2 ¿POR QUÉ PROHIBEN LOS CATOLICOS LA
LECTURA DE LA BIBLIA? ¿NO ES UN LIBRO
INSPIRADO POR DIOS?
Ante todo: La Iglesia Católica no prohíbe la lectura de la Biblia. Eso si es una
calumnia. Pero sigamos: Si, señor; la Biblia es un libro inspirado por Dios. ¿Y qué
sacamos de ahí? ¿Qué sean infalibles también todos lo que la leen? Es un absurdo
el pretenderlo. Se puede leer sin comprenderla; puede darse un sentido falso a sus
palabras; como ya lo había experimentado San Pedro, que decía:
“Los ignorantes y superficiales las deforman ( las Cartas de San Pablo) como
lo hacen también con el resto de la Escritura ( 2,P. 3,169)
Además de esto, para tener certeza de no equivocarse es necesario tenerla también
de que no haya sido cambiado el texto. Ahora bien: las ediciones que a través de los
siglos han hecho los protestantes no son todas iguales... En algunas faltan del
Antiguo Testamento hasta siete libros enteros y varios capítulos de otros. En otros
se han emitido hasta ocho libros del nuevo testamento, presentándonos también
una multitud de versículos alterados o mal traducidos.
Piense usted un momento: la traducción de Lutero, según Zuinglio, altera y
corrompe la palabra divina, la que este hace merece los mismos reproches de los
luteranos. Hace otra Calvino y Dumuolin, partidario suyo, encuentran en ella el
texto alterado y pasajes añadidos.. Oecolampadio y los doctores de Basilea hacen
por otra su parte que encuentran impía en muchos puntos. Teodoro de Beza y la que
éste presenta merece el mismo calificativo de sus rivales. Los pastores de Ginebra
las rechazan todas y emprenden una nueva traducción, de la que Jacobo I declara
en la Asamblea Religiosa de Hamptoncourt que era ¡la peor de todas!.
A la traducción de Lutero, Emser, católico le encuentra 1.400 inexactitudes y el
protestante Bunsen 3.000.
¿Hay mayor disparate que poner en manos del pueblo sencillo un libro, que puede
estar falseado, con el nombre pomposo y sagrado de Biblia?
Por eso los católicos no aceptan esas Biblias que pueden ser un engaño. Acatan y
leen la Biblia, cuando está aprobada por la Iglesia; porque entonces están seguros
de que es “ La Palabra de Dios” y no es una posible impostura de los hombres.