TEMA 10: SEGUNDA
REPUBLICA
INDICE
1. Introducción
2. Proclamación de la Segunda Republica
3. Constitución de 1931
4. Bienio reformista
5. Bienio conservador
6. El frente popular
7. Preparación del golpe de Estado
8. Conclusión
1. INTRODUCCIÓN
La Segunda República, proclamada el 14 de abril de 1931, supuso la instauración de un régimen
plenamente democrático que puso en marcha un amplio programa reformista. Estas reformas suscitaron la
oposición de los sectores más conservadores de la sociedad española y fueron paralizadas a finales de
1933 por el triunfo electoral de la coalición de centroderecha.
En 1936, la victoria en las elecciones del Frente Popular provocó una sublevación militar que fue
apoyado por los partidos de derechas, y que marcó el inicio de la Guerra Civil (1936-1939).
2. PROCLAMACION DE LA II REPUBLICA
A principios de 1931 el ambiente de conflictividad social continuaba en el país, causando que el presidente
Dámaso Berenguer presentara su dimisión en febrero de 1931 y fuera sustituido por el almirante Aznar,
quien decidió convocar elecciones municipales para el 12 de abril. Como resultado, las candidaturas
republicano-socialistas triunfaron en las grandes ciudades, por lo que el 14 de abril de 1931 se proclamó
la II República española.
Posteriormente, el rey Alfonso XIII renunció a su potestad real y abandonó el país. En Madrid, los
representantes de los partidos firmantes del Pacto de San Sebastián constituyeron el Gobierno Provisional
de la República, presidido por Alcalá Zamora.
El Gobierno Provisional decretó una serie de medidas de extrema urgencia: la concesión de una amnistía
para los presos políticos; la proclamación de libertades políticas; y la designación de altos cargos de la
administración.
El 28 de junio se celebraron elecciones a Cortes Constituyentes, en las que la conjunción republicano-
socialista obtuvo la victoria. Además, se redactó una nueva Constitución con carácter democrático y
progresista.
3. CONSTITUCION DE 1931
La Constitución de 1931 tenía un carácter democrático y progresista, ya que se aceptaba la posibilidad
de constituir gobiernos autónomos en algunas regiones; se establecía el principio de la soberanía popular;
la forma de gobierno republicana; unas Cortes unicamerales y la división de poderes.
Además, recogía una amplia declaración de derechos y libertades, como la no discriminación por razón
de origen, sexo o riqueza, y la instauración de la educación primaria obligatoria y gratuita. También, se
reconocía la facultad del Gobierno para expropiar bienes de utilidad social; el trabajo era una
obligación social; y se establecía, el derecho a voto a hombres y a mujeres mayores de 23 años. Por
último, se declaraba la laicidad del Estado (separación Iglesia-Estado); y se contemplaba el matrimonio
civil y el divorcio.
Tras aprobarse, Manuel Azaña sustituyó en la Jefatura del Gobierno a Alcalá Zamora, y éste pasó a ser
presidente de la República.
4. BIENIO REFORMISTA (1931-1933)
El nuevo Gobierno constituido por los partidos republicanos de izquierdas y socialistas planteó un
programa de reformas cuyo objetivo era la modernización del país.
Respecto a la religión, la República trató de limitar la influencia de la Iglesia. Para ello, la Constitución de
1931 implantó la libertad de culto; la supresión del presupuesto del clero; y se permitieron el divorcio y
el matrimonio civil.
La reforma agraria pretendía mejorar las condiciones de vida de los campesinos. Por lo que se
aprobaron la jornada laboral de ocho horas, los salarios mínimos y la Ley de Reforma Agraria (1932).
La aplicación de esta ley originó un aumento de la tensión social. Por un lado, los grandes propietarios se
opusieron a la reforma y la mayoría de ellos se aliaron con los enemigos de la República. Por otro lado, los
campesinos quedaron decepcionados con los resultados, por lo que se orientaron hacia posturas más
revolucionarias.
En el ámbito militar, Manuel Azaña decidió crear un ejército profesional y democrático. Así pues,
acabaron con la macrocefalia y se aseguró su obediencia. También, se promulgó la Ley de Retiro de la
Oficialidad (1931), se cerró la Academia Militar de Zaragoza y se creó la Guardia de Asalto (1932).
Largo Caballero inició una serie de reformas para mejorar las condiciones laborales: se aprobó la Ley
de Contratos de Trabajo; ley de Jurados Mixtos; se estableció la semana laboral de 40 horas y se
estimuló el aumento de los salarios.
En cuanto a la reforma educativa, se consolidó una enseñanza pública, mixta, obligatoria, gratuita y
laica. En el ámbito cultural, se promovieron campañas culturales destinadas a los sectores más humildes
(Misiones Pedagógicas).
Por último, se emprendió una reforma que permitiera a las regiones con sentimientos nacionalistas tener
una organización propia. Por lo que, en Cataluña, se formó un gobierno autonómico, la Generalitat y se
aprobó un Estatuto de Autonomía (1932). Y en País Vasco, se redactó el Estatuto de Estella.
El 10 de agosto de 1932 se produjo el intento del golpe de Estado del general Sanjurjo contra la
República (la “Sanjurjada”), aunque solo triunfó en Sevilla y fue aplastado con facilidad.
Las reformas emprendidas y la conflictividad social disgustaron a las élites económicas e ideológicas
(Iglesia, grandes terratenientes y empresarios). Estos grupos se organizaron alrededor de los partidos
conservadores contra el gobierno.
5. BIENIO CONSERVADOR (1933-1936)
En otoño de 1933 el jefe del Gobierno, Manuel Azaña, dimite y el presidente la República, Alcalá
Zamora, disolvió las Cortes y convocó elecciones, en las que votaron por primera vez las mujeres. Los
grandes triunfadores fueron el partido derechista CEDA de Gil Robles y el Partido Republicano Radical
(PRR) de Alejandro Lerroux.
En 1934, el Gobierno realizó una política de rectificación de las políticas del periodo anterior. En primer
lugar, se frenó la reforma agraria, por lo que la conflictividad social en el campo se extendió. En materia
religiosa, los centros educativos vinculados a la Iglesia siguieron abiertos y se llegó a un acuerdo para
pagar un sueldo a los sacerdotes. Respecto al ejército, se aprobó una amnistía para los sublevados con
Sanjurjo en 1932; y, en el ámbito educativo, se redujo considerablemente el presupuesto. Todo ello,
provocó una radicalización del PSOE y la UGT, lo cual originó numerosas huelgas y conflictos.
El 5 de octubre de 1934, Lerroux otorgó tres carteras ministeriales a la CEDA. Como consecuencia,
sectores del PSOE y de la UGT prepararon una insurrección armada. Los acontecimientos fueron
especialmente graves en Asturias y Cataluña, pero el movimiento fracasó a nivel nacional por la falta de
coordinación y la contundente respuesta del gobierno, que decretó el estado de guerra.
Tras la revolución, la CEDA aumentó su influencia en el Gobierno y se mostró partidaria de aplicar
fuertes condenas. Asimismo, se declaró el estado de guerra, se suspendió el Estatuto de Autonomía
catalán y se nombró a Franco Jefe del Estado Mayor.
La crisis de gobierno estalló en el otoño de 1935, cuando el Partido Republicano Radical se vio afectado
por una serie de escándalos de corrupción, como el caso del estraperlo. Así pues, el presidente Alcalá
Zamora disuelve las Cortes y convoca nuevas elecciones en febrero de 1936.
6. EL FRENTE POPULAR
Las elecciones de 1936 fueron ganadas por una gran coalición de partidos de izquierda (republicanos,
PSOE y comunistas) denominada Frente Popular. Como resultado, Azaña sustituyó a Alcalá Zamora en
la presidencia de la República mientras que en el Gobierno se situó al mando de Casares Quiroga.
El nuevo Gobierno puso en marcha un programa que decretó la amnistía para los encarcelados por la
revolución de octubre de 1934, obligó a las empresas a la readmisión de obreros despedidos y aseguró la
vuelta al poder de la Generalitat. Esperanzados con las nuevas perspectivas los partidos y los sindicatos se
lanzaron a la movilización popular.
7. PREPARACION DEL GOLPE DE ESTADO
La nueva situación fue recibida por la derecha con absoluto rechazo, lo que dio lugar a numerosas
huelgas y enfrentamientos que generaron un clima de auténtica violencia social. Así pues, Falange
Española (fundada en 1933) decidió fomentar un clima de enfrentamiento civil contra la República.
La conspiración militar no tuvo realmente fuerza hasta que el ejército, dirigido por el general Mola desde
España y por Sanjurjo desde Portugal, comenzara a planificar un levantamiento armado simultáneo,
siendo las claves Madrid y Barcelona.
Los principales objetivos que perseguía el pronunciamiento eran: la restauración del orden y la
autoridad, mediante la defensa de la religión católica. Como resultado, el Gobierno decidió trasladar de
destino a los generales más implicados (Franco a Canarias, Goded a Mallorca y Mola a Navarra).
Finalmente, el 13 de julio de 1936 se produjo, a manos de un grupo de izquierdistas, el asesinato del líder
monárquico José Calvo Sotelo. Este suceso aceleró la sublevación militar, que se inició el 17 de julio en
Melilla y dio comienzo a una Guerra Civil que duraría tres años.
8. CONCLUSION
El intento de establecer un régimen democrático en España que realizara las reformas políticas, sociales y
culturales del país fracasó principalmente por el enfrentamiento originado entre los grupos tradicionalmente
dominantes y las clases populares. Asimismo, cabe destacar la grandes producidas por el ascenso del
fascismo en toda Europa, lo cual precipitó aún más el levantamiento militar iniciado en julio de 1936 y que
dio lugar a la Guerra Civil (1936-1939).