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Primer día caótico en la escuela

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Abrí los ojos con brusquedad como si hubiera temido una pesadilla, aunque si era lo que pensaba, mi

sueño no agradable, se haría realidad. Miré con cautela mi despertador, en efecto, TARDE!!!

Me tiré de la cama al ver la hora, de todos los días que lo podía hacer.... tenía que ser específicamente
hoy.

Salí de casa luego de haber tomado la ducha más rápida de toda mi vida, me coloque el uniforme y salí a
toda velocidad, iba tan rápido que los pies no se veían, literalmente, parecía una caricatura.

Me las pagará, ese idiota me las pagará si llego a la escuela lo suficientemente tarde como para no
obtener mi horario y si en cambio un regaño, además de tener que compartir pupitre con otro que no
sea él, lo mataré.

Llegué y tuve que ir directamente a la oficina del director como había supuesto, también suspuce que
me regalaría, cosa que al igual pasó y además me indicó que fuera a cambiarme el iniforme mojado por
el de deportes. Sí, este día no podía ser peor, además de tener que llevar el uniforme sin gracia y color
de gimnasia a la clase del señor Wang el cual odiaba que hagan eso, ¿qué mas podía salir mal? Dudaba
que hubiera algo peor.

Irrumpí callendo al suelo del salón en la entrada; a quién se le ocurrió hacer ese pequeño muro en la
entrada de todos los salones? No pudieron haber pensado qué podíamos hacernos daño con ellos?

Escuché un suspiro de parte del profesor- Señorita Jeon - Habló con desgano mientras me miraba con
total pereza.

Y yo que pensaba que este día no podía ser peor.

Suspiré mientras me levantaba limpiando mis rodillas sucias de la caída sin mirar en su dirección, al
menos debería parecer arrepentida ¿no?

- Tarde nuevamente señorita Jeon. Este año no habrá excusas baratas para justificar sus llegadas tardes?
- Levantó una ceja mientras realizaba la pregunta. Ironías, claro. Parece que mi arrepentimiento, fingido,
no cuenta.
No voy a negar que lo pensé, podía inventar una excusa de las de siempre y evitar que me suspendiera
el resto del año, que era lo que cierto señor Wang deseaba; aunque eso conllevara a que me diera
tareas extras por aproximadamente un mes; pero decidí que no, no más mentiras este año, así que
estaba dispuesta a dar media vuelta y salir del salón cuando él me lo ordenara así nos quitaríamos
ambos un gran peso de encima, él no tendría que verme y yo no tendría que escucharlo.

- No - Negué mirandolo segura a lo que este quedó totalmente sorprendido, lo podía ver en su rostro,
era un poema. - De que sive, aunque diga que llegué tarde porque el autobús no pasó y un camión me
empapó cuando esperaba que cambiara el semáforo, que por cierto el trafico era terrible - Seguí
hablando con calma- No me creería, ah... y esa también es la explicacion por la que traigo el uniforme de
deporte.

Estaba segura que me mandaría directamente a la oficina del director. Perfecto Laillang, primer día de
último año de la preparatoria y ya vas a recibía dos castigos en un mismo día. Con esto he roto mi récord
de idas a la dirección en días especiales.

- Bien, creo que...como esta vez no mentiste podría... dejarlo pasar, solo por hoy- Me dijo dudoso pero
enfatizó en la últimas tres palabras- Ahora entre y toma acierto junto...- Quedó serio mirando hacia
detrás de mi por lo que yo hice la misma acción.

Voltee mi rostro encontrándome uno muy, pero muy inexpresivo; sus ojos se encontraron con los mios,
eso ojos sombríos y sin expresión al igual que su rostro el cual estaba adornado por un enorme parche
que cubría su mejilla izquierda, tenía además adornada su nariz con un raspón en la punta y uno de sus
ojos, el del lado contrario al del parche, coloreado por un leve color azul, al parecer tuvo una ardua
pelea.

No me moví de donde me encontraba, era como si me hubiese hipnotizado, no escuchaba nada, no veía
nada solo lo que estaba en frente de mi, él. Salí de mi trance al escuchar su voz en un simple susurro,
"muvete", acompañado con un movimiento sobre mi el cual diría que fue algo brusco.

Comenzó su camino hacia su asiento, último escritorio de la fila cerca de la ventana el cual nadie se
atrevía a ocupar, dejandome observar como todos los demás estaban ocupados, inclusive el de al lado
de Kook, lo iba a matar. Me estaba mirando con esa cara de rata astuta que siempre llevaba a lo que yo
le respondí dándole una mirada acesina.
-Señorita Jeon- Volvió a mi después de desvía su mirada del chico que había entrado sin su permiso
hacía unos segundos, llamó mi atención así que le se la di, seguramemnte hablaría de mi pupitre. - Tome
asiento junto al joven Kim - Dijo con rapidez volvierondo su vista a sus hojas.

- QUÉ?!?! - Gritó una voz que nunca pensé que me fuera a defender - Profesor Wang, yo se que usted la
odia pero...no le haga eso, por favor. Ella es buena persona, se lo juro. Además es su mejor estudiante y
si le pasa algo yo no podré volver a casa hoy - Sonaba con miedo, me gustaba eso. Lo disfrutaba.

-Joven Jeon lo lamento, pero donde se supone que la sentaré - Lo miró neutro. Este viejo si que era una
mala persona. - Además si tanto le preocupa el bienestar de su hermana........debió haberlo pensado
antes de dejar que llegara a esta hora. Es el único asiento disponible que hay. - Bajó su vista hacia mi. -
Señorita Jeon, tiene algún inconveniente?-

- No, a la verdad no- Negué calmada.

- Laillang!!!- Gritó exaltado nuevamente.- Acaso quieres me maten si llegas a casa con una frantura
aunque sea de una uña!!!- Se levantó del asiento golpeando la mesa, estaba alterado a lo que el
profesor intento interceder pero lo interrumpí.

- Oye florecilla, clamate. - Solté en tono burlón- Qué estas queriendo insinuar?- Alcé una ceja- Que todos
lo vean como un acesino no quiere decir que lo sea. Además - Me crucé de brazos- Dime cuándo lo has
visto golpear a una chica? - No contestó- Tampoco es que valla por ahí golpeando a todos -Esta vez Kook
levanto una ceja y yo rodé los ojos. Sabía que si lo hacía. - Y si lo hiciera ...tendría su motivon.- Esto
último salió con un hilo de voz.

En cuestiones de segundos me di cuenta que no están en casa y que estaba defendiendo al chico más
peligroso de todo el instituto en frente de él y el salón entero. Eso me pasa por ponerme a la altura del
imbécil de kook.

Que vergonzoso.
Sin más emprendí mi camino hacia su lado. Él me miraba, de hecho no quietaba su vista de mi caminar.

A caso se hablará molestado por lo que dije?

Mejor ni saber la respuesta.

Dejé mi mochila a un lado en el suelo y me senté, aún me miraba y eso no me gustaba, además de que
me avergonzaba más de lo que ya estaba.

Y yo que creía que lo que me había pasodo era malo. En serio no me puede pasar nada peor que esto,
sería increíble, no había posibilidad de que eso sucediera.

No la había.

Capítulo 2

Estuvo con su mirada fija en en mi por al menos unos 30 minutos más, no dijo nada, solo se dedicó a
mirarme. Era incómodo pero solamente lo ignoraba, no quería saber nada.

El tiempo había pasado con rapidez y ya solo faltaba para que llegara el almuerzo unos 15 minutos.

Él dormía plasidamente a mi lado sin importarle el hecho de que la profesora Lee estuviera dando su
clase, lo envididiaba, a él nadie le reprendía por dormir en clases.

-Pobre chico- Susurré mirando su ojo y el raspón de la nariz ya que su mejilla estaba sobre su mano-
Debe tener problemas.-

Levanté la mirada y me quedé sorprendida con la vista que tenía desde aquí era espectacular, podía ver
las gradas, una parte del jardín, hasta inclusive el pasillo que da para el gimnasio. El gimnasio, también
se veía desde aquí y tenía una perfecta vista ya que las puertas estaban totalmente abiertas. No podía
creer que este mocoso se haya guardado todo esto para si solo sin permitir que admiremos este
hermoso paisaje cuando no queremos escuchar al profesor. Ya entendía porque siempre se sentaba
aquí.
Dejé de pensar cúando lo vi. Estaba ahí, practicaba. Era jodidamente perfecto, me reafirmé mientras
colocaba los codos sobre la mesa y apoyaba mi mentón sobre mis manos sin dejar de mirar por la
ventana.

Un suspiro salió de mis labios para después adornarce con una estúpida sonrisa. Me emocioné aun más
cuando lo vi quitarse la camina dejando ver su torso denudo.

- Dios mio- Balbuceo abriendo los ojos como platos. Esto era demasiado, yo solo quería verlo, pero si me
no ponían así, no me hacia responsable de mis pensamientos.

Namjoon, mi chico ideal desde que tengo memoria, y siempre en todas partes se convierte en el más
popular con las chicas.

Alto, de piel morena, complexión musculosa, pecho firme, brazos fuertes, mentón erigido adornado por
un lunar bajo su labio inferior, labios carnoso, nariz perfecta y ojos pequeños de color marón oscuro.

Brillaba por la fina capa de sudor que cubría su cuerpo y hacia que su cabellos se pegara a su frente
humedeciéndolo también y dejando una vista con mucho que decear. Parecía que había acabado de
salir de una cama y se se podía, que fuera la mía.

Joder Laillang, concentrare.

Me salí de mi mente al sentir una bolita de papel chocar contra mi cabeza y caer sobre mi cuaderno, la
tomé y abrí...

" No queremos morir ahogados y menos en tu saliva. Cierra la boca que no puedo salir a buscar un
balde."

...Esto era lo que estaba escrito en aquel mísero pedazo de papel estrujado con aquella horrible
caligrafía, que sabía perfectamente, de quien era. Jungkook.

Levanté mi vista y la lleve hacia su pupitre, en efecto. Sí tenía alguna duda ya estaba confirmada. El muy
idiota miraba hacia acá con una sonrisa de oreja a oreja, de verdad quería morir hoy.
[...]

-Chicos... Si la hubiesen visto irrumpir en la clase de la manera en que lo hizo entenderían porque me
resulta tan gracioso- Seguía hablando de lo que había pasado en la mañana, no entendía como no se
aburría de seguir diciendo lo mismo, ya no me parecía gracioso.

-Laillanag- Llamó por mi nombre Mark quien se encontraba en frente de mi.

- Si- Le contesté sin mirarle, estaba demasiado ocupada como para eso. Necesitaba verlo para poder
probar mi comida. Si no veía a Nam, no estaba segura de que pudiera comer de lo triste que estaría. No
había apetito.

- Cómo es posible que hayas llegado tarde al primer día de clases?- Sonrió dulcemente. Era un chico
agradable. De todos mis amigos solo él no se burlaba de mi.

Ante su pregunta dejé de indagar en la fila y en las mesas de los populares para desviar mi vista hacia él-
No lo sé - Moví la mirada a Kook- Tal vez si le preguntas al imbécil de tu amigo te de la respuestas que
necesitas.-

Estas palabras fueron suficiente para que los otro chicos emitieran aquel sonido que odiaba tanto- Uh -
Con expresiones faciales de burla hacia Kook.

Rodé los ojos con fastidio y miré hacia la entrada de la cafetería. Si estabamos sentados en la misama
mesa de siempre, cerca de la ventana que daba al jardín. Siendo siensera esa hora y media era la mejor
de todo el día. No temíamos que ver ni escuchar a los profesores y podía estar con mis amigos ya que
todos no estábamos en el mismo salón o en el mismo curso.

Mark y DaHyun van al mismo curso que Kook y yo solo que nosotros vamos al salón 3 y ellos al 2,
mientras que YeonJun es un curso menor y SooBin es el más pequeño de todos, va a primer curso.

Ellos no paraban de reír de las historias que hacia Kook mientras que yo solo estaba interesada en
encontrarlo, me gusta observarlo de lejos.
-Laillang- Me sacudió la chica sentada a mi lado para que le prestara atención por los que la miré. - Es
cierto lo que dice Kook? En serio defendiste a ese chico en frente a todo el salón?-

Fruncio el ceño ante su pregunta. Sabía que no tenía que haber dejado que hablara, esto será
complicado ahora.

Los chicos me miraban con atención, todos esperaban a que diera mi respuesta. El rostro de SooBin y
YoenJun era de diversión mientras que el de DaHyun y Mark era de preocupación total y Kook solo
esperaba a que reafirmara la historia. No hablé, solo asentí con lentitud, sabía que esto seria largo.

Mark comenzó a regañarme y DaHyun solo me miraba con el ceño fruncido. Sabía que me traería
problemas de alguna manera lo que hice.

Sus palabras se detuvieron al escuchar mi nombre por una voz masculina que jamas pensé que lo iba a
pronunciar. Miré hacia tras con temor de que no fuera quien yo esperaba, pero no, ahí estaba, de frente
a mi con una dulce sonrisa en su rostro y lo quemas me sorprendía es que esta era para mí.

Capítulo 3

Jeon Laillang?- Preguntó con una dulce sonrisa.

No podía crerlo, esto era increíble en todos los sentidos. El chico más popular de todo el inrituto me
hablaba a mi, en pleno horario de almuerzo en frente de todos los estudiantes del instituto. DIOS!!!!

- Esto...EH...s...si...soy yo- Tartamudeo esbozando una estúpida sonrisa mientras bajaba mi rostro, sentía
que ardía demasiado.

- Entonces- Levanté mi rostro nuevamente para mirarlo- Esto es tuyo ¿no?

Mi sonrisa se esfumó por completo y mis ojos se agrandaron intentando salirse de mis órbitas. Cómo
había llegado eso a sus manos? Y por qué estaba abierto?
-Oye, no me has contestado. Este libro es tuyo?- Alzó una ceja al terminar la pregunta.

Sentí como DaHyun me preguntaba algo pero siendo sinsera no la entendía y como los chicos trataban
de calmar a Kook, esto no iba a terminar bien, lo sabía.

- Bueno creo que voy a tener que refrescarte la memoria ya que no dices absolutamente nada- Habló y
seguido tomo en ambas manos aquel libro busco una página. Estaba pérdida, en ese cuaderno estaba
escrito todo lo que pensaba y las cosa malas que me habían pasado desde que nací hasta hoy, bueno
asta hace dos semanas que fue que lo perdí.- Namjoon oppa- Comenzó a leer burlonadose.- Desde hace
tiempo que te miro de lejos y me gustaría que eso algun día acabe. Eres el rey de mis pensamientos y de
mi mundo ficticio donde yo soy la princesa en peligro y tú el que me rescata para luego convertiré en mi
verdadero amor y tener nuestro felices para siempre, como en un cuento de hadas.

Estoy muy feliz porque hoy cuando estabas en la practica al terminar te lleve una botella de agua y la
aceptaste regalándome una sonrisa y un giño. No puedo creerlo aún, además de que en la mañana me
saludadte a mi, a mi, una chica insignificante pero que tú le diste un" hola".

Desde la tarde he comenzado a tener varias preguntas y cuestionarme algunas dudas como si puede ser
la respuesta a tu comportamiento que te hayas comenzado a fijar en mi y eso me hace sentir muchas
mariposas en el estómago. Kook dice que no piense eso que solo lo haces por ser agradable y no parecer
el patán que eres pero yo digo que no es así que puedo gustarte. He horneado galletas que te las pienso
entregar mañana con una nota para invitarte a salir. Me gustartia ir al cine o ver el mar junto con el
atardecer recostada en tu hombro, o no se ir a un parque de diversiones; también ir de compras juntos y
comer ramen en una tienda de conveniencia. Ya sabes, ese tipo de cosas románticas que se ven en los
doramas.

Creo que tengo que irme, pero Namjoonie te amo.- Terminó de leer la página diciendo las últimas dos
palabras como si fuera una chica, en otras palabras se burlaba de mi por haber escrito mis sentimientos
por él. En realidad era un patán- Oye Jeon, ya tu memoria se recuperó o quieres que siga? Porque si es
así aquí hay más, que me dices ¿sigo?- Sonrió de lado lanzándome el cuaderno el cual calló a mis pies.

Sentí el sonido de una silla arrastrarse por el suelo dándome a entender que alguien se había levantado
de la mesa y yo sabía perfectamente quien era.

- Oye idota, qué te pasa?- En efecto Kook. Soltó aquella pregunta con ferviente molestia.
- Hey- Dijo relajado dirigiéndose a Kook- Tranquilo amiguito, esto es con la chica no contigo bonito.-
Volvió a soltar con aquel tomo burlón pero esta vez si que se paso, lo trató como a un perro.

Si hubiera sido en otras circunstancias no hubiece dudado en reír y convertir a esa persona en mi mejor
amiga pero nadie ofende a Kook más que yo y el idiota aquel lo ha acabado de hacer.

Me levanté de la silla y tomé el cuaderno para dejarlo sobre la mesa. Caminé hacia él, con paso firme y
sin dudarlo ni un poco para al estar frente a frente alzar mi mano y golpear su mejilla con esta haciendo
que virara su rostro por la fuerza con la que lo había golpeado.

La cafetería quedó en silencio, no se oía ni una mosca pasar y el rostro de mis amigos era indescifrable.
No lo voy a negar yo también estaba asombrada de lo que había hecho, nunca me hubiese imaginado
que podía llegar a ser tan agresiva, pero bueno con mi Kookie no.

- No te atrevas a meterte conmigo nuevamente. No respondo de mi si lo vuelves hacer.- Lo miré con


desprecio y en cuestión de segundos sentí como una fuerza era aplicada sobre mis hombros y yo era
lanzada hacia atrás golpenado mi cabeza. Me había empujado y golpee mi cabeza al caer al suelo con la
mesa que estaba justamente detrás de mi, provocando que emitiera un quejido de dolor.

Se acercó a donde estaba y sostubo fuertemente mis mejillas pasando su mano por mi mentón y
obligarme a ponerme de pie- Escucha bien mocosa, a mi nadie me abofetea y menos aún, me amenaza;
y eso fue lo que tu acabaste de hacer ahora.- Sentí unos paso correr acercándose a nosotros pero el dio
la orede a sus amigos que lo detuvieran.- Y te voy aclarar unas cuantas cositas porque veo que no sabes
en que lugar estas.- Lo había molestado y no sabía si eso era bueno o malo, pero creo que por lo que
estaba pasando ahora mismo no era para nada agradable, mis mejillas dolía como el diablo porque cada
vez ejercía más fuerza en ellas y mi cabeza iba por el mismo camino- No recuerdo en que momento te
saludé en mi vida, pero tuviste que haberle hecho caso a tu hermano, es un hombre sabio; además
creerías que me fijaría en una - me miró de arriba abajo separándome un poco de él- eres un fenómeno,
niña y además estás horrible. Dime crees que yo- Se señaló- Arruinaría mi reputación saliendo con
alguien como tú, ilusa. Deberías someterte a unas cuantas cirugías, quien sabes si cuando arregles tu
cara y tu cuerpo yo pueda mirarte- Sonrió ladono- Qué dices?

Mi respuesta fue directa y precisa, escupi su rostro. Ya no me humillaría más, para humillarme, mi
hermano y no lo hacia frente a nadie. Pero creo que fue mejor solo decile que no ya que volvió a
lanzarme con una fuerza 4 veces mayor que la de hace unos minutos volviendo a golpear mi cabeza.
Me dolía como si me estuviesen martillando y no podía ver muy bien, todo era doble y daba vueltas.
Sentí un golpe seco contra el suelo a mi lado, voltee mi rostro y vi, con mucho escuerzo, a un Namjoon
tendido en este. Unos brazos me levantaron y sentí ese perfume, era Kook. No me podía creer que
hubiese sido él quien haya golpeado a Namjoon, él no era así. La curiosidad me mataba pero el dolor en
la cabeza también y las mejias me pulsaban así que solo dejé de interesarme por lo demás y me recosté
al hombre de mi hermano cerrando los ojos.

Este había sido el peor día de mi vida.

Capítulo 4

Desperté y una tenue luz me molestaba en los ojos. Me moví con pereza hacia un lado donde me
acomodé.

- Estás mejor?- Escuché de una voz dulce y cálida que se encontraba a mi lado.

Abrí los ojos y me encontré un hermoso rostro sonriente. - Unni - Susurré acercándome a ella y
colocando mi cabeza en su regazo para recibir caricias en mi cabello como recompensa.

Estaba en casa y al parecer ya era de noche. Mi hermana me hacia compañía y Kook dormía en un
enorme cojín que había cerca de mi cama.

[...]

-Unni y oppa? - Pregunté incorporándome en la cama recostando mi espalada a la cabecera al verla


entrar seguido de kook quien traía una bandeja con mi cena, si moría de hambre.

- Está con papá- Habló Kook dejando la bandeja sobre la cama.- Mamá está abajo, habla con Mark, le
esta explicando lo que pasó.
-Mark esta aquí?- Pregunté sorprendida, no me creía lo que había dicho.

-Sip- Asintió tomando asiento en una esquina de la cama.- Dijo que no se iría hasta que estuviera seguro
de que estabas bien.-

- Resumiendo- Se escucho la voz de Solar desde el interior del armario, si estaba completamente metida
en este, me pregunto que buscaba ahí, no había ropa de su agrado.- Dijo que no se iría hasta que te
viera despierta.- Salió y se acercó a mi con una pantaloneta rosa y un suéter blanco acompañado por
una lencería de encaje negra.- Así que deja la comida y ve a darte una ducha mientras que yo convemzo
a Kook de dejarlos que hablen solos- Lo miró resaltando la palabra.

-De qué hablas? Kook no tiene que irse a ningún lado.- Negué mirando la lencería que había sacado, era
más que lógico que era de ella. - Además Solar- La miré haciendo una mueca mientras levantaba la
lencería.- Para qué es esta lencería? -

- Ya sabes, siempre hay que estar preparada- Sonrió ingenuamente.

Negué con una sonrisa en el rostro, con ella siempre era así, siempre había que estar preparadas.

Logré convencerla de que no iba a pasar nada con Mark por lo que podía llevarse su lencería y sus ideas
de que siempre hay que estar preparadas. Solo me dejó tranquila cúando me vio bañada y vestida con la
ropa que había sacado solo que sin la lencería. Kook solo reía ante mi cara y ella llevaba una sonrisa de
victoria, la odiaba, quería más oppa.

La conversación con Mark no fue muy larga y tampoco interesante, pude ver que estaba preocupado y
eso me alegraba. Tenía amigos que se preocupaban por mi.

Estaba incomodo, al parecer quería decirme algo, pero "Don no me voy a ir de tu habitación" no se
movía de la cama.

Se despidió al Kook decir que se tenía que irse ya, yo lo quería pero a veces era un celoso empedernido.

La casa se sentía bacía sin las peleas de Kook y oppa, Solar siempre estaba afuera con sus amigas y mis
papas casi nunca estaban.
Me dejé caer a la cama, no tenía sueño así que me quedé mirando con atención el techo. Los
pensamiento vinieron a mi mente como si fueran un río que no tenía fin. Hasta que llegamos a la
desembocadura, ahí salieron los recuerdos de hoy. No podía creer lo que había pasado, mi chico ideal, el
amor de mi vida, el chico más agradable de todo el instituto acababa de humillarme y golpearme frente
a todo el instituto.

Brinqué sobre saltada al sentir un corto sonido proveniente de mi teléfono, lo tomé y vi que eran los
chicos, estaba conectados.

Chatt.

Dada:

Hola amiga, estás bien?

SooSoo:

Si Noona cómo estás?

Estoy bien, Mark hace poco

que de fue a casa

Dada:

Mark???😏😏😏

DaHyun por favor😑

Dada:

Sólo decía, tranquila😋

SooSoo:

Chicas, de que hablan?

Nada, olvidado

Los preocupé mucho?😶😶


SooSoo:

Un poco.

Dada:

Nos diste un susto,

pero está bien.

Oye, sabes quien te defendió

hoy?

SooSoo:

DaHyun, por favor.😓

Quién??

SooSoo:

Nadie😸

DaHyun?

Dada:

Kim.!😏😏😏

Kim? Que Kim?😨

SooSoo:

Noona, ya para, si Mark hyung

y Kook hyung se

enteran estamos muertos.

Dada:

Kim Taehyung.😶
Quien si no.

Al leer aquel nombre me quedé en shook, deje caer el telefono que tenía en la mano y mi vista se
perdió.

- Eso quiere decir que el que golpeó a Namjoon no fue Kook, fue él.- Susurré sentándome de golpe en la
cama.- Pero ¿ por qué?-

Capítulo 5

Era demasiado extraño, no entendía que era lo que estaba pasando por mi mente.

Movía el cerial que había en mi plato en forma de circulos, todos en la masa me miraban. Por primera
vez en semanas comíamos todos juntos y no le estaba prestando ni la más mínima atención a lo que
pasaba a mi alrededor.

No había podido dormir bien, mi mente no dejaba de dar vueltas. No comprendía porque ese chico me
había ayudado. Y no estaba segura de si quería saberlo.

- Hija, cómo te encuentras?-

- EH?- Levanté mi vista mirando en dirección a mi papá quién había formulado la pregunta.- Podrías
repetir la pregunta? Es que no te escuché-

- Al parecer estás algo distraída- Se burló mi hermano mayor. Oh vaya, no había notado que estaba aquí.

- Oppa? - Lo miré confundida.

- Qué les dije?- Sonrió victorioso haciendo reír a todos en la mesa menos a mi, no tenía los ánimos para
eso. - Oye hermanita, lo siento, solo jugaba.- Volvió a hablar.
- Como sea- Me levanté del asiento tomando mi mochila- Me voy.- Hablé con desgano.

-Ya te vas? Sin mi?- Se quejó Kook.

- Pero no has probado nada de tu desayuno- Reprochó mi mamá.

- No tengo apetito- Comencé a a salir de la cocina. - Y muevete si quieres ir conmigo.-

Comencé a caminar hacia la salida de casa y luego en dirección al instituto, hoy iba a ser un largo día.
Kook me alcanzó 4 cuadras lejos de casa, lo había hecho correr, eso era bueno, debe hacer ejercicio.

El camino fue más largo de lo habitual y era porque no se callaba. Se pasó el camino entero quejándose
de porqué teníamos que ir a pie.

Al entrar a la institución fui directo hacia mi casillero, ya no quería que me siguieran mirando con esa
cara de bicho raro.

Metía y sacan libros cúando sentí una voz masculina, más bien un susurro grave tras de mi.

-Estás bien?- Preguntó aquella voz.

Me volteé con lentitud y noté como todos tenían su vista en mi o más bien en aquel chico que ahora
están frente a mi, sin expresión alguna y su rostro más magullado que ayer.

- Ta...Tae....Taehyung?- Pregunté confundida, sorprendida e incluso asustada. No sabía que sentir o


decir.

Al parecer no le importó mi reacción y volvió hacer la misma pregunta- Estás bien?- Con el mismo tono,
bajo y frío.

- S...si- Era incómodo esa situación, las palabras no me salían de ninguna forma.
El silencio se hizo presente entre ambos, no había palabras tan solo miradas.

-Bien- Dijo después de varios segundos y simplemente se dio la vuelta y se marchó.

De más esta decir como me quede estática e incluso había olvidado como repirar. El chico más temido
de todo el intituló conciderado como un hombre de piedra tenía sentimientos y se preocupaba por los
demás.

Waow!!

Era un nido de serpientes lo que había a mi alrededor, todos cuchuceaban de lo sucedido hacía
segundos y posiblemente de lo de ayer también. Sentí unos pasos correr hacia mi y detenerce a pocos
centimetros de mi cuerpo.

- Estás bien?- Preguntó preocupada mi amiga.- Y a qué vino?- Miro hacia la dirección por la cual se había
ido.

- No lo vas a creer si te lo digo.- Contesté aún ida.

- Solo sueltalo- Dijo molesto Mark, este chico a veces me asustaba.

- Vino a lo mismo que ustedes- Contesté neutra.

- Y a que vinimos nosotros?- De cruzó de brazos Kook.

- A ver si estoy bien- Contesté obvia.


- Qué?- Me miró sin entender Mark.

- Chicos, por favor- Hice una mueca de fastidio mirando a Mark y a Kook, estaba completamente segura
de que comenzarían a decir que eso era imposible.

[...]

Nos dirigimos hacia el salón y todos al llevar corrieron a mi, algunos me preguntaban como están y otros
simplemente me preguntaban por mi relación con Kim. No había nada, solo me ayudó.

El profesor entró y me indicó que tomara asiento junto a mi hermano, después de lo ocurrido mis
padres les pudieron que así fuera y me informaron de la suspecion de Namjoon por un mes, pero al
parecer Kim salio ileso de esto.

Escuché que Nam estaba en el hospital, al parecer Kim se había paso un poco con los golpes, pero él solo
salio ileso, sin ningún castigo, o al menos eso creo.

Levanté mi vista y la llevé hacia aquel asiento en el final del salón, el cual estaba ocupado por MiRa
quien se encontraba sentada en mi lugar pero Taehyung no estaba ahí.

[...]

El día se fue rápido y ya estabamos en la cafetería en la misma mesa de siempre. Mi vista están perdida
en la nada y mi sándwich y soda estaban intactos como me los había traído mi hermano.

Tenía una pregunta en mi mente que no entendía y no me dejaba tranquila: Por qué Kim me ayudó ayer
y se precupo por mi hoy?

Él nunca había hecho eso por ninguna chica o alguien en el insturo, de hecho nunca se había notado de
una manera amable, era solo peleas que siempre le ameritaban a él la culpa, pero no sabíamos porqué
eran o porqué empezaban o eran, la mayoria de las veces para no de ir que continuamente, con chicos
un año mayor que él, en especial del salón de su hermano.

Dejé un suspiro al aire y me levanté de la mesa tomando mi mochila.


- A dónde vas? - Soltó el pan mi hermano y se puso de pie junto a Mark, estos chicos si que estaban
sincronizados.

- Voy a dar una vuelta, necesi......- Me interrumpió Mark llamándolo la atención de unas cuantas
persona.

- Tú no vas a ninguna parte- Parecía molesto al decir sus palabras. Su ceño estaba fruncido y su voz no
era tranquila y calmada como la de siempre.

- Hey amigo tranquilizante- Kook tocó su pecho haciendo que lo mirara.- Esa es mi tarea - Lo apuntó con
el dedo índice.- Y ese es solo mi tono - Volvió a mi- A dónde crees qué vaz?-

- Voy a alejarme de ustades- Los miré a ambos y me puese la mochila a la espada para comenzar a
caminar en dirección a la salida, pero una voz me detuvo.

- Si te vas a ir, al menos llevate esto- Corrió a mi DaHyun con la soda y el sándwich.

- Qué?- Cuestionó Kook.- En cerio le vas a permitir que se valla.

- Ya callate- Habló YeonJun quien tomó de la mano a mi hermano y lo sentó con brusquedad.

- Gracias amiga, pero no tengo hambre- Me negué.

- Okay, pero al menos guardarlo- Tomó mi mochila y lo guado en el bolsillo más pequeño, con ella no
existe un no, es por eso que la amo tanto.- Te puede dar hambre mas adelante- Me dio una dulce
sonrisa al finalizar su oración.

- Me voy.-
Salí de la cafetería y comencé a caminar en direcciona a...no lo sé, ni siquiera yo tenía idea de a donde
iba.

Quedé inmóvil a mitad del camino, ahí estaba él, sentado bajo la sombra del árbol más alejado de todo
el jardín. Estaba desenvolviendo una venda que llevaba en su mano derecha. Llevaba una expresión de
dolor en su rostro, al parecer lo sentía.

Pero qué estás diciendo Laillang? Claro que le tiene que doler, es una persona.

Mordí mi labio superior mientras lo miraba, tenía miedo de acercarme y ver cual sería su reacción ante
eso. Su mano sangraba y las gotas que caían manchaban la hierba verde que habían abajo de él. Sus
expresiones cada ves eran más notorias y me hacían entender que en cerio le dolía.

No lo pensé más, corrí hacía donde estaba, me dejé caer de rodillas quedando frente a él tomamdo su
mano para sacar mi pañuelo de un bolsillo de mi falda y envolverlo en su mano para retener un poco el
sangrado.

Acerqué mi mochila y saqué un paquetiro de azúcar, eso serviria para detener la emoragia y no fuera
peor. Era adicta al azúcar, pero nunca pensé que la utilizaría para esto. Lo abrí con mi boca y quité el
pañuelo para esparcir la azúcar por su herida. Esto seria útil, no había nada para detenerlo y estaba
segura de que él no querría ir a la enfermería.

Espere unos segundos y como en efecto ya no sangraba. Saqué de mi mochila un pomo de agua y lavé su
mano para quitar aquel liquido rojo pegaso.

Qué creerían si les dijera que hasta ahora no le había mirado el rostro o le había dicho alguna palabra?
Sí, no lo había hecho, pero el tampoco. Tenía miendo de lo que me fuera a encontrar y estaba segura de
que no sería algo grato.

Capítulo 6

La herida ya estaba limpia y el sangrado se había detenido solo que no tenía con que desinfectarla o
envolverla. Alcé mi vista al sentir un ruido y me sorprendió como buscaba en su mohcila algo. Sacó de
esta una bolsa de nailon y me la entregó sin ningún gesto fuera del que ya había visto antes.

La acepté con mi mano libre y no tardé en abrirla, tenía todos lo que necesitaba para curarse menso
para que nos e infectarse la herida, llevaba sutura, la herida era inmensa.
Saqué de la boda la pomada he introduje un dedo en ella luego de abrirla para untarla con delicadeza al
rededor y sobre su herida con cuidado de que no le doliera o intentar de no lastimarle más. Le ardía y lo
demostraba con facilidad, sus expresiones me parecían tiernas y lindas, aunque me estuvieran indicando
que en cerio le dolían por mucho esfuerzo en que hiciera para que eso no sucediera.

Quería hablale, quería agradecerle y también preguntarle porqué lo hizo, pero las palabras no me salía,
las tenía trabadas en la garganta sin intenciones de salir tan fácilmente.

Saqué el rollo de gasa y la comencé a enroscar en su mano utilizando los dientes para cortarla y luego
amarrarla en un pequeño nudo fijándola para que no se corriera o callera de su mano y corrieramos el
riesgo de que se infectara, más bien él lo corriera.

Alcé mi vista y lo observé, él hizo lo mismo. Se reprodujo la misma escena de la mañana frente a los
casilleros, solamente eran nuestras miradas, las palabras no eran bienvenidas, él no las quería decir y yo
simplemente no podía, no habían, era más que suficiente lo que ocurría, constar nuestras miradas y no
saber que pesaba el otro pero si observar lo hermoso de sus ojos.

Vi como tomó la bolsa y la guardó a los pocos minutos, se puso de pie llevando su mochila a la espalda y
comenzó su camino dejándome sola ahí.

Genial. Ahora no solo era una tonta por correr hacia él y ayudarlo como si mi vida dependiera de eso, si
no que también era una estúpida por pensar que me agradecería aunque sea con un movimiento de
cabeza.

Sentí como se detuvo y miró había mi dirección donde yo no le quitaba la vista de encima.

- Ni una sola palabra de esto a nadie- Fue lo único que dijo para voltearse y dejarme completamente
sola y confusa, chico frío.

[...]

Suspiré dejandome caer hacia atrás y recostando mi cabeza sobre la espalda de mi hermana.
- Qué pasa?- Preguntó llamando la atención de DaHyun la que no tardó mucho en llevaría si vista
nosotras.

- Estas así desde el....- Calló y me miró acusadoramente, ya sabía y si no se lo imaginaba.

Alerta roja!! Al parecer alguien se dio cuenta de lo que ocurría. Por qué rayos me tiene que conocer tan
bien?

- Amm...ehhhh. Qué les parece si tomamos un helado?- Me intenté poner de pie pero me jaló quedando
sentada de nuevo a su lado ya con dos miradas inquisidoras en mi.

- Qué paso a la hora del almuerzo?- Estaba seria, muy seria.

- Nada- Negué con rapidez sonriendo algo nerviosa.

A quien engaño, moría de miedo. Si no hablaba, no me dejaría en paz, he incliso me mandaría a una
cámara de tortura con tala de que le dijera que era lo que pasaba, además de que me acusaría de ser
mentirosa, mala amiga, y reprocharme la visa entera que no le conté esto cuando ella me dice hasta
cuantas veces orina en el día, pero por otro lado estaba Taehyung.

Tenía claro que las cosas con él serían diferentes. Él me llevaría a una cámara de torturas y luego me
mataría a sangre fría de la manera más dolorosa posible y eso también le ocurriría a quien yo se lo
hubiese dicho. La situación desde el ponto de vista Kim, seria pero, por lo que yo opto por seguir
ocurtamdole la verdad a mi amiga. Todo sea por el bien de ambas.

- Estas mi mintiendo- Canturreo mi hermana. De qué lado está ella? Se suponía que debía ayudarme.
Vaya hermana.

- Oye- Me quejé- Se supone que tu estas de mi lado.-


- Yo solo quiero saber porque estas tan rara- Quitó con delicadesa mi cabeza de donde la tenía y me
miró- Aceptaste venir con DaHyun y conmigo al parque a no hacer nada cuando prefieres jugar vídeo
juegos en casa con nuestros hermanos y Mark.

Rodé los ojos y susporé- Bien, me voy.- Me levanté del asiento y comencé a caminar.

- Oye no- Se quejó DaHyun- Quédate!-

-No olvidenlo- Fue lo único que dije para acelerar mi paso y alejarme de ambas.

Comencé a caminar con mi mirada en el suelo y mis pensamiento en las nubes. Estaba tan inmersa en
mis pensamientos que ni siquiera sabía en donde esta, que hora era, cuanto había caminado y que
estaba cruzando la calle sin notar que el semáforo estaba en rojo para mi y que un carro venía a toda
velocidad en mi dirección.

Bien, adiós mundo cruel. Espero y que mis hermanos y mis amgos sepan que los amo y que el amor de
mi vida, este donde este sepa que siempre lo amé, aunque nunca lo haya conocido. Ah, casi lo olvida.
Mis padres, ello siempre estarán presente, gracias a ellos soy una persona de bien. Les debo todo lo que
tengo.

Ahora si, adiós.

Capítulo 7

Siendo sincera estaba dispuesta para morir en cualquier momento a causa del impacto por lo que cerré
los ojos y esperé el fuerte golpe que ocurrion segundos después solo que muy diferente a la que había
imaginado:

1- No pensaba que ocurriera tan rápido, el coche aun se encontraba lejo de mi, auque no me daba el
tiempo suficiente a moverme y alejarme del email de la calle.
2- Pensé que el impacto con el suelo sería hacia derecha ya que estaba parada de un de costado a la
dirección de donde venía el coche, nunca había remedio en la extraña posible de que fuese hacia tras.

3- No tenía idea de que el suelo fuera tan... suave.

Un segundo, este suelo se mueve y esta caliente, además, me...ME ESTÁ... ABRAZANDO!!

Me removí logrado ser liberada del agarre en el que me encontraba callendo, ahora sí, al suelo. Me
senté en este con velocidad haciendo un movimiento brusco con mi pie sintiendo una fuerte pizada eje
me llevó a tocar mi tobillo, me lo había torcido.

Reparé en mi alrededor notando que estaba a un costado de la carretera y a mi alrededor un círculo de


personas las cuales me miraban con preocupación o más bien a la persona que están a mi lado.

Moví mi cabeza calvado la mirada en la dirección hacia donde todos miraban. Quedé totalmente
sorprendida, no podía creer quién estaba ahí tendido en el suelo, esto no podía ser cierto, Taehyung.

Estaba tendido con una pierna doblada y ambos brazo a casa lado de su cuerpo, con la cabeza sobre el
pavimento.

No se movía, pensé lo pero, pero lo vi abrir los ojos y me arrastrar su mirada hacia mí, por un momento
sentí un alivio en mi dándome el permiso para dejar salir el aire que había retenido tdiod este tiempo,
podía respirar con tranquilidad.

Su mirada fue fugaz como mismo llegó así la apartó y comenzó a moverse para lograr sentirse con algo
de dificultad, colocando su mano libre en su codo, el cual sangraba.

- Estas herido.- Susurré tratando de acercarme a él, pero lo impidió poniéndose de pie y alejándose de
donde me encontraba, dejándome de nuevo con aquella expreccion estúpida en la cara, así como a al
hora del descanso.

Esto siempre iba a ser así? Sin palabras ni siquiera una oprtunidad de ageaderle.
Las personas a nuestro alrededor se comenzaron a marchar dejándome el camino libre para observar en
las condiciones que se encontraba. No podía caminar bien, al pareces se le había torcido su tobillo al
igual que yo y su camisa del uniforme estaba rota en la zona de la espalda, su codo estaba lastimado, la
palma de su mano rasguñada y la venda que le había puesto hoy en tarde sucia.

Él estaba herido nuevamente y esta vez por mi culpa.

No lo dudé ni lo pensé mucho cuando me levanté del suelo y corrí como pude hacia él, tomé su brazo
derecho y lo coloqué por sobre mis hombros logrado así mantener un pco de sus equilibrio. Deslice mi
brazo por sus cintura su cintura manteniedolo más derecho con está acción, solo que en vez de seguir en
su torpe andar hizo que se detuviera en seco.

- Qué haces? - Utilizó su tono habitual, bajo, frío y grave. Aterrador.

- Ayudándote- Contesté deteniendo mi paso a su lado colocado mi vista a él, en sus rostro. Era un chico
alto, bueno todos eran altos comparados con mi estatura.

- Yo no te pedí que lo hicieras- Quejó, más bien en un susurro inaudible, pero digamos que tengo los
oídos bien amaestrados.

Cuando escuchas conversaciones tras la puerta, tienes que tener el sentido de la audición bien agudo.

No le di respuesta a sus palabras. Él tenía razón, en ningún momento había pedido mi ayuda, la ayuda
de nadie para a ser exactos, pero él ya me había ayudado dos veces y yo tampoco se la había pedido, así
que lo ayudaría le gustase o no.

Comencé a guiarlo nuevame hacia un parque no muy lejos de donde estábamos. Lo senté, al principio se
reusaba a seguirme y a sentarse en el banco pero luego se resignó, no tenía más opción que acepta mi
ayuda, estaba fatal, se veía deprimente.
Le indique que no se moviera de ese lugar que volvería rápido. Corrí hacia una farmacia que había serca,
la noté a unas cuadras de donde casi me arrolla aquel auto, de no haber sido por él estuviera muerta
ahora mismo o en muy malas condiciones.

Ahora mismo ya sabía donde estaba, la farmacia llevaban el no nre del barrio en el que me había metido
sin darme cuenta, eso era lo bueno, lo malo es que no sabía como volver a casa, tendría que pedirle
ayuda a Oppa y si así era estaría en porblemas muy grandes.

Volví al parque unos pocos minutos después encontrándome con que él ya no estaba, se había ido,
como siempre. Suspiré resignada, estaba también algo molesta.

Bajé la mirada, por qué se iba si yo solo lo quería ayudar? Además también quería agradecerle el haber
salvado mi pellejo ya dos veces.

Miré hacia mi derecha y a mi izquierda con la esperanza de encontrarlo por alguna parte, pero no fue
así, no estaba por ningún lado.

Quedé estrsucs enmi lugar al darme la vuelta, él estaba ahí, frente a mi, con aquella expresión
inexpresiva de siempre, sosteniendo en una de sus manos un cono de helado que se derretía, extendido
en mi dirección.

Deslicé mi vista del helado a su rostro ampliado una pequeña sonrisa que de agradó rápidamente como
una idiota al ver su cara sin exprecion alguna.

No se había ido, esta vez no lo había hecho.

- Hace cuánto estas ahí?- Pregunté manteniendo la sonrisa. Como era de esperar no contestó y me hizo
un gesto para que tomara el helado, se derretía.

Sin singuna palabra lo tomé siendo el punto para que el me bordeara y siguiera hacia el banco donde yo
lo había sentado hacia ya unos minutos atrás. Esto era raro, ahora si tenía más perguntas que antes:

Por qué hacía esto?

Capítulo 8
La noche comenzó a caer y ambos seguíamos sentados en el parque sin decir una sola palabra,
llevábamos aquí más de dos horas y ninguno de los dos había abierto la boca para decir algo,
absolutamente nada.

Curé sus heridas y limpié la de su mano, no estaba bien del todo pero al menos ya no sangraba como al
mediodía.

Mi teléfono comenzó a sonar sobresaltándome e indicándome que tenía una llamada.

Llamada:

- Laillang, dónde estás?- Preguntó preocupado mi oppa.

-Ehh.....- Miré dudosa a mi laredeor si le decía donde estaba y lo que había ocurrido, me mataría. -
Estoy...ammm... Bueno estoy en...- Sentí como una calida mano quitó de mi oreja el teléfono. Miré
asustada a su dirección y él lo llevaba a la suya. A caso se había vuelto loco?

- Está practicando una obra de teatro.- Dijo de la nada, su voz ni siquiera sonaba igual que cuando
estaba en la escuela. Qué estaba tramando?- Se precentrara pronto así que lleva tiempo extra, no se
preocupe, ya se va a casa, llegará pronto.- Fue lo último que dijo para colgar sin siquiera dar tiempo a
que mi hermano contestara.

De dónde había sacado eso de la obra? Cómo se le ocurrió? Y por qué lo había hecho?

Me extendió el teléfono y se puso de pie, acto que yo también imité.

- Deberías irte.- Y volvemos al mismo susurro frío de siempre.

Asentí y comencé a caminar por donde había venido solo que al llegar a un extremo del parque me
detuve. Por dónde debería irme? No tenía ni la más mínima idea de como llegar aunque sea al parque
donde están con mi amiga y mi hermana. Sentí un "sigueme" , sabía que era él, esa voz era
inconfundible.
Nuestro tiempo juntos siempre era igual, en silencio. El caminaba delante yo iba a pocos pasos a tras. No
había podio decirle nada y ya tenía que irme. Quería agradecerle pero me era imposible decirel la más
corta palabra.

Se detuvo y yo lo hice igual, habíamos llegado a la parada del bus.

- Dónde vives?- Habló sin mirarme.

- En ________. Por qué?- Me paré a su lado.

No contestó, pero su mirada estaba fija en un autobus que se acercaba.

- Baja, cuando veas un lugar conocido serca de casa- Fue lo único que dijo para montarme en el bus y
marcharse en sentido contrario.

[....]

Abrí los ojos levantándome con pereza, miércoles en la mañana, era el peor día después de los dos
anteriores. Hoy nos separaban, no temianamos las mismas clases el primer subgrupo del segundo.
Recuerdo que este día era el más amado por mi ya coincidía en algunas turnos con el subgrupo de
Namjoon pero ahora eso no me alegra en nada. Aunque podía mirarle el lado positivo, sería un día sin
Kook.

Llegamos rápido al instituto ya que Mark nos paso a buscar y nos llevó en el auto de el hermano, cosa
que no entiendo por que hizo. Mi casa quedaba bastante lejos de la de él, pero bueno, hoy no tube que
tomar el bus y tampoco ir a pie. Nos bajmos del auto y le agradecimos al hermano de mi amigo para
acercamos a DaHyun y sus hijos YeonJun y SooBin.

- SooBin.- Siseo la chica sosteniendo la orea de nombrado.


- Nonna, lo juro fue YeonJun hyung.- Lloriqueo tratando de soltarse.

- Nonna yo no tengo nada que ver.- Contestó el acusado por el menor dando varios paso hacia atrás
para que no le ocurriera lo mismo que a su amigo.

- Saben que es lo gracioso de esto.- Sonrió mientras los miraba a ambos.- Que no creó en ninguno de
ambos.-

- DaHyun- Me acerque a ella y los chicos corrieron a refugiarse tras de mi.

- No los vallas a defender.- Me advirtió. En serio me conocía.- Te conozco.- Ante su tono acuasador
levanté mis manos en señal de rendición.

Me aparte de ellos y volví con Mark y Kook para dejar que DaHyun los golpear a su antojó. Era temprano
y hoy las clases comenzarían más tarde debido a que tenían que dividir los subgrupos y entregarnos
nuestro horario así que sería divertido.

Nos separaron por números de lista. Yeeh, no me tocaba con Kook, sí! Festividad interna. Él era el último
número de su subgrupo y yo la primera del mío, aunque estaría sola ya que nos tocaba con la clase
cuatro y no conocía a nadie de esta. Lástima.

Nos indicaron a sentarnos por números de lista y no podía creer con quien me había tocado. Hasta
ahora no me había dado cuenta de que el estaba ahí. Pasaba desapercibida o era bueno
camuflajeandose? O si había llegado tarde como de costumbre

Quería saludarlo pero no sabía como comenzar una conversación y tenía el presentimiento de que no
iba a querer hablar conmigo.

Como si me leyera la mente habló- Llegaste bien a casa?- Lo de siempre, el mismo tono.
-Si.- Conteste emocionada- Y tú?- Un segundo , dos segundos, tres segundos.... Nada. No iba a contestar.

Y así fue. Cero conversación todo el día, como siempre, nada nuevo ni del otro mundo.

Vi que aun llevaba la venda de ayer, estaba sucia y algo rota. No la había cambiado?

Él dormía y yo me había aburrido de escuchar la insignificante historia de como se había creado el


idioma coreano. Hoy no habia ventanas ni tampoco estaba en la última ilera así que no tenía nada más
que ver a parte de el rostro del chico dormido a mi lado.

Su rostro ya no están tan magullado y su ojo se encontraba normal, sanaba rápido, eso era bueno.

Ahora que lo miraba de cerca, era un chico lindo.

Su cabello largo castaño cubría su frente, sus ojos eran mequeños, sus pestañas largas, su nariz
empinada y tenía un pequeño lunar en la punta, labios finos y también habían un lunar un su labio
inferior. Era lastimoso que siempre tuviera una herida en su hermoso rosrto.

Me quede inmóvil al ver como un lágrima salía de sus ojo, estaba llorando, pero dormía.

Me arriesgué a limpiar esta pasando mi dedo con delicadeza por sobre el inicio de su nariz sintiendo
como este se móvil por lo que quité mi mano rápidamente viendo como movía sus labios formando una
palabra:

"Mamá. "

Capítulo 9

El timbre del almuerzo sonó despertando rápidamente a Taehyung quien se levantó del asiento sin decir
nada, llevó la mochila a su espalda y salió seguido del salón a pasos lento.

Me estaba comenzando artar de su manera, ni siquiera se despedía o dejaba alguna palabra de


despedida o saludo, tampoco era que fuéramos amigos sercanos como para eso, pero creo que un...
Olvídalo.
Yo también salí del salón pocos segundos, tras él. Comencé a seguirlo terminando en el mismo lugar de
ayer, aquel árbol, donde se sentó al pie de este bajo su sombra haciendo la mochila a un lado. Deslizó la
vista sobre la venda que tenía en su mano; estaba relativamente cerca de él, sólo a dos árboles, si acaso
unos 4 metros. Vi como volvió a tomar su mochila colocándola sobre sus piernas las cuales estaban
cruzadas, sacó el mismo nailon de ayer dejándolo a un costado, tomó una laraga respiración moviendo
su cabeza a mi dirección.

- Se que estas ahí.- Habló en esa voz ronca que me hizo dar un respingo. - Sentí que me seguías.-

Wow buenos sentidos!

Salí de mi escondite dando pasado torpes a su dirección, con ambas manos unidas adelante de mi
cuerpo sosteniendo una a la otra, como una pequeña niña regañada.

- Sientate.- Indicó serio señalando con su cabeza el espacio frente a él en césped.

Ni palabra y media era pronunciada de mi parte, estaba emocionada aunque también asustada y algo
aturdida; por primera vez él me habla más de tres minutos seguidos y con la iniciativa, bueno el siempre
era el que me hablaba primeramente, yo sólo respondía y luego callaba, pero esta vez me invito a
sentarme con él!!!!

Solo obedecía sus contras y escuetas palabras así que solo deje caer en el espacio frente a él.

Lo vi vacilar un poco al parecer quería decir algo pero no estaba seguro si decirlo o no.

- Podrías... Podrías... Ayudarme a curar mi herida.- Pidió algo dudoso aún extendiendo su mano con
lentitud hacia mi, podría decir que tenía miedo a mi respuesta.

Reí por lo bajo, su cara se tornó a una de total confusión, al parecer no entendía que por primera vez en
la historia de esta preparatoria un chico malo como el había hecho una actitud tierna ante alguien.
Tomé su mano aún con mi pequeña sonrisa en el rostro desenvolviendo su venda, habia mejorado en
algo, pero no estaba bien del todo, estaba sucia, necesitaba lavarse.

- Por qué no limpiaste ayer tu herida?- Pregunté moviendo su mano, estaba algo inchada, era profunda
y necesitaba una sutura, debía ir al hospital.- Podría infectarse más.-

- No...- Espetó desviando su mirada- No sé y no confió en nadie para que lo haga.- Al fin contestó en un
tono adecuado al ver mi ceja alzada.

- Ni siquiera confías en los enfermeros de un hospital?- Cuestioné confundida obtiendo como respuesta
su silencio dándome entender que no me daría la respuesta que buscaba así que mejor no insistir en
eso.

- Kim.- Le llamé pero no me devolvió la mirada.- Hay que lavarla.- Intente buscar su mirada pero este
quito su mano de entre la mía cerrándola en un puño.

- Vete.- Susurró escupió, molesto.

Noentedios para nada su comportamiento pero si eso quería así sería.

- Está bien, me iré - Contesté logrando que su mirada marrón callera en mi inmediatamente con una
velocidad increíble dejando ver los rastros de sorpresa en ella. - Qué?! No era eso lo qué querías?-
Pregunté obvia. Él no contestó.- Pero lo haré luego de que esa herida este totalmente limpia y vendada.-
Jalé su mano y lo levante del suelo luego de que yo tambien lo hiciera tomando ambas mochilas
colgando las en mi hombro guardando lo que estaba afuera de estás.

Lo arrastré hacia dentro del instituto, él me sueguia sin decir una sola palabra o oponer resistencia así
como hizo ayer, tampoco se negó a solatar mi mano y eso me gustaba. Le deje frente a la puerta del
baño de chicos indicándole que entrara a lavarse las manos si no quería que entrara yo con él,
advirtiéndole que esto último último no sería nada lindo si ocurría, al parecer le gustaba la última idea
ya que no se movió por unos minutos pero luego entro.
Susurré con pesadez al verlo entra recostándome a la pared para esperalo mientras acomodaba en su
mochila la bolsa de nailon, ambas maletas pesaban.

Brinque levemente en mi lugar al sentir el llamado de mi nombre, ahora no por favor.

-Laillang?- Miré con temor a mi derecha encontrándome con un sorprendido Mark mirándome con una
sonrisa.- Hola- Se acercó terminado observando el cartel que había sobre mi- Qué haces aquí?-

Reí nerviosa mirándolo- Que, qué hago aquí? Buena pregunta- Que mierda le contestaría a este ahora?
Él era peor que mi hermano.

-Y bien, no me vas a decir?- Sonrió divertido.

- Mark- Sentí como la puerta del baño se abría por lo que me acerque a esta cerrandola, no me podía
permitir que viera a Taehyung, ahí si estaría vigilada las hora que estuviera aquí.- Por qué no te vas a
almorzar? Yo voy ahora.- Estaba nerviosa pero tenía que convencerlo con mi mejor sonrisa o si no
estaría pérdida.

- Estas actuando estraño Jeon.- Hizo una mueca mirándome con desconfianza.

- Y tú me estas acuzando de algo que no es así.- Salte a la defensiva.- Anda vete, ahorita voy.-

No contestó pero me miró desconfiado por unos segundos y luego se fue. Suspire y abrí la puerta
percatándome de un Taehyung mirándome con una ceja en alto. No iba a decir nada, ya lo sabía así que
no esperé que lo pensara sujetándolo nuevamente de la muñeca sacándolo al fin del baño y
arrastrándolo hacia la biblioteca. Estaba vacía, era algo habitual. Nos sentamos en una de las mesas más
alejadas de la enterada y escondidas de las vistas.

Hice lo mismo del día anterior luego de curar, limpiar y vendar su herida me fui sin más, al final era eso
lo que él quería después de todo ¿No?.
Corrí a la cafetería como un pequeño lince, no podía faltar a lo que le había dicho a Mark. Los encontré
como siempre en la misma mesa de siempre solo que no solo me miraron a mí:

Por qué hoy el está aquí?

Capítulo 10

Todas las miradas se clavaron en mí en el momento en el que entré en la cafetería, no me asombraba,


me había convertido en la humildad por Namjoon y la resacatada por Taehyung, en verdad yo llegaba a
los extremos y el que todos me miraran con esa cara no me afecta a en nada siendo sincera, pero que el
rostro de mis acompañantes fuera un poema, no me hacía mucha gracia.

Mi nombre fue pronunciado por un tono bajo y ronco, era bajo pero no lo suficientemente para que al
todos hacer silencio nos miraran interrogante.

Me volteé con cautela, sabía de quien se trataba pero no sé porque pensé, deseé e imploré que no fuera
él.

-Kim.- Sentí mi pecho desinflarse en fastidio y decepción, así como en temor y aflicción. No sabía cómo
reccionaris las personas que ocupaban la mesa de siempre.

Dio pocos pasos hacia mi dirección, seguro, atento. No se que tratamaba pero algo tenía en manos, el
nunca me hablaba más de tres palabras en público. - Te fuiste, pense que te quedarías.- Lo vi detener se
camino en frente a mi obligándome a levantar la mirada, chico alto.

Fruncí el entrecejo y lo vi bajar la mirada. - Qué haces?- Susurré confusas. Por qué me hablaba? Por qué
ahora desiste hablarme?- Farfullé entre dientes quejando ante su acción.
No lo vi hacer ninguna expresión de molestia o de enojo, solo estiró su mano y depósito en mi mano un
pequeño objeto que al bajo mi mirada me dejó atónita, sin palabras, estática e indesisa en que se
suponía que hiciera.

- Qué crees que haces Kim?- Escupio mi hermano tomándome del brazo y arrastrándome tras él
enacarado a Taehyung, retándolo.

El nuevamente no cambió la expresión de sus rostros o dijo alguna palabra, solo me miró por encima del
hombro Kook esperando algo de mi parte, alguna reacción, alguna palabra, pero yo solo bajé la mirada.

-Esto va a ser así ahora? El siempre va a esta pegado a ti?- Escuché la voz de fondo de Mark, sonaba
molesto pero en verd eso no me interesaba en lo más mínimo, Taehyung de había ido.

-Oye Mark, no se que tanto te molesta que alguien esté pegado tras la Laillang.- Protestó DaHyun
ciñendo sus labios.

-Si Mark.- Está vez habló mi hermano.- Qué es lo que tanto te molesta?- Preguntó con un tono de ironía.
- Qué tiene que ver eso contigo? Estás hasta más molesto que yo? - Estaba curioso Jeon y su mirada
atenta, se podía ver qué era malestia, a ver la mía también lo estaba, cual era su porblema, el siempre
estaba cada vez que yo pasaba tiempo con Taehyung y ahora no sabría si él querría seguir a mi lado.

Susupire y tomé asiento indicándoles que ya se callaran y dejaran de llamar la atención, era suficiente
con saber que sería la colodlla de la preparatoria por un tiempo, que bonito último año.

-Noona.- Salí de mis pensamientos al escuchar la voz baja de Soobin quien se encontraba a mi lado al
que no le hizo falta mucho para que arrastrara mi mirada hacia él. - Qué tienes en la mano?- Cuestionó
señalando está y llamado la atención nuevamente de los que se habían a mi alrededor, solo que esta vez
los de la mesa.
Mi respuesta ante su pregunta fue bajar mi vista hacia mi mano que aún seguía en un puño, la abrí
lentamente contemplando un pequeño trozo de hoja, estrujado ya por la presión. Estaba bien doblado y
llevaban escrito algo: "Gracias Laillang."

Quedé parolzsda nuevamente, me están agradecidos pero ¿por qué?

Yo era al que tenía que estar agradecida con él, el era quien me había salvado ya tres veces incluso
arriesgando su vida en una de ellas. Eso me dejaban con una enorme duda, ¿por qué lo hacía cuando yo
simplemente no me lo merecía?

- Kook hyung yo sé algo, o más bien lo escuché por ahí los otros días, pero creo que te vas a molestar por
un poco. - Balbuceó YeonJun al parecer por algo que había dicho mi hermano, algo que no escuché por
estar inmersa en mis pensamientos. - Escuché que Kim ha ayudado a Noona muchas más veces que las
que parece. -

Bien creo que este era el mejor momento para irme, YeonJun quería la respuesta a un rumor y mi
hermano gemelo me fulminaba con la mirada, no estaba dispuesto a dejaralo pasar, no luego de que
haber visto la escena ente Kim y yo.

- Yah YeonJunie, deja de decir esa cosas, me vas a meter en un cerio porblemas si sigues diciendo cosas
así. - Le miré ceñuda, tal vez si parecía moesta podría escapar más rápido. - Me ofende que vayas por ahí
esparciendo más rumores de los necesarios.- Di un largo respiro mirentgas el pobre chico bajaba la
mirada con vergüenza y culpa. Perdona Junnie pero ahora vas a ser mi boleto de salida, ese sea tu
castigo por infórmale eso a mí hermano.

Me erguía en el así yo tomado mi mochila y mi comida guárdamela en esta. - Me largo.- Moví la silla con
la intención de irme lo más rápido posible, era mejor que nadie dijera nada, más fácil para mí.

- Sabes Jeon.- Joder Lee, no! Tus teorías ahora no! Te estás volviendo inoportuno. - He notado que cada
vez que se habla de Kim en la mesa tu huyes.- Alzó su mirada marrón con un bello de desconfianza, me
incriminas de qué Lee?- Como si siempre tuvieras algo que esconder o es que es así?-

Pensa rápido Jeon. - Creo que estás mirado demasiadas películas policiacas Mark.- Hablé con un tono
bajo y un dejé burlón, tendría ahora que estar atenta a él, me molestaba.- Está jugando al detective
ahora? Deja ya de ser ridículo, solo me incomoda que ahora el tema de la mesa y de las salida sea Kim.-
Confesé con franqueza, de un momento a otro el únicamente habla de Kim o se empeña en querer
saber que estoy haciendo en todo momento.

Hasta ese momento yo era libre de hacer los eu se viniera en gana, que tanto le molestaba?.

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