MANUEL CRUZ,
ADIOS,
HISTORIA, ADIOS
El abandono del pasado
en el mundo actual
FONDO DE CULTURA ECONOMICA,
Mésico -ARcrxniva- Beas - CoLomata~Cht- Esta
Estanos Usapos oe Asésuca ~ GUATEMALA PERG -VENtzurLaPrimer edn 2012 (Oviedo, Nobel)
Prmer dtr fcr Argning 501
(Cr, Mana e
‘adi tra, iis el standona del pasado ene mundo
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echo el depo que marca aly 11723
1. (Qué hacemos cuando reondamos?
(as fontras dl mp) nn
TL Un instatede dude: Moderna,
apeadero fia de rayecto?
Libertad, igual, responsabilidad.
(Acerea de i proede hacer referencia a aloes
sat hablar dept).
IN. Larazin, sgn yo. (cern dl ler oltico
eas econ).
LV. Elyse en tanto que erritra de wn cof
VL Memoria: errata 0 ecnclti
VIL Fserara fect lamado yo.
esembocndura(o conclusion: adi, histori, ais.
Indice de nombres.
Ince gener.
B
ans ADIOS, HISTORIA, ADIOS,
Ja necesdad ee proyectarinteligblidad, no solo sobre La presen
situacin, de suyo dramatica para tanto, sno, més en general,
bre un mundo que a devenido crecintemente complejo y opaih
De acuerdo. Pero dejando bien caro, en el momento final dt
Ja parida, cuando yano qupda otra que moster el juego que cla
‘ual traf, que en dicho mundo faltan(aunue no a parte igual)
tanto un eficaz aparatocategoial y discusivo eapas- de pensar
rwalidades inéditas que no dejan de sorprendernos cas a dia
(estos, mis rzin), como la decidida voluntad prctca de corgi
tun orden social, politico y econdmico convert en monstruo
artefacto de generar dai ysufrimiento. Ves que —cerremos ya
‘itculo abierto al principio— quien olvide que la indignacion si
fla ausencia de comprensin, ef mero grito, sino una ira cana
de poderosas razonesestars condenado a no entender apeni
nada de cuanto ocure as alrededor.
PASADO EN TANTO QUE TERRITORIO
DE UN CONFLICTO
El partso no existe, pero au as{debemos efor
zarmos para set dignos de 6
ours Renan
4:4 rRordstr0 D& Los PROTAGONISTAS DFLA COSA
ide ser obva o evident por sf misme la exstenca de una
camuiedesdiacronkzas de senes humanos,constituidas
que compartictan alguna variante de dentidad comin,
fuya existenci tales sujets estableeran un vinculeen-
dea historia, vinculo del que los suetosactuales
‘el benefcio de un especfico conocimiento.Pocas cosas,
vieren siendo mis debatidas desde hace ya algin
as nocones de sujet ( subjetvidad) ode identidad
de ss escalas),y no resulta procedente en est ca
Ia reconstruccin, aunque fuera somera, del debate.
sf vara pena al menos dejar constancia de que la mera
ide dichs debate algo no banal parece estar indicando, y
hha quedado certfcada a absoluta obsolescencia ai la
Inutilidid de semejantesnociones. Dela misma forma
pew claro que las maneras heredadas de revindl-
acreditado severos problemas de empleo. De ambas
‘uta provisional y modestisima conclusion ini
sexttar para proseguit con nuestro planteamiento, asa
que la necign de identidad (y su sujeto portador) que de-
asumir debers presenta siempre un earicter provisoro,
de cualqycrdefniién esencaistaoahistriea que impi-ae fbcerertetn
Junto a este rasgo —consustancial en el fondo a su dimers
Iistrica—habria que afadir otro, de extraoedinaria relevancia
de lo que hemos empezado a plantear. Me refiero a su earictel
‘complejo. La afirmacién dt cardcter compleo y procesual de ale
Instancias afecta de leno ala cuestén de la que partiamos.
‘como he reiterado on més de una oeasién, el principio que rge
para cualqier identcléd —insisto: del tamafio que sea es el de
que nadie os de una pea, se despronde de ag el carScter de con:
truce contingente que se impone atribur al proceso. Aquelh
que somos —cada uno y el presto nootrisenel que nosing
. ‘mos va emergiendo como resultado de la efcacia y Ia interac:
! ‘nde un conjunto heteogéneo de instancias
| En consecuencia por mas compacta, coherente einmutable
queen cualquier momento dela historia pueda haberse mostra
tuna determinada configuracién de la subjetividad, una mirada
dliacrnicasufcientementeabarcadora nos aboca a cuestionar at
imjante apariencia. Ast en un pasado no tan Iejano proliferaban
discusos (que incluso podianalcanzar hegemonia en deters
radios dmbitos) que revindicaban et protagonismo de subjtiv
ional, coherente y responsable, principalmente porque
‘encarmada y corporizada (ya ete tltimo hecho no en van s
{std concediendo una enorme importancia en la reflexén
fico-politica de los dltimos aflos: algunas décadas ante
‘eneralizacidn de los discursos acerca de a biopolitica, el
leau-Ponty de la Fenomenologla de a perepcién® ya enfatizab
Importancia dle la factcidad corporal, del prin aru, po
zar su propia expresién, indisponible y antepredicativo,
‘cuerpo vivido que hace posible la emergoncia del sentido y el
‘denamiento previo de toda experiencia)"
Como Ros Brat en sito Tanpeons, Baca, Ci
2 Maurie Meren-Pony, Fenomealy de prion, Bars
‘es quete panne espe. Vesee ambien dein at
‘jo el eeodotimico sexe comdice La utd tage
lites de estat en Saad sd yd Con aia
«node Sealy Derchs Humans, im 2109, p88 dene
ELPASADO EN TANTO QUE TERRITORIO. 15
Sino estuviéramos demasiado atenazados por las palabras (0,
in, por ls rtulos),acaso lo propio fuera referirse a este su-
ome un sujeto posmoderno 0, por lo menos, como el tnico
posible en una époce posmoderna. Un sujeto que, ante la
fevidencia de un universo poshumano de despiadadas
de poder intermediadas por la tecnologia, maniene sus
vas humanistas de decencia,justicia y dignidad. Pero
hi alcanzado el grado de lucidexy conciencia suf
{como para no hacerse grandes ilusiones acerca de futuro
props expectativas
esto ditimo —de la concencia dela propia debilidad—te-
sobradas pruebas. Basta con pensar en los diferentes diag-
que se han presentado sobre nucstro presente y sobre el
;que nos aguarda, De un lado, acaso el mas publictado
el expuesto a fines dela década dels ochenta por Fran
‘diagndstco que, ala luz de lo que ha terminado
‘aceso valga la pena recuperar Como en su momento
"Anderson se encargé de sefalarautocrticamente; buena
as crtcas que el politslogo de origenjapones recibi se
‘en ef malentendido de interpreta su propuesta en una
ivocada. Fukuyama, a fin de cuentas, no hacia ota cosa
articular discursivamente un conjunto disperso de
absolutamente generalizadas en la década de los
‘cuando la evidente criss del socialism real hacia que se
‘como tina mancha de aceite el convencimiento de que
i se habia quedado sin alterativa.® El plan
es ara “tors de eta de geranium ese
in qc combs sprosacin pmlc pr sti)
Teme la shad anges fro ama.
xo A Zane Engen Loney Nove Yr, Vrs 1992 ay
span eco yes da hist aetna An
18
por xsualiad qu snes dees dada parecer tin pub
eave be de Lats Nita Postar de Gcicie a
Rei Hamburg, Rohl, 198156 ADIOS, HISTORIA, ADIOS
teamiento de autor de El fn del historia ye timo hombre
susceptible de malipls objciones, peo probablemente su flan
mds debi no era aque por el que tanto se Jo atac (como silo que
€ presentaba como una descripesn del estado de cosas existent
se pretendiera una propuesta debatible la que simplemente
Je pudiera oponer una preferencia contraria del tipo “th, pus yo
‘no Soy partidario de dar por terminada a historia”)
Elaspecto de su planteamiento que, desde Ia perspectiva ae
tal, se nos revela mas manifiestamente citcable tene que Wer
con ol estatuto de su diagnestico. Como sefalaa tempranamenit
«_ fi6sfo italiano Gianni Vattimo, lo que ha Hlegado as 6 ea
dea del fn dela historia: resulta autocontradictorio un diag
ticoacerea de lo histrico que se presente as mismo como situa
por encima de la historia olvidando que el convencimionto att
vesado de decepcin y derrotismo, sein el cual ya nunca mit
seremos capaces de generat un modo de vida distino y superot
actual es, 6 también, el resultado de unas concretasy bien espe
‘ifcas circunstanciashistrieas” |
Pero tal vez cupiera una electura a byja dels tsis de Fuk
yama que, en vee de afrmar Is radical imposibilidad de conceit
‘una mejor organizacin del mundo, asumiera prcisamente la
dlicallimitacion de nuestra perspectiva. Asi reinterpretado, ep
blictado final de a historia perderta su asplracin cuasimetats
para transformarse en una prospectiva, mucho ms modest,
tal vez podria queda formulada en terminos parecidos a esto
“Hasta donde alcanca I vista, no hay modelo econémico aterativ
al modo de produecn capitalist ni forma de onganizacién de Wi
rani Fukuyama in de itr tin home, Bacon,
% Vease Agnes Hel, Unt flo dhs en rman, arn
Gas 199 en expect ep ila precamente“Coning
Fora par, ye mismo spec, Pal Rieu ha xr "Ser qe
Imes de! pad tenon expan —previione, dese Mee
Jest re comlg a gusta dl detarmiiemo Reto, ret
‘rpc in cognate La ear et ee
“Shinya Madd rived Astnora de Mace, 19 p.
ELPASADOEN TANTO QUE TEREITOR. 17
politica superior ala democraca liberal”. Dos décadas des-
de esta formulacién inmersos en medio de una crisis de in
les consecuencias, apenas empezamos a atisbar los efec-
de que el capitalism se haya quedado solo. O, lo que es lo
‘de que durante wn tiempo —un tiempo en el que, por
a, todavia estamos, sin que nadie sea eapaz de prever
jeusndo— Fukuyama haya tenido razén.%
Pero no se puede afirmar que los diagnésticos de signo
sole nuestro presente y sobre win hipotétio Futuro ha-
mostrado mucha mayor fortaleza. Se dsiaque el pensamiento
‘manipatoria —que ha reconociclo para sus adentros
de puertas para afer, rechazaba enaticamente, esto es el
sd la alterativa que representabs—ha ido reformulando
Planteamientos en la nea también de asumir la debilidad de
propias fuerzas. Fl colapso de la Unisn Soviéticay elconsi-
hundimiento de todos los paises denominados “de socia-
ea” han provocado el eclipse de las utopias, archivadas las
ss que contenfan en Jo que el antes citado Koselleck ha
ina el futur pasado
[La que antes se empez6 a plantear al hacer referencia al pre
fin de las ideologias ahora muestra con mayor claridad
su importancia. El reiterado auge de la memoria constituye
‘de Ios efectos —pera no el nico de un proceso, lento y
de adaptacign al nuevo estado de cosas. Ala misma
pertenecen otras sustituciones de ideas por sentimientos.
tados los corpus ideoldgicostradicionales (como en
‘momento era una determinada ciencia de la historia, el
rncimiento de estar del lado del sujetohistrico emancipa-
que funcionaban a modo de robustos avales para nuestra
las certezas han sido desplazadas por las convieciones, ¥
Seda que moet alo ha intaducdo un certo corective sobre us
tec arte, de lo stent outoctieoThe Future of
{Can Literal Demacracy Survive the Decne of the Mid Clas”
elmer dee fs de 03 dela evita Frei Afr188 ‘ADI HISTORIA, ADIOS
las pasiones o las identifcaciones emotivas,incapaces de cum
plir a funcién de ayudarnos a iterpretar el mundo, actian a
‘modo de consolador balsamo contra las fustraciones que este
‘os provoca
Refiriéndose a buena parte de Ia intelectualidad mexicana, el
antropélogo de origen catalin Roger Barta ha hecho unas ag
das observaciones, sn duda ampliables mas alld de aquellas fon
tera, y del todo pertinentes alos efectos de lo que estamos
rmentando, Tras la caida del muro de Beri, ha sefalado,dicha
inteletuaidad renunci6 a los viejos dogmas, per, en vez de apot>
tar nuevas ideas para entender el mundo, desarollé una sensi:
ria, un entramado de emociones. i el marxismo en sus diversas
variantes se habia revelado inservible para entender el mundo,
continuaba la argumentacin, se eeurea al amor por los agraviae
dos o desposefdos para justfcar tanto las carencias ideologicas
como la ausencia de politcas realmente avanzadas. A este ents
‘mado de pasiones y sentimientos Barra lo denominabs, en fot
‘mulacién ciestamente brillante, pobreologia, y aun improbable
lector atento de este papel le ecordars algo de lo que dijimos a
tes acerca dela soldaidads ale carta con las vitimas. En amb
‘casos el azonamiento subyacente parece ser ef mismo. Es cm
si delo que se tratara fuera de algo parecido a esto: ya que sen
than desvanecco la formas heredadas de (dar) sentido, neces
‘mos de manera porentoria encontrar nuevos sectorescuyo sult
_miento nos permita r-identifiarnos a través dela nica slidarh
dad hoy al aleance de la mano, a saber, la basada en la men
‘emocin, en la simple identfcacidn sensible ™
Roper Bart, “La egeda,gn pei de etn en Lets Lie
agora ce
"hr ou pit, Antonio Mtoe Moin ha lament qu on dma
‘recunia mnon neater sec del Helocost (aungo sal
‘macones pda alc cage to ipo de esta) conan par
or cmuladoran destiny tcenn que cada rian it
[rece nena uttuyende au roe por Rtas ear
‘ermine alago de dsperta cetinientor note cambio den mala)
‘Seine rims” en "Pardon interac” en Pa (Baba) 17 de
ELPASADO EN TANTO QUETERRITORIO. 1
| Porsupuesto que el recurso a la memoria, aun cuando puede
subsumido en este mismo proceso, presenta su propia expeci-
ero, en todo cas, ella no basta para dejarta al margen de
eritca La evocacidn del pasado, aunque con tanta frecuencia
pueda convertc en ocasiin para un debate politico incluso in-
‘en modo alguno puede sustituir a este. Y ello por razones
rales, intrinsecas. Algunos filésofos analticos dela ac-
gustan de distinguir entre razones para actuar y motivos.
rimeras ns proporcionan buenos argumentos para animar-
acta, pero no nos empuian a ell, Esta funciGn corresponde
movies (0 motives, los cuales, como su propia etimologia
tienen era capacidad de consttuire en un elemento cau-
te fica (y no solo legtimador). La memoria, por defini-
puede proporcionar, como mucho, razones para actu, pero
‘caso méviles, porque, afin de cuentas, zhacia dénde
‘mover el pasado? Las opciones que se nos ofrecen como
3 posible parecenclaras, Desde un unto de vista posi
el pasado nos puede mover hacia la repetcién (en el supuesto
Jo ocurrido nos mostrara alguna forma de ejemplaridad) 0
a culminacidn (en el supuesto de que evoquemos promesas
anhelo frustrados) Desde un punto de vista nega
1 recuerdo mueve a poner los medios para que no vuelva
ugar un episodio, supongames, de horror o barbarie.
‘cualquiera de los casos, en lo que no puede constituirse,
‘propia naturaleza, la memoria es en el terrtorio de lo
Repéreseen las consecuencias dltimas de esta aparente-
obvia constataién. Sel pasado queda convertido en el tl-
in de la pasin poltica, pero nesta relacién con
lita, por definicié, todo un orden de proppuestas, a con-
parece rotunda, Tal vez en estos momentos, a a vsta de
de 09. Vee net ep a io de Alvar Leno EH y
demon, Balen Melsna 2010
Ago pare yo mismo sobre ese ea en 7A gure eur,
Pun 19510 ADK HISTORIA, ADIOS
la hegemonta que han ido adquiriendo las diversas posibilidades
‘sefoladas, no sea lo més importante el hecho de que, a partir de
las premisas presentadas, alo maximo que podemos aspirar esa
completar un pasado inacabado, fallido, asumiendo los suetios
{queen el pasado tuvieron las nuestros como nuestro propio inst>
erable horizonte de expectativas.
Importa miicho msc eco aleanzado por todas esas props:
tas negativas que cifan en alguna variante del nunca mis 0, lo
{que viene a ser lo mismo, del qu nos repita—la presuntafuncion
‘movilizadora de la memoria. Valdra la pena introducir con todo
rigor la sospecha de hasta qué punto la ligica profunda de este
‘argumento es, en el sentido propio de la palabra, conservadora
‘de estado de cosas exstente, La evocacin de los picos de horror
“aleanzados en cl pasado cumpliri,en esta hipotesis, una funcién
‘andloga a las narraciones de catdstrofes, esto es, econcl
one! present, afortunadamente a salvo etal horror. Com el aa
sido de que al no tatarse de catistrofeso traumas defen, sino
‘reales vinculo com tales acontecimientos lite quedaria sla
‘ment establecido através de un mecanismo, en el fondo de nat
raleza emotva, pero que se presenta bajo la forma ce un imper
tivo ico indiseutible (,qué otra cosa seria mas importante pat
recordar que aquello que tanto doler produ?)
‘Aestasituacion esa la que algunos parecen querer abocarns
(Como ya no disponemos de razones coneluyentes, viene a plan
teamos queen su lugar coloquemos dolores confundentes. Sed
aque estamos més allé dela disyuntiva entre pesimismo de Mi
{ntelgencia y optimismo de la voluntad,y que, racasado este dl
timo, ya solo nos queda o confar en una version actualizada dl
ape, tanto mejor (cosa que cuando estall la crisis econ
_parcisexpresarse en la confianza de algunos de que aquella >
jer consigo un cambio en el modelo de sociedad, lo que m0 Mt
A quienes sbegaban seat eperanza convendr recone: th
quevian com mich cdo ats de abandoare de nae con a iy
‘Rea mania, ge fot polio ieguvocment de derechos i
"ELPASADO EN TANTO QUE TERRITORIO. 1
‘manifiestamente el caso) 0 la invocacin, tan permanente
vaca al sufrimientoajeno. Lo cual, planteads la cosa con
certaverticalidad, no exenta de dureza, vendriaasignificar
fen vez de ayudar a quienes lo padecen sli de ab, los ui-
‘como presunto testimonio vivo o, tal vez mejor, argumento
cuando flaquean los nuestros.
Fiay que pensar muy seriamente en ls efectos que han tendo
continGan teniendo— diseurtos que, tras su engafiosa apa-
restituyen estructuras argumentativasFrancamente dsct=
Probablemente Auschwitz resulteparadigmético a estos
Elhistoriador Peter Novik ha sefilado en qué medida
recuerdo se ha convertido en una auténtia religion civil del
occidental. Una religién en la que las vitimas han susti-
Tos heroes, ocupando su preeminente lugar. Una religion
sus mandamientos (el deber de memoria) sus pecados (el
3), con sus fiestas de guardar (las conmemoraciones los ani-
)y sus mésties (quienes perecieron en el Holocausto),
‘fe (los derechos humanos, la democraca), con sus lugares
monumentos y museos) y sus sacerdotes (incansables
\dores ellos de los abismos de maldad de la condicién hu-
Una religién que ha volatilizado toda idea de futuro y de
Pero, sobre todo, una religién que culmina la operacién,
a por el pensamiento conservador en la segunda mitad del
20, de vaciar de todo contenido el presente y liguidarelfu-
Aejando como tnico Smbito de referencia el pasado, a cuya
ada contemplacion,segin los predicadores de esta doc-
\deberiamos dedicarnos en exclusiva,
‘Quizs los tiempos que nos ha tocado vivir no nos autorcen @
tar demasiadas esperanzas. Pero, precisamente por ello,
dene de Reps Frances und sll crs en 2008, Nc
lense ati, sn el menor erpacho 3 prponer na my nade
a reunacn det caption Dessrtunadaent bd
nos de compet ut enesa exc hombre por funiain.
Peter Novick, ud, ronson? in ame
Madd Mal Pon,12 ADIOS, HISTORIA, ADIOS.
"os interpelan con una intensidad, con una fuera, incluso con u
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