¿Qué necesito para que Dios me use?
“Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, en integridad de
corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando
mis estatutos y mis decretos”. 1 Re. 9:4
Cuando nosotros venimos a los pies del Señor, nos sentimos invencibles, y queremos
que Dios nos use inmediatamente en cuanto ministerio haya en la Iglesia, sin
embargo nos encontramos con muchas barreras en el camino, y de pronto nos vemos
envueltos en desilusiones y creemos que Dios nunca nos va a usar debido a nuestras
imperfecciones.
Tal vez hoy te preguntes ¿qué necesito para que Dios me use?, quiero decirte algo,
Dios sólo necesita 2 cosas:
1. Corazón íntegro, limpio y puro.
a. Salm. 24:4-5 “El limpio de manos y puro de corazón… el recibirá bendición de
Jehová y justicia del Dios de salvación”
Mt. 5:8 “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios
Dios había desechado a Saúl como rey de su pueblo, y dio una orden a Samuel que
fuese a la casa de Isaí a que ofreciese sacrificio… en esos tiempos cuando el
sacerdote iba a ofrecer sacrificios a una casa, todos debían estar en la mesa, sin
embargo Isaí se había olvidado que David estaba aún en el campo con las ovejas, y
cuando Samuel vio a Eliab, uno de los mejores hijos de Isaí, él pensó que este era
el elegido, sin embargo Dios no miraba lo de afuera sino el corazón, por lo tanto
Dios le dijo: ” No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo
desecho, porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que
está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” 1 Sam. 16:7
b. ¿Cómo obtener un corazón puro y limpio?
· Evitando las malas conversaciones. 1 Tim. 6:20 “Oh, Timoteo, guarda lo que se te
ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas …”
“No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres” 1Co. 15:33
· Renovando nuestra mente cada día.
“renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre” Ef. 4:23-24
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de
vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios,
agradable y perfecta.” Ro. 12:2
2. Obediente.
1ra. Sam. 3:9-10 “Y dijo Elí a Samuel: Ve y acuéstate; y si te llamaré, dirás:
Habla Jehová, porque tu siervo oye… y vino Jehová y se paró, y llamó… Entonces
Samuel dijo: Habla porque tu siervo oye”.
Samuel obedeció a Elí y por eso Dios le dio palabra.
Muchas veces Dios habla de la misma manera, hay noches en las que no puedes dormir,
y te das vuelta y vuelta en la cama, empiezas a renegar… cuando Dios lo único que
quiere es hablar contigo.
En Hch. 9:6, 8 Jesús se le apareció a Pablo y este le dijo: “Señor, ¿qué quieres
que yo haga?. Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad y se te dirá lo
que debes hacer. Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía
a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco”
Si Pablo no hubiese obedecido, hoy no tuviéramos un Nuevo Testamento tan
maravilloso como el que tenemos… Pablo es el Apóstol con mayor influencia en el
Cristianismo.
Conclusión:
Dios no necesita de las personas más estudiadas, más preparadas, con mayor
influencia en este mundo, él te quiere usar a ti. Él necesita a un ser humano
imperfecto que se deje llenar de su presencia, que se deje transformar por
completo, sin poner objeciones.
1 Co. 1:27-31 dice: “sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a
los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo
vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que
es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Más por él estáis vosotros en
Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación,
santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese
en el Señor.”.
2 Co. 19:2 “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad”
Los grandes hombres que hoy podemos leer en la Biblia, no eran más que personas
imperfectas que Dios fue perfeccionando en el camino, ellos sólo buscaron a Dios
con un corazón limpio y puro y obedecieron su palabra.
Noé se emborrachó…. (Gn. 9:20-21)
Abraham era muy viejo… (Gn. 12:4)
Lea no era atractiva…… (Gn. 29:17)
David cometió adulterio… (2Sam.11:1-21)
Pedro tenía un carácter impulsivo… (Juan 18:10)
Pablo asesino de cristianos… (Hch. 9)
Esto por darle algunos ejemplos de lo que Dios puede hacer también contigo…
ESPACIO PARA DIOS
Él esta buscando espacios vacíos
Mateo 22:34-40
Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a
una.
Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo:
Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?
Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y
con toda tu mente.
Este es el primero y grande mandamiento.
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
¿Qué haríamos si Jesús nos dijera esto personalmente y nos llamara a que prestemos
suma atención? ¿No es importante este mensaje de Jesús?
Sin duda, nos atrevemos considerar estos versículos como unos de los más
importantes de nuestras Biblias.
Pero, ¿qué está queriendo Dios con esto? Sabemos que Dios es un Dios de
propósito...
¿Cuál es su propósito en este mandamiento?
Los espacios vacíos son fáciles de llenar, los espacios ya llenos no pueden ser
llenados.
Dios está buscando espacios vacíos en nuestra vida para El construir, para El
edificar, para El levantar.
Lo primero que necesitamos hacer es tener la capacidad de ver el espacio, ¿cuánto
espacio tienes disponible para Él?,
¿cuánto espacio le estás dando a Dios en tu vida para El edificar su reino?
Dios halló una tierra vacía y la llenó con la hermosura de una creación.
Cuando Dios ve terreno fértil, desea llenarlo de semillas.
Jeremías 1:10
Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y
para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.
A Jeremías se le dijo que para plantar, debía primero arrancar, para construir
debía primero derribar, que debía primero arruinar y destruir antes de edificar.
Esta es la perspectiva de Dios
No podemos poner cimiento para dos pisos, construir para dos pisos y luego agregar
más pisos porque toda la construcción se desplomaría, el edificio no soportaría el
peso. Tenemos que construir con los materiales adecuados y en terreno adecuado.
Jesús enseñaba por parábolas principios espirituales muy poderosos. Una de sus
parábolas más conocidas está en Mateo 13
Mateo 13:1-9
Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.
Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente
estaba en la playa.
Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a
sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron
las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y
brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;
pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.
Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál
a treinta por uno. El que tiene oídos para oír, oiga.
Mateo13: 18-23
Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador:
Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata
lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.
Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la
recibe con gozo;
pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción
o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de
este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra,
y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno
El terreno sobre el cuál Dios quiere construir su Reino a través de ti tiene que
estar libre de abrojos, pedregales, espinos que pueden ser: malos hábitos, ideas
intelectuales erroneas, conceptos religiosos y dogmas obsoletos, tradiciones,
paradigmas mentales, pecados ocultos, actitudes carnales, etc.
Toda fortaleza mental que se levanta en contra del genuino conocimiento y sabiduría
de Dios hay que echarla abajo y dejar ese espacio y terreno limpio, vacío para que
Dios levante su edificio.
Salmo 119:130
La exposición de tus palabras alumbra;
Hace entender a los simples.
Dios habla, muestra y enseña sus planos, los confirma al corazón de siervos y
siervas que han podido dejarle el espacio a Él.
Puede ser que a tu alrededor, a tu parecer no hay posibilidades de que algo nuevo
surja, de que algo nuevo sea construido en tu vida pero acordémonos del Arca,
flotando en medio del vacío del mundo destruido pero conteniendo lo que iba a
llenar de nuevo la tierra.
Sólo los vacíos pueden ser llenados, los vacíos son necesarios para tener relación
con Dios y poder cumplir con su plan. Jesús tenía la agenda llena, sin embargo, el
inventaba de algún lugar un momento vacío para orar con Su Padre.
En la tentación en el desierto, el diablo intento poner primero otras cosas que lo
hagan desviarse de Dios, pero en su corazón estaba Dios y Su Palabra.
Filipenses 2:5-11
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que
aferrarse,
sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los
hombres;
y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente
hasta la muerte, y muerte de cruz.
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre
todo nombre,
para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los
cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
En el versículo 7 dice de Jesús "que se humilló hasta lo sumo", "se despojó a sí
mismo", "SE VACIÓ", de quién él era por un tiempo pero su vacío hizo posible que
hoy miles estén llenos de paz, de gozo, de esperanza, de vida, de fe.
Mateo 26:39
Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si
es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.
Aquí vemos a Jesús nuevamente expresando en esta oración tan profunda el control a
Dios, más allá de que su voluntad quería otra cosa.
Muchas veces nuestras vidas egocéntricas no le dejan ni un poco de espacio a Dios,
que está esperando a que seamos tierra fértil, a que lo pongamos primero, para que
Él pueda llenar ese espacio.
Pregúntense:
¿qué tan alto quiero construir?, ¿qué tan alto quiero crecer?
La pregunta obligada de Dios a esto es:
¿cuánto espacio tienes vacío?,¿te deja el mundo y sus afanes algún lugar vacío para
mi?
Dios está buscando espacios vacíos, espacios amplios, no rinconcitos, el quiere
esos lugares para llenarlos y construir su Reino.
Recuerden Mateo 6:33 “Poned PRIMERO A DIOS y el se encargara de suplir el resto”
La altura dependerá del espacio que tengas vacío y disponible, y a la misma vez,
así como de profunda sea mi relación con Dios, podrá El construir en mi espacio
vacío.
Dios esta buscando el primer lugar en tu corazón,
¿hallará ese espacio en tu vida?
Efesios 3:14-19
Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,
para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder
en el hombre interior por su Espíritu;
para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y
cimentados en amor,
seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la
longitud, la profundidad y la altura,
y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis
llenos de toda la plenitud de Dios.