Historia
Partido Nacional Revolucionario (1928-1938)
En 1928, el presidente Plutarco Elías Calles propuso la creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), con la intención de
crear un espacio donde los supervivientes de la Revolución Mexicana generaran respuestas a la crisis política que suscitó el
asesinato del presidente Álvaro Obregón en 1928. En marzo del siguiente año, la creación del partido se consumó.2627 El 22 de
noviembre de 1928, un pequeño grupo de políticos afines a Plutarco Elías Calles se reunieron en la casa de Luis L. León, en la
calle Londres 156 de la Ciudad de México, para iniciar los trabajos de organización del PNR, fungiendo como primer presidente del
comité directivo Plutarco Elías Calles, como secretario general Luis L. León y el general Manuel Pérez Treviño como tesorero.27
Adicionalmente el grupo fue integrado por otros políticos como Gonzalo N. Santos, Emilio Portes Gil, José Manuel Puig
Casauranc, Manlio Fabio Altamirano, David Orozco y Aarón Sáenz.27
El 5 de enero de 1929 se convocó a una convención, que se llevaría a cabo el 4 de marzo del mismo año en la ciudad
de Querétaro, con la intención de formalizar los estatutos de la nueva organización y presentar al candidato presidencial del Partido
Nacional Revolucionario. En 1929, el PNR surge como un partido de corrientes, de fuerzas políticas distintas pero afines,
provenientes del movimiento de 1910. El PNR sería, en consecuencia, «la institución más poderosa para la competencia política, y
el lugar adecuado para diseñar los primeros acuerdos y prácticas en la lucha por el poder público. Así pudo auspiciar relevos de
gobierno por medio de elecciones y en condiciones de estabilidad social».27
Concebido como un partido de masas y con la intención autodeclarada de tutelar en los derechos de los trabajadores, promovió un
creciente ascenso en la participación política por medio de movilizaciones populares, que reclamaba, a su vez, una mayor
participación en los asuntos del Estado y una distribución equitativa de la riqueza. Durante los primeros años del partido, se tenía
un carácter netamente socialista, que iba en contra de los elementos de centro derecha y extrema derecha que estaban
proliferando en el país a raíz de los movimientos fascistas en Europa,28 en 1936 se creó, como aglutinante del movimiento obrero,
la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y, dos años después, para el ala ejidal, la Confederación Nacional Campesina
(CNC). Más adelante, en 1943, se constituiría la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) que incluiría a los
demás grupos que no era posible encuadrar en los otros organismos, como era el caso de los burócratas gubernamentales, los
cuales desde un inicio participaron con un descuento de 10 centavos a su sueldo,27 con lo que el partido configuraría una
estructura general representante de los sectores obrero, campesino y popular, además de un grupo que integraría el ala militar del
partido, la que sería parte del mismo hasta el año de 1946.27
Partido de la Revolución Mexicana (1938-1946)
Nueve años después, en 1938, luego de la ruptura entre el general Plutarco Elías Calles y el entonces presidente Lázaro
Cárdenas,29 en la cual participaron varios miembros distinguidos del partido, como el expresidente Emilio Portes Gil, se realizó un
cambio en las directivas del partido a nivel nacional; y en sus filas se incluyó a varias centrales obreras del país que hasta
entonces estaban oficialmente fuera del partido. Oficialmente, el nombre del partido cambió también, siendo ahora Partido de la
Revolución Mexicana (PRM).27
En la misma década, surge el sistema partidista en México, ya que la presencia absoluta que mantenía en el escenario político
nacional se ve cortada a partir de 1939, con la entrada de nuevos partidos políticos, que en su mayoría se formaban
temporalmente bajo el auspicio y con la finalidad de lanzar la candidatura de alguna persona a la presidencia de la República,
como fue el caso de la Unión Nacional Sinarquista. Así mismo, surgieron partidos cuya presencia ha perdurado y superado la
candidatura de sus fundadores, como es el caso del Partido Acción Nacional. La mayoría de estos partidos fueron clasificados por
el mismo PRI como partidos con ideologías y principios opuestos a los postulados de la Revolución.27
Conforme iba quedando atrás la época de guerrillas, y con la construcción de una amplia red de carreteras, se facilitó el
abaratamiento de alimentos y el suministro de productos diversos; la organización sindical, el reconocimiento de los derechos
obreros, el estatus jurídico para los empleados y la institución de pensiones civiles de retiro, dio una seguridad laboral que hasta
entonces no se conocía. Por otro lado, el auge de la educación permitió aumentar la base de posibilidades de la que podía contar
la población.27
Partido Revolucionario Institucional (Desde 1946)
A partir de los años 1940, el partido fue testigo del crecimiento económico en México. La estabilidad lograda, que el partido se
atribuía como única fuente de poder político en el país, fue sometida a fuertes presiones y exigencias para conservar la conquista
del poder posrevolucionario. Asimismo, el PRI afrontaba un cambio generacional, producto del envejecimiento de los militantes
formados en la lucha revolucionaria. Esto obligó a ceder lugares de poder a civiles con educación universitaria.
Desde 1946 y hasta 1968, el partido superó desequilibrios de poder que amenazaban con ceder
a autoritarismos de izquierda o derecha, que aparecieron en el contexto de la Segunda Guerra Mundial y, posteriormente,
la Guerra Fría. En 1947, el gobierno del PRI reconoció el voto de la mujer en las elecciones municipales, y en 1953, el derecho de
las mujeres de votar y ser votadas en cualquier elección a nivel federal y local.
Sin embargo, estas medidas no impidieron el surgimiento de movimientos de inconformes que fueron tornándose más violentas,
notables ya en los años cincuenta y más aún durante los años sesenta. En las elecciones federales de 1952, Miguel Henríquez
Guzmán denunció falta de limpieza en las elecciones que le enfrentaban a Adolfo Ruiz Cortines. Eso produjo una oleada de
protestas que provocaron, en varias entidades de la república, represiones con violencia por el gobierno de Miguel Alemán Valdés.
En un intento de dar salida legítima a la oposición, finalmente el PRI permitió la pluralidad de partidos en 1963, cuando
el presidente de México, Adolfo López Mateos, apoyó la introducción de los Diputados de minoría, por lo que los nuevos Diputados
integrados al congreso pudieron aportar en la legislación electoral, de inversión extranjera y laboral. Esto permitió al panista Adolfo
Christlieb Ibarrola ser elegido diputado.
Las medidas tomadas para con la pluralidad política no contentó a todos los sectores de oposición, y el gobierno continuó con la
represión violenta durante la década de los 60, provocando, a finales de la década de los 60, la masacre de Chilpancingo donde
resultaron muertas 20 personas. Finalmente, el clima de represión y violencia rebasaría la civilidad del PRI de antaño,
desembocando a finales de 1968 en la matanza de estudiantes del 2 de octubre en Tlatelolco, cuya orden de ejecución y
responsabilidad directa se atribuye al presidente Gustavo Díaz Ordaz. En esta matanza fueron masacrados oficialmente entre 200
y 300 personas, sin embargo la mayoría de las fuentes actuales hablan de 1000 a 2000 muertos tan solo en ese hecho y otros 200
en hechos posteriores. Este hecho es ampliamente recordado aun en la actualidad y todavía fue mencionado en las elecciones de
2012. En 1971 se produjo otra matanza grave, la matanza del Jueves de Corpus, aunque la cifra de víctimas fue sensiblemente
menor.
En ese momento, murió el viejo PRI conciliador y de dictablanda y nació un PRI represivo y desconectado con la población. La
muerte misteriosa de Carlos Madrazo, expresidente en pugna con Gustavo Díaz Ordaz el 4 de junio de 1969 año electoral en un
accidente aéreo sobre la ciudad de Monterrey, desató dudas de un posible asesinato. Inicia en ese momento, un período de
declive.
Solamente iniciando un retorno a la época heroica e idealista de la revolución, en el sentido de sobreponer los intereses colectivos a los
mezquinos intereses individuales, podremos afrontar las crisis políticas y de cualquiera otra índole que traten de provocar los eternos enemigos
del proceso…"30
Etapa final del PRI en el gobierno (1977-2000)
La polémica más grande entre estas épocas fue el Movimiento de 1968 en México o la "Masacre de Tlatelolco",34 un movimiento
social en el que además de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico
Nacional (IPN), la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), El Colegio de México, la Escuela de Agricultura de Chapingo,
la Universidad Iberoamericana, la Universidad La Salle y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla participaron profesores,
intelectuales, amas de casa, obreros y profesionales en la Ciudad de México y otros estados del país como Puebla,3536 constituidos
en el órgano directriz del movimiento denominado Consejo Nacional de Huelga (CNH). El movimiento contó con un pliego petitorio
del CNH al Gobierno de México de acciones específicas como la libertad a presos políticos y la reducción o eliminación
del autoritarismo. De fondo, el movimiento buscaba un cambio democrático en el país, mayores libertades políticas y civiles, menor
desigualdad y la renuncia del gobierno del PRI que consideraban autoritario.34
El Movimiento de 1968 fue reprimido continuamente durante el transcurso del mismo por el gobierno de México, y con el fin de
terminarlo, el 2 de octubre de 1968 perpetró la «matanza en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco», logrando disolver el
movimiento en diciembre de ese año. El hecho fue cometido de manera conjunta como parte de la Operación Galeana por el grupo
paramilitar denominado Batallón Olimpia, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), la llamada entonces Policía Secreta y
el Ejército Mexicano, en contra de una manifestación convocada por el CNH. De acuerdo con lo dicho por sí mismo en 196937 y
por Luis Echeverría Álvarez, el responsable de la matanza fue Gustavo Díaz Ordaz.38 Meses después del acontecimiento la CIA
(Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos) descubrieron que fueron engañados por el gobierno de Gustavo Díaz
Ordaz, al no ver relación entre "la revuelta estudiantil y el comunismo internacional" que habían declarado.39
Gustavo Díaz Ordaz, presidente de México del 1 de diciembre de 1964 al 30 de noviembre de 1970, quien ordenó la represión
sistemática al movimiento estudiantil de 1968 que causó la llamada posteriormente "Masacre de Tlatelolco".
El sistema de partidos y la afirmación de la pluralidad política no se asentaron definitivamente hasta la reforma electoral de 1977.40
A partir de entonces se trata de encauzar la resistencia política por una pseudo legalidad, y los partidos son reconocidos en la
Constitución como entidades de interés público. La medida tuvo lugar cuando la oposición extrañamente entró en conflicto
presentando candidato alguno contrario al candidato postulado para la elección presidencial por el PRI en 1976, presentando un
riesgo serio para la legitimidad del mismo. Esta reforma electoral fue aprobada precisamente cuando el viraje hacia las dictaduras
de derecha se encontraban en pleno auge en el sur del continente, con sus dramáticos saldos de represión y violación de
los derechos humanos, similares a los acontecidos en México en la década anterior. En un marco que llamaba al autoritarismo
en Latinoamérica. México simulaba una tímida apertura a una posible pluralidad democrática que sin embargo, en la práctica,
nunca se dio, marcada por el fraude electoral y el descontento social que no apagaba producto de un inmigración masiva a la
Ciudad de México.
El discurso político del PRI hablaba de avanzar hacia una democracia plural y competitiva, a través de reformas en el sistema
electoral; fundamentalmente, en torno a las normas para la organización de las votaciones, las características de la institución
encargada de ello, el sistema para la calificación de los comicios y la regulación de los partidos como entidades de interés público,
con una vida institucional fortalecida legalmente.
En 1982, ocurre una masiva devaluación de la divisa mexicana, provocando una crisis severa y un riesgo de impago de la enorme
deuda nacional. El desempleo, la inflación y la corrupción detectada tras este hecho, socavó, no solo los esfuerzos del PRI por
mostrarse democrático, sino también su prestigio a nivel internacional. El candidato ganador en las elecciones Miguel de la
Madrid tuvo la intensa tarea de subsanar los errores y desaciertos de su antecesor, el tristemente recordado presidente José López
Portillo que incluso llegó a afirmar que defendería la divisa nacional "como un perro". Ante su eventual depreciación, la gente lo
llamó simplemente el perro y dejó la presidencia en medio de un escándalo de proporciones épicas.
El terremoto de 1985, conmocionó al país y se crearon redes de solidaridad interpersonal mientras que el gobierno apareció como
inoperante. En ese clima se celebraron las elecciones federales de 1988, plagadas de irregularidades41 y donde hubo una amplia
inconformidad tanto en la izquierda como la derecha democráticas ajenas al PRI.
Frente a la crisis electoral de 1988, el PRI inició una agenda de cambios que tendrían un impacto en la estructura económica y
política del país. En 1989 se inició un ciclo positivo de reformas electorales hacia la competencia política que culminaron en 1996;
este ciclo implicó la creación de instituciones y procedimientos que profesionalizaron y otorgaron autonomía a la organización de
los comicios, con un cuerpo jurisdiccional para la calificación electoral, y lograron construir bases de equidad entre los partidos
políticos en la competencia por el poder público. En estos no se registraron episodios de represión masiva, y las matanzas
violentas estuvieron circunscritas al ámbito rural, entre ellas cabe citar la masacre de Aguas Blancas (1995) y la matanza de
Acteal (1997) que afectaron especialmente a indígenas inconformes.
ACONTECIMIENTOS O TEMAS RELEVANTE DEL CARDENISMO
Exilio español
Cárdenas acogió a unos cuarenta mil exiliados republicanos españoles, que debieron salir de
su país por la guerra civil entre 1936 y 1939. En 1937, por intercesión de su esposa Amalia
Solórzano, quien presidía el Comité de Ayuda a los Niños del Pueblo Español, asiló a 456
menores, huérfanos de la guerra civil e hijos de combatientes republicanos que fueron
llevados a México, a petición del Comité Iberoamericano de Ayuda al Pueblo Español, y
recibieron alojamiento, sustento y educación en la ciudad de Morelia.
Con el pasar de los años, el grupo fue conocido como “los Niños de Morelia”. Su apoyo a
la República Española no se limitó a esto, la defendió en foros internacionales e intentó
ayudarla económicamente, incluso con exportación de armas; el gobierno de Roosevelt se
opuso a estos planes.
Al finalizar la guerra con el triunfo del ejército sublevado, Cárdenas puso bajo su protección a
los exiliados españoles en Francia, incluyendo al presidente Manuel Azaña, quien murió bajo
protección diplomática mexicana y fue enterrado envuelto en una bandera mexicana, porque
las autoridades colaboracionistas francesas se negaron a que fuera enterrado con la bandera
española republicana. Cárdenas, Rafael M. Pedrajo y los diplomáticos del régimen lograron
que decenas de miles de exiliados fueran acogidos en México, incluidos numerosos
intelectuales que enriquecieron sensiblemente la cultura mexicana.
Nacionalización de los ferrocarriles
Entre 1937 y 1938 completó la nacionalización de la red ferroviaria y, después de un conflicto
obrero-patronal, expropió los bienes de las compañías petroleras residentes en México, lo
que provocó la ruptura de relaciones con el Reino Unido.
Intento de golpe de Estado
Enfrentó un intento de golpe encabezado por el general Saturnino Cedillo, con quien trató de
dialogar por medio de su Jefe del Estado Mayor Presidencial, el coronel Ignacio M. Beteta.
Finalmente Cedillo resultó muerto en combate
Luego de la revolución (1910-1920), México se debatió entre diversas tendencias políticas, cada una
encabezada por un “hombre fuerte” de la política local. El más importante de ellos fue Álvaro Obregón, militar
que había participado en la guerra civil de los años revolucionarios y que fue elegido presidente para el
período de 1920 a 1924.
Como la reelección no era posible, eligió como sucesor a su secretario de Gobernación, Plutarco Elías
Calles, quien ganó las elecciones presidenciales y gobernó entre 1924 y 1928. En su gobierno
proliferaron las iniciativas nacionales modernas: se creó el Banco de México, se expandió la red de
carreteras, se construyeron presas y sistemas de riego y se construyeron numerosas escuelas rurales.
Por otro lado, la decisión del gobierno de reducir el número de sacerdotes y establecer reglamentaciones en
materia religiosa alimentó las tensiones entre el Estado y la Iglesia, que dieron origen a la guerra
cristera entre 1926 y 1929.
El expresidente Obregón tenía todavía influencia en la política y promovió una modificación de la
Constitución nacional para permitir una reelección. Así, Obregón fue reelecto en 1928 pero no logró
asumir debido a que fue asesinado en julio de ese año. Por esta razón, asumió el gobierno interino
Emilio Portes Gil (1928-1930), elegido por el Congreso y fuertemente influido por las decisiones políticas de
Calles, quien llegó a elegir a los miembros de su gabinete.
Este fue el inicio del Maximato, durante el que gobernaron también Pascual Ortiz Rubio (1930-1932),
quien fue elegido en elecciones extraordinarias y renunció al cargo, y Abelardo L. Rodríguez (1932-1934),
presidente sustituto debido a la renuncia del anterior. Los tres gobiernos del Maximato estuvieron
sometidos a la voluntad de Calles.
Fin del Maximato
El Maximato acabó en 1934 con la elección de Lázaro Cárdenas para el cargo de presidente. El nuevo
gobierno fue menos manipulable por Calles, quien se manifestó descontento con el programa obrerista del
presidente.
Este conflicto llegó a su final en 1935, cuando Cárdenas solicitó la renuncia de todo el gabinete de filiación
callista, en un clima de confrontaciones obreras y división en el Congreso. Finalmente, Cárdenas expulsó
del país a Calles en 1936, quien inició un exilio en Estados Unidos que duró hasta 1941, y le quitó toda
influencia política en México.