EL VENDEDOR DE NARANJAS PRONTO SE IRÁ EL INVIERNO - Circe Maia.
- Juana de Ibarbouroú.
Pronto se irá el invierno. Como un mar retirándose
Muchachuelo de brazos cetrinos al bajar la marea,
Que vas con tu cesta, deja esas suaves islas, finas, lisas, lavadas,
Rebosando naranjas pulidas -estos días livianos, fríos, como de arena.
De un caliente color ambarino; Y me acuerdo de ti. Así, de arena húmeda
que el agua ha de golpear y ha de aventar el aire,
Muchachuelo que fuiste a las chacras así, de arena fría, volandera, liviana,
Y a los árboles amplios trepaste nuestros días, cristales
Como yo me trepaba cuando era quebradizos, piedritas costaneras,
Una libre chicuela salvaje; arena, arena, arena,
horas de arena suelta,
Ven acá muchachuelo; yo ansío días barridos, frágiles.
Que me vuelques tu cesta en la falda. Y me acuerdo de ti. Pronto se irá el invierno.
Pide el precio más alto que quieras. Vendrán, derrochadores de luz, días azules,
¡Ah, qué bueno el olor a naranjas! blanqueará nuestro almendro.
(Ya tiene la retama
A mi pueblo distante y tranquilo, dos flores amarillas)
Naranjales tan prietos rodean, Qué injusto, qué vergüenza,
Que en Agosto semeja de oro de estos ojos bebiendo los colores, los días
Y en Diciembre de azahares blanquea. que tus ojos no vieron!
Me crie respirando ese aroma EL REGRESO - Circe Maia.
Y aún parece que corre en mi sangre.
Naranjitas pequeñas y verdes Regresarán follajes y entrecruzar de ramas,
Siendo niña, enhebraba en collares. el complejo rumor de los árboles, los múltiples,
salpicados, cambiantes colores de las hojas.
Después, lejos llevome la vida.
Me he tornado tristona y pausada. Volverán a su única semilla
¡Qué nostalgia tan honda me oprime a su primera vez, a su germen oscuro
Cuándo siento el olor a naranjas! donde un día dormían.
Si a otro pago muy lejos del tuyo, Y juntos, sin saberse ni verse, sin el ansia
Indiecito, algún día te llevan, por salir a la luz desde allá abajo
Y no eres feliz, y suspiras como ahora se esfuerzan en los espesos montes
Por volver a tu vieja querencia, alzándose y luchando.
Y una tarde en un soplo de viento Regresará aquel rojo de pétalo encendido
El sabor a tus montes te asalta, aquel verdor de luz, de dorada alegría
¡Ya sabrás, indiecito asombrado, aquella flor veteada y de irisar rizado
Lo que es la palabra “nostalgia”!
todo aquel amarillo llovido sobre el campo
cuando abril se caía en gotas amarillas
sobre un lado del cerro.
Todos regresarán a su hueco de sombra
al centro oscuro y simple donde estuvieron juntos
donde una vez durmieron.
Delmira Agustini Ida Vitale
"El rosal" "El jardín"
El rosal es ya el más bello El jardín puebla el aire
De los árboles en flor. de perfumes y de cantos,
No hay en la tierra destello allí brotan los lirios
Como su perfume en flor. en un silencio claro.
Bajo la luna, en la calma, La hiedra trepa muros
Es más bello y perfumado: con su verde abrazo.
Todo el cielo en él derrama Las rosas, como brasas,
Su rocío azul y amado. encienden los ocasos.
Juana de Ibarbourou Juana de Ibarbourou
"La higuera" "La higuera"
Porque es áspera y fea, Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises, porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera. yo le tengo piedad a la higuera.
En mi quinta hay cien árboles bellos, En mi quinta hay cien árboles bellos,
ciruelos redondos, ciruelos redondos,
limoneros rectos limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos. y naranjos de brotes lustrosos.
En las primaveras, En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera. en torno a la higuera.
Mario Benedetti Pero la higuera, pobre,
"Arco iris" ¡padece un encierro de años!
Allí está, solo, triste,
Después de la tormenta y no se la ve.
siempre queda un resabio de humedad
en los helechos. Marosa di Giorgio
"Los papeles salvajes"
Idea Vilariño
"Ya no" Los duraznos redondos como planetas,
misteriosos, gloriosos,
Ya no habrá un rayo de luna se escapan de las ramas,
que sobre mi dolor florezca, bajan y vienen a posarse en mis manos.
ni el viejo jardín tendrá
frescas sombras para mí. En los huertos secretos,
donde la luna apenas llega,
las flores de durazno
son estrellas en miniatura.
Los gorriones, como duendes,
se pierden en las sombras,
y yo, en este mundo,
soy la reina de las plantas.