República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación
Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Nacional
Bolivariana
Núcleo Chacao – Caracas
Carrera: Ing. Civil
Cátedra: Geología Aplicada
TRABAJO N°3
Profesora: Alumno:
Angely Gissel Herrera Hernandez, C.I:
Adrianna Goddeliee
29.575.547
Charain Grisbel Tovar Betancourt, C.I: 30.066.060
Víctor Daniel Leal Hernández, C.I: 25.601.571
Caracas, 16 de Noviembre del 2021
INTRODUCCIÓN
Desde muchos años el hombre se ha preguntado que son los puntos
lumínicos en el cielo, y si habrá más que solo esas luces que decoran nuestro
hermoso paisaje retratado en celebres pinturas. En la época de la tecnología se ha
fijado dar respuesta a los descubrimientos hechos desde el suelo en lo que respecta
al espacio, para ello solo teníamos que ir a las estrellas.
En nuestro viaje a las estrellas descubrimos, recopilamos e investigamos
datos de todas las maravillas que tiene el universo, y es por ello que este trabajo
relataremos algunos aspectos casi vagos y cortos sobre lo que sea descubierto a
cerca de los cuerpos estelares y de cómo son capaces de influir y afectar a nuestro
planeta Tierra con solamente su presencia.
LOS MUNDOS HERMANOS
Se descubren hermanos estelares que albergan mundos adolescentes. Son
estrellas de tipo K, estrellas enanas más anaranjadas que nuestro Sol, y tienen
alrededor de 200 millones de años, o menos del 5% de la edad del Sol. En 2017,
utilizando datos del satélite Gaia de la ESA (la Agencia Espacial Europea), los
científicos demostraron que las estrellas viajan por el espacio en la misma dirección.
Los astrónomos piensan que las estrellas están demasiado separadas para orbitar
entre sí, pero su movimiento compartido sugiere que están relacionadas, nacida de
la misma nube de gas.
Estos mundos pueden proporcionar a los científicos un vistazo de una etapa
poco entendida de la
evolución planetaria
UN PLANETA COMO LA TIERRA
La Tierra es el único planeta del Sistema Solar en el cual se desarrolla la
vida, aunque desde hace años los científicos estudian e investigan acerca de si en
otros planetas del mismo sistema puede ser factible el desarrollo de seres vivos,
sobre todo buscando indicios de la existencia de agua y también teniendo en cuenta
la gravedad de cada uno de ellos, que es la que a nosotros, lo que vivimos en la
Tierra, nos permite estar sobre ella asentados y no flotando por el aire, como por
ejemplo si ocurre en la Luna, y que se vio claramente cuando astronautas
norteamericanos llegaron hasta ella en 1969 para explorarla.
La Tierra tiene diferentes elementos en su composición que forman en sí
todo el conjunto: por ejemplo, la biosfera la componen todos los seres vivos
(humanos, especies vegetales y especies animales), mientras que la hidrósfera es
aquella parte que tiene como composición principal todas las masas de agua que se
encuentran en el planeta: lagos, mares, ríos, los grandes icebergs (agua en estado
sólido o hielo), entre otros.
MUNDOS INHÓSPITOS
Un mundo inhóspito es una extensión geográfica que no albergan
condiciones para albergar vida humana. Una región inhóspita puede ser un desierto,
un salar, zonas de temperaturas extremas o propensas a desastres naturales.
En geografía, las regiones inhóspitas son consideradas aquellas que no
tienen las condiciones mínimas para satisfacer las necesidades básicas para la vida.
PLANETAS TELÚRICOS
Los planetas rocosos, también llamados telúricos, son los planetas formados
principalmente por silicatos, en los que las atmósferas son secundarias y están
influidas por la actividad geológica y, en el caso de la Tierra, por la actividad
biológica. En el Sistema Solar existen cuatro planetas rocosos: Mercurio, Venus, la
Tierra y Marte. Curiosamente, los primeros planetas descubiertos más allá de
nuestro sistema eran de tipo rocoso, aunque solo pudieron detectarse gracias a que
orbitaban en torno a un púlsar, un tipo peculiar de estrella. Solo a partir del año 2005
se logró afinar los métodos de detección de planetas extrasolares para encontrar
sistemáticamente planetas de este tipo alrededor de estrellas normales. La
búsqueda y caracterización de planetas similares al nuestro se ha convertido en el
eje de algunas misiones de exploración espacial y ya se han descubierto varios con
grandes posibilidades de
mostrar grandes
semejanzas con la Tierra.
MARTE
Marte es el cuarto planeta en orden de distancia al Sol y el segundo más
pequeño del sistema solar, después de Mercurio. Recibió su nombre en homenaje al
dios de la guerra de la mitología romana (Ares en la mitología griega), y también es
conocido como el planeta rojo, debido a la apariencia rojiza que le confiere el óxido
de hierro predominante en su superficie. Marte es el planeta interior más alejado del
Sol. Es un planeta telúrico con una atmósfera delgada de dióxido de carbono, y
tiene dos satélites pequeños y de forma irregular, Fobos y Deimos (hijos del dios
griego), que podrían ser
asteroides capturados
similares al asteroide
troyano (5261)
Eureka. Sus características
superficiales recuerdan
tanto a los cráteres de la
Luna como a los valles,
desiertos y casquetes
polares de la Tierra.
LOS GRANDES PLANETAS
Júpiter —con un diámetro de 142 800 km— es el planeta más grande del
sistema solar. Es tan gigantesco que todos los demás planetas del sistema solar
podrían encajar dentro él. Su atmósfera está compuesta de gases, principalmente
de hidrógeno y helio.
Saturno – 120 660 kilómetros de diámetro Saturno tiene un diámetro de 120
660 km (sin incluir sus famosos anillos). Este, gira sobre su eje cada 10 horas y 34
minutos y orbita alrededor del Sol en 29,4 años terrestres. Saturno está compuesto
de tres capas. La primera, formada principalmente de hielo de amoníaco. La
segunda, de hielo de agua, mientras que una mezcla de hidrógeno y azufre
constituye la mayor parte de la última capa. Saturno es 9,5 veces más grande que la
Tierra.
Urano – 51 118 kilómetros de diámetro La existencia del planeta Urano se
atribuye al astrónomo británico William Herschel. Su descubrimiento —el 13 de
marzo de 1781— fue un hecho sin precedentes para la humanidad. El planeta tarda
17,24 días en girar sobre su eje, y orbita alrededor del Sol en 84 años terrestres.
Urano es 4 veces más grande que la Tierra.
Neptuno – 49 528 kilómetros de diámetro Neptuno fue descubierto el 23 de
septiembre de 1846 por Johann Galle. El descubrimiento fue facilitado gracias a la
información previa del astrónomo francés Urbain Le Verrier y otro astrónomo
británico independiente llamado John Couch Adams. Neptuno orbita el Sol en
164,79 años terrestres, posee 14 lunas y es 3,8 veces más grande que la Tierra.
LOS ASTROS DEL SISTEMA SOLAR
El Sistema solar, como sabemos,
es el nombre que reciben las
vecindades de nuestro Sol, la
estrella en torno a la cual orbitan los
planetas y demás elementos que
componen una suerte de ecosistema
espacial inmediato. Se extiende desde el mismo Sol en su centro, hasta los bordes
exteriores donde existen nubes de objetos misteriosos, conocidas como la Nube de
Oort y el Cinturón de Kuiper. La longitud del Sistema solar hasta su último planeta
(Neptuno) supera los 4500 millones de kilómetros, equivalentes a 30,10 Unidades
Astronómicas (UA).
En el Sistema solar existe un número diverso de astros, tales como:
1 estrella. El Sol.
8 planetas. Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno.
5 planetas enanos. Plutón, Ceres, Eris, Makemake y Haumea.
400 satélites naturales.
3153 cometas.
ASTEROIDES Y
COMETAS
Cometa: son
cuerpos celestes en forma de esfera conformados por polvo cósmico, gases y
partículas de hielo. Generalmente tienen un núcleo poco denso y una atmósfera
luminosa que lo envuelve, precediéndolo o siguiéndolo, según su posición respecto
del Sol, y que describe una órbita muy excéntrica
Los astrónomos sugieren que los cometas son importantes porque retienen,
en forma de hielo y polvo, la composición de la nebulosa primitiva con que se formó
el Sistema solar y de la cual se condensaron luego los planetas y sus lunas.
Asteroide: son cuerpos celestes de tamaño reducido que se mueven
alrededor del sol entre las órbitas de Marte y Júpiter, son de dimensiones inferiores
a 1000 km de diámetro.
Los asteroides son importantes porque nos permiten entender cómo se
formaron los planetas al contener los materiales más antiguos del sistema solar de
manera inalterada. En cambio, la composición de los planetas ha recibido
transformaciones químicas debidas a los procesos de calentamiento a lo largo de su
formación.
ASTROS DIMINUTOS. LOS METEORITOS
Astros menores o diminutos: son otros astros de menor tamaño, llamados:
asteroides, cometas y meteoritos.
* Satélites: son astros sin luz propia que giran alrededor de un planeta. Al igual que
los planetas, realizan dos tipos de movimiento: rotación y traslación.
* Asteroides: son pequeños cuerpos rocosos e irregulares. Giran alrededor de las
estrellas formando cinturones que contienen miles de asteroides. Su tamaño varía
desde pocos metros hasta varios cientos de kilómetros de diámetro.
* Cometas: son astros formados por hielo, polvo y gases. Giran alrededor de las
estrellas, y, al pasar cerca de una de ellas, el calor desprendido da lugar a la
característica cola del cometa
LOS SATELITES
En astronomía, un satélite es un objeto que orbita (da vueltas) alrededor de
un planeta. Hay centenares de satélites naturales, o lunas, en nuestro sistema solar,
pero, desde 1957, también se han lanzado al espacio miles de satélites artificiales
(fabricados por el hombre). Estos tienen usos muy diversos, como captar imágenes
del Sol, la Tierra y otros planetas, o explorar el espacio para estudiar los agujeros
negros, y las estrellas y galaxias remotas. También están los satélites de
comunicaciones, los satélites meteorológicos y la Estación Espacial Internacional.
El satélite es una herramienta única para observar el planeta. En zonas
remotas como las del Ártico, puede proporcionar datos no solo de la extensión de
hielo, sino también del grosor, que es un elemento de evaluación y previsión de la
evolución del sistema de hielo en la zona ártica y antártica. El satélite nos da la
oportunidad también de ver la evolución de los bosques, las actividades como la
deforestación, el aumento del nivel del mar, la erosión costera y la contaminación
marina. Todas estas cosas se ven fácilmente con los satélites”,
LAS LUNAS EN EL ESPACIO
La luna es un astro opaco, sin luz propia, que gira en torno a la tierra y la
acompaña en su trayectoria alrededor del sol. Por eso se dice que es su único
satélite natural. Este satélite carece de agua y de atmósfera. Por su tamaño, 49
veces menor que la tierra, ejerce una atracción mucho menor sobre los cuerpos de
su superficie; es decir, existe menor gravedad. Un astronauta que pese en la tierra
60 kilos, en la luna solamente pesaría 10.
Este astro es uno de los mayores satélites de todo el Sistema Solar, presenta
un diámetro de 3.476 km, y una distancia media de la tierra de 382.171 km. Su
formación es de tipo rocosa, no posee anillos ni otros cuerpos atrapados en su
órbita.
La luna se encuentra atrapada en el campo gravitatorio de la tierra,
afectando de manera directa algunos fenómenos naturales de la misma, o
causándolos, como el caso de las mareas. También este satélite ayuda a moderar el
movimiento del planeta en sobre su eje, dando estabilidad al clima del mundo.
LA LUNA ALREDEDOR DE LA TIERRA
La Luna se formó como resultado de un choque colosal entre un
protoplaneta y la Tierra hace unos 4.000 millones de años. Por su gran tamaño y
masa, se considera que forma un sistema doble junto a nuestro planeta, algo
anómalo dentro del Sistema Solar. La Luna ejerce una fuerte influencia sobre el
medio ambiente de la Tierra, causando las mareas, que afectan las corrientes
marinas, y estabilizando el eje de rotación terrestre, algo esencial para poder
mantener el ciclo de las estaciones.
Importancia de la luna para la Tierra: la luna se aleja gradualmente de la
Tierra unos 3,8 centímetros por año.Las consecuencias de este fenómeno podrían
ser devastadoras dentro de unos siglos puesto que la luna se encarga de mantener
estable el clima de nuestro planeta. En el momento en que la luna esté demasiado
lejos y no tenga afectación gravitatoria con la Tierra, esto traería consecuencias
climáticas devastadoras con la progresiva destrucción de nuestro planeta.
Sin la afectación de la luna sobre nuestras tierras, los ciclos temporales se
volverían caóticos, la Tierra daría una vuelta cada 8 horas en lugar de cada 24
horas, de modo que un año tal como lo concebimos estaría compuesto por 1.095
días y esto llevaría la reducir la esperanza de vida a los 25 años.
Por otro lado, los vientos serían más huracanados que nunca, con mucha
más potencia y violencia que los que conocemos en la actualidad. Al mismo tiempo,
la atmósfera tendría mucho más oxígeno y el campo magnético del planeta sería
tres veces más intenso con lo que el 80% de las especies animales se extinguirían.
LAS FASES LUNARES. Y SU INFLUENCIA EN LA TIERRA
Al realizar su trayectoria, hay un cambio gradual en las fases de la Luna,
divididas en cuatro etapas principales. Durante la Luna nueva, nuestro satélite
natural no se ilumina con su cara totalmente centrada en la Tierra, de forma que se
hace imposible su observación. Unas quince horas más tarde, sí es posible, pero
extremadamente difícil, ver un pequeño borde de la superficie lunar iluminado. A
medida que transcurren los días, la parte iluminada aumenta, lo que permite
también la visualización de la sombra en muchos cráteres y cadenas montañosas.
Cuando la fracción iluminada es pequeña, se puede ver un débil resplandor del lado
oscuro del satélite. Esta luminosidad es la luz cinérea, el resultado de la llegada de
la luz solar, reflejada por la Tierra en la superficie lunar, y de su regreso posterior
como un débil resplandor.
Alrededor de una semana después de la Luna nueva, la mitad del disco lunar
se encuentra iluminada, lo que caracteriza el cuarto creciente. En este período, el
satélite es visible al atardecer. Conforme la Luna realiza su órbita, aumenta la
porción iluminada, de modo que la sombra proyectada de múltiples cráteres en su
región sur queda en evidencia, por medio de telescopios. Dos semanas después de
la Luna nueva, todo el disco aparece iluminado, lo que define por consiguiente a la
Luna llena. El satélite, por estar en posición opuesta al Sol, aparece en el horizonte
al este casi al mismo tiempo que el atardecer
Cuando la Luna llena pasa cerca del perigeo (el punto de la órbita lunar más
cercano), hay una súper luna en la que su diámetro angular y su brillo son mayores,
comparadas en promedio.456 Debido al accidentado relieve lunar, la región del
terminador (la transición entre la parte visible y oculta de la Luna) tiene un brillo más
bajo, debido a las sombras proyectadas por las montañas y los cráteres. De este
modo, el brillo de la media Luna no es la mitad de la Luna llena, sino solo una
décima parte. Además, las características lunares hacen que el cuarto creciente sea
ligeramente más brillante que el cuarto menguante.
Las fases de la Luna son:
Fase 1.ª: Luna nueva, también llamada Luna nueva astronómica o Luna negra,
corresponde a la Luna nueva real; habitualmente, es imposible ver esta fase de la
Luna a simple vista, ya que se encuentra oculta tras el resplandor solar, y solo es
posible observarla cuando ocurre un eclipse total de Sol, lo cual acontece
únicamente durante esta fase lunar. Cada día que pasa después de esta fase, la
iluminación de la Luna es cada vez mayor. En Luna nueva, la Luna recorre entre 0 y
45 grados de su órbita.
Fase 2.ª: Luna creciente, corresponde a la Luna nueva tradicional, y es la primera
aparición de la Luna en el cielo, dos días después de haberse producido la Luna
nueva. Esta fase de la Luna puede verse durante gran parte del día y por una
pequeña porción de la noche, una vez ya oculto el Sol, justo por encima del
crepúsculo aún restante. Tiene forma de pequeña guadaña o cuerno. En el
hemisferio norte, el lado derecho de la Luna aparece iluminado, mientras que en el
hemisferio sur aparece iluminado el lado izquierdo. La iluminación de esta fase lunar
puede ser entre 10 y 23 %. La Luna creciente con mayor altitud en el cierro
transcurre entre los meses de marzo y mayo, y la de menor altitud, entre los meses
de septiembre y noviembre. Tiene su orto (salida del astro en el horizonte)
aproximadamente a las 9 h., su cenit (punto más alto de un astro en el horizonte) es
aproximadamente a las 15 h., y su ocaso (puesta de un astro en el horizonte), a las
21 h. Recibe el nombre de luna creciente porque la porción iluminada de la Luna es
cada vez mayor, con el paso de los días. En la luna creciente, la Luna recorre entre
45 y 90 grados de su órbita.
Fase 3.ª: Cuarto creciente, Esta fase lunar se da cuatro días después de la Luna
creciente. En esta fase de la Luna, el 50 % de su cara visible es iluminada por el
Sol, por lo que la Luna muestra, en el hemisferio norte, la mitad derecha iluminada y
la mitad izquierda oscura, y en el hemisferio sur muestra la mitad derecha oscura y
la mitad izquierda iluminada. Esta fase lunar es visible en la mitad del día y en la
mitad de la noche, por lo que tiene su orto aproximadamente a las 12 h., su cenit a
las 18 h. y su ocaso, a las 00;00 h. En el cuarto creciente, la Luna recorre entre 90 y
135 grados de su órbita.
Fase 4.ª: Luna gibosa creciente. Una vez pasada la fase del cuarto creciente, la
Luna va tomando progresivamente, día tras día, una forma convexa por ambos
lados en su parte luminosa, y va perdiendo ese "lado recto" que poseía durante la
fase anterior (Luna n.º 3).
Fase 5.ª: Luna llena. Cuando la concavidad de la parte luminosa de la Luna logra
verse en la totalidad de una de sus caras, hasta formar un círculo. Su salida es
aproximadamente a las 6:00 h. p. m.; el cenit lo alcanza aproximadamente durante
la medianoche y se oculta cerca de las 06:00 de la mañana. La Luna llena viene a
marcar justo la mitad del mes lunar (14 días, 18 horas, 21 minutos 36 segundos).
Después de la luna llena, la iluminación de la luna disminuye día tras día
hasta llegar a la luna nueva.
Fase 6.ª: Luna gibosa menguante, pasada ya la fase correspondiente a la Luna
llena, la parte luminosa de la Luna comenzará a menguar con el correr de los días,
tomando así de nuevo (igual que la Luna n.º 4) una apariencia de una Luna cóncava
(gibosa) esta vez en su fase decreciente.
Fase 7.ª: Cuarto menguante, Es la fase contraria al cuarto creciente. Por esto
mismo, su salida es aproximadamente a las 0 horas y alcanza el cenit en el cielo
entre las 6 y 7 de la mañana y su puesta se produce usualmente alrededor de las 12
horas. Esto significa que, ésta fase lunar corresponde al período de días durante el
cual es posible observar a la Luna en el cielo durante la madrugada y la mañana. La
Luna Menguante con mayor altitud en el cielo, se da entre los meses de septiembre
y noviembre y la situación será la contraría entre los meses de marzo y mayo
Fase 8.ª: Luna menguante, conocida también como "creciente menguante" o "Luna
vieja" (este último término poco conocido) ya que es idéntica a la Luna nueva
visible, pero en sentido opuesto. La Luna menguante solo es posible verla de
madrugada, hacia el este, justo por encima de la aurora o el alba y antes de que
salga el Sol. Tiene apariencia de pequeña guadaña.
Fase 9.ª: Luna negra, corresponde a la última fase visible de la Luna desde la
Tierra, comenzando así, de nuevo, otro ciclo de fases lunares.
ECLIPSES
La palabra eclipse proviene del griego “ékleipsis”, que quiere decir
“desaparición” o “abandono”, señalando la ausencia del Sol en el cielo. Un eclipse
se produce cuando un planeta o una Luna se interponen en el camino de la luz del
Sol. Aquí en la Tierra, podemos experimentar dos clases de eclipses: eclipses
solares y eclipses lunares.
Un eclipse solar se produce cuando la Luna se interpone en el camino de la
luz del Sol y proyecta su sombra en la Tierra. Eso significa que durante el día, la
Luna se mueve por delante del Sol y se pone oscuro.
Un eclipse total del Sol se produce aproximadamente cada año y medio en algún
lugar de la Tierra. Un eclipse parcial, cuando la Luna no recubre por completo al Sol,
se produce al menos dos veces por año, en algún lugar de la Tierra.
En el caso de un eclipse lunar, la Tierra impide que la luz del Sol llegue hasta
la Luna. Eso quiere decir que en la noche, la Luna Llena desaparece por completo,
a medida que la sombra de la Tierra la cubre, adquiriendo un color rojizo. No
podemos ver todos los eclipses solares. Tener la oportunidad de contemplar un
eclipse total de Sol no es frecuente. La sombra de la Luna sobre la Tierra no es muy
grande, por eso se puede ver desde unos pocos lugares de la Tierra. Tienes que
estar en el lado soleado del planeta cuando este sucede. También, tienes que estar
en la trayectoria de la sombra lunar y que la fase de la Luna sea nueva.
En promedio, se puede ver un eclipse solar desde un mismo lugar de la
Tierra cada 375 años aproximadamente, solo durante unos minutos.
ECLIPCE LUNAR ECLIPCE SOLAR
EN LA ERA DE LA AUTRONAUTICA
La astronáutica es la teoría y práctica de la navegación más allá de la
atmósfera terrestre por parte de objetos artificiales, ya sean tripulados o no. Se
fundamenta en el estudio de las trayectorias, navegación, exploración y
supervivencia humana en el espacio exterior. Abarca el diseño y construcción de los
vehículos espaciales y los lanzadores que habrán de ponerlos en órbita, o llevarlos
hasta otros planetas, satélites naturales, asteroides, cometas u otros lugares del
cosmos.
EL HOMBRE EN LA LUNA
Apolo 11 fue la quinta misión tripulada del Programa Apolo de los Estados
Unidos y la primera de la historia en lograr que un ser humano llegara a la Luna. La
nave Apolo de la misión se envió al espacio el 16 de julio de 1969, realizó su
alunizaje el 20 de julio de ese mismo año y al día siguiente dos astronautas
(Armstrong y Aldrin) se convirtieron en los primeros en caminar sobre la superficie
lunar. El Apolo 11 fue impulsado por un cohete Saturno V desde la plataforma LC
39A y lanzado a las 13:32 UTC del complejo de cabo Kennedy, en Florida
(EE. UU.). Oficialmente se conoció a la misión como AS-506. La misión fue un hito
decisivo de la NASA contra el programa espacial de la Unión Soviética durante la
carrera espacial y está considerada como uno de los momentos más significativos
en la historia de la humanidad.
INGENIOS ESPACIALES
A través de los satélites las distintas organizaciones espaciales son capaces
de obtener información sobre las anomalías y comportamientos de los cuerpos
celestiales presentes en nuestro universo. Esta tiene su importancia en que se
puede conocer y predecir los fenómenos que manifiestan estos cuerpos estelares, y
saber cómo afectan e interactúan con nuestro planeta.
TOPOGRAFÍA Y RELIEVE LUNAR
La superficie de la luna fue estudiada a través de varias expediciones (tanto
tripuladas como no tripuladas) realizadas durante los años 1969 y 1972.
A partir de las muestras obtenidas, se comprobó que presenta un suelo
sólido y rocoso con multitud de escombros, cráteres y cuencas. Entre otras razones,
los accidentes de su relieve se deben a que no posee una atmósfera consistente
que la proteja contra el impacto de asteroides u otros cuerpos celestes de menor
tamaño.
Tiene montañas de hasta 9.140 metros de altura y algunos volcanes que
están inactivos desde hace millones de años. Se estima que, además de los
cordones montañosos, las zonas de llanura o mesetas corresponden a viejos mares,
el mayor detectado es de 1.120 kilómetros de diámetro.
Existen, además, valles profundos denominados “fisuras lunares” que
alcanzan los 480 kilómetros de largo y 3 kilómetros de ancho. Se estima que se
formaron como consecuencia del calor y expansión originada en el interior del
satélite.
MARES, CIRCOS Y CORDILLERAS
- Mares: son planicies extensas, oscuras y basálticas de la superficie lunar,
conformadas por afloramientos basálticos en erupciones provocadas por
impactos de meteoritos.
- Circos: son cavidades pequeñas y grandes, rodeadas por paredones
abruptos y escarpados, que se habrían formado por la caída constante de
meteoritos y por una intensa actividad volcánica. Se diferencian en el
tamaño.
- Cordilleras: Los montes Apenninus son una prominente cordillera situada en
el hemisferio norte de la Luna. Esta gran cordillera limita con la zona sur del
Mare Imbrium, mientras que por el norte forma frontera con las regiones
boreales de Terra Nivium. Los montes Apenninus arrancan junto al cráter
Eratóstenes, y terminan junto al Promontorium Fresnel.
MATERIALES DE LA SUPERFÍCIE LUNAR. ROCAS LUNARES
El conocimiento de la geología lunar aumentó significativamente a partir de
los años 1960 con las misiones tripuladas y automatizadas. Pese a todos los datos
recogidos, todavía quedan preguntas sin responder que únicamente serán
contestadas con la instalación de futuras bases permanentes y un estudio más
amplio de la superficie. Gracias a su cercanía, la Luna es el único cuerpo —además
de la Tierra— cuya geología se conoce detalladamente y del que se obtuvieron
muestras de distintas regiones. Las misiones tripuladas Apolo contribuyeron en la
recolección de 382 kilogramos de rocas y muestras del suelo lunar, los cuales
siguen siendo objeto de estudio útil para la comprensión acerca de su formación y la
de otros cuerpos celestes. Algunas sondas del programa Luna de la Unión Soviética
también trajeron de vuelta a la Tierra pequeñas muestras del suelo lunar: la Luna 16
(101 gramos), la Luna 20 (55 gramos) y la Luna 24 (170 gramos).
CONCLUSIÓN
A través de los muchos avances tecnológicos se logran determinar los
componentes de los planetas y medir y calcular la trayectoria y parámetros de los
cuerpos estelares, con el propósito de determinar y recopilar las riquezas,
fenómenos y manifestaciones de los cuerpos estelares con respecto a nuestro
planeta. Un ejemplo sencillo es la capacidad de colocar satélites y estaciones
espaciales en la órbita de nuestro planeta, sin que estos se salgan o caigan en la
tierra.
BIBLIOGRAFÍA
https://concepto.de/astro/
https://www.sea-astronomia.es/glosario/planeta-rocoso-o-telurico
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Marte_(planeta)
https://libretilla.com/planetas-mas-grandes-pequenos-sistema-solar/