Espacios Afines en Geometría III
Espacios Afines en Geometría III
Francisco J. López
Departamento de Geometrı́a y Topologı́a
Universidad de Granada
fjlopez@ugr.es
1. INTRODUCCIÓN
Pensemos en un plano de naturaleza fı́sica tal y como lo entendı́an los antiguos
griegos. Para poder modelarlo y hacer geometrı́a sobre él, Euclides (ca. 325 a. C.-ca.
265 a. C.) en Los Elementos distinguı́a entre Axiomas (verdades absolutas universales)
y Postulados (enunciados que, no necesitando demostración, se admitı́an como verdades
para el desarrollo de una ciencia en particular).
Figura 1: Euclides
Los axiomas eran comunes a todas las ciencias, entre los mismos encontramos enun-
ciados como ”Cosas iguales a una misma cosa son iguales entre sı́”, ”Si se añaden
1
iguales a iguales, los todos son iguales”, ”Si se sustraen iguales a iguales, los restos
son iguales”, ”Las cosas que coinciden una con otra son iguales entre sı́”, ”El todo es
mayor que la parte”.
Los postulados sin embargo variaban con cada ciencia. Los de la Geometrı́a, la
ciencia por excelencia en la cosmovisión helénica, eran los siguientes:
(I) Una lı́nea recta puede ser dibujada uniendo dos puntos cualesquiera.
(II) Un segmento de lı́nea recta se puede extender indefinidamente en una lı́nea recta.
(III) Dado un segmento de lı́nea recta, puede dibujarse un cı́rculo con cualquier centro
y distancia.
(IV) Todos los ángulos rectos son iguales entre sı́.
(V) Postulado de las paralelas. Si una lı́nea recta corta a otras dos, de tal manera
que la suma de los dos ángulos interiores del mismo lado sea menor que dos
rectos, las otras dos rectas se cortan, al prolongarlas, por el lado en el que están
los ángulos menores que dos rectos.
2
Un ángulo plano es la inclinación mutua de dos lı́neas que se encuentran una a
otra en un plano y no están en lı́nea recta.
Cuando las lı́neas que comprenden el ángulo son rectas, el ángulo se llama rec-
tilı́neo.
Cuando una recta levantada sobre otra recta forma ángulos adyacentes iguales
entre sı́, cada uno de los ángulos iguales es recto y la levantada se llama perpen-
dicular a aquella sobre la que está.
Un cı́rculo es una figura plana comprendida por una lı́nea tal que todas las rectas
caen sobre ella desde un punto de los que están dentro de la figura son iguales
entre sı́. El punto se llama el ((centro)) del cı́rculo.
Un diámetro del cı́rculo es una recta cualquiera trazada a través del centro y
limitado en ambos sentidos por la circunferencia del cı́rculo, recta que también
divide el cı́rculo en dos partes iguales.
Figuras rectilı́neas son las comprendidas por rectas, triláteras las comprendidas
por 3, cuadriláteras las comprendidas por 4, multiláteras las comprendidas por
más de 4 rectas.
Entre las figuras triláteras, el triángulo equilátero es la que tiene los tres lados
iguales, triángulo isósceles la que tiene dos lados iguales, y el triángulo escaleno
la que tiene los tres lados desiguales.
Entre las figuras triláteras, triángulo rectángulo es la que tiene un ángulo recto,
obtusángulo la que tiene un ángulo obtuso, acutángulo la que tiene los tres ángulos
agudos.
Son rectas paralelas las que estando en el mismo plano y siendo prolongado in-
definidamente en ambos sentidos, no se encuentran una a otra en ninguno de
ellos.
3
medida en que la ciencia que se desarrollaba a partir de ellos se ajustaba a la percepción
de nuestro universo fı́sico.
La geometrı́a moderna sin embargo es de naturaleza analı́tica como consecuencia
de los trabajos de Fermat y Descartes, y el manejo del lenguaje de las aplicaciones.
Esencialmente, nosotros entendemos los puntos del plano como pares de números (sus
coordenadas cartesianas en unos ejes) que son susceptibles de ser sometidos a opera-
ciones, lo que permite sustituir todo el aparato lógico de Euclides por el análisis y el
álgebra. Ası́, las rectas, planos, etc se identifican con el conjunto de soluciones de los
sistemas de ecuaciones lineales, mientras que por ejemplo las cónicas (y en general las
hipercuádricas) se corresponden con los ceros de ecuaciones cuadráticas. De esta forma,
cálculos aritméticos sencillos en los que aparecen involucradas ecuaciones de diversa
naturaleza (lineal, cuadrática,...) sustituyen mágicamente a teoremas complejos de la
geometrı́a sintética clásica. Una de las claves para construir este aparato matemático
será aprovechar el álgebra lineal, asignando a cada pareja de puntos p, q de nuestro plano
euclidiano clásico A un vector → −
pq con origen p y extremo q. Para que estos vectores no
estén fijos o rı́gidamente anclados en su origen y extremo, se identifican aquellos vecto-
−→
res fijos →
−pq y p0 q 0 que, teniendo la misma longitud, estén contenidos en rectas paralelas
y apunten en el mismo sentido sobre éstas (vectores equipolentes).
V = {[→
−
pq] : p, q ∈ A}
tiene de forma natural estructura de espacio vectorial y es conocido como espacio de los
vectores libres del plano. Observemos que de esta forma hemos definido una aplicación
−
→
: A × A → V, (p, q) 7→ [→
−
pq]
∀ p ∈ A, ∀ v ∈ V , ∃! q ∈ A : [→
−
pq] = v.
Esta construcción por supuesto se puede generalizar a espacios euclı́deos de dimensión
arbitraria, y sirve de inspiración para la noción moderna de espacio afı́n que trataremos
en la siguiente sección.
2. EL ESPACIO AFÍN
La definición formal es la siguiente
4
Definición 2.1 Un espacio afı́n es una tripleta (A, V, −
→
) donde
V ≡ (V, +, ·R) es un espacio vectorial real (aunque podrı́a serlo sobre cualquier
otro cuerpo, como C).
−
→
: A × A → V , (p, q) 7→ →
−
pq, es una aplicación satisfaciendo
A1 : →
−
pq + →
−
qr = →
−
pr (Igualdad Triangular o Regla de Chasles).
A2 : ∀ p ∈ A, ∀ v ∈ V , ∃! q ∈ A : →
−
pq = v.
(a) Vector →
−
pq. (b) Axioma 1.
(q − p) + (r − q) = r − p.
(i) Si →
−
pq = →
−
pr entonces q = r, ∀p, q, r ∈ A.
Trivial de A2.
(ii) →
−
pp = ~0, ∀p ∈ A.
En efecto, de A1 se tiene que →
−
pp + →
−
pp = →
−
pp, de donde →
−
pp = ~0.
(iii) Si →
−
pq = ~0 entonces p = q.
Trivial de (ii) y A2.
(iv) →
−
pq = −→
−
qp, ∀p, q ∈ A.
En efecto, de A1 y (ii) se tiene que →
−
pq + →
−
qp = →
−
pp = ~0, de donde →
−
pq = −→
−
qp.
5
Figura 5: Regla del paralelogramo
→
−
Definición 2.4 Fijado p ∈ A, denotaremos por Fp : A → A a la aplicación dada por
Fp (q) = →
−
pq.
Si escribimos
Gp : A → A, Gp (v) = p + v,
es claro que Gp = Fp−1 (ver Definición 2.4), y por tanto Gp es biyectiva.
Propiedades 2.6 Como consecuencia de Definición 2.5, los siguientes enunciados son
ciertos:
(i) p + ~0 = p, ∀p ∈ A.
Trivial de Propiedades 2.3-(ii).
→
−
(ii) p + (u + v) = (p + u) + v, ∀p ∈ A, ∀u, v ∈ A .
Por definición, el punto q = p + (u + v) está determinado unı́vocamente por la
identidad →
−
pq = u + v. Por otra parte, un cálculo directo dice
−−−−−−−−−−→ −−−−−→ −−−−−−−−−−−−−→
p (p + u) + v = p (p + u) + (p + u) (p + u) + v = u + v = →
−
pq,
de donde q = (p + u) + v.
6
→
− −−−−−−−−−−→
(iii) ∀p ∈ A, ∀u, v ∈ A , se tiene que (p + u) (p + v) = v − u.
Usando el axioma A1 y Propiedades 2.3-(iv)
−−−−−−−−−−→ −−−−−→ −−−−−→ −−−−−→ −−−−−→
(p + u) (p + v) = (p + u) p + p (p + v) = −p (p + u) + p (p + v) = −u + v.
Por último, comentaremos la conexión natural entre la geometrı́a afı́n y lineal. Ob-
servemos que en un espacio vectorial se puede introducir una estructura afı́n de forma
natural o canónica.
7
Definición 2.10 Se dice que un subconjunto no vacı́o S de un espacio afı́n A es un
→
−
subespacio afı́n si existen un punto p ∈ A y un subespacio vectorial U ⊆ A tales que
S = p + U := {p + u : u ∈ U }.
→
−
En otras palabras, si S = Gp (U ) para algún punto p ∈ A y subespacio U ⊆ A .
(i) U = {→
−
pq : q ∈ S}.
(ii) U = {→
−
qr : q, r ∈ S}.
q + U = {(p + v) + u : u ∈ U } = {p + (v + u) : u ∈ U } = {p + u : u ∈ U } = S,
~ := U es la
Definición 2.12 Dado un subespacio afı́n S = p + U de A, diremos que S
~
variedad de dirección de S y escribiremos dim S = dim S.
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Figura 6: Subespacios afines
esto es
1 + µ −1 + 2λ
T = : λ, µ ∈ R ,
−1 + 2λ −λ
es el plano afı́n que pasa por
1 −1 →
− 0 2 1 0
p= con dirección T = L , .
−1 0 2 −1 0 0
Proposición 2.14 Dados dos puntos distintos p, q ∈ A, existe una única recta afı́n R
que pasa por p y q (esto es, contiene a los puntos p y q).
Demostración : Como →
− 6 ~0 ya que p 6= q, el subespacio afı́n
pq =
R := p + L({→
−
pq}) = {p + λ→
−
pq : λ ∈ R}
9
2.1.1. Operaciones con subespacios afines
Como ocurrı́a en Álgebra Lineal con los subespacios vectoriales, existen dos opera-
ciones básicas con subespacios afines: la intersección y la suma. Vamos a describirlas
con detalle a continuación.
De forma genérica, la intersección de subespacios afı́nes es un subespacio afı́n (salvo
que sea vacı́a). Los detalles están contenidos en la siguiente proposición.
Proposición 2.15TSea {Si }i∈I una familia de subespacios afı́nes de un espacio afı́n
A. Entonces S = i∈I Si es o bien vacı́o o bien un subespacio afı́n con variedad de
→
− T → −
dirección S = i∈I S i .
T
Demostración :Supongamos que S = i∈I Si 6= ∅ y tomemos p ∈ S. Como p ∈ Si para
→
−
todo i ∈ I podemos escribir Si = p + S i , para todo i ∈ I. Por tanto
\ \ →
− \→ −
S= Si = (p + S i ) = p + S i,
i∈I i∈I i∈I
10
Notación 2.17 Recordemos que si V es un espacio vectorial y X ⊆ V es un subcojunto
arbitrario, L(X) denota el menor subespacio vectorial de V que contiene a X. Los
vectores de L(X) son las combinaciones lineales (de longitud finita) de vectores en X,
esto es,
Xk
L(X) = { λj xj : x1 , . . . , xk ∈ X, λ1 , . . . , λk ∈ R, k ∈ N}.
j=1
Proposición 2.18 Sea {Si : i ∈ I} una familia de subespacios afines de un espacio afı́n
A, escribamos Si = pi + S ~i para todo i ∈ I, y tomemos p ∈ W Si un punto arbitrario
i∈I
(se suele elegir p = pi para algún i ∈ I). Entonces
Si = p + L({− p− →
_ X
i pj : i, j ∈ I}) +
~i
S
i∈I i∈I
En particular
−−−→
Si = L {−
p−→
_ X
i pj : i, j ∈ I} +
~i .
S
i∈I i∈I
T P ~
W
Como consecuencia, cuando i∈I Si 6= ∅ entonces i∈I Si = p + i∈I Si para todo
W −−−−→ P ~
W
p ∈ i∈I Si (se suele elegir p = pi para algún i ∈ I) y i∈I Si = i∈I Si .
Demostración : Consideremos
T~ = L({−
p−→ ~i ⊆ →
−
X
i pj : i, j ∈ I}) + S A
i∈I
pj + T~ = (pi + −
p−→ ~ ~
i p j ) + T = pi + T para todo i, j ∈ I.
~i ⊆ pi + T~ = T
S i = pi + S
S
para todo i ∈ I, esto es, i∈I Si ⊆ T de donde
_
Si ⊆ T
i∈I
11
W
por definición de i∈I Si . Para la otra inclusión comprobemos primero que
−−−→
_
T~ ⊆ Si .
i∈I
W −−−−→
~i ⊆ W
En efecto, como Si ⊆ i∈I Si entonces S i∈I Si para todo i ∈ I, de donde
X −−−→
_
~i ⊆
S Si .
i∈I i∈I
S W
Como para cualesquiera i1 , i2 ∈ I se tiene que pi1 , pi2 ∈ i∈I Si ⊆ i∈I Si , y por tanto
−−−−→
que −
p−−
p→ ∈
W
i1 i 2 S , inferimos que
i∈I i
−−−→
L({−
p−→
_
i pj : i, j ∈ I}) ⊆ Si .
i∈I
−−−−→
En conclusión T~ = L({−
p−→ P ~ W
i pj : i, j ∈ I}) + i∈I Si ⊆ Wi∈I Si como
habı́amos afirmado.
Pero para todo i ∈ I tenemos que pi ∈ T ∩ Si ⊆ T ∩ S
i∈I i , de donde
−−−→ _
_
T = pi + T~ ⊆ pi + Si = Si
i∈I i∈I
concluyendo la demostración. T
Para el comentario final del caso particular i∈I Si 6= ∅, elijamos un punto q ∈
T ~
i∈I Si y escribamos Si = q + Si (pi = q) para todo i ∈ I. Lo ya demostrado nos dirı́a
que
−−−→
S = T~ = L({− p−→
_ X X
i p : i, j ∈ I}) +
i j
~ =
S ~,
S i i
i∈I i∈I i∈I
ya que −
p−→ p = →
−
qq = ~0 para todo i, j ∈ I. De aquı́ que
W
S = p +
P ~
W i j i∈I i i∈I Si para todo
p ∈ i∈I Si , concluyendo la demostración.
(i) S1 ∨ S2 = p + L({− p− → ~ ~
1 p2 }) + S1 + S2 para todo p ∈ S1 ∨ S2 (luego para todo
p ∈ S1 ∪ S2 ; se suele elegir p = p1 o p = p2 ). En particular
−−−−→
S1 ∨ S2 = L({− p−→ ~ ~
1 p2 }) + S1 + S2 .
12
(iii) Fórmulas de dimensiones:
y por tanto
~1 ∩ S
dim(S1 ∨ S2 ) = 1 + dim S1 + dim S2 − dim(S ~2 ).
Démonos cuenta que en este caso S1 ∩ S2 no es un subespacio afı́n al ser vacı́o (carece
de sentido hablar por tanto de su dimensión), por eso en su lugar aparece el número
dim(S~1 ∩ S
~2 ).
~ + T~ = S
Equivalentemente, S y T se cruzan si S y T no son secantes y S ~ ⊕ T~ ;
ver Corolario 2.20.
13
Es claro que si dos subespacios S, T ⊆ A se cruzan entonces no son secantes y no hay
~ * T~ y T~ * S).
ninguna relación de paralelismo entre ambos (S ~
Por ejemplo, en R3 se tiene que:
S = (1, 1, 1) + L({(1, 0, 0), (0, 0, 1)}) y T = (0, 1, −2) + L({(1, 0, 0), (−1, 0, 1)})
son planos paralelos.
S = (1, 1, 1) + L({(1, 0, 0)}) y T = (1, 0, 1) + L({(0, −1, 0)}) son rectas secantes:
S ∩ T = {(1, 1, 1)}.
(ii) Si S k T entonces S = T o S ∩ T = ∅.
dimh{p0 , p1 , . . . , pk }i = k.
14
Definición 2.24 Dado un espacio afı́n A con dim A = n ∈ N, un sistema de referencia
R en A es un sistema ordenado {p0 , . . . , pn } de n + 1 puntos afı́nmente independientes,
o equivalentemente satisfaciendo
h{p0 , p1 , . . . , pn }i = A.
R = {p0 , B}
→
−
donde p0 es un punto de A (orı́gen de R) y B una base ordenada de A (base de
direcciones de R).
→
−
Notación 2.25 En lo que sigue, dada una base ordenada B = {v1 . . . , vn } de A , de-
notaremos por
→
−
ΦB : A → Rn
al isomorfismo asignación de coordenadas en la base B escrito con notación columna.
En otras palabras,
n
X
t
ΦB (v) = (x1 , . . . , xn ) ⇐⇒ v = xj vj = (v1 , . . . , vn ) · (x1 , . . . , xn )t .
j=1
→
−
A veces también escribiremos Φb (v) = vB de forma simplificada para todo v ∈ A .
Los sistemas de referencia se utilizan para asignar coordenadas a los puntos del
espacio afı́n.
pR := ΦB (Fp0 (p)) ≡ (−
p→ n
0 p)B ∈ R ,
15
Definición 2.27 En el espacio afı́n euclidiano Rn dotado de su estructura afı́n canóni-
ca, el sistema de referencia
R0 = {(0, . . . , 0), B0 },
donde B0 = {(1, 0, . . . , 0), . . . , (0, . . . , 0, 1)} es la base canónica de Rn , es conocido como
el sistema de referencia canónico o natural de Rn . Para todo punto p = (x1 , . . . , xn ) ∈
Rn se tiene que
pR0 = (x1 , . . . , xn )t ,
esto es, las coordenadas en R0 de un punto de Rn coinciden con las que definen al
mismo punto.
Otros espacios afines clásicos como Pn (R) (polinomios con coeficientes reales en una
variable de grado ≤ n), Mn,m (R) (matrices reales de orden n × m), Sn (R) (matri-
ces simétricas reales de orden n),.... admiten también de forma natural sistemas de
referencia canónicos.
(i) (p + v)R = pR + vB .
(ii) (→
−
pq)B = qR − pR .
qR − pR = (−
p→ −→ −→ −→ −→ −→ →
−
0 q)B − (p0 p)B = (p0 q − p0 p)B = (pp0 + p0 q)B = (pq)B ,
→
− ΦB
A −→ Rn
donde en Rn se considera la estructura afı́n usual. El significado de esta conmutatividad
de diagramas es que la estructura de espacio afı́n abstracta → −
en A es equivalente a la
n
canónica o usual de R , salvo las asignaciones naturales de coordenadas ΦR × ΦR y
→
−
16
→ , B, B 0 es la matriz del cambio de base de B a B 0 (notación colum-
donde M Id− A
→ , B, B 0 aparecı́an las
na). A modo de recordatorio, en la columna j-ésima de M Id− A
coordenadas en B 0 del vector j-ésimo de B para todo j = 1, . . . , n.
Consideremos a continuación un espacio afı́n A con dim A = n ∈ N, y dentro de él
dos sistemas de referencia R = {p0 , B} y R0 = {p00 , B 0 }, donde como bien sabemos B y
→
−
B 0 son bases de la variedad de dirección A de A.
Tomemos un punto p ∈ A genérico, e intentemos relacionar las coordenadas pR y
pR0 en los sistemas de referencia R y R0 de forma similar a como se hacı́a con el cambio
→
−
de base en A . Teniendo en cuenta Definición 2.26 y Propiedades 2.28, es inmediato que
y por tanto
→ , B, B 0 pR .
pR0 = (p0 )R0 + M Id−
A
Claramente Aff n (R) está contenido en el grupo lineal GL(n + 1, R), ya que
1 0
det = det A 6= 0,
b A
y de hecho es un subgrupo de GL(n + 1, R) respecto al producto de matrices.
0
dice que para cualesquiera sistemas de referencia R, R en A
El anterior cálculo nos
0
la matriz M IdA , R, R pertenece a Aff n (R). Además, no es difı́cil ver que:
17
1 0
Observación 2.31 Si R es un sistema de referencia en A y ∈ Aff n (R)
b A
entonces existe un único sistema de referencia R0 en A tal que
0
1 0
M IdA , R, R = .
b A
18
Por tanto la matriz del cambio de sistema de referencia de R1 a R0 queda:
1 0 0 0
1 1 1 1
M (IdS2 (R) , R1 , R0 ) =
2 1 1 0 ,
−1 1 0 0
de donde
−1
1 0 0 0 1 0 0 0
1 1 1 1
1 0 0 1
M (IdS2 (R) , R0 , R1 ) = =
−3
.
2 1 1 0 0 1 −1
−1 1 0 0 1 1 −1 0
donde pR1 = (x0 .y 0 , z 0 )t y pR0 = (x, y, z)t representan las coordenadas genéricas de un
punto p ∈ S2 (R) en R1 y R0 , respectivamente.
~ = L({u1 , . . . , uk }),
S
~ Tenemos que
donde B 0 = {u1 , . . . , uk } es una base ordenada de S.
k
X
p ∈ S ⇐⇒ p = q + u, ~ ⇐⇒ ∃λ1 , . . . , λk ∈ R : p = q +
u∈S λj uj .
j=1
Por tanto
k
X k
X
p ∈ S ⇐⇒ ∃λ1 , . . . , λk ∈ R : pR = qR + λj uj B
= qR + λj (uj )B .
j=1 j=1
19
Definición 2.34 La expresión analı́tica
P2 (R) = {a0 + a1 x + a2 x2 : a0 , a1 , a2 ∈ R}
En otras palabras S = q(x) + S ~ es el subespacio afı́n que pasa por q(x) = x ∈ P2 (R) y
tiene por variedad de dirección el subespacio vectorial S~ ⊆ P2 (R) ≡ − −−→
P2 (R).
~ en la base canónica B0 = {1, x, x2 } de P2 (R) es a1 +
Una ecuación implı́cita de S
2a2 = 0, que tiene por conjunto de soluciones en R3
20
Los parámetros en las anteriores ecuaciones paramétricas pueden ser cancelados por
un proceso de eliminación estándar que explicaremos a continuación, y que nos llevará
a la existencia de ecuaciones implı́citas o cartesianas de S de acuerdo a la siguiente
definición.
se dice que representa unas ecuaciones implı́citas o cartesianas para un subespacio afı́n
S de A respecto de un sistema de referencia R en A si es cierto el siguiente enunciado:
Observa que, de existir, las ecuaciones implı́citas respecto de R no son únicas: basta
transformar el sistema de ecuaciones anterior en otros equivalentes.
Proposición 2.37 Todo subespacio afı́n S de A con 1 ≤ dim S < n = dimA admite
unas ecuaciones implı́citas respecto de cualquier sistema de referencia R de A.
esto es,
Siguiendo el procedimiento estándar del álgebra lineal, tras elegir una submatriz M0 de
orden k de M (iS~ , B 0 , B) con menor asociado
(determinante) no nulo, todas las n − k
0
submatrices de M (iS~ , B , B) pR − qR de orden k + 1 conteniendo a M0 han de
tener determinante nulo. Escribiendo pR = (x1 , . . . , xn )t y qR = (c1 , . . . , cn )t , esos n − k
menores nulos generan un sistema de ecuaciones lineales de la forma
a11 (x1 − c1 ) + a12 (x2 − c2 ) + · · · a1n (xn − cn ) = 0
.. .. .. ..
. . . . ,
an−k 1 (x1 − c1 ) + an−k 2 (x2 − c2 ) + · · · an−k n (xn − cn ) = 0
Solo nos resta garantizar que las ecuaciones en (I) son linealmente independientes.
Notemos que la misma argumentación anterior (salvo hacer qR ≡ 0, o cj = 0 para todo
21
~ respecto de la base B de
j = 1, . . . , n) nos dice que unas ecuaciones implı́citas para S
→
−
A vienen dadas por el correspondiente sistema homogéneo asociado a (I), a saber,
a11 x1 + a12 x2 + · · · a1n xn = 0
.. .. .. ..
. . . . (I)0
an−k 1 x1 + an−k 2 x2 + · · · an−k n xn = 0
S := {p ∈ A : C · pR = b}.
p ∈ S ⇐⇒ C · (pR − qR ) = 0 ⇐⇒ C · (→
−
pq)B = 0 ⇐⇒ →
−
pq ∈ U ⇐⇒ p ∈ q + U.
22
Ejercicio 2.41 En el espacio afı́n natural asociado al espacio vectorial P2 (R) de los
polinomios de grado ≤ 2, determina unas ecuaciones implı́citas del subespacio
S = 1 − x + L({−1 + x2 , x + 2x2 })
HR = {T ⊂ A plano afı́n : R ⊂ T }.
a1 x + a2 y + a3 z + a0 = b1 x + b2 y + b3 z + b0 = 0.
23
(i) Un plano S ∈ HR si y sólo si S tiene ecuación implı́cita en R de la forma
λ(a1 x + a2 y + a3 z + a0 ) + µ(b1 x + b2 y + b3 z + b0 ) = 0
para alguna pareja (λ, µ) ∈ R2 \ {(0, 0)}.
(ii) Dado q ∈ A \ R, Sq = {q} ∨ R es el único plano en HR con q ∈ Sq .
(iii) Si qR = (x0 , y0 , z0 )t y (λ0 , µ0 ) ∈ R2 \ {(0, 0)} satisface
λ0 (a1 x0 + a2 y0 + a3 z0 + a0 ) + µ0 (b1 x0 + b2 y0 + b3 z0 + b0 ) = 0,
entonces Sq tiene por ecuaciones implı́citas
λ0 (a1 x + a2 y + a3 z + a0 ) + µ0 (b1 x + b2 y + b3 z + b0 ) = 0.
Demostración : Para probar (i), observemos que si S es un plano que admite por ecua-
ción implı́cita en R
λ(a1 x + a2 y + a3 z + a0 ) + µ(b1 x + b2 y + b3 z + b0 ) = 0, (λ, µ) ∈ R2 \ {(0, 0)},
entonces es claro que R ⊂ S, y por tanto que S ∈ HR (los puntos que satisfacen las
ecuaciones implı́citas de R en el enunciado también satisfacen la de S).
Recı́procamente, sea S ∈ HR y tomemos una ecuación implı́cita de S en R
c1 x + c2 y + c3 z + c0 = 0.
Por simplicidad introduzcamos la siguiente notación
~a = (a1 , a2 , a3 , a0 ), ~b = (b1 , b2 , b3 , b0 ), ~c = (c1 , c2 , c3 , c0 ).
Al ser S ∈ HR todo punto de R ha de pertenecer a S, esto es,
~a · (x, y, z, 1)t = ~b · (x, y, z, 1)t = 0 ⇒ ~c · (x, y, z, 1)t = 0.
Por tanto el sistema de ecuaciones lineales
~a · (x, y, z, 1)t = ~b · (x, y, z, 1)t = ~c · (x, y, z, 1)t = 0
es equivalente (tiene el mismo conjunto de soluciones) al sistema
~a · (x, y, z, 1)t = ~b · (x, y, z, 1)t = 0,
en el que sus dos ecuaciones son linealmente independientes. Del método de Gauss
para la resolución de sistemas, deducimos que la ecuación ~c · (x, y, z, 1)t = 0 ha de ser
combinación lineal de las ecuaciones ~a · (x, y, z, 1)t = 0, ~b · (x, y, z, 1)t = 0, de donde se
sigue (i).
Item (ii) es consecuencia trivial de que dim Sq = 2 (ver Corolario 2.20-(iii)).
Comprobemos (iii). Si qR = (x0 , y0 , z0 )t , la condición q ∈/ R garantiza que alguno de
los números reales a1 x0 + a2 y0 + a3 z0 + a0 , b1 x0 + b2 y0 + b3 z0 + b0 ha de ser no nulo, y
por tanto el sistema de ecuaciones lineales con incógnitas λ, µ
λ(a1 x0 + a2 y0 + a3 z0 + a0 ) + µ(b1 x0 + b2 y0 + b3 z0 + b0 ) = 0
es compatible e indeterminado. Sus soluciones son un subespacio vectorial 1-dimensional
L{(λ0 , µ0 )} ≤ R2 , (λ0 , µ0 ) ∈ R2 \{0, 0), y por construcción el plano de ecuación implı́cita
λ0 (a1 x + a2 y + a3 z + a0 ) + µ0 (b1 x + b2 y + b3 z + b0 ) = 0
coincide con Sq ; ver (i) y (ii).
24
→
− →
En un espacio afı́n (A, A , − ) trididimensional, dos rectas R1 , R2 ⊂ A que no sean
ni paralelas ni secantes se han de cruzar. Esto es consecuencia de que dim(R~1 ∩R~ 2) = 0
y por tanto
~1 ∩ R
dim(R1 ∨ R2 ) = dim R1 + dim R2 − dim(R ~ 2 ) + 1 = dim R1 + dim R2 + 1 = 3,
p0 ∈ R y R ∩ Rj 6= ∅, j = 1, 2.
p0 ∈
/ R1 ∪ R2 y Ri no es paralela al plano Sj = {p0 } ∨ Rj , {i, j} = {1, 2}.
25
2.20-(iii) implican que R = S1 ∩ S2 es una recta pasando por p0 . Las hipótesis de que
Ri no es paralelo a Sj = {p0 } ∨ Rj , {i, j} = {1, 2}, y las fórmulas de dimensiones de
nuevo garantizan que Sj ∩ Ri es un punto {pj }, j = 1, 2. Pero Sj ∩ Ri ⊆ S1 ∩ S2 = R,
de donde pj ∈ R ∩ Ri ⊆ Sj ∩ Ri y por tanto {pj } = R ∩ Ri = Sj ∩ Ri , j = 1, 2. Ésto
prueba que R se apoya en R1 y R2 como deseábamos.
Para la unicidad, observemos que si R0 es otra recta apoyándose en R1 y R2 y
conteniendo a p0 entonces R0 ∨Rj es un plano por Corolario 2.20-(iii), y como p0 ∈ R0 ∨Rj
necesariamente R0 ∨ Rj = {p0 } ∨ Rj = Sj , j = 1, 2. De aquı́ que
R = S1 ∩ S2 = (R0 ∨ R1 ) ∩ (R0 ∨ R2 ) = R0 .
R1 = {(x, y, z) ∈ R3 : x + y + z − 1 = x − y = 0},
R2 = {(x, y, z) ∈ R3 : y + z − 1 = 2x − y − z − 3 = 0}.
Encontrar la recta R en R3 que se apoya en R1 , R2 y pasa por p0 = (0, 0, −1).
λ(x + y + z − 1) + µ(x − y) = 0
x − y = −x + y + z + 1 = 0.
Ejercicio 2.47 Encontrar la recta del espacio afı́n R3 que pasa por p0 = (1, 1, 1) y
se apoya en las rectas R1 = (0, 0, 1) + L{(1, 0, 1)} y R2 = {(x, y, z) ∈ R3 : x + y =
z − y + 1 = 0}.
26
Solución : Unas ecuaciones paramétricas de R1 en el sistema de referencia usual R0 =
{(0, 0, 0), B0 } de R3 (B0 es la base canónica de R3 ) son
Bastará con encontrar puntos en R1 y R2 alineados con p0 = (1, 1, 1), esto es, encontrar
valores de λ y µ para los cuales los puntos
Este sistema de ecuaciones tiene como soluciones únicas λ = −4, µ = 2/3, de donde la
recta buscada es:
R = h{(−4, 0, −3), (−2/3, 2/3, −1/3), (1, 1, 1)}i = h{(−4, 0, −3), (1, 1, 1)}i,
(a) El hiperplano afı́n S de R4 que pasa por los puntos p = (1, 0, 0, 0), q = (0, 1, 0, 0),
r = (0, 0, 1, 0) y s = (0, 0, 0, 1),
(b) Un plano afı́n de R3 que contenga a las rectas afines S = (1, 0, 2) + L((1, −1, 0)) y
T = {(x, y, z) ∈ R3 / x + y − z = −1, y − z = 2},
Solución :Resolvamos (a). Como S = h{(1, 0, 0, 0), (0, 1, 0, 0), (0, 0, 1, 0), (0, 0, 0, 1)}i, y
los puntos {(1, 0, 0, 0), (0, 1, 0, 0), (0, 0, 1, 0), (0, 0, 0, 1)} son afı́nmente independientes,
27
Si denotamos por R0 el sistema de referencia usual o canónico de R4 , unas ecuaciones
paramétricas de S en R0 vienen dadas por:
−1 −1 −1
1 0 0
(x1 , x2 , x3 , x4 )t = (1, 0, 0, 0)t +
0
· (λ1 , λ2 , λ3 )t .
1 0
0 0 1
esto es,
x1 − 1 −1 −1 −1
x2 1 0 0
det = x1 + x2 + x3 + x4 − 1 = 0.
x3 0 1 0
x4 0 0 1
Para resolver (b) observemos que S y T son secantes. En efecto, los puntos de (x, y, z) ∈
S se describen por las ecuaciones paramétricas
S ∩ T = {(−3, 4, 2)}
y las rectas son secantes. Por otra parte es inmediato comprobar que
Como S~ = L({(1, −1, 0)}), es claro que el plano que contiene a S y T es el subespacio
afı́n
S ∨ T = (−3, 4, 2) + L({(0, 1, 1), (1, −1, 0)}).
Como los vectores {(0, 1, 1), (1, −1, 0)} son linealmente independientes,
es un sistema de referencia de S ∨ T .
Unas ecuaciones paramétricas de S ∨ T en el sistema de referencia usual de R3 son
0 1
(x, y, z)t = (−3, 4, 2)t + 1 −1 · (λ1 , λ2 )t .
1 0
28
De aquı́ que sus ecuaciones implı́citas vengan dadas por la condición
x+3 0 1
rang y − 4 1 −1 = 2,
z−2 1 0
esto es,
x+3 0 1
det y − 4 1 −1 = x + y − z + 1 = 0.
z−2 1 0
Por último resolvamos (c). Un hiperplano afı́n S de R4 paralelo al de ecuación x − y +
z − t = 7 ha de tener su misma variedad de dirección
~ = T~ = {(x, y, z, t) ∈ R4 : x − y + z − t = 0},
S
y por tanto tiene por ecuación implı́cita x − y + z − t = k para algún k ∈ R. Como
además pasa por el punto p = (1, −2, 3, −2), este punto ha de satisfacer la ecuación
implı́cita anterior, esto es,
8 = 1 + 2 + 3 + 2 = k.
Por tanto el hiperplano buscado es el de ecuación implı́cita
S = {(x, y, z, t) ∈ R4 : x − y + z − t = 8}.
0 1 0
Solución :Para determinar las ecuaciones implı́citas (en el sistema de referencia usual
4
R0 de R ) de S ∩ T vamos a necesitar las ecuaciones implı́citas de S y T . Las de S ya
las conocemos, faltan sólo las de T . Procedemos como siempre, determinamos primero
las ecuaciones paramétricas de T :
1 0
1 0
(x1 , x2 , x3 , x4 )t = (1, 0, 1, 0)t + t
−1 0 · (λ1 , λ2 ) .
−1 1
29
Unas ecuaciones implı́citas para T en R0 surge de la condición
x1 − 1 1 0
x2 1 0
rang
x3 − 1 −1 0 = 2,
x4 −1 1
esto es,
x2 1 0 x1 − 1 1 0
det x3 − 1 −1 0 = det x3 − 1 −1 0 = 0.
x4 −1 1 x4 −1 1
Queda por tanto
T = {(x1 , x2 , x3 , x4 ) ∈ R4 : x2 + x3 − 1 = x1 + x3 − 2 = 0}.
De aquı́ que
de donde eliminando la última ecuación para que el sistema sea de ecuaciones lineal-
mente independientes queda equivalentemente
S ∩ T = {(x1 , x2 , x3 , x4 ) ∈ R4 : x2 + x3 − 1 = x1 + x3 − 2 = x1 + x2 + x3 + x4 − 1 = 0},
siendo estas últimas tres ecuaciones las implı́citas en R0 para S∩T . Con estas ecuaciones
se calculan fácilmente las ecuaciones paramétricas de S ∩ T sin más que resolver el
sistema y expresar sus soluciones en función de parámetros:
De aquı́ que
S ∩ T = (0, −1, 2, 0) + L({(1, 1, −1, 1)})
y sus ecuaciones paramétricas en forma matricial se escriban
De forma dual, para determinar las ecuaciones paramétricas (en el sistema de referencia
usual R0 de R4 ) de S ∨ T vamos a necesitar las ecuaciones paramétricas de S y T . Las
de T esencialmente ya las conocemos de la expresión
S = {(x1 , x2 , x3 , x4 ) ∈ R4 / x1 + x2 + x3 + x4 = 1, x1 − x2 = 1},
como antes bastará con resolver el sistema y expresar sus soluciones en función de
parámetros:
30
el Corolario 2.20-(i) nos da
S ∨ T = (1, 0, 1, 0) + L {(−1, −1, 1, 0)} + L {(0, 0, 0, 1), (1, 1, 0, −2), (0, 0, 1, −1)} ,
esto es,
S ∨ T = (1, 0, 1, 0) + L {(0, 0, 0, 1), (1, 1, 0, −2), (0, 0, 1, −1)}
−−−→
con {(0, 0, 0, 1), (1, 1, 0, −2), (0, 0, 1, −1)} base de S ∨ T al ser vectores linealmente inde-
pendientes. Nótese que, como S ∩T 6= ∅, podrı́amos haber obtenido la última expresión
de una forma más directa sin más que usar Corolario 2.20-(ii).
Unas ecuaciones paramétricas de S ∨ T en el sistema de referencia usual de R4 son
0 1 0
0 1 0
(x1 , x2 , x3 , x4 )t = (1, 0, 1, 0)t +
0 0
· (λ1 , λ2 , λ3 )t .
1
1 −2 −1
esto es,
x1 − 1 0 1 0
x2 0 1 0
det = x1 − x2 − 1 = 0.
x3 − 1 0 0 1
x4 1 −2 −1
Ası́ {(x1 , x2 , x3 , x4 ) ∈ R4 : x1 − x2 − 1 = 0} es una ecuación implı́cita de S ∨ T en R0 .
Definición 2.50 Sea f : A → A0 una aplicación entre espacios afines. Diremos que f
→
− −
→
es una aplicación afı́n si existe una aplicación lineal f~ : A → A0 para la cual es cierta
cualquiera de las siguientes condiciones equivalentes
−−−−−→
(i) f~(→
−
pq) = f (p)f (q) para todo p, q ∈ A.
31
Figura 9: Aplicación afı́n f : A → A0 .
→
− −
→
Usando un lenguaje más global, f : A → A0 es afı́n con lineal asociada f~ : A → A0
si y sólo si el siguiente diagrama es conmutativo:
f ×f
A × A −→ A0 × A0
→
−
↓ ↓→−
→− f~ →
−0
A −→ A
−
→
Esto es, −
→
◦ (f × f ) = f~ ◦ −
→
: A × A → A0 .
Ejemplos triviales de aplicaciones afines son:
−→
La aplicación identidad: IdA : A → A, con IdA = Id− → . En efecto, basta con
A
observar que
IdA (q) = q = p + →
−
pq = IdA (p) + Id− →
−
→ (pq).
A
El siguiente enunciado expresa que toda aplicación afı́n está unı́vocamente determi-
nada por la imagen de un punto y su aplicación lineal asociada.
→
− →
−
Proposición 2.51 Dados p0 ∈ A, p00 ∈ A0 y h : A → A 0 lineal, la aplicación
y de aquı́ que f es afı́n con lineal asociada f~ = h. Como f (p0 ) = p00 + h(− p− →
0 p0 ) =
p00 + h(~0) = p00 , la aplicación f satisface lo requerido. La unicidad es trivial de Definición
2.50-(ii).
Corolario 2.52 Sea f : A → A0 una aplicación entre espacios afines, y para cada
p ∈ A definamos
→
− −
→ −−−−−−−−→
f~p : A → A0 , f~p (v) = f (p)f (p + v).
Los siguientes enunciados son equivalentes:
32
(i) f es afı́n.
esto es, f~ = f~p para todo p ∈ A. Esto prueba que (i) =⇒ (ii) =⇒ (iii). Por último
(iii) =⇒ (i) es consecuencia de la Proposición 2.51 para p0 = q, p00 = f (q) y h = f~q .
Corolario 2.53 Sean V, V 0 espacios vectoriales dotados de estructura afı́n de la forma
usual, y sea f : V → V 0 una aplicación. Entonces son equivalentes
(i) Existen v00 ∈ V 0 y h : V → V 0 lineal tales que f (v) = v00 + h(v) ∀v ∈V.
Como consecuencia inmediata del Corolario 2.53 podemos caracterizar las aplica-
ciones afines entre los espacios afines clásicos Rn y Rk . Recordemos que las aplicaciones
lineales h : Rn → Rk son de la forma
h : Rn → Rk , h(x) = A · x, para alguna matriz A ∈ Mk,n (R).
Corolario 2.54 Dados A ∈ Mk,n (R) y b ∈ Rk , la aplicación
fA,b : Rn → Rk , fA,b (x) = A · x + b
es la única aplicación afı́n de Rn en Rk con
−→ −→
fA,b (0) = b y fA,b : Rn → Rk , fA,b (x) = A · x.
(Estamos utilizando la notación columna x = (x1 , . . . , xn )t y b = (b1 , . . . , bk )t ).
Este corolario nos proporciona no sólo ejemplos de aplicaciones afines entre los espacios
afines canónicos Rn y Rk , sino de hecho todas ellas. Observemos que en este contexto
una aplicación afı́n no es sino una aplicación lineal seguida de una traslación. Se suele
usar la siguiente notación más compacta para escribir la expresión analı́tica de fA,b :
1 1 0 1
= · ,
fA,b (x) b A x
1 0
donde ∈ Mk+1,n+1 (R).
b A
33
Ejercicio 2.55 La aplicación f : P2 (R) → R2 , f (p(x)) = (p(1) + 2, p0 (2) − 1), es afı́n
con aplicación lineal asociada f~ : P2 (R) → R2 , f~(p(x)) = (p(1), p0 (2)).
Como f~p0 (x) es claramente lineal, la aplicación f es afı́n con lineal asociada f~ = f~p0 (x) .
−−→
(v) Si f : A → A0 , g : A0 → A00 son afines entonces g ◦ f es afı́n y g ◦ f = ~g ◦ f~.
→
−
Demostración : Para demostrar (i) basta con comprobar que f~0 : V → V 0 coincide con
→
−
f . Esto implicarı́a que f~0 serı́a lineal, de donde usando Corolario 2.52, la aplicación
→
−
f serı́a afı́n con f~ = f~0 = f , y concluirı́amos la prueba. En efecto, para todo v ∈ V
tenemos que
→
− −−−−−−−−→ −−−−−→ −−−→
f~0 (v) = f (~0)f (~0 + v) = f (~0)f (v) = ~00 f (v) = f (v) − ~00 = f (v).
34
−
→ → − →
−
Análogamente, para probar (iii) basta con demostrar que (Gp )~0 : A → A es la aplica-
→
−
→ .Para todo v ∈ A se tiene que
ción identidad Id−
A
−
→ −−−−−−−−−−−→ −−−−−−−→ −−−−−−−−−−→ −−−−−→
(Gp )~0 (v) = Gp (~0)Gp (~0 + v) = Gp (~0)Gp (v) = (p + ~0) (p + v) = p (p + v) = v.
para todo p ∈ A. Como Gf (q) y Fq son biyectivas, es claro que f es injectiva (sobreyec-
tiva, biyectiva) si y solo si f~ es injectiva (sobreyectiva, biyectiva).
Para probar (v), tengamos en cuenta que g y f son afines y observemos que, para
todo p, q ∈ A,
−−−−−−−−−−−−−→ −−−−−−−−−−→ −−−−−→
(g ◦ f )(p)(g ◦ f )(q) = g(f (p))g(f (q)) = ~g (f (p)f (q)) = ~g f~(→
−
pq) = (~g ◦ f~)(→
−
pq).
−−→
Como ~g ◦ f~ es lineal la aplicación g ◦ f es afı́n y g ◦ f = ~g ◦ f~.
Item (vi) se sigue trivialmente de la identidad f −1 = Gq ◦ f~−1 ◦ Ff (q) y de los items
(i), (ii), (iii), (iv) y (v).
Por último, la prueba de (vii) es trivial sin más que observar que
iS~ (−
p−→ −−→ −−−−−−−→
1 p2 ) = p1 p2 = iS (p1 )iS (p2 ) ∀ p1 , p2 ∈ S.
La segunda parte relativa a la restricción f |S es trivial a partir de (v), toda vez que
−→ →
−
f |S = f ◦ iS y por tanto f |S = f~ ◦ iS = f~|S~ .
Aff(A) = {f : A → A : f afinidad},
35
2.5.1. Aplicaciones afines notables
En este apartado repasaremos las aplicaciones afines básicas en geometrı́a, a saber,
traslaciones, homotecias, proyecciones y simetrı́as.
Para la descripción geométrica de las mismas resulta especialmente útil manejar
algunos conceptos y propiedades elementales, como los relativos al punto medio de un
segmento y el conjunto de puntos fijos de una aplicación afı́n.
[p, q] = {p + t→
−
pq : t ∈ [0, 1]} = {q + t→
−
qp : t ∈ [0, 1]}.
de donde
p ∈ Pf ⇐⇒ f~(→
−
qp) − →
−
qp = ~0 ⇐⇒ (f~ − Id− →
− 0 ⇐⇒ →
→ )(qp) = ~
A
−
qp ∈ Ker(f~ − Id−
→ ).
A
Como p = q + →
−
qp, deducimos que
p ∈ Pf ⇐⇒ p ∈ q + Ker(f~ − Id−
→ ).
A
36
Esto prueba que Pf = q +Ker(f~ −Id− A
~ −Id−
→ ), y como Ker(f → ) es un subespacio vectorial
A
→
−
de A , que Pf es un subespacio afı́n de A con variedad de dirección Ker(f~ − Id− → ). Esto
A
concluye la prueba de (i).
Para demostrar (ii), primero observemos que, de (i), si Pf consiste de un único punto
→
−
entonces {~0} = P f = Ker(f~ − Id− → ). Supongamos ahora que Ker(f
A
~ − Id−
→ ) = {~
A
0}. Para
acabar bastará con ver que que Pf 6= ∅ y usar (i). Fijemos un punto arbitrario p ∈ A.
Si existiese un punto fijo q de f , tendrı́amos que:
−−−→ −−−→ −−−−−→ −−−→
f (q) = q ⇐⇒ qf (q) = ~0 ⇐⇒ → −
qp + pf (p)+ f (p)f (q) = ~0 ⇐⇒ (f~ −Id− →
−
→ )(pq) = f (p)p ⇐⇒
A
−−−→ −−−→
⇐⇒ →
−
pq = (f~ − Id−
A
→
− ~ − Id−
→ )−1 (f (p)p) ⇐⇒ q = p + pq = p + (f → )−1 (f (p)p).
A
Este razonamiento heurı́stico nos demuestra que elegido p ∈ A arbitrario, el punto
−−−→
q := p + (f~ − Id−
→ )−1 (f (p)p) ∈ Pf ,
A
Las traslaciones afines. Las traslaciones (ver Definición 2.7) están caracterizadas por
ser las únicas aplicaciones afines con aplicación lineal asociada la identidad.
Proposición 2.62 Sea A un espacio afı́n y f : A → A una aplicación. Entonces
→
−
f = τv ∈ T (A), v ∈ A ⇐⇒ f es afı́n y f~ = Id−
→.
A
−−−→ → −
Además, en ese caso v = qf (q) ∈ A para todo q ∈ A (el vector v no depende de q ∈ A).
→
−
Demostración : Consideremos v ∈ A arbitrario y comprobemos que τv es afı́n con
→
− −−→
τv = Id− → . Por la Corolario 2.52 bastará con tomar q ∈ A y probar que (τv )q es la
A
→
−
→ . En efecto, si u ∈ A es un vector arbitrario se tiene que
aplicación lineal Id−
A
−−→ −−−−−−−−−−−−→ −−−−−−−−−−−−−−→ −−−−−−−−−−−−−−→
(τv )q (u) = (τv )(q)(τv )(q + u) = (q + v) (q + u) + v = (q + v) (q + v) + u = u,
y de aquı́ lo buscado.
Para el recı́proco, considemos f : A → A afı́n con f~ = Id− → . Para cualesquiera
A
p, q ∈ A se tiene que
−−−→ −−−→ −−−−−→ −−−→
f (p) = q + qf (p) = q + qf (q) + f (q)f (p) = q + qf (q) + f~(→
−
qp) .
37
Definición 2.63 Definimos la homotecia de centro a ∈ A y razón r ∈ R \ {0, 1} como
la aplicación
ha,r : A → A, ha,r (p) := a + r−
→
ap.
Por tanto dim Pha,r = 0 y consiste de un único punto, a saber Pha,r = {a}.
Para el recı́proco, supongamos que h : A → A es afı́n con ~h = r · Id−
→ , r ∈ R \ {0, 1}.
A
−−−−−→ →
−
Como Ker(h − Id− → ) = Ker (r − 1) · Id−
A
→ = { 0 }, de la Proposición 2.61 inferimos que
A
Ph = {a}, a ∈ A. Por tanto
38
Para acabar comprobemos la fórmula de cálculo del centro dada en la proposición.
1
−−−→
En efecto, tomemos q ∈ A un punto cualquiera y veamos que q + 1−r qh(q) es el centro
1
−−−→
a de h, esto es, que q + 1−r qh(q) ∈ Ph . En efecto,
Demostración :
→+−
Recordemos que mpf (p) = a + 12 (−
ap
−−→
af (p)) para todo p ∈ A y a ∈ A.
Por tanto,
→+−
∃ a ∈ A : mpf (p) = a ∀p ∈ A ⇐⇒ ∃ a ∈ A : −
ap
−−→
af (p) = ~0 ∀p ∈ A ⇐⇒
⇐⇒ ∃ a ∈ A : f (p) = a − −
→ ∀p ∈ A ⇐⇒ f = h
ap a,−1 ,
y de aquı́ el corolario.
V = U ⊕ W.
39
~πU,W ◦ ~πU,W = ~πU,W ,
inferimos que
1 1 1 1
f (v) = f v + f (v) + v − f (v) = v + f (v) − v − f (v) ,
2 2 2 2
y por tanto que f = ~σV1 ,V−1 .
40
Tras este breve recordatorio de álgebra lineal, procedamos a presentar los corres-
pondientes conceptos afines. Necesitamos la siguiente definición.
Definición 2.68 Dos subespacios afines S, T de un espacio afı́n A se dicen suplemen-
tarios o complementarios si satisfacen S ∨ T = A y S ∩ T = {q}, q ∈ A.
La complementariedad afı́n se puede presentar de otras formas equivalentes.
Proposición 2.69 Sean S, T dos subespacios afines de un espacio afı́n A. Los siguien-
tes enunciados equivalentes:
→
−
(i) S ∨ T = A y S ∩ T = {q}, q ∈ A (son complementarios).
→
−
(ii) dim S + dim T = dim A y S ∩ T = {q}, q ∈ A .
→
− ~ ⊕ T~ .
(iii) A = S
Demostración : Para comprobar que los enunciados (i) y (ii) son equivalentes, recorde-
mos las formulas de dimensiones en Corolario 2.20. Como tanto en (i) como en (ii) se
tiene que S ∩ T 6= ∅ y dim(S ∩ T ) = 0, la correspondiente formula de dimensiones nos
da
dim(S ∨ T ) = dim S + dim T − dim(S ∩ T ) = dim S + dim T.
Por tanto dim S + dim T = dim A si y solo si dim(S ∨ T ) = dim A (esto es, S ∨ T = A),
y por tanto (i) ⇐⇒ (ii).
→
−
Probemos que (ii) =⇒ (iii). Como S ∩ T = {q} para algún q ∈ A deducimos
−−−→ ~ ∩ T~ . La condición dim S + dim T = dim A es equivalente a
que {~0} = S ∩ T = S
dim S ~ + dim T~ = dim A , y por tanto →
→
− −
A =S ~ ⊕ T~ ya que S
~ ∩ T~ = {~0}.
Para demostrar que (iii) =⇒ (ii), observemos primero que S ∩T 6= ∅; de lo contrario
la fórmula de dimensiones en Corolario 2.20 dirı́a que
→
− ~ ∩ T~ ) + 1 =
dim A = dim A ≥ dim(S ∨ T ) = dim S + dim T − dim(S
41
Figura 12: Proyección afı́n
Demostración : Para probar (i) será suficiente con ver que si s ∈ S entonces
→
−
~ T~ ( sp) ∀p ∈ A,
πS,T (p) = s + ~πS, (2)
En efecto, como πS,T (p) es el único punto en S ∩ Tp solo hay que demostrar que
→
−
~ T~ ( sp) ∈ S ∩ Tp .
s + ~πS,
→
− ~ π ~ ~ (→− ~
Análogamente s + ~πS, ~ T~ ( sp) ∈ S ya que S = s + S y ~ S,T sp) ∈ S, por lo que se tiene
(2).
De la Proposición 2.51 inferimos que πS,T es la única aplicación afı́n con −
π−
→ π
S,T = ~ ~ T~
S,
y πS,T (s) = s para todo s ∈ S, lo que prueba (i) y que S ⊆ PπS,T .
Item (ii) será consecuencia inmediata de las identidades
Im(πS,T ) = S = PπS,T .
42
Para comprobarlas, nótese que de la definición de πS,T y lo ya demostrado se tiene la
cadena de inclusiones
Im(πS,T ) ⊆ S ⊆ PπS,T .
La inclusión PπS,T ⊆ Im(πS,T ) que cierra el ciclo es trivial ya que por comprobación
directa Pf ⊆ Im(f ) para cualquier aplicación afı́n f : A → A.
Por último veamos (iii). Para comprobar que πS,T |T 0 es constante sobre cada subes-
pacio afı́n T 0 k T , recordemos (ver Proposición 2.58) que πS,T (T 0 ) ⊆ A es un subespacio
afı́n con variedad de dirección
−−−−−→
πS,T (T 0 ) = −
π−
→ ~0
S,T (T ) = ~
πS, ~ ~
~ T~ (T ) = {0},
(ver Proposición 2.69). Por otra parte, como f ◦ f = f entonces Im(f ) ⊆ Pf , y como
la otra inclusión siempre es cierta deducimos que Im(f ) = Pf . Por tanto f y πS,T son
dos aplicaciones afines con la misma aplicación lineal asociada, a saber ~πV1 ,V0 , y que
coinciden al menos en un punto (ambas fijan todos los puntos de S = Im(f )). Por la
Proposición 2.51 deducimos que f = πS,T , lo concluye la prueba.
Como los vectores B = {(1, 1, 0), (1, 0, −1), (1, 1, 1)} forman una base de R3 deducimos
que S~ y T~ están en suma directa y R3 = S ~ ⊕ T~ . De aquı́ que S y T sean subespacios
3
afines suplementarios de R .
Necesitaremos las ecuaciones implı́citas de S y de T en la referencia canónica R0 .
Como conocemos las de S, calculamos las de T por el procedimiento estándar
x 1
T = {(x, y, z) ∈ R3 : rang y + 1 1 = 1} = {(x, y, z) ∈ R3 : x − y − 1 = x − z = 0}.
z 1
43
y por tanto
T~ = {(x, y, z) ∈ R3 : x − y = x − z = 0}.
Dado (x, y, z) ∈ R3 , recordemos que el punto proyección πS,T ((x, y, z)) está caracte-
rizado por estas propiedades:
πS,T ((x, y, z)) ∈ S.
−−−−−−−−−−−−−−−→ ~
(x, y, z)πS,T ((x, y, z)) ∈ T .
Por tanto, si denotamos por (a, b, c) = πS,T ((x, y, z)), tenemos que
(a, b, c) ∈ S, esto es, a − b + c = 2.
−−−−−−−−−−→
(x, y, z)(a, b, c) = (a − x, b − y, c − z) ∈ T~ , esto es, a − x − b + y = a − x − c + z = 0.
Resolviendo el sistema con incógnitas a, b, c obtenemos
a = 2 + y − z, b = 2 − x + 2y − z, c = 2 − x + y,
El concepto de simetrı́a afı́n está ı́ntimamente ligado con el de proyección que aca-
bamos de estudiar.
Definición 2.76 Sean S, T dos subespacios afines complementarios de un espacio afı́n
A, y denotemos por Tp al único subespacio afı́n de A con p ∈ Tp y T k Tp , p ∈ A.
La simetrı́a afı́n sobre S en la dirección de T es la aplicación σS,T : A → A definida,
punto a punto, por la identidad geométrica
La definición de σS,T expresa que σS,T (p) es el único punto del espacio afı́n A tal
que πS,T (p) es el punto medio del segmento [p, σS,T (p)]. La lógica heurı́stica que hay
44
debajo de ese enunciado es la siguiente: un punto q ∈ A para el que mpq = πS,T (p) ha
de satisfacer
1− −−−−−→ −−−−−→
p+ →pq = πS,T (p) ⇐⇒ →
−
pq = 2 pπS,T (p) ⇐⇒ q = p + 2 pπS,T (p),
2
y de ahı́ la definición de σS,T (p).
−−−−−→ −−−−−→
Por otra parte, la identidad p + 2 pπS,T (p) = πS,T (p) + pπS,T (p) es trivial como
consecuencia del cálculo:
−−−−−→ −−−−−→ −−−−−→ −−−−−→
p + 2 pπS,T (p) = (p + pπS,T (p)) + pπS,T (p) = πS,T (p) + pπS,T (p).
= (s + →
− →
− →
−
~ T~ ( sp) − sp = s + 2~
sp) + 2 ~πS, →
− →
−
~ T~ ( sp) − sp = s + ~
πS, σS, →
−
~ T~ ( sp).
Por tanto
→
−
~ T~ ( sp) ∀s ∈ S, p ∈ A,
σS,T (p) = s + ~σS,
y además en particular también
σS,T (s) = s ∀s ∈ S.
Esto implica que σS,T |T 0 : T 0 → T 0 es una simetrı́a central (ver Definición 2.65) con
centro el punto s0 , lo que concluye la prueba.
45
Proposición 2.78 Sea f : A → A una aplicación afı́n en un espacio afı́n A satisfa-
ciendo f ◦ f = IdA . Entonces Pf 6= ∅ y f es la simetrı́a afı́n sobre Pf en la dirección
del subespacio afı́n q + Kef(f~ + Id−
→ ), donde q ∈ A es un punto arbitrario.
A
Si p ∈ Pf es obvio que p = mpf (p) , por lo que bastará con garantizar que mpf (p) ∈ Pf
para todo p ∈ A. En efecto, usando que f ◦ f = IdA tenemos:
1 −−−→ 1 −−−→ 1 −−−→
f mpf (p) = f p + pf (p) = f (p) + f~ pf (p) = f (p) + f~ pf (p) =
2 2 2
1 −−−−−−−−→ 1 −−−→ −−−→ 1 −−−→ 1 −−−→
= f (p) + f (p)f (f (p)) = f (p) + f (p)p = p + pf (p) + f (p)p = p + pf (p) = mpf (p) .
2 2 2 2
De la identidad f ◦ f = IdA inferimos que f~ ◦ f~ = Id− ~ = ~σV ,V para
→ , por lo que f
A 1 −1
~
V1 = Kef(f − Id− ~
→ ) y V−1 = Kef(f + Id− → ); ver Proposición 2.67. Por otra parte, la
A A
−
→ →
−
Proposición 2.61 nos dice que Pf = V1 = Kef(f~ − Id− → ), de donde al ser A = V1 ⊕ V−1
A
deducimos que los subespacios afines S := Pf y T := q + Kef(f~ + Id− → ) (q ∈ A
A
arbitrario) son complementarios (ver Proposición 2.69). Como conclusión f y σS,T son
dos aplicaciones afines con la misma aplicación lineal asociada, a saber ~σV1 ,V−1 , y que
coinciden en al menos un punto (ambas fijan de hecho todos los puntos de S). La
Proposición 2.51 garantiza que f = σS,T , lo que concluye la prueba.
σS,T ((x, y, z)) = 2πS,T ((x, y, z)) − (x, y, z) para todo (x, y, z) ∈ R3 .
un cálculo directo nos dice que la simetrı́a σS,T : R3 → R3 viene dada por
σS,T (x, y, z) = (4 + 2y − 2z − x, 4 − 2x + 3y − 2z, 4 − 2x + 2y − z).
46
2.6. El Teorema Fundamental de la Geometrı́a Afı́n
El siguiente resultado es clave para la comprensión de la naturaleza de las aplica-
ciones afines y la herramienta básica para la construcción de las mismas.
Teorema 2.80 (Fundamental de la Geometrı́a Afı́n) Sean A y A0 dos espacios
afines, y escribamos dim A = n. Consideremos un sistema de referencia R = {p0 , . . . , pn }
de A y un conjunto de n + 1 puntos {q0 , . . . , qn } (no necesariamente distintos, se per-
miten repeticiones) de A0 . Entonces existe una única aplicación afı́n f : A → A0 tal que
f (pj ) = qj para todo j = 0, 1, . . . , n. Además
(i) Si {q0 , . . . , qn } son afı́nmente independientes entonces f es injectiva.
(ii) Si h{q0 , . . . , qn }i = A0 entonces f es sobreyectiva.
(iii) Si {q0 , . . . , qn } es un sistema de referencia de A0 (y en particular dim A0 = n)
entonces f es una afinidad.
Demostración : Llamemos B = {v1 . . . , vn } a la base de las direcciones de R; recordemos
→
− → → −0
que vj = p0 pj ∈ A para todo j = 1, . . . , n. Análogamente llamemos uj = −
−−→ q−
0 qj ∈ A
para todo j = 1, . . . , n. Por el Teorema Fundamental del Álgebra Lineal existe una
única aplicación lineal
→
−
h : A → A0 , h(vj ) = uj ∀j = 1, . . . , n.
Siguiendo la Proposición 2.51, afirmamos que la única aplicación afı́n (con f~ = h y
f (p0 ) = q0 ) definida por
f : A → A0 , f (p) = q + h(−
p→p)
0 0
47
2.7. Ecuaciones analı́ticas de las aplicaciones afines
Dada una aplicación lineal h : V → V 0 entre espacios vectoriales con dimensiones
dim V = n, dim V 0 = k, y elegidas bases ordenadas B = {v1 , . . . , vn } de V y B 0 =
{u1 , . . . , uk } de V 0 , escribiremos por M (h, B, B 0 ) la matriz de h en las bases B y B 0
(en notación columna). Recordemos que M (h, B,B 0 ) es la matriz de orden k × n cuya
j-ésima columna es el vector columna ΦB 0 h(vj ) ≡ h(vj )B 0 ∈ Rk de las coordenadas
de h(vj ) en la base B 0 , lo que matricialmente se puede escribir:
t
h(vj ) = (u1 , . . . , uk ) · h(vj )B 0 .
Esta matriz era el ingrediente fundamental de las ecuaciones analı́ticas de h en las bases
B y B 0 , que adoptaban la la forma matricial
h(v)B 0 = M (h, B, B 0 ) · vB ∀v ∈ V.
o equivalentemente
1 1 0 1
= ~ · .
f (p)R0 f (p0 )R0 M (f , B, B 0 ) pR
48
f g
Propiedades 2.83 Dadas aplicaciones afines A −→ A0 −→ A00 entre espacios afines
y sistemas de referencia R en A, R0 en A0 y R00 en A00 , los siguientes enunciados son
ciertos:
(i) M (g ◦ f, R, R00 ) = M (g, R0 , R00 ) ◦ M (f, R, R0 ).
(ii) M (IdA , R, R) = In+1 , donde n = dim A.
(iii) Si f es una afinidad entonces M (f −1 , R0 , R) = M (f, R, R0 )−1 .
(iv) Si R1 y R10 son otros sistemas de referencia en A y A0 , respectivamente, entonces
Solución :
Recordemos que en el Ejercicio 2.75 probamos que la expresión analı́tica de
πS,T : R → R3 en el sistema de referencia canónico R0 de R3 viene dada por
3
πS,T (x, y, z) = (2 + y − z, 2 − x + 2y − z, 2 − x + y),
y por tanto
−
π−
→
S,T (x, y, z) = (y − z, −x + 2y − z, −x + y).
En consecuencia,
1 0 0 0
2 0 1 −1
M (πS,T , R0 ) ≡ M (πS,T , R0 , R0 ) =
2 −1 2 −1 .
2 −1 1 0
Por otra parte, sabemos que
1 0 0 0
−1 1 1 1
M (IdR3 , R, R0 ) =
1
,
1 1 0
−1 1 0 0
y por tanto
1 0 0 0
1 0 0 1
M (IdR3 , R0 , R) = M (IdR3 , R, R0 )−1 =
−2
.
0 1 −1
2 1 −1 0
49
Como M (πS,T , R) = M (IdR3 , R0 , R) · M (πS,T , R0 ) · M (IdR3 , R, R0 ), inferimos que
1 0 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0
· 2 0 1 −1 · −1 1 1 1 ,
1 0 0 1
M (πS,T , R) =
−2 0 1 −1 2 −1 2 −1 1 1 1 0
2 1 −1 0 2 −1 1 0 −1 1 0 0
esto es,
1 0 0 0
5 0 0 −1
M (πS,T , R) =
0
.
0 1 0
0 0 0 1
La interpretación de este cálculo es que si p ∈ R3 es un punto con pR = (x0 , y 0 , z 0 ),
entonces πS,T (p) ∈ R3 es el punto con
πS,T (p)R = (5 − z 0 , y 0 , z 0 ).
y por tanto
S = (0, 0, 2) + L {(1, 0, 1), (1, −1, 0)} .
Un sistema de referencia en S viene dado por los puntos
{p1 = (0, 0, 2), p2 = (0, 0, 2)−(1, 0, 1) = (−1, 0, 1), p3 = (0, 0, 2)+(1, −1, 0) = (1, −1, 2)}.
R ≡ {p0 , B = {−
p−→ −−→ −−→
0 p1 , p0 p2 , p0 p3 }} = {(0, 0, 0), B = {(0, 0, 2), (−1, 0, 1), (1, −1, 2)}}
v1 = −
p−→ −−→ −−→
0 p1 = (0, 0, 2), v2 = p0 p2 = (−1, 0, 1), v3 = p0 p3 = (1, −1, 2),
deducimos que
−−−−−−−→
f~(v1 ) = f (p0 )f (p1 ) = (0, 0, 2) − (1, 2, −1) = (−1, −2, 3)
50
−−−−−−−→
f~(v2 ) = f (p0 )f (p2 ) = (−1, 0, 1) − (1, 2, −1) = (−2, −2, 2)
−−−−−−−→
f~(v3 ) = f (p0 )f (p3 ) = (1, −1, 2) − (1, 2, −1) = (0, −3, 3).
De aquı́ que
−1 −2 0
M (f~, B, B0 ) = −2 −2 −3
3 2 3
donde B0 es la base canónica de R3 . Recordemos que R0 = {p0 , B0 } es el sistema de
referencia usual o canónico de R3 . Al ser f (p0 )R0 = (1, 2, −1), tenemos que
1 0 0 0
1 −1 −2 0
M (f, R, R0 ) =
2 −2 −2 −3
−1 3 2 3
Como
1 0 0 0
0 0 −1 1
M (IdR3 , R, R0 ) = ,
0 0 0 −1
0 2 1 2
deducimos que
det M (f~, B, B0 ) = 6 6= 0,
y las rectas
51
Solución : Para responder correctamente a la pregunta, es importante conocer la posi-
ción relativa de S y T , y compararla con la de S 0 y T 0 .
Estudiemos si S y T son secantes. Los puntos de T se parametrizan
T = {(λ, λ, 1) : λ ∈ R},
Esto prueba que S y T se cortan en el punto p0 = (0, 0, 1), de donde por la fórmula de
dimensiones dim S ∨ T = dim S + dim T = 3, esto es, S ∨ T = R3 .
Un cálculo análogo dice que
R = {p0 = (0, 0, 1), p1 = (1, 1, 1), p2 = (1, −1, 1), p3 = (−1, 0, 0)} ≡
≡ {p0 = (0, 0, 1), B = {v1 = (1, 1, 0), v2 = (1, −1, 0), v3 = (−1, 0, −1)}}
en el sistema de puntos (también sistema de referencia en este caso)
{q0 = (0, 0, −1), q1 = (1, 1, −1), q2 = (1, −1, −1), q3 = (−1, 0, 0)}
52
Si llamamos
u1 = −
q−→ −−→ −−→
0 q1 = (1, 1, 0), u2 = q0 q2 = (1, −1, 0), u3 = q0 q3 = (−1, 0, 1),
−1 0 0 1
(a) Demuestra que f es afı́n y encuentra la matriz que la representa en los sistemas de
referencia canónicos R00 = {0, {1, x, x2 }} de P2 (R) y R0 de R3 .
(b) Comprueba que S = {p(x) ∈ P2 (R)) : p(0) + p(1) = 2} es un subespacio afı́n de
P2 (R) y determina sus ecuaciones implı́citas en R00 .
(c) Considera el sistema de referencia R = {(1, 0, 1), B = {(1, 1, −1), (1, −1, 0), (1, 1, 0)}}
de R3 y calcula las ecuaciones implı́citas de f (S) en R.
Solución : Es claro que f (p(x)) = (1, 0, −1) + h(p(x)), donde h es la aplicación lineal
De la Proposición 2.51 deducimos que f es afı́n con f~ = h y f (0) = (1, 0, −1). Por otra
parte, es claro que
53
lo que unido a que f (0) = (1, 0, −1) nos dice que
1 0 0 0
1 1 0 0
M (f, R00 , R0 ) =
0 1 1 1
−1 0 1 2
concluyendo (a).
Para probar (b), basta con observar que 1 ∈ S y S = 1+U, donde U es el subespacio
vectorial de P2 (R) dado por
Por tanto
~ = U = {a0 + a1 x + a2 x2 : 2a0 + a1 + a2 = 0},
S
y
S = U = {a0 + a1 x + a2 x2 : 2a0 + a1 + a2 = 2}.
siendo la segunda expresión las ecuaciones implı́citas de S en R00 . Esto resuelve (b).
Finalmente, para probar (c) recordemos que
~ = f (1) + f~(S)
f (S) = f (1 + S) ~ = (2, 1, −1) + f~(S).
~
Por otra parte, resolviendo el sistema 2a0 + a1 + a2 = 0 que se corresponde con las
~ deducimos que
ecuaciones implı́citas en R00 de S,
~ = L {x − x2 , 1 − 2x} .
S
Por tanto
f~(S)
~ = f~ L({x−x2 , 1−2x}) = L {f~(x−x2 ), f~(1−2x)} = L({(0, 0, −1), (1, −1, −2)}).
1 −1 0 0
54
esto es,
x = 1 + x0 + y 0 + z 0 , y = x0 − y 0 + z 0 , z = 1 − x0 .
Como −x − y + 3 = 0 es la ecuación implı́cita de f (S) en R0 , sustituyendo
Solución : Es claro que f (x, y) = (1, 3) + f0 (x, y), donde f0 es la aplicación lineal
De la Proposición 2.51 deducimos que f es afı́n con f~ = f0 y f (0, 0) = (1, 3). Como
f~ = −2IdR2 , f es una homotecia de razón −2. Su único punto fijo o centro (a, b) satisface
Finalmente queda
v3 = λ1 v1 + λ2 v2 con λ1 , λ2 6= 0.
55
Por tanto
Solución : Para resolver (a), tomemos una traslación τ y una homotecia h en A. Recor-
~ −−→
demos que h = rId− → (r 6= 0, 1) y ~ → , y por tanto h ◦ τ = rId−
τ = Id− → . Por la Proposición
A A A
2.64, esto prueba que f := h ◦ τ es una homotecia de razón r. Recordemos que el centro
c de f se calcula por la fórmula
1 −−−→
c=q+ qf (q), q ∈ A punto arbitrario.
1−r
Si escribimos h = ha,r (a es el centro de h) y τ = τv (v es el vector de traslación de τ ),
y elegimos q = a + (−v), la fórmula anterior nos dice que
1 −−−−−−−−−−−−−−−−→ 1 −−−−−−−−−−−−−−−−−−−→
c = (a+(−v))+ (a + (−v))f (a + (−v)) = a+(−v) + (a + (−v))h τ (a + (−v)) =
1−r 1−r
1 −−−−−−−−−−→ 1 −−−−−−−−→ 1
= a+(−v) + (a + (−v))h(a) = a+(−v) + (a + (−v))a = a+(−v) + v,
1−r 1−r 1−r
y por tanto
r
c=a+ v.
1−r
Una discusión similar se puede llevar a cabo para la homotecia τ ◦ h.
Para resolver (b), tomemos dos homotecias h1 = ha1 ,r1 y h2 = ha2 ,r2 en A. Discuti-
remos dos casos, r := r1 r2 6= 1 y r := r1 r2 = 1.
−−−−→ →
− → −
Si r 6= 1 entonces h2 ◦ h1 = h2 ◦ h1 = r2 Id− → ◦ r1 Id−
A
→ = rId−
A
→ , y por tanto la
A
Proposición 2.64 nos garantiza que h := h2 ◦ h1 es una homotecia de razón r. Para
calcular el centro c de h usamos la fórmula
1 −−−→
c=q+ qh(q), q ∈ A punto arbitrario.
1−r
Eligiendo q = a1 nos quedará
1 −−−−→ 1 −−−−−→ 1 −−−−−−−−− −→−→
c = a1 + a1 h(a1 ) = a1 + a1 h2 (a1 ) = a1 + a1 a2 + r2 −
a−
2 a1 =
1−r 1−r 1−r
56
1 −−→ 1 − r2 −−→
= a1 + ( a1 a2 + r 2 −
a−→
2 a1 ) = a1 + a1 a2 .
1−r 1 − r1 r2
Supongamos ahora que r = 1. En este caso razonando como antes τ := h2 ◦ h1
satisface ~τ = IdA , y por tanto la Proposición 2.62 nos dice que τ es una traslación en
A. El vector de traslación v de τ se calcula de la fórmula
−−−→
v = qτ (q), q ∈ A punto arbitrario.
Probar que b no depende del punto O fijado. Probar además que si f : A → A0 es afı́n
entonces f (b) es el baricentro de {f (p0 ), . . . , f (pn )}.
de donde n n
0 1 X −−0→ 1 X −−→
O + O pj = O + Opj
n + 1 j=0 n + 1 j=0
esto es n n
1 X −−→ 1 X −−−−−−−→
f O+ Opj = f (O) + f (O)f (pj )),
n + 1 j=0 n + 1 j=0
Ejercicio 2.94 Un triángulo en un espacio afı́n A con dim A ≥ 2 son tres puntos
afı́nmente independientes, llamados vértices, y sus lados se definen como los segmentos
que determinan las parejas de vértices. Probar que los puntos medios de los lados de un
triángulo {a, b, c} en A forman un triángulo cuyos lados son paralelos a los de {a, b, c}
y cuyo baricentro es el mismo que el de {a, b, c}.
57
Solución : Los lados de {a, b, c} son por definición las rectas
Por definición, los puntos medios de los lados de {a, b, c} son los de los segmentos [a, b],
[a, c] y [b, c], a saber
1 −→ − → 1 −→ − → 1 −
→ − →
mab = O + (Oa + Ob), mac = O + (Oa + Oc), mbc = O + (Ob + Oc), (3)
2 2 2
donde O ∈ A cualquier punto auxiliar. Por tanto
− −→ = 1 (−
→ − → 1 −→ − → → −
1 − → 1→−
m−ab−mac Oa + Oc) − (Oa + Ob) = (Oc − Ob) = bc y
2 2 2 2
− −→ = 1 (−
m−ab−m
→ − → 1 −→ − → 1 −→ −→
Ob + Oc) − (Oa + Ob) = (Oc − Oa) = →
1−
ac.
bc
2 2 2 2
→
− −
Como {a, b, c} son afı́nmente independientes los vectores { bc, →ac} son linealmente in-
dependientes, de donde {mab , mac , mbc } son afı́nmente independientes y determinan un
triángulo. Sus lados son las rectas,
− −→ = 1 →
m−ab−m
− −−−−→
bc, mab mbc =
1→−
ac, − −→ = 1 →
m−ac−m
−
ab,
ac bc
2 2 2
que efectivamente coinciden respectivamente con los de los lados
h{mab , mac }i k h{b, c}i, h{mab , mbc }i k h{a, c}i, h{mac , mbc }i k h{a, b}i.
Por último, teniendo en cuenta (3), el baricentro de {mab , mac , mbc } obedece a la fórmula
1 −−−→ −−−→ −−−→ 1 1 −→ − → 1 −→ − → 1 −
→ − →
O+ Omab + Omac + Ombc = O + (Oa + Ob) + (Oa + Oc) + (Ob + Oc) =
3 3 2 2 2
de donde
1 −−−→ −−−→ −−−→ 1 −→ − → − →
O+ Omab + Omac + Ombc = O + (Oa + Ob + Oc)
3 3
por lo que los baricentros de {mab , mac , mbc } y {a, b, c} coinciden.
Ejercicio 2.95 Sea {a, b, c} un triángulo en un espacio afı́n A con baricentro o. De-
mostrar que la homotecia h = ho,−1/2 lleva cada vértice de {a, b, c} en el punto medio
de su lado opuesto.
Solución :Veamos que h(c) = mab (análogamente se comprobarı́a que h(b) = mac y
h(a) = mbc ). Fijemos un punto O ∈ A y recordemos que
1 −→ − → − →
o = O + (Oa + Ob + Oc).
3
58
Por tanto
−−−−−−−−−−−−−−−−−−−→
1→− 1 −→ − → − → 1 1 −→ − → − →
h(c) = o − oc = O + (Oa + Ob + Oc) − O + (Oa + Ob + Oc) c =
2 3 2 3
−−−−−−−−−−−−−−−−−−−→
1 −→ − → − → 1 1 −→ − → − →
= O + (Oa + Ob + Oc) + c O + (Oa + Ob + Oc) =
3 2 3
1 −→ − → − → 1 − → 1 −→ − → − →
= O + (Oa + Ob + Oc) + cO + (Oa + Ob + Oc) =
3 2 3
1 −→ − → − → 1 −→ − → −
→
= O + Oa + Ob + Oc + Oa + Ob − 2Oc =
3 6
1 −→ − →
= O + (Oa + Ob) = mab
2
como querı́amos demostrar.
(a) Una homotecia h 6= IdA queda determinada por la imagen de dos puntos.
(b) Las constantes, las traslaciones y las homotecias son las únicas aplicaciones afines
f : A → A tales que f (S) es paralelo a S, para todo subespacio afı́n S de A.
−
p−→ −−−−−− −−−−−−−−−
→ −→
→ −→ −→ −−→
1 q1 = (a + r ap0 )(a + r aq0 ) = r(aq0 − ap0 ) = r p0 q0
y los vectores −
p−→ −−→
1 q1 y p0 q0 son linealmente dependientes siendo la razón r el factor de
proporcionalidad
−
p−→
1 q1
r = −−→ .
p0 q0
Para determinar el centro a de h observemos que
p1 = a + r −→ = (p + −
ap 0 0 p→ −→ −→
0 a) + r ap0 = p0 + (1 − r)p0 a,
de donde
−
p−→ −−−−−−−−−−−− −−
→→ −→
0 p1 = p0 (p0 + (1 − r)p0 a) = (1 − r)p0 a.
1 −−→ −
p− →
0 q0
a = p0 + −
p→
0 a = p0 + p0 p1 = p0 + −−→ −−→ − p−→
0 p1 ,
1−r p0 q0 − p 1 q1
donde −
p−→ −−→ −−→
0 q0 /(p0 q0 − p1 q1 ) expresa el factor de proporcionalidad entre los vectores lineal-
mente dependientes − p− → −−→ −−→
0 q0 − p1 q1 y p0 q0 .
59
Solución : Si {a, b, c, d} es un paralelogramo entonces
→
− →
− → − −
→
ab = λ dc, bc = µad,
donde λ, µ 6= 0 ya que los puntos son distintos dos a dos. Tenemos que
→
− →
− → − →
− −
→
ac = ab + bc = λ dc + µad.
−
→ → −
Como también →
−
ac = ad + dc, deducimos que
→
− −
→ − → → −
λ dc + µad = ad + dc.
−
→ → −
Al ser los vectores {ad, dc} son linealmente independientes, ya que {a, b, c, d} es un
cuadrilátero (los puntos {a, d, c} no están alineados), concluimos que λ = µ = 1 y de
aquı́ se sigue el ejercicio.
60
Ejercicios del Tema 1
1. Sea V un espacio vectorial real. Se considera la aplicación
−
→
: V × V → V, −
→ := 2u − v.
uv
donde C 1 (R) es el espacio vectorial real de las funciones de clase C 1 sobre los
reales. Se pide lo siguiente:
61
a) Escribir la ecuación matricial del cambio de sistema de referencia de R a R0 .
b) Calcular las coordenadas en R0 del punto p ∈ R2 tal que pR = (1, 1)t .
9. Demostrar que toda recta afı́n de R3 es la intersección de dos planos afines. ¿Es
cierta esta afirmación en Rn ?
10. Sean L una recta afı́n y S un hiperplano afı́n de un espacio afı́n A. Supongamos
→
− ~ = A. Probar que L ∩ S es un único punto.
que L + S
a) A = R5 , S = {(x, y, z, t, s) ∈ R5 / − y = 2x + z + 1}.
b) A = R3 , S = {(x, y, z) ∈ R3 / x2 + y 2 + z 2 = 0}.
c) A = R2 , S = {(x, y) ∈ R2 / x2 = y 2 }.
d ) A = R2 , S = {(0, 1), (1, 0)}.
2
e) A = R , S = h{(0, 1), (1, 0)}i.
f ) A = R3 , S = {(x, y, z) ∈ R3 / x2 + y 2 ≥ 0}.
g) A = R3 , S = {(x, y, z) ∈ R3 / x = y = z}.
h) A = Rn , S = Qn .
a−2 a
i ) A = M2 (R), S= /a∈R .
0 0
j ) V = R[x], S = {p(x) ∈ R[x] / grado(p(x)) = n} (n ∈ N).
13. Encontrar la recta del espacio afı́n R3 que pasa por p0 = (1, 1, 1) y se apoya en las
rectas R1 = (0, 0, 1) + L{(1, 0, 1)} y R2 = {(x, y, z) ∈ R3 : x + y = z − y + 1 = 0}.
14. Demostrar que todo subespacio afı́n S de Rn es cerrado para la topologı́a usual.
Demostrar ttambién que si S 6= Rn , entonces S tiene interior vacı́o.
62
15. ¿Para qué valores de t ∈ R los puntos p = (1, 0, −1), q = (−2, 0, 2) y r = (t, 0, 3) de
R3 están alineados? Para dichos valores, calcular una recta afı́n que los contenga.
Es la recta única? Pertenece el punto s = (−2, 2, 0) a dicha recta?
16. Calcular un sistema de referencia afı́n, unas ecuaciones paramétricas y unas ecua-
ciones implı́citas de:
a) La recta afı́n de R4 que pasa por los puntos p = (1, −1, 1, 2) y q = (0, 1, 0, −1),
b) El hiperplano afı́n de R4 que pasa por los puntos p = (1, 0, 0, 0), q =
(0, 1, 0, 0), r = (0, 0, 1, 0) y s = (0, 0, 0, 1),
c) Un plano afı́n de R3 que contenga a las rectas afines S = (1, 0, 2)+L((1, −1, 0))
y T = {(x, y, z) ∈ R3 / x + y − z = −1, y − z = 2},
d ) El hiperplano afı́n de R4 paralelo al de ecuación x − y + z − t = 7 y que pasa
por el punto p = (1, −2, 3, −2).
19. Probar que si S es una recta afı́n en un espacio afı́n A y p ∈ / S, entonces existe
un único plano afı́n T que pasa por p y contiene a S. Calcular unas ecuaciones
paramétricas y una ecuación implı́cita del plano afı́n en R3 que pasa por p =
(1, −2, 1) y contiene a la recta afı́n S = (1, 1, 1) + L((0, 1, 1)).
S = {(x, y, z, t) ∈ R4 / x + y + z + t = 1, x − y = 1},
T = (1, 0, 1, 0) + L({(1, 1, −1, −1), (0, 0, 0, 1)}).
S1 = {(x2 , x2 , x3 , x4 ) ∈ R4 : x1 − x2 − x3 = x1 + x3 + x4 − 2 = 0}
63
22. Sea S el plano afı́n de R3 con ecuación implı́cita x + y + z = 2. ¿Qué ecuación
implı́cita satisfacen las coordenadas de los puntos de S con respecto al sistema de
referencia afı́n R = {(−1, 1, 2), (1, 0, 0), (0, 1, 0), (0, 0, 1)}?
24. Probar que en un plano afı́n dos rectas son, o bien iguales, o paralelas y distintas,
o se cortan en un único punto.
Sa = {(x, y, z) ∈ R3 / x − 2z = a, y + z = 3},
Tb = {(x, y, z) ∈ R3 / x + z = 1, y − 2z = b},
26. Sea S una recta afı́n y T un subespacio afı́n con dim T ≥ 2 en un espacio afı́n A.
Probar que se da una y sólo una de las siguientes posibilidades:
a) S ∩ T = ∅,
b) S ∩ T es un único punto,
c) S ⊆ T .
28. Sea A un espacio afı́n con dim A ≥ 3. Decidir de forma razonada si las siguientes
afirmaciones son verdaderas o falsas:
29. En cada uno de estos casos decidir de forma razonada si f es o no una aplicación
afı́n
64
a) f : R2 → R3 , f (x, y) = (x, y 3 , x + y).
b) f : R3 → R2 , f (x, y, z) = (x + y, x − z + 1).
c) f : R3 → R3 , f (x, y, z) = (x, y, z 5 − 1).
d ) f : M2 (R) → R, f (A) = traza(A) + 1.
e) f : R[x] → R, f (p(x)) = grado(p(x)).
y las rectas
35. Consideremos el sistema de referencia afı́n en R2 dado por R = {(1, 1), (2, 1), (2, 2)}.
Sea f : R2 → R2 la única aplicación afı́n tal que:
65
c) Determinar el conjunto de puntos fijos de f .
→
−
36. Sea f : A → A un endomorfismo afı́n y S = p0 + S un subespacio afı́n. Se dice
que S es invariante por f si f (S) ⊆ S. Demostrar que S es invariante por f si y
→
− − −−−−−→ →
→ −
solo si f~( S ) ⊆ S y p0 f (p0 ) ∈ S .
39. Probar que la aplicación afı́n f : R2 → R2 definida por f (x, y) = (1 − 2x, 3 − 2y)
es una homotecia. Calcular su centro y su razón.
43. Decidir de manera razonada si las siguientes afirmaciones son verdaderas o falsas.
66
d ) Si A es un espacio afı́n y dim(A) = n, entonces existe un isomorfismo afı́n
f : A → Rn .
0
e) Toda aplicación afı́n de Rn en Rn es diferenciable. Además, todo isomorfismo
afı́n de Rn en Rn es un difeomorfismo.
f ) Si una aplicación afı́n f : R3 → R3 tiene al menos 4 puntos fijos afı́nmente
independientes, entonces es la identidad.
45. Probar que los puntos medios de los lados de un triángulo {a, b, c} (tres puntos
afı́nmente independientes) en un espacio afı́n A forman un triángulo cuyos lados
son paralelos a los de {a, b, c} y cuyo baricentro es el mismo que el de {a, b, c}.
46. Sea {a, b, c} un triángulo. Probar que las paralelas a dos de los lados que pasan
por el baricentro dividen al tercer lado en tres segmentos de la misma longitud (Si
tres puntos p, q, r están alineados, diremos que los segmentos [p, q], [q, r] tienen la
misma longitud si → −
pq = ±→ −
qr).
47. Sea {a, b, c} un triángulo en un espacio afı́n A con baricentro o. Demostrar que la
homotecia h = ho,−1/2 lleva cada vértice de {a, b, c} en el punto medio de su lado
opuesto.
48. Dado un triángulo {a, b, c} y {a0 , b0 , c0 } = {mab , mac , mbc } el triángulo formado por
los puntos medios de sus lados, describir las siguientes aplicaciones afines:
67
TEMA 2: Espacios afines euclı́deos
El impulso civilizador que supuso el helenismo, periodo iniciado por Alejandro
Magno en el siglo IV AC, tuvo entre otras muchas consecuencias la creación de im-
portantes centros de conocimiento en el área mediterránea, el más conocido de ellos
la cuidad de Alejandrı́a en el norte de Egipto. En este contexto histórico se inscriben
Los Elementos, uno de los escritos más influyentes de la Historia Occidental atribui-
do a Euclides de Alejandrı́a alrededor del año 300 A.C. La obra consiste de 13 tomos
en los que se describe de forma razonablemente rigurosa la geometrı́a de su época.
Euclides compiló con bastante acierto conceptos, definiciones, postulados, teoremas y
corolarios acerca de rectas, ángulos, triángulos, circunferencias y otras figuras planas
y del espacio. Durante muchos siglos se creyó que la Geometrı́a Euclı́dea era la única
posible, fracasándose en múltiples ocasiones en el intento de demostrar el V Postulado
de Euclides (por un punto exterior a una recta pasa una única paralela) a partir de los
otros cuatro postulados previos sobre los que se cimentaban los pilares lógicos de Los
Elementos. De hecho, la Geometrı́a Euclı́dea llegó a influir en los tratados de grandes
pensadores como Descartes o Kant. Finalmente, a principios del s. XIX y de forma
independiente, Karl Gauss, Nicolai Lobachevsky y Janos Bolyai crearon las Geometrı́as
Elı́ptica e Hiperbólica, en las que el V Postulado de Euclides no se sostiene (aunque sı́
el resto de la arquitectura lógica de la geometrı́a). Éste fue el nacimiento de las geo-
metrı́as no euclidianas, y en definitiva, el origen de la geometrı́a moderna. En este Tema
2 del curso nos vamos a dedicar a estudiar la Geometrı́a Euclı́dea desde un punto de
vista actual, más cartesiano, revisando algunas de las aportaciones más importantes a
lo largo de estos 23 siglos con un lenguaje mucho más estructurado desde la moder-
nidad matemática. Por ejemplo, Euclides desconocı́a el concepto de aplicación, y por
tanto le era imposible interpretar la primitiva idea de ((igualdad de figuras)) a través del
concepto de movimiento rı́gido.
68
Definición 3.1 Una orientación en V es una clase de equivalencia O ∈ B/ ∼. Un par
(V, O), donde O es una orientación en V , es un espacio vectorial orientado.
Una base ordenada B de V se dice positiva en un espacio vectorial orientado (V, O)
si [B] = O, y negativa si [B] 6= O.
Recordemos que un espacio vectorial euclı́deo es un par (V, h , i), donde V es un
espacio vectorial real y h , i es una métrica euclidiana en V , esto es. una aplicación
bilineal y simétrica
h , i: V × V → R
satisfaciendo
hv, vi ≥ 0 ∀v ∈ V y hv, vi = 0 ⇐⇒ v = ~0.
Denotaremos por p
k · k : V → V, kvk = + hv, vi.
su norma asociada a (V, h , i).
Propiedades 3.2 Sea (V, h , i) un espacio vectorial euclı́deo. Se satisfacen las siguien-
tes propiedades:
(a) kvk ≥ 0 ∀v ∈ V , y la igualdad se da si y solo si y v = ~0.
v⊥u ⇐⇒ hv, ui = 0.
U ⊥W ⇐⇒ u⊥w ∀u ∈ U, ∀w ∈ W ⇐⇒ U ⊆ W ⊥ ⇐⇒ W ⊆ U ⊥ .
Propiedades 3.3 Dado (V, h , i) un espacio vectorial euclı́deo, son ciertas las satisfa-
cen propiedades:
(a) Si X ⊆ V es un subconjunto arbitario entonces X ⊥ = {v ∈ V : v⊥x ∀x ∈ X} es
un subespacio vectorial de V . Además L(X)⊥ = X ⊥ , donde como siempre L(X)
representa la intersección de todos los subespacios vectoriales de V que contienen a
X (menor subespacio vectorial de V conteniendo a X).
69
El hecho de que U y U ⊥ sean subespacios vectoriales suplementarios en (V, h , i) da
sentido a la siguiente definición.
Las bases naturales para (V, h , i) son las ortonormales, esto es, las bases B = {e1 , . . . , en }
para las que la matriz de la métrica
M (h , i, B) := (hei , ej i)i,j=1...,n = In .
O(n, R) := {A ∈ GL(n, R) : A · At = In }
Definición 3.5 Sea (V, h , i, O) un plano euclı́deo orientado (dim V = 2), sea {u1 , u2 }
una dupla ordenada de vectores de V \{~0}, y sea B = {w1 , w2 } la única base ortonormal
positiva en (V, h , i, O) con w1 = ku11 k u1 . El ángulo orientado que forman u1 y u2 en
(V, h , i, O) es el único elemento α del grupo aditivo R/(2πZ) tal que
u2 = ku2 k cos(α)w1 + sen(α)w2 .
]o (u1 , u2 ) := α ∈ R/(2πZ).
Recordemos que R/(2πZ) como grupo aditivo es el cociente del grupo (R, +) por el
subgrupo 2πZ ≤ R. La existencia y unicidad del ángulo orientado está garantizada por
el hecho de que ku12 k u2 = xw1 + yw2 con x2 + y 2 = 1, y por tanto del análisis existe de
un único α ∈ R/(2πZ) con cos(α) = x, sen(α) = y.
Es inmediato que
u1 ⊥u2 ⇐⇒ cos ]o (u1 , u2 ) = 0 ⇐⇒ ]o (u1 , u2 ) = ±π/2 (mod 2π).
70
Demostración : Escribamos α = ]o (u1 , u2 ) y β = ]o (u2 , u3 )
1
Si B = {w1 , w2 } es la única base ortonormal positiva en (V, h , i, O) con w1 = u,
ku1 k 1
sabemos que
1
u2 = cos(α)w1 + sen(α)w2 .
ku2 k
Observemos que la base
1
B 0 = {w10 = u2 , w20 = −sen(α)w1 + cos(α)w2 }
ku2 k
satisface det M (IdV , B, B 0 ) = sen(α)2 + cos(α)2 = 1 > 0, y por tanto es también
ortonormal y positiva. Por tanto, por definición,
1
u3 = cos(β)w10 + sen(β)w20 ,
ku3 k
esto es
1
u3 = cos(β) cos(α)w1 + sen(α)w2 + sen(β) − sen(α)w1 + cos(α)w2 =
ku3 k
= cos(β) cos(α) − sen(β)sen(α) w1 + cos(β)sen(α) + sen(β) cos(α) w2 ,
de donde
1
u3 = cos(α + β)w1 + sen(α + β)w2
ku3 k
y ]o (u1 , u3 = α + β, lo que prueba (i).
Para demostrar (ii), observemos que
det B (u1 , u2 ) := det (u1 )B , (u2 )B = det B ku1 kw1 , ku2 k(cos(α)w1 + sen(α)w2 ) =
= ku1 kku2 k det B w1 , cos(α)w1 + sen(α)w2 = ku1 kku2 ksin(α) det B w1 , w2 ,
y como det B w1 , w2 = det M (IdV , B 0 , B) = 1 para B 0 = {w1 , w2 } (usar que M (IdV , B 0 , B) ∈
O2 (R) y ambas bases son positivas), finalmente queda det B (u1 , u2 ) = ku1 kku2 ksin(α).
71
3.2. Espacios afines euclı́deos: distancia, ángulo y
perpendicularidad
Comencemos con la definición fundamental de este tema.
→
− → →
− →
Definición 3.8 Un espacio afı́n euclı́deo es una cuaterna (A, A , − , h , i) donde (A, A , − )
→
−
es un espacio afı́n y ( A , h , i) es un espacio vectorial euclı́deo. Si no hay lugar para la
→
− →
ambigüedad, es común relajar la notación y escribir (A, h , i) en vez de (A, A , − , h , i).
d : A × A → R, d(p, q) = k→
−
pqk,
→
−
donde k · k es la norma en ( A , h , i).
72
Definición 3.12 Si S, T son rectas secantes en un espacio afı́n euclı́deo (A, h , i) y
~ = L({u}), T~ = L({v}), el ángulo que forman S y T en (A, h , i) es el número
S
](S, T ) := mı́n{](u, v), ](u, −v)} = mı́n{](u, v), π − ](u, v)} ∈ [0, π/2],
→
−
donde los ángulos no orientados ](u, v), ](u, −v) ∈ [0, π] se calculan en ( A , h , i).
p ∈ T, T~ = S
~ ⊥.
d(S, T ) := ı́nf{d(p, q) : p ∈ S, q ∈ T }.
73
Proposición 3.16 Sean S, T subespacios afines de un espacio afı́n euclı́deo (A, h , i).
Entonces
~ T = q + T~ y usando que → − →
− ~ + T~ ) ⊕
Demostración : Escribiendo S = p + S, pq ∈ A = (S
~ + T~ )⊥ , podemos encontrar u ∈ S,
(S ~ w ∈ T~ y v ∈ (S
~ + T~ )⊥ tales que
→
−
pq = u + w + v.
probando (i).
Para probar (ii), supongamos que p0 ∈ S, q0 ∈ T son tales que −
p−→ ~⊥ ~ ⊥
0 q0 ∈ S ∩ T . Si
tomamos p ∈ S y q ∈ T arbitrarios,
d(p, q)2 = k→
−
pqk2 = k−→+−
pp 0 p−→ −→ 2 −→ −−→ −→ −→ −−→ −→
0 q0 + q0 qk = hpp0 + p0 q0 + q0 q, pp0 + p0 q0 + q0 qi =
k−→+−
pp → 2 −−→ 2 −→ −→ −−→ −→ −→ 2 −−→ 2 −−→ 2 2
0 q0 qk +kp0 q0 k +2hpp0 + q0 q, p0 q0 i = kpp0 + q0 qk +kp0 q0 k ≥ kp0 q0 k = d(p0 , q0 ) ,
~ T = q + T~ , los vectores u ∈ S,
y por tanto, si como arriba ponemos S = p + S, ~ w ∈ T~
~ ⊕ T~ )⊥ tales que
y v ∈ (S
→
−
pq = u + w + v
son únicos. En consecuencia las expresiones p0 = p + u ∈ S, q0 = q − w ∈ T determinan
los únicos puntos p0 ∈ S y q0 ∈ T para los que −
p−→ ~ ~ ⊥
0 q0 ∈ (S + T ) , resolviendo el problema.
d(S, T ) = 0 ⇐⇒ S ∩ T 6= ∅.
74
En particular, si S es un hiperplano afı́n, R = {p0 , B = {e1 , . . . , en }} es un sistema de
referencia rectangular de A, pR = (y1 , . . . , yn )t son las coordenadas de un punto p ∈ A
en R, y
Xn
aj x j + a0 = 0
j=1
Para probar la segunda parte del corolario notemos que, dados R sistema de referencia
ortogonal y S hiperplano en las condiciones del enunciado,
n
X n
X n
X
aj x j = h aj ej , xj ej i = 0
j=1 j=1 j=1
−−−−→ −−−−→
Fijemos q ∈ S un punto arbitrario. La expresión →
−
qp = qπS⊥ (p) + πS⊥ (p)p, donde
−−− −→ −− −−→
~
qπS⊥ (p) ∈ S y ~ ⊥,
πS⊥ (p)p ∈ S
→
−
describe la descomposición del vector →
− ~ ⊕S
qp de acuerdo a la suma directa A = S ~ ⊥.
Llamando n
1 X
ν = qP aj ej
n 2
a
j=1 j j=1
−−−−→
~ ⊥ = L({ν}) y kνk = 1, inferimos que
y teniendo en cuenta que πS⊥ (p)p ∈ S
−−−−→ −−−−→
kpπS⊥ (p)k = |hπS⊥ (p)p, νi| = |h→
−
qp, νi|.
75
n n n
1 X X 1 X
= qP yj aj − zj aj = qP y j aj + a0 ,
n n
j=1 a2j j=1 j=1 j=1 a2j j=1
→
−
donde hemos usado que B es una base ortonormal de ( A , h , i) y que a0 = − nj=1 zj aj
P
al ser q ∈ S. Por tanto,
n
−−−−→ 1
= kpπS⊥ (p)k = |h→
−
X
p, πS⊥ (p)
d(p, S) = d qp, νi| = qP y j aj + a0
n 2
j=1 aj j=1
Corolario 3.19 (Perpendicular común a dos rectas) Si S, T son rectas afines dis-
tintas en un espacio afı́n euclı́deo (A, h , i), entonces existe una recta R en A secante y
perpendicular a S y a T .
Además R es única si se da cualquiera de estas condiciones:
(a) S, T se cruzan.
Ejercicio 3.20 En el espacio afı́n euclideo clásico (R4 , h , i) calcula d(S, T ), donde S, T
son los subespacios afı́nes
Análogamente
76
Tomemos
p0 = (1, 0, δ, −δ) ∈ S, q0 = (−λ + µ, 1 + λ, −µ, λ) ∈ T
genéricos e impongamos
− →
− ⊥ ~⊥
p−→
0 q0 = (−λ + µ − 1, 1 + λ, −µ − δ, λ + δ) ∈ S ∩T .
T~ = {(x, y, z, t) ∈ R4 : h(x, y, z, t), (1, 1, 1, 0)i = h(x, y, z, t), (0, 1, 0, −1)i = 0}.
y podemos escribir
Análogamente
~ ⊥ = {(x, y, z, t) ∈ R4 : h(x, y, z, t), (0, 0, 1, −1)i = 0} = {(x, y, z, t) ∈ R4 : z − t = 0}.
S
De aquı́ que
→
− ⊥ ~⊥
S ∩ T = {(λ1 , λ1 + λ2 , λ1 , −λ2 ) ∈ R4 : λ1 + λ2 = 0} = {(λ1 , 0, λ1 , λ1 ) : λ1 ∈ R},
o en otras palabras
→
− ⊥ ~⊥
S ∩ T = L({(1, 0, 1, 1)}) = {(x, y, z, t) ∈ R4 : y = z − x = t − x = 0}.
Finalmente la condición
− →
− ⊥ ~⊥
p−→
0 q0 = (−λ + µ − 1, 1 + λ, −µ − δ, λ + δ) ∈ S ∩T
equivale a que
1 + λ = −2µ − δ + λ + 1 = 2λ + δ − µ + 1 = 0,
esto es λ = −1, µ = −1/3, δ = 2/3.
Esto lleva a
h : (V, h , i) → (V 0 , h , i0 )
77
es una isometrı́a lineal o vectorial si es un isomorfismo lineal y satisface
kh(v)k0 = kvk ∀v ∈ V.
0
hh(u), h(v)i0 hu, vi
] h(v), h(u) = arc cos = arc cos = ] v, u .
kh(u)k0 kh(v)k0 kukkvk
(iii) Si V1 = Ker(h − IdV ) y V−1 = Ker(h + IdV ) entonces V1 ⊥V−1 , y por tanto
V1 + V−1 = V1 ⊕ V−1 .
78
Si v ∈ V1 y u ∈ V−1 entonces
hv, ui = hh(v), h(u)i = hv, −ui = −hv, ui,
esto es hv, ui = 0 y v⊥u, lo que prueba (iii).
Es claro que h(V1 + V−1 ) = h(V1 ) + h(V−1 ) = V1 + V−1 , y por tanto
⊥
h (V1 + V−1 )⊥ = h(V1 + V−1 ) = (V1 + V−1 )⊥ ,
donde entendemos h|V±1 : V±1 → V±1 y h|(V1 +V−1 )⊥ : (V1 + V−1 )⊥ → (V1 + V−1 )⊥ . Para
acabar basta con ver que dim(V1 + V−1 )⊥ es par y det h|(V1 +V−1 )⊥ = 1. La isometrı́a
lineal h|(V1 +V−1 )⊥ no tiene valores propios (los únicos valores propios posibles de h son
1 y −1 y (V1 + V−1 )⊥ ∩ V±1 = ∅), y por tanto su polinomio caracterı́stico
p(t) = det h|(V1 +V−1 )⊥ − tId(V1 +V−1 )⊥
no tiene raı́ces reales. El Teorema de Bolzano fuerza a que p(t) sea un polinomio de grado
k = dim(V1 + V−1 )⊥ par, y como su término lı́der es tk , a que su término independiente
det h|(V1 +V−1 )⊥ sea positivo. Por (i), al ser h|(V1 +V−1 )⊥ una isometrı́a det h|(V1 +V−1 )⊥ =
±1, de donde det h|(V1 +V−1 )⊥ = 1 probando (v).
Definición 3.22 Sea h : V → V una isometrı́a lineal en un espacio vectorial euclidiano
(V, h, i).
h se dirá directa o positiva si det(h) = 1.
h se dirá inversa o negativa si det(h) = −1.
Cerraremos este repaso de las propiedades básicas de las isometrı́as lineales con la
siguiente proposición.
Proposición 3.23 Si h : (V, h , i) → (V, h , i) es una isometrı́a lineal entonces
Ker(h − IdV ) = Im(h − IdV )⊥ .
Demostración : Si v ∈ Ker(h − IdV ) y u ∈ Im(h − IdV ) entonces
h(v) = v y u = h(w) − w para algún w ∈ V .
Por tanto, usando que h es una isometrı́a vectorial,
hv, ui = hv, h(w) − wi = hv, h(w)i − hv, wi = hh(v), h(w)i − hv, wi = 0,
lo que demuestra que Ker(h−IdV ) ⊆ Im(h−IdV )⊥ . Si probamos que dim Ker(h−IdV ) =
dim Im(h − IdV )⊥ serı́an iguales y acabarı́amos la proposición.
En efecto, como h − IdV es un endomorfismo del primer teorema de isomorfı́a en el
álgebra lineal deducimos que
dim Ker(h − IdV ) + dim Im(h − IdV ) = dim V,
y como V = Im(h − IdV ) ⊕ Im(h − IdV )⊥ también
dim Im(h − IdV ) + dim Im(h − IdV )⊥ = dim V.
Por tanto dim Ker(h − IdV ) = dim V − dim Im(h − IdV ) = dim Im(h − IdV )⊥ , lo que
concluye la prueba.
Un parte relevante de la teorı́a de isometrı́as vectoriales en un espacio vectorial euclı́deo
es su clasificación. Repasemos brevemente la misma en los casos de dimensiones 2 y 3.
79
3.3.1. Isometrı́as lineales en un plano vectorial euclı́deo
En lo que sigue (V, h, i) será un espacio vectorial euclidiano de dimensión 2.
En este caso diremos que h es el giro vectorial de ángulo orientado θ ∈ [0, 2π[ respecto
de la orientación O inducida por B en V , y se escribe h = Gθ .
al ser
a11 a12
M (h, B) = ∈ O(2, R)
a21 a22
deducimos que
k(a11 , a21 )k = k(a12 , a22 )k = 1, h(a11 , a21 ), (a11 , a21 )i = 0, a11 a22 − a12 a21 = 1,
Ker(h − IdV ) = {~0} para todo giro vectorial (isometrı́a positiva) h 6= IdV en
(V, h, i).
Como ángulos conjugados tienen el mismo coseno, tiene sentido definir el ángulo
no orientado de un giro vectorial h (isometrı́a positiva) en (V, h, i) como el único
α ∈]0, π] tal que
Traza(h) = 2 cos(α).
Es claro que α = mı́n{θ, 2π −θ}, donde θ es el ángulo orientado del giro h respecto
de cualquiera orientación O en V , y por tanto α está bien definido al margen del
concepto de orientación en V .
80
Proposición 3.25 Si h : V → V es una isometrı́a lineal negativa en el plano (V, h, i)
entonces existe una base ortonormal B de (V, h , i) en la que
1 0
M (h, B) = ,
0 −1
El elemento geométrico que determina una simetrı́a ortogonal es la recta vectorial res-
pecto de la cual se simetriza.
Lema 3.26 Sean (V, h , i) (dim V ≥ 2) un espacio vectorial métrico euclı́deo y sea
f : V → V una isometrı́a sin valores propios reales. Entonces existe U ≤ V plano
vectorial tal que f (U ) = U . En particular, f |U : U → U es una isometrı́a positiva (giro
vectorial) de ángulo θ ∈]0, 2π[\{π} en (U, h , i|U ×U ).
Demostración : Como los únicos valores propios de una isometrı́a son 1, −1, nuestra
hipótesis es equivalente a que
81
tal que A · z = a · z (notación columna), y también A · z̄ = ā · z̄. Llamemos u0 =
2<(z), v0 = 2=(z) ∈ Rn , y observemos que como a 6= ā entonces {u0 , v0 } son linealmente
independientes y U0 = L({u0 , v0 }) es un plano vectorial; en efecto, en otro caso z = λr
para ciertos λ ∈ C \ {0} y r ∈ R2 , y por tanto A · r = a · r, esto es, a ∈ R, lo que es
absurdo. Tenemos pues que
A · u0 = A · (z + z̄) = A · z + A · z̄ = a · z + ā · z̄ =
= 2 <(a) · <(z) − =(a)=(z) = <(a) · u0 − =(a) · v0 ∈ U0 ,
y análogamente
A · v0 = A · ı(z̄ − z) = ı(A · z̄ − A · z) = ı(ā · z̄ − a · z) =
= 2 <(a) · =(z) + =(a)<(z) = <(a) · v0 + =(a) · u0 ∈ U0 .
Si llamamos u, v ∈ V a los únicos vectores tales que uB = u0 , vB = v0 , y U = L({u, v})
al plano que generan, entonces
w ∈ U ⇐⇒ wB ∈ U0 .
De aquı́ se sigue que si w = λu + µv ∈ U entonces
f (w)B = f (λu + µv)B = λf (u)B + µf (v)B = λ(A · uB ) + µ(A · vB ) =
= λ(A · u0 ) + µ(A · v0 ) ∈ U0 ,
y por tanto f (w) ∈ U . Esto prueba que f (U ) ⊆ U , y como dim f (U ) = dim U = 2, que
f (U ) = U .
Finalmente, observemos que f |U : U → U es una isometrı́a sin valores propios en
el plano vectorial euclı́deo (U, h , i|U ×U ), y por tanto ha de ser un giro de ángulo θ ∈
]0, 2π[\{π}, (los casos θ = 0, π se excluyen por no ser ±1 valores propios de f ). Esto
concluye el resultado.
Teorema 3.27 Sea (V, h , i) un espacio vectorial métrico euclı́deo con dim V = n ≥ 1
y sea h : V → V una isometrı́a en (V, h , i). Entonces existe una base ortonormal B de
(V, h , i) en la que:
···
Rθ1 0 0 0
...
0 0 ··· 0
M (h, B) = ... ..
,
0 0 Rθm .
. .. ..
..
. . Is 0
0 0 ··· 0 −Ik
donde s, k, m ∈ N ∪ {0} son enteros tales que s + k + 2m = n y
cos(θj ) −sen(θj )
Rθj = , θj ∈]0, 2π[\{π}, j = 1, . . . , m.
sen(θj ) cos(θj )
Demostración : Llamemos
V1 = Ker(h − IdV ), s = dim V1 , V−1 = Ker(h + IdV ), k = dim V−1 .
Denotemos por
W1 = (V1 + V−1 )⊥ .
De la Proposición 3.21 tenemos que h(W1 ) = W1 , dim W1 = 2m, m ∈ N∪{0}; llamemos
h1 : W1 → W1 , h1 := h|W1 .
Si m ≥ 1 el Lema 3.26 puede aplicarse a h1 y existe U1 ≤ W1 plano vectorial tal que
82
h1 (U1 ) = h(U1 ) = U1 y
h1 |U1 ≡ h|U1 es un giro de ángulo orientado θ1 ∈]0, 2π[\{π} en (U1 , h , i|U1 ×U1 )
respecto a una orientación en U1 .
h2 : W2 → W2 , h2 := h1 |W2 = h|W2 ,
es una isometrı́a en (W2 , h , i|W2 ×W2 ) que, por nuestras hipótesis, no tiene valores propios.
Si m − 1 ≥ 2, por el Lema 3.26 de nuevo existe U2 ≤ W2 plano vectorial tal que
h2 (U2 ) = h(U2 ) = U2 y
h2 |U2 ≡ h|U2 es un giro de ángulo orientado θ2 ∈]0, 2π[\{π} en (U2 , h , i|U2 ×U2 )
respecto a una orientación en U2 .
h3 : W3 → W3 , h3 = h2 |W3 = h|W3 ,
W1 = U1 ⊕ · · · ⊕ Um
de forma que
h(Uj ) = Uj y
h|Uj es un giro de ángulo orientado θj ∈]0, 2π[\{π} en (Uj , h , i|Uj ×Uj ) respecto a
una orientación en Uj
V = W1 ⊕ V1 ⊕ V−1 = U1 ⊕ · · · ⊕ Um ⊕ V1 ⊕ V−1 ,
siendo todos los subespacios ortogonales ortogonales dos a dos. Para acabar, basta elegir
bases ortonormales
Bj0 de (Uj , h , i|Uj ×Uj ), j = 1, . . . , m, B1 de (V1 , h , i|V1 ×V1 ), B−1 de (V−1 , h , i|V−1 ×V−1 ),
83
3.3.3. Isometrı́as lineales en espacios tridimensionales
Sea h : V → V una isometrı́a vectorial en un espacio vectorial euclidiano (V, h , i)
de dimensión 3. Si h 6= IdV , caben tres posibilidades:
(i) det(h) = 1. Del Teorema 3.27 es inmediato que existe una base ortonormal B =
{v1 , v2 , v3 } de (V, h , i) en la que
cos(θ) −sen(θ) 0
M (h, B) = sen(θ) cos(θ) 0 .
0 0 1
Traza(h) = 1 + 2 cos(θ).
(ii) det(h) = −1. En este caso el Teorema 3.27 nos da dos posibilidades:
(II)1 h es la simetrı́a ortogonal ~σV⊥1 respecto del plano vectorial V1 = Ker(h − IdV )
(ver Notación 3.4). Elegida una base ortonormal {v1 , v2 } de V1 y v3 ∈ V1⊥
unitario, la base B = {v1 , v2 , v3 } es ortonormal en (V, h , i) y
1 0 0
M (h, B) = 0 1 0 .
0 0 −1
84
3.4. Isometrı́as afines
El concepto de isometrı́a afı́n es una traslación natural del de isometrı́a vectorial a
espacios afines euclı́deos.
Definición 3.28 Una isometrı́a afı́n entre espacios afines euclidianos (A, h , i) y (A0 , h , i0 )
→
− →
−
es una afinidad f : A → A0 cuya aplicación lineal asociada f~ : A → A 0 es una isometrı́a
→
− →
−
vectorial entre los espacios vectoriales euclidianos ( A , h·, ·i) y ( A 0 , h·, ·i0 ).
(i) d0 f (p), f (q) = d(p, q) para todo p, q ∈ A, donde d, d0 son las distancias en
(A, h , i) y (A0 , h , i0 ).
(iii) Dos subespacios S, T son ortogonales en (A, h , i) si y solo si sus imágenes f (S)
y f (T ) son ortogonales en (A0 , h , i0 ).
Proposición 3.30 Si (A, h , i), (A0 , h , i0 ) son espacios afines euclidianos n-dimensionales,
R = {p0 , B} y R0 = {p00 , B 0 } son sistemas de referencia rectangulares en (A, h , i) y
(A0 , h , i0 ) respectivamente, y f : A → A0 es afı́n, entonces
85
3.5. Semejanzas
Las aplicaciones afines que preservan ángulos se llaman semejanzas. Hagamos una
pequeña introducción a este tipo de transformaciones.
Proposición 3.31 Una homotecia h : A → A de razón r 6= 0, 1 en un espacio afı́n
euclı́deo (A, h , i) satisface:
(i) d h(p), h(q) = |r|d(p, q) para todos p, q ∈ A.
(ii) ] h(S), h(T ) = ] S, T para cualesquiera rectas secantes S, T en A.
(iii) Si S, T son subespacios de A, h(S)⊥h(T ) ⇐⇒ S⊥T .
Demostración : Es claro que
−−−−−→
d(h(p), h(q)) = kh(p)h(q)k = k~h(→
−
pq)k = kr→
−
pqk = |r|k→
−
pqk = |r|d(p, q),
~ v ∈ T~
lo que demuestra (i). Para probar (ii), tomemos rectas afines S, T , tomemos u ∈ S,
no nulos tales que ](S, T ) = ] u, v ∈ [0, π/2]. Como ~h = rIdV , se tiene que para los
−−→ −−→
vectores u ∈ h(S), v ∈ h(T ) también
](h(S), h(T )) = ] u, v ∈ [0, π/2]
lo que prueba (ii). Item (iii) es trivial o consecuencia de (ii) ya que S⊥T si y solo si
](S, T ) = π/2.
La generalización natural de homotecia es el concepto de semejanza.
Definición 3.32 Una aplicación afı́n biyectiva f : (A, h , i) → (A0 , h , i0 ) entre espacios
afines euclidianos se dice que es una semejanza de razón r 6= 0, 1, r > 0, si y sólo si
d0 f (p), f (q) = rd(p, q) ∀ p, q ∈ A,
o equivalentemente
→
−
hf~(u), f~(v)i0 = r2 hu, vi ∀u, v ∈ A .
Es inmediato comprobar que:
Las homotecias en (A, h , i) son semejanzas.
Una aplicación afı́n (A, h , i) → (A0 , h , i0 ) es una semejanza si y sólo sı́ es la
composición de una isometrı́a (A, h , i) → (A0 , h , i0 ) y una homotecia (en (A, h , i)
o en (A0 , h , i0 ) dependiendo del orden de composición).
La composición de semejanzas entre espacios afines euclidianos es una semejanza
o una isometrı́a.
Por tanto, el conjunto formado por la unión de las semejanzas y las isometrı́as en un
espacio afı́n euclidiano (A, h , i) es un grupo con la composición. Estos comentarios y
la Proposición 3.31 nos dan el siguiente:
Corolario 3.33 Si f : (A, h , i) → (A0 , h , i0 ) es una semejanza de razón r > 0 entonces
(i) ] f (S), f (T ) = ] S, T para cualesquiera rectas secantes S, T en A.
(ii) Si S, T son subespacios de A, f (S)⊥f (T ) ⇐⇒ S⊥T .
Se puede probar como ejercicio que una aplicación afı́n biyectiva f : (A, h , i) → (A0 , h , i0 )
es una semejanza si y sólo si preserva la ortogonalidad de rectas secantes (o equivalen-
temente, preserva el ángulo de rectas secantes).
86
3.6. Movimientos rı́gidos
El concepto de movimiento rı́gido es fundamental en la geometrı́a euclidiana ya que
permite expresar con rigor la idea clásica de igualdad de figuras: dos figuras en un
espacio afı́n euclı́deo son equivalentes o iguales si existe un movimiento rı́gido que lleva
una en la otra.
Definición 3.34 Un movimiento rı́gido en un espacion afı́n euclidiano (A, h , i) es una
isometrı́a afı́n f : (A, h , i) → (A, h , i). Un movimiento rı́gido se dice directo o positivo
si det(f~) = 1 > 0, e inverso o negativo si det(f~) = −1 < 0.
Para la comprensión de la naturaleza geométrica de un movimiento rı́gido es fun-
damental conocer su conjunto de puntos fijos. El siguiente lema, cuya demostración es
muy ilustrativa, resultará de gran ayuda para la clasificación de movimientos rı́gidos
que veremos con posterioridad. Expresa que todo isometrı́a f : A → A se descompone
de forma única como la composición de un movimiento rı́gido con puntos fijos y una
traslación con dirección en Ker(f~ − Id−
→ ).
A
Lema 3.35 Dado un movimiento rı́gido f : (A, h , i) → (A, h , i), existe un único vector
u ∈ Ker(f~ − Id−
→ ) y un único movimiento rı́gido g : (A, h , i) → (A, h , i) con Pg 6= ∅
A
tales que
f = τu ◦ g,
donde τu es la traslación de vector u. Además:
−−−→
u = Ker(f~ −Id− → )∩{qf (q) : q ∈ A}, y es conocido como el vector de deslizamiento
A
asociado a la isometrı́a f .
−−−→
Pg = {q ∈ A : qf (q) ∈ Ker(f~ − Id− → )}, y es conocido como el subespacio afı́n
A
invariante por la isometrı́a f .
Obsérvese que, por la unicidad en Lema 3.35, Pf 6= ∅ si y solo si u = ~0 y g = f .
Demostración : Llamemos
−−−→ →
−
S = {qf (q) : q ∈ A} ⊆ A ,
→
−
y veamos que S es un subespacio afı́n de A (dotado de su estructura afı́n canónica
→
−
como espacio vectorial) con S = Im(f~ − Id− → ). Para ello bastará con demostrar que,
A
fijado p ∈ A arbitrario,
−−−→
S = pf (p) + Im(f~ − Id− → ).
A
En efecto, para todo q ∈ A se tiene que
−−−→ → −−−→ −−−−−→ −−−→ −−−→
qf (q) = −
qp + pf (p) + f (p)f (q) = pf (p) + f~(→
−
pq) − →−
pq = pf (p) + (f~ − Id− →
−
→ )(pq),
A
−−−→
de donde S ⊆ pf (p) + Im(f~ − Id− → ). La otra inclusión se sigue del cálculo inverso, ya
A
−−−→ ~ −−−→ ~ − Id−
que si tomamos pf (p) + (f − Id− → )(u) ∈ pf (p) + Im(f
A
→ ) arbitrario entonces
A
−−−→ ~ −−−→ ~ −−−→ −−−−−−−−−→ −−−−−→ −−−−−−−−−−−→
pf (p)+(f −Id−
→ )(u) = pf (p)+f
A
(u)−u = pf (p)+f (p)f (p + u)−p(p + u) = (p + u)f (p + u)
pertenece a S.
→
− ~ ⊕S ~ ⊥ de →
~ ⊥ , los subespacios afines S y S −
Como A = S A son complementarios y por
~ ⊥ contiene un único punto (o vector) u (ver Proposición 2.69):
tanto S ∩ S
~ ⊥ = {u}.
S∩S
Por definición:
87
→
−
Viendo u como punto del espacio afı́n A , éste ha de coincidir con la proyección
−−−→ −−−→
ortogonal afı́n πS⊥
~ ⊥ pf (p) para todo pf (p) ∈ S (o p ∈ A).
→
−
Viendo u como vector de A , éste coincide con la proyección ortogonal lineal
−−−→ ~⊥ →
−
~πS⊥
~ ⊥ pf (p) para todo p ∈ A (usar que S es un subespacio vectorial de A ).
g = τ−u ◦ f.
−−−−→
Como también u ∈ S ha de existir p0 ∈ A tal que p0 f (p0 ) = u, y el siguiente
cálculo muestra que p0 ∈ Pg :
−−−−→ −−−−−−−−−→ −−−−−−−−−−−−→ −−−−→
g(p0 ) = p0 +p0 g(p0 ) = p0 +p0 τ−u f (p0 ) = p0 +p0 f (p0 ) + (−u) = p0 +p0 f (p0 )−u = p0 .
88
3.6.1. Movimientos rı́gidos en un plano afı́n euclidiano
Sea f : A → A un movimiento rı́gido en un plano afı́n euclidiano (A, h , i) (dim A =
2). Se pueden dar los siguientes casos:
1 0 0
M (f, R) = 0 1 0 .
0 0 −1
89
(d) f es inverso y Pf = ∅. Como antes f~ es la simetrı́a ortogonal ~σV⊥1 respecto de la
recta vectorial V1 = Ker(f~ − Id−
→ ). Usemos el Lema 3.35 y pongamos
A
f = τu ◦ g
donde u ∈ V1 \ {0}, Pg 6= ∅ y f~ = ~g . Por el caso anterior g es la simetrı́a ortogonal
respecto de la recta afı́n S = Pg , y por tanto f es la composición de la simetrı́a
ortogonal afı́n σS⊥ respecto de la recta S = Pg y la translación de vector u ∈ V1 =
Ker(~g − Id−
→) = S ~ no nulo. Este movimiento rı́gido se llama simetrı́a deslizante
A
respecto de la recta afı́n S con vector de deslizamiento u ∈ S. ~ En cualquier
sistema de referencia rectangular R = {q, B} de A con origen en q ∈ S = Pg y
base ortonormal de direcciones B = {v1 , v2 } con v1 ∈ S ~ = V1 y v2 ∈ S ~ ⊥ = V−1 , se
tiene que
1 0 0
M (f, R) = b1 1 0 ,
0 0 −1
donde (b1 , 0) 6= (0, 0) son las coordenadas uB de u en B.
~
Observación 3.37 Si f = τu ◦ g es una simetrı́a deslizante con g = σS⊥ y u ∈ S,
hemos probado que (ver el Lema 3.35):
La recta de simetrı́a S de f coincide con Pg .
−−−→
El vector de deslizamiento u = pf (p) para cualquier p ∈ S.
−−−→ ~
A efectos de cálculo, S = {p ∈ A : pf (p) ∈ S = Ker(f~ − IdV )}.
También puede ser descrita también como el lugar geométrico
S = {mpf (p) : p ∈ A}.
En efecto, para todo p ∈ A
1 −−−→ 1 −−−→ 1 1
mp,f (p) = p + pf (p) = (p + pg(p)) + u = mp,g(p) + u,
2 2 2 2
~ se sigue lo enunciado.
de donde usando que S = Pg = {mp,g(p) : p ∈ A} y u ∈ S
90
Solución : Observemos que
−3/5 −4/5
M (f~, B0 ) =
−4/5 3/5
y claramente M (f~, B0 ) · M (f~, B0 )t = I2 , esto es, M (f~, B0 ) ∈ O(2, R) (es una matriz
ortogonal). Como el sistema de referencia usual R0 = {(0, 0), B0 } en R2 es rectangular
respecto del producto escalar clásico h , i, y por tanto la base usual B0 es una base
ortonormal en (R2 , h , i), inferimos que efectivamente f es un movimiento rı́gido.
Escrito con nuestra notación habitual f está determinado por la siguiente expresión
matricial
1 0 0 1
1
= 3 −3/5 −4/5 = x
f (x, y)
1 −4/5 3/5 y
Como det M (f~, B0 ) = −1 se trata de un movimiento inverso.
Además la ecuación f (x, y) = (x, y), que se escribe
3 4 4 3
(− x − y + 3, − x + y + 1) = (x, y),
5 5 5 5
no tiene ninguna solución por lo que Pf = ∅.
Mirando la clasificación de movimientos rı́gidos en el plano f ha de ser una simetrı́a
deslizante. Describamos a continuación sus elementos geométricos. Para ello hemos de
encontrar la recta S respecto a la que simetrizamos y el vector u ∈ S ~ con el que
⊥
trasladamos, de forma que f = τu ◦ σS . De la Observación 3.37, la recta de simetrı́a
descrita en forma paramétrica se calcula de la siguiente forma
1 1 3 4 4 3
S = {m(a,b)f (a,b) : (a, b) ∈ R2 } = { (a, b)+ (− a− b+3, − a+ b+1) : (a, b) ∈ R2 } =
2 2 5 5 5 5
1
={ (2a − 4b + 15, −4a + 8b + 5) : (a, b) ∈ R2 }.
10
Llamando λ = 2a − 4b para eliminar la redundancia de parámetros queda
1
S={ (λ + 15, −2λ + 5) : λ ∈ R} = (3/2, 1/2) + L({(1, −2)}.
10
Otra forma alternativa de calcular S es coger un punto de R2 arbitrario, por ejemplo
el (0, 0) por simplicidad de cálculo, determinar su imagen f (0, 0) = (3, 1), y tener en
cuenta que el punto medio
m(0,0)f (0,0) = (3/2, 1/2) ∈ S.
Como de la Observación 3.37 la variedad de dirección de S viene dada por
~ = Ker(f~ − IdR2 ) = {(x, y) : M (f~, B0 ) − I2 (x, y)t = (0, 0)t } =
S
8
− 5 − 45
{(x, y) : (x, y)t = (0, 0)t } = {(x, y) : y = −2x} = L({(1, −2)}),
− 54 − 25
se sigue también que S = (3/2, 1/2) + L({(1, −2)}).
Para calcular el vector de deslizamiento u ∈ S ~ de f , basta con elegir cualquier punto
de S, por sencillez de cálculo elegiremos el (3/2, 1/2), calcular su imagen f (3/2, 1/2) =
(17/10, 1/10) por f , y usar la fórmula (ver Observación 3.37)
−−−−−−−−−−−−−−−→ −−−−−−−−−−−−−−−−−→
u = (3/2, 1/2), f (3/2, 1/2) = (3/2, 1/2), (17/10, 1/10) = (1/5, −2/5).
91
Ejercicio 3.39 Calcular en coordenadas usuales de R2 los siguientes movimientos:
(a) El giro de centro el punto O = (1, 2) y ángulo orientado θ = 2π/3 respecto de la
orientación usual.
de donde
1 0 0√
√
M (G, R0 ) = M (IdR2 , R, R0 ) · M (G, R) · M (IdR2 , R, R0 )−1 = 3 +√ 12 1
√2
− 23 .
1 − 23 2
3 1
2
Resolvamos ahora (b) con un razonamiento similar. En este caso hemos de encontrar
la expresión analı́tica del movimiento τu ◦ σS⊥ .
Primero observemos que
~ = L({(1, 1)}),
S = (1, 0) + L({(1, 1)}) y S
1 0 0
1 1
M (IdR2 , R, R0 ) = 1 √2 √2 ,
0 √12 − √12
92
de donde
1 0 0
M (σS⊥ , R0 ) = M (IdR2 (R, R0 ) · M (σS⊥ , R) · M (IdR2 (R, R0 )−1 = 1 0 1 .
−1 1 0
S = {(x, y) : x+y = 2} = (1, 1)+L({(1, −1)}), R = (1, −1)+L({(1, 1)}) = {(x, y) : x−y = 2},
S ∩ R = {p0 } y S⊥T.
Cualquier giro G con centro p0 y ángulo orientado ±π/2 respecto de la orientación usual
en R2 llevará S en R ya que
~ = G(p0 ) + ~g (L({u})) = p0 + L({~g (u)}) = p0 + L({v}) = R,
G(S) = G(p0 ) + ~g (S)
y análogamente G(R) = S. Aquı́ hemos tenido en cuenta que ](u, ~g (u)) = π/2, esto es
~ = L({v}).
u⊥~g (u), y por tanto ~g (u) ∈ R
Por lo demás, para determinar un tal giro G se sigue el procedimiento habitual.
Consideramos cualquier sistema de referencia rectangular con origen p0 , por ejemplo
R = {p0 , B0 }, y escribimos
1 0 0 1 0 0
M (G, R) = 0 cos(π/2) −sen(π/2) = 0 0 −1 .
0 sen(π/2) cos(π/2) 0 1 0
Como
1 0 0
M (IdR3 , R, R0 ) = 2 1 0
0 0 1
93
y M (G, R0 ) = M (IdR3 , R, R0 ) · M (G, R) · M (IdR3 , R, R0 )−1 , quedará
1 0 0
M (G, R0 ) = 2 0 −1 .
−2 1 0
~ = σT⊥ (p0 ) + ~σ ⊥
σT⊥ (S) = σT⊥ (p0 + S) ~ = p0 + R
(S) ~ = R.
T~
Encontrar esa recta en este caso es fácil, bastará encontrar un subespacio vectorial
U ⊂ R2 tal que
~σU⊥ (1, −1) = (1, 1),
por ejemplo U = L{(0, 1)} (también valdrı́a U = L{(1, 0)}), y simplemente tomar
T = p0 + U = (2, 0) + L({(0, 1)}. Como hemos explicado antes la simetrı́a σT⊥ resolverı́a
el ejercicio. Por otra parte, es inmediato demostrar que
1 0 0
M (σT⊥ , R0 ) = 4 −1 0 .
0 0 1
Pf = q + V1 y f (p) = q + f~(→
−
qp) para todo p ∈ A.
Por definición se dice que f es un giro con eje la recta afı́n S = Pf de ángulo
orientado θ ∈]0, 2π[ respecto de la orientación O adoptada en S ~ ⊥ . En cualquier
sistema de referencia rectangular R = {q, B} de A con origen en q ∈ S y base
94
ortonormal de direcciones B = {v1 , v2 , v3 } tal que v3 ~ = V1 y {v1 , v2 } es base
∈S
~ ⊥ = V ⊥ , O), se tiene que
positiva en (S 1
1 0 0 0
0 cos θ −senθ 0
M (f, R) = 0 senθ cos θ
.
0
0 0 0 1
b3 0 0 1
b3 0 0 1
95
Figura 14: Movimiento Helicoidal
0 0 0 −1
f~ es un giro con eje una recta vectorial U ⊆ V−1 = Ker(f~ + Id− → ) y ángulo
A
orientado θ ∈]0, 2π[ respecto a una orientación en U ⊥ , seguido de la simetrı́a
ortogonal ~σU⊥⊥ respecto del plano vectorial U ⊥ . En este caso Ker(f~ − Id−
→) =
A
{~0}, por lo que la Proposición 2.61 garantiza que f tiene un único punto fijo
que llamaremos p0 . Resulta por tanto que f es la composición del giro de
eje S = p0 + U y ángulo orientado θ respecto de una orientación en U ⊥ , y
la simetrı́a ortogonal σT⊥ respecto a T = p0 + U ⊥ . En cualquier sistema
de referencia rectangular R = {p0 , B} de A con origen en el único punto fijo
96
~ =U y
p0 de f y base ortonormal de direcciones B = {v1 , v2 , v3 } con v3 ∈ S
⊥
{v2 , v3 } base positiva de U , se tiene que
1 0 0 0
0 cos θ −senθ 0
M (f, R) =
0 senθ cos θ
.
0
0 0 0 −1
f = τu ◦ g,
0 0 0 −1
~
Observación 3.42 Si f = τu ◦ g es una simetrı́a deslizante con g = σS⊥ y u ∈ S,
hemos probado que (ver el Lema 3.35):
97
Figura 15: Simetrı́a ortogonal con deslizamiento
Claramente M (f~, B0 ) · M (f~, B0 )t = I3 , esto es, M (f~, B0 ) ∈ O(3, R) (es una matriz
ortogonal). Como el sistema de referencia usual R0 = {(0, 0, 0), B0 } en R3 es rectangular
98
respecto del producto escalar clásico h , i, y por tanto la base usual B0 es una base
ortonormal en (R3 , h , i), inferimos que efectivamente f es un movimiento rı́gido.
Además det M (f~, B0 ) = 1, por lo que es un movimiento directo. Su conjunto de
puntos fijos viene dado por Pf = {(x, y, z) ∈ R3 : f (x, y, z) = (x, y, z)}, esto es,
√ √ √ √
3 1 + 3 x − 3y 1 − 3 3x + y
Pf = {(x, y, z) ∈ R : + , + , z + 1 = (x, y, z)} =
2 2 2 2
√ √ √ √
1 + 3 −x − 3y 1 − 3 3x − y
{(x, y, z) ∈ R3 : + , + , 1 = (0, 0, 0)} = ∅.
2 2 2 2
Como f~ 6= IdR3 , la clasificación de los movimientos rı́gidos en espacios euclidianos tridi-
mensionales nos dice que f es un movimiento helicoidal. Determinemos sus elementos
geométricos, esto es, eje S , ángulo de giro θ y vector de deslizamiento u ∈ S. ~
Recordemos que S ~
~ = Ker(f − IdV ), esto es,
99
~⊥
Por definición, el ángulo orientado de f respecto√ de la orientación O fijada en S es el
1 3
único real θ ∈]0, 2π[ tal que cos θ = 2 , sen θ = 2 , esto es θ = π/3.
−−−→
Por último, el vector de deslizamiento u de f se calcula de la expresión u = pf (p)
para cualquier p ∈ S. Elegimos por sencillez p = (1, 1, 0), calculamos f (1, 1, 0) =
(1, 1, 1), y deducimos que
−−−−−−−−−−−→ −−−−−−−−−−→
u = (1, 1, 0)f (1, 1, 0) = (1, 1, 0)(1, 1, 1) = (0, 0, 1).
Ejercicio 3.44 Sean S plano y p, q puntos en R3 . Probar que son equivalentes los
siguientes enunciados:
Prueba que existe una simetrı́a deslizante σ : R3 → R3 con σ(S) = S y σ(p) = q cuando
−−−−→ −−−−→
implica que → −
pq = pσS⊥ (p) + u, y la definición de simetrı́a ortogonal implica que pσS⊥ (p) ∈
~ ⊥ . Como la descomposición R3 = S
S ~ ⊕S~ ⊥ es en suma directa, deducimos de lo anterior
→
− ~ ~
que pq ∈ S si y sólo si el vector u ∈ S es el vector nulo ~0, lo que contradice que σ es
⊥
deslizante.
Por tanto →−
pq no pertenece a S ~ ⊥.
100
−−−−→ −−−−→
Veamos ahora que −qπS⊥ (q) = pπS⊥ (p). Para ello, observemos que de la definición de
−−−−→ −−−−→
simetrı́a ortogonal pσS⊥ (p) = 2pπS⊥ (p), de donde volviendo a la ecuación de arriba
−−−−→ −−−−→
q = p + pσS⊥ (p) + u = p + 2pπS⊥ (p) + u =
Ahora podemos demostrar que el punto z := πS⊥ (p)+u coincide con la proyección πS⊥ (q),
ya que satisface:
~
z ∈ S: usar que πS⊥ (p) ∈ S y u ∈ S.
→
− −−−−→
zq ∈ S ~ ⊥ : usar que de la expresión q = z + pπ ⊥ (p) probada anteriormente →
−
zq =
S
−−− − →
pπS⊥ (p) ∈ S ~ ⊥.
→
− −−−−→ −−−−−−−→ −−−−→ −−−−→ −−−−→
pq = pπS⊥ (p) + πS⊥ (p)πS⊥ (q) + πS⊥ (q)q = pπS⊥ (p) + πS⊥ (q)q + u,
−−−−→ −−−−→
~⊥ y →
y tener en cuenta que pπS⊥ (p) + πS⊥ (q)q ∈ S −
pq ∈
/S~ ⊥.
Comprobemos finalmente que la simetrı́a deslizante σ = τu ◦ σS⊥ resuelve el ejercicio;
para ello bastará con demostrar que σ(p) = q. En efecto,
−−−−→ −−−−→ −−−−→
σ(p) = σS⊥ (p) + u = p + pσS⊥ (p) + u = p + 2pπS⊥ (p) + u = πS⊥ (p) + pπS⊥ (p) + u =
Para una respuesta afirmativa, y usando lo demostrado, será suficiente con ver que
→
− −−−−→ −−−−→
pq ∈
/S~ ⊥ y pπS⊥ (p) = −qπS⊥ (q),
101
(a, b, c) ∈ S, esto es, a − b = 1.
−−−−−−−−−−→ ~ ⊥ ; como S
~ = {(x1 , x2 , x3 ) ∈ R3 : x1 − x2 =
(x, y, z)(a, b, c) = (a − x, b − y, c − z) ∈ S
0} entonces S ~ ⊥ = L({(1, −1, 0)}) = {(x1 , x2 , x3 ) ∈ R3 : x3 = x1 + x2 = 0}, y por
tanto c − z = a − x + b − y = 0.
1 1
πS⊥ : R3 → R3 , πS⊥ (x, y, z) =
(x + y + 1), (x + y − 1), z .
2 2
Ahora queda claro que
→
− −−−−−−−−−−−−−→ ~ ⊥ = L({(1, −1, 0)}) = {(x1 , x2 , x3 ) ∈ R3 : x3 = x1 +x2 = 0}
pq = (2, −1, 0)(−1, 0, 0) = (−3, 1, 0) ∈
/S
y
−−− −→ −−−−−−−−−−−−−−−→ −−−−−−−−−−−→
pπS⊥ (p) = (2, −1, 0)πS⊥ (2, −1, 0) = (2, −1, 0)(1, 0, 0) = (−1, 1, 0) =
−−−−−−−−−−−−−→ −−−−−−−−−−−−−−−→ −−−−→
−(−1, 0, 0)(0, −1, 0) = −(−1, 0, 0)πS⊥ (−1, 0, 0) = −qπS⊥ (q).
De lo demostrado en la parte teórica del ejercicio deducimos que existe una simetrı́a
deslizante σ : R3 → R3 con σ(S) = S y σ(p) = q. Para determinar la expresión matricial
~ Como probamos en
de σ en R0 , recordemos que σ = τu ◦ σS⊥ para cierto vector u ∈ S.
el anterior razonamiento, el vector u puede calcularse mediante la expresión
−−−−−−−−−−→ −−−−−−−→ −−−−−−−−−−−→
u = πS⊥ (p)πS⊥ (σ(p)) = πS⊥ (p)πS⊥ (q) = (1, 0, 0)(0, −1, 0) = (−1, −1, 0).
−−−−→ −−−−→
La expresión analı́tica de σS⊥ se puede determinar usando la fórmula pσS⊥ (p) = 2pπS⊥ (p),
esto es, σS⊥ (p) = 2πS⊥ (p) − p, que nos da
1 1
σS⊥ (x, y, z) = 2πS⊥ (x, y, z)−(x, y, z) = 2
(x+y+1), (x+y−1), z −(x, y, z) = (y+1, x−1, z).
2 2
De aquı́ que
esto es,
1 0 0 0
0 0 1 0
M (σ, R0 ) =
−2
.
1 0 0
0 0 0 1
102
Solución : Observemos que
~ = L({(1, 1, 1)}), S
S = (0, −1, 0) + L({(1, 1, 1)}), S ~ ⊥ = L({(1, −1, 0), (0, 1, −1)}).
El ejercicio está bien planteado ya que B 0 es una base ordenada de S ⊥ , determinando por
tanto una orientación en ese plano vectorial, y el vector de deslizamiento u pertenece
~ Necesitaremos un sistema de referencia rectangular R = {q, B = {v1 , v2 , v3 }}
a S.
adaptado al movimiento helicoidal, esto es, tal que q ∈ S, {v1 , v2 } sea base ortonormal
positiva de (S~ ⊥ , O), y v3 ∈ S
~ sea unitario.
Elegimos
1 1 √
q = (0, −1, 0), {v1 , v2 } = { √ (1, −1, 0), √ (1, 1, −2)}, v3 = 1/ 3(1, 1, 1).
2 6
Notemos que, si llamamos B 00 = {v1 , v2 }, la matriz
√1 √1
!
2 q6
M (IdS~ ⊥ , B 00 , B 0 ) = 2
0 3
Como
1 0√ 0 0
0 1/ 2 √1 √1
M (IdR3 , R, R0 ) = √ 6 3
,
−1 −1/ 2 √1 √1
q6 3
2 1
0 0 − 3
√
3
√√1 0 0 0
√ √ √ √ √
− 3+2−2 2+1 1− 3+2 − 2+ 6+2
M (f, R0 ) =
√
3
√ √
3
√
3 √6√
.
2−5 − 2+ 6+2 2+1 1− 3+2
√ √
3 √ 6√
√ √
3
√
3
− 2+ 6−4 1− 3+2 − 2+ 6+2 2+1
6 3 6 3
T = {(x, y, z) ∈ R3 : z − 1 = 0}.
Clasifica el movimiento resultante.
103
Solución : Determinemos la expresión analı́tica de G en R0 . Para ello, determinemos
primero un sistema de referencia rectangular R = {q, B = {v1 , v2 , v3 }} adaptado a G.
~ ⊥ , O), y v3 ∈ S
Esto significa que q ∈ S, {v1 , v2 } es base ortonormal positiva de (S ~ es
unitario. En este caso tomaremos
1 1
q = (0, 0, 1), B 00 = {v1 , v2 } = { √ (1, 1, 0), (0, 0, 1)}, v3 = √ (1, −1, 0).
2 2
Como
1 0√ 0 0
0 1/ 2 0 √12
M (IdR3 , R, R0 ) =
√ ,
0 1/ 2 0 − √12
1 0 1 0
la identidad M (G, R0 ) = M (IdR3 , R, R0 )·M (G, R)·M (IdR3 , R, R0 )−1 nos da finalmente
q1 0 0 0
q
3 3 1 3
− −
8 4 4 8
M (G, R0 ) = 3 .
q q
3 1 3
8
− − 8
q4 q4
1 3 3 1
2 8 8 2
Por otra parte, un cálculo elemental nos dice que la matriz que representa a σT⊥ en R0
es
1 0 0 0
0 1 0 0
M (σT⊥ , R0 ) =
,
0 0 1 0
2 0 0 −1
de donde si llamamos f = σT⊥ ◦ G se deduce que la expresión analı́tica de f en R0 está
determinada por la matriz
q1 0 0 q0
3 3
− 14 − 38
q8 4
⊥
M (f, R0 ) = M (σT , R0 ) · M (G, R0 ) = .
q
3 1 3
8
−4 4
− 38
q q
3
2
− 38 − 38 − 21
104
Consideremos ahora el movimiento rı́gido f : R3 → R3 dado por la expresión matri-
cial
1 0 0 0
1 1
q q
3 3 1 3
−4 − 8
x 8 4
q · x
f y =
q
3 1 3 3 y
8
− 4 4
− 8
z z
q q
3
2
− 38 − 38 − 12
Para clasificarlo observemos que f es inverso al ser composición de un giro (directo) y
una isometrı́a (inverso). El conjunto Pf de puntos fijos de f surge de resolver la ecuación
f (x, y, z) = (x, y, z), y da por soluciones el plano afı́n
√ √
Pf = {(x, y, z) ∈ R3 : 6z + x + y = 6}.
Pf = {(0, 0, 0)}.
f = σT⊥ ◦ G,
donde G es un giro respecto de una recta S y σT⊥ la simetrı́a ortogonal respecto del
plano T ortogonal a S con S ∩ T = {p0 }. Determinemos los elementos geométricos de
f.
Recordemos que
~ = Ker(f + IdR3 ) = {(x, y, z) ∈ R3 : M (f~, B0 ) + I3 .(x, y, z)t = (0, 0, 0)t } =
S
105
1 √2 √1
√ 5 5 x 0
= {(x, y, z) ∈ R3 : 5
1 − 3√2 5 4
. y = 0 }.
√
3 3 5
− 23 − 31 1+ 2 z 0
3
Resolviendo el sistema
√ √
~ = {(x, y, z) ∈ R3 : y + 1 (2 + 5 5)x = z + 1 (−4 + 5)x = 0},
S
11 11
√ √
~ = L({(11, −2 − 5 5, 4 − 5)}). Por tanto
esto es S
√ √ √ √
S = p0 + S~ = (0, 0, 0) + L({(11, −2 − 5 5, 4 − 5)}) = L({(11, −2 − 5 5, 4 − 5)}),
Como √ √
~ ⊥ = {(x, y, z) ∈ R3 : h(x, y, z), (11, −2 − 5 5, 4 − 5)i = 0} =
S
√ √
= {(x, y, z) ∈ R3 : 11x − (2 + 5 5)y + (4 − 5)z = 0} =
√ √
= {(λ, µ, −(4 + 5)λ + (3 + 2 5)µ) : λ, µ ∈ R}
se tiene que √ √
T = L {(−1, 0, 4 + 5), (0, 1, 3 + 2 5)} .
Si queremos el ángulo orientado θ ∈ [0, 2π[ de G respecto de una orientación O en
~ ⊥ , tomaremos primero una base ortonormal ordenada B de S
S ~ ⊥ que fije O y calcula-
~ cos θ −senθ
remos la matriz M (f |S~ ⊥ , B), que será la tı́pica matriz determinando
senθ cos θ
unı́vocamente θ. Los cálculos son muy penosos y los omitiremos.
1 0 0 0√
2 1
0 − 23
M (f, R0 ) =
2
2 .
0√ 1 0
2 − 23 0 − 12
Como √
1
0 − 23
2
M (f~, B0 ) = 0√ 1 0
− 23 0 − 12
B0 es una base ortonormal de (R3 , h , i) y M (f~, B0 ) · M (f~, B0 )t = I3 deducimos que
M (f~, B0 ) ∈ O(3, R) y f es un movimiento rı́gido. Además como det M (f~, B0 ) = −1
106
se trata de un movimiento inverso. El conjunto de puntos fijos Pf surge de resolver la
ecuación f (x, y, z) − (x, y, z) = (0, 0, 0), que en este caso resulta el sistema
√ √
3 1 3 3 3
{(x, y, z) ∈ R : (2 − x − z, 2, 2 − x − z) = (0, 0, 0)} = ∅.
2 2 2 2
Por la clasificación de movimientos rı́gidos f es una simetrı́a deslizante de la forma
τu ◦ σS⊥ , donde S es un plano afı́n y u ∈ S. ~ Determinemos sus elementos geométricos.
Sabemos que S ~ = Ker(f~ − IdR3 ), esto es,
107
Figura 16: Triángulo
A,
b B, b ∈]0, 2π[.
b C
(ii) A
b+B
b+C
b = π.
Demostración :
Demostremos (i). Calculemos A b (análogamente se razonarı́a con B
b y
→
− →
−
b para lo cual llamemos B = { ab, ac} y escribamos
C),
1 → − 1 →
− →
−
− ab, y w2 = ku k u2 , donde u2 = ac − hw1 , aciw1 .
w1 = →
k abk 2
→
−
Un cálculo sencillo nos dice que B0 = {w1 , w2 } es una base ortonormal de ( A , h, i)
y
hw1 , →
−
!
1
−
→ aci
det M (Id−
→ , B, B0 ) = det kabk > 0,
A
0 ku2 k
108
→
−
esto es, B0 induce la misma orientación que B en A . Por definición, A
b es el único real
en ]0, 2π[ satisfaciendo
1 → −
→
− ac = cos(A)w
b 1 + sen(A)w
b 2,
k ack
de donde como → −ac = hw1 , →
− b = ku−
aciw1 + ku2 kw2 inferimos que senA 2k
→ > 0, esto es,
kack
Ab ∈]0, π[. Esto prueba (i).
Para probar (ii), recordemos que ]o (u, v) = ]o (−u, −v), y que salvo sumar un
múltiplo de 2π la regla de aditividad ]o (u, v) + ]o (v, w) = ]o (u, w) es válida.
→
− →
− −
Usando estas fórmulas, y respecto de la orientación O en A inducida por { ab, → ac},
se tiene que:
A+
b B+ b = ]o (→
b C − →
ab, −
ac)+]o (→
− →
− →
− → − →
− −
ca, cb)+]o ( bc, ba) = ]o ( ab, →
ac)+]o (−→
− →
− →
− → −
ca, − cb)+]o ( bc, ba) =
→
− − →
− →
− → − →
− → −
= ]o ( ab, →
ac) + ∠(→
−
ac, bc) + ]o ( bc, ba) = ]o ( ab, ba) + 2kπ = π + 2kπ, k ∈ Z.
→
− → −
En la última identidad hemos usado que ]o ( ab, ba) = π. Como por (i) sabemos que
A,
b B, b ∈]0, π[, necesariamente π + 2kπ = A
b C b+ B b+C b < 3π, por lo que k = 0 y se tiene
lo deseado.
Este tipo de triángulos se llaman rectángulos con ángulo recto en el vértice a. Los
segmentos [a, b] y [a, c] se denominan catetos de {a, b, c}, y el segmento [b, c] hipotenusa
de {a, b, c}.
b = π/2 si y solo si h→
donde simplemente hemos tenido en cuenta que A
− →
ba, −
aci = 0 (esto
→
− →−
es, ab⊥ ac).
Proposición 3.54 Dados dos triángulos {a, b, c} y {a0 , b0 , c0 } en un plano afı́n eucli-
diano (A, h , i), si d(a, b) = d(a0 , b0 ), d(a, c) = d(a0 , c0 ), y d(b, c) = d(b0 , c0 ), entonces
A b0 , B
b=A b0, C
b=B b0 .
b=C
109
→
− − → − −→ −→ −→ →
−
Demostración : Como { ab, →
ac, bc} y {a0 b0 , a0 c0 , b0 c0 } son bases de A , la única aplicación
afı́n f : A → A tal que
f (a) = a0 , f (b) = b0 , f (c) = c0
es una afinidad. Además, f~ satisface
→
− −→ →
− −→ →
− −→ →
−
kf~( ab)k = ka0 b0 k = k abk, kf~(→
−
ac)k = ka0 c0 k = k→
−
ack, kf~( bc)k = kb0 c0 k = k bck,
por lo que es una isometrı́a lineal. De aquı́ que f sea un movimiento rı́gido, y por tanto
preserva ángulos. El resultado se sigue trivialmente.
El punto
1 − → − −
B = q + (→ qa + qb + →qc)
3
no depende de q ∈ A, y es fácil comprobar que está contenido en las tres medianas del
triángulo {a, b, c}:
{B} = Ma ∩ Mb ∩ Mc .
En efecto, bastará con ver que B ∈ Ma = a + L({− −→}) (análogamente se razonarı́a
am bc
→
−
para comprobar que B ∈ M y B ∈ M ). Como m = q + ( 1 qb + 1 →
b c bc
−
qc) se tiene que
2 2
−−−−−−−−−−−−−−→
− 1→− 1− 1→− 1−
ambc = a(q + ( qb + →
−→ qc)) = −→ −
qa + qb + → qc,
2 2 2 2
−→ − →
− − →
− − −→ ∈ − →
de donde aB = → aq + 13 (→
−
qa + qb + →
qc) = − 32 →
−
qa + 13 ( qb + →
qc) = 23 −
am bc M a y B ∈ Ma
como querı́amos demostrar.
→
− −
Definición 3.56 (Baricentro) El punto B = q + 13 (→ −
qa + qb + → qc) es conocido como
el centro de masas o baricentro del triángulo {a, b, c}.
El concepto de baricentro es puramente afı́n, se puede definir sin apelar a ninguna
→
−
métrica euclı́dea en A .
Definición 3.57 Dados dos puntos p, q en un plano afı́n euclidiano euclidiano (A, h , i),
la mediatriz del segmento [p, q] es la recta R que pasa por mpq y es ortogonal a la recta
h{p, q}i que generan p y q. Explı́citamente,
R = mpq + L{→
−
pq}⊥ .
110
Demostración : Si r es un punto de la mediatriz R de [p, q], los triángulos {p, mpq , r}
y {q, mpq , r} son rectángulos con ángulo recto en el vértice mpq . Por tanto, usando el
Teorema de Pitágoras,
d(p, r)2 = d(p, mpq )2 + d(mpq , r)2 = d(q, mpq )2 + d(mpq , r)2 = d(q, r)2 .
C = Ra ∩ Rb ∩ Rc .
→
−
Demostración : Si Ra y Rb fuesen paralelas tendrı́amos que las rectas vectoriales L{ bc}⊥
→
− →
− −
y L{→−
ac}⊥ en A serı́an iguales, y por tanto { bc, → ac} serı́an linealmente dependientes,
lo que es absurdo ya que {a, b, c} es un triángulo. Por tanto Ra y Rb no son paralelas,
y de igual forma ocurre con las parejas de rectas Ra , Rc y Rb , Rc . Esto garantiza que
C := Ra ∩ Rb es un único punto caracterizado por la propiedad de equidistar de a, b y
c, de donde necesariamente
C = Ra ∩ Rb ∩ Rc .
Definición 3.61 Dado un triángulo {a, b, c} en un plano afı́n euclidiano (A, h , i), la
altura Ha del vértice a es la recta que pasa por a y es ortogonal al lado opuesto [b, c]:
→
−
Ha = a + L{ bc}⊥ .
111
→
−
Demostración : Como los vectores →
−
ac y bc son linealmente independientes ({a, b, c} es
un triángulo), las rectas Ha y Hb no son paralelas y se cortan en un único punto O.
→ →
− −
Comprobemos que O ∈ Hc , o equivalentemente, que Oc⊥ ab. En efecto,
→ →
− − −→ − −→ − → −→ −→ − → −→ −
→
hOc, abi = hOa + →
ac, aO + Obi = hOa, aO + Obi + h→
−
ac, aOi + h→
−
ac, Obi =
−→ −→ − → −→ − −
→ −→ −→ − → − −
→
= hOa, aO + Obi − hOa, →
aci + h→
−
ac, Obi = hOa, aO + Ob − →aci + h→
−
ac, Obi =
−→ − −→ − → −→ −→ →− −
→
= hOa, →
ca + aO + Obi + h→
−
ac, Obi = hOa, cbi + h→
−
ac, Obi = 0,
−
→ →
− −→
donde hemos tenido en cuenta que h→
−
ac, Obi = h cb, Oai = 0 al ser O ∈ Hb ∩ Ha .
Teorema 3.64 (Euler) Dado un triángulo {a, b, c} en un plano afı́n euclidiano (A, h , i),
el baricentro B, circuncentro C y ortocentro O de {a, b, c} están alineados.
Si {B, C, O} contiene al menos dos puntos distintos, la recta pasando por B, C y O
se denomina recta de Euler de {a, b, c}.
1 −→ 1 −→ 1 →
− − 1 → − −
h(a) = B + (− )Ba = B + aB = a + ( ab + →
ac) + ( ab + →
ac) =
2 2 3 6
1 →
− −
= a + ( ab + →
ac) = mbc ,
2
112
o en otras palabras, h lleva el vértice a en el punto medio de [b, c], y el mismo razona-
miento se aplica a los otros dos vértices.
Veamos que h lleva las alturas de {a, b, c} en las mediatrices de {a, b, c}. En efecto
1
h(Ha ) = h(a + ~ha ) = h(a) + ~h(~ha ) = h(a) + (− Id−→ )(~
ha ) = mbc + ~ha = mbc + R
~ a = Ra ,
2 A
Lp (v) := {p + λv : λ ≥ 0} ⊆ p + L({v})
→
−
es la semirrecta con origen p en la dirección de v. Fijada una orientación O en A y
→
−
tomados p ∈ A y u, v ∈ A \{0} unitarios, el ángulo orientado que forman las semirrectas
Lp (u), Lp (v) (en ese orden) se define como
]o Lp (u), Lp (v) := ]o (u, v).
→
− →
−
Proposición 3.66 Fijada una orientación O en A y dados vectores u, v ∈ A \ {0}
→
−
unitarios, existe un único vector unitario w ∈ A \ {0} tal que
1
]o (u, w) = ]o (w, v) = ]o (u, v).
2
→
−
Consideremos {w1 = u, w2 } base ortonormal positiva en ( A , h , i, O).
Demostración :
Recordemos que si ]o (u, v) = α, el número α es el único real en [0, 2π[ tal que
v = cos(α)w1 + sen(α)w2 .
Si definimos
w = cos(α/2)w1 + sen(α/2)w2 ,
claramente ]o (u, w) = α/2. La proposición se sigue de la identidad
113
Definición 3.67 Sean Lp (u1 ) y Lp (u2 ) dos semirrectas en el plano afı́n euclidiano
orientado (A, h , i, O) tales ]o (L1 , L2 ) ∈]0, π[. Por definición, la bisectriz que forman
Lp (u1 ) y Lp (u1 ) (en ese orden) es la semirrecta
Proposición 3.69 Sean Lp (u1 ) y Lp (u2 ) dos semirrectas en el plano afı́n euclidiano
orientado (A, h , i, O) tales que ]o Lp (u1 ), Lp (u2 ) ∈]0, π[. Un punto q ∈ A, q 6= p,
pertenece a la bisectriz bp,u1 ,u2 si y sólo si se satisfacen las dos siguientes condiciones:
→
−
(i) {u1 , →
−
pq}, {→
−
pq, u2 } son bases positivas en ( A , O).
(ii) d q, p + L({u1 }) = d q, p + L({u2 }) > 0.
q1 := p + µ cos(α/2)u1 ∈ Lp (u1 ) ⊂ L1 .
− −−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−→
q→ ⊥
1 q = (p + µ cos(α/2)u1 ) p + µ(cos(α/2)u1 + sen(α/2)w2 ) = µsen(α/2)w2 ∈ L({u1 }) .
d(q, L1 ) = k−
q→
1 qk = kµsen(α/2)w2 k = µsen(α/2) > 0.
114
De forma similar, si llamamos L2 = p + L({u2 }) el punto
q2 = p + µ cos(α/2)u2 ∈ Lp (u2 ) ⊂ L2
coincide con πL⊥2 (q), toda vez que
− −−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−→
q→
2 q = (p + µ cos(α/2)u2 ) p + µ(cos(α/2)u1 + sen(α/2)w2 ) =
= µ cos(α/2)u1 + sen(α/2)w2 − cos(α/2)u2 =
µ cos(α/2)(1 − cos(α))u1 + (sen(α/2) − cos(α/2)sen(α))w2 =
= µsen(α/2) sen(α)u1 − cos(α)w2 ∈ L({u2 })⊥ .
Por tanto
d(q, L2 ) = k−
q→
2 qk = kµsen(α/2) sen(α)u1 − cos(α)w2 k = µsen(α/2).
Esto demuestra que d(q, L1 ) = d(q, L2 ) = µsen(α/2) > 0, y por tanto (ii).
Observación 3.70 Repárese en que para todo punto q = p+µ cos(α/2)u1 +sen(α/2)w2 ∈
bp,u1 ,u2 (µ > 0) hemos probado que
πL⊥j (q) = p + µ cos(α/2)u1 ∈ Lp (uj ),
donde como antes Lj = p + L({uj }, j = 1, 2.
Para el recı́proco, supongamos ahora que q ∈ A, q 6= p, satisface (i) y (ii). Si
escribimos
q = p + µ sen(β)u1 + cos(β)w2 ,
donde µ = d(p, q) y β ∈ [0, 2π[, es fácil ver que la condición (i) equivale a que β ∈]0, α[,
donde como antes α = ]o (u1 , u2 ).
Observemos que como d(q, L1 ) = d(q, L2 ) > 0 entonces q ∈ / L1 ∪ L2 . Como por
definición las rectas q + L({uj })⊥ y Lj se cortan la proyección ortogonal qj := πL⊥j (q),
j = 1, 2, siendo además
d(q, q1 ) = d(q, L1 ) = d(q, L2 ) = d(q, q2 ) > 0,
los conjuntos Tj = {p, q, qj }, j = 1, 2, definen sendos triángulos rectángulos. Al tener
T1 y T2 uno de sus catetos de igual longitud (a saber, el [q, q1 ] de T1 y el [q, q2 ] de T2 ) y
compartir la misma hipotenusa [p, q], el Teorema de Pitágoras implica que los catetos
[p, q1 ] ⊆ Lp (u1 ) de T1 y [p, q2 ] ⊆ Lp (u2 ) de T2 tienen también igual longitud. De aquı́
que la afinidad en h : A → A que lleva
p 7→ p, q 7→ q, q1 7→ q2
es una isometrı́a en (A, h , i) satisfaciendo h(T1 ) = T2 . Esto garantiza que T1 y T2
tengan los mismos ángulos en vértices correspondientes por h, y en particular, que
tengan el mismo ángulo en p (que claramente coincide con β). Nótese que por (i) las
→
−
orientaciones naturales de A utilizadas para calcular el ángulo β en el vértice p en
→
−
T1 y T2 coinciden con la orientación O fijada en A . Como consecuencia, la semirrecta
1 →−
L0 = Lp ( −
→
pq
pq) satisface ]o (Lp (u1 ), L0 ) = ]o (L0 , Lp (u2 )) = β. Usando Propiedades 3.6
finalmente obtenemos que
]o (Lp (u1 ), L0 ) + ]o (L0 , Lp (u2 )) = 2β = ]o (Lp (u1 ), Lp (u2 )) = α ∈]0, π[.
Esto implica β = 21 α y q = p+µ sen(β)u1 +cos(β)w2 ∈ bp,u1 ,u2 , concluyendo la prueba.
115
→
−
Definición 3.71 Sea {a, b, c} es un triángulo en (A, h , i), y fijemos en A la orienta-
→
− − →
− → − →
−
ción O inducida por { ab, →ac} (equivalente a { bc, ba} y {→
−
ca, cb}). Las bisectrices en los
vértices a, b y c se definen como
ba := ba, →
−
ab −
→
ac , bb := bb, →
−
bc
→
−
ba , bc := bc, −
→
ca
→
−
cb .
→ , −
− → − , −
→ → → , →
− −
kabk kack k bck kbak kcak k cbk
b = ]o (→
A
− →
ab, − b = ]o (→
ac), B
− → − b = ]o (→
bc, ba), C − →
−
ca, cb) ∈]0, π[,
Como →
− →
−
!
1 → − sen(A/2)
b ab ac
cos(A/2)
b
→
− ab + sen( A/2)w
b 2 = − + →
→ −
k abk sen(A)
b k abk k abk
y sen (A/2)
b > 0, deducimos que
b
sen(A)
1 → − 1 → −
ba = {a + µ ac + − ab : µ ≥ 0}.
k→
−
ack →
k abk
1 →− 1 → −
Análogamente bc = {c + µ k− →
cak
ca + −
→ cb : µ ≥ 0}.
k cbk
No es difı́cil ver que las semirrectas ba y bc se cortan en un único punto, esto es, el
punto de corte de las rectas que contienen a ba y bc está en ba ∩ bc . Una forma sencilla
de comprobarlo es considerar la única afinidad F : A → R2 determinada por
y darse cuenta de que las semirrectas F (ba ) y F (ba ) de R2 son secantes dentro del
semiplano {(x, y) ∈ R2 : y ≥ 0}; de ahı́ lo deseado. Por el mismo razonamiento ba ∩
bb , bb ∩ bc 6= ∅.
Llamemos I al punto de corte ba ∩ bc .
Como I ∈ ba , de la Proposición 3.69
→
− − → − → − →
−
{ ab, aI}, {aI, →
ac} son bases positivas en ( A , O) y
→
−
d I, a + L({ ab}) = d I, a + L({→ −
ac}) .
116
Análogamente, como I ∈ bc entonces
→
− − →
→ − →
−
{→
−
ca, cI }, { cI , cb} son bases positivas en ( A , O) y
→
−
d I, c + L({→ −
ca}) = d I, c + L({ cb}) .
→
− →
− →
−
Usando que c + L({→ −
ca}) = a + L({→ −
ac}), a + L({ ab}) = b + L({ ba}) y c + L({ cb}) =
→
−
b + L({ bc}), deducimos de lo anterior que
→
− →
−
d I, b + L({ ba}) = d I, b + L({ bc}) .
Además, la base
→
− → − →
− → − → −
{ bc, bI } = {− cb, − cb + cI }
− →
→ − →
−
induce la misma orientación que { cI , cb}, luego es positiva en ( A , O), y lo mismo ocurre
→
− → −
con { bI , ba}. Por la Proposición 3.69 concluimos que I ∈ bb , esto es, I ∈ ba ∩ bb ∩ bc .
Esto concluye la demostración.
Démonos cuenta de que la distancia desde el incentro a los tres lados de un triángulo
{a, b, c} es constante, y esta constante define el radio de la circunferencia inscrita en el
triángulo (con centro el incentro). Para ello téngase e cuenta que, por la Observación
→
−
3.70, la proyeción ortogonal del incentro sobre la recta a + L({ ab}) está contenida en
[a, b], e igual con los otros lados. Compárese esta propiedad geométrica con la que define
al circuncentro.
d(s1 , s2 ) d(r1 , r2 )
= .
d(s1 , s3 ) d(r1 , r3 )
π(ri ) = S ∩ (ri + ~π ) = S ∩ Πi = si , i = 1, 2, 3.
Como r1 , r2 y r3 están alineados, existe λ ∈ R único y no nulo tal que − r−→ −−→
1 r3 = λr1 r2 , y
por tanto
d(r1 , r3 ) = k−
r−→ −−→
1 r3 k = |λ|kr1 r2 k = |λ|d(r1 , r2 ).
117
Como π es afin
−−−−−−−→ −−→ −−−−−−−→ −−→
~π (−
r−→
1 r3 ) = π(r1 )π(r3 ) = s1 s3 y ~π (−
r−→
1 r2 ) = π(r1 )π(r2 ) = s1 s2 ,
de donde al ser ~π (−
r−→
1 r3 ) = λ~π (−r−→ −−→ −−→
1 r2 ) inferimos que s1 s3 = λs1 s2 .
Ası́
d(s1 , s3 ) = k− s−→ −−→
1 s3 k = |λ|ks1 s2 k = |λ|d(s1 , s2 ),
por lo que
1 d(s1 , s2 ) d(r1 , r2 )
= = .
|λ| d(s1 , s3 ) d(r1 , r3 )
Esto concluye el teorema.
Solución : Si existiese una semejanza h : A → A de razón r > 0 tal que h(a) = a0 , h(b) =
b0 , h(c) = c0 , entonces d(a0 , b0 ) = d h(a), h(b) = rd(a, b), y análogamente d(a0 , c0 ) =
118
→
− − − −
→ → →
− − −
→ − →
(ii) { ab, →
ac} y { ab, ac0 } (ó { ab, →
ac} y {ab0 , ac0 }) son bases positivas de R2 .
Como también
−→ →
− →
− − 2 →
− →
− −
ack = r2 k bak2 + k→
kb0 c0 k2 = r2 k bck2 = r2 k ba + → −
ack2 + 2h ba, →
aci ,
→
− − −
→ − → −
→ →
−
deducimos que r2 h ba, → aci = hb0 a, ac0 i, de donde teniendo en cuenta que ab0 = r ab nos
→
− − − −
→ →
queda r2 h ba, →
aci = rh ba, ac0 i, esto es,
− −
→ → →
− −
h ba, ac0 i = h ba, r→
aci.
119
Ejercicios del Tema 2
1. Sea A un espacio afı́n euclı́deo y p, q ∈ A. Recordemos que el punto medio entre
p y q se definı́a como mpq = p + (1/2) →−
pq. Demostrar que d(p, mpq ) = d(q, mpq ).
donde mpq es el punto medio entre p y q. Utilizar esta igualdad para probar lo
siguiente: si p 6= q, entonces el conjunto de los puntos de Rn que se encuentran a
la misma distancia de p y de q coincide con el hiperplano afı́n mpq + L(→−
pq)⊥ .
S = {p(x) ∈ P2 (R) : p(0) = 5, p00 (8) = 4}, T = {p(x) ∈ P2 (R) : p0 (0) = 0, p0 (1) = 4}
120
9. Encuentra si existe un movimiento rı́gido de R2 que lleve la recta {(x, y) ∈ R2 : x =
0} en la recta {(x, y) ∈ R2 : y = 1} y la recta {(x, y) ∈ R2 : y = 0} en la recta
{(x, y) ∈ R2 : x = 1}.
10. Sean f1 , f2 las simetrı́as ortogonales en el plano euclidiano R2 respecto de las rectas
R1 = {(x, y) ∈ R2 : x − y = 2} y R2 = {(x, y) ∈ R2 : x − 2y = 1}, repectivamente.
Calcula f1 ◦ f2 y descrı́bela.
13. Demostrar que todo movimiento rı́gido de una recta afı́n en sı́ misma es una
traslación o una simetrı́a central.
f (−1, −1) = (0, 0), f (−1, −2) = (1, 0), f (0, −1) = (0, 1).
16. Demostrar que si p y q son dos puntos de un espacio afı́n euclı́deo A, entonces
siempre existe un movimiento rı́gido f : A → A tal que f (p) = q. De forma más
general, probar que si A tiene dimensión finita y S, S 0 son dos subespacios afines
de A con dimensión m, entonces existe un movimiento rı́gido f : A → A tal que
f (S) = S 0 .
18. Sean σ1 y σ2 las simetrı́as en R2 respecto de las rectas afines x+y = 0 y x+2y = 2,
respectivamente. Calcular de forma explı́cita el movimiento rı́gido f = σ1 ◦ σ2 en
coordenadas usuales. Clasificarlo.
121
b) La simetrı́a ortogonal deslizante respecto de la recta afı́n x−y = 1 con vector
de deslizamiento u = (1, 1).
23. Calcular las proyecciones y las simetrı́as de R3 con respecto a los ejes coordenados
y a los planos coordenados.
24. Sean σ1 y σ2 las simetrı́as en R3 respecto de los planos afines x+y = 1 y x−z = 2,
respectivamente. Calcula de forma explı́cita el movimiento rı́gido f = σ1 ◦ σ2 en
coordenadas usuales. Clasifı́calo.
25. Demuestra que las siguientes aplicaciones afines son movimientos rı́gidos del plano
afı́n euclı́deo R2 y clasifı́calas:
122
28. Demuestra que las siguientes aplicaciones afines son movimientos rı́gidos del es-
pacio afı́n euclı́deo R3 y clasifı́calas:
a) f (x, y, z) = (2 + y, x, 1 + z).
√ √ √ √
1+ 3
+ x−2 3y , 1−2 3 + 3x+y
b) f (x, y, z) = 2 2
, z + 1 .
√ √
c) f (x, y, z) = (x/2 + 3z/2 + 1, y, − 3x/2 + z/2 − 1).
√ √
d ) f (x, y, z) = (x/2 − 3z/2 + 2, y + 2, − 3x/2 − z/2 + 2).
e) f (x, y, z) = (−4x/5 + 3z/5 + 3, y, 3x/5 + 4z/5 − 1).
f ) f (x, y, z) = (−4x/5 + 3z/5 + 3, y + 4, 3x/5 + 4z/5 − 1).
√ √ √ √ √
g) f (x, y, z) = (2y/ 5 + z/ 5, 5x/3 − 2y/(3 5) + 4z/(3 5), −2x/3 − y/3 +
2z/3).
√ √ √ √ √
h) f (x, y, z) = ( 5x/3 − 2y/(3 5) + 4z/(3 5), 2y/ 5 + z/ 5, −2x/3 − y/3 +
2z/3).
i ) f (x, yz) = (1 + 2x/3 − 2y/3 + z/3, x/3 + 2y/3 + 2z/3, 1 + 2x/3 + y/3 − 2z/3).
32. Discutir de forma razonada si las siguientes afirmaciones son verdaderas o falsas:
a) Dados dos puntos p, q ∈ R3 con p 6= q, existe un único plano afı́n S tal que
σS (p) = q.
b) En R3 , la composición de una simetrı́a ortogonal y una traslación siempre es
una simetrı́a ortogonal o una simetrı́a ortogonal deslizante.
123
c) La composición de dos rotaciones en R3 nunca puede tener un único punto
fijo.
34. Sea f : (A, h , i) → (A0 , h , i) una aplicación afı́n entre espacios afines euclı́deos, y
sea R = {p0 , p1 , . . . , pn } un sistema de referencia rectangular en (A, h , i). Demos-
trar que f es una isometrı́a si y sólo si f (R) = {f (p0 ), f (p1 ), . . . , f (pn )} es un
sistema de referencia rectangular en (A0 , h , i).
35. Consideremos un triángulo {a, b, c} en un plano afı́n euclı́deo (A, h , i). Definimos
el ángulo exterior en el vértice a como el suplementario del interior en a
→
− − b = π − ]o (→
− →
]e ( ab, →
ac) = π − A ab, −
ac),
y análogamente para los otros dos vértices. Prueba que cada ángulo exterior es
estrictamente mayor que los dos ángulos internos no adyacentes.
36. Prueba que en un triángulo isósceles (esto es, con dos lados de igual longitud) en
un plano afı́n euclı́deo la recta de Euler contiene al incentro.
124
TEMA 3: Hipercuádricas Afines
La geometrı́a griega se fundamentó en el uso de la regla y el compás, esto es, se
centró esencialmente en aquellas construcciones basadas en la recta y el cı́rculo. Las
cónicas son objetos naturales desde este punto de vista, ya que se generan cortando
el cono (superficie de revolución basada en la recta y la circunferencia) con planos.
El trasfondo analı́tico en este contexto son las ecuaciones lineales y cuadráticas. Con
esto queremos decir que los griegos resolvieron mediante la geometrı́a axiomática o
sintética euclidiana problemas que, con una formulación moderna o cartesiana, son
modelados a través de las ecuaciones de segundo grado. Apolonio de Perga (Perga,
c. 262 - Alejandrı́a, c. 190 a. C.), geómetra y astrónomo griego, recopiló en su obra
Sobre las secciones cónicas todo el conocimiento clásico sobre este tipo de objetos,
ofreciendo una descripción geométrica tan precisa de los mismos que ha llegado a ser
considerado un precursor de la geometrı́a cartesiana. A él debemos la solución completa
de la ecuación general de segundo grado por medio de la geometrı́a, y la introducción
de la nomenclatura clásica de elipse, parábola e hipérbola para las distintas cónicas.
4. DIAGONALIZACIÓN DE MATRICES
Comenzaremos repasando la teorı́a clásica de diagonalización matrices y fijaremos
alguna notación.
En lo que sigue denotaremos por Mn (R) al espacio de las matrices cuadradas reales
de orden n.
Definición 4.1 Una matriz D = (di,j )i,j=1,...,n ∈ Mn (R) (espacio de las matrices cua-
dradas de orden n) se dice diagonal si di,j = 0, i 6= j. Si a1 , . . . , ak ∈ R (k ≤ n) son
números reales distintos y n1 , . . . , nk ∈ N son enteros positivos tales que ki=1 ni = n,
P
125
(n ) (nk )
denotaremos por D a1 1 , . . . , ak a la matriz diagonal (di,j )i,j=1,...,n con entradas or-
denadas en la diagonal
n n n
(d1,1 , . . . , dn,n ) = (a1 , . .1., a1 ), . . . , (ai , . .i ., ai ), . . . , (ak , . .k., ak ) ,
esto es,
a1 I n 1 · · · 0
D a1 1 , . . . , ak k = ... .. ..
(n ) (n )
. .
0 · · · ak Ink
Va = {y ∈ Rn : C · y = a · y}
Los valores propios de C coinciden son las raı́ces reales del polinomio caracterı́stico
pC (x) = det C − x · In
Como consecuencia del Teorema 4.4, dos matrices C1 y C2 diagonalizables son seme-
jantes si y solo si tienen los mismos valores propios con las mismas multiplicidades.
El procedimiento estándar para la diagonalización por semejanza de una matriz
C ∈ Mn (R) es el siguiente. Resolviendo la ecuación pC (x) = 0 se calculan los distintos
valores propios a1 , . . . , ak de C, y para cada ai se determina una base Bi = {ui1 , . . . , uini }
del subespacio propio Vai , donde hemos escrito ni = dim Vai . Finalmente se forma la
matriz Q ∈ GL(n, R) que distribuye por columnas los vectores de la base ordenada
126
(n1 ) (nk )
de Rn , en la que claramente Q−1 CQ = D a1 , . . . , ak .
En lo que sigue denotemos por
Sn (R) = {C ∈ Mn (R) : C = C t }
al espacio de las matrices simétricas. El siguiente teorema recuerda que toda matriz
simétrica es diagonalizable por semejanza, siendo sus subespacios propios mutuamente
ortogonales en el espacio vectorial euclı́deo (Rn , h , i), donde h , i es el producto escalar
clásico
hx, yi = x · y t , x, y ∈ Rn .
Teorema 4.5 Si C ∈ Sn (R) es una matriz simétrica real de orden n, los siguientes
enunciados son ciertos:
C tiene al menos un valor propio real.
Si a ∈ R es valor propio de C y Va⊥ ⊆ Rn es el subespacio ortogonal a Va en
(Rn , h , i) entonces C · v ∈ Va⊥ para todo v ∈ Va⊥ .
Si a1 , a2 ∈ R son valores propios de C distintos entonces Va1 ⊥Va2 en (Rn , h , i).
C es diagonalizable por semejanza.
Dos matrices simétricas C1 , C2 ∈ Sn (R) se dicen ortogonalmente equivalentes si
existe P ∈ O(n, R) tal que C2 = P t · C1 · P . Como consecuencia de lo anterior es posible
la diagonalización ortogonal de cualquier matriz simétrica en los términos que recoge
el siguiente teorema.
Teorema 4.6 (Diagonalización ortogonal) Toda matriz C ∈ Sn (R) es ortogonal-
mente equivalente a una matriz diagonal, esto es, existe una matriz P ∈ O(n, R) tal
que
(n ) (n )
P t · C · P = D a1 1 , . . . , ak k ,
donde a1 , . . . , ak son los valores propios de C y n1 , . . . , nk sus correspondientes multi-
plicidades (geométricas o algebraicas, coinciden).
Del Teorema 4.6 se concluye que dos matrices simétricas son ortogonalmente equiva-
lentes si y sólo si tienen el mismo polinomio caracterı́stico, o equivalentemente, tienen
los mismos valores propios con las mismas multiplicidades.
El procedimiento para realizar la diagonalización ortogonal C ∈ Sn (R) es el si-
guiente. Por el Teorema 4.5 la matriz C es diagonalizable por semejanza. Por el Teo-
rema 4.4, el polinomio pC (x) descompone sobre R y podemos calcular sus distin-
tas raı́ces a1 , . . . , ak ∈ R (valores propios de C). Para cada ai buscamos una base
Bai = {ui1 , . . . , uini } de Vai (escribimos ni = dim Vai ), a la que sometemos al proce-
dimiento de ortonormalización de Gram-Schmidt para el producto escalar h , i de Rn ,
hasta generar una base ortonormal
Ba0 i = {v1i , . . . , vni i }
de (Vai , h , i). Como
B 0 = Ba0 1 ∪ . . . ∪ Ba0 k
es una base ortonormal de (Rn , h , i), entonces la matriz ortogonal P ∈ O(n, R) que
distribuye ordenadamente por columnas los vectores de B 0 satisface
(n ) (n )
P t · C · P = D a1 1 , . . . , a k k .
Para acabar este repaso de conceptos recordaremos la diagonalización por congruen-
cia, la más natural para el espacio de las matrices simétricas.
127
Definición 4.7 (Congruencia de matrices) Dos matrices C1 y C2 se dicen con-
gruentes si existe Q ∈ GL(n, R) tal que Qt C1 Q = C2 . La relación binaria de con-
gruencia en Mn (R) es de equivalencia. Una matriz C ∈ Mn (R) se dice diagonalizable
por congruencia si existe Q ∈ GL(n, R) tal que Qt CQ es diagonal.
Teorema 4.8 (Sylvester) Para toda C ∈ Sn (R) existe Q ∈ GL(n, R) tal que
Como consecuencia del Teorema 4.8, dos matrices C1 y C2 son congruentes si y solo
si tienen la misma forma de Sylvester.
Si C ∈ Sn (R), un procedimiento para realizar la diagonalización por congruencia
que nos lleve a su forma de Sylvester es el siguiente. Como explicábamos arriba en el
proceso de diagonalización ortogonal de C, primero generamos bases ortonormales
1 1
Ba00i = { p v1i , . . . p vni i }
|ai | |ai |
de Vai . Si 0 es uno de los valores propios de C el último paso para pasar de la base B00
a la base B000 en V0 carece de sentido, y escribimos B000 = B00 .
Finalmente se construye la matriz Q que distribuye por columnas de forma ordenada
los vectores de la base ordenada
B 00 = Ba001 ∪ . . . ∪ Ba00k
128
4.1. Hipercuádricas afines
→
− →
En lo que sigue (A, A , − ) será un espacio afı́n con dim A = n.
Definición 4.10 Una hipercuádrica H en el espacio afı́n A es una ecuación de la forma
t b · 1 = 0,
1, pR · C (4)
pR
en la que:
pR indica coordenadas de puntos p ∈ A en una referencia R (notación columna).
t
a z
C
b= es una matriz de Sn+1 (R) donde a ∈ R, z ∈ Rn , y C ∈ Sn (R)\{0}.
z C
Si no hay ambigüedad se suele identificar la hipercuádrica H con el conjunto de solu-
ciones de la ecuación que la define (o lugar de puntos asociado):
t b · 1 = 0.
{p ∈ A : 1, pR · C
pR
b en R,
Con el lenguaje de la Definición 4.10, se dice que H está asociada a la matriz C
que Ĉ define a la hipercuádrica H en R, o simplemente que Ĉ es la matriz de H en R.
También diremos que C es la matriz del núcleo cuadrático asociado a Ĉ.
Como no hay alteración del lugar de puntos asociado (ver (4)), vamos a convenir
que H también está definida en coordenadas en R por las matrices λĈ, λ ∈ R \ {0}.
Desarrollando (4), un cálculo elemental nos dice H se corresponde con la ecuación
cuadrática
ptR · C · pR + 2hz, pR i + a = 0,
que escribiendo pR = (x1 , . . . , xn )t , z = (z1 , . . . , zn )t y C = (ci,j )i,j=1,...,n , queda
n
X n
X
ci,j xi xj + 2 zi xi + a = 0. (5)
i,j=1 i=1
naturalmente definido por la matriz simétrica Ĉ. Obsérvese que PC como polinomio en
las n variables x1 , . . . , xn es de grado dos ya que C 6= 0 (por este motivo hemos llamado
a C núcleo cuadrático de Ĉ).
La nemotécnia
n n
a zt
X X
ci,j xi xj + 2 zi xi + a ↔ .
z C
i,j=1 i=1
justifica que todo polinomio cuadrático P (x1 , . . . , xn ) está asociado a una única matriz
simétrica Ĉ ∈ Sn+1 (R), y nos permite intercambiar los lenguajes polinomial y matricial
a conveniencia en la presentación analı́tica de la ecuación que define una hipercuádrica
en un sistema de referencia de A. Naturalmente, al igual que ocurrı́a con las matrices,
convendremos que polinomios proporcionales definen en coordenadas en un sistema de
referencia la misma hipercuádrica.
129
Notación 4.11 En lo que sigue escribiremos MR (H) para referir a la matriz de H
en R, que se entenderá unı́vocamente determinada salvo multiplicación por escalares
λ ∈ R \ {0}. Análogamente denotaremos por NR (H) el núcleo cuadrático de MR (H),
que también estará determinado salvo el mismo factor de proporcionalidad de MR (H).
Con esta nomenclatura
zt
a
MR (H) = .
z NR (H)
a zt
0 1 0
M (IdA , R , R) = ∈ Aff n (R) y MR (H) =
b A z C
130
Proposición 4.12 Si H es una hipercuádrica en A y R = {p0 , B}, R0 = {p00 , B 0 } son
sistemas de referencia en A entonces
tales que
a zt
ĈR = ∈ Sn+1 (R) con CR ∈ Sn (R) \ {0} para toda referencia R en A.
z CR
está bien definido globalmente (no depende de R). Como antes escribiremos
Definición 4.14 Dos matrices Ĉ1 , Ĉ2 ∈ Sn+1 (R) se dicen afı́nmente congruentes si
existe una matriz Q ∈ Aff n (R) tal que
Ĉ2 = Qt · Ĉ1 · Q.
La Proposición 4.12 expresa que las matrices que definen a una hipercuádrica cambian
por congruencia en el grupo afı́n, al cambiar de sistema de referencia. Como estas
matrices está bien definidas salvo factores de proporcionalidad, esto implica que sus
rangos y formas de Sylvester, salvo revertir las cantidades de 1 y −1 en la diagonal, son
universales (ver Teorema 4.8). Como consecuencia tenemos la siguiente proposición.
Proposición 4.15 Si H es una hipercuádrica en A, se tiene que:
(i) El rango RH de rang MR (H) no depende del sistema de referencia R de A.
(ii) El rango rH de rang NR (H) no depende del sistema de referencia R de A.
131
(iv) El valor absoluto sH = |t − s| de la diferencia
entre la cantidad de +1 y −1 en
la forma de Sylvester D 1(t) , (−1)(s) , 0(c) de NR (H) no depende del sistema de
referencia R de A.
Es importante reparar en que la diferencia entre el número de 1 y el de −1 en la
forma de Sylvester de una matriz simétrica A cambia de signo cuando se calculan para
la matriz λ A con λ < 0. Como la matriz de una hipercuádrica está definida salvo
factores de proporcionalidad, por este motivo hemos definido en la anterior proposición
SH y sH en valor absoluto.
Definición 4.16 Por definición, los invariantes de una hipercuádrica H en A son los
números enteros
(RH , rH , SH , sH )
introducidos en la Proposición 4.15.
Ahora estamos en condiciones de definir el concepto de equivalencia afı́n de hiper-
cuádricas, que ha de interpretarse como la identificación natural entre estos objetos.
Más adelante (ver Corolario 4.23) comprobaremos que la condición necesaria es también
cierta, y por tanto dos hipercuádricas son afı́nmente equivalentes si y sólo si tienen los
mismos invariantes.
Es importante observar que toda afinidad f : A → A lleva hipercuádricas en hiper-
cuádricas. En efecto, recordemos que dada una referencia R arbitraria en A, la afinidad
se escribe analı́ticamente
1 1
= M (f, R) · ∀p ∈ A,
f (p)R pR
132
En particular, si p está en el lugar de puntos de h entonces f (p) está en el lugar de
puntos de la hipercuádrica en A de ecuación
t −1 t −1 1
(1, pR ) · M (f , R) · MR (H) · M (f , R) · =0
pR
no son congruentes salvo proporcionalidad; tienen distintos rangos y por tanto distintos
invariantes (ver Corolario 4.18).
133
Definición 4.21 Las hipercuádricas H de A con matrices respecto de R0 descritas en
la siguiente lista se llamarán hipercuádricas canónicas en A con respecto a R0 :
0 0
(I) MR0 (H) = , y por tanto
0 D 1(t) , (−1)(s) , 0(c)
t s
X X
H= x2i − x2t+j = 0, pR0 = (x1 , . . . , xn )t ,
i=1 j=1
134
Consideremos un sistema de referencia R1 con el mismo origen que R0 , esto es, de
1 0
forma que M (IdA , R1 , R0 ) = . De la fórmula anterior
0 A1
a zt z t · A1
1 0 1 0 a
MR1 (H) = · · = .
0 At1 z C 0 A1 At1 · z At1 · C · A1
vt t
a w
MR1 (H) = v D 1(t) , (−1)(s) 0 .
w 0 0
Pt Pt+s
para a2 = a − i=1 vi2 + j=1
2
vt+j . Surgen aquı́ tres casos excluyentes:
Caso (i): a2 = 0 ∈ R y w = 0 ∈ Rc (posiblemente c = 0).
De (10), la hipercuádrica H queda en coordenadas en R2
t
X s
X
yi2 − 2
yt+j = 0.
i=1 j=1
Salvo cambiar de inicio MR0 (H) por su opuesta para que t ≥ s, obtenemos la forma
canónica descrita en (I).
Caso (ii): a2 6= 0 y w = 0 ∈ Rc (posiblemente c = 0).
135
De (10), la hipercuádrica H queda en coordenadas en R2
t
X s
X
yi2 − 2
yt+j + a2 = 0.
i=1 j=1
Salvo cambiar de inicio MR0 (H) por su opuesta, podemos suponer que a2 > 0. Defi-
niendo
√
zi = a2 yi , i = 1, . . . , n,
estas expresiones son las ecuaciones analı́ticas del cambio del sistema de referencia R2
a otro sistema de referencia R3 en el que pR3 = (z1 , . . . , zn )t . En la referencia R3 la
hipercuádrica H se escribe como
t
X s
X
zi2 − 2
zt+j + 1 = 0,
i=1 j=1
Salvo cambiar de inicio MR0 (H) por su opuesta para que t ≥ s, esto nos lleva a (III).
136
Caso (I), RH = rH = 1, SH = sH = 1 (t = 1, s = 0):
0 0 0
0 1 0 ecuación x2 = 0 (recta doble).
0 0 0
137
Caso (II), RH = rH + 1 = 3, SH = sh + 1 = 1 (t = 1, s = 1):
1 0 0
0 1 0 ecuación 1 + x2 − y 2 = 0 (hipérbola).
0 0 −1
Tipo (I) Tipo (I) Tipo (II) Tipo (II) Tipo (III)
RH = rH = 1 RH = r H = 2 RH = r H + 1 = 2 RH = rH + 1 = 3 RH = r H + 2 = 3
SH = sH = 0 Rectas secantes
SH = sH = 1 Recta doble
SH = sH = 2 Punto
SH = sH − 1 = 0 Rectas paralelas
SH = sH − 1 = 1 Elipse
SH = sH + 1 = 3 Vacı́o
SH = sH + 1 = 1 Hipérbola
SH = sH + 1 = 2 Vacı́o
SH = sH = 1 Parábola
138
4.2.2. Cuádricas en un espacio afı́n tridimensional
En este apartado supondremos que (A, − →
) tiene dim A = 3. En este caso, las hiper-
cuádricas de A reciben el nombre de cuádricas. Al igual que en al caso de las cónicas,
vamos a describir la tabla de la clasificación afı́n, salvo equivalencias, de las cuádricas de
A. Para ello fijaremos una referencia R0 en A y consideraremos las cuádricas canónicas
relativas a R0 descritas en Definicion 4.21. A la luz del Teorema 4.22, toda cuádrica
H en A es equivalente a una única de las cuádricas canónicas que se listan a conti-
nuación, representada cada una
de ellas por su matrı́z y ecuación analı́tica (polinomio
x
cuadrático) en coordenadas y respecto de R0 :
z
139
Caso (I), RH = rH = 3, SH = sH = 3 (t = 3, s = 0):
0 0 0 0
0 1 0 0
ecuación x2 + y 2 + z 2 = 0 (punto).
0 0 1 0
0 0 0 1
•
Caso (I), RH = rH = 3, SH = sH = 1 (t = 2, s = 1):
0 0 0 0
0 1 0 0
ecuación x2 + y 2 − z 2 = 0 (cono).
0 0 1 0
0 0 0 −1
Tipo (I) RH = rH = 1 RH = rH = 2 RH = rH = 3
SH = sH = 0 Planos secantes
SH = sH = 1 Plano doble Cono
SH = sH = 2 Recta
SH = sH = 3 Punto
140
Caso (II), RH = rH + 1 = 3, SH = sH + 1 = 3 (t = 2, s = 0):
1 0 0 0
0 1 0 0 2 2
0 0 1 0 ecuación 1 + x + y = 0 (vacı́o).
0 0 0 0
0 0 0 1
141
Caso (II), RH = rH + 1 = 4, SH = sH + 1 = 2 (t = 2, s = 1):
1 0 0 0
0 1 0 0
ecuación 1 + x2 + y 2 − z 2 = 0 (hiperboloide de dos hojas).
0 0 1 0
0 0 0 −1
0 0 0 −1
142
Tipo (II) RH = rH + 1 = 2 RH = rH + 1 = 3 RH = rH + 1 = 4
SH = sH + 1 = 1 Cilindro hiperbólico
SH = sH + 1 = 2 vacı́o Hiperboloide de dos hojas
SH = sH + 1 = 3 vacı́o
SH = sH + 1 = 4 vacı́o
SH = sH − 1 = 0 Planos paralelos Hiperboloide de una hoja
SH = sH − 1 = 1 Cilindro elı́ptico
SH = sH − 1 = 2 Elipsoide
143
Tipo (III) RH = rH + 2 = 3 RH = rH + 2 = 4
SH = sH = 0 Paraboliode hiperbólico
SH = sH = 1 Cilindro parabólico
SH = sH = 2 Paraboliode elı́ptico
Corolario 4.25 Sea p(x) un polinomio con coeficientes reales de grado n ≥ 1 satisfa-
ciendo:
144
p(x) tiene a lo más t ≥ 0 raı́ces positivas contadas con multiplicidad (por ejemplo,
detectadas por aplicación de la Regla de Descartes a p(x)).
p(x) tiene a lo más s ≥ 0 raı́ces negativas contadas con multiplicidad (por ejemplo,
detectadas por aplicación de la Regla de Descartes a p(−x)).
t + s + c = n.
Entonces p(x) tiene exactamente t raı́ces positivas y s raı́ces negativas contadas con
multiplicidad.
zt
a
MR0 (H) = .
z NR0 (H)
Caso (III) (RH = rH +2): Calculamos el polinomio caracterı́stico p(x) de NR0 (H)
y sus raı́ces. Sólo necesitamos los números t de raı́ces positivas y s de raı́ces
negativas de p(x) (nos ayudamos de la Regla de Descartes). Salvo cambiar MR0 (H)
por su opuesta siempre podemos conseguir que sH = t − s ≥ 0, en cualquier caso
SH = sH = |t − s| determina unı́vocamente a que hipercuádrica canónica es H
equivalente.
145
4.3. Clasificación euclidiana de las hipercuádricas
Podemos ahora abordar la clasificación afı́n euclidiana de las hipercuádricas en un
espacio afı́n euclı́deo (A, −
→
, h , i). La idea básica será probar que toda hipercuádrica H
viene representada en un sistema de referencia rectangular adecuado por una matriz
canónica simplificada.
Llamaremos
E(A, h , i) = {f : (A, −
→
, h , i) → (A, −
→
, h , i) : f movimiento rı́gido},
el grupo euclı́deo, esto es, el de las matrices que representan a los movimientos rı́gidos
de Rn en el sistema de referencia usual. Es claro que si f : A → A es una afinidad y
R1 , R2 son sistemas de referencia rectangulares en (A, h , i),
Para toda referencia rectangular R en (A, h , i) existe una matriz Q ∈ En (R) tal
que Qt · MR (H1 ) · Q = MR (H2 ) (salvo factor de proporcionalidad).
Aunque es algo rutinario, es importante comprobar que las condiciones anteriores son
equivalentes entre sı́.
Como en el caso afı́n, el concepto de equivalencia euclidiana de hipercuádricas tam-
bién se puede reformular en términos de movimientos rı́gidos. En este caso, es fácil ver
que dos hipercuádricas H1 , H2 en A son euclideamente equivalentes si y sólo si existe
un movimiento rı́gido f : (A, h , i) → (A, h , i) tal que f (H1 ) = H2 . Por tanto
tienen por lugar de puntos asociados el punto {(0, 0)}, pero no son euclı́deamente equi-
valentes pues sus matrices asociadas
1 0 0 1 0 0
MR0 (H1 ) = 0 1 0 , MR0 (H2 ) = 0 1 0
0 0 1 0 0 2
146
en la referencia rectangular R0 no son congruentes en el grupo E2 (R). Sin embargo existe
f : R2 → R2 movimiento rı́gido tal que f (0, 0, 0) = (0, 0, 0). Esta aparente paradoja se
explica porque el concepto de equivalencia euclı́dea está vinculado con la ecuación de
las hipercuádricas o con sus matrices en sistemas de referencia rectangulares, no con
los lugares de puntos asociados a las mismas.
Ya estamos en condiciones de abordar el teorema fundamental de clasificación euclı́dea
de hipercuádricas. Necesitaremos para ello alguna notación.
En lo que sigue supondremos fijado un sistema de referencia R0 rectangular en
(A, h , i) (dim A = n).
etn
0
(III) MR0 (H) = , y por tanto
en D 1 , . . . , t , −δ1 , . . . , −δs , 0(c)
t
X s
X
i x2i δj x2t+j = 0, pR0 = (x1 , . . . , xn )t ,
H = 2xn + −
i=1 j=1
147
Demostración : Si dos cuádricas H1 , H2 representadas por matrices de las listadas en la
Definición 4.27 son euclideamente equivalentes, lo son también afı́nmente y por tanto
ambas pertenecen al mismo tipo (I), (II) ó (III). Además, las matrices MR0 (H1 ) y
MR0 (H2 ) de arriba han de satisfacer que MR0 (H2 ) = µ(Qt · MR0 (H1 ) · Q) para alguna
matriz Q ∈ En (R) y µ 6= 0. De (8) es fácil concluir que µ = 1, y de aquı́ que los
respectivos núcleos cuadráticos NR0 (H1 ) MR0 (H2 ) sean ortogonalmente equivalentes, y
por tanto con los mismos valores propios y las mismas multiplicidades.
El siguiente teorema expresa que dada una matriz simétrica de orden n+1 con núcleo
no trivial (tı́picamente la de una hipercuádrica en un sistema de referencia rectangular
de A), ella o su opuesta pueden ser transformadas por congruencia en En (R) en una de
las matrices canónicas del listado anterior.
a0 z0t
MR0 (H) = .
z0 C0
1 bt1 a0 z0t
1 0
MR1 (H) = · · ,
0 At1 z0 C0 b1 A1
esto es,
donde |t| + |s| > 0 (H es una hipercuádrica) y los reales i , δj > 0 para todo i, j. Fijada
esta A1 , un cálculo directo nos dice que
Escribamos
z0
At1 · z0 = , z 0 ∈ Rt+s , z1 ∈ Rc ,
z1
llamemos x0 ∈ Rt+s al único vector tal que
148
y usando la regularidad de A1 elijamos b1 ∈ Rn el único vector tal que
0
−1 x
A1 · b1 = ∈ Rn .
0
Para esta elección de b1 se tiene que
0 0
t t z (c)
x 0
A1 · z0 + A1 · C · b1 = + D 1 , . . . , t , −δ1 , . . . , −δs , 0 · = .
z1 0 z1
En de referencia rectangular R1 determinado por la condición M (IdA , R1 , R0 ) =
el sistema
1 0
queda
b1 A 1
t
a1 0 z1
MR1 (H) = 0 D 1 , . . . , t , −δ1 , . . . , −δs 0 ,
z1 0 0
donde
0
a1 = a0 + bt1 · z0 + z0t · b1 + bt1 · C 0 · b1 , = At1 · z0 + At1 · C0 · b1 .
z1
Si a1 = 0 ∈ R y z1 = 0 ∈ Rc ó c = 0, se sigue el caso (I). Obsérvese que podemos
garantizar que sH = t − s ≥ 0 sin más que cambiar de inicio MR0 (H) por su matriz
opuesta. También se puede suponer que 1 = 1 ≥ j , j = 2, . . . , t sin mas que reordenar
coordenadas para que 1 ≥ j , j = 2, . . . , t, y afectar por el factor λ = 1/1 la matriz
original.
Si a1 6= 0 y z1 = 0 ∈ Rc ó c = 0
se sigue el caso (II). En efecto, al igual que antes
a0 z0t
salvo cambiar MR0 (H) = por su matriz opuesta y afectarla matriz por el
z0 C0
factor 1/a1 podemos suponer a1 = 1 (obsérvese que en este caso no podemos garantizar
que t − s ≥ 0 por la rigidez que impone la condición a1 = 1 > 0 anterior).
Finalmente supongamos que c > 0 y z1 6= 0, y observemos que salvo cambiar
al principio MR0 (H) por su matriz opuesta podemos suponer que sH = t − s ≥ 0.
Consideremos ahora un sistema de referencia rectangular R2 para el que
1 0 0
M (IdA , R2 , R1 ) = 0 It+s 0 ,
b2 0 A 2
donde b2 ∈ Rc y A2 ∈ O(c, R) se determinarán más adelante. Un cálculo directo si-
guiendo la fórmula
MR2 (H) = M (IdA , R2 , R1 )t · MR1 (H) · M (IdA , R2 , R1 )
nos da que
t t
1 0 0 a1 0 z1 1 0 0
MR2 (H) = 0 It+s 0 · 0 D 1 , . . . , t , −δ1 , . . . , −δs 0 · 0 It+s 0 ,
b2 0 A 2 z1 0 0 b2 0 A 2
esto es,
t
a2 0 z2
MR2 (H) = 0 D 1 , . . . , t , −δ1 , . . . , −δs 0 ,
z2 0 0
149
donde a2 = a1 + bt2 · z1 + z1t · b2 y z2 = At2 · z1 .
a0 z0t
Como z1 6= 0, salvo multiplicar la matriz original MR0 (H) = por el
z0 C0
factor λ = 1/kz1 k podemos suponer que kz1 k = 1, y por tanto, encontrar una matriz
A2 ∈ O(c, R) tal que
0
..
z2 = At2 · z1 = ed = . ∈ Rd
0
1
sea el último vector de la base canónica de Rd . Una vez fijada esta matriz A2 , elegimos
cualquier b2 ∈ Rc para que
a2 = a1 + bt2 · z1 + z1t · b2 = 0.
etn
0
MR2 (H) = ,
en D (1 , . . . , t , −δ1 , . . . , −δs , 0(c)
150
Caso (I), RH = rH = 2, SH = sH = 0 (t = 1, s = 1), δ > 0:
0 0 0
0 1 0 ecuación x2 − δy 2 = 0 (par de rectas secantes).
0 0 −δ
151
Caso (III), RH = rH + 2 = 3, SH = sH = 1 (t = 1, s = 0), > 0:
0 0 1
0 0 ecuación x2 + 2y = 0 (parábola).
1 0 0
Tipo (I) Tipo (I) Tipo (II) Tipo (II) Tipo (III)
RH = rH = 1 RH = r H = 2 RH = r H + 1 = 2 RH = rH + 1 = 3 RH = r H + 2 = 3
SH = sH = 0 Rectas secantes
SH = sH = 1 Recta doble
SH = sH = 2 Punto
SH = sH − 1 = 0 Rectas paralelas
SH = sH − 1 = 1 Elipse
SH = sH − 1 = 2 Vacı́o
SH = sH + 1 = 1 Hipérbola
SH = sH + 1 = 2 Vacı́o
SH = sH = 1 Parábola
152
Caso (I), RH = rH = 2, SH = sH = 2 (t = 2, s = 0), > 0:
0 0 0 0
0 1 0 0
ecuación x2 + y 2 = 0 (recta).
0 0 0
0 0 0 0
153
Tipo (I) RH = rH = 1 RH = rH = 2 RH = rH = 3
SH = sH = 0 Planos secantes
SH = sH = 1 Plano doble Cono
SH = sH = 2 Recta
SH = sH = 3 Punto
0 0 0 0
154
Caso (II), RH = rH + 1 = 3, SH = sH − 1 = 1 (t = 0, s = 2), δ1 , δ2 > 0:
1 0 0 0
0 −δ1 0 0 2 2
0 0 −δ2 0 ecuación 1 − δ1 x − δ2 y = 0 (cilindro elı́ptico).
0 0 0 0
0 0 0 3
155
Caso (II), RH = rH + 1 = 4, SH = sH − 1 = 2 (t = 0, s = 3), δ1 , δ2 , δ3 > 0:
1 0 0 0
0 −δ1 0 0 2 2 2
0 0 −δ2 0 ecuación 1 − δ1 x − δ2 y − δ3 z = 0 (elipsoide).
0 0 0 −δ3
Tipo (II) RH = rH + 1 = 2 RH = rH + 1 = 3 RH = rH + 1 = 4
SH = sH + 1 = 1 Cilindro hiperbólico
SH = sH + 1 = 2 vacı́o Hiperboloide de dos hojas
SH = sH + 1 = 3 vacı́o
SH = sH + 1 = 4 vacı́o
SH = sH − 1 = 0 Planos paralelos Hiperboloide de una hoja
SH = sH − 1 = 1 Cilindro elı́ptico
SH = sH − 1 = 2 Elipsoide
156
Caso (III), RH = rH + 2 = 4, SH = sH = 2 (t = 1, s = 0), 1 , 2 > 0:
0 0 0 1
0 1 0 0
ecuación 1 x2 + 2 y 2 + 2z = 0 (paraboliode elı́ptico).
0 0 2 0
1 0 0 0
Tipo (III) RH = rH + 2 = 3 RH = rH + 2 = 4
SH = sH = 0 Paraboliode hiperbólico
SH = sH = 1 Cilindro parabólico
SH = sH = 2 Paraboliode elı́ptico
157
4.4. Algunos ejercicios resueltos
Ejercicio 4.30 Clasifica la cónica
y encuentra:
de donde NR0 (H) tiene por valores propios a −8, 2 y sH = SH = 0. Por tanto la forma
reducida de H es
0 0 0
0 1 0
0 0 −1
y H consiste de dos rectas secantes.
Para encontrar el sistema de referencia en el que H adopta su forma canónica,
lo primero que haremos es encontrar una base B1 de R2 en la que NR0 (H) adopte su
forma de Sylvester. Observemos que los subespacios propios de NR0 (H) para los valores
propios 2, −8 son:
2 −1 −3
V2 = {(x, y) ∈ R : · (x, y)t = (0, 0)t } = L({(3, −1)})
−3 −9
y
2 9 −3
V−8 = {(x, y) ∈ R : · (x, y)t = (0, 0)t } = L({(1, 3)}).
−3 1
Bases ortonormales de los subespacios propios se generan trivialmente:
158
Por tanto,
1 1
B = { √ (3, −1), √ (1, 3)}
10 10
2 1 0
es base ortonormal de (R , h , i), y la forma de Sylvester de NR0 (H) se
0 −1
alcanza en la base ortogonal de (R2 , h , i)
1 1 1 1
B1 = { √ √ (3, −1), √ √ (1, 3)} = { √ (3, −1), √ (1, 3)}.
2 10 8 10 2 5 4 5
y como
1 0 0
3 1
M (IdR2 , R1 , R0 ) = 0 √
2 5
√
4 5
0 − 2√1 5 3
√
4 5
x22 − y22 = 0
159
√ más explı́cita√de R2 , obsérvese que por definición (de
Si se quiere una determinación
las ecuaciones x2 = x1 + 7/ 5, y2 = y1 − 2/ 5) se deduce que
1√ 0 0
M (IdR2 , R1 , R2 ) = 7/ √5 1 0 ,
−2/ 5 0 1
de donde
1 0 0
7
M (IdR2 , R2 , R1 ) = M (IdR2 , R1 , R2 )−1 = − √5 1 0
√2 0 1
5
Por tanto
1 0 0 1 0 0
de donde calculando
1 0 0
3 1
M (IdR2 , R2 , R0 ) = −2 √
2 5
√
4 5
,
1 − 2√1 5 3
√
4 5
esto es,
M (f −1 , R0 )t · MR0 (H) · M (f −1 , R0 ) ∈ MR0 f (H) .
M (f, R0 )−1 −1
= M (f , R0 ) = M (IdR2 , R2 , R0 ) = −2 2 3 5
√ 1
√
4 5
,
1 − 2√1 5 3
√
4 5
o calculando
−1
1 0 0 1 0 0
3 1 √7 √3
M (f, R0 ) = M (IdR2 , R2 , R0 )−1 = −2 2 5
√ √
4 5
= 5 5
− √15 ,
1 − 2√1 5 3
√
4 5
− √25 √2
5
√6
5
se tiene que
MR0 (f (H)) = M (f −1 , R0 )t · MR0 (H) · M (f −1 , R0 ) =
0 0 0
= M (IdR2 , R2 , R0 )t · MR0 (H) · M (IdR2 , R2 , R0 ) = MR2 (H) = 0 1 0 ,
0 0 −1
lo que acaba el ejercicio.
160
Ejercicio 4.31 Clasifica la cónica
y encuentra:
y H es una parábola.
El polinomio caracterı́stico p(t) de la matriz NR0 (H) viene dado por
9−t 6
p(t) = det = −13t + t2 = t(t − 13),
6 4−t
de donde NR0 (H) tiene por valores propios a 0, 13 con subespacios propios asociados
2 −4 6
V13 = {(x, y) ∈ R : · (x, y)t = (0, 0)t } = L({(3, 2)})
6 −9
y
2 9 6
V0 = {(x, y) ∈ R : · (x, y)t = (0, 0)t } = L({(2, −3)}).
6 4
Bases ortonormales de los subespacios propios se generan trivialmente:
Por tanto,
1 1
B = { √ (3, 2), √ (2, −3)}
13 13
2 1 0
es base ortonormal de (R , h , i), y la forma de Sylvester de C0 se alcanza en
0 0
la base ortogonal de (R2 , h , i)
1 1 1
B1 = { √ √ (3, 2), (2, −3)} = { (3, 2), (2, −3)};
13 13 13
161
Nótese la irrelevancia del factor de proporcionalidad en el vector de la base de V0 , por
eso lo hemos elegido con la expresión más simple.
Si denotamos R1 = {(0, 0), B1 } sabemos que
y como
1 0 0
3
M (IdR2 , R1 , R0 ) = 0 13
2
2
0 13
−3
un cálculo inmediato nos da que
−39 − 19
1 0 0 −39 −9 4 1 0 0 13
−30
3 2 3 19
MR1 (H) = 0 13 13
· −9 9 6 · 0 13
2 = − 13 1 0 .
2
0 2 −3 4 6 4 0 13
−3 −30 0 0
x22 + 2y2 = 0
Si se quiere una determinación más explı́cita de R2 , obsérvese que por definición (de
19
las ecuaciones x2 = x1 − 13 , y2 = −30y1 − 3476
169
) se deduce que
1 0 0
19
M (IdR2 , R1 , R2 ) = − 13 1 0 ,
3476
− 169 0 −30
de donde
1 0 0
M (IdR2 , R2 , R1 ) = M (IdR2 , R1 , R2 )−1 = 19
13
1 0
− 1738
2535
1
0 − 30
Por tanto
M (IdR2 , R2 , R0 ) = M (IdR2 , R1 , R0 ) · M (IdR2 , R2 , R1 ) =
162
1 0 0 1 0 0 1 0 0
3 19 2621 3 1
0
13
2 ·
13
1 0 = − 2535 13
− 15 ,
2
0 13
−3 − 1738
2535
0 − 1
30
1928
845
2
13
1
10
y esto determina el sistema de referencia R2 que resuelve el ejercicio.
Para la segunda parte del ejercicio, observemos que de lo anterior se sigue
0 0 1
MR2 (H) = M (IdR2 , R2 , R0 )t · MR0 (H) · M (IdR2 , R2 , R0 ) = 0 1 0 .
1 0 0
o equivalentemente
esto es
−1
1 0 0 1 0 0
M (f, R0 ) = M (IdR2 , R2 , R0 )−1 = − 2621
2535
3
13
1
− 15 = 19
− 13 3 2 .
1928 2 1 3476 60 90
845 13 10
− 169
− 13 13
(b) x2 + y 2 + 2xy + 2x + 2y = 0.
2x2 − y 2 + 4xy + 6x − 2y + 1 = 0.
163
De aquı́ que RH = rH + 1 = 3 y estamos en el caso (II).
El polinomio caracterı́stico p(t) de la matriz NR0 (H) viene dado por
2−t 2
p(t) = det = −6 − t + t2 = (−3 + t)(2 + t),
2 −1 − t
de donde NR0 (H) tiene por valores propios a 3 > 0, −2 < 0, s = t = 1 y sH = 0 (esa
información también se deduce de la regla de Descartes).
Análogamente el polinomio caracterı́stico p̂(t) de la matriz MR0 (H) viene dado por
1−t 3 −1
p̂(t) = det 3 2−t 2 = −11 + 15t + 2t2 − t3 .
−1 2 −1 − t
La regla de Descartes nos dice que p̂(t) tiene dos raı́ces positivas y una negativa. Por
tanto SH = sH + 1 = 1 y la forma reducida de H es
1 0 0
0 1 0 ,
0 0 −1
esto es, H es una hipérbola afı́n.
Estudiemos la cónica H en (b) definida por
x2 + y 2 + 2xy + 2x + 2y = 0.
En el sistema de referencia usual R0 tenemos que
0 1 1
MR0 (H) = 1 1 1
1 1 1
con núcleo simétrico asociado
1 1
NR0 (H) = .
1 1
De aquı́ que RH = rH + 1 = 2 y estamos en el caso (II).
El polinomio caracterı́stico p(t) de la matriz NR0 (H) viene dado por
1−t 1
p(x) = det = −2t + t2 = t(t − 2),
1 1−t
de donde NR0 (H) tiene por valores propios a 0, 2 > 0 y sH = 1 (esa información también
se deduce de la regla de Descartes).
Análogamente el polinomio caracterı́stico p̂(t) de la matriz MR0 (H) viene dado por
−t 1 1
p̂(t) = det 1 1 − t 1 = 2t + 2t2 − t3 .
1 1 1−t
La regla de Descartes nos dice que p̂(t) tiene una raı́z positiva y una negativa. Por tanto
SH = sH − 1 = 0. Por tanto la forma reducida canónica de H es
1 0 0
0 0 0 ,
0 0 −1
164
esto es, H es un par de rectas paralelas.
Estudiemos la cónica H en (c) definida por
4x2 + 2y 2 − 2xy + x − 3y − 3 = 0.
de donde por la regla de Descartes NR0 (H) tiene dos raı́ces positivas y sH = 2.
Análogamente el polinomio caracterı́stico p̂(t) de la matriz MR0 (H) viene dado por
−3 − t 1/2 −3/2
27
p̂(t) = det 1/2 4 − t −1 = −29 + t + 3t2 − t3 .
2
−3/2 −1 2 − t
La regla de Descartes nos dice que p̂(t) tiene dos raı́ces positivas y una negativa y por
tanto SH = sH − 1 = 1. La forma reducida de H es por tanto
1 0 0
0 −1 0 ,
0 0 −1
esto es, H es una elipse afı́n.
Estudiemos la cónica H en (d) definida por
√ √
−x2 + xy − 3 x + 3 y.
165
de donde por la regla de Descartes NR0 (H) tiene una raı́z positiva, otra negativa y
sH = 0.
Análogamente el polinomio caracterı́stico p̂(t) de la matriz MR0 (H) viene dado por
√ √
√−t − 3/2 3/2
3 7
p̂(t) = det −√ 3/2 −1 − t −1/2 = + t − t2 − t3 .
2 4
3/2 −1/2 −t
La regla de Descartes nos dice que p̂(t) tiene dos raı́ces negativas y una positiva y por
tanto SH = sH + 1 = 1. La forma reducida de H es
1 0 0
0 1 0 ,
0 0 −1
H = {(x1 , x2 , x3 ) ∈ R3 : x21 − 2x1 x2 − 2x1 x3 − 2x1 + x22 − 2x2 x3 + x23 + 2x3 + 1 = 0},
Por otra parte, los polinomios caracterı́sticos de MR0 (H) y NR0 (H) son respectivamente
p̂(t) = 6t+t2 −4t3 +t4 = (−3+t)(−2+t)t(1+t), p(t) = −4+3t2 −t3 = −(−2+t)2 (1+t).
Por tanto la regla de Descartes (o una observación directa) nos dice que
SH = sh = 1.
De la tabla de clasificación de las cuádricas concluimos que H tiene por matriz canónica
0 0 0 0
0 1 0 0
Ĉ0 = 0 0 1 0 ,
0 0 0 −1
166
se trata de un cono.
Para encontrar la referencia en la que adopta su matriz canónica procedemos como
sigue. Primero calculamos los subespacios propios asociados a los valores propios −1, 2
del núcleo cuadrático NR0 (H).
Para el valor propio 1 queda
V−1 = {(x, y, z) ∈ R3 : (NR0 (H) + I3 ).(x, y, z)t = (0, 0, 0)t } = L({(1, 1, 1)},
que admite a { 13 (1, 1, 1)} como base ortonormal. A esta base la multiplicamos por
p
1/ | − 1| = 1 (quedará invariante), generando la base de V−1 :
1
B−1 = { (1, 1, 1)}
3
Para el valor propio 2 hacemos un cálculo similar.
V2 = {(x, y, z) ∈ R3 : (NR0 (H) − 2I3 ).(x, y, z)t = (0, 0, 0)t } = L({(1, −1, 0), (1, 0, −1)},
q
que tiene a ( √12 , − √12 , 0), ( √16 , √16 , − 23 ) como base ortonormal. A esta base la mul-
p √
tiplicamos por 1/ |2| = 1/ 2 generando la base de V2 :
1 1 1 1 1
B2 = , − , 0 , √ , √ , −√ .
2 2 2 3 2 3 3
En el sistema de referencia centrado en el origen con direcciones B−1 ∪ B2 , a saber,
1 1 1 1 1 1
R1 = (0, 0, 0), { (1, 1, 1), , − , 0 , √ , √ , − √ } ,
3 2 2 2 3 2 3 3
la matriz que representa a H es la siguiente
167
Consideremos el único sistema de referencia R2 en R3 en el que las coordenadas pR2 =
(z1 , z2 , z3 ) de los puntos de p ∈ R3 vengan determinadas por las ecuaciones analı́ticas
√
1 3
z1 = y2 − , z2 = y3 − , z 3 = y1 ,
2 2
esto es, el que satisface
1 0 0 0
−1 0 1 0
M (IdR3 , R1 , R2 ) = √2 .
− 3 0 0 1
2
0 1 0 0
168
de donde NR0 (H) tiene por valores propios a −1, −1 < 0, 2 > 0 y sH = 1. Análogamente
el polinomio caracterı́stico de MR0 (H) queda
de donde por la regla de Descartes p̂(t) tiene una raı́z > 0 y tres raı́ces < 0, y de aquı́
que SH = 2. Por tanto la forma reducida o canónica de H es
1 0 0 0
0 1 0 0
0 0 1 0
0 0 0 −1
y H es un hiperboloide de dos hojas.
Para encontrar el sistema de referencia en el que H adopta su forma canónica,
primero lo que hacemos es cambiar MR0 (H) por su opuesta, e igualmente con NR0 (H),
para ası́ lograr que las formas de Sylvester de éstas matrices se correspondan con las
asociadas a la forma canónica indicada. Renombraremos a las opuestas con la misma
notación:
−9 3 3 2
0 −1 −1
3 0 −1 −1
−1 0 −1 .
MR0 (H) = 3 −1 0 −1 , NR0 (H) =
−1 −1 0
2 −1 −1 0
Ahora NR0 (H) tiene por valores propios 1 > 0 doble y −2 < 0 simple, y el polinomio
caracterı́stico de MR0 (H) tiene una raı́z < 0 y tres raı́ces > 0.
Observemos que los subespacios propios de NR0 (H) para los valores propios 1, −2
son:
−1 −1 −1
V1 = {(x, y, z) ∈ R3 : −1 −1 −1 ·(x, y, z)t = (0, 0, 0)t } = L({(1, −1, 0), (, 1, −1, 0)})
−1 −1 −1
y
2 −1 −1
V−2 = {(x, y, z) ∈ R3 : −1 2 −1 · (x, y, z)t = (0, 0, 0)t } = L({(1, 1, 1)}).
−1 −1 2
Bases ortonormales de los subespacios propios se generan trivialmente:
{ √12 (1, −1, 0), √16 (1, 1, −2)} es base ortonormal de V1 .
169
Si denotamos R1 = {(0, 0, 0), B1 } sabemos que
y como
1 0 0 0
1 √1 √1
0 √
2 6 6
M (IdR3 , R1 , R0 ) =
0 − √12 √1 √1
q6 6
2 √1
0 0 − 3 6
q explı́cita de R
Si se quiere una determinación más q2 , obsérvese que por definición (de
las ecuaciones x2 = x1 , y2 = y1 + 3 , z2 = z1 − 4 23 ) se deduce que
2
1 0 0 0
q0 1 0 0
M (IdR3 , R1 , R2 ) = 2
0 1 0 ,
3
q
−4 23 0 0 1
170
de donde
1 0 0 0
0 1 0 0
−1
q
M (IdR2 , R2 , R1 ) = M (IdR2 , R1 , R2 ) =
− 23 0 1 0
q
4 23 0 0 1
Por tanto
M (IdR2 , R2 , R0 ) = M (IdR2 , R1 , R0 ) · M (IdR2 , R2 , R1 ) =
1 0 0 0
1 0 0 0 1 0 0 0
0 √1 √1 √1 0 1 0 0 1 √1 √1 √1
2 6 6 q 2 6 6
= √1 · −
= √1 √1 √1
0 − √12 √1 2
0 1 0 1 −
2 q6 6
q6 6
q3
2 1 2 √1
0 0 − 3 √
6
2
4 3 0 0 1 2 0 − 3 6
1 0 0 0
1 √12 √1
6
√1
6
−1 −1
M (f, R0 ) = M (f , R0 ) = M (IdR3 , R2 , R0 ) = ,
1 − √12 √1 √1
q6 6
2 √1
2 0 − 3 6
esto es
1 0 0 0
0 √1 − √12 0
2
−1
q q
M (f, R0 ) = M (IdR3 , R2 , R0 ) = 2 √1 √1 − 23
,
3
q q6 q6 q
−4 23 2
3
2
3
2
3
tendremos que
171
Ejercicio 4.35 Clasifica afı́nmente la cuádrica en R3 dada por
de donde por la regla de Descartes NR0 (H) tiene dos valores propios > 0 y uno < 0,
por lo que sH = 1. Análogamente el polinomio caracterı́stico de MR0 (H) queda
de donde por la regla de Descartes p̂(t) tiene tres raı́ces > 0 y una < 0, y de aquı́ que
SH = 2. Por tanto la forma reducida o canónica de H es
1 0 0 0
0 1 0 0
0 0 1 0
0 0 0 −1
x2 + y 2 + z 2 + 2xy − 2x − 2z + 1 = 0
172
donde R0 es el sistema de referencia usual de R3 . De aquı́ que RH = rH + 2 = 4 y
estamos en el caso (III). El polinomio caracterı́stico p(t) de la matriz NR0 (H) viene
dado por
p(t) = det NR0 (H) − tI3 = −2t + 3t2 − t3 = −(−2 + t)(−1 + t)t
de donde NR0 (H) tiene por valores propios a 0, 1, 2 > 0 y SH = sH = 2. Por tanto la
forma reducida o canónica de H es
0 0 0 1
0 1 0 0
0 0 1 0
1 0 0 0
y H es un paraboloide elı́ptico.
Para encontrar el sistema de referencia en el que H adopta su forma canónica,
observemos que los subespacios propios de NR0 (H) para los valores propios 0, 1, 2 son:
0 1 0
V1 = {(x, y, z) ∈ R3 : 1 0 0 · (x, y, z)t = (0, 0, 0)t } = L({(0, 0, 1))}),
0 0 0
−1 1 0
V2 = {(x, y, z) ∈ R3 : 1 −1 0 · (x, y, z)t = (0, 0, 0)t } = L({(1, 1, 0)}),
0 0 −1
y
1 1 0
V0 = {(x, y, z) ∈ R3 : 1 1 0 · (x, y, z)t = (0, 0, 0)t } = L({(1, −1, , 0))}).
0 0 1
Por tanto,
1 1
{(0, 0, 1), √ (1, 1, 0)), √ (1, −1, 0)}
2 2
1 0 0
es base ortonormal de (R3 , h , i), y la forma de Sylvester 0 1 0 de NR0 (H) se
0 0 0
3
alcanza en la base ortogonal de (R , h , i)
1 1 1
B1 = {(0, 0, 1), √ √ (1, 1, 0)), (1, −1, 0)} = {(0, 0, 1), (1, 1, 0)), (1, −1, 0)}).
2 2 2
Nótese que el vector en B1 proveniente de una base de V0 es irrelevante, por eso hemos
elegido el más simple para el cálculo.
173
Si denotamos R1 = {(0, 0, 0), B1 } sabemos que
y como
1 0 0 0
0 0 21 1
M (IdR3 , R1 , R0 ) =
0 0 21 −1
0 1 0 0
un cálculo inmediato nos da que
1 −1 − 12 −1
−1 1 0 0
MR1 (H) =
− 1
2
0 1 0
−1 0 0 0
esto es,
1 1
(x1 − 1)2 + (y1 − )2 − 2(z1 + ) = 0
2 8
Las ecuaciones analı́ticas
1 1
x2 = x1 − 1, y2 = y1 − , z2 = −z1 −
2 8
definen un cambio de R1 a un nuevo sistema de referencia R2 con pR2 = (x2 , y2 , z2 )
representando las coordenadas de los puntos p ∈ R2 en R2 . Claramente
Si se quiere una determinación más explı́cita de R2 , obsérvese que por definición (de
las ecuaciones x2 = x1 − 1, y2 = y1 − 21 , z2 = −z1 − 18 ) se deduce que
1 0 0 0
−1 1 0 0
M (IdR3 , R1 , R2 ) =
−1 0 1 0 ,
2
− 18 0 0 −1
de donde
1 0 0 0
1 1 0 0
M (IdR2 , R2 , R1 ) = M (IdR2 , R1 , R2 )−1 =
1
.
2
0 1 0
− 18 0 0 −1
174
Por tanto
M (IdR2 , R2 , R0 ) = M (IdR2 , R1 , R0 ) · M (IdR2 , R2 , R1 ) =
1 0 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0
0 0 1 1 1 1 0 0 − 3 0 1 −1
0 0 1 −1 · 1 0 1 0 = − 1 0 1 1
= 2 8 2
2 2 8 2
0 1 0 0 − 18 0 0 −1 −1 1 0 0
y esto determina el sistema de referencia R2 que resuelve el ejercicio.
Para la segunda parte del ejercicio, observemos que de lo anterior se sigue
0 0 0 1
0 1 0 0
MR2 (H) = M (IdR2 , R2 , R0 )t · MR0 (H) · M (IdR2 , R2 , R0 ) =
0 0
.
1 0
1 0 0 0
esto es
1 0 0 0
1 0 0 1
M (f, R0 ) = M (IdR3 , R2 , R0 )−1 = 1
,
2
1 1 0
1 1 1
−8 −2 2 0
tendremos que
Ejercicio 4.37 Clasifica afı́nmente la cuádrica H del espacio afı́n R3 que en el sistema
de referencia usual R0 viene definida por la ecuación
x2 + y 2 + z 2 + xy + xz + yz + x + y + z + 1 = 0.
175
con núcleo cuadrático asociado
1 1
1 2 2
1 1
NR0 (H) = 2
1 2
,
1 1
2 2
1
de donde por la regla de Descartes p(t) tiene tiene dos raı́ces positivas y dos negativas,
y por tanto sH = 0. Análogamente el polinomio caracterı́stico p̂(t) de MR0 (H) viene
dado por
p̂(t) = det MR0 (H) − tI4 = 3 + t − 14t2 + 8t3 + 2t4 − t5 ,
176
y la regla de Descartes nos dice que p̂(t) tiene dos raı́ces positivas y tres negativas, y
cambiando MR0 (H) por su opuesta, tres positivas y dos negativas. En cualquier caso
SH = 1 y la forma reducida o canónica de H es
1 0 0 0 0
0 1 0 0 0
.
0 0 1 0 0
0 0 0 −1 0
0 0 0 0 −1
(b) El lugar geométrico de los puntos del plano afı́n euclidiano R2 tales que el valor
absoluto de la diferencia de sus distancias a dos puntos fijos (llamados focos) es
constante, es una hipérbola euclidiana.
(c) El lugar geométrico de los puntos del plano afı́n euclidiano R2 que equidistan de
una recta (llamada directriz) y de un punto exterior a la misma (llamado foco), es
una parábola euclidiana.
donde 2a = d(F1 , F2 ) ≤ 2b, esto es, a ≤ b. Excluiremos el caso a = b por ser degenerado
y supondremos a < b. Bastará con comprobar que f (H) es una elipse euclı́dea. En
efecto, la ecuación
p p
d((x, y), (−a, 0)) + d((x, y), (a, 0)) = 2b ⇐⇒ (x + a)2 + y 2 + (x − a)2 + y 2 = 2b.
Operando p 2
(x + a)2 + y 2 = (x − a)2 + y 2 − 2b ,
y desarrollando y usando la ecuación original
p
b2 − ax + b (a + x)2 + y 2 = 0.
2
De aquı́ que b2 (a + x)2 + y 2 = b2 − ax , esto es,
1 2 1
1− 2
x − 2 2
y 2 = 0,
b b −a
177
1 1
lo que corresponde con una elipse euclidiana toda vez que − b2 −a2 > 0, − b2 < 0.
El caso b = 0 se corresponde con que H sea la mediatriz del segmento [F1 , F2 ], caso
que excluimos. Como d(F1 , p) ≤ d(F1 , F2 ) + d(F2 , p) y d(F2 , p) ≤ d(F2 , F1 ) + d(F1 , p),
deducimos que
2b = d(p, F2 ) − d(p, F1 ) ≤ d(F2 , F1 )
Sea f : R2 → R2 cualquier movimiento rı́gido tal que
Excluiremos el caso a = b por ser degenerado (generarı́a una recta doble), por lo
que supondremos a < b. Bastará con comprobar que f (H) es una hipérbola euclı́dea.
En efecto, la ecuación
p p
d((x, y), (0, a)) − d((x, y), (0, −a)) = 2b ⇐⇒ x2 + (y − a)2 − x2 + (y + a)2 = 2b.
Suponiendo que
d((x, y), (0, a)) − d((x, y), (0, −a)) = 2b > 0
(a la misma ecuación se llegarı́a si d((x, y), (0, a)) − d((x, y), (0, −a)) = −2b < 0) y
operando p 2
(y − a)2 + x2 = (y + a)2 + x2 + 2b ,
y desarrollando y usando la ecuación original
p
−4b (a + y)2 + x2 − 4ay − 4b2 = 0.
2
De aquı́ que b2 (a + y)2 + x2 = b2 + ay , esto es,
1 2 1 2
1+ x − y = 0,
a2 − b 2 b2
1
lo que corresponde con una hipérbola euclidiana toda vez que a2 −b2
> 0, − b12 < 0. La
dicotomı́a
d((x, y), (0, a))−d((x, y), (0, −a)) = 2b > 0, d((x, y), (0, a))−d((x, y), (0, −a)) = −2b < 0
Si p ∈ R es fácil ver que H es la recta ortogonal a R que pasa por p, caso degenerado.
Supondremos pues que p ∈ / R.
178
Sea f : R2 → R2 cualquier movimiento rı́gido tal que
M (h−1 t −1
O,r , R0 ) · MR0 (H) · M (hO,r , R0 ) = λMR0 (H)
para algún λ ∈ R \ {0} (dependiendo de r); en particular, hO,r (H) = H para todo
r ∈ R \ {0}.
0 0
Demostrar que H cumple esta propiedad si y sólo si MR0 (H) = , donde
0 C
C es simétrica y no nula. Mostrar ejemplos de este tipo de cuádricas en R2 y R3 .
a zt
Solución : Escribamos MR0 (H) = , y por tanto
z C
H = {x ∈ Rn : xt · C · x + 2hz, xi + a = 0}.
M (h−1 t −1
O,r , R0 ) · MR0 (H) · M (hO,r , R0 ) = λ MR0 (H) ∀r ∈ R \ {0}
a rz t
= λ MR0 (H) ∀r ∈ R \ {0},
rz r2 C
esto es,
a rz t a zt
∈ λ : λ ∈ R \ {0} ∀r ∈ R \ {0}.
rz r2 C z C
Por tanto necesariamente a = 0 y z = 0, y de aquı́ se sigue lo buscado.
Ejemplos en R2 y R3 son todos los del tipo (I).
179
Solución : Comencemos con la cónica H en (a) definida por
2x2 − y 2 + 4xy + 6x − 2y + 1 = 0.
En el sistema de referencia rectangular usual R0 en el plano euclidiano (R2 , h , i), tene-
mos que
1 3 −1
MR0 (H) = 3 2 2
−1 2 −1
con núcleo simétrico asociado
2 2
NR0 (H) = .
2 −1
De aquı́ que RH = rH + 1 = 3 y estamos en el caso (II).
El polinomio caracterı́stico p(t) de la matriz NR0 (H) viene dado por
2−t 2
p(t) = det = −6 − t + t2 = (−3 + t)(2 + t),
2 −1 − t
de donde NR0 (H) tiene por valores propios a 3 > 0, −2 < 0 y sH = 0 (esa información
también se deduce de la regla de Descartes).
Análogamente el polinomio caracterı́stico p̂(t) de la matriz MR0 (H) viene dado por
1−t 3 −1
p̂(t) = det 3 2−t 2 = −11 + 15t + 2t2 − t3 .
−1 2 −1 − t
La regla de Descartes nos dice que p̂(t) tiene dos raı́ces positivas y una negativa. Por
tanto SH = sH + 1 = 1 y la forma reducida de H es
1 0 0
0 0 ,
0 0 −δ
para ciertos , δ > 0 por determinar, esto es, H es una hipérbola euclı́dea.
Para la clasificación euclidiana necesitamos encontrar una base ortonormal de R2 en
la que diagonalice C (diagonalización ortogonal). Para ello determinamos los subespa-
cios propios de C asociados a sus valores propios.
2 −1 2
V3 = {(x, y) ∈ R : (x, y)t = (0, 0)t } = L({(2, 1)}).
2 −4
2 4 2
V−2 = {(x, y) ∈ R : (x, y)t = (0, 0)t } = L({(−1, 2)}).
2 1
Determinamos bases ortonormales { √15 (2, 1)} de V3 y { √15 (−1, 2)} de V−2 y formamos
la base ortonormal de R2 , h , i)
1 1
B1 = { √ (2, 1), √ (−1, 2)}.
5 5
Consideremos el sistema de referencia rectangular R1 = {(0, 0), B1 } y observemos que
1 0 0
2 1
M (IdR2 , R1 , R0 ) = 0 √5 − √5
0 √15 √25
180
Como MR1 (H) = M (IdR2 , R1 , R0 )t · MR0 (H) · M (IdR2 , R1 , R0 ), deducimos que
√ √
√ 1 5 − 5
MR1 (H) =
√5 3 0 .
− 5 0 −2
1√ 0 0
181
y como M (IdR2 , R2 , R0 ) = M (IdR2 , R1 , R0 ) · M (IdR2 , R2 , R1 ), entonces
1 0 0 1√ 0 0 1 0 0
2 1 1 2 1
M (IdR2 , R2 , R0 ) = 0 √5 − √5 · − √35 1 0 = − 6 √5 − √5 .
0 √15 √25 − 5 0 1 − 43 √15 √25
2
o equivalentemente
1 0 0
M (f, R0 )−1 −1
= M (f , R0 ) = M (IdR2 , R2 , R0 ) = − 16 √2
5
− √15 ,
− 43 √1
5
√2
5
esto es
−1 1 0 0
1 0 0
√
5
M (f, R0 ) = M (IdR2 , R2 , R0 )−1 = − 16 √2
5
− √15 =
√3 √2
5
√1
5 .
− 43 √1
5
√2
5
5
− √15 √2
2 5
a x2 + y 2 + 4a xy − 2x − 4y + a = 0.
donde
182
Análogamente el polinomio caracterı́stico de NR0 (H) viene dado por
donde
d0 = a(1 − 4a), d1 = −1 − a, d2 = 1.
Los valores crı́ticos del parámetro, donde se anula alguno de los coeficientes, son pues
a = −1, −1/2, 0, 1/4, 1. La distribución de signos de esos coeficientes queda:
d0 d1 d2 c0 c1 c2 c3
a ∈] − ∞, −1[ − + + + + − −
a = −1 − 0 + 0 + − −
a ∈] − 1, −1/2[ − − + − + − −
a = −1/2 − − + − + 0 −
a ∈] − 1/2, 0[ − − + − + + −
a=0 0 − + − + + −
a ∈]0, 1/4[ + − + − + + −
a = 1/4 0 − + 0 + + −
a ∈]1/4, 1[ − − + + + + −
a=1 − − + 0 + + −
a ∈]1, +∞[ − − + − + + −
Un cálculo sencillo y la regla de Descartes nos da la siguiente tabla para los valores de
RH , rH , SH , sH según los valores de a, y por tanto la clasificación final:
RH rH SH sH
a ∈] − ∞, −1[ 3 2 1 0 hipérbola
a = −1 2 2 0 0 dos rectas secantes
a ∈] − 1, −1/2[ 3 2 1 0 hipérbola
a = −1/2 3 2 1 0 hipérbola
a ∈] − 1/2, 0[ 3 2 1 0 hipérbola
a=0 3 1 1 1 parábola
a ∈]0, 1/4[ 3 2 1 2 elipse
a = 1/4 2 1 0 1 dos rectas paralelas
a ∈]1/4, 1[ 3 2 1 0 hipérbola
a=1 2 2 0 0 dos rectas secantes
a ∈]1, +∞[ 3 2 1 0 hipérbola
183
Es claro que RH = 3 = rH + 2, por lo que estamos con una cuádrica de tipo (III).
Ls correspondientes polinomios caracterı́sticos quedan
1 0 0 0
V0 = {(x1 , x2 , x3 ) ∈ R3 : NR0 (H) · (x1 , x2 , x3 )t = (0, 0, 0)t } = L({(1, −1, 0), (1, 0, −1)}).
√
Al vector (1, 1, 1) lo normalizamos 1/ 3(1, 1, 1), y luego dividimos éste último vector
por la raı́z cuadrada del valor propio 3 asociado, quedando 1/3(1, 1, 1). Los vectores
de V0 no necesitan ser modificados (como siempre ocurre para el valor propio 0), y
formamos la referencia
R1 = (0, 0, 0), B1 = {1/3(1, 1, 1), (1, −1, 0), (1, 0, −1)} .
Como
1 0 0 0
0 1 1 1
M (IdR3 , R1 , R0 ) = 3
1
,
0
3
−1 0
1
0 3 0 −1
queda
2 − 23 −2 −2
−2 1 0 0
MR1 (H) = M (IdR3 , R1 , R0 )t · MR0 (H) · M (IdR3 , R1 , R0 ) = 3
−2 0
.
0 0
−2 0 0 0
Llamemos
z1 = y1 − 2/3, z2 = y2 , z3 = 7/9 − 2y2 − 2y3 ,
184
y consideremos en R3 el sistema de referencia R2 en el que para todo punto p ∈ R3
tenemos pR2 = (z1 , z2 , z3 )t , esto es, el que satisface
1 0 0 0
−2/3 1 0 0
M (IdR3 , R1 , R2 ) = 0
.
0 1 0
7/9 0 −2 −2
1 0 0 0
Si se quiere determinar R2 respecto a las coordenadas usuales basta con calcular
185
Ejercicios del Tema 3
1. (El toro de revolución). En el semiplano P = {(x, y, z) ∈ R3 / y = 0, x ≥ 0} toma-
mos una circunferencia C de centro (c, 0, 0) y radio r > 0 con c > r > 0. Se llama
toro de revolución generado por C a la superficie T obtenida al rotar C alrededor
del eje z. Dibujar T y describir la superficie como el conjunto de soluciones de
una ecuación con 3 incógnitas. ¿Es dicha ecuación la de una cuádrica?
M (h−1 t −1
O,r , R0 ) · Ĉ · M (hO,r , R0 ) = λĈ
para algún λ ∈ R \ {0} (dependiendo de r); en particular, hO,r (H) = Hpara todo
0 0
r ∈ R \ {0}. Demostrar que H cumple esta propiedad si y sólo si Ĉ = ,
0 C
donde C es simétrica y no nula. Mostrar algunos ejemplos de este tipo de cuádricas
en R2 y R3 .
a) 2x2 − y 2 + 4xy + 6x − 2y + 1 = 0.
b) 2x2 − y 2 + 2xy + 4x − 2y + 1 = 0.
c) x2 + y 2 + 2xy + 2x + 2y = 0.
d ) x2 + y 2 + 2xy + 2x + 2y + 1 = 0.
e) x2 + y 2 + 2xy + 2x + 2y + 2 = 0.
f ) 4x2 + 2y 2 − 2xy + x − 3y − 3 = 0.
186
√ √
g) −x2 + xy − 3x + 3 y = 0.
x2 − 7y 2 − 6xy + 10x + 2y + 9 = 0,
9x2 + 4y 2 + 12xy − 52 = 0,
α x2 + y 2 + 4α xy − 2x − 4y + α = 0.
10. Clasifica afı́nmente la cónica H del plano afı́n R2 que en en el sistema de referencia
usual R0 viene definida por la ecuación
a) El lugar geométrico de los puntos del plano afı́n euclidiano R2 tales que la
suma de las distancias a dos puntos fijos (llamados focos) es constante, es
una elipse.
b) El lugar geométrico de los puntos del plano afı́n euclidiano R2 tales que el
valor absoluto de la diferencia de sus distancias a dos puntos fijos (llamados
focos) es constante, es una hipérbola.
c) El lugar geométrico de los puntos del plano afı́n euclidiano R2 que equidistan
de una recta (llamada directriz) y de un punto exterior a la misma (llamado
foco), es una parábola.
a) 2x2 − y 2 + 4xy + 6x − 2y + 1 = 0.
b) xy − z = 0.
c) 2xy + 2xz + 2yz − 4 = 0.
187
d) 2x2 + 3y 2 + 2xy − 2yz + 2z + 2 = 0.
e) x2 + y 2 + z 2 + 2xy − 2x − 2z + 1 = 0.
f) 3y 2 + 2xy − 2yz + 2z + 2 = 0.
g) x2 + z 2 + 2xz − 4 = 0.
h) xy + xz + yz − 2x − y + 3z + 13 = 0.
18. Encontrar la ecuación reducida afı́n y decir de qué tipo es la cuádrica siguiente
en función del parámetro real α:
2x2 + 2y 2 − z 2 − 2xy + 4x − 2y + α = 0.
23. Clasificar las cónicas que se obtienen al cortar el cono x2 + y 2 = z 2 con un plano
afı́n.
188
TEMA 4: El espacio proyectivo
Todos tenemos una idea clara del sentido de la perspectiva. La representación gráfica
sobre un lienzo del mundo tridimensional, generando la ilusión de profundidad, fue la
auténtica revolución de la pintura del Renacimiento, plasmada con maestrı́a en los
trabajos de Miguel Angel, Rafael Sanzio o Leonardo da Vinci entre otros.
La última cena, Leonardo da Vinci (convento de Santa Maria delle Grazie, Milán)
189
Como la linea del campo visual puede alterarse a conveniencia, el observador pue-
de fijar más de un punto de fuga en el plano del infinito, dependiendo del efecto de
profundidad que persiga. En la siguiente figura se han fijado dos.
Se suele decir que todos los puntos en una misma lı́nea de fuga son perspectiamente
equivalentes, y que dos figuras geométricas equivalentes en perspectiva hacia un punto
de fuga son proyectivas. En las figuras de arriba se pueden ver varios cuerpos sólidos
proyectivos.
El anterior recurso técnico de artistas y diseñadores gráficos para representar la reali-
dad tridimensional sobre el plano puede ser conceptualizado o modelado en el contexto
de la geometrı́a con el apoyo de una nueva estructura, la del espacio proyectivo, que
engloba o generaliza a la geometrı́a afı́n. De forma simplificada, lo que vamos a hacer es
embeber nuestro espacio afı́n n-dimensional A como un hiperplano que no pasa por el
origen en un espacio vectorial E con dimensión n + 1, contemplado éste como espacio
afı́n con su estructura canónica o usual:
A ⊂ E \ {~0}.
Rn 3 x ,→ (1, x) ∈ R × Rn = Rn+1 .
190
El correspondiente proyectivo
Rn 3 x ≡ L({(1, x)}) ∈ Pn .
Los puntos que Pn añade al afı́n Rn conforman el hiperplano del infinito, y se corres-
ponden con las rectas vectoriales en la dirección {0} × Rn :
n o
n n n n n+1
R ∞ = P \ R = L({(0, x)}) ∈ R × R = R : x ∈ R \ {0} . n ~
Por ejemplo, en P3 los puntos de R3∞ = P3 \R3 idealizan el plano del infinito de los puntos
de fuga para la visión de un observador en el espacio afı́n R3 , que como explicamos
antes utilizaron los pintores renacentistas para representar el mundo tridimensional en
sus lienzos.
Comencemos con al desarrollo formal de esta teorı́a.
P (E) = E ∗ / ∼ .
Por esta razón los puntos de P (E) son referidos como rectas vectoriales o direcciones
en E.
a la proyección al cociente.
191
Se puede introducir igualmente el concepto de espacio proyectivo complejo si el
espacio vectorial de referencia E es complejo. En este caso la relación de equiva-
lencia utilizada es
v∼w ⇔ v = λw para algún λ ∈ C∗ = C \ {0}.
192
Definición 4.48 Un subconjunto X ⊆ P (E) no vacı́o es una variedad proyectiva si el
conjunto
Xb := π −1 (X) ∪ {~0}
es un subespacio vectorial de E, o equivalentemente X = π(X̂ ∗ ) para un subespacio
vectorial X̂ de E, donde como siempre X b∗ = Xb \ {~0}. Obsérvese que en este caso X es
canónicamente identificable con el espacio proyectivo P (X).
b
193
es un subsespacio vectorial al ser intersección de subespacios vectoriales. Además al ser
~
T T\
α∈Λ Xα 6= ∅ inferimos que α∈Λ Xα 6= {0} y se sigue lo enunciado.
(S) = L π −1 (S) .
V[
\
dim V (X) = dim L({v1 , . . . , vk+1 }) = k + 1
Como dim L({(1, 1, 1, 1), (1, 1, 1, 0), (1, 1, 0, 0)}) = 3, {p1 , p2 , p3 } son proyectivamente
independientes y V ({p1 , p2 , p3 }) es un plano proyectivo.
El concepto de suma de variedades proyectivas queda como sigue.
194
Definición 4.53 Si X, Y son variedades proyectivas de P (E), llamaremos variedad
suma de X e Y , que denotaremos por X ∨ Y , a la definida por X ∨ Y = V (X ∪ Y ).
Es claro que
X
\ ∨ Y = L(π −1 (X) ∪ π −1 (Y )) = L(π −1 (X)) + L(π −1 (Y )) = X
b + Yb . (11)
V ({p, q}) = p ∨ q.
Item (iv) demuestra que no tiene sentido el paralelismo en geometrı́a proyectiva, y que
por tanto este modelo de geometrı́a no es euclidiano (no es válido el V postulado de
Euclides de las paralelas). No obstante, es conveniente reflexionar sobre la siguiente
observación.
Observación 4.55 Si dim P (E) > 2 entonces existen rectas proyectivas disjuntas en
P (E).
195
4.7. Coordenadas homogéneas
En el espacio proyectivo P (E) no existe un concepto natural de base, por lo que hay
que recurrir a las bases en el espacio vectorial E para asignar coordenadas. También el
concepto de coordenadas es diferente y presenta sus propios matices.
Definición 4.56 Definimos las coordenadas homogéneas de un punto p ∈ P (E) en la
base B = {v0 , v1 , . . . , vn } de E como
def
pB = {λvB : λ ∈ R∗ } ,
pB = (x0 : x1 : · · · : xn )t := {λ(x0 , x1 , . . . , xn )t : λ ∈ R∗ },
p ≡ (x0 : x1 : · · · : xn )t .
Por ejemplo, la recta vectorial L {(1, 0, −2, −1)} en R4 determina en P3 = P (R4 )
el punto p = π ((1, 0, −2, −1)) = [(1, 0, −2, −1)]. Como en coordenadas homogéneas
canónicas (respecto de la base canónica B0 de R4 )
se escribe
Como el espacio vectorial S2 (R) de las matrices simétricas también tiene una base
natural, a saber,
1 0 0 1 0 0
B0 = , , ,
0 0 1 0 0 1
de forma análoga en el plano proyectivo P S2 (R) los puntos
a b a b
p= , ∈ S2 (R)∗ ,
b c b c
196
t
se identifican con sus coordenadas homogéneas
canónicas p = pB0 = (a : b : c) .
−2 1
Por ejemplo, el punto p = de P S2 (R) se determina mediante la
1 2
expresión p = pB0 = (−2 : 1 : 2)t . Las coordenadas homogéneas de p en la base
2 −1 0 0 0 1
B= , ,
−1 0 0 1 1 0
197
Supongamos que fijamos una base B = {v0 , v1 , . . . , vn } en E para poder asignar
coordenadas homogéneas en P (E). Consideremos una variedad proyectiva X ⊆ P (E)
de dimensión k ≤ n = dim P (E), y tomemos su subespacio vectorial X̂ ⊆ E asociado
con dim Xb = k+1 ≤ n+1 = dim E. A continuación tomamos unas ecuaciones implı́citas
(o cartesianas) de Xb en la base B:
a1,0 x0 + a1,1 x1 + . . . + a1,n xn = 0
(I) = ..
.
a
n−k,0 x0 + an−k,1 x1 + . . . + an−k,n xn = 0
Por definición, las ecuaciones implı́citas en (I) son unas ecuaciones implı́citas de la
variedad proyectiva X en la base B, pero entendidas en coordenadas homogéneas.
Esto significa que un punto p ∈ P (E) está en X si y solo si sus coordenadas ho-
mogéneas pB = (x0 : x1 : · · · : xn )t en la base B de E satisfacen el sistema (I).
Observemos que el factor de proporcionalidad λ ∈ R∗ inherente a las coordenadas
homgéneas es irrelevante, ya que (x0 , x1 , . . . , xn ) satisface (I) si y solo si λ(x0 , x1 , . . . , xn )
satisface (I) para todo λ ∈ R∗ . Reparemos también en el hecho de que, como en el caso de
subespacios vectorieles, las ecuaciones implı́citas de variedades proyectivas son siempre
sistemas de ecuaciones homogéneos.
Por ejemplo, si en P2 consideramos los puntos p = (1 : 1 : −2)t , q = (−1 : −1 : 0)t ,
la recta proyectiva R = p ∨ q es la variedad proyectiva asociada a plano vectorial de R3
dado por
R = {(x0 : x1 : x2 )t ∈ P2 : x0 − x1 = 0}.
4.8. Proyectividades
Es una idea recurrente en geometrı́a estudiar las transformaciones naturales de la
categorı́a con la que se trabaja (homeomorfismos en topologı́a, isomorfismos en espacios
vectoriales, afinidades en espacios afines,...). El espacio proyectivo no es una excepción,
y sus transformaciones naturales, que presentaremos a continuación, se conocen con el
nombre de proyectividades.
El concepto de proyectividad es muy natural, se corresponde con el de una trans-
formación lineal entre espacios vectoriales que desciende vı́a las proyecciones a una
aplicación entre sus proyectivos base. Naturalmente, como el proyectivo es el conjunto
de las rectas vectoriales, necesitamos que esas transformaciones lineales lleven rectas
vectoriales a rectas vectoriales, lo que excluye la posibilidad de que puedan tener núcleo,
esto es, han de ser monomorfismos.
198
Sean E, E 0 espacios vectoriales con dim E ≤ dim E 0 , consideremos sus espacios
proyectivos P (E), P (E 0 ) asociados, y llamemos πE : E ∗ → P (E) y πE 0 : (E 0 )∗ → P (E 0 )
a las correspondientes proyecciones.
Definición 4.59 Una aplicación f : P (E) → P (E 0 ) se dice ser una proyectividad si
existe una aplicación lineal inyectiva (monomorfismo) fb: E → E 0 tal que πE 0 ◦ fb =
f ◦ πE , esto es, tal que el siguiente diagrama es conmutativo:
fb
E∗ −→ (E 0 )∗
πE ↓ ↓ πE 0
f
P (E) −→ P (E 0 )
λu fb2 (u) + λv fb2 (v) = fb1 (u) + fb1 (v) = fb1 (u + v) = λu+v fb2 (u + v) = λu+v fb2 (u) + λu+v fb2 (v),
y de aquı́ que λu = λv = λu+v ya que fb2 (u) y fb2 (v) son linealmente independientes
(recordemos que fb2 es un monomorfismo). Concluimos que el escalar λ = λv ∈ R∗ no
depende del vector v ∈ E ∗ y fb1 = λfb2 como habı́amos afirmado.
199
Si f : P (E) → P (E 0 ) es una proyectividad y X es una variedad proyectiva de
P (E) entonces f (X) es una variedad proyectiva de P (E 0 ), dim f (X) = dim X y
f[
(X) = fb(X),
b donde fb es la aplicación lineal asociada a f . En particular, P (E)
es homográfico a f P (E) vı́a f .
Como en el caso del cambio de base también podemos hablar de matriz de una
proyectividad en unas bases.
Definición 4.62 Si f : P (E) → P (E 0 ) es una proyectividad con aplicación lineal aso-
ciada fb: E → E 0 , y B, B 0 son bases de E, E 0 respectivamente, se define la matriz de f
en B y B 0 como
M (f, B, B 0 ) := λ M (fb, B, B 0 ).
para cualquier λ ∈ R∗ .
Nótese que fb está determinada salvo un factor de proporcionalidad. La razón para defi-
nir M (f, B, B 0 ) (y por tanto las ecuaciones matriciales de f en B y B 0 ) como M (fˆ, B, B 0 )
salvo un factor de proporcionalidad λ 6= 0 reside en la compatibilidad de la expresión
matricial de fˆ en B, B 0 con las coordenadas homogéneas:
x0 x0
x1 x1
M (fb, B, B 0 ) · µ .. = µ M (fb, B, B 0 ) · ..
. .
xn xn
para todo λ ∈ R∗ . Por tanto las ecuaciones analı́ticas de f en coordenadas homogéneas
respecto de las bases B en E y B 0 en E 0 quedan, expresadas de forma matricial, de la
siguiente forma:
f (p)B 0 = M (f, B, B 0 ) · pB ,
donde pB y f (p)B 0 son las coordenadas homogéneas de un punto genérico p ∈ P (E) en
B y de su imagen f (p) en B 0 , respectivamente.
Naturalmente, si B1 , B2 son bases de E y B10 , B20 son bases de E 0 , se tiene que
M (f, B2 , B20 ) = M (IdP (E 0 ) , B10 , B20 ) · M (f, B1 , B10 ) · M (IdP (E) , B2 , B1 ).
Acabaremos con el siguiente resultado.
Teorema 4.63 Consideremos P (E), P (E 0 ) espacios proyectivos con dim P (E) = n ≤
m = dim P (E 0 ), y sean {p0 , p1 , . . . , pn } ⊂ P (E), {p00 , p01 , . . . , p0n } ⊂ P (E 0 ) sistemas de
puntos proyectivamente independientes.
Entonces existe una proyectividad f : P (E) → P (E 0 ) tal que
f (pi ) = p0i , i = 0, 1, . . . , n.
Si además n = m entonces f es una homografı́a.
Demostración : Escribamos
pi = π(vi ), p0i = π(vi0 ), i = 0, 1, . . . , n.
De nuestras hipótesis {v0 , v1 , . . . , vn } es base de E y {v00 , v10 , . . . , vn0 } son linealmente
independientes en E 0 . Por tanto, para cada elección de λ1 , . . . , λn ∈ R \ {0} el Teorema
Fundamental del Álgebra Lineal garantiza que existe un único monomorfismo lineal
fˆ: E → E 0 satisfaciendo
fˆ(v0 ) = v00 , fˆ(vi ) = λi vi0 , i = 1, . . . , n.
La proyectividad f : P (E) → P (E 0 ) inducida por fˆ resuelve el teorema.
200
Observación 4.64 La demostración del Teorema 4.63 nos dice que no podemos es-
perar unicidad para la proyectividad f , pero nos ofrece todas las posibles soluciones
parametrizadas por los escalares λ1 , . . . , λn ∈ R \ {0}.
donde
λ1 , . . . , λn ∈ R \ {0}.
esto es !
n
X n
X n
X n
X
fˆ(µi vi ) = µi fˆ(vi ) = µ0 v00 + µi λi vi0 = µ µ0i vi0
i=0 i=0 i=1 i=0
201
Ejercicio 4.66 En P2 determinar la expresión matricial en la base canónica B0 de R3
de todas las homografı́as h : P2 → P2 satisfaciendo:
es claro que
λ1 λ2 λ3
h, B1 , B0 ) = 0
M (b 0 λ3 .
λ1 −λ2 0
Como
1 1 1
M (IdR3 , B1 , B0 ) = 1 1 0
1 0 0
entonces
λ3 λ2 − λ3 λ1 − λ2
M (b h, B1 , B0 ) · M (IdR3 , B1 , B0 )−1
h, B0 , B0 ) = M (b = λ3 −λ3 0 .
0 −λ2 λ1 + λ2
Por tanto las homografı́as que resuelven el ejercicio son las que tienen matrices
1 λ−1 γ−λ
M (h, B0 , B0 ) = µ 1 −1 0 , µ, λ, γ ∈ R \ {0}.
0 −λ γ + λ
f (pi ) = qi , i = 1, 2, 3, 4.
202
Determinaremos la homografı́a f : P2 → P2 que resuelva el ejercicio a partir
Solución :
de su isomorfismo lineal asociado fˆ: R3 → R3 , la unicidad será evidente en el proceso.
Recordemos que si fˆ es una aplicación lineal asociada a f entonces
π ◦ fˆ = f ◦ π,
µj , νj 6= 0 ∀j = 1, 2, 3.
lo que fuerza una elección única de (λ1 , λ2 , λ3 ) ∈ (R∗ )3 salvo un factor de propor-
cionalidad, y determina una unı́vocamente una homografı́a f : P2 → P2 satisfaciendo
π ◦ fb = f ◦ π que resuelve la primera parte del ejercicio.
203
Para la segunda parte, elijamos
λ1 u1 + λ2 u2 − λ3 u3 ∈ L({u1 − u2 − u3 }).
Basta con tomar (λ1 , λ2 , λ3 ) = λ(1, −1, 1) para cualquier λ 6= 0. Por tanto, el isomor-
fismo fb: R3 → R3 con
1 0 0
M (fb, B1 , B2 ) = 0 −1 0
0 0 1
(o cualquier múltiplo no nulo suyo) induce la única homografı́a f : P2 → P2 resolviendo
el ejercicio. Si deseamos calcular M (f, B0 , B0 ), observemos que por definición
1 0 0
M (f, B1 , B2 ) = µM (fb, B1 , B2 ) = µ 0 −1 0 .
0 0 1
Como
1 1 1 1 1 0
M (Id, B1 , B0 ) = 1 −1 0 , M (Id, B2 , B0 ) = 1 −1 1
0 0 1 0 0 1
y
M (f, B0 , B0 ) = M (Id, B2 , B0 ) · M (f ; B1 , B2 ) · M (Id, B1 , B0 )−1 ,
al final queda
−1
1 1 0 1 0 0 1 1 1
M (f, B0 , B0 ) = µ 1 −1 1 · 0 −1 0 · 1 −1 0 .
0 0 1 0 0 1 0 0 1
204
Solución : Demos nombre a las rectas proyectivas
R1 = {(x0 : x1 : x2 )t ∈ P2 : x0 − x1 + x2 = 0},
R2 = {(x0 : x1 : x2 )t ∈ P2 : x0 + 2x2 = 0},
R3 = {(x0 : x1 : x2 )t ∈ P2 : x0 + x1 = 0},
S1 = {(x0 : x1 : x2 )t ∈ P2 : x0 = 0},
S2 = {(x0 : x1 : x2 )t ∈ P2 : x1 = 0},
S3 = {(x0 : x1 : x2 )t ∈ P2 : x2 = 0}.
Sea f : P2 → P2 una homografı́a que lleve f (Rj ) = Sj , j = 1, 2, 3. Necesariamente
f (R1 ∩ R2 ) = S1 ∩ S2 , esto es, f ((2 : 1 : −1)t ) = (0 : 0 : 1)t ,
f (R1 ∩ R3 ) = S1 ∩ S3 , esto es, f ((1 : −1 : −2)t ) = (0 : 1 : 0)t ,
f (R2 ∩ R3 ) = S2 ∩ S3 , esto es, f ((2 : 2 : −1)t ) = (1 : 0 : 0)t ,
Por tanto, si llamamos B1 = {(2, 1, −1), (1, −1, −2), (2, 2, −1)} (base de R3 ) y B0 a la
base canónica de R3 , el isomorfismo lineal fˆ asociado a una tal f ha de satisfacer:
0 0 γ
M (fˆ, B1 , B0 ) = 0 µ 0
λ 0 0
para λ, µ, γ ∈ R \ {0}. Por tanto
M (fˆ, B0 ) ≡ M (fˆ, B0 , B0 ) = M (fˆ, B1 , B0 )·M (IdR3 , B0 , B1 ) = M (fˆ, B1 , B0 )·M (IdR3 , B1 , B0 )−1 ,
y como
2 1 2
M (IdR3 , B1 , B0 ) = 1 −1 2 ,
−1 −2 −1
queda finalmente
−1
0 0 γ 2 1 2 −γ γ −γ
M (fˆ, B0 ) = 0 µ 0 · 1 −1 2 = − µ3 0 − 2µ3
.
5λ 4λ
λ 0 0 −1 −2 −1 3
−λ 3
205
4.9. Geometrı́a afı́n versus geometrı́a proyectiva.
La magia de la geometrı́a proyectiva es que, por sorprendente que pueda parecer,
engloba o subsume a la geometrı́a afı́n.
Todo espacio afı́n A puede ser fácilmente visualizado, salvo embebimientos naturales,
como un hiperplano afı́n que no pasa por el origen ~0 en un espacio vectorial E con
→
−
dimensión dim A + 1. En efecto, basta con fijar un origen e0 ∈ A, definir E = R × A ,
→
−
y considerar la identificación natural entre A y el hiperplano {1} × A de E
→
−
A 3 p ←→ (1, −
e→
0 p) ∈ {1} × A ⊂ E
∗
X
bS = L(S) = L({u}) + S;~ en particular S = X
bS ∩ A y dim XS = dim S.
~ ∗ ) y dim S∞ = dim XS − 1 = dim S − 1.
S∞ = π(S
206
→
− →
−
Demostración : Para demostrar (i) pongamos A = e0 + A , ∈ / A , y tomemos puntos
→
−
e0 + u1 , e0 + u2 ∈ A, donde u1 , u2 ∈ A . Si e(e0 + u1 ) = e(e0 + u2 ), esto es, π(e0 +
u1 ) = π(e0 + u2 ), deducimos que e0 + u1 = λ(e0 + u2 ) para algún λ 6= 0. Esto implica
→
− →
−
(1 − λ)e0 = λu2 − u1 ∈ A , de donde al ser e0 ∈/ A inferimos que λ = 1 y u1 = u2 . Por
tanto e0 + u1 = e0 + u2 y e es inyectiva.
Para comprobar (ii) observemos que a un punto p ≡ π(v) = L({v})∗ ∈ P (E) le
pueden pasar dos cosas mutuamente excluyentes:
→
− →
−
La recta vectorial L({v}) ⊆ A y π(v) ∈ π( A ∗ ).
La recta L({v}) y A son complementarios en el espacio afı́n E, se cortan en un
punto de la forma λv, λ ∈ R∗ , y π(v) ∈ π(A) = e(A).
→
− →
−
Por tanto P (E) = π(A) ∪ π( A ∗ ) = e(A) ∪ π( A ∗ ), siendo la unión disjunta.
El item (iii) es un caso particular del item (ii). En efecto, consideremos un subespacio
afı́n S = u + S ~ de A y escribamos S = u + S ~ ⊆ A. Como XS := V (e(S)) ⊆ P (E), la
Proposición 4.51 nos dice que
X̂s = L π −1 (e(S)) = L(S) = L({u}) + S ~ ⊆ E,
207
Fijémonos en el mensaje de la Proposición 4.70. Por (i) el espacio afı́n n-dimensional
A se embebe conjuntı́sticamente dentro del proyectivo P (E)
e
A ,→ P (E).
Por (ii), la copia e(A) del espacio afı́n A dentro de P (E) cubre todo el proyectivo
excepto el hiperplano del infinito A∞ . Es más, por (iii) la copia e(S) en P (E) de
cualquier subespacio afı́n S de A cubre por completo su proyectivización XS , variedad
proyectiva con igual dimensión a S, excepto los puntos de XS que descansan en el
hiperplano del infinito A∞ que determinan una variedad S∞ de dimensión dim S − 1.
De esta forma la geometrı́a afı́n de A está subsumida de forma natural dentro de la
proyectiva de P (E).
El siguiente corolario explica el comportamiento de la proyectivización respecto a
las operaciones con subespacios afines.
Corolario 4.72 Sea A hiperplano afı́n de E espacio vectorial. Si R, S son subespacios
afines de un espacio afı́n A entonces:
(a) Si R ∩ S 6= ∅ entonces XR ∩ XS = XR∩S ; en particular (R ∩ S)∞ = R∞ ∩ S∞ .
(b) Si R ∩ S = ∅ entonces XR ∩ XS = R∞ ∩ S∞ .
(c) XR ∨ XS = XS∨R ; en particular (R ∨ S)∞ = R∞ ∨ S∞ .
Hay una pregunta importante que se nos queda en el tintero, y es entender como se
interpreta el paralelismo en A en términos del espacio proyectivo P (E) y el hiperplano
del infinito A∞ . La respuesta está contenida en el siguiente corolario, consecuencia
trivial de Proposición 4.70-(iii).
208
Corolario 4.73 Sean S, T ⊆ A subespacios afines.
~ ⊆ T~ ) si y solo si S∞ ⊆ T∞ ⊆ A∞ .
S es paralelo a T (esto es, S
~ = T~ ) si y solo si S∞ = T∞ ⊆ A∞ .
S y T son paralelos (esto es, S
Demostración :Trivial usando que para todo subespacio afı́n S ⊆ A se tiene la identi-
~ ∗ ).
dad S∞ = π(S
Corolario 4.74 Dos rectas R y S en A distintas son paralelas si y solo si sus proyecti-
vizaciones XR y XS relativas a A ⊆ E se cortan y lo hacen en un punto del hiperplano
del infinito A∞ .
~ ) como π(R
tanto π(S ∗ ~ ∗ ) son puntos de P (E). Por otra parte, al ser distintas las rectas
proyectivas XR , XS éstas se cortan a lo más en un punto (ver Propiedades 4.54), de
donde se concluye que el paralelismo de R, S es equivalente a que XR y XS se corten
en un punto de A∞ .
B̃ = {e0 , e1 , . . . , en }
se dirá la asociada a R.
209
Además, la variedad del infinito S∞ relativa a A tiene por ecuaciones implı́citas en
coordenadas homogéneas respecto de B̃
x0 = 0
a1,1 x1 + . . . + a1,n xn = 0
(I)∞ = ..
.
a x + ... + a x = 0
k,1 1 k,n n
A = {1} × Rn ⊆ Rn+1 .
→
−
Es conveniente observar también que A = {0} × Rn ⊆ Rn+1 . A continuación identifi-
camos Rn con A vı́a la afinidad natural
Rn → A, (x1 , . . . , xn ) 7→ (1, x1 , . . . , xn ).
e : Rn → Pn , e (x1 , . . . , xn ) = (1 : x1 : · · · : xn )t .
(1) e es inyectiva.
π ({0} × Rn )∗ = Rn ∞ .
210
Definición 4.78 Se dice que Pn es la proyectivización canónica de Rn y Rn ∞ ⊆ Pn es
el hiperplano del infinito canónico de Pn . También dado S ⊆ Rn subespacio afı́n, a XS
se le llama proyectivización canónica de S en Pn y a S∞ := XS ∩ Rn ∞ = π ({0} × S) ~ ∗
la variedad del infinito canónica de S.
Para los ejercicios será conveniente tener siempre in mente la conexión entre el afı́n
euclidiano Rn , el proyectivo Pn y el hiperplano del infinito:
e
Rn −→ Pn \ Rn ∞ , (x1 , . . . , xn ) 7→ (1 : x1 : · · · : xn )t
e−1
x1
Pn \ Rn ∞ −→ Rn , (x0 : x1 : · · · : xn )t 7→ x0
, . . . , xxn0 ,
211
Observación 4.82 Es conveniente tener siempre in mente la conexión entre el afı́n
euclidiano Rn , el proyectivo Pn y el hiperplano del infinito:
e−1
x1
Pn \ Rn ∞ −→ Rn , (x0 : x1 : · · · : xn )t 7→ x0
, . . . , xxn0 .
Además, si S ⊂ Rn es un subespacio afı́n entonces
~ ∗ },
S∞ = {(0 : x1 : · · · : xn )t ∈ Pn : (x1 , . . . , xn ) ∈ S
XS = {(1 : x1 : · · · : xn )t ∈ Pn : (x1 , . . . , xn ) ∈ S} ∪ S∞ .
Recı́procamente, si X ⊆ Pn es una variedad proyectiva no contenida en Rn ∞ entonces
X = XS y X ∩ Rn ∞ = S∞ para el subespacio afı́n de Rn
x1 xn n t n
S= ,..., ∈ R : (x0 : x1 : · · · : xn ) ∈ X \ R ∞ .
x0 x0
R = {(x1 , x2 , x3 ) ∈ R3 : x1 + x2 − x3 − 1 = x2 + x3 − 2 = 0}
Por tanto
−−−−−−−−−−−→
S = (0, 0, 1) + L({(−1, 2, 0)(0, 0, 1), (2, −1, 1)} = (0, 0, 1) + L({(−1, 2, −1), (2, −1, 1)},
y pasando a implı́citas
Ejercicio 4.84 Encuentra la única recta afı́n R en R2 que pasa por el punto (1, 0) y
tiene por punto del infinito R∞ = {(0 : 1 : 1)t } ∈ P2 .
212
Solución : Como R es una recta en R2 satisface una ecuación implı́cita
R = {(x1 , x2 ) ∈ R2 : a0 + a1 x1 + a2 x2 = 0}.
XR = {(x0 : x1 : x2 )t ∈ P2 : a0 x0 + a1 x1 + a2 x2 = 0},
h(XRj ) = XSj , j = 1, 2.
R2 = {(x1 , x2 ) : x1 − x2 = −1},
y en consecuencia
XR1 ∩ XR2 = {(0 : 1 : 1)t } ∈ R2 ∞ .
Haciendo un cálculo análogo para S1 , S2 tenemos que
S2 = {(x1 , x2 ) : x1 = 1},
y como es de esperar
Fijemos puntos auxiliares distintos de los puntos intersección en cada para de rectas:
213
Tengamos presente que una homografı́a f : P2 → P2 que lleve XRj en XSj , j = 1, 2,
habrá de llevar el punto XR1 ∩ XR2 en el punto XS1 ∩ XS2 , esto es,
Por definición, lg es una aplicación lineal asociada a fg (única salvo multiplicar por
un escalar no nulo). La siguiente proposición caracteriza a las proyectivizaciones de las
aplicaciones afines inyectivas.
Proposición 4.87 Sean Ej espacio vectorial, Aj ⊂ (Ej )∗ un hiperplano afı́n, Rj un
sistema de referencia en Aj y B̃j su base de Ej asociada (ver Definición 4.75), j = 1, 2.
Si f : P (E1 ) → P (E2 ) es una proyectividad (luego dim E1 = n+1 ≤ m+1 = dim E2 ),
entonces son equivalentes:
(i) Im(f ) * (A2 )∞ y f ((A1 )∞ ) ⊆ (A2 )∞ .
(ii) f = fg para alguna aplicación afı́n inyectiva g : A1 → A2 .
1 0
(iii) M (f, B̃1 , B̃2 ) = µ para algún b ∈ Rn , A ∈ Mm,n (R) con rang(A) = n,
b A
y µ ∈ R \ {0}.
214
−→ −
→ −
→ − →
inferimos que π2 h(A1 ∗ ) ⊆ π2 (A2 )∗ y por tanto h A1 ⊆ A2 .
→
−
Si fijamos u1 ∈ A1 y escribimos A1 = u1 + A 1 , es claro que
→
− →
− →
−
h(A1 ) = h(u1 + A 1 ) = h(u1 ) + h( A 1 ) ⊆ h(u1 ) + A 2 .
fˆ := λh : E1 → E2 , fˆ := λh.
Es claro que
→
− →
− →
− →
−
fˆ(A1 ) = fˆ(u1 + A 1 ) = fˆ(u1 ) + fˆ( A 1 ) = u2 + h( A 1 ) ⊆ u2 + A 2 = A2 .
g : A1 → A2 , g := fˆ|A1 ,
que es afı́n por ser restricción de una lineal, inyectiva por ser restricción de un mono-
morfismo, y claramente satisface lg = fˆ.
(II) =⇒ (I) Sean g : A1 → A2 afı́n injectiva y lg : E1 → E2 el monomorfimo exten-
→
− →
− →
−
sión de g. Por definición de lg se tiene que lg ( A 1 ) = ~g ( A 1 ) ⊆ A 2 , lo que proyectando
→
−
implica que fg ((A1 )∞ ) ⊆ (A2 )∞ . Además, como lg (A1 ) = g(A1 ) ⊆ A2 y A2 ∩ A 2 = ∅,
deducimos que
se sigue el enunciado.
(III) =⇒ (II) Supongamos que f : P (E1 ) → P (E2 ) es una proyectividad con
1 0
M (f, B̃1 , B̃2 ) = µ , µ=6 0,
b A
215
donde b ∈ Rn y A ∈ Mm,n (R) (necesariamente rang(A) = n). Consideremos el único
monomorfismo fˆ: E1 → E2 tal que
ˆ 1 0
M (f , B̃1 , B̃2 ) = .
b A
y por tanto
→
− →−
fb A 1 = fb L({v1 , . . . , vn }) = L({fb(v1 ), . . . , fb(vn )}) ⊆ L {w1 , . . . , wm } = A 2 .
De aquı́ que
→
− →
− →
− →
− →
−
fb( A 1 ) = fb(u1 + A 1 ) = fb(u1 ) + fb( A 1 ) = u2 + fb( A 1 ) ⊆ u2 + A 2 = A2 .
La aplicación g = fˆ|A1 : A1 → A2 es afı́n por ser restricción de una lineal, inyectiva por
ser restricción de un monomorfismo, satisface lg = fˆ, y por tanto fg = f . Esto concluye
la prueba.
216
4.10. El teorema de Desargues
Quizá el teorema más conocido de la Geometrı́a Proyectiva es el de Desargues, que
establece condiciones equivalentes para que dos triángulos sean perspectivos o proyec-
tivos. Necesitamos para su comprensión introducir algo de lenguaje.
Sea E un espacio vectorial de dim E ≥ 3 y sea P (E) el correspondiente espacio
proyectivo. Recordemos que, dados puntos p1 , . . . , pk ∈ P (E),
k
_
pj = p1 ∨ · · · ∨ pk ≡ V ({p1 , . . . , pk })
j=1
representa la variedad proyectiva que generan {p1 , . . . , pk }. Por ejemplo, p∨q es una rec-
ta si p 6= q o un punto si p = q. Un triángulo en P (E) son tres puntos A1 , A2 , A3 ∈ P (E)
proyectivamente independientes, esto es, no alineados. En otras palabras, A1 , A2 , A3 es
un triangulo en P (E) si y sólo si la variedad proyectiva A1 , A2 , A3 es un plano proyectivo.
En esta sección los triángulos se presentarán llevan implı́cita una ordenación A1 , A2 , A3
de sus vertices. Recordemos también
Tk que una familia finita de rectas R1 , . . . , Rk en
P (E) se dicen concurrentes si i=1 Ri 6= ∅.
Definición 4.90 Dos triángulos (A1 , A2 , A3 ) y (A01 , A02 , A03 ) en P (E) son proyectiva-
mente (o perspectivamente) equivalentes desde un punto O ∈ P (E) si
O, Ai , A0i están alineados para todo i = 1, 2, 3.
Análogamente, los anteriores triángulos se dicen proyectivamente (o perspectivamente)
equivalentes desde una recta R si
Ai ∨ Aj , A0i ∨ A0j , R son concurrentes para todo i, j ∈ {1, 2, 3}, i 6= j.
En la anterior definición, la posibilidad Ai = A0i para algún i ∈ {1, 2, 3} no está excluida.
Por ejemplo, cuando Ai 6= A0i , i = 1, 2, 3, la equivalencia proyectiva desde un punto
O expresa que
\3
O∈ Ai ∨ A0i .
i=1
Análogamente, cuando Ai ∨Aj 6= A0i ∨A0j para todo i, j ∈ {1, 2, 3}, i 6= j, la equivalencia
proyectiva desde una recta R expresa que los puntos
(A1 ∨ A2 ) ∩ (A01 ∨ A02 ), (A1 ∨ A3 ) ∩ (A01 ∨ A03 ), (A2 ∨ A3 ) ∩ (A02 ∨ A03 )
217
Teorema 4.91 (Desargues) Dos triángulos (A1 , A2 , A3 ), (A01 , A02 , A03 ) en un espacio
proyectivo P (E) (dim P (E) ≥ 2) son proyectivos desde un punto si y sólo si lo son
desde una recta.
Demostración : Por comodidad usemos la notación [v] = π(v) ∈ P (E) para todo v ∈
∗
E . Escribamos
Ai = [vi ], A0i = [vi0 ]
para convenientes vi , vi0 ∈ E ∗ , i = 1, 2, 3.
Supongamos que (A1 , A2 , A3 ) y (A01 , A02 , A03 ) son proyectivos desde O = [v0 ] ∈ P (E)
y comprobemos que lo son desde una recta proyectiva.
Discutiremos el caso Ai 6= A0i , i = 1, 2, 3 (los casos particulares de coincidencia de
algunos vértices son más sencillos, se dejarán como ejercicio).
La condición
\3
O ∈ (Ai ∨ A0i )
i=1
es equivalente a que
3
\ 3
\
v0 ∈ 0
i ∨ Ai =
A\ L({vi , vi0 }).
i=1 i=1
esto es,
v0 = λi vi + λ0i vi0 para cierto (λi , λ0i ) ∈ R2 \ {(0, 0)}, i = 1, 2, 3.
Un cálculo inmediato nos da que
Al ser los puntos [v1 ], [v2 ], [v3 ] ∈ P (E) distintos dos a dos, los vectores
p1 ∈ (A2 ∨A3 )∩(A02 ∨A03 )∩R, p2 ∈ (A1 ∨A3 )∩(A01 ∨A03 )∩R, p3 ∈ (A1 ∨A2 )∩(A01 ∨A02 )∩R,
218
Observemos que alguno de los números reales
es no nulo. En efecto, en otro caso {p1 , p2 , p3 } = {A1 , A2 , A3 } = {A01 , A02 , A03 }, y por
tanto (A1 , A2 , A3 ) = (A01 , A02 , A03 ) ya que son proyectivos desde una recta. Esto contra-
dice nuestra asunción de que Ai 6= A0i , i = 1, 2, 3. Por homogeneidad podemos suponer
que λ1 = µ1 = 1 y
p3 = [v1 + λ2 v2 ], p2 = [v1 + µ2 v3 ],
y como los puntos p1 , p2 , p3 están alineados (en R),
p1 = [λ2 v2 − µ2 v3 ].
v1 + λ2 v2 = λ01 v10 + λ02 v20 , v1 + µ2 v3 = µ01 v10 + µ02 v30 , λ2 v2 − µ2 v3 = γ20 v20 + γ30 v30 .
Operando
λ2 v2 − µ2 v3 = (λ01 − µ01 )v10 + λ02 v20 − µ02 v30 = γ20 v20 + γ30 v30 ,
de donde usando la independencia lineal de {v10 , v20 , v30 } (se proyectan en los vértices de
un triángulo en P (E)),
λ01 = µ01 , γ20 = λ02 , γ30 = −µ02 .
Sustituyendo arriba
v1 + λ2 v2 = λ01 v10 + λ02 v20 , v1 + µ2 v3 = λ01 v10 + µ02 v30 , λ2 v2 − µ2 v3 = λ02 v20 − µ02 v30 ,
está contenido en 3i=1 Ai ∨ A0i , lo que prueba que (A1 , A2 , A3 ) y (A01 , A02 , A03 ) son pro-
T
yectivos desde O y concluye la prueba del teorema.
Ejercicio 4.92 Sean (A1 , A2 , A3 ), (A01 , A02 , A03 ) dos triángulos proyectivos en un espacio
proyectivo P (E). Probar que si {A1 , A2 , A3 } = {A01 , A02 , A03 } entonces (A1 , A2 , A3 ) =
(A01 , A02 , A03 ).
219
Solución : Si son proyectivos desde una recta R ⊂ P (E) entonces
lo que en caso (A1 , A2 , A3 ) 6= (A01 , A02 , A03 ) implicarı́a que A1 , A2 , A3 están alineados,
absurdo.
Ejercicio 4.93 Sean (A1 , A2 , A3 ), (A01 , A02 , A03 ) triángulos en un espacio proyectivo P (E)
con dim E = 2. Probar que si A1 = A01 entonces son proyectivos. Probar que la tesis es
también válida cuando dim E ≥ 2 si además Ai = A0i para algún i ∈ {2, 3}.
Solución : Veamos que son proyectivos desde algún punto. Supongamos que Ai ∨ A0i es
una recta proyectiva, i = 2, 3. Como dim P (E) = 2, la intersección (A2 ∨ A02 ) ∩ (A3 ∨ A03 )
es no vacı́a, y por tanto (A1 , A2 , A3 ), (A1 , A02 , A03 ) son proyectivos desde cualquier punto
O ∈ (A2 ∨ A02 ) ∩ (A3 ∨ A03 ).
Si Ai = A0i para algún i ∈ {2, 3}, igualmente (A1 , A2 , A3 ), (A1 , A02 , A03 ) son proyecti-
vos desde cualquier punto O ∈ Aj ∨ A0j , j 6= 1, i (esta segunda parte es válida incluso
con dim E ≥ 2).
Ejercicio 4.94 Sea E un espacio vectorial con dim E = n + 1, sea A un espacio afı́n
n-dimensional identificado con un hiperplano de E que no pasa por ~0, y sea e : A →
P (E) el embebimiento canónico. Consideremos un triángulo (A1 , A2 , A3 ) en A y una
traslación τ : A → A no trivial, y llamemos A0i = τ (Ai ), i = 1, 2, 3.
Prueba que los triángulos
en P (E) son perspectivos desde un punto O ∈ P (E). Encontrar también la recta pro-
yectiva R desde la que ambos triángulos son perspectivos.
Solución : Escribamos
τ : A → A, τ (p) = p + u,
→
−
para un vector u ∈ A ∗ . Si π : E ∗ → P (E) es la proyección natural, tenemos que
Por tanto
e(Ai )∨e(A0i ) ∩ e(Aj )∨e(A0j ) = π L {Ai , u}∗ ∩ L {Ai , u}∗ 3 π(u), i, j ∈ {1, 2, 3}, i 6= j.
De aquı́ que (e(A1 ), e(A2 ), e(A3 )) y (e(A01 ), e(A02 ), e(A03 )) sean perspectivos desde el punto
→
−
O = π(u) ∈ π( A ∗ ) = A∞ .
Para la segunda parte del ejercicio, observemos que
y análogamente
Por tanto
220
para cualesquiera i, j ∈ {1, 2, 3}, i 6= j.
Como los vectores {A2 − A1 , A3 − A1 , A3 − A2 } son linealmente dependientes, los
puntos
π(A2 − A1 ), π(A3 − A1 ), π(A3 − A2 ) ∈ P (E)
están alineados, y de aquı́ que (e(A1 ), e(A2 ), e(A3 )) y (e(A01 ), e(A02 ), e(A03 )) sean perspec-
tivos desde la recta
f (O ∨ Ai ) = O ∨ Ai , i = 1, 2, 3.
Pueba que los triángulos (A1 , A2 , A3 ) y f (A1 ), f (A2 ), f (A3 ) son perspectivamente equi-
valentes desde O.
O ∨ Ai = f (O ∨ Ai ) = f (O) ∨ f (Ai ), i = 1, 2, 3.
cálculo válido siempre que i 6= j. Por tanto O ∨ Ai = O ∨ f (Ai ) y O, Ai, f (Ai ), están ali-
neados, i = 1, 2, 3. Esto prueba que (A1 , A2 , A3 ), f (A1 ), f (A2 ), f (A3 ) son proyectivos
desde O.
221
paralelas determina un único punto de fuga en ese plano del infinito R3∞ , y direcciones
distintas generan puntos de fuga distintos. Por ejemplo, todos los puntos de fuga de las
direcciones contenidas en un plano horizontal del espacio afı́n R3 (el de la lı́nea de tierra
sobre la que se posiciona el observador) conforman una recta proyectiva en el plano del
infinito R3∞ , que los clásicos denominaban lı́nea de horizonte.
Con esto damos soporte teórico a una técnica pictórica que tiene poco de espontánea
y mucho de cientı́fica. Todos aquellos genios, como Leonardo o Rafael, hacı́an estudios
previos de sus obras maestras, una especie de borradores o bocetos sobre los que en-
sayaban el resultado final perseguido hasta alcanzar la perfección. Algunos de aquellos
estudios han llegado hasta nosotros, y contienen complejos cálculos matemáticos sobre
equivalencias proyectivas de figuras según distintos ángulos de visión o lı́neas de fuga,
explicando de forma práctica la interacción entre la óptica y la geometrı́a con un nivel de
sofisticación impresionante. En definitiva, podemos pensar sin temor a equivocaros que
esas obras son auténticos tratados de geometrı́a proyectiva, y en gran medida motivaron
el desarrollo de esta rama de la matemática.
222
Ejercicios del Tema 4
1. Sea A un espacio afı́n. Denotemos por R al conjunto formado por las rectas afines
de A. Dadas dos rectas L1 y L2 en R, decimos que L1 ∼ L2 si L1 es paralela a
L2 . Demostrar que:
→
− → →
−
5. Sea (A0 , A 0 , − ) un espacio afı́n n-dimensional y sea E = R× A 0 espacio vectorial
producto. Fijemos p0 ∈ A0 y consideremos la inyección natural
i : A0 → E, i(p) = (1, −
p→
0 p).
e : A → P (E), e = π|A
−→ −→
∗
~ ∗ ~
XS := Xi(S) = π (1, p0 q) ∨ π({0} × S ) = π L({(1, p0 q)}) + {0} × S
~ ∗ ).
S∞ := i(S)∞ = π({0} × S
7. Calcular unas ecuaciones implı́citas para la recta proyectiva en P3 que pasa por
los puntos p = [0, 1, 0, 1] y q = [1, 1, 1, 0].
223
8. Si M2 (R) denota al espacio vectorial de las matrices cuadradas reales de orden
2, calcula las implı́citas en P (M2 (R)) del plano proyectivo p ∨ R,
ecuaciones
1 −1
donde p = ∈ P (M2 (R)) y R es la recta proyectiva en P (M2 (R)) con
0 1
ecuaciones implı́citas {x1 − x2 = x1 + x2 + x4 = 0} en la base canónica
1 0 0 1 0 0 0 0
B0 = , , , .
0 0 0 0 1 0 0 1
x0 + x1 + x2 + x3 = 0,
−x0 − x1 + x2 + x3 = 0.
10. Considera el plano afı́n T de R3 determinado por los puntos (x1 , x2 , x3 ) ∈ R3 tales
que
x1 − 2x2 − 1 = x2 − 2x3 + 3 = 0.
Determina las ecuaciones implı́citas en coordenadas homogéneas canónicas de la
proyectivización canónica XT de T en P3 . Calcula también las ecuaciones de su
variedad del infinito canónica T∞ .
11. Determinar las ecuaciones implı́citas en la base canónica B0 = {(1, 0, 0), (0, 1, 0), (0, 0, 1)}
de R3 de la recta proyectiva R del plano proyectivo P2 que pasa por los puntos
p = (1 : 0 : −1), q = (0 : 1 : 1) ∈ P2 .
12. Dada la proyectividad f : P S2 (R) → P2 inducida por el isomorfismo lineal
a+b+c
a b
fb: S2 (R) → R3 , fb = a + b ,
b c
a
determina las ecuaciones matriciales de f en las bases canónicas B0 y B00 de S2 (R)
y R3 respectivamente dadas por
1 0 0 1 0 0
B0 = , , , B00 = {(1, 0, 0), (0, 1, 0), (0, 0, 1)} .
0 0 1 0 0 1
224
14. Sean E1 y E2 dos subespacios proyectivos de P (V ). Demostrar que existe una
homografı́a f : P (V ) → P (V ) tal que f (E1 ) = E2 si y sólo si dim E1 = dim E2 .
f (R) = R0 y f (S) = S 0 .
17. Considera un triángulo (A, B, C) es un espacio afı́n A, que está visto como hi-
perplano de un espacio vectorial E (entendido como espacio afı́n) con ~0 ∈ / A.
0 0 0
Considera una traslación τ : A → A y llama A = τ (A), B = τ (B) y C = τ (C).
Prueba que los triángulos (A, B, C) y (A0 , B 0 , C 0 ) son perspectivamente equiva-
lentes en el sentido de que los triángulos proyectivos
18. Sean f : P (E) → P (E) una homografı́a sin puntos fijos, (A, B, C) un triángulo y
O ∈ P (E) \ {A, B, C} un punto tales que
f (O ∨ A) = O ∨ A, f (O ∨ B) = O ∨ B, f (O ∨ C) = O ∨ C.
Pueba que los triángulos (A, B, C) y f (A), f (B), f (C) son perspectivamente
equivalentes desde O.
225