CIUDADANO
JUEZ DE LOS JUZGADOS DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE
MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS MARACAIBO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN
JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA.
SU DESPACHO.
Nosotros, RAIZA COROMOTO OROZCO HERRERA y ALEXANDER ENRIQUE REYES, venezolanos,
mayores de edad, casados, titulares de las Cédulas de Identidad Nº V-9.728.059 y V-9.755.855,
correo electrónicos: raizaorozcoh@gmail.com YOLYVI_64@hotmail.com, respectivamente,
domiciliados calle 111 N°65-37, Barrio los Robles en el Municipio Maracaibo del Estado Zulia,
asistidos en este acto por la profesional del derecho asistidos en este acto por la Profesional del
Derecho ciudadana, asistido por la profesional del derecho VIOLA INÉS RAMÍREZ BARRIOS,
venezolana, mayor de edad, titular de la cedula de identidad N° V-7.798.348, Abogada, en ejercicio
inscrita en el INPREABOGADO bajo el N° 227.663, teléfono: 0412.106.86.95, correo
electrónicos:Yolyvii130964@gmail.com, domiciliada: URBANIZACION ALTOS DE LA VANEGA AV
64A N°99R-61 en la Ciudad y Municipio Autónomo Maracaibo del Estado Zulia, ante usted muy
respetuosamente ocurrimos para exponer: Contrajimos Matrimonio Civil el día dieciocho (18) de
diciembre del año Mil novecientos 0chenta y siete (1987), según consta en Acta de Matrimonio Nº
1144 , la cual anexamos marcado con la letra “A”. Una vez celebrado el Matrimonio fijamos
nuestro último domicilio conyugal calle 111 N°65-37, Barrio los Robles, en jurisdicción de la
Parroquia Luis Hurtado Higuera del Municipio Maracaibo del Estado Zulia, los primeros años de la
vida conyugal fueron de completa armonía brindándonos cariño y comprensión cumpliendo cada
uno con sus deberes y obligaciones, dicha armonía se mantuvo durante esos años hasta que
decidimos vivir por separado, creándose entre nosotros una perfecta incompatibilidad de
caracteres y un total y rotundo desafecto, hasta que el día 15 de Enero del año 2006, fecha en la
cual se interrumpió nuestra vida en común por incompatibilidad de caracteres y la perdida de
afecto y amor por parte de ambos cónyuges, además es nuestra voluntad definitiva e irrevocable
el hecho de no seguir unidos en matrimonio por considerar que ha desaparecido por completo la
“affectio maritalis”, es decir, la pérdida del vínculo emocional que nos unía como cónyuges.
Asimismo, es de destacar que en nuestra unión matrimonial existe desafecto, lo cual se traduce en
la pérdida gradual del apego sentimental, surgiendo un desinterés por nuestra parte, situación que
aún persiste y que inexorablemente impide la continuidad de la vida en común, razón por la cual
concluimos que se perdió el afecto, cariño y amor que es la principal fuente del matrimonio y su
permanencia. De igual manera, es importante destacar el hecho de que siendo el matrimonio un
contrato civil, esto requiere necesaria e inexorablemente para su perfeccionamiento el
consentimiento de ambas partes, consentimiento este que igualmente invoco al expresar nuestra
voluntad irrevocable de no seguir unidos en matrimonio, y, por tanto, exponer mediante el
presente escrito su consentimiento pleno para solicitar la disolución del vínculo matrimonial que
nos une.
En tal sentido, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en fecha 09 de diciembre de
2016, dictó sentencia con ponencia del Magistrado JUAN JOSÉ MENDOZA JOVER, Exp. 16-0916, en
la cual asentó:
“ …. Por lo tanto, el matrimonio se erige como la voluntad de las partes, nacida del afecto, para
lograr los fines de la vida en pareja y durante su lapso de vida constituir el pilar fundamental de la
sociedad organizada: la familia. Así pues, en nuestra sociedad el contrato de matrimonio nace a
través de un vínculo afectivo de libre consentimiento preexistente entre dos personas de distinto
sexo, mediante el cual se genera una serie de derechos y deberes con el fin de realizar una vida en
comunidad. Dentro de este orden de ideas, la institución romana del affectio maritalis trataba
acerca de la voluntad de ser marido o de ser mujer, viniendo a ser el sustento fundamental del
matrimonio, por lo que ha de ser continua y su ruptura desembocaba en el divorcio. Siendo, así las
cosas, el afecto, proveniente del latín affectus, refiere a un sentimiento, el cual es el resultado
delas emociones, hacia a alguien o algo, especialmente de amor o cariño, por lo que podemos
concluir que el afecto o cariño es la principal fuente del matrimonio y de su permanencia. Es de
agregar, tal y como en la institución del affectio maritalis, dicho afecto que origina la unión de una
pareja en matrimonio debe ser permanente, por cuanto éste es la fuente directa de la creación del
contrato matrimonial y la estima por algo o alguien a quien se muestra desvío o indiferencia.
Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual del apego sentimental, habiendo de una
disminución del interés por el otro, que conlleva a una sensación creciente de apatía, indiferencia
y de alejamiento emocional, lo que con el tiempo lleva a que los sentimientos positivos que
existían hacia él o la cónyuge cambien a sentimientos negativos o neutrales.
En este orden de ideas, resulta conveniente citar la Sentencia de la Audiencia Provincial de
Zamora, Reino de España, del 27 de marzo de 2003, lo siguiente:
(…) se ha venido desarrollando doctrinalmente la (teoría) del divorcio-separación remedio, con
fundamento en la teoría de la ‘DESAFECCTIO’ y del principio que no pueden imponerse
convivencia no deseadas, por ello, AÚN CUANDO UNO DE LOS CÓNYUGES SE OPONGA A LA
SEPARACIÓN, los Tribunales la vienen sancionando bajo el manto de la reciprocidad en los deberes
de convivencia, fidelidad, ayuda y cariño mutuo, entendiendo que si por parte de uno ha
desaparecido, es imposible que el otro los cumpla porque el matrimonio es cosa de dos, la perdida
(sic) de la felicidad conyugal de cualquiera de ellos convierte al matrimonio en un infierno.
(Resaltado de esta Sala).
A este respecto tenemos pues que al momento en el cual perece el afecto la relación matrimonial
pasa a ser apática con un alejamiento sentimental que causa infelicidad entre los cónyuges, por
ende, al existir una falta de afecto, existencia, de hecho, del vínculo marital depende de tal afecto.
En este sentido, al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el nacimiento del
desafecto, el cual es definido por la Real Academia Española como la falta de entendida como
desafecto, será muy difícil, prácticamente imposible, que los cónyuges cumplan con sus deberes
maritales. De la misma forma, durante la unión matrimonial puede surgir la incompatibilidad de
caracteres entre los cónyuges, la cual consiste en una intolerancia de alguno de los cónyuges para
con su pareja, siendo exteriorizada en diversas formas lo que genera una permanente aversión
que hace imposible la vida en común. De modo pues que tales situaciones no se pueden encasillar
a las causales previstas en el artículo 185 del Código Civil, tal y como se estableció en la sentencia
Nº 693/2015, ya que, al ser sentimientos intrínsecos de alguno de los cónyuges, estos pueden
nacer o perecer de forma inesperada sin que exista un motivo específico. Es evidente entonces,
que cuando aparece el fenómeno del desafecto o la incompatibilidad entre los cónyuges, resulta
fracturado y acabado, de hecho, el vínculo matrimonial, por cuanto ya no existe el sentimiento
afectuoso que originó dicha unión, más, sin embargo, esto no implica que, desde el punto de vista
jurídico se haya roto la unión matrimonial. En consecuencia, considera esta Sala que con la
manifestación de incompatibilidad o desafecto para con el otro cónyuge apareja la posibilidad del
divorcio en las demandas presentadas a tenor de lo dispuesto en el artículo 185 y 185-A, que
conforme al criterio vinculante de esta Sala no precisa de un contradictorio, ya que se alega y
demuestra el profundo deseo de no seguir unido en matrimonio por parte del cónyuge-
demandante, como manifestación de un sentimiento intrínseco de la persona, que difiere de las
demandas de divorcio contenciosas. En efecto, la competencia de los Tribunales es producir como
juez natural conforme lo dispone el artículo 49 constitucional, una decisión que fije la ruptura
jurídica del vínculo con los efectos que dicho divorcio apareja, sin que pueda admitirse la
posibilidad de que manifestada la existencia de dicha ruptura matrimonial de hecho, se obligue a
uno de los cónyuges a mantener un vínculo matrimonial cuando éste ya no lo desea, pues de
considerarse así se verían lesionados derechos constitucionales como el libre desenvolvimiento de
la personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, el de constituir legalmente una familia, y
otros derechos sociales que son intrínsecos a la persona…”Ahora bien ciudadano Juez, por las
razones antes expuestas tanto de hecho como de derecho, ocurrimos ante su competente
autoridad jurisdiccional para solicitar que una vez cumplidas las formalidades de ley, declare
nuestro divorcio amparado en las garantías y derecho constitucionales que conllevan al ejercicio
del libre desarrollo de la persona y de la tutela judicial efectiva, decretando la disolución del
vínculo matrimonial que nos une, todo de conformidad como causa excepcional de la disolución
del matrimonio, la incompatibilidad de caracteres y el desafecto establecida en esta sentencia de
carácter vinculante emanada de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de justicia de fecha 09
de diciembre de 2016, con ponencia del Magistrado JUAN JOSÉ MENDOZA JOVER, Exp. 16-0916.
De la presente unión Matrimonial procreamos tres hijos: JHEINY CAROLINA REYES OROZCO,
JHORDALY DEL CARMEN REYES OROZCO y RUBEN DARIO REYES OROZCO, titulares de las cedulas
N° V- 18.831.696, V- 25.458.823 y V- 20.280.085, con actas de nacimiento N° 286, 448 y 3026,
Marcadas con la letra “D”, “F” y “G”. Con respecto a la Comunidad de Bienes ambos cónyuges
declaramos que existen bienes que liquidar. Por ultimo solicitamos que la presente solicitud de
divorcio sea admitida y declarada CON LUGAR en la definitiva de ley, y se nos expidan las copias
certificadas de la sentencia de divorcio de la disolución del vínculo matrimonial que ha de dictarse
en la presente causa. De conformidad con lo dispuesto en el Artículo 174 del Código de
Procedimiento Civil vigente, indicamos como domicilio procesal: URBANIZACION ALTOS DE LA
VANEGA AV 64A N°99R-61 del Municipio Maracaibo del Estado Zulia.
Es Justicia, en Maracaibo, a la fecha de su presentación