Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA VIII
Expte. Nº 60072/2016
JUZGADO Nº 56
AUTOS: “SAAVEDRA, CARLOS JAVIER C/ UNION
TRANVIARIOS AUTOMOTOR S/ DESPIDO”
En la Ciudad de Buenos Aires, a los 19 días del mes de
noviembre de 2021, se reúnen en acuerdo los jueces de la Sala VIII de la
Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para dictar sentencia en la causa
del epígrafe, y, de acuerdo con el resultado del sorteo realizado, proceden a
votar en el siguiente orden:
EL DOCTOR VICTOR ARTURO PESINO DIJO:
I.- La sentencia de primera instancia, que hizo lugar parcialmente a la
demanda, viene apelada por la parte actora, a tenor del memorial obrante a fs.
240/243, y por la demandada a fs. 235/238, con réplicas de sus contrarias.
II.- El primer agravio de la parte actora relativo a las diferencias salariales
por categoría es improcedente. La apelante sostiene que, con el informe emitido
por el Boletín Oficial y con las declaraciones de Diaz y Fernández se desprende
que las actividades desarrolladas por él debieron estar encuadradas en la
“categoría primera” del CCT 700/14 y no en la “categoría tercera” como fuera
registrado.
Si bien, del informe mencionado surge que, en 2013, en dos edictos
realizados, intervino el actor, ello no modifica lo resuelto en grado. Lo mismo
ocurre con los testimonios de Díaz y Fernández.
Digo ello, ya que del CCT citado se extrae que la Categoría 1ra.
comprende al personal especializado en alguna o varias funciones administrativas
y/o al personal que cumple funciones específicas o propias de su especialidad
profesional y recibe órdenes e indicaciones directas del personal jerárquico, tales
como: Secretario/a Administrativo/a de Gerencia; Secretario/a Administrativo de
asuntos legales; Traductor Publico con Matricula Oficial, mientras que la
Categoría 3ra. comprende al personal que realiza tareas administrativas en
general, ya sea en forma manual, mecánica y/o electrónicas asignadas y bajo la
Fecha de firma: 19/11/2021
Firmado por: VICTOR ARTURO PESINO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MARIA DORA GONZALEZ, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CLAUDIA ROSANA GUARDIA, SECRETARIA DE CAMARA
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supervisión de su superior, tales como: Auxiliares administrativos en general;
cajero auxiliar; recepcionista; telefonista; cadete.
El hecho de que el actor haya intervenido en dos oportunidades en los
edictos publicados en el Boletín Oficial (v. fs. 213), no lo convierte en empleado
administrativo especializado. A su vez, de las declaraciones surge que las órdenes
las recibía de las personas de recursos humanos (Galatto, jefe de personal) o del
encargado de portería, por lo que no emanaban de las personas detalladas en la
Categoría 1ra.
En definitiva, las tareas que menciona el actor en la demanda resultan
encuadrables en la Categoría 3ra, ya que de las declaraciones no se extrae que
concuerden con la Categoria 1ra. Diaz (fs. 130), quien realizaba las tareas de
limpieza, perteneciente a la empresa Sersa, habiendo trabajado un año y medio
entre 2011 y 2012, manifestó que “…las tareas que hacia el actor eran estar
encargado de la mesa de entradas…”. Por su parte, Fernández (fs. 134), quien
dijo haber sido compañera del actor, expresó que “…las tareas del actor eran de
todo un poco, sabe que entraba a las seis de la mañana…”, lo sabe porque “…
todas las personas que trabajan como encargados, porteros entraban a las seis
de la mañana…”.
Por ello, corresponde confirmar lo resuelto en grado.
III.- Resulta improcedente el agravio de la demandada que cuestiona la
indemnización por daño moral, por supuesto “mobbing” u hostigamiento laboral
padecido por el actor.
Cabe recordar que, el sistema indemnizatorio establecido por la L.C.T.
cubre, mediante una tarifa, todos los daños causados al trabajador con motivo de
la ruptura injustificada del contrato de trabajo.
Sin embargo, la jurisprudencia ha reconocido que corresponde indemnizar
el agravio moral, cuando el empleador causa un daño al trabajador, ajeno al hecho
mismo del despido y que podría haber existido aun en ausencia de un contrato de
trabajo (o sea de carácter extracontractual). Generalmente se ha vinculado el
reconocimiento de una indemnización de estas características, cuando al
trabajador se lo denuncia por la comisión de un acto ilícito o un delito penal, por
los padecimientos y sufrimientos que ello suele provocar en la persona afectada.
El apelante ataca las declaraciones de Diaz y Fernández de las que el
sentenciante hizo mérito y sobre cuya base encontró acreditada la postura del
actor.
Fecha de firma: 19/11/2021
Firmado por: VICTOR ARTURO PESINO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MARIA DORA GONZALEZ, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CLAUDIA ROSANA GUARDIA, SECRETARIA DE CAMARA
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Expte. Nº 60072/2016
Cabe señalar que surge acreditado que el actor recibía, por parte de su
superior, maltrato y si bien el testigo Díaz se limitó a mencionar que veía como lo
maltrataban y que tenía varios apodos sin dar más precisión, lo cierto es que
Fernandez manifestó que “…la relación del actor con Galatto y Rodrigo era
malísima. Que era mala porque llegaban a insultarlo, no un insulto sino una
discriminación era un inútil, psicológicamente lo trataban mal…al bajar la
dicente por el ascensor escuchó que le decían sos una inútil no un inútil y un
diminutivo gay…”.
Ahora bien, sin soslayar el carácter transaccional del Derecho del Trabajo,
ni tampoco cuestionar la validez constitucional de un régimen tarifado, de
indemnizaciones por despido, donde se resigna la puntual estimación del daño en
pos de la celeridad, certeza y previsibilidad de la reparación, lo cierto es que
surgen acreditadas, en autos, las vicisitudes por las que atravesó el trabajador
durante el transcurso de la relación laboral, lo cual permite razonablemente inferir
padecimientos de índole moral susceptibles de reparación.
En síntesis, ha quedado evidenciado que fueron vulnerados derechos
inherentes a la persona (dignidad, integridad psicofísica, honor, tranquilidad,
bienestar, etc), por lo que, con independencia de la repercusión que, en la esfera
espiritual, pudiera traer aparejada la rescisión contractual en sí misma (daño que
encuentra su reparación en el marco de las indemnizaciones tarifadas
contempladas en la L.C.T.), lo cierto es que se configura en el sub lite la
responsabilidad extracontractual de la demandada, en los términos del art. 1078
del Código Civil, pues se advierte un perjuicio concreto en salud psicofísica del
trabajador, como consecuencia del maltrato efectuado por su superior,
condiciones que, huelga decir, se advierten con aptitud para lesionar su dignidad
y su derecho a un ambiente laboral libre de violencia.
A fin de cuantificar el daño moral en su adecuación a las aflicciones
espirituales que pueden inferirse a la víctima, estimo prudencial mantener el
monto de la reparación en la suma que fijó el sentenciante, en uso de las
facultades conferidas por el art. 165 del CPCCN y los lineamientos del Alto
Tribunal (Fallos: 326: 820; 330:653).
Respecto al despido discriminatorio, el actor menciona en su memorial de
agravios que de la prueba producida surge que sufría de discriminación por su
Fecha de firma: 19/11/2021
Firmado por: VICTOR ARTURO PESINO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MARIA DORA GONZALEZ, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CLAUDIA ROSANA GUARDIA, SECRETARIA DE CAMARA
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orientación sexual, resultando un trato discriminatorio. Mientras que, en el relato
de su demanda, fueron otras las cuestiones en que basó su reclamo. Expresó que,
frente a la negativa a acceder a un pedido de un superior de mantenerlo informado
de todo lo que sucedía en el edificio, comenzó a ser amenazado de que
provocarían su despido y, consecuentemente, a sufrir discriminación en distintas
cuestiones de la relación laboral (cambio de jornada, no le permitían la
realización de cursos, no le realizaban los exámenes periódicos anuales, cambio
de lugar de trabajo, la obligación de realizar horas extras, etc). A su vez, no hace
cargo del fundamento con el que el a quo desestimó su postura: “…Distinta
habrá de ser la solución respecto del despido discriminatorio. Así lo entiendo
toda vez que el accionante se consideró en situación de despido, sin haber ni
quiera mencionado, en su intimación previa ni el colacionado en que disolviera
el vínculo, haber sufrido malos tratos o situaciones de discriminación por parte
de su empleador o personal jerárquico. Tampoco hizo retención de tareas con el
fin de que la demandada cesara en su actitud de hostigamiento y mucho menos
solicitó la reinstalación en la presente acción…Consecuentemente, habiéndose
acreditado los malos tratos, pero no que se tratara de una actitud
discriminatoria hacia el actor y mucho menos que lo llevara a transmitir esta
situación a su empleador a fin de que cesaran los hostigamientos, entiendo que
sólo corresponde resarcir con una indemnización por daño moral, que ya fue
contemplada en los considerandos precedentes, pero entiendo que no se
configura un supuesto de despido discriminatorio…”. Por ello sugiero desestimar
este aspecto del recurso.
IV.- El agravio de la demandada relativo a las horas extraordinarias es
improcedente, ya que realiza planteos que resultan extemporáneos, pues implican
la consideración de cuestiones que no fueron sometidas al análisis del
sentenciante de grado (artículo 277 del C.P.C.C.N.). A su vez, no se hace cargo
de que, a fs. 87, obra el desconocimiento del actor. Por ello, corresponde
mantener lo resuelto en grado.
V.- Las regulaciones de honorarios lucen razonables y no deben ser objeto
de corrección (artículos 6°, 7° y 8° de la Ley 21.839).
Fecha de firma: 19/11/2021
Firmado por: VICTOR ARTURO PESINO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MARIA DORA GONZALEZ, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CLAUDIA ROSANA GUARDIA, SECRETARIA DE CAMARA
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VI.- Respecto de la forma en que han sido impuestas las costas no hallo
motivos suficientes para apartarme del principio general que rige la materia
(artículo 68 del CPCCN).
VII.- Por lo expuesto y argumentos propios de la sentencia apelada,
propongo se la confirme en todo lo que fue materia de agravios; se impongan las
costas de Alzada en el orden causado, en atención a la forma de resolver los
recursos (art. 68, CPCC) y se regulen los honorarios de los profesionales
intervinientes, en el 30% de los que les fueran fijados por su actuación en la
instancia anterior (art. 30, ley 27.423).
LA DOCTORA MARIA DORA GONZÁLEZ DIJO:
Que, por análogos fundamentos, adhiere al voto que antecede.
Por ello, el TRIBUNAL RESUELVE:
1) Confirmar la sentencia apelada en todo lo que fue materia de agravios.
2) Imponer las costas de Alzada en el orden causado.
3) Regular los honorarios de los firmantes de los escritos dirigidos a esta
Cámara en el 30% de lo que, en definitiva, les corresponda por su actuación en la
anterior instancia.
Regístrese, notifíquese y cúmplase con lo dispuesto en el artículo 4º Acordada
C.S.J.N. 15/13 del 21/5/13 y oportunamente, devuélvanse.-
10.18 LP
VICTOR ARTURO PESINO MARIA DORA GONZALEZ
JUEZ DE CAMARA JUEZ DE CAMARA
Ante mí:
CLAUDIA R. GUARDIA
SECRETARIA
Fecha de firma: 19/11/2021
Firmado por: VICTOR ARTURO PESINO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MARIA DORA GONZALEZ, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: CLAUDIA ROSANA GUARDIA, SECRETARIA DE CAMARA
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