Presentado por el grupo 4: Peña María Daniela, C.I. 31.670.905; Piña Abigail, C.I. 31.050.
344; Rivas
Andrea, C.I. 30.633.600; Romero Karen, C.I. 30.134.034.
Intervención en primera instancia (PAP)
● Breve historia y evolución de los PAP
Desde tiempos antiguos las diferentes poblaciones humanas en el mundo se han visto afectadas por
desastres naturales. Se puede mencionar algunas de las más relevantes tragedias como la del terremoto en
Siria en el año 526 a. de C. el cual cobró 250.000 vidas, otra ocurrió en el año 1900 en la ciudad de
Gavelston, Texas, Estados Unidos en donde murieron alrededor de 6.000 personas por las inundaciones y los
daños provocados por un huracán y; en otro sector de nuestro planeta, en el año 1931, se dieron, a causa de
las inundaciones y oleadas del río Hwang-Ho en China, el fallecimiento de 3.7 millones de personas (Cohen,
1999). En estos desastres naturales no se registra ningún dato de ayuda psicológica o intervención en crisis,
donde se asistiera a los damnificados o los familiares de las víctimas fallecidas.
Considerando la información anterior y remontarnos en la historia, recopilando datos de eventos fuertes
que provocaron la muerte de tantas personas, es necesario pensar en los orígenes de los primeros auxilios
psicológicos o intervención en crisis, debemos mencionar el incidente del incendio del centro nocturno de
Coconut Grove en Boston, el día 28 de noviembre de 1942, siendo en esa época el más grande de los
incendios de un solo edificio y en la cual fallecieron alrededor de 493 personas (Slakieu, 1996).
Colaboradores del Massachussets General Hos- pital, incluyendo al Dr. Erich Lindemann, trabajaron
arduamente con los sobrevivientes y con las personas que perdieron un ser querido en el desastre.
Como resultado de aquel incendio, el Dr. Lindemann, psiquiatra, pudo efectuar un seguimiento de los
familiares de muchas de sus víctimas, descubriendo en ellas que a la mayoría de ellos les iba bien, y a los
que no les fue bien, desarrollaron síntomas psicopatológicos y esto se debía a que no habían experimentado
el ciclo completo del proceso de duelo.
El Dr. Lindeman ha indicado que las personas disponen de una gran cantidad de recursos internos con los
que pueden enfrentarse a una crisis súbita en su vida, algunas personas no van a necesitar ninguna ayuda
externa, pero para otras per- sonas una intervención mínima apropiada puede ser muy valiosa (Rubin, 2001).
Un ejemplo claro de la labor llevada a cabo en el tema de los primeros auxilios psicológicos, lo vemos
reflejado en las brigadas de apoyo psicológico organizadas en los países como, Estados Unidos y España,
que llevaron a cabo la elaboración de técnicas de primera intervención psicológica en los eventos tales como:
los atentados terroristas de las Torres Gemelas en Estados Unidos el día 11 de setiembre del 2001, en Madrid
España en La Terminal de Atocha el 11 de marzo del 2004 y el más reciente de todos los eventos que de igual
forma a consternado al mundo entero, el 25 de diciembre del 2004, el Tsunami que afectó varios países del
continente de Asiático, que deja a su paso alrededor de 200.000 muertos y miles de damnificados con daños
físicos y emocionales.
● Definición
Según Esfera (2011) y IASC (2007), la primera ayuda psicológica (PAP) describe una respuesta humana, de
apoyo a otro ser humano que está sufriendo y que puede necesitar ayuda. La PAP trata los siguientes temas:
brindar ayuda y apoyo prácticos, de manera no invasiva; evaluar las necesidades y preocupaciones; ayudar a
las personas a atender sus necesidades básicas (por ejemplo, comida y agua, información); escuchar a las
personas, pero no presionarlas para que hablen; reconfortar a las personas y ayudarlas a sentirse calmadas;
ayudar a las personas para acceder a información, servicios y apoyos sociales; y proteger a las personas de
ulteriores peligros.
● Objetivos
❖ Brindar alivio emocional de inmediato
❖ Facilitar la adaptación
❖ Prevenir el desarrollo de psicopatología
❖ Derivar a redes de apoyo adecuadas
❖ Conceptos clave y diferenciadores
Emergencia
Se define emergencia como una situación catastrófica o desastre que se puede producir por un evento
natural (terremoto, erupción volcánica, huracán, deslave, grandes sequías, entre otras), por un accidente
tecnológico (por ejemplo: explosión en una industria, fuga de gas) o directamente provocadas por el hombre
(conflicto armado, ataque terrorista, accidentes por error humano, y otros), en que se ve amenazada la vida
de las personas o su integridad física y se producen muertes, lesiones, destrucción y pérdidas materiales, así
como sufrimiento humano. Por lo general, se sobrecargan los recursos locales, que se tornan insuficientes, y
que dan amenazadas la seguridad y funcionamiento normal de la comunidad. (Protección de la salud mental
en situaciones de desastres y emergencias, OPS, 2002)
Desastres
Cada día se repiten una y otra vez las malas noticias de eventos que causan grandes problemas, afectan
negativamente a la población de un país, región o lugar, y éstas son cada vez más frecuentes, a esto
llamamos desastres. Un desastre para ser considerado como tal debe requerir ayuda externa. (Valero,
2002).Los desastres se pueden clasificar en dos grandes tipos u orígenes, que son: desastres naturales,
causados por la naturaleza y desastres antrópicos los causados por el hombre.
Desastres Antropicos
Los desastres generados por los humanos son aquellos en los cuales las principales causas directas son
acciones humanas identificables deliberadas o no y entre ellas están las guerras, atentados terroristas,
homicidios en masa, desastres químicos, accidentes de tránsito, aéreos, marítimos o terrestres. (Noji, 2000).
Damnificado
El término damnificado se refiere a la persona o familia afectada por un desastre y sus consecuencias.
Las víctimas de los desastres han experimentado un evento inesperado y estresante. El término
denota la capacidad de la víctima victimizada por el desastre para sobrevivir haciendo acopio de fuerza y
aumentando su capacidad para adaptarse con el tiempo. Quizás la mayoría de los damnificados hayan estado
funcionando adecuadamente antes de la catástrofe, pero el estrés de la situación puede haber deteriorado su
capacidad de resolución de crisis. (Cohen, 1999).
Salud mental
La salud mental está relacionada íntimamente al desarrollo humano, no es una situación individual alejada
de los otros, sino que está vinculada con los demás. Entendemos la salud mental no sólo como la ausencia
de enfermedad, sino como un estado de bienestar emocional relativo para el desarrollo de nuestras
capacidades físicas, intelectuales, y sociales.
Estrés
Es un término muy conocido en la vida diaria, frecuentemente ocurre cuando las personas se encuentran
en situaciones que exceden su capacidad para enfrentarlo. Para poder hacer frente a la situación y asegurar
suficiente energía para seguir adelante, las defensas mentales y físicas se ponen a funcionar.
Estrés postraumático
Se trata de un trastorno que surge como respuesta tardía o diferida a un acontecimiento estresante o a una
situación breve o duradera de naturaleza excepcionalmente amenazante o catastrófica, que causaría por sí
misma malestar generalizado en casi todo el mundo. (Clasificación Internacional de Enfermedades CIE-10,
1992). Es un trauma psíquico que se inicia con un evento catastrófico al que se enfrenta una persona y que
es una amenaza abrumadora aguda para la supervivencia.
Duelo
Es de esperarse que después de la muerte se presente la tristeza, el sufrimiento y la aflicción. El período
de duelo es aquel en el cual la persona asimila lo sucedido, lo entiende, lo supera y reconstruye su vida. Este
es un proceso normal que no debe apresurarse ni tratar de eliminarse, así como tampoco considerarlo como
una enfermedad. El duelo se evidencia con una mezcla de tristeza, angustia, miedo e ira, en el momento más
crítico llega a los extremos del dolor emocional muy intenso y la desesperación, después viene el alivio
progresivo y concluye con expresiones de confianza y esperanza renovada. (Manejo de Cadáveres en
Situaciones de Desastre, OPS 2004).
Crisis
Cualquier tragedia o trauma puede desatar una crisis personal, familiar o comunitaria de menor o mayor
grado y ésta provoca una serie de reacciones psicosociales, según el grado del trauma y de la crisis
resultante. Para ampliar este concepto se puede citar lo que para algunos autores significa crisis.
Crisis circunstancial
En la vida del ser humano se suelen presentar diversos tipos de crisis, pero no todas se limitan al proceso
natural en el desarrollo de un individuo. Muchas crisis son completamente impredecibles, como un accidente
de tránsito, una enfermedad terminal, ser tomado como rehén bajo amenaza de muerte, inundaciones, la
muerte de un ser querido entre otros. Este tipo de eventos se denominan crisis circunstanciales, porque
pueden afectar al individuo en cualquier momento. (Slaikeu, 1995).
Premisas básicas
❖ Realizar contacto, invitar a las personas a hablar, escuchar los hechos y sentimientos, mostrar interés
por comunicarse, mantener contacto visual, contacto físico: tocar (palmadita en el hombro) abrazar,
sostener la mano, (“Terapia de Contacto"). Antes de abrazar o dar la mano de alguien no se olvide
pedir permiso para hacerlo, algunas personas no se sienten cómodas con este tipo de contacto y lo
que menos queremos es incomodar a quien le estamos brindando ayuda.
❖ Analizar el problema examinar el pasado inmediato, presente y futuro inmediato de las personas. El
objetivo de este segundo paso es conocer cuáles son los conflictos o problemas que necesitan
manejarse de forma inmediata y cuáles pueden dejarse para después.
❖ Analizar las posibles soluciones, averiguar qué es lo que las personas han intentado hasta ahora, qué
es lo que pueden o podrían hacer y proponer nuevas alternativas (viables).
❖ Ejecutar la acción concreta, ayudar a las personas a realizar una acción concreta para manejar la
crisis, de preferencia una acción a la vez. Se trata de dar el mejor paso próximo según la situación.
❖ Dar seguimiento, restablecer las redes de apoyo, procurar mantener el contacto en un tiempo
posterior, puede referir el caso a un profesional en la salud mental.
❖ Algunas veces cuando una persona vive una crisis se siente "estancada" o "dando vueltas," incapaz
de progresar. Puede necesitar estímulo para actuar o tomar una decisión que le ayude a comenzar de
nuevo el proceso de adaptación. Esto no quiere decir que se deba tomar decisiones por la otra
persona cuando ella se encuentra en crisis, pero puede necesitar apoyo de alguien para tomar su
propia decisión.
❖ Ofrecer información: Uno de los servicios más importantes que usted puede ofrecer a la gente es darle
información de los recursos disponibles en la comunidad. Información acerca de enfermeras que van a
la casa, cooperativas de alimentos, círculos sociales, agencia de bienestar social, etc., si son
conocidos por la persona, usted puede ser su enlace o apoyo a estos recursos.
● Duración
Los PAP son una intervención inicial y breve, esto significa que la duración se ajusta a las necesidades
inmediatas de la persona afectada por un evento traumático. Sin embargo, también se reconoce que el apoyo
psicológico puede ser necesario a largo plazo y que los PAP pueden ser el primer paso hacia una intervención
más prolongada.
Factores que influyen en la duración de los PAP:
❖ La gravedad del evento traumático: Eventos más traumáticos o repetidos pueden requerir un
apoyo más prolongado.
❖ La respuesta individual de la persona: Algunas personas se recuperan más rápido que otras.
❖ La disponibilidad de recursos: La disponibilidad de servicios de salud mental y apoyo social
puede influir en la duración de los PAP.
❖ La evolución de los síntomas: Si los síntomas de la persona empeoran o no mejoran, puede
ser necesario prolongar la intervención.
● Espacios de aplicación
Puede ofrecer PAP dondequiera que se esté lo suficientemente seguro para poder hacerlo. Con
frecuencia se da esta situación en lugares comunitarios, como la escena de un accidente, o lugares donde se
atiende a las personas afectadas como centros de salud, refugios o campamentos, escuelas y lugares de
distribución de comida y otros tipos de ayuda. Lo ideal sería proporcionar PAP en un lugar donde exista cierta
privacidad para hablar con la persona cuando se considere oportuno. Para personas expuestas a ciertos tipos
de acontecimientos críticos, como violencia sexual, la privacidad es esencial para la confidencialidad y el
respeto de la dignidad de la persona.
● Procedimiento o pasos estratégicos a seguir en los PAP
Una referencia comúnmente citada en el ámbito de los primeros auxilios psicológicos es el manual de la
Organización Mundial de la Salud (OMS). Según la OMS, los pasos estratégicos son los siguientes:
1. Contactar y conectar: Acércate a la persona afectada de manera calmada y asegúrate de que se sienta
segura.
2. Evaluar las necesidades y preocupaciones: Pregunta a la persona cómo se siente y qué necesita en ese
momento.
3. Brindar apoyo emocional: Escucha de forma activa y valida sus emociones. Ofrece consuelo y apoyo.
4. Proporcionar información: Ofrece información clara sobre lo que ha sucedido y sobre los recursos
disponibles.
5. Fomentar la autoayuda y el empoderamiento: Anima a la persona a que tome decisiones sobre su cuidado
y bienestar.
6. Conectar con otros recursos: Si es necesario, ayuda a la persona a acceder a servicios de salud mental o
apoyo adicional.
7. Dar seguimiento: Mantente disponible para ofrecer apoyo en los días siguientes, si es posible.
● 5 fases o componentes
Según el Dr. George S. Everly Jr., uno de los autores prominentes en el campo de los primeros auxilios
psicológicos, se pueden identificar cinco componentes o fases clave:
1. Contención: Proporcionar un ambiente seguro y tranquilo para ayudar a la persona a calmarse y reducir su
ansiedad.
2. Evaluación: Identificar las necesidades inmediatas y preocupaciones de la persona afectada, así como su
estado emocional.
3. Apoyo emocional: Ofrecer escucha activa y validar las emociones de la persona, brindando consuelo y
comprensión.
4. Información: Proporcionar información clara sobre lo sucedido y sobre los recursos disponibles para ayudar
a la persona.
5. Conexión: Facilitar el acceso a redes de apoyo y recursos adicionales, como servicios de salud mental o
grupos de apoyo.
Revisión de etapas y elementos clave
● Contacto Inicial
❖ Validación de la experiencia: Reconocer y validar los sentimientos de la persona, sin minimizar su
experiencia. Ej: "Entiendo que lo que estás viviendo es muy difícil".
❖ Empatía activa: Demostrar que comprendes su perspectiva y que estás ahí para apoyarla. Ej: "Imagino
que debes sentirte muy abrumado/a en este momento".
❖ Creación de un espacio seguro: Asegurar a la persona que se encuentra en un lugar seguro y que
puede expresar lo que siente sin ser juzgado.
● Evaluación
❖ Riesgo inminente: Evaluar si la persona presenta un riesgo inmediato de autolesión o suicidio y tomar
las medidas necesarias para garantizar su seguridad.
❖ Impacto en el funcionamiento: Evaluar cómo el evento traumático está afectando las actividades
diarias de la persona (trabajo, relaciones, cuidado personal).
❖ Recursos existentes: Identificar los recursos que la persona ya está utilizando para afrontar la
situación (amigos, familiares, actividades de ocio).
● Intervención
❖ Normalización: Explicar que las reacciones emocionales son comunes después de un evento
traumático y que muchas personas experimentan lo mismo.
❖ Educación sobre el trauma: Proporcionar información básica sobre cómo el trauma afecta al cuerpo y
a la mente.
❖ Empoderamiento: Fomentar la sensación de control y autonomía de la persona, ayudándola a
identificar sus propias fortalezas y recursos.
● Enrutamiento
❖ Conexión con servicios especializados: Conectar a la persona con terapeutas, grupos de apoyo o
cualquier otro servicio que pueda ser beneficioso.
❖ Seguimiento a largo plazo: Ofrecer un seguimiento a largo plazo para evaluar el progreso de la
persona y brindar apoyo continuo.
● Elementos Clave Adicionales
❖ Adaptabilidad: Estar dispuesto a ajustar la intervención en función de la evolución de la situación y las
necesidades de la persona.
❖ Resiliencia: Fomentar el desarrollo de habilidades de afrontamiento y resiliencia a largo plazo.
❖ Cuidado cultural: Tener en cuenta las creencias culturales y espirituales de la persona al brindar
apoyo.
❖ Trabajo en red: Colaborar con otros profesionales y organizaciones para ofrecer una atención integral
a la persona.
● Profundizando en Conceptos Clave
❖ Trauma complejo: Explorar los efectos del trauma complejo, que resulta de exposiciones repetidas a
eventos traumáticos, y las estrategias de intervención específicas.
❖ Desarrollo de la resiliencia: Identificar factores de protección y promover el desarrollo de habilidades
de afrontamiento, como la resolución de problemas, la regulación emocional y el optimismo.
❖ Impacto del trauma en las relaciones: Analizar cómo el trauma puede afectar las relaciones
interpersonales y las estrategias para fortalecer los vínculos sociales.
❖ Trauma intergeneracional: Comprender cómo el trauma puede transmitirse de una generación a otra y
las implicaciones para la intervención.
● Estrategias Prácticas para los PAP
❖ Mindfulness y meditación: Enseñar técnicas de mindfulness y meditación para reducir el estrés y
mejorar la regulación emocional.
❖ Escritura terapéutica: Fomentar la expresión de emociones a través de la escritura.
❖ Exposición gradual: Ayudar a la persona a enfrentar gradualmente los recuerdos y las situaciones que
le provocan ansiedad.
❖ Grupos de apoyo: Conectar a la persona con grupos de apoyo de personas que han experimentado
situaciones similares.
● Ampliando el Alcance de los PAP
❖ Primeros auxilios psicológicos en comunidades marginadas: Adaptar las intervenciones a las
necesidades específicas de poblaciones vulnerables.
❖ Primeros auxilios psicológicos en entornos virtuales: Brindar apoyo psicológico a través de plataformas
online y redes sociales.
❖ Primeros auxilios psicológicos en situaciones de crisis prolongadas: Desarrollar estrategias para
brindar apoyo a largo plazo en situaciones de crisis crónicas.
Conductas adecuadas e inadecuadas del prestador o asistente
● Conductas adecuadas
❖ Establecimiento de un Ambiente Seguro y de Confianza
❖ Presencia física y emocional: Mantener una postura corporal abierta y relajada, establecer contacto
visual y utilizar un tono de voz suave y tranquilizador.
❖ Empatía: Demostrar comprensión y validar los sentimientos de la persona afectada. Evitar frases como
"no te preocupes" o "sé fuerte", ya que pueden minimizar su experiencia.
❖ Confidencialidad: Asegurar a la persona que la información compartida será tratada de manera
confidencial y solo será utilizada para brindarle el mejor apoyo posible.
❖ Paciencia: Permitir que la persona exprese sus sentimientos a su propio ritmo, sin interrumpirla ni
apresurarla.
❖ Comunicación Efectiva
❖ Escucha activa: Concentrarse en lo que la persona está diciendo, sin formular juicios ni interrumpir.
Parafrasear lo que se ha escuchado puede ayudar a confirmar la comprensión.
❖ Preguntas abiertas: Utilizar preguntas abiertas que inviten a la persona a compartir sus pensamientos
y sentimientos de manera más profunda. Por ejemplo, en lugar de preguntar "¿Estás bien?", preguntar
"¿Cómo te sientes en este momento?".
❖ Lenguaje claro y sencillo: Evitar términos técnicos o jerga médica que puedan confundir a la persona.
❖ Validación de las emociones: Reconocer y validar las emociones de la persona, incluso si son difíciles
o complejas.
● Evaluación de las Necesidades
❖ Necesidades básicas: Asegurarse de que la persona tenga cubiertas sus necesidades básicas como
agua, comida y un lugar seguro donde descansar.
❖ Riesgo de autolesión: Evaluar si existe un riesgo inminente de autolesión o suicidio y tomar las
medidas necesarias para garantizar su seguridad.
❖ Apoyo social: Identificar la red de apoyo de la persona y fomentar su participación en el proceso de
recuperación.
❖ Necesidades culturales: Respetar las diferencias culturales y adaptar las intervenciones en
consecuencia.
❖ Intervención Psicológica Inicial
❖ Normalización: Explicar que las reacciones emocionales que está experimentando son normales ante
una situación traumática.
❖ Técnicas de relajación: Enseñar técnicas simples de relajación, como la respiración profunda o la
visualización, para ayudar a reducir la ansiedad.
❖ Información clara y concisa: Proporcionar información clara y concisa sobre lo que ha sucedido y los
recursos disponibles.
❖ Empoderamiento: Fomentar la sensación de control y autonomía de la persona, ayudándola a
identificar sus propias fortalezas y recursos.
❖ Enrutamiento y Seguimiento
❖ Conexión con servicios especializados: Conectar a la persona con los servicios de salud mental, social
o comunitarios adecuados.
❖ Seguimiento: Realizar un seguimiento regular para evaluar el progreso de la persona y brindar apoyo
continuo.
❖ Documentación: Documentar brevemente la interacción con la persona, incluyendo la información
relevante sobre su estado emocional y las acciones realizadas.
❖ Autocuidado del Prestador
❖ Reconocimiento de los límites: Reconocer los propios límites y buscar apoyo si es necesario.
❖ Cuidado emocional: Practicar técnicas de autocuidado para prevenir el agotamiento emocional.
❖ Supervisión: Participar en sesiones de supervisión con un profesional de la salud mental para
reflexionar sobre las experiencias y recibir apoyo.
● Conductas inadecuadas
❖ Minimizar el sufrimiento: Frases como "no es para tanto" o "otros lo han pasado peor" desvalorizan la
experiencia de la persona y pueden generar sentimientos de culpa o aislamiento.
❖ Dar consejos no solicitados: Ofrecer soluciones o consejos antes de que la persona haya tenido la
oportunidad de expresar sus sentimientos y necesidades puede ser percibido como intrusivo.
❖ Forzar la conversación: Insistir en que la persona hable cuando no está lista puede generar ansiedad y
resistencia.
❖ Diagnosticar o etiquetar: Intentar etiquetar los sentimientos o experiencias de la persona con términos
clínicos puede ser intimidante y poco útil.
❖ Comparar experiencias: Comparar la experiencia de la persona con la propia o con la de otras
personas puede restar importancia a su sufrimiento.
❖ Centrarse en soluciones antes de comprender el problema: Preocuparse excesivamente por encontrar
soluciones rápidas puede hacer que la persona se sienta presionada y no escuchada.
❖ Ignorar las necesidades físicas: Centrarse exclusivamente en el aspecto psicológico y descuidar las
necesidades físicas básicas de la persona.
❖ Prometer más de lo que se puede cumplir: Hacer promesas que no se pueden cumplir puede generar
falsas expectativas y desconfianza.
❖ Mostrar impaciencia o frustración: La impaciencia o la frustración por parte del prestador pueden hacer
que la persona se sienta incómoda y menos propensa a buscar ayuda.
❖ No respetar la confidencialidad: Revelar información confidencial sobre la persona a terceros sin su
consentimiento.
● Consecuencias de las conductas inadecuadas
❖ Aumento del sufrimiento: Las conductas inadecuadas pueden intensificar el sufrimiento de la persona
afectada y retrasar su proceso de recuperación.
❖ Desconfianza: La persona puede desarrollar desconfianza hacia los profesionales de la salud mental y
evitar buscar ayuda en el futuro.
❖ Relación terapéutica dañada: Una relación terapéutica basada en la desconfianza y la falta de empatía
dificulta el proceso de recuperación.
❖ Pérdida de oportunidades de ayuda: Las conductas inadecuadas pueden hacer que la persona se
sienta invalidada y busque apoyo en fuentes menos adecuadas.
● ¿Cómo evitar conductas inadecuadas?
❖ Recibir formación adecuada: La capacitación en primeros auxilios psicológicos es fundamental para
desarrollar las habilidades necesarias para brindar un apoyo efectivo.
❖ Supervisión regular: La supervisión con un profesional de la salud mental permite reflexionar sobre las
propias prácticas y recibir retroalimentación.
❖ Autocuidado: Es esencial que el prestador cuide de su propio bienestar emocional para poder brindar
un apoyo eficaz a los demás.
❖ Ser consciente de los propios sesgos: Reconocer los propios prejuicios y creencias puede ayudar a
evitar que influyan en la interacción con la persona afectada.
❖ Mantener una actitud de aprendizaje continuo: Estar dispuesto a aprender y adaptarse a nuevas
situaciones y contextos.
● Frases útiles
❖ Es normal sentirse así en situaciones difíciles, en este momento estoy aqui para escucharte. Es
importante validar las emociones, esto ayuda a las personas a sentirse comprendidas. Asimismo es de
suma importancia transmitir apoyo y disposición para escuchar sin juzgar.
❖ ¿Su familia sabe lo que sucedió y que usted está aquí?
❖ “Se ha visto que ayuda mucho para estar mejor compartir con amigos y familiares…pasar tiempo
juntos, acompañados, ¿existirá algún momento en la semana en el que pueda dedicarse regularmente
a compartir con su familia y amigos?”
❖ “Entiendo que quizás usted desconfíe de los servicios públicos de apoyo, pero
❖ si más adelante cambia de opinión, quisiera que sepa cómo contactarlos”
❖ “No tengo información sobre la situación de sus hijos, pero veamos si
❖ podemos averiguar algo sobre ellos en las páginas de búsqueda de personas
❖ o con la policía…”
❖ “Si le surge alguna duda más adelante, puede venir a preguntarme, o quizás
❖ se anime a comunicarse conmigo o con el número gratuito XXXX donde
❖ alguien podrá orientarle las 24 horas del día, los siete días de la semana”
● Recomendaciones
❖ Facilite el contacto con sus familiares, amigos y/o trabajo, sugiera llamarlos si es necesario.
❖ Enfocarse en el problema, mantenerse en la catarsis emocional que implica el problema.
❖ Valorar áreas más afectadas, valore las áreas CASIC (conductual, afectiva, somática, interpersonal y
cognitiva)
❖ Identificar la pérdida, entender cuál fue la pérdida y cual es el significado para la persona.
❖ No confrontar o interpretar, no rechazar lo que la persona diga hasta que se establezca un vínculo de
confianza y no obligar a cambiar su estado emocional.
❖ Motivar para que sea más propositivo, motivar a la acción y reforzar cada logro que tiene.
❖ Sujete al deseo de vida, intente crear un deseo de vida de la persona planteándose actividades que
podría realizar a futuro.
❖ No debate o discuta, no confrontar las creencias irracionales de la persona afectada y evitar
comentarios idealistas.
❖ No dé consejos directos, guíe a la persona para que busque posibilidades y de opciones a su elección.
❖ Sea paciente, establezca confianza y muestre tranquilidad, ayudará a la persona a sentirse segura y
menos angustiada.
● Preparación del asistente para la aplicación de los PAP
Para realizar PAP se debe tomar en cuenta el procedimiento y los pasos recomendados para su
aplicación en personas en situación de vulnerabilidad y en condición de movilidad humana
1. Entrenamiento, lo primero es contar con un entrenamiento adecuado en PAP.
2. Coordinación con su equipo, es recomendable establecer un equipo de trabajo, sobre todo si se encuentra
en una situación (laboral o voluntaria) en la que las experiencias traumáticas son frecuentes. Antes de
intervenir, procure coordinarse con los otros organismos que están participando en la respuesta a la
emergencia o situación de crisis. Una intervención que no se encuentra bien articulada con el resto del
sistema de respuesta es altamente probable que sea inefectiva.
3. ¿Estoy en condiciones? Es necesaria una auto-evaluación de la condición personal frente a la crisis. Si se
encuentra afectado por alguna situación personal (ej. duelo, crisis familiar, experiencia traumática reciente), es
recomendable no efectuar la intervención a un tercero. De esta manera, evitará consecuencias negativas
sobre sí mismo y sobre la persona afectada.
4. Infórmese sobre la situación, si ha decidido intervenir en PAP, es muy importante que anticipadamente
recabe la mayor cantidad de información sobre la situación desde fuentes confiables. Es recomendable llegar
bien preparados, con un amplio conocimiento acerca
de los recursos disponibles en el lugar de la emergencia, de ese modo podrá entregar una mejor orientación
al afectado. Estar informado reducirá su ansiedad y lo ayudará a tomar mejores decisiones junto al afectado.
5. Evalúe aplicabilidad, no todas las personas que experimentan una crisis van a necesitar PAP. Es muy
importante respetar las decisiones y recursos personales del afectado, así como comunicar que usted estará
disponible para ofrecer ayuda si la necesita más adelante. No olvide observar si la persona se encuentra en
una situación de emergencia psiquiátrica, pues en ese caso, la aplicación y los resultados de este protocolo
pueden ser ineficaces
6. Identifíquese, es fundamental compartir con el afectado su nombre, su institución y las razones de su
presencia en ese lugar. Esto creará un ambiente de seguridad para la persona, facilitando la aplicación de los
PAP. Es indispensable portar alguna credencial que lo identifique y que señale la organización a la que
pertenece. Así como es necesaria su presentación, también lo es conocer el nombre y datos generales acerca
del afectado en el lugar de la emergencia o desastre (ej. quién es, qué estaba haciendo allí, quién lo
acompaña, etc.).
7. Acercamiento, uno de los objetivos de los PAP es brindar protección, alivio y contención a la persona que
se encuentra en crisis. Para esto el abordaje o acercamiento que se realice debe ser respetuoso y empático
para lo que se recomienda:
8. Debe centrar la atención en validar el significado de las historias que las personas relatan para ayudarlas a
reflexionar y actuar en el presente. Asimismo debe poner especial atención no sólo al discurso verbal del
paciente, sino a lo que esto representa emocionalmente para el otro y en su experiencia de vida
9. Infórmese sobre la cultura, el idioma y las costumbres que va ofrecer PAP, sobre todo en el caso de las
personas en movilidad humana, para que pueda ofrecer ayuda de manera apropiada.
● Ética, respeto, seguridad y derechos humanos a la hora de aplicar los primeros auxilios
psicológicos
❖ Ética: la ética implica un compromiso profundo con el bienestar y la dignidad de la persona que sufre
una crisis. Los principios éticos fundamentales que rigen esta práctica son: el respeto por la autonomía
del individuo, la confidencialidad de la información compartida, la beneficencia (actuar en beneficio de
la persona), la no maleficencia (evitar causar daño) y la justicia (tratar a todas las personas de manera
equitativa). Estos principios garantizan que la ayuda brindada sea adecuada, respetuosa y centrada en
las necesidades de la persona afectada, promoviendo así su recuperación y bienestar emocional.
❖ Respeto: El respeto es el cimiento sobre el cual se construye toda intervención en primeros auxilios
psicológicos. Implica reconocer y valorar la dignidad y la autonomía de la persona que está
atravesando una crisis emocional. Respetar significa escuchar atentamente sin juzgar, validar sus
sentimientos y experiencias, y permitirle tomar sus propias decisiones. Este principio ético guía al
profesional a crear un ambiente seguro y confiable, donde la persona se sienta comprendida y
acompañada, fomentando así un proceso de recuperación más efectivo.
❖ Seguridad: Tanto la seguridad física como la emocional son cruciales para crear un ambiente donde la
persona en crisis pueda sentirse protegida y capaz de expresar sus sentimientos. La seguridad física
implica evaluar el entorno y asegurarse de que la persona no se encuentre en peligro inmediato. La
seguridad emocional se logra estableciendo una conexión de confianza, transmitiendo calma y
ofreciendo un espacio seguro para que la persona se exprese sin miedo a ser juzgada. Al garantizar la
seguridad, el profesional crea un entorno propicio para que la persona pueda comenzar a procesar lo
sucedido y buscar soluciones.
❖ Derechos humanos: Supone que todas las personas independientemente de su género, edad, cultura,
nacionalidad o cualquier otra condición son titulares de todos los derechos y que el Estado y la
sociedad en general deben garantizar los espacios, las oportunidades y las condiciones necesarias
para que todas las personas desarrollen sus potencialidades y hagan uso pleno de sus derechos
ciudadanos.
Cuando se asume la responsabilidad de prestar ayuda en situaciones en las que la gente ha sufrido una
experiencia angustiosa, es importante comportarse con respeto a la seguridad, la dignidad y los derechos de
las personas a las que se está ayudando. Los siguientes principios se aplican a cualquier persona u
organismo involucrado en la respuesta humanitaria, incluyendo a los que prestan PAP: Seguridad; evitar que
nuestras acciones provoquen mayor peligro o daño a las personas, asegurarnos, hasta donde nos sea
posible, de que los adultos y niños a los que ayudamos estén a salvo, y protegerlos de daños físicos o
psicológicos. Dignidad; Tratar a la gente con respeto y de acuerdo con sus normas culturales y
sociales.Derechos; Asegurar que la gente pueda acceder a la ayuda de forma justa y sin discriminaciones,
ayudar a la gente a reclamar sus derechos y a acceder a la ayuda disponible.
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