alfa? — Dice emocionado.

El lobo blanco expulsa aire por su nariz y entonces hace su cabeza hacia
adelante, invitándolos a unirse a la siesta. Se acomoda de nuevo a un
lado de su familia.

YoonGi se transformó sin previo aviso y se acostó delante del Luna,


protegiéndolo.

Azahar se transformó después, un lobo gris casi del tamaño de


JungKook, con mechones negros en ciertas partes, se acomodó a un
lado de Jeon protegiéndolos a todos, miró a Jimin expectante.

El Beta por primera vez deseo poder transformarse pero entonces


Azahar lo jaló de la manga de su pijama, no le dió tiempo de sentir
lástima por si mismo pues entonces lo dejaron recostarse en el centro, a
un lado de TaeHyung y Einar.

— Aww — Jimin sonríe y se abraza al pelaje de YoonGi — Mi familia —


Ronronea hacia todos.

Por primera vez la pequeña manada que habían creado, cayó en un


sueño profundo; sintiendo todas sus piezas juntas, sintiéndose
invencibles.

Hablando entre pequeños gestos, palabras que no habían dicho antes.

— Será Luna Nueva muy pronto — Jimin avisa.


La Luna Nueva la festejaban de una forma tradicional, una tradición que
había pasado de manada en manada y que era un momento tan puro y
de unión que a JungKook le encantaba festejarla.

En Luna Nueva la manada salía por la noche y encontraban un claro


entre el bosque, un lugar donde todos como lobos corrían, jugaban y
cazaban. La Luna menguaba y estaba en su máximo esplendor,
sirviendo como la única luz en el bosque cubierto de nieve.

Sería la primera vez que la manada festejaría Luna Nueva con un Luna a
quien amar y proteger. La primera Luna Nueva donde festejarían la vida
de un pequeño rey.

— Lo sé — TaeHyung dice jugando con Einar en sus piernas — Estoy


emocionado.

— Deberías de estarlo — El Beta dice a su lado — Nunca habíamos


tenido a un Luna que festejar, será magnífico ver cómo reaccionará la
manada.

Luna Nueva llegó y con ella vino el amor.

Estaba a punto de hacerse de noche y la manada entera se estaba


preparando para salir al bosque, hacia frío y Einar no había podido
transformarse de nuevo así que TaeHyung lo llevaría en su pecho, como
un canguro cargando a su cría.

Había puesto un gorro en su cabeza y estaba cubierto por su abrigo.


Einar había sido vestido por JungKook, quien le había puesto un gorrito y
guantes, cada parte de su cuerpo cubierta por una capa de ropa. Por
ahora el pequeño jugaba en el piso.

TaeHyung no se transformaría en Luna Nueva, al menos no en el


camino. Quería ser capaz de vigilar a Einar.

— ¿Estás listo, amor? — Su Alfa habló detrás de él, solo un pantalón


cubriendo su cuerpo, sin zapatos ni camisa. JungKook guiaría en su
forma de lobo a la manada. No servía de nada vestirse.

— Lo estoy — Besó la mejilla de su Alfa.


— Bien — Aspira su aroma una vez antes de separarse de su cuerpo —
Te amo, Luna.

— Te amo, mi Sol — TaeHyung susurró.

JungKook sonrió ante eso.

— Bien — Anunció a toda la casa — Estamos listos.

JungKook comenzó su transformación y cayó en cuatro patas sobre la


alfombra de la sala, su pelaje blanco creció por todas las extremidades,
se estiró una vez como lobo.

Einar río cuando vio a su padre y entonces sin previo aviso gateó hasta
él y gritó.

— ¡Baba! — La sala entera volteó a verlo — Baba — El pequeño repitió


tomando a JungKook por su pelaje, restregando su carita en él.

— Einar — TaeHyung chilló cayendo a un lado de ellos.

Caminaron por el bosque hasta que JungKook encontró un claro, una


zona en el bosque cubierta de nieve pero con el suficiente espacio para
que los lobos se acomodaran.

Solo TaeHyung, Jimin, Daven y Einar estaban en su forma humana. El


bebé se había arrullado durante el viaje y estaba apegado al pecho de su
madre, cubierto por una manta.

El lobo blanco nunca se despegó de su lado, protegiéndolos ante


cualquier ruido sospechoso en el bosque.

TaeHyung se sentó sobre un tronco caído cuando llegaron al lugar


deseado para el Alfa de la manada. JungKook lo vio con ojos
expectantes. TaeHyung rascó detrás de sus orejas.

— Puedes ir con los demás JungKook — El Luna dijo.

Todos corrían a través del claro, entre los árboles, entrando y saliendo.
Persiguiéndose entre ellos. Mordisqueandose los talones y tacleandose
en la nieve.
JungKook expulsó aire por su nariz y lamió su mejilla, olisqueó a su
familia y entonces corrió uniéndose a los demás. TaeHyung vio a
JungKook derrumbar al lobo de Azahar hacia atrás, ambos rodando en la
nieve.

TaeHyung quedó atrapado por las imágenes, los sonidos y olores. El


bosque brillaba bajo la Luna, alumbrando todo a su paso, los lobos
gruñían y jugaban.

— ¿Es impresionante no es así? — Alguien dice a su lado, Daven.

— Lo es — Contesta, sobando la espalda de su bebé a través de la


manta.

— Nunca me transformo en Luna Nueva — Daven confianza, jugando


con sus manos frente a él — Prefiero disfrutar esto como humano —
Señala todo a su alrededor — No cambiaria está manada por nada.

TaeHyung estaba concentrado mirando a su hijo cuando todo a su


alrededor se quedó en silencio. Solo el ruido de el aire moviendo las
hojas y después el ensordecedor silencio.

Lo sintió entonces. Una calidez en su pecho que subía por su cuello y


brazos, su rostro y piernas, como los flameos de un rayo de Sol a través
de las hojas de un árbol.

Alzó su vista y entonces los lobos estaban sentados en cuatro patas


frente a él, lo miraban expectante, JungKook en medio de todos ellos,
con Azahar y YoonGi a sus costados.

Todos hacharon la cabeza hacia atrás y los lobos a su alrededor


comenzaron a aullar. Su canción lo golpeó y creía que podría romperse a
pedazos.

Una lagrima silenciosa escurrió por su mejilla y cerró sus ojos. Por que
los lobos estaban cantando para él. Una canción para el Luna. Una
cacofonía compuesta solo para él. Mostrando devoción y cariño.

Los aullidos se extinguieron. Abrió sus ojos.


Había un lobo frente a él. Más grande que el resto y de un blanco puro, ni
una sola coloración en todo su cuerpo. Sus orejas se crisparon y sus
fosas nasales se ensancharon.

Esto es para ti, Luna.

La manada canta una canción para ti.

Solo para ti.

Siempre será cantada, siempre será escuchada.

Por que eres el Luna, eres amado, eres protegido.

Todo pasó como un flash frente a sus ojos, un hogar destruido, una
familia, una manada, un Alfa que olía a jengibre y chocolate, una pelea,
una sonrisa, su hijo, su madre y su padre, un lobo de piedra en su mano.

Y ahora estaba allí, de pie en medio del bosque iluminado por una luna
llena, rodeado de lobos. Manada. Que se apretaban junto a él y podía
escuchar su canción. Una canción para la Luna. Para el Luna.

Cayó en sus rodillas frente al lobo blanco, sosteniendo la cabeza de su


hijo; se aferra a su pelaje y aspira su aire. Puede oler el pasto bajo la
nieve y los árboles. El olor acaramelado de Jimin y el olor a tierra de
Azahar, puede oler a JungKook. Ese aroma que lo ha rodeado durante
los últimos años, un olor al que aún no puede ponerle un nombre, pero
que sabe que es él. Todo se mezcla perfecto jengibre y chocolate. Puede
ver una vida extendiéndose enfrente de él. Un futuro, libertad, amor...
algo mejor que eso.

Huele a hogar.

⭒🌙 ׄ‫ ׅ‬໑ extra
— Yo no me subiré a esa cosa — Fueron las primeras palabras que dijo
Azahar el día en que partirían hacia Hawaii.

Un viaje familiar que TaeHyung había planeado para festejar los tres
años de Einar. El tiempo se le había pasado volando y no quería dejar
pasar los tres añitos de su bebé como si nada, y para ser honestos,
todos necesitaban un descanso fuera de Noruega y su helado clima.
Además de que a TaeHyung le encantaría pasar unas buenas
vacaciones nadando en el mar y comprando cubetas y juguetes para que
Einar jugase en la arena.

— Demasiado tarde — Jimin contestó — Ya he comprado los boletos.

Acomodaban las maletas en la cajuela del auto que los llevaría hacia el
aeropuerto, todos usaban ropa veraniega y Azahar estaba teniendo lo
que se conocía mundialmente como un "ataque de pánico."

— No — Negó rotundamente pero aún así terminó de subir su propia


maleta.

— Tito Zar — Dijeron agudamente desde el piso, el pequeño cachorro


corrió hasta llegar a apegarse a su pierna — Tú vienes con nosotros.

— No, mocoso — Azahar negó, tuvo el impulso de salir corriendo — No


me subiré a ese maldito avión.

Apretujado entre el cuerpo de YoonGi y Jimin, Azahar no podía dejar de


subir y bajar su pierna como un tic nervioso.

— No me subiré a esa cosa.

— Ya estás dentro del auto — Daven contestó rodando sus ojos.

— Bien aún no es demasiado tarde — Dijo Azahar, ayudando a


desabrochar el cinto del porta bebés de Einar. Cargó al cachorro en su
cintura y dejó que Einar recargase su cabeza en su hombro.

Volteó a ver alterado el cielo cuando pasó un avión sobre sus cabezas.

— Mierda — Susurró.

Einar se despabiló — Ahh — Hizo una expresión de sorpresa — Mami,


mami, mami — Dijo saltando de arriba a abajo — Tito Zar dijo una mala
palabra — El pequeño Alfa cubre su boca como si él hubiera dicho una.

TaeHyung llegó a su lado y tomó a su hijo.


— ¿Enserio, cachorro? — Preguntó acomodando la larga melena de su
hijo — Supongo que Tito Zar no tendrá postre cuando lleguemos a
Hawaii.

— Hawuaiii — El pequeño intentó imitar.

Su Alfa llegó a su lado y besó la cabeza de su hijo — Hawaii.

Sostuvo a TaeHyung por la cintura — No es tan malo, Azahar.

El Alfa estaba aferrado a su maleta y comía sus uñas nerviosamente.

— Moriremos.

— Nadie morira — Daven golpea sus costados.

Cada uno comenzó a bajar su propia maleta de los autos, TaeHyung


tomó la mochila de su hijo.

— ¿Quieres llevarla tú, o quieres que mami la lleve por ti, Einar?

— Yo llevo, mami — Einar dejó que su madre ajustara su mochila en su


espalda, una vez listo se acercó a tomar la mano de su baba — Yo estoy
listo, baba.

— Bien — El Alfa de la manada aferró la mano de su cachorro a la suya


y con su mano libre tomó la maleta de TaeHyung y él para comenzar a
dirigirse al elevador.

— Vamos, Azahar — TaeHyung empujó al Alfa hacia adelante para que


comenzara a caminar.

— Einar, Einar — TaeHyung regañó al pequeño que intentaba zafarse de


su agarre para huir a una de las tiendas en el aeropuerto.

El pequeño Alfa se apegó de nuevo a su pierna cuando escuchó el tono


de advertencia en la voz de TaeHyung.

— Lo siento, mami — Susurra.

— Si no te comportas amor, tendré que ponerte tu mochila especial —


Dice bajando sus lentes oscuros de su cabello, sosteniendo los
pasaportes de Einar y él bajo su brazo, su hijo estira su manita hacia él y
TaeHyung la toma.

Su hijo restriega su rostro en su pantalón en reconforte.

— Nadie le pondrá mochila especial a nadie — Jimin llega a su lado


sosteniendo un par de cafés — Ni siquiera es una mochila especial, es
una correa para niños — Masculla hacia el Luna.

TaeHyung vuelve a subir sus lentes a su cabeza y mira al Beta


indignado.

— No es una correa para niños, Jimin. Es seguridad, prefiero saber


dónde está a que ande deambulando por ahí y se pierda — Toma su
café y sopla antes de tomar un sorbo.

— Mm si eso suena como una correa — Azahar contesta, está sentado


en una silla masajeadora mientras come una barra de chocolate — No
dejare que le pongan una correa, ó sea si es un lobo, pero no un perro.

— Creí que estabas demasiado ocupado preocupándote por que el avión


se puede caer — Tengo dice hacia Azahar cruzándose de brazos.

— Mm esto ayuda — El Alfa contesta con los ojos cerrados, metiendo


otro trozo de chocolate a su boca.

— ¿Tito Zar, puedo tener un poco? — Einar pregunta aún aferrado al


pantalón del azabache.

— No, mocoso — Azahar ni se inmuta.

El bebé lloriquea y hace ojitos.

— Eso no funciona conmigo.

Gimotea esta vez.

— Ah — Azahar abre sus ojos — Manipulador — El Alfa estira el trozo de


chocolate hacia su sobrino.

Las mejillas del bebé se sonrojan y trepa al regazo de su tío para dejar
un beso en su mejilla.
— Gracias, Tito Zar.

— Mi nombre es Azahar.

— Zar.

— Mi amor, ya hemos etiquetado las maletas — JungKook llega a su


lado junto con YoonGi, ambos traen bolsas de plástico con lo que
parecen ser aperitivos.

El Omega se acerca a dejar un beso en la mandíbula de su Alfa, se


apega a sus costados un instante.

— ¿Verdad que la mochila especial de Einar no es una correa? —


TaeHyung dice agitando sus pestañas hacia su Alfa.

— Mi amor — Hace una expresión de amor, sube una de sus manos


para acariciar su mejilla — Técnicamente si es una correa para niños.

TaeHyung se aleja de él y achina sus ojos.

— Cállate — Arrebata su emparedado de las manos de JungKook y se


sienta en otra silla masajeadora a lado de Azahar. Su hijo trepa a su
regazo una vez sentado.

Cuando llegó la hora de abordar las cosas se descontrolaron de nuevo,


Azahar había puesto fuerza y renegaba sin querer pararse de la silla
masajeadora.

YoonGi lo tomó de una extremidad y Daven de la otra.

— Abordaras ese avión — Strøm renegó.

— Moriremos — Azahar se jaloneo enfrente de la pequeña mesita donde


una señorita estaba checando los pases de abordar.

— ¿Hay algún problema? — Un policía preguntó.

— No, no hay ningún problema — TaeHyung le metió un codazo a


Azahar, entregando el pase de abordar de este.

Azahar formuló las palabras «ayúdeme» detrás de TaeHyung.


El Omega pudo verlo por el rabillo de sus ojos, se acercó a este y lo tomó
del brazo.

— Alt er bra — [Todo está bien.]

— Nei, por favor ayúdeme, me quieren llevar a Hawaii — Azahar se


sostiene de la puerta una vez más.

Einar miró a su tío preocupado — ¿Baba, hva skjer med tito Zar? — El
pequeño susurra en el hombro de su padre. [¿Baba que le sucede a tito
Zar?]

— Tiene miedo — JungKook rueda sus ojos y sube una mano a acariciar
la regordeta mejilla de su cachorrito.

— ¿Subiremos a avión? — El bebé pregunta.

— Si, amor.

Los asientos eran cómodos, demasiado cómodos y demasiado caros y


elegantes. JungKook había pagado para poder sentarse en las cabinas
de primera clase. TaeHyung nunca había estado en una; en realidad
ninguno de ellos había estado antes en una.

El vuelo era largo, con una diferencia de doce horas y viajar con un bebé
era difícil. Einar sabía comportarse cuando tenía que hacerlo, pero
después de tantas horas de viajes, JungKook no estaba seguro de cómo
se comportaría su cachorro, quería facilitarle las cosas a TaeHyung y a
él.

TaeHyung se sentó a un lado de JungKook, Einar con él, el bebé a pesar


de tener tres años, aún lo consideraban de dos, así que el cachorro
podía ir con él en su asiento; que en realidad era como una cama.

El avión aún no despegaba y estaban esperando a que la gente


acomodara su equipaje de mano y abrochara sus cinturones.

— Mierda, mierda, mierda — Azahar exclamó como un mantra.

El Alfa estaba sentado detrás de TaeHyung y JungKook, a un lado de


Jimin.
— Cállate, Azahar — Park susurra avergonzado volteando a ver al resto
de la tripulación quienes miran con rareza hacia el Alfa.

TaeHyung se asomó desde su asiento — Tranquilo, cuando esto despeje


todo estará mejor — Intenta tranquilizar.

— Nada está bien, todo está de la mierda — El Alfa dice ajustando su


camisa, jalando de nuevo el cinto en su abdomen.

Una de las azafatas pasó por el pasillo y el Alfa la tomó del brazo.

— Tengo una pregunta.

La señorita se desconcertó pero entonces sonrió ampliamente hacia el


Alfa.

— Dígame.

— No quiero armar un alboroto ni nada — Comenzó a decir — ¿Pero


cuál es la probabilidad de que este avión se caiga?

La señorita, que TaeHyung pudo percatar; era una Beta, volteó a ver a
todos lados preocupada.

— Señor, no puede decir esas cosas.

— ¿Hvorfor? — Cuestiona. [¿Por que?]

— Causará ansiedad y disturbio entre la gente.

— ¿O acaso no me quiere decir por que es algo muy probable y lo


quieren ocultar entre un buen trato y comida? — Azahar dice.

La Beta niega — No, lo que intento dec-

— No se preocupe — TaeHyung dice — No le haga caso — Se encoge


de hombros y la señorita sonríe hacia él, vuelve a ver al Alfa y decide
seguir su camino.

Jimin le da un golpe a Azahar — ¿Quieres que te arresten, animal?

— Solo quiero la verdad — El Alfa ahora tiene sus mejillas sonrojadas y


sus ojos verdes están cristalizados dentro de sus cuencos, su camisa
que ajusta a su pecho, está remangada y las venas de sus brazos se
marcan por la fuerza ejercida en su agarre en el asiento de adelante - el
asiento de JungKook -

— ¿Sabes que es más probable que te atropellen saliendo del


aeropuerto, a que mueras por que el avión se caiga? — El Beta le dice,
sacando de su bolsa de mano un par de audífonos.

— No sabía eso — Azahar cierra sus ojos, su pierna sube de arriba a


abajo — Este es mi peor miedo.

— ¿Los aviones?

— Solo tengo dos miedos en esta vida — Azahar comienza a decir — A


los aviones y ahora tengo uno nuevo — Explica — Que le pase algo a mi
familia — Confiesa — Y ahora estoy dentro de un avión con mi familia y
probablemente muera de un ataque al corazón.

— Aww — TaeHyung hace un puchero — ¿Escuchaste eso, Koo? —


Dice hacia su Alfa.

— He estado cara a cara con la muerte, he visto cosas, me han apuntado


al rostro con una Kalashnikov, pero nada se compara a esto — Azahar
dice, sus ojos comienzan a aguarse y siente que le falta el aire.

JungKook mira a su hijo, quien está ocupado moviendo el anillo de su


Luna en su dedo y patalea mientras canta alguna canción infantil.

— Bien, toma — Se levanta de su asiento y toma a Einar. Lo deja sobre


Azahar — Te hará sentir mejor.

Einar ríe y patalea cuando está sentado sobre su tío.

— ¿No entiendo como el mocoso me hará sentir mejor?

— Ya verás — JungKook vuelve a sentarse.

— Tito Zar, mira, mira, mira — El pequeño dice — Una tele y-y dulces —
El pequeño revolotea — Iremos a Hawuaii — Chilla — Mami dice qué
hay arena y que voy a poder jugar ahí, y mami dice que baba podrá
enseñarme a nadar y comeremos muchas, muchas, muchas cosas — El
bebé intenta ponerse de pie pero Azahar lo detiene.
— Será un viaje largo — Jimin dice viendo a su sobrino — Muy largo —
Coloca sus audífonos.

— Mami dice qué puede haya conchas en el mar y-y puedo llevar a abue
Ali y abue Kris.

Azahar parpadea un par de veces.

— Y veremos delfines c-como en las caricaturas — Explica — Baba dice


qué hay palmeras y árboles como en el bosque en manada.

— Ayy mierda — Azahar toma su rostro entre sus manos — Mocoso —


Pellizca la mejilla del niño.

Cuando habían pasado lo que parecían dos horas todo se había


tranquilizado.

TaeHyung no sabía cómo pero de un momento a otro se encontraba casi


trepando a los muslos de JungKook, tomando su nuca entre sus largos
dedos; besándolo.

JungKook profundizó el beso, habían apagado las luces dentro del avión
y ahora todos estaban descansando, Einar estaba dormido sobre Azahar
y el Alfa lo sostenía de su espalda, subiendo de arriba a abajo su mano
mientras escuchaba música y cerraba los ojos.

— Basta, Koo — TaeHyung susurró dejando un pico sobre sus labios —


Estamos en un avión.

— Shhh — JungKook acalla y besa su mejilla — Lo siento, mi amor.

TaeHyung vuelve a besarlo y devora su boca entre la oscuridad del


avión, el sonido ensordecedor no permitía que se escuchara el tronido de
sus labios juntos, ni los pequeños suspiros que TaeHyung soltaba cada
vez que su Alfa jalaba su labio inferior y volvía a tomarlo; haciendo que
sus labios comenzaran a hincharse en un bonito color rojo.

— Bien, bien — El Luna intenta detenerse — Estamos en un avión y


tenemos un hijo.

— Mmm — Gruñe y esconde su rostro en el cuello de TaeHyung,


olisqueando su aroma. Lame la marca una vez que llega a ella y hace
que TaeHyung se retuerza en su lugar, pasa sus dientes por ella y juega
a mordisquear alrededor de la marca, lamiendo y succionado.

— Ah — Gime audible solo para su Alfa, sus ojos se cierran por la


sensación. Puede sentir su rostro comenzar a acalorarse y sus manos se
aferran a los hombros de su Alfa — Si no te detienes yo comenzaré a
gotear lubricante y hay Alfas en el avión — Advierte.

El Alfa de la manada gruñe molesto.

— Mío — Susurra, tomándolo por sus caderas, toma la manta que cubre
su regazo y la envuelve sobre ellos — Si no arrestan a Azahar por causar
disturbios, nos arrestarán a nosotros por exhibicionismo.

TaeHyung ríe y recarga su cabeza sobre el hombro de JungKook.

— Ese no sería un buen ejemplo para Einar.

— No lo sería — Jeon besa el cuello de su Omega, carcajeándose — Te


amo tanto, Luna.

— Te amo más, Koo — TaeHyung restriega su rostro contra JungKook.

El Alfa coloca una mano arriba de su muslo y TaeHyung tiene que


soltarle un manotazo.

— Basta.

— Mm — JungKook chilla — Lo siento, lo siento — Se acomoda en su


asiento de nuevo pero entrelaza sus dedos con los de TaeHyung, los
acerca momentáneamente hacia él y reparte besos por sus nudillos —
¿Te he dicho que me encanta cuando usas jeans y playeras de flores? —
El Alfa dice.

— Mmm creo que no — El Omega niega.

— Pues me encanta — Besa una vez más su mano — Al igual que pintes
tus uñas y te pongas ese bálsamo que hace que tus labios se vean
brillantes.

— Mm — TaeHyung ronronea por la atención — Gracias, Koo.


— No hay nada que agradecer, Luna — Se acerca a besar su mejilla —
Eres tan perfecto y tan mío.

JungKook lo abraza por la cintura y comienza a marcarlo con su aroma.

— Mi amor — Susurra una última vez, recalcando el Mi.

TaeHyung cierra sus ojos y entonces al igual que su hijo, cae en un


profundo sueño, seguro entre los brazos de su Alfa.

Cuando bajaron del avión una oleada de calor golpeó a todos en el


rostro, TaeHyung tuvo que abrir un botón más en su camisa suelta y
Einar y JungKook habían gruñido.

— Mierda — Kim se abanicó con su mano, esperando a que las maletas


salieran por la cinta. Estuvo a punto de desabotonar otro botón de su
camisa, pero su bebé llegó a su lado, corriendo y estrellándose contra su
pecho.

— Mami no — Einar negó y se apegó a él — Mami desnudo.

— Bebé Sol, mami no está desnudo, solo tengo calor — Einar jugueteó
con los botones de su camisa, intentado abotonarlos.

El pequeño Alfa niega.

— ¿Puedes dejar la camisa de mami abierta, bebé? — TaeHyung pide.

El bebé gruñe cuando alguien extraño se detiene un momento y parece


querer acercarse a la dirección de TaeHyung.

— Min mor — [Mi mami]

TaeHyung sube su mano de arriba a abajo en la espalda de su hijo —


Ya, ya — Rueda sus ojos — Mi niño precioso.

Toma la mano de su hijo entre la suya cuando las maletas comienzan a


salir por la cinta. TaeHyung tomó la maleta y JungKook ayudó a Jimin a
bajar la suya de la cinta giratoria. Fuera tomarían un taxi hacia el hotel.

— Listo, amor — Jeon llega a su lado y toma la maleta de ambos y de


Einar para comenzar a caminar fuera del aeropuerto. JungKook mira a
TaeHyung de arriba a abajo y se acerca a besar su mejilla.
Azahar no se había inmutado cuando el avión había aterrizado,
demasiado cansado y aturdido de haber tenido que cuidar a su mocoso
en todo el vuelo. Tenía unos lentes oscuros cubriendo sus ojos y su pelo
estaba revoloteado por todas partes, su camisa - al igual que la de
TaeHyung -. Estaba abierta unos botones abajo, dejando al descubierto
su pecho.

— En el vuelo de regreso pido irme con YoonGi — Anuncia — Primer


aviso.

— ¿No quieres irte con Einar? — TaeHyung se burla, formando un


puchero fingido.

— Es increíble lo mucho que un niño de tres años puede hablar —


Azahar arrastra su propia maleta — Hablaba como periquito — El Alfa
quita sus lentes de sol y baja su rostro en respeto hacia el Luna — Sin
ofender al mocoso, Luna.

— Nah — Kim niega — Así es mi cachorro.

— ¡Mami mami! — Einar grita — Mira, son palmeras, baba — Se dirige


esta vez a su padre.

— Son palmeras, amor — JungKook dice sonriendo — Veremos más en


el hotel.

— Yeii — Einar azota su pie contra el suelo por la emoción — ¿Aquí no


hay nieve, baba?

— Por ahora no, cariño.

Toma al bebé en brazos y deja que su hijo se recueste sobre su hombro,


con una de sus manos libres comienza a arrastrar sus maletas hacia
afuera. En el camino hacia el hotel, Einar se quedó dormido en los
brazos de su madre.

Cuando llegaron el bebé aún estaba adormilado y se aferraba al cuello


de TaeHyung con fuerza, murmurando cosas en noruego. Un hombre se
acercó a colocar sus maletas en un carrito y les ayudó a caminar hacia la
recepción del hotel.
El hotel era enorme y hermoso, todo estaba al aire libre y solo las zonas
de comida estaban techadas por una lona, había una fuente enorme
que brotaba agua cristalina en la recepción y podías ver a gente
caminando fuera de las piscinas con el pelo encrespado y las mejillas
sonrojadas hacia los elevadores. En cada esquina habían ventiladores
dando vueltas, todo lucia fresco y vestían ropa veraniega, desde vestidos
a shorts y pantalones cortos.

Einar alzó su rostro un momento.

— Ya viste, amor — TaeHyung dice — Es una fuente.

— Fuente — Murmura adormilado. Ya era de noche así que no había


mucho que pudieran hacer más que instalarse en las habitaciones y bajar
a cenar a alguno de los restaurantes con el que el hotel contaba.

— Nos vemos aquí después de instalarnos — JungKook avisa hacia los


chicos, los cuales asienten antes de subir por el elevador.

TaeHyung, JungKook y Einar tenían su propia habitación que contaba


con una cama king size, Jimin y YoonGi tenían por igual su propia
habitación y Azahar compartiría con Daven.

JungKook abrió la puerta de la habitación con la tarjeta magnética.

— Listo — TaeHyung entró primero y el olor característico a hotel lo


golpeó en el rostro, el cuarto estaba frío y agradecía que de ante mano
los encargados prendieran el aire acondicionado. Encendió con una
mano las luces y se apresuró a dejar a su bebé en la cama, el cual se
acurrucó en el centro solo.

Sobre la cama había una toalla en forma de cisne y a un lado había una
cubeta con una botella de champagne enfriándose. JungKook la quitó y
la puso en la mesa a un lado del balcón que ofrecía una bonita vista del
mar iluminado por la Luna.

TaeHyung se abrazó a su espalda — Esto es genial — Murmuró.

— Lo es — Entrelaza sus brazos con los de Kim — Podremos beber el


champagne después, si sabes a lo que me refiero — Volteó a TaeHyung
y lo apegó hacia él.
— Oh claro que si — Se acurrucó en su pecho.

JungKook se balanceó un tiempo con TaeHyung en sus brazos.

— Bajemos a cenar y podremos dormir, Luna.

TaeHyung asintió, se separó de su cuerpo después de dejar un beso


sobre sus clavículas.

— Bebé — Llamó a su cachorro, quien tenía sus ojitos cerrados y se


perdía entre las almohadas enormes de la cama, TaeHyung se arrastró
hasta la cama con cuidado de no subir sus zapatos — Bebé Sol — Se
acercó a su hijo y acarició su rostro.

El bebé se quejó.

— Mi amor, bajaremos a cenar — Besa las mejillas de su bebé tratando


de despertarlo — Vamos, cachorro.

— Mami — El pequeño Alfa gimotea — Sueño — Talla sus ojos con sus
puños.

— Oh yo se que tienes sueño, mi amor — TaeHyung toma a Einar —


¿Bajaremos a cenar y podremos dormir si?

Einar asiente obediente.

— Papi — El pequeño hace manitas hacia su padre.

JungKook toma al niño en brazos, lo ajusta en su cadera y deja que su


hijo se acomode en su cuello, buscando el aroma de su padre en
reconforte.

— Baba, tengo sueño.

— Yo se — JungKook comienza a marcar a su hijo con su aroma —


¿Cenaremos con tus tíos y después subiremos a dormir si?

El pequeño asiente.

JungKook fue despertado por un ataque directo hacia su estómago,


sacándole el aire.
— Baba, baba, baba — El niño brincó.

Abrió sus ojos y volvió a cerrarlos cuando la luz natural de la habitación


lo cegó.

— Buenos días, cachorro.

— Baba — El niño se abrazó a él — Iremos a la playa.

JungKook parpadeó repetidas veces y se ajustó a la luz, lo primero que


vió fue el rostro iluminado de su hijo, sus mejillas regordetas y sus ojos
azules brillando. Volteó a ver a su lado y su Omega estaba aún
recostado boca abajo con los ojos abiertos y sonriendo.

— Buenos días, cariño — TaeHyung murmuró con la voz ronca.

— Mm — JungKook bufó y volvió a esconderse dentro de las cobijas.

— Baba, no duermes más — Einar pidió — Iremos a playa.

TaeHyung se sentó en la cama y jaló a Einar hacia él.

— Démosle unos minutos a baba o se levantará de mal humor — El Luna


se burla.

— ¡Hey!

Einar ríe — Baba malhumorado.

— Oh, si — TaeHyung asiente — Gruñón.

JungKook iba a discutir acerca de lo dicho pero alguien tocó la puerta.

TaeHyung se levantó a atenderla, solo una playera larga de JungKook


cubriendo su cuerpo.

Abrió la puerta con confianza.

La cara de Azahar lo recibió.

— Hola — Este dice sonriendo, su rostro decae cuando ve al Luna, cubre


sus ojos — Oh, lo lamento.
— No seas exagerado, literalmente me viste parir — TaeHyung contesta
rodando sus ojos.

Azahar descubre su rostro — Buen punto — El Alfa trae puesto un traje


de baño con palmeras y sobre su cuerpo hay una playera suelta que deja
a la vista sus clavículas, sobre su cabeza hay unos lentes oscuros y en
su hombro carga una bolsa de playa, como una mamá o papá con
cachorros haría.

— Llame a la puerta de YoonGi y Jimin pero no abrieron — Dice —


¿Alguna idea de que podrían estar haciendo?

TaeHyung forma una mueca — No pongas esas imágenes en mi cabeza.

— Así que he pensado que me llevaré al mocoso a la playa, puedes


tomarte un descanso con tu Alfa — Azahar dice abriéndose pasó hacia la
habitación — Daven está apartando un par de camastros abajo.

JungKook sale de las cobijas cuando escucha al Alfa, gruñe cuando ve a


su Omega en solo una playera.

— Aahh — Azahar rueda sus ojos — Literalmente lo vi expulsar un bebé


de su cuerpo — Contesta repitiendo las palabras de TaeHyung.

— ¡Azahar! — Kim le da un golpe — Si hice eso, pero no lo digas así.

Einar hace su cabeza de lado en confusión y mira a su padre quien


achina sus ojos hacia su tío.

— Llevaré a Einar a la playa y ustedes pueden tomarse el día en el spa o


ustedes sabrán.

— ¡Si! — El bebé grita — ¿Mami puedo ir?

TaeHyung se lo piensa y entonces asiente.

— Si, si puedes amor — Se acerca a las maletas para comenzar a sacar


el traje de baño de Einar — Los alcanzaremos más tarde.

— Esta bien — Azahar contesta.


JungKook esperó sentado en la orilla de la cama a que TaeHyung
terminara de despedir a su cachorro, relamió sus labios cuando lo vio
volver hacia él.

Kim caminó y se posicionó entre sus piernas.

— Estamos solos.

JungKook abrazó su cintura y con posesión obligó a TaeHyung a


sentarse en sus piernas.

— Lo estamos, hermoso.

JungKook subió su playera y recorrió su cuerpo con sus manos


lentamente.

— Mi amor, tengo tantas ganas de hacerte tantas cosas.

— Mmm — TaeHyung gruñe — Hazlas.

El mayor obedece y comienza a quitar su playera y la deja caer al suelo,


comienza a recorrer su cuerpo con besos. Puede sentir la piel de
TaeHyung erizarse al toque, un espasmo recorrerle cuando besa su
estómago y JungKook lo ama. Ama que, aunque ya hayan hecho el amor
cientos de veces, TaeHyung aún así se comporta como si fuera la
primera vez, poniéndose nervioso bajo su atenta mirada, sus mejillas
sonrojándose cuando JungKook le susurra cosas al oído.

Y al igual que TaeHyung, JungKook se siente de la misma manera. Es


cuidadoso cuando apretuja sus muslos entre sus manos, busca por
signos de incomodidad cuando piensa en hacer algo nuevo, pide permiso
sin palabras al tocarlo. Lo besa con delicadeza y lo trata como si fuera a
romperse.

Toma sus glúteos sobre la ropa interior y mira el rostro de su amor,


sonrojado.

— Mmm — Ronronea hacia él, comenzando a bajar la rompa interior con


ayuda de TaeHyung.

El menor se separa de su cuerpo y termina de desnudarse para volver a


sentarse sobre él. TaeHyung antes de que comiencen amarra su cabello
con un rodete y lo deja sobre su cabeza en un moño flojo, algunas
hebras caen como cascadas sobre su rostro.

JungKook olisquea a TaeHyung, en busca de signos de que ya esté


chorreando lubricante y entonces lo encuentra. Ese olor dulce de
excitación mezclado con el aroma del Omega, quien arquea su espalda
cuando JungKook baja una de sus manos entre sus glúteos en busca de
su entrada.

— Koo — TaeHyung gime quedamente, dejando caer su rostro sobre su


hombro cuando JungKook tantea su entrada.

Un gutural gruñido de satisfacción amenaza con salir de la garganta del


Alfa cuando logra introducir un dedo en la cálida y mojada entrada de
TaeHyung, entonces comienza a follarlo con sus dedos.

Mueve su dedo fuera y dentro y roza sus paredes, el lubricante de


TaeHyung contra su dedo provocan un sonido mojado cada vez que saca
su dedo. Con su mano libre comienza a bombear el pene del menor. Su
Luna hace su rostro hacia atrás y deja al descubierto su cuello, el cual
reluce con su hermosa marca de unión.

JungKook acerca su boca a ella, comienza a lamer su cuello y


mordisquear al rededor de la marca, lamiendo y succionando para dejarla
rojiza.

— A-Alfa — Gimotea cuando Jeon introduce un segundo dedo, su


estómago comienza a contraerse con un conocido calor y tiene que
aferrarse a los hombros de JungKook para no caer.

Empieza a hacer tijeras dentro de él, JungKook mueve expertamente sus


dedos, nunca repitiendo un movimiento, los introduce con más fuerza y
entonces toca la próstata de TaeHyung, hace que el menor comience a
rodar sus caderas sobre él, rozando sus muslos con la ereccion dentro
de su pantalón de pijama.

TaeHyung está sollozando ahora, siseando cada vez que su Alfa toca su
próstata y juguetea dentro de él, se siente perdido en el placer y mueve
sus labios flojamente contra los de JungKook.
No basta mucho para que JungKook esté golpeando repetidas veces su
próstata con la punta de sus dedos y TaeHyung comience a follarse por
si solo contra ellos, dando pequeños saltos contra su mano.

— Dritt — Jeon relame sus labios, recorriendo a TaeHyung con su


mirada, sus ojos están cerrados y ruedan lágrimas de placer, sus mejillas
están pintadas de un bonito color rojo y sus labios están hinchados por la
fuerza con la que los aprieta.

— Tan cerca — TaeHyung susurra y JungKook entonces comienza a


bombear con fuerza su rojizo pene, jugueteando con la punta hasta que
TaeHyung explota en placer sobre él, con espasmos recorriéndole toda
la extensión de su espalda.

El Alfa no le da tiempo de recomponerse de su orgasmo cuando ajusta


sus temblorosos muslos en su cadera y se pone en pie para dejarlo caer
en la cama.

El mayor se desnuda y vuelve a trepar a la cama, donde su Omega está


abierto de piernas, temblando y aferrándose al colchón. JungKook se
coloca entre sus piernas.

— ¿Puedo continuar? — Pregunta besando el pecho de TaeHyung, que


sube de arriba a abajo, agitado.

TaeHyung gimotea pero asiente.

— Bien.

El Alfa se acerca a darle un beso pero no mide la fuerza con la que lo


hace y termina dándole un cabezazo a TaeHyung.

— Auch — Kim dice, abriendo sus ojos para mirar a JungKook y reírse.

— Lo siento, amor — Dice con una sonrisa, el Alfa recorre una de sus
piernas con sus manos, ajustándola detrás de su espalda.

— No importa, Koo — Dice aún riendo, Jeon se esconde avergonzado en


su cuello, besando su piel repetidas veces.

El Luna iba a hacer otro comentario gracioso pero JungKook lo volteó


con fuerza en su espalda en la cama.
— ¿Que te parece así, Omega? — Susurra roncamente detrás de él,
alzando su cadera en el aire, dejando su trasero exhibido para él.

TaeHyung asiente — Me gusta, Alfa — El Omega forma puños,


sosteniendo la sábana con fuerza cuando siente a JungKook rozar su
ereccion contra su trasero.

El mayor se encorva y besa su columna, desde su nuca hasta abajo,


acompañando sus besos con sus manos, pellizcando el hueso de su
cadera.

— Tan precioso, Omega — Susurra mordiendo su piel — Tan mío.

Se sostiene de sus costados y entonces toma su pene para alinearlo a la


entrada de TaeHyung.

— M-Mi amor, pue-

— Bare gjør det, JeonGguk — TaeHyung exige en un gruñido. [Solo


hazlo, JungKook]

Jeon entra de lleno en él, haciendo que se encorve en la cama y apriete


su agarre en las sábanas, JungKook deja salir un gruñido de satisfacción.

El mayor lo toma de su pecho y lo alza en la cama, haciendo que su


espalda quede pegada a su pecho, TaeHyung hecha su cabeza hacia
atrás en su hombro, JungKook entrelaza sus manos y se empieza a
empujar dentro de él.

TaeHyung suelta suspiros entrecortados, los movimientos de JungKook


son lentos pero profundos y aún está sensible de su orgasmo.

— Tan bien, Luna — Susurra en su cuello, haciendo a Kim ligeramente


hacia atrás con cada estocada.

No cambian de posición hasta después de unos minutos, TaeHyung cae


en cuatro hacia adelante y JungKook lo toma sin brusquedad de su
cabello, algo que le encanta hacer.

— Mierda — TaeHyung susurra, aún la mano de su Alfa afianzada a la


suya, él Omega la apretuja bajo su agarre cuando JungKook golpea su
próstata.
El alfa ya está soltando suspiros entrecortados, ambos están sudorosos y
hechos un desastre, el cabello de TaeHyung ya está hecho una telaraña
en su moño flojo y el de JungKook apunta a todas partes, pegándose en
su frente.

JungKook aumenta el ritmo de las estocadas y ambos pueden sentir la


burbuja inexistente dentro de su estómago ajustarse y amenazar con
explotar.

Se detiene un momento para acostar a TaeHyung sobre su espalda y


colocarse entre sus piernas de nuevo, si va a anudar a TaeHyung, es
más cómodo hacerlo en esa posición.

Kim pide más y JungKook se lo da, haciendo las estocadas profundas,


acomodándose de una manera en la que nunca deje de golpear su
próstata. JungKook siente su orgasmo invadirlo y volverlo flojo cuando
TaeHyung ajusta su agujero en su pene.

Ambos se corren al mismo tiempo, TaeHyung arqueando su espalda,


enterrando sus uñas en su espalda, y JungKook vaciándose dentro de su
Omega, viniéndose repetidas veces hasta que su nudo se forma y no
puede separarse.

Jeon tomó una almohada y la colocó bajo la cabeza de su amor para que
estuviera cómodo y entonces observó el desastre que había hecho. El
rostro de su Omega, con los ojos cerrados y escurriendo lágrimas de
placer, sus labios rozados que no hace mucho había estado devorando,
su estómago manchado con su corrida y sus muslos temblando sobre su
cadera.

— Tan bendecido — Susurra para si mismo.

Con sus manos masajeo sus muslos, de alguna forma tratando de evitar
que temblaran, tomó una de las manos de su amor y la llevó a sus labios,
comenzó a besar sus nudillos uno por uno, mordisqueando
juguetonamente la punta de sus dedos.

TaeHyung sonrió para él aún con los ojos cerrados.

— Mierda, Koo — Abre sus ojos esta vez para mirar a su Alfa, quien aún
está ocupado besando su mano con delicadeza.
Su Alfa aún atrapado dentro de él, tiene el cabello revuelto y tiene un
leve sonrojo, tiene marcadas sus uñas en su hombro y TaeHyung
apuesta a que tiene rasguños en su espalda, se sonroja aún más si eso
es posible.

— No podrás quitarte la playera en la piscina.

Su Alfa se detiene ante eso — ¿Por que no?

— Porque verán mis uñas marcadas — Ríe y JungKook lo acompaña.

— Oh mierda — Cae hacia enfrente para besarlo — En realidad no me


importa.

— Koo — Esconde su rostro en su cuello, aspirando su aroma, protector


y feliz.

— Te amo, te amo, te amo — JungKook susurra a su lado — Fui tan


bendecido contigo, mi amor. Eres tan perfecto — El Alfa besa sus
clavículas.

TaeHyung gimotea y se abraza con fuerza hacia él.

— Mi Alfa — Gruñe — Solo mío.

— Solo tuyo.

— Te amo, cariño — TaeHyung busca sus labios para mordisquearlos.

No dicen nada más a partir de ahí, se dedican a propinarse caricias y


besos hasta que el nudo baja y pueden entrar a la ducha.

Cuando se alistan para bajar hacia la playa, TaeHyung está avergonzado


al ver la espalda de JungKook, llena de rasguños rojizos notables.

A su Alfa le había dado igual y no se había colocado una playera con el


traje de baño. Solo había tomado su short negro y había puesto sus
lentes oscuros acompañados de una gorra hacia atrás y había dicho que
estaba listo.

TaeHyung en cambio traía su short de color azul y encima una playera


floja abotonada que apenas cubría su pecho, traía sus lentes sobre su
rodete. Una bolsa de playa colgaba de su hombro y traía un par de
toallas y bloqueador dentro. Einar probablemente llevaba ya una hora en
el sol y había olvidado entregarle el bloqueador a Azahar.

JungKook tomó su mano entre la suya y bajaron por el elevador hacia la


zona de piscinas.

Había demasiada gente en todas partes y buscaron con la mirada a los


chicos, pensaron que estarían en la playa pero en realidad estaban en
las piscinas, primero vieron a Daven quien estaba recostado en un
camastro tomando una piña colada.

Sonrió cuando los vio.

— Hola — Dijo, dejando su bebida a un lado en una mesita.

TaeHyung se sienta en el camastro a lado de él. Busca con la mirada a


su hijo y entonces lo ve, está sentado en la orilla de la alberca y patalea
con emoción, Azahar está dentro del agua vigilándolo.

— ¿Jimin y YoonGi no han bajado?

— No — Daven niega evitando reír — De seguro están ocupados.

TaeHyung ríe nerviosamente — Si de seguro.

— Como ustedes — Daven baja sus lentes de Sol cuando ve a JungKook


de espaldas — ¿Un gato salvaje atacó a JungKook mientras estaban
juntos?

TaeHyung lo golpea y achina sus ojos. — Déjame en paz — El Luna


niega sacando el bloqueador de su bolsa.

Se acerca hacia donde está Einar y su bebé comienza a brincar cuando


lo ve.

— Mami.

— Mi amor — Se hinca y se sienta a su lado — ¿Te has estado


divirtiendo?

— Si mami, quise esperar por baba para entrar al agua — Einar dice.
— Aww — Siente su pecho hundirse en amor — Baba ya nadará contigo
todo lo que quieras, cariño.

TaeHyung toma el bloqueador y comienza a esparcirlo en su mano.

— Pero primero esto — Esparce el líquido blanco por la cara de Einar,


esparciéndolo por su cuello y sus brazos regordetes.

Su Alfa llega a su lado y su bebé se apresura a hacer manitas hacia su


baba.

— Papi — Einar dice una vez que su madre deja de esparcir bloqueador
en él.

— ¿Que te ha pasado, cachorro? — JungKook dice entrando al agua por


la escalera — ¿Mami te ha empanizado en bloqueador?

— Si — El pequeño se pone en pie y espera a que su padre llegue hacia


él en el agua.

— Espera — TaeHyung dice, sacando de su bolsa de playa un par de


flotadores — Tus flotadores.

— Omega, no son necesarios — JungKook dice tomando a su pequeño


en brazos para llevárselo consigo al agua.

— Oh si lo son — Los saca y comienza a inflarlos.

— No lo son, Luna — Ajusta a Einar en su cadera ya dentro del agua —


Lo tengo.

— JungKook, le pondremos flotadores — El Luna reniega.

— Amor, mírame — Dice — Estará bien.

TaeHyung bufa y entonces asiente.

— Bien, solo cuidado con que trague agua o abra sus ojos bajo el agua o
en la noche le arderán — El Luna se pone de pie y deja que JungKook y
Azahar se hagan cargo de Einar.

Vuelve a lado de Daven y se recuesta en el camastro que el Omega ha


apartado.
— ¿Donde has conseguido eso? — Pregunta por la piña colada.

Daven alza su mano y entonces un chico se acerca a ellos.

— Thomas tráele uno de estos a mi amigo — Dice hacia el mesero.

— Solo has estado aquí una hora y ya te has aprendido el nombre del
mesero.

— TaeHyung, ya he ordenado dos piñas coladas sin alcohol y sigo


esperando mi hamburguesa.

TaeHyung niega riendo y se acomoda en su camastro, observando a la


lejanía a su Alfa quien está hablando entre la gente con Azahar mientras
Einar patalea a sus lados.

— ¿¡Llegamos tarde!? — Alguien pregunta exaltado detrás de ellos,


YoonGi y Jimin — Lamentamos la demora.

— Ajá — Daven dice sorbiendo de su pajita.

— ¿Donde está el pequeño? — YoonGi pregunta y TaeHyung apunta


hacia la piscina.

YoonGi asiente y comienza a entrar al agua, les da la espalda


momentáneamente.

— Ah mira — Daven dice — Otro que fue atacado por un gato salvaje.

Todos lo miran.

— ¿Qué? — Daven se encoge de hombros.

— Solo hay una forma de enseñarle a los mocosos a nadar — Azahar


dice hacia YoonGi y JungKook. El pequeño está en sus brazos y está
esperando órdenes.

— ¿Cuál? — YoonGi pregunta.

— Esta — Azahar empuja al bebé en el agua y deja que el solito


comience a mover sus brazos y piernas, solo lo permite por unos
instantes hasta que lo vuelve a tomar en brazos. El bebé luce espantado
— Ven lo hizo por inercia, son como renacuajos.
— Azahar idiota — JungKook gruñe hacia él y le arrebata a su cachorro
— ¿Estas bien, amor?

— Estoy bien, baba — Einar contesta como si nada — Tito Zar me


enseñó cómo.

JungKook gruñe y golpea a Azahar.

— ¿Por qué no me dijste que ya sabía eso?, me pudiste matar de un


susto.

— ¿Crees que dejaría que le pasara algo al mocoso? — Azahar dice


como una diva — Obvio no.

Después TaeHyung había entrado al agua con Einar y el Omega había


casi llorado cuando su bebé había nadado solo hacia él.

— Oh mi bebé — Lo tomó en brazos.

— Viste mami — El bebé pregunta quitando el agua de su cara — Baba


estuvo practicando conmigo.

— Aww — TaeHyung se derritió y tuvo ganas de comerse a besos a


JungKook de nuevo.

Nadó con su hijo hasta estar a un lado de los Alfas, quienes estaban
recargados en la orilla de la alberca tomando cerveza.

— El pequeño ya puede nadar — Azahar dice — Si se cae ya puede


rescatarse solo.

TaeHyung rueda sus ojos y besa a su Alfa por un momento, se lleva el


sabor de la cerveza consigo.

— ¿Donde está, Jimin? — YoonGi pregunta.

— Está atascándose de papas con Daven — Contesta.

— ¿Papas? — Azahar pregunta — Nadie me dijo que había comida — El


Alfa sale de la alberca usando la escalera, escurre agua por su pecho y
sacude su pelo una vez fuera. TaeHyung puede ver a todos en la piscina
recorrer el cuerpo de su amigo con la mirada. Forma una mueca.
Por inercia se apega al pecho de su Alfa con posesividad.

Mío.

Cuando estaba a punto de anochecer el cielo comenzó a pintarse de


tonalidades naranjas, el Sol se veía hermoso escondiéndose entre el
mar.

Habían cenado mucho antes y habían bajado a la playa para observar el


anochecer, TaeHyung paseaba por la orilla con su hijo, buscando
conchas de mar.

— Aquí una, mami — Einar se agachó a tomar una concha y TaeHyung


la guardó dentro de su cubeta.

JungKook caminaba detrás de ellos, pateando la arena y enterrando sus


dedos en ella, el pelo de TaeHyung volaba hacia todas partes y barría
sus hombros. Nunca se había visto más precioso.

Einar se detuvo a recoger otra concha y TaeHyung volteó a verlo, estiró


una de sus manos hacia él y movió sus dedos en señal de que la tomara.

JungKook la tomó y lo jaló hacia él — Mi amor — Restregó su rostro con


el suyo — Te ves precioso bajo la luz de un atardecer.

TaeHyung sonrió y se acercó a besar su mejilla — Eso es muy


romántico, Koo.

— Mm — El Alfa lo atrae de su cintura — No puedo evitarlo.

Su hijo se acerca a tomar la mano de su madre de nuevo.

— Baba, distraes a mami.

JungKook se separa de su Luna y baja su mirada hacia su cachorro.

— También puedo tener a mami un rato.

— No — Einar niega — Mami tiene que estar conmigo — Dice entre


gimoteos — Recogemos conchas para abue Ali y abue Kris.

— ¿Oh si, amor?


El pequeño Alfa asiente.

— Bien, entonces no distraeré más a mami — JungKook se agacha a


besar las regordetas mejillas de su bebé.

TaeHyung vuelve con su pequeño y le ayuda a lavar las conchas en el


agua del mar antes de meterlas en la cubeta. JungKook camina
pataleando detrás de ellos, contento. Sonriendo hacia nada en particular,
tanteó los bolsillos de su short y sintió un alivio cuando encontró la caja.

Caminaron por la orilla un rato más hasta que Einar había comenzado a
cansarse, TaeHyung lo tomó en su cintura y se sentaron un rato en la
arena, esperando a que anocheciera.

JungKook se sentó aún lado de su Luna y pasó sus brazos al rededor de


su cuello, besó su frente y entrelazó sus manos.

— Esto es... hermoso — TaeHyung susurra — Creo que en este


momento no podría pedir nada más.

— ¿Eso crees, amor?

— Lo creo — Recarga su cabeza en su hombro — Tengo dos Alfas


maravillosos a mi lado, mi familia está bien y tengo una manada.

JungKook mordisqueó su labio inferior con nerviosismo, volteó a ver el


rostro de TaeHyung y sintió su corazón dar un vuelco. Estaba
jodidamente enamorado.

TaeHyung sintió su mordida escocer.

— ¿Koo? — Volteó a verlo.

JungKook pasó saliva audiblemente — ¿Si?

— Alfa, me escoce la mordida — TaeHyung tanteó la marca en su cuello


— ¿Estas bien? — Trata de no hacer ningún alboroto pues Einar está
dormido en su pecho.

— Lo siento — JungKook seca sus manos en su short y voltea a verlo —


Lo siento, amor.

TaeHyung sonríe ladinamente — ¿Estás nervioso?


— Un poco.

— ¿Por qué?

— Ahm — El Alfa lo piensa y entonces toma una bocanada de aire, se


lleva una probada del olor salado del mar y el olor a bloqueador que
cubría a su cachorro aún — Bien creo que no hay una manera correcta
de hacer esto.

— ¿Hacer que? — El Omega parpadea varias veces.

— Se que no es necesario — El Alfa comienza — Eres mi Luna y creo


que jamás podré amar a alguien de la manera en la que te amo pero... —
Tantea su short y saca una pequeña caja aterciopelada, la abre para
TaeHyung — Quiero hacerlo.

La mandíbula de Kim se traba en su rostro.

— Prácticamente ya estamos casados y-y tenemos a un hijo maravilloso


— JungKook dice — No tenemos que hacer una fiesta, ni nada de esas
tradiciones mundanas, pero me gustaría llamarte mi esposo... — Una
lágrima cae por su mejilla seguida por otra — Mi esposo y mi Luna, me
gusta como suena eso.

TaeHyung ríe y entonces siente un vuelco en su corazón.

— Mi esposo y mi Alfa. También me gusta como suena Koo.

— ¿Eso es un si? — Sonríe y toma el anillo, es uno discreto con una


pequeña joya incrustada en el medio, es plateado y es muy parecido al
que TaeHyung ya porta.

— No me lo haz preguntando — Se encoge de hombros.

— Oh vamos — JungKook limpia su rostro — ¿Te quieres casar


conmigo, quieres envejecer conmigo, quieres pasar el resto de tu vida
conmigo?

— Mmm — El Luna lo piensa — No lo se, Koo. Puedes llegar a ser muy


malhumorado aveces...

JungKook golpea su hombro quedamente — Por favor.


— Claro que si, idiota — Una lágrima escapa por su lagrimal y deja que
JungKook tome su mano. La besa primero antes de colocar el anillo en
su dedo anular, tiene que dejarlo sobre él que TaeHyung ya porta, pero
le encanta.

Se acerca a besar sus labios y ambos explotan en risas cuando ven a


Einar con su boca abierta, ellos estaban comprometiéndose y su hijo
estaba roncado entre ellos.

— Definitivamente no somos una familia normal.

— ¿Pero no es eso lo que de alguna manera nos hace normales?

— Ser raros es lo normal de hoy — JungKook se encoge de hombros.

— ¿Jimin sabía de esto?

JungKook niega — Solo lo consulté con tu padre.

— ¿Hablaste de esto con mi baba?

— Si — Asiente, viendo hacia el mar — Me golpeó y me amenazó de


muerte, después se hecho a llorar y me abrazó.

— Si, eso suena como algo que mi padre haría.

— Me recomendó escribir una carta y practicar lo que te diría, pero creo


que eso no resultó — JungKook saca de dentro de su short una carta,
está arrugada y parece haber sido escrita sobre ella sin cuidado pero
hace que TaeHyung sonría.

— ¿Puedo leerla? — El Luna pregunta.

— Esta mal escrita y tiene algunos tachones, yo... — JungKook ve al


menor y entonces la extiende hacia él — No te burles.

— No lo haré — TaeHyung la desdobla y entonces comienza a leerla.

Esta tachoneada y tiene algunas manchas de el café matutino de


JungKook sobre ella, la tinta se ha corrido en algunas palabras pero sabe
que JungKook ha puesto todo lo que tiene en ella.

«TaeHyung, te amo»
Dice al principio.

Luego está tachado y dice. «¿Cásate conmigo? Por favor»

— Bien — TaeHyung vuelve a doblarla — Creí que esto sería algo más
romántico — No puede evitar reír — Por un momento creí que abriría la
carta y dentro habría algo poético estilo Oscar Wilde.

— Fui al punto, Tae — Rueda sus ojos — Te dije, no somos normales —


Las mejillas del Alfa se vuelven coloradas — Pero si quieres que alguna
vez yo escriba algo para ti... — El Alfa mordisquea su labio — Podría
hacerlo.

— Ayy — TaeHyung gimotea.

— Enserio — JungKook dice entrelazando sus dedos — Pídeme lo que


quieras Tae, sabes que la respuesta será si.

🅰️➖➕🌖
Kapitel: 44Font size: 18
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