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Abertura y obturación en fotografía

El documento explica el funcionamiento del diafragma y el obturador en cámaras fotográficas, destacando cómo estos elementos afectan la exposición de la imagen. Se detalla la relación entre los números f, tiempos de exposición y sensibilidad ISO, así como su impacto en la calidad de la fotografía. Además, se menciona la importancia de ajustar estos parámetros para lograr una exposición correcta y evitar problemas como la trepidación.

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Abertura y obturación en fotografía

El documento explica el funcionamiento del diafragma y el obturador en cámaras fotográficas, destacando cómo estos elementos afectan la exposición de la imagen. Se detalla la relación entre los números f, tiempos de exposición y sensibilidad ISO, así como su impacto en la calidad de la fotografía. Además, se menciona la importancia de ajustar estos parámetros para lograr una exposición correcta y evitar problemas como la trepidación.

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Apunte N° 3 Curso Inicial Ampliado 2023

La abertura de diafragma

El diafragma es una pieza alojada dentro del objetivo que permite ajustar la cantidad
de luz que llega al sensor de la cámara. Funciona como la pupila del ojo humano,
abriéndose o cerrándose para permitir que entre más o menos luz, según sea
necesario.

La abertura del diafragma es determinada por números f. El cambio de un valor al


siguiente se denomina paso. La escala de números f típica es la que puede verse en el
gráfico que aparece debajo de este párrafo, aunque no muestra todas las
posibilidades, ya que los diferentes pasos dependen del diseño del objetivo, y además
existen, en las cámaras modernas, aberturas intermedias separadas por tercios de
paso, y por medios pasos en equipos un poco más antiguos.

La relación entre los números f funciona de esta manera en toda la escala: por cada
paso (valores resaltados en negrita más abajo) la luminosidad se duplica o se divide
por dos. Así, f11 deja pasar el doble de luz que f16 y la mitad que f8. Esta ecuación se
repite en toda la escala. Otro ejemplo usando pasos intermedios: f7.1 deja pasar la
mitad de luz que f5 y el doble f10.

Escala de aberturas de diafragma por tercios de paso:


F2 – f2.2 – f2.5 - f2.8 – f3.2 – f3.5 – f4 – f4.5 – f5 – f5.6 – f6.3 – f7.1 – f8 – f9 –
f10 – f11 – f13 – f14 – f16 – f18 – f20 – f22 – f25 – f29 – f32

Es fácil confundirse con los números y el tamaño de la abertura de diafragma. La


manera más sencilla de recordarlo es la siguiente: el número f menor corresponde a
la mayor abertura (deja pasar más luz) y el número f más alto es la abertura más
pequeña (deja pasar menos luz).

Las aberturas más grande y más pequeña suelen no ser las mismas en todos los
objetivos (recordar que el diafragma está dentro de la lente y no en el cuerpo de la
cámara), pero lo usual es que todas las lentes compartan un tramo de los valores
medios de la escala.

Cada objetivo o lente tiene una abertura de diafragma máxima que define su
luminosidad. Si son objetivos con distancia focal fija la abertura máxima es fija
(ejemplo: 1:1.8). En los zoom la abertura máxima puede cambiar según varía la
distancia focal (ejemplo 1:3.5–5.6) o puede ser fija (en objetivos profesionales). La
abertura de diafragma máxima viene indicada en el aro frontal de la lente o en alguna
parte del cuerpo del mismo. Este tema lo desarrollaremos con mayor
profundidad cuando veamos el tema “Objetivos”.

Tiempo de exposición (obturación)

El obturador es una cortina metálica que se abre y cierra al disparar la cámara. Esta
pieza cumple la función de determinar el tiempo que la luz alcanza el sensor (tiempo
de exposición).

Existen dos tipos de obturadores: central y de plano focal. El primero se encuentra en


la lente de la cámara. Se trata de laminillas metálicas que se abren y cierran de modo
concéntrico. Este tipo de obturador es el que llevan las cámaras compactas y
compactas avanzadas; en resumen, todas las cámaras que no admiten el cambio de
objetivos o lentes llevan este tipo de obturador.

El obturador de plano focal está colocado en el cuerpo de la cámara, exactamente por


delante del sitio donde se encuentra la película o el sensor. Allí, en la película o en el
sensor, se encuentra el plano donde la lente enfoca las escenas, por esa razón se
denomina obturador de plano focal. Se trata de cortinas metálicas que se abren y
cierran de manera vertical u horizontal, según el modelo y antigüedad de la cámara.
Este tipo de obturadores están incorporados en todas las cámaras reflex y sin espejo.

Obturador central Obturador de plano focal o cortinas

El obturador es un mecanismo de relojería muy preciso y por lo tanto una pieza


delicada de la cámara, por ello hay que evitar tocarlo o golpearlo ya que esto podría
provocar su rotura o un funcionamiento defectuoso. Este consejo está destinado
fundamentalmente a los usuarios de cámaras reflex de película. En las cámaras reflex
digitales es más complejo poder acceder a esta pieza y en las compactas no hay
manera de manipularlo sin desarmar parte del equipo.

Dependiendo de la cámara, los tiempos de exposición van desde varios segundos


(para fotografías en condiciones de luz débil) a milésimas de segundo (para
fotografías de acción o con buena luz).

Escala de tiempos de exposición por tercios de paso:


30“ - 25“ - 20“ - 15“ - 13“ - 10“ - 8“ - 6“ - 5“ - 4“ - 3.2” – 2.5” - 2“ - 1.6” – 1.3” -
1“ - 0.8” (1/1.3) - 0.6” (1/1.6) – 0.5” (1/2) – 0.4” (1/2.5) – 0.3” (1/3.2) - 1/4 -
1/5 - 1/6 - 1/8 - 1/10 - 1/13 - 1/15 - 1/20 - 1/25 - 1/30 - 1/40 - 1/50 - 1/60 -
1/80 - 1/100 - 1/125 - 1/160 - 1/200 - 1/250 - 1/320 - 1/400 - 1/500 - 1/640 -
1/800 - 1/1000 - 1/1250 - 1/1600 - 1/2000 - 1/2500 - 1/3200 - 1/4000

En la mayoría de las cámaras los tiempos de exposición se presentan por tercio de


paso y en algunos equipos más antiguos por medio paso o un paso completo.
Además, no todas las cámaras ofrecen la totalidad de los tiempos de exposición
referidos más arriba. Hay equipos que pueden alcanzar tiempos de hasta 60 segundos
y en otros no se supera 1 segundo. Por el lado de los tiempos más cortos sucede lo
mismo, algunas cámaras dan tiempos de hasta 1/1000 y otras alcanzan 1/8000.

La relación entre los tiempos de exposición funciona de esta manera en toda la


escala: por cada paso completo (valores resaltados en negrita en la escala) la
luminosidad se duplica o se divide por dos. Así, 1/125 deja pasar el doble de luz que
1/250 y la mitad que 1/60. O usando pasos intermedios, 1/320 deja pasar el doble de
luz que 1/640 y la mitad que 1/160. En resumen, cuanto más largo sea el tiempo de
exposición llegará más luz al sensor y viceversa.

Modo bulbo

En las cámaras réflex y sin espejo, teniendo seleccionado el modo Manual (M), luego
de alcanzar el tiempo de obturación más largo se llega a la opción Bulb, o Bulbo, o
simplemente B. Algunos equipos cuentan con una B en el dial de modos. En esas
cámaras la función Bulbo se selecciona girando el dial hasta ese punto, es decir que
no se llega desde la función de modo Manual.

Bulbo (B) no es un tiempo de obturación sino un modo a través del cual podemos
dejar el obturador abierto todo el tiempo que deseemos en tanto mantengamos
presionado el botón de disparo. Se lo usa para exposiciones más prolongadas que el
tiempo de exposición más largo que ofrece la cámara. Si bien, como decía antes, el
obturador permanece abierto mientras no soltemos el botón de disparo, en la práctica
las fotografías capturadas en modo Bulb se hacen utilizando un control remoto por
cable o inalámbrico. Este accesorio evita la incomodidad de tener que mantener el
dedo sobre el botón de disparo durante los largos períodos de tiempo que
normalmente duran las capturas en este modo. Y fundamentalmente sirve para evitar
la trepidación (movimiento) que se produciría al tocar el equipo mientras se hace una
foto de larga exposición.

Control remoto por cable Control remoto inalámbrico


Control remoto inalámbrico para múltiples cámaras digitales

En modo Bulbo (B) se pueden hacer fotografías tan largas como uno desee. Al ajustar
esta función el fotómetro deja de funcionar, de manera que el cálculo de la exposición
se realiza mediante el método prueba y error. Aunque existen otras formas más
complejas que suponen la realización de ciertos cálculos.

Las fotografías que aparecen debajo de estas líneas fueron capturadas en modo Bulbo
usando la luna como fuente de luz. Todas están hechas con tiempos de exposición de
entre 5 y 10 minutos, por esa razón parecen tomadas con luz diurna. En las estrellas,
que aparecen como trazos, se puede apreciar la rotación terrestre y por tanto la larga
duración de la captura.
Trepidación y movimiento

La trepidación es el efecto que se produce cuando una imagen queda movida como
consecuencia de utilizar un tiempo de exposición prolongado cuando tomamos la
fotografía sosteniendo la cámara con nuestras manos.

Aspectos que influyen en la trepidación o el movimiento de los objetos:

 El movimiento de la cámara al hacer la foto. Cuanto más quieta esté la cámara en


el momento del disparo más fácil será obtener una imagen nítida. No es lo mismo
hacer una foto con un trípode apoyado en el suelo que desde un coche en
movimiento. Tampoco es igual tomar la imagen con la cámara en las manos
empleando un tiempo de exposición 1/125 que usando 1/2.

 El movimiento de los objetos. Debemos evaluar que los objetos que fotografiamos
se mueven y lo hacen a velocidades distintas. No se mueve igual de rápido un
coche de carrera que una persona en bicicleta.

 La cantidad de luz ambiental. Cuanto mayor sea la cantidad de luz más fácil nos
resultará utilizar un tiempo de exposición breve y, en consecuencia, evitar una foto
movida, y viceversa.

Sensibilidad ISO

Los sensores de las cámaras pueden trabajar con diferentes sensibilidades a la luz. A
mayor sensibilidad más rápidamente capturan la luz.

La sensibilidad se mide según el estándar ISO: cuanto más alto es el número ISO
mayor es la sensibilidad.

Escala de sensibilidad ISO por tercios de paso:


100 – 125 – 160 – 200 – 250 – 320 – 400 – 500 – 640 – 800 – 1000 – 1250 –
1600 – 2000 – 2500 – 3200 – 4000 – 5000 – 6400 – 8000 – 10000 – 12800 –
16000 – 20000 – 25600

La relación entre las diferentes sensibilidades ISO funciona de esta manera en toda la
escala: por cada paso completo (valores resaltados en negrita en la escala) la
velocidad de respuesta a la luz del sensor se duplica o se divide por dos. Así, 200 es el
doble de sensibilidad que 100 y la mitad que 400. O usando pasos intermedios, 1250
es el doble de sensibilidad que 640 y la mitad que 2500.

Aumentar la sensibilidad o velocidad de respuesta a la luz de nuestra cámara se


“paga” con un incremento de ruido digital, que se advierte en la imagen como una
pérdida de definición o granulosidad. El ruido puede ser monocromático (de
luminancia) o de color (cromático), pudiendo aparecer uno de los dos o ambos. El
ruido se aprecia especialmente en las zonas más oscuras de la escena y en los tonos
uniformes.
En las fotos que aparecen debajo de este párrafo podemos ver cómo afecta la
sensibilidad del sensor al nivel de ruido. Conforme incrementamos la sensibilidad ISO
el ruido se hace más visible, quitando definición a la imagen.

Otro ejemplo

A la izquierda una imagen capturada con ISO 200 – A la derecha el recorte de una
parte de la foto. No se aprecia ruido
A la izquierda una imagen capturada con ISO 6400 – A la derecha el recorte de una
parte de la foto. Se observa un nivel elevado de ruido

En resumen, a menor sensibilidad mayor calidad de imagen y viceversa.

El incremento de la sensibilidad en la película fotográfica también produce pérdida de


calidad. En este caso el fenómeno se denomina grano.

Elección de la sensibilidad

Entonces, ¿cuál es la sensibilidad que debo elegir al hacer una foto? Eso dependerá de
la intensidad de la luz que ilumina la escena, del tipo de motivo fotografiado (estático
o móvil), del modo en que sujetamos la cámara (con las manos o sobre un trípode) y
del tipo de cámara (las reflex presentan ruido en sensibilidades más altas que las
compactas y compactas avanzadas).

Siempre que sea posible, es conveniente elegir una sensibilidad baja para obtener
mayor calidad de imagen. No obstante, la prioridad siempre debería ser tomar la
fotografía, independientemente del ruido. Además, existen programas informáticos
que ayudan a reducir el ruido digital.

Como guía muy básica: Para fotografías al aire libre con bastante luz o para sujetos
estáticos, se puede utilizar una sensibilidad ISO 100 o 200. Éstas proporcionan la
máxima definición. También se recomienda ISO 100 o 200 para fotografías nocturnas
con tiempos de exposición largos. Para condiciones de luz débil, por ejemplo el
interior de una casa, se recomienda utilizar al menos una sensibilidad ISO 400.
También son recomendables las sensibilidades algo elevadas para congelar el
movimiento de sujetos que se mueven rápido bajo iluminación poco intensa.

(sigue en la próxima página)


El ajuste de la exposición

1. Encuadramos la escena que vamos a fotografiar (exactamente lo que queremos


que salga en la fotografía).
2. Medimos la luz reflejada por el motivo a través del fotómetro o exposímetro TTL
(a través de la lente) incorporado. En gran parte de las cámaras el fotómetro se
activa presionando el botón de disparo hasta la mitad y en otras simplemente
apuntando la lente al motivo ya estamos midiendo la luz. Sus lecturas se
muestran en una regla que indica los valores de exposición (EV): -2, -1, 0, +1
+2. La exposición correcta se obtiene cuando la aguja señala al 0.

3. De acuerdo con la ubicación de la aguja en la mencionada regla ajustamos la


cantidad de luz que dejamos pasar abriendo o cerrando el diafragma,
modificando la cantidad de tiempo que la luz va a llegar al sensor (tiempo de
exposición o de obturación) y/o cambiando la sensibilidad ISO con el fin de
modificar la velocidad de respuesta del sensor a la luz.

Si la cámara capta la luz de la escena de manera igual o muy similar a cómo la veían
nuestros ojos diremos que la toma está correctamente expuesta. En caso de haber
captado menos luz que la que tenía la escena real diremos que la imagen está
subexpuesta (oscura). En el caso contrario, la foto estará sobreexpuesta (clara).

Imagen subexpuesta
Imagen sobreexpuesta

Imagen correctamente expuesta

La exposición es, entonces, una combinación de abertura de diafragma, tiempo de


exposición y sensibilidad ISO que se obtiene luego de medir la luz reflejada por la
escena con el exposímetro o fotómetro incorporado a la cámara.

Luego de ajustar la exposición correcta podemos realizar modificaciones en alguno de


los tres valores (diafragma, tiempo de exposición, ISO), en dos de ellos, o incluso en
los tres. Pero hay que tener en cuenta que si, por ejemplo, abrimos el diafragma, para
mantener la exposición correcta tendremos que reducir el tiempo de exposición o
bajar la sensibilidad en la misma proporción o cantidad de pasos. Lo mismo ocurre si
cambiamos el tiempo de exposición o la sensibilidad ISO.

Ejemplos:
Si luego de ajustar la exposición correcta colocamos un tiempo de exposición más
largo, habrá que reducir la abertura de diafragma o la sensibilidad para mantener la
exposición correcta. Es decir, al aumentar el tiempo de exposición el sensor recibirá
luz por un período más prolongado, entonces tendremos que dejar pasar menos luz
por la abertura de diafragma o bien bajar la sensibilidad.

Si luego de ajustar la exposición correcta aumentamos la sensibilidad ISO, tendremos


que cerrar la abertura de diafragma o ajustar un tiempo de obturación más breve. En
resumen, si el sensor es capaz de captar más luz porque es más sensible, tendremos
que dejar pasar menos luz o dejar que ésta llegue durante menos tiempo.

Comprender la relación existente entre abertura de diafragma, tiempo de


exposición y sensibilidad ISO es muy importante para poder realizar los
ajustes correctos cuando veamos la forma en que el diafragma y el obturador
afectan la estética de una imagen.

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