Título:
Registro y monitoreo participativo sobre situaciones de malos tratos o tortura en la provincia de
Córdoba.
Fundamentación del proyecto
a) Líneas de financiamiento elegidas y resumen del proyecto
El presente proyecto se inscribe en las siguientes líneas de financiamiento: n) Relevamiento,
sistematización de información, así como investigaciones sobre situaciones de malos tratos y tortura;
b) Desarrollo de medidas de prevención de situaciones de malos tratos o tortura, valorándose
especialmente aquellas que favorezcan y protejan a comunidades y grupos particularmente vulnerados
por las prácticas mencionadas; m) Desarrollo de propuestas y acciones para la investigación y
prevención de la tortura y los malos tratos; i) Innovaciones en los modelos comunitarios de
acompañamiento de adolescentes en conflicto con la ley.
El proyecto se desarrollará en el territorio de la provincia de Córdoba y se implementará en articulación
con organizaciones sociales. Se propone la realización de talleres en donde el producto sea un
diagnóstico participativo. En una segunda etapa se prevé un monitoreo sobre esas prácticas
diagnosticadas, realizado por los y las sujetos organizados que las padecen y la conformación de un
consejo de seguimiento y acompañamiento de dicho monitoreo.
Está dirigido a cuatro (4) grupos vulnerables, diferenciando por lugar o contexto en el que padecen
situaciones de malos tratos y/o tortura.
a) violencia policial (en particular aquellas prácticas contra jóvenes de sectores populares,
trabajadoras sexuales, comunidad LGTTTBIQ+, comunidades originarias)
b) prácticas en contextos carcelarios
c) prácticas en relación a niños, niñas y jóvenes privados de la libertad
d) prácticas en contextos de instituciones de salud mental.
La selección de estas líneas, está dada por el contexto de políticas provinciales por un lado; y por otro,
por las acciones realizadas por la Facultad en conjunto con las organizaciones sociales en los últimos
años, que se desarrollarán a continuación.
b) Breve síntesis del estado de situación actual que justifica la selección de las líneas de
financiamiento elegidas
Respecto a la primer línea, sostenemos que en la Provincia de Córdoba, la política de seguridad
provincial, luego de un proceso post-dictadura de disputa de campos policiales y no policiales (Hathazy,
2017 1), se consolidó un desplazamiento de los segundos, constituyendo una arquitectura institucional
y política caracterizada por la fuerte centralidad del componente policial en la política de seguridad en
el período 2000/ 2015 (Brocca y otros, 2014; Carbajo, 2016 2). Esta centralidad policial además de
generar consecuencias en el territorio urbano, significó una sistemática oposición a las políticas
1
HATHAZY, P. (2017) Juego político nacional y políticas provinciales: un análisis multiescalar de la
emergencia y reconfiguración de la política de seguridad en Córdoba, Argentina (1984-1999), en prensa.
2
CARBAJO, M.(2016): La educación policial y el gobierno de la seguridad en la provincia de Córdoba. Reformas en la
formación policial, policialización de las políticas de seguridad y modelo tradicional de policía (2003-2013). Tesis Magister
en Ciencias Sociales Fac. CC. SS, UNC, Córdoba, Inédita.
BROCCA, M.; MORALES, S.; PLAZA SCHAEFER, V.; CRISAFULLI, L. (2014): “Policía, Seguridad y Código
de Faltas”, en Mirar tras los muros: situación de los derechos humanos de las personas privadas de libertad en
Córdoba. Ed. Universidad Nacional de Córdoba y Universidad Nacional de Rio Cuarto, Córdoba, 427- 480.
nacionales de regulación de las fuerzas de seguridad tanto en lo discursivo como en medidas
concretas. En el proceso electoral del 2015 ganó otra vez el oficialismo local, teniendo como eje de
campaña el paradigma represivo en cuestiones de seguridad y la continuidad de las políticas
implementadas. Sin embargo, una vez que asumió la actual gestión provincial (la segunda del
Gobernador Schiaretti, iniciada en diciembre de ese año), propone un discurso más inclusivo que su
predecesor y se producen cambios normativos, institucionales y operativos, implementando medidas
de política de seguridad preventiva como la policía barrial y los Consejos Barriales. Este cambio supone
transformaciones tanto en la misma fuerza policial, en su dinámica operativa, como en su relación con
los distintos actores sociales. En la actualidad se suspendieron las reuniones mensuales de Consejos
Barriales y la Policía Barrial se encuentra en reestructuración de funciones ya que desde el inicio de la
pandemia, colaboró en las tareas de control de la circulación, por lo que se suspendieron sus tareas
preventivas en los barrios.
En el plano carcelario, y como consecuencia de las políticas punitivistas, la persecución del
narcomenudeo por la justicia provincial, la utilización de la prisión preventiva como regla y las
limitaciones a las liberaciones anticipadas (libertad condicional y asistida) así como la baja utilización
de las medidas alternativas a la prisión, la población carcelaria en Córdoba ha tenido un aumento
sostenido en los últimos años. Las últimas cifras oficiales de que se dispone son de 2019. En ese
momento había en la provincia de Córdoba 9962 personas privadas de la libertad (9466 varones, 495
mujeres y 1 trans)[4] y se prevé que esta cifra siga aumentando. Cabe señalar que del total de las
personas privadas de la libertad en establecimientos penitenciarios 5690 (57%) tienen entre 18 y 34
años cifra que escala al 82,1% (8178 PPL) si incluimos a las personas que tienen entre 35 y 44 años.
Consideramos que existe una falta de registro oficial y escasas respuestas estatales ante las muertes
bajo custodia en espacios de encierro. Particularmente en los últimos años en el EP3 de Bower
(Establecimiento Penitenciario N°3- Cárcel de Mujeres) se produjeron una serie de "suicidios” que
fueron caratuladas como "muertes de etiología dudosa" que dieron lugar a una crisis penitenciaria y
expusieron la falta de estrategias judiciales efectivas para la investigación y registro de las muertes en
custodia.
En relación con la situación de los niños, niñas y jóvenes privados de la libertad también es
problemática. El Complejo Esperanza alberga a jóvenes varones en conflicto con la ley penal, en la
actualidad son aproximadamente 140. Y está compuesto por 3 institutos y un centro de admisión:
Nuevo Sol que alberga a jóvenes de 16 años en adelante (alrededor de 90 personas), Horizonte con
unos 20 jóvenes (en general jóvenes vinculados a delitos contra la integridad física), y San Jorge donde
residen jóvenes menores de 15 años (inimputables). Está ubicado camino a 60 cuadras en la localidad
de Bower. Las jóvenes mujeres son alojadas en el Centro socio- educativo adolescentes mujeres
(CeSAM) ubicado en el antiguo edificio de Barrio Nueva Córdoba (fue trasladado allí durante el ASPO).
La situación se agrava aún más en el caso de los niños y jóvenes alojados en el sector del régimen
especial llamado de “resguardo” (confinamiento en solitario en una celda pequeña, sin luz, sin baño, ni
agua durante 23 horas al día). La partida anual presupuestaria destinada a SeNAF es insuficiente: los
y las jóvenes no tienen alimentos o elementos de higiene en el Complejo Esperanza. Los centros
socioeducativos como el Complejo Esperanza y CESAM, que alojan jóvenes en conflicto con la ley
penal, también atraviesan condiciones gravísimas. A su vez, se produjeron traslados de presos adultos
de la UCA (Unidad de Contención del Aprehendido) al Complejo Esperanza, vulnerando una vez más
los derechos de las y los jóvenes y cediendo espacios propios como ya ocurrió con el CROM, actual
UCA 1, violando todos los tratados internacionales y leyes nacionales respecto de con quiénes tienen
que compartir lugar jóvenes y adolescentes en conflicto con la ley penal. Significa un proceso
irreversible, es decir, la provincia no invierte en servicio penitenciario y a las consecuencias las pagan
jóvenes de SeNAF. En relación con las Residencias de niños, niñas y jóvenes con medidas de
protección, que son las residencias que albergan a niñxs que se encuentran sin cuidados parentales,
o transitaron por situaciones de vulneraciones que ponen en riesgo su integridad física y emocional
(abusos, malos tratos, ausencia de alimentación y cuidados de salud, etc), y para los cuáles se tomó
“medida excepcional”. Si bien el régimen de alojamiento pareciera no constituir encierro de por sí,
muchas de las características de regulaciones de la vida cotidiana se asemejan a las descriptas en
relación al Complejo Esperanza. Además de infraestructuras edilicias deterioradas, inadecuadas y
poco equipadas para que NNA realicen allí su vida cotidiana de manera digna, también personal de la
SeNAF advierte la constante falta de recursos alimentarios, vestimenta, atención de salud y
acompañamiento en situaciones de padecimientos por consumo. El encierro oculta vulneraciones que
se producen al interior de las instituciones, solo pueden “salir” jóvenes y niñxs que asisten al sistema
educativo pero muchos no van a la escuela, es muy escasas situaciones se gestionan incorporaciones
a instituciones y organizaciones barriales (culturales, recreativas, deportivas).
Finalmente, en relación a la situación de vulneración de derechos se expresaron preocupaciones en
las instituciones de salud mental. Se considera que justamente por no haber conflicto con la ley
penal, en estos lugares de privación de la libertad por salud mental que responden a criterios sanitarios,
las vulneraciones aparecen más invisibles. El Observatorio de Salud Mental y Derechos Humanos y la
organización Confluir, usuarios en acción por el derecho a la salud mental, organizaciones de Córdoba
que forman parte del Consejo Consultivo de Salud Mental presentaron informes detallados sobre la
situación de la salud mental en Córdoba 3.
Es importante poner de manifiesto la falta de información pública acerca de estas situaciones y por eso
nos proponemos la construcción de registros y monitoreos participativos. En este plano, nos
proponemos insistir en la urgencia y la necesidad de contar en la provincia con órganos y/o
mecanismos de control que puedan colaborar en la modificación de la dramática situación de las PPL
en Córdoba. Consideramos que las políticas de seguridad, penitenciarias y en relación a los contextos
de encierro en general se modificaron en el contexto de pandemia y se focalizaron en la apelación a
las tareas de control sanitario y restricción de circulación. Esto generó transformaciones en las
prácticas de tortura y malos tratos por lo que se propone indagar y profundizar esos cambios por un
lado y por otra parte, nos proponemos diseñar monitoreos de esas prácticas por parte de los y las
actores sociales que padecen estas prácticas en articulación con la Facultad.
c) Los antecedentes de articulación entre la FCS y las organizaciones sociales
Desde Agosto del 2018, como equipos de Investigación y extensión, acompañamos la relación del
Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT) con las organizaciones de la sociedad civil
locales para que el CNPT realizara las inspecciones; y se colaboró en la construcción de datos para
los informes.
En el 2019 se crea el Programa de Seguridad y Derechos Humanos en la facultad y en ese marco, en
articulación con el Consejo Social de la Facultad 4, solicitamos a los nuevos legisladores provinciales
la inmediata creación normativa de un Mecanismo Local contra la Tortura a través de una solicitada
firmada por casi un centenar de organizaciones sociales y espacios académicos.
Durante el 2020, en función del contexto sanitario, se realizaron reuniones virtuales con organizaciones
sociales de la provincia de Córdoba nucleadas en torno a la problemática de la seguridad y derechos
humanos y se produjeron insumos luego de esas reuniones y en el marco de un trabajo sostenido
sobre todo con algunas de ellas (la Poderosa Córdoba y la Comisión de Violencia Institucional de la
Mesa de Derechos Humanos Córdoba). A continuación se realiza una breve reseña de cada una:
❖ Relevamiento sobre la actuación de las fuerzas de seguridad en Córdoba- Junio 2020.
3
[Link]
salud-mental-en-cordoba/
4
Se trata de un órgano que nuclea a numerosas organizaciones de la provincia de Córdoba y que se
divide en comisiones para su funcionamiento, siendo una de ella, la Comisión de Seguridad y
Derechos Humanos con la que se articula las acciones que se describen a continuación.
Este informe se elaboró en conjunto con las organizaciones sociales y tenía como objetivo reseñar y
sistematizar de manera provisoria los casos de violencia institucional por parte de las fuerzas de
seguridad en el marco de las detenciones y control establecidos para garantizar el aislamiento social y
obligatorio por la emergencia sanitaria vinculada al COVID 19 en el Provincia de Córdoba.
Los casos fueron relevados a través de un formulario on line. La mayoría de los casos se inscribieron
en: Abuso y arbitrariedad en el uso de la violencia policial; Hostigamiento y/o maltrato verbal en el
momento de la detención; y en menor medida maltrato físico. Estos casos se agruparon en dos
grandes “situaciones”: por un lado aquellos casos que dan cuenta de la continuidad o profundización
de las prácticas de hostigamiento policial “tradicional”, en término sectoriales (en determinados barrios)
y etarios (principalmente a jóvenes de sectores populares); por otra parte, aparecen “nuevas”
interacciones en el marco del control de la no circulación.
❖ Presentación virtual a autoridades locales y nacionales del área de Seguridad y Derechos
Humanos (julio 2020).
Los resultados del Relevamiento descrito en el punto anterior se realizó una presentación institucional
ante autoridades locales y nacionales. En la reunión virtual participaron el Sr. Secretario de Derechos
Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla; Sr. Secretario ejecutivo del Consejo Federal de Derechos
Humanos, Agustín Di Toffino; Sra. Subsecretaria de Programación Federal y Articulación Legislativa,
Silvia La Ruffa; Sr. Subsecretario de Control y Transparencia Institucional, Esteban Rosa Alves; Srta.
SubsecretarIa de Bienestar, Derechos y Políticas de Género, Sabrina Calandrón del Ministerio de
Seguridad de la Nación; Sr. Director del Observatorio de Derechos Humanos del Senado de la Nación,
Juan Martín Fresneda; Sr. Secretario de Derechos Humanos de la Provincia de Córdoba, Calixto
Angulo y el Sr. Secretario de Derechos Humanos de la Municipalidad de Córdoba, Emiliano Fessia. En
la presentación, se propusieron además ejes posibles de articulación en relación a la temática.
❖ Nota firmada por las organizaciones locales y el CELS al Gobernador de la Provincia de
Córdoba (setiembre 2020)
En setiembre del 2020, se produjo la remoción de parte de la cúpula policial de la capital luego del
asesinato del adolescente Valentino Blas Correa, de 17 años, y de los intentos por encubrir el hecho[9],
y en ese marco, en articulación con las organizaciones sociales con quienes se venía trabajando, se
redactó una nota para transmitirle nuestra preocupación por los graves hechos de violencia institucional
protagonizados por la Policía de Córdoba en los últimos meses y solicitar información sobre la adopción
de medidas de fondo orientadas a controlar y profesionalizar esta fuerza policial. Esta nota fue firmada
por numerosas organizaciones sociales locales, la FCS-UNC y el Centro de Estudios Legales y
Sociales (CELS). Esta misiva fue contestada por el Sr. Ministro de Seguridad (octubre del 2020) quien
enumeró las medidas normativas y ejecutivas implementadas y se anunciaban cambios en las políticas
del sector 5.
❖ Informe integral sobre las violencias policiales y las vulneraciones de derechos humanos en
contextos de encierro, firmada por las mismas organizaciones (diciembre 2020).
Luego de esta respuesta, se realizó una nueva reunión virtual con las organizaciones sociales firmantes
(6 de noviembre) en donde se evaluaron las acciones a seguir, considerando la respuesta emitida
desde el Ministerio de Seguridad y se propuso la elaboración de un diagnóstico participativo no sólo
5
Las organizaciones sociales con las que se trabajó fueron aquellas nucleadas en la Comisión “Seguridad y Derechos
Humanos” del Consejo Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNC que coordino en el marco del Programa de
Extensión “Seguridad y Derechos Humanos” de dicha facultad. Las organizaciones son: La poderosa; Mesa de DDHH
Córdoba- Comisión Violencia Institucional; Confluir; Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas
Córdoba; Asociación Pensamiento Penal Córdoba; Justicia Legítima Córdoba; Sub Comisión de Derechos Humanos del
Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba; Fundación UMEP; Org. Indígena EPI-KAMBA; SEHAS; Observatorio de la
situación de salud, socioambiental y económica de niños, niñas y adolescentes (Sierras Chicas).
en torno a la violencia policial sino también en relación a las violencias y vulneraciones de derechos
en contextos de encierro -tanto penitenciarios y del sistema penal juvenil, como de salud mental-. La
reunión virtual se realizó con la presencia de más de 15 organizaciones sociales y espacios de
investigación y extensión de distintas facultades de la UNC que trabajan en relación a la temática 6. En
la reunión se propuso redactar un informe que diera cuenta de un diagnóstico local de las situaciones
de las cárceles e instituciones de salud mental y la violencia policial desde el inicio de la pandemia.
Así se elaboró un diagnóstico para ser presentado ante autoridades locales del poder ejecutivo y
legislativo provincial, y en el mismo informe se elaboró una análisis de las medidas implementadas con
posterioridad al homicidio de Blas Correa: un protocolo de uso de armas de fuego, y dos proyectos
legislativos: la modificación de la ley de seguridad y la modificación del Tribunal de Conducta Policial.
Este informe se presentó a fines de diciembre.
A partir del trabajo realizado, es que proponemos entonces generar un espacio de formación e
intercambio horizontal, que supere la mera transferencia unidireccional de conocimientos, y que
promueva en los participantes procesos de reflexión en torno a las concepciones y estrategias de
intervención que ponen en juego en este campo.
d) Objetivos del proyecto:
Objetivo General
Generar un diagnostico participativo en torno a las situaciones de malos tratos o tortura en la provincia
de Córdoba y diseñar e implementar mecanismos de monitoreo territoriales por parte de las
organizaciones sociales y actores territoriales
Objetivos Específicos
● Brindar herramientas conceptuales para el registro de las prácticas de malos tratos o
tortura.
● Aportar a la generación de herramientas de registro y sistematización de las mismas.
● Diseñar instructivos para la participación de las organizaciones sociales en la política
de seguridad y penitenciaria.
● Generar un espacio de diálogo y expresión entre las organizaciones con el objetivo de
delinear una aproximación diagnóstica común.
● Promover el desarrollo de estrategias de afrontamiento a los fines de formular
respuestas adecuadas a la vulneración de derechos con jóvenes de sectores
populares
● Fortalecer el ejercicio de ciudadanía desde el desarrollo de dispositivos estratégicos y
monitoreos participativos en la comunidad sobre vulneración de derechos.
e) Descripción de las actividades a realizar
6
Las organizaciones firmantes y que participaron de las reuniones virtuales fueron: La poderosa, Mesa de DDHH Córdoba,
Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas Córdoba, Asociación Pensamiento Penal- Capitulo Córdoba,
Secretaría de Derechos Humanos del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, Fundación Un Mundo Mejor es Posible
(UMMEP), Org. Indígena EPI-KAMBA, Justicia Legítima Córdoba, SEHAS (Servicio Habitacional y de Acción Social),
Colectivo cordobés por los derechos de niños niñas y jóvenes, VillaNos Radio 100.7 FM - Villa Carlos Paz. También
participaron los siguientes equipos de investigación y extensión de la UNC: Núcleo de Estudios e Intervención en Seguridad
Democrática (NEISeD). Facultad de Filosofía y Humanidades, la Cátedra de “Psicología Social y Vida Cotidiana” de la
Facultad de Ciencias Sociales y Cátedra de Psicología Social Facultad de Psicología, Proyecto de Investigación SECYT
“Jóvenes en situación de desigualdad social: aproximaciones desde el enfoque biográfico a la relación vida y muerte”-Facultad
de Psicología, Proyecto de investigación CIECS- FCS UNC “Biosubjetividades: Neoliberalismo, Control y Resistencias”,
Proyecto SECYT “Producción de subjetividad y acceso a derechos. Sentidos en torno al Programa Universitario en la Cárcel”,
Grupo Derecho y Control, CIJS UE-CONICET- Facultad de Derecho.
Nos proponemos talleres participativos con organizaciones sociales para la construcción de
diagnósticos integrales diferenciados por: lugar de encierro y por grupos vulnerabilizados. Los módulos
propuestos pretenden abordar campos problemáticos complejos que se plantean en el espacio
territorial, y se trata de brindar herramientas conceptuales y prácticas para el abordaje de los mismos
y para generar reflexiones sobre en sus espacios de trabajo. Por ello, los talleres se presentan como
espacios de intercambio de saberes, donde por un lado se propone analizar la normativa vigente, los
cambios en la política de seguridad reseñados y los instrumentos de registro que existen y por otro, se
propone establecer espacios de escucha de los actores territoriales, recuperando la dimensión de lo
simbólico y la relación que ello tiene con las medidas efectivamente implementadas en el último
período.
Por otra parte, nos proponemos estrategias de monitoreo llevada a cabo por los miembros de las
organizaciones que participen de los talleres. Esta propuesta surge de experiencias de investigación-
acción participativa con jóvenes de sectores empobrecidos en la Provincia de Córdoba, Argentina de
algunos integrantes del equipo docente. En este marco, se elaboraron dispositivos estratégicos con
jóvenes para favorecer procesos de cambio social. La intensidad del contexto capitalista por demás
adverso en algunos territorios habitados por jóvenes, plantean lógicas de control social tales como
allanamiento sin orden judicial, registros biométricos y detenciones arbitrarias que enlazan discursos
jurídicos, actores gubernamentales (distintos formatos de policía) para socavar lazos de afectividad
entre pares, fomentando relaciones de conflicto entre los mismos, cercenando libertades y anulando
ciudadanía. Ante este escenario se desarrollaron al menos tres acciones vinculantes entre sí: promover
la asociatividad juvenil y la desnaturalización de experiencias vividas como violentas, articulación con
organismos no gubernamentales e interdisciplinarios y fortalecimiento de lazos intergeneracionales.
Estas acciones pueden condensarse en una estrategia macro de prácticas de monitoreo de garantías
de derechos humanos que problematiza la noción de justicia y derecho ciudadano, hacia prácticas
liberadoras.
Desde la FCS, nos proponemos además acompañar este monitoreo a través de la creación y
sostenimiento de un consejo interdisciplinario de monitoreo que articule con las organizaciones
de base, trabajando en conjunto los registros, actualizaciones y reportes, diseñando y pensando
estrategias de cuidado y protección en conjunto.
f) Caracterización de los destinatarios en función de las prácticas identificadas
I- Violencia Policial: Teniendo en cuenta que Durante el 2020, se registró una alta cantidad de
detenidos por violaciones a la cuarentena, sobre todo en el primer semestre: el 20 de abril: 13892
personas detenidas por violación a la cuarentena/ mayo: 26590 y fines de junio: 30.000 personas
detenidas. Se denunciaron numerosos casos de hostigamiento policial en ocasión de la extensión de
competencias policiales como consecuencia de la restricción de circulación y al menos 10 casos de
violencia institucional letal policial. En el segundo semestre,y luego de un par de casos resonantes, se
anunciaron cambios en la cúpula policial y desde el Ejecutivo provincial: en primer lugar, un protocolo
de uso de la fuerza policial y la remoción del jefe y sub-jefe de policía, asumiendo en sus funciones por
primera vez una mujer en el máximo cargo de la institución policial (Liliana Rita Zárate).En segundo
lugar,se anunciaron cambios en la duración de la formación policial y se propusieron modificaciones
en el Tribunal de Conducta Policial. En tercer lugar, al poco tiempo, a principios de diciembre, se
modificó la ley de Seguridad Pública (9235) y se propuso la creación de un nuevo Sistema de Control
Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad.
En función de este diagnóstico, se convocarán a docentes, investigadores y organizaciones sociales
que trabajen en la temática, especificando prácticas en relación con: jóvenes de sectores populares;
trabajadoras sexuales; comunidad LGTB y comunidades originarias.
II- Prácticas en contextos carcelarios: Al inicio del ASPO se presentaron en Córdoba diversos
recursos tanto individuales como colectivos (algunos acompañados por organizaciones sociales)
solicitando medidas alternativas de cumplimiento de la pena especialmente para aquellas personas
privadas de la libertad (PPL) que forman parte de los grupos de riesgo frente al COVID y aquellas PPL
que se encontraban detenidas por delitos leves y/o próximas a obtener la libertad. El objetivo de estas
solicitudes era disminuir los niveles de hacinamiento estructural de los establecimientos penitenciarios
(EP). También se solicitó la habilitación del uso de telefonía celular por parte de las PPL con el objetivo
de garantizar las comunicaciones y poder mantener los vínculos con familiares y allegados, ante la
suspensión de las visitas presenciales. Ante estos recursos y solicitudes la respuesta del poder judicial
cordobés fue, en general la negativa; y por parte del poder ejecutivo, a través del ministerio de Justicia
y el SPC, también se dio respuesta negativa y se presentó un protocolo para la contención del virus en
los establecimientos. Este protocolo incluyó varias medidas, entre ellas la instalación de carpas
sanitarias y la implementación de una cuarentena obligatoria de 14 días para toda persona que fuera
detenida en la provincia, previa a su derivación a un establecimiento penitenciario. Para cumplimentar
esta medida se destinó el EP N°9, donde funciona la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA).
Esto provocó rápidamente el colapso de la UCA llegando a presentarse niveles de hacinamiento
intolerables. Ante el primer caso de COVID positivo en este establecimiento el virus se propagó entre
las PPL de prácticamente todos los EP de la provincia. También se verificaron niveles altos de contagio
entre el personal del SPC, incluido el personal de salud de los EP. Según las comunicaciones recibidas
de PPL, la atención de salud fue prácticamente inexistente en el momento en que el virus se propagó.
Después de múltiples medidas de protesta por parte de las PPL y de sus familiares y organizaciones,
finalmente la provincia contrató personal de salud para que asistiera a las PPL contagiadas en las
carpas sanitarias que hasta entonces no se habían utilizado por falta de personal. Sin embargo es
importante destacar la preocupación por las condiciones en que las PPL son alojadas en estos espacios
destinados al aislamiento sanitario. Según las comunicaciones recibidas es común el uso de medidas
de sujeción en estas circunstancias. En el Informe sobre las Inspecciones a la Provincia de Córdoba
(2018-2019) que realizó el Comité Nacional para la prevención de la Tortura (CNPT) puede verse
claramente que la crisis de emergencia en los EP no es algo que se inicia con la pandemia, sino que
la emergencia sanitaria se montó sobre una situación crítica preexistente y estructural de emergencia
carcelaria.
En virtud de los niveles de hacinamiento y las dificultades de acceso a la salud, a la justicia y a las
comunicaciones, por citar algunos ejemplos, es que nos proponemos relevar estas prácticas y
registrarlas con las organizaciones sociale que abordan la problemáticas y/o trabajan con familiares de
PPL o con liberadxs, identificando además las diferencias en función del género.
III- prácticas en relación a niños, niñas y jóvenes privados de la libertad: del citado informe surge
(y la situación continúa en la actualidad) que en la provincia de Córdoba hay niñxs detenidxs en
instituciones de encierro por comisión de delitos aún siendo inimputables, esta es una situación que
debe ser modificada. En el 2020, un resonante caso de abuso hacia una niña de 11 años en una de
las residencias de SeNAF puso la alerta sobre las condiciones de vida, la falta de cuidados y las
dificultades de lxs NNA para solicitar ayuda o denunciar vulneraciones. Esto causó de modo definitivo
el apartamiento del Secretario. La denuncia fue presentada por profesionales del Hospital Pediátrico,
quienes determinaron tras los exámenes realizados, claros indicios de abuso sexual y sobre
medicación, lo que algunos medios señalaron como indicador de un intento de homicidio. La niña llegó
al Hospital trasladada por personal de la Residencia Eva Perón, quienes la encontraron en un estado
de tipo somnolencia que no le permitía mantenerse en pie ni hablar, no es un hecho aislado , son una
realidad compartida por las diferentes Residencias que dependen de la SeNAF.
En función de estos casos que aparecen como exponentes de una grave problemática es que nos
proponemos identificar a través de docentes e investigadoras que trabajan con jóvenes organizados y
no que transitaron por estos contextos y en articulación con trabajadores y trabajadoras sociales de la
institución.
IV- prácticas en contextos de instituciones de salud mental: a lo largo del 2020 se registraron las
siguientes denuncias: se realizaron traslados compulsivos de usuarios internados en los Hospitales de
Santa María de Punilla, Bell Ville, y Oliva, cierres de atención en los hospitales generales, grave
exposición a la violencia policial que sufren usuarios obligados a deambular de un hospital a otro, la
desarticulación del Centro de Salud en Villa el Libertador, el blanqueamiento de los murales en el
Neuropsiquiátrico de Córdoba, la centralización de la medicación en el Hospital Neuropsiquiátrico
Provincial en contexto de pandemia perjudicó a miles de usuarios/as que al trasladarse a buscar la
misma fueron demorados/as por personal policial como incumplimiento a las medidas de ASPO, la
inaccesibilidad a tratamientos y servicios de salud mental y la suspensión de los programas
provinciales de acceso al trabajo; los despidos y precarización de trabajadores/as de la Secretaría de
Adicciones, la no prórroga de las residencias de Salud Mental durante la emergencia sanitaria (en
contra de lo dispuesto a nivel nacional) y el debilitamiento de los equipos interdisciplinarios en el primer
nivel de atención (municipal y provincial) y sin la creación de dispositivos sustitutivos, se constituyen
en acciones de vulneración de derechos.
En conjunto con las organizaciones vinculadas a la salud mental es que nos proponemos registrar y
monitorear estas prácticas identificando diferencias en relación con las diferentes instituciones y sobre
todo, en relación al interior provincial.
B) Plazo estimado de ejecución
El proyecto se propone para ser desarrollado en 12 meses. La etapa 1 será de elaboración y dictado
de talleres y la segunda etapa, de monitoreo y conformación del consejo de seguimiento y la etapa 3,
de evaluación del proceso y redacción de informes.
Etapa 1: talleres participativos con organizaciones sociales. Actividades: Diseño de taller de
diagnóstico (por lugares de encierro y grupo vulnerabilizado); realización de 6 talleres; registro y
sistematización de los talleres; Informe sobre la producción de los talleres. Duración: 5 meses
Etapa 2: estrategias de monitoreo llevada a cabo por los miembros de las organizaciones y
creación y sostenimiento de un consejo interdisciplinario de monitoreo. Actividades: Diseño de
herramienta de monitoreo (por lugares de encierro y grupo vulnerabilizado); capacitación para el
monitoreo; creación y seguimiento del consejo de monitoreo; sistematización Monitoreo. Duración: 5
meses
Etapa 3: evaluación y producción de informes. Duración: 2 meses.
Presupuesto
Actividad Cantidad Precio Unitario Total
Diseño de taller de
diagnóstico - Lugares 6hs $1.200 $7.200
de encierro
Diseño de taller de
diagnóstico - Grupos 6hs $1.200 $7.200
vulnerabilizados
Realización de 6
talleres (3 encuentros 54hs (18 hs x taller) $1.200 $54.000
cada uno)
Registro y
sistematización de los 4 hs $3.000 $12.000
talleres
Informe sobre la
producción de los 8 hs $1.200 $9.600
talleres
Diseño de herramienta
de monitoreo - 4hs $1.200 $4.800
Lugares de encierro
Diseño de herramienta
de monitoreo - Grupos 4hs $1.200 $4.800
vulnerabilizados
Capacitación para el
monitoreo - lugares de 3hs $1.200 $3.600
encierro
Capacitación para el
monitoreo -Grupos 3hs $1.200 $3.600
vulnerabilizados
Seguimiento del
consejo de monitoreo -
10hs $1.200 $12.000
Grupos
vulnerabilizados
Seguimiento del
consejo de monitoreo - 8hs $1.200 $9.600
lugares de encierro
Sistematización
Monitoreo - Lugares 7hs $1.200 $8.400
de encierro
Sistematización
Monitoreo - lugares de 7 hs $1.200 $8.400
encierro
Sistematización
Monitoreo - Grupos 7 hs $1.200 $8.400
vulnerabilizados
Impresiones $12.000
Publicación de informe $11.000
TOTAL $176.600
C) Recursos a aportar por la institución
Desde la Facultad disponemos de recursos humanos formados (docentes e investigadores) para el
diseño e implementación de los talleres participativos por módulo y para la construcción de estrategias
de monitoreo y seguimiento de los mismos. Por otra parte, se dispone de las aulas dotadas con
reproductor y cañón. La Facultad elaborará la ficha de inscripción de participantes y una planilla de
datos para difusión como los materiales para los talleres y los insumos necesarios.
El presente proyecto se gesta en articulación con las siguientes organizaciones: Asociación
Pensamiento Penal (Capítulo Córdoba), Confluir Usuarios en Acción por el Derecho a la Salud Mental
y Asociación de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por razones políticas Córdoba. Con estas
organizaciones se diseñará en conjunto los insumos bibliográficos y didácticos para los talleres desde
la primera etapa. Se propone generar una red extendida con las organizaciones con las que se viene
articulando como con aquellas que surjan en virtud de los módulos propuestos para los talleres,
monitoreo y articulación en el consejo propuesto.
La articulación de la Facultad está justificada en función de los antecedentes de trabajo conjunto y
reciente reseñado y el equipo docente cuenta con experiencia en los módulos presentados:
Valeria Plaza Schaefer, abogada y doctora en cs sociales UBA, Investigadora asistente de CONICET
y docente de la Cátedra “El derecho y la constitución de las instituciones” (carrera trabajo social),
Derechos Humanos (cs políticas) y Derecho Constitucional (cs politicas). Coordina el Programa
Seguridad y Derechos Humanos de la FCS UNC. Desde la investigación y extensión trabaja en el
campo de la seguridad, lxs jóvenes y los derechos humanos desde hace más de una década.
Susana Morales Magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea. Coordinadora del Programa
de Estudios sobre Comunicación y Ciudadanía del CEA - FSOC - UNC. Docente de grado y posgrado
de la Facultad de Ciencias Sociales en el Área metodológica.
Rafael Carreras Licenciado y Profesor en Psicología. Magíster en políticas públicas y Doctor en
Estudios Sociales de América Latina, Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Docente Investigador
de la UNC. Profesor Adjunto de Psicología social y vida cotidiana en la Facultad de Ciencias Sociales
y profesor asistente en la Facultad de Psicología (FP-UNC). Integrante del Núcleo de Estudios
Psicosociales y Comunitarios (UNC).
Alicia Miranda, licenciada en Trabajo Social. Esp. en Salud Mental. Maestranda de la Maestría de
Antropología FFyH (UNC), Docente Investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales. Profesora de
la asignatura Psicología y Trabajo Social y Seminario " Salud Mental y Derechos Humanos, una mirada
desde el trabajo Social”. Integrante del Equipo de Atención Comunitaria en Salud Mental de Argüello.
Jacinta Burijovich docente investigadora del IIFAP en el área Políticas, administración y sus
transformaciones en el campo de lo público. Investiga y trabaja en el campo de la salud mental.
Actualmente se desempeña como vicedecana de la FCS UNC.
Nicolas Gimenez Docente e Investigador de la FCS UNC. Licenciado en Trabajo Social. Diplomado
en Gestión Local y Desarrollo Territorial. Becario Doctoral de SeCyT con lugar de trabajo en el
IIFAP/FCS. Actualmente se desempeña como docente en las asignaturas: Teoría, Espacios y
Estrategias de Intervención I (Trabajo Social); Metodología de la Investigación Social I (Sociología y
Ciencia Política); Análisis de la Sociedad Argentina Contemporánea (Sociología), Taller de
Investigación (Sociología y Ciencia Política), y en el Seminario “Juventudes latinoamericanas en el
escenario actual. Políticas públicas, perspectivas teóricas y experiencias en torno al trabajo, la
educación y la participación”, de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNC. Miembro de la Mesa
Coordinadora dela Marcha del Orgullo Disidente Córdoba del 2017 la fecha. Miembro de la Comisión
Interclaustro de Memoria y DDHH de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNC.
Magdalena Brocca Licenciada en Filosofía (UNC). Especialista en Infancias y Juventudes (CLACSO)
Integrante del Programa Seguridad y DDHH de la FCS. En su trabajo de investigación y de extensión
ha trabajado y trabaja en problemáticas vinculadas a las diversas agencias del sistema penal
(especialmente cárceles y fuerzas de seguridad) desde una perspectiva de derechos humanos. Es
autora y coautora de numerosas ponencias, artículos y capítulos de libros, y ha participado en múltiples
actividades extensionistas, en las que se abordan de manera integral la situación de las personas
privadas de la libertad y las interacciones de jóvenes con las fuerzas de seguridad. Es coeditora de los
Informes Mirar tras los Muros: Situación de los Derechos Humanos de las personas privadas de la
libertad en Córdoba (2013, 2014 y 2015) Ha sido Coordinadora del Programa Universidad, Sociedad y
Cárcel de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de Córdoba (2013-2016)
Magdalena Doyle. Licenciada en Comunicación Social y Magíster en Comunicación y Cultura
Contemporánea (UNC) Doctora en Antropología (UBA). Coordinadora Académica de la Maestría en
Comunicación y Cultura Contemporánea del CEA (FCS, UNC). Integrante del Programa de Estudios
sobre Comunicación y Ciudadanía (CEA, FCS, UNC). Docente de grado y posgrado de la Facultad de
Ciencias Sociales (en el Área metodológica) y docente de grado y posgrado en la Facultad de
Comunicación Social (UNC). Ha desarrollado investigaciones de posgrado y participando en
actividades de transferencia vinculadas a derechos a la comunicación de pueblos indígenas.