En el caso de la Corona de Adviento dentro del uso litúrgico
Cada vez que se prenda una de las velas de adviento se recomienda realizar un breve acto
litúrgico antes de las lecturas que den base al sermón, es una buena oportunidad en este
acto incorporar a hermanos y hermanas en el encendido de cada una de las velas.
1. Para el encendido de la primera vela (La Esperanza, primer domingo de
adviento) se recomienda:
Ingresar con una vela encendida puede ser de cualquier color y prender con
ella la vela de la Esperanza, (esto lo puede hacer algún oficial de la iglesia o
cualquier miembro de la misma, previamente enterado de este breve ritual.)
Dirá conforme vaya entrando en uno de los pasillos, caminando hacia la
corona de adviento, “Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del
mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la
vida” así dice él Santo Evangelio de Juan 8:12, dejemos que esta luz del
mundo entre en nuestra vida ilumine nuestro ser, (en este momento se
prende la vela de la Esperanza), nuestro hogar y a sus integrantes, hoy
somos invitados a dejar pasar a la esperanza a nuestra vida, como iglesia
reiteramos que nuestra esperanza es Cristo el hijo de Dios, “Y esto,
conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque
ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
12 La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras
de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 13 Andemos como de día,
honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias,
no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no
proveáis para los deseos de la carne.”(Romanos 13:11-14) nuestra
esperanza está en su obra y redención, está en el hecho de que formamos
parte importante del eterno plan de Dios.
Se invita a la iglesia a estar en píe y orar dando gracias a Dios, porque
nuestra esperanza está solo en él, dando gracias pues Dios cumple sus
promesas. Pidamos que Dios nos mueva a llevar esperanza en su nombre
aquellos que necesiten esperanza, al enfermo, al afligido, al necesitado, a la
persona desesperada.
Himno sugerido para solista o para entonar por toda la congragación del
himnario “solo a Dios la Gloria” no. 147 “Tenemos esperanza”
2. Para el encendido de la segunda vela ( Paz, segundo domingo de adviento)
se recomienda:
Ingresar con una vela encendida puede ser de cualquier color y prender con
ella la vela de la Paz, (esto lo puede hacer algún oficial de la iglesia o
cualquier miembro de la misma, previamente enterado de este breve ritual.)
Dirá conforme vaya entrando en uno de los pasillos, caminando hacia la
corona de adviento, “Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del
mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la
vida” así dice él Santo Evangelio de Juan 8:12, dejemos que esta luz del
mundo entre en nuestra vida ilumine nuestro ser, (en este momento se
prende la vela de la esperanza, y la de la paz), nuestro hogar y a sus
integrantes, hoy somos invitados a reflexionar sobre la Paz de Dios , esa
paz que no es aparente o meramente externa, es la paz que obra en el
corazón “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la
da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”( Juan 14:27),en este
mundo de terror de intranquilidad y sin paz, Dios nos fortalece con su paz,
nos da seguridad, con esa paz, “… paz , que sobrepasa todo entendimiento,
guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
(Filipenses 4:7), que esta paz que viene de Dios transforme todo nuestro
ser, nuestro alrededor. a nuestra familia, que podamos ser como iglesia una
comunidad de paz, tal como un oasis en medio del desierto del odio y la
violencia, que iglesia la paz de Dios sea nuestra carta de presentación.
Se invita a la Iglesia a estar en píe y orar, por la paz espiritual y personal, por
la paz social entre personas y por la paz mundial, pidamos juntos como
comunidad cristiana que Dios nos haga instrumentos de sus Paz.
Himno sugerido para solista o para entonar por toda la congragación del
himnario “solo a Dios la Gloria” no. 321 “En el seno de mi alma”.
3. Para el encendido de la tercera vela ( Gozo, tercer domingo de adviento) se
recomienda:
Desde el presbiterio (altar), uno de los directores del culto dirá: “Vosotros
sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede
esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino
sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así
alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas
obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” Mateo 5:14-16.
Dirigiéndose hacia la corona de adviento con una vela encendida puede ser
de cualquier color y prender con ella la vela de la Esperanza, de la Paz, y la
del Gozo, y seguirá diciendo dejemos que esta luz resplandezca en medio de
nuestros familiares y amigos, (en este momento se prende la vela de la
esperanza, la paz y la del Gozo),el gozo cristiano no es circunstancial, es un
estilo de vida en función de la gratitud a Dios que es siempre creciente en
nuestro ser, por la redención efectuada en Jesucristo, este el motivo de
nuestro gozo, no los eventos materiales, no es la potencialidad de nuestro
poder adquisitivo “ En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se
alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me
rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia
adornada con sus joyas. Porque como la tierra produce su renuevo, y como
el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y
alabanza delante de todas las naciones.” (Isaías 61:10-11).
Se invita a la Iglesia a orar en gratitud por la redención efectuada de parte de
Dios en Jesucristo su hijo amado, por que el motivo de nuestro gozo se da en
la seguridad de la salvación que él nos ha dado, roguemos también por que
el Espíritu de Dios cambie el lamento, en gozo de alegría, pidamos que
como iglesia Dios nos ayude a vivir en plenitud de gozo.
Himno sugerido para solista, el coro o para entonar por toda la congragación
del himnario “solo a Dios la Gloria” no. 123 “Gozo del mundo es el Señor”.
4. Para el encendido de la cuarta vela (Amor, cuarto domingo de adviento) se
recomienda:
Ingresar con una vela encendida puede ser de cualquier color y prender con
ella las velas de la esperanza, la paz, el gozo y el amor (esto lo puede hacer
algún oficial de la iglesia o cualquier miembro de la misma, previamente
enterado de este breve ritual.) Dirá conforme vaya entrando en uno de los
pasillos, caminando hacia la corona de adviento, “Jesús les habló otra vez,
diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas,
sino que tendrá la luz de la vida” así dice él Santo Evangelio de Juan 8:12,
dejemos que esta luz del mundo entre en nuestra vida ilumine nuestro ser,
(en este momento se prenden las velas de la Esperanza, la Paz, el Gozo y la
del amor ), nuestro hogar y a sus integrantes. El amor de Dios es eterno, él
nos ha amado desde el principio de los tiempos, él ha enviado a Jesucristo
su hijo amado en propiciación de nuestros pecados, “Sea tu mano sobre el
varón de tu diestra, Sobre el hijo de hombre que para ti afirmaste. Así no
nos apartaremos de ti; Vida nos darás, e invocaremos tu nombre. ¡Oh
Jehová, Dios de los ejércitos, restáuranos! Haz resplandecer tu rostro, y
seremos salvos.” (Salmo 80:17-19), “Porque de tal manera amó Dios al
mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree,
no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16), este amor es el que
recordamos hoy, en este amor esperamos con expectativa. En este amor
Jesús es nuestro Señor y Redentor. En su amor Dios nos guía a través de
su Santo Espíritu. Y nos acompañará todos los días hasta el fin.
Invitemos a la Iglesia a orar en gratitud a Dios por el amor de Dios
expresado en su hijo amado Jesucristo, nuestro Señor y Redentor, oremos
para que Dios nos ayude a mostrar este amor constantemente, en nuestro
actuar.
Himno sugerido para solista, el coro o para entonar por toda la congragación
del himnario “solo a Dios la Gloria” no. 112 “Suenen Dulces himnos”.
5. En el culto de noche buena se enciende la quinta vela (la vela blanca qué es
la vela de Cristo) es la apertura de la navidad, para ello se recomienda lo
siguiente:
Desde el presbiterio (altar), uno de los directores del culto dirá: “Vosotros
sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede
esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino
sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así
alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas
obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” Mateo 5:14-16.
Dirigiéndose hacia la corona de adviento con una vela encendida puede ser
de cualquier color y prender con ella las velas de la esperanza, de la paz, la
del gozo, el amor y la de Cristo seguirá diciendo: dejemos que esta luz
resplandezca en medio de nuestros familiares y amigos, el día de hoy que
como familias compartimos el mayor milagro de todos los tiempos, la
encarnación del hijo de Dios, el verbo se encarno (en este momento se
prenden las velas de la esperanza, la paz , del gozo, el amor y la de Cristo)
“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria,
gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”(Juan
1:14) , “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su
nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.” (Mateo 1:23), hoy
a nacido Cristo el Dios con nosotros, lo infinito, tocando lo finito, la
promesa de Dios se cumplió, y se cumplirá. Nuestro invitado ha llegado
preparémosle un buen espacio en nuestra casa él es invitado de honor, no
son nuestras pretensiones el motivo de esta noche, no es la cena, no es
incluso la familia es nuestro Cristo, al que pertenecemos, pues le
pertenecemos a él, el nuestro dueño el viene a ocupar el lugar de honor hoy
y para siempre en nuestro hogar, con nuestra familia, en nuestro corazón.
La iglesia se pone sobre sus píes para orar: en gratitud por el mayor milagro
de toda la historia de la humanidad la encarnación del hijo de Dios el único
motivo de la Navidad, oremos como iglesia para que Dios nos permita en su gran
misericordia renovar nuestros votos de fidelidad y compromiso con su obra y en función de
su nombre, que nos permita como su pueblo velar en santidad en función de su segunda
venida recordando que las promesas de Dios se han cumplido y aun se cumplirán oremos
en el nombre del Señor de la Navidad. Cristo nuestro redentor, el Emanuel a nacido hoy.
Amén.
Himno sugerido para solista, el coro o para entonar por toda la congragación del himnario “solo a
Dios la Gloria” no. 120 “Gloria a Dios en las Alturas”