Concepto y Principios de Adopción
Concepto y Principios de Adopción
Concepto:
Art. 594 CCC: Concepto. La adopción es una institución jurídica que tiene por objeto proteger el derecho de
niños, niñas y adolescentes a vivir y desarrollarse en una familia que le procure los cuidados tendientes a
satisfacer sus necesidades afectivas y materiales, cuando éstos no le pueden ser proporcionados por su
familia de origen.
- Objeto de la adopción: Proteger el derecho de los NNA a vivir y desarrollarse en una familia que le
procure los cuidados tendientes a satisfacer sus necesidades afectivas y materiales.
- Eje esencial de la adopción: La adopción tiene lugar cuando por distintas circunstancias esas
necesidades no pueden ser satisfechas o cumplidas por su la familia de origen. O sea, en principio se
intenta mantener a la persona en su familia de origen y excepcionalmente, en una familia alternativa.
- Finalidad de la adopción: Es el “interés superior del niño”, el cual siempre deberá ser analizado y
considerado teniendo en cuenta las particularidades de cada caso.
Este concepto es incompleto ya que solo se refiere a uno de los tres tipos de adopción (clásica: dar hijos a
quienes carecían de ellos y dar padres a quienes no lo tenían). Se excluye de este concepto los otros dos
tipos de adopción (adopción de integración y adopción de mayores) que el CCC regula.
Art. 594 CCC: Concepto. La adopción se otorga sólo por sentencia judicial y emplaza al adoptado en el
estado de hijo, conforme con las disposiciones de este Código.
Toda adopción, en cualquiera de sus formas y modalidades -plena, simple o de integración- tendrán que ser
otorgados por el juez de la causa, no pudiendo haber adopciones extrajudiciales.
Solamente un proceso judicial podrá garantizar y valorar la creación del vínculo jurídico paterno-filial.
Vélez en el Código Civil no reconoce adopción de clase alguna, ya que Vélez la consideraba una institución
totalmente ajena al siglo XIX, inspirada en principios familiares romanos que ya no tenían vigencia.
Las reformas producidas en el derecho italiano y francés repercutieron en nuestro país. Esto produjo la
producción de varios proyectos de ley que concluyeron con la sanción de la ley 13.252 en 1948, que
admitió la adopción de menores de edad con el alcance que hoy se conoce como simple.
Se exigió una diferencia de edad de dieciocho años entre adoptante y adoptado y, en caso de que el
adoptante fuera casado, se exigía la conformidad de su cónyuge. Las personas que tuvieren descendencia
propia no podían adoptar y el adoptante no tenía vocación sucesoria respecto del adoptado.
La ley 19.134 reemplazó, en 1971, a la 13.252, incorporando el instituto de la adopción plena, ya presente
en Europa y considerado favorablemente por nuestra doctrina.
Con las reformas al régimen de filiación y patria potestad producidos por la ley 23.264, la admisión del
divorcio vincular y, fundamentalmente, por la Convención sobre los Derechos del Niño, fue necesaria otra
revisión de la legislación que se produjo con la sanción de la ley 24.779 (de 1997), que incorporó la reforma
directamente al articulado del Código Civil.
Principios generales:
Art. 595 CCC: Principios generales. La adopción se rige por los siguientes principios:
a) el interés superior del niño;
b) el respeto por el derecho a la identidad;
c) el agotamiento de las posibilidades de permanencia en la familia de origen o ampliada;
d) la preservación de los vínculos fraternos, priorizándose la adopción de grupos de hermanos en la misma
familia adoptiva o, en su defecto, el mantenimiento de vínculos jurídicos entre los hermanos, excepto
razones debidamente fundadas;
e) el derecho a conocer los orígenes;
f) el derecho del niño, niña o adolescente a ser oído y a que su opinión sea tenida en cuenta según su edad
y grado de madurez, siendo obligatorio requerir su consentimiento a partir de los diez años.
El “interés superior del niño” es el principio rector de la adopción, es la base y fundamento que debe regir
orientando las normas que regulan esta institución.
Este se encuentra tanto en el CCC, la CDN en su art. 3, párr. 1 y art. 9; y en la Ley 26.061 de Protección
Integral de los derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes en su art. 1 y 3.
Miguel Cillero Bruñol: “(…) el interés superior del niño es la plena satisfacción de sus derechos. El
contenido del principio son los propios derechos; intereses y derechos, en este caso se identifican… Solo lo
que es considerado derecho puede ser interés superior”.
La sala J de la Cámara Nacional de Apelaciones: De acuerdo al tribunal el interés superior (“… debe
representar su reconocimiento como persona, la aceptación de sus necesidades y la defensa de los
derechos de quien no puede ejercerlos por sí mismos…”), proporciona un parámetro objetivo que permite
resolver los problemas de los niños, siendo un principio que orienta y condiciona toda decisión
jurisdiccional a aquella que resulte de mayor beneficio para ellos.
Para resolver sobre el otorgamiento de la adopción, en todos los casos el juez o tribunal deberá valorar el
interés superior del niño, que prevalece tanto por sobre el del o los adoptantes, como por sobre el de los
padres biológicos.
Sin embargo, el principio no debe interpretarse en sentido absoluto, sino como primordial; o sea, teniendo
en cuenta otros intereses individuales o colectivos que puedan entrar en juego al tomar decisiones
relacionadas con el niño.
El derecho a la identidad comprende dos dimensiones: estática y dinámica. La primera se constituye por los
datos biológicos; en cambio, la segunda está representada por la historia personal, la biografía existencial,
la construcción social y cultural de una persona.
También se asocia a la faz estática con la identificación del sujeto: nombre, nacionalidad, imagen, su
emplazamiento en un estado familiar, su identidad genética. Y a la faz dinámica con todo lo asociado al plan
de vida del sujeto, sus valores, creencias, ideologías.
Así, la identidad estática se observa en la familia de origen y la dinámica en la familia adoptiva, y ambas no
se contraponen, sino que, por el contrario, se complementan. Es por esto que, cuando se otorga una
adopción, la generación de lazos afectivos y legales con la familia adoptiva no debe implicar la negación o el
ocultamiento de la realidad biológica del adoptado, la cual se mantiene por la existencia del derecho a
conocer sus orígenes por parte del adoptado. Así, a la luz del derecho a la identidad, se puede afirmar que
en la filiación adoptiva coexisten de manera armónica y equilibrada las dos vertientes de la identidad.
La realidad biológica no tiene mayor jerarquía que la realidad afectiva que rodea al niño dado en guarda
para adopción, por lo que debe ponderarse en cada caso concreto cuál es la solución que mejor consulta el
interés superior del niño comprometido, la cual consiste en sopesar en cada situación concreta cuál de las
dos fases prima (estática o dinámica). Así el derecho a la identidad se vincula con la permanencia en la
familia de origen y el objetivo claro de que todo niño sea criado y forje su identidad cultural con su familia
de origen, respetándose de este modo también la faz estática, salvo cuando la permanencia en la familia de
origen ponga en peligro el interés superior del menor.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos en su opinión consultiva n°17, estableció que el niño tiene
derecho a vivir con su familia, la cual tiene el deber de satisfacer sus necesidades materiales, afectivas y
psicológicas. Sin embargo, el derecho de permanencia con la familia de origen no es un principio absoluto.
Ya que, si existen motivos fundados, el niño debe ser separado de su familia, en pos de preservar su interés
superior.
Lo anteriormente dicho en materia de adopción implica que cuando no exista un ambiente familiar de
estabilidad y bienestar, los intentos de la comunidad por ayudar a los padres en este aspecto (lograr la
estabilidad y bienestar) hayan fracasado y la familia extensa o ampliada1 no pueda ya cumplir esta función,
se deberá recurrir a la adopción y evitar tanto la institucionalización como los problemas relacionados con
el “desplazamiento” de un lugar a otro.
En cuanto, a la determinación del interés superior del niño, en casos de cuidado y custodia de menores de
edad se debe hacer a partir de la evaluación de los comportamientos parentales específicos y su impacto
negativo en el bienestar y desarrollo del niño según el caso, los daños o riesgos reales, probados y no
especulativos o imaginarios, en el bienestar del niño. Por tanto, no pueden ser admisibles las
especulaciones, presunciones, estereotipos o consideraciones generalizadas sobre características
personales de los padres o preferencias culturales respecto a ciertos conceptos.
Esta preservación debe darse tanto en el caso de la adopción plena como en el caso de la adopción simple.
La ley vigente no sólo pretende proteger el vínculo fraterno al incentivar la adopción de todo un grupo de
hermanos en la misma familia adoptiva, sino también al permitir el mantenimiento de vínculos jurídicos
entre ellos.
Es por ello que el CCC satisface el principio de preservación del vínculo entre los hermanos de dos maneras:
- En primer lugar, se debe intentar otorgar la adopción de grupos de hermanos a la misma familia
adoptiva, ya que, de lo contrario, si se dieran a distintas familias, además de la separación de su familia
de origen se agregaría la separación de los hermanos entre sí.
El Estado no puede privar a los niños, nacidos de una misma madre biológica, de la posibilidad de ser
criados y educados en un mismo núcleo familiar, ya que el principio de la inseparabilidad de los
hermanos hace a la esencia ética del instituto de la adopción.
El principio de inseparabilidad de los hermanos, se funda en el interés superior del niño, porque la
convivencia entre los mismos contribuye a la consolidación de los lazos familiares y a la unidad
educativa, favoreciendo la protección de la identidad familiar, en cuanto derecho personalísimo.
- En segundo lugar, si lo anterior no es posible, intentar mantener vínculos jurídicos entre el adoptado y
sus hermanos a pesar de la adopción, excepto que existan razones debidamente fundadas (caso de
hermanos que abusan sexualmente y físicamente de sus hermanos).
1
decreto 415/2006 que reglamenta la ley 26.061: La noción de familia no se circunscribe a los padres y hermanos sino
también a otros parientes e incluso, referentes afectivos del niño.
e) El derecho a conocer los orígenes:
f) El derecho del niño, niña o adolescente a ser oído y a que su opinión sea tenida en cuenta según su
edad y grado de madurez, siendo obligatorio su consentimiento a partir de los diez años:
Un eje rector de esta institución es la participación de los niños en el proceso de adopción, en consonancia
con lo dispuesto en el art. 12 de la CDN y los art. 24 y 27 de la ley 26.O61.
Esta participación activa de los niños y adolescentes en la adopción se observa en dos cuestiones: 1) el
derecho a ser oído y que su opinión sea tenida en cuenta, y 2) el consentimiento a la adopción por el propio
pretenso adoptado cuando éste cuente con 10 años de edad o más.
- El derecho del niño o adolescente a ser oído y que su opinión sea tenida en cuenta involucra dos
subtemas:
1. Ser oído en sentido estricto, o sea, la escucha del pretenso adoptado en el proceso cuya
opinión va a ser valorada según el grado de madurez que tenga la NNA.
2. El derecho de las NNA, según su edad y grado de madurez, a intervenir en el proceso en
carácter de parte.
- Obligatoriedad del consentimiento de la persona a adoptar: Se trata de que el niño a partir de dicha
edad (10 años) preste autorización o conformidad con la respectiva adopción. No basta solo con el
derecho a ser oído (ser escuchado y ser parte en el proceso) sino que también se deberá contar con su
conformidad para ser dado en adopción (o para ser declarado en situación de adoptabilidad).
Critica: El consentimiento del niño de 10 años para ser adoptado en el art. 595 se aparta de la
fórmula adoptada en el art. 26 que habla de contar con edad y grado de madurez suficiente
para que el menor de edad ejerza por sí los actos que le son permitidos por el ordenamiento
jurídico.
Sambrizzi: Considera que la edad fijada en 10 años es muy reducida y que debería haberse
fijado en una edad un tanto mayor (13 años).
Solari: Es desacertado establecer una edad determinada (10 años) a partir de la cual se
requerirá el consentimiento. Se debió establecer, conforme a los criterios de la CDN, que el
consentimiento sea necesario cuando el niño tuviere la suficiente edad y madurez para
expresarlo.
Sujetos de la adopción:
1. Art. 597 CCC: Personas que pueden ser adoptadas. Pueden ser adoptadas las personas menores de
edad no emancipadas declaradas en situación de adoptabilidad o cuyos padres han sido privados de la
responsabilidad parental.
Excepcionalmente, puede ser adoptada la persona mayor de edad cuando:
a) se trate del hijo del cónyuge o conviviente de la persona que pretende adoptar;
b) hubo posesión de estado de hijo mientras era menor de edad, fehacientemente comprobada.
a) La adopción de personas menores de edad (principio general): El principio general es que la adopción
queda reservada a menores de edad, es decir, menores de dieciocho años que no estén emancipados
por matrimonio2. Ya que la ley 26.579, que estableció que la plena capacidad civil se alcanza a los 18,
derogó la emancipación por habilitación de edad prevista en el art.131 del CCiv.
i. Requisito de la minoridad: Momento en el cual se debe tener la menor edad: La menor edad
se debe tener a la fecha de la sentencia que otorga la guarda con fines de adopción, ya que la
sentencia de adopción se retrotrae al momento del otorgamiento de la guarda.
ii. Declaración de adoptabilidad: Para que una persona menor de edad pueda ser adoptada es
necesaria la declaración de su estado de adoptabilidad.
iii. O bien que sus padres hayan sido privados de la responsabilidad parental.
b) La adopción del mayor de edad (excepción): Por excepción al principio contenido en el párr. 1 del art.
597, se admite la adopción de un mayor de edad o de un menor emancipado, si media el
consentimiento del mayor de edad, en determinados casos:
i. Si se trata del hijo del cónyuge o conviviente de la persona que pretende adoptar: Esto es un
supuesto de adopción de integración. Lo que se busca lograr una mayor integración familiar y la
posibilidad de heredar el adoptado al conyugue o conviviente que lo adopta.
ii. Si hubo posesión de estado de hijo mientras era menor de edad, fehacientemente
comprobada: Lo que se busca es consolidar esa “posesión de estado de hijo” de quien durante
la menor edad recibió de manera no interrumpida el trato de hijo y que por diversas
circunstancias, no fue adoptado a pesar de que el o los adoptantes lo tuvieron a su cargo.
En ambos supuestos, hay un lazo afectivo preexistente que la ley no puede desconocer.
2. Art. 598 CCC: Pluralidad de adoptados. Pueden ser adoptadas varias personas, simultánea o
sucesivamente.
La existencia de descendientes del adoptante no impide la adopción. En este caso, deben ser oídos por
el juez, valorándose su opinión de conformidad con su edad y grado de madurez.
Todos los hijos adoptivos y biológicos de un mismo adoptante son considerados hermanos entre sí.
a) Número de adoptados: Se permite que puedan ser adoptadas varias personas, simultánea o
sucesivamente. No hay un limite al número de adoptados, salvo el que está dado por el interés familiar,
el cual le corresponderá evaluar a los adoptantes y, en su caso, al juez.
b) Existencia de descendientes del adoptante: La existencia de los mismos no impiden la adopción. Sin
embargo, estos deben ser oídos por el juez, valorándose su opinión de conformidad con su edad y
grado de madurez (tanto menores como mayores de edad). Esto es de vital importancia porque los
jueces deben conocer el panorama en el que se va a insertar al niño, ya que la incorporación de nuevos
2
La razón de porque no puede ser adoptado quien se encuentra emancipado por matrimonio, es porque el
matrimonio implica la extinción de la responsabilidad parental.
integrantes a la vida familiar genera diversas situaciones y modificaciones en la dinámica familiar. Ej.:
en derechos sucesorios, alimentarios; en la vida del menor social y emocionalmente.
c) Vínculo legal entre los hijos del adoptante: Serán considerados hermanos entre sí, con fundamento en
los principios de igualdad y no discriminación entre hijos biológicos y adoptivos.
d) Supresión de las adopciones plurales del mismo tipo: Se elimina que las adopciones plurales deban ser
o todas simples o todas plenas. Esto ahora se determinara de acuerdo al caso concreto y a lo que
resulte más conveniente.
Art. 596 CCC: Derecho a conocer los orígenes. El adoptado con edad y grado de madurez suficiente tiene
derecho a conocer los datos relativos a su origen y puede acceder, cuando lo requiera, al expediente
judicial y administrativo en el que se tramitó su adopción y a otra información que conste en registros
judiciales o administrativos.
Si la persona es menor de edad, el juez puede disponer la intervención del equipo técnico del tribunal, del
organismo de protección o del registro de adoptantes para que presten colaboración. La familia adoptante
puede solicitar asesoramiento en los mismos organismos.
El expediente judicial y administrativo debe contener la mayor cantidad de datos posibles de la identidad
del niño y de su familia de origen referidos a ese origen, incluidos los relativos a enfermedades
transmisibles.
Los adoptantes deben comprometerse expresamente a hacer conocer sus orígenes al adoptado, quedando
constancia de esa declaración en el expediente.
Además del derecho a acceder a los expedientes, el adoptado adolescente está facultado para iniciar una
acción autónoma a los fines de conocer sus orígenes. En este caso, debe contar con asistencia letrada.
a) Derecho del adoptado a conocer su origen: El adoptado con edad y grado de madurez suficiente3 tiene
derecho a conocer los datos relativos a su origen (es decir, su historia integral de vida).
Con esa intención, es que se le concede la posibilidad de acceder, cuando lo requiera, a todo
expediente judicial en el que se haya tramitado la adopción y cualquier otra información que conste en
registros judiciales o administrativos4 (es decir, al íter del proceso adoptivo).
Tal derecho, es aplicable cualquiera fuere el tipo de adopción, sea plena o simple.
b) Colaboración: Para facilitar el acceso al derecho a conocer su origen, se establece que tratándose de un
menor de edad, el juez puede disponer la intervención de un equipo técnico del tribunal, del organismo
de protección o del registro de adoptantes para que presten la debida colaboración y garanticen el
acceso al conocimiento de sus orígenes. Todos ellos, cuentan con integración interdisciplinaria y con
formación especializada hábil para acompañar a un niño o adolescente adoptado que tiene interés por
conocer sus orígenes.
La familia adoptante tiene derecho a solicitar asesoramiento en los mismos organismos. Los cuales los
asesoraran sobre cuando y como acompañar a su hijo en el ejercicio de su derecho de conocer sus
orígenes.
3
Que no se requiera una edad determinada para el ejercicio del derecho es acorde con la CDN y la posición adoptada
por el art. 26 CCC en orden a la capacidad de ejercicio de niños y adolescentes.
4
Esta información incluye todo lo actuado en el íter del proceso adoptivo. Ej.: expedientes judiciales en cualquiera de
sus etapas, expedientes administrativos, el camino recorrido para la selección del o los guardadores en la guarda
preadoptiva y el juicio de adopción, “los registros o carpetas con datos sobre los niños que pasan por los hogares de
tránsito”, etc.
c) Datos que deben tener los expedientes judiciales y administrativos 5: Para asegurar el derecho del
adoptado a acceder a sus orígenes, el Estado tiene el deber de receptar la mayor cantidad de datos
posibles relativos a la identidad del niño, su familia biológica, incluso respecto a enfermedades
transmisibles. Esta es la razón de ser de que los expedientes judiciales y administrativos contengan la
mayor cantidad de datos.
d) Compromiso de hacer saber los orígenes al adoptado6: Se determina que en el respectivo trámite de la
adopción, los pretensos adoptantes deben comprometerse expresamente a hacer conocer sus orígenes
al adoptado. A tal efecto, debe quedar constancia de esa declaración en el expediente. Para el
cumplimiento de esta obligación es que cuentan con la colaboración que menciona el punto b).
e) Acción autónoma de conocimiento de sus orígenes: El CCC mantiene el principio de irrevocabilidad del
vínculo jurídico que se deriva de la adopción plena. Sin embargo, ante tan rígida decisión brinda una
apertura a esta basada en la diferencia sustancial entre el derecho a tener un vínculo y el derecho a
conocer los orígenes. Entonces, otorgada la adopción plena no es posible su revocación, pero esto no
impide que el adoptado adolescente (desde los 13 años de edad art. 25) pueda iniciar una acción
autónoma a fin de conocer los orígenes sobre quién o quiénes son sus progenitores. La acción
autónoma a fin de conocer los orígenes no tiene como objeto el emplazamiento o el desplazamiento en
un estado familiar, sino que tiene como objeto conocer los orígenes de quienes fueron sus padres.
Art. 599 CCC: Personas que pueden ser adoptantes. El niño, niña o adolescente puede ser adoptado por un
matrimonio, por ambos integrantes de una unión convivencial o por una única persona.
Todo adoptante debe ser por lo menos dieciséis años mayor que el adoptado, excepto cuando el cónyuge o
conviviente adopta al hijo del otro cónyuge o conviviente.
En caso de muerte del o de los adoptantes u otra causa de extinción de la adopción, se puede otorgar una
nueva adopción sobre la persona menor de edad.
9
O sea, el fallecimiento se da entre el periodo que va desde la sentencia de guarda para adopción y la sentencia de
adopción.
10
No se regula el supuesto del fallecimiento durante ese periodo (leer punto 9) del pretenso adoptante cuando la
adopción es unipersonal.
a) Quienes pueden ser adoptantes: No se requiere un determinado estado civil para acceder a la
adopción. O sea, hay un criterio amplio respecto a quienes pueden adoptar: ya sea un matrimonio; una
pareja de convivientes11; o bien una persona sola.
En nada influye la orientación sexual del o los pretensos adoptantes, esta es irrelevante a los fines de la
adopción12.
b) Diferencia de edad: 16 años de diferencia entre adoptado y adoptante, excepto adopción de
integración.
c) Caso de muerte del adoptante u otra causa de extinción: Se amplía a además de la ya mencionada, a
los supuestos de privación de responsabilidad parental en relación a los adoptantes, revocación de la
adopción simple (art. 629), la declaración de nulidad de la adopción.
Art. 600 CCC: Plazo de residencia en el país e inscripción. Puede adoptar la persona que:
a) resida permanentemente en el país por un período mínimo de cinco años anterior a la petición de la
guarda con fines de adopción; este plazo no se exige a las personas de nacionalidad argentina o
naturalizadas en el país13;
b) se encuentre inscripta en el registro de adoptantes.
Registro de adoptantes: No se indica en cual registro deben estar inscriptos los adoptantes; se establece
sanción de nulidad absoluta a la adopción otorgada en violación de este precepto. Sin embargo, muy
difícilmente se declare así cuando los adoptantes demuestren la idoneidad. Este requisito es de rigor
estrictamente ritual, por lo que el mismo debe ser interpretado y aplicado con arreglo al principio rector
(interés superior del NNA).
Adopción conjunta:
Art. 604 CCC: Adopción conjunta de personas divorciadas o cesada la unión convivencial. Las personas
que durante el matrimonio o la unión convivencial mantuvieron estado de madre o padre con una persona
menor de edad, pueden adoptarla conjuntamente aún después del divorcio o cesada la unión. El juez debe
valorar especialmente la incidencia de la ruptura al ponderar el interés superior del niño.
Este artículo posibilita la adopción conjunta a personas que tuvieron al niño en guarda adoptiva,
consolidaron el estado de madre/padre e hijo y durante el trámite se divorciaron o separaron. Lo que
se tiene en cuenta no es el vínculo que unía a los adoptantes, es el vínculo generado con el pretenso
adoptado lo que importa para aceptar o denegar la adopción.
Art. 605 CCC: Adopción conjunta y fallecimiento de uno de los guardadores. Cuando la guarda con fines de
adopción del niño, niña o adolescente se hubiese otorgado durante el matrimonio o unión convivencial y el
período legal se completa después del fallecimiento de uno de los cónyuges o convivientes, el juez puede
otorgar la adopción al sobreviviente y generar vínculos jurídicos de filiación con ambos integrantes de la
pareja.
En este caso, el adoptado lleva el apellido del adoptante, excepto que fundado en el derecho a la identidad
se peticione agregar o anteponer el apellido de origen o el apellido del guardador fallecido.
11
Las parejas convivientes que quieran adoptar deberán cumplir con los requisitos previstos en el art. 510, esto es,
entre otros, 2 años de antigüedad, publicidad, etc.
12
El juez debe evaluar en cada caso de acuerdo a lo más conveniente para los NNA y la idoneidad de los pretensos
adoptantes para su selección.
13
En concordancia con las reservas al art. 21, inc. b, c y d de la CDN que Argentina efectuó en el párr. 2º del art. 2º de
la ley 23.849 que aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño, no se realiza distinción alguna con relación a la
nacionalidad de los adoptantes, requiriendo únicamente que quienes pretendan hacerlo acrediten residencia en el
país por un plazo no inferior a los cinco años desde que se solicita la guarda con fines de adopción.
Art. 606 CCC: Adopción por tutor. El tutor sólo puede adoptar a su pupilo una vez extinguidas las
obligaciones emergentes de la tutela.
Art. 607 CCC: Supuestos. La declaración judicial de la situación de adoptabilidad se dicta si:
a) un niño, niña o adolescente no tiene filiación establecida o sus padres han fallecido, y se ha agotado la
búsqueda de familiares de origen por parte del organismo administrativo competente en un plazo máximo
de treinta días, prorrogables por un plazo igual sólo por razón fundada;
b) los padres tomaron la decisión libre e informada de que el niño o niña sea adoptado. Esta manifestación
es válida sólo si se produce después de los cuarenta y cinco días de producido el nacimiento;
c) las medidas excepcionales tendientes a que el niño, niña o adolescente permanezca en su familia de
origen o ampliada, no han dado resultado en un plazo máximo de ciento ochenta días. Vencido el plazo
máximo sin revertirse las causas que motivaron la medida, el organismo administrativo de protección de
derechos del niño, niña o adolescente que tomó la decisión debe dictaminar inmediatamente sobre la
situación de adoptabilidad. Dicho dictamen se debe comunicar al juez interviniente dentro del plazo de
veinticuatro horas.
La declaración judicial de la situación de adoptabilidad no puede ser dictada si algún familiar o referente
afectivo del niño, niña o adolescente ofrece asumir su guarda o tutela y tal pedido es considerado
adecuado al interés de éste.
El juez debe resolver sobre la situación de adoptabilidad en el plazo máximo de noventa días.
Supuestos de procedencia:
I. Niños sin filiación acreditada y padres fallecidos: Caso de la filiación desconocida o fallecimiento
de los padres de los NNA y en donde la búsqueda realizada por el órgano administrativo
competente de la familia extensa o referente afectivo14 en el plazo de máximo de 30 días es
negativa o bien los familiares ubicados no pueden asumir la crianza del niño. Dicho plazo puede ser
extendido a 60 días si existen razones fundadas. O sea, se pide una prórroga de 30 días más, lo que
lleva el plazo a un máximo de 60 días.
Ej.: Bebe encontrado en un basurero, baño de algún establecimiento, etc. Y se presentan
numerosas familias para adoptar al mismo.
II. Manifestación de los padres: consentimiento informado y estado puerperal: La manifestación de
los padres en cuanto a la adoptabilidad del NNA tiene que ser libre e informada es por ello que para
que esta sea válida debe ser otorgada en cualquier momento posterior a los 45 días posteriores al
14
la referencia a los familiares de origen puede ser entendida en el sentido amplio que propone el art. 7º del dec.
415/2006, que comprende a la familia extensa o referente afectivo, entendiendo por tal a toda persona vinculada por
lazos de afecto y vínculos significativos con el niño.
nacimiento; ya que se tiene en cuenta el “estado puerperal” período dentro del cual el estado
anímico de la persona presenta cierta inestabilidad y puede incidir en la toma de decisiones que
siempre deben estar precedidas de una reflexión previa.
Este plazo no impide que la mujer que lo dé a luz se desvincule inmediatamente del niño al
momento que lo trae al mundo, lo que impide es dar el consentimiento para que el niño sea
adoptado. Misma situación en caso del padre y padre solo.
a. Padres matrimoniales y extramatrimoniales: La norma requiere el consentimiento de ambos
progenitores ya sean matrimoniales o extramatrimoniales. En el caso de padres
extramatrimoniales se necesita el reconocimiento.
b. Falta de filiación paterna acreditada: Si el niño tuviera sólo filiación materna acreditada, bastará
con el consentimiento materno.
III. Fracaso de las medidas excepcionales tendientes a que el niño, niña o adolescente permanezca
en su familia de origen o ampliada, en un plazo máximo de 180 días:
El Código admite que varias situaciones que pueden culminar en la adopción de un niño provengan
de una intervención frustrada o negativa del sistema de protección integral de derechos de niños,
niñas y adolescentes15.
Así, la ley 26.061, en primer término contempla en el ámbito administrativo y sin referencia a
plazos las “medidas de protección de derechos” (arts. 33 a 38) buscando con ellas la preservación o
restitución a las niñas, niños o adolescentes, del disfrute, goce y ejercicio de sus derechos
vulnerados y la reparación de sus consecuencias; posteriormente y en caso del fracaso de éstas, el
art. 40 de la ley habita las “medidas excepcionales” (arts. 39 a 41) las cuales conllevan la separación
del niño de su grupo familiar de origen y su inserción temporal en algún dispositivo alternativo,
familiar o institucional con la finalidad de hacer posible su regreso siempre que se asegure que sus
derechos no serán vulnerados nuevamente.
Por lo tanto, determinada la separación provisoria del niño de su núcleo de origen, el estado tiene
la obligación de implementar medidas y programas concretos para intentar el fortalecimiento con
su familia de origen. Por lo que si vencido el plazo máximo (180 días) no puede concretarse la
finalidad de la medida excepcional (que el niño, niña o adolescente pueda ser reintegrado a su
familia de origen) el órgano administrativo de protección se tiene que manifestar sobre la viabilidad
de la adopción, elaborando un dictamen que debe ser remitido al juez que ya intervino en el debido
control de legalidad16 dentro de las 24 horas.
La declaración judicial de la situación de adoptabilidad no puede ser dictada si algún familiar o
referente afectivo del niño, niña o adolescente ofrece asumir su guarda o tutela y tal pedido es
considerado adecuado al interés de éste.
El juez debe resolver sobre la situación de adoptabilidad en el plazo máximo de noventa días.
Art. 608 CCC: Sujetos del procedimiento. El procedimiento que concluye con la declaración judicial de la
situación de adoptabilidad requiere la intervención:
a) con carácter de parte, del niño, niña o adolescente, si tiene edad y grado de madurez suficiente, quien
comparece con asistencia letrada;
b) con carácter de parte, de los padres u otros representantes legales del niño, niña o adolescentes;
c) del organismo administrativo que participó en la etapa extrajudicial;
15
O sea, el Código logra compatibilizar la adopción (legislación civil) con el sistema de protección integral de derechos
de NNA (ley 26.061).
16
El control de legalidad es sobre la medida de excepción, ya que las mismas al ser medidas de gravedad (separan al
niño de su grupo familiar de origen) requieren una intervención mixta: el organismo administrativo las ordena
debiendo fundamentarlas y la justicia ejercer el debido control de legalidad.
d) del Ministerio Público.
El juez también puede escuchar a los parientes y otros referentes afectivos.
Art. 609 CCC: Reglas del procedimiento. Se aplican al procedimiento para obtener la declaración judicial de
la situación de adoptabilidad, las siguientes reglas:
a) tramita ante el juez que ejerció el control de legalidad de las medidas excepcionales;
b) es obligatoria la entrevista personal del juez con los padres, si existen, y con el niño, niña o adolescente
cuya situación de adoptabilidad se tramita;
c) la sentencia debe disponer que se remitan al juez interviniente en un plazo no mayor a los diez días el o
los legajos seleccionados por el registro de adoptantes y el organismo administrativo que corresponda, a
los fines de proceder a dar inicio en forma inmediata al proceso de guarda con fines de adopción.
Inc. a: Que la competencia sea del juez que ejerció el control de legalidad de la medida excepcional,
responde al hecho de que este mismo es quien conoce la conflictividad, las estrategias empleadas para
superarla y a los actores involucrados en la misma. Se aplica el principio perpetuatio jurisdiccionis: las
acciones deben promoverse ante el mismo juez que intervino en cuestiones conexas. Por ello, si algún juez
de alguna forma intervino en este proceso tendiente a definir la posible adopción, este será el competente.
Pero, de no existir una previa intervención jurisdiccional se debe aplicar la regla general en materia de
competencia que establece el art. 716 del CCC para los procesos relativos a los derechos de niños, niñas y
adolescentes, determinándose que en aquellos procesos “referidos a… la adopción…, es competente el juez
del lugar donde la persona menor de edad tiene su centro de vida”.
Inc. b: En lo que respecta a los niños y adolescentes la norma no limita la entrevista personal con el juez a la
edad y madurez suficiente.
La guarda con fines de adopción comprende tanto el proceso por el cual los pretensos adoptantes solicitan
que un niño, niña o adolescente les sea entregado en guarda con el objeto de adoptarlo con posterioridad;
como al estado en que se encuentra aquel niño desde que es entregado judicialmente a los futuros
adoptantes hasta que les es concedida la adopción.
Art. 611 CCC: Guarda de hecho. Prohibición. Queda prohibida expresamente la entrega directa en guarda
de niños, niñas y adolescentes mediante escritura pública o acto administrativo, así como la entrega directa
en guarda otorgada por cualquiera de los progenitores u otros familiares del niño.
La transgresión de la prohibición habilita al juez a separar al niño transitoria o definitivamente de su
pretenso guardador, excepto que se compruebe judicialmente que la elección de los progenitores se funda
en la existencia de un vínculo de parentesco, entre éstos y el o los pretensos guardadores del niño.
Ni la guarda de hecho, ni los supuestos de guarda judicial o delegación del ejercicio de la responsabilidad
parental deben ser considerados a los fines de la adopción.
1. Regla: Esta prohibida la entrega directa en guarda de niños, niñas y adolescentes mediante escritura
pública o acto administrativo, así como la entrega directa en guarda otorgada por cualquiera de los
progenitores u otros familiares del niño.
2. Sanción: Ante la trasgresión de la prohibición prescripta por el art. 611 primera parte el código autoriza
al juez (otorgándole una facultad sancionatoria) a disponer la separación del niño del pretenso
guardador, en modo transitorio o en algunos casos definitivo.
Esta facultad sancionatoria no es absoluta por dos motivos:
1. Porque no siempre es posible disponer la separación definitiva del niño, por el arraigo afectivo que
este puede llegar a generar con su pretenso guardador y la consecuente afectación del interés superior
de aquel si esta separación se da.
2. Por la preexistencia de vínculos de parentesco que influyeron en la elección de los progenitores al
entregar al niño en guarda.
3. Excepción: La separación sancionatoria es limitada por la preexistencia de vínculos de parentesco que
motivaron la elección y entrega en guarda por los progenitores.
Art. 612 CCC: Competencia. La guarda con fines de adopción debe ser discernida inmediatamente por el
juez que dicta la sentencia que declara la situación de adoptabilidad.
Sera el juez que dicta la sentencia que declara la situación de adoptabilidad ya que es quien ha intervenido
en las instancias previas tomando conocimiento de la situación fáctica que involucra al menor. En definitiva,
es quien en mejor situación se encuentra para evaluar y así determinar la solución que se corresponda con
el mejor interés del niño.
Art. 613 CCC: Elección del guardador e intervención del organismo administrativo:
Selección de los pretensos adoptantes: Una vez declarada la situación de adoptabilidad del niño, niña o
adolescente, el juez que declaró la situación de adoptabilidad selecciona a los pretensos adoptantes de
la nómina remitida por el registro de adoptantes17.
Intervención de la Autoridad Administrativa: A estos fines, o para otras actividades que considere
pertinentes, el juez debe convocar a la autoridad administrativa que intervino en el proceso de la
declaración en situación de adoptabilidad, organismo que también puede comparecer de manera
espontánea.
El objetivo de esta nueva intervención es que el equipo que ha conocido la problemática familiar
vivenciada por el niño pueda aportar herramientas que ayuden al magistrado en la tarea de selección
del o los postulantes adecuados para dar contención familiar a ese niño.
Pautas de selección: Para la selección, y a los fines de asegurar de un modo permanente y satisfactorio
el desarrollo pleno del niño, niña o adolescente, se deben tomar en cuenta, entre otras pautas: las
condiciones personales, edades y aptitudes del o de los pretensos adoptantes; su idoneidad para
cumplir con las funciones de cuidado, educación; sus motivaciones y expectativas frente a la adopción;
el respeto asumido frente al derecho a la identidad y origen del niño, niña o adolescente.
Deber de citar al niño: El juez debe citar al niño, niña o adolescente cuya opinión debe ser tenida en
cuenta según su edad y grado de madurez.
El deber de escuchar al niño tiene dos instancias:
1. Una es a los fines de informarle que el juez ha elegido a la o las personas que se han postulado y
que desean conocerlo para una posible adopción;
2. La otra tendrá lugar cuando esté finalizado el proceso de vinculación, cuando los postulantes
seleccionados manifiestan su voluntad de adoptarlo, a los fines de saber cuál es su opinión al
respecto.
Art. 614 CCC: Sentencia de guarda con fines de adopción. Cumplidas las medidas dispuestas en el artículo
613, el juez dicta la sentencia de guarda con fines de adopción. El plazo de guarda no puede exceder los
seis meses.
17
Para acceder a la inscripción, la ley exige que los peticionarios se domicilien en el ámbito de la República Argentina,
y tratándose de extranjeros, que cuenten con un plazo de residencia de cinco años. La inscripción en el registro de
adoptantes como recaudo previo para poder ser designados como guardadores preadoptivos no es un requisito con
rigor estrictamente ritual, ya que dicho requisito debe ser interpretado y aplicado con arreglo al interés superior del
NNA.
Competencia (art. 615): Es juez competente el que otorgó la guarda con fines de adopción, o a elección
de los pretensos adoptantes, el del lugar en el que el niño tiene su centro de vida 18 si el traslado fue
tenido en consideración en esa decisión.
Inicio del proceso de adopción. Legitimados (art. 616): Una vez cumplido el período de guarda, el juez
interviniente, de oficio o a pedido de parte o de la autoridad administrativa, inicia el proceso de
adopción.
- Inicio oficioso: Esta ampliación de la legitimación procesal busca evitar que los niños bajo guarda
queden en un limbo jurídico. Ya que, en el caso de que no se tramite la adopción y ya se encuentre
resuelta la privación de la responsabilidad parental, el niño quedaría sin pertenecer ni a su familia
de origen ni a una familia adoptiva. Por eso lo que se busca con esta posibilidad de que el juez
pueda dar inicio de oficio al juicio de adopción es evitar que quede en una indefinición la situación
jurídica del NNA.
- La autoridad administrativa: Es decir, los organismos administrativos de protección integral.
Reglas del procedimiento (art. 617): Se aplican al proceso de adopción las siguientes reglas:
a) son parte los pretensos adoptantes y el pretenso adoptado; si tiene edad y grado de madurez
suficiente, debe comparecer con asistencia letrada. En caso contrario, el pretenso adoptado debe
comparecer a la sede judicial cuando le sea requerido, tanto para la realización de las medidas
probatorias proveídas, como para las audiencias de escucha y expresión de su consentimiento ante
el magistrado.
b) el juez debe oír personalmente al pretenso adoptado y tener en cuenta su opinión según su edad y
grado de madurez;
c) debe intervenir el Ministerio Público y el organismo administrativo;
d) el pretenso adoptado mayor de diez años debe prestar consentimiento expreso para que la
adopción se concrete;
e) las audiencias son privadas y el expediente, reservado.
Efecto temporal de la sentencia (art. 618): La sentencia que otorga la adopción tiene efecto retroactivo
a la fecha de la sentencia que otorga la guarda con fines de adopción, excepto cuando se trata de la
adopción del hijo del cónyuge o conviviente, cuyos efectos se retrotraen a la fecha de promoción de la
acción de adopción.
El vínculo filial adoptivo no nace con la sentencia de adopción, sino que se retrotrae a la fecha de la
sentencia de guarda o a la fecha de promoción de la acción de adopción.
La sentencia que se dicte en el juicio de adopción, a diferencia de la que decreta la guarda preadoptiva
que es declarativa, tiene efectos constitutivos, pues crea un vínculo de naturaleza civil y no altera el
origen del adoptado atribuyendo éste a sus padres adoptivos.
La sentencia deberá inscribirse en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas, de acuerdo a
lo establecido por el art. 637.
18
El art. 3° de la ley 26.061 define como centro de vida: "...el lugar donde las niñas, niños y adolescentes hubiesen
transcurrido en condiciones legítimas la mayor parte de su existencia...".
En el juicio de adopción, deberán intervenir el Ministerio Público y el organismo administrativo (art. 617
incs. a y c).
Su intervención ya no es como parte, y su función específica será controlar que el proceso de adopción se
lleve a cabo cumpliendo con las garantías convencionales-constitucionales. Se expedirá antes del dictado
de la sentencia dictaminando sobre la procedencia de la filiación adoptiva, sus efectos y alcances.
En cuanto al Organismo Administrativo, en esta etapa, el Registro de Adoptantes se erige en el órgano de
intervención por excelencia, quien tendrá el deber de elaborar un dictamen sobre la procedencia o no de la
pretensión.
Art. 621: Facultades judiciales. El juez otorga la adopción plena o simple según las circunstancias y
atendiendo fundamentalmente al interés superior del niño.
Se le otorgan facultades amplias al juez, para que cuando sea más conveniente para el niño, niña o
adolescente, a pedido de parte y por motivos fundados:
- En la adopción plena: El juez puede mantener subsistente el vínculo jurídico con uno o varios parientes
de la familia de origen.
- En la adopción plena: El juez puede crear vínculo jurídico con uno o varios parientes de la familia del
adoptante.
En este caso, no se modifica el régimen legal de la sucesión, ni de la responsabilidad parental, ni de los
impedimentos matrimoniales regulados en este Código para cada tipo de adopción.
Art. 622: Conversión. A petición de parte y por razones fundadas, el juez puede convertir una adopción
simple en plena.
La conversión tiene efecto desde que la sentencia queda firme y para el futuro.
Art. 623: Prenombre del adoptado. En principio, el prenombre del adoptado debe ser respetado.
Excepcionalmente y por razones fundadas en las prohibiciones establecidas en las reglas para el prenombre
en general o en el uso de un prenombre con el cual el adoptado se siente identificado, el juez puede
disponer la modificación del prenombre en el sentido que se le peticione.
En todos los supuestos enumerados, aún en el previsto en el párr. 1º, se requiere la declaración del estado
de adoptabilidad, o su equivalente sentencia de privación de responsabilidad parental, con carácter previo
a la guarda con fines adoptivos y el juicio de adopción propiamente dicho.
La adopción simple confiere el estado de hijo al adoptado, pero no crea vínculos jurídicos con los parientes
ni con el cónyuge del adoptante, excepto lo dispuesto en este Código (art. 620).
Supuestos:
Efectos:
a) Confiere el estado de hijo al adoptado, pero no crea vínculos jurídicos con los parientes ni con el
cónyuge del adoptante.
Excepción: El juez, a pedido de parte y por motivos fundados, puede crear vínculo jurídico con uno o
varios parientes de la familia del adoptante en la adopción simple cuando sea más conveniente para el
adoptado. Ello no modifica el régimen legal de la sucesión, ni de la responsabilidad parental, ni de los
impedimentos matrimoniales.
b) Derecho de comunicación de la familia de origen: La familia de origen tiene derecho de comunicación
con el adoptado, excepto que sea contrario al interés superior del niño 21;
c) Responsabilidad parental: La titularidad y el ejercicio de la responsabilidad parental se transfieren a los
adoptantes.
d) Derecho a reclamar alimentos a su familia de origen: El adoptado conserva el derecho a reclamar
alimentos a su familia de origen cuando los adoptantes no puedan proveérselos;
La obligación alimentaria de la familia de origen es de carácter subsidiaria ya que proceden
subsidiariamente ante la falta de cumplimiento del obligado principal.
e) Apellido en la adopción simple: El adoptado que cuenta con la edad y grado de madurez suficiente o
los adoptantes, pueden solicitar se mantenga el apellido de origen, sea adicionándole o anteponiéndole
el apellido del adoptante o uno de ellos.
De no mediar dicha petición, se aplicarán las reglas dispuestas en el art. 626 —que rige el apellido del
hijo por adopción plena—, debiéndose siempre considerar la opinión del adoptado de acuerdo con su
edad y grado de madurez.
Finalmente, en el caso de ser revocada la adopción, el adoptado pierde el apellido adoptivo. Empero,
con fundamento en el derecho a la identidad, puede ser autorizado por el juez a conservarlo.
f) Derecho sucesorio: El derecho sucesorio se rige por lo dispuesto en Libro Quinto, en lo que respecta a
la sucesión de los descendientes.
Sucesión de los descendientes: Art. 2430 del CCC: No hay diferencia dependiendo el origen del
vínculo. Todos por igual.
21
Lo que se busca es preservar los vínculos con la familia de origen, cuando esto impacte positivamente en el interés
del niño.
Sucesión de los ascendientes: Art. 2432 del CCC: Ni los adoptantes heredan los bienes que el
adoptado haya recibido a título gratuito de su familia de origen, ni ésta hereda los bienes que el
adoptado haya recibido a título gratuito de su familia de adopción.
g) Acciones de filiación y reconocimiento: Después de acordada la adopción simple se admite el ejercicio
por el adoptado de la acción de filiación contra sus progenitores, y el reconocimiento del adoptado.
Como en la adopción simple se conservan vigentes los vínculos de parentesco con la familia de origen,
resulta comprensible la admisión del reconocimiento o de la acción de filiación. Es otro medio de
preservar el derecho a la identidad del adoptado.
Aun cuando se proceda al reconocimiento o a la promoción de la acción de filiación, los efectos
previstos en el art. 627 no resultarán afectados.
La adopción de integración se configura cuando se adopta al hijo del cónyuge o del conviviente y genera los
efectos previstos en la Sección 4ª de este Capítulo.
O sea, cuando el cónyuge o conviviente quiere adoptar el hijo que su esposa o conviviente concibió en una
unión convivencial o conyugal anterior.
Supuestos:
1. Adopción del hijo del viudo o del hijo del conviviente supérstite.
2. Adopción del hijo del divorciado o separado del conviviente por parte del nuevo conviviente o cónyuge
de su padre o madre.
Efectos:
1. Entre el adoptado y su progenitor de origen (art. 630): Siempre mantiene el vínculo filiatorio y todos
sus efectos entre el adoptado y su progenitor de origen, cónyuge o conviviente del adoptante. O sea,
que el adoptado no se desvincula de su progenitor ni de la familia de éste y además se integra con el
adoptante como un hijo más.
2. Entre el adoptado y adoptante (art. 631): La adopción de integración puede ser simple o plena según
el pretenso adoptado tenga doble o un solo vínculo filial de origen.
Cuando el pretenso adoptado tiene un sólo vínculo filial de origen la adopción será plena,
indicándose, asimismo, que las disposiciones relativas a la titularidad y ejercicio de la
responsabilidad parental (arts. 641 a 645) rigen entre progenitor de origen, adoptante y niño.
Significa, que el adoptante detentará los mismos derechos y obligaciones que el padre de origen; y en
consecuencia ambos ejercerán la responsabilidad parental de manera indistinta (art. 641), también ambos
deberán dar el consentimiento para los actos indicados por el art. 645 y podrán delegar su ejercicio en los
términos del art. 643.
Cuando el pretenso adoptante cuenta con ambos polos de la filiación determinados la adopción
podrá ser simple o plena a petición de parte o por decisión fundada del juez, de acuerdo a la
continuidad o no de lazo afectivo con el progenitor de origen, o su familia extensa.
Bajo la directiva del principio rector del interés superior del niño, el juez puede mantener subsistente el
vínculo jurídico con uno o varios parientes de la familia de origen en la adopción plena, y crear vínculo
jurídico con uno o varios parientes de la familia del adoptante en la adopción simple.
En caso de que la adopción sea otorgada con carácter simple regirán los efectos establecidos en el art. 627
para este tipo adoptivo. En consecuencia, al adoptante se le transfiere la titularidad y ejercicio de la
responsabilidad parental, la cual será compartida con el cónyuge o conviviente.
Reglas aplicables (art. 632): La adopción de integración se rige por las siguientes reglas:
a) Los progenitores de origen deben ser escuchados, excepto causas graves debidamente fundadas: Esta
regla es relativa porque sólo tendrá lugar cuando los padres biológicos no hayan perdido la
responsabilidad parental.
b) El adoptante no requiere estar previamente inscripto en el registro de adoptantes;
c) No se aplican las prohibiciones en materia de guarda de hecho: Esto es porque no se trata de
incorporar un menor abandonado a la familia, sino de integrar a uno que convive con el pretenso
adoptante desde hace años.
d) No se exige declaración judicial de la situación de adoptabilidad;
e) No se exige previa guarda con fines de adopción;
f) No rige el requisito relativo a que las necesidades afectivas y materiales no puedan ser proporcionadas
por su familia de origen de conformidad con lo previsto en el artículo 594.
Nulidades absolutas22 (art. 634): Adolece de nulidad absoluta la adopción obtenida en violación a las
disposiciones referidas a:
a) Edad del adoptado: En principio el adoptado debe ser menor de edad, como requisito para poder
otorgar la adopción (art. 597). Por lo tanto, bajo pena de nulidad, sólo podrán ser adoptada una
persona que no haya alcanzado los 18 años (art. 25). Excepcionalmente se admite la adopción de un
mayor edad cuando se trate del hijo del cónyuge o conviviente de la persona que pretende adoptar, o
hubiese habido posesión de estado de hijo mientras era menor de edad fehacientemente comprobada.
b) Diferencia de edad entre el adoptado y el adoptante.
c) La adopción que hubiere tenido como antecedente necesario un hecho ilícito incluido el abandono
supuesto o aparente del menor proveniente de la comisión de un delito del cual hubiera sido víctima
el menor o sus padres: Este supuesto hace referencia a los casos de adopciones ilegales de hijos de
desaparecidos, como a el secuestro y tráfico de niños; ilícitos de los cuales resultan victimas los niños y
sus padres.
d) Adopción simultánea por más de una persona excepto que sean cónyuges o convivientes: Porque
otorgar la adopción a dos personas que no son cónyuges ni están en una unión convivencial, resultaría
perjudicial para el niño.
e) Adopción de descendientes;
f) Adopción de hermanos y medios hermanos;
g) La declaración judicial de la situación de adoptabilidad;
h) La inscripción y aprobación del registro de adoptantes;
i) La falta de consentimiento del niño mayor de diez años, a petición exclusiva del adoptado.
Nulidad relativa23 (art. 635): Adolece de nulidad relativa la adopción obtenida en violación a las
disposiciones referidas a:
a) Edad mínima del adoptante: El art. 601 inc. a) establece la edad mínima del adoptante en 25 años,
pudiendo las partes, en caso que se otorgue la adopción por debajo de este límite, requerir la nulidad
de la adopción, salvo que el cónyuge o conviviente que adopta en forma conjunta cumpla con este
requisito. La edad exigida es al momento que es otorgada la guarda, dado el efecto retroactivo de la
sentencia de adopción a ese momento (art. 618).
22
La nulidad absoluta acaece cuando el acto se encuentra afectado en forma sustancial y permanente, por un defecto
esencial que lo invalida y que, debido a su gravedad, no puede ser subsanado. Así mismo, resultan ser
imprescriptibles.
Esta nulidad obedece a razones de orden público y afectan a un interés general.
23
los defectos o vicios que dan lugar a la sanción de nulidad relativa podría desaparecer o ser convalidados. Por ello,
sólo se establecen en interés de las partes intervinientes, es decir a requerimiento de la parte afectada.
b) Vicios del consentimiento: Error, dolo y violencia.
c) El derecho del niño, niña o adolescente a ser oído, a petición exclusiva del adoptado.
Resulta aplicable el plazo de prescripción de dos años dispuesta por el art. 2562 inc. “a” para todos los
supuestos de nulidad relativa.
Efectos: La nulidad priva a la adopción de sus efectos normales, siendo el principal la extinción del vínculo
filial adoptivo, así como también, desaparecen los efectos derivados como consecuencia necesaria de aquél
los derechos relativos a los derechos hereditarios de adoptante y adoptado, o al apellido que adquiere el
adoptado, y todos aquellos que hubieren sido derivados de la adopción como si ésta nunca hubiese sido
otorgada.
Inscripción (art. 637): Deben inscribirse en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas, las
adopciones, su revocación, las conversiones del régimen adoptivo que se decrete y su nulidad.
Legitimación para actuar: El proceso de revocación de la adopción debe ser planteado personalmente
por las partes -sólo están legitimados para accionar el adoptante o el adoptado- ya que es de
inherencia personal.
No obstante este principio, si alguna de las partes falleciera después de entablada la demanda
unilateral de revocación, el proceso continúa con los sucesores del difunto porque debe ser protegido
24
Causales de indignidad:
1. Haber cometido un Delito doloso: contra la persona, el honor, la integridad sexual, la libertad o la propiedad del
hijo adoptivo o del adoptante según quien la solicite, o contra sus descendientes, ascendientes, cónyuge,
conviviente o hermanos, en carácter de autores, cómplices o partícipes.
2. Maltrato grave: este supuesto tiene lugar cuando el adoptado ha maltratado gravemente al adoptante u
ofendido gravemente su memoria o viceversa;
3. Acusación criminal contra el adoptante o el adoptado: podrá solicitarse la revocación de la adopción simple
cuando quien la solicitara fuera denunciado por su progenitor adoptante o por su hijo adoptivo por un delito
penado con prisión o reclusión, salvo que la víctima del delito sea el acusador, su cónyuge o conviviente, su
descendiente, ascendiente o hermano, o haya obrado en cumplimiento de un deber legal.
4. Abandono del adoptado o del adoptante que no puede valerse por sí mismo y falta de prestación alimentaria
debida: en este caso podrá solicitarse la revocación cuando el adoptado que se encuentre en una situación de
capacidad restringida o de incapacidad no haya sido recogido en establecimiento adecuado por el adoptante o no
le haya suministrado los alimentos debidos y viceversa.
5. El padre extramatrimonial que no haya reconocido voluntariamente al causante durante su menor edad:
difícilmente se constituya en una causal de la revocación simple dado que si se negó a reconocerlo, resulta poco
creíble que sin hacerlo lo adopte por adopción simple.
6. Atentar contra la voluntad de testar: si el adoptante se viera forzado por el adoptado o viceversa, mediante
maniobras impropias a testar, no testar o modificar sus disposiciones; o alguno de ellos advirtiera que el otro
miembro de la relación le ha sustraído, falsificado, alterado, ocultado o sustituido el testamento podrán requerir
la revocación de la adopción.
7. Los que hayan incurrido en las demás causales de ingratitud que permiten revocar las donaciones.
En todos los supuestos enunciados, basta la prueba de que al indigno le es imputable el hecho lesivo, sin necesidad de
condena penal.
el interés del adoptado actor de no llevar el apellido del adoptante difunto o de los hijos del adoptado
actor fallecido, en su caso, de no usar el mentado apellido, o del adoptante actor de excluir de su
sucesión a los descendientes del adoptado demandado.
Si el que accionara fuera un menor de edad deberá nombrársele un tutor ad litem para que lo
represente en el proceso, ya que el padre adoptivo es quien ejerce el derecho de representación del
menor adoptado por adopción simple.