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Empleo Decente en Perú: Retos y Progresos

El documento describe el concepto de empleo decente según la OIT y analiza la situación del empleo en el Perú. Señala que según datos de la ENAHO de 2019, pocos trabajadores cumplen con las características de empleo decente como acceso a derechos laborales y protección social. También analiza el impacto de la pandemia en el mercado laboral peruano entre 2020-2021.
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Empleo Decente en Perú: Retos y Progresos

El documento describe el concepto de empleo decente según la OIT y analiza la situación del empleo en el Perú. Señala que según datos de la ENAHO de 2019, pocos trabajadores cumplen con las características de empleo decente como acceso a derechos laborales y protección social. También analiza el impacto de la pandemia en el mercado laboral peruano entre 2020-2021.
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Semana 09

Empleo Decente:
El empleo es uno de los aspectos más importantes para las personas y para el
desarrollo de un país. Las malas condiciones en las que se encuentra están
estrechamente vinculadas con el bajo nivel de desarrollo en los ámbitos económico,
social e institucional, lo que se refleja en un alto grado de informalidad tanto laboral
como empresarial.
Además, un empleo que carece del acceso de quienes los ejercen a los derechos
mínimos afecta directamente a las personas, porque, en tanto trabajadores y
trabajadoras, están expuestas a una situación de mayor vulnerabilidad ante cualquier
shock negativo, que puede ser micro (enfermedad) o macro (recesión o bajo
crecimiento económico).
De ahí la necesidad de crear y promover empleos con salario digno, futuro estable,
protección social y acceso a derechos fundamentales en el marco de una transición
justa hacia una economía más productiva y verde.
La creación de empleos con las características antes descritas es la base de la
prosperidad, la inclusión y la cohesión social. Por el contrario, su escasez y
precariedad mantienen a los hogares en la pobreza y menoscaban el desarrollo (OIT,
2015).
En ese sentido, y de acuerdo con la Guía de políticas de empleo de la OIT, una
política de empleo debe enfatizar la creación de trabajos de calidad o empleos
decentes. En tal virtud, la definición de empleo decente toma en cuenta diversos
aspectos relacionados con el acceso a un puesto de trabajo, tales como la
participación, el empleo, el desempleo y el subempleo, e implica las siguientes
características:
– El cumplimiento de los derechos laborales fundamentales.
– El acceso a un ingreso justo y proporcional al esfuerzo realizado.
– El trabajo sin ningún tipo de discriminación, principalmente de género.
– El disfrute de jornadas laborales reguladas y descanso periódico.
– El acceso a seguridad en el trabajo.
– El acceso a la protección social y la seguridad social.
– El diálogo social tripartito.

El empleo decente existe solo si abarca las diferentes modalidades de trabajo, como el
empleo asalariado, el autoempleo y el trabajo doméstico (Godfrey, citado en Lanari,
2005).
En el caso del Perú, estas características no se cumplen en los distintos tipos de
trabajo. Por ejemplo, siete de cada diez trabajadoras y trabajadores laboran sin tener
contrato, y solo alrededor del 28,2 % de las y los asalariados tiene un contrato a plazo
indefinido, mientras que solo el 47,9 % gana por lo menos el salario mínimo (ENAHO,
2019).
En lo que concierne a la cobertura de protección social, el 68,1 % no cuenta con un
seguro de salud financiado por el empleador, y solo el 35,9 % contribuye a un fondo de
pensiones (ENAHO, 2019).
Respecto a los derechos sindicales, en el sector privado formal la tasa de afiliación
para el año 2020 ha sido de 5,1 %, mientras que en el sector público alcanzó 16,5 %
en 2020 según la Planilla Electrónica a diciembre 2020 Además, muchos trabajadores
y trabajadoras no gozan de los derechos a la seguridad en el trabajo.
Por otro lado, este problema es de carácter público, porque su solución requiere la
intervención del sector público y de los actores sociales (CEPLAN, 2018a).
Por último, corresponde también al Estado garantizar que los derechos laborales se
cumplan, mediante actividades de fiscalización. En conclusión, el bajo nivel de empleo
decente es un problema de carácter público.
Cabe mencionar que la situación actual del problema público Según la OIT, el
concepto de trabajo decente es de aquel empleo que tiene acceso a los derechos
laborales fundamentales; acceso a un ingreso justo y proporcional al esfuerzo
realizado; libre de discriminación, principalmente de género; disfrute de jornadas
laborales reguladas y descanso periódico; acceso a seguridad en el trabajo; acceso a
la protección social y la seguridad social y; diálogo social tripartito.
Sin embargo, según datos de la ENAHO (2019), la PEA ocupada que cumple con
estas condiciones es limitada. Según el ITD (Gamero, 2012), indicador compuesto que
recoge la mayoría de las características del empleo decente, la PEA ocupada con
empleo decente ha tenido un bajo crecimiento en los últimos años.
Asimismo, la tasa de formalidad laboral, concepto que se vincula directamente con el
acceso a los derechos laborales, también ha permanecido en un nivel bajo en los
últimos años.

Durante la pandemia:

La pandemia del COVID-19 y sus consecuencias, como la cuarentena, ha afectado


severamente al mercado. Así, según los datos del último boletín laboral
correspondientes al trimestre octubre-noviembre-diciembre del 2020 y al año móvil que
empieza en enero y termina en diciembre del mismo año (INEI, 2021):
● Tasa de desocupación: alcanzó el 7.0 % en el trimestre mencionado, mayor en 3.4
puntos porcentuales que el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2019 (3.6 %).
Dicho indicador aumentó más en el área urbana, en los hombres, para la población
entre 25 y 44 años y aquellas personas con educación no universitaria.
● Tasa de formalidad: se situó en 31.6 %, 2 puntos porcentuales menos que en el año
móvil enero-diciembre 2019. La informalidad fue mayor en la población joven de 14 a
24 años, y para las personas de menor nivel educativo. Contenido de la Política
Nacional de Empleo Decente
A nivel internacional, el Perú se ha comprometido a trabajar en aras de alcanzar los 17
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), de los cuales el ODS 8 “Trabajo decente y
crecimiento económico” se alinea plenamente con la PED (Política de empleo decente)
y su situación futura deseada.
Este ODS 8 plantea promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y
sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos a través de
una serie de metas relacionadas al trabajo decente, formalización, productividad,
igualdad de oportunidades, entre otras materias.
Estas metas y en general el ODS 8 reflejan problemas actuales en el Perú en materia
de empleo decente y la generación del mismo, los cuales se identifican como
problemas para alcanzar la situación futura deseada y requieren su atención a través
de alternativas de solución.
A nivel nacional, el empleo decente es relevante para las y los ciudadanos peruanos.
En primer lugar, la falta de trabajo y la pobreza están como dos de los 5 principales
problemas; sin embargo, es preciso señalar que la solución no solo sería la obtención
de un empleo, sino también garantizar que este sea desempeñado cumpliendo los
derechos y condiciones laborales. En este sentido, la Confederación General de
Trabajadores del Perú (CGTP), en su Informe Central de Consejo Directivo Nacional
de agosto de 2020, menciona la importancia de que el Estado peruano implemente el
Convenio 122 de la OIT, que versa sobre la política de empleo y plantea entre sus
objetivos que esta política garantice el empleo productivo estrechamente relacionado
con el empleo decente (OIT, 2017).
En línea de lo anterior, la Política Nacional de Empleo Decente tiene como objetivo
que, en el año 2030, uno de cada cinco peruanos cuenta con un empleo decente. Es
decir, cuenta con un contrato laboral, percibe un ingreso justo, cuenta con un seguro
de salud, está afiliado a un sistema de pensiones y su jornada laboral no es excesiva.

Políticas públicas en relación al ODS 8:


La Política Nacional de Empleo Decente se ha elaborado según las disposiciones del
Reglamento que Regula las Políticas Nacionales, aprobado mediante Decreto
Supremo N° 0292018-PCM y sus modificatorias, y de la Guía de Políticas Nacionales,
aprobada mediante Resolución de Presidencia de Consejo Directivo N°
047-2018/CEPLAN/PCD y su modificatoria. Asimismo, las principales normas
generales y documentos considerados como marco para la elaboración de la PED son
los siguientes:

Constitución Política del Perú,


Ley Nº 27867, Ley Orgánica de Gobiernos Regionales
Ley N° 29158, Ley Orgánica del Poder Ejecutivo,
Ley N° 27783, Ley de Bases de Descentralización
Ley N° 28044, Ley General de Educación

Empleo Decente en el 2023


Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el primer trimestre del
presente año, el empleo en Lima Metropolitana aumentó a 5,539,000, lo cual significa un
incremento en 106,600 puestos de trabajo respecto del mismo periodo de 2022.

En cuanto al empleo adecuado, se generaron 3,005,200 empleos en total, 10,6% más en


comparación con el mismo periodo del año anterior.

La población empleada del país creció un 26.20% con respecto a los mismos meses del 2021, y
+41.19% en relación con el mismo trimestre del 2020 (este último se podría decir que fue el
periodo más crítico en materia económica de la pandemia).

Se observa que el desempleo nacional en el 2023 siguió en una desaceleración constante (lo
que técnicamente se dice como “franca desaceleración”), y que se ha mantenido la
recuperación del empleo nacional. Debido a lo anterior, se puede ver reflejado que, para este
trimestre, se dio una recuperación de la Población Económicamente Activa del país, es decir
que no solo ha crecido el empleo, sino también la fuerza laboral de la economía.

Durante los meses de junio a agosto de 2023, la tasa de desempleo fue del 6.60%, lo cual es
una buena noticia. Esto significa que menos personas estaban buscando trabajo en
comparación con el mismo período del año pasado, cuando la tasa era un poco más alta.
La razón detrás de esta mejora en el desempleo fue el aumento en la cantidad de empleos
disponibles en áreas como: servicios, manufactura y comercio. En total se crearon 251,700
empleos nuevos en estos sectores durante este período, en comparación con el año pasado.

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